La Más constante muger / del doctor Juan Pérez de Montalván
Full text
lanta l' ., Num. 121 COMEDIA FAMÓSA~,,'r~~" /~' " , '.ti T , ,-.' LA MAS CONST ANTE:MUGER. / }JEL DOCTORJUAN'PEREZ DEr.""'MONTALVAN.: i PERSONAS QUE' Ht\BLAN EN 'E,LLA. 'J ..• : e arIos ~ Galán. El Co'llde de Puzól.. el Dlfflue de MiJ~n'i ;Seron, Lacayo. , JORNADA Isahél, Dama. Rosaura Sil hermana. ,:r: . Flora, criailtt.. Laura, ct'i,ttdIJ. ' S"lm Isahél, Flora, y Seron deteniend.o a ,Carlo$,. Isab. N0 .. has d~ sal.ir.1 yi~e el Ci~lo, '. sin deCIrme,. la' ocasion . . primero de aquesta auseilcia. Cad. Dex~lIne , Isab~l ,pOli Dios. Isab. QUt: es déxarte ? !enle , Flora. Flor. Pues ayudame, Seron. f' Sero/]. Ya te .(¡yacto. Cad. M@r~réte. Seron. Ya no te ayudo. ISilb. Señor, si valen algo coutigq mi fé, mi hmnildad ;mi amor, ya que te' vás, como quien se huye de la prision, dí me ,,' adonde vas asi? Carl. A morir. Isab'. Por qué Qcasion? e arlo Porque nací desdichado, • porque he de perderte hoy, porque te casa tu padre, con el Conde, de. Puzól, y porque no quiero verlo; mira si tengo razo·n para dexar a Milán. Isab. No la tienes. Carl. Por qué no? Isah. Porque soy yo la que casan, y no he de casarme yo con otro , viviendo tu,' y queriendonos los dos. C6If'l. Pues qué he de hacer, si tu prdre, que siempre me aborreció, de casarte, aunqlle te pese, tiene ya r'esolucion? Isab .. Qllé has de hacer? llegarte a lui, Y C011 mnC)la' turbacion, destroncadas 'las .palabras, el semblante sin color, colericils las acciones, sin púlsos el corazon, muertl) el brio, vivo el daño, sordo, el bien , tOI'pe la voz ~ y en fin, todos los sentidos con el ansia, y' el, dolor barajados, como casa de Principe que murió, decirme, Carlos, decinne con blandura, o con rigor: Mi bien, señora, (o mugel' a secas, que la pasion no repara en ceremonias) en. aqueste estado estoy. Tu padre qui.ere casart~ y con mi competidor; mira qué havemos de hace'r: que entonces te diré yo mi sentimiento; y si fuere muy a, tu satisfaccion, te quedarás en Milán, como hasta ahora; y si n. para dexarme tendrás, si no disculpa, ot¡¡sion, sin que tu partas cobarde, ni ofendida quede yo; porque irse un galán, no haviendct b.echo la dam.a tl'aícion, si
La 1naS Constante Muger. si en ella es mucha' de9dícha, . en él es poco valól:. . . Carl.Qllt! importa, si aH!) para habla rte,,' segun desgúciado soy,. . ocasion apenas tengo,' rlespues que el Conde te amó •. lsab. NÓ,11~yyn -l:J'ap~l?'Í'l;~~.' - CMI. No hay papel, . sino es el del cpraz~n, que baste a las pena~' niias;: porque un papel, en rigor,. vodrá llevar las razones, pero'las lagrimas nO: que como ellas, y el, papet . son de 1ma misma color" aunque le sirvan de . tinta· al alma que' lás vel'tió, en enjugandose, dexan de ser aquello que son, y solo queda' en papel lo que fué papel, y amor. lsah. Pues díme aCJ.lli lo que pasa", ~lle quando el daño, llegó, a ser tanto como das ~ entender, no es discrecion malogl;ar tiempo. ninguIlo: y asi, en tanto qúe los dos hablamos, 1.os dos podreis desde aqueste cor¡'cdor avisar, si alguno saliere. Serano De todo advertido estoy. Flor.. Yo tamlJien, que en esta cienÓa. paedo leer de oposicion. Serano Así supieras el Cl'edo. Flor. Mirar, y callar, Seron. vanse. lsab. Ya puedes hablar, dí· ahora lo que tu pecho sintió. .Carl, Pues digo ,. que como sabes,. de tm rayos gyrasol,. ,lllariposa de tu fuego, aguija de tu candor, y abeja (jalee, que a cuenta ile tus claveles vivió, ha seis años que te. adoro, y. sabes (mortal estoy:!) ap. .tambien, que desde los v~naOSI. .. que Estefano CerbelIón . intl'o.:lnxo en Lombal'día" fl!-W1QO Miláil se ~so16J", - Esfotcias ,. y- )3'órroméos .. se miran con tal rencor" q~e si tu padre llegál'li aentendel' nuestra aficion" el quitarte a ti la vida' fuera el castigo menOr._ Aquesto\ ,slIpllesto, digo,. . que el Duq1:e ayer me contó" como a su amigo,. y privado" que tu padre le pidió. licencia paú casarte, ap •. y el D.uque lé respondió::: lsab. Muerta escucho !'Carl, Que fiase: de su cuydado, y amor . el casarte de su mano .. Tu padre le replicó: Como no la deis esposo (que. fL:era. gra:n disfavor para mi) de. los E,forcias, a todo obediente estoy. lsah. Yel Duque, qué dixo a eso? Cad. QHé dixo? lé aseglll'ó' de . que Esforcia no sería;) y a esa pena. se anadió; la de. sa1ber que Rosaura, que 'es del Duque mi señorhermana, tiene ofrecdo,,' porque de ella' se valió tu padre, háblar por el CaFlde:. mira en tanta cOllfllsion, si· puede haver ,mas desdichas, qlleme cerquen; pues si doy licencia a mí volundad, hago agravio a· tu opinion, pues no haviendo de ser mi a, es aventurar tu honor. Si hablo al Duque, está empeñad0 en responderme que no j' si a Rosama, está obligada por esot.ra intercesion; si a tupactl'e ,. le ocasiono a mas ira, y mas furor: si callo, pierdo mi gusto;: y si quiero hablar, los dos nos perdimos ,. pues quedamos;; yo, Isabel, sin ealardoll, y tu con la fama en dnda. pal'a con el vulgo atróz. Pen.s-ac_ vencer a tu Eadre, 'es Ve habla no d sufrÍ! e!tor abor] casar y el1 mor! para si h a. m que para a p' Isab. j qtle en t perc me aqui par, por, la errt que con pud de tew per que COIl no silll qUf qua ni 111 CarZ. de inr sin' pal bal co; de Qt y
'" p •. fiase: 2 eso .. ñad0 Del Doctor Juan Perez de Montal'váiJ. 'es vana .imaginaciofl; soy, monte, soy edificio, hablar al 'Duque, locura; soy muralla, y roca iOy, no darle cuenta, traícion; que a las espaldas del mar sufrir a otro amante ~ infamia; tantas veces rebatió, e!torvarlo, indiscrecion; tu te riudes ~ tu te cansas? aborrecerte, imposible; Y como de azahar la flor, casarme con otra, error: que es pastilla que se quema y en efecto, verte agena, en el brasero del Sol;' mortal desesperacion espiras al primer aY,re'~ para el alma. Mira ahora mueres al primel" .,ataor ? si hago bien en irme yo ::;{" te doy, qüe' ei Duque 'quiera, a morirme de mi agravio, como absoluto señor, que es la enfermedad mayor, darme esposo de su' mano ;. para qllÍen amando llega qlle muestre su indignacion a perder lo que adoró. mi padre, como hasta áqui;. Isab. De Sllerte he quedado (ay Cielos! ) que interponga su favor qtle apenas puede la voz ap. mi señora por el Conde; en el pecho artictlla-1'3~; Y en fin, que contra '105 dos pero aunque la pena (ay Dios!) todo el mundo st} conjure: me tiene fuera de mi, quando llegue la ocasion aqui importa mi valor de casar'me, dí, no e5 fuerza, para detener a Carlos, que diga primero yo, porque es de mi cora:wn que sí ? pues no tengas Fena la mitad: la mitad dixe ~ que 'lo diga, aunque el rigor erré, la lengua mintió" de una daga me lo mande; que si fuera la mitad, pues quando en su execl-lcio. con la media que ,quedó forzada la voz dixera pudiera, aunque se ausentára de si , por, decir de no, de mis ojos Carlos. hoy, colerica la verdad tener como media vida ; saliera de su prision, pero si tan suya wy, y dixera, que mentía que vivir sin él no puedo, con los afectos, que son como el Alva sin el Sol, los modos que tiene el alma no es, Carlos, no, la mitad, para desmentir la voz, silla todo el corazon; quandli dice con la boca que en el imperio del gusto, 10 que niega el coraZOll. quanio el amor es amor, Carlos, ya estás empeñado, ni en la vida hay diferencia, y tambien lo está mi amo,"; ni en el alma hay division. dexarme, es ingratitud; , Carl. Estás ya desengañada afligiJm1e , compasion; de que no es, no, desamor volver atrás, cobardía; irme, haviendo de perderte, y no verme, sinrazon, sino llmy cuerda eleccion que no nacieron de un parto para no ver::: Isav. Bueno está, la voltmtad, y el tem!iJr. basta, Carlos, que el blason No es constante quien 110' espera, con esos miedos desdoras mas quiso quien m a:;; sufritl, de tu heroyco pllndo1l01", a un pesar sigue un placer, Quando yo cQntra los Hados, tras la nQclte sale el Sol, y su vil conjuracion la fortwu e~ merecerla, A~
