El trabajo, formas diversas de reducción de la complejidad : el caso del sentido del trabajo en un ámbito de la costa norte de Colombia
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1 EL TRABAJO, FORMAS DIVERSAS DE REDUCCIÓN DE LA COMPLEJIDAD: El Caso del Sentido del trabajo en un ámbito de la Costa Norte de Colombia. Por: MARLENY RESTREPO VALENCIA PRESENTADO: Dr: JUAN LUIS PINTOS Sociólogo-Investigador DOCTORADO EN PROCESOS POLÍTICOS Y SOCIALES CONTEMPORÁNEOS DEPARTAMENTO DE SOCIOLOGÍA UNIVERSIDAD SANTIAGO DE COMPOSTELA JULIO 2004
2 TABLA DE CONTENIDO INTRODUCCIÓN I CAPITULO 1. ESTADO DE LA CUESTIÓN: EL CONCEPTO DE TRABAJO COMO CATEGORÍA SOCIALMENTE CONSTRUIDA 1 1.1 Corriente Económica 2 1.2 Corriente Humanista 11 1.3 ¿Existe el concepto de trabajo en todas las sociedades? 19 1.4 Complejización de los significados del trabajo: De la centralidad a la Fragmentación de sentidos 23 1.5 ¿Se acaba el trabajo? 30 1.6 El Concepto de Trabajo en el Contexto Colombiano 33 CAPITULO 2. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA 42 2.1 Concepción Sistémica 45 2.1.1 El Enfoque Sistémico Aplicado al Estudio de la Sociedad 53 2.1.2 El Enfoque Sistémico Aplicado al Estudio de la Cultura 60 2.2 Pensamiento Constructivista 63 2.2.1 Constructivismo Radical 65 2.2.2 Constructivismo Operativo de Niklas Luhmann 67 2.3 Sistemas Sociales y Sistemas Síquicos: Constitutivos de Sentido 70 Del Análisis Causa-Efecto al Análisis Sistémico Funcional de Luhmann 71 CAPITULO 3. ANÁLISIS DE LA INFORMACIÓN EMPÍRICA 98 Primera parte 104 3.1 Distinciones sobre las que se construye los significados del Trabajo en la Narrativa “Costeña” 104 3.1.1 Tener que trabajar / no tener que trabajar 105 3.1.2 No Tener trabajo / tener trabajo 107 3.1.3 Trabajo para otros (-) / Trabajo propio (+) 109 3.1.4 Tener / No tener 110 3.1.5 Actividad Concreta / Actividad abstracta 112 3.1.6 Progreso / atraso 114
3 3.1.7 Trabajo colectivo / trabajo individual 115 3.1.8 No trabajo / trabajo 116 3.1.9 Trabajo sin esfuerzo / trabajo con esfuerzo 119 3.1.10 Nosotros / los otros 121 3.1.11 Campos Semánticos 124 3.2 Distinciones sobre las que se construye el Significados del Trabajo en la Narrativa “Paisa” 131 3.2.1 Trabajo para otros (+) / trabajo propio (-) 132 3.2.2 Responsabilidad / Irresponsabilidad 133 3.2.3 Ahorro / derroche 134 3.2.4 Eficiencia / ineficiencia 136 3.2.5 Orden / desorden 137 3.2.6 Sentido de la vida / sinsentido de la vida 138 3.2.7 Moralidad / inmoralidad 140 3.2.8 Buen trabajador / mal trabajador 141 3.2.9 Valor material / valor inmaterial 144 3.2.10 Campos Semánticos 146 Segunda Parte 153 3.3 Significados del trabajo entre “costeños” y “paisas”: Pluralidad de sentidos 153 Tercera Parte 163 3.4 Encuentro de Imaginarios del trabajo: “Costeños” y “Paisas”. Entre la Racionalidad Instrumental Moderna y la Racionalidad del Vivir la Vida. 163 3.4.1 Ámbitos de significación del Imaginario del trabajo en Montería entre “costeños” y “Paisas” 165 3.4.2 Imágenes sobre Nosotros / los Otros como Trabajadores 178 3.4.2.1 La Construcción de la Imagen del “Costeño” como No Trabajador 180 3.4.2.2 La Construcción de la Imagen del “Paisa” como Muy Trabajador 185 CONCLUSIONES 194 BIBLIOGRAFÍA 207 ANEXOS 214
I INTRODUCCIÓN La relativización del valor del trabajo, como eje generador de la vida social, ha venido siendo analizado en los últimos tiempos. En efecto se señala que la emergencia de este concepto es reciente y obedece a unas condiciones sociales, económicas y políticas de su tiempo, lo cual nos permite comprender que la significación del concepto de trabajo es múltiple y compleja, con construcciones significativas diferentes en los diversos grupos culturales. En consecuencia, la reflexión sobre la significación que el trabajo ocupa en la vida de los diferentes grupos, debe pasar por las distinciones culturales y cambios históricos que están enmarcados en contextos y epistemes culturales diferentes. Considero que una de las motivaciones fundamentales de la investigación social y también natural, es intentar comprender el mundo que habitamos y construimos, pero además la motivación y tal vez más importante es comprendernos a nosotros mismos, como individuos sociales y las posibles razones de nuestras construcciones. Desde esta perspectiva y sin el ánimo de ser autobiográfica, pretendo brevemente comentar la motivación que me llevo a la construcción de mi objeto de estudio. Esta partió fundamentalmente de un interés personal, pues hago parte del grupo cultural conocido en todo el país como “paisa”, procedente del departamento de Antioquia, y realizo mis actividades académicas en la ciudad de Montería
II (departamento de Córdoba, región de la costa caribe colombiana), a sus habitantes se les denomina en términos genéricos “costeños”. En el desempeño de mi actividad laboral encontré algunas dificultades, especialmente cuando debía desarrollar actividades que implicaban el compromiso de los demás colegas del grupo de docentes, originarios de esta región, pues tanto ellos como yo teníamos actitudes diferentes con relación al trabajo y por consiguiente al compromiso adquirido para su realización. Igualmente, me llamaba la atención la forma como ellos mismos se autodescribían, en el sentido de aceptar lo que se decía de ellos que “son flojos y perezosos para el trabajo y muy entregados a la fiesta”, esta idea es algo que se repite con frecuencia, en algunas ocasiones como justificación ante determinadas circunstancias de incumplimiento de un compromiso, otras con resignación, “pues así somos y qué mas podemos hacer?”, pero lo mas sorprendente es que estas ideas no solo son repetidas en conversaciones informales, sino también que son aceptadas, reconocidas y difundidas en los medios de comunicación locales. Es frecuente encontrar en editoriales tanto de revistas y de los periódicos locales, titulares como: ¿qué nos pasa?, o ¿por qué somos así?, titulares que buscan motivar la reflexión para encontrar las causas del escaso desarrollo económico y social de la ciudad y del departamento en general, atribuyéndolo en gran medida, a la falta de espíritu de trabajo duro y dedicado de sus gentes y a la falta de liderazgo de sus dirigentes.
III Concretamente, me permito citar algunos editoriales difundidos en la prensa local, sobre el escaso espíritu de trabajo de los “costeños”, así: “ Córdobeses: Poco pensantes y Pachangueros”, el columnista después de hacer un recorrido por las diferentes ciudades de la costa caribe, en el cual analiza el desarrollo socioeconómico de cada una de las ciudades que integran la región Caribe, termina en la ciudad de Montería planteando: “ pero también hay pueblos, el cordobés que tienen una gran riqueza natural para hacer grandes cosas, pero no tienen clase dirigente ni política ni empresarial. Viven a impulsos de la pachanga y el ocio que le organizan para explotarles su miseria. Y el atraso es la consecuencia lógica. Es que un departamento con más de 60 festivales, ¿qué tiempo le puede quedar para trabajar o para pensar en grande?...” (El Meridiano, 2 Julio de 1999 la negrilla es mía). En el siguiente articulo “ Reinventar la Costa Caribe”, el columnista también analiza con base en estudios económicos, las causas del atraso de la región Caribe, entre sus apartes señala: “(...) Hoy se sabe que la cultura y los valores apropiados son precondiciones del desarrollo. Que la motivación individual y colectiva para construir el progreso, la observancia de las reglas de convivencia social, la ética del trabajo arduo, la curiosidad y la experimentación para generar el cambio, y la eficacia y seriedad de las instituciones son características definitorias comunes de todas aquellas sociedades que han alcanzado altos niveles de desarrollo material...La Costa dista
IV mucho, como sociedad de poseer estos valores que llevan a la modernización...Se requiere convertir el sistema educativo en una institución que transmita idónea y rigurosamente valores como el culto al conocimiento y al trabajo productivo”. (El Universal, 1 de septiembre de 1999, la negrilla es mía). De lo anterior puede evidenciarse una preocupación difundida en estos medios, acerca de la poca dedicación al trabajo de las gentes de esta región, y la urgente necesidad de fomentar valores que propendan por generar cambios significativos en la actitud frente al trabajo. En contraste con el grupo cultural “paisa”, que hemos sido caracterizados por una gran dedicación al trabajo y una mentalidad de progreso y austeridad, quienes por motivos de inversión económica o de oportunidades de trabajo, hemos llegado allí con nuestra propia visión y sentido del trabajo que de alguna u otra manera, ha entrado a chocar con las significaciones que tienen los “costeños” con respecto a éste. Fue esta, una de las principales motivaciones personales, para emprender esta investigación. Por lo tanto me propuse indagar sobre los sentidos y significados que tiene el trabajo para los “costeños” y “paisas” que confluyen /confluimos, en esta región de la costa caribe colombiana. Si bien me asaltaba el fantasma de la objetividad, como heredera del pensamiento racionalista clásico, asumí que yo hago parte de esta investigación, las
V distinciones con las que observo conforman mi legado histórico cultural, es por ello que la teoría planteada por el sociólogo alemán Niklas Luhmann, con la introducción del observador como parte integrante del sistema, me permite ser “creadora”/ “recreadora” de ese mismo sistema que describo. La distinción clásica sujeto/ objeto que presupone un proceso de “descubrimiento” por parte del sujeto de una realidad que preexiste, se desplaza en el planteamiento teórico luhamaniano, hacia la distinción operación/ observación, lo cual permite dar cabida al punto de vista del observador. Esto quiere decir que el tema de estudio construido por mí, no sólo hacía parte del proceso de construcción social en el cual estoy inmersa, sino también que participo en esa construcción, en la medida en que observo dicha realidad con las distinciones que he creado en este proceso investigativo. En ese sentido, toda observación se vale de una distinción específica, que le permite construir una red de posteriores distinciones y obtener así informaciones de lo que observa. Nada más expresivo que la afirmación de Heinz Von Foerster, “no se puede ver que no se ve lo que no se ve”. Ninguna operación de observación puede por tanto observarse a sí misma, y para ver lo que un observador no ve es necesario un observador de segundo orden que observe tal observación, lo cual permite establecer un procedimiento científico de la construcción de la realidad social. En
VI otras palabras, se trata de observar a un observador que realiza por su parte operaciones de observación. Lo cual presentaría un punto ciego que depende de su esquema observativo, y tal punto ciego puede a su vez ser observado por otros observadores. A la altura de estos comentarios, considero que mis interlocutores han ubicado los hilos teóricos conductores, que han guiado mi mirada en esta indagación: el paradigma de la complejidad que nos lleva acercarnos a la complejidad desde la teoría de sistemas que surge como una respuesta a la parcelación del conocimiento por el método positivista clásico y el constructivismo que permite entender la realidad como una multiplicidad de construcciones de los observadores, de ahí que el conocimiento no tiene una correspondencia con la realidad externa, sino que es la construcción de un observador –sistema- El estudio de la realidad como construcción de un observador, posibilita entender que se requiere de nuevos modos de acercarnos a la realidad social. En este sentido, la construcción de realidad a través de los imaginarios sociales es la que nos permite operacionalizar la concepción Luhmaniana de la idea de la unidad entre la posibilidad actualizada de la realidad (relevancia) y las otras posibilidades no actualizadas (opacidades), y la del francés Raymond Ledrut, ya sí / todavía no. la función del imaginario social, según lo plantea el sociólogo Juan Luis Pintos, es la de “lograr la identificación de los mecanismos de elaboración y distribución
3 soporte del vínculo social. En Grecia, los oficios, las actividades, las tareas, fueron clasificadas en categorías diversas, según lo señala Voutyras Stavros, no se encuentra el concepto de trabajo como tal. “Las tareas se recogen bajo el término ponos, se refiere a actividades penosas que requieren esfuerzo y en contacto degradante con la materia. Con el término ergon imputable a una persona, es la aplicación de una forma a la materia, el alfarero al hacer un recipiente da forma a la materia” (Stavros, 444; la negrilla es mía). Las actividades laboriosas no merecen desprecio en sí mismas sino por la servidumbre que pueden implicar. En la Grecia clásica, el trabajo queda excluido del ideal de vida individual y colectivo. Las tareas vinculadas a la reproducción material son desarrolladas por los esclavos. “Para aproximarse a lo divino hay que apartarse de las tareas y dejárselo al esclavo, dejárselo al que no es hombre”. La escasa valoración por el artesano va unida a su completa exclusión de la vida política. Para Aristóteles no se puede participar en la gestión de la ciudad, en la definición de su bienestar, mientras se está sujeto a la necesidad. Es así que para los griegos, la verdadera vida es la vida del ocio y el objeto de la educación es preparase para vivir.
4 Una de las más importantes actividades prácticas consiste en hacer política, definir juntos los objetivos de la vida en sociedad, en las cuales se pone en juego las más eminentes capacidades mentales: La razón y la palabra. La virtud para Hesíodo, es la dignidad que adquiere el hombre merced al sudor de su trabajo. Plantea Stavros que “ en el mito de Prometeo y de Pandora se representa la necesidad del trabajo como sanción, impuesta al hombre para castigarle por el robo del fuego. Pero esta es una pena correccional, que aspira a devolver al individuo su dignidad por medio de su acción misma” . (Ibíd,: 445). Lo que se evidencia en esta interpretación mítica, es ya una apreciación diferente del trabajo, pues es a través de este que el hombre adquiere su dignidad, así se le siga considerando como castigo. Plantea Dominque Méda, que durante el imperio romano y hasta el final de la edad media, la representación del trabajo no varía esencialmente, el imperio romano no le asigna un lugar especial y siguiendo la tradición griega se lo desprecia, los trabajos degradantes siguen siendo exclusivos de los esclavos. En las sociedades occidentales, el trabajo no se convierte en el eje de las relaciones sociales. Este no se encuentra en el centro de las concepciones que la sociedad tiene de sí misma y al decir de esta autora, el trabajo no se aprecia porque aun no se conceptúa como un medio para derribar barreras sociales, para
5 modificar las posiciones adquiridas por nacimiento. Si bien, el pensamiento cristiano se sitúa en las mismas coordenadas del pensamiento griego: superioridad del espíritu sobre el cuerpo, vocación celestial del hombre, fuerte contraste entre el tiempo terrenal y la eternidad que pertenece a Dios. La edad media va a ser el escenario para una reconversión del trabajo, los padres de la iglesia y los teólogos van promoviendo una nueva concepción del trabajo. Trabajo y obra empiezan a confundirse mientras que empieza a censurarse el ocio. El cristianismo atribuye al trabajo una virtud nueva, el individuo está condenado a trabajar para vivir, pero trabajando redime su pena. Fue expulsado del paraíso y enviado a la tierra para trabajar. El trabajo se constituye pues, en un orden divino, una ley superior de la humanidad, apreciación semejante a la de Hesíodo. El acto divino se interpreta como obra, esta interpretación es un paso hacia la comprensión de la “obra” como producto del acto divino, idea que alcanzará su máxima expresión, según Méda: “en el siglo XIX con el idealismo alemán quees la formalización de la idea: Dios trabaja, y lo más importante Dios es el artesano que impone forma a la materia, se empieza a concebir el acto divino, según el modelo de trabajo humano” (Méda, 57). Sin embargo, no todos los trabajos son buenos, se censura el trabajo considerado sobre aquellas actividades con ánimo de lucro como el comercio.
