Un nuevo resurgir comunista, OMLE, PCE(r) y GRAPO entre el franquismo y la democracia. Historia, evolución y estrategias de inserción territorial: León y Galicia (1968-1985)
Abstract
Estudio sobre el conjunto OMLE-PCE(r)-GRAPO durante los años finales del franquismo y los iniciales de la democracia. Se hace a partir del esquema básico: estructura (organizaciónmilitancia), ideología y repertorio de actividad (no armado-armado). La ideología se estudia por medio de la ruptura en el comunismo internacional y en concreto con el papel desarrollado del PCE en ella y a las escisiones surgidas de él. La cuestión organizativa y de tipología de acciones se estudian en función de los modelos desarrollados por otros grupos clandestinos de la tercera oleada. Las estrategias de inserción evalúan su inicio y desarrollo en Galicia y León, partiendo de los focos iniciales de Vigo y Villaseca de Laciana.
Full text
TESIS DE DOCTORADO UN NUEVO RESURGIR COMUNISTA. OMLE, PCE(R) Y GRAPO ENTRE EL FRANQUISMO Y LA DEMOCRACIA. HISTORIA, EVOLUCIÓN Y ESTRATEGIAS DE INSERCIÓN TERRITORIAL: LEÓN Y GALICIA (1968-1985) Jonatan Rodrigues López ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL PROGRAMA DE DOCTORADO EN HISTORIA CONTEMPORÁNEA SANTIAGO DE COMPOSTELA AÑO 2020
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DECLARACIÓN DO AUTOR/A DA TESE UN NUEVO RESURGIR COMUNISTA. OMLE, PCE(R) Y GRAPO ENTRE EL FRANQUISMO Y LA DEMOCRACIA. HISTORIA, EVOLUCIÓN Y ESTRATEGIAS DE INSERCIÓN TERRITORIAL: LEÓN Y GALICIA (1968-1985) D. JONATAN RODRIGUES LÓPEZ Presento a miña tese, seguindo o procedemento axeitado ao Regulamento, e declaro que: 1) A tese abarca os resultados da elaboración do meu traballo. 2) De selo caso, na tese faise referencia ás colaboracións que tivo este traballo. 3) A tese é a versión definitiva presentada para a súa defensa e coincide coa versión enviada en formato electrónico. 4) Confirmo que a tese non incorre en ningún tipo de plaxio doutros autores nin de traballos presentados por min para a obtención doutros títulos. E comprométome a presentar o exemplar impreso da tese no prazo dun mes dende que a EDIUS mo requira, así como o Compromiso Documental de Supervisión no caso de que o orixinal non estea na Escola. En Santiago de Compostela, 14 de xullo de 2020 Asdo. JONATAN RODRÍGUES LÓPEZ
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AUTORIZACIÓN DO DIRECTOR / TITOR DA TESE UN NUEVO RESURGIR COMUNISTA. OMLE, PCE(R) Y GRAPO ENTRE EL FRANQUISMO Y LA DEMOCRACIA. HISTORIA, EVOLUCIÓN Y ESTRATEGIAS DE INSERCIÓN TERRITORIAL: LEÓN Y GALICIA (1968-1985) D./Dna. EDUARDO REY TRISTÁN INFORMA/N: Que a presente tese, correspóndese co traballo realizado por D/Dna. JONATAN RODRIGUES LÓPEZ, baixo a miña dirección, e a utorizo a súa presentación , considerando que reúne os r equisitos esixidos no R egulamento de Estudos de Doutoramento da USC, e que como director desta non incorre nas causas de abstención establecidas na Lei 40/2015. En Santiago de Compostela, 14 de xullo de 2020 Asdo . EDUARDO REY TRISTÁN (Se hai máis dun director/a, duplique este cadro)
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7 AGRADECIMIENTOS El presente trabajo no es solo fruto del trabajo personal del autor. Por ello me gustaría dedicar unas líneas para recordar y agradecer a todas aquellas personas que han aportado desinteresadamente su granito de arena para concluir esta obra. Los primeros sin ninguna duda mis padres, Carlos Alberto y María Flor. Ambos han sido de siempre los pilares fundamentales de los éxitos que he cosechado en la vida. Sin su apoyo para continuar y sus consejos, este proyecto no habría podido ser iniciado ni concluido con éxito. Muchas Gracias por estar siempre ahí. Mención especial merece mi tutor Eduardo Rey. Desde la primera reunión en 2014, me has ido aportando una serie de valores tanto personales como académicos que son difíciles de expresar con palabras. Por destacar dos de ellos, el primero, la cercanía en la relación personal, traspasando los límites alumno-profesor, de modo que facilitas una complicidad a la hora de explicarte los problemas que van surgiendo a lo largo de este proceso. El otro la profesionalidad, siempre has encontrado un hueco, en tu atareada agenda, para solventar mis desvelos y ayudarme a mejorar. Asimismo, agradecerte la posibilidad de iniciar la andadura por la docencia con las propuestas de presentar ponencias en tus clases. Estos factores y otros muchos más han sido claves que han posibilitado la conclusión de este proyecto. Gracias por todo. En el ámbito académico, sería imposible olvidarme de agradecer la ayuda al grupo de investigación de Histamérica. En primer lugar, agradecer a Pilar Cagiao y a Eduardo, nuevamente, por permitirme pertenecer a este grupo de investigación, pequeño en dimensión, pero enorme en humanidad y profesionalidad. En segundo agradecer el apoyo moral y académico a los mencionados anteriormente y a: Patricia Calvo, Valeria González, Xurxo Pantaleón, Guillermo Gracia, Vicent Galiana, José Manuel Ágreda, Eudald Cortina y Javier Colodrón. Gracias por compartir vuestro tiempo tanto en el sentido académico como en el personal, os habéis convertido en un apoyo fundamental para la conclusión de esta tesis. El mayor agradecimiento es poder compartir unas cañas con vosotros en cualquier momento. A mis dos amigos de la universidad de León: Ádrian y David. A pesar de la distancia siempre me habéis echado un cable. Ádrian por facilitarme la estancia en alguna visita a Santiago. A David por las innumerables horas al teléfono para contarme cotilleos y molestarte en ver el punto en el que estaba la investigación. Especial agradecimiento para la familia Arango Riego de Villaseca de Laciana por abrirme las puertas de su casa para investigar y obtener material documental. Entre ellos destacar a Manuel por su disposición a hablar conmigo sobre este tema tan espinoso. En la misma línea agradecer a José Luis y su esposa por su ayuda en mi visita a Vigo. Con
8 vuestra compañía me he sentido como en casa. Especial agradecimiento a Alberto, por ser el primero en aceptar mi propuesta de entrevista en Laciana, pero sobre todo por tu cercanía para tratar cualquier tema. Por último, agradecer a las personas que aportaron sus memorias y testimonios de forma anónima, sin su ayuda no habría sido posible la comprensión de la historia de Laciana en los 70 y 80. A mis tres mosqueteros de Laciana: Eileen, David y Kevin. Solamente vosotros y yo sabemos la inestimable ayuda que me habéis ido aportando este tiempo de investigación. Eileen y Kevin gracias por estar ahí desde que éramos críos corriendo, riendo y haciendo el fato en el parque de Villaseca. A ti David, por ser un contrapunto al aportarme la visión de la otra cara de la moneda. Como historiador siempre lo tengo presente, pero teniendo una persona como tú al lado es mucho más sencillo. A los tres, por las mañanas de café, las tardes de cañas y algunas noches de cine. Para mí llegaron a constituirse como zonas de descanso. Espero que estas pequeñas líneas puedan mostrar el agradecimiento infinito que tengo hacía vosotros. A mi vecina Ana y a Jairo, mi mejor amigo desde la escuela primaria. A ti Ana por la experiencia vital que me has trasmitido de nuestro pueblo, pero sobre todo por estar ahí en momentos difíciles y las tardes de café relajante. A ti Jairo, poco he de decirte que no sepas, pero por destacar algo de este periodo, mencionaré las tardes de gimnasio, algunas noches de cacharros y los debates sin sentido sobre cosas frikis. Siempre han sido de una ayuda para desconectar del trabajo. A mis vecinas Lore y Mirian por vuestro apoyo y tener un momento, siempre que nos vemos, para preocuparos por mí. Desde que era niño habéis sido algo más que vecinas y amigas, agradeceros el tiempo invertido cuidándome cuando era pequeño y vuestra ayuda académica desde siempre. Que haya llegado aquí en parte es gracias a vuestra ayuda. Asimismo, agradecerte Mirian tu ayuda con el inglés, te has convertido casi en mi traductora personal. A los familiares que siempre os habéis preocupado por mi situación. No es necesario dar nombres, puesto que al leerlo os sabréis identificar. Solamente destacar a mi prima Bea, por tu interés en mi campo de trabajo y tus preguntas e inquietudes sobre la historia. Elementos que me han ayudado a evolucionar como orador. Pero sobre todo por tus «¿has terminado la tesis?» Tan simpáticos a veces, pero otras tan enfurecedores. Gracias por todo, espero en un futuro ser yo quién te meta la presión. Por último, al canijo y cansino de la casa, mi perro Persi, mi fiel acompañante en las interminables sesiones de ordenador. Por ello y mucho más ¡gracias a todas aquellas personas aquí mencionadas!
9 RESUMEN La presente tesis doctoral se centra en el estudio de una parte de la izquierda radical en España, correspondiéndose con el conjunto OMLE-PCE(r)-GRAPO. El objetivo es conocer la participación de este actor dentro de dos dinámicas. La primera analizarlo en una perspectiva nacional durante los años finales del franquismo y los iniciales de la democracia. La segunda dinámica fue estudiar sus estrategias de inserción territorial. El análisis parte de un esquema general que busca conocer sus inicios y su evolución. Para ello, tratamos de estudiarlo en consonancia con varios aspectos que todo grupo clandestino posee: estructura (organización-militancia), ideología y repertorio de actividad (no armado-armado). Esta base metodológica, posibilita analizarlo en conjunto a fenómenos de carácter internacional a los cuales, a priori, se encuentra vinculado a distintos niveles. La ideología se estudia por medio de la ruptura en el comunismo internacional y en concreto con el papel desarrollado del PCE en ella y a las escisiones surgidas de él. La cuestión organizativa y de tipología de acciones, se estudian en función de los modelos desarrollados por otros grupos clandestinos de la tercera oleada. Todos los elementos permiten desarrollar un estudio de viabilidad de pertenencia o no a la tercera oleada de violencia política, siendo esta un punto de partida. Por su parte, las estrategias de inserción se realizan para evaluar su inicio y desarrollo en Galicia y León, partiendo de los focos iniciales de Vigo y Villaseca de Laciana. Asimismo, al ser un elemento novedoso, se busca teorizar sobre unas estrategias definidas para su posterior aplicación a otros grupos de la oleada. Palabras Clave: España, PCE(r)-GRAPO, OMLE, Marxismo-leninismo, violencia política. ABSTRACT This doctoral thesis focuses on the study of a part of the radical left in Spain, corresponding to the OMLE-PCE(r)-GRAPO set. The objective is to know the participation of this actor within two dynamics. The first analysis in a national perspective during the final years of Franquism and the beginning of democracy. The second one was to study their territorial insertion strategies. The analysis starts with a general scheme that seeks to know its beginnings and its evolution. To do this, we try to study it in accordance with various aspects that every clandestine group has: structure (organization-militancy), ideology and repertoire of activity (not armed-armed). This methodological basis makes possible to analyze it together with international phenomena to which, a priori, is linked at different levels. Ideology is studied through the break in international communism and specifically with the role played by the PCE in it and the splits that emerged from it. The organizational issue and the typology of actions are studied from models developed by other clandestine groups of the third wave. All the elements allow to develop a feasibility study of belonging or not belonging to the third wave of political violence, being this a starting point.
16 5. ACTIVIDAD POLÍTICO-ARMADA .................................................................................................... 227 1. ACTIVIDAD POLÍTICA NO ARMADA: OMLE Y PCE(R) .................................................................................... 229 2. ACTIVIDAD ARMADA: DE LA SECCIÓN TÉCNICA A GRAPO ............................................................................. 251 6. INSERCIÓN TERRITORIAL: LEÓN .................................................................................................... 293 1. ORÍGENES EN LEÓN Y PERFIL HISTÓRICO DE LACIANA: ACONTECIMIENTOS INFLUYENTES Y PRIMEROS MILITANTES ...... 294 2. MILITANCIA, ORGANIGRAMA Y FUNCIONAMIENTO EN LACIANA ...................................................................... 301 3. EVOLUCIÓN Y EXPANSIÓN DEL NÚCLEO POLÍTICO LEONÉS ............................................................................... 309 3.1. Primer núcleo Lacianiego, verano-otoño 1975 ........................................................................ 309 3.2. Afianzamiento en Laciana y expansión: Primera reunión regional-1982 ................................. 315 4. TRABAJO, ACTIVIDADES E INFLUENCIAS EN LA ZONA ...................................................................................... 322 4.1. Tareas y actividades del Partido ............................................................................................... 323 4.2. Acciones de GRAPO en León e influencia leonesa en GRAPO .................................................. 332 7. INSERCIÓN TERRITORIAL: VIGO-GALICIA ...................................................................................... 337 1. CONTEXTO HISTÓRICO: LA CREACIÓN DE ORGANIZACIÓN OBREIRA .................................................................. 337 2. FUSIÓN: FORMACIÓN Y ORGANIZACIÓN DEL PCE(R) EN GALICIA ..................................................................... 348 2.1. Evolución y consolidación de la estructura organizativa. De OMLG al PCE(r) .......................... 351 2.2. La militancia en Galicia y de origen gallego, desde OMLG hasta GRAPO ................................. 357 3. ACTIVIDAD POLÍTICA Y ARMADA DESARROLLADA EN GALICIA .......................................................................... 366 3.1. Actividades desarrolladas por OO, OMLG y PCE(r) ................................................................... 367 3.2. Actividades armadas ................................................................................................................ 371 CONCLUSIONES ............................................................................................................................... 387 BIBLIOGRAFÍA .................................................................................................................................. 405 FUENTES .......................................................................................................................................... 413 1. ARCHIVOS CONSULTADOS ....................................................................................................................... 413 2. FUENTES HEMEROGRÁFICAS .................................................................................................................... 414 3. DOCUMENTACIÓN INTERNA .................................................................................................................... 415 4. FUENTES TESTIMONIALES ........................................................................................................................ 423 5. RECURSOS ELECTRÓNICOS ....................................................................................................................... 425 ANEXO I. MILITANTES ...................................................................................................................... 427 ANEXO II. ACCIONES ........................................................................................................................ 469
17 PRESENTACIÓN Esta tesis versa sobre una parte de la violencia política ocurrida en España durante la Transición y los primeros años posteriores a esta. Su objeto es una de las organizaciones político/armadas protagonistas durante este período, el conjunto conocido como Partido Comunista de España (reconstituido) – Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (PCE(r) – GRAPO), denominado así tanto en los estudios académicos actuales como en los trabajos propagandísticos de la época y posteriores. Varios han sido los motivos para la realización de la presente investigación. El primero personal, dada la vinculación desde la infancia con la zona donde estuvo el principal foco leonés de nacimiento de la presencia de GRAPO en la provincia. Esa presencia provocó durante mi niñez y adolescencia el contacto con las siglas de GRAPO sin comprender su dimensión. Fue un tema recurrente en mis inquietudes y preguntas, pero del que solamente obtuve respuestas clásicas y típicas del ideario popular al respecto. Esta inquietud pudo comenzar a subsanarse con la siguiente motivación, la académica, que fue impulsada, en un primer momento, por mi actual director de tesis cuando me propuso el tema para el Trabajo final de máster. Sin embargo, y si bien a la conclusión de dicho trabajo obtuve algunas respuestas, fueron muchos más los interrogantes, sobre todo al incluir también las siglas de OMLE (Organización Marxista Leninista de españoles) y PCE(r). Así, me planteé solventar esos interrogantes a través de esta nueva investigación doctoral. El camino fue, a diferencia de lo que planeé inicialmente, aquel que quiso la propia investigación. Por una parte entre mis inquietudes iniciales se contaba conocer los mecanismos de seguridad del Estado para enfrentar los grupos armados, para lo cuál el caso PCE(r)-GRAPO parecía idóneo. Sin embargo, la inaccesibilidad de las fuentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado acabó impidiendo seguir esa línea en esta tesis. Por otra, el acceso imprevisto a dos archivos privados sobre las organizaciones objeto de estudio en las zonas de Vigo y Villaseca de Laciana me permitieron pensar en investigar los mecanismos de inserción territorial; lo que a su vez cerraba el círculo inicial al permitirme dedicar buena parte de mi investigación a mi zona de origen, Villaseca de Laciana.
18 El inicio de nuestro objeto de estudio es la OMLE 1 , una de las muchas escisiones que nacerían del Partido Comunista de España (PCE) o a su vera para competir con él en el terreno de la izquierda, con la idea de erigirse en la única, verdadera y capaz de refundar el Partido a imagen del PCE de José Díaz. La OMLE buscó su espacio entre quienes habían mostrado su descontento tanto con el régimen como con la dirección del Partido, fundamentalmente clase obrera y estudiantes; y sentó las bases ideológicas y organizativas del futuro PCE(r). Al tiempo, surgieron las primeras actividades de perfil armado a través de la denominada Sección Técnica. En junio de 1975 tanto la OMLE como la Sección Técnica sufrieron una transformación y dieron lugar a dos nuevas estructuras marcadas por la separación, en teoría, de lo político y lo armado. La parte política, OMLE, pasó a ser el PCE(r); la Sección Técnica se constituyó como un apéndice, a priori separado de aquella y pasó a denominarse GRAPO. Su función era dar soporte armado a la línea política creada, difundida y defendida por el primero. Desarolló su actividad armada desde 1975 hasta la primera década de este siglo. Su pico de actividad se produjo en 1979, momento desde el cual perdió fuerza con pequeños repuntes en función de campañas en favor de boicot. Desde 1985 sus acciones fueron más esporádicas y destinadas sobre todo a su propia financiación. Analizaremos el conjunto OMLE-PCE(r)-GRAPO en relación con el ciclo de movilización y violencia política del período a escala internacional, esto es, la denominada oleada de Nueva Izquierda, antiimperialista, antifascista y tercermundista. Las propuestas de partida de GRAPO se relacionan con los modelos teorizados por Ernesto Guevara o el brasileño Carlos Marighella en un plano genérico, y especialmente por el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T) de modo específico. Para abordar nuestro objeto de estudio proponemos dos planos de análisis: uno macro, donde el objetivo es conocer en profundidad la evolución política, organizativa y de actividad de los grupos analizados; y otro micro en dos zonas, Galicia y León, a modo de evaluar cómo se aplicó el trabajo de inmersión y expansión de la organización. Cronológicamente esta tesis abarca el período 1968-1985: desde la creación de la OMLE hasta el año que, a nuestro entender, marca un cambio de rumbo en GRAPO por la caída de toda la cúpula que iniciara la andadura armada diez años atrás. Además, la salida de prisión en 1984 de su principal líder, el “camarada Arenas”, así como las detenciones de 1985, dieron pie a una reorientación del PCE(r) de cara a retomar el control político de GRAPO y la lucha armada. Igualmente este estudio dedicará cierta atención a cuestiones que superan el marco cronológico principal. Por una parte, desde los años cincuenta asistimos a las primeras 1 Desde su I Conferencia (1973) pasó a denominarse Organización Marxista Leninista de España.
19 escisiones en el PCE en relación con los cambios en el comunismo internacional tras la muerte de Stalin y el giro político de sus sucesores, las repercusiones del congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS) en 1956 o, en los siguientes años, la Revolución cubana (1959) y la ruptura chino soviética. Entre esas escisiones, que se incrementaron en los sesenta, estuvo la que dio pie a la OMLE. Por otra parte, GRAPO mantuvo actividad más allá de 1985 (huelgas de hambre y actividad carcelaria desde fines de los 80, así como cierto número de atentados, secuestros o robos), que serán de interés puntual en la medida en que influyeron en la percepción sobre la organización y en la atención historiográfica recibida. La tesis se articula a lo largo de tres grandes bloques. El primero de ellos se corresponde con la introducción, donde se tratar de exponer la finalidad de la investigación, sus objetivos, hipótesis de partida, metodología y fuentes disponibles; además de los apartados correspondientes al estado de la cuestión, para comprender el alcanzce y limitaciones de los estudios sobre OMLE-PCE(r)-GRAPO, y de contextualización histórica para que el lector comprenda el periodo del que surgió y operó nuestro objeto de estudio. Este primer bloque se completa con un marco teórico donde se trata de exponer cuales han sido las teorías sobre las que se asienta la investigación y la decisión respecto a los términos a emplear (capítulo 1). Esas teorías se centran en las dinámicas de la violencia cíclica de protesta de Tarrow y la teoría de oleadas de violencia política, expuesta por Rapopport y estudiada entre otros por Eduardo Rey Tristán, Alberto Martín y Eduardo González Calleja. Junto con ellas, se presta especial atención a las diferentes teorías de guerrilla desarrolladas durante los años sesenta y los estudios referentes al terrorismo. Para complementar el estudio se hace un balance de las distintas concepciones sobre la violencia. El segundo bloque está dedicado al estudio macro de la investigación: el conjunto OMLEPCE(r)-GRAPO, comenzando por la reconstrucción de sus orígenes en la OMLE, y su primera evolución hasta la constitución del conjunto PCE(r)-GRAPO en el año 1975 (capítulos 2, 3, 4 y 5). A partir de ahí analizamos su organización y militancia, su ideología y la actividad desarrollada. La idea perseguida con esta estructura es mostrar de un modo analítico el desarrollo de los grupos en cada campo, de modo que se pueda observar la evolución, diferencias y similitudes en cada faceta. El tercer y último bloque se dedica a dos estudios micro (capítulos 6 y 7): la inserción territorial en las zonas de Galicia y León. Para ello, se estudian los origenes del descontento social y cuáles fueron los hechos influyentes para crear un núcleo desde el que expandirse. La evolución se hace de un modo similar al bloque precedente, especialmente en cuanto al análisis de la organización, militancia y actividad. No será así
20 en cuanto a ideología, pues no hay singularidades destacables, más allá del estudio de algún evento concreto de naturaleza zonal motivado por el programa de actividad concreto. La tesis se cierra con un apartado conclusivo y otro de anexos. En el primero, se propone una reflexión de cierre tanto acerca de las organizaciones objeto de estudio como de la propuesta desarrollada para acercarnos a ellas: esto es, de los objetivos propuestos y los alcanzados, el camino (en metodología y fuentes) desarrollado para ello, y la confirmación o refutación de las hipótesis de partida en función de los resultados finales. Por su parte, el apartado de anexos incorpora información suplementaria de interés para el apoyo de las explicaciones que ha ofrecido el trabajo: una base de datos de la militancia de la cual tenemos información, y un memorándum de actividades armadas realizadas por GRAPO entre 1975-1985.
21 1. INTRODUCCIÓN La presente investigación doctoral planteó diversos retos metodológicos: nos referiremos a un período de tiempo relativamente limitado (no más de tres décadas) pero en el que se sucedieron varios proyectos organizativos estrechamente relacionados que al tiempo que tienen claras continuidades, también tienen diversas rupturas y giros. Lo hicieron además en un período singular de la historia de España, y con un carácter clandestino o semi clandestino en buena parte de su etapa de desarrollo; lo cual, sumado, hace que la disponibilidad de fuentes sea limitada y de difícil acceso. A ello naturalmente se suman las duras repercusiones humanas y sociales que generó esta experiencia (todavía hoy con numerosos ex militantes encarcelados), lo cual implica referirnos a un submundo cerrado, complejo, de acceso difícil: tanto por la parte de las organizaciones y sus militantes, como por parte del propio Estado. En este capítulo expondremos las bases de nuestro trabajo: 1) en lo metodológico, relativas a objetivos, hipótesis y fuentes por una parte, y en cuanto al marco teórico analítico del que partimos por otra; 2) en lo relativo al estado de la cuestión y las limitaciones de conocimiento de partida a las que nos enfrentamos; y 3) en cuando al período histórico en el que se desarrollaron las experiencias políticas estudiadas, clave para su comprensión y ubicación en todos los planos. 1. PRESUPUESTOS DE PARTIDA: OBJETIVOS E HIPÓTESIS Esta investigación está dedicada a una de las varias facciones escindidas del PCE durante los sesenta, que tuvo actividad opositora al régimen durante el tardofranquismo, y que emprendió la vía armada durante la Transición como vía de consecución de sus objetivos políticos. Nuestro conocimiento inicial de aquellos grupos bebió bien de la literatura existente o bien de su conocimiento personal y social. La primera los había abordado de modo muy escaso y de forma secundaria en el marco de investigaciones mayores. El segundo nos hablaba, sobre todo en el caso de GRAPO, de una especie de estigma social y político que lo ha ubicado como una experiencia extrema y desvinculada de su realidad tanto social como políticamente. Además, y como se ha señalado, nuestros orígenes nos habían puesto en contacto con la existencia de la organización, y nos habían planteado un gran interrogante acerca de cómo era posible que en pueblos de la montaña leonesa lejos
22 de los proncipales espacios políticos, sociales, educativos y laborales, se diesen múltiples casos de militancia en una organización de estas características. Esto suscitó en nosotros numerosas preguntas acerca de estas organizaciones. Esta investigación intenta responder a ellas. Para lograrlo, de partida, planteamos varios objetivos específicos que se relacionan a su vez con las hipótesis de partida del trabajo. Nuestro primer objetivo es conocer cuál fue el papel específico de la OMLE, el PCE(r) y el GRAPO en el ámbito nacional y dentro de sus respectivos marcos temporales. Esta propuesta, que pone el foco de interés en estas organizaciones, plantea una perspectiva diferente a la mayor parte de los estudios sobre la oposición armada al franquismo, que no las consideran su objeto central, sino únicamente secundario 1 ; e incluso sin interés si hablamos de la OMLE. Nuestra hipótesis en este sentido es estructural: únicamente enfocando el estudio específico de cada una de las organizaciones y de todas en su conjunto podemos comprender su historia, su significado y el espacio que ocuparon en la política y la sociedad española del tardofranquismo y la transición. Ese estudio, además, debe abordar tanto las organizaciones de modo particular como de forma conjunta; esto es, comprender la relación entre los tres grupos objeto de estudio. Esa relación es desigual: entre OMLE y PCE(r) hubo una continuidad clara, puesto que el segundo fue resultado de la reconversión de la primera en Partido, cumpliendo el objetivo para el que se fundara. Sin embargo, definir la relación entre PCE(r) y GRAPO, presenta mayor dificultad. En este sentido nuestra hipótesis –compartida con el grueso de los estudios sobre el tema–, considera a PCE(r)–GRAPO como un único ente, cuya organización, pensamiento, ideología, evolución e incluso miltancia, es conjunta, y por tanto, así debe estudiarse. Relacionada con este primer gran objetivo acerca de las organizaciones está la cuestión, también desigual, del impacto de cada una de ellas en su marco temporal: del escaso impacto social durante los primeros años (OMLE), a su mayor presencia desde 1975 y hasta 1985 en función de la actividad de GRAPO. Nuestra hipótesis por tanto, es que la actividad armada fue el punto diferencial a la hora de ser tomadas en cuenta o no por la sociedad como un posible agente de cambio o de desestabilización. Evaluar de un modo individualizado la actividad armada y no armada será central para la demostración de esa idea. El segundo objetivo de la investigación ha sido comprender los distintos mecanismos de inserción territorial realizados por la OMLE y el PCE(r). Esto implica reflexionar acerca de las formas crecimiento y distribución territorial de los grupos semi clandestinos o clandestinos de la tercera oleada, cuestión escasamente abordada en la amplia literatura 1 Se puede apreciar en Casanellas (2014), Casals (2016) y Baby (2012). Sobre el tema se profundizará en el apartado dedicado a estado de la cuestión.
