Informe sobre la conveniencia de embarcar sal para atender a la conservación del pescado cogido en la mar en sus relaciones con la industria pesquera y con la de salazón / [José Antonio Parga Sanjurjo, Francisco Poch y Jover, Ricardo Blanco]
Full text
Fo-U
u
se
UNIVCRSJDADE
DI.
SANTIAGO
oZZ.
233
-
/3
SOG li
EMW1
DE
AM
DEL
PAIS
d e
'
sa u ia g o
.
I
I
INJORME
SOBRE
LA
CONVENIENCIA
DE
EMBARCAR
SAL
PARA
ATENDER
Á
LA
CONSERVACIÓN
DEL
PESCADO
COGIDO
EN
LA
MAR
EN
SUS
RELACIONES
CON
LA
INDUSTRIA
PESQUERA
Y
CON
LA
DE
SALAZÓN.
sa n ia g o
Tip.
do
la
G
a c e a
Felipe
de
la
To e
y
C.
a
SAN
FRANCISCO
NÚM
O
u
u
se
uwKHSiuÁm-:
1:1
SAXIIAGO
SMEUi#
mHülICl
Ȓ
«K9S
DEL
PUS
INFOHME
SOBRE
LA
CONVENIENCIA
DE
EMBARCAR
SAL
PARA
ATENDER
.Á
LA
CONSERVACIÓN
DEL
PESCADO
COGIDO
EN
LA
MAR
EN
SUS
RELACIONES
CON
LA
INDUSTRIA
PESQUERA
Y
CON
LA
DE
SALAZÓN,
SANTIAGO
Tip.
do
la
G
a c k x
Felipe
de
l.i
T
i
e
y
C."
SAN
FRANCISCO
NÚM
'.)
—
9
—
on
en
decadencia
á
pa i
de
dicha
Real
o den,
hab á
que
a ibui
á
la
misma
es a
pe niciosa
con
secuencia;
mas
si
apa ece,
po
el
.
con a io,
que,
después
de
publicada
aquella,
se
aumen ó
el
nú
me o
de
pescado es,
mejo ó
su
condición
social,
y
se
ab ie on
al
eje cicio
de
su
ac i idad
pe spec i
as
mas
alhagüeñas,
en onces
esul a á
que
la
a
cul ad
de
emba ca
la
sal
pa a
la
conse ación
del
pescado
cogido
en
el
ma
es
p o echosa
y
con enien e.
No
en a emos
en
dig esiones
es é iles
al
ex
pone
el
es ado
de
la
pesca
y
de
la
indus ia
sala
zone a
en
las
exp esadas
ias^
ni
habla émos
de
los
o igines
de
las
mismas
en
Galicia,
ni
de
las
icisi udes
po
que
pasa on
en
el
decu so
de
los
iempos:
pun os
son
es os,
después
de
odo,
so
b e
los
cuales
andan
desaco des
las
opiniones,
y
que,
á
la
pos e,
no
conducen
ánues o
p opósi o.
La
pesca
se
ajus ó,
como
odo
lo
que
se
o i
gina
en
la
ac i idad
humana,
al
medio
en
que
se
ha
desen uel o,
y
espondió
á
las
necesidades
de
los
pueblos,
según
su
g ado
de
cul u a
y
adelan
amien o.
Sus
uelos
ue on
g andes,
cuando
la
salazón
p ime o,
y
el
in en o
de
M .
Appe
des,
pues,
sugi ie on
á
la
indus ia
el
sec e o
que
p e
sidia
á
la
conse ación
de
los
pescados.
Á
pa i
de
es e
momen o
ino
á
cons i ui ,
la
pescadla
2
u
—
IO
—
p ime a
ma e ia
de
un
amo
de
ab icación
en
o
das
las
naciones
ma í imas
del
globo.
Galicia
do ada
de
excelen es
ias
que
o ecen
pas o
abundan ísimo
á
los
pescados,
y
en
con
ac o
de
p ocelosos
ma es
icos
en
p ódigos
do
nes
y
en
a iados
p esen es,
es,
quizá,
la
egión
de
España
que
eune
condiciones
mas
p opicias
pa a
el
eje cicio
de
las
explo aciones
piscícolas
y
salazone as.
Po
es a
azón,
sin
duda,
al
p omedia
el
si
glo
pasado
a iba on
á
sus
playas
colonias
de
ca
alanes
emp endedo es
quienes,
a aídos
po
el
cebo
de
la
ganancia,
no
acila on
en
implan a
en
e
noso os
la
indus ia
salazone a.
