Full text
TES IS DE DOC TORA DO
DISEÑ O, IMPL EMENTACIÓN Y
EVALU ACIÓN DE UNA PROPUES TA DE
FORMA CI Ó N PAR A E L DESAR RO L LO DE
LA C OMPETENCIA MEDI Á TICA D E LOS
ESTUDI ANT ES E N UN A ESCUE LA
NORMAL SUPERIOR
DE C O LOMBIA
Walter An tonio Mesqu it a Romero
ESCUELA DE D OCTORA DO INTERNACI ONAL DE LA
UNIVERSIDAD DE SANT IAGO DE COMP OSTELA
PROGRAMA DE DOCTOR ADO EN EDUC ACIÓN
SANTIAGO DE COMPOSTELA
2021
DECLARACIÓN DE L A UTOR DE LA TESIS
Diseñ o, implementación y evaluación de un a propuesta
de forma ción para el desarrol lo de la compet encia
mediática de los estudiantes en una escuela n or mal
superi or de Colombia
D. W alter Antonio M esquita R omero
Presento mi tesis, siguiendo el procedimien to adecuado al Reg lamento, y
declaro que:
1. La tesis abarca los r esultados de la elabor ación de m i trabajo.
2. En su cas o, en la tesis se hace refer encia a las colaboracion es q ue
tuvo est e trabajo.
3. La tesis es la versión definitiva pres entada para su defensa y
coincide con la vers ión enviada en for mato electrónico .
4. Confirm o que la tesis no incurre en ningú n tipo de pla gio de otros
autores ni de trabajo s pres entados por m í para la obtención de
otros tít ulos.
En Santiago de Compostela , 15 de marzo de 2021
Fdo. W alter Antonio Me squita Romer o
AUTO RIZ A CIÓ N DEL DI RE C TO R /TU TOR DE L A TE S IS
D./Dñ a.
Carm en Fernández Morante
En co ndición de:
Dire cto r /a
Título de la tesis:
Diseño , impl ementaci ón y evaluac ión de una pr opuesta de for mación
para el de sarr ollo de la competenci a mediátic a de los estudi antes en
una esc uela norm al superior de C olombi a
INFORMA:
Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo realizado por D/Dña Wal t er
Antoni o Mesquit a Romero , bajo mi direcc ión/tuto rización, y a utorizo su
prese ntación , considerando que reúne los requis itos exigidos en el Reglame nto de
Estudios de Doctorado de la USC, y que como direc t or/tutor d e esta n o incurr e en
las causas de abst ención establecidas en la Ley 40/2015.
En S antiago de Com postel a , 15 de marzo de 2021
Firma elect rónica
AUTO RIZA CIÓN DEL DI REC TOR/TU TOR DE LA TES IS
D./Dñ a.
Beatr iz Cebrei ro López
En co ndición de:
Tuto r/a
Título de la tesis:
Dis eño, im plementac ión y ev aluaci ón de una pr opuesta de for mación
para el de sarr ollo de la competenci a mediátic a de los estudi antes en
una esc uela norm al superior de C olombi a
INFORMA:
Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo realizado por D/Dña Wal t er
Antoni o Mesquit a R omero , baj o mi dirección/t utori zación, y a utorizo su
prese ntación , considerando que reúne los requis itos exigidos en e l Reglamento d e
Est udios de Doctorado de la USC, y que como director/tuto r d e e sta no incurr e e n
las causas de abst ención establecidas en la Ley 40/2015.
En En S antiago de C ompostela, 06 de abril de 2021
Firma elect rónica
AGRADECIMIE NTOS
A mi fa milia , quien es apoyan incondicionalmente con sus voce s ani madas los
proyectos y viajes en los que a menudo me sumerjo. A mi padre, lector constante de
periódicos y debates sobre cuestiones varias del país y l a vida. A mis madres y mis
herman os. D esde l a di stanci a, no han sido pocas las noches mirando el cielo e
imaginando los encuentros en la orilla del río Put um ayo. Sus apoyos me c onvirtieron en
el pri mer p rofesi onal de l a fam ilia, y ahor a, so st eniendo siemp re l as es peranzas en
apoyar las vidas a través de los procesos educativos, llegando a este nivel de postgrado.
Lo visualic é un día; pero quedaba en un rin cón de los aplazamientos. ¡se dió, y me
inundo de nostalgia y alegría cuando tecleo e stas lí nea s!
A Melb a, compañ era d e avent uras y viaj es , e l susurro que tom a fue rza y trae
colo res a la vi da.
A Carm en Fern ández M orante, por el apoyo y sostenimiento en la confia n za de este
proyecto.
A Beat riz Cebr eiro Lóp ez por la mot ivació n a adent rarme en el mun do de l a
educación y los medios desde otras or illas
A la Escuela Normal Superior del Putumayo, que la pedagogía sea sie mpre una
oportunidad para continuar aprendiendo y desaprendiendo. Gracias queridos colegas.
Y a todas y todos los que han formado part e de est e t rabajo. G raci as si deral es .
DESI GN, IMPLEME NTATION AND E VALUATION O F A TRAINING
PROP OSAL FOR THE DEVELOPM ENT OF THE M EDIA COM PETENCE OF
STUDE NTS IN A NO RMAL HIGHE R SCHOOL IN CO LOMBIA.
ABST RACT
The point of origin of this doctoral thesis is based on the need to understan d and de sign
educational intervention strategies that contribute to consolidation of media education.
Theref o re, the research has the main objective designing, implementing a nd evaluating
the potential of a tra ining progra m called Crit ical Med ia Lit eracy ( AMC ) with students
in high school from Escuela Nor m al Superior del Putumayo (ENS). Conse quently, we
have structured a Design - Based Research method ology which allowe d us to carry out a
dynamic and systematic process during all three phases o f the investigation: analysis
and exploration of the problem; design, construction and implementation of a training
program with 29 students of high school; and finally, wha t concern to the e valuation
and ref lection about the program. The resear ch uses quant itati ve an d quali tati ve
instruments, and also documents and a set of student creations will be analyzed. The
results show that the components of the CML program improve the le vels of media
comp etenc e of the part ic ipant s as well as th e s atisfaction of teacher s and students. The
principles in the program that can be highlight ed a re: collaborative work, pedagogical
work based on the cont ext of the stude nts, i nstitutional articulation, mea ningful
proces ses and rel ated t o t he contex t of th eir lives, development of creative processes,
reflection and problematization, democratic role of the teacher, pedagogy of
questioning, and the me dia expression of the stu dents. In conclusion, we highl ight the
importance that high school linking the various senses that students have been
developing in media environments a nd to bring per spectives that are difficult to
consolidate in other contexts and the importance of promoting continuous t eac her
training.
Keywo rds: media education, media literacy, educational communication, high
schoo l educat ion, educat i onal sci ences.
ÍNDICE
21
ÍNDICE DE CONTENIDO S
INTRODUCCI ÓN ......................................................................................................... 39
CAPÍTUL O 1. DESARRO LLO H ISTÓRICO DE LA E DUCACIÓN
MEDIÁTI CA ................................................................................................................. 47
1.1 La escuela y los medios en sus inicios: la prensa escolar y el cine .................... 48
1.2 Primeras perspectivas de los movimientos de educación mediática .................. 57
1.3 Generación televisiva ......................................................................................... 63
1.4 Años 80 ............................................................................................................... 67
1.5 Un giro desde América Latina ............................................................................ 74
1.5.1 Enfoque Educomunicación ....................................................................... 85
1.5.2 Algunos postulados de la educomunicación para la cultura dig ital .......... 89
1.6 S ocied ad y alfab eti zació n ................................................................................... 94
1.7 Orientacione s dominantes sobre la educación mediática a partir de los
organismos internaciona les .............................................................................. 101
1.7.1 Simposio Internac i onal de Grünwald ...................................................... 103
1.7.2 La conferencia de Toulouse (1990) ........................................................ 105
1.7.3 La conferencia de Viena ( 1999) .............................................................. 105
1.7. 4 Procl amació n de Al ejand ría sob re la al fabet i zación y el apren diz aje
de por vida (2005) ................................................................................... 106
1.7.5 Hacia la s sociedade s del conocimiento. Seminario de Sevilla................ 107
1.7.6 Agenda de París (2 007) ........................................................................... 109
1.7. 7 Declar ación d e Pa rís sobre l a alfab etiza ción medi ática e
info rmacion al en l a era d ig ital (2014) ..................................................... 112
1.7. 8 Declar ación d e la J uv entud s obre la A lfab eti zación M ediáti ca e
Informac i onal (2016) .............................................................................. 113
1.8 L a alfab etizaci ón dig it al ................................................................................... 114
1.9 Decisiones en torno al concepto de educación mediática ................................ 116
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
22
CAPÍTUL O 2. LA ALFAB ETIZ ACIÓN MEDIÁTI CA COMO S IST EMA
DE COMPET ENCIAS ................................................................................................ 125
2.1 Enfoques vigentes de la alfa betiz ación mediática ............................................ 125
2.2 L a alfab etizaci ón me diáti ca en un m arco d e c ompet encias .............................. 135
2.2.1 Concepto de competencia ....................................................................... 136
2.2.2 Definición de c om petencia en el mar co de la legi slació n educati va
en Colombia ............................................................................................ 142
2.3 Modelos de competencias mediática s .............................................................. 143
2.3. 1 Caract erís ticas d e las produ ccion es cient ífic as ace rca de l as
comp etencias medi áticas ......................................................................... 144
2.3.2 Modelo de competencias propue s to por la UNES CO ............................. 149
2.3.3 Propuesta de Buckingham ....................................................................... 151
2.3.4 Modelo de Cabero Almenara , M artín, y Llorente Cejudo ( 2012) ......... 153
2.3. 5 La alfab eti zación m edi ática com o sis tema de comp etencia s e gún
Pérez To rnero y M artíne z Cerdá ( 2012 ) ................................................. 155
2.3.6 La competencia mediática: dimensiones e indicador es por Ferrés y
Piscitelli ( 2012) ....................................................................................... 160
2.3. 7 De la com pet encia digi tal y au diov isual a la comp etencia m edi ática:
dimensiones e indicadores (Pérez Ro drígu ez y D elgado Ponce ,
2012) ....................................................................................................... 165
2.3.8 Global: media and information literacy assessment framework
(UNESCO, 2013) .................................................................................... 170
2.3.9 Otros modelos de competencia mediática ............................................... 172
2.4 P rinci pales car acte ríst icas de l os mo delos de com petenci a medi átic a. L a
hegem onía de l as h abili dades t écnic as ............................................................. 178
2.4.1 Otros marcos de co mpetencia s mediáticas según organismos
implicados en su promoción ................................................................... 183
2.5 Perspectivas para inte grar en l a educ ación m edi ática ...................................... 186
2.5.1 Desinformación ....................................................................................... 187
2.5.2 Datificac i ón y algoritmos ........................................................................ 189
2.5.3 La cultura visual ...................................................................................... 192
2.5.4 Redes sociales, identidad digital ............................................................. 193
Índice
23
CAPÍTUL O 3. SOB RE LA MEDIATIZ ACIÓN ...................................................... 199
3.1 Mediatización y c ul tura digital ......................................................................... 200
3.2 L a gran med iat izació n ...................................................................................... 208
3.2 Contexto mediático de los adolesce nt es ........................................................... 220
3.3 D esarro llo d e la alf abet ización mediát ic a en Lat inoam érica ............................ 227
3.4 L a educaci ón med iáti ca en l os si stemas escol ares de prim aria y
secund ari a. Desa rrollo curri cular ..................................................................... 232
3.4.1 El caso de América Latina. ..................................................................... 233
3.4.2 El caso de Ingla t erra ................................................................................ 243
3.4.3 El caso de Australia ................................................................................. 246
3.4.4 El cas o de Canad á ................................................................................... 250
3.4.5 Algunas exper ienci as de pr ogramas específicos orientados a la
alfa betización me diática en Colombia .................................................... 260
3.4.6 Aportes desde estudios basados en la I B D y dimensiones de la
educa ción m ediát ica ................................................................................ 264
CAPÍTUL O 4. DISE ÑO DE LA INVE STIG A CIÓN Y MET ODOLOGÍA ......... 273
4.1 Planteamiento del problema ............................................................................. 274
4.2 Objetivos del estudio ........................................................................................ 278
4.3 Diseño de la investigación ................................................................................ 279
4.3.1 Metodología: la I nvestigación Basada en el Diseño ( I BD) ..................... 280
4.3. 2 Fases d e la IBD en es ta inv estig ación ..................................................... 294
4.4 Instrumentos de recogida de información ........................................................ 303
4.4.1 Grupos de discusión (familias, estudiantes y profesorado)..................... 309
4.4.2 La entre vista ............................................................................................ 317
4.4.3 El cue stiona rio ......................................................................................... 324
4.4.4 Diario de campo ...................................................................................... 337
4.4.5 Análisis documental ................................................................................ 345
4.5 Procedimiento general de a nálisis de los datos ................................................ 346
4.6 Los participantes ............................................................................................... 357
4.6.1 Selección de informantes de los grupos de discusión ............................. 359
4.6. 2 Sel ección de i nfo rman tes de l as entr evi stas s emiest ructur adas .............. 360
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
24
4.6.3 Muestra real que c ontestó al cuestionario ALFAMED en sus dos
apli caciones ............................................................................................. 361
4.7 Contexto donde se inscribe e l proceso de inve stigación .................................. 366
4.7.1 Sistema de Escuelas Normales en Colombia (ENS) ............................... 369
CAPÍTUL O 5. PROCES O DE CONS TRUCCIÓN, IMPL EMENTACIÓ N Y
EVALUACIÓ N DEL PROG RAMA DE ALFA BETIZ ACIÓN MEDIÁT ICA
CRÍTICA (AM C) PARA ES TUDIANTE S DE BACHIL LERATO DE LA
ENS ............................................................................................................................... 373
5.1 Fase de exploración y análisis de la situación .................................................. 374
5.1.1 Análisis documental ................................................................................ 375
5.1.2 Análisis de datos del cuestionar i o ALFAMED en su primera
apli cación ................................................................................................ 403
5.1.3 Análisis de los grupos de discusión ........................................................ 443
5.1.4 Análisis global de los datos de la fase de e xploración ............................ 564
5.2 Fas e de di seño: prop uest a formati va en Alfab etizaci ón Med iátic a Crí tica
(AMC) .............................................................................................................. 567
5.2.1 Preámbulo a la propuesta ........................................................................ 568
5.2.2 Sobre lo que se entiende por taller .......................................................... 575
5.2.3 Situaciones ambientales .......................................................................... 577
5.2.4 Integración curr icular frente a talleres .................................................... 578
5.2.5 Componentes específicos del progra m a .................................................. 581
5.3 Fase de evaluación y reflexión sobre el diseño del programa de
alfabet izaci ón med iáti ca crít ica(AMC ) ............................................................ 649
5.3.1 Análisis del diario de ca m po ................................................................... 650
5.3.2 Análisis de las entrevistas semiestructuradas (alumnado). ..................... 673
5.3.3 Análisis de las entrevistas semi estruct urad as (p rofeso rado) ................... 682
5.3.4 Análisis de los artefactos producidos por el alumnado (creaciones
audiovisuales) ......................................................................................... 685
5.3.5 Análisis comparativos de los niveles de competencia mediáticas
(PRE y POST) ......................................................................................... 714
5.3.6 Análisis global de los datos de la fase de e va luación y re fl exión
derivadas sobre el programa de AMC .................................................... 726
Índice
25
CHAPTE R 6. DISCUS SION OF RE SULTS AND CONCLUSI ONS. .................. 733
6.1 The media conte xt of adolescents..................................................................... 733
6.2 The ENS and media educa tion processes. ........................................................ 741
6.3 On the existing national (Colombia) and institutiona l (ENS ) regulatory
framewo rks regard ing m edia ed ucat ion ........................................................... 742
6.4 Media literac y requires critical and thorough r efle ction on t he
environment. .................................................................................................... 744
6.5 Main conclusions derived from the re s ults obtained in the
impleme ntation o f the D BR (Design - Based Res ea rch). .................................. 749
6. 6 Design principles ............................................................................................. 758
6.7 Limitations and foresights ................................................................................ 763
REFERE NCIAS BIB LIOGRÁFICAS ...................................................................... 771
ANEXOS ( C D adj unto)
Anexo 1. Cues tion ario so bre comp eten cia medi átic a .
Anexo 2. Guía de los grupos de discusión estudiantes.
Anexo 3. Guía de los grupos de discusión docentes.
Anexo 4. Guía del grupo de disc usión de familias
Anexo 5. Diari o de cam po .
Anexo 6. Curriculum de realizadora y produc tora audiovisual
Anexo 7. Prot ocolo de entrev ista s emi estru cturad a a estu dia ntes t ras
desarrollo del program a de ed ucaci ón med iática crí tica (A MC).
Anexo 8. Prot ocolo de entrev ista s emi estru cturad a a pro fes orado t ras
desarro llo d el prog rama de educ ación mediát ica crít ica .
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
32
Figura 24. Número de líneas de telefonía móvil en Colombia ...................................... 202
Figura 25. Proporción de hogares con telefonía según el tipo de servicio .................... 202
Figura 26. Lo que pasa en un minuto en Internet .......................................................... 205
Figura 27. Proporción de hogares que poseen televisor a color c onv encional,
LCD, plasma o LED .................................................................................... 214
Fig u ra 28. Proporción de personas de 5 y más años de edad que usaron Internet ........ 214
Figura 29. Proporción de personas de 5 y más años de edad qu e escu charo n la
señal de radio dentro del hogar .................................................................... 215
Figura 30. Proporción de personas de 5 y más años de edad que escucharon l a
señal de radio dentro del hogar, según actividad de uso .............................. 215
Figura 31. Proporción de personas de más de 5 años de edad que usaron I nt ernet,
según dispositivos ........................................................................................ 216
Figura 32. Proporción de personas de 5 años y más años de edad que usaron
Internet, según actividad de uso ................................................................... 216
Figura 33. Distribución de persona s de 5 años y más de edad que usaron teléfono
celul ar, segú n fre cuen cia d e uso .................................................................. 217
Figura 34. Proporción de las personas según uso de Internet ........................................ 221
Figura 35. Distribución de los participantes por ni veles de alfabetización
medi ática po r país es ..................................................................................... 225
Figura 36. Resultado por dim ensiones de la competencia mediática en Colombi a ...... 226
Figura 37.Cursos obligatorios u opcionales en educac ión mediática ............................ 233
Figura 3 8. Re fer encia a a lfab etiza ción m ediáti ca o co mo com petenci a med iáti ca
en el cu rrícu lo .............................................................................................. 234
Figura 39. Pre sencia de los objetivos de las áreas curriculares en los descriptores
de la co mpeten cia m ediát ica ........................................................................ 237
Figura 4 0. Bas e Na cional Curri cular com pet encias general es ...................................... 239
Figura 41. Base Nacional Curricular Leng u aje ............................................................. 240
Figura 42. Marco teórico de los Estudios Mediáticas. .................................................. 245
Figura 43. Resumen de las difer ent es intervenciones .................................................... 265
Índice de Figu r as
33
Figura 44. I ntervención diseño de aprendizaje abierto (OEP open educational
practi ces) p or et apas ..................................................................................... 266
Figura 45. Asignaciones en los cursos de alfabetización mediática .............................. 268
Figura 46. Mode lo genérico de I BD .............................................................................. 290
Figura 47. Mode lo general de una IBD ......................................................................... 292
Figura 4 8. Fases d e IBD impl icadas en este estud io ..................................................... 294
Figura 49. Fase s y tareas realiza d as en las dinámicas de los grupos de discusión en
esta ............................................................................................................... 316
Figura 50. Característ ica d e una ent revi sta .................................................................... 319
Figura 51. Orden seguido por las entre vistas ................................................................ 319
Figura 5 2. Fuentes d e er ror y estrat egias p ara reduci rlos .............................................. 328
Figura 53. Aspectos fundamentales en el proce so de diario de campo seguido en
esta i nvest igació n ......................................................................................... 340
Fi gura 54.Aspectos Procedimi ento de a nálisi s de los grupos de discusión ................... 353
Figura 55. Distribución de estudiantes de bachil ler ato de l a ENS ................................ 364
Figura 56. Distribución por géner o d el grupo participante en el programa de AMC.... 365
Figura 57. Distribución por zona de l os participantes en el programa de AMC ........... 366
Figura 58. Ma pa ubicaci ón del depar t amento de la región del Putumayo .................... 366
Figura 5 9. Pan orám ica d e la ENS .................................................................................. 369
Figura 60. Comparación entre dimensiones de la c ompetencia mediática y
están dares básico s ........................................................................................ 379
Figura 6 1. Pr esenci a de medi os en l as familia s de los e studiantes ................................ 406
Figura 62. Enseñanza sobre el uso del computador....................................................... 407
Figura 63. Enseñanza sobre navegación en Internet...................................................... 407
Figura 64. Enseñanza sobre uso del celular ................................................................... 408
Figura 6 5. Ens eñan za so bre cám ara d e video ................................................................ 408
Figura 66. Principa les usos del computador en clases................................................... 409
Figura 67. Tie mpo de co nexión diario a Internet .......................................................... 410
Figura 68. Usos pr incipal es de Inte rnet ......................................................................... 410
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
34
Figura 69. Grado de for mación e n competencia mediática ........................................... 411
Figura 70. Comprensión sobre procesos de producción audiovisual ............................ 413
Figura 71. Comprensión lenguaje audiovisual .............................................................. 413
Figura 72. Creación de vi deos ....................................................................................... 414
Figura 73. Dimensión Lenguaje .................................................................................... 414
Figura 74. Criter ios selec ción de na veg ador ................................................................. 415
Figura 75. Procesos de búsqueda de información ......................................................... 416
Figura 76. Procesos de edición de imágene s ................................................................. 417
Figura 77. Niveles de la dimensión Tecnología ............................................................ 417
Figura 78. I ntención vide oclip comer cial ...................................................................... 418
Figura 79. Cualidades de un contenido mediático ......................................................... 419
Figura 80. Denuncias ante conte nidos mediáticos......................................................... 420
Figura 81. Dimensión Proceso de Interacción ............................................................... 420
Figura 82. Gestión ante vulneraciones en estos entornos .............................................. 422
Figura 83. Organización procedimientos creación de contenidos mediáticos............... 422
Figura 84. Compartir pr o ducciones audiovisuales ........................................................ 423
Figura 85. Dimensión de P roce sos de produ cción y difusión ....................................... 423
Figura 86. I nfluencia y mediación ante anuncios m ediáticos ........................................ 424
Figura 87. Reconocimiento de preconceptos en los contenidos mediáticos ................. 425
Figura 88. Razones que llevan a c om partir contenidos mediátic os ............................... 426
Figura 89. Dimensión ideología y valores ..................................................................... 426
Figura 90. Ele mentos estéticos en contenidos mediáticos ............................................. 427
Figura 91. Razones de la elecci ón d e un anun cio .......................................................... 428
Figura 92. Ele mentos estéticos en un videoclip ............................................................ 429
Figura 93. Dimensión e stética ....................................................................................... 429
Figura 9 4. Niv eles de co mpeten cia medi átic a de l os est udian tes de b achill erat o de
la ENS .......................................................................................................... 430
Figura 9 5. Niv eles de co mpeten cia medi átic a por grados de ba chill erato .................... 432
Índice de Figu r as
35
Figura 96. Marco global de grupos de discusión en la dimensión Tecnología. ............ 495
Figura 97. Marco global de grupos de discusión en la dimensión Lenguaje................. 497
Figura 98. Marco global de grupos de discusión en la dimensión Procesos de
Intera cción ................................................................................................... 499
Figura 99. Marco global de grupos de discusión en la dimensión ................................ 501
Figura 100. Marco global de grupos de discusión en la dimensión I d eología y
Valores ....................................................................................................... 503
Figura 101. Cl aves para enten der el escán dalo de Faceb ook ........................................ 582
Figura 102. Enseñando sobre las redes sociales:lenguaje mediático............................. 588
Figura 103. Eje mplo de f ake ne ws ................................................................................ 595
Figura 104. “Self, self, self: repre s enting the self in the age of social media” .............. 602
Figura 105. Things You Need To D o To Understand Your Audience.......................... 608
Figura 106. Selfie colecti vo de Hillary Clinton ............................................................. 615
Figura 107. ¿Internet o libros? ....................................................................................... 623
Figura 108. Sobre la iden tidad digital ........................................................................... 643
Figura 109. Fotograma s de contenido audiovisual 1 ..................................................... 690
Figura 110. Fotog ramas de pelí cula “Bat man: el c aball ero de l a noch e” ...................... 692
Figura 111. Fotograma s de c ontenido audiovisual 2. .................................................... 696
Figura 112. Fotograma s de película “La cabaña del terror” .......................................... 698
Figura 113. Fotograma s contenido audiovisual 3 .......................................................... 700
Figura 114. Fotograma s contenido audiovisual 4 .......................................................... 702
INTRO DU CCIÓN
39
INTRODUCCI ÓN
La presen te tes is doct oral está rel acio nada con la creci ent e neces idad d e prom over,
conso lidar y eval uar es trateg ias en camin adas a reduci r la dist ancia erig ida, m uchas
veces, entr e los muros es colar es y l as transformaciones que surgen y se consolidan en la
sociedad. En c oncreto, aludimos a las diver sas transformaciones que se han extendido y
que son derivadas del de sarrollo en las tecnologías de la información y la comunicación,
y que han conduc i do en la actu ali dad a la conso li dación de una so cied ad m ediati zada
(precis amen te, el m omen to en el que se escribe est e text o, es t iempo de cu ar entenas y de
telet rabajo) com o lo señ ala P érez T or nero (2020) y que supone un momento de una
“ inten sifi cación de la med iati zación ” que empieza a modular nuevas condiciones de
autonomía personal y de interacción social pública, pue s “es ella la que modula,
incentiva y teledirige los estados de ánimo, as í com o las rel aciones pers onales y
sociales” (p. 30) . La pandemia, de alguna manera, supone un desaf ío a la escuela , y a
que es u na de l as pocas ocas iones en qu e este s is tema (con serv ador po r e xcelenci a) se
ha visto inmerso en dis cusiones y alteraciones pro vocad as d esd e un m ás all á de s us
muros.
Si bien la esc uela es una inst itución que evoluciona mucho más lentamente que la
tecnologías y otros aspectos de la sociedad (Cassany, 2021), se pueden identificar
algunos periodos de su hist oria e n los cua l es se c onvocaron prácticas pedagógicas
concre t as que lleva ron los avances técnicos al interior del a ula (por ejemplo, la s
propuestas de Freinet con la imprenta escola r). Resulta imprescindible, bajo las
condi ciones actuales , q ue la escu ela oto rgue u n espaci o para la r eflexi ón y l a
vin culació n de p ráctic as r elacion adas con el uni verso mediá ti co, aunque no solo sea
desde la perspectiva que confie re la exclusividad de conce bi r estos entor nos como una
panac ea o una “sol ución ” úni ca a las consi deraci on es y necesi dad es de lo esco lar y d e
su entorno (Morozov, 201 5) . En este sentido, en esta tesis doctoral quer emos diseñar,
implementar y evalua r rigurosamente un pr ograma for m ativo de alfabetización
medi ática. A tales efe cto s, el estud io se d esarroll a atendi endo a l as especi ficaci ones d el
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
40
modelo de investigación basada en el diseñ o ( M cKenney y R eeves, 2019) para un a
Escuela Nor m al Superior de Colombi a.
Una de l as bas es de pa rti da de est e documen to se sus tenta en la prop uest a de
expertos, colectivos, asociaciones y organismos internacionales en el campo educativo
que re claman la n ecesi dad d e la inco rpo ració n de nuevas al fabet iza ciones en el sist ema
educativo (Buckingh am, 2019a; Dussel, 2010; Mo n et al., 2018; Scolari, 2018) . A pesar
de que un conjunto ampl io de las políticas educa tivas desde finales de l siglo pasado en
varios países se centró en la promoción y consolidación de alfa b etizaciones en esta
campo , estas se caract erizaro n por s u acento e n l a promoción de habilidades
ins trumen tales. En el cas o de Améri ca Latin a, el des arrollo de prop uest as ofi ciales
relacio nad as con l a alfa beti zación m ediáti ca se han cen trad o, pri ncip almen te, en l as
competencia s relacionad as con lo informa cional y lo digit al; es deci r, su énfasi s se ha
puesto en la adquisición de habilidades digitales (TIC/informática), ello asociado a la
promoción y gestión de condicione s para el acceso y la dotac i ón de medios en los
centro s edu cativ os (Dur án, 2016, p. 385). Este enfoque igualmente está acompañado
con la compra de disp ositivos aunque raramente se sustenta en el m arco de la
promoción de una educa ción mediática en la regi ón (Mateus y And rada, 2019, p. 1 3) ;
con estos proce di mientos y enfoque se demuestra que, en general, continúa la tendencia
a promover una forma ción enf ocad a solo en el uso instrumental de los rec ursos
tecnológicos en el a ul a.
Es verdad que existió un periodo de la educ ación mediática en el cual s us
desarrollos abarcaban diversas cuestiones (estudio del lenguaje, audiencias, lectura de
imágenes) que contribuyeron a la formación de u n espíritu crítico; sin em bargo, a partir
de los cambios generados en el entorno tec nol ógico de finales del siglo X X, se favorece
un enfoque que concentra el carácter instrumental en detrimento de la fo rmación, de l
espí ritu crí tico , de la exp resi ón y l a creati vidad (P érez -Rodríguez y Delgado, 2015).
Est e desplazam ient o tamb ién est uvo afi ncado en l a extend ida categ orí a de “nati vos
digitales”, noción que se pr obl ematiza en este documento, pues el hecho de que los
jóvenes estén a tentos a sus redes soc iales y participen e n di chos entor nos no implica la
ad quisición de un cono cimiento o de competencias idóneas con el fi n de generar
experiencias diversas, significativas y que involucren compr ensión, pensamiento crítico,
Introduccc ión
41
creativ idad y un ejer cici o de ciudad anía. A p esar d e qu e el co nta cto con las pantal las
ocu rra desde edad es más tem pranas y de u na m anera asid ua (épo ca de p ul garcito s) esto
no es sinónimo de una alfabetización mediática. Los usos pr edominantes que están
vivenciando niños, niñas y adolesc entes en los países desa rrollados principalmente se
centran en el uso instrumental reduciendo así su participac i ón al de simple
consumidores de tec nol ogías (Alonso Ferreiro, 2016, p. 147).
La educa ción mediát ica q ue asum e esta pro puest a no s e centra en el disc urso de la
enseñan za d e unas habi li dades i nstr ument ales n i tam poco s e hace con el ánim o de
enunciar una condena al conjunto de los avances tecnológicos en materia de
comunica ción e información. Por el contrario, la entendemos bajo el énfasis en la
formación de posturas críticas, de proce sos cre ati vos y como una manera de convoc ar
otros usos, otras perspec tivas en los modos en que los suj etos se involucran en estos
ambi entes. El énfas is que at endemo s hac e eco a l as palab ras de Freire (1993) quien
comen taba que, ant e est os ent ornos, es necesa ri a u na posición “crítica, indagadora ,
curio sa” muy cercana t amb ién a la i nvit ación q ue hace Buckingham (2019) a manten er
un “esc epti cism o salu dabl e” fren te a n uest ra rel ació n con lo m ediáti co, dado qu e la
conso lidaci ón de u na re lació n coti diana con trib uye a u na esp ecie d e nat urali zació n
frente a estos entornos. Por lo mismo, la propuesta f ormativa que se dis eña e n el
presente doc um ento no mantiene un interés en l a promoción de competencia s para e l
manejo adecuado de los disposi tivos mediáticos, sino en la promoción de posturas
críti cas frente a los mismos, como lo vie ne formula ndo recie nt emen te la litera tura
científica e n este campo (Pérez Tor n ero, 2020). Ella se constituye como uno de los
prin cipales aport es de es ta i nvest igació n.
En toda esta propue s ta asumim os la escue la como un entorno que c ont ribuya con el
enriquecimiento de la s miradas de l os estudiantes y que posibi li te co nvocar otras
consi dera ciones q ue r eg ularmen te no se h allan e n la cot idian idad. A esto se su ma q ue
comp rendemos la escuel a com o un es pacio i mprescind ible p ara arti cular procesos y
experiencias críticas, y como un periodo d e “suspensión” de los tiempos que convoca a
una r eflexi ón crítica (Simons y Masschelein, 2014) . Partimos, también, del presupuesto
de que l a escuela co nsti tu ye un es pacio part icul ar de t rabajo co n el sab er y qu e permi te
poner en refl exión crí tica d iverso s aspe ctos de la reali dad y ace rcar l ecturas q ue
difícilmente se instan desde otros espacios.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
48
En una tercera dimensió n , se expone n l os avances que so stien e en est e campo la
UNESCO a t ravés de s us c onferen cias y s eminar ios , ya que este organismo
int ernacion al orienta gr an parte de las mudanz as y proyectos e mblemáticos a lo largo
del tie mpo en el c ampo de la educomunicación.
Si bien este es un campo con una copiosa producc ión científica y sus
plante amientos son va riados, la perspectiva que se expone a continuación desarrolla un
marco p ara el i nvest igado r y se co nst ituye como un far o para el surgimiento de la
propuesta de educa ción m ediáti ca que plan tea es t e est udio.
1.1 La es cuela y los m edios en su s inici os : la prens a escol ar y el ci ne
En primer lugar , es neces ario r econo cer un déficit en los plante amientos his toriográf ico s
sobre este campo de estudio, pues como apunta RobbGrieco (2014 , p. 4) e ste fenó meno
se entiende debido a que la educa ción m edi ática ha sid o una resp uesta a l a s
transformaciones d esenc adenad as tras l as t ecnol ogías de l a comunic ación y , dado que
estas camb ian rápi dam ent e, este cam po s e mant iene en un estado de constante flujo,
siem pre mi rando al pr esen te con la vi sta pu est a en el futu ro. Es te fenómeno determin a
que en la a ctualidad muchos de los planteamientos prest en poc a atenci ón a
consideraciones de tipo hi stórico, y contribuy a n a que el des a rrollo d e los medios en la
educación sean atendidos con “una breve historia a sus espaldas que p arece reinven tars e
a sí m ism a cada po cos a ños ” (Adell, 2018 , p. 117). Por lo tanto, existe la necesid ad d e
un análisis histórico sobre este campo para com prender la man era en q ue difer entes
autores, instituciones y planteamientos han ido evoluciona do. E st e apart ado pone
énfasi s en la evolución histórica de est e concep to y su relac i ón con la es cuel a como
institución decimonónica , preocupada por mantener una configuración para el
aprendi zaj e y habilitadora desde sus inicios de procesos con recu rsos p ara apoyar y
enriq uecer l a exp erienci a escol ar . S e resal ta n las caract erísti cas fund ament ales de los
hitos en la evolución de la educación mediática.
E stab lecer u na gen ealo gía de l a edu cació n m ediáti ca desd e las in stitucion es
esc ola r es supone una reflexión sobre las configuraciones que se estab lecie ron a partir de
una varieda d d e elementos tecnológicos que incursionaron con e l tiempo . U no de los
comp onentes claves d e la ed ucación m ediát ica es la visualidad, que incluye algunas
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
49
tecno logí as vis uales qu e preced en incl uso a la emerg enci a del cine en la escu ela . E n es te
sentido, pueden considerarse las lintern as m ági cas, los disco s estroboscópicos y l os
cromatropos, afiches y l áminas que fueron catalogados, e n algún mo mento , como
recurso s p ara en riquece r la expe rienci a educ ati va . E ste conjunto de desarrol los técnicos
asoci ad o s a la visualidad comen zaron a surgi r en el siglo X IX y — en un tiempo de
escasas escuel as — se percibían como potenciales para una educ a ción popular de bajo
cost o y de gr an al cance ( Dussel, 2014 , p . 86). Estos dis positivos e mergi eron
acomp añad o s de vari as p rom esas (al canz ar el logro d e la aten ción de los ni ños y d e las
personas del c om ún 1 ) y respaldados también con una serie de discu rsos q ue empez a ban
a alim entar al gun as sospecha s sobre posibles efectos negativos.
Nuestra intenc ión en este apartado no es elaborar una discusión detallada sobre el
desarrollo histórico de la rela ción de los medios y la escue la, y a que e ll o constituye una
tesi s aparte; en est e ejerci cio , pl anteamo s algu nos señalamientos que considera m os
impres cindible s en es te camp o y como un punto de partida de esta i nvest ig ación.
Las pro mesas q ue emer g ieron tras est os medios s e asociaban con pot enciar la
experi enci a y dirigirla hacia objetivos educativos; por e jemp lo , la linterna mágic a que s e
extingu ió luego del nac im iento del cine , sus citab a algu n o s comentarios en este sentido :
“muchos niños, reunidos en una habitación, tienen sus mentes c apturadas c omo
resultado de la osc urida d (…). La c uriosidad c arga su i maginación, que capta con
entusiasmo los detalles del objeto representado”, atributos que motiva n a l a Monarquía
F rances a par a su em pleo en la ens eñan za de l a bib lia y la his toria d e este p aí s a través de
un conjunto de láminas 2 (Mannoni, 1999, p. 87).
Como se pude aprec iar, en los di scurso s v inculados a la apari ción d e las pri meras
tecnologías visuales, elaborados en un ambiente caracterizado por grandes avances
técni cos, e st a s son perc ibi das como potenc i ador a s de l a exp erienci a ed ucativ a. E ste
1 El e mpleo de imáge nes com o apoy o en l os proc esos e ducati vos fue un re fer ente t empra no en los proces os
escolar es. Se p uede evi denci ar , po r ejemplo , en la o bra El mu ndo s ensible en im ágene s (1 658) de Com enio , l a
cual est á estru cturad a con ilustrac io nes p ara fin es didáct icos. Esta o bra est á organ izada en 152 ca pítulos en
donde abor da l a organ ización del cono cimient o y la percepció n sobre la r ea lida d de los h ombre s de l sigl o XVII
(Lo ra, 2001 , p . 7) .
