Solimán Segundo : Comedia nueva / Por D. Vicente Rodríguez de Arellano
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NTES. ú Doña COMEDIA NUEVA. LIMAN SEGUN REPRESENTAD A POR LA COMPAÑIA DE RIBERA. Arlo de 1793. POR D. VICENTE RODRIGUEZ DE ARELLANO. oyco en ctos. triunfan ;ndro cn PERSONAS. Soliman 11 Selifzz su hijo .Acmet Narsea Enzira. Xustan Mahomad Comparsa de soldados Otomanos ACTORES. Sr. Manuel Torre. Sr. Josef Ordoñez. Sr. Felix de Cubas. Sra. Rita Luna. Sra. Andrea Luna. Sr. Rafael Ramos. Sr. josef Vallés. JORNADA PRIMERA. Jardin contiguo al Palacio : Enzira y Narsea. s Emir. Yo no puedo comprehender tu nuevo dolor , Narsea; cautivas á Babilonia llegamos las dos apenas, guando de Selim no puedes sufrir un punto la ausencia, y sin embargo que sabes que hoy mismo de Tauris llega el Príncipe , de este modo te afliges y desconsuelas ? Nar. Ay Emira! no lo extrañes si reflexionas atenta quién es Selim , quiénes somos las dos , y la suerte nuestra. Emir. Sé que Soliman es padre del Príncipe , y herederas nosotras del gran Tacmante que el cetro rige de Persia, y que Selim , gobcrn wdo las Otomanas banderas, le derrotó en la campana, que no siempre se ladea la fortuna á la razon. Nars. Tampoco ignorar debieras que galante y amoroso, obligado de mis prendas, j uró hacerme esposa suya, y dar la paz á la Persia, y que en efecto cesaron.,., los estragos de la guerra; si esto le debo , por qué mi justa pasion condenas? Emir. Quando en tí la reprobára, yo misma me hiciera rea. Nars. Cómo ? Emir. Acmct tambicn no es hijo de Soliman ? Nars. Cosa es cierta, y que su mayor hermano nos confió á su prudencia. A ilPa, tranpo me. lauros y saynetes. Den-
2 Dentro ruido de armas y aplausos. Emir. Pues sabe que yo le amo.... Nars. Aguarda, qué rumor suena? Qué movimientos se notan ? Todo el palacio se altera! Qué será? Emir. Qué puede ser ? será el Príncipe que llega: vamonos , Narsea , donde de léjos mirarlo puedas. Nars. Vé tú, hermana, que al instante te seguiré. Emir. Mi obediencia te responda , pero en tanto suspende el llanto, Narsea; si hasta aqui experimentamos la fortuna siempre adversa, confia , porque asi como tras de tempest:.d deshecha, saliendo el sol mas luciente disipa las nubes negras, asi tambien tras de tantos afanes . , ansias y penas, succederán los placeres los gustos , la paz completa, que no hay bien que no se acabe, ni mal que durable sea. vase. Nars. Cómo mis males pretende consolar ! Pero.... Sale Acmet. Narsea? apresurado. Nars. Qué tienes Acmet? Qué traes que tan alterado llegas? Acm. En este mismo momento.... Nars. Sé que en Babilonia entra tu hermano Selim. Acm. Qué dices? Mi hermano ? El cielo pluguiera! Nars. Pues quién ? Acm. Soliman mi padre. Nars. Qué dices ? Y no penetras á qué viene? Acm. No lo alcanzo. Nars. Pues yo sí; viene á hacer cierta la ruina de mi Pátria, y á saciar la sed violenta de su venganza , en la sangre de mi padre. Acm. No, Princesa: pues la prometió Selim, la paz logrará la Persia, que yo conozco muy bien de mi hermano la nobleza; sé quanto el padre la ama, y que obtendrá.lo que quiera. Nars. Sin embargo , tú procura ser apoyo á sus promesas. Acm. Vive segura , que yo no puedo hacer resistencia, ni dexar de apetecer lo que mi hermano desea, pues en su pecho y el mio, un corazon mismo reyna. Nars. Yo te lo agradezco fina, y no entalles de que tema, porque el paternal amor que inspira naturaleza, me impone esta obligacion; toda mi esperanza queda de tí pendiente , y supuesto que yo vivo satisfecha de tu virtud , amistad, y el amor que le profesas á Selim , dudar no puedo que mi intento favorezcas; el cielo santo te pague lo mucho que me consuelas. vase. Acm. No sabe que si mi berm ā no ama á la hermosa Narsea, yo tambien.... Sale Mahomad. Al fin , Acmet, mi amistad fina te encuentra ? Acm. Mahomad ? Tú aqui ? Mah. Lo estrañas, guando es preciso que sepas que á Babilonia ha llegado Soliman ? Acm. Pero no aciertas de su venida el motivo ? Mah. .Ay Señor ! Quántas sospechas agitan mi corazon ! pero dime , amas de veras á Selim ? Acm. Y tanto, que mas la amistad nos estrecha que la sangre , una alma misma parece que nos gobierna. Mah. e • ^ Mah. Acm. Mah. Acm. c on Mah. .Acm. Mah. tu a que Y h que Acm. vut Mah. so r. Acm. pu de Mah re( los de mi au Acm sic V' M^ G O di Se Acn, Y, n( él Ma. q S( fc Y rt si y ^
a. :a vaso. .no e t , • e spechas e • sma Mah. y el daño se manifiesta, te quejarás de tí mismo guando remedio no tengas. vale. Acm. En efecto , la venida de mi augusto Padre es fuerza nazca de oculto motivo Mas aqui Rustan se acerca, por si descubro el secreto le fingiré complacencia. (zoco Sal. Rust. Aqui está Acmet, ya es fordar principio á mis cautelas. Acm. Rustan, pues tú en Babilonia? quánto mi amistad celebra tu venida , aunque no alcance qué motivo , ó causa tenga el viage de Soliman. Rust. Viene á admirar la grandeza de los triunfos de Selim; mas parece que te encuentras turbado? Acm. Esta repentina venida del padre , llena mi corazon de recelos, porque Selim.... Rust. Tus sospechas son vanas , pues á tu hermano ama con pasion muy tierna Soliman , pero yo , dime, puedo hablarte con franqueza? Acm. Solo en dudarlo me agravias. Rust. No conoces mi fineza? Acm. Ciertamente. Rust. De tu madre los preceptos no respetas? Acm. Rendidamente. Rust. Pues oye, que por mi voz te habla ella. Hasta guando , dí , señor, arrastrarás la cadena de esclavitud vergonzosa que te impone la soberbia altanera de Sclim? si al trono sube , quál piensas que será de tus sQmi,cios la debida recompeaa•? Feliz si en prision'Obscura la fatal vida conservas, pero es mas cierto que acabes A 2 víc' Mah. Pues yo tiemblo por su vida. Acm. Mas qué culpa le condena? Mah. Tal vez el mérito es crimen. Acm. De mi hermano la nobleza conoce bien Solimañ. Mah. Pero á dudar de ella empieza. Acm. Cómo ? Mah. Escucha : Roselana, tu madre , y Rustan , desean que en tí recaiga el imperio, y bien sabes la influencia que sobre tu padre tienen. Acnz. Mas guando Selim de Persia vuelve vencedor Mah. Sus triunfos son de los zelos materia. Acm. Y á una sospecha tan vana puede apagar la viveza del amor de un padre ? Mah. Acmet, recorre de tu ascendencia los fastos , y encontrarás de semejantes tragedias mil exemplares, nacidos aun de causas mas ligeras. Acm. Verdad es , pero mi padre siempre tuvo la clemencia por norte. Mah. En nada te fies: General de las banderas Otomanas soy ahora, disponga de todas ellas Selitn Acnz. Conozco á mi hermano, y aunque su peligro vea, sé que por medios tan baxos no buscará su defensa; él está inocente , el cielo vela, sobre la inocencia. Mah. Está bien , mas puede ser que guando ayudarle quieras sea inútil el socorro; formada está la tormenta, y desdichas amenaza: mi amor el riesgo te muestra, si evitarlo no quisieres, y una esperanza alhagüeña, pero falsa , te seduce, 3