La
o una
son ió
á
sus
emp esas:
ins alados
en
un
país
i
gen
y
apenas
explo ado,
e sados
en
p ocedi
mien os
nue os
que
los
indígenas
desconocían,
lib es
de
la
compe encia
que
es os
pudie an
hace
les,
y
con ando,
po
úl imo,
con
ope a ios
allega
dos
po
un
mezquino
jo nal,
y
con
ma es
abun
dan es
en
icos
pescados,
ap esu á onse
á
le an
a
sus
áb icas,
á
soca a
y
e es i
sus
pilos,
y
á
p o ee se
de
emba caciones
y
apa ejos;
y,
ya
en
posesión
de
an
p eciados
elemen os,
su gió,
como
po
ensalmo,
la
e e ida
indus ia
con
odos
los
ca ac é es
de
pe manencia
y
es abilidad
que
pudie a
demanda
el
espí i u
mas
descon iado,
la
se
UNR-ERS DADE
DE
SANT1A
JO
nE.COMPOS'
’’
'
’
■'
u
—
11
—
cual
p ocu ó,
á
sus
iniciado es,
pingües
u ilidades,
que
habian
de
asegu a les,
po
mucho
iempo,
el
monopolio
de
es e
impo an e
amo
de
p oducción.
Todo
con inuó
a o eciéndoles,
incluso
el
es
anco
de
la
sal,
cuya
sus ancia
hacía
paga
el
es
ado,
á
los
consumido es
o dina ios,
á
azón
de
5
2
eales
anega,
en
an o
que
la
acili aba,
lle ado
del
deseo
de
a o ece
la
indus ia,
á
los
ab i
can es
ó
omen ado es,
median e
un
módico
p e
cio
de
g acia
muy
in e io ,
no
obs an e
las
luc
uaciones
que
alcanzó,
al
p ecio
común
y
co ien
e.
El
es anco
enia,
pues,
á
incula
en
los
in
dus iales
de
capi al
el
eje cicio
de
la
indus ia
sa
lazone a,
y
á
exclui
de
la
misma
á
los
de
o una
modes a:
po
mane a
que
el
omen ado
a mado
del
p i ilegio
de
acapa a
la
sal
á
un
p ecio
ín imo,
y
dueño
de
las
áb icas,
emba caciones,
y
apa e
jos
lo
e a
odo,
en
an o
que
el
pequeño
indus.
ial
y
el
in eliz
pescado
e an
nada.
Pe o,
no
po
habe
sido
el
an iguo
omen a
do
el
Deus
ex
machina
de
la
indus ia
salazone a,
hemos
de
dolemos
de
la
inmig ación
ca alana:
an es
bien
me ece
nues as
alabanzas,
median e
desa olló
en
Galicia
elemen os
de
iqueza,
cuyo
gé men
no
ace aba,
nues a
apa ía,
á
u iliza
y
desen ol e .
Los
i iles
hijos
de
esa
p i ilegiada
ie a,
en
u
S'
UNIVERSIDADE
DE
SANTIAGO
----
12
---- -
la
cual
el
abajo
es
un
debe ,
la
é
en
el
éxi o
ob
enido
po
el
p opio
es ue zo
una
eligión,
y
la
pe se e ancia
en
los
p opósi os
un
cul o,
le an a
on
con
sus
obus os
b azos
una
indus ia
lozana,
igo osa,
con
aíces
p o undas
en
el
país
gallego,
y
que
compi e
en
pe ección
é
impo ancia
con
las
.mas
adelan adas,
en
su
géne o,
de
Eu opa.
Si
pingües
ganancias
ob u ie on
y
súbi as
o unas
se
lab a on,
bas a án
á
legi ima las
los
iesgos
inhe en es
á
lo
alea o io
de
las
emp esas
que
acome ie on,
y
la
pe icia
con
que
log a on
sus ae se
á
la
e en ualidad
de
que
sus
planes
acasa an.
Cúmplenos,
á
ue
de
impa ciales,
hace les
jus icia
y
consigna
aquí,
como
-
de
pasada,
es a
since a
mues a
de
g a i ud,
que,
po
nues o
mo
des o
conduc o,
ibu a
á
su
memo ia
la
Sociedad
Económica
de
Amigos
del
País
de
San iago.
Pe o
a ancemos
en
nues o
exámen,
y
enga
mos
á
expone
el
es ado
que
man enian
la
pesca,
las
indus ias
de
la
misma
de i adas,
los
ab ican
es,
ope a ios
y
demás
agen es
de
la
p oducción
salazone a
en
la
época
an e io
á
la
publicación
de
la
Real
o den
de
1
5
de
Junio
de
1880.
Ha
dicho,
la
Comisión,
que
los
omen ado es,
ó
ab ican es
de
salazón
de
sa dina
e an
dueños,
no
solo
de
las
áb icas,
sino
que
ambién
de
los
S(
UNR-ERS Dji
DE
SANT1AG
n .<
(
ímpos
u
—
13
—
a es
de
ma ,
lanchas
y
demás
ins umen os
co.
lec o es
de
pesca,
y
así
con inua on
po
mucho
iempo.
T ipulaban
las
emba caciones
o a
gen e
de
ma
asala iada,
o a
ma ine os
á
quienes
se
daba
alguna
pa icipación
en
los
p oduc os
de
la
pesca,
siendo
de
ad e i
que
en
ambos
casos
con aían
la
obligación
de
conduci
el
pescado
al
pié
de
la
áb ica.