23 sobre las organizaciones protagonistas de este ciclo de violencia política, que se centra sobre todo en la evolución de sus organigramas y su expansión militante. Nuestra pretensión es observar la interacción del objeto de estudio en dos zonas seleccionadas, a modo de conocer su grado de difusión o de eventual aislamiento social y dado que una idea habitual en los estudios existentes es su aislamiento, que a su vez se traduce en distanciamiento de la realidad (y por tanto sectarismo). El abordaje que proponemos para esta cuestión es –más allá del conocimiento de la organización, sus estructuras, pensamiento, mecanismos de difusión y vínculos con otras organizaciones–, el análisis micro de dos experiencias territoriales. Con ello pretendemos dar cumplimiento a dos sub objetivos: primero, tratar de comprender las razones de selección de ciertas zonas para su crecimiento y difusión; segundo, tratar de comprender los orígenes de las militancias radicales a través del estudio de casos singulares y las motivaciones que, localmente, pueden estar detrás de ellas. Los casos escogidos para esto el valle de Laciana y la comarca de Vigo. El primero, en el norte de León, nos permitirá responder a la pregunta de cómo en una zona remota (no central política ni socialmente en el país) y con escasa población, se consiguió una cantidad de militancia proporcional relativamente elevada. Nuestra hipótesis es que fueron tanto las relaciones o vínculos personales como la herencia recibida de la oposición al franquismo desde la Guerra Civil las que lo posibilitaron. Para la comarca de Vigo, con cierta pujanza industrial y obrera en los setenta, nuestra hipótesis es que fueron tanto la politización surgida a partir de luchas específicas como los contactos políticos externos los que permitieron el desarrollo de un singular núcleo militante que será central en el futuro de la organización. A su vez, y tanto a partir de estas dos experiencias como de la evolución de OMLE y PCE(r), planteamos la hipótesis de que los lazos de cercanía y arraigo entre muchos de los integrantes, son al tiempo un factor clave en la movilización y un limitante en su extensión, que dificultan su apertura social y encierra a los pequeños grupos en dinámicas que puede dar pie a actitudes sectarias. El tercer objetivo de la investigación pone en contacto al conjunto de estudio OMLE– PCE(r)–GRAPO con las dinámicas de movilización político-social y armada propias del marco internacional de los años sesenta y setenta de las que, consideramos, formó parte. Esto es, no fue una anomalía militante debida a desviaciones de sus impulsores, como en ocasiones se ha tachado. Tomamos para ello como referencia teorización de la violencia cíclica en oleadas desarrollada por Rappoport (2004, 2017), a partir de la que indagaremos en qué elementos vinculan a las organizaciones estudiadas con las ideas en boga en el contexto global de su época. Clave serán el análisis ideológico (el marco del comunismo internacional sesentista tras la ruptura chino-soviética) y el de la actividad armada (que
24 nos ayudará a ponerlo en relación con otros grupos con proyectos en esa línea). Nuestra hipótesis es que el conjunto OMLE–PCE(r)–GRAPO fue parte de la tercera oleada de violencia política, y como tal hay que analizarlo, siguiendo ciertos estudios precedentes en este sentido (Alexander y Pluchinsky 2005; González Calleja 2013 y Gracia 2018). Fue así tanto por compartir algunos presupuestos ideológicos como por tomar parte de los repertorios de acción en boga en el período, como intentaremos demostrar. 1. METODOLOGÍA La investigación se ha organizado en dos bloques que han exigido abordajes diferenciados. El primer bloque se corresponde con un estudio histórico macro de las organziaciones de referencia: OMLE, PCE(r) y GRAPO. La metodología para cada una de ellas ha sido cambiante en función de la tipología de estudio de cada apartado. Para el estudio político de la actuación de la OMLE se trabajó un modelo descriptivo basado en la compartimentación en función de las etapas más destacadas de su historia. El motivo de la adopción de este tipo de estrategia de estudio se basa en primer lugar en el tipo de información que se quiere aportar, siendo esta una introducción al verdadero germen del análisis, el PCE(r) y los GRAPO. El segundo motivo se encuentra vinculado con las fuentes utilizadas, en su mayoría bibliografía secundaria y con breves aportaciones de fuentes primarias, fundamentalmente prensa de difusión interna. A partir del primer análisis de la actuación de OMLE, el grueso del primer bloque se corresponde al estudio de varios aspectos fundamentales para comprender al PCE(r) y al GRAPO tanto dentro de la dinámica de la Transición como del ciclo de violencia de la tercera oleada. La división utilizada se toma de la de Rey Tristán para su investigación acerca del MLN-T (2005). De esta forma, el análisis se divide en: militancia y sistema organizativo, ideología y acciones o actividades realizadas. Con ello buscamos profundizar en la evolución ocurrida durante el proceso de adaptación de OMLE a PCE(r) primero, y luego cómo se relacionan el Partido y la estructura armada, GRAPO. En esta segunda parte, el análisis se aleja de la descripción para el estudio en profundidad. Para ello, se cuenta con una mayor variedad de fuentes. La mayor capacidad analítica se alcanza en relación con la militancia, la estructura organizativa y las acciones. La información disponible a partir de un exhaustivo vaciado de fuentes tanto primarias como secundarias nos permitió arrojar nuevos resultados y evidencia empírica, que en esta tesis se reflejan en numerosos gráficos y esquemas, todos de realización propia. Para lo referido a la militancia, la clave ha sido la elaboración de una base de datos propia (véase Apéndice nº2). Nos inspiramos en la realizada por Rey Tristán (2005) para el estudio de la militancia del periodo de Coordinador del MLN- Tupamaros, que constaba de informaciones relativas a datos personales, inicios políticos
25 y militancia efectiva (inicios y función); incorporamos también información relativa a fecha y lugar de nacimiento, fecha de detención o muerte, procedencia social y datos laborales previos. La información relativa a los inicios políticos (fecha de iniciación y organización de entrada) serían de suma importancia para evaluar la militancia en Vigo (tercer bloque). El estudio de la militancia se hace por organziaciones: OMLE, PCE(r) y GRAPO. A su vez, cada uno de ellos se subdivide en tres apartados: pertenencia o no al grupo en cuestión, fecha de entrada y función o cargo desempeñado en él. La información procede del vaciado de la prensa periódica, del escaso material de archivo disponible y de informaciones aportadas por las fuentes internas y orales a las que accedimos. Con todo, hay campos que no se han podido completar por las limitaciones de las fuentes. Así, y más allá de su funcionalidad en esta tesis, es tanto un punto de llegada ahora como un punto de partida para futuras investigaciones. Para el estudio de la actividad armada seguimos una estrategia similar. Partimos, en este caso, de la «Base de Datos sobre Violencia Política en América Latina» (LAVP) 2 , que fue alimentada durante los primeros meses de 2019 con información referente a las acciones armadas de la organización GRAPO para el periodo 1975-1985. La información correspondiente a OMLE–PCE(r)–GRAPO en la Base de datos representa 566 registros. La estrategia seguida para cada acción fue la de desglose total de cada actividad; es decir, se compartimentó al máximo cada acción. Por ejemplo, cada asalto a un banco conllevaba un robo previo de vehículo y, en ocasiones, podía derivar en un enfrentamiento posterior con las fuerzas de seguridad. Este diagrama de actividad podría ser contabilizado con un criterio unitario: estrictamente un asalto a banco, más allá de las acciones conexas. La estrategia seguida fue, en cambio, considerarlo como tres acciones armadas diversas, más allá de sus conexiones. La tipificación (metadatos) utilizada es la general de la Base de datos, que a su vez está inspirada en los criterios definidos en la Global Terrorsim Database 3 . La información incluida procede del vaciado exhaustivo de la prensa de la época, documentación interna y de fuentes secundarias. En este sentido la tesis de Castro Moral fue un punto de partida excepcional (2000), al ser el primer trabajo en realizar un registro de este tipo de datos. 2 Latin American Political Violence Data Base. Más allá de su nombre y la etiqueta con la que se referencia a efectos prácticos, la base condensa los esfuerzos continuados de diversos proyectos de investigación con financiación competitiva (autonómica y nacional) mantenidos desde 2012 bajo la dirección del Director de este trabajo, Eduardo Rey Tristán, en el Departamento de Historia de la Universidad de Santiago de Compostela; e incorpora casos tanto de América Latina (proyecto inicial) como de grupos europeos correspondientes a la tercera oleada de violencia política (oleada de nueva izquierda), caso de Brigadas Rojas en Italia, o Grapo en España actualmente. 3 La GTD está gestionada por el Consorcio Nacional para el Estudio del Terrorismo y las Respuestas al Terrorismo (START), y actualmente radica en la Universidad de Maryland (USA). Incluye más de 190.000 ataques terroristas a partir de 1970, si bien sus registros históricos tanto para América Latina como para España (especialmente en el caso de GRAPO) son limitados. Disponible en: http://www.start.umd.edu/gtd/
32 Entre toda la documentación recopilada tres merecen ser destacados. El primero de ellos, Historia del PCE(r) 13 , busca explicar desde un prespectiva interna la evolución del Partido desde la etapa OMLE hasta las actividades de GRAPO, poniendo punto y final de estas tras la detención de Benidorm en octubre de 1977. Los otros dos son de la zona de Laciana: Muxiven 14 y Sobre el Valle de Laciana y las luchas antifascistas de los últimos años 15 . Se trata documentos inéditos, escritos por Manuel R. Arango Riego (alias “A. Hernández”), militante del PCE(r), durante su estancia en prisión en los años ochenta para su uso privado. El primero es una recopilación a traves de la vivencia personal del autor: su politización, el perfil de protesta de la zona, los incios del Partido, su evolución y la actividad de GRAPO. El segundo es una recopilación de la actividad antifranqusita de la zona desde la guerra civil junto con la llegada del Partido su desarrollo y la actividad tanto del Partido como de GRAPO. En ambos hace una reflexión sobre la oposición al franquismo en la cuenca minera de Laciana desde la Guerra Civil, y cómo llega a convertirse en uno de los mayores aportes de militantes para el Partido y para GRAPO de la provincia de León, mostrando los mecanismos de creación y funcionamiento del Partido en las zonas más alejadas del foco central de la actividad política, así como las repercusiones de las acciones de GRAPO en la zona. La documentación obtenida referente a GRAPO consta de comunicados de prensa y de dos documentos de uso interno con matiz informativo distinto. Los primeros fueron recuperados en el vaciado de prensa realizado para esta tesis, y alguno ocasionalmente fue encontrado en el AGA. Además, se recogió la documentación incorporada en la publicación Europe´s red terrorist, The fighting Comunist Organizations (Alexander y Pluchinsky 2005), que recopila varios comunicados de mediados de los años 80. Los tres documentos de fueron: GRAPO: un balance necesario, informe sobre su actividad desde su nacimiento hasta el año 1992, que tuvo como fin valorar la actuación de la Organización a lo largo de sus años de lucha. Programa-Manual del Guerrillero 16 , dedicado a la formación de militantes. Este trata de mostrar el papel de la guerra revolucionaria y cómo debe ser utilizada para combatir los estados capitalistas. A su vez, explica las relaciones entre la guerrilla (GRAPO), el Partido (PCE(r)) y los movimientos de masas (Socorro Rojo, ODEA, etc.), los tres elementos fundamentales del movimiento 13 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… 14 Muxiven, Manuel Ramón Arango Riego, 1982-1988, 170 pp., manuscrito inédito. Archivo personal de Manuel Arango, Villaseca de Laciana. Este documento consta de una serie de relatos de carácter autobiográfico realizados entre 1982 y 1988 durante su estancia en diferentes centros penitenciarios del Estado español. El título alude a un pico montañoso del Valle de Laciana y cercano al pueblo de Villaseca. 15 Sobre el Valle de Laciana sus pueblos y las luchas antifascistas de los últimos años, Manuel Ramón Arango Riego, 1983, Zamora, 71 pp., manuscrito inédito. Archivo personal de Manuel Arango, Villaseca de Laciana. 16 GRAPO, Un balance necesario, GRAPO, diciembre 1992 y, Programa-Manual del guerrillero, GRAPO, c.ca 1975-1980, 32 pp. Ambos documentos se obtuvieron en Archivo privado de Vigo.
33 revolucionario. La última parte se centra en señalar los mecanismos de funcionamiento interno del GRAPO, desde la fase de reclutamiento hasta los mecanismos de seguridad de la Organización. Y Entrevista confeccionada por el GRAPO, publicada en un número de la revista Área Crítica. El documento trata de un serie de preguntas realizadas y contestadas por la propia organización, donde tratan de mostrar su línea de actuación, su ideología y los planes a futuro. Por último, en cuanto a documentación interna también se localizó y consultó material editado sobre las recopilaciones de artículos del “Camarada Arenas” en la prensa interna, así como los Informes políticos realizados por el “Camarada Arenas” a los cuatro Congresos del Partido en los años 1975, 1977, 1993 y 1997 17 . Asimismo, podemos encuadrar dentro de este tipo de documentación los textos editados por ellos. (GRAPO 1977; 1978), PCE(r) y GRAPO 1983) y (PCE(r) 1987; 1989). 2.3. Fuentes Orales Los testimonios de los militantes de las organizaciones objeto de estudio son clave en este trabajo 18 , como ocurre en todos los similares y con problemas de fuentes tan severos por las razones ya señaladas. La recopilación realizada tuvo diversos orígenes: primero, se consiguió hacer entrevistas a algunos militantes; segundo, se recuperaron entrevistas existentes en el archivo HISTORGA de la USC, realizadas a militantes sindicales de lso conflictos de Vigo en 1972; tercero y último, se recopilaron entrevistas con militantes y dirigentes procedentes de fuentes hemerográficas o de documentos audiovisuales. Entre 2017 y junio 219 se han realizado cuatro entrevistas propias a tres miliantes y una persona cercana a sus círculos que no llegó a militar por decisión propia 19 . La primera de ellas fue realizada a un militante vigués que dio el salto a GRAPO tras desvincularse del Partido. Las otras tres se realizaron en el marco de la investigación en Laciana: una a un militante de base que abandonó la disciplina del Partido tras su salida de la prisión a principios de los 80; otra mediante cuestionario a un militante preso que impulsó el círuclo inicial en Laciana y posteriormente formó parte de la comisión de propaganda 20 ; 17 En Archivo privado de Vigo se obtuvieron los 4 informes políticos, además pueden ser localizados en: https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com.es/2013/08/informes-politicos-los-4-congresos- del.html. Los documentos recopilatorios de artículos de “Camarada Arenas” se obtuvieron en: arenaslibertad.wordpress.com. 18 Se puede ver la importancia de este tipo de fuentes en el trabajo de Reinares (2001). Asimismo, se puede observar en la obra de Ronald Fraser (1979). Reinares lo hace aplicándolo a ETA y Fraser a la memoria de la Guerra Civil. 19 Los datos completos acerca de las entrevistas pueden consultarse en el apartado Fuentes de este trabajo. Serán citadas completas en la primera ocasión, y de forma abreviada en las siguientes. 20 El contacto con este preso se realizó vía correo ordinario con el penal donde está cumpliendo condena a partir de información de una página dedicada a la situación de los «presos políticos» en España [http://www.presos.org.es/, consultada el 26/03/2018]. La denominación de presos políticos es auto proclamada, no está otorgada por ningún tribunal ni nacional ni internacional. La entrevista fue la más compleja dada la situación de correspondencia (no fue autorizada personalmente) y el más que probable control de ésta por Instituciones Penitenciarias.
34 y finalmente una entrevista anónima a una persona cercana, por vínculos de vecindad y edad, a los militantes de PCE(r) lacianiegos. La familia de esta persona informante fuera investigada, por aquellos vínculos, tras una acción de GRAPO en la comarca; decidió no militar por voluntad propia, pero tiene un conocimiento elevado del funcionamiento del PCE(r) en la zona. Asimismo, dentro de la investigación con la comarca de Laciana se procedió a la recopilación de testimonios de personas que no quisieron ser grabados, pero que se mostraron con interés por informar sobre la comarca y la vinculación al Partido. De estos/as informantes, dos son de la zona y otros/as dos personas muy cercanas, por vínculos familiares, a un militante lacianiego. En el fondo HISTORGA de la USC se recuperaron cinco documentos de audio. Tres de ellos forman parte de una entrevista a Casimiro Xil Arauxo, de los cuales una es una autobiografía de este militante sindical del Vigo de los primeros setenta. Los otros dos fueron entrevistas a José Luis González Férnandez. Además, en un archivo privado de Vigo se ha recuperado una entrevista a Fernando Hierro Chomón, destacado miembro de GRAPO e iniciador antes de Organización Obreira. Los testimonios recabados por el autor tienen la finalidad de indagar en el desarrollo de los grupos objeto de estudio y la participación a título individual en ellos. Por su parte, las recuperadas de Histoga y del Archivo privado de Vigo buscan principalmente explicar el contesto de nacimiento de OMLE en Vigo. Por útlimo, se han tratado como testimonios tanto las entrevistas publicadas en prensa o revistas políticas e, incluso, inéditos localizables online. De todas ellas, la publicación en la que más entrevistas se ha localizada ha sido en la revista política Área Crítica 21 . Los entrevistados tienen desde un perfil militante hasta la entrevista a una persona vinculada a las organizaciones en sus orígenes pero posteriormente no, como fue el padre Llanos. Dentro de las entrevistas a militantes, destacan: entrevistas a la cúpula de GRAPO, al “Camarada Arenas”, a José Balmón Castell y a Fernando Silva Sande. Asimismo, se completan con testimonios mediante relato escrito de algunas militantes de GRAPO. En alguna revista de carácter local y alejada de los focos de búsqueda principales se pudieron encontrar también entrevistas, el caso de la realizada al “Camarada Arenas” 22 , Secretario General del PCE(r). De la prensa diaria solamente se extrajo la entrevista al 21 Esta publicación se inició durante la década de los 80 manteniéndose hasta los 90. No sé con exactitud el inicio y el final. Sin embargo, su temática era netamente de izquierda radical. En sus páginas se puede observar una vinculación muy estrecha con nuestro objeto de estudio. Asimismo, en sus contenidos también destacan materiales de la izquierda radical europeo. 22 Nabarra Aldizkaria, nº 78, «Entrevista de “Nabarra” al Secretario General del PCE(r). Manuel Pérez Martínez “Camarada Arenas” en la cárcel de Meco». Disponible en https://web.archive.org/web/20111201225847 /http://www.kaosenlared.net/noticia/entrevista-manuel-perez-martinez-camarada- arenas-secretario-general- pc, consultada 22/03/2018.
35 policía Roberto Conesa realizada por Pilar Urbano para el diario ABC, como encargado de la principal desarticulación de GRAPO en febrero de 1977. No hay entrevistas a militantes, puesto que no son de interés ni para el PCE(r)–GRAPO, ni para los lectores habituales. Para los primeros porque ven con recelos los trabajos realizados por prensa; para los segundos porque quizá es de intéres saber lo que hacen y como, pero no por qué. Para finalizar con los testimonios, conviene destacar dos documentos audiovisuales disponibles en la platarfoma Youtube. El primero es el testimonio de militancia de José Balmón Castell a una página de contenido solidaria con los denominados «presos políticos». El segundo, se corresponde con la entrevista a José María Sánchez Casas, dirigente de GRAPO entre octubre de 1977 y octubre de 1979, realizada por Jesús Quintero para un programa de RTVE, que no pudo ser emitdo por prohibición. En el año 1997, el propio Quintero publicó Cuerda de Presos de la editorial Planeta, donde recopilaba 39 entrevistas a presos que no pudo emitir, entre ellas la de Sánchez Casas. Para esta investigación se trabajó con la fuente audiovisual de Youtube por disponibilidad inmediata de utilización 23 . 2.4. Fuentes Hemerográficas En la prensa diaria buscamos información relativa a acciones del GRAPO y detenciones de la policía. Además, a raíz de las detenciones, en muchas ocasiones recuperamos datos biográficos de los detenidos, localizaciones de operaciones policiales o de acciones de GRAPO. Gracias a ello pudimos obtener perfiles sociales y geográficos de la militancia, así como patrones geográficos operativos de GRAPO y de las fuerzas del Estado. Además, recuperamos artículos de opinión sobre la procedencia de GRAPO, entrevistas a miembros de las Fuerzas de Seguridad, editoriales y reportajes gráficos sobre las actividades más importantes, generalmente las que más impacto social, ya fuesen de GRAPO o de la policía. Para esta tesis y para todo el período objeto de análisis, se ha procedido al vaciado de tres periódicos: ABC, El País y El Faro de Vigo. Además, se ha consultado parcialmente El Diario de León y algunas secciones de ABC regionales, por ejemplo, ABC Sevilla. El perfil de búsqueda de estas últimas publicaciones radica básicamente en ver como se informa en los medios locales sobre las actividades realizadas por GRAPO. En los tres primeros casos los patrones de consulta han sido diferentes, pero manteniendo el mismo marco cronológico, 1975-1985. La prensa de ABC fue consultada a través de su hemeroteca digital. Ese trabajo dio como resultado un total de 1.072 artículos o notas informativas, especialmente sobre PCE(r) y GRAPO. La tipología de los artículos se 23 Enlace a la entrevista completa de YouTube: https://www.youtube.com/watch?v=1rQKkU90agk. Asimismo, se pueden ver los enlaces a la misma entrevista, pero dividida en la parte de entrevistas de fuentes.
36 puede observar en el Gráfico nº1. En él predominan los artículos de contenido informativo (acciones de GRAPO y de la policía) y los de divulgación sobre el tema (Informativos y comunicados). Los menos destacados son los dedicados a reportajes y a la categoría Otros, destinada a englobar aquellos artículos que no tenían cabida en las otras categorías. Su tipología es variada, teniendo en común tratar temas relacionados con la indagación en cuestiones metodológicas como la definición del terrorismo o la supuesta ideología de GRAPO. Además, se realizaron búsquedas puntuales para el período 1971-1974 y 1985- 1990 (fuera del marco cronológico de referencia de la tesis), con el objetivo de: la actividad de OMLE en el primer caso y, en el segundo, la repercusión de las huelgas de hambre iniciadas por GRAPO y atender a la explicación en prensa sobre la redistribución de presos. La consulta de El País presentó más dificultades puesto que la hemeroteca digital no se encuentra tan bien preparada como ABC. La consulta se realizó de dos formas: en la versión digital en números puntuales por su importancia y contenido, y en la versión en papel en la biblioteca pública de León y en la biblioteca Xeral en Santiago de Compostela. En ambos casos se buscó información en las fechas anteriores y posteriores a las acciones más destacadas de GRAPO. Gráfico nº 1: Tipología de los artículos del diario ABC 1975-85 Gráfico nº 2: Tipología de artículos Faro de Vigo 1975-85 En relación con los estudios de inserción territorial, se vaciaron El Diario de León –hasta mayo de 1982–, y El Faro de Vigo. Del primero se recuperaron sobre todo informaciones Opinión/ Entrevistas 15% Acciones de GRAPO 25% Acciones Policía/ Juicios 25% Reportajes Gráficos 2% Informativos/ Comunicados 27% Otros 6% Opinión/ Entrevistas 8% Acciones de GRAPO 25% Acciones Policía/ JuicIos 35% Reportajes Gráficos 1% Informativos/ Comunicados 28% Otros 3%
37 relativas a acciones de GRAPO y contra ellos, no otros tipos de contenidos 24 . La información del segundo fue mucho más rica, obteniéndose un total de 513 registros. Sus contenidos seiguen la pauta que ya vimos para el diario ABC (véase el Gráfico nº 2). Sin embargo, prima la presencia de información sobre la actividad de la policía y los juicios, en detrimento de los reportajes gráficos y los artículos de opinión o entrevista. Ello es debido a que la información relativa a las operaciones de las fuerzas de seguridad se ofrece mediante un artículo informativo, en lugar de mediante la rueda de prensa pertinente o la entrevista al mando dirigente. Por su parte, tanto las acciones de GRAPO como las noticias informativas tienen un volumen similar. La idea perseguida era ver qué tipo de actividades se producían en esa zona y que no aparecían reflejadas en la prensa nacional y, a su vez, ver si esas actividades se correspondían a motivaciones locales o esas motivaciones eran las mismas que las producidas a nivel nacional. Aparte de los diarios antes mencionados, a lo largo de la tesis se manejan noticias de otros muchos medios que complementaron o contrastaron la información. En gran medida su consulta procedió del citado Archivo Linz de la Transición Española de la Fundación Juan March, donde se encontraron artículos procedentes de medios varios como Informaciones, Ya, Pueblo, El Alcázar, Arriba, e incluso algunos artículos de, ABC y El País. Otros medios consultados puntualmente, especialmente digitales, serán citados a lo largo de la tesis. En cuanto a otro tipo de publicaciones periódicas con información sobre GRAPO, una de las fuentes más productivas ha sido, sin lugar a dudas, las revistas políticas: Interviú, Cambio 16, Diario 16, Tiempo y Área Crítica. Su perfil informativo es similar, primando la exposición de hechos realizados por GRAPO o contra ellos. Quizá la mayor variación en ese perfil lo encontramos en Interviú y Área Crítica. La primera destaca por la variedad informativa y la segunda, a mayores de esa información novedosa, por su punto de vista, desde la extrema izquierda, para narrar y contar lo relacionado con GRAPO o el PCE(r). Interviú destaca en sus reportajes sobre el papel de las mujeres dentro de GRAPO, artículos con entrevistas a representantes del Estado que sufrieron atentados, y la transcripción del interrogatorio al último jefe de la organziación, Juan Martín Luna 25 . Por su parte, Área Crítica es la única publicación que hace referencia a la guerrilla urbana como método de actuación de los GRAPO, terminología muy ligada al ideario de extrema izquierda. Además, esta publicación destaca por las entrevistas que realizó tanto a miembros del Partido como de GRAPO, llegando incluso a entrevistar a su cúpula dirigente 26 . 24 A diferencia de ABC o Faro De Vigo, en El País y en El Diario de León no se encontraron otra tipología de artículos, por lo que no lo representamos gráficamente. 25 Interviú, nº 155, 1979, «Lo que Martín Luna cantó a la policía», pp. 87-89. 26 Área Crítica, nº 31, «Entrevista con la dirección de los GRAPO», 1989, 8-14 y Área Crítica, nº 44, «Entrevista con Silva Sande: El GRAPO fugado», 1992, 8-12.
