Librito contemplativo de las benditas almas del purgatorio
Full text
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LIBRITO CONTEMPLATIVO ile las benditas Almas del purgatorio.
o 3 CD CD CD CN LO :o O r GRITOS ¥ LAMENTOS qu^ dan las benditas Almas del Purgatorio. Oid, Cristianos, oíd, devotos contemplativos, almas piadosas y santas, de corazón compasivo, los que sabéis sentir penas
o de padres, madres é hijos, abuelos, tíos, hermanos, parientes, deudos y amigos. Oigan lodos los mortales, porque á todos los convido: oigan los tristes lamentos, los ayos y los suspiros, las voces tan lamentosas, los dolores y gemidos, ■ las quejas también fundadas, y los lamentables gritos que las Animas nos dan , en el Purgatorio mismo, ponderando sus tormentos, sus penas y sus martirios; las Animas están dando • estos lamentables gritos: ¡ay que. tormén,lo y martirio! que nos abrasamos vivas, en este fuego continuo: ¡ay, que angustia, que congo ¡a. que agonía, que suspiros!
A ¡ay que voraz elcmcnío, que no podemos sufrirlo! en fuego estamos ardiendo! ¡ay Dios midí ay Dios mió! ¡quien nos sacará do aquí! con lágrimas lo pedimos. ¡Misericordia Cristianos! ¡piedad, parientes y amigos! acordaos de nosotras por anitT de Jesucristo: Pecador, que con tus culpas tienes á Dios ofendido, e hombro obstinado que estas en todo;mundano vicio, mira, mira, lome, teme de Dios el justo castigo. Las Animas te suplican, Dios tO'da muchos avisos, tu te haces 7 et sordo á lodo y te tapas los oidos; mira, repito y atiende; sino te has compadecido U
5 de las ánimas benditas y de sus lastimosos gritos, oirás otros maxores que causa temor oirlos: esclaman las Almas santas anegadas en suspiros: moveos á .compasión, corazones compasivos; en el Purgatorio estamos padccicndo.mil martirios: mas abajo está el luliéTno, ¡que lloros,y que gemidos! se oyen tantas maldiciónés tan horribles alaridosi, echabi unas inaldiciones, que no me atrevo, á decirlo. ¡Ay! que nuestros corazones en pedazos divididos, esclaman á Dios diciendo: ¡ay bien mío, ay bién mió! ¿Cuando saldremos do aquí para á la Gloria subirnos?
G ¿Cuando saldremos de aquí muchas veces repetimos. ■ ¿Cuando llegará la hora de ver á Dios infinito? ¡Ay! que estamos padeciendo un gran dolor, un martirio, una congoja, una pena, una llama, un fuego vivo que cada día es un año . y cada año es un siglo. Que decís, fieles Cristianos ¡ ■ corazones compasivos, tened piedad de estas pobres, no estefs endurecidos, porque aquí estaiños gritando : ■ ya los padees á los hijos, ya los hermanos á hermanas, ’ ya la muger al marido, ■ ya los hijos á sus padres, ya el amigo álob amigos, - ya el pariente á sus parientes, y á todos os;damos gritos..;
1 Y pura mas comprensión,. . si un padre viera á su hijo ó un hijo viera á su padre (¡uemarse en un fuego vivo, no acudierais á sacarle si porque os era preciso, y ademas.por lo bien visto. Pues mortal, si oslo.conoces como estás cjidurecido; como no nos ves arder no haces caso de estos gritos; pues mortales, acordaos 'de estas penas sin alivio. . Nosotras, como vosotros en el munéo liemos vivido, . y cuando menos.pensamos ■ • • la muerte nos cortó el hilo. Y por sentencia muy justa de nuestro Dios ¡infinito; y quedar purificadas ál Purgatorio vinimos; porque morimos en gracia ;
14 Admirado de ver esto ■ el ejército enemigo, pasmado ahsorio y turbado, tan confuso y aturdido: les envió una embajada, y de esta manera dijo: ¿de donde os vino,-señor, ejército tan lucido? mas un gefe muy bizarro asi le hubo respondido: decidle á vuestro Rey de parte de Dios venimos; nosotros somos soldados de la inilicia de Cristo, que por nuestro Rey gozamos la Gloria del Cielo empíreo; Animas del Purgatorio al descanso hemos subido. Que á este Rey sus estados le vuelva, sino, decimos que él y todo su reino -i será luego destruido. U
Le fué dada la noticia al Rey invasor maligno, que devolvió los estados al otro Roy su enemigo. Hicieron con él las paces, y el ejército lucido al punto subió á los Cielos, y á los devotos les dijo - , veis que las Animas libran á los Reyes del peligro; y nos dicen ábora a lodos: devotos, á vos pedimos una Misa ó un Rosario por amor de Jesucristo: , mandadnos un Via-Cr'ucis en caridad encendidos; aplicad un .jubileo ó un piadoso ejercicio, una bula por nosotras, y veréis como salimos de las penas en que estamos y rogaremos á Cristo
que vayais a acompañarnos en su gloria, Cielo empíreo, donde requiescant in pace por los siglos de los siglos. Amen. " REIMPRESO EN SANTIAGO.' ' Imprenta de Manuel Miras. > 1859.