Si
los
ipulan es
abajaban
á
la
pa e,
hacían
suyo
el
50
po
100
de
la
sa dina
ap isionada
du an e
la
cos e a,
y
el
o o
50
po
100
iba
á
los
ab ican es,
como
dueños
que
e an
de
las
lanchas
y
de
los
a es
de
ma .
Pe o
es e
50
po
100
que
los
ipulan es
á
la
pa e
e enían
e a
las
mas
de
las
eces
casi
iluso
io,
po
que,
al
se
negociado,
pasaba
po
las
ho
cas
caudinas
de
la
asa
de
los
p ecios
impues a
po
los
ab ican es,
á
quienes
aquellos
es aban
obligados
á
ende lo,
y
caía
po
consiguien e
en
un
me cado
a i icial
y
ac icio,
como
lo
es
siem
p e
el
que
no
se
o igina
en
la
lib e
concu encia.
Tan o
es
así,
cuan o
que
el
omen ado
ijaba
los
p ecios
de
la
pesca
adjudicada
á
los
ma ine os
no
asala iados,
señalando
ipos
que
a iaban,
según
las
di e sas
épocas
de
la
campaña
pesque a,
de
1
o
á
30
ealesj]
qúe
al
e a,
en
suma,
la
unidad
de
comp a
po
que
se
egían
inexo ablemen e
es as
leoninas
ansaciones.
—
14
—
Acon ecía,
pues,
que
el
sala io
del
pescado
no
dimanaba
de
la
p opo ción
en e
la
o e a
y
el
pedido,
y
sí
de
la
olun ad
del
comp ado
que
ija
ba
los
p ecios,
quien,
á bi o
del
me cado,
ene
aba
indi ec amen e
la
o e a
y
a o ecía
el
pedi
do
con
la
dep eciación
que
no
podía
menos
de
esul a
pa a
la
me cancía.
.
Así
es
que
el
desconcie o
p oducido
po
es a
sub e sión
de
las
mas
elemen ales
leyes
económi
cas
engend ó
la
mise ia
de
los
pescado es
cons
eñidos
á
cede
el
p oduc o
de
su
ímp obo
aba
jo
á
un
p ecio
baladí
é
insigni ican e.
La
mise ia
sugi ió
el
aude,
y
de
es a
a ma
i anda
se
alie
on
pa a
e
el
modo
de
sus ae se
á
su
ad e sa
sue e.
Inci ábanles
ademas
á
emplea la
algunos
o
men ado es
que,
ape cibidos
del
comienzo
de
una
época
de
desmo alización
pa a
los
pa ones
y
ma
ine os,
ins ala on,
en
los
pun os
mas
a anzados
y
salien es
de
las
ías,
áb icas
de
salazón,
y
ace
chaban
desde
las
mismas,
cual
suspicaces
a alayas
del
me odeo
ma í imo,
el
momen o
p opicio
en
que
se
des acaba,
de
en e
las
somb as
de
la
no
che,
la
pa da
silue a
de
una
emba cación
pa a
comp a
sub ep iciamen e
á
sus
ipulan es,
y
ca
si
de
balde,
la
pesca
de
o os
ab ican es,
esol
iendo,
me ced
á
an
a iesas
a es,
el
acciden ado
—
i5
—
p oblema
de
se
indus iales
po
los
o uosos
p ocedimien os
del
mas
ale oso
aude.
Quizá
pa ezca
el
cuad o
que
enimos
bosque
jando
exage ado
en
demasía,
y
exube an e
ade
más
en
somb ías
in as
y
en
onos
nada
sua es:
mas
desg aciadamen e
los
colo es
aquí
emplea
dos
no
son
nues os,
ni
la
imaginación
ha
an a
seado
los
de alles
del
asun o,
ni
ha
combinado
a i iciosamen e
el
cla o
oscu o,
ni
ha
es udiado
la
aza
y
el
conjun o,
an es
bien
odo
lo
hemos
o
mado
de
la
ealidad
misma
que
es,
en
algunas
ocasiones,
la
mejo
inspi ación
y
el
mas
acabado
a is a.
A
la
is a
enemos
un
bie uesc i o
in o me
del
cual
hemos
omado
da os,
y
que,
como
debido
á
la
expe a
pluma
de
un
unciona io
de
aduanas
de
la
ia
de
A osa,
ea o
de
los
sucesos
á
que
nos
enimos
e i iendo,
y
como
e acuado
con
mo i o
de
la
cues ión
que
nos
ocupa,
debe
con ene
no i
cias
i ep ochables,
al
menos
en
cuan o
á
exac i
ud,
sob e
lo
ocu ido
en onces
(i).