38 3. MARCO TEÓRICO Para llevar a cabo el proceso analítico de nuestro objeto central de la tesis es necesario exponer a estudio y reflexión una serie de conceptos teóricos. Con ello se pretende enmarcar, por un lado, su inserción en el marco internacional por medio de los estudios referentes a los ciclos de violencia. Por otro, a través de las teorías o estudios de la movilización social, observar cómo se relacionaron en el contexto nacional. Asimismo, el marco teórico sirve de utilidad para definir que fue o no el objeto de estudio. Los marcos teóricos referidos permitirán observar el objeto de estudio dentro de unas dinámicas que lo pondrán en relación con otras organizaciones internacionales y en España en relación con la sociedad en el proceso transicional. Por lo tanto, ese marco nos ayuda a responder por qué surgen, qué lo define y, llegado el momento, por qué readaptan la estrategia referente a la lucha armada en relación con la movilización social. La relación entre el objeto de estudio y los ciclos de violencia es diferente a la realizada a través de la movilización social. En los primeros, la presencia del PCE(r)-GRAPO no está reflejada de un modo directo, la relación se produce por medio de la caracterización que define a cada uno de esos ciclos, oleadas como veremos posteriormente. Por su parte, en los segundos, la relación es mucho más directa. En primer lugar, porque la actividad se produce en el mismo marco de actuación tanto geográfico como cronológico, España 1968-1985. En segundo lugar, porque las movilizaciones sociales fueron al principio el vehículo conductor de las protestas de la parte política; posteriormente la canalización reivindicativa se produjo por medio de la vía armada. Esa utilización de la lucha armada y, también de acciones violentas sin armas, son el punto de referencia para definir los siguientes conceptos teóricos que se utilizan en el presente análisis. En primer lugar, la caracterización de la violencia. Para el caso español, la tesis de Sophie Baby caracteriza los diferentes tipos de violencia practicados durante la Transición (2012, 15-45). A pesar de ello, no es la única referencia analizada a la hora de caracterizar la violencia. En relación netamente a la lucha armada, la discusión es más profunda y se vertebra en dos ejes. Para el primero es necesario una aproximación a la caracterización de la guerrilla desde las teorías realizadas en el marco de la tercera oleada, puesto que fueron los referentes para el objeto de estudio. El segundo es tratar vislumbrar las distintas concepciones que ha tenido el término «terrorismo» desde finales del siglo XIX, durante todo el siglo XX y parte del XXI. Este es necesario debido a que en el ideario de la colectividad social todo tipo de violencia contra la ley es calificada como terrorismo. Por ello, el objeto de estudio es caracterizado como tal sin atender a los conceptos de la guerrilla urbana o a las definiciones más actuales en el debate académico en relación a dicho término.
39 Como elemento final de este marco teórico intentaré sintetizar una respuesta sobre nuestro objeto de estudio, en función de las teorías expuestas. Para ello es necesario responder qué papel jugó su presencia en el ciclo de violencia internacional, cómo interactuó con los ciclos de movilización social en España y, por último, en relación a la guerrilla y el terrorismo, que tipo de estrategia utilizaron y si realmente eran un grupo terrorista o uno guerrillero. La última parte de esta respuesta está muy sujeta a la interpretación de los actores: para la policía y la sociedad española lo eran y lo son, para la militancia y simpatizantes eran guerrilleros. En este punto final, trataré de reflejar lo que muestran los estudios en función de las teorías académicas, y la teoría y la actividad de GRAPO en función a la lucha armada. Es decir, por un lado, lo que aspiraban ser y, por otro, lo que pudieron llegar a desarrollar. En este punto solamente será una breve descripción, la explicación se podrá observar a lo largo del relato. 3.1. Los ciclos de violencia política internacional: teorías y debate académico A raíz de los atentados del 11-S los estudios sobre terrorismo y los análisis de los ciclos de violencia han estado en alza. Es en ese marco coyuntural cuando apareció la primera caracterización de los distintos ciclos de violencia ocurridos en el mundo desde mediados del siglo XIX hasta principios del siglo XXI. La teoría base para todo el debate académico posterior fue realizada por David C. Rapoport en el año 2004, quien realizó una estructuración de los ciclos de violencia e identificó cuatro oleadas de terrorismo de dimensión internacional de una duración aproximada de 40 años: la anarquista, iniciada en 1880; la anticolonial, a partir de 1920; la de Nueva izquierda, desde 1960; y, por último, la religiosa actual o de terrorismo yihadista. A pesar esa categorización de la violencia, es necesario comprenderla no como un único ente que funciona al mismo tiempo y en la misma intensidad durante toda su fase de presencia, sino como un concepto de orientación analítico teórico que nos ayuda a insertar el objeto de estudio dentro de un marco definido para una coyuntura temporal específica. Además, esta distinción nos permite diferenciar las distintas violencias ejercidas en etapas diferentes. Aparte de esa categorización, el primer elemento destacado de la teoría fue la definición de cada ciclo como una oleada, ajustándose una oleada a la siguiente definición: What is a wave? It is a cycle of activity in a given time period –a cycle characterized by expansion and contraction phases. A crucial feature is its international character; similar activities occur in several countries, driven by a common predominant energy that shapes the participating groups’ characteristics and mutual relationships” (Rapoport 2004, 47). En la definición se pueden vislumbrar varios elementos de una importancia significativa. El primero de ellos es el carácter internacional de cada oleada, de modo que afecta a cualquier parte del globo. Ese carácter internacional nos suscita dos preguntas ¿qué era necesario para pertenecer a la oleada? ¿Qué canales se utilizaba para difundir esa oleada?
40 La primera se responde con la definición, mediante la realización de actividades similares impulsadas por una misma energía, es decir, por un mismo motivo o ethos. La segunda se centra en mecanismos de difusión mediante obras y teorías escritas por los participantes de la oleada; para el caso de la tercera oleada se identifica el Minimanual del guerrillero urbano del brasileño Carlos Marighella como el documento que dotó de un marco teórico a la oleada (Gracia 2018, 39). Para nuestro objeto de estudio, la importancia se centra en la tercera oleada, la de Nueva izquierda, ciclo que abarca el marco cronológico 1959-1990. Esta cronología es adaptativa tanto en zonas como en organizaciones. Nuestro objeto de estudio es uno de esos ejemplos en cuanto a organizaciones. A pesar de estudiarse en esta tesis hasta 1985, su marco de actividad armada se extendió hasta 2007, momento en que se detuvo a la última célula operativa de GRAPO. Durante todo el marco temporal de esta tercera oleada aparecieron una serie de organizaciones armadas las cuales tenían una serie de particularidades comunes entre sí, siendo estas el núcleo de pertenencia a dicha oleada. Esas similitudes fueron tener un ethos común que impulsaba su actividad y compartir tanto unos reportorios de acción como de organización similares. En la primera caracterización de 2004, Rapoport puso como punto de partida a la tercera oleada la Guerra de Vietnam y el motivo fundamental el antimperialismo de las luchas producidas en los países del Tercer mundo. La mayoría de las organizaciones que identificó se correspondían a grupos occidentales: en Estados Unidos, Weather Underground; en Alemania, Fracción del Ejército Rojo, RAF; en Japón también la Fracción del Ejército Rojo; en Francia Action Directe (AD); y en Italia Brigadas Rojas. Como se puede apreciar, GRAPO no fue incluido dentro de la oleada (aunque es cierto que el trabajo no incluía todas las posibles organizaciones del ciclo, sino las principales), como sí es nuestra propuesta en esta tesis a partir de la constatación de haberse dado una misma motivación, un mismo repertorio de acción y organización similar. En España, casi toda la atención académica se la llevó ETA (Euskadi Ta Askatasuna), en el País Vasco, organización incluida en la oleada junto al PIRA (Ejército Republicano Irlandés Povisional), en Irlanda del Norte. A ambas organizaciones, les confería una motivación nacionalista y, al mismo tiempo, indica que fueron casi las únicas que trascendieron a la periodización de la oleada, obviando nuestro objeto de estudio. Esta longevidad se la atribuyó directamente al elemento patriótico como punto central de la motivación de acción, puesto que dicha reivindicación es debida más a una pretensión histórica que a un hecho coyuntural por la situación político-social. El planteamiento de Rapoport, en relación a la teoría de oleadas, suscitó un rico debate en el mundo académico que se articuló en dos ejes primordiales. El primero sobre la propia categorización y periodización de las oleadas. El segundo sobre sus detonantes, cuestión que sería revisada por el propio Rapoport años más tarde (2017).
41 En cuanto al primer eje, los estudios fundamentales que reflexionaron sobre el tema en España fueron los de González Calleja (2009, 119-137; 2013, 9-23). En ambos el autor plantea cinco ciclos de violencia u oleadas en lugar de los cuatro referidos por Rapoport, poniendo el foco de atención principal en la segunda. Así, la propuesta de González Calleja fue: movimientos populistas-nihilistas con una cronología entre 1877-1900 (primera oleada); movimientos de subversión armada en estados nacionales 1905-1945 (segunda oleada); movimientos anticoloniales de liberación 1945-1965 (tercera oleada); movimientos de Nueva izquierda 1965-1980 (cuarta oleada); movimientos primordialitas y fundamentalistas 1979-actualidad (quinta oleada) (González Calleja 2009, 120). Por su parte, la cuarta oleada fue caracterizada por González Calleja de un modelo similar cómo lo hiciera Rapoport (para quien era la tercera). Ello supuso el surgimiento de una nueva estrategia de repertorios reivindicativos que operaban al margen de los partidos clásicos (González Calleja 2013, 18). De esta forma la protesta se hizo pivotando sobre el eje de los distintos movimientos sectoriales surgidos durante los 60. Por su parte, la estrategia de guerra de guerrillas sufrió una adaptación al medio urbano con dos formas de actividad diferenciada. Por un lado, la guerrilla urbana practicada en Norteamérica, Europa Occidental y Japón por parte de sectores radicalizados de la Nueva Izquierda. Por otro, surgió el terrorismo de finalidad nacionalista. Este nuevo repertorio lo diferencia de la fase anterior por dos motivos: la articulación de las protestas se situaba fuera de los partidos clásicos, y la estrategia de guerra de guerrillas veía el terrorismo como un medio táctico puntual, mientras que en esta fase los grupos terroristas nacionalistas lo veían como eje central de la lucha. Asimismo, señala la decadencia de este «nuevo terrorismo sustitutivo de una revolución fallida» (González Calleja 2013, 19), fuese de izquierda o de derecha. Si el enfoque de González Calleja fue novedoso en la estructuración de la teoría, la investigación de Martín Álvarez y Rey Tristán (2012) aportó un nuevo enfoque a la misma a partir de la aplicación de la teoría de Rapoport a las particularidades históricas de Latinoamérica. El principal punto de discrepancia fue la no consideración, por parte de Rapoport, de los grupos armados latinoamericanos como parte de la oleada. A raíz de la particularidad Latinoamericana los dos autores se replantean cuestiones como el inicio del ciclo y su aplicación en el mismo ámbito geográfico. El primer punto fue cuestionar la Guerra de Vietnam como punto de partida de la nueva oleada para los grupos latinoamericanos, proponiendo el año 1959 y el éxito de la revolución cubana como detonante para la tercera oleada, al mismo tiempo le confieren una mayor duración llegando a la década de los 90 (acuerdos de paz en El Salvador 1992 y Guatemala 1996). El motivo fue el mantenimiento de ethos común y la utilización de la violencia revolucionaria como eje vertebrador de la estrategia de protesta. El segundo punto novedoso, gracias a la longevidad conferida a la oleada, fue la teorización de ciclos de
48 fueron más importantes los procesos de debate interno que los sucesos externos, a pesar de que estos segundos fueron los que generaron esos debates. 3.3. Violencia, terrorismo, guerrilla Establecido el marco general sobre el cual se asienta la presente investigación, nos referiremos a los diversos términos que se utilizan en esta tesis. Esos están relacionados con las tipologías de la violencia, los tipos de guerrilla teorizados durante la tercera oleada y, por último, los estudios sobre el terrorismo. Sobre este último encontramos un gran debate académico desde principios del siglo XX. Para tener una aproximación a todas ellas utilizaremos el trabajo de Eduardo González Calleja Asalto al poder (2017), pilar angular de estudio en torno a los elementos identificados con anterioridad 29 . La violencia presenta muchas caras y aristas, según el tipo de cambio o actividad que se quiera realizar 30 . Nuestro objeto de estudio se enmarca en la denominada violencia política, es decir, utilizar mecanismos violentos para conseguir un cambio radical en el poder. Para conseguir ese asalto al poder se utilizan diversos mecanismos, ya sean por un pequeño grupo de personas o una amplia masa social. Esos mecanismos van desde actividades de violencia de baja intensidad (huelgas, manifestaciones o cualquier tipo de protesta alejada de la utilización de las armas) 31 , a la actividad armada propiamente dicha. Nuestro interés es el estudio de la violencia armada como mecanismo para la toma del poder por parte de pequeños grupos. En el pensamiento popular actual se tiende a denominar terrorismo a toda práctica que lleve consigo la actividad violenta contra el Estado o la población civil. A continuación nos fijaremos en diferentes acepciones del terrorismo y, a su vez, estudiaremos las diferentes teorías sobre estrategia de guerrillas. Como paso previo al estudio del terrorismo y las estrategias de guerrillas hemos de estudiar brevemente las diferentes concepciones que hay sobre la tipología de la violencia dentro de los movimientos subversivos. Este punto se hace necesario, puesto que es factible que un grupo armado pase por todas y cada una de las fases que nos indican las diferentes concepciones de la violencia. Y debemos atender a dos categorías: la progresión de la violencia y la naturaleza de la violencia. La progresión de la violencia responde a la dinámica interna de evolución del grupo que la emplea (González Calleja 2017, 20). La principal característica es que cada grupo responde de manera diferente a la concepción de esta violencia. Es decir, puede pasar por varias concepciones de esa violencia o solamente una. Esa evolución violenta puede deberse tanto a condiciones objetivas (factores políticos-represivos adversos) como a las 29 Se puede encontrar un estudio exhaustivo sobre la violencia en Alemania, Italia y Francia en (Tilly 1997). 30 Para un acercamiento a la violencia en España véase Juliá (2000). 31 Este tipo de actividades Tarrow las definió de dos formas: como convencionales (huelgas y manifestaciones) o disruptivas (acciones directas que no ejercen violencia) (1997 187-195).
49 subjetivas (concienciación de la militancia, necesidad de elevar la actuación…). González Calleja hace una enumeración de esas concepciones de violencia. La primera es la violencia difusa, utilizada en grupos socialmente poco definidos o por instancias de poder. Como se ve al estudiar la OMLE y su evolución política, en este tipo de violencia podrían incluirse los inicios de algunos futuros grupos armados. Esta apreciación radica en el núcleo que origina la acción de este tipo de violencia la centra en la baja intensidad (desórdenes públicos, desacato de la autoridad, etc.), y sus objetivos a alcanzar se encuentran lejos de provocar una ruptura en la estructura política o social. Este tipo de violencia en la OMLE estuvo caracterizado por la realización de varios comandos, distribución de propaganda prohibida y participación en huelgas y manifestaciones. Si bien en determinado momento ya daban muestras de dar un salto adelante en el empleo de la violencia con la planificación de la voladura de alguna central eléctrica. Esta categoría es también usada por Sophie Baby (2012, 35-36), refiriéndose a ataques con cocteles molotov, pequeños sabotajes, agresiones aisladas a individuos, alterar el orden público y amenazas de violencia. Durante este trabajo, al referirnos a estas acciones,lo haremos con este término, con la salvedad de los escasos ataques con molotov que se han referido como atentados con artefacto explosivo. Generalmente, estas acciones las realizaron OMLE, PCE(r) y Organización Obreira. El segundo tipo de violencia es la eruptiva, caracterizada por su realización rápida sin planificación. Su característica, al contrario que la violencia difusa, es su gran poder destructivo. Los siguientes dos tipos de violencia son la endémica y la epidémica. Presentan la característica de ser violencias que se generan dentro de una sociedad determinada, y está relacionada con factores socioculturales de la sociedad que la utiliza+. Además, la violencia epidémica presenta la particularidad de ser la violencia que se genera en momentos de tensión dentro de esa sociedad. Para finalizar, debemos atender a la violencia progresiva y a la violencia cíclica, las cuáles serán la que afecten de un modo mayor al objeto de estudio del artículo, los GRAPO. En la violencia progresiva podemos encontrarnos con alguna modalidad de violencia antes mencionada. Su principal característica es la progresión, centrada en dos dinámicas: la escalda y la espiral. La escalada se caracteriza por un inicio de violencia centrada en amenazas y gestos de provocación hacia el receptor de la violencia, tono que puede ir evolucionando hasta llegar al punto de encontrase en una situación de conflicto abierto entre ambos contendientes, la disuasión de los amenazadores o la concesión por parte de los receptores. Por su parte, la espiral es una modalidad de violencia de conflicto abierto desde el inicio. Su base se centra en el diagrama acción-reacción-acción (González Calleja 2017, 21). Su finalidad no es la disuasión sino la confrontación directa. Acarrea consigo la
50 particularidad de llevar al extremo las situaciones, generando una polarización de la sociedad hasta tal punto que su resolución no es fácil y en determinados momentos podría desembocar en una guerra civil. La violencia cíclica está centrada en movimientos de cambios sociales o políticos prolongados y se relaciona con los fenómenos de los ciclos de protesta teorizados por Sidney Tarrow (1997, 263-287). Esos ciclos se caracterizan por una fase de expansión de la protesta, donde se amplía el marco geográfico en el que actúa, así como también la actividad de la protesta. La etapa intermedia estaría centrada en el conflicto entre las posturas contendientes. Y por último la fase descendente puede producir un aumento de la violencia represiva frente al movimiento o la desmovilización del mismo. Para esta pueden influir varios factores: cambio del sistema político-social o económico, pérdida de la concienciación del grupo de protesta o simplemente el desánimo por no obtener los resultados que se preveían durante la primera fase del ciclo. Todos estos tipos de violencia presentan la particularidad de ser utilizados o utilizables para tomar el poder a quién lo sustenta, es decir del Estado. Su condición no presenta limitación ideológica (da igual izquierda que derecha o movimiento social determinado, feminista, antinuclear, animalista, etc.). Tampoco limita o impide la utilización de cualquier tipo de mecanismo para lograr sus objetivos. Asimismo, la condición social no es un condicionante para la adopción de cualquiera de estos tipos de violencia: quien vea sus derechos o pensamientos limitados por el poder puede utilizar cualquiera de estas modalidades para hacerle frente o directamente intentar obtenerlo. El segundo elemento que utilizamos para clasificar la violencia es su naturaleza, en función de la cual puede ser tumultuaria, insurgente o revolucionaria. La tumultuaria responde a la acción colectiva con una movilización y disposición de recursos limitada. Comúnmente podemos definirla como desobediencia a las autoridades. Responden a una petición concreta en un tiempo y momento determinado y dichas propuestas pueden tener una margen de duración amplio. Sus actividades más representativas pueden ser huelga, manifestación desobediencia civil, etc. Dichos repertorio de actividad puede ser incluidos en otros tipos de violencia. Contrariamente a lo que sugiere su nombre de denominación, tumultuaria, este tipo de violencia no tiene por qué presentar un desorden organizativo, sino que responde a ciertas pautas o costumbres de la sociedad que la realiza Las modalidades que presentan un mayor interés para este trabajo son la insurgente y la revolucionaria. La primera de ellas es aquella que se realiza en una situación anterior o posterior a la violencia revolucionaria. Puede ser desatada por un determinado grupo de personas (élite) cuyo objetivo es aglutinar, entorno a sus protestas, a la mayor masa social posible que a la larga permita desempeñar una violencia revolucionaria. Dichas protestas pretenden cambiar de un modo radical el orden político social establecido. Este tipo de
51 violencia viene determinado por la escasa movilización tanto material como personal de la que dispone el grupo que la ejerce. Las estrategias más utilizadas en ella son la guerrilla o el terrorismo, de ahí que Sophie Baby use el término violencia terrorista para definir a ambas (2012, 33-35). En este trabajo no se toma en consideración el término empleado por la autora, pues sería equivalente a relacionar directamente el objeto de estudio al terrorismo como idea preconcebida. Por lo tanto, el posterior debate sobre la guerrilla y el terrorismo carecería de sentido. Además, sería una implicación personal, puesto que se omitiría la auto denominación de GRAPO como grupo guerrillero. Por ello, se optó por la terminología de González Calleja y se vincula a la violencia revolucionaria. Esta permite tanto la posibilidad de ser una guerrilla como de aplicar el terrorismo, y por tanto un estudio profundo sin ideas preconcebidas en relación a la denominación. La violencia revolucionaria es «aquella que se encuentra en el epicentro de los procesos de movilización aguda y cambio radical que denominamos revoluciones» (González Calleja 2017, 30). Entendemos por revolución el intento de un grupo subordinado al poder existente que pretende cambiar la realidad político social en la que actúa. Para ello necesita un enfrentamiento abierto con el Estado, quien detenta el poder. La particularidad que presenta respecto a una rebelión o un acto terrorista aislado, es que la revolución para que sea tal debe contener un alto grado de éxito. Otra de las definiciones que podemos encontrar en la bibliografía existente es la expuesta por Zimmerman (1983, 415), para quien consiste en el derrocamiento de una élite para ser sustituida por otra, la cuál modificaría tanto la estructura socio-política como la autoridad. Para alcanzar esa ansiada revolución se pueden producir episodios de violencia generalizada que pueden desembocar en una Guerra Civil o en una insurrección, «lucha entre un grupo no gobernante y las autoridades establecidas, en las que ese grupo no gobernante emplea recursos políticos…y la violencia para destruir, reformular o sostener las bases de legitimidad de uno o más aspectos de la política» (González Calleja 2017, 31, 218). La caracterización estudiada hasta el momento, esta presentada como una pauta para ayudarnos a comprender la estrategia tomada por nuestro objeto de estudio, el PCE(r) y los GRAPO. Merece la pena destacar que cada grupo o acto violento presenta características propias (frecuencia, tipo de actividad, capacidad destructiva, coyuntura política, evolución) que lo hacen moverse entre una definición y otras. También puede darse la circunstancia que su actividad sea coincidente en el tiempo con dos concepciones diferentes. A su vez, hemos de intentar analizar objetivamente la actividad que desarrollan los grupos y como la definen por sí mismo. 3.4. Definiciones relativas al término Terrorismo En la actualidad, la actividad de los grupos armados de la tercera oleada de violencia política o «Nueva izquierda» se centran en dos tipos de estrategias. Por un lado, las de
52 guerrilla derivadas de los escritos de Guevara, Debray o Mariguella; por otro, lo que comúnmente se conoce como terrorismo. Sin embargo, el que un determinado grupo se incline por una táctica guerrillera no impide que en determinados momentos o situaciones contemplen la necesidad de emplear instrumentos de carácter terrorista. En cuanto a las formulaciones tácticas, cabe citar la ideada y puesta en práctica por el MLN-Tupamaro en Uruguay, centrada en la lucha en el ámbito urbano y no en el rural, como la mayoría de las guerrillas de la región hasta aquel momento (Rey Tristán 2005). En el momento de indagar sobre la definición de terrorismo, nos encontramos con una gran variedad de definiciones dentro del ámbito académico. Muchas de ellas han ido variando y adaptándose a la situación político social del momento. Ejemplo es el cambio de objetivos: de atentar contra la autoridad a hacerlo sobre los no combatientes. Hardman, según González Calleja, nos indica que el terrorismo es «un método a través del cual un grupo organizado o un partido trata de alcanzar unos objetivos determinados, principalmente mediante el uso sistemático de la violencia contra los agentes de la autoridad». Esta definición data de mediados de la década de los años 30 del siglo XX. Por su parte Merlos lo define como «violencia premeditada y sistemática con una motivación política perpetrada contra objetivos no combatientes por grupos no estatales o agentes estatales clandestinos, con el propósito de influir una audiencia y modificar su conducta». Y Coady como «el uso organizado de la violencia para atacar no combatientes (…) con un propósito político» (González Calleja 2017, 166-170). Las dos últimas definiciones proceden de publicaciones de principios del siglo XXI. A su vez la definición de Merlos nos guía por una nueva variable para definir el terrorismo: influir en una audiencia para modificar la conducta. Sin embargo, a pesar de estar muy en la actualidad de calificar el terrorismo como todo acto violento que influye impulsando el miedo en una sociedad (De la Calle y Sánchez Cuenca 2011), la idea no es nueva. Una de las primeras en vincular terrorismo e infusión de miedo en la sociedad fue la norteamericana Martha Crenshaw: «…terrorism was coined to describe the systematic inducement of fear and anxiety to control direct a civilian population» (Crenshaw 1981: 381). En ella nos señala el terrorismo como un medio de control sobre la sociedad. A su vez, esta misma autora nos acerca a dos concepciones complementarias del término terrorismo definiéndolo como: «The premeditated use or threat of symbolic, low-level violence by conspiratorial organization. Terrorist violence comunicates a political message; it´s ends go beyond damaging an enemy´s material resources» […]«a form of political behavior resulting form deliberate choice of a basically rational actor, the terrorist organization» (Crensahw 1981, 379-380). El terrorismo, además de ser una estrategia deliberadamente elegida, tiene como elemento central su mensaje político, lo que supone que el objetivo fundamental de la violencia
53 empleada por el terrorismo sería la modificación del comportamiento político de una sociedad. Sin embargo, Crenshaw no limita su definición de terrorismo a verlo como una estrategia por sí misma; también lo teoriza como parte de una estrategia mayor: en su acepción de terrorismo revolucionario «formaría parte de una estrategia para tomar el poder político, se manifiesta en actos de violencia social y políticamente inaceptables, tiene un contenido expresivo fundamentado en la selección simbólica o representativa de las víctimas u objetos de los actos de terrorismo, y el movimiento revolucionario emprende deliberadamente estas acciones para crear un efecto psicológico sobre grupos específicos y cambiar su comportamiento y actitudes políticas» (González Calleja 2017: 203) 32 . Esta definición es la que más se adapta a la violencia desarrollada por los grupos armados de la tercera oleada. Ello se debe a que lo enmarca dentro de una estrategia mayor, le concede una gran importancia al elemento político de las acciones y a su vez limita los objetivos de estas enmarcándolos dentro de la necesidad estratégica del grupo. Por último, nos muestra el elemento de influenciar a la masa social para acrecentar el grupo insurreccional, puesto que su fin último es la toma del poder o su modificación total. En España en la actualidad se continua con ese debate académico sobre la definición más acertada o cercana del terrorismo. Como hemos comprobado, su definición estuvo en constante mutación en función de los elementos que practicaban dicha actividad en el momento de su realización. En mi opinión, De la Calle y Sánchez Cuenca en su trabajo tratan de ir más allá de definirlo en función de la coyuntura, tratando de darle un aspecto más global (2011, 451-472). Para ellos, la existencia del terrorismo debe analizarse a través de dos variables: la acción como sentido del terrorismo (tipo de acción) y el actor que lo desarrolla. Actor de la acción Clandestina Control territorial Sentido de la acción Violencia coercitiva: Artefactos explosivos, secuestro, robo de bancos Terrorismo Guerrilla operando clandestinamente en áreas controladas por el Estado Poder militar: batallas, emboscadas Proto-guerrilla Guerrilla pura Tabla nº 1: La interacción entre los dos sentidos del terrorismo (De la Calle y Sánchez Cuenca 2011, 454) Para ello, «the action sense of terrorism» es evaluado desde dos perspectivas. La primera se refiere a los objetivos de la acción armada. Sin embargo, para los autores hay una cierta reticencia a identificar al terrorismo solo con el ataque a civiles, dado que muchos actores 32 La definición esta extraída de Crenshaw (1972).
