Neurociencias y formación de profesores para la educación infantil
Abstract
No es esperable que las neurociencias resuelvan los problemas de la Educación Infantil ni, tampoco, los que aquejan a la formación docente. Pero ya sería suficiente con que nos ayudaran a iluminar con una luz diferente (la que proviene de las evidencias científicas) nuestras acciones. Partiendo de esa posición de expectativas relativas, se plantean tres puntos de especial relevancia para quienes trabajamos en Educación Infantil: (a) lo que las neurociencias nos han aportado desde el punto de vista del desarrollo infantil; (b) lo que podemos utilizar de sus aportaciones en el trabajo educativo y (c) lo que los nuevos conocimientos nos exigen en cuanto a la formación del profesorado
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Neu ociencias y Fo mación De
P o eso es Pa a La Educación In an il
Neu osciences and T aining o Teache s
o Childhood Educa ion
Miguel A. Zabalza Be aza; Ma ía A. Zabalza Ce dei iña; españa
esumen
No es espe able que las neu ociencias esuel an los
p oblemas de la Educación In an il ni, ampoco, los
que aquejan a la o mación docen e. Pe o ya se ía su-
icien e con que nos ayuda an a ilumina con una luz
di e en e (la que p o iene de las e idencias cien í i-
cas) nues as acciones. Pa iendo de esa posición de
expec a i as ela i as, se plan ean es pun os de espe-
cial ele ancia pa a quienes abajamos en Educación
In an il: (a) lo que las neu ociencias nos han apo ado
desde el pun o de is a del desa ollo in an il; (b) lo
que podemos u iliza de sus apo aciones en el a-
bajo educa i o y (c) lo que los nue os conocimien os
nos exigen en cuan o a la o mación del p o eso ado.
Palab as cla e: Neu ociencias; Educación In an il;
Fo mación del p o eso ado; In e acción suje o-medio
ambien e; Emociones y educación
abs ac
I is no expec ed ha he neu osciences sol e he
p oblems o Ea ly Childhood Educa ion, no hose
ha a lic eache s aining. Bu i would be enough
i hey could help us o illumina e ou ac ions wi h
a di e en ligh , he one ha comes om scien i ic
e idences. Based on his posi ion o qui e ela i e ex-
pec a ions, his a icle aises h ee poin s o special
ele ance o hose o us who wo k in Ea ly Childho-
od Educa ion: (a) wha he neu osciences ha e gi en
us om he poin o iew o child de elopmen ; (b)
wha we can use om hei con ibu ions in educa io-
nal wo k and (c) wha new knowledge abou he b ain
equi es o us in e ms o eache s aining.
Keywo ds: Neu osciences; Ea ly Childhood Educa-
ion; Teache s T aining; Child – en i onmen in e ac-
ion; Emo ions and educa ion
iassun o
Non c’è da aspe a si che le neu oscienze isol ano
i p oblemi dell’Educazione In an ile e nemmeno che
acciano pa e della o mazione dei docen i. Ma sa-
ebbe su icien e che ci aiu asse o a illumina e di una
luce di e en e (che p o enga dalle e idenze scien i-
iche) le nos e azioni. Pa endo da ques a posizione
di aspe a i e limi a e, si in endono ocalizza e e
pun i di pa icola e ile anza pe colo o che la o a-
no nell’ambi o dell’educazione in an ile: (a) ciò che le
neu oscienze ci hanno appo a o dal pun o di is a
dell’educazione in an ile; (b) ciò che possiamo u iliz-
za e dei suoi con ibu o nel la o o educa i o e (c) ciò
che le nuo e conoscenze ci chiedono in elazione alla
o mazione degli insegnan i.
Pa ole chia e: Neu oscienze; Educazione In an ile;
Fo mazione degli insegnan i; In e azione sogge o-
ambien e; Emozioni ed educazione
in oducción
La madu ez de una disciplina y, como consecuen-
cia, la de la p o esión o p o esiones a las que da luga
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suelen es a ligadas a la solidez de los undamen os
desde los que adop an las decisiones que p o esio-
nalmen e les co esponden. Los sabe es i mes y bien
consolidados suelen hace se ac eedo es de un mayo
ni el de c edibilidad y econocimien o po pa e de
quienes se han de some e a sus in e enciones. Cie -
amen e, no es el único alo que in luye en el anking
social de las ciencias y las p o esionales. La adición,
los sala ios de los p o esionales, su incidencia e ec i a
y isible en la ida de los suje os, sus exigencias de
ing eso en la p o esión, e c. son o os aspec os que
in luyen de mane a cla a en el econocimien o social
de los sabe es y de quienes los aplican.
