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La Perinola, 13, 2009 (149-166) recibido: 13-10-2008 / aceptado: 10-11-2008 La fecha de Doctrina moral de Quevedo María José Alonso Veloso Universidad de Santiago de Compostela [La Perinola (issn: 1138-6363), 13, 2009, pp. 149-166] Con pocas excepciones (Blüher y Rothe), los escasos estudiosos de la prosa moral de Quevedo han pasado por alto Doctrina moral del conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas. A ello ha contribuido el hecho de que esta obra es el germen de otra posterior: La cuna y la sepultura, publicada en 16341. Pese a esta circunstancia, debe ser estudiada en sí misma. Entre los muchos aspectos necesitados de estudio hay que señalar, en primer lugar, el que concierne a su texto y fecha de redacción. Conviene advertir, no obstante, que, cuando se habla en este caso de «fecha de redacción», tal expresión debe ser usada de una manera flexible, si se llega a la conclusión de que Quevedo revisó la obra durante un período de tiempo tal vez extenso2. La dificultad para precisar la fecha obedece a diversas razones. En primer lugar, a la extraña circunstancia de que la edición príncipe, de 1630, estaría próxima a la que se supone fase inicial de redacción, mientras que las fuentes manuscritas, que señalan explícitamente el año 1612, parecen contener una redacción posterior a la de la princeps; en segundo lugar, al problema planteado por la posible relación entre Doctrina moral y la «Carta a Tamayo de Vargas», una especie de dedicatoria 1 E n el proceso de redacción de La cuna y la sepultura, el escritor añadió a los cinco capítulos iniciales de la obra una oración y un apartado denominado «Doctrina para morir», al tiempo que incorporó numerosos cambios de índole diversa, entre los cuales destaca la adición de epígrafes que sintetizan el contenido de las distintas partes de la obra. 2 A sí parece deducirse del análisis textual de testimonios, y a esa conclusión han llegado estudiosos precedentes, como Alfonso Rey y García Valdés. En este artículo no me referiré a las fases de redacción de Doctrina moral; el análisis de las fuentes apunta hacia un período largo, tal vez entre 1612 y 1630, con sucesivas intervenciones no siempre atribuibles a Quevedo. Sobre este asunto, ver Alonso Veloso (en prensa), que, al incorporar testimonios no manejados en ediciones críticas precedentes de la obra, alcanza conclusiones diferentes respecto a las de García Valdés (2006 y Quevedo, La cuna, ed. García Valdés).
150 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Perinola, 13, 2009 (149-166) preliminar que acompaña al texto literario en los testimonios manuscritos conservados. Las investigaciones realizadas hasta ahora en torno a la época de redacción de Doctrina moral no han sido concluyentes. En este trabajo no pretendo zanjar un problema que quizá sea irresoluble, con los documentos que se conocen hoy, sino proponer un cambio de enfoque, centrando la atención en los datos que ofrecen los testimonios que han transmitido Doctrina moral y dejando en segundo término el asunto de la «Carta», al que quizá se ha concedido demasiada atención mientras se olvidaban otros más elocuentes. Doctrina moral, en ediciones y repertorios bibliográficos Como se indicó líneas atrás, Doctrina moral ha quedado eclipsada por La cuna y la sepultura. Al compartir parcialmente su texto, se ha optado siempre por publicar la segunda con exclusión de la primera. En otros casos, se han confundido ambas, pese a que el propio título evidencia que se trata de dos obras distintas: Doctrina moral del conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas y La cuna y la sepultura. Para el conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas. Fernández-Guerra (1852, vol. 1, p. LXXXVI) la incluyó en el catálogo preliminar de sus Obras, entre los discursos ascéticos, pero editó sólo La cuna y la sepultura (1859, vol. 2, pp. 75-91) y desgajó de ésta Doctrina para morir, la parte final que añade Quevedo a los cinco capítulos comunes a Doctrina moral; mezclando ambas obras, advirtió que el discurso estaba concluido el 12 de noviembre de 1612, habló de la princeps de Doctrina moral de 1630 y de la «refundición» de 1634. Su criterio editorial se repitió en el caso de Astrana Marín (1932) y Buendía (1979, pp. 1190-1225), quienes desarrollaron su labor como si hubiese existido un único texto literario, y citaron sólo la fecha de edición de La cuna y la sepultura. Aunque López Grigera (1969, pp. XIV-XV), quien propuso como año de redacción el de 1612, constató la singularidad de ambos títulos, no se apartó por completo del criterio manejado por sus predecesores: privilegió La cuna y la sepultura y relegó Doctrina moral al papel de texto subsidiario y no independiente del otro