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Las estatuas-menhir noroccidentales: cronologías y conexiones materiales

Rodríguez Corral, Javier

Abstract

Este artículo analiza la cronología de las estatuas-menhir que se distribuyen en el área noroccidental de la península Ibérica. Aunque el grupo principal de estas formas materiales ha sido datado tradicionalmente en el Bronce Final, algunos arqueólogos han retrasado sus fechas al Bronce Inicial y Medio. El propósito de este trabajo es contribuir al debate sobre su contexto cultural y temporal, tomando en consideración las conexiones materiales entre las estatuas-menhir (a través de proceso de encadenamiento), y de sus iconografías con referentes reales y otras formas materiales (a través de procesos de anclaje).

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37Complutum 29(1) 2018: 37-57 Complutum ISSN: 1131-6993 http://dx.doi.org/10.5209/CMPL.62394 ARTÍCULOS Las estatuas-menhir noroccidentales: cronologías y conexiones materiales Javier Rodríguez Corral1 Recibido07deoctubrede2016/Aceptado:22dejuniode2018. Resumen. Este artículo analiza la cronología de las estatuas-menhir que se distribuyen en el área noroccidental de la península Ibérica. Aunque el grupo principal de estas formas materiales ha sido datado tradicionalmente en el Bronce Final, algunos arqueólogos han retrasado sus fechas al Bronce Inicial y Medio. El propósito de este trabajo es contribuir al debate sobre su contexto cultural y temporal, tomando en consideración las conexiones materiales entre las estatuasmenhir (a través de proceso de encadenamiento), y de sus iconografías con referentes reales y otras formas materiales (a través de procesos de anclaje). Palabras clave: Estatua-menhir; estela; Bronce Tardío; Bronce Final; cronología; conectividad; Noroeste de Iberia. [en] North-western Statues-menhir: chronologies and material connections Abstract. This paper deals with the chronology of the statues-menhir located in northwestern Iberia. While the main group of these material forms has been traditionally dated to the Late Bronze Age, some archaeologists in recent years have considered they date back to the Early and Middle Bronze Age. The aim is to contribute to the debate about their cultural and temporal context, taking into consideration the material connections between theses statues-menhir (by means of enchainment processes), and between their iconographies, real references and other material forms (by means of anchoring processes). Key words: Statue-menhir; stelae; Late Bronze Age; chronology; connectivity; the Northwest of Iberia. Sumario: 1. Introducción. 2. Algunos problemas en los argumentos cronológicos. 3. Las estatuas-menhir con representación de armas en el norte de Portugal. 4. Otras estatuas-menhir con representación de armas: Valdefuentes, Tremedal y Preixana 5. Las estatuas-menhir de Ataúdes y Cruz de Cepos. 6. Estatuas-menhir sin armas. 7. Conclusiones Cómo citar: Rodríguez Corral, J. (2018): Las estatuas-menhir noroccidentales: cronologías y conexiones materiales. Complutum, 29(1): 37-57. 1 Institute of Archaeology, University of Oxford. 36 Beaumont Street Oxford OX1 2PG. United Kingdom. Email: javier[email protected] 1. Introducción Las estatuas-menhir conforman una categoría no totalmente homogénea de imágenes materiales características de la región atlántica de la península Ibérica. Se trata de un grupo de monolitos de tendencia antropomorfa con un programaiconográficocentradoenlasarmasy la vestimenta, y que tienen como elemento más definitorio el denominado emblema sub-rec- tangular. Su área de dispersión abarca la zona comprendida entre los valles de los ríos Duero y Miño, con especial incidencia en la planicie del río Támega, y las actuales regiones de Tras-os-Montes, la Beira Alta y la provincia de Salamanca(fig.1).Fueradeestaárea,elmonumento de Preixana, considerado también una estatua-menhir, se localiza excéntricamente en el noreste peninsular. QUINTAS-Complutum 29.indd 37 8/2/19 15:08 38 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 Siguiendo las propuestas de Jorge y Jorge (1990), estos monumentos han sido tradicionalmente adscritos al Bronce Final (Almeida y Jorge 1979; Jorge y Almeida, 1980; Sanches y Jorge 1987; Barceló 1989: 257; Sanches 1995; Cardoso 2002: 396; Bettencourt 2005; Fábrega et al. 2011), planteándose en algún caso cronologías más antiguas que retrotraen algún ejemplar, incluso, al Neolítico Final. Con todo, un giro reciente en las propuestas cronológicas ha empezado a considerar estas estatuas-menhir como formasmaterialesdelBronceInicial/Medio(Vilaça et al. 2001; Díaz-Guardamino 2010; Alves yReis2011;CruzySantos2011)(fig.2). Figura 1. Mapa de distribución de las estatuas-menhir Figura 2. Las estatuas-menhir y sus cronologías QUINTAS-Complutum 29.indd 38 8/2/19 15:08 39 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 A pesar de que los datos disponibles son escasos y poco concluyentes, este nuevo encuadre cronológico (Bronce Inicial/Medio), lejos de suponer una propuesta alternativa dentro del debate cronológico, se ha instalado como un discurso en cierto modo hegemónico frente a otras opciones. En la mayoría de los casos, esta nueva cronología ha sido planteada dentro de estudios cuyo principal propósito era dar a conocer un nuevo ejemplar. Si exceptuamos el trabajo de Díaz-Guardamino (2010), carecemos de estudios que aborden el análisis actualizado y sistemático del encuadre temporal de estos monumentos en su conjunto. El propósito de este artículo es resolver dicho problema contribuyendo al debate sobre las estatuas-menhir noroccidentales. Para ello, se examinan las conexiones materiales entre las estatuas-menhir y sus propias iconografías, así como entre estas y otras formas materiales (estelas del suroeste, estelas alentejanas, etc.) y diferentes referentes del registro arqueológico. Dicha aproximación permite, por un lado, matizar o constatar inconsistencias en algunos de los argumentos que respaldan el giro cronológico y, por otro, plantear un conjunto de posibles relaciones materialeseiconográficasquepermitenseñalarel periodofinaldelaEdaddelBroncecomoun contexto de acción de las estatuas-menhir. En esta línea, se plantea la necesidad de matizar tanto aquellas propuestas tradicionales que las sitúan estrictamente en el Bronce Final como aquellas que tienden a considerarlas un fenómeno del Bronce Inicial o inicios del Bronce Medio, proponiendo en su lugar una tercera vía que considere el periodo del Bronce Tardío/Final(1400/1200-900/850cal.a.C.véase Díaz-Guardamino, 2010: 53) como el contexto fundamental de estos monumentos; sin obviar que este fenómeno pueda hundir sus raíces en momentos previos. 