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La creación teatral femenina del siglo XXI. Homenaje a María José Ragué Arias

Brito Díaz, Carlos,Coello Hernández, Alejandro

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REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 13 DOI: h ps://doi.o g/10.25145/j. e iull.2022.44.01 Re is a de Filología, 44; ene o 2022, pp. 13-26; ISSN: e-2530-8548 INTRODUCCIÓN / INTRODUCTION LA CREACIÓN TEATRAL FEMENINA DEL SIGLO XXI. HOMENAJE A MARÍA JOSÉ RAGUÉ ARIAS Des ela ú si seguimos siendo a onas de an año o esul a que siemp e hemos sido hemb as. Aunque en mi caso, y como Dos oie ski, engo que deci que « an solo el demonio sabe lo que es la muje ». Cha o Solanas, p ólogo a la an ología Esencia de muje . Ocho monólogos de muje es pa a muje es (1995). En 1987 se celeb ó un coloquio mode ado po Lou des O iz que eunía a a ias d ama u gas con el in de e lexiona sob e la esc i u a ea al y las he cúleas di icul ades de las muje es pa a encon a un pequeño incón en la escena española, un espacio negado que se e lejó ambién en el di ícil acceso a la publicación1. Aquel coloquio, que quedó ecogido en el núme o 220 de P ime Ac o, concluía con una p egun a lanzada po Ma ibel Láza o: «¿os habéis ijado en que a la ho a de habla de qué au o as nos gus aban más, no ha salido ningún nomb e de muje ?». Todas ie on y sen encia on: «es que no hay». Sin duda, esa isa sub e si a y dis anciado a nos sigue b o ando a pesa de los es ue zos ins i ucionales y académicos. Ya nadie puede duda de la ascendencia de las muje es en la escena en odas las disciplinas escénicas y, sin emba go, las es adís icas siguen esul ando demoledo as pa a con la c eación emenina2. Aun así, con amos ya con un núme o conside able de a ícu- los cien í icos, monog a ías o núme os monog á icos publicados en e is a que se 1 No es de ex aña que es as d ama u gas, ac ices y di ec o as de escena se eunie an al calo de la lib e ía mad ileña La A ispa, que, abie a desde 1979, comenzó a o ece un espacio segu o ambién en la publicación con el inicio de La A ispa Edi o ial en 1982. Sin duda, la p esencia de Julia Ga cía Ve dugo al en e del local y la colección edi o ial, jun o a su ma ido Joaquín Sola- nas, jugó un papel undamen al. 2 En la 2.a edición del olle o «¿Dónde es án las muje es en las a es escénicas?» pa a la empo ada 2018-19 ealizado po la Asociación Clásicas y Mode nas y la Fundación SGAE en los ea os es a ales y au onómicos, las ci as se esumían en: «El 22% [de los espec áculos] son esc i os po muje es; el 25% son di igidos po muje es; el 53% son co eog a iados po muje es; el 28% son e sionados, adap ados o con d ama u gia ealizada po muje es; el 9% son compues os po muje- es; el 4% son di igidos musicalmen e po muje es; el 31% de las pe sonas que di igen y/o ges ionan dichos ecin os escénicos son muje es» (p.35). Consúl ese en h ps:// undacion-sgae.s3.amazonaws. com/2020/Publicaciones/2%C2%AA+EDICION+DONDE+ESTAN+LAS+MUJERES+%28DI GITAL%29.pd . REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 14 han dedicado al es udio pun ual de es as cues iones, en e las que sob esale, po su isión pano ámica, el dicciona io de Au o as en la his o ia del ea o español publicado po la Asociación de Di ec o es de España y di igido po Juan An onio Ho migón. No obs an e, po lo gene al, la mi ada se cen a en la esc i u a ea al, en el análisis de algunos aspec os escénicos o los es udios de pe o mance, sin p es a una mayo a ención a o as disciplinas escénicas (como la di ección escénica, la danza, el ci co, el mimo, el ea o de í e es o la música escénica) o cues iones de índole écnica y emp esa ial (como la iluminación, la escenog a ía, el igu inismo, la peluque ía, la egidu ía, la p oducción o la igu a de la muje emp esa ia). Tampoco exis e una ape u a hacia el es udio de la mul idisciplina iedad y el desempeño poli acé ico de d ama u gas y au o as, de muje es inquie as que di