Al
llega
el
au o
de
es e
au o izado
documen
o
al
pun o
en
que,
la
Comisión,
ha
dejado
en
sus
penso
su
ela o,
exclama,
poseído
de
la
mas
in
ensa
ama gu a:
«
Á
al
ex emo
llegó
la
desmo-
(1)
In o me
e'e adoá
li
Snpe io idid
con
mo i o
de
las
cues iones
susci adas
ace ca
de
las
áb icas
de
salazón
po
G.
K.
u
—
16
—
» alización
que
hubo
pescado es
que
endie on
>
has a
las
edes
de
sus
amos,
po
lo
que
es os,
»
iendo
amenazados
sus
in e eses
y
se iamen e
»
comp ome ido
su
po eni ,
sin
ue zas
pa a
a a-
»ja
el
mal
y
sin
espe anzas
de
e i a lo,
empeza-
» on
á
hace
un
ensayo,
endiendo
con
pé didas
»
conside ables,
ó
alquilando
á
p ecios
ín imos
sus
>
emba caciones
y
apa ejos
á
los
pescado es,
obli-
>gándose
es os
á
su
ez
á
lle a
la
pesca
po
un
>
iempo
de e minado
exp esamen e
á
los
almace-
»nes
de
los
endedo es
ó
a enda a ios.
Pa a
e i-
> a
que
los
pescado es
aun
así
no
cumplie an
los
»
comp omisos
adqui idos,
de e mina on
manda
ȇ
los
pun os
de
pesca
bo es
con
sal
pa a
con
-
»
se a
el
pescado.
Es e
ilé
el
o igen
de
sala
en
»el
ma .
Mas
como
no
odos
los
omen ado es
»
comp endiesen
el
alcance
de
es a
medida,
llama-
»
da
á
ans o ma
la
indus ia
salazone a,
ó
des-
»
con iando
de
sus
esul ados,
empeza on
las
p o-
»
es as
y
acudie on
en
queja
á
las
au o idades
»
compe en es,
lo
que
mo i ó
la
de ención
de
a-
» ios
bo es
con
sa dina
salada
en
el
ma
y
diólu-
>ga
al
expedien e
esuel o
po
la
Real
o den
»de
15
de
Junio
de
1880.»
La
elación
an eceden e
abona
nues os
ase
os
y
ac edi a
además
que
la
Real
o den
de
15
de
Junio
de
1880
que
au o iza,
consujección
á
cie as
u
—
i7
—
o malidades,
el
emba que
de
la
sal
pa a
la
con
se ación
del
pescado
cogido
en
el
ma ,
nació
á
impulsos
de
las
exigencias
y
necesidades
de
la
in
dus ia
pesque a,
y
de
salazón,
y
ino
á
esol e
una
c isis
económica
y
á
conju a
un
con lic o
so
cial
que
amagaban
hundi
pa a
siemp e
pingües
iquezas,
á
an a
cos a
le an adas,
y
elemen os
de
bienes a
de
los
cuales
han
menes e
los
pueblos.
Veamos
aho a
si
espondió
al
obje o
pa a
que
ue
dic ada,
y
si
p ocu ó
emedio
á
an
in en
sos
males.
A
pa i
de
la
disposición
e e ida,
la
indus ia
pesque a
oma
o os
umbos,
y
emp ende
di e
sos
de o e os.
Ya
no
á
el
pescado
al
pié
de
la
áb ica
á
b inda ,
po
un
módico
p ecio,
el
pes
cado
al
omen ado ,
sino
que
con ie e
su
ba ca
en
almacén
lo an e
de
pesca
en
esco,
y
en
ac i
a
lonja
de
con a ación,
y
á
la
misma
concu e
el
ab ican e
en
demanda
de
la
p ime a
ma e ia
de
su
indus ia.
El
p ocedimien o
pesque o
no
puede
se
mas
sencillo,
aho a.
El
ma ine o,
ins alado
en
su
ba ca,
sale
á
la
ma ,
di isa
el
pescado,
iende
sus
edes,
lo
ap isiona
y
lo
ende
allí
mismo
á
los
bo e os
del
ab ican e,
quienes
le
dan
sin
demo a
el
p ime
baño
de
sal
pa a
p ese a lo
con a
las
inclemencias
a mos é icas,
singula men e
en
e a
no:
y
así,
la
emba cación
pescado a,
sin
sali
de
u
—
18
—
un
pun o
dado,
uel e
á
epe i
los
lances,
y
uel
e
de
nue o
á
ende ,
log ando,
me ced
á
las
acili
dades
que
la
acul ad
de
sala
en
el
ma
p ocu a,
ealiza
en
un
dia
mayo
núme o
de
pos u as
y
ob ene
mayo
can idad
de
pescado
que,
an es
de
la
Real
ó den,
en
una
semana.
Y
es
que,
an es,
enia
po
p ecisión
que
e o na
al
pue o,
sopeña
de
que
se
le
pe diese
la
p eciosa
me cancía,
máxi
me
en
las
es aciones
es i ales:
aho a,
con
el
bene
icio
de
la
acul ad
de
sala
en
el
ma ,
esa
con in
gencia
no
exis e,
y
el
pescado
ob iene,
po
an o,
mas
c ecidas
ganancias.