2. Algunos problemas en los argumentos cronológicos La ausencia de información estratigráfica y datacionesabsolutashadificultadoelencuadre cronológico de las estatuas-menhir. Actualmente, la única alternativa para superar este problema radica en establecer conexiones materiales de dos tipos: anclajes externos y encadenamientos internos. En el primer caso, se trata de asociaciones entre los grabados de las estatuas-menhir y sus posibles referentes materiales (p. ej. con una espada real), o iconografías de otras formas materiales (p. ej. con la representada de una espada en una estela alentejana). En el segundo caso, las asociaciones formalesoiconográficasseestablecendentro de la misma categoría de las estatuas-menhir (p. ej. entre las armas o los motivos sub-rectan- gulares que en ellas se graban). El primer tipo de paralelo (conexión externa) permite un efecto de anclaje cronológico fuera de la categoría. Al asociar su iconografía con artefactos o representaciones de artefactos documentados en otras formas materiales, dichos paralelos pueden aportan información cronológica esencial. Por ejemplo, la asociación entre la espada representada en el ejemplardeValdefuentesylaespadanº1deldepósito de Guadalajara –considerada su referente real– suministra a muchos autores un elemento externo con el que datar la estatua-menhir. En el segundo tipo de paralelo (conexión interna), el isomorfismo entre elementos presentes en dos o más estatuas-menhir produce un efec- to de encadenamiento dentro de la categoría. Esto permite vincular diferentes estatuas-men- hiratravésdesuselementosiconográficos,y si alguna de ellas aporta algún dato cronológico –derivado de una asociación externa con un referente material o icónico–, este se puede extender a las restantes. Por ejemplo, la similitud formal entre las espadas representadas en Valdefuentes y Tremedal ha permitido generalizar la fecha de anclaje de aquella a esta última (López et al. 1997). En otras ocasiones, la extensión de una cronología dentro de la categoría de estatuas-menhir se hace de modo más genérico. Es el caso de la propuesta de datación de Cruz de Cepos, que fue establecida en concordancia con algunas fechas planteadas para estatuas-menhir como Tremedal o Ataúdes, sobre la base de que comparten la representación de armas y del motivo sub-rectangu- lar (Alves y Reis 2011: 177). Este modelo de análisis que combina conexiones externas e internas resulta útil para estudiar un registro arqueológico como el de las estatuas-menhir que, por el momento, no ha aportado información estratigráfica relevante. Sin embargo, al mismo tiempo, presenta problemas difícilmente eludibles: mientras el efecto de anclaje puede introducir errores, el efecto de encadenamiento los puede generalizar al conjunto de los monolitos. En este sentido,laprimeraymásobviadificultadradicaen QUINTAS-Complutum 29.indd 39 8/2/19 15:08 40 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 saber si el paralelo ha sido establecido correctamente. Aunque en algunos casos los referentes son aceptados sin discusión (p. ej. la alabarda tipo Carrapatas representada en Longroiva), en otros casos existen discrepancias. Este es el caso del arma documentada en Ataúdes, que ha sido interpretada dependiendo del autor como una espada larga (Vilaça et al. 2001) o corta (Díaz-Guardamino 2010), lo que abre el camino a diferentes propuestas cronológicas. Otra dificultad en la interpretación, al igual que ocurre con las iconografías de las estelas del suroeste, radica en el posible origen exógeno de los referentes materiales de los iconos. Es el caso, por ejemplo, de los semicírculos concéntricos representados sobre el pecho de las estatuas-menhir asociados en ocasiones a gargantillas del Bronce Inicial de la región atlántica a pesar de que sus mejores paralelos, como veremos, pueda que se localicen fuera del área de dispersión de las estatuas-menhir. El problema, otras veces, se centra no tanto en la propuesta, sino en la recepción historiográficadelamismaque,atravésdelosprocesos de encadenamiento, minimiza los matices y precauciones señaladas por los autores que publicaron o estudiaron las piezas. Se ha subrayado, por ejemplo, la necesidad de asumir “con reservas” las conclusiones que sustentan el encuadre del ejemplar de Chaves en el Bronce Final (Jorge y Jorge 1990: 309), o el componente “aleatorio” de las observaciones que permiten datar la estatua-menhir de Tremedal en el Bronce Pleno (López et al. 1996: 301). El estudio de Cruz de Cepos (Alves y Reis 2011) se apoya precisamente en la cronología propuesta para el monumento de Tremedal, señalando como una “posibilidad” la datación del monolito en el Bronce Antiguo-transición al Bronce Medio. Sin embargo, frecuentemente, a través de la inter-cita, estos matices se diluyen en el contexto global de análisis de las estatuas-menhir, ayudando a retroalimentar y consolidar en cada momento determinadas propuestas cronologías como seguras. Esta tendencia hace que a veces asumamos algunas cronologías como ciertas, dotándolas incluso con la capacidad de corregir la cronologías de