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Variantes y enmiendas en algunos poemas burlescos de la musa décima de Quevedo

Alonso Veloso, María José

Abstract

En la llamada musa décima de Quevedo, la poesía no publicada en las ediciones póstumas de 1648 y 1670, se insertan poemas con una limitada historia textual, reducida a uno o dos testimonios. El presente artículo se fija en algunos copiados solo en dos manuscritos de Santander y Palma de Mallorca (M-139 y MA22-3-06, respectivamente). En concreto, examina las variantes de alguna sátira antigongorina, dos epigramas a imitación de Marcial y dos poemas contra una prostituta y una vieja hechicera. El estudio detecta errores y propone posibles enmiendas al texto de las ediciones modernas.

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1 Variantes y enmiendas en algunos poemas burlescos de la musa décima de Quevedo Resumen En la llamada musa décima de Quevedo, la poesía no publicada en las ediciones póstumas de 1648 y 1670, se insertan poemas con una limitada historia textual, reducida a uno o dos testimonios. El presente artículo se fija en algunos copiados solo en dos manuscritos de Santander y Palma de Mallorca (M-139 y MA22-3-06, respectivamente). En concreto, examina las variantes de alguna sátira antigongorina, dos epigramas a imitación de Marcial y dos poemas contra una prostituta y una vieja hechicera. El estudio detecta errores y propone posibles enmiendas al texto de las ediciones modernas. Abstract In Quevedo’s so-called musa décima, the poetry not published in the posthumous editions of 1648 and 1670, there are poems with a limited textual history, reduced to one or two testimonies. This article looks at some of them copied only in two manuscripts from Santander and Palma de Mallorca (M-139 and MA22-3-06, respectively). In particular, it examines the variants of some anti-Gongorina satire, two epigrams in imitation of Martial and two poems against a prostitute and an old witch. The study detects errors and proposes possible amendments to the text of the modern editions. Entre los poemas que la crítica asigna a Quevedo, se encuentran dos centenares que, recogidos en la edición canónica de Blecua (1969-1981), no proceden de las dos ediciones póstumas de 1648 y 1670, El Parnaso Español y Las tres musas, sino de otras fuentes textuales, la mayoría manuscritas. Estos textos configuran la llamada musa décima, 1 cuyo contenido sigue reclamando aún estudios y mayores precisiones, textuales e interpretativas. Menor atención incluso ha merecido el centenar largo de textos de atribución dudosa que, considerados apócrifos sin argumentos filológicos contundentes, a veces sin un mínimo estudio textual o de otro tipo, fueron expulsados del corpus casi definitivamente. 2 Si nos centramos en los sí aceptados como auténticos desde dicha edición moderna —aunque con ciertas reservas en una veintena de casos 3 —, encontramos una extraordinaria variedad, patente no solo en su contenido 1 Así la llamaron Alonso Veloso 2008 y 2010, y Rey y Alonso 2021, quienes ofrecen en esta edición, a continuación de las nueve musas del Parnaso, un primer esbozo del contenido y la estructura de la musa décima, limitada a los poemas admitidos como auténticos por Blecua. 2 Destaca en este sentido el reciente trabajo de Plata 2021, sobre el controvertido poema ‘Católica, sacra, real Majestad’, cuya historia textual había estudiado previamente Crosby 1958. 3 Véase la división entre poemas seguros y atribuidos propuesta en la edición de la Poesía completa de Quevedo de Rey y Alonso 2021. 2 (mayoritariamente burlesco) y su métrica, sino también en su historia textual. De acuerdo con la recensión de fuentes manuscritas e impresas realizada por Blecua, cuyos datos fueron actualizados con posterioridad pero aún tienen vigencia en lo sustancial, existió una transmisión muy diversa, que obliga a estudiar cada poema de modo independiente. A esta dificultad, ya subrayada por editores previos, se suma la aparición de nuevas copias que pueden modificar el estado del conocimiento sobre un poema, por ejemplo cuando permiten localizar deturpaciones que habían pasado desapercibidas o cuando contienen valiosa información relacionada con su autoría. 4 Desde el punto de vista de su historia textual, una parte del corpus conoció una difusión impresa en vida de Quevedo, si bien limitada, pues de hecho no garantizó su integración final en las ediciones póstumas. Existen poemas con una vida editorial exclusiva, por ejemplo en antologías de varios autores, entre las que descuellan Flores de poetas ilustres y Poesías varias de grandes ingenios. 5 Otros, un total de seis de los siete encomiásticos, se publicaron insertos en preliminares de obras ajenas, entre los años 1599 y 1613, al principio de la trayectoria de Quevedo, en momentos en que intenta ocupar un lugar destacado en el campo literario de su tiempo. 6 Entre los textos fijados a través de la imprenta, al margen de la transmisión manuscrita, se encuentran también dos poemas fúnebres difundidos en la edición póstuma de las Obras de don Luis Carrillo y Sotomayor, de 1613; y la composición «El que a Esteban las piedras endereza», un madrigal religioso incluido en Mercurius trimegistus de Jiménez Patón. Su actualidad, atenida a circunstancias tan específicas como la muerte de alguien, favoreció una historia textual limitada en exclusiva al cauce impreso. Ciertos poemas, por su parte, registraron una doble transmisión, manuscrita (y muy amplia en algún caso) e impresa. 7 Aunque muy relevantes, los poemas impresos no alcanzan la misma importancia cuantitativa que los que gozaron de una, en ocasiones, notable transmisión manuscrita, acreditada por la conservación de múltiples copias: los de difusión más modesta cuentan solo con dos testimonios, mientras que los más aclamados llegan a la veintena de manuscritos o incluso la superan. 