igen, ac úan, componen, co eo- g a ían, iluminan, cosen y pin an. Los es udios escénicos se esis en aún en España a una me odología ad hoc, igual que se ha seguido esis iendo a una pe spec i a de géne o. Aun así, pe mean nue as inicia i as, nue os espacios y nue as posiciones c í icas; aunque nos sigamos iendo po que «es que no hay». Es e monog á ico, en pa e y de mane a aún sesgada, iene a o ece esas inquie udes con apo aciones que p oponen e isiones eó icas desde las esc i u as del Yo, la au o icción, la ecu- pe ación escénico-documen al de au o as o las eo ías de la memo ia. En es e p oceso de amplia los campos de es udio y de p eocupa se po in e- g a una pe spec i a escénica sensu s ic o, la inclusión de la pe spec i a de géne o y de la c eación de muje es no se ha de pe de de is a. Po ello, quizá se ía necesa- ia una e isión de nues o p opio canon d ama ú gico, no solo pa a in eg a a las muje es, sino pa a epensa los discu sos de mane a in e gene acional. Las apo - aciones pione as de Pa icia W.O’Conno , Vi udes Se ano o Ma ía José Ragué A ias pusie on los pila es pa a con inua una senda cada ez más ansi ada. Sin emba go, se han ep oducido de mane a sis emá ica algunas ca ego ías p oblemá i- cas que seguimos u ilizando. De mane a con inuada, in es igado as, a is as y c í- icas señalamos el descub imien o, el boom, el esu gimien o, el enacimien o o el es allido de las muje es, un eencon a lo encon ado y eubica lo igno ado. El uso indisc iminado de es as ca ego ías pa a señala el momen o inédi o que i en las muje es dedicadas a la escena, sin emba go, se con apone a los po cen ajes de su p e- sencia, a la e dade a asunción de sus apo aciones y a la ehacien e decons ucción del canon. Las d ama u gas, se suele plan ea , esu gie on a pa i de 1975 como si el Es ado español hubiese sido has a en onces un g an pá amo. La echa de 1975 se e ige en un momen o de in lexión sin alo a se que la llegada de la democ acia en poco cambió la si uación disc imina o ia de la muje en la escena o sin ene se en cuen a que es a a i mación ca egó ica bo a la dila ada, pe inen e y undamen al c eación escénica desde la Edad de Pla a. Po eso, en 1987 se eían nues as d ama u gas po que su «es que no hay» no iene más que a ce i ica que necesi amos cons ui , epensa y eclama una genealogía eminis a que, en buena pa e, debe agua se en la in es igación, en la ecupe ación documen al y en la esi uación con ex ual de odos aquellos nomb es de muje es que han quedado en el ol ido, que han quedado bo ados o igno ados en la escena. P ecisamen e, es e monog á ico iene a suma se a esa necesidad impe iosa con las consiguien es di icul ades pa a pode esponde o esboza nue os caminos, REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 15 pe o con la cla a con icción de que hemos de con inua abajando de mane a colec- i a en el eclamo de un espacio de e lexión y es udio eminis a dedicado exclusi- amen e a lo escénico. Re e i «lo que hay» en la escena supone in e i las ue zas de los es udios ea ales en agua encuen os p opios y au osu icien es, indepen- dien es y con egula idad, con el in de pode asen a (aún más) la pe spec i a de géne o, compa i los esul ados que se an ob eniendo y gene a sine gias en e los di e sos g upos de in es igación. Es e camino, a nues o pa ece , esponde a una necesidad ac ual que, en buena medida, debemos suma a los in en os de las muje es po eclama un espa- cio p opio en la escena. Así pues, un asociacionismo de co e académico supond ía la culminación de un p oyec o de inido po la so o idad y la o ganización de la ei- indicación eminis a en la escena du an e, al menos, el úl imo siglo en España. Ya du an e la Edad de Pla a se obse a cómo las asociaciones eminis as dedican pa e de su abajo a la c eación de pla a o mas que pe mi an a las muje es accede a la escena, aunque apenas llega ían a ma e ializa se en p oyec os colec i os, a excep- ción de la an ología Tea o de muje es (1934) con