en sentido estricto; de hecho, sólo aparece de forma fragmentaria, al margen izquierdo de la página y enfrentado al texto principal. La primera edición moderna de Doctrina moral, ya como obra independiente de La cuna y la sepultura, se debió a García Valdés (2008), quien ofreció en primer lugar el texto de La cuna, con anotación filológica, y, a modo de apéndice, el de Doctrina moral, aunque ambas obras cuentan con su propio aparato crítico al final del volumen; esta editora, pese a no descartar la fecha de 1612 que figura en la carta preliminar de algunas fuentes manuscritas, estimó que tal dato no aporta pruebas concluyentes (2008, p. 12). Aquí adelan- to algunos resultados de mi edición de Doctrina moral, actualmente en prensa3, que difiere de las precedentes por las siguientes razones: este
«LA FECHA DE DOCTRINA MORAL DE QUEVEDO» 151 La Perinola, 13, 2009 (149-166) tratado figura como texto independiente, algo que no sucedía en las ediciones de Fernández-Guerra, Astrana, Buendía y López Grigera; tiene idéntico tratamiento textual que La cuna y la sepultura y no se considera mero apéndice o texto subsidiario respecto a ella, frente a la de García Valdés; además, en mi edición propongo la fecha de 1612 como posible punto de partida de una obra que pudo haberse escrito en varias fases de redacción, algunas de ellas tal vez debidas a Quevedo4. Doctrina moral no se menciona en la Junta de libros, un repertorio que contiene textos manuscritos o impresos difundidos hasta 1639 y fue elaborado por Tamayo de Vargas, el supuesto destinatario de esta obra5. Tampoco aparece registrada en la Bibliotheca Hispana Nova, de Nicolás Antonio, ni en la relación ofrecida por el primer biógrafo de Quevedo, Pablo Antonio de Tarsia6. En cambio, el «Índice de ingenios de Madrid» que Juan Pérez de Montalbán ofrece al final de Para todos, en 1632, parece aludir a Doctrina moral cuando, entre las obras impresas de Quevedo, copia la que él titula Conocimiento de las cosas propias; tal conclusión se infiere del hecho de que la obra había sido publicada en 1630, con el título completo de Doctrina moral del conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas, del que procedería el nombre abreviado con que la menciona Montalbán7. 3 Quevedo, Doctrina moral, ed. Alonso Veloso, (en prensa). 4 Sobre este particular, ver el «Prólogo» de la edición de Castalia, en concreto el apartado «Fases de redacción y variantes de autor». 5 García Valdés, 2008, p. 13, advirtió lo que consideró un contrasentido: «precisamente Tamayo de Vargas debería tener noticias de Doctrina moral, si fuera, como algunos suponen, la obra que Quevedo le había enviado en el año 1612». 6 En su Vida de don Francisco de Quevedo y Villegas, Pablo Antonio de Tarsia relaciona entre las obras impresas de Quevedo «La cuna y la sepoltura» (40) y «Doctrina para morir» (41), como obras independientes, en una lista de 30 que incluye Parnaso y anuncia la inminente publicación de Las tres musas, pero no menciona en ningún lugar las dos impresiones de Doctrina moral de 1630. Tampoco se incluyen referencias a esta obra en las explicaciones que a continuación ofrece sobre otros textos quevedianos inéditos, incompletos o desaparecidos (pp. 42-44). 7 Montalbán aporta otro dato presumiblemente relacionado con la gestación de La cuna y la sepultura, antes de que ésta saliera impresa en su forma definitiva, en 1634: según él, Quevedo tenía «para sacar a luz […] Prevención para la muerte», título que haría referencia a la Doctrina para morir que el escritor añadió, tras la oración final y los cinco capítulos comunes a Doctrina moral. La referencia completa de Montalbán a las obras de Francisco Gómez de Quevedo Villegas, en la entrada número 90, es la siguiente: «la Defensa del Patronato de Santiago, el Epítome al santo Tomás de Villanueva, el Conocimiento de las cosas propias, la Política de Dios, impresa por Pedro Tazo en Madrid, y los Sueños, también impresos en Madrid. Y tiene para sacar a luz: Historia de la Providencia de Dios, Paráfrasis en verso sobre el primer alfabeto de los trenos de Jeremías, otra sobre los Cantares, Anacreonte y Focílides, traducción en verso, Historia grande de santo Tomás de Villanueva, Prevención para la muerte, las Musas, obras varias de donaire en verso, Sonetos morales, y traducciones de latinos y griegos: Themanites redivivus in Job, Homer. Achill. Advers. Impost. Maronianas, Origen de todas las herejías y Fisionomía para conocer los novatores que previenen persecución contra la Iglesia, que en todo son diez y ocho libros, ocasión grande para poder decir mucho del ingenio y letras de su autor, si con haberle nombrado no lo hubiera dicho todo» (Para todos. Ejemplos morales, humanos y divinos, en Pérez de Montalbán, Obra no dramática, p. 859).
