El Telémaco : Pieza heroyca en un acto
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del mar , en la rivera, á respirar el álito suave de tu pequeña Isla. Sigue mis pasós, si el amor paterno no yace acaso en el olvido eterno. Música que demuestre el batimiento y dolor de Telemaco. Telera. Ay Mentor! Ment. Qué me dice ese llanto, esa Cielo, será lo que sospecho? has olvidado la Patria , y padre Ulises? Telera. No , amigo , yo no olv,ldo los sagrados A nomaccion? Sagrado IV IV 1 PIEZA HEROYCA E N US7 ACTO. EL TELEMAC PERSONAS. V ACTORES. Telemaco + Sr. Manuel García Parra., Mentor , ........^......... + Sr. Antonio Pinto. Eucaris ., Sra. Rita Luna! Calipso ° Sra. Rosa Garcia. úpi ter ....... . Sr. Bernardo Gil. Coro de Ninfas W L a escena es en la Isla. de Qgigia á la orilla d el mara El teatro representará una hermosa playa: á la izquierda estará la /boca practicable de la gruta, en que mora la Diosa: al mismo lado , pero internado eta , el mar , se verá un peñasco elevado , desde donde se arrojan á su tiempo Mentor y Telemaco. La obertura imitará en parte el ruido de las ondas , dando además una anticipada dedos afectos que debe expresar en el resto de la composicion. Antes que f inalice la orquesta se alzará el telon , y Telemaco manifestará en sus miradas continuas ácia la gruta , en lo: suspiros yen el llanto el dolor que padece al separarse para siempre de aquel sitio. Mentor y Telemaco. Ment. Hijo de Ulises, el inutil llanto que de continuo tus mexillas riega, será quizá por la perdida Patria? Quizá gimes en tanto que la llegas á ver, ó estas arenas te son mas gratas que los patrios lar rs? Suspiras , y•tu vista vagarosa vuelves á las amenas moradas de las Ninfas? Qué enojosa suspension te detiene? Ven , Telemaco, ven, pues te previene el Cielo y mi cuidado presta nave
nata:brea de padre y Patria; pero.... Mena s . Qué? Telera. Pero , amigo, qué rneconduce á ella? Quál intento abandonar, me haría la grata compañia de Calipso ' inmortal? Tú eres testigo, que mis primeros años pasé tranquilo en el paternal seno. y de un dia sereno brilló la Aurora siempre ante mis ojos; pero despues el vengativo Cielo, quanto con mi dolor no se complace! Mísero , abandonado del infortunio la terrible noche vuela sobre mi frente, y el mal en mil maneras repetido, e1 3lena la historia de mis tristes dias: Ulises ya no vive , no lo dudes: yace su cuerpo en la desnuda arena de alguna mar lexana, mísero pasto á carniceras aves. Y . querrás que yo siga entre peligros una sombra vana? ó que vaya insensato á morir por un' hombre que ya ha muerto? Piensas tú.., que Penelope conserve del Griego Capitan á la memoria naas constancia que yo? Quizá forzada fíe Icaro'y sus nuevos amadores, á los continuos ruegos, eligió ya otro esposo entre los Griegos. la playa insidiosa querrás que pisen otra vez mis plantas? Qué una muerte segura vaya á buscar en ella, y el Itaceuse puerto al hijo de su-Rey le llore muerto? Ah! No, Mentor. Qué corran nuestros años en medio de la paz y las delicias ale esta graciosa Isla. No es sensible 1]. j E<vcrí. tu corazcm á tan risueño a' -ecto? Las bellas Ninfas, el vital favonio, que de la esencia de la pura rosa, toma el suave olor ; los paxarillos, - qué cantan,stls amores á las plácidas auras ; el horrible sonido de esos mares borrascosos y en fin,. el don amable de la inmortalidad son otros tantos lazos , que me detienen en estas playas. Ay, amigo ! Qu