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Planificación acústica: estudio y conservación del paisaje sonoro en un contexto rural

López Uribarri, Leire

Abstract

Cada zona rural, cada espacio natural, cada área tranquila, tiene su paisaje sonoro determinado y caracterizado por el ruido de la naturaleza pero no exento de las intrusiones sonoras de origen antrópico. Este trabajo constituye un primer intento de establecer una metodología o unas directrices para definir tipologías de paisajes acústicos de las zonas rurales con el fin de posibilitar su gestión y la conservación de sus áreas de elevada calidad acústica o áreas tranquilas. Se ha llevado a cabo un exhaustivo trabajo de campo, se han registrado los niveles sonoros en 31 puntos de medición escogidos mediante un muestro sistemático de arranque aleatorio repartidos en un área de estudio de 720 ha, en Láncara, Lugo. Se han efectuado, por cada punto de muestreo, 3 series de 3 medidas de 15 minutos cada una, y, además, se han realizado grabaciones sonoras de todos las medidas, identificado las fuentes de emisión en cada caso, y también se han registrado otras variables de interés, tanto climáticas como relacionadas con otros eventos que pudieran afectar a la medición. Mediante el análisis de los parámetros cuantitativos Leq, L90, L50 y L10, y la identificación de las fuentes sonoras, se ha tratado de representar el paisaje sonoro y caracterizar las distintas áreas acústicas existentes. Se han elaborado mapas de niveles sonoros, de propagación del sonido antropogénico y exceso de ruido, y, se han podido delimitar las áreas consideradas como tranquilas o de elevada calidad acústica. Además, se ha realizado un análisis estadístico que integra tanto las variables cualitativas de caracterización de las fuentes sonora, como las cuantitativas (concretamente Leq y L90), valorando la validez del método para clasificar los espacios sonoros en función de la naturaleza de la fuente o fuentes de emisión dominantes. Los resultados obtenidos son concordantes con los estudios existentes en la materia. Los mayores valores han sido los de L10, seguidos de Leq, L50 y finalmente L90. Cuanto mayor es la influencia de los eventos sonoros, generalmente asociada a las fuentes de origen antrópico, mayor es la diferencia ente índices, y viceversa, cuanto más constante es el sonido más similares son los valores que adoptan estos cuatro parámetros. Consideramos los parámetros Leq y L10 como representativos de las fuentes de origen antropogénico, y L90 y L50, como representativos del sonido de la naturaleza, por ser parámetros menos influenciados por los eventos sonoros. El grado de influencia de las fuentes antropogénicas es el principal criterio para la delimitación de las áreas tranquilas, que, sumado al criterio de los niveles sonoros alcanzados restringen más la clasificación de estas áreas. Se ha demostrado también que, mediante los valores de L90 y Leq, se puede caracterizar con elevada fiabilidad los espacios sonoros en función de las fuentes dominantes, antropogénicas o naturales. Por lo tanto, para la caracterización del paisaje sonoro de las áreas rurales es necesario tener en cuenta tanto criterios cuantitativos como cualitativos que nos permitan identificar las áreas de elevada calidad sonora y posibilitar de esta manera su gestión para su conservación.

Full text

TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez ESCOLA POLITÉCNICA SUPERIOR DE LUGO UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA 2015 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Acoustic planning: Study and conservation of soundscapes in rural areas Leire López Uribarri TESIS DOCTORAL Escola Politécnica Superior UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA Lugo, 2015 Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X.Pablo González Vázquez UNIVERSIDADE DE SANTIAGO DE COMPOSTELA Escola Politécnica Superior de Lugo GRUPO DE INVESTIGACIÓN GI-1716 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Acoustic planning: Study and conservation of soundscapes in rural areas MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTOR QUE PRESENTA EL INGENIERO LEIRE LÓPEZ URIBARRI, REALIZADA BAJO LA DIRECCIÓN DEL LOS DOCTORES MANUEL FRANCISCO MAREY PÉREZ Y XESÚS PABLO GONZÁLEZ VÁZQUEZ. VISTO Y PLACE, LOS DIRECTORES DE LA TESIS JULIO DE 2015 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL ÍNDICE RESUMEN.................................................................................................................................................................. 13 RESUMO.................................................................................................................................................................... 14 SUMMARY................................................................................................................................................................. 15 MOTIVACIÓN............................................................................................................................................................. 16 1. INTRODUCCIÓN.................................................................................................................................................... 17 2. OBJETIVOS........................................................................................................................................................... 19 3. ESTADO DEL ARTE.............................................................................................................................................. 20 3.1. El sonido y el ruido........................................................................................................................................ 20 3.1.1. Fundamentos físicos del sonido y conceptos básicos.............................................................................21 3.1.2. Fuentes de contaminación por ruido.......................................................................................................23 3.1.3. Efectos de la contaminación por ruido....................................................................................................24 a)Efectos sobre el ser humano...............................................................................................................24 b)Efectos sobre la fauna........................................................................................................................ 26 3.2. Conceptos preliminares................................................................................................................................ 27 3.2.1. Curvas de ponderación........................................................................................................................... 27 3.2.2. Firma sonora o espectro frecuencial.......................................................................................................28 3.2.3. Niveles e índices de ruido.......................................................................................................................28 3.3. Marco normativo del ruido............................................................................................................................ 29 3.4. Las áreas tranquilas o “quiet areas”............................................................................................................ 32 3.5. El paisaje sonoro........................................................................................................................................... 35 3.5.1. Definición. La evolución del concepto.....................................................................................................35 3.5.2. La importancia de la percepción.............................................................................................................37 3.5.3. La ecología del paisaje sonoro............................................................................................................... 38 3.5.4. Estudio y planificación de los paisajes sonoros......................................................................................39 3.6. La planificación acústica............................................................................................................................... 40 3.6.1. Planificación acústica vs. Planificación de los paisajes sonoros.............................................................40 3.6.2. La planificación acústica y los mapas de ruido.......................................................................................42 3.6.3. Software específico para planificación acústica......................................................................................44 3.7. El papel que juegan la planificación y ordenación territorial......................................................................45 3.8. Las áreas rurales............................................................................................................................................ 46 3.9. La ordenación rural en Galicia...................................................................................................................... 46 3.10. Caracterización acústica de las áreas rurales............................................................................................48 3.10.1. Caracterización cuantitativa.................................................................................................................. 49 3.10.2. Valoración cualitativa............................................................................................................................ 50 3.11. Caracterización acústica de las áreas naturales........................................................................................51 4. ÁREA DE ESTUDIO............................................................................................................................................... 53 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 4.1. Marco territorial.............................................................................................................................................. 53 4.2. Medio abiótico o inerte.................................................................................................................................. 54 4.2.1. Geomorfología y geología...................................................................................................................... 54 4.2.2. Hidrografía............................................................................................................................................. 54 4.2.3. Climatología........................................................................................................................................... 56 4.3. Medio biótico.................................................................................................................................................. 56 4.3.1. Hábitats naturales.................................................................................................................................. 56 4.3.2. Vegetación potencial.............................................................................................................................. 57 4.3.3. Vegetación actual................................................................................................................................... 59 4.3.4. Fauna..................................................................................................................................................... 59 a)Invertebrados...................................................................................................................................... 59 b)Peces................................................................................................................................................. 59 c)Anfibios............................................................................................................................................... 59 d)Aves................................................................................................................................................... 59 e)Mamíferos........................................................................................................................................... 59 4.4. Usos del suelo................................................................................................................................................ 60 4.5. Paisaje............................................................................................................................................................ 62 4.6. Demografía..................................................................................................................................................... 63 4.6.1. Evolución histórica................................................................................................................................. 63 4.6.2. Densidad y distribución poblacional........................................................................................................64 4.6.3. Crecimiento vegetativo y saldo migratorio..............................................................................................65 4.6.4. Estructura demográfica........................................................................................................................... 66 4.7. Economía........................................................................................................................................................ 67 4.7.1. Indicadores de actividad......................................................................................................................... 67 4.7.2. Sectores económicos............................................................................................................................. 68 4.7.3. Infraestructuras de comunicación...........................................................................................................69 4.8. Síntesis........................................................................................................................................................... 70 5. MATERIAL Y MÉTODOS....................................................................................................................................... 71 5.1. Muestreo y trabajo de campo........................................................................................................................ 72 5.1.1. Material empleado.................................................................................................................................. 72 5.1.2. Trabajo de campo.................................................................................................................................. 73 5.1.3. Tratamiento de los datos obtenidos........................................................................................................74 5.2. Cartografiado del paisaje sonoro................................................................................................................. 75 a)Mapa de nivel sonoro..........................................................................................................................75 b)Mapa de la propagación del sonido y mapa de exceso de ruido..........................................................75 5.2.1. Material empleado.................................................................................................................................. 76 5.2.2. Datos de entrada.................................................................................................................................... 76 a)Características sonoras del ambiente existente..................................................................................76 b)Fuentes sonoras................................................................................................................................. 77 c)Nivel sonoro medio ponderado frecuencial A: Leq(dBA)......................................................................79 d)Firma sonora de cada tipo de fuente...................................................................................................80 e)Condiciones atmosféricas................................................................................................................... 82 f)Área de estudio, modelo digital del terreno, usos del suelo..................................................................82 5.2.3. Mapas de salida..................................................................................................................................... 82 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 5.3. Clasificación de los espacios sonoros.........................................................................................................82 5.3.1. Análisis preliminar de los datos..............................................................................................................84 5.3.2. Selección del método multivariante........................................................................................................85 5.3.3. Cálculo de las funciones discriminantes.................................................................................................87 5.3.4. Estadísticos............................................................................................................................................ 90 5.3.5. Correlación canónica.............................................................................................................................. 90 5.3.6. Determinación del número de funciones discriminantes.........................................................................90 5.4. Delimitación de áreas tranquilas...................................................................................................................91 6. RESULTADOS....................................................................................................................................................... 92 6.1. Selección de los puntos de muestreo.......................................................................................................... 92 6.2. Niveles sonoros............................................................................................................................................. 94 6.3. Cartografía de los niveles sonoros............................................................................................................... 98 6.3.1. Mapa del nivel sonoro equivalente..........................................................................................................98 6.3.2. Mapa del nivel percentil 90..................................................................................................................... 98 6.3.3. Mapa del nivel percentil 50..................................................................................................................... 98 6.3.4. Mapa del nivel percentil 10..................................................................................................................... 98 6.4. Cartografía del propagación del sonido y exceso de ruido........................................................................99 6.4.1. Asentamientos rurales............................................................................................................................ 99 6.4.2. Obras del ave......................................................................................................................................... 99 6.4.3. Cantera................................................................................................................................................ 100 6.4.4. Trabajos forestales............................................................................................................................... 100 6.4.5. Trabajos agrícolas................................................................................................................................ 100 6.4.6. Tráfico rodado...................................................................................................................................... 100 6.4.7. Tráfico ferroviario................................................................................................................................. 101 6.4.8. Mapa global de la propagación del sonido............................................................................................101 6.5. Clasificación de los espacios sonoros.......................................................................................................101 6.6. Caracterización de las áreas tranquilas......................................................................................................107 7. DISCUSIÓN.......................................................................................................................................................... 109 7.1. Comparativa y análisis de los niveles sonoros..........................................................................................110 7.2. Análisis de los mapas sonoros................................................................................................................... 126 7.3. Clasificación de las fuentes sonoras..........................................................................................................131 7.4. Las áreas tranquilas y la ordenación del territorio....................................................................................132 8. CONCLUSIONES................................................................................................................................................. 135 9. REFERENCIAS.................................................................................................................................................... 136 10. ANEXOS..................................................................................................................................................................151 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas MOTIVACIÓN Es en los países desarrollados (entre ellos, España) donde actualmente más conciencia y más posibilidades existen para estudiar cómo conservar el medio ambiente. Cubiertas las necesidades básicas y superados los principales problemas de alimentación e inseguridad ciudadana, nos centramos en el Medio Ambiente. La contaminación de las aguas o la atmosférica son las que tienen un impacto “más vistoso” sobre los seres vivos, y multitud de leyes, decretos y normas se han desarrollado con el ánimo de paliar los impactos generados por este tipo de contaminación de manera equilibrada con las preferencias y necesidades del ser humano. Pero otro tipo de contaminaciones como la lumínica o la acústica han quedado relegadas a un segundo plano y en cierto modo, en el olvido. Por otro lado, otro importante problema que actualmente asola a la práctica totalidad de las zonas rurales españolas, es su despoblación, los movimientos poblacionales hacia los principales núcleos donde las nuevas generaciones tienen más oportunidades de trabajo y también de educación. La principal manera de frenar esta desertificación del medio rural es generar oportunidades de desarrollo de manera sostenible y equilibrada con la conservación del medio ambiente. Evitar la degradación el paisaje acústico de las áreas rurales y naturales es otra manera de potenciar el bienestar de estas comunidades. Su conservación implica no sólo favorecer el medio ambiente, sino que también tiene efectos positivos sobre la salud y el bienestar del ser humano. Una gestión sostenible de las zonas rurales es clave para conservar los paisajes sonoros de sus áreas de elevada calidad acústica. Uniendo una base medioambiental y de desarrollo rural, junto con los conocimientos de acústica necesarios, surgió la acústica ambiental como complemento de la actual planificación y ordenación del medio rural en un área que hasta hace poco, no se ha contemplado ni tan siquiera en los países en desarrollo: la acústica ambiental de las zonas rurales y espacios naturales, así como la importancia de la gestión y conservación de sus paisajes sonoros. Este trabajo se desarrolla con el objetivo de esbozar una metodología que permita caracterizar los paisajes sonoros de las áreas rurales y naturales. Se trata de relacionar una serie de indicadores acústicos con la calidad del paisaje sonoro para poder definir y delimitar las áreas tranquilas y de elevada calidad acústica con el objetivo de, en un futuro, poder prevenir impactos de nuevas actividades o poder asociar determinadas condiciones acústicas a los espacios de mayor o menor calidad sonora. 16 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 1. INTRODUCCIÓN Las directivas y políticas europeas de muchos países, abogan por la conservación y gestión de las denominadas “áreas tranquilas”, concepto definido en la Directiva 2002/49/CE sobre evaluación y gestión del ruido ambiental como “un área, delimitada por la autoridad competente, que no es molestada por el ruido de tráfico, industria o actividades recreativas”. Según Botteldooren y De Coensel (2006a) puede definirse como “el área que es más silenciosa que el entorno que le rodea y tiene un efecto de descanso psicológico en la gente que la visita”. Las actividades pueden ser diversas y sólo fuertes intrusiones sonoras provocarán una penosa sensación del clima acústico. Karvinen y Savola (2004), las definen como áreas en las que los sonidos dominantes son los de la naturaleza y los niveles sonoros de las actividades humanas están claramente por debajo de los valores límite de referencia. Waugh et al. (2003) y Symonds Group (2003) también coinciden en proponer una definición donde los sonidos “no deseados” no tienen cabida dentro de estas áreas, principalmente, los sonidos procedentes de fuentes antrópicas (plantas industriales, aprovechamientos forestales, canteras o explotaciones mineras a cielo abierto, parques eólicos, tráfico rodado, etc.). Así, los sonidos dominantes deberían ser los de la naturaleza, incluyendo el cantar de los pájaros, los animales silvestres, agua y rumor de los árboles. El término “paisaje sonoro” se refiere a cualquier ambiente acústico, tanto si procede de una fuente natural, urbana o rural (Krause, 1999). Puede definirse como el ambiente acústico total asociada a un área concreta (Ambrose y Burson, 2004) o el entorno auditivo en el que el receptor está inmerso (Fyhri y Klaeboe, 1999). Los paisajes sonoros también pueden entenderse como el resultado de la historia y la cultura de un lugar (Iglesias, 2014) y, se reconocen como un recurso natural y cultural merecedor de protección, conservación, restauración y gestión conforme a la mejor información científica disponible en cada momento (NPS, 2004; Dumyahn y Pijanowski, 2011a). Algunos autores definen un paisaje sonoro confortable de un área tranquila como un entorno que emana sensación de tranquilidad, combinado con un número limitado de eventos perturbadores (Botteldooren y De Coensel, 2006a). Debido a que la tranquilidad o el silencio no es la principal característica de estas áreas, Brown (2007) considera que más que áreas tranquilas deberían definirse como áreas de elevada calidad acústica. Distingue 3 tipos de áreas (áreas naturales, áreas no urbanas o rurales y áreas urbanas), estableciendo que todas ellas deberían conservar su buena calidad acústica. a) Las áreas naturales las define como aquellas que, o bien están protegidas por sus valores naturales, o, son merecedoras de ello. b) Las áreas no urbanas o rurales coinciden o internan a estas áreas naturales, pero la principal diferencia está en sus valores naturales. Incluyen todos los paisajes fuera de las áreas urbanas (zonas costeras, montañas, bosques etc.), en los cuales la gente podría disfrutar de una zona de recreo. No obstante, las áreas rurales más comunes no se caracterizan por su potencialidad para el recreo, sino por su agricultura y sus pastos. c) En las áreas urbanas hay parques, jardines, plazas y muchas otras instalaciones, estos lugares también deberían conservar su buena calidad acústica. Todas estas áreas pueden tener diversos paisajes sonoros y la conservación de su buena calidad acústica se basa en su consideración como tal por el ser humano. Por otro lado, es conocido el problema que actualmente existe en relación con la despoblación del medio rural. Desde este punto de vista, podría ser que, en alguna medida, la recuperación económica de estas zonas se vea favorecida por la puesta en valor de sus paisajes sonoros (Barrigon et al., 2013b). En función de su paisaje sonoro y el impacto acústico de las actividades humanas, Karvinen y Savola (2004) clasifican las áreas tranquilas en naturales, rurales, urbanas y áreas tranquilas especiales. Sin embargo hay que tener en cuenta que el ruido o el nivel de tranquilidad que se espera obtener es diferente en cada una de estas áreas. 1. En las áreas tranquilas naturales domina el sonido de la naturaleza y el sonido de las actividades humanas no es frecuente. 17 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 2. En las áreas tranquilas rurales el sonido de la naturaleza caracteriza el paisaje aunque también existen sonidos provocados por las actividades agrícolas, forestales o fluviales. 3. En las áreas tranquilas urbanas también se aprecian los sonidos de la naturaleza y el ruido provocado por las actividades humanas no enmascara al natural como ocurre en sus proximidades. 