2 Ante el poco i nteré s que te nía el hijo de Luis X VI h acia el e studio, y por re come ndac ión de l con de Paroy sob r e
el “pod er mágico d e las lintern as” María A ntonieta man da a fabri ca r pl acas que cont iene n la histori a sag rada y l a
hist ori a de F rancia. Man n oni ofr e ce u n estud io alred edo r de la promoció n de las t empranas at rib uci ones de t ipo
ped agógi co otorg ad a las lintern as mági cas.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
50
señal amient o constituye uno de los primeros plant ea mientos asociado a las posibil idades
de los medios en los entornos escolares . Este ai re p uede cond ensar se a t ravés de l a
imagen siguiente , atrib uida al artist a fran cés Cot é , la cual fu e so l ic itad a para la
Exposición Universal de Par í s de 1900 , y en ell a el auto r se abre a la i magi nación d e las
posibles condiciones para el año 2000 . E n concr e to, en el campo e ducativo se perci be a
un grupo de estudiantes en un aula con ectad os a u na seri e de circuitos por donde reciben
un a serie de contenidos q ue un docente dispon e a t ravé s d e libros. Una máquina procesa
el contenido de los textos que luego son transmitidos a los oídos de los discentes.
Figura 1. Una repro ducci ón de l os pri nci pios del si glo XX
Fuente: Franc e in 2000 year (C oté, 1901)
Pod ríamos señalar que el recono cimi ento d e alg unas de l as posibilidades educativas
surgieron poco después de la aparición de estos m edios, sin embargo, fina lmente se
posicionó un intere s orientado e n asumirlos principalmente para el espectáculo popular.
Otro ejemplo de posibles re ferencias sobre la preocupación en cua nt o a los procesos
educat ivo s est á rel acio nado con los inicios de la Roya l Polyt echni c I nstitucion de
Londres (1838) pues promocionaba n que “la ed ucaci ón d el oj o es, de man era
inco ntest able, el medio más im portan te para la i ns trucci ón elem ental ” ( Mannoni, 2009,
como se ci tó en Duss el, 2014 , p. 87) . A trav és d e est e conjun to d e ex perienci as s e
mantiene una intención de buscar un aprovechamiento educativo de l os incipientes
desarrollos alcanzados en los medios asociados a la visualidad.
Junto al surgimiento del cine en 1895, en l as grand es ciudad es emerg e un d iscurs o
lig ado a dest acar sus posibi lidades educat ivas, t écni cas y cultu rales has ta que fina lmente
queda posicionado como atra cción y en tret enimi ento d e masas . Tamb ién c omenzaro n a
tener cab id a algunos abordajes desde el discurso ped ag ógico ac erca d e qué m irar,
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
51
cuándo y cómo . Es deci r , los espacios escolares, ante un entorno pe rmeado por estas
novedades técnicas, pronto centra rían algunos de sus es fuerzos para alcanz ar un a
delimita ción de los materi ales, un tipo de producción y una s reglas y fundamentos para
su uso en la es cuel a (Serra, 2012 , p. 29) . E llo contribuy ó a una ser ie d e
cuestionamientos no solo asoci ad o s al campo técn ico , sino sobre las car acterís ticas de
los contenidos.
L as posilidades de l uso pedagógico del cine pronto fueron acom pañad as por el
desenca d enamiento de ot ros fe nómenos : —l a esc uela nacida de l a imprenta y la cultura
letrad a — as um ió un a acti tud d e sospech a en muchos cas os ant e la cult ura vi sual de
masas , ya que se co nsi deraba c omo mer a di stracció n. Este fenó meno m arc ó
signific ativamente el modo de vinculación con es te medi o (Laguzzi, 2010 , p. 26).
Fundamenta lmente, l a di fusión del cine en esto s años fu e acompañad a po r una actitud
de sos pecha fr ente a los posibles efe ctos que se desen caden arían en las p ersonas an te la
vis ualizaci ón de este tipo de contenido ya que se oponían drásticam ente a los i nteres es
que se considera ban educativos.
De esta m anera, se posi cionaro n dos discursos: uno de sospecha, centrado en
asoci ar al cine con efectos negativos y otro que res alt a los a spe ctos sobre sus
pot enciali dades (Ferrés Prats, 2008, p. 15). Una discusión que se ve ensanchada en las
ins titu ciones educati vas entre la conden a y el ap rovech amient o , ent re el espect ácul o y
los posibles efecto s p erju dicial es par a la “s alud fís ica y mo ral” . Esta última posición
tomó v entaja a m edida q ue el cin e emp e zó a desarrollar variados conte nidos (Dussel,
2014, p. 88) que pr eocupa ron a la soci edad s ob re sus ef ectos en l os esp ectado res,
especi alment e en los niñ os y adolescentes. Desde algunos s ector es cons erv adores p ronto
promulg aron por la censura de a lgunos títulos en la escuela , y no fu eron pocas l as voces
que condena b an a l cin e por “sup uestos efectos mal éfic os sobre las conciencias de los
espect ador es y esp ectado ras” ( Ferrés P r ats, 2008, p. 16).
Un ejemplo fue el caso de Es paña qu e, a p artir de la Real orden de 1912 del
Minister io de I nst rucci ón Públ ica, se manifes tó un interés sobre este fenómeno , pues
consi derab a a lo s método s pedagógicos como las proyecciones luminosas y de películ as
cinem atográ ficas “d e c arácte r pl enament e intu it ivo y realist a, hieren vi vament e la
imag inació n y dej an en ella una s emil la gráfica, base de l a educación intel ectual ” . E n
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
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este m arco, se p ro movió que las pelícu las fueran excl usiv amente de ca ráct er inst ructiv o
y educativo : en con cret o , escenas de viaj es o r epresen tación de ev ent os hi stóri cos
(Camarero, 2013) 3 .
Mien tras el d ebate so bre el uso del cine s e incl inab a hacia los ef ectos neg ativo s
sobr e los es pectador es , un maestro de esc uela rura l empezaba a promover un uso
pedagógico de un c onj unto de tecnologías disponibles en su época. E l pedagogo
Celestin Freinet (1896 -1966), a in icios del siglo XX , organ izó g ran p arte de sus
experi enci as d esde el rec onoci mient o del pap el activo de los estudiantes con la creación
de te xtos libre s y la utili zac ión de la i mprenta e s colar como un re curso tecnológico al
servicio de un a escuel a con an s i as de ren ovaci ón 4 (Ap arici y G arcía M atil la, 20 16 , p.
37) . Ya p ara esta épo ca Frein et tenía l a visión de vi nc ular algu nas d e las posibilidades
de este medio de comunicación en la vida escolar como parte de l proceso formativo de
los estudiantes.
La prensa en l a escuela tiene un funda mento sicológi co y pedagógico: la exp re si ón y la
vida de los alumnos (...) Es cr ibir un per i ód i co constitu ye una operac i ón muy di f er ent e a
ennegrecer un cuaderno individua l . Porque no existe expresió n sin interlocu t ores ( ...) A
medida que los niños escr iben y ven sus e scr i tos publ i cados y leídos, se va desp er tando
su curio sidad, su apetenci a de sabe r m ás ( ... ) Buscan el los mismos, exper imentan,
discuten , reflexio nan (...) e l periódi co ha cambiad o total mente el sen ti d o y el alca nce de
mi pedagogí a de mi c las e por q ue da al ni ño c on ci encia de s u propio valo r y lo
transfo rma en actor, lo lig a a su med io social, lo ensa ncha a su v ida ( Frei net ,1974, com o
se citó en Kaplún, 1 998, p. 206).
En la propuesta pedagógica de Freinet , e l pe riódico tiene la posibilidad de
convertirse e n un dinamizador y centro de l desarrollo del proceso educativo . Tras es te
hecho puede reconocerse que en sus ini cios — el c ampo d e la ed uca ción m edi ática — no
ubica sus fronteras sobre la exclusividad del funcionamiento del medio ; las
3 Es n ecesario t ener en consi deració n que los p rincipio s gestant es d e este mo vimiento se co rresp onden co n e l
movim iento de re novac ión s urgi do en los últ imos a ños de l sigl o X IX y rel aciona dos c on id eales refo rmistas y
regen eracio nista s (Macías, 20 17, p.4 1) .
4 Fre inet co nstru ye su prop ues ta no s olo e n el hecho de da r un pa pel activo al ni ño, si no e n const rui r una e scue la
viva como con tinuación de la v ida famil iar, d e la vid a del p ueb lo, del med io. En este sent ido , la escu ela activ a de
Freinet tie n e como eje la activ idad del niño , sus in tereses , n ecesidad es y se articu la estrech amente con su medio.
Así , se c onsolida una i ntera cci ón de l sujet o con su co ntexto s ocial , his tóric o y cul tura l .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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preocupaciones giran so bre su posibi lidades como un re curso p edagógic o potente para
la gen eració n de cuest ionamientos y posibles transformaciones en el contexto.
Est as exp erien c ias pedagógicas hace n frente a los post ulados de una escu ela
tradi cional 5 y em erge n en un amb iente ru ral marcado por una es casez d e recursos . L os
sabere s que los niños producían no eran para cumpli r una obligac ió n , sino para
publicarlos , hacerlo s circu lar con los vecinos, las f amil ias, el pueblo ; de esta manera, no
quedaban en los muros del aula . Se t ejen relaci on es entre la escuela y su contexto, se
convi erten en espacios donde el niño cr ea p or iniciativa propia, da c uenta de sus
vivencias y pensami ento s , y escri b e a part ir de sus interes es par a ser le ídos . C o mo
producto, em erge un p erió dico es colar que trasp asa l os esp acio s institucio nale s y da la
posibilidad de tejer relaciones con otr a s es cuelas . E sta exp erien cia ru ral l ogra vincular,
en la formación de l a es critur a y la lectur a , asuntos que sobrepasan de m anera
formidable cuestiones que en su momento se p rivi legiab an en el mar co de l a enseñ anza
de est os proces o s; es d ecir, cuand o estab an sostenidos fundamentalmente en la
experi enci a excl usiva d el l ibro de text o . Sobre ello coment a Mario K aplún:
La colección de l periód i co esco l ar se fue haciend o memoria colectiva de l grupo,
registro de su proceso de des c ubri m iento y de sus avance s en l a producción de
conocimien to. De adquisici ón i ndiv idual, el saber pasó a tr a nsfor m arse e n c on s tr ucci ón
colect iva, en pro ducto soci al (…) y los p eriódicos escolares e mpiezan a multipl i c ar se en
distin t as escuelas púb licas de F r an cia, todas e llas pobres y relegad as ( Ka pl ún, 998, p.
205).
A pa rtir del recono cimi ento de es ta viv enci a p edagógica se p ued e n resaltar los
procesos de interacción que se gen eran entr e los estudiantes y las t ecno logí as asoci adas
a l proceso formativo. Es clar o que el medio p ermite articular procesos vinculados a
desencad ena r el apren di zaje ; es decir , no se l leg a al aula ex clu sivam ente para s er
estu diad a — como elemento a conocer ( s us partes y funcionamiento) —; sino que es
utiliza d a para a l canzar propósitos educativos y aprendi zajes, en est e caso experien cias
del entorno (e ntrevistas a los granjer os y a los artesanos, revisar los documentos del
5 Expre sa Fre inet que e n su moment o los proc es os pedag ógico s dominan te se caracteri zaban po r el autori tarismo
irraci onal , una desco nexión de los pr oblemas p edagógico s con los humano s reales y un alej amiento de la acci ón
social y pol ítica. Llama a la escu ela d e su mo mento “escolást ica” , e st o es , una escuel a que se caract eriza ba po r
el ver balis mo, indiv idual ismo, la excesiv a un iformid ad, de en ciclopedi smo y autor itarismo (G onzále z, 1988) .
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
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archivo municipal, tra zar l os planos del pueblo y mapas de los campos y los montes
circundante s , conversaciones con los abuelos par a resc atar y reco nstru ir la hist oria y las
tradiciones del lugar ) que luego serán compar t idas con los habitantes del pue blo y con
compañeros de otros cen tros educativos. Lo qu e p ermit e el m edio es la est ruct uración y
el diálogo sobre un contenido creado por los estudiantes.
Figura 2 . Ejempla r de i mprenta escol ar
Fuente: Antón C osta ( 20 19, p . 162)
L a imp renta estruct ura variad as int enci ones p ed agógi cas, p ero fun dam ent alment e
como mencio na Frein et “con el propósito de libera r a maestros y alumnos de la tiranía
de los textos muertos (…) un método de inter ca mbio de ideas ; hace de la es cuela p arte
de la vida que surge del mundo” ( como se citó e n Almendros, 1932 , p. 369). E n esta
experi enci a se en cuent ra n esfue rzos por enten der el aprendi zaje n o com o el produ cto
exclusivo de la s inter acci ones q ue se dan en el es pacio á uli co, sino por reconocer y
vincular la vi da fuera de las paredes del aula . Est e acer cami ento no s per mit e ubicar l a
reflexión pedagógica de los procesos de vinculación con los medios y ev itar asumir
estos procesos centrad os en lo tecnológico y lo instrumenta l, ya que mu c has vec es se
tien de a caer en post uras tecno céntri cas 6 en la edu cación que dispone n de un i nterés en
la tecnología y en sus componentes instrumentales a cambio de un olvido de que la
solución de los problemas educativos de su implementación viene por la pedagogía y no
por la tecnología (Caber o Al menara y Gil, 2015 , p. 109). Es necesari o determ inar y
6 Se a sume este t érmino al fenóme no vincul ado que se ha veni do pres entand o cuan do los gobie rnos y
admin istraci on es consid eran que co n la so la d otación de la escu ela de el ement os técn icos l levan a g aranti zar
calid ad en lo s proceso s de enseñ anza apren dizaj e, este es u n fenómeno muy común extend ido en la regi ón que en
las pr óximas p ágin as se pasa a abo rdar d e manera más d etallad a.
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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reflexionar sobre las bases que sustentan las propu estas educativas que se a poyan e n un a
varied ad de r ecurs os act uales. Sobr e esto , des ta ca ba el pedag o go fran c é s:
La educ a ción con temporánea, y aún más después d e la introduc ción de las t écnicas
audiovisuales , en c ambio , ha forma do indiv i duos capaces d e hablar de cua lquier co sa y
poseedores d e una información desbord ante, p ero in capaces de razona r c ríticamen te
sobre la r eal i dad (Freinet, 1974 , como s e citó en Gonzá l ez, 1988)
Este autor, a partir de los incip iente s movimient os que ace rcab an est os medios al
aula, intuía que la sol a pres enci a de estos no gara nti zaba un mejor proceso de
aprendi zaj e. A parti r de l as experi enci as comp art idas po r este ped ago go s e extendió un
movimiento que empez ó a gen erar amp lias r eflex iones y experien cias pe dagóg icas en
las cu ales s e acu día a l empleo de diversos medios como apoyo en lo s proces os d e
aprendi zaj e para sosten er una rela ci ón crític a con la re ali dad . A trav és d e es ta técn ica , s e
abordan situ aciones v ita les y pensamientos de l os niños sobre el contexto escolar ,
además , tiene c om o punto de ar ranque la motivación e interese s de los estudiantes , es
decir, el texto libre (Rico, 2019, p. 159) . En definitiva, es una propuesta educativa que
oto rga la pal abra a l os est udiant es: acer ca sus interes es y exp erien cias al aula p ara
enriq uecer el pro ceso f orm ativo (Sant aella -Rod ríguez y Martínez - He r edia, 2020, p.
217).
A par tir de las i deas ant es expu estas sobr e la d is cusio nes del ci ne ( sos pecha y
posibilidades pedagógicas), F reinet era de la opin ión de que los niños en edad escolar
deben aprender el lenguaje audiovisual y m antení a una constante reflexión alrededor de
su aprovechamiento en los entornos escolares, “¿cóm o podem os ut iliza r las técnic as
audiovisuales para un a mejor educación?” 7 (Freinet, 1963).
Preci sament e, se recono ce qu e las pri mer as exp eri encias l igadas a la ed uca ción o a
la lect ura d el l enguaj e d el cin e se d iero n en Fra ncia co n l a apa rici ón de los cl ub es de
7 Frein et p ara 1927 org aniza una esp ecia de Ci nemateca Co op erativa don de se disp onen filmes para p resar a los
do centes y ad icional se in cluyen materiales básico s para la r ealización de contenid os en este lengu aje. Fr einet
prop one qu e el cine pued e ser un medio para acercar sab eres p olí ticos y soci ales (Gonzál ez - Monte agudo, 20 13 ,
p . 16) .
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cine 8 (Fedorov, 2011, p. 8). D e acuerdo con Chev allier ( como se ci tó en Fedorov, 2011)
p ara 1936 se abre es paci o el movimie nto de Cin es - Jeunes donde s e organi za ban grupos
de niños y se prom ovía la parti cipa ción y discusión sobre el cine, busc ando formar en
pensamiento crítico, en el gusto artístico y e n l as habi lidad es creat ivas .
La sens ació n qu e se r efle jaba d el ci ne co mo un entorno de p romoción de riesgo fu e
expres ada t ambién en el l ibro de Vícto r Mer cante El cinematógrafo , publi cado en 1920 ,
en Argentina, donde por una parte reconoce a l cine como “un invento mar avill oso y
popular (…) un procedimiento insuperable de instrucción” y t ambién lo perc ibe como
una amen aza , porque ofrece “una escuela sin c onceptos, sin ideales, vulgar, grosera,
criminal y a menudo peligrosa” (Ser r a, 2006 , p . 150). E ntre el elogio y la sospecha ,
surg e la relació n inicia l del ci ne con esta instit ución, pues el camino que la es cuela ha
sorteado par a alb ergar el cine en sus procesos ha sido largo , ya qu e tamb ién desde l os
entornos escolarizados , se record aba co nstant em ente que el ci ne hab ía n acido en las
ferias y cre cido en los suburbios , y se había desenvuelto sin ayuda de personalidades
cult ivadas (Morduchowicz, 2001, p. 110). De igu al mane ra, se puede n det ectar al gunas
experi enci as escol arizad as q ue par a est e period o d e ti empo llevaron a disp oner de e stos
avanc e s técni cos , po r ejemplo, en 1922 en algunas zonas de Indianápolis , un grupo de
maest ros us aba imág enes en movi mien to como un medio para enseñ ar escritu ra a
estudiantes de octa vo grado (Hobbs y J ensen , 201 3).
Hablar s obre cine se ex ten di ó tamb ién po r fuera d e la escuel a . Los espectadores
reconoc i eron su importa ncia a parti r de los primeros años de su exposición. Entre 1915
y 1934, educadores y padres de muchos p aíses mantuvieron amplios debates sobre
pelí culas . Fu e el inicio de los grupos d e personas dedicadas al estudio d e fil mes y del
cine, un ejem plo de el lo fue el de Cl eveland , fundado en 1915 (Hobbs, 2019) . E st os
espaci os pe rmit ieron g enera r ampl i as perspectivas sob re la incipiente educación
medi ática y posibilitar nutridas discusiones. Sin embargo, l a confi anza en que es tos
medios, principalmente los audiovisuales, f u eran los causantes de al gunas
mod ificacio nes en las p ercep ciones sobr e la rea lid ad , lle gó a cons titu irs e en un a idea
fundaci onal d e la edu cación med iática , viéndose m enguad as l as p ropu estas q ue
8 Para 1 922 se llev ó a cabo en Fran cia la p rimera conf erencia n acion al de los dep artamen tos regio nales de
edu cación cinematog ráfica (O ffices rég ion aux du cinéma éd ucateur ) y se prop one for mar educado res de cin e a
trav és de las un iversi dades .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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convidaban a la lect ura d e e st os medios como apoyo para la promoci ón del pens amient o
crític o y com o formas de cr eació n que algunos maestros empezaban a i mpulsar desde
las es cuelas.
A est a d iscus ión de l as t ecnolo gías as oci adas a la s im ágenes s e suma el “des precio
de las élites cul tural es que la s v en como una di versión po pular care nte de v alo r
artístic o” (Legui zamón, 2010) , marcando cla ram ente un a especi e de div isi ón en los
ini cios d e la educaci ón m ediát ica entre “la l abo riosa y culta p alabra escrita y la
advenediza y seductora imagen” (p . 286). En otra s palabras , entre la consol idada c ultura
del libro y el despliegue de otros formatos.
Sobre el conjunto de estas tensiones, interese s y preocupaciones asociadas a l
desarro llo d el cin e se fun da n algun as de las ide as cen trales en la g énes is de la edu cació n
medi ática. A partir de la aparición de l cine se expande de manera sostenida un
movimiento que aboga por una alfabetización e n este lenguaje como u na mane ra d e
prepar ar a los est udian tes ante sus posibles efectos.
1.2 Prim eras p erspecti va s de lo s mo vimi entos de ed ucaci ón m ediá tica
A pesa r de algun as ex perien cias peda gógi cas des tacad as, se pued e re ferir qu e l as
asoci aciones inici ales e ntre el cin e y l a edu cación no s e encau zar on hacia la
configuración de abundantes propuestas ped agógicas. A pesar de que algunas
experi enci as apost aban por relaj ar esta rel ac ión , las propu estas en caminad as al
desarro llo d e un a edu cac ión para “pr eveni r” posi bles in fluenci as de estos medios en la
vida de los estudiantes tuvo mayor influen cia . De ntro d e este ma rco, s e pu ede ent onc ces
enten der qu e la alf abeti zació n medi ática — qu e s e consagró en la doctrina moderna a
parti r de 1938, cuando el Spens Report , publicado en el Reino Unido — em erge desd e
una perspectiva que caracte riza a los medios como una "influencia c orruptora",
comparándolos con enfermedades como la poliomieliti s que re qu er ían de inoculación
(Masterman, 2001 , com o se ci tó en Bulger y Davison, 2018). Si los medios de
comu nicació n eran al go parecido a las en ferme dades i nfecci osas, se pe nsaba qu e la
educación en medios era necesaria como una especie de inoculación ( Masterm an,
1988).
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and Television (SE FT) y se promueve el concepto de scr een ed ucat ion . L os educadores
ing leses en est e tran scu rso de tiem po se s uman a l a teoría estét ica ; es decir , procurando
el disfrute y comprensi ón de la televisión y de l cine a partir de privilegiar algunos
contenidos que atienden a un a seri e de v alo res de ti po est ético. En este peri odo , en
Estados Unidos , vari as universidades incorporaron estudios del lengu aje audiovisual,
historia del cine y reflexiones sobre directores reconoc i dos e inic ia ron los prim eros
experimentos de pr odu cción televisiv a en l as escu elas.
En este periodo emerge la televisió n , s e alt era profun dament e la r elaci ón d e la
cultura visu al y se generan novedosos debates . En tal sentido, se lo caliza como uno de
los principales acontecimientos que han marcad o la cultura visual la transmi sión de la
coronaci ón de l a R eina de I ngl aterra en 1953 pu es a cab aba l a tel evisó n d e llegar a l os
hogares . Y no estuvo libre de polémica s, un s ector de la iglesia rech azó que una
tradición fuera grabada por las cámaras. En la r etransmisión para Estados Unidos , se
presentar on v ariados anuncios y se reprodu jo una en trevi sta sobre d el aco ntecimiento
con un chi mpancé. Est e el emento visual gen eró p ol émica y u na s erie d e event os en t odo
el mundo de análisis sobre el hecho y sobre cons ecuen cias social es, cultu rales , pol íticas
y econó micas (To rnero, 2017 , p. 108) . La im agen t oma po tenci a.
Figura 4 . Anun cio e n tel evis ió n durant e co rona ción d e re ina en NB C
Fuente: Tornero ( 2017, p. 11)
Pronto, la tele visión se c onvirtió en uno de los p roductos de consumo cultural de
mayor atenc i ón entre el público de los años 60 y 70 , despl azando ráp id amente el cine y
cambi a ndo l a form a en q ue la so cied ad p ercib ía el mundo. En la mitad de la décad a de
1970 se acrec entaron los discursos sobre el im pac to de la televisión en l os niños y
jóv enes y se i ncrement ó la con ciencia p úbli ca de que la al fabeti zació n me diáti ca podrí a
apoyar las inicia tivas de refor m a de los medios, la innovación educati va y la asis tencia
para pad res y cu id adores (Hobbs, 2019, p. 6).
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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En Canadá , de acuerdo co n Dunc an (2006, p. 32), l a prim era ola de ed ucació n
medi ática su rgió en la d écada de 1960 cataliza d a por el movimiento de l os derechos
civiles de Estados Unid os e i nfluen ciad a por el fe minismo y el c u estion amien to de la
cobert ura m ediáti ca de l a guerra de Vi etnam en los principales me di os y en la
telev isión . "El público ah ora participa en t odas la s fas es de la gu erra, y las princi pales
accione s de l a guerra ahora se libran en el propio hogar estadounidense" (M cLuhan y
Fiore, 1968) .
Figura 5 . Cará tula en perió dico "f in de una era "
Fuente: News week (1975 )
La guerra irrumpe en los salones de los hogares 11 y co n ella s e abr e n intensos
debat es , uno de los más no tables gira al rededo r de si l a forma en que se adq uiere l a
infor mació n afec ta más que la info rmación misma . A este res pect o , menci on a M cLuhan
(1911-1980) “el impacto de la televisón en los n iños no se debe tanto a su co ntenido
como a la for ma en que lo t ransmite a los puntos de luz proyectada hacia el televidente,
care n cia de detalle, a su movimiento y sonido, q ue crean una atmósfera envolvente y
una exp erien cia t áctil adem ás de vi sual” ( como s e cit ó en Lóp ez, 2017) , de modo que
pone el ac ento en la m anera en qu e las expe rien cias con el m undo s e alteran producto de
la vinculación con los m edios. Es te teó rico de los medios fue el primero e n Canadá en
1959 en desar rol lar un p lan de es tudi os para l as es cuelas s ecund arias que luego se
convirtió en la base para propuestas posteriores (Tsvietkova et al., 2020 , p.5) y s u s
11 Al resp ecto r ecu erda S usan S ontag ( 20 04) qu e la G uerra C ivil E sp año la fue la pr imera “cub ierta” po r los
fot ógrafo s profesi onal es (…) la d e Vietn am fue la p rimera qu e atest igu aron día t ras día l as cámaras de tel evisi ón,
introdujo la telein timid ad de la muerte y la destru cción en el frente in terno” ( p. 30 ) .
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reflexi ones deja ron un a mpli o im pacto en es te campo y estuvo comprometido en la
prom oción d e la edu caci ón med iática en la aldea global 12 .
M cLuhan emplea u na co ncepci ón más ampli a de l os med ios q ue incl uye tod as las
tecnologías que median la s interac cion es humanas, tanto con otros human os como con
el resto del mundo (Mason, 2016 , p. 91) . A partir de McLuh an se r efier e que l as
tecnologías de los medios son extensiones 13 de nuestros cuerpos y logra dar un giro d e
la reflexió n sobre la alfab etizaci ón medi ática h ast a los añ os 90, al centra r el debate ent re
la relac i ón contenido – medio. Desp laz a l a aten ció n sobre contenido e in daga sobre l a s
alteraci on es que s e desp rend en d e dete rminad os medio s, ll ega ndo incluso a considerar
q ue l as con fig racion es d e los medios son los elemento s d e mayor si gnificancia en todo
este p roces o de an álisi s.
“El medio es el men s a j e” quiere de cir que, si de verdad quere m os comp r ender l o que
ocurre, es decir, si de verdad queremos ‘captar el mensaje’, tene m os que estudiar e l
medio y no obsesionarno s c on el contenido, y a que el cont eni do c on frecuenci a
constituye una d istracción o una co r tina de hu m o. E l mens aje, en este sentido, s e refiere
a la signific ación má s que a la info rmación, p ero e l término también es s i nón imo de
contenido y sugi ere que “el medio es e l mensaj e” tamb ién quiere d ecir que “ el medio e s
el contenido” (S trate, 2012 , p. 68).
En estos años es intenso el debate sobre los me dios y hay un amplio interé s por
comp ren der que el medi o utilizado para enviar un mensaje influye en su f orma , y por lo
tanto, en el contenido de la comunicación. R efiere McLuha n (2003) “ l as mismas
palabras podrían emitir un mensaje diferente si las transmitimos en l enguaje oral o
escr ito, el mensaje oral tra nsmite una apropia ción distinta de l lenguaje escrito .
Cualquier tecnología crea gradualmente un entorno humano totalment e nuevo. Los
e ntornos no son envolturas pasiva s, sino procesos acti vo s ” ( como se ci tó en S trate,
2012, p. 74) . A dif eren cia de la atenció n s obre el cont e nido de los m ensajes en los
enfoques pre vios de la educa ción mediática, Mclu han argu menta q ue es más importa nte
12 Este t érmino es aso ciado po r el au tor para sign ificar l a manera en la qu e las nuevas tecno logías d e la
comu nicació n han t ransfo rmado las con exion es human as, modifican do el co ncepto de d istanc ia/tiempo y
con ectand o a los hab itantes d el planeta de u na man era electró nica.
13 Su giere co mprend erlas c omo ext ens iones nuestras q ue son pr oducida s a nues tra im agen, y c on su c otidia nidad y
entus iasm o se olvida. En l a m edida que vamos incor porá ndola s a nuestro s c uerpos , esas ext ensione s nos
retro alimen tan y alt eran sign ificativ amente en muchas f ormas l a relación con el mundo .
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la reflexión sobre los cambios que se introducen en los asuntos humanos tras los
medios. Por ello, enfo ca sus es fuerzo s e n pro mocionar una f orma ción que lleve a l
estu diant e a explo rar cóm o se alt eran sus impr esio nes sen sorial es y cómo s e vincu la con
los diferente medios tecnológicos. De esta m anera, l as aproxim aciones de es te auto r
orientan gran parte de los estudios hacia el anál isis de las r elacio nes estru ctural es d e las
tecnologías sobre la sociedad.
En la a ctual idad, u na de las posibilidades d e la edu cación m edi ática a part ir de los
planteamientos de McLuha n invita a considerar el e nt orno en que los estudia ntes
int eractuan, ( incluid o s los medios digitales ), y cómo se consolidan en el mundo de
formas part icul ares , ad emás de la m aner a en q ue ej ercen u na i nflu encia en las
percep ciones y las acci on es indep endien te s del contenido o mens aje (Mason, 2016 , p .
94).
1.4 Años 80
En e ste periodo se publica el I nform e Mcb ride q ue ll eva por título “U n mundo, voces
múltiples. Comuni ca ción e información en nuestro tiempo ” y con stituye un referente
primario del tratamiento y debate sobre la infor mación y la c om unicac i ón desde una
perspec tiva mundial. En es te info rme se pres entan las rel aciones que se co nso lidan entre
los variados campos de la comunicación, las relaciones de poder y la d emo cracia y se
pone una at ención parti cular a lo que se co nsid era “el nuevo orden mundial de la
información”, adem ás d el posibe riesgo de dom inación cultural por la asim etría e n l a
concentración y calidad informativa de los medios “ya que no so lo la tr a nsmite n, sin o
que también selec cionan y originan su contenido (…) los medios masivos prove en la
sus tancia cu ltural para m il lones de perso nas (…) el freno d e las i nfluen cia s qu e tiend en
a provo car l a dom inació n cu ltural es un a tar ea urg ente pe ro nad a sen cil la” (Ma cBrid e,
1984, p. 56).Y se insiste en la c omunicación como un derecho fundamenta l.
Mientr as tan to , el enfo que de l a educación mediát i ca focaliz ado en la estét ica se va
consolidando en la mayor ía de los países lídere s. Gran part e de ellos ori entaban l a
educa ción m ediát ica a p arti r de l a exp erien cia d el cine y proponían la elaboración de
cortas producciones audiovisuales. E n C anad á , es te hech o se conv irtió en un fenómeno
común de la mayor ía d e las escuel as secu nd arias y const itu y ó uno de los enfoques más
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completos y pioneros del conc epto de alfabetización mediática en est e transcu rso . El
Ministerio de educación para 1989 as umía l a edu cació n medi át i ca como:
Toda ac ción enca minada a que los e studiante s desarro llen una comprens ión razonad a y
cr í tica de la n aturaleza d e los medios de co municac ión de masas, de la s técnic as que
utilizan , y d e los efectos q ue estas técnicas p roducen. M a s esp ecíficam ente, se tr at a de
una educación que se propone in c rem entar la comprensión y e l disfrute de lo s alumno s
al estudiar có m o funcionan lo s medio s , cómo se crean s ignifi cado, có m o están
organizados y cómo cons truyen su pr opia realidad. La alfabetiz ación mediátic a tiene
también como objetivo de s arrolla r en lo s e studian tes la capacid ad de c r e ar p roductos
med iátic os (Alonso, M atilla, y Martín, 2017 , p. 89) .
Esta definición atiende en gran m edida a l os p lanteam ient os reali z a dos por
Mast erman, y es pecí fica ment e en los planes de estudio de secundaria en Ontario , fue un
recurso clav e (Hoechsmann y Poyntz, 2017 , p. 4) . En este p eriodo son destacados los
esfuerzos que intentan lle va r la alf abeti zaci ón medi ática a l os pro cesos es col ares con el
apoyo de lo s organismos rectore s en edu cación. En Fr anci a , el Ministerio de E du cación
N acional cre ó un centro de educación mediát ic a para apoyar a lo s prof es ores de v arias
instituciones educativas y l ograr la incorporación de este enfoque . En este proyecto se
dest acaron los siguientes objetivos (Fedor ov, 2011 , p. 13):
- Desar rollar el pen samien to críti co a t ravés de l a com paración de di sti ntas f uent es
de informac ión y contribuir a formar ciudadanos más activos y responsables.
- Desar rollar l a tol erancia , la capaci dad de escu char l os argu mento s del o tro,
comprender el pluralismo de ideas y su relativi dad
- I nt egrar innovaciones pedagógicas dinámicas en instituciones educativas de
todos los niveles
- Super ar el aisl amien to de la es cuela res pect o a l os medi os, es tableciend o
conexi ones es trech as co n l a realidad vital de l as pe rsonas
- Benefi ciars e de l as fo rmas especí ficas de l a cul tura med iáti ca im pres a y
audiovisual de nuestra sociedad.
A partir de la década d e los oche nt a, promovido desde el British Film Institute
(B F I) en Reino Unido , l a ed ucaci ón med iática em pezó a ser p arte del cu rrí culo a t ravés
de su incoporación en la asignatura de Lengua Ing lesa y algunas de sus temáticas podían
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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ser con sid erad a s trans ver sales con otras asigna t uras (Fedor ov, 2011 , p. 8) . En un artícuo
publicado por la Society f or Education Film and Television señala que en est a décad a la
educación mediática no se l imitaba a un conjunto de conocimientos definidos — ante l a
al t eración constante de la evolución de los medios—, en lugar de ello i mpulsaban la
reflexi ón alred edo r de l as formas, convenciones, mediación, tecnología, producción,
financiamiento, cir culación, consumo y audiencia. Desde l a coordi nació n del B FI se
consi derab a que l a ed ucación m edi ática es tab a orient ada a la f ormaci ón d e
consumidores de medios más ac ti vos, c r íticos y cultivados y propiciaban a demás una
diversa producción mediática (Bazalgette, 1989, como se citó en F edorov, 2011) .
En la d écad a d e los o che nta el p rofes or u nivers ita rio Len Mat erman se conv ierte en
una fi gura cl ave en este cam po de estud io a part ir de publicaciones que marcaron
profundamente a muchos investigadores alrede d or del mundo (Hoechsma nn y P oyntz,
2017, p. 4) . A partir de s us escritos Enseñar sobre la televisión (1980) y Enseñar sobre
los medios (1985) Masterman construy ó l as b ases para q ue l a alfab etiz ació n medi ática
se ens eñ ara a estud iante s de pr imaria y secu ndar ia de una m aner a sist emát ica (Jolls y
Wilson, 2014 , p. 68). Master m an c omenta que habitualment e en sus clases p ercib í a que
los estudiantes “se sentían incómodos c on la idea de lo e scrito, y era muy difícil
enseñar les porque asoci aban lo escrito al fracaso” y acudió pronto al ci ne como una
manera de discutir sobr e temas sociales e ide as, pero pronto evidenció q ue al utilizar
cine europeo con subt ít ulos, los estudian tes “ni siquier a eran cap aces de le er l os
subtítulos a tiempo y perdían el interés” (Len Masterman, 1992) . A p art ir de este
conjunto de ex perienci as pedagó gicas s e decantó por inclu ir película s que tr ansmitían
coti dianam ente en l os cin es y en la t elevi sión . Sob re la b ase de estas reflex ion es int ent ó
( aunque muchos se ctor es conservadores no lo creyeron n ecesari o ) construi r un puente
entre la e duc ación formal y los espacios abie rtos por donde comen zar on a circu lar
diversos contenidos:
La educación en ma ter i a de comun i cación deb e apuntar a aumenta r el conoc imi e nto por
nuestros a l umnos del funcionamient o de los med i os de comunicación, de modo que
tienen de produci r signi f ic ado, de su forma de orga ni zación, de có mo construyen la
realid ad, y de la com prensión de esa “ realidad ” por qu ienes l a reciben. Y habrá que da r
a la palab ra comprensión, que destaca la i m po rtancia de una inteligen cia cr í t ica en
relación con los medio s de comunicac ión, la p osición central q ue se at ri bu ía ant es a la
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discri minación y otros concepto s afines, como el de “ap reciación”, con su impl icación
de pasiv idad ant e obras de valor acred itado ( Mast e rma n, 1983, p. 193).
Un o de los ras gos p arti cul ares de esta po stura as um e el contenido mediático desde
un enfoque distint o a la cua lificación de la obra en té rminos esté ticos o artístic os . E s t e
autor propone un e st udio de los medios recal cando que no son transpare ntes y, por
tanto , señal a que en l a medi da en qu e se transmite n los contenidos de manera
parcial izad a (no neutra l ) inclina s u estudio a l as repres ent aciones y en l a fuerz a
ideológica 14 de los medios. En este sentido , Mas terman (1983, p. 194 ) s eñal a ciert os
aspect os a invest igar d esde algunos cuestionamientos en es te t erren o: ¿ q uién es
respo nsable d e esas con strucci ones? , ¿c ómo se logra el efecto ideológico (c ódigos y
técni cas dom inant es que se em plean p ara tr ansm iti r sign ificad o )?, ¿c uáles son los
valores que e st án implícitos en el mundo construido de esa f orma? , ¿c ó mo perci be el
público esas construcciones?
Estas preguntas suponen una compre ns ión del medio, no como una he rram ienta de
simple entretenimiento, sino que llega a r i ncones que se corresponden con otros
mecani smos que ab arca n refl exion es s obre v ar ios pun tos d e la es fera m edi ática , desde
las co mplej as rel aci ones económ icas — que sustent an la estructura de las indust rias de
medios y cultura— hast a l as fo rmas en que se co ns truye n los contenidos. E n este m arco,
comprender estos asun to s conll eva al d esar roll o de un espíritu crítico de l estu diante.