ántos, . . quántos serán 'los gustos °y placeres; que qual los vientosgirar°án en torno del felice Telemaco y de Mentor! El amor texerá con mano amiga de mis dias la trama deliciosa, y esa gruta preciosa ocupará el lugar de padre y patria, qué ya es fuerza olvidemos, pues ya Por siempre para mí acabaron. Y en fin , pues de los hados implacables nos persiguió el furor hasta este dia, no le ofrezcamos mas la dura frente de la austera •virtud; y en compañia de la paz y el amor dexa que goze de amor , y sus placeres; dexa que goze si mi amigo eres. Música que represente la admiracion de IVlentor, la que dexará éste para manifestar el enojo con que principia á hablar. Ment..Hombre de abatimiento , indigno hijo del hijo de Laertes , y son estos los actos de virtud que yo esperaba del jóven que edugiiú? Y será acaso que el hijo de Penelope infelice •olvidé su dolor , su desconsuelo, y la dexé entregada al ardor y locura al furor de los jóvenes rivales? cuitada y sin ventura! :Ve aquí el amor, ve aquí los juramentos de tu abatido hijo: y 'es posible que que O al mi hado al mei Oh ti tu ca de hal Oh ti si de ó la c los ti Al fi ante llene para Qué á pe: á su un pl Con de h de ti el g: y ar leva Mís, á ilc que que paz tani Ah! par, que al p de qu Yo del por ant
2 rijo, o5, ritos tara, res; n-no r! :ria, capla- dia, mte triia ;oze n de mi- a .in- ; aba :aso 1 , : 4=e3"i'aGo. que olvidando del todo al miserable Ulises, y el horrible hado que le persigue ni aun se in.. forme al menos donde yace? Oh tres y quatro veces desdichado tu caudillo Itacense de haber un hijo para oprobio eterno! Oh tres y quatro veces mas felice.. si del gran Lector la sangrienta lanza, 6 la de Sarpedon cerrar te hiciera los tristes ojos en eterna noche. Al fin , hubieras muerto ante los muros de la sacra Dio, lleno de gloria, y no que ahora vives para ser padre de un indigno hijo. Qué diría si viese en estas playas á pesar de los Dioses, á su jóven Telemaco gozando un placer que de sí le creyó indigno? Con que el amor confuso, avergonzado de haber cedido en Chipre á los esfuerzos de tu noble virtud , esparce ahora el grito de sutriunfo en estos mares, y ante los ojos de las bellas Ninfas, levantará el trofeo de venganza? Mísero , queda , queda á llorar tu dolor , tu abatimiento, que por dó quiera irá en tu compañía, queda á gozar la paz que te prometes, paz del sepulcro , paz de los esclavos, tanto mas dura guando será eterna. Ah! No se hizo , no , tu torpe nido para escuchar el hymno de victoria, que ofrece inmortal gloria al guerrero varon; sino los cantos de afeminado coro, queda escucharlo queda. Yo solo seguiré la huella errante del ignorado Ulises por medio de los mares y la muerte, antes que ser testigo ira- ^ue de las cadenas que el amor te impone; donde yarás cubierto de ignominia, mientras que yo gustoso muero feliz si muero virtuoso. Hace que se vá.- -elem. Mentor , Mentor mio : padre amigo mio, ah! No permita el Cielo, que yo olvide mi deber, no. Qué quieres? Ya ceo, filmo mi amor y mi delito. Guía . gula mis pasos á la nave y dexemos por siempre una ribera fatal á la virtud de un desdichado: Ya detexto un placer , á que lá gloria y el honor se Qponian; ya la voz de virtud resuena solo. en lo intimo del pecho. No diga nunca el orbe sorprendido, que el destructor de Trõya, el sacro Ulises fué de mí olvidado. Tetera. No lo dirá: tu alma enagenada pudo ceder un tiempo al atractivo de un amor