4. En las áreas tranquilas especiales el sonido de la naturaleza y su paisaje sonoro es lo más importante, incluye zonas protegidas o de especial atracción para el turismo. La salud se entiende como “un estado de completo bienestar físico, mental y social”, y no meramente una ausencia de una enfermedad y dolencia. Según esta definición proporcionada por la OMS, el ruido atenta directamente contra la salud de los individuos que lo sufren. Hoy en día, el ruido constituye uno de los factores más dañinos de la calidad, confortabilidad, y salud de nuestro entorno vital. La necesidad de concienciarse de la importancia de la conservación de las áreas tranquilas o elevada calidad acústica como recurso medioambiental es cada vez mayor. Hasta que no se reconozca este hecho las áreas aún existentes irán desapareciendo. Porque el sonido es una propiedad fundamental de la naturaleza y porque puede verse drásticamente afectado por una gran variedad de actividades antrópicas, es realmente sorprendente que no haya llegado a ser más universalmente apreciado como un indicador de la relación entre el ser humano y la naturaleza. Como dicen Pijanowski et al, (2011b), el paisaje sonoro es nuestra conexión auditiva con la naturaleza. Entre los múltiples recursos que merecen ser objeto de gestión y favorecer su conservación está el sonido, que representa un elemento intangible, difícil de parametrizar y, puede que por ello, olvidado. (Barrigon et al ., 2013a). La gestión de estas áreas implica manejar un recurso de elevada calidad ambiental. Considerarlas dentro de la toma de decisiones del proceso de planificación y ordenación del territorio podría aumentar considerablemente la calidad de vida de sus habitantes y permitir la apreciación y disfrute que de ellas hace el ser humano (Brown, 2007). Además, el mantenimiento de la elevada calidad acústica de un área natural permite proteger a la vida silvestre (Brown, 2007), y esto se conseguiría evitando que las intrusiones sonoras de origen antrópico impacten en sus hábitos de vida. Tal y como afirman Herranz-Pascual et al (2013), estas zonas deben ser identificadas, declaradas y gestionadas mediante planes de preservación. El objetivo de su gestión debe ser el de conservar, poner en valor y en su caso, restaurar, los sonidos de origen natural considerándolos como parte de su patrimonio intangible. Por ello, es necesario valora la calidad acústica de las áreas tranquilas como una potencialidad del territorio a la hora de planificar su uso, tener estas áreas presentes en el proceso de planificación como entidades separadas, identificándolas previamente y analizando las amenazas que comprometen su existencia (Karvinen y Savola, 2004). Tener presente este recurso a la hora de estudiar las alternativas de trazado de nuevas infraestructuras, ubicación de zonas de desarrollo industrial, regulación de las actividades recreativas, etc. son algunas de las cosas que se podrían hacer para alcanzar este objetivo. El uso predominante de la zona tiene una gran influencia sobre esta percepción cualitativa de tranquilidad. Son varios los autores, Symonds Group (2003), Botteldooren y De Coensel (2006ab), Brambilla y Maffei (2006), Pedersen y Waye (2008), que afirman que el contexto en el que el ruido es escuchado tiene una gran influencia en la respuesta a ese ruido. La planificación del territorio como herramienta para conservar la calidad acústica de estas áreas también nos ofrece la posibilidad de actuar directamente sobre la fuente sonora, sobre su ubicación, y definirla dentro de un contexto determinado. Por ejemplo, los aerogeneradores normalmente se ubican en áreas rurales, donde la presión acústica ambiental es baja y por lo tanto la intrusión del sonido se espera que sea elevada. El impacto visual también está relacionado con el impacto acústico, es por ello que las propiedades visuales de los aerogeneradores juegan un papel importante en cómo es escuchado el sonido. Pedersen y Waye (2008) estudiaron el impacto acústico de los parques eólicos en dos contextos diferentes: urbano y rural. Encontraron que la molestia al ruido era mayor cuando más natural era el entorno en el que se desarrolla el ruido. La planificación del paisaje sonoro no conseguirá por si sola reducir el impacto acústico al que está expuesto la población actual. Los lugares y escala de trabajo donde 18 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL se aplica la planificación acústica implican que sólo podrá tener efectos directos a pequeña escala. Pero sin embargo, aspira a provocar un efecto más amplio, tratando de cambiar la mentalidad de los planificadores, urbanistas, arquitectos, paisajistas, ingenieros y otros profesionales del diseño, de tal manera que tengan presente la acústica ambiental como un elemento positivo dentro de su trabajo (Brown, 2007), y los equiparen a otros factores socioeconómicos y medioambientales que actualmente sí que gozan de mayores privilegios. De cara al futuro, hay que darle un enfoque particular a la gestión del paisaje sonoro, es un recurso útil para los humanos y su existencia contribuye a la calidad de vida de las generaciones actuales y venideras. 19 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 2. OBJETIVOS En aras de fomentar la conservación de las áreas tranquilas, para establecer límites lógicos y controlar las actividades antropogénicas en estos parajes, es necesario crear una base sólida, apoyada en medidas legisladas y también coherentes. Se plantea el presente estudio, donde se trata de definir una metodología para caracterizar los paisajes sonoros y delimitar las áreas tranquilas como herramienta fundamental para la planificación y ordenación de las áreas rurales. Para poder desarrollar esta metodología hay que previamente definir lo que consideramos son las áreas tranquilas apoyándose tanto en indicadores cuantitativos, a partir de un proceso de medición de campo y posterior análisis de laboratorio, como cualitativos, generados a partir de la observación del entorno en que se desarrolla la medición. La combinación de ambos métodos nos permitan clasificar los espacios sonoros en función de la naturaleza de su fuente sonora dominante. Con el mínimo coste, se cartografía el entorno acústico de una zona seleccionada previamente por su ruralidad y existencia de fuentes sonoras potencialmente contaminantes. Para ello, se define y ejecuta un exhaustivo trabajo de campo en el que se toman los datos necesarios de niveles sonoros, identificación de fuentes sonoras y estudio del comportamiento del sonido. Apoyándonos en la cartografía desarrollada del entorno sonoro y los indicadores cuantitativos y cualitativos que definen las áreas tranquilas, se pretende identificar y delimitar estas zonas de elevada calidad sonora de la manera más fehaciente posible. El objetivo global de este estudio aspira a ejercer su influencia a una mayor escala para, entre otros: •Extender la importancia del control del ruido ambiental y la importancia del sonido. •Disminuir las intrusiones sonoras en los paisajes naturales. •Fomentar la no alteración y la puesta en valor de los paisajes sonoros naturales. •Favorecer el desarrollo de planes de preservación de las áreas tranquilas, concienciar a las autoridades u otros actores con poder de toma de decisión, de la importancia de la conservación de las áreas de elevada calidad acústica 20 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 3. ESTADO DEL ARTE 3.1. El sonido y el ruido En la medida en que aumenta el grado de desarrollo, la industrialización y el nivel de vida de una sociedad, se incrementan el volumen del tráfico, la incorporación de nuevas tecnologías, etc., y aunque hay grandes avances orientados hacia la minimización de la contaminación acústica, es entonces cuando el ruido empieza a ser una molestia medioambiental relevante. Además de los efectos que la contaminación acústica puede tener sobre la salud humana, el ruido ocasiona impactos ecológicos graves sobre las especies sensibles a él. Variar las costumbres migratorias, por ejemplo. Para un control efectivo de las emisiones sonoras que causan la contaminación acústica es necesario conocer la naturaleza física del sonido, pudiendo entonces actuar sobre él con el fin de disminuir sus efectos sobre el medio ambiente. El sonido se produce por las variaciones de presión, en forma de vibraciones, que se propagan a través de cualquier medio elástico. Se puede definir el sonido como “toda la variación de presión que es capaz de ser percibida por nuestro órgano de audición”, pero se entiende por ruido, “una perturbación sonora compuesta por un conjunto de sonidos de amplitud, frecuencia y fases variables, cuya mezcla suele provocar una sensación sonora desagradable al oído”. Se puede considerar que el ruido se trata de un sonido no deseado o molesto, que puede producir efectos fisiológicos y psicológicos en un receptor (humano u otro ser vivo) o en un conjunto de ellos (Iglesias, 2014). Generalmente, el ruido se considera como un sonido desagradable que interfiere con la actividad humana. De una forma muy sofisticada, Kiely (1999) lo definió como “el sonido inadecuado, en el sitio inadecuado y en el momento inadecuado”. Por su parte, el concepto de ruido ambiental, legalmente se define en la Directiva Europea del Ruido (Directiva 2002/49/EC, también conocida como END o Directiva del Ruido), como “el sonido exterior no deseado o nocivo generado por las actividades humanas, incluido el ruido emitido por los medios de transporte, por el tráfico rodado, ferroviario y aéreo y por emplazamientos de actividades industriales”. Como se puede comprobar, la diferencia entre ruido y sonido es puramente subjetiva, y considerarlo de una forma u otra dependerá de las circunstancias. 3.1.1. Fundamentos físicos del sonido y conceptos básicos La energía sonora emitida por una fuente se propaga a través de cualquier medio material (sólido, líquido o gaseoso) y lo hace con una velocidad característica de dicho medio, pero no es capaz de hacerlo en el vacío, en ausencia de aire. La propagación del sonido tiene lugar mediante ondas, por transferencia de energía de unas partículas a otras. Las ondas sonoras son movimientos vibratorios de baja amplitud, son pequeños cambios de presión y densidad en el medio elástico. A la variación de presión se la denomina presión acústica o presión sonora y se define como la diferencia en un instante dado entre la presión instantánea y la presión atmosférica. La variación de la presión acústica o presión sonora es percibida por el oído humano creando la sensación auditiva. Un sonido provocado por una variación de presión simple y pura (por ejemplo: el sonido producido por un diapasón), produce la formación de una onda sinusoide. Sin embargo, aunque pueda parecer contradictorio, el sonido se propaga en línea recta, aunque en todas direcciones. El sonido está caracterizado por una serie de parámetros que se definen a continuación: •Amplitud (A): Presión máxima o mínima. •Longitud de Onda (λ): Distancia entre dos crestas o senos sucesivos. Se mide en metros. •Frecuencia (f): Número de variaciones completas de presión o ciclos por segundo. Se mide en s-1 o Hertzios (Hz). Se relaciona con la longitud de onda por la expresión: λ = c / f donde c es la velocidad de propagación del sonido. 21 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas •Periodo (T): tiempo entre picos o senos sucesivos. Se mide en segundos. •Velocidad (c): la velocidad del sonido es la velocidad a la que se desplazan las ondas sonoras. La velocidad, depende del medio en que tenga lugar, de su densidad y su elasticidad. En condiciones normales: c = 340 m/s Figura 1: Longitud de onda y amplitud El sonido también se puede cuantificar mediante los siguientes parámetros: •Presión Acústica (P): variación de la presión producida por el sonido sobre la presión atmosférica. Depende de la naturaleza de la fuente emisora y de la distancia entre la fuente emisora y la fuente receptora. Se mide en Pascales (Pa). •Potencia Acústica (W): energía sonora transmitida por unidad de tiempo. Depende exclusivamente de las características de la fuente emisora. Se mide en vatios, W. •Intensidad Acústica (I): energía transmitida por una fuente sonora por unidad de tiempo y unidad de superficie que atraviesa. Se mide en w/m2. Se considera que el ser humano es capaz de escuchar sonidos de frecuencias comprendidas entre 20 Hz y 20.0000 Hz, cuyas longitudes de onda varían entre 20 y 0,02 m. Desde el punto de vista de la presión sonora, el oído humano es capaz de percibir una presión comprendida entre 20 µPa y 200.000.000 µPa. Por lo tanto, somos capaces de distinguir una amplia variedad de presiones, lo que dificulta el empleo de los datos de presión sonora de forma directa. Por este motivo, se emplea el nivel de presión sonora. El nivel de presión sonora (Lp ó SPL) en decibelios correspondiente a una presión sonora P, se define por: donde P0 es la presión sonora de referencia. Usualmente P0=20 µPa = 20 x 10-6 Pa A continuación se muestra una escala del rango de percepción del oído humano donde se identifica la presión sonora y el nivel de presión sonora. Fuente: ECA, Instituto de Tecnología y Formación, S.A.U. www.ecaformacion.com; Applus Formación (2007); Ambientum(2008). Figura 2: Rango de percepción del oído humano y fuentes características El nivel de presión sonora (Lp) no debe confundirse con el potencia sonora (Lw). El nivel de potencia sonora depende únicamente de la fuente emisora mientras que el nivel de presión sonora no sólo depende de la fuente emisora, sino también de la distancia a ésta y de las características acústicas del espacio que le rodea. 22 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL El nivel de potencia sonora (Lw) de una fuente, en decibelios, se obtiene mediante la expresión: donde W es la potencia de la fuente en vatios [W]; y W0 es la potencia de referencia en vatios [W]. Habitualmente W0=10-12 vatios = 1pW. A continuación, se muestra una tabla donde se indican los niveles de potencia sonora de varias fuentes de sonido típicas expresadas en decibelios. Fuente: ECA, Instituto de Tecnología y Formación, S.A.U. www.ecaformacion.com; Applus Formación (2007); Ambientum(2008). POTENCIA SONORA [W] Lw NIVEL DE POTENCIA SONORA, dB FUENTE 100.000.000 200 Motor de un cohete 10.000 160 Motor de un avión turbo jet 100 140 Aeroplano ligero en crucero 0,1 110 Tractor oruga 150 hp 0,01 100 Motor eléctrico 100 hp, 2.600 rpm 0,0001 80 Aspiradora 0,00001 70 Gaita escocesa 0,00000001 40 Habla susurrada Tabla 1: Nivel de potencia sonora en función de la fuente de ruido De la misma manera, el nivel de intensidad sonora (LI), en decibelios, es igual a 10 veces la razón entre la intensidad de un sonido (I) y la intensidad sonora de referencia (I0): donde I0=10-12 W/m2 =1pW/m2 3.1.2. Fuentes de contaminación por ruido Existen muchas y diversas fuentes de ruido ambiental relacionadas con las diversas actividades humanas, dentro de las principales podemos mencionar el tráfico por carretera, tráfico aéreo, tráfico ferroviario, actividades industriales, actividades de construcción y actividades recreativas. Según el Libro Verde de la Comisión Europea (1996), se calculaba que entre el 17 y el 22% (cerca de 80 millones de personas) de la población de la Unión Europea, estaba expuesta durante el día a niveles de ruido continuos causados por el transporte superiores a los que generalmente se consideran aceptables, más de 65 dBA (INRETS, 1994; von Meier, 1994; INFRAS IWWW 1994). Otros 170 millones de ciudadanos estaban expuestos a niveles de ruido entre 55-65 dBA, que es el nivel a partir del cual, durante el día, las personas empiezan a sentir molestias serias. Hoy en día, solamente el ruido del tráfico es dañino para la salud de casi la tercera parte de la población de la Unión Europea y uno de cada cinco europeos está regularmente expuesto a niveles sonoros nocturnos que pueden dañar seriamente la salud (WHO, disponible en http://www.euro.who.int/en/health-topics/environment- and-health/noise/noise). En cuanto al ferrocarril: el 1,7% de la población; y respecto al transporte aéreo, más del 1% de la población está expuesta a niveles elevados. El ruido ambiental derivado del tráfico, zonas industriales, convivencia vecinal y las actividades de ocio nocturno, están siendo uno de los principales problemas medioambientales, aunque hasta la fecha, la elaboración de leyes y reglamentos para legislarlo, así como su cumplimiento, ha estado relegado a un segundo plano. En función del tamaño de la fuente de ruido respecto de la distancia al receptor se definen tres tipos de fuentes de ruido ideales: las fuentes planas, las fuentes puntuales y las fuentes lineales. Las fuentes planas se caracterizan porque la intensidad acústica es independiente de la distancia a la fuente, pero este tipo de propagación es poco frecuente, exceptuando sistemas de conductos o tuberías. 23 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Las fuentes puntuales se caracterizan porque sus dimensiones son pequeñas respecto de la distancia al receptor, como por ejemplo, un avión. La energía sonora se propaga de forma esférica por lo que el nivel de presión sonora es igual en todos los puntos a igual distancia de la fuente, disminuyendo en 6 dB cada vez que doblamos la distancia. Las fuentes de ruido lineales son estrechas en una dirección y largas en la otra comparadas con la distancia al receptor. Una fuente lineal puede estar compuesta por muchas fuentes puntuales operando simultáneamente, por ejemplo, la circulación del tráfico sobre la carretera. La energía sonora se propaga en forma de cilindros desde el eje de la fuente, siendo del nivel de presión sonora el mismo en todos los puntos a igual distancia del eje, disminuyendo en 3 dB cada vez que doblamos la distancia. Las relaciones anteriores son exactas en condiciones ideales (a distancias muy próximas de la fuente, sin efecto suelo, emisor lineal infinito, etc.). Los modelos de ruido modelan fuentes de ruido reales, por tanto, utilizan combinaciones de comportamiento de las dos últimas. 3.1.3. Efectos de la contaminación por ruido La contaminación acústica, aunque se remonta a tiempos muy lejanos, ha recibido poca atención hasta hace muy poco tiempo. Hoy en día, el ruido constituye uno de los factores más dañinos de la calidad, confortabilidad, y salud de nuestro entorno vital. El desarrollo urbanístico e industrial, la extracción de los recursos naturales y las redes de transporte conllevan un incremento del ruido antropogénico en todo el mundo, afectando, además de al ser humano, a las especies terrestres (Barber et al., 2009) y ecosistemas marinos (Slabbekoorn et al., 2010). De hecho, los seres humanos han cambiado radicalmente el mundo sonoro con señales marcadamente diferentes en su tono y amplitud de la mayoría de los sonidos producidos en los hábitats naturales (Francis et al., 2009). Sin embargo, si lo comparamos con el conocimiento de otros actores contaminantes, el del ruido es mucho menos conocido y por lo tanto más difícil de controlar. El ruido emitido viaja rápidamente (340 m/s), y a partir de una determinada distancia deja de percibirse. Se trata pues de una contaminación normalmente localizada que afecta al entorno próximo a la fuente sonora. Además, los efectos del ruido no son siempre cuantificables y en ocasiones ni siquiera conocidos, los efectos perjudiciales físicos no aparecen hasta pasado un tiempo de exposición a altos niveles de presión sonora, no así los efectos psicológicos que pueden producir la falta de sueño, la impotencia ante la inmisión recibida… Es complicado y sofisticado el obtener una muestra que pruebe la contaminación puesto que para determinar el grado de contaminación debemos estar en el momento adecuado con los medios (sonómetro, acelerómetro,…) para la recogida de datos. Mientras en muchas ocasiones se ha insinuado que la contaminación acústica es principalmente un problema de lujo para los países desarrollados, no se puede ignorar que la exposición es frecuentemente mayor en países en desarrollo debido a la mala planificación y deficiente construcción. Los efectos del ruido están igualmente extendidos y las consecuencias a largo plazo sobre la salud son las mismas. Desde esta perspectiva, acciones prácticas para limitar y controlar la exposición al ruido ambiental son esenciales (Berglund et al, 1999). a) Efectos sobre el ser humano Un exceso de ruido puede dañar significativamente la salud del hombre e interferir en las actividades cotidianas de la escuela, en el trabajo, en casa y durante el tiempo libre. Puede interrumpir el sueño, causar efectos cardiovasculares y psicofisiológicos, reduce el rendimiento y cambios en el comportamiento social. (WHO disponible en http://www.euro.who.int/en/health-topics/environment- and-health/noise/noise). La Organización Mundial de la salud (OMS) (www.who.int), ha sugerido un valor estándar orientativo para los niveles medios de ruido al aire libre de 55dBA durante el periodo diurno, con objeto de evitar interferencias significativas con las actividades normales de la población. 24 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Ambiente Nivel de Ruido dB(A) Tiempo Interior de viviendas 35 16 horas Dormitorios 30 8 horas Escuelas 35 Durante las clases Terrenos de juego 55 Durante el juego Hospitales 30 24 horas Tabla 2: Valores orientativos de la OMS para ambientes específicos El primer y más evidente efecto fisiológico de la exposición continuada al ruido, es la pérdida de audición, que en la mayoría de los casos es irreversible. Además, la pérdida de audición suele ir acompañada de otros trastornos, como taquicardias, pitidos en los oídos o vómitos. Las ondas sonoras que vienen del exterior pasan al oído externo y chocan con el tímpano que comienza a vibrar transmitiendo estas vibraciones a la cadena de huesecillos (martillo, yunque y estribo) que igualmente se mueven y vibran. La vibración pasa al oído interno, donde se encuentra el “caracol”, que tienen un líquido en su interior. El líquido se mueve y baña a un conjunto de células ciliadas que constituyen el “Órgano de Corti” que es el auténtico órgano de audición. Estas células son de estructura nerviosa sensible y cada grupo de ellas responde a un tono distinto. Se enlazan con nervios que van a la superficie superior del cerebro donde se perciben los sonidos. El exceso de ruido puede producir daños en las células ciliadas, bien por desaparición de los cilios, bien por degeneración de las células transmisoras. El daño que el ruido puede ocasionar al oído no depende sólo de su nivel de presión, sino que el tiempo de exposición a dicho ruido y la sensibilidad de cada individuo juegan un papel muy importante. Según los valores considerados en la legislación, un ambiente continuado con menos de 80dBA no es perjudicial para nuestro oído, aunque puede ocasionar otro tipo de trastornos, y un solo ruido puntual que sobrepase los 140 dBA puede ocasionar una sordera permanente, ya que puede revertir en una rotura de tímpano. La capacidad auditiva del ser humano no es igualmente sensible a cualquier frecuencia de sonido, sino que es función de muchos factores: los individuos, el sexo, la edad, entre otros. El oído humano no diferencia entre frecuencias próximas. Por este motivo para estudiar el ruido se agrupan las frecuencias en intervalos que se denominan bandas de octava y se asigna un único nivel de ruido a la frecuencia central del intervalo. La pérdida del oído ocasionada por la edad se denomina presbiacusia y es, de algún modo, normal y previsible, pero a partir de determinados valores de pérdida de audición, ésta deja de ser considerada “normal”. Pero además de la pérdida de audición, el someterse a un ruido de forma continuada provoca otra serie de efectos fisiológicos: tensión, modificación en el ritmo cardiaco, en el ritmo respiratorio, en la presión arterial, en la resistencia de la piel y en la agudeza visual. En cuanto a los problemas psicológicos, el ruido aumenta las posibilidades de sufrir trastornos mentales, aunque en sí no afecte directamente a la salud mental. Pueden existir problemas de comunicación, con los consiguientes problemas sociales; alteraciones en el sueño, modificación de sus hábitos de descanso; disminución del rendimiento y eficacia en el trabajo; o molestia, o sensación de desagrado. El ruido también puede causar efectos en la Comunidad Global. Los efectos que la contaminación acústica puede tener sobre una comunidad global pueden ser de muy diversa índole, y su respuesta depende de factores tales como: nivel social y económico; educación e interés hacia el foco emisor; tiempo de permanencia en la zona; facilidad o no de visión e identificación de la fuente; nivel sonoro del ruido; momentos de emisión (diurnos o nocturnos). Frente a la contaminación acústica, la conservación de zonas tranquilas (entendidos como espacios abiertos no perturbados por el ruido), proporciona múltiples beneficios directamente relacionados con la salud humana, el acceso de calidad y el uso y disfrute continuado de estos espacios, en general, permiten atenuar todos los efectos perjudiciales anteriormente anteriormente enumerados sobre la salud física y psicológica de las personas (Bristow et al., 2012; Clark et al., 2006; Gidlöf-Gunnarsson y Öhrstom, 2007; Lee y Maheswaran, 2011; Lijesen et al., 2010). Múltiples estudios han relacionado el efecto positivo sobre la salud del acceso a zonas verdes en ámbitos urbano y periurbanos, con resultado en términos de costes 25 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 3.4. Las áreas tranquilas o “quiet areas” Las directivas y políticas europeas de muchos países, abogan por la conservación y gestión de las denominadas “quiet areas” o “áreas tranquilas”, concepto definido en la Directiva 2002/49/CE sobre evaluación y gestión del ruido ambiental como “un área, delimitada por la autoridad competente, que no es molestada por el ruido de tráfico, industria o actividades recreativas”. El primer paso de esta Directiva ha estado en abogar por reducir la exposición al ruido cuando pueda provocar efectos dañinos en la salud del ser humano. Pero también hace referencia a lugares como los parques públicos u otras áreas silenciosas en aglomeraciones o en campo abierto. Este hecho, o este requerimiento para identificar las áreas tranquilas, reconoce que es importante que el entorno acústico no tenga efectos dañinos sobre el ser humano. No obstante, sí que existen objetores para esta definición y el enfoque que la Directiva de Ruido tiene de las “quiet areas”. Como explica Brown (2007), la terminología de la Directiva necesita ser reconsiderada; ésta se refiere a la “conservación de la calidad del ruido ambiental donde éste es bueno”. “Ruido”, por definición, quiere decir “sonido no deseado”, por lo que “calidad del ruido ambiental” quiere decir, literalmente, “calidad del sonido no deseado”, y el sonido “no deseado” de cualquier área puede ser que posea la calidad de “bueno”, y por lo tanto debería ser conservado; esto es un sinsentido. Mientras que la mayoría de los ambientes sonoros de baja calidad son ruidosos, muchos, si no la mayoría de ambientes de elevada calidad, ni se acercan a la tranquilidad o al silencio, por ejemplo un bosque con el viento moviendo las copas de los árboles, las olas de la playa, el canto de los pájaros, las campanadas de las iglesias, el ganado pastando, e incluso el sonido de los niños jugando. La gente disfruta y aprecia estos sonidos en un contexto apropiado. Estos entornos sonoros tienen “elevada calidad acústica” y la Directiva tendría sentido si “la conservación de la calidad del ruido ambiental donde éste es bueno” es interpretado como “la conservación de la calidad acústica donde ésta es buena”. Entonces, la expresión que ha servido para describir las zonas de nuestras ciudades, áreas rurales, o áreas naturales de interés en este contexto, es “quiet areas” (como contrapunto a la expresión “áreas ruidosas”). Pero porque muchas de éstas no son silenciosas o tranquilas, este término no es apropiado y debería de dejar de usarse, cambiándolo por otro más particular, y mucho más preciso e identificativo: “áreas de elevada calidad acústica”. Esta terminología necesitaría ser generalizada (Brown, 2007). El término “natural quiet” o “tranquilidad de la naturaleza”, también ha sido definido por Sutherland (1999) en el contexto de los espacios protegidos, como la ausencia de ruido mecánico, pero con el sonido de la naturaleza, como el viento, el discurrir del agua, y la fauna, y, también el ruido que genera el propio visitante. Cessford (1999) también afirma que la tranquilidad de la naturaleza no significa silencio. Según Botteldooren y De Coensel (2006a), un área tranquila puede definirse como “el área que es más silenciosa que el entorno que le rodea y tiene un efecto de descanso psicológico en la gente que la visita” donde las actividades pueden ser diversas y sólo fuertes intrusiones sonoras provocarán una penosa sensación del clima acústico. Además, definen un paisaje sonoro de un área tranquila como un entorno confortable que emana sensación de tranquilidad, combinado con un número limitado de eventos perturbadores. 