scieee Open visual document viewer

La poesía de Quevedo no incluida en las ediciones de 1648 y 1670: una propuesta acerca de la ordenación y el contenido de la "musa décima"

Alonso Veloso, María José

Abstract

Como paso previo, este artículo comienza proponiendo tres criterios para la edición crítica de la poesía de Quevedo: el primero, respetar, con las correcciones necesarias, la ordenación en musas prevista por su autor; el segundo, ofrecer una solución coherente para los poemas de los que existen versiones alternativas por haber sido adaptados por Quevedo para diferentes contextos; el tercero, hacer otro tanto con las versiones manuscritas anteriores a las ediciones de 1648 (El Parnaso Español) y 1670 (Las tres musas últimas). Una vez clarificado así el panorama, este trabajo se centra en la posible elaboración de una décima sección, la «décima musa», constituida por poemas no incluidos, ni susceptibles de ser incluidos, en las nueve musas: un corpus de unos 150 textos, a los que se añaden los salmos del Heráclito. Por último, se esboza otra sección consagrada a los poemas atribuibles a Quevedo pero de autoría no indiscutible

Full text

La Pe inola, 12, 2008 (269-334) ecibido: 4-9-2007 / acep ado: 24-9-2007 La poesía de Que edo no incluida en las ediciones de 1648 y 1670: una p opues a ace ca de la o denación y el con enido de la «Musa décima»1 Ma ía José Alonso Veloso Uni e sidad de Vigo [La Pe inola (issn: 1138-6363), 12, 2008, pp. 269-334] Como es sabido, Que edo ul imaba, meses an es de su mue e, la pu- blicación de su ob a poé ica, en la que enía abajando en silencio des- de años a ás, co igiendo poemas y cuidando su o denación según c i e ios emá icos y mé icos. Su mue e, acaecida en 1645, no sólo im- pidió la culminación de al a ea sino que ambién aca eó el ex a ío de poemas, en ci a que es di ícil cuan i ica 2. En 1648 González de Salas publicó, bajo el í ulo de El Pa naso español, el equi alen e a dos e cios de su poesía, si iéndose de algunas no as de Que edo y de las con i- dencias que és e le había comunicado sob e su labo . González de Salas pospuso la a ea pendien e, la edición de las es úl imas secciones de la poesía que ediana, pa a un momen o pos e io que ya no llegó. En 1670, es deci , ein icinco años después del allecimien o de Que edo y diecinue e del de González de Salas, Ped o Ald e e Villegas, sob ino del poe a, comple ó la labo del humanis a con la publicación de Las es musas úl imas. El Pa naso español cons a de 555 poemas dis ibuidos en seis musas de di e sa ex ensión3; Las es musas, de 213, además de al- gunos agmen os de ca ác e eligioso4. El o igen de los p oblemas ex- 1 Tal denominación, «musa décima», es una suge encia del p o eso Al onso Rey, a quien ag adezco la gene osidad de su «p és amo» y ambién su imp escindible consejo du an e el p oceso de elabo ación de es e abajo. 2 La poesía de Que edo se di undió, desde los albo es del siglo XVII, sob e odo en manusc i os y pliegos suel os. La ama del esc i o explica, no obs an e, que nume osas colecciones imp esas emp anas, concebidas a modo de an ologías de poesía con empo- ánea, ecojan algunos de sus más conocidos poemas: Flo es de poe as ilus es, de 1605, donde igu an 18; el Romance o del mismo año; P ima e a y lo de los mejo es omances, de 1629; Ma a illas del Pa naso, de 1637; y Romances a ios de 1640 y 1643. 270 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) uales de la ob a poé ica que ediana a anca, pues, de lo sucedido en esos es momen os: la dispe sión de los cuade nos de Que edo as su mue e, la in e upción de la labo edi o ial de González de Salas y las impe ecciones de la edición de Ald e e. Al cabo de más de es siglos, a ios p oblemas siguen sin esol e , no sólo po la di icul ad pa a e- i ica cie os da os sino ambién po la ausencia de un c i e io edi o ial bien de inido. En ez de culmina la publicación de la «poesía comple a de Que e- do», la edición de 1670 –a la cual no se le deben nega los aspec os po- 3 Clío, de ca ác e encomiás ico, 28; Polimnia, 112 mo ales; Melpómene, 35 úneb es; E a o, 132 poemas amo osos, o ganizados en dos secciones: 76 de ca ác e gene al y 56 in eg ados en el cancione o Can a sola a Lisi; Te psíco e, 53, en e composiciones p inci- palmen e sa í icas y poemas ge manescos; y Talía, la más amplia, con 193 bu lescos. 4 Eu e pe acoge 101 poemas, mayo i a iamen e amo osos y pas o iles, así como cua- o en emeses; Calíope, 38; y U ania, 74, sob e odo de ca ác e sac o, aunque des acan 17 salmos mo ales —uno de ellos apóc i o—, el Poema he oico a C is o esuci ado y el Poema he oico de las necedades y locu as de O lando el enamo ado, así como algún poema úneb e. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 271 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) si i os que posee– inaugu ó una época de dudas y desconcie o ilológico que oda ía no se ha supe ado, pues Ald e e abajó de o ma menos diligen e que Salas, has a el pun o de epe i composiciones ya edi adas po él e incluso a ibui a su ío poemas ajenos5. El Pa naso se edi ó nue e eces en el XVII; en el siglo XVIII, en ocho ocasiones; a es as ediciones se suman o as cua o en el siglo XIX y dos colecciones an ológicas edi adas en 1860 y 18756. Las es musas, po su pa e, egis ó doce imp esiones en e 1670 y 1791, en soli a io o como pa e de un conjun o in eg ado ambién po la edición de Salas7. 5 La inexis encia de un co pus poé ico que ediano de ini i o es á elacionada en muchos casos con la complejidad de su ansmisión ex ual, ma cada po la mul iplicidad de códices. Las di icul ades se acen úan en el caso de los poemas sa í ico-bu lescos, que ep esen an en o no al cua en a po cien o de la p oducción de Que edo: su ama explica que se le hayan a ibuido in inidad de poemas, muchos de ellos incluidos en edi- ciones mode nas, pese a se apóc i os. En es e ipo de composiciones es cons an e el c uce de a ibuciones en e au o es como Góngo a, Villamediana o Que edo; el p o- blema se complica en el caso de las c eaciones de esc i o es «meno es», cuyos ex os podían se ácilmen e adjudicados a los consag ados. 6 Las del siglo XVII ue on las siguien es: Mad id, 1648; Za agoza, 1649; Mad id, 1650; Lisboa, 1652; Mad id, con dos emisiones en 1659 y 1660; B uselas, 1661; Mad id, 1668; B uselas, 1670; y Ambe es, 1699. Las del XVIII: Ba celona, 1703; Mad id, 1713; Mad id, 1724; Ambe es, 1726; Mad id, 1729; Mad id, 1729 (hecha a plana y englón sob e la de 1713); Mad id, 1772; y Mad id, 1794. Las del XIX: Ba celona, 1866; Ba ce- lona, 1869; Pa ís, 1883; y Za agoza, 1886. Tomo es os da os de Rey, en 1999. Pa a una desc ipción de las ediciones mencionadas, éanse las pp. 40-62. 272 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) En los siglos XIX y XX, di e sos e udi os se in e esa on po la edición de las poesías de Que edo, labo que se adujo, po un lado, en la ecu- pe ación de poemas desconocidos y, po o o, en el aumen o de a ibu- ciones alsas, así como en una al a de c i e io a la ho a de o dena la poesía de Que edo, asgo es e úl imo muy isible en el abajo de Basilio Sebas ián Cas ellanos. T as el in en o de es e, en e 1840 y 1851, Flo en- cio Jane (1877) y Fe nández-Gue a y Menéndez Pelayo (1903) asumie- on la esponsabilidad de un p oyec o que no llega on a e culminado. Mención especial equie e Flo encio Jane , que ha ecibido más e- p oches de los me ecidos, en an o que los aspec os posi i os de su edi- ción suelen pasa se po al o. Es os, son, undamen almen e, dos: man ene la o denación en nue e musas y o ece , en e o os apéndi- ces, una «Adición» que ecoge poemas no incluidos en las ediciones de 1648 y 1670. En consecuencia, además de in en a p ese a la olun ad de Que edo y el c i e io o denado de González de Salas8, a ó de ela- bo a una apa ado adicional, sepa ando den o del mismo los de a i- bución insegu a9. En cie o modo, nues o abajo pe sigue un obje i o simila al de Jane , pues aspi a a comple a las ediciones de 1648 y 1670 sin in oduci en las mismas más al e aciones que las exigidas po un c i e io ex ual i me. Fe nández-Gue a y Menéndez Pelayo (1903-1907) no concluye on una a ea edi o a en la que in en a on combina dos c i e ios que, obli- gados a con i i , conduje on a g andes complicaciones p ác icas: el he- cho de consigna en una p ime a pa e poemas con da ación exac a o 7 Fue on dos en Mad id, en 1670; una en B uselas, 1671; Ambe es, 1699; Ba celona, 1702; Mad id, 1716; Mad id, 1724; Ambe es, 1726; dos en Mad id, 1729; Mad id, 1772; y Mad id, 1791. La in o mación p ocede de la edición acsímil de Ped aza y P ie o, 1999, pp. xx -xx ii, que incluye una desc ipción de es os imp esos. 8 A i maba Rey, 1999, pp. 23-24, que «debe a ibui se al c i e io o denado de Que- edo odo aquello que González de Salas no eclamó como decisión edi o ial suya. Si se acep a es a p opues a, hay que conclui que el diseño y con enido de El Pa naso español son, undamen almen e, ob a de Que edo […] Con espec o a Las es musas úl imas puede adop a se, como pun o de pa ida, la misma hipó esis de abajo […] González de Salas, lejos de habe plani icado la o denación global de la poesía de Que edo, se limi ó a p epa a pa a la imp en a los ma e iales que se iban euniendo. Es posible, pues, que su papel en la o denación de El Pa naso se es inja a lo que dicen sus comen a ios, cen a- dos en supues os muy conc e os. Respec o a la edición de 1670, sus conocidas de icien- cias no anulan la alidez de su dis ibución gene al, independien emen e del núme o de enmiendas que deban in oduci se. Ald e e se ciñó, según odos los indicios, al plan es a- blecido po González de Salas, que no pa ece habe al e ado la olun ad de Que edo en aspec os sus anciales». 9 Aunque la sepa ación que es ablece en e composiciones au én icas y sólo a ibui- das es á hoy supe ada, debido a los esul ados de las in es igaciones ealizadas en los úl imos años en o no a algunos poemas o g upos de poemas, in e esa des aca su c i e- io edi o ial de deslinda la on e a en e unas y o as. En p ime luga , o ece las que según él son de Que edo y p oceden no de las nue e musas, sino de «an iguas coleccio- nes de poesías de di e sos au o es, de algunos lib os a os, y de a ios manusc i os inédi os» (p. 475); as un apa ado dedicado a a ios en emeses, in oduce o o dedi- cado a «ob as poé icas que se han a ibuido, en e o as a ias, a don F ancisco de Que- edo Villegas» (p. 527). «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 273 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) ap oximada de e minó que la o denación de la segunda pa e, basada en las musas, esul ase po necesidad incomple a y al e ase la dis ibu- ción de poemas en cada uno de es os apa ados. L a he encia de es os pione os de las ediciones mode nas ue ecogida, en el siglo XX, po As ana Ma ín, quien publicó en 1932 las Ob as en e so de Que edo. En su abajo no sólo incluyó e o es de dis in o ipo, sino que a ibuyó a la pluma del esc i o nume osos poemas apóc i os y, aun- que se adjudicó el hallazgo de has a 200 p oducciones inédi as, muchas de ellas esul a on a ibuciones alsas. As ana desdeña la o denación de Jane y las ediciones del XVII; aunque no de modo sis emá ico, adop a una o ganización p e e en emen e emá ica, que con i e con c i e ios es- ó icos 10 . De es e modo, al deja de lado la o denación en musas, se des- dibuja el necesa io deslinde en e los poemas p epa ados pa a la imp en a po González de Salas ( omados de los cuade nos de Que edo) y los que, al p ocede de o as uen es, no son siemp e de a ibución segu a. La edición de Felicidad Buendía, de 1960, no mejo ó la si uación de la poesía que ediana. Aunque siguiendo c i e ios simila es a los de As- ana, alejados en consecuencia de la es uc u a basada en las nue e mu- sas del Pa naso, es a edi o a con igu ó apa ados no coinciden es con los diseñados po su p edeceso . Un p ime capí ulo es á dedicado a «Poesías suel as», í ulo que so p ende po su aguedad11; el segundo, bajo el í ulo «Tea o», da cabida a en emeses, bailes y diálogos, como había sucedido en la edición de As ana; el e ce o acoge las «T aduc- ciones»; el capí ulo sép imo, «Esc i os de a ibución dudosa», di unde un pequeño g upo de poemas y el Discu so de las p i anzas. Como se ap ecia, la edición de Buendía no sólo con ibuyó a elega y con undi la o denación en musas, sino que puso en p ác ica una mezcla de c i e- ios dispa es que condujo a la incohe encia del esul ado inal. Has a 1963 —Poesía o iginal— y 1969-1981 —Ob a poé ica— no apa e- ció la p ime a edición de la poesía que ediana ealizada con igo cien- í ico y p ocedimien os ilológicos mode nos: José Manuel Blecua as eó una pa e impo an e de la adición manusc i a e imp esa, loca- lizó nue os códices y poemas suel os, in en ó o ece una iliación de 10 Lo hace de acue do con el siguien e o den: poesías amo osas, sa í icas, bu lescas, jáca as, omances a ios, poesías encomiás icas, mo ales, sag adas, úneb es y, po úl imo, «poesías a ias», epíg a e en el que ienen cabida odo ipo de me os y emas. T as es os apa ados, inco po a un capí ulo i ulado «Tea o», en el que in oduce le illas, bailes, omances y en emeses. Como colo ón, As ana o ece un apa ado de «T aducciones en e so», o o en el que consigna las «ob as de Que edo de p obable au en icidad» y am- bién una colección de «poesías inédi as de Que edo y algunas especies suel as». 11 Es e apa ado con iene poemas lauda o ios (p ime o sone os y a con inuación o os); mo ales (sone os, o o ipo de composiciones y salmos del He ácli o); úneb es (p ime o sone os y después el es o); sag ados, o denados con el mismo c i e io que en an e io es epíg a es; amo osos (sone os, oc a as, mad igales, quin illas, edondillas, omances, idilios, canciones y endechas); jáca as; le illas (sa í icas, bu lescas y lí icas); omances a ios; poesías bu lescas (sone os, canciones, décimas, quin illas, edondillas y a ias); poesías sa í icas (sone os, sá i as li e a ias, sá i as polí icas y sá i as di e sas); y poesías a ias (alabanzas, imi aciones de Du Bellay e imi aciones de Ma cial). 