6 Santo Tomás codificará y revalorizará los oficios porque responden a un bien común, es decir, el valor de una cosa no dependerá de la necesidad del comprador o del vendedor, sino de su utilidad y de su necesidad para toda la comunidad, el precio de las cosas se fijará en comunidad, no según la utilidad de los individuos. La construcción cultural relacionada con el trabajo en el occidente medieval, pretende favorecer el bienestar social y el beneficio espiritual que reporta cumplir con el mandato divino. Esta construcción cultural, según Cristina Segura, responde a la configuración de un grupo privilegiado que logra vivir de los excedentes producidos por otro grupo. Señala que hay una fuerte alianza entre poder laico y religioso para mantener esta situación. “La sociedad trinitaria arranca con la crisis de la sociedad esclavista. La sociedad trinitaria estaba compuesta por tres estamentos o grupos sociales: bellatores (guerreros nobles), los oratores (clérigos), estos eran los no productores y los laboratores (los campesinos), estos últimos debían atender con su esfuerzo y trabajo para que los bellatores y oratores no tuvieran que desatender sus funciones por preocupaciones materiales como es el mantenimiento propio” (Segura, 72). Los tres grupos, según esta construcción cultural, debían ser solidarios entre sí y conscientes que su función era necesaria para el mantenimiento de la sociedad. Si bien, la función de los oratores y bellatores produce efectos de carácter inmaterial eran imprescindibles para que los laboratores puedan trabajar sin peligro y para
7 que Dios los proteja y propicie buenas cosechas. La sociedad ternaria plantea un trabajo por el que en vez de recibir un pago, se ofrecen beneficios a cambio de otros. De acuerdo con lo que plantea esta autora, la aparición de los artesanos y mercaderes trastocó las bases materiales y económicas de la sociedad ternaria. Hasta entonces el trabajo no puede comprarse sino que debe ofrecerse a cambio de otros beneficios, de allí que el trabajo de los mercaderes o artesanos que es remunerado no tiene culturalmente la misma consideración, pues estos no pretenden el beneficio social, sino obtener el beneficio personal. Sin embargo, esta consideración del trabajo remunerado va a terminar imponiéndose al final de la edad media, el trabajo remunerado paso de ser despreciado a ser un mérito. Invención del Trabajo como Categoría Económica El concepto de trabajo como categoría económica, se construye a lo largo del siglo XIX. El trabajo aparece como un instrumento de cálculo y medición, cuya cualidad es permitir el intercambio y su esencia la constituye el tiempo, el trabajo es tiempo, el tiempo es su materia prima. Empieza ya a darse una separación entre el trabajo productivo aquel generador de riqueza y el trabajo improductivo, el que se refiere a actividades no materializadas en objetos, a lo que se denomina servicios, son las actividades de los clérigos, músicos, sirvientes.
8 De aquí en adelante el concepto de trabajo depende del concepto de riqueza que se maneje, donde el trabajo va a ser lo que produce riqueza, es decir, trabajo es lo que añade valor a un objeto material. Según lo analiza Juan José Castillo, el siglo XIX trae consigo un cambio en la conceptualización del trabajo, de instrumento de esclavización, el trabajo pasa a ser un medio de liberación y una señal de dignidad. Plantea que los orígenes de este cambio está en la máquina. “La industrialización ha conducido al hombre al anonimato. La conciencia colectiva ha sucedido a la responsabilidad individual” (Castillo, 92) Para Smith, la sociedad nace y se mantiene en virtud del intercambio, los múltiples intercambios configuran en cada instante el vínculo social y el deseo de abundancia es el principio unificador y externo de la sociedad. Es así como el individuo queda ligado a los demás ya no sólo en el ejercicio de su trabajo, sino para la provisión de sus productos que satisfagan sus necesidades. Es mediante el trabajo que el hombre adquiere el derecho a tener bienes, y este derecho se basa en el más fundamental y es en la conservación de sí mismo y, por tanto, del cuerpo. Es entonces el trabajo la actividad humana cuyo ejercicio autónomo permite a todo individuo conservar la vida. Se configura el trabajo como mercancía, como algo que se intercambia, o se vende. La actividad humana puede separarse una parte, de su sujeto que no le es
9 consustancial, puesto que puede venderse o alquilarse, implica una concepción materialista del trabajo, en la cual el derecho entra a jugar un papel importante en la legalización de la compraventa del trabajo mediante la relación contractual. *** Podemos plantear hasta aquí, que se ha construido una concepción dual del trabajo: como el medio que le permite al individuo alcanzar su autonomía y la otra, el trabajo como actividad humana que puede separarse de su sujeto, una parte que es alienable, puede venderse o alquilarse, queda así el trabajo enlazado entre el derecho y la economía, se construye por tanto un concepto material, medible y cuantificable, en consonancia con la racionalidad moderna ilustrada. El trabajo es una mercancía que se intercambia, y la base del intercambio es la condición necesaria del modelo de sociedad que plantea Adam Smith. Es así como el trabajo configura la nueva relación social que estructura la sociedad, la pregunta sería ¿por qué precisamente el trabajo?, respuesta sobre la cual aun no hay acuerdo entre los economistas. Méda plantea que durante el siglo XVII, se presentan unos cambios en las representaciones clásicas del mundo, fundamentalmente plantea tres: 1. El derrumbe de la concepción geocéntrica del mundo. 2. El cuestionamiento de las representaciones clásicas del orden social. 3. La aparición del individuo en el sentido moderno.
10 Con respecto al primero, argumenta esta autora, se crea la angustia de un mundo sin Dios, en el que el hombre no dispone de referentes estables, encontrándose atrapado entre dos infinitos: Un mundo vacío, desencantado carente de sentido y de referencias y es aquí donde la ciencia proporciona el sentido de la existencia del hombre, pues se plantea que el objeto de la ciencia está en la acción y en el trabajo, se requiere de nuevos descubrimientos con los cuales poder mejorar la existencia del hombre. Un medio para conseguir este propósito es el dominio de la naturaleza, ésta aparece como un campo por conocer y dominar, el trabajo se constituye en el medio que permite acceder a una nueva existencia del hombre, a la “abundancia universal”. En cuanto al orden social, este ya no se considera un orden dado, natural, eterno, Hobbes señala que el orden social tiene un carácter arbitrario y se teme por la inestabilidad que pueda generar un mundo sin leyes naturales, de ahí que para Hobbes, el orden político tiene como finalidad ubicar al individuo en el conjunto social, integrarlo en un orden del que derivarán sus derechos y obligaciones. Lo importante será entonces encontrar “una norma que no esté bajo perpetua discusión”. Si bien el individuo no es un invento del siglo XVII, pues ya el cristianismo lo había creado como una obra de Dios, es en el siglo XVIII que al hombre se le concibe como un individuo portador de derechos y deberes particulares, como sujeto
11 pensante plenamente consciente de sí mismo, portador de su propia ley, lo que implica según Hobbes, que los individuos están expuestos al desorden. El principio ordenador debe derivarse de la propia dispersión de los individuos. Para los teóricos políticos lo que funda el cuerpo social es el contrato o la convención. Se considera el contrato como el acto constitutivo de la estructura y de la autoridad política, el cual permite a los individuos reconocerse como integrantes de un cuerpo político y dotarse de unas reglas que los organiza. En el aspecto económico no hay un contrato original, sino una infinidad de contratos con los cuales se regula el intercambio. La economía política también da una respuesta a la cuestión del orden social, la enfoca hacia el trabajo y el intercambio, como un modo de sustituir el viejo orden social por uno “mas sólido”, como ya lo habíamos mencionado. Para Smith el intercambio es el que produce el vínculo social, pues es mediante el trueque que el hombre inicia su camino hacia su estado de madurez social. *** Es esta por tanto, la visión economicista, una de las principales tendencias en la construcción del sentido del trabajo como eje fundamental de la vida de los hombres. Visión que será igualmente complementada con la concepción del trabajo como fundamento de la esencia humana, expresado en lo que he denominado corriente humanista. 1.2 Corriente Humanista
12 En Alemania se desarrolla con Hegel como principal exponente, el planteamiento de orden filosófico que fundamenta la idea de que el trabajo es la esencia del hombre. Según Hegel, Dios o el espíritu no es ajeno a este mundo. La esencia del espíritu consiste en conocerse a sí mismo, negando lo que no es. Para Dios o el espíritu conocerse es actuar. Con Hegel el concepto de trabajo queda “revalorizado”, designa la actividad espiritual, la esencia humana es su actividad creadora y espiritual. El individuo debe participar activamente en la realización del mundo. Es por ello que para este autor, el trabajo no es sólo necesidad, también es la posibilidad que se le ofrece al individuo de alcanzar una dignidad más alta, en otras palabras, es mediante el trabajo que se lleva a cabo la humanización del mundo. Marx continua en esta línea de concebir el trabajo como esencia del hombre. Como lo dice Méda, para Marx el trabajo real es aquel que se realiza con herramientas, sudor, dolor e inventiva, opone el verdadero trabajo esencia del hombre al trabajo real, puesto que el hombre se ha convertido en lo que es gracias al trabajo. En otras palabras, el hombre sólo alcanza su plenitud cuando imprime a toda cosa la marca de su humanidad. Sin embargo para Marx, el verdadero trabajo no está ligado a la necesidad, sino que es aquella actividad que conscientemente se realiza con el propósito de humanizar la naturaleza. El hombre en su acto de crear se descubre a sí mismo
19 La segunda idea esta en relación precisamente, con la pluralidad de sentidos que le han sido asignados a esta construcción, que nos lleva a plantearnos cuándo hablamos de trabajo, ¿a qué sentido o a cuál dimensión estamos haciendo referencia?, ¿hablamos del trabajo como factor de producción de riqueza? O bien ¿hablamos de la actividad humana que le permite al hombre su realización espiritual?, o ¿se habla concretamente de aquella actividad humana mediante la cual el hombre obtiene su subsistencia?. Preguntas, que pueden tener diferentes respuestas, de acuerdo a la diversidad de los contextos culturales donde se analice dicha actividad. 1.3 ¿Existe el concepto de trabajo en todas las sociedades? Como ya quedo expresado, el concepto de trabajo es una categoría históricamente construida, lo cual lógicamente nos lleva a aceptar que el trabajo no es una invariante de la naturaleza humana, ni de los universales culturales. Lo anterior para señalar que las funciones que hoy desempeña el trabajo en la sociedad occidental moderna, en otras sociedades las cumplen otras instancias. Si bien, el trabajo existe como esfuerzo o como abastecimiento, no desempeña las funciones de realización personal o vínculo social que le otorgamos en la nuestra. Las investigaciones antropológicas han documentado el conocimiento de muchas sociedades, en las cuales es imposible encontrar un significado parecido al concepto o a los conceptos de trabajo que sí existen en las sociedades occidentales.
20 Eric Schwimmer, señala que entre los Orokaiva, un pueblo de la provincia septentrional de Papua, Nueva Guinea, si se quiere decir que la gente se pasa los días trabajando, podría expresar [pure aisora], lo que significa estrictamente hablando que la gente esta “cuidando sus huertos”, muchos grupos carecen del término genérico para denominar el trabajo. Así mismo, no disponen de términos para nombrar los procesos de trabajo, se denomina a cada actividad por su nombre específico: caza, pesca, agricultura. “En rigor, pues, entre los orokaiva no existía el concepto de “ trabajo” antes del contacto con el mundo occidental, pero evidentemente había en el habla sobrada terminología para entenderse para lo que nosotros llamamos “la producción, la explotación” y “transformación de los recursos necesarios para la vida”. Es decir, acerca de lo que denominamos “actividades laborales”. ... un punto destacadísimo en la terminología laboral moderna, la distribución del tiempo, raramente formaba parte de la terminología técnica Orokaiva sobre el trabajo. Raras veces importaba saber cuántos días llevaría una actividad concreta cualquiera. Por otra, parte sí era importante saber en qué momento del ciclo natural o anual era preciso iniciar una actividad determinada. Esta simbiosis del trabajo humano con los procesos de la naturaleza constituían su principal principio regulador”... “se imponen límites estrictos respecto a las cantidades de cada artículo que pueden producirse, y estos límites conducen a normas fijas de intercambio, o sea, reguladoras de la cantidad de un producto que debe darse a cambio de otro. Podríamos así decir que el pago se efectúa con arreglo al tiempo empleado” (Schwimmer, 572). En otras sociedades, en las que este término existe, la significación con respecto al que le hemos construido en nuestras sociedades, es diferente. Algunas
21 sociedades tienen por tanto, una concepción muy extensa de lo que abarca dicho concepto, mientras que en otras sólo designan con el término actividades materialmente no productivas. Plantea además Schwimmer que lo que determina los intercambios y valores en las sociedades de Nueva Guinea, resulta ser fundamentalmente el sistema de alianzas mismo. “sólo una parte muy pequeña de los objetos intercambiados tiene algo que ver con las necesidades básicas, la mayor parte se necesitan en el propio contexto de las celebraciones y festines (...), el ámbito económico no esta separado del político, de suerte que ni el tiempo de trabajo ni la utilidad determinan plenamente el valor de ninguna mercancía” (ibíd, 571). Marshall Sahlins, plantea que en estas sociedades no occidentales el tiempo dedicado a las labores productivas está determinado por la satisfacción de las necesidades básicas, las cuales se realizan en poco tiempo y con un mínimo de esfuerzo, se refiere a estas sociedades como “sociedades de la abundancia”, en la medida que ajustan sus relaciones con la naturaleza a las concepciones de su necesidades. Lo interesante de resaltar aquí, es cómo estas sociedades logran satisfacer un número dado de necesidades, en un tiempo determinado y sin emplear en estas actividades todas sus energías y tiempo, significa que nada les incita a producir más de lo necesario, pues las actividades de subsistencia se rigen por otras lógicas diferentes a la simple satisfacción de necesidades.
