Las "Sententiae" de Tajón de Zaragoza: sus modelos literarios y su aproximación a la teología de Gregorio Magno
Abstract
La presente contribución analiza la temática y organización de las Sententiae de Tajón de Zaragoza en relación con sus modelos estructurales inmediatos: Isidoro de Sevilla, Paterio de Brescia y Agustín de Hipona. El resultado permitirá profundizar en el estudio del proyecto de Tajón respecto del pensamiento de Gregorio Magno y la teología de su momento.
Full text
e-Spania Revue interdisciplinaire d’études hispaniques médiévales et modernes 30 | juin 2018 Quelle histoire globale au XVIe siècle ? / Fronteras de Ultramar Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación a la teología de Gregorio Magno Joel Varela Rodríguez Edición electrónica URL: http://journals.openedition.org/e-spania/28247 DOI: 10.4000/e-spania.28247 ISBN: 979-10-96849-08-6 ISSN: 1951-6169 Editor Civilisations et Littératures d’Espagne et d’Amérique du Moyen Âge aux Lumières (CLEA) - Paris Sorbonne Referencia electrónica Joel Varela Rodríguez, « Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación a la teología de Gregorio Magno », e-Spania [En línea], 30 | juin 2018, Publicado el 15 junio 2018, consultado el 02 mayo 2019. URL : http://journals.openedition.org/e-spania/28247 ; DOI : 10.4000/e-spania.28247 Este documento fue generado automáticamente el 2 mayo 2019. Les contenus de la revue e-Spania sont mis à disposition selon les termes de la Licence Creative Commons Attribution - Pas d'Utilisation Commerciale - Pas de Modification 4.0 International.
Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación a la teología de Gregorio Magno Joel Varela Rodríguez NOTA DEL AUTOR Este trabajo ha sido posible gracias a una ayuda del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para la Formación de Profesorado Universitario (FPU) y se ha desarrollado en vinculación con las actividades del GI-1908 “Estudios Clásicos y Medievales” de la Universidad de Santiago de Compostela. 1 Los Sententiarum libri quinque de Tajón, obispo de Zaragoza (641–c. 680)1, no son una obra especialmente valorada por la crítica. La obra –llamada también sencillamente Sententiae, como es habitual referirse a los demás testimonios de su género– está compuesta partir de extractos tomados de las obras del papa Gregorio Magno, así como, a su vez, de dos florilegios gregorianos anteriores: el Liber testimoniorum de Paterio de Brescia y otra obra, conocida hoy como Excerpta Taionis, que el obispo había compuesto precisamente siguiendo el modelo de Paterio y de la que hoy sólo se conservan escasas secciones. Las Sententiae fueron completadas, según dice el propio Tajón en su prólogo, con algunas ideas sacadas de Agustín (que serán, en realidad, dos tratados pseudoagustinianos: el Hypomnesticon y el Dialogus quaestionum, que emplea para complementar o crear algunos capítulos en relación con la naturaleza divina y el origen del mal), aunque a lo largo de la obra se observan también fragmentos tomados de las Sententiae de Isidoro de Sevilla. El resultado es un tratado completo de teología. La obra está precedida de una carta a Quírico de Barcelona, su dedicatario, y un pequeño poema introductorio2. Es la obra de Tajón más difundida3 y la mejor atestiguada. Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 1
