Armas de Orense / Benito F. Alonso
Full text
BENITO
F.
zXLONSO
ARMAS
DE
ORENSE
ORENSE:
1891
IMPRENTA
DE
A.
OTERO
SAN
MIGUEL,
18
se
unj e mda
D
e
DL
Í.WI
L «J
despie an
del
le a go
en
que
nos
ienen
embebecidos
las
i olidades
de
un
p e-
s
sen e
que
ni
aun
á
comp ende
llegamos:
bas a
y
sob a
que
una
ley
sob ena u al
no
consien a
al
homb e
pene a
en
los
abis
mos
del
po eni .
La
cos umb e
de
que
los
pueblos
apa
ezcan
simbolizados
po
emblemas
es
an i-
quisima,
y
buena
p ueba
de
ello
son
las
monedas
que
acuña on
los
empe ado es,
los
eyes
ó
conquis ado es
de
una
coma ca
ó
de
un
pueblo
cualquie a,
ep esen ando
en
el
oquel
su
o igen,
his o ia
y
condi
ciones.
Si
á
es a
cos umb e
gene al
y
p i
mi i a
nos
a enemos,
dado
el
o igen
coi o-
omano
de
es a
ciudad,
po
más
que
la
nu
mismá ica
nada
nos
diga,
que
sepamos,
os
casi
p obable
que
las
a mas
pa lan es
de
la
e us a
O -ens
—
agua
calien e
—
ó
Aúnen
se,
con
cuyo
nomb e
se
la
conoce
en
el
se
gundo
concilio
de
B aga,
debie on
halla se
ep esen adas,
po
lo
menos,
en
un
símil
del
io
Miño,
y
o o
de
lo
que
hoy
llama
mos
Bu ga.
Es o
no
obs an e,
como
sus
o í
genes
so
pie den
en
la
oscu idad
insonda
ble
de
los
iempos,
y
has a
que
los
omanos
es ablecie on
en
ella
sus
e mas
y
plan a
on
después
la
iña,
no
comenzó
á
ene
ama,
de
supone
es
que
su
escudo
no
apa
eciese
has a
en onces,
pe ec amen e
dis-
c e ado,
ni
uese
conocido
en
él
concie o
u
-
do
-
do
los
es an es
pueblos
gue e os
de
Ga
licia.
como
lo
e a
ya
po
los
años
480
de
nues a
E a,
cuando
an o
se
ha
dis ingui
do
en
las
luchas
sos enidas
con a
las
hues
es
de
Remismundo.
Á
O ense
conocíasele
po
sus
hazañas
mili a es,
po
la
alen ía
con
(pie
echazaba
oda
in asión
ex anje
a,
po
sus
aguas
calien es,
y
po
la
e ili
dad
y
condiciones
de
su
suelo.
Más
a de,
la
cu a
milag osa
del
hijo
de
Ca ia ico.
e i icada
po
medio
de
las
u as
que
madu aban
en
el
pa al
que
había
en
lo
que
es
hoy
plaza
de
la
Magdalena,
la
con
e sión
de
los
sue os
al
ca olicismo,
e ec
uada
en
O ense,
y
el
nomb amien o
del
p ime
obispo
sue o,
Wi imi o,
ac ecen a
on
la
impo ancia
do
la
ciudad,
que
po
aquella
época,
el
ey
Teodomi o
había,
adju
dicado
á
la
me ópoli
de
B aga.
E igida
en
obispado,
bajo
el
impe io
del
mona ca
sue
o.
se
emp endió
en
ella
la
cons ucción
de
la
p imi i a
iglesia
do
San
Mai in,
y
pos e
io men e,
las
de
San a
Ma ía
la
Mayo
y
la
Basílica
ac ual.
Fui'*
una
de
las
ciudades
que
co espon
dían
al
con en o
B aca onse:
an es,
y
aún
después
de
ene
obispo,
sede
acan e,
es
u o
ag egada
muchos
años
á
las
me ó
polis
de
B aga
y
Lugo.
Como
p o incia
pe
eneció
ambién
á
B aga,
B aea a
augus a
desde
iempo
inmemo ial.
Más
acá
del
ano
GUO,
el
ey
godo
Chin-
dasVin o
mandó
acuña
aquí
moneda,
y
aumen a on
an o
las
iquezas
y
signi ica
ción
de
O ense
en e
los
pueblos
de
aquella
echa,
que
iempo
andando,
y
siendo
ya
an
c ecido
el
ecinda io
y
an
nume osos
los
co os
que
en
o no
de
la
ciudad
iban
adhi
iéndose
al
Concejo
y
á
la
silla;
siendo
al
su
p og esión
y
su
ama
po
sus
bu gas;
sus
e enos
an
á
p opósi o
pa a
el
iñedo;
su
io
Miño,
an
abundan e
en
pesca,
y
sus
oli os
de
an
opimo
u o;
después
de
ha
be la?
ele ado
á
la
ca ego ía
y
nomb e
de
ciudad
el
ey
Al onso
III,
el
Magno,
po
los
años
de
1112
al
1126;
el
obispo
don
Diego,
con
acue do
de
la
eina
doña
U aca,
con
cedió
algunos
p i ilegios
á
los
mo ado es
de
la
ciudad
do
O ense:
y
consis ían
es os
«en
que
las
casas
<iue
edi ica en
y
los
cam
pos
que
lab a en
uesen
suyos,
do
sus
hi
jos
y
descendien es:
que
si
po
necesidad
ó
po
mudas
de
ie a
los
endiesen,
lo
hicie
sen
p esen e
an es
al
obispo,
po
si
quisie e
queda se
con
ellos
en
el
p ecio
en
que
los
die e
al
ecino,
y
si
el
obispo
no
quisie e
pudiesen
hace lo
los
canónigos,
y
si
es
—
12
—
os
ampoco,
que
los
endiesen
lib emen e,
como
no
uese
á
sie o,
p oce
ó
pe sona
de
luga
ealengo.»
El
ey
D.
Al onso
VII,
desde
Palencia,
en
15
de
Mayo
de
1131,
con
cedió
al
obispo
D.
Ma in
y
canónigos
de
O ense,
«que
los
mo ado es
de
la
ciudad
no
uesen
inquie ados,
ejados
ni
mal a a
dos
po
nadie
den o
ni
ue a
de
la
ciudad,
y
que
no
pagasen
po azgo
en
ie a
de
Alla iz
ub).
Según
se
deduce
del
Concilio
de
B aga,
celeb ado
el
año
572,
O ense
pe eneció
á
aquella
me ópoli
has a
mi ad
del
siglo
VI.
El
Concilio
Toledano
III
dice
ambién
que
es u o
en
pode
de-los
mo os,
después
de
lo
cual
ol ió
á
Lugo.
En
832
B aga
y
O en
se
es aban
en
pode
de
los
musulmanes.
(España
Sag ada,
.
40,
app.
15).
«
El
mismo
ey
Al onso
VII,
en
uno
de
los
p i ilegios
de
ampl¡ación
de
co os,
expe
dido
en
a o
del
obispo,
llama
á
Oi'ense
luculen is
cici a i us,
que
equi ale
á
deci
que
e a
ya
una
de
las
más
opulen as
ciuda
des
de
Galicia.
Su
nomb e
llegado
has a
Muza,
habíale
alido
que
en ia a
és e
á
su
hijo
Ab-duLaziz,
an e
cuya
p esencia,
de
ibados
los
mu os
de
la
población
y
a a
sadas
las
casas,
sus
mo ado es
huye on
dis-
(1)
Colección
de
ue os
y
ca U s-pueblas
de
Ks|iaña.
po
la
Real
Academia
de
la
His o ia,
1852.
u
—
13
—
pe sos
á
e ugia se
en
la
mon ana.
En
793,
la
habían
saqueado
los
de
Almanzo
y
en
970
los
no mandos,
dejándola
inhabi able,
como
asegu a.
D.
Lucas
de
Tuy
y
an iguas
c ónicas
e ie en:
c
au iam
depopulace-
un
usque
ad
soliim.
Ce ca
de
200
años
sin
obispo
y
adsc i a
á
la
Sede
de
Lugo,
á
cuyo
cuidado
la
puso
el
ey
D.
Alonso
el
Cas o,
no
pudo
e
es au ada
su
silla
has a
que
los
eyes
D.
Fe nando
II,
D.
Al onso
IX
y
D.
Fe nando
IV
la
conceden
p i ilegios
y
la
a i man
en
el
pode
empo al
de
los
p e
lados.
El
obispo
Ede onio
manda
cons ui
la
iglesia
de
San a
Ma ía
Mad e,
y
D.
Diego
y
suceso es,
undan
y
cons uyen
la
Ca ed al,
el
Palacio
episcopal
y
el
puen e
sob e
el
Miño,
que
en
la
ac ualidad
exis en.
La
es
au ación
de
la
Iglesia
y
los
p i ilegios
concedidos
po
los
eyes
á
los
p elados,
cóns i üye pn
al
obispo
en
seño
na u al
de
la
ciudad
y
su
ie a,
con
in inidad
de
co os
encla ados
en
la
diócesis,
siendo
causa
de
(pie
la
época
medie al
se
nos
p esen e
e
uel a
en
la ga
se ie
de
pe u baciones,
in
igas
y
odios,
c eados
al
calo
de
concesio
nes,
con
las
cuales,
nunca
quiso
el
pueblo
ansigi .
