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Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares

Fraga Domínguez, Silvia

Abstract

[ES] En los últimos años, ha aumentado en nuestro país el número de separaciones o divorcios y, al mismo tiempo, el número de publicaciones dedicadas al estudio de sus consecuencias. Sin embargo, son todavía escasas las investigaciones que se centran en el impacto que este evento puede tener en las relaciones familiares. Este efecto, junto con el empeoramiento en la situación económica y la afectación en la esfera psicoemocional, son recogidos en la literatura como las consecuencias más importantes para los progenitores. En este estudio participaron 145 menores, con edades comprendidas entre 6 y 17 años, que han vivido la ruptura de sus progenitores. El objetivo principal consiste en estudiar en nuestro entorno las consecuencias socioeconómicas de la ruptura para las familias y su impacto en las relaciones famliares en función del conflicto existente. Para ello se ha aplicado a los progenitores y a los hijos una entrevista semiestructurada a través de la cual se ha obtenido información acerca de la situación económica previa y posterior a la ruptura, así como de una serie de variables referidas a las relaciones familiares. Los resultados permiten señalar, en la misma línea que la literatura científica, un empeoramiento de la situación económica percibida y de los ingresos económicos mensuales estimados en comparación con el momento anterior a la separación. Con respecto al impacto en las relaciones familiares, se observa que éstas se ven afectadas más negativamente en las rupturas contenciosas que en procesos de mutuo acuerdo, especialmente si nos referimos a la relación paterno-filial con el progenitor no custodio. En definitiva, se constata la importancia del conflicto entre los padres como factor de influencia en la dinámica de las relaciones familiares.

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Silvia Fraga Domínguez Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Facultade de Psicoloxía Grao en Psicoloxía Ano 2014 Traballo de Fin de Grao presentado na Facultade de Psicoloxía da Universidade de Santiago de Compostela para a obtención do Grao en Psicoloxía Traballo de fin de grao Modalidade 2 “Proxecto de investigación empírica e/ou desenvolvemento dun estudo piloto” Autor/a do TFG Silvia Fraga Domínguez 2 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Resumen En los últimos años, ha aumentado en nuestro país el número de separaciones o divorcios y, al mismo tiempo, el número de publicaciones dedicadas al estudio de sus consecuencias. Sin embargo, son todavía escasas las investigaciones que se centran en el impacto que este evento puede tener en las relaciones familiares. Este efecto, junto con el empeoramiento en la situación económica y la afectación en la esfera psicoemocional, son recogidos en la literatura como las consecuencias más importantes para los progenitores. En este estudio participaron 145 menores, con edades comprendidas entre 6 y 17 años, que han vivido la ruptura de sus progenitores. El objetivo principal consiste en estudiar en nuestro entorno las consecuencias socioeconómicas de la ruptura para las familias y su impacto en las relaciones famliares en función del conflicto existente. Para ello se ha aplicado a los progenitores y a los hijos una entrevista semiestructurada a través de la cual se ha obtenido información acerca de la situación económica previa y posterior a la ruptura, así como de una serie de variables referidas a las relaciones familiares. Los resultados permiten señalar, en la misma línea que la literatura científica, un empeoramiento de la situación económica percibida y de los ingresos económicos mensuales estimados en comparación con el momento anterior a la separación. Con respecto al impacto en las relaciones familiares, se observa que éstas se ven afectadas más negativamente en las rupturas contenciosas que en procesos de mutuo acuerdo, especialmente si nos referimos a la relación paterno-filial con el progenitor no custodio. En definitiva, se constata la importancia del conflicto entre los padres como factor de influencia en la dinámica de las relaciones familiares. Palabras clave: ruptura de pareja, consecuencias socioeconómicas, relaciones familiares. Abstract In recent years, the number of separations and divorces in our country has increased, as well as the number of scientific publications devoted to the study of their consequences. However, just a few of them have focused on the impact that this event can have on family relationships. This effect, together with the decline in the related socioeconomic situation and the impact in the psychoemotional state, has been highlighted by the psychological literature as the most important consequences for parents. The participants of this study are 145 minors aged between 6 and 17, who have experienced their parents’ breakup. The present work has been carried out to study in our environment the socioeconomic consequences of breakups for families and their impact on family relationships according to the level of conflict. We have used a semistructured interview to obtain information from the children and their parents about the economic situation before and after divorce, as well as some variables related to family relationships. In accordance with the scientific literature, the results show a decline of the perceived socioeconomic situation and the estimated monthly income in comparison with the pre-divorce situation. Regarding the impact on family relationships, we have observed that they become more negatively affected in contentious divorces than in mutual agreement ones, especially if we refer to the parent-child relationship with the parent who does not have the custody of the children. In conclusion, interparental conflict appears as an issue that has a strong influence on family relationships. Key words: breakup, socioeconomic consequences, family relationships. Silvia Fraga Domínguez 3 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Índice Resumen 2 Abstract 2 Índice 3 1. Introducción 4 1.1. Efectos de la ruptura en los progenitores 8 1.1.1. Consecuencias psicoemocionales 11 1.1.2. Consecuencias en la situación socioeconómica 12 1.1.3. Consecuencias en la relación paterno-filial 15 1.2. El conflicto como variable mediadora 20 2. Método 23 2.1. Planteamiento del problema de investigación 23 2.2. Participantes 24 2.3. Instrumentos 28 2.4. Procedimiento 32 2.5. Análisis 33 3. Resultados 34 4. Conclusiones 45 Referencias bibliográficas 48 Índice de gráficos 53 Índice de tablas 54 Anexo 1 55 Anexo 2 56 Silvia Fraga Domínguez 4 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 1. Introducción En las últimas décadas, España ha vivido junto con otros países un aumento notable en el número de separaciones o divorcios. Amato (2000) entiende que se trata del cambio más importante en la vida familiar durante el siglo XX y también el de mayor alcance por sus implicaciones en la vida de los adultos y de los niños. Este cambio conlleva la aparición de un gran número de hogares monoparentales. Haciendo referencia a los datos más recientes, sólo en el año 2012 se llevaron a cabo un total de 104.262 procedimientos de divorcio, junto con 6.369 separaciones y 133 nulidades (INE, 2013a). El número de separaciones ha descendido en los últimos años a consecuencia de la entrada en vigor de la ley 15/2005 de 8 de julio, según la cual está permitido que una pareja se divorcie tras tres meses de convivencia, sin pasar por una separación previa. Así, el número de divorcios aumentó un 0,6% en 2012 mientras que el de separaciones se redujo en un 7,9%. Por otro lado, la tasa de nulidades, separaciones y divorcios fue de 2,4 por cada 1000 habitantes en el año 2012, manteniéndose prácticamente estable en los últimos 4 años, como se puede ver en la Tabla 