32 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL A pesar de este esfuerzo por asociar la tranquilidad a la ausencia de ruidos no deseados, y no al silencio absoluto, una revisión sobre las directrices existentes para definir las áreas tranquilas (DEFRA, 2006) encontró que, mientras la mayoría de las definiciones se basaban en especificar un valor límite para los índices indicadores del nivel sonoro (Lden, Leq, etc.) con límites entre los 40 y 55 dB, por el contrario, había muy poca información que permitiese identificar las áreas tranquilas únicamente basándose en estos criterios acústicos. Así, Feijoó (2008a) pone como ejemplo un valor de Leq de 30dBA para poder considerar un área como tranquila o silenciosa. Si la tranquilidad de la naturaleza es interpretada como la ausencia de ruido antropogénico, que generalmente son los considerados como “sonidos no deseados”, quiere decir que éste último, o no debe existir o no deber ser escuchado por encima del de la naturaleza. Brown (2007) combina ambos pensamientos y dice que `para poder distinguir un área tranquila, es importante tanto tener en cuenta el nivel sonoro como la distinción entre los sonidos deseados y no deseados, que asocia al contexto en el que se esté. Son varios los autores que han tratado de establecer una definición para las “quiet areas” basándose en estos principios. Karvinen y Savola (2004), las definen como áreas en las que los sonidos dominantes son los de la naturaleza y los niveles sonoros de las actividades humanas están claramente por debajo de los valores límite de referencia, y establecen también que en estas áreas, el valor de Leq debería ser menor de 40dB en periodo diurno. Symonds Group (2003) coinciden en proponer una definición donde los sonidos “no deseados” no tienen cabida dentro de estas áreas, principalmente, los sonidos procedentes de fuentes antrópicas (plantas industriales, aprovechamientos forestales, canteras o explotaciones mineras a cielo abierto, parques eólicos, tráfico rodado, etc.), así, los sonidos dominantes deberían ser los de la naturaleza, incluyendo el cantar de los pájaros, los animales silvestres, agua y rumor de los árboles, y además, establecen un límite de Lden de 40 dBA. Fleming et al (1998) establecen un Lden de 45dBA siempre y cuando sea el de la naturaleza el sonido dominante. Waugh et al. (2003) establecen que los niveles sonoros medidos en campo y en ausencia de sonidos intensos de la naturaleza, no deberían exceder de un L90,1h de 30dBA en periodo diurno. Clarke (2011) revisa 80 estudios y concluye que la complejidad del término “quiet” depende de la reacción subjetiva del hombre y no sólo de las cualidades físicas del sonido. Afirma que para reconocer estas áreas debe ocurrir que los sonidos de la naturaleza sean audibles y no enmascarados por los sonidos antropogénicos; el total del área o parte de ella debe ser notoriamente menos ruidosa que sus alrededores; y otra clave es el uso que el hombre hace del área, si es un área que los usuarios eligen visitar debido a la tranquilidad de su naturaleza, o un área usada para actividades tranquilas como la lectura, el paseo, la meditación o la reflexión. Incluso propone una serie de criterios que pueden llevar a definir objetivamente las áreas tranquilas: debe tener una mínima superficie para evitar la inclusión de un gran número de áreas muy pequeñas; un nivel sonoro máximo diurno de 55 dB; para áreas relativamente tranquilas, el nivel sonoro a través de la mayor parte del área debe ser al menos 10 dBA más bajo que el nivel sonoro de las áreas de alrededor; hacer participar a la comunidad local para designar apropiadamente las áreas tranquilas. Pero, ¿cómo medimos hasta qué punto pueden o no participar las fuentes antropogénicas?, ¿hasta qué punto pueden ocurrir los sonidos no deseados? La respuesta de “ninguno” no es factible (Miller, 2008), pero si la respuesta es “nada” o “un poco” o “algo” o “un bastante”, lo que ocurrirá es que se acabarán limitando cierto tipo de actividades sin ninguna base legal o incluso lógica. Por lo tanto, es importante que se desarrolle una política sólida basada en pruebas fehacientes. En este sentido, Pheasant et al. (2008), también afirman que para alcanzar un elevado nivel de tranquilidad las fuentes de origen natural son las que deberían dominar, los elementos naturales representar cerca del 100%, y le pone límite al ruido emitido por las fuentes antropogénicas, afirma que deberían caracterizarse por un Leq<42dB. 33 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Basándose en que la elevada calidad sonora de un entorno depende de si los sonidos que se escuchan y dominan son lo que se desean o esperan escuchar en ese lugar, y no de los niveles sonoros, Brown (2007) distingue 3 tipos de áreas (áreas naturales, áreas no urbanas o rurales y áreas urbanas), estableciendo que todas ellas deberían conservar su buena calidad sonora: a) Las áreas naturales las define como aquellas que, o bien están protegidas por sus valores naturales, o, son merecedoras de ello. b) Las áreas no urbanas o rurales coinciden o internan a estas áreas naturales, pero la principal diferencia está en sus valores naturales. Incluyen todos los paisajes fuera de las áreas urbanas (zonas costeras, montañas, bosques etc.), en los cuales la gente podría disfrutar de una zona de recreo. No obstante, las áreas rurales más comunes no se caracterizan por su potencialidad para el recreo, sino por su agricultura y sus pastos. c) En las áreas urbanas hay parques, jardines, plazas y muchas otras instalaciones, estos lugares también deberían conservar su buena calidad acústica. En función de su paisaje sonoro y el impacto acústico de las actividades humanas, Karvinen y Savola (2004) clasifican las áreas tranquilas en naturales, rurales, urbanas y áreas tranquilas especiales. Sin embargo hay que tener en cuenta que el ruido o el nivel de tranquilidad que se espera obtener es diferente en cada una de estas áreas. a) En las áreas tranquilas naturales domina el sonido de la naturaleza y el sonido de las actividades humanas no es frecuente; b) en las áreas tranquilas rurales el sonido de la naturaleza caracteriza el paisaje aunque también existen sonidos provocados por las actividades agrícolas, forestales o fluviales; c) en las áreas tranquilas urbanas también se aprecian los sonidos de la naturaleza y el ruido provocado por las actividades humanas no enmascara al natural como ocurre en sus proximidades; d) las áreas tranquilas especiales el sonido de la naturaleza y su paisaje sonoro es lo más importante, incluye zonas protegidas o de especial atracción para el turismo. Todas estas áreas pueden tener diferentes características acústicas y la conservación de su buena calidad se basa en su consideración como tal por el ser humano. A pesar de que los criterios basados en la distancia a las fuentes sonoras antrópicas son menos precisos que los basados en el nivel sonoro real y medido en campo, algunos autores se apoyan en este criterio para hacer una primera preselección de las áreas tranquilas. Waugh et al (2003), por ejemplo, en el mismo estudio en el que establecieron un límite de L90,1h de 30dB diurno y 27dB nocturno para considerar un área como tranquila, también argumentan que el primer criterio para preseleccionar las áreas tranquilas debería basarse en su distancia a las fuentes de origen antrópico, de tal manera que probablemente no se vieran afectados por estos ruidos; proponen unas distancias mínimas a los núcleos poblacionales en función de su números de habitantes, a las industrias y polígonos industriales y a las carreteras nacionales, vías rápidas, autopistas y autovías. Karvinen y Savola (2004) también aplican el criterio de la distancia para realizar una preselección de las áreas tranquilas en Satakunta (Finlandia); en este caso establecen zonas “buffer” o tampón alrededor de las principales carreteras, zonas donde se practican deporte de motor, rutas de transporte aéreo o acuático, carreteras regionales, locales y vías férreas; las áreas tranquilas se situarán fuera de estas zonas “buffer”. Votsi et al. (2012) aplican el cirterio de la distancia para definir las áreas tranquilas en campo abierto en Grecia; argumentan que este criterio es más adecuado para los “no expertos” en acústica y, aunque, en efecto, son menos precisos que los criterios de los niveles sonoros reales y medidos, puede considerarse una metodología rápida, sencilla y más asequible económicamente; identifican 8 fuentes sonoras (tráfico rodado, tráfico ferroviario, áreas residenciales, ruido industrial, ruido de aviones, puertos, obras de construcción y actividades recreativas )y proponen realizar una serie de “buffers” en función de la fuente. 34 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Concluyendo, no existe una definición universal para “quiet” o “quiet areas”. Los estudios existentes hasta el momento para la identificación de las áreas tranquilas pueden agruparse en estas cuatro categorías (Clarke, 2011): •Métodos cuantitativos basados en niveles sonoros. Se usan niveles sonoros bien medidos o bien predichos, y pueden asociarse a una tranquilidad absoluta o relativa. Un área puede ser tranquila en relación con sus alrededores, o bien de manera absoluta cuando existe un umbral que no puede ser sobrepasado para ser considerada tranquila. •Métodos cuantitativos basados en la localización o distancia de las principales fuentes de ruido (más apropiados para zonas rurales). •Métodos cualitativos basados en la identificación hecha por los usuarios de estas “quiet areas”. •Métodos subjetivos basados en la audibilidad de sus componentes acústicos, como por ejemplo los sonidos generados por los humanos frente los sonidos naturales. 3.5. El paisaje sonoro Tanto los atributos naturales como culturales de un territorio son parte de los múltiples enfoques posibles que contempla el Convenio Europeo del Paisaje (Council of Europe, 2000) aunque, como sucede con frecuencia en los estudios sobre paisajes, se centra en los aspectos visuales, pese a que la combinación con otras percepciones sensoriales como la auditiva mejoraría la interpretación y el conocimiento de los mismos (Matsinos et al., 2008) que incluso, junto a la percepción emocional, resultan esenciales para el respeto y salvaguarda de su identidad y la de sus pobladores (Iglesias C., 2014). Los sonidos de los paisajes reflejan los procesos de los ecosistemas en el espacio y en el tiempo y también aportan información sobre las actividades humanas que tienen lugar en ellos (Krause et al., 2011; Pijanowski et al., 2011a; Raimbault y Dubois, 2005). El estudio de los paisajes sonoros ha avanzado mucho desde Southworth (1969) y su posterior reconocimiento como recurso natural valioso (National Park Service, 2006). Actualmente hay un gran interés por la colaboración interdisciplinaria como parte de las investigaciones del paisaje sonoro (Davies et al, 2009; Kang y Zhang, 2010; Davies et al, 2013). 3.5.1. Definición. La evolución del concepto Los sonidos son una propiedad inherente y dinámica de todos los paisajes, forman parte y son un componente más de los ecosistemas, ya se trate de los terrestres, de los de agua dulce o de los marinos y llenan el mundo de señales acústicas que en función de su origen se catalogan como fuentes sonoras bióticas (biofonía), geofísicas (geofonía) o antrópicas y antropogénicas (antropofonía) que, en su interacción conjunta, definen todas la energía sónica de los distintos paisajes. Se considera la biofonía como el conjunto de los sonidos producidos por todos los organismos de un lugar en un momento concreto; geofonía como aquellos sonidos producidos por el entorno geofísico, incluye el viento, el agua, los truenos, movimientos del terreno, etc.; y antropofonía es lo producido por fuentes antropogénicas, bien estacionarias (ej. máquinas de aire acondicionado) o en movimiento (ej. vehículos) (Pijanowski et al., 2011ab; Farina 2014). 35 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Los sonidos de los animales, del agua o del viento, emanan de los paisajes naturales. Por el contrario, en los paisajes urbanos dominan los sonidos emitidos por una gran variedad de fuentes de origen antropogénico, como las máquinas, las sirenas, el tráfico, etc. En realidad, la actividad de cualquier territorio da lugar a una colección de sonidos como si fuera su propia huella acústica y se viene a denominar paisaje sonoro (Schafer, 1977 , Farina et al., 2001a). El concepto de paisaje sonoro, en un par de décadas, desde que lo popularizó Schafer (1977), ha tenido varias aplicaciones. Ha abarcado grabaciones de los sonidos de la naturaleza; composiciones musicales basadas en sonidos naturales; estudios de los sonidos en las aldeas y entornos rurales; también se han escrito diferentes maneras de analizar el entorno acústico; y el análisis y descripción de todos los tipos de ambientes acústicos (Brown, 2011). Son varios los autores que han propuesto una definición de lo que es el paisaje sonoro a la vez que ha sido empleado en una variedad de disciplinas. El trabajo de Southworth (1969) ejemplifica uno de los primeros usos del término en la literatura. Southworth se interesó por los paisajes sonoros de áreas urbanas; en particular, su trabajo se centró en cómo los sonidos de las zonas urbanizadas mejoran la percepción del espacio y su relación con las actividades que ocurren en las ciudades. Como resultado, la primera mención de los paisajes sonoros apareció en la literatura de la planificación urbana. Aproximadamente una década después, Schafer (1977) reconoció que los sonidos son propiedades ecológicas de los paisajes, refiriéndose a los paisajes sonoros como las características acústicas de un área que refleja procesos naturales. Su interés se centró en caracterizar los sonidos naturales que pudieran ser usados para componer música. Krause (1987) se centró posteriormente en describir la compleja disposición de los sonidos ambientales que ocurren en un lugar, e introdujo el término de “biofonía” para describir los sonidos creados por los organismos, y “geofonía” para describir los sonidos no biológicos, como el viento, la lluvia, los truenos etc. En estudios más recientes, Krause (1999) establece que el término paisaje sonoro se refiere a cualquier ambiente acústico, tanto si procede de una fuente natural, urbana o rural; Fyhri y Klaeboe (2009) lo define como el entorno auditivo en el que el receptor está inmerso; Ambrose y Burson (2004) lo definen como el ambiente acústico total asociado a un área concreta; Farina, (2006) como la colección de sonidos asociados a un paisaje concreto tal y como es percibido por los organismos; y, Pijanowski et al (2011b), lo refieren como el conjunto de sonidos que emanan de los paisajes. Brown et al (2011) consideran como lo más adecuado es basarse en el ambiente acústico del lugar y realizan un estudio basado en las opiniones de un equipo multidisciplinar que definen el paisaje sonoro como: a) un área espacio o localización física y mayoritariamente exterior (lugar), que puede ser descrita por una serie de coordenadas geográficas, dimensiones y topografía. b) un lugar que posee propiedades de "paisaje", de "naturaleza", o construcciones antrópicas, y asociado a sus condiciones microclimáticas. c) un lugar con propiedades acústicas concretas y que pueden ser descritas por parámetros como el tipo de fuentes sonoras, niveles, espectros o patrones temporales. d) un lugar donde la gente (y/o otros organismos) viven o que ocasionalmente pasan allí algún tiempo. e) un lugar donde la gente puede interactuar con el entorno físico y entre ellos. Otros autores relacionan más el paisaje sonoro con la percepción del propio hombre. Es sabido que los componentes acústicos, visuales (entre otros) influyen en la percepción del ser humano (Carles et al., 1999). Brown (2011) afirma que el paisaje sonoro existe a través de la percepción del ser humano, pero siempre en el contexto de un momento, lugar y actividad en concreto. Axelsson (2011) considera que el entorno acústico como es percibido y entendido por el hombre, es una definición del paisaje sonoro que puede ser adoptada en líneas acústicas futuras. Este enfoque basado en la percepción del paisaje sonoro le permite ser recordado en la memoria (Ge y Hokao, 2003) o aplicarlo para realizar tareas más abstractas como composiciones musicales (Otsuka, 2009) o instalaciones de sonido. 36 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 3.5.2. La importancia de la percepción El paisaje sonoro es percibido en un área, lugar o localización física, normalmente exterior, y con propiedades visuales asociadas a su entorno natural o antropizado. El entorno acústico de un lugar puede ser descrito por parámetros acústicos, tales como el tipo de fuentes sonoras, niveles, espectros o patrones temporales, sin embargo, la percepción del paisaje sonoro por sí misma realza los procesos subjetivos y carece de una aceptación general y parámetros efectivos que la describan. Ese lugar es también donde la gente vive o pasa el tiempo y realiza actividades, y en el que la gente interactúa entre ellos y con el entorno físico. Estos contextos en los que se interacciona con el entorno acústico (persona-lugar-actividad) es esencial para la percepción del paisaje sonoro (Brown, 2011). Por otro lado, las características físicas del paisaje visual pueden variar bruscamente de un sitio a otro, y necesita comprobaciones periódicas que verifiquen la relación ente algunas figuras concretas del paisaje y la percepción del paisaje sonoro (Liu et al, 2014). Aunque más del 80% de lo que percibimos es captado por el sentido de la vista (Rock y Harris, 1967), los estudios acerca del paisaje sonoro demuestran la importancia de las propiedades acústicas del paisaje y sitúa los estudios de la percepción del paisaje en un nuevo contexto (Liu et al, 2014). Los estudios existentes del paisaje sonoro han investigado la respuesta subjetiva a estos paisajes usando diferentes técnicas, incluyendo entrevistas cualitativas, escalas de valor y cuestionarios de campo (Raimbault y Dubois, 2005; Brambilla y Maffei, 2006; Schulte-Fortkamp y Fiebig, 2006; Berglund, 2007) y mediante la escucha de grabaciones sonoras puestas en el laboratorio (Guastavino y Dubois, 2005; Lavandier y Defreville, 2006). Herranz-Pascual et al. (2010) proponen un modelo teórico de percepción del paisaje sonoro basado en la interacción persona-lugar-actividad (basado en los procesos psicológicos de la experiencia con el entorno), a través del cual se pueden entender e investigar los paisajes sonoros. Davies et al (2013) realizan un trabajo de campo, en espacios urbanos, basado en aspectos cualitativos (paseos sonoros y grupos de estudio); y encuentran que la percepción del paisaje sonoro se ve influenciada por aspectos cognitivos tales como el significado que ese paisaje sonoro y sus componentes tienen para ellos. Liu et al (2014) analizan los efectos de las características físicas del paisaje visual en la percepción del paisaje sonoro en parques urbanos basándose en encuestas realizadas en campo, y obtienen que el porcentaje de edificios, vegetación y cielo son elementos del paisaje que influyen en la percepción del paisaje sonoro. Bruce y Davies (2014) usan diversos métodos para investigar el efecto de lo que se espera escuchar en la percepción de los paisajes, también en entornos urbanos. Usaron una combinación de paseos sonoros, entrevistas, grupos de estudio y un simulador del paisaje sonoro y encontraron que la percepción que los participantes tenían del paisaje sonoro, tanto el real como el simulado, se vio afectado por lo que esperaban escuchar. Lavandier y Defréville (2006) encontraron correlaciones entre el nivel sonoro y el agrado o desagrado del paisaje sonoro cuando se trataba de evaluar el entorno acústico en las carreteras con elevada densidad de tráfico; no encontraron esta correlación a la hora de evaluar el paisaje sonoro de los parques o mercados, cuyos paisajes sonoros fueron juzgados como relativamente agradables. Este estudio explica por qué incrementa la variabilidad de los juicios hedónicos del sonido en las carreteras de París y otros lugares si incluimos la identificación de la fuente sonora. Reducir el nivel sonoro es claramente beneficioso, pero se ha demostrado que este parámetro no es necesariamente el principal factor que afecta la percepción del paisaje sonoro (Schulte-Fortkamp y Nitsch, 1999; Lercher y Schulte-Fortkamp, 2003; Schulte-Fortkamp, 2007ab). Yang y Kang (2005) demostraron que, en espacios públicos abiertos de las zonas urbanas, la autoevaluación del confort acústico no se relacionaba con el nivel sonoro del ruido detectado, incluso cuando se trataba de niveles sonoros (Leq) desde 50dBA hasta más de 75dBA. Lo que es más, la evaluación del confort acústico sí se vio ampliamente condicionada por el tipo de fuente sonora, con mayor aceptación cuando la fuente dominante era la fuente de agua de algún parque. Más adelante, Kang (2007) sugiere una evaluación del confort acústico donde los tipos de fuentes sonoras, usuarios de un lugar, y factores sociales juegan un papel importante en la percepción. Combinando estos factores podemos formar un “contexto”, concepto que Botteldooren et al. (2008) afirma es crucial en el enfoque cognitivo de los paisajes sonoros. El contexto puede definirse como las circunstancias que forman el escenario para un suceso, supuesto o idea (Burke, 2005). Si el espacio tiene un 37 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas contexto, entonces es posible que las expectativas individuales de éste sean el factor clave en la percepción de ese espacio. El contexto y el significado de los paisajes sonoros ha sido estudiado por numerosos investigadores (Raimbault y Dubois, 2005; Botteldooren y De Coensel, 2006b; Stanley y Schomer, 2005). Dubois et al. (2006b) encontraron que el contexto (el tipo de ruido, tipo de fuente y el significado que se le atribuye) era más importante que el nivel sonoro en la evaluación del paisaje sonoro. Está claro que el término contexto cubre un amplio rango de factores que potencialmente afectan a la percepción del paisaje sonoro. Uno de ellos es lo que se espera escuchar ya que los oyentes tienen expectativas de cómo una localización o fuente debería sonar. Botteldooren y De Coensel (2006b) proponen las expectativas2 como parte del marco cognitivo y emocional al percibir contextos de paisajes sonoros. Le sigue que las normas del diseño y planificación consideren la percepción y que se basen en las expectativas que la gente tienen para los entornos sonoros de los diferentes espacios (Kang, 2007). 3.5.3. La ecología del paisaje sonoro El campo de los paisajes sonoros interacciona, en diferente grado, con otras áreas de la acústica, como la calidad sonora, el confort acústico en la construcción, y la música; incluso también con otra áreas no acústicas, como la gestión de la fauna, flora y el ocio, diseño urbano y arquitectura y la planificación y gestión del paisaje (Brown, 2011). La competencia sobre los paisajes sonoros abarca diferentes disciplinas y diferentes enfoques (Hiramatsu, 2006; Lercher y Schulte-Fortkamp, 2003). El estudio ecológico del medio sonoro se refiere comúnmente por la expresión anglosajona “soundscape ecology”, un neologismo compuesto por dos palabras que en lengua inglesa se refieren a los “sonidos” (sounds) y al paisaje “landscape”. En la actualidad, ya se considera una disciplina emergente, que es objeto de estudio desde múltiples enfoques (Brown et al., 2011; Pijanowski et al., 2001ab; Slabbekoorn y Bouton, 2008). En este campo de investigación, se estudian los 2Las expectativas pueden definirse como una fuerte creencia de que algo sucederá o tendrá lugar en el futuro, o la serie de acontecimientos que anticipamos a una experiencia (Oxford Dictionaries). paisajes sonoros y también se evalúan sus posibles amenazas, con el objeto de conocer su funcionamiento y asegurar la calidad ambiental y el mantenimiento de su estructura y de sus funciones (National Park Service, 2006). Los paisajes sonoros reflejan la heterogeneidad del entorno acústico en diferentes escalas espaciales y temporales, y es importante investigar esta variabilidad de los sonidos y sus características (Matsinos et al, 2008; Pijanowski et al., 2011a). Se aspira a que la ecología del paisaje sonoro sea considerada como una nueva área o rama de estudio dentro de la ecología haciendo referencia a las características ecológicas de los sonidos y su distribución espacio-temporal emergiendo del paisaje. Pijanowski et al (2011ab) insisten en separar la ecología del paisaje sonoro de otras ramas también basadas en la acústica, como son la ecología acústica o la bioacústica (Fletcher 2007). La ecología acústica, como introdujeron Schafer (1977) y Truax (1999), se considera como un complemento de la ecología tradicional más que poder distinguirse como una rama dentro de ella. Los estudios de la ecología acústica son ampliamente interdisciplinarios, y estudian las relaciones e interacciones entre los humanos, los sonidos y el entorno, incluyendo las orquestas musicales, la conciencia auditiva y el diseño acústico (Schafer 1977, Truax 1999). La bioacústica (Fletcher 2007) es otra área de investigación que se distingue de la ecología del paisaje sonoro. La bioacústica se considera una ciencia multidisciplinar que combina la biología y la acústica para estudiar una de las tres formas básicas de comunicación animal: la sonora. La comunicación acústica es utilizada por la mayoría de los animales para emitir señales a distancia que pueden variar en función de la especie (principalmente se han descrito en cuatro grupos: insectos, anfibios, aves y mamíferos), las características del medio, los mecanorreceptores, etc. (Verduzco-Mendoza et al., 2012). El estudio de la comunicación animal es un campo rico y maduro, que abarca el comportamiento, la historia de la vida, y la física de la producción del sonido animal. Sin embargo, la mayor parte de estos estudios se centran en especies individuales o la comparación entre varias especies. En contraste con el interés de la bioacústica por especies individuales, existe un creciente interés por el estudio ecológico de la distribución temporal y espacial 38 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL de los sonidos de los paisajes, como reflejo de los procesos de los ecosistemas y su interacción con las actividades humanas (Towsey et al., 2013, Pijanowski et al 2011ab). Desde esta perspectiva Krause (2008) afirma que el paisaje sonoro es un recurso finito en cuyo espacio espectral compiten distintos organismos (incluido el hombre). La presentación que Pijanowski et al (2011b) hacen de la ecología del paisaje sonoro se centra en la macro-acústica. Se interesan por la composición de todos los sonidos escuchados en un lugar, tanto biológicos, como geológicos o antropogénicos. La ecología del paisaje sonoro está más ligada a la ecología del paisaje (Forman y Godron, 1981; Urban et al., 1987; Turner, 1989; Turner et al., 2001; Farina, 2006) que a la ecología acústica o bioacústica, porque los procesos que ocurren en el paisaje se reflejan en los patrones de sonido y consecuentemente en el paisaje sonoro. Al igual que en la ecología del paisaje un ecotopo o tesela es la unidad homogénea mínima de paisaje cartografiable (Díaz-Varela et al., 2004; Gurrutxaga y Lozano, 2008), Farina (2014) define “sonotope” como la unidad sonora diferenciable o tesela sonora resultante de la superposición de geofonías, biofonías, y antropofonías de un paisaje. A su vez, define “soundtope” como la potencial subdivisión de un sonotope, que estaría exclusivamente compuesto por sonidos del medio biótico, como resultado sonoro de la vocalización coordinada o voluntaria que se debe al comportamiento colectivo de un grupo de animales (no necesariamente de la misma especie), el caso típico de coro de aves al amanecer o del anochecer. El soundtope tiene una zona interior o central (“core”) y una franja de amortiguación o tampón (“buffer”) y, seguidamente, el mismo autor acuña el término “sonotone” para referirse a la zona de transición, encuentro o tensión acústica entre dos soundtopes, por analogía con el término ecotono (del griego “oikos” casa y “tonos” tensión). La ecología del paisaje se ha centrado en la interacción de patrones y procesos ecológicos a través de grandes regiones espaciales (Urban et al., 1987; Turner, 1989; Turner et al., 2001; Farina, 2006). Muchos de los principios básicos de la ecología del paisaje sonoro son comunes con los de la ecología del paisaje. Estos incluyen el asociar el paisaje sonoro a un contexto geográfico determinado, la identificación de los procesos antropogénicos y biológicos, cómo los organismos perciben la configuración espacial en los paisajes y la necesidad de desarrollar herramientas para cuantificar un patrón. Matsinos et al. (2008), aplican este enfoque complementario y estudian el paisaje aplicando la información de los sonidos del entorno. Concretamente, estudian las relaciones cualitativas entre la estructura y funciones del paisaje y los patrones sonoros diarios. Los principales objetivos se basaron en la investigación de la variabilidad espacial y temporal en la percepción del sonido, y la identificación de las categorías sonoras dominantes (sonidos antropogénicos, biológicos o geofísicos) en relación con las características del paisaje sonoro. Obtuvieron una variabilidad espaciotemporal significativa en la intensidad de las diferentes categorías sonoras, lo que refleja distintos patrones del paisaje sonoro. Joo et al. (2011) estudian la variabilidad espaciotemporal de los sonidos biológicos y antropogénicos a lo largo de un gradiente urbano-rural, demostrando que las propiedades acústicas están asociadas con la estructura y la composición de los paisajes urbanos-rurales de diferentes maneras. En general, la energía acústica asociada a los sonidos biológicos se incrementó a lo largo de un gradiente desde lo más urbanizado hasta lo más rural, mientras que la energía acústica de los sonidos antropogénicos disminuyó a lo largo del mismo gradiente. La combinación de la información asociada al paisaje visual y el perfil acústico que de él emerge, mejora nuestra percepción y comprensión de la naturaleza, y este enfoque de conjunto puede tener muchas aplicaciones prácticas en la planificación, seguimiento y gestión del paisaje (Matsinos et al., 2008). 