Para al canz ar , d e mane r a concret a , es te propósito postula Masterman propone ocho
princip ios cen trales para desarrol lar en un proceso formativo centrado en l a e ducación
medi ática en el aul a (Tyner, 2014, p. 117):
1. The central and unifying concept of me dia education is t hat of re pres entation;
2. A central pu rpose o f med ia educat ion i s to “d enat uralis e” the med ia;
3. Media education is prima rily investigative. It does not seek to impose s pecific
cult ural val ues;
4. Media educa ti on is organised around key c once pt, which are analytical t ools
rather t han an altern ati ve co ntent ;
14 Master man ent iend e que la fu erza ideo lógi ca de un med io de comun icació n se d e b e a la facu ltad qu e tien e d e
qu ienes man ejan y tr abajan — en el medio — de t ransmi tir como “real y verd adera o universal” u na v isión d el
mun do que es p arcial y select iva.
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
71
5. Media education is a lifelong proce ss ;
6. Media education aims to foster not si mply cr itical under standing, but critical
autonony;
7. The eff ectiv eness of m edi a educati on may be ev aluated by two princi pal cr iteri a:
(a) the a bi lity of students to apply what thet know (their critical ideas and
principles) to new situations; and (b) the am ount of c ommitment, inte rest and
motivation displayed by students;
8. Media education is topical and opportunistic
Atend iendo a esta seri e de p rincip ios , M asterman inten ta focal izar l a reflex ión de la
educa ción m ediát ica sobre determinados pro cesos en los qu e s e sost ienen y es truct uran
los textos mediá tic os, posicionando como vertebral la idea de que l os medios no son
transpare nt es sino que re - present an la realid ad; además, r econo ce qu e l a educa ción
mediá tica imp lica ta nto una re cepción crítica c omo la creación de c ontenidos .
Mast erman r efie re que a lgu n a s de sus ideas se desarrollaron de contrib uciones de la
semiótic a , part icula rment e de Mythologies (Barthes, 1972) a cerca de que los medios re-
presentan el mundo y no pueden presentarlo direc tamente ademá s de l a disti nción entre
cultur a alta y cu ltur a .
O tro ref eren te que m arc a este proy ecto es el pens amien to de P aulo F rei re (1921-
1997) en rel ació n con el concept o de edu caci ón bancar i a, pues Mas term an p lantea l os
procesos de formación en educaci ón med iáti ca sin jera rquías , donde do centes y
estudiantes se convierten en coinvestigadores de imágenes y textos de l os medios y
ref lexionan críticame nte superando la idea d e l maestro como deposit ador de contenidos .
D estaca este autor que a la propagación de los medios se pued e corresponder una nueva
relació n d e igualdad entre estudiantes y docentes (Masterman, 1993 , p. 10) , las
jerarquía s sost enidas anteriormente en un modelo educ ativo se desdibujan a partir de las
interacc i ones y desplazamientos que se dispone n c on e l entorno mediát ico. En una
entre vista , señal a ba M ast erman (1 992), qu e una clase pu ede ser prop uest a a pa rtir d e
una “re flexi ón obj etiva, sacada de l a cul tura” que alimenta un debat e donde los
estu diant es apo rta n diver sos elementos rompiendo con antiguas d irectrices ; es deci r, s e
puede iniciar y sostene r un debate a partir de ampli os contenidos c on los que
coti dianam ente lo s estu diant es se rel acion a n.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
72
En est e peri odo , mien tras en l os paí ses pion eros en edu cació n m edi ática se
empezab a a promover este enfoque ( cult ur al ) , en los Estados Unidos se continuaba
promovía un enfoque proteccionista o de “inoculación” asumiendo “popular forms into
the c lassro om only to dismiss th em as com mer cial, m anipul ativ e, and deri vati ve…”
(Masterman, 1997, c om o se citó en Yeh y Wan, 2019 , p. 88). De es ta form a, l a
educa ción m ediát ica era empl eada par a sust enta r una refo rma en l a tel evis ón , com o
difu sora de valor es sal ud ables y como u na m aner a de log rar resis tencia fr ente a ciertos
ester eotipos en un ambiente multicultura l; es d ecir, l a edu cació n medi áti ca llevó a
prio rizar el model o inoculatorio buscando proteger a las audiencias (Fedorov, 2011 , p.
20). Las pri ncipal es ref lexio nes en este p erio do s e con centr aron en el paradig ma
prot eccioni sta qu e se p reocup a ba por ayudar a las personas a mitigar los efectos
negativos de los medios (Hobbs, 2019, p. 6). A parti r de la década del 1980 la educación
medi ática en es te país comenzó una transición hac ia una forma ción preocupada en que
los estudiantes procesaran críti camente l os m ensaj es medi ático s.
En Fr ancia , a pa rtir d e 1984 , se promovió la cre aci ó n de un espacio académi co de
carácter optativo denominado “cine - a udi ovisual” en los ba chilleratos de l os ins titutos
con una p reocup ación s ob re l a edu cació n de la i mage n y de l a prens a (Bevort, 2007 , p .
45) . La ent rada del cine y su inst it u cio nalizaci ón en l as escuel as fran cesas fue u n largo
proces o que estuvo marcado principalmente a partir de dos movimientos cívicos: el
movimiento de la educación popular después de la liberación y el movimiento de mayo
de 1968 (Hen zler, 201 8 , p. 21). A pes ar d e es ta la rga tr adici ón, l a edu caci ón en m edi os
apare ce en l os tex tos ofi ci ales de l a escu ela hast a e l año 2006.
En el cas o d e Aleman ia , la ed ucaci ón medi át ica se d esar rolló atendi end o a un
enfoque instrumentalista ; en un a primera época , d urante l os años s esen ta y setent a , l os
medios de comunicac i ón se utiliza ban como medios de instrucc i ón ( Mediendidaktik ) ,
los laborator ios de idiomas y televisión educativa ( Bildungfernsehen ) e n los años
ochenta, y l as computadoras y los m edios digi tal es en la actual idad (en particu lar ,
table ros inte ligentes y tableta s) (Schorb, 1995 , co mo se cit ó en Henzl e r, 2018, p. 24).
A partir de los periodo s de tiempo explorados en est a br eve r evisión sobre el
surgimie nto de la alf abetiza ción mediátic a , podem os des tacar alguna s cara cterís ticas
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
73
comunes que se present an en tre los países pioneros y que lid eran este cam po en algunos
casos compar t idos:
Tabla 2. Carac ter ísticas de la edu cación mediátic a
Década Característica de la educación mediática
1950 R econoci miento de c ódigos (dañinos ) y valore s educ ati vos (inoc ulación )
1960 A rte popular (c inemato grafía de autor)
1970 Es tudio del leng uaje del cine ( e nfoque estético) hacia el des arrollo de l
pen samiento crítico y p or el gu sto artístico .
1980
Enfoque en le nguaje, i deologí a y repre sent ación
Enfoque técnico (manejo i nstrume ntal )
Se e mpieza a instalar en algu no s países en el c ur rícul o de l a ed ucación
formal
Fuente: ela boración pr opia
En el su rgimi ento d e la al fabet izació n m ediáti ca podem os d estaca r q ue en la s
prim eras décad a s, el pri ncipal int erés er a prot eger a los niño s de los ef ectos de lo s
mensajes enviados a través de los medios, pero a parti r de l a décad a d e 1970 toman
fuerza las propue st as construidas a part ir de l os patrones estét icos . E n la décad a
siguiente, s e enfo ca l a a tención sobre l a formación de los estudiantes p ara que log ren
identificar la ma neras en que están construidos los m ensaj es y además se i nst a a la
creación de contenidos mediáticos en esto s espacios formativos. C on la propuesta de
McLuch an s e despej a la preocupación por los contenidos y se atiende a los medios;
mien tras qu e Masterm an l ogra form ular algunas i deas nu cleares sobre el trabajo con la
educa ción m ediát ica a pa rti r de reco noc er la man era en qu e se re - presenta el mundo, s us
lenguajes e ideologías.
A pesar de la acti tud defensi va en los p roy ectos inici ales d e alf abet izació n
medi ática, s egún Buckin gham (2004, p . 29), todos estos enfoque s t rata ron a su modo de
proteger a los estudiantes contra lo que se ent endí a por efectos negativos de los medio s;
además , este enfoqu e presenta en su evolución una variedad de dinámicas y
perspec tivas que lo convi erten e n un campo de constantes vari acion es con cept uales .
A partir d e la p ersp ecti va cultur al d e la al fabe ti zación m ediáti ca se re conoce n
algu nas de las cara ceríst icas sobre la dinámica de la informació n que circula n fu era del
aula escolar. Esto conlleva a pres ta r at enci ón sobre la signific aci ón de los procesos de
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
80
A pesar d e l posicionamiento y los propósitos de l a educo muni cación en sus inicios ,
en la reg ión s e concr eta r on principalme nte dos líneas: un a, que s umab a esf uerzos h aci a
el log ro de la instituc ionalizac ión d e expe rie ncias divers as qu e asp iraban a su
incorporación en los sistemas educativos ( como ha ocurrido en Inglaterra, Australia o
Canad á ) y otra línea que favor ecía p roces os cent rados en asp ectos inst rum ental istas y
despojaba del potenc i al crítico y transformador (principalmente impulsado por modas o
por intereses de algunos polí ticos ) . El cami no que se trazó hacia la ú lti ma décad a del
sig lo XX estu vo más cercan o a l a seg unda lí nea .
Lo que ya se observa actualmente en al gunos intentos institucionalizadores de la
educación para la recepción en América Latina es una apropiación ins trumentalista de este
tipo de educación para fines no democratizadores, sino eficientistas, enfoca dos en
modernizar los insumo s al proceso de enseñan za, y eventualmente, en la ampliación d el
desarrollo de las habilidades t écnico - informáticas de los educandos ( Orozco G óm ez,1999,
p. 26) .
E l impulso i nicial que recibi eron a lgun as de las propuestas de Freire y Kaplún
presen t ó un d eb ilitamien to a pa rtir d e los prime ros años del siglo XXI . Sin embargo, en
lo s periodos anter iores fue ron ingentes las r eflex iones y propuestas que emergieron ant e
la llegada y el posiciona miento de los medios . Por ejemplo, a p arti r de u na r evis ión d e
las publicaciones sobre l a rel ación educa ción y co mun icación en l a revi sta Chasqui 23 s e
puede rastr ear un a part e de l as caract erís ticas de es ta tend encia :
Tabla 4. Pu blicacione s aca dé micas en los años 70 y 8 0 asociada s a la educomu nica ción
Artículo Conteni do
“ La telev isión en el
Ecuador ” (Utreras, 1 973) . Estudio de la programación de l o s canales de televis ión .“Más de la mitad
de la programación está des tinada a en tretenimiento y constituyen
enlatados que ejercen alineació n cultura l
e influencia e n las actuales
actitud es y com portamien tos del p ú blico receptor Latinoamericano”.
“ Los me dios de
comunicación colectiva y el
cambio entre los
agric ultores brasile ños ”
(Bra un, 1973) .
Est udio piloto para me dir la r elación ent re exp osición a los c anales de
comunica ción uti lizados durante l a campaña de di fusió n y l os c a mbio s en
el nivel de conocimiento y co m portamiento
de l os agricul tores
brasi leños. Los result ados indic an que hay un c ambi o signifi cativo en e l
conocimi ento de l os agr icul tores .
23 Revi sta Lati noameri cana d e Comuni cación es u na publi cación académi ca con u na trad ición d e más de cu arenta
año s como es cenario de deb ate en el camp o comu nico lógi c o latino american o. Cr eada en el añ o 1972 ; desd e
ento nces, es editad a po r el Centro I ntern acional d e Estud ios Su periores de Comu nicaci ón par a América Lati na ,
CIE SPAL , con s ede en Quit o, Ec uador (Re vist a Cha squi, 2017) .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
81
Artículo Conteni do
“ Acerca de la constitución
del di scurso bu rgués en la
prensa semanal Argenti na ”
(Verón, 197 3) .
Aproxima ción y a nális is de la pr ensa desde una le ctura ideológ ica de los
texto s.
“¿L a publi cidad: fren o al
desa rrollo? ” (Ort iz, 1973) .
La pu blicidad e s un a gente de orga nización insti tucional y de educ ación
permanen te, que desempeñ a un papel semejante al que antes ejerciera la
Iglesia, la escuela o incluso el Estado. Educa
un det erminado ti po
humano: el consumidor y crea en él, escalas de valor es y actit u des ante la
vida
“ Análi sis c omparativo s obre
las ventajas y limitacion es
de los medios de
comunicación para la
educación ” (Orti z, 1974) .
L a utilizac ión de la prensa como medio de edu ca ción de l os sectores de
bajos niveles educati vos y ec onómicos p ara desarrollar un conocimiento
de sí mismos y de l ambiente circunda n te, lo cual podría ent en derse como
elevac ión de l n ivel cu ltural.
La radi o como e xpresión
libre d el Ayma ra ” (Quiro ga,
1974) .
Una vis ión peda gógica f undament ada en l os medi os de comuni cació n.
Experiencia de for mació n en com unidades ind ígena s
a través de la
radio.
“ La comunicación colectiva
y el de sarrollo cultural en
algunas áreas colombianas ”
(Bus tamante, 1975) .
Est udio sobre la eficienc ia de los medi os de co municaci ón para una
campaña de divulgación d el decreto 755 para agrupar a c am pe sinos en
asoci aciones de us uarios de s ervic ios públic os.
“ Utilizació n de lo s medios
para la comunicación
educativa ”
(Ramirez, 197 5) .
Revi sión sobre las ventajas de estas tecnologías en educación : ayuda n a
democrat izar la cul tura poni éndola al alca nce de todos s in perj uicio
económico, social, cultural, raza o lugar d e residencia. P ro porciona al
hombre la opo rtunida d de vi nculars e a l a pro b lemática m u ndial, con o cer y
parti cipar de t odas las informa ciones que s e produce n en el mundo.
“ Rea lidad de los medios de
comunicación de masas en
América Latina ”
(Oliva , 197 5) .
Concl uye el est udio que l os princ ipales medios de comu nicac ión masiva
pertenece n a quienes menos interesados están en la tran sformación de la
sociedad : orientació n mer cantilista . L
os dueños de grandes e mpresas
indust riales tienden a ser lo s dueños de l os medi os de comunic ación
masi va; exis te un patró n de monopol io.
“ La vio lencia en los
progra mas de tel evisión
(Meri no, 1976) ”.
Estudio para cuantificar el número de mensajes de procedencia extranjera .
L os res ultados señala n que es tos son de tri vialida d y poca cal idad ad en su s
conteni dos, ause ncia de pro gramas format ivos y de or ientaci ón que
refleje n la realid ad político - económica, social y cu ltural d e l a r egión.
Mediante los programas se refuerza
la id eologí a de los centros
metropol itanos de domina ción int ernacio nal.
“ Comuni c acion es
transnacionales.Cine y
televisió n ” (Tapio 1 976) .
Enfocad o d esd e la
preoc upación del fluj o de i nformaci ón q ue convie rte a
país es de la r egión en “recipi entes pasivos” de la i nformac ión produci da
por otr os pocos países . Se enfo ca también en
las implicaciones en el
cam bio cult ural qu e estas producciones puedan realizar.
“ Casse tte - foro. Un sis tema
de comunicación
partic ipativa ” (Ka plún,
1978) .
Propues ta de un modelo de comunic ación medi ante e l int ercambio d e
mensajes grabados en casete. Se co mbina la comunicación colectiva c on
la i nterpersonal : mens ajes c olectivos grabados , audició n del me nsaje por
parte de ca da grup o, dis cusión del mi smo y respues ta del grupo graba da
en la otra pista del casete, q ue retorna al centro.
“ Pedagogía masiva
audiovi sual ” (Ri os, 1987) .
El us o del video como her ramienta de u n proces o de recupera ción,
produc ción, conser vación y re produc ción del conocimiento campesino.
Fuente: elaboración propia a partir de artículos de r evista C hasqui (años 1970 - 1980)
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
82
El despliegue de los medios , especi almen te los audi ovis uales , s e asumí a com o una
herra mienta con gran val orac i ón para propósitos educativos . G ran p arte d e los en foques
que se m antení an advertían de l riesgo de otra forma de “colonización” ( I nforme
McBri de). Es sign ificati vo resal tar qu e las exper ien cias li gadas al uso de e s tos medios
se extendieron como parte de los p rocesos de formación en la mayo ría d e los paí ses d e
esta reg ión.
Est e acercami ento a l a relaci ón con los medios en este periodo permite r econoc er
una preocupación sobre el favor ecim iento de los proces os edu cati vos (formal es e
informales) que no quedaba limitado s olo a una s erie d e conocimientos básicos , sino
tamb ién amp araba la g es tación de con cien tizar cr íticamente a las personas sobre sus
realid ades . M uchos de l a s propuestas que se posi cionar on en la región como la
radio escu ela y tel e - educaci ón se j usti ficaban a parti r de los alto s í ndices de
analfab eti smo.
Por lo mismo, se asumi eron estos dispositivos para uso educativo ; es decir, no se
v io refle jada una postura de rechaz o de sus potencialidades. Sin embar go, l as
preocup acio nes in ici ales se r elaci ona ron con lo que el medio llega ba a tra nsmitir, el
contenido y sus implicaciones en e l orden de lo soc ial.
La seri e de pr ogram as ed ucat ivo s, gubernamental es , naci onal es e int erna cional es en
este p eri odo se c on c ibieron como unidireccionales : d isp usieron ent re las audi encias y
los medios a un líder de opinión e interme diario c uy o t rabajo e ra explicar, reproducir y
persuadir sobre algún tema espec í fico y de s de u na perspectiva ideoló gica deter minad a ;
es deci r, no otorgaba la pos ibilidad de interpela r, criticar o mejorar las propuestas
difundidas. Este modelo fue el privi legiado y extendido s obr e todo en l as áre as ru ral es
(Druetta, 2018 , p. 155) . B ásicamen te , s u prete ns ión e ra gen e rar algunos c ambios a part ir
de la o ferta forma tiva ; en conc reto, los medios eran central es en es te peri odo com o
instrumentos para la difusión de algunas de las principales innova ciones en la
agricultura y la industria. Este modelo fue superado posteriormente en la región por el
dialógico.
Gracias a est as ideas , se recono cen l as sig uient es caract eríst icas como co mu nes en
la regi ón de Am éri ca Lat ina, respe cto a las inter ac ciones i nici ales con l os medios :
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
83
- Su uso se enfoca fuertemente en el terreno educativo formal e informal
(ind ígenas , camp esino , clase m edia ).
- Estudio s sobre el contenido de los medios. Reconocimiento a que el contenido
del me dio lleva implícitos eleme ntos de alineación (c ultural es y político s ) y en
algunos casos son “noc ivos”.
- Preocupa ción extendida ante el ingente conteni do mediático de producción
extran jera. Por l o mi sm o, un a de las t areas ini ciales fue formar a l as pe rsonas
para que i den tifi caran es te co nteni do y se a cer caran a él de man era cr í t ica.
- Emerge una lí nea de estudios alrededor de los monopolios de los medios
tecnológicos.
- Las alt ernat ivas s eñal adas apunt an a la construcción de espacios que l ogr ara n la
parti cipació n de la co muni dad , la posibilidad de tener lugares donde sus
discursos y preocupaciones fuer an anunciado s.
- La tecno logí a es dir ecci onada ha cia eje rcici os de i nt ercambio de s aberes .
- Preval ece un enfoque educa ti vo utilizando los medios haci a el r escate ,
valo ración y f ort alecimi ent o de las ident idades cul turales local es .
- L a creació n de m edio s local es fue pens ad a par a una d emoc ratiza ción d e los
medios.
- Construir una pedagogía de lo audiovisual 24 o de los medios ele ctrónicos.
- P reocupaci ón por lo audiovis ual y su influenc ia e n di versos a s pec tos pol íticos,
económicos, ideológicos, culturales, psicológicos 25 .
- Radio con progra m ación educativa y cultural .
A pesar d e qu e se pued e estab lecer en algun as de est as propu estas u n llam am iento a
promover una p reven ció n frente a lo m ediát ico —igual que el e nfoqu e inoculato rio — en
la regi ón destac a eno rme mente l a part icula rid ad de l a vin culaci ón d e los medios (radio,
televisión, cine) para la promoción de procesos educativos tanto en espa cios forma les
24 Se empieza a util izar el v i deo como un sist ema de enseñan za aprend izaje en la región. E ste proyect o abarca
ref lexione s q ue inclu yen los cuida dos que s e debe n seguir para la adquis ición de equi pos, el dise ño de
me todología s de produc ción de conte nidos de tip o pedag ógico - progr amas grabad os en vide o - . Estas
pro duccio nes se constr uían des de la i nv estig ación en el terren o, los p rob lemas enco ntrado s y lueg o se realiz aba
bú squeda d e una solu ción desd e lo académico . Todo est e pro ceso se realizab a jun to al campesi no (Ríos , 1987) .
25 (Me rlo, 1987) argumen ta que l a i magen t elevi siva puede ser utilizada co mo un test p royect ivo, en un estudio
realizad o en Arg entin a r epor tan una clara aso ciación ent re las característ icas de p erson alidad que surg en del
análi sis psi cológ ico y lo que el niño manif iesta sob re su r elación co n la t elevi sión, esta es u tili zada como un
mecanismo comp ensato rio.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
84
como informales (c ampe sinos, indígenas, analfa betas). En p arte, gra cias a la exp erienci a
sumada de la r adio, la televisión luego recon oce qu e pued e inter veni r a través de
progr amas de edu cació n fo rmal e info rmal (Druetta, 2018 , p. 153). Est e aspe cto se
inscribe dentro de l as tendencias que r e comiendan organismos internacionales en este
periodo como la UNES CO (1982b), que expresan l a impo rtan cia d e ext end er el u so d e
las tecnologías (radio , magnetófono, tele vi sión) en los procesos educativos 26 .
El deb ate propuesto en la re gión en este period o como se puede detectar, no se
agota en la negación del uso de los medios tecnológi co s ; la posición supera este nivel,
pues en tra en confli cto t ambién el uso de e stos medios desde una crítica con y desde e l
contexto para el favorecimiento de los proces os so ciales. Estos organismos r eco noc en
su empleo para la facilitación del diálogo y la participac ión, modelos de doble vía,
teniendo como horizonte las reivi ndic acion es so ci ales. Hay un a clari dad haci a sup erar
los fundamentos de una pedagogía tipo v ertical (Rivero et al., 1982 , p. 5). “En la
dialogicidad, en la problematizac i ón, educador - educando y educan do- educado r
desarro llan conj untam ent e una pos tura críti ca” (Freire, 1984, p. 62).
L a lleg ada d e las tecno lo gías , esp ecial mente l as vin culadas a la comu nic ación , no
implic ó una a propiación pasiva, ni un rechaz o a est os avan ces . En l a reg ión se acog ieron
estos desarrollos para el apoyo d e procesos de educación formal e informal en un
horizonte de c oncien ciar cr íticamente s obre la re alidad. Este re conocimie nto d io pie a
ini ciati vas concret as com o la construcción de un si st ema de t eleduc ación pr opia como el
SERLA, 27 SACI 28 y el M odelo de E scuela s R ad iofó nicas 29 . Se ent iende en este m ar co
que los medios (radio y audiovisuales principa lme nte ) resul tab an efectiv os para al canzar
procesos formativos.
26 Según (E nricone y Zutter , 198 2) en el docu mento se exp resa “famili arizar a lo s maestro s con el uso de estos
medio s e int rodu cir accio nes esp e cí ficas qu e permi tan a alu mno s y maestros una p ráctica d e recepció n cr í t ica de
los men sajes emit i dos p or los m edios de com unica ción” .
27 Pru eba de esto fue el proy ecto SERLA: S istema d e Educación Region al Latino americano desarrol lado entre
1970 - 1974, cuyo objet ivo e ra el abora r pr ogram as educ ati vos par a tod os l os ni veles de e nseñanz a. L a di versi dad
de cri terio s de l os países part icipant es acerca de l a a p licació n conjun ta de los programas educat ivos impidi ó q ue
el pr ograma se des arrol lará (Cr ovi , 1994 ) .
28 Este es el Sistema Av anzad o de co mun icaciones I nterd iscipli narias cuy o ob jetivo fu e la capacit ación d e maestros
y en señanza a es t udi antes. Se lo c onside ra un siste ma pi oner o en educaci ón ví a satélit e a nivel mu ndial .
29 Model o de sarrol lado e n C olombia (1947 - 1987) , más conoc ido c omo r adio S ut atenza, a trav és de este sistema fu e
po sible qu e más de o cho mi llones de ca mpesi nos ap rend iera n a l eer y e scribi r y adquiri eran c onocim ient os
básico s en dif erentes áreas, que les per mitiero n mejor ar condi ciones de vid a. De acuer do con García, 20 15) en
los pr ogramas se tr ansmití a enseñan za sob re salud, alf abeto, nú meros, eco nomía, t rabajo, espi rituali da d y so bre
agri cultura y ganade ría .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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1.5.1 Enfoque Educomunicación
L a alfabet izaci ón med iát ica ti ene su ori gen en l a neces idad d e establ ece r un a relación
entre los medios y la e duca ción y su expa nsión concep tual en gran parte estuvo
ori entada por organismos internacionales y a utores destacados en pocos países ; por ello,
algunos avance s y prop uestas queda ron opacadas y en otros ca sos invisibilizadas. En
este sentido, la propuesta educativa que adquirió mayor potenc ia desde e l ter ritorio de
Améri ca Lat ina en m ucho s círcul os acad émico s ap enas s e empie za a co nsid era r 30 . L a
comu nicació n - educación o educomunicación, movimiento vinculado a procesos que
superan el enfoque instrumental , se concibe como una propuesta para el des arrol lo de la
emancipación social. Con la irrupción de l os medios digita les en el t erreno
lati noameri cano , suc eden profundas alterac iones en el entorno ce rcan o ( la radi o,
televisión, prensa, gramófonos ; los satélites arriban al continente con apoyo de la
mayo ría de lo s gobi ern os y de la so cied ad esp eranzad os en alcan zar e l pas o de los
país es de may or desar rol lo ) ; s in emb argo, po r las caract erísti cas prop ias del terr itorio
( desig ualdad , elev adas tasas d e analfab etis mo, i ncipi entes s ist emas de educa ción
formal ) lo s proces os so n ori entado s hacia el fort alecim iento de la ed ucació n y la
concientización evitando asumir posturas cent r adas en el m anejo excl usi vo de los
medios.
La centralidad de e st e concepto, atendiendo su génesis y contexto, implica orientar
los procesos hacia la tr ans formació n d e la r eali dad a t ravés de u na rela ción p artici pativ a
y dem ocrátic a, y mant ien e con v ehemen cia l o di alógi co, pues “mu chas de las
experi enci as educ ativas y comu nicati vas qu e recurren a las tecnol ogías di gital es no
dejan de ser gutenber gui anas por usar la web” (Aparici, 2010, p. 16).
E ste en foque to ma fuer za a part ir d el reconocimiento de l a comun icación /ed ucación
que se h a reduc i do a lo instrumental, separ ándolo de los procesos cultura les y polí ticos
que le sirven de contexto y l o atraviesan; por lo mi smo, un a l ínea clara de es te en foqu e
insiste e n ampliar la s relacion es o problema tizar sobre la c omplejidad de lo mediátic o
30 Al resp ecto, recuerd a Apari ci y To rrent (2017 , p . 53) que las obr as y aport acio nes al rededor de la constr ucció n y
expa nsión de l co ncepto d e edu comuni caci ó n e n terri torios de I beroa méric a en e l mundo a ngl osajón no se traduj o
un a sola d e estas ob ras, en part e este even to ex plica l a pro moción de un a deter minad a manera de es tud iar y
enten der l a educo municaci ón que co n la ll egada d e la glo balizaci ón y estandar ización se con solida: el mo delo
anglos ajón .
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
86
ubicando como central l as caract eríst icas d e l os cont extos . Es po r eso qu e , en
Lati noaméri ca , emerg e es ta prop uesta co n razones políticas que sueñan con la just icia y
la igualdad social y la dignifica ción cultural d e las comunidades (Huergo, 2010 , p. 66).
En part e, la for tal eza d e l movimiento de alfabet izació n medi ática se v e reflejad a en
propuestas desarrolladas en terrenos de l a educación no formal, a l a educación popular y
la so ciedad ci vil (C aprin o y Cerdá, 2016).
En este sentido, en la r egión son variada s las aproximaciones te óricas sobre la
relación de l a educ a ción y los medios donde los antece d entes más rec ono cidos son los
postulados de Fre i re, Kaplún y Apar i ci . D ent ro de est e marco la definición de
educomunicación que mayor acuerdo goza 31 sugiere que:
La educo municació n incluy e, sin reducir se, el conoci miento de l os múltip l es l eng uajes y
medios p or los q ue se re aliza l a com unicación personal, grupal y socia l . Aba r ca ta m bién
la formación de l sen t ido c rítico, intelige nt e, f r ente a los procesos comu ni cat i vos y sus
mensaj es para d escubr i r los valores cultu rales propios y la v erdad
(CENE CA/UNICEF/ UNES CO ) ( Apar ici, 2010, p. 9) .
E sta propuesta a sume un dist anc iamiento de otras expr esiones qu e centran su
atención en el manejo instrumental de los medios, las denominaciones utilizadas en e ste
cont exto hacen refer enci a a plant eamien tos di alógi cos cerc anos a l a pedago gí a crítica . A
pesar d el desa rroll o ini cial que posiciona unas preocupaciones y pr opuestas, tiempo
después se observa n dos enfoques de educ ación m ediát ica : u no de tipo instrumental y
otro donde la educ om unicac i ón es entendida como proceso dialógico y pa rticipati v o que
necesa riamen te no req ui ere de algún tipo de tecn ología, si no de un c ambio de actitud y
de conc epcio nes ped agóg icas comuni cativ as (Aparici, 2010, p. 17).
Es precisame nte el primer enfoque el que acelera su i ncursión y legitimación con la
expansión de los para digm as ec onom icistas que ate rrizan en el mundo educativo, que
provoca en la educomunicación un ocaso a final es de los noventa. A este resp ecto ,
expres a con clari dad A pari ci, (2010 ) que “los au diovisuales, el estudio de la televisión,
el c ó mi c, la pren sa, el v i deo fueron sustituidos por aulas de informática y los modelos
de form a ción q ue co mien zan a pone rse en práct ica o scil aban, m ayori tariam ent e, entr e el
31 De finición a cor dada por gru po de expertos lat inoam eric anos re unidos en Sa ntiag o de C hile en 19 92 .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
87
tecni cismo y la tecn ocr aci a con el u so d e los o rden adores en las escu elas ” (p. 11). Est o
conduce, en parte, a que l a am plia y rica d iscus ión que se s osten ía s obre l as mediaci ones
tecnológicas en la región diera un giro radical —atendiendo a nuevos estándares
económicos y políticos — haci a un int eré s centrado en el uso didáctico de lo medios en
las au las y con poco a c ent o sobre otros aspectos con una perspectiva c rític a.
En este punto , es n ece sario especi fic ar qu e la “al fabet izaci ón med iáti ca” y la
“educomunicación” pueden ser e quiparadas como disciplinas de la comunicación y
educación “par a explota r el potencial del individuo f rente a (y por medio d é ) los medios
y su deseo d e aprend er” t rascend ien do lo s asp ecto s de un a alf abeti zaci ón i nst rument al y
destacando el aprovechamiento oportuno de l as posibilidades que derivan de su uso
(Durán, 2016 , p. 85) . Sin embargo, es necesario destacar que en el concep to d e
educación mediática tiene una mayor atención lo referido a la complejidad de los
medios y en la educomunica ción s e cent ra su s esfuer zos haci a alcan zar los pro ceso s
comunicativos (Soares, 2018 , p. 13); sin embargo, ello no impide un entre lazamie nto
colaborativo entre ambos conceptos , es deci r, se mantienen unos obj etivos e interese s
compartidos, incluso se sugiere un uso indistinto de ambos términos.
En est e escrit o , abog amos por la integración conceptual de los términos de
“educom unic ación ” y “ alfabet izaci ón med iáti ca ”. E n este propósito , se reco noce la
tradic ión que d esde A mérica L atina ha ce es p e cial én fasi s en lo s proces os de
conci enci ación y l os pr oceso s de empo deram ie nto para al canz ar la e manci pación ,
además de la reflexión sobre lo s escenari os y l os recurs os mediát icos actual es ( Internet ,
redes s oci ales, d esi nform ación ) como una manera de alc anzar u na ci udad aní a críti ca . La
educación resulta un eje verte br al de ambos conceptos y a la vez implica un quiebre con
un modelo educativo particular ; por tanto, s u comprensión no puede quedar al margen
de lo educa tivo. Esta in terse cción supone, como lo señala Oliveira (2019) , qu e “a la
lectu ra crí tica d e los med ios s e agrega l a ges tió n de la com unic ación en l os esp acios
educativos, mediada po r los l enguaje s y los rec ursos de la información” (p. 19).
Se caract eriza n tres enfo ques téorico s prin cipales de es te concepto, según c om enta
Durán (2016) : e n un pri mer momento , l a educa ció n para l a comu nic ació n ; es decir, la
const rucció n de c apacid a des par a que el emi sor lo gre l leva r al r ecept or el men saje y q ue
luego se efe ctú e un proceso de re t roalimentación e ident ificaci ón de las partes en este
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88
proces o . O tr a aprox im ación s urg e del entr elazami ento d e la edu cació n con la
comunicación, o sea, el d esarroll o de c apacid ades para la vinculación de los medios de
manera c r í tica . Fina lm ente , la educaci ón en comu nicació n, fundamentada en la
incorporación de los medios y las técnicas de comunicac ión en los procesos de
enseñan za (p . 89) .
E st as deri vacion es de la educomunicación tien en una relaci ón c ercana con l as
posibilidades de los desarrollos tecnológicos, do nd e se avan za desde mecanismos que
úni camente p ermi tían s er re ceptor es d e información a otros donde la int eracción y la
conv ergen cia medi átic a es l o comú n. En este sen tido , asumimos la educomunicación e n
un marco conceptual que abarca múlti ples tecnologías que se encuentran en la
actual idad y que abogan por e ntornos dialógicos; es decir , estos medios s obrep asa n l os
modelos tradicion ales y unidireccionales . En g eneral , y d e man era t rans versal , la
construcción del concepto es una reacción contra los modelos de comunicac ión
dominan tes, e l sistema neolibe ral y la s ocied ad d e consu mo (Apa rici y To rrent, 2017 , p.
55).
Una propuesta reciente, desde un enfoque culturalista, asume l a educomunicación
como un “proceso único e indivi sible de enculturación, socialización y s ubjetivación,
como asunción de los c ódigos de una cultura” (Montoya , 2019 , p. 162) y reco noce la
necesidad de abordar las instituciones culturales y sus productos artísticos y
patrimo niales como si fuera n t extos me diáticos 32 . Desde est a pers pectiv a, se ll ama al
análisis de los códigos mediáticos entendidos no solo como referentes d e la t ecnología
sino como culturales.
Pens ar la edu comu nicaci ón en t iemp os actu ales conlleva grandes reflexi ones sobre
la man era en q ue el entor no med iáti co trast oca l a vi da hum ana ; por ej emplo, estrat egias
pa ra l a interactividad, la inmersión, la participación, la co nvergen cia y la l ectura d e
imág enes como una man era de consolidar proceso s comprensivos desde una perspectiva
crític a , entre muchos o tros aspec t os. En todo caso, la mirada renovada desde l a
32 En este p ro ceso se asu me n a las institu ciones tradi cionales y nuev as como med ios, o sea, como ag entes qu e
pro ducen re latos s obre l a na ción y conduc e n h acia inve stigac iones sobre los m ensaj es prop uestos por la Iglesi a
(misa), una ex po sición per manent e en el Mu seo Naci onal de Colo mbia , el dise ño de por tales de we b naciona les
de In tern et y el cat á log o de obr as p resen tadas en el 43 S alón d e Artistas.
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
89
educomunica ción dete rmina el mantenimiento de unos presupuestos centra les, como la
garant ía de l d iálogo entre los participantes y la p roblematiz ación d el conocimiento y l a
realid ad en un horizont e que lleve a su comprensión, explicación y tr ansformac ión
(Crovi, 2010, p. 106).
1.5.2 Algunos pos tu l ados de la e ducom unica ción p ara la cultura digital
Una refl exi ón desde un enfoque educ omu nicativo , en co nsid eració n al pan oram a actu al
mediá tico, to maría en cu enta los proc esos encam inados a l a construcción de
conocimiento alreded or d e práctic as vi nculad as con los medios d igitales y la manera e n
que el apr endizaj e se s os tiene en el ambi ente actual . Este enfoqu e ap os taría por la
construcción de modelos de interactividad que abandon aran la unidire ccionalidad
tradic ional ( no d e uno a todos, si no de todos a todos ), y apostaría por los procesos qu e
tuvieran co mo band era l a demo cratiz ación del a cceso a la i nfo rmación, la li bertad d e
expresión y comunica ció n, la converge ncia mediáti ca, la s rede s sociales, el videojuego,
las red es so ciales , la realidad vir tual, las simula ciones, las in teracci ones c omu nicati vas,
la incursión de los medi os en los procesos educativos y los procesos de apropiación
tecnológica. E n gener al , abundantes temas relac ion ados con la cult ura digi tal y que
requieren de un e nfoque que supere una pe rspectiva centrada en las habilidades
técni cas. En de finitiv a , l a edu comu nicación ente ndida en el propósito de integrar los
medios y las tecnologías como par te de la vida de las persona s (Pedreira e t al., 2019 , p.
28) donde l o cr ítico , lo dialógico y los proc esos de transformación se convierten e n
propósitos transversales.
En ot ras p alabr as, un análisis d el h echo comunica tivo y educ a tivo no es po sible sin
dejar de la do l a re vol ución científica y tec nol ógica. A pe sar de que los desarrollos
mediá ticos han favor ecid o algunos postulados b ásicos de la educ omu nicación, como la
facilidad de intercambiar opiniones, la cul t ura particip ativa , los múltiples sa beres y la
posibilidad de acer camiento al inmenso flujo de intera cciones comunicativa s, es
impres cindible u na actua lizaci ón del campo con c eptual para tiem po s cont emporáne os .