ex os de Pila de Valde ama, Halma Angélico y Ma ilde Ras. Un ejemplo pa adigmá ico se e leja en las in en- ciones de la Asociación Nacional de Muje es Españolas pa a con el ea o, pues, en 1935, «en su e dade o espí i u eminis a pa a acili a las posibilidades emeninas es á ges ionando el modo de o ma [...] una emp esa que ealice la magní ica idea de ep esen a ob as de au o as emeninas»3. O los in en os de una d ama u gia de muje es ep esen ada en el seno del Lyceum Club Femenino. Algunos años después, en 1955, aún en un mo imien o ímido y sin una g an a iculación, se con ocó la I Exposición de la Asociación de Esc i o as Españolas, que, a pesa de encon a se bajo las cons icciones del anquismo, da buena cuen a de la olun ad de las c ea- do as po gene a espacios segu os y de diálogo. P ecisamen e la clausu a de la exposición con ó con es con e encias bajo el lema de «El ea o y la muje ». Julia Mau a, Do a Sedano y Ma ía Isabel Suá ez de Deza o ecie on sus e lexiones sob e la c isis ea al, el papel de la muje en el ea o adio ónico y la ascendencia del ea o de cáma a; mien as que la ac iz Jose ina de la To e leyó un agmen o de una ob a de Suá ez de Deza. A pesa de que aún esul a escu idiza una his o ia del mo imien o aso- ciacionis a eminis a en la escena, no cabe duda de que e isa es os an eceden es con i man los acíos his ó icos y documen ales que siguen exis iendo, así como el impe a i o de epensa y abaja en ed pa a con inua econs uyendo p ocesos eminis as apa en emen e desac i ados en las a es escénicas. Po ello, con cie a lógica, se ha asumido el inicio de la democ acia como ese boom, an e io men e comen ado, que no iene a se más que una p og esi a conquis a de espacios sis- emá icamen e negados a las muje es. Dones i Ca alunya se cons i uye, así, en uno de los p oyec os pa adigmá icos de nues a his o ia escénica. Bajo la di ección de Rica d Sal a , la compañía Ad ià Gual es ena en 1982 en el Fes i al de Tea o de 3 J.P. (1935): «Una emp esa», Mundo emenino, n.o 102, ene o, p. 8. REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 16 Oli e (Na a a) es e espec áculo que con ó con cinco piezas b e es de Lidia Falcón, Ma isa Híja , Ma a Pessa odona, Ma ía José Ragué A ias, Ca me Rie a e Isabel Cla a Simó. Se epuso, luego, en el IIFes i al In e nacional de Tea o de A enas; en 1983, en el ea o del Ins i u F ançais de Ba celona; o en 1987, en la IMues a In e nacional de Tea o Feminis a de Mad id. Es e eco ido de la pieza y su éxi o enían a pone un poco de jus icia a los es ue zos de c eado as escénicas de décadas an e io es que ie on, a pesa de los es ue zos, cómo se les obs aculizaba de mane a ei e ada su acceso a los escena ios. De igual ascendencia ue la apa ición de asociaciones eminis as de ca ác e exclusi amen e escénico. En e 1980 y 1983, po ejemplo, Ma ía José Ragué A ias, A aceli B unch y Ma ia Lluïsa Oli eda c ea on la Asociación Tea e+Dona con el explíci o in de «dona isibili a a la c ea i i a de les dones en o el en all de pos- sibili a s: ac uació, d ama u gia, di ección, emp esa, e c.»4. Es a b e e decla ación de in enciones, que a ec aba a la p o esionalización de las c eado as escénicas, esume los obje i os de odos los es udios académicos úl imos con los que que emos ecla- ma encuen os y publicaciones dedicados ín eg amen e a las a es escénicas con pe spec i a de géne o con el in de cumpli una isibilización y una a iculación de un discu so his ó ico-c í ico en o no a la pa icipación, c eación y p o agonismo de las muje es en la escena. En 1986 se comienza a agua , con el alien o de Pa icia W.O’Conno , la Asociación de D ama u gas, que con a ía con quince miemb os, con Ca men Resino a la cabeza. No obs an e, se p esen a ía públicamen e, as su legalización, el 12 de ma zo de 1987. Muchas de ellas ue on las que pa icipa on en el coloquio que ab e es a in oducción, aquellas que eían po no encon a una genealogía, y p ecisa- men e po ello agua on un b e e