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Nuestras relaciones comerciales aduaneras con el Imperio de Marruecos

Márquez Pérez, Manuel

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se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA < '1 u S( UNIVERSID/ DE SAN HA< DE COMPOÍ lastras lalaciones ^omercjás MANUEL MARQUEZ PEREZ. 1S93 ESTABLECIMIENTO TIPOGRÁFICO DEL «FARO DE VIGO. UN1VEKS1DADE DE SAN'I IAGO DE COMPOSTÍLX BIBLIOTECA NUESTRAS RELACIONES COMERCIALES CON EL IMPERIO DE MARRUECOS. UNIVERSIDAD DE SAN ITAG' DF. COMPOS - u UNIVERS1DADE DE SANTIAGO DE COMPOSTE1 9- rantía del cumplimiento de la obligación consignada en el artículo anterior, hasta el completo pago de la indemniza  ción de Guerra. Verificado que sea este en su totalidad, las tropas españolas evacuarán seguidamente dicha ciudad y su territorio. Artículo 6.° Se celebrará un Tratado de Comercio en el cual se estipularán en favor de España todas las ventajas que se hayan concedido ó se concedan en el porvenir á la nación más favorecida. Artículo 7.° Para evitar en adelante sucesos como los que ocasionaron la guerra actual, el representante de Espa  ña en Marruecos podrá residir en Fez ó en el punto que más convenga para la protección de los intereses españo  les y mantenimiento de las buenas relaciones entre ambos Estados. Artículo 8.° S. M. el rey de Marruecos autorizará el es  tablecimiento en Fez de una casa de misioneros españoles como la que existe en Tánger. Artículo 9.° S. M. la reina de las Españas nombrará desde luego los plenipotenciarios para que con otros dos que designe S. M. el rey de Marruecos extiendan las capi  tulaciones definitivas de paz. Dichos plenipotenciarios se reunirán en la ciudad de Tetuan, y deberán dar por termi  nados sus trabajos en el plazo más breve posible, que en ningún caso excederá de treinta días, á contar desde el de la fecha. En 25 de Marzo de 1860. — Firmado. — L eo po l d o 0 ‘ D o n n el l . — Firmado. — M u l ey - el -A bba s . Habiéndose convenido y firmado las bases prelimina  res para el Tratado de paz entre España y Marruecos por D. Leopoldo O ‘ donell, Duque de Tetuan, Capitán general en jefe del ejército español en Africa y Muley-el-Abbas. califa del imperio de Marruecos y Príncipe del Algarbe, desde este día cesará toda hostilidad entre los dos ejércitos, siendo la línea divisoria de ambos el puente de Buseja. Los infrascritos darán las órdenes más terminantes á sus respectivos ejércitos, castigando severamente á los con  traventores. Muley-el Abbas se compromete á impedir las hostilidades de las kábilas, y si en algún caso las verifica  sen á pesar suyo, autoriza al ejército español á castigarlas sin que por esto se entienda que se altera la paz. En 25 de Marzo de 1860. — Firmado. — L eo po l d o O ‘ D o n n el l . — Firmado. — M u l ey - el -A bba s . se UNlVERSIDADk DE SAN TIAGO DF CDMPOST' ! -10 — En virtud del acto realizado por 0 ‘ Donnell y Muley-el-Abbas, cuando aún oscurecían el sol las nubes que creara la elocuencia de la artillería y el acero españoles en los campos de Wad-Rás, para ense ñar á Europa y demás pueblos civilizados de los otros Continentes, la manera de cobrarnos las deudas de honor y agresión, se entró en una era de paz, esperando todo el mundo confiadamente en que no nos volveríamos á ver turbados en la tranquila posesión de los derechos adquiridos por virtud de pactos, y por las glorias de nuestras armas. Y motivos fundadísimos había para esperar la bienandanza, toda vez que Marruecos podía vivir segura de que España cumpliría al pié de la letra lo estipulado; sin permitirse poner el pié más allá de una línea del terreno reconocido á nuestra Corona. En apoyo de aquella fundada esperanza, podemos citar el paso intentado dar (ó que al parecer se dió) por una inmensa masa de po  blación marroquí, colindante con nuestro territorio de Ceuta, y sobre cuyo particular di á la prensa un artículo que figura en la colección de El Clamor de Cádiz (*) correspondiente al día 13 de Febrero del año 1880, y que copiado á la letra, dice así: ¿"Vamos á Africa? A la simple lectura de un ligero suelto, publicado no hace muchos dias, por uno de los periódicos de Madrid, acerca de trabajos relativos á un paso dado por algunas tribus africanas fronterizas á nuestras plazas de guerra allende el Estrecho de Gibraltar, se ha seguido un sentimiento unánime de simpatía bastante acentuado hácia aquellos trabajos: y lo que ayer fue tomado como una noticia inventada al natural calor de un deseo nobilísimo, hoy se ha robustecido de tal manera, ha llegado á tomar tal vigor, que no hay rincón de la Penín  sula en donde no se hable del asunto, inspirándose todos en un sen  timiento que enaltece una vez mas al pueblo, que no hace muchos años veía salir por sus puertos bageles tripulados por atrevidos navegantes y misione r os, á ofrecer en oscuras regiones la sábia de la civilización europea y las dulzuras del cristianismo. Negar que no existen los trabajos á que nos referimos, sería in  currir en grave error, sería desconocer completamente lo que sucede en el territorio Marroquí. (*) Muchos artículos dados á la estampa por la bondad del dignísimo director de aquella publicacióu llevan el senpdónimo de Mar-Ke Del. u se UNIVERSIDAD DE SANTIAGO — li  tas saludables y frescas brisas que la civilización hace traspasar el Pirineo y seguir su majestuosa marcha por toda la Península, al llegar al litoral, alzan de nuevo su vuelo, y atravesando el Estrecho, se dejan caer suavemente sobre el territorio africano, sembrando fruc  tíferas semillas que, en dia no lejano, han de dar opimos írutos, redi  miendo á esa parte del género humano, esclavizado hoy por un ’ torpe fanatismo y la bárbara crueldad de sus gobernantes. Fruto de los desaciertos, de la corrupción y de la horrible esclavi  tud que impera en Marruecos, ha sido hace poco el levantamiento en masa de múltiples kábilas, negándose á pagar el tributo de obediencia al Emperador. Este, envió tropas para reducir á los rebeldes, y la sangre ha corrido abundantemente por aquellas arenas, regándose con enrojecido líquido los piés de las gallardas palmeras y cayendo en ruinas las modestas viviendas de innumerables familias. Agostados por una horrible sequía los campos y valles en que habitan las kábilas; acosados esos pueblos por una espantosa hambre que diezmaba sin piedad á sus habitantes, mal podrían avenirse con lo que exigía el Gobierno de Fez, insaciable siempre en las demandas al tributo, y todavía mas desacertado en la elección de Gobernadores. La impiedad de estos, el hambre, y la exacción de las gabelas fueron motivos suficientes para que las kábilas se concertasen y se alzaran unánimes con las armas en la mano, negando la obediencia al Gran Señor. Sobre quien ha sido el favorecido por el triunfo, poco se sabe. Lo que si es evidente que los nieles de aquellos atrevidos guerreros que mandados por Tarik atravesaron el Estrecho y desembacaron en nues  tras costas, se pasearon durante siete siglos por nuestro territorio le  gándonos al eclipsarse su gran poder, la grandiosa mezquita de Córdo  ba, las bellas atalayas de Sevilla, los soberbios jardines y palacios de Granada, los grandiosos puentes de Toledo, las magníficas canaliza-' ciones de las huertas Valencianas, y ese inmenso arsenal de preciados despojos adquiridos por nuestros bravos en las mil batallas que se dieron desde Covadonga hasta las orillas del Darro y el Genil pelean  do por nuestra querida independencia; hoy vienen, repetimos, sus nietos en son de paz: llegan á los muros de la ciudad querida, que en otros tiempos fué testigo de las grandezas del Turbante de Fez, y lla  mando á sus venerables puertas, esperan que éstas se abran para atravesar por las poéticas vías de la ciudad de Boabdil, y entregar á la autoridad militar un documento suscrito por más de cinco mil fir mas, pidiendo á la noble, á la digna, á la generosa y hospitalaria Es  paña su protección, en vista de que en su idolatrada patria se les des  poja por completo de lo que ganan con el sudor de su frente, y se les amenaza con abrir un período de martirios inicuos, que de realizarse — 12 — darían por tierra con una población de más de cuarenta mil indivi  duos. Es público, ya no puede ponerse en duda, la presentación en Es  paña de una numerosa comisión, solicitando de ella sean acogidos como súbdifos suyos las kábilas de Beni-Furor, Beni-Sidel, Mazuza, Beni-Gicar y Gullafan, que además de obediencia, nos ofrecen un ex  tenso litoral de más de catorce leguas y una región tierra adentro de más de sesenta kilómetros. ¿Cuál es la suerte que hoy sufren esos pueblos? ¿Qué conducta sigue con ellos el Gobierno de Fez para que dado el instinto de independencia y amor pátrio que impera en el corazón de aquellas familias y el recuerdo de Castillejos, Vad-Rás, Tetuan, Sierra Bullones, Serrallo, etc., solicita la protección de España y su anexión á ella? Grave es el asunto y por lo tanto, hay que ser muy prudentes para tratarlo. España, tiene altísimos intereses que defender allende el Estrecho; no consiste todo en poseer, una, dos ó más plazas de guerra para tener cubierta su bandera gloriosa; nuestra importancia no consiste en la posesión de un castillo más, nuestro nombre y las especiales condiciones de nuestro territorio piden otra cosa, y si es lícito (que no lo es) que un pedazo del territorio peninsular se halla para vergüenza nuestra, en manos de un pueblo extranjero; lícito es que ensanche  mos nuestra esfera allende el Estrecho; siquiera sea como compensa  ción de lo que hoy se nos usurpa, y en aras de la civilización, que pide uno y otro dia se la lleve al Africa para redimir á los que gimen bajo el yugo de la tiranía en las oscuridades de un degradante fana  tismo. El Gobierno español, tiene próximo al continente africano las en  vidiables islas Canarias que tanto gimen en demanda de protección, esas islas que no conocen lo que es via férrea, lo que es cable, lo que son facilidades para el tráfico de productos propios y extraños, tanto interior como exterior. Por la suerte feliz de ese archipiélago debe mirar muy atentamente y si nuestra influencia se deja sentir en Afri  ca, es natural, que de los preciados frutos de esa influencia gocen con grande éxito las islas Canarias. Tiene España las plazas de Ceuta, Mellilla y otros castillos, cuya población necesita crecer, y mal puede desarrollarse la misma, si se la contiene encerrada en el limitado recinto de las fortalezas. En España se opera anualmente una dolorosa emigración, porque somos muchos los españoles; la producción no es suficiente y.... de  tengámonos, que harto conocidos son nuestros dolores para que va  yamos á mortificarnos más con recordarlos. Las naciones del Continente europeo, todas dilatan más ó ménos, se UNIVERSID/XDE DE SANTIAGO DE COMPOSTE' ' u — 13 — su territorio, y para ello se echa mano al terrible recurso de las armas. Pues bien: nosotros no hemos de ser ménos que los demás; y ya que tan pacíficamente se presenta la comisión africana-marroquí acu  diendo á nosotros pidiendo la protección española, marchemos todos unidos á llevar la civilizaciún y con ella la caridad más santa á los pueblos que quieren confundirse con nosotros y recordemos un pá  rrafo de un discurso parlamentario del Sr. Alba Salcedo, que poco más ó menos viene á decir así: < La nación que ha terminado la desastrosa guerra civil que nos arruinaba; que ha mandado á las Antillas en poco tiempo doscientos mil hombres y consumido tesoros para que nuestra integridad no se menoscabara; la nación que ha sostenido en cortos períodos guerras como las de Asia y Africa, y escarmentado la soberbia de algu  nas repúblicas americanas, justo es que no desmaye; que se abra paso sin recelos en el gran concierto civilizador, y que sea respetada y con siderada en todas partes. Derecho tiene á exigirlo así.> * * * Después de leído el anterior artículo, bien puede asegurarse que tenía mucha razón (y la tiene si hoy lo repitiera) un periódico polí  tico de Madrid, que tratando de los asuntos referentes á Europa, decía de España que esta no debe dormirse ni enfriarse, terminando así: «La nación que tiene dilatadas costas sobre el Mediterráneo; posesio  nes riquísimas en lejanos mares, islas apetecidas de otros junto á sus costados; delante de sí un Continente que la Providencia y la historia parecen destinarle, y dentro de sí misma, allá en el Sur de su propia tierra, la afrentosa vecindad del extranjero (Gibraltar); no es una na  ción que pueda vivir aislada del resto del mundo; no es siquiera una nación que pueda vivir tranquila.» •• Laboriosa tarea seria, mencionar en este libro, las impresiones que he recogido en mis excursiones por Marruecos, como laborioso tam  bién trasladar aquí los artículos que aceptó el periodismo político, honrándome en lo que no tiene mérito, sino buena fé y honrado pa  triotismo. Paso pues de largo, dejando la política á un lado, y entro en el estudio de nuestras relaciones comerciales con Marruecos. u — 14 — Nuestro comercio con el imperio marroquí en el año de 1854, re  presentó una valoración insignificante. La prueba está en el siguiente cuadro: RELACIONES COMERCIALES ENTRE ESPAÑA Y MARRUECOS. AÑO IDE 1854. MERCANCIAS. Unidad. C a n t id a d es impo r t a d a s en T o t a l de la Importación Buques espuaoles. Buques extranjeros Por tierra. Sanguijuelas ............................. Kilógs. 