54 nacionalistas o de extrema izquierda tenían como objetivo a combatientes y no a la población civil. La segunda se basa en la necesidad de influir miedo a través de una determinada tipología de actuaciones: secuestro, asesinatos, atentados selectivos y ataques explosivos en las zonas urbanas. Por lo tanto, el sentido terrorista de las acciones vendría determinado por la violencia coercitiva, siendo esta aquella que pretende imponer a las personas o a la sociedad su meta o ideas por medios violentos. Es decir, para la existencia de terrorismo uno de los factores que debe concurrir es la violencia coercitiva, la tipología de acciones a realizar. «The actor sense of terrorism» sería el otro factor para determinar la presencia del terrorismo. El punto fundamental es la existencia de un actor armado que se enfrenta al sistema por medio de motivaciones políticas. Estos actores se dividen en función de si controlan o no un territorio, como señala Merari (1993) al distinguir entre grupos insurgentes: los de deriva terrorista no tienden a ese control, en cambio las guerrillas sí. Sin embargo, esto no evalúa la tendencia que tienen los grupos dentro de su objetivo final. Los autores concluyen que solamente se puede hablar de terrorismo cuando ambos factores coexisten en él. Es decir, ese grupo tiene que ser clandestino y a su vez centrar todo su marco de actuación en la violencia coercitiva; es en ese momento cuando encontramos el núcleo del terrorismo: tácticas terroristas perpetradas por grupos terroristas (De la Calle y Sánchez Cuenca 2011, 465). Asimismo, fuera de ese núcleo hay variantes que hacen que se produzca una ambigüedad a la hora de utilizar el término terrorismo. Por un lado, los actores no terroristas que utilizan su metodología de acción. Por otro, los agentes terroristas que utilizan acciones que no son propias de ellos. Como señalé, estos estudios no suelen tener en cuenta la ideología o la tendencia que buscan a la larga con sus acciones. Hasta este momento hemos podido observar varias concepciones de terrorismo según la producción académica. Sin embargo, es necesario observar como lo ven los Estados que sufren parte de esa violencia. En nuestro caso, el Estado español, el concepto evoluciona en el período objeto de estudio debido a la compleja situación político-social de España entonces. Durante los años finales del franquismo y principio de la Transición (1975- diciembre 1978), los actos de terrorismo eran vinculados a las protestas políticas y sociales contrarias a los principios constitutivos del régimen. Se usaba entonces la concepción de su primera aparición en la ley de 2 de marzo de 1943 (Roldán 2008, 123- 124), que cambiaría con la creación de una legislación específica en los años duros de la Transición. A partir de 1978, tras la entrada en vigor de la Constitución española, la violencia política se desliga del delito político (propaganda, manifestaciones huelgas, etc). Mientras que en el franquismo y los primeros años de la Transición el acto punible era la protesta o el trasfondo político de la misma, tras la aprobación de la Constitución el hecho punible comienzó a ser el acto y la finalidad que pretendía centrada en dos
55 aspectos: alterar gravemente la paz pública y revertir el orden constitucional (De la Cuesta 2003, 1), no la reivindicación política en sí. Esta concepción de seleccionar (terrorismo en función del fin) se traslada hasta la actualidad, en que se define como terrorismo la comisión de cualquier delito grave contra los bienes jurídicos que se enumeran en el apartado 1 del artículo que lo define y constituye delito de terrorismo cuando se lleva a cabo con alguna de las finalidades que se especifican en el mismo artículo 33 . A modo de conclusión, vemos que para la legislación española terrorismo es cualquier tipo de delito violento cuya finalidad sea atentar contra el orden establecido en el Estado. Sin embargo, la definición de la legislación española presenta una generalización de la violencia incluyendo acciones que se pueden derivar de una protesta de violencia de baja intensidad y que pueden derivar en terrorismo según la legislación. Merece la pena reseñar que estas concepciones de terrorismo son las utilizadas tanto por las fuerzas políticas como las judiciales y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Las apreciaciones del concepto de terrorismo que emanan del Estado presenta varias características comunes. La primera es, la más obvia y contraria a la tomada por los grupos armados, una actividad netamente ilegal por ir en contra de la legislación vigente. La segunda es la actuación contra cualquier parte de la población. La tercera es el objetivo de intimidar o infundir miedo a la sociedad buscando la modificación de las actividades de los gobiernos en relación con las reivindicaciones de los grupos. Estas dos similitudes responden fundamentalmente a los fenómenos de terrorismo de carácter islámico, o de grupos fundamentalistas minoritarios (por ejemplo, el supremacismo blanco en los Estados Unidos (EEUU)). El cuarto vinculo común en la observación de las definiciones gira en torno al análisis del fin, sin atender a la posición que presentan los grupos que llevaban a cabo la acción. Es decir, estas definiciones observan el terrorismo como la estrategia (el fin) y no como un medio para o inmerso en una estrategia de mayor calado. Esta visión se debe a la necesidad de realizar una respuesta rápida de la actividad ilegal y, del mismo modo, estigmatizar a los grupos armados limitando de ese modo su posible engrosamiento de filas (siendo este uno de los objetivos para los grupos al realizar la 33 «Cualquier delito grave contra la vida o la integridad física, la libertad, la integridad moral, la libertad e indemnidad sexuales, el patrimonio, los recursos naturales o el medio ambiente, la salud pública, de riesgo catastrófico, incendio, contra la Corona, de atentado y tenencia, tráfico y depósito de armas, municiones o explosivos, previstos en el presente Código (Penal), y el apoderamiento de aeronaves, buques u otros medios de transporte colectivo o de mercancías…». Finalidades para indicar que es terrorismo y que no: 1) subvertir el orden constitucional, o suprimir o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas o de las estructuras económicas o sociales del Estado, u obligar a los poderes públicos a realizar un acto o a abstenerse de hacerlo; 2) alterar gravemente la paz pública; 3) desestabilizar gravemente el funcionamiento de una organización internacional; 4) provocar un estado de terror en la población o en una parte de ella. B.O.E de 31 de marzo de 2015 núm. 77. Disposición 3440. Ley Orgánica 2/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal, en materia de delitos de terrorismo. Dicha legislación se encuentra inscrita en el artículo 573 del Código Penal. También puede ser vista la definición en Martínez Dhier (2016, 10-11).
56 acción), puesto que el término terrorismo, en la actualidad, mantiene una apreciación social negativa 34 . 3.5. Nueva izquierda y Guerrilla La estrategia de guerrilla se caracteriza por presentar una línea de actuación conjunta entre la política y el poder militar para conseguir implementar una revolución en el ámbito geográfico (Estado) en el que actúa. Sin embargo, contrariamente a lo que se cree fuera del ámbito académico, este tipo de estrategias no buscan la claudicación del poder mediante la actividad militar. Su objetivo real es buscar la movilización de la población y que sea ella la que provoque el cambio en la estructura de poder. Para ello se intenta instruir a la masa mediante la propaganda que representan las acciones y el trabajo político de la guerrilla. A su vez, la fuerza militar de la guerrilla busca limitar el poder político y de represión del régimen al que se enfrenta. Estas dos actividades son las que a la larga reforzaran a la guerrilla hasta equilibrar la superioridad numérica a su favor. La guerrilla nunca es un fin en sí mismo, sino que busca trascender para convertirse en un instrumento para la actividad reivindicativa. Su estrategia, para el caso latinoamericano, vino marcada por los trabajos de Ernesto Guevara primero y Regis Debray después, obras suficientemente conocidas e ideas en las que no es preciso entrar para conocer el caso español. En cuanto a los ámbitos urbanos, la referencia a comienzos de los setenta eran el Minimanual del guerrillero urbano del brasileño Carlos Marighella (citado por Rapoport como uno de los documentos clave del período y estudiado por las fuerzas de seguridad tanto del momento en la región y en Estados Unidos como hasta por las del Estado español), y las obras de difusión del MLN-Tupamaros uruguayo, la principal experiencia de guerrilla urbana de la región. Lo primero que podemos apreciar al estudiar cualquiera de estas teorías es la importancia otorgada a la formación político-ideológica del combatiente de las guerrillas, el guerrillero. Este hecho tiene una importancia destacada: que el guerrillero este formado o no es lo que le confiere al movimiento el matiz de luchador por el pueblo o por algo más que por sí mismo. Esto último puede hacer degenerar el movimiento en simple actividad criminal común (González Calleja 2017, 219). Asimismo, cada una de las distintas teorías o prácticas presentan particularidades o novedades con respecto a las anteriores. La teoría de Guevara adquirió relevancia debido a su teorización del foco, núcleo inicial iniciador la insurrección en unas condiciones objetivas determinadas. Desde ese primer núcleo y gracias a su actividad política y militar, el movimiento podrá expandirse, 34 Esta apreciación no siempre respondió a esa apreciación negativa. En enero de 1878, tras ser detenida Vera Zasulich por atentar contra un policía, ella se definió como terrorista no como una asesina. Esto nos da muestra de esa concepción no negativa (Rapoport 2004, 50).
57 incrementar sus recursos y su ocupación del territorio. Esta teoría nos muestra a un foco dinamizador de la actividad, siendo el ámbito geográfico el que determina la viabilidad de la existencia de expansión del foco o no. Si el primer núcleo se iba expandiendo y tomando el control de territorio enemigo el foco aumentaba y por lo tanto la revolución iría por el buen camino. Al mismo tiempo, introdujo la figura del guerrillero no solo como combatiente armado, sino como reformador social (Guevara 2014, 21), mostrando dos características fundamentales: luchar como respuesta generalizada del pueblo contra sus opresores y luchar para romper la institucionalidad de la opresión. Para ello, señala, el camino debe discurrir tanto por la labor política como la militar. Así, en su teoría dedica un apartado específico de para la formación política de los combatientes. ¿Qué labor debe realizar el guerrillero para desempeñar ese papel de reformador social? Sin lugar a dudas, ser la vanguardia armada del pueblo. Esta parte es importante para GRAPO, puesto que era su finalidad para actuar, convertirse en esa vanguardia. En cuanto a reformador social, el papel viene implícito en el hecho de la toma de conciencia de la necesidad de la revolución para modificar el régimen en el que vive. Guevara realizó su teorización de la guerrilla a raíz de la experiencia cubana, de ahí que le confiera un alto grado de importancia a la guerrilla en su ámbito rural. Era el medio de implantación del foco: por ubicación geográfica y por el apoyo de la población campesina. En cuanto a la lucha en ámbitos urbanos, Guevara no la considera autónoma, sino un apoyo de la rural, que es la principal 35 . Diferencia el terrorismo del sabotaje, contemplando a este como un arma muy eficaz para inutilizar las estructuras enemigas, ya sea los medios de comunicación o contra medios de producción. La idea de este tipo de actividad era paralizar una región provocando un efecto negativo en la estructura de poder. En cuanto al terrorismo, si bien se refiere a su utilidad, también considera que puede resultar negativo sobre la actividad guerrillera. Le reserva el rol de ajusticiamiento de los altos mando del régimen, siendo su cara negativa la eventual oleada de represión que desataría el régimen tras un atentado personal, limitando o dificultando la unión con la masa poblacional. Por último, Guevara le concedió una amplia importancia a la propaganda, elemento transmitido a otras experiencias. Los aportes teóricos de Regis Debray siguen la línea de Guevara, con ciertos matices. Una de sus principales diferencias es la apreciación de una división entre la dirección política del movimiento y la dirección militar. De esta forma señala la diferenciación que hay entre la experiencia cubana y otras partes del mundo. Para el primer ámbito podemos definirlo con «el ejército rebelde es el pueblo uniformado», mientras que para los segundos la guerrilla es el «brazo armado» de un Frente de Liberación o un partido. 35 Sobre este debate véase Rey (2005, 65-68).
64 ejemplo, el terrorismo o violencia política nacional e internacional. Para finalizar atenderemos a aquellas publicaciones que se centran en GRAPO y PCE(r) en exclusividad. De esta forma podemos ver la afirmación arriba expuesta, aumenta el volumen productivo pero los estudios exclusivos prácticamente se mantienen. El primer trabajo que estudia al GRAPO y PCE(r) dentro de un gran tema es la tesis doctoral de Consuelo Laiz (1995), quien se centra en el análisis y exposición de la ideología de los grupos de la izquierda radical que operan en España la Transición. Para nuestro caso de estudio, muestra cómo surge la OMLE, su motivación y objetivo hasta la creación del partido, el PCE(r). Además, analiza la evolución ideológica hasta el momento de adoptar o defender la lucha armada frente al Estado, momento en el que aparece GRAPO reflejado. Siguiendo este marco de extrema izquierda, particularmente de la ideología marxista-leninista, podemos encontrar varios artículos de Lorenzo Castro Moral donde se estudia a GRAPO junto a FRAP (2009; 2002). Los analiza de modo individual sin llegar a realizar ningún tipo de síntesis comparativa entre ellos. El guión que podemos observar en estas publicaciones, referente al estudio de GRAPO, es el mismo para ambos casos. Primero hace una breve síntesis de sus orígenes desde la OMLE para posteriormente recorrer la evolución de GRAPO a través de sus acciones más destacadas. Como punto diferencial entre ambos artículos, en «El terrorismo revolucionario marxista-leninista en España» (2009) expone el programa mínimo de negociación creado por GRAPO, en semejanza al sistema KAS de ETA, en el año 1978. Dentro esta misma línea encontramos El proyecto radical auge y declive de la izquierda revolucionaria española (1964-1992) (Roca, 1994). En él podemos atender al papel desempeñado por el Partido y el GRAPO dentro de la dinámica de oposición de la extrema izquierda a escala nacional. Será uno de los primeros pasos para observar la posible complementación con otros grupos o su «lucha en solitario» frente al sistema. Resulta útil porque podemos analizar la oposición de izquierdas durante todo el marco cronológico que nos hemos fijado para la Tesis, desde el franquismo pasando por la Transición hasta la teórica consolidación de la democracia. A pesar de no estar centrado en el objeto de estudio, nos aporta esa visión periférica sobre la situación político-social de esos años de cambio que ayudaba a generar esa determinada ideología en España. Además de este tipo de estudios conjuntos, otra línea es el análisis dentro del fenómeno de la violencia política durante la Transición en España. En ellos podemos encontrar los trabajos de Sophie Baby (2009; 2012), Casanellas (2013; 2014), Xavier Casals (2016) y Wilhelmi (2016). Si bien todas las publicaciones tienen su marco cronológico de estudio en la Transición, cada uno de ellos estudia al GRAPO y al PCE(r) dentro de dinámicas distintas de investigación. El capítulo de Baby «Estado y violencia en la Transición española, las violencias policiales» (2009), se centra en conocer las dinámicas policiales para combatir la violencia política, centro de análisis de la publicación. Utiliza algunos
65 casos de GRAPO como ejemplo de violencia policial, al igual que menciona la sufrida por otros grupos. En su clasificación de violencias policiales, nos señala cuales afecta al GRAPO y las que no afecta o les toca en menor medida. Por su parte, Le mythe de la transition pacifique. Violence et politique en Espagne (1975- 1982) (Baby 2012) 42 y La Transición española. El voto ignorado de las armas (Casals 2016), ambos autores hacen un análisis de la dimensión adquirida por la violencia política en la Transición, jugando el GRAPO el papel de un actor más junto al resto de grupos que participaron en ella. Entre ambos trabajos podemos ver una diferenciación en el enfoque de análisis. El primer trabajo, la tesis doctoral de Baby, estudia el fenómeno desde el punto de vista analítico: ¿por qué surge?, ¿cómo?, la relación entre Estado y grupos violentos, el papel desempeñado por los grupos, y un breve estudio sobre ellos. Dentro de ese análisis, Baby señala la relación GRAPO-PCE(r) como una unión entre ambos, siendo el primero el brazo armado del segundo. Aparte de estudio concreto de la violencia política en España, este trabajo nos puede ayudar a comprender y diferenciar los diferentes tipos de violencia política gracias a su caracterización de partida. Por su parte, Casals intenta ver como afectó la violencia política a la Transición española. Para ello realiza un camino guiado por los acontecimientos históricos más relevantes (generalmente hechos políticos que ocurrieron a lo largo de la Transición) y de las acciones llevadas a cabo por los grupos reaccionarios a las políticas de cambio. La finalidad perseguida por el autor es mostrar hasta qué punto la violencia política influyó en los cambios producidos durante la Transición. No se trata de una mera exposición de hechos o análisis de los grupos; su mayor valor consiste en analizar la relación de actividades legales (cambios políticos que se realizan desde el Estado) y las ilegales tienen entre sí. La finalidad es poder diferenciar cuáles son las provocadoras (las que se realizan primero) y cuales las afectadas (las que se realizan en respuesta a otras). En el análisis, el papel otorgado por el autor a GRAPO es de un actor secundario más para investigar un fin mayor. En ese perfil se narran las actividades llegadas a cabo por GRAPO observándolas desde el prisma de acción como respuesta a otra actividad o como acción realizada según objetivos de la Organización. El perfil de la obra de Wilhelmi (2016) es similar a los anteriores. Sin embargo, su punto diferencial es la cuestión que ocupa el centro del estudio: la izquierda radical durante la Transición española. Esto nos permite vislumbrar el papel de nuestro objeto de estudio dentro de las dinámicas de aquella. Por su parte, las obras de Casanellas presentan dos perfiles distitnos pero complementarios. En Morir matando. El franquismo ante la práctica armada, 1968- 42 Recientemente se publicó en castellano por la editorial Akal en 2018 bajo el título El mito de la Transición pacífica. Violencia y política en España (1975-1982).
66 1978, utiliza el papel de los grupos de izquierda desde el punto de vista empleado por el Estado para su erradicación. Asimismo, muestra varios “puntos calientes” del proceso transicional donde el cambio o la involción se veían cara a cara sin saber el resultado vencedor. En su otra obra (2013), centra el estudio en los propios grupos de la izquierda. El siguiente trabajo se encuentra más cercano a los estudios teóricos de la violencia política desde el punto de vista de las ciencias sociales, en línea con el trabajo de su autor, Eduardo González Calleja. El perfil fundamental de sus obras se centra en la teorización sobre la violencia y sus características. Sin embargo, también nos encontramos con obras cercanas al estudio de caso, como El laboratorio del miedo (González Calleja 2013). En él se estudia a GRAPO dentro de los ciclos de violencia política, teorizados inicialmente por Rapoport, y de los cuáles parten todos los estudios relacionados la violencia política, incluidos algunos de González Calleja (2009). El análisis se centra en la descripción breve de la línea política que sigue el GRAPO desde sus inicios con la organización de masas, la OMLE. Durante el discurso prima la descripción de actividades de la Organización junto con la exposición de los hechos políticos ocurridos durante la Transición y el posterior régimen democrático. Una de las mayores novedades es el marco cronológico de estudio dilatado en el tiempo hasta la entrada del siglo XXI, momento en el que el GRAPO se encuentra prácticamente desarticulado e inoperativo, con la mayoría de sus miembros en prisión junto a los militantes del PCE(r). Asimismo, nos señala y explica la línea política que defiende el PCE(r) y sobre la que se asientan toda la actividad del GRAPO. En su análisis hay momentos que se entremezcla con el estudio que realiza sobre el FRAP y su partido, el PCE(m-l), de un modo similar a los estudios descritos anteriormente. A pesar del aumento de publicaciones de carácter académico, los estudios centrados solo en GRAPO y PCE(r) continúan siendo escasos. En la mayoría solo se trata desde una línea de estudio, primando la descripción de hechos. A pesar de ello, cada trabajo nos aporta algún matiz novedoso poco tratado en otros estudios o directamente no estudiado. Las principales obras continuistas de esta línea son la tesis y varios artículos realizados por Lorenzo Castro Moral y el trabajo centrado en la faceta criminológica de Horacio Roldán Barbero. La tesis Terrorismo y afirmación revolucionaria: el caso del PCE(r)-GRAPO (Castro 2000) es el segundo trabajo centrado en estudiar al PCE(r)-GRAPO en exclusividad. Destaca su análisis sobre el perfil sociológico de la militancia y su análisis del acercamiento entre Partido y Organización armada a través del estudio de estructuración interna de los grupos. Este tipo de estudios ya habían sido realizados por el autor en lo que fue el primer estudio centrado en GRAPO (Castro 1990). Al mismo tiempo, en ese trabajo también nos indica los antecedentes de GRAPO, tanto de grupo como ideológicos.
67 Sin duda las publicaciones de Castro Moral son un excelente punto de partida para el estudio sobre la OMLE. La línea evolutiva de estudio llevada a cabo por Castro Moral en su último trabajo, GRAPO, el largo final de un ciclo de violencia (2016) es el más novedoso en cuanto a temas de análisis y estudio. En una primera parte analiza la evolución de la OMLE hasta el PCE(r) como una estrategia definida de antemano. Este análisis continúa hasta la señalización de la base ideológica del Partido para posteriormente centrar el estudio en cómo se estructura internamente el partido hasta la creación de GRAPO. Ahí introduce una variación frente a los estudios realizados hasta este momento. Esa se corresponde con el punto de aparición del GRAPO, fijándolo tras los sucesos de Vitoria en marzo de 1976; hasta entonces se fijaba en el Congreso Reconstitutivo del Partido en junio de 1975. Esas novedades continúan por el análisis de las relaciones internacionales de GRAPO y su manipulación en función de su ideología. El marco cronológico de estudio llega hasta los años 2000, cronología similar al trabajo de González Calleja, anteriormente reseñado. Por su parte, en la obra Los GRAPO: un estudio criminológico, Roldán Barbero (2008) analiza al GRAPO desde el punto de vista criminológico. A pesar de lo que pueda parecer según el título, la obra no se centra solo en mostrar y analizar las diferentes acciones realizadas por la Organización, su análisis es bastante más profundo. Comienza analizando las bases teóricas del comunismo, donde muestra la crítica dentro del PCUS y la postura comunista del PCE. A raíz de ahí estudia la línea seguida por el GRAPO. A pesar de lo que este punto pueda suscitar, las siglas de OMLE y PCE(r) no aparecen más que ligadas por ser los grupos anteriores a GRAPO. Sin embargo, las fortalezas del trabajo de Roldán Barbero, para esta Tesis, se centran en los análisis de la militancia, las acciones y sobre todo la respuesta del Estado. En cuanto a la militancia, no se limita a realizar un perfil social de los grupos, sino que ese estudio lo realiza en función de la psique humana para ver qué características y perfil psicológico presentan los militantes de GRAPO. Para ello señala varios elementos psicológicos que pueden presentarse en cualquier persona: narcisismo, psicopatía, fanatismo, espíritu de venganza y frustración. En este análisis lo que pretende es mostrar cuánto hay de elección racional (ideología política) y no factor psicológico en la decisión de emprender la lucha armada. El estudio de la actividad del GRAPO nos puede ser de gran ayuda en función de la clasificación realizada por el autor, Divide sus acciones en: ataques a personas, a propiedad privada o daños colaterales (estragos). En este análisis no prima la explicación política, por qué se realizan, sino que se estudian a través de los daños causados y el impacto generado en la sociedad. En cuanto a la respuesta estatal, se centra en mostrar sus aspectos generales. En ellos destaca el análisis evolutivo de la legislación
68 antiterrorista y el estudio jurídico de los órganos encargados de su enjuiciamiento. Junto a este análisis general, el autor muestra varios ejemplos de la respuesta estatal sufrida por los GRAPO, así como los mecanismos utilizados por los militantes presos para enfrentarse a esa respuesta estatal desde las prisiones. La principal actividad desarrollada fueron las huelgas de hambre. A pesar de no informar de un modo exhaustivo sobre el cómo se producen las investigaciones policiales, aspecto que iría en la línea de esa respuesta estatal, incluye un punto relativo a las torturas sufridas por los presos de GRAPO en las dependencias policiales. En cuanto a estudios de GRAPO resta por indicar tres artículos de temática distinta, pero donde el objeto de estudio es el centro de la investigación. Por orden cronológico, el primero de ellos es el de Criado (2006), donde trata de estudiar brevemente la actividad armada de GRAPO, sin profundizar en motivaciones o estrategia. El segundo gira entorno a una de las polémicas en las que se vió envuleto en su periodo de actuación, su supuesto vínculo con la ideología de la exterma derecha (Fernández Barbadillo 2010). Por último, solamente queda reseñar el trabajo de Parra (2016), donde se centra en estudiar las actividades carcelarias de los presos del objeto de estudio. Estas serían las publicaciones de fuentes secundarias donde aparece GRAPO o PCE(r) de una u otra forma. A pesar de ello, para la confección de la tesis se han utilizado muchos otros trabajos de índole académico para centrar y ayudar a la interpretación del objeto de estudio dentro de dinámicas de violencia política o terrorista. Asimismo, fueron utilizadas obras para ayudar a comprender mejor el marco cronológico nacional e internacional. Lo referido con anterioridad se centra en estudios vinculados directamente a nuestro objeto de estudio. Además, se utilizaron otros estudios académicos que no guardan una relación directa con nuestro objeto de estudio. La tipología de esos estudios está encaminadas a la definición de los marcos teórico y cronológico y para el apoyo de determinados sucesos que se vinculan a nuestro caso de estudio. 5. CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA El período analizado corresponde con una etapa muy singular de la historia de España sin la cual no se explica el PCE(r)–GRAPO, pero para cuya explicación tampoco podemos obviar a esta organización: nos referimos al tardofranquismo, la Transición y los inicios de la consolidación democrática. En definitiva, una época de gran convulsión social donde los ciclos de manifestación estuvieron presentes desde el inicio, con un proceso de gran movilización que fue decayendo hacía los momentos centrales y finales de la Transición. Sin emabargo, no es entendible sin los años anteriores donde la dictadura de
69 Franco estuvo presente como regidora de la vida y los designios de toda la sociedad española 43 . Ese ciclo estuvo íntimamente ligado a la actividad de nuestro objeto de estudio. Este tuvo sus raíces y desarrollo en un periodo de la historia de España caracterizado, según algunos autores, entre la tradición y la modernidad: en carácter cultural y de educación (Casanova y Gil 2019, 274). En esa misma línea de limitar la represión y controlar la movilización obrera se trató de encauzar los movimientos huelguísticos crecientes desde mediados de mediados de los cincuenta y con mayor fuerza desde 1962 (Maravall 1978, 58). Ese fue el objetivo de la Ley de Convenios Colectivos de 1958 44 , encauzar las protestas y la negociación sindical dentro de los canales oficiales franquistas, es decir, del sindicato vertical. Sin embargo, durante los años sesenta y setenta el ciclo de movilización social se fue extendiendo tanto territorialmente como sectorialmente por todo el país (Molinero e Ysás, 1998, 100-130). A ello contribuyó la creación de las Comisiones Obreras a principios de los sesenta como un movimiento sindical de actuación indirecta que buscaba cambiar el statu quo desde dentro de los canales establecidos. Si bien durante los setenta esta propuesta fue al más extendida en España (sobre todo por el peso que alcanzaron las CCOO), también existieron otras posibilidades que proponían enfrentar abiertamente al Estado y no entrar en sus canales. La OMLE y posteriormente el PCE(r) abogaron abiertamente por este tipo de aproximación directa 45 . Los inicios de las huelgas frente a Franco tuvieron dos características comunes. En primer lugar, se iniciaron en zonas de industrialización y ello nos da la segunda característica, los sectores impulsores fueron la minería y la metalurgia (Maravall 1978, 88-102; Badenes 2018, 233). Asimismo, la última autora citada indica que a partir de mediados de los sesenta se produjo un avance de la movilización de trabajadores hacía otras zonas y sectores: Galicia, Extremadura Navarra y Andalucía con sectores agrícolas y del automóvil. Sin embargo, a finales de los sesenta e inicios de los setenta comenzarían a tener gran importancia las movilizaciones dentro del sector de la construcción. Esta expansión se vio favorecida cuando se comenzó a tener una cierta organización de las movilizaciones por medio de CCOO, creadas gracias a las movilizaciones de finales de los 50 y sobre todo las de inicios de los sesenta. Para explicar las movilizaciones antes indicadas, las trato desde el punto de vista sectorial en lugar de utilizar una línea cronológica a seguir. Las primeras movilizaciones obreras 43 Dos trabajos sobre toda la dictadura de Franco son Heine (1986) y Moradiellos (2000). Heine para comprender el inicio de la nueva izquierda en España y Moradiellos como un trabajo general para comprender el marco cronológico global. Para momentos coyunturales se adjunta bibliografía alternativa. Para el marco 1975-1982 véase Quirosa-Cheyrouze y Muñoz (2007) Sánchez Cuenca (2009; 2014), Soto (1998) e Ysás (2010). Para comprender el papel general de la izquierda Molinero e Ysás (2016). Para un enfoque periodístico véase Prego (1995). 44 Para una lectura más amplia véase Molinero e Ysás (1998, 51-70). 45 Esta teorización de los tipos de aproximación puede verse en Casanova y Gil Andrés (2019, 277).