274 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) ca da uno de los casi nue e cen ena es de composiciones edi adas y, so- b e odo, p ocedió a un p ime y undamen al expu go de las ediciones an e io es, con el obje i o de elimina del co pus que ediano poemas in- debidamen e adjudicados. Desde en onces, la de Blecua es la edición más sol en e pa a ace ca se a la poesía de Que edo, aunque debe se co- egida o ma izada po el esul ado de in es igaciones de las úl imas dé- cadas, además de complemen ada con una exhaus i a ano ación que ace que al lec o an os e sos que edianos aun necesi ados de acla a- ción. Pe o es e edi o abandonó la o ganización en musas, p i ilegiando un c i e io de clasi icación básicamen e —aunque no exclusi amen e— e- má ico, que condujo a nue as ag upaciones de poemas alejadas del c i- e io del esc i o y a la con usión de ases edaccionales di e sas en conjun os de ex os muy de e minados 12 . Hoy, al iempo que nadie ega- ea mé i os a Blecua, se an ab iendo paso dos ideas con a ias a sus c i- e ios edi o iales: 1) hay que espe a la o denación en musas; 2) en el caso de e siones a ian es de un mismo poema, las imp esas ( an o en 1648 como en 1670) pa ecen p e e ibles a las manusc i as, como pone cla amen e de elie e la colección de sil as de la musa oc a a. Es os dos nue os c i e ios p opo cionan una pe spec i a con cuya ayuda es posible a on a con más o den y cohe encia el p oblema de los poemas no im- p esos en las dos ediciones mencionadas. A pesa de los in en os y de an impo an es a ances, el co pus de la poesía que ediana es á oda ía hoy sin ija : iniciado ya el siglo XXI, F ancisco de Que edo ca ece de una edición debidamen e o denada de su poesía, in eg ada po ce ca de un milla de composiciones, 875 inclui- das sólo en la edición canónica de Blecua, quien echazó ya ce ca de 30 compiladas en la an ología de Ald e e, a las que se suman las que di e - sos au o es han ido demos ando ajenas a Que edo con pos e io idad. In en os de ecupe ación de la o denación en musas El hecho de econoce los g andes mé i os de la edición de Blecua no impide a i ma que su al e ación de la o denación en musas es un p ocede ecdó icamen e injus i icable. Es imp escindible pa i de su abajo, pe o u ge lle a a cabo una nue a edición de la poesía de Que- edo que ecupe e la o ganización en musas de ini i amen e abandona- da desde la edición de Jane , en 1877. En es e sen ido se p onuncia on ya James O. C osby en 196613 y, más ecien emen e, Al onso Rey14. Es e úl imo, eco dando las palab as de C osby, apeló a la necesidad de man- 12 Así, aunque o eció al p incipio de su edición las «Ilus aciones» al Pa naso y el p ólogo de Las es musas, los apa ados es ablecidos poco ienen que e con ambas edi- ciones pós umas: poemas me a ísicos; He ácli o c is iano; poemas mo ales; poemas eligio- sos; poemas lí icos a di e sos asun os; elogios, epi a ios y úmulos; poemas amo osos; Can a sola a Lisi y la amo osa pasión de su aman e; poemas sa í icos y bu lescos; sá i as pe sonales; jáca as; bailes; Poema he oico de las necedades y locu as de O lando; y, en apén- dice, la Sá i a de Valles Ronces, «Mala la hubis eis, anceses». 13 C osby, 1966a, p. 333. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 275 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) ene la o ganización de la poesía de Que edo en las nue e musas de 1648 y 1670: Es ob io que si ales o denaciones esponden a la olun ad del au o de- ben se p ese adas con el mismo esme o que sus e sos y palab as. Una edición igu osa de la poesía de Que edo debe obse a es e elemen al p in- cipio, pues en El Pa naso español y Las es musas úl imas exis en secuencias do adas de indudable cohe encia, las cuales no pueden se al e adas sin un mo i o jus i icado15. Resul ado de es a nue a endencia son di e sas ediciones c í icas, pa ciales, que han ecupe ado el c i e io de la o denación en musas, en- e las que se cuen an la an ología de la poesía que ediana p epa ada po James O. C osby (1981)16, en la que los poemas seleccionados se disponen de acue do con la p imi i a o ganización de las ediciones pós- umas de Salas y Ald e e. Aunque no es una edición comple a, su selec- ción an ológica e is e un g an in e és al aboga po la ecupe ación del c i e io edi o ial de Salas: He op ado po o o plan [a i ma, espec o a los edi o es mode nos que le p ecedie on]: p esen a una selección de la poesía edi ada po González de Salas en El Pa naso español de 1648, espe ando la clasi icación emá ica y ambién el o den de poemas17. C osby comple a su an ología en musas con una selección de com- posiciones ju eniles y o a de He ácli o c is iano, poemas no publicados en 1648 ni en 167018. L a an ología de C osby ab ió el camino pa a la de ini i a ecupe ación de la o denación en musas. En esa línea se insc iben abajos es ingidos a alguna de las nue e musas, como la edición c í ica de la Poesía mo al (Po- limnia) ealizada po Al onso Rey (1992, 1.ª ed.; 1999, 2.ª ed. e isada y ampliada), que aba ca cien o diez sone os, una sil a –el Se món es oico de censu a mo al – y una epís ola en e ce os –la Epís ola sa í ica y censo ia . En su edición, Rey conside a que El Pa naso o ece la e apa inal de elabo a- ción, habida cuen a de que «las e siones a ian es que se conocen de ein e poemas pa ecen cons i ui edacciones p imi i as, sin los úl imos e oques y co ecciones». Pa iendo de es a hipó esis, Rey conside a que 14 En su edición de Polimnia, Rey, 1999, p. 27, sub ayaba la necesidad de abo da «dos p oblemas p elimina es es echamen e elacionados» a la ho a de edi a la poesía de Que edo: «la o denación en musas y la elección en e e siones a ian es». 15 Rey, 2006, p. 258. 16 C osby, en Que edo, Poesía a ia; las ci as que haga p oceden de la undécima edi- ción, de 1997. 17 C osby, en Que edo, Poesía a ia, p. 20. 18 Recue da C osby, en Que edo, Poesía a ia, p. 20, la colabo ación de Que edo con su edi o pós umo, en la a ea de dis ibui los poemas en musas, y señala que la edi- ción de Ald e e de 1670 sólo esul a idedigna en el caso de aquellos ex os p e iamen e p epa ados po Salas, de ahí que seleccione sólo ece poemas de Las es musas pa a su an ología de la poesía que ediana, que, en su opinión, «complemen an de mane a signi i- ca i a los del Pa naso de 1648, y cuya au en icidad es á ue a de duda». 276 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «ningún c i e io de o denación ajeno a Polimnia pa ece posee au o idad su icien e como pa a modi ica , o al o pa cialmen e, su con igu ación» 19 . De modo análogo, Ignacio A ellano y Vic o iano Ronce o, quienes en 2001 ealiza on la edición c í ica de los poemas encomiás icos, mo ales y de ci cuns ancias con enidos en la Musa I, Clío. Es a publicación inclu- ye un o al de 28 composiciones, de acue do con el co pus y el ex o de los poemas ijados en 1648 20 . Pese a econoce las dudas que puedan exis i sob e el g ado de idelidad que la edición de Salas o ece espec o a los designios de Que edo, A ellano y Ronce o conside an que « odos los poemas que apa ecen bajo el nomb e de Clío encajan pe ec amen e en los lími es de es a musa de la His o ia» y que «el mismo Que edo ha- b ía si uado en p ime luga es a musa, la de la épica y la his o ia, pues esponde a la clasi icación de las ciencias que habían es ipulado los hu- manis as de los siglos XV y XVI» 21 . En su es udio de es e b e e co pus p oponen una posible subdi isión emá ica del mismo: poemas enco- miás icos, poemas mo ales y poemas de ci cuns ancias. T ambién Pablo Jau alde (2002) op ó po basa su ecien e edición an ológica de la poesía de Que edo en la o ganización en musas, una de- cisión que supone la con i mación de la endencia apun ada y la ape u a de ini i a de un camino nue o pa a u u as ediciones de Que edo 22 . T as eplan ea la o ganización de la poesía edi ada en 1648 y 1670, es posible abo da con más ga an ías o os dos impo an es p oblemas: la o denación, con c i e ios emá icos y mé icos, de los poemas indis- cu iblemen e que edianos no imp esos en esos años y la con ección de una sección dedicada a los poemas a ibuibles a Que edo, pe o de au- o ía oda ía insegu a. En al sen ido, Ca ei a p opuso euni en dos olúmenes la p oduc- ción que ediana au én ica, in eg ada po los 660 poemas al pa ece p e- pa ados pa a la imp en a po González de Salas, y en un e ce omo los de au o ía con o e ida o copiados en manusc i os de au o idad cues- ionable, que, según sus cálculos, supond ían 216 acep ados, además de alguno de los 245 echazados con a gumen os que en su opinión no e- sul an concluyen es23. En la misma línea, Pla a apos ó po publica en olumen apa e los ex os anónimos y a ibuidos sin ga an ías, con el obje i o de deslinda de ini i amen e la on e a en e los poemas au- én icos y los de a ibución dudosa24. 19 Que edo, Poesía mo al, p. 39. 20 Que edo, La musa Clío. 21 Que edo, La musa Clío, pp. 6 y 9, espec i amen e. 22 Jau alde, en Que edo, An ología poé ica. Es a publicación, que sigue el o den de las deidades del Pa naso e lejadas en la edición de Salas, incluye 6 poemas de Clío, 25 de Polimnia, 2 de Melpómene, 24 de E a o —15 de ellos p oceden es de Can a sola a Lisi—, 9 de Te psíco e, 21 de Talía, 5 de Calíope, ninguno de Eu e pe y 3 de U ania. A es a selección añade una pequeña mues a de poemas p oceden es de ob as ea ales en e so o a ibuidos en manusc i os di e sos. 23 Ca ei a, 1989. 24 Pla a Pa ga, 2000. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 277 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) L as conside aciones p elimina es an edichas conducen al p opósi o de es e abajo: pone al día oda la in o mación exis en e sob e los poe- mas no incluidos en 1648 y 1670 y suge i un c i e io de o denación de los mismos en una hipo é ica «musa décima». Ello exige, como a ea p e- ia, e isa lo ela i o a la au o ía, aún dudosa, de nume osos poemas a ibuidos en algún momen o a Que edo. El obje i o mencionado supo- ne un in en o de a anza un poco más en las p opues as ealizadas en los úl imos iempos po di e sos in es igado es: C osby, Rey, A ellano, Ron- ce o, Jau alde… Es e décimo apa ado, si uado a con inuación de los o os nue e, pod ía albe ga , en p ime luga , los de au o ía que ediana no discu ida, en segundo luga , los simplemen e a ibuidos o a ibuibles. Las nue e musas y la necesidad de una décima sección An es de p ocede a la e isión de los p oblemas de a ibución y a la p opues a de o denación de los poemas no edi ados en 1648 y 1670, ha é un b e e esbozo de cómo pod ían queda o ganizados los de am- bas publicaciones en una edición mode na que ecupe e de modo igu- oso su o denación en musas, de acue do con las úl imas p opues as ealizadas po di e sos au o es. Además, abo da é de o ma sin é ica el caso especial, pe o muy ecuen e en la p osa y en la poesía que edianas, de los ex os a ec ados po una plu alidad de e siones, en algún caso debidas a sucesi as e isiones del au o . La edición de las seis p ime as musas, o denadas bajo la esponsa- bilidad de González de Salas, ha de ene en cuen a los abajos pione- os ealizados po A ellano y Ronce o en o no a la Musa I, Clío, y po Al onso Rey a p opósi o de la Musa II, Polimnia. Los mencionados c í- icos pa en de un co pus aco ado y o denado po González de Salas, aunque se in oduzcan le es a iaciones pa a mayo cla idad y cohe en- cia en la o ganización de unos poemas ag upados con c i e ios unda- men almen e emá icos. En la p ime a de las ediciones c í icas mencionadas se ecogen sólo, de modo cohe en e con el diseño edi o ial que pudo ealiza el p opio Que edo, los 28 poemas edi ados po Salas en el apa ado dedicado a Clío25: «Oh cuán a majes ad!, ¡oh cuán o numen» (211)26; «Mas de b on- ce se á que u igu a» (212); «Buscas en Roma a Roma, ¡oh, pe eg ino!» (213); «Las sel as hizo na ega , y el ien o» (214); «Vulcano las o jó, ocolas Midas» (215); «Llue en calladas aguas en ellones» (216); «Des- co ésmen e y cau eloso el hado» (217); «Tú solo en lo e o es ace a- 25 Tal es icción supone una no edad espec o a ediciones como la de Blecua, donde, en el g upo de «elogios, epi a ios y úmulos» se incluyen an o los ex os de Pa - naso —no siemp e manejados como ex o base— como o os di ulgados en la edición de Ald e e o incluidos, a modo de elogio, en los p elimina es de ob as de o os au o es. 26 Pa a mayo acilidad de consul a, indico el p ime e so y el núme o co espon- dien e en la edición de Blecua; la de A ellano y Ronce o es ablece una nume ación co ela i a, de 1 a 28, de poemas iden i icados con el epíg a e inicial que si e como explicación de su con enido. 284 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) una de las nue e musas; el segundo, los poemas simplemen e a ibuidos o a ibuibles, que al ez pod ían je a quiza se en unción de su g ado de iabilidad. Una p opues a de o denación basada en las musas Un in en o de clasi icación de los poemas no incluidos en alguna de las nue e musas debe pa i del da o p e io, muy ob io, de que la in- mensa mayo ía de los poemas a ibuidos y en algún caso discu idos, con o sin a gumen os de peso, pueden adsc ibi se al amplio ámbi o de la poesía bu lesca, es o es, al e i o io que le es p opio a la Musa VI, Talía. Una posibilidad de o denación consis e en in en a segui —al me- nos como in ención, y no de o ma ígida— los c i e ios emá icos que Que edo y González de Salas hubiesen quizá manejado41, de habe que ido o podido inclui es as composiciones en la edición pós uma de la poesía que ediana42. Aun siendo conscien e de las incohe encias que de al clasi icación se de i an, econocidas po el p opio esponsable de la edición, ambién es cie o que la ag upación p opues a po ilólogos mode nos incu e en ocasiones en posibles inconsecuencias43. Poemas encomiás icos Poesías he oicas, es o es, elogios, y memo ias de p íncipes, y a ones ilus- es44. «Ad ie o ya, pues, en su cualidad se pa a es e géne o de cancio- 41 S egún las no icias que p opo ciona el p opio edi o de Que edo al en e de su an ología, el esc i o hab ía «concibido […] el dis ibui las especies odas de sus poesías en clases di e sas, a quien las nue e Musas diesen sus nomb es; ap op iándose a los a gu- men os la p o esión que se hubiese des inado a cada una […] Admi í yo, pues, el dic a- men de Don F ancisco, si bien con mucha mudanza, ansí en las p o esiones que se aplicasen a las Musas, en que los an iguos p op ios es u ie on muy a ios, como en la dis- ibución de las ob as, que en aquellos asgos p ime os y in o mes él delineaba; según yo juzgué po mejo la con eniencia y el acie o, lo dispuse» ( Ob a poé ica, ol. I, pp. 91-92). 42 C onocidas son las a i maciones de Salas en las «P e enciones al lec o » sob e la pé dida de nume osos poemas: «las poesías mesmas […] se de o a on y dis uje on. Sumo dolo causa el e e i lo. No ue de ein e pa es una la que se sal ó de aquellos e - sos, que conocie on muchos, queda on en su mue e […] con pena siemp e (y pena es g ande ol e lo a la memo ia), mendigando ol idos, y aun desp ecios al ez, que ue on suyos, pa a hace dellos cuen a; siendo an copioso el núme o y an ilus e que alguna ini- quidad nos había usu pado, si no ue on muchas» ( Ob a poé ica, ol. I, pp. 91-92). 