Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia
Abstract
Este trabajo muestra las principales características del sector turístico en Galicia en la actualidad, para a continuación analizar las peculiaridades de un tipo concreto: el turismo forestal. El objetivo es destacar que el turismo forestal es una actividad con muchas posibilidades de desarrollarse en Galicia y que puede ejercer tanto como elemento dinamizador de ciertas comarcas rurales, como complemento a otras actividades turísticas que ya se desarrollan en el territorio gallego. Para alcanzar este objetivo, se analizan la distribución y las características de los montes y su relación con la distribución territorial de otros tipos de turismo como el turismo rural o el ecoturismo.
Full text
Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 79-109 http://dx.doi.org/10.5565/rev/dag.227 ISSN 0212-1573 (imprès), ISSN 2014-4512 (en línia) Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Universidade de Santiago de Compostela-USC. Departamento de Xeografía [email protected] Recepción: julio de 2014 Aceptación: diciembre de 2014 Resumen Este trabajo muestra las principales características del sector turístico en Galicia en la actualidad, para a continuación analizar las peculiaridades de un tipo concreto: el turismo forestal. El objetivo es destacar que el turismo forestal es una actividad con muchas posibilidades de desarrollarse en Galicia y que puede ejercer tanto como elemento dinamizador de ciertas comarcas rurales, como complemento a otras actividades turísticas que ya se desarrollan en el territorio gallego. Para alcanzar este objetivo, se analizan la distribución y las características de los montes y su relación con la distribución territorial de otros tipos de turismo como el turismo rural o el ecoturismo. Palabras clave: turismo forestal; monte; Galicia. Resum. Muntanya i turisme. El turisme forestal a Galícia Aquest treball mostra les característiques principals del sector turístic a Galícia actualment, per analitzar tot seguit les peculiaritats d’una tipologia concreta: el turisme forestal. L’objectiu és destacar que el turisme forestal és una activitat amb moltes possibilitats de desenvolupar-se a Galícia i que pot exercir tant com a dinamitzador de certes comarques rurals, com a complement a altres activitats turístiques que ja es desenvolupen al territori gallec. Per assolir aquest objectiu, s’analitzen la distribució i les característiques de les muntanyes i la seva relació amb la distribució territorial d’altres tipus de turisme com el turisme rural o l’ecoturisme. Paraules clau: turisme forestal; muntanya; Galícia.
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 80 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 Résumé. Montagne et tourisme. Tourisme de forêt en Galice Ce document présente les principales caractéristiques du secteur du tourisme en Galice aujourd’hui et analyse les particularités d’un type spécifique: le tourisme de forêt. L’objectif est de mettre en évidence le fait que le tourisme de forêt est une activité avec de nombreuses possibilités de se développer en Galice et qui peut agir à la fois comme catalyseur pour certaines régions rurales et comme complément pour d’autres activités touristiques déjà développées en Galice. Pour atteindre cet objectif, l’article analyse aussi la répartition et les caractéristiques des forêts et leur rapport avec la distribution territoriale des autres types de tourisme tels que le tourisme rural ou l’écotourisme. Mots-clés: tourisme de forêt; montagne; Galice. Abstract. Forests and tourism: Forest tourism in Galicia This paper examines the main characteristics of the tourism sector in Galicia today and analyzes the special features of a particular type of tourism: forest tourism. The aim is to highlight that forest tourism is an activity which affords many opportunities for development in Galicia and can function as both a catalyst for certain rural areas and a complement to other tourism activities that have already been developed in Galicia. To achieve this objective, the distribution and characteristics of forests and their relation to the territorial distribution of other types of tourism, such as rural tourism or ecotourism, are analyzed. Keywords: forest tourism; forests; Galicia. 1. Introducción El turismo forma parte de una de las actividades socioeconómicas sobre las que se asienta la estructura económica de muchos países. Concretamente, España se encuentra entre los primeros países receptores de turismo a escala internacional, siendo esta actividad la que permitió el desarrollo de ciertos territorios y, parcialmente, la economía de España (Cals, Capellà y Vaque, 1995; Besteiro, 1997; Vega, 1997; Buendía y Colino, 2001; Rodríguez y Martínez, 2009). Nuestro país siempre se caracterizó por ser un espacio receptor de turistas que demandaban el turismo de sol y playa concentrándose principalmente en los archipiélagos (las Islas Canarias y las Islas Baleares) y en el espacio mediterráneo. En la actualidad, este tipo de turismo sigue siendo fundamental dentro de la economía española; sin embargo, están surgiendo otros tipos de turismo bastante consolidados como el turismo cultural, de congresos, urbano o natural Sumario 1. Introducción 2. Características generales de un tipo de ecoturismo: el turismo forestal 3. El monte gallego como recurso turístico 4. Los usos y los valores recreativos del monte 5. Conclusiones Referencias bibliográficas