Á
su
ez
el
ab ican e
no
iene
po
que
p eo
cupa se
de
los
cuidados
anejos
á
la
adminis a
ción
y
di ección
de
sus
ba cos
y
apa ejos,
ni
le
emba gan
los
ecelos
de
que
sus
ma ine os
le
o
ben.
¿Desea
sa dina?
pues
la
ondean e
bande a
de
la
emba cación
pescado a,
du an e
el
dia,
ó
la
in
decisa
y
mo ecina
luz
del
dis an e
a ol,
du an e
la
noche,
des acándose
en
las
pano ámicas
lon a
nanzas
de
la
ia,
sosega án
sus
■
ansias;
y
sin
mas
que
en ia
el
bo e
con
sal
en
demanda
de
aque
llos
con encionales
signos,
encon a á
un
me ca
do
que
le
o ezca
cuan o
pescado
quie a
y
solici
e.
Á
medida
que
el
núme o
de
es os
pescado es
aya
á
mas,
aumen a á
ambién
la
o e a
que
sa
is aga
el
pedido
y
adqui i á,
po
consiguien e,
u
se
UN1VERS1DADE
—
25—
Así
como
en
los
es
úl imos
siglos
de
la
edad
medie al
el
sie o
de
la
gleba
y
el
asallo
eudal
se
emancipan
bajo,
la
p ó ida
somb a
del
ondoso
á bol
de
las
libe ades
municipales,
y
en an
á
o ma
esa
hon ada
y
nume osa
clase
so
cial
á
quien
la
asamblea
nacional
ancesa
ab ió
de
pa
en
pa
las
pue as
de
la
ida
pública,
así,
al
calo
de
las
anquicias
o o gadas
po
el
deses
anco
de
la
sal,
po
el
dec e o
decla a o io
de
la
libe ad
del
abajo,
y
po
la
Real
o den
de
15
de
Junio
de
1880,
el
sie o
del
emo,
el
inocen e
ga
leo e
del
siglo
XIX,
oma
pues o
en
el
concie o
de
la
indus ia,
y
se
ape cibe
á
en a
de
lleno
en
la
pleni ud
de
su
au onomía
económica.
Veáse,
sino,
como
á
con a
de
15
de
Junio
de
1880,
su
sala io
mejo a
y
aumen a
de
un
mo
do
no able
has a
el
pun o
de
ende
la
sa dina,
que
la
mayo ía
de
las
eces
coje
po
su
cuen a,
no
al
ín imo
p ecio
de
10
á
30
eales,
milla ,
co
mo
an es
acon ecía,
sino
al
de
70
á
75
eales:
no-
ese
como
ya
no
pesca
con
ba cos
y
apa ejos
age
nos,
sino
con
p opios
ins umen os
de
pesca :
ad ié ase
como
se
p opaga
y
c ece
el
núme o
de
pescado es
que
eje cen
po
cuen a
p opia
su
o icio
y
son
gallegos
de
nacimien o
y
de
o igen,
denominados
pa ianos
en
con aposición
á
los
de
p ocedencia
ca alana:
éngase
en
cuen a
cual
4
se
UNIVKIiSlüADI
DE
SANTIAGO
u
----
26
----
aumen a
el
con ingen e
de
los
mismos
has a
el
ex emo
de
ep esen a
en
la
ia
de
A osa,
el
90
po
100
de
los
exis en es;
y
obsé ese,
po
úl i
mo
como
en
las
de
Ma ín
y
Vigo
se
disc e an
y
p ecisan
las
lindes
que
sepa an
la
indus ia
pes
que a
de
la
salazone a,
y
se
ía
el
eje cicio
de
la
p ime a
á
la
ma ine ía,
y
el
de
la
segunda
se
co
me e
á
los
omen ado es.
Me ced
al
pe miso
o o gado
po
la
e e ida
Real
o den,
las
áb icas
de
escabeches
y
conse
as
alimen icias
de
pescado,
las
cuales
nunca
a
baja on
con
lanchas
y
apa ejos
p opios
y
necesi
an,
mas
que
ningunas,
la
pesca
conse ada
en
esco
po
el
p ocedimien o
del
p ime
baño
de
sal
luego
que
es
cogida
en
la
ma ,
han
ecibido
g an
impulso
y
sus
ope aciones
y
á ico
se
han
ac ecen ado.
Es
al
el
g ado
de
desa ollo
que
han
alcanzado
que,
no
ha
mucho,
ins aló
una,
en
Villanue a
de
A osa,
de
conse as
alimen icias
de
pescado,
el
in eligen e
indus ial
D.
Juan
Go-
day
con
an
elices
auspicios
que
los
p oduc os
elabo ados,
en
la
misma,
han
sido
p emiados
con
medalla
do
o o
en
la
Exposición
in e nacional
de
pesca
úl imamen e
celeb ada
en
Lond es.