1. Con respecto a los hogares monoparentales, en España se contabilizaron en 2013 un total de 1.707.700 hogares compuestos por una madre con hijos o un padre con hijos (INE, 2013b). Tabla 1 Evolución de las Nulidades, Separaciones y Divorcios. Años 2003-2012. [Fuente: INE (2013a)] AÑO NULIDADES SEPARACIONES DIVORCIOS TOTAL TASA/1000 HABITANTES 2003 198 76.520 45.448 122.166 2,9 2004 197 81.618 50.974 132.789 3,1 2005 168 64.028 72.848 137.044 3,1 2006 174 18.793 126.952 145.919 3,3 2007 150 11.583 125.777 137.510 3,0 2008 142 8.761 110.036 118.939 2,6 2009 127 7.680 98.359 106.166 2,3 2010 140 7.248 102.933 110.321 2,4 2011 132 6.915 103.604 110.651 2,3 2012 133 6.369 104.262 110.764 2,4 Silvia Fraga Domínguez 5 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Tradicionalmente se ha pensado en la ruptura de pareja como una contrariedad y se ha relacionado con las consecuencias negativas que esta situación puede provocar en la vida de los implicados. Sin embargo, en la actualidad se adopta una visión más amplia tanto del proceso como de sus consecuencias. Así, según Dudak (2013), el divorcio, aunque afrontado por la mayoría de las personas como un proceso estresante, es contemplado desde la sociedad contemporánea como una posible manera de mejorar la situación de las personas que lo experimentan, a través del que pueden liberarse de una pareja tóxica y construir una relación nueva y satisfactoria. En una línea similar, Hetherington y Kelly (2005) hacen referencia a este proceso como una oportunidad para el crecimiento personal y la conquista de una vida mejor. En la actualidad, se destaca siempre que esta situación no es necesariamente negativa, sino que lo que más afecta a los implicados es su gestión inadecuada. En cualquier caso, el proceso de normalización del divorcio es un hecho y ha generado el interés de disciplinas diversas como la demografía, la sociología, la economía, la historia, la salud pública, la política social o el derecho (García y Solsona, 2011). Otra disciplina que se añade a esta lista y ocupa un lugar importante en ella es, por supuesto, la psicología. Así, se produce en los últimos años un incremento de la literatura psicológica centrada en el tema, si bien de manera más tardía en nuestro país en comparación con el ámbito anglosajón (Morgado, 2008). El divorcio es un fenómeno relativamente reciente para nosotros puesto que no existió hasta 1981 en el estado español, si exceptuamos un breve periodo de tiempo en 1932, con la Segunda República. Por ello, no es de extrañar que todavía sea mucho lo que se desconoce acerca de este proceso y de cómo deben actuar sus protagonistas. Esta carencia de normas sociales se hace más acusada cuando existen unos vínculos familiares que perduran en el tiempo, como son los hijos en común. En general, la literatura existente tanto en España como en otros países se ha referido a varios aspectos entre los que destacan los predictores del divorcio, sus etapas y las consecuencias que éste tiene en los miembros de la pareja y en los hijos. Especialmente, cabe señalar los estudios realizados con el objetivo de conocer las consecuencias que el divorcio provoca en estos últimos. Gran parte de la investigación se centra, por tanto, en las familias con hijos porque en estos casos la separación de los cónyuges no implica la ruptura de los vínculos familiares (Solsona, 2009). Estas familias constituyeron un 57,5% del total de familias que protagonizó un proceso de separación o divorcio en 2012 (INE, 2013a). Silvia Fraga Domínguez 6 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares La distinción entre estos estudios es importante porque la situación de divorcio o separación puede variar enormemente según el tipo de familia. Como señalan Fischer, de Graaf y Kalmijn (2005), cuando no hay hijos la separación puede suponer el final de la relación. Sin embargo, cuando existen hijos en común, éstos constituyen un nexo de unión y, como encuentran estos autores, implican una mayor frecuencia en el contacto entre los cónyuges. Además, los resultados indican que este contacto suele ser inicialmente de tipo antagonista, tornándose con los años más amistoso, probablemente debido a un intento por parte de los progenitores de mejorar sus relaciones por el bienestar de los hijos. Como se indicaba en líneas anteriores, el estudio de los factores que hacen más probable la ruptura de una pareja es uno de los aspectos en los que se ha centrado la investigación del proceso de divorcio. En relación a los predictores del divorcio Amato (2010) recoge los factores de riesgo más importantes señalados por la literatura, distinguiendo entre predictores demográficos y económicos e interpersonales. En cuanto a los primeros éstos son: casarse en la adolescencia, poseer bajos recursos económicos, el desempleo, un bajo nivel educativo, vivir con el futuro esposo o con una pareja anterior antes del matrimonio, tener un hijo antes del matrimonio, traer hijos de otro matrimonio anterior, casarse con alguien de una raza diferente, estar en el segundo matrimonio o uno de mayor orden y crecer en una familia donde los padres no hayan estado siempre casados. El autor recalca que no se puede suponer que un predictor en sí mismo pueda ser una causa del divorcio y también destaca como la mayor controversia entre estas variables el hecho de haber convivido antes de estar casados. En cuanto a los predictores interpersonales, el autor recoge la violencia doméstica, el frecuente conflicto, la infidelidad, el número de problemas de relación percibidos, el escaso compromiso y los bajos niveles de amor y confianza entre los cónyuges. Son escasos los estudios sobre los predictores de la disolución del matrimonio que hayan sido llevados a cabo con población europea. En este sentido, podemos señalar una investigación realizada en Noruega (Røsand, Slinning, Røysamb y Tambs, 2014) en la que se encuentra que la insatisfacción con la relación, especialmente en mujeres, y un bajo nivel educativo en hombres son los predictores más importantes. Además, los resultados indicaron que el estrés duradero en mujeres era un factor a considerar. En el extremo contrario se puede hacer referencia a una serie de factores de protección, que Hetherington y Kelly (2005) recogen fruto del Estudio Longitudinal de Virginia (ELV). Éstos son la madurez social, la autonomía, el locus de control interno, la religiosidad –en el sentido Silvia Fraga Domínguez 7 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares en que permite acceder a una red de apoyo eficaz-, el trabajo, el apoyo social y la formación de una nueva relación íntima. Con respecto a este último factor, cabe señalar que aquellos participantes que formaron una nueva relación refirieron una notable mejoría de la salud emocional y, en algunos casos, este aumento en la estabilidad de la persona mejoró la relación tanto con el otro progenitor como con los hijos. Además de los factores de riesgo y protección, la literatura científica ha tratado de describir la evolución del proceso de divorcio. Con respecto al estudio de las etapas, cabe mencionar en primer lugar el modelo de Bohannon (1970). A partir de éste, Florence Kaslow -una de las autoras destacadas en el estudio del proceso de separación y divorciollegó, tras varias reformulaciones y adaptaciones de su planteamiento inicial, a la elaboración de un modelo que denominó diacléctico (Kaslow, 2013) –resultante de combinar los conceptos de dialéctico y ecléctico-. Desde este modelo se distinguen 7 etapas, asociadas a una serie de comportamientos y sentimientos y relacionadas con distintos momentos del proceso. Así, las dos primeras etapas se corresponden con la situación pre-divorcio mientras que las tres siguientes se refieren a momentos vividos durante del divorcio. La penúltima etapa se corresponde con el principio de la situación post-divorcio. Por último, el divorcio físico se encuadraría en el momento post-divorcio. A continuación, se incluye una breve descripción de las fases del modelo de Kaslow:  Divorcio emocional: caracterizado en un primer momento por sentimientos de desilusión, insatisfacción, alienación, ansiedad e incredulidad y asociado a comportamientos como la evitación, las peleas o los enfados. En un segundo momento, son comunes la negación, la desesperación, el temor, la ambivalencia, el sentimiento de pérdida, la confusión o el vacío.  