El principio del arte en la provincia de Burgos : el arte paleolítico : al ilustre arqueólogo D. Luciano Huidobro, a quien tantísimo debe el Arte y la Historia de Burgos
Full text
El p incipio del A e en
la p o incia de Bu gos
EL ARTE PALEOLÍTICO
Al ilus e a queólogo D. Luciano Huido-
b o. a quien an ísimo debe el A e y la
His o ia de
Bu gos
Cualquie a que hace unos años hubie a a ado de his o ia el
a e bu galés (o de o a egión), comenza ía odo lo más po el a e
omano, las épocas an e io es e an desconocidas, ac ualmen e, g acias
a los ápidos p og esos de la P ehis o ia, se an acla ando mul-
i ud de p oblemas e e en es a la humanidad p imi i a. Hoy día,
me ced a especialis as ilus es
Como
Hugo
Obe maie , .Hen i B euil...
Y a benemé i os in es igado es egionales
como
el P. José Ma ía
Ibe o y el P.
Sa u io
González, el ico caudal a ís ico y a queoló-
gico bu galés, se ha is o aumen ado con una
no abilísima
con i-
bución a ís ica y a queológica, pe enecien e a
emo isimas
edades,
cuya an igüedad se cuen a po milena ios.
Poco o ningún a e mani ies an las oscas
cua ci as
alladas del
Paleolí ico in e io ,
que en
1924
descub ió
Paul
We ne
en
Bascon-
cillos
del
Tozo.
Se a a de
cua ci as
alladas a g andes golpes,
—
y que esul an como odo el
ma c iál
p ehis ó ico en
cua ci a
o so-
i a,
de una osquedad ex ema, pues a la uda écnica cíe alla unen
sus condiciones poco p opicias pa a se abajadas dichas pied as (1).
No able adelan o e ela la aede a Mus e iense (?)
de la cue a de
la Blanca, en
Oña
(Fig.
1.-
4
),
la alla es más cuidada, en su
.pe il
oon exo
hay un sen imien o es é ico indudable, el gus o po los bellos
ú iles de
silex
de a moniosas líneas, se e elan ya en es a aede a.
El es o de la indus ia paleolí ica bu galesa, ningún a e e-
ela, es ello, a, causa p incipalmen e de la escasez de ma e ia p ima
(I)
H. Obe maie : «El Homb e Fósil», segunda edic.—Mad id. 1925. Págs. 91 y 92.
(Figu a 2.")
(FIG. 1.) -
Raede a
mus e iense (?)
de la
Cue a
de
la Blanca
(05a).-1
Según Rod iguez
Fe nández
(FIG
.4.")—Bas ón
pe o ado Magdaleniense con cabeza es ilizada de umian e.-5
SegAn Cab :,.
—
111 —
pa a la alla, en las egiones que de la p o incia conozco, y desde
luego en los dos núcleos paleolí icos bu galeses conocidos
(O ia-
Silos), al an po comple o yacimien os de
silex,
an solo disponían
nues os ances ales del pob e y mezquino can o de pede nal, que
a cos a de incesan e ebusca log aban halla en las g a as de los
íos (1).
Si la indus ia
lí ica
nos o ece poco a e, enemos en cambio ca-
e nas que gua dan su eso o de a e p ehis ó ico celosamen e en la
in e minable noche de las ca e nas, de las mani es aciones a ís icas
cua e na ias amos a da de allada cuen a:
CUEVA DE
ATAPUERCA
Conocidísima es de odos la Cue a de
A apue ca,
cuyas belle-
zas na u ales han sido obje o de la más c uel y sal aje mu ilación;
és a Cue a, que
.a
sus encan os na u ales une los que le p opo ciona
la his o ia y el a oma de leyenda, es del más al o in e és po las
ob as de a e paleolí ico que en sus pa edes conse a.
Es la ob a capi al de
A apue ca,
una cabeza de
Oso (?),
pin ada
en ojo con azos bo osos des anecidos, es ob a de no able a-
lo a ís ico (Fig.
2.4)
y de un a an na u alismo. Es a pin u a la
he a ibuído yo
(2) al
Au i iaciense
supe io , unos
25.000
a
30.000
a ios
de an igüedad.
Las o as mani es aciones pic ó icas son a ios
signos escu i o -
mes, análogos a las de las Cue as del Cas illo y del
Pindal
(San-
ande y As u ias) y o as cue as can áb icas y ancesas.
CUEVA DE
BARCINA
En es a Cue a, de di ícil y
moles ísima
en ada, hay ambién
muy in e esan es mani es aciones a ís icas
pleis ocenas.
.
A los 40
me os de la en ada y en en ados en dos g upos,
hay cua o g abados dispues os dos a dos, que ep esen an a la
Cap a ibex py enaica,
cuyos es os ósiles apa ecen en abundancia
en las ce canas cue as del Caballón y La Blanca.