aquellos objetos que en principio funcionaban como referentes materiales para datar las propias estatuas-menhir. En este sentido, propuestas recientes que defienden dataciones para las estatuas-menhir en torno al Bronce Inicial y Medio han sido usadas para envejecer la cronología de los referentes materiales propuestos para sus grabados, sin aclarar la razón que permite sostener tal datación. Al usarse una lógica circular en este tipo de planteamientos, las cronologías de los referentes materiales solo son válidas si remiten al BronceInicial/Medio;encasocontrariodebenser corregidas o revisadas. Este problema puede ilustrarse a través dos ejemplos. El enmangue delaespadanº1deldepósitodeGuadalajara es uno de ellos. Esta pieza, utilizada por los autores como referente material de las empuñaduras de espadas grabadas en estelas alentejanas y estatuas-menhir, ha sido encuadrada enelBronceTardío/BronceFinal(1400-1150 cal. a.C.). Se sabe que substituyó a la empuñadura original (Bronce Pleno) y que, por tanto, la hoja en la que se engarza es anterior. Esto ha permitido concluir a los autores que la estudiaron que este tipo de hoja se siguió utilizandoafinalesdelaEdaddelBronce(Almagro-Gorbea 1972; Brandherm 1998). Sin embargo, Díaz-Guardamino (2010: 305-306, 315), aunque acepta este argumento en otra parte,cuandoabordaespecíficamentelasestatuas-menhir sostiene que empuñaduras como la del depósito de Guadalajara debieron ser típicas del período anterior al estar representadas en Ataúdes y Valdefuentes. Un argumento similar lo volvemos a encontrar en el análisis que esta autora hace del isomorfismodelasespadasgrabadasenlaestatua-menhir de Ataúdes y en la estela alentejana de Mouriços. Esta última se incluye en el subtipo C de Gomes, con una cronología entre 1300/1200y1100a.C.(Gomes1994:131).Si se acepta la seriación de este autor, el paralelo podría servir como anclaje cronológico para la espada de Ataúdes. Sin embargo, en la propuesta de Díaz-Guardamino (2010: 165, 169), es la estatua-menhir de Ataúdes la que termina datando la estela de Mouriços, sosteniendo que hay que revisar su cronología “a la alta”. Ataúdes le sirve, incluso, para datar el forma- to 1 de la estalas alentejanas que sitúa a partir del 2000 cal. a.C., sin quedar tampoco claro el argumento que permite defender tal datación. Asimismo, la estela de Mouriços apareció en contexto arqueológico, a diferencia del monolito de Ataúdes. Estos argumentos, en definitiva, parecen funcionar dentro de una lógica que asume el envejecimiento de las estatuas-menhir como algo plenamente demostrado, anulando incluso las posibles fechas tardías que aportan los referentes materiales o paralelos icónicos QUINTAS-Complutum 29.indd 40 8/2/19 15:08 41 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 para estas formas materiales. De este modo, invirtiéndose el proceso de razonamiento que a priori siempre se defiende (los referentes metálicos son la mejor forma para datar este tipo de monumentos), las estatuas-menhir pasan a operar como anclajes cronológicos para artefactos (la espada nº1 de Guadalajara) y otras representaciones materiales (la estela de Mouriços). Por otro lado, a pesar de que los autores consideran que las armas metálicas son el referentemásfiableparadatarlosmonolitos,estas están también sujetas a debates cronológicos donde los datos y las asociaciones contextuales se entretejen aportando fechas y seriaciones que están lejos de ser seguras. Asimismo, existe otra cuestión no menos importante: saber qué están datando realmente las armas cuando éstas se consideran referentes materiales de los iconos representados en las estatuas-men- hir. La cronología de un artefacto no sirve para fechar acríticamente el momento en que fue grabado y, mucho menos, por extensión el contexto de acción del monolito. En todo caso, señala la antigüedad máxima del tipo objetual que se representa en la estatua-menhir. Es decir, si asumimos que el icono se realizó cuando se erigió la estatua-menhir (lo que no siempre ha de ser así), su referente real permite saber que la estatua-menhir no puede ser anterior a la fecha post quem de ese tipo de objeto, pero esto no implica que los grabados y el monolito deban datarse en dicho momento. El registro arqueológico en la región atlántica peninsular revela que el depósito y la representación de un artefacto son acciones que muestran a menudo lógicas temporales diferentes. Objetos como tranchets o ponderales aportan cronologías más antiguas en contextos de depósito que en la iconografía de las estelas de guerrero, lo que indica que su representación pudo retrasarse en el tiempo, como ha señalado Díaz-Guardamino (2010: 352). La misma circunstancia se constata entre las alabardas tipo Montejicar y su representación en estelas alentejanas: mientras este arma aporta cronologías antiguas en contextos de depósi- to (Bronce Inicial/Medio), su representación en las estelas alentejanas (p. ej. Assento) suministracronologíasrecientes(BronceTardío/ Bronce Final). Estamos ante un caso, por tan- to, donde una fecha post quem de un depósito estaría envejeciendo la cronología de las representaciones. Este ejemplo es especialmente oportuno, si tenemos en cuenta que los autores asumen la presencia de este tipo de alabarda en la estatua-menhir de Valdefuentes. Cuando los artefactos se utilizan como referentes de los grabados, se debe tener en cuenta sus biografías, reconociendo el carácter multi-temporal tanto de los depósitos como de las representaciones. En esta línea, Olivier (1999) criticó hace tiempo la idea de depósito cerrado utilizado por la crono-tipología tradicional. Con este concepto, se asume que los diversos objetos de un depósito (ritual, funerario, etc.) tienen la misma cronología y fueron colocados simultáneamente y que, por tanto, el registro arqueológico suministra una imagen sincrónica de un momento en la historia de las entidades