ilegítimo ; mas luego que distinguió en las sombras de tu, crimen el rayo de la luz que la ilumina vuelve á la senda del honor. Oh quanto me es grata tu mudanza! yquantoes noble el triunfo que consigues sobre tí mismo! En fin, huyo vencido el amor á la voz de tus deberes: ni cantarán las Ninfas su victoria sobre tu corazon. Telera. Con que no hay medio! con que voy á alexarme para siempre de esta mansion , y no podré siquiera dar el último á Dios.... Ment. Pues cómo, acaso vuelves á vacilar? Ah! no lo creo; A 2 tá
4 Pieza tú no ohvidaste_, no, lo que me cuesta tu educacion , las lágrimas vertidas y la opresíon que padeció mi alma, sin atreverme á hablarte: ni turradre al darte luz gimió qual yo gemia. Yo sofoqué mi llanto, mi pena y mis sollozos, aguardando en retorno tu cariño. .Hijo! Querido hijo! Mi consuelo, alivia la afliccion del pecho mío, vuélvele -á Mentor.lo que mas amaba, que á sus propias entrañas _que á su vida, vuélvele á su Telemaco , á su hijo. Si la santa virtud al amor venze, vivo . y vivo felice; rnassi,el amor te arrastra della con brazo dominante, :Mentor no viviráni un solo instante. Telem. Ay Mentor! Ment. Ay Telemaco! Quuedan abrazados unos ,cortos instantes aniéntras la Música expresa el dolor de los dos. Telem. Mi llanto, que tu rostro humedece, es el testigo de mi resolucion : ve á la ribera, ve .á .disponer la nave, ya te sigo. .1ent. Ya voy allá : tú en tanto considera elite eres hijo de Ulises que la virtud lo manda, y que la virtud premia el sacrificio. Mentor se vá, la Música será relativa al abatimiento y meditacion de Telemaco , que principia su monólogo.antes.de que conclaya la orquesta, y ésta ¡mirará los afectos de los primeros versus hasta ven Telemaco &c. Telera. En fin , hijo de Ulises , no'hay remedio: la gloria exige abandonar por Siempre esta adorada playa... impía gloria! Impío amor! Ya me figuro el llanto heroyedt., que por los ojos de mi bella Ninfa regará estas arenas, testigos de tni bien, de mis delicias: ya que alentando apenas invocará mi nombre en estos mares, sordos á sus clamores, y que el eco repetirá vacío: asen Telemaco , ven , ven amor mia.. Y podré yo sufrir tan triste idea? Ah! No ., piérdase todo, perezca en estos bosques , olvidado del resto de los hombres, y otros sigan la senda del .honor ,y las virtudes: yo nací para amar.... Hombre abatido naciste para amar! Y ya olvidaste tu deber , tus promesas y tugloala? Huye , huye , por siempre una mansiun fatal á tu inocencia -la cara sombra de tu dulce padre: vuela sobre tus sienes, y á la nave te arrastra.: olvida , olvida á Eucaris y su amor. Le interrumpe la música, que será análoga á las ideas amorosas y tiernas,que se renuevan él, acompañándole hasta que .acabe con un tono resuelto. Ay! no hay remedio. A Dios gruta selvage, que fuiste asilo en mi fatal fortuna: á Dios Ninfas; á Dios amadas playas: donde pensé acabar .trangtíilamen te _en la dulce ilusion de mis amores. Ay ! yo os dexo por siempre; y léjos de vosotras gemiré por los dias deliciosos, de que fuisteis testigos guando amar quiso, guando al Cielo plugo; -mas mi padre y mi Patria me lo mandan, -me lo manda mi gloria, y yo corro veloz á la victoria. Sale Euc. A dónde vas, ingrato? Telem. Santo Cielo. Euc, Qi A Di esa p Y q1 mita, por del >: aban <at n Mis( Ingi Telem. nïic de t 4 tu perc Euc. Telem Fu( me par: Yo de me El llai al que boi de de .cac ^olv ,tú sul tú un rei de pe rt so qt ,Eue.
