Full text
Tes is do ct o r al
TES IS
El p a t rimo nio cu l tural en la educació n
p rimaria: r ep resen t acio nes y p rác tic as de
p r o feso r es y est udian tes en los cen tr os
p úb licos de San tiago de Com poste la
En es t a t esis do c t o ra l s e inda ga s o b r e las r ep r es en t acio nes de los
ac t o r es e d uca t i v os (p r o f es o r es y es t udia n t es) en las a u las de
e d ucació n p r ima r ia del á r e a de Sa n t ia g o de C o m p os t ela s o b r e el
co ncep t o , va lo ració n y us o e d uca t i v o del p a t r imo nio . S e ado p t a un
enf o q ue f eno meno lóg ico . S e u t i liza la T e o r ía de las
Rep r es en t acio nes S o cia les p a ra a na liza r có mo los p a r t ici p a n t es
a t r ib u y en sig nicado a los dif er en t es o b j et os de es t udio y có mo
es t os sig nicados co ndicio na n s us ac t uacio nes en el co n t ext o
es co la r . L a met o do log ía em p le ada la dene co mo I n v es t igació n
M ixt a. L os da t os s e p r o ces a n co n A t las.t i y S PSS. A p a r t ir de los
r es u l t ados s e o b t ienen unas im p licacio nes e d uca t i vas del es t udio .
2022
E l p a t r imo nio c u l t ura l en la e d ucació n p r ima r ia:
r ep r es en t acio nes y p rác t icas de p r o f es o r es y es t udia n t es
en los cen t r os p úb licos de Sa n t ia g o de C o m p os t ela
San t iago de Com p ostela, 2022
Programa de doc torado en E duc ación
J o rg e
C on de Migué le z
J o r g e
C o n de M igué le z
ESCUELA DE DOCTORADO
INTERNACIONAL DE LA USC
TESIS DE DOCTORAD O
EL PA TR IM O NI O C UL T UR AL
EN L A E D U CA CIÓ N P RIM A RI A :
R EP RE SE NT AC IO NE S Y P RÁ CT IC AS
D E P RO FE SO RES Y ES T U D IA NT E S
EN L OS C EN TR O S PÚ BL IC O S DE
S AN T IAG O D E CO M PO S TE LA
Jorge Conde Miguélez
ESC UE LA D E D OC TOR AD O IN TER NA CIO NAL D E
LA UNI VER SID AD DE SAN TIA GO DE C OM POS TEL A
PR OGR AM A D E D OCT OR ADO EN ED UCA CIÓ N
SANTIAGO DE COMPOSTE LA
2022
DECLARACIÓN DEL AUTO R/A DE LA TESIS
D.
Jorge Conde Miguélez
Título de la tesis:
El patrimonio cultural en la educación primaria:
representaciones y prácticas de profes ores y
estudiantes en los centros públicos de Santiago de
Compostela
Presento mi tesis, siguien do el pro cedimiento adecuado al Reglamento y
declaro que:
1) La tesis abarca los resultad os de la elaboración de mi trabajo.
2) De ser el caso, en la tesis se hace referencia a las colaboraciones
que tuvo este trabajo.
3) Confirmo que la tesis no incurre e n ningún tipo de plagio de otro s
autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de
otros títulos.
4) La tesis es la versión definitiva presentada para su defensa y
coincide la versión impresa con la presentada en formato
electrónico.
Y me comprometo a presentar el Compromiso Docu mental de Supervisión
en el caso que el original no esté depositado en la Escuela.
En Santiago de Compostela , 26 de diciembre de 2021 .
Firma electrónica
AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR/ TUTOR DE LA TESIS
D./Dña.
José Ángel Armas Castro
En condición de:
Tutor/a y director/a
Título de la tesis:
El patrimonio cultural en la educación primaria:
representaciones y prácti cas de profesores y
estudiantes en los centros públicos de Santiago de
Compostela
IN F OR M A:
Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo
realizado por D. Jo rge Conde Miguélez , bajo mi
dirección/tutorización, y a
utorizo su
pr es entación
,
consider ando
que r eúne l os
r
equisitos
e x ig id o s e n el
R
eg l a me nt o
d e E st u d io s d e
D o ct o r ad o de la USC,
y
que
c om o di rec t o r/tutor d e es ta
no in c ur r e en la s
ca u sa s de
ab s t en c ió n
establecidas e
n l a Le y
40/2015.
En Santiago de Compostela , 26 de diciembre de 2021
Firma electrónica
AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR/ TUTOR DE LA TESIS
D./Dña.
Ramón Vicente López Facal
En condición de:
Director/a
Título de la tesis:
El patrimonio cultural en la educación primaria:
representaciones y prácticas de profes ores y
estudiantes en los centros públicos de Santiago de
Compostela
IN F OR M A:
Que la presente tesis, se corresponde con el trabajo
realizado por D. Jo rge Conde Miguélez , bajo mi
dirección/tutorización, y a
utorizo su
pr es entación
,
consider ando
que r eúne l os
r
equisitos
e x ig id o s e n el
R
eg l a me nt o
d e E st u d io s d e
D o ct o r ad o de la USC,
y
que
c om o di rec t o r/tutor d e es ta
no in c ur r e en la s
ca u sa s de
ab s t en c ió n
establecidas e
n l a Le y
40/2015.
En Santiago de Compostela , 26 de diciembre de 2021
Firma electrónica
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destinado a una muestra de 30 profesores y profesoras de educación
primaria del área escolar de Santiago de Compostela . El tercer
instrumento es un cuestionario de predominancia cualitativa aplicado
a 279 estudiantes de 6 º curso d e educación primaria con ciertos ítems
con alto grado de homogeneidad con los del cuestionario de los
profesores para poder hacer un trabajo de comparación.
El anál isis de los datos se realizó siguiendo los criterios de la
Teoría Fund amentada o Grounded Theory . Para los datos cualitativos
se utilizó el programa Atlas . ti que es recomendado para el análisis
desde esta per spectiva porque facilita las tareas de proc esamiento y
recuperación de la información. Par a los datos cuantitativos se empleó
el programa SPSS.
Los resultados in dican que los docentes expertos y los no expertos
tienen en común la ausencia de formación inicial en educación
patrimonial pero los expertos participan más en actividades de
formación e innova ción y conocen y realiz an buenas prácticas en
mayor medida.
Con respecto a la comparación de profesores y alumnos se aprecia
que las decisiones del alumnado al elegir y definir elementos
patrimoniales están más condicionadas por agentes externos a la
escuela que por sus docentes . En lo que respecta a la parte compa rtida
de su rep resentación ambos participantes emplean una perspect iva que
está influida por las investigaciones recientes en el ámbito de la
educación patrim onial y también est án muy presentes una serie de
aspectos que se relacionan con una perspectiva tr adicional
hegemónica denominada discurso autorizado del patrimonio. Esto
confirma estudios anteriores en los que la materialidad y la antigüedad
son los atributos dominantes de la concepc ión del patrimonio y esta
perspectiva ti ene una relación estrecha con la construcción de la
identidad local, nacional y europea.
Por otro lado, profesorado y alumnado mantienen unas
discrepancias en la percepción de las actividades de educación
patrimonial que realizan que ponen de manifiesto puntos de vista y
expectativas diferentes con respecto a ellas.
La mejora de la educación patrimonial en las aulas de educación
primaria deberá incidir en los procesos de formación inicial y
15
continuada del profesorado utilizando perspectivas críticas sobre el
patrimonio y estableciendo relaciones estrechas entre la investigación
en educació n patrimonial, las prácticas innovadoras que se llevan a
cabo en las aulas y la form ación del profesorado. En este sentido será
necesario avanzar en la investigación sobre las representaciones y las
prácticas en el ámbito de la educación patrimonial utilizando diseños
encaminados a la comprensión, explicación y mejora de las prácticas
de educación patrimonial.
17
ÍNDICE
Ín dice de tablas ................................................................................... 25
Índice de gráficos ............................................................................... 31
Notas previas ...................................................................................... 35
INTRODUCCIÓN .............................................................................. 37
CAPÍTULO 1. EL PATRIMONIO: UN ÁMBITO PARA EL
CONFLICTO Y LA INCLUSIÓN ..................................................... 45
1.1. El pat rimonio: discursos, disonancias y propuestas de
integración ............................................................................ 45
1.1.1. El patrimonio como construcción social .................... 47
1.1.3. Evolución histórica del concepto patrimonio ............ 51
1.1.3.1. Antigü edad y Edad Media ................................... 52
1.1.3.2. La Edad M oderna ................................................. 57
1.1.3.3. Siglo s XIX y XX .................................................. 61
1.1.3.4. La actualidad ........................................................ 70
1.1.4. Patrimonios en conflicto: disonancias y propuestas
de integración ............................................................. 72
1.1.4.1. El Discurso Autorizado del Patrimonio ............... 73
1.1.4.2. El Análisis C rítico del Discurso ........................... 75
1.1.4.3. El Discurso del Patrimonio Inclusivo .................. 78
1.1.4.4. Patrimonios en conflicto . Procesos de
patrimonialización y disonancias ......................... 81
1. 2. Tipos de patrimonio. Categorías de clasificación ................ 85
1.2.1. Clasificación de las instituciones internacionales ...... 85
1.2.1.1. La Convención de 1970 sobre transferencias
ilícitas de bienes culturales .................................. 86
1.2.1.2. La Convención de 1972 y la lista del
Patrimonio de la Humanidad. .............................. 86
1.2.1.2. La Conv ención de 2003. La lista del
Patrimonio Cultural Inmaterial. ........................... 89
1.2.2. Clasificación en la legislación española .................... 90
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
18
1.2.3. Clasificación desde las disciplinas científicas ............ 91
1.3. Usos del pa trimonio .............................................................. 93
1.3.1. Valor y uso del patrimonio ......................................... 93
1.3.2. Los usos sociales del patrimonio ................................ 95
1.3.2.1. Los u sos políticos del patrimonio ........................ 97
1.3.2.2. Los u sos económicos y culturales del
patrimonio ................................ ............................ 98
CAPITULO 2. LA EDUCACIÓN PATRIMONIAL Y LA
TEORÍA DE LAS REPRESENTACIONES SOCIALES ................ 103
2.1. La educac ión patrimonial .................................................... 103
2.1.1. La educación patrimonial en las instituciones
internacionales .......................................................... 104
2.1.2. La investigación en educación patrimonial.
Contexto internacional ............................................. 106
2.1.2.1. Característica s de las publicaciones ................... 107
2.1.2.1.1. Distribución geográfica de las
publicaciones. ..................................... 107
2.1.2.1.2. Países más relevantes por n úmero de
publicaciones ...................................... 108
2.1.2.1.3. Características de las pu blicaciones ... 109
2.1.2.1.4. Universidades más relevantes po r
número de publicaciones .................... 111
2.1.2.1.5. Revistas más relevantes por n úmero
de publicaciones ................................ . 112
2.1.2.2. Intereses de los investig adores ........................... 114
2.1.3. La educación patrimonial en España. Aspectos
legales. ................................ ...................................... 118
2.1.4. La investigación en educación patrimonial en
España ...................................................................... 124
2.1.4.1. Focos d e investigación en España y redes de
colaboración ....................................................... 125
2.1.5. Los ámbitos de investigación en educación
patrimonial ............................................................... 128
Índice
19
2.1.5.1. Investig aciones referidas al ámbito no formal. .. 129
2.1.5.2. Investig aciones referidas al ámbito informal ..... 132
2.1.5.3. Investig aciones en el ámbito forma l. El
patrimonio en la escuela ..................................... 137
2.2. La Teorí a de las Representaciones Sociales (TRS) ............ 143
2.2.1. Antecedentes teóricos y definición de las
representaciones sociales ......................................... 143
2.2.2. Emergencia y funciones de las representaciones
sociales ..................................................................... 146
2.2.3. Enfoques teóricos sobre las representaciones
sociales ..................................................................... 150
2.2.4. La Teoría de las Representaciones Sociales y su
uso en educación ...................................................... 154
2.3. Las r epresentaciones sociales y la educación patrim onial . 161
2.3.1. Representaciones de los actores sociales sobre el
patrimonio ................................................................ 161
2.3.2. Las representaciones sociales de los actores
educativos sobre el patrimonio ................................ 166
2.3.2.1. Representaci ones sociales del profesorado
sobre el patrimonio ............................................ 166
2.3.2.2. Representaci ones sociales de los estudiantes
sobre el patrimonio ............................................ 175
CAPÍTULO 3. METODOLOGÍA ................................................... 183
3.1. Enfoque de la inve stigación ............................................... 183
3.1.1. Cosmovisión filosófica del estudio .......................... 184
3.1.2. Métodos mixtos de investigación ............................ 187
3.1.2.1. Diseños e mpleados en MMI .............................. 189
3.2. Los re ferentes teóricos de la investigación ......................... 193
3.2.1. La Teoría de las Representaciones Sociales (TRS).
Aspectos metodológicos de recogida y análisis de
los datos ................................................................... 194
3.2.1.1. Método s de recogida y de análisis de las
representaciones ................................................. 194
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
20
3.2.2. La Teoría Fundamentada ( Grounded Theory ) ......... 198
3.2.2.1. La Teoría Fu ndamentada Mixta (TFM) ............. 202
3.3. La pregun ta y los objetivos de la investigación .................. 205
3.3.1. La pregunta de investigación del presente estudio ... 207
3.3.2. Los objetivos de la investigación ............................. 211
3.4. Diseño de la investigación .................................................. 211
3.4.1. Diseño seguido ......................................................... 212
3.4.2. Participantes ............................................................. 213
3.4.2.1. Docentes e specialistas. (Entrevista) ................... 214
3.4.2.2. Docentes (cuestion ario) ...................................... 216
3.4.2.3. Estudiantes (cuestio nario) .................................. 219
3.4.3. Instrumentos de recogida de datos ........................... 221
3.4.3.1. Entrevi sta semiestructurada a los docentes. ....... 222
3.4.3.1.1. Procesos de validación de la
entrevista ............................................ 223
3.4.3.2. Cuestionario a los docentes. ............................... 226
3.4.3.2.1. Resultados de la idoneidad del
cuestionario: confiabi lidad, validez y
objetividad .......................................... 230
3.4.3.3. Cuestionario a los estudiantes. ........................... 238
3.4.3.3.1 Resultados de la idon eidad del
cuestionario: confiabilidad, valid ez y
objetividad .......................................... 239
3.4.4. Procedimiento de recogida de los datos ................... 245
3.4.5. El análisis de los datos ............................................. 248
3.4.5.1. Herramientas de análisis d e los datos: Atlas.ti
y SPSS ................................................................ 250
3.5. Context o y límites de la investigación ................................ 253
3.5.1. El contexto de la investigación ................................. 253
3.5.2. Los límites de la investigación ................................. 254
3.5.3. Aspectos éticos de la investigación .......................... 255
Índice
21
CAPÍTULO 4. REPRESENTACIONES DE LOS
PROFESORES SOBRE EL PATRIMONIO ................................... 261
4.1. Concepto de patrimonio de los docentes (entrevista) ......... 261
4.1.1. ¿Cuál es el concepto de patrimonio que manejan
los docentes a la vista de las tipologías, contextos,
actividades y elementos patrimoniales que
emplean? ................................ .................................. 262
4.1.2. ¿Cuáles son los valores educativos que otorgan los
docentes al patrimonio? ........................................... 271
4.1.3. ¿Qué influencia ejercen el currículo, los centros
escolares, los estudiantes y los docentes en la
educación patrimonial? ............................................ 278
4.1.4. ¿Qué dificultades, necesidades y ayudas
condicionan las buenas prácticas de educación
patrimonial según los docentes? .............................. 288
4.2. Concepto de patrimonio de los docentes de educación
Primaria (Cuestionario estandarizado) ............................... 307
4.2.1. ¿En qué medida influyen las variables
independientes en el concepto de patrimonio
obtenido por medio de la asociación de palabras? ... 308
4.2.2. ¿En qué medida influyen las variables
independientes en la selección de actividades de
educación patrimonial? ............................................ 317
4.2.3. ¿En qué medida influyen las variables
independientes en la consideración sobre el rol que
juega el currículo educativo? ................................... 322
4.2.4. ¿En qué medida influyen las variables
independientes en la percepción del rol de los
centros educativos en la educación patrimonial? ..... 329
4.2.5. ¿En qué medida influyen las variables
independientes en el valor educativo del
patrimonio para la formación de los estudiantes? .... 337
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
22
4.2.6. ¿En qué medida influyen las variables
independientes en la percepción de las buenas
prácticas de educación patrimonial .......................... 340
CAPÍTULO 5. LOS ESTUDIANTES Y EL PATRIMONIO ........ 351
5.1. El conc epto de patrimonio de los estudiantes ..................... 351
5.1.1. Perspectiva tradicional ............................................. 354
5.1.2. Perspectiva simbólico-identitaria ............................. 355
5.2. La identificación de l os estudiantes con el patrim onio ....... 357
5.2.1. Patrimonio local elegido para mostrar a un amigo ... 358
5.2.2. Identificación con distintos elementos
patrimoniales ............................................................ 361
5.2.3. Actividades de educación patrimonial en las aulas .. 369
5.2.3.1. Actividades d e EP más frecuentes en l as aulas. . 369
5.2.3.2. La actividad patrimonial más apreciada. ............ 371
5.2.4. El patrimonio y la educación histórica ..................... 375
5.2.5. Conflictos patrimoniales y ciudadanía democrática . 384
5.2.5.1. Descripción del conflicto ................................... 385
5.2.5.2. Ponerse en el lugar de los vecinos de Touro ...... 386
5.2.5.3. La preocu pación por el patrimonio natural y
cultural ............................................................... 390
CAPÍTULO 6. SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE
PROFESORES Y ESTUDIANTES .................................................. 395
6.1. El conc epto de patrimonio ................................ .................. 395
6.2. Los ele mentos patrimoniales seleccionados ....................... 400
6.3. L a ed u ca ci ó n p at ri m on i a l en l as a ul a s y fu er a d e e ll a s .......... 403
6.3.1. Las actividades de enseñanza más frecuentes .......... 403
6.3.2. Las experiencias de EP más satisfactorias ............... 405
CAPÍTULO 7. CONCLUSIONES E IMPLICACIONES
EDUCATIVAS ................................................................................. 407
7.1 . Conclusiones en relación con los objetivos ........................ 407
Índice
23
7.2. Implicaciones educativas de los resultados de la tesis ....... 414
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ............................................ 419
ANEXOS .......................................................................................... 461
Anexo 1. Guion de entrevista a expertos y ejemplo de
transcripción de uno de los casos. ............................. 463
Anexo 2. Cuestionarios de profesorado y 5 ejemplos cubiertos.483
Anexo 3. Cuestionario de alumnado y 5 ejemplos cubiertos .... 507
Anexo 4. Cartas de solicitud de validación de cuestionarios de
profesorado y alumnado. ........................................... 535
Anexo 5. Cartas de solicitud de participación a los centros
educativos. ................................................................. 539
Anexo 6. Lista de centros educativos participantes en la
investigación. ............................................................ 541
Anexo 7. Enlace virtual para el acceso al análisis de los datos.543
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
30
Tabla 71. Frecuencia de realización de actividades de educación
patrimonial según los estudiantes. .................................... 370
Tabla 72. Actividades de EP en las que el alumnado declara haber
disfrutado más, con indicación de frecuencias. ................ 372
Tabla 73. Frecuencia de las palabras asociadas a cada period o y
dispersión de la repuesta. .................................................. 384
Tabla 74. Argumentos de los partidarios de la reapertura de la
mina. ................................................................................. 387
Tabla 75. Argumentos de los contrarios a la reapertura de la
mina. ................................................................................. 389
Tabla 76. Argumentos de los estudiantes que creen que “abrir” la
mina respeta más el patrimonio. ....................................... 391
Tabla 77. Argumentos de los que creen que “no abrir” la m ina
respeta más el patrimonio. ................................................ 392
Tabla 78. Palabras de la estructura de las RS utilizadas por
estudiantes y profesores sobre el concepto de
patrimonio. ....................................................................... 398
Tabla 79. Lugares de interés elegidos por los estudiantes y
elementos patrimoniales utilizados por los profesores
en las aulas. ....................................................................... 401
31
Índice de figuras
Figura 1. El Patrimonio como una construcción socio cultural. ......... 46
Figura 2. Aplicación de la teoría de las representaciones sociales
al estudio de la construcción social del patrimonio ............. 47
Figura 3. Distribución de los bienes del patrimonio cultural,
natural y mixtos inscritos en la lista de la UNESCO .......... 88
Figura 4. Incorporación anual de elementos de patrim onio
inmaterial en la lista. ........................................................... 89
Figura 5. Distribución geográfica de la producción mundial de
literatura en WOS y SCOPUS (2020) ............................... 108
Figura 6. Países más relevantes por número de publicaciones en
WOS y SCOPUS (2020). .................................................. 109
Figura 7. Producción científica sobre el tópico heritage education
en WOS y SCOPUS (2000-2020). .................................... 110
F ig u ra 8. R ed s em án ti ca co m pu es t a p or la s p al a br as cl a ve d e l os
e st u di os de l tó pi co “ he r it a ge ed u c at i on ” e xt r a íd a s d e wo s
y s c op us ( 20 20 ). .................................................................. 116
Figura 9. Cinco modelos de EP. ....................................................... 119
Fi gura 10. Red de colaboraciones entre universidades españolas
establecidas de los metadatos de sus publicaciones en
WOS (1999-2021). ........................................................ 127
Figura 11. Red de colaboraciones entre universidades españolas
establecidas de los metadatos de sus publicaciones en
SCOPUS (1999-2021). .................................................. 127
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
32
Figura 12. Las condiciones de emergencia de las representaciones
sociales. .......................................................................... 148
Figura 13. Diagramas de los tres diseños básicos de MMI. .............. 193
Figura 14. Orden de las preguntas de investigación siguiendo la
secuencia del diseño de investigación. ........................... 206
Figura 15. Diseño empleado en el presente estudio. ......................... 212
Figura 16. Participantes (alumnado) por centro educativo. .............. 220
Figura 17. Valoración de los expertos de las variables
dependientes del cuestionario a los docentes ................. 237
Figura 18. Resultados cuantitativos de la validación del
cuestionario al alumnado................................................ 242
Figura 19. Tipo de actividades de EP según el contexto de
realización y el grado de participación de los actores. ... 267
Figura 20. Valores educativos del patrimonio cultural según los
docentes de la entrevista................................................. 272
Figura 21. Grado de utilización de tipologías patrimoniales en las
aulas de los docentes. ..................................................... 315
Figura 22. Frecuencia temporal de realización de actividades de
EP semana/curso. ........................................................... 317
Figura 23. Realización de tipos concretos de actividades de EP.
Representación de los docentes del cuestionario.. ......... 319
Figura 24. Como creen los docentes que está representado el
patrimonio en el currículo educativo. ............................. 323
Figura 25. Rol de los centros educativos a la hora de realizar EP
según las percepciones de los docentes .......................... 330
Figura 26. Tipos de patrimonio utilizados en las actividades de
EP que los docentes recuerdan como más
satisfactorias. .................................................................. 332
Figura 27. El contacto directo con el patrimonio mejora la calidad
y el recuerdo del aprendizaje. ......................................... 338
Índice de Gráficos
33
Figura 28. Grado de interés que tiene el patrimonio para los
estudiantes ..................................................................... 339
Figura 29. Conocimiento de Buenas prácticas de EP. ...................... 346
Figura 30. Canales por los que se conocieron Buenas prácticas de
EP. .................................................................................. 347
Figura 31. Utilidad de un repositorio de buenas prácticas de EP
en Galicia. ...................................................................... 350
Figura 32. El núcleo central de las representaciones de los
estudiantes sobre el patrimonio. .................................... 357
Figura 33. Elementos patrimoniales preferidos por los
estudiantes. Datos absolutos y porcentajes. ................... 363
Figura 34. Elementos patrimoniales asociados a la Prehistoria ........ 376
Figura 35. Elementos patrimoniales asociados a la Antigüedad. ..... 377
Figura 36. Elementos patrimoniales asociados a la Edad Media. .... 378
Figura 37. Elementos patrimoniales asociados a la Edad
Moderna. ........................................................................ 380
Figura 38. Elementos patrimoniales asociados a la Edad
Contemporánea. ............................................................. 381
Figura 39. Frecuencia de las actividades de educación patrimonial
realizadas en las aulas según estudiantes y profesores. . 404
35
Notas previas
- Este documento sigue las rec omendaciones de la American
Psychological Association (APA 7ª edición) para citas y
referencias.
- Se respeta el anonimato de los participantes (profesores y
estudiantes). Se siguen las recomendaciones del manual de
Bos (2020) y se siguen los principios éticos d el manual de
APA (2020, 7ª edición).
- Los extr actos de las tr anscripciones recogidas en el texto de la
tesis se han traducido al castellano para una mayor eficacia de l
procesamiento de los datos con el programa Atlas.ti y para
facilitar la lectura en castellano.
37
INTRODUCCIÓN
En el m ejor de lo s casos, la fabricación del patrimonio es
tanto un arte creativo como un acto de fe. Po r medio de
ello no s decimos a nosotro s mismos qu iénes somos, de
dónde venimos y a lo que pertenecemos. Las lealtades
ancestrales se basan tanto en el fraude c omo en la verdad
y fomentar el peligro junto con el orgullo. No podemos
esca par de la depend encia de est a herencia abigarra da y
pecable. Pero podemos aprender a afrontar sus ficciones y
perdonar sus defectos como parte integral de sus puntos
fuertes. (Lowenthal , 1998b , p, 17).
La presente tesis doctoral, titulada “El patrimonio cultural en la
educación primaria: representaciones y prácticas de profesores y
estudiantes en los centros públi cos de Santiago de Compostela ”, fue
diseñada de acuerdo con una ser ie de int ereses y neces idades de
investigación que se han desprendido de la revisión de la literat ura del
campo de la educación patrimonial. La producción científica en est e
ámbito en los últimos años ha dado lugar a un concepto de patrimonio
complejo, dinámico y abordable desde diferentes enfoques. En esta
investigación se ha optado por una perspectiva del patrimonio como
construcción social y se ha usado un enfoque fenomenológico
(Dormaels, 2011, 2013) que presta atención especial a los puntos de
vista de las personas.
Los enfoques teóricos que han orientado la investigación puede n
estructurarse en tres ámbitos o núcleos temáticos (capítulos 1 y 2 de la
tesis). En pri mer lugar, se aborda la evolución del concepto
patrimonio y el grado de complejidad y de conflicto que han
acompañado a ese proceso. La frase inspiradora de David Lowe nthal
que abre esta introducción resume varias de las cuestiones relevantes
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
38
tales como la construcción de la identidad, la reproducción de los
discursos sobr e el patrimonio y el elevado grado de subj etividad e
intereses que parecen estar detrás de dicho proceso. De este modo, el
patrimonio ha sido utilizado para justificar el presente, generalmente
por parte d e los poderosos (Lowenthal, 1998a; Prats, 2005), y los
discursos sobre él son la manifestación concreta de esa construcción
utilitarista. A través del acceso a ellos podemos tener evidencias de
como se ha ido “fabricando”, por utilizar la expresión de Lowenthal,
tomando como escenario privilegiado el ámbito educativo.
El segundo ámbito teórico de referencia ha sido la Teor ía de las
Representaciones Sociales (TRS). Iniciada por Serge Moscovici en
1961, tr ata de explicar el modo en que las personas atribuyen
significado a diferentes objetos y como este conocimiento, gener ado
en la interacción social y denominado de sentido común, le s permite
identificarse como grupo y just ificar sus acci ones (Jodelet, 2011a,
2011b; Moscovici, 2000). En el campo de la educación ha tenido una
gran acogida, entre otras cosas, para analizar las form as en que los
actores educativos represe ntan los procesos de enseñanza y
aprendizaje (Castorina y Barreiro, 2012). Se parte de la idea de que
conocer las representaciones de los profesores y estudiantes sobre las
materias o los contenidos escolares objeto d e estudio pe rmite explicar
algunas manifestaciones de sus prácticas educativas (Bächler, 2017 ;
Pozo et al., 2006). Resulta de un interé s especial si tenem os en cuenta
que este conocimiento alternativo tiene un elevado potencial para
condicionar las acciones de sus poseedores y que, a pesar de su
resistencia, puede cambiarse (Abric, 2001; Moscovici, 2000). En esta
tesis se ha optado por utilizar el enfoque estructural de las RS (Dany
et al., 2015 ; Lo Monaco et a l., 2017 ; Pier mattéo et al., 2018) debido a
que permite analizar la composición y jerarq uía de los elementos de
una representación y, en consecuencia, prever acci ones específicas e
informadas si se desea actuar sobre ella. Por lo demás, la TRS o frece
un elevado nivel de congruencia con los est udios del discurso que se
han utilizado para analizar e identificar los discursos de nuestros
participantes sobre el patrim onio y su enseñanza ( Kisić , 2016; Smith,
2006; Van Dijk, 2002;). De form a más concr eta, el foco de estudio de
esta tesis han sido las representaciones de profesores y estudiantes
Introducción
39
sobre el concepto, uso y valoración del pa trimonio cultural en la
educación , las concordancias y discrepancias en las representaciones
de ambos grupos, y las implicaci ones educativas se pueden desprender
de los resultados de estos análisis.
El terce r enfoque teórico clave se refiere a la educación
patrimonial que es el ámbito más específico en el que se inscribe la
tesis. Este campo de estudio ha experimentado un importante auge a
nivel internacional desde los años ochenta del siglo pasado ha sta la
actualidad. En el caso de España la inves tigación sobr e la educación
patrimonial ha avanzado de form a significativa en las dos últim as
décadas (Fontal, et al., 2016; Fontal e Ibáñez, 2017; Ibá ñez et al.,
2015), en correspondencia con el creciente inter és internacional por el
patrimonio y sus usos sociales y e ducativos (Harrison, 2 013; Van
Boxtel et al., 2016; Waterton y Watson, 2015 ).
La investigación sobre educación patrimonial en España se ha
ocupado de aspectos como: la conceptualización del patri monio,
(Cuenca, 2002; Fontal , 2003); los contextos de aprendizaje (Asensio
et al., 2010; Ibáñez et al., 2012); la evaluación de programas (Castro-
Calviño et al., 2020; Martín -Cáceres, 2012); el papel de las TIC
(Ibáñez et al., 2018); o las concepciones de los act ores educati vos y
sus prácticas de enseñanza y aprendizaje. Es en este último ámbito de
investigación en el que se sitúa la presente tesis doctoral que se ha
desarrollado en el seno del Grupo de Investigación RODA
(Razonamiento, Discurso y Argumenta ción) al que pertenecen los
directores de la tesis y se ha beneficiado de las ayudas concedidas al
Grupo durante el período de su realización
1
. Igualmente, la tesis contó
con la Ayuda para la Formación de Profesorado Universitario ( FPU -
16150)
La pregunta de investigación a la que trata de responder esta
tesis doctoral podría formularse del siguiente modo: ¿Cuáles son las
1
El GI RODA con sede en el Departam ento de Didáctic as Ap licadas de la
Universidad de Santiago de Compostela ha contado con las siguientes ayudas a la
investigación de las que se ha beneficiado la tesis que hoy se presenta: Plan
Nacional de l+D+i del MINECO (EDU2015-65621- C3 -1-R) y cofinanciada con
fondos FEDER de la UE y Plan Nacional de I+D+i del MINECO (PGC2018-
09 4491-BC31) y co financiado con fondos FEDER de la UE.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
46
le han atribuido. Más adelante se hace un recorrido a través del tiempo
para ver cómo se van atribuyendo signi ficados a los ele mentos
patrimoniales.
Figura 1. El Patrimonio como una construcción socio cultural.
Elaboración a partir de Konsa (2013, p.137)
Se evitará proporcionar una definición de patrim onio propia pues
varios de los autores que se citan e instituciones internacionales
relevantes han realizado esta tarea con especial intensidad en las
últimas décadas. Los resultados siguen generando debates en vario s
contextos (sociales, culturales, legales, etc.) que van a servirnos para
estructurar el discurso.
En este trabajo se revisan algunas de finiciones de patrim onio que
se han manejado diacrónica y dialécticam ente en el proceso de su
delimitación. Se trata de un proceso que sigue evolucionando en la
actualidad y que experimenta un consi derable auge tant o en líneas de
investigación como en la am pliación del concepto. Avilés (2012) dice
que el concepto patrimonio cultural es más difícil de definir de lo que
puede parecer a primera vista debido a la inflación de significados que
ha experimentado la palabra cultura que permite incluir casi cualquier
cosa.
Konsa (2013, p. 126) propone que los enfoques sobre el
patrimonio se pueden clasificar en tres grandes grupos: 1) p atrimonio
como un conjunto de objetos valiosos; 2) patri monio como una parte
del medioambiente; 3) patrimonio como una c onstrucción social. En
este trabajo se ha optado principal mente por el patrimonio como
construcción social y discursiva haciendo hincapié en las perspectivas
críticas, aunque en algunas partes se ha utilizado en conjunción con
los otros dos enfoques dependiendo del contexto o del objeti vo que se
proponga.
OBJETOS VALORES, IDEAS,
SIGNIFICADOS PERSONAS
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
47
1.1.1. El patrimonio como construcción social
El co nc epto p atr im onio ti ene si gn ifi cad os, va lor es y f unc ion es que
ha n ido evo lu cio nan do a lo larg o de l tiem po. Fo nt al (200 3; 20 16)
af irm a que el pa trim onio no ex ist e po r si m ism o y qu e los elem ento s
qu e se con sid era n pa trim onio de pen de n de que las pe rso nas le hay an
co nc edid o unos va lore s qu e le s con fie ren la con dic ió n de pa trim oni o.
Co mo sos tie ne He rná ndez (2 003 ) el con cep to po lisé mi co pa trim on io va
ap are ja do a u n p roc es o co nt inu ado de co ns tru cci ón y d eco nst ru cci ón .
El e n f o q u e de c o n s t r uc c i ó n s oc i a l a de má s r e s u l t a má s
c oh e r e n t e c o n e l e s t u d i o d e l a s r e pr e s e n t a ci o n e s s o c i al e s , q u e s e
r ea l i z a e n e l t ra b a j o e mp í r ic o d e es t a t e si s , q ue l o s e nf o q u e s
t ra d i c i o n al i s t a s s u s t a n c i al i s t a s ( G a r c í a - C an c l i n i , 1 9 9 9 ) do n d e l a s
d ef i n i c i on e s d e p a t r i mo n io s o n o b t e n i da s d e l e s t u di o d e l o s o b j e to s ,
n o d e l o s a c t o r e s . L o q u e s e d e no m i n a p at r i m o n i o h a s i d o
c on s t r u i d o p o r d i s t i n t a s p e r s on a s y or g a n i s m os a t r a vé s d e u n a s e r i e
d e a t r i b u ci o ne s d e si g n i f i c a d o y m a te r i a l i z a d as e n u n di s cu r s o a
t r av é s de l t i e mp o , d e l o q u e s e de r i v a qu e s u n a t u r a l e z a s e a
c o mp l e j a , po t e n c i al me n t e c o n f l i ct i v a, y su d e f i n i ci ó n p a r e c e e s t a r
e n l a s a n tí p o d a s d e u n c o n c ep t o c e r r a d o o d i á f a no .
En la figura 2 se presenta el esquema de Malavass i (2017) que
expresa cómo se produce la construcción social del patrimonio
utilizando la Teoría de las Representaciones Social es (TRS) y sus
procesos de objetivación y anclaje .
F i g u r a 2 . Ap l ic a c i ó n d e l a t e o r ía d e l a s r e p r es e n t a c i o n e s so c i al e s a l es t u d io d e la
c o n s t ru c ci ó n so c i a l d e l p a t r i m o n i o . R e el a b or a c i ó n a p a r t i r d e M a la v a s s i (2 0 1 7, p . 2 5 7 )
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
48
Prats (2009) indica que la construcción del patrimonio es
intencional y se ll eva a cabo siguie ndo unos pasos definidos con
claridad: selección, organización e interpretación. El autor se pregunta
quién está interesado en la activación del patrimonio, es decir, quién
tiene intereses en decidir qué elementos deben ser patrimonio y con
qué fin se toman estas decisiones. Llega a la conclusión de que el
motivo es el poder, fundamentalmente el poder político y en particular
el de ámbito naci onal. Lowenthal (2015) en su obra The past is a
foreign country m antiene un posicionamiento crítico afirmando que el
patrimonio es producto de un proces o por el que las personas lo
falseamos para adaptarlo a los req uerimientos del presente. El
patrimonio más que representar a la historia o al pasado es una historia
inventada. Reforzando la idea anterior Lowenthal (1998 a) en un
trabajo titulado Fabricating heritage enumera hasta media docena de
formas en las que el patrimonio alter a el pasado para “reinventarlo”
según las necesidades del presente.
Al considerar que el patrimonio es un concepto de naturaleza
compleja, dinámica y probl emática, construido de una manera
deliberada por personas con intereses diferentes, resulta necesario
adoptar una perspectiva crítica del patrimonio ( Harrison 2013; Kisić ,
2016 ; Macdonald 2013). Esta perspectiva presta atención a los
aspectos controversiales, ayuda a establecer ne cesidades y permite
estudiar su naturaleza conflictiva.
En esta línea Davallón (2014) d ice que el término patrimonio
presenta una relativa inestabilidad y “desig na realidades que son en
gran medida contradictorias” (p. 47). Es más, no hay una definición
única y hay posturas que cuestionan si realmente se necesita o es
funcional una definición concr eta. Algunas de las diferencias
perceptibles en el significado son de carácter epistemológico al tomar
en consideración cada una de las disciplinas científicas que lo estudian
como el derecho, la antropología, la arqueología, la economía, la
historia o la educación (Waterton y Watson, 2015).