22 En esta misma línea señala Bronislaw Malinowski, en sus Argonautas del Pacífico Occidental, que entre los trobriandeses cuando sí se realiza un esfuerzo productivo, este no esta destinado a la mera satisfacción de las necesidades o a la posibilidad del ahorro, sino a actividades festivas y ceremoniales. La producción por tanto, se rige por las lógicas sagradas y sociales “ el trobriandés no obra por el deseo de satisfacer sus necesidades, sino que obedece a un sistema muy complejo en que se combinan fuerzas tradicionales, obligaciones y deberes, creencias mágicas, ambiciones y vanidades sociales” (Malinowski, 119). Entre los indígenas paeces, grupo colombiano localizado al suroccidente del país, plantea el antropólogo Sutti Ortiz, se clasifican las actividades según sean [mahin] “trabajo” o no lo sean, y entre las actividades consideradas [mahin] “ se cuentan las que rinden productos para el consumo, incluida la retribución monetaria, o las que habilitan créditos en el sistema informal de contrataciones de trabajo. No se considera [mahin] en cambio, el cumplimiento de una obligación pública o comunal aunque esto de derecho a una eventual retribución del servicio, ni tampoco muchas actividades que son insoslayables pero en las que no se aprecia un producto visible, contándose entre estas desbrozar y despejar la tierra, sembrar, escardar antes de la maduración del fruto, ni las operaciones de almacenaje y reposición de herramientas, etc.” (Ortiz, 212). Al igual que algunos de los grupos mencionados, tampoco este grupo le da el carácter de trabajo, a las actividades de subsistencia.
23 *** En síntesis podemos decir que para estas sociedades no occidentales, las actividades de subsistencia son una más entre las demás actividades que realizan, no centralizan su vida ni configuran sus relaciones sociales, al contrario, estas últimas están determinadas por lazos de parentesco, especiales relaciones con la naturaleza, que estructuran su identidad clánica grupal. 1.4 Complejización de los significados del trabajo: De la centralidad a la Fragmentación de sentidos En este apartado nos interesa analizar los diferentes significados que hoy día son atribuidos al trabajo, partiendo de la consideración que la mayoría de los analistas están de acuerdo en la “descentralidad” del valor del trabajo en la vida del hombre moderno. Nos enfrentamos hoy al cuestionamiento del valor del trabajo, como eje central en la vida del hombre, autores como Aron Stanley y William Difazio señalan que existe una pérdida del sentido del trabajo, evidenciada en estudios realizados y que se manifiesta en la indiferencia expresada por trabajadores que subsanadas las necesidades económicas y desempeñando cualquier otra actividad, no ven su existencia alterada ni falta de sentido en esta, si pierden o dejan de trabajar, el trabajo no es necesario para sentirse “bien” en la vida (Stanley & Difazio, 62).
24 Sin embargo, otros investigadores, entre ellos Paolo Zurla plantea la pluralización de los significados del trabajo, la formulación de esta tesis lleva a mantener que la idea de la centralidad cultural del trabajo es la que está en crisis, pues este ha dejado de tener la dimensión central que tuvo en el pasado. No obstante argumenta este autor, que el trabajo sigue teniendo un valor “condicionado”, en especial en relación con los derechos de ciudadanía, señala además, que ese valor se mantiene en la medida en que el trabajo permita la autorrealización del trabajador y sea compatible con otras actividades, planteamiento por demás discutible, pues la “autorrealización que se obtiene mediante el trabajo, es un privilegio que muy pocos pueden alcanzar en la sociedad actual (Zurla, 118). En ese mismo sentido plantea Luis Enrique Alonso, el cuestionamiento de la centralidad del trabajo en relación con los derechos de ciudadanía y de reconocimiento social. “el trabajo del que hablamos en estos momentos, el que vivimos en nuestro entorno pasa por un fuerte proceso de fragmentación, de individualización de desafiliación o de pérdida de sus referencias y soportes institucionales; aspectos todos ellos que configuran tanto el cuestionamiento de su centralidad social como su devaluación en cuanto objetivo político real, subordinado siempre al discurso de la competitividad y del mercado. La ciudadanía “total y social” que surgió en la reconstrucción de la I guerra mundial, que tenía como centro y eje la idea de la seguridad en el puesto de trabajo, los derechos de segunda generación (sociales y económico), el
25 máximo respaldo nacional de la negociación colectivallegando incluso a constitucionalizarse o a convertirse en política de estado- y la identidad entre trabajo y ciudadanía, está en estos momentos radicalmente amenazada”. (Alonso, 1999: 7). Así mismo, analiza Amparo Serrano Pascual, la heterogeneidad del valor del trabajo, y plantea que gran parte de las condiciones que fundamentaban el exclusivo papel del trabajo como articulador del vínculo social, de la ciudadanía y de la legitimidad pública se han disuelto frente a la cada vez complejización de la realidad social. Para esta autora, los procesos de construcción social del trabajo, tienen consecuencias en la formulación de las políticas gubernamentales para superar lo que denomina “profunda crisis sociolaboral”, la cual enmarca en las precarias condiciones del trabajo, de un lado porque precisamente el trabajo ya no ocupa gran parte de la vida de los sujetos, y además porque la situación de desempleo se está convirtiendo en una condición cada más extendida en la sociedad actual (Serrano, 32). Si bien, la concepción que dominó en la modernidad que el trabajo permitiría la liberación del individuo de su dependencia con la naturaleza, y a su vez el logro del incremento de la productividad. Esta concepción deja de tener sentido, cuando un alto porcentaje de la población queda excluido de la producción y otra parte se ve sometido a condiciones laborales y contractuales precarias, es por ello que propone revisar la importancia del concepto de trabajo en nuestra sociedad.
26 Según Eduardo Crespo y otros, se ha producido una diversificación y relativa particularización de los sistemas de valoración del trabajo. Trabajar no significa lo mismo para todos los individuos de la sociedad, pues se plantea la aparición de sistemas de creencias y valores respecto al trabajo y la vida en general que llevan a cuestionarse sí el trabajo significa lo mismo que antes significaba. Al respecto señala que “ más que vivir en una sociedad posindustrial, posmaterialista o posmoderna, nos encontramos en una sociedad plural, en la que coexisten discursos morales muy diversos, con ciertos tópicos compartidos pero con una relativa autonomía entre ellos” (Crespo, Eduardo, et al., 68, la negrilla es mía). Si bien no podemos negar el carácter de evidencia con el que aparece la noción de trabajo, en la mayor parte de los análisis, sí es necesario enfatizar en que se ha puesto de manifiesto la dimensión cultural y geográfica de las nociones de trabajo y por ende también del no trabajo. Lo cual nos lleva a considerar la realidad extremadamente heterogénea que esta categoría encierra, incluso se plantea su ambivalencia que va desde la tesis de la decadencia de la ideología del trabajo que implica considerarlo como “necesidad, como medio y no un fin”, hasta fuente de realización y libertad humana. *** En todo caso, se habla igualmente de la aparición de nuevos sistemas de creencias y valores, respecto al trabajo y la vida en general lo cual permite interrogarnos ¿sí trabajar significa lo mismo para todas las personas?, y además si la centralidad del trabajo sigue jugando papel destacado como el vínculo solidario básico?.
27 Si partimos de considerar que las formas de trabajo y su consiguiente significación han ido cambiando, es necesario tener en cuenta los diferentes modos que adopta y las diversas maneras cómo se incorpora a la vida y a la experiencia de las personas que lo realizan, puesto que la concepción de trabajo obedece a factores de orden sociocultural, tanto las maneras de organizarlo cómo las formas en que se significa dicha actividad. Esta pluralización de los significados y discursos que se construyen sobre el trabajo, nos conduce a una complejización creciente de las formas de comprender y enfrentarnos a este. De la ética del Trabajo a la estética del consumo Es este uno de los principales planteamientos que desarrolla Zygmunt Bauman, señala el desplazamiento en la sociedad moderna, de la comunidad de productores a una comunidad de consumidores. Comunidad de productores en el sentido que la sociedad moderna se edificó con base en la producción, el modo como esta sociedad formaba a sus miembros estaba determinado por la producción, el tener la capacidad y la voluntad de producir.
28 Ahora en la modernidad tardía, como la denomina Bauman, la sociedad impone a sus miembros la capacidad y la voluntad de consumir, sin querer decir con ello la separación tajante entre ambos productores y consumidores, pues ninguna de las dos sociedades puede existir sin la otra. El papel que desempeño en otros tiempo el trabajo, en el sentido de vincular las motivaciones individuales, de integración social y el de reproductor del sistema productivo le corresponde ahora a la iniciativa del consumidor. Plantea Bauman que si “el trabajo apareció como la principal herramienta para encarar la construcción del propio destino”, en otras palabras, la perspectiva que el trabajo era el medio para construir una identidad para toda la vida, dicha perspectiva ya quedó enterrada, pues la posibilidad de elegir una carrera laboral y estable resulta ahora, reducida a una opción de unos pocos, pues en la sociedad de la modernidad tardía, en muy contados casos se puede estructurar una identidad permanente en función del trabajo desempeñado. En efecto, basta echar una mirada a nuestro alrededor para darnos cuenta que la opción de los empleos temporales, fragmentados en horarios parciales, son la característica del sistema laboral actual, se impone la flexibilidad que implica precariedad en las condiciones de trabajo. Así como ya no hay carreras ni trabajos de por vida, tampoco habrá una oferta de consumo perdurable, pues como bien lo señala este autor, los bienes de consumo
35 Una forma tradicional de relación de trabajo en la región, la constituía el denominado avance, el cual consistía en adelantar al trabajador, dinero con lo cual se garantizaba disponer de la mano de obra durante todo el año, pero especialmente, en épocas en que esta era bastante escasa, debido a que el trabajadorasalariado, se ausentaba de las grandes haciendas para sembrar su parcela o en otros casos, con ocasión de las festividades religiosas, que coincide con épocas de recolección de cosechas. Con respecto a esta relación de trabajo y su incidencia en la significación que se le atribuía a éste, señala la autora que “otro factor que incidía en los problemas generados alrededor del avance se relaciona con la diferencia entre antioqueños y sinuanos respecto a la representación del trabajo, el cual ocupaba, para los primeros un lugar central en su jerarquía de valores en virtud de lo cual los compromisos de él derivados tenían un carácter imperativo; no así para los sinuanos para quienes el trabajo carecía de estas connotaciones” ( Op.cit : 126 la negrilla es mía). Este estudio muestra como esa actividad productiva, manejada con los principios modernos administrativos, que buscaba alcanzar altos rendimientos económicos, afectaron las condiciones que hacían viable la existencia del campesinado y la preservación de sus modos de vida, especialmente, “la necesidad de instalar la producción ganadera en grandes extensiones condujo al agotamiento de los montes y a la concentración de la tierra. Esto
36 tuvo como consecuencia, la disminución de las oportunidades de acceso a ella por parte de los pequeños agricultores y concomitantemente, la desaparición de las formas de organización del trabajo que les permitían actuar simultáneamente como asalariados y como agricultores independientes” (Op.cit: 128). Esta autora también estudia la mentalidad de la clase empresarial de los antioqueños, quienes trasladaron a la región del Sinú, grandes capitales para invertirlos en la actividad pecuaria, en cuya administración evidencian los principios de la racionalidad económica moderna. Un principio “vector” como lo denomina la autora, se refiere a la valoración que este grupo tiene frente al trabajo, para ellos “la actividad humana debe centrarse en el trabajo, el cual produce efectos individuales y sociales orientados al progreso”. Al respecto señala, que la aplicación de los conocimientos adquiridos se realizaba a través del trabajo, punto central de este ideario, fundamento de la vida social y de la cultura, “tal como lo definíauno de los dirigentes “paisas ”. “El trabajo, ley impuesta (por Dios) a la humanidad y destino material del hombre (...) base de la sociedad y fuente de riqueza y de la civilización (...) condición forzosa del hombre civilizado”. Bajo otra perspectiva, individual y psicológica, Ospina Rodríguez definía el trabajo como una necesidad profundamente inscrita en el espíritu humano. Satisfacer necesidades y gustos es gozar, y el hombre ha recibido con su existencia una constante, vigorosa y a veces casi irresistible propensión a gozar. Esta especie de gravitación interior pone en movimiento la actividad humana que se lanza en las diversas vías del trabajo. El fin del trabajo era la producción de riqueza para cumplir sus fines
37 individuales y sociales, ésta debía ser acumulada; así lo afirmaba Ospina Rodríguez, en su disertación sobre el lujo en la que definía al derrochador como: “un mentecato, un mal ciudadano, un hombre perjudicial a la sociedad que debe ser mirado como un enemigo público” (Ocampo, 1986-1988: 26). De estas anotaciones puede inferirse, como la concepción del trabajo desde la racionalidad moderna, permeó y homogenizo el sentido del trabajo en diferentes latitudes geográficas. No obstante, lo que nos presenta aquí esta autora, es que el sentido de la lógica capitalista entra en contradicción con otras lógicas y otras maneras de concebir el trabajo, que comenzaron a ser cuestionadas por quienes regían su vida por pautas de trabajo, austeridad y progreso que presidían su sistema de valores. Orlando Fals Borda, en su obra “ Historia doble de la Costa”, analiza los factores que incidieron para que en la sociedad “señorial” de la costa caribe colombiana, no se dieran las condiciones para la expansión de la mentalidad capitalista como sí sucedió en el resto del país. Uno de los factores que considera determinantes para que esta región no tuviera el rápido expansionismo fue la concepción de trabajo y el manejo del tiempo. Concepción que a su vez la relaciona con la incidencia de factores ambientales, que van más allá de la fuerza y del control humano, lo cual ha llevado a las gentes de esta región, según este autor, a no racionalizar ni los recursos, ni el tiempo, señala que “aquí en la costa el reloj no es amo ni gobierna el presupuesto y no se
38 puede arraigar ningún rigor estricto a lo teuton, aunque las cosas resulten hechas cuando menos se piensa o quiere”, es una especie de racionalización del mañana” (Fals Borda, 159B), son estos algunos elementos, a los cuales se les atribuye la escasa expansión de una mentalidad capitalista en la región. En la obra “ Ética, Trabajo y Productividad en Antioquia: una interpretación sociológica sobre la influencia de a Escuela Nacional de Minas en la vida, costumbres e industrialización regionales”. Alberto Mora Mayor, analiza bajo el prisma de la racionalidad económica, el proceso de industrialización llevado a cabo por los empresarios antioqueños en el departamento de Antioquia, plantea el autor que en esta región se dio el primer intento con éxito de previsión y dirección racionales del desarrollo económico. Desarrollo que corrió paralelo, además de transformaciones materialesadecuación de vías de comunicación, instalación de plantas eléctricas, red hidroeléctrica, organización administrativa estadística y contable de las empresas en Antioquia y del país-, al primer ensayo de restauración moral de las costumbres, en especial en el mundo del trabajo y de los negocios, en esta región, al decir del autor, el ensayo de un modelo educativo, que desplazó el problema ético de la esfera religiosa a la esfera económica. Al respecto señala que: ”en Antioquia como en los comienzos del capitalismo clásico, el análisis demuestra como el tránsito hacia la producción fabril implicó la exigencia de un
39 hombre nuevo. Así, con la aparición de las primeras fábricas antioqueñas, desde el año de 1902, fue evidente la necesidad que la organización del dispositivo mecánico de las instalaciones hechas por ingenieros, empresarios y técnicos extranjeros, fuera complementada por un estricto dispositivo moral, que hiciera de cada obrero un modelo de consagración al trabajo” (Mora Mayor, 16, la negrilla es mía). Papel importante le atribuye este autor en su análisis, a la iglesia católica antioqueña, la cual al modo de las sectas puritanas y metodistas de los siglos XVII y XVIII, emprendió una labor de educación masiva de los obreros, dentro pero sobretodo, fuera del trabajo, labor que contribuyó a “hipotecar” las fuerzas y motivaciones físicas y psíquicas de los obreros en beneficio de las empresas. En este sentido señala, que la iglesia colaboro para “ lograr que el obrero fabril identificara su empresa como el sitio central de su vida, como una comunidad de destino, a la cual había que consagrar enteramente la existencia” (Ibid, 20), contribuyó además a fomentar valores como la perseverancia, habilidad, y lo más importante el compromiso del obrero frente al trabajo. *** Como puede colegirse de este estudio, el autor fundamenta su análisis y explicaciones al fenómeno de la vocación para el trabajo de los “paisas”, en las tesis iniciales de Max Weber que destaca la importancia del “clima social” para las actividades económicas.
