El centro sociocultural O vello cárcere de Lugo: estrategias y propuestas de gestión cultural para la memoria histórica
Abstract
En este trabajo se aborda el proceso de reconversión del edificio de la cárcel provincial de Lugo, inaugurado en 2017 como centro sociocultural público. La reconstrucción de este proceso está guiada por la pregunta sobre el entramado social que hizo posible su existencia como espacio de memoria histórica. A fin de comprender su funcionamiento actual y presentar reflexiones desde la perspectiva de los servicios culturales, se realiza un recorrido por los aportes del movimiento memorialista gallego y se enfatiza en el rol que esta institución reciente ocupa en la construcción de memoria colectiva
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imagen: Archivo personal autora. Máster en Servicios Culturales Alumna: María Carla Ritta Cardero Tutora: Ma. do Carme Silva Dominguez Cotutora: Ana Cabana Iglesia Curso 2020/2021 El centro sociocultural O vello cárcere de Lugo : estrategias y propuestas de gestión cultural para la memoria histórica.
Índice 1. Introducción A modo de presentación .................................................................... página 3 Marco teórico: una memoria de quienes hicieron memoria .............. página 4 2. Demanda social y provocación de la memoria: producción de conocimiento científico y cultural 2.1 El conocimiento científico y su implicación social .................... página 7 2.2 Asociaciones y acciones culturales que conforman un movimiento ..página 14 3. Cárcel al revés 3.1 El proceso de apertura ................................................................... página 24 3.2 La exposición permanente: reflexiones desde la gestión cultural ...página 32 4. Conclusiones ....................................................................................... página 40 5. Bibliografía ......................................................................................... página 42 2
1. Introducción A modo de presentación En este trabajo se aborda el proceso de reconversión del edificio de la cárcel provincial de Lugo inaugurado en 2017 como centro sociocultural público1. La reconstrucción de dicho proceso está guiada por la pregunta sobre el entramado social que hizo posible su existencia como lugar de memoria histórica para la comprensión de su funcionamiento actual y la reflexión sobre distintos aspectos desde la perspectiva de los servicios culturales. La exposición se organiza en dos apartados: en un primer momento, se presenta la importancia de la producción científica y cultural en el proceso memorialista en Galicia, cuya impronta y articulación posibilitó la reconversión del edificio carcelario en un centro sociocultural y de memoria. Por un lado, se exponen los avances de la historiografía gallega en el conocimiento sobre el lugar que cumplió la vieja cárcel en el programa de represión franquista desde el golpe de estado de 1936 y se presenta la universidad como un agente central que tiene vinculación estrecha con las demandas y debates sociales en materia de derechos humanos. Luego, se realiza un recorrido por proyectos representativos del ámbito artísticocultural gallego y acciones de las agrupaciones civiles pro memoria histórica, que vehiculizaron, a lo largo del tiempo, la recuperación de la memoria de las víctimas de la violencia masiva. A grandes rasgos, el apartado muestra el marco general que otorga el conocimiento científico y la perspectiva subjetiva que prima en las producciones culturales, dejando en evidencia distintos niveles de enunciación desde los que se construye memoria colectiva, cuyo conocimiento enriquece, sin dudas, la tarea de gestión cultural para la memoria histórica. En un segundo momento del trabajo, se reconstruye brevemente el proyecto político de rehabilitación del edificio de la cárcel y las gestiones que se realizaron para su adquisición y posterior apertura, considerando la participación activa de las asociaciones memorialistas, que lograron que el centro sociocultural sea también pensado como un espacio de memoria. En el mismo apartado se describe la organización actual de O vello cárcere2 y el lugar central que se le otorga a la exposición permanente inaugurada en 2017 para la transmisión de los hechos sucedidos en la cárcel en período de guerra y posguerra. Finalmente, se analizan distintos aspectos de la exposición permanente y se propone una nueva perspectivización para el enriquecimiento de esta 1 Este trabajo es producto de los estudios de máster realizados gracias al Programa de Becas Excelencia Juventud Exterior de la Xunta de Galicia del que fui beneficiaria (Período 2020-2021). Las reflexiones plasmadas son resultado de esta formación, que incluyó la realización de prácticas profesionales en el centro sociocultural O vello cárcere en el año 2021. Agradezco especialmente a Carmen García Rodeja, Claudio Rodríguez Fer, Cristina Fiaño y Paloma Lugilde quienes aceptaron ser entrevistados/as para este trabajo y me brindaron su generoso apoyo, como a mis tutoras Carme Silva Dominguez y Ana Cabana Iglesia por su compromiso en la tarea. 2 El nombre del actual centro socio cultural se abreviará, en adelante, con las siglas OVC. 3
muestra así como líneas generales a considerar para garantizar la ampliación del público y una participación ciudadana plural en el espacio. Marco teórico: una memoria de quienes hicieron memoria Como familiar de personas que han sufrido persecusión, encierro y muerte por su actividad política en defensa de la República en la provincia de Lugo3, la elección de este tema de estudio estuvo motivada por mi interés en comprender los procesos transgeneracionales de memoria y silencio y por las estrategias de elaboración de los traumas del pasado que desarrollaron los familiares de las víctimas y la sociedad en su conjunto. Esta pregunta me trasladó desde Buenos Aires (provincia argentina donde migraron mis abuelos maternos a finales de la década de los años 40) hasta Lugo (la ciudad gallega de la que partieron). En principio, la elección de trabajar en torno a la vieja cárcel rehabilitada como centro sociocultural y de memoria representaba una oportunidad para conocer cómo se gestiona la transmisión de los hechos violentos del pasado desde una institución pública. Al iniciar mi indagación, me encontré con activistas por la memoria histórica y tuve conocimiento de proyectos culturales desarrollados en Galicia que hicieron que mi idea inicial se enriqueciera y se transformara en el interés por documentar el recorrido realizado por quienes “hicieron memoria” a lo largo de las décadas y por realizar una reconstrucción bibliográfica sobre el tema para presentar antecedentes que hicieron posibles la existencia de OVC. De este modo, el trabajo es el resultado de una primera aproximación a la revisión de este centro de memoria con énfasis en los emprendimientos culturales autogestionados previos a la institucionalización. En lugar de presentar un proyecto cultural para el centro, finalmente expongo reflexiones derivadas de la reconstrucción bibliográfica que pretenden contribuir a definir una nueva perspectivización del espacio. En suma, las entrevistas y el intercambio realizado con referentes de la memoria en Galicia, la búsqueda bibliográfica y de artículos periodísticos, las visitas a exposiciones, el visionado de películas, el acercamiento a la literatura, etc. reorientaron el eje de mi trabajo hacia la revaloración del recorrido hecho por el movimiento memorialista gallego y a sostener la importancia de que se consideren sus aportes en la gestión de OVC. En este camino, los conocimientos adquiridos en el Máster en Servicios Culturales fueron fundamentales para, entre otras cosas, reconocer y visibilizar a los distintos actores locales del territorio como punto nodal para el desarrollo cultural sostenible, considerar las producciones 3 Mi tío abuelo, Alberto Cardero Marión (PC) y mi bisabuelo, Marcelino Fernández Prada (PSOE), fueron presos políticos en la cárcel de Lugo en el período de guerra y posguerra respectivamente. 4