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 81 y, cómo no, el turismo forestal, que cada vez tienen mayor significación en diferentes territorios. Desde la última década del siglo xx hasta la actualidad, el turismo en Galicia ha tenido una evolución muy positiva, llegando a constituirse como el eje económico de muchas comarcas de Galicia gracias al elevado ritmo de crecimiento de la demanda y a pesar de la menor progresión que tuvo la oferta. Incluso desde la Administración de Galicia se ha definido el turismo como el verdadero sostén de la economía gallega en los primeros años de la crisis económica que se mantiene en la actualidad. Sin embargo, y a pesar de la insustituible significación que tuvo el turismo en el desarrollo socioeconómico de muchos territorios de Galicia, aún mantiene graves problemas que limitan que alcance su verdadero valor como puede ser la estacionalidad. Por lo tanto, la creación y la dinamización de una mayor y variada oferta turística es fundamental, y es aquí donde actividades como el turismo forestal pueden jugar un papel muy significativo. Galicia, gracias a sus características territoriales, naturales y culturales, posee una serie de elementos potencialmente susceptibles de ser aprovechados desde el punto de vista turístico. En los últimos años, el turismo gallego siempre representó más del 10% del PIB de Galicia y el 10% del empleo gallego. A modo de ejemplo y según los datos de Exceltur en el 2010 el turismo supuso el 10,6% del PIB y el 11,5% del empleo (Exceltur, 2011). Pero desde la Xunta de Galicia pretenden que los valores del turismo aumenten y en febrero del 2014, con la aprobación del Plan Integral de Turismo, plantean pasar de los 3,7 millones de turistas a 4 millones; de 900.000 turistas internacionales a 1 millón; de una ocupación media hotelera del 29,65% al 33,54%; de una estancia media de 2,13 noches a 2,5 noches y de un gasto total de los turistas internacionales de 733 millones de euros a 836 millones (Xunta de Galicia, 2014). Además, la sociedad gallega es consciente de que el turismo aún no consiguió el nivel de desarrollo adecuado según sus peculiaridades territoriales. Pues, aunque Galicia no posee las mismas características climáticas de otras áreas de España, el turismo tradicional de sol y playa está muy presente y se debe cuidar y dinamizar en ciertas comarcas, como son principalmente las Rías Baixas (todo el litoral de la provincia de Pontevedra). Aun así, la verdadera potencialidad turística de Galicia debe dirigirse hacia otras tipologías como el turismo rural, cultural, naturaleza o forestal, pues además de vincularse a la posibilidad de dinamizar otras áreas de Galicia mantendrán y aprovecharán sus señales de identidad. Esto contribuirá a mostrar una mayor oferta de tipos de turismo en el territorio de Galicia. En cuanto a las características básicas de la oferta de turismo de Galicia, se puede afirmar que la evolución en alojamientos fue una realidad; sin embargo, es fundamental continuar en esta línea con la finalidad de aumentar el número de turistas y mejorar la rentabilidad del sector (Vera, 1997; Besteiro, 1997; Rodríguez y Martínez, 2009). El turismo rural gallego1 necesita un análisis 1. Al que me referiré en más ocasiones a lo largo de este trabajo, pues guarda una relación muy directa con el turismo forestal.
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 82 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 propio, ya que el comportamiento que tuvo en los últimos años no fue el esperado, pues su política pretendía que se convirtiese en una actividad que dinamizase ciertos territorios de carácter rural y la realidad fue bien distinta, al convertirse en una actividad complementaria o secundaria dentro del sector del turismo y de la socioeconomía en general. Pues se limitó a crear una red de alojamientos con una estructura arquitectónica «muy peculiar» y una dotación de actividades complementarias muy reducidas que limitaron en gran medida el desarrollo socioeconómico de las comarcas de carácter rural de Galicia. Por lo que la complementariedad que pueden ofrecer actividades como el turismo forestal es un factor a tener muy en cuenta para el desarrollo del turismo en general y del rural en particular (Cals, Capellà y Vaque, 1995; Ortuño, 2000; Calvo et al., 2003; Cánoves et al., 2003; Pérez y López 2005). En cuanto a las características principales de la demanda turística en Galicia, el factor más determinante es la estacionalidad, con el resultado directo de producir una saturación en la temporada alta (verano y Semana Santa), y paro y pérdidas en el sector en la temporada baja. Aunque los años Xacobeos tengan un comportamiento propio no se deben tomar ni como referencia ni como el sustento del turismo en Galicia (Blanco y Benayas, 1994; Besteiro, 1997; Rodríguez y Martínez, 2009). A pesar de esta estacionalidad, los datos y otras estadísticas oficiales muestran que el turismo es una de las actividades más importantes de la estructura socioeconómica de Galicia. Además, posee las mejores condiciones territoriales para aumentar su actividad y desarrollar otros tipos como el turismo forestal, que por un lado diversificaría la oferta en comarcas que se encuentran en desequilibrio con el resto de Galicia, como son ciertas áreas rurales y de montaña (Ancares, A Fonsagrada, O Eume, etc.). Asimismo, favorecería el proceso de desestacionalización que deben encarar los espacios gallegos centrados con exclusividad en un turismo de sol y playa. 2. Características generales de un tipo de ecoturismo: el turismo forestal Dentro del amplio abanico de tipologías y actividades que se encuentran dentro del sector del turismo, una de ellas es el denominado ecoturismo. A su vez, dentro del mismo se ubica el turismo forestal. A continuación se exponen brevemente las características de estas actividades. Se debe aclarar que cada uno de los apartados en los que se analiza el ecoturismo tiene una relación y aplicabilidad directa con el turismo forestal. Desde una perspectiva amplia, el ecoturismo se puede definir como aquellas actividades turísticas que se basan en la naturaleza, donde los visitantes viajan a ciertos territorios con la pretensión de apreciar su riqueza natural y paisaje. Desde esta visión general, ya se puede incluir el turismo forestal (paseo o visión de los montes, de los árboles, de la función sociocultural de estas áreas, etc.) como una actividad recreativa dentro del ecoturismo. En 1965, el turismo en la naturaleza se fundamentó en el respeto a la cultura y a la población local, en la inversión de los beneficios en la población local, en unos impactos