P onún-
ciase,
inalmen e,
en
la
ci ada
ia,
un
mo imien o
indus ial
an
acen uado,
que
ya
se
idea
adqui i
un
pequeño
apo
pa a
acili a
la
conducción
del
u
pescado
salado
en
el
ma ,
al
in en o
de
inicia
una
lo illa
de
es as
emba caciones,
á
semejanza
de
lo
que
se
hace
en
el
Reino
Unido.
Ya
no
cabe,
pues,
duda
que
la
acul ad
dis
pensada
po
la
Real
o den
de
15
de
Junio
de
1880
es,
no
solo
con enien e
á
la
indus ia,
sino
que
ambién
jus a
como
eclamada
po
las
necesida
des
de
es a
úl ima,
has a
el
g ado
de
epu a ,
la
Comisión,
que
al
anquicia
implica
el
econoci
mien o
de
un
de echo
que,
una
ez
o o gado,
no
puede
e i a se
sin
de imen o
del
p es igio
de
quien
es o
hicie e,
y
sin
menoscabo
de
cuan iosos
in e eses
que,
po
a ec a
á
clases
nume osas,
son
dignos
de
espe o,
máxime
en
la
p esen e
época,
en
la
cual
los
pode es
públicos
dilucidan
el
im
po an e
p oblema
de
mejo a
la
condición
de
las
clases
ob e as
en
gene al.
Dicho
se
es á
con
es o
que,
en
el
man eni
mien o
déla
Real
o den
de
15
de
Junio
de
1880
y
muy
singula men e
del
p incipio
que
la
in o ma,
se
in e esan
no
solo
azones
de
jus icia
y
con e
niencia,
sino
que
de
o den
público,
po
que
des
poseídas
esas
clases
de
los
medios,
po
cuya
i
ualidad
mejo a on
de
o una,
o na ían
á
la
p i
mi i a
mise ia
mas
di ícil
de
conlle a
después
de
habe se
sen ido
las
consecuencias
de
un
bienes
a
ela i o.
Con iene
e i a
p e ex os,
siquie a
UNIVhKMlDAD
DE
SANTIAGO
u
—
28
—
sean
in undados,
á
las
cues iones
sociales
en
es a
clásica
ie a
de
la
leal ad,
de
la
hon adez,
del
abajo
y
del
su imien o,
y
cuya
sensa ez
además
no
han
con u bado
los
excesos
de
p o incias,
de
la
egión
gallega,
no
muy
dis an es:
con iene
no
desampa a
á
las
dóciles
clases
ob e as
de
Gali
cia,
á
quienes
las
c isis
económicas
no
han
con
mo ido,
ni
soli ian ado
has a
el
p esen e:
y
con
iene,
po
úl imo,
no
da
ocasión
á
que
los
endi
mien os
del
e a io
público
disminuyan
y
se
me .
men
con
las
bajas
en
la
ma ícula
de
subsidio,
de e minadas
po
el
abandono
de
la
indus ia,
que
hagan
los
pequeños
indus iales,
al
e se
p i
ados
de
una
anquicia
que
an o
han
menes e
pa a
el
eje cicio
de
su
á ico.
Así
lo
en iende
po
lo
menos,
la
Comisión,
la
cual
no
hace
mas
que
aboga ,
en
es e
pun o,
po
la
ei indicación
de
los
p incipios
y
libe ades
en
que
se
undamen
a
la
e dade a
ciencia
económica.
Pa iendo,
pues,
de
la
ésis
de
que
la
acul ad
de
emba ca
la
sal
con
obje o
de
conse a
el
pes
cado
cogido
en
el
ma
debe
se
man enida,
pasa
án,
aho a,
ios
in o man es,
á
ocupa se
de
los
e
pa os
que
han
opues o
á
medida
an
sal ado a
los
ebuscado es
de
so ismas,
quienes,
po
des
g acia,
se
dan
ci a
y
aguzan
sus
hábiles
a mas
en
es as
in incadas
cues iones.
u
—
2
9
—
Dícese
po
es os
úl imos
que,
á
la
somb a
de
la
Real
o den
de
15
de
Junio
de
1880,
se
come
en
abusos,
pues
ha
llegado
el
caso
de
que
algunos
indus iales,
en
ez
de
u iliza
la
sal
emba cada
pa a
los
ines
au o izados
po
aquella,
la
ap o e
chan
pa a
imposibili a
á
los
ab ican es
de
o as
ias
el
eje cicio
de
su
indus ia,
comp ando
á
los
dependien es
de
es os
úl imos
el
pescado
cogido
po
cuen a
de
sus
p incipales,
con
lo
cual
log an,
me ced
á
la
ci cuns ancia
de
e i ica se,
las
en as,
en
al a
ma ,
du an e
la
noche
y
se
po
an o
di.
íciles
de
jus i ica ,
hace
una
compe encia
injus a,
y
ealiza
un
luc o
indebido.