La mas C'1'Zstante 'Múger. la verdad siempre vellClO, CfJ.'rl. y yo , pl\eS morir me veo: ap. su edad ,tí~ne la desdicha, si dentro: de mi estuviera todo el 'tiernpé>' lo mudó, el Duque ,110 respondiera con amor no hay imposible, mas: conforme 'a mi:' deseo; ni venturd sin, pasion; Isah. Pan,ce,' segun responde tlp. y en':!i~, para todo halla el Duque, que ha con"ultado remedio quien le busc6. mi deseo', y, mi cuydado. y qu~ndo el remedio falte, Cand. SeílOr. Duq. Es cansaros, Conde. y usen de tod~, 'rjgor ' ' J Cond. For qué, el dan1Jela a mi, ~ las E:strellas"sabl'á ~el Mundo,; hoy en vllestl'a mano está? que pudo mi e;timacion Duq. PürqtJe nadie, Conde, 'dá "vivi!' s¡'n gozal:te, sí, lo qtie quiere para si. . pero sin quererte, no; Cond. Ya le entendí a vuestra Alteza: porque :!<lllello es Tortuna,'y esto amor, ay de mi! Dllq. Pues sed discreto, y no est:t mi fOl:tuna' ell mi eleccion. y gUilrdad, Conde, secreto, .. Salen Sel'on, j F;lo1·a. o gw:rrd'ad vuestra cabeza. 01:. Mi señor. ' Cond. Aqui dió fin mi aficion.' ap. lar. Rosaura. Seron. El Duque. Duq. Mas vale, hablar, qltl."! morir; • Tu padre, y el, de Puzól. y pues qHe no puedo huÍr r01l. Aeabad', Cl~erpode Christo. de q1!e sepan mi pasron, oro Pre3to, que llc'gan los dos. ' de Carlos me he de valer, abo I\¡e~ a Dio) h;¡sta despues." para que a Isabél la cr:ente rl. Mil anos te guarde Dios. 'lo q¡¡e el alma: sufre; y siente. Carlos, siempl"é he de ser 1trYa. Ven, CaTlos, ,que h'e menester Yo lo he <de ser, y lo s'oy; mas que nNnca tu clIydado ~ Amoi', vol ved a animaros.: salud los Cielos os d~n. Carl. Volved a vivi'r, amor. ' , Ros. Y ~ vuestr-a Alte:z!a t<lr:Jbien. Aparta1Jse 10'$ dos, ysalm el COlUfe', y Duq. R"to es ,lo nlas acertado. Rosalll'a, el. DlIque; y Laura. Cad. E,clavo 'soy de tus pie:;. oud. E,to vpelvo a sllplicar Duq. Dí amigo, y el mas amigo,,' a Vuecelencia: Res. Yo haré que q'uiero : : ~ mas veu ccnmigo" ql!anto plleda, ya que sé, ap. y diréteio des¡mes., por mi mal, lo que es amor; Vase Carlos, el Duque ;y los Caballeros. pues desppes que a C~l1'los qu'ieroy Ros. Basta, Isabél, que su Alte7;a~ aunque lo callo, y reprimo, como dueilO soberano~ tle qualqniera me lastiE1o, quiere darte de S:l ma.no que ffillCre del mal que muero. esposo, que tll belleza Dttq. B:iena Isabél ha venido, merezca, y tu entendimiento. Rrs. Si algo vale mi favor, ls¡¡b. Siempre el Duque mi seño~ el Conde la tiene amor, hizo a mi Casa favor ~ y así a vuestra Alteza. pido si bien, annque callo, siento,. premie su amor, y asis:encia, que quiera darme ma'rido, y ¿l SllS meritos tambien. porque a su gusto me ajusto, DlIq. Ay 10<'.0 amor! está bien; sin mi eleccion, y mi gusto. mas dexelo VlIecelencia Ros. Presumo, que te he entendido: para mejor oca"ion, y entOnces, podrá mandarme: mucho ha si do reportarme. J40¡. Yo CL.lin12lí ~i ouligacion. ap. ap. querias al Conde? di la verdad, que te hablo yo. lsah. Al Conde, señora, no. Ros. Y 11. otro sin el Conde? Isab. Si. Ros. l' ¡sab. mÍel a la com y e pe re la r aper qua salio y t Ros, Isab. Ros. pue. y t tan que y_ 1 por Isab. COll y( ecli qUE el Ros. la de lsah. pal COI qw Ros. y; pen est: Flc Isab. pue y que Ros. SI lo, lo 10 pi)
rlp. nde. 1 : ':tp. (eros. 1~ ), : . Del Doctor Juan Perez de Montalván. Ros. Muy áprisa has respondido. hay modos, sin declararme, ¡sab. Es, que la pasion estaba, qlle le obligtten a mirarme. mÍentras no se dedal.' aba, Isab. No te aflijas, Ros. Pues un rato a la puerta del selltido, me escucha 'con atencion, como ql1ien quiere salir, puesto que flaqueza fué, y con la puerta no acierta; Y mi pena te diré pero' vieneb que la puerta con una comparacion. la manda el amor abrii', Viste un Aguila valiente, apena9vió claridad, que ceniciente de pluma, quando sin mirar su mengua, y rizada comO espuma salió. del pecho a la leng .. a, desde la cola a la frente, y te dixo la verdad. el cuello largo, el pie chico~ Ros. y él, dime, sabe tu amol'? mas por ira , que por gala, Isab. Claro está, pues puedo hablarle. derecho el cotte del ala, Ros. Dichosa ¡ti, que fiade y con el ramo del pico puedes tu pena, y dolor; mira al Sol desde su asiento,. y triste de quien suspira ap' con ate:l1cion tan devota, tan sin premio en lo que emprende" que parece que le agota que llama a quien no la entiende, quando le bebe el aliento" y busca a qHien no la mira, Y enn~edio desta deydad, porqtle sin remedio muera.. . desta pompa, deste ardor" Isab. Si alguna: melancolía, desta luz, y deste. h-onol'" como nube en claro· dia~ y ansia,. desta. magestad,. y COI11O mancha en vidriera~ con que el nido deladúllo eclipsa tu luz, adviertet hace (iJue el Planeta anhele? que es ofender mi amistad No has visto tambien, que sueIk e:l encubrir la verdad. ver' pasar un· pajarillo,. Ros. Ay, Isabél, que es de muerte· y qlle sin darsela nada. la cansa, qua asi me olvida del Planeta que la asiste,. de mi sÍ'r, y de mi honol'. con el pajarillo embiste, lsab. Mayor será mi valor' yen acosarle elupeñada, para Qfrecel'te la vida· (aunque es de las Aves Reyna-." contra el fracaso, o el daño" y su altivéz la, reporta) que te e~pe .. a suceder. con el pko el ayre corta,. Ros. Allóra bien, yo soy muger,. a'P"' y con. el ala le peyna, y; como tal, es engaño hasta qlle al centro· abatid~ pensar, que puedo callar, por tilla presa. tan vil,. estand.o desta manera: la cuchill'a de marfil Flora. ,. Laura. , idos· fuera. vaMe. esgrime contra su vida; Isab. Ya se han' ido, desahogar- Y abllÍendo la. boca. obscura" puedes el pecho conmigo,. :;e le come sin mascar, y de mi lealtad. c!"eel', tan aprisa, que a hallar' que haré: quanto. pueda hacer'. en el estomago anchura,. Ros, Pues qué dudo, que no digo" . volar pudiera', y vivir, si he de aliviar mi tormento, pues tan vivo le tragó, lo. que sufro,. Y" lo que. lloro" que allá en el buche· acaha lo que temo, Y" lo que adoro, el pajaro de morir? lo que callo, y lo que siento ~' Pues asi yo, que nad pi).r ver ii c.on ese wgratOi tan alentada, que puedo