del Príncipe ; su sorpresa asegurará mi intento. Mah. Oh quien avisar pudiera á Selim! Sol. Ya llegó el tiempo, Mahomad , de que tu sepas mis secretos mas qué tienes que me parece que tiemblas ? Mah. El verte , Señor , inquieto, sin saber lo que te altera, produce en mí este temor. Sol. No hay porque admirarte deba la inquietud que manifiesto, guando se halla la grandeza del sólio augusto que ocupo al último riesgo expuesta; caducaron mis laureles: la Tracia ya no se acuerda de lo mucho que me debe, y lo que mas me atormenta, es , que él hijo á quien amaba, con la ternura mas ciega,;. mis órdenes contradice, pues sin pedirme Iicencia, vuelve de Tauris , dexando libre retirada al Persa : Quién sabe lo que medita? Mah. No su lealtad ofendas, que es un espejo sin mancha, y las huestes te respetan, y te aman. Sol. El trono ofusca, y conozco la influencia que en el exercito tiene el Príncipe. Mah. Considera.... Sol. Nada me digas. Sale Rust. Señor, ya ácia aquí el Príncipe llega. Sol. Llegue , y si la vanagloria de sus victorias le ciega, sentado sobre ese trono me encontrará su soberbia; á mi vista confundido quedará , y haré que sepa que todavía en mi mano el cetro real se ostenta. , s• • Sub hon s cha nas S ^ Ma Ru. Sol. Set. Sol. Sel Ru ,fea N A, Sc E S Sc S. S.:• víctima de su lereza: ea, pues , sacude el yugo, y elevándote á la régia dignidad Acm. Basta, Ructan: posible es que hablas de veras? Mi madre te sugirió tan alevosas ideas? r si es asi , tan solo quiero que le digas por respuesta, que de Selim los derechos mi amor fraternal respeta, que le amo tan tiernamente, que guando en mí recayera legítimamente el trono, voluntario le cediera por coronar á mi hermano, y en fin , será bien que entienda, que no camina á la gloria Acm.t por tan viles sendas. vase. Rust. En qué de temibles riesgos mi loca ambicion me empeña! En vano mi alevosía á Acmet reducir intenta, y el destruir á Selirn es muy dificil empresa, pero ya la comencé, y no es tiempo de que ceda del empeño : Roselana favorece mis ideas, y ella , y yo de Soliman logramos la 'confidencia, ánimo, pues, corazon, que si mi inteucion prospéra tal vez el laurel del Asia coronará mi cabeza. vase. Dilatada campiña que termina en alunas colinas , por las quales indistintamente desciende el acompañamiento de Soliman. Tiendas militares ,z las lados , y en una de ellas trono del , gran Señor. Salen Soli ' an y 7Vfa'homad. Sol. Vasallos;iie de aqui á retirarse s hltttéva, que esto soló es concedido á los que encargados quedan de avisarme la llegada
;a. o tes s? eto, deba iba, Su- Sube al trono , y ti sus lados Nf'. honrad y Rustan : g il son de marcha -can entrando las tropas Otomanas con banderas , y el - último sale Selim , y por otro lado Acmet, Narsea y Emira. 1VIah. Mira que amable semblante! Rust. Aquel rostro audaz observa. Sol. Qué de contrarios afectos! Set. Mi padre aquí, dura estrella! Sol. Se turba! Sel. Qué le diré? Rust. La traicion sus labios cierra. Mah. Lo imprevisto le suspende. Sel Alá, dirige mi lengua. Padre y señor , aunque extraño el mirarme en tu presencia, es satifaccion muy grande el que á ser testigo vengas de mis laureles : Vencimos, y de:Tauris las amenas campañas fueron teatro en dónde las Lunas nuestras elevaron "su creciente con la reina del Persa; confirmen estas verdades las enemigas banderas, alfombra ya de tus plantas, y el mirar que prisioneras Lis dos hijas de Tacmante, mi hermano Acmet te presenta. Nars. Dos víctimas inocentes Se postran las dos. humildes tus plantas besan. Acm. Y digna seguramente de tu piedad y clemencia. Sol. Levantad. Emir. Qué atroz semblante! Nars. Qué rigorosa presencia! Sel. Qué sequedad tan amarga! Sol. En el fausto que demuestras, y en las razones que viertes, advierto mas tu soberbia, que lo útil en tus victorias, y lo exacto en tu obediencia, y sino dime , Selim, dónde Tacmante se encuentra? Sel. Huyendo salvó se vida. Sol. Yo te mandé le tr:-geras ó vivo ó muerto á mis pi.,ntas, él , su libertad conserva para reunir sus armas, y todavia celebras tus lauros ? Abandonando la mas necesaria empresa levantas el campo todo dando á Babilonia vuelta; muy diferentés,conquistas esperaba de tu diestra; pero inadvertido y ciego, á mis ojos te presentas como si fueran bastantes á seducir mi entereza, unos viles prisioneros, y dos déviles doncellas. Mah. Qué cuerpo toma el incendio! Rust. Ya el veneno á obrar empieza. Sel. Reconozco tus razones, Señor , pero considera que con ventajas muy grandes te pide la paz el Persa, y el perdonar al vencido es victoria mas completa. Sol. No exijo de tí consejos sino rendida obediencia, y pues con ella no cumples, será justo que carezcas del mando que te fié de las Otomanas fuerzas. Sel. Jamas se encontró en mi pecho á tus voces resistencia. Sol. Ya pues que soy yo el que tema el manejo de la guerra, baja. esté el campo á partir pronto á la Aurora venidera; entanto de Babilonia ni Selim, ni Acmet se muevan: tiemble del enojo mio Tacmante , pues donde quiera que se halle, iré á buscarle, hasta que la sed violenta de mi venganza se apague en su vida lastimera, Marcha á cuyo rompas se van todos menos Narsea , Emira , Selim y Acmet. Acm.