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 83 ambientales reducidos y en una satisfacción de los visitantes elevada (Langoya y Long, 1997; Leslei, 2003; Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, 2004). Unos años más tarde, en 1987, se definió al ecoturismo como: «viajar a áreas naturales sin contaminación con el objetivo específico de estudiar, admirar y disfrutar tanto del paisaje y sus plantas y animales, como las manifestaciones culturales existentes (pasadas y presentes) que se encuentren en estas áreas» (Buendía y Colino, 2001). Por lo tanto, el turismo forestal va más allá de lo que es un paseo por un monte2 pues implica disfrutar de árboles singulares, palpar las actividades socioculturales, así como conocer la vida de la población local de estos territorios. Dentro de Galicia se comprueba que existen una serie de áreas, a las que se hará mención a lo largo de este artículo, con gran potencialidad natural dignas de ser «utilizadas» desde el punto de vista turístico, entre las que destacan sus montes, sus árboles monumentales, los paisajes forestales, etc.; todo esto a pesar del fuerte impacto del crecimiento urbano de ciertas áreas, la proliferación de masas arbóreas monoespecíficas, la construcción de vías de comunicación, la contaminación de ciertos cursos fluviales, etc. A este respecto, debe recordarse que la superficie forestal de Galicia representa cerca del 70% del total y más del 50% es terreno arbolado (IV IFN, 2011). Antes de continuar con la exposición de las características del turismo forestal es necesario realizar un inciso y aclarar que en Galicia este se debe desarrollar en los montes y no en los bosques. Pues los montes son: terreno poblado con especies forestales arbóreas como manifestación vegetal dominante y con una fracción de cabida cubierta por ellas igual o superior al 20%. También comprende los terrenos con plantaciones monoespecíficas o poco diversificadas de especies forestales arbóreas, sean autóctonas o alóctonas, siempre que la intervención humana sea débil y discontinua, excluyendo las tratadas como cultivos. (Xunta de Galicia, 2001) Mientras que bosque es «un ecosistema dentro del monte arbolado constituido por una estructura de árboles, arbustos y otros vegetales en el que domina el estrato arbóreo, con unas condiciones microclimáticas diferentes a las reinantes en su entorno y con una actividad funcional no influida por el hombre» (Xunta de Galicia, 2001). Cabe destacar que la ética de la conservación, sin duda, ha sido uno de los fundamentos del desarrollo del ecoturismo, pero su crecimiento reciente, en muchos casos, fue gracias a los beneficios económicos que genera esta actividad tras una mínima inversión. En consecuencia, se puede afirmar que tras la expansión de las actividades turísticas responsables se encuentran más los intereses económicos que éticos. Una muestra de ello está en las dificultades que surgen a la hora de realizar una verdadera experiencia ecoturística en la 2. La Xunta de Galicia elaboró un programa denominado «Los Bosques de Galicia» que se limita a plantear nueve rutas por algunos de los «bosques» del territorio de Galicia. Se trata de la única actuación que mantiene relación con el turismo forestal (<http://www.turgalicia. es/portada-de-bosques-de-galicia>, 2014).
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 84 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 medida que los montes son talados, los cursos fluviales contaminados y aumenta el impacto humano sobre el medio. Además, el ecoturismo posee una potencialidad. Para su desarrollo necesita de las tres premisas que se incluyen dentro del «turismo sostenible»: ambiental (porque sin recursos naturales conservados el ecoturismo no existe), social (debe ayudar a las poblaciones en las que se desarrolla), económico (mejorar las condiciones de vida del país y de las áreas donde tiene lugar) (Regueiro, 1994; Barroso y Flores, 2003). El turismo forestal tiene como objetivo, por tanto, el disfrute de los recursos naturales, pero ayudando a la comunidad desde el punto de vista socioeconómico. A continuación se analizan por separado estos tres aspectos de la sustentabilidad, siempre enfocados al turismo forestal (Lage, 2003; Ortega, 2004; Rodríguez, 2004; Araque, 2005). Desde el punto de vista ambiental, el turismo forestal puede ser muy efectivo como conservador del medio. De hecho, se están protegiendo especies y parajes en todo el mundo gracias a los ingresos que los turistas efectúan tras su contemplación y vivencia (Buendía y Colino, 2001; Leslei, 2003; Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, 2004). Pero, como toda actividad turística, puede provocar impactos ambientales negativos, aunque suelen ser pequeños porque estamos ante un turismo no masificado. Entre los perjuicios que el ecoturismo puede conllevar, se pueden distinguir: los trastornos a la fauna y la flora; la contaminación, erosión y otros impactos en el territorio; la alteración intencionada de los recursos naturales (el ecoturista origina un gasto de recursos importante —agua, energía— que es necesario considerar) y determinados impactos visuales y acústicos. Desde el punto de vista social, el turismo forestal puede aportar muchos beneficios a la población local, tales como dinero, empleo, infraestructuras, nuevas actividades económicas, es decir, un desarrollo económico importante en el área. Pero también puede ocasionar inconvenientes a los habitantes locales que podrían cambiar sus costumbres y tradiciones. Por otra parte, muchas veces son los peores puestos de trabajo, y los peor pagados, los que se dejan para la población local, pues esta no tiene experiencia o conocimientos suficientes para desempeñar misiones más importantes. Desde el punto de vista económico, el turismo forestal es ya una fuente de ingresos importante en países como México, Perú, Argentina, Costa Rica o China, que ven en esta actividad una manera de conservar su naturaleza y al mismo tiempo obtener importantes recursos y beneficios (empleo, infraestructuras o incremento del PIB) (Theophile, 1996). Pero uno de los principales problemas del turismo forestal y del ecoturismo en general es que los ingresos que se obtengan no se reinviertan en el propio país de destino o en las áreas que se visitan. Los ingresos por ecoturismo deben ayudar al Estado en general, pero también a la región donde se encuentra o al área local, tanto para contribuir a su conservación como para que la población se vea beneficiada por su proximidad a un espacio acondicionado para su disfrute turístico. Este será el modo de que lo aprecien y respeten, además compensará los ingresos perdidos por la prohibición o limitación de diversas actividades.