La mas Constante Muger. pon~rme a mi misma miedo, Ros. Carlos es tan bien nacido, si me imagino sin mi, que en sangre a mi sangre igua1a. quando altiva, y arrogante, 1 sab. Sí, mas si el Duque te qUlel'e, de:de mi solio divino poco su sangre importó. miraba al D,tque de Ursino, RlJs. Cáseme a mi gusto yo, qnc es el que ha de ser mL amante, y v~nga: lo que viniere. un hombre ví tan perfecto, Isab. Có mo., estando de por mediG (há nunca le viera yo!) quien lo puede resistir? que el alma me arreJató, R.os. Yo no te vengo it. pedir tan a pesar del respeto, parecer ,sino remedio j que deú contra mi E3tado, y a,i, supuesto, Isabél, y sin poler resistillo, que no es capiz de razoa el Sol por el pajarillo, esta 1111 loca pasion, como ~~ Aguila en el prado; esta mi peaa cruel, mas COIl una diferencia, este mi ardiente deseo, qble el Aguila le yenció, este mi amante delito, mas yo no, plles alites yo este mi ciego apetito, quej{; mue¡'ta en su pI·esencia. y este mi baJ.'iJaro e¡npleo; El ag,úl.;¡ fll~ mi amor, no me replique3 a nada, el Duque el sol que deú, porque para no lo hacer, y el pax.!ll'o Culos fué tengo amor, y soy muger, a quien renui mi valor; y Vtl1go determinada; mira si es causa (ay de mi! ) que es decirte por buen modo-, para qttC Uluera, hasta tanto, que' en lugar de aconsejarme, qlle diga mi pena el llanto, trates solo de ayudarme, c,' tu lo digas por mi. aunque se aventure todo. Isab. Vuelve a decirme quien era lsab. Ay fortuna mas cruel! (ay amor! ay pena triste! ) el pajarillo que viste, quando volaste ligera? ap. SI e~o en mi mano estuviera:: Ros. Carlos E:;forcia. lsab. Esto es hecho. Ros. No fué discreta eleccion? Isab. Por elll1ledio el corazon se me ha quebrado en el pecho. Sí, pero muy de3ignal, y muy ageua de ti. Ros. Por eso digo que fuí como el Aguila Real. Isab. En ella su arrojamiento, fué ignorancia, y no desdén. Ros. En llegando a querer bien, nadie tiene entendimiento. Isa/1. Siempre le tiene el valor, quando se atiende, y se escucha. Ros. Tambien, si la gala es mucha, ti" ne disculpa un error. Isab. Poi.ra galán, basta gala, p~ra no para marido. RlJs. Si estará. bab. De qué manera, estando en su gusto dél ? Ros. Mira, yo le tengo amor, pero dar3ele a eIlteader yo misma, fuera, perder el respeto a mi valor; y asi: : Isab. Tente, que ya sé, qlte quieres (suerte enemiga!) que a Carlos hable, y le diga tu amor, tu pena, y tu fé; Y desde aqui te prometo COIl ffi 1 1Cho. gusto servir, porque dt:3eo morir: y para que tellp;a efecto, y muera sin hacer cama, ap. es atajo que yo llegue, y al mismo qne adoro ruegue, que qniera bien a otra dama. Porque es una peticioll, que quien pedida concierta, y al no Ros. 1 mi 1 lsab. qué Pero acas( com, Ros. ~ que Isab. tu ( Ros. 1 no lsab. -.; a G no ' Ros. de RI)S, <; 1.sab. '. Ros. Q Ros. Q RlJs. Q Ros. 1 Isab. Ros. 1 Isab. Ros. , sosie Isab. vam< Vallj Carl. E bUSCé para lleve Ser. 1\ es pi porq desv:í sala 1 v.ecib cama reja patio sotar Eo¡:t¡
Ja. le ¡'e, é, ap. Perez de MOl1talván. y al punto no se cae muerta, no cumple su. obligacion. Ros. Ya, segun. eres discreta, mi ven tura considero •. lsab. Si he de morirme primero" qué importa· que lo prometa? Pero Cielos, si el sentido acaso no me ha faltado como : : (ay de mi!) Ros. Qué te ha dado, que asi el color hasperdido? Isab. Nada, sino el ver que asi tu oplOlOn se amancilló. Ros. Pues que no me aflijo yo, no te dé cuydado a tí.' lsab. Yo por otra ( ay hado a Carlos he de rogal'? no es posible : : Ros. Qué? lsab. Dexar. injusto! ) ap •. de hacer, señora, tu gusto. R!)s. Qué ventura! J.sab. Qué impiedad! Todo. ap •. Ros. Qué dicha! Isab. Qué desaliento! Ros. Qué. esperanza! 1sab. Qué tormento! Ros. Qué fineza! Tsab. Qllé crueldad.!. Ros. Hoy a vivir empezé. Isab. Hoy mi esperanza pedío. Ros. Hoy el silencio rompí. Isab. Hoy la vida me quité. Ros. Vamos, porque mi dolor:' sosiegue con tu cordura •. Isab. Pues nacimos sin ventm'a, vamos a morir, Amor. Va/He, JI salen Carlos, y Seron·., Carl. Si no hallares a Isabél, buscame a. Flora siquiera, para que de mi desdicha lleve a sU dueño las nueva¡; •. Ser. Ni la una ,. ni la otra es posible que parezcan, porque no he dexado en casa. desván, tejajo., azot¿.a,. sala, quarto'" corredor, .. r.ecibimiento, escalera, camarin, retrete, estl'ad9), reja, aposento, gatera" patio, jardin, galería, sotano, alcoba, despensa, Eo¡:tal, cochera , guardilla" transito, esconce, tronera, estera, entresuelo, l'incon, cavalleriza, bodega, que no haya visto, y por Dios, que no puedo dar con elhs. Solo me dixo endenantes, encontl'andome una dueña, por señas que era tan larga" tan difusa, y ta'n extensa de la cabeza a los pies, que si alguno se resolviera a caminarla, sería necesario que sali~ra de los pies muy de mañana" como quien anda diez leguas,; pat:a llegar a· la noche a cenar a la cabeza •. Carl. Qué te dixo? dilo apriSa" que no es ocasion aquesta para donayres, Seron. Ser. Que estaban con su. Excelencli" y que ya se ciespedia •. Carl .. O qu~ mal rato. la espera" y qu~ de. penas· la aguardan,. si la. tengo. de. dar cuenta', de los intentos del Duque!' Ser. En fin , la quiere Sil Alteza ~ .• Carl. No solamente la quiere,. sino quiere que yo sea· quien sus intentos la diga" y S!!'>· penas la encarezca. Se~·. y tu, qllé dixíste a eso? Carl. Conociendo, la estrañeza. de su natural esquivo, y su condicion severa, qUt: le havia de decir? Ser. Tu amor decirle pudieras" confiado en su amistad. Carl. Fuera confianza necia; que un. se'ñor diera. una espada, un cavallo, una. cadena,. una joya, una pintura, y otras semejantes prendas;. mas la dama no es posiLle,. y mas queriendo de veras: que si Alexandro la dió, fué desp!!es de gozar de ella" . y asi no fMera bizarría, iÍno solo en la aparienf;;ia:
Constante Mager. qHe el dar ajada una flor, y pisada Ulla aZllCel¡a, ma; viene a ser para un hombre cOH1,)dilad, que fineza. El D¡¡que me quiere bien, porql\e vé , que en paz, Y: en guerra le he servido, ha3ta ponerle <:on la sangre de mis venas el Cetro de oro en las manos, y el Láurel en la cabeza; pero temienáo su enojo, (ya conoces mi mode3tia) soy corto, n0 me atreví. Ser. Buen remedio, no lo seas, que un Dios qlliere que le pidan, con ser Dios, a boca llena. No pcqlles , señor, de corto, habla claro, y escarmienta en los dedos de las manos, pues todos al plato llegan, y con quanto el hombre come se ulltan , y se renriegan, y solo el dedo meniqlle, ni come jam~í.s, ni cena, por est[¡r siempre encogido, y subido en talanquera: que hasta uu dedo ha menester perder tal vez la vergLlenza, para alca:nzal', como todos, un bocado de la mesa. CarIo Basta: qllé siempre has de estáL' de buen gusto, aunque me veas cercado de mil desdichas! Ser. Mira, desdichas agenas nunca me dán pesadumbre; pero repara que es ella, si no me engaño. Carl. No te engañas, eUa es , y ya me pesa de verla, que aunque la busco, como es para enternecerla, tengo a desdicha el hallarla, que es mi congoja tan nueva, que estalJ,do en verla mi vida, viene a pssarme de verla. Sale Isabél. Isab. O qué bien que se conoce de Carlos la adversa estrella, pues tan luego le he e.ucontrado! que a un triste luego le encuentra quien va a decirle un pesar, o 11 darle Ulla mala nueva. Asomase el Duque al pallo. S et'. El Duque. Duq. Carlos? Carl. Señor? Duq. Quien bien ama mal sosiega: ahora ví, que salia Isabél por esa pll(~rta: llega, y haz lo que te he dicho. e a¡·l. La respuesta es mi obedieucia. Duq. pues en esta galería te aguardo con la respuesta: Dios te guarde. vase. Cad. Soy tll esclavo: hahrá desdicha como esta! Sale Ros. Isabél. 