40 Resalta además, la influencia clave entre el binomio ingenieros (escuela de ingeniería) e iglesia. Analiza el autor que estos dos “actores” del proceso, coincidieron en adoptar un modelo social, el cual fue decisivo para facilitar la rápida industrialización en Antioquia, dicho modelo fue la “negación” teórica y práctica, aun a costa de la rentabilidad de las empresas, de la lucha de clases como premisa para buscar el beneficio de una manera continua y pacifica. Si bien, lo anterior hace entender que ya no bastaba el racionalismo práctico del antioqueño basado en la especulación, la usura o la “exitosa” audacia para diversificar en sus negocios, se requería ahora poner en marcha unos mecanismos difundidos en el mundo capitalista para lograr este desarrollo y lo mas importante la formación y compromiso de la clase trabajadora con su trabajo y su empresa. ***Lo que puede concluirse de este estudio, es el énfasis aportado por la escuela Nacional de Minas, en la formación de la elite empresarial “paisa” bajo los más puntuales principios de la racionalidad económica: vinculación del espíritu de empresa con el manejo planificado, a las previsiones de un mercado regular, a una contabilidad racional, a la medición de la productividad del trabajo que contribuyeron, según los analistas, a crear una fuerte vocación hacia el trabajo en esta región tanto entre los empresarios como en los trabajadores. Sintéticamente podemos decir que, las múltiples posibilidades que se presentan en la sociedad actual sobre los sentidos y significados del trabajo, amerita de
41 formas diferentes para estudiar dicha complejidad, y es en los planteamientos del sociólogo alemán Niklas Luhmann, que encontramos los referentes teóricos para abordar el sentido del trabajo como una categoría socialmente construida.
42 CAPITULO 2. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA En este capitulo nos introducimos en los antecedentes conceptuales, que de alguna u otra forma, han contribuido a la construcción teórica del Constructivismo Operativo desarrollado por el sociólogo alemán Niklas Luhmann, y que es el marco de referencia sobre el cual está apoyada la presente investigación. Separación y Reducción han sido los principios fundamentales que han dominado el conocimiento científico. El principio de reducción lleva en sí dos vertientes. La primera es la reducción del conocimiento del todo al conocimiento aditivo de sus elementos, y la segunda vertiente tiende a limitar lo conocible a lo que es mensurable, cuantificable, formalizable, según el axioma de Galileo: ”los fenómenos no deben ser descritos más que con la ayuda de cantidades mensurables”, con este axioma queda condenado todo aquel conocimiento que no pueda traducirse en una medida, sin embargo, ni el ser, ni la existencia, ni el sujeto conocedor pueden ser medidos ni matematizados. Estos principios revelaron sus límites y es cuando volvemos a echar mano del principio de complejidad planteado tempranamente por Pascal “ dado que todas las cosas son causadas y causantes, ayudadas y ayudantes, mediatas e inmediatas y todos se mantienen por un lazo natural e insensible que une las mas alejadas y las mas diferentes, considero imposible conocer las partes sin conocer el todo, igual que conocer el todo sin conocer particularmente las partes”. (citado por Ruiz, 69).
43 Este replanteamiento del método científico, produce lo que Mauro Ceruti denomina, el “desafío de la complejidad”, desafío que plantea como un “desaprender” y volver a “aprender” bajo otra óptica, pues este proceso implica no sólo que pueden cambiar las preguntas, sino también el tipo de preguntas a través de las cuales se define la investigación científica. La perspectiva de complejidad responde al estado que ha alcanzado, en las últimas décadas, la discusión sobre el conocimiento científico. Pudiéramos identificar por lo menos dos grandes momentos a lo largo de la edad moderna: el momento de la simplificación, y el de la complejidad organizada. El primer momento corresponde a la teoría del conocimiento iniciada por el racionalismo de Descartes, quién entendió el conocimiento como la búsqueda de la certeza, caracterizada por la claridad y evidencia. En efecto plantea Descartes en la regla VI: “Para distinguir las cosas mas simples de las complicadas y seguir con orden la investigación, es preciso observar, en cada serie de cosas que hemos deducido directamente algunas verdades de las otras, cuál es la más simple y cómo todas las demás están alejadas a mayor, menor o igual distancia de ella” (Descartes. Citado por Ruiz, 76). Lo anterior nos lleva a deducir que la claridad y la distinción son incompatibles con el azar, el desorden y la contradicción y pretenden suprimir toda incertidumbre, ya
44 que de lo que se trata es de buscar la certidumbre. El método, es ante todo orden. Será necesario que se desarrollen, por una parte, las tendencias interdisciplinarias de la fisicoquímica, la biología, la historia y la sociología de la ciencia y por otra la teoría critica, la teoría de los sistemas y la cibernética para que se empiece a percibir la necesidad de una nueva manera de concebir el conocimiento científico desde una perspectiva de la complejidad. Aunque esta perspectiva es antigua, apareció en la misma filosofía oriental y en la filosofía griega, en el concepto de sistema (los sistemas filosóficos) desarrollada en la Edad Media. En el último siglo, la idea de la complejidad aparece en las ciencias para superar el modelo racionalista positivista moderno. La noción de complejidad fue planteada por la fenomenología cuando señala que en la descripción de las vivencias, percibe que estas constituyen un fenómeno coimplicado para cuya percepción no son suficientes la definición, la categorización, la formulación de teorías claras o la cuantificación, características del conocimiento científico positivista. *** Pensar bajo el paradigma de la complejidad, nos lleva por tanto, a acercarnos a posiciones teóricas que permitan “sumergirnos” en dicha complejidad y como ya lo esbozábamos en el principio de Pascal, es la teoría de sistemas que surge como una posible respuesta a la parcelación del conocimiento por el método positivista
51 perturbaciones del entorno sólo cuando puede procesar información y transformarla en estructura” (Maturana, 54). En ese sentido estos sistemas dinámicos, con límites abiertos y cerrados que producen sus propios componentes, son denominados sistemas autopoieticos. Se plantea que los cambios estructurales que puedan resultar de esta interacción del sistema con el entorno, requiere lógicamente, de la adaptación constante de los sistemas. Desde esta perspectiva sistémica, la noción importante es la de circularidad, con ella se rebasa la relación causas/ efectos y se considera la relación del sistema con el entorno altamente selectiva. Lo importante de destacar de la teoría de los sistemas autopoieticos, desarrollada por Maturana y Varela, es que consideran estos sistemas cerrados en su operación autopoietica y precisamente porque lo están es que pueden estar abiertos al intercambio de energía con su entorno. En consecuencia, es pertinente la pregunta ¿pueden estos sistemas cerrados lograr una observación sobre sí mismos, así como lo hacen con respecto al entorno?. La respuesta de estos autores, es que hay sistemas que desde su interior son capaces de llevar a cabo la observación con el fin de aumentar su capacidad frente al entorno, es por ello comprensible que en el sistema mismo
52 existen “unidades reflexivas” que a pesar de ser parte del sistema poseen la capacidad de reflexión mayor que el propio sistema. Las investigaciones realizadas por Maturana y Varela, han aportado elementos para avanzar en la discusión sobre la construcción de la realidad por parte de un observador. El observador es un sistema que puede hacer distinciones, distinciones que estan mediadas por la experiencia personal del observador, esto quiere decir, que no existe una realidad externa a él, sino por el contrario nada existe con independencia de un observador que hace las distinciones. Ampliaremos sobre la construcción de la realidad por parte del observador, más adelante en este capitulo. La relevancia de la concepción sistémica para el análisis social, ha sido puesta de manifiesto por diversos autores, entre ellos Talcott Parsons, al cual nos remiteremos en el apartado siguiente, este autor relaciona los procesos de interacción social como un sistema que puede estudiarse con la misma “cientificidad” con que dicho concepto ha sido aplicado en otras ciencias. *** Es por ello que es necesario comprender que una relación tan móvil y dinámica como es la relación individuo-sociedad, necesita de un pensamiento dinámico y generador de dinámica conceptual, lo cual a su vez, nos lleva a pensar que debemos tratar de forma metodo-lógicamente compleja la relación individuo sociedad.
53 Una relación que necesita la conciencia de las carencias de la lógica identitaria y una aptitud de pensamiento que asuma que cuando se absolutizan los términos de una relación, no sólo se rompe con ésta sino que la posibilidad de comprensión deja paso a las visiones sesgadas de lo social. En consecuencia, el planteamiento teórico de Niklas Luhmann, abre nuevas posibilidades de pensar los sistemas sociales y los sistemas psíquicos como sistemas autopoieticos que se autoproducen y desde este punto de vista, el sujeto que controla no es percibido como una entidad fuera del sistema en estudio, sino como una parte fundamental del mismo. El reto de la sociedad actual altamente diferenciada, precisa de modelos sistémicos que permitan comprender la sociedad como un sistema adaptativo complejo, con capacidades autoorganizativas y autoproductivas en permanente cambio. 2.1.1 El Enfoque Sistémico Aplicado al Estudio de la Sociedad Si bien el concepto de sistema ha sido empleado en las ciencias sociales desde hace mucho tiempo, tenemos que reconocer que su uso ha sido más desde una perspectiva mecanicista y orgánica, en analogía con las concepciones mecánicas y biológicas del mundo y de la vida.
54 Relaciones analógicas que de alguna manera, se han constituido en obstáculo para la comprensión de los rasgos mas específicos de las entidades sociales, no sólo para expresar las características de mantenimiento de sus propias estructuras, sino también la autoproducción de estas, sus elementos y sus cambios. El enfoque sistémico en sociología, tal y como fue propuesto por algunos de los representantes de la perspectiva estructural funcionalista - Merton, Parsonsha hecho posible percibir como totalidades estructuradas, aspectos de la realidad que antes se contemplaban de manera aislada. El modelo de equilibrio mecánico y la homeostasis organicista como modelos de la sociedad que había prevalecido en la mayoría de la teoría sociológica, le da paso a una concepción sistémica que se dedica a analizar las interacciones y la función de los elementos en el mantenimiento de las estructuras sociales. Cabe señalar a Talcott Parsons, como el inspirador de la tradición sociológica sistémica. Propone un sistema teórico, en el sentido de un cuerpo de conceptos generalizados que pudiera permitir al investigador destacar ciertos fenómenos y relacionarlos de manera determinada. Le asigna fundamentalmente dos funciones a la teoría: la descripción y el análisis, sólo en la medida en que los hechos de un fenómeno han sido descritos de modo “escrupulosamente sistemático”, es posible pasar al nivel del análisis (Parsons, 186)
55 Parsons considera la existencia de estructuras determinadas en los sistemas sociales, y parte de allí para desarrollar su funcionalismo estructural. Tiene en cuenta qué funciones son las necesarias para la preservación y mantenimiento de estas, el análisis parsoniano se orienta a la estructura como una invariante, aunque toma en cuenta el desvío y el desequilibrio como posibilidad de mantener el sistema, como lo ampliaremos un poco mas adelante. Plantea, que el marco de referencia para el sistema social es la acción, pero la unidad del sistema social es el individuo como actor social y es su acción la que se orienta a la “conquista de metas, de reaccionar emocional o afectivamente ante objetos y acontecimientos y de conocer o comprender, en mayor o menor grado su situación, sus metas y así mismo” (Parsons, 197). Focaliza, en las metas como aquello que se desea y hacia los cual se orienta la acción humana, y en el “fracaso o “frustración” al no poder ser alcanzadas dichas metas. Le asigna a la acción una doble significación, es decir, “la significación” que tiene para el actor ya sea que se dé a un nivel consciente o no, y la interpretación “objetiva” que tiene que ver con los objetos y acontecimientos tal y como los analiza e interpreta el observador.
56 Se refiere a la estructura de la personalidad humana, en tanto que plantea que para los sistemas sociales debe generalizarse a las implicaciones de la interacción de la pluralidad de actores. Si bien señala, que las necesidades ya sean de tipo biológico y socioculturales se satisfacen mediante procesos de acción, procesos que se refieren a los sentidos, valores actitudes, símbolos y pautas de acción, determinadas socialmente. En otros términos, el equilibrio de la sociedad está dado por la armonía entre los subsistemas de la personalidad, social y el cultural. Las condiciones de posibilidad de las acciones, según la interpretación que se hace de Parsons, por la relación medios / fines, que respondería a la pregunta ¿qué pretende el actor cuando actúa?, en otras palabras, ¿qué propósitos o fines persigue?, he ahí la influencia de los consensos sociales que preceden a los individuos, para permitirle al actor poder hacer la distinción entre medios y fines, que lo lleve a escoger determinados medios para alcanzar un fin (Luhmann, 1996: 32). La relación entre el individuo y la sociedad se logra por la interrelación de la personalidad, lo social y lo cultural. La estructura social es un sistema pautado de las relaciones sociales de los actores, aclara Parsons, que el actor no participa como “entidad total”, sino en virtud de un sector diferenciado de su acción total.