3.5.4. Estudio y planificación de los paisajes sonoros El estudio de los paisajes sonoros es una tarea multidisciplinar, y no hay un método único que sea capaz de estudiar por completo la complejidad de los mismos o la respuesta de los receptores de ruido (Kariel, 1990; Job y Hatfield, 2001; Miller, 2008; Brown et al., 2011; Mace et al., 2013). De hecho, el uso de espectrogramas o métricas individuales a partir de la lectura de sonómetros por sí solos resultan insuficientes (Barber et al., 2011; Lynch et al., 2011) y por ello se propone combinar distintas técnicas disponibles, dado que este campo de investigación engloba diversas 39 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas disciplinas y requiere el complemento de diferentes herramientas, enfoques metodológicos y escalas de trabajo (Raimbault et al., 2003; Matsinos et al., 2008; Miller, 2008; Lynch et al., 2011; Farina et al., 2011ab; Farina y Pieretti, 2012; Votsi et al. 2012; Davies et al., 2013). La planificación del paisaje sonoro posibilita controlar los componentes adversos del entorno acústico y gestionarlos para poder usarlos de manera positiva (Brown 2011). Incluye el diseño o gestión para controlar el entorno acústico de un lugar con el objetivo de mejorar la percepción humana de su entorno. Como sugiere Kang (2006), el estudio de los paisajes sonoros no sólo es el conocimiento pasivo de las preferencias acústicas del ser humano, sino que puede ligarse al diseño del paisaje e incluirse dentro del diseño de los espacios públicos urbanos. Jennings y Cain (2013) también estudian los paisajes acústicos en espacios públicos urbanos, y afirman que aquí el sonido es frecuentemente considerado como algo negativo e indeseable pero que sin embargo existen muchos aspectos positivos de un paisaje sonoro urbano; proponen un método tradicional (The Kano Model) con la intención de que se piense en los paisajes sonoros como algo positivo y se consiga mejorar la planificación y proporcionar herramientas para la toma de decisiones para la evaluación de estos paisajes sonoros. La planificación del paisaje sonoro puede contribuir a la gestión de, no necesariamente espacios urbanos, sino también entornos rurales, de recreo y naturales (Pilcher et al., 2009; Hedfords y Berg, 2003). Hay muchos sitios apropiados para la planificación de su paisaje acústico, las oportunidades de diseño y gestión son probablemente mayores cuando las áreas están siendo reconstruidas o están empezando a desarrollarse (Brown 2011). Hedfords y Berg (2003) estudian los aspectos acústicos que pueden ser importantes para arquitectos y planificadores con el objetivo de demostrar que los paisajes sonoros pueden ser reconocidos y tratados como un recurso estético dentro del desarrollo sostenible; realizan el estudio en dos entornos, un paisaje constituido por pastizales y un jardín urbano. Pilcher et al. (2009) se centran en el estudio del impacto sonoro de las actividades recreativas y otras fuentes sonoras que pueden afectar a la calidad del paisaje sonoro en el Monumento Nacional Muir Woods (California); se apoyan en la formulación de indicadores y criterios de calidad para los ruidos antropogénicos. 3.6. La planificación acústica Otra área de la investigación acústica se ha centrado en el ruido ambiental. Principalmente en el campo de la ingeniería, importantes investigaciones han abordado la física del sonido (ej. Hartmann 1997), y nuevos métodos han sido empleados para calcular el ruido producido por aeronaves y automóviles a lo largo de amplias áreas (Miller 2008). La Directiva del Ruido introduce el concepto de "planificación acústica" refiriéndose al control del ruido futuro mediante medidas planificadas como la ordenación del territorio. (Murphy y King, 2010). La define exactamente como “el control del ruido futuro mediante medidas planificadas, como la ordenación territorial, la ingeniería de sistemas de gestión del tráfico, la ordenación de la circulación, la reducción del ruido con medidas de aislamiento acústico y la lucha contra el ruido en su origen”. Sin embargo, con la planificación acústica, es poco factible obtener resultados que generen en un efecto global positivo a corto plazo, ya que los criterios acústicos deben ser considerados junto con muchos otros (industria, transporte y movilidad, creación de empleo, crecimiento económico, ocio), tal y como indica Asensio et al. (2011). Además, los lugares y escala de trabajo donde se aplica la planificación acústica implican que sólo podrá tener efectos directos a pequeña escala (Brown 2007). Se puede considerar que el ruido se trata de un sonido no deseado o molesto, que puede producir efectos fisiológicos y psicológicos en un receptor (humano u otro ser vivo) o en un conjunto de ellos (Iglesias, 2014). Por su parte, el concepto de ruido ambiental, legalmente, se define en la Directiva del Ruido como “el sonido exterior no deseado o nocivo generado por las actividades humanas, incluido el ruido emitido por los medios de transporte, por el tráfico rodado, ferroviario y aéreo y por emplazamientos de actividades industriales”. Por lo tanto, la planificación acústica se centraría en el control de los sonidos no deseados. 3.6.1. Planificación acústica vs. Planificación de los paisajes sonoros Aún queda mucho por hacer para disminuir el ruido ambiental que actualmente sigue siendo un problema grave. La planificación del paisaje sonoro puede contribuir a fortalecer el interés de stakeholders, 40 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL políticos, planificadores, urbanistas, etc. para que tengan en cuenta los problemas generados por el ruido ambiental en su toma de decisiones. La Directiva del Ruido ha hecho mella en los expertos acústicos desde que entró en vigor haciendo referencia a las “quiet areas”, demostrando que las experiencias acústicas de la gente son importantes y justifican la gestión tanto de las áreas de bajo nivel sonoro y/o de elevada calidad acústica como las ruidosas. Aunque existe un creciente interés por el área de los paisajes sonoros, mucha de la literatura es imprecisa y difícilmente adaptable por los acústicos especializados en el control del ruido ambiental. Por ejemplo, Brown (2011) se centra en el estudio de la gestión, planificación y diseño del entorno acústico, esto está claramente ligado con el campo de la gestión del ruido ambiental. La distinción y complementariedad de los dos campos es valorable, y la tendencia hacia la devaluación del término “paisaje sonoro” y su uso como un sinónimo del ruido urbano debería evitarse. Una encuesta sobre el ruido urbano no debería llamarse “encuesta del paisaje sonoro”, ni un mapa de ruido urbano describirse como un paisaje sonoro urbano. Brown (2007, 2011) trata de demostrar las principales diferencias y la complementariedad entre el control del ruido ambiental (planificación acústica) y la planificación del paisaje sonoro: En primer lugar, el control del ruido ambiental se centra en los sonidos molestos, mientras que en el campo de los paisajes sonoros se trata con los sonidos deseados por el ser humano. Casi exclusivamente, el estudio del ruido ambiental entra en juego donde el entorno acústico tiene efectos negativos para la gente (o a veces otras especies). Por eso se dice que éste trata con “sonidos no confortables” o “sounds of discomfort” (Augoyard, 1998): interrupción del sueño, molestia, efectos fisiológicos adversos, interrupción en la comunicación o procesos cognitivos, etc. Por el contrario, el estudio del paisaje sonoro frecuentemente analiza el entorno acústico cuando el resultado de los sonidos producidos mejora, posibilita o facilita el disfrute humano, salud, bienestar o actividad. Por lo tanto, se relaciona normalmente con los sonidos deseados, aunque no exclusivamente. En segundo lugar, en el control del ruido ambiental, las medidas integran todos los sonidos, generalmente de manera independiente de la fuente sonora. En el caso de la gestión de los paisajes sonoros, es muy importante la información que se tenga de los sonidos y es necesaria la identificación de las fuentes sonoras, diferenciar entre sonidos deseados y no deseados. Metodologías que integran la energía sonora (independientemente de la fuente sonora) y que se usan normalmente en el control del ruido ambiental (el Leq) probablemente se encuentren como la manera deseada de relacionar el sonido con las preferencias de la gente. Además, el control del ruido se alcanza casi siempre reduciendo estos niveles de exposición. Puede que la gestión de los paisajes sonoros necesite también reducir estos niveles sonoros, pero su objetivo no es necesariamente los bajos niveles sonoros, sino asegurar que los sonidos deseados no son enmascarados por los no deseados. En tercer lugar, tal y como ya se indica en su definición, en el estudio del ruido ambiental el sonido es concebido como un producto de desecho, no deseado, y por lo tanto que debe ser reducido o controlado bien en la propia fuente emisora, en su propagación o en el receptor. Por el contrario, en la planificación del paisaje sonoro, puede que sea también necesario recurrir a la reducción del nivel sonoro, pero su objetivo principal no esta disminución, sino asegurarse de que los sonidos deseados no son enmascarados por aquellos no deseados. En la planificación del paisaje sonoro los sonidos son considerados como un recurso, y como en el caso de otros recursos escasos como el agua, aire o suelo, se velará por su uso racional, protección o mejora. Finalmente, en último lugar, la gestión del ruido ambiental se basa en mediciones físicas. La mayor parte de los efectos negativos del ruido ambiental en el ser humano son función de la exposición al ruido; por lo que la gestión del ruido ambiental emplea estos descriptores físicos como criterios para limitar esta exposición, para controlar el ruido y para diseñar medidas que lo mitiguen. Realmente, desde el punto de vista de la política del ruido, su gestión y control, sí que se necesitan descriptores objetivos. Sin embargo, en el campo de los paisajes sonoros, se está comprendiendo y demostrando cada vez más que la calidad del sonido exterior (calidad en términos de preferencia por parte del ser humano) no puede determinarse con medidas físicas o cuantitativas. Aspectos como el contexto, la información del sonido, y expectativas y actitudes individuales juegan un papel fundamental a la hora de juzgar la calidad del sonido exterior, incluso más que el nivel sonoro. 41 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas La Ley 2/2010, en su artículo único, define el suelo urbano y de núcleo rural: •“Los planes generales clasificarán como suelo urbano (…) los terrenos que estén integrados en la malla urbana existente siempre que reúnan alguno de los siguientes requisitos …que cuenten con acceso rodado público y con los servicios de abastecimiento de agua, evacuación de aguas residuales y suministro de energía eléctrica (…) o que aún careciendo de alguno de los servicios citados (…) estén comprendidos en áreas ocupadas por la edificación, al menos en las dos terceras partes de los espacios aptos para la misma, según la ordenación que el plan general establezca (…). Se consideran incluidos en la malla urbana los terrenos que dispongan de una urbanización básica constituida por unas vías de acceso y comunicación y unas redes de servicios de las que puedan servirse los terrenos y que éstos, por su situación, no estén desligados del urdido urbanístico ya existente”. •“Constituyen el suelo de núcleo rural las áreas del territorio que sirven de soporte a un asentamiento tradicional de población singularizado, identificable y diferenciado administrativamente en los censos y padrones oficiales, que el plan general defina y delimite como tales teniendo en cuenta, al menos, su inclusión como tal o en la de su área de influencia en planes anteriores, el número de edificaciones, la densidad de viviendas, su grado de consolidación por la edificación y, en su caso, la tipología histórico-tradicional de su entramado y de las edificaciones existentes en el mismo”. Por lo tanto, será en el planeamiento municipal en donde se delimitará el ámbito de los núcleos rurales, de modo que presente una consolidación por la edificación de al menos el 50% trazando una línea perimetral que encierre las edificaciones tradicionales del asentamiento siguiendo el parcelario y las huellas físicas existentes como máximo a 50 m de dichas edificaciones. En esta Ley se establecen los conceptos y directrices que deberán seguir los planes de ordenación municipal, pero es en éstos últimos en donde se concreta la delimitación de las diferentes categorías de ordenación y se delimitan los núcleos poblacionales existentes. En nuestro caso, el nuevo Plan General de Ordenación Municipal de Láncara que fue aprobado definitivamente el 22 de febrero del año 2013, se desarrolló basándose en la Ley 9/2002. A pesar de que “a priori” el territorio está o debería estar clasificado y subdividido en sus correspondientes categorías de ordenación, no podemos generalizar y atribuir unas características acústicas concretas a cada categoría, o a todos los núcleos rurales, o a todos los núcleos urbanos. El paisaje acústico va mucho más allá y es independiente de la ordenación territorial existente, aunque sí que es verdad que se puede ver a afectado por el uso del suelo, por poner el ejemplo más extremo, no va a ser igual el entorno acústico en un núcleo urbano que en un suelo de protección de espacios naturales. 3.10. Caracterización acústica de las áreas rurales Los entornos rurales pueden llegar a ser lugares de unas características sonoras realmente especiales, en donde la baja actividad humana genera un predominio de las fuentes sonoras de origen natural en el paisaje sonoro. Durante los últimos años también han comenzado a prosperar proyectos que tratan de caracterizar el paisaje sonoro en estos entornos. No obstante, la mayor parte de los estudios existentes en relación con la caracterización acústica de paisajes sonoros de áreas rurales y/o tranquilas se basan en establecer una serie de indicadores útiles para su descripción. Pero, el paisaje sonoro de las áreas rurales lo forman una compleja mezcla de sonidos naturales y antropogénicos que están constantemente cambiando minuto a minuto, hora a hora, día a día, y según la época del año. Por ello, la elección de un indicador apropiado para estas áreas de las zonas rurales caracterizadas por su tranquilidad entraña mucha dificultad. 48 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 3.10.1. Caracterización cuantitativa Existen estudios y se sigue estudiando una correlación entre parámetros físicos y la evaluación de los paisajes sonoros. Genuit y Fieberg (2006) afirman que estos parámetros son necesarios para caracterizar los sonidos ambientales. Se han sugerido medidas como la nitidez, la rugosidad o la fuerza de fluctuación del sonido (Raimbault et al., 2003; Semidor, 2005), o también caracterizar las propiedades acústicas de los eventos sonoros (Genuit y Fieberg, 2006). Symonds Group (2003), De Coensel y Botteldooren (2006), Botteldooren y De Coensel (2006b), Brambilla y Maffei (2006), estudiaron el paisaje sonoro en un contexto rural, usando diferentes indicadores, adaptando tanto la naturaleza de estos indicadores como sus valores límite a las condiciones existentes. Los índices de larga duración como LAeq,24horas, Lden, Leq han sido muy utilizados por los estudiosos en la materia para delimitar las áreas tranquilas y caracterizar el paisaje acústico.; existen varios estudios que demuestran que, la correlación entre la percepción de la tranquilidad y estos índices es muy elevada (De Coensel, 2005; Waugh et al, 2003; Symonds Group, 2003; Fleming et al, 1998). Para Fleming et al. (1998), en el caso de lugares lejanos de la actividad humana, es suficiente el empleo del LAeq,T y Lx% . Botteldooren y De Coensel (2006a) y De Coensel y Botteldooren (2006), comparan la percepción de la tranquilidad de un observador experto, con diferentes indicadores (Leq, L95, L50, L10…) y concluyen que los estadísticos comprendidos entre L50 y L95, son los mejores predictores de la tranquilidad. Teóricamente L95 está muy influenciado por el silencio más extremo, por lo que el valor L50 parece ser el mejor indicador. Sin embargo, durante la medición ocurren frecuentemente eventos sonoros. En las áreas rurales, el nivel de ruido ambiental será bajo, lo que hace que los sonidos intrusos sean más audibles y obvios. Por lo tanto, el sonido de un área rural tranquila se caracterizará por un ruido de fondo de baja intensidad y la intrusión de otras fuentes de mayor nivel sonoro. Es por eso que el uso del LAeq,24horas, Lden, Leq, u otro índice de larga duración, por sí solo únicamente informará de parte del escenario. El índice que utilicemos para cuantificar el ruido debería reflejar ambos aspectos, el ruido de fondo y el número de intrusiones sonoras. (Symonds Group, 2003; Botteldooren y De Coensel, 2006a; De Coensel y Botteldooren, 2006; Brown, 2007; Miller, 2008). Se considera que el valor de Leq está bien relacionado con el grado de molestia percibida siempre y cuando no predominen los eventos sonoros. Cuanto mayor es la diferencia entre L90 y L50 con Leq y L10, mayor es la influencia de esto eventos. En este caso, el valor de L50 o L90 serían indicadores más adecuados para evaluar el nivel de ruido ambiental. Barrigón et al (2013b) tratan de caracterizar el paisaje sonoro de un pueblo rural extremeño; trabajan, entre otros, con los niveles Leq, L50, L10 y L90, considerando este último como indicador del ruido de fondo; representa la diferencia entre Leq y L90 y obtiene una considerable diferencia entre ambos en la mayor parte de las mediciones (todas en el mismo punto), aspecto que justifican argumentando que, en mucho casos, si bien existen fuentes sonoras captadas durante las grabaciones que tienen una gran influencia en el nivel sonoro global y, por tanto en el paisaje sonoro del pueblo, su presencia es muy puntual y existe realmente una situación de base con bajos niveles sonoros. Hay diferentes maneras para que las intrusiones sonoras también queden reflejadas en un índice. Varios autores (Waugh et al., 2003; Symonds Group, 2003; Miller 2008) coinciden en que los periodos de tranquilidad pueden ser cuantificados por el número de intervalos de tiempo libres de intrusiones durante un día. Se define un intervalo libre de ruidos (NFI) como el periodo de 15 minutos donde no existen intrusiones sonoras molestas. Este índice se utiliza también en varios estudios realizados por la Agencia de Protección Medioambiental de Irlanda. De Coensel y Botteldooren (2006), para medir el impacto de los eventos sonoros, sugieren contar el número de eventos sonoros provocados por fuentes de origen antrópico o molestas. Proponen medir el tiempo total durante el cual se escuchan los sonidos discordantes o bien, en el que no se escuchan. Definen el número de eventos sonoro (Ncn) como el número de veces que el nivel sonoro excede un determinado valor y, también consideran el tiempo total durante el cual se supera ese valor (Tcn). 49 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 3.10.2. Valoración cualitativa La evaluación cuantitativa del sonido por sí sola se ha convertido en una norma en el estudio del ruido ambiental, pero resulta no ser apropiado a la hora de valorar los paisajes sonoros. Es necesario que primero se propongan algunas figuras semánticas y se correlacionen con parámetros acústicos cuantificables (Brown, 2011). Como ya se ha comentado anteriormente, comprender los factores que influyen en la percepción del paisaje sonoro es esencial para poder comprender, estudiar y caracterizar estos paisajes. Incluso, en algunas ocasiones, las perspectivas que el ser humano tenga del paisaje sonoro influyen más que los propios niveles de ruido. La tranquilidad no es el único parámetro que determina la preferencia de la gente por los paisajes sonoros (Brown, 2011). Lee et al. (2014) afirman que, por ejemplo, la percepción del ruido del tren de alta velocidad en las áreas rurales, no puede explicarse únicamente con la valoración del nivel sonoro, porque existen otros factores no acústicos, incluido el paisaje rural, que pueden influenciar en la percepción del ser humano (Jeon et al., 2011; Brown et al., 2011); sino que opinan que hay que tener en cuenta tanto factores acústicos como no acústicos. Evalúan 10 áreas rurales en Japón, por donde pasa el tren de alta velocidad. Se basan en grabaciones sonoras y visuales que muestran a un grupo de 20 personas cualificadas. Utilizan indicadores como el porcentaje de elementos naturales para evaluar el paisaje de los 10 lugares. Obtienen que el LAeq y el porcentaje de elementos naturales son los factores que más influencia tienen a la hora de evaluar la molestia percibida por el paso del tren. Pheasant et al (2008), evalúan la tranquilidad de 11 paisajes urbanos y rurales de Inglaterra valorando tanto las características acústicas como los estímulos visuales; analizan la correlación entre los parámetros, LAmax, LAeq y LA10 y % de elementos naturales con los juicios subjetivos de 44 voluntarios acerca de cómo de tranquilo es cada paisaje; obtienen que el LAmax y el % de elementos naturales son los que más se asocian a la tranquilidad de los paisajes sonoros, después sería el LAeq y por último el LA10. También se han estudiado las respuestas subjetivas al ruido en las áreas tranquilas rurales a través de encuestas y experimentos de audición (Brambilla y Maffei, 2006). Lam et al. (2010) estudian qué factores influyen a la hora de establecer preferencias por un paisaje sonoro u otro en un área rural de Hong Kong, y observan que las preferencias del hombre no están relacionadas estadísticamente con los indicadores acústicos y psicoacústicos comunes, pero que sin embargo, sí que están relacionados con la presencia de sonidos deseados o no deseados. Por el contrario, Barrigón et al. (2013b) realizan un estudio de la componente perceptiva del paisaje de un pueblo rural de Extremadura, y obtienen en las valoraciones subjetivas del nivel de sonoridad y del nivel de molestia sí existe una relación altamente significativa con el nivel sonoro. Existen múltiples evidencias de la relación entre el tipo de fuente sonora y la percepción que el ser humano tenga del paisaje sonoro. Para alcanzar una adecuada caracterización de las condiciones acústicas del entorno, tanto de origen natural como humano, es importante conocer, no sólo cuán intenso es el nivel sonoro existente, sino también cuál es la fuente sonora que lo origina (Barrigón et al 2013b); tanto la fuente sonora de los eventos como la del ruido de fondo. La evaluación de los paisajes sonoros depende sobre todo de la distinción entre los sonidos mecánicos frente a sonidos naturales. Symonds Group (2003) considera que los eventos de origen natural acentúan la tranquilidad en vez de ponerla en peligro. Son varios los autores que corroboran ésto (Waugh et al., 2003; Symonds Group, 2003; Ambrose y Burson, 2004; Botteldooren y De Coensel, 2006ab; Brown, 2007; Miller, 2008, Feijóo, 2008b) y consideran necesario, para caracterizar correctamente un área, establecer criterios que evalúen el nivel sonoro (evaluación cuantitativa) y, por otro lado, criterios cualitativos basados en la percepción del sonido, identificar la fuente sonora y distinguir entre sonidos naturales o antrópicos, deseados o no deseados, molestos o no molestos etc. En un entorno rural, Brambilla y Maffei (2006) demostraron que la aceptabilidad de los sonidos depende más de la presencia (o detección) de qué tipos de sonidos se escuchan (campanadas de las iglesias, discurrir de las aguas, las voces de los niños, etc.) y no del nivel sonoro de éstos. Los resultados son similares cuando se trata de áreas recreativas. La respuesta al sonido (en una escala de placer) en un entorno de recreo resultó independiente del nivel sonoro (Kariel, 1990). 50 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Anderson et al. (1983) también demostraron que para la gente que disfruta de las áreas de recreo, es más importante si los sonidos son o no apropiados para el entorno en el que se encuentran que si son elevados o silenciosos. Feijóo (2008a) trata de cuantificar la influencia humana en los niveles sonoros registrados en varios espacios naturales y rurales del noroeste de España. Considerando la aproximación de Boersma (1997) a la cuantificación del sonido ambiente natural como en percentil 95 (L95), seleccionan los niveles sonoros de los puntos en los que dominaban las fuentes antropogénicas y hallan el indicador de la influencia humana (LH), como la diferencia entre ambos. 3.11. Caracterización acústica de las áreas naturales Más avanzado que el estudio de las áreas rurales, a nivel internacional, está el de las áreas naturales. Sobre todo por la aportación de EEUU, que a través del Servicio Nacional de parques (NPS), encontramos que esta línea tiene su mayor expansión en 1997 y en la actualidad mantienen un programa denominado “Natural Sounds Program” y que es llevado a cabo por el National Park Service; U.S. En el caso de España, el estudio de las zonas tranquilas y de los paisajes sonoros en parques naturales son iniciativas multidisciplinares relativamente recientes, no obstante podemos comprobar que en los últimos diez años, se han desarrollado algunos estudios muy interesantes, algunos orientados a las aglomeraciones, este es el caso del proyecto: “Quiet areas definition and management actionsplans” (LIFE QUADMAP) y otros orientados al estudio de los niveles sonoros en determinados parques naturales. Es el caso del trabajo desarrollado por la Diputación de Vizcaya junto con la empresa Labein sobre el Parque Urquiola (Tecnalia, 2010) sobre registros sonoros en los parques naturales de Vizcaya. A parte de estas iniciativas muy recientes (2010), no tenemos conocimiento de actividades similares en Europa (Hernández et al., 2013). Sin embargo, como ya se ha mencionado, en Estados Unidos, y también en Japón, se han dado pasos muy importantes en la dirección de recuperar y proteger los paisajes sonoros naturales. Es de destacar el proyecto de “100 Soundscapes of Japan”, avalado por el Ministry of the Environment y desarrollado por el Japan Soundscape Study Group desde hace años. En España, Hernández et al. (2013) están tratando de adoptar la metodología descrita en el “Natural Sounds Program” de EEUU. Tratan de definir una metodología que les permita analizar la calidad sonora del ambiente natural, entendiendo por tal la influencia que sobre estos ambientes tienen los sonidos de origen antropogénico. La finalidad debe ser, en el caso de los paisajes sonoros en las áreas naturales que se hayan visto degradados por la existencia de sonidos “no-naturales”, restaurarlos a sus condiciones naturales (siempre que ello sea viable), y proteger los de los impactos sonoros inaceptables que pudieran producirse. El primer paso es establecer parámetros capaces de valorar los niveles sonoros del ambiente natural incluyendo los generados por las actividades humanas y su influencia sobre el hábitat. Se basan en el cálculo de L50 como el nivel sonoro existente (incluidos sonidos naturales y no naturales) y de Lnat como el nivel sonoro del ambiente natural (Ambrose, 2006; Levy y Falzarano, 2007). Para el análisis, Hernández et al. (2013) emplean el método de superación del tanto por ciento del tiempo (Lx) (Ambrose, 2006). Este método consiste en obtener muestras del periodo de medición para determinar el porcentaje de ruido de origen humano audible presente en los registros. Debido a que estos sonidos causados por actividades humanas son audibles por encima de los ruidos naturales, generalmente, no siempre, tienen valores más altos. Los datos se clasifican desde los más silenciosos a los más altos (en dB), y el porcentaje más alto se desprecia. La mediana del resto de conjunto de datos, y su Lx asociado, es una aproximación del nivel de ruido ambiente natural (Lnat). Carvalho y Pereira (2013) caracterizan el paisaje sonoro del Parque Nacional da Peneda e Gerês (Portugal). Estudian el ∆LA (=L10-L90), como un parámetro que permite evaluar la degradación del paisaje sonoro. Consideran L90 como ruido de fondo y L10 como ruido de punta. La degradación es mayor en áreas más alejadas de la actividad humana, más sensibles a los ruidos por tener un ruido de fondo y un Leq bajos. En las zonas más sensibles obtienen un ∆LA de 11dB y 12dB y la menor diferencia la obtienen en 4,4dB. 51 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Si bien es verdad que las áreas rurales difieren de las áreas naturales (especialmente de las áreas protegidas) porque el número de fuentes antropogénicas es, en principio, mayor, sí que es también verdad que las áreas rurales cuentan habitualmente con espacios naturales que podrían asimilarse a los anteriores, así que, mucha de la literatura y estudios efectuados para las áreas naturales, también son aplicables para las zonas rurales. Así lo corroboran Hernández et al. (2013) al aplicar el método de superación del tanto por ciento, de manera experimental, en una localidad rural de Pontevedra, en Galicia (Anceu). 52 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 4. ÁREA DE ESTUDIO El área en la que se desarrolla el presente trabajo se ubica al oeste del término municipal de Láncara, Provincia de Lugo, Comunidad Autónoma de Galicia. Para la elección del área de desarrollo del estudio, se consideró principalmente su representatividad de cara a incluir los elementos y actividades que contiene un área rural, además de heterogeneidad y presencia de focos potencialmente emisores de ruido. 4.1. Marco territorial La Comunidad Autónoma de Galicia está distribuida en diferentes niveles administrativos: Provincia, Comarca, Municipio y Parroquia. El término municipal de Láncara se sitúa en el centroeste de la Comunidad Autónoma de Galicia, al sureste de la provincia de Lugo y norte de la comarca de Sarria. Esta comarca la integran 7 municipios: Láncara, Triacastela, Samos, O Incio, Paradela, O Páramo y Sarria. Láncara limita por el norte con los municipios de O Corgo y Baralla; por el este con Becerreá; al sur con Samos, Triacastela y Sarria; y al oeste con O Páramo. El municipio está constituido por 26 parroquias y su capital es el núcleo de Pobra de San Xiao. Según datos del Instituto Galego de Estadística (IGE 2010), la superficie municipal es de 121,7 km2, lo que supone un 1,23% de la provincia de Lugo y un 14,55% de la comarca de Sarria. El área de desarrollo específico del estudio se encuentra situado en el cuadrante Oeste del municipio con una superficie total de aproximadamente 720 ha. Se encuentra limitada por el norte por el río Neira, por el este por diversas carreteras municipales, y por el sur y oeste por el río Sarria y el límite del municipio de Láncara. Se trata de una zona con una estructura territorial heterogénea formada por el núcleo de la Pobra de San Xiao y su entorno que cuenta con un total de 699 habitantes (Nomenclátor de Galicia 2010) rodeado por terrenos de uso principalmente agrario. 