43 Po ci a sólo uno de los nume osos ejemplos posibles, piénsese en las a i macio- nes de Salas sob e la di icul ad de deslinda emá icamen e el e i o io adjudicado a cada Musa; así, en la explicación que p ecede a los poemas de la Musa V, Te psíco e: «Pe o las le illas, que se siguen luego, bu lescas, con inan o almen e en su na u aleza con oda la musa Thalía, que a Te psicho e ha de segui ; como ambién las lí icas, po la mayo pa e, con cualesquie a cancione as que, pa a la a monía de la oz, E a o sumi- nis e» (Ob a poé ica, ol. I, p. 126). 44 Sal o en el caso del úl imo epíg a e que es ablece é —el ese ado a los poemas de ca ác e eligioso—, ep oduzco siemp e en cu si a la explicación sob e el con enido de cada una de las musas, que igu a en la edición de González de Salas as el nomb e y el núme o de la co espondien e deidad del Pa naso, pa a indica el ono p edominan e de las composiciones incluidas en cada apa ado. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 285 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) nes la ma e ia más opo una los elogios, encomios y alabanzas, y, en suma, oda celeb ación de i udes y hechos ilus es» ( ol. I, p. 99), ex- plicaba Salas en los p elimina es de Clío, la Musa I. A eniéndose sólo a es as conside aciones de con enido y dejando apa e o as de ca ác e mé ico, es e p ime g upo es a ía in eg ado po los siguien es poemas encomiás icos: 1. «Bien debe co ona u ilus e en e» (283). A Lucas Rod íguez. Sone o de elogio, en los p elimina es de los Concep os de Di ina Poesía, de Lucas Rod íguez, Alcalá, 1599. 2. «Co onado de lau o, yed a y box» (287). Al sa gen o mayo don Diego Rosel y Fuenllana. Hie oglí ico en su se icio. Sone o de elogio, en- e los p elimina es de la Pa e p ime a de a ias aplicaciones y ans o - maciones de Diego de Rosel y Fuenllana, Nápoles, 1613. 3 . «Dichosa, bien que osada, pluma ha sido» (290). A la seño a doña Ca alina de la Ce da. Canción de elogio, en p elimina es del Elogio del ju- amen o… de Luis Vélez de Gue a a, Mad id, 1608, ol. 3 de p elimina es. 4. «Es una dulce oz an pode osa» (286). Al doc o don Be na do de Balbuena. Sone o de elogio. En e los poemas encomiás icos que i- gu an al en e del Siglo de O o en las sel as de E í ile, Mad id, 1607. 5. «Hoy de los hondos senos del ol ido» (285). En alabanza de C is- óbal de Mesa. Sone o de elogio, en los p elimina es de La es au ación de España, Mad id, 1607. 6. «Las ue zas, Pe eg ino celeb ado» (284). A Lope de Vega. Sone o de elogio, en p elimina es de El pe eg ino en su pa ia, 1604. 7. «Si los o eos al úmulo debidos» (271). Al úmulo de don Luis Ca illo. Sone o de elogio, en Ob as de don Luis Ca illo y So omayo , Ma- d id, 1613, p. 43. 8. «¿Ves las cenizas que en an b e e asien o» (272). O o a lo mismo (Al úmulo de don Luis Ca illo). Sone o de elogio, en Ob as de don Luis Ca illo, 1613, p. 44. 9 . «No con es a uas du as» (289). (Al duque de Osuna). S ophe . Elo- gio au óg a o en la hoja 3 de la edición de 1635 de Pinda i… , R 642 BNE. 10. «Religiosa piedad o ezca llan o» (273). Al conde de Villamedia- na. Sone o de elogio. A es a decena de poemas no discu idos se añadi ía o o de au o ía dudosa: «Pues e nomb a Ma cial, Félix y Lope» (288), un sone o en ala- banza de Lope ansmi ido en un manusc i o a dío que lo copia como anónimo45. 45 En es a p opues a de o denación incluyo, como e e encia independien e, poemas discu idos que, p o isionalmen e, debe ían se adsc i os al apa ado inal de a ibuidos o a ibuibles. Una ez abo dado el con enido de es a «musa décima», o ece é un es ado de la cues ión ace ca de esas composiciones dudosas, en el que in en a é jus i ica las decisiones adop adas en cada caso. 286 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Poemas mo ales Poesías mo ales, es o es, que descub en y mani ies an las pasiones y cos- umb es del homb e, p ocu ándolas enmenda . «Su ma e ia, mo al es en am- bos, discu iendo en las cos umb es del homb e; su o ma, censo ia y sa í ica, cas igando lo que en las cos umb es es culpable; el in, la en- mienda suya» ( ol. I, p. 106), señalaba el edi o pós umo en sus dise - aciones p e ias a Polimnia, la Musa II. En e los poemas no publicados en las nue e musas, pod ía acoge se a es e g upo únicamen e un sone o de acusado ono mo al que no ha sido discu ido po la c í ica. «Malhaya aquel humano que p ime o» (134). Don F ancisco de Que- edo. Sone o mo al, Cancione o an eque ano. Poemas úneb es Poesías úneb es, es o es, insc ipciones, exequias y une ales alabanzas de pe sonas insignes. «A Melpómene le compe e odo el géne o de las une- ales poesías» ( ol. I, p. 110), indica González de Salas, quien adjudica ambién a es a Musa III «las acciones ágicas». Podemos encuad a en es e apa ado epi a ios y úmulos que, po su p opia ma e ia, es án im- p egnados de un ca ac e ís ico ono de econ ención mo al46. 1. «Aquí una mano iolen a» (274). Epi a io al Conde de Villamediana. 2. «De én el paso y is a, mas no el llan o» (280). A la mue e de En- ique, ey de F ancia. Epi a io ecogido en Cancione o an eque ano. 3. «Esconde pob e losa» (281). Túmulo a Belisa io, ya ciego. 4. «Sal ó a en u adas lo as» (282). Epi a io. Au óg a o, en las hojas p elimina es del T a a o dell’Amo e umano, 1569. En e los de au o ía aún obje o de discusión hab ía que inclui o o epi a io: «En ie a sí, no en ama, consumida» (275). De don F ancisco de Que edo a la mue e del ey de F ancia. Es e sone o se publicó en el Cancione o an eque ano. Poemas amo osos Poesías amo osas: es o es, celeb ación de he mosu as, a ec os p op ios y co- munes del amo , y pa icula es ambién de amosos enamo ados, donde el au- o iene, con a iedad, la mayo pa e […] can a con singula idad una pasión amo osa. «Y cuando a E a o escucha emos en ese concen o can a sen imien os amo osos de su poe a, ene emos aquella pu eza, exen a de elemen a es imp esiones, y admi emos la elegencia, sin con ende sob e la posibilidad» ( ol. I, p. 116-117). De acue do con las indicacio- nes del humanis a González de Salas, cab ían en es e g upo ce ca de una ein ena de poemas: la mayo ía se inclui ían en e los que e ie en una pasión amo osa con ca ác e gene al, aunque igu a uno elaciona- 46 Excluyo de es e apa ado los epi a ios bu lescos, po que conside o que encuen- an mejo acomodo, po ono y ema, en e los poemas p óximos al ámbi o de in luencia de Talía. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 287 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) do con el cancione o dedicado a Lisi en exclusi a. En e los que no pa- ecen exis i p oblemas de a ibución a Que edo, se pueden conside a los que siguen, la mayo ía sone os y omances amo osos: 1. «A Fabio p egun aba» (412). En que mues a es ejos de aman es. Mad igal amo oso. Obsé ese que lo incluyo en e los que o ecen ma- yo segu idad, basándome en las conclusiones p o isionales que apo o más adelan e, a p opósi o de los p oblemas de a ibución. 2. «Ausen e y desespe ado» (434). De don F ancisco de Que edo. Romance amo oso. 3. «Cuando es á ecién nacido» (439). Un galán p eso y des e ado y ausen e de su dama, lamen ándose de su desdicha. Romance amo oso ecogido en Ma a illas del Pa naso. 4. «Delan e del Sol enía» (209). De Da ne y Apolo. Fábula lí ica, Flo- es de poe as ilus es. Aunque el desa ollo de es e poema se sus en a en la ec eación de un ela o mi ológico y Blecua lo ca alogó como «lí ico», su con enido en a de lleno en la ma e ia amo osa. 5. «No pueden los sueños, Flo is» (440). Sueño. Romance amo oso. 6. «Os en as, ¡oh elice!, en us cenizas» (380). A las cenizas de un aman e pues as en un eloj. Sone o amo oso. 7. «Pied a soy en su i pena y cuidado» (379). De F ancisco de Que- edo. Sone o amo oso, publicado en Cancione o an eque ano. 8. «Quien se ausen ó con amo » (511). [A Lisis]. Redondillas. Can a sola a Lisi. 9. «Sec e o iene en un alle» (438). De don F ancisco de Que edo. Romance amo oso. 10. «Si yo engo de pasa » (441). Es ando p eso, ue a de Mad id, un día de san Miguel, aco dándose que o o al había is o a Flo is. Redon- dillas amo osas. 11. «Tú, ey de íos, Tajo gene oso» (378). El mismo. Sone o amo- oso, ecogido en Cancione o an eque ano. Mayo es di icul ades pa a una a ibución segu a plan ean o os poe- mas amo osos, consignados más adelan e en e los discu idos o de au- o ía que ediana no an segu a y que, po an o, hab ían de inclui se en e los ex os a ibuidos o a ibuibles. 1. «Aquí, donde us peñascos» (437). Del mismo au o (A Jacin a). Romance amo oso. 2. «Así, oh pue a du a» (414). A la pue a de Amin a. Sil a amo osa. 3. «A e ido pensamien o» (435). A su pensamien o po habe le pues o en pa e muy supe io . Romance amo oso. 4. «He mosos ojos do midos» (436). El mismo Que edo, a una dama do mida. Romance amo oso, publicado en Ma a illas del Pa naso. 5. «Los b azos de Damón y Gala ea» (413). Mad igal pin ando eje- cuciones de aman es. 6. «Muda y ie na elocuencia de amada» (382). Sone o amo oso. 7. «Ojos, gua dad al co azón sec e o» (381). Sone o amo oso. 288 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Poemas des inados al can o y al baile Poesías que se can an y bailan; es o es, le illas sa í icas, bu lescas y lí icas, jáca as, y bailes de música in e locución. «A es a Musa […] asignamos con singula idad las poesías des inadas a la música de la oz y a los compa- ses y medidas ambién de los bailes a moniosos […] signi ican [los mo- imien os de manos y pies de Te psíco e] cuidadosamen e medi , en un mismo iempo, a la consonancia de su cí a a, los compases de su oz y de sus mudanzas» (Ob a poé ica, ol. I, p. 124). F en e a lo que sucede en o as musas, González de Salas debe sus en a se menos en c i e ios emá icos, debido a la he e ogeneidad o mal p opia de es e quin o apa ado, co espondien e a Te psíco e. En es e g upo sólo end ían ca- bida las pocas le illas y jáca as no publicadas en Pa naso y, en meno medida, en T es Musas. 1. «Es ábase el pad e Ezque a» (864). Jaca andina. Jáca a. 2. «Flo con oz, olan e lo » (208). Aunque se a a de una décima lí ica, de edacción emp ana po su inclusión en Flo es de poe as ilus es, me inclino a si ua la en es e apa ado debido a sus e iden es elaciones con la le illa lí ica «Flo que can as, lo que uelas» (206), conside a- das ambas po Blecua «poemas lí icos». 3. «¿Quién es poe a juane es» (843). Sá i a con a don Juan de Ala - cón. Le illa sa í ica. 4. «Ya se salen de Alcalá» (863). Jáca a de la en a. En e las que o ecen algún p oblema de a ibución, igu a sólo una: «Hay mil doncellas madu as» (671), le a sa í ica a di e sos es ados. Poemas bu lescos Poesías jocose ias, que llamó bu lescas el au o , es o es, desc ipciones g a- ciosas, sucesos de donai e y censu as sa í icas de culpables cos umb es, cuyo es- ilo es odo emplado de bu las, y de e as. «A Thalia con pop iedad suma, le pe enezcan las poesías odas de g acia y de donai e, ingeniosamen e licenciosas. ¿Cuándo, pues, ienen las bu las y los chis es su luga p o- p io y sazón empes i a sino es donde la en e más is e y ama illa se en ojece y dila a, y el ingenio más se e o y censo io indulge lo que lla- man al genio?» (Ob a poé ica, ol. I, p. 132). La o denación p opues a pa a es a musa, la más amplia, esponde sob e odo a c i e ios o males; aunque la he e ogeneidad es ó ica cons i uye un asgo des acado, so- ne os y omances son los ipos de poemas más abundan es. Sone os47 En e los poemas que González de Salas no incluyó en su edición pós uma, abundan los sone os, ipo de composición p io i a ia cuando el ono bu lesco se desliza hacia el ámbi o de la sá i a pe sonal, en es- 47 En es e apa ado y a pa i de es e pun o, sigo, con alguna lige a a iación, la clasi- icación es ó ica que igu a en Pa naso. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 289 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) pecial los denominados «an igongo inos», copiados en muchos casos sólo en el manusc i o BMP 10848. 1. «Ado o, aunque e pese, Galileo» (617). De Que edo a un clé igo. 2. «¡Biza a es aba aye doña Ma ía!» (613). Pin ando la ida de un seño mal ocupado. 3. «Casose la Lin e na y el Tin e o» (594). 4. «Con i iose es e mo o, g an Se illa» (844). Del mismo a don F ancisco Mo o elli de Puebla. Sá i a pe sonal. 5. «Cuando u mad e e pa ió co nudo» (601). A uno que se mudaba cada día po gua da su muje . 6. «Cue nos hay pa a odos, so Co be a» (593). 7. «És a es la in o mación; és e el p oceso» (612). A un homb e ca- sado y pob e. 8. «Es e le ado de esina y pez» (603). (Con a un juez). 9. «Es e que, cejijun o y ba bineg o» (630). Epig amas de Bellau Re- mi, ancés, a los e a os que hizo Mezoloque, Fe a iense, aducidas en cas ellano. 10. «Es e sepulc o con a el iempo ue e» (821). Al sepulc o de un a ón de moha a. 11. «És os son los ob e os de apiña» (604). 12. «Hijos que me he edáis: la cala e a» (611). Se a, ungüen a, meo me g a i ica e sepulch o… 13. «La mayo pu a de las dos Cas illas» (599). Túmulo. 1 4. «La oz del ojo, que llamamos pedo» (610). Te c epi us pe di , ni- mium si en e e en es… Ve sión del epig ama 395, lib. XI, An ología g iega . 15. «Mien as que, in o en mug e, so bí b odio» (595). 16. «Po no come la ca ne sodomi a» (598). Túmulo. 17. «Pu o es el homb e que de pu as ía» (600). Desengaño de las muje es. 18. «¡Qué amigos son de ba ba los Diges os» (606). A la ba ba de los le ados. 19. «Que iene ojo de culo es e iden e» (608). 20. «Quien quisie e se cul o en sólo un día» (825). Rece a pa a ha- ce soledades en un día. Sá i a pe sonal, en Aguja de na ega cul os, Lib o de odas las cosas, Jugue es de la niñez, 1631. 21. «Quie o goza , Gu ié ez; que no quie o» (609). 22. «Rey que desenca celas los gazna es» (607). Al habe qui ado los cuellos y las calzas a acadas, y e esg imi po en e enimien o. 48 Los poemas an igongo inos y las aducciones de Ma cial ecogidos en el ms. 108 de la Menéndez Pelayo y en el 87/V3/11 de la Biblio eca Ba olomé Ma ch han susci- ado una g an con o e sia c í ica. Los p ime os ue on echazados po Jammes, Ca ei a y Amelia de Paz; Jammes sospechaba que el e dade o au o de las in ec i as an igongo- inas pudie a se González de Salas. Pla a ecogió al suposición (2000, p. 291) y apun ó que el edi o pós umo de Que edo pod ía habe esc i o ambién las aducciones de Ma cial que se copian an o en el manusc i o san ande ino como en el de la Biblio eca Ma ch, a pa i de las suge encias de Candelas, 1999, dado que Salas se au op oclamó au o de un Ma cial edi i o con aducciones del poe a la ino. 290 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) 23. «Si la ballena omi ó a Jonás» (602). A la ballena y a Jonás, muy mal pin ados, que se comp a on ca os y se endie on ba a os. 24. «Ten ación, no limosna, ha pa ecido» (605). O o. 25. «Un enedo con medias y zapa os» (597). O o. 26. «Vol e quie o a i i a ochimoche» (596). En e los sone os de ca ác e bu lesco en algún momen o discu idos, igu an los siguien es49: 1. «A las bodas que hicie on Diego y Juana» (615). 