culturales como formas de conocimiento y entender la cultura en su carácter conflictivo, de oposición y resistencia a la hegemonía (Canclini, 1982), así como tener presente la centralidad de conocer el patrimonio cultural material e inmaterial como base para poder defenderlo, protegerlo y difundirlo. En general, los apuntes realizados en este trabajo buscan contribuir a la problemática que plantea la existencia de un espacio único en Galicia como OVC: el desafío de dirimir cómo construir memoria colectiva desde un marco institucional articulando lo que Nora Rabotnikof (2007) denomina memorias de la política y políticas de la memoria4. El reto es generar dicha articulación mediante la participación activa de los distintos actores de la comunidad en un territorio donde el genocidio tuvo como consecuencia intrínseca la justificación de la violencia masiva y una posterior política memoricida que se extendió hasta las últimas décadas (Miguez, 2018a) y que se reactualiza en el presente en discursos negacionistas de algunos sectores de la sociedad. La potencia que presenta este centro para convertirse en un lugar de referencia está dada por el papel que puede cumplir la gestión cultural para revertir el silencio y el olvido de los hechos sucedidos desde el golpe de estado de 1936 y el peligro del negacionismo. De acuerdo con Fontana (1997) la memoria es un discurso dinámico, una construcción en tiempo presente resultante de la retroalimentación de la memoria individual y la grupal, que son permeables ante el relato oficial, el de la narración histórica y la memoria oficial que se hace en cada momento histórico (Cabana y Nogueira, 2014). Por ello, si bien el espacio resulta un componente clave en estos procesos de memorialización, como elemento activo en la significación y representación del pasado y la configuración de memorias (Messina, 2019), los espacios de memoria se inscriben en procesos de larga data, por lo que su gestión debe contemplar dicha naturaleza dinámica de la memoria y asegurar la participación directa de distintos actores sociales para no cristalizar los relatos sobre el pasado. El concepto “itinerarios de memoria” desarrollado por Antonio Miguez da cuenta de la trama de interrelación que existe entre los lugares de memoria y los sujetos que intervienen en ellos (supervivientes, familiares, sociedad civil y gestores de las políticas públicas)5 a fin de reconocer que el factor fundamental que define la resignificación de los espacios de violencia concierne a la memoria de los sujetos sociales que les dieron sentido en el contexto de esas prácticas de violencia estatal masiva (Miguez, 2018b). De allí que sea necesario acercarse al conocimiento de los “itinerarios de memoria” que se han dado en torno a la ex cárcel de Lugo para 4 El primer término refiere a las narraciones y legados provenientes del campo de la política sustentadas en experiencias vividas e imágenes heredadas, que involucran a generaciones siguientes; mientras que políticas de la memoria puede entenderse como acción institucional y como revisión crítica de las narraciones del pasado (Messina, 2019). 5 El autor presenta este concepto como espejo de “itinerarios de violencia”, que da cuenta de la interrelación existente entre los lugares de violencia (espacios de reclusión, ejecución y enterramiento) y los sujetos que intervienen en ellos (verdugos, víctimas y testigos). 5
ensayar estrategias de superación de un pasado traumático que no implique su olvido. Estos itinerarios exceden el ámbito privado/ familiar de las víctimas e involucran a toda la sociedad por lo que es necesario comprender cómo los recuerdos están conformados por historias conflictivas y dinámicamente interrelacionadas, algo que Marianne Hirsch (2015) sugiere desde la noción de posmemoria para advertir la transmisión del conocimiento traumático a distancia generacional. Para el desarrollo de este trabajo se adoptaron las consideraciones realizadas por Pierre Bourdieu sobre la noción de campo, que rompen con el concepto entendido como mera localización para presentarlo como un entramado de relaciones (Bourdieu, 1992). Según esta concepción, la construcción del objeto de estudio implica pensar en términos relacionales y considerar las posiciones de los distintos actores sociales que constituyen el mundo social. Por ello, aquí el campo refiere a una decisión analítica que incluye ámbitos, sujetos y temporalidades de forma interconectada y que presenta un conjunto de relaciones sociales complejas no estrictamente equivalentes al referente empírico, el centro cultural OVC. Esta ampliación permite exponer no solo las gestiones formales para la adquisición del edificio donde funcionó la cárcel provincial entre los años 1887 y 1981 y su reformulación como centro cultural y de memoria, sino también la red de actores político-culturales impulsores de la memoria histórica en Galicia. El recorrido expuesto habilita inscribir la recuperación de la antigua cárcel de Lugo como un proceso de larga data en el que intervienen discursos elaborados en el ámbito cultural que, sin dudas, generaron las condiciones de posibilidad (Foucault, 2009) para que su existencia como centro sociocultural sea imaginada y concretada. La caracterización histórica, que posiciona a la cárcel como enclave de la política de exterminio del proyecto político-social republicano, busca resaltar la importancia que el actual centro sociocultural tiene para la reivindicación de la memoria de las víctimas y, además, el papel protagónico que desarrolla el conocimiento científico en la contribución a la demanda social por verdad y justicia. Como uno de los actores en el proceso memorialista de Galicia, la universidad también evidencia el silencio imperante que se extendió durante la denominada Transición española y muestra la progresiva consolidación de los grupos de investigación abocados al estudio sobre la violencia masiva desde fines de la década de los noventa, en simultáneo a la conformación de asociaciones de la sociedad civil. Avanzando en la descripción se aprecia que, frente a las políticas memoricidas, el ámbito cultural gallego se consolidó como un espacio de producción de conocimiento, de creación, investigación, difusión y denuncia. Con esta observación se sugiere que el ámbito cultural fue el lugar de enunciación que encontraron las víctimas, familiares, allegados/as e interesados/as en la memoria histórica, quienes generaron un espacio de resistencia en contextos poco favorables e indiferentes a la temática. La impronta de los gallegos/as exiliados/as en América 6
y sus proyectos de recuperación de la historia e identidad de Galicia como oposición a las directrices del régimen franquista y su relato único, las acciones espontáneas de familiares de las víctimas, la organización de la sociedad civil en asociaciones pro memoria, el compromiso de los equipos de investigación de las universidades gallegas, la contundente obra de periodistas, profesores/as, poetas, novelistas y cineastas, etc. conforman una red sostenida en el tiempo que aquí se presentará con apenas algunos ejemplos6. Las producciones culturales expuestas aquí muestran aquello que Marianne Hirsch (2015) asegura cuando se refiere a las nuevas generaciones, directamente afectadas por un trauma colectivo: “la literatura, el arte, las autobiografías y los testimonios de la segunda generación responden a la tentativa de representar los efectos duraderos de lo que significa convivir íntimamente con la pena, la depresión y disociación que padecen los supervivientes de un inmenso trauma histórico (...) La pérdida de un familiar, del hogar, del sentido de pertenencia y de seguridad en el mundo “sangran” generación tras generación (Hirsch, 2015: 59). En este sentido, se analiza el presente de la institución desde una perspectiva que considera los hechos del pasado y sus implicaciones en el presente, como práctica y acto que se proyecta hacia el futuro. El trabajo plantea que el ejercicio de esta mirada desde la gestión cultural deberá tener el recaudo de no centrarse en el espacio en sí mismo ni en la narración sobre el despojo de la humanidad de las víctimas o su recuento cuantitativo, sino en la tarea de recuperar su subjetividad y la de quienes hicieron memoria como forma de reivindicar una existencia que fue exterminada física y simbólicamente y transmitirla en vinculación a las problemáticas sociales, políticas y económicas actuales. 2. Demanda social y provocación de la memoria: producción de conocimiento científico y cultural 2.1 El conocimiento científico y su implicación social La apertura de OVC de Lugo como centro sociocultural en el año 2017 ha sido el resultado de un largo proceso memorialista en Galicia del que fueron partícipes diversos actores de la vida social, cultural, académica y política en sentido amplio. Entre los importantes aportes que contribuyeron al proceso de recuperación del edificio de la 6 Una reconstrucción exhaustiva debería recoger también otros artefactos culturales con menor visibilidad por su carácter efímero, aunque contundente, como jornadas, manifestaciones y acciones públicas, performances, fanzines y otras publicaciones precarias y de reducida circulación, por lo general producidas dentro del movimiento libertario y artístico. La producción de memoria social por fuera de las instituciones y los circuitos (contra)culturales merecen una investigación en profundidad que excede los objetivos de este trabajo. 7
