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La previsión social en el régimen franquista

Mosquera Rodríguez, Francisco

Abstract

Este trabajo estudia la evolución de la previsión social durante el período histórico del franquismo, con la pretensión de caracterizarla, identificar los principios y directrices en ella existentes y determinar si esa evolución durante el régimen se dirigió hacia el modelo de “Estado de Bienestar”. Nuestro estudio es de carácter descriptivo con un componente analítico, con un enfoque longitudinal siguiendo una línea temporal y temática. Se describen las principales normas de Previsión Social y se analizan los preámbulos de las mismas, teniendo en cuenta también la información existente en publicaciones tanto de la época de la dictadura como de la etapa democrática actual. Además dichas normas se relacionan con el especial contexto histórico en el que fueron desarrolladas, principalmente con las luchas de poder entre las familias políticas de la dictadura en el seno del gobierno y del Instituto Nacional de Previsión, y con el fin político que trataban de alcanzar. Como conclusión, consideramos que la Previsión Social franquista estuvo caracterizada por la transformación de antiguos seguros sociales existentes en la II República y la creación de otros nuevos atendiendo a la ideología y necesidades que en cada momento tenía el régimen, pasando mediante la Ley de Bases (1963) a la integración de dichos seguros en un único modelo de protección: el sistema de Seguridad Social. En esta norma se sentaron, al menos sobre el papel, los principios sobre los que se rige la actual Seguridad Social. Aún así, las especiales características del sistema de Previsión Social de la dictadura, retrasaron la llegada del modelo de Seguridad Social y del incipiente Estado de Bienestar unos 20 años, aún más si comparamos el sistema de Previsión Social franquista con el de otros países europeos democráticos de la época.

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1 TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN RELACIONES LABORALES Y RECURSOS HUMANOS POR LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA La p e isión Social en el égimen anquis a Cu so Académico: 2011/2012 (Con oca o ia de julio) Au o : F ancisco Mosque a Rod íguez 2 3 TRABAJO FIN DE GRADO GRADO EN RELACIONES LABORALES Y RECURSOS HUMANOS POR LA UNIVERSIDAD DE SANTIAGO DE COMPOSTELA La P e isión Social en el égimen anquis a Cu so Académico: 2011/2012 (Con oca o ia de julio) VºBº Au o Di ec o /a F ancisco Mosque a Rod íguez Ma ía Jesús Sou o Blanco 4 5 ÍNDICE 1. BREVE RESUMEN……………………………………………………………….. 7 2. INTRODUCCIÓN 2.1. OBJETO DE ESTUDIO Y CONCEPTUALIZACIÓN……………………. 9 2.2. CONTEXTO HISTÓRICO………………………………………………….. 9 2.3. ESTADO DE LA CUESTIÓN……………………………………………… 13 2.4. OBJETIVOS…………………………………………………………………... 15 3. LA PREVISIÓN SOCIAL EN LAS LEYES FUNDAMENTALES…………….. 17 4. LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA PREVISIÓN SOCIAL……………. 23 4.1. LOS SEGUROS SOCIALES……………………………………………….. 23 4.1.1. CARGAS FAMILIARES……………………………………………….. 24 4.1.2. VEJEZ, INVALIDEZ Y VIUDEDAD………………………………...… 28 4.1.3. ENFERMEDAD COMÚN Y MATERNIDAD……………………….... 34 4.1.4. CONTINGENCIAS PROFESIONALES: ACCIDENTE DE TRABAJO Y ENFERMEDAD PROFESIONAL………………………………….. 40 4.1.5. DESEMPLEO.………………………………………………………….. 48 4.2. HACIA LA UNIFICACIÓN DE LOS SEGUROS SOCIALES……………. 55 4.3. IMPLANTACIÓN DE UN MODELO ÚNICO DE PROTECCIÓN……….. 63 5. ¿HACIA EL ESTADO DE BIENESTAR?......................................................... 75 6. CONCLUSIONES…………………………………………………………………... 79 7. BIBLIOGRAFÍA……………………………………………………………………. 83 8. ANEXOS……………………………………………………………………………. 87 6 7 1. BREVE RESUMEN Es e abajo es udia la e olución de la p e isión social du an e el pe íodo his ó ico del anquismo, con la p e ensión de ca ac e iza la, iden i ica los p incipios y di ec ices en ella exis en es y de e mina si esa e olución du an e el égimen se di igió hacia el modelo de “Es ado de Bienes a ”. Nues o es udio es de ca ác e desc ip i o con un componen e analí ico, con un en oque longi udinal siguiendo una línea empo al y emá ica. Se desc iben las p incipales no mas de P e isión Social y se analizan los p eámbulos de las mismas, eniendo en cuen a ambién la in o mación exis en e en publicaciones an o de la época de la dic adu a como de la e apa democ á ica ac ual. Además dichas no mas se elacionan con el especial con ex o his ó ico en el que ue on desa olladas, p incipalmen e con las luchas de pode en e las amilias polí icas de la dic adu a en el seno del gobie no y del Ins i u o Nacional de P e isión, y con el in polí ico que a aban de alcanza . Como conclusión, conside amos que la P e isión Social anquis a es u o ca ac e izada po la ans o mación de an iguos segu os sociales exis en es en la II República y la c eación de o os nue os a endiendo a la ideología y necesidades que en cada momen o enía el égimen, pasando median e la Ley de Bases (1963) a la in eg ación de dichos segu os en un único modelo de p o ección: el sis ema de Segu idad Social. En es a no ma se sen a on, al menos sob e el papel, los p incipios sob e los que se ige la ac ual Segu idad Social. Aún así, las especiales ca ac e ís icas del sis ema de P e isión Social de la dic adu a, e asa on la llegada del modelo de Segu idad Social y del incipien e Es ado de Bienes a unos 20 años, aún más si compa amos el sis ema de P e isión Social anquis a con el de o os países eu opeos democ á icos de la época. 8 9 2. INTRODUCCIÓN 2.1. OBJETO DE ESTUDIO Y CONCEPTUALIZACIÓN El obje o de es udio de es e abajo es la e olución del Sis ema de P e isión Social igen e du an e el égimen anquis a, conc e amen e, desde la p omulgación del Fue o del T abajo, p ime a Ley Fundamen al del égimen, has a el inal de és e en 1975. La noción de sis ema de p e isión social que u ilizamos engloba el modelo de Segu idad Social anquis a. En es e sen ido, seguimos la noción amplia e incluyen e acuñada po la ca ed á ica en Sociología Ana Ma a Guillén Rod íguez1, que lo ca ac e iza como “un sis ema di igido a los abajado es y a las pe sonas dependien es de ellos, inanciado p incipalmen e con con ibuciones y muy agmen ado en é minos de o ganización y ges ión2. En la aco ación de nues o abajo, u ilizamos ambién un c i e io excluyen e: no se a an las mu ualidades y sociedades coope a i as po conside a las “una p e isión social complemen a ia” de las p es aciones del sis ema público cuando és as e an insu icien es. Siendo además un campo de es udio muy ex enso y labo ioso, que ebasa los lími es de espacio y dedicación de es e abajo. 2.2. CONTEXTO HISTÓRICO3 Desde una pe spec i a his ó ica podemos conside a que el égimen anquis a (adop ando una denominación gené ica), ue el égimen polí ico español encabezado po el gene al F ancisco F anco, en consecuencia es u o igen e sensu s ic o desde el nomb amien o de F anco como je e del Es ado, el 1 de oc ub e de 19364, has a su mue e el 20 de no iemb e de 1975. 1 De la Uni e sidad de O iedo. 2 GUILLÉN, ANA M., “Un siglo de p e isión social en España” Re is a Aye , nº 25, 1997, p.151. 3 Pa a es a pa e nos se imos de los manuales de DÍAZ GIJÓN, J.R. e al., His o ia de la España ac ual 1939-1996: Au o i a ismo y democ acia, Ed. Ma cial Pons, Mad id, 1998; y DE RIQUER, B., La dic adu a de F anco, Ed. Ma cial Pons, Mad id, 2010. 4 Así lo es ablecía el Dec e o de 29 de sep iemb e de 1936 en que la Jun a de De ensa Nacional nomb a a F anco je e de gobie no del Es ado Español asumiendo así odos los pode es del nue o Es ado. 16 17 3. LA PREVISIÓN SOCIAL EN LAS LEYES FUNDAMENTALES El de echo a la P e isión Social se ele ó a ango cons i ucional ya en la II República. Conc e amen e en su a . 46 la Cons i ución es ablecía que: “la República asegu a á a odo abajado las condiciones necesa ias de una exis encia digna. Su legislación social egula á: los casos de segu o de en e medad, acciden es, pa o o zoso, ejez, in alidez y mue e; el abajo de las muje es y de los jó enes y especialmen e la p o ección a la ma e nidad; la jo nada de abajo y el sala io mínimo y amilia ; (…) las ins i uciones de coope ación, la elación económico-ju ídica de los ac o es que in eg an la p oducción; la pa icipación de los ob e os en la di ección, la adminis ación y los bene icios de las emp esas, y odo cuan o a ec e a la de ensa de los abajado es”. Es e a ículo c is alizó en 1932 en la eo denación del segu o de acciden es de abajo en la indus ia, obliga o io desde en onces, y en la sis ema ización de una lis a de en e medades p o esionales conce nien es a cada ama indus ial (Ley de 13 de julio de 1936), que nunca se llegó a aplica po el inicio de la Gue a Ci il21. Du an e la Gue a Ci il, la p ime a ley undamen al del anquismo, el Fue o del T abajo de 9 de ma zo de 193822, se aplicó, al menos sob e el papel, en las zonas que iban cayendo en pode de los suble ados. Po an o, du an e la con ienda hubo una escisión y duplicación en la legislación, de sue e que igió una en la zona epublicana y o a dis in a en la zona nacional23. El Fue o del T abajo ep esen a el pun o de pa ida del sis ema de P e isión Social anquis a. Dicha no ma, de ca ác e p og amá ico, se c eó, según la mayo ía de expe os, como Ca me Moline o24 o Al edo Mon oya Melga 25 a imi ación de la Ca a di La o o del ascismo i aliano de Beni o Mussolini26, sin emba go en el Fue o del T abajo obse amos una cla a in luencia eligiosa que la Ca a i aliana no poseía, pues el ascismo e a laico mien as que la dic adu a anquis a no (es o queda cla o si se compa an las dos no mas: analiza emos pos e io men e el p eámbulo del Fue o del 21 An e io men e ya se habían c eado o a se ie de segu os obliga o ios, como ue on el de acciden es de abajo en el ma (1919), el del e i o ob e o obliga o io (1919), el de ma e nidad (1929) y el de acciden es de abajo en la ag icul u a (1931). Es os cua o segu os jun o con el de acciden es de abajo en la indus ia de 1932 u ie on su con inuidad en el seno de la P e isión Social anquis a, si bien con cie as e o mas amoldándose a los obje i os, a los p incipios y a la polí ica del égimen. 22 B.O.E. de 10 de ma zo. 23 Tal es así que du an e la Gue a Ci il hubo dos Ins i u os Nacionales de P e isión: el del Bando Nacional y el del Bando Republicano. 24 His o iado a de la Uni e si a de Ba celona. 25 Ca ed á ico de De echo del T abajo de las Uni e sidades de Mu cia y Complu ense de Mad id. 26 “En elación al Fue o del T abajo, es acep ada esa in luencia [la de la Ca a di La o o], especialmen e en aquellos aspec os inculados a la p o ección de la amilia”. [MOLINERO, C., “La polí ica social del égimen anquis a. Una asigna u a pendien e de la his o iog a ía”, Aye , núm. 50, 2003, p. 327. Disponible en línea: h p://www.ahis con.o g/docs/aye /aye 50/aye 50-11.pd ]. 18 T abajo y e emos su al o con enido ca ólico, mien as que la Ca a di La o o ca ece de un p eámbulo simila 27). Teó icamen e, debía o ien a la polí ica económica y social del nue o égimen. En la Decla ación X de dicho Fue o se es ablecía lo siguien e: “1. La p e isión p opo ciona á al abajado la segu idad de su ampa o en el in o unio. 2. Se inc emen a án los segu os sociales de: ejez, in alidez, ma e nidad, acciden es de abajo, en e medades p o esionales, ube culosis y pa o o zoso, endiéndose a la implan ación de un segu o o al. De modo p imo dial se a ende á a do a a los abajado es ancianos de un e i o su icien e”. A pa i de es a decla ación el Es ado “había de a icula un sis ema de Segu os Sociales que p o egiese al abajado <<desde la cuna al sepulc o>>”28. Po an o queda pa en e el in e és del égimen en segui desa ollando un sis ema de P e isión Social, que man enía cie a con inuidad con el plan eamien o epublicano en algunos aspec os, si bien, en o os, la up u a ue e iden e u o del in e encionismo anquis a, pues se impidió que los ac o es de p oducción (emp esa ios y ob e os) pa icipasen di ec amen e en la P e isión Social, algo que sí con emplaba el a . 46 de la cons i ución epublicana. Se e o za on los segu os sociales, especialmen e los de p o ección al abajado , algo p opio de egímenes ascis as. No obs an e el Fue o del T abajo ue de inido como “ e dade o compendio de sociología c is iana”29, inspi ado en la mo al c is iana del Código Social de Malinas y en la encíclica Quad agessimo Anno del papa Pío XII. Todas las leyes sociales c eadas en e 1938 y mayo de 1941, echa de en ada del alangis a José An onio Gi ón de Velasco en el Minis e io de T abajo, ue on p esen adas al pueblo español como u o del espí i u ca ólico que in lamaba al égimen de F anco y como aplicaciones legisla i as di ec as de la doc ina social de la Iglesia Ca ólica. Se concibe po an o la P e isión Social como pa e del debe ca ólico de ayuda al p ójimo (en es e caso al abajado ), p o egiéndolo an e el in o unio y las mise ias que puedan su gi como consecuencia de su abajo. El Fue o del T abajo de ine és e como “algo esencialmen e pe sonal y humano, que no puede educi se a un concep o ma e ial de me cancía ni se obje o de ansacción incompa ible con la 27 También se obse a si compa amos, po ejemplo, el pun o II de la Ca a i aliana con la Decla ación I.3 del Fue o: “El abajo en odas sus o mas (…), es un debe social, desde es e pun o de is a y solamen e bajo es e aspec o, es á u elado po el Es ado” (Ca a di La o o), y “El de echo de abaja es consecuencia del debe impues o al homb e po Dios,…” (Fue o del T abajo). 28 MARTÍ BUFILL, C., T a ado compa ado de Segu idad Social, Ed. Ins i u o Nacional de P e isión, Mad id, 1951, p. 73. 29 ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 245. Vid. Bole ín de In o mación del INP, ab il de 1944, núm. 12, p. 1562. 19 dignidad pe sonal de quien lo p es e”30, y el de echo a abaja como “consecuencia del debe impues o al homb e po Dios”31. También se concibe la P e isión Social como debe de “jus icia social”. Es e é mino se uel e a asocia con la adición ca ólica, en el sen ido de a a de busca la solida idad en e oda la sociedad y el Es ado. De hecho pa a Ca los Ma í Bu ill32 ue “el a án de jus icia social [el que] hizo que se buscase la epa ación y ayuda en odas las necesidades no sólo en el abajo, sino del abajado y su amilia”33. Y po úl imo ambién se concibe la P e isión Social como un mecanismo de unidad, en un doble sen ido: - En el sen ido nacional: de al modo que el Es ado es el ins umen o o ali a io al se icio de la in eg idad pa ia, epudiando explíci amen e los sepa a ismos padecidos en la II República, concibiendo a España como una unidad de des ino. - En el sen ido sindicalis a: que busca la unidad o al de la p oducción española, y no a la lucha polí ico-social de los di e en es sindica os exis en es en la República, si iendo a la o aleza de la pa ia y sos eniendo los ins umen os de su pode . Es a e ce a concepción es de ca ác e ascis a, sin emba go ue edac ada pos e io men e a las o as dos en el p eámbulo del Fue o, con lo que se le o o ga menos impo ancia que a las an e io es. Que apa ezcan cues iones eligiosas y ascis as en emezcladas (en p incipio incompa ibles, ya que el ascismo es laico) es consecuencia de las luchas en e Iglesia y Falange po accede a posiciones de pode en el égimen. La segunda no ma undamen al en la que se con empla la P e isión Social es el Fue o de los Españoles, p omulgado el 17 de julio de 194534 as e mina la II Gue a Mundial. La publicación de es e Fue o ue una ope ación de maquillaje del égimen an e las exigencias democ á icas de los encedo es en esa con ienda. El a . 28 del Capí ulo e ce o es ablece: 30 Decla ación I.2. 31 Decla ación I.3. 32 Sec e a io gene al écnico del INP. 33 MARTÍ BUFILL, C., opus ci ., p. 73. 34 B.O.E. de 18 de julio. 20 “El Es ado Español ga an iza a los abajado es la segu idad de ampa o en el in o unio y les econoce el de echo a la asis encia en los casos de ejez, mue e, en e medad, ma e nidad, acciden es del abajo, in alidez, pa o o zoso y demás iesgos que puedan se obje o de segu o social”. Es e p ecep o es la a i icación de la Decla ación X del Fue o del T abajo y, jun o a és a, la base en que se asen ó oda una acción polí ica de p e isión, que ue la e apa de los segu os sociales que e emos pos e io men e. El a . 28 con e ía al Es ado como ga an e de la p e isión, y o o gaba a los abajado es el de echo a la asis encia en elación con la o alidad de los iesgos sociales que pudiesen su i . Es de ene en cuen a que an es de la consag ación con ango “cons i ucional” del a . 