Com enta Apar ici (2010, p. 311) que una educomunicación para los tiempos digitales
puede abundar en la refl e xión sobre:
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96
gráfico s ” , mientras que la literaci dad considera q ue la escri tura no se reduce a u n
conocimiento técnico o una habilidad que se genera en las personas independientes del
contexto . Desde es ta per specti va , l a escritu ra con stit uye una p ráctica s ocial y no queda
reduci da a habilidades cognit ivas individuales. L a escri tura y l a lect ura s on a sumidas
como práctica s asoci adas a un conjunto de ele mentos como a ctit udes, valore s y el u so
que hac en d e estas en un con texto det ermina do. En este m arco, la alfab etiz ación
involucra la per c epción, la int erpretaci ó n y la r eescrit ur a de lo l eído ; la realid ad del
alfabet izad o se posiciona como una piedra angular.
R esultan muy fértiles algunas reflexiones d e P aulo Freire (2004) s obre el concept o
de li teraci dad el cual s e asum e co mo “el acto de leer como u n act o qu e le p ermit e al
hom bre y a la m ujer t omar d istan cia de su práct ica ( codifi carla ) pa ra conoc erla
crític amente, vo lviendo a ella para tra nsformarla y tra nsformarse a sí mismo” (p . 17). L a
alfabet izaci ón su pera l a s considera cion es ligada s al domini o de la de codificación y
codi ficación y enl aza con sid eraciones so ciocul tura l es en un propósito de transformación
de la r ealid ad . En este sentido, l a lit eracid ad s e relaci ona con el desarrollo de
comp etencias crít icas y c on la tran sf ormación p rimero d e las personas y luego de l
contexto.
Sin perder de vista e s tas consideraciones y siguiendo algunos de los pla nteamiento s
anteri ores, en est a inves tigación decidimos acudir al uso del térm in o al fabet izaci ón a
pesar d e sus dificultades y li mitaci ones as ociad as. Nuestra resolución f ue motivada
porque es una expresión socialmente consolidada y , siguiendo los planteamientos de la
investigadora Ferreiro (2019) s obre est e concep to , entendemos que es una construcción
social y que ca da época adopta una definición históricame nte pertinente . E n este
momento , es el términ o que mantiene vigencia y privilegio en el campo de l a
educomunicación. No restamos, bajo esta considerac ión, l a s refer encias s oci ocult urales
ni nos limitamo s a determinar el conc epto bajo la exclusividad de una asociación de
“tip o mecáni co”.
Ahora bien, la s asociac ion es prin cipales sobre la alfab etizaci ón medi át ica han
mantenido un dinamismo en su e volución . Est a caracterís tica se p ued e com prender y a
que las mod ificaci ones e n los modos de có mo ci rcula el s aber co nsti tuye n un a de las
más profundas transformaciones que una so cieda d puede sufrir (M art ín - Barbero ,
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
97
2002b). L a emergencia de un medio que opera a través de un novedoso disposi t ivo
té cnico co muni cacio nal, norm alment e produ ce “e fecto s rad iales” en la tot alidad de la s
direcci ones, afe ctando t od as las es feres de l a socie dad (Verón, 2015, p. 175 ).
En este sentido, es posible formul ar q ue tras el desarrol lo de l a impr enta se
desencad en ó una s uces ión d e manifes tacion es ce ntral es en la h isto ria de la hum anidad
(cultura de l libro, protestantism o, lo escolar , la propagación de ideas, entre otros). E n el
campo ed ucativo, se p uede d eterm in ar un in cipiente pr oc eso de circul ación de
información a tra v és del dispositivo libro (la for ma predominante pr evia d e vi nculació n
quedaba reducida a unos pocos sectores : l a ig lesia y sus abad ías , y la forma de
reproduc ir textos se limitaba a pocas pe rson a s: los amanuen ses) y por tanto, s e
potenc iaba una específica forma cultur al, el libro (uno de l os e fectos soci ocu ltural es d e
mayo r trascend enci a de l a impre nt a es la estructurac ión de los nacientes procesos
educativos alrededor del libro ). A este resp ecto, los cam bio s me diáticos son
sociotecnológicos e im pl ican tran sform acion es s ociales , adem ás de que alt eran
sens iblem ente la v ida de las p ersonas.
A partir de la invenc ión de la imprenta 35 , su des arrollo y acogid a entre un amplio
secto r 36 se po sici onaron cambios en el e ntorno y determinó q ue las personas en su
aspi ració n p or rel acio n ar se efectiv amen te co n l a s ocied ad o po r l a nec esid a d de di sponer
de información so br e d eterm inado s i nte res es, d ebie ran alcanzar el dom inio de un as
mínimas destrezas (le ct ura y esc rit ura) . L a adquisi ción de este d ominio ta mbién se hiz o
notable como un a e xige ncia del entorno indust rial y se encu entra ligado tambié n a l a
apa rició n de l a e scu ela. Es d ecir, el d omin io de l a escri tu ra y la l ectu ra e mp ez aron a ser
requ eri d o s p a ra poder de sempeñarse en los di stintos ámbit os d e la vida en es te co nt exto
históric o ( la es crit ur a se po si cion a como requi sito fundam ental durant e la soci edad
industrial ) .
A parti r de f in ales del sig lo XIX e inic ios del X X se d estac a n vari os desarrol los que
conducen a la aparición de dispositivos que pertu rban en parte l a man era e n que “cir cula
el sab er”: el t elég rafo, la radio, l a fot ografía y la cinem atogra fía. La información y a no
35 La imp renta f ue desarro llad a en Chin a en 1048 por Bi Sheng .
36 L a impr enta ini cialment e impri m i ó Bibl ias. En el s istema ant iguo, los l ibros er an const ruido s por amanuenses
(muc hos de e llos m onje s y frai les ) y la producc ión de cada l ibr o podía dura r hasta 10 añ os.
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98
circul a en l a e xclusividad del papel. L a cod ifica ció n abst racta empi eza a s er despl azada
por otras f orm as d e prese nta r la información que se potencian y pe rmiten el brote de una
nueva sensibilidad. Este trastoc amiento, posteriormente puede sentirse quiz á con la
misma pote ncia a pa rtir del sur gimiento de lo audiovisual c omo l a fotogr afía permite
captar el in stant e con ma yor real ism o y la radio tra n smite dir ectamente e l mensaje . Con
l os desarrollos de la t ecnol ogía b asada en el lenguaje audiovisual , se al ca nza una fo rma
de expresión cultural y de comunicación absoluta mente nueva y radicalmente distinta de
la com unicaci ón esc rita ( Area et al., 2008). P aralelo a l surgimie nto de esto s medios , se
genera un a ri ca reflexión sobre los esc en arios que mov iliza n y comienzan a emerg er.
A pa rtir de la mudanza a los distintos soportes de info rmación se d et ermin a qu e l as
refe ren cias sob re lo s componentes d e la al fabet iz ació n sob rep as a n l os dominio s
espe cífi cos de la cultura de l texto ( libro ) 37 . Tant o es el imp acto de l as m edia cion es
tecnológic as en el entorno que se puso en cuestión lo considerado como alfabetizació n. Es
deci r, a pes ar de q ue en l a d écad a d e l os 5 0 d el si glo pas ado s e consi der ab a anal fa bet a a
aquella pe rsona que no s abía de codificar los signos necesa rios para leer y escribir (I nfante
y Letelier, 2013) s e av anz ó ha cia un mod elo co ncept ual que en laz a ba algunos d e lo s
componentes ne cesa rios par a ma nten er un rel aci ón con los desarroll os medi áticos.
Estas nuevas tecnologías vinculadas a la comunicación genera ro n una rupt ura con
el concepto de alfabetización en términos de adquisición de nuevos sentidos e
int erpret a ción o lec tura del entorno. L a escri tura y l os t extos como formas de
acercam iento a la i nfor mació n comenz aron a ced er part e de su h egem oní a social y se
posiciona ron rápi dament e otros lenguajes . Estos requir ieron nuev as compete ncias, que ,
a su vez, van más allá de lo q ue hast a el mom ento s e consi deraba la compet encia
alfabét ica (P érez T orner o y Vais, 2012 , p. 54 ). E s claro que con la lleg ada y rápi do
desarrollo de las nuevas tecnologías a inicios de los años noventa se co menzó a
formul ar u n a renovada denominación de l con cep to ( queda b a limita do el formulado por
la UNES CO ) y se promovi ó ampl iament e un pl anteami ento al reded or d e las nu evas
dest rezas as ociad as a las tecn ologí as que es tab an em ergiend o.
37 Al n acimient o de la escu ela le cor respo nde una estr uct ura de orga nizac ión centr ada alrede dor de l libro: su
ce ntralida d orde nadora de la s eta pas y los m odos de sa ber, lin ea l id ad secuen cial de izqui erda a derecha, t anto
física co mo men tal, y vert icalid ad de ar riba h acia abaj o, tan to espacial como simbó lica (Martín - Ba rbero, 2 002b)
y d esconoci miento d e los saber es al margen del t exto .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
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Estos nuevos d esarro l los se extendieron alimentados por variados intereses en el
contexto histórico (las dem andas s obre la al fabet izaci ón vari an d e acuerd o a un a serie
de in tereses y caracterí st icas d e cada époc a hist órica ). Est e posicionamiento estuvo
acomp añad o d e la exi genc ia de unas nuevas dis posiciones par a el logro de su
apropiación y tra nsfo rmación del entorno . E stamo s ante l a orga nizació n y el
funci onami ento de u n sis tema com plej o de relac iones en el l a psiqu e, el cará cter y l a
personalidad humana (Pé rez T orner o y Vais, 2012 , p. 36).
Por lo tanto, es posibl e proponer un esq uem a d e l os difer entes cambi os as ociad os a
los m edios que e n su momento re sultaron hegemónicos y demandaban un conjunto de
habilidades para su dom inio y de l os desenc adenantes de tipo sociocultural (Pérez
Tornero y Vais, 2012, p. 55).
Tabla 5 . L as etapas de la alfabetizac ión .
Periodo
histórico Medio s
hegemónicos Competencias Consecuencias
socioculturales
• Anti güedad
• Clási ca y Edad
Media
Comuni cación or al y
gestual cara a cara
Desarrollo de la escritura
alfabética
Competencia oral:
dominio de l leng uaje
gest ual y oral
Competencia
alfabética: lectura y
escritur a
Sistematizac ión y
conservación del
conocimiento a través
de la tr adición oral.
La sociedad empieza a
organizarse en torno a
docume ntos y text os
escr itos.
• Renacimiento
Ilustra ción
• Primera
Revol ución
Indust rial
Desarro llo de la industria
de la imprenta: prensa,
libro , etc .
Competencia
alfabética: ampliación
y extens ión de l a
alfabetización .
Avance de las ciencias
empíricas y de la
filolo gía .
• Segunda
Revol ución
Indust rial .
Apari ción de l os medios
electró nicos: teléf ono,
cine, radio y televisió n .
Competencia
Audiovi sual,
alfabetización
audiovi sual .
Emergencia de las
sociedades de masa y
consumo di rigido .
• Sociedad de la
info rmación
• Tercera
R evoluc ión
I ndustr ial .
Medio s digitales e
Internet . Comp etencia d igital
Alfab etización digital .
Competencia
info rmativa y
mediá tica .
Predomi nio de la
tecnología en la
organización de la
sociedad .
Globa lización
Explos ión del
conocimi ento .
Fuente: Propuesta de las étapas d e la alfabetización según P érez Tornero y Vai s (2012, p. 55)
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100
Atend iendo a este marco , l as claves de lo que su pone un modelo de alfabe tización
no puede n des ligars e de la condición histórica , ya que es un con cepto que v ar í a en el
tiempo de acuerdo a un complejo sist ema de relaciones en el cual el posicionamiento de
los medios conlleva un p rotago nismo en dich a alt eració n. P or eje mplo , se p ue de asociar
al libro como uno de lo s arte fa ctos cuturale s qu e favor ece una forma de pensamiento
secuenci al y que es cen tral en la s ocied ad i ndus trial ; posteriormente, co n el
posicionamiento de los medios digital es , se ha n promovido nuevas forma s de acc eder,
construir y comunicar el conocimiento.
Las no cio nes señal ad as por l a UNE SCO in ici alm ente re fere nte s a la alf abeti zaci ón
queda n est rec ha s ant e l a p resen cia de los cambi os en el ento rno histórico ; pronto , est as
noci ones se v er áns su pe rad as fren te a l as d ema ndas par a el posi cionam iento de los
medios. D entro de est e organism o se plant eó en una primer periodo una alfabetiz ación
funcional , “e stá f uncio na lmen te al fabet i zada un a perso na qu e es capa z de reali zar t odas
las a ctiv idad es e n que l a alfab eti zació n es neces ari a pa ra la act ua ción efic az en su gru po o
comunidad y que le permiten seguir valiéndose de la lectura y la aritméti c a al serv ici o d e
su propio d esarrollo y de la comunid ad ” ( UNESC O , 197 8) . A pes ar d e qu e s e arti cula n las
dimensiones del entorno, el c on ce pto se m ant ie ne e n un m arco d e e ficaci a, p ues lo cent ral
es al can zar el log ro d e d es empeñ os op er ativo s d e las dem andas del ent orn o , es funcio nal .
A parti r d e las aport acio nes, re flex iones, pro pues tas y debat es qu e d esde Améric a
Latin a s e erig en, aso cia d o s a los procesos edu cativos relacionados con el conc epto de
alfabet izaci ón , s e com en zaron a vin cular asuntos relacionados con la concientización y
el camb io so cial. P a ulo Freir e fue un a fi gura cl ave d e esta r enova ción . Su crí tica a l a
educación bancaria y su propuesta de una educación li bera dor a tuvieron impacto en el
mundo entero, promoviendo un nue vo marco ideológico pa ra la alfabetización (Torr es,
2005). P arte de es tas ideas t ienen i nciden cia s en el Simposio I nt ernacional de
A lfabet izaci ón c elebr ado en Pers épol is en 1975. En el docum ento de la declaración
final , se defi ne l a alfab etizaci ón como :
N o solo como el apr endizaje de la lec t u ra, la escritura y el cálcu lo, sino como una
contr ibució n a la liberac ión de la person a y a su plena rea lización. A sí conceb ida, la
alfabe ti z ación crea las condic iones para la adq ui s i c i ó n de una conc iencia crí t ica de las
contradiccione s de la sociedad en la que vive el homb re y de sus f i nes ( UNESCO , 1975,
p. 3).
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
101
De esta mane ra , se construye un conc epto q ue per mit e dar cuenta de l a com plej idad
y de l os fin es de u na al fabet ización ; ad emás , se d est acan los nexos ent re est e conc e pto y
la participación política activa de los ciudadanos en l os cambios sociale s y económicos.
Final mente, es imp ort ante des tacar q u e la mayoría de los estudios sobre e l campo
de la al fabet izaci ón me diát ica prov ienen de la aprox imació n de lo s N ew Li teract y
Studies (NLS) (Oliva, 2 019 , p. 101); es decir, abogan por asumir el estudio de la
alfabetización no solo d e manera cognitiva sino también soci al, cultural, histó rica e
institucion al (Gee, 2009) . Desde los enfoques de los Nuevos Estudios sobre
Alfabet iza ción se asum e que tras la aparición y posicionamiento de diversos medios en
amplios ámbitos de nuestra vi da c ontemporánea , com o el Intern et y los dispositi vos
móviles , han contribuido en gran medida en la promoción de considerable s
transformaciones sobre nuestras práctica s de producción, distribución de contenidos y ,
por lo tanto, sustentan a l surgi mien to de nu evas alfab etiza ci ones. P aul Gee (2009)
aborda la al fabet izaci ón desde est e en foqu e y pr omueve investigaciones que tiene n un
interés sobre los nuevos tipos de alfabetizaciones que son favorec idas por las
tecnologías digitales integrada s en la cultura popula r; e n con creto , se cent ra en las
práctica s juveniles con videojuegos (alfabetizació n vinculada a los videojuegos). Bajo
esta p ersp ectiva, se en ti ende que los const ant es cambi os te cnol ógico s y s ociales
sos tienen la apari ción de n ue vas alf abetiza cion es.
1.7 Ori entaci ones d ominan tes so bre la edu cación m ediáti ca a pa rtir de los
organismos in ternaci onal es
A partir del reconocimiento de la llegada y rápida difusión de los medios de
comunicación a la so cied ad, la UNES CO profundizó y reflexion ó alreded or de est e
fenómeno: lider ó reuniones y seminarios que culmina ron con la publicación en 1984 de l
inform e “L a c omunicación en materia de educación”. S egún lo refieren Alonso et al.,
(2017, p . 85) y Apar i ci (2010, p . 5) este documen to marca l a ins titu cional ización a ni vel
mun dial d e este camp o de estudio. En es te in forme, s e elabor a ron argumentos que
permit ieran a la escuela a bordar l os medios de co municación, definir técnicas y métodos
para e s tudiarlos, dominar su conocimiento e integrar l os en los programas formativos
( UNESCO , 1983, p. 9).
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
102
Com o bien se exp resab a en l a part e ini cial d e es te text o, en la g énesi s de es t e
campo lo audiovisual se i nstituyó como un referente clave; sin embargo, a partir de lo s
cambi os gener ados en el entorno tecnológico, a pa rtir de finale s del siglo X X, se
favorece un enfoque que se c oncentra sobre estos últ imos aspectos. Tanto así que el
caráct er inst rumen tal prima en de trimento de la forma ción, el espíritu crític o, la
expresión y la cre atividad (Pére z -Rodríguez y Delgado, 2015) . Lo s deb ates y
reflexione s sobre los me dios y sus implicaciones sociales, económic a s, soci ol ógi cas y
políticas queda ron rele gad a s frente a pos turas que aboga ban por la expa nsi ón
tecnológica c omo sinónimo de progreso y determinismo para el logro de apre ndi zajes.
Este escenario se da a pa rtir de los diversos de s arrollos tecnológicos, pero e n especial el
relaciona do con la extensión y posicionamiento del Internet . E ste con cepto en su
evolución prese nta una varie dad d e enfoques y dinámicas. Una aproximación clara
sobr e est as va riacion es se pued e ob ten er a p art ir de un anál isis de la s princi pales
formulaciones de organismos internac ionales que han avivado a est e campo a lo largo
del tiempo.
Como se mencionó anterior mente , los princi pale s desarro llos de l a alfab eti zación
medi ática se d ier on en Fran cia, Reino U nido, C anadá, Rusia y Estados Unidos como
una res puesta a la pr esenci a masi va de est os medi os en l a cotidianidad de la mayor ía d e
las personas y “ ante un temor ante los contenidos, a menudo inapr opi ados o
tendenciosos para los niños. La re cepción cr í ti ca pretend ía f ormar r ecept ores más
select ivos ante la p rogramaci ón tel evisi va, en señand o a decodi fic ar est e lengu aje
audiovisual (…) y dec odi ficar valores indeseables” (Fuenzalida, 1984).
A este en foqu e se l e ha denominado educación en medios (Pérez To rnero y Var is,
2012) , educación para los medios de comunicación (Apar i ci, 1996) y educación en
materi a de ed ucaci ón ( UNESCO , 1983) . Las p rin cipales ari stas d e est e co ncept o t ien en
relació n con el es tudi o y la distribución de la prop iedad de los medios, el monopolio de
mens ajes, el conocimiento sobre el entra m ado ideológico que lo sustenta y lleva a q ue l a
audi encia recono zca el j uego que proponen los medios s in que esto signifique la pé rdida
de su cap acid ad crí tica (Aparic i, 1996 , p. 17) . S u consolid aci ón est á as ociada a un a
respu esta a l a súbi ta y cr ecient e influ enci a “neg ati va” atri buida a l os medios masivos en
la so ciedad, es peci alment e en l os niños y adolescentes.
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
103
Ahora bien, pr incipalmente el campo de pre ocup ación y donde se desarrollaron lo s
principales proyectos fue en el área audiovisual . E sto obedece a que el siglo XX fue el
de la r evol ución t ecnoló gi ca de la imagen (Pérez Tornero et al., 2015) . L o s esfuer zos
tend ientes a una fo rmaci ón en la lectura crític a y al conocimiento t écni co de es te m edio
fundamentan qu e en est a époc a era la al fabet iz ación aud iovi sual (M asterman, 1996;
Pérez R odríg uez y Delgado P once, 2012; Pér ez Tornero y Varis, 2012; Tyner, 1996).
Sin embargo, de un concepto de alfabet izaci ón med iática i nscri to princi palmen te en
el camp o d el leng uaje audi ovis ual , a finales d el siglo XX, se da un giro hacia un
enfoque f undamentalment e instrumental. El prof undo d ebate qu e se sost enía s obre la
alfabet izaci ón med iáti ca fue rel egad o por un dis curso cent rado en la expansión de lo
digital y en la necesidad de su apropiación como una habilidad t écnica. Es decir, de una
preocupación inicial por el análisis del contenido de los lenguajes mediáticos , se pas a a
prest ar atenció n sobre los componentes de tipo técnico y a la ap rop iación de las
habilidades para su uso adecuado. Algunos aspectos como la c rit icidad, cent rales en la
educa ción m ediát ica , se debilitan. Este movimiento rápidamente se expande en los
país es que l ideran l a entrada en es ta nuev a etap a de l a socied ad; si n embargo, ap arec e
desde A méri ca Latina u na lectu ra qu e se dist anci a del enfoqu e té cnico y mantenie ne
ma yor cerc anía con las construcciones pedagógicas de Freinet.
A nive l intern a ciona l la UNE SCO lideró gran parte del debat e a tr avés d e vari os
encuentros que constituyeron en su momento algunas de las princip ales ori entacio nes
sobr e el tema. R eflexiona r sobre la ed ucaci ón medi ática s upone n ecesari amen te sit uar
los avances y perspectivas ha alcanzado este organis mo. Entre los principa les debates en
su devenir, se encuent ran :
1.7.1 Simpos io Inter nacional de Grünwa ld
Un hito fundamental en la labo r de abrir cam inos de reflexión vinculados a la
“educación re l ativa a los medios de comunicac i ón” y dirigir los primeros esfue rzos, lo
constituye el Simposio I nt ernacional celeb rado en Grünwald (República Federal de
Alem ania) en 1982 con la participación de representant es de 1 9 país es.
En la co nfer encia s e r econ oce la omni presen cia de los medio s de comun icaci ón, y
se adv ierte sobre el t iempo dedicad o a las p antall as desd e tempran as ed ades . L a ap uesta
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104
tiende hacia una comprens ión cr í tic a de los medios insta ndo a los sistema s políticos y
educa cional es a as umir est e lidera zgo. Se pu ed e leer cl aram ente las in ten ciones del
llam ado fin al que s e elab oró para l as auto ridad es de l os país es mi embros :
Organi zar y apoyar pro gr amas integ rados de educ ación relat i va a l os medios de
comunicación de sde el nivel prees c olar h asta el universitario y l a educ ación de adultos,
con vist as a des arrollar l os conoc imientos, t écnicas y actitudes que per mitan fav orecer
la creac i ón de u na conciencia crítica y, po r cons iguiente, de u na m ayor compete nc ia
entre los u suarios de los medios de co municaci ón electróni cos e impreso s. Lo idea l sería
que eso s program as abarcara n desde e l an álisis del co ntenido de los med ios de
comunic ación has t a l a ut i li zación de los in strumen tos de expre sión creado ra, sin d ej ar
de lado la utilización de los canales de co municación d i sponib l e s basad os en una
part icipa ción activ a.
Desar r olla r curso s de formació n para los edu cadores y diferen tes tipos de
animadores y m ediadores encaminados ta n t o a me j ora r su c o nocimiento y compr e nsi ón
de los m edios de co muni cación como a familia rizarlos con método s de ens eñanza
apropiados que t engan en cuenta el co nocimiento de los medio s de comunica c ión a
menudo cons iderable, pe r o aún fragmentario, que posee ya la mayoría de los
estudian tes.
Esti mular las actividad es de invest igación y de sarrollo concerniente s a la educaci ón
y a l os me di o s de comunicación en disciplinas como Ps i colog ía y Ci e ncias de la
Comunicación ( UNESCO , 1982a).
En el d ocumen to se h ace én fasis especi al a t razar lí neas de acci ón haci a el
desarro llo d e la crit icidad ; es decir, el camino inici al no se ci rcunscri be des de los
aspect os técn icos. R econ oce l a infl uencia d e esto s en la vid a social de las p ersonas , pero
se trata de que los sujetos sepa n di stinguir y ha cer lecturas críticas del conte ni do que
circul a. Señ ala c amin os hacia l a imp ortan cia d e d esarroll ar l as comp etenci as mediát ica s
en los docentes de ma nera tal que sea la escuela un espacio donde s e desarrolle
ini cialm ente la ed ucaci ón m ediáti ca. Gran p a rte de las recom enda cio nes de est e
documento se consideran vigentes.
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
105
1.7.2 La co nferenci a de Toulouse (1990)
En est e encu entro acad émi co se su ma ron voces para la unificación del t é rmino de
educa ción m ediát ica . En este sen tido , la ‘alf abet ización mediát ica’, abarca t anto el
conocimiento de la e structura, economía y función de los medios de comunicación
masi va en la s ocied ad, as í com o las h abili dades an alí ticas para l eer men saje s tant o desd e
el punto de vista estético como de sde el ideológico. En es te espaci o s e alu de que hay un
desarro llo d esigu al de l a educa ción m ediáti ca com o experi encia vi ncul ada al s ector
educativo. Es te en cuentr o guarda relación con la conferencia de Grünwald , de acu erdo
con P érez Torn ero y Vai s ( 2012 , p. 88 ), dado que se manti ene la prioridad en la
formaci ón de p rofes ores y en l a exigen cia d e est ablecer p rogram as cu rri culares s obr e
educación mediát ica.
Otr o de los acuerdos d e este en cuen tro tiene que ver con que los paí ses emp rend an
algunas acci ones concr etas: establ ecer direct rices curr icula res a nive l regi onal y
nacional, promover la educación mediática en l os estudios universitarios, apoyo a los
maest ros y g eneraci ón d e materi al did áctico p ara trabaj o de la edu ca ción m ediáti ca. D e
igual m anera , se sug iere l a necesid ad de un cu rrí cul o específ ico par a la for mació n de lo s
maest ros en el qu e se incluy a: estudios de las dive rsas teorías, historia y conce ptos clave
de la educ ación m ediáti ca, h ist ori a de form atos clave (t elevisión , radio, periódi co),
elementos básicos de producc ión, imprenta y audiovisual y un práct icum para el
desarro llo d e habi lid ades en educ ación m ediáti ca.
1.7.3 La co nferenci a de Vien a (1999)
Est e encuen tro se d eno mi nó E ducating for the media and the digital age , en él s e
inst aura una irrupción conceptual que marca gran parte de los desarrollos posteriores a
nivel teórico e investigativo: ya no se trata solo de los medios masivos, sino que el
mundo vive inmerso en un nuevo paradigma comunicativo, el universo digital (P érez
Tornero y Vais, 2012 , p. 89) . En est a con fere ncia se m enci ona qu e l a educ ación
medi ática deb erá p ermit ir a las person as:
- Anali zar y refl exion ar críticamen te sobr e los textos y cre a r te xtos mediáticos .
- I d entif icar las fuen tes de los textos med iáticos, su co ntexto e inter és político,
soci al, com ercial o cult ural .
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
112
La integrac i ón que propone este or ganism o rec o noce que los entornos e n l os que
los sujetos se mueven habitualmente se caracterizan por una serie de disposiciones que
no se p ued en lim itar estrech amen te ; lo m ed iát ic o, lo digital y lo i nformac i onal
desbordan amp liam ente un mar co de compr en sión que est abl ece lí mit es en est as
dimensi ones. Así, con l a intención de comprome ter un esquema de entendimiento d el
posicionamiento de los e nt ornos mediáticos , se debe e st ructurar c omo mínimo una vista
deten ida en cada un o d e est o s campos .
1.7.7 Declara ción de Par í s s obre l a a lfab etizaci ón m ediáti ca e info rmacion al en
la e ra digital (2014)
E sta decla ración retoma y hace un énf asis es paci al a la impor tancia de la alf abetiza ción
mediá tica a nte el posicionamiento del entorno digital , por lo que insta a l as par t es
vinculadas a pr omover p olíticas y progra mas que lleven a consolidar este e nfoque c om o
prioritario en la sociedad. El documento exhorta a los organismos políti cos a r e flexionar
sobre la educaci ón med iática en la era dig ital y promueve su abor daje como
comp lement ari o a las co mpeten cias t ecnológ icas .
En el d ocumen to señ al a que tr as l a emerg enc ia y co nsoli dación de espaci os
digitale s se introducen n uevos problemas que exigen de un ciudadano crít ico y no solo
consumidor ; adem ás, d est aca la relev ancia q ue toman las r edes s oci ales en la
cotidianidad.
Resal ta que todos los ciudadanos req uieren de a lcanza r niv eles de comp etenci as :
“ to demand transparency and to analyze i nformation about w hat freedoms they gai n or
lose, what opportunit i es they face, and wha t risks they take , by interac ting with
computer programming languages that are normally invisible ” ( UNESCO , 2014 , p. 2) .
Sugiere que ante l a extensión de lo digital en amplios sectores de nuestra vida se debe n
prom over com o clav es el pen samien to crí tico, la creat ivid ad y el u so ético d e la
información. Igua l mente, acordaro n promover los apoyos para su desarrollo en los
currícu los d e las escuel as .
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
113
1.7.8 Declaración de la Ju ventud sobre la Alfabetización Me diát ica e
Informacional (2016)
Est a declara ción s urge d e la parti cipac ión de j óvenes en la S emana de A lfabet izaci ón
Medi ática y de la Agenda de Jóve nes realizada el 2 de noviembre de 2016 en Sao Paulo.
En est a decl araci ón, se reco no cen al gunas ca ract eríst icas del entorn o act ual d e lo
mediá tic o donde d eterm i nan como cen t r al el posi cionamiento de las plataf ormas de las
redes s ociales como s istem as que em erg en a la h ora de l i ntercamb io de ideas y
perspec tivas junto con otras disposiciones sobre las formas de vida . Apunta algunos
rasgos distint i vos sobre la manera en q ue la pr esen te genera ción se vincula con proce s os
formativos, transmitidos p rincip almente por lo mediático y el Internet ; p or lo tanto , s e
busca promover l as for mación que considere todos estos aspectos , “ our ability to be
critical thinkers and to engage in researc h and inf ormation verification is urge nt ”.
Los jóvenes reunidos en este enc u entro insta ron a los org anismos a que orient a ra n
la polí tica relaci onad a co n la alfab eti zació n medi ática a fo cali zar esfu erzos
especi alment e rel acion ado s con :
- Increm entar l a con cien cia s obre l a imp ortan ci a de la seguri dad virt ual y
pot enciales amen azas .
- Promover inici ativas con tra la vi olacio nes d el der echo a l a pri vacidad .
- Considerar e n foques de derechos e igualdad de género.
- Estimula r el interé s de las mujeres jóvenes en la alfabetiz ación mediátic a .
- Increm enta r la conc ienci a y abogar por los derechos de libertad de expresión,
acces o a la información y diversidad de voces.
- Crear oportunidades y est ra tegi as de alfab eti zació n medi ática de acu erd o a la
varied ad de n ecesi dades de las personas .
Otra s de las in iciativa s qu e ha pu esto en mar cha l a UNESCO es la consolidación de
la Ali anza Mun dial para las Aso ciacio nes s obre Al fabet ización Med iática e
Informac i onal (GAPMIL) que busca promover l a cooperación internacional con miras a
que l as person as desar ro llen es tas com pe tenci as , y reci entemen te h a orga nizado varios
cursos en línea a bierto s sobre estos componente s destinados a los adoles centes .
I gu almen te , dest aca no tab lement e la Sem ana Mu ndi al de la Al fabeti zació n M ediáti ca e
Inform acion al que vincula desde e l 2011 y anualm ente a am plio s sector es, desd e los
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
114
acad émicos hasta los encargados de políticas públicas, como una ma nera de crear
conci enci a alred edor de l mundo sobre la im portan cia d e este enfoque educativo.
1.8 La alfabetización digital
L a lleg ada del Int ernet y l as computadora s su pone un desplazamiento del enfoque
mediá tico y e n f avor de una formación digi tal (Tucho, 2008). El concep to d e
alfabet izaci ón di gital se ha cir cunscrito básicamente a los aspec t os técnicos y al uso de
las tecnologías de la información y las c om unicaciones (Avello Martínez et al., 2013) ;
sin embargo, en su for m ulación y propagación i nicial por la c om unidad —que empi eza
a parti r de la publicación del libro Digital Liter acy de Pasul Glister en 1997 — está
asoci ado a l a habilidad para entender y utilizar la información en múltiples formatos de
una am plia v aried ad de fu entes di spuestas a tr avés de ord enador es (Pé rez Escoda, 2017 ,
p. 23). El debilita miento de este concepto posteriorme nte llev ó a vislumbrar lo digital
como una alfa b etización funcional.
Según Fernández- Villavi ce ncio (2012) , este concepto se ha enfocado en dos planos
distintos: uno, centrado en el componente m ás tecnológico y otro centr ado en su aspec to
más comunicativo, social y participativo. Sin embargo, el enfoque que logr ó mayor
desarro llo en la prá ctica fue el pri mero; pu es gen eral mente se id ent ifica a una persona
alfa betizada digita lmente c omo aque ll a que sa b e usar las tec nol ogías y dispositivos
digitale s de fo rma ins trumen tal (Avello Martínez et al., 2013) . Tendrí an que pa s ar
varios años y discusiones par a que la definición de la alfa betización digi tal incorpora r a
variados aspectos de este fenóme no super ando su comprensión como algo aislado y so lo
rela tivo a la tecnolog ía ( Lara et al., 2009).
A parti r d el reco noci mien to de l as eno rmes trans form aciones qu e se p res entaban y
se p royectab an, en la Un ión Intern acio nal de T ele comu nicacio nes cel ebr a da en G inebra
en el 2003 ( cumbre mundial sobre la sociedad de la información ) se adopt a el conc epto
de “ alfab etizació n d igit al” (Pér ez Torn ero y Varis , 2012) . Esta cumbre r epresen ta u n
progreso en cuanto a posi cionar e l d ebate de los m edios en una perspectiva en cuanto a
las implicacio nes s obre los aspectos que sobrepasan l o instru mental; estas dispocisiones
señalan los ca mbios profundos en variados ám bito s de la vid a social y res alta l a
emergen cia d e una s ociedad de la infor m ación.
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
115
No obstante, los modelos inicial es vin culado s a la alfabeti zaci ón dig ital cen traron el
grueso de sus esf uerzos en la aspira ción de formar per sonas en un dominio básico para
un relaciona m iento con los medios digital es. P or lo m ism o, los esfuerzos para alcanz ar
este g rado de alf abet izaci ón est u vieron adju ntos a l a garantí a de la incorporación
masi va, si stemát ica y t rans versal d e l os medios en los entornos educativos.
El discurso en el m arco de la novedad de lo s medios digitales promocionó
fundam ental mente u n recl amo urgente sobre el desarrol lo de es tas compet enci a s
digitale s y contr ibuyó e n muchos casos a la preva lenci a de un modelo que presta ra
atenci ón más a lo s asp ect os técn icos que a los ped agóg ico s. El con c epto típ ico inicial de
la alfab eti zaci ón dig ital se fund ament aba en habil idades para rela cionars e con la
natur aleza multimedia de la informac ión.
Un o de los i ntere s es que motivaron esta expans ión de l os med ios en las escuelas y
las co mpeten cias di g itales est á asociad o a factor es económ icos : “l a incorpora ción bá si ca
de tecn ologí as a l a es cuel a respo nd e expl íci tament e a una d eman da eco nóm ica”(M ateus ,
2019, p. 100) , y se posic i ona como un requis ito vit al para l a creación d e lug ares de
trabajo y mejora el bienestar de los ciudadanos. Este discurso ha tomado f uerza y acción
polí ti ca en el marco de las p ropu estas educat iv as de los m edios has ta h ace alg unas
décad a s “la innovación tecnológica como motor económico y de competitividad de los
países en un mercado globalizado y la tecnología educativa como panacea de una
educa c ión enten did a como el sistema de provisión d e ca pital humano par a el sistema
productivo” (Adell, 2018). Muchos de los g obiernos sostienen sendos planes de
int egración de medi os en las escu elas esper ando por un a parte l a formaci ón de futuros
empl eados y , por otra , como un recurso didác t ico par a transformar la enseñanza y el
aprendi zaj e. E ste panora ma, como se mencionó en la primer a part e del t ext o, desp laza a
algunos consensos pedagógicos y sobresa len otros discursos, prin cipal ment e desde
algunas emp resas tecnol óg icas que en cuen tran u na oportunidad para promover un tipo
de negocio y resaltar la s bondades de sus productos.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
116
Figura 6 . E mporios t ecnológicos
e inte reses educa tiv os
Fuente: Tomad a de Advertisements Computers (1979)
Figu ra 7 . Em porios te cnológicos e
inter eses e du cativos 2
Fuente: Periód ico dig ital ABC ( 20 17)
Los intereses de tipo co mercia l se posicionan ampliamente desde algunos de estos
secto res y manti enen de cerc a su po ten cial educa tivo , como se men cionó en un primer
apartad o. E stos se sostienen muchas vec es op aca dos ant e la ab undan cia d e la retóri ca d e
las promesas del c ambio educativo. Una aten ción refl exiva y crí tica so bre l os med ios en
la escu ela produc e inquietudes sobre estos fe nóme nos.
1.9 Decisi ones en torn o a l concep to de ed ucaci ón med iáti ca
En este documento se a s ume que la educa ción no puede d esli garse d e las cara cterís tica s
especí ficas y de las n ecesi dades de cad a momen to hist órico , pues es un c oncepto que se
va transfor mando . Igualmente, asumim os que l a alfabet izaci ón med iáti ca aba rca de
manera d inámi ca vari adas dimen sion es de lo que sup one la es fera mediát ic a y so brepasa
las dimensiones instrume ntales . Requiere de la comprensión de a m pli os aspecto s que se
derivan de su complejidad. No d etermin a su s esfuer zos a l desa rrollo de una
alfabet izaci ón funcional.