3.336 230 3.566 Frutas verdes .......................... 43.432 43.432 Dátiles conservados. . . . 2.945 > » 2.945 Tejidos de hilo y lana. . . . » 27 > » 27 F21 valor de estas mercancías representó la cifra de 52.918 pese tas, más 14.246 de artículos no clasificados, que hacen un total de 67.164 pesetas, de las cuales 66.083 pesetas correspondieron á mer  cancías conducidas en buques españoles y 1.081 pesetas á las con  ducciones en buques extranjeros; con la circunstancia de que todas las expediciones procedieron de Saffi, Teluan, Larache y Tánger, figu  rando siete buques marroquíes que midieron en junto 70 toneladas de arqueo y una tripulación de 53 hombres. MERCANCIAS. Unidad. C a n t id a d es ex po r t a d a s en T o t a l de la Exportación Ruques éspaBolés. Buques extranjeros Por tierra. Sal común .................................. Kilógs. 10.784 > » 10.784 Anchoas ..................................... 19.461 19.461 Vino de Málaga ...................... Litros. 13.900 » 13.900 Tabaco ....................................... Kilógs. 23.326 » 23.326 Tejidos de seda ........................ 11 » 11 Las anteriores mercancías exportadas, representaron un valor total de 85.534 pesetas que unidas á 2.265 de artículos sin clasificación, hacen en junto una valoración de 87.799 pesetas, de las cuales 31.536 correspondieron á la exportación en buques españoles y 53.262 al comercio en buques extranjeros. se UNIVERS1D/\DE DE S/XNTIAGO DE COMPOSTE' ' — 15 — Como es natural la locomoción, se hizo en buques de menor por  te en la proporción siguiente: ó lo que es lo mismo por término medio 13 toneladas por buque y 5 tripulantes. Comercio do entrada. Buques. Toneladas de arqueo. Tripulan  tes. Buques españoles ........................................................... > extranjeros ....................................................... 146 16 1.728 439 714 122 T o t a l ...................................... 162 2.167 836 Comercio de salida. Buques españoles ........................................................... » extranjeros ....................................................... T o t a i ....................................... 12 1 355 93 69 448 76 ó sean 34 toneladas de arqueo por buque y 5 tripulantes. De modo que el total valor de la importación y exportación solo ascendió en 1854 á la cantidad de 150.962 ps., correspondiendo 97.619 ps. ala locomoción en buques españoles y 53.343 ps. á la extranjera, trasportado todo en 175 naves 2.615 toneladas de ar  queo y 912 tripulantes. Unas 117*50 toneladas de 1000 Buques españoles. . . . 158 2.083 783 ks. de mercancías en . . | » extranjeros. . . 17 532 129 Total general. . . . 175 2.615 912 resultando por término medio cada buque con 14 toneladas arqueo y 5 tripulantes. Los buques en lastre entrados y salidos fueron 10 con 516 tone-* ladas arqueo y 68 tripulantes. ¿Produjo resultados lisonjeros la paz firmada entre el Conde de Lucena, el inolvidable caudillo más tarde Duque de Tetuan y Muleyel Abbas á raiz de las glorias de Castillejos y Wad-Rás? Pasemos una ojeada por el año de 1865 ya que se ofrece á nues  tra investigación, estadística para ello. COMERCIO CON MARRUECOS EN ¿865. Durante dicho año, la importación que hicimos de mercancías de aquel incorregible y peligroso pueblo, alcanzó una valoración de 132.825 pesetas y exportamos por la de 28.475 pesetas, es decir, un u se UN1VERSIDADE DE SANTIAGO nr coMPGSTn — 16 — beneficio para 1865 en importación comparando con 1854, de 65.661 pesetas, y en exportación una diferencia en contra, de 59.324 pese tas, cosa bien extraña por cierto, cuando parecía natural que la ex  portación fuera en progreso, atendidos los beneficios que reportar de  biera la paz de Wad-Rás. Tan poca importancia tuvo la exportación de productos del suelo peninsular, que la Balanza oficial de dicho año al ocuparse en la pági  na 335 del cuadro comercial relativo á Marruecos, no hace otra cosa que aglomerar las mercancías en una sola partida bajo la denomina  ción de VARIOS, representada por una valoración de 930 pesetas. El grueso de la exportación efectuada á aquel país, fué constituido por 1.973 kilogramos tabaco habano en rama, en 15.594 Virginia en idem, total 17.567 kilogramos con una valoración oficial de 27.545 pesetas, todo ello exportado en buques españoles. El comercio de importación en el año referido lo constituyeron los siguientes artículos: SEGUN MIS DATOS. MERCANC AS. Unidad. C a n t id a d es impo r t a d a s en T o t a l de la Importación Buques españoles. Buques extranjeros Por tierra. Alpistes y algarrobas. . . . Kilógs. 257.221 » 257.221 Aves vivas (gallinas). . . . 1.268 264 1.532 Carnazas .................................... 379 379 Cera en bruto (amarilla). . » 3.043 x> 3.043 Hortalizas secas ...................... » 46.663 » 46.663 » verdes. . . . » 7.866 7.866 Huevos ....................................... 10.029 1.047 11.076 Legumbres secas ..................... 202.558 > 202.558 Aparatos agrícolas. . . . Unids. 1 » 1 Pelos de camello y otros. . Kilógs. 483 » > 483 Pieles lanares ........................... » 1.796 » » 1.796 Orégano ..................................... 64 » 64 Sacos vacíos .............................. Unids. 593 > » 593 Sanguijuelas ............................. Kilógs. 1.348 » 1.348 Sebo animal .............................. 1.042 » 1.042 Tripas secas ............................. 2.479 » 2.479 Tejidos de lana ...................... » 35 » » 35 Pipería (medias) ...................... Unids. 104 > » 104 Representando todo, la valoración de 132.825 pesetas. La masa de mercancías importadas y exportadas en dicho año de 1865 fué puesta en locomoción en la forma siguiente: se UNIVERS1DADE DE SANTIAGO de c o mpo s t e : ' u — 17— COMERCIO CON MARRUECOS EN 1865. Relación de los buques entrados y salidos por nuestros puertos, conduciendo cargamento. Buques. Toneladas de arqueo. Tripulantes. Procedente de Larache. Españoles. . 12 271 71 Extranjeros. > »» » de Mazagan. Españoles. . 7 332 43 Extranjeros. » >> > de Tánger. . Españoles. . 27 467 131 Extranjeros. 2 16 7 > de Tetuan. . Españoles. . 2 10 7 Extranjeros. > » > En total buques españoles ..................... 48 1.080 252 > > . » extranjeros ................. 2 16 7 Total de buques .............. 50 1.096 259 que condujeron 779 toneladas de carga, resultando un término me  dio por cada buque de 21 92 toneladas de arqueo, 15 58 de carga y 5 18 tripulantes. La Exportación de mercancías representó unas 241 toneladas de carga, conducidas en 38 naves con 675 toneladas de arqueo y 238 tripulantes. En resúmen, buques entrados y salidos 88 con 1.771 toneladas de arqueo, 1.020 de carga y 497 tripulantes que hace un término medio por buque respectivamente de 20 12 ll 69 y ó 64 y parte de la co  branza de la indemnización de guerra, verificada en ochavos morunos. Hemos visto los resultados de 1865 comparando con 1854, y . fuerza es que vengamos en busca de otro período para ver á fondo el alcance de nuestras relaciones comerciales con el imperio marroquí. Pasemos la vista por el año de 1868, que fué el llamado, por las innovaciones que sufrieron todos los resortes económicos del país, á ser motivo de bondad para el progreso de nuestro movimiento mer  cantil con los demás paises extraños del globo. Pero antes de conocer el resultado del año 1868, conozcamos el Tratado de Comercio que celebraron España y Marruecos en 1860. se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO — 18 — IMamiocos. Tratado de comercio celebrado entre España y Marruecos, firmado en Madrid el 20 de Noviembre de 1861. En el nombre de Dios Topoderoso. Deseando los muy poderosos Príncipes S. M. la Reina de las Españas y S. M. el Rey de Marruecos facilitar en todo lo posible las relaciones comerciales entre sus respectivos súbditos con arreglo á las mútuas necesidades y recíproca conveniencia, y juzgando oportuno determinar al mismo tiempo con fijeza las atribuciones consulares y privilegios de que gozan los españoles en Marruecos, así en lo relativo á la jurisdicción, como en lo que toca al ejercicio de otros derechos en cumplimiento de lo estipulado en los artículos 13 y 14 del Tratado de paz firmado en Tetuán á 26 de Abril de 1860, y en el 5.° del celebrado en Madrid á 30 de Octubre de este año, han nombrado por sus Plenipotenciarios, á saber: S. M. la Reina de las Españas, á D. Saturnino Calderón Collantes, Ministro que ha sido de la Gobernación y de Comercio, Instrucción y Obras públicas; Senador del Reino, Gran Cruz de las Reales Ordenes de Carlos III y de Isabel la Católica, Gran Cordón de la Imperial de la Legión de Honor de Francia y de la de Leopoldo de Bélgica, Gran Cruz de la Pontificia de Pío IX, de la de Luis de Hesse Darmstadt, de la de Danebrog de Dinamarca, de la de la Estrella Polar de Suecia, de la de San Jenaro de las Dos Sicilias, de la de la Concepción de Villaviciosa de Portugal y de la de los Güelfos de Hanover, etc., Su primer Secretario de Estado y del Despacho; Y S. M. el Rey de Marruecos, á su Embajador Plenipotenciario el Califa del Príncipe de los creyentes, hijo del Príncipe de los creyentes Muley-el-Abbés; Los cuales, después de haber exhibido sus respectivos plenos po  deres, hallándolos en buena y debida forma, han convenido en los artículos siguientes: Artículo l.° Habrá perpétua paz y amistad entre S. M. la Reina de España y S. M. el Rey de Marruecos y entre sus respectivos súb  ditos. Art. 2.° S. M. la Reina de España podrá nombrar Cónsul gene  ral, Cónsules, Vicecónsules y Agentes consulares en todos los domi  nios del Rey de Marruecos. Estos funcionarios tendrán facultad para residir en cualquiera de UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTEL ' u — 25 — ran y llevar consigo sus bienes y haciendas, sus familias y criados, bien hayan ó no nacido españoles, y se les permitirá embarcar á bor  do de cualquier buque de cualquiera nación que elijan. Se les conce  derá además un plazo de seis meses, si lo piden, para arreglar sus asuntos, vender sus géneros ó hacer lo que gusten con sus bienes; y durante este plazo de seis meses gozarán de completa seguridad y per  fecta libertad respecto de sus personas y propiedades, sin interven  ción, agravio ni embarazo de ningún género por razón de dicha gue  rra. Los Gobernadores ó Autoridades los ayudarán y ampararán en el arreglo de sus negocios, y los protegerán para el cobro de sus deudas sin dilación, controversia ó demora. Iguales facilidades se concederán á los súbditos del Rey de Ma  rruecos en lodos los dominios españoles. En el caso de un rompimiento, S. M. el Rey de Marruecos se obliga á respetar á los Oficiales, soldados y marineros españoles cogidos du  rante la guerra, como prisioneros de ella, tratándoles como tales y no como esclavos, canjeándolos sin distinción de personas, clases ni gra  duaciones', lo más pronto que sea posible, sin pasar por ningún caso el tiempo de un año desde que fueron cogidos, exigiendo un recibo de éstos al tiempo de su entrega para el arreglo del canje sucesivo, no con  siderándose como tales prisioneros de guerra las mujeres, los niños, ni los ancianos, los cuales desde que sean aprehendidos se pondrán en libertad, y en embarcaciones parlamentarias ó neutrales se trans  portarán á su país, siendo los gastos de estas conducciones de cuenta de la nación á que correspondan dichos prisioneros: lo que ofrece asi  mismo observar S. M. Católica, empeñando mútuamente las dos Altas Partes contratantes el sagrado de su Real palabra para el cumpli  miento exacto de lo contenido en este artículo. Y caso de que feneci  da la guerra haya algún exceso de prisioneros, se dará por concluido este asunto sin que se entable solicitud á este respecto, devolviendo los recibos la parte que los tuviere Art. 22. Si algún súbdito español falleciese en los dominios del Rey de Marruecos, ningún Gobernador ni empleado marroquí podrá, bajo pretexto alguno, disponer de los bienes ó de las propiedades del difunto, y nadie intervendrá en ello. De todas las propiedades y bie  nes pertenecientes al difunto, y de cuanto se hallase en su poder al tiempo de su muerte, entrarán inmediatamente en posesión las perso ñas designadas por él para tal objeto, y nombradas como herederos en su testamento si estuviesen presentes; y en caso de que se hallasen ausentes los herederos, el Cónsul general, Cónsul, Vicecónsul y Agen  te consular, ó quien delegaren éstos, tomarán posesión de toda su propiedad y efectos, después de