28 del “de echo a la asis encia”35, el Dec e o de 23 de diciemb e de 1944, que ijó las bases pa a el Segu o o al, ya apo a a un nue o elemen o pa a ca ac e iza el concep o que nos ocupa al pun ualiza en su a . 2.1, que: “La p e isión, en cuan o ga an iza al abajado la segu idad de su ampa o en el in o unio, cons i uye una unción social del Es ado, cuyo cumplimien o exige, den o de un sis ema de Segu o o al, una comple a he mandad de odos los españoles”. Función social, en azón de su con enido, a eni impues a po impe a i os de jus icia social; eniendo en el segu o social su ins umen o p opio y na u al o ma de exp esión; implicando la máxima exal ación de los pos ulados de solida idad den o de la comunidad nacional; y de i ándose de su cumplimien o una doble e ien e de segu idad: segu idad pa a el abajado y segu idad pa a la sociedad, pues o que la p e isión impide el descenso del abajado a una si uación o es ado de necesidad, au én ico iesgo social. Aunque el a . 28 pueda pa ece una me a a i icación de la Decla ación X del Fue o del T abajo, Ca los Posada González36, en su ob a Los segu os sociales obliga o ios en España37, al e e i se a las Decla aciones de ambos Fue os, analiza las di e encias que hay en e las mismas: “El Fue o del T abajo no ci a en e los iesgos asegu ables los de en e medad y mue e. De la en e medad sólo la ube culosis se señala como obje o de segu o. El Fue o de los Españoles o ece una enume ación más comple a de iesgos asegu ables ya que alude al de en e medad y no ol ida al de mue e, dejando además la pue a abie a pa a cuan os iesgos puedan se obje o del segu o, aunque no igu en en la enume ación”. 35 Donde se conc e a la segu idad al abajado obje o de la P e isión Social. 36 Ju is a y unciona io del INP. 37 POSADA GONZÁLEZ, C., Los segu os sociales obliga o ios en España, 2ª edición, Ed. Re is a de De echo P i ado, Mad id, 1946, p. 7. 21 Sin emba go, al ez, las di e encias sean más apa en es que eales, dada la ampli ud del núme o 1 de la Decla ación X del Fue o del T abajo y la exp esa e e encia a un “segu o o al” que impide a ibui un ca ác e limi a i o a la enunciación con enida en el núme o 2; apa e de que el Fue o de los Españoles, po se pos e io a la implan ación del Segu o Obliga o io de En e medad (SOE, año 1942), lógicamen e enía que menciona la cobe u a de dicho iesgo. Como úl ima no ma undamen al del égimen que a a la P e isión Social debemos ci a la Ley Fundamen al de 17 de mayo de 1958 po la que se p omulgan los P incipios del Mo imien o Nacional. Es a Ley u o incidencia en la ida polí ica del Es ado o o gando más pode a la Iglesia en de imen o de Falange. Un año an es apa ecie on o ien aciones nue as en el gobie no con la ins au ación del décimo gobie no de F anco con una eno ación casi o al del Gabine e (de hecho, un minis o “clásico” como Gi ón de Velasco cesa de su ca e a en el Minis e io de T abajo as casi 16 años). Con es e nue o gobie no comenzó la “des alangis ización” del Régimen: la in luencia y labo de los “ ecnóc a as” del Opus Dei ue soca ando poco a poco la a ogancia es é ica y polí ica de los alangis as pu os38, que desde aquel momen o pie den su in luencia en los p incipales cen os de pode 39. A pesa de ello, el Minis e io de T abajo con inuó en manos de un alangis a, Fe mín Sanz O io, menos adical que su p edeceso y más dialogan e y colabo ado con el pode eme gen e del Opus Dei. Nó ese que a pesa del cambio polí ico y económico que u o luga en 1957, el Minis e io de T abajo siemp e es u o comandado po alangis as desde la ins au ación del p ime gobie no de F anco el 1 de eb e o de 1938 (englobado en onces en el de O ganización y Acción Sindical40 has a el in de la Gue a Ci il) has a los úl imos días del égimen. En cuan o a la p e isión, dicha no ma undamen al de 1958 la a a con un ca ác e di e en e al de las no mas an e io es p omulgadas du an e el p ime anquismo. Así, en el P incipio IX de esa Ley se es able que: “Todos los españoles ienen de echo: (…) a los bene icios de la asis encia y segu idad sociales (…). El ideal c is iano de la jus icia social, e lejado en el Fue o del T abajo, inspi a á la polí ica y las leyes”. Aquí, aunque se sigue man eniendo la adición ca ólica y la jus icia social como elemen os que deben imp imi ca ác e a oda la legislación social, apa ecen dos 38 Ma ca un hi o en el égimen el cambio de “F.E.T. y de las J.O.N.S.” po “Mo imien o” en los discu sos y en la e minología del momen o. 39 EQUIPO MUNDO, Los 90 minis os de F anco, 3ª edición, Ed. Dopesa, Ba celona, 1971, p. 182 y 183. 40 Con Ped o González Bueno y Bocos a la cabeza. 22 cambios muy impo an es que son no edad y me ecen se des acados po su pos e io implicación en la e olución de los mecanismos de la P e isión Social: 1. No se habla de p e isión social, como en los Fue os del T abajo y de los Españoles, sino de segu idad social: exis e po an o una ansición de la p e isión a la segu idad social, que es una mani es ación de la p ime a. La Segu idad Social es la quin aesencia de la P e isión Social, y aquélla en uel e una se ie de ideas adicionales que la p e isión no posee, como la ampliación del ámbi o subje i o de la cobe u a en e a los iesgos41, la uni icación de los a ios segu os sociales42, e incluso la uni icación úl ima a la que aspi a, que es la del iesgo mismo, educiendo los exis en es a dos: uno de exceso de gas os (con las a ian es de gas os sani a ios y gas os amilia es) y o o de de ec o de ing esos (la pé dida de la capacidad de abajo po cualesquie a causas)43. Es e cambio p opicia ía la e olución de los di e en es segu os sociales exis en es has a ese momen o hacia la c eación de una segu idad social única44. 2. Tampoco se habla de abajado es, como en las no mas undamen ales de 1938 y de 1945, sino de odos los españoles: se uni e saliza el de echo a la p e isión y a la segu idad social, dejando de se algo exclusi o pa a los abajado es y sus amilias. Según es a Ley de 1958 odos los españoles podían accede a esos bene icios. Ob iamen e es os p incipios no ac ua on au omá icamen e y u o que se la pos e io legislación en ma e ia social la que delimi ase el ámbi o subje i o de la u u a segu idad social, aún inexis en e en ese año. Es e p ecep o de la Ley de 1958 ue ompedo con lo exis en e en ma e ia de P e isión Social desde el inicio del égimen has a esos días. 41 Los dis in os segu os sociales casi siemp e comenza on es ableciéndose pa a los abajado es po cuen a ajena, de la indus ia y de en as de abajo bajas, como aquellos, espec o de los que, a la ez, se pensaba que es aban más necesi ados de la p o ección y que és a e a de más ácil o ganización écnica. Paula inamen e se an ex endiendo de los económicamen e débiles a quienes no lo son, de los abajado es indus iales a los ag ícolas y de se icios y, inalmen e, de los abajado es po cuen a ajena a los au ónomos, con un úl imo ideal de que, allí donde sea posible, alcancen a oda la población del país. Una idea mo iz de la segu idad social es, pues, la ampli ud, con la mi a pues a en la uni e salidad, de la cobe u a [ALONSO OLEA, M., Ins i uciones de Segu idad Social, 2ª edición, Ed. Ins i u o de Es udios Polí icos, Mad id, 1967, p. 20]. 42 Incluyendo no sólo aspec os p opios de P e isión Social, sino ambién de asis encia social. 43 ALONSO OLEA, M., opus ci ., p. 20. 44 Tal es así que poco después de la p omulgación de es a ley undamen al se o denó median e Dec e o de 14 de junio de 1957 la p epa ación y p esen ación al gobie no de un Plan de Segu idad Social, que da ía luga a la Ley de Bases de la Segu idad Social en 1963. Lo e emos pos e io men e en es e abajo. 23 4. LAS LEYES FUNDAMENTALES DE LA PREVISIÓN SOCIAL 4.1. LOS SEGUROS SOCIALES La Decla ación X del Fue o del T abajo se desa olló de o ma len a y p og esi a, los segu os sociales que en ella se es ablecía de o ma accionada y deso denada, a endiendo a las necesidades del égimen en cada momen o, con limi aciones en la cobe u a, al a de ecu sos y duplicaciones y solapamien os de las en idades ges o as de dichos segu os, has a el inicio del sis ema de Segu idad Social en 1967. Los dis in os segu os sociales su gie on asis emá icamen e, aunque odo en cumplimien o de esa p e isión del Fue o del T abajo. Los p eámbulos de la mayo ía de las no mas de P e isión Social mencionaban la Decla ación X del Fue o del T abajo como pun o de pa ida, como jus i icación pa a pode ins au a cada segu o que se c eó. La e apa de ins au ación de los segu os sociales aba có desde los inicios del anquismo has a 1963, año en que se p omulga la Ley de Bases de la Segu idad Social. La p incipal ca ac e ís ica de es a e apa ue que, siguiendo la línea con inuis a de la II República, los segu os sociales e an de obligada susc ipción. Además, se pe pe uaba la idea de asegu a los iesgos p o esionales po un lado y los comunes po o o. Una no edad impo an e de es a e apa consis ió en el g an desa ollo de un sis ema de p o ección complemen a io: el Mu ualismo Labo al. Es a o ma de p e isión se o iginó de o ma p i ada po la insu iciencia cuan i a i a de los segu os sociales que es ablecía el Es ado, de al mane a que Mon epíos, Mu ualidades o Cajas de Emp esa p o egían a de e minados sec o es p o esionales de los mismos iesgos e incluso de o os a mayo es que en un p incipio el Es ado no con emplaba45. Dichas p o ecciones es aban su agadas po co izaciones de pa onos y empleados median e un égimen económico de capi alización. El Mu ualismo Labo al ue de al magni ud du an e el anquismo que se puede deci que en la e apa de segu os sociales exis ían dos ipos de segu os: los de ca ác e nacional, ges ionados p incipalmen e po el INP (se án los que noso os analicemos), y los de ca ác e p o esional, ges ionados po dis in os o ganismos mu ualis as, llegando a alcanza una impo ancia semejan e a aquéllos al 45 Po ejemplo: iudedad y o andad po iesgos no p o esionales, en e medad c ónica, de unción, ayuda en caso de pa o,… [MARTÍ BUFILL, C., opus ci ., p. 78]. 24 con e i se ambién en obliga o ios. Como ya dijimos, en es e abajo no a a emos el Mu ualismo Labo al, un campo ex ensísimo, complejo, y en pa e caó ico, que eque i ía un es udio especí ico, que excede el plan eamien o de es e abajo de Fin de G ado. En unción de los iesgos que p o egían, e emos la e olución de los dis in os y a iados segu os sociales de ca ác e nacional has a su uni icación en el sis ema de Segu idad Social. 4.1.1. CARGAS FAMILIARES Comenza emos el desglose de los di e en es segu os sociales con los ela i os a las ca gas amilia es del año 1938, po los siguien es mo i os: El Régimen Obliga o io de Subsidios Familia es ue el p ime segu o social “ anquis a”46 y además, e idencia la de ensa y p o ección de la amilia que el Es ado conside aba uno de sus pila es básicos47, pe spec i a que coincidía con la de la Iglesia Ca ólica48. Es o queda pa en e en el p ime pá a o del p eámbulo de la Ley de 1938 de Subsidios Familia es: “Es consigna igu osa de nues a Re olución ele a y o alece la amilia en su adición c is iana, sociedad na u al pe ec a y cimien o de la Nación”. 46 An es de la Gue a Ci il ya exis ían segu os sociales de acciden e de abajo, ma e nidad y ejez (el “Re i o Ob e o Obliga o io”). Con la llegada de F anco al pode dichos segu os, aunque con modi icaciones, se man u ie on, pe o no ue on c eación di ec a del égimen como el de Subsidios Familia es. 47 Así se es ablece en las leyes undamen ales del égimen: la Decla ación XII.3 del Fue o del T abajo “ econoce a la amilia como célula p ima ia na u al y undamen o de la sociedad, y al mismo iempo como ins i ución mo al do ada de de echo inalienable y supe io a oda ley posi i a”. El a . 22 del Fue o de los Españoles es ablece que “el Es ado econoce y ampa a a la amilia como ins i ución na u al y undamen o de la sociedad, con de echos y debe es an e io es y pos e io es a oda ley humana posi i a”. Y en la Ley de P incipios Fundamen ales del Mo imien o se econoce a la amilia como base de la ida social y undamen o de la comunidad nacional (Pun o V), como una de las en idades na u ales de la ida social, jun o con el municipio y el sindica o único, in eg an es de una de las es uc u as básicas de la comunidad nacional (Pun o VI), y se de e mina que a a és de ella – en unión de o as en idades con ep esen ación o gánica – se lle a á a cabo la pa icipación del pueblo en las a eas legisla i as y en las demás unciones de in e és gene al (Pun o VIII) [COLLANTES DE TERÁN DE LA HERA, M., “Las medidas de p o ección a la amilia en el p ime anquismo: el subsidio amilia ”, en VV.AA., Es udios ju ídicos sob e el anquismo. La amilia ideal y o as cues iones, Ed. Dykinson, Mad id, 2009, p. 66]. 48 La al a p io idad pa a la Iglesia de esa pe spec i a, se desp ende de su o mulación en las encíclicas papales más impo an es, como la Re um No a um de León XIII, la Quad agesimo anno y la Cas i Connubii, ambas de Pío XI, la Se um Lae i iae de Pío XII o la Ma e e Magis a de Juan XIII. El social- ca olicismo p omo ió el es ablecimien o de los dis in os segu os sociales obliga o ios, pues el Es ado debía ela po la p o ección de sus amilias, que odas u iesen un mínimo pa a subsis i [No a al pie núme o 5 de RODRÍGUEZ CARDO, I.A., “El égimen obliga o io de subsidios amilia es”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p.131]. Pa a más in o mación sob e cómo es a doc ina in luyó sob e odo en el Régimen Obliga o io de Subsidios Familia es e COLLANTES DE TERÁN DE LA HERA, M., “Las medidas de p o ección a la amilia en el p ime anquismo: el subsidio amilia ”, en VV.AA., opus ci .]. 25 P e iamen e al anquismo, la p o ección a la amilia e a secunda ia en la P e isión Social. En la delimi ación de los iesgos sociales p imaba la pe spec i a de la al a de ing esos, de modo que sólo se cali icaban como con ingencias p o egidas aquellas que suponían una cesación empo al o de ini i a de la ac i idad labo al con pé dida de sala io, con ex o en el que se jus i icaba la in e ención pública pa a sus i ui las en as dejadas de pe cibi . Así se explica que los p ime os segu os sociales exis en es p e endie an p o ege los iesgos de incapacidad, ejez, en e medad y ma e nidad, pe o no las ca gas amilia es49. En los inicios de la P e isión Social el exceso de gas os de i ado de la llegada de nue os miemb os a la amilia no ue un iesgo que se es imase me ecedo de u ela, como lo demues a an o el o denamien o ju ídico español como el de los países de nues o en o no50. Según Ca los Ma í Bu ill, Sec e a io Gene al Técnico del INP desde 1960: “las ca gas amilia es ue on siemp e ci cuns ancias c eado as de necesidades que, al ene la causa en la i ud de la amilia y se és a una pieza undamen al de las naciones, eque ían a ención p o ec o a de la sociedad y de los Pode es públicos. Es de gene al conocimien o la pe sis en e y azonada ac i ud de la Iglesia ca ólica en a o de la p o ección económica de las ca gas amilia es, y de sus ep esen an es pa ió la idea del sala io amilia ”51. Así lo exp esaba el Fue o del T abajo en su Decla ación XII.3 y en su pun o III.2 donde se decla aba la c eación de un subsidio amilia . En ese con ex o se ins au ó el Régimen Obliga o io de Subsidios Familia es, median e Ley de 18 de julio de 193852, aún sin inaliza el con lic o bélico, cuyo eglamen o de desa ollo se ap obó po Dec e o de 20 de oc ub e de 193853, inspi ado en el sis ema es ablecido en I alia a inales de 1934 pa a compensa el bajo pode adquisi i o de las amilias54. Es a Ley de julio ue la p ime a medida ele an e de p o ección social de la amilia55 y con la que puede a i ma se que nació la polí ica amilia en España56. 49 RODRÍGUEZ CARDO, I.A., “El égimen obliga o io de subsidios amilia es”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 129. 50 Ibíd., p. 129. Una Ley belga de 4 de agos o de 1930 ue la pione a, seguida po una Ley ancesa de 11 de ma zo de 1932. 51 MARTÍ BUFILL, C., opus ci ., p. 76. 52 B.O.E. de 19 de julio. 53 B.O.E. de 26 de oc ub e. 54 COLLANTES DE TERÁN DE LA HERA, M., “Las medidas de p o ección a la amilia en el p ime anquismo: el subsidio amilia , en VV.AA., Opus ci ., p. 104. 