El
episcopado
enía,
no
obs an e,
su
na
u al
é
inqueb an able
p epo encia.
El
Con
cilio
de
Vaisón
habíales
con e ido
sus
po-
u
do es
y
ios
edic os
de
Hono io,
Valen i-
niano
III
y
Jus iniano,
de
los
anos
398,
4U8
y
512
dejaban
al
obispo
en
concep o
de
p i
me
magis ado
de
su
diócesis,
au o izado
pa a
en ende
«en
los
negocios
de
la
ciu
dad,
en as,
donaciones,
legados,
ob as
pú
blicas,
almacenes
de
í e es,
acueduc os.
Jjaños,
pue as,
mu allas,
o es,
puen es,
caminos,
e c.,
e c.»
El
p elado
con
más
es
pe sonas
escogidas
en e
los
p ime os
ciu
dadanos.
esidenciaban
y
omaban
cuen as
al
in
de
cada
año,
á
odos
los
dependien es
y
empleados
de
la
coma ca
ó
la
]> o incia.
Fundados
en
es as
p e oga i as,
y
con
el
de echo
que
les
asis ía
po
sus
pasados
sa
c i icios
en
p o
de
la
independencia
nacio
nal,
e an
espe ados
y
que idos
po
la
ma
yo ía
de
los
ciudadanos.
Con a
el
desbo damien o
sal aje
de
la
nobleza,
no
se
hallaba
o a
mu alla
más
(jue
la
ené gica
p e ex a
de
las
ideas
e
ligiosas,
de endidas
pó
homb es
que
las
oponían
como
único
emedio
con a
la
ue
za
dominan e.
En
dias
an
aciagos
como
los
de
la
i upción
bá ba a
nadie
más
(pie
los
obispos
ma cha on
al
en e
de
los
op i
midos,
obligando
á
A ila
y
Gense ico
á
es
pe a los,
y
seguían
hoy,
como
en onces,
dispensando
p o ección
a
los
débiles,
que
al
calo
do
sus
al a es
habían
ido
á
cobija se:
en
la
nobleza
esidía
la
ue za
y
en
el
cle o
15
—
la
educación:
una
a acaba
y
o o
sua izaba
po
medio
de
las
le as.
La
Iglesia
comba
iendo,
en
in,
con
la
palab a
y
el
ejemplo,
pudo
consegui
que
el
pode
de
la
i upción
ge mana,
con u ie a
la
é ea
maza
que
amagaba
des oza lo
odo,
concluyendo
po
inspi a les
amo
á
la
ag icul u a
y
po
domes ica
su
sal aje
i a:
po
o ece
ho
ga
en
sus
monas e ios
á
me cade es
y
a
esanos,
concede
asilo
y
dispensa
indul
gencia
á
los
minis os
pe seguidos
y
á
los
eyes
des onados.
III
Bajo
auspicios
soinejan es
y
con
í ulos
do
alo
an
inap eciable,
nada
de
ex año
enía
que
el
pueblo
aca a a
la
au o idad
do
sus
obispos,
que
los
eyes
declina an
on
ellos
sus
pode es,
ni
que
los
do
O ense,
con
el
cabildo,
llega an
á
se
dueños
ele
los
co os
en
cinco
leguas
á
la
edonda.
Y
lio
aquí
las
azones
po
que
en
algunos
cen o
na es
de
años
no
apa eciesen
en
la
ciudad
o as
a mas
qué
una
mi a
y
un
báculo.
Y
es a
e dad
se
o na
cada
oz
más
e
osímil,
si
eco iendo
la
his o ia
de
nues
os
obispos,
que
an
enlazada
se
halla
con
la
his o ia
de
nues o
pueblo,
nos
ape ci-
u
—
IG
'biinos
de
la
bene olencia
pe sonal
con
que
los
eyes,
unos
as
o os,
dis inguían
á
los
p elados.
D.
Ped o
I
de
Cas illa,
po
o o
nomb e
el
C uel
ó
Jus icie o,
en
algunos
p i ilegios
y
diplomas
que
al
obispo
don
Ped o
concede,
hón ale
con
el
nomb e
de
su
c iado;
al
cual
siendo
deán
de
O ense,
con íale
ya
la
misión
de
acompaña
al
ca
balle o
D.
Ped o
Cabeza
de
Vaca,
pa a
que
ambos
negocien
los
a ados
pa a
e mina
ción
de
la
gue a
de
Na a a.
Algunos
eyes
dan
al
obispo
co os
y
lu
ga es
pa a
que
enga
pan
de
igo
pa a
su
mesa;
o os
con i man
sus
p i ilegios
y
su
pode
empo al
y
aunque
iempo
después,
el
pueblo
eclamó
los
de echos
en
época,
no
muy
emo a
conquis ados,
en
O ense,
po
lo
p on o,
el
obispo
e a
dueño
y
seño
de
la
ciudad
y
sus
con o nos.
.
El
plieblo
seguía,
no
obs an e,
así,
ni
se
il
ni
lilDe al
—
como
decía
Táci o
po
Roma
—
igualmen e
incapaz
de
su i
las
cadenas
del
despo ismo
que
de
goza
do
una
libe
ad
anquila.
Allá
en
las
lon ananzas
del
pasado,
una
chispa
de
luz
asomaba
asgando
los
celajes
que
ocul as
elaban
sus
libe ades.
En'el
año
1060
según
B iz.
ó
en
1063
según
Zu i a,
el
ey
D.
Rami o,
hijo
de
San
cho
el
G ande
de
A agón,
hizo
celeb a
un
Concilio
en
Jaca:
en
él
se
a a on
ma e ias
u
—
17
-
eligiosas
y
polí icas:
asis ie on
el
ey
y
dos
hijos
suyos,
a ios
abades,
algunos
mag
na es,
odos
los
]) ócc es
y
pe sonas
de
po
de ío
y,
lo
que
es
más
de
no a ,
asis ió
el
pueblo
de
ambos
sexos,
el
cual
con i mó
las
delibe aciones
del
Concilio.
Es e
asgo
de
las
cos umb es
del
siglo
XI
es
suma
men e
no able,
pues
nos
hace
e
que
el
pueblo,
que
has a
en onces
no
había
sido
a endido,
comenzaba
ya
á
ene
conside a
ción
y
á
oma
pa e
en
los
negocios,
exclu
si amen e
con iados
an es
al
ey,
al
cle o
y
a
la
nobleza.
El
pueblo
de
O ense
no
se
hallaba,
sin
embai'go,
en
condiciones
de
i i
emanci
pado
del
gobie no
y
consejo
episcopal,
y
man eníase
en
buenas
elaciones
con
su
p elado
á
ueque
de
los
a o es
dispensa
dos
y
de
la
ha monía
con
que
és e
le
b in
daba.
Pe o,
es
ya
ha o
conocido
de
odos
que,
aun
siendo
i uosos
y
hon ados
los
supe io es,
pueden
sus
subo dinados
com
p ome e
su
dignidad,
abusando
de
la
con
ianza
dispensada,
ó
al ando
abie amen e
á
sus
debe es
en
los
asun os
que
se
le
en
comiendan;
po
es o,
sin
duda,
y
po
el
in
e es
de
los
p elados
en
no
pe de
concesio
nes
o o gadas
en
buen
ho a
po
los
eyes,
los
o ensanos
u ie on
po
con enien e
ele a
sus
quejas
has a
la
co ona,
y
aun
apode a se
de
e enos
y
anquicias
p i-
se
•JN1VLRSID.U
VL
l.-XNl
L U
u
-
18
—
a i as
<le
la
ju isdicción
episcopal,
sm-
giendo
á
consecuencia
de
ello
algunos
plei
os
po
el
cabildo
y
obispo
en ablados.
Lle
ga on
has a
la
co e
sin
que
los
mona cas
hiciesen
de
ellos
g an
mé i o:
pe o,
ep o
ducidas
las
quejas
y
llegados
los
plei os
al
Rey
D.
Al onso
X
el
Sabio,
hallándose
en
Toledo
en
5
de
Feb e o
de
1259,
dio
a
la
ciudad
de
O ense
unas
o denanzas
de
buen
gobie no,
que
poniendo
é mino
á
los
plei
os,
con ibuye an
á
la
calma
y
anquili
dad
de
sus
habi an es.
Poco
ó
ningún
caso
ino
á
hace se
del
eal
manda o,
y
así
las
cosas,
el
Rey
1).
Sancho
da
po
buenos
los
p i ilegios
del
obispo,
quedando
mle^a-
men e
embo onadas
las
a mas
eales
de
nues a
p o incia
y
municipio.
IV
Más
a de,
nue as
disco dias
en e
don
Ped o
Yáñez
de
Nó oa,
p o iso
y
apode
ado
del
obispo,
y
los
monjes
del
con en o
de
San
F ancisco,
muy
que idos
y
apoyados
po
la
población,
engend an
pe u bacio
nes
que
sob eexci an
los
ánimos;
y
a
con
secuencia
de
habe
acogido
en
el
claus o
al
ma ado
de
un
sob ino
de
Yáñez
Nó oa,
és e,
sin
epa a
en
la
eno midad
del
ci
i-
2a
zalo
Cide.