2 Desde la filología, recientemente se ha analizado el valor de las Sententiae para el estudio y la fijación del texto de las obras de Gregorio Magno, cuya enorme difusión viene dificultando desde hace mucho tiempo la labor de edición crítica de sus tratados4. En tanto que florilegio de los escritos de Gregorio, se han estudiado ciertas modificaciones que Tajón introduce sobre el texto gregoriano que emplea en algunos capítulos dedicados a la organización eclesiástica y el monacato, así como a su indicidencia en el texto de algunos concilios y reglas de era carolingia, donde se utilizaron las Sententiae de Tajón en lugar de los originales del pontífice5. No faltan tampoco estudios acerca de diversas cuestiones tratadas por Tajón en su obra, aunque éstos no suelen tomar en consideración el hecho de que se trata de una compilación de extractos6. 3 El estudio de la relación de las Sententiae con sus posibles modelos, principalmente Isidoro de Sevilla, que escribió pocos años antes una obra homónima de estructura muy similar, es todavía incipiente. Existen algunas páginas al respecto de Robles7, donde se señalan los temas comunes entre Isidoro y Tajón y los préstamos que éste toma directamente de aquél. El autor concluye que si bien la obra de Tajón está “mejor organizada”, no nos ofrece “una ideología personal” y no es “un hombre que piense o tome posiciones”, dada su dependencia directa de Gregorio8. No obstante, recientemente Keskiaho ha visto cómo el uso que hace Tajón de los Dialogi de Gregorio le permitió apuntar, en el capítulo concerniente a los sueños, que los santos pueden discernir entre las revelaciones y las meras ilusiones, aspecto que no se encontraba en el capítulo equivalente de la obra del hispalense9. Mueve esto a pensar que Tajón sí haya sido capaz de aportar innovaciones a la teología de su momento, aunque no exactamente desde los supuestos que Robles considera. 4 Está sin hacer todavía un estudio de conjunto que trate la composición de la obra desde los propios condicionamientos del autor, buscando sus motivaciones y analizando la relación con sus modelos. Lo intentaré llevar a cabo en las siguientes páginas y, si bien no puedo hacer un desarrollo detallado de cada aspecto, dada la amplitud de las Sententiae, creo que es posible inferir qué está detrás de la composición de esta obra y cuál ha sido el posicionamiento de Tajón ante sus modelos y sus fuentes. 5 El principal escollo que puede presentar un estudio de este tipo es que tenemos poco más que la edición de las Sententiae preparada por Risco en 177610 (reproducida por Migne en la Patrologia Latina11) a partir del códice de Madrid, Biblioteca de la Real Academia de la Historia, Aemil. 44, del siglo X. Algunas secciones omitidas por este códice fueron publicadas por Anspach12, e incorporadas posteriormente en el Supplementum Patrologiae Latinae13. En todo caso, para mayor complicación, Risco, de cuya edición procede la gran mayor parte del texto disponible, revisó y corrigió el texto del códice sobre los Opera omnia de Gregorio Magno publicados por los monjes de la congregación de San Mauro14, muchas veces sin advertir de su intervención15. 6 Para procurar solventar estos problemas16, he revisado los lugares críticos de la tradición manuscrita anterior al siglo XI y colacionado varios códices relevantes17. Pese a las divergencias constatables, no se observan diferencias relevantes –a excepción de la presencia o no de los añadidos tomados de Isidoro y los tratados pseudoagustinianos, lo que podría indicar, como ha apuntado la crítica, que se puso en circulación una “primera redacción” sin todos los añadidos definitivos18– en lo referente a los cambios introducidos por Tajón para adaptar su fuente, ni en la disposición de los capítulos y libros, ni –salvo un caso particular en Sent. 5.35, donde la tradición distingue diversos epígrafes19– en el contenido de los epígrafes temáticos. Quiere esto decir que con los datos y el texto Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 2
