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Japón: arte, paz y pasión

López Fernández, María Sandra

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27 26 EVOHÉ 莨Arte 㴞Ԟ&RQWUDVWHV Por María Sandra López Fernández naces da noite, triste ardor de choiva; farémonos luz --- escucho su voz: en el límite viven ella y el mundo --- na negrura é unha bágoa etérea respirando a túa luz --- nos susurraban con latencia universal los corpúsculos 䮴'HEX[RGH Sara Lamas JAPÓN:ARTE,PAZYPASIÓN por 0DU䲓D6DQGUD/䲗SH])HUQ䲋QGH] Japón es un país que para los occidentales resulta exótico y desconocido debido, fundamentalmente, a las grandes diferencias que existen, por ejemplo, a nivel cultural. Dado que aproximarnos a la totalidad de creencias, saberes y costumbres del mundo japonés sería cuando menos inabarcable, nos centraremos HQDSRUWDUXQDYLVL䲗QJHQHUDOGHODVWUHVDUWHVFO䲋VLFDVGHUHÁQDPLHQWRMDSRQHVDV (ODUWHGHODUUHJORÂRUDOR ikebana . El término ikebana Т䫂ՐTXHVLJQLÁFD䦧ÂR- res vivas”, hace referencia al arte de la repro- GXFFL䲗QGHODQDWXUDOH]DFRQXQDLPSRUWDQWH carga de frescura y vitalidad, es decir, el artista logra que ésta cobre una nueva vida como elemento ornamental. Para llevar a cabo esta compleja tarea se emplean materiales naturales tales como plantas, hojas, ramas, frutos o semillas con los que se busca, a través de su disposición, causar distintas sensaciones y emociones en aquellos que vislumbren la obra. 6LELHQHOSULQFLSDOLQWHU䲏VHVPRVWUDUODEHOOH]D GHODQDWXUDOH]DDWUDY䲏VGHHVWDVFRPSRVLFLRQHV minimalistas, los artistas jamás dejan a un lado ODÁORVRI䲓D\ODHVSLULWXDOLGDGMDSRQHVDSXHVWR que, además de un arte, el ikebana se considera una terapia que permite disfrutar de la natu- UDOH]DGHQWURGHOSURSLRKRJDUDOWLHPSRTXH QRVOOHYDDODPHGLWDFL䲗QDODUHÂH[L䲗Q\DOD necesidad de respetar y apreciar con nuevos ojos todo aquello que nos rodea. El arte del incienso o N䲖G䲖 El término N䲖G䲖 ܫѬTXHSRGU䲓DWUDGXFLU- se literalmente por “la vía del incienso”, hace referencia al arte que, buscando la perfección combinada con la espiritualidad religiosa se vincula, además, a la literatura y al ocio, en algunas ocasiones, a través de juegos como el NXPLN䲖 . Concretamente, éste consiste en leer un poema del que se pueden extraer una serie de imágenes asociadas a un determinado aroma que deberá, FRQODPD\RUUDSLGH]SRVLEOHVHULGHQWLÁFDGR correctamente; el ganador, en algunas ocasiones, REWLHQHXQDFHUWLÁFDFL䲗QSRUKDEHUDOFDQ]DGROD P䲋[LPDQRWDHQODLGHQWLÁFDFL䲗QGHODVGLVWLQWDV fragancias. Si bien se trata de una actividad destinada al disfrute y a la valoración de los aromas, los japone- VHVODFRQFLEHQDVXYH]FRPRXQDWDUHDYLUWXRVD TXHSHUPLWHHQWUHRWUDVFRVDVDOFDQ]DUODSD] UHODMDUVH\SXULÁFDUHOFXHUSR\ODPHQWH 29 28 EVOHÉ La ceremonia del té o FKDG䲖 . El término FKDG䲖 ߖѬKDFHUHIHUHQFLDDO arte de la ceremonia del té, esto es, una forma ritual de preparar y servir dicho producto. Esta DFWLYLGDGLQÂXHQFLDGDSRUHOEXGLVPR]HQVH UHDOL]DHQSUHVHQFLDGHJUXSRVSRFRQXPHURVRV y tranquilos como sinónimo de hospitalidad. No REVWDQWHWDPEL䲏QSRQHGHPDQLÁHVWRHOYDORU de la historia y de la cultura tradicional japonesas, puesto que se considera esencial para el conocimiento de la cultura del país nipón. /DUHDOL]DFL䲗QGHODFHUHPRQLDGHOW䲏VHDFRP- paña con gestos, posturas y comportamientos determinados que resultan difíciles de aprender, por lo que se trata de una disciplina complicada que, en la mayoría de los casos, exige una dedicación vitalicia y muchas horas de práctica. Los métodos empleados varían en función de la escuela, pero existen aspectos básicos que todas ellas comparten como, por ejemplo, los utensilios, la vestimenta y los ornamentos. Si bien el ritual puede variar en lo concerniente a su duración, es preciso destacar que la ceremonia completa dura aproximadamente cuatro horas. ʎ 䮴,OXVWUDFL䲗QDSDUWLUGHJUDYDGRSara Lamas Bibliografía y fuentes consultadas: 1$.