55 Si bien el 21 de junio de 1926 se p omulgó un Dec e o-Ley sob e amilias nume osas, que concedía subsidios a las amilias de ob e os y unciona ios a pa i del oc a o hijo, és e u o poca ele ancia y ue anulado en la II República po Dec e o de 27 de diciemb e de 1932 [RODRÍGUEZ CARDO, I.A., “El égimen obliga o io de subsidios amilia es”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., 32 SOE) en 194288, y más a de con el es ablecimien o del Segu o de En e medades P o esionales a p incipios de 194789. La concesión de la pensión de in alidez lle aba apa ejada el cumplimien o de una se ie de equisi os que p og esi amen e amplia on la cobe u a90. La o ganización, ges ión y adminis ación del SOVI se a ibuyó al INP, con algunas excepciones91. Pa a ello se c eó, como pa e in eg an e de dicho Ins i u o, la Caja Nacional del Segu o de Vejez e In alidez, la cual enía a ibuida la misma pe sonalidad, esponsabilidad y égimen que se econocía a las demás Cajas Nacionales de segu os sociales del INP, y pa a que pudie a ope a se ans i ie on odos los ondos y bienes que enía a ibuido el subsidio de ejez, lle ándose a cabo una sepa ación comple a de los es an es segu os sociales92. En caso de in alidez, a di e encia de la pensión de ejez, su cob o e a “incompa ible con las pensiones o subsidios que, po in alidez, jubilación o e i o se ecibie an de Mon epíos, excep uados del Régimen gene al de Subsidio de Vejez”93. Pos e io men e el Dec e o de 29 de diciemb e de 194894, simpli icaba y uni icaba los p ocedimien os de a iliación y de co ización de los Segu os Sociales obliga o ios, ampliando el campo de aplicación de los de en e medad, ejez e in alidez a los abajado es españoles po cuen a ajena, an o manuales como in elec uales, mayo es de 14 años, ya ue an ijos, e en uales o a domicilio, cuyas en as de abajo no excedie an de 18.000 pese as mensuales95. En 1954, po Dec e o de 8 de ene o96, es e umb al de ing esos se amplió a 30.000 pese as anuales. Pa a e mina con es e apa ado, la úl ima no ma a ene especialmen e en cuen a es el Dec e o-ley de 2 de sep iemb e de 195597 po el que se ele ó la p es ación del Segu o de Vejez e In alidez y, lo que es ealmen e impo an e, se 88 Ins au ado a a és de Ley de 14 de diciemb e (B.O.E. de 27 de diciemb e). 89 Ap obado po Dec e o de 10 de ene o (B.O.E. de 21 de ene o). 90 CEINOS SUÁREZ, A., “Segu o obliga o io de ejez e in alidez”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 227 91 Los Mon epíos excep uados del Régimen de Re i o Ob e o y del Subsidio de Vejez [No a al pie 22 de ibíd., p. 228]. 92 Ibíd., p. 228. 93 Ibíd., p. 228. 94 B.O.E. de 18 de ene o de 1949. 95 También queda on incluidos los p oduc o es au ónomos ag opecua ios en los é minos es ablecidos po la legislación especial aplicable a es a ama de la p oducción y los súbdi os hispanoame icanos, po ugueses, ilipinos y ando anos que eje ciesen ac i idades labo ales en España, así como los súbdi os de los es an es países cuando exis iesen T a ados o Con enios sob e pa icula o una ecip ocidad pac ada o exp esamen e econocida. 96 B.O.E. de 28 de ene o. 97 B.O.E. de 23 de oc ub e. 33 amplío inco po ando la con ingencia de iudedad, de al o ma que es a no ma es, en p ime luga , el ge men de las ac uales pensiones de iudedad po con ingencias comunes y, en segundo luga , con él queda on uni icados los segu os de ejez, in alidez y mue e po con ingencias comunes98. Respec o a lo p ime o, y a endiendo al p eámbulo de dicho dec e o-ley: “T anscu idos más de cinco años desde el úl imo aumen o concedido a los pensionis as del Subsidio de Vejez y eniendo en cuen a, de o a pa e, la ele ación que en dicho plazo han expe imen ado los sala ios, así como el inc emen o sen ido en el índice de ca es ía de la ida (…), se es ima necesa io y de jus icia ele a la cuan ía del Subsidio de Vejez e In alidez, es ableciendo, una di e encia a a o de aquellos abajado es que al llega el momen o de su jubilación no dis u an de los bene icios que conceden las Mu ualidades y Mon epíos Labo ales”. Y es que, siguiendo con el p eámbulo, “la polí ica social del Nue o Es ado o o ga a los abajado es indus iales pensiones de jubilación po la Mu ualidad o Mon epío Labo al espec i o, de cuyo bene icio no dis u an los abajado es ag ícolas”. Po lo que: “Pa a compensa el aumen o que suponen las nue as p es aciones se es ablecen nue os ipos de co ización pa onal, dejando subsis en e, po el con a io, la cuo a ob e a en la Rama Gene al y ele ando la del p oduc o ag opecua io, po conside a se insu icien e la que ac ualmen e abonan y, además, po que es os úl imos son quienes an a ecibi , en su mayo pa e, las nue as mejo as que se implan an”. Respec o a la inco po ación de la con ingencia po iudedad, el p eámbulo ambién exponía que e a “opo uno subsana cuando an es una sen ida necesidad, es ableciendo pensiones de iudedad a a o de las iudas de abajado es que ya inie an pe cibiendo el Subsidio de Vejez o In alidez”99, de al o ma que o denó a la Caja Nacional del Segu o de Vejez e In alidez del INP que concediese con ca go a sus ondos una p es ación a las iudas de los abajado es bene icia ios del SOVI o de aquellos que hubie en enido de echo a él, siemp e que euniesen cie as condiciones100 (a . 3). 98 QUINTERO LIMA, M.G., La Segu idad Social en España. E olución his ó ica, Uni e sidad Ca los III de Mad id. Disponible en línea: ocw.uc3m.es/de echo-social-e-in e nacional-p i ado/de echo-de-la- segu idad-social/lec u as/e olucionhis o ica.pd . 99 Nó ese que en caso de iudedad sólo p o ege ía a las muje es. Es o e a p opio del anquismo, que a ó de p omociona la inac i idad labo al de las muje es ( e apa ado 4.1.1 sob e ca gas amilia es en es e abajo), y po an o el Es ado hab ía de p o ege las cuando quedasen desampa adas as el allecimien o de su ma ido. 100En el a . 3 se enume an esas condiciones: “a) Habe cumplido sesen a y cinco años de edad o encon a se o almen e incapaci ado pa a odo abajo. b) Que no enga de echo al Segu o de Vejez o de In alidez. c) Que hubiese con aído ma imonio, po lo menos, con diez años de an elación a la echa del allecimien o del causan e. d) Que has a la echa del allecimien o del esposo hubie a con i ido el 34 Finalmen e, el égimen del SOVI se de ogó con la pues a en ma cha del sis ema de Segu idad Social median e la Ley de Segu idad Social de 1966101, u o del eque imien o de un ex o a iculado po pa e de la Ley de Bases de la Segu idad Social de 1963102, quedando some ido a eglas de ca ác e ansi o io103. 4.1.3. ENFERMEDAD COMÚN Y MATERNIDAD Las con ingencias de en e medad común, acciden e no labo al y ma e nidad se p o egie on con el Segu o Obliga o io de En e medad (SOE), ins au ado po Ley de 14 de diciemb e de 1942104, as una década de deba e. Ya en 1932 una O den había enca gado al INP la p epa ación de un p oyec o de égimen de segu o de en e medad pa a da cumplimien o al a . 46 de la Cons i ución de la II República, que demandaba la implan ación de dicho segu o, pe o ue el gobie no anquis a el que lo c eó en 1942, man eniéndose en igo , con las pe inen es e o mas, has a la p omulgación de la legislación gene al de Segu idad Social en 1966. Fue sin duda el más polémico po las luchas exis en es en e los in e esados en su p omulgación y los que es aban en con a. El p oceso de c eación de es e segu o es el mejo ejemplo de cómo se conducía el p ime anquismo en el ámbi o de la P e isión Social: “El a ance de los segu os sociales en España y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión (INP) en e 1938 y 1950 son p ocesos que se en ec uzan sob e el escena io de una dic adu a anquis a en ías de ins i ucionalización. (…) En gene al, los segu os sociales c eados en e 1936 y 1950 habían sido p epa ados iempo a ás po el INP, pe o se legisló con las p isas de los años cua en a po la necesidad de Falange de gana pode den o del anquismo y como esul ado de la lucha polí ica con el ca olicismo- social”105. ma imonio, y, en caso de sepa ación, sólo se concede á la p es ación cuando no se hubiese p oducido po culpa de la muje [aquí queda e lejado un ípico caso de disc iminación po géne o del anquismo, donde la muje se conside aba y es aba en una posición in e io espec o al homb e]”. 101 Dec e o 907/1966, de 21 de ab il (B.O.E. de 22 de ab il), que en ó en igo el 1 de ene o de 1967. 102 Ley 193/1963, de 28 de diciemb e (B.O.E. de 30 de diciemb e). 103 CEINOS SUÁREZ, A., “Segu o obliga o io de ejez e in alidez”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 231. 104 B.O.E. de 27 de diciemb e. Desa ollado eglamen a iamen e po Dec e o de 11 de no iemb e de 1943 (B.O.E. de 28 de no iemb e). 105 ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 235. 35 Luis Jo dana de Pozas106 desc ibió el SOE como un segu o “p epa ado con calma, ejecu ado con p isa”107. La lucha en e los dos sec o es en en ados ( alangis a y ca ólico-social) se hizo e iden e en el INP, ins i ución esponsable de la ges ión de la P e isión Social108. Desde el inicio de la Dic adu a y has a la en ada en mayo de 1941 de José An onio Gi ón de Velasco como Minis o de T abajo, el consejo de adminis ación del INP es u o con o mado po una mayo ía de miemb os de co e ca ólico-social, que seguían una polí ica de con inuidad en las pe sonas y en las o ien aciones espec o a e apas p e ias, incluso a la epublicana109. Sin emba go, la en ada de Gi ón en el Minis e io p o ocó un cambio adical, siendo “colonizado” el consejo de adminis ación po una mayo ía de alangis as que que ían hace se con el con ol de la P e isión Social y monopoliza la polí ica social del égimen110. Es e desemba co de Falange ue seguido inmedia amen e de una campaña de c í ica a la adicional ges ión del Ins i u o, de desp es igio de sus unciona ios, de usu pación de la pa e nidad de las leyes y p oyec os sociales (que se a ibuían en exclusi a los alangis as aunque habían sido diseñados po o os iempo a ás) y de poli ización (el Ins i u o pe dió su es ado de en idad au ónoma y apolí ica, siendo ce cenado p og esi amen e po el Minis e io de T abajo, dependiendo cada ez más de és e). El p oceso culminó con la au odesignación del minis o Gi ón como p esiden e del INP pa a con ola lo que conside aba “un ins umen o muy ú il en la lucha polí ica po el con ol del pode del égimen”111. Sin emba go, a pesa de la campaña de acoso al Ins i u o y a sus adicionales ges o es, el alangismo no llegó a hace se con el con ol o al y de ini i o del INP. Es o ocu ió esencialmen e po es azones: 1. La azón p incipal ue de índole ex e na: el cambio de sue e del ascismo y del nazismo en Eu opa desde inales de 1942. Es e hecho acele ó la 106 Funciona io del INP de ideología ca ólico-social, que abajó en el mismo desde la II República has a bien en ada la dic adu a e incluso llegó a se delegado gene al del Insi u o a inales de 1950 y p incipios de 1960. 107 Ibíd., p. 235. Vid. JORDANA DE POZAS, L., Ca ac e ís icas del Segu o Español de En e medad, Publicaciones del INP, Mad id, núm. 587, 1944. 108 Ibíd., p. 261. 109 Ibíd., p. 245. El ca ác e ca ólico-social quedó pa en e con la c eación del Régimen Obliga o io de Subsidios Familia es en 1938 ( e apa ado 3.1 sob e ca gas amilia es en es e abajo). 110 Las causas de es a in ención po pa e de Falange ue on dos: 1) In e és po gana se al pueblo, haciéndole e que e a Falange y la O ganización Sindical la que se p eocupaba po los in e eses de los abajado es y de su p o ección. 2) En 1941 Falange es aba di idida in e namen e en e la au odenominada “Falange au én ica”, que ei indicaba la Re olución Nacionalsindicalis a an e odo, y los alangis as “acomoda icios”, que abandona on la ideología o iginal y siguie on las di ec ices de F anco. Es a di isión e lejaba su debilidad in e na y, po consiguien e, su e oceso en los núcleos de pode del anquismo, po lo que a a on de e e i es a si uación pasando a la acción y con olando odo lo ela i o a la polí ica social y a las elaciones labo ales [Ibíd., p. 248,249 y 250]. 111 Ibíd., p. 251. 36 “des ascis ización” de Falange y acabó enando la es a egia de es a o ganización y de Gi ón. Con la de o a del nazismo y el ascismo, el anquismo se ap es ó a o ece una imagen menos ascis a y más acep able pa a las po encias democ á icas encedo as112. En es e momen o, las p opues as del es o de amilias del égimen encon a on mayo espaldo. Fue la ho a, en especial, de la Iglesia y de los g upos ca ólicos, que islumb a on su opo unidad de asal o al pode . Es e gi o polí ico u o ambién su e lejo en el INP113: la de o a de las po encias del Eje p ecipi ó de ini i amen e la c isis minis e ial de 1945 y se ab ió una nue a andadu a del INP114. 2. La ausencia de alangis as con conocimien os su icien es pa a pone en ma cha un sis ema de segu os sociales. La gen e capaz e an Jo dana de Pozas y el es o de los écnicos del Ins i u o a los que an o c i icaba Gi ón. 3. La pode osa iden idad co po a i a de es os unciona ios del INP. Es cie o que Gi ón de Velasco puso a alangis as en los pues os del consejo de adminis ación, pues os que e an polí icos, po designación. Sin emba go, al Ins i u o se accedía po oposición, y los unciona ios del INP habían llegado a cons ui un espí i u ue e y esis en e. En es e con ex o115 se ins au ó el SOE y espec o a és e: “la p opaganda de Falange se ap es ó a p esen a las inicia i as de p e isión social c eadas du an e es a e apa como u o exclusi o de la ideología alangis a y e i ó e e i se a la con ibución de o as ideologías o es udios écnicos elabo ados en e apas p e ias sin los cuales no hubiese sido posible la pues a en ma cha de los segu os sociales. Es es o cla o espec o al SOE, (…) <<ejecu ado con p isa>> po o den de Gi ón, aunque había sido p epa ado iempo a ás po los ca ólicos y unciona ios del INP”116. Su escue o p eámbulo lo p esen a únicamen e como mues a de “la ampli ud y gene osidad p opia de nues a Re olución Nacionalsindicalis a”. Si bien, cuando el 112 Se edujo la pa a e nalia ascis a, se ins i uye on las Co es en 1943, se dulci icó la e ó ica belige an e a la pa que se in ensi icaba el lenguaje pa e nalis a del égimen, se u ilizó en meno medida la mo ilización de la población española como ins umen o polí ico. 113 El INP es un “o ganismo que ha sido e o mado necesa iamen e po el Pode público pa a adap a lo cons an emen e al espí i u que anima la acción polí ica del Es ado” [MARTÍ BUFILL, C., opus ci ., p. 78]. 114 Señala A u o Ál a ez Rose e que “desde 1945, se o jó un nue o equilib io de ue zas en el consejo de adminis ación, aunque esul ó en el anquilosamien o de su capacidad ope a i a. / Finalmen e la década con ulsa de 1940 se ce ó pa a el INP con los cambios o ganiza i os de 1950 que busca on inse a cie os p incipios de adminis ación p opios de una concepción mode na y democ á ica de la ges ión pública en un sis ema polí ico au o i a io y sin isos de cambio” [ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 262]. 115 Expues o de mane a excelsa po ÁLVAREZ ROSETE, A. en Ibíd. con g an can idad de in o mación y mul i ud de ejemplos. 116 Ibíd., p. 256. 37 pode de Falange queda educido, a a o p incipalmen e de la Iglesia y de sus g upos ca ólicos, el SOE se p esen ó como una ealización basada en el espí i u c is iano que imbuía al anquismo117. Pe o no sólo en el in e io del INP su gió la polémica, sino que su implan ación opó con la oposición de los in e eses co po a i os médicos y de los po enciales usua ios, sob e odo en las egiones con zonas u banas e indus ializadas, como Ca aluña, dónde exis ía ya un sis ema de mu uas p i adas menos cos osas pa a los p opios abajado es118. Además, “el Segu o de En e medad o ecía ambién di icul ades de implan ación po la al a de adecuadas ins alaciones sani a ias es a égicamen e dis ibuidas en odo el e i o io nacional”119. Es e segu o enía como inalidad la p es ación de asis encia sani a ia (médica, hospi ala ia y a macéu ica) en casos de en e medad [común] y ma e nidad; la indemnización económica (po cen aje de la base de co ización) po la pé dida de la e ibución de i ada de los iesgos an e io es; y la indemnización po gas os une a ios al allece los asegu ados. Debían queda asegu ados odos los p oduc o es “económicamen e débiles”, es o e a, abajado es cuyas en as de abajo no excediesen de 9.000 pese as po año120 y los manuales en odo caso, cob asen lo que cob asen. El segu o e a obliga o io an o pa a los asala iados como pa a los p oduc o es au ónomos, quedando incluidos los abajado es domés icos121 y excluidos los unciona ios públicos. E an bene icia ios del segu o los asegu ados y los amilia es que i iesen a sus expensas122. 117 JORDANA DE POZAS, L., Es udios sociales y de p e isión, Tomo II, Vol. 1, INP, Mad id, 1961, p. 345. 