hacer inventario ó lista de ellos, ex  presando cada objeto claramente, hasta que los entreguen al heredero -26 — del difunto. Mas si éste no hubiese dejado disposición testamentaria, el Cónsul general, Cónsul, Vicecónsul, Agente consular ó su delegado, tendrán derecho á tomar posesión de todos los bienes de la sucesión y á conservarlos para las personas llamadas por la ley á heredarle. Si el difunto dejase deudas á su favor contra súbditos marroquíes, el Gobernador de la Ciudad, ó quienes para ello fueren competentes, obligarán á los deudores á satisfacer el importe de sus créditos, al Cónsul general. Cónsul, Vicecónsul, Agente consular ó su delegado y asimismo si el difunto dejase deudas á favor de algún súbdito del Rey de Marruecos, el Cónsul general, Cónsul Vicecónsul, Agente con  sular ó su delegado ampararán al acreedor para el cobro de lo que reclame del abintestato ó de la testamentaría. Si muriese en España un súbdito marroquí, el Comandante, Go  bernador ó Justicia del territorio donde falleciere, pondrán en custo  dia lo que haya dejado, y avisarán al expresado Cónsul general es  pañol, enviándole nota de lo que sea, para que él lo haga saber á sus herederos y proporcione su recaudación sin extravío. Art. 23. Los buques de ambas naciones podrán arribar libre mente á los puertos de cualquiera de ellas. Las embarcaciones mercantes deberán ir habilitadas de papeles por las oficinas correspondientes, y podrán permanecer en dichos puertos todo el tiempo que les convenga para sus operaciones de comercio. • Art. 24. Todo buque marroquí que salga con destino á España de algún puerto, deberá llevar el registro de su cargamento y la pa  tente de Sanidad, formalizados por el Cónsul, Vicecónsul ó Agente Consular de España en el puerto de partida. Art. 25. Para evitar los abusos á que pueda dar lugar la libre navegación de los cárabos rifeños, han acordado las dos Partes con  tratantes que los arráeces ó patrones de dichas embarcaciones deban proveerse de un pasaporte de los Gobernadores de las plazas españo  las en las costas del Mediterráneo, ó de los Cónsules españoles cuando se habiliten en un puerto donde residan dichos Agentes, cuyo docu  mento le será expedido gratuitamente y les servirá de salvoconducto para su tráfico legal. Art. 26. S. M. Católica y S. M. el Rey de Marruecos se obligan á destruir la piratería por todos los medios que estén á su alcance, y S. M. Sherifiana se compromete particularmente á hacer todos los esfuerzos posibles para descubrir y castigar á los que en sus costas ó en el interior de sus dominios se hagan culpables de este crimen, así como á auxiliar á S. M. Católica con este objeto. Art. 27. En prueba de la armonia que ha de reinar entre las dos naciones, siempre que los buques marroquíes apresen alguna embarse UNIVERS]D/\DE DE SANTIAGO DE COMPOSTE 1 ’ — Yl — cación enemiga y hubiese en ella marineros ó pasajeros españoles, mercancías y cualquiera otra propiedad que pueda corresponder á S. M. Católica, los entregarán libremente á su Cónsul general con to  dos sus bienes y efectos, en el caso de que regresen á los pnertos de S. M. marroquí; pero si antes tocan en alguno de los de España, los presentarán en iguales términos á su Comandante ó Gobernador; y de no poder verificarlo de una ó de otra manera, los dejarán con toda seguridad en el primer puerto amigo donde arriben. Lo mismo practicarán los buques españoles con los súbditos y haberes de los de S. M. Marroquí que encuentren en los buques enemigos apresados, extendiéndose esta buena armonía y el respeto que se debe tener por la bandera de ambos Soberanos, á conceder la libertad de personas y bienes de los súbditos de Potencias enemi  gas de una y otra nación que naveguen en embarcaciones españolas ó marroquíes con pasaportes legítimos en que se expresen los equi  pajes y efectos que les pertenecen, con tal de que éstos no sean de los que prohíbe el derecho de la guerra. Árt. 28. Si algún buque español con patente en regla capturase un buque y se abrigase con él en los dominios del Rey de Marruecos, los apresadores tendrán la facultad de vender el buque ó el carga  mento apresados sin obstáculo por parte de persona alguna, y ten  drán plena libertad para salir con su presa y conducirla á cualquiera otra parte que les plazca. Art. 29. Los buques de ambas naciones, así de guerra como mercantes, que por otros de cualquiera Potencia que estuviese en guerra con una de ellas fuesen atacados en puertos ó donde hubiere fortalezas, serán defendidos por los fuegos de éstas ó de aquéllos, de  teniendo á los buques enemigos sin permitirles que cometan hostili  dad alguna, ni que salgan de los puertos hasta veinticuatro horas después de haberse hecho á la vela las embarcaciones amigas. . Las dos Partes contratantes se obligan también á reclamar recí- • procamente de la Potencia enemiga de cualquiera de ellas la restitu  ción de las presas que se hagan á la distancia de tres millas de sus costas, ó á su vista, si por no serle posible aproximarse á la tierra se hallase anclado el buque apresado. Finalmente, prohibirán que se vendan en sus puertos los buques de guerra ó mercantes que fuesen apresados en alta mar por cual  quiera otra Potencia enemiga de España ó Marruecos; y caso de que entren en ellos con alguna presa de las dos naciones, tomada á la inmediación de sus costas, en la forma que arriba queda explicada, la declararán por libre en el mismo hecho, obligando al captor á que la abandone con cuanto la hubiese tomado de efectos, tripulación y demás. u — 28 — Art. 30. Las embarcaciones de guerra ó mercantes de ambas naciones que se encuentren en alta mar y necesitasen víveres, aguada ú otra cosa esencial para continuar la navegación, se suministrarán mutuamente cuanto tengan en la parte posible, abonándose su valor al precio corriente. Art. 31. Si cualquier buque español tanto de guerra como mer  cante, entrase en una de las ensenadas ó puertos del Rey de Marrue  cos, y tuviese necesidad de provisiones y víveres, podrá comprarlos libres de derechos á los precios de mercado; advirtiéndose que la can  tidad no deberá exceder de lo suficiente para el mantenimiento del Capitán y tripulación durante su viaje hasta el punto de su destino, pudiendo también el buque proveerse de lo necesario para el mante  nimiento de diario de la tripulación, mientras permanezca anclado en el puerto marroquí. Art. 32. Los buques íletados por orden del Gobierno español para conducir la correspondencia oficial ó privada, ó contratados para dicho servicio, serán respetados y tendrán los mismos privil°gios que los buques de guerra si no traen ó llevan artículos de comercio de ó para un puerto del Rey de Marruecos, en cuyo caso pagarán los mis  mos derechos que un buque mercante. Art. 33. Si cualquier buque español arribase á las costas de Ma  rruecos y no quisiese tomar puerto, ni declarar ó vender su carga  mento, no se le obligará á verificarlo, ni se averiguará por ningún con  cepto lo que contiene el buque, pero podrá colocarse á bordo una guardia de aduaneros mientras permanezca el buque anclado, para evitar cualquiera operación fraudulenta. Art. 34. Si un buque español entrase cargado en alguno de los puertos del Rey de Marruecos, y solo quisiese desembarcar la parte de su cargamento que estuviese destinada á aquella plaza, no estará obligado á pagar más derechos que los correspondientes á la parte que descargue, y no deberá exigírsele que pague derecho alguno por el resto del mismo que quede á bordo, sino que estará en libertad para dirigirse con dicho resto del cargamento al punto que desee. El manifiesto de cargo de cada buque deberá á su llegada ser pre  sentado á los Oficiales de la Aduana de Marruecos, á fin de que den permiso para que sea visitado el buque á su entrada y salida, ó para colocar un guarda á su bordo con objeto de evitar todo tráfico ilegal. La misma regla se observará en los puertos españoles con respec  to á los buques marroquíes. El Agente consular español expedirá al Capitán de cada buque á su salida de un puerto de Marruecos un certificado del manifiesto del cargamento, en que deberán constar los artículos que exportaren. Los Capitanes presentarán este documento á los Administradores de las se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTEL ' — 29 — Aduanas marroquíes, cuando así lo exijan con objeto de que puedan cerciorarse de que no se han embarcado artículos de contrabando. Art. 35. A ningún Capitán de un buque español en un puerto de Marruecos, y á ningún Capitán de un buque marroquí en un puer  to español, podrá compelerse de modo alguno á que conduzca contra su voluntad pasajeros ni mercancías de ningún género, ni se le obli  gará tampoco á darse á la vela con destino á un punto donde no quiera dirigirse, y su buque no será molestado de modo alguno. Art. 36. Si alguno de los súbditos del Rey de Marruecos fletase un buque español para conducir mercancías ó pasajeros de un punto á otro de los dominios marroquíes, y si en el transcurso de su viaje dicho buque se viese obligado, por el temporal ó por accidente de mar, á entrar en diferente puerto de los mismos dominios, el Capitán no tendrá que pagar derecho de anclaje ó cualquier otro por su entrada en aquel puerto; pero si dicho buque descargase ó tomase á bordo en el mismo puerto algún cargamento, será tratado como cualquier otro buque. Art. 37. Cualquier buque español que sufra averías en la mar y entre en alguno de los puertos del Rey de Marruecos para repararse, será admitido y auxiliado en todas sus necesidades, durante su estan  cia en el mismo, por el tiempo que tarde en hacer las reparaciones ó hasta su partida para el punto de su destino. Si los artículos requeri  dos para reparar el buque se hallaran de venta en dicho puerto, se comprarán y pagarán á los mismos precios que acostumbran satisfa  cer los demás buques, y por ningún concepto serán molestados, ni se les impedirá continuar su viaje. Art. 38. Si un buque español de guerra ó mercante encallase ó naufragase en cualquier punto de las costas de Marruecos, será res  petado y amparado en cuanto necesite, con arreglo á las leyes de la amistad; y dicho buque y cuanto contenga será conservado y restituido á sus dueños ó al Cónsul general de España, Cónsul, Vicecónsul, Agente consular ó delegado de éstos, sin menoscabo ni ocultación de ninguna especie. Si el buque náufrago tuviese á bordo algunos géneros que sus propietarios deseasen vender en los dominios marroquíes, lo podrán hacer libremente sin pagar derecho alguno ni al venderlos ni al em  barcarlos. El Capitán y la tripulación estarán en libertad de marchar al punto que quieran y cuando mejor le parezca, sin obstáculo al  guno. Los buques del Rey de Marruecos ó de sus súbditos recibirán igual trato en los dominios de S. M. Católica, siendo considerados dichos buques marroquíes en este caso, para todo lo que se refiere al salvamento, como los buques españoles. se UNIVERSIDADE • decompos V cu — 30 — Si naufragase algún buque español en Vad-Nun ó cualquier pun  to de su costa, el Rey de Marruecos empleará su poder para salvar y proteger al Capitán y á la tripulación hasta que vuelvan á su país, y se permitirá al Cónsul general de España, Cónsul, Vicecónsul, Agen  te consular ó su delegado, tomar cuantos informes ó noticias necesiten acerca del Capitán y de la tripulación de dicho buque á fin de poder salvarlos. Los Gobernadores del Rey de Marruecos auxiliarán igual  mente al Cónsul general de España, Cónsul, Vicecónsul, Agente consu  lar ó su delegado en sus investigaciones, según las leyes de la amistad. Art. 39. La exacción en los puertos de Marruecos del derecho de anclaje ó fondeadero para las embarcaciones mercantes españolas, será desde 20 á 80 rs. vn. por cada una, según su clase y toneladas, con arreglo á la siguiente TARIFA DE LOS DERECHOS DE ANCLAJE Ó FONDEADERO. Rs. vn. Hasta 50 toneladas ...................................................... 20 Desde 50 á 100 ............................................................. 40 Desde 100 á 150 ............................................................ 60 Desde 150 en adelante ................................................... 80 Art. 40. No se exigirá á los buques españoles en los puertos de Marruecos derecho alguno de pilotaje, Capitanía de puerto, etc., sino los que se exijan á los nacionales ó á los de la Nación más favore  cida. En todo caso estos derechos no podrán exceder de los que se ex  presan en las siguientes tarifas: PILOTAJE OBLIGATORIO EN RABBAT Y LARACIIE. Cents, de real. Por cada tonelada de los buques á su entrada en el puerto ................................................................. 80 A su salida ...................................................................... 80 PILOTAJE FACULTATIVO Ó Á VOLUNTAD DE LOS CAPITANES EN LOS PUERTOS DE MARRUECOS. Cénts. de real. Por cada tonelada de los buques á su entrada ............. 