57 Ese sector diferenciado de relaciones lo denomina “rol”, considerado éste como una “especie de obligaciones a realizar de manera específica”. Señala que desde el punto de vista del actor, su rol se define por las expectativas normativas de los miembros del grupo, tal como las formulan sus tradiciones sociales”. El cumplimiento o no cumplimiento de esas expectativas tiene implicaciones tanto desde el punto de vista social como de su propia personalidad, aquí destaca el autor, la importancia del proceso de socialización que condiciona, de alguna manera, las motivaciones de su conducta. Llegados a este punto, es pertinente preguntarnos ¿puede presentarse contradicciones entre el desempeño del rol y la personalidad?. Parsons lo resuelve mediante el sistema de expectativas pautadas, que definen la conducta apropiada de los actores que deben desempeñar determinados roles. En otras palabras, la compatibilidad puede lograrse por la internalización de valores culturales socialmente compatibles. (Parsons, 202). En ese sentido, el funcionamiento “equilibrado” del sistema social, se puede lograr por la “comunión de expectativas”, le asigna papel decisivo a la estructura de las pautas institucionales que definen los roles de los actores constituyentes de los sistemas. Ahora bien, la “no comunión” entre las expectativas de roles y las necesidades, puede producir insatisfacción, lo que a su vez genera reacciones negativas internas en el individuo, llegando en muchos casos al abandono del rol. Ello para
58 Parsons, entra a afectar el sistema social porque puede provocar conflicto, inestabilidad, situación que se traduce en un desequilibrio del sistema social. El equilibrio del sistema social, implica el ejercicio del control social del actor para integrarlo nuevamente a la estructura de la institución. Integración que puede darse por las pautas de motivación que han de usarse para lograr la motivación de un rol institucionalizado. Partiendo como ya lo señalábamos, del papel fundamental que le atribuye, este autor, a las pautas de socialización, quienes han sido socializados bajo un mismo sistema cultural e institucional responderán de manera muy semejante en su estructura de carácter. Lo anterior no quiere decir, que Parsons no le confiera importancia al margen de flexibilidad de la conducta a nivel psicológico, que hay en cualquier sistema social (Parsons, 215). Este es un claro reflejo de la importancia, que Parsons le atribuye al factor subjetivo del individuo, en la integración de lo social. Muestra por tanto, la importancia de lo sociocultural en la conformación de la personalidad, si bien también es cierto, que la persona puede afectar de manera positiva o negativa el sistema social y cultural. En ese sentido, considera una estrecha relación entre la sicología y la teoría de los sistemas sociales, en otras palabras, los procesos de comportamiento social son
59 de naturaleza psicológica, teniendo en cuenta, eso sí, el contexto institucionalestructural, papel que le asigna a la sociología. Aclara por demás, que no se trata de un análisis estructural estático, sino por el contrario la sociología debe incorporar los problemas dinámicos, especialmente los psicológicos y analizarlos de acuerdo a la pertinencia de éstos en relación con el contexto, de allí la estrecha relación que le confiere a la sociología y a la sicología. Igualmente, para este autor, el estudio de la cultura, tarea de la antropología considerada como ciencia independiente, cuando se trata del estudio de las pautas culturales, debe considerársele a esta (la antropología) como dependiente de la sociología. Es oportuno ahora destacar, el análisis que plantea este sociólogo, del orden social, orden constituido por el equilibrio entre los subsistemas. Los desvíos sociales los considera como aspectos del proceso que pueden contribuir al mantenimiento del equilibrio social. La estructura cumple la función de mantener el sistema social en equilibrio, equilibrio que incorpora la idea de desequilibrio, pues reconoce la tensión en la interacción social, pero a la vez considera que el sistema social puede resolver dichos desequilibrios a través de la mutua interdependencia entre los subsistemas de: personalidad, social y cultural.
60 Señalan sus críticos, que la perspectiva asumida por el estructural funcionalismo, en algunos de sus planteamientos, concibe las entidades sociales como inamovibles, sistemas cuyos elementos e interacciones entre dichos elementos están predefinidos, desconociendo la naturaleza de los sistemas y los procesos sociales como realidades en las que se crea novedad y cambio. *** En síntesis podemos decir que, el estructural funcionalismo tiene implicaciones para la concepción del conocimiento. Se asume dentro de esta concepción teórica, al sistema tanto sus componentes como sus relaciones e interacciones como objetivos, es decir, el sistema tiene una realidad objetiva que esta ahí para ser observada. El observador se relaciona con el sistema desde fuera, desde una posición objetiva. 2.1.2 El Enfoque Sistémico Aplicado al Estudio de la Cultura El pensamiento sistémico se encuentra en la antropología aplicado al estudio de lo sociocultural, identificado en algunas propuestas teóricas que pudiéramos clasificar así: un primer grupo relacionado con las nociones funcionalistas y estructuralistas que consideran el sistema de la cultura como una totalidad organizada compuesta de elementos mutuamente relacionados, los clásicos representantes de este “grupo” son Radcliffe Brown y Bronislaw Malinowski.
67 2.2.2 Constructivismo Operativo de Niklas Luhmann Examinemos ahora la otra tendencia desarrollada por Luhmann, el constructivismo operativo, aquí nuestro autor se aparta de la tradicional separación sujeto/ objeto y la sustituye por la distinción operación /observación, es decir lo importante en esta tendencia teórica, son las operaciones, operaciones concretas de un sistema autopoietico. La autopoiesis es otro de los principios importantes para la teoría constructivista, pues de acuerdo al análisis realizado más arriba, se concibe el sistema cerrado, sin contacto con el entorno, por lo tanto el sistema ”sólo conoce sus propios estados internos”. En ese sentido, se plantea entonces, la posibilidad de una entidad de construir un mundo propio. Los seres vivos se pueden considerar un tipo particular de sistemas organizacionalmente cerrados, sistemas autopoieticos, en otras palabras, sistemas que crean sus condiciones de autoproducción, como ya fue planteado por Maturana y Varela. Los sistemas autopoieticos son considerados, esencialmente, autónomos, es decir, que no sólo se producen y reproducen, como ya lo señalábamos antes, sino también que son capaces de autoorganizarse, en otras palabras, que son capaces de establecer sus propias distinciones, distinciones que son elegidas por el mismo sistema.
68 En consecuencia , es el mismo sistema quien determina qué es lo relevante y qué le es indiferente. Es pertinente puntualizar, que la distinción no viene determinada por el entorno, sino que es la construcción del sistema. Retomando el planteamiento Luhmaniano del constructivismo operativo, en referencia al conocimiento, plantea que el conocimiento está basado en distinciones, mediante estas el sistema capta “la realidad que es de por sí indiferenciada”. La superación de la distinción sujeto /objeto por la operación / observación, se entiende por lo tanto, que observar es la operación, mientras que el observador se refiere a un sistema que utiliza las operaciones de observación. El observador, en ese sentido, no esta por encima o por fuera de la realidad, éste hace parte de la realidad que describe y la observación, plantea Luhmann, es una operación que utiliza una distinción para indicar un lado (lado marcado), y no el otro (lado no marcado) de aquello que observa. Las distinciones con las que observa el observador son operaciones de un observador. La observación, es para este autor, una operación con dos componentes: la distinción y la indicación que “no pueden amalgamarse ni separarse operativamente”.
69 De acuerdo con Von Foerster, Luhman señala que la distinción es el “punto ciego”, es decir, la distinción de base de la que parte un observador requiere de una observación de segundo orden. Esta observación de segundo orden implica observar a un observador como observador, precisa, eso sí, que el observador sea considerado como objeto distinguible por el observador que observa. Por lo tanto se debe entender que la observación opera con un punto ciego, con una invisibilidad, que es la que constituye la unidad de la diferencia. En la observación de segundo orden, se debe fijar el punto de referencia desde el cual se observa, como el otro observador (sistema) observa el mundo. Lo cual más concretamente significa, que se debe identificar el esquema de diferencia que utiliza aquel a quién se observa, ello permite al observador (sistema) de segundo orden, concentrarse en lo que el otro observa. Lo anterior nos conduce directamente a comprender, que si el observador no puede tener acceso a todas las distinciones, no habrán verdades últimas ni definitivas, ni certeza, ni observadores poseedores de la única verdad, y este mismo camino nos conduce a otro “lugar de claridad”, la representación de la realidad como un proceso autorreferencial de los sistemas. Se ha establecido la distinción entre sistemas sociales, psíquicos y los sistemas vivos, pues los primeros se basan en un tipo de autoproducción diferente a la de los sistemas vivos. Los sistemas psíquicos y sociales basan su autopoiesis en la conciencia y en la comunicación, respectivamente, como modos de producir
70 sentido, a los que Luhmann denomina sistemas constitutivos de sentido, que son por tanto sistemas operativamente cerrados. Para Luhmann entre los sistemas de conciencia o sistemas psíquicos, no puede haber contacto inmediato alguno, igual propone para el caso de los sistemas sociales que usan la comunicación como su particular forma de reproducción autopoietica. Ahora bien, es el observador quien observa las operaciones del sistema, el que introduce las categorías de tiempo, espacio, sentido, para conocer el sistema. *** Lo planteado hasta aquí nos permite sintetizar la idea luhmaniana de sistema como un tipo particular de distinción, distinción entre el sistema / entorno, ambas forman unidad, nada queda fuera de esta relación, todo esta incluido ya sea como sistema o como entorno. En ese sentido es que para Luhmann, el sujeto es considerado como parte del entorno de la sociedad, pero tiene la misma importancia pues es una relación constitutiva, uno no puede existir sin el otro, por lo tanto, el sujeto no es menos importante que el sistema. 2.3 Sistemas Sociales y Sistemas Síquicos: Constitutivos de Sentido En este aparte presentamos algunos de los conceptos de la teoría sociológica de Niklas Luhmann, que son importantes para comprender de manera apropiada la noción de trabajo como una categoría constitutiva de sentido. Lo anterior nos va a
71 llevar a considerar, según la teoría luhmaniana, a los sistemas psíquicos y sociales los cuales están organizados sobre la base del sentido. El sentido es el espacio de las potencialidades, el horizonte de la totalidad del sentido actualidad y potencialidad en referencia necesariamente a los sistemas, pues hay sistemas que procesan sentido y su operación no puede evadir el utilizar el sentido. Los conceptos que aquí presentamos son sólo piezas del engranaje teórico del autor, y es necesario mencionar que abordaremos las categorías teóricas que hemos considerado, a nuestro juicio, fundamentales para el avance de nuestra investigación, se presentan de manera lineal, pero la construcción interna de la teoría luhmaniana es circular, por lo tanto cada una de las categorías hacen referencia y tienen sentido con respecto a las demás. En el ámbito teórico Luhmann se basa en la teoría de sistemas, comunicación y evolución; y metodológicamente, se fundamenta en la tradición funcionalista (Navas, 96). Así mismo es preciso anotar que algunos conceptos ya fueron comentados en el apartado inmediatamente anterior, pero los mencionamos brevemente porque están relacionados con la estructuración teórica que hace parte de la conceptualización del sentido. Del Análisis Causa-Efecto al Análisis Sistémico Funcional de Luhmann
72 El método tradicional funcionalista en sociología es considerado por Luhmann poco adecuado, pues no permite dar cuenta de los problemas teóricos de la complejidad en la sociedad actual. Hemos venido planteando como en los análisis funcionalistas, se considera el sistema social como un todo, compuesto de partes funcionales para su mantenimiento, explican la organización social a partir de las instituciones que se crean para satisfacer necesidades. En esta perspectiva la función era entendida como causa/ efecto. Luhmann plantea un cambio en términos de considerar la función como: “un principio regulativo para la comprobación de equivalencias dentro del marco de variables funcionales” (Luhmann, 1973: 23). Por ende, el análisis se desplaza de las verificaciones causales, a las verificaciones de las equivalencias funcionales, lo cual quiere decir, que no hay para todo efecto una causa determinada, ni tampoco una causa puede dar cuenta de un efecto específico. Plantea que en el análisis funcional se debe tomar en consideración las relaciones de equivalencia frente a problemas definidos. La función de las instituciones para el mantenimiento y estabilidad del sistema social, no es una preocupación en la propuesta teórica de Luhmann, pues no es necesario conocer los prerrequisitos funcionales que se deban mantener sino lo más importante es la continuación del proceso de las operaciones del sistema.
73 Es por ello que se puede analizar los equivalentes funcionales posibles, en cuanto que solamente se actualiza una posibilidad entre todas las demás, de asumir la función considerada, lo cual no excluye necesariamente las demás posibilidades que pueden actualizarse en cualquier circunstancia. Es decir, una función puede ser cumplida por diferentes equivalentes funcionales, y a diferencia de los clásicos, la estructura no es algo dada, sino que se puede llegar a la identificación de esos equivalentes funcionales que posibilitan la continuidad del operar del sistema. Desde esta perspectiva teórica, el objetivo del análisis funcional es establecer relaciones entre relaciones. Se comparan las diferencias y no las igualdades (identidad). En otras palabras, las diferencias son manifestaciones de - algo regulador – unidad – El método comparativo empleado en la diferenciación sistema/ entorno, permite interpretar la acción, que era otro elemento de la teoría clásica, como puntos de vista de las alternativas funcionalmente equivalentes, donde el actor puede acceder racionalmente a esas otras alternativas porque “comprende que hay otras alternativas funcionalmente equivalentes”. AQUÍ PUEDO METER LO DE PINTOS *** En definitiva podemos plantear que en el método funcionalista de Luhmann, la contingencia ocupa un lugar importante pues el mundo social y cultural se presenta complejo, por lo tanto nada debe considerarse fijo, ni inmutable o
74 definitivo. Es así como los datos son contingentes y comparables con otros. En la operación observación, el observador construye el conocimiento a través de la confrontación del dato con las posibilidades alternativas. De la Unidad a la Diferencia: Sistema/ entorno La diferencia fundamental de la que parte Luhmann es la de sistema / entorno, el sistema no puede darse por fuera de un entorno. Parte no de la unidad sino de la diferencia, pues como otros de sus antecesores en la teoría sociológica ya habían planteado “ la diferencia puede constituirse en explicación del orden social” (Luhmann, 1996: 63). Cada sistema necesita una serie de presupuestos de entorno para poder operar, para el sistema social, la disponibilidad de sistemas síquicos capaces de participar en la comunicación, además de un entorno físico que la posibilite. Esta distinción nos lleva a entender que ningún sistema puede operar por fuera de sus límites, sin un entorno del cual distinguirse, ello no permitiría identificar el sistema. El entorno es el mundo de la complejidad, es decir, las múltiples posibilidades que pueden ser actualizadas. Operación / Observación
75 Otra distinción base de la teoría Luhmaniana es la de operación/ observación, operación significa la reproducción de un elemento de un sistema autopoiético con base en los elementos del mismo sistema, en otras palabras, la operación es el presupuesto fundamental para la existencia del sistema mismo. Las operaciones del sistema son recursivas, estas deben tener la capacidad de concatenar en la dimensión temporal otras operaciones del mismo tipo. La operación/ observación utiliza una distinción, se indica una parte, sin embargo con ella se da al mismo tiempo la otra parte. Indicación y distinción son procesos que funcionan simultáneamente, ninguna de las dos partes funcionan como posibilidades separadas. Por lo tanto, la distinción limita lo que ha de tomarse en cuenta en el otro lado de la distinción. Lo anterior tiene implicaciones para el proceso de conocimiento pues no hay ni una única, ni última posición desde donde observar, lo cual lógicamente nos lleva a concluir que tampoco hay una única observación sino múltiples observaciones dependiendo de la distinción. Complejidad En la diferencia sistema / entorno se plantea otro concepto por demás bien importante, el de la complejidad y que va a tener incidencia en la constitución del sentido, Luhmann considera que el entorno dispone de mayor complejidad que el sistema, por lo tanto este debe desarrollar una especial “creatividad” para hacerle
76 frente a esta complejidad, en otras palabras, el sistema hace reducción de dicha complejidad, reducción que se da también a dos niveles: en relación con el entorno y en el sistema mismo. Complejidad entendida como las múltiples posibilidades que el entorno puede ofrecer y el sistema no está en capacidad de escoger o procesar. Para Luhmann, la complejidad surge cuando el número de relaciones posibles entre los elementos de un sistema crece de forma desmesurada y es necesario restringir de algún modo este espacio enorme de posibilidades. El concepto de complejidad se define de acuerdo a los conceptos de elemento y relación. Un conjunto de elementos es complejo cuando cada elemento ya no puede relacionarse en cada momento con cada uno de los otros elementos, de lo que se deriva la necesaria obligación del sistema de reducir complejidad mediante la selección, es por ello que para Luhmann un sistema complejo surge sólo por la selección. En ese sentido, puede colegirse que algunas cosas únicamente son posibles cuando otras han sido actualizadas, y en consecuencia otras posibilidades han resultado excluidas. La complejidad depende también de la observación que tiene que ver con la distinción, como ya lo mencionábamos, para la creación de información, la
83 El presente acontece de manera temporal puntualizada como evento, en otras palabras, del devenir, de los cambios, pero esta puntualidad puede ser observada sólo con base en un presente que dura y que garantiza la posibilidad de la reversibilidad. La posibilidad de observar el cambio y la duración, en el planteamiento luhmaniano está anclada en una paradoja, los sistemas constitutivos de sentido pueden abarcar eventos y mutaciones de situaciones sólo sí pueden mantener algo como constante, que haga las veces de trasfondo, y viceversa, lo que permanece constante puede permanecer tal sólo sobre el trasfondo de eventos que suceden. Es así como el presente que dura vuelve posible la reversibilidad de las selecciones y vuelve posible el contraste con el presente puntualizado, lo cual permite experimentar la continuidad y el transcurrir del tiempo. Puntualidad y duración, mutación y permanencia son conceptos fundamentales para comprender la dimensión temporal del sentido que propone Luhmann. El sentido como conquista evolutiva de los sistemas síquicos y sociales funciona sólo como operaciones de estos mismos sistemas: pensamientos y comunicaciones. Algo limitado es tema de la comunicación en el sistema social o de la intención síquica, mientras que el resto es el horizonte potencial para comunicar el pensar.