Otros autores se preguntan si realmente existe una necesidad de
conseguir un concepto cerrado y excluyente ( Kisić , 2016), si
realmente este concepto debie ra ser sustituido por otro m ás funcional;
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
49
como es el caso del térm ino patri monialización ( heritagization en
inglés) propuesto por autores como Sánchez -Carretero (2012) que
defiende la utilidad de definir el patrimonio como proceso
metacultural más que como producto
El cuestionamiento más intenso del térm ino patrim onio lo
formulan Joseffson y Aronsson (2016) que apuntan a que podría d ejar
de utilizarse en los países escandinavos de seguir la tendencia de
Suecia. Los autores sostienen que la palabra k ulturarv (patrimonio
cultural) apenas se utiliza en la ley debido a que no la consid eran útil
para analizar el pasado desde una perspectiv a política y presenta claras
vinculaciones con la cultura patriarcal tradicional.
En la lí nea crítica de inves tigación del patrimonio res ultan
decisivos los est udios de varios autores. Asworth et al. (2007) inci den
en com o las sociedades contemporáneas ut ilizan el patrim onio para
gestionar las identidades colectivas; van Huis et al. (2019) estudian las
tensiones producidas por los discursos institucionalizados de la
memoria para crear un sentimiento de per tenencia a Europa y la
memoria intersubjetiva de lo s actores; Macdonald (2013) describe la
interacción con la difícil he rencia/patrimonio ( difficult heritage ) del
pasado nazi o con los territorios de memoria; Silverman (2011)
muestra como el patrim onio es un lugar de disputa para los cole ctivos
religiosos o nacionalistas; Lowenthal (2015 ) investiga los probl emas
de la utilización interesada del pasado para fines actuales; Harrison
(2013) aborda la crisis de las definiciones y clasificaciones del
patrimonio; Stone et al. (2018) estudian el fenómeno reciente del dark
tourism o turismo realizado a los sitios de muerte como campos de
concentración; MacDowell y Braniff (2014) se ocupan de las
conmemoraciones y su relación con los conflictos en sociedades que
han iniciado procesos de paz; finalmente, Levin (2010) investiga la
necesidad de una perspectiva feminista que podría ampliar las
posibilidades de inclusión de contenidos en los museo s y cent ros de
interpretación.
También desde perspectivas críticas, Tunbridge y Asworth (1996)
acuñaron el término “patrimonio disonante” ( dis sonant her itage ) para
caracterizar el conflicto de intereses que se produc e entre las
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
50
perspectivas económicas y culturales del patrimonio. Esta noción de
disonancia es particularmente interesante, como afirman Lähdesmäki
et al (2019, p. 8), porque no debe concebirse solo como una
manifestación de: “[…] puntos de vista divergentes o como un
conflicto abierto sobre los significados del patrimonio, sino concebido
en relación con los valores siempre cambiantes vinculados al
patrimonio tanto en el tiempo como dentro de las comunidades”. En la
literatura científica ot ros autor es se ref ieren a este tipo de patrimonios
como: patrimonios incómodos (Prats, 2005), difficult her itage (Carter
y Martin, 2019 ; Logan y Reeves, 2009; Macdonald, 2010;); negativ e
heritages (Aoyama y Hudson, 2013; Meskell, 2002; Suominen-
Kokkonen, 2016); troubling heritage (Shea, 2018) o heritage that
hurts (Muringaniza, 2002; Sather-Wagstaff, 2016).
De esta manera Kisić (2016), que estudia los conflictos políticos e
identitarios en el sudeste de Europa, sostiene que es una oportunidad
para estudiar el patrimonio de acuerdo con necesidades actuales y con
la aspiración de llegar a un patrimonio inclusivo que trate de integrar,
en vez de excluir, una variedad de perspectivas del pat rimonio
enfrentadas. Un ejemplo de estas perspectivas confrontadas es el que
opone el Discurso Autorizado del Patrimonio (DAP) des crito por
Smith (2006), y el An álisis Crítico del Discurso (ACD) promovido
por van Dijk (2009) y aplicado a los estudios sobre el patrimonio por
Waterton et al. (2006). Los investigadores que trabajan el ACD suelen
analizar como las relaciones entre los actores sociales se manifiestan a
través del lenguaje, concretamente las relaciones de poder y
desigualdad. En el campo específico del patrimonio se contrasta el
DAP con el discurso de las comunidades patrimoniales que están
involucradas, pero que no poseen un conocimiento especializado o
académico sobre patrimonio. Algunas m uestras de estos conflictos
entre la perspectiva de los a ctores institucionales y las comunidades
locales las proporcionan Conforti et al. (2019) que describen las
opiniones confrontadas sobre la gestión del sitio arqueológico de
Atapuerca, y Santamarina y del Mármol (2020) que reflejan las
diferentes posiciones presentes en el proceso de inclusión del tango en
la lista de Patrimonio Mundial.
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
51
1.1.3. Evolución histórica del concepto patrimonio
Sorensen y Carman (2009) afirman que, aunque los siglos XVIII
y XIX supusi eron una forma difere nte de mirar al pasado. L os
estudios del patrimonio como un conjunto distintivo de prácticas
académicas se han originado en la década de 1980. Waterton y
Watson (2015) sostienen que es difícil establecer de manera diáfana
un momento o periodo temporal en el que comenzó la investig ación
sobre patri monio, pero es posible asi gnar periodos temporales y
mencionar eventos que tuvieron importancia en la evolución del
concepto. Las afirmaciones de los autores citados justifican un
recorrido diacrónico para obtener información más pre cisa d e la
evolución temporal del concepto patrimonio y de los estudios
académicos vinculados a él.
Siguiendo a Littler (2005) y Harvey (2001), el patrimonio aparece
definido por unos parámetros que cambian dependiendo del uso que
ha tenido, su contexto y los si gnificados específicos que ha adquirido
a lo largo del ti empo. De ahí que sea adecuado estudiarlo como un
proceso de construcción social (Konsa, 2013 ; Lowenthal, 1998a ;
Prats, 2009), una historia de relaci ones de poder como dice Harvey
(2008) o una construcción discursiva “auto - referenciada” con
consecuencias materiales como hace Smith (2006).
Diversos térm inos como bien cultural , monumento o patrimonio
inmaterial empiezan a a parecer en los discursos a través de una larga
y progresiva evolución tem poral que continúa en la actualidad. Los
elementos que denominamos patrimonio, a partir de las últimas cinco
décadas, están definidos mediante criterios act uales y, como afirma
Poddubnykh (2015), el valor implícito de esos ele mentos hace 1000
años sería diferen te. El objetivo de este apartado es realizar un
recorrido por la evolución del concepto de patrimonio hasta llegar a
las concepciones actuales. Tener una visión diacrónica del proceso de
selección de objet os a los que se otorga unas características
extraordinarias resulta útil para entender que estas atribuciones pueden
mudar con cierta frecuencia y los mismos elementos pueden ser objeto
de protección y salvaguardia o de abandono y destrucción.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
52
1. 1.3 .1. Ant igü eda d y E dad Me dia
Aunque los motivos resulte n discutibles, las prácticas del
coleccionismo de objetos considerados valiosos parecen acompañar a
las sociedades humanas desde su aparición. Von Schlos ser (1988, p.
10) señala q ue los primeros hum anos tenían la creencia de que debían
prolongar y ensal zar su individualidad en el m ás allá, por eso, las
tumbas primitivas eran la vivienda del muerto y debían acompañarlo
las propiedades más valiosas.
Parece que en la antigüedad la materialidad era lo que
condicionaba que algo pudiese ser valioso. Los objetos c omo tal
tienen la posibilidad de ser acumulados y por lo tanto esa
característica les confiere valor. Pero consi derando est a peculiaridad,
hay objetos más o menos valiosos. Ballart et al. (1996) indican que, en
los sant uarios griegos, en las cámaras deno minadas tesoros, se
albergaban aquellos objetos especiales. Así en las cám aras había
objetos de oro, marfil o perlas y esos materi ales debido a sus
características intrínsecas (belleza, d ureza o brillo) y a la dificultad de
ser obtenidos, son objeto de veneración, deseo y confieren un estatus
de poder a su poseedor. “Singularidad y exotismo constituyen otras
dos cualidades que despiertan el deseo”. (Ballart et al., 1996, p. 218).
Se podría añadir incluso un valor mágico -simbólico si
concedemos atención a lo que afirma Beakley (2000) u otros
investigadores del totemismo. Freud (1912) en su obra “tótem y tabú”
sostiene que en las culturas primitivas había la creencia de que cie r tos
objetos desprenden una fuerza mágica que se denom ina mana (de ahí
viene la palabra emanar) que puede acabar con la vida de quien entre
en contacto con ellos si no es una persona autorizada (el sacerdote,
chamán, mago, etc.). Otros investigadores han investigado la función
apotropaica o de protección de algunos de estos objetos singulares.
Un ejemplo es el trabajo de Rodríguez y Ferrer (2018) sobre la
perspectiva de la arqueología de la muerte o Gombrich (1980) desde
la historia del arte. Los tótems y la s figuras votivas ocupaban un lugar
relevante en los grupos humanos como elementos de cohesión y
proveedores de identidad y sentido de pertenencia como defiende
Levi-Strauss (1962).
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
53
Además de las cualidades que hacían valiosos a los objetos y
aunque estos no tenían que ver con lo que ahora denominamos
patrimonio cultural, ya había interés en su protección y posesión.
Blake (2015) se hace eco de algunos de los ejemplos que corroboran
esta afirmación tales como la existencia de un “museo de
antigüedades” en Babilonia en el siglo VI a.C. que pertenecía a la hija
del rey Nabonido. (Blake, 2015). La autora no especifica si esos
objetos estaban guardados mediante algún tipo de orden o
clasificación. A pesar de que ciertos objetos valiosos eran
almacenados, en la mayoría de los casos se trataba de una mera
acumulación como por ejemplo sucedí a con los botines de g uerra. Se
hace necesario entender que la guerra tuvo en esos tiempos una doble
cara; aunque en las contiendas bélicas se destruía intencionadamente
lo relacionado con las cult uras conquistadas para reafirmar el papel
del vencedor, en el lado contr ario las guerras eran una de las maneras
más eficaces de adquirir objetos valiosos generando un interés y una
protección. Los saqueos estaban dirigidos a obtener las joyas u objetos
fabricados con materiales preciosos y los objetos artísticos s ingulare s
o difíciles de conseguir, como sostiene Llul (2005).
Cuando se trasladaban los boti nes, las mejores piezas eran
elegidas por los más poderosos y su disfrute y accesibilidad estaba
limitado a la contemplación privada de estas personas o su cír culo
íntimo. Los objetos se almacenaban al azar y se inventariaban
prácticamente con el único objetivo de cuantific ar la riqueza personal.
Este disfrute individual era llevado al extremo y estas piezas acababan
casi siempre formando par te de su ajuar funerario elim inando la
posibilidad de la exhibición pública.
Solo algunos objetos eran destinados a la co ntemplación pú blica.
“A est os objetos se les atribuía un valor conmemorativo sobre
personajes y hechos históricos de los que se quer ía dejar constancia,
confiri éndoles una función muy similar a la de los monumentos”
(Llul, 2005, pp. 182-183) de lo que se deduce que los criterios de
valor de los objetos no solo eran monetarios. Cuenca (2002) nos
informa de un interés coleccionista en la Edad Antigua de objetos
valiosos reconocidos en el ámbito sociocultural. Plantea un
a ntecedente en el saqueo de Babilonia en el 1176 a.C. realizado por
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
54
los elamitas. Los objetos expoliados fueron exhibidos públicamente
para ser contemplados. El autor compara este hecho con lo realiz ado
varios siglos más tarde por las potencias coloniales europeas como
muestra de superioridad sobre otras culturas y que será un antecedente
de los museos.
Aunque los bienes públicos era n denominados extra patrimonium
como señala Davallón (2014) y lo que se denominaba patrimonio tenía
un sentido de posesión personal y riqueza en términos casi siempre
económicos, hay algunos antecedentes en Greci a y Roma de otr o
manejo y valoración de los objetos. Llul (2005) refiere el caso de
Atalo I en el 210 a.C. en lo que podrí a ser la primera campaña
arqueológica conocida. Durante ese periodo se rea lizó una búsqueda
de vestigios de la Grecia clásica y se materializaron los res ultados en
una colección de objetos para cuya selección primó el criterio artístico
en lugar d e los criterios funcionales o económicos “[…]. Así, más que
tesoros a la vieja usanza, se trataba de cole cciones cuida dosamente
seleccionadas y ordenad as, en las que hasta los objetos cotidianos
fueron estimados desd e una perspectiva esencialmente estética , y a
veces también antropológica” (Llul, 2005, p. 183).
Otro ejemplo es el que refiere Currás (2005) sobre la creación del
museo y la biblioteca de Alejandría en el siglo III a.C. Se trataba de un
espacio destinado al estudio y no co mo cámara de objetos de valor
basado en su materialidad com o era la for ma habitual de proceder.
Los romanos por su parte, una vez conquistada Grecia, se
dedicaron a una apr opiación de su cultura. Eran una cultura sincretista
y adoptaban ele mentos de los pueblos conquistados si esto era
beneficioso. En Grecia adem ás de obtener riqueza con los tesoros
provenientes del expolio, el legado griego se convirtió en un modelo
de referencia digno de imitación para la sociedad romana en lo que se
puede considerar una “significación pedagógica del patrimonio” (Llul,
2005, p. 184). Prueba de ello son las copias de est atuas que todavía
hoy podemos contem plar en diversos museos, los órdenes de
arquitectura o la ver sión romana de las 12 deidades del Olimpo. Su
presencia abarcaba todos los ámbitos de la esfera social. Los
elementos adoptados fueron expuestos en lugares públicos como
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
55
plazas, en lugares privados como villas y en lugares sagrados como
los templos.
Siguiendo la lectura de Mangas (1980) en el derecho romano
aparecen medidas de activación y de protección para los bienes
denominados res divini iuris (bienes consagrados a los dioses) o res
sacra que estaban dentro de un lugar sagrado. Estos bienes se
reconocían por un acto expr eso de los poderes públicos, podían perder
su condición por un acto denominado exconsecratio o exauguratio y
su robo o uso indebi do constituía sacrilegium . Durante el im perio
llegó a aplicarse la pena capital por ese tipo de delitos. Blake (2015)
cita la disputa que abrió Cicerón contra Verres en el siglo I a.C,
debido a que este había robado obras de arte a Roma.
En la Edad Media se puede decir que hubo una continuidad de los
períodos anteriores en cuanto a la valoración de lo que hoy llamamos
patrimonio. Bühler (2005) aporta una posible explicación funcional:
los ger manos seguían viendo el nivel de cultura y civilización de los
romanos y griegos como el exponente superior de cultura y
civilización. A pesar de los grandes cambios que se produjeron en la
sociedad y sucesos como la separación del imperio ro mano, la
ap arición del feudalismo, las cruzadas, los concilios, o la guerra de los
cien años, el ideal de cultura de la antigüedad siguió estando vigente
como guía y como aspiración de la sociedad.
En la Edad Medi a las clases altas iniciaron un coleccionismo de
objetos que funcionaban como depósitos de rique za, y poder
mágico/simbólico en similitud con la antigüeda d que evolucionaría en
el periodo renacentista hacia las Wunde rkammern (cámara de las
maravillas) y que se podría entender como el antecedente de la época
de los museos actuales. Daston y Park (1998) inciden en esas
similitudes, pero hacen la distinción de que las colecciones medievales
seguían siendo ente ndidas más co mo teso ros que como v erdaderos
museos.
Graham y Howar th (2008) dest acan el papel de la Iglesia católica
en la Europa medieval con res pecto al uso simbólico del patrimonio.
Fue esta institución la que ejerció el dom inio de la mediación entre el
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
62
manifiesto que en Europa hay un vínculo implícito y explícito entre un
patrimonio tangible y duradero y la concepción de la identidad.
Según Eriksen (2014) el siglo XIX fue el momento en el que
nacen una serie d e disciplinas como la historia, la arqueología, la
etnología o la filología histórica qu e com parti eron el supues to de que
la historia es un proceso de cambio. En consonancia con l a concepción
positivista do minante, los museos se establecieron co mo instituciones
públicas y exhibieron los artefactos del pasado presentados, separados
y catalogados com o una cadena de periodos históricos destinados a
demostrar el progreso lineal de la civilización.
En el siglo XIX se puede reconocer un víncul o entre la
modernización política, soci al y econó mica de los países europeos y el
interés por los vestigios del pasado. Harvey (2001) propone ver esa
relación como un síntoma de modernidad. Producto de esa época
aparece una noción de patrimonio que llega a la actualidad
denominada el patrimonio como valor social . Según González-Varas
(1999) e ste concept o es consecuenci a de una se rie de acontecimientos
que se p rodujeron entre finale s del siglo XVIII y finales del XIX. La
Revolución Francesa y la Revolución Industrial produjeron una
destrucción masiva e int encionada de patrimonio que tuvo como
consecuencia una rea cción de preocupación y protección por parte de
las instituciones. Wei y Aass (1989) mencionan que diver sos sucesos
revolucionarios provocaron la destrucción de muchos monumentos
por considerarlos representativos del Antiguo Régimen.
Circunstancias así hicieron que se decretase en 1794 la protección de
monumentos de acuerdo con su valor histórico (Martínez -Yáñez ,
2006).
Con respecto a los efectos de los procesos de industrialización
sobre el patrimonio, Harrison (2013) dice que después de la difusión
del capitalismo industrial, artistas románticos ingleses como Constable
y Turner o americanos como Thoureau, rea ccionaron desarrollando
una idealizada visión de los espacios salvajes que debían protegerse
del desarrollo moderno. Este enfoque sentaría las bases de los
movimientos de protección del patrimonio cult ural y natural.
Lowenthal (2005) afirma que la preocupación por la protección de la
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
63
naturaleza y las antigüedades alcanzó su punto máximo en las
proximidades de 1900 e n Europa y en los EE. UU, pero difería en
cuanto a los enfoques: los EE. UU se dedicaron al culto de la
naturaleza en lugar de la historia que siguió sie ndo preferida en
Europa. Se dice en lenguaje coloquial que las catedrales americanas
son los parques nacionales. Harrison (2013) destaca que el prim er
espacio natural protegido fue el Yellowstone National Park en 1872.
Nacionalismo y Romanti cismo contribu yeron a reforzar el
patrimonio como un fa ctor del orgullo nacional por lo que debía ser
estudiado y conservado. López -Facal (2001) dice que en el siglo XIX
se reafirma el valor de identidad de las culturas y en los monumentos
se buscan unos argumentos historicistas que puedan legitimar las
reivindicaciones provenientes de los nacionalismos. Por su parte el
Romanticismo gener ó una forma de relación emocional con el pasado,
predominando el interés por lo m edieva l. Lowenthal (2005) afirma
que el nacionalism o d ifundió el sentimiento de apego por los
monumentos antiguos como símbolos de identid ad colectiva.
A lo la rgo del sigl o X IX la s bu rgu esí as nac ion ale s va n oc upa ndo
es pac io s d e pod er en las so ci eda de s in du str ia liz ada s. De es te mo do , l as
ac tiv id ade s d e me ce naz go, co lec cio nis mo o i nt erés po r el a rte se rán un
si gno de di stin ci ón y una ma nif est ació n de l asc enso soc ial de est a cla se
(G rah am y How ar d, 200 8). En esa líne a, Low ent hal (19 98a ) af irm a qu e
el pat rim onio “se fab ri ca” de lib era dam en te par a co nce de r a un gru po
pr ivi leg ia do un est atu s sup eri or sob re o tro s. Grah am e t al. (200 0) di cen
co n alg o de iron ía que l a vol unt ad d e con ser va r era u na ob ses ión de un a
ed uc ada e inf lu yen te min orí a.
Tuvo lugar un desarrollo de instituciones y legislación destinada a
la protecció n del patrimonio. Los criterios de selección tenían que ver
con los valores de antigüedad y belleza, pero todavía no se relacionaba
a los elem entos con el entorno (Rico, 2009). En España se creó el
museo del Prado en 1814 y en 1864 el Museo Arqueo lógico Nacional.
En 1865 se promulgó un reglamento que concedía a la Real Academia
de la Historia y a la Real Academia de Bellas Artes la supervisión d e
las Comisiones Provinciales de Monumentos. Poco m ás tarde en 1900
se reinicia el Catalogo Monumental y Artístico de España que actúa
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
64
como la lista de patrimonio nacional (Cuenca, 2002). Harvey (2001)
aporta un dato que confirma el grado de interés en la selección y
difusión de la cultura a través de la proliferación de nuevos museos:
Gran Bretaña pasa de tener 90 museos en 1860 a 295 en 1914.
Inglaterra, F rancia y Ale mania fueron las nac iones que gene raron
el discurso dominante del patrimonio como lo entendemos hoy
(Smith, 2006) . La formulación de un patr imonio cultural común fue
una de las bases de solidez y desarrollo de los incipientes estados
nación. Por otro lado, a través de las expansiones coloniales se
pusieron en marcha discursos y creencias por parte de las potencias
europeas que les hacían concebi rse como los ser es humanos que
habían conseguido los logros m ás importantes de la humanidad. El
darwinismo acentuaría y normalizaría esa percepción del vínculo entre
superioridad y logro técnico de los europeos y la falta de civilización
de los colonizados. Co mo afirma Trigger (1989) el evolu cionismo
darwiniano dot ó de argumentos legitimadores a los b ritánicos y por
extensión a otros colonizadores que realizaban prácticas del
denominado coloni alismo patrimonial y querían conservar las
ganancias.
En la primera mitad del siglo XX emerge un concepto global
destinado a caracterizar los monumentos basado en un valor de índol e
subjetiva (Martínez-Yáñez , 2006) para el cual va a res ultar capital el
trabajo de Alois Riegl. La publicación en 1903 de su obra Der
moderne Denkmalkultus. Sein Wesen und sei ne Entstehung (El culto
moderno a los monumentos. Caracteres y origen) supuso un anál isis
sistemático de los valores tradicionales asociados a los monumentos y
señalaba otros valores que estaban emergiendo, así como los
conflictos que se manifiestan entre ell os. Sus aportaciones son una
síntesis equilibrada del pensamiento de Ruskin, Morris y le -Duc cuyas
perspectivas representaban conceptos antagónicos de lo que se
entendía por conservación.
El núcle o de la teoría de Riegl está constituido por la
identificación de una serie de valores que justifican que un
monumento debe ser conservado. Distinguió tres valores principales y
dos categorías criteriales. Los valores identificados eran (Pearce,
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
65
1999): el valor artístico que le concedía al monumento una valoración
estética; el valor histórico que le confería el carácter de testigo de
eventos históricos, y el valor de antigüedad que se medía en los
signos de envejecim iento. Las dos categorías que perm itían clasificar
los valores y los monumentos eran: inten cionalidad y ausencia de
intencionalidad .
Cuenca (2002) señala que a comienzos del siglo XX la herencia
de la perspectiva na cionalista, y la consideración del patrimonio como
documento histórico, dan como resultado una multiplicación de las
actividades relacionadas con el patrimonio. Waterton y Watson (2015)
indican que el interés de tener una provisión de recursos patrimoniale s
que justificasen un pasado glorioso era útil para fortal ecer el futuro de
las naciones. De este modo, en el primer tercio del siglo XX
proliferaron en todos los países leyes, convenciones, cartas y otras
iniciativas orientadas a promover la conservación de monumentos
históricos (Blake, 2000).
Además de los documentos legislativos de ámbito estatal,
aparecieron textos que pretendían sent ar unas bases de actuación
común a nivel in ternacional; entre ell os hay que destacar el papel
pionero de la carta de Atenas (1931) que supuso el nacimiento de la
conservación en términos muy similares a co mo es entendida en la
actualidad. La Carta de Atenas difundió una preocupación y un deseo
de protección común a muchos estados; su cara menos exitosa fue que
se trataba de declaraciones de intenciones más que propuestas sólidas
ya que los text os internacionales no tienen poder vinculante hast a que
los estados los ratifican. A pesar del avance que supuso, hay que tener
en cuenta que se centró de modo principal en el patrimon io
arquitectónico y tenía una consideración del monumento aislado del
contexto que lo envuelve (Rico, 2009).
In ves ti gad oras act ual es com o Ki sić (2 016 ) sos tie ne n que esto s
do cum en tos ela bor ado s a lo l argo de l si glo XX c ont rib uye ro n de
ma ne ra cl ave a ma nte ner el DA P pos iti vis ta qu e ign or ó la dis ona nc ia y
ma ntu vo la heg em oní a de un a per spe cti va ex clu yen te y eur océ ntr ica . A
pe sar de las vi cis itu de s des cr ita s y de los co nfl ic tos bél ico s de la épo ca,
la Car ta de A ten as sent ó u n pre ce den te en la co nce pci ón de
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
66
co ns erv ació n. T orr es (20 15 ) dice q ue co n e st a C ar ta se ins tó a l os
es tad os par a que pub li cas en u n in ven tar io de su s mo num ent os par a
ge ne rar un arch ivo int ern aci ona l, lo que su pon ía el pr ec ede nte de lo qu e
ho y d en omin am os la Li sta de Pa tr imon io Mu ndi al .
Ha br á que es per ar a la co ncl us ión de la S egu nda G uerr a Mun di al
pa ra qu e sur jan ve rda der os org ani smo s su pra nac ion al es que se
en car ga ron d e la pro tec ció n de lo que se deno min ar á pa trim onio
cu ltu ra l. Bal da cci (2 014 ) in dic a que has ta el in ic io de la Seg und a
Gu er ra Mund ia l pre val ecí a una a ct itud d e de scu ido h aci a el si gni fi cad o
sim bóli co de lo s el em ento s pa tr imon ia les sup edit án dos e el int eré s a
co ns ide rac ion es mi lit are s y es tra tég ica s. Sin em ba rgo , como señ al a
Bl ak e (20 15) , la s con sec uen ci as de lo s bo mb ard eos ma si vos y ot ros
ac on tec imi ent os pr odu cid os du ran te la co nti en da mu ndi al ser án los
de ton an tes par a l a c rea ció n d e o rga nis mos co mo la ONU, la UN ESCO
o la ado pc ión d e l a d ecl ara ció n U ni ver sal d e l os Der ech os Hum anos .
Con esta perspectiva se materializa la Convención de La Haya
(1954) que es el primer tratado internacional qu e busca la protección
del patrimonio en caso de conflicto armado. Después de la Segunda
Guerra Mundial, se produjo la independencia de muchos país es que
habían sido coloni as y esto hizo que comenza ran un proceso de
búsqueda de su identidad cultural. L os referentes que manejaban eran
distintos en muchos aspectos de los de Occidente por lo que el
concepto de patrimonio debía ampliarse y acoger esas manifestaciones
(González Varas, 1999).
De esa neces idad nacieron reglamentos y otro tipo de
documentación en los que se puede contemplar la evolución del
concepto de patrimonio. Siguiendo a Rico (2009) se pueden identificar
varios cambios: 1) en cuanto a la nomenclatura, el término más
utilizado en la actualidad para definir al patrimonio es el de
patrimonio cultural . Este término apar ece por primera vez e n 1954 en
el Convenio Cultural Europeo . Se e mplea el concepto bienes
culturales para designar a los elementos que componen el patrimonio
y se dejan de usa r términos como tesoros artísticos o monumentos
antiguos ; 2) en cuanto a la exte nsión del concepto, hay una tendencia
a incluir cada vez más ele mentos y de naturaleza heterogénea
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
67
(muebles, inmuebles, naturales, industriales, etc.); 3) el entorno del
elemento patrimonial se consi dera importante, así como el conjunto,
por lo que pierde valor la perspectiva de protección que contem pla el
objeto aislado y se generan nuevas formas de identificar y proteger; 4)
aparecen nuevos patrimonios emergentes como el cie ntífico
tecnológico, el militar o el etnológico.
Una década después de la convención de La Haya, se crea en
1964 la Carta de Venecia en la que se rec ogen los principios de Boito,
Giovannoni y Brandi (Rey, 2017). Se amplia de nuevo la noción de
monumento al incluirlo dentro de su entorno e incorporar los bienes
muebles asociados. Se puntualiza que las obras m odestas, no solo las
de grandes dim ension es, están incluidas si poseen un significado
cultural. También se fijó la necesidad de que cada país aplicara
cr iterios en función de las necesidades de su cultura y tradición
(Franco, 2014). Esta carta ha sido un ele mento clave en la selección de
sitios que pasarán a form ar parte de la lista de Patrimonio de la
Humanidad y también es inseparable de la génesis del I COMOS
( International Council on Monuments and Sites ) en 1965.
Rey (2017) afirma que el reconocimiento de las arquitecturas
menores lleva consigo la utilización de nuevos valores patrimoniales
como los simbólicos e inmateriales, y estos cambios de traen con sigo
planteamientos democratizadores de la cultura que implican un
acercamiento del patrimonio a la sociedad, un asunto no del todo
resuelto. Uno de los cambios aparece concretad o en el capítulo 16 de
la Carta de Venecia de 1964 en el que se indica que los trabajos de
restauración deben ir acompañados de documentación y esta debe
estar disponible para su consulta pública.
También es neces ario mencionar otros avances relevantes
sucedidos en el contexto it aliano fuera del seno de la carta de Venecia,
aunque e n el mism o periodo temporal. Es de rigor citar el trabajo
llevado a cabo por la Comisión Franceschini. En ella se sustituyó el
concepto patrimonio histórico artístico por el de bien cultural que
permitía una mayor inclusión de elementos. Correia (2007, p. 202)
dice que las tipologías patrimoniales res ultantes de esta ampliación
conceptual fueron: “(I) patrimonio arqueológico; (II) patrimonio
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
68
artístico e histórico; (III) patrimonio documental; (IV) patrimonio
bibliográfico; (V) patr imonio ambiental. E ste último agrupa el
patrimonio paisajístico -áreas naturales, áreas ecológicas, paisajes
artificiales- y el patrimonio urba nístico - centros históricos”. En la
misma línea Baldacci (2014, p, 5) confirma que “la primacía del valor
estético fue completamente abandonada y el testimonio de la
civilización fue co lo cad o e n e l c ent ro de la nu ev a de fin ic ión un ita ria ”.
A p ar tir de la apr oba ció n d e l a Ca rt a de Ven ec ia en 1 964 , su ces iv os
do cum en tos ta nto a ni ve l nac ion al com o in tern ac ion al fu er on añ ad ien do
va ria cio ne s e n e l co nce pto de pa tri mon io . N o se ha rá una re vis ión
ex ha ust iva ; tan s ol o se cit ar án al gun os q ue r esu lta n de i nte rés par a
nu es tra in ves tig aci ón .
La Co nve nci ón sob re la Pro tec ció n del Pa trim on io Mun dia l
Cu lt ura l y Nat ura l de 1972 tra tó de es tab lec er de fin ic ion es
es tan da riz ada s p ara fa ci lita r e l e nt end imi en to y la co lab or ació n, d e ah í
qu e en lo suc esi vo se uti lic e una te rmi nol ogí a com ún ent re la s
in sti tuc io nes UN ESC O e ICO MO S. Así , el térm ino mo num en to
hi stó ri co , emp le ado en la Car ta de Ven eci a d e 1 964 , f ue rei nte rp ret ado
po r IC OMO S e n 19 65 c omo m onu men to y si tio , y por la UN ESC O e n
19 68 co mo bie ne s cult ur ale s para inc lui r tan to mu eb les co mo
inm ueb les (A hma d, 20 06, p. 29 2) .
Ta mb ién h ay qu e ten er en cu ent a el co nte xto polít ic o que s e viv ía
en Eu rop a en la déc ada d e 197 0. Se tr ata ba d e co ns tru ir un di scu rso
es tan da riz ado qu e in clu ía los asp ect os pat rim oni ale s y cu ltu ral es .
Sa sa tel li (2 009 ) des tac a el hec ho de qu e en Co pen hag ue en 19 73 nue ve
es tad os miem br os d e la Com uni da d Eu rop ea f irm an u na d ecla ra ció n
so bre la id ent ida d eu rop ea q ue su pon e el ini cio de la po lít ica de la UE
en est e terr eno . Lä hde smä ki (20 19 ) sos tien e qu e es ta ini cia tiv a
en co ntr arí a su con so lid aci ón ef ect iva en Maas tri ch t en 199 2 dond e se
tr ata de “es tab le cer una nar ra tiv a eur ope a basa da en la sup ue sta
he ren ci a c omú n” (p. 31 ).
La term inolo gí a de la UNE SCO expe rim ent ó pequ eñ as va ria cio ne s
en las dire ct rice s op er ati vas par a in scri bir ele me nto s Pa trim onia les en l a
Li sta de Patr im on io Mund ia l. Así, el pa tr imo ni o cu ltu ral se de nom inó
p r o p i e d a de s c ult ura le s ( C ult ura l Pro per tie s ) y e l p atr im oni o n atu ral
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
69
pr op ieda de s na tur al es (N at ura l Pr ope rt ies) . S egú n Po coc k (1 997 ) la
co nv enc ión de 19 72 tuvo tre s ob je tivo s: prod uc ir un a li sta mun dia l de
pa trim oni o d e pro pie dad es c ult ur ales y n atu ra les , crea r una lis ta de
pr op ied ade s e n pel igr o y g est io nar el f ond o d e pat rim onio m un dia l
ge ne rand o ayu da s a lo s es ta dos co n m en os rec urs os.
En r el aci ón co n la pre ocu pa ció n por la des tru cci ón de l pat rim on io,
a dif ere nc ia de ot ras conv en cio nes com o la de la Haya ce ntr ada en el
pe lig ro de de str ucc ió n po r cau sas bél ica s, la Co nve nci ón de 19 72
in tro du jo las c au sas d eri vad as d e la glo bal iza ci ón y de l a evol uc ión d e
la s co ndi cio nes de vid a en el pl ane ta. Se ar gum ent a que la de str ucc ió n
de l pa trim onio pue de ten er efe cto s nef as tos en to dos los pue blo s del
mu nd o, por es o est abl ece r eco men da cio nes i nter na cio na les ya qu e la
pr ote cc ión a esc ala n acio na l h ab ía r esu lta do po co efi ca z.
La tom a de con cie nc ia de que las p rop ues tas de co ns erva ci ón
an ter io res estu vie ro n may ori tar iam ente ce ntr ad as en los mo num en tos
ge ne ró la pre oc upa ció n por el en tor no , pue s cua lqu ie r camb io o
de ter io ro e n es te a fe cta ría a la pr ote cci ón d e l os m onum en tos ( Ah mad ,
20 06 ). Ot ros camb io s imp ort ant es f uer on la in clu sió n de los jar din es
hi stó ric os , el p ais aj e y e l m edio amb ien te en tre lo s b ie nes p atr imo nia les
en la se gun da m it ad de la dé cad a de 1 97 0, si bie n so lo s e alc anz ará su
re con oc imi ent o efec tiv o en 198 2 en la Car ta de F lor en cia . Po r su par te,
la Dec lar ac ión d e Ám ste rdam (197 5) y l a Car ta de Was hi ngt on (1 987 )
es tab le cie ron el i nte rés en lo s esp aci os urb ano s.
La est rat egia eur op ea de tr aba ja r de f orm a coo rdi nad a a tr avé s de
ca rta s co ns ens uad as e ntre est ad os fu e se gui da en otr as l ati tud es, com o
Ca nad á, Ch ina , el Su des te as iát ico , Au str ali a o Nue va Z elan da . Así el
IC OMO S e n Au st ral ia d ise ñó y ado ptó la Car ta de Bu rra (1 979 ) en la
qu e se int rod uce n tre s nuev os té rmin os: sit io ( pla ce ) ref eri do al lu gar ,
fá bri ca ( f abr ic ) re fe rid o al ma ter ial de que está com pue sto el lug ar y
re lev an cia c ult ura l ( c ultu ra l sig nif ic anc e ) que imp lic a el v alo r est éti co ,
so cia l o ci ent íf ico ; va lo res qu e ac aba rán rec og ién dos e m ás tar de en la
no ció n de pat rim on io cul tur al in mat eri al. En el Doc ume nt o de Na ra
(1 99 4) y la De cla ra ción de San A nto ni o (19 96 ), la m ate ria lid ad y la
au ten ti cid ad de los bien es pat rim oni ale s de jar on de se r ob jet os de
at enc ió n pr efe ren te para concebirse de forma integral al entender que
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
70
todo patrimonio tiene unos valores inmateriales o intangibles
indisociables. Entre las sucesivas ampliaciones conceptuales y
tipológicas del patrimonio, la Convención sobre la Protección del
Patrimonio Cultural Subacuático (2001) prestó ate nción por pri mera
vez a esta modalidad patrimonial.
1. 1.3 .4. La act ua lida d
En las dos últimas décadas se produjeron una serie de
convenciones y documentos de la UNESCO que alumbran la
perspectiva que manejamos actualmente sobre el patrimonio y ponen
en pri mer plano aspectos como el m edioambiente, la sostenibilidad, la
diversidad cultural o la necesidad de consenso entre los disc ursos
sobre el patrimonio.
La Convención para la Salvaguarda del Patrimonio Cultur al
Inmaterial (2003) define el patrimonio cultural in material ( PCI):
Se entiende por “patrimonio cultu ral inmaterial” los usos,
representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas
junto con lo s instrumento s, ob jetos, artefactos y
espacios culturales que les son inherentes que las
comunidades, los grupos y en algu nos casos los
individuos reconozcan como parte integrante de su
patrimonio cultural (UNESCO, 202 0a, p. 2)
La Convención de 2003 introdujo varias novedades destinadas a
permanecer. En prim er lugar, se adopta una def inición p recisa de l
patrimonio cultural inmaterial que supone superar la visión clásica de
los aspectos materiales del patrimonio. En segundo lugar, se habla en
todo momento de salv aguarda superando las nociones tradicionales de
protección o conservación y haciendo referencia a la educación como
estrategia fundamental de transmisión: “se entiende por s alvaguarda
las medidas encam inadas a garantizar la viabilidad del patrimonio
cultural inmaterial, comprendidas la identificación, documentación,
investigación, preser vación, protección, promoción, valor ización,
transmisión -básicamente a través de la enseñanza formal y no formal -
y revitalización de este patrimonio” (UNESCO, 2020 a, p. 3). Por
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
71
último, se creó una lista del PCI para su salvaguarda y se generó una
lista del PCI en peligro o sobre el que actuar de manera urgente. Smith
y Akagawa (2009) indican que la Convención de 2003 contribuyó a la
integración de las perspectivas de país es asiáticos, africanos,
sudamericanos y las prácticas del patrimonio indígena.