actualmente disponibles es posible apercibirse de las líneas que regulan el planteamiento que Tajón proyectó para su obra y los objetivos que dispuso para ella. 7 Por razones de espacio se dejará para otra ocasión el análisis del tratamiento específico que Tajón hace del texto de sus fuentes, lo que permitiría seguir con precisión su proceso de trabajo, así como las motivaciones más profundas que llevaron a ampliar los pasajes isidorianos e incorporar los capítulos tomados de los tratados pseudoagustinianos. Aquí me centraré en la génesis «extraliteraria» de la obra y los principios generales de su estructura. 8 A diferencia de Tajón, Isidoro no acompañó sus Sententiae de un prólogo en el que diera cuenta de sus objetivos y método de composición, por lo que éstos deben deducirse exclusivamente de la lectura de su obra. La crítica20 conviene que Isidoro no practicó un género nuevo (las colecciones de sententiae, en tanto que recopilaciones de preceptos generales o incluso de lo dicho por un autor en concreto, eran ya conocidas desde la antigüedad21), aunque es el primero en atribuirle determinadas características que lo harán ser una herramienta válida de exposición y argumentación teológicas. Son características propias de Isidoro la división en libros y capítulos precedidos de un epígrafe temático, así como la organización “racional” de los elementos que convierten a la obra en una suerte de catecismo o manual completo de teología de fines edificantes, con una línea argumentativa posible de seguir22. Estas innovaciones estructurales son claramente heredadas por Tajón, que reproduce en su obra la división por libros y capítulos temáticos y practica igualmente una organización racional de los elementos. En este sentido, la diferencia más inmediata de Tajón respecto de su predecesor sería el haber compuesto la obra, como sabemos, a base de excerpta de Gregorio y, en menor medida, Isidoro y los tratados pseudoagustinianos. 9 En un estudio reciente, Carmen Codoñer23 ha dejado probado que los cambios practicados por Isidoro devienen de su novedosa concepción de la sententia como una verdad fundamentada racionalmente (no sólo como precepto que debe seguirse por la autoridad de donde emana) mediante una estructura silogística que va desarrollando todas las cuestiones expuestas en forma de pequeños tratados individuales. 10 Ya Isidoro parece considerar que los Moralia in Iob de Gregorio consituyen una fuente acorde a este método de composición, puesto que es la única obra que utiliza de la que toma préstamos literales24. Al mismo tiempo ello implica un proceso, análogo al de Tajón, de búsqueda y extracción de material, un “trabajo por fichas”. La buena consideración que Tajón tiene de la obra de Gregorio no puede ser ajena a la influencia de Isidoro, que en varias de sus obras declaró su admiración por la doctrina del pontífice25. Tajón adquirió su formación vinculado al scriptorium de Zaragoza, dominado por entonces por la figura de Braulio26, predecesor suyo en la sede episcopal y sin duda el mejor conocedor de las obras del hispalense en este momento. Que Tajón fuera un buen conocedor de la obra, el pensamiento y la técnica de Isidoro y forjase en el influjo de la escuela sevillana su admiración por el caudal doctrinal de Gregorio, parece la hipótesis más razonable. 11 En cualquier caso, si tenemos en cuenta lo que el propio Tajón nos dice, el acontecimiento más determinante para comprender su admiración por Gregorio se encuentra en un viaje a Roma que el entonces futuro obispo realizó entre los años 646 y 650, y durante el transcurso del cual, según cuenta en una carta dirigida a Eugenio de Toledo27, buscó, halló y copió de su mano las obras de Gregorio “que aún no estaban en España”, sin mencionar ningún título en concreto28. Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 3