p oyec o que las man u ie a «unidas po el a án de se escuchadas»5. El 21 de ab il de 2001 se unda ía la Asociación de Muje es de las A es Escénicas de España en Mad id Ma ías Gue e as6, que cons i uye, has a hoy, un ejemplo de ei indicación y isibilización eminis a. Como se puede in ui , los ecos de a iculación de una mi ada con pe spec- i a de géne o apenas ienen su co elación en el ámbi o académico en el sigloxx. A pa i de D ama u gas de hoy. Una in oducción (1988), de Pa icia W.O’Conno , comienza a asen a se, de mane a in e mi en e, es a pe spec i a de análisis en los es u- dios ea ales en España en la úl ima década del siglo pasado, que se con inua á a comienzos del ac ual, con apo aciones indiscu ibles como las de Vi udes Se ano, Pila Nie a de la Paz, F ancisca Vilches de F u os, Ma ía del Pila Espín Templado, Raquel Ga cía Pascual o Wendy-Llyn Zaza, en e muchas o as in es igado as. También se han de alo a las úl imas apo aciones, sob e odo en la de ensa de 4 «El ea e i jo», de Ma ia Lluïsa Oli eda Puig, p. 121, den o del a ículo «A p opòsi de Ma ia Lluisa Oli eda», Assaig de ea e: e is a de l’Associació d’In es igació i Expe imen ació Tea al, 2007, n.o 59 (117-122) h ps:// aco.ca /index.php/AssaigTea e/a icle/ iew/146302. 5 Asociación de D ama u gas Españolas (1987): «Las d ama u gas y los ma ices de la sole- dad», El Público, n.o45, p. 18. 6 Consúl ese su web en h p://www.ma iasgue e as.es/. REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 17 esis doc o ales, que a o ecen el deba e in e gene acional, con nomb es como el de Sonia Ma ía Piñei o Ba de as, Ad iana Nicolau Jiménez, Ma ía Consuelo Ba e a Jo é o Sa a Boo Tomás, en e o as muchas es udiosas que omi imos, pe o que se han cen ado en el es udio de la ayec o ia indi idual de las c eado as escénicas. En es e sen ido, esul a insoslayable la apo ación de Ma ía José Ragué A ias (1941-2019), incansable pensado a de nues a escena española úl ima y d ama u ga con una dila ada ayec o ia en la aplicación de las eo ías eminis as a la p axis y eo ía ea ales. Reconoce su labo o ma ía pa e de es a u gen e necesidad de agen- cia nos una genealogía eminis a y, po consiguien e, de eclama espacios acadé- micos c eados ex p o eso pa a es a cues ión. En es e monog á ico, Ad iana Nicolau Jiménez ealiza una exhaus i a in e p e ación sob e las apo aciones me odológicas y eó icas de Ragué A ias y acompaña su abajo de una elación bibliog á ica que demues a los an eceden es de oda la c í ica que se es á gene ando ac ualmen e y que, sin emba go, con inúa dispe sa y sin su icien e a ención. Des acamos a ícu- los como «Què és el ea e eminis a? Comen a i di igi a Rica d Sal a » (1982), publicado en Pape s, «El ea o eminis a, o el no- ea o no- eminis a» (1984) o «La muje como au o a en el ea o español con empo áneo» (1993), ambos publicados en Es eno. También sob esale la coo dinación de la monog a ía Dona i ea e: a a i aquí (1994), que iene a suma se a una as a esc i u a ensayís ica con en oque de géne o eple a de e lexiones sob e los pe sonajes emeninos de la agedia clásica o de aspec os d ama ú gicos en gene al, pa en e en lib os como El ea o de in de milenio en España (De 1975 has a hoy) (1996) o ¿Nue as d ama u gias? (Los au o es de in de siglo en Ca aluña, Valencia y Balea es) (2000). El aún ecien e allecimien o de Ma ía José Ragué A ias bien se me ece ía es e homenaje, y muchos más. A pesa de es a in a igable labo c í ica, es as publicaciones y es udios no han a o ecido y p o ocado la cons i ución de encuen os cien í icos con ocados de mane a egula que es én consag ados al análisis de la c eación escénica de muje- es en España y suelen in eg a se (sin el demé i o de su in e és mul idisciplina ) en cong esos, semina ios y jo nadas dedicados al es udio gené ico del a e esc i o o ealizado po muje es. Exis e, po an o, cie a esis encia a la o mulación y conso- lidación de ci as donde abo da es os emas desde esa mi ada in eg