El reconocim iento de la dim ensión inmaterial del patrimonio
supuso un avance importante, per o no está libre de aspectos
problemáticos. Algunas posiciones críticas apuntaban en la dirección
de que el PCI definido de una forma tan amplia podía abar car
demasiados significados y resultar poco útil (A ikawa -Faure, 2009;
Labadi, 2013; Skounti, 2009). Otras críticas procedían de la ópti ca del
relativismo cultural y de la perspectiva postcolonial. El pensamiento
postcolonial como herramienta crítica permite ente nder lo que Go
(2016) denomina los “p ersistentes legados” del i mperialismo. Por s u
parte, Uerpmann-Witzack (2018) a firma que e l patrimonio cultural
interpretado de una manera “estática” permite a un grupo o comunidad
hegemónica excluir a los no pertenecientes a ese grupo, y el simple
reconocimiento del patrimonio in material no resuelve estos ri esgos;
por eso, propone una int erpretación dinámica del patrim onio que
reconozca el papel de la diversidad cultural y de las identidades
múltiples como valores de las sociedades plurales.
En definitiva, la aportación de PCI ha contribuido a cambiar el
modo de entender el p atrimonio y su gestión, al poner a las personas
en el centro de la reflexión en lugar de los objetos que habían sido el
centro de atención anteriormente. A su vez, las aportaciones
procedentes del reconocim iento de la diversidad cultural hacen que se
vea como neces aria una noción del patr imonio dinámica e
intercultural, acorde con sociedades con una creciente movilidad de
las personas y cada vez más plurales (Uerpmann-Witzack, 2018).
La Convención sobre la Protección y la Promoción de la
Diversidad de las Expresiones Culturales de 2005 (y su precedente
Declaración sobre la Protección de la Diver sidad Cultural de 2001)
ponen en el prim er plano la valoración de la diversidad co mo un
medio para pre venir y gestionar conflictos. Los orí genes de est a
convención hay que buscarlos en el periodo de 1986-1993 en que los
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
78
características supuest amente negativas de los miembros del
exogrupo . Esto se suele hacer por medio de la selección de temas
específicos, caricaturas, gest os, falacias, etc., para que el resultado en
términos generales sea una polarización en la que aparecen
dominantes y dominados. Después de identificar la autoría es
necesario (au nque no necesariamente en ese orde n) entender como
actúan esos grupos , generalmente élites simbólicas, y como ll evan a
cabo el control del discurso y de su producción.
Va rio s tra baj os ha n pues to de m anif ie sto la ut ilid ad de l anál is is
cr íti co del dis cur so en la in ves tig ac ión sob re pa trim oni o. Rec oge mo s
aq uí alg unos de lo s m ás des tac ado s. W ate rto n et al . ( 200 6) llev an a
ca bo un an ális is cr íti co de la Car ta de Bu rra en el qu e iden tif ic an la
co ns tru cci ón di scu rs iva del pat rim on io y sos tie ne n que hay una
“p rev a l enc ia de la com pre ns ión acrí tic a y de se nti do c omú n de lo que
im pl ica el pa trim onio ” (p . 33 9) en la qu e se elim in a la d iso nan ci a y se
pr omu ev e un enf oqu e co nse nsu ad o de la hi sto ri a a tr av és d e me ns ajes
co ns erv ado res , en alg un os cas os reac ci ona ri os y de proce de nci a
oc cid en tal . Sk red e y Høl lel an d (2 018 ) apli ca n el aná lis is crí tic o d el
di scu rs o a la obr a “Us es of Her ita ge ” de Smi th (200 6) , un a de las obr as
cl ave en la co nst ru cci ón de la noc ión de l dis cu rso aut ori zad o del
pa trim oni o. Lo s aut ore s sug ier en que el an áli sis crít ic o de es ta ob ra
pu ed e apo rtar dos ti pos de util id ades : ent end er po r que asp ect os est á
co mpu es to el DA P, y c ont rib ui r a u n uso m ás rig uro so y crí tic o de l
le gua je prof es ion al en la inv es tig aci ón sob re el pat rim on io. Whi tti ng ton
(2 02 0) real iza un est udio de la lo cali dad aus tr ali ana de Blu e Mo unt ain s
y lle ga a la co nc lus ión de qu e hay un a ver sión pred omin ante de l
pa trim oni o, der iva do del DA P, q ue ma rgin a a d ete rm inad os gr upo s
so cia le s, de fo rma es pe cial a la cu ltur a ab ori gen . Fin alm en te, Le me lin
et a l. (20 13 ) que in ve sti ga la omis ión d e las narr ati vas de los in dí gen as
de bid o al emp leo de una na rra ti va heg emó ni ca im per ial ist a en los
cam pos de ba tal la de sti nad os al tu rism o.
1. 1.4 .3. El Dis cur so del P atr imo nio In clu siv o
H ar v ey (2 00 1) af ir m ab a qu e, en nu es t ra ép oc a m ás qu e e n
n in g un a o tr a , ha ha b id o un a pr o li fe ra ci ó n d e di sc ur so s p r of es io na l es y
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
79
p op u la re s q ue se t ra du je r on e n un a ne go ci a ci ón so br e la id en ti d ad y l os
s ig n if ic a do s so c i al e s y cu l tu ra l es as oc i ad os al pa tr im o nio . E n l a m is ma
l ín e a, L äh de sm äk i (2 01 9) di c e q ue es to s d i sc u rs os , qu e s e m an i fi es t an a
n iv e l i nt er n ac i on al , n a ci on a l, re g io na l o lo ca l, ex p li c it an co n tr o ve rs i as
c an d en te s co m o la s de m ov im ie nt os e xt r em is t as , el re ch az o a gr up os
m in or it ar io s, lo s co nf li ct os é tn ic os y r e li g io so s o la s ac t it ud es
e ur o es cé p ti ca s. P o r s u p a rt e, v a n Hu is e t a l. ( 2 01 9) s eñ a la n q ue l o s
d is c ur so s i ns t it uc i on al iz ad o s de st in ad os a g en e ra r u n se nt im ie nt o de
p er t en en c ia a Eu r op a ch oc a n co n lo s p ro du ci do s a n iv el n ac i on al o lo c al .
En este contexto, Harvey (2001) apel a a una necesaria
“negociación” entre los discurs os disonantes sobre el patrimonio; un
debate en el que se han manifestado distintas posiciones. Entre los
defensores del Discurso Autorizado del Patrimonio, Lenzerini (2011)
afirma que l a asunción de unos estándares culturales globales sirvió
para que instituciones como la UNESCO llevasen a cabo de forma
eficaz la protección del patrimonio, poniendo como eje mplo la
Convención de La Haya (1954) sobre la Protección de los Bienes
Cu lturales en Caso de Conflicto Armado. Esta perspectiva de
Lenzerini, p rocedente del ámbito académico del Derecho, defiende la
necesidad de conceptos est andarizados para actuar en el campo de la
protección. Desde la perspectiva del discurso crítico sobre el
patrimonio, Harrison (2015) admitiendo que determinados conceptos
sobre el patrimonio que se asentaron en las cartas y convenciones
internacionales resultaron úti les desde el punto de vista jurídico para
la salvaguarda y prot ección del patrimonio, también contribuyer on a
una uniformización de criterios en la definición y gestión del
patrimonio que hoy resultan insostenibles y precisan de una revisión
crítica que atiendan a los diferentes agentes, grupos soci ales,
identidades cult urales e instituciones que tienen un papel activo en la
definición y gestión del patrimonio a nivel global, nacional y local.
Los debates sobre el discurso autorizado y crítico sobre el
patrimonio o los discursos alternativos para el futuro com enzaron a
encontrar vías de salida a comienzos del sigl o ac tual en virtud de los
avances que supusieron tr es convenciones internacionales: la
Declaración de la UNESCO sobr e la Protección de la Diversidad
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
80
Cultural (2001)
3
, la Declaración sobre la Salvaguarda del Patrimonio
Cultural Inmaterial (2003)
4
y, en particular, la Convención Marco del
Consejo de Europa sobre el Valor del Patrimonio Cultural para la
Sociedad (2005)
5
, conocida como Convención de Faro. Los cambios
producidos suponen un ante s y un después en los estudios del
patrimonio. Sin embargo, aunque en la act ualidad es un hecho que el
patrimonio es reivindicado para incluir a los desfavorecidos de la
sociedad, e stas reivindicaciones deben tomarse con cautela ya que
podrían constituir solo “un rasguño en las estructuras de poder
hegemóni cas” (Harvey, 2001, p, 32).
Se gún Ki sić (2 016 ), lo s te xt os de est as co nve nc ione s han de saf ia do
al DA P y han es tab le cido u n nuev o pla nte am ien to ét ico par a el si glo
pr ese nt e. Los mo tiv os que han imp ul sad o este cam bio de dis cur so
pr oce den de l as nec esi dad es d e rela cio na r el pat rim oni o con un diá logo
in ter cu ltu ral hor izo nt al tra zad o en las últ ima s déc ad as. De l mi smo
mo do , son espe jo s de l con tex to glob al en el que la no ció n es tát ica de
un a c ult ura uni fo rme y es tab le a lo larg o d el t iem po s e c ont radi ce con la
he te rog ene ida d y los múl tip les pro ce sos de cam bio que se con sta tan
ac tua lm ent e. S e form ula la noc ión de pa trim oni o c omo un pr oce so qu e
re qui er e un enf oqu e co lab or ati vo en tre las com un id ades y lo s
pr ofe si ona les par a gar an tiza r el f ut uro en co nso nan cia con los der ec hos
hu man os y otra s med ida s amp li amen te as umi das . Un cam bio de cis iv o
en est e cam ino hac ia el nue vo co nce pto de pa trim on io fue e l de
co mun id ad pat rim oni al , de fin id o en la Con ven ció n de Far o (20 05)
co mo “un gru po de pers on as que val or an asp ect os esp ecí f ico s de l
pa trim oni o cul tur al y ac túa n para sos ten erl o y tra nsm iti rlo a las
ge ne rac ion es fu tu ras ” (C ons ejo de E uro pa, 200 5, Art ícu lo 4 , pp. 2-3 ).
Es to s arg ume nt os son los que con stit uy en el nú cle o ce nt ral de lo qu e
Ki sić (201 6) ha de nomi na do el Dis cur so del Pa trim oni o In clu si vo
(D PI ) que se pr op one com o ví a de su per aci ón de los de ba tes
tr adi cio na les s obr e el pa trim onio . E n la Ta bla 2 se ofr ec en los a spe cto s
fu nd ame nta les de l p at rim oni o inc lus ivo en co mp ara ció n con el DA P.
3
http://portal.unesco.org/es/ev .php-URL_ID=13 179yURL_DO=DO_TOPICyUR L_SECTION=201.ht m l
4
http://portal.unesco.org/es/ev .php-URL_ID=17 716yURL_DO=DO_TOPICyUR L_SECTION=201.ht m l
5
htt ps:/ /r m.coe.int/16806a18d3
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
81
Tabla 2. Comparación entre DAP y DPI. Reelaboración sobre Kisić (2016, p . 73)
Características
Discurso Autorizado del
Patrimonio (DAP)
Discurso del Patrimonio
Inclusivo (DPI)
Comprensión del
patrimonio
Testigo estático del pasado
Dinámica, (re)construida en
el presente, evolucionando
Alcance
Restos de material
Intangibilidad que puede
materializarse
Valor
Intrínseco, incrustado en el
patrimonio
Extrínseco, instrumental
Conceptos clave
Universalidad, excelencia,
profesionalidad,
autenticidad,
monumentalidad
Participación, diversidad,
derechos humanos, diálogo
intercultural
Autoridad, actores
Gobiernos, instituciones de
memoria pública, expertos
La gobernanza como
conjuntos de diversos
interesados
Nivel
Internacional
Comunal, subalterno,
regional, local, individual,
inter(nacional)
Enfoque político
De arriba hacia abajo,
democratización de la
cultura
De abajo hacia arriba,
democracia cultural,
utilitarismo cultural
Textos claves de
política
Carta de Venecia, UNESCO
1972
UNESCO, 2001, 2003,2005
a, COE 2005
Actitud hacia la
disonancia
Ignorar, marginar,
neutralizar
Valoración, negociación,
diálogo, reconciliación
1. 1.4 .4. Pa trim oni os e n con fli cto . P ro ces os de
pa trim oni ali zac ió n y di son an cia s
Se relacionan a continuación algunos casos de disonancia y
conflicto como consecuencia de la contraposición de discursos
producidos por comunidades, expertos o administraciones res pecto a
la gestión del partimonio. Tunbridge y Ashworth (1996) señalan
diversas categorías de estos conflictos: 1) divergencias en el uso
(político, económico y social); 2) en el m ercado al que está orientado
el patrimonio (local, nacional, global); 3) el contexto espacial en el
que se le otorga significado. Por su parte, Sánchez-Carretero (2012)
indica que hay dos tipos básicos de conflictos: 1) el que se produce
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
82
entre profesionales y expertos de diferentes áreas del conocimiento, y
2) el conflicto entre los actores locales y las instancias que promueven
las políticas patrimoniales. Pero se podrían añadir las diferencias
derivadas de la gestión pri vada o públi ca del patrimonio y los
movimientos patrimonializadores.
Smith (2006) señala que el patrimonio no es un sitio, un objeto o
un edificio; todo eso es rel evante, pero el patrim o nio es lo que sucede
asociado a esos elementos, es decir el proceso de patrimonialización.
Sánchez-Carretero (2012) sugiere utilizar la palabra
“patrimonialización” para definir el proceso por el cual se act iva el
patrimonio y se vislumbran los problemas a sociados a ese proceso. La
palabra inglesa equivalente a patrimonializac ión, heritagization , tiene
en su origen connotaciones peyorativas desde que fue e mpleada por
Walsh (1992) para definir la u tilización de los espacios patrimoniales
como si mples destino s tur ísticos; sin embargo, en la actualidad
empieza a utilizarse en el mundo anglos ajón en la línea en que se
utiliza en los contextos portugués, español o francés. En la actualidad
la patrimonialización es descrita como un proceso de apropiación
simbólica que realizan las personas y que se puede estructurar en una
serie de pasos denominados cadena de sensibilización del patrim onio
(Fontal, 2003). Este proceso sirve a la identización, que es como
define Gómez-Redondo (2011) la construcción del individuo que se
puede producir con la patrimonialización.
El proc eso de patrimonialización que se s igue en las instituciones
internacionales, expresión del discurso autorizado del patrimonio
(DAP), consiste en la confección de listas de patrimonio mediante una
metodología diseñada por expertos y por instituciones. El proceso de
patrimonialización estándar
6
incluye cinco fases:
Lista indicativa. Los estados presentan propiedades para su
inscripción que deben formar parte de la lista indicativa del
país.
6
Link donde se comprueba n las fases del proceso de nominación de los el ementos
pat rimoni alizables: http://whc.unesco.org/en/nominations/
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
83
Expediente de no minación. El expediente que el país
miembro en vía al Centro de Patri monio Mundial para ser
evaluado.
Órganos consultivos. Son los que realizan la evaluación de la
propiedad: el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios
(ICOMOS), la Unión Internacional para la Conservación de
la Naturaleza (UICN) y el Centro Internacional para el
Estudio de la Preservación y Restauración de los Bienes
Culturales (ICCROM).
Comité del Patrimonio Mundial. Toma la deci sión a la vista
de las evaluaciones.
Criterios de selección. Deben cumplir por lo menos uno de
los 10 criterios de selección establecidos.
Este proceso de patrimonialización genera discrepancias y
conflictos que se traducen en la inclusión de unos bienes y la
exclusión de otros, la retirada a post eriori de un bien que había sido
incluido o las desigualdades en la represe ntación de los estados en las
listas del patrimonio mundial. Santam arina y del Mármol (2020)
indican que en la lista del patrimonio cultural y natural hay est ados
“sobrepatrimonializados” , como España con 48 bienes en una sola
lista, al lado de otros “infrapatrimonializados”, como Argentina con
13 bienes en las dos listas, al tiempo que 27 países todavía no tienen
ningún bien patrimonializado. Se citan a continuación algunos cas os
de disonancias y conflictos en los procesos de patrim onialización.
Co nfo rti et al (2 019 ) ofr ece n un ejem plo d e dis cr epa nci as ente d os
co mun id ades pat rim on iale s y la Adm in ist rac ión a pr op ósi to de l si tio
ar que ol ógi co de At apu erc a. Lo s aut ore s estu di aro n las opi nio nes
di ver ge nte s de dos co mu nid ade s pró xim as al s iti o a rqu eo lógi co
re spe ct o de las v en taj as e inc onv en ient es d e la inc lus ión e n la li sta d el
pa trim oni o po r la UNES CO . La s dif er enc ias en la per cep ció n del
pr oce so de patr im oni ali zac ió n d eri van de las dis ti nta s ca rac ter íst ica s
so cio cu ltu rale s de la s dos com un idad es , p ero la Adm inis trac ió n no
co ns ult ó a nin gu na de ella s y no se tu vie ro n en cu en ta sus punt os de
vi sta , in cum pli end o así la s dir ect ric es de la UNES CO sob re la
pa rti cip ac ión de la s com un ida des en los proce sos de ges tió n de l
p a trim oni o.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
84
Jover y Rosa (2017) se hacen eco del conflicto originado en torno
a la mezquita de Córdoba, un edificio protegido como patrimonio
cultural por ser uno de los legados más relevantes de Al- Ándalus. Sin
embargo, y a raíz de l a inscripción registral realizada por la diócesis
de Córdoba y otras prácticas de la Iglesia católica que ha ocultado la
vinculación del edificio con su pasado como mezquita, se han
originado varios problem as lega les por la propiedad, a los que han
acompañado la restricción de acceso a cierto sector de la población
musulmana o las intervenciones que incumplen los convenios sobre
conservación. Por estas circunstancias, ha recibido avisos de una
posible exclusión de la lista de patrimonio.
Santamarina y del Mármol (2020) se ocupan de los casos de las
fallas de Valencia y el tango argentino y su inclusión en las listas de
patrimonio cultural inmaterial (PCI). Las comunidades patrimoniales
reivindican el valor cultural e identitario de estos bienes patrimoniales
frente a los usos económico, turístico o político por parte de los
organismos internacionales y las adm inistr aciones naci onales. Las
razones de la oposición a la nom inación de la UNESCO están
relacionadas con la percepción de este organismo como
mercantilizador de la cultura al priorizar los usos económico o
turístico del patrimonio frente a los valores culturales e identitarios.
Santamarina y del Mármol creen que hubo políticas patrimoniales que
han instrumentalizado estos legados par a fines mercantiles y
gubernamentales y que las formas de gestión de las fallas o el tango
reflejan un a for ma de contr ol social al limitar los aspectos críticos en
aras de potenciar el espectáculo y adaptarlo a los gustos dominantes.
Boland et a l. (2018) ofrecen e l ejemplo de la forma en q ue se
presenta la ciudad norirlandesa de Derry/Londonderry de cara a la
promoción del turismo orientado a los lugares de guerra o de desastres
y las discrepancias entre los discursos de las comunidade s locales
nacionalistas y unionistas. Los gestores turísticos han ideado rel atos
en los que manifiestan interpre taciones discordantes del pasado que
son ofrecidas en los museos y los espacios turísticos. La creación de la
primera Ciu dad de la Cultura del Reino Unido en esta localidad es un
hecho que los autor es contemplan co mo una op ortunidad perdida para
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
85
crear un consenso en los disc ursos y gener ar una oferta discursiva con
rigor y sentido crítico sobre su pasado histórico.
Estos y otros patr imonios confli ctivos ponen de manifiesto las
expresiones de la confrontación de diferentes agencias en los procesos
de patrimonializa ción y gest ión del patrimonio, así como su
apropiación e instrum entación con fines espurios. Y, lo que es más
importante, se tiende a olv idar o desapr ovechar el potencial del
patrimonio como factor transformador de la sociedad a través del
reconocimiento de las disonancias y su aprovecham iento para
promover la gestión democrática del patrimonio (Carrera, 201 7).
1. 2. T IPOS DE PATRIMONIO . C AT EGORÍAS DE CLASIF ICACIÓN
En los estudios sobre el patrimonio es frecuent e el uso de
clasificaciones o tipologías patrimoniales que implican la utilización
criterios y perspectivas concretas par a poner cierto orden en la
variedad y complejidad de realidades que abarca el patrimonio:
tangible e intangible, natural y cultural, público y privado, local,
nacional o internacional; además de la diversidad de usos, valor es y
líneas de investigación a que ha dado lugar (Olwig y Lowenthal, 2006;
Smith y Akagawa, 2009; Waterton y Watson, 2015).
En est e epígrafe se utilizan dos tipos de criterios de clasificación
del patrimonio. Por una parte, el reconocimiento instit ucional; para
ello se recurre a las listas de patrimonio de la UNE SCO en el ámbito
internacional y, en el ámbito nacional, a las clasificacione s que prevé
la legislación española. Por la otra, las clasificaciones que se realizan
desde las disciplinas académicas que, aunque tienen un carácter
fragmentario, resultan útiles desde el punto de vista metodológico y
han sido decisivas para la parte empírica de este estudio.
1.2.1. Clasificación de las instituciones internacionales
La existencia de distint os criterios y términos en el ám bito de los
estudios sobre el patrimonio generó importantes problemas de
nomenclatura y de efectos sobre la protección de los bienes
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
86
patrimoniales, lo que indujo a buscar una terminología común y
consensuada a lo que contribuyó de for ma importante la Convención
del Patrimonio Mundial de 1972. En este apartado se tendrá en cuenta
esta clasificación complementada por las perspectivas adoptadas en
algunas convenciones posteriores.
1. 2.1 .1. La Co nve nc ión de 19 70 sob re tr ans fere nc ias i líc ita s
de b iene s cult ur ale s
Reunida con la intención de adoptar medidas para impedir la
importación y exportación ilícitas de bienes culturales de los
diferentes países, la Convención de la UNESCO, reu nida en París en
1970, realiza una de las primeras clasificaciones exhaustivas de bienes
patrimoniales susceptibles de protección, lo que resulta útil para
comprender la concepción de los bienes patrimoniales de la época,
definidos por dos características destacadas: la materialidad y la
antigüedad. La convención considera bienes culturales “l os objetos
que, por razones religiosas o profanas, hayan sido expresamente
designados por cada Estado como de importancia para la arqueología,
la preh istoria, la historia, la literatura, el arte o la ciencia” (UNESCO,
2020b, p. 4). La relación incluye hasta 11 ti pologías patrimoniales que
abarcan desde colecciones de zoología y mineralogía, pasando por
productos arqueológicos, bienes históricos, todo ti po de antigüedades
de m ás de 100 años, material etnológic o, mobiliario e instrumentos
musicales antiguos, archivos de diverso tipo, docum entos, manuscritos
y libros y hasta colecciones de sellos.
1. 2.1 .2. La Co nve nc ión de 19 72 y l a l is ta del Patr im onio d e l a
Hu ma nid ad.
La lista de bienes culturales de la Convención de 1972
es tablece una clasificación del patrimonio en tres gra ndes bloques: a)
el patrimonio cult ural que tiene que ver con la intervención antr ópica;
b) el patrimonio natural, donde los agentes geológicos y otros
naturales son los actores de cambio; y c) el patrimonio mixto, que es
una hibridación de las categorías anteriores. Se utiliz an otras
categorías que sirven para precisar a las anteriores como las que se
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
87
refieren a los ele mentos excluidos (retirados de la lista), los que se
hallan en peligro o elementos transfronterizos.
Para incluir un ele mento en la lista se tienen en cuenta 10 criterios
de selección rec ogidos en “las directrices operativas para la
implementación de la Convención del Patrimonio Mundial” y que son
revisados periódicamente para adaptar el pa trimonio mundial a las
nuevas realidades (UNESCO, 2020c). Para que un elemento sea
seleccionado debe tener un valor universal ex cepcional y cumplir uno
de los 10 criterios.
En la actualidad hay in scritos 1.121 elementos provenientes de
167 país es, mientras 27 estados miembros n o tienen ningún bien
inscrito. La lista clasifica los bienes insc ritos en cult urales (869),
naturales (213), mixtos (39), en peligro (53), excluidos (2) y
transfronterizos (39). De los datos se desprende que los e lementos del
patrimonio cultural ocupan un lugar hegemónico respecto d e las otras
categorías, lo que refleja que la concepción monumentalista del
patrimonio sigue siendo hegemónica. En la tabla 3 se ofrece la
clasificación de la UNESCO de las regiones agrupadas con un criteri o
geográfico ad hoc en el que se aprecia cuales son las zonas que ti enen
más elementos patrimoniales inscritos.
Tabla 3. Bienes inscritos por región. Elaboración propia a partir de la UNESCO
(2020 d)
Regiones
Cultural
Natural
Mezclado
Total
%
Estados
Parte con
propiedades
inscritas
Europa y
América
del Norte
453
65
11
529 *
47,19%
50
Asia y el
Pacifico
189
67
12
268 *
23,91%
36
Latinoamérica
y el Caribe
96
38
8
142 *
12,67%
28
Estados
árabes
78
5
3
86
7,67%
18
África
53
38
5
96
8,56%
35
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
94
objetos no tienen por si mismos (Fontal, 2003), se debe prestar
atención a los m odos en que se realizan los procesos de atrib ución de
valor, cuales son los valores adjudicados y cual es la relación de los
valores con el uso que se hace del patrim onio. Dado que la activación
del patrimonio es un proc eso subjetivo dependiente de las personas
más que de las cualida des de los objetos, se prestará atención en
primer lugar a los valores del patrimonio.
Lo qu e se de nom ina val or es un a cua lid ad qu e las pe rso nas
co nc eden a ci ert os ele me nto s que lo s con vie rte en “m er ece dor es de
ap rec io ” y al m ism o ti emp o es un cond ic ion an te de la per sp ecti va de su
ut ili zac ió n (Ba lla rt et al . 199 6). En est e se nti do, el va lor es un co nc epto
re lat ivo co ndi cio na do por un mar co de ref ere nci a que cam bi a en
fu nci ón de las pe rso nas , lo s gru pos y las épo cas . Des de una pers pe cti va
fu nci on al, Ball art et a l. (19 96 ) dis tin gu en t res c ate go ría s de val ore s
re fe rido s al pa trim onio : va lor de us o, val or simb óli co y val or estét ico o
fo rm al. Fo nta l (2 00 3) pa rte de es tas ca te gor ías y las am pl ía par a
pr op one r: val or de us o, val or mat er ial , v al or sim ból ico y va lor em oti vo .
a) V al or d e us o . S e r ef i er e n al us o de al go “ pa ra s a ti sf ac er u n a
n ec e si da d m at er ia l, de co no ci mi en to o u n i nt e r és m un da n o”
(B al la r t e t al . , 19 96 , p. 21 6) . D e e st a ca te go r ía s e d es p re n de n un os
u so s va ri ad os a l os q u e se le co nc ed er á at en c ió n si en d o un a
m u es tr a de e ll o e l u s o e co n óm ic o , el u so cu lt u ra l o el us o
e du c at iv o .
b) Valor simbólico. Se refiere a la capacidad que poseen ciertos
objetos de sustituir a algo que no est á present e pudiendo ser una
persona, una cosa, una idea, etc. Podrían ser ejemplos de usos de
este valor el uso político para construir la identidad o el uso en
enseñanza de la historia para conectar pasados con el presente.
c) V al or e st ét i co o f o rm a l . S e re f ie r e a l as cu al i da d es q ue po s ee n l o s
o bj e to s pa ra d e sp e r ta r a tr ac c ió n en l as p e rs on a s de b id o a
c ua l id ad es r el a ci o na da s c on s u a pa ri en ci a o cu a li da de s i nh e re nt e s.
E n lo s mu s eo s y en la s e xp o si ci on es de a rt e s e u ti l iz a es te va lo r .
d) Valor emotivo . Se refiere a la capacidad de ciertos elem entos
culturales para producir emociones en las personas en función
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
95
de la educación recibida, la sensibilidad propia, el contexto
histórico-cultural, o el contexto de rec epción de la información
(Fontal, 2003). Este valor es el que se desarrolla en los procesos
de enseñanza y aprendizaje de la historia en los que las
emociones juegan un papel importante; también se puede
utilizar en la difusión de m ensajes pol íticos.
En relación con los usos del patrimonio, Mora les (2015) a partir
del análisis de los documentos de la Unión Europea identifica dos
acepciones principales sobre el uso del patrimonio. La más extendida
es la que se define como “la dedicación, ocupación o fin a qu e se
destina el patrimonio” (p, 19). La segunda es la que alude a la función
de producir disfrute “de la comunidad que lo acoge , protege, cons erva,
utiliza, visita o sencillam ente conoce” . (p, 19).
1.3.2. Los usos sociales del patrimonio
En la so cie dad conf luyen div er sos acto re s soc ial es que tien en
di fe ren tes lóg ica s y nec es ida des . El p atr im onio es usa do po r eso s
in div id uos par a con seg ui r dis tin tos ob jet ivo s. Ge nera lm en te lo s
ob jet iv os t iene n qu e ve r con fac ili ta r una heg emon ía al endo gr upo . De
es ta m aner a, la s noc io nes de cam po s de po der y ha bit us de Bo urd ieu
so n ade cu ados pa ra exp lic ar el uso de l pat rim oni o (Jim énez y Sai nz ,
20 11 ). El cam po es un es pac io e n el q ue se rela ci ona n lo s ac tor es
so cia le s y se di spu tan alg o que de fo rma gen ér ica se lla ma capi ta l. Es te
ca pit al es tá com pu es to de un ca pi tal e con óm ico, u n cap ita l soc ial y u n
ca pit al cul tura l. Te ner acc eso a m ás cap ita l e s eq ui val en te a te ner má s
po de r. Las di spu ta s qu e se pr odu cen no son ale at ori as ya qu e est án
de fin id as por u na s reg las q ue de fi nen lo s act or es y qu e son ap re ndi da s
en l a par tic ipa ció n soc ial e n el cam po . C ua ndo l as ti ene n int eri ori zad as
y las co nc iben c omo po sib ili dad es de pa rti cip aci ón má s qu e com o
re gla s s e d enom ina habit us . E l h abi tus in dic a la po sib ili da d de ac ced er
al pod er qu e tie ne cad a act or vin cul and o el éx ito y el tipo de ele cc ion es
vi tal es, a los ca pit al es ini ci ale s con los q ue pa rte c ada acto r. A ma yo r
ca pit al ini cia l, m ayo r po sib ili dad de acc eso al pod er. Los uso s,
es tra teg ia s y co mp ort amie nt os de los ac tor es son muy imp ort ant es en la
te orí a pla nte ada por Bo ur die u ya q ue ca rac ter iza n la pos ici ón de l
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
96
pa rti cip an te e n el cam po d e p ode r y perm iten con oce r e l po sib le m odo
de p art ici pac ión qu e va a l lev ar a cab o.
El pat rim oni o com o se ha vis to en ep íg raf es ant eri ores es un
te rre no de di spu ta en el que entr an en jueg o di sti nta s lóg ica s:
ec on ómi cas , cu ltu ral es, po lít ica s, edu cat iv as, etc . Po r ello al igu al que
en las te orí as pla nte ada s po r Bou rd ieu es muy impo rt ant e co noc er los
us os del patr im oni o pa ra ent end er la diso na nci a y pod er fo rmu lar
pr op uest as de me jora que co ndu zca n a la in clu sió n. Si se busc a ten er
un a vi sió n lo suf ici ent em ent e amp lia de es tos p roc eso s pol ém ico s a
tr avé s de lo s us os, ha y que def inir tam bién qu ien es so n los act ore s y los
pa rad igm as de ac tua ció n que se em ple an . Par a con oce r est as cu es tio nes
de ac to res y p ara di gma s d el “ca mpo pat rim on ial” s e p ued e t om ar la
ca teg or iza ció n re ali zad a po r Gar cí a Can cl ini (199 9). El au to r est abl ece
qu e la s acc ion es o us os de l pa trim onio se ll eva n a ca bo por tres agent es
so cia le s prin cip ale s que act úan desd e cu atro par ad igm as po lí tic o-
cu ltu ra les . S e o fre ce es ta inf orm ac ión en l a t abl a 4 .
Tabla 4. Agentes sociales de las acciones que definen los usos del patrimonio.
Elaboración propia extraída del texto de García Canclini (1999, pp. 19- 22)
Agentes
Acciones o usos del patrimonio
Sector
privado
Uso: busca la acum ulación económica y la reproducción
de la fuerza de trabajo
Acciones: explotación del espacio natural y urbano,
especulación inmobiliaria, transporte privado.
Estado
Uso: promueve el patrimonio como elem ento de
integración social, a veces de forma impositiva y
ocultando valores locales o disonantes.
Acciones: rehabilitación de sitios arqueológicos, creación
de museos, publicaciones, discursos id entitarios,
políticas de memoria.
Movimientos
sociales
Uso: buscan l a habitabilidad digna de los espacios, las
propuestas ecológicas y la participación
democrática en la apropiación del patrimonio.
Acciones: campañas e iniciativas críticas con la
explotación masiva de r ecursos naturales, la
urbanización incontrolada o la degradación del
medio ambiente.
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
97
Las acciones emprendidas por los diferentes agentes sociales en
relación con el patrimonio y su preservación son susceptibles de ser
analizadas desde cuatro perspectivas polí tico-culturales difer entes que
García-Canclini (1999) caracteriza como “ tradicionalismo
sustancialista, m ercanti lista, conservacionis ta monumentalista y
participacionista ” (pp. 22-26), cada una de las cuales implica
concepciones, valores y usos diferentes del patrimonio.
1. 3.2 .1. Los us os po líti cos d el patr im on io
Lo s usos o fu nci on es polí tic as del pat rim oni o h an alc anz ado
ta l re lev anc ia q ue s e han con ver tid o en obj eto d e inv est iga ció n de
di sti nta s rama s de las cien ci as soci ale s. Di ve rso s estu di os (Ash wo rth et
al ., 2007 ; Har ris on , 2013 ; Lo wen tha l, 19 98a ), han ins ist ido en q ue la
se lec ció n de el em ent os pa trim onia les y los sig nif ic ado s que se le s
at rib uy en está n me di ados en m ucho s ca sos por f ines pol íti co s, de una
fo rm a esp ecia l la co nst ruc ció n de id ent id ade s. En es ta di re cció n Sm ith
(2 00 6) in dica que lo s grup os so cia les he gem óni co s eli gen lo qu e se
co ns ide ra patr im on io para fo rta lec er un a id ea det erm inada de la
id ent id ad rele gan do de esta s dec isi one s a ot ros gru po s qu e no ti ene n
ac ces o a lo s c en tro s d e d eci sió n. Po r s u p art e, Si lverm an (20 11) , d esd e
un a p ers pec tiv a d e m ayor di st rib uci ón del po der en la soc ied ad, so sti ene
qu e el pat rim oni o es usa do pa ra crea r ide nti dad es y afi anza r el po der de
la s élit es , per o tam bié n pu ed e se r un a her ram ien ta en man os de ot ros
gr up os soc ial es pa ra cre ar ide nt ida des pl ura le s o alt er nat iva s.
En la m edida en que las soci edades act uales se han hecho más
diversas y multiculturales, los usos del patri monio para la
construcción de identidades sociales se han hecho más complejos y en
las sociedades convive n narrativas diversas promovidas por diferentes
grupos sociales que recurren al patrimonio para afirm ar estas
identidades (García-Canclini, 1999). En este mismo sentido, Mármol
(2020), apoyándose en la teoría de la “sociedad líquida” de Zigmun t
Bauman, sostiene que, en las sociedades actuales sometidas a
continuas mutaciones, las identidades no son estáticas ni inmutables
si no flexibles y moldeables para adaptarse a los cambios acelerados.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
98
Estas circunstancias han provocado en las últimas décadas una
eclosión de trabajos académicos que analizan las relaciones entre el
patrimonio y la construcción de las identidades, de los que son buenas
muestras las revi siones de Asworth et al. (2007) y Graha m y Howarth
(2008) par a los contextos intern acionales y las de Delanty (2017) y
Macdonald (2013) en el ámbito europeo.
Un análisis sistemático de los estudios sobre los usos políticos del
patrimonio es el que llevan a cabo Van Geert y Roigé (2017) que
identifican seis grandes líneas de investigación en este campo: a) El
patrimonio en la construcción de los estados -nación y las narrativas
nacionales; b) El patrimonio en los conflictos bélicos; c) El patrimonio
en los procesos coloniales; d) El patrimonio y los discursos
alternativos o los usos locales del patrimonio; e) El patrimonio en los
discursos de las instituciones internacionales; f) el patrimonio y las
políticas de memoria.
1. 3.2 .2. Los us os eco nóm icos y cul tur ale s del pa trim onio
Si desde la Antigüedad el patrimonio se identificaba con los
bienes materiales de qu e disponían las personas (Llul, 2005), en la
actualidad sigue teniendo una dimensión económica de primera
magnitud (González -Monfort, 2007). Mie ntras el valor cultural del
patrimonio se concreta en la esfera de las relaciones sociales en
función de los signi ficados que le atribuyen las co munidades y no
resulta fácil su medición, el valor económico se genera en el mercado,
aunque sea un mercado condicionado por el hecho de que el
patrimonio s ea un bien m ixto que p articipa d e la propiedad pública y
privada. En la valoración del patrimonio, existe una tensión entr e la
perspectiva que defiende su explotación como rec urso económico
(mercantilista) y la que pone el acento en el valor simbólico y cultural
(culturalista).
La salvaguarda y protección del patrimonio exige grandes
inversiones que inducen a pensar en formas de uso económico del
patrimonio que pueda contribuir a sufragar los gastos de conservación,
al mismo tiempo que otras perspectivas apuestan abie rtamente por la
explot a ción del potencial económico del patrimonio. Según Greffe
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
99
(2014) el patrimonio c ultural ofrece varias formas en las que puede
contribuir al desarrollo económico: como fuente de actividad es
productivas, como una palanca para la creatividad y como un factor de
atracción. Sin embargo, las perspectivas sobre el aprovecham iento
económico del patrimonio difieren unas de otras.