6 Acm. Qué golpe tan imprevisto! Sel. Habrá mas tirana estrella? Emir. Ahora Acmet te supendes? Nars. Son estas, Selim, son estas mis esperanzas? Sel. SeEora no el corazon en que reynas con absoluto dominio me despedaces severa; tú eres nii esposa.... Nirs. Te engañas; no es taré indigna Narsea, que á un hijo de un enemigo su blanca mano conceda. Sel. Mas si mi padre se opone á la paz, de qué manera, dime , podré resistirlo? Ners. Con que sola la presencia de Soliman pudo hacerte inconstante en tus promesas? Pero yo la culpa tuve que crédulamente necia dí oidos de un alevoso á las traidoras finezas; vé , y une tus esfuerzos, de tu padre á la violencia, destruye , aniquila , tala á sangre y fuego la Persia, mata á mi infelice padre, su informe cadaver lleva de Soliman á los ojos, y si aun tu rencor no queda satisfecho , sáciate en la sangre de mis venas, traspase mi. tierno pecan, de tu espada la fiereza, y rompa mi triste muerte la insoportable cadena de tanto tropel de males que mi corazon rodean: Sel. Cruel é inconsiderada, á mis razones opuesta, mi fin trágico preparas en el enojo que muestras: me presentaré á mi padre, con la suniision mas tierna, de nuestro amor desdichado, la llama haré manifiesta, le rogaré que autorice nuestra union, y que consienta en que tu padre tranquilo goce el cetro que gobierna; con mis lágrimas amargas bañaré sus plantas regias, sé que será todo inutil, y que mi vida se arriesga; mas si de esta suerte logro que tú mis verdades creas, poco importa que una vida tan trabajosa se pierda: A Dios que voy á morir. Acm. Aguarda , Selin , espera, repara lo que haces , mira que vas á dar causas nuevas de fomento á los traidores que en tu ruina se muestran empeñados. Sel. Nada importa, Ios tormentos que me esperan no igualan á los que sufro; mis victorias vitupera, Soliman , de un noble efecto de mis piedades se queja, todos contra mí se unen, de modo que ni en Narsea, que era la mas obligada, mi dolor alivio encuentra: si esto es vivir, y el destino inexSrtable se ostenta, arrostremos el peligro, y en fin , si morir es fuerza, muera al rigor del acero, no al cuchillo de la pena. vase. Emir. Acoinpañale tú , Acmet, del Monarca á la presencia, une á los suyos tus ruegos por si su rigor se templa. Acm. Antes iré á disuadirle lo que neciamente piensa. Emir. Qué dices? Tú eres aquel que á su hermano manifiesta tanto amor , y que en sus cosas como propias te interesas? Acm. Ah! No conoces Emira la razon de mis ideas: yo sé bien que si Selim su Fa' pu, en de el qu tOr pa. de. y` qu de tra tar pu de Nar. Emis N are mi Emi no to, no en de p u y es de nc ar: qu la^ Nar. en C^ qr ® a• se á m Pc el so y Sc su
1 S vase. su intencion á efecto lleva para siempre nos perdemos, pues los viles que se empeñan en destruirle , llenando de cautelosas sospechas el corazon de mi padre, guando sus intentos sepan tomarán motivo de ellos para sus viles ideas: dexame pues , que le siga, y sus ínpetus contenga, que así correspondo fino de mi pecho á la nobleza, trabajo por él , y en fin, tambien por vosotras mesmas, pues que de nuestro destino depende la suerte vuestra. vase. Nars. No lo oíste? Emir. Sí. Nars. Y todavia mi justo temor condenas? Emir. No al dolor así te entregues, no te adelantes la pena, todavia á la esperanza no estan cerradas las puertas; en un momento el aspecto de nuestra tirana estrella puede mudarse , las dichas y las desgracias sujetas están á vicisitudes de la vida; en la carrera; no pues , así desconfies, armate de fortaleza, que á un valor constante ceden las fortunas mis adversis. vase. Nars. Oh qué inutilmente , Emira, en mis:males me aconseja! Cercada de tantos riesgos qué esperanza es la que resta? Oh nunca hubiera nacido, sepulcro la cuna fuera á quien nace á ser objeto miserable-de la pena! Por donde quiera que estiendo • el discurso, y las ideas, solo lástimas , horrores, y amarguras se presentan: Soliman cruel fulmina la rigorosa sentencia de muerte contra mi padre; Selim , en quien tengo puesta de mi amor , y de mi suerte la esperanza lisongera, cobardemente vacila temiendo las conseqüencías del enojo de su padre nacido de las sospechas que traidoras intenciones en su duro pecho siembran, y en tanto del cautiverio la ignominiosa cadena arrastra la que nació para reynar en la Persia. Oh Cielos! Si hay un ser digno de vuestra dulce clemencia, no lo es una triste hija que al último riesgo expuesta mira la vida de un padre? No lo es una amante tierna (píe vé de un amor honesto las esperanzas deshechas? No loes una humilde esclava víctima de la fiereza de las armas Otomanas, pero centro de inocencia? Ah ! Si mis ardientes votos penetran la azul esfera, y llegan al alto solio, tantos pesares conmuevan las soberanas piedades; no busco en la providencia mi alivio , sí el de mi padre, y el de Selim , ellos tengan fortuna ., y víctima suya, muera la infeliz N arsea, que derramará gustosa su sangre, porque s vea, que á los debidos respetos del honor , y amor atenta, acabó de agradecida de pundonorosa, y tierna. vase. Magnifico Salon , y en él Soliman. Sol. Porque conducir intento de nuevo el campó á la guerra, todas las huestes murmuran mostrando su resistencia. su Ah!