118 No a al pie 14 de PONS PONS, J., “El Segu o Obliga o io de En e medad y la ges ión de las en idades colabo ado as (1942-1963)”, en ac as del IX Cong eso In e nacional de la Asociación Española de His o ia Económica (Mu cia, 9, 10, 11 y 12 de sep iemb e de 2008), p. 7 a 9. Disponible en línea: www.um.es/ixcong esoaehe/pd B3/El%20segu o%20obliga o io.pd . Vid. MOLINERO, C., La cap ación de las masas. Polí ica social y p opaganda en el égimen anquis a. Ed. Cá ed a, Mad id, 2005, p. 123. Según es a úl ima au o a: “En el caso de Es ados Unidos, John E. Mu ay (2007) de iende que los abajado es no eame icanos echaza on planes obliga o ios de segu o de en e medad po que es aban sa is echos con los planes p i ados exis en es. La di e encia en el caso español se ía que po encima de es os in e eses se sob epuso los in e eses de la polí ica social del anquismo que ecu ía a la ex ensión del segu o social como pa e de la polí ica p opagandís ica del égimen y de su ca ác e populis a. El discu so social anquis a enía como obje i o, ya se ha dicho, alimen a el mi o de la mad e-pa ia que p o ege a odos sus miemb os”. 119 MARTÍ BUFILL, C., opus ci ., p. 78. 120 Can idad que se ele ó a 12.000 pese as po O den de 9 de ma zo de 1948 y a 18.000 pese as po Dec e o de 1 de julio de 1949. 121 Fue es a la p ime a ez que los abajado es del se icio domés ico se incluye on en un segu o social. 122 A e ec os de es e segu o e an “los cónyuges, ascendien es, descendien es y he manos meno es de dieciocho años e incapaci ados de una mane a pe manen e pa a el abajo”. 38 En cuan o a las p es aciones: la asis encia médica y a macéu ica se daba po un plazo máximo de 26 semanas anuales pa a el asegu ado y de 13 pa a sus amilia es; los se icios de hospi alización podían llega has a un lími e de 12 semanas anuales pa a el asegu ado y de 6 pa a sus amilia es, pudiendo p o oga se en algunos casos median e acue do del INP; la indemnización po pé dida de sala io consis ía en el 50 % de és e; y la indemnización en caso de allecimien o e a de 20 días de sala io. La du ación limi ada de las p es aciones inducía al en e mo a einco po a se al abajo, con independencia de que su cu ación uese comple a123. El asegu ado no enía de echo a dichas p es aciones has a que hubiesen anscu ido seis meses desde su a iliación al mismo (és e es el pe íodo de ca encia). Pos e io men e, en 1948, po Dec e o de 23 de diciemb e124, se uni ica on los p ocedimien os de a iliación y co ización pa a es e segu o jun o con el de ejez e in alidez y el de subsidios amilia es. Mención especial me ece la p o ección po ma e nidad. En el SOE ambién se incluía, en p incipio, el segu o de ma e nidad (y p e endía su uni icación125 en su Disposición T ansi o ia 2ª), que, sin emba go, segui ía igiéndose po sus no mas p opias has a su in eg ación en aquél po Dec e o de 9 de junio de 1948126. An es, desde el inicio de la dic adu a has a 1943 la no ma que lo egulaba e a el Real Dec e o de 29 de ene o de 1930127, po lo que emos que e a un segu o implan ado an es del anquismo128. En 1943, po Dec e o de 11 de no iemb e129, se ap obó un nue o eglamen o130, u o del a án alangis a po c ea no mas a las que au oa ibui se su ealización131, quedando el mismo in eg ado en 1948 en el SOE, indicando que las muje es bene icia ias ecibi ían la opo una asis encia acul a i a en los pe íodos de 123 FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE SOCIOLOGÍA, E olución His ó ica de la Polí ica Social en España. Del F anquismo a los gobie nos del Pa ido Popula , p. 3. Disponible en línea: www. es- web.o g/a chi os/cong esos/cong eso_10/g upos- abajo/ponencias/642.pd . 124 B.O.E. de 18 de ene o de 1949. 125 Es a uni icación ya ue a p e endida en 1932 po O den de 10 de mayo, que enca gó al INP el es udio de la uni icación de los segu os de ejez, mue e e in alidez y los de en e medad y ma e nidad. Lo e emos en el apa ado 5 de es e abajo. 126 B.O.E. de 27 de julio. 127 Gaze a de 1 de eb e o. 128 Conc e amen e ue implan ado po Real Dec e o-ley de 22 de ma zo de 1929 (Gaze a de 24 de ma zo), empezando a egi el 1 de oc ub e de 1931. En aquél eglamen o quedaban asegu adas obliga o iamen e odas las muje es de edad comp endida en e los 16 y los 50 años a iliadas al Re i o Ob e o (sus i uido po el Subsidio de Vejez anquis a el 1 de sep iemb e de 1939) según sus equisi os. Las asegu adas enían de echo a asis encia sani a ia g a ui a, a la u ilización g a ui a de las ob as de p o ección a la ma e nidad y a la in ancia y a una indemnización po azón de descanso. 129 B.O.E. de 28 de no iemb e. 130 ya po Ley de 18 de junio de 1942130 se ex endió el segu o de ma e nidad a las esposas de los abajado es a iliados al subsidio amilia y a las ob e as insc i as en es e subsidio que no es u ie an asegu adas en el segu o de ma e nidad po cob a sala ios supe io es al lími e ijado pa a és e, y se enca gó al INP la p epa ación del nue o eglamen o de 1943. 131ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 256. 39 ges ación, pue pe io y pa o, asis iéndoles ambién el de echo a la u ilización g a ui a de las ins alaciones de p o ección a la ma e nidad y a la in ancia, y una indemnización del 60 % de la e ibución dia ia de la abajado a. Dicha p es ación se pe cibi ía du an e los pe íodos de descanso olun a io y obliga o io, en endiéndose po olun a io el que sin p esc ipción médica dis u ase la abajado a inmedia amen e después del pa o con un iempo máximo de 6 semanas, y po obliga o io el impues o po el acul a i o, con es e mismo lími e empo al. Po úl imo, o o aspec o muy polémico ue el de la ges ión de es e Segu o de En e medad. Aunque la Ley de 14 de diciemb e de 1942 a ibuía su ges ión al INP, lo cie o es que el gobie no de F anco buscó inalmen e la colabo ación p i ada132. Fue la si uación de au a quía en el p ime anquismo, donde la p eca iedad e a e iden e133, jun o con la exis encia de g an núme o de expe iencias p e ias de segu o de en e medad en manos p i adas134, lo que impulsó a ac ua de esa o ma135. Po eso median e Dec e o de 2 de ma zo de 1944136 se es ableció un égimen de concie o del INP con en idades p i adas: Mu ualidades y Mon epíos, Cajas de Emp esas, compañías me can iles de segu os e iguala o ios médicos (asociaciones de médicos). En la p ác ica, es e segu o sólo pudo o ganiza se y aplica se g acias a los concie os con emp esas y sociedades p i adas, y necesi ó de esas ins i uciones137, de las que 132 “Mien as que el égimen a a és de la p opaganda di unde la idea de c ea un sis ema uni e sal de segu o de en e medad, la ealidad es que se basa á en un sis ema de co ización labo al [como hemos is o]. Incluso pa a es ablece es e sis ema se encuen a con una escasa capacidad inancie a en una economía en plena au a quía. Po ello, el gobie no ecu i á a la ges ión p i ada…” [PONS PONS, J., opus ci ., p. 18]. 133 la pues a en ma cha del SOE es u o plagada de di icul ades, dado que e a una acción de g an en e gadu a, basada sob e una in aes uc u a sani a ia que e a escasa y obsole a, donde los a iliados enían de echo a una asis encia muy es ingida (a ención p ima ia, medicación g a ui a de una lis a ce ada y hospi alización empo al). 134 Las mu uas pa onales más an iguas habían c eado an es de la Gue a Ci il una in aes uc u a asis encial basada en una ed de médicos locales y p ac ican es en emp esas, dispensa ios en las p incipales concen aciones u banas y clínicas pa a acciden ados. 135 “Aunque España p e endió el paso de un sis ema de P e isión Social bisma ckiano que cub ía exclusi amen e a los ob e os indus iales a un sis ema anglosajón de uni e salidad de la segu idad social se encuen a con múl iples p oblemas (Ga cía Padilla, 1990: 402). No enía capacidad económica pa a gene a la in aes uc u a necesa ia pa a cub i es a almen e los segu os sociales que en es os momen os se ges ionaban en g an pa e po en idades p i adas. Po ello al menos en los p ime os años del anquismo se debió con a con es as ins i uciones, en e ellas y p incipalmen e con las mu ualidades pa onales” [PONS PONS, J., opus ci ., p. 8]. 136 B.O.E. de 16 de ma zo. La O den del Minis e io de T abajo de 8 de ma zo de 1944 dic ó las no mas pa a la ejecución de ese dec e o. 137 PONS PONS, J., opus ci ., p. 8 y 9. Po o a pa e, no sólo se necesi ó de las Mu ualidades y Mon epíos pa a es e segu o, sino que du an e oda la e apa de segu os sociales ue on necesa ias pa a complemen a las bajas p es aciones que o o gaban los Segu os Sociales obliga o ios de ca ác e nacional, sob e odo en con ingencias de acciden e de abajo, ejez, iudedad o, siguiendo en la línea del S.O.E., asis encia en caso de en e medad c ónica (que excede en el iempo al pe íodo o o gado po el S.O.E). Ello es lo que se conocía como “segu os sociales obliga o ios de ca ác e mu ualis a p o esional”. Las ci adas en idades enían su jus i icación legal en la Ley de 6 de diciemb e de 1941, de mu ualidades (B.O.E. de 16 de diciemb e), y pos e io men e en el Dec e o de 10 de agos o de 1954, po el que se dic an no mas egulado as del Mu ualismo Labo al (B.O.E. de 13 de sep iemb e). [MARTÍ BUFILL, C., opus ci ., p. 80]. 40 los unciona ios del INP no e an pa ida ios po que la duplicación de unciones, el de oche de ecu sos innecesa io (que enía como in el menoscabo de la ob a del Ins i u o du an e el con ol alangis a del mismo) y e iden emen e po una pé dida de pode pa a ellos138. 4.1.4. CONTINGENCIAS PROFESIONALES: ACCIDENTE DE TRABAJO Y ENFERMEDAD PROFESIONAL En cuan o a la p o ección po acciden e de abajo, se man u o igen e la legislación aplicada en la II República has a bien en ado el égimen (en 1956 se uni ican los di e en es segu os ela i os a es a ma e ia en un único ex o e undido). Las dos no mas p incipales se man u ie on con escasas a iaciones139: el Dec e o de 12 de junio de 1931, po el que se ap ueban las bases pa a la aplicación a la ag icul u a de la Ley de acciden es de abajo140, y el Dec e o de 8 de oc ub e de 1932, po el que se ap ueba el Tex o e undido sob e acciden es de abajo141. La p ime a con o maba el segu o de acciden es de abajo en la ag icul u a y seguía en esencia la Ley de Acciden es de T abajo de 1900 (“Ley Da o”). El Dec e o de 1931 man enía el asegu amien o olun a io del iesgo de acciden e es ableciendo la p o ección al abajado , su de echo a asis encia médica y a macéu ica, a pe cibi una indemnización económica a an o alzado en caso de inu ilidad empo al o pe manen e pa a el abajo y, en caso de allecimien o del mismo, el abono de los gas os del sepelio jun o con indemnizaciones a la iuda u o os de echo-habien es del allecido. Se es ablecía p o ección pa a los ob e os que abajaban habi ualmen e, ue a de su domicilio y po cuen a ajena, excluyendo a los c iados que se dedicaban exclusi amen e a un se icio pe sonal de su pa ono, y la esponsabilidad emp esa ial e a obje i a, incluso si se a ase de imp udencia p o esional del abajado , de al o ma que los gas os po esa p o ección co ían a ca go del emp esa io o de la compañía asegu ado a con quien dicho pa ono hubiese conce ado la p o ección142. 138 ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 256. 139 PONS, J., “La ges ión pa onal del segu o de acciden es de abajo du an e el anquismo (1940- 1975)”, Re is a de his o ia indus ial, núm. 45, Uni e si a de Ba celona, 2011, p. 112. Disponible en línea: www.publicacions.ub.edu/ e _indice.asp?a chi o=07435.pd . 140 Gaze a de 13 de junio. Comple ado po el Reglamen o ap obado po Dec e o de 25 de agos o de 1931 (Gaze a de 30 de agos o). 141 Gaze a de 12 de oc ub e. 142 Aún así se con emplaba en es e Dec e o la c eación de un Fondo de Ga an ía en el INP pa a asegu a las si uaciones de incumplimien o pa onal bien a a és de una mu ualidad o de una compañía de 41 El es ablecimien o de es as ga an ías pa a la e icacia de la p o ección, que básicamen e se sus en a on en mu ualidades y compañías de segu os143, ue no edoso con espec o a la Ley Da o, y alcanza ía una eno me magni ud du an e el anquismo con las Mu ualidades Labo ales, que complemen a ían las habi ualmen e bajas p es aciones de los segu os sociales ges ionados po el Es ado (p incipalmen e median e el INP)144. Es e Dec e o ue esencial en el desa ollo de la P e isión Social pues en e las décadas de 1930 y 1950 p ác icamen e la mi ad de la población ac i a e an abajado es ag ícolas145. El segundo Dec e o ci ado, el de 8 de oc ub e de 1932, con o maba el segu o de acciden es de abajo en la indus ia. Es a no ma e a un ex o e undido y e e ía exp esamen e su ocación de se aplicada a odos los sec o es, pe o eso no se log ó: a pesa de que su a . 7 señalaba den o del ámbi o de aplicación cualquie ac i idad an o indus ial como ag ícola, lo cie o es que se e e ía únicamen e a ac i idades ag ícolas cali icadas como “g an ag icul u a”146, excluyendo a la “pequeña ag icul u a”, que enía la mayo ía de los sinies os del campo, pa a la cual su no ma de aplicación siguió siendo el Dec e o de 1931 is o an e io men e. Pese a es as limi aciones en su aplicación, es e Dec e o inco po aba mejo as sob e la p o ección que es aba p e is a en la no ma i a an e io . Así, amplió los supues os de p o ección y ele ó las cuan ías de las indemnizaciones de incapacidad y allecimien o, incluido un suplemen o adicional en caso de que el abajado necesi ase la asis encia cons an e de o a pe sona debido a esa incapacidad, sus i uyendo el pago de una can idad a an o alzado po el abono pe iódico de una en a, cuya cuan ía se conc e aba en es a no ma señalando su ca ác e i alicio en caso de allecimien o o incapacidad pe manen e del acciden ado147. Es e nue o sis ema supuso un cambio de g an ele ancia que se ía el más u ilizado en el u u o, y que se man end ía has a la Ley de Bases de la Segu idad Social de 1963. segu os, es ableciendo ambién cau elas a in de asegu a la liquidez de esos ondos [REGA RODRÍGUEZ, A.L., “La Ley de acciden es de abajo de 8 de oc ub e de 1932”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 124]. 143 De hecho la no ma inci aba a la p o ección de esos iesgos median e esos medios, al expone Ana Luisa Rega Rod íguez que: “el sis ema a a de alcanza e icacia y po ello es ablece una esponsabilidad di ec a del pa ono cuando es e no es ablezca un mecanismo de segu o” [Ibíd., p. 124]. 144 Ibíd., p. 122 a 124. 145 Tabla 4 de DÍAZ GIJÓN, J.R. e al., opus ci ., p. 201. 146 “las explo aciones ag ícolas, o es ales y pecua ias, siemp e que se encuen en en cualquie a de los siguien es casos: a) Que empleen cons an emen e a más de seis ob e os; b) Que hagan uso de máquinas ag ícolas mo idas po mo o es inanimados” (a . 7.5). 147 REGA RODRÍGUEZ, A.L., “La Ley de acciden es de abajo de 8 de oc ub e de 1932”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 126 y 127. 48 4.1.5. DESEMPLEO Un úl imo segu o social obliga o io, pos e io a odos los ci ados, ue el Segu o Nacional de Desempleo, implan ado po la Ley 62/1961, de 22 de julio176. Es a no ma ocupa un luga de hono en el la go y complicado p oceso de cons ucción del sis ema español de p o ección po desempleo. Con ella se p o egió po p ime a ez dicha con ingencia a a és de un e dade o “segu o social”177 y se o eció una egulación uni a ia de esa ma e ia, de al o ma que con igu ó un égimen de p o ección único e igual pa a odos los abajado es po cuen a ajena, con independencia de cuál sea su p o esión, el sec o en que p es en se icios o la causa po la que hayan pe dido su ocupación, siemp e que no uese cese olun a io del abajado o po causa impu able a él. Nada iene que e , en cualquie caso, el pano ama uni a io y homogéneo de la p o ección po desempleo que o ecía es a no ma con el escena io “ agmen a io, sec o ial, alu ional y has a cie o pun o caó ico”178 de la época p eceden e, en la que la p o ección apa ecía segmen ada en no mas que econocían sub enciones y/o ayudas económicas indi ec as a los desempleados (pago del alquile de la i ienda, condonación del ecibo del agua y de la luz, e c.), en no mas sec o iales (indus ia ex il, panade a y co che a) o en no mas que inculaban la p o ección a de e minadas causas de pé dida de abajo, como las de i adas de las pa adas de ac i idad emp esa ial po es icciones de ene gía eléc ica (Dec e o-ley de 3 de agos o de 1945 y Dec e o-ley de 25 de sep iemb e de 1953), las p oducidas po c isis y eo ganizaciones emp esa iales, según sucede en el caso del subsidio de pa o ecnológico179 (Dec e o de 16 de junio de 1954) o con los llamados simplemen e 176 B.O.E. de 24 de julio. Reglamen ado po O den de 14 de no iemb e de 1961 (B.O.E. de 6 de diciemb e). 