53 Figura 3: Marco territorial del área de estudio Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 4.2. Medio abiótico o inerte 4.2.1. Geomorfología y geología Según se desprende de lo datos proporcionados por el SITEB (Sistema de Información Territorial de la Biodiversidad de Galicia, 2008), el municipio de Láncara se asienta sobre terrenos formados mayoritariamente por cuarcitas. Existen también rocas graníticas (granitoides calcoalcalinos) especialmente en el noroeste del municipio y área de estudio, depósitos terciarios en el centro y depósitos del cuaternario en los cursos fluviales. Se encuentra situado en la zona central de la meseta lucense, al norte de la depresión terciaria de Sarria y, en una zona de contacto con las sierras orientales de la provincia; por lo que presenta un relieve en el que se conjugan planicie y montaña, sobre todo en el sector sureste del municipio, donde desde una altitud media de 400-600 metros se asciende hasta los 1.200 en el Pico da Meda, limítrofe con Triacastela. Figura 4: Relieve del área de estudio desde el punto de medición número 2, en la llanura del extremo noreste En el área específica de estudio, el rango de altitudes oscila desde los 365 m hasta los 540 m. Destaca la cadena montañosa que recorre el área por el extremo oeste y en dirección norte-sur. Su ladera oeste posee elevadas pendientes y, al fondo, transcurre el río Sarria delimitando el área de estudio. En esta cadena se eleva el pico de más altitud del área (hasta 540 m), en la montaña conocida como monte de Castalvello. La ladera este posee pendientes más suaves. Se forman dos vaguadas por las que transcurren sendos arroyos dirección norte-sur, rego dos Castañeiros y rego de Abeleira, afluentes del Neira. Las zonas más bajas se encuentran en el extremo noreste, donde se ubica el núcleo de Pobra de San Xiao. Figura 5: Relieve del municipio de Láncara y área específica de estudio Esta configuración geomorfológica dota a la zona de unas características que influirán en el desarrollo del estudio en cuanto a la propagación del sonido y distribución de los ambientes sonoros existentes. 4.2.2. Hidrografía La presencia de un sistema fluvial amplio dota a la zona de un ambiente sonoro característico. Especialmente en las cercanías de los rápidos, es el ruido de la naturaleza, el emitido por el agua, el que presumiblemente definirá el ambiente sonoro. Todo el municipio de Láncara, se enmarca dentro de la cuenca fluvial del alto Miño. Dentro de esta cuenca, la principal subcuenca en el municipio es la del río Neira, que recoge también las aguas del río Sarria para desembocar por el margen izquierdo del río Miño a 6 km al oeste del límite del municipio. Existen además multitud de arroyos de escasa entidad que desembocan en cursos más caudalosos. 54 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Por lo tanto, la red fluvial la forman los ríos Neira, arteria principal, que transcurre por el centro del municipio y recoge los cursos secundarios del río de Lama y rego de San Antonio; y el río Sarria, afluente del Neira y que transcurre por el sureste del municipio recogiendo los *cursos del río Vilouzán y Rego de Quintela. En el extremo norte también se encuentran dos ríos de menor entidad, el rego de Rioboo y arroyo del Pombo, ambos afluentes del río Tordea. Los ríos Neira y Río Tordea son, a su vez, emisarios del Miño. Se presenta a continuación una imagen donde se nombran los principales cursos fluviales que cruzan por el municipio. El área específica de estudio está delimitada por el norte, por el río Neira, y por el sur por el río Sarria. Además también transcurren por el área tres ríos de menor entidad afluentes del Neira: rego dos Castañeiros, rego de Abeleira y el rego de Cantaral. 55 Figura 6: Red hidrográfica de Láncara y área específica de estudio Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Figura 7: Río Neira 4.2.3. Climatología La propagación del sonido se verá influenciada por las características climáticas del municipio y existentes durante la campaña de medición de los niveles sonoros, principalmente por la humedad relativa, temperatura atmosférica y dirección y velocidad del viento. El clima en el municipio de Láncara está marcado por su orografría. En el centro y en el norte, zona más plana y de menor altitud, el clima es menos frío y menos lluvioso. El extremo sureste es la zona más elevada y montañosa del municipio, aumentan las precipitaciones y el clima es más frío. En todo el municipio, el clima es oceánico con fuertes matices de continentalidad (Martínez et al., 2000). Las temperaturas máximas se registran entre los meses de julio y agosto, y oscilan entre los 24ºC y 28ºC. Las temperaturas mínimas se registran generalmente en el mes de enero y oscilan entre -2ºC y 0ºC. Como media, tenemos una temperatura anual que oscila entre 10ºC en la zona del sureste y 14ºC al norte del municipio. La pluviometría media anual alcanza los 1.000 mm en las zonas bajas del norte y a medida que nos vamos acercando a las zonas montañosas del sureste, aumenta hasta los 1.200 mm anuales. El periodo de heladas es prolongado, tiene una duración media de 6-8 meses en función de si estamos en zona baja o zona montañosa. Por el contrario, el periodo seco o árido se prolonga de 1 a 3 meses, siendo más extenso en las zonas bajas del norte. Figura 8: Río Sarria 4.3. Medio biótico 4.3.1. Hábitats naturales El término municipal de Láncara pertenece a la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, espacio protegido y reconocido como tal en el plano internacional, en el marco del Programa sobre el Hombre y la Biosfera (MAB) de la UNESCO. Es la primera de estas figuras declarada en Galicia y con sus 363.669 ha es la segunda más grande de la Península Ibérica. Abarca el 39% de la provincia de Lugo, un total de 26 municipios, entre ellos Láncara. Entre los paisajes, ecosistemas, hábitats y especies naturales existentes en el área de Terras do Miño, se encuentra una nutrida representación de Hábitats Naturales Prioritarios de acuerdo con los criterios establecidos por la Directiva comunitaria DC 92/43/CEE. Los ecosistemas fluviales y lagunares de los río Parga- Ladra-Támoga y la totalidad de los paisajes de montaña de la Serra do Xistral, han sido declarados Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) dentro de la Red Europea Natura 2000 y forman parte de la Red Gallega de Espacios Naturales Protegidos. Entre ellos, cabría destacar los bosques de ribera, las zonas arbustivas húmedas, las turberas, etc. Aunque ninguno de estos lugares comprende al municipio de Láncara. El área comprendida por la Reserva de la Biosfera Terras do Miño alberga una de las mejores representaciones de ecosistemas naturales y agrosistemas tradicionales característicos de los territorios sublitorales de la región Atlántica europea. 56 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Este territorio albergó desde la antigüedad una importante población, la cual fue creciendo exponencialmente desde la Edad Media al ser áreas muy propicias para el desarrollo de las actividades agrícolas, ganaderas y forestales. Con la Revolución Industrial, los tipos de aprovechamiento y usos del suelo sufrieron en muchos territorios una notable transformación con la construcción de polígonos industriales, grandes núcleos urbanos y periurbanos, vías de comunicación, etc., sin evaluar los efectos que estaban causando en la biodiversidad. Consecuentemente, muy pocas áreas del espacio sublitoral atlántico mantienen en la actualidad ejemplos representativos y de cierta entidad de lo que fueron los paisajes y agrosistemas naturales, y más difícilmente de los paisajes y ecosistemas naturales. Figura 9: Extensión de la Reserva de la Biosfera "Terras do Miño" La superficie ocupada por la Reserva de la Biosfera Terras do Miño, constituye por lo tanto uno de los escasos ejemplos a nivel europeo donde se mantiene una amplia superficie de terrenos característicos tanto de los ecosistemas Atlánticos sublitorales (bosques caducifolios, brezales y arbustos, herbazales y humedales), como de una compleja serie progresiva de formas de explotación agrícola, forestal y ganadera en función de los métodos de aprovechamiento del territorio que en muchos casos provienen de la Romanización o de la Edad Media y que representan el actual “agrosistema tradicional”. 4.3.2. Vegetación potencial Se entiende por vegetación potencial aquella comunidad vegetal que existiría en un área como consecuencia de la sucesión geobotánica progresiva si el hombre dejase de influir y alterar ecosistemas vegetales. En la práctica se considera a la vegetación potencial como sinónimo de clímax e igual a la vegetación primitiva (aún no alterada por el hombre). La vegetación potencial clímax corresponde, al menos idealmente, a la etapa final o asociación estable de una serie de vegetación climatófila. Según el mapa de series de vegetación de Rivas (1987), el municipio de Láncara pertenece a la región Eurosiberiana, reino Holártico, subregión Atlánticomedioeuropea, superprovincia Atlántica, provincia Cántabro-Atlántica, subprovincia astur-galaica, sector Galaico-Portugués y a pisos colino (zona oeste) y montano en función del gradiente térmico altitudinal. Se divide en 3 zonas correspondiendo cada una con una serie de vegetación climatófila: i. El extremo oeste, y mayor parte el área específica de estudio, corresponde con la serie 8c, “Serie colina galaico-portuguesa acidófila del roble o Quercus robur (Rusco aculeati-Querceto roboris sigmetum)”. VP, robledales acidófilos. Esta serie de vegetación corresponde en su óptimo estable a un robledal denso de carballos (Quercus robur) que puede llevar una cierta cantidad de melojos (Quercus pyrenaica), acebos (Ilex aquifolium), castaños (Castanea sativa), laureles (Laurus nobilis) y alcornoques (Quercus suber). En el sotobosque de la carballeda, además de un buen número de hierbas nemorales esciófilas, existe un sotobosque arbustivo más o menos denso en el que suelen hallarse elementos mediterráneos como Ruscus aculeatus, Daphne gnidium, Arbutus unedo, etc. coexistiendo con otros vegetales caducifolios eurosiberianos de área más amplia (Pyrus cordata, Lonicera periclimenum, Frangula alnus, Corylus avellana, Crataegus monogyna, etc.). 57 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 4.6.2. Densidad y distribución poblacional En términos generales, las zonas rurales de España se caracterizan por una baja densidad de población, 19,79 hab/km2 de media, mucho menor que la media del conjunto del estado que se sitúa en 93 hab/km2. La Comunidad Autónoma de Galicia también se caracteriza por esta dispersión poblacional. El grueso de sus 2,79 millones de habitantes está concentrado en pocos ayuntamientos. El 73% de los municipios gallegos poseen menos de 100 hab/km2; y un 5% menos de 10 hab/km2, zona clasificadas por la ONU como desiertos demográficos. La mayor dispersión de la población en áreas rurales limita en gran medida sus posibilidades de desarrollo económico. El mapa gallego de densidad de población también ofrece un panorama muy diferente en función de la provincia que se trate. La concentración progresiva de la población en muy pocos municipios (sólo 10 concellos gallegos aglutinan el 40% de la población) explica el abandono de las dos provincias del interior, que tras décadas soportando flujos migratorios hacia las ciudades y las comarcas atlánticas acoge ahora a mucha menos población de la que podría albergar por superficie. En el caso de Láncara, la densidad de población es de 24 hab/Km2, por debajo de la gallega (94,6 hab/km2) y de la provincia de Lugo (35,9 hab/km2). Los 2.930 habitantes de Láncara se concentran en varios núcleos de población, destacando la Pobra de San Xiao que cuenta con un total de 699 habitantes (Nomenclátor 2010). De acuerdo con las definiciones reflejadas en las Normas complementarias y subsidiarias de planeamiento de La Coruña, Lugo, Orense y Pontevedra (1991) y anteriormente mencionadas, según el nomenclátor del 2010, el municipio de Láncara cuenta con 11 núcleos de población y 140 diseminados (constituidas por el conjunto de las edificaciones o viviendas de un área habitable que no pueden incluirse en el concepto de núcleo), lo que hace un total de 151 asentamientos. 64 Figura 17: Densidad de población de los municipios de Galicia PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 4.6.3. Crecimiento vegetativo y saldo migratorio En la figura5 anterior se observa cómo desde el año 1981 hasta el 2010, el número de defunciones ha sido mayor que el de nacimientos, lo que da lugar a un saldo vegetativo que siempre se ha mantenido negativo. Un elemento dinamizador del crecimiento poblacional en España, es la inmigración. En muchas áreas rurales, la llegada de mano de obra extranjera ha permitido frenar o disminuir el despoblamiento de estos municipios. Del mismo modo, sin el efecto de las migraciones, la población gallega habría disminuido en este periodo, ya que el crecimiento vegetativo medio anual ha sido negativo desde 1988. 5Fuente: elaboración propia a partir de datos del IGE (Instituto Gallego de Estadística) En la siguiente figura6 se ha representado la migración desde el año 1992 en Láncara, donde el saldo migratorio ha sido variable, predominando ligeramente la emigración sobre la inmigración. En el año 2006 existe un pico de inmigración, alcanzando las 154 personas, probablemente por la llegada de mano de obra extranjera. Como ya se ha visto anteriormente, en Láncara la población ha ido disminuyendo en los últimos años. El saldo migratorio no es suficiente para compensar la pérdida por el mayor número de defunciones frente los nacimientos. 6Fuente: elaboración propia a partir de datos del IGE (Instituto Gallego de Estadística) 65 Figura 18: Crecimiento vegetativo en Láncara, período 1981-2010 Figura 19: Movimientos migratorios en Láncara, período 1992-2009 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 4.6.4. Estructura demográfica La edad media de la provincia de Lugo es mayor que la edad media de la comunidad de Galicia, y a su vez, esta edad aumenta progresivamente a nivel comarcal y municipal. La población de Láncara está claramente más envejecida que la población gallega, llegando a los 7 años de diferencia. En todos los casos, las mujeres superan a los hombres en edad7. Tabla 4: Edad media En base a los datos reflejados en la siguiente tabla8, Láncara es un municipio envejecido dentro de la Comunidad Autónoma de Galicia. El porcentaje de personas mayores de 64 años aumenta conforme subimos en nivel administrativo, mientras que el porcentaje de población menor de 20 años disminuye. En Láncara, la población mayor de 64 años llega a triplicar a la menor de 20 años. La pirámide de población de Láncara tiene forma invertida, lo que evidencia una vez más el predominio de la población de edades avanzadas. Se trata de una población envejecida con muy bajas tasas de natalidad y mortalidad y con un crecimiento natural muy reducido. La población va aumentando conforme avanzamos en edad, llegando a su máximo entre las edades comprendidas entre 75 y 79 años. Por el contrario, la base de la pirámide es muy estrecha, lo que nos muestra la escasa juventud existente menores de 20 años. 7Fuente: Instituto Gallego de Estadística (IGE), datos del año 2010 8Fuente: Instituto Gallego de Estadística (IGE), datos del año 2010 La proporción de hombres y mujeres es similar tanto a escala autonómica como provincial, comarcal o municipal. No obstante, la proporción de mujeres suele ser ligeramente mayor, a excepción del municipio de Láncara, donde predominan los hombres. Probablemente, los condicionantes sociales y económicos existentes en el mundo rural, han llevado a que las mujeres hayan abandonado las zonas rurales en mayor medida que los hombres, permaneciendo los colectivos de mujeres de mayor edad. Figura 20: Proporción de hombres y mujeres Las mujeres predominan sobre los hombres en las edades avanzadas a partir de los 75 años, mientras que los hombres se distribuyen más equitativamente entre las edades medias. Como ya se ha mencionado anteriormente, las mujeres en edad de trabajar se desplazan a los núcleos urbanos en busca de un trabajo, permaneciendo los colectivos de mujeres de edades más avanzadas. A continuación se puede observar la pirámide demográfica del municipio de Láncara9, donde se aprecia la diferencia de hombres y mujeres por rango de edades. 9Elaboración propia a partir del padrón de habitantes (2010) 66 Tabla 5: Porcentaje de población según grandes grupos de edad PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 4.7. Economía 4.7.1. Indicadores de actividad Consideramos la población activa como el número de personas que, en un periodo de referencia dado, suministran mano de obra para producción de bienes y servicios económicos o que están disponibles y hacen gestiones para incorporarse a esta producción. Comprende a todas las personas de 16 o más años que cumplen las condiciones necesarias para su inclusión entre las personas ocupadas o paradas. La población inactiva ocupa a todas las personas de 16 o más años no clasificadas como ocupadas o paradas. La población ocupada está constituida por aquellas personas de 16 años o más que durante la semana de referencia tuvieron un trabajo por cuenta ajena o ejercieron una actividad por cuenta propia La población parada la forman aquellas personas de 16 años o más que durante la semana de referencia estuvieron sin trabajo y están esperando incorporarse, siempre que estén en contacto con una oficina pública o privada de empleo con el fin de encontrar trabajo. La tasa de actividad relaciona la población activa con la totalidad de la población activa e inactiva (población de 16 o más años). La tasa de ocupación relaciona el número total de ocupados con la población de 16 o más años. La tasa de paro relaciona el número de parados con la población activa. 67 Figura 21: Pirámide demográfica de Láncara Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas En la tabla siguiente, elaborada a partir del censo de población y viviendas (2010) se observa como las tasas de actividad y de ocupación son mayores en hombres que en mujeres, al contrario que la tasa de paro. 4.7.2. Sectores económicos Tal y como se puede apreciar en la siguiente figura, el sector primario es el que más ocupa en el municipio, seguido por el sector servicios y, en menor medida, la industria y construcción. Respecto al total de ambos sexos, las tasas de actividad y de ocupación son mayores en Láncara que en la comarca, provincia o comunidad; y la tasa de paro es menor. Probablemente se deba a que la población que esté buscando empleo se desplace a la ciudad u otros núcleos más grandes. 68 Tabla 6: Tasas de actividad, ocupación y paro Figura 22: Población ocupada por sectores de actividad PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Respecto a la ocupación por sexo, en todos los sectores dominan los hombres. No obstante, en el sector servicios esta diferencia es mínima; en el sector primario sigue dominando los hombres pero también hay una amplia representación de las mujeres; el sector secundario está claramente representado por los hombres. El sector servicios es que mayor número de afiliaciones presenta, seguido muy de cerca por el sector primario y muy lejos de la industria y construcción. Sin embargo, el sector servicios es que más paro presenta, y en el sector primario únicamente se contabilizan 6 parados10. Tabla 7: Paro y afiliaciones en alta laboral por sectores Por lo tanto, la economía de Láncara se basa en las actividades del sector primario, fundamentalmente en la ganadería. Existe además una cantera de granodiorita actualmente en explotación y dedicada a áridos en el sur del área de estudio, en el monte de Castalvello, que potencia también la actividad de este sector primario. Figura 23: Cantera de granodiorita en Láncara 10 Fuente: Consellería de Traballo e Benestar (2010). Xunta de Galicia. 4.7.3. Infraestructuras de comunicación El municipio de Láncara cuenta con una buena densidad de carreteras. Presenta un total de 182,4 km, lo que facilita la comunicación entre núcleos y diseminados. Además, su comunicación con el centro de la capital provincial también es buena, el viaje en coche dura 20 minutos y recorres 20 km. En la siguiente tabla11 se muestra la densidad de carreteras según su titularidad a nivel autonómico provincial y municipal. Tabla 8: Km de carreteras por 1000 km2 de superficie según titularidad Observamos que Láncara posee una elevada densidad de carreteras en comparación con el promedio de Galicia y la provincia de Lugo. Las carreteras del Estado son escasas y dominan las municipales. Las principales vías de comunicación de tráfico rodado del municipio de Láncara con la capital provincial son: •La N-VI que pasa por su extremo norte limitando con el municipio de O Corgo •La Autovía del Noroeste (A-6), aunque no atraviesa el municipio si es limítrofe por el norte y transcurre paralela a la N-VI •La carretera Lugo-Orense (LU 546), que pasa por Puebla de San Julián •El Corredor Nadela-Sarria (CG 2.2), vía de reciente construcción (finalizada en el 2008), que no transcurre por el municipio pero si en las cercanías de su límite suroeste. 11 Fuente: elaboración propia a partir de datos de la Encuesta de Infraestructuras y Equipamientos Locales (2008). Ministerio de Política Territorial y Administración Pública. 69 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Como ejes vertebradores de las comunicaciones dentro del municipio, se encuentran: •La carretera Sarria-Becerreá (LU 636), que atraviesa el municipio por el extremo sur •La carretera Puebla-Baralla (LU 621), que atraviesa el municipio por el extremo norte En cuanto al ferrocarril, la línea que une Monforte con Lugo pasa por la capital municipal influyendo en el desarrollo de Puebla de San Julián. Actualmente esta línea, que no tiene parada en el núcleo, no genera los beneficios que generaba antiguamente. Por el contrario, su trazado supone un condicionamiento urbanístico muy grande para el crecimiento del núcleo. En el año 2007 (aún en ejecución en la actualidad), se comenzó a ejecutar una nueva variante del AVE, la variante de la Pobra de San Xiao, perteneciente al tramo Ourense-Lugo y que circula paralela al límite sur del municipio. Supone un nuevo recorrido que solventa las deficiencias de la actual línea férrea y no atraviesa el núcleo de Puebla de San Julián. 4.8. Síntesis El municipio de Láncara está constituído por un territorio con una variada orografía que marca las condiciones climáticas del municipio. Se alternan las llanuras y zonas montañosas por donde discurren una gran cantidad de pequeños cursos fluviales. Las zonas más elevadas se localizan en el sur, descendiendo a medida que avanzamos hacia el norte. En las zonas más bajas se localizan los principales núcleos de población, alrededor de los cuales los terrenos se dedican principalmente a la ganadería y en menor medida a la agricultura, mientras que las zonas más montañosas albergan masas arboladas naturales dominadas por frondosas y otras artificiales de coníferas de rápido crecimiento con vocación maderera. Láncara posee una muy baja densidad de población (24 hab/km2), no obstante ésta se encuentra repartida en 151 diseminados. A Pobra de San Xiao constituye la capital del municipio y es el núcleo que cuenta con más habitantes (699) La población del municipio de Láncara está formada por una demografía envejecida y en retroceso cuyo crecimiento anual desciende año tras año. Su principal fuente de economía, es el sector primario. Considerando las diferentes definiciones de “ruralidad”, el municipio de Láncara se puede clasificar como un municipio eminentemente rural. Entre otras características, su densidad de población es menor a 100 hab/km2, su número de habitantes es inferior a 5.000 y el sector primario es la principal fuente de economía. También se puede considerar un municipio con elevado valor natural, lo cual se confirma por su biodiversidad y pertenencia a la Reserva de la Biosfera Terras do Miño. Ambas características, le hacen merecedora de una correcta gestión de su paisaje sonoro natural. El ambiente sonoro será diferente en las proximidades de los cursos fluviales, de los núcleos de población o en zonas montañosas. La propagación del sonido se verá influenciada además por el relieve, que en algunos casos constituirán barreras a su avance y en otros favorecerán su propagación; y por los distintos usos del suelo, que aportan un ambiente sonoro específico e influyen en el avance del ruido. Las actividades del sector primario también se dejan notar en el paisaje sonoro, especialmente las actividades mecanizadas. Sin embargo, la ganadería menos “ruidosa”, domina sobre la agricultura y actividad de la maquinaria agrícola. Láncara cuenta con una cantera en activo, la cual, contribuirá a elevar el nivel sonoro del municipio no sólo por el propio funcionamiento de la planta de machaqueo, sino, por la actividad de la maquinaria pesada y por el tráfico de camiones que recorrerá el territorio. Las infraestructuras de comunicación también son fuentes potenciales de ruido que pueden tener una elevada influencia en el área en función de su ubicación y densidad de tráfico. Láncara, cuenta con una buena red de infraestructuras, además de contar con las obras de la nueva variante del AVE, lo que presumiblemente se notará a la hora de definir su paisaje sonoro. 70 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 5. MATERIAL Y MÉTODOS La Directiva del Ruido exige a los estados miembro que creen sus mapas estratégicos de ruido representado la contaminación acústica con el empleo de los indicadores más comunes del ruido: Lden, Lday, Levening y Lnight, también propuestos por EU (2002). En las áreas rurales y espacios naturales, la heterogeneidad asociada a las fuentes de origen natural, tanto biofónicas como geofónicas, así como el sonido procedente de fuentes antropogénicas diferentes a las representativas de las grandes aglomeraciones, convierte el uso de estos indicadores como insuficiente para la caracterización de sus paisajes sonoros. Este estudio trata de caracterizar el entorno acústico integrando todas las fuentes sonoras existentes, posibilitando la evaluación del paisaje sonoro en función de las características cuantitativas (niveles sonoros) pero también cualitativas (naturaleza de las fuentes sonoras). Las metodologías actualmente utilizadas para llevar a cabo esta evaluación de niveles sonoros presentan el siguiente esquema (Diputación Foral de Bizkaia (Depto. Medio Ambiente) y Centro Tecnológico Labein-Tecnalia (2010): 1. Inventario de los focos: conlleva la identificación exhaustiva de los focos de ruido ambiental existentes, identificando los gestores competentes de los mismos y la metodología de análisis aplicable a cada uno de ellos. 2. Elaboración del Diagnóstico: conlleva la consideración de dos conceptos que forman parte de la evaluación de la contaminación acústica: •Emisión acústica o Potencia acústica: se puede definir como la capacidad de un foco para provocar ruido. Se corresponde con una característica intrínseca de la fuente sonora y no depende del entorno en el que se encuentre sino de sus condiciones de funcionamiento. •Inmisión acústica: se corresponde con el nivel sonoro que se recibe en un receptor (punto, vivienda, edificio, localización concreta) y que es la suma de la contribución de las distintas fuentes sonoras (focos de ruido ambiental) existentes en el entorno. La aplicación de esta metodología de cálculo de acuerdo al anexo IV RD 1367/2007, conlleva la utilización de una serie de fórmulas matemáticas empíricamente demostradas que permiten obtener tanto la emisión o potencia acústica, a partir de los datos de las características de los focos de ruido, como la inmisión acústica, incorporando la información relativa al entorno de propagación del ruido desde la fuente sonora que lo genera hasta el receptor. 71 Figura 24: Esquema para la caracterización de focos de ruido o niveles de inmisión Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas La metodología de medición, se aplica en condiciones de inspección, también definida en el anexo IV RD 1367/2007. En términos generales, la aplicación de esta metodología conlleva la realización de series de medidas, cerca del potencial foco emisor, que pueden servir, bien para caracterizar la emisión de un foco de ruido, o para determinar los niveles de inmisión en un punto de evaluación. En la figura siguiente se muestra el esquema conjunto de estos dos tipos de actuaciones. 3. Evaluación de la afección al ruido: una vez conocidos los niveles de emisión e inmisión acústica, estos pueden ser representados y combinados con otra información para obtener conclusiones respecto a la afección del ruido en la zona analizada. En nuestro estudio aplicamos una metodología de medición, de inspección en campo, combinada con métodos de cálculo de la propagación del sonido antropogénico. En un primer término, se considera necesario basar el mapeo acústico en un número representativo de puntos de muestreo distribuidos por toda el área de estudio, y, apoyándose en los niveles de inmisión de esta muestra de puntos, se tratara de aproximar los niveles sonoros en el interior de toda el área por métodos de interpolación. Previamente, para establecer la metodología de toma de datos en campo y los indicadores acústicos más apropiados, se ha efectuado una revisión bibliográfica exhaustiva de los principales estudios y legislación existente al respecto. Paralelamente a la toma de datos de los niveles de inmisión, se han identificado las fuentes sonoras existentes y que más influencia ejercen en el entorno de los puntos de muestreo. De esta manera, se complementan los resultados obtenidos con estos métodos de interpolación con la simulación teórica de la propagación del sonido de las fuentes antropogénicas en el área de estudio, en función de diversos factores y a partir del nivel sonoro emitido por estas fuentes. Para ello, se empleara la herramienta SPreAD-GIS sobre ArcGis 9.3 que más adelante se describe. Además del análisis cartográfico, se propone también un método que se basará en valores cuantitativos para clasificar los espacios sonoros en función de la naturaleza de las fuentes emisoras de ruido, en función de criterios cualitativos. Se demostrará su validez mediante una técnica estadística multivariante. Tal y como afirman Waugh et al. (2003), la representación cartográfica de los ruidos puede usarse para identificar los limites de las áreas tranquilas y representar cómo el ruido antropogénico puede influir en ellas. Se propone una caracterización y una delimitación de las áreas que se considerarán como tranquilas dentro de la zona de estudio. 