2. «A quien hace el Amo an as me cedes» (616). * 3. «Dime, Esgue illa, ¿cómo uis e osado» (830). Con a el mesmo [Góngo a]. 4. «En cué anos, sin cejas ni pes añas» (618). A una ieja, del mismo. 5. «¿Es más co nudo el Ras o que mi agüelo» (592). [P o es as del co nudo p o eso]. * 6. «Es e cíclope, no sicilïano» (832). Con a don Luis de Góngo a y su poesía. 7. «Llegó a los pies de C is o Madalena» (193). [A la Magdalena]. So- ne o eligioso50. 8. «Pad e, yo soy un homb e desdichado» (619). * 9. «¿Qué cap as, no u nal, en us canciones» (838). Con a el mes- mo [Góngo a]. 10. «Si p e enden goza e sin bolsón» (614). De Miguel de Musa. * 11. «¿Socio o a ez? ¡Oh ú, que desbudelas» (834). Al mesmo don Luis. * 12. «Sulqui agan e, p e enso de Es olo» (836). Al mesmo Góngo a. * 13. «Tan os años, y an os odo el día» (833). O o con a el dicho [Góngo a]. * 14. «Ten e güenza; pu pú a e, don Luis» (837). O o sone o al mesmo Góngo a. * 15. «Ve endo pad e, a lás ima mo ido» (835). [O o sone o con a don Luis]. * 16. «Vues os coplones, co dobés sonado» (831). Que edo con a Góngo a. 17. «Yo e un a é mis ob as con ocino» (829). Sá i a pe sonal. 49 Ma co con un as e isco aquellos poemas que, según lo que se comen a á en el apa ado dedicado al análisis de las a ibuciones, debe ían se econside ados como ob as de au o ía que ediana, en consonancia con o os que se encuen an en idén ica si uación ex ual y no han esul ado nunca discu idos. Es o no signi ica que pos ule su adsc ipción au omá ica al co pus de Que edo, pe o sí conside o necesa io un análisis exhaus i o de es os casos, en la línea de lo suge ido po Pla a a aíz de la desc ipción del manusc i o de la Biblio eca Ma ch que los copia. 50 Blecua inse a es e sone o en e los poemas eligiosos. Aunque ec ea pe sonajes y un episodio bíblico, su desa ollo es o undamen e sa í ico. Como mues a de que se a a de una ec eación bu lesca, piénsese que ue sup imido en alguna edición de las Flo es de poe as ilus es, quizá po que a alguien le pa eció demasiado i e e en e. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 291 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Canciones «Mi jugue e, mi sal, mi niñe ía» (628). A una muje pequeña. A es a canción sa í ica se añadi ía o a de a ibución aún dudosa: «No a náyades del ío» (627). O a a lo mismo [A epen imien o de la amis ad que había enido con una muje a quien había dejado]. Mad igales «De los miemb os de aquella» (638). Décimas 1. «El licenciado Lib uno» (845). Con a Juan Pé ez de Mon albán. 2. «Mo a bo acha, golosa» (817). Al mosqui o del ino. 3. «Puede en ales ocasiones» (674). A una muje que besó a un ca- balle o, es ando mi ando un Judas. 4. «Sa u no alado, üido» (816). Al mosqui o de ompe illa. 5. «Sola, amigo Co idón» (818). 6. «Yo i la segunda pa e» (842). A un poe a co co ado que se alió de abajos ajenos de a ios ingenios. Las décimas de au o ía aún no con i mada son: * 1. «En lo sucio que has can ado» (827). Esc ibió Que edo con a Góngo a y [se] de endió Góngo a [con] aquellas décimas suyas que em- piezan «Musa que sopla y no inspi a». Y dice Que edo. 2. «Ya que coplas componéis» (826). Con a don Luis de Góngo a. Quin illas 1. «De Osuna y A acïel» (813). A la mue e del duque de Osuna y de Ga ci Pé ez de A aciel, que mu ie on en un día de san Miguel. 2. «Moisés ico mesone o» (814). A un mesone o mo isco llamado Moisés. Redondillas 1. «Aquí yace mosén Diego» (806). A un c is iano nue o, jun o al al- a de san An onio. 2. «Aunque me eis en e dos» (808). O a [enigma] del cla o. 3. «Delei e y necesidad» (812). 4. «Doc o Don, ú e le pones» (846). Redondillas de don F ancisco de Que edo con a el doc o don Juan Pé ez de Mon albán. Sá i a pe - sonal. 5. «En aques e en e amien o» (805). A un a a ien o. 6. «No sé a cuál c ea de las dos» (807). A una ieja que aía una mue e de o o. 7. «—¿Quién es us ed? —¿Quién puede se » (810). A un le ado de mala ama y p esumido de doc o. 292 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) 8. «Quien no cayó en la amoya» (848). A Vallejo, cuando no quiso en una comedia baja en la nube, y bajó su muje , Luisa de Robles. Sá- i a pe sonal. 9. «Yace aquí, sin obelisco» (809). A una alcahue a que no quiso la Ex emaunción. 10. «Yace en es a ie a ía» (804). A Celes ina. 11. «Yo soy aquel delincuen e» (811). Epi a io. A don Rod igo Cal- de ón, Ma qués de Sie e Iglesias, que mu ió degollado en pública plaza. Romances 1. «A la o illa de un b ase o» (785). 2. «A la o illa de un Ma qués» (802). F agmen o au óg a o de un o- mance, Epis ola io, As ana, p. 23, ca a 21 no iemb e 1615, di igida al duque de Osuna. 3. «Admi an ueseño ías» (798). 4. «An oñuela, la Pelada» (791). A la pe la de la mancebía de las So- le as. 5. «Apenas os conocía» (800). Romance bu lesco. Al e a o del Rey. 6. «Así el glo ioso san Roque» (795). Romance bu lesco en que dice la no edad de pasa de empeños humildes y desnudos a ejecuciones de más gala. 7. «Cuando pe las o ien ales» (789). A una dama que pedía joyas, di- ciéndola que en sus pa es y he mosu a es aba jun o un eso o, donde e a ue za busca lo que pedía. 8. «É ase una cena» (799). A una cena que die on cinco caballe os, con una o illa y dos gazapos, un jue es. 9. «Los que quisie en sabe » (786). Sá i a. Que edo. 10. «No al son de la dulce li a» (790). Romance en que mal a a a una dama que supone se hija de bo ica io. 11. «No os espan éis que me esconda» (796). Enigma del ojo de a ás. 12. «Poe a de ¡Oh, qué lindicos!» (828). Respues a de don F ancisco de Que edo a don Luis de Góngo a. Sá i a pe sonal. 13. «Pues el bien comunicado» (792). 14. «Sábado en Guadalaja a» (801). 15. «Ya que al Hospi al de Amo » (788). Pin a el suceso de habe es- ado una noche con una egona. Los omances cuya au o ía esul a oda ía con o e ida son los que siguen: 1. «Cla indo y Cla inda soy» (787). 2. «Con humildoso semblan e» (794). Las hijas del Cid Rui-Díaz. 3. «En el a do de una sies a» (797). De Que edo. 4. «É ase una mad e» (793). 5. «Mala la hubis eis, anceses». La oma de Valles Ronces. Romance sa í ico con a los anceses. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 293 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Te ce os «Que p e enda dos años se co nudo» (641). Sá i a de don F ancisco de Que edo a un amigo suyo. O as o mas poé icas 1. «Aunque el doc o aya a mula» (823). Don F ancisco de Que edo a un médico. Poema sa í ico. Cuen os ecogidos po don Juan de A guijo, BAE, ol. 176, p. 259. 2. «De odo me idiano pas o mosca» (824). Ve sos sa í icos. 3. «¿E mi año ú? ¡El mula o» (636). A un e mi año mula o. 4. «És a que es á debajo de co ina» (633). [A cie a dama co esana]. 5. «Es e que eis hinchado como cue o» (634). [A un abe ne o]. 6. «Es e que eis leonado de cabeza» (632). [A un iejo eñido]. 7. «És e, cuya ca aza mesu ada» (631). [A un pas ele o]. 8. «Ma idi o, ¿ago a das» (847). Diálogo en e Mo ales y Jusepa, que había sido hon ada cuando moza y ieja dio en mala muje . Sá i a pe - sonal. 9. «Si el iempo que con igo gas é llo o» (626). A epen imien o de la amis ad que había enido con una muje a quien había dejado. Li as. 10. «Yace en aques e llano» (635). Epi a io a un i aliano llamado Julio. 11. «Yace Fae ón en es a ie a ía» (822). A Fae ón. Epi a io sa í ico. 12. «Yacen de un home en es a pied a du a» (820). A un médico. Oc- a a eal. Las composiciones de a ibución insegu a son las siguien es: * 1. «Alguacil del Pa naso, Gongo illa» (841). Sá i a pe sonal. 2. «Aquí yace Misse de la Flo ida» (637). A un buja ón. Epi a io sa í ico. 3. «Con enaguas la usona» (815). A mi seño a doña Ana Chan lón, undido a de gus os, que de pu o añeja se pasa de noche como cua o also. Oc a illa. 4. «En es a pied a yace un mal c is iano» (819). Epi a io [a un poe a]. Epi a io sa í ico. * 5. «Es a mag a y amélica igu a» (839). Al mismo [Góngo a]. Sá i a pe sonal. Li a. 6. «Es e que, en neg a umba, odeado» (840). Epi a io al mesmo [Góngo a]. Sá i a pe sonal. 7. «Las dos somos he manas p oducidas» (629). Enigma de don F ancisco de Que edo y Villegas. Li a. Poemas eligiosos Poemas ajenos al «He ácli o» Son mis ha monías ales / en la al eza de mi me o, / q[ue] has a con ellas pene o / las es e as celes iales51. 300 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) sea de Hu ado de Mendoza, po que así apa ece mencionado en el ms. BNE 22029, ol. 8 . 9. «¿Es más co nudo el Ras o que mi agüelo» (592). Sone o sa í ico edi ado po As ana, que igu a en a ios es imonios de la BNE y se in- se a en conjun os que edianos como el ms. 87/V3/11 de la Biblio eca de Ba olomé Ma ch, desc i o ecien emen e po Pla a, y el ms. BMP 108 de la Menéndez Pelayo. Pé ez Cuenca (1995, p. 130) cues ionó la au o- ía que ediana y mencionó la doble a ibución a Villamediana y a Que- edo, aunque los edi o es del p ime o lo echaza on po conside a lo que ediano. Figu a en es manusc i os de la BNE ca alogados po la in- es igado a, uno de ellos un cancione o sa í ico del Conde de Villame- diana, pe o en odos los casos sin a ibución exp esa. 10. «Es a mag a y amélica igu a» (839). Sá i a an igongo ina eco- gida en el ms. BMP 108, ol. 166 ; la au o ía que ediana ue cues ionada po Jammes ( Soledades, pp. 676-677). 11. «Es e cíclope, no sicilïano» (832). Sá i a an igongo ina ecogida en el ms. BMP 108, ol. 166 ; la au o ía que ediana ue cues ionada po Jammes ( Soledades, pp. 676-677). 12. «Es e que, en neg a umba, odeado» (840). Sá i a an igongo ina en o ma de epi a io ecogida en el ms. BMP 108, ol. 166 ; Jammes ( So- ledades, pp. 676-677) dudó de la au o ía que ediana. 13. «Las dos somos he manas p oducidas» (629). Enigma sa í ico, que se encuen a en los mss. BNE 4051 y 4117 y ambién en la Biblio- eca de Ba olomé Ma ch Se e a, de Palma, ms. 23/5/5, el e ce o de los códices que lo conse an (Pla a, 1998, p. 1244). De o ma sucesi a, se cons a ó que el poema se a ibuía no sólo a Que edo, sino ambién a Méndez de Loyola (B own, 1986, p. 61), a Gab iel del Co al (Ca ei a, 1990, p. 109) y a Juan de Ibasso y Malagón (Pla a, 1998, p. 1250). Hoy sigue sin ija se la au o ía: Pla a, quien es udió los es códices que con- ienen el enigma y desca ó la a ibución a Méndez de Loyola, c ee que no hay a gumen os pa a inclina la a ibución hacia Que edo, Co al o Ibasso de o ma concluyen e. 14 . «Los b azos de Damón y Gala ea» (413). Mad igal amo oso, con- enido no sólo en el ms. BNE 4067, ol. 10, manejado po Blecua, sino ambién en sie e es imonios manusc i os más de la misma biblio eca aducidos po Pé ez Cuenca. Wal e s (1984, pp. 483-490) y Ca ei a (1990, p. 32) p opusie on la au o ía de Damasio de F ías y Balboa po el ema del poema. Quizá no haya muchas azones pa a duda de la a ibu- ción, a la is a de an os manusc i os que lo adjudican a Que edo: el poe- ma o bien igu a en conjun os manusc i os que edianos o, cuando se copia en códices misceláneos, se a ibuye exp esamen e a es e esc i o . 15. «Mala la hubis eis, anceses». La oma de Valles Ronces. Roman- ce sa í ico con a los anceses, mss. 29, ol. 2, de la Academia de la Len- gua, y BNE 4066, ol. 2. Fe nández-Gue a echazó es e poema, pe o Ca ei a (1997, p. 239, n. 16) sub ayó la au en icidad de un ex o ans- mi ido po ocho manusc i os, cua o del siglo XVII, aunque es de ellos «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 301 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) lo a ibuyan a Be na do Díaz Plan el. Blecua consignó es e poema en un apéndice de su edición de 1966, donde e lexionaba sob e los p oble- mas de a ibución que plan ea (pp. 1273-1279). 16. «Muda y ie na elocuencia de amada» (382). Sone o amo oso que, según Dadson (1989) y Gailla d, pod ía se del Conde de Salinas, mien as que Ca ei a (1991, p. 39) lo c ee ob a de F ancisco de Po u- gal. A al a de ce ezas, las dudas sob e la a ibución a Que edo se de- ben a que el manusc i o ci ado po Blecua, el BNE 4117, ol. 348 , lo si úa en e dos poemas del esc i o , pe o no se lo adjudica de o ma ex- p esa, como señaló Pé ez Cuenca (1995, p. 127)69. 17. «No a n áyades del ío» (627). Canción sa í ica, edi ada como que- ediana po As ana y Buendía. Blecua la publicó, pe o ambién la inclu- yó en su lis a de a ibuidos. Figu a en un único manusc i o, BNE 3795, ol. 76, donde la asignación a Que edo se hace, a lápiz, po una mano dis in a de la del copis a, como ad i ie on ya Pé ez Cuenca (1995, p. 129) y Pla a (2000, p. 292); la p ime a a gumen aba, pa a sepa a lo del co pus que ediano, que es anónimo, se conse a en un solo manusc i o y se a ibuye al esc i o con pos e io idad a la copia del es imonio. 18. «Ojos, gua dad al co azón sec e o» (381). Sone o amo oso ya pu- blicado po As ana, que igu a sólo en el ms. BNE 3797, ol. 100 , pe o sin a ibución exp esa a Que edo, aunque o ma pa e de un conjun o in eg ado po 25 composiciones de es e au o imp esas en Pa naso, a ex- cepción de es de ellas. No se conoce ningún o o es imonio donde apa ezca, anónimo o a ibuido a un au o , y aún hoy no exis e ce eza absolu a sob e su au o ía70. 19. «Pad e, yo soy un homb e desdichado» (619). Sone o sa í ico, que se copia únicamen e en el ms. Moñino, ol. 195, de ahí que Ca ei a (1989, p. 134) lo echace, a gumen ando que es á en el caso de los con- se ados en un único apóg a o o imp eso71. 20. «Pues e nomb a Ma cial, Félix y Lope» (288). Sone o de elogio di igido a Lope de Vega y conse ado en el ms. BNE 12717, ol. 63, donde se copia como anónimo, aunque en él se con ienen di e sas 69 Decía Blecua que « igu a en e o os au én icos de Que edo, en los que apa ece su nomb e. Un poco más adelan e hay o os sone os au én icos sin la a ibución. Po el ema y la exp esión, me pa ece que pod ía se de Que edo. Véase sólo el 5.º e so» (Ob a poé ica, ol. I, p. 537). Moo e, 1987, sub ayó la impo ancia del ms. BNE 4117 no sólo po la can idad de poemas que ecoge, sino ambién po copia dos que ienen en es e manusc i o su única uen e: «A e imien os son de pluma al i a» (199), ols. 363 -366, y «Muda y ie na elocuencia de amada» (382), ol. 348 . 70 A i maba Blecua que «en el ms. igu a, sin ninguna indicación, en e o os au én- icos de don F ancisco. Aunque yo me esis í a inclui lo en Poesía o iginal, hoy no engo ningún incon enien e en a ibuí selo. En el mismo caso es á el siguien e (se e ie e a «Muda y ie na elocuencia de amada». Los dos son bellísimos y muy dignos de igu a en e las ob as del g an poe a» (Ob a poé ica, ol. I, p. 536). 