S L fa ares, 1 eco :a? lado Aros es: abaste u:ia? re: , olmá- ,que que ma: >la- In te es. : lo ue. d T ele Euc. Qué pensabas huir, sin que alquiera... A Dios, Eucaris mia, esa pérfida boca me dixera? Y quando yo, evitando las celosas miradas de Calipso, vuelo amante por gozar un instante del perjuro Telemaco , él medita abandonarme, y sin piedad me niega ato á Dios, u suspiro, una mirada.. Mísera yo ! A quien quise , á quien amaba, Ingrato , infiel. Telera. No soy infiel , riï ingrato: trii corazon padece al alexarse de tus ojos , y acaso esta partida 4 una temprana muerto me conduce; pero.. Euc. Qué? TeLem. Pero Mentor Tenises, y miPatria así lo exige. Eucaris un tormonto inexplicable me agita y me devora para que el de tus lágrimas añada. Yo te amo; sería el mas felice de los mortales, si el mezquino hado me dexase morir á los pies tuyos. El llanto del amor baña mis ojos, llanto desconocido al hijo de Penelope: mas juzgas que tan plácido llanto borrase las imágenes sagradas de mi padre y mi Patria , ó que el delirio de las delicias que tu amble seno ,cada dia ofreciese á mis amores 'olvidarlos me hiciese, no lo creas, .tú sabes quanto imperio :sobre mi corazon tus ojos tienen, tú sabes que otro tiempo mas tranquilo, un suspiro , una lágrima me baria renunciar á la vista placentera del sacro autor del dia, por servirte, mi bien, por obligarte. Pero el amor entónces derramaba sobre mi corazon un blando sueño, que aletargaba en mi virtud y glotia: ¡naco. yo bien sé que esta ausencia dará fin á una vida, que vida de dolor llamarse puede: mas lo manda el.decoro, y moriré jurando que te adoro. Euc. Detente , hombre cruel , sagrado Cielo! .... qué es esto! Pero ingrato, yo qué te hice? Aguardas á decirme que me dexas por siempre, quando me creí amada, quando:te amaba mas que al alma rala? - P érfido , dime, sabes quanto cuesta 4exar de amar , guando una vez probamos : de los delicias del amor? cuitada! Tú apreciabas el don de vivir siexn pre por vivir para él? Qué me sería una vida inmortal sin tus amores: <un .don .fatal , un don de llanto eterno. Porque no me dixiste : desgraciada _ucaris no me ames, no des un corazon que no es posible que yo pueda admitir jamas ? Entónces ;hubiera sofocado una pasion naciente ; pero ahora que mi alma te adora, qué será de mí! Ay tú _me has vendido, -ti'z te complaces en mi amargo llanto. Tele,n. Quién , yo? Tirano el Cielo ,de mi dicha enemigo, -sabe si yo te amo , y tu lo sabes. Esta playa es testigo .de mi amor y auis lágrimas: apenas puse en ella la planta, quando parece que la injusta Venus por vengarse de mí , derramó el fuego y el furor en el pecho de las Ninfas: y aun la misma Calipso _su mano me ofreció. Pero tus ojos hicieron mas que don tan apreciable. Yo
la pér yen + me e Telera. •^ ante llene que e ratifi mi.a Qué Ene. T Telem. Telemai á -los pá mira o tener 1. lipso , desde sale eo: en la ni ta Calip. has carl de a pat: ingi cón7 á es salé Ene:. ( Calip. c ©r él s los Sí, coi- e Ah la- ^ 6 Pieza heroyca. Yo te amo , tú me amastes, y nues- que irritadas de nuevo tros días las despiadas olas iban sobre las alas de los vientos arrogen á estas ? Ir t,, llenos siempre de amor y sus pla- tus míseros despojos, ceres. objeto de dolor para mis ojos • Mas , Eucáris , que quieres? ó siguiendo las huellas de la sangre Yo pensé , amada mia, en busca de la guerra, que una tan cara mano vas á llenar la tierra benéfica cerrase de