La Educación, como sabe y como p o esión, no
siemp e ha con ado con ese econocimien o social
que la con e i ía en una g an p o esión. No po que
no se econozca su incidencia en la ida de los suje os,
sino po que no siemp e han sido su icien emen e i -
mes y undamen adas las bases sob e las cuales se han
adop ado las decisiones co espondien es a las a eas
educa i as. Siendo opinables los p incipios (con posi-
ciones cla amen e con apues as) y disc ecionales las
decisiones que se adop an po los p o esionales del
amo, di ícilmen e se puede pedi espe o po las mi-
smas. Debido a la ince idumb e en la que se mue en
las bases pedagógicas de los di e sos en oques educa-
i os, los educado es pocas eces es án en disposición
de eclama c edibilidad an e sus decisiones p o e-
sionales. Lo puede hace un médico o una ingenie a,
quizás una psicóloga y con segu idad un químico. A
los educado es se nos pide que sigamos las ins uc-
ciones de la Adminis ación educa i a, a pode se sin
c i ica las en exceso; que busquemos el consenso con
los pad es y o os agen es sociales; que p e i amos
modelos o en oques lexibles pa a pode in oduci
odas aquellas modi icaciones que el en o no y las
ci cuns ancias nos exijan. Todo muy abie o a plan e-
amien os a iados, cambian es, ulne ables a las con-
ingencias de cada posicionamien o polí ico, écnico,
ideológico o, simplemen e, a la moda del momen o.
Es bien cie o que la educación no es un campo de
ealidades ijas o cuan i icables. También lo es que
una pa e signi ica i a del “mensaje educa i o” es á
o mado po alo es y és os son siemp e in e p e-
ables según los pos ulados p e ios desde los que se
in e p e en (más aún en es e iempo de ce ezas lui-
das y e e sibles). Po o a pa e, es e dad que el se
humano, suje o p incipal de la acción educa i a, es,
en muchos de sus componen es, un aguje o neg o del
que sabemos poco. Esa al a de conocimien os eales
y comp obables es la causa de que la his o ia del hom-
b e se haya llenado de c eencias y medias ce ezas
muy di e en es sob e lo que las pe sonas son po ue a
y po den o, de lo que les con iene, de lo que las hace
mejo es, de lo que les ayuda a ap ende . Po ese mo i-
o la educación se ha basado mucho en expe iencias
y na a i as, en lo que eíamos que sucedía en las a-
milias y las escuelas, en lo que pa ecía que uncionaba
bien. Pe o, en cualquie caso, se ha a ado siemp e de
ce ezas insegu as, a iables, ue emen e dependien-
e de los dis in os en oques cien í icos o cul u ales
que se han ido sucediendo en las sociedades.
La apa ición de las neu ociencias es á suponiendo
una nue a o ma de e al se humano. No es que a
a és de me os con oles de lo que sucede en el ce-
eb o ayamos a ilumina las in ini as es ancias que
cons i uyen la esencia de lo humano, pe o nos pe -
mi en conoce un poco mejo los mecanismos de una
de las más impo an es, el ce eb o. La ele ancia que
es os nue os conocimien os pueden ene pa a la edu-
cación es á aún po e . No se án, con segu idad, de-
scub imien os ans e ibles di ec amen e al quehace
educa i o, pe o sí nos an a ayuda a pode do a de
un poco más de segu idad a las decisiones que adop-
emos. Con ecuencia, se a a de cons a aciones que
ya conocíamos po nues a expe iencia en el abajo
con los niños pequeños. Pe o si nues a expe iencia
se e e o zada po da os obje i os y comp obados
cien í icamen e, es o nos o o ga á una nue a segu i-
dad y ha á más aliosas y i mes nues as decisiones.
Pa iendo de es e plan eamien o inicial- que las
neu ociencias es án siendo un apoyo an ás ico a la
ho a de pode undamen a las decisiones educa i as
en la p ime a in ancia (algunos colegas se han a e-
ido, incluso, a habla de una “neu opedagogía” y de
“neu odidác ica”)- quisie a señala algunas de las ide-
as- ue za que podemos ex ae de las neu ociencias.