177 “F en e a una si uación an e io en la que la p o ección se lle a a cabo con sub enciones es a ales, ap obadas de modo asis emá ico, pa a a ende las si uaciones de necesidad según se an o iginando en casos conc e os y a iopin os (…) con las que no sólo se inancian subsidios sino ambién o o ipo de inicia i as de lucha con a el pa o (empleo comuni a io, ayudas a las emp esas, o mación p o esional, e c.), la Ley 62/1961 iene en e ec o el mé i o de aplica po p ime a ez la écnica asegu a o ia en la p o ección po desempleo. Po p ime a ez sucede en e dad que la si uación de desempleo es de inida como un iesgo social económicamen e e aluable, iesgo cuya p o ección se inancia con las apo aciones de los abajado es y las emp esas [y el Es ado], de modo que el bene icia io iene de echo a ob ene p o ección cuando sob e enga una si uación que p e iamen e ha sido de inida o aco ada, en unción de sus p e ias co izaciones” [FERNÁNDEZ MÁRQUEZ, O., “El segu o nacional de desempleo”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 331. Vid. ALONSO OLEA, M. “El segu o Nacional de Desempleo (Un comen a io a la Ley de 22 de julio de 1961)”, Re is a Ibe oame icana de Segu idad Social, núme o 6, 1961, p. 1388]. 178 Ibíd., p. 332. 179 “Es el Segu o social que, con ca ác e obliga o io, iene po obje o concede empo almen e subsidios a aquellos abajado es ijos cuyo cese al se icio de una Emp esa no ag ícola se hubiese au o izado o icialmen e como consecuencia de la in oducción en la misma de mejo as de ca ác e écnico o de nue os mé odos en el abajo que den luga a un inc emen o en su p oduc i idad” [CENTRO DE ESTUDIOS SINDICALES, opus ci ., p. 85]. 49 “subsidios de pa o” (Dec e os de 5 de ma zo, 25 de junio y 26 de no iemb e de 1959)180. Puede, po odo ello, deci se que la Ley 62/1961 es el e dade o an eceden e y o igen o p incipio del ac ual sis ema de p o ección po desempleo. Lo sus ancial del mismo, las eglas undamen ales, p incipios y componen es que hoy conocemos, ya es aban p esen es en aquella ley181. El con ex o en que se p esen ó es a no ma no es, a di e encia del es o de segu os sociales anquis as, el de la e apa au á quica e in e encionis a de la dic adu a, que aba ca ía desde sus inicios has a el año 1957, sino el de la denominada “e apa ecnoc á ica” con el cambio en el gobie no de 12 de los 18 minis os exis en es en aquel momen o. Expe os del Opus Dei ocupa on los minis e ios económicos, mien as los alangis as, que p o agoniza on el in en o más a iculado de ins i ucionalización del égimen, y los ca ólico-sociales pe dían peso polí ico. En el Minis e io de T abajo hubo un cambio muy signi ica i o: as más de 15 años en esa ca e a, Gi ón de Velasco, el e dade o impulso de los segu os sociales y c eado de medidas populis as con un al o cos e económico, ue sus i uido po Fe mín Sanz O io, o o alangis a “camisa ieja” (excomba ien e), aunque su pode se ía meno que el de su p edeceso , espe ándose que, como abogado del Es ado que e a, acep a a man ene una elación luida con el minis o de Hacienda (Ma iano Na a o Rubio)182. Una se ie de medidas y decisiones polí icas ma ca on es e pe iodo183: 1. la Ley de P incipios del Mo imien o Nacional de 1958 (ya explicada). 2. En el campo económico la decisión más ascenden al ue el Dec e o-ley 10/1959 de Nue a O denación Económica, conocido como el “Plan de Es abilización”184, pa a educi el dé ici público que se había con e ido en una g a e amenaza pa a la salud de la economía. 3. En el campo de la polí ica social y de las elaciones labo ales ue ap obada la Ley de Con enios Colec i os Sindicales en 1958, que supuso un ímido econocimien o de la au onomía colec i a an o de los pa onos como de los 180 FERNÁNDEZ MÁRQUEZ, O., “El segu o nacional de desempleo”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 332. Vid. VIQUEIRA PÉREZ, C., La p es ación po desempleo, Ed. Ti an lo Blanch, Valencia, 1990, pp. 35 a 41. 181 Ibíd., p. 332. 182 DÍAZ GIJÓN, J.R. e al., opus ci ., p. 101; y ÁLVAREZ ALONSO, D., “Mu ualismo sec o ial y de abajado es au ónomos”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 266. 183 DÍAZ GIJÓN, J.R. e al., opus ci ., p. 102. 184 Dicha medida es u o p ecedida po una e o ma iscal (Ley de 26 de diciemb e de 1957), que do ó de mayo agilidad al égimen ibu a io, ob eniéndose un inc emen o sus ancial en la ecaudación. 50 ob e os, en la medida que acep ó la exis encia de in e eses colec i os con apues os, lo que implicaba el cues ionamien o de la igidez dogmá ica del Fue o del T abajo. Ello p odujo se ias con adicciones, o iginadas po las luchas de pode en e Falange y los ca ólicos del Opus Dei, ya que simul áneamen e se man u o el encuad amien o uni a io de los p oduc o es en el Sindica o Único Ve ical y po an o se impidió y ep imió cualquie o ma de libe ad sindical. A es o hay que añadi que se a ó de hace compa ibles la negociación colec i a con la pe manencia de las Reglamen aciones de T abajo, ijadas de o ma au o i a ia po el Minis e io de T abajo. El po qué de es os cambios hay que a ibui los a la necesidad de acaba con las igideces en el es ablecimien o de las condiciones de abajo y en la necesidad de ab i nues as on e as y pone en ma cha los mecanismos de me cado necesa ios pa a a o ece el inc emen o de la p oduc i idad en las emp esas y de la economía (a es o ambién ayudó la c eación del 25 de ma zo de 1957 del Me cado Común Eu opeo185). Con el inicio de es e pe iodo, comenzó a oma ue za ealmen e la uni icación o al de los di e sos segu os sociales y la implan ación de un modelo único de p o ección con la Segu idad Social (lo e emos pos e io men e), pe o: “la ex ema poli ización del INP no augu aba un lide azgo de la Ins i ución en la pues a en ma cha de la e o ma de la p e isión social, de nue o en el ai e. / En e 1960 y 1962, Sanz O io, as habe mos ado eno me p isa en dicha e o ma, pa ece desconce ado y la dila a (…). / En es e p oceso de impasse, en julio de 1961, se encomienda al INP la ges ión del ecién c eado Segu o Obliga o io de Desempleo, que cub iendo un á ea necesi ada de a ención u gen e como consecuencia de la c isis labo al gene ada po el Plan de Es abilización, pa ece con i ma , sin emba go, la esis encia del modelo de c ecimien o de los segu os agmen ados”186187. Si a endemos al más que in e esan e p eámbulo de la Ley 62/1961, emos cómo el legislado de la época diagnos icó las causas del p oblema del desempleo, sus posibles soluciones y la unción y inalidad que en la lucha con a ese p oblema 185 MARTINEZ QUINTEIRO, E., “El INP en e 1957-1978: de los segu os sociales a la Segu idad Social anquis a”, en CASTILLO, S. y RUFAZA, R., opus ci ., p. 267. 186 Ibíd., p. 272. Se ía “la c isis de gobie no de 1962 la que ino a ompe el impasse. Dicha c isis e o zó las posiciones de los ecnóc a as del Opus y supuso un nue o e oceso pa a los alangis as. Sanz O io ue sus i uido po el bilbaíno Jesús Rome o Go ía [“camisa ieja” alangis a pe o a la ez inculado a los negocios de la Ob a del Opus Dei]”. 187 Es e segu o ue una de las medidas más ele an es implan adas como in en o de sua iza los e ec os de la aplicación del Plan de Es abilización Económica, e ec os que ambién se ie on ali iados po los g andes lujos de emig ación de los españoles hacia Eu opa [FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE SOCIOLOGÍA, opus ci ., p. 4]. 51 debie on llega a cumpli las medidas de p o ección po esa con ingencia, en pa icula los subsidios económicos188: Dis ingue en e es ipos de desempleo: 1) el desempleo “endémico”, que hoy cali ica íamos como “es uc u al”, de inido como aquel que obedece “al de icien e desa ollo económico de un pueblo”; 2) el desempleo “coyun u al”, p oducido “a consecuencia de una c isis gene alizada”; y 3) el desempleo “ iccional”, cuando se p oduce debido a e a dos e ine icacias en el ajus e en e las o e as y las demandas de empleo (mal uncionamien o de los mecanismos de colocación, de iciencias del sis ema educa i o y de o mación p o esional, cos es de ansacción, e c.), y que la Ley conside a un ca ac e ís ico “signo de una economía en e olución”. Con es a dis inción, el legislado en iende que la p incipal uen e de pa o en aquella época e a el desempleo “endémico” al p ecisa que el “desempleo nacional” (el desempleo de los españoles a inales de la década de los cincuen a) es “consecuencia del subdesa ollo económico, de la de icien e o ganización del país, de los as o nos en la ida pública, o de una inadecuada p opo ción en e el c ecimien o demog á ico y las posibilidades de manu ención de los habi an es” u o de la e apa au á quica. Pa iendo de es o, se de inen en dicho p eámbulo las pau as de lo que debía se la es a egia de lucha con a el desempleo: las medidas de p o ección po desempleo (los subsidios económicos) de poco o nada si en po sí mismos, ya que “es un e o ” u iliza el “segu o de desempleo” como “ins umen o di ec o pa a comba i la escasez de colocaciones en un país”, sob e odo cuando el pa o, po se endémico, a ec a a una g an pa e o a la mayo ía de la población. En es os casos el único emedio es “una polí ica de ac i ación de las ene gías del país y de ap o echamien o al máximo de sus posibilidades y iquezas”. La no ma llega incluso a señala con oda cla idad que: “un segu o de desempleo que no se apoya a en una polí ica de c eación de iquezas y abajo llega ía a pesa uinosamen e e incluso a pa aliza las ene gías i ales del Es ado que p e endiese con el es ablecimien o de unas pensiones sus i ui pa a las masas de ciudadanos el medio digno y au én ico de ob ene un sus en o”. Po an o, la u ilidad e ec i a de los subsidios de desempleo es complemen a las polí icas de c eación de iqueza y empleo que puedan emp ende los pode es públicos (como el Plan de Es abilización de 1959), pues las medidas de polí ica social 188 Ve FERNÁNDEZ MÁRQUEZ, O., “El segu o nacional de desempleo”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 333 y ss. 52 y las medidas de polí ica económica deben conjuga se pa a se e icaces189. El segu o de desempleo, de es e modo, end ía a: “es imula la ac i idad de los gobe nan es y la sociedad al sabe se lib es de la p eocupación de que las mejo as y e o mas que se implan an no hab án de deja desampa ados a g upos de ciudadanos que po i ud de aquellas pueden e se desplazados de sus pues os an iguos en la p oducción”190. Además el p eámbulo ca ac e iza ambién el modo en que se conciben las ayudas a los desempleados: no sólo conside a los subsidios po desempleo como ine es en as sus i u i as de las pe cepciones del abajo, sino como en as uncionalmen e o ien adas a p omo e la einse ción p o esional de los desempleados. En es e sen ido que el Segu o de Desempleo que se ins au a no sólo si e pa a “ emedia necesidades u gen es” (el sus en o de los desempleados), sino que ha de se i como: “ins umen o de acción e icaz pa a ayuda y capaci a a los ciudadanos que necesi en o deseen cambia de pues o de abajo, coo dinando su ob a con las Ins i uciones de Fo mación P o esional y las del Empleo, con ibuyendo con ello a la mejo dis ibución de la ue za labo al, ac o el más pode oso pa a el sos enimien o de los pueblos”. “Es á así pues p esen e en la Ley 62/1961 lo que pudié amos llama << iloso ía de la empleabilidad>>, así como su p incipal mani es ación: las <<polí icas ac i as de empleo>>. La no ma en iende en e ec o que la mejo o ma de p o ege a los desempleados es da les opo unidades de encon a una nue a ocupación, de modo que se conside a p io i a io in e i los ondos de p o ección po desempleo en inicia i as o p og amas de o mación y einse ción de los desempleados, de ayuda a la mo ilidad pa a hace posible la cobe u a de pues os de abajo adecuados que puedan o e a se en e i o ios dis an es del luga del empleo o iginal, e c. Todo ello, po supues o, sin sup imi los subsidios, pe o sí haciéndolos depende de la consecución de es os obje i os, de modo po ejemplo que la nega i a a pa icipa en acciones de o mación, mo ilidad o mejo a de la ocupabilidad pueda de e mina la pé dida de las ayudas” 191. Todas es as ideas es aban, como decimos, p esen es en la Ley del Segu o Nacional de Desempleo, que no ue casualidad que apa eciese en nues o o denamien o ju ídico p ecisamen e en la echa de inicio del despegue económico del capi alismo anquis a, momen o en que se ol ió decisi o con a con una no ma capaz de es ablece un esquema de p o ección po desempleo a la al u a del iempo, ap o pa a b inda p o ección sin comp ome e el c ecimien o económico, sensible y en 189 Dice a mayo abundamien o la Ley que “la a ea de ans o ma p og esi amen e la nación p oduce ine i ables si uaciones de pa o iccional que ienen que se a endidas [como las que gene ó el Plan de Es abilización]”, azón po la que es necesa io “un segu o que a ienda es as si uaciones ansi o ias pe o muchas eces a ales pa a quien las su en”. 190 Sen encia la no ma a modo de conclusión que “el segu o de desempleo, cuando se en oca así, iene a se palanca, en luga de eno, pa a el desa ollo del país”. 191 FERNÁNDEZ MÁRQUEZ, O., “El segu o nacional de desempleo”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 335. 53 conexión, en odo caso, con las polí icas económicas y de empleo. Pa a la consecución de es os obje i os el legislado en endió que e a necesa ia la ap obación de un segu o de desempleo uni icado, ya que los e os que un sis ema de p o ección po desempleo así concebido plan ea “indudables di icul ades écnicas y económicas” a las que se e ie e el p eámbulo de la Ley pa a explica o jus i ica po qué la uni icación de los segu os enca gados de p o ege es a con ingencia “ha enido un len o p oceso” y sólo ha llegado a alcanza se en una echa a día192. La inanciación se lle ó a cabo median e un sis ema de epa o con dis ibución de las cuo as en e emp esa ios y abajado es (y apo aciones es a ales), de modo equi a i o y de acue do con el <<p incipio de solida idad nacional>>; y la ges ión se encomendó al INP, que la lle a ía a cabo “con sepa ación de pa imonio, con abilidad y esponsabilidades espec o de las demás amas de los Segu os Sociales”193, si bien, se p e eía la colabo ación de las emp esas en de e minadas ci cuns ancias. Todo con el consabido in úl imo de que en España “no haya un hoga sin lumb e ni una amilia sin pan”, como e mina diciendo el p eámbulo de la no ma, eso sí, ealizando una p o ección exclusi a pa a aquellos desempleados que an es es u iesen a iliados hubiesen co izado un de e minado pe íodo de ca encia pa a dicho segu o, es deci , eminen emen e con ibu i a. Siendo el pe íodo mínimo necesa io de co ización pa a cob a el subsidio de seis meses den o de los 18 an e io es al cese (a . 7.b). La du ación de la p es ación po desempleo e a de seis meses (a . 8), lo que iene a ep esen a una gene osa a io p o ec o a de 1 po 1, pues e a p ecisamen e la ca encia exigida pa a ene acceso a las p es aciones. Po an o, se puede deci que, sob e el papel, la p o ección po desempleo anquis a e a mejo que la que exis e ac ualmen e, donde es necesa io un pe íodo mínimo de co ización de un año pa a accede a cua o meses de desempleo (si bien aho a esos cua o meses se aumen an p og esi amen e a medida que se co ice más iempo de ese año). Con la pues a en ma cha del sis ema de Segu idad Social el desempleo pasó a cons i ui una de las amas de su acción p o ec o a (Base 12 de la Ley 193/1963, de Bases de la Segu idad Social), y su egulación ue acome ida po el capí ulo 10 del Dec e o 907/1966, de 21 de ab il (Ley de Segu idad Social). 192 En odo caso, como ya se explicó al p incipio de es e apa ado, es a Ley sus i uyó “el iejo sis ema de p o ección po desempleo (de ca ác e sec o ial o inculado a sólo a cie o ipo de causas de pé dida del abajo, como sucede en los Subsidios de Pa o) po un sis ema uni a io e in eg ado que quiso mejo a la calidad de la p o ección, ampliándola al abajo e en ual de la indus ia, al desempleo es acional ag a io, e incluso -llega a deci la no ma- a los au ónomos” [Ibíd., p. 336]. 193 A . 17 de la Ley 62/1961. 