12 Su interés en esta carta, sin embargo, parece dirigido a remarcar que tras el hallazgo se dio cuenta de la “singularidad” de la doctrina de Gregorio29. Esta última consideración está tomada a la letra, precisamente, del prólogo al Liber testimoniorum de Paterio30, obra que Tajón habría conocido en su estancia en el archivo de Letrán y cuyo hallazgo, en mi opinión, fue realmente la consecuencia más determinante de este viaje para la producción literaria de Tajón. A imitación del Liber testimoniorum compondría Tajón un amplio comentario exegético a toda la Biblia, conocido por la crítica como los Excerpta Taionis, de los que hoy sólo se conserva la parte dedicada a los libros Sapienciales. El método de Paterio consiste en la selección y reunión –con las convenientes modificaciones textuales para dotar de coherencia al nuevo conjunto– de aquellos pasajes de las obras de Gregorio Magno que comenten una determinada cita bíblica, método que Tajón reproduce (valiéndose incluso del propio material extractado por Paterio) en sus Excerpta, y que sin duda está detrás de la idea de composición de una nueva selección de pasajes gregorianos ordenados en clave doctrinal. Podemos decir, pues, que si Isidoro proporciona el modelo estructural para la composición de su obra, el Liber testimoniorum de Paterio constituye le ofreció a Tajón la certeza de que es posible elaborar un tratado teológico integral a través de las obras legadas por Gregorio. 13 Pero no es eso solo. Las diferencias con las Sententiae de Isidoro en lo referente a la disposición de libros y capítulos revelan que Tajón era un teólogo maduro y un buen conocedor del pensamiento gregoriano. 14 Tajón se aparta de Isidoro tanto en la orientación interna de la obra como en la distribución temática de los capítulos. Respecto a lo primero, es de sumo interés tomar en consideración las palabras del prólogo en las que Tajón indica haber partido de explicar la naturaleza y atributos de Dios y la creación para llegar al fin de los días, exponiendo cómo “los ciudadanos de Jerusalén y Babilonia” –esto es, los justos y los réprobostienen predestinada desde el momento de la creación su salvación y su condena: Sumentes igitur exordium ab omnipotentis Domini incommutabilis essentiae Trinitate, atque ab origine mundi, hominumque plasmatione, usque ad hujus saeculi consummationem, […] discretis lineamentorum ordinibus sententiarum, ut praediximus, titulos adnotando praestrinximus. […] Ab ipsa igitur protoplasti plasmatione, Hierusalem ac Babyloniae cives, electos scilicet ac reprobos, virtutibus ac vitiis deditos, liber iste discreto rationis ordine profert. Qui namque ad visionem pacis, vel qui ad confusionis ignominiam per hujus itinera mundi decurrant, providus lector facillima investigatione poterit praevidere. Nemo quippe prudentium dubitat Christianorum, quod caelestis Judex terribilis adveniens dicturus est Sanctis: “Venite, benedicti Patris mei, percipite regnum, quod vobis paratum est ab origine mundi”. Et econtra reprobis: “Discedite a me, maledicti, in ignem aeternum, qui praeparatus est diabolo, et angelis ejus. Et ibunt hi in supplicium aeternum: justi vero in vitam aeternam ”31. 15 La referencia de Tajón a Jerusalén y Babilonia evoca una conocida alegoría32, desarrollada ampliamente por Agustín33, que divide a los hombres en dos categorías, los que alcanzarán la salvación y los que se condenarán, según Dios dispuso desde la creación y que tiene su primera realización en Abel y Caín. Agustín ve la historia del mundo, desde el pecado original hasta el fin de los tiempos, como la historia de las dos ciudades, las cuales se hallan entremezcladas en su existencia terrena, pero serán separadas en el juicio final34 . Los capítulos de las Sententiae de Tajón referentes a las dos ciudades (1.27: “De Jerusalem caeleste, vel ejus civibus”, y 1.28: “De Babylonia, ejusque civibus”) se encuentran en efecto situados inmediatamente después de la serie correspondiente al pecado de Adán y sus consecuencias en la historia del mundo (1.24-1.26, con un capítulo a mayores cuyo título está omitido en la edición de Risco, esto es: “De praevaricatione primi hominis”, “De voce Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 4