Conside aciones signi ica i as que pueden se nos de
g an u ilidad en nues o abajo. Yo no soy neu ólo-
go ni especialis a en neu ociencias y, po an o, no
espe en g andes no edades en mis palab as. Más
humildemen e, a a é de incula , algunas de esas
apo aciones de las neu ociencias a lo que supone
en iquece los plan eamien os que se es á haciendo
en la ac ualidad la Educación In an il. Las dis ibui-
é en es apa ados: (a) lo que las neu ociencias nos
han apo ado desde el pun o de is a del desa ollo
in an il; (b) lo que podemos u iliza de sus apo a-
ciones en el abajo educa i o y (c) lo que los nue os
conocimien os nos exigen en cuan o a la o mación
del p o eso ado.
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a- neu ociencias y
desa ollo in an il
a.1) Sin duda alguna, la p incipal apo ación de las
neu ociencias iene que e con la ea i mación (que
no es, en sen ido es ic o, una apo ación no edosa
sino una con i mación expe imen al de lo que ya se
sabía) de que el desa ollo humano es á inculado a la
pe manen e in e acción en e nues o o ganismo y el
medio que nos odea. El desa ollo ce eb al, p incipal
obje o de es udio de las neu ociencias, iene luga en
el ma co de las in e acciones que se p oducen en e la
base biológica del cue po humano y el medio.
Aunque en ocasiones las ciencias médicas y
biológicas ienen una ue e endencia a esal a la di-
mensión pu amen e biológica y p ede e minada del
desa ollo, como si és e ue a el me o despliegue de
un sc ip ya p ede e minado en nues o ADN, lo que
ienen a des aca las neu ociencias es que nues o ce-
eb o a madu ando en el ma co de las in e acciones
con el en o no. El ce eb o necesi a del medio ambien-
e pa a con igu a se y madu a . Sabemos, po an o,
que la base neu ológica (y po an o, la capacidad pe -
sonal de cada suje o) es á inculada al conjun o de
edes neu onales que se aya o mando en su ce eb o.
Es as edes neu onales dependen de los es ímulos que
el suje o eciba desde el ex e io y de las acciones que,
a pa i de ellos, desa olle. Una in e acción que e-
sul a, po an o, esencial. Lo que somos como se es
i os y pensan es se a a de e mina en unción del
ipo y calidad de dichas in e acciones. Es o úl imo, la
calidad de las in e acciones suje o-medio, esul a de
g an impo ancia pa a la educación in an il. Casi po-
d íamos deci que se a a de nues a misión esencial.
De hecho ya se han hecho nume osos es udios (de los
cuales se da á buena cuen a en es e mismo cong eso)
sob e la o ma en que a ec an al desa ollo ce eb al
si uaciones ca enciales y de pob eza (He mida e alii,
2010), de alimen ación, de equilib io en e ac i idad
y eposo, e c.
a.2) Un segundo aspec o de especial ele ancia
pa a noso os iene que e con el ac o de la em-
po alidad y su elación con la plas icidad ce eb al. El
ce eb o humano es un ó gano i o que se desa olla
siguiendo ciclos inculados a la biología y las e apas
de la ida de los suje os. Es a plas icidad es mayo ,
lógicamen e en los p ime os años de ida, cuando el
ce eb o es á aún o mándose. (Figu a 1)1
Es e dad que es udios ecien es es án eplan eán-
dose la idea de que al plas icidad y capacidad de con-
s ucción de es uc u as sináp icas sea una condición
exclusi a de la p ime a in ancia, p oduciéndose a
pa i de ella una p og esi a y cons an e pé dida de
la misma a medida que se a anza en la edad. Nue-
os es udios comienzan a pos ula , po ejemplo, que
la adolescencia es un momen o de g an plas icidad
ce eb al en el que los cambios en la con igu ación
ce eb al ambién son in ensos. En cualquie caso, la
e apa in an il es la época más p opicia pa a sen a las
bases de un desa ollo o denado y equilib ado del ce-
eb o po que es la e apa (el ciclo i al) en la que las
conexiones ce eb ales se o man más ácilmen e y en
mayo can idad. Mon esso i se e e ía a la impo an-
cia los “momen os sensi i os” como opo unidades
especiales pa a a ianza cie as capacidades in an iles.
Impo ancia que di e en es in es igaciones ac uales
an con i mando (Syl a e alii , 2003)
a.3) La in e acción en e ce eb o y medio ambien e
es con inua y de esa in e acción (de sus cualidades)
depende el desa ollo y el ap endizaje de los suje-
os. Los es ímulos que llegan al ce eb o son la ma e-
ia p ima con la que se an p oduciendo las sinapsis
ce eb ales. La p incipal condición que han de euni
esos es ímulos es que han de ene an o capacidad de
a acción su icien e como pa a a ae nues a a ención
y, después, capacidad de impac o sob e los neu o e-
cep o es. Es po ello que la ca ac e ís ica undamen al
de los es ímulos ha de se su a iedad y su po encia
pa a gene a ac i idad ce eb al. Como señala Pe al a
(2006) “la di e sidad de los es ímulos ex e io es de e -
mina la complejidad con la que se comunican e in e -
conec an las neu onas (…) al abo da la no edad, la
ac i idad co ical aumen a en a ias á eas del ce eb o”.