A través de l recorrido anterior se pone de relieve que la pre ocupación principal gira
alrededor del fenómeno del ci ne ; posteriormente, s e extien de a u n as pect o más am plio
(prens a, rad io y televisión). A partir de los ca mbios tecnológic o s suc edido s a fi nal es del
sig lo XX l a atenció n se cen tr a en asp ectos ins trum entales en detri men to de l a
formación, espíritu crítico, la expresión y la creatividad (Am or Pére z -Rodríguez y
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
117
Delgado, 2015 , p. 28 ) . Este viramiento conduce a la extensión de un enfoque digit al que
beneficia el manejo de los ordenadores y los contenidos mediáticos en s oporte digital
(Delgado, 2015, p. 79) .
Ahora b ien, el recono cimi ento de l a aparici ón de nuevos códigos, modos y medios
para comunicarse ha dado lugar a una nueva sociedad en la que la al fabet izaci ón
tradicional ya no r esulta sufici ente. Estos nuevos lenguajes gene r an cambios en los
procesos; inicia lmente , con la expansión de los primeros medios emerge l a
alfabetización audiovisual; luego , con la llegada y el rápido desarr ol lo de TI C a inicios
de los noven ta , s e emp ez ó justific ar sobre la n ecesi dad de una alfab etizaci ón digi tal par a
aprende r a util izar es ta s erie de tecnol ogías emerg entes . S e entiende , e ntonces, que
desde los contextos particulares se presenta un desarrollo hac ia la inclusión y reflexión
que per mita incluir saberes, relacione s y tecnologías que son dominantes en un contexto
y favore zca procesos formativos p ara que las nuevas generacione s puedan vincularse
con el las de fo rma m ás creat iva s , libres y má s plu rale s (Duss el, 2010, p. 3).
En est e orden , y po r la din ámica mi sma d e transfo rmacion es de las socied ades , son
variados los enfoques que tienden a sob resali r en el propósito de dar r espues ta a l as
demandas del entorno actual . En su conjunto , constituyen una manera de en focar
respu estas a l os tran s formaciones que se derivan del posicionamiento de l os medios e n
la so ciedad:
Figura 8 . Evolu ción de las litera c ida des mediát icas
Fuente: Propues ta de Mat eus (2019, p. 76) .
Cada uno de estos c onceptos se posicion aro n atendi endo a un a ser ie de
car a cterí sticas de l os contextos que em erge n y focal iza n det erminad o s a spect os en sus
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
118
plante amientos . A par tir de esta secu enci a , se puede n entender l as car acterí sticas
especí ficas en la evolu ció n de las r efe renci as a l a educ ación y l os m edio s y, dada la
variedad de propu estas que ali mentaro n este cam po en el ti empo, en muchos cas os no s e
alcanz ó un consenso determinante sobre est as dim ensiones. En e ste medida , s e pue de
evidenciar algunas diferencias a partir de su e vol ución histórica: en Europa, el término
se des arrol l ó asoci ad o a Media Education , en Estados Unidos como Medi a L itera cy y en
A mérica L ati na como Educomunicac i ón, cada un o de ell os se ed ifican a partir d e
caracter ísticas determinadas en gran medida por s u contexto histórico. Este es un campo
dinámico y nutrido de ab u ndantes pe rspect ivas que han ido consolid á ndose en el tiempo
y que, hasta hac e poco tiempo, mantiene contacto con los aportes y p lanteamientos que
se reali zan d esde ot ras l atit udes, co mo las de Am érica Lat ina 43 , “e l mund o anglosajón
nunca ha reconoc ido l as aportaciones latinoamericanas, las obras no han sid o
tradu cidas” (Lara, 2016, p. 105).
En este documento , s e asu me que el concep to d e al fabeti zación medi áti ca requ iere
de un an áli sis reflex ivo que incluya aspe ctos relaci onados con el mod elo so cial y d e
ciudadano que se pretende construir ; es d ecir , no se agota en la adopción de
herrami ent as medi áticas si n una deb ida refl exión. L os procesos que abren cami no
alreded or d e la alfab etiz ación requ erid a para los tiem pos actu ales pres ent an pun tos de
discusión qu e alcanzan aspecto s económ ico s , s oci ales e hi stóricos. P or ello, no debe
limita se a un enfoque que privilegie la forma ción de recur sos hum anos calificados par a
un mercado y consumidores de me rcancias de la e conomía digital.
En est e escen ari o, asumim os que l a alf abeti zaci ón m ediát ica supo ne e i ncl uye al
resto de al fabet izaci on es, com o la alfabe t ización audiovisual, la a lfabetización
infor macio nal o la alfabetiz ación digita l. S umando aspectos crític os , dignificante s y en
una perspectiva de transforma ción, según los planteamientos de Freire . La
alfabet izaci ón med iáti ca en est e marco, es u n campo dinámico y compl ejo que tiene
relació n con l os pri mero s plan teamien tos d e las exp eriencias ped agógicas de Frei net, l a
preocupación por lo visual, lo audiovisual y en tiempos recientes , por lo digital y lo
informacional. En este sentido, nos sumamos a los plantea miento s que c onsideran a l a
43 En los Enco ntro so bre Pe dagogí a da Im agem , en A C oruña a mediados de l a déca da de 19 90, ges tiona dos p or
Apari ci, es cu ando por vez p rimera p ensado res en ed ucació n mediát ica del mu ndo eu ropeo, no rteamericano y
austr alian o se reúnen con esp ecialistas d e América Lati na (Vi ana , 201 7, p. 243 )
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
119
alfabet izaci ón di gital como p arte de la co mpeten cia medi ática (Alonso et al., 2017;
Martín y González, 2018; Mateus, 2019) . Es decir, en el propósito de hacer m ención al
amplio espectro de lo ed ucomunica tivo a todo lo asociado con los medios, tecnologías y
sistemas de información y comunicaci ón , “el con cepto m ás adecu ado y pr ocedent e a
utiliza r es e l de mediático/a ” (Alonso et al., 2017 , p. 21).
A este respecto, la Com isión Europea –institución que también ha liderado los
procesos del de s arroll o de la al fabeti zació n me diáti ca 44 – ante interr ogantes sobre la
posibilidad de integrar la c orriente que provení a de la alfabe tiz ac ión d igital c on la
educación mediática mantiene una respuesta positi va a través de diversos estudios. En
este organismo, esta unific ación conceptual responde a la converge n cia de los medios
(en un entorno digital), donde i ncluyen los medios tradic ionales y los emergente s . En el
centro , se pos tula a l a alfabet izaci ón med iática c omo eje arti culador y dinam izador d e
amplios conceptos que son nec esarios para la participación y ciudadanía activa. El
propósito a alcanzar, a partir del pensamiento crítico y las habilidades de producir y
crear en lo med iáti co, es la p artici pación d e la ci ud adanía en los d ebat es de l a soci edad.
Igual ment e, señ alamos que l as habi lidad es y dest rezas neces arias para l os tiem pos
actual es se denominan alfabet iza ción m ediáti ca, en tendi da c omo “el result ado y proceso
de asimilación y uso de los códigos inv olucrados en e l sistema mediático
contemporáne o, así como el result ado d e hab er adq uirid o la op erati va n ecesari a par a
usar ad ecuadam ente lo s sis temas técnico s en que es tos có digo s se sost ienen, así co mo
los valores que todo ello i mplica” (Pérez T ornero y Vais, 2012 , p. 52 ). La int enc ión de
este enfoque en ningún caso deter mina una preocupación centrad a en el uso, pues
involucra ade m ás una comprensión crítica y profunda sobre estos entornos.
En de finitiva, cuando h acemo s refer encia en e ste trab ajo de i nvest iga ción a l a
alfabet iz aci ón med iáti ca , se hace r efer encia a un concep to qu e super a la a lfabeti zació n
funci onal (m anej o adecu ado de l as h errami entas) o el alc ance excl usivo de l a “ans iad a
44 De acuerd o a Ville gas Sim ón (2014 , p. 38 ) entr e los princi pales hitos de que la Comis ión Eur opea pa ra el
desarr ollo de la alfab etización mediática se en cuen tran: Reco mendaci ón del P arlamen to Europeo y d el Con sejo
de l 18 de dici embre d e 200 6 para el apren dizaje a lo largo de la vi da (2006 ). Recomen dación d el Parlamen to
Eur opeo y d el Consejo r especto a la prot ección d e l os meno res en relació n con la co mpeten cia de l a industr ia de
se rvicios audiovis uale s e inf orma ción o nline ( 2006) . La direc tiv a de se rvici os a udiovisua les, a rt. 26 (2007)
Comu nicaci ón con relació n a la alfab etizació n medi ática al P arl amento Europ eo, el Consejo y el Comit é
Económ ico y Social E urope o. (2008 ). Alfabet ización mediát ica en u n mundo digit al, reso lución del Parlamen to
Euro peo. T he ‘Pre ts’ Re port ( 200 9)
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
120
compe tencia digita l” (Alonso et al., 2017 , p. 101) . Este con cept o teje u n a r elaci ón sobr e
comple jas dimensione s d e lo me diático que p asan por el an áli sis , evaluaci ón y reflexi ón
crític a , como también comporta eleme ntos de la interpretación y produc ción de medios
(Buckingham, 2019a) . En un entorno donde son centrales las intera ccio nes m ediadas
por los dispositivos digit ales , el con cepto d e alfab etizació n se mo vili za deci didam ente a
la incopor ación de c omp lejos e lementos que suponen lo mediá t ico. Una a lfabetización
mediática incorpora nuevos desafíos, se tr ata de definir y fomentar nue v as dest rezas
técni cas, estéti cas y sem ióti cas part icular es, p ero t ambién de refl e x ionar sobre las
imp licaci ones de l a in term ediaci ón d e las pl at aformas en nu est ro acc eso a l a
información.
L a institución escolar como un espacio que reflexiona sobre sus fac tor es
contextuales, s e encu en tra ante una exigen cia d e r elacion ar y t rami tar pro ceso s
pedagógicos relaciona dos con lo mediático.
Lo que el ciudad ano de hoy le pide a l siste m a educ ativo es que lo capac i te pa r a poder
te ner acc eso a la m ult ipl ici da d de es cr i turas, de leng uajes y d i s cursos en los que se
produc en las deci siones qu e l o afectan ya sea en e l pl ano laboral o familiar , en el
político y el económ ic o. Y par a ello el c i udadano debería poder distingui r e ntre un
noticiero indep e nd i ente y c onf iabl e y un notici e ro ven trílocuo de un part i do o un gr upo
económico, en t re un a telenovela que conecta con el p aís i nnovando en el lenguaje y en
los tem as y una repet itiva y faci lona. Y para ello n ecesitamo s una escue l a e n la que
aprender a leer signif ique aprend er a d istingu i r, a discr i minar, a valora r y escoger dónde
y cómo se fortalecen los p r ejuicios o se renuevan l as concepciones qu e tenemos de la
políti ca y de l a famil i a, de la cultu r a y d e la sexual idad (Martín - Barbero, 2000 , p. 40) .
En este sentido, los pr ocesos pedagógicos que se puede n gestionar de sde l a escuela
fre nte a lo mediá tico implica n acerca r persp e ctivas críti cas y de dis tanciam iento ,
además de la p roblem ati zación fr ent e a la se rie de cont enido s y pl ataform as en l as que
int eractúan co tidi anam ent e los es tudi antes. Se trata de ace rcar u na persp ec tiva crí tica a
cuestiones de lo digital y a la v ez de expandir los asuntos a estos ambientes vinculados,
no so lo en la h abi lit ación técn ica. En est e mar co , enten der l a alfab etiz aci ón medi ática
como un eje integra dor d e aspecto s cen trales d e lo digi tal y d e la formación ciudadanía
implica plante ar un enf oque a ctualizado y pertinente. La es cuela qu e d isp onía en su
estructura de unos muros rígidos y fortificados em pieza a ceder frente a la sensibilidad
Capítulo 1. Desa rrollo histó rico de la educa ci ón mediática
121
de lo digital, lo líquido se cuela a tra vés de la solidez de los ladrillos y e s prec is o
abordar y tramitar estos asuntos desde los e ntornos escolares.
Bajo esta propuesta se entiende por “medios” a las tecnologías que per m iten
“extender la comunicación humana en tiempo, espa cio y modalidad”. Los medios
facilitan la posibilidad de comunica ción en dif ere ntes l enguajes a vari ado s terri torio s y
dan la posibilidad de almace namiento ( Hjarvard, 2016) . Baj o est e concepto se abrigan
los medios de comunicación de masas, los med ios i nterper sonales y a l as red es soci ales.
El componente tecnológico e s esencial pero no sufici ente para una pro funda y crítica
comp rensiv a.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
128
Mihailidis, 2016, p. 375) . Mihailid is cen tra s us esfu erzos en el des arrollo del
compromiso cívico más que en el desarrollo de h abilidades técnicas, de m ane ra que sus
propu estas es tán ori ent adas hacia la d econ s trucción de los significados de los mensajes
de los medios y sobre la for mación en educac ión cívica; en sus últimos trabajos centra
la aten ción s obr e el e stu dio de l as r edes so cial es como d if usoras de no ticias e
información (e l fenómeno de las fake n ews ).
Por su parte, Hobbs enti ende la alfabetización m ediática como “as the kn owledge,
comp etencies , and life s kill s needs to part icipat e in con tempo rary soci ety by accesi ng,
analy zing, ev alu ating , and creat ing m edia mes sag es in a wi de v ariety o f f orms . Media
l iteracy can be understood as the outcome of the practice of media literacy
education” (Hobbs, 2019) . E st e concept o imp lica el acceso, anális is y ev aluació n,
creación, reflexión y acción de empoderar a la s personas en un aprendiza j e a lo largo de
la vi da como consum idores y cread ores de mens aje s “this appr oach is consistent w ith
const ructi vist educati on as B razili an educati on sc hol ar Paol o Freire des cri bed” (Hobbs,
2010, p. 18).
Meli ssa Tu lly cent ra el deb ate en la n ecesi dad d e abo rdajes que prom uevan el
consumo crítico ante los contenidos mediáticos. Considera que existe una relación entr e
una ciudadanía comprometida con los p roce s os democr áticos y la v aloración crítica de
los contenidos mediáticos. En su prop uest a pla ntea “n ews m edi a lit eracy cu rricu la
distinguish news from other mass media by focusing on elements of news stories (e.g.,
s ources, a ttribution), news processe s (e.g., verification), and the role of news as a
purveyor of information in a democracy” (Tully y Vraga, 2018) . Es te planteamie nto es
compartido con Vraga et al.(2016) , quien asume que “news media literac y educa t ion is
designed to teach individuals how to apply core media core media lit era cy (ie.,
analyzing and e valuatin g content) to news” . A mbos autores impulsan un conjunto de
propuestas pedagógicas que promueve n un a acer cami ento c ríti co ante los medio s y el
análi sis d e los contenidos.
En sus producciones académicas , J ill M Cast ek abord a este campo d esde l as
albet izacion es dig itales , en tendi das com o “repr e s ent the use of di gital tools t o consume
and produce knowledge. Digital lit era cies are not simpl y technology - based text and
tools; they represent the multitude of ways that people collaborate, create, and
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
129
communicates using digital text and tools”, sus pro puest as están ori ent adas pa ra
prom over la p arti cipació n cí vica en l a so ciedad a través de l a alfab etiz ación d igit al
(Manderino y Castek, 2016).
A su vez, Da vi d Buckingham asume que los nuevos medios digitales ya no p ueden
considerar s e simplemente como una cuestión de informac ión o de tecnol ogía , s ino que
requieren de una comprensión desde diversas perspectivas ; por lo mismo, no enfatiza en
el uso de los medios como herramientas o t ec nologí as neutr ales, sino des de una postura
críti ca que perm ita ve r más allá de los beneficios y los riesgos. En sus i nvestigaciones
sitúa a l os medios digitales e n un contexto que abarca lo cultural, económico y social , y
fomen ta una abo rdaj e sis tem ático s obre cóm o op eran estos medios a pa r tir de l análisis
de las propi as pr ácticas d e lo s estu diant es.
Más q ue habil idades técnicas , Buckingham propone que los estudiantes hagan
preguntas sobre las diversas fuentes de información, acerc a de lo s int ereses de s us
productores y la ma ne r a en c ó mo re presentan al mundo (Buc kingham, 2007) . Considera
cuatro dimen sion es fund ament ales en el proceso de edu cació n medi ática: repres entaci ón
(la manera en que repr esentan el mundo los me dios y sus contenidos), los lenguajes
(una conc i encia de los códigos y conve nciones de cómo se construyen los contenidos y
géneros mediá ticos particulares), la audiencia (comprender c ómo los medios están
dirigidos a las audiencias, y c óm o difer entes audiencias las usan y responden) y
producción (comprender quién se comunica con q uién y por qué) (Buckingham, 2006) .
En sus última s investigaciones, pl ante a el rol de la edu cació n med iáti ca con el
fenómeno de la s fake n ew s (Buckingham, 2019b) y aborda l a exte ns ión de la cultura de
la im agen tras el pos icion ami ento d e divers as red es s ociales (Buckingham, 2019a) .
Dezzau anni considera a la alfa betización me diática y digital c omo práctic a s soc io -
materi ales y como un conjunto de conocimientos que eme rg en de un campo mucho más
amplio. E n este sentido, niega los conceptos de la educación en medios (lenguaje,
repre sentación, producci ón y audiencia) en los pro cesos fo rmat ivos en es te campo , da do
que en el a ula no se pu e den estan dari za r. Dez zauan ni sugiere para el abord aje de l a
educa ción m ediát ica en e l aul a recono cer a es tos c oncep tos dentro de una r ed re la cional.
P ropon e el dis eño de un currí cul o de alfab etiza ción mediát ica en el q ue s e re fleje n las
prácti cas s ocio - m ateri ales compl ejas qu e pr evale cen en los medios dig itales de ntro de l
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
130
contexto de los estudiantes (D ezuanni, 2015) ; es decir, l a vincu lación de lo cotidiano y
del contexto en que se involucran usualmente los estudiantes.
Burn propone un concepto cercano al de Buckighnam y vincula algunas nociones
de la ci nemato grafi a, pues plant ea que a part ir de esta com binaci ón se al canza u na
concep ción general izad a de la e ducació n medi áti ca. Los procesos educativos están
enfocado s h acia l a cre aci ón de con tenid os m ediát icos p ara in cremen tar l a par ticip ación
de lo s estu diantes en la cult ura actu al. Es te plan team ient o surge de recon ocer que la
educa ción m ediát ica deb e incorp or ar las disposiciones culturales de los estudiantes en
un contexto de producción lúdico, imaginativo y creativo. Burn a bog a p ara qu e est a
formación pe rmita a los estudiantes apre nder no solo a di s frutar y crear obras de arte
bell amente d iseñad as, s i no tam bién para comp render cómo p ueden repres entar las
realidade s sociales de su mundo (Burn, 2017 , p. 18). Des de la pers pectiva d e Lin , se
entiende que med ia literac y :
I nvolves process skills, including acces, an al y s is, eva l uation, c ritique, production a nd/or
part icipa tion wi th med ia conte nt. The c ritica l cons uming li teracy refer s to med ia
consumers a bility t o s tudy the social econo mic, political an d cultural context s of the
media con tent and the h ability to decon struc t med i a m essag es on its ow n” ( Lee e t al.,
2015, p. 86).
Por su parte Sonia Livingstone define la educación mediática como la habilidad
para accede r, an alizar, e valuar y cr ear men sajes a t ravés de u na var ied ad de cont extos .
Entiende que el acce so i mplica un proceso dinámico y social, no un acto de provisión
único de hadware . En este marco, propone un análisis orientado al l ogro de una
comprensión de la a genci a, cat egorí as, t ecno logí as, id iomas , repres entaci ones y
audiencias de l os medios. Tam bién p lantea cu est ionam iento s alreded or de l o est ético,
cultural, político, ideológico y/o económico de los entornos mediáticos ( Livingstone,
2004b). Livingstone pr omu eve una alfab etizac ión mediát ica pa ra la part icipaci ón
ciudadana en la so ciedad. Sus investigaciones indagan la apropiación de T I C y l os
cont extos s ocial es ; sobr e los niños, jóvenes y su relación con los medios, la s aud iencias ,
los riesgos y el Intern et . Plant ea que entre l os desafi os actual es de l a alfab etiz ación
medi ática se d ebe ab orda r la p rivacid ad de l os ni ño s y lo s usos comerci ales de sus datos ,
así co mo la consolidación de esfue rzos que los lleven a compr ender el entorno digital
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
131
(Livingstone et al., 2019). Tamb ién abor da l a discusión sobre los derechos de la infancia
con relación al a mbiente digital y la d atificac ión.
En el cas o de P ark Sora , considera neces ari o expa ndir el concept o de alfab eti zació n
medi ática a l a in clusi ón y excl usió n soci al (eco nóm ic a , polític a y cu ltural) (Park, 2012) .
Res al ta que es te concep to debe abarca r las d imensio nes de accesi bil ida d : (habilidad
para buscar, encontrar y fil trar contenido relev a nte), compre ns ión (habilidad para
enten der y an ali zar crí ti camen t e un contenido) y creación (habilidad para formar
opiniones, ideas y conver t irlas en un c ont enido digital y conocimien t o de imp acto
soci al).
En el cas o de Ash ley S eth, enfat iza en el con cepto d e “News medi a l iteracy
oriented towar d understandi ng how and w hy people engage with news media, how they
make s ense of what they consume, and how indiv iduals are a ffected by their own ne ws
consumption” (Maksl et al., n.d.). Este enfoque muestra la manera en q ue l os med ios
desarro llan sus contenidos y p resta at ención s ob re el co nocim iento de su s est ructuras ,
las industrias y sus efecto s.
Joseph E . Ka hn e ar gum enta qu e la al fabet iz ació n medi ática y dig ital i mpl ica las
capa cidades p ara crear, comen tar y di stri buir medi os di gital es para la partici pació n
cívi ca, reco nociend o qu e son cap acid ades esen ci ales cu ando se t rata de consi derar la
voz de los jóvenes en temas polític os (Kah ne y Bowyer, 2019, p. 221) . E s ta
alfabet izaci ón f avorec e l a partici pación en act ivid ades cív icas y po lít icas ( como buscar
información, producir contenido o entablar un diálogo sobre temas cívicos y políti cos )
que ayuden a compensar l os bajos niveles de com promiso cívico y político (K ahne et
al., 2012) . También propone el desarrollo de la c apacidad de juzgar la precisión y
cre dibili dad de la inform ación e n l ínea, el com promiso con la verificabilidad y la
concienc ia de sus prejuicios en los ad olescen tes (Hodgin y Kahne, 2018, p. 209).
Lee Ayl entien de a la alfab etiz ación m ediáti ca com o la hab ili dad para acceder ,
anali zar, ev alu ar, cr ear y us ar dist into s medi os (L ee y S o, 2014, p. 145) . Mi entras p ara
Fedorov, la educación mediática tiene un inter é s en el des arrol lo de l a capaci dad d e
pensam ient o crí tico (el des arroll o de h abili dad es p ara percibir, se le cc ionar, identific a r,
int erpretar, d ecod ific ar, ev aluar y comprender textos multim edia) . Tam bién, se int eres a
por las implica ciones sociale s, cultura les, política s y económica s d el f uncionamiento de
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
132
los medios y los textos mediáticos , además d el d esarroll o de l as habilidades
comunicativas (e xperiment ar c on di ferentes f ormas de uso técnico de los medios para
crear cont enido s medi áti cos) . F inalme nte, implica el conocimiento sobre l a teor ía y la
historia de la cultura de los medios (F edorov, 2017, p. 18). Como se a p recia , es una
propuesta que acer ca a v ariad os ámbi tos d el f enóm eno mediático y no es determina da
sobre aspectos tecnológicos.
Otro r eferent e en est e camp o es Sara P erei ra, q uien p ropone ex tend er l os med ios
digitales y las tecnologías como fe nómenos sociales y culturales más que simples
dispositivos técnicos ; sostiene qu e e l co ncepto d e alfabet izaci ón medi ática d ebe atend er
las práctica s alrededor de las tecnologías, los significa dos que toman para las personas y
las formas de relac i onamiento que promueven. De esta manera, intenta comprender el
fenómeno de los medios desde un a visión holística y articulada hacia el
empo deramien to de l as per sonas en el uso crític o de los medios dig itales y p ara alcan zar
una amplia participa ción en asuntos de inter é s en la s ociedad (Per eira y Pereira, 2015, p.
320).
Por su parte , Jones pl antea la alf abeti zació n medi áti ca como un c ampo q ue ab ord a
el vínculo entre la exposición a la publicidad y las a ctitudes y comporta mientos
post eriores qu e tienen un impact o en l a s alud. Esp ecíficam ente , promueve programas
para la reducción del consumo de alcohol a trav és del de s arrollo en los estudiantes de
comp eten cias en l a lect ura e int erpret ación d e anu ncios mult imod ales , fomenta el
pensamiento crítico y la deconstrucción de estos mensajes como una form a de
resist encia f rente a la per sua ción de la publicidad (Gordon et al., 2018, p. 338).
Aguaded sostiene que la finalidad de la al fabet izaci ón mediátic a es g aran tizar a l a
ciudadanía un de senv olvimiento en el contexto mediático a tr avés de la com prensión de
la influencia y las f unc iones de los difere nt es medios de c om unicac i ón. Desde su
postura, la audienc i a pued e desmit ificar l os contenidos, las imágene s y s o ni dos y puede
comp rometers e con una participac ión de forma autónoma y crítica (Cald eiro Pedrei ra y
Aguaded Góme z, 2015, p . 44) . Sus investigaciones se sostienen desde el marco
concept ual de l as dim ensio nes de l a compet encia med iáti ca propues ta p or Ferrés y
Piscitelli ; es decir, la tecnología, los lenguajes, l a ideología y los valores, los proce sos
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
133
de producc i ón y difusión, los procesos de r ec epción e i ntera c ción y la dimensión
estét ica.
A parti r de la el abor ació n de un gráfico basado en las c o - cita ciones de los veinte
autores con alto impacto en este campo de investigación, se logr ó deter minar algunas
sim ili tudes en las refe rencias bibl iográfi cas q ue em plean en sus con strucci ones
acad émicas.
Figura 11 . C o - citaciones de auto res con alto impacto en el campo de la educación
mediática
Fuente: ela boración pr opia co n datos de c o - citaciones en bas es de dato s
Se m uestra q ue la est ruct ura int elect ual d e es te campo de i nv estig ació n, est á
determinada a par tir de las producciones académicas de Da vi d Buckingham, Rene
Hoobs, Sonia Livinsgtone y Vraga. Tambi én , es posible inferir que el concepto de
alfabet izaci ón med iáti ca alcan za mat ices y ab ord ajes que eme rgen a p arti r de d iversas
parti cular i dades . Por u na p arte, la ed ucaci ón med iát ica pon e acent o en el contexto que
abarc a lo cultural, económico y social; otro abordaje pone atención en las competencias
de acceso, análisis, evaluación y creación de c ontenidos mediáticos. En todos estos
plan tea mientos , se m ant iene el esfuer zo por alcanzar un empoderamiento de la
ciudadanía y de s arroll ar un pensamiento cr ítico ante las int eraccion es ent re los di versos
medios con los que cotidianamente nos relacionamos. Como se puede apreciar, el
concepto de alfab eti zació n medi ática cad a vez s e local iza más p róxim o al d e ciud adaní a
digital ; en tal s entid o, ac lara J enki ns et al. (2015) “estamos viendo cómo se difuminan
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
134
los l ímit es ent re lo que se l lamaría ci udadan ía dig it al y alfab etizaci ón medi ática, porque
son co ncepto s cad a ve z más difí ciles d e sep ar ar” (p . 111). S e des t aca también la
comprensión de los medios como un sistema que sobrepasa las dimensiones
instrume ntales o de ca te goría s limitadas como he rr amientas neutra s ; en todos los casos,
lo mediá tico se posiciona a par t ir de la imbricación de fenómenos variad os .
Tabla 8 . Principa les r efere ntes i nter naci onal es en el ca mpo
David Buckingha m Re nee Ho bbs Soni a Livings tone Vraga T .
C omprens ión críti ca y
profunda de los
medios alrededor de la
representación, los
lenguajes la audiencia
y la pro ducció n.
Implica el acceso,
análisis , evaluació n,
creac ión, re flexión y
acciones de
empodera miento.
H abilidad para acceder,
analizar, evaluar y crear
mensajes a través de
una vari eda d de
context os.
News med ia literacy : las
respons abilida des y
limitaciones de la prensa en
la prod ucción de conteni dos,
la par ticipación crítica y la
interacción como parte de
una democracia .
Fuente: Elabor ación pr opia
A partir de e st e conjunto de pla nt eamientos se e nti ende que el propósito de alcanzar
una ci udad anía con niv eles básico s d e alfab etiz aci ón medi ática crít ica es im prescin dibl e
en el desarrollo de políticas, disposiciones y progr amas formativos enfocados en el
abordaj e de es tos el em ent os y n o se al canza rá a p artir de l a interacción cotidiana o de la
exclusividad de un manejo instrumental. Una comprensión crítica , profun da y c ompleja
del en tramado med iático será posi ble a partir de la promoción de espacios que fomenten
la discusión sobre los medios digitale s.
Como se mostró , exis ten variad as concept ua lizaci ones d e la alf abet ización
medi ática, l o que puede caus ar algunas conf u siones ; por ello , es imprescindible
estruct urar un a comprens ión crítica y globa l . Es te campo no consiste en una categoría
fija (Fedorov y Levitskaya, 2015, p. 108) , la multidimensiona l i dad requier e una
persect iva amp lia qu e teja una relaci ón ent re los ejes fundacionales, los marcos de
referen cia y las t enden cias de abordaj e act ual es .
E n el cas o de l as inv esti gacio nes en la r egión Ibero americ ana, emerg e con potenci a
el térm ino “co mpeten ci as med iáti cas” , los pro cesos as ociad os a est e cam po se
denominan “ media education ”; y cuando un ciudadano alcanza su desarrrollo se hace
re feren cia a “ media lite racy ”, es d ecir, el resu ltad o del p roceso.
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
135
2.2 La alfabetización mediática en un marco de competencias
A par tir de la s iniciativas de organismos como la UNESCO , la Comisión Europea y en
el marco de las políticas educa ti vas de algunos países , se h a extend i do la a lfabet iza ción
mediática en los currículos formales de educación. El enfoque par a este propósito se
sostiene a partir de modelos bas ados en co mpeten cias mediát icas.
La educa ción m ediáti ca com o un si stem a de competen cias e in dicador es es pecí ficos
permite comprender los diversos ámbitos y pos tulados sobre las que se sos tiene. La
principal perspe ctiva se inclina por asumir lo mediático como una c onvergencia e
integración de lo informacional, lo audiovisual y lo digi tal (Delgado Ponce y Pérez
Rodríguez, 2018 , p. 13) . Po r otra p arte, asumirla como un sist ema de competencias
fac ilita el esta blec imien to d e vías p ara defini r estrat egias en caminad a s a logr ar la
apropi ación d e lo s medi os de una m anera respo nsab le, efi caz y ética po r part e de l os
ciudadanos (Garc í a Ruiz, Gozálvez, et al., 2014).
L a apropia ción de los instrumentos disponibles en c ada entorno soc i o -histórico
resu lta fun d amenta l en la medid a en que vincula la posibilidad de ins erción de un modo
activo y de las condiciones del conte xto. A partir de e sta aproximación , se ent iende n l as
competencia s, es decir, no solo como una serie de conocimientos de una situación, sino
como la posibilidad que disp one una p erso na pa r a inter actuar en corres po ndencia a las
carace ríst icas d e una situación.
E l térm ino co mpeten cia sup one una carg a concep tu al part icular desd e su a pari ción
y desarrollo ; en el contexto de esta inve s tigación y desde el ámbito e ducativo la
asumimos como la supe ración de asociaciones de tipo co nducti sta d el apr endi zaje y la
local izamos más des de una “pe rspect iva en l ínea con el co nstru ctiv ism o soci al,
incl uyendo además d e conocim ient os y des trezas , las h abili dades n e cesari as par a
enfrent arse a dem andas com plejas en det ermin ado s contex tos” (P érez -R odríguez y
Delgado Ponce, 2012) . E n este sentido, y reconociendo la c om plejidad que supone este
concept o, a con tinua ción se enun cia una ser ie de cara cteríst icas d el m ismo y se
posiciona una com prens ión al rededo r de algu nas dimen sion es esenci ales.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
136
2.2.1 Concepto de competencia
En el cam po de l a literatu ra académ ica ex iste u na varied ad de conceptos de
compet enci a ; por lo que resulta co mpl ej o formular una de finición que concilie todos
sus signific ados (Bi cocca - Gino, 2017, p. 273) . Si se rastrea el si gnificado de
compet enci as , es posible det ermin ar alg unas de sus car acte rísti cas ; en pri mer lugar, que
es antiquísmo y mantiene una dinámica en su evolución. En este sentido, se puede
entender que a partir del sigl o XV com petent ia agrupa un conjunto de a s ociac i ones
como “de pugnar con, rivalizar con, contender con, dando lug ar a los sustantivos
competición, com peten cia, com petidor, co mpetitivida d , así como a l adjetiv o
comp etitivo ” (Tobón, 2013, p. 89).
Otros estudios sobre el término aseguran que fue a partir de 1960 cua ndo e mpez ó a
exten ders e al área labo ral p ara c aracter izar a l os bu enos tr abajado res (criteri o s de
perfil es de lab oral es ). P o ster iormen te , el término fue retomado, en 1965, por Chom sky
en las ciencias del len guaj e (comp eten cia lin güís tica) (Trujillo - Segoviano, 2014, p.
308). En algunos otros sect ores el término se suel e asoci ar con l a idea de
competitividad, es d ecir “con el afán de competición en un contexto de riva lidad de
cualquier índole (Alonso et al., 2017, p. 95) . Est a aso ciación perm anece en la act ualid ad
si at endemo s a los consid eraci ones elabor adas p or l a RAE sobre el tér mino :
Tabla 9 . É nfasis en las de finiciones de c ompetencia
Competencia (1)
1.f. Di sputa o c ontien da entre dos o más pers onas s obre alg o.
2.f. O posi ción o ri validad ent re dos o más personas que aspi ran a obtener la misma
cosa.
3.f. Si tuación de empres as que rivaliz an en un me rcado ofre ciendo o demandand o
un mis mo product o o servi cio.
4.f. Pe rsona o gr upo riva l
Competencia (2)
1.f. I ncumbenci a
2.f. Pe ricia, a ptit ud o id oneidad par a ha cer alg o o inter venir en un a su nto
determinado
3.f. Ámbi to lega l de atri bucio nes que cor responde n a una en tidad pú blica o a u na
auto ridad jud icial o administr ativa.
Fuente: ela boración con datos de RAE
Segú n la Real Academi a de la Leng ua, el u so de est e térmi no en el campo
educat ivo t iene may ores coin cidenci as co n la “p ericia, aptit ud, i deonei da d para ha cer
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
137
algo o intervenir en un asunto determinado ”. En consecu enci a, las asoci acion es de est e
térmi no fuer a del ám bit o acad émi co se dis tanci an significativamente. El dominio de una
serie d e cual idades , por ejemplo, en el campo educomunicativo , es distinto a las
consideraciones que supone n una disputa o contienda. E l té rmino d e com petenci as en
educación, vinculado al entorno de la econom ía y el mundo labora l requiere una
resemantización “vinculándola a las prá cticas soci ales, a las situ aciones co mpl ejas, a l os
problemas, a los proyect os…” (Perrenooud, 2008). En el ámbito educativo, el concepto
de com peten cia se su ele asoci ar par a “in dicar el d esarroll o de l as po ten cialid ades del
educando a partir de su inserción en un proceso educativo”(Grisales et al., 2017, p. 20) .
E l concep to también mantiene una r elac ión con los entornos productivos (formación
basada en com pet encias como parte d e la so lu ción a l os prob lemas econ ómi cos) y s e
vincula con una serie de habilidades de las person as.
L as nociones de educación basada en compet enc ias desde un punto de vista
his tórico están asoci ada s a lo s cl ásicos (escu ela p ara la vid a de S éne ca) y a lo s
desarrollos de Makarenko (1933 - 35) de consolidar, a ini cios de la Unión Soviética, el
precept o de edu caci ón por el trabaj o y para el trab ajo . De igual forma, se pueden
encont rar al gunas ref er encias en la teoría pavloviana del condicionamiento , que
impulsaron el movimiento para el entr ena miento m anua l y técnico (Hoz , 2011, p. 48) .
También, a lgunas de l as ref eren cias aso ciad as a la edu cació n bas ada en com petenci as
proceden de la psicología del entrenamiento.
Ahora bien, a m ediados de los noventa l as r efere ncias s obre las compet enci as, su
enseñan za y ev alu ación s e ubi ca ron en un di scurso hegemónico , aso ciado a expr esi ones
como “formación por compe t encia s , planes de estudio basados en e nfoque de
comp etencias y propu estas ed ucativas por compet encia s ” (Barriga, 2006, p. 8) ; est os
términos se consolidaron en espacio s educati vos as ociado s a la i nnov ació n en el m arco
de pol íti cas d e reform a s ed ucativas y de pl anes de estudio. En este sentido, m uchos
países se involucr aron en la delimitación de un conjunto de competencias tanto
genéri cas co mo tran sver sales (Díaz Barriga, 2019, p. 50) en sus re spectivos sistemas
educativos. Otro de los rasgos distintivos de este periodo fu e la pr eval ecenci a de
términos como “ calidad ” y “equidad” que configuraron un di scurso téc ni co - e fi cie ntista
propio de organismos como la OCDE, CEPAL y el Banco Mundial (Ruiz et al., 2019, p.
157). L a exten sión d el si stema d e compet enci as, desd e la persp ecti va de est os
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
144
acad émicos que ha n determinado l os componentes de este enfoque . Espe cíficame nt e, en
Lati noaméri ca se ha n expandido en los últimos años dive rsos proyectos en e st a
dirección c om o producto de una age nda académ ica o de una polít ica e ducativa de
int erés par a las aut oridad es ed ucativ as (Ga rro -Roj as, 2020).
Cada u no d e los mod elo s repr esenta un conju nto d e car acterí sti cas p artic ulares y
det erminan ciertos r asgos sobre otros; en algunos preva lece lo informacion al, en otros lo
digital, y algunas veces se abordan como un conjunto int err elacionado de múlti ples
aristas del fe nómeno me diático. En todo caso, la sociedad mediat izad a ha i mpul sado
una serie de p ropuestas encam inadas al desar roll o de est as comp eten cias , con el
propósito de forma r una ciudadanía que intera ct úa críti ca y efi cazm en te en est os
entornos.