Domini Dei deambulantis in paradiso post meridiem”, “De mutatione, et volutibilitate temporum”, “De discordia Angelorum Sanctorum, atque hominum sub praevaricatione constitutorum”). 16 A partir de aquí, es notable comprobar cómo Tajón va desarrollando diversas cuestiones teológicas dentro de las coordenadas del pensamiento gregoriano, sin perder la perspectiva escatológica que adquiere desarrollo en los últimos capítulos del libro V. Tras tratar al final del libro I la interpretación del Antiguo Testamento, el sentido de la ley y la santidad antes de la Encarnación de Cristo, el libro II comienza con el nacimiento y la muerte de Jesús, de lo que se deriva a la predicación como fundamento de la Iglesia y la organización y disciplina de los clérigos y monjes; el libro III trata sobre la vida santa, las cualidades de los santos y las virtudes; el libro IV, sobre los pecadores y los vicios; finalmente, el libro V versa sobre los que aman el mundo, el poder terrenal, el infierno, el juicio final y la victoria definitiva de los santos. 17 Tajón parece haber entendido que el pensamiento místico de Gregorio era coherente con la escatología agustiniana representada en la alegoría de las dos ciudades. Por supuesto, Gregorio se había hecho eco de la oposición alegórica en algunos pasajes de los Moralia y las Homiliae in Hiezechielem, utilizados por el obispo de Zaragoza para componer los capítulos 1.27 y 1.28 mencionados arriba, pero nunca llegó a darle demasiada importancia en su pensamiento teológico. Tajón ofrece así un “marco teórico” a la doctrina de Gregorio que éste nunca había llegado a plantear35. 18 Por lo demás, en lo referente a la disposición interna y la temática de los capítulos, es evidente que hay una fuerte influencia de la obra de Isidoro. Numerosos capítulos llevan el mismo epígrafe y las cuestiones y el enfoque de su contenido son idénticos36. No obstante, Tajón se aparta de él en muchos otros puntos. A diferencia del hispalense, Tajón utiliza los Dialogi gregorianos como fuente de conocimiento teológico. De este modo, como ya apuntó Keskiaho, Tajón incorporó a su capítulo sobre los sueños (Sent. 4.7) la advertencia sobre los peligros de los mismos contenida en los Moralia –única información conocida por Isidoro, Sent. 3.6– la referencia de los Dialogi de que los santos pueden distinguir los sueños ilusorios de las revelaciones. No es el único ejemplo. Es notable comprobar cómo Tajón reproduce en Sent. 5.20 la referencia a un infierno físico que Gregorio hace en Dial. 4.4237 y, lo que podría ser más interesante, en Sent. 5.21 integra la afirmación, tomada de Dial. 4.39, sobre la existencia de un fuego capaz de purificar los pecados leves, como el fuego mismo quema la madera, el heno y la paja, pero no el hierro, el bronce o el plomo38. Nada de esto se encuentra en Isidoro, que se limita a describir “la Gehenna” como el lugar de cumplimiento de las penas por los pecados39. 19 Por otra parte, en el libro II Tajón realiza una exposición de la historia de la Iglesia desde Cristo hasta la organización eclesiástica y monacal de su tiempo, a lo que subyace la consideración general, derivada de su madura asimilación de la doctrina gregoriana, de que existe una labor pastoral iniciada en la predicación de Cristo, y difundida en el mundo por los apóstoles, que constituye la base de la Iglesia. Al mismo tiempo, dispone los capítulos sobre el poder civil en el libro V, entre las consideraciones sobre la soberbia de los que aman el mundo, previas a toda la exposición sobre los novísimos. Isidoro, sin embargo, aunque había considerado capítulos separados para el poder eclesiástico y el civil, dispone éste seguidamente de aquél, colocando en primer lugar los capítulos correspondientes a la vida monacal (Sent. 3.18-21) después de su exposición sobre la vida activa y contemplativa (Sent. 3.15-17), y los referentes a la Iglesia secular después de capítulos consignados a diferentes vicios y virtudes en el trato con el prójimo (Sent. 3.23-32), de los que ya derivan los correspondientes a los príncipes y los jueces. En sus Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 5