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 85 Otro de los inconvenientes del ecoturismo en el ámbito económico son sus fluctuaciones, su estacionalidad, a veces incluso más acusada que la que afecta al turismo en general, porque hay ciertos recursos naturales que solo pueden contemplarse en épocas muy específicas del año. Por lo que convertir el ecoturismo en un «monocultivo» puede traer consecuencias nefastas para un municipio, comarca o país (Terluin, 2003). Hay muchos ejemplos de ecoturismo sostenible, en países como Kenia o Costa Rica, que están realizando una buena gestión, y para los que el ecoturismo es ya su principal fuente de ingresos. También Estados Unidos está aprovechando sus parques nacionales utilizando los recursos de forma racional. Como ejemplos puntuales, en España destaca el centro de desarrollo sostenible «Les Planes del Son», situado en el Pirineo Catalán, en el valle de Àneu. Es un edificio absolutamente integrado en el entorno, y una de las mejores muestras de construcción sostenible para el ecoturismo en España (Bori-Sanz y Niskanen, 2002). En Galicia un posible ejemplo es el Monte Aloia, que se trata del primer espacio que tuvo un tipo de protección natural de Galicia y dentro de sus 746 hectáreas se puede disfrutar de un centro de interpretación, de rutas, de los paisajes forestales, etc. A su vez, también hay que tener presente que dentro del turismo forestal, gracias a la experiencia de otros países, existen diferentes tipos de turistas forestales que es necesario conocer pues dentro de las grandes potencialidades forestales de Galicia y su diversidad, se pueden acondicionar las áreas forestales según el tipo de turistas que se consideren más adecuados para cada territorio. Estos turistas pueden clasificarse en cinco grandes grupos (Regueiro, 1994; Grundy y Le Breton, 1997; Lage, 2003): — Aventureros-montañeros: buscan un reto o un desafío de la naturaleza, espacios naturales que explorar y realizar una actividad física intensa. Prefieren sobre todo los espacios de montaña. — Naturalistas y admiradores de la naturaleza: buscan el contacto con la naturaleza y son muy cuidadosos con el medio natural. Aquí se engloban investigadores, estudiantes y conservacionistas. — Campistas: a menudo buscan un lugar para descansar y un escenario agradable. Habitualmente buscan un mayor número de comodidades. — Los turistas de naturaleza informados: están interesados en el relieve, las aguas, la flora y la fauna, y están muy documentados. Realizan viajes específicos para visitar áreas protegidas. — Los turistas de naturaleza ocasional: normalmente están poco informados sobre los espacios que visitan, las estancias son breves, y forman parte de un viaje más amplio. Buscan principalmente los paisajes espectaculares y muy conocidos. Por lo que ya en este punto, se puede indicar que el turismo forestal es una actividad que como elemento central tiene el monte en el que los turistas realizarán sus rutas, la contemplación del paisaje, la convivencia con la población
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 86 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 local —que tanta vinculación tuvo con estas áreas a lo largo de la historia—, el conocimiento de la cultura forestal gallega, las actividades económicas que se desarrollaron y desarrollan en los montes, etc. Pero hay que hacer hincapié en que el turismo forestal va más allá del propio monte, ya que la visión de determinados árboles monumentales, alojarse en casas de turismo rural y poder, en ciertos momentos, acercarse a los montes o áreas forestales singulares, asistir a un centro de educación ambiental a escuchar las peculiaridades y las funciones socioculturales de los montes, la recolección de setas o castañas; eso también es turismo forestal. En Galicia, se detecta una clara potencialidad para desarrollar el turismo forestal, pues el monte ocupa un lugar importante en su cultura y en su historia, proporcionando una amplia gama de bienes y servicios para toda la sociedad. El aprovechamiento del monte y la cultura forestal están muy unidos a la propia identidad del territorio y de la colectividad (Bouhier, 1979 y 1984; Prada, 1991; Fernández, 1990; Balboa, 1999). Una muestra de su significación es que los montes ocupan más de 2 millones de hectáreas, lo que representa el 70% de la superficie de Galicia. Además, la mayoría se encuentran cubiertas por masas arbóreas, cerca de 1,5 millones de hectáreas, lo que concede mayores posibilidades de desarrollo al turismo forestal, algo más de 100.000 hectáreas están ocupadas por áreas arbóreas poco densas y en más de 600.000 hectáreas predominan las especies arbustivas, matorrales y herbáceas (IV IFN, 2011). Además, el 48% de los municipios gallegos poseen más de una hectárea forestal arbolada por habitante (ver Mapa 1), lo que indica que un porcentaje elevado de municipios disponen de la materia prima necesaria para el desarrollo del turismo forestal como tipología turística principal. Mientras que dentro del 52% de los municipios que tienen menos de una, pero más de media hectárea forestal arborada por habitante, el turismo forestal se podría orientar hacia una actividad complementaria de otras tipologías de turismo como el de sol y playa o el turismo rural. A pesar de que los montes con predominio de especies arbóreas como el pino y el eucalipto son los mayoritarios, cerca de un 40% están ocupados por robles y castaños, especies que además de ser las propias de los montes gallegos permiten que en torno a ellas se constituyan verdaderos montes típicos de Galicia con una estructura arbustiva y herbácea consolidada. De todos modos, cabe destacar que existen ciertas áreas en Galicia donde predominan especies de repoblación (pino y eucalipto), que también poseen características para ser aprovechadas desde el punto de vista turístico. Entre las mismas, la masa arbórea de eucaliptos que se encuentra en el norte de la provincia de Lugo, en la comarca de A Mariña Lucense, que se llega a catalogar como el mayor eucaliptal de la Europa occidental (Miramontes, 2010). En cuanto a la localización de las áreas que tienen mayor potencialidad desde el punto de vista del turismo forestal en Galicia, se pueden hacer varias categorías. Las áreas periurbanas, donde el predominio de especies arbóreas está muy marcado por especies de pino y eucalipto, y el paisaje aparece bastante modi-