culturales estudiadas por los arqueólogos. Sinembargo,comoelautorafirma,losobjetos filtrandiferentestemporalidadesrelacionadas con los individuos, el uso y la naturaleza del depósito. Estas consideraciones son extensibles a las estatuas-menhir.Susprogramasiconográficos materializan al menos dos temporalidades: (1)unafiltradaporlapropiabiografíadelos objetos o tipos objetuales grabados en su superficiey(2)otracreadaporlahistoriadelos diferentes contextos de elaboración y uso de la estatua-menhir. En el primer caso, los objetos queserepresentandefinenlabiografíadelpersonaje de la estatua-menhir. Diferentes formas de conectividad socio-material (herencias, intercambios, pactos, relaciones de reciprocidad, etc.) pueden reunir objetos antiguos y exógenos al contexto inmediato del personaje que son decisivos en la construcción de su identidad. En el segundo caso, tenemos que asumir el carácter procesual de los grabados; es decir, la biografía de las estatuas-menhir. De hecho, un análisis detenido de las mismas confirma que en ocasiones las iconografías fueron reactualizadas añadiéndose nuevos elementos. Por consiguiente, debemos tener en cuenta dos circunstancias. En primer lugar, la asignación a un estatua-menhir de las dataciones o fechas post quem de los referentes materiales de objetos representados en ella puede tener un efectodeenvejecimientoinjustificadoalsuministrar fechas que no tiene que ver con la creación y uso del monolito, sino con la genealogía ylastemporalidadesquefiltralabiografíadela personaqueserepresentayquesefijaatravés de los objetos grabados. Y en segundo lugar, debido al carácter diacrónico de algunas de estas iconografías, los grabados también pueden pertenecer a diferentes momentos de la vida de QUINTAS-Complutum 29.indd 41 8/2/19 15:08 42 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 los monolitos fruto de su reutilización o uso continuado. Por tanto, el elemento con mayor antigüedad no puede generalizar su cronología acríticamente al resto de la iconografía, mientras que el elemento más reciente sí suministra una fecha ante quem. En este último caso, sin embargo, dicha fecha puede estar datando tan solo una fase (una reactualización) en la creación de una iconografía que puede ser diacrónica. En suma, no debemos obviar que, tal como ha señalado Galán (2000), los grabados de armas u otro tipo de objetos, por su carácter simbólico, son difíciles de datar mediante las fechas convencionales de sus referentes. Tomando en consideración la problemática que acabamos de señalar, se analizan en los siguientes apartados diferentes conexiones materiales a través de procesos de anclaje y encadenamiento. Esta contextualización permite no solo matizar las propuestas que consideran las estatuas-menhir un fenómeno del Bronce inicial, sino proponer otras posibles que permiten defenderelBronceTardío/Finalcomounun contexto de acción fundamental de dichas formas materiales. 3. Las estatuas-menhir con representación de armas en el norte de Portugal Dentro del grupo más noroccidentales –se analizan en otro apartado los monumentos de Ataúdes y Cruz de Cepos–, la estatua-menhir de Chaves es quizá la que más información aporta al debate cronológico. A pesar de que se ha datado tradicionalmente en el Bronce Final (Jorge y Almeida 1980; Barceló 1989: 287-288; Betterncourt 2005), dicha atribución ha sido contestada por otros autores que la sitúan bien en el Bronce Medio (Baptista 1995: 28), bien en el Bronce Pleno o Bronce Inicial (Díaz-Guardamino 2010: 175). Sin embargo, laspropuestas quedefienden lascronologías más antiguas han recurrido a criterios asociativos poco concluyentes. Díaz-Guardamino, por ejemplo,sindarmásexplicaciones,afirmaque la asociación de un puñal y una espada en el monolito de Chaves remite “a cronologías similares, aunque un poco más recientes” (2010: 173) que aquellas que propone la autora para las estatua-menhir de Longroiva o las estelas de Tabuyo de Monte o Peña Tú, y que data en el Bronce Inicial. Asimismo, en otro lugar, sin precisar más, señala que “a la luz de las grafías que ofrecen las diversas estatuas-menhir” (2010: 177), el ejemplar de Chaves puede ser atribuido genéricamente al Bronce Inicial y Pleno. Lociertoesqueelprogramaiconográfico de Chaves no muestra ningún elemento común con las iconografías de las estelas tipo Peña Tú o con estatuas-menhir como Longroiva que nos permita establecer un anclaje externo o un encadenamiento interno, respectivamente. Por el contrario, conexiones iconográficasineludibles puedenserconstituidas con algunas estelas de guerrero o alentejanas.Elmejorejemploloaportalaespada/ puñal presente en uno de los laterales (cara 4) de Chaves, que tiene sus mejores paralelos en laiconografíadeungrupoespecíficodeestelasdeguerrerodetipobásico(fig.3).Tanto en estas estelas como en Chaves se documentan espadas de diferente longitud pero igual tipología,conempuñadurarectayfiloancho. Al margen de la cronología genérica asumida para las estelas de guerrero en el Bronce Final, el análisis tipológico de dichas armas aporta información clave para ubicar la estatua-menhir(fig.3.4).Enprimerlugar,cabe notar que la dispersión de estos ejemplares se localiza en el sector septentrional del área de distribución de las estelas de suroeste (Beira Baixa, Beira Alta, Badajoz y Cáceres); por tanto, su localización las pone en relación directa con el grupo de estatuas-menhir noroccidentales. En segundo lugar, la morfología deestasespadasdifieredelosmodelosmás característicos del Bronce Final (pistiliformes o de lengua de carpa), por lo que resultan muy útilesparaafinarlacronologíadelarmafigurada en la estatua-menhir que nos ocupa. QUINTAS-Complutum 29.indd 42 8/2/19 15:08 43 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 La espada de la estela de Cabeza Gorda –la que dentro de este grupo más se diferencia a la grabada en Chaves– se representa con una hoja triangular