8 Ah! De mi tirano hijo las alevosas cautelas los corazones de todos seduxeron ; si flaquea mi espíritu en este lance todo mi imperio se arriesga, mas yo le castigaré; y abatiendo su soberbia, conocerán en mi esfuerzo las edades venideras, hasta dónde Soliman supo estendcr su entereza. Sale Rustan. El gran Príncide Selim pide para entrar licencia. Scl. Qué dices, Rustan , qué dices? Es posible que no tiembla de mi enojo? Mas no importa; sin que un punto te detengas, condúcelo á una prision. Rust. Lográronse mis ideas: ap. voy , señor, á obedecerte. Sal. Aguarda, Rustan , espera. Que el cariño paternal tanta eficacia en mí tenga! Rust. Qué es, señor, lo que dispones? Sol. Dile que entre; accion es cuerda oírlo ; tú no te vayas muy léjos de mi presencia, que depende de sus voces mi resolucion postrera. Rust. Por mucho que se retarde será mi victoria cierta. vaso. Sol. Qué querrá? Qué me dirá? Mas disimular es fuerza, y encubrir mi indignacion hasta que su intento sepa, . que si fuere.... pero veo que á mis ojos se presenta. Sale Sel. Lleno de acervo dolor, tus plantas humilde besa un hijo que á saber viene por qué desgracia funesta perdió en tu amoroso pecho el lugar y preferencia, que de su amor y respeto debian ser recompensa. Sal. Levanta , y oye: hijo mio, nos une naturaleza con los vínculos mas dulces, y relaciones mas tiernas: y aunque los excesos tuyos me aventuran á romperlas, no lo haré si es que sumiso tus desaciertos confiesas: Dime, pues,. no es un delito, no es mancha horrorosa y fea de tu honor el abusar de la confianza entera que en tí puse al entregarte el baston para la guerra, y seducir los soldados que mis órdenes desprecian, 6 á lo menos las censuran agraviando mi grandeza? Sel. Posible es, padre querido, que de tu Selim tal creas? Yo seducir los soldados? Yo ofenderte", ni siquiera con un leve pensamiento. La humildad , y la obediencia con que á tus preceptos viste siempre mi atencion sujeta, este premio merecian ? Esta corona grangean ? Mas qué mucho , si tú dando ciclos á las siniestras intenciones de los viles que mi ruina fomentan, todas las acciones miss, zeloso las consideras, á las luces de el engaño, y no á las de la prudencia. Sol. Tacmante , el mayor contrario de la Otomana grandeza, me obligó con sus insultos á declararle la guerra: el mando de ésta te dí, y la fortuna propensa hizo que le derrotátaras en ocasiones diversas: y guando me prometias asegurar ini diadema con su prision y mi vida, tu con acciones opuestas, le concediste la paz, abandonando la Persia, á á f n y y á q si ti Sel. fi c st la q d q st si C5 P' na cc Sol. Sel. Y Sol. el qt ni Sí cl. lo m m pa á qt: de pa a p aa &v. „t
s, S °lato, fea e n, ido, encia iste indo t. contrario ; 9 á á • Bobilonia ' iste; para qué ? p .t que pueda nuevamente reacerse, y volver á la pelea; y todavia te agravias , y todavia te quejas • de los leales vasallos que prudentes me aconsejan si al zelo . traicion le llamas tu mismo crimen te ciega. Sel. Si la paz le dí á Tacmante, fué por verle de manera que es imposible el cobrarse segun han sido completas las derrotas que le he dado : pero gimas de c to., Señor, qué seguridad . mas cierta de que á nada se adelante que traerte prisioneras sus hijas ? Ultim ameñte , si una amorosa flaqueza es disculpable , perdona , porque el amor de Narsea no medexa que en su sangre cebe las iras violentas. Sol. Pero de, pasion tan loca ,. qué pretendes, dí, qué esperas? Sel. Que td , Señor , la autorices , y la mano me concedas.... Sol. Bárbaro, desconocido , el labio atrevido sella ; yo habia de consentir que á mi alto .Solio subiera una hija de Tacmante? Sí , ingrato ., sí, ya penetra claramente mi discurso lo cierto de mis sospechas ; mi ruina solicitas, mi cetro . augusto deseas para coronar altivo á esa esclava ; pero tiembla, ' que el invicto Soliman, desconociendo la tierna pasion de padre sabrá apelando á su.,eptprgza acordarse que es Monarca , y castigar tu soberbia. vaso. Se t . En fin , ya no hay mas arbitrio ∎ / I que morir sin r _ qué de temores,crueics mi trisVe pe, 'in rodean! No siento , .1uerido, que en etconcepto me tengas . de traydor , siendo mi alma espejo de la . pureza ; tampoco cl rigor injusto de tu ceño me amedrenta.; solo siento , ay prenda mia l el destino de Narsea. Qué hará sin mí la,infelíz! qué esclavitud tan severa - la aguarda ! Sale Rust. Señor , perdona , si la ley de la obediencia me obliga á darte un pesar. Sel. Ya ti temor perdí á la pena. Dime lo que solicitas. Rust. El gran Soliman me ordena, que á mí la espada me entregues. Sel. Suspende la infame lengua; yo entregarte á tí eI acero ? á un cobarde , que alimenta traiciones solo en su pecho? Los Príncipes como yo , á tus iguales no entregan las armas ; mas porque nunca se diga que mi nobleza á los preceptos de un padre les pudo hacer resistencia; no de mi mano , del suelo - ` n ` tira la espada. cobra eI rayo de la Persia, que coronel de victorias las Otomanas banderas. Rust. Insultanie , que bien presto convertirán mis cautelas tan altivas arrogancias en lastimosas querellas. vase. Sel. Endurecida fortuna , estará ya satisfecha de tu colérico ceño la rigurosa. violencia ? Indiciado de traidor, perseguido con fiereza de lisogeros cobardes que er destruirtnc se empeñan , 23 abo-
6 podia el rigor severo de la fortuna quitarme? Considera:::- Sol. Nada advierto; sino padre , como Rey ser obedecido quiero. Sel. Para tanto sacrificio de resolucion carezco; perdona , padre y señor, que en esta parte::- Sol. Te entiendo, no quieres obedecerme, mas no importa , que el remedio está en mi imano ; la vida d Narsea será el precio de tu loca ingratitud, reflexiona bien, sobre ello que para tu decision hoy es el plazo postrero; consulta el mejor partido, 6 tiembla de mis decretos. verse. Sel. Ay algo mas que sufrir ? ay algo destino adverso? queda suspenso. Sale Acm. Solo por darte los brazos, dulce hermano... mas qué es esto? buscandote cariñoso enagenado te encuentro? Qué tienes ? Sel. Qué he de tener ? Mil penas y sentimientos , tanto que de los mortales que contiene el universo yo soy el mas miserable: Narsea , de mis afectos • se extraña; mi amor desprecia; su vida al último riesgo expongo si no me voy y para siempre la dexo; asi, Acmet, lo manda padre; mas tan crueles preceptos no obligan ; seguirla es fuerza aunque la esconda el erebo en sus lóbregas entrañas, que desesperado y ciego sabré... en acto de irse y lc detiene. Acm. Detente hermano ; en donde está tu talento? si tanto amas á Narsea, que á tu vida su amor tierno prefieres, cómo tú mismo, á Soliman resistiendo, eres instrumento y causa de la muerte de tu dueño ? Sel. Es verdad, me ausentaré ; pero digame primero por quo mi amor abandona , pues enigmas encubiertos , por mas que la persuado solo en sus voces encuentro. Acm. Sosiegate , yo en tu nombre la buscaré , y me prometo aclarar todas-tus dudas: en tanto con tus tormentos haga tréguas la raze n , ysi puede ser consuelo , la misma causa que tú yo para quejarme tengo: no conoces las heridas que en mi corazon han hecho del duro amor los arpones , pues enamorado y ciego, cautivo de una cautiva, callo , suspiro y padezco. 