84 Un sistema constitutivo de sentido está siempre abierto a otras posibilidades de actualización, es por ello que fija los límites de lo que deberá ser observado de los sistemas que lo constituyen. Para estos sistemas todo tiene sentido, ya que todo puede ser pensado o comunicado con base en el sentido. De aquí que el sentido, es la condición de posibilidad para que los sistemas síquicos y sociales puedan operar. Si bien, el sentido es autorreferente, sólo se refiere a sí mismo, también es necesario pensar en su contraparte, en su negación, la negación del sentido es el sinsentido que también tiene sentido y puede llegar a ser sentido. Conviene plantear que, para que haya coordinación en las selecciones de sentido, es preciso por tanto, que cada contenido de sentido pueda “compararse” con aquello de lo que puede ser esperado en la sociedad, en otras palabras, la tipificación del sentido significa la posibilidad de que algo pueda ser de acuerdo a lo “ya sido”, pero también de aquello que es nuevo y sorprendente. La tipificación del sentido posibilita “el volver comprensible la conexión entre aquello que emerge y lo que ya existe” (Corsi, et al, 144). A la vez que crea las condiciones para sensibilizar a la sociedad hacia determinados contenidos de la comunicación, en lugar de otros. Es así que la tipificación del sentido orienta la comunicación, con base en elementos comunes que puedan ser comprensibles para los participantes en la comunicación.
85 Para Luhmann es posible distinguir dos niveles de elaboración del sentido. En el primero, la semántica es todo aquello que se produce como tema para la comunicación en la sociedad, a nivel menos formal y mas familiar. Se incluye en este nivel todas aquellas expresiones de sentido condensadas como proverbios populares, metáforas, y demás expresiones. En un segundo nivel considera la elaboración de la elaboración del sentido, se refiere con ello al patrimonio histórico y cultural de la sociedad, es decir aquel conocimiento acumulado que ha elaborado la sociedad sobre sí misma y sobre su entorno. Esta semántica elaborada es la que se encuentra en medios que permiten su conservación y difusión, la escritura, los medios magnéticos, entre otros. En la sociedad funcionalmente diferenciada, los medios de difusión juegan un papel importante en la evolución de la semántica que posibilitan activar procesos de desarrollo social. Según Luhmann en la sociedad moderna, la semántica elaborada se produce en los sistemas de función para orientar la comunicación en relación a la economía, la verdad científica, jurídica, religiosa, entre otras. Si bien aclara que no es posible hacer depender la semántica de la estructura de la sociedad, sí es preciso considerar que se influyen mutuamente, puesto que variaciones en la estructura de la sociedad comporta variaciones en la relación entre comunicaciones, lo cual a su vez conduce a cambios en los niveles de complejidad social.
86 Cabe señalar que ese cambio requiere, en consecuencia cambios en la semántica, puesto que esta tiene la función de orientar la comunicación, el no cambio señala Luhmann, implica que la semántica pierde contacto con la realidad social. Es oportuno recalcar que la semántica tiene una función de gran importancia en la sociedad, pues como orientadora que es de la comunicación, debe seguir los cambios de complejidad que se derivan de las transformaciones de las estructuras de la sociedad. Contingencia (Citar a Josetxo) En el mundo están todas las condiciones de posibilidad no actualizadas, es el horizonte de todas las posibilidades de sentido que pueden llegar a ser actualidad. Ya habíamos comentado, la relación que tiene el sentido con la contingencia, según Luhmann, lo que “es” puede llegar a ser otra cosa ya que pueden darse cambios en las posibilidades que no estaban actualizadas. Lo potencial puede llegar a ser actualidad.. Llegados a este punto, no esta de demás volver sobre el concepto de contingencia entendida como la propone Josetxo Beriain, “lo que no es ni necesario ni imposible, es decir, la negación de la necesidad y de la imposibilidad” (Beriain, 92). Ello pone de manifiesto para este autor, que pueden cambiar las
87 situaciones de observación y los observadores, y en ese mismo sentido que la realidad sea de otro modo. Al respecto, analiza que la “reducción de contingencia, es decir, de transformación de lo indeterminado en determinado, conforman un umbral sociopsicológico de seguridad, de certidumbre, de verdad”. (Beriain, 77), que va a tener diferentes ámbitos de realidad de acuerdo al momento histórico de la sociedad. Plantea este autor, que la sociedad moderna logro la institucionalización de la contingencia como valor propio de los nuevos tiempos, al tener que optar por cursos de acción, de los cuales no tiene ningún dominio, para evitar a su vez consecuencias no intencionadas de acción. Del mismo modo señala, que la contingencia es un valor propio de la sociedad moderna, puesto que en épocas anteriores la reducción de complejidad se hacía desde ámbitos más globalizantes. Doble contingencia El problema de la contingencia se expresa en la dimensión social como doble contingencia. Toda selección depende de un ego o de un alter ego, si bien este concepto es deudor de las propuestas parsonianas, referido a la orientación hacia la internalización de valores socialmente compartidos, la pregunta que responde
88 Luhmann es ¿cómo se puede llegar a una regulación operativa de la doble contingencia a partir de un programa común de valores”? (Luhmann, 1996: 235). La respuesta a esta pregunta está anclada en la Teoría de Sistemas, no se cuenta con una comunión de valores compartidos, aquí el elemento fundamental es la comunicación que pone a ego o a alter en situación de aceptación o rechazo, de allí que para Luhmann el orden social se lleva a cabo cuando alguien hace una propuesta o efectúa una acción, lo cual lógicamente pone al otro en situación de responder aceptando o rechazando ésta. La doble contingencia tiene un carácter específicamente social, pues la posibilidad de constitución del mundo social pasa por un horizonte doble de perspectivas que responden a las expectativas de ego y a las de alter, estas pueden ser asumidas eventualmente por ego y / o alter respectivamente. Se comprende con ello, que el sistema social surge en una situación de doble contingencia, ya no hay certezas, son las estructuras de expectativas y los medios de comunicación simbólicamente generalizados, quienes tienen la función de regular la incertidumbre en certidumbre, asegurando el éxito comunicativo para la operación de los sistemas sociales. Medios de Comunicación Simbólicamente Generalizados
89 La función de los medios de comunicación simbólicamente generalizados, es asegurar probabilidades de éxito comunicativo, buscan convertir la improbabilidad en probabilidad de que alter acepte una selección de ego como su propia selección. El rechazo tiene mas probabilidad de darse cuando los interlocutores no se conocen, es decir, la atribución de las selecciones se vuelve problema. La motivación de alter para aceptar una selección propuesta por ego se vuelve improbable, y aquí estos medios simbólicamente generalizados se forman para volverla probable. Lo anterior quiere decir que, se acepta la selección propuesta por alter porque éste detenta poder, es poseedor de la verdad científica o porque ego ama a alter. Estos medios contribuyen también a la regulación generalizada de la coordinación de selecciones. Sistema social Para hablar del sistema social, de acuerdo a la teoría de Luhmann debemos partir de la diferencia fundamental, que ya hemos tratado, entre sistema y entorno. Un sistema social es un sistema distinto de un entorno y operacionalmente cerrado, es decir, capaz de producir por sí mismo sus elementos y estructuras propias. Desde esta perspectiva sistémica, el objeto de la sociología ya no es
90 estudiar la estabilidad de las estructuras sino dar cuenta de cómo el sistema social continua su autopoiésis en relación con el entorno. En ese sentido para Luhmann, un sistema social puede ser una interacción, una organización, una sociedad. Interacción entendida como el sistema social caracterizado por la percepción de la presencia física de los interlocutores en la comunicación. Los individuos presentes en la interacción se perciben mutuamente y cada uno selecciona, tomando en cuenta a los otros que están presentes. La organización es un sistema social que se sustenta con base en reglas de reconocimiento que le dan su característica propia y que le permiten especificar sus propias estructuras. Las comunicaciones asumen en ésta la característica de decisiones cuya selectividad debe poder ser atribuida a un miembro de la organización. La sociedad es un tipo especial del sistema social, comprende internamente todas las comunicaciones, comunicaciones que cuentan con un patrimonio conceptual que esta a disposición para ser usado en el proceso comunicativo. Comunicación El sistema social es un sistema constitutivo de sentido característica que comparte con los sistemas síquicos, pero que a su vez los diferencia de los sistemas vivos.
91 Es por tanto que la base fundamental de los sistemas sociales son las comunicaciones como elementos últimos. La comunicación es necesaria e inherente al sistema social, pero es bien importante tener en cuenta que en Luhmann, la comunicación trasciende el envío y recepción de un mensaje. La comunicación requiere comprensión lo cual implica la autorreferencia de la comunicación. Se comunica sobre la comunicación previamente comprendida de lo contrario no habrá mas comunicación. La comunicación es por tanto en la teoría sociológica de Luhmann, uno de los elementos básicos para proponer al sistema social como un sistema autopoiético, reproductor de las comunicaciones a partir de las comunicaciones, es por ello que el concepto de comunicación se convierte en el eje fundamental de la determinación del concepto de sociedad. Lo anterior recalca Luhmann, exige una nueva concepción del concepto de comunicación que permita afirmar que “toda comunicación sólo puede ser producida por medio de comunicación”. Propone Luhaman que la comunicación, se presenta por la síntesis de tres funciones del lenguaje: información, participación y comprensión, selecciones que son condiciones previas y necesarias para que se produzca una comunicación. De este modo, el proceso de selección se entendería como “ cualquier contenido comunicativo tiene que ser algo que es de un modo distinto al que podría ser.
92 Alguien tiene que tomar la decisión de hacerlo saber, si bien podría haberlo igualmente omitido y algún otro tiene que comprender estos sucesos” (Luhmann, 1998: 41, la negrilla es mía). Se realiza comunicación si hay comprensión, pues en este proceso no se transmite información sino producción de información. En consecuencia para que haya comunicación, señala Luhmann, deben darse los procesos selectivos de información, participación y comprensión. La comunicación, propuesta por este autor, es un procesar de selecciones en la medida en que estos se refieran de manera selectiva unos a otros, hay funcionamiento del sistema social, de lo contrario no se da. La forma de operar autopoiéticamente el sistema social depende de la comprensión de comunicaciones anteriores para seguir operando, no existe pues comunicación por fuera del sistema social. Toda comunicación es una operación interna de un sistema social, entre el sistema social y su entorno no existe comunicación. El sistema social está cerrado respecto al entorno pero este se constituye en información, es decir, en tema de comunicación para el sistema. En la teoría Luhamaniana, la comunicación no es descomponible en operaciones últimas de otro tipo. Si bien lo que une a los sistemas síquicos y sociales es la
99 pueda por tanto observarse a sí misma. Para ver lo que un observador no ve, es necesario un observador de segundo orden que observe tal observación, es decir, con relación a la distinción que ese observador utiliza para marcar un lado y no otro. Basados en estas premisas, nos proponemos en este capitulo, realizar una observación de segundo orden, de las observaciones realizadas sobre un material comunicativo, en este caso, algunos cuentos y novelas que se han producido y difundido en dos regiones colombianas: departamento de Córdoba (costa caribe) y en el departamento de Antioquia (interior del país), por dos autores de esas narrativas, acerca de la concepción del trabajo que por este medio se visibilizan. Proceso Metodológico del Análisis El trabajo como toda actividad humana tiene referentes simbólicos y se pueden encontrar en diversas manifestaciones: canciones, cuentos, creaciones estéticas y demás productos de la actividad humana. Con respecto a las obras de literatura como expresión de una identidad colectiva, cito a Josetxo Beriain en “La lucha de los dioses en la modernidad”, cuando se refiere a la literatura: “ las obras de literatura -novelas, poesías, cuentos populares, etc.-, y la historia del propio colectivo configuran la reserva de contenidos desde donde se construyen los mitomotores, las ideas-fuerza, que sirven de base a la creación nacional” (Beriain, 173), en otras palabras, planteo que por medio de estas, circulan las imágenes de los pueblos que se quieren visibilizar.
100 En consonancia con lo anterior, partimos de considerar la literatura y especialmente la literatura regional como textos culturales que tienen influencia en la (re) construcción de creencias, imágenes, valores, normas, como base de la construcción social de la realidad. Para observar las relevancias y las opacidades con las cuales se ha construido el significado de trabajo en las dos regiones mencionadas, entre dos grupos culturalmente diferentes, “costeños” habitantes de esta región y los “paisas”, procedente del departamento de Antioquia que establecieron inversiones comerciales allí. Procedimos a seleccionar la obra de un escritor de cada región, David Sánchez Juliao (del Departamento de Córdoba) y Tomás Carrasquilla (de Antioquia), cuyas producciones narrativas han tenido difusión tanto nacional como internacional, incluso algunos de sus cuentos y novelas han sido llevadas a la televisión colombiana. Lo más característico de las producciones de estos autores, es que han hecho de su región el tema principal de sus obras, fue este uno de los principales criterios para su elección. Estas narrativas sobre las que focalizamos la indagación, nos proporcionan unos elementos de análisis con los que los autores, han construido su visión y significación del concepto de trabajo para unos lectores, tanto del ámbito regional
101 como a nivel nacional. Cómo ellos observan y las distinciones con las qué observan es lo que analizaremos en este capitulo. La investigación se desarrolla en tres etapas mutuamente relacionadas. La primera consiste en el análisis de contenido de la información que proporcionan los cuentos analizados en este estudio. Elegimos el análisis de contenido pues es una técnica que se sustenta en el lenguaje como medio de expresión de la subjetividad humana, cuya base fundamental es considerar esas expresiones como “textos”, textos que revelan su sentido por fuera del texto mismo y en relación con otros elementos contextuales, de acuerdo a lo planteado por Pablo Navarro y Capitolina Díaz. “cuando se habla de “contenido” de un texto- y, en general, de cualquier realidad expresiva-, a lo que se está aludiendo en realidad, de forma un tanto paradójica, no es al texto mismo, sino a algo en relación con lo cual el texto funciona, en cierto modo, como instrumento. Desde este punto de vista, el “contenido” de un texto no es algo que estaría localizado dentro del texto en cuanto tal, sino fuera de él, en un plano distinto en relación con el cual el texto define y revela su sentido” (Navarro & Díaz, 177). El procedimiento que se utilizó incluyó la identificación, en los cuentos y la novela, de las unidades básicas de significación, de acuerdo a los objetivos planteados en nuestra investigación, la palabra-término Trabajo con sus flexiones verbales, denominadas Unidades de Registro.