que la aleja de las espadas canónicas del Bronce Final. Brandherm (2007: 148), encuentra su paralelo más próximo en el tipo Montefrío, y la integra en su Clase K, que se extiendedesdeunmomentofinaldelBronce Medio hasta el Bronce Tardío. Una de las espadas de Torrejón el Rubio IV, la de Salvatierra de Santiago y la de Eiras, entran dentro de la Clase A (Brandherm 2007: 134), datándose en los inicios del Bronce Final. Por lo que se refierealasespadasdocumentadasenlaotraestela de Torrejón el Rubio IV, Oreganal I, y Tres Arroyos(fig.3.2),conlaqueeliconodeChavesguardaunaisomorfismopleno(JorgeyAlmeida 1980; Barceló 1989: 257), todas presentan hojas cortas y ensanchadas y enmangues deperfilrecto.Estosejemplaresseenmarcan en la Clase B (Brandherm 2007: 136), que es posterior a la Clase A. Tomando en consideración la distribución septentrional de estas estelas de guerrero y la tipología de sus espadas, se pueden plantear dos posibilidades: o bien se trata de estelas propias del Bronce Tardío/Final, o bien durante el Bronce Final se representaron espadas arcaizantes en un área compartida por estelas de guerrero y estatuas-menhir. Pervivencias de este tipo no son extrañas en el registro arqueológico de este periodo, constatándose, por ejemplo, en el depósito de la Ría de Huelva (Brandherm 2007: 25). El paralelismo formal con este conjunto de representaciones y el isomorfismoplenoconelgrabadodelaestelade Tres Arroyos nos lleva a datar con bastante seguridad el icono de Chaves en el inicio del Bronce Final. Porotrolado,lafiguraalargadayrectangular que se representa en la cara 2 de la estatua-menhir permite establecer una conexión con la iconografía de la estela alentejana de Gomes Aires (Almagro Basch 1966: 120), en donde aparece esta misma figura pendiendo delcinturón(fig.3.3).Esteúltimomonumento ha aparecido junto a una estela del suroeste con escriturayhasidodatadoenelBronceTardío/ Bronce Final (Díaz-Guardamino 2010: 322). Así, la conexión icónica de Chaves con esta estela alentejana remiten al mismo horizonte cronológico que acabamos de señalar para la espada/puñal. A tenor de la técnica de ejecución, Jorge y Almeida (1980: 9-11) han señalado dos posibles momentos en la elaboración de la iconografía de Chaves. De acuerdo con dichos autores, en una fase se grabó una espada y un puñal en el lado izquierdo y derecho del monolito (caras 1 y 4) y, en otra, se representó el motivo sub-rectangular y la espada envainada que pende del cinturón representado esquemáticamente (caras 2 y 3). Esta propuesta permite establecer un paralelo con el ejemplar de Torrejón el Rubio IV (Celestino 2001: 333), donde se documenta el mismo número y tipo de armas que en la estatua-menhir de Chaves. Ambas iconografías permiten una correlación entre sus elementos: la estela del guerrero presenta un arma (tal vez un puñal), Figura 3. 1. Chaves (Jorge y Jorge 1990); 2. Tres Arroyos (Celestino 2001); 3. Gomes Aires (Almagro Gorbea 1966). 4. Espadas representadas en estelas del suroeste (Brandherm 2007): a. Eiras; b y d. El Manjar de los Puercos, c. Salvatierra de Santiago; e. El Oreganal I; f. Tres Arroyos; g. Los Herraderos QUINTAS-Complutum 29.indd 43 8/2/19 15:08 44 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 como la que aparece en la cara 1 de Chaves; una espada envainada con forma rectangular, como en la cara 2 de Chaves; y, superpuesta aésta, otraespada queguarda isomorfismo con la representada en la cara 4 de la estatua-menhir y el resto de estelas de guerrero antes mencionadas. Se han propuesto también dos fases en la elaboración de la iconografía de la estela, ya que la espada, que se asemeja a la representada en la cara 4 de Chaves, se superpone a la espada envainada. Por tanto, se podría plantear como hipótesis que se grabaran inicialmente las caras 2 y 3 (emblema y espada envainada), y posteriormente las caras 1 y 4 (la espada y el puñal). Sea como fuere, de ser correcta la propuesta que defiende dos momentos en la elaboración de Chaves, ambas fases no se distanciarían demasiado en el tiempo. El grabado del mismo elemento alargado y rectangular en Gomes Aires, Torrejón y Chaves remite al Broncetardío/BronceFinal.Portanto,nodebemos descuidar el hecho de que el uso compartido de iconos entre las estatuas-menhir, las estelas de guerrero y las estelas alentejanas está remitiendo a contextos de acción comunes o vinculados a ese periodo para todas estas formas materiales. Figura 4. Estatua-menhir de São João de Ver: 1. Según Silva (2007); 2. Según Jorge y Jorge (1990) La estatua-menhir de São João de Ver, por su morfología e iconografía, se ha datado en las postrimerías del Bronce Final y, especialmente, en la primera Edad del Hierro (Jorge y Jorge 1990; Queiroga 2003: 85). El argumento principal que sustenta esta cronología se centra en el casco en bulto redondo que ha sido vinculado a modelos mediterráneos de inicios de la Edad del Hierro. Recientemente, Silva (2007) ha realizado un nuevo levantamiento de este monumento, incorporando más elementos alconjuntodegrabados(fig.4).Deacuerdo con este autor, se representan tres círculos concéntricos en la parte baja del monolito, queinterpretacomounescudo,yunafigura en la zona central que considera la representación de un puñal de antenas. Por lo demás, São João de Ver, junto a las estatuas-menhir de Ermida y Muiño de San Pedro, se diferencian del resto de ejemplares por su rostro bien aislado y la representación de orejas, lo que según Díaz-Guardamino (2010: 138) podría también indicar una fecha tardía. Con todo, Baptista (1985) planteó hace tiempo la posibilidad de que estos rasgos pudiesen haber sido añadido posterior. Laestatua-menhirdeFaiões(fig.5)hasido datada en el Bronce Final (Almeida y Jorge 1979), Bronce Pleno (Bueno 1990) y, más recientemente, dentro de marcos temporales amplios,2200/2000-1500/1400/1200cal.a.C. (Díaz-Guardamino 2010: 174). En el primer caso, el criterio