3 ase. Sel. Cautivo de una cautiva , callo , suspiro y padezco. Valgame AIa ! Qué he oidod si acaso Acmet me compite? solo de pensarlo tiemblo: la hermosura de Narsea es de las almas incendio , y mirarla sin quererla es muy dificil empeño : no hay remedio , mi rival es Acmet , y mis recelos confirman bien sus razones, pues dixo , si bien me acuerdo, la misma causa que tú yo para quejarme tengo: por esto , sí, la cruelme abandona, y al afecto , de mi, hermano corresponde ; por esto me quiere léjos de su presencia. -Ah tirana ! Este es el debido premio á tantas finezas alias ? • ay
y si por desdicha encuentro otro rival mas dichoso, sabré arrojado y resuelto tomar tan dura venganza que la eternicen los tiempos. Animo , pues , y á la empresa; corazon mio , alentemos, y salgamos de una vez de laberinto tan ciego, en cuyas sombras se pierde la luz del entendimiento; de una vez esta ponzoña que á pausas mata , apuremos, y muramos de una vez, ó de una vez nos curemos. vase. Magnífico jardin vistosamente adornado de fuentes , estatuas, 6'c. Sale Emir. Ahora es preciso, Emira, ahora ha llegado el tiempo de hacer del valor alarde, y ostentacion del esfuerzo ; recobrar la libertad es preciso', y pues exemplo me da Narsea, que á costa de un sacrificio violento la logra de Soliman , no debo de ser yo menos: aquella dexa á Selim , y yo á dexar me resuelvo á Amet.... mas qué es lo que digo? qué faciles son los hechos gloriosos imaginados ! mas qué penas, qué desvelos cuesta al alma el practicarlos! Pero Acmet llega á este puesto; no me vendas pasion mia , en un lance tan estrecho. Sale Acmet. Pues un cuidado me trae á este sitio tan ameno , podrás, bellísima Emira , decirme dónde hallar puedo á tu hermana ? Emir. Qué la quieres ? Acm. Hablarla , es preciso empeño. Emir. Entre aquellos verdes mirtos ha de estar : guardete el ciclo. quiere irse. Acm. Y de esta suerte me dexas ? C Emir. ay de mí ! morir me siento ; qué cobardemente late mi corazon en el pecho ! me falta el valor antiguo , y poseido del miedo , tiemblo como leve caña á los embates del viento ; un frio sudor me cubre; duro insoportable peso siento sobre el corazon ; todo soy el sentimiento que me traspasa , y penetra con el dolor mas acerbo. Pero mi hermano que siempre me amó tan leal , tan tierno, que adivinaba mis gustos para complacerme en ellos, pudo ahora , ay de mí triste! de sí mismo tan diverso, faltar á la confianza, y ofenderme con tan feo borron , con tan negra mancha, con tan vil atrevimiento como es el poner los ojos en quien los tengo yo puestos? No puede ser , yo deliro, y de zeloso me pierdo, pero negarse Narsea, á mis lágrimas y ruegos, y las razones de Acmet que dicen sentido recto ácia el amor de la falsa que me trata con desprecio, de mis zelosas sospechas son poderoso argumento: lleno f íe contrariedades contra mí propio peleo, y por mas que me fatigo en discurrir , no tropiezo sino con dudas traidoras que mi atribulado pecho llenan de desconfianzas, y de zeloso veneno: mas cómo tan indeciso esta situacion tolero Buscaré la ingrata mia, averiguaré el secreto que es de su mudanza origen, ñp ? aré; ona )s, o e ntro. nombre .to ritos hecho ]es , o, v.zse. ^l es, zuerdo, ^ de; ay et 17
8 Emir. Pues si ya qué quieres? Acm. Ay dueño este acaso es el te he satisfecho, mio ! postrero lance en que logran mis ojos mirar los tuyos serenos, y con tanta sequedad me dexas sin el consuelo de manifestarte tino el amor que te profeso? pero qué es lo que en ti advierto? suspiras , lloras , y callas ? Emir. Ah cobarde sufrimiento ! Acm. Podria lisongearme de interpretar tus extremos á ftvor•de una pasion tan casta... Emir. Ten el acento , qué es lo que adviertes en mí para tanto atrevimiento ? Acm. Que suspiras, y que lloras. Emir. Son equívocos extremos, y no debe interpretarlos quien no puede conocerlos; aprende, otra vez Acmet , á lisongearte menos ; no te es dado penetrar lo que se oculta en mi pecho ; la libertad de mi alma aunque en duro cautiverio, sé conservar , y volver sin rubor al patrio suelo , de haberle dado esperanzas , á quien de sí tan soberbio presume tanto : esto baste: otra vez á decir vuelvo , que entre aquellos verdes mirtos , ó poco distante de ellos, mi hermana está : Dios te guarde: huyamos de tanto riesgo, que los peligros de amor solo se vencen huyendo. vase. Acm. Severidad increible ! mas pues no tiene remedio , y mueren mis esperanzas guando apenas florecieron, los cuidados de mi hermano sirvan al mio de objeto... sale Sel. pero Selim , qué motivo te conduce ácia este puesto? Sel. Acaso te es importuna mi venida, pero debo yo mismo hablar á Narsea. Acm. Te engañan tus pensamientos; con mas libertad conmigo desahogará su pecho. Sel. Acmet , un rival jamás para confidente es bueno. Acm. O no adviertes lo que dices, hermano, 6 estás creyendo que hablas con otro. Sel. Contigo son todos mis sentimientos ; tá en el amor me compites. Acm. Y en qué fundas rus recelos? Sel. En que me dexa Narsea , y en que digiste tú mesmo que estabas de una cautiva cautivo , rendido, y preso. Acm. Castigando esos agravios de mi amor puro y sincero , fuera justicia el dexarte erg tus dudas y recelos ; pero como prepondera en mí el cariño fraterno , me allano á satisfacerte , y en este fixo supuesto , sabe que amante de Emira, de Narsea no me acuerdo sino para respetarla. Estás, Selim , satisfecho? Sel. No lo estoy , pues que me queda el amargo sentimiento de haber de tí recelado , pero pues eres discreto , y mi situacion conoces , que me perdones te ruego, lastimado de las ansias dolorosas que padezco. Acm. Ah! si en mi mano estuviera darte el alivio ! Sel. Agradezco tu voluntad ; pero dime si hablar á Narsea puealo. Acm. Si no me engaña la vista ácia aquí viene : yo os dexo porpor tral Sel Fr pa de Sale l luc de por esta d Saleel que Nars, sé c der las m noa: put te qut mi en me las Sel. F n so y s qut en m e la Nars Sel. de poi te no mis y sol, Nars Sel. Nars