71 Blecua de endió la au o ía que ediana: «Aunque no lo incluí en mi edición de la Poesía o iginal po cie os esc úpulos de igo , hoy c eo que puede muy bien se de don F ancisco. La au o idad del códice es muy g ande y igu a en un g upo de sone os odos muy au én icos y sin a ibuciones» (Ob a poé ica, ol. II, p. 69). 302 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) ob as a ibuidas a Que edo (Pé ez Cuenca, 1995, p. 127). Blecua apun- ó que se «copia de un au óg a o a juzga po las no as», aunque esa e- e encia a un hipo é ico au óg a o no apa ece jus i icada. 21. «¿Qué cap as, no u nal, en us canciones» (838). Sone o sa í ico an igongo ino, copiado en ocho manusc i os de la BNE y en BMP 108. Aunque Jammes ( Soledades, pp. 676-677) lo incluyó en e los poemas de au o ía discu ida, no apo ó azones con incen es. Al menos cinco es imonios lo adjudican a Que edo, aunque la mayo ía son a díos, del siglo XVIII y pos e io es. 22. «Si p e enden goza e sin bolsón» (614). De Miguel de Musa. So- ne o sa í ico conse ado sólo en el ms. BNE 3700, ols. 131 -132, azón po la cual Ca ei a (1989, p. 134) exp esó dudas ace ca de su au en i- cidad. 23. «¿Socio o a ez? ¡Oh ú, que desbudelas» (834). Sone o sa í ico ecogido en el ms. BMP 108, ol. 170 , de au o ía discu ida (Jammes, Soledades, pp. 676-677). 24. «Sulqui agan e, p e enso de Es olo» (836). Sone o an igongo i- no copiado ambién en el ms. BMP 108, ol. 171 , y de au o ía con o- e ida (Jammes, Soledades, pp. 676-677). 25. «Tan os años, y an os odo el día» (833). Sone o an igongo ino conse ado en el ms. BMP 108, ol. 166 , discu ido ambién po Jammes ( Soledades, pp. 676-677). 26. «Ten e güenza; pu pú a e, don Luis» (837). Sone o an igongo- ino incluido en el ms. BMP 108, ol. 172, cuya au o ía ue discu ida po Jammes ( Soledades, pp. 676-677). 27. «Ve endo pad e, a lás ima mo ido» (835). Sone o an igongo ino copiado en el ms. BMP 108, ol. 171. Jammes ( Soledades, pp. 676-677) puso en duda su au o ía. 28. «Vues os coplones, co dobés sonado» (831). Sone o an igongo- ino ecogido en nume osos manusc i os de la BNE e incluido ambién en el BMP 108, ol. 174; en el ms. 376, ol. 43 de la Biblio eca de la Uni- e sidad de O iedo y en el ms. 472 de la Biblio eca P o incial de Tole- do, en e o os. Aunque Jammes ( Soledades, pp. 676-677) ambién dudó de la au o ía que ediana, Pé ez Cuenca se mos ó en desacue do, debi- do a la g an can idad de es imonios que lo a ibuyen a Que edo, al que se sumó ecien emen e el manusc i o de O iedo, en el que ambién se le adjudica y del que dio no icia Ga cía Valdés72. Hay que ene en cuen- a no sólo que a ios manusc i os del XVII se lo adjudican di ec amen e, sino ambién que en ningún caso se menciona a o o au o . 29. « Ya que coplas componéis» (826). Décimas an igongo inas copia- das en el ms. BMP 108, en e o os manusc i os. Ca ei a (1990, p. 100) basó su descon ianza sob e la au o ía que ediana en el hecho de que dos manusc i os de la BNE lo asignen a o os au o es: el 3795, ol. 172 , a Jáu egui; el 4044, ol. 261 , a Lope de Vega. No obs an e, se menciona 72 Ga cía Valdés, 2000. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 303 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) explíci amen e a Que edo en o os es —da ados dos de ellos en el siglo XVII y uno en el XVIII—, mien as que en o o igu a anónimo. 30. «Yo e un a é mis ob as con ocino» (829). Sone o an igongo ino que igu a en di e sos es imonios, incluido el ms. BMP 108. Aunque Blecua menciona que es á copiado en el ms. AH Salaza 7609, ol. 52, lo cie o es que no igu a en ese manusc i o de la Real Academia de la His- o ia, cuya signa u a exac a es 11-3-1-522, 9/7609 73 . Jammes ( Soledades, pp. 676-677) puso en duda su au o ía; Pé ez Cuenca apun ó la posibili- dad de cues iona la, dado que en el ms. BNE ms. 4044, ol. 260 , se a i- buye a Lope de Vega. Dos es imonios de esa misma biblio eca lo copian como anónimo, mien as que lo a ibuyen exp esamen e a Que edo el 4067, ol. 196 , del siglo XVIII, y el 4117, ols. 284 -285, del siglo XVII. Composiciones de p obable au o ía que ediana A la is a de los da os mencionados, no odos los poemas señalados susci an el mismo g ado de iabilidad. En conc e o, se pod ía pensa que algunas composiciones quizá no sean an dudosas como en algún mo- men o se conside ó, a juzga po el esul ado de algunas in es igaciones ecien es y la adición manusc i a que los ep oduce. Son los casos que se señalan a con inuación: 1. «A Fabio p egun aba» (412). F en e a la suge encia de Wal e s, la abundancia de a ibuciones di ec as a Que edo quizá haga pe de peso a sus e icencias me amen e es ilís icas: ms. BNE 1952, ols. 239 -240, del s. XVIII; ms. BNE 3919, ol. 146 -147, del s. XVII; ms. BNE 9636, ol. 141-141 , de los ss. XVII y XVIII; 18760/40, ol. 89-89 BNE, del s. XVIII. 2. «En es a pied a yace un mal c is iano» (819). El análisis exhaus i o de 28 manusc i os ealizado po Pla a, que le pe mi ió de e mina los posibles suba que ipos de los que p ocede ían los dis in os es imonios, anima a conside a que ediano el poema y ma ca el camino que puede segui se en o os casos que oda ía plan ean dudas. 73 Blecua da, po e o , la signa u a 11-31-1-522; ampoco pe enece a la colección Salaza y el núme o 7609 que le adjudica es inexac o. El edi o menciona como poemas copiados en el manusc i o los nume ados en su edición como 16, 27, 35, 36, 37, 38, 612, 641, 791, 829 y 843; el penúl imo, «Yo e un a é mis ob as con ocino», no igu a en ese es imonio. És e copia di e sas ob as en p osa —La Pe inola, ols. 29-62 ; La isla de los Monopan os, ols. 63-72 — y e so de Que edo: «Que enga yo, seño , a e imien o», ol. 21 (16); «Pise, no po desp ecio, po g andeza», salmo XV, ol. 21 (27); «¿Alég a e, Seño , el uido onco», salmo 23, ol. 23 (35); «Pa a can a las lág imas que llo o», salmo 24, ol. 23 (36); «Llena la edad de sí oda queja se», salmo 25, ol. 24 (37); «Después de an os a os mal gas ados», salmo 26, ol. 25 (38); «Que p e enda dos años se co - nudo», ol. 73 (641). (Sá i a de D. Fco. de Que edo a un amigo suyo); «És a es la in o - mación, és e el p oceso», ol. 81 (612); «An oñuela, la Pelada», ol. 84 (791); «A oda ley, mad e mía», ol. 86 (33); «¿Quién es poe a juane es», ol. 88 (843). Blecua desca a que el penúl imo de los poemas mencionados, una le illa, sea de Que edo. Apa e del manusc i o de la RAH, se a ibuye a Que edo en el CXCV de la Hispanic Socie y, en el ol. 1; y en el manusc i o del XVIII de la biblio eca de C osby, en el ol. 120. Dice Ca ei a (1989, p. 130) que es la le illa XIII de Góngo a en la edición de Jammes. 304 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) 3. «Los b azos de Damón y Gala ea» (413). La abundancia de ma- nusc i os que lo adjudican a Que edo es un a gumen o que debe se omado en conside ación, a al a de un análisis más exhaus i o de los dis in os es imonios. Se a ibuye di ec amen e al esc i o en los manus- c i os de la BNE 1952, ols. 239-239 , del s. XVIII; 3919, ols. 146-146 , del s. XVII; 9636, ols. 140 -141, ss. XVII y XVIII; 18760/40, ol. 89, s. XVIII. Además, en el 4044, ols. 60 -61 , del s. XVII, se copia en medio de poemas de Que edo, aunque igu a sin a ibución. Finalmen e, se e- coge en es compilaciones manusc i as del s. XVIII dedicadas en exclu- si a a ob as en p osa y e so del esc i o . 4. «Vues os coplones, co dobés sonado» (831). La abundancia de es imonios que decla an la au o ía que ediana, en e ellos alguno des- cubie o ecien emen e, espalda su hipo é ica inclusión en una edición de la poesía de Que edo. Resul a signi ica i o ambién que ningún ma- nusc i o lo adjudique a o o au o . La can idad de manusc i os de la BNE que lo copian a nomb e del esc i o es ab umado a: 3795, ol. 337 , s. XVII; 4044, ols. 56-57 y 269 (a ibuye sólo en la segunda apa- ición), s. XVII; 4067, ol. 51 , s. XVIII; 4117, ol. 285, s. XVII; 7370, ol. 216 , s. XVIII; 9636, ols. 116 -117, ss. XVII y XVIII; 10387, ol. 233 , s. XVIII; 11017, ol. 3, s. XVIII; 12717, ol. 103, ss. XVIII y XIX; 18760/ 40, ol. 84 , s. XVIII. El único que no menciona a Que edo en el enca- bezamien o del poema, el 1952, ols. 222-222 , es en ealidad un con- jun o dedicado en exclusi a a ob as del esc i o . 5. Aunque no lo he incluido en la p ime a elación de poemas de au- o ía con o e ida, conside o opo uno menciona aquí ambién el caso del poema «Aquí una mano iolen a» (274), debido a que los epa os exp esados po edi o es an e io es a Blecua con as an con una amplí- sima adición manusc i a en la que es mayo i a ia la a ibución a Que- edo. Reco daba Blecua que Menéndez Pelayo decía a Rod íguez Ma ín en 1901 (Epis ola io, p. 188): «En las p uebas de Que edo que de ol í a us ed aye , sup imí la décima a la mue e del Conde de Villamediana, po que no la c eo de nues o don F ancisco, aunque en algunos códices se le a ibuye. Lo que indudablemen- e le pe enece es aquel en e esado sone o a la mue e del mismo p óce ». (No obs an e, a pesa de lo que dice don Ma celino, hay las mismas azones pa a a ibui le la décima que el sone o) (Ob a poé ica, ol. I, p. 465). En e ec o, nume osos es imonios, muchos del siglo XVII, lo adjudi- can de o ma inequí oca a Que edo: ms. 947, ol. 269 , s. XVII; 3919, ol. 79 , s. XVII; 3987, ol. 83 , s. XVII; 4049, ols. 705-706, s. XVII; 4096, ol. 176, s. XVII; 4144, ol. 81 , s. XVII; 5913, ol. 121 , s. XVIII; 7046, ols. 94-94 , s. XVII; 9636, ol. 79, ss. XVII y XVIII; 10293, ol. 69, s. XVII; 10573, ol. 120, s. XVIII; 17522, ol. 236, s. XVIII; 17545, ol. 95, s. XVII. A es os manusc i os se suman o os que con ienen sólo ob as que edianas. Posee, po an o, una poblada adición manusc i a, y la e isión del con enido de los manusc i os de la BNE pe mi e a i - ma que, de 17 es imonios, diez da ados en el siglo XVII, lo a ibuyen «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 305 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) a Que edo; en o os casos de inexis encia de una a ibución explíci a, el poema se incluye en un conjun o exclusi amen e que ediano. Un g upo que me ece ía una econside ación especial es el cons i- uido po poemas incluidos en el ms. BMP 108 y, en ocasiones, ambién en el Ma ch 87/V3/11, desc i o ecien emen e po Pla a y esg imido como apoyo no de ini i o de la au o ía que ediana. Se a a en su mayo pa e de composiciones an igongo inas. El p oblema es á en es e caso en o ece una espues a cohe en e: muchos de los poemas discu idos se encuen an exac amen e en la misma si uación ex ual que o os cuya au o ía pa ece no habe susci ado dudas. En una posible o denación de los poemas edi ados po Blecua no p oceden es de las nue e musas, qui- zá se ía con enien e ag upa los, en e los que edianos o en e los a i- buidos sólo, pe o de oma conjun a y eniendo en cuen a las ecien es conside aciones de Pla a al espec o. En e es os ex os dudosos igu an en el manusc i o de la Menéndez Pelayo los que siguen: 1. «En lo sucio que has can ado» (827). 2. «Es e cíclope, no sicilïano» (832). 3. «¿Qué cap as, no u nal, en us canciones» (838). 4. «Ya que coplas componéis» (826). 5. «Yo e un a é mis ob as con ocino» (829). El caso de los dos úl imos no es exac amen e igual al de los an e io- es: exis en más azones pa a la duda, debido a que dos es imonios de «Ya que coplas componéis» lo a ibuyen a Jáu egui y a Lope de Vega; po su pa e, uno de los manusc i os que copia «Yo e un a é mis ob as con ocino» lo hace bajo el nomb e de Lope de Vega. La apa ición en la Biblio eca Ma ch del manusc i o 87/V3/11, des- c i o po Pla a, puede se i como espaldo de la au o ía de Que edo en el caso de dos poemas cuyo único es imonio e a has a ese momen o sólo un manusc i o de la BNE: 1. «Dime, Esgue illa, ¿cómo uis e osado» (830). 2. «Si p e enden goza e sin bolsón» (614). El mencionado es imonio de la Biblio eca Ma ch ambién pod ía o alece la a ibución a Que edo de poemas que aho a cuen an, al me- nos, con dos manusc i os: el BMP 108 y el 87/V/11. Los poemas con e- nidos en ambos —y a eces ambién en algún o o es imonio— son los siguien es: 1. «Alguacil del Pa naso, Gongo illa» (841). 2. «¿Es más co nudo el Ras o que mi agüelo» (592). 3. «Es a mag a y amélica igu a» (839). 4. «Es e que, en neg a umba, odeado» (840). 5. «¿Socio o a ez? ¡Oh ú, que desbudelas» (834). 6. «Sulqui agan e, p e enso de Es olo» (836). 7. «Tan os años, y an os odo el día» (833). 8. «Ten e güenza; pu pú a e, don Luis» (837). 9. «Ve endo pad e, a lás ima mo ido» (835). 10. «Vues os coplones, co dobés sonado» (831). 306 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) En e los señalados, «¿Es más co nudo el Ras o que mi agüelo» es el que plan ea más p oblemas, po que igu a anónimo en es manusc i- os del XVII, y alguna ez se a ibuyó a Villamediana. En el caso del úl imo, «Vues os coplones, co dobés sonado», las e- icencias pa a admi i lo como que ediano pa ecen menos con unden es que en el es o, como señalé a iba, debido a que la inmensa mayo ía de los es imonios conse ados apun an de modo inequí oco la au o ía de Que edo. Es e úl imo g upo es ablecido gua da ía una es echa elación con o os poemas cuya au o ía no se ha discu ido de o ma exp esa, ambién incluidos en ambos manusc i os, que espalda ían la a ibución a Que- edo, si bien no de o ma de ini i a, en opinión de Pla a. Son los edi a- dos po Blecua con los núme os 637, 808, 593, 638, 813, 636, 633, 631, 603, 630, 634, 632, 821, 599, 847, 598 y 60874. A ellos se suman los co- piados sólo en el ms. BMP 108: 594, 601, 604, 595, 814, 796, 810, 848, 818, 605, 597 y 59675. Poemas de au o ía oda ía insegu a Apa e de los poemas edi ados po Blecua que la c í ica ha conside- ado de a ibución dudosa, subsis en o os adjudicados a Que edo y cuya au o ía no es segu a, aunque no haya sido pues a en duda. Consi- de o que el p oblema de la a ibución de es as composiciones debe ía se econside ado, en unos casos po los ecelos exp esados ya en su día po el p opio Blecua y en o os, po la insegu idad que o ecen los ma- nusc i os en los que se copian. 1. «Aquí, donde us peñascos» (437). Romance amo oso copiado en el ms. BNE 3700, ol. 127-127 . Blecua exp esó sus dudas, pe o lo publicó: En el ms. igu a de ás de uno au én ico («Yo el único caballe o», núm. 708) y delan e de o o de Lope. No puedo apoya me en más au o idad que la del ms., po que el es ilo dice muy poco, y pod ía se ambién del mismo Lope (Ob a poé ica, ol. I, p. 630). 2. «Así, oh pue a du a» (414). Sil a amo osa conse ada en el Cod. CXIV / 1-3, É o a, p. 70. Blecua conside ó que «el poema, dada la es- uc u a, el ema y el es ilo, y la au o idad del ms., pod ía se muy bien 74 Se a a, espec i amen e, de los poemas «Aquí yace Misse de la Flo ida», «Aun- que me eis en e dos», «Cue nos hay pa a odos, so Co be a», «De los miemb os de aquella», «De Osuna y A acïel», «¿E mi año ú? ¡El mula o», «Es a que es á debajo de co - ina», «És e, cuya ca aza mesu ada», «Es e le ado de esina y pez», «Es e que, cejijun o y ba bineg o», «Es e que eis hinchado como cue o», «Es e que eis leonado de cabeza», «Es e sepulc o con a el iempo ue e», «La mayo pu a de las dos Cas illas», «Ma idi o, ¿ago a das», «Po no come la ca ne sodomi a» y «Que iene ojo de culo es e iden e». 