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 87 ficado por la acción del hombre; por otro lado se encuentra muy próximo al mayor volumen de demandantes de esta actividad. Otra área con unas características naturales similares a la periurbana (además de los mayores volúmenes demográficos), es toda la franja litoral gallega, principalmente la provincia de Pontevedra. Las áreas forestales podrían ser un complemento más a la pujante actividad turística tradicional de sol y playa que se desarrolla en todo este espacio. Mapa 1. Superficie forestal arbórea (ha) por habitante a escala municipal en Galicia. Fuente: elaboración propia a partir de datos del Cuarto Inventario Forestal Nacional: Galicia. MAGRAMA (2011).
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 94 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 o antigüedad de sus masas arbóreas, sino que deben ir más allá; tal y como se acaba de mostrar, un monte de repoblación puede destacar más por el número de personas que se desplazan para recorrerlo que por su generación de madera destinada a la industria transformadora. Otro buen ejemplo de bosque vinculado al arte se encuentra en el bosque de Can Ginebreda, situado en El Pla de l’Estany (Girona). Se trata de un bosque privado en el que también hay esculturas, pero quizás lo más innovador es que se puede visitar el taller del escultor que se encuentra en el propio bosque. Al tratarse de una propiedad privada es necesario pagar entrada (Donaire y Gordi, 2003). En Galicia el ejemplo más similar es el castaño de la Capela de Begonte (A Coruña) al que no cesan de llegar excursiones desde hace treinta años, y en su interior ha habido velas y agua bendita (ver Figura 2). También se puede hablar del carácter sagrado de algunos montes y árboles, pues son muchas las tradiciones, religiones y creencias que utilizan el árbol como expresión de un lenguaje. En consecuencia, cada árbol tiene su simbología y a veces llega a ser de una sociedad, como en el caso del robledal que es el monte y el árbol del pueblo vasco. Este tipo de respeto a ciertos árboles y montes en Galicia también viene de antiguo. De hecho, bajo las copas de conjuntos de robles se celebran gran canti- Figura 2. Castaño de la Capilla (Begonte - A Coruña). Fuente: Árboles monumentales… (Carlos Rodríguez Dacal y Jesús Izco, 2003). Xunta de Galicia.
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 95 dad y variedad de ferias. Una de ellas es la Feira de San Martiño de Calo en Teo (A Coruña) que tiene más de 200 años de antigüedad; se celebra anualmente y congrega a jinetes, caballos y visitantes de toda Galicia. La Carballeira de Francos, que también se conoce como la Carballeira de San Martiño, donde se celebra la feria en un hermoso paraje con una superficie aproximada de 15.000 m2, repartidos en huertas de titularidad pública y privada, lugar de paso de una de las rutas de peregrinación a Santiago de Compostela, el Camino Portugués. La Feira de Parga en Guitiriz (Lugo) es otro ejemplo de una festividad en la que se concentran todo tipo de productos agrícolas y ganaderos dentro de un recinto de 40.000 m2, que contiene gran cantidad de arbolado, entre el que destacan sus robles y castaños centenarios. En cuanto a un ejemplo de árboles sagrados y de fuerte carácter religioso destaca el Carballo de Vilardefrancos en Carballo (A Coruña), llamado de San Antonio, al que se le atribuyen poderes casamenteros, probados por la costumbre de encestar piedras en una de sus oquedades por parte de los pretendientes. Si hay «canasta», tal vez se produzca el enlace. A pocos kilómetros, en Sanfíns en Vimianzo (A Coruña) existe otro ejemplar al que se le atribuye la facultad de curar las hernias de los niños, cumpliendo un determinado rito. Hay vecinos que dan fe de sus efectos curativos, aunque no se probaron desde que operarios municipales le cortaron unas ramas hace unos años. Otra singularidad excepcional está en el Xardín Botánico-Artístico de Padrón (A Coruña): la Coroa de Cristo, así llamada por su forma. Es un árbol del amor (especie de la que dicen que se colgó Judas), todo un prodigio de trabajo en un recinto en el que casi cada planta es una joya digna de ser visitada y observada. En definitiva, ejemplos que acercan esa vinculación del hombre con los árboles, desde el punto de vista cultural y, por lo tanto, aprovechable también como recurso turístico. En cuanto a la procedencia y al predominio de las especies arbóreas dignas de ser catalogadas como monumento, de las 117 especies, 97 son exóticas frente a las 20 autóctonas. Esta característica aporta una nueva potencialidad turística forestal de Galicia, dado que como ya se indicó, el turismo forestal no se reduce exclusivamente a áreas de monte autóctonas poco transformadas por el hombre o con una biodiversidad natural bien conservada, sino que determinadas figuras y conjuntos de masas arbóreas foráneas bien cuidadas, conservadas y adecuadas a las características del medio natural pueden convertirse en verdaderos recursos turísticos. De todos modos, las especies autóctonas que destacan sobre las demás son el roble o carballo (Quercus robur), seguido del castaño o castiñeiro (Castanea sativa). Además de su monumentalidad y belleza, dignas de ser utilizadas como recurso turístico, se trata de especies que permiten que su sotobosque se encuentre en un perfecto estado natural y conserve el valor social y de identidad de Galicia, así como la lucha contra los incendios forestales y la no adulteración del suelo sobre el que se asientan.