152 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Perinola, 13, 2009 (149-166) A partir de estos autores, la confusión entre Doctrina moral y La cuna y la sepultura se convierte en práctica habitual, como si ambos títulos se refiriesen a un único texto literario y no a dos obras diferenciadas8. Fuentes manuscritas Doctrina moral ha sido transmitida a través de cinco testimonios manuscritos y dos impresos, que posiblemente representan más de una fase redaccional, en consonancia con una práctica habitual en Quevedo ya señalada por diversos estudiosos a propósito de muchas de sus obras en prosa y en verso. Para la elaboración de este artículo, se han tomado en consideración sólo cuatro fuentes manuscritas —porque el denominado «manuscrito Asensio» está actualmente en paradero desconocido9— y dos impresas, que se describen a continuación: 1) El manuscrito de la Biblioteca Nacional de Portugal, en Lisboa (L), con signatura 8991. Se trata de un volumen misceláneo, y la parte que copia Doctrina moral (fols. 270-301) ha sido datada en la segunda mitad del siglo XVII, tras el examen del tipo de letra y la filigrana del papel10. En este caso, la referencia a la posible fecha de redacción se introduce tanto antes del comienzo del texto de la dedicatoria a Tamayo, como al final de la misma, con la misma referencia a 1612. Tras el título general, «Secretos de la verdad», y una cita de Varrón, antepone a la carta la siguiente información: «Por don Francisco de Quevedo y Villegas. 1612. A don Tomás Tamayo de Vargas» (fol. 270). Al término de la misma y antes de los versos de la Sátira 3 de Persio que preceden al título 8 Tal proceder se observa en Palau, 1962, pp. 399-400, Fernández-Guerra, 1852, pp. XCIV-XCV, o Astrana, entre otros. Ya Blecua, en su edición del Cancionero de 1628, constató este hecho: «Astrana escribe que en “casi todas las ediciones se dice que la carta de Quevedo a Tamayo de Vargas fue escrita remitiéndole La cuna y la sepultura; error que se deduce fácilmente de la fecha. Don Francisco no pensó entonces sino en bosquejar un introito para la traducción del Epicteto. Este primitivo ensayo, que se intitulaba Doctrina moral del conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas, corrió manuscrito por el momento, sin reimprimirse hasta 1630, en que salió a luz en Zaragoza (por Pedro Vergés, 38 hojas en 8.º, con la aprobación del doctor Virto de la Vera, a 20 de abril”. T . 1, p. 1651, nota. Éste es el título que lleva en nuestro manuscrito, pero no parece ser un ensayo primitivo, sino el texto fundamental de La cuna y la sepultura, según las ediciones, y que según el mismo crítico fue refundido en 1633» (1945, pp. 17-18, n. 17). 9 L as pesquisas realizadas en bibliotecas españolas y extranjeras no han permitido la localización de este códice, muy complicada debido a la dispersión de los fondos bibliográficos de Asensio tras su muerte, aspecto sobre el que nos ha informado amablemente el profesor Pedro Cátedra. La única copia conocida de que existe noticia es el microfilm del manuscrito que manejó López Grigera para su edición de La cuna y la sepultura de 1969, gracias a la cesión de Eugenio Asensio; puestos en contacto con la profesora López Grigera, nos comunicó que desconocía dónde guardaba tal copia. Sobre el itinerario del códice antes de su definitiva desaparición, ver Quevedo, La cuna, ed. López Grigera, p. XXVIII, n. 67. 10 Sobre la datación de este testimonio, no descrito ni tomado en consideración en las ediciones de López Grigera y García Valdés, aunque sí utilizado en la de otras obras de Quevedo como los poemas de Polimnia (Quevedo, Poesía moral, ed. Rey, 1999) o los sonetos de Roig Miranda (1989), véanse el prólogo y el apartado de «Fuentes manuscritas e impresas» de la edición de Castalia, actualmente en prensa.