8 Al lado de estas composiciones en apariencia muy exitosas, sorprende la frecuencia con que la musa décima acoge poemas copiados en una única fuente conservada. Por un lado, cuatro cuyo único testimonio es un manuscrito 4 Como Jammes 1994, Pérez Cuenca 1997 y 2013, y Plata 1997 y 2000, entre otros. 5 Pueden citarse por ejemplo el soneto ‘Llegó a los pies de Cristo Magdalena’ y las décimas satíricas ‘Mota borracha, golosa’ y ‘Saturno alado, rüido’. 6 Me refiero a los poemas ‘Bien debe coronar tu ilustre frente’, ‘Coronado de lauro, yedra y box’, ‘Dichosa, bien que osada, pluma ha sido’, ‘Es una dulce voz tan poderosa’, ‘Hoy de los hondos senos del olvido’, ‘Las fuerzas, peregrino celebrado’ (números 739 a 744 en la edición de Rey y Alonso 2021). 7 Menciono el romance burlesco ‘Así el glorioso San Roque’ y el epitafio ‘En esta piedra yace un mal cristiano’, con algún impreso y muchos manuscritos, hasta una treintena en el segundo caso. 8 Hay veinte copias del epitafio fúnebre al conde de Villamediana, ‘Aquí una mano violenta’, y diez de otro soneto dedicado al mismo noble, ‘Religiosa piedad ofrezca llanto’. Tal abundancia de copias se constata también en textos burlescos como ‘La voz del ojo que llamamos pedo’ y en las invectivas antigongorinas ‘Vuestros coplones, cordobés sonado’ y ‘Ya que coplas componéis’, pero también en romances contra las mujeres, como ‘No al son de la dulce lira’ y ‘Ya que al Hospital de Amor’, y sátiras contra ingenios coetáneos, como Juan de Alarcón, ‘¿Quién es poeta juanetes’. 3 autógrafo, dos fúnebres y dos burlescos. 9 Por el otro, poemas con una exclusiva transmisión manuscrita limitada a una sola copia ajena al autor. A este segundo grupo pertenecen los preservados en antologías de época, como Cancionero antequerano. 10 Sin duda alguna, los más conocidos son la veintena de textos satírico-burlescos cuya única fuente es el manuscrito M-139 (olim 108) de la Menéndez Pelayo, entre los cuales se cuentan algunas célebres invectivas contra Góngora de dudosa atribución, así como los 51 epigramas a imitación de Marcial, también de autoría controvertida. 11 Esta limitada tradición textual, reducida al citado códice durante varias décadas, se ha ampliado un poco en el caso de algunos poemas, a consecuencia del hallazgo de un segundo manuscrito, el MA22-3-06 (olim 87/V3/11), custodiado en la Bartolomé March de Palma de Mallorca. 12 En definitiva, y a diferencia de las ediciones póstumas, que contienen versiones por lo general cuidadosas y definitivas de los poemas, la prioritaria transmisión manuscrita de la musa décima favorece una cierta provisionalidad e inseguridad de los textos. Cuando fue muy poblada, el cotejo, el estudio textual y la elección del texto base entrañan grandes dificultades. Pero la circulación más restringida tampoco está exenta de complejidad: por un lado, puede resultar arduo detectar errores, y más aún proponer enmiendas; por el otro, existen dudas de atribución que tal vez nunca se desvanezcan, a lo que se añade el hecho de que ciertos textos pudieron sufrir una censura que desdibujó la voluntad autorial, tal vez muy alejada de los versos conservados en las escasas copias que el azar legó a la posteridad. El propósito del presente artículo es ofrecer algunas calas en uno de los supuestos de transmisión antes comentados: el de poemas con una exigua difusión, copiados en los manuscritos de Santander y Palma de Mallorca. 13 El objetivo es seleccionar algunos de ellos y comentar sus variantes más destacadas, prestando especial atención a la sátira antigongorina y a los epigramas de Marcial. 14 La identificación de posibles errores y enmiendas, tarea que resultaba más difícil cuando solo se conocía la existencia del primero de los manuscritos citados —que localizó Astrana (1932) y fue el único conocido por Blecua (1969- 9 Las dos funerales son ‘No con estatuas duras’ y ‘Salvó aventuradas flotas’; las burlescas, ‘A la orilla de un marqués’ y ‘De todo meridiano pasto mosca’. 10 Destacan el único poema moral de la musa décima, ‘Malhaya aquel humano que primero’, y dos amorosos: ‘Piedra soy en sufrir pena y cuidado’ y ‘Tú, rey de ríos, Tajo generoso’. 11 Algunos sonetos antigongorinos han merecido una notable atención, sobre todo hermenéutica: véanse, entre otros, Tobar 2013, quien comentó ‘¿Socio otra vez? ¡Oh tú, que desbudelas’, ‘Sulquivagante pretensor de Estolo’ y ‘¿Qué captas, nocturnal, en tus canciones’; Conde 2019, 2021a y 2021b, con un enfoque ecdótico más amplio; y Rey 2022, en relación con las dilogías y la noción de conceptismo. Galán 1999 y 2006 estudió la posible censura en los epigramas de Marcial. 12 Plata 2000 localizó y describió esta nueva fuente textual. 13 Agradezco a Pilar González, de la Biblioteca de la Fundación Bartolomé March de Palma de Mallorca, su ayuda, su amabilidad y todas las facilidades ofrecidas para la consulta directa de este manuscrito y otros fondos bibliográficos del centro. 14 Desde que Astrana los incluyó en su edición de la obra poética de Quevedo, en 1932, a partir del manuscrito santanderino, la autoría quevedesca de los poemas contra Góngora fue rechazada por Jammes 1994, Pérez Cuenca 1995, Carreira 1997 y De Paz 1999, entre otros. Respecto a los epigramas, Rey 1996 sugirió cautela, y de hecho no fueron incluidos en su coedición de la Poesía completa con Alonso Veloso en 2021; Candelas 1999 se inclinó por la atribución a Quevedo, si bien con ciertas dudas. 4 1981)—, permitirá afrontar en el futuro con más garantías la edición crítica de estos textos, que plantean problemas filológicos de índole diversa. 