75 Son «Casose la Lin e na y el Tin e o», «Cuando u mad e e pa ió co nudo», «Es os son los ob e os de apiña», «Mien as que, in o en mug e, so bí b odio», «Moisés ico mesone o», «No os espan éis que me esconda», «—¿Quién es us ed? —¿Quién puede se », «Quien no cayó en la amoya», «Sola, amigo Co idón», «Ten ación, no limosna, ha pa ecido», «Un enedo con medias y zapa os» y «Vol e quie o a i i a ochimoche». «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 307 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) de don F ancisco. Pa ece pe enece al g upo de los poemas ju eniles». Jun o a los poemas incluidos po el edi o , és e echaza la a ibución de 74, a pesa de su con unden e apelación a la iabilidad del manusc i o. 3. «A e ido pensamien o» (435). Romance amo oso que se a ibuye a Que edo sólo en el ms. BNE 3940, ol. 169; Al ay (1654) y el ms. BNE 3773, ol. 116 , lo adjudican a Je ónimo de Villayzán, según cons a ó Ca ei a (1990, p. 100). Blecua indicó que «pod ía se de don F ancisco, dada la au o idad del códice», aunque econoció que el es ilo «es bas- an e imp eciso» (Ob a poé ica, ol. I, p. 626). 4. «Cla indo y Cla inda soy» (787). Romance sa í ico. Loa edi ada po Jane (BAE, p. 497), quien decla ó habe la sacado «del bo ado o iginal que iene el Conde de Saceda», según a i ma Blecua (Ob a poé- ica, ol. III, p. 164). La imp ecisión de ales da os quizá aconseje una e isión de es e poema. 5. «Con humildoso semblan e» (794). Las hijas del Cid Rui-Díaz. Romance sa í ico. Blecua aduce que lo edi a As ana, «según copia de Galla do, de un códice del XVII, en pode de Luis Valdés». Es e poema es a ía en el mismo caso que el an e io . 6. «En cué anos, sin cejas ni pes añas» (618). Sone o sa í ico sólo con enido en el ms. BNE 20355, ol. 255, sob e el que Blecua a i ma que «és e es quizá uno de los pocos ex os mss. que o ecen más ga an ía de au en icidad, desde el ema al es ilo» (Ob a poé ica, ol. II, p. 69). La des- c ipción del es imonio po pa e de Pé ez Cuenca mues a que es a e- copilación de sone os de au o es a ios, echada en 1646, no a ibuye el poema di ec amen e a Que edo. 7. «En el a do de una sies a» (797). Romance sa í ico sob e el que Blecua indicó que «As ana Ma ín se lo ahijó a don F ancisco po la in- dicación del ms. de Menéndez Pelayo [BMP 152, ol. 230]. C eo que bien pod ía se suyo, dado algún asgo es ilís ico y ambién po el ema» (Ob a poé ica, ol. III, p. 195). Conside o que hab ía que oma en con- side ación el hecho de que cinco manusc i os de la BNE op en po e- p oduci lo anónimo, e incluso uno de ellos, el 3773, ols. 107-107 , da ado en el siglo XVII, lo a ibuya a o o au o : «A una muje que se bañaba en Manzana es. Romance de don Ped o de Mendoza». 8. «É ase una mad e» (793). Romance sa í ico edi ado po Blecua y As ana a pa i de un único manusc i o, el BNE 3795, ol. 134-134 . Decía Blecua que en ese es imonio igu a como anónimo, pe o c eo que la a ibución de As ana pod ía sos- ene se, ya que po el ema y el es ilo la a ibución no es dispa a ada, ni mu- cho menos. (También sé de sob a que és as no son azones que decidan en una a ibución. En cambio, se pueden señala muchas conco dancias exp e- si as ecuen es en o os poemas de don F ancisco). Quizá haya que epensa la a ibución a Que edo, cuando ningún ma- nusc i o le a ibuye el poema: el usado po los edi o es mencionados, del XVII, lo copia anónimo, cuando o os poemas de Que edo ecogidos en 308 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) la misma compilación sí igu an con su nomb e; el BNE 20620, ols. 176- 179, de la misma época, lo ep oduce ambién sin a ibución; y el BNE 3879, ols. 265-266 , un cancione o muy a dío da ado en el siglo XIX, ampoco le señala au o , y el poema no es á ce ca de o os que edianos. 9. «Hay mil doncellas madu as» (671). Le illa sa í ica ecogida ya po As ana. Llama la a ención que el único es imonio del XVII, el BNE 4044, ols. 76 -77, no la a ibuya a Que edo; las colecciones del esc i o en las que se encuen a —4067, ols. 35-35 ; 11017, ol. 8 ; 20074, o- lle o 17— son odas del XVIII y del XIX. 10. «He mosos ojos do midos» (436). Romance amo oso incluido en Ma a illas del Pa naso y en a ios manusc i os de la BNE. Blecua e- conocía ya en su edición del poema que «la a ibución a Que edo igu a sólo en A (ms. 4117), pe o el ms. o ece mucha segu idad en las a ibu- ciones. En los demás ex os igu a en e o os au én icos» (Ob a poé ica, ol. I, p. 628). C eo que hay que ene en cuen a que la asignación al esc i o se hace en ese es imonio, ol. 277 , con le a di e en e a la del copis a. Aunque es cie o que una ecopilación exclusi a de poemas que edianos, como el ms. BNE 3940, lo copia en los ols. 131-131 en medio de omances que edianos, o o es imonio del XVII —BNE 17716, ols. 157-157 — lo incluye sin a ibución exp esa. 11. «Llegó a los pies de C is o Madalena» (193). Sone o basado en un episodio bíblico, pe o eñido de p opósi o sa í ico. Aunque la an o- logía de Espinosa, Flo es de poe as ilus es lo a ibuye a Que edo en el ol. 203 , no igu a en la abla inal, en la elación de poemas de Que edo; en la misma se ad ie e que algunos ex os que an sin su nomb e son de él, y ice e sa. El ms. BNE 4117, del XVII, lo copia con «Da Ma ía a los pies de Ch is o San o» como p ime e so en el ol. 340 , pe o sin a ibución di ec a. 12. «Si a compasión os p o oca» (197). Quin illas eligiosas copiadas en dos manusc i os de la BNE y edi adas con an e io idad po As ana. Blecua econocía sus dudas al edi a es e poema: «Dada la au o idad de los mss., c eo que se pod ía ahija a don F ancisco, aunque el ema y el desa ollo pod ían pe enece a cualquie o o poe a de la época» (Ob a poé ica, ol. I, p. 378). En el ms. BNE 3797, ol. 94 , echado en el XVII, se señala que son de Que edo las ob as que igu an en e los olios 89 y 103, pe o al indicación se hace con le a dis in a a la del copis a del manusc i o; en el ms. BNE 4117, ols. 345 -346, de la misma época, se copia anónimo y igu a después de uno a ibuido a Góngo a. El hecho de c ea es e g upo de poemas no supone a i ma que no pe enezcan al co pus poé ico de Que edo; se p e ende sólo p opicia una e lexión y un análisis más p o undos en o no a composiciones cuya au o ía quizá no es é an cla a. A mi modo de e , no supone un exceso de igo p opone un nue o examen de las ci cuns ancias que concu en en los doce poemas, an es de p onuncia se a a o de una au o ía que ediana que pa ece posible, o incluso p obable, pe o de ninguna mane a segu a. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 309 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Poemas a ibuidos o a ibuibles a Que edo Apa e de los poemas sob e los que se ha azado un es ado de la cues ión y se ha esbozado una p opues a de o denación, se incluyen a con inuación composiciones que en algún caso han sido a ibuidas a F ancisco de Que edo, pe o cuya au o ía o ece aún dudas. Es os ex os debe ían consigna se en un apa ado inal —in eg ado ambién po los poemas edi ados po Blecua y aún de a ibución insegu a—, debidamen- e sepa ado del que con end ía poemas au én icos, ag upados en diez musas: las nue e o odoxas y la úl ima cuya con igu ación se ha p o- pues o a iba. El obje o de es as elaciones de p ime os e sos y es i- monios, de ningún modo exhaus i as dada la magni ud del campo de abajo, no es o o que se i de me o apoyo a u u os abajos en o no a la poesía de Que edo. Pa a mayo cla idad, se es ablecen los siguien- es subg upos: 1. Los poemas que ue on publicados en alguna de las nue e musas, especialmen e en las es edi adas po Ald e e, o que cons an como que- edianos en o os es imonios, pe o que han sido discu idos po la c í ica. 2. O os ex os edi ados po Blecua, cuya au en icidad ha sido discu- ida en algún momen o o puede o ece dudas azonables. 3. Composiciones que no se incluyen habi ualmen e en el co pus de la poesía de Que edo, que igu an a ibuidas al esc i o en algún es i- monio o que o man pa e de un conjun o que ediano, pe o sob e las que no ha habido un p onunciamien o explíci o po la c í ica. Son las que o ecen menos ga an ías de au en icidad, po la escasez de es imo- nios, po el g ado de iabilidad de los mismos o po copia se mayo i a- iamen e como anónimas. Poemas incluidos en las nue e musas y de a ibución discu ida Felipe Ped aza (1999), basándose en abajos an e io es ya mencio- nados de C osby y Fucilla, conside a que Las es musas con iene sólo los siguien es poemas de dudosa a ibución76: 1. «Do isa ie a, c uel»77. 2. «Dile, papel, de mi pa e»78. 3. «Los espejos ugi i os»79. 4. «Quien le abo ece en el alma». 5. «To nad a escucha mis oces». 6. «Le an ad, amada musa»80. 7. «Con uno y o o desmayo»81. 8. «De amo osa calen u a»82. P o ceden e de El Pa naso, «Don Repollo y doña Be za» (683) plan eó dudas a Ca ei a (1990, p. 105), quien señaló que a ios manusc i os lo a ibuyen a A. de Mendoza y a Góngo a, aunque de endió la au en icidad de la au o ía que ediana. Pé ez Cuenca (2000a, p. 280) mencionó o os es imonios —el ms. BNE 2100, ol. 469, donde igu a anónimo; el BNE 3923, ols. 81-83 , donde su encabezamien o lo conside a ob a de Que- 316 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «Ya sanó del inco dio y las he idas». BNE 2311, ols. 232-232 ; 7370, ol. 245 ; 20074, olle o 31; 21394/1, ols. 30-30 . «Yace aquí sepul ada una duquesa». BNE 4067, ols. 1-1 ; 12717, ol. 101. Exis e alguna a ibución di ec a a Que edo; Ca ei a (1989, p. 133) menciona una e sión del poema a ibuida a Góngo a. «Yo soy el que edó». BNE 4065, ol. III ; 4278, ols. II . «Yo soy quien al amo más ácilmen e». BNE 4067, ols. 222 -230. Blecua indica que igu a anónimo en el Cancione o de 1628 y en el Can- cione o an eque ano. A con inuación se indican aquellos que, pese a ca ece de a ibución di ec a e independien e, o man pa e de un conjun o —un manusc i o o un g upo de poemas— de Que edo85: «¡Cuán bien me pa ecéis, ja cias y en enas!». BNE 3797, ol. 101. «¡Oh, desdichada muje !». BNE 20074, olle o 62. «A la o illa del agua es ando un día». BNE 3708, ol. 191 ; 3890, ol. 72 ; 4067, ol. 207. «Aho a que el mundo gime». BNE 20074, olle o 32. «Al san o azo ando es án». BNE 10387, ol. 119 . «Alzó Venus las aldas po un lado». BNE 3708, ol. 1192; 4067, ol. 208. «Amo , que no descanséis». BNE 20074, olle o 25. «Andábase un galán enamo ado». BNE 4067, ol. 220. «Así consolaba a solas». BNE 3940, ols. 148-149 ; 4117, ols. 291- 291 . «Bajaba mi seño a eso o día». BNE 4067, ol. 211 . «Bajábale su mes cada semana». BNE 3708, ol. 190; 3913, ol. 30; 4067, ol. 221 ; 14070/3. «Cogí el amo, yo la lo ». BNE 20074, olle o 26. «Como al eclamo acude el paja illo». BNE 4067, ol. 205. «Cues ión es en e damas dispu ada». BNE 4067, ol. 219. «Damas, las que os quejáis de mal casadas». BNE 3708, ols. 192 - 193; 4067, ol. 212. «De cie a dama que a un balcón es aba». BNE 3708, ol. 191; 4067, ol. 203; 14070/3. «Desahuciada ya de su espe anza». BNE 7370, ol. 246; 20074, olle- o 31; 21394/1, ol. 30 . «Echado en e las pie nas de una dama». BNE 3708, ol. 192; 4067, ol. 208 . «El asun o de es a gue a». BNE 7370, ol. 245 ; 21304/1, ol. 24. «El juez supe io ». BNE 20074, olle o 37. «El nomb e dice de Loeches». BNE 20074, olle o 34. «El que no iene en u a». BNE 3940, ols. 240-241 . 85 Obsé ese que muchos de ellos o ecen escasas ga an ías de la au o ía que ediana po azones di e sas y a eces combinadas: halla se en un único es imonio, echa a día de copia, escasa iabilidad del conjun o… Ejemplo pa adigmá ico de las di icul ades mencionadas son los manusc i os BNE 4067 y 20074. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 317 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «El que sólo p ome e, me e cizaña». BNE 3940, ols. 205-205 . «El que iene muje moza y he mosa». BNE 4067, ol. 218 . «Empezaos a p e eni ». BNE 20074, olle o 25. «En e ec o, que ha caído». BNE 20074, olle o 33. «En e unos cen enales yo i un día». BNE 4067, ol. 221. «Es a mañana, en Dios y en ho a buena». BNE 4067, ol. 201 ; 14070/3. «Es aba un mayo domo enamo ado». BNE 3708, ol. 191 ; 4067, ol. 206. «Es ábase Te esa de Locía». BNE 3708, ol. 191; 3913, ol. 25 ; 4067, ol. 203 . «Fue a coge la limosna del con en o». BNE 3708, ol. 191 ; 4067, ol. 205 . «G acias iene mi chico a». BNE 3794, ols. 202-203; 3940, ols. 132- 134 . «Juno, que en Samos u o la co ona». BNE 4067, ol. 215. «Ju o a Dios que es e dad que más que ía». BNE 3708, ol. 190 ; 4067, ol. 216. «La p o ecía en su e dad queja se». BNE 2244, ols. 272-272 ; 3706, ols. 140 y 318; 4066, ol. 177; 4117, ols. 339-339 ; 17660, ols. 83-84; 18308, ol. 98 . «Las a as no hace los dioses». BNE 3708, ol. 10 . «Llo ad si que éis hui ». BNE 20074, olle o 25. «Mal es e caso adi inas». BNE 20074, olle o 62. «Manida, ujaban e, lapida ia». BNE 4067, ol. 213 . «Muje , aunque sin áis lo que yo quie o». BNE 14070/3. «Muy buena es la muje , si no u iese». BNE 4067, ol. 202 . «No pises, homb e, aques a sepul u a». BNE 3708, ol. 198 ; 4067, ol. 37; 20074, olle o 29. «Oh, seño licenciado, Dios le gua de». BNE 1952, ols. 240-249 ; 2311, ols. 225 -230 ; 3661, ols. 118-120 ; 3886, ols. 122-123; 3919, ols. 152-159; 3920, ols. 214-224; 4067, ols. 58 -68; 4147, ols. 136- 144 ; 7370, ols. 221-223; 9636, ols. 145 -153; 10387, ols. 240 -244; 17537, ols. 12-24; 17669, ols. 19-26 ; 17677, ols. 91-99 ; 18760/40, ols. 89 -92; 20074, olle os 20-21. «Oh, ú, que con dudosos pasos mides». BNE 4117, ols. 366-368 . «Óigame uesa me ced». BNE 3940, ols. 61 -63. «Óiganos de con esión». BNE 3940, ols. 127 -129 . «Ped o si a Dios negáis y can a el gallo». BNE 4117, ol. 340; 6635, ols. 99-99 . «Po que el cuidado ap o eches». BNE 20074, olle o 26. «P uden e ey a quien aman». BNE 4101, ol. 90 . «Que ellas anas, anos pensamien os». BNE 3708, ol. 192 ; 4067, ol. 210. «Reina de Epa o, Chip e, Eu ice, Egnido». BNE 4067, ol. 222. 