54 55 4.2. HACIA LA UNIFICACIÓN DE LOS SEGUROS SOCIALES Desde 1932, po O den de 10 de mayo194, el Minis o de T abajo (La go Caballe o) enca gó al INP el es udio de la uni icación de los segu os de ejez, mue e e in alidez y los de en e medad y ma e nidad, y la coo dinación de és os con los segu os de acciden e de abajo en la indus ia y la ag icul u a; de al o ma que dicho Ins i u o enía abajando en un an ep oyec o de Ley de Bases pa a la Uni icación de los Segu os Sociales. El bo ado ue deba ido en una ponencia c eada pa a al e ec o en 1936 y el an ep oyec o ue publicado el 28 de mayo de 1936. Pe o la gue a suspendió los abajos has a que los e omó una nue a ponencia, que inalmen e p esen ó las bases pa a la p epa ación de un “P oyec o de ley sob e Segu os Sociales Uni icados o Coo dinados” al consejo el 2 de sep iemb e de 1939, en cumplimien o de la Decla ación X del Fue o del T abajo, en la que en su pun o 2 p e eía un “segu o o al”. En 1940, los miemb os del INP (en e los que des acaban Inocencio Jiménez Vicen e, Vicen e Made a Peña y Luis Jo dana de Pozas, unciona ios que ya abajaban en el Ins i u o du an e la II República) conside aban la posibilidad de uni ica odos los segu os sociales exis en es y los que se hubiesen de c ea en ese único “segu o o al”. Su c eación pa ecía inminen e. Sin emba go es e in en o de acionalización de los segu os no pasó de se más que un in en o. Es o ue así po que la si uación cambió en 1941, cuando el ecién nomb ado minis o de T abajo, Gi ón de Velasco, nomb ó el nue o consejo de adminis ación del INP, con mayo ía de miemb os alangis as. En la p ime a sesión de ese nue o consejo, Jo dana de Pozas, uno de los pocos nomb es que se man u ie on de la e apa an e io , dio a conoce a los nue os miemb os los es udios sob e uni icación de los segu os que el Ins i u o había ealizado desde 1932 has a la echa. El nue o p esiden e del Ins i u o, F ancisco G eño Pozu ama, le espondió que el Minis e io de T abajo no desconocía ales es udios pe o que le u gía más la c eación del S.O.E. Po lo an o, en mayo de 1941 los alangis as del Minis e io de T abajo se concen a on en la implan ación del S.O.E. y pos e ga on la uni icación de odos los segu os195. Es a cues ión ol ió a la agenda polí ica en oc ub e de 1944, a ins ancias de Jo dana de Pozas. El Dec e o de 23 de diciemb e de 1944, de Bases pa a el Segu o 194 Gaze a de 10 de mayo. 195 Pa a más in o mación e apa ado 3.3 de es e abajo sob e los segu os sociales de en e medad común y ma e nidad, y ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 239 y ss. 56 To al196, nomb ó la comisión enca gada de la edacción del p oyec o de ley de dicho segu o, con un o al de 10 miemb os de los cuales seis e an alangis as197. Pos e io men e se nomb ó una subcomisión de seis miemb os pa a elabo a el bo ado , o mada po cua o alangis as, un ac ua io y o o écnico, en el que no igu aba Jo dana de Pozas. Es a subcomisión igno ó odos los abajos y ma e iales p e ios, incluidas las Bases de 1939, y elabo ó un documen o que no se pa ecía en nada a las inicia i as p e ias, el cual p esen ó el 12 de mayo de 1945. Pe o lo c ucial ue que la subcomisión p opuso un Segu o To al, que pe mi ía la pa icipación de asegu ado as p i adas en la a iliación, pago de pensiones y p o isión de se icios sani a ios, pe o sob e odo, que o o gaba la ges ión exclusi a, en poblaciones meno es de 3.000 habi an es, a la O ganización Sindical, que es aba en manos de Falange. En o as palab as, suponía que la O ganización Sindical pasa a a con ola la P e isión Social en el 81 % del e i o io español. Cuando el documen o de la ponencia se ele ó a la comisión, Gi ón de Velasco, po O den del Minis e io de T abajo de 28 de mayo de 1945, p ohibió que se discu ie a. La eacción de Jo dana de Pozas y del INP no se hizo espe a , po que lo que se jugaba e a la supe i encia del Ins i u o: Jo dana esc ibió un la go in o me donde c i icaba demoledo amen e el p oyec o elabo ado po la subcomisión, esal ando, en e o as cosas, la in iabilidad desde el pun o de is a de la o ganización y inanciación, la igno ancia de la legislación igen e, el desp ecio de los es udios p e ios, e c. Denunció que el p oyec o sólo e lejaba la opinión de es miemb os de la subcomisión, quienes habían p e endido c ea algo 196 B.O.E. de 13 de ene o de 1945. 197 Pe o el Dec e o no se limi ó a egula la cons i ución de la mencionada comisión, se ocupó ambién de señala las di ec ices del p oyec o que aquella debía edac a : echazaba el modelo de Be e idge de segu idad social pe o ambién la me a uni icación adminis a i a y apun aba a una solución in e media, al expone su p eámbulo que “es indudable que el con enido del exp esado sis ema expe imen a ía una comple a desna u alización, an o si su alcance se eduje a al aspec o pu amen e o mal o adje i o de la simple uni icación adminis a i a de los Segu os sociales, como si de un modo absolu o quedase iden i icado con las o ien aciones, a que esponden los planes y p oyec os de Segu idad Social p opues os en o os países”. Es e sis ema de segu o o al debe ía inspi a se en la idea de que la p e isión, en cuan o ga an izaba al abajado la segu idad de su ampa o en el in o unio, cons i uía una unción social del Es ado que debe ía o ien a se, en lo ju ídico, sob e la base de un égimen de obliga o iedad, y en lo inancie o, sob e una conjun a conside ación de iesgos. A pesa de la in ención mani es ada, el mandado de la comisión edac o a iba an solo di igido a ma e ia de P e isión Social obliga o ia, ompiendo así la inclinación hacia la unidad adminis a i a, lo que en consecuencia implicaba el man enimien o de g an pa e del plu alismo exis en e: es e sis ema p opugnaba una misma egulación de la p o ección que había que dispensa a los abajado es de las dis in as amas de la p oducción y a los amilia es y de echohabien es de los mismos. Con ca ác e uni a io debían ija se ambién las condiciones que debe ían euni los p oduc o es y, en su caso, sus amilia es y de echohabien es, pa a que pudie an exigi las p es aciones de los se icios del Segu o a que espec i amen e u ie an de echo, las cuales pod ían hace se e ec i as con absolu a independencia de las que pa icula men e pudie an co esponde les po pe enece a Mon epíos o Mu ualidades de P e isión Social [TORTUERO PLAZA, J.L., “El ex o e undido de acciden es de abajo de 1956 y la o mación del sis ema de Segu idad Social”, p. 241, y CASTRO ARGÜELLES, M.A., “La eme gencia del sis ema de Segu idad Social”, p. 370 y 371, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci .]. 57 comple amen e nue o, sin p eceden es ni en España ni en el ex anje o, y pa a lo cual no enían compe encias198. “Con oda segu idad, la oposición absolu a del INP, de la Di ección Gene al de Sanidad, del Minis e io de Gobe nación y del Minis e io de Hacienda, jun o con las ci cuns ancias polí icas de mi ad de los años cua en a199 ena on la in ención de los alangis as y de Gi ón de Velasco. El iesgo de disolución del INP había sido an eal que en el Ins i u o nadie quiso eab i la caja de los uenos, y no se ol ió a habla de uni icación de los segu os sociales has a años después. / En conclusión, lo que se asluce el acasado p oceso de uni icación de odos los segu os es que, a pesa de la exis encia de oces au o izadas que p omo ían un sis ema de segu idad social uni e sal (o al menos más comp ehensi o que los exis en es) como el que es aban ins au ando algunas democ acias occiden ales, y a pesa de que se había es ado elabo ando con <<calma>> y isión de u u o, el anquismo acabó c eando, <<con p isa>>, un sis ema de segu os sociales complejo y agmen ado”200. Los p opósi os del Dec e o de 1944 no llega on a cumpli se pues el p oyec o no ma i o enca gado no llegó a p esen a se (la labo ealizada po aquella comisión se dio po concluida en la O den de 28 de mayo 1945, sin que se llega a a edac a el an ep oyec o obje o de enca go), no obs an e, es indudable que en aquel Dec e o se ecogían ideas ela i as a cómo debía con igu a se ese segu o o al, que se ie on plasmadas 20 años después en la Ley de Bases de 1963201. F acasados es os in en os, se inició una labo mucho más modes a, conducen e a la coo dinación los segu os sociales, cuyo pun o de a anque quedó cons i uido po el Dec e o de 29 de diciemb e de 1948 de uni icación de los p ocedimien os de a iliación y co ización de los segu os sociales202 (aunque, como ya imos, median e Dec e o de 18 de ab il de 1947203 se in eg a a el segu o de in alidez –que c eaba- y el segu o de ejez –que eo ganizaba- en un nue o segu o obliga o io de ejez e in alidez: el SOVI; y median e Dec e o de 9 de junio de 1948204 se in eg ó el de ma e nidad en el SOE). En ese momen o oda ía no se abajaba en la c eación de 198 ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 239 y ss. 199 Ve apa ado 3.3 de es e abajo sob e los segu os sociales de en e medad común y ma e nidad. 200 ÁLVAREZ ROSETE, A., “<<Elabo ados con calma, ejecu ados con p isa>>. El a ance de los segu os sociales y la e olución del Ins i u o Nacional de P e isión en España en e 1936 y 1950”, en CASTILLO S. Y RUFAZA R., opus ci ., p. 241. 201 CASTRO ARGÜELLES, M.A., “La eme gencia del sis ema de Segu idad Social”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 371. 202 B.O.E. de 18 de ene o de 1949. 203 B.O.E. de 5 de mayo. 204 B.O.E. de 27 de julio. 64 El alcance de es a e o ma de 1963 se esume en unos p incipios o di ec ices “sob e las que asen a los pila es de la Segu idad Social”233, y di igidos a la “implan ación de <<un modelo uni a io>> e in eg ado de p o ección de odos los abajado es con independencia de sus ing esos, con una base inancie a de epa o y con p omoción de la ges ión pública y el c ecimien o de la apo aciones del Es ado a su inanciación”234. Dichos p incipios “cons i uyen oda ía hoy pun o esencial de pa ida en el desa ollo de la segu idad social”235. Unos apa ecen explíci amen e en el p eámbulo y o os se deducen del mismo o de su a iculado. En cuan o a los explíci os, son sie e: 1. “Tendencia a la unidad”: es a endencia se aduce en la eliminación de las si uaciones de la complejidad legisla i a an e io (los segu os sociales), de la plu alidad de ó ganos ges o es y de la duplicidad de p o ección, con el despil a o de es ue zos que conlle aba. Todo ello “sin pe juicio de la exis encia de egímenes especiales jun o al égimen gene al de Segu idad Social, [que] esponden (…) a una misma concepción y a p incipios homogéneos”. La unidad se excep úa en los supues os en que azones de con eniencia écnica y polí ica lo aconsejen (po ejemplo: subsis en las Mu uas de Acciden es de T abajo y En e medad P o esional). 2. “Pa icipación de los in e esados en el gobie no de los ó ganos ges o es”: la adición mu ualis a en la P e isión Social hace posible la pa icipación de los in e esados en la ges ión. El p opio minis o de T abajo de la época, Romeo Go ía, explicó es e p incipio como pe eccionamien o del de echo a la pa icipación, y es la con i mación de la capacidad de los mu ualis as pa a egi lo que es suyo, lo que ges ionaban has a aho a, y de la di ec a pa icipación de los abajado es y bene icia ios de la Segu idad Social en los ó ganos de ges ión a a és de los ep esen an es sindicales236. En una misma dinámica se insc ibe la con ianza en la sol encia de las emp esas en la colabo ación en de e minadas ma e ias237. Aquí exis e un cie o ape u ismo del anquismo hacia la pa icipación indi idual, algo que ya se dejó en e e limi adamen e con 233 P eámbulo de la Ley de Bases de 1963. Pun o IV. 234 CASTRO ARGÜELLES, M.A., “La eme gencia del sis ema de Segu idad Social”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 376. Vid. QUINTEIRO, M.E., “El INP, 1962-1977. El nacimien o de la Segu idad Social”, en CASTILLO, S., Solida idad y Segu idad, Bienes a . Cien años de p o ección social en España, MTI, 2008. 235 TORTUERO PLAZA, J.L., “El ex o e undido de acciden es de abajo de 1956 y la o mación del sis ema de Segu idad Social”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 245. 236Pe iódico La Vangua dia Española, Año LXXIX, Núme o 30.295, Ba celona, mié coles 30 de oc ub e de 1963, p. 5 y 6. Disponible en línea: h p://heme o eca.la angua dia.com/edi ion.h ml?bd=30&bm=10&by=1963&x=36&y=11 . 237 Acciden es, en e medad, p o ección amilia y pago delegado de las p es aciones a co o plazo. 65 la ap obación en 1958 de la Ley de Con enios Colec i os Sindicales, que pe mi ía una negociación colec i a no compa able con la exis en e en los países democ á icos, po que seguía siendo conside able la in e ención es a al en la iniciación, desa ollo y ap obación de los con enios colec i os238. 3. “Sup esión del posible ánimo de luc o de és os úl imos”: Es e p incipio se elaciona con el an e io , y pasa po la exclusión de las compañías me can iles de la ges ión. En la medida en que se p e ende con la e o ma una op imización de la p o ección, los in e eses p i ados se subo dinan al in gene al úl imo que in e esa la e o ma (el in e és público y común), de o ma al que se exige la sup esión del ánimo de luc o en la con igu ación de la Segu idad Social. Es e p incipio gene ó una eno me polémica y g andes discusiones po pa e de las compañías me can iles y asociaciones que enían un in e és económico y que lo enían eje ci ando du an e la e apa de segu os sociales. 4. “Conjun a conside ación de las si uaciones o con ingencias p o egidas”: supe ando la noción de iesgo de los segu os sociales y sus i uida po la de con ingencia en la Segu idad Social, se p e é que la p o ección p odigada lo sea en é minos de e ec os y no de causas, de o ma que se a ienda no an o al o igen de la si uación de necesidad, sino a ella misma. 5. “T ans o mación del égimen inancie o”: Se op a po la es uc u ación del sis ema inancie o a a és de un sis ema o al de epa o, e i ando la capi alización (que exis ía en las Mu ualidades en la P e isión Social), y co egido con el es ablecimien o de ondos de ese a pa a ga an iza el uncionamien o del sis ema an e las di e sas si uaciones de la coyun u a económica. 6. “Acen uación de la pa icipación del Es ado en el sos enimien o del sis ema”: se ha cons a ado la necesidad de que la edis ibución de la en a se lle e a cabo po el Es ado, que ha de con ibui a dicha edis ibución con ondos p esupues a ios. 7. “P eocupación p e e en e sob e los se icios de ecupe ación y ehabili ación”: la ecupe ación, eadap ación, y een enamien o de los in álidos se e ige como mani es ación de una nue a isión ac i a, enden e a digni ica la p o ección, que no solo se limi a ía al sos enimien o económico de aquellos sino ambién a su comple a inse ción en la población ac i a, ol iendo a abaja . 238 DÍAZ GIJÓN, J.R. e al., opus ci ., p. 217. 66 Es os son los p incipios que se enuncian exp esamen e, pe o hay o os a lo la go del a iculado: 1. Un incipien e p incipio de uni e salidad (p eámbulo y base 2ª), al a a de p o ege a odos los abajado es, sin ene en cuen a la p o esión que desempeñan o el sala io que cob en, de al o ma que no sólo se p o ege a los abajado es “económicamen e débiles”, como sí ocu ía en los segu os sociales239. 2. P incipios de igualdad y uni o midad ela i a de las p es aciones (p eámbulo y base 5ª): a pesa de es ablece egímenes especiales pa a cie os colec i os de abajado es en su base 3ª, lo cie o es que se busca que odos es én p o egidos con, si no las mismas, simila es p es aciones pa a odas las con ingencias240. Es as p es aciones se calcula ían sob e bases a i adas de co ización en unción de los sala ios eales. 3. P incipios de e icacia y economía (p eámbulo y bases 4ª y 13ª): se busca se e icaces y aho a p ocedimien os, con lo que, po ejemplo, la a iliación se ealiza en un ac o único, no pa a cada iesgo como en los segu os sociales, y el ipo de co ización a la segu idad social es único pa a odo el ámbi o de cobe u a, sin o a excepción que las a i as de p imas co espondien es al égimen de acciden es de abajo y en e medades p o esionales, al y cómo exis e en la ac ualidad. 4. P incipio de exclusi idad del Es ado, que con i e con el de subsidia iedad (base 17ª): es el Es ado el enca gado de ges iona la Segu idad Social y de a ende la p e e en emen e en sus múl iples aspec os, si bien cabe la exis encia de en idades colabo ado as como el caso de las Mu ualidades labo ales, a las que se le o o ga la ges ión de los acciden es de abajo y en e medades p o esionales, ac uando el Es ado en el caso de que aquéllas no cumplan sus unciones. 239 Respec o a es o, Alonso Olea exp esó que “los dis in os segu os sociales casi siemp e comenza on es ableciéndose pa a los abajado es po cuen a ajena, de la indus ia y de en as de abajo bajas, como aquellos, espec o de los que, a la ez, se pensaba que es aban más necesi ados de p o ección y que és a e a de más ácil o ganización écnica. Paula inamen e se an ex endiendo de los económicamen e débiles a quienes no lo son, de los abajado es indus iales a los ag ícolas y de se icios y, inalmen e, de los abajado es po cuen a ajena a los au ónomos, con un úl imo ideal de que, allí donde sea posible, alcancen a oda la población del país. La idea mo iz de la segu idad social es, pues, la ampli ud, con la mi a pues a en la uni e salidad, de la cobe u a” [ALONSO OLEA, M., opus ci ., p. 20]. 