Nuevo y verdadero romance en que se declara el mas heróico chasco que se ha escrito...que dieron siete mugeres á un frances comerciante..
Full text
lucacioni. tado, lamenca, diablo y .o entre. dos, ica, a rato. ap. caso : a cabeza, ata, y un pequeño , y u;a abato; airando 3 , calla. x,ó mesa. oca. amos. acio u po s. 9n. rima. o. i, ras que A tencion , noble auditorio, mientras mi lengua declara el mas eminente chasco, la azaña mas celebrada que se ha escrito ni se ha oido en la generosa España. En la corte de Madrid, por todo el mundo nombrada, por lo rica y populosa y de todos alabada. Vivia en la dicha corte un Trances , que egercitaba oficio de Mercader, que Monsiur Juan se llamaba. Tan gabacho era en sus obras, que tierno . galanteaba • , á cierta muger del pueblo, con aquella confianza' de que tenia doblones para poder obligarla. NUEVO Y VERDADERO ROMANCE en que se declara el mas heróico chasco que se ha escrito ni se ha oido, que dieron siete mugeres á un frances comerciante en la calle real del Avapies, en la corte de Madrid , á quien geringaron la bolsa y el trasero do que le resultaron unos culamas atrás, que le curó el doctor Marroigas con los polvos de císcome en esas , y lo demas que verá el curioso lector. Ha sucedido en este presente año.
Era la dicha señora mocita recien casada, y por un leve motivo, sentó su marido plaza, Viéndose el francés ya libre de lo que á él le incomodaba, por el mar de sus deseos viento en popa navegaba; mas el bajel de su intento se fue al través y dió en laja, derrotado en la tormenta de su desecha borrasca. Un dia: de mañanita, con su manto y con su saya,, con gala y con bizarría venia como una santa la señora de la Iglesia: cuando el francés que adoraba: las esquinas de su calle,. haciendo piernas estaba. Safudóle• la sñora, y él tambien la saludaba, diciéndola que tenia que decirla dos palabras. - Con su modo de esplicarse la dijo lo que la amaba; y " ella Monsiur , le responde,. deja finezas tan raras, confiesa que es tiempo santo, mira que el diablo te engañar, que no soy yo corno aquellas que de locuras se pagan. Viendo el Mercader la breva tan verde y tan apretada,; triste la pidió licencia solo para visitarla, que estimaba mucho el verla;: y ella pvrrnitió la entrada solo para que la viese: le asió el frasees la palabra,. y despidióse glorioso, con las nuevas esperanzas; desde entonces mas amante, atento la regalaba. Pasóse en fin la Cuaresma, y la i.ruiiana de' Pascua, mas derretido que nona., cayéndosele la baba, con todo el pañal pegado, hecho dulce mermelada, la: dije : Señora mia, perdonad mis ignorancias, que ya no puedo sufrir el incendio que me abrasa.. Por vos se muere mi vida, yo os adoro con el alma:. si remediais mi de,eo, os daré luego por paga cuatro dob:ones d: á ocho. Y si quereis voluntaria corresponder á mí amor, para siempre sin mudanza, cuanto tengo será vuestro. Y ella muy disimulada, le dice : Ven esta noche, Monst ur Juan, que ya se ablanda mi dureza con lo dulce de tus amantes palabras» Y si te porras galante, y cumples lo que me mandas, tuya seré para siempre: rindióla el francés las .gracias, y él fue á prevenir la cena, mientras que fue la taimada. á dar á siete mugeres cuenta de lo que la pasa. Y entre todas concertaron dar al francés cantonada, con el chasco mas heroico que pudo jamas la fama escribir en la memoria de las mugeres bizarras. Ordenaron una ayuda de cal viva y de mostaza, aceite de sal' media. tres o q fuer ue la Vino el £, a, con. la gozar Recibe y haci pescó con su qug c quien Trajo un cp dos pei y dos de vi llena , Cuanc esconc estaba llegase Puso y el antes. las pc Y ell; deja ( para con g Mient porqu sácarr y en meció cuand salen y al