40 A su salida .................................................................... 40 se UN1VERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTEL u —31 — Los derechos de Capitanía de puerto no excederán nunca de 8 rea  les vn. por buque, cualquiera que sea su porte. Estos derechos; como todos los demás, serán los mismos en todos los puertos del Imperio. Art. 44. Los buques españoles que entraren de arribada y salie  ren sin hacer operación de comercio, estarán exceptuados de toda cla  se de derechos de fondeadero y Capitanía de puerto, sujetándose en cuanto al de pilotaje á las reglas ántes establecidas. Los barcos pescadores estarán exentos de toda clase de derechos. Art. 42. Las embarcaciones de guerra de una de las dos nacio nes no pagarán en ninguno de los puertos de la otra derecho de an  claje ó fondeadero y Capitanía de puerto, ni de otra clase, por los víveres, leña, carbón y refrescos que necesiten para su consumo. Art. 43. Habiendo acreditado la experiencia que la falta de alum  brado en las costas septentrionales de Marruecos expone á la navega  ción y al comercio á graves riesgos y pérdidas, y deseosa S. M. Ma  rroquí de contribuir á la seguridad de aquélla y al desarrollo de éste, en cuanto sea posible, se compromete á construir un faro en el Cabo de Espartel y á cuidar de su alumbrado y conservación. Art. 44. Habrá recíproca libertad de comercio entre los dominios de S. M. Católica y los dominios del Rey de Marruecos. Los súbditos de S. M. Católica podrán traficar en cualquier punto del territorio marroquí en que se admiten ó admitieren naturales de otros países extranjeros. Los súbditos españoles podrán comprar y vender á quienes quie  ran todos los artículos no prohibidos, por mayor y menor y en todas partes de los dominios marroquíes, sin que puedan lastimarse sus in  tereses por ningún monopolio, contrata ó privilegio exclusivo de ' compra ó venta. Además disfrutarán de todos los derechos, prerroga  tivas y ventajas comerciales que se concedieren en adelante á los súb  ditos ó ciudadanos de la de Nación más favorecida. Los súbditos del Rey de Marruecos disfrutarán á su vez en los dominios de S. M. Católica los mismos privilegios y protección de que gozan ó gozaren los súbditos de los dos Soberanos en el ejercicio de este derecho. Art. 45. Los súbditos de S. M. Católica y de S. M. el Rey de Ma  rruecos gozarán de entera libertad de comunicación con las plazas de Ceuta y de Melílla y sus inmediaciones y podrán comprar y vender al por menor todos los objetos de consumo y los géneros cuya introduc  ción y exportación no estén prohibidas en el Imperio marroquí. Las Autoridades y empleados establecidos por el Rey de Marrue  cos y los de las plazas expresadas de Ceuta y Melilla, protegerán á los súbditos de los dos Soberanos en el ejercicio de este derecho. u Ari. 46. Bajo ningún pretexto ni por persona alguna se cargará en el territorio marroquí, fuera de los derechos de exportación que se mencionan en el art. 50, ningún derecho de Aduana, de tránsito ú otro impuesto cualquiera sobre mercancías ó producciones que hayan sido compradas para su exportación por ó á nombre de un súbdito español; pero las citadas mercancías ó producciones serán conducidas de cualquier punto de Marruecos á los puntos del mismo, y embarca  das en ellos libres y exentas de todo derecho de Aduana, de tránsito ú otro impuesto cualquiera. No se exigirá pase ó documento alguno semejante para poder de esta manera introducirlas y embarcarlas en los puertos marroquíes, ni podrá ningún empleado ó súbdito del Rey de Marruecos impedir ó poner obstáculo á la conducción, introducción ó embarque de tales mercancías ó producciones (excepto los artículos cuya exportación haya prohibido el Rey de Marruecos), ni bajo nin  gún pretexto pod^á pedir ó percibir dinero sobre dichas mercancías; y en caso de que algún empleado ó súbdito marroquí obrase en contra  vención á esta estipulación, su Soberano castigará inmediatamente con toda severidad á dicho empleado, ó súbdito, y hará plena justicia á los súbditos españoles, indemnizándoles de los perjuicios y pérdidas que hayan sufrido y puedan probar. Art. 47. Los comerciantes españoles en los dominios marroquíes podrán manejar libremente por sí mismos sus negocios ó encomendar  los al cuidado de cualesquiera personas nombradas por ellos como co  rredores ó agentes y no se les molestará ni pondrá obstáculo para la libre elección de las personas que puedan desempeñar dichos cometi  dos. Tampoco tendrán obligación de satisfacer salario ó remuneración alguna en favor de las personas á quienes no hayan querido nombrar para tales cargos. Los que siendo súbditos del Rey de Marruecos ejerzan estos oficios, serán tratados y considerados como los demás súbditos maroquíes. Tanto el comprador como el vendedor tendrán absoluta libertad para negociar entre sí, y no se permitirá la menor intervención por parte de los empleados marroquíes. Si algún Gobernador ú otro fun  cionario se mezclase en las transacciones entre los súbditos españo  les y los marroquíes ó pusiese algún impedimento á la compra ó ven  ta legal en los dominios del Rey de Marruecos de efectos ó mercan  cías importadas ó exportadas, S. M. Sheriffiana castigará severamen  te á dicho Gobernador ó funcionario. Art. 48. Aunque á S. M. Marroquí ocurra algún justo motivo para prohibir la extracción de granos de sus dominios ó cualesquiera otros géneros ó efectos comerciales, no impedirá que los españoles embarquen en los puertos marroquíes los que tuvieren ya en almace  nes ó comprados ántes de la prohibición (enhorabuena estén en po  — 33 — der de los súbditos de S. M. Marroquí), lo mismo que lo ejecutarían si no se hubiese promulgado la prohibición, sin ocasionarles el menor vejamen ni perjuicio en sus intereses. Igualmente se practicará esto en España en el propio caso con los marroquíes. Art. 4-9. No serán prohibidas en el territorio del Rey de Marrue  cos las mercancías ó producciones importadas en los puertos marro  quíes por súbditos españoles, cualquiera que sea la procedencia de aquéllas, ni pagarán desde la fecha de este Tratado mayores derechos que los que satisfagan por las mismas mercancías ó producciones los súbditos de cualquier otra Potencia extranjera ó los nacionales. Todas las producciones de Marruecos podrán ser exportadas por súbditos españoles, embarcándolas en los puertos marroquíes con las mismas ventajas de que disfrutan los nacionales ó los súbditos de cualquier otro país. Art. 50. A fin de facilitar el comercio entre España y Marruecos, S. M. Sherifiana promete por el presente que los derechos que deberán cobrarse sobre los artículos importados en sus dominios por súbditos españoles no excederán del 10 por 100 sobre avalúo en el punto por donde tenga lugar la introducción, y que los derechos que deberán exigirse sobre los artículos exportados del territorio marroquí por súbditos españoles no excederán de las cantidades marcadas en la siguiente TARIFA DE EXPORTACIÓN. ARTÍCULOS. PS. FS. ONZAS Trigo, por fanega rasada ................................................ 1 Maíz yaldora, por ídem colmada ................................ Cebada, por ídem rasada .............................. 112 » 1[2 Toda clase de granos, por quintal ................................ 112 > Harina, idem ...................................................................... Alpiste, idem ........................................................... 30 » 12 Dátiles, idem ................................................................. 40 Almendras, idem .............................................................. Naranjas, limones y limas, por millar ..................... 35 » 12 Orégano, por quintal ...................................................... Cominos, idem .................................................................. » 10 20 Aceite, idem ................................. ........................... 50 Goma, idem ....................................................................... » 20 Alheña oriental ó alcana de Oriente, idem. . . . 15 Cera, idem ......................................................................... Arroz, idem ....................................................................... » 120 » 16 Lana (lavada), idem .................................................... > 80 Lana (sin lavar), por quintal ................................. » 55 Cueros, pieles de oveja y de cabra, idem. . . . » 36 ARTÍCULOS. PS. FS. ONZAS Pieles curtidas llamadas tafilete, zawani y cochi  nea, ídem ................................................................... Astas, por millar ............................................................... Sebo, por quintal ............................................................ Muías, por cabeza ........................................................... Asnos, ídem. . . ...................................................... Ganado lanar, idem .......................................................... Idem cabrío, idem ............................................................ Gallinas, por docena ........................................................ Huevos, por millar .......................................................... Babuchas, por cada ciento ........................................... Púas de puerco espin, por millar ................................. Greda saponaria, por quintal ...................................... Plumas de avestruz, por libra ..................................... ' Espuertas, por cada ciento ........................................... Alcaravea, por quintal .................................................... Peines de madera, por cada ciento .............................. Crin ó pelote, por quintal ................................................ Pasas, idem ................................................ . . . Fajas de lana llamadas Cresi, por cada ciento. . . Tackawt (tinte), por quintal .......................................... Zaleas, idem ...................................................................... Cáñamo y fino, ídem ...................................................... > > > 25 5 1 > > > > > » » > » » > > > > > 100 20 50 > > > 15 22 51 70 5 15 36 30 20 5 30 20 100 20 36 40 Si el Rey de Marruecos en uso de su derecho prohibiese la expor  tación de cualquier artículo, y luego revocase la prohibición, no se alterarán los derechos establecidos en esta tarifa. Respecto del trigo y de la cebada, si el Rey de Marruecos tuviese á bien prohibir su exportación, pero desease vender á los comercian  tes los cereales pertenecientes al Gobierno, lo hará con todas las con  diciones y ventajas de que disfrute la Nación más favorecida. Si el Rey de Marruecos quisiese reducir los derechos sobre artícu  los de exportación, podrá hacerlo sin inconveniente, y los súbditos españoles pagarán en este caso los derechos más bajos que paguen los súbditos del país ó los extranjeros. Los súbditos marroquíes pagarán en España los mismos derechos de importación y exportación sobre las mercaderías de su propiedad cuya salida y entrada esté permitida, que satisfagan los súbditos de la Nación más favorecida. . Art. 51. Deseando S. M. el Rey de Marruecos, en cumplimien  to de lo estipulado en el art. 15 del Tratado de paz firmado en Tetuan el 6 de Abril de 1860, facilitar en lo posible la extracción de maderas para los arsenales de S. M. Católica, conviene en conceder á los súb  ditos españoles que para ello se hallen especialmente autorizados por su Soberana, el derecho de hacer cortas en los bosques de sus domi  — 41 — y tanto es así, que la importación en dicho año arroja mercancías importadas por valor de 772.4-58 pesetas. La exportación á Marrue  cos fue débil. Debe tenerse muy presente al tratar de la exportación, que otra cosa seria ese comercio si no tuviéramos adosado á nuestros puertos de salida, ese eterno y sempiterno vecino, la nación inglesa. En eí referido año de 1872 importamos entre otros artículos ma  rroquíes: MERCANCÍAS. Unidad. IMPORTADO EN TOTAL. VALOR DE las meicancías. Buques espa  ñoles. Buques ex  tranjeros. Por tie  rra. Cereales , excepto trigo ..................... Kilóg. 1.561.252 1.801.482 3.361.734 571.665 Legumbres secas. . « 239.457 75.000 314.457 62.392 Huevos ...................... 163.011 14.440 177.451 88 725 Orégano .................... 450 3,450 3.900 4.875 Gallinas ..................... » 6.727 497 » 7.224 7.224 Dátiles ....................... 3.681 500 » 4.181 1.045 Semillas para aves. » 5.129 » 5.129 7.364 Tomiza ...................... » 40.713 200 » 40.913 7.364 Sanguijuelas ............ » 5.602 » 5.602 1.961 Artículos varios. . . » » 26.194 Las 3.625.000 kilogramos de mercancías arriba expresados fue  ron conducidas en 228 buques que sumaron en junto 4.84-9 tonela  das de arqueo y 1.225 tripulantes. (*) 1.300 sacos A 50 kilógramos uno. (^**) l.ooti sacos supuestos A 46 kilógramos cada tiuo. ESP ANCLES. EXTRANJEROS. TOTAL. Buques ........................................ 