15 La recuperación del manuscrito mallorquín no sólo refuerza las atribuciones dudosas propuestas en el códice de Santander, como afirmó ya Plata (2000), sino que sugiere soluciones para posibles errores, detectados ya o nunca identificados ni subsanados. A continuación menciono solo algunos pasajes de estos poemas, como muestra de las posibilidades ecdóticas que se derivan del hallazgo de un solo testimonio. Sátira antigongorina: ‘Alguacil del Parnaso, Gongorilla’ Me detengo en primer lugar en ciertas variantes escogidas de la larga silva ‘Alguacil del Parnaso, Gongorilla’, copiada en ambos manuscritos con idéntico número de versos, aunque con numerosas variantes. Como es conocido, esta sátira cita varias veces a Quevedo en tercera persona (también a Lope de Vega y, posiblemente, alude a Juan Pablo Mártir Rizo), lo que puede considerarse argumento en contra de la autoría quevedesca. No obstante, ha de contemplarse la posibilidad de que tal alusión sea en realidad una estrategia para desdibujar la atribución, exculpando así a Quevedo de invectiva tan venenosa. Por otra parte y como comentaré después, a propósito de la variante Garcicopleas S / Garciciclopas M, un elemento destacado del poema es la intercalación de versos del Polifemo y las Soledades de Góngora, con efecto paródico. Debido a su gran extensión (135 versos), transcribo solo parcialmente el texto de las copias, la parte que más interesa para el objetivo del presente artículo, respetando todos sus rasgos, incluidas la ortografía y la puntuación antiguas del poema (véase en el apéndice 1 la transcripción del poema completo): 16 Biblioteca de Menéndez Pelayo Santander, ms. M-139 (olim 108) S Fundación Bartolomé March Palma de Mallorca, ms. MA22-3-06 (olim 87/V3/11) M Alguazil del Parnasso, Gongorilla Pues vives de las Decimas que hazes y en los combentos pasces Gorra de otra capilla, en la capilla, Si Guadarrama no, ya Calcaborra, 5 o tus desvergonzadas canas borra, o embejece los diges de tu seso [...] que si de ti le hiciera, cezina del Parnasso, Mussa momia, famelica figura, Alguazil del Parnaso Gongorilla pues viues delas dezimas que hazes y en los combentos pazes gorra de otra capilla enla capilla si Guadarrama no ia Calca borra o tus desuergonzadas Canas borra o enuejeze los Dejes de tu Seso [...] q[ue] si de ti lo hiziera Zezina del Parnaso Musa momia, famélica figura 15 El presente trabajo tiene antecedentes destacados en las aportaciones de Conde 2019, 2021a y 2021b, quien proyecta la edición de las sátiras antigongorinas atribuidas a Quevedo y ha propuesto ya algunas enmiendas a estos poemas. Por otra parte, puede citarse la tesis doctoral de Lidia Recarey Ponte, actualmente en marcha, que consiste en la edición del manuscrito M-139 de la Biblioteca de Menéndez Pelayo. Véase también su análisis de esta silva (Recarey 2023). 16 Desde este punto, marco en cursiva las variantes en la transcripción de los poemas copiados en ambos testimonios. Los subrayados, en cambio, se encuentran en las copias manuscritas. 5 Darte seiscientos garrotazos, fuera Para lo que tu chola merecía 20 Poca Palestra a la Region vacia. [...] y solamente tu Matus Gongorra quando Garcicopleas Soledades Francigriega latinas necedades; 30 [...] Dime, Orejon Poeta, ver que se celebrara de quevedo el ingenio, y la mollera 35 de tanta invidia era para que magras, las quixadas rancias en ti le persiguieran a porfia de un Gerifalte Boreal Arpia. Trata de extremauncion y no de Musas, Que escribes Moharraches, [...] Sacerdote de Anillo, de quantas vezes truecas la comida, 65 trueca una vez la Bufa, otra la vida. [...] Pues tu lengua maldita que en Exgueba aprendio tan bajo oficio, proffesso ya de paño de servicio, sus diligencias hace 75 por no estar en tu voca; Dios la oiga, [...] Duélete de ti proprio Pues tienes las quixadas en essa nuez, que alguna vez fue cara impenetrables, cassi a las cucharas. 85 [...] Mas en las caduqueses que publica quiere sin admitir los desengaños que en letras pocas, lean muchos años, Y ya embenena mucho quanto toca 100 el prodigiosso fuelle de su voca. No es tu racion de Cordoba entrebelo, que tus embestiduras, y tus bribias Dicen a los que somos cordobeses que la tuya es Racion de los Marqueses. [...] Por esso es insolente desatino Solo te codicio Paravicino 120 y pagalo Quevedo porque compro la cassa en que vivias, Molde de hacer harpias: Y me ha certificado el pobre coxo que de tu hauitacion quedo de modo 125 la cassa y Barrio todo hediendo a Polifemos estantios, darte seiscientos garrotazos fuera para lo q[ue] tu cholla merezía Poca palestra ala región vacia— [...] y solamte tu Matus gongorra quando Garciciclopas Soledades francigriega latinas necedades, [...] dime orejon Poeta Ver q[ue] se Zelebrara de queuedo el ingenio y la mollera de tanta inuidia era para q[ue] magras las quijadas rancias en ti, le persiguiesen a porfia. De un Gerifalte Boreal Arpía trata de extrame Uncion i no de musas q[ue] escriues momarraches [...] Sazerdota de anillo de quantas veces [ ]uecas la comida trueca una vez la bufa, otra la vida [...] pues tu lengua maldita q[ue] en Esgueua aprendio tan Viejo oficio profeso ia depaño deservicio, sus diligencias haze p[or] no estar en tu boca Dios la oiga [...] duélete de ti propio pues tienes las quijadas en esa nuez q[ue] alguna vez fue cara impenetrables casi a la cuchara [...] mas en las caduquezes que publica quiere sin admitir los desenganos q[ue] en letras pocas lean muchos anos i la enuenena junto quanto toca el prodigioso fuelle de su boca no es ti razion de Cordoua…… q[ue] tus embestiduras y tus bribias dicen alos q[ue] somos cordoueses q[ue] la tuia es racion de dos Marqueses, [...] p[or] eso el insolente desatino solo te codizio para vezino y págalo queuedo p[or]q[ue] compro la casa en q[ue] viuias maldi de hacer harpias y me azertificado elpobre Cojo q[ue] de tu abitacion quedó de modo la casa y barrio todo Hediendo a Polifemos estantios 6 coturnos tenebrossos, y sombríos, [...] (ff. 19-21) chetunos tenebrosos y sombríos [...] (ff. 18-18v) Los primeros 70 versos no presentan variantes de relieve en ambos testimonios, 17 pero algunas merecen comentario: v. 7 los dijes S /dejes M de tu seso. En un contexto en el que se pide al anciano Góngora que se comporte