RIERA RULLAN, Mateu, El Monacat insular de la Mediterrània Occidental. El monestir de Cabrera (Balears, segles V-VIII), Barcelona, Ateneu Universitari Sant Pacià - Institut Català d’Arqueologia Clàssica, 2017, 658 pp., ISBN: 9788494719523
Abstract
Recensión de: RIERA RULLAN, Mateu, El Monacat insular de la Mediterrània Occidental. El monestir de Cabrera (Balears, segles V-VIII), Barcelona, Ateneu Universitari Sant Pacià - Institut Català d’Arqueologia Clàssica, 2017, 658 pp., ISBN: 9788494719523
Full text
RIERA RULLAN, Mateu, El Monacat insular de la Mediterrània Occidental. El monestir de Cabrera (Balears, segles V-VIII), Barcelona, Ateneu Universitari Sant Pacià - Institut Català d’Arqueologia Clàssica, 2017, 658 pp., ISBN: 9788494719523. DOI: https://doi.org/10.24197/em.20.2019.452-454 Este extenso volumen es el resultado de la tesis doctoral del autor, iniciada en 2002 bajo la dirección del difunto Miquel Barceló, continuada por Helena Kirchner y finalmente defendida en Enero de 2016. En él se analizan los restos arqueológicos de época tardoantigua (principalmente siglos V-VII) de las islas de Cabrera, Cornillera y el antiguo islote de L’Illot des Frares (Mallorca), proponiendo su interpretación como un único complejo monástico y contextualizándolo en el fenómeno del monacato insular del Occidente tardoantiguo. La obra se inicia con una interesante presentación en la que el autor asienta los planteamientos de la obra, incidiendo en el marco historiográfico en el que se pretende encuadrar (principalmente los trabajos de Peter Brown sobre la Tardoantigüedad, “microcristianismos” y los Holy Men, pero también aspectos de las perspectivas de Miquel Barceló y de autores como A. Cohen y su teoría sobre la “Trading diáspora”). De este modo queda patente desde el inicio el interés del autor por superar el mero caso de estudio de Cabrera para enmarcarse en las discusiones sobre las transformaciones socioeconómicas durante la Tardoantigüedad y el papel que el monacato pudo tener en ellas. Tras esta presentación (que por su importancia debería ser un capítulo más), el libro se estructura en seis capítulos seguidos por unas conclusiones. En el primero se presenta el medio físico del archipiélago de Cabrera, incidiendo también en aspectos como las rutas de navegación, y la distribución de puntos de agua, que serán claves para comprender la presencia del monasterio tardoantiguo. El segundo capítulo realiza una revisión de la información escrita y arqueológica sobre el monacato insular, tanto en el contexto general del Mediterráneo tardoantiguo como en el caso concreto de las Baleares. Tras una descripción de los datos ofrecidos por las fuentes escritas se presentan a continuación los (más bien escasos y problemáticos) datos arqueológicos sobre monasterios en islas en el Mediterráneo Occidental, entre los que destacan las investigaciones en la isla de Lerin (Francia). Se trata de una síntesis muy interesante y útil, aunque se echa en falta que el autor reprodujese aquí planos y documentación gráfica de estos yacimientos, así como una conclusión final revisando las características comunes de estos sitios. EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 20 (2019): 452-454 ISSN: 2530-6448
Reseñas 453 En el tercer capítulo se ofrece una descripción de los distintos yacimientos del período tardoantiguo en el archipiélago de Cabrera, así como en el L’Illot des Frares. Esta información procede tanto de trabajos ya publicados, como de prospecciones y sondeos arqueológicos más recientes que ha dirigido el autor del volumen. Se trata de un capítulo de gran interés, aunque hay que señalar que la cantidad y calidad de la información es muy desigual para cada uno de los yacimientos presentados. Sin duda el más importante es Pla de Ses Figueres, en el que se realizaron seis sondeos arqueológicos, y que incluye una factoría de salazón, un taller de púrpura, y una necrópolis. Además de otros tres yacimientos en la isla de Cabrera y uno en la isla de Cornillera, se analiza el caso de L’Illot des Frares, un antiguo islote al lado de Colónia de sant Jordi, en la isla de Mallorca, en el que se documentaron restos de unas salinas y un puerto. Tras una profunda revisión de las estratigrafías, materiales y dataciones radiocarbónicas, se confirma que todos estos yacimientos tuvieron una ocupación principal entre los siglos V y VII. El cuarto capítulo se dedica al estudio de las cerámicas de los yacimientos anteriores, junto con algunos otros hallazgos aislados en el archipiélago de Cabrera. Éste es el capítulo más extenso y detallado de toda la obra, con casi 300 páginas. En él el autor analiza y trata de identificar -consciente de los límites y problemas que ello conllevalas distintas producciones detectadas: cerámicas comunes, de cocina, vajillas finas, ánforas y contenedores de transporte, ungüentarios, lucernas y lámparas. Al final del capítulo se realiza además un estudio