5.1. Muestreo y trabajo de campo Para la ejecución de la presente investigación fueron seleccionados una serie de puntos de muestreo, y en cada uno de ellos se tomaron datos durante el periodo día (de 7:00h a 19:00h). Los estadillos correspondientes se incorporan como ANEXO al presente documento. 5.1.1. Material empleado Para la toma de datos en campo se ha empleado el siguiente material: •Sonómetro integrador analizador de espectros en 1/1 y 1/3 de banda de octava tipo 1 (Mod. SC310 CESVA), según norma UNE-EN 60651. •Calibrador sonoro tipo 1 (Mod. CB-5 CESVA). •Grabadora Olympus VN-5500PC. •Anemómetro Neurtek MiniAir4 2003. •Termómetro “Multi-thermometer” (-50ºC a +300ºC) •Termohigrómetro M •Cámara de fotos, brújula, fotos aéreas, estadillos de campo, etc 72 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 5.1.2. Trabajo de campo El principal objetivo del muestreo de campo es recoger los datos necesarios para caracterizar el paisaje sonoro característico del periodo diurno (7:00h – 19:00h). La campaña de medición se alargó desde el mes de febrero de 2010, hasta diciembre del mismo año. Se han tomado datos en 31 puntos de muestreo. En función de la diversidad de fuentes sonoras, el nivel sonoro y su comportamiento, se han ejecutado mediciones distribuidas en 1 serie (en 7 de los 31 lugares) ó 3 series por cada punto. Se ha procurado que las series estuviesen los más separadas posibles dentro del periodo temporal considerado. Cada serie consta de 3 mediciones de 15 minutos. Por lo tanto, en total se han ejecutado 237 medidas de 15 minutos, para cada una de las cuales se han obtenido los datos que se indican a continuación. 73 Figura 25: Sonómetro integrador tipo 1 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas •Mediciones reales efectuadas en campo: hay que tener en cuenta que en muchas ocasiones los niveles medidos también están influenciados por otras fuentes diferentes a la que se quiere evaluar. Consecuentemente, se han tenido en cuenta las mediciones en las que la fuente sonora deseada domina claramente y es fácilmente identificable. Mediante el software adecuado y con ayuda de las grabaciones del sonido efectuadas en cada medición, se han tratado las gráficas del nivel sonoro frente al tiempo de medición y evaluado los periodos de tiempo en los que el sonido dominante era la fuente de la que se desea obtener el nivel sonoro medio. •En el caso de la cantera, y en ausencia de puntos de medición lo suficientemente cercanos y en los que el ruido de fondo no interfiera en la valoración del nivel sonoro emitido por la misma, se ha consultado bibliografía de estudios del ruido producido por diferentes canteras (Asdrubali. y Baldinelli, 2003; Rimrott, 2004; Dubois, 2006a; Brown-Buntin Associates, 2009; Thomas y Stephen, 2009). •Para el tráfico rodado de las carreteras del interior del área de estudio se han tomado mediciones a pie de carretera (P8), y el valor resultante se ha extrapolado al resto de las carreteras municipales y locales. La metodología aplicada para la medición del nivel sonoro cumple con los requisitos establecidos en el anexo IV del Real Decreto 1367/2007, de 19 de octubre; apartado 3.4.2.a) Evaluación de los índices de ruido referentes a los niveles sonoros producidos por las infraestructuras viarias, ferroviarias y aeroportuarias, indica el procedimiento y cálculo de medición. •Tráfico rodado del corredor Nadela-Sarria (CG 2.2): se ha consultado el estudio acústico del documento de cumplimiento de la Declaración de Impacto ambiental (DIA) correspondiente e incluido en el proyecto constructivo de la carretera. d) Firma sonora de cada tipo de fuente La herramienta SPreAD-GIS modeliza la propagación del sonido para cada banda de frecuencia por separado. Como dato de entrada se debe introducir el nivel sonoro de una banda de frecuencia determinada obteniendo tantos mapas de salida como bandas de frecuencia optemos por representar. Como ya se ha indicado anteriormente, la división en bandas de octava es la más frecuentemente utilizado en la acústica ambiental. Éstas, son las siguientes: 125, 250, 500, 1.000, 2.000 y 4.000 Hz. Para simplificar el análisis de los resultados afectando lo menos posible a la representatividad e información aportada por los datos, se ha optado por representar la banda de octava centrada sobre la frecuencia 1.000 Hz, característica de tonos medios y banda de frecuencia central y de factor de corrección 0 en las escalas de ponderación. Se ha comprobado que dentro de los distintos espectros sonoros que puede presentar una misma fuente de ruido (ladridos de perros, maquinaria, etc.), esta banda es la que menos variación presenta, y por lo tanto disminuimos el margen de error. Para la obtención de las firmas sonoras de cada fuente de ruido se han utilizado varias fuentes: •Los espectros obtenidos en casos reales de medición en campo ejecutados en un entorno también rural. Es el caso del ladrido de los perros y el emitido por los tractores agrícolas. •Los espectros sonoros reproducidos por Harrison et al. (1980) y reflejados en el manual de aplicación de la herramienta SPreAD-GIS (Reed et al., 2010). •Se ha tomado el espectro frecuencial de la maquinaria pesada para las obras del AVE, la cantera y el autocargador en los trabajos forestales. Para estos últimos, también se ha tenido en cuenta el espectro sonoro de la motosierra. 80 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL •En el caso del ruido de tráfico rodado el espectro sonoro esta normalizado y publicado en la Norma UNE-EN 1793-3:1998, Dispositivos reductores de ruido de tráfico en carreteras. Método de ensayo para determinar el comportamiento acústico. Parte 3: Espectro normalizado de ruido de tráfico. Ha sido también publicado en el Documento Básico DB HR Protección frente al ruido del Código Técnico de la Edificación (CTE). •El espectro del ferrocarril se encuentra en el proyecto de Norma PNE-prEN 16272-3-1. Ha sido también publicado en el Documento Básico DB HR Protección frente al ruido del Código Técnico de la Edificación (CTE). En la tabla que se muestra a continuación, se detallan los datos de entrada empleados en cada fuente sonora, donde: Leq: nivel de presión sonora de la fuente evaluada. Dist: es la distancia a la fuente desde la que se ha realizado la medición de su nivel sonoro. Ptos. muestreo: relación de los puntos de muestreo afectados por la fuente sonora según datos recogidos en campo 81 Tabla 10: Fuentes sonoras detectadas y datos de entrada Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas e) Condiciones atmosféricas Es necesario introducir una serie de datos climáticos representativos durante la campaña de medición. Como ya se ha indicado anteriormente, se han registrado los datos climáticos de temperatura ambiental, humedad relativa, velocidad y dirección del viento y condiciones atmosféricas en cada punto de muestreo y durante la medición de cada serie. La campaña de medición comprende principalmente los meses de otoño-invierno, y, únicamente se tomaron datos en lo días en los que no llovía y cuando la velocidad del viento era menor de 3m/sg y próxima a 0 m/sg para no afectar al resultado de la medición (condición reflejada en el Decreto 150/1999 de Galicia para la medición del ruido ambiental exterior). Se han obtenido los datos medios de la campaña y se han introducido en el modelo: •Temperatura ambiente (ºF): 57º •Humedad relativa: 60% •Velocidad del viento: 0 m/sg •Condiciones atmosféricas: día claro y calmado de invierno f) Área de estudio, modelo digital del terreno, usos del suelo Es necesario introducir la extensión del área de estudio; el MDT (modelo digital del terreno); y los usos del suelo según una clasificación específica que diferencia entre tierras yermas, bosque de coníferas, pastizales o praderas, bosque caducifolio, matorrales, terrenos urbanizados y masas de agua. En documentación anexa, se adjunta un plano con la representación del relieve del área de estudio. 5.2.3. Mapas de salida SPreAD-GIS traza los patrones de propagación del sonido y calcula el exceso de ruido respecto al nivel sonoro intrínseco del medio ambiente (ruido de fondo) para la banda frecuencial seleccionada (entre 125 – 2000Hz). Obtenemos dos mapas de salida por banda de frecuencia: 1º Mapa de propagación del sonido: refleja el patrón de propagación del sonido desde cada fuente sonora teniendo en cuenta los factores que la condicionan. 2º Mapa de propagación del exceso del ruido o Mapa de influencia de fuentes antrópicas: calcula la diferencia entre el ruido introducido por las fuentes sonoras y el ruido de fondo. Como ya se ha indicado, para el cálculo del ruido de fondo el modelo considera diferentes coberturas del terreno entre las que figura el uso urbano. En nuestro caso, no consideramos este uso por constituir fuentes emisoras de ruido, y, por lo tanto, el ruido de fondo queda formado por las fuentes sonoras consideradas de origen natural. El exceso de ruido será el producido por las fuentes antrópicas. 5.3. Clasificación de los espacios sonoros Como ya se ha comentado anteriormente, La Ley 37/2003 del Ruido establece la necesidad de estructurar el territorio en “áreas acústicas” entendiendo por tales, aquellas zonas del territorio que comparten idénticos objetivos de calidad acústica. No obstante, el marco normativo actual detalla la zonificación acústica de áreas urbanizadas, agrupando los espacios más naturales y las zonas tranquilas en campo abierto que requieran condiciones de silencio en un único grupo con requerimientos especiales de protección contra la contaminación acústica. Se cita textualmente en el Real Decreto 1367/2007 “La delimitación territorial de las áreas acústicas y su clasificación se basará en los usos actuales o previstos del suelo. Por tanto, la zonificación acústica de un término municipal únicamente afectará, excepto en lo referente a las áreas acústicas de los tipos f) y g), a las áreas urbanizadas y a los nuevos desarrollos urbanísticos.” Siendo: f) Sectores del territorio afectados a sistemas generales de infraestructuras de transporte, u otros equipamientos públicos que los reclamen y g) Espacios naturales que requieran una especial protección contra la contaminación acústica incluyendo también las zonas tranquilas en campo abierto que se pretendan mantener silenciosas por motivos turísticos o de preservación del medio. 82 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL En este último grupo se establecerán objetivos de calidad acústica para cada caso en particular, atendiendo a aquellas necesidades específicas de los mismos que justifiquen su calificación. En las áreas naturales o rurales, atribuir un determinado entorno acústico, o, fijar unos objetivos de calidad acústica en función del uso del suelo es un “sinsentido”, lo propio es poder clasificar las áreas en base a criterios cualitativos y cuantitativos, en función de la naturaleza de las fuentes de ruido dominantes, para poder determinar su calidad acústica y establecer pautas para su conservación. Como ya se ha comentado varias veces, ésta es una tarea ardua. En este estudio, tratamos de clasificar los espacios sonoros del área de estudio en función del tipo de fuente sonora dominante apoyándonos en criterios cuantitativos de más fácil registro en campo. Para llevar a cabo una clasificación cualitativa del área en función del origen de las fuentes sonoras dominantes en cada zona o espacio sonoro, se ha realizado un proceso en dos etapas: la primera de ellas en la zona y momento al tomar las muestras de campo, basándonos en lo escuchado durante la toma de datos; y la segunda, en su mayor parte ratificación, en laboratorio al volver a escuchar las grabaciones sonoras registradas en campo. Tal y como se refleja en la siguiente tabla, se han agrupado los puntos de medición en 4 grupos: I. El primer grupo en el que se han registrado un total de 11 muestras se han identificado ruidos asociados a fuentes antropogénicas que permiten, por su importancia clasificar dicha zona, las fuentes emisoras son de tipo fijo como es el caso de los núcleos poblacionales o las vías de comunicación en explotación, o la actividad extractiva de la cantera. Existen otras con posiciones variables tanto en el espacio como en el tiempo como son las obras ligadas a la construcción de la nueva infraestructura ferroviaria y las relacionadas con la utilización de maquinaria en las actividades del sector primario, tanto el agrícolaganadero como el forestal, que como se ha comentado en las área rurales son de gran importancia y se interrelacionan entre sí. II. Un segundo grupo, formado por un total de 12 puntos de muestreo, sería el que se ha clasificado como naturaleza más fuentes antropogénicas. Este grupo es el resultado de la combinación de situaciones donde las fuentes antropogénicas representadas también en el grupo anterior, ejercen una influencia similar en el espacio sonoro a las de origen natural (preponderantemente aves), generalmente por su mayor lejanía al punto de muestreo o por la mayor naturalidad del entorno. III. El tercer grupo está formado por 4 muestras, se trata de la combinación de los grupos anteriores al que se une la presencia de una fuente sonora constante en el espacio pero con niveles sonoros distintos a lo largo de las diferentes estaciones como es en este caso el río o ríos que circundan la zona de estudio. IV. El último grupo también formado por 4 muestras se asocia con la presencia exclusiva de ruido procedente de los cursos fluviales o de elementos de la naturaleza. Los datos numéricos obtenidos para los diferentes indicadores utilizados en la investigación también nos permiten caracterizar estas áreas de forma matemática. El interés se centra en establecer un modelo matemático que permita comprobar de manera estadística la correspondencia entre la clasificación cualitativa por observación y la estadística obtenida de las relaciones entre los valores de los indicadores. 83 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 84 Tabla 11: Valores medios de indicadores básicos en los puntos de muestreo PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 5.3.1. Análisis preliminar de los datos Los resultados correspondientes a los cuatro indicadores muestran diferentes características de los índices sonoros. A partir de lo indicado en el Estado del Arte de la presente Tesis Doctoral, así como de las comprobaciones previas realizadas, se considera que nivel sonoro equivalente (Leq) y el nivel percentil 90 (L90) pueden ser los más representativos y partir de la relación entre los mismos para los diferentes grupos se podrá obtener un modelo de clasificación. En la figura siguiente se muestra la representación de los valores de los 31 puntos de toma de datos para los indicadores seleccionados Leq y L90. 5.3.2. Selección del método multivariante La clasificación de las técnicas multivariantes se basan en tres juicios que el analista debe hacer sobre el objeto a investigar y la naturaleza de los datos; y la selección de la técnica multivariante apropiada depende de las respuestas a estas tres cuestiones. La gráfica muestra, en primer lugar, que a pesar de presentar una superposición parcial entre las muestras de los valores de ambos indicadores sí parece existir cierta diferencia espacial entre los grupos. Las herramientas estadísticas de clasificación multivariante pueden ayudarnos a analizar la existencia o no de grupos entre las muestras y si estos grupos se corresponden o no con la clasificación cualitativa propuesta. I. ¿pueden dividirse las variables en dependientes o independientes basándose la clasificación en alguna teoría? II. Si puede hacerse, ¿cuántas de estas variables son tratadas como dependientes en un análisis simple? III. ¿Cómo son las variables medidas? 85 Figura 40: Distribución de las muestras en función del L90 y Leq Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 86 Figura 41: Selección de las técnicas de clasificación multivariante PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL En la figura anterior se muestra un diagrama de decisión para la selección del método multivariante. La primera cuestión que nos debemos preguntar es, ¿pueden dividirse las variables mediante la clasificación de dependiente e independiente? La respuesta a esta cuestión indica si se debería utilizar un análisis de dependencia o interdependencia. Un análisis de dependencia puede definirse como aquel en el que una variable o conjunto de variables es identificado como la variable dependiente y que va a ser explicada por otras variables conocidas como variables independientes. En nuestro caso de estudio se trata de un análisis de dependencia dado que la clasificación cualitativa propuesta (valores de 1 a 4) es dependiente de los datos numéricos de los indicadores (Leq) y (L90) aportados por el sonómetro. El segundo nivel de decisión es aquél que separa el análisis de dependencia pueden ser a su vez divididos en dos tipos según: •El número de variables dependientes •El tipo de escalas de medida empleada para las variables. Teniendo en cuenta el número de variables dependientes, el análisis de dependencia puede clasificarse como aquel que tiene tanto una variable dependiente única como varias variables dependientes o incluso varias relaciones de dependenciaindependencia. El análisis de dependencia puede incluso ser clasificado en función del tipo de escala de la variable con variables métricas (numéricas/cuantitativas) o no métricas cualitativas/categóricas). Si la única variable dependiente es no métrica (categórica), entonces la técnica apropiada es el análisis discriminante múltiple, o bien los modelos de probabilidad lineal, como en el caso de este trabajo, donde la variable dependiente es única y de tipo categórico o no métrico. En la figura siguiente se muestra el camino recorrido para la selección del método. Finalmente de las dos posibles opciones de método de análisis optamos por el Análisis Discriminante, comunmente denominado por sus siglas en inglés DA Discriminant Analysis (Peña, 2002). Se trata de una técnica estadística multivariante cuya finalidad es analizar si existen diferencias significativas entre grupos de objetos respecto a un conjunto de variables medidas sobre los mismos para, en el caso de que existan, explicar en qué sentido se dan y proporcionar procedimientos de clasificación sistemática de nuevas observaciones de origen desconocido en uno de los grupos analizados. 5.3.3. Cálculo de las funciones discriminantes De acuerdo a Figueras (2000) la discriminación entre los q grupos se realiza mediante el cálculo de las denominadas funciones discriminantes. Existen varios procedimientos para calcularlas siendo el procedimiento de Fisher tomando como funciones discriminantes, combinaciones lineales de las variables clasificadoras de la forma: Sean {dgk k=1,…,ng; g=1,…,q} los valores de la variable D en cada uno de los q grupos donde dgk denota el valor de D en la k-ésima observación del gésimo grupo. Sean las medias muestrales de la variable D en cada uno de los q grupos. Y sea la media de la variable D. 87 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 88 Figura 42: Camino recorrido para la selección del método PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL El procedimiento de Fisher (Fisher, 1936; Fukunaga, 1990; Duda et al., 2001) determina el vector u que maximiza el cociente: Donde la matríz de suma de cuadrados intra-grupos es: Y la matriz de suma de cuadrados inter-grupos es: Se impone, además, la condición de normalizacion (Huberty, 1994) u’Wu =1 La solución viene dada por el vector propio u1 de W-1B asociado al mayor valor propio λ1 de esta matriz. En general, si se quieren calcular r funciones discriminantes con varianza 1, y que sean incorreladas entre sí, es decir, que verifiquen que ui’Wuj=δij; i,j=1,…,r, se obtienen como soluciones los r vectores propios de W- 1B asociados a los r mayores valores propios de esta matriz λ1≥…≥λr > 0. A las funciones Di= ui’Yi=1,…,r se les llama funciones discriminantes canónicas o funciones discriminantes de Fisher. 89 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas En la mayor parte de los casos L10 es mayor que Leq, excepto en los puntos 8 y 14, donde los eventos sonoros son pocos (su ocurrencia no supera el 10% del tiempo de medición) pero muy ruidosos. Esto ocurre en el punto 8 por el tránsito del tráfico pesado y en el punto 14 por lo ladridos de los perros, que, en ocasiones, han sido muy intensos. 96 Figura 44: Nivel sonoro en el tiempo de medición en el punto 6, serie 1, medición 1 Figura 45: Nivel sonoro en el tiempo de medición en el punto 8, serie 1, medición 3 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Por el contrario, en aquellos puntos donde se registra un ruido continuo uniforme existe poca diferencia entre los niveles. La fuente más característica es el ruido del río. Por ejemplo, en el punto número 3. En las figura siguiente se observa cómo la gráfica de la distribución del sonido en el tiempo en este punto 3 es mucho más constante. 97 Figura 46: Nivel sonoro en el tiempo de medición en el punto 14, serie 3, medición 2 Figura 47: Nivel sonoro en el tiempo de medición en el punto 3, serie 2, medición 1 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 6.3. Cartografía de los niveles sonoros En el Anexo IV de cartografía se adjuntan los mapas del nivel sonoro equivalente (Leq), nivel percentil 90 (L90), nivel percentil 50 (L50) y nivel percentil 10 (L10) para el periodo diurno. 6.3.1. Mapa del nivel sonoro equivalente Los valores más elevados de ruido, entre los 50dB y 65dB, se alcanzan en el extremo noroeste del territorio alcanzando hasta el punto número 8. En esta área y en sus proximidades se encuentran el núcleo de A Pobra de San Xiao, la zona 1 de las obras del AVE y se concentra mayor número de infraestructuras de tráfico rodado y ferroviario. Por el contrario, la zona donde menos nivel sonoro equivalente se registra es en la zona montañosa del centro-sur del área, con valores comprendidos entre los 24,5dB y 40dB. En esta zona se localizan las principales masas arbóreas y también es donde se ubica la cantera. Existe otra zona con valores comprendidos entre los 45dB y 50dB que se distribuye por el norte del territorio en las proximidades del río Neira, los trabajos forestales y zona de influencia de la cantera. En el resto del territorio se registran valores comprendidos entre los 40 y 45 dB, elevándose o disminuyendo puntualmente en función de la influencia de las fuentes sonoras. 6.3.2. Mapa del nivel percentil 90 Como ya se ha mencionado anteriormente, los niveles sonoros obtenidos son los más bajos. Los de mayor valor, comprendidos entre los 45dB y 55dB, se registran en el extremo noroeste del área en una zona de menores dimensiones que el Leq, y puntualmente en la zona norte en lugares cercanos al río Neira. Al igual que el Leq, los menores valores, comprendidos en este caso entre 24,5dB y 35dB se registran en la zona montañosa del centro-sur del territorio, pero en esta ocasión se extienden hasta el límite sur del área de estudio, alrededor de los puntos 27 y 29 y en las proximidades de la vía del tren. Existe también otra zona en el norte del territorio con valores comprendidos entre los 40dB y 45dB que parece responde a la influencia de los trabajos forestales y el río Neira. En el resto del territorio se registran valores comprendidos entre los 35 y 40 dB. 6.3.3. Mapa del nivel percentil 50 El patrón de distribución de los niveles sonoros es similar a los dos anteriores. El área de la zona noroeste con valores comprendidos entre 45dB y 60dB es mayor que la de L90 y menor que la de Leq englobando hasta el punto de muestreo número 6. El área de los valores más bajos del centro-sur del territorio es más reducida que en los dos mapas anteriores. Se extiende una franja continua dirección noroestesureste de valores comprendidos entre 40dB y 45dB que engloba a los puntos 14 y 15 y llega hasta el límite este del territorio. 6.3.4. Mapa del nivel percentil 10 Los mayores valores se registran también en el extremo noroeste, de forma similar al mapa de Leq, pero en este caso se distingue la zona de A Pobra de San Xiao con mayor concentración de infraestructuras. La zona centro-sur posee los valores más bajos, con un área más reducida que en los anteriores mapas y similar al L50. Igual que ocurre con el mapa de este último nivel, existe una franja continua dirección noroeste-sureste de valores en este caso comprendidos entre 45dB y 50dB que engloba a los puntos 14 y 15 y llega hasta el límite este del territorio. 98 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 6.4. Cartografía del propagación del sonido y exceso de ruido En el Anexo IV tambien se adjuntan los mapas representativos de la propagación del sonido y del exceso de ruido en el área de estudio en relación con el ruido de fondo, por fuente de ruido evaluada y por el conjunto del total de las fuentes. Los mapas reflejan la propagación del sonido y del exceso de ruido en un momento concreto: en condiciones de máxima actividad de las fuentes sonoras y considerando se está produciendo el máximo ruido de fondo introducido para cada cobertura del suelo. Se describen a continuación los mapas obtenidos en función de la fuente emisora de ruido. Los niveles sonoros estarán referidos a los alcanzados en la banda de octava de frecuencia central 1.000Hz, y siempre en la curva de ponderación A. 6.4.1. Asentamientos rurales La propagación del ruido emitido por las diferentes fuentes representativas de los asentamientos rurales que se han evaluado no tiene una gran influencia en el territorio, ciñéndose únicamente a una pequeña área alrededor de cada asentamiento. El máximo de ruido alcanzado en su propagación apenas supera los 20 dB (0-23,4dB). Los mayores valores se alcanzan en los asentamientos 1 y 5, donde la fuente dominante es el ladrido de los perros. Y la mayor propagación del sonido se alcanza en el asentamiento 1 extendiéndose dirección sur. Si tenemos en cuenta también el ruido de fondo, el mapa de exceso de ruido nos muestra una propagación prácticamente nula del sonido, con valores comprendidos entre los 0 y 9,7dB en los asentamientos 1 y 5. Esto quiere decir que el ruido emitido por las diferentes fuentes en actividad no supera apenas al ruido de fondo introducido por tipo de cobertura del suelo o, lo que es lo mismo, al ruido de la naturaleza. Por lo tanto, se puede decir que las fuentes existentes en los asentamientos rurales evaluados, ejercen una influencia reducida y puntual en el paisaje sonoro del área de estudio, únicamente detectable en una pequeña área alrededor de cada uno y también que abarcan la mayor parte de los puntos de medición desde los que se detectó su presencia. 6.4.2. Obras del ave Se han detectado dos zonas activas: la primera de ellas en el noroeste, fuera del área de estudio pero con más influencia sobre el territorio; y la segunda, en el sur del área y con una influencia mucho más reducida. La zona 1, además de emitir un ruido mayor, se ubica en las proximidades de un terreno más llano y dominado por tierras de cultivo, lo que presumiblemente favorece la propagación del sonido. Sin embargo, la zona 2 se encuentra rodeada de una masa arbórea y, en el fondo de un valle cuya ladera de elevada pendiente constituye una barrera acústica que frena la propagación del sonido en dirección norte. El sonido se propaga con valores comprendidos entre los 0 y 42dB. Únicamente el ruido emitido por la zona 1 excede el ruido de la naturaleza en el extremo noroeste del territorio. Los valores no superan los 25dB. Entre las obras y el área de estudio circula el río Sarria, el cual ya emite un ruido que hemos considerado de 36dB (Tabla 10 – Espectro frecuencial). Los puntos de muestreo 1 y 2, desde los que se registra claramente el ruido procedente de la zona1 de las obras, se encuentran dentro de ambas áreas de mayor nivel sonoro emitido, con y sin ruido de fondo. Además, el punto 4 también entra dentro de su zona de influencia, pero posiblemente no se detectó por la dominancia de otras fuentes de ruido. De los puntos desde los que se detectó la zona 2 (28, 30, 31), únicamente el 30 figura dentro de su zona de influencia y en caso de no considerar el ruido de la naturaleza. En resumen, las obras del AVE ejercen una marcada influencia en el extremo noroeste del territorio alcanzando todo el núcleo de A Pobra de San Xiao. En el resto del área, el sonido únicamente alcanza algunas zonas del centro-oeste, sin tener en cuenta el ruido de fondo y sin superar los 15dB. 99 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 6.4.3. Cantera El ruido emitido por los trabajos en la cantera se propaga principalmente dirección el norte, condicionado por el relieve topográfico. Ésta, se ubica en una zona rodeada de masas arboladas que frenan la propagación del sonido. El nivel sonoro oscila entre los 0 y 38,5dB, pero los valores más elevados de ruido (a partir de los 20 dB) se reducen a un área de aproximadamente 7ha alrededor de la fuente. La propagación del exceso de ruido queda confinado dentro de los límites de la propia cantera y el nivel sonoro alcanza como máximo los 19,5dB. Durante el trabajo de campo, los puntos donde más se escuchó el ruido emitido, fueron en el 14, 15, 17, 18 y 19. Según los mapas obtenidos, la propagación del sonido alcanzaría el punto 15 y, el resto, estarían muy próximos. Sin embargo, también figuran los puntos 22, 23 y 24 dentro de su área de influencia, y, en nuestro caso no se registró esta fuente. Estas diferencias pueden deberse a múltiples factores, como a las condiciones atmosféricas del momento de la medición, a un cese o aumento en la actividad de la cantera, influencia del ruido de fondo, etc. 6.4.4. Trabajos forestales El ruido producido por las labores de aprovechamiento maderero en las zonas 1 y 2 señaladas, se reduce a un área de aproximadamente 40ha, y una pequeña área de 1ha en el extremo noreste. Se alcanzan valores de 30,2 dB máximo confinados en los punto de emisión y de entre 20-25dB en el extremo noreste. Si tenemos en cuenta el ruido de fondo, la influencia en el paisaje sonoro del área es mucho menor, superando al ruido de la naturaleza en como máximo 12,5dB alrededor de los focos emisores. Durante el trabajo de campo, se registró esta fuente en los puntos 9 y 11 principalmente, y más débilmente en los puntos 7 y 13, coincidiendo con el área de propagación del sonido. 