«LA FECHA DE DOCTRINA MORAL DE QUEVEDO» 153 La Perinola, 13, 2009 (149-166) de la obra, se copia una fecha coincidente, aunque más precisa: «Viva vuestra merced, etc., en la Torre de Juan Abbad, a xii de noviembre de 1612» (270v). 2) El manuscrito de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza (Z), con signatura M 247, copia la «Carta a Tamayo de Vargas» en los folios 11 y 11v, también bajo el epígrafe «Secretos de la verdad», y Doctrina moral entre los folios 12 y 45. Como ocurre en el códice de Lisboa, la dedicatoria, acompañada de unos versos de la Sátira 3 de Persio, se antepone al texto literario e incluye al final la imprecisa e incompleta mención «Torre de Joan Abad 22 de noviembre» (fol. 11v). Pero el códice en que se contiene proporciona datos más contundentes: publicado por José Manuel Blecua con el título Cancionero de 1628, pudo haberse copiado ese año —el que figura a modo de encabezamiento del índice situado al comienzo del primer volumen del manuscrito, el que contiene Doctrina moral—, por lo que todos los textos tuvieron que ser redactados necesariamente antes de esa fecha. Este dato impide retrasar la fecha de redacción hasta 1630. 3) Los dos manuscritos de la centuria siguiente, el de Toledo y el de Úbeda, aportan detalles coincidentes: en ambos figura de forma explícita el año 1612, aunque de modo diferente a los otros testimonios. El manuscrito de la Biblioteca Provincial de Toledo (T), con signatura 472, una copia del siglo XVIII que recoge obras de Quevedo, contiene el tex- to de Doctrina moral entre los folios 104 y 155v, después de Anacreonte y antes de la dedicatoria a Tomás Tamayo de Vargas. Antepone al título la referencia «Abad» y la fecha del 12 de noviembre de 1612; inserta al final la carta, datada ese mismo año; y, por esta razón, carece de textos preliminares. Justo antes del título de la obra, figura el siguiente texto: «Abad11 a 12 de noviembre de 1612. Don Francisco Gómez (tachado este primer apellido) de Quevedo, y Villegas» (fol. 104). La carta, copiada al final, tiene el siguiente rótulo: «Dirección a don Tomás de Vargas, y Tamayo de la Doctrina Moral» (155v). Manuscrito Biblioteca Universitaria de Zaragoza. M 247
154 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Perinola, 13, 2009 (149-166) 4) El manuscrito del Archivo Municipal de Úbeda (U)12, también copia del XVIII, que contiene papeles de Quevedo y de Antonio Pérez, secretario de Felipe II, reproduce en el mismo lugar y con las mismas palabras aquella fecha temprana: al término de la obra, la dedicatoria a Tamayo concluye «en la Torre de Juan Abad a 14 de noviembre de 1612». Doctrina moral se encuentra entre los folios 57 y 90; la «Dirección a Tomás de Vargas Tamayo», en los folios 90-91. 5) Aunque no ha podido ser consultado, procede mencionar el manuscrito «Asensio», que también incluye como preliminar la epístola a Tamayo de Vargas (fols. 2- 2v) y que, según la descripción realizada por López Grigera (1969, pp. XXVIII-XXX), es una copia realizada con letra del «primer tercio del siglo XVII». En la imagen del comienzo de Doctrina moral que publica esta editora (p. XXV) se lee, como colofón de la dedicatoria a Tamayo: «Dela Torre de Joan Abad a 12 de Noviembre de 1622» (fol. 2v). 6) El impreso de Zaragoza, por Pedro Vergés y a costa de Roberto Duport (Zv), fechado el 29 de abril de 1630. Carece de preliminares y sólo incluye una aprobación del doctor Virto de Vera y el imprimatur del vicario general. 7 ) El impreso de Barcelona, por Esteban Liberós y a costa de Miguel Gracián ( B ), de 6 de agosto de 1630. Como el anterior, del cual depende, carece de dedicatorias u otros preliminares, salvo la aprobación de Tomás Roca y la autorización para la impresión a cargo del vicario general. Los datos disponibles para proponer una datación de la obra, tomados de los testimonios que la han transmitido, son los siguientes: 1612, tal vez como fecha inicial de redacción, repetida en varios manuscritos 11 Resulta extraña la referencia al lugar de redacción con el nombre abreviado «Abad». No existe constancia de que Quevedo se refiriese así a la Torre de Juan Abad en sus escritos; cuando no consigna el nombre completo, opta por la denominación apocopada «La Torre». 12 Fue descrito por Valladares (1986) y mencionado por Jauralde (1998) en su ensayo de catálogo de obras de Quevedo. Además de Doctrina moral, contiene Grandes anales de quince días y Discurso de la privanza. Archivo Municipal de Úbeda, fol. 56 r