ado a y escénica, con la consiguien e dependencia de las a es escénicas de o as disciplinas del sabe . Aun así, no odo esul a omisiones y silencios, sino que exis e un g an es ue zo que, en pocos casos, se ha man enido en el iempo. De hecho, hay una buena can idad de encuen os que o ecen es os espacios pa a cong ega a es udios, c eado as e in es igado as con el obje i o de decons ui , econs ui y epensa el canon desde una pe spec i a de géne o. En es e sen ido, el cu so «La dona com au o a i di ec o a en el ea e del seglexx a l’Es a espanyol» se con ie e en un an eceden e c ucial, ya que si úa en la Uni e si a de Ba celona en el cu so 1990-1991 el inicio de es a endencia académica que se ha ido, de mane a paula ina, asen ando en los es u- dios ea ales españoles. En e el 18 y el 30 de junio de 2004 se celeb ó en Mad id el XIVSemina io In e nacional del Cen o de In es igación de Semió ica Li e a- ia, Tea al y Nue as Tecnologías, di igido po José Rome a Cas illo, que se cen ó en las d ama u gias emeninas de la segunda mi ad del sigloxx. Las IVJo nades de deba sob e el epe o i ea al ca alà del 9 de no iemb e de 2012 se guia on po REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 18 el lema «Dona i ea e al seglexxi». Un hi o consolidado e insoslayable lo cons i- uyen las Jo nadas de Tea o y Feminismos que, desde 2014, o ganiza el G upo de In es igación de Feminismos y Es udios de Géne o de la Real Escuela Supe io de A e D amá ico de Mad id, que se ha con ocado en ocho ediciones. Más ecien e- men e, se celeb ó en e el 20 y 23 de oc ub e de 2021 el IICong eso In e nacional Las Desconocidas «Es udios sob e la cons ucción de la iden idad emenina en la li e a u a. Comp omiso y ei indicación: la d ama u gia emenina eclama su si io», que coo dina on Milag o Ma ín Cla ijo, San iago Se illa Vallejo, Jesús Guzmán Mo a y Ángela Ma ín Pé ez. Asimismo, a palia es a ausencia de espacios académicos obedeció la celeb a- ción en la Uni e sidad de La Laguna, del 16 al 18 de mayo de 2018, del ISemina io de In es igación Tea al y Mues a Escénica «¡Telón y cuen a nue a! La muje en la escena española úl ima» o en e el 23 y 25 de sep iemb e de 2020 el ICong eso de In es igación ea al «La c eación emenina en el sigloxxi. Homenaje a Ma ía José Ragué A ias», ambos di igidos po Ca los B i o Díaz. De es a úl ima con oca o ia, su gen los abajos ecogidos en es e monog á ico. Los encuen os ue on auspiciados po el Depa amen o de Filología Española y su Semina io de Es udios Tea ales, el Vicedecana o de Filología, el Ins i u o Uni e si a io de Es udios de las Muje es de la Uni e sidad de La Laguna y la Escuela de Ac o es de Cana ias y ha es ablecido un diálogo con o as ins i uciones a lo la go de es os es úl imos años, como la Escuela de Ac o es de Cana ias, el Excelen ísimo Ayun amien o de San C is óbal de La Laguna o el P og ama «Cana ias Cul u a en Red» de la Viceconseje ía de Cul u a del Gobie no de Cana ias. Es más, den o de es a línea, y con la in ención de amplia el espec o de es udio, a endiendo a los di e sos o icios y disciplinas escénicas, se cele- b ó en e el 22 y el 24 de sep iemb e de 2021 el IISemina io de In es igación Tea- al «La muje c eado a en las a es escénicas: la Edad de Pla a. Homenaje a Ca men Conde en el xx ani e sa io de su allecimien o» (1996-2021), di igido po quienes i man es a in oducción, con la colabo ación del Pa ona o Ca men Conde-An onio Oli e del Ayun amien o de Ca agena y el p oyec o de in es igación «T as los pasos de la Síl ide: his o ia de la danza en España, 1836-1936» (PGC2018-093710-AI00) del Ins i u o de His o ia del Consejo Supe io de In es igaciones Cien í icas. Es as con oca o ias anuales p e enden o ece o o espacio más pa a el asociacionismo, la e lexión c í ica y la ei indicación de unos es udios dedicados a las a es escénicas con pe spec i a de géne o que a aiga, como da cuen a es e monog á ico, a especia- lis as an o de los es udios escénicos como