En un a pos ici ón in term edia en tre co ns erv ació n y exp lot aci ón ,
Ma son (2 008 ) dic e qu e la co nse rva ció n del pat rim oni o ha evol uc ion ado
de sd e u nas pe rsp ec tiv as e xc luy en tes a o tra s q ue con tem pla n e l u so
ec on ómi co de l pa trim on io s iem pre q ue r esp ete n cri ter io s de d ive rs ida d
cu ltu ra l. So sten ib ili dad y el de sa rro llo lo cal . El au tor sost iene que se
de be di sti ngui r entr e el v alo r de u so d e a qu ell os bie nes q ue s e pue dan
co me rci ali zar en l os m erc ado s y par a los cua les ex ist e un prec io y los
va lor es de no u so qu e t ien en qu e v er co n la dif icul ta d de cuan tif ic ar o
co n la ine xis ten cia d e m erc ado s par a o tro s bien es .
Otro econom ista (Throsby, 2001) se alinea con la defensa de la
“industria del patrimonio” alejándose de la visión peyorativa que este
enfoque tuvo en décadas pasadas. E l autor se m uestra contrario a una
oposición e ntre valores cultural es y neces idades materiales y sostiene
que el desarrollo humano debe contemplarse desde una perspectiva
holística en la que los sistemas económico, social, ambiental y cultural
se potencien mutuamente. Sobre esta base defiende que la
conservación y valoración del patrimonio debe ser com patible con su
explotación económica, aunque no p revé con detalle los lím ites de la
explotación ni sus posibles efectos adversos. En este sentido,
Delgadillo (2010) objeta al trabajo de Throsby que, aunque maneja los
riesgos de liberar el mercado a la hora de explotar del patrimonio,
pone más énfasis los potenciales beneficios económicos . De est e
modo, no especifica como llevar a cabo el reparto de los costes y
beneficios asociados a la explotación de un bien cultural colectivo, ni
como se preser van los intereses contrapuestos entre las escalas
internacional, nacional y local. Santamarina y del Mármol (202 0)
utilizan el caso del patrimonio inmaterial de las fayas valencianas para
mostrar como las necesidades del mercado producen alteraciones en el
patrimonio y los significados que le otorgan las personas para acaba r
perdiendo su valor cultural y convirtiéndose en un espectáculo
e conómicamente rentable.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
100
En esta línea críti ca con la explotación comercial del patrimonio,
García-Canclini (1999) dice que el sector privado y las empresas, que
tienen como objetivo últ imo la acumulación de capital, ven el
patrimonio como una oportunidad o un obstáculo para la acumulación
capitalista. Desarr olla su argumento haciendo referencia a dos tipos de
iniciativas privadas. Por una parte, las empresas turísticas consideran
el valor simbólico del patrimonio porque añade valor y permite
comercializarlo mejor. Por otro lado, las empresas de extracción o de
construcción pueden ver el patrimonio como un agente generador de
restricciones que van a incrementar el cost o de sus actividades al tener
que cumplir las medidas legales de prot ección. Otros autores, como
Davallón (2014), ponen el acento en el valor cultural y simbólico del
patrimonio frente al económ ico por lo que niegan su carácter de
mercancía, lo que no quiere decir que no contribuya a la creación de
beneficios económicos mediante la cre ación de circuitos, servicios o
aprovechamientos públicos.
La confrontación entre los usos comerciales del patrimonio y s u
uso cultural debe avanzar hacia la aceptación de la disonancia y la
búsqueda de soluciones que integren la preservación y salvaguarda del
patrimonio como valor cultural con el aprovechamiento económico
realizado desde perspectivas del desarrollo sostenible y la
participación de las comunidades locales en los posibles benefici os
económicos que pueda proporcionar el patrim oni o. El turismo
sostenible puede ser uno de los ejemplos en los que se trate de
conciliar un tur ismo menos masivo en el que el patrimonio local actúe
como factor de sostenibilidad. Esto pasa por reducir el increm ento
progresivo del turismo a nivel global que amenaza un desarrollo
equilibrado en las zonas con mayor demanda. Otra dirección en la que
se debe avanzar es en la utilización de criterios cuantitativos y
cualitativos al tratar los datos de aprovechamiento económico del
patrimonio. Greff é (2014) utiliza el ejemplo del Museo del Louvre en
el que una inversión de 200 millones de euros crea unos ingresos de
1.000 m illones de euros, unos datos que el autor matiza ya que en
estos resultados deben tenerse en cuenta otras variables como la
situación macroeconómica general, la seguridad de los viajes, las
innovaciones en el sector hotelero, la restauración, etc.
CAPÍTULO 1. El patrimonio: un ámbito para el conflicto y la inclusión
101
Todavía habría que referirse a los usos educativos del patrimonio ,
es decir a las formas en que el patrimonio se utiliza en los contextos
formal, no formal e informal de la educación con la finalidad de
promover en la población un conocimiento, una identificación, y un
aprecio hacia el patrimonio que posibiliten su disfrute y su difusión.
Pero estos aspectos son los que serán objet o de análisis en el sig uiente
cap ítulo dedicado a la educación patrim onial.
103
CAPITULO 2. L A EDUCACIÓN
PATRIMONIAL Y LA TEOR ÍA DE LAS
REPRESENTACIONES SOCIALES
2.1. L A EDUCACIÓN PAT RIMONIAL
La educación patr imonial (EP), entendida como un “proceso
sistemático de trabajo educativo centrado en el Patrimonio Cultural
como fuente pri maria de conoci miento y enriquecimiento individual y
colectivo” (Horta et al., 1999, p. 4), tiene sus o rígenes en la segunda
mitad del siglo XX en el conte xto de los tr abajos de la Herit age
Education en Inglaterra (Teixeira, 2006). En las décadas posteriores se
produjeron avances en este ámbito paralelos a los cam bios sociales
que han hecho evolucionar las concepciones del patrimonio y lo han
acercado a los intereses y las necesidades de las personas. Fontal
(2016) ha señalado que la investigación en las disciplinas de la
educación, la comunicación y el turismo ha contr ibuido a la
superación de perspectivas tradicionales sobre el patrimonio,
centradas en la materialidad, la antigüedad, el valor económico o la
función turística de los objetos p atrimoniales. En su lugar, se han
desarrollado visiones más holísticas del patrimonio que pre stan
atención a las personas y las comunidades como agentes
patrimonializadores, a los procesos de identización que se favorecen a
través del patrimonio y al carácter dinámico y cambiante del
patrimonio (Cuenca, 2002; Gómez-Redondo, 2012; Fontal, 2012).
En los apartados siguientes se analizan algunos de los avances
habidos en las últimas décadas en la educación patrimonial que la han
convertido en un ámbito de investigación en auge a nivel internacional
y también en el contexto español . Dentro de este análisis ocupará un
lugar relevante la teoría de las representaciones sociales (RS) que se
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
110
autores siendo los trabajos de autoría única menos frecuentes (86 de
229 en WOS y 74 de 310 en SCOPUS).
Tabla 5. Publicaciones de las bases WOS y SCOPUS (2020). Elaboración propia
Publicaciones en WOS
n
Publicaciones en SCOPUS
n
Documentos totales
310
Documentos totales
249
Artículos
229
Artículos
154
Trabajos de revisión
2
Trabajos de revisión
18
Capítulo de libro
4
Capítulo de libro
12
Autores
589
Autores
508
Documentos de autoría única
86
Documentos de autoría única
74
Índice de colaboración
2.27
Índice de colaboración
2.54
La figura 7 muestra que el ritmo de producción ha ido en aumento
durante las dos últimas décadas en las dos bases de datos y se
encuentra actualmente en el punto más alto a pesar de no haber
concluido el año 2020 en el momento de la búsqueda. Aunque en la
figura 7 no aparecen publicaciones en las fechas 2000 -2003 cabe
puntualizar que antes del año 2000, sí hubo literatura de impacto del
tópico heritage education .
Figura 7. Producción científica sobre el tópico heritage education en WOS y
SCOPUS (2000-2020). Elaboración propia
0 0 0 0 5 2 2 3 5 3 3
9 5
14 17 22 20
38
32
46 46
0 0 0 1 2 0 0 2 3 6 7 6 9 9
36 36
47 44
69
55
0
10
20
30
40
50
60
70
80 WOS SCOPUS
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
111
Para finalizar con la caracterización de las publicaciones se ofrece
en la tabla 6 una comparación de los idiomas utilizados de las
publicaciones de las dos bases en datos absolutos, que de muestran que
el inglés es indiscutiblemente el idioma más uti lizado, el español es el
segundo, el port ugués el tercero y a bastante distancia con presencia
poco significativa aparecen otros idiomas, a veces combinados con el
inglés.
Tabla 6. Idiomas de publicación en WOS y SCOPUS (2020). Elaboración propia
Idiomas WOS
n
Idiomas SCOPUS
n
Inglés
157
Inglés
172
Español
107
Español
43
Portugués
34
Portugués
10
Italiano
4
Italiano
4
Turco
2
Turco
4
Francés
2
Francés
1
Holandés
3
Holandés
2
Ruso
1
Ingles/español
6
Inglés/turco
1
Noruego
1
2.1.2.1.4. Universidades más relevantes por número de
publicaciones
La tabla 7 ofrece la relación de universidades de las que
proceden los trabajos académicos de las dos bases de datos. En los
datos obtenidos de WOS, los nueve primeros puestos apar ecen
ocupados por universidades españolas, con la Universidad de
Valladolid a la cabeza y una producción muy superior a las demás. La
producción española de WOS supone el 74% del total. En la base
SCOPUS hay una mayor var iedad de universidades de procedencia.
La presencia de las universidades españolas es un poco inferior en esta
base, tanto en los puest os como en las cifras, pero sigue siendo
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
112
hegemónica con un 70% del total de la producción. La conclusión más
destacada es que las universidades español as lideran la producción
científica sobre educación patrimonial.
Tabla 7. Universidades más relevantes por número de publicaciones en WOS y
SCOPUS (2020). Elaboración propia
Universidades en WOS
n
Universidades en SCOPUS
n
Univ. Valladolid
65
Univ. Valladolid
31
Univ. Huelva
32
Univ. Huelva
13
Univ. País Vasco
31
Univ. Murcia
8
Univ. Murcia
23
Univ. Sains Malaysia
7
Univ. Zaragoza
17
Univ. País Vasco
6
Univ. Santiago De Compostela
16
Univ. Sevilla
4
Univ. Sevilla
13
Adnan Menderes University
3
Univ. Valencia
12
Fundac. Univ. Tecnológico Comfenalco
3
Univ. Barcelona
11
Univ. Barcelona
3
Univ. Porto
9
Univ. Oviedo
3
Univ. Sains Malaysia
9
Universidad Nacional De Cordoba
3
Yarmouk University
8
University College London
3
Adnan Menderes University
7
University Antwerpen
3
M (Corresponding Author)
7
University Vermont
3
Univ. Oviedo
7
Aristotle Univ.Thessaloniki
2
Univ. Autónoma Barcelona
6
Centro Universitario Univates
2
Univ. Autónoma Madrid
6
Univ. Cent. Marta Abreu Las Villas
6
Univ. Fed. Fluminense
6
Univ. Fed. Maranhao
6
2.1.2.1.5. Revistas más relevantes por número de
publicaciones
La tab la 8 se of rece un ran kin g de la s rev ist as o fue nt es de
pu bl ica cio nes m ás rel evan te s por el may or núm ero de pub li cac ion es e n
el tó pic o he rit age ed uca tio n/e du cac ión pat rim oni al . La s li sta s d e l as
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
113
do s bas es de da tos co ntie ne n 19 fue nte s de pub li cac ion es ca da una ,
es tan do algu na s in dex ada s e n am bas ba ses . De las 10 rev ist as con
ma yor n úm ero de p ubl ica cio ne s de las do s list as , 8 s on es pañ ola s. D el
to tal de fu ente s rec og ida s, al go más de l 60% en WOS y po r en cim a del
30 % en SCO PU S son de na cio na lida d esp añ ola , lo que vie ne a ref or zar
lo s da tos obt en ido s en nú me ro ab sol uto de pu blic ac ion es . Las re vi sta s
es pañ ol as qu e oc up an lo s pr im ero s lug ar es s on: Es tu dio s Pe dag óg ico s,
En sa yos -Re vist a D e la F ac ult ad de Ed uca ció n de Alb ace te, Rev is ta
El ect ró nic a Int eru ni ver sit ari a de Form ac ión del Pr of eso rad o , y Re vis ta
de Ed uc ació n .
Tabla 8. Revistas/fuentes más relevantes por número de publicaciones en WOS y
SCOPUS (2020). Elaboración propia.
Re vi sta s e n W OS
n
Re vi sta s e n S COP US
n
En sa yos- Re vis ta De La Fa cult ad De
Ed uca ció n De A lb ace te
12
Es tud io s P eda góg ico s
14
Re vis ta El ectr ón ic a
In ter uni ve rsi tar ia De For mac ión D el
Pr of esor ado
10
Le ctu re Not es in Co mput er S cie nc e
(I ncl ud ing Su bse rie s L ec tur e No te s
in Ar tif icia l I nte ll ige nce an d Le ct ure
No tes in B ioi nfo rma tic s)
10
Ed uca tio S igl o XX I
8
Ad van ce s in I nte ll ige nt S yst ems a nd
Co mpu ti ng
9
Re vis ta De Ed uca ció n
8
Re vis ta De Ed uca ció n
7
Au la Ab iert a
7
Re vis ta El ectr ón ic a
In ter uni ve rsi tar ia De For mac ión D el
Pr of esor ado
7
Di dác tic a D e Las Ci enc ias
Ex per im ent ale s Y So cia les
6
Ac m. Int erna tio nal Co nf ere nce
Pr oc eed ing Se rie s
4
Re vis ta In ter univ ersi tar ia De
Fo rma ció n De l P rof es ora do- Rif op
6
In ter nat io nal Ar chi ves of T he
Ph oto gr amm etr y R emo te Sen sin g
an d S pat ial I nfo rma tio n S cie nce s -
Is prs Ar ch ive s
4
Ca dmo
4
Te ach ing A nd Tea ch er E duc at ion
4
Te ach ing A nd Tea ch er E duc at ion
4
Ar bor
3
Ac ess o Livr e
3
Ca dmo
3
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
114
Re vi sta s e n W OS
n
Re vi sta s e n S COP US
n
Ar bor -C ien cia Pe nsa mie nto Y
Cu ltu ra
3
Cu ltu ra Y E duca ció n
3
Ar te In div idu o Y So cie dad
3
Hi sto ry of Ed uca tio n a nd Ch ild ren ’s
Li ter at ure
3
Cu ltu ra Y E duca ció n
3
In ter nat io nal Jo urn al of Her ita ge
St udi es
3
Ed uca r em R ev ist a
3
Is prs A nna ls of The Ph oto gr amm etr y
Re mot e Sen sin g a nd Sp atia l
In for ma tion S cie nc es
3
Hu man id ade s y Ino va cao
3
Jo urn al of Cu ltu ral He rit ag e
Ma nag em ent and S ust ain abl e
De vel op ment
3
In ter nat io nal Jo urn al of Her ita ge
St udi es
3
Pu bli c A rc hae olo gy
3
Jo urn al of Cu ltu ral He rit ag e
Ma nag em ent and S ust ain abl e
De vel op ment
3
Su sta in abil it y (S wi tze rl and)
3
Me tis -Hi sto ri a e Cul tu ra
3
Ap pl ied Sc ien ces (S wit zer lan d)
2
Pu bli c A rc hae olo gy
3
Ar te In div idu o y Soc ie dad
2
Su sta in abil it y
3
Ca pit ale Cu lt ural e
2
2. 1.2 .2. In ter ese s de l os in ves tig ado res
Se procede a continuación a caracterizar los intereses o temas
clave que han guiado a los investigadores del ámbito de la educación
patrimonial. No se trata de proponer una clasificación alternativa a
otras existentes, sino de proporcionar los resultados q ue se extraen
utilizando como criterio de análisis las palabras clave más empleadas
en las publicaciones revisadas. En la tabla 9 se ofrecen las palabras
clave más empleadas en todas las publicaciones revisadas. Para que
resulten más significativas, se han seleccionado las 20 palabras con
mayor frecuencia de aparición en las bases de datos WOS y SCOPUS
y se han descartado las demás.
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
115
Tabla 9. Palabras clave más empleadas en las publicaciones de WOS y SCOPUS
(2020). Elaboración propia
Palabras clave en WOS
n
Palabras clave en SCOPUS
n
Education
8
Education
30
Cultural Heritage
7
Cultural heritage
30
Teachers
5
Heritage education
24
Archaeology
4
Cultural heritage education
22
Heritage Education
4
E-learning
20
Identity
4
Students
10
Perceptions
4
Historic preservation
9
School
4
Teaching
9
Conceptions
3
Virtual reality
9
Students
3
Augmented reality
8
Technology
3
Intangible cultural heritages
7
Apps
2
Computer science
6
Art
2
Engineering education
6
Beliefs
2
Architecture
5
Challenges
2
Computer graphics
5
Children
2
Computer programming
5
Competence
2
Curricula
5
Design
2
Heritage conservation
5
Developmental changes
2
Technology transfer
5
Dissemination
2
La primera evidencia que se extrae de recoger las palabras clave
citadas en los estudios es la gran variedad de términos, lo que indica
que el campo de estudio de la educación patrimonial es fértil, está
muy ramificado y no resulta fácil de clasificar. Una segunda
característica de este análisis es una diferencia significativa en los
datos de frecuencia de las palabras clave entre las dos bases de datos
utilizadas, siendo sensiblemente más elevados en SCOPUS.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
116
E n re la c ió n co n la f r ec u en ci a d e l as pa la br as cl a ve , tr es de l as qu e
o cu p an l o s ci n co pr i m er os p u es t os s o n co m un e s a la s do s ba s es :
e du c at io n , cu l tu r al he r i ta g e y h er it a ge ed u ca ti o n . El co n ju nt o de lo s
té rm in os m ás ci ta do s in di c a qu e la s lí ne as de in v e st ig ac ió n m á s s eg ui da s
s e re la ci on an co n l a e d uc a ci ó n y e l pa tr im on io ( ed u ca ti on , cu lt u ra l
h er i ta ge ed uc at io n ) , co n l a en se ña nz a y ap r en d iz aj e en co n te xt o s
f or m al e s ( t ea c he r s, st u de nt s , co n ce pt io ns , sc ho ol ), co n la t ip o lo gí a d el
p at r im on i o cu lt u ra l ( cu lt u ra l he r it ag e ) , c on cu e st io ne s id e nt it a ri a s
( id e n ti t y ) y f in a lm en te c o n e l us o d e di sp o si t iv os TI C ( E -L ea rn in g ).
Utilizando el software Atlas.ti s e a nalizaron las palabras c lave
más utilizadas y se crearon 6 grupos semánticos que permiten
identificar las líne as temáticas más relevantes para los investigadores.
Los res ultados de est e análisis se presentan en la figura 8 en form a de
red semántica. E l concepto central para analizar (heritage education)
se identifica con el color verde, el color amarillo se utiliza para
identificar los agrupamientos temáticos principales, el color naranja se
utiliza para los subgr upos, y el gris (citas) para el conjunto de las
evidencias empíricas del análisis.
Fi gu r a 8 . Re d s em á nt i ca co mp ue st a p or l a s pa la br a s cl av e de l os es t ud io s d e l tó p ic o
“ he r it ag e ed uc a ti o n” ex t r aí d as d e wo s y sc o pu s ( 2 02 0) . El a bo ra ci ón pr op i a
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
117
El análisis de las palabras clave y su clasificación en grupos
semánticos permite identificar seis grandes núcleos temáticos de la
investigación:
a) Educación. Es el grupo m ás num ero so, como era previsible, y
el único que se halla compuesto por otros subgrupos. El campo
semántico indica que se realizaron estudios sobre el contexto
formal de la educación y relacionados con las etapas
educativas superiores, siendo mas re ducidos los que afectan a
los contexto s no formal e informal. Los focos de investigación
más recurridos fueron: el p rofesorado ( teachers, teaching ), el
alumnado ( children, students ), las disciplinas acadé micas
( archaeology, archite cture, art, engineering-education ),
educación patrimonial ( heri tage education, cultural heritage
education ) y otros ( school, curricula ).
b) Tecnologías ( technology, technology transfer, virtual-reality,
e-learning, computer, augmented reality, apps). Es el segundo
grupo en importancia e indica un interés hacia el uso de la TIC
en la investigación e inn ovación en el ámbito de la educación
patrimonial. La investi gación centrada en las TIC, apps, redes
sociales, etc., ti ene mucha presencia en el ámbito de la
educación informal.
c) Percepci ones/concepciones/representaciones. (beliefs,
perceptions, conceptions) . Un grupo importante de
investigaciones se ocupa de indagar el pensamiento común, las
concepciones o representaciones de los actores educativos y su
influencia en la enseñanza, si bien las investigaciones que
utilizan de for ma explí cita el concepto “representaciones
sociales” son escasas. Es un grupo relevante desde la
perspectiva de nuestra investigación ya que la teoría de las
representaciones sociales constituye una herramienta teórica
importante en esta tesis doctoral. Frecuentemente los términos
concepciones, percepciones, creencias y rep resentaciones se
utilizan de forma equivalente, aunque presentan diferencias
conceptuales importantes (de Rosa, 2013).
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
118
d) Tipologías patrimoniales ( Intangible Cultural Heritage,
Cultural Heritage ). Varios estudios orientan sus intereses hacia
las tipologías patrimoniales, en la mayor parte de los casos el
patrimonio cult ural e intangib le y mucho m enos el patrimonio
natural.
e) Conservación/preservación. ( historic preservation, heritage
conservation ). Los términos preser vación y conservación son
de los más mencionados en las palabras clave. La
preocupación por la destrucción masiva del patrimonio en los
conflictos b élicos generó la neces idad de conservar y prot eger
el patrimonio, en la actualidad sigue presente, pero al lado de
otras acciones relevantes definidas por la investigación.
f) Ot ros. En este grupo se recogen diversos tér minos que hacen
referencia a ámbitos importantes de los intereses de la
investigación en los últimos años ( identity, challenges,
competence, design, developmental changes, dissemination )
2.1.3. La educación patrimonial en España. Aspectos legales.
El despegue de la educación patrim onial como ámbito específico
de investigación e innovación educativa en España se ini cia a finales
de los años 90 del siglo XX, cuando comienzan a aparecer en los
ámbitos de la didáctica de las ciencias sociales y de la expr esión
plástica los primeros trabajos que prom ueven el uso del patrimonio
como recurso educativo (García-Ceballos, 2018). Sin e mbargo, será a
partir de 2003 cuando la denominación de educac ión patrimonial
comience a tener éxito y a sustituir a otros términos similares, aunque
sin un consenso general. Actualmente se está consolidando un enfoque
holístico d e la educación patrimonial (Cuenca, 2002), también
denominado integral (Olwig y Lowenthal, 2006), en el que lo natural,
lo cultural y otras categ orías patrimoniales se consideran dim ensiones
del patrim onio como aspecto esencial en e l proceso educativo y de
construcción de la identidad de las personas.
Fontal e Ibáñez (2017) señalan que el despliegue de la EP tuvo
como conse cuencia la aparición de distintos modelos que tienden a
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
119
confluir en un enfoque holístico (Cuenca, 2002), en los que la función
simbólico-identitaria tiene un peso importante (Gómez-Redondo,
2011) y donde las personas y los vínculos que establecen con los
bienes patrimoniales juegan el papel fundamental (Fontal, 2003).
Sobre esta base, Fontal e Ibá ñez (2017) identific an cinco modelos de
educación patrimonial que se representan en la figura 9.
Figura 9. Cinco modelos de EP. Elaboración a partir de Fontal e Ibáñez (2017)
Si se tienen en cuenta la legislación en España la ges tión del
patrimonio está reg ulada por la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio
Histórico Español que reg ula las acciones de protección,
conservación, difusión, etc. En dicha ley se mencióna la educación por
la importancia de esta en la formación de las personas para que
“estimen” el patrimonio y lo “defiendan”. A su vez en un rango
jerárquico inferior están las distintas leyes de las 17 autonomías
españolas y las d istintas Consejerías de Educación. En el caso de
Galicia son: la Ley 5/2016, de 4 de mayo, del patrimonio cultural de
Modelo
instrumental o
utilitarista
Orientado a la gestión del patrimonio, fines no
educativos, ámbito del turismo.
Modelo
historicista
Relacionado con la enseñanza -aprendizaje del
patrimonio histórico, fines educativos pero del
ámbito académico
Modelo
mediacionista
Orientado a la mediación entre el patrimonio y la
sociedad, fines educativos indep endientes de la
gestión
Modelo
simbólico-
social o
identitario
Orientado a la construcción de la identidad , ámbito
comunitario
Modelo
vincular
(bienes-
personas)
Orientado a pro mover vínculos entre las personas y
los bienes patrimoniales
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
126
seno de estos grupos desde 2003 hasta la actualidad con el descriptor
“educación patrimonial” en su título.
En pri mer lugar, se caracterizan los focos de investigación con
datos de pertenencia a u na institución y los nombres de las f iguras de
los investigadores principales. Los grupos principales son los de la
Universidad de Valladolid (UVA), Universidad de Huelv a (UHU),
Universidad del País Vasco, Universidad de Zaragoza (U NIZAR),
Universidad de Barcelona (UB), Univer sidad de Oviedo (UNIOVI),
Universidad Autónom a de Madrid (UAM), Universidad de Murcia
(UM), Universidad de Santiago de Compostela (USC), Universidad de
Sevilla, Universidad Com plutense de Madrid, o la Universidad de
Extremadura.
Se rea lizó una revisión de literatura espec ializada analizando los
resultados de la búsqueda en WOS y SCOPUS de la producción
española bajo el descriptor “heritage education” utilizando el software
R y también se han recogido en TESEO las tesis do ctorales con el
descriptor “educación patrimonial” en el título entre los años 2003 a
2021. En las figuras 10 y 11 se ofrece una representación de la
producción científica en educación patrimonial que se ha llevado a
cabo en las universidades espa ñolas. El tamaño de los rec uadros de las
universidades indica la relevancia en función del número de
publicaciones; las líneas de conexión indican las relaciones
establecidas en publicaciones conjuntas; los colores sirven para
identificar los grupos de colaboración más frecuente.
En las dos figuras (10 y 11), que se corres ponden con los datos
obtenidos de WOS y SCOPUS respectivamente, se pueden observar
redes muy ramificadas lo que indica cola boraciones numerosas dentro
de los grupos nacionales y algunas conexiones con universidades
extranjeras. En ambas redes los núcle os principales en cuanto a
intensidad de las colaboraciones (más ramificación) son los que se
establecen alrededor de las universidades de Valla dolid, País Vasco,
Huelva y Santiago de Compostela, siguiendo prá cticamente la m isma
tónica los datos de WOS y SCOPUS. También aparecen otros grupos
que forman pequeños conjuntos (de una a cuatro universidades) que
no establecen conexiones con los grupos hegemónicos.
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
127
Figura 10 . Red de colaboraciones entre universidades españolas establecidas de
los metadatos de sus publicaciones en WOS (1999-2021). Elaboración propia con
software R
Figura 11 . Red de colaboraciones entre universidades españolas establecidas de
los metadatos de sus publicaciones en SCOPUS (1999-2021). Elaboración propia
con software R
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
128
Una búsqueda en la base de datos Teseo de tesis doctorales,
dependiente del Ministerio de Educa ción, Cultur a y Deporte,
utilizando la ecuación de búsqueda “Educación Patrimonial” aportó 17
resultados. La tabla 12 permite ver la d istribución de la producción de
tesis doctorales en las universidades españolas, lo que viene a
confirmar la hegemonía de ciertas universidades y grupos de
investigación en el campo de la educación patr imonial. Una
información más detallada sobr e los autores, directores y
características de las tesis doctorales defendidas puede encon trarse en
los trabajos de Fontal e Ibáñez (2017) y García-Ceballos (2018).
Tabla 12. Distribución geográfica de las tesis doctorales defendidas en España
con el descriptor "educación patrimonial" en el título. Elaboración propia a
partir de los datos de la base Teseo
Universidades
Número de tesis
Universidad de Valladolid
6
Universidad de Huelva
2
Universidad Autónoma de Madrid
2
Universidad de Santiago de Compostela
1
Universidad del País Vasco
1
Universidad de Girona
1
Universidad de Oviedo
1
Universidad Complutense de Madrid
1
Universidad de León
1
Universidad de Sevilla
1
2.1.5. Los ámbitos de investigación en educación patrimonial
La educación patrimonial, es decir, los procesos de enseñanza y
aprendizaje relacionados con el patrimonio se desarrollan en los
contextos formal (los centros educativos), no form al (museos, centros
de interpretación, instituciones v arias) e inform al (fam ilias, medios de
comunicación, redes sociales) (Domínguez et al. , 2017). Estos tres
ám bit os tienden a interrelacionarse en la vida cotidiana de las
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
129
personas, pero en los diseños educativos se formulan de modo
independiente y sin relaciones mutuas hasta el punto de que autores
como Baena (2016) hablan de “divorcio” para referirse a esta falta de
relación entre los tres ámbitos educativos. Esta tesis doctoral se centra
en el contexto formal (los centros educativos) de la educación
patrimonial, pero, como señala Fontal (2008), las personas
aprendemos aspectos relacionados con el patrimonio también en los
demás contextos. De este modo, en este apartado prestaremos atención
a la investigación que se ha realizado en relación con los tres ám bitos
señalados.
2. 1.5 .1. Inv est iga ci one s r efe rid as al ám bit o n o f orm al .
Aunque existen varios contextos para la educación no formal,
en la práctica, los lugares d onde se lleva a cabo esta for ma de
educación d e m anera m ás intensa son los museos y algunos otros
lugares de presentación del pa trimonio (Arbués y Naval, 2015) y es a
este ámbito concreto al que se refiere una parte importante de la
investigación sobr e los procesos de enseñanza y aprendizaje no
formal.
La asociación del museo con la educación no formal referi da a la
difusión del patrimonio ti ene una tradición de siglos y, aunque los
museos han dejado de ser espacios guardianes del saber o vitrinas que
atesoran los objetos para convertirse en entidades dinámicas en las que
se construyen y reconstruyen significados y se realiza un papel
socializador de la cultura (Asensi o y Pol, 2003; Lucas et al. 2020), su
función trad icional sigue todavía vigente en las repr esentaciones de
muchos actores educativos (Conde y Armas, 2019).
Por otro lado, Almagro (2020) dice que el salto cualitativo que
dieron los museos en cuanto a su dimensi ón educativa se produjo en la
segunda mitad del siglo XX. En España de modo concr eto, l os
cambios hacia la utilización educativa de los museos fueron
facilitados por el marco curricular de la ley de 1970 en la que se
incluye la visita a estos espacios como recomendación, aunque fue
años más tar de cuando se consolidarían esas propuestas a tr avés de la
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
130
creación de los departam entos de Educación y Acción Cultural de los
museos.
También en el ámbito internacional se pueden obtener datos que
revelan la importancia educativa y social atribuida a los museos.
Según los estatutos del ICOM
7
(Consejo Internacional de Museos, en
español) la definición vigente de museo es: “[…] una institución
permanente, sin fines de lucr o, al servicio de la sociedad y abierta al
público, qu e adquiere, conserva, est udia, expone y difunde el
patrimonio material e inmateria l de la hu manidad con fines de est udio,
educación y recreo” . Según Sandahl (2019) el ICOM reconoció que
los museos era n ejes culturales fundamentales para preservar el
patrimonio cultural y tender hacia un futuro deseable. Circunstancias
como estas favorec ieron su lugar preeminente como esce nario en el
ámbito de la educación no formal.
Esto sin embargo no quiere decir qu e en los m useos solo se lleve
a cabo un aprendizaje no formal. También se realiza un aprendizaje
informal no reglado, voluntario, con públi co no escolar, sin sujeción a
un currículo y a una evaluación. Lo que sucede es que no hay que
olvidarse que buena parte de los usuarios de las instituciones
museísticas son estudiantes integrados en los sistemas escolares
(Serrat, 2008) y al ten er ese público las investigaciones realizadas
también se ocupan de las variables que tienen repercusión en la
manera en que producen los aprendizajes.
En España es un campo de investigación que cuenta con un
corpus importante de publicaciones como se puede comproba r a través
de los resultados de una búsqueda de literatura en la base Dialnet
Plus, que recoge información del contexto español . El proc eso de
revisión tuvo como finalidad examinar la producción de artículos par a
obtener una visión rápida del campo sin pre tensiones de
exhaustividad. Se ofrecen los datos cuantitativos de la búsqueda
realizada el día 02/12/2021 y también se comentan algunos trabajos
relevantes para dar una imagen más pre cisa de la investigación en el
7
Link de ICOM: https://icom.museum /es/r ecursos/normas-y -directrices/definicion-del-
m useo/
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
131
campo de museos y educación. La producción científica en artículos
localizados mediante la ecuación “patrimonio y museos” en un rango
de “todos los años” ofrece inicialmente 121 resultados distribuidos en
55 artículos de revista; 4 tesis doctorales; 7 capítulos de libro y 2
libros. Después de una depuración para seleccionar exclusivamente
artículos en revistas, con texto com pleto disponible, producidos en el
contexto e spañol, el resultado final fueron 55 artículos d istribuidos en
47 rev istas, 44 editores y 369 descriptores o palabras clave. Los
idiomas de publicación fueron español (49 publicaciones), catalán (2),
portugués (2), inglés (1) e italiano (1).
A conti nuación, se ofrec e una selección de tr abajos de
investigación, provenientes de Dialnet Plus y de otras bases como
Google Académico , que dan cuenta de algunos de los aspectos
abordados en la investigación realizada en Es paña en ed ucación no
formal referida a los museos.
Ál va rez -Ro dríg ue z e t a l. ( 201 9) rea liz an un a r evi sió n e n las base s
W OS y S COP US de la p rod ucc ión c ien tíf ic a v inc ula da a la fo rma ción
de edu cad ore s de los mu seo s; sus con clu sio nes in dic an que es una lín ea
em er gen te de inv es tig ació n e n la que Esp añ a y Es ta do U nido s so n lo s
pr inc ip ale s pr odu ct ore s de inv est ig ació n al m ism o ti em po que pon en de
ma nif ie sto la ne ces id ad de cr ear vía s de com uni cac ió n ent re las
un iv ers ida des y lo s m use os par a po de r an ali zar me jor la riq uez a y
he ter og ene ida d d e l as acci on es educ ati vas qu e s e ll eva n a ca bo en esas
in sti tuc io nes . Mar tín -Các ere s y Cu enc a (20 11) ana liz an las op ini one s
de los g est ore s pa trim on ial es sobr e la f orm a de conc ept ua r el
pa trim oni o y l a fo rma d e r eal iza r su e nse ña nza en e l ámb ito n o form al.
Ar bu és y Na val (20 15) ce ntr an su inv es tig aci ón en la per spe cti va del
pr ofe so rad o so bre los mu seo s como es pac ios de ap ren diz aje . Hue rta
(2 01 1) ind aga so br e la nec esi dad de c ola bo rac ión e ntr e los ed uca dor es
de m useo s y lo s d oc ent es d e c en tro s e du cat ivo s. Y e n e sta mi sma
di rec ció n, Esc rib ano et al. (20 19 ) di seña n y apl ica n u n cu est ion ar io p ar a
me di r e l g rado d e d esa rro llo de la co lab or aci ón ent re las es cu ela s y lo s
mu seo s.
Algunos otros trabajos abordan diferentes aspectos del
aprendizaje en los museos y los medios y estrategias utili zadas para
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
132
estos fines. Asensio y Pol (2003) estudian la evolución de las
propuestas educativas, las actividades y los materiales empleados en
las instituciones museísticas para promover apr endizajes sobre el
patrimonio. Rico (2009) analiza los gabinetes p edagógicos de los
museos de Bella s Artes y las características de los materiales
educativos desarrollados por estas instituc iones. En el ámbito de la
museografía didáctica, Santacana (2006) estudia los factores que
influyen en la presentación y museización del arte y algunos de sus
déficits más comunes. E n el terreno de la aplicación de las tecnologías
en los entornos museísticos, Cuenca et al. (2006) estudian las
características de las páginas web de los museos andaluces. Ibáñez et
al. (2003) investigan el uso de las T IC en los museos del País Vasco.
Y Luna et al. (2020) realizan un análisis comparado del uso de las
apps en los contextos mexicano y español.
Finalmente, algunos ejemplos de investigaciones sobre propuestas
educativas realizadas en museos específicos son el estudio del Museo
de la Seda de Valencia (Aparici, 2020); los museos industriales
(Méndez, 2016); los museos ferroviarios (Méndez, 2017; Méndez y
Cuellar, 2017); el Mus eo de Farmacia de Sev illa (Ramos y Ruiz,
2018) o los museos pedagógic os (Álvarez-Domínguez y Payá, 2015;
Cerezo-Manrique y Cerezo-Manrique, 2016; Sanchidrián et al., 2020).
2. 1.5 .2. Inv est iga ci one s r efe rid as al ám bit o inf orm al
El a pre ndi zaj e inf orm al se def ine c omo “ el a pre ndiz aje
es pont áne o y no est ruc tura do que ocur re a dia rio en el
ho gar y el veci nda ri o, det rás de la esc uel a y en el cam po de
ju ego , en el luga r de tr abaj o, en el m erca do, bib lio teca y
mus eo, y a tra vés de los dis tin tos med ios de
com unic aci ón” (C oom bs, 198 5, p. 92), si end o con gr an
di fer enc ia la fo rma má s com ún de ap ren diz aje de las
pe rso nas ad ult as. Ille ris (200 4a ) tam bié n lo d enom ina
"a pre ndi zaje dia rio " por que "tie ne lug ar en tod os los
ám bit os pri vad os y c onte xto s no org ani zad os de la vida
co tid iana ” (p . 151) . […] Es un ap ren diza je q ue tie ne l ugar
si n un cu rrí cul o pr esc rit o ex ter nam ent e ni unos ob jet ivos
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
133
de a pre ndi zaje regu lad os por l as adm ini str ac ione s o l as
in sta nci as educ at iva s (M er riam et al. , 2 02 0, p. 35 ).