102 Adicionalmente, se identificaron los corpus textuales que contenían dichas unidades de registro, entendidas como las unidades de sentido completas que encierran la carga semántica de la oración y tienen la característica de ser coherentes y cohesionadas, denominadas Unidades de Contexto que permitía identificar la distinción realizada por los autores. Para ello se diseñó una ficha donde se ingresaba estas unidades con sus correspondientes conceptos. (Anexo No.1). Los criterios del análisis de contenido puramente lingüístico no se consideraron en este trabajo, es decir, el uso de tiempos verbales, adverbios, conjunciones, etc. En tanto que se tuvieron en cuenta las clases de palabras que hacen referencia a una realidad extralingüística, dentro de esta categoría tenemos los sustantivos, los verbos, los adjetivos, modalizaciones, uso de metáforas y expresiones en general. Cada oración que combina la relación verbo/ predicado expresa tanto un concepto o referencia a una realidad objetiva, como a un punto de vista subjetivo que el autor/ escritor quiere transmitir. En este análisis se consideró tanto el método discriminativo como el agregativo. Cada cuento se analizó como un corpus textual separado y luego para la fase de interpretación se consideró el conjunto total de los textos obtenidos del análisis discriminativo (Anexo 2 corpus textual completos por cada autor).
103 Se Identificaron los conceptos acerca del trabajo o aspectos relacionados con este a partir de las oraciones significativas. Se procedió a la construcción de categorías, resultado del proceso de homologación conceptual. Una categoría es un concepto general producto de una reelaboración conceptual que resulta del grupo de conceptos concretos. Por ejemplo, en los cuentos analizados, tenemos: 1.“...y me vio trabajando con el machete sobre los cocos” 2.“...Estaba seguro que don Julián me volvería de dejar trabajar en el ordeño”. Son dos oraciones en las que el concepto de trabajo se puede asimilar dentro de la categoría trabajo = Actividad concreta. De esta manera, se fueron agrupando por categorías las distinciones que sobre el trabajo expresaban los autores. Para la construcción de categorías se elaboró un ficha complementaria que denominamos “Categorización y Recategorización” (Anexo 3). Se identificaron los campos semánticos a partir de los datos proporcionados por el análisis de contenido anterior, donde se consideraron aquellas palabras o frases significativas y que semánticamente tenían una similitud entre sí, estos campos semánticos se organizaron en redes para facilitar su interpretación. De acuerdo con esto, el análisis de contenido como técnica de análisis textual, relaciona las redes de significado que configuran una situación de comunicación.
104 En la segunda fase, comparamos las distinciones que se visibilizan en ambas narrativas, estableciendo polos característicos de las distinciones entre ambos autores. Es importante precisar que se analizaron en la investigación, las observaciones de las distinciones con que los autores construyen los sentidos y significados del trabajo, en cada una de las narrativas “costeña” y “paisa” por separado, y luego se procedió a elaborar una “retotalización”, según propuesta del profesor Juan Luis Pintos, a fin de analizar el imaginario del trabajo entre “costeños y “paisas”. El procedimiento metodológico fue el mismo en ambas narrativas. Una tercera fase se enfoca al análisis interpretativo completo que es el producto tanto del análisis de contenido y de las distinciones de los autores, mediante el modelo de análisis de los Imaginarios Sociales. Este capitulo esta dividido en tres partes, que corresponden a los tres procesos de análisis ya mencionados. Primera parte 3.1 Distinciones sobre las que se construye los significados del Trabajo en la Narrativa “Costeña”
105 Del escritor cordobés David Sánchez Juliao se analizaron los textos* ”Aquí Yace Julián Patrón” (1989). La serie de cuentos: “¿por qué me llevas al hospital en canoa, papá? (1999), de la cual seleccionamos los cuentos: ¡Ah, el verano!, Las locuras de Caldera y Nosotros no lo matamos. De la colección de Cuentos “Historias de Raca Mandaca” (1975), seleccionamos: Nosotros los de Chuchurubí, Arroyón y el quemado de Corinto. observamos los diferentes sentidos y valoraciones que el autor le da al concepto de trabajo y con base en estos sentidos, identificamos las distinciones en las que se basa para construir la realidad social del trabajo, que visibiliza a través de ellas. 3.1.1 Tener que trabajar / no tener que trabajar En los cuentos analizados, se muestra que el trabajo es visto por los protagonistas y / o relatores como un medio para conseguir la subsistencia, pero si esta necesidad ya esta resuelta el trabajo no es una prioridad fundamental en la vida, pues hay otras posibilidades del disfrute de esta. “...me iba con él a la playa, ¿sabe a qué? También a jugar ya no tenía que trabajar, porque no me faltaba el alimento ni la ropa” (J.P, 90). *En adelante cada cuento se identificara con un código y el número de la página de donde se extrajo el texto que se presenta. Así: Aquí yace Julían Patrón (J.P.); ¡Ah el verano! (A.V.); Las locuras de Caldera (L.C.); Nosotros no lo matamos (N.N.M.); Nosotros los de Chuchurubí (N. Ch.); Arroyón (A); el quemado de Corinto (Q.C.).
106 “Los albañiles seguíamos siendo los albañiles, gente que trabajaba para comer”. (J P, 80). “Mucha gente nueva había decidido engancharse a la aventura: vino la primera vez se amaño con el sueño de matar el hambre algún día y se quedo trabajando un pedacito de ciénaga” ( N. Ch.,24) Aparece el rasgo más característico del significado del trabajo, y es el directamente vinculado a la satisfacción de necesidades básicas. Sin embargo también se evidencia la idea que a pesar de trabajar duro no siempre se alcanza a satisfacer las necesidades elementales e incluso para poder hacerlo hay que realizar varios trabajos. “Y me he feriado la vida aserrando madera en montañas ajenas: Perdido en la maraña de la sierra de Canáima. Llevando y trayendo el serrucho. Oyendo el crujido de los árboles cuando se derrumban solos, ya vencidos por nuestro corte y he trabajado duro, pero con todo y eso, he amasado el hambre”. ( Q.C., 77). “Porque Eduardo, como muchos de nosotros, aprovechaba el tiempo libre que le dejaba su siembra para rebuscarse unos pesos de más, haciendo otros trabajos fuera del terreno” ( Q. C, 81).
107 *** Podemos establecer una relación entre trabajo y satisfacción de necesidades, la cual le imprime la obligatoriedad al trabajo, según los relatos: Trabajo subsistencia La distinción que establece el autor es por tanto: Tener que trabajar / No tener que trabajar La actualidad de la distinción Tener que trabajar se visibiliza como un sentido que está mediado, por la obligación de tener que hacerlo porque “si no trabajo, no como”, si bien lo que no aparece, la potencialidad la configura la no-obligación de tener que trabajar. En este sentido, el trabajo no ocupa un referente importante en la vida de las gentes. 3.1.2 No Tener trabajo / tener trabajo El autor nos muestra como la llegada de compañías extranjeras para la explotación de las riquezas naturales de esa región, va creando en la gente la necesidad de conseguir un trabajo en estas, pues hasta entonces la oferta de trabajo estaba limitada al que se ofrecía en las grandes haciendas y/o bajo las diferentes modalidades de trabajo que tradicionalmente han imperado en esta región. La oportunidad de tener un trabajo en las compañías extranjeras, se valora como la posibilidad de ganar dinero para mejorar la subsistencia.
108 “Se comentaba que era tanto el trabajo que iba a haber en la construcción del Packing House, que los hombres de Coveñas, Coveñitas, Cispatá y San Antero resultábamos insuficientes. Nosotros nos alegramos, figúrese si no?” (J. P., 29). “ Yo, por ejemplo, pude demostrar que era oficial de albañilería y conseguí que me asignarán a las tareas de un aeropuerto que iban a construir (...) Y había trabajo que era lo mas importante” ( J. P., 53). “...y allí fue donde pude enterarme de todo y saber que sí tenía razón cuando pensaba que Packing José, y yo, íbamos a tener trabajo” (J. P., 49). Encontramos que el concepto de trabajo, aparece asociado a palabras que le dan sentido a la idea de tener o contar con un trabajo. *** Consideramos la distinción establecida por el autor como: No tener trabajo / tener trabajo Tener trabajo Encontrar Tener Haber
115 quedar demostrado ante la gente joven que no nos creía, entre ellos Packing José que en partes lejanas del mundo existían tantas maravillas” ( J. P.,55). Podemos analizar que se pretende mostrar una relación de implicación entre las concepciones de trabajo y progreso pues el trabajo trae progreso y a la vez el progreso trae trabajo. *** Por lo tanto, el lado de la distinción que se actualiza, el trabajo como un factor de progreso, es condición de posibilidad del no progreso. 3.1.7 Trabajo colectivo / trabajo individual La visión de trabajo en grupo está asociada, en muchas ocasiones a una actividad cooperativa, pues todos los miembros participan en las diferentes actividades que implican las labores en el campo, actividades que muchas de las veces están mediatizadas por la fiesta, la música, la comida en común, etc. “ Se volvieron a organizar los grupos de trabajo como la otra vez: gente para la pesca, gente para la hachería, gente para los semilleros, gente para la siembra, gente y más moviéndose por entre el monte como hormiguitas pachacas” ( A., 54). Trabajo Progreso Trabajo
116 “ Y se organizó el comité infantil: un bloque de todos los niños en grupo, que no hacían más que cantar, armar juegos, estudiar por la noche, y aprender a trabajar, ¡ah!: y cantar vallenatos de Durán cuando alguien del pueblo está en peligro” ( A., 69). *** Podemos establecer la distinción de base que propone el autor: Trabajo colectivo / trabajo individual El lado de la distinción que aparece marcado, el trabajo colectivo se significa como una actividad “festiva”, que permite la reunión e identificación de intereses de grupos de personas donde el trabajo se constituye en un referente socio-cultural, y el otro lado de la distinción es el del trabajo individual que puede llegar a actualizarse en algún momento. En el siguiente apartado analizamos “otros” significados del trabajo que están en relación con particularidades específicas de la región, donde el autor nos presenta un sentido del trabajo mediatizado por los factores climáticos y asociado también a creencias que se recrean a través de la tradición oral. 3.1.8 No trabajo / trabajo
117 Hay una estrecha relación entre el clima, en este caso el verano/ invierno, y el trabajo, pues el trabajo en el campo se hace en el invierno cuando hay suficiente agua para la siembra, en tanto que la época del verano, se asocia a la recolección y comercialización de las cosechas, pero también y especialmente al calor, al polvo y al ocio, es un tiempo en el cual la gente poco trabaja y es el tiempo de las fiestas a los santos patronos, en acción de gracias por los frutos recibidos. “Ese es el verano nuestro, una estación en la cual la gente no trabaja por el calor, y por el polvo, por la sequedad esa de todo lo que se mira, y por el color del mundo que se vuelve marrón claro de tanta tierra que se levanta con la brisa y se va pegando a las cosas; y por la sofocación que se siente a toda hora, y porque sin agua, nada se puede hacer” ( A. V., 40). “ Se trabaja solo el primer mes del verano, recogiendo las cosechas. Después empieza la gente a desesperarse de esperar y no hacer nada y resuelve salir a matar el tiempo de fiesta en fiesta” ( A. V., 40). “ En cambio en épocas de lluvias ve usted a los hombres ajuiciados porque saben que con la venida de las aguas el tiempo empieza a ordenarse, a agarrar hábitos. Así, la gente tiene que encarrilarse según los caprichos de las nubes; a acostarse, levantarse, trabajar y descansar cuando a ellas les dé la gana. Si no, no hay cosecha” (A.V., 40).
118 Situación que también se refleja en la letra de algunas canciones, especialmente en el vallenato, uno de los aires musicales mas populares actualmente, y que tuvo su origen en los sectores rurales de la región caribe. En un vallenato se canta a San Isidro Labrador patrono de los labriegos, en algunos de sus apartes se hace una ofrenda festiva al santo a cambio de las lluvias. San Isidro Labrador “San Isidro Labrador ¡ay! Patrono de los labriegos tú que estás allá en los cielos me vas a hacer un favor Me le dices al señor que con su mano derecha que me ayude en la cosecha que soy un agricultor Tengo labrada la tierra ¡ay! La semilla está escogida con la esperanza que llueva para sembrarla enseguida (...) Quince de mayo es tu fiesta te ofrezco una velación un conjunto de acordión con plata de mi cosecha” (Enrique Pertuz) *** La relación que podemos establecer entre el trabajo y el factor climático es:
119 No trabajo en verano / trabajo en invierno En la base de la cual esta la distinción: No trabajo / trabajo 3.1.9 Trabajo sin esfuerzo / trabajo con esfuerzo La tradición oral en esta región es bastante amplia y se manifiesta por medio de sentencias, cantares, danzas, costumbres y creencias, muchas de las cuales aluden a seres encantados, a los cuales se puede acceder cumpliendo con varias pruebas que le posibilitan a su poseedor beneficios extranaturales, especialmente hay tres deseos que se pueden cumplir mediante la obtención de estos seres encantados: ser un hombre con suerte con las mujeres, ser un buen peleador y poder realizar una actividad de trabajo sin mucho esfuerzo. Es así que el autor muestra que realizar un trabajo no debe ser una actividad que implique esfuerzo, si hay la posibilidad de que “otros” seres encantados, puedan hacerlo y así disfrutar de un descanso, refleja el vivir sosegado y sin afanes de las gentes de las zonas rurales de esta región. “Cazar animes, diablitos encantados, no es cosa fácil. De lo contrario, todo el mundo conseguiría muchachas, nadie trabajaría y no habría perdedor en las peleas. Porque los animes sirven para una de esas tres cosas: para trabajar, conseguir mujeres y pelear” ( L. C., 55).