1 sah. Señora mía, qné me manda Vuecelencia? Ros. Decirte, como sin duda el Cielo mi dicha ordena, por:::¡ue C;:¡rlos c3tá solo: ya Ilje has entendido, llega, Heg,l, y hablale, advil"tiendo, que. estriva en tu diligencia, que ten~a vida Rosaura. Isab. Por muchos años la tenga, (aunque muera yo) y asi ap. retírese a esotra pieza Vuecelencia, y hablaréle. Ros. Mira, ha de ser de manera, que se logre 'mi deseo. lsah. Quanto yo alcance, y entienda le diré. Ros. Pues eso basta, si lo escucha: a Dios te queda. vas. Carl. Que haya de llevar un hombre, ap. que de ser ,quien es se precia, rEcados de otro galán a la dama que festeja ! Ser. ConslJelense los maridos, que a sus mugel'es los llevall. bah. Qué Hna muger de discurso, ap. y que profesa nobleza, ( no sé como me lo diga) al galán que la desea::: Pero no quiero decirlo, que si en fin ~ aunque no quíer!, he de decirlo . despues, qtlando la ocaiion se ofrezca, báS 4 ,basta sin ( porq' el 1"1 Cart. 1 lSlIb. J Cad lsab. que ápeli dilo que porte que que para segll o e, eOln o 9 dél CarJ. mu'; igUl ¡sab. y t Carl. o Qj pue! y la ( y ) y , ISilh. qllí! y ( s"t)a Ya Carl. y \ lo " mas ¡sllb. si f Cad. SI , con par y
ntra ho. :ia. rse. ap. enda Jas. ~, ap. ap. Del Doctor JUán Perez de Montalvári. ,basta qua despues lo diga, de pOlo medio no e5tuvie1"~ sin que ahora lo refiera" sus diligencias, en fin, porque no es para dos veces fueral\ solo diligencias, el repetir una afrenta. , mas no hay violencias injU5t!!:-tó, Cart. llero si ha de ser, qUÉ: dud() ~ ap.que una muger de sus prendas lSlIb. Pero qub dudo, si ..es fuena, fno puede hacer mas que amar; Carlos? Carl., Isabél ? pero si yo' te dixera, lsab. Qll~ tienes? que Federico, que el Daque que los ojos de latierra de Milán, cuya grandeza ápenas apa¡;.tas: dilo, compite con el poder, dilo, Carlos, y no temas, el poder con la sobervia, que haya -cosa que me afiija; la 50bervia COIl el gusto" por8!-1~e,s tan_grande la pena, y el gusto con la enterezm, que tengo dentro del a.lma,.o te ado~a '. Isabél, y dice, que aunque Otras ahora nmgall', que aunque 'el mundo se revueivaJ parahaverlas de s~ntir, te ha de gozar; qut: dirias seguu aquesta m~, aprieta, de una desdicha tan cierta? o es. fuerza que .. esperen mucho, lsab. Que es mayor esta de3dicha; eOlno los que tarde lle-gan, (ya Ip.i valor no. aprovecha, o gue viv an de alimentos y qué junta con esotra, dél sentimiento de aquesta. da suert~ la vida a!le,g'll, CarJ. Pues dig9, que te he perdido, de manera arrastra el alma" mira si hay pena que pueda y de modo me atreviesa igu~lar too esta desdicha. el pecho de parte a parte, lsab. La mia, p0l'q'le es la mesilla, (porque est<Í.s en t:l me pesa) y tiene causa mayor. que quando: : Pero no puedo Cm"t. Mayor causa? Ay; Isabela! hablar, ni mover la lenglla, o "'lue engañada que vives, que la pena en la garganta, puesto que culpa no tengas! como si de esparto fuera, y si no, cuentame tu me e3tá sirviendo de soga; la causa de tu tristeza, y asi, en tanto q!le me suelta. y yo te diré la -mia, perdona, que estoy .mortal: . y verás la diferencia. en mis Iagl'imas ~eshecha Isab. Plles digote, que Rosaura desta manera. diré quiere que Sil esposo seas, Saca un lienzoo ! y que yo, que te idolatro, lo que de otra no pudi~ra. s,.t)a da los. dos tercera: Carl. Hermosa IsabéI, ya veo, Ya lo dixe , Dios te guarde. que es bastante la materia, Carl. Ya lo ,escuché, mas espera, q\le he dado a tu cOI-azoa,' y verás (ay dueño mio J ) para qualquiera tragedia. lo 'que vale, lo que pesa Pero s'lpuesto que el daño, mas mi pena que la tuya. ni se -cdivia, ni remedia lsab. Pues qué mayor pueda haverla, con el dolor sol;lmente, si ella te qltÍere? dexa el sentimiento, y dexa Cad. Qué. importa, de rflartirlzarte el .alma. si su hermano la concierta Isab. Si verme viva deseas, con el de Ursina casar, d-exame, C.1rl()·~., que' llore, para gue cese la guerra·? dexame, Carlos, que si.;;Ma. y qtl3H,do aqli.ste embarazo Carl. Cómo, si asi te cOLlsumes? B Isab.
• ~ .lo. 'ante Muger .. como encontré' @n alma sus amores, . " volví. 'a Tivir con llU(!V03 r~!iplanclores. '.'" Desde: entonces, señor, desde aqueL dia, ; ¡, aquel: Sél' ,q1le me dió, ,volyí a entregarle,;; ',t pero si }l su valor se lo debía, ;mas fL1~ .restituírl~, que no da,rle; y asi,' viendo qu~ c¡!~lma na era mía, de bien ~ qien se, la \ 0fr~ci ~ su talle" porqll~:;~}\CO ,impo¡;tal'A . el ctefendella, si me' ·pudierll:.:eJ!:ecuta,rpor ,ella. ".' ¡ 1 \ ~ En este-.i~~po;;~ Q Duque, o,sefior'mio" de tu.;amQl· me ,d~~ron el estado" ' y yo por ,mas.r.~$pe to, que desvío;, no dí Jugar a tll, cuid,ado·; .porqua si mi gai~n, en lJli alved¡:ío . era ley . ('luJ}, ·tuyíllse mejor ,lad,P, . J' r ' "J! ·nQ:FquiSeJ3Ven.tllr4rte a que ,est1iv¡~ses" donde meuQs"que Duque m.erecieses. Quando' llegaste:.:tu , ya ~elaimaestaba (puesto que;; nuestra . sangre Jo impedía) , "1: con Carlos" div.ertida., ya le ,ama11ia, .,y ;;cGm0' ,á; 'mismo 'Cielo l:e:iequ!!ria:." ,Y asi ,~:'si ¡quieres~; que a' dive¡rsa:r.aqava. ,,' ri:nda :la ,1,ibertad",: que fya.~nó',tes,,:mi<4. .sacame;" si ,<de<bi ~bna:¡¡asta ·.centella,.' . Y':'.admitir6 tl.lamor, en lugar della;,.¡, y aun nO' '.sé· si podré,. pues de 'la::"'suerte" .que si, ·úna .. ¡estampa en la pared fixad~ . quitarla quieren 'con' :v.iolencia fuerte, lÍ rompidá.' qil€da.ú, 'no despegada: ¡. 'asi, aunque quieras .con Su ,nlÍsl1la' muerte 1 arrancar .esta .estam·pa idolatl'ada;-' . se han de ·quedar,. a flíerza de:' tus ;bra'l.'O~ al corazon asidos mí! pedazos. _ y asi, ,disculpa; . an,íma ;r.gaUatdona; sigue'i'maltrata, des~ompgh.,-. enciende,' '" J acredita ,concede ;~premia ,abona, hiere, castiga, atemG'riza, ofende, stUlle, perm'ite, :vellccte, perdO'na, bilsca " anhela, :'consigue, . mata.. ,pr.ende, porque qlle liCll"e,; ria',":.viva~",~ 'muera, siempre hallará5 mi -&mól"d~ ·;ttna'manera. Carl. Valiente resO'lucion ~ 0;1, (Jp~ '("'COh, tan 'libre deséngaño •. DlIq. Solamente mi cuidada' lstib;,' Talastoy, qu~ ni en mi daño compite ·con su tl'aícion~ ,; ap~ reparo, ni' en mi provecho. .ser. Si ha3 de morir arrastrado, Duq. Quien' duda, '. que hlS d~ entellder, ya traes contigO' d. S~ron. "l' siendo' la' ocasion ,tan fuerte, Flor. No sé, señora, si has 'hecho i "';.en quwa Carlos rHegó a ver, ¡biel!. en declarar tu pecho" l~ ,.r:,,~ ':que entre mi' 'enojo, y su muerte di· ·difer~ plles ¡i0rq en l IO'gr~ de v j Pare CO'lU' y sa diclH de s y q que con que pore Perc que tu d de 1 a u de t f:on a tI con tu 1 pe!'( y s es j que g 1< Y ~ aun! de bast si t y " y t ante Cad. I Carl.l S'" " . ( ¡sab .. Duq. Isab . agu, Isab. V¡¡nse Ser. ,