como corresponde a su edad, S reclama al escritor que abandone las pretensiones de juventud (los dijes son adornos infantiles), 18 es decir, las chocarrerías improductivas de sus escritos; de modo más oscuro, y tal vez menos agudo, en M se le conmina a cambiar sus dejes, sus rasgos peculiares, siempre denostados. Teniendo en cuenta el verso anterior y el término canas, parece más eficaz el contraste con dije que con deje: la vejez del sujeto se contrapone a un comportamiento impropio de edad tan provecta. Además, tal interpretación es coherente con el verso siguiente, ‘la contrición suceda a lo travieso’ (v. 8): dada su avanzada edad, Góngora debe prepararse para recibir a la muerte y olvidar la sensualidad juvenil. Existe la posibilidad de que dejes de M sea, simplemente, una errata. v. 20 tu chola S / cholla M. Los términos pueden considerarse estrictamente sinónimos y, además, ambos son propios de un registro coloquial. No obstante, el dígrafo ll acentúa el impacto expresivo de la fonética burlesca del poema. v. 29 Garcicopleas S / Garciciclopas M. En ambos casos nos encontramos con un neologismo jocoso convertido en verbo aplicado a la acción del poeta denostado, con el sentido de ‘redactar versos a la manera gongorina, cultistas’: S parece fusionar los términos garza, ave que actúa como símbolo de Góngora, 19 y coplear, ‘hacer coplas, escribir poesía’; por su parte, M añade al nombre común del ave el del cíclope transmutado en verbo (ciclopar), en probable alusión a Polifemo, protagonista de uno de los poemas mayores gongorinos, para denigrar dicha creación lírica. Ha de tenerse en cuenta, además, en relación con la lectura de M, que el poema va intercalando, casi a la manera de un centón, catorce versos tomados de las Soledades y el Polifemo. El nuevo verbo apuntaría hacia esa línea paródica fundamental en la invectiva. 17 Ya afirmaba Plata (2000: 290), en su descripción del manuscrito mallorquín, que ‘ambos manuscritos, en lo que he cotejado, presentan lecturas casi idénticas; sin embargo, no se puede postular una dependencia de un códice respecto del otro, ya que las lagunas de uno no pasan al otro. Todo ello induce a pensar que los poemas en ambos códices derivan de un arquetipo común’. El hecho de que no compartan diversas omisiones facilita la enmienda con el auxilio del otro códice, como comento más adelante en el caso de dos epigramas. 18 No descarto del todo otra acepción de dije, ‘persona de relieve’, aunque ha de reconocerse que parece moderna, pues solo la he localizado en el DLE, con tres acepciones coloquiales semejantes: ‘Persona de relevantes cualidades físicas o morales’, ‘Persona muy compuesta’ y ‘Persona apta para hacer muchas cosas’. Se entendería en tal caso, poco probable, que Góngora debería olvidar sus ínfulas, su engreimiento, pero le encuentro menos sentido en el contexto. 19 Al margen del manuscrito santanderino, se lee ‘son versos de Góngor. Garza.’. No existe consenso crítico acerca de a qué remite la garza; dado que la anotación figura al lado del verso ‘poca palestra a la región vacía’ (v. 21), cita paródica de la Soledad segunda (v. 902), parece plausible la explicación recogida en el apéndice 1 del volumen coordinado por Blanco y Plagnard (2021: 655 y 657-658), donde se apunta al pasaje de la cetrería del poema. 7 v. 30 Francigriega latinas necedades S M. En este verso no hay variante, sino un posible error común. Si interpretamos francigriega como un verbo formado por composición neológica, a partir de francés y griego, la tercera persona resulta incoherente respecto a la segunda del neologismo verbal del inmediato verso anterior (garcicopleas / garciciclopas) y al tú (Góngora, apelado de forma irrespetuosa como Gongorilla, Luisillo, etc.) que es el directo destinatario de la invectiva a lo largo de la silva, con la única excepción de los vv. 89-101, en los que se dirige una exhortación a las musas, merlincocayas y bisabuelas. Blecua ya propuso la enmienda francigriegas, que parece la única posible en el contexto. v. 41 escribes Moharraches S / momarraches M. La lección correcta, en este pasaje que ataca al cordobés por resultar ridículo, parece en primera instancia la de S. Moharrache o moharracho es ‘el que se disfraza ridículamente en alguna función, para alegrar y entretener a otros, haciendo gestos, ademanes y muecas ridículas’ (Autoridades). Pero ha de tenerse en cuenta que el término elegido por M es el reconocido por Covarrubias, en 1611, estrictamente coetáneo de Quevedo y Góngora: ‘El que se disfraza en tiempo de fiestas con hábito y talle de zaharrón’. De hecho, Autoridades aclara que el Tesoro ‘le llama momarrache, y dice se llamó así del nombre Momo, por la libertad que en un tiempo tenían de decir gracias y a veces lástimas’. Cierto es que Covarrubias también define moharrache, pero como término subsidiario del otro sustantivo: ‘Lo mesmo que momarrache, á momo’. El CORDE recoge un único caso de momarrache en el período comprendido entre 1500 y 1800, a mediados del siglo XVI, el de Juan de Arce de Otálora, en Coloquios de Palatino y Pinciano: ‘Ponedle primero bien esa casulla, que parece momarrache’, ordena Palatino. De moharrache, para el mismo arco temporal, reconoce tres ejemplos, dos de ellos tomados de la poesía de Quevedo y uno de Diego Sánchez de Badajoz. 