de los graffiti documentados en las cerámicas, y se presenta una tabla general con las cronologías de todas las formas identificadas. Las fechas principales de nuevo se sitúan entre los siglos V y VII. El quinto capítulo aborda el estudio de otros materiales, también tardoantiguos, como son las monedas, vidrios y marmoles, aparecidos principalmente en los yacimientos de Pla de Ses Figures y L’Illot des Frares. De este modo llegamos al sexto y último capítulo, en el que se sintetizan los resultados de los capítulos precedentes con el objetivo de caracterizar la comunidad monástica de Cabrera y explicarla en su contexto histórico. El autor propone una división del conjunto monástico de la “isla santa” de Cabrera en tres grandes partes: la zona de puerto y aprovisionamiento de agua, la zona productiva, que incluiría la factoría de salazón y el taller de producción de purpura a partir del procesado de murex, y por último, las áreas de la iglesia principal, con su cementerio y otros posibles eremitorios, que parecen estar rodeados de murallas. A continuación se analizan las relaciones comerciales a partir del registro material, tanto a escala local como sobre todo, a larga distancia (ánforas orientales con preciados vinos de Gaza, vajillas finas de Tunez…). El autor explica el papel que la Iglesia pudo jugar este comercio (como indicarían ciertas referencias textuales y algunos tituli picti) y da un paso más allá para exponer la idea de que los “monjes de los islotes” formaban parte de una “diáspora comercial” o engranaje productivo-comercial característico de este período. Entre otros argumentos, apoya esta explicación en algunos paralelos de los comerciantes hausa (Nigeria) y los ibadites del norte de África. EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 20 (2019): 452-454 ISSN: 2530-6448
454 Reseñas La obra concluye con un apartado denominado conclusiones, aunque en él no se realiza una recapitulación sobre todo lo anterior (algo que quizá se echa de menos) sino que se plantea un modelo teórico de explicación de la “diáspora comercial”, por la cual los monasterios en islotes no podrían sobrevivir por sí mismos sino que dependían de ese amplio sistema; de modo que cuando éste acaba, desaparecen también estas comunidades. Estamos por tanto ante un importante y profundo trabajo que aborda por primera vez de forma monográfica el estudio arqueológico del interesante pero aun poco conocido fenómeno del monacato insular tardoantiguo en el Mediterráneo Occidental. Pese a las limitaciones y problemas del registro arqueológico disponible, de las que advierte en repetidas ocasiones el autor, esta obra ofrece numerosos e interesantes resultados, entre los cuales podemos destacar una completa revisión del fenómeno del monacato insular en la Tardoantiguedad, la caracterización de uno de estos cenobios, la confirmación de su relación con una importante actividad productiva y comercial, y una sugerente propuesta de interpretación dentro de un sistema de “diáspora comercial”. En este sentido, además del esfuerzo por superar el mero caso de estudio mediante un sólido planteamiento histórico y teórico, hay que destacar la excelente imbricación entre datos arqueológicos y fuentes escritas que se realiza en este libro. A nivel formal, la obra está bien escrita y cuenta con un amplio aparato gráfico en la parte relativa a los yacimientos y materiales del archipiélago de Cabrera (no, en cambio, como ya dijimos, de otros paralelos mediterráneos) así como una bibliografía muy amplia y completa. No obstante, el trabajo no puede disimular su carácter de tesis doctoral, lo que en ocasiones hace algo lenta y encorsetada la lectura. Se agradecerían, en este sentido, un breve apartado de conclusiones relativas a cada capítulo, que se retomasen en una síntesis conclusiva final. Quizá el principal punto discutible de la obra es precisamente el que le da más valor. Nos referimos al hecho de que, pese al importante esfuerzo del autor, no es posible confirmar arqueológicamente que los restos identificados sean los de un monasterio, ni que éste fuese el que controlaba las zonas productivas ni que toda la isla funcionase como un complejo monástico, integrado a su vez en un amplio sistema de “diáspora comercial” (¿podemos considerar que todos los monjes del Occidente tardoantiguo compartían una consciencia de grupo?). Aunque se trata sin duda de hipótesis más que plausibles y bien argumentadas, sería deseable en ocasiones el mantener una mayor independencia entre las evidencias materiales y la interpretación de las mismas. Todo esto, sin embargo, no resta ningún valor a un excelente e interesante trabajo que se convierte ya en un referente en los estudios arqueológicos sobre la sociedad y la economía del período tardoantiguo. José Carlos SÁNCHEZ PARDO Universidade de Santiago de Compostela [email protected] EDAD MEDIA. REVISTA DE HISTORIA, 20 (2019): 452-454 ISSN: 2530-6448