Sto ? mientos; dices, lo s. :celos? , no a ios queda era o por- 19 porque poda is libremente tratar de vuestros sucesos. vase. Sel. Ella viene , yo me escondo para sorprenderla á tiempo de que no me pueda huir. Retirase. Sale Nars. Sin norte , rumbo , ni gula, luchando con mis deseos, de mí propia huir quisiera, por no contemplar el fiero estado á que me reduce del hado el injusto ceño. Sale Sel. Permite prenda querida quo yo... Nars. Suspende el acento ; sé quanto decir me quieres , dentro de mí considero las quejas que á darme vienes, mas satisfacerte intento : no me imagines mudable, pues si con rigor severo te traté , fué por saber que tu padre estaba oyendo mi resolucion , que él mismo en tan riguroso aprieto me puso ; pero subsisten las oonseqüencias que temo Sel. Esas , ay dueño querido , son las que evitar deseo, y supuesto que ya sé que vive el amor primero en tí con la misma fuerza , yo me parto , sí , me ausento menos infelíz , pues sé la firmeza que te debo. Nars. Qué , me dexas Sel. Si señora : de Amasia voy al gobierno , porque sé que si resisto te expongo al último riesgo: no podia resolverme mientras dudé de tu afecto , y pues constante te hallo solo á tu peligro atiendo. Nars. Y guando, ay triste! te ausentas? Sel. Dentro de pocos momentos. Soliman al paño. Nars. Yo sin tí morir es fuerza : á todos los sentim.lentos pude resistir constante , mas sobrellevar no puedo la idea de tu partida , que epa la ausencia , sé por cierto, que acaba el amor mas tino á la eficacia del tiempo. Sel. No así del mio presumas ; tú fuiste mi amor primero , y tú el último serás. Nars. Te obligarán los preceptos de tu padre, á dar tu mano á otro mas felice dueño. Sel. Eso no ; no desconfies, que mientras tuviere aliento , si esposa no te consigo nadie reinará en mi pecho. Nars. No hay consuelo para mí! Sel. Y para mí puede haberlo? Nars. El corazon se me parte. Sel. El mio todo en tí dexo. Nars. Murieron todas mis dichas. Sel. Y mis placeres murieron. Nars. Ay mi bien ! Sel. Ay prenda mia! Sale Sol. Proseguid vuestros afectos, y ternuras amorosas. Nars. Otro escollo, santos cielos! Sel. Ay mas infelicidades! Nars. No gran Soliman , te enojes de rodillas. con Selim , si algun exceso le hace acreedor á tus iras , 'yo sola la culpa tengo , venga sobre mí el castigo. Sel. No señor , yo le merezco , de rodillas. y pues hijo, no te obligo , y amante fino te ofendo, siendo imposible cumplir con distantes extremos, matame señor , y acaban de una vez tus sentimientos. Nars. En él debes conservar de tu solio el heredero , el amor de tus soldados , y la esperanza del reyno; y en mí debes castigar C a su
•20 su sedecion , y á mas de esto como hija de tu enemigo debes bibrar el acero contra mí, y quitas la causa y ocasion de tanto yerro. Sel. En mí executas el golpe si en ella le das primero; á mí me es grata la muerte pues lograndola , fallezco fiel á tí , constante á ella , y quedais los dos bien puestos. Sol. Alzad , no soy tan cruel como temeis ; bien penetro el poder de las pasiones , y en las vuestras me intereso tanto, que yo os aseguro que hasta el "último momento Le de hacer que vivais juntos, pues rendido me confieso de tan noble competencia á los dignos sentimientos. vase. Sel. Ay de mí ! la paz que muestra nada me promete bueno. Nars. y que resuelves ? Sel. Partir , y evitar, por este medio tu peligro , y aun el mio. Nars. Es muy prudente el acuerdo, pero cruel demasiado. Sel. A gran mal, fuerte remedio. Nars. Dexame morir , que así tendrán mis pesares puerto. Sel. Dexame vivir ausente, y conservame tu afecto , que la fortuna es instable, y acaso podrá ofrecernos° ocasion de coronar nuestros amantes deseos. Nars. De mi constancia no dudes, pues rió' caben en mi pecho debilidades comunes en los 'vulgares sujetos. Sel. A Dios , pues , esposa mia. Nars A Dios amoroso dueño. Sel. Acuerdate que me voy porque vivas., Nars. Yo me quedo solo á vi v ir de memoria ; pero á la ausencia la temo. Sel. Qué sirve aportar los ojos, si mi corazon te dexo ? Nars. Guardarele como mio. Sel. Yo por él volver espero. Nars. Quiera el cielo sea pronto. Sel. Eso ha de decirlo el tiempo. Nars. A Dios, pues , esposo mio. Sel. A Dios amado embeleso. TORNADA TERCERA. Telon , que por un lado representa ruinas antiguas cubiertas de yedra, &c. y por el otro arboleda : sale Rustan con un papel. Rust. Este es el último golpe que con cautelosa traza favorece mis intentos é ideas de Roselana : diestra artificiosa mano á precio de otro comprada, de Selim los caractéres ha imitado en esta carta ; que es móvil de mi intencion, con tanta destreza y maña, que nadie distinguir puede si es verdadera , ó si es falsa; y puesto que por aquí Soliman al campo pasa , á darsela me resuelvo : pero la vista me engaña, ó él es el que aquí se acerca ; ánimo , ambicion tirana , que destruido Selim, no faltarán nuevas trazas para perder á su hermano, y esta idea efectuada me abriré camino al solio de la grandeza Otomana. Sale Sol. Rustan ? Rust. Señor? Sol. Ha llevado al campo , Acmet, la esclava ? Rust. No lo sé , señor invicto ; aquí esperandote estaba , para darte una noticia , bien á pesar de mi alma , 1 Sol. e t Ru. c I 1 1 1 s s Sol cre p10 ver tra 'ni. per lor ley Sita R o So; por-
o. ojos, o. ronto. empo. ;o mio, o. RA. epresenta de yedra, sale Rusie a, :ncion, aña , le falsa; ^ a; 2I lava ? :o ; porporque es muy triste y sensible. Sol. Dila, pues, que no me espantan desventuras, pues estoy tan hecho ya á tolerarlas. Rust. Recorriendo iba , señor, como mandaste las guardias, guando ví que con un pliego salia desde la estancia de Selim, Muley, criado de su 'mayor confianza; pregántolc á dónde va, y los acentos le embarga la turbación, titubea, pidole me dé la carta, resiste , y huye, le alcanzo; pero con furia arrojada se dió á sí mismo la muerte sin que pudiese estorvarla: esta es la carta ; tomad. se la da. Sol. Todos son sustos , y ansias. Lee. A Tacmante , Selim : No creas , señor , que de ningun modo puedo faltar -á lo prometido : muchas ventajas pi(4411resultarnos de nuestra reciproca alianza; si favoreces mis designios , coronaré á Narsea, pero no se pierda el tiempo: el valor todo lo allana , y mis intenciones mas por extenso te explicará Muley , á quien envio con ésta: Alá te guarde , &e. Selim. Esto n s ó l .Iiene remedio; qué mas patente , mas clara, puede ofrecerse á mis ojos su