luto y amargura, los ojos de tu amante, acaso muerto y ver llorar tranquilo al desdichado. enla embriaguez de mil y mil de- Hombre cruel? Y sufrirá tu alma licias. la dolorida escena Pero la impía gloria de ver huir á la afligida madre recuerda á la memoria con los dulces hijuelos en el seno, mi deber , y girando en torno mío al Cielo levantando me arranca el mirto y el laurel me los lagrimosos ojos, ofrece. y que su esposo, y un hermano tuyo Ella de tí me aparta, arrastra esclavo la servil cadena? no torpe ingratitud ella presenta Estas tristes imágenes te aplacen ante mí de continuo- mas que la compañía de tu Ninfa? la imágen de la dulce Patria mia Telemaco , mi amor , no , no me la resolada madre, el padre Ulises debes: vagabundo y errante no seas insensible á la presencia que impropére á tu amante de los mismos parages su detencion!.... Ah! Déxame que testigos de las lágrimas de entraría vuele, bus, yen sus brazos tu pérdida consuele. lágrimas deliciosas que algun dia Euc. Cómo procuras disculpar ingrato dia tu deslealtad c;n tan sagrados noma las derramó el placer, y enjugó Yebres hasta huir de mi amor! nus. Te acuerdas , dí , te acuerdas? Telera. Eucáris bella, Ay! Quántas veces antes me compadece, no me cuí- , quántas: m P ^ y hazme feliz dixiste, y no vencida pes. al dulce ruego , al abundoso llanto, Imaginas acaso sé feliz , respondí! Ve aquí la paga que no me seguirán á todas partes de mi primer amor , y las promesas tu imágen y mi pena? que hiciste tantas veces Euc. Pero quien te enagena tú me aborreces,sí,tú me aborreces. de esta morada , dí ? Qué vas bus- Telem. Aborrecerte yo! yo! Cielo santo, cando por qué me afliges tanto? por la senda de muerte, Euc. Me amas? en medio de la mar tempestuosa? Telem. Si te amo? Tú lo dudas! Ulises ya no vive, Euc. Sí, yo lo dudo. Acaso te com- y tu madre , cediendo al importuno places ruego de sus amantes en mi dolor , y alhagas ya le dió sucesor: pues dó caminas? mi débil esperanza en este punto, dó te lleva el delirio? Acaso quie- para hacer mas sensible á tu par - res, tida la
.i nicle la pérdida de un bien que á mi amor debes, y en que apenas confio: me engañas ó es verdad , amado mio? Telem. Qué quieres, dí, qué quieres? Veme puesto ante tus pies lloroso, se arrodilla: lleno de la pasion que me domina, que en tu mano divina ratificó de nuevo mis promesas: mi. alma , mi vida , todo, todo es tuyo. Qué mas hacerpodria? Euc. Telemaco , mi amor.... Telem. Eucaris mia. Telemaco permanece algunos instantes á -los pies de la Ninfa , que le .abraza y mira con la ternura y amor -que deberá tener la música, hasta que los vé Calipso , y todas sus Ninfas que la siguen desde la entrada de su gruta., donde sale con precipitacion, quedando ellos en la misma actitud sobrecogidos, hasta que habla Calipso, que se separan. Calip. Cielos, qué miro! Pérfido extrangero, has venido á mi Isla cargado de la cólera implacable de un Dios que te aborrece, para hacerme el objeto de tu odiosa ingratitud? Y tú , dí , temeraria, cómo detienes aún á pesar mio á este jóven infiel? Llamad á Mentor, salgan por siempre, salgan de mi Isla. Euc. Cómo lo impediría? Calip. Corre, ingrato; cerrá`s ū frit la g iras de Neptunó: él servirá mi amor y mi venganza los Dioses del Olimpo y del infierno. 