216 12 228 Toneladas de arqueo. . . Toneladas de 1000 kilógs. de 3.472 1.372 4.849 mercancías ............................ 1.584 2.041 3.625 Tripulantes ................................ 1.126 99 1.225 Prescindimos de la navegación en lastre, ocuparnos de ella. por creer innecesario La exportación puede condensarse en lo que sigue: me r c a n c ía s . UNIDAD. CANTIDAD. VALOR. PTS. Sal común .............................. ( ’) Kilógs. 65.127 2.605 Carbón vegetal. . . . (*') 50.450 3.027 Higos prensados ........................ » 7.472 1.868 Harina de trigo ...................... » 5.000 1.750 Café .............................................. 3.530 7.060 Pasas ........................................... Artículos varios no clasifica- 1.000 800 dos ............................................ » 3.281 se UNIVERS1DADE DE COMPOSTELA — 42 — Todas cuyas mercancías figuran exportadas por un buque portu  gués despachado para Mogador, formando una expedición de valor 20.391 pesestas en: 1 buque portugués 80 toneladas arqueo 138.0 0 kilógs. de carga y 8 tripulantes, lo cual parece poco menos que prodigioso dado el tonelage del buque y la calidad de los dos primeros artículos que figuran en el cuadro anterior. La importación de mercancías la hicimos de Casa Blanca, Larache, Mazagan, Saffi, Tánger y Tetuan. IMPORTACIÓN. EXPORTACIÓN. VALOR TOTAL. En 1854. . . 67.164 pesetas. 87.799 154.963 En 1865. . . 132.825 » 28.475 161.300 En 1868. . . 12.770 > » 12.770 En 1871. . . 395.535 » 8.316 403.851 De todos modos se vé que no hubo uniformidad en los dos co mercios, comparando los datos de los años 54, 65, 68 y 71. Veamos los datos de otros años: IMPORTACIÓN. EXPORTACIÓN. VALOR TOTAL. Año 1872 ...................... 772.458 ' 20.391 792.849 > 1873 ...................... 404.111 16.236 420.347 » 1374 . . . . 420.700 45.383 466.083 > 1875 ...................... 397.150 24.270 421.420 » 1876 . . . . . 639.686 134.057 773.743 Total del Quinquenio. . 2.634.105 240.337 2.874.442 Término medio anual. . 526.821 48.067 574.888 IMPORTACIÓN. EXPORTACIÓN. VALOR TOTAL. Año 1877 ...................... 799.570 21.292 820.862 > 1878 ...................... 275.312 110.029 385.341 » 1879 ...................... 1.499.014 303.545 1.802.559 » 1880 ...................... 332.244 50.616 382.860 » 1881 ...................... 336.703 68.007 404. 710 Total del Quinquenio. . 3.242.843 553.489 3.796.332 Término medio anual. . 648.568 110.977 759.266 se UNIVERSIDADE DE SzXNTIAGO DE COMPOSTEL ' u -AS- IMPORTACIÓN. EXPORTACIÓN. VALOR TOTAL. Año 1882 ...................... 746.529 42.671 789.260 » 1883 ...................... 1.721.705 54.210 1.775.915 »1884 ...................... 2.401.229 27.216 2.428.445 » 1885 , . . . . 4.022.210 14.757 4.036.967 » 1886 ...................... 9.789.967 60.770 9.850.737 Total del Quinquenio. . 18.681.640 199.624 18.881.264 Término medio anual. . 3.736.328 39,924 3.776.252 Año 1887 ...................... 7.777.709 217.145 7.994.854 » 1888 ...................... 6.373.066 356.228 6.729.294 » 1889 ...................... 7.921.075 1.050.930 8.972.005 » 1890 ...................... 9.640.297 1.475.986 11.116.283 > 1891 , . . . . 8.723.899 1.436.470 10.160.369 Total del Quinquenio. . 40.436.046 4.536.759 44.972.805 Término medio anual. . 8.087.209 907.351 8.994.561 RES ÜM Fv N : Valores importados, Valores exportados. Totál valores. Pts Quinquenio 1872-76 . , 2.634.105 » 1877-81 . . 3.242.843 » 1882-86 . . 18.681.640 » 1887-91 . . 40.436 046 Total de los veinte años. 64.994.634 Término medio anual. . 3.249.731 240.337 2.874.442 553.489 3.796.332 199.624 18.881,264 3.536.759 43.972.805 4.530.209 69.524.843 226.510 3.476,242 Se demuestra con los anteriores datos que: el comercio general de importación y exportación en junto en los veinte años ascendió á la respetable cifra de 69.524-,84-3 pesetas. Importación. Exportación. TOTAL. Los veinte años (1872-1891) . 64.994.634 Térnuno medio anual ............................ 3.249.731 En 1891 ...................................................... 8.723.899 Exceso en 1891 sobre los veinte años. 5.474.168 4.530.269 226.510 1 436,470 1.209.960 69.524.843 3.4/6.242 10.160.369 6.684.126 Prescindo de hacer el resúmen de mercancías calificadas que se han importado y exportado durante los años de 1872 á 1891 inclu  sives, porque estoy persuadido de que el lector quedará satisfecho con conocer la clasificación del último quinquenio (1887-1891); pues un período de cinco años abre luz bastante para comprender el valor de los comercios de importación y exportación, y por lo tanto el progreso ó desarrollo de las relaciones comerciales. Además, aunque para mi no seria dificultoso clasificar las mer  cancías una por una. puestas en circulación durante los veinte años, se ofrece la circunstancia de tener que entregar á la imprenta estos u apuntes el día l.° de Noviembre y comenzados á confeccionar á raiz del combate del dia 2 de Octubre, fecha de doloroso recuerdo por las víctimas que causó el plomo riffeño á los españoles en los campos de Melilla; esas víctimas, honor de España, agredidas por unas turbas salvajes, rebeldes á toda noción de sentimiento civilizador, turbas que el Cristianismo unido y compacto debiera de tratar de arrojar al Sahara, que es el sitio mas apropiado para esas masas de hombresfieras; para esos desdichados séres humanos que no pueden anidar en su cerebro otra cosa que la falsedad en todos sus actos y el odio más terrible á todo cuanto sea producto de la civilización cristiana. Y mientras no llégala hora suprema que toda Europa desea, pero que ningún país extraño al nuestro se atreve á apuntar, por no arros  trar las consecuencias del primer cañonazo (quien lo dispare), España no podrá vivir tranquila; sus posesiones en Africa se verán todos los dias comprometidas, pasando por el trance doloroso de soportar con frecuencia el aluvión de las goteras de preciosa sangre española, vertida sin provecho positivo. u se UN1VERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTEL ' RELACIONES COMERCIALES CON MARRUECOS. Estado que demuestra las cantidades y valores de ciertos artículos que hemos importado de dicho país, durante el Quinquenio de 1887-1891. MERCANCIAS. UNIDAD. xiexieoJtticA.xxo x»o« TOTAL do la importa  ción. Valor total de las mercancías, resetas. Buques espa- Soles. Buques extran  jeros. Tierra. Plata en barras ............................................................ Valor. 1.627.955 124.400 1.752.355 1.752.355 » en moneda ....................................................... 1.195.281 702.967 » 3.898.248 3.898.24S Oro y plata en alhajas ............................................. » 26.000 295.200 321.200 321.200 Plata en objetos varios ............................................. > »» 2.100 Armas blancas ............................................................... Kilógs. 15 520 274 » de luego ............................................................. » 173 14 5 192 4.800 Cuchillería ...................................................................... » 50 » 50 375 Tijeras de "todas clases ............................................. » 55 75 Maquinaria ..................................................................... > 762 > » 762 933 Piezas sueltas de id. . . • ................................. » 1.785 » » 1.785 2.269 Hoja de lata .................................................................. » 22 10 » 32 66 Ferretería ...................................................................... 2.862 1.296 » 4.066 2.388 Cobre y latón en bruto y manufacturado. . . . 2.593 103 » 2.696 8.404 Perfumería v esencias ............................................... Kilógs. 7 » » 7 56 Barnices .......................................................................... » 3 » 3 6 Aceite de palma .......................................................... » 123.190 » 123.190 77.610 Productos químicos no expresados ......................... » 38 » 38 38 » farmacéuticos id ................................. » ll/i » > 114 570 » de vegetales ................................................ » 138.147 9.662 150 147.959 184.949 Colores preparados ..................................................... > 354 » » 354 531 Semillas oleaginosas .................................................... » 5.495 369 300 6.224 1.810 Carbón vegetal ............................................................. Kilógs. 18.825 » » 18.825 1.838 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA MERCANCÍAS. UNIDAD. XfrMX^OXl-X'.A.IOO jeox TOTAL Buques espa- Boles. Buques extran  jeros. Tierra. de la importa  ción. las mercancías. Pesetas. Tablazón de pino ..................................... Madera ordinaria, labiada ........................... » fina id Met. 3 Kilógs. 5 1.996 478 353 > » 483 2.349 25.599 4.698 Pianos ............................................. Mimbre en bruto Corcho en id. . . » Unidad 6 »- Kilógs. 350 1 6.568 114 » » » » > 464 1 6.568 1.942 800 1.182 Aros y flejes de madera. . 150 > » 150 60 Esparto obrado. . . 1.707 1.032 » 2.739 492 Duelas para barrilería ............................................... Millares. 1.950 13 366 > > 2.316 13 5.789 12.350 Algodón en rama ................................. Manufacturas de algodón. Kilógs. 126 » » 126 176 Cánamo en rama y rastrillado. 132 5.354 30 » » 132 980 Manufacturas de hilo, cáñamo, etc. . . . Alfombras de lana. » > » > > 5.354 30 4.658 344 Las demás manufacturas de ídem. 1.992 1.638 12 92 » 2.084 8.044 Sedería manufacturada. . 13 334 1.985 23.567 Pasamanería de todas clases. . » 4 16 1.038 — 1 » 1 10 Petróleo rectificado ...................................... Cera en bruto. . . Kilógs. 46 > » 46 12 Abonos y despojos varios ........................... . . . Sebo animal. > 38.987 33 550 30.485 3.200 > > 69.474 36.755 99.451 8.595 Baldosas ordinarias. . 2 0.969 570 » 21.539 15.992 > finas. . 2.400 > 2.400 168 Loza de pedernal. . . . » 29.352 1.000 » 30.352 4.554 Papel recortado. . . S95 12 76 116 1.087 1.575 » para habitaciones. . . » 12 24 » de estraza. . . . 7 > 54 126 » sin clasificación ...................................... .* . . > * 210 35 » » 35 210 21 630 MERCANCÍAS. U n id a d . XIKX ’ OHTAXJO x»<m TOTAL Valor total de Buques cspa- Buques extran- Tierra. de la importalas mercancías Boles. joros. ción. Pesetas. Estampas, diseños, etc ................................................ Kilógs. 6 » > 6 150 Ganado caballar ............................................................ Cabezas 14 5 6 25 17.425 > mular ................................................................ 3 » » 3 1.200 » asnal .................................................................. > 10 o » 12 720 » Vacuno .............................................................. » 24.329 4.507 1.246 30.082 4.216.400 » lanar y cabrio ................................................. > 74 > 1 75 900 > de cerda .............................................................. » 2.114 > 2.114 211.400 Lanas ............................................................................... Kilógs. 2.420 216 » 2.636 6.225 Cueros y pieles sin curtir ............................................ 95.482 95.510 11.658 202.650 333.511 Pieles charoladas .......................................................... »4 »» 4 72 Pieles sin clasificación ................................................. > 82 221 303 3.030 » de abrigo ............................................................ > 55 » 55 1.375 » • de manufacturadas ........................................... » 87 87 2.075 Artículos de guarnicionero ...................................... » 1.181 12 5 1.198 11.980 Calzado ............................................................................ » 29 1» 30 500 Tripas .............................................................................. » 14.344 » 10 14.354 28.708 Arroz ............................................................................... Kilógs. 31 31 14 Azúcar ............................................................................. » 76 > 76 50 Aceite .............................................................................. » 175 2.203 2.438 2.975 Aguardiente ................................................................... Litros 1.510 15.621 17.131 8.203 Algarrobas ..................................................................... Kilógs. 318.370 » 100 318.470 41.400 Aves y caza menor ...................................................... » 85.664 47.582 1.128 134.374 268.748 Bacalao ........................................................................... 3 3 2 Carne en salmuera ....................................................... » 259 » » 259 150 » sin clasificación ................................................. 129 » 23.482 23.611 22.431 Conservas alimenticias ................................................ » 105 123 » 228 1.140 Cereales, excepto trigo ............................................... » 39.977.500 5.905.841 493.673 46.377.014 6.234.305 Canela. . . ............................................................. i * 2.226 » 2.226 8.904 00 MERCANCÍAS. U n id a d . ____ xiwxx-oxt'x-A.xio X*on TOTAL de la importa  ción. Valor total de las mercancías. Pesetas. Bu qtics espanolc8. Buques entran- ’ jeros. Por tierra. Dulces ......................................................................... Frutas ........................ ; ...................................... Huevos .................................................................. Hortalizas ........................................................................ Harina de trigo ............................................................. Legumbres secas .......................................................... Licores ....................................................................... Manteca de vaca ............................................................ » de cerdo ......................................................... Mariscos ......................................................... Mieles ................................................................... ' Pastas para sopa ..................................................... Pescado fresco ............................................................... » salado, curado, etc. . . . . . . Queso ..................................................................... Sal común ....................................................................... Salvado y forrajes ............................................ Trigo ................................................................................ Vino común .................................................................... . » espumoso .............................................................. Otros artículos incluso los envases de todas clases. Kilógs. » » » > » » » > » Litros Kilógs. Litros » Valor 49 696.148 3.620.706 3 471 6.163 55.463.467 24 9 11 550 109 135 113.917 1.586 14 40.313 16.760 96.940 64 1.339 » 176 50.252 279.973 18 » 9.076.726 » » 23 35 11.585 330 » » 605.972 20 108 133.212 31.574 » » 1.009.243 » > » » > > 225 879.612 3.932.25.3 3.489 6.163 55.523.436 24 9 11 550 132 170 125.502 1.916 14 40.313 16.760 702.912 84 1.447 > 675 219.903 4.509.851 321 1.873 15.938.475 120 33 11 341 42 79 28.453 1.055 28 806 1.845 140.541 126 7.235 1.671.470 1 Total general.... 40.436.046 8.087.209 907.351 Término medio anual del Quinquenio. La exportación. . . - . . . . En contradela exportación. 7.179.858 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO RELACIONES COMERCIALES CON MARRUECOS. Estado que demuestra las cantidades y valores de ciertos artículos que hemos exportado á dicho país, durante Quinquenio de 1887-1891. MERCANCÍAS. U n id a d . Artículos alimenticioN. Aceitunas ........................................................................ Aceite común. , Kilógs. » Aguardiente común ........................... Litros » anisado .................................... « Arroz ............................................................................... Ajos ...................... Kilógs. Almendra en pepita ................................ » Avellanas ........................................................................ » Carnes varias ........................................... Café. ........................... • • Kilógs. Cerveza .......................... » Cebollas ..................... Conservas. Chocolates ........................... Cacahuet. . . . . Cebada ...................... Castañas ......................... Cominos ................................................................ » Dulces ........................................................ Kilógs. je-^x^oxtTCA.ireo x*o« TOTAL de la exporta  ción. Valor total de las mercancías. Pesetas. Buques espa  ñoles. Buques extran  jeros. Tierra. 32.025 14 » 32.039 22.617 38.513 > > 38.513 34.375 11.151 > > 11.151 7.288 1 9.183 > » 9.183 6.318 1 85.G15 > » 85.615 36.773 o 400 > 400 276 1 70 1.569 > 1.639 3.528 2.765 » » 2.765 1.465 > 36 > . 36 58 93 » > 93 205 1.762 » 1.762 881 28.260 » » 28.260 3.788 1.220 > 1.220 1.829 7.431 40 » 7.471 22.413 11.537 > » 11.537 4.359 120 » » 120 20 1.079 » 1.079 237 80 > » 80 96 862 8 » 870 2.174 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO u MERCANCÍAS. UNIDAD. «XX-OHTAxm X-OXl TOTAL ile la exporta ción. Valor total de las mercancías. Pesetas. Buques espa  ñoles. Buques extran  jeros. Tierra. Embutidos ................................................. Espíritu de vino ........................... . . . . Kilógs. Litrts. 845 22 » > > 815 22 4.225 16 Frutas sin clasificación, secas. . . . » » > verdes. . . Forrajes ..................................................... . . . * Kilógs. » » 74.359 13.024 2.076 > 875 > > 74.359 13.899 2.076 16.535 4.072 161 Galleta común. . . . . . . . » fina Kilógs. 8.472 250 » 8.722 3.750 Garbanzos ................................................. < » 1.123 8.288 » » 1.123 8.288 1.129 4.578 Harina de trigo ........................................ Hortalizas varias sin clasificación. . Higos secos ................................................ Kilógs. » 3.811 18.079 39.950 » > 29.000 » > 3.811 18.079 68.950 1.222 2.556 19.354 Jamones ..................................................... Kilógs. 678 » 678 1.092 Legumbres secas sin clasificación.. . Limones. . . . . . Kilógs. 21.917 » > 21.917 4.494 Licores ....................................................... . . . . Litros. 400 2.965 » » » 400 2.965 72 5.930 Manteca de cerdo .................................... » de vaca ..................................... Kilógs. 580 » 20 » 580 20 1.580 36 Nueces ..................................... . . . Kilógs. 6 >> 6 2 Pescado fresco ......................................... » salado, curado, etc. . . . Pasas .......................................................... Patatas ....................................................... . . . 1 1 Kilógs. » » 2.697 1.211 8.520 183.000 > > 34.945 > » » 2.697 1.211 43.465 183.000 674 1.150 21.777 18.874 se UN1VERS1DADE DE SANTIAGO — VI — Toda esa masa de mercancías representó el valor en pesetas que hemos indicado en otro lugar, habiendo cobrado nuestras aduanas por derechos de arancel ordinario de Importación y Exportación y por banderas conductoras, lo siguiente: QUINQUENIO 1887-1891 1887 . . • 596.020 45.547 29.641 671.208 1888 . . ■ 420.538 145.666 21.923 588.127 1889 . . 845.731 128.545 23.052 997.328 1890 . . 869.182 160,456 1.029.638 1391 . . • 1.004.041 170.170 > 1.174.211 Total. 3.735.512 650.384 74.616 4.460.512 Tór. 0 medio anual. 747:102 130.076 14.923 892.102 En exportación no se recaudó cantidad alguna. La clasificación de valores fué como sigue: VALOR DE LAS MERCANCÍAS. SEGUN LOCOMOCIÓN. X ’ OR Aüos. Buques es  pañoles. Buques ex  tranjeros. Tierra. TOTAL 1887 . . , 5.359.353 2.141.827 276.529 7.777.709 1888 . . . 4.008.207 2.171.056 193.803 6.373.066 1889 . . . 6.275.043 1.418.417 227.615 7.921.075 1899 . . . 8.373.285 1.267.012 » 9.640.297 1891 . . . 7.549-980 1.173.919 8.723.899 Total . 31.565.868 8.172.231 697.947 40.436.046 Tér.° medio anual 6.313.173 1.634.446 139.589 8.087.203 KXX^omcAno x * or Buques espa- Buques extran- Anos. Boles. je ros. Tierra. TOTAL 1887 . . . 148.644 68.501 > 217.145 1888 . . . 327.565 28.663 > 356.228 1889 . . . 1.046.053 4.877 1.050.930 1890 . . . 1.459-807 16.179 > 1.475.986 1891 . . . 1.396.909 39.561 » 1.436.470 Total. . 4.378.978 157.781 » 4.536.759 Tér.° medio anual. 875.795 31.556 907.351 Las toneladas que representó la importación y exportación arro  jaron las cifras siguientes: u se UN1VERSIDADE DI COMPOSTELA — 58 — ESTADO que demuestra las toneladas de mercancías que se movieron en los comercios de importación y exportación en nuestras relaciones comerciales con Marruecos durante el Quinquenio de 1887-1891. C) AÑO DE Toneladas de mercancías recibidas de Marruecos en buquee de Toneladas de mercancías remitidas á Marruecos en buques de TOTAL GENERAL en buques de Vapor. Vela. Vapor. Vela. Vapor. Vela. 1887 , . . . , 1.278 16.835 59 301 1.337 17.136 1888 . ‘ 5 335 9.518 334 258 5.609 9.776 1889 ...................... 15.343 19.029 1.111 1.035 16.454 29.064 1890 . . . . 9.717 19.070 1.448 616 11.165 19.686 1991 . . . . 8.455 15.333 642 946 9.097 16.279 Total. . . . 40.128 79.785 3.594 3.156 43.722 82.941 Tér.° medio anual. 8,025 15.957 718 631 8.744 J6.588 Habiéndose cobrado por derechos de carga y descarga lo si  guiente: Término medio anual del Quinquenio. 951 30.059 31.015 Derechos de carga. Derechos de descarga. TOTAL. Poseías. Buques de vapor. .. . 2.898 42.892 45.790 » devela. . . . . 1.881 107.404 109.285 Total. . . . . . 4.779 150.296 155.075 El número de viajeros que trasportaron los buques durante el Quinquenio referido, fue de: Si Buques cargados ...... i i Total. . 12.759 J | OdllUUOe • e e e -v.llü [ en lastre. ...... j ™ os ; ; ; ; ¡ Total. . 2.320 Total viajeros ........................... 15.089 Término medio anual ........................... 3.017 Que satisficieron en junto 11.982 pesetas por derechos de em  barque y desembarque ó sea un término medio anual de 2.390 pesetas. RESUMEN POR TÉRMINO MEDIO ANUAL. Toneladas: entradas y salidas. . . Viajeros. > » . . Derechos cobrados por arancel. . . Mercancías. Idem de operación de carga, descarga ' y viajeros ...................... 25.332 3.017 892.102 31.105 ' 923.117 pesetas. (1) Toneladas de 1.000 kilógramos de mercancías. u se UNIVERSIDAD!: DE SANTIAGO DE COMPOSTEI ' RELACIONES COMERCIALES CON MARRUECOS, Estado demostrativo de los buques entrados y salidos en los comercios de importación y exportación, clasificando los puertos marroquíes en relaciones comerciales con nosotros, clasificación de nacionalidad y extranjería, y locomoción á vapor ó vela. BUQUES CON CARGAMENTO. Buques españoles. Buques extranjeros. Total general. PUERTOS. CLASE DE BUQUES. Buques. Toneladas de arqueo. Tripulan  tes. Buques. Toneladas de arqueo. Tripulantes Buques. Toneladas de arqueo. Tripulan  tes. imPORTACIÓH. Procedentes de Buques de vapor. . . . » vela .............. 30 147 13.363 13.469 657 1.077 15 15 3.711 1.322 194 142 45 162 17.074 14.791 851 11.219 1 o 1 Casa Blanca. . Total ..................... Por totalidad. T. medio. 147 35 26.832 5.366 1.734 346 30 6 5.033 1.006 336 67 207 41 31.865 6.373 2.070 414 Procedentes de Buques de vapor. . . . > de veía ............. 3 298 1.688 8.29 i 118 1.913 > 4 213 > 46 3 302 1.688 8.507 118 1.959 Larache. . , . Total ..................... Por totalidad. T. medio. 301 60 9.982 1.996 2.031 406 4 1 213 42 46 9 305 61 10.195 2.039 2.077 415 Procedentes de Buques de vapor. . . . < de vela ............. 27 342 20.312 40.820 564 2.751 11 10 4.065 1.271 156 72 38 352 24.377 42.091 720 2.823 Mazagán. . . . Total ................. Por totalidad. T. medio 369 73 61 132 12.226 3.3Í5 663 21 4 5.336 1.067 228 45 390 78 66.468 13.293 3.543 708 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA PUERTOS. CLASE DE BUQUES. Bnqnes eMpañolen. Buques extranjero*. Total general. Buques. Toneladas de arqueo. Tripulantes Buques. Toneladas de arqueo. Tripulantes Buques. Toneladas de arqueo. Tripulan  tes. Buques de vapor. . . . » » > »» > » Procedentes de » de vela.. . . • _____ 1 765 16 » » 1 765 16 Mehediach. . . Total ................. 1 765 16 » » 1 765 16 Por totalidad. T. medio. 153 3 » » » » 153 3 Buques de vapor. . . . 49 35.613 1.745 » > 49 35.613 1.745 Procedentes de » de vela. . . . > » 1 238 8 1 238 8 Mogador. . . . Total ..................... 49 35.613 1.745 1 238 8 50 35.851 1 753 Por totalidad. T. medio. 5 7.123 349 » 47 1 10 7.170 350 Buques de vapor . . . >> »» » Procedentes de » de vela . . . . 16 210 87 2 58 8 18 268 95 Rabal. . , . . Total ..................... 16 210 87 2 58 8 18 268 95 Por totalidad. T. medio. 3 42 17 » 11 1 3 53 19 Buques de vapor . . . 1 326 20 1 227 12 2 553 32 Procedentes de » de vela. . . . 8 1.288 70 1 78 59 1.366 75 Saffi ................. Total ........................ 9 1.614 90 2 305 17 11 1.919 107 Por totalidad. T. mcd 'o- 1 322 18 61 3 2 383 21 Buques de vapor . . . 621 174.242 11.368 215 153.172 9.807 836 327.414 21.175 Procedentes de » de vela . . . . 756 20.869 5.080 9 5.481 72 765 26.350 5.152 Tánger ............ Total ........................ 1.377 195.111 16.448 224 158.657 9.879 1.601 253.764 26.327 Por totalidad. T. medio. 275 39.022 3.289 44 31.731 1.975 320 70.752 | 5.265 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO u PUERTOS. CLASE DE BUQUES. Buques españoles. Buques extranjeros. Total general. Buques. Tonelndns de arqueo. Tripulautes Buques. Toneladas de arqueo. Tripulantes Buques. Toneladas do arqueo. Tripulan  tes. Procedentes de Buques de vapor . . . > devela . . . . 111 1.181 » 670 > 1 > 17 » 4 » 112 » 1.198 > 674 Tetuán. . . . Total ......................... Término medio anual. 