318 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «Reñían dos casados cie o día». BNE 3708, ols. 192-192 ; 4067, ol. 207 . «Roga la, desdeña me, ama la, hui me». BNE 4044, ols. 59 -60; 11017, ols. 3 -4. «Sale el ey, nues o seño ». BNE 20074, olle o 34. «Seño a cama, ¿en qué habéis os hallado?». BNE 3708, ol. 192; 4067, ol. 209 . «Seño a, bobo soy, mas no en ama os». BNE 4067, ol. 216 . «Se á icas seño as y be na das». BNE 4067, ol. 204. «Si lo que pa a en el mundo». BNE 20074, olle o 62. «Son, Liconi, us manos i ginales». BNE 3708, ol. 193. «T abajo iene el p íncipe en su es ado». BNE 3708, ol. 192 ; 4067, ol. 210 . «Tu cabello me enlaza, mi seño a». BNE 4067, ol. 217. «Una, en buena cuen a, no hace cuen o». BNE 4067, ol. 217 . «Uno, dos, es pescados, ein e, cien o». BNE 3706, ol. 318 . «Viendo una dama que un galán i ía». BNE 3708, ol. 191 ; 4067, ol. 206 . «Vuel o en sí de un desmayo muy p o undo». BNE 4967, ol. 209. «Ya cua o león de España». BNE 20074, olle o 28. En o os casos, los manusc i os que edianos de la BNE ecogen ex- os copiados mayo i a iamen e sin a ibución, de o ma anónima: «A Tán alo nos pin a la poesía». BNE ms. 3.913, ol. 29. «Al cielo lab an de es e mundo pied as». BNE 11042, ol. 54 «Aunque muy ajenos son». BNE 3884, ols. 406 -407; 4066, ols. 299-300 ; 10920, ols. 107 -110. «Casó con una dama un licenciado». BNE 3708, ol. 191; 4067, ol. 204 . «¿De qué si e, capón, enamo a os?». BNE 3708, ol. 190 ; 14070/3. «Desp eciando los zapa os». BNE 4117, ols. 342 bis-343. «En es a co e se esconde». BNE 3884, ols. 19-19 ; 4096, ol. 180. «És a que a ues os ojos hoy se o ece». BNE 4117, ol. 340 . «La que del coche se apea». BNE 4044, ol. 264; 10387, ol. 119. «La seño a Ma ila ga». BNE 4044, ol. 263 . «Mu ió el sobe bio. Acabó el i ano». BNE 7370, ol. 246; 21394/1, ols. 31 -32. «Po la monja a un desa ío». BNE 3884, ols. 20-20 ; 3886, ol. 154; 4096, ol. 180; 4147, ol. 100. «Rey sin egi ». BNE 10773, ols. 19-19 . «Ribe a en cuya esme alda». BNE 4117, ols. 342 -342bis. «Sea Dios siemp e alabado». BNE 2311, ols. 234-240 ; 3884, ols. 11-19; 3886, ols. 101-107 ; 3917, ols. 288-293 ; 3920, ols. 275-278; 4147, ols. 221-234 ; 7764, ols. 180-190; 7968, ols. 37-45 ; 10858, ols. 272-282; 11262/15, ols. 47 -53; 17669, ols. 40-43 ; 17677, ols. 160 -169; 18197, ols. 98-109 ; 18660/14, ols. 1-8 . «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 319 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «Seño co eo mayo ». BNE 4144, ol. 12; 5913, ol. 38 ; 7046, ol. 45 ; 9636, ol. 25; 17536, ol. 109; 17545, p. 17. «Seño a Cas illa, Dios». BNE 4096, ol. 181; 17669, ol. 39. «Se illa en o a al ma e ia». BNE 4096, ols. 181-181 . «Si soy pob e en mi i i ». BNE 6635, ol. 99 ; 17660, ol. 19. «Un amoso pin o , Lisa da esqui a». BNE 3796, ol. 193 . «Un san o pad e elec o a mojicones». BNE 2100, ol. 38 ; 3795, ol. 336; 3985, ol. 142; 4044, ols. 55-56; 11017, ol. 3; 17669, ol. 169; 20355, ol. 137. «Una lo a que ue a Indias». BNE 3795, ols. 133 -134. «Ya que an o co onis a». BNE 4147, ol. 235-240 ; 17669, ols. 11-15. Conclusiones Aunque el obje i o cen al de es e es udio es a gumen a la con e- niencia de con igu a una «décima musa» que acoja aquellos poemas de F ancisco de Que edo que, po di e sas ci cuns ancias, no se in eg a on en las colecciones de González de Salas y Ped o de Ald e e, al p opó- si o ha p opiciado ambién la e lexión sob e la o ien ación que pod ía da se a una u u a edición de la poesía comple a del esc i o . Es as p o- pues as de índole más gene al pa en de la me odología ensayada po que edis as que, en los úl imos iempos, han ma cado una endencia cla a; aunque aplicada po aho a a conjun os delimi ados de la p oduc- ción poé ica de Que edo, puede se la más idónea a la ho a de abo da el p oyec o de edición c í ica y ano ada de odos sus poemas. Los c i e- ios básicos que debe ía cumpli , de acue do con la ayec o ia de au o- es como C osby, Rey o A ellano y Ronce o, son los siguien es: 1. La o ganización — undamen almen e emá ica— de los poemas, de acue do con la clasi icación en musas que se ges ó a pa i de indicacio- nes del p opio esc i o , que se plasmó en las ediciones pós umas de 1648 y 1670 y que se man u o has a la de Jane , en 1877, po se la que quizá se ap oxime más a la olun ad de F ancisco de Que edo, a su idea de cómo debía publica se su p oducción poé ica. Ello supone man ene in ac as las disposiciones de González de Salas en El Pa naso y las de Ald e e en Las es musas, con excepción de los casos de poemas epe i- dos es ic amen e o composiciones apóc i as. 2. Las soluciones adop adas po Rey (Poesía mo al y 2006) pa a la poesía mo al y el conjun o de las sil as —básicamen e ecogido en la edición de Ald e e— delimi an el modo en que deben se a ados los abundan es casos de poemas con e siones a ian es, muchas eces de- bidas a la in e ención del p opio esc i o . Aunque al edi o co espon- de á es udia y oma decisiones en cada caso conc e o, el c i e io de no elimina o elega al apa a o de a ian es ases edaccionales di e sas, con obje i os dis in os y modi icaciones es ilís icas de alcance, obliga á a eces a ep oduci un poema eelabo ado en dos o has a es musas di e en es, de acue do con la que pudo se olun ad de Que edo. Un 320 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) caso especialmen e signi ica i o es el del He ácli o c is iano, cuyos poe- mas ue on disg egados y eesc i os pa a se in eg ados en o os con- jun os sucesi os. Como es e poema io de 1613 no pod ía igu a como al en las nue e musas, po que su elabo ación es muy an e io al p o- yec o edi o ial plasmado en 1648 y 1670, debe ía in eg a se al inal de la edición, como pa e de la «musa décima» p opues a. 3. Dado que las ediciones de Salas y Ald e e ecogen sólo una pa e de la poesía de Que edo, se apun a la posible con igu ación de una «dé- cima musa», a la que i ían a pa a poemas no incluidos en El Pa naso y en Las es musas, pe o de demos ada au o ía que ediana. 4. Como en la ac ualidad oda ía pe sis en las dudas sob e la au o ía de nume osos poemas a ibuidos o a ibuibles a Que edo, la edición de la poesía comple a del esc i o debe ía con ibui a deslinda de ini i a- men e la on e a en e los ex os au én icos y los dudosos. Pa a ello, se pod ía c ea un apéndice en el que se in eg a ían esas composiciones de a ibución incie a, quizá je a quizadas de acue do con el mayo o me- no g ado de iabilidad que o ecen los es imonios que las ep oducen. Los da os expues os si úan, po an o, al u u o edi o de la poesía que ediana an e una disyun i a inicial, que a añe a la ampli ud del co - pus y, ambién, al g ado de iabilidad que se p e enda a la ho a de de- ini lo. La p opues a más segu a, a alada po la sol encia de una edición pós uma que pudo habe seguido los designios del p opio Que edo, consis e en edi a únicamen e los poemas incluidos en esa edición y e- isados po González de Salas, ecupe ando la clasi icación en musas más p óxima a la olun ad que ediana y eliminando los ex os desca - ados de ini i amen e po su condición de apóc i os. Sin eludi la con eniencia de al p opósi o, que aún no se ha lle ado a la p ác ica pese a las ecomendaciones de di e sos es udiosos, se ía pe inen e consigna en un apa ado inal de esa hipo é ica edición de las ob as poé icas de Que edo o os poemas, en muchos casos ambién edi ados po Blecua, pe o que p oceden de es imonios ajenos a la su- pe isión del edi o pós umo. Es a íamos en es e caso an e un g upo in- eg ado po unos 150 poemas —apa e de la ein ena que in eg a la colección del He ácli o c is iano—, cuya a ibución o ece dis in os ni e- les de segu idad, po lo que se ía deseable edi a los ambién con un a- amien o di e enciado: en p ime luga , aquellos cuya au o ía no ha sido obje o de discusión; a con inuación, los de a ibución no an segu a. No cabe duda de que la inse ción de es as composiciones p o ee ía a la edi- ción de una cie a p o isionalidad, ya que su alidez se ía al en an o no apa eciesen nue os es imonios o a gumen os que obligasen a cam- bia las conside aciones sob e un de e minado poema. Tal iesgo se conju a ía, no obs an e, desde el momen o en que es e co pus apa ecie- se bien delimi ado y sepa ado espec o al que dispone de a gumen os i mes sob e la au o ía que ediana. Aunque se a a de poemas mayo i a iamen e bu lescos —un ca ác e que jus i ica, al menos en pa e, los p oblemas de a ibución que aún «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 321 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) plan ean—, quizá con enga clasi ica los con c i e ios sob e odo (aun- que no únicamen e) emá icos y elacionados con el diseño edi o ial que pudo ene en su cabeza Que edo cuando, supues amen e, planea- ba da a la imp en a su ob a poé ica con la colabo ación de González de Salas. De acue do con es a p opues a de clasi icación, la «musa dé- cima» pod ía ag upa los ex os del siguien e modo: 1. Poemas encomiás icos (11): 10 composiciones, más 1 con p oble- mas de a ibución86. 2. Poemas mo ales (1). 3. Poemas úneb es (5): 4 epi a ios y úmulos, más 1 obje o de dis- cusión. Quedan excluidos de es e apa ado los de ca ác e sa í ico. 4. Poemas amo osos (18): 11, más 7 de au o ía con o e ida. 5. Poemas des inados al can o y al baile (5): 4 jáca as y le illas, más 1 le illa de au o ía discu ida. 6. Poemas bu lescos (107): Sone os (43): 26, más 17 con p oblemas de a ibución, aunque quizá 9 de ellos no esul en an discu ibles. Canciones (2): 1, más 1 discu ida. Mad igales (1). Décimas (8): 6, más 2 discu idas. Quin illas (2). Redondillas (11). Romances (20): 15, más 5 discu idos. Te ce os (1). O as es o as (19): 12, más 7 de a ibución insegu a, aunque 2 de ellos quizá no sean an dudosos. 7. Poemas eligiosos (29). Poemas no con enidos en el He ácli o c is iano (3): 2, más 1 dudoso. La colección de salmos del He ácli o c is iano (26). Aquellos poemas que, en el momen o de acome e se la edición p e- io análisis de los es imonios, man engan su condición de ex os sólo a ibuidos, sin ga an ías de au en icidad, pasa ían a o ma pa e del apa ado inal, in eg ado ambién po composiciones no ecogidas en la edición de Blecua pe o en algún momen o adjudicadas a Que edo. Apéndice. Poemas apóc i os o conside ados como al Poemas de «Las es musas» apóc i os «Amo me u o aleg e el pensamien o». Es de Ped o de Padilla (Las es musas, ed. Ped aza, p. xl). 86 Ob iamen e, si en el momen o de ealiza se la edición de la poesía comple a pe - sis en las dudas de a ibución en o no a es e y o os poemas, debe ían elimina se de la «musa décima» y elega se al apa ado inal de composiciones a ibuidas o a ibuibles. 322 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «A uego y sang e, ie o pensamien o». C osby (1966b, p. 118) a i - mó que es apóc i o. Es de Ped o Padilla (Fucilla, 1957, pp. 364-365; Pe- d aza, 1999, p. xxxix). «Aquí del Rey Jesús! Y ¿qué es aques o?». Copiado en el ms. BNE 17660, 21-22 y edi ado en T es Musas. C osby (1966b, p. 117) señaló que se a a de un poema apóc i o; en ealidad es de Ledesma, a ibu- ción ya señalada po As ana, p. 1481. Véase ambién Ped aza (1999, p. xxxix). «Béseme con el beso». C osby (1966b, p. 123) a i ma que es apó- c i o. Menéndez Pelayo lo adjudicó, de modo imp eciso, a algún discí- pulo de ay Luis de León. Ped aza, que lo econoce como apóc i o, no p ecisa su au o ía (1999, p. xl). «Bien pensa á quien me oye e». C osby (1966b, p. 119) a i ma que es apóc i o. Es de Lupe cio Leona do de A gensola (Ped aza, 1999, p. xxxix). O ece abundan es da os sob e su a ibución y los es imonios que la ansmi en Ca ei a (1989, p. 130). «Campo inú il de piza as». C osby (1966b, p. 119) lo conside ó apóc i o; Blecua no lo edi ó; Ped aza (1999, p. xxxix) indica que ue pu- blicado en el Labe in o amo oso de Juan Chen (Valencia, 1596). «Cla inda, ues a musa sono osa». Fue echazado po Blecua, mien- as que C osby (1966b, p. 118) lo conside ó de a ibución dudosa y, po e o , a i ma su inclusión en la edición de Blecua, con el núm. 510. Ped aza (1999, p. xxxix) piensa que es apóc i o. «Cuando con a ención mi o y con emplo». C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o. Es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Dejadme esolla , descon ianzas». Blecua dice que el poema da a, al menos, de 1581; C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o. Es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Di ina mues a del pode di ino». C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o: es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «En los lo idos alles de Siona». C osby (1966b, p. 123) a i ma que es apóc i o. Es de A ias Mon ano (Ped aza, 1999, p. xl). «Esa colo de osa y azucena». C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o. Es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Espí i u gen il, a a belleza». C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o: es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Lle ó as sí los pámpanos oc ub e». C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o: es un sone o de Lupe cio L. de A gensola (Ped aza, 1999, p. xxxix). « Oh dulces, escas aguas anspa en es». Publicado en Las es Musas y echazado po Blecua. C osby (1966b, p. 118) señala que es de a ibu- ción muy dudosa y Ped aza lo incluye en e los apóc i os (1999, p. xxxix). «Pasan mil casos po mí». C osby (1966b, p. 117) lo incluye en e los apóc i os. Es de Lupe cio L. de A gensola (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Pe a ca celeb ó su Lau a bella». C osby (1966b, p. 118) lo consi- de ó apóc i o: es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 323 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «S ie e años de pas o Jacob se ía». Figu a como que ediano en el ms. BNE 3890, ol. 74 , en La es Musas; y en Foulché-Delbosc, con el núme o 99. C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o: se a a de una aduc- ción de un sone o de Camoens (Ped aza, 1999, p. xxxix), que ue ec eado po mul i ud de au o es, en e ellos quizá Que edo, y di undido ambién como anónimo. Ca ei a (1990) duda sob e la au o ía que ediana. «Sil ia, ¿po qué os da gus o que padezca?». C osby (1966b, p. 118) a i ma que es apóc i o: es de Ped o de Padilla (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Tú, po la culpa ajena». También en el ms. BNE 3745, ols. 319-322. C osby (1966b, p. 117) lo conside ó apóc i o. Fue incluido en e las Ri- mas de Lupe cio Leona do de A gensola (Ped aza, 1999, p. xxxix). «Yo he hecho lo que he podido». Ped aza (1999, p. xxxix) lo a ibu- ye al Conde de Salinas. O os poemas apóc i os, a ibuidos ya a o os au o es87 «A p ende un abe ne o». A ibuido a Que edo en el ms. CXIV / 1- 3 de É o a y a Salinas en el ms. BNE 17683. Es de Salas Ba badillo, po - que igu a en El caballe o pun ual (Ca ei a, 1990). «A ecoge los sen idos». Publicado po As ana, es de Hu ado de Mendoza. «Agua a, ipas mías, agua a!», adjudicado a Que edo po O ozco88. Dice Blecua que es de Benegasí. «Al in ie no el T acio O eo». Pa naso español, 1768, Jane . Fue a i- buido a Villamediana (Rozas, 1964, p. 46). «Alexis, ¿qué con a ia». Pa naso español, 1768. Es de F ancisco de la To e (Poesías, p. 22). «Allá a Ma ica». Copiado en los manusc i os BNE 3700, ols. 130 - 131 ; 3879, ols. 279-280 ; 3922, ols. 87 -90. Publicado po As ana y mencionado po Mas como que ediano89. Es de Hu ado de Mendoza, edi ado con el p ime e so «El alba, Ma ica»90. «Amin as, nunca del ai ado Júpi e ». Publicado en el Pa naso español, 1768. Es de F ancisco de la To e. «Aquí yace aunque a su cos a». Ca ei a (1989, p. 130) ad ie e que es as décimas, un epi a io a Villamediana, apa ecen a ibuidas a Gón- go a al menos en seis manusc i os; el ms. HSA CCXIX lo adjudica al conde de Salinas. 