'Sí, deidades oitftne, `.confundid al impío y el yerro aplaque este tormento mio. Ah! que no vea nunca la. cara Patria, ó que perezca al verla laca. 7 contra las duras rocas. Que abandonado al procelosoviento, su cuerpo destrozado, esperanza de:encontrar sepulcro, vea yo que las aves carniceras: Sí, lo veré; tambien la que tú amas lo verá , lo verá qual yo lo vea: sú corazon se rompera en el pecho; y volando el dolor en torno de ella, su desesperacion hará mi dicha. Euc. Ah! qué imagen horrible! Telem. Pero Diosa.,. -ai p. Calla infiel. Y vosotras que os detiene? volad, llamad á Mentor que quite de mis ojos á un ingrato, Euc. Seguidme,-compañeras, y servid áCalip.so, qual lo manda; pero servid mi amor, servid el vuestro: él esat?uestro delito, y él guiará la empresa que medito. canse. Calip. Cómo? Aún habla de amor ante mis ojos, -y las denlas tambien? tantas rivales tendré yo como Ninfas? Ve aquí, ve aquí los frutos de tanto amor y tantos beneficios desamos -y desprecio, y abatimiento de la parte mia. Y yo lo sufro! Y esta misma mano, despreciada por tí no te da muerte: quién me detiene? Quién... Sal de mi Isla, sal en este momento, y no aumente tu vista mi tormento. Telem. Pero Diosa, por qué te irritas tanto contra un hombre á quien guía el infortunio, ántes me compadece y disculpa un delito, que á mi pesar, cometo. Yo quisiera amarte; pero.... Calip. Qué? .Telem. Pero qué puedo :hacer contra la fuerza poderosa que sangre chado. lma re ;eno, ) tuyo na? :en infa? o me tratn .- dia 6 Veda anto, paga nesas •eces. anto, :om- :o, parla
seductl quena y en te la cop, se rind de la 1 Su pa( á tu ct en óci: á ïllis y que que cc entre rama Ment. C si Tel opres( ya los que a y cru, ya la Telera. -1 Calip. Y Ment. S en la nos a; Calip. C l a na Yqu€ agua Ah! Si au Ment. 5 acast que E por 6 con j no ir Calip. 1 Qué Ment. Que `S Pieza que mis amoresá otro amor. arrastra? Quando el mar y los vientos naufragó ante tus plantas , me arrojaron tu amparo me ofreciste,. y mil y mil placeres, que tu mano benéfica produce; casi me hicieron olvidar la Patria.. Pero tantos favore los creí de tu piedad efecto y no de una pasion. Tambien Il.- raste al referir los infortunios mios: mas qué quieres? Mi alma acostum— brada al mal mio y ageno,. no vió nunca otras lágrimas que aquel las que derrama el dolor , ó que derrama la compasio&i. En esta incertidumbre amé y me amaron; pues por qué me culpas ó por qué me castigas, arrojándome así de estas riberas. Calip: Pues por qué te castigo? por qué te culpo , ingrato, enemigo mortal de mi sosiego, pretendes que yo sufra tu vil ingratitud, ó que yo crea tu negro crimen de ignorancia efecto? Ah! lo quieres en vano. Es cierto que algun tiempo mas tranquilo - respetaron mis labios tu inocencia; pero mis ojos, mis amantes ojos! Qué no hablaron por mí? Y es un idioma el del amor, que pueda confundirse con el de otra pasion? Tú eres ingrato, lo fuiste y lo serás, tiernas miradas, suspiros repetidos, mil ayes nunca oídos. ó al ménos olvidados, apenas escuchados, te anunciaban el' mal que padecia, lzeroyca. Pero que efecto baria este lenguage amante en un nido para mí insensible? Yo sufria , y quizá callado hubiere mas tiempo , si mas tiempo ignorase mi mal ; pero lo supe, lo supe ingrato, y en aquel instante imponiendo mi orgullo, y mi pudor te declaré mi. afecto. Yo te ofrecí mi mano; y de inmortalidad el don amable, yo lloré , suspiré , me eché á tus plantas, y en fin , quánto no haría si en celos y en amor Calipso ardía! Nada olvidé contigo; pero era tarde ya : fui despreciada, despreciada Calipso! Y