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 96 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 4. Los usos y los valores recreativos del monte El impulso de los usos y los valores recreativos del monte transcurre paralelo al desarrollo económico y natural. El avance de la sociedad de consumo, entretenimiento y recreo traspasa las barreras sociales. El monte se vincula a nuevos estilos de vida que desbordan los antiguos referentes de su uso agrario-gana- dero. Además de potenciar su utilidad tradicional, hay que introducir nuevas posibilidades de uso de los montes gallegos (Anderson, Clément y Crowder 1998). A sus magníficas características naturales se unen una serie de hechos que permiten el desarrollo del turismo forestal (la mejora de infraestructuras viarias, accesibilidad y movilidad de la población, etc.). Entre finales de la década de 1980 y principios de la de 1990 tuvo lugar, a escala de España, el surgimiento de iniciativas de turismo relacionadas con los espacios rurales. Este tipo de turismo se centró en ofertar una serie de alojamientos de determinadas características, que tras el paso de los años muestran que su utilización como recurso en muchas ocasiones está obsoleta e infrautilizada, ya que para la perfecta dinamización de los territorios en los que se localiza y para el aprovechamiento de las potencialidades sociales y naturales que suelen tener estos espacios, es necesario diversificar la oferta de usos, recursos y actividades complementarias que vayan más allá del alojamiento. Por esto, el monte es y se debe considerar como un elemento que diversifica las ofertas de consumo de las áreas rurales, ya que en ellas es donde se encuentran las áreas susceptibles de ser un recurso turístico (Donaire y Gordi, 2003; Lage, 2003; Rodríguez, 2004). 4.1. El monte y el turismo rural En cuanto a la localización de las casas de turismo rural en Galicia (ver Mapa 3) se comprueba que existe una cierta heterogeneidad, ya que se ofrece este tipo de alojamiento en municipios del litoral, del interior, de carácter urbano, rural, mejor o peor enlazados con las vías de comunicación, etc. De todos modos, una de las características es la localización de un número considerable de estos alojamientos en municipios que poseen altos valores en cuanto a hectáreas de superficie forestal arbórea. Según los estudios e informes de diversos autores (Blanco y Benayas, 1994; Ruiz, 1995; Besteiro, 1997; Montiel, 2003) e de instituciones o empresas públicas como TURGALICIA, S. A., el turismo rural gallego se caracteriza por ser una actividad económica que se apoyó en subvenciones para convertirse en una de las principales fuentes de ingresos de la población de determinadas áreas gallegas que han padecido un continuo éxodo rural, abandono de las actividades agrícolas y ganaderas, de las propiedades, etc. Con todo, la situación actual de esta actividad presenta una marcada estacionalidad, próxima a llegar a límites de saturación de oferta de alojamiento. Además, en muchas ocasiones estos alojamientos presentan una calidad de infraestructuras y servicios más que mejorables, que en el mejor de los casos están
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 97 ejerciendo la función de ser una actividad secundaria o complementaria de la población de las áreas rurales de Galicia (Blanco y Benayas, 1994; Besteiro, 1997; Montiel, 2003). De todos modos, más allá de esta infrautilización de las potencialidades turísticas del rural gallego, también existen bastantes casos de alojamientos Mapa 3. Localización de las casas de turismo rural y la superficie forestal arbórea (ha) por habitante a escala municipal en Galicia. Fuente: elaboración propia a partir de datos del Cuarto Inventario Forestal Nacional: Galicia. MAGRAMA (2011) y Turismo Rural 2014, Xunta de Galicia (2014).