cárcel, actualmente abierto a la comunidad para el desarrollo de actividades culturales y de memoria histórica, es destacable el desarrollo del conocimiento científico producido en el ámbito académico gallego, que fue central para el enriquecimiento del debate social en torno a la interpretación del pasado y al homenaje a las víctimas de la violencia franquista. Específicamente, las investigaciones realizadas por historiadores e historiadoras respecto al lugar protagónico que ocupó la cárcel provincial en la represión militar a partir del golpe de estado de 1936 y en los primeros años de la dictadura, entregaron fundamentos sólidos para dar impulso a la consolidación del proyecto de recuperación del espacio físico de la cárcel y para defender su papel como espacio referente de la memoria histórica en Galicia. Tal como sostienen Jesús de Juana López y Julio Prada Rodríguez en la compilación de artículos de investigación histórica Lo que han hecho en Galicia: violencia, represión y exilio, 1936-1939 del año 2006, la preocupación académica por la represión franquista avanzó con cierto retraso respecto a otras comunidades del estado español. En lo referido a lo sucedido en la provincia de Lugo, el estudio exhaustivo de la historiadora María Jesús Souto Blanco (1997) marca un hito en cuanto a la comprensión de la represión en la provincia y, particularmente, del encierro como metodología sistemática del franquismo. De modo inaugural, la investigación doctoral de Souto Blanco es parte de un movimiento de renovación de la perspectiva historiográfica gallega, dada por un uso sistemático innovador de fuentes no contempladas previamente (por ejemplo, los procesos y expedientes incoados por la jurisdicción militar, los registros policiales/ carcelarios, entre otros) y por la búsqueda de una explicación multicausal de los hechos sucedidos en el período de guerra y el primer franquismo en Galicia7. Las nuevas interpretaciones de la historia reciente permitieron ampliar la comprensión del golpe de estado en términos de represión e incorporar dimensiones socioeconómicas que superaron la simplificación realizada hasta el momento, que reducía la contienda al carácter nacional y racial (Prada, 2006). Por otro lado, se desarrollaron estudios “postrepresión” que complejizan el proceso de violencia masiva empleando un lenguaje nuevo de referencia global para comparar el caso español con otros fenómenos de experiencias totalitarias al pensarlo como genocidio y comprender, así, las políticas de negación y ocultamiento como parte intrínseca de ese proceso de exterminio (Miguez, 2018b). En términos generales, la solidez metodológica y la apertura interpretativa de las investigaciones de las últimas décadas sobre el franquismo en Galicia son fundamentales para comprender el contexto histórico en el cual la cárcel de Lugo tuvo un lugar prioritario en el 7 Cabe destacar otras tesis doctorales en Historia sobre la represión franquista en Galicia realizadas a comienzos de siglo, como la de X.M. Suárez Martínez (2000) sobre Ferrol, la investigación de J. Prada Rodríguez (2004) sobre Ourense, la de Ana Cabana Iglesia (2006) sobre la sociedad rural gallega entre 1936 y 1960 y la de D. Rodríguez Teijeiro sobre el complejo penitenciario franquista en Galicia (2007). 8
ejercicio estatal de la violencia a partir del golpe de estado de 1936. De acuerdo con los avances científicos es posible sostener: a) La inexistencia de una guerra civil en Galicia. Los especialistas aseguran que no llegó a haber guerra civil porque los sublevados militares se impusieron con rapidez en el territorio pero, aun así, la represión en Galicia fue feroz. Particularmente en Lugo, la represión fue severa, sistemática e indicativa de la escasa confianza que el régimen otorgaba a su propia legitimidad (Aguilar, 1996; Souto, 1998). Es menester indicar que existieron masas organizadas que supusieron una amenaza para el definitivo triunfo -antes y después de 1939- y que esto, conjugado con la resistencia organizada contra el fascismo en la mitad del estado, no les aseguraba victoria a los militares sublevados. Los distintos factores desataron una verdadera política de exterminio en Galicia (De Juana y Prada, 2006) que, con el apoyo de una parte de la sociedad8, se extendió hasta por lo menos la década de los años cincuenta, como también lo hicieron las guerrillas antifascistas gallegas (Heine, 1980). b) La represión fue el mecanismo de dominación política del franquismo. La metodología del encierro no puede comprenderse cabalmente sin enmarcarla en el ejercicio sistemático de la violencia y el terror, puestos en función del programa de acción global militar que se destinó a la eliminación de aquello y aquellos/as considerados/as como un obstáculo para la implementación de un nuevo orden político (Grandío, 2003). Siguiendo esta premisa, la perspectiva multidireccional en historia ha reconocido distintos niveles de la represión que, a fines analíticos, se corresponden con la cronología del franquismo (De Juana y Prada, 2006): el inferior o de base, que refiere a las crueles manifestaciones de represión física; el intermedio -condicionado por los efectos del terror del primero-, se vincula con lo económico, administrativo, social y cultural; y la represión psicológica, que se corresponde con la consolidación del sistema impuesto por la autolegitimación y la colaboración de sectores de la población que mantienen y proyectan el nuevo sistema político (Barreiro, 1998). c) El sistema penitenciario ocupó un papel principal dentro del entramado represivo franquista. Las cárceles ocuparon un papel protagónico experimental de control y vigilancia que luego se extendió a toda la sociedad española (Rodríguez Teijeiro, 2007): junto al terror generado por los asesinatos, el exilio, el hambre, las torturas, entre otras vejaciones, el encierro formó parte de la violencia masiva que se hace omnipresente, de forma progresiva, en todas las instituciones culturales y en cada espacio de sociabilidad. En definitiva, interesa remarcar que la cárcel fue uno 8 En el caso de Lugo, en los primeros momentos, el bloque de poder se articuló alrededor de elementos militares a los que se sumarían monárquicos, cedistas, conservadores, agrarios de derechas, católicos, falangistas y tradicionalistas, la mayoria grandes comerciantes e industriales que eran a la vez destacados propietarios y algunos profesionales liberales; en ámbitos rurales fueron mayoritariamente labradores y propietarios (Souto, 2006). 9
2006. Expuesto en la muestra “As miradas de Isaac. Centenario de Isaac Díaz Pardo (1920-2020)”. Imagen: L. Ritta, 2021. Particularmente, Ediciós do Castro -bautizada de este modo por Seoanese propuso estudiar y difundir la memoria histórica de Galicia, convirtiéndose en una editorial pionera en la publicación de temáticas antifascistas y feministas. Siguiendo el hilo conductor de la represión y el exilio, Isaac Díaz Pardo –que se reconocía como un libertario militante de la memoria– creó las colecciones Documentos para a Historia Contemporánea de Galiza (luego titulada solo Documentos) y la Biblioteca del Exilio, a comienzos de la década de los años 80 y 2000 respectivamente. Entre 1981 y 2009 la colección Documentos publicó un total de 210 títulos, sin distinción de géneros, materiales y formatos, que recogieron testimonios de la represión (Portela Yañez, 2015). Fotograma de la Videoinstalación “As miradas de Isaac” de Cecilia Díaz Betz y Jordi Cussó, 2020. En los últimos años de su vida, Isaac Díaz Pardo fue parte de importantes acciones públicas como el diseño del Monumento en homenaje a los fusilados en el Campo da Rata, inaugurado en 2011 en A Coruña. Con la finalidad de que la memoria antifascista irrumpa de forma contundente en el espacio público, realizó también el diseño y el boceto de un Memorial para Lugo, con el que buscó homenajear a las víctimas del franquismo. Lamentablemente -y a pesar de las gestiones realizadas por los/as memorialistas lucenseseste monumento aun no fue erigido en la ciudad. 16