No
al a á
quien,
á
semejanza
del
unciona io
de
aduanas
de
la
ía
de
A osa,
cuyo
in o me
he
mos
ci ado,
c ea
que
ales
abusos
son
un
hábil
p e ex o
ideado
po
algunos
—
no
odos
—
ab i
can es
pa a
con inua
en
el
monopolio
que
enían
eje ciendo.en
la
explo ación
de
las
indus ias
sala
zone as
al
ampa o
del
s a u
qud
an e io
á
la
ci
ada
Real
o den;
pe o
los
in o man es
que
ienen
inspi ándose
en
la
impa cialidad
más
es ic a,
cuál
de
ello
han
dado
inequí ocas
mues as,
no
de e i án
á
c i e io
an
pesimis a.
No
solo
admi
en
como
posibles
esos
abusos,
sino
que
saben
y
les
cons a
que
exis en:
más
de
es o
á
conclui
que
es
menes e ,
pa a
ex i pa los,
ab oga
dicha
Real
u
se
L
’
NI
;
ERS[DADE
DE
SANTIAGO
nccoMFOs
•
—
—
30
—
ó den,
ó
p escindi
del
espí i u
que
la
in o ma,
hay
un
abismo.
Ha
p obado,
la
Comisión,
con
azonamien
os
i ep ochables
que
la
acul ad
de
sala
á
bo do
el
pescado
cogido
en
el
ma
es
jus a
y
necesa ia
pa a
la
exis encia
de
la
indus ia
pesque a
en
ge
ne al
y
pa a
la
de
la
indus ia
salazone a
ambién.
¿Cabe,
aho a,
en
lo
azonable
pedi
la
anulación
de
una
medida
jus a
y
con enien e
po
que,
con
oca
sión
déla
misma,
se
come en
abusos?
Tan o
ald ía
pedi
la
sup esión
de
la
admi
nis ación
de
jus icia,
necesa ia
pa a
la
conse a
ción
del
ó den
social,
po
que
desg aciadamen e
puedan
exis i
algunos
jueces
p e a icado es,
ó
de
las
o mas
de
enjuicia
po
que
algunos
delin
cuen es
escapen
al
cas igo,
ó
del
eje cicio
de
la
ciencia
médica
po
que
no
odos
los
en e mos
sean
cu ados,
ó
del
se icio
domés ico
po
que
la
des.
leal ad
de
algunos
c iados
o igine
sisas
y
audes:
de
p e alece
pesimismo
an
desespe an e
y
sis
emá ico,
y
de
adop a ,
pa a
calma lo,
empe a
men o
an
anómalo
hab ía
que
aboli lo
odo,
in,
cluso
la
hon ada
indus ia
que
ep esen an
los
es.
pe ables
impugnado es
de
la
Real
ó den
de
1
5
de
Junio
de
1880.
Pe o
a o unadamen e,
pa a
las
en e medades
sociales,
hay
una
e apéu ica
social
ambién»
cu-
—
3i
—
yo
a amien o
es iba
en
comba i la
dolencia
es
pe ando,
empe o,
la
ida
del
pacien e;
y
á
un
p o
cedimien o
análogo
ecu i án
los
in o man es
pa a
ex i pa
los
abusos
denunciados.
Si
el
pe miso
pa a
emba ca
la
sal
con
obje o
de
a ende
á
la
conse ación
del
pescado
cogido
enel
ma
o igina
audes
á
los
omen ado es
de
o as
ias
no
a o ecidas
po
al
anquicia,
amplíese,
es a,
á
ellas,
y
con
eso
desapa ece án
los
abusos.
Los
in o man es
ue on
siemp e
pa ida ios
de
es
a
ampliación,
y
aho a
lo
son
mas,
pues o
que
con
la
misma,
se
pone
co o
á
males
que
es
jus o
y
con enien e
desapa ezcan;
así
es
que
p oponen
gus osos
se
haga
os ensi o
el
bene icio
dispensa,
do
po
la
e e ida
Real
o den
á
las
demás
ias
de
Galicia,
así
como
á
odas
las
de
España.
No
hay,
con
e ec o,
azón
plausible
pa a
que
una
medida
jus a,
ú il
y
eclamada
po
la
indus ia
sea
conce
dida
á
los
menos
con
la gueza,
y
ega eada
á
los
mas
con
ex emado
igo .
En
cuan o
á
los
audes
y
abusos
que
puedan
come e se
en
una
misma
ia,
ó
en
di e en es,
o a
po
los
dependien es
de
los
omen ado es
que
a ican
y
negocian
con
la
pesca
cogida
po
cuen a
de
es os
úl imos,
o a
po
o o
cual
quie a
indus ial,
en iende,
la
Comisión,
.
que
la
éx ic a
é
inexo able
aplicación
del
Código
se
ÜNI -ERS(DADE
DE
SANTIAGO
DE
COMPOS'lñ
.
u
—
32
—
penal
bas a
pa a
ep imi
ales
asg esiones.