20 A tenor de estos datos, parece haber sido el término preferido por Quevedo, el más ajustado a su usus scribendi. Pero ambas palabras son correctas, si bien de circulación bastante limitada. v. 64 sacerdote S / sacerdota M de anillo. Es probable que esta variante sea tan solo un pequeño error de M, que convierte en femenina una palabra masculina, con género invariable, en consonancia con la realidad de la época. Pese a todo, apunto la posibilidad de que sea un recurso más para denigrar a la persona satirizada. A la degradación que supone la ruptura de la frase hecha ‘obispo de anillo’, por disminución de la dignidad eclesiástica, se sumaría la condición de mujer con afán también rebajador. A partir del verso 73 se acumulan algunas variantes que, sin cambiar el sentido del poema, ofrecen algunos matices de interés: v. 73 el bajo S /viejo M oficio en relación con el Esgueva. En el contexto podrían tener sentido ambos adjetivos: el río de Valladolid es ‘humilde, vil’, pues recibía todas las inmundicias de la población y era fuente de continuas infecciones; además, hay una probable referencia a los poemas que Góngora 20 REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del español. <http://www.rae.es> [16/5/2023]. 8 dirigió contra esa ciudad y sus habitantes, en coincidencia con el traslado de la Corte, tildados de malolientes por sus detractores. 21 Y puede ser ‘antiguo’, en posible alusión al viejo cauce del Esgueva sobre el que se asentó Valladolid, que recorría el casco histórico y condicionó el entramado urbanístico de la ciudad desde sus orígenes. v. 85 las cucharas S /la cuchara M. En apariencia el singular rima con cara en el verso anterior, pero ha de tenerse en cuenta el contexto, pues se trata de una silva con un inusitado, por elevado, porcentaje de versos sueltos y pareados, a diferencia de lo que suele suceder en los textos quevedescos. 22 vv. 98-99 quiere sin admitir los desengaños [...] lean muchos años S / quiere sin admitir los desenganos [...] lean muchos anos M. Aunque es cierto que se trata de una variante menor y que en la época no siempre se escribía la virgulilla de la ñ, podría considerarse una grafía intencionada en M: teniendo en cuenta la acusación de sodomía que se lanza contra el poeta cordobés en varios poemas, incluida esta silva, se aludiría al ano y a la homosexualidad. Téngase en cuenta que en los versos iniciales ya se apuntaba una denuncia en este sentido: «contra Florencia escribes /y dicen lenguas ruines / que de atrás os conocen florentines» (vv. 47-49). v. 100 ya S / la M embenena mucho S / junto M quanto toca. El adverbio ya encaja mejor en el contexto que el pronombre la, sobre todo porque el lector no encuentra un referente apropiado para el pronombre en los versos precedentes; solo si lo hubiera, la palabra junto serviría para intensificar la alusión, pues el envenenamiento provocado por Góngora que se menciona alcanzaría a dicho referente y también (junto) a absolutamente todo lo que tiene a su alrededor. Se alude en estos versos a la difusión extraordinaria del estilo cultista, interpretado por los detractores del cordobés como una infección, un tósigo que contamina todo y a todos. Como se lee hacia el final de la silva, ‘Y me ha certificado el pobre cojo / que de tu habitación quedó de modo / la casa y barrio todo / hediendo a Polifemos estantíos, / coturnos tenebrosos y sombríos’ (vv. 124-128). v. 102 No es tu racion de Cordoba entrebelo S / no es ti razion de Cordoua…… M. La laguna en M refleja la posible incomprensión del copista, que no entiende lo que escribe, como no comprende lo que lee el lector actual. Aun poniendo entrevelo tras una coma, como hicieron en su edición Rey y Alonso, el sentido está lejos de ser claro: ¿Se trata de dos palabras: entre y velo? ¿Es imperativo de entrever? v. 120 Solo te codicio Paravicino S / solo te codizio para vezino M. Sin descartar por completo la lectura del manuscrito de Mallorca, es probable 21 Fueron divulgados durante su estancia en Valladolid en 1603, cuando habría coincidido (y se habría enemistado) con Quevedo. En especial, la letrilla ‘¿Qué lleva el señor Esgueva? / Yo os diré lo que lleva’, a la que siguieron ‘Ya que coplas componéis’ (atribuido a Quevedo), ‘Musa que sopla y no inspira’ (Góngora), ‘En lo sucio que has cantado’ (atribuido a Quevedo) y ‘Vuestros coplones, cordobés sonado’ (Quevedo). Sobre este asunto, remito a Conde y García 2011. 22 Al respecto puede consultarse Alonso Veloso (2022: 111-112), quien destacó que casi un tercio de los versos del poema son sueltos y rima en pareado un total de 90 versos, algo inusual en el corpus de silvas quevedescas. A su juicio, la propia factura métrica de la silva, diametralmente opuesta al modelo gongorino y a las Soledades, podría haberse concebido para mayor escarnio del cordobés. 9 que se trate de una lectio facilior, que, tal vez, podría apuntar a una versión más tardía. Muerto en 1633 el religioso calzado Hortensio Félix Paravicino y Arteaga, proclive a la estética cultista de Góngora, su apellido resultaría oscuro y habría sido sustituido por dos palabras comunes. v. 128 coturnos S / chetunos M. El coturno, término griego adoptado por el latín para designar el calzado de los actores clásicos, es cultismo que quizá no estaba escrito con nitidez en el original del que parte el copista de M, lo que le habría llevado a una deformación, chetunos, que en apariencia carece de sentido. Sí lo tendría, en cambio, chotuno (debe considerarse que las grafías de la e y la o se confunden con facilidad en la copia), que ‘significa el hedor a mugre, que parece semejante al del cordero o choto enfermo’ (Autoridades). Precisamente, los versos en los que se incluye la expresión hablan de olores pestilentes que hay que atenuar con fragancias. El preciso ajuste al contexto invita a considerar correcta la expresión de M, probablemente más aguda que la de S (coturnos, lectio difficilior), en la medida en que el término originalmente pastoril chotuno acentuaría aún más la parodia contra las Soledades gongorinas. En M parecen existir más errores menores, causados por una mala lectura del modelo o por desconocimiento cultural del copista: extrame Uncion, por extremaunción; maldi por molde; chetunos por coturnos; y, tal vez, para vecino por Paravicino. Sátira antigongorina: ‘Quien quisiere ser Góngora en un día’ También en el ámbito de la sátira anticultista, 23 hago aun una rápida referencia al poema ‘Quien quisiere ser Góngora en un día’, que transcribo a continuación en la