Divorcio legal: son propios de esta etapa la autocompasión, la impotencia y el deseo de contraatacar.  Divorcio económico: etapa asociada a sentimientos de confusión, ira, tristeza, soledad y resentimiento.  Divorcio coparental: relacionado con cuestiones de custodia, residencia, contacto o régimen de visitas y tiempo compartido con los niños y caracterizado por la preocupación por los niños, la ambivalencia, la incertidumbre, los temores de pérdida en relación al final de la familia intacta y la rabia. Silvia Fraga Domínguez 8 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares  Divorcio religioso o espiritual: son propios de esta etapa la falta de confianza en uno mismo y el deseo de la aprobación de la Iglesia.  Divorcio social, comunitario y relacionado con la familia extensa: caracterizado por la duda, el optimismo, la resignación, la curiosidad, el arrepentimiento, la tristeza, la incertidumbre y la soledad.  Divorcio físico: esta última etapa se asocia con la aceptación, la confianza en uno mismo, la energía, la autoestima, la euforia, la independencia y la autonomía. La autora matiza que esta evolución es flexible y que ni todos los individuos atraviesan todas las etapas ni tienen que hacerlo por el mismo orden. Habiendo descrito de manera general la estadística, los predictores y las etapas de la ruptura, a continuación, detallaremos los resultados de la literatura sobre los efectos de la misma haciendo referencia también a cómo puede mediar el conflicto en las consecuencias del proceso. 1.1. Efectos de la ruptura en los progenitores Sin duda, uno de los temas más tratados ha sido el de las consecuencias del divorcio o separación, ocupando un lugar importante dentro de este estudio los efectos en el ajuste de los hijos. Antes de profundizar en las consecuencias de la ruptura en la vida de los progenitores y de sus hijos e hijas, es preciso hacer unos matices. Por lo general, se suelen mencionar en la literatura las consecuencias negativas de este proceso para los miembros de la familia. Se ha escrito mucho sobre éstas, ignorando los efectos positivos que puede suponer para sus protagonistas (Hetherington y Kelly, 2005). Así, aunque el divorcio es temporalmente estresante, puede tener consecuencias positivas a largo plazo. Por ejemplo, puede suponer una segunda oportunidad de ser felices para los adultos y también puede implicar que los niños escapen de un hogar disfuncional (Amato, 2000). Se señala frecuentemente en la literatura que es preferible un hogar en el que ambos progenitores se han separado de manera estable que una familia intacta con problemas (Cosgaya y Tay, 2008; De la Torre, 2005). Además, otro aspecto a recalcar es que los estudios continúan sugiriendo que las consecuencias se corresponden con la calidad de las relaciones familiares previas al divorcio (Amato, 2010). Silvia Fraga Domínguez 9 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Otro tema importante en relación a las consecuencias del divorcio es el debate entre dos perspectivas teóricas: la causación o la selección. La primera asume que el divorcio tiene un efecto causal en el bienestar de los esposos, mientras que la segunda entiende que la asociación entre divorcio y bienestar está mediada por factores de selección (Amato, 2010). La perspectiva de la causación se basa en investigaciones que contemplan el divorcio como un proceso caracterizado por muchos cambios altamente estresantes, que serían los responsables de las consecuencias del divorcio recogidas en la literatura. Por otro lado, entendido el proceso desde la perspectiva de la selección, las personas con un peor funcionamiento serían las que tendrían más posibilidades de divorciarse (Amato, 2000). Este segundo punto de vista también ha recibido apoyo de diferentes investigaciones. Sin embargo, Amato (2010) concluye que aunque probablemente haya una parte de selección, la mayoría de las consecuencias tienen que ver con la causación. Así, según este autor, la separación o divorcio afecta negativamente a la salud mental y física de muchos adultos. Con frecuencia, las investigaciones acerca de las consecuencias del divorcio han centrado su atención en los hijos, en consonancia con la preocupación general por las implicaciones del divorcio en la vida de éstos. Además, en éstas se suele encontrar que las consecuencias van más allá de la infancia y que el divorcio afecta a la vida de estos niños cuando se convierten en adultos. Son más escasas aquellas investigaciones que se interesan por el efecto que tiene en los progenitores. Sin embargo, el divorcio supone un gran cambio en la vida de los adultos, siendo necesario adaptarse a la nueva situación familiar con esfuerzo y estrategias (Morgado, 2008). Como recoge la misma autora, es frecuente que el progenitor custodio - generalmente la madrese preocupe por cómo será capaz de educar a sus hijos en solitario, mientras que el progenitor no custodio siente incertidumbre con respecto a la relación con sus hijos –si podrá seguir viéndolos o perderá el contacto con ellos-. Estas situaciones que viven custodio y no custodio suelen generar sentimientos de estrés y angustia. En cualquier caso, los progenitores se encuentran con el desafío de tener que reestablecer el funcionamiento económico, social y parental (Vallejo, Sánchez-Barranco y Sánchez-Barranco, 2004). Reconociendo la importancia del conocimiento del impacto en los hijos, el estudio de las consecuencias del divorcio en los progenitores es clave por dos motivos principales. Por un lado, porque para una comprensión completa de la dinámica del divorcio es necesario entender cómo influyen los cambios –por ejemplo, en los roles familiares, en los hábitos- en la vida de las personas que deciden tomar esta decisión. Por otro lado, está el hecho de que el Silvia Fraga Domínguez 16 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares normalmente el tribunal o juez no precisaba ningún criterio. Por lo tanto, la asignación de la custodia al padre requeriría una mayor justificación de la decisión. Aun así, la tendencia señalada puede estar modificándose lentamente al tiempo que se modifica la sociedad. Según Raub, Carson, Cook, Wyshak y Hauser (2013) la custodia ha pasado de los padres a las madres y, en la actualidad, se empieza a desplazar hacia la custodia compartida. En muchos países este tipo de custodia está relativamente aceptada y ya no constituye un tema de discusión o debate. En el nuestro, a partir de la última reforma de la ley del divorcio ha comenzado a debatirse la idoneidad de la custodia compartida y la frecuencia de ésta también ha aumentado. Así, este tipo de custodia fue otorgada en el 14,6% de los casos en 2012, frente al 12,3% del año anterior (INE, 2013a). Catalán-Frías (2011) explica que “la custodia compartida es asumir conjuntamente la autoridad y responsabilidad sobre los hijos sin que ello tenga que suponer un continuo cambio de los niños entre los domicilios de sus progenitores, sino una fórmula que garantice la implicación de ambos en el manejo habitual” (pp. 60-61). Si se revisa la literatura reciente en el tema del divorcio, se comprueba que hay defensores y detractores de la custodia compartida. Desde la perspectiva de los detractores se alude a las dificultades de aplicación que implica y al hecho de que debe evitarse en algunos casos de riesgo o cuando no se acuerde o decida en función del mejor interés del menor. El principal motivo para decidir o acordar la elección