El origen de la educación informal tiene lugar a mediados del
siglo XX cuando se halla conso lidada la educación formal en los
países avanzados y las lim itaciones del sistema formal y la búsqueda
del acceso general a la cultura inducen a dirigir la mirada haci a los
ámbitos informales de la educación (Asenjo et al., 2012). En el terreno
de la educación patrimonial, así como en la educación no formal el
foco de atención principal fueron los museos, en la educación
informal se dirigió la atención hacia el entorno familiar, los espacios
de ocio y las redes sociales. La finalidad de los estudios en el ámbito
informal es definir las variables que influyen en el hecho de que los
aprendices tomen conciencia de sus propios aprendizajes. En la
actualidad, la mayor pa rte de los escolares de la educación obligatoria
consumen un 20% de su tiempo en el contexto escolar (Arbués y
Naval, 2015); si se concibe el aprendizaje como un proceso que se
produce de forma permanente, un porc entaje muy super ior de horas de
aprendizaje de los escolares se produce fuera de las aulas. Asensio
(2015) resume esta realidad con una frase concisa: “aprender es
natural, un aula no” (p. 60).
Varios trabajos monográficos en este campo tratan de definir de
forma más precisa el campo del aprendizaj e informal. Mills y Kraftl
(2014) abordan el aprendizaje informal de niños y jóvenes como un
proceso relacionado con la experiencia humana en general, pero con
especial relevancia en ciertos periodos y contextos. Richardson y
Wolfe (2001) relacionan este c oncepto con el trabajo com unitario que
realizan ciertos colectivos para formarse, pero estableciendo la
relevancia en el modo de tr abajar más que en el grupo al que se
dirigen (generalmente jóvenes). Por su par te, Zervas (2016) analiza
los contextos de aprendizaje informal de los niños griegos entre
finales del siglo XIX y principios del siglo XX y su contribución a la
construcción de su identidad a través de una selección involuntaria de
aspectos de su legado cultural.
Al gun os au tor es ha n ref lex ion ado s obre el pap el de l apre nd iz
t o m and o en cue nt a el gra do de c ons cie nci a de su a pre nd izaj e o su
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
134
in ten ci ona lid ad. Schu gur ens ky ( 2000 ) ide nt ific a tre s form as de
ap ren di zaj e inf orm al depe nd ien do d e la c omb in ació n de la co nsc ie ncia
y la in ten cio nal ida d de los ap ren dice s: (a) ap ren diz aje au tod iri gi do,
do nd e la con sci en cia y la in ten cio na lid ad en el ap ren diz aje est án
pr ese nt es en al to gr ad o; b) apr end iz aje in cid en tal, en el qu e el apr en diz
es con sc ien te per o no tie ne in ten cio nal ida d y (c) ap ren diz aje tác ito ,
tam bién lla mad o so cia liza ci ón, en el qu e el ap ren diz no es co nsc ie nte ni
ti ene inte nc ión . Pod ría a ñad ir se un a c ua rta m od ali dad de apre nd iza je
in fo rma l a la q ue B en net t (2 01 2) d eno min a ap ren diz aje in teg rat ivo en
el qu e el apre nd iz act úa sin co nsc ien cia , pero con in ten cio na lid ad.
As ens io (2 015 ) tra ta de mo st rar qu e el ap ren di zaje inf orm al es la fo rm a
“n atu ra l” d e ac erc ar la tem áti ca p atri mo ni al a l alu mn ado y r eali za un a
re vis ió n de l co nc epto in form al a tra vés de la l ite rat ur a, s u d efin ic ión , la s
ca rac ter ís tic as q ue lo d ef ine n y con tem pl a lo s c ont ext os d e ap re ndi za je
co mo mu seo s y ot ros esc ena rio s de pre sen ta ció n de l pat rim oni o. Por su
pa rte , Baen a (2 016 ) af irm a qu e el pro ble ma fu ndam en tal de la
en señ anz a de l p atr imo nio pa ra e l al umn ado es “ la d ist an cia a la q ue s e
en cu ent ra el pa trim onio cu ltu ral de sus pro pi os inte rese s po r lo qu e hay
qu e ir bu sca ndo pun tos de con exió n qu e hag an ll ega r a los estu dia nt es a
su apr eci o y al in ter és po r su co no cim ien to” (p. 15 ). El aut or pr opo ne
ut ili zar la s vis ita s a lu gar es pat rim oni ale s com o form a esp ecí fic a de
tr aba jo de la edu ca ció n i nfo rma l. Des de otr as pe rspe ct iva s, en la m edid a
en qu e mu cha s de est as v isi tas y t rab ajo s de cam po e st án di rig id os p or
pr ofe so res , e stá n gui ad as p or ob je tivo s edu ca tiv os, ab or dan co nt eni dos
cu rri cul ar es y s on ev al uad as d ebe ría n sit uar se má s bi en e n el ám bi to d el
ap ren di zaj e n o f orm al (Co omb s, 19 85 ; M err iam et al. , 2 020 ).
Un aspecto que ha centrado el interés de la investigación sobre el
aprendizaje informal del patrimonio ha sido la utilización de las TIC.
Una rev isión de la literatura con la ecuación de búsqueda “educación
patrimonial y TIC” en Dialnet Plus propor ciona 33 resultados de los
cuales los que resultan más rel evantes son: Asensio e Ibá ñez (2010);
Correa et al. (2006); Gillate et al. ( 2017); Gómez-Redondo et al.
(2016); Ibáñez et al. (2012); o Maldonado-Esteras (2017).
Finalmente, algunos estudios insisten en la necesidad de ampliar
los criterios de inclusión en los contextos de aprendizaje informal del
patrim o nio. Fontal (2016) constata la escasez de contenidos y
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
135
programas dirigidos a personas con diversidad funcional: tan solo un
0.6% de la program ación de educación patrimonial contempla a estos
colectivos. Insisten en esta idea Asensio et al. (2016) que proponen
mejorar la s ensibilid ad inclusiva de los espacios y los p rofesionales
responsables de la educación con el patrimonio. Kestelman (2017) ,
por su parte, trabaja la inclusión desde la perspectiva de las
necesidades del usuario infantil y denuncia el deterioro de los espac ios
públicos abiertos y sus efectos negativos en la participación y la
construcción de ciudadanía.
F in a lm en t e, un a b ús q ue da d e te si s d oc to r al es e sp a ño la so br e
e du c ac ió n p a tr im on i a l en el co nt ex to in fo rm al e n l a ba se d e D ia l ne t Pl u s
d a co mo r es u lt a do 13 te s is d oc to ra le s q ue s e pr e se nt an e n l a t a bl a 13 La
b ús q ue da a ba r ca u n ra ng o d e añ os d e 2 00 0 a 2 0 19 . La s u n iv er si d ad es c o n
m ay or p ro d uc ci ó n so n la U n iv e rs id a d Au tó no ma d e Ma d ri d (4 ) y la
U ni v er si d ad de l P aí s va sc o ( 2 ). En c ua n to a l as t em át ic as , de st ac an la s
re fe r id as a l em p le o d e l a s T IC , l a m ús i ca , el fl am en co , l a i c on og r af í a o
lo s es pa ci os a rq ue o ló gi c os . En cu a nt o a lo s co nt e xt o s pr ed o m in a n l os
e sp a ci os d e pr es en ta ci ó n de l pa t ri m on io , c o mo m us eo s, si ti o s
a rq u eo ló g ic o s, ca mp o s de t ra b aj o o p a is a je s in du st r ia l es .
Tabla 13. Tesis doctorales en España sobre el aprendizaje informal y el
patrimonio. Elaboración propia a través de los datos de Dialnet Plus
Director
Título/autor/año/un iversidad
Tema
Correa
Gorospe
Ibáñez, A. (200 6). Educación y patrimonio: el caso de
los campos de trabajo en l a Comunidad Autónoma del
País Vasco (tesis doctoral, Unive rsidad del País Vasco-
Euskal Herriko Unibe rtsitatea).
Aspecto
educativo de los
Campos de
trabajo
dedicados al
patrimonio
Loek
Hernandez
Pinto Monteiro, R. M. (2016). Da arte ao p úblico.
Contexto português actual (tesis doctoral, Unive rsidade
de Vigo).
Colaboración
museo escuela y
papel de la
comunicación
Casañ
Muñoz y
Cabedo Más
Morales Navarro, G. M. (2014). La música en el cine: su
valor sincrético y educativo (tesi s doctoral, Universitat
Jaume I).
Valor educativo
del cine y su
música
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
142
y Barton, 2011). Algunos trabajos abordan las necesidades formativas
de los docentes para el trabajo en educación patrimonial (Castro -
Calviño y López-Facal, 2019). Otros muchos trabajos se ocupan del
elevado valor educativo que otorgan los prof esores al patrimonio
como recurso educativo en distintos países: Alves y Pinto (2019) en
Portugal; Berg (2018) en Finl andia; Molina y Ortuño (2017) en varios
países de Am érica Latina. En el caso español sirven como ejemplos
Molina y Muñoz (2016); Gómez- Carrasco et al. (2020b ); Castro-
Fernández et al. (2020). Sin que falten los que desvelan las
dificultades par a el uso del patrimonio en las aulas ( Cuenca et al.
2017).
En relación con los est udiantes, sus actitudes y aprendizajes sobre
el patrimonio en la escuela, una búsqueda en Dialnet Plus , que recoge
fundamentalmente la producción científica en el contexto español,
utilizando la ecuación “educación patrimonial y alumnado” arroja un
total de 143 documentos que se desglosan en artículos de revista
(103), capítulos de libro (24), tesis (14) y libros (1). En cuanto a los
años de publicación, existe una fuerte concentración (133 trabajos) en
la década 2010-2020, mientras que en la anterior (2000 -2010) solo
registra 10 trabajos.
Entre estos trabajos sobre el alumnado y la educación patrimonial
destacaremos solo algunos que resultan más int eresantes. Careaga
(2015) analiza las concepciones d e alum nado adolescente sobre el
patrimonio; Lucas (2018 ) estudia la educación patrimonial desde la
perspectiva del desarrollo de la ciudadanía y la inteligencia emocional
de los estudiantes; Trabajo y Cuenca (2020) an alizan los conceptos
patrimonio ciudadanía y territorio del alumnado de ESO; Fontal y
Marín (2018) indagan los víncul os entre personas y sus patrimonios
personales; Marín y Fo ntal (2020) analizan las concepciones sobre el
patrimonio de una muestra de alumnado de e ducación secundaria de
Valladolid; Madariaga et al. (2018) investi gan el autoconcepto y la
motivación de alumnado de educación secundaria al realizar
actividades de educación patrim onial. Estudios referidos al alumnado
de educación primaria, nivel educativo en el que se centra esta tesis,
son los de Marqués et al. (2020) que estudian la identificación del
alum na do con el las celebraciones d el carnaval local; de Miguel et al.
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
143
(2019) indagan las concepciones del alumnado de Lorca sobre su
ciudad; Senay y Barroso (2019) inciden en los aspectos positivos de
incluir el patrimonio paleontológico en las eta pas educativas
tempranas para incrementar la concienciación del alumnado y Conde y
Armas (2019) real izan un estudio de las representaciones sociales del
alumnado de educación pri maria sob re el concepto de patrimonio que
poseen estos participantes.
Como se recordó en el epígr afe anterior, dedicado al aprendizaje
informal, al haber utilizado la Teoría de las Representaciones Sociales
(TRS) como herramienta metodológica específica es por lo que este
epígrafe dedicado a la investigación del aprend izaje con el patrimonio
en el ámbito form al se puede completar con una serie de estudios qu e
se ofrecen en apartados posteriores. Los est udios seleccionados
indagan la perspectiva a través de las Representaciones Sociales (RS)
de los actores educativos (docente s y estudiantes) a nivel internacional
so bre el patrimonio con respecto a var ios aspectos como sus
concepciones, actividades, actitudes, etc.
2.2. L A T EORÍA DE LAS R EP RESENTACIONES S OC IALES (TRS)
Se present a a conti nuación un apartado sobre la Teoría de las
Representaciones Sociales (TRS) que co nforma uno de los pilares
teóricos, al lado de la Educación Patrimonial, sobre los que se sustenta
esta tesis doctoral. Después de una presentación de los aspectos
teóricos de la TRS y sus usos en la investigación educativa, se harán
algunas consideraciones sobre la aplicación de la TRS al análisis de
las representaciones de los actores educativos (profesores y
estudiantes) sobre el patrimonio y la educación patrimonial que
constituye el objeto central de esta tesis.
2.2.1. Antecedentes teóricos y definición de las
representaciones sociales
Actualmente está asumido de form a gener al que 1961 es la fecha
de nacimiento de la TRS asociada a la publicación de la obra de Serge
M oscovici La Psychanalyse, son Image et son Public . Años más tarde,
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
144
en 1976, se hacía una revisión de esa obra y la reformulación de la
Teoría. Entre los antecedentes de la TRS se citan habitualmente la
etnopsicología de Wundt, el interaccio nismo simbólico de Mead y las
representaciones colectivas de Durkheim (de Rosa, 2013; Mora,
2002).
Uno de los aspectos que ha ocasionado más contr oversia en el
ámbito de los estudios de las representaciones so ciales es su
definición. Sotirakopoulou y Breakwell (1992) hacen una síntesis de
las c ríticas hacia la TRS referidas a la poca precisión de la defini ción,
las insuficientes evidencias em píricas o la falta de orientación teórica
común de los estudios llevados a cabo. Por su parte, Mireles (2011)
señala que “definir las R S con un concepto cerrado y universalmente
válido anularía las posibilidades cre ativ as de su uso” (p. 4),
concordando con Moscovici en que la pretensión de exactitud en los
conceptos de las ciencias sociales puede llevar a cierta esterilidad.
Moscovici (1979) define las representaciones sociales com o:
una modalidad particular del conocim iento, cuy a funció n es la
elaboración de los comportamientos y la comunicación entre los
individuos. Las RS son un corpus organizado de conocimientos y
una de las activ idades psíq uicas gracias a las cuale s los hombres
hacen in teligible la realidad física y social, se integran en un grupo
o en una rela ción cotidiana de intercambios y liberan los poderes
de su imaginación. (pp.17 - 18)
Ampliando la definición anterior, Jodelet (2011a) señala que las
RS son “una forma específica de conoci miento, el conocimiento
ordinario , que es incluido en la categoría del sentido común y tiene
como particularidad la d e ser socialmente const ruido y compartido en
el seno de diferentes grupos” (p. 134).
E n u n s en ti d o s im il a r, A la s in o (2 01 1 ) of re ce es ta de f in ic ió n de RS :
Las RS son in terpretadas como esquemas mentales, cercanos a
aquello que vagamente denominamos “sentido co mún”.
Constituyen una modalidad de conocimiento simbólico
emocional, socialmente generada (orig inada en el intercambio
de comunicaciones de un grup o so cial) que regu la la
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
145
comunicación y el compo rtamiento de los sujetos y hace
inteligible para los mismos la realidad física y social. (p. 2)
Para ter minar, se utiliza la definición de Rateau et al. (2012) que
sintetiza algunos aspectos anteriores:
Las representacion es sociales pu eden ser defin idas como
"sistemas de opiniones, conocimiento, y creencias”
particulares de una cultura, una categoría social, o un grupo
con respecto a los objetos en el en torno social. […]. Respecto a
las repre sentaciones social es la distin ción entre las nociones de
"opiniones", "cono cimiento" y "creencias" son in necesarios.
En nuestro día a día la experiencia nos muestra que, para los
individuos, con frecuencia hay confusión entre estas tres áreas,
especialmente al hab lar so bre un objeto socialmente investido.
( p, 478)
El concepto de RS se ubica entre el sujeto y la sociedad, de ahí su
potencialidad par a integrar intereses de difere ntes disciplinas, como la
psicología y la sociología, pero también puede significar el riesgo de
omitir lo individual o lo social; además, la falta de precisión
conceptual sobre las RS a su vez puede ocasionar dificultades para
delimitar los objetos de estudio (Alasino, 2011). Sin embargo, Rateau
et al. (2012) defienden que precisamente esa multiplicid ad de
relaciones que las RS establecen con difere ntes campos de
investigación aporta un estatus de transversalidad que confiere un
interés elevado para todas las ciencias sociales.
Al res pecto, Castorina y Barreiro (2012) señalan que “no existe
una caracterización a priori de las RS, es decir, puramente teórica, que
no esté determinada por la marcha de la investigación” (p. 18). En la
medida en que las RS no están rígidamente condensadas a nivel
teórico o conceptual, su abordaje va a significar siempre un reajuste de
acuerdo con las necesidades particulares del proceso de investigación.
Frente a las dificultades del uso del concepto de RS en la
investigación, Mireles (2011) enumera sus potencialidades:
a) Sus fundamentos epis temológicos: la teoría de las RS s ostiene
que el sujeto y el objeto no se pueden explicar de manera separada,
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
146
porque tienen una relación de interdependencia y ello hace que se
modifiquen de modo bidireccional.
b) Su carácter interdisciplinario: desde su ori gen, el concepto de
RS bebió d e la psic ología y la soci ología, luego se hizo necesaria la
participación de otras disciplinas como la lingüística o la antropología.
Esta interdisciplinariedad se ve favorecida porque los objetos de
representación son múltiples y su estudio ne cesita los enfoques de
distintas ramas del conocimiento.
c) Sus posibilidades metodológicas: en congruencia con lo
anterior el abordaje de las RS debe ser plurimetodológico.
Habitualmente se utilizan m étodos interrogativos, donde se ubican las
técnicas de la entrevi sta, el dibujo y monografía; y asoci ativos, en tre
los que destacan la asociación libre y la carta asociativa.
d) Su plasticidad conceptual: hace referencia a u na condición que
posibilita disti ntos tipos de enfoques. Se podría decir que no existe
una sola úni ca de ente nder las RS. Hay diversas conceptualizaciones y
enfoques que han formulado varios autores con los que se puede
actuar. Su plasticidad hace difícil tener una definición cerrada de las
RS, pero al mismo tiem po est a condición aporta ventajas
metodológicas ya que se pueden o ptar entre una gran can tidad de
enfoques para investigar.
Según Abric (2001) las RS son un sistema que tiene dos
componentes pri ncipales. Por un lado, está su componente cognitivo
que supone un sujeto que produce conocimient o y, por otr o, las
condiciones sociales que influyen en la puesta en práctica de los
procesos cognitivos. Así, para estudiar la significación de las RS debe
tenerse en cuenta tanto a los sujetos como su contexto social.
2.2.2. Emergencia y funciones de las representaciones
sociales
Respecto a la formación de las RS (figura 12), Rateau et al.
(2012) señalan que para que se genere una RS hay que tener en cuenta
varios fenómenos: la dispersión de la información , la focalización y la
presión para hacer inferencias . Estos a su vez dependen de los
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
147
procesos de objetivación y anclaje . Mediante la objet ivación, se
seleccionan los aspectos del fenómeno que conform arán un núcleo de
sentido y, de esta forma, adquiere el cará cter de lo que en reali dad
“es” para ese grup o de personas . A tr avés del anclaje, la situación
social determinada se inscribe en el conjunto de creencias y valores
sociales preexistentes, de manera que los sujetos le otorgan un
significado dentro del grupo.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
148
Figura 12 . Las condiciones de emergencia de las representaciones sociales.
Elaboración propia a partir del texto de Rateau et al. (2012, p 482- 483)
De m anera más precisa, Wachelke (2012) sostiene que las RS
pueden encontrarse en tr es fases de existencia: 1) emergencia : es el
momento en que se generan; 2) estabilidad : el momento en el que
gozan de inalterabilida d o, dicho de otro modo, de resistencia a
ANCLAJE= La forma en que un objeto es asimilado en una red de significados
preexistente. El objeto se interpretará de formas distintas en cada grupo social.
De esta manera el objeto se convierte en mediador y en un criterio para las
relaciones entre los grupos.
PROCESOS DE LOS QUE DEPENDE
OBJETIVACIÓN= La forma en que un nuevo objeto, a través de la comunicación se
simplificará, se creará una nueva imagen ( fenómeno de construcción selectiva ).
Servirá de base para juicios y comportamientos
La información, creencias, hipótesis o especulaciones son compartidas, lo que
lleva al surgimiento de posiciones mayoritarias en diferentes grupos enfocando
sobre aspectos particulares según las expectativas y orientaciones del grupo
( fenómeno de focalización ).
Como despierta preocu pación, motiva una intensa act ividad cognitiva para
comprenderlo, controlarlo , o incluso defenderse de él (fenómeno de presión de
inferencia )
La información al respecto es limitada, incompleta (fenómeno de la dispe rsión
de información ).
GÉNESIS DE LAS REPRESENT ACIONES SOCIALES
Coincide con la aparición de una situación sin precedentes, fenómeno
desconocido o evento inusual
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
149
cambiar a través del tiem po debido a un núcleo central fuerte; 3 )
transformación : cuando las presiones del contexto son capaces de
alterar el núcleo central de la RS y por lo tanto e sta se tr ansforma. La
posibilidad de cambio es uno de los motivos de interés en el est udio de
las RS porque constituye una vía hacia la posibilidad de diseñar
futuros deseables. Sin embargo, para que una RS cambie pueden pasar
desde una década hasta var ias generaciones (F lament, 2002) y, en
muchos cas os, los cambios pueden no m ateri alizarse volviendo al
estado anterior de la RS.
Un ejemplo concreto de aplicación de los procesos de
objetivación y anclaje de las RS lo lleva a cabo Malavassi (2017) para
explicar la construcción social del patrimonio. El proceso de
objetivación ti ene que ver con la perspectiva oficial del patrimonio,
coincide con lo que Smith (2006) define como Discurso Aceptado del
Pa trimonio (DAP). El proceso de an claje consiste en el enraizamiento
en el contexto social de esa perspectiva oficial, o sea el modo en que
los actores se apropian del patrimonio cultural en su vida cotidiana.
De los aportes de las dos perspectivas que generan las RS se nutren
los procesos de construcción social del patrimonio.
Autores como Rateau et al. (2012) sostienen que la utilidad y el
interés de las RS es debido a su papel fundamental en las prácticas y
las relaciones sociales. Por su parte, Abric (20 01) resume est a
perspectiva de la siguiente forma:
El estud io del pensamiento «ingenuo», del «sen tido
común» se t orna esencial en adelante. La identific ación
de la «visión del mundo» que los individuos o grupos
llevan en sí y utilizan para actuar o tomar posición es
reconocida como in dispensable para entender la dinámica
de las interacciones sociales y aclarar los deter minantes
de las prácticas sociales. ( p, 11)
Con el cometido de precisar m ás la utilidad de las RS, Abric
(2001) explicita las cuatro funcio nes cla ve que cumplen en la
explicación de los fenómenos nuevos y en la cohesión del grupo
social:
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
150
1) Entender la realidad . Permiten a las personas adquirir
conocimientos, pero integrándolos en marcos asimilables en relación
con su conocimiento, funcionamiento cognitivo o creencias previas.
Las RS permiten que los actores sociales se apr opien del conocimiento
mediante una imagen adaptada a sus experiencias previa s que les
facilita el comportamiento adapt ativo reduciendo la incertidumbre que
genera el nuevo objeto de conocimiento.
2) Definir la identidad . Permiten a las personas situarse en un
campo soci al mediante una identidad social compatible co n valores
establecidos que difunde una imagen positiva y satisfactoria de su
grupo de pertenencia. Esta identidad grupal juega un papel en el
control social de los miembros.
3) Orientar a conducta . Son una “guía para la acción”, es decir,
intervienen en las acciones antes de que estas se produzcan. En est e
caso el condicionamiento proviene de tres factores: a) defi nen la
realidad de la situación y por tanto la forma de comportarse, b)
generan un sistema de anticipaciones y expectati vas que adaptan la
realidad a la RS, no al revés, y c) prescriben prácticas o
comportamientos.
4) Justificar las posturas adoptadas y l as acciones . Si antes se
afirmó que int erviene antes de las acciones, se puede afirmar ahora
que intervienen después de las acciones. Cuando un grupo homogéneo
por sus RS adopta comportamientos con respecto a otr os grupos, las
RS justifican esta actuación y le atribuyen sentido y significado.
2.2.3. Enfoques teóricos sobre las representaciones sociales
Desde el momento que nacieron las RS se han multiplicado los
enfoques dando lugar a una amplia variedad de perspectivas que
llevaron de la m ano muchas prop uestas de tratamiento teórico y
metodológico ( Sotirakopoulou y Breakwell, 199 2). Habitualmente, se
identifican tres enfoques principales: socio-genético, socio-dinámico y
estructural (Abric, 2001; Lynch, 2020). Sin embargo, en trabajos más
recientes De Rosa et al. (2018) o De Rosa y Arhiri (2019) proponen
cinco categorías : estructural, sociodinámico, antropológico-
CAPI TU LO 2. La educac ión patrimo nial y la t eoría d e las repres entaci ones social es
151
etnográfico, dialógico- narrativo y de modelado , si bien los límites
entre ellos no son del todo diáfanos.
Lynch (2020) señala que el enfoque socio-genético es el que
Moscovici form ula desde el principio y se apoya en los conceptos de
objetivación y anclaje p ara describir el origen y desar rollo de las RS.
De él se derivaron diversas perspectivas utilizadas por Duveen y
Lloyd (1993) o Laszlo (199 7) por mencionar algunos de los más
destacados.
El enfoque socio-dinámico según Lynch (2020) es impulsado por
los autores de la Escuela de Ginebra como Doise, Clem ence o Spini.
Este enfoque concede prioridad a la naturaleza social de las RS y
destaca el valor de la pertenencia al grupo como el factor rel evante
para otorgar significado compartido a la representación.
Los enfoques antropológico y etnográfic o exploran como las RS
construyen las identidades y como son factores para tener en cuenta
como organizadores de las relaciones sociales intragrupales e
intergrupales (Duveen y Lloyd, 1993; Jodelet, 1991).
Los enfoques narrativo y dialógico según De Rosa y Arhiri
(2019) centran su interés en el discurso y el lenguaje desde una
perspectiva dinámica. Para Markova (2008) el estudio del lenguaje y
el discurso en la comunicación es prioritario en el estudio de las RS
porque es algo más que un inst rumento de comunicación y enfatiza
diferentes formas de interacción entre el sujeto y los dem ás.
El enfoque de modelado según De Rosa (2013) propone una
forma de estudiar las RS capaz de captar la heterogeneidad de sus
facetas. Fue concebi do para relacionar las RS con otr os constructos
teóricos que se inves tigan en la psicología social y en otras ciencia s
sociales para conocer el pensamiento de sentido común . Para esto, de
Rosa analiza la evolución de los constructos teóricos utilizados en los
estudios de las RS para concluir que en los estudios de segunda y
tercera generación adqu irieron m ayor relevanci a los conceptos que
hacen referencia a comunicación y lenguaj e , frente a otros que
tuvieron más pre sencia en los estudios de primera generación, como
imágenes, actitudes, estereotipos o conducta (d e Rosa, 2013).
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
254
3.5.2. Los límites de la investigación
La investigación realizada tiene dos tipos de lim itaciones: unos
límites intrínsecos debidos al alcance de la propia investigación, y
otros extrínsecos, generados por el contexto espaciotemporal en el que
se realizó la investigación.
Con respe cto a los factores extrínsecos los principales derivaron
de la pandem ia Covid-19 que condicionó a todos los demás y fue
necesario reformular parcialmente las decisiones metodológicas
previstas para alcanzar los objetivos de la tesis. La tesis estaba
formulada como un estudio exploratorio pionero, con un diseño fijo
minuciosamente planificado en el que se iban a estudiar las
representaciones sociales de los docentes, las representaciones de los
estudiantes y las prácticas que ambos realizan en relación con l a
educación patrimonial, comparando los resultados obtenidos de los
tres estudios. La pandem ia obligó a realizar un confinamiento muy
restrictivo y limitó el acce so a las aulas impidiendo llevar a cabo la
parte relacionada con la obser vación de las prácticas. Para realizar las
prácticas con el alumnado se había diseñado un material educativo de
autoría propia que tampoco se pudo poner en práctica, pese a haberle
dedicado gran número de horas a su diseño. Para solventar las
vicisitudes ha sido necesario refo rmular el planteamiento inicial y
buscar una alternativa con un diseño e mergente. El diseño em ergente
suele utilizar cuando se añade un nuevo enfoque porque el diseño
original no es adecuado o porque no se ha podido aplicar (Creswell y
Plano, 2018).
Para responder a la pregunta inicial sobre que ocurre en las aulas
de la última etapa de educación primaria sobre la educación
patrimonial solamente se ha podido tener en cuenta las
representaciones sociales de los par ticipantes. Para ello se cuenta con
una amplia y valiosa información, per o no toda la que se hubiese
deseado con una observación participante de las prá cticas que habría
permitido incluir un tercer elem ento de contrast e muy valioso.
El estudio no queda invalidado por est a limitación, puesto que la
muestra del alumnado es estadísticamente potente para analizar el
cas o.
CAPÍTULO 3. Metodología
255
Respecto a los docentes, podría haberse consultado a un número
mayor, pero se trata de un estudio exploratorio que busca comprender
el fenóm eno y no se incluye ni estaba previsto el objetivo de lograr la
generalización de los resultados. La segunda fase de l trabajo con los
docentes fue principalm ente cuantitativa y, a nivel estadístico, contar
con una m uestra mayor hubies e sido preferible para m ejorar los datos
obtenidos de relacionar las variables independientes con las
dependientes y hallar relaciones de significación. Sin embargo, la
presentación de resultados generales por medio de estadísticos
comunes ( media, moda, mediana, etc .) no afectó y se pudo describir la
representación del profesorado. Carecer de una muestra únicamente ha
limitado la comparativa de docentes y estudiantes centro a centro.
Otra limitación, aunque con una importancia menor, se presentó
al rechazar la participac ión uno de los 13 centros con los que se había
contado inicialmente. Esto no ha permitido conta r con todos los
centros previstos. No tuvo un impacto estadístico significativo en los
resultados, per o gener ó un problema de incertidumbre ante s de poder
analizar todos los datos.
Las limitaciones de la investigación están relacionadas con el
diseño inicial que había contemplado unos criterios de viabilidad
alterados por la pandemia del covid -19. Se había pre visto investigar
con exhaustividad una zona y unas tipologías específicas de centros
educativos. Podría haberse realizado con una muestra estratificada en
toda Galicia y los resultados tendrían un alcance mayor en cuanto a la
generalización. Una perspectiva que puede realizarse posteriormente
con las herramientas que ya se han utilizado y se han probado que son
adecuadas. Con la información de la que se dispone ahora, si se
hubiese planificado la toma de datos en toda Gal icia, posib lemente no
hubiese podido completar se debido a las incidencias de la pan demia.
3.5.3. Aspectos éticos de la investigación
En el desarrollo de la investigación se han tenido presentes
criterios de coherencia ética como los formulados por Bos (2020):
Salvaguardar la independencia; evitar condicionamientos derivados de
la ideología, la política o el mercado; y realizar el trabaj o con cuidado
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
256
y seguridad, respecto al ri gor de la investigación y a la repercusi ón
social del trabajo. Se ha asumido el principio de que la ciencia debe
estar gu iada por la tr ansparencia de m étodos y procedimientos, y que
los estudios deben ser replicables y los resultados accesibles para
todos. Para ello, además del trabajo ya citado de Bos (2020) se
revisaron las aportaciones de Robert Merton en 1942 en A Note on
Science and Democracy , en el que se formulan imperativos que
constituyen una for ma de conduci rse en cie ncia: comunalismo,
universalismo, desinterés, escepticismo organizado y originalidad. El
origen histórico de la ética aplicada a la investigación científica se
sitúa en 1947 con la redacción de una serie de regulaci ones
formuladas en el transcurso de los interrogatorios a los médicos nazis
en Núremberg (Santi, 2016). inicialmente se referían al campo de la
salud, pero posteriormente se aplicaron tam bién las cie ncias sociales.
De este marco deriva la Declar ación de Helsinki de 1964 (actualizada
en 2008), en la que se establecen pautas éticas aplicables a cualquier
tipo de investigaciones. Es un documento de alcance internacional que
se utiliza como guía ante la escasa presencia de este ti po de contenidos
éticos en Handbooks especializados (Santi, 2016).
Recientemente se han publicado manuales como el de Bos (2020)
sobre el empleo de la ética de la investigación en las ciencias sociale s.
Se pone el acento en aspectos como la protección de los participantes,
la confidencialidad, los riesgos, la legislación, etc. El énfasis en la
vulnerabilidad y la protección de los participantes constituye un
avance desde los estudios anteriores de ética aplicada a la
investigación. Hasta hace no mucho tiempo la ética en la ciencia se
ocupaba de la honestidad intelectual del científico. En otras pala bras,
se centraba en la tarea del investigador y parecía tener menos cubiertas
las demandas de los participantes (Pourrieux, 2020).
Las dificultades que tienen que ver con el trabajo específico del
investigador, las que son específicas de los participantes y otras
similares relacionadas con los distintos contextos de vulnerabilidad
que se pueden dar en la investigación justifican que un planteamiento
ético guíe la investigación y orientaron la que se ha asumido en este
trabajo.
CAPÍTULO 3. Metodología
257
Para ello se han adoptado una serie de manuales rel acionados con
esta temática. Se han escogido porque ofrecen la posibilidad de revisar
las líneas de investigación actualizadas, porque aportan soluciones a la
labor del investigador y porque contienen rec om endaciones que son
específicas para garantizar unas condiciones a lo s parti cipantes.
Se han apli cado las recomendaciones de la Convención de
Helsinki (Asociación Médica Mundial, 2008).
Se adoptaron a su vez el manual de APA (2020, 7ª edic ión)
porque incluye por primera vez información respecto a los Métodos
Mixtos y la sección 8 del APA (2017) en su versión online. En esta
sección se explicitan 15 tipos de recomendaciones para el código de
conducta del investigador. En estos manuales se centra la actuación
ética en tres cuestiones: asegur ar el rigor de los hallazgos científicos,
proteger los der echos y bienestar de los participantes y la protección
de los derechos de propiedad intelectual.
En el campo específico de las ciencias sociales, res ultó útil el
manual de Santi (2016), que además presenta la ventaja de estar
escrito en español . Es un tr abajo derivado de una tesis de
investigación donde el objeto de estudio es la ética de la investigación
en ciencias sociales. El manual de Bos (2020) es el manual más
reciente del que se han adoptado sus propuestas. Constituye una guía
para los estudiantes que se inician en la investigación de Ciencias
Sociales. Estos manuales han proporcionado la información necesaria
sobre los aspectos a considerar en el protocolo ético llevado a cabo.
En el manual de Bos (2020) aparecen los documentos qu e
condensan los principios que se han considerado en el planteamiento
ético de la investigación que se ha seguido en el que se presta un
interés especial a los participantes. En primer lugar, se siguió el
ECCRI de 2017 ( European Code of Conduct for Research Integrity )
que es el có digo de conducta habitual Europa y que se basa en cuatro
principios básicos: confiabilidad, respeto, honestidad y
responsabilidad (Bos, 2020). Los códigos de conducta como el ECCRI
basan sus demandas en principios deseables que suelen estar presentes
en todos los códigos y son llamados imperativos de ciencia. Estos
si rven para garantizar los derechos de los participantes. Una
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
258
sistematización de esos derechos ha sido recogida del General Data
Protection Regulation (Bos, 2020, p, 19). Los imperativos de ciencia
constituyen un conjunto de directivas que tiene el propósito de
proteger los derechos humanos de los participantes en la investigación
dando la garantía de que los investigadores y los centros de
investigación asumen la responsabilidad. (tabla 35).
Tabla 35. Imperativos de la ciencia.
Elaboración propia a partir de Bos (2020, pp, 41- 42)
Imperativos
Explicación
Evite el daño y
haga el bien
Los investigadores tienen la obligación de mejorar, promover, y
proteger la salud de las personas y sus co munidades. Deben
evitar cualquier daño causado a los participantes hum anos, o a
los animales, y […] minimizar el riesgo de estos.
Respeto por las
personas
Los investigadores deben proteger la autonomía de los
participantes. Imp lica el rec onocimiento de las personas co mo
autónomas, únicas y libres. Los investigadores reconocen que
cada persona tiene el derecho y la capacidad de tomar sus
propias decisiones, incluido el derecho de no participación.
Proteja la
confidencialidad
Los participantes deben asegur arse de que se procesen sus
datos de fo rma anónima (a menos que haya una razón para no
hacerlo, y se notifique). Ningún participante debería sufrir
consecuencias por haber part icipado en cualquier investigación
porque cierta información personal se hace pública.
Evite el engaño
Los participantes no pueden ser engañados o mal inform ados
por investigadores (a menos que exista una buena razón para
ello y el engaño se informe posteriormente). Los participantes
de la investigación deben ser considerados capaces de decidir
si dan su consentimiento y a qué consienten
En nuestra inves tigación se han cumplido los requisitos de los
imperativos de ciencia y se ha facilitado a los partic ipantes un text o
que explicaba los motivos de la participación en el estudio. Cada uno
de los tr es instrumentos empleados contenía esta información: se
garantizaba la confidencialidad del estudio, la participación voluntaria,
el propósito educativo del mismo, el anonimato de los inform antes, el
retorno de la información a través de publicaciones y unas palabras de
agradecimiento. Se ofreció a los participantes una dirección y un
CAPÍTULO 3. Metodología
259
teléfono para consultar o sugerir cualquier cuestión que considerasen
pertinente relativa a su participación. Se reiteró est a información de
modo oral cada vez que se realizaba la recogida de da tos. En el caso
concreto de las entrevistas fue recogida en los audios de las
grabaciones que se transcr ibieron. A continuación, se ofrece un
ejemplo de esta información ofreci da a los docentes en la entrevista
inicial:
Esta entrevista se realiza a s eis mae stros/as d e educación primaria de la ciud ad
de Santiago que trabajan sobre educación patrimonial. Usted forma parte de
este grupo de seis ma estros/as seleccionados. Agrade cemos su colaboración y le
solicitamos la mayor amplitud y concreción en las respuestas.