versión de los dos manuscritos mencionados: Biblioteca de Menéndez Pelayo Santander, ms. M-139 (olim 108) S Fundación Bartolomé March Palma de Mallorca, ms. MA22-3-06 (olim 87/V3/11) M A el mesmo: Madrigal. Quien quisiere ser Gongora en un dia La Geri aprendera, Gonza siguiente fulgores, arrojar, Joben, presiente, candor, construie, Metrica armonia, Quien quisiere ser Gongora en un dia la Geri, aprendera, gonza siguiente. fulgores arrogar, joven, presiente candor, construie, metrica armonía 23 Como ha señalado Conde, proponiendo enmiendas en las aportaciones ya citadas, «Este cíclope, no sicilïano» presenta en ambos manuscritos alguna variante digna de comentario. En el v. 5, «este Circulo vivo, en todo plano», incluye lo que parece una trivialización en S, pues el término tondo de M, un italianismo con la acepción de ‘adorno circular’, es coherente con los términos alusivos a la circunferencia: microcosmos, orbe, círculo... En lo que atañe al v. 10, «esta cima / sima del vicio, y del insulto», es posible que la lectura óptima sea sima, la de M, pues el campo semántico del vicio y el insulto se corresponde idealmente más con una sima, un agujero profundo y oscuro, que con un lugar elevado, una cima. Por otra parte, el copista de S sesea (síclope, v. 1; conosera, v. 14); cabe concluir que la generalizada confusión entre s/c podría haber afectado también a esta palabra. 16 a sus albaceas literarios, los que acabaron poniendo sus versos en letra de molde: González de Salas y Pedro de Aldrete. Tampoco cabe rechazar del todo la posibilidad de que el escritor no hubiese vuelto sobre algunos poemas de la musa décima ni pensado en la eventualidad de incorporarlos a su poesía completa simplemente porque no los reconocía como propios, porque son apócrifos. Debe recordarse en este sentido la dudosa autoría de algunos poemas, en particular ‘Alguacil del Parnaso, Gongorilla’ y los epigramas a imitación de Marcial, que tal vez nunca lleguen a abandonar la categoría de textos de atribución insegura. Su interés histórico y literario es, en cualquier caso, innegable. Obras citadas Manuscritos Fragmentos no impresos hasta oy. De D. Francisco de Quevedo Villegas, manuscrito de la Biblioteca de Menéndez Pelayo de Santander, Ms. M-139 (olim 108). Versos satyricos de D[on] fran[cis]co de Queuedo q[ue] no estan en su Parnaso Impreso, manuscrito de la Biblioteca Bartolomé March de Palma de Mallorca, Ms. MA22-3-06 (olim 87/V3/11). Fuentes secundarias Alonso Veloso, María José, 2008. ‘La poesía de Quevedo no incluida en las ediciones de 1648 y 1670: una propuesta acerca de la ordenación y el contenido de la musa décima’, La Perinola 12: 269-334. —, 2010. ‘Francisco de Quevedo: poesía’, en Diccionario filológico de Literatura española: siglos XVI y XVII, dir. Pablo Jauralde. (Madrid: Castalia), pp. 136-73. —, 2022. ‘La silva en el Heráclito cristiano de Quevedo’, en Quevedo en su contexto poético: la silva, ed. María José Alonso Veloso (Santiago de Compostela: Universidad), pp. 95-119. Blanco, Mercedes y Plagnard, Aude, (eds.) 2021. El universo de una polémica. Góngora y la cultura española del siglo XVII, (Madrid: Iberoamericana-Vervuert). Candelas Colodrón, Manuel Ángel, 1999. ‘El epigrama de Marcial en la poesía de Quevedo’, La Perinola 3: 59-96. Carreira, Antonio, 1997. ‘Quevedo en la redoma: análisis de un fenómeno criptopoético’, en Quevedo a nueva luz: escritura y política, eds. Lía Schwartz y Antonio Carreira (Málaga: Universidad), pp. 231-49. Conde Parrado, Pedro, 2019. ‘La poesía antigongorina atribuida a Quevedo: algunas consideraciones previas a su edición electrónica en Πólemos’, en Controversias y poesía (de Garcilaso a Góngora), eds. Mercedes Blanco y Juan Montero (Sevilla: Universidad), pp. 269-85. —, 2021a. ‘Quevedo contra Góngora: entre la invectiva y la parodia (en torno al soneto Bl. 837 ‘Ten vergüenza, purpúrate, don Luis’)’, en Quevedo en su contexto poético: la silva, ed. María José Alonso Veloso (Santiago de Compostela: Universidad), pp. 199-237. 17 —, 2021b. ‘Antagonistas de Góngora: Francisco de Quevedo’, en El universo de una polémica. Góngora y la cultura española del siglo XVII, eds. Mercedes Blanco y Aude Plagnard (Madrid: Iberoamericana-Vervuert), pp. 201-13. Conde Parrado, Pedro y García Rodríguez, Javier, 2011. ‘Aprovechando que el Esgueva... Góngora (y Quevedo) en la Corte vallisoletana (1603)’, La Perinola 15: 57-94. 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Tu Dezima he leido Contra el coxo Poeta esclaresido, yo que su ingenio admiro, no su passo, no hago de ti casso; 15 que si de ti le hiciera, cezina del Parnasso, Mussa momia, famelica figura, Darte seiscientos garrotazos, fuera Para lo que tu chola merecía 20 Poca Palestra a la Region vacia26 No sea Griego Quevedo, sea Troyano, mas en Romance, ingenio soberano, No sea Lope latino, mas, fecundo escriptor, dulce, y Divino; 25 No sea Frazes Juan Pablo; Estas contento, Diablo, y solamente tu Matus Gongorra quando Garcicopleas Soledades Francigriega latinas necedades; 30 Siendo assi, (Mendozilla me lo dijo) obras ambas de Artifize prolijo.27 Dime, Orejon Poeta, ver que se celebrara de quevedo el ingenio, y la mollera 35 de tanta invidia era28 para que magras, las quixadas rancias en ti le persiguieran a porfia de un Gerifalte Boreal Arpia.29 Fundación Bartolomé March Palma de Mallorca, ms. MA22-3-06 (olim 87/V3/11) M Alguazil del Parnaso Gongorilla pues viues delas dezimas que hazes y en los combentos pazes gorra de otra capilla enla capilla si Guadarrama no ia Calca borra o tus desuergonzadas Canas borra o enuejeze los Dejes de tu Seso la contrición suzeda alo trauieso no te alle la muerte en esos lauios y en esos cortezones en vez de misereres Coridones, tu dezima e leído contra el Cojo Poeta esclarezido, io q[ue] su ingenio admiro, no su paso no ago de ti caso q[ue] si de ti lo hiziera Zezina del Parnaso Musa momia, famélica figura darte seiscientos garrotazos fuera para lo q[ue] tu cholla merezía Poca palestra ala región vacia— no sea griego queuedo sea troiano mas en romanze ingenio soberano no sea Lope latino mas fecundo escritor dulce y diuino, no sea franzes Juº Pablo [Es]tas contento diablo y solamte tu Matus gongorra quando Garciciclopas Soledades francigriega latinas necedades, siendo / asi Mendozilla me lo dijo obras ambas de artifize prolijo dime orejon Poeta Ver q[ue] se Zelebrara de queuedo el ingenio y la mollera de tanta inuidia era para q[ue] magras las quijadas rancias en ti, le persiguiesen a porfia. De un Gerifalte Boreal Arpía 26 En la parte superior derecha se escribe: son versos de Gongor. Garza. 