«LA FECHA DE DOCTRINA MORAL DE QUEVEDO» 155 La Perinola, 13, 2009 (149-166) que parecen pertenecer a diferentes familias textuales; 1622, en un único manuscrito (el «Asensio», no consultado); 1628, año de inserción del texto, ya notablemente cambiado, en un Cancionero poético; y 1630, fecha de dos impresiones sucesivas: en Zaragoza, por Pedro Vergés, la princeps, y la otra en Barcelona, por Esteban Liberós. Aunque es cierto que las fechas consignadas en los manuscritos impiden extraer conclusiones definitivas, tampoco pueden ser desdeñadas, sobre todo porque los testimonios coinciden al señalar 1612 como año de escritura: unas veces, al comienzo y al final de la obra, como colofón de la dedicatoria (en Toledo y Úbeda); otras, al principio y al final de la carta a Tamayo (como ocurre en Lisboa). Además, en todos los casos carta, fecha y texto literario derivan de la misma mano, lo que permite descartar la hipótesis de que la fecha hubiese sido un añadido espúreo13. Como el manuscrito de Zaragoza se compuso en 162814, se puede inferir al menos que la obra tendría que estar redactada ya ese año y, de acuerdo con la lógica de las colecciones antológicas, que Doctrina moral habría podido tener una circulación manuscrita previa. El problema de la «Carta a Tamayo de Vargas» Pese a los datos expuestos, el valor de éstos ha sido puesto en duda en la misma medida en que Ettinghausen formulaba la hipótesis de que la «Carta a Tamayo de Vargas» no se refería a Doctrina moral sino a otra obra de Quevedo, Doctrina estoica. Admitida tal premisa, se consideró que Doctrina moral no podía ser de redacción sustancialmente anterior al año 1630, fecha de la primera edición. Esta circunstancia se sumó a otras que han contribuido a oscurecer el planteamiento del problema. 13 Sorprende que el manuscrito «Asensio» consigne la fecha de 1622 al final de la carta. El examen de los testimonios permite aventurar que pudo haberse producido un «baile» de cifras entre el día y el año de la fecha en el proceso de copia: el día es el 12, el 14 o el 22 de noviembre; el año, 1612 o 1622. 14 A propósito del ms. 250-2 (hoy M-247, 248 y 249) de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza, tres volúmenes encuadernados en pergamino, afirma Blecua que al principio del índice del primer volumen y tras seis folios en blanco, se escribe con letra de la época año 1628, «que es efectivamente […] la fecha del códice». En efecto, el primer folio del índice, que ocupa 14 y se sitúa tras seis hojas en blanco, está encabezado por la siguiente indicación: «Año 1628». «La letra de los tres volúmenes —añade— es de principio del siglo XVII, casi toda de una misma mano» (Cancionero de 1628, p. 8). Añádase a tal datación explícita, la información sobre la filigrana del papel que se aporta en el apartado de «Fuentes manuscritas e impresas» de la edición de Alonso Veloso, en prensa. «La fecha […] es la marcada al principio del índice general, y el contenido demuestra también que es exacta […] Toda la obra de Góngora y la que pertenece a Quevedo es anterior a esta fecha» (p. 9). Sobre la obra que nos ocupa, indica que «a continuación del Heráclito sigue en el cancionero la conocida «Carta a Tamayo de Vargas», que se supone precedía a la versión primitiva de La cuna y la sepultura. Lo cierto es que en nuestro texto, detrás de la una, se copia la otra, con la particularidad de no proceder esta última de la primera edición zaragozana ni coincidir en muchos lugares» (pp. 17-18). Ver también Quevedo, La cuna, ed. López Grigera, p. XXIV y n. 54.