70 que tuvieron una cierta repercusión en el ámbito estatal fueron las huelgas mineras de Asturias y del Valle de Laciana 46 en los años 57-58, donde el motivo principal eran motivaciones económicas y laborales no políticas (Gómez Fouz 1999, 37). Si bien de mayor importancia fueron las de Asturias, en el Valle se limitó a una pequeña huelga. En cambio, en Asturias se constituyó el movimiento en un desafío para el Estado con la paralización de varios pozos mediante encierros 47 . Para su finalización el Estado recurrió a la represión mediante él envió de miembros de la Brigada político social (Gómez Fouz 1999, 37). En estas huelgas, en el relato de Gómez Fouz se puede ir observando cómo se va produciendo un cierto aire organización entre ambos movimientos huelguísticos, a través del Partido, es decir el PCE. Además, en 1957 en la mina de La Camocha, en Asturias, durante la huelga los mineros habían elegido a sus representantes para negociar con la dirección de la empresa (Maravall 1978, 59). El siguiente punto álgido de la movilización minera se produjo en el año 1962 48 . Se inició por una serie de despidos en el Pozo Nicolasa en Mieres, debido a unas protestas por las condiciones laborales. Y de la misma forma tuvo su extensión hacía la zona de Laciana. La importancia de estas movilizaciones trascendió de la lucha minera para aunar esfuerzos entre todos los movimientos de oposición, ya fueran de obreros del sector del metal o estudiantes (Maravall 1978, 89). El desarrollo de las movilizaciones en el sector del metal comenzó en Euskadi en 1947 y 1953 con pequeñas huelgas (Badenes 2018, 232), siendo junto a la minería asturiana los núcleos donde los organismos de oposición mantenían un cierto poder (Maravall 1978, 92). La conflictividad o movilización laboral de la metalurgia presentó dos características que la diferencian de la minería. En primer lugar, tuvo una expansión hacía las zonas de Madrid y Barcelona. Segundo, tuvieron una mayor prolongación en el tiempo llegando a ser fundamentales en los setenta para la conformación de la OMLE. El segundo punto álgido del sector del metal se produjo en 1962, a la par que la minería. Su ámbito de actuación fue tanto País Vasco como Barcelona y Madrid. Esas movilizaciones comenzaron a tener un carácter más organizado y a tener con reivindicaciones comunes a todos los campos de oposición, a parte de las peticiones 46 Muxiven, [msc.] M.R. Arango, 1982-1988, p. 77. En la fuente se especifica la zona de Laciana. No obstante, la huelga minera del 62 fue muy extensiva y no se puede descartar que en otras zonas mineras de León se produjera un parón o una huelga en igual o menor intensidad que en Asturias. Para conocer conflictos mineros durante el franquismo véase García Piñeiro (1990). 47 Los encierros fue una de los mecanismos básicos de la movilización minera. Consistían en la permanencia de varios mineros dentro de las instalaciones de la mina durante los días que fueran necesarios. Si bien era el de menor impacto fuera de la sociedad de la cuenca, en las zonas mineras era visto como el mecanismo principal. Cuando en una huelga se producía un encierro, los habitantes de la comarca sabíamos que iba enserio y para largo. Entrevista realizada por el autor a Luciano Lei Guarda en noviembre de 2014. Minero encerrado en el pozo de Calderón en la huelga de Laciana en 1992, asimismo era representante minero en el sindicato de UGT. No tuvo vinculación con objeto de estudio. 48 Véase: Vientos del sur, 20/04/2012, «Asturies: la “Huelgona” de 1962», Bonifacio Ortiz Disponible en: https://vientosur.info/spip.php?article6474. La Nueva España, 05/01/2009, «La huelga minera del 62».
71 laborales. Esas peticiones comunes iban desde la solidaridad con otros sectores hasta la petición de amnistía o reformas democráticas. El sector de la metalurgia tendría otro gran foco reivindicativo en 1972, concretamente en las zonas de Vigo y Ferrol. Los sectores obreros de mayor movilización, desde mediados de los sesenta fueron la minería y la metalurgia, pero conformen se iban aunando esfuerzos conjuntos en los movimientos de oposición, se produjo una expansión de protestas hacia otros sectores. Esos sectores podían aparecer representados por huelgas de profesores, médicos, empleados de banca (Badenes 2018, 236). Sin embargo, para la expansión omliana de principios de los 70, el sector de nueva expansión más importante fue la construcción en Madrid, principalmente, aunque también estuvo presente en otras zonas como Cataluña y Vigo. Ante estos desafíos, el Estado franquista respondió, de un modo general, con el único mecanismo conocido que tenía para impedir o finalizar cualquier movimiento de oposición, la represión. Ya fuera con impedimento de las acciones reivindicativas mediante el uso de la fuerza o con la utilización del TOP (Tribunal de Orden Público) como mecanismo de criminalizar y enjuiciar esas protestas por alterar la «paz social» del discurso franquista. Este fue un hecho fundamental para que todos los movimientos contrarios al franquismo se dieran cuenta de que todos debían remar en la misma dirección. Las luchas frente al franquismo no fueron exclusivas de la clase obrera; son extensibles al sector estudiantil 49 . Al igual que ocurrió con la lucha obrera, la estudiantil comenzó muy temprano con movimientos contrarios a la política del momento. Si la primer comenzó a movilizarse mediante actividades directas como las huelgas, la segunda apostaría por iniciar su rebeldía con actividades de corte institucional pero contrarias a la política en el sistema universitario. Esas actividades comenzaron siendo de impulso netamente personal o de realización de pocas personas y tenían un carácter cultural. Su primer epicentro fue la Universidad Central de Madrid 50 . Lo que comenzó siendo simples actividades culturales pronto desembocaron en abierta oposición tras su prohibición por parte del ministro de Interior Blas Peréz, dada la orientación comunista que se suponía a los participantes (Espín 2018, 30-31). Los estudiantes realizaron un manifiesto donde se concluían elecciones libres para representación universitaria. Tanto la prohibición como el posterior manifiesto desembocó en una lucha entre estudiantes de diferentes sensibilidades, puesto que miembros de un grupo de falange se mantuvieron afines al régimen. 49 Para movimiento obrero remitirse a los trabajos de Doménech (2008; 2010; 2011), Molinero e Ysás (1998) e Ysás (1991), los primeros para atender a los años 60 y 70, y el último para comprender la oposición contra la dictadura de Franco (excepto el maquis). Para oposición estudiantil Badenes (2018) y Hernández (2007; 2008) 50 En la actualidad es la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
72 En la década siguiente las movilizaciones ya fueron masivas, buscando la apertura en el sector estudiantil, el apoyo al sector obrero y libertades sociales. Sin duda el último punto fue el elemento común en ambos; así, el antifranquismo fue el punto central de la mayoría de luchas de la época. Mientras se iniciaban y reproducían estos actos de rebeldía de una población cada vez más demandante de libertades y desinhibida para su consecución, el Estado español actuó en dos frentes opuestos pero complementarios. Por un lado, rató de mantener el control y presencia del régimen en la sociedad. Por otro, trató de mostrar un cierto aire de aperturismo hacía un régimen de semilibertades, aunque solo fue un cierto lavado de cara hacia la comunidad internacional dado el auge incipiente del turismo. El control feu llevado a cabo de dos formas. Primero, se fundamentó en la práctica que venía haciendo el régimen desde los territorios controlados por los nacionales tras el alzamiento militar en julio de 1936, represión. Segundo, trató de abrir la mentalidad cerrada mediante legislación menos restrictiva en determinados aspectos. El nuevo modelo represivo tuvo como clave la creación del TOP en diciembre de 1963 51 . Su finalidad era reprimir y controlar ciertas tendencias sociales opuestas al régimen. Esas tendencias eran plenamente legales y seguidas en el marco internacional, pero no en España. A este respecto, el régimen actuó como sabía: en lugar de adecuar el funcionamiento a los nuevos tiempos, se comportó como si España fuese un cuartel militar. Una parte de las causas perseguidas por el TOP fueron: «asociación ilícita, propaganda ilegal, reuniones y manifestaciones no pacíficas», considerados delitos contra la seguridad interior. Su finalidad era sembrar temor e impedir el funcionamiento de la movilización social, así como criminalizar prácticas que en otros países ya eran derechos y libertades regidos por ley. Algunas asociaciones ilícitas gozaron de una cierta tolerancia durante periodos concretos como por ejemplo las CCOO 52 . Estas medidas no fueron demasiado efectivas en cuanto a su objetivo disuasorio, puesto que durante esta esta final del franquismo esa movilización social estuvo en aumento, a semejanza de las movilizaciones acontecidas en otros países. Los mecanismos para dotar al régimen de un cierto aire de apertura se centraron en el plano del control de la información, y especialmente la regulación de la censura por medio de la Ley de Prensa e imprenta de 1966 53 . Si bien dicha ley permitió un cierto aperturismo, mantenía ciertos mecanismos de control que en caso de necesidad permitiesen volver a la 51 BOE, nº 291, 5/12/1963, Ley 154/1963 de 2 de diciembre, sobre la creación del Juzgado y Tribunales del Orden público, pp. 16985-16987. El TOP estuvo en vigencia hasta su derogación y la creación de la Audiencia Nacional (BOE, nº 4, 5/01/1977, Real-Decreto ley 1/1977, de 4 enero, por la que se crea la Audiencia Nacional, pp. 172-174. El País, 6/01/1977, Suprimidos el Tribunal de Orden Público, creada la Audiencia Nacional y derogado el decreto-ley sobre terrorismo. 52 Para ver el inicio de las CCOO véase (Molinero e Ysás 1998, 154-164). 53 BOE, nº 67, 19/03/1966, Ley 14/1966 de 18 de marzo, de Prensa e imprenta, pp. 3310-3315. Para conocer la interpretación de dicha ley véase Chuliá (1999) y Badenes (2018, 93-99).
73 restricción completa. Durante sus primeros años de vigencia la aplicación de las medidas más restrictivas permite poner en duda esa laxitud en cuanto a la apertura informativa (Chuliá 1999, 198). A pesar de esa pseudo relajación del sistema, el régimen continuó siendo represor y restrictivo en cuanto a derechos civiles, donde se incluía la movilización social y la libertada de expresión. Esta tendencia estuvo mantenía hasta la vigencia de la nueva Constitución en 1978. En cuanto a los sucesos internacionales relacionados con la movilización social, mayo de 1968 fue una referencia. En España la inquietud estudiantil comenzó varios años antes con numerosas movilizaciones (Badenes 2018, 186). Especialmente convulsos fueron los años comprendidos entre 1964 y 1968. El curso académico 1964-1965 estuvo caracterizado, por un lado, por la continuación de la actividad cultural en auge mediante los círculos de conferencias donde se ponían el foco de atención a mentalidades y sensibilidades culturales no alineadas con el régimen; y por otro, por la respuesta que esa actividad suscitó en las autoridades tanto estatales como eclesiásticas, que derivó en la condena y la puesta en marcha del sistema represivo mediante tratos especiales a los alumnos participantes 54 , así como prohibiciones de conferencias (censuras previas a la Ley de Prensa). Asimismo, durante esta primera parte de 1965 se comenzó a gestar una Asamblea Libre de Estudiantes que permitiera la paulatina separación del SEU (Sindicato Español Universitario) y, por lo tanto, una representación libre y electa por los estudiantes sin injerencias estatales de por medio. Esta emancipación se plasmaría en marzo de 1966 con la denominada «capuchinada». El siguiente paso en cuanto a movilización y representación estudiantil se produjo en el curso académico 1965-1966: la consecución de crear un sindicato paralelo al SEU, de modo que se pudiera tener una representación electa distinta a la impuesta por el aparato educativo. La consolidación Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Barcelona (SDEUB) (Badenes 2018, 187) se produjo el 9 de marzo de 1966 con la participación de medio millar de estudiantes, intelectuales y periodistas (algunos de ellos extranjeros según Espín (2018, 92). La asamblea constituyente tuvo lugar en el convento de los capuchinos en Sarriá, por ello se conoce el evento como la capuchinada. El sindicato se creó no sin antes haber sufrido la reacción del estado mediante la represión de la policía. Al año siguiente esto mismo ocurriría en Madrid cuando se comenzó a implantar el germen del Sindicato Democrático de Estudiantes de la Universidad de Madrid (SDEUM) y, además, la previsión de unificar el descontento estudiantil no solo a nivel de Universidad, si no a nivel nacional con la planificación de un Congreso Democrático de Estudiantes. Para ello y a modo de preparatoria se realizaron una serie de 54 Caso de la revocación de la exención del servicio militar por estudios (Badenes 2018, 185).
80 de pistoleros cercanos a la extrema derecha (Sánchez Soler 2010, 65), la muerte de un estudiante en las calles y el asesinato a manos de GRAPO de tres miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La actividad pacífica del PCE del 26 de enero en los funerales por los crímenes de Atocha hizo ver al gobierno día necesidad de incluir al PCE en las elecciones generales. Una maniobra hábil de conveniencia para el gobierno y el PCE. La legalización se produjo el 9 de abril de 1977. A cambio el PCE debía aceptar la corona y los símbolos del Estado. Sin embargo, este pacto tuvo una reacción en los extremos de ambas alas. En nuestro caso, es de interés el ala izquierda, el PCE(r), que vio en el pacto una nueva traición hacía la clase obrera y, al mismo tiempo, un intento de blanqueamiento del fascismo. Mientras tanto, durante el proceso de legalización, el gobierno de Suárez trabajó para el desmantelamiento de estructuras del régimen, principalmente el sindicato vertical y el TOP. Asimismo, promulgó el decreto que permitía la inscripción de asociaciones políticas, es decir, legalización; en marzo seguiría la de los sindicatos: CCOO, UGT (Unión General de Trabajadores) y USO (Unión Sindical Obrera). El siguiente paso era pasar la pelota a la ciudadanía para que decidera quién debía regir el futuro de la Transición. Los comicios tuvieron lugar el 15 de junio de 1977. Los resultados fueron favorables hacía aquellos partidos defensores de mirar hacia delante en lugar de centrarse en el pasado 62 . Esos actores fueron la Unión de Centro Democrático (UCD) como victoriosa y con Adolfo Suárez presidente, y el PSOE como segunda fuerza; la tercera fue el PCE y la cuarta Alianza Popular (AP) de Manuel Fraga Iribarne. Una vez constituidas las Cortes, las principales tareas del nuevo gobierno de Suárez se centraron en: amnistía, crisis económica, demandas de autonomía de las regiones y nacionalidades y la creación de una nueva Constitución, puesto que seguía vigente la de 1931 de la segunda República. La ley de amnistía (ocrubre 1977) fue el segundo punto para una reconciliación con la oposición franquista 63 . Paloma Aguilar (2008) indica que esa ley era un acuerdo entre las élites franquista y las de la oposición para cerrar el pasado y evitar que se convirtiera en el centro del debate político. El PCE ya había abogado por una situación similar desde la década de los 50 con la política de Reconciliación nacional, siendo esta un punto esencial para las escisiones sufridas durante los sesenta y setenta. El proyecto más arduo fue sin duda la creación de la Constitución 64 . Su redacción recayó en siete personas que formaron parte de la Comisión Constitucional formada en el Congreso. En ella se representaban todas las sensibilidades políticas. Dicho proyecto se 62 Esta lectura es fácilmente reconocible al escuchar los discursos en campaña electoral de 1977. Véase: Anuncios electorales de 1977 (especial elecciones 1977), recopilación de los discursos de los líderes políticos de los partidos a las elecciones 1977, disponible en link: https://www.youtube.com/watch?v=2uPKlv_LyLI&list=PLIIjp3Rkml6J1L-QQNcbQK07ytYNKL0u3. 63 BOE, nº 248, 17/10/1977, Ley 46/1977, de 15 de octubre, de Amnistía. 64 Para su composición véase: BOE, nº 311.1, 29/12/1978, Constitución Española, pp. 29313-19424.
81 aprobó en las Cortes el 31 de octubre, fue ratificado por la población en el referéndum del 6 de diciembre de 1978, sancionada 17 de diciembre y en vigor desde el 29 de ese mes. A pesar de ello, los problemas no habían concluido. Casanova y Gil Andrés escenifican el año 1979 hasta la victoria socialista en 1982 como un periodo de «problemas para la consolidación» de los pactos de la Transición (2019, 332-342). Esos problemas tenían dos naturalezas. Por un lado, aún quedaban resquicios del franquismo en la representación municipal, así como algunas reacciones de sectores involucionistas del estado como respuesta a la Constitución y a las acciones siguientes. Por otro, la amenaza de las acciones armadas, que aumentaron a su vez en varios frentes. El primero tenía que ver con la autonomía en las regiones de nacionalidad, especialmente el País Vasco, donde ETA incrementó su radicalización. El segundo tendría que ver con la izquierda radical, principalmente GRAPO, quién vio la Constitución como la consolidación del fascismo y empezó una campaña abierta de oposición. Sin embargo, el aumento de actividad de GRAPO se debió también al asesinato de Juan Carlos Delgado de Codes por parte de la policía, iniciando la operación 100x1. La campaña de GRAPO se cimentó sobre la creencia de que el control del país lo seguían teniendo las élites franquistas procedentes del ejército, que si eran presionadas revelarían el verdadero aspecto de la reforma. Por último, no se puede dejar de mencionar la amenaza procedente de algunas instituciones, fundamentalmente ejército, policía y guardia civil 65 . A pesar de ser el año 1979 un punto de efervescencia del descontento militar, sus antecedentes hay que buscarlos dos años antes. Uno primero en septiembre de 1977 por parte de generales decididos a realizar un ataque al Estado para instaurar un Gobierno de Salvación Militar. El segundo fue la Operación Galaxia, que pretendía asaltar el palacio de la Moncloa y la detención del Gobierno. Es decir, un golpe de Estado para volver al sistema anterior. Los ideólogos fueron Antonio Tejero, teniente coronel de la Guardia Civil, y el capitán de la policía armada Ricardo Sáenz de Inestrillas 66 . Esta intentona se desbarató, pero fue el preámbulo de la siguiente llevada a cabo el 23 de febrero de 1981. Entre 1981 y octubre de 1982, el hecho más destacado, a parte de la continua desintegración de la UCD, fue la adhesión a España en la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Por su parte, el PSOE con su mensaje «OTAN, de entrada no» le sirvió para hacerse con la mayoría absoluta en los comicios de octubre de 1982. 65 En su trabajo Galiana i Cano nos ofrece una visión de este auge de lucha armada con la entrada en escena de varios grupos nuevos; Tierra Lliure (TL) (1979), (Loita Armada Revolucionaria (LAR) (1978) y Grupos armados 28 de febrero (GAVF) (1980) (2018, 68). 66 El País, 21/11/1978, «La “Operación Galaxia” detectada el pasado día 9». También véase Muñoz Bolaños (2012).
82 Esta tesis bien podría finalizar en el año 1982. El hecho de ampliar tres años más el marco cronológico se debió únicamente a un criterio de carácter interno del objeto de estudio. A pesar de ello, el marco de los primeros años socialistas también influyó. En primer lugar, su victoria propició un alto el fuego por parte de GRAPO a la espera de mejoras. Con el asesinato de Martín Luna en diciembre de 1982, finalizó el alto el fuego, iniciándose la deriva centrada en acciones armadas. En verano de 1983, el PSOE intentó un acercamiento al PCE(r)-GRAPO mediante una negociación, la cual fue infructuosa. Sin embargo, ese intento hizo aflorar en parte de la militancia de GRAPO en prisión la idea de que la vía revolucionaria había finalizado y era necesario un cambio de rumbo. Esa mentalidad supondría su expulsión.
83 2. UN NUEVO RESURGIR COMUNISTA «La época de la fundación de la OMLE es el periodo de mayor confusión porque precisamente es cuando comenzaba mucha gente inquieta a replantearse todos los problemas de la lucha de clases en España. El revisionismo ya no engañaba; es entonces cuando verdaderamente el revisionismo comienza a batirse en retirada, en que toda una línea se viene abajo y se descubre una nueva» 1 . En el último cuatrimestre del año 1968 se fundó la Organización Marxista Leninista de Españoles (OMLE) 2 en círculos de la inmigración española en el extranjero (García Martín 1984, 16), que habían comenzado a mostrar un descontento con la dirección política del PCE desde inicios de los años sesenta. En su fundación fue clave la influencia de nuevas propuestas ideologicas que enfrentaban diferentes sucesos políticos-sociales. Un caso fue la guerra de Vietnam, que generó un profundo auge de solidaridad con la causa vietnamita, intrínsecamente relacionada con el antiimperialismo estadounidense. De esta forma, en todo el mundo comenzaron a aparecer grupos de apoyo a Vietnam, llegando a generar movimientos de protesta contra todo lo relacionado con EEUU. Militantes de un grupo de solidaridad con Vietnam, el Comité de apoyo a la lucha de Vietnam, fueron cofundadores de la OMLE. Otro fueron los movimientos por los derechos sociales, apoyo al tercer mundo, etc., que mostraban también una raíz antiimperialismo. Dicha característica fue uno de los elementos fundamentales de la ideología del futuro PCE(r). No obstante, el antiimperialismo se extendió también a la URSS a raíz de la teoría de los tres mundos de Mao, seguida por OMLE y PCE(r) hasta poco tiempo después de la muerte del dirigente chino en 1976. En la Reunión fundacional de la OMLE se encontraron representados militantes de grupos de carácter social, como el mencionado, con otros con motivación meramente política ligada al posicionamiento del Partido Comunista de España en la ruptura chino soviética de 1956. Este provocara rupturas en el seno del PCE desde finales de la década de los cincuenta –más destacadas desde mediados de los sesenta- 3 , que dieron lugar a la 1 Actas del I Congreso del Partido Comunista de España (reconstruido), PCE(r), septiembre de 1975, p. 76. En Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… 2 Tras la I Conferencia en 1973 pasa a ser Organización Marxista Leninista de España. 3 Cuando hablamos de ruptura del PCE significa que escisiones en su militancia dan lugar a distintos grupos cuya raíz continúa siendo comunista, pero que no se sienten identificados con los posicionamientos del Partido.
84 aparición de una gran variedad de organizaciones que se autoproclamaban como «el auténtico Partido Comunista», avanzando luego bien a estructuras político partidarias, bien a organizaciones de masas. 1. MOTIVACIONES «Por si para algunos camaradas no está claro, es importante señalar la OMLE nace fuera de España, en la emigración. Nosotros consideramos que fue en el desarrollo de la lucha de clases en Francia, en mayo del 68, donde los españoles constatamos la falta del Partido...» 4 . Así se refería Francisco Javier Martínez Eizaguirre, «Ares», durante el Congreso Reconstitutivo, a los momentos cruciales antes de la fundación de la OMLE y las motivaciones para su creación. El discruso fue creado a posteriori, no estando presente de modo explícito en los primeros momentos de la organización, si bien ya consideraban que era necesario un auténtico Partido Comunista y revolucionario para la clase obrera en España (García Martín 1984, 16). Las razones se hicieron explícitas durante su etapa evolutiva desde la OMLE al PCE(r): aparte del posicionamiento prosoviético del PCE, las mayores críticas se centraron en su tibieza en la oposición al franquismo. Esa inacción la criticaron en torno a dos postulados: el abandono al apoyo de la guerrilla antifranquista durante los años finales de la década de los 40; y el intento de introducir a las CCOO en el sindicato vertical a través de las elecciones sindicales en 1966. Estos elementos, junto a la aseveración de «Ares» del nacimiento de la OMLE en la emigración, nos lleva a preguntarnos por qué nace ahí y, sobre todo, qué acontecimiento o ideas favorecieron esa toma de conciencia en la inexistencia de un Partido Comunista cuando de facto existía el PCE y, sobre todo, ya existía una escisión consolidada el PCE(m-l). La no vinculación al último se debió a la expulsión de uno de los fundadores de la OMLE, “Suré”. Por lo tanto, otra motivación más, si bien fue de carácter personal, pudo ser la necesidad de control y toma de poder de uno de los fundadores de una organización donde poder desarrollar su labor política sin impedimentos. El primero de los sucesos que conformaron la idea de la ausencia de un auténtico Partido Comunista fue el posicionamiento del PCE a favor de la URSS en relación a la ruptura chino-soviética. De la ruptura el elemento más influyente fue la teorización de una coexistencia pacífica con los países capitalistas. Frente a ella estaban el caso chino y sobre todo las revoluciones exitosas de Argelia y Cuba que servían como contrapunto a esa coexistencia pacífica. Este siguió siendo el principal, y único grupo comunista representado en las elecciones generales durante la Transición, después de ser legalizado por Adolfo Suárez a comienzos de 1977. 4 El testimonio lo aporta Moa en su obra (2002, 19) a raíz de su presencia en el Congreso Reconstitutivo.
85 El segundo punto influyente fue el contexto de nacimiento en la emigración. Esta tuvo influencia en tanto en cuanto puso en contacto a la juventud española con los acontecimientos internacionales. Por ejemplo, los vinculó con las movilizaciones estudiantiles o a favor del pueblo de Vietnam. Pero además, la raiz de esa residencia en el exterior era en muchos casos los exilios familiares previos, asociados con un pensamiento y posible militancia republicana y de izquierdas, clave en la identidad política de aquellos primeros militantes. Por último, y en relación con España, se proponían revertir su situación político-social, cuestión en la que tuvo importante influencia (inversa) la teoría sobre la reconciliación nacional 5 , que buscaba derrocar al franquismo con la utilización de métodos pacíficos. La reconstrucción del partido fue la principal motivación para la creación de la OMLE. La evolución de esta y los acontecimientos políticos en España, fueron generando nuevos objetivos. El principal fue la necesidad de realizar una revolución socialista mediante la cual devolver el poder y la legitimidad política al pueblo. Además, a lo largo de las Conferencias y reuniones más destacadas de la OMLE y posteriormente del PCE(r), forjaron una serie de programas políticos donde refrendar parte de las motivaciones u objetivos necesarios para el país. Para analizar el porque de esa ausencia de Partido es necesario una aproximación a los elementos anteriormente descritos. En ese análisis distingo los sucesos internacionales y los nacionales. Los primeros se refieren tanto la ruptura chino soviética como a las nuevas ideas circulantes desde fines de la década de los cincuenta y la década de los sesenta, haciendo hincapié en el contexto más inmediato y de influencia directa (Sedgwick 2007, 99; Rodrigues 2019, 225), o los acontecimientos de Francia del año 68, que fueron un desencadenante clave. Los nacionales engloban tanto la política de reconciliación del PCE como la situación político social española en el mismo marco cronológico. Ese contexto se caracterizó por movilizaciones obreras, estudiantiles y el incremento de inestabilidad en los mecanismos de poder del estado franquista tras el escándalo Matesa. El contexto internacional. Las nuevas ideas La creación de la OMLE fue el resultado de la unión de un compendio de ideas resultantes de varios sucesos internacionales ocurridos desde mediados de la década de los 50 hasta su nacimiento en 1968. Algunas tuvieron una vinculación directa y otras fueron de secundarias. Asimismo, la importancia política no siempre fue el principal ánimo de esos sucesos. Sin embargo, todos ellos fueron partícipes, en diferentes grados, en la conformación político-ideológica de la OMLE. 5 La teoría fue realizada en el año 1956 por Santiago Carrillo (Vera 2009, 37).