El g upo de la de echa, que es el más pe ec o y mejo con-
se ado, ep esen a un he moso macho cab ío, y una hemb a encima,
(1)
Pa a oda clase de da os
y
de alles sob e el Paleolí ico bu galés y las demas edades
p ehis ó icas consúl ese, J. Ma ínez San a Olalla: «P ehis o ia Bu galesa» (Bulle í de 1
.
Asso-
ciaciö Ca alana d'An opología. E nología i P ehis o ia», ol. III) —Ba celona, 1925.
(2)
Ve «P ehis o ia Bu galesa».
— 112 —
ambos con su magní ica y ípica co namen a; de la más absolu a
si mplicidad
en el g abado el macho, es no obs an e, de un g an
! ealismo, es á en pie, las pa as son co as, aunque no en exceso,
el cue po odo es á bien pe ilado po un azo segu o, ancho y
p o undo, lle ando cla ado un enablo, el ojo lo o ma un azo
s
g
e nici cula
con un pun o en el cen o, se acusa el sexo, eniendo
además la ba ba que ca ac e iza al macho, la cola,
äunque di usá,
se
é
aún, la linda co namen a des aca galla damen e, o mándose
cada cue no de un solo azo, habiendo g abado el a is a paleo-
lí ico, p ime o el cue no izquie do. La cab a ep esen ada encima
es más osca y descuidada en la
ej3cución,
pe o e ela se ob a
de
la
misma mano que el macho; de la hemb a se ep esen ó sólo
el bus o, siendo no able el ecu so del a is a p ehis ó ico, que ap o-
echa el cue no de echo del macho pa a do so de la hemb a. Las
dimensiones de los g abados son: macho,
60
cen íme os y hemb a
50.
Mucho más osca y peo conse ada es á la pa eja de en en e,
en la pa e al a se ep esen a a un macho con su ba ba; la pa e
pos e io y el ien e del animal se han bo ado así como las ex-
d emidades;
los cue nos se ep esen an is os de en e. La cab a
que hay debajo del macho es una hemb a, de la que no se conse a
más que el onco, cue no de echo y pa a an e io del mismo lado.
Dimensiones:
35
y
30
cen íme os espec i amen e.
G upo apa e, po su écnica, o ma la o a ob a de a e upes-
e de Ba cina. Es á a los_
100
me os de la en ada de la Cue a;
es ambién macho cab ío; la igu a es bo osa en gene al y supe -
icialmen e g abada; el pe il del animal lo dan inas ayas g aba-
da; la cabezas y cue nos ' an pin ados de neg o, y la igu a del ma-
cho modelada en conjun o po un hábil di uminado neg o en el lomo,
ien e y cuello (Fig.
3.
q
).
Longi ud:
36
cen íme os.
Las cua o cab as g abadas han sido clasi icadas como del
Mag-
daleniense
in e io ,
y la g abada y pin ada como
Magdaleniense
medio.
CUEVA DEL
CA.BALLON
Como a e mucho más a anzado, enemos en es a Cue a un ejem-
pla . Se a a de un
bas ón pe o ado
Magdaieniense,
de as a de cie -
o, el cual lle a un g abado de cabeza es ilizada de umian e (Figu-
a 4.4), acaso cab a, al ez caballo.
Po la ápida ojeada que hemos echado al a e upes e paleo-
lí ico bu galés (1), e nos que nues os ances ales ósiles de la e-
(1)
Dada la indole de es e abajo, no he que ido hace mención más que de ma e iales
— 113 —
cien e
edad de la pied a allada, nos han legado in e esan es y muy
p eciadas ob as de su a e na u alis a, y aun del a e es ilizado
(bas enn
pe o ado,
del Caballón), que debemos
ni a
con ene ación y ca-
iño, pues aquel encan ado a e na u alis a, aquel a e ósil de nues-
as ca e nas, es el p ime eslabón de una cadena de admi ables
ob as de a e que iniciada hace más de
25.000
a ios llega a nues os
días, como impe ecede o eso o.
Quisie a, y se ía ello un obje o de sa is acción g andísima pa a
mí, el sabe que es e abajo ha
clespé aclo
en alguien siquie a la
cu iosidad de busca en los alu iones de nues os íos y en
puei-
as ca e nas los es os de la indus ia y el a e p ehis ó ico, que
alguien haga, como dice mi sabio maes o el D .
Obe maie ,
que:
«después del le á gico sueño de miles y miles de años, uel an
a la luz de un nue o día las ma a illas del A e
cua e na io.
JULIO
MARTINEZ SANTA-OLALLA.
de absolu a ga an ía cien í ica, con olados po e dade os ( specialis as, po ello no hemos da-
do cabidl. a
qui a la pin u a e de de la Cue a de las Na ices en Hoza ejas, que ha de se aún
muy discu ida y la al a el con ol de un especialis a. Sob e al pin u a 6ase mi «P ehis o ia
Bu galesa».