Los datos que se obtengan respetarán los criterios de anonimato y
confidencialidad, y serán utilizados exclusivamente con fines de inv estigación y
mejora de la educación. Los centros y personas participantes recibirán, al
finalizar la investigación, un resumen de lo s resultados más relevantes. Muc has
gracias por su colaboración.
En los cuestionarios a los docentes la información sobre la
participación se ofreci ó por tres vías: se mencionó en un correo inicial
de contacto, por otro lado, el encabezado de cada cuestionario
contenía esta información y en el momento de la prueba se les ofreció
también de form a oral. En el cue stionario a lo s estudian tes se les
ofreció esta inform ación de la m is ma m anera. Además, en e l caso de
los estudiantes los centros indicaron que contaban con un per miso
general concedido por los padres a inicios de curso para que el
alumnado pudies e participar en investigaciones educativas y otr as
cuestiones. Los text os ofrecidos, el permiso de general de los padr es y
las lecturas orales de la información que garantizaba sus derechos
hicieron el papel de un consentimiento informado. Esto se puede
justificar debido a la naturaleza de l estudio que permitía ser realizado
sin este requisito siguiendo las pautas indicadas en el apar tado 8.05 de
APA (2017, s.p) de los principios éticos y el código de Conducta que
incluye las enmiendas de 2010 y 2016. Este epígrafe 8.0 5 se titula
Dispensa del consentimiento informado p ara la investigación y se
ocupa específicamente de los supuestos en los que se puede prescindir
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
260
del consentimiento. Nuestro estudio cumplía los requisitos. Dice así el
texto original:
Los p sicólogos pued en p rescindir del consentimiento informado solo (1) cuando
no se pueda suponer razonablemente que la investigación crea angustia o daño e
implica (a) el estudio de p rácticas ed ucativas normales, planes de e studio o
métodos de gestión del aula realizados en entornos ed ucativos; (b) sólo los
cuestionarios anónimos, las observaciones naturalistas o la investigación de
archivo para los cuales la divulgación de las respuestas no pondría a los
participantes en riesgo de responsabilidad p enal o civil o daña ría su situación
financiera, empleabilidad o reputación, y la confidencialidad está protegida; o
(c) el estudio de factores relacionados con la efectividad del trabajo o la
organización llevado a cabo en entornos organizacionales para los cuales no hay
riesgo para la empleabilidad de los participantes, y la co nfid encialidad está
protegida o (2) cuando lo permi ta la ley o las regulaciones federales o
institucionales.
261
CAPÍTULO 4.
REPRESENTACIONES DE LOS
PROFESORES SOBRE EL
PATRIMONIO
Para identificar las representaciones de los docentes se ha recurrido a
dos instrumentos: una entrevista focalizada y un cuestionario .
4.1. C ONCEPTO DE PATRIM ONIO DE LOS DOCENTES ( ENTREV ISTA )
Con la entrevista inicial, descr ita en el capítulo 3, se pretendía conocer
el concepto de patrimonio asumido por seis docentes seleccionados
por su experiencia en trabajar con el patrimonio en sus aula s. Las
preguntas se centraron en sus prácticas en educación patrimonial (EP).
Se establecieron categorías para poder construir un cuestionario
estandarizado posterior para obtener datos de un colectivo más amplio
y comprobar como se relacionaban las variables independientes con
las dependientes. La representación sobre su concepto de patrimonio
se completa con los datos de ambos instrumentos.
En la entrevista se focalizó el interés en cuatro apartados para
establecer las cat egorías que permitan identificar las represe ntaciones
de los docentes sobre el uso y valoración del patrimonio cultural en
educación:
1. ¿Cuál es el concept o de patr imonio que m anejan los docentes a la
vista de las tipologías, contextos, actividades y elementos
patrimoniales que emplean?
2. ¿Cuáles son los valores educativos que otorgan los docentes al
patrimonio?
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
262
3. ¿Qué influencia ejercen el currículo, los estudiantes, los docentes y
los centros escolares en la educación patrimonial?
4. ¿Qué dificultades, necesidades y ayudas condicionan las buenas
prácticas de educación patrimonial según los docentes?
4.1.1. ¿Cuál es el concepto de patrimonio que manejan los
docentes a la vista de las tipologías, contextos,
actividades y elementos patrimoniales que emplean?
A) Tipologías patrimoniales
En la entrevista se pregunta por el tipo de elementos
patrimoniales que emplean en sus prácticas y por las tipologías
patrimoniales a las que se les concede atención. Los datos indica n que
emplearon sie te categorías para describir y clasificar los tipos de
patrimonio utilizados (Tabla 36).
Los resultados muestran que los docentes entrevistados trabajan
una amplia variedad de ti pologías. Las más mencionadas son la
etnográfica, la inmateri al, la natural y la histórico-artística m ientras
que las tipologías arqueológica, documental-literaria y científico-
tecnológica son las que m enos. Con estas categorías halladas es
posible construir un clúster de ítems suficiente para establecer una
variable en el cuestionario, que son coherentes con las categorías que
se manejan en la literatura especializada.
Tabla 36. Tipos de patrimonio que los docentes de dicen emplear en sus
prácticas. Elaboración propia a partir de la entrevista
Tipos de patrimonio
Nº de citas
Participantes. n=6
Etnográfico
11
6
Inmaterial
11
6
Natural
9
5
Histórico-artístico
8
5
Arqueológico
6
3
Documental-literario
5
3
Científico-tecnológico
4
3
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
263
B) Contextos geográficos de los elem entos patr imoniales
En la entrevista se pregunta por el contexto geográfico (local,
autonómico, estatal, europeo, global) que usan en sus prácticas de
educación patrimonial. Las respuestas se han clasificado en dos
grupos. En el primero y más numeroso, mencionan el ámbito
geográfico de Galicia, incl uyendo tanto el medio local como el
comunitario. Quienes no se refieren al territorio de Galic ia incluyen,
por una parte, España y países europeos cer canos y, por otra, a países
no europeos y ámbitos más amplios, como continentes.
Los argumentos manifestados para seleccionar elementos
patrimoniales se basan en:
1- La mayor significatividad de los elementos de su entorno
próximo. El convencimiento de qu e la proximidad provoca
mayor interés y facilidad por aprender y que, al mismo ti empo,
lo que aprenden les ayuda en los procesos de construcción de
la identidad y la adquisición de valores y actitudes de
ciudadanía activa y participativa.
2- La facili dad de acceso a elementos del entor no próximo par a
ser empleados como recursos educativos.
3- El interés del rec urso en sí. Consideran que los elementos
patrimoniales aportan por sí mismos un conocimiento valioso.
4- El interés en los ele mentos patrimoniales de otr os países se
centra en sus dos tipos de argumentos: a) en primer lugar y de
forma mayoritaria, por su utilidad como e lementos que
permiten compararlos con los de su propia cultura. b) En
segundo lugar y en menor medida, porque valoran que es
importante trabajar también de modo específico con bienes del
patrimonio universal.
En las tablas 37 y 38 se recogen c itas textuales
13
. Van precedidas
de un código de localización
14
.
13
Las citas han sido traducidas a ca stellano para f acilitar la comprensión de los textos y para
realizar los procesos de aná lisis de Atlas.ti que d etecta con mayor problema el gallego. Para
ac ceder a estos y otros datos se adjunta un enlace en el anexo 7.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
270
En la tabla 41 en la que se muestran las categorías . Se incide
fundamentalmente en dos aspectos: a) los tipos de actividades que
emplean y b) las condiciones o características que se hayan presentes
o deben darse para que las actividades de EP tengan éxito (ef icaces).
Se obtuvo un número amplio de actividades y características que
sirvieron para la elaboración posterior del cuestionario estandarizado.
Las actividades que dicen emplear de modo más frecuente son:
visitas a museos o centros de interpretación y las in tervenciones de
expertos ajenos al centro escolar. En segundo lugar, una amplia
variedad que incluye talleres, debates, simulaciones o visionado de
vídeos. Solo en un cas o se menciona la explicación del profesor. Esto
parece revelar que los docentes no relacionan las actividades de EP
con sus explicaciones o que creen emplear las expli caciones menos
que otras actividades.
En cuanto a las características que relacionan con la eficacia
destacan: el trabajo colaborativo; la implicación de las familias; el
trabajo con el patrimonio local y que se halle implicada la
administración. En segundo lugar, mencionan la importancia del
trabajo por pr oyectos; que se emplee una perspectiva lúdica; que tenga
un enfoque interdisciplinario; que se lleven a cabo tareas de
investigación y que el alumnado se halle implicado.
Tabla 41. Tipos de actividades de EP y características relevantes para su
implementación según los participantes de la entrevista
Tipos de actividades
Frecuencia
Participantes.
n=6
Charla por especialista o figura relevante
5
4
Visita a museo/centro de interpretación
5
3
Debates sobre problemas patrimoniales
3
3
Campañas de recuperación y valoración patrimonio
2
1
S im u la ci on e s to ma de de c is io ne s r e la ci on ad as co n
p at ri m on io
2
1
Taller de trabajo sobre patrimonio
2
1
V is u al i za ci ón y co me nt ar io d e v íd e os , i má g en e s, et c .
2
2
Visita a yacimiento arqueológico
1
1
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
271
Tipos de actividades
Frecuencia
Participantes.
n=6
Explicación del profesor
1
1
Características de eficacia
Trabajo colaborativo
8
5
Familias implicadas
8
3
Trabajo con patrimonio local/significativo
6
4
Administración implicada
6
5
Trabajo por proyectos
4
3
Trabajo interdisciplinario
3
3
Tareas de investigación
3
3
T ar e as e n la s qu e ha ya im pl ic a ci ón de lo s es tu di an t es
3
3
Trabajo con una perspectiva lúdica
2
1
4.1.2. ¿Cuáles son los valores educativos que otorgan los
docentes al patrimonio?
En la entrevista se pregunta sobre lo que puede aportar el
patrimonio a la formación de los estudiantes. Se incide en esta
cuestión con diver sas subpreguntas. Cabe destacar dos de ellas: a) si
creen que el patrimonio favorece la vincul ación de los estudian tes con
el entorno y b) si creen que el patrimonio juega algún papel en la
construcción de la identidad social y el sentido de pertenencia. La
figura 20 refleja la frecuencia de cada categoría.
11
9
8
7
6
6
4
3
02468 10 12
Desarrollar capacidades
Formar ciudadanía c ritica y activa
Vinculación emociona l con el entorno
Construír identidad
Conocer y comprend er el entorno
Valorar el patrimoni o
Favorecer la motivació n
Intervenir en el patrim onio
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
272
Figura 20 . Valores educativos del patrimonio cultural según los docentes de la
entrevista. Elaboración propia
Valores educativos del patrimonio.
En la figura 20 se han representado las ocho categorías de análisis
en las que se ha estructurado la representación inicial de los docentes
sobre el valor educativo del patrimonio cultural.
En primer lugar , los participantes indican que el valor del
patrimonio es coherente con la posibilidad que brinda para desarrollar
las capacidades del alumnado. En las citas rel acionadas con
“capacidades” expre san su valor en relación con: aprendizaje de
diversos contenidos en general; destrezas lin güísticas; pensamiento
crítico; trabajo cola borativo, destrezas con las TIC y actitudes para el
cuidado del entorno o de su bienestar personal:
3:46 ¶ 92 Se puede ap render muchas cosas vinculándolo con
el patrimonio […] 3:42 ¶ 85 Tratamos de incluirlas todas,
desde las destrezas lingüísticas, a las TIC S... siempre.
1:41 ¶ 90 Trabajar en el cuidado de su entorno y al mismo
tiempo transmitir valores para su b ienestar.
6:23 ¶ 65 […] tenemos un a gran riqueza aquí, no solo en
Santiago sino en Galicia, aparte del patrimonio etnográfico o
lingüístico, por eso para ellos es más motivado r po der
conocer las cosas, sentirla s y verlas. Facilita el aprendizaje,
la investigación [… ].
5:37 ¶ 84 Aparte del trabajo de sensibilización que se puede
realizar a partir de él, se pueden trab ajar transversalmente
muchos temas. Yo diría todos los positiv os que se pueden
deducir, es decir, a nivel de info rmación, a ni vel de
formación, a ni vel de gestión de contenidos relevantes para
ellos, a nivel de transversalid ad, trabajo colaborativo […]
4:32 ¶ 75 El pensamiento crítico, sobre todo. Aprender a
aprender […].
En segundo lugar, consideran que los valores educativos del
patrimonio están rel acionados con la contribución a la formación de
ciuda da nía crítica y activa. Creen que los estudiantes deben ser
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
273
ciudadanos que construyan futuros deseables e int eraccionen con el
entorno de una m anera act iva y propositiva. Las citas indican que, en
su opini ón, el patrimonio ayuda a conseguir esos fines de diversas
maneras: como un recurso que permite conocer el pasado, relacionar
este con el present e y de este modo dise ñar el futuro. Las citas
incluyen otras aportaciones como el interés de fortalecer la identid ad
por medio del conocimiento de las tradiciones; ser un ele mento
motivador para que el alumnado tenga un papel propositivo o
simplemente les permite poner en prá ctica y conocer normas de
cuidado de ese patrimonio:
4:29 ¶ 64 Conocimiento del pasado par a relacionarlo con el
presente y mejorar el futuro . Eso es lo que creo que ti ene que
ser. Porque, de lo contrario, ¿cómo se mejora lo q ue se ve
mal? Es funda mental saber por qué se con struyó un muro en
Santiago. Eso tiene un significado y tienes que saberlo.
4:30 ¶ 66 Favorece l a motivación, por supuesto.
Necesitamos m otivar a los estudiantes para que con ozcan la
realidad que los rodea y puedan cambiar. Los niños necesitan
tener un poco de cultu ra, no solo saber hacer ejercicios de
matemáticas, lo cual es valioso e importante para su futuro
profesional, o la parte técnica … sino que es necesario
acompañar la cultura y el patrimonio, y fomentar la vertiente
crítica.
6:30 ¶ 79 también influye para preservar y mantener
nuestras tradiciones y una formación complet a. Además,
estás trabajando en t odo el tem a lingü ístico, todo el tema del
conocimiento del medio y las tradi ciones y que no se
pierdan.
1:40 ¶ 88 Cu idando el medio am biente ... […]. Po r ejemplo,
cuando salimos siempre in tentamos transmitir las r eglas que
también afectan ese cuidado ...
Los docentes creen que una de las aportaciones fundamentales del
patrimonio es su capacidad de favorecer la vinculación emocional de
los estudiantes con el entorno. Conocer el patrim onio desde una
perspectiva positiva en la q ue se tengan en cuenta las emociones
favorece que se impliquen en los cuidados del patrimonio y que lo
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
274
incorporen como ele mento constitutivo de su identidad. Además, ser
conscientes de los distintos tipos de patrim onio facilita que el proc eso
de int eriorización y sensibilización sea más completo ya que
comprende diversos elementos: materiales, inmateriales, natur ales,
artísticos, etc.
2:28 ¶ 67 […]Si le presentas desde una perspectiva más
positiva, que puedan ver lo afortu nados que somos d e vivir
en Santiago de Compostela, [ que ] cua ndo paseen por ella,
están creando relaciones emocionales c on su entorno.
5:35 ¶ 75 […] a medida que los vas concienciando y que
puedan ver lo suyo con otros ojos, que lo redefinan y lo
resignifiquen, porque a menudo ellos no lo a precian porque
realmente no lo saben. Es simplemen te un a cuestión de
familiarizarlos
6:25 ¶ 67 Si. Lo que hicimos fue catalogar todos los árboles.
Han trabajado un poco en los árboles y su cuidado y cada día
que salen al recreo están compartiendo espacio c on cada
árbol. Todo el mundo había apadrinado unos árbo les y si ves
o no cómo está en invierno o primavera, el cuidado ...
obviamente influye mucho [en la vinculación e mocional].
En las narrativas de los docentes aparece de manera implícita y
explícita la importancia del patrimonio cultural en los procesos de
construcción de las identidades. En las citas que se reproducen a
continuación se relaciona de manera explícita el proceso de
construcción de la identidad asociado a: aspectos lingüísticos,
vinculados a tr adiciones, mitos y leyendas o aprendizajes culturales en
general:
6:26 ¶ 68 Trabajan la identidad que es fundamental. El
equipo de dinam ización lingüística hizo un estudio en el que
constataron que el uso del gallego está bajando mucho ...
Muy po cos alumnos hablan gallego y eso teniendo en cuenta
que tene mos muchos alu mnos qu e proceden de zonas rurales
que en teoría deberían hab lar gallego y suelen hablar g allego,
pero cuando llega al colegio, a pesar de qu e la mayor ía de
los profesores le hablan en gallego, pasa al castellano. En el
mejor de los casos, el 20% habla g allego (de los estudiantes).
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
275
1:37 ¶ 85 sí es cierto que todo ese bagaje o t odas las
leyendas que no s están llegando ... porque en el mejor de los
casos el tema de la “santa co mpaña”, que na da tiene que ver
con esto ¿no? Pero eso al final está moldeand o tus
percepciones, tus miedos y es algo que es inherente a ti. O
que tus abuelos o pad res te lo están transmitiendo, por lo que
creo que es algo básico para crear tu ide ntidad.
5:36 ¶ 76 En el sentido de identidad, por supuesto que sí. En
el m omento en que tienes los recursos para apren der algo
cultural, obviamente el aprend izaje [de lo relacionado con lo
identitario] fluye.
Están conv encidos, m ayoritariamente, de que la EP sirve para
conocer y comprender el entorno. Argumentan que par a valorarlo es
necesario conocerlo. Por eso consideran muy importante la ubica ción
espacio temporal y e l sentido de lugar. Cuando se logra que se valore
el entor no, es más probable que se respete y s e reflexione sob re el
cuidado del legado y de cómo forma parte de lo que som os:
1:36 ¶ 80 La historia. Conocer su historia, de dó nde vienen
y dónde viven, es algo que da forma a su identidad. Si tiene s
una percepción de determinad as leyendas o cosas que aún
están activas acaban por for mar parte de tu esencia […].
1:38 ¶ 87 Por supuesto, aprenden a respetar y valorar lo que
tienen. Porque al final si no sé qué significa la catedral o por
qué está allí ... in dependientemente de las creencias
religiosas ... […] como monumento deben saberlo.
3:41 ¶ 81 Necesitan valorar el mundo, tienen que respetarlo
y construir el futuro. No se puede respetar si no sabes nada.
¿Por qué están las gárgolas? [… ]. Si hoy tenemos eso es
porque hubo gente a la que le importaba
Utilizan argumentos si milares para justificar la im portancia de la
EP para asumir el valor el patrimonio : la necesidad de conocer
primero para valorar después; la necesidad de fomentar la valor ación
del patrimonio para apreciar lo que poseen o para evitar caer en
actitudes de desafección y desapego. Alguno de los entrevistados
asocia estas actitudes negativas a los gallegos en general:
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
276
5:32 ¶ 75 Para mí lo más importante es que, sean capaces d e
apreciar lo que tienen y que no se propicie esa inclinación al
desprendimiento y desvalorización que tenemos lo s gallegos
por prácticamente todo lo que tene mos.
1:76 ¶ 85 1:39 ¶ 87/ Sí, por supuesto. Por mi sí. [para
valorar el patrimonio] considero crucial conocerlo. No te
digo qu e lo con ozcan en detalle [… ] aprenden a respetar y
valorar lo que tienen.
2:30 ¶ 69 Siempre que salen y ven algo nuevo les sorprende.
Vas por la ca lle y entras en el Franco en la “Ruela do peso”,
pasan lo s chicos y les dices que se ll ama así porque aqu í se
pesaba la mercancía y ... luego de sorprenderse, crean una
serie de valoraciones. O cuando entras por la puerta d e
“Mazarelos”, y les dices que ahí tenían que entrar perso nas
de la ruta de no sé [traían el vino a la ciudad por este sitio] .. .
en conclusión: si sabes valoras más.
Favorecer la motivación. Los encuestados atribuyen elevada
importancia al papel motivador del patrimonio. Tienen la percepción
de que el patrimonio es un elemento que m otiva al alumnado y lo
argumentan incidiendo en la existencia de una gran riqueza y variedad
patrimonial que les permite trabajar muchas áreas curriculares y les
ayuda a construir su identidad. Además, los museos cuentan con
actividades bien adaptadas al estadio evolutivo del alumnado y a sus
intereses:
4:31 ¶ 66 Favorece l a motivación, por supuesto.
Necesitamos m otivar a los estudiantes para qu e conozcan la
realidad que los rodea y p uedan cambiar.
6:22 ¶ 65 Creo que tener un patrimonio tan rico como el qu e
tenemos, que es algo que podemos apro vechar en cuanto a su
motivación
6:29 ¶ 79 es algo muy motivador y ta mbién influy e para
preservar y mantener nuestras tra diciones además de
completar la formación. A mayores, estás trabajando todo el
tema lingüístico, todo el conocimient o del entorno y las
tradiciones y para que no se pierdan, además de la literatura
gallega.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
277
4:45 ¶ 10 9 [en los museos] Las actividades están bien
contextualizadas, adaptadas a su estado evolutivo. Cuando
vas a un museo suele hab er ... cada vez más [actividades ] ....
sobre todo, de EP. Los niños son como esponjas, […] y por
eso les gusta m ás, porque están dispu estos a escuchar. Le
interesa todo, la motivación en EP que ya la tienes.
Intervenir en el patrimonio. La última categoría que se obtuvo al
analizar las entr evistas tiene que ver con la posibilidad de favorecer
actitudes de intervención en el patrimonio generalmente relaci onadas
con el cuidado, respeto protección o difusión. Manifiestan que
mediante la educación patrimonial los estudiantes aprenden a
interaccionar con el patrimonio de forma adecua da. Aluden a las
normas de cuidado que deben seguir en l as salidas de campo; que los
procesos de cuida do del medio a mbiente repercuten en su bienestar; o
que conocer y mantener vivas las tradiciones es una intervención que
evita su pérdida:
1:40 ¶ 88 Cuidando el medio a mbiente ... no realizamos
ninguna actividad directa mente. Cuan do trabajamos el dí a
del árbol y así sí, pero es a nivel de centro educativo . Este
año no tuvimos la opor tunidad de hacer salidas s obre ese
tema. Por ejemplo, cuand o salimos siempre intenta mos
trasmitir las reglas que también afectan ese cuid ado.
1:75 ¶ 90 Por supuesto , t ener una buena relación con el
medio ambiente, tener el medio ambiente cuidado, eso será
básico ... también va a rep ercutir en ti. Pensar en cuestiones
ambientales ... es algo básico ... o saber de dónde vienen los
alimentos y saber que hay alimentos qu e no son saludables,
eso va a reper cutir. Trabajar en el cui dado de su ento rno es al
mismo tiempo transmitirle valores para su b ienestar.
3:51 ¶ 110 – 112. Una de las cosas que más me molestó el
año pasado fue en una salida en el que un alu mno, lo primero
que hizo al llegar al c entro comercial, fue tirarle de l a nariz a
la escultura de las Marías. Me molestó mucho pero
precisamente por eso, este año hicimos el proyecto d el centro
comercial y los obligamos a buscar información sobre las
dos marías. Porqu e por un lado estaba muy m al, per o nunca
había considerado el hecho de que estos chicos de su familia
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
278
nunca se lo habían contado. Y tiene muchos antecedentes.
Así que este año tuvieron que buscar información sob re las
dos Marías, qué pasó y por qué vestían así. Es una historia
trágica.
[...] Este año fuimos y no hubo problema, po r eso digo , que
para valorar las cosas hay que con ocerlas.
6:30 ¶ 79 también influye para preservar y mantener
nuestras tradiciones y completa la formación. Además, estás
trabajando en todo el tema lingü ístico, todo el tema d el
conocimiento del medio y para que no se pi erdan las
tradiciones.
4.1.3. ¿Qué influencia ejercen el currículo, los centros
escolares, los estudiantes y los docentes en la educación
patrimonial?
En la entrevista se indagó la relación de cuatro elementos
relevantes con la realización de EP: el currículo de educación; los
centros escolares; los estudiantes y los docentes.
A) El currículo.
La normativa autonómica sobre el currículo de educación
primaria vigente en Galicia se ha establecido por el Decret o 105/2014,
de 4 de septiembre. En la entrevista se indaga sobre la valoración de
los maestros sobre el currículo y como puede condicionar sus
prácticas ed ucativas. A partir de las transcripciones se obtuvieron seis
categorías para aproximarnos a la representación de los docentes sobre
estos dos aspectos.
Las categorías se estructuran en tres grupos , cada uno de ellos con
dos formulaciones con trapuestas: grupo 1) el patrim onio está bien
re presentado o tiene poca presencia; grupo 2) el currí culo tiene áreas
que es más fácil realizar actividades de EP o es posible realizar estas
actividades en todas las áreas; y grupo 3) Cumplir el currículo facilita
realizar actividades o por el contrario dificulta su realización.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
279
Tabla 42. Presencia del patrimonio en el currículo percibida por los docentes.
Elaboración propia
Grupos
Categorías
N=6
Grupo 1
Presencia del patrimonio
en el currículo
Bien representado
1
Poco representado
5
Grupo 2
El currículo dificulta
o favorece
Dificulta
6
Favorece
0
Grupo 3
El modo en que se
trabaja el patrimonio
en las áreas curriculares
Es fácil/posible en todas las áreas
6
En algunas áreas es más fácil
6
Con respecto a la presencia del patrimonio en el cur rículo la tabla
42 permite refleja que casi todos los docentes entrevistados perciben
que está poco representado (5 de 6 casos) y solo uno considera que
por el contario está bien repres entado. La rep resen tación sobre la
presencia del patrimonio cult ural en el currículo es muy negat iva, lo
que parece in dicar que lo consi deren un problema en vez de marco de
oportunidades para trabajar con la EP. Esto se cor robora porque
ninguno de los seis docentes considera que el currículo favorezca la
EP.
Cuando se les pregunta sobre la facilidad de algunas áre as para
impartir EP o la posibilidad de hacerlo en todas las áreas, todos los
participantes manifiestan que hay áreas desde las que es más fácil
realizar educación patrimonial pero que también es posible realizar
educación patrim onial en todas las áreas. Algunos argum entan que,
aunque parece más indicado utilizar EP desde algunas áreas,
desarrollar acciones de EP depende, sobre todo, de la competencia de
cada maestra, de su compromiso con la innovación y de su
imaginación. Cuando indican que hay algunas áreas desde las que es
más fácil realizar EP parecen coincidir la mayor parte de las veces en
que son ciencias sociales, naturales, lengua gallega, artes o
humanidades :
1:34 ¶ 75 Probablemente me resulta fácil en las ciencias
sociales,
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
286
6:31 ¶ 87 Creo que sí, a los estud iantes cualquier cosa que
les enseñes o les pr opongas cercana [accesible], demuestran
siempre preocupación por saber. Mu chas veces tienes tú que
promover o “tirar” de esa preocup ación: [aquí pone ejemplos
de cuestiones para provocar la atención y la curio sidad del
alumnado] po r qué crees que lo llaman así o por qu é ves esto
desde aquí ... Pero yo creo que sí. [se refiere a que es
corriente que muestren interés de p artida].
Sostienen, de la m isma manera, que los est udiantes tienen interés
por el pa trimonio, pero que depende de la mediación del prof esorado.
Inciden en que se deben conte xtualizar las actividades teniendo en
cuenta al estadio evolutivo del alumnado, que se debe emplear un
enfoque lúdico y que se debe lograr una buena motivación en la
realización, con una actitud proactiva para ello:
5:43 ¶ 100 El interés en prin cipio, depende de la edad y de
cómo lo formules. Depende de la motivación qu e tengas y de
cómo la pr esentes y de có mo la vivas. Si lo vives
activamente se in volucran (en la actividad). Otra cosa es que,
por ejem plo, en la adolescencia, los mejores resu ltados a
corto plazo son más leves, p ero funcionan con interés.
5:44 ¶ 100 – 101 Con los niño s más pe queños, el enfoque es
más lúdico y es un trabajo abso lutamente diferente. Interés ...
cómo no va a mostrar interés un niño pequeño si de repente
tiene 2 o 3 muñecos y le pones alguna actividad en la que
participan, o le pones un audiovisual en el que los muñecos
le presentan algo, es decir, el interés que puede tener un ni ño
en funció n de su edad, pero como ocurre con cualquier otro
contenido. Otra cosa es q ue es lo que ve un niño de 3 año s en
el pazo de Orti gueira. Pues ves un lugar muy bonito donde
puedes correr y caminar c on las muñecas de lado a lado y
nada más. Un ni ño de 8 años porque ya lo ve diferente. El
otro día fuimos a la fuente de Sant iaguiño donde hay un a
fuente de 1670 que tiene inscrita una pie dra con un texto que
cuenta la leyenda de la reina Lupa. El Pico Sacro está a la
vista. Luego […] leemos poesía, vimos la er mita del
Santiaguiño y vim os la figura del Santiago en su interior.
Leen el texto del dragó n, pero al mismo ti empo llevo un
dragón en un cartel para que lo vean. Interesante sí, pero
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
287
depende de cómo lo prese nte. Dada la d isparidad de edad. La
ventaja qu e tiene el trabajo con patri monio es que va n a los
sitios que conocen. Los niños que van a su parroquia y los
niños de otras parro quias llegan a conocer la suy a, refuerzan
siempre esa identidad, pertenencia, víncu lo emocional.
Todos los docentes que participaron en la entrevista afirman que
los estudiantes tienen una valoración positiva de estas actividades.
Argumentan que los estudiantes valoran aquello que les permita
escapar de la rutina; con reforzar su identidad y sentido de lugar o lo
que tenga q ue ver con centros de interés (por ejemplo: los castillos, el
medievo, etc.). Sin embargo, también se expresan algunas dudas y
señalan que l a valoración positiva puede ser debida a la form a en que
los docentes les presentan las actividades u otros factores como una
adecuada contextualización:
4:37 ¶ 89 […] Por lo general, les gustan mucho las salidas
de campo o que ven ga algu ien para hablarl es de ello. Les
gusta todo lo que rompe la rutina. […]
6:33 ¶ 88 Los niño s están encantados con las actividades.
Por ejemplo, los de E. Infantil están con los edificios y
castillos. […]. Los caballeros, las armas; o las actividades de
los oficios ... te da mucho juego hacer un a educación
transversal, y los niños son esponjas.
5:73 ¶ 101 se interesan, sí, pero depende de cómo le
presentes [el patri monio] debido a la disparidad de edad. La
ventaja que tiene el patri monio es qu e van a los sitio s que
conocen. Los niños que van a su parroquia y los niños de
otras parro quias llegan a conocer la suya, refuerzan siempre
esa identidad, pertenencia o vín culo emocional.
3:47 ¶ 103 Los chicos siempre están in teresados. Nu nca hice
una actividad en la que no lo tuvieran. No sé si es p or cómo
formulo las actividades o por el patrimoni o en sí.
Para concluir con la variable relacionada con los est udiantes se
plantea la dicotomía sobre si el contacto directo patrimonio mejora o
no mejora la perseverancia de los aprendizajes. Los datos de la
entrevista resumidos en la tabla 44 muestran con claridad que la
m ayoría de los docen tes que com ponen esta muestra considera que el
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
288
contacto directo con el patrimonio mejora el aprendizaje de su
alumnado. Los aprendizajes perm anecen más en la memoria de los
estudiantes. A través de los siguientes extractos se pueden obtener
evidencias de esta opinión basados en experiencias p ropias de los
participantes:
3:52 ¶ 115 – 117 Totalmente de acuerd o, es decir, si en 5 o 6
años los chicos tienen que hacer algo de lo qu e hemos visto,
seguramente será e ste pas eo que hemos hecho por aquí sobre
el patrimonio. Lo bien qu e lo pasaron paseando por Santiago
explicándolo a los padres y otras personas, no lo olvidan .
[…]
1:48 ¶ 109 – 110 En cuanto al contacto directo con el
patrimonio, sí deja huell a. Te lo puedo mostrar en las
conversaciones que tengo con los padres. Los alumnos me
dicen ... : ¡maestra! Hoy fui con papá a ver ... y le enseñé ...
[…] Y el recuerdo les du ra más, po r supuesto. […]. Otras
actividades que hicimos: a los 3 años fueron ir a la casa de
Rosalía y hay niños que todavía lo recuerdan [con 11 - 12
años]. Estas son cosas que les qu edan.
6:34 ¶ 94 Si. pongo el ejemplo de m i h ijo pequeño, qu e está
en esta escuela en E. Infantil […] Una cosa que m e moriza
para un examen, en el mejor de los casos, en 3 días ya ni
siquiera la recuerda. [la do cente co menta para comparar, que
su hijo se acuerda de m u chos aspectos del carnaval de la
zona que aprendió cuando era un alumno de educación
infantil]. Entonces, algo que sienten, qu e ven y que e s
nuestro, sí [permanece más en la memoria].
4.1.4. ¿Qué dificultades, necesidades y ayudas condicionan
las buenas prácticas de educación patrimonial según
los docentes?
En este apartado final se ofrecen resultados del análisis de cinco
grupos de variables que describen la opinión de los docentes sobre
buenas prácticas en EP. En primer lugar, se resumen las car acterísticas
de lo que consideran buenas prácticas; después, cuáles son las
dificultades que se encuentran para realizarlas; a continuación, las
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
289
necesidades que consideran que podrían compensar esas dificultades;
luego, si conocen ejemplos de buenas prácticas; y, por último, el grado
de interés que tendría para ellos contar con un repositorio institucional
de buenas prácticas en Galicia.
A) Características de las Buenas prácticas.
Se han clasificado las respuestas en 13 categorías a partir de sus
narrativas (tabla 45).
Tabla 45. Características de las buenas prácticas de EP según los docentes de la
entrevista. Elaboración propia
Categorías
Citas
n=6
Deben tener buena planificación
5
4
Deben ser útiles para aprender
5
4
Deben ser replicables
4
4
Deben ser sostenibles en el tiempo
3
3
Deben ser evaluadas y tener un seguimiento
3
3
Deben contar con la involucración y el compromiso de sus
realizadores
3
3
Deben incluir contacto directo con el patrimonio
3
3
Deben incluir código ético
3
2
Debe tener protagonismo el alumnado
3
2
Tiene que hacer referencia a los autores (autoría)
2
2
Deben responder a necesidades
2
2
Deben provocar la motivación del alumnado
2
2
Deben favorecer el trabajo en equipo
2
2
Se ha establecido su relevancia en tres niveles en función del
número de referencias, aunque lo más relevante de este instrumento
para la investigación, no es la dimensión cuantitativa sino la
identificación de categorías. Las opiniones de un grupo tan red ucido
n o son generalizables. Sin embargo, la cuantificación facilita la
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
290
comprensión ini cial, permite realizar comparaciones y construir el
cuestionario estandarizado posterior.
En el primer nivel según la frecuencia, los docentes creen que las
características principales de las buenas prácticas (BP) son tres: a) que
tengan buena planificación; b) utilidad para aprender y c) facilidad
para ser replicables por otros.
A) Buena planificación.
Sin un diseño preciso y coor dinado los resultados corren el riesgo
de ser aleatorios y puede tener com o conse cuencia que las actividades
“salgan mal”.
2:56 ¶ 133 Las actividades no siempre salen bien, por
ejemplo, este año resultó fatal. Este año la Edad Med ia salió
mal, sinceramente. Así c omo la de la pr ehistoria salió m uy
bien, esta sali ó mal. ¿Por qué? No podría decirte, tal vez no
estaba bien planif icada, y eso es muy importante, que sepa
cada uno lo que tiene que hacer y a qué hora. Porque cl aro,
somos much os profesores, y o tienes muy claro cuándo,
dónde y cómo, o lo dejas ... No salió bien ...
Las BP deben tener una perspectiv a pragm ática y de utilidad:
deben producir aprendizajes y que estos se produzcan de la mejor
manera (útiles para aprender). Por otro lado, deben contar con una
metodología clara que permita que sean empleadas con facilidad por
otras personas (replicables).
1:66 ¶ 142 […] lo que pretendíamos hacer er a no solo
realizar la parte bonita. Hay que tener en cuenta esa parte
siempre. […] Pero sobre todo el aprendizaje que les va a
suponer.
5:60 ¶ 148 El esquema general “Vedra Medra” [el nombre
de la actividad que realiza] sería fácil de replicar. Otra cosa
es el contexto en el que se ub ica el centro. En un contexto
urbano o periurbano, depe nde. Por lo tanto, ser replicable es
una bu ena característica porqu e es al go significativo en el
sentido de que sugiere algu nas pautas [para facilitar la puesta
en práctica].
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
291
En segundo lugar, señalan seis factores: a) compromiso e
involucración de los actores; b) sostenibilidad de la actividad; c)
evaluación y seguimiento; d) el alumnado debe tener protagonismo; e)
deben contemplar aspectos éticos y f) debe ser fundamental el
contacto directo con el patrimonio.
Para realizar BP en EP se debe contar con personas que tengan
un nivel de compromiso alto debido al necesario e intenso esfuerzo de
planificación e implementación (compromiso e implicación). Para ello
consideran que este compromiso lo adquie ran el mayor número de
actores posible: docentes, administración, familiares, etc.
6:46 ¶ 126 […] que involu cren al m ayor n úmero de
personas, estudiantes, docentes y personas, a toda la
comunidad educativa y también a las instit uciones.
Para lograr que los efectos de los aprendizajes s ean más sólidos y
tengan una reperc usión social la actividad deba contar con una
continuidad en el tiempo. (sostenibilidad).
5:59 ¶ 147 […] la [actividad ] que tiene unos logros a largo
plazo, qu e se mantenga en el tie mpo y que obre a favor de la
sensibilización del patrimonio y de su conocimiento, futuro
protección y conservación.