86 Los tres sucesos fundamentales en el panorama internacional para la formación de la OMLE fueron la ruptura chino-soviética 6 , las revoluciones en el tercer mundo (Argelia y Cuba) y el mayo francés de 1968, claves en general para todos los grupos de izquierda escindidos del PCE. Además, los dos primeros son transversales en tanto en cuanto afectaron a otros grupos de izquierda armada en todo el mundo, conforme a la tercera oleada de violencia política teorizada por Rappoport (2004; 2017), reconsiderada por González Calleja (2009) y Alberto Martín y Eduardo Rey (2012). El comienzo de la ruptura chino-soviética se situa en el XX Congreso del PCUS (Partido Comunista de la Unión Soviética) en 1956, tras la muerte de Stalin en 1953. En dicho Congreso, el nuevo líder soviético Kruschev adoptará para el PCUS una nueva línea política basada en la coexistencia pacífica con el mundo capitalista y la actuación política comunista en aquellos países con democracias parlamentarias para que pudieran optar al socialismo de un modo pacífico. A ello hemos de sumarle la condena al estalinismo realiza por Kruschev en el mismo congreso. Esta nueva línea política del PCUS entra en conflicto, ya desde 1956 pero con mayor intensidad en los años sesenta, con los postulados del PCCh (Partido Comunista Chino) y de sus líderes Mao Zedong yo Mao Tse Tung, quienes, junto con el partido comunista de Albania, rechazaban la posición soviétiva por cuanto negaba la posibilidad de la revolución violenta (o armada) allí donde fuera necesaria. Esta ruptura fue influyente por dos motivos: primero porque plantó la semilla de las futuras escisiones del PCE por su posicionamiento en favor de los soviéticos en el conflicto (Terrés 2007, 162-163); segundo por la atracción que generó sobre el comunismo chino y su líder Mao Tse Tung. Además del descontento con la posición soviétiva, en España el descontento con el PCE sumaba su línea de Reconciliación Nacional como estrategia para superar el franquismo. Las palabras de Santiago Carrillo en 1965 reflejan esta última, y muestran además el tratamiento que desde el PCE se dio a las primeras escisiones en sus filas: «la denuncia de las faltas de Stalin ha redundado no en una crisis, sino en un fortalecimiento del Partido. Hemos perdido un mito (en alusión a Stalin), pero no se nos ha hundido el mundo. Derribando el mito hemos encontrado más pura y cristalina la fuente de que brota nuestra fuerza: el espíritu creador del marxismo y del leninismo» (Carrillo 1965, 155). Por un lado, la línea política de la Reconciliación Nacional fue una continuación de la convivencia pacífica salida tras el XX Congreso del PCUS a principios de 1956. Por otro, la política del PCE escenificó el abandono a la guerrilla antifranquista. Dicho abandono había comenzado a finales de los cuarenta. De esta forma, parte de la oposición al 6 Para más información sobre el conflicto chino-soviético véase Veiga, U da Cal y Duarte (2006) y Rupar (2018).
87 franquismo, aún en la órbita del PCE, vio la necesidad de modificar sus pautas de lucha frente al Estado español una vez la política que adoptaba el Partido ahogaba una de las máximas del comunismo clásico desarrollado por Lenin: la Revolución como medio para la toma de poder. Esa contradicción generaría escisiones, que al tiempo se alejaban del comunismo soviético para aproximarse al chino, a lo cual contribuiría también el ambiente internacional del tercer mundo y especialmente las revoluciones de Cuba y Argelia. La ruptura en el seno del comunismo internacional provocó la emersión de una nueva ideología, el maoísmo 7 . La efervescencia de esta teoría política tuvo su auge entre inicios de los sesenta hasta la muerte de Mao en 1976. En ese momento, muchos grupos que habían seguido sus directrices comenzaron a cuestionarlas en función del legado que dejó en China. El porqué de este fenómeno de rápida expansión del maoísmo se debió a dos factores: primero, la ya comentada división en el mundo comunista; segundo, una generación juvenil donde la las modas, reivindicaciones o elementos como estrictamente culturales estaban en auge en todo el mundo 8 . Es decir, la juventud funcionó a modo de catalizador de esa nueva ideología, lo cual nos lleva a reflexionar sobre la posible breva generacional entre un viejo y un nuevo comunismo. «Lo que aquí se llamó maoísmo fue el resultado, por un lado, de una toma de posición sobre la división en el comunismo internacional y, por otro, de una rebelión juvenil de signo estrictamente cultural» (Roldán 2010, 24). El maoísmo fue atractivo para muchos militantes por varias circunstancias. En primer lugar, por la facilidad y el poco esfuerzo que, a priori, requería la toma de contacto y entrada en él: solo era necesario un contacto cercano y la lectura de clásicos comunistas o El Libro Rojo de Mao 9 . En España este elemento tenía la dificultad de obtener el material y, posteriormente, las consecuencias represivas de su posesión. En segundo lugar, ha de ser visto en la lógica del conflicto con el comunismo soviético. El repudio y la crítica a Stalin fue visto por parte de los maoístas como una deslegitimación de los clásicos: Marx, Engles, Lenin y, sobre todo, Stalin. Por ello, para los seguidores del maoísmo, una parte casi fundamental era poner en auge esas figuras comunistas. En tercer lugar, y derivado de esta disputa, cabe destacar elementos ideológicos como la solidaridad con el tercer mundo, el tercermundismo. Este elemento, si bien no fue desarrollado ampliamente por la OMLE, tuvo efecto hasta la muerte de 7 Sobre el maoísmo en Europa véase Bourseiller (2007). 8 Para observar su influencia en otros ámbitos, especialmente culturales, véase por ejemplo el cine de Jean Luc Godard, quien en su película La Chinoise de 1967 muestra la radicalización hacia la lucha armada de un grupo de jóvenes de ideas maoístas. 9 Para esta tesis se consultó Zedong (2014).
88 Mao. Esa contrapartida era indicar a la URSS como otro país imperialista, en su caso, social imperialista. Por último, el maoísmo tuvo gran influencia debido a los códigos de conducta juveniles, que provocaron que muchos jóvenes, tanto inadaptados como adaptados al sistema, tuvieran la oportunidad de sentirse participes de «un algo» mayor y, además, que luchaba por las causas justas. Es decir, dotaba a los simpatizantes de una pertenencia a un grupo, cuando la cultura instaurada, de corte capitalista, fomentaba el individualismo. Esto puede ser apreciado en uno de los extractos de El Libro Rojo de Mao: «El comunista debe ser sincero y franco, leal y activo, considerar los intereses de la revolución como su propia vida y subordinar sus intereses personales a los de la revolución. En cualquier momento y donde quiera que esté, ha de adherirse a los principios justos y luchar infatigablemente contra todas las ideas y acciones erróneas, a fin de consolidar la vida colectiva del Partido y su ligazón con las masas; ha de preocuparse más por el Partido y las masas que por ningún individuo, y más por los demás que por sí mismo. Sólo una persona así es digna de llamarse comunista» (Zedong 2014, 200). Para finalizar, cabe resaltar que el impacto del maoísmo en España se produjo por medio de varias escisiones del PCE en el extranjero, debido al sistema político imperante. A su vez, el impacto en el interior del país fue más tardío que en otros países europeos, siendo inicios y mediados de los setenta lo años influyentes. El segundo hecho histórico de importancia a nivel internacional fueron las revoluciones exitosas de Argelia y Cuba. Ambas fueron importantes para los movimientos de oposición al poder establecido por el hecho de alcanzar su objetivo, más allá de las diferentes motivaciones que las impulsaron. Además, y desde la perspectiva de la OMLE, mostraban que la línea de coexistencia pacífica, que ahoga la revolución como método político para tomar el poder, era errónea. A partir de 1959 el modelo de revolución por medio de la guerrilla fue exportable a otros países del mundo. Para nuestro objeto de estudio, así como para la mayoría de grupos de la tercera oleada, la revolución cubana fue la más influyente. Primero por exitos. Pero además porque de su experiencia saldrían los postulados teóricos de la primera teoría sobre guerrilla realizada por Ernesto Guevara, más adelante completados por Regis Debray. Fue una propuesta en evolución y adaptación, que pasó del carácter rural absoluto que le atribuía Guevara a la lucha revolucionaria, a su adaptación urbana a fines de la década en el Cono Sur, especialmente en Uruguay con el MLN-Tupamaros y en Brasil con la teorización de Carlos Marighella. La revolución cubana influyó como elemento motivador e iniciador de la tercera oleada de violencia política. Fue el espejo dónde se miraron tanto los grupos revolucionarios latinoamericanos como los de liberación nacional del tercer mundo. Fue el origen de una
89 experiencia de acumulación. Así, en nuestro caso, más que Cuba las influencias provienieron del ámbito latinoamericano y de algún grupo europeo. La mayor relación con Cuba fue con la embajada de este país en Madrid, que aportó escritos comunistas a las organizaciones. El último elemento político fue el desencadenante para la aparición de los nuevos grupos de izquierda en España, el fenómeno conocido como el Mayo Francés o mayo del 68 10 , ciclo de protesta simultáneo a muchos otros protagonizados por jóvenes en todo el mundo occidental, en donde la crítica a la guerra de Vietnam como elemento global se unió a las críticas particulares de cada país y movimiento. Su importancia para nuestro objeto de estudio se debe a que de él partió tanto la experiencia política como los grupos que fundaron la OMLE a finales de 1968. Fue, por tanto, un catalizador de las inquietudes de los militantes originarios. Además, los sucesos de mayo tuvieron un eco en la sociedad estudiantil española y, a la larga, influirían en los estudiantes que se adscribieron a la OMLE a principios de los 70 en España. El movimiento estudiantil español no comenzó como consecuencia del mayo francés. Su origen estuvo años antes en el seno universitario. Sin embargo, los ecos si tuvieron un devenir nuevo para el movimiento estudiantil español. En primer lugar, porque suscitó la realización de distintas actividades: unas como forma de apoyo y otras para informar sobre los hechos acontecidos en Francia frente a las versiones oficialistas. En segundo luegar, fue el impulso que otorgó amplitud al movimiento estudiantil español, pasando de movilizaciones a ocupaciones de facultades en la universidad de Madrid (sobre todo, aunque no solo), reproduciendo eventos similares a los ocurridos en Francia (Badenes 2018, 211-215). Otro ámbito de influencia fue la crítica a la democracia representativa, con dos corrientes diferentes. Por un lado, la de aquellos grupos decididos a utilizarla como un mecanismo de avances y consecución de reformas universitarias. Por otro, la de quienes defendían la no reforma en favor de la destrucción de la Universidad y comenzar una revolución para erigir un nuevo régimen. Los grupos más destacados de esta corriente partieron de la Universidad de Barcelona más influenciados por el mayo del 68, destacando las Comisiones de Huelga Estudiantiles (CHE) (Badenes 2018, 217-218). La toma de contacto con las ideas de Francia se produjo mediante dos vías. La primera por cercanía, especialmente en el caso de la Universidad de Barcelona. La segunda por contacto, a raíz de la designación por los estudiantes universitarios, a través del SDEUM, de un delegado para obtener noticias directas de los acontecimientos en Francia. El delegado fue un estudiante comunista, Carlos Alonso Zaldívar, quién fue detenido a su 10 Sobre el tema hay una extensa literatura. Véase por ejemplo Baynac (2017), Cohn-Bendit (1968, 1987, 2008) o Elorza (2018). Para ver impacto en la izquierda española véase Catalán (2015).
96 durante la Guerra Fría (Rodríguez González 2013, 143). Además, las fuerzas guerrilleras fueron mermando por la política de persecución y represión en las zonas de mayor confluencia de la guerrilla apartir de abril de 1939, afectando más a los núcleos del noroeste peninsular (Rodríguez González 2013, 128-129) 23 . El segundo argumento está en relación con las nuevas ideas dentro de la izquierda. Fue en el exterior dónde se comenzó a entrar en contacto con las nuevas ideologías y métodos de lucha: a raíz de las experiencias en Cuba y Argelia, principalmente y de los acontecimientos de la guerra de Vietnam. También en este caso había vinculos indirectos con la situación interna de España: a la represión hemos de sumar la censura, y por tanto las dificultades para acceder cualquier material político que contraviniese los ideales del Movimiento 24 , especialmente comunista. En función de estas circunstancias, los fundadores de la OMLE concluyeron como única opción viable que la organización se formase en el extranjero, donde además se encontraba la militancia más predispuesta. Del mismo modo, las raíces creadas con la embajada china y los distintos círculos de la emigración favorecían la adquisición de obras para su posterior envío al interior de España. Por otra parte, los círculos emigrados, al estar fuera del hermetismo interno del país, se vieron favorecidos por la adquisición de nuevas ideas y métodos de lucha, tanto provenientes de su entorno inmediato (europeo) como de América Latina, dónde algunos futuros militantes de OMLE comenzaron a vincularse a movimientos de izquierda 25 . Tras la Conferencia Constitutiva de la OMLE y con el objetivo de reconstruir el auténtico PCE, sus integrantes comenzaron el trabajo político. Ese trabajo se prolongaría hasta mediados de los años setenta, cuando se reconstruirá el Partido a través de un Congreso. La principal aportación de militancia a la posterior organización, siendo casi la única, fue la de la OMLE. Ese periodo se caracterizó por la búsqueda de un modelo homogéneo tanto en estructura, como en funcionamiento e ideología, que permitiera sentar las bases necesarias para la consecución del objetivo principal. Por lo tanto, podemos deducir que durante todos esos años la OMLE sufrió un proceso adaptativo en busca de esa homogeneidad. Para ello, el camino recorrido por la organización y sus militantes estuvo 23 Dentro del grupo de guerrillas del noroeste peninsular (El Bierzo-Galicia), la represión fue más brutal sobre el eje de El Bierzo durante los 6 primeros años de régimen. Por el contrario, la zona gallega se vio más afectada en los posteriores años hasta el marco cronológico 1947-1948. 24 Desde los años finales de los sesenta, la censura se fue haciendo más laxa en determinadas cuestiones gracias al motor económico emergente en el país, el turismo. Sin embargo, la censura contra la ideología de izquierdas se mantuvo hasta finales de los 70, englobando los primeros años del proceso transicional. 25 Entrevista a Manuel Casimiro Xil Arauxo, militante de la OMLE, del PCE(r) y de los GRAPO. Fondo HISTORGA, USC, entrevista nº 764, 1-2. Grabación de carácter autobiográfico. Xil Arauxo Comenzó su actividad política en la Federación Juvenil Comunista de Argentina, donde entró en contacto con la experiencia de la lucha guerrillera y los problemas de la desigualdad, tanto en Argentina como en Brasil. De regreso en Galicia militó en Organización Obreira y de ahí pasó a las estructuras de OMLEG, PCE(r) y GRAPO.
97 inmerso en la búsqueda de la obtención de una serie de objetivos de consecución a corto plazo, que se tradujeron en ocasiones en luchas internas entre las distintas concepciones acerca de cómo habían de producirse y generarse los acontecimientos, o las distintas formas de enfocar la evolución de la organización. Para la explicación del proceso evolutivo de la OMLE durante sus 7-8 años de vida divido el estudio en función de las reuniones más destacadas de la organización. Estas destacan por ser un punto de inflexión, ya sea porque se pasó del extranjero al interior de España, porque se plantearon posicionamientos políticos destacados como el programa de mínimos, o porque se culminó con la Reconstrucción del Partido. La propuesta es deudora de una lectura directa de las fuentes disponibles para la organización. Autores como Moa (2002) y, brevemente, Castro Moral (2000), la amplían a otras reuniones menores, algo que tampoco soslayamos en nuestro análisis dado que en esas ocasiones se trataron elementos cotidianos del trabajo político diario o fueron el punto de partida para la necesidad de las grandes. Así, trazamos las siguientes fases: 1) Desde la Conferencia Constitutiva noviembre de 1968 hasta la V Reunión en octubre de 1971, cuya importancia residió en el cambio de dirección política del exterior al interior de España, además de diseñar un modelo centralizado que se fue imponiendo durante el siguiente marco cronológico indicado. 2) Desde la celebración de la V Reunión hasta la I Conferencia de la OMLE o Conferencia del Guadarrama en junio de 1973, fase intermedia que se caracterizó por el aumento de la centralización, la adopción final de un programa de mínimos con el que iniciar el trabajo político para la consecución de la reconstrucción del Partido, y el primer acercamiento a la lucha armada. 3) Desde el final de la Conferencia del año 1973 hasta el Congreso Reconstitutivo del Partido en junio de 1975, momento tras el cual la OMLE se trasformó en el PCE(r) y la Sección Técnica de la OMLE evolucionó a un grupo armado con funcionamiento, en teoría, independiente del Partido. Tras esa fecha, los sucesos serán abordados en el apartado de actividad armada de este primer bloque. 3.1. Primera etapa: reunión fundacional (noviembre 1968) – V Reunión (octubre 1971) A pesar de que el objetivo siempre fue trabajar para reconstruir el Partido, las dos primeras etapas estuvieron encaminadas, en sus objetivos más inmediatos, a crear y fortalecer una organización política de masas que pudiera ser garante de una estabilidad que permitiera la agrupación de todos los comunistas en torno a unas siglas comunes de cara a su objetivo finalista. Para ello durante esta primera etapa se centraron sobre todo en el trabajo de cimentación de la organización. Durante la Conferencia Constitutiva se
98 diseñó una estructura interna organizada alrededor de federaciones y se trató de impulsar la adscripción de un número mayor de militancia, con la finalidad de acrecentar la organización y expandir la OMLE desde el exterior hacia el interior. Esta primera etapa de la OMLE, de gran trascendencia, fue muy criticada luego por el Partido por los problemas surgidos dentro de la militancia exterior durante las primeras semanas tras la Conferencia Constitutiva. El mayor exponente a esas primeras críticas fue uno de los fundadores, “Ares”, cuando se dirigió a los asistentes del Congreso Reconstitutivo de la siguiente forma: «Se llega a la reunión que fundó la OMLE en Bruselas con 25 miembros. La idea central era que hacía falta el Partido en España. El caso es que la Organización nace y en una semana aquello se transforma en una pelea de lobos por los puestos. Se deshace, el trabajo no se cumple y los camaradas que queremos trabajar nos quedamos colgados. Un poco más tarde se ve la necesidad de traer camaradas a España a empezar el trabajo. Las federaciones formadas se deshacen y es aquí, en Madrid, donde se inicia la lucha ideológica, se propone centralizar el trabajo y se va a la V Reunión General, donde se ventila todo el problema y vence la línea marxista-leninista; se elige un Comité de Dirección y se pasa el aparato al interior. En noviembre del 71 se empezó a trabajar y la línea marxista-leninista se impone. En París hay una serie de camaradas que manifiestan vacilaciones y proponen deshacer la organización, pero se dice que no. Nosotros estábamos muy limitados, prácticamente éramos unos principiantes» (Gómez Parra 1991, 64). Tras la Conferencia Constitutiva el aparato exterior tomó dos medidas en el plano político-ideológico: la creación de un órgano de difusión, Bandera Roja, y el envío de militantes al interior de la península. La publicación de Bandera Roja mostró deficiencias desde temprano, si bien continuó funcionando sin cambios significativos hasta la V Reunión General. Sus limitaciones tenían que ver con su ámbito de realización y con las necesidades (no cubiertas) demandadas por la militancia del interior de España. Carecía de perspectiva interna, puesto que al realizarse en el exterior no se tenía la visión y la experiencia necesaria para realizar la labor de proselitismo en el interior. Ese problema se fue solventando con la obtención de una multicopista a mediados de los 70 en Madrid. Con dicho material se realizaron octavillas de agitación para difundir en las distintas zonas donde era posible una adscripción de militancia, principalmente barrios obreros y zonas de trabajo. Con todo, el Bandera Roja se continuó recibiendo de París hasta los momentos posteriores a la V Reunión (García Martín 1984, 25-26). Su periodicidad fue cambiante, sin respetar los plazos inicialmente previstos. Debía ser de carácter bimensual (Moa 2002, 46), pero por problemas internos varios no siempre se cumplía, a lo que debemos de sumarle el tiempo de traslado de París hacia el interior, lo
99 que provocó que en numerosas ocasiones los Bandera Roja no estuvieran disponibles con la actualidad necesaria. A pesar de ello, el trabajo en el exterior no fue en absoluto baladí. Aparte de fundar la OMLE, el aparato exterior fue el encargado de la obtención de la mayor parte de materiales y textos para las futuras labores de proselitismo. Del mismo modo, esos materiales fueron fundamentales para la formación política e ideológica de los futuros dirigentes del interior. Por último, sirvió de contacto con la embajada china de cara a la obtención de material de estudio (Moa 2002, 22). Sin lugar a dudas, la mayor aportación del exterior fue observar y comprender, como requisito importante para su evolución, el conocimiento de la realidad imperante en el interior de España. A su vez, respondió a la necesidad de crecimiento de la recién nacida organización para su continuidad en la esfera política de la izquierda española. Para llevar a cabo dicha labor, durante los primeros meses de 1969 se envió al interior un primer grupo de militantes procedentes de los círculos emigrados: Manuel Pérez “el francés” 26 , su esposa María, de nacionalidad francesa, “Bárbara” y un joven madrileño cuyo alias era “Rizos”. Su destino fue Madrid, donde formarían los primeros núcleos de simpatizantes tras meses de trabajo. El aporte de estos tres militantes fue tanto en el trabajo político como en el apoyo logístico. En el plano político contaban con la experiencia de los sucesos de mayo de 1968. En relación a la logística, su llegada trajo por primera vez materiales ideologicos para los futuros militantes de la OMLE: folletos propagandísticos de la Revolución Cultural, conocimientos sobre cócteles molotov y libros de Mao, Lenin, del dirigente albanés Hoxha y del vietnamita Le Duan, principalmente (Moa 2002, 28). Todas esos esos materiales eran ilegales en la España del momento y, por tanto, censurables y susceptibles de ser incautados y su poseedor detenido. Durante estos primeros momentos ese tipo de material fue gran importancia, debido a que era prácticamente todo el posible para mostrar y tratar de convencer a la futura militancia acerca tanto de la necesidad como de los planteamientos políticos de la OMLE. Ejemplo de su relevacia la reflejó Moa, a quien durante el servicio militar le incautaron libros de Mao y Lenin, y se sintió más dolido por la pérdida debido a la dificultada de reemplazo que por castigo por su posesión. El trabajo político de los primeros meses fue complicado y con escasos avances a nivel de crecimiento. El primer destino, como hemos señalado, fue Madrid, especialmente barrios de base obrera. La base principal del trabajo político fue la labor personal, la busqueda de personas con una mentalidad afín o cercano a la ideología de la OMLE o de 26 No confundir con el futuro secretario general de PCE(r) Manuel Pérez Martínez “Arenas”. Para referirme a cada uno utilizaré sus apodos.
100 los círculos de la izquierda a quienes instruir y adoctrinar (Moa 2002, 31) 27 . Para esa labor utilizaban el material de Bandera Roja y de los libros traídos del extranjero, a través de los cuales fomentaban discusiones entre los posibles futuros simpatizantes. A la dificultad de una implantación de modo personalista hemos de sumar la realidad imperante en la sociedad franquista, donde la delación y la persecución estaba vigente como medio de control social. Por ello, la implantación de la OMLE en los círculos de disidencia madrileños fue una tarea lenta y de largo plazo. Tanto Moa (2002, 32) como Castro (2000, 45), o la difusión interna del PCE(r) (García Martín 1984, 19-20), señalan como asentado el primer núcleo de simpatizantes estable hacia finales de 1969 y principios de 1970. Sin embargo, los primeros contactos y asentamientos se produjeron durante los primeros meses del 1969. El primero de esos núcleos se realizó en el barrio de Quintana; el segundo de ellos se fraguó en el barrio de Vallecas. Ambos núcleos tuvieron partieron de influencias diversas para su creación. En Quintana se asentó gracias a una base eminentemente estudiantil. En esta zona, los círculos de simpatizantes funcionaron en torno al colegio religioso Obispo Perelló (Castro 2000, 46). Estos contactos provocaron el acercamiento a la realidad social a los estudiantes, fomentada también por el propio jefe de estudios del colegio, Padre Celiá. Esta persona publicaba una revista, Cop, con talante religioso y progresista, inquietudes que fueron aprovechadas por el trío omliano para obtener un modo de expandirse 28 . Los militantes más activos en esta zona fue el matrimonio compuesto por «el francés» y «Bárbara», quiénes regentaban un piso de la calle Cartagena dónde se realizaban las reuniones con los simpatizantes del Perelló (Moa 2002, 34). Gracias a su intervención mediante la realización de seminarios políticos se produjo la expansión hacía el barrio de la Concepción, de dónde saldrán militantes con gran relevancia en el futuro de la OMLE, del PCE(r) o de los GRAPO: Enrique Cerdán Calixto, Bueno de Pablos u Olegario Sánchez Corrales, entre otros (Castro 2000, 46; García Martín 1984, 20). El segundo gran núcleo, que a la larga conformaría el comité de Madrid junto con el anterior descrito, fue el asentamiento en Vallecas en los Barrios de Palomera y del Pozo del Tío Raimundo. En este nuevo impulso tuvo parte activa la acción del cura jesuita José María Llanos (Castro 2000, 46) quién promovió una profunda política antifranquista tras abrazar el marxismo 29 . El inicio de oposición al franquismo en esta zona se produjo en 27 Moa se refiere a personas con “mentalidad progre” y utiliza el verbo adoctrinar, término con un cierto carácter peyorativo, si bien hay que tener en cuenta que su obra es posterior a su expulsión del Partido y muestra una clara animadversión. 28 La única fuente consultada que menciona a esta persona es Castro (2000). Cuando estudiamos la oposición al franquismo, siempre se obvia o se limita el papel de determinados sectores religiosos contrarios al régimen, dado el rol de la cúpula eclesiástica en la Guerra Civil y el posterior asentamiento del régimen. 29 Gómez Parra (1991, 67) indica que la postura política de dicho sacerdote era de matriz falangista antes de conocer los medios obreros donde entra en contacto con el marxismo.