Boceto del Memorial de Lugo realizado por Díaz Pardo en 2008. El texto propuesto para la placa es: "A los que inmolaron por defender a Galiza y las causas justas a partir de julio de 1936". Imagen publicada en “Isaac Díaz Pardo. Correspondencia con Carmen Blanco e Claudio Rodríguez Fer”, 2020. Encontramos en el Laboratorio de Formas de Galicia un interesante antecedente en cuanto al lugar protagónico que ocupan los actores culturales gallegos en materia de derechos humanos a través de las distintas disciplinas artísticas. Las asociaciones apartidarias, motorizadas en muchas ocasiones por las víctimas y sus familiares directos, serán una constante en Galicia y marcarán un camino en el que actuarán de forma ininterrumpida, con momentos de mayor o menor exposición pública. En los primeros años de posdictadura se sucedieron desde la excavación de fosas comunes de víctimas del franquismo por parte de sus familiares, hasta la creación de grupos como la Asociación Cultural Alexandre Bóveda de A Coruña (1976) que, junto a la Asociación Cultural O Galo de Santiago de Compostela, se dedicaron a visibilizar los crímenes del franquismo y la memoria de las víctimas en un contexto de silencio hermético, en donde aun faltaba mucho tiempo para las políticas públicas de memoria. El historiador Fernández Prieto (2009) caracteriza la etapa comprendida entre los años 1976 y 1996, como de memoria fragmentada, con ciertas repercusiones en la esfera pública, pero donde la memoria prevalece sobre todo en el seno familiar y en el ámbito del cine y la literatura. También sostiene que, desde mediados de la década del noventa, la memoria sobre la guerra civil y el franquismo pasa al debate social por la reacción de las nuevas generaciones, por la forma en que resuelven otros países como Argentina, Chile y Sudáfrica la salida de las dictaduras y contra las políticas del Partido Popular (Fernández Prieto, 2009). Por su parte, Dionisio Pereira (2020) interpreta que el auge del nacionalismo en Galicia en ese momento generó un clima propicio para la activación de la memoria colectiva. En estos años, se consolidaron proyectos culturales cuyo objetivo fue la difusión de la memoria histórica dirigida a un público 17
amplio. Por ejemplo, la colección “El Fardel de la memoria” de la editorial viguesa A Nosa Terra (1987-2010) realizó publicaciones accesibles sobre la biografía de víctimas del franquismo y la resistencia antifascista en Galicia, con el objetivo de “recuperar, frente a la desmemorización colectiva, los textos que nos ayudan a entender nuestro pasado y la biografía de personajes que definen nuestro tiempo histórico” (descripción de la colección). Cuatro ediciones de la colección “Fardel de la Memoria” : 1. “O que fixeron en Galicia. 1936” de C. Pereira Martínez (1998); 2.“Catro años a bordo dunha Illa. Memoria dun preso en San Simón”, de E. Mosquera (2006) ; 3. “Guerrilleiro contra Franco. A guerrilla antifranquista de Galiza- Leon 1936-1951”, de F. Martínez López (2006); 4. “Memoria(s) de Marcelino Fernández Prada. Un alcalde socialista y revolucionario” de F. Redondo Abal (2007). En el cambio de siglo se formalizan asociaciones específicas para el incentivo de la memoria histórica. A nivel del territorio español, se destaca la creación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (A.R.M.H) en el año 2000, que surge a partir de la colaboración de un grupo de personas para la exhumación de una fosa común en la localidad leonesa de Priaranza del Bierzo. Desde entonces, la A.R.M.H ha sostenido un trabajo dedicado a localización y exhumación de víctimas en distintos puntos del territorio español, entre otros proyectos de largo aliento. En Galicia, la vocera y referente de la asociación es la historiadora lucense Carmen García Rodeja, quien acompañó de cerca el proyecto de recuperación de la ex cárcel provincial y propuso que el centro funcione en tres niveles interrelacionados: como espacio sociocultural, de memoria histórica y de derechos humanos (García Rodeja y Valcárcel, 2019). En la comunidad autonómica, se crea en 2001 la Asociación Cultural Memoria Histórica Democrática (MHD), entidad que organizó el I Congreso da Memoria dos años después. Este evento representa un verdadero hito para el movimiento memorialista gallego porque reunió investigadores, representantes de la cultura, miembros de asociaciones, sindicatos y partidos políticos y público en general interesado en la temática. El debate provocado en esta primera reunión evidenció tanto el rol protagónico de las asociaciones como el hecho de que las acciones realizadas décadas atrás constituían una base sólida desde donde seguir planificando. Asimismo, 18
visibilizó la pluralidad del movimiento memorialista gallego que, según Dionisio Pereira: “se define por su diversidad, por la fragmentación y tensión interna respecto de la "cuestión nacional" y las diferentes lecturas de la impunidad consagrada en la Ley de Amnistía de 1977 y que, con su expansión, influía dialécticamente en los trabajos en curso” (Pereira, 2020). La importancia del Congreso da Memoria -que hasta el momento tuvo tres ediciones16- radica también en la voluntad de difusión para el público general mediante la publicación de Actas de los trabajos y ponencias, de acceso libre libre en la página de la MHD. 1. Portada del libro resultante del Congreso da memoria del año 2003; 2. Afiche del tercer y último Congreso da Memoria realizado en Pontevedra en 2007. En Lugo, se conforma entre los años 2004 y 2005 la Asociación para a Dignificación das Vítimas do Fascismo, promovida por investigadores/as, escritores y familiares de víctimas de la represión franquista17. Esta asociación se crea con la intención de incentivar la memoria histórica mediante la realización de “acciones de dignificación de las víctimas del fascismo bárbaramente maltratadas durante la dictadura franquista e injustamente olvidadas durante la transición y en la actualidad”. Entre otros proyectos culturales, los lucenses Carmen Blanco y Claudio Rodríguez Fer, integrantes de esta asociación, coordinan la edición de Unión Libre. Cadernos de vida y culturas, que cuenta con números monográficos dedicados a la difusión de la memoria histórica en lengua 16 Las tres ediciones del Congreso son: I Congreso da Memoria “A represión franquista en Galicia” realizado en Narón en 2003; II Congreso da Memoria “A II República e a Guerra Civil”, realizado en Culleredo en 2005 y III Congreso da Memoria “O franquismo en Galicia” desarrollado en Pontevedra en 2007. 17 Manuel Sarille Lanceiro (fallecido en 2008), cuya hermana fue asesinada en 1937; Claudio Rodríguez Fer, poeta, escritor y profesor de la USC, cuyo padre (Claudio Rodríguez Rubio) estuvo preso en la cárcel de Lugo; Carmen Blanco, escritora y profesora de la USC, nieta de personas represaliadas, María Xesús Souto Blanco, historiadora y profesora de la USC y sobrina nieta de Luis Souto Neira, asesinado en 1936. 19
gallega, disponibles en su página web18. Blanco y Rodríguez se abocaron de forma comprometida al activismo pro memoria, innovando en formas de comunicación y soportes diversos en el cruce entre entre la literatura, las artes visuales, el conocimiento científico y la docencia19. Por ejemplo, en la obra poética de Rodríguez Fer está presente la memoria histórica y la reivindicación de personalidades gallegas víctimas del fascismo20, al igual que en su pionera tesis de doctorado A literatura galega durante a guerra civil 1936-1939, presentada en el año 1990 y publicada por Edicions Xerais en 199421. Logo del proyecto “Vermellas. Chamábanlles rojas”, desarrollado por Carmen Blanco, Claudio Rodríguez Fer, en el que también participó el Proyecto Nomes y Voces. La exploración de objetos comunicativos para la difusión de la memoria puede apreciarse en proyectos culturales como Vermellas. Chamábanlles “rojas” del año 2008, una exposición multidisciplinar itinerante derivada de los estudios de literatura y feminismo de Blanco, específicamente de la novela Atracción total, y del libro de poemas Ámote Vermella de Rodríguez Fer, ilustrado por Sara Lamas. En esta exposición participó también el Proyecto Interuniversitario Nomes y Voces. La muestra profundiza en el estudio y la transmisión de las historias de mujeres que participaron activamente de la II República, a través de documentación literaria, fotografías, grabados y material audiovisual. Esta exposición fue presentada en distintos espacios culturales de Galicia, incluyendo O vello cárcere. 18 Entre 1996 y 2010, los Cadernos fueron editados en el marco de Ediciós do Castro, con la colaboración de Isaac Díaz Pardo. Con la desaparición de dicha editorial, Unión Libre continúa publicándose de forma independiente. Algunas de las ediciones monográficas dedicadas a la memoria história son: “Memoria antifascista de Galicia” (Número 9, 2004); “Vermellas” (Número 11, 2006); “A voz das vítimas do 36” (Número 13, 2008) y “O vello cárcere de Lugo (1936-1946)” (Número 20, 2015). 19 En 2014, ambos fueron galardonados con el Premio Galiza Mártir (Fundación Alexandre Bóveda) por su obra comprometida con la memoria histórica. 20 Ver, por ejemplo, la triología poética del autor sobre memoria histórica: “Lugo Blues” (1987), “A loita continúa” (2004) y Ámote Vermella (2009) es un ejemplo de su trabajo. 21 Su investigación representa un importante avance en el conocimiento sobre la literatura gallega y sus protagonistas en el período de guerra mediante el análisis de material desconocido hasta el momento, gracias al cual indaga en el uso público del gallego durante el período, primero en toda Galicia, luego en Lugo y también en contexto de exilio. 20