no destroza ese corazon pérfido? Y tranquila podrá ver que otra alguna lo posea? Ah! no , la sola idea, la desespera y me horroriza :,huye hombre traidor, y nunca el claro dia tu luz derrame en tus ingratos ajos. Mentor, Mentor. O rabia! Y no podré morir! Y el sol odioso en mi rostro lloroso verá la imagen del furor por siempre, sin la unica esperanza de que algun dia pálida mi sombra pasé la triste arena, del tácito Aqueron ya Pluton lleve mi amor, mis celos y mi acerva pena oh alma de deliro! Complácete en la obra de tu mano: rio del cruel fuego que en mis hinchadas venas se propaga, triunfa de mi dolor y vete luego. Telem. Diosa , yo te suplico... Sale Ment. Ve aquí á Mentor, Calipso qué le quieres? Calip. A qué esperas, que no llevas contigo al temerario ( mal dixe) al hombre débil, que vencedor en Chipre , de las gracias sa-
biera :a nte :o. ile, í tus rdia! lada, troza a asea? huye Maro ojos. ASO pre, abra leve ,ena ano: pro- ► . las se• maco. ^+ á nuestra.. nave? Sale Eucaris y Ninfas. La nave se cl2xa ver incendiada. Euc. Amor , él dió la llama, él la sopló al baxel , y animó el viento que aquí la traxo , y en ceniza fria al mar inmenso arrojará furioso. Yo he sido el instrumento de su furor y todas estas Ninfas. S , Calipso , yo he sido. Qué servirá ocultar lo que tú sabes? Ni en tan cruel extremo oprimir el amor es imposible. El ingrato me huia: tú lo mandabas , mi alma padecía, yo medito, yo vuelo invoco al santo Cielo; la antorcha abrasadora, á nuestras manos el amor ofrece, y en tanto que se aleja Mentor de ti llamado, llenas de un Dios que llena tierra y Cielo, incendiamos la nave, y en un instante solo aniquilamos su esperanza. ingrato, si, no te queda alguna, pues un baxel Fenicio , á quien loa vientos, á pesar suyo y mio, á esta playa guiaban, lleno de asombro , de terror y miedo, se detiene á la vista de la humeante llama, que el raudo viento en tu baxel derrama. Y si fuese tan loco , tan osado, que á nuestros ojos arrancar preterida al traidor hijo del Capitan Griego, aún hay amory llama, venga luego. Calip. Yo no sé si me alegre, ó dé castigo ap. á mi ribal. Telera, Y bien , ya tu lo notas. El mismo Cielo , Mentor, se El Tel e seductoras de tanta jóven bella, que nació para amar y ser amada, y en torno de él vertía la copa del deleyte, se rindió á la hermosura de la menor de tanta Ninfa mía? Su padre le ha encargado á tu custodia. Dexarás que afrente en ócio vil sumido á Ulises y á la Patria, y que la misma frente, que coronar debia el sacro lauro entre lazadas de oro • rama de amor la ciña con desdoro? Ment. Calipso, no lo temas; si Telemaco amó , y en duros grillos opreso un tiempo complacido estaba, ya los rompió; y aquella misma mano que adoraba algun dia, y cruel le oprimia, ya la detexta: él propio me lo din.. Telera. Virtud santa, favor. Calip. Ya la detexta? Ment. Si, la detexta en fin: y en prueba de ello en la desnuda orilla nos aguarda la nave preparada. Calip. Cómo? Ya-está en la playa l a nave construida?... Yqué será de mí guando él se vaya? Aguardad... infelice! Ah! si fuese mudable , en favor mio!... Si aun me pudiese amar? Ment. Y qué pretendes acaso detenerle? has olvidado que el baxel fué labrado por órden tuya, y que ofreciste un dia con juramento horrible no impedir de Telemaco el regreso? Calip. Es verdad , lo juré pero mezquina? Qué hice yo! Qué hice yo! Ment. Cielo , qué miro! Que sacrílega mano ha puesto fuego