Es es
dous
son
amilia es
do
Abade
é
seas
paniaguados
é
non
son
e-
cyños.
Manda
dize
nosso
Seño
el
Rey
po
sua
ca a
i mada
de
sen
nomen
e
sellada
de
sen
selloTi
odos
ós
omes
de
pé
illos-dalgo
que
i en
é
es án
en
es a
eibdade
casados
e
po
casa
do
yn e
anos
a
Riba
é
de
ciñ-
qoen a
á
baixo
que
se
p esén en
odos
e
suas
espadas.e
escudos
e
langas,
e
ou as
a mas
que
o e en
an e
Lois
González
de
Co do a
su
esc ipbano
de
cama a
á
se
es-
c ip i
en
yn e
es
dias
de
nobemb o
dcspois
do
medki
dia,
na
p aca
do
campo
de
San
F ancisco
....
»
Los
Co egido es
en
quienes
los
eales""
nomb amien os
ecaían,
como
los
pode es
que
el
mona ca
les
daba,
hacíanse
ex en
si os
á
odas
las
ciudades
del
eino
de
'
Galicia:
las
capi ales
y
aún
los
pueblos,
seguían
gobe nándose
bajo
la
di ección
adicional
de
los
obispos,
con
la
in e en
ción
popula ,
ep esen ada
en
el
Concejo
de
Ayun amien o
de
cada
pueblo.
'Pódala
u ba
de
Alcaldes,
Jueces,
Regido es,
o nes
boos,
a endado es,
escude os,
alguaciles
y
o os
empleados
de
ambas
po es ades,
a mados
de
espada,
balles a,
odela
y
es i
dos
de
edingo e
casaca
ó
capa
do
pa dillo,
me odeaban
po
la
ciudad,
dispu ándose
de echos,
p i ilegios
y
en as:
a mando
ja-
anas
y
p endiéndose
los
unos
a
los
o os:
dando
una
ba alla
iio
un
quilame
allá
esa
paja,
cuando
no
galan eando
alguna
dama
ó
asis iendo
de
chupa,
g cgüescos
y
medias-
calzas
azules,
al
con i e
de
Na idad,
del
dia
de
San
Ma inho.
las
Candelas
ó
en
la
pascua
lo ida,
que
en
O ense
pagaban
las
co adías
y
los
g emios.
Mien as
no
pudo
la
p o incia
con a
con
un
Co egido
de
capa,
y
espada,
como
en onces
llamaban,
no
ué
capaz
de
sos e
ne
las
egias
p e oga i as,
ni
las
libe
ades
popula es
alcanza on
desahogo.
No
al ó,
sin
emba go,
algúu
Co egido
que
p e endiese
conculca las,
y
aun
ex aliuli
ándose
de
sus
pode es,
mal a a
a
los
ecinos,
quienes
con
en e eza
de
ca ác e
han
sabido
con ene le
de
la
mane a
que
a
na a
amos.
En
-23
de
Junio
de
1676,
p omo ida
po
pe sonas
de
dis in os
ue os,
ocu ió
en
la
ciudad
una
g an
al e ación
del
o den
pu
blico;
y
en
menos
iempo
del
que
pudie a
imagina se,
apa ecie on
eco iendo
las
calles
mul i ud
de
homb es
que
po
su
aspec o
y
mani es aciones
demos aban
el
g an
enojo
que
con a
el
Co egido
ab i^
gaban.
’
,
,
Tal
e a
y
de
al
calidad
el
núme o
de
los
amo inados
que
la
ue za
del
co egimien o
ni
la
in e ención
del
p elado,
que
en
me
■
-
27
-
dio
de
la
u ba
se
es o zaba
pa a
calma los,
ue on
bas an e
pa a
con ene
la
ala ma.
Pene an
en
el
Consis o io
y,
no
hallando
al
Co egido ,
como
oleada
que
se
desbo da,
pa en
á
ce ca
su
casa;
y
á
pesa
de
la
au o idad
de
que
quiso
hace
ala de,
y
de
la
de ensa
(pie
él
y
sus
homb es
opusie on,
los
amo inados,
echándole
en
os o
exce
sos
que
en
el
eje cicio
de
sus
unciones
co
me ía,
alad ando
las
pa edes
de
las
casas
inmedia as
y
de ibando
las
pue as
de
la
del
Co egido ,
acuchillan
á
sus
c iados,
y
si
él,
desapa eciendo
po
los
ejados,
no
se
pone
á
sal o,
hubie a
pagado
con
la
ida
sus
despo ismos.
■
Po que
de
co egido es
se
a aba,
u i
mos
que
al e a
el
o den
c onológico
de
nues as
no as,
pe o
e ocedamos
de
nue
o
has a
mi ades
del
siglo
XIV,
en
cuya
echa,
dijimos
que
los
co egido es
no
se
p eocupaban
del
buen
égimen
y
adminis
ación
desús
ju isdicciones.
VI
La
ci cuns ancia
de
ca ece
de
una
au-
oiidad
supe io
que
oma a
ca as
en
la
polí ica
y
adminis ación
de
la
ciudad
o en-
sana,
hacia
su gi
innume ables
quejas
y
ÜE
SAN
iAGO
DE
COMCOSI
=1
u
el
mona ca
elase
en
la.
p ecisión
de
adop
a
medidas
de
huen
gobie no
y
Comuni
ca las
po
o denamien os
y
eales
ca as.
El
año
de
1346,
según
cons a
en
un
as
lado
de
eales
ca as
y
o denamien os
de
los
eyes
I).
Al onso
y
1).
Ped o,
se
man
daba
á
los
ju ados,
jueces
y
jus icias
de
O ense,
de
San iago
y
más
ciudades
del
eino
de
Galicia,
que
hagan
concejo
dos
dias
en
la
semana
(los
lunes
y
los
ie nes),
y
que
lean
los
echos
del
concejo
y
a en
de
las
cosas
comunes
de
las
ciudades,
i
llas
y
luga es
de
sus
é minos.
El
Ayun amien o
de
San iago
se
eunía,
según.cos umb e,
en
el
monas e io
de
San
Payo
de
an -al a es,
desde
cuyo
cen o,
po
o den
del
Concejo
y
del
ey,
el
no a io
pú
blico
de
San iago,
Gómez
Fe nández,
.expide
y
en ía
una
copia
al
Concejo
de
O ense
pa a
que
se
en e en
del
eal
o denamien o,
en
que
les
dice
el
mona ca
los
pode es
que
les
da,
y
los
debe es
que
le
son
impues os.
No
ansc ibo
aquí
la
copia
de
odo
el
eal
man
da o
po que
es
la go
y
po
no
hace
as i
dioso
es e
abajo.
Les
dice
el
mona ca
la
mane a
de
hace
«.¡jun amien o
x
el
cuidado
que
han
de
ene
con
los
echos
del
concejo.
«Que
de
aquí
adelan e
no
se
ajun en
ni
se
aga
concejo
ni
ayun amien o
en
la
ciudad,
illa
ó
luga ,
ni
en
su
é mino,
sal o
po
nues as
ca as
cuando
co-n
el
Juez
de
lo o
<5
co os
y
alcaldes
qúé
son
ó
ue en
ie en
que
cumple
délos
Inze
ayun a
ó
si
alguno
ó
algunos
ezie an
ayun amien o
en
o a
mane a
que
el
nues o
juez
ó
los
juezes
y
alcaldes
que
son
ó
ue en
ó
es os
sob edi
chos
ó
los
que
ubie en
es e
o icio
en
ade
lan e
que
los
p endan
ó
los
engan
p esos
é
bien
Recabdados
e
nos
lo
ymbien
á
djzi
po que
nos
agamos
délo
lo
que
de
la
nues
a
olun ad
ue e
.....
»
Que
designen
manda a ios
pa a
que
ha
gan
de amas
«po
la
ciudad
é
illas
é
lu
ga es
as a
sus
é minos,
é
no
más
é
dende
ayuso
las
que
ie en
que
es
mees e
dese
de ama
é
se
ue e
mas
de
la
cuo a
de
es
myl'
ma a edises
ie e
que
es
mejo
de
se
de ama
po
la
ie a
....
Que
gua den
nues o
se icio
c
nues o
seño ío
é
cum-
p an
nues as
ca as
é
nues o
mandado
<5
gua da an
el
p o
comunal
de
la
cibdad
c
illas
ó
luga es
é
é minos
é
no
lo
dexa án
de
aze
po
amo
nin
po
desamo
nin
po
miedo
nin
po
uego
nin
po
dadi a
nin
po
p ome imien o
nin.po
o a
Razón
al
guna
é
se
lo
asi
acie en
que
les
yala
Dios,
é
se
non
que
los
con unda
Dios
en
es e
mundo
ú
los
cue pos
ó
en
el
o o
á
las
al
mas
como
almas
que
se
p exu an
en
su
ida
é
que
pasen
con a
ellos
como
con a
aquellos
(pie
non
cümpléii
mandado
de
su
Rey
é
de
su
seño
é
dcs o
lies
mandamos
—
30
—
nues a
ca a
seellada
con
nues o
seello
dada
en
Villa
eal
8
dias
do
dezemb e
e a
de
myl
ó
escen os
e
ochen a
é
<|ua o.
anos.