Como se aprecia, la avidez de “dar a conocer” encontró en la literatura, el cine y otras disciplinas, un espacio de resistencia comunicativo y creativo que hizo frente a la omisión estatal. En el panorama gallego, es ineludible la obra del coruñés Manuel Rivas, escritor que recupera sucesos, sujetos y escenarios históricos ocultos en el relato oficial. Entre muchos otros trabajos, el cuento “A linguagem das borboletas”, incluido en el libro ¿Qué me queres, amor? (1995), y la novela O lápis do carpinteiro (1998) destacan por la acogida que tuvieron más allá de Galicia, acrecentada gracias a las adaptaciones en el cine realizadas por José Luis Cuerda (1999)22 y Antón Reixa (2002), respectivamente. A partir de la construcción literaria de una relación maestroalumno, en “A linguagem das borboletas” se representa a los docentes represaliados por el franquismo en una secuencia histórica que refiere a todo el sistema educativo y a las propuestas libertarias de estos maestros, que invita a reflexionar sobre la relación pedagógica en sí misma (Olaizola, 2010), así como en el impacto traumático que la persecución política tuvo en la vida social. Asimismo, en O lápis do carpinteiro Rivas nos acerca las voces de las víctimas de persecución y encierro con la visión particular de quienes no tuvieron opción de contar su historia, la visión de “los otros” (Bazán Rodriguez, 2008). En la misma línea, cabe destacar también la novela Os libros arden mal de 2006, ampliamente galardonada, donde Rivas parte de la quema y el expolio de libros en A Coruña durante el período de guerra, para desentrañar hechos y secuelas que quedaron grabadas en los protagonistas. En estos tres trabajos, el escritor realiza una profunda tarea de investigación de hechos históricos que se constituyen en la materia prima desde la cual reconstruye la voz de las víctimas. El mundo del pensamiento y la educación se hacen presentes en su obra como el lugar más golpeado por el sistema franquista -que restringió cualquier manifestación distinta a la que imponía- y, a la vez, es el lenguaje elegido para restituir la memoria. Fotogramas de las películas La lengua de las mariposas (Cuerda, 1999) y de El lápiz del carpintero (Reixa, 2002) basadas en la literatura gallega de Manuel Rivas. Los tópicos presentes en los textos mencionados de Manuel Rivas como la enseñanza, el 22 Entre otros importantes reconocimientos, la cinta “La lengua de las mariposas”, dirigida por José Luis Cuerda, ganó el premio al Mejor Guión Adaptado en la XIV edición de los premios Goya. 21
encierro y los libros, aparecen también como recurrencias en publicaciones basadas en materiales producidos por los presos políticos de la cárcel provincial de Lugo. A lo largo de los años, la publicación de libros se constituyó como una estrategia reivindicativa de difusión y reconstrucción de la historia en la que incursionaron las propias víctimas y sus familiares. Entre ellos, el libro Uno de tantos. Cinco años a la sombra del maestro republicano Gregorio Sanz (1900- 1997), sobreviviente de la cárcel, reconstruye el diario que escribió dentro de la prisión y que luego se convirtió en un documento fundamental para conocer de primera mano su visión sobre la enseñanza y la tarea docente, cómo vivió la persecución, la vida cotidiana en el encierro, las vejaciones que sufrían los/as detenidos/as, la inhumanas condiciones y los actos de resistencia de los/as presos/as. Otro importante registro para el conocimiento de la vida carcelaria durante el franquismo lo constituye el libro Para los que no vieron. Francisco Lamas López, memorias del alma lucense republicana de Elvira Meilián, nuera del alcalde republicano lucense Francisco Lamas López (1905-1987). En esta publicación de 2006, la autora hilvana materiales diversos como manuscritos, cartas y artículos del alcalde (elegido en 1936 por el Partido de la Izquierda Republicana), preso por el período de cinco años por oponerse al golpe de estado de 1936. Entre otras actividades, Lamas había fundado la revista cultural Yunque Periódico de vanguardia política (Lugo, 1931-1932), un proyecto que formó parte del movimiento juvenil de Lugo, cuyo propósito fue dinamizar la vida cultural en Galicia promoviendo la entrada de nuevas corrientes literarias y artísticas durante la Segunda República que, evidentemente, se vio totalmente interrumpido por el golpe de estado y posterior dictadura23. Para el ámbito rural, la docu-novela Polos fillos do fillos (Candeia Editora, 2003) ha posibilitado el conocimiento sobre la feroz represión en la aldea de Montecubeiro (Castroverde, Lugo) gracias a la narración de los hechos sufridos por la familia del autor, Xosé Manuel Sarille. Entre tantos otros libros, elijo cerrar esta breve reseña haciendo mención a la publicación reciente de Alicia Garrido José Darriba. O fillo da Licha: memoria de un fusilado (1917- 1937) (Edicions Morgante, 2021) porque ejemplifica cómo surge, en algunos familiares de víctimas, la necesidad imperiosa de reconstruir una historia silenciada por décadas. En este libro ensayístico, la sobrina nieta de Darriba (un joven de San Clodio, Lugo) vuelca la investigación que realizó sobre la trayectoria política de su tío abuelo, preso en la cárcel de Lugo y fusilado en 1937, con la intención de romper el pacto de silencio familiar (Fernández, 2021). El relato reconstruye las actividades que su tío realizaba en la Sociedad Cultural de San Clodio (organización de obras de teatro, recitales, proyecciones de películas, enseñar a leer y escribir en horario nocturno, etc), con el objetivo de resaltar el lugar que la labor cultural tenía el proyecto político emancipador republicano. 23 Entre sus responsables y colaboradores de Yunque se encontraban Ánxel Fole, Francisco Lamas, Ánxel Xohán, Luis Pimentel, Luis Seone, entre otros/as. 22
La iniciativa individual de los/as familiares, como empresa privada motorizada por el afecto, en la reconstrucción de la historia familiar muestra la necesidad de dar conocimiento sobre sucesos acallados entre generaciones. En este sentido, escribe la lucense Rosario Regueira Cereijo (2017) en el preludio de la novela sobre su familiar José Varela Bouza “Pepe o Lobo”: “Por milleiros delas que, despois de que lles arrebataran a un ou varios dos seus membros, os que quedaron tiveron que levar ó lombro nomeadas cuestionando unha integridade ética ou social (...) Porque a represión non caía só sobre un individuo en concreto; a represión acadada a toda a familia (...)” (Regueira, 2017:13). En la actualidad, la búsqueda de la verdad rompe las estrategias de ocultamiento que, a lo largo de las décadas, fueron desarrolladas por las familias de represaliados/as como forma eficaz para la continuidad y la perdurabilidad del grupo (Cabana y Nogueira, 2014; Moreno, 2020). De aquí la importancia de la existencia de proyectos culturales que alberguen y fomenten la emergencia de nuevos discursos que rompan los silencios intergeneraciones e inscriban los relatos personales en una historia común. A mediados de la década de los 2000 se vislumbra por primera vez una política oficial de la memoria en el estado español y en Galicia. De hecho, entre los años 2005 y 2009 se suceden: el Año de la Memoria en 2006, la sanción de la Ley de Memoria Histórica 52/200724 y en Galicia la creación del Consello da Memoria de Galiza; la declaración de la Isla de San Simón como Illa da Memoria; la conformación del ya mencionado Proyecto Interuniversitario Nomes e Voces; el convenio sobre exhumaciones firmado entre el gobierno gallego y el Instituto de Medicina Legal de Galicia y el Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela, entre otras políticas que, durante la última década, se ven discontinuadas por falta de apoyo del actual gobierno. A pesar de la interrupción, aun se encuentra en actividad Iniciativa Galega pola Memoria, que se constituye como un lugar de encuentro de distintas entidades y fue creada justamente por los desafíos que se presentaron (denuncias contra historiadores, los boicots a páginas web y la censura de publicaciones relacionadas con la memoria histórica) luego de la gran visibilidad que tuvo el movimiento memorialista en los años indicados. Los proyectos políticos y culturales que se han presentado aquí demuestran un recorrido que evidencian un compromiso por la memoria histórica que implica la búsqueda por formas creativas de difundir el pasado para impactar en el presente. El conocimiento del patrimonio generado por el movimiento memorialista gallego es el puntapié para difundirlo, protegerlo y considerar su participación activa en la gestión cultural de los espacios de memoria. Los lenguajes artísticos utilizados para la transmisión de la memoria han generado innovadores cruces entre el activismo, la investigación histórica y la subjetividad, perspectiva desde la cual se ha buscado incluir las voces y 24 En el momento de escritura de este trabajo, fue aprobado el proyecto de una nueva Ley de Memoria Democrática. 23