87 Aunque en la mayo ía de los casos de es e epíg a e se a a de a ibuciones men- cionadas po Blecua, ambién se ienen en cuen a apo aciones pos e io es como las de Ca ei a (1989 y 1990). Se indican, po es e o den, el p ime e so; los es imonios manusc i os o imp esos que ecogie on el poema como que ediano; po úl imo, la a i- bución a o o au o cons a ada po Blecua u o os es udiosos. 88 O ozco Díaz, 1942, p. 6. 89 Mas, 1957, p. 389. 90 Aguile a, 1945, pp. 514 y ss. 324 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «Aquí yace sepul ado», ms. C osby, ol. 168 91. Además de Blecua, a i ma on que no pa ece de Que edo C osby, Dámaso Alonso y Luis Rosales. «Aunque a ocas de e ligada ea». Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Góngo a (Ob as comple as, p. 472). «Aunque del al o mon e en la aspe eza». Publicado po As ana y po Blecua en su edición de 1963. Ha sido a ibuido a Ped o de Valencia, de acue do con el ms. 3883, ol. 125, de la BNE (Se ano y Sanz, 1910, p. 79). «Buja ona Penélope, qué pu o». En los manusc i os de la BNE 3708, ols. 190-190 ; 3795, ol. 194; 3913, ol. 26; 3985, ols. 153, 162; 4067, ol. 220 ; 4117, ol. 38 . Figu a como ob a de Lope en es e úl imo, ol. 38 (Ca ei a, 1989, p. 130). «Caduco iempo que la culpa ienes». A ibuido al Conde de Salinas en el ms. BNE 3890 y a F ancisco de la Cue a en el 4127; en el 3920 y en el HSA I se adjudica a quien Ca ei a (1990) consigna como e da- de o au o : Gaspa de Aguila . «Casó de un a zobispo el despense o». Incluido en Agudezas e ó i- cas…92. Ha sido a ibuido a Góngo a en alguna ocasión (Ob as comple as, p. 1315). «Cla as lumb es del cielo y cla os ojos». Publicado en el Pa naso es- pañol de 1768. Es de F ancisco de la To e. «Con usión de Babel, lago de anas». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o- a. En o o manusc i o po ugués, el 52/IX/27 del Palacio da Ajuda, se a ibuye a João Soa es (de Ala cão), au o más p obable que Que edo a juicio de Ca ei a (1990, p. 129). «Con la es a e a pasada». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Góngo a. «C is alino ío». Publicado en el Pa naso español de 1768. Es de F an- cisco de la To e. «Cuando us güesos mi o». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Juan de Jáu egui. «Da la un eal a la dama es poco p ecio». Ca ei a (1989, p. 130) menciona la a ibución al Vicen ino en el ms. BNE 21045. Ca ece de a ibución di ec a, pe o o ma pa e de un conjun o que ediano, en el ms. BNE 3708, ol. 190, y en 4067, ol. 214. «De amo con in e cadencias». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Salinas (He nández Redondo, 1932, p. 95), aunque ue a ibuido al- guna ez a Góngo a (Ob as comple as, p. 1316). «De humildes pad es hija, en pob es paños». En Agudezas e ó icas… Sone o de Góngo a a Isabel de la Paz (Ob as comple as, p. 565). «De qué le si e hacé seme doncella». Sob e las a ibuciones de es e poema, éase Ca ei a (1984, p. 1048)93. 91 C osby, 1959, p. 170. 92 Agudezas e ó icas de don F ancisco de Que edo y Villegas, co ade de la Ca cajada y he mano del Regocijo, Taba ín, Ba celona [s.a.], p. 12. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 325 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) «De quince a ein e es niña; buena moza». En los mss. BNE 3922, ols. 236 y 406 ; 4044, ol. 264. Lo publican como que ediano Cas ella- nos y Jane , en e o os. Es composición muy ecuen e en ca apacios poé icos del XVII y XVIII. Jane edi a una e sión a ibuida a F ancisco de Rojas; se adjudica a Gaspa de Á ila en el ms. HSA LXXXI (Ca ei a, 1989, p. 131). «De un ébano su il dos bellas pie nas». En el ms. BNE 4067, ol. 214 . Es un conocido sone o de Ped o Láynez, imp eso en Pa naso es- pañol IV, p. 156. Ca ei a menciona ambién como posibles au o es a Pa- dilla y Espinel (1989, p. 131). «Deja el palacio cá deno de O ien e». En el Pa naso español de 1768. Es de F ancisco de la To e. «Descubie o se ha un hu o de g an ama». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Sone o con a las ano aciones del B ocense a Ga cilaso, que igu a en la segunda edición de Salamanca, de 1581. «Desdicha, he mosu a y no io». Publicado po As ana, es en eali- dad de Hu ado de Mendoza. «Dígasme ú, el e mi año». A ibuido a Que edo en el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Quizá sea de Polo de Medina, que ci a al menos los cua o p ime os e sos; en el ms. BNE 3773 se adjudica a Je ónimo Cánce . Ca ei a (1990) apun a que pod ía a a se de unas quin illas de Juan Mexía de la Ce da. «Dolien e cie a, que el he ido lado». Edi ado en el Pa naso español de 1768, es de F ancisco de la To e. «Écha e, mozo, que e mi a el o o». Menciona Ca ei a (1989, p. 131) que hay dos poemas muy simila es a ibuidos a Góngo a y a Chen; Galla do publicó el adjudicado a Que edo. «El blando alien o de Fa onio Tie no». En el ms. BNE 17530, ols. 15-22 , y en el Pa naso español de 1768. Es de F ancisco de la To e. «El con eso se imagina». Es una décima de Villamediana con a ay Luis de Aliaga. En es e sen ido, Ca ei a (1989, p. 131) aduce los mss. J-III-15 del Esco ial y el 99 de la Biblio eca de Menéndez Pelayo. «El duque de Le ma». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Villa- mediana. «En Fuenmayo , esa illa». En los mss. BNE 3917, ols. 389-390; 3922, ols. 91 -94; 3940, ols. 59-61 ; 3985, ols. 132-132 ; 4124, ols. 97 -100; 17683, ols. 68 -69 ; y en el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Salinas y, según Blecua, ue muy di ulgado en el siglo XVII. «En homb os de la pé ida he ejía». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Ha sido a ibuido a Villamediana po Co a elo y po Millé. «En la cazuela del mundo». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. A i- buido a Villamediana po Rozas. «En la holanda manchada del ibu o». En el Cod. CXIV / 1-3 BP É o a. Es de Ba olomé L. de A gensola. 93 En Ca ei a, 1984. 332 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) a Que edo, cua o lo incluyen en un manusc i o dedicado ín eg amen e al esc i o , y o os an os lo copian anónimo. «Ya, Felipe Cua o ey». BNE 1952, ols. 212 -216 ; 2311, ols. 253 - 254 ; 3708, ols. 196-197 ; 3919, ols. 111 -115; 4044, ols. 50-55; 4067, ols. 40-43 ; 4312, ols. 263-266 ; 7370, ols. 214 -215 ; 9636, ols. 109-112; 10387, ols. 228-230; 11017, ols. 2-3; 17537, ols. 45- 49 ; 18760/40, ols. 81 -82 ; 19328, ols. 136-138; 21394/1, ols. 24- 28 ; 21408/10, ols. 1-4 . En un o al de diez manusc i os se exp esa la au o ía de Que edo, y en o os cua o se incluye es e poema como pa e de un conjun o que ediano. Bibliog a ía Aguile a, I., «Sob e es omances a ibuidos a Que edo», Bole ín de la Biblio eca Menéndez Pelayo, 21, 1945, pp. 494-523. Blecua, J. M., «Un ejemplo de di icul ades: El Memo ial “Ca ólica, sac a, eal Ma- jes ad”», Nue a Re is a de Filología Hispánica, 8, 1954, pp. 156-173. B own, K., «El cancione o e ó ico de Ped o Méndez de Loyola…», Cas illa, 11, 1986, pp. 57-80. Candelas Colod ón, M. A., «El epig ama de Ma cial en la poesía de Que edo», La Pe inola, 3, 1999, pp. 59-96. Ca ei a, A., «Los sone os de Góngo a a a és de sus a ian es: no as de c í ica ex ual a p opósi o de la nue a edición», C o alón, 1, 1984, pp. 1007-1052. Ca ei a, A., «La poesía de Que edo: ex os in e polados, a ibuidos y apóc i- os», en Homenaje al p o eso An onio Vilano a, ed. A. So elo Vázquez y M. C. Ca bonell, Ba celona, Uni e sidad, 1989, ol. 1, pp. 121-135. Ca ei a, A., «Nue os ex os y iejas a ibuciones en la lí ica áu ea», Voz y le a, 1, 2, 1990, pp. 15-142. Ca ei a, A., «Algo más sob e ex os y a ibuciones en la lí ica áu ea», Voz y le a, 2, 2, 1991, pp. 21-57. Ca ei a, An onio, «Que edo en la edoma: análisis de un enómeno c ip opoé- ico», en Que edo a nue a luz, ed. L. Schwa z y A. Ca ei a, Málaga, Uni e - sidad, 1997, pp. 231-249. C osby, J. O., The Tex T adi ion o he Memo ial «Ca ólica, sac a, eal Mages ad», Kansas, Uni e si y o Kansas P ess Law ence, 1958. C osby, J. O., «Nue os manusc i os de la ob a de Que edo», Re is a de A chi os, Biblio ecas y Museos, 67, 1, 1959, 165-174. C osby, J. O., «A New Edi ion o Que edo’s Poe y», Hispanic Re iew, 34, 1966a, pp. 328-337. C osby, J. O., «La huella de González de Salas en la poesía de Que edo edi ada po Ped o Ald e e», Homenaje a don An onio Rod íguez-Moñino, ed. J. H. He- io , Mad id, Cas alia, 1966b, ol. 1, pp. 111-123. Dadson, T. J., «Posibles adiciones al co pus poé ico del Conde de Salinas», Rilce, 5, 1, 1989, pp. 57-84. Fucilla, J. G., «Some Imi a ion o Que edo and Some Poems W ongly A ibu ed o Him», Romanic Re iew, 21, 1930, pp. 228-235. Fucilla, J. G., «In o no ad alcune poesie a ibui e a Que edo», Quade ni Ibe o- ame icani, 21, 1957, pp. 364-365. G a cía Valdés, C. C., «Ace ca de algunos poemas sa í icos: el manusc i o 376 de la Biblio eca de la Uni e sidad de O iedo», La Pe inola, 4, 2000, pp. 127-146. «LA POESÍA DE QUEVEDO NO INCLUIDA…» 333 La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Góngo a, L. de, Ob as comple as de don Luis de Góngo a y A go e, ed. J. Millé Gi- ménez, Mad id, Aguila , 1972. Góngo a, L. de, Soledades, ed. R. Jammes, Mad id, Cas alia, 1994. He nández Redondo, P. T., El doc o Juan de Salinas. Es udio biog á ico y c í ico, G anada, 1932. Jau alde Pou, P., «Manusc i os que edianos en la B i ish Lib a y», Homenaje a José Simón Díaz, Kassel, Reichenbe ge , 1986a. Jau alde Pou, P., «Nue os ex os manusc i os de la poesía de Que edo», Bole ín de la Real Academia Española, 66, 1986b, pp. 63-73. La a Ga ido, J., «Sob e la adición alo a i a en c í ica ex ual: el ‘amanuense’ de Que edo a la luz de un poema mal a ibuido», Nue a Re is a de Filogía Hispánica, 33, 2, 1984, pp. 380-395. Mas, A., La ca ica u e de la emme, du ma iage e de l’amou dans l’oeu e de Que- edo, Pa is, Ediciones Hispanoame icanas, 1957. Moo e, R., «Two New Poems om Que edo o Lisi?», Bulle in o Hispanic S udies, 64, 1987, pp. 215-224. Oli a es, J., «Towa ds he Peni en ial Ve se o Que edo’s He ácli o c is iano», Fo- um o Mode n Language S udies, 28, 3, 1992, pp. 251-267. O ozco, Díaz, E., «Sone os inédi os de Que edo», Bole ín de la Uni e sidad de G anada, 14, 1942, pp. 1-7. Paz, A. de, «Góngo a… ¿y Que edo?», C i icón, 75, 1999, pp. 29-47. Ped aza, 1999, e Que edo, F. de, Las es musas úl imas cas ellanas, ed. F. B. Pe- d aza y M. P ie o, Mad id, EDAF-Uni e sidad de Cas illa-La Macha, 1999. Pé ez Cuenca, I., «La ansmisión manusc i a de la ob a poé ica de Que edo: a ibuciones», en Es udios sob e Que edo. Que edo desde San iago en e dos ani- e sa ios, ed. S. Fe nández Mosque a, San iago de Compos ela, Uni e sidad, 1995, pp. 119-131. Pé ez Cuenca, I., Ca álogo de los manusc i os de F ancisco de Que edo en la Biblio- eca Nacional, Mad id, Olle o & Ramos, 1997. Pé ez Cuenca, I., «Algunos casos de a ibuidos y apóc i os en las ediciones de la poesía de Que edo», La Pe inola, 4, 2000a, pp. 267-283. Pé ez Cuenca, I., «Las es musas úl imas cas ellanas: p oblemas de a ibución», en Ac as del XIII Cong eso de la Asociación In e nacional de Hispanis as, ed. F. Se- illa y C. Al a , Mad id, Cas alia, 2000b, pp. 659-669. Pla a Pa ga, F., Ocho poemas sa í icos de Que edo. Es udio bibliog á ico y ex ual, edi- ción c í ica y ano ación ilológica, Pamplona, Eunsa, 1997. Pla a Pa ga, F., «Los códices del enigma ‘Las dos somos he manas p oducidas’ y el p oblema de su au o ía», en Ac as del IV Cong eso In e nacional de la Aso- ciación In e nacional Siglo de O o, ed. M. C. Ga cía de En e ía y A. Co dón Mesa, Alcalá de Hena es, Uni e sidad, 1998, ol. 2, pp. 1243-1254. Pla a Pa ga, F., «Nue as e siones manusc i as de la poesía que ediana y nue os poemas a ibuidos: en o no al manusc i o BMP 108», La Pe inola, 4, 2000, pp. 285-307. Pla a Pa ga, F., «Don Juan Vélez de León, e undido de Que edo (a p opósi o del omance “Don Repollo y doña Be za”)», La Pe inola, 8, 2004, pp. 343- 357. Que edo, F. de, An ología poé ica, ed. P. Jau alde, Mad id, Espasa-Calpe, 2002. Que edo, F. de, Don F ancisco de Que edo y Villegas. Ob as comple as. Ob as en e - so, ed. F. Buendía, Mad id, Aguila , 1978, ol. 2. Que edo, F. de, La musa Clío del Pa naso español de Que edo, ed. I. A ellano y V. Ronce o, Pamplona, Eunsa, 2001. 334 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Pe inola, 12, 2008 (269-334) Que edo, F. de, Las es musas úl imas cas ellanas, ed. F. B. Ped aza y M. P ie o, Mad id, EDAF-Uni e sidad de Cas illa-La Macha, 1999. Que edo, F. de, Ob a poé ica, ed. J. M. Blecua, Mad id, Cas alia, 1969-1981, 4 ols. Que edo, F. de, Ob as comple as de don F ancisco de Que edo Villegas. Ob as en e - so, ed. L. As ana Ma ín, Mad id, Aguila , 1932. Que edo, F. de, Ob as comple as de don F ancisco Que edo Villegas, ed. A. Fe nán- dez-Gue a y O be y M. Menéndez y Pelayo, Se illa, Sociedad de Biblió ilos Andaluces, 1903. Que edo, F. de, Ob as de don F ancisco de Que edo Villegas. Poesías, ed. F. Jane , Mad id, Ri adeney a Edi o , 1877. Que edo, F. de, Poema he oico de las necedades y locu as de O lando el Enamo ado, Ba celona, Alianza de A es G á icas, 1964. Que edo, F. de, Poesía mo al: Polimnia, ed. A. Rey, Mad id, Támesis, 1999. Que edo, F. de, Poesía a ia, ed. J. O. C osby, Mad id, Cá ed a, 198198. Rey, 1999, e Que edo, F. de, Poesía mo al: Polimnia, ed. A. Rey, Mad id, Tá- mesis, 1999. Rey, A., «Las a ian es de au o en la ob a de Que edo», La Pe inola, 4, 2000, pp. 309-344. Rey, A., «La colección de sil as de Que edo: p opues a de in en a io», Mode n Language No e, 121, 2006, pp. 257-277. Rozas, J. M., El conde de Villamediana: bibliog a ía y con ibución al es udio de sus ex os, Mad id, CSIC, 1964. Se ano y Sanz, M., Ped o de Valencia. Es udio biog á ico y c í ico, Badajoz, Biblio- eca de A chi o Ex emeño, 1910. To e, F. de la, Poesías, ed. A. Zamo a Vicen e, Mad id, Espasa Calpe, 1944. Wal e s, D. G., «No e Conce ning he Au hen ici y o wo Mad igals A ibu ed o Que edo», Bulle in o Hispanic S udies, 61, 4, 1984, pp. 483-490. Wilson, E. M., «The Cancione o o don Joseph del Co al», Hispanic Re iew, 35, 2, 1967, pp. 141-160. 98 Las ci as que haga p oceden de la undécima edición, de 1997.