156 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Perinola, 13, 2009 (149-166) F rente al parecer de Fernández-Guerra, quien formuló por primera vez la propuesta de 1612 como fecha de redacción de Doctrina moral, basándose en la carta a Tomás Tamayo de Vargas —idea apoyada de forma sucesiva por Astrana Marín 15 , López Grigera 16 , Buendía, Balcells y Blüher 17 — Ettinghausen sostuvo que la obra aludida podría haber sido otra 18 . Blüher rechazó sus ideas, aunque tampoco ofreció datos concluyentes para respaldar una fecha temprana de redacción 19 . En opinión de Ettinghausen, el origen de la posible asociación errada de la carta y Doctrina moral en toda la tradición manuscrita pudo estar en el códice de Zaragoza, datado en 1628 (1971, p. 162), pero no tuvo en cuenta que este dato se repite en todos los manuscritos, cuyos rasgos textuales impiden pensar además que deriven del códice zaragozano directa o indirectamente 20 . Tampoco parecen definitivos los argumentos de Ettinghausen en el sentido de que no es posible deducir la recíproca dependencia, de la obra y la carta, a partir de la unión física de ambos textos en tal testimonio. Cabe objetar que resulta sorprendente que todos los manuscritos copien siempre la obra junto a la carta y no las consideren textos independientes, como se desprende, por ejemplo, de los índices de los códices de Toledo o Lisboa. Ni en uno ni en otro manuscrito existe ningún 15 En su biografía La vida turbulenta de Quevedo, Astrana relata que en 1612 «compuso allí (en la Torre de Juan Abad) entonces el curioso opúsculo Secretos de la verdad. Doctrina moral del conocimiento propio y del desengaño de las cosas ajenas, que envió con una carta, el 12 de Noviembre, a don Tomás Tamayo de Vargas […] El ensayo que le enviaba Quevedo corrió manuscrito por entonces, sin imprimirse hasta 1630 en Zaragoza. Tres años adelante, en la primavera de 1633, el satírico refundió completamente la obra, que, de moral y filosófica, pasó a ser cristiana y ascética, dándole por título La cuna y la sepultura, precioso volumen, impreso en Madrid el año 1634 […] Dedicó ahora el libro a don Juan de Chaves […] le adicionó dos tratados inéditos: el Modo de resignarse en la voluntad de Dios nuestro Señor y la Doctrina para morir, que, con el título de Prevención para la muerte, había anunciado ya Pérez de Montalbán, en su Para todos, como opúsculo que merecía ver la luz pública» (1945, pp. 190-192). 16 López Grigera, 1969, p. XV, fue contundente al identificar la obra enviada por Quevedo a Tamayo: «Actualmente parece no caber la menor duda de que se trataba de la Doctrina moral, puesto que mientras los códices de “varios”, generalmente del XVIII, hablan de La Cuna, la carta acompaña siempre los Mss. de la Doctrina conocidos». 17 García Valdés, 2008, pp. 11-13, expone ambos puntos de vista, pero no muestra predilección por ninguno de ellos. 18 Sobre este asunto, ver también Rothe, 1965. 19 B lüher, 1976, p. 189: «One must also disagree with Ettinghausen’s view that Quevedo’s letter to Tomás Tamayo de Vargas (1612) fits better to the Doctrina estoica than to the Doctrina moral, for, apart from the fact that this letter in early manuscripts precedes the Doctrina moral, its text not only alludes to the resemblance of the philosophical thought of the Doctrina moral to Epictetus’ Manual, but seems to refer also to the sceptical Chapter IV of this treatise (which on the other hand presents strong analogies with El mundo por de dentro, written before April 1612)». En opinion de Blüher, 1983, p. 428, la ideología estoica se hace «manifiesta y tangible» por primera vez en 1612, en Doctrina moral . Blüher, 1983, pp. 428-429, nota 2, quien dice basarse en la tesis de Rothe (1965, pp. 47 y ss.), utiliza la dedicatoria a Tamayo, fechada en 1612, como demostración de la redacción temprana de Doctrina moral . 20 Sobre este asunto, ver el análisis de la filiación de testimonios en la edición de Doctrina moral de Castalia.