miradas de quienes fueron víctimas de la violencia de forma directa y heredada, demostrando que la provocación de la memoria -y la acción política, en sentido amplioes una empresa tanto racional como afectiva. 3. Cárcel al revés 3.1 El proceso de apertura La cárcel provincial de Lugo dejó de funcionar como tal en el año 1981, luego de la creación de la cárcel de Bonxe. Desde entonces, el espacio físico fue utilizado para oficinas de la Policía Local, del Servicio Municipal de Arqueología y de Protección Civil. Poco después de su cierre como cárcel comienza a idearse el proyecto de apertura del edificio con fines culturales, reconociendo su importancia como patrimonio arquitectónico (se trata de la segunda construcción panóptica realizada en España) y su potencialidad como lugar de encuentro comunitario por su distribución espacial y ubicación en la zona céntrica de la ciudad. Sin embargo, el proceso de rehabilitación y apertura como centro cultural demoraría más de treinta años hasta concretarse. La vieja cárcel se abrió al público por primera vez con motivo de una exposición arqueológica de diversas piezas y de los mosaicos de Armañá que se encontraban en el patio interior del panóptico (actualmente expuestos de forma permanente en el Museo Provincial de Lugo). Era 1987 y se cumplían cien años de la construcción del edificio. Adolfo de Abel Vilela (Alianza Popular), por entonces delegado de la Consellería de Cultura e Benestar Social, recuerda que esta idea tuvo dos objetivos: uno pedagógico, dar a conocer el resultado de las excavaciones que se realizaron en 1986 para la construcción de tres estacionamientos subterráneos y el propósito de “mostrar a los lucenses el interior de un edificio con enormes posibilidades para su utilización como espacio cultural”25. La exposición recibió quince mil visitas y fue incentivo para demostrar que el proyecto de ese entonces, convertir el espacio en un museo arqueológico, era algo viable. Sin embargo, esta no fue la única muestra abierta al público. El mismo año se llevó a cabo una exposición fotográfica de retratos de personalidades culturales lucenses del fotógrafo Paco Espinar. La serie fotográfica “175 Retatos do Lugo Vivo” se montó en las celdas de la ex cárcel, por supuesto no remodeladas, generando una experiencia innovadora para el público. 25 “O cárcere: exemplo a seguir”, artículo de Vilela publicado en La Voz de Galicia el 31 de marzo de 2017, poco después de inaugurado O vello cárcere. 24
Cartel de la exposición “Retratos do Lugo Vivo” del fotógrafo Paco Espinar en la vieja cárcel de Lugo en 1987, abierta para actividades a los 100 años de su construcción. Imagen: Archivo personal de Claudio Rodríguez Fer. El artista había convocado a intelectuales y personalidades de la cultura para hacerles una fotografía pidiéndoles que elijan un objeto con el cual ser retratados, bajo la condición que refiriera a su historia personal pero no directamente a su quehacer actual. Según relata el escritor Claudio Rodríguez Fer, en su caso optó por un instrumento que utilizaba su padre para trabajar (un hidrositómetro, herramienta para medir la humedad de las harinas y cereales)26. En este caso puntual, el retrato de Rodríguez Fer fue expuesto en el mismo sitio donde estuvo preso su padre en la década del cuarenta, generando un trastocamiento de sentido que el mismo retratado recuerda como una marca significativa para su subjetividad y la de su padre. El antecedente de esta muestra es llamativo si lo analizamos desde hoy, en tanto las imágenes de personalidades que dinamizaban la vida cultural de Lugo se exponían en este espacio de encierro marcado por la violencia, reconvirtiendo por primera vez el sufrimiento a través del arte y otorgando un poder representativo a las familias que otrora habían padecido persecución y represión. 26 Entrevista realizada en el marco de este trabajo en Lugo, el 7 de mayo de 2021. 25
inscripción previa. Entre ellas se encuentran: las visitas guiadas, de duración de una hora, donde se cuenta la historia del edificio y se recorre la muestra permanente, los talleres semanales para adultos/as y niños/as de animación a la escritura, el taller de historietas para niños/as de distintas edades, los clubes de lectura para adultos, de frecuencia quincenal, sobre memoria histórica y feminismos, un faladoiro semanal donde se comparte información sobre un tema elegido, entre otras. De acuerdo con lo registrado durante las prácticas profesionales30, el centro aun no cuenta con un público habitual que asista a las actividades dirigidas para adultos, por lo que actualmente la difusión que se realiza vía redes sociales está abocada a captar público general. Sin embargo, un pequeño número de niños/as asisten a los talleres de escritura e historieta dirigidos al público infantil. Inauguración de OVC. Imagen: Concello de Lugo, 2017. 3. 2. La exposición permanente: reflexiones desde la gestión cultural Gracias a la observación participante en la institución fue posible documentar que la exposición permanente, titulada O vello cárcere da guerra a posguerra, se ha consolidado como la oferta primordial del centro en materia de memoria histórica31. En torno a ella y la historia del edificio se realizan las visitas guiadas y en base a sus textos se extrae información para las 30 He realizado mis prácticas profesionales entre el 3 y el 31 de mayo de 2021 por un total de 150 horas reloj. El convenio entre la USC y Allenti Soluciones para eventos se realizó por primera vez en esta oportunidad. 31 La documentación y el diseño gráfico de la exposición estuvieron a cargo de Cristina Fiaño y la producción fue realizada por la empresa Urdime Propostas Culturais. 32
publicaciones en las redes sociales. Dada esta centralidad, presentaremos algunos aspectos de la exposición que es preciso revisar para facilitar la accesibilidad y la ampliación de los públicos. Vista general de una de las paredes de la primera sala de la exposición. Imagen: Loreley Ritta, 2021. La primera parte de la muestra se dedica a presentar la historia de la cárcel – panóptico y el incremento de la población en época de guerra y posguerra, aunque no se introduce a los visitantes en el contexto histórico de este período ni se presentan las distintas interpretaciones sobre ese pasado. En el texto introductorio, se indica que el espacio fue ideado como un “lugar testemuñal (...) un "espazo de memorias" onde se teña en conta que o valor do edificio vai ligado á súa historia e ao conxunto de memorias das vitimas e de toda a sociedade afectada polos procesos traumáticos vividos arredor del”32. En este sentido, un visitante puede preguntarse: las víctimas y los procesos traumáticos a los que se refiere el texto introductorio, ¿por qué lo son? ¿sólo por lo vivido en la cárcel? De esta forma, se desprende que el receptor implícito de la exposición cuenta con conocimientos y una interpretación sobre el contexto político por el cual se encarcelaba personas como estrategia política 32 CAST. “lugar testimonial (...) un “espacio de memorias” donde se tenga en cuenta que el valor del edificio va ligado a su historia y al conjunto de memorias de las víctimas y de toda la sociedad afectada por los procesos traumáticos vividos alrededor de él”. 33