27 Se añade: Polifem. 28 Añadido: Garza. 29 Se escribe al margen: Garza. 19 Trata de extremauncion y no de Musas, 40 Que escribes Moharraches, Bosco de los Poetas, Todo Diablos, y Culos, y Braguetas; Que con tus Decimillas Adjetibas demonios, y capillas. 45 Contra el Pulpito flechas, contra Florencia escribes, y dicen lenguas ruines, que de atras os conocen Florentines. Dejas pasar sin Decima 50 Al otro Don Francisco que alla en Caramanchel tubo su aprisco, que de tu coche hizo synagoga y dentre tu Manteo, y tu sotana la sancta le agarro, cierta mañana: 55 y al D. francisco sin Moysen copleas, la vieja ley carroño lisongeas o junta culta, si, mas desonesta a los rayos de Jupiter expuesta. Dejad estas contiendas, 60 Porque ya de vosotros anda entre el judiazo, y entre el juego humo anhelando el que no suda fuego. Sacerdote de Anillo, de quantas vezes truecas la comida, 65 trueca una vez la Bufa, otra la vida. Pues es tal por de dentro tu cuerpo, o rapazilla calavera, que la propria comida se hace afuera: y por no estar tan mal aposentados 70 por tu voca reculan los bocados. Pues tu lengua maldita que en Exgueba aprendio tan bajo oficio, proffesso ya de paño de servicio, sus diligencias hace 75 por no estar en tu voca; Dios la oiga, y a las señas que hace de ahorcado solo falta el verdugo; y io sospecho que te fuera consuelo, segun eres de sucio, si se advierte, 80 por ver un culo al trance de tu muerte. Duélete de ti proprio Pues tienes las quixadas en essa nuez, que alguna vez fue cara impenetrables, cassi a las cucharas. 85 A los pies de Quevedo estas siempre en soneto, y remoquete, Luisillo, cossas tienes de Juanete. Mussas Merlincocaias bisabuelas Meted al viejo adunco si canoro 90 vuestros corchos, por uno y otro poro. Pues que hiciérades todas viendole presidir en un garito, quando pidiendo Naypes, y barato trata de extrame Uncion i no de musas q escriues momarraches Bosco de los Poetas todo diablos y culos y braguetas q[ue] con tus dezimillas adjetiuas demonios y Capillas contra el pulpito flechas contra Florencia escriues y dicen lenguas ruines q[ue] de atrás os conocen florentines Dejas pasar sin Dezima ael otro D Franco q[ue] allá en Caramanchel tuuo su Aprisco q[ue] de tu coche hizo Synagoga y de entre tu manteo y tu Sotana la santa le agarro zierta mañana y ael D franco sin Moyses copleas la vieja ley caroño lisonjeas, o junta culta si mas deshonesta a los raios deJupiter expuesta dejad [es]tas contiendas p[or]q[ue] ia deVosotros anda entre el Judiazo y entre el juego humo anhelando el q[ue] no suda fuego Sazerdota de anillo de quantas veces [ ]uecas la comida trueca una vez la bufa, otra la vida pues el tal p[or] de dentro tu cuerpo o rapacilla calauera q[ue] la propia comida se haze afuera y p[or] no [es]tar tan mal aposentados p[or] tu boca reculan los bocados, pues tu lengua maldita q[ue] en Esgueua aprendio tan Viejo oficio profeso ia depaño deservicio, sus diligencias haze p[or] no [es]tar en tu boca Dios la oiga i alas señas q[ue] haze de ahorcado solo falta el Verdugo i io sospecho q[ue] te fuera Consuelo segun eres de sucio, si se aduierte p[or] ver un culo ael tranze de tu muerte duélete de ti propio pues tienes las quijadas en esa nuez q[ue] alguna vez fue cara impenetrables casi a la cuchara alos pies de Queuedo [es]tas siempre en soneto y remoquete luisillo, cosas tienes de Juanete, Musas Merlincocaias Bisabuelas meted ael Viejo adunco si Canoro Vuestros corchos p[or] uno y otro poro pues q[ue] hizierades todas Viendole presdir enun Garito quando pidiendo Naipes y barato 20 a bocados, y cozes 95 numero crece, y multiplica vozes. Mas en las caduqueses que publica quiere sin admitir los desengaños que en letras pocas, lean muchos años, Y ya embenena mucho quanto toca 100 el prodigiosso fuelle de su voca. No es tu racion de Cordoba entrebelo, que tus embestiduras, y tus bribias Dicen a los que somos cordobeses que la tuya es Racion de los Marqueses.105 Muda costumbres, antes que pellejo, Si tu netraulidad sufre consejo. Pareceme, que llamas como sueles Tu, y essotro Manzebo de la honda, un Paladin de çienes que responda. 110 Un Marido lintero, Brebe de barba, duro no de cuerno, quien sino satanaz batir pudiera Berrendo, y reverendo, y un judío que se quemaba de mirar el rio. 115 Quien pudo adjetibar, sino tu solo que al vicio das la boga, Pulpito, con garito, y synagoga. Por esso es insolente desatino Solo te codicio Paravicino 120 y pagalo Quevedo porque compro la cassa en que vivias, Molde de hacer harpias: Y me ha certificado el pobre coxo que de tu hauitacion quedo de modo 125 la cassa y Barrio todo hediendo a Polifemos estantios, coturnos tenebrossos, y sombríos, y con tufo tan vil de Soledades que para perfumarla 130 y desengongorarla de vapores tan crasos, quemo, como pastillas, Garzilazos; Pues era con tu bao el aposento sombra del sol, y tosigo del viento. 