utilizado fue su proximidad geográficaconlaestatuadeChaves.Enelsegundo caso, su asimilación a estatuas-menhir corsas e italianas. En el tercer caso, fue asociada a través de un proceso de encadenamiento a otras estatuas-menhir con las que comparte el motivo sub-rectangular. El intento de retrotraer su cronología hasta finalesdeltercermilenioa.C.carecedeevidencia arqueológica, justificándose tan solo QUINTAS-Complutum 29.indd 44 8/2/19 15:08 45 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 a partir del argumento que asocia este monumento al de Longroiva por compartir ambos el motivo sub-rectangular. En primer lugar, también lo comparte con las estatuas-menhir que acabamos de ver y no remiten a esta cronología. En segundo lugar, mientras que Longroiva es la estatua-menhir de aspecto más arcaico, la de Faiões muestras una apariencia mucho más tardía. En tercer lugar, como tendremos ocasión de ver, la iconografía de Longroiva parece ser diacrónica, pudiendo haber sido el motivo subrectangular un añadido posterior. Por otro lado, un argumento utilizado para datarla en el Bronce Inicial se apoya en el paralelo establecido entre los círculos concéntricos representados en el pecho de la estatua-menhir y las gargantillas de tiras datadas en torno al 1700-1550 a.C. que se documentan en depósitos de la región atlántica (Díaz-Guar- damino 2010: 242). Sin embargo, dicho paralelo plantea también tres problemas. En primer lugar, los círculos concéntricos son de difícil interpretación y no solo han sido considerados collares, sino también pliegues de un vestido (Vilaça et al. 2001: 76). En segundo lugar, en el caso de ser interpretados como collares múltiples,resultainjustificadoqueseobvienotros posibles paralelos que podrían resultar más adecuados. Es el caso, por ejemplo, del collar múltiple de Sintra datado en el Bronce Final (Armbruster 1995). Mientras que las gargantillas localizadas en depósitos fueron diseñadas para ser ajustadas al cuello del individuo, en las estatuas-menhir los círculos concéntricos se representan sobre el pecho, funcionando más como pectorales o collares. Y, en tercer lugar, los círculos concéntricos representados bajo el cuello –que serán tratados con más detenimiento al abordar las estatuas-menhir de Nave 2–, son un elemento recurrente en una serie de estelas que remiten a cronologías del BronceTardío/Final.Portanto,alahoradeencontrar un paralelo para este motivo, no existe razón para decantarse por las gargantillas y obviar estos referentes materiales e icónicos cuya disposición en el cuerpo encajan mejor con los motivos representados en las estatuas-menhir. Por otro lado, si se admite la premisa de que en Faiões se representa un collar múltiple y no los pliegues de un vestido, se debe asumir que el motivo sub-rectangular se grabó en el reverso de la estatua-menhir. Esta ubicación aleja a Faiões de ejemplares como el de Longroiva y la acerca a ejemplares como Chaves o São João de Ver cuyas cronologías remiten respectivamentealBronceTardío/Finalyalaprimera Edad del Hierro. En este sentido, el grabado del emblema en el reverso ha sido interpretado como un rasgo propio de monumentos tardíos (Jorge y Jorge 1993: 41). Las posibles conexiones entre estos tres monolitos no se agotan aquí.Enprimerlugar,lacercaníageográfica entre ellos podría reforzar su vinculación y, en segundo lugar, el arma representada en Faiões, aunque ejecutada con escaso detalle, encuentra su mejor paralelo dentro de la categoría de las estatuas-menhir en la espada documentada en São João de Ver. En ambos casos, se representan con la misma empuñadura, envainadas y con las conteras desarrolladas y sujetas al cinturón en uno de sus laterales. Por tanto, aunque no contamos con conexiones materiales para Faiões que permitan plantear con seguridad una cronología, tal como ocurre con los ejemplares Chaves y São João de Ver, a tenor de los datos, no parece justificado asignarle marcos temporales mucho más antiguos que los planteados para Chaves ni cerrar la posibilidad de un encuadre en el BronceTardío/Final. Figura 5. Faiões (Brandherm 2003) QUINTAS-Complutum 29.indd 45 8/2/19 15:08 52 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 tua-menhir de Ermida presenta decoración en espina de pez, lo que ha servido para vincular este tipo de monumentos con el arte rupestre del Noroeste y un tradición que se remonta al Neolítico (Baptista 1985: 36-37). Este esquema decorativo, sin embargo, es característico decontextosdelBronceTardío/BronceFinal (fig. 10): se constata en estelas del suroeste como Ategua; en abundantes depósitos y soportes metálicos del Bronce Final atlántico; y en cerámicas de Cogotas I (Abarquero 2005), por señalar tan solo algunos ejemplos. Figura 10. Estatua-menhir de Ermida y el motivo de “espina de pez” en el Bronce Final: 1. Ermida (Jorge y Jorge, 1990); 2. Ategua, Córdoba (Almagro Basch 1966); 3. Campo Redondo, Gouveia (Vilaça 2004); 4. Nuestra Senhora de Gaia (Baiões, Viseu); 5. Monte Sa Idda, Cerdeña (Taramelli, 1921); 6. Monte São Martinho, Castelo Blanco (Vilaça, 2004); 7. Pé do Castelo, Beja (Lopes y Vilaça 1998); 8. San Simón da Costa, Lugo; 9. Bardaos, A Coruña (Monteagudo, 1977) Por su parte, dos premisas han sido utilizadas para datar las piezas de Nave: se asume que son coetáneas y que el emblema sub-rec- tangular en una de ellas las vincula a las estatuas-menhir noroccidentales. Los autores que firmandichapropuestaconsideranqueenlas estatuas-menhir los emblemas se representan junto a alabardas, puñales y otras armas que “permitenladefinicióndeunacronologíadentro, sobre todo, del Bronce Antiguo y Medio” (Cruz y Santos 2011: 128). Como hemos visto, existen argumentos para pensar que el grabado de estas armas remite fundamentalmente a un contextodelBronceTardío/Final.Además,la estatua-menhir de Nave 2, que también presenta este esquema en espina de pez, apunta cronologías tardías a través de diversas