La expe iencia nos dic a que los pa ones del de-
sa ollo en con ex os es imulan es esul an más icos
y e ec i os que cuando el con ex o es plano y con
Fuen e: Co el (1975)
Figu a 1. Aumen o de las conexiones neu onales du an e los
p ime os meses
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escasa no edad. Esas ci cuns ancias posi i as suelen
da se cuando los niños ienen he manos mayo es, o
en aquellos cuyas amilias y/o en o no son capaces de
gene a muchas si uaciones expe ienciales icas en
es ímulos.
b- neu ociencias y
educación in an il
b.1) Como podemos obse a en la película Babies
(T. Balmes, 2009), sus cua o bebés p o agonis as (de
Mongolia, Tokio, Namibia y San F ancisco), cuyo de-
sa ollo a lo la go del p ime año se documen a, de-
sa ollan p ocesos de in e acción o ganismo – medio
con pau as y con enidos muy di e en es en unción
del con ex o en que nacen. Pe o en odos ellos, ese
in e cambio con el medio en el que c ecen es cons an-
e. En ocasiones es un con ac o di ec o, o as eces
mediado po pad es y educado es. En cualquie caso,
lo que podemos obse a con acilidad es que lo que
más a ae a los bebés son los elemen os no edosos
del ambien e. Son esos elemen os los que llaman su
a ención, los que les hacen ga ea hacia ellos, los que
p o ocan acciones y eacciones que an dejando sus
huellas en el ce eb o.
Se ha o o así, con mayo solidez a gumen al, el
mi o-me á o a de la men e humana como “ abla asa”
en la que la educación ha de i inco po ando los
nue os conocimien os. Los suje os acceden a su ida
au ónoma con un conjun o de es uc u as o gánicas
(en e ellas las ce eb ales) que con igu an una base de
capacidades o disposiciones que se i án habili ando
en unción de la madu ación neu onal y las pos e io-
es expe iencias de cada suje o. A eso se e e ía Mon-
esso i cuando plan eaba la me á o a del niño como
“men e abso ben e” que supone odo un mani ies o
en a o de la impo ancia que la Educación In an il
juega en el desa ollo de los niños. Un mensaje que
se adelan ó más de 100 años a lo que en la ac uali-
dad plan ean con insis encia los o ganismos in e -
nacionales (S a ing S ong III). Aunque una pa e
impo an e de lo que se emos iene insc i o en nue-
s a ca ga de ADN, odo ese equipamien o biológico
debe íamos conside a lo, más aún desde una mi ada
educa i a, como la base de po encialidades con que
cada suje o se inco po a a su exis encia y que se á
modi icada (en iquecida o empob ecida) en unción
de las in luencias del en o no.
La Educación In an il iene que juga ese papel de
medio es imulan e y p o ocado . Tiene que con e -
i se en un g an campo de p o ocaciones (enac i as,
icónicas e incluso simbólicas como en el caso del len-
guaje o de los signos) que p o oquen la ac i idad co -
ical y mo ilicen las conexiones ce eb ales.
b.2) Uno de los ocos de la acción educa i a con
niños pequeños es á cen ada en la a ención. En e-
alidad, aunque es amos odeados de cons elaciones
in ini as de es ímulos, no odos ellos son suscep i-
bles de inco po a se al conjun o de es ímulos que
en a án en nues o ce eb o. La labo de selección y
o denación de los es ímulos la ealiza la a ención (eso
sí, condicionada po las emociones del sis ema lím-
bico) que, nue amen e, ac úa siguiendo los c i e ios
de no edad y mo imien o. Pa a la a ención, lo más
des acable es lo so p enden e, lo que se mue e, lo que
po su o ma, su colo ido o lo que hace se con ie e
en elemen o des acado del ambien e. En mi opinión,
una a ea impo an e de los educado es ( ambién de
los pad es) es i o ien ando la a ención de los niños y
niñas que a ienden hacia aquellos es ímulos que pue-
den p o oca mayo impac o y gene a nue as sinap-
sis o en iquece las ya exis en es.