de este tipo de custodia es que los hijos e hijas tendrían acceso a ambos progenitores, beneficiándose del contacto y la relación con ambos. Tal y como señala Austin (2011) la investigación de las últimas 3 décadas proporciona suficiente apoyo científico como para adoptar una política que promueva la implicación significativa de ambos progenitores en la vida de sus hijos. Esta implicación conjunta en la educación de sus hijos e hijas tiene grandes ventajas tanto para la vida de éstos como para la de los propios progenitores (Yárnoz-Yaben, 2010b). Muchos autores hablan de los beneficios de la relación con ambos progenitores aludiendo al concepto de capital social. Así, Sobolewski y Amato (2007) hacen referencia al trabajo de Coleman (1988) sobre el capital social familiar, considerándolo relevante para entender cómo los padres sirven de recurso a los hijos. En principio, este tipo de custodia facilitaría la implicación de ambos progenitores en la vida de sus hijos, pudiendo ser beneficiosa para todos los miembros de la familia si existe una cooperación adecuada. Sin embargo, hay pocos estudios que comprueben los beneficios de Silvia Fraga Domínguez 17 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares este tipo de custodia y, además, es difícil controlar el efecto de auto-selección. Es decir, es posible que las familias que adopten esta modalidad partan de una conflictividad menor y por ello obtengan mejor resultados (Catalán-Frías, 2011). En Suecia, Låftman, Bergström, Modin y Östberg (2014) estudian el grado en que un grupo de adolescentes recurre a sus padres cuando tiene problemas en distintos tipos de familias: familias intactas, familias con custodia conjunta, familias monoparentales y familias reconstituidas. Después de los adolescentes procedentes de familias intactas, aquellos cuyos progenitores tienen la custodia compartida son los que recurren con más frecuencia a ambos en estas situaciones. Si algo se concluye después de reflexionar acerca de la idoneidad de la custodia compartida es que no es adecuada en todos los casos y que precisa de una alta cooperación y entendimiento entre los dos progenitores. Por ello, se recomienda la creación y participación de programas educativos que ayuden a éstos a comprender la situación y a enfrentarse a ella de la mejor manera posible (Arch, 2010, Catalán-Frías, 2011). En este sentido podemos destacar en nuestro entorno el Programa “Ruptura de Pareja, no de Familia” (Fariña, Novo, Arce y Seijo, 2002) que pretende evitar las consecuencias negativas de la ruptura tanto en los padres como en los hijos enseñando una serie de estrategias que ayuden a ejercer la coparentalidad de manera responsable y desjudicializada. Por otro lado, se debe potenciar el uso de la mediación y el consejo profesional para poder tomar la decisión más adecuada en función de las características del caso específico. Como señala Yárnoz-Yaben (2010c) en los casos en los que el divorcio ocurre y hay niños, la ex pareja es un padre con el que se debe cooperar de por vida. Tal y como se afirmó en líneas anteriores, las recomendaciones de custodia influyen en la relación paterno-filial porque afectan a la adopción de nuevos roles parentales. Identificando como progenitores no custodios a los padres, se sabe que la relación de los hijos con éstos disminuye en unos casos pero aumenta en otros. Según Morgado (2008) la implicación de los padres en la educación y crianza de sus hijos e hijas después de la separación es de más difícil predicción que la de las madres. Aun así, se sabe que mantiene una relación estrecha con la situación previa. Esta misma autora recoge las variables más importantes señaladas en la literatura que explican la implicación paterna tras la separación. Éstas son la duración del tiempo de la convivencia, el tipo de relación con la madre, la calidad de la relación antes de la separación, las características de los hijos e hijas –edad escolar, adolescencia- y el estilo educativo del padre antes de la separación. Silvia Fraga Domínguez 18 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Los padres, en contraposición a las madres, son vistos como el progenitor menos importante en el proceso de crianza. Como apunta Dudak (2013), el interés en la situación de los padres que no tienen la custodia de sus hijos no se suele tener en cuenta, pero esto está cambiando. Según un estudio realizado por esta autora se sabe que las principales dificultades a las que se enfrentan estos padres se refieren a lidiar con la falta de contacto con sus hijos, la soledad y las relaciones complicadas con la madre de sus hijos. Además, recoge como esta población recurre con frecuencia a asesoramiento tanto psicológico como legal como una vía para obtener apoyo social y emocional. En este estudio se obtuvo también que algunas madres controlaban con frecuencia la manera en que los padres pasaban tiempo con sus hijos. Esto tiene relación con el término anglosajón de gatekeeping, que se usa principalmente para referirse a las madres y se traduce como filtro materno, puesto que habitualmente es ésta la cuidadora primaria y, por tanto, también la que controla cómo es la implicación del padre con sus hijos (Yárnoz-Yaben, 2010b). Como señala esta autora, el filtro materno fue estudiado en un principio en familias intactas pero el divorcio es un contexto en el que el progenitor custodio puede ejercer un especial control sobre el contacto del otro progenitor con sus hijos. En relación al estudio de estos comportamientos, autores como Austin (2011) destacan que cuando se designa a un padre como progenitor custodio, éste debería ser aquel más dispuesto a facilitar la implicación del otro progenitor. Por ello, es frecuente que se pregunte al experto acerca de la disposición a llevar a cabo conductas en este sentido. En una relación parental intacta, una forma de filtro puede ser de utilidad si ayuda a definir los roles parentales en función de la disponibilidad y habilidad de los progenitores (Austin, Fieldstone y Pruett, 2013). Tal y como señalan estos autores, los comportamientos de filtro después de las separaciones se relacionan con la necesidad de compartir la responsabilidad parental cuando los progenitores comienzan a vivir en distintas casas. El concepto de gatekeeping se representa en un continuo que va desde la facilitación a la restricción. Los comportamientos facilitadores son proactivos, inclusivos y desmuestran que el progenitor valora las contribuciones del otro progenitor, mientras que el filtro restrictivo se refiere a las acciones de un padre que tienen la intención de interferir con la implicación de éste con el niño y que se predice afectarán negativamente a la calidad de su relación. Como recogen Austin et al. (2013) aunque ambos progenitores adoptan comportamientos de filtro, la investigación y el contenido de muchas disputas legales se centra en el rol de la madre como “gatekeeper”. Puesto que la implicación de ambos padres es importante, el Silvia Fraga Domínguez 19 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares tribunal seguramente querrá averiguar si los comportamientos de filtro restrictivo están vinculados al divorcio y litigio o si van a mantenerse en el tiempo. Sin embargo, debe estudiarse esto con precaución. En algunos casos, la actitud crítica que puede sostener un progenitor no implica un intento de obstaculizar la relación con el otro progenitor. Además, existen situaciones de filtro que pueden ser denominadas como “filtro protector” y se refieren a cuando puede haber razones válidas para no apoyar la implicación del otro progenitor. Las más frecuentes (Austin et. al, 2013) son la historia de violencia contra la pareja, una educación excesivamente severa, el abuso de drogas y/o alcohol o un trastorno mental grave. Después del divorcio o la separación, el tiempo del niño se divide entre los dos progenitores, por lo que generalmente disminuye la cantidad