de exterminio. Esto deja abierta la interpretación de los motivos de encierro según lo que se conoce previamente o deja sin información a otros públicos que desconocen el contexto y la importancia del encierro en el entramado represivo franquista: las nuevas generaciones, quienes comprenden el proceso como una “guerra de bandos”, o el público de otros países, entre otros. En la primera sala, se muestra el incremento de presos en ese período y las condiciones de vida: hacinamiento, mala alimentación, las enfermedades derivadas de esta situación, la falta de higiene. Por otro lado, se da un lugar a hablar del “Humor y sarcasmo” y los “Actos de resistencia” de los presos, lo que da una visión sobre la resistencia cotidiana y camaradería aun en estas situaciones de vejación. Como vemos, el foco está puesto aquí en las condiciones de vida en la cárcel durante el período que abarca la muestra, pero no se ofrece una explicación de las razones del encarcelamiento. Más allá de las condiciones inhumanas y desmoralizantes a las que se enfrentaron los/as presos/as, ¿por qué se incrementó la cantidad de personas detenidas? ¿Por qué se provocó terror y esas condiciones de vida y muerte en la cárcel? La utilización del término “presos políticos” es la estrategia lingüística con la que se designa a los detenidos, aunque, nuevamente, falta información sobre el sentido de esa palabra y su diferenciación con otros motivos de encierro para que su uso sea comprendido por distintos públicos. Considero que la explicitación de estos términos centrales utilizados a lo largo de la exposición es una forma de transmitir el contexto histórico para dar cuenta de los sucesos dentro de la cárcel. Gráfico ubicado en la primera sala de la exposición titulado “Niveles de ocupación de la cárcel de Lugo (1936- 1940)”. Imagen: Loreley Ritta, 2021. 34
Panel ubicado en la primera sala de la exposición. Imagen: Loreley Ritta, 2021 35
La exposición presenta textos explicativos con fragmentos de escritos de los presos e imágenes que ilustran lo expresado con palabras. Se recurre a textos preexistentes, de historiadores/as y de los presos con las citas correspondientes y a documentación que ilustra lo dicho con la palabra, como forma de legitimar el discurso general. Además, se exponen cuadros y mapas que presentan datos cuantitativos. El estilo de escritura, propia del ámbito académico (presentación del tema, cita de fuentes de historiadores y encomillado de los fragmentos) y la complejidad de los gráficos, construyen un tipo de público ideal adulto culto medio conocedor de la lengua gallega y castellana, ya que los textos de la exposición se encuentran en estos idiomas (los textos explicativos se encuentran en gallego y los fragmentos de cartas y diarios en su idioma original, el castellano). Vista general de sala con paneles lumínicos. Imagen Izq: Urdime. Imagen Der: Loreley Ritta, 2021. Los textos de la exposición funcionan como una presentación de los fragmentos seleccionados que brindan testimonios en primera persona. Como puede verse en las imágenes, la distinción entre ambos textos se marca a través del color de la tipografía y el encomillado. La cantidad de información presente en los paneles hacen que la exposición, de leerse completamente, deba ser visitada en distintas ocasiones, por lo que el/la visitante realiza, por lo general, una lectura selectiva en el momento del recorrido. Por otro lado, el tamaño de algunos paneles, la combinación de colores de fondo (negro en la primera sala o lumínico en la segunda) y el tamaño de la letra, hacen que la lectura se dificulte por la altura en la que se encuentran y por el cansancio visual que producen. Tal es así que, si bien la exposición está orientada a un público adulto, se restringe a aquellos que se encuentren habituados a este tipo de lectura y que accedan, por altura y visión, a la totalidad de los textos. Estas características provocan que, si bien en la práctica no se lee la totalidad de la información, la disposición de los títulos de cada panel y los distintos recursos utilizados 36
aseguran que la impresión general del recorrido sea la vejación por la que pasaron las personas detenidas en el lugar. Entre otros, los contenidos generales de la exposición son: las condiciones de vida en la cárcel, las cartas escritas por algunos presos (resaltan, por la cantidad de documentación disponible, las figuras del médico Rafael de Vega, el alcalde de Lugo Francisco Lamas y el maestro Gregorio Sanz), una categorización sociológica general de los presos/as (las autoridades políticas, los intelectuales, la mayoría popular, las mujeres) y los procesos por los que atravesaron: los últimos minutos, la esperanza del indulto, la reducción de penas por trabajo. Estos temas se combinan con salas en las que se recurre al impacto visual, como el listado de nombres de los presos/as políticos/as y la recreación de una celda en la que se visualiza el hacinamiento y la precariedad de las condiciones en la prisión. Recreación de las condiciones de encierro en una celda durante en el período de guerra y posguerra. Imagen: Urdime. En suma, la perspectiva de la exposición se centra en el sufrimiento de las personas detenidas sin singularizar, por ejemplo, en las ideologías políticas que guiaban las acciones de cada persona y que se enmarcaban en un proyecto amplio de país. Los distintos recursos se orientan a transmitir el proceso deshumanizante por el que pasaron, generar una empatía por las malas 37
condiciones de vida en la cárcel y los procesos injustos por los que finalmente se fusilaba o paseaba a los/as detenidos/as. Por medio de las cartas expuestas y transcriptas en las salas el/la visitante puede acceder a la expresión de sentimientos de impotencia, tristeza e injusticia en primera persona, a la vez que este recurso transmite la lucha y capacidad por sostener la integridad en un proceso sistemático de desubjetivación, propio de la lógica carcelaria. Los materiales expuestos se combinan con poemas de distintos escritores que se exponen en las paredes, separadas de los paneles, lo que acompaña la búsqueda de presentar un tono distinto al que prima en la exposición, donde los textos, la documentación expuesta como testimonio, los cuadros con datos cuantitativos y las imágenes documentales se orientan a la construcción de objetividad para legitimar el discurso. Desde distintos registros lingüísticos, en términos generales, la transmisión del sufrimiento es el eje desde el cual se sostiene el recorrido y en el que se centran también las visitas guiadas. A grandes rasgos, el análisis que se ha realizado de la exposición implica una revisión técnica de distintos aspectos para ser integrados mediante la elaboración de material didáctico, traducción multilingüística, vídeos que formen parte de la exposición, audios que se encuentren en las salas, códigos QR, material disponible en la página web, nueva disposición de los paneles a la altura de la vista para una correcta lectura, entre otros. Con la utilización de recursos tecnológicos y la elaboración de materiales disponibles para distintos públicos es posible garantizar, en distintas etapas, la accesibilidad y la transmisión de conocimientos para personas de distintas edades, procedencias y capacidades físicas. Este trabajo de revisión y reformulación implica la elaboración de material lingüístico que enriquezca y acompañe lo que se encuentra montado actualmente pero, sobre todo, la definición de una línea de trabajo que plantee objetivos en los que la exposición es una herramienta más de difusión, entre otras. Al analizar uno de los museos y espacios de memoria más antiguos, el Museo estatal Auschwitz-Birkenau, inaugurado en 1947, el escritor israelí Yishai Sarid33 realiza una contundente crítica al sostener se ha convertido en un lugar sagrado y por ello inmutable, centrado en transmitir el sufrimiento de las víctimas y que se pone en primer plano el espacio en sí mismo en lugar de reivindicar la vida de las personas que pasaron por ese campo de concentración. En general, argumenta, cuando se habla de las víctimas del Holocausto, suele hacerse un relato del despojo de la humanidad, concentrándose en su final. Por ello, el autor resalta que se debe escribir sobre la vida del pueblo judío, más que sobre su muerte. Una vez más, la reflexión desde el quehacer artístico nos brinda una perspectiva crítica que parte de la experiencia sensible (Sarid comenta que al visitar Auschwitz sólo experimentó angustia) y ofrece una óptica inversa a la convencional, como 33 El escritor se ha pronunciado en este sentido en distintos medios. Esta entrevista periodística es un ejemplo de su postura. 38