traicion, y mi desgracia? Rustan amigo , al momento dobla al Príncipe la guardia, é ini itnale , que ni un punto de su propio quarto salga. Rust. Harásc corno lo ordenas: ya se logró mi esperanza. Sol. Loco estoy l Hijo tr?idor vívora cruel que matas á quien la vida le debes, ésta de fatigas dantas es la justa recompensa que de tu amor esperaba ? Tú eres el que en otro tiempo de las paternas entrañas. fuiste delicioso objeto ? pues cómo ahora te infamas faltando á la fé debida á un padre , y ciego quebrantas de los fueros naturales la obligacion mas sagrada? Sudad infelices padres en inspirarles las sanas máximas de las virtudes á los hijos que retratan vuestro ser ; con regocijo mirad como se adelantan, y pasan á opimos frutos las que eran flores tempranas; complaceos , alegraos de ver tan bien empleadas las cuidadosas tareas del afan de la crianza, que luego una pasion loca, una abrasadora llama, un ciego amor , fixo escolló de la juventud incauta, o"deshirttce en solo un momento las mas justas esperanzas: con mucha razon temia tan rigurosa borrasca; mas vivo yo que he de dar u q exemplo á toda el Asia que eternice en las edades el teson de mi venganza: sale Mahomad. pero Mahomad ? 111 rh. Señor, lleno de penas amargas, poseido del dolor, de la indignacion , y saña, vengo á tu augusta presencia. Sol. Qué novedad impensada produce en tí esos afectos? Mah. Oye , señor , y sabrasla: viendo en este mismo instante á Rustan doblar la guardia del Príncipe , los soldados, que como sabes , le aman • ciegamente, temerosos de alguna acción , que contraria pudiera ser á su vida, v ase. de
cut yeJ la r ma la I troj las quc lo 1 nad pue por fan con me el 1 es Na vuc sati puf la t en Sale , Sel. 1\ per el sin no si e: pera con Mah. fue mas Sel. T Mah. al c tu F lueg y cc me fing tod en v ie i que la 1 • 22 de Selim el nombre aclaman, y en confusos esquadrones todos se ponen en arma. Sol. No temas , pocos instantes les durará esa arrogancia, y les entregaré á Selim; pero muerto. Mah. Mas si tardas, señor , nada remediamos, porque la milicia:: Sol. Calla Mahomad ; toma este anillo, y en mi nombre sin tardanza haz que den muerte al traidor que su mismo ser agravia. Mah. Lograronse mis ideas, y pues asi asegurada la vida de Selim queda, nada á mi dicha le falta. vase. Sol. Si el determinar la muerte de un hombre comun , le causa tanta ,lástima y piedad á un generoso Monarca, yo que padre , y juez á un tiempo en la precision tirana me veo de castigar y destruir de mi alma la porcion mas amorosa en un hijo que adoraba, qué penas , qué sentimientos qué fatigas , y qué ansias no reúniré en mi pecho? Mas a l Rustan me engañara é hiciese determinarme á lo que nunca pensaba, qué fuera entónces de mí? Dura insoportable carga seria entónces la vida para mí; me atormentáran las imagenes mas tristes, y las fatigas tiranas que causa el remordimiento: jamás de mí se apartaran el desconsuelo, el horror, y la afliccion mas amarga. Mas acaso este es el punto en que de mortales ansias rodeado , el hijo espira; y eI triste espíritu exhala; á mis ojos se presenta su imagen , yerta la barba, espeluzado el cabello, arroyos de sangre bañan su desfigurado cuerpo, me reprehende , me amenaza con torvos ojos me mira, y con sanguinosa planta por todas partes me sigue; dexame cruel fantasma, dexame horroroso espectro, no tomes de mí venganza: Rustan, Mahomad , Acmet, amigos:::- qué es lo que pasa por mí? Es posible que tanto una aprehension me acobar da d j ustificado el delito e Selim con pruebas tantas pudiera desentenderme de castigarle? La santa justicia se ofenderia, y pues debo conservarla siempre ilesa , siemprçpura, á fuer de recto Monarca, muera Selim , y en mi pecho callen las voces villanas de una piedad indiscreta, de una compasion bastarda, y vivan siempre inmortales mi rectitud y mi fama. vase. Salon corto , que representa la estanda de Selim : éste en ella. , Sel. Paterna heredad fecunda, rústico sencillo labra, bañando el torcido surco con el sudor de la cara4 la siembra en fin , la cultiva, y guando en mieses doradas fruto sazonado ofrece, se viste de nubes pardas la esfera , del negro seno con irresistible saña, rayos y piedras aborta que talando la campaña destruyen en un momento del labrador la esperanza: asi yo , un bien que quería, cu t-.
23 iza r, a to d a vase. la esla. cut. cultivé con toda elalma, y guando de mis cuidados la recompensa esperaba, malogró todas mis dichas la piedra de mi desgracia, trocando á dolor acerbo las glorias imaginadas, que en un momento se pierde lo que en años se prepara: nada que esperar me queda, pues guando partir pensaba por cortar las consegiiencias fatales premeditadas, con órdenes de mi padre me arresta en mi propia estancia el vil Rustan, cuyo , pecho es alvergue de la - infamia. Nada que esperar me queda, vuelvo á decir , y es extraña satisficcion para un triste, pues perdida la esperanza, la muerte sola que resta, en vez de asustar alhaga. Sale Mah. Selim ? Sel. Mahomad , tú aquí ?... pero alterado te hallas; .?. el decreto de mi muerte sin duda intimar te mandan; no tengas reparo alguno si es asi, dimelo , acaba; perdí el temor á la pena, con que no me asusta nada. Mah. La exe@acion rigurosa fue á mi direccion fiada, mas yo la solicité: Sel. Tú? Mah. Sí : sabiendo que estaba al cuidado de Rustan o7, tu prision encomendada, luego te dí por perdido, • y con cautelosa traza me presenté á Soliman fingiendo que el campo en arma todo por tí estaba puesto; en tan fuertes circunstancias, viendo tu padre el peligró que te dé en secreto manda la muerte , me da su anillo, ^aa que presentado á la guardia, me franquea el paso, y vengo á substraerte á la saña é indignacion de tu padre; las numerosas esquadras que te siguieron á Persia, y del Tigris acampadas se hallan á la verde margen, te darán refugio ; salva tu vida que es lo primero, mira que si lo dilatas, los dos, señor , nos perdemos. • Sel. Si ni con nobleza tanta te expones por mí , me quitas el medio que me preparas. Mah. Cómo? Sel. Quando de mi vida llegue á extenderse la fama, la cólera de mi padre sobre tí .es fuerza recaiga: y seria yo tan vil que asi tu amistad pagara ? Mah. Tan raras delicadezas son por ahora escusadas: tiempo habrá para que yo. pueda atender á mi causa. Sel. Es verdad ; pero otro escollo mas poderoso contrasta nuestros intentos. Mah. Quál es ? Sel. La infeliz , la desdichada Narsea , en cuya inocencia será fuerza que recaiga Ei la cólera de mi padre guando sepa que está salva mi vida. Mah. Pero sabiendo que las huestes Otomanas tanto, señór , te veneran, no ha de propasarse á nada que te exaspere , al mirar que con defensa te hallas; y en fin , el tiempo y la vida todo lo vencen y allanan. Sel. Vamos pues, pero será para dar á todo el Asia, la mas relevante prueba de que á Selim acompañan,