de contacto con ambos progenitores (Sigal, Sandler, Wolchik y Braver, 2011). Aunque la frecuencia de la relación es importante, también lo es la calidad de ésta y la relación entre los progenitores. En esta línea, estos autores recogen como el estilo parental después del divorcio implica una compleja interacción de factores entre los que se incluyen la cantidad de tiempo que se pasa con los hijos, la calidad de la relación paterno-filial y la relación entre los padres. En cualquier caso, mantener la comunicación y el contacto con los hijos se convierte en una preocupación primordial tras el divorcio. En este sentido, Yarosh, Chew y Abowd (2009) llevan a cabo un estudio cualitativo para entender los desafíos a los que se enfrentan estas familias y el rol que juegan las nuevas tecnologías como herramientas de ayuda para mantener el contacto. Como señalan estos autores, aunque dependiendo del país varían circunstancias tales como la definición legal del divorcio, la cultura en relación a la separación parental o los regímenes de custodia, las consecuencias para un padre o madre y un hijo o hija que viven separados son similares. Además, por lo general en todos los casos la implicación del padre o madre que no reside con sus hijos se ve limitada. Estos autores documentan que los miembros de las familias que han experimentado una ruptura tratan de equilibrar dos objetivos fundamentales: reducir la tensión existente entre los progenitores y mantener la cercanía. Esta tensión aparece muchas veces por la clara distinción en el tipo de contacto del progenitor custodio y no custodio con sus hijos e hijas. Así, el progenitor que no reside habitualmente con el niño tiene más oportunidades de mantener un contacto más ocioso con él mientras que el progenitor con el que el niño reside habitualmente suele poner normas y proporcionar los cuidados básicos. Esto ocurre sobre todo cuando los progenitores que no ostentan la guardia y custodia están con sus hijos o hijas en fines de semana o Silvia Fraga Domínguez 20 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares vacaciones, durante las cuales es más fácil preocuparse del ocio del niño que de temas de tipo instrumental. Amato y Booth (1996) entienden que como las madres son las que normalmente ostentan la custodia de sus hijos, las relaciones entre éstos y sus padres son especialmente vulnerables después del divorcio. Según Arditti (1999) la convivencia con un progenitor proporciona un importante contexto de cercanía, disponibilidad, comunicación y apoyo. Sin embargo, esto no significa necesariamente que la no convivencia provoque una disminución de la relación. En el ELV, los progenitores no custodios –generalmente los padresse quejaban de sentimientos como la frustración, la confusión o la inseguridad de no ser un padre a tiempo completo, de depender de un horario de visitas. Es frecuente también que se conviertan en educadores más permisivos, sobre todo cuando el tiempo que comparten con sus hijos es de ocio. En cuanto a la variación en la frecuencia de contacto, Hetherington y Kelly (2005) clasifican a los progenitores no custodios en 3 grupos: los que no variaban su comportamiento, los activados por el divorcio –comenzaban a valorar más la relación con sus hijos y tratar de mejorarla- y los desactivados por el divorcio –disminuían su contacto tras el divorcio, llegando en algunos casos a un contacto nulo-. Autores como Demo (2000) recogen que la literatura ha mostrado que la estructura familiar no determina especialmente las relaciones paterno-filiales. Sin embargo, sí percibe grandes diferencias de género. Así, entiende que en familias que han vivido un divorcio, aunque hay una amplia variación en el grado de implicación de los padres, el contacto suele ser poco frecuente, disminuye con el tiempo y disminuye aun más si un padrastro entra en la vida de los menores. Moura y Mena (2008) también encuentran que la relación con la figura paterna es la que se ve más afectada en los procesos de divorcio parental, afectando en mayor medida a la calidad de apego. Esto entra en consonancia con el hallazgo de Sobolewski y Amato (2007) de que el divorcio parental parecía incrementar las posibilidades de que los niños estuvieran cercanos emocionalmente a un único progenitor. 1.2. El conflicto como variable mediadora Cuando se habla del efecto de la ruptura en la familia se debe hacer mención especial al papel mediador que juega el conflicto en esta relación. En los divorcios conflictivos, las disputas interparentales se mantienen frecuentemente durante años, mientras los integrantes de la Silvia Fraga Domínguez 21 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares familia están inmersos en esta situación traumática (Arch, 2010). Tras hacer una revisión de la literatura, Cosgaya y Tay (2008) destacan como el conflicto interparental es un factor determinante en el bienestar psicológico de los hijos. Moura y Mena (2008) encuentran que el conflicto parental es la variable que mejor predice la calidad del apego a los padres, afectando a la calidad del vínculo emocional con ambos padres independientemente de la estructura familiar. Sin embargo, el conflicto continúa siendo frecuente en los procesos de ruptura. Por ejemplo, en el estudio de Raub et al. (2013) un 67% de los participantes expresó que su separación se había desarrollado de manera conflictiva. Del mismo modo, cabe señalar como en 2012 un 65,9% de los divorcios y un 72,1% de las separaciones fueron de mutuo acuerdo, mientras que el porcentaje restante se resolvió de manera contenciosa (INE, 2013a). Por lo tanto, continúa existiendo un número importante de personas que no logran resolver su separación o divorcio por la vía del mutuo acuerdo. Así, cuando las separaciones son de tipo conflictivo y los progenitores continúan luchando entre ellos por el motivo que sea –por ejemplo, cuestiones legales que impliquen el sistema comunicacional con sus hijoses frecuente que se implique a los hijos en estas discusiones (De la Torre, 2005). Según este autor, la consistencia de las relaciones del progenitor no custodio con sus hijos dependerá primeramente de la magnitud de enfrentamiento entre los progenitores. En el estudio de Dudak (2013) una cuarta parte de los padres participantes en el estudio quería mejorar las relaciones para tener una mejor comunicación por el bien de la educación de sus hijos. Desafortunadamente, es común que haya muy poca comunicación acerca de las actividades del niño (Yarosh et al., 2009). Si la relación entre los progenitores es conflictiva, ya sea en una familia intacta o en una familia que haya experimentado un proceso de divorcio, es muy probable que las relaciones paterno-filiales se vean afectadas. Según Amato y Booth (1996) la calidad del matrimonio de los progenitores tiene consecuencias tanto directas como indirectas a largo plazo sobre el afecto paterno-filial. Estudios como el de Gerard, Krishnakumar y Buehler (2006) descubren que bajo circunstancias de conflicto marital frecuente y predecible, la interacción paternofilial parece adoptar una calidad más rígida y predecible. Así, el conflicto tiene una influencia estable en la actuación parental, incrementando las posibilidades de intentos de control coercitivo y también de intercambios con los niños de tipo contencioso. En los momentos de estrés que caracterizan el proceso de divorcio, la educación de sus hijos puede suponer un reto para unos progenitores sobrecargados, pudiendo llevarles a cometer errores. En el ELV Silvia Fraga Domínguez 22 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares (Hetherington y Kelly, 2005) se comprobó que los programas psicoeducativos eran eficaces para ayudar a los padres a manejar mejor la educación de sus hijos. Tras hacer una revisión bibliográfica acerca del estado del arte de los efectos del divorcio o separación en la vida de los progenitores, se comprueba que las consecuencias