Del Doctor Juan Per.~t de 'Montal-ván. 'diferencia no ha de hi!ver? , Dt4q. Ola, Seron. Ser. Ay de mi! plles no, no ha de ser asi, mas conmigo no hablará, porque si 10 mato aqui, que otl'OS Serones hakll'á. " en venganza de su olvido, Duq. Ola. Ser. Es a mi? Drll/. gel'00, sí'; logra el gllsto que ha tenidlt Ser. Con esto se ha echado el sello' de verse morir pCllo ti.' a mi desdicha., Duq. De e.>te modó Porque quien tan cauteloso~ sel'á. mas facil sabello. como amante se esc0ndió, Ser. Mas que yo lo pago todo,. y sali6 como tu esposo, sin comello, ni bebello? dicho se está, que salió DfltJ. Ha entrado, di, aquí otrll ver;' • de su muerte deseoso: Carlos? mira que soy jnez;, y quiero yo que se vea, dí 1<1 verdad, ,o el azero, que le aborrezco en mi idéa e) el potro;;: Seto. Jesus ! yo muel'O con odio tan singu¡ar, hoy como esclavo de Fts. a!. que no le quiero matar, Duq. Qué dices? Ser. Qlle es escusadD porque sé que lo desea. aqlti lo uno, y lo otro, Pero porque no es razon, porque aunqu6 soy muy honradO', que quejen sin castigar para qué es menester potro, tu desdén, y tu traícion" ¡¡abiendo que soy criado? de los dos he de tomar mas tu hermana,:,,: : Duq. Calla ahora', a un tip.mpo satisfaccion; Sale Rosaftra. SeflOr? de ti solo con quererte; Dllq., Hermana, y seúora ~ (:on visitarte, con yerte Bos, Laura ahora me cont6, a tu pesar; y de ti, que entrar en mi qual°to os vió, con que vivas, porque 1'1 si y como estr.añí: 111. hora, tu pi"oprio te dé3 la muerte: 'fine a saber si a tu Alteza' porque siendo ella: muger" en algo; puedo, servir. y s:¡biClldo que la vee, Duq. Quaudo 'es tanta mi tristeza, ' es L:erza que has d~, temer, solo dexarme morir que la obiigue mi deseo, será la nlayor fineza. ( g la venza mi poder. M'ls porque siendo mi hermanil y 3010 este pen3amiento, es forz.osoctesear i daño aunque sea fingimiento saber mi pen!iinhumana, de una esperanza perdída 3 la diré, sin aguardalo basta a quitarte la vida, 2t qlle la sepas' mañana. si tienes entendimiento. Yo ví a Isab~l, ,y la amé, y asi, vete libremente, y de Carlos me fiti-, y tu tambien te retira porque mi ,amor le dixera, antes que otra cosa intente. y su amante' Carlos era Cad. Considel°a;: 1mb., Advierte:: contra mi, amor, y mi fé. Carl. Mira:: DlIq. Nü te has ido? Halléle ahora escondido, Se;". Qu0 impaciellte!" Y ella n),llel'ta, y él corrido, Isab. Ya te d~xo. C6frl. Ya me voy. me dixeron la vedad, Duq. ~e :roelos rabiando estoy. ap. mira con que brevedad Isab. I--Ot la otra puerta saldré, mi pena ,te he l'efer,ido. agllardari"ie allá. Car!. Si haré. Ros. Tal estoy, que apenas sé a,.¡ Isab. Dios te guarde. Carl. Tuyo soy. si lo que he escuchado e3 cier¡~o;1 V¡¡nse, y qllcda.~ el Di(qUr!, ySeron. mas no, que pues lo escuché" .. Ser. Eso si, vamos de aqui. y la pena no me b.a muerto, ltellder, e
La mas 'Constante Muger. engaño sin duda fll~j a Carlos pOi" alevoso, porq,¡1'! :{ sel" de otra manera, y de ingrd~() corazon: desayre del alma fuera,que si ella por él tI'! olvida,. si it imi,giilarlo j[.jgára, ingrata, necia, y cruel, que a vi'úr se acomodára, sobervia, y desconocida, y a creerlo se pU3ier:\: al Duqu~. no se ha de casar con él, siendo tal la enemistafl. ' o la he de. quitar la vida. de al11~os linages, cOl1fieso, que m'~ hace dificultad. Dttq. A mi tambíen, y por eso dlldé de su voluntad. Mas si desplles de eng~ñarme" el traydor, y ella cruel, para mas atormentarme, lo co llfiesall ella, y el; qué duda puede qued:u'me? Itas. De snel'te, qué cierto fLlé?' Dllq. Como yo tI! hermano soy. Ros. Pues cómo vivo, y lo. sé? mas no vivo, muerta estoy, aunque hablando ahora esté: qlle como el alma es su centro, salió el dolol' al encuentro, hablando perdió el sentido: que hay muertes, que no hacen ruido,. porque mátan ázia dentro. Perdida estoy!' Dllq.· O qué bililllc se ha' conocido· el amor, que me tienes ,.' pues tllmbien sientes, como yo', el dolor de este nft perdido bien! Ros. Es, hermano, de manera" que si yo tu amor tuviera,. y estuviera como estás, nI plldiera sentir mas, • i ofendel'mc mas pudiera. y asi, lo qlle se ha de hace~ para estorbar tanto daño, : si el consejo. de muger contra un ,cierto desenganode provecho puede' ser, es, que yo de aq\li adelante ~ea g\larda vigilante /;le Isabél (ha ingrata fiera!) porque no pueda, áuoqtie quiera" »a.blarcon· su loco amante •. y¡ tú con· otí'a ocasion" Goma düeño poderoso, kagas PQn~r en prisiollc Duq. Parece que te has vestido de mi afecto en mi fortuna, seg;¡n lo que has sentido. Ros. Quan..'io la sangre es tan lll'la" siempie la pena lo h;1. sido; y es esto tanta verdad en mi amor,.. y mi lealtad, que pienso, viven los Cielos" que tengo los mismos zelas, que tiene tu voluntad. y aSI, vamos, y conila de la diligencia mia qualquiCl'a felíz Sl;ceso, como Carlos esté preso antes que amanezca el di~r. Duq. Si eso importa, antes de un h01'2. su prisioIl has de, saber, como sn inteneion: traydora. Ros. Pue;; haz cu.enta, que a nacel' vuelve tu esperanza ahora., Duq. La vida te deber¿ .. Ros. Mi proprio negocio haré. Du'i' Yo vengaré mi desprecio. Ros. Y yo de un amante necio el de3déllcastigaré. ap. ap. Duq. Ya no vale la cordm-d. Ros. Ya no aprovecha el valor. Duq. Ya el sufrimiento es locura. Ros. Ya es descrerlito el temor • Duq •. Ya ofenJe la compostura. Ros. El amor no sufre agravio. Duq. C01l zelos no hqy hombre sabio. Ros. Ni c~n ofensa' hay amigo. Duq. PlIfS cómo con su castigo, el alma RO desagravio? Ven, infame, y me dirás lo demás. A Seram Ser. Terrible estás. Duq. No gozará Carlos dcHa. Ros. Mil pedazos he de hacella, Q 'no le ha de ver jam~s. vanse. • Se/1m 1 "Cayl. -y '~ pues l y dE ·~Isab. e .'.~~ salir r y se ¡i que ~. porq i; Carl .. acab, para y a mirl y 'V Flor. Carl. con pint ¡¡abo que Car! . va Isab. pud. Y' mi ¡¡abo clar C>1l'I. que ya par Per. por q al yp En por qw Y: yi nu, Isab. m, po qu Si liex
lcel' l. anse. " Del Doctor Juan Peret de Móntatv~n. ; Se/1m Isabél, Cal'los, y Flof'a de camino. "Cayl. Ya nO hay, mi bien, que temer, '~ pues libres de~ Duque vamos, l y desposados estamo~. .~ Isab. Gran ventura fue podeF, \, salir tan secretamente, . , .. ~ y ser tan corta es:a Aldea, ¡i que apenas hay qmen nos ve:!; ~. porque apenas tiene gente. i; Carl. Solo falta, que SeroD acabe ya de venir, para podemos partir,; y asi, con toda atencion mira, FlOra, si ha venido, y' 'Vamos luego de aqui. Flor. Para ::e::virte nacLvau. Carl. y ¡mtre tanto, divertido con t'j hermosura e:,tal'é, pintando mi grande amor. ¡¡abo Es muy grande? Curto Es el mayor que puede ser, lsab. No lo sé. Car!o Por qué, si como 11 porfia va creciendo cada instante ~ Isab. Porque está mi amor delante. Cad. Pues oye, por vida mia, . y verás, ql.le. por mi parte mi amor se lleva la palma. ¡¡abo Si me tienes toda el alma, claro esta, que he de escllcharte. C>1l'I. Es, tan grande, Isabél, el amor mio, que contigo compite solamente, y aun él si se imagina difel'ent~, parece que es mayor que su alvedrío. Pensar que ha de crecer, es desvarío, porque ha lleg:do a estar tan emillente , ' q aun no le basta el pecho a lo q siente, y paga 111'lChas penas de vacío. En efecto, es el alma de mi vida, pOl'q1l~ mi vida de 51\ amor se infitre, qual VIda de su aliento procedida. y asi , sUpHesto que si oivida mucre, y que el alma de sí nunca se oivida, l1l1l1c: podrá morÍl', pae3 sienipre quier~. Isab. liarto encarecida queda: mas oy~ mi pensamiento, podrá ser -, si eS'.