6.4.5. Trabajos agrícolas La presencia de labores agrícolas mecanizadas con tractor se detectó fuera del área de estudio, en las proximidades del límite sureste y durante el muestreo en el punto 27. Sin embargo, el mapa de propagación del sonido únicamente muestra un nivel de 4,6dB en una pequeña zona dentro del área y al este de este punto (prácticamente indetectable), y un exceso de ruido nulo. Su área de influencia se extiende fuera del territorio de estudio. Probablemente, las condiciones en el momento de la medición propiciaron, aunque fuese débilmente, que el ruido emitido se detectase en este punto. 6.4.6. Tráfico rodado Las principales infraestructuras de tráfico rodado dentro del área de estudio y el corredor Nadela-Sarria, ejercen una elevada influencia en el paisaje sonoro de la zona. El nivel de ruido alcanzado en la propagación del sonido oscila entre los 0 y 34dB. Los mayores valores se detectan sobre todo en el extremo noroeste y flanco oeste del territorio, en las zonas más próximas al corredor y siguiendo la ladera oeste de la cadena montañosa que recorre el área en dirección norte-sur. Además existe un claro patrón de propagación lineal alrededor de las carreteras convencionales pero que sólo en zonas puntuales superan los 20 dB. En los que respecta al exceso de ruido, únicamente se supera en 18,6dB el emitido por la naturaleza. No se concentra linealmente alrededor de las carreteras convencionales, sino que se reduce al extremo noroeste y otras áreas del flanco oeste del territorio, siempre antes de superar la principal cadena montañosa del área. El ruido de tráfico rodado se detectó de múltiples puntos de medición, aparentemente, afectados en su mayoría por el área de influencia. Sin embargo, fue desde los puntos 28 y 31 desde los que más se escuchó el tráfico del corredor y, según los mapas obtenidos, no entran dentro del área de influencia de la carretera. Como ya se ha dicho anteriormente, dentro de la propagación del sonido entran en juego una gran diversidad de factores intrínsecos al momento de la medición, y que, no se pueden reflejar en su totalidad en el proceso de obtención de estos mapas. 100 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 6.4.7. Tráfico ferroviario Esta fuente es la que más condiciona el paisaje sonoro del área de estudio, la propagación del sonido alcanza los mayores valores superando los 50dB en la zona sur del área. La principal zona influencia se concentra en los alrededores del trazado de la vía por el oeste y el sur del área y se extiende hasta el centro donde ya alcanza valores más reducidos, por debajo de 20dB. El avance del ruido sí supera la cadena montañosa del flanco oeste, y las laderas del sur, aunque progresivamente va disminuyendo el nivel sonoro. Únicamente el extremo noreste queda fuera de su alcance, englobando los puntos 3,7,9,11 y 13, desde los que, efectivamente, no se detectó el paso del tren. El exceso de ruido alcanza valores de casi 38dB en la zona sur. El área de influencia, aunque sigue siendo extensa y con el mismo patrón de propagación, es más reducida que no considerando el ruido de fondo. En este caso, no se alcanza el centro del área al no superar el relieve topográfico. 6.4.8. Mapa global de la propagación del sonido Como ya se ha dicho anteriormente, dentro de la propagación del sonido entran en juego una gran diversidad de factores intrínsecos al momento de la medición, y que, no se pueden reflejar en su totalidad en el proceso de obtención de estos mapas. Además, se han generalizado las condiciones atmosféricas existentes para poder simular las condiciones de propagación de la manera más fehaciente posible e igual para todas las fuentes sonoras. De esta manera, el mapa final de propagación y exceso de ruido responderá a un momento concreto y a unas condiciones determinadas. Por lo tanto, para un momento determinado en el que se considera que todas las fuentes sonoras están activas simultáneamente, para un ruido de fondo constante determinado por la cobertura del terreno y definido previamente y para unas condiciones atmosféricas determinadas (HR 60%, T 57ºF, sin viento, día claro de invierno), la propagación del sonido alcanza valores de 55,7dB y el exceso de ruido de 37,7dB por encima del ruido de fondo. El paisaje sonoro de la zona determinado por el patrón de propagación del sonido, se caracteriza por presentar las zonas más ruidosas en el flanco oeste y zona sur del área de estudio disminuyendo el ruido a medida que avanzamos hacia el noreste. Las zonas más tranquilas, libres del ruido procedente de las fuentes evaluadas, se ubican en el noreste, en una zona donde predomina la actividad ganadera, fuera de la influencia de la actividad forestal y próxima al curso fluvial del río Neira. El área en el que el ruido antrópico no excede al de la naturaleza es mayor, alcanzando la parte central y nornoreste del territorio. El tráfico rodado y ferroviario son las dos fuentes que más condicionan este paisaje sonoro. La mayor parte de las infraestructuras se concentran en la zona oeste. Este hecho, unido al relieve existente, que condiciona que la propagación del sonido alcance débilmente el centro del territorio, configuran el paisaje característico. Se detecta también la influencia de la cantera y el tráfico de camiones que baja por la carretera del centro del área dirección norte. No obstante, esta carretera transcurre entre dos laderas que amortiguan la propagación del sonido. 6.5. Clasificación de los espacios sonoros Como ya se ha introducido en el epígrafe de Material y Métodos, para comprobar la validez del método propuesto, de la posibilidad de clasificar los espacios sonoros en función de las características de las fuentes dominantes basándonos en los valores de los índices Leq y L90, se emplea una técnica estadística multivariante conocida como Análisis Discriminante. Para llevarla a cabo, y dada la dificultad para la obtención de los datos, se ha optado por introducirlos todos en el modelo no dejando la posibilidad de validación posterior con otros datos. Esta decisión es coherente con trabajos de este tipo en los que la obtención de información resulta de extremada complejidad y resulta necesaria para el desarrollo del modelo. En la siguiente tabla se muestra un resumen del número de casos válidos y excluidos. 101 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Tabla 15: Resumen del número de casos válidos y excluidos En la tabla siguiente se muestra el resultado de la ANOVA con estadísticos F que permiten contrastar las hipótesis de igualdad de medias entre los grupos en cada variable independiente. La tabla ANOVA incluye también el estadístico lambda de Wilks univariante. La información de esta tabla aporta información preliminar para diferenciar si los grupos difieren en las variables de clasificación seleccionadas, en este caso se rechaza la hipótesis nula, p_valor < 0,05, es decir, los dos grupos, en media son diferentes. En este tipo de análisis se debe tener en cuenta que una variable no significativa a nivel univariante podría aportar información discriminativa a nivel multivariante. Tabla 16: ANOVA La tabla siguiente muestra la matriz de varianzas intragrupos combinada. Esta matriz se calcula obteniendo la suma de cuadrados y productos cruzados de cada grupo por separado, sumando a continuación las matrices de todos los grupos y dividiendo por los grados de libertad. La matriz de covarianzas tiene 27 grados de libertad. Tabla 17: Matriz de varianzas intra-grupos El resultado de esta tabla tiene gran interés porque sirve de base para la elaboración del contraste de hipótesis de la prueba de Box que aparece en las tablas siguientes. En el análisis discriminante uno de los supuestos es que todos los grupos proceden de la misma población y, más concretamente, que las matrices de varianzas-covarianzas poblacionales correspondientes a cada grupo son iguales entre sí. Tabla 18: Rangos y logaritmos de los determinantes En la tabla anterior, se observan los logaritmos de los determinantes de todas las matrices utilizadas en el cálculo del estadístico M. Dado que el estadístico es multivariante, la tabla permite comprobar qué grupos (cuando hay más de dos) difieren más. A continuación se muestran los resultados de la prueba M de Box y su transformación en un estadístico F, en donde se contrasta la hipótesis nula de que las matrices de covarianzas poblacionales son iguales. Tabla 19: Resultados del contraste 102 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL El resultado de la prueba hace que se rechace la igualdad de matrices de varianzas-covarianzas (Sig=0,000<0,05), concluyendo que los dos grupos tienen distinta matriz de varianzas-covarianzas (los grupos tienen diferente variabilidad entre si). La tabla siguiente muestra los resultados de los autovalores. El autovalor de una función se interpreta como la parte de variabilidad total de la nube de puntos proyectada sobre el conjunto de todas las funciones atribuible a la función. Si su valor es grande, la función discriminará mucho. En nuestro caso al tratarse de 4 grupos tenemos 2 autovalores que discriminan bien. Tabla 20: Resultados de los autovalores A partir de los autovalores estamos en condición de analizar la Lambda de Wilks, como vemos en nuestro caso en la tabla siguiente. Este estadístico del contraste conduce a rechazar la hipótesis nula de igualdad de medias [p-valor = 0,00 < 0,05] en el caso del contraste de las dos funciones y en caso contrario [p-valor = 0,07 > 0,05] en el caso de la segunda función. Tabla 21: Lambda de Wilks A la hora de interpretar las funciones discriminantes, parece que, a la vista de los valores, la variable que más contribuye a la discriminación es el indicador L90. Tabla 22: Coeficientes estandarizados Los coeficientes de la función discriminante canónica estandarizados, aparecen cuando se tipifican o estandarizan cada una de las variables clasificadoras para que tengan media 0 y desviación típica 1. De esta forma se evitan los problemas de escala que pudieran existir entre las variables y, consecuentemente, la magnitud de los coeficientes estandarizados son un indicador de la importancia que tiene cada variable en el cálculo de la función discriminante. En esta línea, se observa que la variable L90 tiene una influencia que es casi un 5 veces superior a la ejercida por la variable Leq. Con relación a la matriz de estructura es conveniente conocer cuáles son las variables que tienen mayor poder discriminante en orden a clasificar a un individuo en uno de los grupos (fallidos, cumplidores). Una forma de medir ese poder discriminante es calculando el coeficiente de correlación entre cada una de las variables y la función discriminante. Esta es precisamente la información que se da en la tabla (Matriz de estructura), en este caso, la correlación de la función discriminante con la variable L90 (0,993 es mayor en valor absoluto que con la variable Leq. (0,766). Tabla 23: Coeficientes no tipificados En la tabla anterior aparece información de los coeficientes de la función discriminante canónica no estandarizados. Los coeficientes de esta función son estrictamente proporcionales a los coeficientes de la función discriminante de Fisher (D−C). Por otro lado tenemos las funciones en los centroides de los grupos, el punto de corte intermedio de todos ellos marcará las líneas divisorias de clasificación. 103 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Entrando en los estadísticos de clasificación tenemos la tabla siguiente que muestra las probabilidades a priori de pertenecer a los grupos. Tabla 24: Probabilidades a priori de pertenencia a grupos A continuación se muestra la tabla de coeficientes para la función de clasificación (funciones discriminante slineales de Fisher). Tabla 25: Coeficientes de la función de clasificación los resultados nos indican que la clasificación para el caso de L90 es: L90 = 0,497·Gr1 + 0,555·Gr2 + 0,984·Gr3 + 0,770·Gr4 Y de igual modo para el indicador Leq resulta la siguiente expresión: Leq = 0,651·Gr1 + 0,400·Gr2 + 0,417·Gr3 + 0,389·Gr4 Los gráficos siguientes nos muestran la situación de cada uno de los grupos en relación con las funciones canónicas discriminantes, indicando en ellas mediante un cuadrado el centroide del grupo. Figura 48: Funciones discriminantes canónicas P1 Figura 49: Funciones discriminantes canónicas P2 104 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Figura 50: Funciones discriminantes canónicas P3 Y la representación de todo el conjunto es: Figura 52: Funciones discriminantes canónicas P4 105 Figura 51: Funciones discriminantes canónicas del conjunto Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 112 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 113 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 114 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 115 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 116 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 117 Tabla 27: Resultados de trabajos existentes en espacios protegidos, áreas naturales y/o rurales Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Para facilitar la discusión y realizar una comparación más sencilla e interpretativa de los resultados, se han elaborado una serie de gráficas, que se muestran a continuación, en donde se muestran los valores de LAeq frente a LA90, por considerarlos representativos de la influencia de las fuentes antropogénicas y del nivel sonoro natural respectivamente y también por ser objeto de estudio en la mayor parte de la bibliografía consultada. Como se puede observar, en estas gráficas también se han representado las líneas de tendencia de las nubes de puntos de valores de LAeq y LA90 de cada estudio, de tal manera que se pueda analizar el grado de similitud entre los valores de ambos índices en cada registro (en función de su distancia a la diagonal), y también si la diferencia entre éstos es más o menos constante entre los diferentes registros de cada estudio (en función del ángulo de la línea de tendencia). Estas gráficas muestran cómo, en general, los valores de Leq y L90 aumentan proporcionalmente en los trabajos analizados de distintos espacios protegidos, y no tanto en los de las áreas rurales. También observamos que los valores de Leq son siempre mayores que los de L90 para un mismo registro. Respecto a los espacios protegidos, los valores más elevados y sonidos más constantes (índices más similares), los encontramos en Barrigón et al (2013a), probablemente debido a la influencia del elevado y continuo sonido de los cursos fluviales, presente en todas las mediciones. Los valores más elevados, corresponden con: un punto de medición donde únicamente se detectó el ruido del agua (punto 15); donde el viento probablemente sopló de manera constante (punto 9); y, en el punto 18, donde predominan los pájaros e insectos (si bien es cierto, que los insectos pueden llegar a emitir elevados niveles sonoros si están alrededor y próximos al punto de medición, especialmente en periodo nocturno); no ocurre así con el punto número 13, donde, a pesar de registrar únicamente el ruido del agua, los valores de nivel sonoro no son tan elevados como cabría esperar y la diferencia entre índices también es más acusada de lo esperado. En nuestro estudio, en Láncara, es el punto número 8 el que hace que la línea de tendencia sea más tendida, pero si eliminásemos este punto del análisis, la distribución seguiría la misma tendencia que el trabajo de Barrigón et al (2013a), obteniendo en general valores similares de Leq y L90. Además, también en nuestro caso, los valores más elevados de L90 y espectros sonoros más uniformes los encontramos en los puntos donde se detecta el sonido del río. En los trabajos de Levy y Falzarano (2007), Carvalho y Pereira (2013) y en los Parques Nacionales de USA, es donde mayor y menos constante es la diferencia entre índices, a más valor de Leq, más diferencia con el valor de L90. En el primero de estos estudios, son el tráfico rodado y los aviones los causantes más probables de esta diferencia, ya que se suelen manifestar como eventos sonoros que, si se registran en las proximidades del punto de medición, aumentan el Leq pero no tanto el L90; además, también es donde menores valores toma el L90, presumiblemente debido al bajo nivel de ruido natural. Lo mismo ocurre en nuestro punto número 8, donde obtenemos una elevada diferencia entre índices (Leq de 64dBA y L90 alrededor de 31dBA) debido al ruido del tráfico de los camiones de la cantera, y también, aunque en menor medida, en los puntos número 4, 14 y 29, donde las fuentes predominantes son las antropogénicas (principalmente tráfico rodado, las conversaciones de la gente y los perros). En el caso de Carvalho y Pereira (2013), en los puntos donde no se registran fuentes antropogénicas en ningún momento de la medición, la diferencia entre índices es baja, obteniendo una variación máxima de 1dBA entre los valores de L90 y L10; es además en uno de estos puntos ubicado en la “Lagoa de Peneda” en las proximidades de una cascada (el punto número 5), donde mayores valores tienen todos los índices (entre 60,5dBA y 61,5 dBA); los menores valores se registran en un punto donde los ruidos antropogénicos únicamente se detectan durante el 4% de la medición, en una zona aislada; y, la mayor diferencia, se obtiene en el punto número 13, donde las fuentes antropogénicas se registran durante el 76% de la medición. De forma similar, en nuestro estudio, la mayor diferencia entre índices la encontramos en los puntos donde dominan las fuentes antropogénicas (puntos 8, 4, 14 y 29); y la menor diferencia donde domina el ruido del río. 118 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 119 Figura 59: Niveles LAeq y LA50 obtenidos en otros trabajos desarrollados en espacios protegidos Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas 120 Figura 60: Niveles LAeq y LA50 obtenidos en otros trabajos desarrollados en áreas rurales PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 121 Figura 61: Comparativa entre los niveles de espacios protegidos y áreas rurales Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas generan elevados niveles sonoros al circular por las carreteras locales, y por tanto se atribuye al tráfico rodado. Muchos de los trabajos existentes sobre el ruido emitido por las canteras estudian las fuentes sonoras más representativas de esta actividad extractiva (Asdrubali y Baldinelli, 2003; Rimrott, 2004; Brown- Buntin Associates, 2009) y, al igual que en Láncara, todos coinciden al clasificar el ruido producido por los camiones de transporte de los áridos como uno de los más importantes. Dubois (2006a) estudian el ruido al que están sometidos los trabajadores de varias canteras de granito a cielo abierto, y en un total de 304 muestras obtuvieron que respecto al Leq,d, sólo un 2,0 % de ellas, están por debajo de 80dBA, un 8,9 % están comprendidas entre 80dBA y 85dBA, un 9,5 % están comprendidas entre 85dBA y 90 dBA y un 82,6 % están por encima de 90 dBA, lo que nos da una idea del ruido que puede llegar a generarse dentro de una cantera. Similar es el nivel sonoro que Asdrubali y Baldinelli (2003) registran en su estudio en el que presentan una metodología para evaluar el impacto acústico generado por las áreas de extracción, validándolo en la cantera conocida como “Olmo”, situada en Perugia (Italia); las principales fuentes de ruido identificadas son la planta de trituración y criba, el martillo neumático, las excavadoras con sus cubas y el tránsito de los camiones pesados; a 8,5 m de distancia del martillo neumático obtuvieron un Leq aproximado de de entre 87,4dBA; en el caso de la planta de trituración y criba registraron aproximadamente 86,5dBA; y, en el caso de la excavadora con cuba, un Leq aproximado de 78,4dBA. Igual que en nuestro caso, estos valores disminuyen cuando medimos el ruido en el perímetro de la cantera y entran ya en juego las barreras naturales existentes. En el caso de la cantera Olmo, mostrada en la figura siguiente, también registraron los niveles sonoros en dos puntos ubicados en el perímetro de la cantera (R3 y R4): en el primero de ellos y más cercano (R3), obtuvieron valores de entre 58,7dBA y 68,6dBA en función de la estación del año; y, en el segundo punto, y también en función de la estación del año, obtuvieron valores de entre 53,5dBA y 57,8dBA. 128 Figura 64: Puntos de registro de nivel sonoro en la Cantera Olmo PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL En nuestro caso, los puntos donde más claramente se escucha la cantera son los puntos 18 y 19, en donde se registró un Leq de 33,3dBA y 47,9dBA respectivamente. Los niveles sonoros son más bajos que los obtenidos por Asdrubali y Baldinelli (2003), pero, como se puede ver en el Plano Nº1 adjuntado en el Anexo cartográfico, estos puntos de muestreo también están más alejados de la cantera que en su trabajo, en torno a 700 y 600 m respectivamente del centro del área de la cantera. Otros estudios existentes sobre canteras se centran en el impacto generado y la propagación del ruido emitido por las detonaciones (Mahtab et al., 2004; Thomas y Stephen, 2009; Segarra et al., 2010), a priori más ruidosas que el ruido emitido por la maquinaria de la cantera. Durante nuestro trabajo de campo no se ha detectado ninguna explosión. Dentro de las fuentes sonoras de origen antrópico menos influyentes en el área de estudio, se encuentran los asentamientos rurales, los trabajos forestales y los trabajos agrícolas. El ruido emitido por los asentamientos rurales se caracteriza por el ladrido de los perros, más que el generado por los propios habitantes. Los ladridos generan niveles sonoros (Leq) de entre 46,4dBA y 65,6dBA, en función de la distancia de medición. No obstante, su influencia es restringida y el máximo de ruido alcanzado en su propagación apenas supera los 20dB (1.000HZ). Feijoó (2008b) también encuentra en un área rural de Teo (Galicia), que el ruido emitido por el ladrido de los perros es una constante en muchas medidas escuchándose hasta en el 86,7% del tiempo de medición en las zonas pobladas. Hernández et al. (2012) registran en el pueblo de Anceu (Galicia), un Leq emitido por los perros de 43,9dBA y presente durante el 9,6% de la medición. En el área de estudio, los trabajos agrícolas apenas afectan a la configuración del paisaje sonoro, y los trabajos forestales, aunque de influencia reducida, sí se han detectado en más ocasiones. Pero, aunque no sea nuestro caso, además de la maquinaria forestal, la maquinaria agrícola también puede ser muy influyente en las áreas agroganaderas y emitir elevados niveles sonoros. Miyakita et al. (2004) estudian el daño causado por la maquinaria agrícola en granjeros japoneses, y comprueban que éstos están sometidos a niveles sonoros de Leq que rondan entre los 81,5 y 99,1 dBA cuando se trata de las procesadoras y cosechadoras de los campos de té, y entre 83,2 y 97,6dBA cuando se trata de las cosechadoras de caña de azúcar. En nuestro caso, la maquinaria agrícola detectada son tractores provistos de aperos para labrar el terreno que generan niveles sonoros (Leq) de aproximadamente 66dBA pero que apenas afectan a nuestra área, extendiéndose más su influencia fuera del ámbito de estudio (el mapa de propagación del sonido únicamente muestra un nivel de 4,6dB en una pequeña zona del sur del área). Como parte de las fuentes naturales, se detecta el ruido de las copas de los árboles, el caer de las hojas, insectos etc., pero es el sonido emitido por los ríos Neira y Sarria, que delimitan el área por el Norte y Sur, el que más influye en la configuración del paisaje sonoro del área de estudio, superando en varias zonas al ruido emitido por las fuentes de origen humano. Los puntos donde estos ríos ejercen elevada influencia (puntos 1, 2, 3, 5, 7 y 9), los niveles sonoros registrados han sido elevados en comparación con el resto de los puntos, y, en todos los casos, el nivel sonoro detectado ha sido más o menos constante a lo largo del tiempo de medición. Obtenemos valores de Leq que oscilan entre los 44,8 y 55,8dBA, de L90 entre 44,0 y 54,9dBA, L50 entre los 44,6 y 55,8dBA y de L10 entre 45,5 y 56,3dBA. Los ríos, y especialmente las zonas de rápidos, son el único sonido de la naturaleza que emiten tan elevados y constantes niveles sonoros en comparación con el resto de los sonidos de la naturaleza, más silenciosos y variables (Falzarano y Levy, 2007). Entre estos puntos 1, 2, 3, 5, 7, y 9, donde se registra el sonido emitido por los cursos fluviales, los menores y mayores valores se han obtenido en los puntos 3 y 5, ambos a 30 m del río Neira, y donde únicamente se ha registrado el ruido del río sin detectar la influencia de las fuentes antropogénicas, bien porque realmente no existe esta influencia o porque el sonido del río enmascara el de las fuentes no naturales. Los sonidos antropogénicos son difíciles de distinguir al lado de los ríos, y la mayoría de las veces el sonido del agua enmascara el sonido de las fuentes no naturales, sin embargo, un pequeño aumento de la distancia de medición al río, origina que los sonidos no naturales sean más fácilmente detectables (Falzarano y Levy, 2007). Falzarano y Levy (2007), caracterizan el sonido de 11 zonas de rápidos en el río Colorado obteniendo elevados niveles sonoros caracterizados también por su uniformidad. Analizan en este estudio cómo disminuye el sonido a medida que nos alejamos de los cursos fluviales, y obtienen que el patrón de disminución es 129 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas más parecido al que sigue el sonido a medida que nos alejamos de una fuente puntual (disminución de 6dB cada vez que doblamos la distancia), y no desde una fuente lineal (disminución de 3dB cada vez que doblamos la distancia): Fuente puntual: Fuente lineal: Donde: L1 es el nivel de presión sonora registrado (L50, Leq, Lmin, Lmax…), L2 es el nivel de presión sonora normalizado a 50 m de distancia d1 es la distancia tomada desde el centro del cauce hasta el punto desde donde se ubicó el equipo de medición para el registro del nivel sonoro Tal y como se puede ver en las tablas siguientes, de media, obtienen valores de L50 (lo que ellos consideran ruido de la naturaleza en ausencia de fuentes antropogénicas significativas) normalizado a una distancia de medición de 50 m de alrededor de 68dBA. Tabla 28: L50 real y normalizado a 50 m Normalizando también nuestros datos a 50 m de distancia, aplicando el patrón de disminución de 6dB cada vez que doblamos la distancia, obtenemos un L50 medio de 48,1 dBA, tal y como se muestra en la siguiente tabla. Tabla 29: L50 real y normalizado a 50 m En nuestro caso los valores registrados son notablemente menores, el principal motivo probablemente sea que Falzarano y Levy midieron en las proximidades de los rápidos del río Colorado, además de que en nuestro caso, tanto el río Sarria como el Neira, son ríos de menor entidad, menor cauce y por lo tanto menor caudal. Únicamente en el punto número 7 se obtendría un valor asimilable a los obtenidos por Falzarano y Levy en su estudio, pero con este valor de 65,9dBA estamos probablemente sobredimensionando la verdadera emisión del río, ya que a la distancia real de 515 m también estábamos detectando el ruido emitido por los trabajos forestales que en ese momento se estaban ejecutando en las proximidades del punto de medición; además de ser una distancia elevada y por ello sujeta a más error al aplicar este patrón de disminución. Si observamos los datos de Falzarano y Levy (2007), en ningún caso la distancia de medición al río sobrepasa los 67 m, y, en todos estos puntos es el río la fuente dominante, lo cual otorga mayor validez a los datos normalizados. Podemos afirmar que este patrón de disminución para normalizar el nivel sonoro emitido por los cursos fluviales, únicamente es válido para distancias cortas y en los casos en los que el río sea, sino la única existente o detectada, sí claramente la fuente dominante. En nuestro caso, esto se cumple en los puntos 3 y 5 donde los valores de L50 normalizado siguen siendo mucho menores que los obtenidos por Falzarano y Levy (2007). 130 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL Barrigón et al (2013a), estudian también el paisaje sonoro, pero en el Parque Nacional de Monfragüe. En todos los casos ubican los puntos de medida en las proximidades de los cursos fluviales, y por lo tanto, en todas las mediciones está presente el sonido continuo del agua. Obtienen valores de Leq entre los 24,7 y 77,3dBA, de L90 entre 19,3 y 75,0dBA, de L50 entre 20,6 y 76,0dBA y de L10 entre 25,10 y 81,30dBA. Comparan y observan que existe poca diferencia entre Leq y L90 (al que ellos consideran ruido de fondo), argumentan que probablemente sea la influencia del sonido de los ríos una de las claves que explique la escasa diferencia registrada entre estos índices. Igual que en nuestro estudio, en este caso, los mayores valores de casi todos los índices (excepto L10), se registraron en un punto donde únicamente se percibía el sonido del agua; los menores valores, sin embargo, se obtuvieron en todos los índices en un punto donde se detectó, además del agua, el ruido emitido por los insectos y el generado por el viento. Se desconoce la característica de los ríos, las distancias de medición a los cauces y las condiciones existentes en los puntos de medición del trabajo efectuado por Barrigón y compañía, pero probablemente sea alguno, varios o todos estos factores los que puedan explicar las diferencias entre los valores registrados en este trabajo y el nuestro. Carvalho y Pereira (2013) caracterizan el paisaje acústico del Parque Nacional Peneda-Gerês en Portugal, y también registran los mayores niveles sonoros y a su vez la menor diferencia entre índices, en un punto donde únicamente se registran sonidos de origen natural asociados a un medio acuático, en la “Lagoa de Peneda”, en las proximidades de una cascada. En este punto registran valores de Leq de 61,3dBA, L90 de 60,5dBA, L50 de 61,0dBA y L10 de 61,5dBA, más elevados que los registrados en nuestro estudio también probablemente por las características del medio fluvial y la proximidad de una cascada. Pheasant et al (2008) en su trabajo de evaluación de 11 paisajes urbanos y rurales de Inglaterra, también se ven influenciados por el sonido natural de los cursos fluviales en uno de los puntos de evaluación donde el porcentaje de elementos naturales superaba el 75%. Obtienen valores muy elevados de Leq, del orden de 78,4dBA, en un punto muy próximo a un curso fluvial, a 1m de distancia de su eje. Sin embargo, considerando la reducción de 6dB (Falzarano y Levy, 2007) cada vez que doblamos la distancia, el nivel sonoro disminuiría hasta los 44,4dBA, asemejándose más a los valores obtenidos en nuestro trabajo. 