2.3.1 Características de las p roducciones científic as ace rca de las co mp etencias
med iáti cas
A partir de un análisis bibliométrico en las bases de datos Scopus y Web of Science
integrando el tér mino “ media comp etence ” 50 s e generan datos que perm it ier on rastre ar
su desarro llo : en primer lugar, se enc uentr a que en Scopus alcanzan lo s 238 m encion es ,
mien tras en W eb of S cie nce se reg istraro n 202, p ara un tot al de 440. En un primer nivel
de anál isis de las refe ren cias i ndexadas en es tas bas es de datos y atend ien do al cri terio
de “ año de publicación ”, su pudo obs erva r una tendencia progresiva sobre el número de
publicaciones, siendo el año 2014 el punto de inicio de esta tende ncia. En ambas bases
de dat os s e muest ra cóm o evolucionó la investigación sobre la educ ació n medi ática ;
además , es posible observar que en los últimos años ha dado un in cre me nto notable en
el nú mero de pu blica cion es acad émi cas ind exad as en d ichas b ases de dato s.
50 Se reali z ó la bús queda m edia nte e l uso de palabr a s claves : m edia literacy , medi a com unicat ion , med ia
comp etence en tre 20 10 y 2020 . E s pro ceso se real iz ó sob re los camp os d e t ítulo, r esu men y palabr as clave
además d e las referen cias lo caliza das en artícu los, capí tulos y l ibros en ing lés, cast ellano y port ugués .
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
145
Figura 12 . Pr oduc ción cie ntíf i ca sobr e educaci ón mediáti ca en ba s es de dato s distri buidas
por años
Fuente: ela boración pr opia co n datos de base de dat os WOS y Scopus
Sobre los diferente s recursos o revistas que publi ca n textos científicos sobre este
campo de inves tigaci ón, en el cas o de WOS l a encab ezan M ediaobrazovanie- media
comunication con 25 ar tículos, seguid a de la revista Comunicar con 15 y la revista
European Journal of cont emporary education con 7 a rtículos. En el caso d e la
producción cie nt ífica , la may oría de los documentos se encue ntr an en la revista
Comunic ar con 14 artículos , seguida por Comunni cations in computer and information
scien ce con 8 e International journal of media and information literacy con 4 a rtículos .
Figura 13 . Dis t ri buc ió n de re vis tas de mayo r im pac to
WOS
Scopus
Fuente: Elabor ación pr opia co n datos de bases de datos WO S y Scopus
Entre los principales a ut ores destacan, en el cas o de WOS : Fedorov Alexande r,
Levit skaya A , Garcí a Ru íz R, Castro A y Ferrés J oan. En Scopus , los autores destaca dos
son: Ant onia R amírez García, Garcí a Ru íz Rosa, Fedo rov Alex and er y Anast asia
0
10
20
30
40
50
2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 2019
Pro ducción Cie ntíf ica por años
Artic les WOS Art icles Scop us
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146
Levitskaya. Los autore s anteriores son c onsidera dos como impresc indible s para las
reflexi ones sob re este cam po de est udio , en conc ret o sob re las com pet enci as medi áticas :
Figura 14 . Dis t ri buc ió n de au to res c on alt o imp ac to
WOS
Scopus
Fuente: ela boración pr opia co n datos de bases de datos W OS y Scopus
Un indicador clave que pone de manifiesto los principales plan team iento s en est e
campo de estudio se pue de de terminar a pa rtir de los recursos que frecue ntemente son
citad os en artículos y libros. En este sentido, la mayoría de los traba j os académicos
reseña dos en estas bases de datos a cuden principalmente, para su f ormulación y
estructuración, a los siguientes recursos acadé micos:
- La comp eten cia m ediáti ca: prop ues ta art icul ada de d imens iones e in dic adore s
(Ferrés y Piscitelli, 2012)
- Educaci ón pa ra los m edi os, al fabetiz ación mediát i ca y compet enci a digi ta l (A.
M. Gu tiérrez y Tyner, 2012)
- Educaci ón en alfab etiz ación m ediát ica p ara una ciud adan ía prosumi dora
(Gar cía -Ruiz et al., 2014)
- La doc encia sobre la al f abetiza ción mediát ica en las facul tades de educa ción y
comunicación (Romero y Gómez, 2015)
- La comp eten cia dig ital d e la Gen eraci ón Z: cl aves para su i ntrod ucci ón
curricu lar en la Edu cació n P rimari a (Escoda et al., 2016)
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
147
Figura 15 . Prin c ipales re cursos citados en los t r abaj os ac ad ém ico s
WOS
Scopus
Fuente: ela boración pr opia co n datos de bases de datos W OS y Scopus
El d oc um ento ce nt ral qu e arti cul a g ran p art e d e l as i nv est ig aci ones s ob re est e ca mpo es
el d esar roll ad o po r Fe rrés y Pi sci tel li . En él se fo rm ula n d e m an era det al lad a, a part i r d e l as
opini ones d e un grup o de expertos , un a se rie d e dim ension es qu e supon en l as competen cias
medi áti c as. De est a form a, s e h a conso lidad o un conj unto de i nv esti ga cio nes ,
principalmente en el territorio i beroa méricano, qu e acude n a este concep to.
A partir de una nube de términos sobre el c onj unto de palabr as claves, e s posible
observar que los conteni dos aca démicos giran alre dedor de los conceptos “ med ia
education ” y “ media co mpet ence ”; ambos ubic a dos en un nivel muy próximo, es decir,
prevalece e n este conju nto de publicac iones un abordaje de lo mediático como un
concepto próximo a la s competencias. Desta can tambié n t érmin os c omo “ digital
literac y ”, “ informatio n literac y ” y “ critical thnink ing ”.
Figura 16 . Nub e de palabras a partir de las publicacio nes
Scopus
WOS
Fuente: ela boración pr opia a p artir de dat os de ba se de da tos WOS y Scopus
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
148
La educa ción mediát ica es t á es trecham ente as oci ada , en este c aso , con t rabajos
acad émicos que abord an la com petenci a mediát ica y es estudiada a nivel teórico por
auto res d e Españ a y e n Amé ricca Latin a . Apar ece en est e c ampo el con cept o de
educomunicación, prop uesto por aut ores lat inoa méri canos , lo que pro pi cia el tr aba jo
con grupos populare s llevando a la l ectura c ríti ca de los medio s y la const rucción de
alternativas para un uso democrático, como se mencionó anteriorme nte.
De manera conjunta, en l os países que conforman la región de América La tina , el
concepto que des taca es el de competen cias medi áti cas , que a su vez surge a partir de la
propu esta de l as dim ens iones de las co mpeten cias mediát icas d e Ferr és y P isci tell i
(2012). En el ca so de las publicaciones de autor es nortea m ericanos, se asu me como una
serie d e com petenci as p ara el acces o, an ális is, ev aluació n y cre ación de co nteni dos
mediá ticos (N AMLE, 2019).
E stos enfoques tienen la intenc ión de empoderar a la ci udadaní a con el se ntido
crítico ante sus interacciones con los diversos me dios que se presentan en sus vidas, por
lo que se asume que la sola presenc i a y uso de los medios no g aranti za el desarr ollo de
una perspectiva cr í tica y una comprensión profun da de su f uncion amiento.
Algunos términos que se han es tabl ecido com o ten dencias ant e la r eali dad actu al de
este cam po de es tudi o s on : dati ficación , redes s oci ales, f ake news , desin formaci ón y
privacidad. A pa rtir de una re vi sión de este c onj unto de ar t ículos se pue de identificar
que m antien en — en los periodos iniciales — un a preocupación por los elementos que
confor man la comp etenci a medi ática, y por lo s textos que abor da n lo referente a
procesos peda gógi cos que abordan estas co mp eten cias en l os esp acios es colariz ados .
Estos resultados indican que uno de los desafíos de la edu cación en l a act ualid ad es el
desarrollo y posicionamiento de progra mas formativos que aborden los diversos
aspect os de l a med iatizac ión de la so ciedad.
Com o se pu ede ap reci ar, actual ment e est e camp o de est udios se m anti ene a ctiv o. El
enfoque de competencias sobrevino a part ir de l a gen eració n de v ariadas p rop uestas en
el tiemp o ; tod as ell as comparten cara cteríst ica s y hacen én fasis en garanti zar los
procesos pedagógicos focalizados en su d esarroll o. A continuac i ón, se p resentan lo s
principales modelos de competencia s mediáti cas de acu erdo co n los re sultados
generad o s en el a n álisis bib liométric o expuesto p reviamente.
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
149
2.3.2 Modelo de competencias propuesto por la UNESCO
Desde l a UNESCO se ha impulsado la re flexión, promoción y evaluación de
progr amas de edu cació n m ediáti ca pa ra un pr oyecto conciliador que r ecoja los tres
ámbitos p ara definir la educ ación mediá tica : la alfabe tización infor macional, digital y
medi ática, (Durán, 2016, p. 94) . En 2011, s e exp uso una propuesta de c ur rículo para l a
formaci ón d e profesores, as í como una serie de c ompet encias especí fic as q ue se d eben
alcanzar e n un p roceso de formación.
Tabla 11 . Compet encias medi átic as . C urrículo pro feso res
Competencia Característica s
Entender el pap el de los
medios y de l a inf or mac ión en
la democracia .
El profesor empezará a famili ar izarse con las funcion es de los
medios y otros proveedo res de inf ormación y a comp render la
importancia que tienen para la ciudadanía y para la tom a de
decis iones i nformada.
Compre nder el
conte nido de
los m edios y sus usos .
El pro fesor se rá capaz de de mostr ar co nocimient o y ent endimie nto
sobre l as formas en que las pe rsonas ut ili zan los me dios e n sus vidas
persona les y públicas , las rela ciones ent re los ci udada nos y el
conteni do de l os medi
os, así como el uso de los medios para una
varie dad de propós itos.
Acceso a la información d e un a
manera eficaz y eficiente .
El profesor deberá tener la capacidad para determinar el tipo de
información que se requ iere para una tarea particular y el acceso a la
información de una manera eficaz y eficiente.
Evaluación crítica de l a
información y las fuentes de
info rmación .
El profesor será capaz de evaluar de una manera c rí
tica la
informac ión y sus fuentes e incorpor ar la infor mación s elecci onada a
la resol ución de probl emas y a l anális is de i deas.
Apli car los forma tos nuevos y
tradi cionales en los medi os .
El pro fesor será capaz de c omprende r los usos de la tec nología
digital, las herramientas de comunicación y las redes para la
recolección de la informació n y la toma de decis iones.
Situar e l contex to sociocultu ral
del cont enido de l os medi os .
El pro fesor s erá capaz de de mostrar que el c onocimie nto y el
entendi miento del cont enido de los medios se produc e de ntro de
contextos sociales y culturales .
Promover
AMI entre los
est udiantes y el manejo de los
cambios requeri dos .
El profesor s er á capaz de utilizar el conocimiento y l as destrezas
adquiri das a t ravés de su ca pacitac ión en AMI para promove r la
alfabetización mediática entre los es tudiantes y capaz de ma n ejar los
cambios relacionados con el ambiente de la escuela/colegi o .
Fuente: Propues ta de la UNE S CO (2011)
El marco de competencias AM I constituye una herramienta de apoyo que dispone
de recursos para orientar el desar rollo de es te cam po hacia la fo rmación do cente. Un a d e
sus metas es contribuir en la formación de individuos que basen sus deci siones con e l
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
150
apoyo d e un a lectur a crí tica de la i nforma ci ón para in cidir en los procesos de
parti cipació n y constr ucc ión s ocial. El enfoque es tá cent rado en el acces o y trat amien to
de la i nfo rmació n, co nsid erando qu e tien e g ran rep ercus ión en nues tras el eccio nes, en la
capa ci dad para ej erc er nuest ras li bertades funda ment ales y p ara realiz ar p royectos de
autodeterminac i ón y de desarrollo de la ciud adanía (González Fernández et al., 2015) .
Est e currícul o s e estru ctura a p arti r de t res gr an des áre as res pecto a los medio s: su
conocimiento y entendimiento para la p articipac ión social, la evaluación de sus t extos , y
su produ cción y uso. A part ir de est a mar co , se han promovido una gran cantidad de
propuestas forma t ivas con algunas adaptaciones (P érez To rnero y Varis, 2012) y
constituye un referent e para est e cam po d e estud ios.
No obstante, exis te la necesidad d e actuali zar al gun os de l os plan teami entos bási cos
de la p ropu esta cur ricul ar. A pes ar del grado d e flex ibil idad y adapat abi lid ad en el
desarrollo de los módulos, el documento expone:
un currículo donde no se apo r ta n herram i en tas vál i da s para e l c onocimiento del m er cado
de medios (…) a e l lo se a ña de que no se t rata s olo de cono cer qué gr upos tienen qué
medios, sino de profundi zar en cuestiones como quién es son l o s dueños, la s relaciones
con otras industrias, el nive l de depend encia con el entorno financie ro, sus
imp licac iones o el nive l de con centr ación infor mati va (Alco lea - Díaz et al., 20 20, p.
112).
Una act ualizaci ón implica reflexionar p rofunda mente sobre los v ariados asuntos de
lo mediá tico ; no solo quedar se en u na m irada so bre l a man era en que los contenidos
medi áticos se crean y ex pan d en. En todo caso, esta act ualiz ación impl ica p oner aten ció n
alrededor de las e s tructuras informativas como forma de agrupa m iento de los medios en
denominados grupo s o c ongl omerado s medi ático s, l as relaci ones q ue los unen con otras
estru cturas y superes tru ctura ; es decir, es tudi ar l as relacio nes ent re pod er medi ático -
empres arial y los men saj es (Alco le a - D íaz et al., 2020) . Comprender la complejidad de
lo mediático supone una constante revis i ón de estos plante amientos , así como nue vas
preguntas, aunqu e mucha s veces , este t ratam ient o res ulta red uci do.
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
151
2.3.3 Propuesta de Buckingh a m
Para David Buckingham, uno de los autores que ti ene una d est acada produ cción en e st e
campo , la educación mediática no es solo un asunto de cómo usar deter minados
dis posi tivo s para cr ear m ensaj es medi áti cos , sino que consi dera qu e esta a lfabet izaci ón
implica comprender pro fund amente cómo los medios t raba jan, cómo comunican y
repre sentan el mundo , adem ás de cómo son producidos y usados (Buckingha m , 2019a,
p. 3) . I nsi ste en que un a alfabeti zaci ón medi átic a no se d esarr olla es pon táneamen te a
partir del uso cotidiano de los medios; al contrario, requiere de espacios reflexivos como
progr amas si stemát icos t anto f ormal es 51 como info rmales que sometan crític amente al
fenómeno de lo mediá t ico.
Esta propuesta e ntiende a l pensamiento cr ítico como un proceso re flexivo en el cual
se elaboran constantemente cuestiones sobr e nuestra s propias pr econcepc i ones,
interpretaciones y conc l usiones ; es d ecir, e s un proceso que contribuye a plantear
amplios cuestionamientos y a mantener un análisis riguroso sobre l o mediático. Una
postura crítica fre nte a los entornos mediáticos, como e je central de esta propuesta,
implica el for talecimiento de un “es cepti cismo sal udabl e” frent e a l os medi os. E n este
aná lisis crític o es n ecesar io entender la manera en que los medios repre sentan el mundo,
que unas veces son explicítos y otras se mantie nen invis ibles ; la relac ión cotidia n a
cont ribuye m uchas v ec es a una r elaci ón n aturalizada con estos entornos , y por tanto, su
análisis implica asumir variada s preguntas sobre este entorno.
L a propuesta de Buckingham se cen tra en la alfab etiza ción en los m edio s (des de
los tradici onales a los em ergentes ) y el desarrol lo de las capaci dades c ríti cas y creativas
de lo s ciudad anos. En o tras pal abras , conci be qu e la alfab eti zación m edi ática im pli ca
tant o el con ocimi ento, h abili dades y las compet encias req ueri das para u til izar e
interpretar los medios, como la formación en la habilida des para l a cre ació n. S i b ien es
cierto que los estudiantes requieren de un con ocimiento sobre cómo las tecnologías
digitales funcionan , t am bién es n ecesa rio ac erca rlo s a compr ender la m anera en cóm o
estos medios digitales operan como industrias y formas de repres ent ación.
51 Buck ingh am defiend e a la escuel a para lo s tiemp os digit ales como u n espaci o de persp ectivas cr íticas en cuan to
a la par ticipació n co n los nue vos me dios. Toma una postu ra crítica fren te a los auto res que en su mo ment o
sost enían que lo s medios p ermitían un empoderami ento c o mo un a acci ón cas i qu e auto mática capaz d e ocu par el
espacio de l a institu ción esco lar.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
152
E ste autor no se aisla s ólo en el marco de l as habilidades que permiten el manejo
técni co de los medios , si no que sus re flexiones se sitúan tambien desde plante amientos
soci ales , económico s e inclusive político s . Implic a, las disposicio nes pa ra la enseñ anza
acerca d e lo s medi os (sobre l a man era en que se repr es enta el mundo y cómo se cr ean
significados) y no tanto desde el én fasis co n o a tr avés de los medios (Buckingham,
2019a).
A par tir de estos li ne amientos, Buckingham (2019a , p. 58) construye cuatro
dimensiones que sustentan un modelo p ara el desarrollo de la al fabe ti zación mediática y
que pueden ser la b ase pa ra la es tru ctura d e una fo rmaci ón com peten cial:
- Lenguaje : Cada uno de los medios cre an si gnifi cados, es decir, cada uno tiene
su propia combinación de lenguajes pa r a comunicar los . El lenguaje incluye
formas visuales y audiovisuale s, por ejemplo, ciertos tipos de música o á ngul os
de cámar a pueden emp learse par a evoc ar dete rmi nadas em ociones . En un
análi sis s e cuestiona la manera en que l os m edi os usan diferent es fo rmas de
lenguaje para transmitir ideas o significados y sobre c ómo el uso de estos
leng uajes s e convi erte en familia r es y gen eralm ent e acept ado s.
- Represen ta ción: Teniendo presente que los medios re - present an, es d ecir,
ofrec en selec cion es e int erpret aciones particu lar es de l a realid ad, un an álisi s de
los medio s imp lica i ndagar la m anera en qu e est os afirm an deci r la v erdad y
sobre qué o a qui é nes s el eccion an par a inclu ir o excluir, ad emás d e có mo se
repres entan algunos grupos sociales o eventos y para ev aluar posib les ses go s.
- Produ cción : Implica cuestionamientos sobre qui énes son los cr e adores de los
mens ajes med iáti cos, có mo l os hacen, por qu é y sobre l a manera en q ue s e
d istribuyen y regulan lo s m edios. I mplica tamb ién e l análisis de los dife rentes
intereses ec onómi cos y modelos de ne gocios ad emás de co nocer las di ferente s
tecnologías involucradas en una pr oduc ción y distribución medi ática.
- Audie ncias : Supone una r efl exión sobre la manera sob re cómo y por qué
usamos estos medios en nue st ra vida co tidi ana, así como l as cons ecuencia s
soci ales , la in terpr etació n y l a respues ta a es tos proces os se l lev a a ca bo de
acuerdo co n los facto res s ociales como g énero , cl ase soci al, ed a d y etnicidad.
Capítulo 2. La e ducación me diá t ica c omo sist ema de co m pe t en cias
153
Buckingham consi dera q ue esto s concept os resu lt an claves e int erdepen die ntes p ara
una propuesta f ormativa sobre educ a ción mediática. Este modelo a pesa r de que se basa
en alg unas id eas clási c as del cam po de l a edu cación m ediáti ca, p rincip alment e de
Masterman, mantiene una amplia vigencia al momento de proponer una reflexión crítica
en torno a las a ctuales condiciones mediáticas. A pa rtir de este conjunto de dimensiones
se puede plantear un análisis de las platafo rmas, l as red es soci ales y las fake news .
Figura 17 . Dim ensiones de la educa c ión mediática
Fuente: Propues ta ela borada p or Bucking ham ( 2004 )
En est e marco , la alf abet ización mediát ica no debe abo rdars e desde enfoqu es
prote ccionistas o funciona lista s ; s e deb e p rocurar orientarla en un senti do donde las
perso nas “t ambi én han d e ser c apaces de eval uar y ut ili zar críti camente l a infor mación
si queremos que la transformen en conocimiento” (Buckingham, 2004, p. 275).
2.3.4 Modelo de Cabero Al mena ra, Martí n, y Llorente Cejudo ( 2012)
Est os auto res señ alan q ue el térm ino al fabet izació n m ediáti ca eng loba v ari os con ceptos :
alfabet izaci ón di gital , info rmacio nal, nu evas alfab etizaci ones, co mp etenci a medi áti ca,
etc. y se relaci onan con “una f ormació n para q ue l a person a sea cap az de apren der a
“leer ”, “prod uci r” y “eval uar” dis cursos mediados o expresados e n di ferentes soportes
medi áticos ”. El énf asis q ue est os autores bri ndan al conc epto r esid e en l a i nterac ción del
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256
Tabla 26. Cinco á mbito s relev antes pa ra abo rdar l a e ducació n medi áti ca co n lo s ado lescent es
Privacy
Algor ithms
Representation
Capítulo 3. Sobr e la mediatización
257
Online Radicali sation an d extremism
Fake News
Fuente: Proopues ta de Wils on (2019 , p. 7) .
Bajo este conjunto de interrogantes se pretende abrir la discusión y la ref l exión
sobre amplios asuntos que atañen a lo mediático, s e puede evidenciar que gran parte del
propósito es acerca r múltiples perspectivas y superar una pe rspectiva de lo di gital c omo
algo circunscrito en lo instrumental o una habilidad por desarrollar.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
258
Com o se pue de ap reci ar , est e conjun to de p aís es m uest ra cl ar ament e un a v entaj a
resp ect o al pos icio nam ien to d e l a alf ab etiz ación m ediáti ca en l os ent orn os form al es de
educ aci ó n y en l as iniciati vas de políti ca pública. S i bien present an varia dos enfoques,
unos ponien do un acento en los pr ocesos c reativos y otros en los p rocesos de análisis y
pensamiento crítico, tod os en conj unto, constitu yen una exp eriencia p otente pa ra tener
pres ent e fren te a un d es arro ll a en es ta l ín ea. E n l os cas os examin ado s p ar ten d e as umir
que desde tempr anas edades acont ece la relación con las pantallas y , por tanto, gar antizan
un robusto sist ema de formación qu e atiende a estas edades . En todos los caso s ati end en
el fen ómen o de l o medi át ico com o un a categ orí a c entr al en l as co ndi cione s de v ida actu al
y donde l os estudi antes, a pesar d e mantene r en la mayoría d e las v eces un contacto
asiduo o coti diano con e stos dispositivos , dispo nen de la escuela como u n esp acio pa ra
tramitar ot ro tipo de abo rdajes y pl anteamient os o al menos p ara problem atizar sob re estos
aspectos, se constituye como un a institución vital en este empeñ o. Si bien esta s erie de
avan ces r esp ecto a l a edu ca ción s e e nma rca en p aíses des arro l lados en donde l a
medi ati zaci ón es u n he cho altam ent e mar cado en casi to dos los as pect os d e la vi da, no
indica que es un com ponente que d ebería ser abordado solo b ajo estas cond iciones. Como
se exp uso ant erio rm ente, en el caso d e Col ombi a , las ci fr as r espa l dan la extensi ón del
fenómeno de lo mediáti co ligado p rincipalment e a los dispo sitivos mó viles y a l a
conectivid ad; solo esto s dos factores pued en marcar p rofundas r eflexiones sob re
fenóm enos a nex os a la ed ucaci ón m edi áti ca, por ejem pl o, l a m aner a en que se
privilegiando lo s proces os de búsqueda a utomatizada y todo lo que ell o acarrea, el
posicionamie nt o de la cultura visual, los siste mas de mensajería instantánea y sus
implicacion es en amplios aspectos de la vida, entre ot ras. Es decir, no se limita l a
re flexión so bre aspectos i nstrumentales. Abun dan los asuntos qu e podrían ser integr ados
en un pro ces o de form aci ón en alf ab etiz ació n medi áti ca en ento rno s es col are s.
En tal sentido, un estudio re ciente efectuado por Fe dorov et al. (2016) , e n el cu al
desarro lla un conjun to d e en cuestas re ferent e al desarr ollo curri cul ar de la edu cació n
medi ática a desta cadas p ersonas invest igado res d e este c ampo en di versos paí ses, l leva a
indicar que algunos de los componentes de la alfabetización mediáti ca pued en s er
abordad os de m anera en fáti ca atendi endo a l as caract eríst icas de c ada uno de los nivel es
escolares, en otras palabras, el grupo d e experto encuestado sugiere que determinados
Capítulo 3. Sobr e la mediatización
259
procesos y ámbitos de trabajo peda gógi co relacionados con este campo se pueden
privilegiar atendie ndo a la edad de los estudiantes, como lo indi ca e l s iguiente cua dro:
Tabla 27 . Contenido priori ta rio pa ra una propues ta f ormat iva en a lfabetiz ación m edi ática
Fuente: Concl usiones de estud io de Fedor ov et al. ( 2016, p. 328)
Las res puesta d e est e c onju nto de ex pertos señ alan qu e a l ni vel de escol aridad
primaria el contenido que se debería privilegiar p rincipalmente corresponde en su orden
a: tipos y géneros mediáticos (49.2% ), prote cc ión de efectos perjudiciales de los medios
(46.1%), funciones de los medios (43.1%) lenguaje mediático y representación (33.8%);
en el cas o de niv el secu ndari a desta can que s e deb erían at ender esenci alm ente a : el rol
de los medios en una sociedad democr ática (52.3%), ética de los m edios, derechos y
responsabilidades (49.2%), re p resentación (46.1%), compe tenci as med iát icas (46 .1%) ,
lenguajes (40%), implicaciones sociales de los medios (40%). El conjunto de estos
plan teamien tos co nsti tuye un referen te b ásico p ar a tene r pres ente en el mo mento de
dis eño de un a est rateg ia cu rricul ar p ara el des arrol lo de l a alf abet izació n med iática,
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
260
atend er a la ed ad, a las caract eríst icas del entor no y a las neces idades de l os est udiant es
se est ablec en como crit erio s claros en este p rop ósit o.
A pesa r d e que el act ual entorn o dem and a la incl usió n en el cur rícul o de l a
alfabet i zación mediática o al menos esf uerzos centrados en garantizar algún tipo de
abordaj e de la m ateria, a niv el glo bal hace falta u n determ inado esfuer zo para alc anza r
la con creció n de est e prop ósit o. En m uchos países apenas empi eza a pon erse en
consideración el énfa si s de lo digital en lo educativo y centrado en lo instrumental; sin
embarg o, cad a vez m ás las i mpl icacion es de lo medi ático empiez an a u bicars e com o
central en l a vid a soci al y movi lizan refl exi ones al reded or d e aten der a esta deman da. E s
una exige ncia qu e se ace ntú a en el con texto mediat izado, en el cu al el u so coti diano y
muchas veces asiduo de los m edios digitales no garantiza el desarro llo de unas
comp etencias crít icas f ren te a esto s ento rnos, d eman da de uno s es pacios form ativo s par a
tramita rla, y en este sen tido frente la escu ela puede b ien s e a t ravés de esp acios
trans versal es o as ignat uras específi ca abo rdar l a e ducació n medi átic a.
3.4.5 Algunas experiencias de programas específicos orie n tados a la
alfabetización mediática en Colombia
Si bien en muc hos caso s las políticas educativas poco favorecen el desarrollo de los
asunt os nu cleares de l a alf abetiza ción mediát ica, exi ste en el país u n grueso de
experi enci as educ ativas des tacad as en est e camp o s osten idas a p artir de ini ciati vas de
docent es y personas interesadas en su consolidación o en abordar algunos de sus
componentes, no obstante mucha s de estas exper iencia s formativas no alcanzan a ser
trami tadas de m anera sis temáti cas, y en mu chos caso s no se tr ansfi ere en m odo es crit o
para su difusión. En es te s entid o, se pu ede l ocal izar ex peri encias espe cífi cas en l a
escuel a que s e vi enen p osi cionand o prin cipalm ent e en el ámbit o acad émicos , entre l as
que des tacan las si guien tes:
3.4.5.1 Formación en la recepción crítica
“Mirando cómo miramos” liderado por Sandova l y arenas de sd e el año 2010 constituye
un proceso de investigación e intervención de un modelo de formación en la recepción
crítica para diversos públicos. Este programa d e formación fue diseñado por un equipo
interdisciplinario de profesionales buscando generar un alto impacto social y fue
desenvolvido en dos fases: en la primera, se diseñ ó y se probó el taller c on l a
Capítulo 3. Sobr e la mediatización
261
parti cipació n d e cuat ro i nsti tucio nes ofi ciales d el d epart ament o del Val le de Cau c a
donde participan niños y adultos, en la segunda f ase se desarrollaron una serie de réplica
de estos talleres en 54 centros educativos de Cali, y, en una tercera fase se tiene previsto
la im plem entació n del mo delo s eis zonas d el país . De m aner a co ncreta señal a
(Sandoval, 2010, p. 12) que “se pretende con esta propuesta, la f ormación de sujetos que
int eractúen d e mane ra acti va, anal ítica, críti ca y reflexi va con l os sign ificado s y
contenidos ofrecidos por la televisión”.
Esta propuesta for m ativ a est a organi zada en t res unidad es de caráct er teóri co y
prácti co alr ededor d e la p articip ación d el “med io y su len guaje” en l a vida d e los
televidentes. En el caso de la unidad 1, que ll eva por título “conversando con las
audi encias”, bási camen te est a encaus ado a com partir l as di vers as per cepci ones de l os
participantes con los medios y la manera en que ellos se relacionan con estos, y luego a
partir de e stos comentarios se inician apr oxi m aciones a r elatos hist óricos sobre l a
telev isió n, la rel ación co n l os tel eviden tes y s obre la m anera en que se e struct uran l as
his torias para este m edio; apunt a Sandoval (2010, p. 78) que al concluir este módulo los
parti cipant es pued en abo rdar l a cues tión del naci mient o de la t elevi sión y la m anera e n
que se construye n l as historias. Por su parte , la unidad 2, denominada “el medio y su
lenguaje”, se centra en la promoción de pr ocesos cre ativos con lo audiovisual, en
concret o, ll eva a l a ela boraci ón de brev es his torias “que ob serv an a través de l a
telev isión”; a sí, al finaliz ar este c omponente los estu diantes identif ican el le nguaje
audiovisual para te levisión, el funcionamiento de la cámara y saben de los géneros de la
telev isió n. Y, en el caso del apartad o t ercero, d enomi nado “t elev ident es crí tico s”, s e
centra en la forma ción de una aud iencia crí tica con nu evas po sturas frente al m edio
televisivo y a la generac ión de alternativas posibles de lectura y apropiación de
contenidos; al concluir e sta sección los e studi antes es tán en l a capacidad p ara pres ent ar
propu estas d e prog rama ció n ante l as auto ridad es a cordes a s u real idad es e i nteres es.
Como se puede apreciar, el conjunto de e st a propuesta forma t iva centrada en los
adol escentes est a confi gu rada p rincip alment e para abord ar de m aner a re flexiv a y
crea t iva los proce s os correspondientes a l o audiovisual, centr ándose en el entorno
televisivo. Si bien, constituye una propuesta marcada destacada para pensar críticame nte
este lenguajes y entorno, queda corta, en cons i deración a las condici on es actual es
relacio nad as con el fenó meno mediát ico.
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262
3.4.5.2 Programa de Intervención para mejorar l a compe t encia medi ática en
adolescentes e scolarizados
Cuervo Sánchez (2017) , en una reciente investigación doctoral elaboró e implementó un
progr ama de in terv enció n para mej orar la co mp etencia m ediáti ca y la d ecodi fica ción
respect o a l a perc epció n de v alor es en un a muest ra de ad olesc ente s de cent ros
educativos públicos y privados e n Colombia. El progra ma de intervención se re alizó
dentro de la asignatura d e Lengua con apoyo de la docente y se organizó de la s iguiente
manera:
Tabla 28. Síntesis de las sesi ones que compo nen el P rog rama de I nterv enció n
Sesiones de tra bajo Dim ensione s Categorías
1. Detectando
emociones Acc eso y uso de l os medi os
Lengua y compr ensión
Criterio s estéticos y juic ios de valor
Conciencia receptora y crítica
2. Col ores Acce so y uso de los medios
Lenguaje y com prensión crítica
Transformación de la realidad
Criterio s estéticos y juic ios de valor
Lectura y argumentación de i m ágenes
Conciencia receptora y crítica
3. Pl ano a plano L enguaje y c omprensi ón crítica
Proce sos de pro ducción y
progra mación
Lectura y argume ntación de i m ágenes
Criterio s estéticos y juic ios de valor
Fas es de producci ón.
4. El S toryboard Proces os de producc ión y
progra mación F ases de producción y
Competencia comunicativa
5. Procesos de
grabación Transform ació n de la reali d ad
Acce so y uso de los medios de
comunicación
Lenguaj es y compre nsión c ríti ca
Proce sos de pro ducción y
progra mación
Transformación de la realidad
Uso del m edio y la in formación
Lectura y argumentación de i m ágenes
Creación a partir de imágenes
Fases de producción
6. Brecha digital Acceso y us o de medios
Lenguaj e y comp rensión c rítica
Herramientas telemáticas y tecnológicas
Conciencia receptora y crítica
Apropia ción te cnológic a
Funci ón cultur al de l os medi os
7. Quiniela de las
redes Proce sos de pro ducción y
progra mación A propia ción tecn ológica
Funci ón cultur al de l os medi os
8. Anunci os y quej as Transform ació n de la reali d ad A propiación tecnoló gica
Conciencia receptora y crítica
9.
Ci nco preguntas
claves Acc eso y uso de l os medi os
Proce sos de pro ducción
Transformación de la realidad
Funci ón cultur al de l os medi os
Conciencia receptora y crítica
Fuente: Propues ta ela borada p or Cuervo S ánchez ( 2017, p. 3 12) .
Capítulo 3. Sobr e la mediatización
263
Entr e las conclus iones d e este estu dio d est aca, a tendi endo a la evi dencia que l a
intervención educativa, que es posible mejorar l as ca p acidades y habilidades de los
adol escentes en esp ecífi co de las dim ension es de Leng ua y com pren sión cr ítica,
Procesos de producción y programación y T ransformación de la realidad a través de los
medios. Sin embargo, comenta que alcanzar estos propósitos demanda de un conjunto
de cond icion es, ent re las que resal ta prin cipal ment e: garan tiza r la im plicaci ón del
profes orad o (compr omis o) y que cu enten con destacad as co mpeten cias en l a mat eria. L a
inv estig adora, en las l íne as del ap art ado co ncluy e nte del estudi o r efiere q ue “al cul minar
esta intervención, los adolescentes de todos los contextos presentan una mejora, en por
los menos, alguna de las ocho categorías que co nforman e st as tres dimension es ”, esto
es, a pesar de un plante amiento riguroso de los talleres formativos no se alcanzaron
niveles superiore s en todas las dimensiones. Se reconoce, igualmente, que e s m uy
lim itad o alcanza r un av an ce en l os apr endizaj es d e la alf abeti zació n med iáti ca e n una
intervención de poc os meses, se requie re de un trabajo prolongado y dive rso que
promueva la reflexión sobre las imágenes, sonidos y textos mediáticos.
En lo que respec t a a planteamientos de política educativa de orden nac i onal, como
se demos trará e n otro apartado, se pu ede sos tener qu e alcan za a exp resar al gun as
consi dera ciones cu rri cul ares res pecto a l a compet encia m ediát ica enfatizan do
prin cipalm ente en l os asp ectos de d ecod ific ación y sem ióti ca. Otras de l as ex perien cias
relacio nad as co n el camp o de la prom oción d e la s com petenci as m ediáti cas , referi das a
la creación y conoc im iento de lo audiovisual, s on los principale s festivales de cine
adol escente, entr e el los pode mos d estaca r C inescuel a
( https://www.cinescuela.org/es/informac i on/12/cinescuela-21815 ) qu e tie ne ent re su s
prioridades constituirse como una herramienta educativa de innovación que emplea el
cine como dispositivo peda gógi co pa ra promover la educación y las TI C , el Festival de
Cin es e Infanci a y adol escen cia ( https://fcicbogot a.com/xi/ ) que tiene n como finalidad
la con soli dación d e esp acios d e circul ación y fo rmaci ón audiovisua l para ni ños,
adol escentes y jóv enes.
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264
3.4. 6 Aport es desde estudios ba sados e n la IB D y dimensio nes de la educa ción
med iáti ca
Recien tement e los estudi os que se en marcan en model os de IBD vien en d estacando en
el camp o de la i nvest ig ación edu cati va, esp ecia lmen te en el cam po de la tecn olog ía
educativa, y responden principalmente a l interés de comprender los proc edimientos o
pasos en determinados procesos de cr eación, elaboración, implementación de programas
o productos relac ionados con la introducción de m edios en los proc esos de enseña n za y
aprendi zaj e (Crose tti y S alinas, 2016). Así, el c onj unto de estos estudios vienen
proporcionando algún tipo de inform ac ión provechoso al conjunto de docentes para sus
procesos pedagógicos.
De ahí q ue l o s p rincipales estudios que siguen esta metodología e n el campo
educat ivo enl azad as con lo s medi os predo mina ntem ente m antien en un in terés en el
diseño, la prueba y la validación de de t erminados pr oductos educativos (como el caso
de entorn os vi rtuales de ap rendi zaje, estrat egia s did ácticas m ediad as por las TIC,
modelos de incorpora ci ón de tecnologías eme rgentes). Espe cific amente, relac i onado
con nuestro interé s de estudio, destacan una serie de principios de diseño que permiten
afirna r y generar una comprensión amplia sobre a lgunos de los comp onentes para
generar nuestra propuesta educativa.
En este sentido se pude de st acar e l estudio de Vanderho ve n ( 2016) , el cua l tenía
como objetivo principal, siguiendo una IBD, proponer una lista de principi os de diseño
teóricos validados para e l desarr ol lo de futuros m ateriales educativos relacionados con
la prevención de riesgos ante entornos de las redes s ocial es diri gidos a ad oles centes d e
educación secunda ri a. Los investigadores desarrollar on un m odelo de interve nción
educat iva dirig ida a estu diant es par a des arro llar nivel es de conci encia alr ededor de l a
privacidad y la seguridad ante estos entornos, b á sicamen te cad a tal ler man tuvo u na
duración de una hora y at ienden a la siguiente estr uctura :
- I nt roducción: una presentación del resumen de los riesgos
- Ejercic i o de dos por dos: en varios grupos de estudiantes traba j an sobre un
conjunto de preguntas alrede do r de un p erf il de red social simulado sobre
diferen tes riesgo s exis ten tes.