á:¡ atento, que sa tisf2',certe pueda. Si contigo mi amor no ha competido, ieá porque contigo es tan discreto, y..se sabe guardar tanto respet~, que aun no se quiere ver de sí vencid<,. No puede-ser mayor de 10 que ha sido; pero puede en su sér ser tan perfecto~ que crezca en el valor, no en el efecto, si no mas dilatado, mas sentido. Alma es mi amor, ma:; no de vida hu" mana, sino de otra immortal, porque si es dei·tl\,' la lnuerte de la vida mas loza.na, cierra, muriendo, a nuestro amor puerta, y yo estoy con el mio tan ufana" éj <iun le quiero tener dcópues de muerta •. Carl. Yo me rindo de3de. aqui 1, fino, Isabbl, a tu amor, y a tu ingenio superior; pero qué ruído hay aHí? Salet: Set'oIJ, y' FloY't1.. FloY'. Ya, señor, llegó, Ser. Detente, pues, porque vengo mortal. CaY'. Quf: hay de nuevo? Se/", Mucho mal; mas oyeme atentamente, y ¡¡abrás lo que ha pasado despue.> que de allá saliste. el/d. Dibaprisa, no estés triste. lsab. El COl'azon se me ha elado. Ser. Apenas con el' Duque me dexaste, '1 por la puerta del jardin baxaste, quando Rosaura , del suseso agena, "ino a sab~r la causa de su pena: a quien el Dilque , casi descompuesto, hizo de todo relacion tan presto, que verla, y repetir los accidentes, pudieron ser dos cosas diferentes; pero no pudo ser , que se supiera qual de las dos en él fut: la primera. Quedó Rosaura :: pero no habrá pluma, por mucho que presuma de atenta, y delicada, qUe pinte la pasion disimulada , con q calló, y slIt":-iósu afecto interno. No habei, visto [:,n arroyo en el Invierno, que siendo por defnera ~¡rmiíío elado, cristal macizo, y algodon cuajado, es pi)!' de dentro espejo derritido, y vá corriendo con ,¡;,:~eto ruído qual tiorba de plata fugitiva, sirviendole el aljofar, que está arriba, Cz
ta mas Constante Muge,.. (p"'ftNi q'l~e no le saquen por el rastro) y embistiendo a los tl'oneos impacient& dt: pa',eliru , o toldo de alabastro? la meJia bu;, e3grime de la fl'ente, ' Pues deste mismo modo, aUllque el semhasta que rinde el cuello a tierra 'JO"a [ e, bIante rumiando la venganza entre la boca. severo estaba, rigido , y constante, Asi el D~lqlle qudó , ya le COllOGes, sllspellsion afectando entre la risa, dicienCio caoi d voce;;: (bas por de delltro corria tan aprisa Carlós traydor, hoy mi paciencia pn¡¿ el dolor a escondidas a la cara" mata!o todo, pll,es el bion me llevas. que si con atencion se repara, Rosailra entonces ya desatinando, por encima del velo de azucena~ y al de~cltydo arrojando se le pudieran escuchar las penas. del alma mil piaaosos pensamientos, Mas desmintiendo su dolor tyrano, que salian a titulo de alientos, conli!.ue era el sentimiento por Sil her":' y de respiraciones mesuradas, mano, que pesadllmbres eran confirmadas" le aconsejó, que al punto te prendiese, tales cosas le dÜio, que irritado, que de lsabél, para que no te viese,. juró desesperado, ella sería guarda cllydadosa; no sin auros asombros, in vencíon en efecto de zelosa: q el cuello ha de quitarte-de los ombros, y asi, sin remitirlo a la mañana, sin ¡,nas informacion , que su sospecha, que es impaciente la pasion hUl1lana~ por la traícion en el Palacio hecha; os fueron a buscar, y yo con ellos,. despachando por partes diferen~es deseosos de asir por los cabellos Ministros para el caso confidentes, la ocasion de tomar venganza fiera y prometiendo a quien te diere fu'eso, del alllor , que en entrambos reverbera.. favores, y mercedes con exceso. Pero en llegando ¡., ver, que no os ha--- Esto es, señor, lo que en la Corte pasa~, lIaban, y lo qlle me dixeron en, tu casa, y ql ie segun las señas que se daban, que te díxese , habiendome escapado, vuestra h\lída era cierta, fueron tale~: del DlIque , que en sus zel03 (1cl1?¡¡do, sus impaciencias, y ansias desiguales, me dió lllgar para poder venirme" asi en la dé:iaZOn , C9mo el denuedo, y de sus fuertes garras desasirmlf., que aun ellos mismos se tuvieron miedo: Ahora tu consulta con tu pecho, mirad, qué haría yo , que los oía, supuesto que lo has hecho" y qHe mi parte en la traicion tenia, lo qlle has de hacer, y elija tu alYerlrío~ Como toro vencido en la pelea pues-- que conoces el afecto ,nlÍo, del que con mas ventllra galantea que en buen, o mal su(;eso, la baca hermosa, :{ quien, rin,iió, la vida" rico, pobre, cautivo, libre, o preso, que con la m'ino hen::\iJ.a, en campo ~ Villa, (; Corte, en paz. " G escribiendo sm zetos en la arena, socor;ido papel para uni pena, se presen".:a en, el pi'ado, cort!) de pies, de mlnos ..lparudo, de las ol'ejas eriz~ljo el vello, el1:::arrugad:1 la cervíz del c\dlo, negra la téz, la frente alborotaja,. y traviesa la cola dilatada, que tal vez barre de las flores bella s el humor que sudaron las estrellas. y .!llien~rassatisLce sus enojos, los l?ar~adQs cerrt\ndo d& 196 010$, gllerra, has de hallarme· a tu lado,. porq allnq soy plebeyo, soy hO!1r:ldo, _ yen llegando a saber lo q hacer quieres, quierote bien, y haré lo que quisieres. lsab-, Tal he quedado, Carlos de mi vida, que el alma apenas, de dolor vencida, animo tiene, yo te lo confieso, para buscar remedio en tal suceso. Carl. Ya el remedio, Isabél, está buscado, pues nací por mi mal ta\1 desdichado. I$~b. y qll'll t:~ ~ C~.rl. El postr«ro: esperl y el)1 como morir I$(!b. H p\les ' qtle e .' ,,;l. Pt pre q',lien '1mb. N i . , de t1 Carl. D ( mi t yend( r:; aY/, r que si y te para qW;1 p
:ient& , POca, )Ca. :es, (bas, pnlivas. lbl'OS, cha, l ; s ~asa~, 0, do, ~ 1- :lrío~ 'so, ? "G do, ~res, ~res. <ida, da, ;()el DOCtor J uafJ Pe,rez da M(Jntalván. esperaré que ,,:cnga .el mundo entero,~Ol" ,las ~~cas de E¡ego, y «)11 hOllr<iCíO bno -:. por las picas, espadas, y alabardas, como cansado del ahellto mm, de que amante me guardas, morir matando, pues mi esposacres. me entl'al'é, vive el Cielo, en tti I$(!b. Ha sellO!', y qut: poco tIme quieres, presen~i~, , p\les asi malbarata,:; una v1d~.' . .. ~l!e ~emll~ll' tan bar~ara inclemencia qt¡e está en dos corazone,:; C11Vicüda ! a nu valIente pecho. 'C,,;l. Pues qut: he de hacer si llegan a lsab. ,Y de qnéfruí:O,di,de que pl'Ovech6 prenderme? " {' " ser~, que ~o te vea entre mis brazos Q'.nere3 que maera, di , 510 delcnderme? hecno " senor, pedazos, , '1mb. No , Carlos, pero p,tedes escusarte y que 51 no el azero , el dolor misl11o. \ de (1 a prC'1:1erte lleguen, o alcanzarti. al mirar tll postrero parasismo, Carl. De qut: manera ~ Isab. Eséucha: el COl'azon me pase, e mi turbacion con mi peligro lucha) po rque una muerte nuestras almas case ~ yendo contigo yo" no pmdes:: ~ que ver 1ll01'Ü' lo que se está adorando' CaY/. 