de o as disciplinas con el in de gene a nue as pe spec i as me odológicas y de es udios pa a la comp ensión, isibilización y esi uación de las muje es en los escena ios españoles del úl imo siglo. Iniciamos el monog á ico con un abajo que ecoge la ei indicación de una igu a sus ancial en la ea ología emenina de nues a escena desde los años no en a del siglo pasado: Ma ía José Ragué A ias (1941-2019), así como una biblio- g a ía ex ensi a y signi ica i a de su ascendencia. Le co esponde a Ad iana Nico- lau Jiménez el come ido de in e p e a el signi icado de su labo como in es igado a, d ama u ga, docen e y ac i is a en la ponde ación de la au o ía emenina como concep o di e encial. Nicolau ealiza un eco ido de la ayec o ia in elec ual de Ragué desde su decisi a es ancia cali o niana has a sus úl imas con ibuciones en el REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 19 sigloxxi ilus ando su múl iple ac i idad en la c eación, la di ulgación y la in es- igación en el ea o español y ca alán, sin descuida su no able in e ención en el asociacionismo emenino. Nicolau ambién desb oza la e isión con empo ánea que la in es igado a aplica a los pe sonajes emeninos del uni e so mí ico y que com- ponen un iso no able de sus pesquisas y ein e p e aciones c í icas, la ecepción de la adición anglosajona de los es udios eminis as ace ca de la pos ulación de la au o ía de la muje y de su p esencia en el ámbi o d amá ico y, po supues o, la pe spec i a del ámbi o d amá ico desde los es udios de géne o. Nicolau desen aña las apo aciones concep uales de Ragué en su análisis ans e sal: la conquis a del suje o a pa i de la emancipación social de las muje es y la singula idad de la p o- ducción emenina en e a la masculina, si bien ello no obs a pa a que la p oducción con oz de muje solo a ienda a la exclusi idad del uni e so que les es p opio; an es bien, según Ragué, el ea o de au o ía emenina debe ía ins ala se en una posición de idoneidad neu a, al ma gen de las e ique as de géne o que p olongan la es a egia de pe spec i as excluyen es. El ca ác e pione o de muchas conside aciones c í icas y c ea i as de Ragué A ias, po meno izado po Nicolau Jiménez, la ins ala en una a alaya de e lexión y de inno ación eó icas mien as denuncia ausencias, miopías y desa enciones en el canon del ea o hispánico y ca alán. El a ículo de Felipe Pé ez Cab e a a iende a la eo ía de c ecien e expansión c í ica y c ea i a de la au o icción en la ob a de una de las d ama u gas más auda- ces y me a ic i as de la p omoción nacida en los años ochen a del sigloxx: Ma ía Velasco. En la ayec o ia d amá ica de es a c eado a es econocible un discu so cons- uido sob e un haz de e e encias li e a ias, cul u ales, lingüís icas y sociológicas que con ibuyen a una c edencial plu al de in e ex os, en g an modo acili ado es de la me a icción, oda ez que en el ánsi o hacia la e lexi idad se desemboca en la me ad ama icidad, una de cuyas a iaciones puede se la au o icción. La c í ica aún es á en el camino de conside a la iden idad e dade a de los lenguajes del Yo en la escena como p oceso au ónomo y su a iculación en el ela o escénico da e en las ob as de Ma ía Velasco de una es a egia de indagación, no únicamen e sob e el demiu go en la icción, sino en que, a pa i de esa aslación, se decan e la es- ponsabilidad del espec ado en i ud de una ca a sis no pu i icado a sino iccio- nado a, según el concep o acuñado po la p opia au o a. Las ob as analizadas po Pé ez Cab e a e elan la ecupe ación de la memo ia median e el agmen a ismo y la polisemia con el común denominado de la d ama u gia ac ual asen ada en la dis upción é ica y es é ica de la iolencia, una de las cons an es emá icas e ideo- lógicas de la esc i u a con oz de muje en el sigloxx y que se man iene asimismo en las p ime as décadas del sigloxxi. Es as écnicas es án en conni encia con la posd ama icidad apun ada po Lehman, si bien la ges ión de lo au obiog á ico en