capítulos sobre la organización eclesiástica Tajón es mucho más específico que Isidoro sobre los males inherentes a los cargos seculares, dedicando un capítulo específicamente a la simonía de los obispos40. 20 Tajón se ocupó también de ofrecer un tratamiento individual a determinadas cuestiones que Isidoro trató en amplios capítulos de espectro genérico. Así, por ejemplo, la creación del hombre (Sent. 11.1d-6) y la mutabilidad de las cosas que se originó tras el pecado original (Sent. 11.9-10), que en Isidoro se integran dentro del capítulo genérico “De homine”, Tajón prefiere tratarlas en capítulos independientes. Lo mismo ocurre con el amplio capítulo isidoriano “De angelis”, donde se trata la creación y los órdenes de los ángeles, la caída de Satanás y la disputa entre ángeles y hombres posterior al pecado original, lo que Tajón organiza en capítulos separados y dispuestos en lugares distintos41. Tajón, pues, individualiza y da un tratamiento específico a una serie de cuestiones teológicas que Isidoro había planteado dentro de consideraciones de mayor amplitud y sin un orden demasiado evidente. 21 Respecto a estas cuestiones sobre la creación del hombre y el pecado original, parece que las Sententiae tajonianas toman su inspiración de la exégesis. La organización que de estos elementos ofrece Tajón está más en consonancia con la sucesión de acontecimientos que se narran o sugieren en el Génesis, y resulta sugerente observar la similitud estrecha con el planteamiento dado en el De Genesi ad litteram42 o el De Genesi contra Manichaeos43 de Agustín, donde a partir de la exégesis del libro bíblico se exponen la naturaleza de Dios, el mundo terrenal y espiritual y la naturaleza del hombre, culminando en el pecado original como fundamento de la escatología humana. 22 El mismo fenómeno se encuentra en otros puntos. Por ejemplo, Tajón trata en dos capítulos diferenciados la segunda venida de Cristo (Sent. 5.28) y la derrota de Satanás ( Sent. 5.32), que en Isidoro se encuentran integrados en Sent. 1.29 (“De poenis impiorum”). Por otra parte, en Sent. 1.26.6, Isidoro afirma que en los tiempos del Anticristo la Sinagoga aumentará su ira contra la Iglesia. Tajón dedica a esta cuestión un capítulo aparte (Sent. 5.35: “De judaici populi circa finem mundi conversionem”), aunque, reuniendo una buena cantidad de referencias al respecto tomadas sobre todo de los Moralia, deja claro que en el fin del mundo los judíos serán liberados de su pecado y se convertirán. 23 Otras diferencias de disposición de cuestiones doctrinales que en Isidoro concurren en grandes unidades temáticas parecen sugeridas por la asunción de la doctrina gregoriana al respecto, sin perder de vista la sucesión de acontecimientos sugerida por las Escrituras. Así, Tajón trata en lugares distintos la encarnación de Cristo (Sent. 2.1, abriendo así con Cristo la cuestión de la predicación como fundamento de la Iglesia), su vida, muerte y resurrección (Sent. 2.2-2.7) y en otro la ascensión al cielo de los santos después de la resurrección de Jesús (Sent. 2.8), aspectos todos que Isidoro integra en un único capítulo “ De Christo” (Sent. 1.14). 24 Este aumento de capítulos conlleva que Tajón se muestre más prolífico en la argumentación de determinadas cuestiones doctrinales, sobre todo en cuanto a sus fundamentos de carácter místico, como conviene al pensamiento gregoriano. Por ejemplo, en su capítulo “De communione” (Sent. 2.14), Tajón reproduce literalmente la única consideración que a respecto de este sacramento hace Isidoro (en Sent. 1.23.7, donde se afirma que ningún beneficio obtienen aquellos que comulgan sin haber confesado previamente sus pecados44), pero antepone, a partir de dos pasajes extractados de Gregorio (Mor. 13.23.36 y Hom. in Ev. 22.7), una exposición sobre el significado místico de la sangre de Cristo45, lo que el hispalense nunca había llegado a hacer. Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 6