aprendizaje del largo camino que ha atravesado la memoria histórica sobre el genocidio judío. A fin de reflexionar más allá de la exposición permanente de OVC, sostengo que el ejercicio profesional de la gestión cultural debe partir de la investigación y la definición de un marco teórico desde el cual se deben definir objetivos para poner en práctica una perspectiva que es, inevitablemente, política. Para ello, por supuesto, el rol de gestor cultural debe ser considerado como parte fundante de estos procesos de configuración de un espacio de memoria. La institucionalización de un espacio de memoria como política pública debe, entonces, contar con una coordinación que comprenda su singularidad respecto a otros centros culturales de la ciudad. En este marco, la exposición es un dispositivo más que adquiere sentido junto a otras acciones, actualmente inexistentes, tendientes a la reivindicación de la vida de las víctimas y su transmisión a las nuevas generaciones vía la participación de distintos actores sociales. Cabe destacar que en la exposición -realizada con poco tiempo a pedido de las asociaciones y sin directrices generales que la hayan enmarcado en objetivos precisosse introducen aspectos de la vida y obra de las víctimas, ya que había sido pensada como una muestra inaugural que luego sería enriquecida por investigaciones y aportes de familiares. Sin embargo, como el centro no avanzó en estas tareas y las políticas de la memoria en Galicia se vieron suspendidas por falta de voluntad política -que se traduce en financiamientola exposición no cumplió con la intención diálogo con otros dispositivos y de dinamización contínua con la que contaban sus realizadores/as e impulsores/as. Más allá de esta coyuntura, se hace evidente la necesidad de crear acciones orientadas a la recuperación y transmisión de la memoria de las víctimas de la cárcel que, además de enmarcar el encierro como parte de un programa de exterminio físico y simbólico masivo y prolongado en el tiempo, pongan énfasis en el estudio y transmisión de los proyectos truncos por los que lucharon los/as presos/as políticos/as, entendidos como empresas políticas colectivas que involucraban a toda la sociedad, de las cuales toda la sociedad fue privada por la imposición de un régimen. En este sentido, la patrimonialización de lo sucedido en la cárcel viraría hacia la recuperación de acciones encarnadas por quienes fueron apresados y de quienes, a lo largo de las décadas, sostuvieron su memoria por fuera de los ámbitos institucionales como forma de continuar un legado político democrático. Es decir, una nueva perspectiva para la gestión del centro modificaría la mirada hacia la cárcel como escenario de deshumanización para generar una comprensión de procesos históricos amplios que aun hacen mella en el presente. Por otro lado, la conceptualización de la memoria como construcción plural y conflictiva que se hace desde el presente implica, necesariamente, la participación de distintos actores de la sociedad, para lo cual la institución debe orientar sus esfuerzos en la ampliación del público 39
destinatario, la presentación de alternativas interpretativas, la generación de empatía sobre los procesos históricos que derivaron del período narrado, la inclusión del público como parte activa en la reelaboración de los sucesos del pasado, entre otros puntos centrales. De este modo, la exposición adquiriría nuevos sentidos como parte de un proyecto integral que asegure el encuentro entre asociaciones, familiares, estudiosos y público general para mejorar no sólo las herramientas de comunicación sino provocar la emergencia de nuevas miradas que enriquezcan las interpretaciones sobre el pasado desde una lectura plural y actual. Por supuesto, este desafío complejiza la idea inicial de “apertura del espacio” para dirigirse a la conformación de una institución que no solo “abra las puertas” sino que provoque la memoria “saliendo del edificio”, esto es, conociendo lo que se produce por fuera de las instituciones, articulando encuentros, investigaciones, jornadas, concursos, ciclos, exposiciones, charlas, visitas en y con otras entidades, apoyando la creación de producciones culturales en ámbitos educativos y culturales. La particularidad de este espacio de memoria viraría, entonces, de la postura actual de escenario que sólo recibe propuestas externas sin conexión con su misión, a la creación de propuestas específicas que surgen de un conocimiento del territorio y que se ofrecen al mismo. Este cambio de perspectiva es necesario para hacer justicia con el proceso social que delineamos en este trabajo y recolocar la construcción colectiva de memoria histórica como eje central de esta institución. De acuerdo con sus postulados iniciales, por la demanda social que hay en torno a este espacio de memoria y su definición, el patrimonio que OVC debe “proteger, conservar, acrecentar, difundir y fomentar, además de investigarlo, valorizarlo y transmitirlo a generaciones futuras para que sirva a la ciudadanía como una herramienta de cohesión social, desarrollo sostenible y fundamento de la identidad cultural”34 es la memoria social y no el edificio en sí mismo. Un patrimonio que se encuentra no solo en sus paredes sino en la comunidad. Conclusiones La creación de un centro sociocultural y de la memoria en Galicia suma al campo memorialista un agente institucional que, para desarrollar su tarea de forma genuina, tiene el rol de reconocer e interactuar con los actores que movilizaron acciones e impulsaron procesos sociales que lo preceden. Este reconocimiento tiene como aspecto inherente aceptar que, en su papel de inscribir una historia pública y difundir los efectos de ese poder en la sociedad, el espacio-objeto condensa el poder de nombrar el pasado y crear relaciones sociales en el presente (Guglielmucci, 2011). Esta responsabilidad y el lugar asimétrico que ocupa como agente estatal hace que la reconversión del espacio físico deba ser acompañada por una renovación del rol que la política pública ocupó 34 Esta enumeración de acciones corresponde a lo estipulado por la Ley 5/2016 de Patrimonio Cultural de Galicia. 40
previamente de forma violenta. En este sentido, la importancia que tiene este espacio único en Galicia y España merece la implementación de una política cultural memorialista que atienda al hecho de que la gestión es primordial para generar impacto en la comunidad donde se encuentra, y que las asociaciones, los familiares de las víctimas, la universidad y otros actores implicados deben formar parte de este proceso activamente. El papel que ocupa OVC en la ciudad y en Galicia puede verse enriquecido si se advierte que, desde allí, es posible nombrar un pasado que aun persiste y que esa actividad es, en sí misma, un campo de disputa en movimiento. Por ello, las acciones y actividades que se desarrollan en el lugar deben encontrar relación entre sí para sortear el peligro de cristalizar los relatos del pasado y cosificar a las víctimas, lo que se corresponde con trabajar de acuerdo a una intencionalidad política expresa continuada en el tiempo y que se sustente en los derechos humanos en el presente. La definición de qué y cómo se nombra y representa, y qué no, es una tarea conjunta que precisa generar redes con entidades y colectivos de la sociedad civil, para la que es primordial atender y fomentar, por medio de distintas convocatorias y proyectos, lo que Elizabeth Jelin denomina “emprendedores de la memoria”, que son quienes se involucran personalmente con sus proyectos y comprometen a otros generando participación y una tarea organizada de carácter colectivo (Jelin, 2016). Como se ha presentado a lo largo del trabajo, los emprendedores de la memoria son generadores de proyectos y no de repeticiones, de nuevas ideas y expresiones de modo creativo. El movimiento memorialista gallego ha delineado a lo largo del tiempo una estética propia motivada por el ímpetu de comunicación y pensamiento colectivo que logró cruzar de modos novedosos, vía la utilización de lenguajes artísticos, intereses personales, prácticas políticas, conocimiento científico y (re)elaboración comunitaria de una memoria privada, de los que la institución puede nutrirse para reivindicar el trabajo hecho hasta aquí y para delinear nuevas propuestas que se dirijan a la participación ciudadana. El genocidio -que, recordamos, incluye como modalidad propia la justificación de la violencia y el memoricidiosobre el que tanto costó y cuesta trabajar colectivamente, deja como marca la dificultad de hacer presente a lo ausente y de imaginar formas de representar el terror. Por ello, se hace urgente la integración, en un relato común y diverso, las distintas estrategias que se han dado para denunciar, dar a conocer relatos sistemáticamente ocultados y promover prácticas de reparación, conmemoración y transmisión del pasado. Los “itinerarios de la memoria” a los que nos acercamos aquí son también el patrimonio sobre el cual es preciso trabajar para aportar nuevas y plurales representaciones del pasado en tiempo presente y darlas a conocer. Sin dudas, el ámbito cultural ofrece la posibilidad de realizar 41