conexiones materiales fuera de las estatuas-menhir (asociacionesdeanclaje)(fig.11). Este monumento se puede analizar correlacionando el motivo sub-rectangular con el cinturón de remaches y el collar múltiple. Los collares multiples de este tipo se documentan claramente en Nave 2, Faiões, Alto da Escrita y, con algunas dudas, Boulhosa. Este tipo defiguraciónhasidoasociadoporalgúnautor, como señalamos más arriba, a gargantillas de tiras que suministran una cronología del Bronce Inicial (Díaz-Guardamino 2010). Sin embargo, lo que se representa en estas estatuas-menhir no son gargantillas, sino pectorales, collares múltiples representados sobre el pecho de la estatua-menhir. Por tan- to, son factibles otros paralelos. Entre ellos, por ejemplo, collares múltiples del ámbito del Mediterráneo occidental como los documentados en el mundo balear (1400/1300- 1000 a.C.) (Delibes y Fernández-Miranda 1988: 122) o, también, en el propio ámbito atlántico, caso del collar de Sintra. Este último fue elaborado durante el Bronce Final a partir de torques fabricados con tecnología atlántica, unidos y decorados con tecnología mediterránea, lo que permitiría pensar, por tanto, que el uso de collares múltiples acontece en contextos de interacción con el Mediterráneo. Ambos paralelos muestran mayor isomorfismoquelasgargantillasypermiten situar estas representaciones en un Bronce Tardío/Final. QUINTAS-Complutum 29.indd 52 8/2/19 15:08 53 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 En Nave 2 y Alto da Escrita, los collares múltiples se asocian a cinturones con remaches. Cinturones de este tipo se documentan en la tumba de Roca do Casal do Meio (Celestino 2001: 255) y en las iconografías de algunas estelas del suroeste y estelas-guijarro. Por lo queserefierealprimertipodeestelas,estos dos elementos (cinturón y collar multiple) se asocian también a diademas, cuyos referentes reales remiten a una cronología del siglo XI a.C. (Celestino Pérez 2001: 253). Dos estelas de guerreros son especialmente interesantes en este punto. La estela de la Lentejuela (Oliva 1983; Berrocal 1987), que se considerada un ejemplar evolucionado dentro del Bronce Final, presenta una diadema junto al tipo de pectoral y cinturón que aparece en las estatuas-menhir. Por su parte, en la estela de TorrejónRubioIIsedocumentaunafigurahumana con diadema y cinturón de remaches. La iconografía la completan una fíbula de antenas y un peine, que revelan la misma cronología. La estatua-menhir de Alto da Escrita, de gran similitud formal con Nave 2, muestra también gran parecido con las estelas-guijarro. La propuesta que en su día situó este tipo de piezas en el Calcolítico, argumentando su cercanía a monumentos funerarios y su relación a vías de comunicación, ha sido rechazada recientemente por diversos autores (Celestino 2001: 250-254; Santos 2009; Díaz-Guardami- no 2010: 27-28). En primer lugar, las vías de comunicación natural no son exclusivas de un periodo concreto y, en segundo lugar, no se ha documentado vinculación directa entre espacios megalíticos y estelas-guijarro que permita defender fechas tan antiguas. Por el contrario, sí se documentan asociaciones contextuales entre estas estelas-guijarro y las estelas del suroeste en el conjunto coetáneo de Hernán Pérez (Celestino 2001; Santos 2009). La presencia de ambos tipos en un mismo contexto no solo permite comprobar su uso simultáneo ycombinadoduranteelBronceTardío/Final, sinotambiénverificarqueelgrabadodecollares múltiples y cinturones de remaches, asociados en ocasiones a diademas, remiten a algún momento de este periodo. Así, resulta estos ejemplos resultan muy interesante para datar aquellas Estatuas-menhir en las que aparecen estos elementos. Por último, el conjunto de estelas de San Martinho aporta información clave que redunda en la misma línea. Lo componen tres monolitos que se localizaron, como ya indicamos, junto a la parte exterior de la muralla de un asentamiento del Bronce Final. La zona donde se localiza el asentamiento y las estelas destaca además por la concentración de depósitos de hachas de talón y anillas. Si su localización remite a un contexto del Bronce Final, sus iconografíasloratificanatravésdediversosgrabados: en San Martinho I, se representan dos antropomorfos con cuernos y en San Martinho II una fíbula de codo, un espejo y un peine, todos ellos característicos de este periodo. En dos de las estelas (San Martinho I y III) se documentaelcinturónconremachesyunafigura interpretada como faldellín. Si en el primer caso, el cinturón se asocia a antropomorfos con Figura 11. 1. Nave 2, Viseu (Cruz y Santos 2011); 2. Alto da Escrita, Viseu (Carvalho et al. 1999); 3. Torrejón el Rubio II, Cáceres; 4. Hernán Pérez III; 5. Hernán Pérez II; 6. Hernán Pérez VI; 7. Estela básica de guerrero, Cáceres; 8. La granja de Toniñuelo, Badajoz (Según Almagro Basch 1972). QUINTAS-Complutum 29.indd 53 8/2/19 15:08 54 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 cornamenta, en el segundo caso (San Martinho III) lo hace con el motivo sub-rectangular característico de las estatuas-menhir. En suma, el conjunto de asociaciones contextuales que se pueden extraer de iconografías como las estelas de guerreros de la Lentejuela y Torrejón Rubio II, así como de los conjuntos de Hernán Pérez y San Martinho, son clave paracontextualizarlosmotivosiconográficos de Faiões, Nave 2 y Alto da Escrita. En primer lugar, permiten vincular estas estelas a las estatuas-menhir, con las que comparten elementosiconográficoscomoloscinturonesde remaches o los pectorales (collares múltiples). Y en segundo lugar, las asociaciones establecidas evidencian reiteradamente contextos del BronceTardío/Final. 