$*$:$+LVD\DVX Introducción a la cultura japonesa . Barcelona: Melusina S. L. 60,7+5 La Sociedad japonesa: tradición, identidad personal y orden social. Barcelona: Barcelona Península. http://www.es.emb-japan.go.jp/ http://www.protocolo.org/ http://www.nipponkodo.com/ 31 30 EVOHÉ 莨Arte JARDÍNDELPINTOR Texto Héctor Quintela. )RWRJUDI䲓DVHVTXHUGDXaquín Chaves. Nos dijo el pintor que, en cierta manera, el jardín sería su obra póstuma. Coronado por su estudio y su ampliación, a medio hacer. Como a medio hacer está, todavía, el jardín. No obstante, siempre lo estará, y por eso, por muy amablemente que nos acoja y sabrosos deleites que nos ofrezca, todo jardín siempre nos resultará de alguna manera ajeno. “A paisaxe sempre foi dende os meus inicios un referente e unha grande forza motriz, dende isa premisa cando me instalei en Lois decidín compoñer un entorno paisaxístico coma se se tratase de pintar unha REUDQDFDOVHUHÂH[DUDQRVPHXVJXVWRVFRPSRVLWLYRVHFURP䲋WLFRVXQPDQLIHVWRHQIRUPDVHFRUHV materializados en especies vexetais que acompañaran os meus ollos e que funcionaran estacionalmente. Como decía Akira Kurosawa falando das suas películas..., “sempre busco facer unha película na que todo sexa cine”... Ogallá o meu xardín sexa só pintura a plein air.” El jardín desciende, se va estrechando. En la punta hay un bosquecillo de bambú, y justo antes, o delan- WHXQSHTXHyRJDOS䲗QFX\RXVRQRHVWDEDGHÁQLGRHQWRQFHV3HURGHVGHDUULEDGHVGHHOHVWXGLRODYLVWD solamente alcanza el primer parterre, la frondosidad de los árboles ya no deja ver más, sino adivinar, y poco. Visitamos varias veces su estudio. Vimos en un estante unas maquetas que había hecho el pintor hacía DyRVHUDQLG䲏QWLFDVDORVHGLÁFLRVGHDTXHOODF䲏OHEUHYDQJXDUGLDMDSRQHVDHOPHWDEROLVPRGHODTXH apenas queda en pie su sombra. Me regaló un pequeño arce rojo en una maceta, sigue vivo, a la espera GHVHUSODQWDGR5HFXHUGRFROJDGDXQDP䲋VFDUDQ䲖\FDMDVFRQYLY䲓VLPRVSLJPHQWRVGHFRORUTXHGDEDQ la impresión de mercado de antaño. Un día encontramos unos pequeños frutos de piel hialina sobre un platito, como pequeños farolillos. Nos ofreció probarlos, nos daba reparo por la aparente fragilidad de aquel fruto. Pelamos una de las SDUHGHVGHODDOKDMD\GHQWURÂRWDQWHFRPRXQDSHTXHyDOX]HQFRQWUDPRVHOG䲋WLOGRUDGRFRPRGH miel. Tras un pequeño tirón se desprendió, sonando un leve desgarro; su sabor era muy rico, dulce y amargo. No me atreví a comer más que uno, mientras el pintor reía y preparaba el té. Dejé la piel del fruto, como papel de fumar hecho un guiñapo en el borde del plato, los pequeños nervios rotos, junto a los otros frutos ofrecidos alrededor de él, resplandecientes. Me arrepentí de no haber aceptado su invitación a llevarme uno, pero tuve miedo de que el raro fruto llegase a casa mellado, roto, y a que se fuese a perder luego, con el tiempo, sobre mi escritorio. ʎ 䮴Vistas do xardín do pintor Xaquín Chaves.