120 “ Entonces uno agarra sus animes y se los guarda dependiendo de para qué los ha pedido. Si para enamorar, se los echa en el bolsillo de la camisa. Si para trabajar, en la mochila, y si para pelear, en el bolsillo del pantalón”... (L. C.,56). “ Pero eso sí: cuando uno tiene los animes en su poder, depende de para qué los haya pedido, no hay mujer que se atraviese por el camino que no caiga loca de amor al primer pique de ojo, o potrero que no se desmonte en menos de lo que canta un gallo, o macho que se pare y que no esté en el suelo a la primera trompada” ( L. C., 57). “Se sabe de la gente que los ha pedido para trabajar, que cuando salen a machetear, cuelgan el calabazo con agua de la rama de un árbol, se acuestan a dormir una siesta larga a la sombra y dan la orden a los animes: “Desmóntenme esa paja”. Y antes de terminada la siesta ya esta la yerba macaniada y cortada a ras de tierra; y el dueño, descansando” ( L. C., 58). La relación que podemos establecer es: *** En suma podemos identificar las distinciones: Trabajo sin esfuerzo / trabajo con esfuerzo Trabajo sin esfuerzo Colaboración extranatural
121 Se reitera con esta distinción que el trabajo no tiene una valoración como fuente de realización personal, puesto que si puede conseguirse que otros realicen dicha actividad, se puede ahorrar tiempo y esfuerzo. 3.1.10 Nosotros / los otros Percepción de los “otros” Trabajadores / Autopercepción como Trabajador* El autor muestra la visión que tienen las gentes de la región tanto de los “otros” trabajadores “cercanos” (gentes procedentes del interior del país) a quienes conceptualiza como “gente pobre como ellos, en tanto que de los “otros” lejanos (los extranjeros), presenta una caracterización física diferente y una exaltación a su fuerza física, lo cual justifica dejar de trabajar para poder verlos trabajar a ellos. Muestra además la imagen de cómo se perciben así mismos como trabajadores, actualiza una imagen positiva la cual es motivo de orgullo pues también la ve reflejada en su descendencia. “ Eran gentes desarrapadas, como nosotros armados de herramientas de trabajo, incluso de picos y palas que jamás habíamos conocido por estas tierras”.( J. P., 29). * La noción de percepción se refieren a que los individuos sociales tienen una visión característica por medio de la que se perciben a sí mismos, así como a la sociedad con la que interctúan.
122 “...Unos enormes hombres rubios, del color de la cerveza, con ojos de mar y cabello de puerco espín, empezaron a trabajar con una fuerza envidiable. Hubiéramos querido no ir a trabajar para verlos trabajar pero fue imposible” ( J. P.,31). “...Y él seguía riéndose, pero trabajando porque en verdad que para eso, para el trabajo, este muchacho ha resultado como su tatarabuelo” (J. P., 94). *** En síntesis lo anotado, nos permite establecer las relaciones de oposición que actualiza el autor y que podemos diferenciarlas de acuerdo al grado de cercanía /lejanía, así: Nosotros / los “otros cercanos” (como nosotros) Nosotros /“los otros lejanos” (extranjeros) Diferencia que finalmente se traduce en la distinción Nosotros/ los otros Es interesante la paradoja que plantea el autor acerca del dejar de ser / para ser :
123 “ Hasta pensamos por un momento en dejar de ser empleados de don Julián Patrón para pasar a ser sus empleados en un cincuenta por ciento trabajando en el Packing –House. Al menos, así nos sentiríamos medio-empleados de los gringos” ( J. P., 29). La distinción que podemos establecer de acuerdo al relato es: Dejar de ser / para ser Dejar de ser empleados del patrón de siempre / para ser empleados de los gringos pareciera que con ello hubiese una revalorización del ser trabajador; ser trabajador para otro extranjero, es diferente a ser trabajador del patrón como “nosotros”. *** Podemos establecer hasta aquí, las distinciones empleadas por el autor de estos cuentos y que podemos agrupar fundamentalmente en dos ejes de sentido: a. Sentido de la obligación externa Se visibiliza el sentido del trabajo como una obligación externa marcado por la necesidad de trabajar como medio para la subsistencia, más no es un sentido interiorizado que centralice la vida de este grupo, porque además existe la posibilidad del no trabajo sentidos que el autor visibiliza, uno: cuando se tienen las necesidades básicas satisfechas no hay la necesidad perentoria de trabajar y
124 dos: se actualiza la posibilidad de que “otros” (seres encantados) hagan el trabajo. No se muestra una dimensión social del trabajo, éste no opera con un valor de utilidad social. b. Sentido de autonomía En relación con el sentido anterior, la obligación externa lleva implícito para quienes no disponen de medios de subsistencia propios, el tener que trabajar para otros, lo que a su vez implica un sentido de sumisión, dependencia, y que entra en contradicción con el deseo de autonomía manifestada en estas distinciones. De manera sucinta, podemos plantear que las relevancias con que este autor construye el sentido de trabajo y que difunde a través de su narrativa, están en relación con la distinción fundamental No trabajo / trabajo, la cual toma “varios sentidos” que se relacionan con las características socioculturales de las gentes de esta región. 3.1.11 Campos Semánticos De acuerdo a lo presentado hasta aquí podemos establecer relaciones que evidencian elementos comunes en la estructuración de la imagen del trabajo en la mayor parte de los cuentos analizados. Identificamos los temas claves que configuran los significados del trabajo, se procedió a organizarlos en campos
131 Hay una observación de los “otros” próximos y lejanos que se constituye en una especie de clasificación, los “otros” cercanos son comparados con el grupo de referencia que permite cercanía/ lejanía, expresado en “gentes desarrapadas como nosotros”, con la diferencia que poseen unas herramientas de trabajo diferentes a las propias, los cuales están caracterizados por ser personas necesitadas que requieren de un trabajo para sobrevivir, dicha percepción posibilita un nivel de identificación con ellos. En tanto que de los “otros”, hay una percepción de los “otros” lejanos como trabajadores que cuentan tanto con una fuerza física, y unas herramientas de trabajo que los convierte a los ojos de quien los percibe, como superiores a los “otros” / próximos. En cuanto a la autopercepción se muestra positiva, pues se considera como un modelo que permite la autocomparación. 3.2 Distinciones sobre las que se construye el Significados del Trabajo en la Narrativa “Paisa” Del escritor antioqueño Tomás Carrasquilla, se analizó la novela* “Hace Tiempos: Memorias de Eloy Gamboa” , dividida en tres volúmenes: el primero Por aguas y pedrejones, el segundo: Por cumbres y cañadas y el tercero: Del monte a la * A cada uno de los tres volúmenes de la novela, se les asignó un código. Así: Por aguas y pedrejones (A.P.); Por cumbres y cañadas (C.C.); Del monte a la ciudad (M.C.)
132 ciudad. El análisis de contenido se hace por cada uno de los volúmenes, en el análisis e interpretación final se conserva la unidad estructural que guarda la novela. 3.2.1 Trabajo para otros (+) / trabajo propio (-) En esta narración se muestra una valoración positiva por el trabajo que se desempeña para otros, en la medida que este sea bien pago, pues lo importante es que posibilite tanto la satisfacción de las necesidades como adquirir otros bienes. “ ha tenido tan buen sueldo, que pago hasta el último medio y ha conseguido así lo que no consiguió trabajando con su plata” ( A.P., 347). “ se dejaron de trabajar por su cuenta, y en la Blanca está trabajando don Teodoro con uno de sus hijos, en la dirección de una empresa” (A.P., 347). Se significa la importancia de trabajar sin importar el tipo de contratación, pues al parecer lo que importa es el hecho de tener un trabajo. “...no podré yo trabajar en cualquier cosa?. -Allá usted puede trabajar por cuenta propia o por cuenta de la empresa”. ( A.P., 333).
133 En estos relatos el autor hace visible una imagen positiva del trabajo asalariado, el trabajo para otros no tiene las connotaciones negativas que pudo evidenciarse en la narrativa costeña. *** La distinción con que opera el autor en esta narración es: Trabajo para otros (+) / Trabajo propio 3.2.2 Responsabilidad / Irresponsabilidad Lo característico en este tipo de narraciones es la consideración del trabajo como una obligación individual interiorizada, como una actividad necesaria en la vida y que se convierte en un modo de vida personal. “ Nosotros no necesitamos de sobrestantes ni de quien nos vigile; por eso hace mucho tiempo que nos pagan a todos jornal doble; y en tierras bravas como ésta, nos enciman un rial y nos pagan los días que tengamos que guardar cama, porque saben que no fingimos achaques por la pereza de trabajar” ( A.P., 333). “... pero uno se acostumbra al momento y acaba por parecerle muy bueno vivir a lo montañero, sin pensar más que en el trabajo, en comer y en dormir” (Por aguas y pedrejones, pág. 234).
134 La relación que puede establecerse *** El lado que actualiza el autor, para conceptualizar sobre el trabajo en este grupo cultural, es el de la ética de la responsabilidad interiorizada. Por lo tanto Puede identificarse la distinción así: Responsabilidad / irresponsabilidad 3.2.3 Ahorro / derroche El ahorro como un ideal de conducta racional, aparece como el lado de la actualidad que se presenta en estas narraciones, donde se sanciona socialmente el derroche y la falta de previsión de los trabajadores. “Por allá pagan buenos jornales y rumba la plata el 25 de cada mes, qu’es el día de los pagos; pero a ningún trabajador le queda nada con tanta francachela y tanto bunde” (A.P., 245). Igualmente se visibiliza una imagen de que quien trabaja mucho consigue dinero. Trabajo Responsabilidad personal
135 “ Aquí hasta aseguran que tenemos plata enterrada. Ven trabajar mucho esta viejita y se figuran que es por atesorar” ( A.P., 270). *** El autor sugiere una relación directamente proporcional entre: dedicación al trabajo Adquirir dinero Ahorro Una concepción que también se evidencia en estas narraciones es que para poder conseguir algo en la vida hay que ser muy frugal en los gustos, la ostentación y el lujo van en contra del ahorro. De allí que el binomio trabajo duro y ahorro son presupuestos básicos para tener un futuro asegurado. “ Lo malo es que Juaco y tu tío Eusebio, que son tus modelos, principiaron a trabajar a pata limpia, jornaliando en cualquier oficio y juntando cuartillo sobre cuartillo” ( C.C., 431). “... Pero asina, con botines desde ahora, no va a salir trabajador ni va a conseguir nadita” (C. C., 428). Se plantea la avaricia en el sentido weberiano, ligada a la ambición y a la moral del logro, como un modo de vida. Tratando de calar en el conformismo y en el vivir tranquilo.
136 “ Lo que han de hacer es trabajar y ahorrar para que se casen pronto. Ustedes verán si le cargan la mano a la abogacía o al comercio. Fíjense en esto que es muy importante” ( M.C.,542). Trabajar duro/ ahorrar Futuro asegurado *** La distinción que aparece en estas narraciones es por tanto: Ahorro / derroche 3.2.4 Eficiencia / ineficiencia El saber hacer bien un trabajo y estar dispuesto para todo tipo de trabajo es una idea que se difunde en estas narraciones. Un “buen trabajador” es aquel que siempre esta dispuesto para realizar con gusto y eficiencia cualquier tipo de trabajo. “ Y como sabemos desde echar hacha en el monte hasta sacarle la ceja a la batea, estamos prestos pa’ toda laya de trabajo en que nos pongan ” (A.P., 261). “ Yo le hago a todo, pero nada en fundamento. En trabajo de minas hago lo que me dicen pero no entiendo nada... En el río también hemos trabajao lo que hemos podido”. ( A.P., 234).
137 “...Ellos se encantan con ella. Porque le rinde el trabajo mejor que a ninguno...” ( C.C.,247). Buen trabajador Eficiente *** Podemos señalar, el lado de la distinción que se visibiliza como ideal de un buen trabajador es el de la eficiencia, dejándose en la invisibilidad aquello no deseado, que para esta distinción sería la ineficiencia. 3.2.5 Orden / desorden La observación de una buena conducta moral así como mostrar una imagen de un trabajador dedicado, son presupuestos que ayudan a la posibilidad de conseguir con mayor facilidad un trabajo, pues lo que verdaderamente importa, según la imagen que se difunde, es querer trabajar y lo demás se da fácilmente. Igualmente, las fiestas prolongadas y continuas son sancionadas pues no permiten el buen desarrollo del trabajo. “Esas francachelas de toda la noche siempre tienen que trastornarle mucho los trabajos en la empresa” ( C.C., 451).
138 Deseo de trabajar y orden, son prerrequisitos para obtener trabajo en cualquier lugar y poder ganar dinero. “ a usted le gusta tanto trabajar y es tan ordenado, le sienta muy bien ganar ese jornalito desde ahora sin tener que dejar el estudio” ( M.C., 525). “ Le da tristeza dejar el jornal?. No sea bobito, el que quiere trabajar, en cualquier parte gana algo” ( M.C., 525). Tener trabajo Orden personal y deseo de trabajar. *** Podemos señalar que el lado de la distinción que aparece marcado puede identificarse como orden, que se refleja en las características que debe tener un buen trabajador: Orden / desorden 3.2.6 Sentido de la vida / sinsentido de la vida Se refuerza la idea de la centralidad del trabajo en estas narraciones, pues al parecer, independiente del dinero que se tenga, el trabajo es una actividad vital para la vida.
139 “...todos dos tienen mucha familia y pasan escaseces...y aunque fuerámos muy ricos, trabajaría siempre. Yo sin oficio no puedo hallarme en ninguna parte” (A.P., 269 ). El trabajo como un modo de vida, es reiteradamente mostrado en estas narraciones, este debe constituirse en el principal objetivo de la existencia, el autor lo resalta con la expresión el “vicio de trabajar”, pues en eso se espera que se convierta el trabajo. “ Iban resultando, pues, los guaricongos muy muñecones con talento del bueno y con el vicio de trabajar” ( M. C., 553). *** Por tanto podemos decir que el lado de la distinción que se actualiza, el trabajo como sentido de la vida, quedando en la potencialidad la idea del sinsentido del trabajo, sentido que puede llegar o no a actualizarse. Además de la responsabilidad individual de trabajar, el autor también nos presenta el sentido de deber familiar, parte de la realización individual que obtiene el individuo con el trabajo, está en el sentido del deber con su familia, el bienestar familiar también se revela como un valor en estas narraciones. “ ¿Qué más deber y qué más religión que trabajar para sostener la familia?” (A.P., 453).
140 Podemos analizar que hay una relación directa entre el trabajo como un modo de vida y el deber de velar por la familia. Trabajo Modo de vida y responsabilidad familiar. *** La distinción de base con que opera el autor en estas narraciones es: Sentido de la vida/ sinsentido de la vida 3.2.7 Moralidad / inmoralidad En estas narraciones se refleja la importancia de una buena conducta de los trabajadores. “La empresa suministra habitaciones a los trabajadores de mas honradez, formalidad y arraigo” (C.C., 393). Los buenos trabajadores, además deben ajustarse al cumplimiento de las normas sociales, cualquier desvío de las conductas que se consideran apropiadas se sancionan socialmente. “Pues sí para los trabajos no tan malo si trabajara con mujeres. Pero los domingos y los días que no tiene que trabajar, bien podría vestirse de mujer y no salir como peón en vestido de fiesta” ( C.C., 398).