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 98 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 que presentan un magnífico comportamiento económico, y ofrecen un amplio abanico de servicios y ofertas turísticas que van más allá de la pernoctación. Por este motivo, además de mejorar ciertas infraestructuras y servicios dentro del turismo rural, lo más importante es ampliar la oferta de actividades complementarias que realmente potencien y mejoren la calidad de vida de la población de determinadas áreas de Galicia. Entre estas actividades destacan los usos y los valores recreativos y turísticos del monte. De hecho, en la actualidad se comprueba cómo en los municipios donde las masas arbóreas tienen cierta significación ya existe un número considerable de casas de turismo rural (Pedradita do Cebreiro o Folgoso do Courel) y otras que, dadas sus características naturales, aún podrían tener mayor representatividad como A Fonsagrada o Quiroga. Con todo, otros municipios que poseen una rica masa arbórea como Vilariño de Conso, Viana do Bolo o A Gudiña, no tienen ningún establecimiento de turismo rural, mientras que territorios con un carácter más urbano y una estructura socioeconómica más diversificada poseen un considerable número de establecimientos de turismo rural (Ponteareas o Cangas). En Galicia se considera que es sumamente necesaria una ordenación territorial del turismo rural. Dentro de esta ordenación se deben tener muy presentes las características socioeconómicas de los territorios y solo subvencionar nuevas casas o mejorar las existentes que posean una serie de recursos complementarios a los de alojamiento como es el turismo forestal (rutas de senderismo, contemplación de paisajes forestales, árboles monumentales, etc.) con lo que se darían las características idóneas para potenciar su desarrollo y el del territorio en el que se localizan. 4.2. El monte y los campings En cuanto a otros tipos de ofertas de alojamiento en las áreas rurales se encuentran los campings. Estos alojamientos suelen ser demandados por un porcentaje elevado de personas que se interesan por el paisaje y desean pasar sus vacaciones o periodos de descanso en contacto con la naturaleza. Estos son los denominados ecoturistas, que practican el turismo de la naturaleza donde se incluye el turismo forestal. En la mayoría de los casos el hecho de disponer de un camping en un área natural y forestal, o en las proximidades, suele ser un valor añadido a los usos y valores recreativos de ese monte. Además, los campings poseen la potencialidad de ser unos equipamientos que suelen estar en concordancia con su entorno, con lo que el impacto en el medio natural suele ser menor. De todos modos, también existen áreas naturales que con la intención de dinamizarlas turísticamente han sido escenario de una saturación de actuaciones que las han deteriorado y saturado (asfaltado de todas las vías de comunicación, edificaciones, influencia en los ciclos naturales de la flora y fauna, etc.). En cuanto a la localización de los campings en Galicia (ver Mapa 4), en un primer momento se percibe cierta similitud con la localización de las casas de turismo rural.
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 99 Su distribución territorial es muy heterogénea, pues hay campings en áreas urbanas, rurales, espacios con diversidad socioeconómica, etc. Algo similar ocurre con su emplazamiento desde el punto de vista turístico, pero si cabe en mayor medida en los campings que en las casas de turismo rural. Pues las áreas gallegas que destacan por su actividad turística de sol y playa son el destino mayoritario de los campings (la comarca do Barbanza, Sanxenxo, Ogrove o el área da Coruña). Mientras que en las áreas rurales e interiores de Galicia y, Mapa 4. Localización de los campings y la superficie forestal arbórea (ha) por habitante a escala municipal en Galicia. Fuente: elaboración propia a partir de datos del Cuarto Inventario Forestal Nacional: Galicia. MAGRAMA (2011) y Campings 2014, Xunta de Galicia (2014).
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 100 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 especialmente, en las que tienen representatividad dentro de las superficies de masas arbóreas, la oferta de campings se puede definir como anecdótica. En consecuencia, se debe potenciar este tipo de alojamientos turísticos que permitan aprovechar y dinamizar los usos y valores recreativos de los montes gallegos. Pero insistiendo en una ordenación territorial de los mismos, en la que se favorezca la implantación de nuevos campings en las áreas que posean una serie de recursos naturales que puedan ofrecerse como una oferta complementaria al alojamiento. Así se conseguiría, por un lado, que estas dotaciones sean más atractivas para los turistas y, por otro, se favorecerían actividades como el turismo forestal. Otro aspecto en el que también hay que incidir es en las características que deben tener estos alojamientos, pues existen diversos ejemplos que con la pretensión de «ofertar nuevas actividades» y «diversificar los servicios» lo único que han conseguido ha sido el efecto contrario: alterar el medio natural y la sociedad de ese territorio (sirva de ejemplo el área de la provincia de Pontevedra, Sanxenxo-Portonovo). Por este motivo, hay que prestar atención a las infraestructuras que se realizan en los campings, el personal que se emplea, los materiales que se utilizan en las edificaciones, etc. 4.3. El monte, las áreas recreativas y los miradores Como se viene exponiendo, desde una perspectiva amplia el ecoturismo se puede definir como aquellas actividades turísticas que se basan en la naturaleza, en las que los visitantes viajan a ciertos territorios con la pretensión de apreciar su riqueza natural. Así, dentro de esta visión general del ecoturismo se encuentra el turismo forestal (paseo, percepción o visión de los montes) como una actividad recreativa dentro del ecoturismo por lo que la distribución y localización de una serie de áreas recreativas y miradores bien acondicionados permitirían el desarrollo y el aprovechamiento de los usos y valores turísticos de los