7. Conclusiones El propósito de este artículo ha sido mostrar como un análisis de las asociaciones externas einternasentreelementosiconográficosycontextuales aporta argumentos para defender que las estatuas-menhir fueron una socio-materia- lidad que tuvo, al menos, uno de sus contextosdeacciónenelBronceTardío/Final.Esto nosignificaquelasbiografíasdeestasformas materiales no se puedan retrotraer a un periodo anterior. No debemos obviar que la idea de “estatua-menhir” es una categorización arqueológica que tiende a homogeneizar un conjunto de formas materiales que en realidad muestran diferencias formales e icónicas. Basta comparar, por ejemplo, las piezas de Longroiva, Boulhosa, Faiões o Preixana para constatar este hecho que, entre otras razones, podría explicarse por ladispersióngeográficaytemporaldelosmonolitos. La alabarda y el puñal grabados en Longroiva pueden remitir perfectamente a un contexto del Bronce Inicial o Bronce Medio. Sin embargo, conviene no descuidar el hecho de que el elemento más antiguo dentro de una estructura doméstica, un depósito o una vestimenta no tiene por qué datar su fecha de creación o uso, ni todos los contextos en que funcionó. Además, como se ha expuesto, el resto de los elementosgrabadosensusuperficie(emblemayarco) parecen remitir a un momento posterior, como otros autores han sostenido, por lo que este monolitopodríaestarfiltrandodiferentesmomentos de uso. La estatua-menhir de Chaves –atravésdesusconexionesiconográficascon estelas de guerrero y alentejanas– se debe datarineludiblementeenelBronceTardío/Final; mientras que la de São João de Ver se fecharía en las postrimerías del Bronce Final o los inicios de la Edad del Hierro. Ambos monolitos permiten, además, llevar a cabo conexiones internas con otras estatuas-menhir. Los autores que han estudiado la pieza de Cruz de Cepos hanpuestoderelieveelisomorfismoentrela espadagrabadaensusuperficieyladocumentada en Chaves, lo que permite asignar a aquella la cronología contrastada de ésta. Cruz de Cepos también comparte, aunque sin relación contextual directa, paisaje con la estela de guerrero de Tojais (Bronce Final). Por otra parte, la morfología de los motivos sub-rectangulares de Longroiva y Millarón permite asociaciones con la estatua-menhir de São João de Ver, lo que hace pensar que esta tipología de emblema responde a momentos muy tardíos. En el caso de Longroiva, por tanto, remitiría a una fase más reciente que la de la alabarda y el puñal. En las estatuas-menhir de Tremedal y Valdefuentes, las hojas y empuñaduras de las espadas parecen remitir a contextos del Bronce Tardío/Final,atravésdesusasociacionescon referentes materiales (depósitos de Guadalajara y Abía de la Obispalía) y su asignación a morfotipos (rapiers o estoque) de la seriación de Almagro (1972). Asimismo, en Valdefuentes se documenta la misma alabarda que aparece representada en estelas alentejanas como Assento (asociadas a un hacha de enmangue directo) y que se datan con esa misma cronología. En otras estelas alentejanas las hachas de enmangue directo también se asocian a espadas como las que se documentan en estas estatuas-menhir. Ataúdes, por su parte, aporta dos datos de interés. En primer lugar, la empuñadura de la espada envainada que se representaensusuperficie,aligualqueenTremedal, tiene su referente material en las empuñaduras de los depósitos de Guadalajara y Abía de la ObispalíadatadasenelBronceTardío/Final;y, ensegundolugar,elisomorfismoconelgrabado en la estela alentejana de Mouriços, redunda en esa misma cronología. El esquema decorativo en espina de pez del monolito de Ermida y Nave 2 encuentra paralelos sistemáticos en contextos materialesdelBronceTardío/BronceFinal.Ejemplares como Nave 2, Alto da Escrita o Faiões, con collares múltiples o cinturones, o con ambos elementos, permiten asociaciones claras con contextos y formas materiales (este- QUINTAS-Complutum 29.indd 54 8/2/19 15:08 55 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 Bibliografía Abarquero Moras, F. J. (2005): Cogotas I. La difusión de un tipo cerámico durante la Edad del Bronce. Valladolid: Junta de Castilla y León. Almagro Basch, M. 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El monolito de Preixana muestra conexiones icónicas y formales claras con San Martinho III, lo que por su contexto de hallazgo –un asentamiento del Bronce Final– y por su asociación contextual con otras estelas –donde se representan antropomorfos con cornamenta, una fíbula de codo, un espejo, etc.– permite situar la pieza también en este periodo. Finalmente, por lo que respecta a las estatuas-menhir sin grabados o que solo documentan el emblema, el argumento esgrimido por algún autor como ya señalamos planteaquelaausenciaosimplificacióniconográficapuederemitiraformasmateriales tardías, pero al margen de esta propuesta, este tipo de estatuas-menhir no aportan más información al debate cronológico. En suma, mientras determinados argumentos que han sustentado el giro cronológico parecen inconsistentes, existen diversas conexionesmaterialesqueremitenafinalesdela Edad del Bronce. A la luz de lo esgrimido, y a la espera de que nuevos datos que aporten más información (nuevas conexiones materiales y, sobre todo, estratigrafías y dataciones absolutas), lejos de considerar estas estatuas-menhir una expresión escultórica del Bronce Inicial, pareceapropiadodefenderelBronceTardío/ Final como un contexto de acción de esas formas materiales. QUINTAS-Complutum 29.indd 55 8/2/19 15:08 56 Rodríguez Corral, J. Complutum. 29(1) 2018: 37-57 — (2003): Die Dolche und Stabdolche der Steinkupfer- und älteren Bronzezeit auf der Iberischen Halbinsel. Stuttgart: Franz Steiner Verlag. — (2007): Las Espadas del Bronce Final en la Península Ibérica y Baleares. Stuttgart: Franz Steiner Verlag. Bueno Ramírez, P. (1990): “Statues-menhirs et stèles anthropomorphes de la Péninsule Ibérique”, L´Anthropologie, 94 (1): 85-11. — (1995): “Megalitismo, estatuas y estelas en España. En S. Casini, R. de Marinis y A. Pedrotti (eds.): Statue-stele e massi incisi nell’Europa dell’etá del Rame. 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