—
Yo
Fe nand
Velasquesla
íiz
sc ip i
po
mandado
del
Rey».
VII
En
el
segundo
e cio
del
siglo
XVI,
ó
sea
desde
1542,el
obispo
D.
Fe nando
Man ique
de
La a,
más
celoso
de
los
an iguos
ue os
y
p i ilegios,
con
obje o
de
ecob a
al
gunos
de
los
co os
que
á
la
mi a
hablan
pe enecido,
ex emó
con
exceso
"sus
1
ges
iones
de
seño ío
ju isdiccional,
sos enidas
con
el
mismo
i al
in e és
po
sus
suce
so es
en
el
episcopado,
dando
de
mano
á
las
quejas
y
p e ex as
de
los
ecinos.
Los
p elados
con inua on
eje ciendo
ac os
de
ju isdicción
y
el
Concejo
es ando
cuan o
podía
su
in luencia.
En
los
p omedios
del
siglo
XIV,
el
ayun
amien o
espe a
aun
los
cob es
del
obispo,
y
aca ando
su
au o idad
sigue
o eciéndole
el
nomb amien o
de
los
jueces
que
han
de
egi
la
ciudad.
El
-Concejo
pugnando,
sin
emba go,
po
la
conquis a
de
sus
ue os,
en
cada
uno
de
los
ac os
de
p emio,
do
cas igo
ó
de
buen
gobie no
del
pueblo,
in
-
31
-
e esábase
en
qua
el
pode
ju isdiccional
ci il
eje cie a
su
in e ención
di ec a
po
medio
de
la
le
pública
y
á
i ud
de
un
no a io
del
Concejo.
Pa a
que
se
enga
una
¡dea
de
lo
que
e a
la
p esen ación
ele
cob es,
ansc ibo
a
con
inuación
uno
de
es os
ac os:
«Ena
lgL
1
*
do
seño
San
Ma inho
jun a
dos
no
conccllo
ó
son
de
Campaa
angida
ó
sseño
Obispo
D.
Ped o
Sil a
é
p o iso
Fe nando
Calde ón,
Gonzalo
Tellez
da
Vei-
ga.
Juan
González
de
Deza
A cediano
de
Va onceli.
los
Regido es
y
Jidees,
Al on
so
En iquez,
Gonzalo
Pe ez,
Loys
Vázquez,
Juan
Co ido,
omes
boos,
alguaciles
ó
escu-
dey os,
e c.
Muy
e e endo
Seño
Olipo:
—
Es es
sson
os
o nes
boos
(pie
nos
os
Regc-
do es
des a
ossa
cibdade
dou ens
p esen
amos
en
es e
Sc ip oque
chamamos
cob es
¡►a a
(pie
nos
dedos
Juices
dous
dellos
(pie
usen
do
ollicio
do
Julgado
nes a
d a.
ossa
cibdade
es e
p esen e
ano
del
nascemen o
de
nosso
sseño
Jhesuxpo.
de
mil
ó
qua o-
cen os
e
co on a
c
no e
anos
c
que
aca
Jus icia
nes a
di a
cibdade
po
nosso
sseño
el
Rey
ó
po
osco
ó
dio.
sseño
Obpo.
es e
di o
ano.
—
(Aquí
los
nomb es).
E
en
oul os
alguns
non
consen imos
que
nos
diades
po
Juices
es e
di o
ano
c
po
(pie
es o
seja
ce o
e
non
eña
en
duda
mandamos
Al a o
Alonso,
no a io
dos
na-
u
S(
JNIVUiSID^L
gocios
(lo
concellio
doS a
di a
ossa
cibdade
e
que
o
sellase
co
seello
do
d o.
concelho.
Fey o
ó
p imci o
día
do
mes
de
Fe ey o
do
sob edy o
ano
de
có enla
ó
no e
anos».
La
mi a
y
el
báculo
seguían,
á
pesa
de
odo,
campeando
en
las
pue as
de
en-
•
I ada
de
la
población.
Los
eyés
D.
Ped o
y
D.
En ique
habían
mandado
de oca
las
o alezas
y
cas illos
de
la
ciudad,
y
uel os
a
es au a ,
el
Rey
1).
Juan
las
a asa
nue
amen e.
La
mi a,
encuén ase
de
consu
no
in e polada
con
el
es anda e
ó
la
ban
de a
del
Concejo.
Cons uyese
el
hospi al
de
los
laza ien os
á
espensas
del
conde
de
Lemos
y
á
disgus o
del
obispo,
y
cabildo,
los
del
pueblo
ijan
en
la
e mi a
el
escudo
de
a mas
blasonado
po
un
león
añipan e
alzando
en
la
dies a
(ja a
una
espada
<pie
oca
los
bo des
del
escudo
con
su
pun
a.
Sob e
el
je e
del
escudo
una
co ona
condal
en
ag adecimien o,
sin
duda,
á
las
expléndidas
me cedes
del
de
Lomos,
y
á
los
lados
del
escudo
una
insc ipción,
que
mal a ada
po
la
cal,
dice
oda ía
eO ense
po
el
Rey».
Y
si
hemos
de
deci
e dad,
an ójasenos
c ee
que,
como
deduci se
puede
del
aspec
o
de
la
ie a
allí
esculpida
pa a
simboliza
de echos
y
anquicias,
no
se ía
a en u ado
supone
que
no
se
había
colocado
en
aquel
si io,
sin
cie os
mi amien os
y
ecelos,
on-
diendo
á
idiculiza
al
ez,
la
igu a
del
león
que
an
mal
pa ado
lo
dejó
su
au o .
La
ciudad
de
O ense
debía
al
seño
conde
de
Lemos
g andísimas
a enciones,
y
más
de
una
ez
le
hizo
egalo
de
ca ne os,
jamones,
ino
y
capones,
sin
pe juicio
de
hace
mani es aciones
de
pública
g a i ud;
y
como
p ueba
ansc ibo
aquí
un
docu
men o
que
cons a
en
el
lib o
de
ac as
del
Concejo.
Con
echa
4
de
Feb e o
de
1597
el
Ayun
amien o
de
O ense
consigna
en
ac a
«que
D.
F ancisco
de
Cas o
And ade
y
su
casa
de
Lemos,
ayuda on
á
hace
y
eedi ica
á
su
cos a
una
g an
pa e
de
la
ob a
del
puen e
(j ande
de
es a
ciudad,
la
e mi a
de
San
Láza o^
algunas
po ciones
de
la
ciudad
y
o os
edi icios
públicos;
po
lo
cual,
y
po
habe
ayudado
y
soco ido'
y
auxiliado
á
es a
población
en
sus
necesidades
y
peli
g os
en
que
se
ha
is o
comp ome ida,
so
b e
odo
cuanclo
ino
con a
ella
el
Conde
de
Bena en e
pa a
la
seño ea
y
la
comba
ió
y
la
dicha
casa
y
seño es
della
acudie
on
de
mane a
que
quedó
lib e
y
en
se icio
del
Rey
nues o
seño ,
como
al
p esen e
lo
es á,
como
ansi
meimo
en
los
plei os
y
con iendas
que
u o
sob e
la
ju isdicción
Real
della
le
ayuda on,
po
lo
qual,
es a
ciudad
en
ag adecimien o
de
lo
dicho
u o
po
bien,
de
pone
sus
a mas
en
los
dichos.
edi icios
públicos
que
ayudó
á
hace
á
su
cosía,
como
ué
el
dicho
puen e
g ande
en
as
pue as
del
Ba io
nue o
y
en
la
e mi
a
de
San
Láza o
de
es a
ciudad.
Y
había
enido
á
no icia
del
Conde
que
eedi icán
dose
ago a
de
nue o
la
dicha
puen e
g ande
los
can e os
y
maes os
po
descuido
é
inad
e encia
hablan
sacado
y
qui ado
la
pied a
donde
es aban
las
dichas
sus
a mas
(que
e a
en
la
o e
ieja)
sob e
el
puen e
Real
en
que
había
escibido
ag a io,
po
lo
an o
pidió
á
la
dicha
jus icia
ó
Regimien o
le
manden
es i ui
y
pone
sus
dhas.
a mas
en
donde
solian
es a
y
es aban
en
el
dicho
puen e.»
VIII
En
cuan o
al
égimen
adminis a i o
de
*
de
la
capi al,
el
Ayun amien o
e a
el
enca
gado
de
es ablece lo,
designando
pa a
cada
año
las
pe sonas
á
ca go
de
quienes
habían
de
halla se
los
des inos
públicos.
En
el
úl imo
consis o io
de
cada
ano
(31
de
Diciemb e)
nomb aba
el
Ayun amien
o
los
empleados
de
la
ciudad
y
sus
é
minos,
consis en es
en
«maes o
de
niños
de
la
doc ina
y
g amá ica,
eloje o,
po e o
ó
bcedo .
gua da
del
campo,
capellán,
p o
—
41
—
se
algunos
se ido es
del
cabildo,
que
de
con inuo
moles aban
al
ecinda io
de
la
población
ocasionando
mul i ud
de
que e
llas,
sob e
odo
en
los
años
de
1454
a
5*.).