«LA FECHA DE DOCTRINA MORAL DE QUEVEDO» 157 La Perinola, 13, 2009 (149-166) indicio que permita afirmar categóricamente la independencia de la dedicatoria a Tamayo21.La incertidumbre sobre la relación entre la carta y Doctrina moral aún se acrecentó debido a que la citada epístola también circuló independiente en diversos códices de los siglos XVII y XVIII22. Además de los testimonios que copian Doctrina moral, con la dedicatoria como preliminar o como colofón del texto literario, la «Carta a Tamayo de Vargas» ha sido transmitida también como texto autónomo en cinco manuscritos. Uno de ellos, el ms. 4278 (M), de la Biblioteca Nacional de España, está datado en el siglo XVII. Los otros cuatro, en el siglo XVIII: también custodiados en la Biblioteca Nacional de España, los mss. 4065 (M1) y 12717 (M2); en la Biblioteca de Menéndez Pelayo, Santander, los mss. 137 (S) y 143 (S1). L os testimonios en los cuales el texto figura independiente, y no como preliminar de Doctrina moral ( MM 1 M 2 SS 1 ), lo copian bajo el rótulo de «Carta» y afirman que acompañaba a La cuna y la sepultura; frente a ellos se sitúan los que hemos examinado de Doctrina motal (LZTU), en 21 En estos testimonios, ambos escritos aparecen reunidos bajo una mención general: en el primer caso, «Doctrina moral del con[o]cimiento propio, y del desengaño ajeno de las cosas de otros», apartado que se sitúa tras la copia de Anacreonte y antes de La Perinola; en el otro, «Secretos de la verdad», antes de Heráclito, Focílides y Perinola. A estos casos cabe añadir el del manuscrito «Asensio», que, según la descripción de Grigera, 1969, p. XXIX, comienza con el título «Secretos de la Verdad» (fol. 1r), que parece integrar la carta (fols. 2-2v) y Doctrina moral (fols. 3-69v) como un todo. 22 S obre los testimonios de la «Carta a Tamayo de Vargas» , ver las descripciones de Grigera (1969, pp. XXXVI-XXXVII) y las incluidas en los apéndices finales del volumen de Castalia, en prensa; en cuatro —tres para Grigera— de ellos acompaña a Doctrina moral y en seis —cinco en nuestro caso— figura en códices de contenido heterogéneo que se conservan en Madrid, Santander y Lisboa y en los cuales no tiene la condición de dedicatoria y carece de epígrafe. Entre los primeros se incluye el texto de los manuscritos custodiados en Lisboa y Úbeda, que hasta el momento no había sido utilizado en ediciones de Doctrina moral o La cuna y la sepultura. El contenido del códice de Úbeda en el que se copian también las obras quevedianas Grandes anales de quince días y Discurso de las Privanzas, así como dos textos de Antonio Pérez, fue descrito por Valladares (1986, pp. 95-97) y mencionado por Jauralde (1999, p. 951) en su propuesta de «Catálogo» de las obras de Quevedo. Dedicatoria a Tamayo en Toledo
164 MARÍA JOSÉ ALONSO VELOSO La Perinola, 13, 2009 (149-166) Apéndice. Fuentes En este apéndice se ofrece una relación de las fuentes manuscritas e impresas tomadas en consideración para el análisis sobre Doctrina moral y la «Carta a Tamayo de Vargas»: Doctrina moral Manuscritos Biblioteca Nacional de Portugal, Lisboa, ms. 8991 (L). Biblioteca Universitaria de Zaragoza, ms. 247 (Z). Biblioteca Provincial de Toledo, ms. 472 (T). Archivo Municipal de Úbeda, ms. sin signatura (caja 8.º) (U)37. Impresos Dotrina moral del conocimiento propio y del desengaño de las cosas ajenas, Zaragoza, por Pedro Vergés, a costa de Roberto Duport, 1630. Ejemplares de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza y de la Biblioteca de Menéndez Pelayo (ZV). Dotrina moral del conocimiento propio y del desengaño de las cosas ajenas, Barcelona, por Esteban Liberós, a costa de Miguel Gracián, 1630. Ejemplar de la Biblioteca de la Universidad de Chicago (B)38. «Carta a Tamayo de Vargas» Además de los testimonios que copian Doctrina moral, la «Carta a Tamayo de Vargas» ha sido transmitida también como texto independiente en cinco manuscritos, de los cuales el primero es del siglo XVII, y el resto, del XVIII39. Biblioteca Nacional de España, Madrid, ms. 4278 (M). Biblioteca Nacional de España, Madrid, ms. 4065 (M1). Biblioteca Nacional de España, Madrid, ms. 12717 (M2). Biblioteca de Menéndez Pelayo, Santander, ms. 137 (S). Biblioteca de Menéndez Pelayo, Santander, ms. 143 (S1). Bibliografía Astrana Marín, L., La vida turbulenta de Quevedo, Madrid, Gran Capitán, 1945. 37 Sobre el manuscrito de Úbeda ya dio noticias Valladares en 1986; posteriormente, en 1999, Jauralde lo mencionó en el catálogo de obras que incluyó al final de su biografía de Quevedo. El códice de Lisboa se utilizó en anteriores ocasiones para la edición de alguna obra quevediana, por ejemplo la poesía moral (Rey, 1999). No se incluye el manuscrito «Asensio» por las razones ya expuestas. 38 López Grigera, 1969, p. XXXIV, mencionó que existía también otro ejemplar, entonces integrado en la biblioteca de Eugenio Asensio en Lisboa, que, como el manuscrito que le perteneció, parece hallarse en paradero desconocido. 39 López Grigera, 1969, p. XXXVII, describe otro testimonio de la carta, también del siglo XVIII y perteneciente a la biblioteca de Asensio, que no ha podido ser localizado ni manejado en este estudio.