240 De i ado del p incipio an e io de uni e salidad es, ol iendo a e oma palab as de Alonso Olea, “la uni icación de los a ios segu os sociales; de los ecu sos económicos que los sos ienen y de su ecaudación, de sus en idades ges o as y, en úl imo é mino, de sus p es aciones. Po lo demás en la segu idad social palpi a ambién la idea de que de e minados iesgos –los sani a ios son ípicos- se a ienden mejo median e p es aciones colec i as que median e la en ega de medios al i ula del de echo pa a que és e se las p ocu e” [ALONSO OLEA, M., opus ci ., p. 20]. 67 Nó ese que la ac ual Ley Gene al de Segu idad Social de 1994241 se undamen a en los p incipios de uni e salidad, unidad, solida idad e igualdad; haciendo mención exp esa a ellos en su a . 2.1.: “El sis ema de la Segu idad Social, con igu ado po la acción p o ec o a en sus modalidades con ibu i a y no con ibu i a, se undamen a en los p incipios de uni e salidad, unidad, solida idad e igualdad”. Los p incipios con enidos en la Ley de Bases no ienen un ca ác e absolu o, pues no hay que ol ida que dicha Ley se p oponía a sí misma como pun o de pa ida de la Segu idad Social, de o ma que esos p incipios que enuncia han de se en endidos en su con ex o. La uni e salización de la p o ección no e a económicamen e posible, no se amplió p ác icamen e el ámbi o de p o ección, pe o si se supe ó la base de la p o esionalidad, yendo más allá del abajado po cuen a ajena. La ges ión no se ha uni icó y pe sis ió la dualidad po causas his ó icas (Mu ualidades y ges ión es a al median e el INP p incipalmen e), en la medida en que la necesidad de acionalización no podía ene p imacía sob e una necesidad his ó ica de subsis encia de los en es ges o es en los que se asen aban los segu os sociales. En e ec o, el pa icula ismo p o esional bas ó como a gumen o pa a jus i ica las dualidades, si bien se limi a on las si uaciones de desigualdad, y el mu ualismo ya no se concibió en é minos de complemen a iedad: las p es aciones no se pueden mo e sino en la anja ijada y se iende a la homogenización de los di e en es colec i os. Al mismo iempo, cohabi an las mu uas pa onales y las emp esas como mani es ación pa cial del p incipio de subsidia iedad que se p opugnaba en con a de la ges ión es a al242. Po úl imo, indica que es a Ley de Bases en el pun o IV de su p eámbulo conec ó la e isión y cambio de la p e isión al sis ema de Segu idad Social con el Plan de Desa ollo Económico243, “con el in de acili a le uno de sus supues os esenciales y en la con icción de la es echa in e elación exis en e en e el desa ollo económico y el social”. Y es que el máximo impulso de es a e o ma, el en onces Minis o de T abajo Jesús Romeo Go ía, du an e oda su ges ión en esa ca e a siguió una línea 241 Real Dec e o Legisla i o 1/1994, de 20 de junio, po el que se ap ueba el Tex o Re undido de la Ley Gene al de la Segu idad Social (B.O.E. de 29 de junio). 242 QUINTERO LIMA, M.G., opus ci . 243 Desde 1964 has a el in de la dic adu a se implan a on cua o Planes de Desa ollo Económico de du ación cua ienal cada uno, pa a mejo a sus ancialmen e la si uación económica del país y apoya el c ecimien o, que comenzó a da se as el in del pe íodo au á quico debido al ape u ismo de las on e as que p o ocó la llegada de u is as, in e sión ex anje a y a un cambio en la ue za labo al. La ag icul u a española pasó de abso be al 50% de la población ac i a en 1950 a un 21,7% en 1975. “Una España p edominan emen e ag a ia y a asada había mudado su az con i iéndose en una economía semiindus ializada” [DÍAZ GIJÓN, J.R. e al., opus ci ., p. 189]. 68 de en oque de lo social desde el campo de lo económico, con encido de que no se podía llega a consegui un bienes a social sin una ue e base económica244. A pa i de es a Ley, los p eámbulos de las siguien es no mas impo an es de Segu idad Social que comen a emos a con inuación ca ecen ya de un con enido ideológico que de ina los p incipios del anquismo, siendo su con enido eminen emen e écnico, po lo que conside amos con enien e el no hace un análisis exhaus i o de los mismos. Después de se ap obada en las Co es la Ley de Bases, en e las echas de 28 de diciemb e de 1963 a 21 de ab il de 1966, las pa es con a ias a la misma (p incipalmen e las compañías me can iles y asociaciones de médicos con un in e és de luc o en la P e isión Social), conociendo que una Ley de Bases sin ex os a iculados se ía papel mojado sin su desa ollo, a a on de e i a la p omulgación de los ex os a iculados, median e campañas de p ensa y ecu sos a la ía ju isdiccional. Si pa a p incipios del año de 1966 se encon aba p e is a la en ada en igo de las no mas de desa ollo de la Ley de Bases245, las di icul ades impidie on que pa a esa echa es u ie an publicados los ex os a iculados de la ley. Po el Dec e o-ley 1/1966, de 12 de ene o246 se p o ogó el plazo que había señalado la Ley de Bases, que inalizaba el 31 de diciemb e de 1965, has a el 30 de ab il de 1966. El esul ado inal de es e p oceso ue el Dec e o 907/1966 de 21 de ab il, po el que se ap ueba el Tex o A iculado de la Ley de Bases de la Segu idad Social247 (a pa i de aho a LSS), publicado en el B.O.E. el 22 de ab il, y que comenzó su igencia el 23 de ab il de 1966. El legislado , sin emba go, disoció la igencia de la aplicabilidad 244 EQUIPO MUNDO, opus ci ., p. 240 y 241. F u o de su pensamien o no su gió solo es a Ley de Bases, sino ambién la c eación del Sala io Mínimo In e p o esional po Dec e o de 17 de ene o de 1965 o el impulso que dio a los Con enios Colec i os con la implan ación de “No mas de Obligado Cumplimien o”, la p ime a de las cuales ue dic ada el 10 de agos o de 1962. 245 La Ley de Bases en su a . 2 o denaba: “el Gobie no, a p opues a del Minis o de T abajo, p e io in o me de la O ganización Sindical y dic amen del Consejo de Es ado, ap oba á, en el plazo de dos años, el ex o o ex os a iculados en desa ollo de las Bases…”. 246 B.O.E. de 23 de ene o. 247 Es e ex o “ ino a in eg a << odas las disposiciones de la Segu idad Social des inadas a un colec i o de e minado de población ac i a>>, cons aba de dos í ulos, un í ulo p ime o sob e no mas gene ales del sis ema de Segu idad Social, y un Tí ulo II que incluía no mas del Régimen Gene al, que se p esen aba así, desde el p ime momen o, como el modelo di igido a ga an iza la p o ección de los abajado es po cuen a ajena que se ía de ideal de cobe u a. / No se ocupaba el ex o a iculado de los egímenes especiales, que se limi aba a enume a en su a ículo 10, emi iendo a o as disposiciones (…) la egulación de su campo de aplicación, alcance de la acción p o ec o a y especialidades en lo ela i o a a iliación, co ización, ecaudación y égimen económico- inancie o. Esa egulación debía ende a la máxima homogeneidad con los p incipios y p e isiones aplicables al Régimen Gene al. La homogeneidad e a, en in, la condición que la Ley de Segu idad Social con emplaba pa a acili a el ánsi o de un égimen a o o e i ando la pé dida de de echos en cu so de adquisición en el momen o de pasa a o o égimen de la Segu idad Social” [CASTRO ARGÜELLES, M.A., “La eme gencia del sis ema de Segu idad Social”, en GARCÍA MURCIA, J. y CASTRO ARGÜELLES, M.A., opus ci ., p. 388 y 389]. 69 de la ley, en la medida en que es ablece que la LSS comienza a ene e ec os desde el 1 de ene o de 1967. El lapsus en e el 23 de ab il y la echa de e ec os, no ue, con a iamen e a lo que pod ía en ende se, un pe iodo de “ aca io legis”. No se había di e ido la en ada en igo , sino el momen o en el que ha de su i e ec os la LSS, e ec i idad sólo e e ida a las mani es aciones ex e nas de las no mas que con iene la ley. Conc e amen e, la en ada en igo supuso que el legislado 248 es u o inculado po el ex o publicado, de o ma que u o que cumpli con las emisiones al desa ollo eglamen a io que el ex o hace en las denominadas no mas empo almen e incomple as (la Ley de Bases y la p opia LSS). La LSS u o que se desa ollada po múl iples no mas pa a su e ec i idad eal. Po ello, en ese lapsus se sucedió la p omulgación de una impo an e can idad de no mas de desa ollo de la LSS. Es más, esa a ea con inuó después del 1 de ene o de 1967, como cab ía espe a en supues os de una e o ma an eno me como és a, donde al legislado no siemp e le es posible acaba a iempo su labo de despliegue no ma i o249. Un ejemplo de odo ese imponen e desa ollo eglamen a io se puede e en el Anexo II de es e abajo. Con la implan ación de es e Tex o A iculado de 1966, el minis o Romeo Go ía acasó en el in en o de comp ome e al Es ado en los ni eles de inanciación p e endidos y de impedi que el segu o siguie a g a i ando undamen almen e sob e las co izaciones de los abajado es y emp esa ios. La p e ensión de es ablece co izaciones de los abajado es calculándolas como un po cen aje o ipo único sob e el sala io eal se io us ada. La u ilización como e e en e pa a es ablece la base de co ización a la Segu idad Social del “sala io mínimo”, ijado y sucesi amen e e isado po el Minis e io de T abajo, p odujo e ec os pe e sos. Cie amen e se abandonó el sis ema de capi alización en la inanciación de las p es aciones po el de epa o, más solida io, aunque siemp e hubo excepciones (pensiones po Acciden e de T abajo, In alidez, Mue e y Supe i encia), sin emba go no hubo uni o midad ni en la cuan ía de las p es aciones ni en las con ingencias cubie as, que a ia on según el Régimen de encuad e del abajado (Gene al o alguno de los especiales) en la Segu idad Social. En cuan o a la ges ión asegu ado a, pese a las iolen as p o es as de los a ec ados, se sup imió la desempeñada has a allí de o ma one osa po las compañías de segu os250, pe o no se impuso po ello la ges ión exclusi amen e pública a la que 248 En sen ido amplio, po que no se puede ob ia el papel no ma i o que el gobie no, y el minis o de abajo han de desempeña en el desa ollo del sis ema que con igu a la LSS, al y como les acul a la disposición inal 3ª de la LSS. 249 QUINTERO LIMA, M.G., opus ci . 250 En especial “la ges ión de las muy nume osas <<en idades colabo ado as>> p i adas del Segu o Obliga o io de En e medad, <<que habían llegado a cub i las es cua as pa es de asegu ados en cuan o a asis encia sani a ia>>” [MARTÍNEZ QUINTEIRO, E., “El INP en e 1957-1978: de los segu os 70 Romeo y su equipo habían aspi ado: la eacción pa onal sal ó a las Mu uas Pa onales que ges ionaban los Segu os de Acciden es de T abajo y En e medad P o esional, nunca amenazadas en su supe i encia po el Minis e io de T abajo, que se limi ó a deslinda sus unciones de las del INP, ó gano de ges ión es a al de la Segu idad Social, a pesa de sus muchas p o es as po pa e de ambos colec i os, miemb os de las Mu ualidades y del INP251. “Aunque ya de pa ida, después en su desa ollo y inalmen e en su aplicación, las limi aciones de la Ley de Bases (…) son innegables, no es discu ible que la Ley signi icó un cambio sus ancial en la polí ica asegu ado a anquis a”252. Como ya expusimos, y a consecuencia de su ca ác e dinámico, desde 1966 la Segu idad Social ue obje o en los años siguien es de modi icaciones de di e so calado, que con inua on en la década de 1970. Con ca ác e gene al, el desa ollo no ma i o de esas e o mas se ocupó de los elemen os cen ales de ese sis ema, a pa i de la consolidación del que se puede denomina “esquele o básico”253: 1. Se p ocedió a la ex ensión del ámbi o subje i o del sis ema, median e la c eación de nue os egímenes especiales y la inclusión en los egímenes co espondien es de colec i os inicialmen e excluidos. 2. Se mejo a on las p es aciones del Régimen gene al. Es o pasó po la ampliación de los de echos de los pensionis as, así como po la ela i ización de algunos equisi os de acceso a las p es aciones. Se modi ica on las eglas de cálculo de las p es aciones y se ac ualiza on ímidamen e las cuan ías de las p es aciones es anda izadas. 3. Se mejo a on las p es aciones de los egímenes especiales. Las mejo as de es os se conc e a on en una ap oximación del ni el de cobe u a al del Régimen gene al. Hubo po an o una expansión de la Segu idad Social. En el seno del INP, desde el 11 de ene o de 1969 el delegado gene al expe o en sanidad José Ma ía Ma ínez Es ada (del Opus Dei) p io izó an e odo el desa ollo de la ed sani a ia254, cen ándose en la cons ucción de g andes complejos hospi ala ios mien as se sociales a la Segu idad Social anquis a”, en CASTILLO, S. y RUFAZA, R., opus ci ., p. 278. Vid. VERGÉS, J., La segu idad Social española y sus cuen as, Ed. A iel, Ba celona, 1976]. 251 MARTÍNEZ QUINTEIRO, E., “El INP en e 1957-1978: de los segu os sociales a la Segu idad Social anquis a”, en CASTILLO, S. y RUFAZA, R., opus ci ., p. 277 y 278. 252 Ibíd., p. 279. 253 QUINTERO LIMA, M.G., opus ci . 254 “Po en onces la sanidad mue e mucho dine o, da empleo a muchos acul a i os (27.000) y concen a mucha a ención pública sob e el INP” [MARTÍNEZ QUINTEIRO, E., “El INP en e 1957-1978: de los segu os sociales a la Segu idad Social anquis a”, en CASTILLO, S. y RUFAZA, R., opus ci ., p. 284]. 71 descuidaba la medicina ambula o ia. An e es a medida, el INP empezó a se acusado de una pésima ges ión po la complejidad, dispe sión, descoo dinación, despil a o y descon ol del Sis ema de Segu idad Social en su conjun o. Los médicos con ibuye on a esa campaña de desc édi o del INP255. Se a ó de un momen o en que se ec udecie on en las al as es e as las ba allas de alangis as y ecnóc a as del Opus Dei po el pode , usando el desp es igio del an agonis a polí ico como baza256. F anco eaccionó con un nue o gobie no en oc ub e de 1969, o o gando más ca e as a los ecnóc a as. Aún así, en el Minis e io de T abajo se sus i uyó al alangis a Romeo Go ía, aunque ambién inculado al Opus, po o o alangis a: Licinio de la Fuen e257. Es a sus i ución se umo eó que u o que e con la al a de con ol del p ime o de las cuen as de la Segu idad Social. La consecuencia de la expansión del sis ema de Segu idad Social ue la agudización de los p oblemas de inanciación, in e sión y o ganización y la descoo dinación de la acción asis encial del Es ado encomendada a ins ancias múl iples empieza a se muy dis uncional. El III Plan de Desa ollo Económico258 econoció la necesidad de coo dina los cen os de la Segu idad Social con o os cen os asis enciales. En 1972 se p odujo una impo an e e o ma median e la Ley 24/1972, de 21 de junio de Financiación y Pe eccionamien o de la Acción P o ec o a del Régimen Gene al de la Segu idad Social259, “en espues a a los desa íos c ecien es de una 255“En ealidad [denuncia del D . Sole ] la Segu idad Social dispone hoy de 6 a 8 ins i uciones modélicas, espec acula es; en cambio, en la mayo pa e de los cen os de asis encia es de ec uosa y sin p es igio alguno, más de 3.000.000 de asegu ados ni siquie a ienen pequeños consul o ios y policlínicas donde puedan se a endidos, eniendo que hace lo los médicos en sus p opios domicilios, y en muchas esidencias p o inciales exis en la gas lis as de espe a” [Ibíd. p. 285]. Sin emba go, lo que e a el an iguo Segu o de En e medad p o egía en 1970 a 28 millones de habi an es, en o no a un 65 o 70% de la población española, lo cual e a una mejo a e iden e con espec o a lo an e io . La ins au ación de la Segu idad Social supuso, po an o, una ex ensión de su cobe u a desde el 44% de la población (13 millones) en 1960 has a el 81,76% (30 millones) en 1978, an o po c ecimien o demog á ico como po el sal o cuali a i o que supuso la eliminación de los opes pa a accede a la p es ación sani a ia. La disposición inal 11ª de la Ley 24/1972, de inanciación y pe eccionamien o de la acción p o ec o a de la Segu idad Social, posibili ó el acceso a la acción p o ec o a de odos los abajado es po cuen a ajena con independencia de sus ni eles e ibu i os, eliminando la o ien ación del sis ema a los “económicamen e débiles” [Ibíd, p. 285; GUILLÉN, A.M., “Un siglo de P e isión Social en España”, Aye , núm. 25, 1997, p. 158. Disponible en línea: h p://www.ahis con.o g/docs/aye /aye 25_07.pd ; SEVILLA, F., La uni e salización de la a ención sani a ia. Sis ema Nacional de Salud y Segu idad Social, Fundación Al e na i as, p. 13. Disponible en línea: h p://www.seg-social.es/p di00/g oups/public/documen s/bina io/51587.pd ]. 256 Como po ejemplo el “caso MATESA”: acusación de co upción po la u ilización indebida de ondos del c édi o de p e inanciación po la emp esa Maquina ia del No e de España. 257 Es e nue o minis o de T abajo, aunque alangis a, no e a muy adical, adop ando más bien una pos u a dialogan e y de e en e con sus compañe os ecnóc a as [MARTÍNEZ QUINTEIRO, E., “El INP en e 1957-1978: de los segu os sociales a la Segu idad Social anquis a”, en CASTILLO, S. y RUFAZA, R., opus ci ., p. 283]. 