En un cla i iden e ex o, Regni (2014) ha sub aya-
do los incon enien es que las nue as ecnologías han
aído consigo en lo que se e ie e a la dispe sión de
la a ención y cómo, en e a eso que él llama “a mas
de des ucción masi a”, la escuela in an il debe busca
si uaciones y ecu sos que pe mi an e o za esa a en-
ción man enida que los niños p ecisan pa a ap ende .
Regni pone como ejemplo los ecu sos didác icos
mon esso ianos que son capaces de concen a al niño
en una a ea y man ene lo en ella has a que consigue
descub i su lógica uncional. La p opia Mon esso i
ela aba obse aciones de niños en los cuales se con-
s a an has a 26 in en os po pa e de una niña pa a
encon a la espues a a la a ea que es aba ealizando.
Cuen a Galeano en uno de sus lib os la his o ia de
aquel pad e que iaja con su hijo y lo lle a a e el
ma que él no había is o nunca. El niño se queda an
anonadado que le pide a su pad e: “papá, enséñame
a e ”. Ése es nues o g an abajo educa i o que las
neu ociencias co obo an, la escuela del “asomb o”
de que hablaba Ca son (2013). En educación sabemos
que cuando se gene an expec a i as y a a és de ellas
se ocaliza la a ención, los es ímulos en oco se cap an
mucho mejo y son capaces de gene a conexiones
neu onales más i mes y pe manen es.
b.3) Los ap endizajes in an iles uncionan como
aquellas an iguas máquinas de imp esión (o las más
mode nas, aunque ya desapa ecidas, máquinas de co-
b a con a je a banca ia) en las que enías que pasa
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a ias eces el odillo pa a que la imp esión queda a
más i me. En la p ime a pasada lo que se gene aban
e an huellas poco cla as que e a p eciso e o za con
sucesi as pasadas del odillo has a que la in a log aba
ma ca se con cla idad y la señal p e endida (el ex o a
imp imi o los da os de la a je a) quedaba ní ida. Eso
mismo sucede en nues o ce eb o, una ez es ableci-
da la conexión, ese eng ama men al se i á de base a
pos e io es conexiones inculadas a ella. Cuando se
eac i an esas mismas neu onas u o as inculadas a
ellas, el i mo de ap endizaje es mucho más ápido.
La es imulación ecuen e de las mismas neu onas
gene a mielina, lo que bene icia y hace más e icaz la
ansmisión de in o maciones y, po an o, op imiza
los ap endizajes inculados a ellas.
Es como si el ce eb o gene a a sus p opias cookies
pa a o alece y i aliza aquel ipo de p ocesos de
más ecuen e u ilización po cada suje o. En de ini-
i a, cuando se ap ende algo po p ime a ez el i mo
de c eación de sinapsis y ci cui os neu onales esul a
len o, pe o a medida que el p oceso se a epi iendo,
con el mismo con enido u o os p óximos, el i mo
de ap endizajes se hace más ápido. Y ambién más
placen e o a causa del aumen o de la dopamina que
p oduce un sen imien o de sa is acción que e ue za
el ap endizaje y acili a una especie de au oes imula-
ción. Po eso, a eces, aunque al p incipio nos cues a
más es ue zo ap ende po que esul a cos oso y poco
ag adable, a medida que los p ime os ap endizajes se
an es ableciendo, el p oceso no solamen e se a ha-
ciendo más ápido y e ec i o sino, ambién, más ag a-
dable. Es e es un aspec o que ya u ie on en cuen a
las pedagogías clásicas a a és de la impo ancia que
daban a la epe ición y el epaso. Las neu ociencias
ienen a insis i en la necesidad de combina una
a ención concen ada y una epe ición de la misma
ac i idad pe o en con ex o di e en es pa a que el
ap endizaje esul e de la comp ensión del p oceso y
no solo del adies amien o conduc ual.
b.4) Un aspec o del uncionamien o del ce eb o y
su implicación en los ap endizajes in an iles (y adul-
os) es el que se e ie e a las emociones que nacen del
sis ema límbico. A las emociones se debe que cie os
es ímulos se conno en y consigan a ae a la a ención
que, a su ez, los selecciona á de en e la cons elación
de es ímulos que cons an emen e nos odean. Po
deci lo en é minos sencillos, la emoción hace que
cie os es ímulos sean aliosos y, además, in ensi ica
la ac i idad de las edes neu onales que los p ocesan.
Las emociones son ene gías en mo imien o que es i-
mulan g andes á eas del ce eb o log ando conexiones
pode osas (Iba a, 1977).