Las BP deben contar con un trabajo de evaluación de su diseño,
su alcance y también tene r un seguimiento para reforzar los aspectos
que contribuyen a la mejora y amplían el conocim iento.
1:65 ¶ 142 Deben tener un trabajo de planificación y
organización previos. Necesita tener un segui miento durante
el proceso y luego un a evaluación muy sincera.
Cuando se trabaja con EP hay que contemplar un código ético. Se
deben promover interacci ones respetuosas con el entorno y los
elementos patrimoniales. Una docente relata un caso e n que unos
estudiantes realizan una acci ón incívica hacia un elemento patr imonial
y eso tiene como consecuencia que se planifique de antemano como
realizar esta salida en mejores condiciones en ocasiones sucesivas. En
las siguientes salidas se comprueba qu e ha funcionado esta
planificación.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
292
3:67 ¶ 159 Claro, tiene qu e ser se cuenciada, reflexiva,
planificada, tener un códi go ético. […] 3:79 ¶ 111 El año
pasado un estudiante en una salida, lo primero que hizo al
llegar al centro comercial, fu e tirarle de la nariz a la escultura
de las Marías. Me molestó mucho pero precisamente p or eso,
este año hicim o s el proyecto del centro comercial y los
obligamos a bu scar información sobre las dos Marías. […]
Deben entender por qué esto no se puede hacer.
Hay diversas maneras d e interaccionar con el p atrimonio: videos,
lectura de textos, escuchar narraciones, salidas de cam po, etc. En BP
el contacto dir ecto con el patrimonio es consi derado siempre un factor
que mejora las prácticas. Se ofrecen argumentos en los que expresa n
de manera rotunda que una buena práctica esencialmente es salir del
aula y otros en los que se realiza un trabajo de inmersión en el
entorno, fu era de los horarios lectivos, pero con la intención de
proporcionar cierto tipo de aprendizaje (educación no formal).
4:58 ¶ 137 Algo a realizar fuera del aula: (u na bu ena
práctica)
5:74 ¶ 148 […] en el carnaval voy con mis alumnos, fuera
de ho rario, a las parroquias a ver actuar a los niños en la s
parroquias.
Mencionan, también, que debe atribuirse un rol protagonista al
alumnado. La participación es clave para el proceso de aprendizaje,
por encima de otros factores.
2:61 ¶ 141 […] Además, por sup uesto, que el tema sea lo
suficientemente motivador para profesores y alumnos que
serán los protago nistas. Prefiero q ue las cosas estén "m al"
pero hechas por ellos (los estudiantes) que ser muy “bonitas”
y no ser hechas por ellos.
1:68 ¶ 146 Los niños necesitan tener un papel protagonista
porque es la base para lograr un buen aprendizaje.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
293
En tercer lugar, citan otras cuatro características de las BP: deben
responder a necesidades; deben motivar a l alum nado; deben favorecer
el trabajo en equipo y debe divulgarse la autoría.
La uti lidad de las BP la rel acionan con la capacidad que tienen
para responder a necesidades (contenidos educativos, construcción de
identidad, conocer el entorno, etc.) que se deben tener en cuenta
previamente:
1:62 ¶ 141 Muchas veces se te ocurre algo qu e… [omite que
pueden ser actividades bonitas pero superfluas o
desconectadas de los intereses o ne cesidades del alumnado ]
... Deberían responder a l as necesidades, [...] Si empre hay
que pensar en actividades que apo rten algo a lo s niños, sino
no valen de nada.
La motivación es un factor clave en la realización de las
actividades en general y de las de EP en particular. Las BP deben
motivar al alum nado. Cuando los estudiantes se motivan en una tarea,
la realizan mejor y se deriva de ello un aprendizaje significativo. De
este m odo una BP con el patrim onio debe trabajar con elem entos
significativos o dotar de significatividad a estos elementos para
incrementar la motivación.
4:56 ¶ 135 Motivación , autoaprendizaje, pensamiento crítico
... Para m í una práctica es buena porque m otiva a los
estudiantes, porque les gu sta.
Trabajar en equipo coordinado se percibe como una condición de
las BP. El trabajo cola borativo es importante para los maestros porque
es la base del trabajo interdisciplinar hac e posible diseñar actividades
que permiten una aproximación holística al patrimonio. Las labores de
coordinación e intercambio de la información generan mejoras en el
diseño e implementación de las actividades. Tam bién es importante
que el alumnado trabaje en equipo porque contribuye a la construcción
conjunta del conocimiento y favorece la inclusión.
2:22 ¶ 42 Est e tipo de trab ajo está diseñ ado para fo mentar el
trabajo en equipo en el centro y la coordinación de lo s
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
294
profesores, que es m uy importante. Si coloco [un trabajo de
EP] en la entrada y un colega de la educación infantil que
está en el ala oeste no lo puede ver. .. [no es una bu ena fo rma
de trabajar]. Es decir, no es solo para que lo vean los chico s,
sino para el intercambio de información con los profesores.
Finalmente, la última de las características de las BP que se
deduce de las narrativas de los docentes está relacionada con que se
debería divulgar la autoría. Consideran que conocer a los autores
ayudaría a la difusión y facilitaría e l intercambio de información. Uno
de los docentes relata que divul gar la autoría les per mitió conseguir
reconocimiento eco nómico. Por otro lado, afirm an que a veces los
maestros no parecen dar importancia a las BP que realizan, tienen
pudor y a veces la dificultad la encuentran cuando ti enen que
incorporar una justificación teórica por limitaciones en la form ación.
4:57 ¶ 13 6 Sería bu eno trascender ... aun que a mí eso me da
mucha vergüenza. […] ya sabes lo qu e les pasa a mucho s
profesores ... hacemos cosas interesante s, pero cree mos que
no son tan i mportantes. Nos pasan muchas cosas. Tengo ese
problema. Y o hago cosas ... pero eso de sistematizarlo,
ponerlo en pa pel, llevarlo a otro lado ... tiene que estar muy
bien hecho. Te metes en pe queñas cosas, pero también tienes
que teorizar.
6:45 ¶ 132 La autoría de las buenas práctica s también es
interesante. […]. A nosotros con el te ma de la biblio teca no s
ayudó a renovar fond os, incluso mobiliario.
B) Dificultades de los docentes para realizar BP de EP.
Se han podido ident ificar en sus narrativas 17 categorías a partir
de sus respuestas. Se presentan en la tabla 46 acompañadas de la s
frecuencias de aparición que indican su relevancia y de los
descriptores. Las dificultades se pueden agrupar en cuatro niveles.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
295
Tabla. 46. Dificultades del profesorado para realizar buenas prácticas de EP.
Elaboración propia
Nivel de
importancia
Categorías
n=6
Descriptores
1º Nivel
Costes económicos
6
Precio de las actividades, coste total de
organización, transporte , etc.
Evaluación objetiva
6
Tienen como una preocupación
fundamental rea lizar una buena
evaluación. El trabajo c on el patrimonio
representa una dificultad a la hora de ser
evaluado por su peculiar idad.
Déficit de formación
6
Escasa formación ini cial y continua.
Problemas para realizar e sa formación
dependiendo de la volunt ad del docente
y a veces incompatible con sus ho rarios.
Coordinación entre
los compañeros
5
Realizar actividade s con el patrimonio
requiere que los profesores tengan una
buena coordinación.
2º nivel
Escasa o inadecuada
oferta local
4
Número reducido de ofer tas, actividades
estandarizadas.
Esfuerzo de
planificación previa
4
Requieren un ejercicio de plan ificación.
Poca valoración y
desafección por el
patrimonio
3
Desvinculación con lo propio.
3º nivel
Currículo
excesivo/falta de
tiempo
2
Pocas referencias patrimonia les,
aglomeración de conte nidos y escaso
tiempo para el trabajo con e l patrimonio.
Problemas de
gestión del
alumnado
2
En las salidas es más difíci l controlar a
todo el alumnado que en las aulas.
Falta de
contextualización de
las actividades
2
Las actividades propue stas no tienen en
cuenta aspectos como el estad o evolutivo
del alumnado o el nú mero de este y
condicionan tanto el acce so como la
realización de las salidas.
Ausencia del
patrimonio local en
libros
2
El patrimonio local no tie ne presencia en
los libros de texto, debe compensarse
con trabajo de los doce ntes.
Falta de
comunicación con las
instituciones
2
Entre los centros y las in stituciones no
hay una comunicación fluida o adecuada
para realizar mejor las act ividades.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
302
padres en ge neral sie mpre que los llames […] Hay cosas e n
las que no puedes conseguir que los padres hagan, pero hay
otras en las que pueden contribu ir.
1:56 ¶ 128 Lo más importante ... no te puedo decir ... la
oferta y los materiales ... más que en lo económico ... me
hacen d udar ... […] ... Si, ponemos lo econó mico po rque hay
[actividades] cosas que hemos tenido que descartar por el
tema económico.
En un segundo nivel señalan formulan demandas concretas de
transporte (tanto en centros urbanos co mo p eriféricos), formación
específica en EP y materiales didácticos. Señalan también la necesidad
de conta r con espacios escol ares adecuados para trabajar en EP, que
los organismos locales mejoren la oferta de actividades y finalmente
que se pueda contar con unos horari os flexibles que red ucirían los
problemas de planificación y desarrollo.
1:58 ¶ 132 Aquí [centro educativo de la periferia ]
necesitamos más facilidades para el transporte, porque
muchas actividades invo lucran no solo el costo económico
de la activid ad en sí, sino tam bién el transporte. Pero que al
final aquí tenemos que m overno s po r todo. Desde ir a la
panadería que está a 4 k m de aquí.
4:54 ¶ 126 Los recursos materiales serían una buena ayuda.
3:58 ¶ 136 El contacto con las in stituciones está bien, pero
yo diría que tal ve z se necesita […] qu e nos expliq uen más.
Porque he ido conociendo muchas cosas de la de Santiago
porque las he descubierto por m í mismo po rque quiero
saberlas. Po r eje mplo, la oferta del museo de las
peregrinaciones es algo floja.
1:68 ¶ 14 6. El tiempo, si n duda, es un factor i mportante. A
veces, espe cialmente en EP, el tiempo [se refiere a los
horarios] es más rígido ya qu e al final del curso l os niños
deben tener algunas metas alcanzadas. Entonces, tal vez no
tengamos el espacio para detenernos en otro ti po de
actividades. El tiempo es la esencia.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
303
En el tercer nivel se incluyen otras necesidades y amplían
demandas ya incluidas en los niveles anteriores. En este caso las
categorías detectadas informan de la importancia de contar con la
implicación y colaboración de toda la comunidad en gen eral y en
particular de la Univer sidad en acciones de EP. Por otro lado, creen
que se deberían difundir mejor las buenas prá cticas y, además,
deberían figurar explícitamente en el currículo educativo:
5:51 ¶132 Le ped iría tiempo y compromiso a la
administración loca l. […] si tienes una apuesta de las
administraciones, organizaciones, vecinos y demás qu e creen
en lo que tienen, el trabajo [de EP ] está hecho.
4:62 ¶ 141 Creo que ser parte explícita del curr ículum
(patrimonio) y a sería una buena práctica. Se pide un po c o de
obligatoriedad de trabajar el patri monio.
5:53 ¶ 134 […] más visibilidad de lo que se hace. Para mí es
fundamental tener un escaparate, porque no existo si no me
ves. Puedo medir qué impacto en los niños, pero qu iero ver
... porque puedo ser un r eferente para los demás y para
reafirmarlos, no para mí, sino p ara su presencia afuera.
6:42 párr. 113 Echo de menos la universidad más relación y
colaboración. Este año fue el primero en el que la
universidad propuso hacer unas visitas a Fonsec a, a l a
bibliote ca de historia ... hasta aho ra no ofrecían eso. [… ]
desde la universidad hay que bajar a la tierra, […] una vez
llegas a los centros la realidad es completamente diferente.
Creo que pueden existir muchos lazos de colaboración qu e
nos beneficien a todos .
Pa ra completar los datos sobre las buenas prá cticas y las
representaciones de los docent es sobre ellas se formularon dos
preguntas. La primera para obtener información sobre el modo que
estos profesionales accedían a las buenas prácticas: Se preguntó si
conocían modelos de b uenas prácticas. Casi todos los entr evistados
afirman conocerlos y uno no responde, probablemente por olvido
(tabla 48).
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
304
Tabla 48. Conocimiento de buenas prácticas de EP. Elaboración propia
Categorías
Citas
n=6
Conoce buenas practicas
5
5
No conoce buenas prácticas/no contesta
1
1
Más relevante que los datos cuantitativos es la información que
proporcionan las narrativas. Revelan que han conocido BP de EP a
través de tres vías: a) hablando con los compañeros de profesi ón de su
centro educativo o de otros centros; b) por medio de blo gs, foros,
imágenes e internet en gener al; y c) gracias a otros centros escol ares
que están incluidos en los Planes de Mej ora de Bibliotecas Escolares
(PLAMBE):
1:60 ¶ 138 Hay muy buenas prácticas. Cuan do no s metemos
en esta di námica [buscar bu enas prácti cas] .... Bu scamos
mucho (el conocimiento), ve mos muchas cosa s o hab lamos
con compañeros ... Es cierto que hay centros que hacen un
trabajo fantástico.
2:58 ¶ 135 – 136 Con respecto al caso de Lamas de Abad e
[cita un ejem plo concret o: el trabajo sobre el M edievo ],
conocemos estas prácticas porque co mí con unos
compañeros que trabajan allí. Entonces le comenté que este
año íbamos a hacer algo si milar y ellos me explicar on, me
enseñaron fotos, y me asombré. Además, si quieres indagarlo
online tienes mucha inf ormación.
3:64 ¶ 151 – 152 El proyecto de Pontevedra [lo consulté] en
el blog de la biblio teca del colegio [su colegio ] do nde hay
[varios] proyectos sobre patrimonio. Un [centro ed ucativo]
de Pontenova [Lugo ] hizo un proyecto sob re las ferias, y
alguien h abló del de Po ntevedra que yo no conocía. […]
3:65 ¶ 154 Lo que te co mentaba, a través de un foro en el
que la gente, de vez en cuando [menciona qu e] hay centros
donde se realiza alguna experiencia int eresante […].
6:55 ¶ 122 Desde los centros PLAMB E, que son planes de
mejora de bibliotecas, a los que se han ido incorporando
centros desde 2005 para que la biblioteca sea el centro
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
305
neurálgico de re cursos de las escuelas. De modo que hay
innumerables ejemplos de buenas prácticas [en l as
bibliotecas de esos centros ].
E) Interés en contar con un repositorio institucional de BP
Si se atiende a los datos cuantitativos de la tabla 49 la mayoría de
los participantes parecen estar interesados en la creación de un
repositorio de buenas prácticas. Este interés es matizable dep endiendo
de las condiciones en las que se lleve a cabo, y hay un participante que
no está de acuerdo. Dada la variedad de las respuestas y en algunos
casos su ambigüedad es necesario realizar un análisis de los d iscurs os.
Tabla 49. Grado de interés en disponer de un repositorio de buenas prácticas en
Galicia. Elaboración propia
Categorías
Frecuencia/Citas
Está interesado sin objeciones importantes
2
Está interesado, pero tiene dudas
2
Está interesado, pero solo en ciertas condiciones
3
No está interesado
2
La mayoría de los entrevistados muestran una actitud favorable a
contar con un reposit orio de BP de EP. Pero expresan opini ones
divergentes. Hay, en pri mer lugar, dos gra ndes conjuntos: el de los
que son favorabl es a contar con un repositorio de EP y el de los que lo
rechazan. Los favorabl es se subdi viden en tres: los que reflejan
interés; los que reflejan interés, pero solo en el caso de cumplir
algunas condiciones; y los que tienen dudas. reproducim os, en primer
lugar, extractos de quienes manifiestan estar interesados sin grandes
objeciones:
5: 62 ¶ 15 3 Un punt o de encu ent ro. Por sup ues to que int eres a.
[… ] nos tenem os que ver po rqu e l a ge nte tr aba jam os en
di fer ent es dim ens ion es [de e duc aci ón pat rim oni al] pe ro en un
mi smo cam po, debe mo s ten er un pu nto de enc uen tro. Com o
no te va a inte res ar. Si ha y in te rco nexi ón ent re los dif ere nte s
po los , yo pue do be nef ici arm e del ri gor ci ent ífi co de las
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
306
un ive rsi dade s y tam bién y pue des ver si eso apl ic a, y sa ber
qu é pa sa en las a ulas .
1:69 ¶ 150 [… ] Me in teresa porque en el mejor de l os casos
puedes sacar cosas de un centro y adaptarlas al tuy o. Dicho
esto, mira, están trabajando en algo con una base ... de esta
manera podemo s comprobar si pode mos hacerlo. Es decir, t e
da la opción de adaptarte a las activida des o proponer ideas .
Estaría bien.
Otros matizan que su interés se mantiene si se cumplen una serie
de condiciones relac ionadas con el tipo de materiales d idácticos o
realizar un trabajo fundamentado (“profundo”):
2:64 ¶ 145 […] Creo que los pr ofesores en e sto [En
educación patri monial] somos gente muy autodidacta y ,
supongo qu e sí, que, si hay un repo sitorio sí qu e se usaría ,
pero bueno ... […] Como idea no me parece mala, pero
depende del tipo de materiales [que se faciliten ].
4:61 ¶ 140 […] S i tiene realmente la p rofundidad que deb e
tener, si [tendría interés].
Otros, aunque favorables, expresan dudas relacionadas con su
viabilidad o alcance:
4:69 ¶ 141 Lo que no sé es si eso de trabajar a través de un
centro con bu enas prácticas de referenci a puede ayudar.
Puede ser interesante, per o no tengo ni idea de si real mente
pudiese ser bueno.
1:78 ¶ 150 En el mejor de lo s casos, un centro ... estaría
bien, aunque no lo veo muy viable.
2: 64 ¶ 14 5 No lo sé, hone stam ente . […] lo del rep osi tor io
aq uí [ en G ali cia ] c rea mu cha [i nce rt idum bre ] . .. La Xun ta
ta mbi én tie ne uno so bre con te nid os y eso .. . Com o idea no
cr eo que se a m ala , [ ...] creo qu e e s b ue na .... p ero yo no lo sé .
Quienes no lo creen interesante a luden a experiencias s imilares
que han defraudado o son escépticos en base a su experiencia con
iniciativas que se han realizado en Galicia por parte de la
administración:
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
307
4:68 ¶ 140 soy crítica en este sentido […] Si se va a
convertir en un MUPEGA, no [no estaría interesada].
4:71 ¶ 141 […] a nivel municipal... no lo sé… [se refiere a
que a lo mejor podría resultar de interés]. Porque a ni vel
gallego todo lo que se hace queda hecho de modo
“esquelético”. Se hace mucha prop aganda, pero real mente no
se trabaja en profundi dad. Si va a ser una pu blicació n “para
la galería”, no [no tendría in terés].
4.2. C ONCEPTO DE PATRIM ONIO DE LOS DOCENTES DE EDUCAC IÓN
P RIMARIA (C UESTIONARIO ESTAND ARIZADO )
El cuestionario estandarizado lo han respondido 30 docentes de
educación primaria. El instrumento se construyó a partir de categorías
obtenidas de la literatura científica y de los resultados de las
entrevistas ya analizadas. Se estandarizaron las pre guntas para poder
recabar datos fiables de los profesores que impartían docencia al
alumnado objeto de estudio, con ind ependencia de su destreza en EP.
Las variables dependientes que se contemplan inciden en cuestiones
similares a las que se cent ró la entrevista en el est udio previo a
profesores de Primaria expertos en EP. Los ítem s se form ulan a parti r
de las categorías establecidas en ese est udio previo, y const ituyen
opciones escaladas en Likert en valores de 1 a 5.
Al tener predominancia CUANTI los datos perm iten relacionar
las variables independientes sociodemográficas con las dependientes.
Se valoraron tr es formas de presentar los resultados: a) si las
relaciones entre las variables arrojan relaciones de significatividad
estadística se incide en ell as; b) si las relaciones no presentan
significatividad estadística se ofrecen los resultados teniendo en
cuenta las frecuencias de los est adísticos convencionales; y c) se
realiza una interp retación cualitativa de cada variable después de
presentar el análisis cuantitativo.
Los resultados se presentan siguiendo el orden de las preguntas de
investigación y se ha incluido cada variable, incluyendo la pregunta
inicial:
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
308
¿En qué medida influyen el género, el contexto de centro, la
formación en educación patrimonial o los años de docencia
(variables independientes) del profesorado participante en las
variables:
o El concepto de patrimonio obtenido por medio de la
asociación de palabras
o La selección de actividades de educación patrimonial
o La consideración sobre el rol que juega el currículo
educativo
o La percepción del rol de los centros educativos en la
educación patrimonial
o El valor educativo del patrimonio en la formación de
los estudiantes
o La percepción de las buenas prácticas de educación
patrimonial
4.2.1. ¿En qué medida influyen las variables independientes
en el concepto de patrimonio obtenido por medio de la
asociación de palabras?
Para describir el concepto de patrimonio de los docentes se
formularon tres cuestiones en el cuestionario a los docentes: concepto
de patrimonio por medio de asociación de palabras; elementos que
emplean en sus prácticas de EP y tipos de patrimonio q ue trabajan con
más frecuencia. Se sigue ese orden en la presentación de resultados.
A) Concepto de patrimonio a través del método de asociación de
palabras
Se pidió a los participantes que dijesen 10 palabras que asociasen
al término estímulo “pat rimonio”. Se empleó el método de libre
asociación de palabras. Se recurrió al programa Atlas.ti para los
análisis cuantitativos y cualitativos de los datos de este ítem.
Se han tenido en cuenta tres criterios para clasificar las palabras
teniendo en cuenta la literatura científica específica (Abric, 2001;
Dany et al. 2015; Piermattéo et al., 2018): criterio de cálculo de
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
309
frecuencia de todas las palabras (frecuencia de mención); criterio de
frecuencia de las que ellos seleccionaron como más relevantes
(relevancia adjudicada); y criterio de frecuencia de las primeras
palabras que mencionan (or den de aparición). Con el análisis de una
lista combinada que incluía los tres criterios se establece:
a) Un núcleo central en el que las palabras son seleccionadas por sus
mayores frecuenci as y presencia al seguir los tres criterios. El
núcleo central permite visibilizar los aspec tos del concepto de
patrimonio más anclados y estable s en las representaciones de los
docentes.
b) Con las palabras de frecuencias inferiores se est ablecen unas
periferias de 1º, 2º y 3 er nivel. Las palabras en estos niveles son
las que visibilizan los aspectos del concept o de patrimonio que
pueden cambiar de m odo más fácil en sus representaciones y
complementan su significado.
La tabla 50 conti ene la lista de las palabra s clasificadas por sus
frecuencias y estructurada en núcleo y periferias. Han sido traducidas
al castellano para optimizar los distintos procesos de análisis mediante
el programa Atlas.ti. y para un tratamiento estadístico unificado de los
términos. Para describir la representación se va a tener en cuenta los
términos incluidos en el núcleo central y la 1ª pe riferia. Se utiliza un
color verde para establecer un patrón visual. Los tonos más oscuros
indican las frecuencias m ás elevadas. La variedad tot al de palabras
con las que se inició el análisis fue de 155, después de anular las
entidades de menor significado como contracciones, artículos u otr a s
similares. Tras diversos filtr ados se han seleccionado las palabras
hasta un valor de frecuencia de 2 o >2.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
310
Tabla 50. Concepto de patrimonio de los docentes según el método de
asociación de palabras. Elaboración propia
Niveles
Palabras
Frecuencia
Núcleo
central
Cultura
30
Historia
27
Legado/Herencia
23
Lengua gallega/Literatura
19
Arquitectura
17
Arte
15
Espacios naturales
14
Tradiciones
13
Música
12
1ª Periferia
Bienes Protegidos /Públicos
10
Monumentos
10
Preservación/Protección/Conservación/Salvaguardia
10
Riqueza cultural
8
Pintura
7
Arqueología
5
Escultura
5
Fiestas
5
Valioso
5
2ª Periferia
Identidad
4
Paisajes
4
Propiedad
4
Antiguo
3
Científico
3
Conocimiento
3
Importante
3
Inmaterial
3
Museos
3
Patrimonio cultural
3
3ª Periferia
Antropología
2
Comunidad
2
Consorcio
2
Costumbres
2
Difusión
2
Etnografía
2
Gastronomía
2
Leyes
2
Respeto
2
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
311
Según los datos que se reproducen en la tabla 50, la
representación social de los docentes con las que caracterizan el
concepto patrimonio incluye 38 aspectos. De estos 38, nueve son
compartidos en mayor medida, son est ables dentro de la
representación y forman el núcleo central.
El núcleo de la representación de los docentes sobre el patrimonio
está asociado a: una manifestación cult ural ( cultura ); vinculada de
modo principal al campo epistémico de la hist oria ( Historia );
concebida como un l egado o herenc ia y que, e n este caso, dado el
contexto geográfico, se asocia de modo concreto con la lengua
gallega en sus manifestaciones oral y escrita. En un segundo orden de
importancia en el núcleo, el patrimonio es asociado con la disciplina
de la arquitectura ; las manifestaciones artísticas en general ( arte ); los
espacios naturales ; las tradiciones y la música como ele mento
concreto en este caso. Si tomamos algunas palabras de la 1ªperiferia,
que están muy cercanas al núcleo por sus frecuencias, podríamos
definir un poco más esta representación. En la periferia más cer cana el
patrimonio se concibe com o: bienes (públicos y privados);
monumentos y que debe considerarse con él rea lizar tareas de
conservación , preservación, protección o salvaguardia . Otras
palabras m enos relevantes lo describen como un elemento que aporta
riqueza cultural ; asociado a diversos campos temáticos entre los que
destacan el de la pintura ; la escultura ; la arqueología o las fiestas .
Finalmente se vuelve a m encionar el adjetivo valioso para describirlo.
B) Elementos patrimoniales que emplean en sus prácticas.
Se rea liz a el m ism o aná lis is que e n el ítem ant eri or; no se des cri be
el pro ce so pa ra n o re it era r inf orma ció n. Se p ret end ía c ono ce r cuá le s so n
lo s ele me ntos que lo s doce nt es ut ili zan en sus pr áct ica s de EP . Est os
da tos Com ple tan el c ono cim ie nto d e la rep res ent aci ón de lo s doc en tes
po rq ue pe rmi ten c omp ara r y c on tra sta r los d ato s ant er ior es y los d el
ít em si gui ente q ue ve rsa so bre la s tipo log ía s p atr imo ni ale s e mp lead as .
En la ta bla 5 1 s e o fre ce la lis ta d e las pal abr as que re pr ese nta n l os
el em ento s patr im oni al es q ue ut ili zan en s us prá ctic as d e E P. Apa re cen
c l asi fi cad os p or sus f re cuen ci as y est ruc tu rad os e n nú cl eo y p eri fe ria s.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
318
En la figura 22 se representa la frecuencia temporal de realización
de actividades de EP. En el primer grupo de ítems no se ha hallado
significación estadística entre variables independientes y dependientes
(prueba Kruskal-Wallis). Por ello se presentan los estadísticos
descriptivos y se acompañan de la explicación cualitativa de lo s datos.
Los datos mostr ados en la figura 22 reflejan que la mayoría de los
docentes encuestados considera que realizan de 10 a 30 actividades de
EP por curso escolar (en torno al 86%) por tan to, que su trabajo es
ocasional o frecuente. Solo cuat ro de treinta afirman que realizan unas
60 actividades de EP por curso escolar. Si se considera el esfuerzo que
se ha de llevar a cabo para la realización d e las actividades de EP, se
puede considerar que los docen tes, incluso en las frecuencias
inferiores, realizan un trabajo intenso. Los datos concuerdan con los
obtenidos de la entrevista a los docentes expertos. Sin embargo, al
manejar cifras tan altas de actividades y también querer saber cómo
perciben su trabajo (la intensidad con la que los realizan) se debe
indagar en posteriores estudios sobre actividades concretas que
realizan y su extensión temporal para precisar mejor la información.
Frecuencia de realización de tipos de actividades concretas.
En la segunda (figura 23) se indaga sobre el grado de intensidad
que implica la realización de las actividades (escala Likert de 1 a 5).
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
319
Figura 23 . Realización de tipos concretos de actividades de E P. Representación
de los docentes del cuestionario. n=30. Elaboración propia.
1
0
1
1
7
4
1
14
11
9
6
1
4
2
5
3
10
7
6
0
5
7
7
2
14
5
10
12
10
15
11
2
9
4
6
6
9
14
11
10
3
3
8
4
3
5
8
8
2
8
3
3
0
1
4
10
2
2
0
1
0
1
0
1
0
0
0
0
0
3
3
12
0 5 10 15 20
Exposiciones orales de los
maestros
Observaciones indirectas
(imágeneses, documentales,
videos)
Salidas a lugares de interés
patrimonial
Visitas a museos, centros de
interpretación, instituciones
Visitas de expertos externos,
familiares al centro escolar
talleres artísticos, musicales o
literarios sobre patrimonio
Investigaciones escolares de los
estudiantes
Proyectos sobre patrimonio
Campañas de valoración y
recuperación patrimonial
Debates
Representaciones, simulaciones
Celebraciones, conmemoraciones
No sabe/no co ntesta Muy frecuente Bastante Suficiente Poco Nada frecuente
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
320
P ar a cl as i fi ca r d e m ay or im p or ta nc ia a me no r im po rt an ci a lo s da to s,
s e ut il iz a la su m a d e la s do s fr ec u en ci a s má s el ev ad as . De lo s d a to s
re pr es en ta do s en l a f ig u ra 2 3 s e p u ed e i n fe ri r q ue p e rc i be n qu e r ea li za n
u n t ra b aj o d e E P f oc al iz ad o p ri nc ip a lm en t e e n ac ti v id ad e s d el ti po :
o bs e rv a c io n es i nd ir e ct as en fo rm a d e v íd eo s e i m ág e ne s (2 2) ; p ro ye ct os
s ob r e pa tr im on i o ( 14 ); s al id a s a lu ga re s d e in te ré s p at r im on ia l (1 4) ;
v is i ta s a m us e os (1 3) ; t ra b a jo s d e in ve st ig aci ón (1 2) y e x po si c io n es
o ra l es d e l o s d oc en te s (1 1 ). Si gu ie n do la s f re cu en ci as i nf er i or es (< d e 1 1)
e n o rd en de cr ec ie n te la s a c ti v id a de s d e E P me no s m en c io na d as so n:
f ie st as y c el eb ra ci o ne s (9 ); s im ul a ci on e s (8 ); d e ba te s ( 7) ; ca mp añ as de
re cu pe ra ci ón pa tr im on ia l ( 5) ; ta ll er es ar tí st i co s, m us ic a le s o li te ra r io s (4 );
y v is it as de ex pe r to s al c e nt ro de ed uc at iv o (3 ).
Se ha ha lla do s ign ifi cac ión est adí sti ca (α =0 ,04 3 en Kr us kal - Wal lis )
en tre la va riab le ind epe ndi en te “año s de doc enc ia en prim ar ia” y la
va ria bl e dep end ien te “c ele bra ci one s, co nm emo rac ion es ”. Lo s do cen tes
qu e tien en 1 a 5 añ os de doc enc ia en San ti ago ma nif ie stan q ue uti liz an
la s con me mor aci on es y ce leb rac io nes m ás q ue el r est o de lo s do cen te s
qu e cu en tan c on m ayo r ex per ie nci a en a ño s. L a pri nci pa l di scr epa nc ia
se da con los do ce nte s que ti en en 6 a 10 añ os qu e son los qu e me nos
re cur ren a el las .
Se ha ha lla do sig nif icac ió n e sta dís tic a ( α=0 ,0 11 e n U de Ma nn -
W ithn ey ) en tr e l a vari ab le ind epe nd ien te “ha be r part ic ipa do en
ac tiv id ade s de edu cac ión co nti n ua en EP” y la var iab le dep end ie nte
“v isi tas a Mus eo s, cent ro s d e re pre sen ta ció n, ins tit uci one s, etc .”. Se
de du ce de la pr ueb a que lo s que no ha n par tic ipad o en act ivi dad es de
fo rm ació n con tin ua en EP man ifi est an qu e han rea liz ad o con má s
fr ec uen cia vi sit as a m us eos , cen tro s de r epr es ent aci ón o i ns tit uci one s.
F ac t o r e s q ue in f l u ye n e n e l é x i t o d e r e a l iz a c ió n d e l a s a c t i v id a d e s d e E P .
S e ha in d ag ad o so b re lo s fa ct o re s qu e po d ía n in f lu ir en el de s ar ro l lo
f av o ra bl e d e la s a c ti v id ad es de E P (p o r cu es t io ne s m et od ol óg i ca s
d en o m in am os a e st a cu es t ió n “é xi to ” ). E n la ta b la 53 s e of re c en l as
f re cu en ci a s c ua nt if ic a da s en l a es c a la de 1 a 5, si en do 1 =n ad a y
5 =m uc ho . C on la s ga m as de co lo r ve rd e se es ta bl ec e un p at ró n vi su al : el
c ol o r m ás o s cu ro r ep re s en ta a l va lo r 5= m uc ho . A m ed id a q ue s e h ac e
m ás cl a ro va representando un valor menor hasta 1=nada.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
321
Tabla 53. Factores que influyen en el éxito de las actividades de EP según los
docentes. Elaboración propia. E= escala
ítems
E
Frecuencias
Implicación
del centro
5
8
4
15
3
7
2
0
1
0
Implicación del
profesorado
5
21
4
6
3
3
2
0
0
1
Implicación
de los
estudiantes
5
12
4
11
3
7
2
0
1
0
Implicación
de
las familias
5
5
4
14
3
7
2
4
1
0
Implicación
de otras
instituciones
5
5
4
12
3
9
2
4
1
0
Apoyo de la
administración
5
11
4
6
3
7
2
3
1
0
Vinculación
con el entorno
y la comunidad
5
11
4
14
3
5
2
0
1
0
Difusión en
el centro
educativo y en
el entorno
5
5
4
14
3
4
2
4
1
1
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
322
Para ordenar de mayor a menor rel evancia los datos representados
en la tabla 53 se suman las dos frecuencias más altas. De este modo, y
por orden decreciente, los factores seleccionados como los que más
influyen en el “éxito” de las actividades son: la implicación del
profesorado (27), que conciben como el actor principal; despué s la
vinculación con el ento rno y la comunidad (25) posiblemente la
consideren como el segundo el factor motivacional más relevante para
realizar las prá cticas; y en tercer lugar la implicación del cent ro
educativo y de los estudiantes (23) . Los siguientes cuatro fa ctores que
mencionan son: la im plicación de las familias (19); la difusión de las
actividades en el centro educativo y en el entorno (19); y, por último,
aparecen dos elementos que hacen alusión a la implicación de otr as
instituciones (museos, centros de int erpretación; etc.) (17) y la
implicación de la administración en general (17) que son los que
ejercen para ellos una influencia menor en el éxito de las actividades.
Se constata significación estadística entre la variable
independiente “género del participante” y las variables dependientes
“implicación de los estu diantes” (α=0, 028 en U de Mann -Withney) y
“implicación de los cent ros educativos” (α=0, 032 en U de Mann -
Withney). Los resultados indican qu e las docentes mujeres, atribuyen
en mayor medida el éxito de las actividades de EP a la implicación de
los centros educativos y a la de los estudiantes que sus compañeros
varones.
4.2.3. ¿En qué medida influyen las variables independientes
en la consideración sobre el rol que juega el currículo
educativo?
Se formularon varias preguntas estructuradas en tres grupos de
ítems: a) cómo creían que estaba representado el patrimonio en el
currículo; b) si creían que había más facilidad para trabajar con el
patrimonio en alguna d e las áreas que en otras; y c) cuáles creían que
eran las funciones educativas más relevantes del patrim onio.
Percepción sobre el grado en que está representado el patrimonio en el
currículo.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
323
Figura 24 . Como creen los docentes que está representado el patrimonio en el
currículo educativo. Elaboración propia.
En la figura 24 se refleja en qué medida las representaciones de
los docentes sobre la presencia del patrimonio en el currículo se
definen, en la mayor parte de los casos (23 de 30 docentes) por
frecuencias medias y bajas (valores poco y suficiente ). Solo cuatro de
ellos creen que tiene “bastante” presencia (grado 4 en la escala), pero
ninguno dice que se halle muy pre sente (gr ado 5 en escala). Los datos
parecen indicar que su percepción sobre el papel del curr ículo, en
relación con los contenidos relativos al patrimonio, es negativ a.
Los datos coinciden con los obtenidos en la entrevista a los
docentes expertos. En la entrevista afirmaron que el patrimonio estaba
poco presente en la mayoría de los casos (5 de 6 docentes). También
en todos los casos (6 de 6) percibían el currículo como un obstáculo
más que como un elemento que favorecía la EP.
Áreas curriculares que facilitan o dificultan la EP.
Se ofrecieron 11 posibles respuestas escaladas e n Likert 1 -5 (1 =
nada de facilidad, co lor ver de claro; 5 = mucha facili dad, color verde
oscuro) para conocer su opinión sobre las áreas curriculares en las que
era más fácil o difícil trabajar con el patrimonio. (tabla 54).
1
10 13
4 0 2
3,3
33,3
43,3
13,3
0 6,66
0
10
20
30
40
50
Nada Poco Suficiente Bastante Mucho No sabe/no
contesta
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
324
Tabla 54. Facilidad/dificultad de las áreas curriculares para trabajar con el
patrimonio según los docentes del cuestionario. Elaboración propia. E= escala.