más señaladas son las psicoemocionales, las socioeconómicas y las referidas a las relaciones familiares y, en especial, a la relación paterno-filial. Asimismo, se destaca el conflicto como una variable mediadora importante a la hora de determinar el efecto que este proceso tiene en la vida de los implicados. En este trabajo nos hemos centrado en las consecuencias socioeconómicas y en las relativas a las relaciones familiares con el objetivo de observar qué cambios se producen a estos dos niveles en una muestra de nuestro entorno. Silvia Fraga Domínguez 23 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 2. Método 2.1. Planteamiento del problema de investigación Los objetivos de este estudio son: a) Comprobar cuáles son las consecuencias de la ruptura en el nivel socioeconómico de las familias. b) Analizar el impacto del divorcio o separación en las relaciones familiares y en la relación paterno-filial. Atendiendo a los resultados de las investigaciones, las hipótesis que planteamos son: a) Tras la ruptura, el nivel socioeconómico de la familia experimentará un empeoramiento. b) El conflicto actuará como una variable mediadora en el proceso de ruptura en el sentido de que en las rupturas contenciosas, en comparación con las rupturas de mutuo acuerdo: - La comunicación de la decisión a los hijos se realizará en solitario en mayor medida o no se llevará a cabo. - La valoración de los hijos de la experiencia será más negativa. c) El conflicto actuará como una variable mediadora del efecto de la ruptura en las relaciones familiares de tal modo que en las rupturas contenciosas: - Las relaciones paterno-filiales con ambos progenitores serán más negativas. - La relación con la familia extensa materna y paterna será más reducida e infrecuente. - La frecuencia de visitas del progenitor no custodio será menor. - La relación entre los progenitores será menos frecuente y de carácter conflictivo. Silvia Fraga Domínguez 24 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 2.2. Participantes En este estudio han participado un total de 145 menores que han experimentado ruptura, separación o divorcio de sus progenitores, con edades comprendidas entre los 6 y los 17 años ( = 9,9; Sd= 2,673). Un 55,2% son mujeres (n=80), frente a un 44,8% de varones (n=65), como se representa en el Gráfico 1. 44,8% 55,2% Mujeres Hombres Gráfico 1: Género de los participantes En referencia al curso escolar, el porcentaje de participantes que cursaba estudios de infantil, primaria y secundaria –y sus correspondientes ciclos- y bachillerato se representa en el Gráfico 2. 4,8% 2,1% 2,1% 22,1% 29,0% 22,1% 17,9% Infantil 1º ciclo 1ª 2º ciclo 1ª 3º ciclo 1ª 1º ciclo 2ª 2º ciclo 2ª Bachillerato Gráfico 2: Nivel de estudios de los hijos Silvia Fraga Domínguez 25 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Con respecto al nivel de estudios de los progenitores, aparece representado en el Gráfico 3 el porcentaje de progenitores con estudios primarios, secundarios o bachillerato, de FP y universitarios. 36,0% 12,9% 26,6% 24,5% Primarios Secundarios/bachillerato FP Universitarios Nivel de estudios de las madres 46,5% 7,9% 26,8% 18,9% Primarios Secundarios/bachillerato FP Universitarios Nivel de estudios de los padres Gráfico 3: Nivel de estudios de los progenitores Además, se representa en los Gráficos 4 y 5 la clasificación de las ocupaciones de los progenitores de los participantes de esta muestra en función de 8 categorías. 8,7% 0,9% 2,8% 9,6% 11,5% 17,2% 0,3% 48,9% Empleado estudios básicos Empleado técnico Empleado superior Desempleado Autónomo Pensionista Otros Ama de casa Gráfico 4: Ocupaciones de las madres Silvia Fraga Domínguez 32 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 2.4. Procedimiento 1 Los participantes fueron recabados a través del Proyecto de investigación La ruptura parental como factor de Estrés Tóxico en los niños. Evaluación del impacto en el estado de salud física y mental de los niños (IRPES) actualmente subvencionado por el Instituto de salud Carlos III. Este proyecto se está desarrollando en colaboración con el Servicio de Urgencias Pediátricas del Hospital Universitario de Santiago de Compostela y con pediatras de Atención Primaria de diferentes Centros de Salud de Galicia. Este estudio se desarrolló salvaguardando las condiciones éticas y legales establecidas en la ley. Concretamente, cuenta con la aprobación por parte del Comité Ético de Investigación Clínica de Galicia, se ha obtenido el correspondiente consentimiento informado de los padres o tutores de los niños participantes, previo a su participación en el estudio, y además se ha garantizado la confidencialidad a través del cumplimiento de los cánones establecidos por la Ley Orgánica 15/99 de Protección de Datos (LOPD). 1 Proyecto IRPES (La ruptura parental como factor de estrés tóxico en la infancia. Evaluación del impacto en el estado de salud física y mental de los niños). Financiado por el Instituto de Salud Carlos III en la convocatoria del Plan Nacional 2012 en la Acción Estratégica en Salud (2012-PN208) (Ref.PI12/00604). Silvia Fraga Domínguez 33 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 2.5. Análisis Para el análisis de datos se ha utilizado fundamentalmente metodología descriptiva a través del cálculo de frecuencias y porcentajes. Además, para estudiar la significatividad de las diferencias en función del tipo de ruptura se ha aplicado Ji Cuadrado. Asimismo, con la variable situación económica antes y después de la ruptura se ha efectuado una comparación de medias a través de t de Student para muestras relacionadas. Finalmente, para analizar el rango en la variable estimación de ingresos económicos antes y después de la ruptura, se ha aplicado la prueba no paramétrica de suma de rangos de Wilcoxon. Para obtener el tamaño del efecto se calculó el índice h. Silvia Fraga Domínguez 34 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 3. Resultados a) Impacto de la ruptura a nivel socioeconómico Los participantes informan, en general, de un empeoramiento económico después de la ruptura (ver Gráfico 9). Además, los resultados permiten concluir que este cambio económico observado en la familia es significativo (Tabla 2). 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Muy mala Mala Regular Buena Muy buena Antes de la ruptura Después de la ruptura Gráfico 9: Valoración de la situación socioeconómica antes y después de la ruptura Tabla 2 T de Student para muestras relacionadas sobre la situación económica de la familia antes y después de la ruptura Media Desviación típica t gl P Valoración de la situación económica antes de la separación 3,6069 ,98810 6,976 144 ,000 Valoración de la situación económica después de la separación 2,8828 1,04419 En la misma dirección se constata este empeoramiento cuando se les pregunta acerca de los ingresos familiares. Así, como podemos observar en el Gráfico 10, aumenta el porcentaje de familias cuyos ingresos económicos no superan los 1000€ al mes, al tiempo que disminuye el porcentaje de familias con ingresos mensuales superiores a esta cifra. Silvia Fraga Domínguez 35 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 0% 5% 10% 15% 20% 25% 30% 35% 40% <600€/mes 600-1000€/mes 1000- 1500€/mes 1500- 2000€/mes >2000€/mes Antes de la ruptura Después de la ruptura Gráfico 10: Estimación de los ingresos económicos de la unidad familiar antes y después de la ruptura En relación con los desajustes económicos que causa la ruptura, la prueba de suma de rangos de Wilcoxon mostró que la separación o divorcio implica un empeoramiento (suma de rangos negativos = 4978 vs. suma de rangos positivos = 275) significativo, Z = -8.07, p < .001, 2 h = -0.72, con un tamaño del efecto grande. b) Impacto del tipo de ruptura en el proceso Cuando los hijos informan acerca de quién ha comunicado la situación de ruptura, en la gran mayoría de los casos (28,5%) entienden que nadie les ha comunicado este hecho, seguido de la comunicacion por parte de la madre sola en un 27% de los casos y del padre solo en un 19% de las ocasiones (ver Gráfico 11). Se observan diferencias significativas en esta variable en función del tipo de ruptura (2=12,494; p<,05) que indican que en los casos de mutuo acuerdo la comunicación de la misma a los menores se lleva a cabo por parte de ambos individualmente en mayor medida, así como por parte del padre solo. También, en las rupturas contenciosas, es más común que la que comunique la situación sea la madre sola o que entiendan que nadie lo ha hecho (ver Gráfico 12). 