La impo ancia de las emociones en el mundo de
la educación in an il ha sido una cons an e siemp e
pues a en p ime plano. Mon esso i inculaba las
emociones a las p opias acciones. “El niño que se con-
cen a es inmensamen e eliz”, decía. Esa sensación de
elicidad le iene del p opio hace , del pode llega al
descub imien o de la lógica de los obje os y/o las a-
eas que desempeña. Es como si la acción poseye a un
eedback au osuminis ado. Po eso no e a pa ida ia
de que se elici ase a los niños po la a ea bien he-
cha. No hacía al a deci nada po que la p opia a ea
con enía en sí misma la g a i icación. El mé i o del
niño e a que había log ado hace lo que él mismo se
había p opues o, no el habe con en ado a sus educa-
do es. La emoción se gene a de la p opia ascinación
que p o oca en los niños la ealización (más aún si es
exi osa) de la ac i idad.
Pese a lo que pudie a espe a se, las neu ociencias
nos ayudan a en ende el ap endizaje más allá de sus
componen es cogni i os y conduc uales, lo que e-
sul a undamen al en la Educación In an il. No so-
lamen e la a ención es subsidia ia de las emociones,
ambién lo son la memo ia, el con ol cogni i o, el
lenguaje, e c. Aspy y Roebuck ya esc ibían en 1977
aquel he moso lib o i ulado “los niños no ap enden
de aquellos a los que no quie en” y, po su pa e, odas
las pedagogías in an iles del úl imo siglo han asumi-
do como p incipio ope a i o básico que los niños y
niñas ap enden mejo cuando se encuen an en un
ambien e amigable, cuando se sien en bien, cuando
se gene an emociones posi i as.
b.5) Si pa a p opicia la ocalización de la a ención
se p ecisa, como señalábamos, que los es ímulos sean
no edosos, a ac i os, que se mue an y ompan la
dinámica es á ica de las si uaciones, pa a p opicia
es ados emocionales posi i os son undamen ales in-
g edien es como el con ac o ísico ag adable (ca icias,
ab azos, mimos), las elaciones humanas que gene en
con ianza, la isa, el juego.
Con odo, no esul a posible ob ia las emociones
nega i as y los con lic os po que o man pa e sub-
s an i a de la ida, ambién de los niños pequeños.
Po an o, el mundo de las emociones cons i uye no
solamen e un agen e del c ecimien o in an il sino un
obje i o cen al del desa ollo in an il (la adquisición
de la compe encia emocional que pe mi e iden i ica
las p opias emociones y las de los o os, así como au-
ocon ola se y sabe esol e con lic os). Se es enó
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hace poco en España una película de dibujos anima-
dos (Del e és, 2015, di igida po Pe e Doc e) que p e-
sen a una he mosísima analogía del uncionamien o
de las emociones en los niños (y en los adul os) a
pa i de sus imágenes p imigenias, de los ecue dos
ele an es, de cons elaciones a ec i as inculadas a
si uaciones emocionalmen e conno adas como la a-
milia, los amigos, la casa, el juego, cie os animales,
e c.. Una de sus mo alejas es que ambién la is eza
o ma pa e de las he amien as que enemos en nue-
s a mano pa a c ece y madu a .
b.6) O a apo ación impo an e de las neu ocien-
cias es la que iene que e con los i mos del ap en-
dizaje y la in ensidad de las a eas. El es ablecimien o
de conexiones neu onales es un p oceso au omá ico
pe o no así el asen amien o de la in o mación que se
a a ija en ellas. Esa ijación equie e de un iempo
que a ía en unción de la p opia es uc u a ce eb al
de cada suje o y de la na u aleza de la in o mación
a conse a . En cualquie caso, la ene gía ce eb al
equie e iempos de eposo que pe mi an su ege-
ne ación. Un abajo men al in enso ( u o de una
concen ación man enida) equie e de momen os de
eposo y elajación a a és del cambio de ac i idad
(de zona ce eb al es imulada). Po eso se ecomienda
combina momen os de abajo con momen os de de-
scanso, de juego, de in e acciones sociales, de dis ac-
ción, de ape u a a o o ipo de es ímulos.
b.7) La in ancia es la g an e apa de los ap endizajes.
És os du a án du an e oda la ida (más aún aho a
que nos encon amos en plena sociedad del ap endi-
zaje) pe o se hacen más cons an es y ele an es pa a la
ida del suje o en los p ime os años de la ida. Buena
pa e de esos ap endizajes se adquie en en con ex os
na u ales y po imi ación. Uno de los descub imien-
os más peculia es y celeb ados de las neu ociencias
ha sido el de las neu onas “espejo” o neu onas Cubelli
si uadas en la egión de B oca y en la zona pa ie al de
nues o ce eb o. Esas neu onas nos pe mi en imi a
ges os y ac uaciones de las pe sonas a las que es amos
obse ando. Al e lo que hacen los o os se ac i a
una especie de e lejo que nos lle a a hace lo mismo
que es amos iendo que hace el o o. Es as neu onas
esul an undamen ales en los p ocesos de ap endiza-
je po imi ación (anda , habla , compo a se, ges icu-
la , eacciona an e si uaciones, e c.)