ítems
E
Frecuencias
Lengua
gallega
5
10
4
16
3
4
2
0
1
0
No contesta
0
Lengua
española
5
8
4
8
3
8
2
6
1
0
No contesta
0
Idioma
extranjero
5
3
4
4
3
6
2
6
1
4
No contesta
7
Ciencias
sociales
5
24
4
6
3
0
2
0
1
0
No contesta
0
Ciencias
naturales
5
19
4
6
3
1
2
4
1
0
No contesta
0
Matemáticas
5
1
4
2
3
12
2
10
1
2
No contesta
3
Educación
física
5
1
4
5
3
10
2
6
1
1
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
325
ítems
E
Frecuencias
No contesta
7
Educación
Musical
5
13
4
8
3
4
2
1
No contesta
1
4
Educación
plástica
5
16
4
6
3
4
2
1
1
1
No contesta
2
Religión
5
8
4
6
3
4
2
2
1
2
No contesta
8
Enfoque
interdisciplinario
5
17
4
6
3
3
2
0
1
0
No contesta
4
Para clasificar las respuestas se ha tenido en cuenta la suma de las
frecuencias de los dos valores m ás altos (valor es 4 y 5 de la tabla 54).
Destacan tres áreas curriculares: Ciencias Sociales (30); Lengua
Gallega (26) y Ciencias Naturales (25).
En un segundo orden de importancia mencionan: Educación
Plástica (22); Música (21); Lengua Española (16) y Religión (14). Las
áreas m enos m encionadas por los docentes y por lo tanto las que
conciben como menos apropiadas para trabaj ar con el patrimonio son:
idioma extranjero (7); Educación Física (6) y finalmente Mat emáticas
(3) con una presencia anecdótica. Si se tiene en cuenta el número de
opciones no sabe/no contesta asociadas a cada opción, idioma
extranjero, educación física y religión son las que destacan ya que en
los tres casos oscilan de un 23.3% a un 26.6%. Esta ausencia de
re spuesta, muy superior a la que aparece vinculada a las otras
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
326
opciones, podría indicar un grado mayor de duda o desconocimiento
sobre la pertinencia de las áreas mencionadas para el t rabajo con el
patrimonio.
Se comprueba un alto grado de concordancia entre los datos
obtenidos con este cuestionario y los de las entrevistas prev ias que ya
se han anal izado. En el primer inst rumento en todos los casos (6 de 6)
señalaban áreas como las ci encias sociales, naturales, lengua gallega y
artes que, prácticamente coinciden con los de este cuestionario.
La diferencia está que, en las entrevistas, los docentes más
expertos afirman que es posible trabajar EP en cualquier área mientras
que en las respuestas al cuestionario de la muestra no se incluye esa
pregunta. En el cuestionario se incorporó una opción sobre la
pertinencia de un “enfoque interdisciplinario”, para contrastar su
opinión con la de los sei s docentes expertos. A ese ítem, expresan
mayoritariamente (23 de 30) que consideran adecuado trabajar en EP
de forma interdisci plinar y, aunque no alcanza la unanimidad de los
expertos (seis de seis), es elevada.
Importancia de las funciones educativas del patrim onio.
Para completar la información sobre otras dimensiones del
currículo educativo se presentaron otras opciones sobre las funciones
educativas del patrimonio. Se solicitó la valoración sobre la relevancia
de cada ít em en una escala Likert de 1 a 5. En la tabla 55 se
representan estos datos incluyendo un patrón v isual con una gama de
color verde: cuanto más oscur o mayor es el valor de utilidad que le
atribuyen.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
327
Tabla 55. Funciones educativas más relevantes del patrimonio según los
docentes del cuestionario. Elaboración propia. E= escala
íte ms
E
Frecuencias
Conocer y comprender
el entorno y la
propia historia
5
25
4
2
3
2
2
0
1
0
No contesta
1
Desarrollar el sentido
de pertenencia a un
lugar y a una comunidad
5
24
4
5
3
0
2
0
1
0
No contesta
1
Valorar y apreciar
el patrimonio propio
y de otras sociedades
5
25
4
4
3
0
2
0
1
0
No contesta
1
Intervenir en el
patrimonio (cuidado,
protección, difusión)
5
24
4
4
3
1
2
0
1
0
No contesta
1
Promover el interés
y motivación de los
estudiantes
5
19
4
9
3
1
2
0
1
0
No contesta
0
Desarrollar capacidades
de innovación,
comunicación
y relación
5
19
4
6
3
4
2
0
1
0
No contesta
1
Construir la identidad
como ciudadanos
5
17
4
9
3
10
2
0
1
0
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
334
2-Tipos de patrimonio empleados
Los datos recogidos en la tabla 56 indican, por orden decreciente
de importancia, que los elementos empleados forman par te de
tipologías histórico-artística, y predominan los que est án ubicados en
el casco histórico de Santi ago y de Lugo (catedral de Santiago,
catedral de Lugo, fachadas de Santiago de Co mpostela o elementos de
la zona vieja, etc .); a la tipología lingüístico -cultural (mitología,
toponimia, leye ndas, letras gallegas o las cantigas medievales); al
patrimonio etnográfico (camino de Santiago, gastronomía, oficios); al
patrimonio natur al (río Sarela, espacios naturales, árboles); al
patrimonio arqueológico (muralla de Lugo) y por último al patrimonio
científico tecnológi co cuando relatan una act ividad centrada en los
aparatos de cine antiguo. Los datos en este sentido vienen a reforzar
los obtenidos con otros instrumentos. El concepto de patrim onio
coincide con el obtenido con la asociación libre de palabras. Se
entiende que los elementos patrimoniales empleado s constituyen los
recursos y también los objetos de estudio de sus actividade s y, por
tanto, las actividades re cordadas s e diseñar on para focalizar el interés
sobre el patrimonio histórico -artístico construido, el idiom a gallego,
los modos de vida de las personas y de modo más o menos indirecto
cambios y continuidades a través del tiempo. La selección parece estar
condicionada por su proxim idad y dispon ibilidad (lo que tam bién los
hace significativos para el alumnado). Pero, al tiempo, indi ca una
noción tra dicional del patrimonio, focalizado más en ciertos elementos
obvios frente a otros que no lo son tanto.
3- Contexto de realización de las actividades.
Se han clasificado las actividades en dos contextos: fuera y dentro
del aula. En la tabla 57 se ofrecen los datos incluyendo los
relacionados con las estrategias (o tipo de actividad).
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
335
Tabla 57. Contexto de las actividades de EP recordadas y estrat egia.
Elaboración propia
Contexto
Estrategia/tipo de actividad
Frecuencia
Dentro
del aula
Proyecto
9
Documentación investigación
3
Realización de Dosier
1
Realización de mapa interactivo edificios/leyendas
1
Trabajo interdisciplinario
1
Pieza teatral
1
Fuera
del aula
Salida de campo
9
Visita a instituciones/museos
5
Intercambio cultural con otros países
1
Los docentes recuerdan como satisfact orias un número similar de
experiencias realizadas tanto dentro como fuera del aula y las
frecuencias son idénticas: 15.
Las actividades realizadas dentro del aula, m encionadas
explícitamente, son, en primer lugar, proyectos (9) y tareas
investigación y documentación (3). Se han identificado otras para
poder com plet ar la explicación de forma más precisa. Entre las
estrategias adopta das mencionan: realizar dosieres; mapas
interactivos, representaciones teatrales o trabajo int erdisciplinario en
general:
1:13 ¶ 30 [el pr oyecto] Se titula “Santiago medieval” y se
llevó a cabo en nuestro co legio [CEIP Lamas de Abade].
1:34 ¶ 100 […] Selecciona mos aquellas partes que estaban
relacionadas con el mar pu es en aqu ella época estábamos
haciendo un proyecto integrado de centro relacionad o con el
mar.
1:47 ¶ 13 Nos documentamos sobre el pat rimonio
lingüístico literario gallego a través de la música, desde las
cantigas hasta la actualidad, en el contexto de la biblio teca
escolar sobre el patri monio. Seleccionamos can ciones
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
336
significativas analizamos su letra y mensaje, caracterizamos
históricamente a los a utores (escrito res, músicos e
instrumentos).
1:7 ¶ 16 [se realizó la] construcción de una peq ueña historia
de Sant iago de Compostela. Con alumnad o de segundo de
educación primaria fuimos in dagando a partir de las ley endas
relatos históri cos [ sobre] como nació y como fue construid a
la ciudad de Santiago de Compostela. Hicimos un pequeño
dossier allí y una presentación con información encontrada
analizada y seleccionada
1:5 ¶ 13 [realizaron] cuatro piezas musicales para poner en
valor la leng ua gallega. [la actividad llevaba po r título] “si
busc as a Galicia en ti, tiene s que encontrarla”. Se representó
la pieza en los fe stivales de navidad (al umnado) y en el XXV
aniversario (vecinos).
1:52 ¶ 43 [la actividad ] abarcó las materias de ma temáticas ,
lengua gallega y ciencias sociales.
Con respecto al trabajo que se realizó fuera de las aulas se
estructuró en tr es tipos; salidas de campo; visitas a instituciones y/o
museos e intercambios con otros países:
1:60 ¶ 46 [se realizó un ] Intercambio cultural con Po rtugal
(Vilarreal) – Galicia (Santiago). [Se realizó ] La investigación
previa de elementos cu lturales co munes, los trabajos
desarrollados, el desplaza miento a Vilarreal; el trabajo
posterior para cuando vengan [los po rtugueses] a Santiago.
Todo es muy motivador pedagógico y efectivo .
1:45 ¶ 66 […] ha ce dos años hicimos un viaje para conocer
el patrimoni o de la ciudad de Lugo (museo, muralla,
catedral...).
1:20 ¶ 59 Visitamos el río Sarela para conocer el estudio de
los árboles, el valor del patrimonio pa isajístico […] lu ego
visitamos las curtidurías co mo vestig ios de la revo lución
industrial en Santiago y los lavaderos al lado del río Sarela
como patrimonio etnográfico.
1:42 ¶ 137 realizamo s un a visita guiada muy participativa al
museo de las peregrinaciones.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
337
1:29 ¶ 77 […] se realizó un tramo del camino de Santiago y
se conoció la leyend a de la reina Lupa del Pico Sacro.
1:31 ¶ 87 Visitamos la zona vieja de Sant iago [varias veces].
Es un recorrido importante e interesante para ver la mezcla
de estilos arquitectónicos.
4.2.5. ¿En qué medida influyen las variables independientes
en el valor educativo del patrimonio para la formación
de los estudiantes?
Se plant earon dos cuestiones para conocer su opi nión sobre el rol
de los estudiantes y la enseñanza con el patrimonio: a) se les pidió que
dijesen el grado de acuerdo con las dos opciones que afirmaban que el
contacto directo con el patrim onio mejora la calidad y e l recuerdo de l
aprendizaje. b) en la segunda se pidió que valorasen varios supuestos
en los que se describían las actitudes de los estudiante s.
1-El contacto directo con el patrim onio mejora la calidad y el
recuerdo del aprendizaje.
En la figura 27 se resumen los datos (es cala Likert, de 1 a 5). La
mayoría de los docentes manifiestan estar de acuerdo con las
formulaciones, con valores de 4 y 5. 27 de 30 afirm an que el conta cto
directo mejora la calidad de los aprendizajes en general y 28 de 30 que
mejora el recuerdo del aprendizaje. Se ha hallado significación
estadística ( α=0, 023 en Kruskal -Wallis) entre la variable
independiente “años de docencia en Santiago” y la variable
independiente “el contacto directo m ejora el recuerdo del
aprendizaje”. Aunque e n todos los casos valora n con una media de
tres sobre cinco, las diferencias se establecen entre los docentes que
cuentan con 6 a 10 años de do cencia en Santiago (valoran con la
máxima pun tuación 5 en todos los casos) y el grupo de docentes que
cuentan con más de 20 años de docencia (valoran siempre con
puntuaciones de menos de 4).
La apreciación que aportan estos dos valores es muy positiva. Los
datos son coherentes con los que proporciona n otros instrumentos de
este estudio (4.1.2.2. entrevista; y 4.1.3.3 cuestionario) con los que se
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
338
ha examinado la importancia atribuida a las funciones educativas del
patrimonio. En ambos casos se señalaron dive rsas funciones que
coincidieron en su potencial formativo positivo.
Figura 27 . El contacto directo con el patrimonio mejora la calidad y el recuerdo
del aprendizaje (n=30). Elaboración propia
2-Valoración sobre las act itudes de los estudiantes hacia el
patrimonio (actitudes).
S e pl an te ar o n si e te o pc io ne s en l as q ue se d es cr i bí a la ac ti tu d de lo s
e st u di an t es ha ci a e l pa tr im o ni o p ar a qu e m an if e st a se n el gr ad o d e
a cu e rd o c on el l as . En la fi gu r a 28 s e re su m en s us va l or a c io n es . S e ti en en
e n cu e nt a lo s da to s de lo s va lo re s m ás al to s de l a e sc a la (4 y 5) s um ad o s.
D e e st e m od o se p ue de n cl as i fi ca r l a s re sp ue st as e n t re s gr up os :
1-El patrimonio despierta su interés. 23 de los 30 docent es están de
acuerdo en que el patrimonio, por sí mismo, interesa a los estudiantes.
2- Lo s es tudi an tes ti ene n des afe cció n po r el pa trim oni o. Es tán en
de sac ue rdo co n esta af irma ció n 13 de 3 0 y d e a cue rd o 6 de 3 0 ( co n u n
va lor 4, en gra do elev ado ). Y suf icie nt em ente de acu erd o (co n valo r
me dio de 3) 10 pa rti cipa nte s. Int erpr etam os qu e la m ayo rí a con sid er a
qu e a los estu dia nt es les in te res a el pat rim onio , a un 20% a pro x. de l os
d o c e n t e s (s eis ) les par ec e qu e lo s es tud ian te s tie nen cie rt a de saf ecc ión
0 0 0 0
2 1
9 8
18 20
1 1
0
5
10
15
20
25
El contacto directo con el patrimonio
mejora la calidad del aprendizaje
El contacto directo con el patrimonio
mejora el recuerdo del aprendizaje
En total desacuerdo Poco de acuerdo Suficientemente d e acuerdo
Bastante de acuerdo Totalm ente de acuerdo No sabe/no contesta
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
339
po r él. Pue de co ncl ui rse q ue ap re cian que el int er és de los es tu d ia nt es
en el pat rim on io es pr ovoc ad o por fac to res ex trí nse co s al mis mo y al
al umn ad o.
3-El patrimonio les interesa dependiendo de ciertos factores. Según
valoraciones del profesorado, los factores que más influyen en el
interés de los estudiantes en orden decreciente son: la buena
organización de las actividades (22); la ruptura con las rutinas de las
aulas (18); apoyo del entorno familiar y soci al (17); el conocimiento y
experiencias previas de los estudiantes (17) y por último el entusiasmo
de los maestros (12).
Figura 28 . Grado de interés que tiene el patrimonio para los estudiantes.
Elaboración propia
0
0
4
0
2
1
4
3
5
8
2
6
5
9
3
7
5
5
1
6
10
21
7
9
11
3
13
6
2
10
3
11
6
4
0
1
3
1
1
12
1
1
0 5 10 15 20 25
El patrimonio despierta su interés
El interés por el patrimonio depende del
conocimiento y experienc ias previas de los
estudiantes
El patrimonio resulta indiferent e, depende
del entusiasmo de lo s maestros
El interés hacia el patrimonio de pende de la
buena organización de las a ctividades
El interés hacia el patrimonio se debe a que
rompe con las rutinas de las au las
El interés hacia el patrimonio de pende del
entorno familiar y socia l
Los estudiantes mu estran desconocimiento o
desafección hacia el p atrimonio
No sabe/no contesta Muy de acuerdo
Bastante de acuerdo Suficientemente d e acuerdo
Poco de acuedo En total desacuerdo
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
340
Se ha hallado significación estadística (α=0,003 en U de Mann -
Withney) entre la variable indepe ndiente “haber participado en alguna
actividad de formación continua sobre EP” y la variabl e dependiente
“el interés en el patrimonio depende de los conocimientos y las
experiencias previas de los estudiantes”. Los resulta dos sugieren que
los docentes que no han participado en activida des de EP son los que
afirman en mayor medida que el interés de los estudiantes por el
patrimonio reside en los conocimientos y en las experiencias previas.
4.2.6. ¿En qué medida influyen las variables independientes
en la percepción de las buenas prácticas de educación
patrimonial
Esta pregunta final se desarrolló por medio de cuatro cuestiones
(escala de Likert, 1=valor inferior, 5=valor superior):
1- Cuáles son las dificultades que tienen para realizar EP de calidad en
sus aulas.
2- Cuáles son l os factores más relevant es al realizar EP (neces idades
en la entrevista).
3- Si conocen o no buenas prácticas de EP.
4- Cuál es el valor que le atribuyen a la creación de un repositorio de
buenas prácticas de EP en Galicia.
1- Dificultades que se encuentran los docentes a la hora de realizar EP.
Se plantearon 14 opciones de respuesta escaladas en Likert
(valores de 1= ninguna dificultad; 5= mucha di ficultad). Se ofrecen
los resultados en la tabla 58. Se utiliza un patrón visual para facilitar la
comprensión: los tonos m ás oscuros de la gama verde representan los
valores más altos de la escala, por lo tanto, mayor dificultad.
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
341
Tabla 58. Dificultades que se encuentran los docentes al realizar EP.
Elaboración propia. E= escala
ítems
E
Frecuencias
Ausencia del
patrimonio en
el currículo
5
2
4
9
3
13
2
4
1
1
No contesta
1
Ausencia del
patrimonio en
los libros de
texto
5
2
4
9
3
13
2
3
1
2
No contesta
1
Déficit de
formación de
los maestros
5
11
4
8
3
8
2
1
1
1
No contesta
1
La rigidez de
los horarios
escolares
5
1
4
17
5
9
4
2
1
0
No contesta
1
Escasa
comunicación /c
olaboración
entre los
centros y las
instituciones
patrimoniales
5
5
4
13
3
7
2
3
1
0
No contesta
2
Escaso apoyo e
incentivos de la
administración
educativa
5
8
4
13
3
5
2
1
1
1
No contesta
2
Complejidad de
la planificación
y desarrollo de
las actividades
5
13
4
9
3
7
2
0
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
342
ítems
E
Frecuencias
1
0
No contesta
1
Gestión de
grupos muy
numerosos de
alumnado
5
7
4
6
3
11
2
2
1
3
No contesta
2
La falta de
colaboración y
coordinación de
los maestros
5
11
4
16
3
2
2
0
1
0
No contesta
1
La rigidez de
los horarios
escolares
5
11
4
9
3
7
2
2
1
0
No contesta
1
El currículo
demasiado
amplio y la
falta de tiempo
para
desarrollarlo
5
19
4
8
3
1
2
0
1
1
No contesta
1
La dificultad
para evaluar los
aprendizajes
patrimoniales
5
3
4
10
3
7
2
6
1
3
No contesta
1
El coste de las
actividades
para las
familias y los
centros
5
4
4
12
3
5
2
7
1
1
No contesta
1
La desafección
social y de los
estudiantes
hacia el
patrimonio
5
0
4
7
3
11
2
5
1
6
No c o n t esta
1
CAPÍTULO 4. Representaciones de lo s profesores sobre el patrimonio
343
Teniendo en cuenta las frecuencias más ele vadas del valor 5, el
más alto de la escala, los docentes perciben que las dificultades para
realizar EP son debidas a cinco factores: un currículo demasiado
amplio y poco tiempo para desarrollarlo; la complejidad de la
planificación y desarrollo de las propias actividades; la rigidez de los
horarios escolares; la falta de colaboración y coor dinación de los
maestros; y el déficit de formación en EP.
En segundo lugar, teniendo en cuent a frecuencias de los dos
valores más elevados (4 y 5) señalan seis elementos que les ocasionan
dificultades: esca so apoyo e incentivos de la administración educativa;
gestión de grupos muy nu merosos; escasa comunicación /colaboración
entre cen tros e instituciones patrim oniales; dificultad para evaluar los
aprendizajes patrimoniales; coste de las actividades para las fam ilias y
los centros y la escasa o inadecuada oferta educativa de recursos
patrimoniales. Y, en menor medida, las dificultades que perciben
tienen que ver con la ausencia del patrimonio en el currículo y en los
libros de texto y la desafección que tiene la sociedad en gene ral y los
estudiantes en particular.
Se ha hallado significación estadística (α=0,016 en Kruskal -
Wallis) entre la variable “interés en recibir formación e n EP” y la
variable independiente “escasa comunicación/colaboración entre los
centros edu cativos y las instituciones patrimoniales”. Los docentes
que están más interesados en recibir formación en EP (valores de 4 y
5) coinciden también en que la colaboración y la comunicación de los
centros y las instit uciones patrimoniales es escasa e implica una
dificultad.
2- Factores más relevantes a la hora de realizar actividades de EP.
Para identificarlos, se propusieron 12 opciones de respuesta
escaladas en Likert de 1 a 5. En la tabla 59 se emplea un patrón visual
por m edio de cinco tonalidades de verde. Los tonos oscuros
representan los valor es más altos y los más claros los valores
inferiores.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
350
5- La utilidad en Galicia de un repositorio o un centro de buenas
prácticas según los docentes.
En la última cuestión se indagó sobre el grado de im portancia le
concederían a contar con un repositorio de buenas prá cticas de EP en
Galicia. Las opciones de respuesta se escalaron en Likert de 1 a 5.
Figura 31 . Utilidad de un repositorio de buenas prácticas de EP en Galicia.
Elaboración propia.
En la figura 31 se resumen las valoraciones: 16 participantes de
30 que lo co nsideran muy útil y de otros 11 que lo consideran bastante
útil. El 90% consideran muy favorabl e la existencia y utilidad de un
repositorio. Solo 2 personas no contestan y una define la utilidad del
recurso con un valor medio y ninguna señal a las opciones nada o poco
útil. Estas valoraciones son mejores a las expresadas por los docentes
expertos en la entrevista, quienes ac eptaban la utilidad del repositorio
en su mayoría, per o con matices y cierto escepticismo sobre su
funcionamiento y viabilidad.
0 0 1
11
16
2
0% 0% 3,33% 36,70% 53,31% 6,70%
0
2
4
6
8
10
12
14
16
18
Nada útil Poc o Suficiente Bastante Muy útil Nosabe/no
contesta
351
CAPÍTULO 5.
LOS ESTUDIA NTES Y
EL PATRIMONIO
La relación de los estudiantes con el patrimonio y la educación
patrimonial se analizó por medio de un cuestionario de corte
fundamentalmente cualitativo (CUALI+cuanti). En este c apítulo se
presentan los resultados obtenidos siguiendo el orden de las preguntas
de investigación que trataban de indagar: e l conc epto que manejan los
estudiantes sobre el patrim onio; las tipologías patrimoniales con las
que se identifican; las act ividades de educación patrimonial que
realizan en las aulas; las rel aciones entre edu cación patrimonial y
aprendizajes hist óricos; y las actitudes de los estudiantes ante los
conflictos patrimoniales (ciudadanía crítica).
5.1. E L CONCEPTO DE PA TRIMONIO DE LOS ESTUDIANTES
Para obtener respuesta a la pregunta sobre el concepto de patrimonio
que manejan los estudiantes al final de la educación primaria se
solicitó a los 279 participantes 10 palabras que asociasen
espontáneamente con el término estímulo “patrimonio”, siguiendo la
técnica de asociación libre.
De acuerdo con la literatura científica, se han anal izado las
palabras producidas por l os estudiantes teniendo en cuenta los
criterios de frecuencia de mención y relevancia adjudicada por los
estudiantes. Con los resultados de ambos criterios se formulan el
núcleo central (los términos con valores m ás altos de frecuencia y
relevancia) y los sucesivos círculos periféricos (los términos con
valores más bajos de frecuencia y relevancia) d e las representaciones
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
352
de los estudiantes sobre patrimonio. En la tabla 61 se ofrece li sta de
las palabras clasificadas por la frecuencia decreciente (de rel eva ncia y
de mención) utilizando los tonos azules más oscuros para las
frecuencias más elevadas, por lo tanto, con mayor centralidad. Se han
seleccionado las palabras con frecuencias de 11 menciones o más.
Tabla 61 Palabras asociadas al término estímulo “patrimonio”. Criterios de
frecuencia y relevancia (n=279). Elaboración propia
Niveles
Palabras
Frecuencia
Núcleo
central
Catedral de Santiago
143
Dinero
96
Monumentos
93
Museos
82
Cultura
79
Casas
73
Matrimonio/casarse
66
Humanidad
64
Importante
60
Iglesias
57
1ª
Periferia
Esculturas/estatuas
51
Lugares
51
Antiguo/antigüedad
46
Padre
45
Historia/histórico
44
Ciudad de Santiago
43
Edificio del Concello/Ayuntamiento
42
Colegio/instituto
41
Edificios
41
Naturaleza
34
Plazas
32
Torres
30
CAPÍTULO 5. Los estud iantes y el patrimonio
353
Niveles
Palabras
Frecuencia
2ª
Periferia
Ayuntamiento de Santiago
25
Parque de la Alameda
24
País
22
Personas
22
Protección
22
Arte
21
Catedrales
21
Política
21
Comida
19
Lengua gallega
18
Parque
18
Pertenencias
18
Cuadros
17
Fuentes
17
Hostal de los Reyes Católicos
17
Patria
17
Interesante
16
3ª
Periferia
Camino de Santiago
15
Torre Eiffel
14
Familia
14
Paisaje
14
Ropa
14
Herencia
13
Libros
13
Plaza del Obradoiro
13
Zona vieja de Santiago
13
Animales
12
Canciones
12
Educación
12
Objetos
12
Presidente
12
Coliseo Romano
11
Juegos/juguetes
11
Calles
11
Zonas
11
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
354
Con los datos de la tabla 61 se o btiene una estructura d e las
representaciones de los est udiantes sobre el patrimonio organizada en
cuatro niveles; Por su relevancia, se describen co n m ás deta lle los dos
primeros niveles, utilizando las periferias 2ª y 3ª para completar y
matizar las representaciones.
La estructura de las representaciones de los estudiantes indica que
manejan simultáneamente una doble perspectiva sobre el patrimonio;
una más tradicional en la que dominan los aspectos materiales y
económicos y otra más actual vinculada a sus experiencias cotidianas.
5.1.1. Perspectiva tradicional
Es la forma en que se ha ente ndido el patrimonio desde los
orígenes el concepto en los siglos XVIII y XIX y que ha ejercido una
fuerte influencia hasta la actuali dad. En esta per spectiva dominan los
aspectos m ateriales y econó micos del patrim onio y ti ene una fuerte
influencia el Discurso Autorizado del Patrim onio (DAP) construido
por personas y grupos y organizaciones que han ostentado el poder en
la sociedad. En los resultados de la tabla 61 aparece representada por
los siguientes aspectos:
a) Elementos materiales . El patrimonio se identifica, con mayor
frecuencia entre los est udiantes participantes, con monumentos o
edificios antiguos, generalm ente construidos co n materiales nobles
(piedra y/o madera), y con funciones religiosas o polí ticas. Entre ellos
ocupa un lugar preeminente la Catedral de Santiago (143 menciones),
a su lado en el núcleo central, Monumentos (93), Museos (82) e
Iglesias (57). En la 1ª periferi a aparecen términos como
Esculturas/estatuas (51), Edificio del Ayuntamiento (42), Edificios
(41), Plazas (32) y Torres (30); que refuerzan el peso del patrimonio
material-tangible de carácter arquitectónico. Esta im agen se completa
con elementos pertenecientes a las periferias más distantes del núcleo
donde aparecen nuevamente edificaciones concretas de la ciudad de
Santiago como el Hostal de los Reyes Católicos ; la Plaza del
Obradoiro o el conjunto de la Ciudad Vieja .
CAPÍTULO 5. Los estud iantes y el patrimonio
355
b) Riqueza y valor económico . Se tr ata de la identificación
tradicional del patrimonio con riqueza, posesiones, bienes (heredados
o no), per tenencias y otras acepciones clásicas. A este aspecto
corresponden las palabras Dinero (93), Casas (73), Perte nencias (18)
o Herencia (13) que ta mbién forman parte, en varios casos, del núcleo
central de las representaciones-
c) Antigüedad y valor histórico -artístico : este rasgo aparece
frecuentemente vinculado a patrimonio de forma espontánea y se
refleja en términos como Importante (60), Antiguo/Antigüedad (46) ,
Historia/Histórico (44) y también Protección (22) o Arte (21). Este
aspecto denota la presencia de la perspectiva tradicional eurocéntrica
que se ha utiliz ado y aún se utiliza para los proc esos de catalogación y
protección del patrimonio. Este rasgo, junto con la dimensión material
y monumental que vimos en primer l ugar, constituye el conglomerado
de la visión tradicional del patrimonio.
5.1.2. Perspectiva simbólico-identitaria
Esta perspectiva, que tiene una presencia m enos dest acada en
cuanto a frecuencia o relevancia en la representación del patrimonio
de los estudiantes, hace refere ncia a los aspectos inmateriales, a las
experiencias cotidianas de los estudiantes y los víncul os que
desarrollan con ciertos elementos patrimoniales. Se trata de la
perspectiva que ha centrado la atención de la investigació n en las
últimas décadas y da acogida a las personas y grupos sociales que
participan de forma no hegemónica en los procesos de
patrimonialización, así como a los discursos alternativos en relación
con el patrimonio. En la tabla 61 está representada por los siguientes
aspectos:
a) Elementos de la cultura inmaterial . Los estudiantes
mencionan con frecuencias elevadas algunos ele mentos que hacen
referencia al patrimonio cultural inmaterial, como Cultura (74) ,
Humanidad (69), Comida (19) , Lengua gallega (18), Paisaje (14) o
Educación (12). A ellas habría que añadi r otros términos con
referencias identitarias más marcadas, como P aís (22) o Patria (17).
A unque ocupen un lugar de segundo orden por la frecuencia de las
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
356
palabras, los aspectos inmateriales e identitarios del patrimonio están
representados por un número elevado de términos.
b) Lugares y entornos rel evantes . Los lugares y espacios en los
que se producen las relaciones soc iales con la familia o los igual es
ocupan también una posición destacada en la representación del
patrimonio, lo que pone de manifiesto la importancia de la
construcción del “sentido de lugar” durante esta eta pa de educación
primaria. Esta dimensión de vinculación con lugares significativos
aparece representada en tér minos como Lugares (51), Plazas (32),
Calles (11), Zonas (11). En estos lugares rel evantes para los
estudiantes también ocupan una posición releva nte los espacios
naturales o los seres vivos que los habitan poniendo de manifiesto el
aprecio hacia la naturaleza y los seres vivos característico de la
infancia. Este aspecto se hace pre sente en palabras como Naturaleza
(34), Parque de la Alameda (18) o Animales (12).
c) Instituciones, personas y objetos . Final mente, el patrimonio de
los estudiantes también está poblado de instituciones en las que se
desarrolla s u vida cotidiana, las personas que forman parte de la vida
cotidiana y los objetos con los que establecen vínculos emocionales.
Este ámbito del patrimonio cotidiano está rep resentado por
instituciones como Colegio/Instituto (41) , Ayuntamiento/Concello
(25) o Familia (14). Los términos Padre (42) y Personas (25) hacen
referencia al papel relevante d e las personas en relación con el
patrimonio. Finalmente, Ropa (14), Libros (13), Objetos (12) o
Juguetes (1) ponen de manifiesto que los objetos con los que los
estudiantes establecen vínculos emocionales ocupan un lugar menos
destacado en sus representaciones del patrimonio.
Para finalizar con la aproximación al concepto de patrim onio que
manejan los estudiantes participantes del área escolar de Santiago de
Compostela, se ofrece en la figura 32 una rep resentación gráfica en
forma de nube de palabras que faci lita la comprensión de lo que
conforma el núcleo central de las representaciones de los estudiantes
sobre e l patrimonio. El color granate identifica los cinco elementos
más i mportantes del núcleo; el color verde claro los cinco siguientes;
el color rojo se res erva par a los adjetivos que califican de forma más
CAPÍTULO 5. Los estud iantes y el patrimonio
357
habitual al patrimonio; en color azul aparece el resto de las palabras.
Los tonos oscuros indican mayor centralidad mientras que los tonos
claros identifican los elem entos de la s periferias cercanas.
Figura 32 . El núcleo central de las representaciones de
los estudiantes sobre el patrimonio. Elaboración propia
5.2. L A IDENTIFICACIÓN D E LOS ESTUDIANTES CON EL PATRIMO NIO
Para indagar cuáles son los elementos del patrim onio local que los
estudiantes consi deran más relevantes o a los que conceden un valor
patrimonial más ele vado, se les solicitó que citasen los lugares a los
que llevarían a un amigo de su edad que visitase por primera vez
Santiago; además, se les pidió que valorasen a través de una escala
Likert seis im ágenes que representan diferentes tipologí as
patrimoniales y, finalmente, que justificasen la elección de la imagen
con la que se sienten más identificados. Se presentan a continuación
los resultados.
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
358
5.2.1. Pa trimonio local elegido para mostrar a un amigo
Se solicitó a los estudiantes que seleccionasen 10 lugares
interesantes para mostrar a un am igo que visita la ciudad de Santi ago
y después que eligiesen los tres más importantes. Para el análisis, se
utiliza e l m étodo de asociaci ón de palabras atendiendo a dos criterios:
la frecuencia de mención y la relevancia adjudicada por los
estudiantes. En la tabla 62 se ofrecen los resulta dos presentando
exclusivamente los lugares con frecuencia de 1 2 menciones o más.
Los datos se organizan en cuatro niveles de menciones decrecientes,
siendo los valores más altos los candidatos a formar parte núcle o
central de las representaciones y los restantes formarán las tres
periferias sucesivas. Se utiliza una gama de colores marr ones para
facilitar la visualización de los datos siendo los to nos oscuros los que
identifican las frecuencias más altas y por lo tanto la mayor
centralidad en la representación.
Tabla 62. Lugares elegidos por los estudiantes para visitar con un amigo de s u
edad. Criterio de frecuencia y relevancia (n=279). Elaboración propia
Niveles
Palabras
Frecuencia
Núcleo
Central
Catedral de Santi ago
Parque de la Alameda
Ciudad Vieja de Santiago
Centro comercial As Ca ncelas
Ciudad de la cultura
Plaza del Obradoi ro
Urban planet
Cine
Mercado de Abasto s
Centro comercial Área Ce ntral
Museos
419
204
128
122
122
109
64
63
61
60
59
1ª
Periferia
Plaza Roja
Plaza de la Quintana
Hostal de los reyes católicos
Parques
Mi casa
Plaza de Platerías
Mi colegio
Estadio de fútbol SD Compos tela
54
52
49
49
43
43
38
37
CAPÍTULO 5. Los estud iantes y el patrimonio
359
Niveles
Palabras
Frecuencia
2ª
Periferia
Museo do Pobo Galego
Auditorio de Galici a
McDonald’s
Plaza de Cervantes
Pórtico de la Glori a
Burger King
Centro de Santiago
Museo de las Pereg rinaciones
Monte do Gozo
Zona nueva
Concello
El Corte ingles
32
27
24
24
24
23
23
23
22
22
21
21
3ª
Periferia
Monte Pedroso
Parque de Belvís
Río Sar
Bosque de Conxo
Centros comerciales
Museo de Historia Natur al
Parque Vista Aleg re
Piscinas
Camino de Santi ago
Museo MUPEGA
Campus univers itario
Iglesias
19
19
18
17
16
16
15
15
13
13
12
12
Los resultados de este ítem per miten completar y matizar los referi dos
al concepto de patrimonio (apartado 5.1. de este capítulo)
concretándolo con elementos del patrimonio local. La relación de los
lugares elegidos por los estudiantes para compartir con compañeros de
su edad incluye:
a) Lugares emblemáticos de la Ciudad Vieja . Son las
arquitecturas históricas que tienen una fuerte presencia en el
imaginario de los est udiantes y ocupan el núcleo central de las
representaciones. La Catedral (419 menciones) vuelve a ser el
elemento patrimonial más citado seguida por el conjunto de la Ciudad
Vieja , la Plaza del Obradoiro , El Pórti co de la Gloria , las plaz as de
La Quintana y Platerí as o el Mercado de Abastos . Estos patrimonios
arquitectónicos continúan ocupando el lugar central en las
representaciones de los estudiantes, como ya lo habían hecho a través
de las palabras asociadas a patrimonio (apartado 5.1.).
J ORGE C ONDE M IGUÉLEZ
366
Tabla 67. Argumentos para la elección del paisaje rural (imagen 2). Categorías,
frecuencia y citas textuales, Elaboración propia
Argumentos
Frec.
Citas
Residencia en
el campo
16
4:8 ¶ 40 Vivo en una aldea parecida a esa y me siento
más identificada.
4:41 ¶ 170 Vivo en una al dea, es un paisaje muy
bonito y respiro aire puro.
Asociado a
Familiares
10
4:7 ¶ 35 Mis abuelos viven en una aldea y todos los
fines de semana voy a visitarlos.
Belleza
paisajística
10
4:38 ¶ 155 Es un paisaje muy bonito.
4:16 ¶ 60 Me encantan los paisajes de Galicia.
Sentimiento de
tranquilidad
9
4:50 ¶ 200 El paisaje rural me transmite mucha
tranquilidad.
4:52 ¶ 205 Porque vive poca gente.
Gusto por la
naturaleza, los
animales y el
juego
6
4:6 ¶ 30 Paso las vacaciones en la casa de mis
abuelos, q ue viven en pueblos con m ucha vegetación,
bosques y naturaleza. Lo pas o genial haciendo cho zas
y jugando.
4:41 ¶ 170 Hay muchos animales con los que puedes
jugar sin hacerte daño, incluidos gatos, perros y
ardillas. También hay muchos pájaros que cantan y se
posan en mi ventana.
Desconectar de
la rutina
urbana
2
4:15 ¶ 20 Me encanta estar fuera de la ciudad.
Es más
interesante
1
5:43 ¶ 222 porque es más interesante.
La imagen 4, que representa el patrimonio arqueológi co en u n m useo,
fue elegido por el 9% de los estudiantes como aquel con el que se
identifican más. Los argu mentos utilizados para su elección hacen
referencia al int erés por conocer el pasado, el gusto po r los museos y
los objetos antiguos, las visitas con el colegio y la familia que
resultaron divertidas. En la tabla 68 se ofrecen los argumentos de los
estudiantes organizados en categorías, frecuencias y algunos ejemplos
de citas textuales.
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