Capítulo 3. Sobr e la mediatización
265
- Discu sión en clas e: se com entan el conju nto d e la s resp uestas , el prof esor guía el
ejercici o.
- Tarjetas para v ot ación: se el abor an dis tint as pos icion es respe cto a l os r iesgo s
pos ibles. Los estudiantes manifiestan sus ac uerdos o desacuerdos con sistema de
tarjet as (ve rdes y r ojas ), s e discu ten las respu estas .
- Teoría: se dis cuten sobr e ejem plos de la vi da real y s e resume el con junt o de l a
información.
Atend iendo a est a seri e d e c omponentes del p rograma formativo se desarrol laron un
conjunto de ciclos itera ti vos en la se gunda fase de este estudio, quedando estructuradas
de la s igui ente man era :
Figura 43 . Resume n de las diferente s interven c ion es
Fuente: Est udio de Van derhove n ( 2016) .
El conjunto de los resutados cuantitativos en esta investigación demuestran que los
estu diant es tras p artici par en es ta seri e de es paci os form ativo s aumen taron la con cienci a
de lo s riesg os qu e aco mp añan los esp acios d e las redes so ciales en determ inados
situaciones (especialmente lo relacionado con la configuración de la privacidad e
información personal).Y, atendiendo a esta evidencia, los investigador es validaron
cuatro princ ipios de diseños para la c onducció n de futuros progr amas o materiales
educat ivos r elaci onados con lo ries gos as ociados a la p artici paci ón en l as red es soci ales:
273
CAPÍTUL O 4. DI S EÑO DE LA
INVES TIGACIÓN Y METODOLOGÍA
En est e apartado se ab ord an las con sider acion es s obre la m etodo logí a aplicad a en el
transcurso de esta investigación doctoral, así como la descripción de las etapas y
decisiones que pe rmitieron dar respuestas a la s preguntas que orienta n est e estudio. En
este orden se incluyen: el planteamiento del problema, los objetivos, la metodologí a, las
fases, la población y muestra de estudi o, los instrumentos para el levantamien to de l a
información y finalmente, lo refere nte al p roce di miento de análisis gl obal de
información obtenida.
El grueso del texto s i gu e un ordenamiento ceñido a las f ases que constituyen un
modelo de Investigación Basada en el Dis eño (I B D), siendo este asumi do como un
paradigma/metodología emergente en la investigación educativa (Sal inas y De Benito,
2020) . Si guiend o esta es tructu ra se ati ende a u na serie d e fases en las q ue se bu sca
generar una ma yor claridad para l a comprensión global del proc eso investigativo. En
este s entid o, en un a primera fase, s e abord an e specífi camen te las carac teríst icas d el
terri torio y las p rincip ales aso ciacion es que su rgen sobre l a manera en l a que el cen tro
educativo viene gestionando lo correspondiente a la educa ción mediáti ca (pr ocesos,
políticas, experienc i as), luego lo relacion ado con los nivel es de compet encias
medi áticas d e los es tudi antes y , finalmen te , las narraci on es de lo s estu diant es, fami lias y
docentes sobre l a mane r a en que lo mediá tico se viene desple gando en el ter rit orio. En
esta p rimera fase s e acud en a an álisis documental, encue st as y grupos de discusión.
En el cas o de la s egunda fase l os esfue rzos s e cent ran en des arrol lar el dis eño de un
progr ama de Alfab eti zaci ón Medi ática C ríti ca (AMC) t eniend o en cons ideració n los
elemen tos p rincip ales qu e emergier on en la fase ant erior y a dicionalmente, atendiendo a
las recomendaciones de una investigadora experta en medios y educación. P or su par te,
la tercer a fas e conl leva el desarro llo d el progr ama d e formació n medi áti ca durant e un
periodo de cuatro meses con un g rupo de estudiantes seleccionados. Finalmente, en la
cuarta fase se g eneran unos procesos de evaluación y planteamiento de principios de
dis eños para p erfi lar nu evas experi encias ped agóg icas en es te mi smo cam po .
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274
Es frecu ent e que en los p roces os de IBD se condensen un conjunto elevado de datos
y se acud a a una estruct ura d e anál isis que ll eve a comb inar dat os d e tip o cual itat ivos y
cuantitativos. En el cas o de est e estud io atendiendo al propósito de alcanzar una
elabo rada com prensi ón d e la man era en q ue la escuela en su conjunto viene trabajando
lo m ediáti co, así como d e la m anera en que est e fenóm eno se vien e des envo lvien do en
el conjunto de los estudia nt es de la ENS en la pe rspectiva de consolidar el diseño y el
desarrollo de un pr ogr ama forma t ivo, se optó por rec ur rir a la c ombi nación de métodos
mixtos de investigación. Tr as este proc eso de IBD se espera ge n erar el diseño de un
proces o for mativ o encam inado a la alfab eti zació n medi ática, as í com o pl antear un
conjunto de ref erencias de tipo teórico y de dis eño a lrededor de lo que supone este
proceso.
4.1 P lan teami ento d el prob lema
La pres encia d e lo s me dios en la cot idian idad de la v ida d e los ad oles centes es un a
situación y condición de época que lleva a formul ar una prof unda r eflexión sobre lo que
esto re prese nta. Som os personas “ tatuadas por los medios ” (Bacher, 2009) y esta
condición altera profun damente todos los aspe ctos sociales, políticos, económicos,
filósoficos y culturales. La s t ecnolo gías hab itan y permean l as relaci ones y las f ormas
de soci aliza ción humana - es difícil imaginar un espacio que no haya sido atravesado por
lo mediá tico - 65 , nos hemos hec ho habitantes de una infoe sfera (Floridi, 2016) , que
much as veces pesa y t ien e mayor s igni fican cia qu e el ter reno an aló gico. Est a altera ción
adquiere un mayor peso en nuestro context o a par tir de comprender que la
incorporación de las mayor ías a la modernida d en los países de América La ti na estuvo
dada no por e l apoyo del libro, sino desde los géneros, na rrativas , g ramática e
imaginarios de la industria (y de la experiencia) audiovisual (M artín - Barbero, 2004, p.
117).
65 De acuer do al es tudio publica do por García (2 016) se re conoce que e n Colom bia exi sten 14 mil lones de usuar ios
que utilizan Int ernet todos los día s. La po blaci ón digi tal r onda l os 23 m illo nes de usua rios me nsua les, por otra
part e, destaca qu e el acceso a las redes soci ales es la princi pal razón por la q ue se utiliza In ternet en el p aís. El
es tudio seña la que hay 16 ,6 mill one s de usua rios de plata forma s com o Facebo ok. Y en c uant o a t elefoní a móvil
es tudios re vela n que l os col ombi anos ut iliza n en pr omedi o cuat ro hora s al día el celula r y u nas 3, 4 horas de su
tiemp o diari o para nav egar (Tecn óesfera, 20 17) .
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
275
En esta investigación se intenta entender y reflexionar sobre estos procesos
mediáticos como un asunt o que sobrepasa las dimensiones instrumentales y alcanz a
variados ámbitos de la vida humana, socia l, económica y política. Por lo mismo, se
asume como punt o de r eferenci a el co ncepto d e “educa ción m ediáti ca” toda v ez que
permi te cont emplar est e tipo de cuesti ones d e manera com pleja al m oment o de
comp render este entorno . S e recono ce que las p rim eras prop ues tas de edu cación en est e
campo estab an pe rmead as de di vers os pl anteami ent os qu e llevab an a aden trarse so bre
esto s asuntos. En este s entido, en sus inicios ya Masterman (1983, p.1 94) señal aba
algunas cuestiones básicas en el intento de vislumbrar a lgún tipo de entend imiento sobre
el fenó meno m ediáti co, entre las que se d est acan: ¿quién es resp ons able d e esas
const ruccio nes?, ¿cómo s e logra ex actament e el efect o ideo lógi co? (có digo s y técni cas
dominantes que se emplea n par a tra nsmitir significado), ¿cuále s son los valores que
están implícitos en el mundo construido de esa forma ?, ¿ cómo perc ibe el público en
esas co nstru ccio nes?
Si n embar g o, e s a p artir de los cambio s gener ado s en el am bient e a final es del s iglo
XX (en espe cial co n el auge d e la r ed de In t e rn e t y la expansión de los disposit ivos
digitales) cuando oc urre un desplazamiento de la formación y reflexión crítica sobre lo
audiovisual par a cent rars e en lo s aspe ctos d el ám bit o tecnol ógico . Es as í que el cará cter
instrume ntal va a primar e n detrimento de la f o rmación, e l espír itu crítico, la expre sión
y la c reativ idad ( Pé rez -Rodríguez y Delgado, 2015) . Hay un d esplazamiento de la
mirada, los debate s y re flexiones sobr e los medios y sus i mplicacione s, estas quedan
relegad os fr ente a postu ras que abogan por la expansión tecnológica como elemento
determ inado r de mejo rías en los sist emas es colares co n “el argum en to d e que la
tecno logí a tran sforma rá y mejor ará autom átic amen te el apren dizaje ” ( Buckingham,
2015, p. 86).
Reconocer este recorrido histórico, como se ha detallado en los capítulos
prece d entes, conduce a presuponer el abandono de cierta perspectiva crítica y
pedagó gica (que se v enía d estac an do en algunas propuestas mediáticas) y rec onocer el
surgimiento y extensión de un enfoque qu e se caracte rizó por una visión e ntusiasta en el
campo educ ativo y por una postura un tanto tec nodeterminista —la tecnología viene de
afuera y transf orma el m undo e scolar —. Este enfoque pasa a secundar una comprensión
ins trumen tal de l a alfabet ización mediát ica. E sta d ispos ició n expli ca en parte, las
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
276
motivaciones del auge de proyectos que genera l mente estaban ce ntr ados ( y de los cuales
muchos perviven ) en enfoques que priorizaban la formación en habilidade s y destrezas
técni cas p ara facul tar a las personas en u n man ejo adecu ado de los med ios di git ales
(Buckingham, 2018d; Vidal et al., 2017), todo ello concebidas bajo un optimi smo
tecnológico (Dussel, 201 8). En este estudio se asu me que e l entendimiento crítico no se
desarro lla autom áticam ent e a partir d e la exp erie ncia de p roduc ción o part icipaci ón con
el ent orno m ediáti co e i gualm ente se co ncib e qu e bajo es te en foque no es s olamen te
importante conocer cómo usar dispositi vos particulares o para a cceder o crear
contenidos. Nos sostenemos en la idea que l a educación mediática también debe
implicar un entendimiento crítico profundo de cómo funcionan estos medios, cómo
comu nican, rep resen t an e l mundo y cómo son producidos y usados (Buckingham, 2019,
p. 3).
En año s recient es la l iteratu ra acad émica v ien e poni endo en d ebate ampli as
consideraciones sobre e s te tipo de asuntos. Un c onj unto de estudios (Du ssel y Reyes ,
2018; Valdivia Barrios, 2010; Van Dijck, 2 016) vienen demostrando que los
adolescente s en sus int era c ciones con el entorno mediátic o están p rivilegiando el
lenguaje y la e stética que se pr opone desde estos entornos , es decir, l as práct icas de l os
estu diant es pasan a r epr oduci r muchas de las l ógicas que se s osti enen y privilegian en
las p lataform as (de m ayor p eso tras la me diat ización ) y mant ien en un es caso
acercam iento a otros tipo de reflexi ón o l ecturas s obre est e asun to. En la relación
coti diana d e los chi cos con lo s medi os so n escasas l as r eferenci as d istan tes de l as
tendencias que marcan estos entornos mediáticos . Este eve nt o nos anima a asumir la
escuela como un espacio de “suspe nsión” (Sim ons y Masschelein, 2014) dond e a trav és
de prop uestas escol ares s e prom ueva en l os adol escen tes ot ras fo rmas d e cons tit uirse en
su relación c on los entornos mediáticos, favor eci endo a sí la formación de un usua rio
con sentido c rítico en su relación con la tecnología y los medios, al mi smo tiempo que
dest aca en la creati vidad de conten idos en esto s leng uajes (Buckingham, 2016b; Dussel,
2010).
Así , se entiende que la escuela podría proponer dis tintos tipos de operaciones frente
al entorno mediático, los cuales contribuyen a poner en perspectiva los valores que se
favorecen desde lo popular extendido y ante los procesos de homogenización (estético,
cult ural) qu e se es parce n a trav és d e estos amb ientes . Se con sidera, ent onces , que l a
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
277
escuela c omo i nstitución que propone un e s pacio distante de lo cotidiano y acerca otro
tip o de mi rada esc asea en la m ayoría d e las p ráctic as m ediáti cas.
A parti r d e fenóm enos reci entes como el B rexit o las el eccio nes p residen cial es e n
EEUU se ha motivado u na mayor refle xión sobre las implicaciones que se sucede n tras
los cambio s en el ent orn o medi ático (la d iscus i ó n sobre estos temas ha cobrado mayor
peso en la ag end a en t iem pos reci ent es aso cia dos a l con cepto de posverdad q ue
constituyó “la palabra d el año” en el 2016 (Am ón, 2016) . A l mismo tiempo var ios
organismos internacionales han venido trazando una ruta que permita abordar estos
asunt os en l os esp acios escol ares co mo el C urrí culo de Alfabet izaci ón Mediát ica par a
Profeso res ( U NESCO , 2011) en un compromiso de promover la ed ucaci ón med iática
como el punto central del desarrollo educativo cultural en el siglo XX I ( Fedorov,
2011) . Asimismo desde la Unión Europea (2018) se vienen elaborando planes de ac ción
de ca ra a in tensi ficar l os esfuer zos pa ra co ntra rres tar la d esin forma ción t ant o en Eu ropa
como en el re s to del mundo.
Ahora bien, la a d aptación d e la edu cació n for mal a est a nueva d eman da de
alfabet izaci ón est á siend o l enta, es peci alment e en l os esp acios cu rricu lares en C olom bia
donde todavía tenemos que construir y posibi litar esfuerzos en este sen tido, pues la
educa ción en medio s l a di namizan maestr os en tu siast as, qu ienes es peci alm ente des de
las área s de Lengu aje y Comunicación, vienen lider ando proyectos que involucran la
reflexión de los medios e n los contextos de enseñanza y apr endiza je (P érez - Rodríguez y
Sandoval, 2013, p. 27).
Muchos países han ve nido realizando impor tant es es fuerzo s para la i nteg ración de
estas compet enci as en lo s ciclo s escol ares, ent r e estas ex peri encias d est acan las d e
Canad á — paí s que o st ent a el pri mer l uga r en e ste cam po d esde h ace 1 0 y 15 años
(Fedorov, 2011, p. 19)— es pecialm ente en l a pro vinci a de Ontari o (Hoechsmann y
Wilson, 2019) y el Reino Unido ( donde se encuentra desa r rollada como una asignatura
los estudios de medios y for ma p arte d el cu rrí culo naci onal p ar a len gua in glesa )
(Buckingham, 2014).
Al recon ocer l a car enci a de esta form ación en n uestro entorn o , sumado a la
evid encia d e la om nipres encia d e lo med iáti co en la vi da coti diana d e los estu diant es y
asumiendo que una de l as misiones fundamentales de las Esc uelas N orm ales Sup eriores
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
278
en Co lomb ia es l a fo rmaci ó n del profesorado, es decir, un profesorado que incorpo re en
sus reflexiones y en su s prác ticas los nu evos fenómenos (en este caso lenguajes y
recur sos derivados del entorno digital y mediático), lleva a plante arno s las s igui entes
preguntas que conforma n el punto de partida de nuestro problema d e inves tigación :
- ¿Cóm o incorp orar l a al fabet izaci ón med iática crí tica en el co ntext o d e las ENS
en Colombia?
- ¿Cuál es serían los el emen tos p ara ten er en consideración par a des arroll ar un
progr ama efect ivo d e alfab etiz ación m ediáti ca crí tica par a los nivel es de
bachi llerato ?
- ¿Cóm o imp lement arlo des de el punto de v ist a did áctico pa ra gar anti zar el
desarro llo d e las com pet encias m ediáti cas b ási cas que req ui ere un f uturo
doce nte?
4.2 Objet ivos del e studio
Teniendo en c uenta el probl ema f ormul ado, esta i nvestigación tiene como Objeti vo
Gen eral di señar, i mple ment ar y ev aluar un a pr opues ta de fo rmaci ó n pa ra el d esarrol lo
de la co mp etencia m edi á tica de los es tudi antes de la E sc uela Normal Superior del
Putumayo (ENS) en Colombia.
Est e objet ivo se co ncret a a tr avés d e los s igui entes o bjeti vos es pecífico s:
- Cono cer el niv el de com petenci as medi átic as est udiant es de l a ENS y sus
necesi dades de fo rmació n en es te ámbi to
- Identi ficar có mo usan l os profesore s de la ENS los medios digitales en sus
prácti cas d e aula.
- Conocer e l uso de los me dios digitales que hac en los estudiantes de la ENS en el
aula y fuera d e ell a.
- Diseñar un pr og rama formativo para el desarrollo de las c ompet encia s
medi áticas en la E NS.
- Implemen tar el pro gra ma edu cati vo par a el desar rollo de co mpet encias
medi áticas en la E NS.
- Evalu ar el prog rama d e e ducati vo para el desar rol lo de com petenci as medi át icas
en la EN S.
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
279
- Identi ficar p rinci pios gener ales d e dis eño par a futu ras act ivid ades s imi lares
En est a inv esti gación cob ra esp ecial relev anc ia lo s aspe ctos cont ex tuales y
cult urales don de s e desar rol la, pues el prog ram a de al fabet izaci ón med iátic a respo nd e a
unas c ara cteríst icas espe cíficas : la Escu ela No rm al Su perior d el m unici pi o de S ibund oy,
ubicada e n el sur de Colo mbia.
4.3 Diseño de la investigación
El proceso ha e st ado marcado por las ca racterí sti cas y nec esidad es q ue han i do
emergiendo a l abordar con rigurosidad este est udi o . Como investigador par tí de la idea
de vi ncular lo m ediáti co y la ed uca ción, a part ir de est os i nter eses, dis puse de lit erat ura
que perm iti era encu adrar y delimitar con mayor precisión el tema de estudio.
El pr opósi to in icial de esta i nvest igació n tien e raíz en mi práct ic a como do cent e. En
estos años (2011 - 2016) constataba e n los espacios con los estudiantes la carga de
sentido con la que se vincula ban y las nu evas práct icas qu e empe zab an a em erger
(mest izaje cu ltur al) a part ir de l o medi ático. No er an po cas l as dis cusio nes y reflexi ones
provocada s a partir de las tramas surgidas de sus interacciones en estos entornos, como
tampoco lo era la bús queda de una m anera de tej er un a relació n de la escu ela co n esto s
ambientes que implicara el reconocer la potencia de estos esce n arios en s us vidas. En
especi al, lo s temas que me h acían reflex ionar se referí an a la rela ci ón qu e los
estudiantes generaban con los medios, las re presentaciones otorgadas, sobre sus
práctica s cotidianas con estos dispositi vos, los cambios culturales, las nuevas prácti cas
de escri tura y l ectur a que emerg í an, los proce s os de búsqueda de infor mación, las
posibles influencias de los medios en su construc ción de sentido así como su
negociac ión, los fenóme nos de las re d es sociales, entre otros.
De esta manera, mis intenciones en un primer momento abarcaba n v arios asuntos
sobre los que pretendía orientar una investigació n en la que todos est os t emas es tab an
atados a un punto en c o mún: vincular a la escuela en la s discusiones y ref lexiones qu e
se originan a partir de las interacc i ones de los estudiantes con estos entornos. El
conjunto de estas re fl exiones me llevaron al campo de la “educ omuni c ación”,
entendiéndola c omo una perspec t iva amplia que cont ribuye de s de los entornos escolares
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
280
a la reflexión profunda s obre fenómenos asociados a lo mediático d esde una perspectiva
que supera una visión ins trumental.
Al respec to, hay un enorme interés en la com unidad académ ica e ins tit uciones
gubernamenta l es sobre los asuntos referidos a lo mediático, evidenciado en la gran
cantidad de información a la que se pu ede acceder en los procesos y los documentos que
circulan e n l as publicac i ones de los organismos ofici ales so bre este t ema. Sin embargo ,
se des tacan las post uras q ue asum en lo m ediáti co desd e perspect ivas d ond e la final idad
es la i nstru cción p ara el manej o adecu ado de l os med ios; esta i nvesti gación se orien ta
más por una per s pec tiva que asume estos entornos desde los valore s de la criticidad, que
distan de asumirlos como un esce nario neutro y l ibre de discusiones . E llo implica
ins talarse en el terren o esp ecífico de la educo mu nicació n y , por lo mis mo , un abordaje
parti cular t ant o en l o teó rico co mo en la elabor aci ón de l a pro puesta y en l a lectur a de
los resultados.
Una vez instalado en este c ampo y con el pro pósito de abordar los el ementos
concret os de l a educ ació n med iática a l a es cuela, se cons ideró q ue la met od ologí a mas
adecu ada p ara da r res pue sta a nuestro pro blema y a los objetivos de la inve stigación era
la In vestig ación Basad a en el Dis eño (IBD) , pues permi te a part ir de la i denti ficació n
de un problema e n concreto orientar, c onstruir y evaluar una propuesta planteada como
solución. En este cas o, p ara el desar rollo de cad a una d e las etapas d e est a i nvesti gación
se acudió, como veremos más adelante e n detalle, a un método mixto para la
recolección y tra tamiento de los datos buscando generar una comprensión ampli a y
como una manera d e gar anti zar el planteamiento de un diseño que pudiera responder a
las demandas de l context o concre to dond e se ubica el estudio.
A cont inuaci ón, se p roced e a des cribir y just ificar l as prin cipales deci sion es
metodológicas adoptadas, así como la sec uencia, los instrumentos de re cogida de datos,
la descripción de la población, la muestra de estu dio y los procedimientos de análisis de
datos utilizados en el estudio.
4.3.1 Metodología: la Investigación Basada en el Diseño (IBD)
Reconociendo la e scuel a como un e ntorno de suspe nsi ón (Simons y Masschelein, 2014)
ante los ambientes que pr om ueven un tipo de r ela ción que privilegia la rap idez y otorga
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
281
a las m áquin as cada vez más esp acios d e privi legio , asent ados en un di scu rso que opta
por cel ebrar el arri bo de los m edios a la coti diani dad de l as perso nas , en es ta tes is se
entiende que se requie re desnatura l izar este tipo de ac er camiento y pr om over un
pensamiento que privilegie el dete nimiento (Za fr a, 2018) . De est a man era , parti mos d e
la intención de promover la escuela como un espacio que reivindica el pensamiento y la
reflexión. Del mismo modo, se apue st a por una metodología que permita una mirada
amplia y sostenida sobre el entorno de los e studiantes re specto a sus interacciones con
lo mediático y, respaldados con esta información diseñar, desarrollar y evaluar un
progr ama qu e contri buya al des arrollo de l a comp etenci a mediát ic a.
En est e esfuerzo al mom ento de p lantear l a estrat egia metodol ógica s e consi deró
tener u n a cercam iento de l as inv est igacio nes p revi as que t rat an sob re l a al fabetiz ación
medi ática, es pecí ficam ent e, las refer entes a l as co mp etencias medi átic as, d onde s e pone
en evidenc ia que los estu dios de este fenómeno — en una p rime ra et apa — han cen trad o
su preocupa ción en determinar los niveles de dic ha compet encia. En est e senti do,
podemos encontrar una serie de estudio s que son medulare s y que abren c amino en este
comp lejo cam po de l a ed ucomu nicació n, entr e las que d estac amos:
- “Com petenci a Medi ática de la ci udad anía esp añ ola” l iderado po r Ferr és P rats,
Aguaded Gómez, y García Matilla, (2012) que tuvo como finalidad determinar
el grad o de comp etencia medi ática d e la ciud adaní a españo la. En es te est udio s e
concl uye qu e ex isten gra ves ca renci as en el g rado de co mpeten cia m ediát ica de
los ciudadanos españoles. Los autores hace n un ll amado a l as instancias
educat ivas a asum ir el co mpro miso de gar antizar u na form ación que favor ezc a el
desarro llo d e la co mpete ncia m ediáti ca en l a ciud adaní a.
- “La comp eten cia en com unicació n audiovisual en un ento rno digital.
Diagn ósti co de ne cesida des en tres ámbi tos s oci ales: en señan za univ ers it aria,
enseñanza obligatoria y profesionales de l a c omuni ca ción” de los i nvestigadores
Ignacio Aguaded (Universidad de Huelva), Agustín García Matilla (Universidad
de Valladolid) y el Joan Ferrés (Universitat Pompeu Fabra), el proyecto estuvo
orien tado a det ect ar las carenci as en compet enci a med iáti ca de tres s ecto res d el
ámbito educomunicativo (Alonso et a l., 2017).
- El estudio “ La comp etenci a medi átic a en el profeso rado u nivers it ario.
Validación de un instrumento de evaluación ” a cargo de Es coda, Gar cía - Ruiz, y
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
288
Tabla 29 .Cara cteríst icas de IBD bas ado e n la propues ta de Wang y Ha nna fin ( 20 05 , p. 8)
Característica Explicación
Pragmático - Define tanto la teoría como la práctica
- El valor de la teoría se aprecia en la medida en qu e los principios sustent an y mejor an
la práctica
Fundame ntado - El diseño es la teoría impulsada y fundamentada en las investigac iones per ti nentes, la
teoría y la práct ica
-
El dis eño se realiza en sit uaciones reales y el proc e so de diseño est á inte grado y
est udiado a través de IBD
Inter activo,
iterat ivo y
flexib le
-
Los di señadores está n involucrados en l os procesos de dis eñ o y traba jan juntame nte
con los participant e s
- Los procesos son un c iclo iterativo de análisis, di seño, implementac ión y redise ño
- El plan
inic i a no suele ser sufici entemente detall ado por lo que l o s dise ñadores
pueden hac er cambi os delibe ra dos c uando sea neces ario.
Integ rativo - Se utilizan método s mixtos d e investigación para m aximiz ar la credibilidad de l a
investig ació n
- Los métodos
varía n a lo largo de l as difere ntes fas e s en f unción de l as nuevas
neces idades y problema s que aparec en, y a medida que e l foco de la i nvestiga c ión
funciona
- Se mantiene el rigor y la d isciplina aplic ada en función d e la fase de des arrollo
Cont extualizado -
El proce so de inves tigación, los result ado s y l os cambios del plan inici al son
documenta dos
-
Los re sultados de l a investigaci ón est án relacionados con el proceso de di seño y el
context o
Fuente: elaboración de Wang y Hannafi n (2005 , p . 8)
Bajo es te marco , el punto o fa s e inicia l lo constituye la identificac ión de un
proble ma con significació n científica y prá ctica ( Valverde - Berrocoso, 2016, p. 66) , est e
punto es determinante p or cuanto constituye la ori entació n b ásica para los sigu iente
proces os en caminad os a gener ar las pro puest as (a manera de so lucio nes) cont extual es.
Luego de la im plemen taci ón de l as sol ucion es s e realiz a una ev aluaci ón r etrosp ectiva
con el objetivo de gene r ar una c om prensión e n d et alle so bre la i nterven ción propues ta.
Visto de esta maner a g enera l , los distintos procesos o fases que comporta una IBD
parten de la comp rensión de los fenómenos educativos contextuales para luego ge ner ar
innovaciones o intervenciones que contribuyan a u na m ejor a de los pro cesos d e
enseñan za y ap rendi zaj e en el escen ario concr eto. En este est udio , el pro blema
evid enciado en el ento rno específi co de la E NS — que s e ident ifica a par ti r de la pri mera
fase d e la IBD — fue l a ausencia d e un a form aci ón en educaci ón med iát ica des de su s
enfoqu es crí tico s, el par adi gma que ri ge l as p rácti cas de los docen tes qu edan limi tadas a
la comprensión de los medios en la exclusividad de her r amientas (sobre esta situación
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
289
se expone c on m ayor detalle en el apartado sobre identifi ca ción inic ial y análisis del
problema).
Luego de la identificación de este problema, se espera que los inves tigadores
colaboran con los docentes para el diseñar y el desarrollo de las intervenciones
(Valver de - Ber roco so, 20 16, p. 67), en el caso de este estudio, comporta el diseño y
formulación conjunta de una propuesta que lleve a la ENS a desplegar espacios de una
educa ción m ediát ica crí ti ca. Igual mente, en esta et apa es fun dament al l a revis ión
documental que lleve a i ndaga r sobre los distintos construc tos teóricos qu e abor dan el
asunto de interés ( con el propósito de empezar l a elaborac i ón de un mar c o refe r encial
para e l estudio y un perfilamiento de las posibles soluciones al problema encontrado).
La fase s igui en te es el dis eño de l prototipo sobre las intervenciones que se
proponen como soluciones al problema educativo. Est a c onstrucción s e apoya en el
marco conceptual y de ot ras fuentes de inf ormación que se han empleado (en el caso de
esta investigación los grupos de discusión de fami lias, estudiantes, prof e sores). La fase
siguiente, de evalua ción, abarc a procesos ligados a valora r y determinar si la propuesta
de educ ación mediát ica que fu e des arrol lada e n la ENS sol uciona l a pr oblem ática
ini cialm ente det ectada.
De maner a global, la descripc i ón de esta s fases se c orrespond en con los
plan teamien tos d e Plomp (2010, p. 27):
1. Investigación preliminar o exploración: Supone la id entificac i ón de l as
necesi dades y un análi si s del co ntext o, r evisi ón de la li teratur a (p asada y
presente) y s obre pr oy ectos dirigidos en el mismo sentido. Se trata de cimentar
un marco conceptual y teórico que a poy e el estudio.
2. Fase de prototipo: Conlleva la elaboración, revisión y mejora progresiva de
propo tipo s a trav és de iter acion es, c ada un a de l as cual es es un mi cro - ciclo de
investigación. El objetivo en este fa s e es mejorar y rede fini r la inter venció n. Los
primeros prototipos pueden basarse solo en p apel para los cual es l a eval uación
format iva se l leva a cabo a trav és d e juici o de exp erto .
3. Fase d e eval uaci ón: El pr incip al int erés d e est a fase es l a elab oraci ón d e una
evalu ación “semi - sumativa” para concluir si la solución o intervención
efectiv amen te sat isfa ce las especifi caci ones p red etermi nadas. E n es ta fas e se
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
290
elabo ra una r eflex ión si s temáti ca que susci tará las princi pales concl usio nes y
recomendaciones para los futuros diseños.
Atendiendo a estos parámetros y sintetizando algunos de los planteamie ntos sob re
la IBD, se pu ede especi ficar como r asgo ident itari o su c aráct er part icip ati vo, qu e es
int ervencio nist a y el en cauzam ient o a la resolu ció n de prob lemas p ráct ico s, así como al
desarrollo de principios de diseño. Este último rasgo lleva a los investigadore s a indi car
las caracter í sticas notables, que tras todo este pr oceso, promueve n u n recurso o
intervención didáctica que f avorece n el aprendizaje y, adicionalmente, e sto supone la
formulación de de s arrollos de tipo teórico sobre la maner a en que se favorece o no el
aprendi zaj e y estab lece qué pro cesos s on det erm inan tes en el resp aldo de l apr endizaj e
(Rom ero - Ariza, 2014, p. 161). En e st a misma líne a, Wademan (2005) considera que
durante las fases del diseño y evaluación de las int erve nciones se pueden ir perfilando
aproximaciones sobre tentativas de principios de diseño junto con abordajes teóricos
sobre los mismos, es dec i r, ambos proc esos pue den dese nvol verse de forma par alel a,
como se puede d etal lar e n la s igui ente gráf ica:
Figura 46 . Modelo genérico de I B D
Fuente: Wade man (2005 , c omo se citó en Kenne dy - Cla rk, 2015) .
Siguiendo lo señalado en este mode lo, la fase inicial c ontempla la colaboración
entre investigadore s y pr ofesore s para identificar las necesida des, definir el problema y
las pr incipa le s c aract erís ticas del con texto . Segu id o a esta pr imera apro ximaci ón, s e
recomi enda encauz ar los esf uerzos tendi entes a r obu stecer l a com prens ión del p roblem a
a través de proces os de c onsul ta de referen cias bibl iográfi cas enfo cadas a los modo s en
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
291
que se h a venido gestionando soluciones a este proble ma –en nuestro caso la
inco rpora ción de l a alf abet izaci ón med iática crí tica en los espaci os escol ares – qu e
puede s er apo yado po r la co nsul ta a ex pertos des tacados en el t ema. A p arti r de est os
elemen tos, el inv est igador junt o con los participantes puede n ir esbo zando algunas
propuestas de solución y principios de diseño. El rediseño y el refinamiento de las
soluciones proyectadas se surten a partir de un proceso complejo de evaluación tras
sucesivas apr oximaciones en el contexto. En def initiva, desde este modelo se sugiere
que l a I B D se o rient a al desarrol lo de re cursos y es trateg ias que r esul tan com pati bles
con l as neces idades y la s caract eríst icas d el con tex to de l os dest inat arios, de l a mism a
forma, también se busc a que resulten útiles par a la resolución de pr oblemas y, ademas
de ello, supongan como der i vac ión al desarrollo de principios y teorías alrededor del
diseño.
Puesto que el desarrollo de una IBD c om porta la generación de una solución a un
problema práctic o – orien tada a la p ráct ica – del contex to, es neces ario resalt ar que
guarda unas diferencias notables respecto a una investiga ción experimental
propiamente; pre sentan algunas va riaciones que generan una distinción notable entre
ambas metodologías, al respec to Bakker y van Eerde (2015) pro po nen d estac ar la s
siguiente s:
Tabla 30 . Compa ració n entre i nves tiga ció n experi menta l y l a IBD
Experiment Desig n - based research
Test ing theory Developing a nd tes ting the ory si multa neously
Compar ison of existi ng teachi ng
meth ods by
means of experime ntal an d control groups Design of a n innovati ve lea rning envi ronment long
Proof o f what wor ks Insi ght into how and why s omethi ng works
Research interest is isolated by m anipulatin g
variables separately H olisti c approach lo ng w ord
Statical ge neraliza tion Ana lytic or theoretical g eneralization, tr ansfera bility
to oth er situatio ns
Causal claims b ased on a regularity view on
causality are po sible
Caus ality s hould be han dled wi th great ca re and
based on a realist, process - ori ented v iew on cau sality
Fuente: Propues ta de B akke r y van Eerde (2015) .
A este co njunto de atributos tambié n destaca que la I B D implica g enera l mente un
proces o refl exivo y flexi ble que s e tiend e a desarrol la r de manera cí clica ya q ue
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
292
combina teoría y práctica. El p roceso de la I BD implica el diseño de entornos o
ambi entes n uevos q ue em ergen a p artir d e cicl os de at enta r eflexi ón l uego d e cada
lección o sesión del progr ama, fundamentada en la flexibilidad, se puede n conducir a
cambi os en el plan or igin al par a est ablec er nuevos cicl os.
Según McK enney y R eeves (2019) , a p arti r d e una rev isi ón cen trad a en dis tint os
modelos de I B D en e l terreno educativo, sugieren una estructura bá sica pa ra la
elaboración de estudios bajo este marco. Este modelo e s tá funda m entado a parti r de las
etapas de análisis y explo rac i ón, luego continúa co n el proceso de diseño y construcc i ón
de las propuestas de solu ción y por último, la fase de eva luación y ref lexión. Cada un o
de estos momentos de la IBD comporta un a serie de procedimiento s es pecífi cos qu e
contribuyen a solidificar este tipo de investigación y todos r esultan imprescindibles. El
modelo propuesto por estos autores se puede condensar e n la siguiente gráf ica:
Figura 47 . M odelo gener al de una IBD
Fuen te: elaboración de McKenney y Ree ves (2019, p . 83) .
Por consiguient e, siguien do este modelo, la IBD parte del análisis d el contexto, luego
se diseña y s e const ruye una s olución o int ervenc i ones ; el sig uien te p aso es la eval uaci ón
y reflexión sobr e la situación tras el d esarrollo del progr ama y, finalment e, una evaluación
sobre el conjunto de estos procesos p ara iniciar con el ci clo nuevamente. En el caso del
desarrollo de nu estro estudi o, e ste s e con fig uró atendi endo a las esp ec ifici dades del
modelo, por cuanto qu e este es un modelo que logra acapa rar las principales
característic as de este tipo de inve stigación y está f ormulado para el des arrollo de estudi os
en el campo ed ucativo. A contin u ació n , se des crib en las f ases que se des arr oll aron en es te
proceso de investiga ción junto con sus respectiv os procesos int ernos q ue siguen l os
planteamient os aludidos en el modelo d e McK enn ey y Ree ve s (2019) :
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
293
No ob stant e, antes de com enzar, cabe res altar qu e est e enfoqu e no es pera reali zar
genera l izaciones a partir de los re sultados del pr oceso, su orientación queda reducida
hacia l os obj etiv os y pro cesos es pecí ficos en context os con creto s, en es te cas o , la E NS.
Ante esto, no son posibles las generalizac i ones independientes de este contexto, en
cambi o, se es pera qu e su s resul tados puedan s er util izados eficazmen te para in form ar,
evalu ar y m ejor ar la p rácti ca en l a EN S en lo re ferent e a l a educa ción med iáti ca. Con
esto se preten de más b ien u na gener alizaci ón an al íti ca, o sea, s e acud e a una d escripci ón
detallada y a un entendim iento profundo de las interrelaciones que se presentan entre los
comp onentes que favor ecen o difi cult an ci erto s aprend izaj es como una m aner a de
proponer principios de diseño y, adicionalmente, postular teorías loc ales (Romero -
Ariza, 2014, p. 168) .
Por este motivo, los datos que se va n gen era ndo durante el proceso de investigación
sirven de perspectiva para nuevos diseños – el obj etivo es continuamente refinar y
desarro lla r un pro gram a para el fom ento d e las compet encias m ediá ticas en los
estu diant es – y la generación de algunas propuestas teórica s. A pesar de esta
singularidad, los resultados y conclusiones de este proceso pueden constit uirse e n
referen cias para el pl ant eamien to de fut uras i nterven ciones o inves tiga cion es en el
campo de la e duc ación mediática. Atendiendo a esta distinción, se espera que tras todo
este p roceso s e alcan cen a formul ar una s erie d e clari dades s obre las car acterí sti cas del
desarro llo ed ucat ivo y s eñal ar los p roces os c ausal es qu e llevan al ap rendi zaj e (la man era
en que el diseño pr opuesto trabajó en un contexto natural).