101 torno a la escuela «1º de mayo», donde el cura comenzó a tener contacto con el marxismo. La actividad en la citada escuela se centraba en acoger reuniones de las Comisiones Obreras Juveniles (COJ), sección creada a la sombra de CCOO 30 . En ella confluían los jóvenes más radicalizados o combativos. Por ello, la COJ sirvió como una organización propicia para captar militantes para la OMLE. Si bien lo anteriormente descrito es un antecedente, lo interesante es conocer cómo se produjeron y desarrollaron los contactos. Estos se iniciaron por medio de la presencia de «el francés» en la cooperativa del padre Llanos, creada entre las distintas asociaciones vecinales del barrio. Aquel es señalado por Moa como clave para el asentamiento de la OMLE pues «adquirió prestigio entre ellos [los jóvenes de la COJ y de la cooperativa] como persona muy enterada políticamente» (2002, 32). De este núcleo salieron en una primera hornada militantes como Andrés Mencía o Josefa Alarcón Lapuente. El propio padre Llanos evoca a la comuna del pozo del Tío Raimundo como un lugar de oposición al franquismo: «con el tiempo formamos una comuna de trabajadores que sería muy revolucionaria. De allí salieron algunos hombres que luego irían al GRAPO… Aquella comuna estalló por el enfrentamiento entre el PCE y la OMLE. Se produjo la ruptura y se murió la comuna. La OMLE en su origen era generosidad y tenía lo popular de lo anarco» (Castro 2000, 47) 31 . Del testimonio anterior del padre Llanos podemos extraer una pregunta interesante, ¿convivieron militantes de la OMLE y del PCE, cuando el primero consideraba al Partido como «traidor revisionista»? La respuesta es afirmativa, si bien con matices para el entorno de la OMLE. Los contactos se realizaban en pos de un posible traspaso a esta y se realizaban sobre todo con aquellos militantes a los que consideraban la «base honrada» del revisionismo 32 , es decir, aquellos que aún desde el interior del PCE eran críticos con la dirección. Así por ejemplo a comienzos de los años setenta se incorporó también al núcleo omliano de España un ex militante comunista conocido primero por el alias de “Pedro” y después por el de “Raúl” 33 . Su llegada fue clave para impulsar el trabajo del interior, y con él, según Moa, se impulsó el trabajo de la OMLE y afianzó la organización. Este primer núcleo de barrios madrileños fue el más activo durante esta fase de implantación. Ese activismo fructificó en la creación de una base, más o menos sólida, desde la cual abordar los trabajos en el futuro. Además, comenzó a producirse uno de los patrones de conducta de la OMLE y del posterior GRAPO, la acción-reacción. Con ella se buscaba mostrar el compromiso con las luchas populares, especialmente con la clase obrera. Las tareas fueron de dos tipos. El primero estaba centrado en el trabajo de campo 30 Si bien durante el franquismo CCOO eran ilegales, fueron toleradas por el estado entre 1963 y 1967-68. 31 Área Crítica, julio-agosto 1983, «Entrevista al Padre Llanos». 32 El término es explicado por Moa, quien convivió con el matrimonio omliano procedente del extranjero en un piso de la calle Cartagena (2002, 33). Su contacto con la OMLE se produjo a través de esta convivencia, que permitía intensos debates. Esto se dio entre enero y abril 1970, y entró a los círculos de la OMLE ese verano. 33 En este trabajo utilizó el alias de “Raúl” puesto que “Pedro” fue utilizado también por el Camarada “Arenas”.
102 o en la calle; el segundo fue el inicio de creación e impresión de propaganda. En este nivel evolutivo de la OMLE solamente me refiero, para el segundo, a la creación de octavillas y pancartas reivindicativas, gracias a la importación de una multicopista manual de Francia (Moa 2002, 44). La distribución se basó en una metodología de reparto en las calles, similar a las «volantadas» de los tupamaros 34 . A pesar de ello, no había, todavía, una estructura de funcionamiento que posibilitara una distribución eficaz. Los trabajos de campo fueron muy variados. Los primeros en realizarse eran reuniones y contactos personales. Sus destinatarios fueron tanto simpatizantes como personas ya captadas. Los contactos se utilizaban para la captación de nuevos simpatizantes mediante la distribución de material, principalmente los Bandera Roja, y el debate de los mismos. Las reuniones se realizaron con personas ya incluidas en la estructura federal de la OMLE. Para ello, tenían un punto de reunión fijo y desde allí se desplazaban a cualquier lugar lo más retirado posible y que no diera lugar a sospechas 35 . Durante esta fase empezamos a ver los contactos con nuevos espacios con posibilidades de expansión. Uno de ellos estaba relacionado con el sector textil del Barrio de la Concepción, por medio de la célula allí creada. Otro de los focos en Madrid fue el emergente con los universitarios, iniciados por Enrique Cerdán Calixto y Andrés Mencía 36 a través de su participación en el Comité de Lucha Universidad Popular (CLUP), junto con otras organizaciones de carácter marxista-leninista. Su labor fue la distribución de material de la OMLE La universidad y los universitarios (Castro 2000, 51) 37 . Además de indicar una serie de medidas necesarias para la mejora del sistema universitario, el núcleo central del texto era la defensa de la creación de una organización democrática y combativa para defender esas medidas. Con este texto la OMLE buscaba limitar el control que la burguesía y el poder mantenía sobre los universitarios. A través de estos contactos entra en contacto con la estudiante de ciencias políticas Josefina García Aramburu, futura dirigente de GRAPO. Tras esos contactos iniciales se creó el Comité de Lucha Estudiantil (CLE). La idea era aglutinar a los estudiantes para crear un nuevo foco de adscripción de militancia. El primero en levantarlo y dirigirlo fue Pio Moa y en él participaban los estudiantes del Perelló. Posteriormente se extendió a la universidad. Ese salto al mundo universitario se produjo tanto por los trabajos de difusión de panfletos y octavillas, llevados a cabo por 34 Los tupamaros utilizaban un mecanismo con baja carga explosiva en un cilindro para difundir las octavillas. Los omlianos, al no disponer de material y conocimiento, lo hacían de modo tradicional: tirada al aire o distribución en mano, si bien este segundo método no era extensivo por sus grandes riesgos. 35 Moa señala que este tipo de actividades se comenzaron hacer al aire libre por la falta de locales (2002, 39-40). El punto de reunión era la Calle el Caudillo entre el barrio de Quintana y el barrio obrero de Pueblonuevo. 36 Los nombres de guerra o alias de ambos eran “Costa” y “Pavel” respectivamente. No los incluyo en el grueso del texto porque en estos momentos aun no son utilizados puesto que no se encontraban en la clandestinidad. 37 Bandera Roja, nº 61, 15/02/1975, «Ante una nueva etapa del movimiento estudiantil; El movimiento estudiantil y la lucha contra el fascismo», pp. 8-10. En el citado Bandera Roja, aparecen los puntos principales del texto.
103 Enrique Cerdán y Andrés Mencía (Gómez Parra 1991, 66), como por la llegada de los estudiantes simpatizantes del Perelló a la Universidad en otoño de 1970 (Moa 2002, 41). En modo paralelo se realizaron actividades de tipo agitativo. Para ello, se comenzaron a utilizar fechas concretas del movimiento para la reivindicación y, sobre todo, se utilizaban eventos políticos o represivos para desatar la acción reivindicativa. Las actividades agitativas estuvieron representadas en un amplio abanico de posibilidades. La mayoría fueron realizadas por la OMLE a título individual. Sin embargo, se realizó por primera y única vez una acción conjunta entre diferentes movimientos de la izquierda española. Las primeras actuaciones de carácter agitativo consistieron en pintadas esporádicas. Según Moa el punto de inflexión en el seno de este tipo de actividades se produjo en la primera fecha conmemorativa para el franquismo desde la implantación de la OMLE en España, el 18 de julio de 1970 (Moa 2002, 41; Rodrigues 2019, 229). Muchas de estas primeras acciones no pasaron de estado de planificación. Sin embargo, muestran ya esa idea germinal de la necesidad de mantener una actividad para conseguir el cambio o adquirir simpatizantes. Durante la citada fecha, “el francés” organizó una reunión en el Pozo del Tío Raimundo para realizar las actividades habituales de la OMLE, pintadas y panfletadas. Durante esa reunión surgió el germen de una nueva metodología de actuación, con la planificación de sabotear las instalaciones eléctricas del barrio. Esta dio como resultado la creación de una estructura de acciones armadas. Por lo tanto, el verano del setenta fue la toma de contacto de la planificación de esa nueva metodología de lucha. El primer suceso al que respondieron en conjunción con otros grupos fue la muerte de tres obreros de la construcción asesinados por la policía durante una manifestación en Granada (Moa 2002, 42; García Martín 1984, 20) 38 . La respuesta se centró en la reunión de representantes de todos los grupos de oposición del barrio del Pozo del Tío Raimundo. Esta no aportó una salida unitaria, a pesar de los planes vertidos en ella, manifestaciones e incluso la posibilidad de realizar el secuestro de un avión 39 . La OMLE, al final, se limitó a pegar cárteles por el barrio y a la distribución de octavillas explicando en suceso. Durante ese mismo verano, se produjo un nuevo intento de acción conjunta entre distintas fuerzas de izquierda, donde la OMLE tuvo participación activa. El hecho desencadenante fue la visita del secretario de Estado de los EEUU, W.P. Rogers (Rodrigues 2019, 229). Como respuesta se produjeron manifestaciones frente a su embajada de Madrid contra la presencia estadounidense y en apoyo al pueblo de Vietnam. Fueron instigadas por el PCE, y la OMLE acudió a título individual, si bien la actuación planeada por la Federación de Comunistas estuvo más planificada y fuera invitada a participar. El plan estipulaba la realización de un «comando», consistente en concentrar en una manifestación varias de 38 ABC, 23/07/1970, «Trágico episodio de Granada», p. 14. Público, 22/07/2010, «Granada recuerda a los tres obreros asesinados en 1970», Amina Nasser. 39 Actividad planeada en esa reunión con otras fuerzas de izquierda de el Pozo de Tío Raimundo (Moa 2002, 42).
104 decenas de personas (incluso una o dos centenas), caminar por la calle gritando consignas durante unos metros y posteriormente dispersarse para realizar el mismo tipo de acción en otro lugar. La consigna de concentración se realizaba mediante el boca a boca, dificultando así la erradicación del «comando» por parte de las fuerzas de seguridad. La participación en la citada actividad tenía sus normas: ningún grupo podía aprovechar la acción para dispersar las consignas propias. La OMLE lo incumplió al encontrase con octavillas dentro del comando y tener que tirarlas por la presión de la policía. La última actuación agitativa fue el apoyo a la huelga de los obreros de la empresa Huarte, quiénes fueran despedidos en bloque. La actuación de la OMLE consistió en el lanzamiento de varios cócteles molotov a la maquinaria de la empresa (Moa 2002, 44). Si bien Castro (2000, 50) calificó la acción como de sabotaje, no la entendemos así, puesto que su fin no era la paralización de la actividad, sino más bien una acción de advertencia en función de los despidos. De ser sabotaje la maquinaria habría sido destruida por completo, así como cualquier otro tipo de material utilizado por la empresa. En este punto damos un pequeño salto atrás de varios meses para explicar los inicios del núcleo gaditano. A mediados del año 1969 se entró en contacto con el grupo teatral «Quimera Teatro Popular» 40 de Cádiz, que acabaría constituyendo el segundo núcleo de la OMLE en el interior. Las vías fueron tanto a través de “el francés” como de un andaluz emigrado de París que proporcionaba ejemplares de Bandera Roja (Castro 2000, 47-48) 41 . Tras el verano de 1969 se les hizo llegar una multicopista y una propuesta de crear el núcleo estable de la OMLE en Cádiz. ¿Por qué se escoge el entorno de ese grupo de teatro? Sánchez Casas explicaba la naturaleza de «Quimera» de la siguiente forma: «el grupo de teatro era una especie de imán que atraía a todos los grupos y partidos de izquierdas desde el PCE pasando por la ORT, el FRAP, hasta organizaciones obreras cristinas» (Castro 2000, 48). A pesar del desconocimiento del funcionamiento de la OMLE, el núcleo comenzó a funcionar con tres miembros: José María Sánchez Casas, Marcial Fournier 42 y Manolo Santander (Castro 2000 48; García Martín 1984, 22). La expansión del grupo de Cádiz se produjo, en primer lugar, por el contacto con un joven estudiante, Juan Carlos Delgado de Codes y, en segundo lugar, por la entrada en contacto con los astilleros de Cádiz y el gremio de la construcción. El papel principal de esta expansión fue la llegada de la OMLE a militantes obreros tanto de las JOC (Juventudes Obreras Católicas) como de CCOO, quiénes actuaban como promotores de la propaganda omliana 43 . 40 García Martín indica que Alfonso Guerra intentó atraer el grupo de teatro hacía círculos cercanos al PSOE (1984, 21). 41 Para un militante de la organización el emigrado es “el francés” (García Martín 1984, 21-22). El testimonio de Castro Moral parte de la entrevista a Marcial Fournier militante de OMLE del comité de Cádiz. 42 Se traslada a Madrid, donde formó parte del núcleo del barrio de la Concepción. 43 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… y García Martín (1984, 22-23).
105 A diferencia del núcleo madrileño, con sus dos barrios activos, la labor desplegada por el núcleo gaditano no fue tan prolífica en cuanto a actividad. Debates internos posteriores concluyeron que el trabajo gaditano pecó de espontaneísmo (García Martín 1984, 22), esto es, falta de planificación en el trabajo y actuaciones ocasionales. Las causas de ese problema no eran intrínsecas al grupo de Cádiz, sino que respondían a los medios que se les aportó, o más bien de los que carecieron: ayuda en la programación de su actividad, o contactos más frecuentes con la dirección del interior (que eran de carácter muy esporádico, cada 6 meses). Además, los materiales aportados para debatir y distribuir eran muy escasos, costando con pocos Bandera Roja llegados por correo de Francia. A pesar de ello, el núcleo gaditano se sirvió de su fama para ir distribuyendo la propaganda, así como consignas a través de sus representaciones teatrales. Esa propaganda de octavillas y panfletos tuvo un carácter de auto producción similar al del núcleo de Madrid gracias a la posesión de una multicopista. Por la necesidad de un local para iniciar el proceso de creación de propaganda, se entró en contacto con Juan Martín Luna, obrero de la construcción y futuro dirigente de los GRAPO. En el otoño de 1970, encontramos dentro de la OMLE dos tendencias en relación al trabajo desarrollado por las distintas federaciones. Las federaciones del exterior presentaban un trabajo escaso y un desarrollo prácticamente nulo. En cambio, la federación del interior de España mostraba una tendencia al alza, sin lugar a dudas por su presencia allí donde se obtenía una mejor perspectiva relacionada con la situación político-social del país. Esta expansión era más importante en creación de estructura que en militantes, quienes no superaban la veintena más algunos círculos de simpatizantes. Aún así creó discrepancias con las federaciones de Francia y motivó la realización de una Reunión General entre todas las federaciones de la OMLE (Moa 2002, 45). Esta tuvo lugar en la ciudad de Estrasburgo en septiembre de 1970, y a ella acudieron en representación de la federación del interior “Raúl” y Pío Moa “Verdú”. En esta III Reunión se debatió sobre el diferente grado de desarrollo de las federaciones y se planteó como posible solución la centralización estricta, para que las federaciones externas se contagiaran del activismo de las del interior. Como impulso al trabajo de difusión se debatió en torno al órgano de expresión, Bandera Roja. Se intentó acordar un cambio de periodicidad e incluir la publicación de los debates y aportar contenidos de carácter teórico. Ninguna de las dos propuestas salió adelante, si bien fueron la base de los debates de una posterior Reunión General. La centralización también se pospuso por la falta de recursos que conllevaría ese modelo, caso de gastos de viajes continuos o el mantenimiento de un órgano dirigente. Otro de los debates giró alrededor de cómo se debía encarar la reorganización del Partido. Hasta el momento se intentaba buscar el máximo de apoyos relacionándose con otros grupos marxistas-leninistas. Por ejemplo, mediante acciones conjuntas (ya explicadas), o
112 Induyco, Quirós, Santa Clara, Triumph, Rok, etc. Gracias a esas mismas obreras, se inició el movimiento de solidaridad y apoyo a las huelgas de Vigo (García Martín 1984, 35) 56 . En el sector de la construcción la OMLE se expandió como contraparte a las convocatorias de las huelgas generales de CCOO entre 1972 y 1974. El modelo a seguir fue el desarrollo de la creación de círculos obreros de la construcción, en los que se explicaba cómo la convocatoria de las CCOO era un modo para liquidar las huelgas. Además, se impulsaba la lucha independiente y ajena al sindicato vertical y las CCOO, como ya ocurriera en el sector del metal 57 . Todo este activismo desembocó en la necesidad de crear una subescala de organización: los radio. La dirección defendía su creación porque se necesitaba cada vez más gente y más formada, y el mejor modo para adquirir la experiencia era con la práctica en tareas de organización 58 . Esta subdivisión concluye a principios de 1973 con la creación de dos radios dependientes del Comité Local de Madrid, Vallecas y Villaverde. Sin embargo, el trabajo de agitación no fue el único impulsado durante esta etapa en el comité local de Madrid. Moa (2002, 73) señala como desde la dirección se le encarga levantar una nueva «organización de masas», el Socorro Rojo 59 . La organización concebida tendría un propósito doble. El primero era buscar un nuevo vínculo con las masas por medio de una militancia pasiva pero simpatizante. Es decir, el Socorro Rojo sirvió como espacio para permitir la participación de aquellos simpatizantes que no querían pasar a la militancia por los motivos que fueran, aunque normalmente era por temor o no deseo de entrar en una militancia que podría llevar a la clandestinidad y al aislamiento familiar. De esta forma se ampliaba la forma de participación para la OMLE, sirviendo además como otro reclamo para admitir militantes. En años sucesivos, esta organización y otras sirvieron como trampolín de entrada a la militancia en el PCE(r). El segundo objetivo era la búsqueda de ayuda para los presos políticos de cualquier organización y, a su vez, la denuncia de su existencia, de la represión policial, de la situación carcelaria, etc. Las actividades desarrolladas fueron similares a las llevadas por militantes de la OMLE: trabajo de agitación a través de la tirada de octavillas o boletines (Castro 2000, 87). Además, la labor de búsqueda de ayuda se realizaba con la petición a simpatizantes a través de la venta de boletines. A pesar de crearse por iniciativa de la OMLE, se intentó mostrar desde un primer momento su carácter independiente. Sin embargo, en torno al 56 Ese apoyo refleja la idea de internacionalismo proletario, donde todos los obreros se han de unir para combatir la opresión del poder, así como el principio de causalidad: si les ocurrió a ellos nos podría ocurrir a nosotros. Por ello, se combatía toda injusticia, aunque no afectara directamente. 57 Para la OMLE ambas eran lo mismo, puesto que las CCOO seguían la consigna de Reconciliación Nacional del PCE. Por ello se intentaba limitar la influencia de esa idea de reconciliación en el movimiento obrero. 58 Lo indican como forma de evolución personal en la militancia dentro del movimiento comunista (García Martín 1984, 36). 59 No es una recreación del Socorro Rojo Internacional de los años 30.
113 Socorro Rojo se realizaban asambleas y reuniones donde se exponía material de la OMLE y, a su vez, la relación de ambos organismos era conocida por personas cercanas a los círculos de aquella. Esta relación facilitó la toma en contacto de personas que buscaban una militancia activa, como sería el caso de Francisco Brotóns (2002, 11-13) 60 . La segunda gran tarea de la OMLE, asentada en Madrid, fue el desarrollo y fortalecimiento del aparato de propaganda existente, respondiendo a la directriz de impulsar la creación y distribución del Bandera Roja desde el interior. El aparato se constituyó en un pequeño piso en la zona Marqués de Vadillo. El primer número en editarse íntegramente en España fue el nº 10, de diciembre de 1971 (Castro 2000, 86) 61 . Pronto su edición enfrentaría diversas dificultades. La primera fue la necesidad de contar con militantes dedicados en exclusividad a su realización, implícito en la continua profesionalización que se empezó a imponer también en la dirección. Con ello se derivó al segundo problema, los fondos para el sostenimiento del aparato. Con ellos se debía, aparte de preparar la futura Conferencia, mantener a la dirección, pues al estar centrando el trabajo en la dirección de la OMLE no podía desviar su labor hacía otras tareas. Del mismo modo, debían ser destinados a la compra del material necesario para la realización del periódico, tinta, papel, local, militantes, etc. En este momento fue donde se tomó contacto con otra forma de obtención de medios que se alejan del trabajo político de masas para comenzar el acercamiento a posturas ya entonces propias de los movimientos guerrilleros de otras latitudes. Su utilización fue necesaria al ver que los sistemas normales de financiación (la venta de Bandera Roja, las cuotas de la militancia y, en ocasiones, el trabajo renumerado de los militantes) no eran suficiente para abastecer las crecientes necesidades. Moa (2002, 76) señala que llegó «a tener tres trabajos simultáneos…» 62 . Lo que se trataba de no hacer era espectáculos similares a los de «Quimera», recitales o actividades de índole similar por considerarlas cercanas al revisionismo. Por ello, si las necesidades no se cubrían con los anteriores elementos, se prefirió realizar «expropiaciones» a bancos 63 . Por su parte, en el núcleo de Cádiz se vivió una etapa de expansión geográfica tras la visita de “Arenas”. Clave fue la centralización de la dirección, que implicó un control del sistema de trabajo más efectivo, mediante menor periodicidad entre reuniones. Además, se comenzó a recibir el periódico con regularidad, dando la posibilidad de realizar planes 60 Entra en contacto con la OMLE por medio de un intermediario durante el servicio militar. Pero tras la separación de la OMLE de su persona vinculada, busca otra vez el contacto por medio del Socorro Rojo. 61 Las fuentes internas señalan que se publica en enero de 1972 (véase el documento Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)…) Este número no se ha podido consultar en la elaboración de esta tesis. 62 Otras formas de obtención de fondos fueron la participación activa de simpatizantes (colocación de cubos a las puertas de las oficinas de cobro para que los simpatizantes depositasen su cuota, caso de Euskadi), o los «sábados comunistas», con la entrega del salario de esa jornada (García Martín 1984, 77-79). 63 Robo con objeto de financiación de estructuras militantes, no de enriquecimiento personal. La terminología era común en los movimientos armados de nueva izquierda del período en América Latina y Europa.
114 de trabajo más precisos, como la edición de un medio local, El Gallo Rojo 64 . La actividad en las huelgas locales se realizó con el mismo patrón de funcionamiento de Madrid: un inicio caracterizado por la presencia de un militante que impulsa la huelga, para que luego la continúen los afectados. Su impulsor fue Martín Luna con la huelga de la construcción en la Barriada de la Paz o de las «mil viviendas» (Castro 2000, 120; García Martín 1984, 42). Gracías al impulso y a la propaganda local por medio de octavillas, se consiguió que los obreros secundaran la huelga sin involucrar al sindicato vertical. Gracias al activismo y a la difusión e influencia del grupo teatral, el núcleo gaditano creció, llegando a estar presente en tres provincias: Cádiz, Sevilla y Córdoba, lo que a su vez permitió crear el Comité regional de Andalucía. En Cádiz, la expansión continuó en la zona de los astilleros, formándose un comité en torno a las fábricas de Bazán, Matagorda y Astilleros. Esta situación provocó un enfrentamiento con la Brigada político social poniendo a la OMLE desde pronto en el ojo del huracán de las fuerzas de seguridad. Desde Cádiz, y gracias a la difusión realizada por Delgado de Codes en el Puerto de Santa María, San Fernando, Jerez y Puerto Real, se expandió la influencia de la OMLE. Además de ir afianzado el control del sector naval, se fueron sembrando las raíces en otros sectores por medio de la entrada a la militancia de algunos trabajadores: en Jerez López Ragel se vinculó a un círculo de obreros de las bodegas; en el Puerto de Santa María el obrero del campo Maldonado Rosso logró acercar por primera vez a la OMLE al sector agrícola 65 . Luego la OMLE se consolidaría gracias a la huelga de la vendimia del verano 1973. La expansión hacía Córdoba se inició mediante el movimiento obrero de la fábrica del SECEM (Sociedad Española de Construcciones Electromecánicas) en el año 1972 (Castro 2000, 119). Este estaba dirigido por José Balmón Castell, quién hacía de catalizador para la unión de ambas corrientes, si bien los obreros del SECEM ya llevaban tiempo luchando contra la patronal y el sindicato vertical. Balmón había estado en contacto con la OMLE a través de reuniones de los núcleos de Cádiz y de Sevilla, si bien Castro Moral (2000, 119) indica que el primer transmisor de la OMLE hacía Córdoba fue Jesús Ubera, quién habría conocido la OMLE en los astilleros de Cádiz por su trabajo de perito naval. Ubera era un militante procedente de los medios cristianos progresistas. Su exclusión en el relato de García Martín puede deberse a la polémica de la OMLE con los círculos de la Iglesia Católica tras la I Conferencia en 1973. El núcleo sevillano difiere de los anteriormente descritos en el perfil de la militancia. Si en los primeros la base era eminentemente obrera, Sevilla destacó por su carácter 64 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)... Esta producción local no se limitó a Cádiz; el modelo fue exportado a otros comités locales en los años posteriores: Septembre Roxo en Galicia, Aurora en Comité de Madrid, Catalunya Roja en Cataluña y Aurrera en Euskadi. 65 En revoluciones de otras latitudes, en especial China usada como modelo por el PCE(r), el movimiento agrícola fue de necesidad fundamental para la revolución, por la vinculación agricultura-campo. Para la OMLE y posteriormente el PCE(r) el núcleo principal era el sector obrero industrial.
115 estudiantil. Los dos más importantes fueron José Antonio Ramón Teixelo 66 , estudiante de Historia, y Juan García Martín, profesor de EGB. Ambos tendrán un papel destacado en el futuro de la OMLE y del Partido (García Martín 1984, 42). Esta expansión entre el sector estudiantil se produjo también en las áreas universitarias de Madrid, dónde ya había actuado desde 1970, y de Santiago de Compostela. Los contactos se iniciaron por medio de los CLE. A principios de 1973 los mensajes de la OMLE comenzaron a llegar a dos de las zonas industriales más importantes del país: Cataluña y Euskadi 67 . En la primera el contacto se inició a través de Isabel Llaquet mediante visitas a los círculos obreros de la ciudad (García Martín 1984, 79). Participó también Marcial Fournier, quien sería sustituido por Martín Luna. Su labor era crear una red de fuga para los exiliados portugueses que no querían ir a combatir en las guerras coloniales (Castro 2000, 134). En este tipo de actividad se puede observar el germen de la ideología tercermundista y antiimperialista de la OMLE. Sin embargo, su expansión se debió a los contactos de Martín Luna con el sector obrero catalán, en Barcelona y Santa Coloma de Gramanet 68 . Se iniciaron a raíz de la huelga de la Térmica de Adrián del Besós, en cuyas manifestaciones posteriores murió un manifestante a manos de la Policía 69 . Asimismo, provocó que la OMLE impulsase movimientos solidarios en las fábricas de Villaverde en Madrid dónde tenía influencia (Moa 2002, 94). A Euskadi se enviaba propaganda desde 1972 y se mantenía contacto con simpatizantes (PCE(r) 1989, 95). El contacto omliano se estableció por medio de Francisco Fournier 70 . Sin embargo, hasta principios de 1973 y, sobre todo, hasta después de la I Conferencia, no se instaló una estructura orgánica definida. Esta expansión de la OMLE se produjo hasta principios de 1973. Desde enero de ese año y con la convocatoria de la I Conferencia, la mayoría de los esfuerzos estuvieron destinados a ésta y a solventar una serie de problemas que se venían produciendo en el seno de la organización desde los inicios de la OMLE. Esos problemas, a pesar de ser descubiertos en el seno de la V Reunión y en sus resoluciones, donde se les trató de poner frenó, continuaron hasta la realización de la Conferencia en mayor o menor medida. Pueden ser definidos con los términos «oportunistas» y «espontaneísmo». El primero tenía que ver con la relación que se debía mantener con otros grupos de izquierda. El término estriba en la denominación que se hace en el seno izquierda a las organizaciones con distintos posicionamientos dentro de ese espectro ideológico. La base de esas luchas entre facciones comunistas tenía su germen en dar prioridad a la diferencia 66 En algunas fuentes aparece como Teijelo. 67 Para conocer la situación social durante la Transición en Euskadi remitirse a Fernández Soldevilla (2015) 68 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… Hay que destacar un error de cronología en el relato interno. Se marca como punto de partida fines de 1973, por medio de la huelga, pero ésta se produjo en abril de 1973. 69 Mundo Obrero Rojo, nº2, mayo de 1973. 70 Hermano de Marcial Fournier, dirigente que antes de la I Conferencia fuera expulsado (Moa 2002, 100).