111 1.181 236 670 134 1 » 17 3 4 » 112 22 1.198 239 674 1)34 EXPORTACIÓN. Despachados pa- Buques do vapor . . . > de vela . . . . 39 12 33.082 1.123 948 107 39 12 33.082 1.123 948 107 ra Casa Blanca. Total ........................ 1 Por totalidad. T. medio. 51 10 34.205 6.841 1.055 211 > » > » 51 10 34.205 6.841 1.055 211 Despachados pa- Buques de vapor . . .  » de vela . . . . o 10 914 416 30 82 > 1 » 169 » 18 2 11 914 585 30 100 ra Larache. . . Total ........................ Por totalidad. T. medio. 12 2 1.330 266 112 22 1 » 169 13 18 3 13 2 1.499 299 130 26 Despachados pa- Buques de vapor . . . » de vela . . . . 12 26 10.183 3.226 357 231 2 » 447 > 20 14 26 10.630 3.226 377 231 ra Mazagan. . . Total ......................... Por totalidad. T. medio. 38 7 13.409 2.681 588 117 2 447 89 20 4 40 8 13.856 2.771 608 121 Despachados pa- Buques de vapor . . . » de vela . . . . 28 4 20.966 393 870 31 » » 28 4 20.966 393 870 31 ra Mogador . . Total ........................ ’ Por totalidad. T. medio. 32 6 21.359 4.271 901 180 » » » » 32 6 21.359 4.271 901 180 UNIVERSIDADE ■B sa n t ia g c ® DE COMPOSTELA PUERTOS. CLASE DE BUQUES. RnqacN CMpañoIoN. Bnqnes cxtranjeroM. Total general. Buques. Toneladas do arqueo. Tripulantes Buques. Toneladas de arqueo. Tripulantes Buques. Toneladas de arqueo. Tripulan  tes Despachados pa  ra Mostaza. . . Buques de vapor . . . 1 672 17 » > » 1 672 17 Buques de vapor . . . 4 4.350 141 » í 4 350 141 Despachados pa  ra Rabat. . . . » devela . . . . 6 129 38 1 29 9 7 158 47 Total .................... 10 2 4.479 895 179 35 1 4.508 901 188 37 Por totalidad. T. medio 29 5 9 1 11 2 Despachados pa- Buques de vapor . . . ra Saffi .............. » 1 107 12 1 107 12 Despachados pa  ra Tánger. . . Buques de vapor . . . 228 92.737 4.793 14 9.866 236 242 102.603 5.029 » de vela . . . . 159 3.075 966 3 1,568 19 162 4.642 985 Total ........................ 387 95.812 5.759 17 11.434 255 404 107.246 0.014 Por totalidad. T. medio. 77 19.162 1.151 3 2.286 51 80 21.449 1.202 Buques de vapor . . . 2 37 11 > > » 9 37 11 Despachados pa  ra Tetuán. . . » de vela . . . . 41 968 270 2 34 16 43 1.002 286 Total ..................... 43 1.005 201 281 56 2 » 34 6 16 3 45 9 1.039 207 Por totalidad. T. medio. 8 297 59 u se UNIVERSIDADE -63 — De los cuadros anteriores, resulta que el término medio anual del Quinquenio de 1887-1891, ha venido siendo como sigue: (*) Total buques de vapor entra  dos con cargamento. . .. Españoles ........................................ 172 Toneladas de arqueo ................... 70.769 Tripulantes ............................................ 3.551 Extranjeros ..................................... 48 Toneladas de arqueo. . . . ' . 32.234 Tripulantes ............................................ 2.032 ( Españoles ......................................... 334 Toneladas de arqueo .......................... 17.988 Tripulantes ............................................ 2.344 con cargamento .................... 1 Extranjeros ..................................... 7 Toneladas de arqueo ........................... 1.729 Tripulantes ...................................... 68 Total buques de vapor salidos con cargamento. . . Total buques de vela salidos con cargamento ................. Españoles ......................................... 59 Toneladas de arqueo ..................... 32.451 Tripulantes ............................................ 1.428 Extranjeros ..................................... 2 Toneladas de arqueo ........................... 2.062 Tripulantes ..................................... 54 Españoles ........................................ 49 Toneladas de arqueo ........................... 1.863 Tripulantes ..................................... 345 Extranjeros. . ...................... $> Toneladas de arqueo ..................... 336 Tripulantes ...................................... 6 E x po r t a c ió n . I mpo r t a c ió n . Total buques de vapor en-l irados con cargamento.' Total buques de vela en-i Irados con cargamento. Españoles y extranjeros Toneladas de arqueo. . Tripulantes ..................... Españoles y extranjeros. Toneladas de arqueo. . Tripulantes .................... 220 103.001 5.583 341 19.717 2.412 Total buques de vapor sa-1 lidos con cargamento. .1 Total buques de vela sa-J lidos con cargamento, .f Españoles y extranjeros. . . . 61 Toneladas de arqueo ................... 34.513 Tripulantes ............................................ 1.482 Españoles y extranjeros. . . . 49 Toneladas de arqueo .................. 2.189 Tripulantes ...................................... 351 (*) Este extracto tiene su origen en las Balanzas publicadas por el Estado. Las toneladas de carga son de 1.000 kilgs. de mercancías cada una. -64 — BESÚMEN GENEBAL: Total buques de vapor y de ve-í Buques .................................. la entrados con cargamento. Toneladas de arqueo. . . Procedentes de Marruecos. ( Tripulantes 561 122.718 7.995 Total buques de vapor y de ve-í Buques ................................... la salidos con cargamento. Toneladas de arqueo. . . Con destino á Marruecos. ( Tripulantes ......................... 110 36.702 1.833 Total general de entrada y salida: Término m. anual del Quin- B U<lues ' ................................ quenio de 1887-1891. . .'i Toneladas de arqueo. . . ' Tripulantes ........................... 671 159.420 9.828 BUQUES EN LASTRE). Durante el Quinquenio que me ocupa, hubo el movimiento si  guiente: Buques de vapor entrados: Buques, 262 — Tonls. de arqueo, 90.781 — Trips. 5.237 » » vela » Total .............. Término medio anual. » 538 » 700 » 140 > > 13.549 104.330 20.866 » 3.320 » 8.557 > 1.711 Buques de vapor salidos: Buques, 639 — Tonls.de arqueo, 147.001 — Trip. 10.336 » » vela » » 1.038 » » » 60.714 > 8.787 Total .............. » 1.677 207.715 > 19.123 Término medio anual. » 335 » »» 41.543 3.824 Total término medio de entrada^ 475 y salida ...................................... ( > > > 62.409 » 5.535 se UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTEl ' Demostrado numéricamente la importancia de nuestras relaciones comerciales con Marruecos, de las cuales es muy grato consignar que han venido obteniendo muy lisongero progreso en importación y no así en exportación por causas fáciles de comprender; voy á entrar en otro orden de cosas. Procuraré ser breve, rogando á quien tenga paciencia y bondad para leer mis escritos, me conceda toda su benevolencia, en gracia al buen deseo y á la buena fé que me animan al tomar la pluma. Nuestras posesiones en el territorio marroquí en el mar Medite  rráneo, son de una importancia suma. Hállanse al frente de Europa y pueden llamarse con noble orgullo, centinelas avanzados de la. magna empresa de llevar la civilización al Continente africano, unidos á los demás centinelas que bondades de la fortuna, pusieron en manos de la Francia al hacerse dueña de la Ar  gelia. Hay quienes suponen (y son los ménos, por ignorancia de la his  toria pátria) que Ceuta, Melilla, Chafarinas y demás castillos, no tienen al presente, importancia política ni comercial. No he de entrar en discusión sobre el particular, porque si á ello fuera, me vería obligado á escribir un libro extenso, y no sé hasta que punto mi fortuna podría alcanzar, para realizar la obra. Pero si, diré que los primeros pasos para el desarrollo de grandes problemas político-comerciales están dados, en consonancia con el porvenir reservado á España por la Providencia, para hacerse respe  table en el Estrecho, y también como garantía de bondad para los planes que por su cuenta tengan forjados Francia, Italia, Austria y otras potencias cristianas de Europa, que todas juntas ó separada  mente, no han de ver con agrado que tomen ciertos vuelos, la codi  cia, la arrogancia y presión del pabellón que se larga al viento sobre — 66 — los muros de Malta y de Gibraltar é intenta arbolarse sobre las al cazabas de Tánger para imponerse de alguna manera á las naciones mediterráneas. Es pues, de tanto interés para nosotros, como que, si por nuestra torpeza, perdiéramos una sola; sabe Dios á donde iría á parar nuestra representación, y qué suerte podrían correr nuestros intereses mer  cantiles, nuestros pueblos indefensos del litoral, y las envidiables islas Canarias y Baleares, siempre codiciadas y amenazadas del extranjero, amen de los ataques de la piratería, de la cual nadie nos defendería por aquello de: España, ni amiga ni enemiga; pero arruinarla. (*) El general francés Miribell ha sido más cuerdo al tratar de España, con lo cual ha hecho ver á sus compatriotas, que estos se ocupan de nosotros, con harta impremeditación. Y como tanto se ha escrito sobre las condiciones que tiene cada una de nuestras plazas bajo el punto de vista militar y marítimo, co  mo el político y comercial, llamando al asunto la significación de Gi  braltar y de Ceuta, y tantos planos y vistas se han lanzado en 1860 y hoy más con motivo de la campaña provocada por los riffeños á propósito de la construcción del fuerte de Sidi Guariach; prescindo de hacer descripciones y otros comentarios, que después de todo habrían de resultar pálidos comparado con lo dicho ó apuntado, por ilustres inteligencias dedicadas al estudio de estas cosas. Expuesto lo anterior, paso á indicar, que mucho podemos obte  ner en materia comercial, respecto de Marruecos. Obsérvese que si en 1868 nuestras relaciones comerciales figura  ron con una importación de productos marroquíes ascendente á una valoración de 12.772 pesetas, y una exportación cero, el año de 1891 nos ofrece al espirar, una importación de mercancías cuyo valor ascendió á 8.723.899 pesetas y el de exportación 1.4-36.4-70 pe  setas, en total un comercio valorado en 10.160.369 pesetas correspon  diente á 25.376.000 kilogramos de mercancías puestas en locomoción por 756 buques españoles, y 61 estranjeros; en total 817 naves. Este comercio, como se ha visto en los cuadros de calificación, se verificó con los puertos de Mogador, Larache, Casa Blanca, Rabal, Saffi, Tánger, Tetuan y Mazagan. Aunque sean muy modestos, daré unos ligeros detalles de esos puertos. Tánger (que no cayó en nuestro poder en 1860, por razones harto conocidas del lector y que no reproduzco por no renovar dolo  rosos recuerdos y respetar la paz de los muertos) puede considerarse como uno de los dos puertos más importantes del imperio de Mera- (*) Se me resiste creer que esa especie proceda de Francia, porque esta nación no debe olvidar nunca que España viene guardando ii Francia las espaldas, con acrisolada lealtad. u — 73 — zando así una obra santa en provecho y gloria de la cristiandad en general, y en provecho particular para cada uno de los pueblos llama  dos á la Gran Cruzada del siglo XIX; de esa Cruzada que ha tiempo se viene acariciando, por reclamarlo asi los fueros de la dignidad hu  mana civilizada. No sé si me equivoco; creo que no serían ni Ceuta ni Melilla las cabezas de la empresa; creo que el punto de arranque será Argelia. Bajo la impresión de esta idea; al dar á la estampa un libro dedi  cado al Excmo. Sr. D. Joaquín López Puigcerver y cuyo título es: Re  laciones comerciales entre España y Argelia, (*) digo entre otras cosas, lo que sigue: <E1 dia en que la raza latina marche definitivamente de común > acuerdo bajo la acción de pactos honrados; Argelia será el punto más > principal de partida para desarrollar en provecho de Europa gran- » diosos intereses, y extender con gloria por los dilatados países afri- >canos, las dulzuras del Cristianismo y las santas bondades de la Cí- »vilizacíón, de paso que abre fáciles derroteros para llegar sin peligro >y con plena seguridad á ias más apartadas regiones del mundo, se- > paradas de nosotros por la inmensidad de los mares y de otras colo- »sales barreras que hasta hoy ofrece la Naturaleza.» Es digno de consignar una cosa. Se agitan en Marruecos, musulmanes atentos á las grandes ideas civilizadoras; hombres que ván despertando á la luz de la verdad; que la vén; la quieren disfrutar; que desean entrar de hecho en el concier  to de la civilización para gozar de sus inefables bondades y vivir una vida de paz, honra y bienestar, sin más exigencias que el respeto á sus creencias religiosas (bien modificadas por cierto, según me dijo ex  pansivamente un musulmán bastante ilustrado y que tomaba á broma ciertos detalles de la exhibición de lo que llaman el Zancarrón) y el respeto al Estado que se crearan; independientes por completo del brutal gobierno del Sultán de Marruecos. Pero esos hombres que así piensan; que sienten correr por su ce  rebro los soplos de la civilización, no pueden realizar sus deseos. Hállanse atados de piés y manos por los grilletes del terror. ¡Infelices de ellos, si fueran descubiertos! Sería pequeña una de las penas que se imponen en aquel embru  tecido país; tal como la de cortar los piés y las manos; hechar los cuatro extremos en una vasija