ta, • sa.. da, l o alanda andas, cías, na, da 1, aceite„ vinagre y ajos, de salvado, sal y malvas,. media libra de pimiento, tres onzas de quina amargas, y fueron á un Cirujano que la ayuda las prestára.. Vino la noche y con ella. el aa anees que deseaba con. la. luz de las estrellas. gozar la. risa del Alba:. Recibl_óíle la señora;, y haciéndole caravanas, pescó los cuatro; doblones; con sus manitas fabadas,, que como dice el adagio,, quien destaja no baraja. Trajo el frances que cenar• un conejo en_ empanada, dos pichones : w açazuela,. y dos, perdices asadas, de vino una grande bota. llena, que se derramaba. Cuando las siete mugerea escondidas y tapadas estaban,. , hasta que el tie i rripdh - llegase de la empuchada. Puso: la niña la mesa, y el frances solicitaba, antes. que las de las aves,, las pechugas de la dama. Y ella le dijo: Monsiur, deja que la noche es larga para que los "des gocemos, con gusto finezas tantas. Mientras dispongo la cena, porque estç, candil se apaga,, sácame un poco de aceite, y en una honda tinaja meció el frances la cabeza, cuando luego como balas salen todas las mugeres, y al pobre frances agarran, se cargan sobre los : hombros, y como plomo pesadas le tuvieron en: el cepo; las otras le desatacan, y sacando la geringa, que estaba muy bien cargada de la dicha municion, quemando que reventaba, los cuarenta y ocho pliegues del ojete le desgarran, r haciendo la. puntería, y en fin por entre esas nal gis por ei_ ojo de vitoque el fiero cañon disparan, y le pialaron el cuajo de caldo , que revocaba; y le decian :: gavacho,. anda muy enhoramala,. ahora;sk;çlye pagarás tu desvergü onza: maivada. Y despues de geringado hasta las mismaa entrañas,. pok toda la 'c . ara grande ic 'dieron de bofetadas Con 'zapatos y hortig.as, hasta que pidió la caca. El triste frances gruñia,, viendo que la purga obtaba, y con dolores de tripas decia con tristes ansias: O, perora fué qué fogo, defame salir borrachas. O, mal via tase vos futre. vostro quiso desolladas: y en fin porque Ie dejasen entregó de buena gana el frances todo el dinero de la bolsa que llevaba, catorce reales de ocho, todo en plata segoviana. Sacó el frances la cabeza, y halló la puerta cenada,
sin poder reportarse, tropezando con las bragas, aflojó las ahujetas, y a la sangre de la panza se le soltó la sangría, hilo á hilo se vaciaba. ¡base de ballestilla, y hubo churrete por barba; y reparando que el patio con cámaras anegaba, le dijo la picarona, riéndose á carcajadas: Tome esa ayuda de costa el pícalo caga pasas, y váyase el muy cagado á la calle -enhoramala. Abrieron toda la puerta, y hediendo que apestaba se fue el francas, como dicen, á curar sus almorranas. Querellóse á la justicia, y averiguóse la causa; mas hizo el señor Alcalde una graciosa alcaldada, pues sentenció que el francas en todo pagase farda, y que las dichas mugeres no volviesen una blanca; y se regalaron todas, haciendo del chasco gala. Abrid los ojos, franceses, que las mugeres de España con cañones de geringa pueden conquistar á Francia. Dios os libre de mugeres, que saben hacer la gata, y luego dan con un perro despues de tomar la plata. que v mirar de Bz qu antil Tc rt. A e n ex M ad A qui de Pe ver , s que le de me mirar que t Flor. Ya todos ; Tort. Por entre Flor. Co: íllc. Tam Flor. Yo que pl Madan otra pi Isab. Es t: Vueseii un gra' caballe a Isob. Las llegar a Isab. At3t con ea mas él por san aunque A quí esi toma , las rese Flor. Ves Isab. Aqu armado el Cid que Juw abaxo e cinco r ( presto para est ya no h que es yo te qu y estoy