Así pues, atendiendo a este modelo se entiende que la I B D se e s fuerza, luego de
franquear un c onj unto de fa ses, por el logro de dos asuntos centra les: el primero está
relaciona do con el desarrollo de un entendimiento teórico – qu e pueda ser usado por
otros investigadores, profe sorado o personas inter esadas en el asu nt o– , en el caso del
segundo propósito procura validar el diseño e impl ementac ión de las interv encione s que
fueron c onstruidas para solucionar problemas en la práctica educativa. En este sentido,
la comprensión teórica emerge pr i ncipalmente a partir de los resultados empíricos del
conjunto de las fase s desarrolladas y c ont ribuye con un conocimiento que puede ser úti l
para otros y que pu ede servir para la postulaci ón de teorías que lleve n a describir,
expl icar o p red ecir ci erto s fenóm enos (M cKenn ey y R eeves, 2019, p. 19) y, al mismo
tiem po, s e espe ra la p ost ulaci ón de un as ca ract eríst icas claras bajo las cu ales l a
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
294
propuesta de solución a la problemá tica contribuyó o no en l a pr áctica edu cativa. En
definitiva, asumimos a la I BD como una metodología de investigación que genera tanto
una comprensión teórica como un conjunto de i nterve nciones orientad as a resolver
problemas de tipo educativo (Eas terday, Lewi s, y Gerber, 2018, p. 136) . En el cas o d e
esta investigación las fases que se s urtieron para su concreción son las siguientes:
Figura 48 . Fa ses de I BD i mplicadas en este e studio
Fuente: ela boración pr opia ba sada en el modelo pr opuesto por McKenney y Reeves (2019, p. 83) .
4.3.2 Fases de la IBD en esta investigación
Esta investigación comprendió varios momentos significativos. El primero se enfocó en
definir de manera colectiva (doce ntes, familias, i nvestigador y revisón documental) la
situación o asuntos que se per cibian como problemáticos re spe cto al abordaje que e s t á
realizan do la ENS en l o con cerni ente a la ed ucaci ón med iát ica ( permitió también
iden tificar las pri ncipal es cara cterí sticas de la relación de los estud iantes con los
medio s) . Posteriormente , y apoyado en lo reportado e n la anterior fase, se elaboró la
propuesta de e duc ación mediática bajo el a compañamiento de una investigadora con
reconoc i miento internacional en este campo. En l a fase siguiente, se imple mentaron los
modelos crea dos (el programa formativo) y finalmente, se procedió a realizar una
reflexi ón y un análisis orientados al mejoramient o de la propuesta de formac i ón en
comp etencias mediát icas críti cas medi ante la v aloraci ón en det alle del pro ceso. A p artir
de est e anál isis se g ener ó un a compr ensi ón enfo cada a pro cesos d e mej oram iento de l a
interv ención educativa y se inició un nuevo ciclo que finaliza c on la formu lación de una
propu esta d e incl usió n c urricu lar d e la educa ción med iática en la ENS . D e mane ra q ue
las fases que se desplega ron en este estudio, atendiendo al modelo s eleccionado, son las
siguiente s:
I d entif icació n
y an áli sis d e
los prob lema s
Dise ño de l
progr ama de
AM I mplementaci ón Eval ua ción
Com prens ión
teór ic a
Mejor ías para
sigu ient e
int ervenc ión .
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
295
Tabla 31 . Fa ses y elemen tos implicados e n esta IB D
Fa ses Elementos
Fase 1
Análi sis de problemas
práct icos por inves tigadores
Identi ficar y e nunciar c on clari dad el pr oblema del contexto ,
desc ripción ge neral y explicación
Aproximación inicial a la liter atura sob re educación mediáti ca e IBD
Generar las preguntas de investi gación
Primera etapa de recolecci ón de datos (grupos de dis cu sión,
cuestionarios de competencia mediáticas en su ap licación inicial,
análisis do cumen tal).
Propuestas iniciales de diseño
Fase 2
Des arrollo de s olución:
dise ño del progra ma de
Alfabetización Mediática
Crítica (AM C)
Análi sis de los res ulta dos de los da tos de la pr imera e tapa
Cons trucción de ma rco teórico
Cons ulta y vali dación con ex perta en educ ación y me dios. E stancia
con la Dra Inés Dussel en DIE CINVESTAV (1ª estancia de
inve stigación - México)
Planificación de sesiones del programa de AMC
Fase 3
Implementación de la
inte rvención
Selección de participantes
Desarrollo de las s esiones del programa de Alfabetización Mediática
crít ica (AMC ) con grupo de estudi antes .
Segunda etapa de rec olección de datos (notas de cam po de cada una
de las sesi o nes, creaciones de los
estudia ntes, entr evistas
semiestructuradas, cuestionarios d e competencias med iáticas
aplicac ión fin al).
Fase 4
Evalua ción y refl exión pa ra
produc ir mejoras en la
implementación de la
soluc ión y para p roduci r
princi pios de diseño y
teoría s .
Cons ulta y vali dación c on experto en alfabetizaci ó n mediá tica sobre
conceptos Dr Michal Hoechsmann en
Lake head Univ ersit y (2ª
estancia de investigación - Canadá).
Análisis de lo s resultad os de da tos cuan titativos y cua litativos de la
segunda etapa.
Elabora ción de ma rco de comprens ión teórico sobre e l proceso
desa rrollado del diseño propu esto de i nterve nci ón
Des arrollo del diseño de model o de abordaj e de Alfabetización
mediática crítica en contextos escolares .
Proponer mejoras para la impl ementaci ón de la s iguiente int ervención .
Princ ipios de di seño
Fuente: Elabor ación pr opia ba sado en el mo delo de McKen ney y Ree ves (2019) .
A cont inuaci ón, com enta mos b revement e la secu encia d e decisi ones y actu aciones
desarro llad as en n uestr a i nvest igació n.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
296
4.3.2.1 Análisis de la situación. Definición del problema
Esta etapa implicó la e laboración de un análisis comprensivo sobre la situación que se
percibe como problema en el entorno educativo, por lo mismo, en su elaboración
parti ciparon docent es, e stu diant es y fami lias de la ENS. L os part icipantes en esta
primera fas e man ifest ar on algu nas cent ralidad es sob re la prob lemáti ca res pecto a l as
caracter ísticas de la relación de los estudiantes c on los medios y sobre la s propiedades
de los abordaje s de la educa ción mediática que vienen teniendo lugar desde l a ENS.
Apoyad os en estos discursos, y en una primera revisión de la literatura científica
referi da a d iseño s d e alfa beti zación m edi ática, s e l ogra l a enu ncia ción y del imit ación d el
problema junto con la formulación de manera concisa de las preguntas que se buscan
respo nder a p artir d el d esarro llo d e la IB D. Est o s igni fica , qu e en es ta fas e para l a
iden tificaci ón y ex plor ación d el prob lema res pecto a l a educa ción med iáti ca, se
congregó a l os actores re lacion ados con la sit uaci ón esp ecífic a de la E NS, al igu al que
se cons idera ron l as referen cias teóric as con la fi nali dad de lo grar un m ayor
acercam iento al prob lem a centr al.
En est a fase, l as prin cipales caracte ríst icas d el cont exto se co nvi rtieron en
referenc i as para un mayor entendimiento orientado ha cia la formulación de
expl icacion es re feridas a l prob lema (McKenn ey y Reeves, 2019, p. 91). Las preguntas
que orientar on e sta fase i ndagan sobre el tipo de al ternati vas qu e exist en a l as prácti cas
educat ivas actual es en ed ucación medi ática d e l a ENS y sob re las pos ibi lidad es de
establecer nuevos enfoques y desarrollos sobre este a sunto, por ejemplo, ¿cuáles son las
caract erís t icas de u n pro grama par a prom over la A lfabeti zació n Medi ática C ríti ca?,
¿cuál s ería l a estr ategi a di dáctica ad ecuad a pa ra la enseñanz a de estas co mp etencias ?
Una de l as prin cipales ten sion es que se m anifi estaron a partir de est a fase, y que s e
presen ta co mo central en este estudio, indica que los actuales enf oques ed ucativos que
se des arrol lan en l a E NS res pecto a la edu caci ón med iáti ca, requ ier en de n uevos
plan teamien tos q ue per mi tan abar car cu estio nam iento s sob re las caract erís itcas d e la
soci edad r especto a la relació n, pos ibil idades y al tera ciones q ue s e su ceden en el
entorno mediático (datificac i ón, identidad digital, lo ínti mo, proce sos de búsqueda de
información, entre otros). Este asunto se aborda con mayor detenimiento en la primera
fase de l a in ve stigación.
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
297
Es por esto que la propuesta que e m erge como posible solución ( en un primer
acercam iento ) exige un planteamiento actualizado sobre lo que se entiende c om o
alfabetización mediática, esto supone un de scentramiento de la f ormación en
habilidades p ara el m anej o instrumental a cambio de promover un horizonte que permita
abrir la discusión sobre variados elementos que se presentan con el arribo y
posicion amiento de lo me diático . Este reconocimiento señala un punto central de todo
este proce so y, como s e exp lica en el capí tulo de resul tados , lo refe rido a est a fase, su
abordaje se constituye a partir de las peculiarida d es del contexto y a partir de un análisis
de ref erenci as ci entíf icas destacad as en es te campo .
4.3.2.2 Diseño de la propuesta de alfab etiza ción m ediátic a
Est a fase ab ar có una seri e de p roced imien tos que l levaron fin alment e al di seño y
elabo ració n de la pro puest a de alfabet izaci ón mediát ica crít ica en focada a los
estu diant es adol escentes de bach iller ato de l a ENS . El en cauzamien to de l a p ropuesta
tuvo como punto de referenc ia los datos obtenido s durante el análisis y exploración de l
probl ema (f ase ante rior focal izad a en las n ecesi dades y del co ntext o), l a revis ión d e
lit eratura c entrad a sob re l os proces os de i ntegr aci ón de l a alfab etiza ción m ediát ica en
los entorn os escol ares y , adici onalm ente, es ta fa se fue a comp añad a por la expert a en
educación y medios, la doctora Inés Dussel – ap ro vechan do la estanci a de i nv esti gación
realizad a en el Dep artam ent o de Inves tiga cion es E ducati vas D IE C INVEST AV dura nt e
los meses de marz o a junio de 2018– , quien pe rmitió cla rificar asuntos teórico s y
orien tacion es g eneral es s obre l a es tructu ració n d e las princi pal es act ivid ades y
comp onentes que se d isp onen en el prog rama d e Alfabeti zaci ón Medi ática Crí tica.
E n consecue n cia, este proceso estuvo orie nt ado a partir del estudio previo y
fundam entaci ón r eali zada en la pr ime ra fase, donde s e perf ila ron las pri ncipal es
consideraciones de los profesore s y estudiantes respecto al abordaje de la alfabetización
mediá tica y algu nas p ercep ciones sob re la m an era en qu e los estu diant es se vi enen
relaciona ndo con los entornos mediáticos. Asimismo, se examinó con deta lle las
prin cipales contri bucio nes d e académ icos e i nsti tuci ones aso ciadas es pecí ficamen te a
plan teamien tos d e integ ració n de la edu ca ción m ediáti ca en los escen ari os escol ares
(modelos de integrac ió n, temas claves, componentes y dimensiones, ac tividades
relacio nad as par a explor ar pot encial es sol ucion es), es decir, el plant eam ien to del diseño
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
304
Para l levar est o a cabo, en el proceso de a c ceso y aná l isis de los datos obte nidos se
diseñó una estrategia que permitió la integración de los recursos y las herramientas de
los enfoques de investigación predominantes. Esto implicó la recogida y el análisis de
datos de tipo cuantitativo y cualitativo, la triangulación y la posterior discu sión conjunta
para r ealizar inferencias a partir de t oda la infor m ación r ec abada y, por tan to, posibilita
un mayor entendimiento del fe nóm eno ba jo estudio ( Hernánd ez - Sampieri y M endoz a
Torres, 2018, p. 612). Este diseño también permite abordar con mayor p rofundida d el
fenóm eno d e estud io y a la v ez of rece h erra mien tas para respo nd er con mayor
rigurosidad a los objetivos que se plantean en esta investigación. Resulta usual que las
IBD conjuguen el uso de métodos mixtos para responder a las cuestiones de la
investigación (Mck enney y R ee ves, 2013, p. 8) (Crose tti y Salinas, 2016; M cke nney y
Reeves, 2013, 2013; Plom p. 2010; Valverde - Be rroc oso, 2016) . E n ef ect o, la m ay orí a
de los estudios basados en el diseño argumentan que el enf oqu e de métodos mixtos 66 es
pertinente para recopilar y analizar el conjunto de datos en este tipo de inv estigaciones,
elecc ión que aum enta la objetividad y la confiabilidad (Sal inas y De Benit o, 2020) . En
este sentido, considera m os de fundamen tal impor tancia el e mpleo de distinta s técnica s
de rec ogi da de datos, pues posibilita un mayor abanico para la comprensión del
fenómeno de nuestro i nteré s y, por otr a parte, al integrar di ferentes métodos se
contribuye a una combinación de las for talezas y se co mpens an las d e b ili dades qu e
complementan mutuamente los hallazgos.
La combinación de los e nfoques de investigación permitió disponer de una variedad
de herramientas para res ponder c o n mayor mat iz a las preguntas y ob jetivos de la
investigac ión. Bajo este escenario se reconoce que el uso de métod os mixtos de
investigación se ha posicionado como una alter na tiva que permite mayor p rofundidad y
riqueza en los abordajes de los estudios en el campo educativo (Pere i ra, 2011) . El uso
de métodos mixtos permiten a los investigadores combinar pa radigmas como una
manera de lograr una am plia reflexión a partir de varia das lecturas de l os fenómenos y
además se inscr i be e n una postura que lleva a contraponer los enfoque s cualitativos y
cua ntitativos (Bentahar y Roslyn, 2015).
66 En una re visión de la lite ratura cond ucida por Z heng ( 2015) so bre la I BD e ntre e l 2 004 y 2013 enc ontró que l os
métod os usu almente d e mayor emp leo en el conjun to de los est udios en esta metodo logí a son los cual itati vos ; no
obsta nte, r eci entemen te se des tacan lo s estudio s que acud en al empleo de méto dos mi xt os (28. 21%)
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
305
En est a lín ea Johnson, J. Onwuegbuzie, y A T urner (2007, p. 120) d efinen la
investigación mixta como “mixed m ethods resea rch is t he class of resear ch where t he
researcher mixes or c ombines quantitative and qu alit ative re search techniq ues, methods,
approac h es, concepts or language into a single study or set of rela t ed studies”. De
acuerdo con el FoodRi sc Res ource Center (2019) los métodos mixtos de investigación
se entienden como “a methodology for conducting research that involves collecting,
analysing and integra tin g quantitative (e .g., expe riments, surveys) a nd qu alitative (e.g.,
focus groups, interviews) re sear ch. This appro ac h to research is used whe n t his
integration provides a be tter under s tanding of the research problem than e ither of each
alon e”, de igu al mane ra C reswell y P lano C ( 20 19, p. 5) refieren que los estudios que
acuden al uso de métodos mixtos llevan a integrar o combinar las dos for mas de datos
en la elaboración de l os resultados.
En suma, esta perspectiva supone la combinación de los disti ntos enfoques clási cos
de investigación de uso extendido y lleva a privilegiar la comprensión d el fe nóm eno
estudiado desde una perspectiva integradora. Se s ustenta en los enfoques teóricos que se
despl iegan d e c ada u na d e ell as. E sta in teg ración fav orece u na m ayo r pro fund idad en las
dimensiones del asunto estudiado. Sin embargo, ac udir a la combinación de los métodos
privilegiados en la investigación no siempre se posiciona como una elección preferente,
todo depende de los objeti vos e intere s es del investigador. Se entiende q ue es adecu ado
el uso de una metodología mixta de investigac i ón cuando:
Tabla 32 . R ecomenda do ac udir a mét odos mixt os
- When one wants t o validate or corrobora te the results obtain ed from other metho ds.
- W hen one needs t o use one method to inf orm another method. For inst ance, when littl e is k nown about
a topi c and it is necessary t o first l earn about wha t variable s to study through q ualit ative resea rch, and
then s tudy those va r iables with a large s ample of individua l s us ing quantit a tive research.
-
When one wants t o continuousl y look at a res earch que stion from di fferent angles , and clari fy
unexpect ed findi ngs and/ or po tential contradict ions.
- When one wants to elab orate , clarify, or buil d on fi nding s from other methods . For instance, if a
caus al relat ionship has being est ablishe d through e xperime ntal res earch but one w ants to unders tand
and explain the causal processes inv olved through qualitati v e research.
- When one wants to devel op a theory about a phenome non o f i n terest and the n test it. Usu ally,
qualitative research is more su itable to build theory, while quantitative research provi d es a better way
of testin g theo ries
Fuente: Propues ta de FoodRi sc Resource Center ( 2019) .
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
306
Por tanto, proponer una investigación basada e n los métodos mixtos asume de
partida algunos presupuest os fundamenta l es: que el uso de métodos mixtos no l legan a
reemplazar los paradigmas cualitativo y cuantitativo sino que cohabitan e ntre e l los; y,
en segu ndo lugar, esto s upone destacar las fortalez as de los dos enfoques y conlleva a
atenuar sus de bi lidades; y, en ter cer lugar, favorecen una ela bor ada y rica compre nsi ón
del problema, más allá de lo que podría ser generado y explicado desde la visión de un
solo paradigma ( Lóp ez y Milena, 2014).
Est as caract erís ticas han co ntrib uido a que e n la act ual idad h aya una gr an
aceptación y uso de los métodos mixtos de investigación (McCrudden et al., 2019) ; est e
giro particu larment e se viene evidenciando en el campo educativo, muchos
investigadores reconocen que pe rmite alcanzar una comprensión profunda de los
fenómenos y por otra parte, ide nt ifican que l leva a vincular a mpl ios recursos de tipo
metodológico (la combinación de métodos cualitativos y c uantitativos) . Por tal motivo,
en la comunidad académica se viene consolidando el enfoque de los métodos mixtos de
inv estig ación com o un a m etodo logí a acept able p ara re alizar inv esti gacion es cien tífi cas
totalme nte le gítimo (Bid dle y Schafft, 2015).
Al em plear mét odos mixtos para la recol ecció n de la i nformaci ón so n variad as las
herra mientas que se ponen en consideración. Entre estas posibilidades podemos destacar
las grabac i ones de vídeo, las audio entre vis tas, los cuestionarios, los análisis de
materi ales, entr e otros (Cr osetti y Salinas, 2016, p . 50) . En tal sentido, y advirtiendo que
uno de los propósitos principa l es de e st a investigación pa sa por estudiar un fenómeno
educativo en concreto con la intención de mejorarla, de resolver sus dificultades y
probl emas, recurri rá, en to nces, a un a ampli a vari edad d e recu rsos para o btener l a
información en e l contexto de la Escue la Normal Superior del Putumayo. En e ste
ejercici o se contem pla la u til ización de dis tint as técni cas que p erten ecen t anto a l a
metodología cuantitativa (tests, encuestas, cuestionarios, etc.) , com o a l a cual itat iva
(entrevistas, diar i os de campo). Sobre e ste respecto, señalan Cr osetti y S al i nas (2016, p .
50) que entre los principa les instrumentos utilizados usualmente en el desa rrollo de una
IB D s e pued en des tacar:
- Análisis de documentos y ar t efactos, mediante bases de da tos , informes téc nicos,
ensayo, etc.
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
307
- Cuestionarios. Elaborac i ón, validación y aplicac i ón de cue st ionarios div ersos
(dirigidos a alumnos, a diseñador es, a expertos…).
- Estudio de casos. Se trata de casos de proceso de apoyo a grupos de alumnos que
aprende n en un contexto particula r proporcionan do conjunto de medios, diseño
del co ntext o de ap rendiz aje, et c.
- Observación par ticipante. El investigador recoge información a partir de su
participación directa e n l as actividades objeto de estudio.
- Observación no par ticipante. El papel del investigador es de observador externo.
- Entrev ista es truct urada y /o semies truct urad a.
- Análisis funcional. Basado en el ra zonamiento inductivo (causas consecuencias),
supone la definición de objetivos o finalidades. Análisis de las funciones de las
herrami ent as dent ro del c ontexto o situación didáctica donde se utilizan.
- Diseño de instrumentos y dispositivos (artefa ctos).
- Panel. Seminario, grupo de expertos. Permite acceder al conocimiento, creencias
y expecta tivas de un grup o ac adémico que comparte una cultura común.
Como se puede apreciar, son amplias las posibilidades a las que s e pueden recurrir
para el acces o a la in for mació n. Teniendo esto en consideración, se presenta el esquema
del diseño de los principales instrumentos de r eco gida de infor m ación que se manej a ron
en esta investigación, y posteriormente se referirá a su abo rdaje teórico junt o con los
motivos que concretaron su elección.
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
308
Tabla 33 . Fa ses de l a inve s tigación, inst rumentos y obje tivos
Fa ses Instru mentos recogida
de dat os cua lit ativo s
Instru men tos
recogi da de datos
cuan titativos Objetivos de la in vestigac ión
Fa se 1
Identi ficación y
análisis de
problemas prácticos
por in vestiga dores
Grupos de disc usión de
estudiantes de
bach illerato
Grupos de dis cusión
familia s
Grupos de disc usión
docentes
Análisis d o cumental.
Cues tionari o de
valoración de las
competencias
mediáticas de los
estudiantes de
bachillerato de la
ENS (primera
aplicación)
Conocer el nivel de competencias
mediáticas estudiantes de la ENS y
sus n ecesidades de formación en
este ámb ito.
Conoce r el uso de los medi os
digit ales que ha cen los estudia ntes
de la ENS en el aula y fuera d e ella.
Identificar cómo usan los prof esores
de la E NS los medio s digitales en
sus prácticas de aula.
Fa se 2
Dis eño de programa
de AM
Dis eñar un progra ma de e ducati vo
para el desarrollo de las
competencias mediáticas en la ENS .
Fa se 3
Implementación de
la inter venció n
Notas en diario de
campo
Creaciones de los
estudia ntes
Implementar el programa educativo
p ara el desarrollo de competenci as
mediáticas en la ENS.
Fa se 4
Evalua ción y
reflexión par a
produc ir mejoras en
la imple mentació n
de la s olución
Notas en diario de
campo
Creaciones de los
estudia ntes
Entr evistas
semiestructuradas a
docente s y estud iantes
Cues tionari o de
valoración de las
competencias
mediáticas de los
estudiantes de
bachillerato de la
ENS ( segunda
aplicación).
Evaluar el programa educativo para
el desarrollo de competencias
mediáticas en la ENS.
Iden tificar prin cipios g enerale s de
dise ño para fut uros des arrollo s
similares
Fuente: Elabor ación pr opia
Como puede observar s e en la tabla anterior, e n esta investigación en concreto se
emplearon los siguientes tipos elem entos para la recol ección d e datos:
1. Grupos de discusión (familias, estudiantes y profesorado)
2. Entre vista semiestr ucturada
3. Cuestionario
4. Diari o de Cam po
5. Análisis documental
Pasar emos a conti nua ció n a jus tifi car y a des cri bir cad a uno de lo s i nstru mento s
utilizados y los procedimientos de aná lisis de datos aplicados en cada uno de ellos.
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
309
4.4.1 Grupos de dis cus ión (famil ias, estudiantes y prof esorado)
Existen varios acercamientos teóricos referidos a los grupos de discusión, pero en
genera l , se pueden destacar unos e l ementos comunes que compar t en y, en ocasio nes,
presentan algunas diferencias de acuerdo a la postura teórica de donde son asumidas por
los investigadores. En este e studio, para alca nz ar una comprensión de los grupos de
discusión, nos hemos decantado por las definiciones que enfatizan en su flexibilidad y
en su carácter menos di rec ti vo. Es necesario señalar de inicio, qu e los grupos de
discusión se enmarc an dentro de los enfoques cualitativos, esto es, proce sos en los
cuales se t rata d e desg ran ar cómo l as p erson as co nstru yen el m undo a s u al rededo r, lo
que hace n o l o que les sucede e n t érminos que sean significativos y que of rezcan un a
comprensión llena de riqueza (Barbour, 2013, p. 25). I bañ ez ( 1992), uno de los
“ref undadores de los gru pos de discusión” conden sa teóri cam ente est e conc epto como:
Un dispositivo anal i zador cuyo proceso de producc ión es la puesta de colisión de
los diferentes di scursos y cuyo pro ducto es la puesta d e manifiesto de los efecto s
de la co lisión (di scusión) en los discu rsos p erso nale s (conven cimiento:
convencido el que ha sid o venc ido por el grupo ) y en los discursos grupales
(consenso) (I bañez ,1992 como se ci tó en Lópe z, 2010, p. 150).
Desde es ta p ersp ectiva fu ndacio nal, est e pr oceso se re cono ce por que ll eva a res altar
la sep aració n entre el i ndividuo y el grupo, entre persona y el colectivo que lleva a la
generación de la discusión a partir del encuentro de posiciones diversas y generalmente
opuestas de los participantes. Otra de finición mu y extendida en este campo, señala a los
grupos de discusión como una técnica no directiva que tiene por finalidad la producción
controlada de un discurso por parte de un grupo de sujetos que son reunidos, durante un
espacio de tiempo limita do, a fin de debatir sobre dete rmi nados temas pr opuestos por el
investigador (Flores, 1992, p. 201) . Sobre la composición, este investigad or recomienda
que la idea bá si ca e s l a de inc l uir tantos grupos como segmentos de la poblac i ón, de
modo que se pueda acceder a los distintos discursos sobre el tema investigado.
Este abanico de definici ones, respe cto a los grup os de discusión como he rramienta
cualitativa para el acerca miento de la re alidad social, han venido constituyendo distintas
versi ones de u na mis ma p ráctica: “di ferenci as m ás form ales qu e concr etas ” (Ca llejo,
2001, p. 16) . Al respecto Callejo (2001, p. 21) refiere en concreto que los grupos de
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
310
discusión se fundamentan por ser una “reunión de personas, entre seis y diez,
previamente desconoc idas entre sí, que hablan de un tema bajo la dire cción de otra
perso na”. Sobre el mi smo conce pto B arbour (2013, p. 25) plantea una d efinición que
acentu a en l a im portan cia d e las intera ccion es d e las person as, es deci r, un debat e dond e
se est imul a activ amente el in tercambi o entr e l os participantes del grupo y se asegura
que hablen e ntre sí, en lu gar de un di álogo solo con el investigador.
Sobre el mismo concepto, López (2010), consi dera que es un mét odo de
investigación dialógico, basado en la produc ción de discursos, consistente en r eunir a un
gr upo de seis a die z personas y suscitar entre ellas una discusión sobre el tema de
interés, que de be estar dirigida por un/ a moder ador/a ( p. 150). Otras definiciones lleva n
a resalt ar algun as car act eríst icas qu e abogan por u na mayor l ibert ad d urante l a
generación de los discursos, así, tienden a asumir al grupo de discusión como un espacio
cre ado a rtif icialmente d o nde los inte grantes se manifie stan y hablan libremente — d e la
manera m ás natu ral y espont ánea — y donde se mantiene al gr upo en una situación de
tr abajo e i nterés particular que son der i vados del tema investigado y los objetivos del
estudio (Gutiérrez Brito, 2008, p. 43).
Atendiendo a este conjunt o de planteamientos, se podría r esumir que los grupos de
discusión son reuniones intencionada s que se producen entre una ca nt idad limitada de
sujetos (entre c uatro y doce) en las que se conversa, dialoga e inter cambi an ideas sobre
determinados asuntos que son objetos de investigación bajo la orientación de un
investigador que hace de moderador en un espacio y tiempo li mitado, en donde su tar e a
es la de motivar y ge stionar el discurso grupa l espontáneo sobre un tema de interés. En
nuestro caso, sobre la comprensión de a l gunas de las caract e rísticas del ambie nte
medi ático d e los es tudi antes co mo una m anera d e gen erar elem entos para l a el abor ación
de una propue s ta formativa de educación mediática.
Asum ir est a herram ienta cuali tati va par a el des arro llo d e esta in vesti gació n im pli ca
la posibil id ad de un acer camien to pro fun do a l as verbali zacio nes y a l as nar racio nes d e
las personas esperando que el entrevistador - investigador intervenga lo m enos posible.
La centr ali dad qued a en la part icipaci ón d e las p erso nas, en s us pro ducci on es verbal es.
Por lo t anto, en e st a pesquisa se admiten a los grupos de discusión como una de las
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
311
formas más fl exi bles, ab ier tas y m enos di rect ivas de ac ercami ento a l a in form ación d e
los participantes.
En gen eral, a part ir del repaso a las prin cipal es defini ciones sobr e l os grupos de
dis cusió n, se pu eden dest acar qu e las princi pal es car acterí sti cas son :
- Se trata de un grupo limitado de sujetos entr e 6 y 10 (Callejo, 2001; Flores,
2009) . Esto supone que no deben ser ni demasiado peque ños o excesivamente
amplio, debe corresponder a una composición que favorezca la cercanía y
permita una fluida participación. En tal sentido, Barbour (2013, p. 92) sugiere un
máximo de ocho participantes y mínimo de tres o cua tro, destacando que un
grupo reducido puede dificultar la interacción entre los participantes y uno
demasiado extenso podr í a hacer que el investigador pierda el control.
- Los grupos de discusión están c onform ados por participantes donde al menos
comp arten una c aract e rística impor tante que f acilita sus in tera cciones ( B arbour,
2013, p. 90). Se asume que los grupos pr eexistentes pre s entan una v entaja
especialmente cuando se trabaja con discentes m enore s, pu es tener individuo s
que se conocen ante s , incluso de manera íntima, para un grupo de discusión,
puede contribuir a enriquecer la dinámica del grupo y el modo en el que se
desenvuelven la s opiniones e interacciones entre los participantes (Barbour,
2013, p. 99). En nu estro caso, debido a qu e los participantes en el grupo de
discusión ya se conocían entre ellos, las relacio nes eran distendidas e incluso
con vínculos de amistad y confianza, lo que facilitó el proceso de manera
sig nifi cativa g racias a las i nteraccio nes ve rbal es dur ante lo s espaci os d e
discusión.
- El empleo de los grupos de disc usión puede resultar útil como método único o
como parte de un enfoque de método mixto. Los grupos de discusión tienen el
pot encial d e desar rollar “herr amient as” más est ructurad as (Barbour, 2013, p.
86) , usualmente permiten obtener una descripción profunda sobre el tema de
int erés y el inv estig ador se v ale d e est a info rmaci ón p ara est ruct urar conso lidar
otras etap as o proces os o afianzar conceptos e instrumentos. En nu estro caso, los
grupos de discusión permiten tene r una aproximación inicial para elaborar una
comprensión del conte xto sobre lo mediático y a partir de e stos elementos se
plan tea el de sarrollo del program a de educación mediática para la ENS y, por
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
312
otra parte , teniendo en c uenta que previamente se han de s arrollado un conjunto
de cuestionarios, en este espacio se recurrió a algunas preguntas que buscan
aclar ar y pro fund izar sob re est os re su ltado s alcan zado s.
- Tiend en a demos trar ca racterí sti cas de una en trevi st a en grupo (Callejo, 20 01 , p.
17) ; pero han ido pasando de una relación pregunta - grupo de observados, al
acento en l a impo rtan cia de la int eracció n de los participantes. Castañ o et al .
(2017, p. 17), comenta que se excluye como grupo de discusión a aquellas
entrevistas grupa les en l as que se dir igen preguntas indi viduales a c ad a unos de
los participantes, lo importante es la inter ac ción del grupo. Por lo mismo , en el
grupo de discusión se dialoga, se conversa, se ha bla, se pr oduce y reproduce un
discurso (Callejo, 2001 , p. 22) . Uno de su s ejes cen trales es la in teracci ón entre
los participantes de modo que se l legue a l debate , en lugar de interactuar solo
con el investigador (Barbour, 2013, p. 25)
- El grupo de discusión permite acercarse a info rmación que sería inaccesib le sin
la interacción que se genera en el grupo (Morgan, 1991, como se cit ó en C alle jo
2001, p. 24) . Est a herr am ienta cu alit ativa co nstr uye aqu ello q ue es tá m edi ado
por el nosotros, que t iene que mediarse por el nosotros. Donde el nosotros se
construye procesualmente en el transcurso de la reunión. Es decir, a trav és del
grupo de discusión se pri vilegia la construcción de un “c ontenido” a partir de la
construcción de una “relación”(Callejo, 2001, p. 2 5).
- Es una t écnica p ara el di álogo , cont raria a t oda sit uación d eclarat iva ce rrad a u
ordenada . No es monólogo uni latera l m ás o men os formalizado como se tiende
en la enc uesta. En otras palabras, no pue de llegar al punto de enajenar el
significado del discurso grupal por la constatación de categorías p reviamente
definidas (Gutiérrez B rito, 2008, p. 41).
- El grupo de discusión es una pregunta sobre el discurso. En e s te sentido, tienden
a priv ilegi ar al gunas cu est iones en con creto : ¿Qu é dis curso tien en u stedes sob re
el tem a? o ¿qu é tien en qu e decir a lo qu e se dic e?” (Callejo, 2001, p. 24)
- Los grupos de discusión tienden a consti tuirse con personas que no s e cono cen
(Callejo, 2001, p. 69); sin e mbargo, los grupos preexistentes, de person as ya
conocidas, pueden tener ventaja s cuando se trata de menores (Barbour, 2013, p.
99) , como sucede en est a inves tigaci ón, p ues de est a m anera s e fom en ta un
Capítulo 4. Dis eño de la investigación y metodología
313
debate próximo a la s situaciones que suceden dentro y fuera de la cotidianidad
escol ar.
- En todo caso, se r ecomienda un punto medio entre hom ogeneidad y
hetero genei dad so cial. E n el caso de est a inve st igación, la homogeneidad con la
que parten los estudiantes (nivel de estudio, inst itución educa t iva) no sólo
facilita la agr up ación, sino también la elabor ación de un diálogo con los otros
(Callejo, 2001, p 79), por l o mismo, se priorizó la homogeneidad pero se admit ió
como necesaria para la p roducc i ón discursiva un nivel de heterogeneidad en los
grupos de la ENS (sexo, c omuni dades indígena s, qui enes usa n habitualmente los
medios frente a estudiantes que poco lo hacen), de forma que contribuyan en el
int ercambio de info rmaci ón a part ir de est as diferenci as y se fa cili te la
generación de puntos de de bate entre los part icipantes. La heterog eneidad
también se sustenta, en este ca so, en la consi dera ción de qu e todos los
estu dian tes asumen sus experiencias desde sus sin gulare s recorridos de vida.
- El número de gr upos de discusión está rela cio nado de maner a directa con el
número de cr i terios que rompen el ca mpo de observación. Es decir, los criterios
que establecen algún tipo de dif erenci a s ocial con respe cto al f enómeno de l a
investigación (Callejo, 2001, p. 77). En esta investigac i ón los criterios de
diferenciación e ntre los participantes f ueron: ed ad y nivel educativo, el n úmero
de grupos deriva dos del cr uce estos criterios fueron 4 gr upos de discusión
conformados cada uno por 9 participa nt es. No ha y una fra gmentación
signific ativa entr e los estudiantes .
- El tiempo de durac i ón promedio de los grupos de discusión oscilan entre una y
dos horas, esto depe nde de las posibilidades del t ema que se planea discutir y de
la disposición de los participantes (Gil - Flores, 1992, p. 206), por otra parte
Pedro sa y Ruiz San Romá n (2014, p. 261) recomiendan que c ada uno de los
grupos no debe durar más de hora y media. En nuestro caso el promedio de
duración de los grupos de discusión fue de un a hora.
- El número de grupos depende d e la población estu diada ( l a homogeneidad de los
grupos o hasta que resultados no arrojan nueva informac i ón - saturación), en
genera l , la idea es constituir tantos grupos como segmentos de la población que
permi tan ll egar a lo s di scurso s difer entes s obre el tema es tudi ado. A este
W ALTER A NTONIO M ESQUITA R OMERO
320
Tabla 35 . Tipol ogías de entrev ista s
Criterios T ipologías de entr evistas
Según el momento
Inicia l
De desarrollo
Final
Según el grado de estruct uraci ón
Estruct u rada
Semiestructurada
No estruc turada o en profundi dad
Según el número de parti cipant es Individ ual
Grupal
Fuente: Propues ta ela borada p or Folgueira s (201 6 , p. 2)
A cont inuaci ón, se p resen tan las princi pales car acterí sti cas de las tres ti polo gías
principales y se e xpl ica en seguida a quella que se adoptó en esta investigación y los
motivos de su elección.
4.4.2.1 Entrevista no estructurada
Las ent revis tas abi ertas se desarro llan a p arti r de una g uía gen eral d e cont enido y el
entrev istad or dis pone de t oda la flexi bil idad p ara man ejarl a (H ernánd ez - Sampier i y
Mendoza Torres, 2018, p. 449). Se caracte ri zan por ser lo menos intrusivas posible,
incl usiv e, puede d esarro ll arse de un a man era in form al.
Se des arroll a en dire ccio nes i mpredes cibles , es mu y sim ilar a un a convers ación en
el cual el entrev istad or p uede pregu nta r una seri e de cu estio nes y el entrev ist ado deci de
sobr e cuald e ella at ender y ext ender su s res puest as (Alsaawi, 2014, p. 151). Este tipo de
entrevista es a propiad a para los investigadores que s e foc alizan en un fenómeno
específic o en p rofundidad, apunta Folgueiras (2016, p.7) que las pr eguntas no se
elabo ran a pr iori s i no que se irán e laborando en función de las respuestas de los
participantes, lo que posibilita la incorporación de nuevos elementos y dimensiones,
asumiendo que el entrevistado durante el proceso abordará los tem as y extenderá su
discurso en muchos conceptos.
Este tipo de entrevista también ha sido señalada por muchos investigadores como
“abiert a” o “en pro fundi dad”. Una d e las des vent ajas de es te ti po de ent revi sta es la
dificultad que tiene el entrevistador de obtener información comparabl e e ntre los
entr evistados. Bajo esta modalidad, ninguna preg unta es predeterminada y se avanz a a
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