de aceite hirviendo á la vista del pa  ciente; introducir los muñones en una caldera de pez derretida, y así mutilado el individuo, llevarlo a! monte á sitio peligroso y abando  nándolo, dejarlo allí para morir olvidado del mundo, rendirse al (•) Publicado á principios del ano actual. — 74 — hambre y la sed, y espirar entre las ansias más horribles, despe  dazados por las fieras, ó ahogado por los horrorosos anillos de las ser  pientes. ¡Y pensar que de nuestras costas á las de ese inhumano y desdi  chado país solo se tarda menos de cinco horas en llegar! En ese país, solo por caer en desagrado del emperador, una fa  milia desaparece de la tierra y con los cráneos ú otros restos, se hace masa, mezclada con cal y canto, para ayudar á la fabricación ó le  vantamiento de las murallas de un pueblo ó los cercados de las resi  dencias imperiales incluso los palacios de los placeres. ¡Qué más! Allí no se enseña á la mujer á derramar las lágrimas del infor  tunio. La que se vé abandonada; no puede vivir sola é independiente  mente, y al pedir caridad y asilo, se la ofrece por albergue cualquier calabozo de la cárcel, entregándola de esta manera á los desórdenes más violentos y asquerosos de los presos, cuyos individuos no consti  tuyen otra cosa en fuerza de abandono de la justicia, que unos mon  tones de desdichados, dominados por las enfermedades más horribles y asquerosas, nacidas del hambre, de la sed, de la falla de luz para ver y aire para respirar, y de lugares para otras necesidades de la vida. Una cárcel en Marruecos es una cosa que no se puede describir sin sentir ascos é impresiones que sublevan la conciencia. Por algo se dice entre nuestros compatriotas en aquellas regiones, que es preferible morir de repente de un tiro ó de un golpe de cuchi lio, que caer prisionero de aquellos animales, que es lo mejor que se les puede llamar. En fin: baste decir que el emperador ejerce la trata de carne hu  mana con niños de tierna edad, bestializando asi el más grandioso de los sentimientos humanos: la fraternidad. Si por circunstancias especiales, lo que hoy no pasa mas que del sostenimiento en Sidi-Guariach de un derecho irrefutable, traspasara á otros límites el asunto; entonces ya en plena guerra con el imperio, hay que pensar en tomar territorio, no solo para la influencia política española en aquellas tierras, sino también para el desarrollo de la influencia comercial. En este caso, y porqne las demás naciones nos dejaran solos para arreglar cuentas con los marroquíes; procedía sin pérdida de tiempo explorar la actitud de las kábilas que en 1880 solicitaban nuestro protectorado, con el fin de concederles lo solicitado; si con venía. Por nuestra parte podíamos ofrecerles y dar seguridades del cum  plimiento: 1 .° Reconocerlos como buenos amigos y protegidos. 2 ,° Permitirles el^ libre tránsito y establecimiento, libres de toda contribución en el territorio peninsular, é igual derecho para los es  pañoles allí. 3 .° Concurrir en barcos de su propiedad, matriculados en nues  tros puertos africanos, á la concurrencia comercial de nuestras pla  zas. eximiéndoles de toda tributación de servicios en puerto. 4 .° Establecer un arancel especial de importación de mercancías producto del territorio de las Rabilas, con la condición de justificar la zona de producción y la carta de protección. 5 .° Garantir el ejercicio del culto en casas de oración establecidas en nuestros puertos en lugares convenientes, bajo la salvaguardia del Estado, y více-versa. 6 .° Autorizar el establecimiento de representantes suyos con el correspondiente Tribunal de Justicia (por su cuenta) en nuestros puertos, para exigir las responsabilidades en que el protegido hubie  re incurrido, concediéndose á nosotros en territorio de Rabilas prote  gidas, igual derecho. 7 .° Garantizarse mutuamente la vida, la libertad, la propiedad y el tráfico, y bajo la base de que: un Rábila reclamado por un poder que no fuese el déla Rábila del protectorado reconocido por las Rábilas y España, no pudiera ser entregado sino precisamente á la misma Rábilade origen, y la recíproca para los súbditos españoles. 8 .° Ceder á España territorio suficiente para ensanchar los limi  tes de los radios actuales externos de nuestras plazas de guerra. 9 .° Comprometerse las Rábilas protegidas, á la fortificación con veniente de los límites del territorio protegido, para repeler cualquiera agresión de los enemigos de las citadas Rábilas y de España, concu  rriendo fuerzas armadas de las Rábilas y de España á la guarnición de las citadas fortificaciones, para eficacia de protectores y protegidos. 10 .° Hacerles comprender las excelencias de la nueva vida de libertad que se les ofrecería sustrayéndolos á las bárbaras exigencias que hoy pesan sobre ellos procedentes de la rapacidad del Sultán. Que comprendieran que no iban á sufrir las leyes del despojo ni á pade  cer bajo el martirio de las leyes brutales que hoy pesan sobre ellos en virtud del despotismo y rapacidad de los Poderes públicos. 11 .° Libre explotación de los terrenos mineros concediendo al protegido un tanto por 100 del beneficio de la explotación. 12 .° Reconocer como poder representativo legitimo de las Rábilas protegidas, al Jefe Supremo que las Rábilas se dieran en virtud de una elección solemne en su territorio, para entenderse directamente en to  dos los asuntos con el Gobierno español. En el artículo 5.° he hecho mención de edificios religiosos. Nada más natural. -76- La política de atracción, de paz y de concordia, es un punto cul  minante del asunto. Concederles el establecimiento de casas de oración, justificaría que en España se ama la dignidad de la civilización. Esa sería la manera solemne y humanitaria de despertar hacia nosotros grandes simpatías, sin que por este paso dado por la hidalga España, se resintiera ningún interés privado ni general en los órdenes político, económico militar y religioso; pues si tanto alardeamos de ci  vilizados y humanitarios; debemos justificar esas dos grandezas del genio civilizador y humanitario, con actos que nos dignifiquen; con actos que hagan ver al mundo, que tenemos sentido común, y que hoy no nos hallamos en los tiempos de Navas de Tolosa, ni en los de las rendiciones de Boaddil en Granada. La intolerancia religiosa, no produce más que resultados funestos. Por la intolerancia religiosa, dentro de nuestra propia casa, nues  tros abuelos presenciaron los horrores de Torquemada; las crueles disposiciones de Felipe II, las ruinas sembradas por los Felipes III y IV, y la degradación á que fué conducida España en el infeliz reina  do de Carlos II el Hechizado. Por la intolerancia religiosa, se resintieron cien veces nuestra agri  cultura, nuestra industria, nuestro comercio, todas nuestras riquezas; (*) porque todo lo invadía; todo lo ahogaba la intransigencia, pare  ciendo complacerse la misma, en escarnecer y embadurnar con insul  tos y sangre, los crucifijos que simbolizan la religión más pura, más santa y más dulce; la religión del Mártir del Calvario; de Aquel que nació sin armas, fundó una religión sin armas, sin rencores ni vengan  zas y subió al afrentoso (entonces) patíbulo de la Cruz, dando su san  gre, sus lágrimas y todo su amor inmaculado, por la libertad y la dig  nidad del género humano. Ya he dicho en otro lugar que hay una numerosa masa de marro  quíes que desean venir á nosotros, y la forma en que quieren venir. Pues bien: seamos cautos y prudentes. Vivimos en unos tiempos muy distintos á los en que se verificó la expulsión de moros y judíos, (disposiciones que no tienen base de justicia) corremos por otros derroteros; que no por vivir algo atrasaditos de fortuna pública, vivimos tan abatidos, ni hemos de pensar en que se ha perdido en esta nación el sentimiento de la vida del honor, creado y cimentado con vigor en todos tiempos y no há muchos años (al calor de una guerra de Independencia) robustecido bajo las sacratísimas bóvedas del templo de San Felipe, en Cádiz, templo glo  (*) Véase el preámbulo que el autor de esto libro puso en su trabajo La Clase 12 del Arancel y Gaadería.n destinada al consmno, dedicado al Excmo. 8r. D. Gemían Gamazo, á mediados de este aso. rioso que dió honor al obispo Muñoz Torrero: sirviendo de nuevos derroteros á los triunfos de la Libertad. Dejo á inteligencias y plumas ricas en demasía, que trabajen con le y perseverancia en la grande obra de llevar la civilización á Ma  rruecos, y que algún dia, merced á sus nobles afanes, puedan los re  dentores españoles de hoy, legar á sus nietos una obra santa en Ma  rruecos, tal como la que nuestros abuelos, guiados por el cerebro de Cristóbal Colon, llevaron á cabo en el Continente americano. No olvidemos nunca, que el génio español ha llevado á cabo las más gloriosas empresas. En materia comercial, tengamos presente que marchamos cada vez en mayor progreso, tanto, que en la Memoria que publiqué dedi  cada al Excmo. Sr. D. Antonio Cánovas del Castillo al espirar el año de 1892, y cuyo título es Apuntes estadistieos de actualidad sobre las relaciones comerciales entre España ij los demás países del Globo, se ofrece al investigador una série de datos muy lisonjeros, figurando entre ellos el comercio con Africa, de cuyos cuadros resulta que en el Quinquenio de 1886 90 hemos importado mercancías por valor pesetas 107.257.032, y exportado 52.544.191; en total 159.801.223, ó sea un término medio anual de 31.960.244 pesetas, resultando Marruecos en el primer lugar por más del 39 por 100 en la importación general de Africa. Ese comercio de importación, pro  dujo por término medio del Quinquenio para nuestro Erario por dere  chos de arancel de importación de 1.694.581. (*) Además, téngase en cuenta que si el Comercio que hace Marrue  cos con todos los pueblos del mundo representan una valoración de 80.000.000 de pesetas, bastante significativo es que España repre  sente un comercio que figura por la octava parte de aquella respeta  ble cantidad. , Y si la obra de avance ha de continuar, no marchemos por cami  nos de vacilaciones, ó sembrados de escrúpulos de monja. Marchemos animados de un espíritu vigoroso y decidido, ofrecien  do cada buen patricio su concurso (en lo que sepa) al tapete en don  de se elaboran los Tratados de amistad, comercio y navegación, sin que por esto, amantes como debemos ser de la paz, rechacemos con energías todo lo que se proponga que sea humillante para el des  arrollo de las relaciones comerciales y gloria de nuestra influencia en Marruecos. Quiera el cielo que el desmán ó agresión de los riffeños en el mes que finó ayer, tenga un desenlace honroso para la pátria española, lo cual no es de dudar, puesto que la razón está de nuestro lado, y hay (*) De todos los trabajos que he publicólo, he tenido cuidado de hacer donativo al Ministerio de to  mento, para distribuir entre las Bibliotecas populares. — 78 — corazones bastantes en tierra ibera para saltar por todas las trinche  ras que se opongan á nuestras fuerzas y á nuestros derechos y hacer valer con gloria la significación de esta nacionalidad que ha sido, es y será en todos tiempos, el símbolo de las grandes obras civilizadoras. Podrá haber pueblos colosos á quienes coqueterías de la fortuna hayan colocado en condiciones de fuerza superiores inmensamente á nosotros; que podrán abatirnos, arruinarnos; pero .... ¡humillarnos .... ! ¡eso... jamás! Si la diplomacia española, cuyo tapete se halla hoy bajo la acción interina de uno de los más insignes apóstoles de la democracia en todas sus manifestaciones políticas y comerciales, no desmaya, y no cede un ápice en sus justos derechos, respondiendo al deseo nobilísi  mo de nuestro pueblo; el triunfo será nuestro y completo, y el ino  cente y egregio niño que hoy ocupa el Trono de San Fernando, podrá legar á su monarquía un recuerdo imperecedero, como los legaron to  dos los Alfonsos en el período de la Reconquista, y Alfonso XII, como Libertador y Pacificador. Doy término á este mal trazado trabajo, abrigando la esperanza de una gloriosa victoria, ya sea diplomática ya guerrera, que asegura  rá y acrecentará nuestra influencia política, militar y comercial en Africa. Y también la abrigo de que serán dispensados los errores que el lector encuentre en mi corta experiencia, pues á su bondad me en  trego y muy particularmente á la de V. S. I., á quien deseo nuevas venturas y entre ellas la de poder decir algún dia á sus representa  dos en Cortes, que contribuyó y logró con su talento y energías, en todo cuanto podía y puede ser útil, bueno y glorioso para la Pátria. De V. S. I. siempre respetuoso, agradecido y leal amigo Q. B. S. M. Seteí. Vigo 1? ele Noráembre 1893. u er r a t a s . Página Linca Dice Debe decir 23 17 gozará gozarán 40 9 Quinquenio 68-90 1886-1890 En contra de la Exportación j En favor de la 48 última | Importación i En favor de la En contra de la Importación 56 id. ( Importación se u se UNIVERSIDÁDÉ DE SANTIAGO DE COMPOSTELA