'fente, y morir, su aliento acompañando 1- , ' que si vás 11. decirme, que me ausente, SI no es descortesia de la vida, y te dexe, es afrenta es, una fioxeJad introducida para mi amor her?yco tan viole~ta, de las <1 no se. acuerdan, q ellas mllel'efil qU6 primero atrevido, loco, y Ciego, quando la muerte ven, )de lo: '1 quieren .. CRrl. ~ues he de cCilnsentir que el mundo diga, que por librarme yo (suerte enemiga!) en peligro te dexe? Isab. PlIes qué imporla" si la eepada del Duque en mi no corta?: A ti te busca el Duq~\e con intento de quitarte la vida, tan sangriento, que es lo mismo prenderte, que matarte;. mas no, Carlos, a mi, que en (;3:~ pal't~ yo no tengo peligro de importancia: y aSL, vete tu a Francia, desde donde podrás con tus parientes, amigos, y señeres confiJentes, la gracia negocia,r del Duque ingrato" ~ue de su misma, colera retrato" tu. destruícion desea, que yo en aquesta Aldea me qt,edaré hasta tanto, que mis ansias, mis penas, y mi llant .. enternezcan dei Cielo los rigores, y se logren tan candidos amores. Echase á sus pies. Esto has de hacer (ay Carlos de mis olos-!) si quieres estorvar tantos enojos, por vida de mi vida, si merece estimacion quien a tus pies la ofrece,. por ir siempre contigo: Carlos, mi bien, esposo de mi vida, hazme este bien, ú de tus pies asida. 80 me b~ de levan,tar m.enos ql\e mu.crtl¡:
La mas Constante Muger. qu. dices, Cados ~ C~r.rJ. Que mi mUerte es cierta. 1 sab. Pnes tambien lo será de quien te adora: No te!! vás? CarJ. Si señora: levantate , Isabel (o triste empleo!) l¡ab. Ahora .i que tus finezas Creo: Seron, trae el cavallo , y sube aprisa, VtIIU Serrm. porque la brevedad es tan precisa COmo el dolor. A Dios. Cad. Dame los braws~ luJb. El pecho se me está hacienr.io pedazos. C al'!. Ay glorias aun no vistas, Y pas:ldas! Isab. Ay dl!lces prendas, por mi Inal halladas! Carl. O qui~n encareciera en tal plI.rtida! lsab. No me encarezcas nada por tu vida, si no quier':3::; 1\I1a5 mira que. ha venido Sel'on. Sale Serano Ya está el cavallo prevenid •• Isab. A Dios (ay Cat"!os mio!) que te glla¡'de, . y mira::: Pero vete, que es mlly taree, y no rebiento pOl" hartarme (ay Ci~los!) de sentir, y llorar mis de1iconsuelos. CarZ. A Dios, Isabél mi a, que me vuelva 2, tll dulce CDlN.pañia. Isa!:. Esto es morir, viviendo en la aparienci.t. Carl. No hay lllas muerte en la vida, que la.a'-lsencia. ]sabe Sin mirarle me voy, por no volverme. e arl~ Sin hablarla me voy, por no perderme. Flor. Sin oírte me voy, por no escucharte. S~r. Sin mirarte me V()y, por no mÍrarte. JORNADA TERCERA. $a1m todas las criad"s,y dtfrás Rosaura can Isabél , y retiranse las dernáG. Ros. En fin, que ni só4bes dél, ni aquella noche le viste, nI la puerta falsa abrist~, • ni te saliste COn él? lsab. No Señora. Ros. Pues cruel, CÓl'110 saliste, y faltó f 1 sabe Como él entOnces temi6 lo que yo, visto el SlICliSO; mas no se eo lige deso, que con él me -filese )TC). 11os. Ahora bien, ya tu estás presa, y supuesto, que lo estás, y que el! fin es por demás .salir bien de aquesta t!111prt'sa, lo que pasa me confiesa, pues pllede ser, aunque ahora. el alma a Carlos adora, que le olvide, conociendo, que a mi honot', y al tuyo ofendo. Isab. Pues si e;;o ha ~e ser, señora, en breve¡ razones dIgO, que Carlos lile vió, y le YÍ, que yo sus pasos seguÍ, qH~ él se desposó C0nr;ügo, qu~ temiendo su castigo, a mis ruegós se a:lsentó, que mi padre le buscó, que el Dllque á prenderme fllé, que al principio lo escusé, que en efecto me prendió, que vine sin alma aqui, que tengo ausente la vi:b, que es ei Duque mi homicida, qut: lloro lo que perdí, que siempre soy lo que fui y lo qlle siempre he de ser; esto es 10 que 1l'l.~S saber de mí voluntad podrá,. Ros. y co.!! eso sabré mas, de En ~ue con ei Ros. mo, no ¡.ab. se el Ros. Yo lag des. CHl' y: yc pOI da SI ten y hOl y vil oh ese Ros, de Isab. Ros. La en n01 !ie¡ dec est: fué y
,. Del Doct()f' Juan Perez de y la verdad te conté, de lo que era mene3tcr. En fin es cierto (ha traydora!) ~ue al momento qtle faltó, CGntip'o se de3posó? mOl't~i estoy! Isab. Si señora. • I:D?,ginarás tu ahora, cue con eso qne te oí, l:e lllejorado? 1 sab. Es asi. , Es asi? pHes es error, pUl'ljue estoy mucho peor , de lo que he estado hasta aqui. .[sab, .bIes como no te detiene el ve,' qne tu alilor te afrenta? Ros. Si uno, dí, que se calienta, mojadas las manos tiene, no es COSl1. cierta , que viene a sentir mayor dolor?- ¡.ab. Si porque frio, y calor se oponen, y al encontrarse, el dolor ha de aumentarse. ios. Pues eso pasa en mi amor:. Yo tengo penas, y engaños" lagrimas, y desconsuelos,- desengañas me con zelas, cnrasme con_ desengaños; y asi se aumentan los dalÍÍos,- y el dolor lleva la palm?, porque en tan confusa calma,_ daro lstú, que' he de empeorar" si me llego a calentar, teniendo mojada el alma. y a31, mira, si no quieres honor, y vida perder, y ctespues de todo" se l' v'l 'd I ,exemplO e mugeres,- olVIda pues-, cuerda eres, ese intento. Isab. No pGdré. Ros, Pues yo te atormentart: de suel'ts, ql.',e te retrates. Isab. No hat'i: tal, aunqne me mates. Ros, Por 'que? Lwb. Yo te lo diré: l"a ll1uger que dál;¡ tormento, en llegl!ndo a estar desnuda, ~oble, firml!, honrada, y muda,- !Iel:lpre sale con su intento; decIr yo mi pensamiento' estando tu :;>.11101' deliHite, fué -el tormento mas' gigante;; y pue!? ya me desnudé,.. nO ~ay tormento que me espante. Ros. SI, mas el Duqlle ha venido, despues te respondoóré. Isab. Qué viva quien esto vi:! Salen el Duque, el Conde, y 41cI'J#fl prdíamiento. Dttq., Aunc~l.:e :t vi~ta de tu olvido 1111 alllor se dá por vencido, a \' ista de mi cU.i-dado, velehe a nacer mas osado; qual sude la luz del dia de3put-/s de la noche fria, ú de algun negro nublado. Isab. Taml;ien es luz que remeda' a la de tu amor mi amor' , llega el soplo de nn rigor, y llace qlle lucir no pueda; pero como siempre queda humo aunque dexe de arder" y Carlos luz viene a ser 1, , que a lentil. lo que consumo con III luz, y con el humo' se vuelve luego a' encender. Ros. Mas val~ decir (ay triste!) porql1e el tHrmpo no 'se gaste,. qtle con él te desposaste, quando ele Milán te ftiíste. lsd'. Ql¡é has dicho' - ... ' Ros. Lo que 'tu hiciste: yo me vengaré. Isab. Ha crIlel!' Duq., Y es esto cierto, IsabH? bab. Si señor, todo es asi. Duq. Qué con él te fuíste? Isab. Sij, y me desposé con él. Lo mas es amar a un hon:bre, y llegarlo a confesar, y lo menos arriesgar vida, fama, hacienda, y nombre:: y asi, aquesto EO os asombre, p~nlue peor pareciera, que a un mal Principe quisiera, {} a algun hombre me inclinára" que por otra me dexára, aunque mi criado fllera. Duq, En efecto, a mi disgusto eres, de Carlos mllger. l'sab. El gusto venció al podey, q!Je _o hay pOdil~ como el