montes gallegos. Una vez más, al observar la localización territorial de las áreas recreativas y los miradores de Galicia (ver Mapa 5), se comprueba que gran parte de los municipios gallegos tienen alguna de estas dotaciones. De nuevo, pues, y dadas las características territoriales, se comprueba que la oferta de poder observar paisajes o de estar en contacto con la naturaleza es heterogénea. De todos modos, aunque en menor medida que en las variables anteriormente expuestas, la mayoría de estas áreas recreativas se asientan en municipios que destacan por diversas características como el hecho de ser litorales —de playa o de desembocadura o tramos de cursos fluviales—, pero no por sus masas arbóreas. Por ejemplo, a lo largo de las Sierras Orientales de Galicia, que es donde se encuentran las mayores superficies de montes que mantienen unos importantes valores naturales, el número de áreas de recreo y miradores es mucho menor que en otras áreas como la comarca do Barbanza o el sur de la provincia de Pontevedra. Por lo tanto, la creación de una red de áreas recreativas y miradores sería una herramienta muy importante para dinamizar los usos y los valores turísti-
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 101 cos del monte de Galicia. Conviene destacar que, aunque este tipo de dotaciones suelen ser destino de turistas que realizan una visita que no va más allá de la realización de un picnic o una ruta, con un tiempo de estancia que no supera un día, su repercusión para el desarrollo del turismo forestal es muy elevado, ya que esta área tiene que estar controlada periódicamente y «protege» estos suelos de otros posibles usos que no dinamizan social ni económicamente este territorio. Mapa 5. Localización de las áreas recreativas-miradores y la superficie forestal arbórea (ha) por habitante a escala municipal en Galicia. Fuente: elaboración propia a partir de datos del Cuarto Inventario Forestal Nacional: Galicia. MAGRAMA (2011) y «Áreas de recreo e miradoiros» consulta en <www.turgalicia.es>. Xunta de Galicia (2014).
Ángel Miramontes Carballada Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia 102 Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 4.4. El monte y los centros de educación ambiental La educación ambiental es una de las actuaciones que, por una parte, ayuda a luchar contra la crisis que existe entre la sociedad actual y la naturaleza, y que por otra parte muestra los usos y los valores turísticos del medio natural, y por lo tanto, de los montes. Como expone Serantes (2005), en el intento de mejorar las relaciones que las personas mantenemos con la naturaleza, la educación ambiental partió de postulados positivistas y científicos, para pasar progresivamente a posturas más críticas y con un mayor compromiso ético. Dentro de las diferentes concepciones de la educación ambiental se decidió crear una serie de recursos que facilitasen la comprensión de la complejidad teórica del problema, que promoviesen respuestas interdisciplinarias, que permitiesen la participación y el compromiso de las personas en la mejora del medio natural, y que propiciasen la coordinación entre diferentes agentes para la optimización de los esfuerzos. Así, los instrumentos según el Libro Blanco de la Educación Ambiental en España (Ministerio de Medio Ambiente, 1999) deben basarse en el aprendizaje social, en la responsabilidad, la participación y la experimentación. La educación ambiental tiene que facilitar la adquisición de conocimientos, de actitudes y de habilidades, así como sensibilizar y concienciar a las personas para que participen en la resolución de los problemas ambientales. Por lo tanto, la puesta en valor y en conocimiento de los usos turísticos de los montes gallegos de un modo coherente y ordenado se antoja como una de las actuaciones que se deben incluir en gran parte de los módulos, cursos y ciclos de la educación ambiental. Dentro de la tipología de los centros en los que se imparte educación ambiental: centros de visitantes, aulas de la naturaleza, granjas-escuela, museos y zoos, se considera que la idónea para el desarrollo y la exposición de los valores turísticos del monte gallego son las aulas de la naturaleza, ya que se proponen como una estrategia de aprendizaje, actividades, talleres y rutas a cargo de profesionales. Su metodología de trabajo suele buscar un modo directo de participación e implicación tanto de los visitantes como de la población local. De los 116 centros que se recogen en la Guía dos Equipamentos para a Educación Ambiental na Galiza el 30% son aulas de la naturaleza, tipología que solo se ve superada por los centros de visitantes (Serantes, 2005). La mayoría de estos centros se localiza en las áreas urbanas de Galicia, tanto en las ciudades como A Coruña, Vigo o Ferrol, o en las villas como O Carballiño, A Estrada o Cambados (ver Mapa 6). En un primer momento esta localización puede resultar coherente según valores sociales y demográficos pues en estas áreas es donde se concentran los mayores valores de población y, por lo tanto, la utilización de estos centros está más asegurada. Con todo, se considera que la construcción de estos centros en áreas rurales es el lugar idóneo para la exposición de las potencialidades y las utilidades del medio natural, así como de los montes desde el punto medioambiental y turístico.
Monte y turismo. El turismo forestal en Galicia Ángel Miramontes Carballada Documents d’Anàlisi Geogràfica 2016, vol. 62/1 103 4.5. El monte y sus producciones secundarias Antes de concluir este apartado hay que recordar que los montes gallegos tienen la función principal de producir madera, especialmente de coníferas y eucaliptos. Con todo, existen otro tipo de actividades, compatibles en la mayoría de los casos con la producción maderera, que cada vez tienen mayor significación Mapa 6. Localización de Centros de Educación Ambiental y la superficie forestal arbórea (ha) por habitante a escala municipal en Galicia. Fuente: elaboración propia a partir de datos del Cuarto Inventario Forestal Nacional: Galicia. MAGRAMA (2011) y Guía dos Equipamentos para a Educación Ambiental na Galiza (Serantes, 2005).