2 h = Φ1 – Φ2, donde Φ = 2arcosen SQRT(P). h se computa sobre los casos que empeoran su situación económica tras la separación en comparación con los que permanecen igual. Silvia Fraga Domínguez 36 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 13,1% 5,8% 28,5% 6,6% 19,0% 27,0% Ambos individualmente Padre solo Madre sola Ambos conjuntamente No lo recuerda Nadie 0% 50% 100% Ambos individualmente Padre solo Madre sola Ambos conjuntamente No lo recuerda Nadie Contenciosa Mutuo acuerdo Gráfico 11: Comunicación de la ruptura según los hijos y diferencias en la comunicación en función del tipo de ruptura Según los progenitores, la comunicación de la ruptura se lleva a cabo por parte de las madres solas en su gran mayoría (55,7%), seguido de ambos conjuntamente en un 27,4% de los casos (ver Gráfico 12). En este caso no se observan diferencias significativas en función del tipo de ruptura (2=2,399; ns). 4,2% 1,1% 27,4% 11,6% 55,7% Ambos individualmente Padre solo Madre sola Ambos conjuntamente No lo recuerda Gráfico 12: Comunicación de la ruptura según los progenitores En cuanto a la vivencia de la ruptura de los progenitores, la mayoría de los hijos la considera ni buena ni mala (41,9%), seguidos por un 39,4% de los participanes que valoran la experiencia como mala. Un porcentaje muy pequeño valora esta experiencia como muy Silvia Fraga Domínguez 37 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares buena (ver Gráfico 13). No se observan diferencias significativas en esta variable en función del tipo de ruptura (2=7,466; ns). 5,8% 11,7% 1,5% 41,9% 39,4% Muy mala Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena Gráfico 13: Valoración de los hijos de la experiencia de ruptura de sus progenitores c) Impacto del tipo de ruptura en las relaciones familiares Se ha valorado la relación con los progenitores custodio y no custodio 3 , en dos momentos, tras la ruptura y en la actualidad (véase Gráfico 14). Los resultados indican que no existen diferencias significativas en la relación con el progenitor custodio en función del tipo de ruptura ni tras la ruptura (2=1,135; ns) ni en la actualidad (2=1,505; ns). 3,7% 11,9% 58,2% 26,1% Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena 59,7% 26,1% 3,7% 9,7% Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena Gráfico 14: Valoración de la relación con el progenitor custodio tras la ruptura y en la actualidad Por su parte, la relación con el progenitor no custodio tras la ruptura y en la actualidad (Gráfico 15) presenta diferencias significativas en función del tipo de ruptura tanto tras la 3 Se ha depurado la muestra descartando los casos de custodia compartida para este análisis. Silvia Fraga Domínguez 38 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares ruptura (2=17,399; p<,05) como en la actualidad (2=18,429; p<,05) que indican que en rupturas contenciosas es más frecuente que los hijos valoren la relación como muy mala y también como ni buena ni mala, mientras que en rupturas de mutuo acuerdo existe una mayor probabilidad de valorar como muy buena la relación con el progenitor no custodio (ver Gráfico 16). 9,8% 6,8% 14,3% 51,9% 17,3% Muy mala Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena 8,3% 8,3% 15,8% 12,8% 54,1% Muy mala Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena Gráfico 15: Valoración de la relación con el progenitor no custodio tras la ruptura y en la actualidad 0% 50% 100% Muy mala Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena Contenciosa Mutuo acuerdo 0% 50% 100% Muy mala Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena Contenciosa Mutuo acuerdo Gráfico 16: Diferencias en la relación con el progenitor no custodio en función del tipo de ruptura tras la ruptura y en la actualidad En cuanto a la relación de los hijos con la familia materna y la frecuencia de visitas a los abuelos maternos, se representan en el Gráfico 17 las personas con las que mantienen relación y la frecuencia de contacto cuando informan los hijos y cuando informan los progenitores. No existen diferencias significativas en función del tipo de ruptura ni cuando informan los hijos de la relación con la familia materna (2=3,306; ns) y de la frecuencia de visitas (2=1,627; ns) ni cuando lo hacen los progenitores (2=2,569; ns) y (2=1,448; ns), respectivamente. Silvia Fraga Domínguez 39 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 1,4% 2,1% 0,7% 6,9% 89,0% Abuelos Tíos Primos Toda la familia Ninguno Relación con la familia materna según los hijos 4,2% 4,9% 0,0% 3,5% 87,5% Abuelos Tíos Primos Toda la familia Ninguno Relación con la familia materna según los progenitores 22,1% 12,4% 5,5% 3,4% 56,6% Semanalmente o más a menudo 1 o 2 veces/mes Pocas veces al año Nunca Han fallecido Frecuencia de visitas a los abuelos maternos según los hijos 13,2% 13,2% 5,6% 5,6% 62,5% Semanalmente o más a menudo 1 o 2 veces/mes Pocas veces al año Nunca Han fallecido Frecuencia de visitas a los abuelos maternos según los progenitores Gráfico 17: Relación con la familia materna según los hijos y los progenitores La relación con la familia paterna y la frecuencia de visitas a los abuelos paternos se representan en los Gráficos 18, 19, 20 y 21. Los resultados permiten observar diferencias significativas en función del tipo de ruptura en la relación con la familia paterna tanto cuando informan los hijos (2=20,298; p<,05) como cuando lo hacen los progenitores (2=9,387; p<,05). Tal y como se representa en el Gráfico 18, es más probable que no exista relación con ningún miembro de la familia y que haya relación con los tíos paternos cuando la ruptura es contenciosa. Asimismo, en los casos de mutuo acuerdo es más frecuente la relación con los abuelos. Esta tendencia, a excepción de la mayor relación con los tíos paternos en rupturas contenciosas, también aparece cuando informan los progenitores (Gráfico 19). Silvia Fraga Domínguez 40 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 19,3% 3,4% 10,3% 66,2% 0,0% Abuelos Tíos Primos Toda la familia Ninguno 0% 50% 100% Abuelos Tíos Toda la familia Ninguno Contenciosa Mutuo acuerdo Gráfico 18: Relación con la familia paterna y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los hijos 24,8% 0,0% 66,7% 7,1% 1,4% Abuelos Tíos Primos Toda la familia Ninguno Gráfico 19: Relación con la familia paterna y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los progenitores Con respecto a la frecuencia de visitas a los abuelos paternos, existen diferencias significativas en función del tipo de ruptura tanto cuando informan los hijos (2=21,854; p<,05) como cuando lo hacen los progenitores (2=12,752; p<,05) 4 . Tal y como se puede observar en el Gráfico 20, cuando informan los hijos, es más probable ver a los abuelos paternos semanalmente o más a menudo en rupturas de mutuo acuerdo, así como una o dos veces al mes, mientras que es más frecuente no mantener contacto con ellos nunca en rupturas contenciosas. Esta tendencia se mantiene cuando informan los progenitores (Gráfico 21). 