La
ju isdicción
eal
adjudícase
los
co os
de
Ce
bollino,
Sob ado,
Piño ,
Sejal o,
Mo ei as
y
Villanue a
de
Ran e,
y
el
dualismo
de
las
accionQS
con
sus
plei os
de
ju isdicción
con inúa
po
iempo
inde inido.
Cansados
odos
de
mo e se
en
una
a
mós e a
de
sinsabo es
y
disgus os,
pa a
sua iza
aspe ezas
y
pone
emedio
á
an
os
choques,
el
ano
de
1509,
ambas
ju is
dicciones
eunidas,
hacen
y
ju an
cum
pli
y
de ende
o as
nue as
o denanzas
que
oda ía
se
conse an
en
el
a chi o
del
Ayun amien o.
Po
los
años
de
1470
al
84
se
cons uyen
p edios
eales
en
O ense
pa a
que
los
co egido es
los
habi en,
y
en
uno
de
es os
edi icios,
de
la
plazuela
del
Co egido ,
queda
colocado
en
el
on is
picio,
el
escudo
de
a mas
de
los
eyes
Ca ólicos,
como
apa ece
asimismo,
pa a
mejo
es imonio
de
la
nue a
ase
que
en
los
negocios
o ensanos
a
ma cándose,
en
la
casa
del
Consis o io,
y
aun
en
el
al o
elie e
que
se
ejecu ó
sob e
el
pó ico
del
no e
de
la
ca ed al
que
sale
á
la
Rúa
da
ob a,
aho a
de
Lepan o.
De
los
dos
escudos
<iue
lanquean
la
composición,
el
que
es án
la
de echa,
es
el
<iue
usa on
los
eyes
don
Fe nando
y
D.
a
Isabel,
y
el
de
la
izquie da,
del
obispo
D.
Diego
Fonseca,
obs en ando
cinco
es ellas
en
so ue ,
que
cons i uían
el
blasón
de
los
Fonsecas:
pe enecia
á
la
casa
de
los
condes
de
Mon e ey.
Con
e e encia
á
es e
p elado
con iene
ad e i ,
según
indica
Muñoz
y
o os
au o
es
que
de
nues a
his o ia
se
han
pcupado,
que
ap o echando
algunas
can idades
que
el
conde
de
Bena en e
ué
condenado
á
pa
ga ,
lle ó
á
é mino
las
epa aciones
del
daño
causado
en
aquella
pa e
de
la
ca e
d al
y
capilla
de
San
Juan,
po
los
condes
de
Bena en e
y
emos,
y
o o gó
á
a o
de
la
Iglesia
de
O ense,
los
é minos
de
Ran e,
So o
del
Obispo,
y
San a
Ma ía
de
Po o-
ello.
Que
mandó
hace
un
lib o
Tumbo
en
donde
las
en as
del
obispo
y
cabildo
ue
sen
egis adas,
y
en
17
de
Julio
de
1484.
poco
iempo
an es
de
abandona
la
silla,
mandó
á
Al a o
de
Meson- io,
pagase
á
la
mesa
episcopal
cincuen a
ma a edises
nue
os,
po
el
de echo
de
dominio
de
Ca ba-
llei a,
cuyo
case o,
debía
da
á
Al a o
un
pue co
y
un
ca ne o
cada
año.
Un
siglo
después,
más
p epo en e
ya
la
eal
ju isdicción,
con
obje o
de
sub eni
á
las
c ecien es
necesidades
de
la
población,
se
acue da
la
cons ucción
de
un
ma ade o
público,
y
al
emp ende
la
ob a,
sob e
la
pue a
de
en ada,
queda
ya
ijo
un
escu
do
do
a mas
y
sob e
su
campo
de
pla a
os én ase
un
león
ampan e
empuñando
con
ambas
ga as
la
espada,
y,
una
insc ip
ción
que
dice
«po
el
Rey.
pa a
ep esen
a
mejo
las
libe ades
que
simbolizaba,
y
apa ece
como
un
iel
e lejo
de
los
iempos
á
que
se
e e ía,
el
león,
p esén ase
es a
eZi
—
nos
a enemos
á
la
echa
en
que
la
cons ucción
ué
lle ada,
a
é mino
no
co
mo
en
la
capilla
dé'
San
Láza o,
sin
golpes
de
cincel,
sin
a e
ni
ac i ud
de inida,
an es
bien
con
gala
de
sus
b íos,
enc espando
la
melena
y
ol eada
la
cabeza,
p esen a
las
auces
y
op ime
con
e ibles
ue zas
y
con
esolución
la
espada,
como
en
son
de
lu
cha
semejando
pul e iza
odos
los
ue os
y
adiciones
que
á
in e umpi
se
a e an
las
co ien es
del
p og eso,
que
es o ben
la
ma cha
de
las
p aias
libe ades,
ó
la
inde
pendencia
popula ,
po
él
pa ocinadas.
Sigue
el
Concejo
con
anuencia
de
ambas
po es ades,
haciendo
y
publicando
a ance
les
pa a
pan,
pescados
y
mesones,
y
man
eniendo
la
albóndiga
y
el
pan
del
pósi o.
En
1583,
se
habían
co ido
cua o
o os
en
la
plaza
mayo
po
iempo
de
Pascuas;
y
las
ba cas
de
Po o ello,
y
del
puen e,
poí
no
halla se
és e
concluido,
seguían
ambas
c uzando
el
Miño.
En
Julio
de
1585,
el
dia
do
San iago,
se
co ie on
o os
cua o
o
os,
lo
mismo
que
un
año
después.
Los
—
44
—
ca nice os
enían
obligación
de
cos ea
y
di igi
la
ies a,
y
p opo ciona
los
o os,
bajo
la
mul a
de
mil
ma a edises
cada
uno
y
diez
dias
de
a es o
en
la
cá cel
pública.
En
7
de
Agos o
de
158G
eunidos
en
Concejo
el
licenciado
Gu ié ez
Man illa,
Co egido ,
los
egido es
Ped o
P ado
de
Ri adenei a,
Fe nando
de
P ado,
y
el
p o
cu ado
Noguei a,
bachille ,
die on
pode
á
és e
pa a
que
uese
á
la
co e
á
pedi
al
Rey
y
Consejos
eales
de
Hacienda,
que
les
pe mi a
la
inco po ación
á
la
ciudad,
de
los
co os
y
asallos
eclesiás icos
que
es aban
en
el
con o no
de
la
ciudad,
una
legua
ó
másá
la
edonda,
pa a
que
la
ju isdicción
y
co os
eclesiás icos
sean
gobe nados
y
e
gidos
po
el
co egido
y
egimien o,
y
so
adminis e
en
ellos
la
jus icia
po
el
ey.
Nue as
au o as
comenza on
á
despun
a
pa a
los
pa ida ios
de
la
ju isdicción
eal,
y
cuando
los
ien os
se
acen uaban
p óspe os
ya
pa a
halaga
las
aspi aciones
de
la
ciudad,
co egido es
en iados
ad
hoc
ue on
a ianzando
los
cimien os
de
una.
si
uación
más
du ade a,
y
asegu ando
pa a
la
ju isdicción
ci il
algunas
en as
y
p i i
legios
que
los
alcaldes
o ensanos,
en
ausen
cia
de
aquellos,
habían
ido
abandonando.
Demolido
has a
los
cimien os
el
céleb e
Gás elo
Rami o
de
allende
el
io
Ba baña,
se
lle ó
á
cabo
la
epa ación
de
las
bu gas,
se
LMVLZSID/WL
DL
SAN
HAGO
DE
COMlWlUí ó;
u
en
cu o
on ispicio
se
descub e
un
león
ampan e,
con
oda
ia
111
agos ad
de
simo-
ble
con inen e,
pe o
sin
i acundia
ni
Ili
o es.
.
Y
bocho
ya
el
esbozo
de
p elimina es
o ecido,
como
po
ía
de
esumen
indis
pensable
pa a
comple a
la
espues a
á
mi
amigo
el
seño
Gil,
aun
á
iesgo
de
incu
i
en
algunas
epe iciones,
ansc ibo
a
con inuación
una
ca a
que,
con
ocasión
de
publica
el
seño
Ba ei o
de
V.
V.
su
a
bajo
Insignias
y
Blasones
ele
Galicia,
le
he
di igido,
y
me
hizo
el
hono
de
publica
como
apéndice
á
su
in e esan e
lib i o.
edi
ado
en
San iago
el
año
de
1888.
que
es
como
sigue:
S .
D.
Be na do
Ba ei o
de
V.
V.
«Con
e dade a
cu iosidad
lie
enido
leyendo
en
su
Galicia
Diploniá iea,
de
San-
íago,
las
ca as
en
que
V.
publica
los
bla
sones
de
las
muy
nobles
ciudades
de
Gali
cia.
pa a
complemen o
del
escudo
de
a mas
egional.
Son
cu iosísimos
los
da os
que
us ed
aduce
y
de
impo ancia
inap eciable
las
conside aciones
en
que
se
ex iende,
—
46
—
siendo
e dade amen e
de
elogia
que
una
pe sona
como
V.
in eligen e,
nos
dé
á
cono
ce
un
amo
de
la
ciencia
que
an
descui
dada
se
halla
en
nues a
ie a.