25 Hay que notar, no obstante, que ciertos planteamientos de Isidoro no tienen continuidad en Tajón. En el primer capítulo de ambas obras, de temática similar (“Quod Deus incommutabilis, summus et aeternus existat” en Tajón, y “Quod Deus summus et incommutabilis sit” en Isidoro), las Sententiae tajonianas no transmiten la consideración de Dios como sumo bien46, o la identificación entre materia y mutabilidad47, aspectos de los que ciertamente no es posible encontrar desarrollos teóricos en Gregorio. Por el contrario, Tajón, siguiendo naturalmente la línea que le presentaba el texto del pontífice, desarrolla aquí la búsqueda de la inmutabilidad por parte de los santos48, cuestión que no aparece en el capítulo isidoriano. 26 Son numerosos los ejemplos en que Isidoro plantea líneas temáticas no retomadas por Tajón. En su capítulo sobre la sabiduría (Sent. 2.1), el hispalense llega a tratar de la epistemología, hablando de scientia y opinatio49 dentro de la sapientia, y afirma de la prudentia que es una característica que ha de incorporarse a la simplicitas para ser sabio50; consideraciones éstas que en Tajón no se encuentran formuladas. Sólo Isidoro plantea específicamente que las amistades verdaderas no pueden nacer de la necesidad de lo que el amigo puede aportar, sino de la búsqueda desinteresada de la beneuolentia en el otro51. El obispo hispalense tiene un capítulo dedicado a los libros profanos52, y hace un desarrollo amplio acerca de las causas judiciales, con capítulos específicos sobre los testigos y los abogados53, que en Tajón no aparecen ni se referencia su contenido. Isidoro plantea cuestiones que Gregorio no había tratado y que se distancian del plano estricto de la teología moral, a la que Tajón se ve obligado a circunscribirse. Conclusiones 27 Tajón, que durante su estancia en Roma había conocido el Liber testimoniorum de Paterio, y que en sus Excerpta ya había dispuesto según el orden bíblico el enorme caudal exegético de Gregorio, toma como modelo las Sententiae de Isidoro de Sevilla, que se habían constituido como una exposición teológica completa, para disponer el pensamiento de Gregorio desde una clave teológico-doctrinal. Al igual que en sus Excerpta Tajón había intentado mostrar explícitamente que a través de Gregorio se podía crear un comentario casi completo a las Escrituras, sus Sententiae muestran que es posible a través del mismo autor elaborar un tratado completo de teología. Para ello, se vale igualmente de extractos de las obras originales de Gregorio o de sus fuentes intermedias (el Liber testimoniorum y sus propios Excerpta). La obra, no obstante, parte de un planteamiento original que ha tendido a ser desdeñado por la crítica. 28 Las Sententiae de Tajón asumen, a través de su estructura organizativa, un carácter marcadamente más escatológico que la obra homónima de Isidoro, acorde con la teología gregoriana que cristalizan. Admitiendo tomar como eje la alegoría agustiniana de las dos ciudades, Tajón subsume la teología gregoriana bajo el prisma escatológico hacia el que se orienta toda la obra, mostrando, en sus propias palabras, cómo los justos alcanzan la salvación y los réprobos la condena. Dentro de esa orientación genérica es posible ver, no obstante, que Tajón conoce bien el trasfondo y las claves del pensamiento gregoriano, que se refleja en las directrices generales de muchos de los asuntos tratados: la predicación como elemento que explica la historia y organización de la Iglesia, la soberbia como el pecado sobre el que yergue Leviatán y que es perdición del poder civil, la contemplación y el desprendimiento del cuerpo como condicionantes para definir los vicios y las virtudes, Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 7