«LA FECHA DE DOCTRINA MORAL DE QUEVEDO» 165 La Perinola, 13, 2009 (149-166) Astrana Marín, L., Epistolario completo de don Francisco de Quevedo Villegas, Madrid, Instituto Editorial Reus, 1946. Balcells, J. M., Quevedo en «La cuna y la sepultura», Madrid, Sociedad General Española de Librería, 1981. Blüher, K. A., Séneca en España: investigaciones sobre la recepción de Séneca en España desde el siglo XIII hasta el siglo XVIII, tr. J. Conde, Madrid, Gredos, 1983. Cancionero de 1628. Edición y estudio del Cancionero 250-2 de la Biblioteca Universitaria de Zaragoza, ed. J. M. Blecua, Madrid, Revista de Filología Española (CSIC), 1945, Anejo 32. Ettinghausen, H., «Acerca de las fechas de redacción de cuatro obras neoestoicas de Quevedo», Boletín de la Real Academia Española, 51, 1971, pp. 161-173. Ettinghausen, H., Francisco de Quevedo and the Neostoic Movement, Oxford, Oxford University Press, 1972. García Valdés, C. C., «Reescrituras quevedianas: de Doctrina moral a La cuna y la sepultura», La Perinola, 10, 2006, pp. 105-121. Jauralde Pou, P., Francisco de Quevedo (1580-1645), Madrid, Castalia, 1998. Palau y Dulcet, A., Manual del librero hispanoamericano, Barcelona, Librería Palau, 1962, vol. XIV. Pérez de Montalbán, J., Para todos. Ejemplos morales, humanos y divinos, en Obra no dramática, Madrid, Biblioteca Castro, 1999. Quevedo, F. de, Discurso de todos los diablos o infierno emendado, ed. A. Rey, en Obras completas en prosa, dir. A. Rey, volumen II, tomo II, Madrid, Castalia, 2003, pp. 469-560. Quevedo, F. de, Doctrina moral para el conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas, ed. M. J. Alonso Veloso, en Obras completas en prosa, «Tratados morales», dir. A. Rey, Madrid, Castalia, volumen IV, (en prensa). Quevedo, F. de, El Buscón. Edición crítica de las cuatro versiones, ed. A. Rey, Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Instituto de la Lengua Española, Anejos de la Revista de Filología Española, 2007. Quevedo, F. de, Epistolario completo, ed. L. Astrana Marín, Madrid, Instituto Editorial Reus, 1946. Quevedo, F. de, La cuna y la sepultura para el conocimiento propio y desengaño de las cosas ajenas, ed. L. López Grigera, Madrid, Boletín de la Real Academia Española, 1969, anejo 20. Quevedo, F. de, La cuna y la sepultura, ed. A. Fernández-Guerra, en Obras de don Francisco de Quevedo y Villegas, Madrid, Atlas, 1859, BAE, vol. 48, pp. 75-100. Quevedo, F. de, La cuna y la sepultura, ed. F. Buendía, en Obras completas. Obras en prosa, Madrid, Aguilar, 19796, pp. 1324-1364. Quevedo, F. de, La cuna y la sepultura. Doctrina moral, ed. C. C. García Valdés, Madrid, Cátedra, 2008. Quevedo, F. de, La fortuna con seso y la Hora de todos, ed. L. Schwartz, en Obras completas en prosa, dir. A. Rey, Madrid, Castalia, volumen I, tomo II, 2003, pp. 560-810. Quevedo, F. de, Obras completas. Obras en prosa, ed. L. Astrana Marín, Madrid, Aguilar, 1932. Quevedo, F. de, Poesía moral (Polimnia), ed. A. Rey, Madrid, Támesis, 1999. Quevedo, F. de, Virtud militante contra las quatro pestes del mundo, invidia, ingratitud soberbia, avarizia, ed. A. Rey, Santiago de Compostela, Universidad, 1985. Rey, A., «Quevedo, Duport y la edición del Buscón», Journal of Hispanic Research, 3, 1994-1995, pp. 167-179.
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