24 el honor , la providad, la inocencia, y la constancia; y que obediente y sumiso á un padre , que con tirana impiedad busca su muerte, con noble ternura ama, y que huyendo sus violencias no dexa de respetarlas. Pero pues la noche crece, y las sombras nos amparan, no he de salir de Palacio sin que dexe consolada en sus males á Narsea. Mah. Advierte , señor, repara::- Sel. Tienes valor? Mah. Eso dudas? Sel. Por General de las armas no tienes el paso franco aun hasta el mismo Monarca? Mah. No hay duda alguna. Sel. No estan nuestras huestes acampadas á las orillas del Tigris, que el Real Palacio baña? Mah. Esr-cierto. Sel. Pues sigueme, que antes que amanezca el alva, para todo queda tiempo, y siempre tenemos franca la retirada , supuesto que tus preceptos las guardias han de obedecer rendidas. Mah. Y si tu padre::- Sel. No tantas dificultades me pongas, que ya á morir arrestada mi voluntad , lee irle. iver á Narsea consolada, que la tendrá mi de>t.^'o llena de penas tiranas. Mah. Vista tu resolucion ya no te replico natla, que con morir á tu lado he cumplido con mi fama. Sea. Vamos Mahomad : fortuna, mi resolucion ampara, seme una vez favorable pues me fuiste adversa tantas. v.znse. Salon largo : sale Solinzax. Sol. Precipitado y confuso tanto mi dolor me arrastra, que indistintamente cruzo de Palacio las estancias, sin encontrar un momento de reposo , pues las ansias que sufro , mi corazon devoran y despedazan: la imagen del tierno hijo ni un solo instante se aparta de mi memoria ; y por mas que tengo justificadas de sus traidoras ideas las indignas circunstancias, no puedo encontrar reposo. sal e - Narsea. Pero Narsea. Nars. A tus plantas llena de penas me trae el dolor que me maltrata: si acaso , señor , si acaso una miserable esclava merece tu compasion, tenla de mí. Sol. Ay , que me hallas en situacion tan penosa, que lasangustias tiranas de que haces ostentacion, con las mias no se igualan. Nars. Ah ! si en mi mano estuviera gran Soliman aliviarlas! Pero pues soy el oríg ami, y aunque inocente , la causa primera de los disgustos que del amor te separan de Selim:::- Sol. No me le nombres, Narsea , porque traspasan con el puñal mas agudo mis amorosas entrañas. Nars. Tanto, señor , te enagena el odio , tanto te arrastra esta funesta pasion que hasta su nombre te agravia? Sol. No el. odio, el amor que ahora despliega todas sus alas me lace aborrecer su nombre. Nars. 1 , ] N‘ So^ Soi N Soi N
'nzast. > 1, ^ o LS ta as s, )so. 1. estuviera isa ena agravia? e ahora ibre. Nars. 25 Nasr. Pues siendo ahora el amor el que al corazon te habla, escucha , Señor, del mio la resplucion hidalga: Vuelve á unirte con el hijo que tan tiernamente amabas; si de tí le enagenaron mis gracias, ó mis desgracias diré mejor , todavia no es incurable la llaga: Dame , Soliman , licencia para volver á mi patria;. tú mismo me la ofreciste si acaso le abandonaba;. ya le dexo , y si recelas que no puede la distancia ser suficiente á extinguir el ardor de nuestras almas, yo renuncio desde ahora promesas que autorizaban mis derechos á su mano, y por. las esferas altas, por quanto hay mas respetable en las religiosas almas, afirmo, protexto, y juro, que nunca al trono del Asia siendo esposa de Selim, aspiraré por mas.... Sel. Calla, calla por piedad, Narsea; penas á penas no añadas: á qué mal tiempo , Señora,. con heróyca constancia, me obligas con las finezas siendo imposible lograrlas!. Nars. C6mo2 Sol. Corno ya Selim:::- Nars. Qué?::- Sol. No vive. Nars. Suerte infaustal Quién le ha muerto? Sol. Mi justicia. Nars. Tú justicia? No: te engañas; tu ambrcion, el vil recelo debque reynar deseaba, y envidia de sus victorias son las verdaderas causas de su muerte : tú eres padre? En las ásperas montañas, en las selvas mas fragosas donde los rayos no alcanzan del Sol , las fieras mas fieras atroces y sanguinarias, guando han cebado en sus hijos su voracidad extraña? Qué te hizo aquel inocente? Quándo aquella ilustre alma no fué generoso centro de las virtudes mas altas? Si mi amor era tu ofensa por qué en mi no executabas las iras endurecidas de tu crueldad tirana? A lo menos de esta suerte tu propio ser no infamaras: si temias que á tu solio aspirase , no reparas que le era fácil , supuesto que la milicia le amaba tanto que su voluntad era el movil de las armas? Pero sumiso, y atento á la obligacion sagrada que el amor filial impone, á tu crueldad villana, solo opuso el rendimiento, y la humildad, qué mas clara prueba de su lealtad? Pero las crueles almas que la ambicion solo escuchan, siempre desasosegadas, de todo forman sospechas, y la vil desconfianza, como verdades les pinta lo que solo es sombra vana: así es la tuya ; mas teme el castigo que prepara á tan horrible atentado de los cielos la venganzas serás odio de la tierra, y abominable tu fama en quanto de polo á polo calienta del Sol la llama: agtzdos.remordimientos despedazarán tu alma, y vivirán en tu pecho U las
3= Sol. Tú , Acmet , tatnbien con Emira quiero que tus dichas hagas seguras , dale la mano. Acm. Y con ella vida , y alma. Emir. Con la misma correspondo. Sel. Pues por no quedar en nada por deber á mi nobleza, otra merced que me hagas te ruego ; vé allí de Rustan la persona aprisionada, Le present.zn. yo conozco que no es digno de perdon • pero.... Sol. Selim , faltara á la inviolable justicia que es de los imperios basa perdonandole ; llevadle, y precio de sus infamias sea su cuello. Rust. Ambiciones, mi exemplo temed , y os sirva de escarmiento mi desgracia. Llevdnle. Sol. Sea todo regocijo en este dia , y mañana de Constantinopla tome la vuelta el campo , y el Asia tan venturosos enlaces celebre regocijada; Mahomad mi gran Visir será porque asi premiada se mire su lealtad; y pues que ya nada falta volvamonos á Palacio. Mah. Pero vuestro nombre aplaudan todos diciendo conmigo... Todos. Que para dicha del Asia vivan los Príncipes nuestros, felices, edades largas. FIN. Se bailará en la Librería de Cerro , calle de Cedaceros ; y en su puesto , calle de Alcalá ; se venden todas las Comedias va,sevas y Tragedias , Comedias antiguas , Autos , Saynetes, Entremeses y Tonadillas. Por docenas á precios equitativos.