Velasco a iende no an o al componen e eal y cons a able sino a su ans o mación en una semán ica que sea suscep ible de gene a la ci ada incomodidad o icción en el espec ado implíci o, median e el pac o de en ende la on e a que c uza de la icción a la ealidad y ice e sa. El abajo de Alejand a P ie o Ga cía indaga en la e olución del í e e japonés como una o ma de asposición e olu i a de la muje como c eado a y c ia u a me ced al géne o del bun aku o ien al, pe o aclima ado a la a iación del ea o occiden al. REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 20 La au o a del a ículo iene la en aja de posee la doble pe spec i a de in es igado a e in é p e e de í e e en i ud de una o mación ealizada en e Nue a Yo k y Lon- d es. La compañía de la que la in es igado a o ma pa e, Winged C anes, ha des e- ado el p ejuicio secula sob e el ea o de muñecos a iculados en su adsc ipción a una o ma d amá ica des inada al público in an il a pa i de un análisis del cue po emenino, desdoblado en í e e y manipulado a, que se ha decan ado en la a ian e del o ome, a iedad que pe mi e la mig ación de los mo imien os de la manipulado a al muñeco, gene ando una con igüidad ca ac e iológica auxiliada po el apoyo de la danza. El os o descubie o en el o ome bun aku p ese a la iden idad de la in é - p e e y ecupe a la p esencia de la muje c eado a, e ada du an e siglos en la escena pública. La des iación es ilís ica occiden al isibiliza a la manipulado a como pe so- naje in eg ado en la acción d amá ica y escinde dialéc icamen e el juego in e p e a- i o del o ome y del ac o sin anula la cohesión on ológica. Tí e e y manipulado a se desempeñan como siameses desa ollando una con igüidad ana ómica que, al mismo iempo, p ese a la independencia in e p e a i a y iccional. La au o a del a ículo analiza es mon ajes de la compañía con a ención p e e en e a la ep esen ación del cue po emenino y a la e lexión ace ca de la iden idad de la muje en el espacio de la c eación y ue a de ella. En la p ime a pieza, Don’ kiss me, I’m in aining se gene a una indagación ace ca del p incipio bina io de los sexos en elación con la con en- ción social y mo al y con la e e encia a ís ica de Claude Cahun y la pos ulación del géne o neu o. El espec áculo pe seguía la in es igación de la cons ucción de la iden idad bajo la es a egia pe o ma i a desechando el ca ác e consus ancial e inhe- en e del géne o en el se humano, pa a sos ene que su de inición se consuma en el i o de la conduc a y dela ando que la acep ación sociomo al del indi iduo no puede ealiza se a a és de la epe ida na u alización pa a encaja en las p e oga i as del géne o no ma i o. El bun aku pe mi ía la duplicidad del suje o «den o y ue a de campo» y el e i o io esbaladizo donde se decan an las ansiciones de pe sonalidad. La segunda pieza es con inuación de la an e io , The soldie wi h no name, y plan ea una p olongación semán ica a los obje os y a la memo ia isual con la inco po ación de ideop oyecciones y del manejo de o og a ías. La in eg ación de la manipula- do a como danzan e exen a del í e e y, a su ez, ges o a de aquel p ecipi aba en un se neu o concep ualizado desde su e-p esen ación. Winged C anes pe seguía la gene ación de espacios on e izos (como el empleo del elón) en los que un cue po híb ido discu e la o odoxia del géne o. El e ce mon aje, ya con la compañía es a- blecida en España, Be na da’s backs age, en abilizaba la simbología lo quiana en e el p incipio de au o idad y el p incipio de au o idad, acuñado c í icamen e po Ruiz Ramón, y p olongaba la acción d amá ica en las secuencias eludidas en el ex o o igi- nal pe o inco po adas po las es a egias de la alusión y de la p esen ación di e ida. El mon aje se cen aba en la isión de la ebeldía en el pe sonaje de Adela, escindida en el es ido e de del í e e y en la muje de lu o de la ac iz cuyo encie o se enunciaba en p olepsis. Des aca en es e espec áculo la e olución del o ome hacia