En
la.
nu
mismá ica,
como
en
la
a queología
y
en
la
he áldica,
se
e leja
de
consuno
la
his o ia
de
las
amilias
y
de
los
pueblos,
y
nunca
po
lo
an o
es a án
demás
cuan os
ma e
iales
puedan
a oja
luz
á
la
ob a
monu
men al
de
econs ucción
de
nues o
pasa
do,
y
al
excla ecimien o
de
cualquie
pun o
nebuloso
de
la
his o ia
egional
que
en
an
as
sinuosidades
apa ece
oda ía.
Fundado,
pues,
en
es as
conside acio
nes,
echando
mano
de
apun es
inédi os
que
conse o,
ha
de
pe mi i me
que
amplíe
con
ellos
su
ap eciabilísimo
abajo,
po
lo
que
á
las
a mas
o ensanas
se
e ie e.
El
puen e
con
que
apa ece
blasonado
el
escudo
de
a mas
de
la
ciudad,
no
pe ene
ce
á
la
época
de
T ajano,
ni
puede
se
o
mana
su
cons i-ucción;
así
al
menos,
c ee
mos
habe lo
p obado
en
una
ca a,
que
io
la
luz,
no
ha
mucho
iempo,
en
el
Album
Li e a io,
que
V.
lia
enido
á
bien
ep odu
ci
en
su
Galicia
Diplomá ica.
Del
puen e
de
O ense
sob e
el
io
Miño
nada
se
sabe
has a
los
años
de
1232
en
que
don
Lucas
de
Tuy,
dice
que
el
obispo
don
Lo enzo
la
undó
(aunque
se
sabe
que
es a
ban
ya
echados
los
cimien os)
ecibiendo
—
4/
g ao
impulso
su
cons ucción
cuando
el
ey
San
Fe nando,
á
ins ancias
del
p elado,
i
si ó
la
ciudad
de
O ense;
y
en
is a
de
la
escasez
de
me álico
en
pie
la
ciudad
es a
ba,
a bi ó
ecu sos
pa a
que
las
ob as
del
puen e
mayo ,
las
de
la
ca ed al
y
palacio
del
obispo,
que
en onces
se
hallaban
en
susco
mienzos,
adelan asen
cuan o
posible
ue a.
XI
•
.
Aho a,
po
lo
que
espec a
á
las
a mas
de
la
ciudad,
c eemos
que
has a
ines
del
siglo
XVI,
no
pudie on
habe
sido
el
león
ampan e,
el
puen e
ni
el
cas illo,
po que,
si
bien
el
león
y
el
cas illo
son-
los
a ibu os
de
nues a
unidad
nacional,
es os,
no
pudo
[/
adop a los
O ense,
po que^
á
ello
se
opo
nían
los
p i ilegios
de
dominio
que
desde
iempo
inmemo ial
enían
los
obispos
sob e
la
ciudad
y
sus
co os;
y
los
eyes
no
u
ie on
en
ella
ju isdicción
o al
has a
poco
iempo
ha:
y
cuando
comenza on
á
ecaba
.
alguna
pa e
de
ella,
hubo
de
se les
o zoso
compa i la
con
el
pode
episcopal,
con
los
con en os
y
monas e ios
y
con
los
seño es
de
la
nobleza
que,
en
mucho
iempo
ue on
e
dueños
do
una
g an
pa e
de
las
illas
y
lu
ga es
de
la
p o incia.
u
Aquí
mismo,
en
la
capi al,
é an
euda a
ios
del
obispo
odos
los
co os
de
cinco
le
guas
á
la
edonda,
y
has a
el
año
de
1484,
que
el
ey
en ió
un
co egido ,
no
hubo
míis
jus icia
ni
au o idad
(pie
la
del
obispo
y
cabildo,
ep esen ada
po
un
Concejo
de
Ayun amien o
que
el
p elado
nomb aba
pa a
que
igie a
y
adminis a a
los
des i
nos
de
la
ciudad.
Tiempo
andando,
la
ju isdicción
ino
á
compa i se
en e
los
co egido es
y
el
obispo'
cuyo
dualismo,
ocasionó
mul i ud
de
plei os
y
colisiones
en e
una
y
o a
po
es ad.
Las
a mas
eales
de
la
ciudad,
e an
po
en onces
las
de
los
eyes
ca ólicos,
don
Fe nando
y
D?
Isabel,
simul aneando
con
la
mi a
y
el
báculo,
a ibu os
de
la
ju is
dicción
episcopal.
No
e an
sólo
las
a mas
eales
y
las
del
obispo
las
que
en
los
edi icios
públicos
apa ecían,
po que
en
una
de
las
pue as
de
la
ciudad
(la
de
la
Co edoi a)
es u ie on
las
de
un
al
D.
Donis.
has a
qué
po
man
damien o
y
acue do
del
Concejo,
jueces
o dina ios,
p ocu ado ,
esc ibano
y
liomes
hon ados
con
echa
11
do
Oc ub e
de
1509,
en
el
Consis o io
celeb ado
en
la
Iglesia
del
seño
San
Ma inho
se
manda on
e i
a
con
mo i o
del
eque imien o
y
pe ición
que
á
los
hon ados
seño es
del
Ayun a
mien o
hizo
el
p ocu ado
Alonso
de
Me-
son- io,
an e
Rod igo
do
So o,
esc ibano
público
de
la
ciudad.
Y
del
acue do
esul a,
que
al
e i a
de
la
pue a
de
la
Co edoi a
las
a mas
de
D.
Doiiis'po
i ud
de
dicho
mandamien o:
no
se
ija on
allí
las
a mas
eales
de
la
ciudad,
como
les
ue a
p e e
nido,
an es
bien
hizóse,
no o io,
que
á
los
pocos
dias
apa ecían
en
aquella
pue a
unha
mi a
é
un
bacolo.
XII
Desde
el
año
1458
que
u o
luga
la
p i
me a
p esen ación
ele
cob es,
el
Concejo
no
acep ó
del
obispo
más
que
la
designación
de
dos
alcaldes
o dina ios
que,
si
bien
e
nían
po
un
año
ju isdicción
ci il
y
eclesiás
ica,
á
la
oz,
es a
no
bas aba,
ni
con
mu
cho,
pa a
con abalancea
la
in luencia
del
co egido
y
egido es
del
Concejo
que
go
be naban
la
ciudad.
En
20
de
Oc ub e
de
1572,
según
ca a,
que
el
licenciado
Viban-
co
di ige
al
ey
Felipe
II,
había
ales
desó
denes
en
la
población
y
e a
al
la
con usión
einan e,
que
no
se
hallaba
apenas,
un
é
mino
de
la
ciudad
sin
behe ía,
po
cuyo
mo i o
y
á
uel as
do
lucha
po
la
inde
pendencia
y
la
libe ad,
los
pode es
eoc á
icos,
y
la
nobleza
de
hijos-dalgo,
hubie on
de
sen i
la
al a
de
súbdi os,
po que,
can
u
—
50
sados
de
aguan a
el
yugo
de
los
seño es,
acogíanse
á
la
bande a
eal
que
po
en on
ces
enia
á
o ece les
mejo es
ga an ías.
Y
po
es a
e olución,
al
ez,
ó
po
aumen
a se
á
cada
paso
nlás,
los
pa ida ios
de
la
je a u a
del
mona ca,
en
una
bande a
de
aso
colo ado
apa ecie on
pin adas
en
el
Ayun amien o
las
a mas
de
la
ciudad,
com
pues as
de
dos
leones
pimpan es,
con
dos
espadas
al as
odeadas
po
un
blasón
que
decía:
«Pon
el
ey
a n o
mo n a
;
po
el
REY
HASTA
LOS
MUCHACHOS
QUE
NACEN)),
611
memo ia
de
la
de ensa
que
el
mona ca
sos
u o
con a
la
ju isdicción
y
seño ío
em
po al
á
que
el
p elado
in en aba
some e la.
Po
en onces
ni
puen e
ni
co ona,
se
i
jaban
oda ía,
pe o
en
1574,
se
eliminó
uno
'de
los
leones
del
escudo,
comenzando
á
se
co ien e,
en
las
a mas
o ensanas,
un
león,
_
con
espada
le an ada
en
la
ga a
deiecha
y
la
co ona
de
o o
en
la
cabeza
ó
je e
del
escudo,
con
el
puen e
y
el
cas illo,
que
son
las
que
hoy
lle a
la
ciudad
como
V.
las
desc ibe
en
sus
Blasones
de
Galicia.
Y
los
mo i os
que
á
nues o
juicio,
ue on
mas
que
su icien es
pa a
al
inno ación,
no
ué
de
los
meno es,
que
has a
en onces,
no
se
hallaba
e minado
el
puen e,
ni
cons uido
el
cas illo,
como
se
mani ies a,
en
mul i ud
de
acue dos
del
Concejo
y
mandamien os
y
p i ilegios
de
los
eyes.
u
o ma
de
ciudad,
isi a on
y
die on
la
bien
enida
al
seño
Obispo.