258 Ley de 10 de mayo de 1970. 259 B.O.E. de 22 de junio. 72 Segu idad Social masi icada que camina hacia la uni e salización sin cohesión, con p es aciones di e en es y a eces de icien es pa a dis in os colec i os y sin ecu sos su icien es”260. En sín esis, con es a ley se a ó de, sin al e a la es uc u a del sis ema, sa is ace las exigencias de jus icia dis ibu i a, a a és de c i e ios más ealis as en ma e ia de co izaciones261, que hab ían de pe mi i un pe eccionamien o de la acción p o ec o a262, espondiendo así a la c ecien e demanda social de segu idad, al deseo de la clase polí ica de homologa se con la CEE, con la que había i mado en 1970 un en ajoso T a ado de Lib e Come cio, y a las di ec ices del III Plan de Desa ollo Económico. No obs an e se innegable que la no ma e a posi i a y signi icaba un cambio en la concepción de la Segu idad Social, la p og esi idad de la apo ación del Es ado a la misma hizo que la inyección económica de na u aleza es a al, muy necesa ia, se demo ase has a la democ acia, las ada siemp e po la ca encia de una e o ma iscal que la dic adu a no se a e ió a ealiza . En aquél momen o (1972) la apo ación del Es ado a la Segu idad Social se si uaba en un insos enible 4,3 % de su p esupues o, an dis in a de países como I alia, con un 25 %, o el Reino Unido, con un 40 %263. El c ecimien o g adual de la inanciación es a al de los segu os p e is a en la Ley de 1972 demo aba en exceso la apo ación es a al a la mejo a de las p es aciones, que se p oduce sob e odo después de 1975, no an es. En dicho año, a la mue e de anco, la con ibución del Es ado al o al de los ing esos de la Segu idad Social se ía apenas del 4,54 %. C ecía la inanciación más despacio que las p es aciones y el gas o: Licinio de la Fuen e ecue da que el gas o social c eció del 20 % del gas o público o al en 1960 al 50 % en 1975, y seguía haciéndose sen i la al a de ecu sos pa a que las cosas unciona an bien264. En la p ác ica e an las co izaciones sociales las que sopo aban la mayo pa e de la inanciación de los se icios y p es aciones de 260 Ibíd., p. 286. 261 En conc e o, en cuan o a la inanciación, la Ley comp ome ía al Es ado a con ibui de o ma sus an i a, si bien p og esi a y g adualmen e has a cons i ui se un ecu so o dina io de la Segu idad Social, a la inanciación de misma, consignando las can idades p ecisas a al in en sus p esupues os gene ales. Y se acep aba aho a lo que Romeo Go ía había p e endido an es en ano: que las co izaciones de los asegu ados se calculasen, si bien ambién de o ma p og esi a y po e apas, sob e los sala ios eales, sup imiendo el sis ema de bases a i adas. Las nue as bases de co ización así es ablecidas no sólo se ían más equi a i as sino que edunda ían en un inc emen o de los ecu sos disponibles pa a mejo a lo conce nien e a las p es aciones y en pa icula a las pensiones de jubilación, los subsidios po desempleo y las compensaciones po en e medad, cla amen e insu icien es, que e an las que se in en aban mejo a (po ello se le conoce a es a Ley 24/1972 como la de la “ e o ma de pensiones”). 262 Den o del pe eccionamien o de la acción p o ec o a se dulci ica on algunos equisi os de acceso a las p es aciones, se amplió ela i amen e el cuad o de p es aciones y se es ablecie on eglas de la dinámica p es acional a o ables a los bene icia ios. 263 FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE SOCIOLOGÍA, opus ci ., p. 6. 264 MARTÍNEZ QUINTEIRO, E., “El INP en e 1957-1978: de los segu os sociales a la Segu idad Social anquis a”, en CASTILLO, S. y RUFAZA, R., opus ci ., p. 287 y 288. 73 la acción p o ec o a. En consecuencia, las p es aciones siguie on siendo insu icien es y el sis ema de p o ección social u o escasa ele ancia en el conjun o de la economía nacional. Pa a esol e el á ago legisla i o gene ado po el desa ollo escalonado y agmen a io de la LSS, inc emen ado aho a po no mas muy nume osas dic adas en desa ollo de la Ley de 1972, se e undió la p olija no ma i a median e el Dec e o 2065/74, de 30 de mayo, po el que se ap obó Tex o e undido de la Ley Gene al de la Segu idad Social265. És a ue la úl ima g an no ma de la P e isión Social anquis a, llamada a ene muy la ga du ación266, como ealmen e así ocu ió: du ó 20 años, has a el nue o ex o e undido igen e en la ac ualidad desde 1994. La no ma de 1974 de ogó la LSS de 1966 y la Ley de 1972, sin emba go la al a de desa ollo eglamen a io especí ico pos e io hizo que con inua an en igo los eglamen os de la LSS (muchos de los cuales oda ía con inúan267). Podemos desc ibi es a e apa de implan ación de un modelo único de p o ección, en palab as de Es he Ma ínez Quin ei o, de la siguien e mane a: “La magni ud de los desa íos e insu iciencias del sis ema de la Segu idad Social anquis a, los in e eses económicos [y polí icos] que g a i aban sob e la ges ión del gigan esco o ganismo sob e el que ecaía la pa e de la ges ión de la misma, la cuan ía de los ondos manejados y de las unciones e in aes uc u a adminis adas po el Ins i u o Nacional de P e isión (…) e a oco pe manen e de ensiones. / A la mue e de F anco, la Segu idad Social, aunque no uni e sal, e a ya una emp esa eno me, las ada po p oblemas mal esuel os. Si sumamos a los abajado es a iliados los bene icia ios po enciales del segu o ( amilia es), puede habla se de una gene alización de la Segu idad Social al 80,7 % de la población ac i a, y al 87,8 % de la población o al. En lo que concie ne al sis ema sani a io, 29.000.000 de pe sonas, casi el 81 % de la población, es aba p o egida po él. España disponía de 5,33 unidades de hospi alización po cada mil habi an es, en lo que es aba po debajo de la CEE. La a io de médicos po habi an e supe aba, sin emba go, a la media comuni a ia”268. 265 B.O.E. de 20 y 22 de julio. 266 Ibíd., p. 288. 267 Como po ejemplo: Dec e o 3158/1966, de 23 de diciemb e (Reglamen o Gene al de P es aciones Económicas), O den de 18 de ene o de 1967 ( ejez), O den de 13 de eb e o de 1967 (mue e y supe i encia), O den de 13 de oc ub e de 1967 (incapacidad labo al ansi o ia) u O den de 15 de ab il de 1969 (in alidez). 268 Ibíd., p. 288 y 289. 80 pa a gana se al pueblo y po an o aumen a su pode en el gobie no. Sin emba go una di isión in e na de Falange y el cu so de la II Gue a Mundial con la ic o ia de los aliados hizo que F anco maniob ase y diese un uelco en su gobie no, a ando de mejo a su imagen an e las po encias encedo as y educiendo pa a ello pa e del pode que Falange había conseguido. De es a e apa es el impo an e Segu o Obliga o io de En e medad, que supuso el inicio de una p o ección pública de asis encia sani a ia en casos de iesgos no p o esionales. 3. De 1945 has a 1957: du an e es a e apa en el INP exis ió un equilib io de ue zas en e alangis as y ca ólico-sociales. Aunque Gi ón siguió en el Minis e io, su in luencia no disminuyó debido a los acon ecimien os an e io es. El espí i u ca ólico uel e a apa ece en la no ma i a de p e isión y el p incipio de unidad anquis a cob a aún más ue za. Es os dos elemen os ya se án cons an es has a la mue e de F anco. Co esponden a es a e apa el amoso SOVI, la in eg ación de la iudedad en el an e io , la in eg ación del segu o de ma e nidad en el Segu o Obliga o io de En e medad o la uni icación en ma e ia de a iliación y co ización de cie os segu os sociales. Las ca ac e ís icas de los segu os sociales del pe íodo au á quico son las siguien es: - La obliga o iedad en la susc ipción de los mismos. - La ins au ación de un sis ema inancie o de epa o (coinciden e con el de la ac ual Segu idad Social) que sus i uyó al de capi alización exis en e en los segu os sociales de ca ác e nacional igen es an es del anquismo284. - Escasa o nula apo ación es a al a la inanciación de los dis in os segu os y ecu sos inancie os sepa ados en di e sas cajas, an o de ca ác e nacional como p i adas. - En gene al, p o egían solo a los abajado es con escasas en as, los denominados “económicamen e débiles”. Eso sí, exis ió una in ención y una endencia a amplia el ámbi o de cobe u a. - Las p es aciones solían se escasas, y con una du ación muy limi ada. - Aunque la ges ión de los segu os de ca ác e nacional se le a ibuía al INP, lo cie o es que u ie on que ecu i muchas eces a Mu ualidades y dis in as en idades p i adas pa a su ges ión e ec i a. 284 En los segu os sociales de ca ác e p o esional el sis ema seguía siendo de capi alización. 81 En el pe íodo de desa ollo económico, a pa i de 1957 con la en ada en el gobie no de los ecnóc a as del Opus Dei, comenzó la e olución hacia el ac ual sis ema de Segu idad Social: An e io men e exis ió una co ien e de uni icación de odos los segu os en un único ins umen o de p o ección, sin emba go las luchas de pode exis en es en e ca ólico-sociales (pa ida ios de la uni icación) y alangis as (pa ida ios de con inua con segu os sociales) en el seno del gobie no y del INP impidie on su ealización o al. Con la llegada de es os expe os del Opus Dei la idea de la uni icación o al ol ió a la agenda polí ica y po in su ealización e ec i a e a plausible, si bien un úl imo segu o social su gi ía en 1961, el Segu o Nacional de Desempleo, pa a palia de ec os que su gie on con el Plan de Es abilización Económica de 1959. Dejando de lado es e úl imo segu o, as a ios in o mes y muchas p o es as en 1963 se p omulgó la Ley de Bases de la Segu idad Social, que ma e ializó el ánsi o del conjun o asis emá ico de segu os sociales a un sis ema de Segu idad Social, modelo uni a io e in eg ado de p o ección, comenzando a unciona el 1 de ene o de 1967 y con inuando has a la ac ualidad, si bien con mul i ud de e o mas. Es a Ley de Bases, que con iene ambién una o ien ación ca ólica p opia del anquismo y de los miemb os del Opus Dei, ue undamen al, po que cambió po comple o los p incipios y di ec ices has a en onces exis en es en la P e isión anquis a po o os en los que se sus en ó la Segu idad Social anquis a y la que enemos en la democ acia ac ual: - Tendencia a la unidad, con conjun a conside ación de las si uaciones o con ingencias p o egidas. - Con ibu i idad: p opo cionalidad en e lo pe cibido y lo apo ado. - Uni e salidad: endencia a la ex ensión máxima de la acción p o ec o a. - Solida idad gene acional: mien as se abaja se con ibuye a inancia las pensiones ac uales y u u as. Con la ans o mación del égimen inancie o a un o al sis ema de epa o se consiguió es o. - Equidad e igualdad de de echos, a ando de busca la uni o midad de la co ización y las p es aciones, basándose en p incipios de economía y e icacia. - Su iciencia: ga an ía y pe eccionamien o de los ni eles de bienes a median e p es aciones adecuadas. - Unidad de Caja, con i iendo al Es ado es el único i ula de odos los ecu sos, obligaciones y p es aciones de la P e isión Social, si bien pudiendo o o ga la 82 ges ión a Mu uas o emp esas en cie as p es aciones, pe o siemp e con la sup esión del posible ánimo de luc o de és as úl imas. Es os p incipios se cumplie on o almen e du an e el anquismo debido a p oblemas de inanciación, u o p incipalmen e de la escasa apo ación del Es ado al sis ema de Segu idad Social, y lagunas de p o ección, que se in en a on subsana con e o mas que no se esol ie on has a la llegada de la democ acia. Po úl imo, con la implan ación del nue o sis ema de Segu idad Social se puede conside a que, e ec i amen e, la e olución de la P e isión Social anquis a se di igió hacia un incipien e modelo de Es ado de Bienes a c eándose un “Es ado Au o i a io de Bienes a ”. Aunque es impo an e esal a que las luchas de pode impe an es en el seno de su gobie no, sob e odo du an e el pe íodo de au a quía, hizo que la Segu idad Social, y po an o el Es ado de Bienes a , se e asase unos 20 años en compa ación con o os países eu opeos. 83 7. BIBLIOGRAFÍA ALONSO OLEA, M., Ins i uciones de Segu idad Social, 2ª edición, Ed. Ins i u o de Es udios Polí icos, Mad id, 1967. ALONSO OLEA, M. y TORTUERO PLAZA, J.L., Ins i uciones de Segu idad Social, 16ª edición, Ed. Ci i as, Mad id, 1998. BELTRÁN FLÓREZ, L., Los segu os sociales, Ed. MTAS, Ba celona, 1945. CASTILLO, S. y RUFAZA, R. (coo dinado es), La p e isión social en la his o ia, Ed. Siglo XXI, Mad id, 2009. 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Disponible en línea: h p://heme o eca.la angua dia.com/edi ion.h ml?bd=30&bm=10&by=1963&x=3 6&y=11 . VV.AA., Es udios ju ídicos sob e el anquismo. La amilia ideal y o as cues iones, Ed. Dykinson, Mad id, 2009. 86 87 8. ANEXOS ANEXO I PROTECCIÓN A LA FAMILIA No mas Alcance Ley de 1 de sep iemb e de 1939 (B.O.E. de 9 de sep iemb e) Ex ensión del Régimen Obliga o io de Subsidio Familia a los abajado es ag ícolas285 Ley de 13 de sep iemb e de 1939 (B.O.E. de 8 de oc ub e) Ex ensión a las iudas y hué anos de pad e y mad e de los abajado es que hubiesen es ados insc i os en dicho segu o, cuando esas iudas o hué anos no u iesen bienes de o una ni pensiones o subsidios de ninguna clase Dec e o de 22 de eb e o de 1941 (B.O.E. de 7 de ma zo) Mejo a de las p es aciones del subsidio amilia y c eación de p és amos de nupcialidad y p emios a las amilias nume osas Dec e o de 27 de julio de 1943 Mejo a de las p es aciones del subsidio O den de 19 de junio de 1945 (B.O.E. de 30 de junio. Regulado pos e io men e po O den de 29 de ma zo de 1946 –B.O.E. de 30 de ma zo-, que de ogó el an e io ) Plus de Ca gas Familia es Dec e o de 24 de no iemb e de 1945 (B.O.E. de 6 de diciemb e) Ex ensión del subsidio amilia a los asegu ados de en e medad (el S.O.E.286), de silicosis y de acciden es de abajo O den de 5 de no iemb e de 1947 (B.O.E. de 20 de diciemb e) Ex ensión del subsidio amilia a los abajado es a domicilio. Ley de 15 de julio de 1954 (B.O.E. de 16 de julio) C eación de un égimen especial de ayuda amilia pa a los unciona ios 285 O ganizado pos e io men e po la Ley de 10 de eb e o de 1943 (B.O.E. de 2 de ma zo), que ins au ó el Régimen Especial Ag a io. 286 Segu o Obliga o io de En e medad. 88 ci iles del Es ado ANEXO II Inclusión p o isional en el Régimen Gene al de g upos espec o de los que se p e eía la in eg ación en un égimen especial aún no egulado Dec e o 574/1967, de 23 de ma zo No mas de Segu idad Social pa a el Ca bón mine al Dec e o 575/1967, de 23 de ma zo No mas de Segu idad Social pa a la Ma ina me can e-pesca ma í ima Regulación especí ica de egímenes gene ales Ley de 31 de mayo de 1966 Régimen Especial Ag a io Dec e o 1495/1967, de 6 de julio Régimen Especial de T abajado es Fe o ia ios Dec e o 2180/1967, de 19 de agos o Régimen Especial de los ep esen an es de come cio Dec e o 2346/1969, de 25 de sep iemb e Régimen Especial del Se icio Domés ico Dec e o 2530/1970, de 20 de agos o Régimen Especial de T abajado es Au ónomos No mas en ma e ia de a iliación y co ización Dec e o 2419/1966, de 10 de sep iemb e Fija los sala ios mínimos y las bases de co ización pa a la Segu idad Social Dec e o 2946/1966, de 24 de no iemb e Tipo único de co ización en el Régimen Gene al Dec e o 3156/1966, de 28 de diciemb e Ta i as de p imas de AT y EP pa a la co ización en el Régimen Gene al O den de 28 de diciemb e de 1966 Dis ibución del ipo único de co ización O den de 28 de diciemb e de 1966 Campo de aplicación, a iliación, co ización y ecaudación en pe íodo olun a io 89 O den de 20 de ene o de 1967 Co ización de emp esas que ansi o iamen e no es án encuad adas en el Mu ualismo Labo al O den de 20 de ene o de 1967 Ing eso conjun o de las cuo as de AT y EP con las demás del Régimen Gene al Dec e o 2343/1967, de 21 de sep iemb e Ta i as de p imas de AT y EP pa a la co ización No mas en ma e ia de p es aciones Dec e o 3158/1966, de 23 de diciemb e Reglamen o Gene al de P es aciones Económicas Jubilación O den de 18 de ene o de 1967 Segu o de in alidez y ejez. Régimen de la p es ación de ejez O den de 13 de junio de 1967 Modi ica la O den de 18 de ene o de 1967 de p es ación de ejez Dec e o 1564/1967, de 6 de julio Regula las si uaciones de i adas del ex inguido segu o de ejez e in alidez P o ección a la amilia Dec e o 2945/1966, de 24 de no iemb e Asignaciones económicas de p o ección a la amilia en el Régimen Gene al Dec e o-ley 1/1966, de 1 de diciemb e De e minación del alo ijo del pun o en el Plus amilia O den de 28 de diciemb e de 1966 P es aciones de p o ección a la amilia en el Régimen Gene al Desempleo O den de 5 de mayo de 1967 P es aciones po desempleo Mue e y supe i encia O den de 13 de eb e o de 1967 Desa ollo de las p e isiones de la LSS y del Reglamen o Gene al de p es aciones de mue e y supe i encia