Pe o los ap endizajes más so is icados, aquellos
que equie en una ac i idad in encional y egulada de
los suje os p ecisan de con ex os de ap endizaje o ga-
nizados en base a p incipios pedagógicos y didác icos
adap ados a las edades de los niños. Ese es el g an pa-
pel de la Educación In an il. También en los con ex os
escola es los niños y niñas pequeños con inua án con
sus ap endizajes po imi ación, pe o nues a ac ua-
ción como p o esionales debe á consis i , sob e odo,
en sabe o ganiza ambien es que, ap o echando esos
ap endizajes “na u ales”, nos pe mi an accede a ám-
bi os cul u ales y de conocimien os más complejos.
Es os p ocesos de ap endizaje unciona án, en cual-
quie caso, a a és de los mecanismos cons a ados
po las neu ociencias.
c- neu ociencias
y o mación del
p o eso ado
c.1) La p ime a y p incipal conclusión en elación
a las apo aciones de las neu ociencias a la Educación
In an il es la necesidad de inco po a esa emá ica
a los Planes de Es udio de los u u os educado es y
educado as de niños pequeños. No malmen e no se
abajan es e ipo de emas. Desg aciadamen e poco a
poco se han ido pedagogizando en exceso las ca e as
de p epa ación de docen es y educado es y pe diendo
esos o os apo es esenciales pa a pode en ende el
desa ollo in an il (la medicina, el a e, la cul u a, la
economía, e c.).
c.2) Quien conozca un poco mis ex os hab á po-
dido cons a a que mi isión de la educación in an il
iene muchos pun os en común con algunos de los
aspec os que las neu ociencias des acan como un-
damen ales. Sob e odo, el hecho de en ende la edu-
cación in an il como un mundo de es ímulos a ia-
dos que pe mi an a los niños c ea un epe o io de
imágenes a pa i de las cuales se ayan cons uyendo
su ed de conexiones neu onales y ap endizajes. Y
dado que el p oceso de con igu ación de esas cone-
xiones sináp icas a a depende de la in e acción del
o ganismo con el ambien e, nues a g an p eocupa-
ción como educado es (y, po an o, nues a p in-
cipal compe encia) iene que es a inculada a esa
capacidad pa a o ganiza ambien es y co eog a ías
de ap endizaje que pe mi an a los niños desa olla
expe iencias muy en iquecedo as po su a iedad, su
i alidad, su signi icado co idiano.
c.3) En ende la cons ucción del desa ollo ce eb al
y de los ap endizajes como la p og esi a expansión de
eng amas men ales simples ha sido adop ado como
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undamen o básico po muchas eo ías del ap endiza-
je y, especialmen e, po el cons uc i ismo. Los nue-
os es ímulos se p ocesan mejo y más e ec i amen e
si hay es uc u as p e ias inculadas. Esa p og esi a
ampliación de la expe iencia pe mi e i a anzando a
los niños con segu idad y sin sal os en el acío. Tam-
bién iene que se un ap endizaje que los educado es y
educado as ap endamos a hace en la plani icación de
los p oyec os didác icos que desa ollemos.
Los in en os po sal a se e apas, po llega ensegui-
da a me as complejas, esa impaciencia me odológica
suele supone un obs áculo innecesa io en el ap endi-
zaje de los niños ( ambién en el de los adul os). Mala-
guzzi (y lo siguen haciendo las escuelas eggioemilia-
nas) an es de inicia el abajo con un ma e ial nue o
pa a los niños, dejaba que és os se amilia iza an con
él, que expe imen a an sob e sus posibilidades, sob e
su na u aleza y su lógica de uncionamien o. El alam-
b e iene p opiedades di e en es de la made a, la pla-
s ilina es dis in a a las acua elas. Los niños ienen que
descub i lo po sí mismos an es de emba ca se en la
ealización de un p oyec o que incluya esos ma e ia-
les. Sob e las ap eciaciones iniciales y, necesa iamen-
e, simples i án pos e io men e cons uyendo o as
cada ez más complejas y uncionales a sus p opósi-
os. Es impo an e que los u u os (y los ac uales) edu-
cado es expe imen en ambién es a g adualidad, que
la i an pa a sabe , después aplica la en su docencia.
c.4) Llama un an o la a ención cómo las ac uacio-
nes didác icas p e endidamen e es imulado as del ce-
eb o han ido adop ando sis emas basados en inpu s
a i iciales y mecánicos que se suminis an a los niños
de mane a o zada a a és de ichas g á icas, sonidos
o mo imien os co po ales.