Pe o
si
la
adminis ación
de
jus icia
no
es
ayudada
e icazmen e
po
diligen es
auxilia es
se á
len a
su
acción,
y
la
ep esión
ó
no
llega á
á
iem.
po,
ó
esul a á,
en
muchos
casos,
iluso ia.
De
aquí
la
necesidad
de
c ea
una
policía
de
la
pesca
que
explo e
y
igile
las
ias,
ma es
li o
ales,
y
cos as
ecuen ados
po
los
pescado es
pa a
el
eje cicio
de
sus
aenas,
á
in
de
ene les
á
aya,
é
impedi les
cualquie
linaje
de
.desmanes
y
dep edaciones.
El
es ado
debe
ampa o
y
p o ección
á
la
p o.
piedad,
y
nada
mas
jus o
que
coadyu e
en
p ime
é mino
al
sos enimien o
de
es os
igilan es
noc
u nos
de
pesca,
que,
la
Comisión
p opone;
lo
cual
puede
ealiza
en
pa e
á
bien
poca
cos a,
sin
mas
que
esci a
el
econocido
celo
de
las
au o i
dades
de
ma ina
pa a
que
o denen
á
los
gua da
cos as
y
c uce os
de
gue a
la
inspección
y
igilan
cia
asiduas,
especialmen e
de
noche,
de
las
zonas
ma í imas
ecuen adas
po
los
pescado es.
Mas
es o
no
bas a,
y
es
menes e
que
se
o
ganice,
además,
la
igilancia
de
la
pesca
en
cada
Comandancia
de
Ma ina
y
se
cos ee
po
las
di
pu aciones
y
po
los
ayun amien os
del
li o al
el
pe sonal
llamado
á
p es a
es e
se icio.
Y
si,
aun
con
es as
medidas,
ue e
la
igilancia
—
33—
de icien e
pueden
los
mismos
ab ican es,
po
su
pa e,
así
como
los
demás
indus iales
de
buena
é
o ma
sociedades
coope a i as
pa a
la
mú ua
de ensa
y
p o ección
con a
el
aude
en
cuan o
a ec e
al
eje cicio
de
sus
indus ias,
las
cuales
so
ciedades
deben,
en e
o as
cosas,
des ina
una
pa e
de
su
habe
ó
capi al
al
sos enimien o
de
una
onda
ma í ima
que
inspeccione
y
p o eja
las
ope aciones
de
la
pesca
y
las
ansaciones
á
que
el
á ico
de
la
misma
dé
luga ,
pe suadidos,
cual
es án
los
in o man es,
de
que
el
in e és
y
la
ini
cia i a
pa icula
son
mas
diligen es,
ac i os
y
celosos
que
la
acción
u ela
del
es ado,
de
la
p o incia
y
del
municipio,
al
menos
en
es e
pun o.
En iende,
po
úl imo,
la
Comisión,
que
el
Go
bie no
de
S.
M.
debe
dic a
bien
una
ley,
bien
un
dec e o
que
man eniendo
la
concesión
o o gada
á
los
indus iales
de
la
ía
de
A osa
pa a
emba ca
sal
con
el
in
de
conse a
el
pescado
cogido
en
el
ma ,
y
ampliándola
á
los
de
las
demás
ías
de
España,
c ée
al
p opio
iempo
los
igilan es
de
pesca
á
eno
de
lo
p opues o
en
es e
in o me
ó
en
o a
o ma
análoga.
La
Comisión
ha
e minado
su
abajo,
di ícil
po
la
suma
de
conocimien os
p ác icds
y
aun
écnicos
que
son
necesa ios
pa a
e acua lo
con
acie o,
y
á
la
pa
ascenden al
po
la
impo an-
u
-^34
—
cía
y
en idad
de
los
in e eses
que
en
el
mismo
se
dilucidan:
si
poseida
del
mejo
deseo
se
hubie e
equi ocado
se
some e
gus osa
al
inapelable
allo
de
la
Sociedad
á
quien
se
di ije.
San iago
Diciemb e
20
de
1884.
—
J
o sé
A
n
o n io
P
a g a
S
a n ju jo
.
—
F
a n c isc o
P
o c h
y
J
o
-
e
.
—
R
ic a d o
B
l a n c o
.
La
Sociedad
Económica
aco dó
po
unanimi
dad
en
sesión
de
20
del
co ien e,
ap oba
el
an
e io
in o me,
da
un
o o
de
g acias
á
la
Comi
sión,
especialmen e
á
su
ponen e
el
S .
Pa ga
Sanju jo,
imp imi lo
en
la
Re is a
haciendo
ade
más
una
i ada
especial
y
que
se
emi a
desde
luego
ála
Supe io idad
pá alos
e ec os
opo unos.
San iago
21
de
Diciemb e
de
1884.
—
El
Vice
sec e a io,
A
n o n io
T
o l ed o
Q
u ín el a
.
—
V.°
B.°
El
Di ec o ,
S
a l a d o
P
a g a
.