El
cual
dió
las
g a
cias
á
la
ciudad,
y
luego
su
seño ía
p opu
so
y
dijo
que
había
en endido
que
sob e
la
qi ccedencia
del
p ime
luga
en
su
ecibi
mien o,
había
habido
alguna
di e encia
po
pa e
del
Cabildo
eclesiás ico,
que
p e en
día
lle a
el
p ime
luga ,
y
(pie
su
seño ía
deseaba
que
en e
los
dos,
de
acue do,
hu
biese
conco dia
y
paz
comple a,
pa a
lo
cual
le
pa ecía
bien
que
en
llegando
el
Ca
bildo
al
luga
de
Sejaho,
le
isi ase,
y
ha
biéndolo
hecho,
se
ol iese
luego,
pues
los
clé igos
y
p e endados
enían
que
eni
á
es i
sob epellices
pa a
ecibi le
á
las
pue as
de
la
población,
y
que
con
es o
so
podía
eni
su
seño ía
acompañado
de
la
ciudad,
odos
en
muía
y
que
en
ella
que ía
eni
su
seño ía
y
(pie
no
en endiese
nadie
que
iniendo
la
ciudad
en
muía
había
de
eni
él
en
li e a,
que
sólo
el
pensa lo
na
die,
e a
al a
de
p udencia.
Y
con
es o
pidió
á
la
ciudad
que
se
apa ase
un
poco
y
que
á
solas
aco dasen
lo
que
les
pa ecía.
A
es e
iempo
habiendo
salido
la
ciudad
pa a
con e i ,
llegó
el
Cabildo
y
en ó
á
e
y
habla ,
al
seño
Obispo;
después
de
isi a
do,
ol ió
luego
á
pone se
á
caballo
y
se
ino
á
la
ciudad,
y
al
Co egido
y
egido
es
po
pa ece les
se
jus o
lo
aco dado
po
i
ende ezado
á
la
quie ud
de
es a
ciu
dad,
aco dó
eni
acompañando
al
Obispo
en
la
o ma
que
lo
había
dispues o.
Pa a
ello
le
en ió
ecado
con
los
seño es
1).
Juan
Pa do
Ribadenei a
y
D.
Sue o
de
Villama->
ín,
los
cuales
ue on
con
el
dicho
ecado
y
ol ie on
con
espues a
del
seño
Obispo
que
daba
g acias
á
la
ciudad,
y'
decía
que
salía
de
muy
buena
gana
en
la
o ma
di
cha,
pe o
que
bien
eía
la
ciudad
que
enia
indispues o
y
le
ha ía
daño
pone se
en
mu-
la,
y
que
así
pedía
á
la
ciudad
de
co esía
se
iniese
delan e-
po que
su
seño ía
se
que ía
eni
en
li e a
has a
la
pue a
de
la
ciudad
en
donde
se
pond ía
en
muía
y
comenza ía
el
ecibimien o.
Que
es o
sólo
lo
pedía
de
co esía
y
que,
sí
á
la
ciudad
le
pa ecía
i
á
caballo
lo
ha
ía
luego
y
se
i ían
en
la
o ma
que
enían
combinado.
En
is a
de
es o
la
ciudad
aco dó
se
en ia a
segundo
ecado
y
se
en
ió
al
dicho
seño
Obispo,
con
los
an edi
chos
dos
seño es
egido es
pa a
que
digan
la
olun ad
que
la
ciudad
enía
de
se i le
y
que
le
end ían
acompañando
en
muía
desde
el
luga
de
Sejal o
en
con o midad
con
lo
p ime o
que
se
había
p opues o,
y
los
seño es
egido es
ol ie on
con
ecado
de
que
saliesen
y
se
pusiesen
á
caballo
que
su
seño ía
ambién
salí^
en
muía.
Y
luego
la
ciudad
se
puso
á
caballo
y
el
dicho
scDo
Obispo
salió
en
su
muía
y
le
ecibió
la
ciudad
lle ándole
en
el
luga
su
pe io ,
que
ué
en e
su
me ced
y
el
seño
Co egido
y
egido
más
an iguo,
y
an
dando
el
acompañamien o
.
dicho
seño
.
Obispo
dijo:
—
Bien
poco
debe
mi
salud
á
la
ciudad,
pues
quie en
que
aya
de
es a
mane a.
A
el
Co egido
le
espondió:
—
Vuesa
seño ía
enga
la
salud
an
cum
plida
como
la
ciudad
le
desea
y
es é
cie o
que
le
quie e
se i
y
que
pa a
mos a
a
les
deseos,
le
a
acompañando
desde
es e
luga .
Sin
p ecede
o a
cosa,
á
poco
a o
el
se
ño
Obispo,
caminando
ya,
ha
dicho
con
enojo:
—
Muy
poco
debo
á
la
ciudad;
bien
poco
mi a
po
mí
cuando
engo
de
i
de
es a
mane a.
Al
e
an o
enojo,
el
seño
Co egido ,
hizo
po
disimula
callando,
pe o
luego,
al
ol e
á
mi a les,
su
seño ía
le
dice:
ues a
me ced,
seño
Co egido ,
como
iene
con
ca a
y
la
ae
en
mi
ju
isdicción?
¿No
é
ues a
me ced
que
no
puede
ae la?
¿También
que ía
la
ciudad
hace
aquí
ac os
de
p e ención
con a
mi
ju isdicción?
—
Ad ie a
uesa
seño ía
—
esponde
el
Co egido
—
que
el
celo
y
ánimo
de
la
ciu
dad
ué
de
eni
á
se i le
y
acompaña le,
que
no
á
hace
ac os
de
ju isdicción,
poi>
que
no
son
ac os
de
ju isdicción
i
si ien
do
á
uesa
seño ía.
El
seño
Obispo,
cada
ez
más
enojado
le an ando
la
oz
uel e
á
eplica :
—
¿Qué
es
eso
sino
eni
á
hace
ac os
de
ju isdicción?
Y
p o umpiendo
en
al as
o
ces,
mo ía
con
cóle a
la-
mano,
diciendo:
«llamen
á
nn
Esc ibano,
que
enga
un
Es
c ibano
que
dé
es imonio
de
lo
que
pasa,
pa a
que
la
ciudad
de
O ense
no
haga
ac
os
de
ju isdicción.»
Y
diciéndole
su
me
ced
el
Co egido
que.su
seño ía
ad i iese
que
no
e an
ac os
de
ju isdicción
eni
á
ecibi le,
y
que
la
ciudad
sólo
lo
hacía
po
se i le,
y
<iuc
no
epa ase
en
si
enían
ó
nó
con
a a,
pues,
además
de
eni
en
cue po
de
ciudad,
podía
i
su
a a
de
jus
icia.
El
Co egido
enia
ac ualmen e
co
misiones
del
Real
gobie no,
y
el
juez
e a
ejecu o
de
alcabalas
y
el
enca gado
de
millones,
con
lo
cual
como
juez
de
S.
M.
podía
le an a
a a
en
oda
la
p o incia
y
eino.
El
seño
Obispo
no
se
quie ó,
an es
bien
mon ó
más
en
cóle a
y
dijo
alzando
la
oz
muchas
eces:
—
No
hay
que
a a
de
eso,
qué
no
me
han
de
en a
en
mi
ju isdicción;
llamen
luego
un
Esc ibano,
llamen
un
Esc ibano.
—
(H
—
¿Qué
se
me
da
á
mí
de
es os
ecibi
mien os?
No
cune o
que
me
acompañe
la
ciudad;
áyanse
con
Dios
luego,
que
no
quie o
al
compañía:
áiganme
la
li e a
que
me
quie o
me e
en
ella
y
no
quie o
i
con
la
ciudad.
Y
diciendo
y
haciendo
el
seño
Obispo,
bajó
con
p es eza
de
la
muía
y
se
en ó
en
la
li e a.
—
Pe done
uesa
me ced
—
eplicó
el
Co
egido
—
a
la
ciudad
que
en endió
que
le
se ía
en
eni le
á
ecibi ;
á
mí
me
pesa
que
no
se
haya
ace ado
á
se i
á
uesa
seño ía
y
da le
el
gus o
que
la
ciudad
de
sea,
y
una
ez
que
gus a
uesa
me ced
de
i
en
li e a
y
que
se
aya
la
ciudad,
se
ha
de
se i
da
licencia
pa a
que
se
e i e.
Y
hablando
con
la
ciudad
el
Co egido
le
dijo:
Seño es,
el
seño
Obispo
no
gus a
de
que
le
ayamos
si iendo;
ayan
ues
as
me cedes
andando,
y
ámonos.
La
ciudad
comenzó
enseguida
á
cami
na
en
di ección
á
Ma iñamansa.
A
es e
iempo,
el
P.
F .
Ped o
de
la
To
e,
he mano
del
seño
Obispo,
y
un
don
Diego,
su
c iado,
clé igo,
y
o os
c iados
del
palacio
episcopal,
clé igos
ambién,
em
peza on
á
da
oces
con a
los
alguaciles
que
iban
con
la
ciudad
y
con a
el
seño
Co egido^
diciendo
con usamen e:
—
JldLccn
las
ba as!...
¡Bub en
las
ba-
u
—
( i
—
as!...