135 a bocados y cozes numero creze y multiplica vozes mas en las caduquezes que publica quiere sin admitir los desenganos q[ue] en letras pocas lean muchos anos i la enuenena junto quanto toca el prodigioso fuelle de su boca no es ti razion de Cordoua…… q[ue] tus embestiduras y tus bribias dicen alos q[ue] somos cordoueses q[ue] la tuia es racion de dos Marqueses, muda costumbres antes que pellejo si tu neutralidad sufre consejo, parezeme q[ue] llamas como sueles tu i el otro Manzebo dela honda un Paladin de sienes q[ue] responda un marido linterno breue de Barba duro no de Cuerno quien sino Satanas batir pudiera Berrendo y reuerendo i un Judio q[ue] se quemaua de mirar el rio, quien pudo adjetiuar sino tu solo q[ue] ael vizio das la Boga Pulpito con Garito y Synagoga, p[or] eso el insolente desatino solo te codizio para vezino y págalo queuedo p[or]q[ue] compro la casa en q[ue] viuias maldi de hacer harpias y me azertificado elpobre Cojo q[ue] de tu abitacion quedó de modo la casa y barrio todo Hediendo a Polifemos [es]tantios chetunos tenebrosos y sombríos y con tufo tan vil de Soledades, q[ue] para perfumarla y desengongorarla de vapores tan crasos quemo como pastillas Garcilasos pues era con tu vao el aposento sombra del sol y tosigo delviento 21 Apéndice 2 Biblioteca de Menéndez Pelayo Santander, ms. M-139 (olim 108) S Esta que esta debajo de Cabina como si fuera tienda de Barbero, que con rostro seuero hermossa y grabe, atodos amohina. Esta que con la Saya Azul entera, cubre la negra honrra decentada: Aquesta de Diamantes empedrada, por de dentro mas blanda que la cera. Esta que se entretiene con el Perro de falda que alli tiene, siendo sus faldas tales de ruines que aun no la guardaran treinta mastines Esta fue Cotorrera, y harto de carne a Utrera: era su nombre Juana, hija de un zurrador, y una Gitana. Subio a fregona, y se llamo Ana Perez con aiuda de un sastre, y de un Alferez. Y viendose triumfante a Toledo se fue con un Farzante; a donde, por Donzella, una Alcahueta se la vendio aun Trompeta. Caminò con aquesto, viento en popa; Pues saco faldellines, y se subio a chapines torcio soplillo, y trujo saya y ropa. Llamosse, Doña, en pago por concierto, despues que la dio un conde, perro muerto. Que los Dones que tienen estas tales como son por pecados, son Mortales. Llamose Doña Luisa, cossa, que a ellamisma le dio risa. Y a caza de Apellidos, por no pagar el Don de vacio un hora, ala Corte se vino hecha señora; con Joyas, y vestidos. A donde por lo puta, y por lo moza se llamo Doña Jullia de Mendoza. Acudieron ael nombre, solamente los que tienen luxuria linajuda, (cafila necia y ruda) Destilo noble gente, voluio la vieja en Dueña, y el Mandil Escudero, Fundación Bartolomé March Palma de Mallorca, ms. MA22-3-06 (olim 87/V3/11) M A Otro Esta q[ue] [es]ta debajo de Cortina como si fuera Tienda de Barbero q[ue] con rostro seuero hermosa y graue a todos amohína, [es]ta q[ue] conla saia azul entera cubre la negra o aquesta de diamantes empedrada p[or] de dentro mas blanda q[ue] la zera, [es]ta q[ue] se entretiene con el perro de falda q[ue] alli tiene siendo sus faldas tañes de ruines Que aun no las guardaran 30 mastines, esta fue Cotorrera i artò de Carne aUtrera, era su nombre Juana hija de un zurrador y una Gitana subio a fregona y se llamo Ana Perez con aiuda de un sastre i de un alférez i viendose triunfante a Toledo se fue con un farsante a donde por donzella una alcagueta se la vendio aun trompeta Camino con aquesto viento en popa pues saco faldellines i se subio en chapines torcio soplillo i trajo saia y ropa llamose Doña, en pago y p[or] concierto Despues q[ue] la dio un Conde un perro muerto, q[ue] los dones q[ue] tienen [es]tas tales como son p[or] pecados son mortales, llamose Da Luisa cosa q[ue] a ella misma le dio risa y a caza de apellidos p[or] no pagar el don de vacio un hora a la corte se vino hecha Señora, conJoias y vestidos, a donde p[or] lo puta y p[or] lo moza se llamó Da Jullia de Mendoza, Acudieron, ael nombre solamente los q[ue] tienen lujuria linajuda (cáfila necia y ruda) Desolo noble gente boluio la Vieja en Dueña, i el mandil escudero 22 compro una cassa y empleo dinero. Hizose desear por zahareña. y viendola medrada de toda una vacada de Maridos estaua desseada. Diole aun Letrado oidos en cuia Barba vio pronosticado que antes seria Cabron que no Letrado. Casose, tomo oficio de Marido; Y no aura quien lo crea, que para que el Letrado se Provea, me han dicho sus vecinas que hechan ala Mujer las melecinas. Y esto que veis pintado aqui, y postizo, se lo hizo un Pintor, que se lo hizo. (ff. 3-4; 152-153) compro una casa y empleo Dinero, hizose desear y zahareña, y viéndola medrada de toda una vacada de maridos [es]taua deseada, Diole a un letrado oídos en cuia barba vio pronosticado Que antes seria Cabron que no letrado, Casóse, tomo oficio de marido, y no abra quien lo crea q[ue] p[ara]q[ue] el letrado se prouea me an dicho sus vecinas q[ue] echan a su mujer las melecinas, y [es]to q[ue] veis pintado aquí y postizo se lo hizo un pintor q[ue] se lo hizo (f. 11v) Biblioteca de Menéndez Pelayo Santander, ms. M-139 (olim 108) S Tumulo Por no comer la carne sodomita destos malditos miembros Luteranos se moriran de hambre los Guzanos que aborrezen vianda tan maldita. No ay que tratar de Cruz, y Aguavendita, esso se gaste en Almas de christianos, Pancen sobre ella Bruxos los Gitanos vengan coroza y tronchos, riza y grita Estos los Guessos son de aquella vieja que dio alos hombres en la volsa guerra y Paz alos cabrones en el rabo. Llamase, con perdon detoda oreja, la Madre Muñatones dela Sierra Pintada a Penca, combatida a Nabo. (ff. 13v-13, por error; 161v-162) Fundación Bartolomé March Palma de Mallorca, ms. MA22-3-06 (olim 87/V3/11) M Tumulo Por no comer la Carne Sodomita d[e]stos malditos miembros luteranos se moriran de hambre los gusanos q[ue] aborrezen vianda tan maldita no ai q[ue] tratar de Cruz y agua bendita eso segaste en almas de Cristianos Danzen sobre ella Brujos los Gitanos Venjan Coroza y tronchos, risa y Grita [e]stos los huesos don de aquella Vieja Que dio alos hombres enla bolsaguerra y paz alos Cabrones enel rabo llamose con perdon detoda oreja la Madre Muñatones dela Sierra pintada apenca, combatida a Nauo (f. 13)