etc. Tajón ofrece así una extensión “concreta” de las consideraciones generales de Gregorio, lo que merece atención importante desde el punto de vista teológico. 29 La temática de los capítulos sigue de cerca a Isidoro, pero las diferencias con él son también notables. Tajón desarrolla principalmente cuestiones relativas a la teología moral y mística, dejando de lado los aportes que Isidoro había dejado consignados sobre otras materias, aunque también introduce temas aparentemente más en relación con las preocupaciones más inmediatas de su entorno, como podrían ser la simonía o la cuestión judía. 30 En todo este proceso de adaptación de los textos de Gregorio a una estructura y capítulos fijados de antemano surgieron evidentemente dificultades, ya que el pontífice no había dado un tratamiento concreto a todos los temas que interesan a Tajón. Es ahí donde intervienen las conocidas adiciones extragregorianas, que necesitan todavía de un estudio particular, y las modificaciones de Tajón sobre el texto de la fuente para orientar consideraciones generales hacia una temática concreta. Sean estas líneas el incentivo para ulteriores invesigaciones sobre este asunto. BIBLIOGRAFÍA Marcus ADRIAEN, Gregorii Magni Moralia in Iob. I. I-III, Corpus Christianorum. Series Latina 143, Turnhout: Brepols, 1979-1985 Eduard ANSPACH, Taionis et Isidori. Nova fragmenta et opera, Madrid: Junta para ampliación de Estudio e investigaciones científicas, Centro de estudios históricos, 1930 Jane BAUN, “Gregory’s Eschatology”, en Brownen Neil, Matthew Dal Santo (edd.), A Companion to Gregory the Great, Leiden–Boston: Brill, 2013, p. 157-176 Jean BATANY, “Tayon de Saragosse et la nomenclature sociale de Grégoire le Grand”, Archivum latinitatis medii aevi («Bulletin du Cange»), 37, 1970, p. 173-192 Lucia CASTALDI, Fabrizio MARTELLO, “Tempera quasi aurum: origine, redazione e diffusione del Liber testimoniorum di Paterio”, Filologia Mediolatina, 18, 2011, p. 67-100 Lucia CASTALDI, La trasmissione dei testi latini del Medioevo. Mediaeval Latin Texts and Their Transmission. Te.Tra 5: Gregorius I Papa, Florencia: Edizioni del Galluzo, 2013 Pierre CAZIER, Isidorus Hispalensis. Sententiae. Corpus Christianorum. Series Latina, 111, Turnhout: Brepols, 1998, p. vii-xxxiv Paolo CHIESA, “Valutazioni preliminari della tradizione indiretta latina antica dei Dialogi”, en Paolo CHIESA (ed.), I Dialogi di Gregorio Magno. Tradizione del testo e antiche traduzioni. Atti del convengno per le celebrazioni del XIV centario della morte di Gregorio Magno, Florencia: Edizioni del Galluzo, 2006, p. 15-32 Carmen CODOÑER MERINO, “La ‘sententia’ y las ‘Sententiae’ de Isidoro de Sevilla”, en Carmen CODOÑER MERINO, Paulo Farmhouse ALBERTO (eds.), Wisigothica. After Díaz y Díaz, Florencia Edizioni del Galluzo, 2014, p. 3-48 Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 8
RESÚMENES La presente contribución analiza la temática y organización de las Sententiae de Tajón de Zaragoza en relación con sus modelos estructurales inmediatos: Isidoro de Sevilla, Paterio de Brescia y Agustín de Hipona. El resultado permitirá profundizar en el estudio del proyecto de Tajón respecto del pensamiento de Gregorio Magno y la teología de su momento. La présente contribution étudie la thématique et l'organisation des Sententiae de Tayon de Saragosse par rapport à ses modèles structurels immédiats: Isidore de Séville, Patérius de Brescia et Augustin d'Hipone. Le résultat permettra d'approfondir l'étude du projet de Tajón concernant la pensée de Grégoire le Grand et la théologie de son temps. ÍNDICE Mots-clés: Sententiae, Tayon de Saragosse, Grégoire le Grand, théologie, moyen âge, Espagne wisigothique Palabras claves: Sententiae, Tajón de Zaragoza, Gregorio Magno, teología, edad media, Hispania visigoda AUTOR JOEL VARELA RODRÍGUEZ Universidad de Santiago de Compostela Las Sententiae de Tajón de Zaragoza. Sus modelos literarios y su aproximación... e-Spania, 30 | juin 2018 15