No es oy en condiciones de pode discu i la e ica-
cia inal de esos sis emas ni dudo que, e ec i amen-
e, ales in e enciones es imulan á eas ce eb ales,
mejo an la a ención o en iquezcen el lenguaje. Pe o
me p egun o si no pod ían hace se es ue zos simila-
es u ilizando la na u aleza como uen e de es ímulos
que es imulen el ce eb o y, a la ez, ayan gene ando
un epe o io de conocimien os p óximos y ú iles. El
abajo con el medio ambien e es iquísimo. Noso os
hemos hecho p og amas de in es igación con niños
desde los 3 años y nos han dado esul ados magní i-
cos. Los niños han llegado a conoce en p o undidad
muchas de las cosas que les odean, han e o zado su
au onomía, no solo eciben bi s de in o mación sino
que se acos umb an a hace se p egun as.
e lexión inal
Es as son algunas e lexiones pe sonales sob e las
apo aciones de las neu ociencias. Segu o que en el
conjun o de es e núme o monog á ico se o ecen
muchas más y mejo documen adas. C eo que es a-
mos an e una nue a e a pa a la Educación In an il.
No po que se nos ayan a deci muchas cosas nue as,
sino po que nos a a pe mi i e lexiona sob e las
cosas que ya sabíamos desde una nue a luz dis in a.
Con mayo exigencia. O o gando menos peso a la di-
sc ecionalidad, al “a mí me pa ece”, al “yo p e ie o ha-
ce lo así” y acos umb ándonos a e isa , como debe
hace odo buen p o esional, qué ipo de e idencias
deben undamen a eso que a mí me gus a ía hace .
no as
1 Tomado de: h ps://escuelaconce eb o.wo dp ess.com
/2015/06/25/neu oeducacion-y-modelos-de-c ianza/
~
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P ojec : Findings om P e-school o end o Key
S age 1.
A ículo e minado el 15 de ene o de 2018
Fechas: Recepción 18.01.2018. Acep ación: 25.04.2018
Zabalza, M.A. y Zabalza-Ce dei iña, M.A. (2018).
Neu ociencias y o mación de p o eso es pa a la Edu-
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www.usc.es/ e is as/index.php/ eladei/index
Miguel Ángel Zabalza Be aza
Uni e sidad de San iago de Compos ela, España
miguel.za[email p o ec ed]
Miguel A. Zabalza, Licenciado y Doc o en Psicología
po la Uni e sidad Complu ense de Mad id, Licen-
ciado en Pedagogía y Diplomado en C iminología
po la misma uni e sidad. En la ac ualidad es Ca e-
d á ico de Didác ica y O ganización en la Uni e si-
dad de San iago de Compos ela. P o eso isi an e en
di e sas uni e sidades eu opeas e ibe oame icanas.
Di ec o del g upo de in es igación GIE. P esiden e
de ILAdEI (Ins i u o La inoame icano de Es udios de
la In ancia) y di ec o de su e is a RELAdEI (Re is a
La inoame icana de Educación In an il). P esiden e
de AIDU (Asociación Ibe oame icana de Docencia
Uni e si a ia). Au o de nume osos lib os elaciona-
dos con la In ancia: Didác ica de la Educación In an-
il (2008-6ª edición); Á eas, Medios y E aluación en
la Educación In an il (1985); La Calidad en la Educa-
ción In an il (2009-3ª edic.); Dia ios de Clase (2004);
Educación Inicial y Te i o io (2016).
Ma ía Ainoa Zabalza Ce dei iña
Uni e sidad de Vigo, España
mzabalza@u igo.es
Licenciada en Psicología y g aduada en Magis e io.
Es doc o a eu opea po la Uni e sidad de San iago de
Compos ela. Ac ualmen e es p o eso a del Depa a-
men o de Didác ica, O ganización Escola y Mé odos
de In es igación de la Uni e sidad de Vigo. Ha publi-
cado di e sos a ículos cien í icos y lib os. Su ámbi o
de in es igación se cen a undamen almen e en la
Educación In an il, la Fo mación del P o eso ado y la
Educación Inclusi a.