Lo
cual
muchas
eces
epe ido,
hubo
de
ocasiona
muchísimo
albo o o
y
muy
g ande
pesadumb e;
y
de
sucede
algunas
mue es,
po
es a
su
seño ía
haciendo
de
mos aciones
y
dando
oces
con
señal
de
es a
muy
enojado,
po
se
en e
sus
asa
llos
y
ene
como
enía
en
la
calle
dos
hile
as
de
soldados
pique os
y
a cabuce os
con
a cabuces
y
cue das
encendidas
en
las
ma
nos
y
halla se
en e
ellos
la
ciudad.
El
dicho
F .
Ped o
de
la
To e
llegó
an
incomodado,
albo o ando
y
dando
oces
con a
el
Concejo
y
su
Co egido
D.
Juan
de
Losada,
á
los
cuales
quiso
lle a
á
la
cá cel,
a mándose
una
con usión
en
que
unos
sólo
podían
de ende se
á
puñadas
de
los
a cabuces
de
los
o os.
Temióse
g an
pesadumb e
po
no
se
posible
hace
paz,
y
el
dicho
Juan
de
Losa
da,
al
e
an a
cóle a
de
pa e
del
Obispo
y
sus
c iados,
con
no
meno
en ado
les
dijo:
—
Si
me
p endie e,
Rey
enemos
que
me
sol a á;
hacienda
engo
pa a
de ende me.
Y
an a
e a
la
indignación,
que
inmedia a
men e
dió
ó denes
á
D.
Juan
Pa do
Ri ade-
nei a
pa a
que,
como
cabo
de
las
compa
ñías
de
la
gen e
de
gue a
de
es a
ciudad
y
su
con o no,
y
como
minis o
supe io
de
gue a
en
ella,
p o eyese
ac o
como
al
cabo,
y,
no i icase
al
capi án
y
o iciales
de
la
compañía
de
soldados
que
es aban
en
el
u
luga
de
Sejal o
que
se
e i asen
y
uesen
á
sus
casas.
.
Y
con
es o
la
ciudad
po
escusa
escán
dalos
y
pesadumb es,
is o
que
el
capi án
se
e elaba,
espondiendo
al
au o
p o eído
que
él
e a
asallo
del
seño
Obispo,
sin
que e
obedece
la
o den
del
Co egido ,
la
ciudad
se
ino
delan e
á
odo
paso
has a
deja
al
Co egido
en
su
p opia
casa.
Y
en
is a
de
odo
lo
a iba
dicho
su
me ced
el
seño
co egido ,
p opuso
á
la
ciudad
que
con iene
a a
y
aco da
el
medio
pa a
ob a
en
semejan es
ocasiones,
y
sob e
odo
en
las
en adas
de
lós
seño es
Obispos,
de
mane a
que
no
se
alle
á
la
eoi
-
esía
que
es a
ciudad
debe
á
sí
misma
y
a
los
seño es
Obispos
y
que
jun amen e,
se
escusen
pesadumb es,
y
la
ciudad
enga
p e enido
el
modo
y
o ma
que
con enga
pa a
conse ación
de
su
au o idad.
Se
ha
a ado
y
con e ido
de
odo
lo
sub-
sodicho
y
el
seño
D.
Juan
de
Gay
oso,
egi
do
y
Al é ez
dijo
que
su
o o
e a
que,
po
se
la
p oposición
del
seño
Co egido
de
an a
conside ación,
se
llame
á
odos
los
se
ño es
egido es
que
al an,
señalando
día
pa a
que
se
haga
Ayun amien o
sin
que
al
le
ninguno,
donde
se
pod á
con e i
lo
me
jo
<|iie
con enga
al
se icio
de
su
ma-
geslad
y,
en
el
ín e in,
suplica
al
senoi
Co egido
se
si a
ab igua^
con
in o ma
ción
lo
conce nien e
á
la
p oposición
de
su
me ced,
y
hecha
la
obligación,
da
pa e.á
la
ciudad
y
al
p opio
Al é ez
en
su
nomb e,
pa a
que
si
con iene
hace
alguna
diligen
cia
en
se icio
de
su
me ced
y
su
eal
ju
isdicción,
se
haga.
Á
es e
o o
se
adhi
ie on
los
seño es
egido es
don
Juan
de
Losada
y
D.
Juan
Pa do
Ri ádei a.
El
seño
Licenciado
Espinosa
dijo
que,
po
cuan o,
de
la
esolución
de
la
p oposi
ción
del
seño
Co egido ,
cons a
la
e dad
de
odo
lo
que
ha
pasado.,
po
habe se
ha
llado
odos
los
seño es
egido es
que
es án
en
es e
Ayun amien o
p esen es
escep o
el
seño
D.
Juan
de
Gayoso
y
ie on
odo
lo
con ado
en
dicha
p oposición,
sucedió
pun
ualmen e
como
a
e e ido,
que
su
pa ece
es
que
es o
bas a
po
ac uado
pa a
que
la
ciudad,
jun a
en
el
consis o io,
ome
la
e
solución
que
le
pa ezca,
pa a
lo
cual
el
se
ño
Co egido
señale
dia.
Y
de
es e
mismo
pa ece
y
o o
ue on
los
Licenciados
Nie o,
Licenciado
Salgado,
D..Sue o
de
Villama ín
y
Sebas ián
de
Sanju jo
P ocu ado
gene
al.
Vis o
po
su
me ced
se
con o mó
con
la
misma
pa e
y
señaló
pa a
dia
de
Ayun a
mien o
en
que
se
di ie e
en
azón
do
lo
sub-
sodícho
el
domingo
ein isie e
de
es e
mes.
—
Juan
Ba ona
de
So o.
—
Juan
de
Losada.
—
Inocencio
Salgado.
—
J.
Pa do.
—
Pasó
an e
mí.
Diego
Sánchez.))
—
G5
XIV
Queda
dicho,
pues,
cuales
ue on
las
.
a mas
de
O ense
has a
muy
en ado
el
p esen e
siglo
así
como
las
azones
de
sus
cambios;
aho a
si
a amos
de
sabe
cuales
son
las
de
la
p o incia,
como
es a,
mien
as
no
se
han
c eado
las
dipu aciones
y
los
gobe nado es,
ino
siendo
gobe nada
en
lo
ci il
y
mili a
po
la
jus icia
y
egi
mien o
de
la
capi al,
y
sob e
odo,
po
el
Capi án
gene al
del
eino
de
Galicia;
has a
en onces,
desde
la
echa
en
que
nues a
na
ación
e mina,
no
se
usa on
en
los
escu
dos
más
que
la
Puen e
al
na u al
en
campo
de
pla a,
su mon acla
ele
una
co ona,
un
cas illo
y
un
león
ampun e,
con
espacia
clesnucla
en
la
mang
de echa,
y
en
el
je e
una
co ona
eal
de
o o,
iéndose
debajo
las
aguas
del
io
Miño,
en
ondas
de
asu .
En
e
es as
a mas
y
las
que,
en
la
colección
de
escudos,
que
po
el
c onis a
ó
Rey
de
a mas,
de
España,
se
adjudican
á
la
p o
incia
de
O ense,
hay
una
pequeña
di e en
cia
de
de alle,
que
consis e
en
que
el
escu
do,
es á
su mon ado
de
una
co ona;
y
el
puen e
al
na u al
de
es ilo
oji al,
apa ece
en
la
His o ia
de
España
po
La uen e
en
-
66
-
la
ya
ci ada
colección
de
escudos
naciona
les,
sin
el
a co
apun ado
y
de
hechu a
muy
dis in a
de
la
que
en
ealidad
u o
y
iene:
la
cual
impe ección
ó
di e encia
se á
de
bida,
al
ez,
al
cap icho
del
pin o
ó
dibu
jan e.
Á
o a
genialidád
ó
cap icho
del
dibu
jan e,
po
no
a ibui lo
á
o cida
in e p e a
ción
de
la
Excma.
Co po ación
p o incial,
que
se
empeña a
en
que
las
a mas
de
la
ciudad
no
e an
compa ibles
con
las
suyas,
c eo
que
se
debe
asimismo,
que
los
escu
dos
que
se
ija on
en
las
pue as
del
Go
bie no
ci il
de
la
p o incia,
y
de
los
an i
guos
salones
de
la
Dipu ación,
apa ezcan
su mon ados
de
una
co ona
mu al,
que
á
nada
esponde
aquí.
No
que emos
ya
pa a nos
en
la
ana
quía
ad e ida
en
los
escudos
<1110
en
el
si
glo
p esen e
ue on
colocados,
que
unos
es én
lanqueados
po
columnas
como
el
de
la
uen e
del
León,
hoy
del
Picho;
o os,
sin
co ona
y
sin
cas illo,
como
los
del
ma
ade o
y
de
las
bu gas:
con
el
león
empu
ñando
un
ce o
pa a
alcanza
el
cas illo
que
lo a
en
el
ai e;
y
con
la
espada
in o
ducida
del
odo,
én
la
co ona,
ó
bailándola
como
quien
anuncia
juegos
de
p es idigi a-
ción
ó
equilib io.
Y
en
esúmen,
la
única
y
esencial
di e
encia
que
á
mi
juicio
en e
las
a mas
del
u
u
se
IINIVCRSlDAD
DF.
SANTIAGO
■■■■■■■■■■■■■■■■■
se
VNR'ERSIDADE
DE
SANTIAGO