una seg ega- ción absolu a de la ac iz-baila ina, que cede sus pie nas al o ome, y el muñeco ina- nimado, de iniendo en una nue a c ia u a escénica, de na u aleza mix a en el c uce on ológico en e el homb e y la máquina: el cybo g. El abajo explo a con ace ada isión ex e na la p og esión c ea i a de la compañía y el sinc e ismo de uen es occi- REVISTA DE FILOLOGÍA, 44; 2022, PP. 13-26 21 den ales en la ó bi a de las eo ías quee y eminis a de Lond es y Nue a Yo k conju- gado con la ances al adición del í e e japonés ningyō jo u i. Naza e Neg ín Ca o ompe p ejuicios en su in es igación ace ca de las p econcepciones en o no al ea o in an il con el análisis de es piezas de I zia Pascual: La ida de los salmones, Mascando o igas y Pè e Lachaise. El discu so de un ea o des inado, apa en emen e, a niños se c uza con la quieb a de los pa adig- mas de géne o y del didac ismo educcionis a que condena a es e ipo de piezas a la exposición de p incipios a bi ados po la con eniencia sociomo al. La p opia d a- ma u ga ha eo izado sob e la pe inencia de di umina los oles de géne o desde la esponsabilidad de la escena. Los dos cimien os de su a e ea al son el p incipio educa i o y el ludismo, si bien en alguna pieza el esca e de la in ancia copa icipa de esa endencia ap eciable en la c eación ea al emenina de ecupe ación de la memo ia, si bien en el caso de su ob a Pepi o (una his o ia de ida pa a niños y abue- los) con li eos au o ic i os. La in eg ación de lenguajes, como es el de la danza, no solo pe sigue la con aminación mul idisciplina del discu so, sino el eje cicio de la libe ación emenina y la ges ación de un imagina io con la esu ección de igu as del pasado pa a ce a he idas y se ena e ocaciones p e é i as con el concu so de ememb anzas de la gue a, el dolo y el su imien o. El diálogo en e lo que ui- mos y somos coadyu a a econs ui la iden idad del Yo median e un p oceso de ahondamien o en los deseos, dispu as y congojas. La cons an e de una co alidad de pe sonajes emeninos en su d ama u gia se di e si ica en una ica ipología que discu e las e ique as he e opa ia cales –mad e, hija, esposa o aman e– me ced al con as e de enido en e las pe spec i as in an iles y el en o no de la muje adul a. Según explica la in es igado a, I zia Pascual acie a a descub i y desc ibi la ósmo- sis en e el pasado y el p esen e, en e la memo ia y el u u o, en e el Yo que hemos dejado de se y el noso os en que nos hemos con e ido median e un ea o in an- il pe o nada pue il. La con ibución de Mónica Monmeneu González analiza el díp ico ea al Celia en la Re olución y Elena Fo ún, ob as de Alba Quin as y de Ma ía Folgue a, espec i amen e, inspi adas en la igu a de la esc i o a Elena Fo ún, pseudónimo de Enca nación A agoneses, muje y c eado a en la in e sección cul u al de un iempo de indicación de la au o ía y del asociacionismo emeninos inculados a las ac i i- dades del Lyceum Club Femenino Español, acciones que se desa olla on en e 1926 y 1939. La esc i o a esca ada pa a la escena p opo cionó, desde la pos e idad pós- uma, nue os descub imien os desde su ob a Ocul o Sende o, donde se ab en nue os ace camien os a la biog a ía pe sonal y a ís ica de la au o a de Celia. La d ama u - gia de Folgue a, que ambién di igió la p ime a de las ob as ci adas, se ins ala en la es a egia del ea o como p oceso de in es igación me a iccional en el que la iden- idad de la muje como c eado a se ges iona como sopo e de la acción d amá ica. Folgue a aplica la dimensión de con i encia del ea o gene ando nue os ámbi os del Yo en el i ine a io de es i ución epis emológica y de indagación in e ex ual en la pos ulación de la subje i idad como agen e de ans e encia de la biog a ía a la escena: la me amo osis d amá ica se hace isible en la ieja ope ación del ea o en el ea o que hace las eces de a senal mnemónico y de ep esen ación de la icción i al de la au o a. El p oceso de econs ucción de Folgue a ilus a la in e elación de