4 Se han excluido de la comparación los casos en los que los abuelos habían fallecido. Silvia Fraga Domínguez 41 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 8,3% 42,4% 17,4% 14,6% 17,4% Semanalmente o más a menudo 1 o 2 veces/mes Pocas veces al año Nunca Han fallecido 0% 50% 100% Semanalmente o más a menudo 1 o 2 veces/mes Pocas veces al año Nunca Contenciosa Mutuo acuerdo Gráfico 20: Frecuencia de visitas a los abuelos paternos y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los hijos 8,4% 15,4% 25,2% 23,1% 28,0% Semanalmente o más a menudo 1 o 2 veces/mes Pocas veces al año Nunca Han fallecido 0% 50% 100% Semanalmente o más a menudo 1 o 2 veces/mes Pocas veces al año Nunca Contenciosa Mutuo acuerdo Gráfico 21: Frecuencia de visitas a los abuelos paternos y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los progenitores Silvia Fraga Domínguez 48 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares 5. Referencias bibliográficas Amato, P. R. (2000). 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Silvia Fraga Domínguez 53 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Índice de gráficos Gráfico 1: Género de los participantes 24 Gráfico 2: Nivel de estudios de los hijos 24 Gráfico 3: Nivel de estudios de los progenitores 25 Gráfico 4: Ocupaciones de las madres 25 Gráfico 5: Ocupaciones de los padres 26 Gráfico 6: Tipo de relación entre los progenitores 26 Gráfico 7: Tipo de ruptura 27 Gráfico 8: Tipo de custodia 27 Gráfico 9: Valoración de la situación socioeconómica antes y después de la ruptura 34 Gráfico 10: Estimación de los ingresos económicos de la unidad familiar antes y después de la ruptura 35 Gráfico 11: Comunicación de la ruptura según los hijos y diferencias en la comunicación en función del tipo de ruptura 36 Gráfico 12: Comunicación de la ruptura según los progenitores 36 Gráfico 13: Valoración de los hijos de la experiencia de ruptura de sus progenitores 37 Gráfico 14: Valoración de la relación con el progenitor custodio tras la ruptura y en la actualidad 37 Gráfico 15: Valoración de la relación con el progenitor no custodio tras la ruptura y en la actualidad 38 Gráfico 16: Diferencias en la relación con el progenitor no custodio en función del tipo de ruptura tras la ruptura y en la actualidad 38 Gráfico 17: Relación con la familia materna según los hijos y los progenitores 39 Gráfico 18: Relación con la familia paterna y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los hijos 40 Gráfico 19: Relación con la familia paterna y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los progenitores 40 Gráfico 20: Frecuencia de visitas a los abuelos paternos y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los hijos 41 Gráfico 21: Frecuencia de visitas a los abuelos paternos y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los progenitores 41 Gráfico 22: Frecuencia de visitas del progenitor no custodio y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los hijos 42 Gráfico 23: Frecuencia de visitas del progenitor no custodio y diferencias en función del tipo de ruptura cuando informan los progenitores 42 Gráfico 24: Diferencias en el tipo de relación entre los progenitores en función del tipo de ruptura 43 Gráfico 25: Valoración de la relación entre los progenitores y diferencias en función del tipo de ruptura 43 Silvia Fraga Domínguez 54 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Índice de tablas Tabla 1: Evolución de las Nulidades, Separaciones y Divorcios. Años 2003-2012. [Fuente: INE (2013)] 4 Tabla 2: T de Student para muestras relacionadas sobre la situación económica de la familia antes y después de la ruptura 34 Tabla 3: Diferencias en función del tipo de ruptura en la existencia de contacto con el otro progenitor 43 Silvia Fraga Domínguez 55 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares ANEXO 1 Impacto de la Ruptura Parental en el Estado de Salud física y mental de los hijos (Proyecto I.R.P.E.S.) ENTREVISTA A HIJOS DATOS DEL NIÑO SEXO: □Varón □Mujer Fecha de nacimiento: Edad: CENTRO ESCOLAR: DATOS DE LOS PADRES Profesión madre: Nivel de estudios: Profesión padre: Nivel de estudios: En caso de RUPTURA PARENTAL ¿Cuántos años tenías cuando tus padres se separaron? ¿Cómo supiste que tus padres se iban a separar? (quién te lo comunicó, cuando,…) ¿Quién obtuvo la guarda y custodia? □ Tu padre □ Tu madre □ Ambos □ Otro, ¿quién?: _________________ ¿Con qué frecuencia estás con el progenitor no custodio? □ Todos los días □ Varios días a la semana □ Cada quince días □ Pocas veces al años □ Nunca Muy mala Mala Ni buena ni mala Buena Muy buena 1.-La separación de tus padres la viviste como una experiencia… 1 2 3 4 5 2.-Tras la separación ¿cómo describirías tu relación con tu progenitor custodio? 1 2 3 4 5 3.-Tras la separación ¿cómo describirías tu relación con tu progenitor no custodio? 1 2 3 4 5 4.-Después de la separación, ¿cómo describirías la relación entre tus padres? 1 2 3 4 5 5.-En la actualidad ¿cómo describirías tu relación con tu progenitor custodio? 1 2 3 4 5 6.-En la actualidad ¿cómo describirías tu relación con tu progenitor no custodio? 1 2 3 4 5 ¿Tienes relación con alguna familia de tu madre? SI NO En caso de SI, ¿con quién? ¿Tienes relación con alguna familia de tu padre? SI NO En caso de SI, ¿con quién? ¿Con qué frecuencia ves a los abuelos paternos? □ □ Semanalmente o más a menudo □ Una o dos veces al mes □ Pocas veces al año □ Nunca □ Han fallecido ¿Cada cuánto tiempo ve el niño a los abuelos maternos? □ □ Semanalmente o más a menudo □ Una o dos veces al mes □ Pocas veces al año □ Nunca □ Han fallecido Silvia Fraga Domínguez 56 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares ANEXO 2 Impacto de la Ruptura Parental en el Estado de Salud física y mental de los hijos (Proyecto I.R.P.E.S.) ENTREVISTA A PADRES DATOS DEL NIÑO SEXO: □Varón □Mujer Fecha de nacimiento: Edad: CENTRO ESCOLAR: DATOS DE LOS PADRES Profesión madre: Nivel de estudios: Profesión padre: Nivel de estudios: HISTORIA FAMILIAR ¿Ha vivido el niño experiencias de separación, divorcio o muerte de los padres? SI NO En caso de SI, ¿qué edad tenía el niño?: En caso de separación o divorcio de los padres, ¿se le ha comunicado directamente al niño? SI NO En caso de SI, ¿quién lo hizo?: ¿Cómo ha sido la ruptura entre los progenitores? □Mutuo acuerdo □Contenciosa ¿Quién tiene la custodia del niño? □Madre □Padre □Custodia compartida □Otra:________ La relación que mantiene usted con el otro progenitor considera que es: □Muy buena □Buena □Regular □Mala □Muy mala ¿Tiene el niño relación con algún miembro de la familia del padre? SI NO En caso de SI, ¿con quién? ¿Tienes el niño relación con algún miembro de la familia de la madre? SI NO En caso de SI, ¿con quién? ¿Con qué frecuencia ve el otro progenitor al niño? □Todos los días □Varios días a la semana □Cada quince días □Pocas veces al año □Nunca ¿Cada cuánto tiempo ve el niño a sus abuelos paternos? □ □ Semanalmente o más a menudo □ Una o dos veces al mes □ Pocas veces al año □ Nunca □ Han fallecido ¿Cada cuánto tiempo ve el niño a los abuelos maternos? □ □ Semanalmente o más a menudo □ Una o dos veces al mes □ Pocas veces al año □ Nunca □ Han fallecido RELACIÓN CON LA EXPAREJA ¿Mantiene alguna relación con el otro progenitor? SI NO En general, ¿cómo considera la relación con el otro progenitor? □ Cooperativa □ Escasamente o nada cooperativa □ Enfrentada Silvia Fraga Domínguez 57 Ruptura de pareja: consecuencias socioeconómicas e impacto en las relaciones familiares Finalmente, nos interesa conocer si hubo algún cambio en su situación económica 1- ¿Cómo considera la situación económica de la unidad familiar antes de la separación? a) Muy mala b) Mala c) Regular d) Buena e) Muy buena 2- Indique estimación de los ingresos económicos de la unidad familiar antes de la separación: a) Menos de 600€/mes b) Entre 600-1000€/mes c) Entre 1000-1500€/mes d) Entre 1500-2000 €/mes e) Más de 2000€/mes 3- Y su situación económica actual, ¿cómo la considera? a) Muy mala b) Mala c) Regular d) Buena e) Muy buena 4- Ahora indique, por favor, la estimación de los ingresos económicos de su unidad familiar en la actualidad: a) Menos de 600€/mes b) Entre 600-1000€/mes c) Entre 1000-1500€/mes d) Entre 1500-2000 €/mes e) Más de 2000€/mes