7.3. Clasificación de las fuentes sonoras En este trabajo, se ha utilizado una técnica de clasificación multivariante conocida como Análisis Discriminante (DA) con la finalidad de analizar si existen diferencias significativas entre los cuatro grupos de puntos de muestreo diferenciados por la naturaleza de las fuentes sonoras dominantes respecto a los índices sonoros Leq y L90, con lo cual, podremos afirmar si con los valores de estos dos índices podemos predecir, y con qué grado de fiabilidad, qué tipo de fuentes sonoras están actuando en el entorno acústico del punto muestreado. Se han analizado estadísticamente los valores de Leq y de L90 por presentar diferencias notables entre ellos en cada medición y ser representativos de la influencia de los eventos sonoros y del nivel del medio ambiente natural respectivamente. Durante todo el estudio se ha mencionado, y de acuerdo con lo que afirman diversos autores (Botteldooren et al. 1999; Carvalho y Pereira, 2013; Barrigón et al., 2013ab; etc.), que el Leq es un índice muy sensible a los eventos sonoros, aumentando su valor rápidamente con cualquier evento que genere un elevado nivel acústico aunque sea de corta duración, por esto, se asocia más a los sonidos emitidos por las fuentes antropogénicas siempre y cuando estas se presenten como eventos sonoros. Sin embargo, el L90 se asocia más con el ruido de fondo, que se considera como el sonido emitido por la naturaleza, de más bajo nivel acústico, que toma valores más constantes y no se ve tan influenciado por los eventos sonoros. A la vista de los resultados obtenidos podemos afirmar con elevado grado de fiabilidad si el ambiente acústico existente en un lugar está caracterizado por los sonidos emitidos por fuentes antrópicas o de origen natural, e incluso, podemos intuir si existen cursos fluviales que influyan en el paisaje sonoro. No existen actualmente muchos estudios que traten de obtener una relación estadística entre los parámetros que caracterizan la naturaleza de las fuentes sonoras. Otros autores sí que han tratado de clasificar el tipo de fuente existente o de cuantificar de alguna manera la influencia antrópica, bien con el empleo de Leq y L90 o proponiendo otros parámetros. 131 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas Feijoó (2008a), mediante un análisis de varianza (ANOVA), obtiene diferencias significativas entre el Leq de los grupos 1 y 2 (zonas de escasa e intermedia influencia humana respectivamente) y el Leq del grupo 3 (zona rural y más influenciada por la actividad humana). También realiza un test de Scheffé y obtuvo los mismos resultados. Sin embargo, para el L95, que toma como referencia para el sonido ambiente natural, se obtienen valores similares en los grupos, lo que indica que en ausencia de actividad humana ambos espacios tendrían un clima sonoro parecido. También utiliza el indicador LH para cuantificar la aportación de la influencia humana en aquellos puntos en los que las fuentes humanas son perfectamente identificables; que en aquellos puntos donde la fuente humana es perfectamente identificable sería: LH = Lseñal_actividad humana – Lambiental_sin actividad humana = Leq – L95 Feijoó (2008b) realiza un ANOVA y un test de Scheffé entre el Leq de 3 zonas de un municipio rural (en Teo, La Coruña) que se diferencian por el grado de influencia del ruido del tráfico, y obtienen, en ambos test, que existen diferencias significativas entre los 3 grupos. También realiza el análisis de varianza entre las mediciones de invierno y primavera dentro del mismo grupo, y obtiene diferencias significativas. Carvalho y Pereira (2013), estudian también el ∆LA (∆LA=L10-L90), como un parámetro que permite evaluar la degradación del paisaje sonoro. Consideran L90 como ruido de fondo (de bajo nivel sonoro y larga duración) y L10 como ruido de punta (elevado nivel sonoro pero de corta duración). La degradación es mayor en áreas más alejadas de la actividad humana, más sensibles a los ruidos por tener un ruido de fondo y un Leq bajos. En las zonas más sensibles obtienen un ∆LA de 11dB y 12dB y la menor diferencia la obtienen en 4,4dB. 7.4. Las áreas tranquilas y la ordenación del territorio Actualmente, las personas, entidades u organismos que en su caso son los encargados de elaborar los planes de ordenación municipales, no contemplan las áreas tranquilas o de elevada calidad acústica como criterios para establecer las posibles categorías de ordenación. A pesar de que “a priori” el territorio está o debería estar clasificado y subdividido en sus correspondientes categorías de ordenación, no podemos generalizar y atribuir unas características acústicas concretas a cada categoría, o a todos los núcleos rurales, o a todos los núcleos urbanos. El paisaje acústico va mucho más allá y es independiente de la ordenación territorial existente, aunque si bien es cierto que las áreas tranquilas no se pueden clasificar por su cobertura de suelo, sí que es lógico pensar que existe cierta relación entre el uso del suelo y las características acústicas del entorno. Por ejemplo, en un suelo de protección de espacios naturales, es lógico pensar que dominará el ruido de la naturaleza, y por lo tanto podría definirse un área tranquila, sin embargo, no podemos predecir si existe otra actividad antropogénica que esté ejerciendo una influencia negativa en esta área aunque se pueda localizar fuera de ella, o que simplemente el ruido de la naturaleza esté emitiendo elevados niveles sonoros. Además, por ejemplo, un suelo de núcleo rural puede incluso ser “más silencioso” que uno de protección forestal. Por lo tanto no se puede obviar la delimitación de las áreas tranquilas basándose en las categorías de ordenación, pero sí que se puede usar esta delimitación para establecer criterios de conservación o, lo que es más factible, utilizar esta delimitación de las zonas de elevada calidad acústica para valorar la toma de decisiones y el impacto de nuevas actividades. El Plan General de Ordenación Municipal de Láncara (PGOM), fue aprobado definitivamente el 22 de febrero del año 2013, y por lo tanto, a día de hoy, se puede analizar la correlación existente entre las áreas tranquilas delimitadas en este trabajo y las categorías de ordenación en el área de estudio. 132 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL las zonas delimitadas en este estudio como áreas tranquilas están clasificadas en el PGOM de Láncara con diferentes categorías de ordenación: •Suelo rústico de protección de espacios naturales (S.R.P.E.N.): clasifican así al entorno de los ríos Neira y Sarria. •Suelo rústico de protección forestal/productor (S.R.P.F./PD.): constituido por grandes ámbitos de suelo de pendientes más o menos acusadas, coincidentes con montes mancomunados. •Suelo rústico de protección forestal/protector (S.R.P.F./PT.): constituidos por las masas de arbolado autóctono formando masas más o menos compactas y bordeando los cursos fluviales. •Suelo rústico de protección agropecuaria (S.R.P.AG.): constituido por aquel suelo coincidente en su mayor parte con los valles de la extensa red de drenaje que atraviesa el municipio y que por su capacidad productiva, características topográficas, edafológicas etc. debe estar protegido para este uso. •Suelo rústico de protección de aguas (S.R.P.A.): delimitación marcada por la normativa sectorial vigente en referencia al Dominio Público Hidráulico, estableciéndose una línea paralela a los cauces a unas distancias de 100 m en el caso de los ríos Neira y Sarria, y de 25 m para el resto de regatos. •Suelo rústico de protección ordinaria (S.R.P.O.): se clasifican con esta categoría los pequeños ámbitos dispersos en el territorio (canteras, parcelas del punto limpio, terrenos destinados a vertederos de inertes, cementerio). En estos terrenos se desenvuelven actividades que, según la determinación de la Ley 9/2002, únicamente son asumibles en este tipo de suelo. •También se definen zonas de núcleo rural tradicional (clasificado así en función de la tipología constructiva) y sus áreas de expansión. Figura 65: Áreas tranquilas sobre categorías de ordenación del PGOM En la zona delimitada como tranquila al norte del área de estudio, como ya se ha dicho, domina el sonido emitido por el río Neira, y se corresponde en su mayoría con la categoría de suelo rústico de protección de espacios naturales, y, una pequeña parte como suelo rústico de protección forestal productor. En el P.G.O.M., el S.R.P.E.N., corresponde con un área delimitada a ambos márgenes, por los cauces de los ríos Neira y Sarria y una línea equidistante a 100 m a cada lado (lo que en la normativa hidráulica delimita la “zona de policía”). Por lo tanto, las características acústicas de estas zonas estarán definidas por el sonido emitido por los ríos, aunque en función de las fuentes antropogénicas existentes y las características de cada zona, el sonido del río enmascarará hasta una mayor o menor distancia el ruido de origen humano, que por los datos obtenidos y lo observado en campo no llega a los 100 m. En función del nivel sonoro y dominancia de una fuente u otra se podrán clasificar como tranquilas o no. La zona tranquila ubicada en el este del territorio se trata de una zona predominantemente ganadera donde el ruido dominante es el de la naturaleza, que, en ocasiones se ve interrumpido por la cantera o las labores de aprovechamiento forestal más próximas. 133 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas La mayor parte de esta área está catalogada como S.R.P.AG., correspondiéndose con una zona donde predomina la ganadería y domina el ruido de la naturaleza. También existen zonas de S.R.P.F., tanto protector como productor, y es en esta última zona productora donde se identificaron los trabajos forestales cuya emisión sonora se detectó en esta zona delimitada como tranquila. El área catalogada como S.R.P.O. pertenece al área de la cantera; en nuestro caso, aunque sí se haya registrado la influencia de esta fuente sonora en otros puntos del área, no ha sido en las inmediaciones de la cantera donde se han registrado los mayores niveles sonoros; por ello, se ha clasificado como área tranquila. No obstante, en función de la actividad de la cantera, estas zonas, y en este caso, esta categoría de ordenación, podría asociarse a un área tranquila o no. Finalmente, también está representado el S.R.P.E.N. en la zona de policía del río Neira, y, se distinguen también varios núcleos rurales tradicionales y su área de expansión, los cuales no emitieron niveles sonoros registrables durante el muestreo de campo. En la zona del centro del área también domina el ruido de la naturaleza, de las masas arbóreas y fauna asociada, que, al igual que en el Este, también se ve en ocasiones interrumpido por la cantera, e, incluso, el ruido del tráfico ferroviario y rodado. La mayor parte de esta zona está catalogada como S.R.P.F./PT., y, en este caso, sí que domina el ruido de la naturaleza característico de las masas arbóreas existentes en esta zona forestal. 134 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 8. CONCLUSIONES A lo largo del presente estudio se ha estado mencionando la importancia de la existencia de una metodología normalizada y unos parámetros legislados para poder conservar los paisajes sonoros y las áreas de elevada calidad acústica de las zonas rurales. El paisaje acústico debería ser incluido en los objetivos y criterios de calidad ambiental, indicadores de la calidad de vida y base de la ordenación y planificación territorial. Las propuestas de planificación territorial en los entornos rurales deberían concienciarse de su necesidad de protección, controlar las acciones y actividades además de la aplicación de determinados niveles límite de ruido. La importancia de la caracterización cuantitativa, complementada con la caracterización cualitativa también se ha resaltado a lo largo del documento, y, se ha demostrado este hecho, proponiendo y validando un método para esta doble caracterización. Se ha estudiado un área rural de Láncara, en la provincia de Lugo, pudiendo concluir que: •Los niveles L90 y L50 caracterizan mejor el sonido ambiental o de la naturaleza, y, los índices Leq y L10 están más influenciados por los eventos sonoros generados normalmente por las fuentes antropogénicas. •El ruido de la naturaleza se presenta generalmente como un sonido constante disminuyendo la diferencia entre los distintos niveles percentiles. El ejemplo más claro es el ruido emitido por la circulación del agua del rio o de las copas de los arboles con el viento. •Las fuentes de origen antrópico se escuchan frecuentemente como eventos sonoros que en función de su frecuencia e intensidad influyen más o menos en la configuración del paisaje. •Partiendo de la base de que los índices Leq y L90 son los más representativos del sonido antropogénico y natural respectivamente, se puede afirmar con elevada fiabilidad que los valores que toman ambos índices en un determinado espacio sonoro, permiten predecir qué tipo de fuente o fuentes sonoras son las dominantes en este espacio: fuentes antropogénicas, fuentes naturales, o la combinación de ambas, distinguiendo también aquellos entornos en donde el ruido emitido por los cursos fluviales ejerce su influencia. •La delimitación de las áreas tranquilas se basa en la mayor o menor contribución de las fuentes antropogénicas al nivel sonoro total, y, además, también se puede limitar el nivel sonoro existente. No obstante, existen zonas en que el propio ruido ejercido por la naturaleza produce elevados niveles sonoros y, la consideración de estas áreas como tranquilas o no se basa en criterios meramente subjetivos. •El método cualitativo de clasificación de espacios sonoros propuesto y validado estadísticamente permite clasificar con fiabilidad las zonas en función del entorno y las fuentes sonoras. •El estudio de las áreas tranquilas de las zonas rurales puede asimilarse al de las áreas naturales, donde sí existen más estudios desarrollados hasta la fecha. No existe diferencia en cuanto a los valores de los niveles sonoros registrados en espacios protegidos, áreas naturales o áreas rurales. La principal discordancia radica en la diferencia entre índices (Leq y L90), marcada por las fuentes dominantes, aumentando esta diferencia cuanto mayor es la influencia de las fuentes antropogénicas eventuales, normalmente más presentes en áreas rurales más pobladas. 135 Acoustic planning: study and conservation of soundscapes in rural areas •Las categorías de ordenación del territorio, el uso del suelo, influye pero no define el paisaje sonoro existente; sin embargo, la delimitación de las áreas tranquilas si podría usarse como un factor a añadir en la decisión de atribuir al suelo una categoría de ordenación u otra. Este estudio presenta lo que constituye el inicio de un novedoso proceso metodológico para caracterizar el paisaje sonoro de las áreas rurales, y una valiosa herramienta para la planificación y ordenación territorial y gestión de los espacios naturales. Se ha cartografiado el paisaje sonoro con el mínimo coste posible, empleando una herramienta de libre distribución (SPreAD-GIS) y realizando un exhaustivo y detallado trabajo de campo que aporta una amplia información del entorno sonoro, una información sin precedentes contrastados. La clasificación de los espacios sonoros basándonos en la correlación existente entre las variables cualitativas y cuantitativas, otorga una nueva visión a los estudios realizados hasta ahora y abre una puerta para continuar investigando y aplicando las técnicas estadísticas bien como base o bien como complemento para la evaluación de los paisajes sonoros. 136 PLANIFICACIÓN ACÚSTICA: ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL 9. REFERENCIAS [1] Abraham, A.; Sommerhalder, K.; Abel, T. (2010). Landscape and well-being: a scoping study on the health-promoting impact of outdoor environments. International Journal of Public Health. 55(1): 59-69. [2] Ambientum (2008). 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ÍNDICE DE ANEXOS ANEXO I - CUESTIONARIOS ANEXO II - FOTOGRAFÍAS ANEXO III - NIVELES SONOROS ANEXO IV - CARTOGRAFÍA ANEXO I - CUESTIONARIOS ANEXO II - FOTOGRAFÍAS Foto 15. Punto 15 Foto 16. Punto 16 Foto 17. Punto 17 Foto 18. Punto 18 Foto 19. Punto 19 Foto 20. Punto 20 Foto 21. Punto 21 Foto 22. Punto 22 Foto 23. Punto 23 Foto 24. Punto 24 Foto 25. Punto 25 Foto 26. Punto 26 Foto 27. Punto 27 Foto 28. Punto 28 Foto 29. Punto 29 Foto 30. Punto 30 Foto 31. Punto 31 COLECCIÓN 2 - FUENTES SONORAS Foto 32. Río Neira Foto 33. Río Neira. Vista desde el punto de muestreo número 7 Foto 34. Río Sarria Foto 35. Obras del AVE (zona 1) y azud en el río Sarria. Foto tomada en las proximidades de los puntos 1 y 2. Foto 36. Obras del AVE (zona 1) Foto 37. Obras del AVE (zona 2) Foto 38. Obras del AVE en la zona sur del área de estudio Foto 39. Acceso a la cantera Foto 40. Vista del cubo de la cantera Foto 41. Maquinaria trabajando en la cantera Foto 42. Trituración y criba Foto 43. Trituración y criba. Detalle Foto 44. Perspectiva de la cantera. Foto tomada desde el punto de muestreo número 19 Foto 45. Tráfico pesado. Camiones de la cantera Foto 46. Trabajos con motosierra M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 M1 M2 M3 55,5 56,5 57,0 55,2 55,5 56,5 54,2 53,4 54,1 54,6 55,0 55,6 54,1 54,6 55,4 53,1 52,6 52,7 55,5 56,1 56,8 54,9 55,5 56,4 53,9 53,4 53,5 56,4 57,1 58,0 56,0 56,4 57,4 55,2 54,1 54,6 50,7 48,3 48,2 54,5 55,1 52,2 51,3 51,4 53,0 48,1 46,9 47,2 49,3 50,0 49,7 49,2 48,5 50,3 49,6 47,9 47,9 51,7 52,8 51,1 50,6 50,1 52,2 52,7 49,4 48,9 57,2 57,4 54,0 52,5 53,1 55,0 44,3 45,1 45,4 45,1 45,3 45,1 44,3 44,4 44,0 43,7 43,7 44,6 44,6 44,6 44,3 43,8 43,3 43,2 44,2 44,7 45,2 45,0 45,3 45,1 44,2 43,8 43,9 44,9 46,8 46,0 45,5 46,0 45,7 44,7 44,6 44,8 52,6 62,9 55,6 55,9 54,6 58,9 54,8 58,3 57,6 42,1 45,0 44,9 45,7 45,3 45,7 45,3 45,1 44,2 47,4 53,6 49,8 49,3 48,7 51,9 48,7 49,3 48,5 56,4 69,2 58,9 58,3 54,7 62,2 56,0 64,1 60,4 55,9 55,3 55,7 55,4 54,6 56,1 56,3 55,3 57,1 55,4 53,9 55,2 54,7 52,9 55,4 55,8 54,1 55,9 55,7 55,4 55,7 55,3 54,7 55,9 56,2 55,5 57,2 56,4 56,1 56,1 56,0 55,7 56,5 56,3 55,3 57,8 53,0 47,6 46,6 54,4 50,4 51,5 45,0 51,7 44,5 39,4 41,1 41,4 43,3 41,0 43,1 40,9 40,7 39,5 43,3 44,3 44,2 50,4 44,3 47,3 43,3 43,3 42,0 54,3 48,4 50,1 58,7 52,8 53,4 46,9 49,6 46,3 46,3 47,7 48,8 43,5 44,6 44,1 44,2 45,0 44,8 45,5 46,9 47,2 41,9 44,2 43,4 43,5 44,5 44,0 46,1 47,5 48,3 43,7 44,5 44,1 44,3 44,9 44,7 46,6 48,3 50,3 44,2 45,0 44,7 44,8 45,4 45,7 57,2 54,9 61,5 66,6 65,9 63,8 66,7 64,6 62,8 29,6 29,4 29,4 31,7 34,1 30,6 31,5 31,4 30,9 31,8 33,0 31,6 39,0 39,6 33,5 34,2 33,8 33,8 54,3 44,5 55,9 63,2 61,8 56,0 61,2 57,8 60,2 47,4 46,6 46,3 46,9 46,6 46,5 48,4 51,1 49,6 46,8 46,2 45,9 46,4 46,0 45,9 47,8 48,1 47,6 47,2 46,5 46,2 46,8 46,4 46,3 48,2 48,8 48,9 48,2 47,0 46,6 47,3 47,0 46,9 48,7 52,8 51,5 39,7 44,6 40,4 34,1 36,1 35,3 35,2 35,7 37,1 33,9 35,5 35,5 31,7 33,0 32,8 33,0 33,4 34,2 38,0 39,5 38,9 33,6 35,2 34,4 34,6 35,3 36,0 43,1 44,7 43,2 35,8 38,7 36,9 36,7 37,1 38,5 45,0 43,4 44,5 42,6 42,1 47,0 42,5 44,0 43,6 40,9 40,0 40,4 39,4 38,8 39,9 40,3 40,3 40,9 42,3 41,2 42,0 40,4 39,7 41,1 41,0 41,3 41,9 46,4 44,0 46,6 41,9 41,2 44,8 42,4 47,1 43,9 39,8 39,6 44,2 38,9 39,2 38,2 35,4 36,0 38,6 36,4 33,2 37,6 35,9 35,8 35,0 32,5 33,9 33,3 39,1 36,4 43,5 38,3 38,4 37,5 34,9 35,5 36,9 42,2 41,5 47,3 41,2 41,6 40,3 37,5 37,8 40,9 38,6 35,2 35,3 38,0 33,8 33,3 31,4 31,8 32,8 29,0 28,9 29,5 32,0 30,9 29,3 28,9 28,1 30,0 33,6 30,4 31,3 35,0 33,0 31,6 30,0 29,7 31,7 44,1 34,8 40,1 42,3 35,8 35,2 33,6 32,5 34,4 47,0 47,3 46,7 45,5 56,9 44,9 40,2 59,3 54,0 42,1 42,1 41,7 41,9 41,6 40,9 30,4 30,1 31,2 45,8 46,2 45,4 44,6 45,4 44,1 32,1 33,0 37,2 50,2 50,1 49,4 47,6 51,1 47,4 39,7 49,1 48,9 51,2 47,5 47,8 42,8 42,7 47,4 46,0 41,9 41,8 43,1 42,7 43,6 30,3 34,3 34,5 34,3 32,2 33,2 46,5 46,3 46,2 33,0 38,2 38,2 38,4 35,0 36,5 52,5 49,8 50,5 39,2 43,1 52,6 44,5 39,2 40,1 27,9 26,3 27,0 25,1 24,6 23,8 26,6 25,4 25,0 28,7 27,6 28,8 39,1 39,2 38,6 39,0 39,6 40,0 39,7 36,6 35,3 36,7 35,8 36,8 37,6 37,0 36,4 33,7 38,2 38,3 37,0 38,7 39,1 39,0 38,5 35,3 41,5 40,7 40,9 40,7 41,1 41,2 42,2 39,1 32,3 34,3 33,2 29,9 31,2 31,2 31,5 33,7 32,4 34,3 36,0 34,4 47,8 47,6 47,0 47,1 48,8 48,9 47,3 46,7 49,3 44,0 43,8 43,6 44,0 46,6 45,6 45,3 42,9 45,5 47,4 47,0 46,0 46,4 48,3 48,4 46,8 48,8 48,6 50,0 50,1 49,5 49,2 50,5 50,8 46,8 45,8 48,6 33,7 33,2 34,1 29,7 28,6 29,1 32,5 31,6 33,0 36,2 36,0 36,9 32,2 31,9 33,4 29,1 28,4 29,7 31,2 30,6 31,7 33,8 34,0 36,0 34,5 34,1 36,1 30,2 31,3 29,1 34,2 33,2 31,5 36,5 36,2 35,6 36,1 34,5 33,6 32,5 30,1 29,1 35,1 32,6 30,3 38,1 36,8 33,5 33,6 30,2 29,9 29,1 27,1 26,4 30,7 28,3 27,7 33,7 31,1 30,8 36,9 38,7 37,2 32,8 32,4 34,0 47,1 31,9 37,8 30,7 31,6 31,6 29,4 29,1 29,2 30,5 29,2 29,5 34,0 35,5 34,1 31,0 31,0 32,2 33,7 30,9 33,0 40,0 42,3 40,5 34,6 34,0 36,1 51,5 33,7 37,8 35,1 34,9 34,6 31,9 36,2 34,4 36,6 35,1 35,5 30,9 30,1 30,9 28,8 29,0 30,6 32,5 31,7 31,6 33,3 32,3 32,9 30,5 31,3 33,1 34,1 33,5 34,5 37,5 37,6 37,0 33,4 36,1 36,8 37,8 37,3 36,7 45,1 42,9 43,2 42,9 37,0 45,0 40,1 41,7 37,0 39,1 35,9 33,7 34,0 31,6 31,6 33,3 35,4 32,4 45,2 39,4 41,1 36,3 34,6 34,7 36,4 38,5 35,3 47,0 45,4 44,9 42,8 39,9 47,7 41,5 42,9 39,6 46,3 44,9 44,7 44,6 44,8 45,3 48,7 46,1 42,0 39,2 38,2 38,3 37,8 39,2 39,7 38,5 36,4 35,6 43,3 41,6 42,1 41,2 42,0 42,7 44,2 41,0 39,4 50,3 48,9 47,6 47,8 47,4 47,6 52,9 50,8 43,5 50,5 41,7 44,2 45,7 45,9 42,6 41,1 48,4 43,9 36,0 34,8 33,6 29,1 30,8 30,5 32,3 30,7 28,6 41,2 37,8 39,4 34,0 37,8 36,9 36,2 34,1 32,8 50,0 44,7 47,7 45,0 49,6 46,0 45,3 41,2 46,3 43,1 43,7 43,7 44,7 45,9 48,2 45,2 44,4 42,5 40,3 39,8 40,7 40,6 41,4 42,0 42,3 41,7 41,0 41,9 41,4 41,9 42,5 43,4 45,1 44,0 43,1 42,0 44,4 46,4 45,3 46,1 47,9 51,8 47,5 45,5 43,8 40,3 39,2 37,7 39,7 38,5 39,4 40,2 37,3 36,5 38,9 37,2 36,4 36,0 36,1 36,5 36,0 35,5 35,0 40,2 38,6 37,4 38,2 37,5 37,9 37,3 37,0 35,8 41,3 41,1 38,8 42,5 40,5 42,1 41,5 38,5 37,8 Leq (dBA) S1 S2 L50(dBA) Día S1 S2 S3 L90(dBA) Día Día PUNTO S3 Día S1 S2 S3 S1 S2 S3 L10(dBA) 30 31 25 26 27 28 22 23 24 29 18 19 20 21 14 15 16 17 10 11 12 13 Donde, Si, es la serie de medición número i Mi, es la medición número i dentro de la serie correspondiente 1 2 3 4 5 6 7 8 9 ANEXO IV - CARTOGRAFÍA ÍNDICE DE PLANOS 1. Puntos de muestreo 2. Fuentes sonoras 3. Mapas de entrada de SPreAD-GIS 3.1 Cobertura del suelo y sonoridad intrínseca 3.2 Relieve 4. Mapas de nivel sonoro 4.1 Mapa del nivel sonoro equivalente (Leq,d) 4.2 Mapa del nivel percentil 90 (L90,d) 4.3 Mapa del nivel percentil 50(L50,d) 4.4 Mapa del nivel percentil 10(L10,d) 5. Mapas de propagación del sonido y exceso de ruido 5.1 Asentamientos rurales 5.1.1 Mapa de propagación del sonido 5.1.2 Mapa del exceso de ruido 5.2 Obras del AVE 5.2.1 Mapa de propagación del sonido 5.2.2 Mapa del exceso de ruido 5.3 Cantera 5.3.1 Mapa de propagación del sonido 5.3.2 Mapa del exceso de ruido 5.4 Trabajos forestales 5.4.1 Mapa de propagación del sonido 5.4.2 Mapa del exceso de ruido 5.5 Trabajos agrícolas 5.5.1 Mapa de propagación del sonido 5.5.2 Mapa del exceso de ruido 5.6 Tráfico rodado 5.6.1 Mapa de propagación del sonido 5.6.2 Mapa del exceso de ruido 5.7 Tráfico ferroviario 5.7.1 Mapa de propagación del sonido 5.7.2 Mapa del exceso de ruido 5.8 Mapa global 5.8.1 Mapa global de propagación del sonido 5.8.2 Mapa global del exceso de ruido 6. Mapa de las áreas tranquilas 6.1 Delimitación de las áreas tranquilas 6.2 Mapa del nivel percentil 90 (L90,d) en las áreas tranquilas 6.3 Mapa del nivel percentil 50(L50,d) en las áreas tranquilas 6.4 Mapa del nivel percentil 10(L10,d) en las áreas tranquilas !( !( !( !( !( !(!( !(!( !(!( !(!( !( !( !( !( !(!( !( !( !( !( !( !( !(!( !( !( !( !( P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Puntos de muestreo Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros LEYENDA ! ( Puntos de muestreo Zona de estudio Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 ' '' ' ' ' ' ' '' ' 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Fuentes sonoras Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros LEYENDA Zona de estudio Fuentes puntuales ' Asentamientos rurales ' Cantera ' Obras AVE ' Trabajos agrícolas ' Trabajos forestales Trafico Carreteras municipales y locales Corredor Nadela-Sarria Tráfico ferroviario Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 3.1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Cobertura del suelo y sonoridad intrínseca (1.000Hz) Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA Zona de estudio Bosque de coníferas - 19dBA Bosque de frondosas - 18dBA Matorral - 18dBA Pastizal - 18dBA Río - 36dBA ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' '' ' ' Asentamiento 5 Asentamiento 4 Asentamiento 3 Asentamiento 2 Asentamiento 1 P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.1.2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Asentamientos - Exceso de ruido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Nucleos Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' ' Zona 2 Zona 1 P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.2.1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Obras del AVE - Propagación del sonido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Obras AVE Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' ' Zona 2 Zona 1 P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.2.2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Obras del AVE - Exceso de ruido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Obras AVE Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.3.1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Cantera - Propagación del sonido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Cantera Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.3.2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Cantera - Exceso de ruido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Cantera Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( '' Zona 2 Zona 1 P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.4.1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Trabajos forestales - Propagación del sonido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Trabajos forestales Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( '' Zona 2 Zona 1 P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.4.2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Trabajos forestales - Exceso de ruido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Trabajos forestales Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.5.1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Trabajos agrícolas - Propagación del sonido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Trabajos agrícolas Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ' P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.5.2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Trabajos agrícolas - Exceso de ruido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 ' Trabajos agrícolas Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 5.6.1 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: Tráfico rodado - Propagación del sonido Leq(dBA) 1.000Hz Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA 0 0,1 - 10 10,1 - 15 15,1 - 20 20,1 - 25 25,1 - 30 30,1 - 35 35,1 - 40 40,1 - 45 45,1 - 50 50,1 - 55 55,1 - 55,7 Carreteras municipales y locales Corredor Nadela-Sarria Zona de estudio ( Puntos de muestreo ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 6.2 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: L90,d en las áreas tranquilas Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA Zona de estudio ( Puntos de muestreo L90,d (dBA) 25,1-30 30,1-35 35,1-40 40,1-44 ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 6.3 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: L50,d en las áreas tranquilas Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA Zona de estudio ( Puntos de muestreo L50,d (dBA) 26,4-30 30,1-35 35,1-40 40,1-44,6 ( ( ( ( ( (( (( (( (( ( ( ( ( (( ( ( ( ( ( ( (( ( ( ( ( P9 P8 P7 P6 P5 P4 P3 P2 P1 P31 P30 P29 P28 P27 P26 P25 P24 P23 P22 P21 P20 P19 P18 P17 P16 P15 P14 P13 P12 P11 P10 627.000 627.000 628.000 628.000 629.000 629.000 630.000 630.000 4.744.000 4.744.000 4.745.000 4.745.000 4.746.000 4.746.000 4.747.000 4.747.000 4.748.000 4.748.000 Número: Universidade de Santiago de Compostela Escola Politécnica Superior de Lugo GI-1716 PROXECTOS E PLANIFICACIÓN 6.4 Escala: Fecha: Junio 2015 1:20.000 Título de plano: L10,d en las áreas tranquilas Autora: Leire López Uribarri Directores: Prof. Dr. Manuel Fco. Marey Pérez Prof. Dr. X. Pablo González Vázquez TESIS DOCTORAL PLANIFICACIÓN ACÚSTICA. ESTUDIO Y CONSERVACIÓN DEL PAISAJE SONORO EN UN CONTEXTO RURAL. 0 250 500 750 1.000 Metros Coordinate System: ED 1950 UTM Zone 29N Projection: Transverse Mercator Datum: European 1950 LEYENDA Zona de estudio ( Puntos de muestreo L10,d (dBA) 29,2-30 30,1-35 35,1-40 40,1-45 45,1-46,4