Dat¡. 11 ues al gusto, aunque sea Injusto, vencen! la tir<\nía. lsRb. Con mi vaior no hay porfia. Dflq. Ni con mi amor resistencia. 1$11b. No e~ credito 1:1 violencia. IJuq. Ni el d~~pL'ecio es bizarría. [sav. y f) quiero;" Carlos. Dttq. Yo :.t tí. Irab. E·; en mi Sll amor mas (¡lilrte. Dttq. Hay m:ii de darle la muerte? ISliv. E3tá muy lexos dt> aqui. lJuq. Logl'ai'é mi amor así. Is",b. Cómo pHedes, si no muero ~ Dllq. Yo puedo qUJ.nto yo qu:ero. I.wb. No habrú cosa qc!e me tuerza. Dllt]. (~ozJ.réte yü pOl' fuerza. Isa{', i\·I:ltart-te yo primero. Du<]. Yo soy rayo de otra esfera. Isav. Yo iamé! que se le atr'l!ve. Dtlq. Yo soy f::ego. 1sab. Yo soy nieve. Dil1' Yo ,>oy Dmpe. lS¡lb. Yo S;)y fiera. Dllq. Yo tcrri'.Jle. Dab. Yo severa. DlIq. Y u rJrdido. lsab. Yo tr,j¡l!lfante. DlIt:j. Yo sobervio. l'S(~b. Yo arrog,\nte. DillJ· Yo iinnc.lsab. Yo sill c\lyJaJo. Vuq. Yo el ,hombre mas por11a:lo. lsllb. Yo la Muger lIMS COll3tal1te. Suenan caxas. Dttq. Pno q~e ca:cas son estas, que tan ill1?cnsadas oygo? Ros. Alguna desdicha temo. ap. lsab. Ap~nas en pecho, y rostro me ha dexado ~l smto sangre, Atque p-U'a q:!Íen rezeloso tiene el animo, 11ll puñal viene a Sl<f cada alboroto. DlIq. V ~te tu, y sabe la causa de este ruiJo. Vase el Conde. Ros. Mal reporto la illQl!;etl~d del COrazon. ap., ¡sab. Tojo es azar~s, y asombros qu:t!lto miro. Ros. T¡)do e. miedos, y ebgustos qUJllto toco. DeM. Clir!. DexaJme, o viven los Cielo$, qne o.,; quicc la vid:! ;, toJes, Is,;¡b. Aqui de las ansias mias, q'le est.l! VO'l. es dé mi e3poso, )' por no IlWÓ" sin verle, no digo qile la conozco. Dflq. Qué es eso? ,sl/,le ~l Cotlde. Un hombre, que rOIll~e la guarda, y lleno de polvo, hasta tu qnarto se -hit entrado. Sale Carlo& U¡?/JO d!! polvo, JI(, espad¡! demuda, panda ti Jos pie>' del Duqc¿? , y el se arroJitla. Cario Yo soy, seúor, que me pOstrQ a tus pies, porque me mates, con qUIJ primero pi';¡c!030 me escuches. Ros. Valgameel Cielo! Isab. Ya com,o muerto le lloro. Con:!. Estraña resolucion! Flor. Y suceso D:'odil7ioso! Dllq. Ya te' eSCL~cho ; porque pueda h:!c~r lo uno, y lo Nto. e arlo PDrque antes que m~ afrente.. (o Principe generas:.>! ) , selJas al hombre !{ 'luiea quitas la vid." y hOilor Leruycn, te acord.1l't! lo lr;C hf,} sido, sin ciloculos, ni episodios, si como me ofendf.3 mucho, quieres atenderme na' poco~ Yo soy, invicto seüol', Carlos Esforcia, aquel monstruo de Talor, como lo . ,dicen . Cimbl'ios, Lombardo3, y GOdGs, Esguizótros, y AlQmanes, que aunque parece que rompo las leyes de la modestia, hay lances· en que es forzoso, que con este ar¡'ojamiento hable UD hombre de sí proprio. El Ciel~ apenas me habia a los años diez y ocho rlibuxado liberal un hilo negro por bO:ilo, qwi son las flores del sexo, que arroja la edad al rostro, ql¡ando en el cerco me hallé de San Millán, territorio, y fcontera del Francés, y 1.1 gran Cilldad de Como defcndi delPlaeen ti no Con .: quap'o mil hombre~ solos. Al Estado de Varés rnet y' me .dor que .PO! Ve qu, ca" sin pOI COl en y ba 'Ca y pa se pI .al Pl ~l -d(
n"octor Jua'f1 Feret metí una noche socorro, cuaja el Apeníno en pedal, y con el resto al ~asal disimula el Alpe en copos, me fllí ~largdndo briOSO, -el P6 desata en cristales, ",onde fué tanta la hambl"e'l Y el Mar Ligustico en golfos. que padeCi6 el Campo todo, Permiteme, o Duque e.xcel5o,- 'pOI" cercarnos quillce mil ahora que reconozco Venecianos en contorno, -de nuevo tantos servicios', que despues de haber comid. como en 'el tuyo supongo, cavallos, yeguas, y potros; que les pregunte a las leyes, sin reservar animal, 1'01" qué, siendo tan odios() por inmundo, ni asqueroso, --el delíto del ing¡"ato, comimos, gamon, y grama no se prende por él , como en vez' de carne, y biscocho ;pm homicida, o ladron? y aún hubg hombre, que siende Mas yo por ellas respon:.io, barbarament~ piadoso qúe llay delitos tan indignos. 'Consii'.:O, se cortó un brazo" tan viles, y vergonzosOS, y di~idiendole en trozos, que no les halla el Der~cho para conservar la vida, pena que iguale a su o.probio, se le comió poco a paco.: :y por esto no la pone; plato, en que él mismo ~1. Sel" vina {) porque es caso notorio, .alimento de sí .proprio. que son tantos los ingrat üs• Pasando. desde el Ca.,al que 110 hubiera calabozos, ~l Pirinéo, aquel toldo. ~i se huvierar. de prender, -de los. valles, Y- las selvas, en el mundo para todos: aquel piramide bronco, Y asi, 'eS mejor que anden libres, -aquella torre de ramos, que 110 es, no ,castigo poco, aqucI sobrecejo hermoso que ellos separi que lo son, de la Fr,ancia , aquel Ca~ti1lQ y lo sepamos nosotros. de fresnos 1 aquel escollo Dirás, que fué culpa grave, de jazmines, y esmeraldas. lleval"me , sin. ser su esposO, aquel verde, promontorio, conmigo. a Isabel; y digo, primer escalo n del Cielo, -., que yo tambien la' conozCO. y ultimo quarto del Globo, Mas supuesto, que aún el Cielo dixo un Fral'lcé:s mal ete ti; permite un daño, si estorvo y yo sacando animoso. ha de ser de otro may()l'_; la cuchilla, de un revés en proceder yo tan loco, le cercené tan del todo mas te obligúé, que üfe'ndí, 1a cabeza, qtle cayendo.' pues te e~cusé , que fl'lri.oso, ' junto al ribete de Iln olmo, de tu honor, y el de Isabél., profanase3' el decoro. , . como e,tam03 en cuesta, rodó hasta el valle; de modo, que la postrera palabra la empezó presllmptuoso en el monte, y la acabó bien distante de nosotros. En fin, no t.ienes Citídad, ni tierra, que con mis ombroS en peso no haya tenido, Con ~a5 trabajos, que arroy<55 y és ¡:llenor inconveniente; ql¡al'ldo hay dos daños nl)torio~ ser un vasallo liviano,. tille un Principe escandalosO-. Apenas, pues, de Milán huyo, salgo,·y me desposO con Isabél, y a su ruego difunto la posta corro, quando dentro de {lieadias p
Constante Muger. qu~te puedo re~ponder, !lino que viva, o te goce, quien siempre te .quiso bien? Yo procuré, como todo~ los que me escuchais sabeis, a Esforcbs, y Borroméos desterra 1', o componer sus vandos, y enemistades, y no pude; pero pnes el amor, y la hermosura. hacen lo que no pens~, en lugar el\! estar qllexoso, a Isabd ag:oa,lecer debo aq::csta accion : y así, ~uyo es Carlos, id por d; mas soy yo, qlle mi pasioll. Van par él. . Ros. Accion como t1lya es. lsab. Los pies te beso mil veces. Duq. Esto es alllor, Isab¿l. Cando A Carlos tienes preseute. Sale Carlos. Cad, Dexa, señal', qlle los píes te bese por Jo que oí. J:Juq. A mis brazos., Carlo~, ·ven, y discltlpa mi pasion, plles sabes lo que es querer. A Isabél debes la vida. c'arl. Con los brazos pagaré parte al¡una .de su amor. Isab. DC:ipues, Carlos, te dir6 quien te ha dado generosa la vida, elhOllar, y el sél'" Ros. Yo cumplí c.)n mi nobleza, annque embidiosa qnedé. Duq. El de Ursina, segun dicen, está cel'ca ele Varé~, y en viniendo ,entrambas bod~s a un tiempo celebraré. Flor. Y ahora, qué falta? Ser. Solo saber lo que se ha aehacer de SerDll. Duq. Dade un oficio, porque es criado de ley, y que se case con Fíora. Set'. Esd bien, mas ha de s~r con condicioll, que .20 para., .por la d¡¡da de desplles. Flor. C~selllé yo una por una, que SI Úler(:} menester, la p¡,oce:5iol1 de lI!s al'mas he· de parir de una vez, Todos. y .aqui tiene fin, seiíore~ La mas Constante Muger, escrita sin competencia, ¡¡no solo por que;'er csefviros; si ·03 p2reciere algo de lo .escrito bien, decid vitor al deseo {le quien vuestro es;::lavo .~~~ FIN. Con. Licencia. Barcelona -: Por Juan Centené, y Juan . Serta, Impresores y Libreros, baxada de la Canol1ja, ·donde se hallará esta, y' un mlJy 'abundante surtido de diferentes Titulós.