116 antes que a lo que une, planteamiento que José Manuel Roca definió como «cultura de la diferencia» (1994, 75). Tras la V Reunión, dónde “Arenas” defendió un distanciamiento, se optó por intentar un acercamiento «unidad de los marxistas-leninistas» para la formación del Partido Revolucionario de la Clase Obrera. En dicha finalidad ya estriba la más importante de las diferencias: había grupos que ya se consideraban el Partido y otros que veían que ese proceso era lento y laborioso (la OMLE, por ejemplo). Para ello, desde fuentes internas de la OMLE, se intentó editar un periódico común que reflejase esa unidad, permitiendo que su aparato de propaganda fuera utilizado para tal fin. Sin embargo, desde el principio era una medida inocua, puesto que la OMLE a raíz de su consolidación por medio del afianzamiento de su ideología y su línea política de trabajo, observó una clara diferencia con el resto del espectro de la izquierd. Es por ello que comenzó a distanciarse para continuar su senda en solitario con grandes críticas hacía sus contrarios. Dos años después expresó su distanciamiento de la siguiente forma: «Una vez que nuestra Organización ha avanzado en su actividad de educación y organización políticas de la clase obrera, en el reagrupamiento de los verdaderos revolucionarios y en la elaboración de su táctica y programa, comenzaron a manifestarse (principalmente en la práctica) las grandes diferencias, diferencias de principios, que nos separan de los “grupos de izquierda”. Nuestra Organización se configuraba como auténticamente comunista mientras que los otros grupos quedaban en la charca del oportunismo» 71 . ¿Realmente buscaban la unificación? No, puesto que mientras propugnaban por esa unificación, la OMLE trabajo en mayor medida en beneficio de su evolución propia. No es algo solo aplicable a la OMLE, sino que todos los grupúsculos de la izquierda radical lo practicaron. Sin embargo, a ésta el distanciamiento y su comportamiento con militantes cercanos a ese oportunismo les valió el primero de los calificativos por los cuáles fueron conocidos y que se traslada al PCE(r), “sectarios” (Castro 2000, 100). Ese oportunismo, o cercanía a otros grupos que no comulgan con la OMLE fue la causa por la que se expulsó a Marcial Fournier 72 de la organización en la primavera de 1973. Con su salida, Castro Moral señala que concluyó el fin del intento de cercanía a otros grupos de izquierda. Esta campaña de diferenciación con los otros grupos de izquierda se denominó «deslindamiento de campos con los oportunistas de izquierda» (Moa 2002, 82), y corrió en paralelo con la búsqueda de fondos, lo que se traduce en dos de los preparativos para la I Conferencia. El otro problema se centraba en el espontaneísmo o «igualitarismo». Este ya había estado presente en la primera etapa de la OMLE, por una falta de dirección. En cambio, en esta 71 Antorcha, nº especial, marzo 1975, «Sobre el Boicot». 72 Moa (2002, 89) señala que en la I Conferencia el citado militante se marchó a la francesa, es decir, rápido y sin mediar explicaciones. Contrasta con el aporte de Castro Moral, quién en virtud de su entrevista al afectado indica que fue expulsado por mantener vínculos con otros grupos del espectro de la izquierda.
117 fase el problema se vio como una desviación de las doctrinas relativas al trabajo centralista. Es decir, no se acataba la resolución de un centro dirigente único, lo que se traducía en: trabajos de agitación dispersos, reforzamiento de aparatos locales en lugar del central y supeditación del trabajo clandestino al trabajo legal 73 . El último de los problemas durante la fase del Partido fue lo que provocó que la militancia de células periféricas se fuese desligando del mismo. La solución implementada fue una campaña de rectificación de esos errores centrada en un mayor poder de decisión y control del Comité de Dirección central, reuniones más periódicas, y envío de prensa central con regularidad. Esta campaña sirvió como actividad previa a la realización de la Conferencia. La I Conferencia fue el centro de la mayoría de los esfuerzos desde 1973. La necesidad estimada de su realización había ido en aumento desde mediados del año anterior, con el objeto de analizar los logros y fracasos en la aplicación de las resoluciones de la V Reunión y de la labor agitativa desarrollada, y de desarrollar la línea política a raíz de la discusión de los elementos antes descritos. La convocatoria para esta I Conferencia se realizó en enero, momento en que estimaron que además se daban una serie de condiciones favorables en el contexto político español. El análisis realizado por la dirección observaba una crisis acentuada del régimen por las contradicciones entre las distintas clases sociales. Sin duda, el análisis estribaba en el auge de las huelgas y paros en las empresas españolas y de los movimientos estudiantiles frente a las oligarquías, ya fueran en representación de la patronal o de las direcciones universitarias. La preparación de la Conferencia, aparte de las dos actividades antes mencionadas, se realizó mediante la elaboración de textos y boletines que luego se debatieron en las asambleas clandestinas de donde salieron las conclusiones que fueron enviadas a la Conferencia y debatidas allí (García Martín 1984, 77). Con este tipo de actividad se buscaba dotar de una apariencia democrática y de participación a toda la militancia, puesto que no era posible realizar una Conferencia aglutinando a todos en un único local 74 . Los materiales específicos para la ocasión partían de un libro escrito por “Arenas” sobre la historia de España durante los siglos XIX y XX, basado sobre todo en Tuñón de Lara (Moa 2002, 84-85). Como complemento se realizaron una serie de Proyectos sobre la línea programática y de Estatutos que debía tener la organización. Además, se acompañaron por numerosos artículos en el órgano de expresión central. El más importante fue el número de marzo de 1973, dónde el estudio se centraba en cómo debía 73 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… 74 Castro (2000, 152) indica que el número de efectivos de la OMLE oscilaba entre 150-300 militantes según las fuentes de las fuerzas de seguridad. Si bien Moa y la Guardia Civil lo acercan a 150; Estudio sobre la Organización terrorista GRAPO, Dirección de la Guardia Civil, 2 sección Madrid, 1983. Boletín Informativo nº 30 de la CGIS-DGS, señala entre 200-300.
118 de ser la dirección, los métodos de trabajo y sobre todo como debían de ser las condiciones de la militancia con respecto a la organización. El planteamiento de la Conferencia y el modo en que fue vista por los asistentes nos habla en un doble objetivo. El primero buscaba afianzar y centrar la ideología y la metodología de trabajo de OMLE, como medio de expansión y control de la dirección. El segundo respondió a la perspectiva subjetiva de cada asistente, puesto que muchos indican esta Conferencia como el punto de partida de pertenencia a una organización cercana con sus bases. Es decir, notaron y asumieron un sentimiento de pertenencia, el cual solía conseguirse por medio de una simbología y cultura unitaria. Esto se tradujo en una internalización del compromiso con la Organización. Este objetivo estaba relacionado con la planificación como medio de aglutinar y unir, pero no era posible si los asistentes no se sentían reconocidos tanto en la forma de desarrollo, en los debates y sobre todo en la puesta de escena de la Conferencia. Para ello, se estableció como decoración del local de la reunión una serie de iconografías definidas y un planteamiento destinado a tal fin. NOMBRE PROCEDENCIA PROFESIÓN MANUEL PÉREZ MARTÍNEZ Madrid Escayolista ABELARDO COLLAZO ARAUJO Vigo Albañil ENRIQUE CERDÁN CALIXTO Madrid Estudiante ciencias JUAN CARLOS DELGADO DE CODES Cádiz Estudiante Ciencias RAMÓN GONZÁLEZ COSTAS Vigo Obrero JESÚS BUENO DE PABLOS Madrid Empleado banca PIO MOA RODRÍGUEZ Madrid Periodista JOAQUÍN CALERO ARCONES Madrid Administrativo JOSEFINA GARCÍA ARAMBURU Madrid Estudiante filosofía JOSEFA ALARCÓN LAPUENTE Madrid Planchadora FRANCISCO JAVIER MALDONADO ROSSO Cádiz (Puerto de Santamaría) Albañil JOSÉ BALMÓN CASTELL Córdoba Mecánico FRANCISCO FOURNIER Vizcaya JUAN MARTÍN LUNA Cataluña Soldador LUIS ALONSO RIBEIRO Vigo Obrero JESÚS UBERA JIMÉNEZ Córdoba/Cádiz Perito naval ÁNGEL COLLAZO ARAUJO Vigo Obrero FERNANDO HIERRO CHOMÓN Vigo Obrero ENCARNACIÓN MARTÍNEZ DE SANTIAGO Madrid Mecanógrafa FRANCISCO MARTÍN EIZAGUIRRE París Dibujante industrial PEDRO MARTÍNEZ DE ILARDUYA Vitoria Fresador ISABEL LLAQUET BALDELLOU Madrid Estudiante políticas JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ CASAS Cádiz Administrativo ANDRÉS MENCÍA BARTOLOMÉ Madrid Estudiante políticas ANTONIO MUÑOZ Sevilla Estudiante filosofía y letras * Madrid Escayolista * Madrid (Vallecas) Peón construcción * Madrid (Vallecas) Peón construcción Tabla nº2: Asistentes a la I Conferencia 75 75 Datos procedentes de Castro (2000, 114-115). Los asteriscos son tres militantes representantes de los radios de Madrid cuyos nombres se desconocen debido a su poca relevancia en el devenir de la OMLE. Cabe la posibilidad que fuesen únicamente simpatizantes.
119 La Conferencia se celebró en junio de 1973. Es conocida como Conferencia de los Leones por su lugar de realización un chalet en el puerto de los Leones en Los Ángeles de San Rafael 76 . Participaron militantes de todas las zonas donde la OMLE tenía presencia orgánica, escogidos en cada uno de los círculos orgánicos a los que pertenecían: «Los delegados a la Conferencia serán propuestos por cada organización (..) con un número determinado de militantes, a fin de que toda la Organización se halle representada y serán elegidos finalmente por medios de consultas con los órganos superiores» 77 . Esta afirmación podría indicar un posible filtro para la asistencia. Con todas las elecciones venían a confirmar, según la Organización, la representatividad de clase, centralismo democrático y la salvaguarda de la clandestinidad. De este modo había asistentes de Comités Locales, de radio, de fábrica, de enseñanza. Así, junto con el debate previo de los materiales en cada centro, se hacía participe a toda la OMLE de las resoluciones tomadas en la Conferencia, de modo que todos pudieran sentir su participación. El espacio de realización de la Conferencia fue decorado con materiales afines a la ideología de la organización, según se desprende de algunos testimonios de los asistentes: «Cuando llegamos, ya todo estaba preparado, un salón de reuniones y listo para comenzar el trabajo: carpetas, bolígrafos, consignas en las paredes y retratos de Marx, Engels, Stalin, Mao y José Díaz; también había una exposición de materiales de propaganda de la organización: libros, carteles, hojas de agitación, colecciones de B.R.; en la planta baja un salón comedor con provisiones para los días de la reunión» (Castro 2000, 103) 78 . El testimonio de Balmón Castell es coincidente en este tema con los de Moa (2002, 87) o de Josefa Alarcón Lapuente (García Martín 1984, 81; Castro 2000, 102-15). Esta en su biografía además expresa como la Conferencia sirvió como toma de conciencia sobre el papel de los obreros en el cambio y la reconstrucción del Partido; es decir, como un impulso dónde la militancia reafirmó el compromiso con la organización y, a su vez, se identificó con el proyecto de la OMLE. ¿Qué trató la OMLE en la Conferencia y qué tipo de resoluciones alcanzó? El avance no solo se produjo en relación a la vinculación con la militancia, en función del montaje del evento y de las actuaciones previas. El compromiso se vinculó también a los temas tratados y las resoluciones adoptadas. La temática a tratar se dividió en tres apartados: lecturas de informes, discusión de Proyectos de las tesis programáticas de los estatutos y la elección de un Comité de Dirección 79 . Los dos primeros puntos se trataron con 76 Moa (2002, 87) indica que el lugar debía ser un centro de uso de distintos grupos de izquierda puesto que cuando militaba en el PCE asistió a una reunión en el mismo chalet. 77 Los criterios de elección se publicaron en el Bandera roja, marzo de 1973. 78 Testimonio de José Balmón Castell en el manuscrito Enrique Cerdán Calixto recuerdos de sus camaradas, editado por militantes del PCE(r), 1984, p. 22. En él se centran en explicar la historia del Partido haciendo hincapié en su figura. 79 Sobre el tema véase el capítulo 4 de esta tesis, dedicado a Ideología.
120 anterioridad en los debates de cada órgano. El último venía a confirmar el establecimiento del sistema de funcionamiento centralizado que se venía asentando desde la V Reunión. Con la elección la dirección estaría legitimada para dirigir sus acciones en la medida y sentido que estimara correspondiente. Esa legitimidad la otorgaba la elección por el órgano supremo de la OMLE, la Conferencia (en etapa de Partido sería el Congreso), donde se hallaba representada la soberanía de toda la organización. La Conferencia concluyó con la apertura de un nuevo periodo donde la Reconstrucción del Partido fue la consigna. Además, para alcanzar dicho objetivo la OMLE se dotó de una serie de mecanismos necesarios para su evolución. Se eligió un Comité de Dirección de 5 personas: “Arenas”, Abelardo Collazo Araujo, Juan Carlos Delgado de Codes, Ramón González Costas y Enrique Cerdán Calixto. Posteriormente, formaron parte de ese Comité Isabel Llaquet y José María Sánchez Casas, que llegaron por cooptación y no por elección directa de la militancia (García Martín 1984, 92). En la elección de la dirección, Moa señala un capítulo destacable: un compañero, Bueno de Pablos, recibió numerosos votos para optar a la dirección; sin embargo no salió elegido por su anterior intento de salirse de la OMLE y se omitieron sus votos (Moa 2002, 89-90). Esto puede mostrar un modo de funcionamiento adulterado donde en las elecciones debía salir lo más aceptable o, en realidad, lo solicitado por la dirección. En el fondo, ese no deja de ser el trasfondo de funcionamiento del centralismo democrático. En esta misma línea se establecieron los Estatutos por los cuales debía regirse el funcionamiento de la OMLE. En ellos se establecía el centralismo democrático como modo de funcionamiento, y se otorgaba al Comité de Dirección la responsabilidad y el poder de Organización entre Conferencias. Se recogió también el modo de organización, donde todo militante debía pertenecer a una célula y trabajar en su desarrollo, aplicar la política salida de la Conferencia y pagar sus cuotas. Además, se señalaron los deberes y derechos de los militantes, siendo el más importante y fundamental la participación en la elaboración de la línea política de la organización. Es decir, se quería mantener a la militancia comprometida para evitar fugas o discrepancias serias. Por último, durante la Conferencia se estableció un programa de mínimos en su línea política. Castro Moral señala 9 y García Martín indica 10. En cambio, en la publicación interna de la OMLE se indican los 9 representados por Castro Moral. Los indicados por García Martín son una explicación aproximada. Sobre este programa de mínimos volveremos más adelante. 3.3. Tercera etapa: junio 1973 – Congreso Reconstitutivo (junio 1975) Esta etapa persiguió con una mayor nitidez el objetivo fundamental de la OMLE, la Reconstrucción del Partido. Sin embargo, este periodo se caracterizó por ser el primero
121 en el que la OMLE enfrentó la presión de las Fuerzas de Seguridad. Además, tuvieron que adaptarse en función de los sucesos políticos ocurridos en su entorno. El primero de ellos fue el asesinato del Presidente de Gobierno, Luis Carrero Blanco, el 20 de diciembre de 1973. El segundo sería la denominada Revolución de los Claveles ocurrida en abril de 1974 en el país vecino, Portugal. Sin embargo, no solo los acontecimientos europeos tuvieron su calado en la política interna de la OMLE. La caída del Gobierno de Salvador Allende en Chile fue el primer conflicto internacional en afectar al proceso agitativo de la OMLE, al apoyar a los obreros de los astilleros de Cádiz a finales de 1973, quienes se negaron a reparar un barco con bandera chilena en repulsa por el golpe de Estado de 11 de septiembre pasado. Ese posicionamiento reflejó la postura de la OMLE en relación con la negativa de negociar con el fascismo en busca de una reconciliación. Las actividades desarrolladas por la OMLE respondieron a un proceso de jerarquización de su organigrama de estructuración de la militancia. Ese proceso constó de un paulatino desligamiento en distintos organismos (células, comités, etc.). Además, a raíz de los errores del verano, se intensificó la formación de la militancia. Este proceso es denominado dentro de la organización como «campaña de bolchevización». Dicha formación se había impulsado tras la Conferencia con la decisión de publicar otro órgano de expresión, Antorcha. Además, en esta etapa, la OMLE se expandió en las zonas de Euskadi y Cataluña, junto con trabajos agitativos en las zonas donde ya tenía presencia. Se continuó con el posicionamiento en contra del sindicalismo activo del PCE a través de las CCOO. Motivo de ello fueron las críticas a la organización sindical en el «proceso 1001» 80 y las continuas llamadas al boicot de las elecciones escenificadas en la campaña de principios de 1975. Con la Resolución de la Conferencia y el nombramiento de la nueva dirección se inició la senda para reconstruir el Partido. Para ello, el trabajo debía seguir varias líneas: profesionalización y formación de los cuadros; continuidad con el trabajo de vinculación con las masas; y afianzamiento de la expansión en zonas donde se habían sembrado las semillas de la adhesión de simpatizantes. En cuanto a la profesionalización y formación, su desarrollo se planificó enfocándose en dos tareas: una mayor compartimentación de la estructura y el desdoble en la edición del órgano de expresión, para lo que se decidió editar Bandera Roja y Antorcha 81 . La edición fue acompañada de la creación de un Comité dedicado en exclusividad a la propaganda. La finalidad del desdoble era crear un periódico que se centrase en explicar y difundir las bases del contenido teórico e ideológico de la OMLE, y otro que explicase las 80 Juicio, iniciado en junio de 1972, en el que se condena a toda la cúpula de las CCOO en clandestinidad en diciembre de 1973. 81 Antorcha se publicó en dos etapas. En esta tesis nos interesa la primera entre septiembre de 1973 y junio de 1975. La segunda época se corresponde con los años 90.
128 Esta política de ataques a los posicionamientos a raíz del «proceso 1001» es ratificada por Moa (2002, 120). Esta postura se mantuvo en meses posteriores en artículos de Bandera Roja, sobre todo tras la llegada al poder de Carlos Arias Navarro y su tendencia aperturista con el denominado espíritu «12 de febrero» por la fecha en que se produjo en 1974. Durante ese discurso en las Cortes, aparte de indicar una serie de medidas aperturistas, el presidente Arias Navarro indicó un camino para que se pudieran empezar a vincular asociaciones: «…el estudio y redacción de un Estatuto del Derecho de Asociación para promover la ordenada concurrencia de criterios conforme a los principios y normas de nuestras leyes fundamentales, sin que proceda aquí tampoco el señalamiento de un plazo, es deseo del gobierno que las sociedades asociativas reconocidas y regladas por aquel estatuto pueda comparecer sin tardanza en la vida política nacional…» 92 . Junto a este discurso, los miembros de la OMLE se hacen eco de unas posibles declaraciones de la Ejecutiva del PCE: «Estamos dispuestos a encontrarnos, a reunirnos, a discutir con todos los grupos políticos y sociales, con los representantes de no importa qué institución, con las autoridades que tienen virtual o potencialmente un peso en la vida pública, para lograr una solución que supere la guerra civil» (García Martín 1984, 106) 93 . Ambos elementos fueron suficientes para que la OMLE continuarse lanzando material de denuncia tanto contra el aperturismo como contra el revisionismo (por separado), pero haciendo además hincapié en una posible vía conjunta que llevase a la claudicación del movimiento obrero. El discurso de Arias Navarro fue a ojos de la OMLE, por su posible utilización por parte de otros grupos de izquierda, como una luz a la salida del túnel a la clandestinidad por medio de la participación legal en la política. El único peaje a pagar, en teoría, era someterse a la legislación del franquismo. Ni que decir tiene que la OMLE no optó por esa posición, al igual que no lo hizo con la llegada de Suárez al gobierno en 1976. Su postura se sintetizaba en la siguiente afirmación de la dirección de la OMLE y del PCE(r): del fascismo no hay vuelta al parlamentarismo (Moa 2002, 153). Por ello, desde el inicio del aperturismo se habían puesto los cimientos de la oposición a esa apertura, caso de los boicots a las elecciones sindicales. La participación por parte del denominado revisionismo no fue tan decidida como los escritos de la OMLE sugieren. Si bien si promovieron la participación de los trabajadores por medio de la presentación de candidatos a las elecciones sindicales, la inmersión en el 92 Video del discurso de Arias Navarro, disponible en: http://lahemerotecadelbuitre.com/piezas/espiritu-del-12- de-febrero-arias-navarro-anuncia-que-la-dictadura-inicia-un-proceso-democratizador-con-legalizacion-de- asociaciones-politicas/ 93 La cita fue extraída de un militante del PCE(r), si bien se desconoce su origen en relación con el PCE y por tanto su veracidad. Así, únicamente analizamos la repercusión que esas posibles palabras (o la creencia en su origen) tuvieron en su momento para la OMLE.
129 franquismo no fue tal. La mayor explicación de esta aseveración firme, y contraria al posicionamiento de la OMLE, es la ilegalización del PCE hasta principios de 1977. Sin embargo, este trabajo discursivo iba muy en la línea de su propaganda. La finalidad era buscar un elemento diferenciador frente a sus rivales políticos. Esta campaña, impulsada desde sus inicios, se recrudeció durante esta etapa de refundación del Partido, objetivo que se plasmó en diciembre de 1974, tras el inicio de la campaña de bolchevización. ¿Qué fue esa campaña? Para dar una respuesta a tan compleja pregunta es necesario conocer los motivos que la impulsaron. Entre los primeros cabe mencionar las detenciones ocurridas en el comité andaluz a principios de 1974, motivdas por el incremento de actividad de la rama andaluza y la llamada de atención que eso supuso para la policía en relación con la OMLE (Moa 2002, 125). La operación fue posible gracias a «Manolo», un policía infiltrado en los astilleros de Cádiz como obrero 94 . Las detenciones provocaron la caída del Comité andaluz y los enlaces con Madrid. Sin embargo, el mayor efecto fue el desplazamiento de parte de la dirección al extranjero: “Arenas” a Bruselas junto a Isabel Llaquet “Montse”. Por su parte la otra representación ya estaba en el extranjero, con Cerdán en París. Esta situación pudo no ser más que algo anecdótico. En cambio, la nueva dirección en el interior hizo que no fuera así. A pesar de la renovación orgánica, los dirigentes en el exilio mantenían el control de funcionamiento. Los del interior eran Delgado de Codes (organización y responsable político), Abelardo Collazo (sección técnica), Sánchez Casas (propaganda) y Moa (contactos con red andaluza); posteriormente se incorporó Bueno de Pablos (Moa 2002, 129). Este cambio generó, a raíz de los acontecimientos políticos de la primera mitad del 74, una desviación de la línea política de la OMLE, la cuál sería el germen de los denominados “errores del verano”, los cuales provocaron la convocatoria de la Campaña de Bolchevización en la II Reunión del Comité de Dirección en otoño de 1974. Los denominados errores del verano por parte de la dirección (focalizada en la persona de “Arenas”), se tradujeron en el desarrollo de una nueva línea política completamente diferente a la definida durante la I Conferencia. Los autores de la línea política desviada salida de la I Conferencia fueron parte de la dirección del interior, focalizando la responsabilidad en Pio Moa, según fuentes internas posteriores (García Martín 1984, 108- 109). Las fuentes primarias, sobre todo artículos de Bandera Roja, solamente señalan la desviación, no a sus responsables. Para solucionarla, afirma Gómez Parra (1991, 82), fue necesaria la rápida vuelta de la dirección del extranjero. La línea errónea, según las tesis de “Arenas”, fuera impulsada por la Revolución de los Claveles en Portugal y, en menor medida, por la abdicación de la dictadura de los coroneles en Grecia. El suceso generó 94 No es un infiltrado de la OMLE, si no que realizaba un trabajo de control en zonas de conflicto.
130 una posible nueva vía para la salida del franquismo, una vía dónde el aperturismo de Arias Navarro fraguase en una caída del franquismo de un modo interno. Ante esta disyuntiva con dos posibles líneas políticas, nos encontramos ante dos relatos diferenciados. Moa, representante de la dirección del interior, señala que su línea de trabajo se centró en mostrar ambas caídas de los regímenes dictatoriales como una maniobra de la OTAN y del imperialismo para apuntalar los regímenes a través de una apertura democrática práctica que se reproduciría en España llegado el momento. La dirección exiliada se centró en mostrar como la tibieza de la respuesta del interior estaba provocando una nueva línea basada en «propugnar el desarme político e ideológico de la Organización y su paso a la legalidad». Por ello, Moa y Delgado de Codes fueron acusados de desviacionismo. La crisis se solventó con la aceptación de errores de línea por los acusados, y el acatamiento de las directrices de la OMLE. Otro de los denominados errores del verano se originó con la expulsión de Moncho 95 a raíz de una relación con un abogado para reincorporarse a las filas de la empresa en la que trabajaba en Vigo, contraviniendo la disciplina de Partido que lo había reubicado en Madrid tras las huelgas de Vigo del 72. Se consideró que ambos hechos formaban parte de una misma raíz de error: una desviación en la responsabilidad del trabajo y una mala planificación de la militancia. Por ello, la campaña de bolchevización debía funcionar como un revulsivo que situase a los camaradas más capaces en los puestos de poder y control (en la difusión interna se denominan «de responsabilidad») 96 . Esos camaradas más capaces debían ser aquellos que comulgasen mejor con la dirección. Castro Moral, señala que la campaña fue otro modo de apuntalar el monolitismo del grupo, donde se afirmó una lógica de funcionamiento en la que todo había de acercarse a la postura del centro de dirección. Moa (2002, 160) indica que la campaña buscaba establecer «una disciplina casi militar o militarizar el partido», aparte de aumentar el saber teórico de la militancia. Con ambos análisis, la respuesta más acertada es que dicha campaña estuvo destinada a aumentar el control de la estructura organizativa de modo que no se produjeran desviaciones de la línea marcada por la dirección. Dicho control se haría por parte de la militancia más comprometida. Además, esta deriva en el control interno y la deriva de consolidación de la organización se puede observar tras el tipo de artículos publicados en Bandera Roja entre diciembre de 1974 y junio de 1975. Destaca un enfoque interno, mediante un continuo análisis de las teorías y postulados de la OMLE. En comparación al postulado teórico, el contenido agitativo fue escaso, y no iba más allá de información sobre huelgas en zonas de militancia de la OMLE. Esta campaña estuvo vigente desde septiembre de 1974 hasta el 95 Uno de los iniciadores de la OMLG, con el alias de “Valentin”. 96 Bandera Roja, nº 57, 15/12/1974, «¡Adelante la campaña de bolchevización!», p. 1.
131 Congreso Reconstitutivo 97 , puesto que debía ser un paso previo y necesario para la Reconstrucción del Partido, si bien la periodización debió estar sujeta a situaciones internas determinadas puesto que su finalización no fue homogénea. Entre diciembre de 1974 y el venidero 1975 hubo otros debates relativos al mantenimiento del orden. Durante ese periodo, la actividad omliana tuvo dos posiciones: una centrada en la actividad de cara al exterior, que permitiese la continua diferenciación con el resto de las izquierdas; y otra dedicada a la actividad interior con la campaña de bolchevización y sobre todo un conjunto de Conferencias Constitutivas de las regiones periféricas: Galicia, Euskadi y Cataluña. Esto no significa en absoluto ningún tipo de independencia o autonomía de la periferia respecto con el centro, sino al contrario: su función era recrear el modelo central en las periferias como un modelo de pertenencia conjunto y que funcionara al unísono con el aparato central. Los acuerdos de esas conferencias no dejaron de ratificar lo ya resuelto en la I Conferencia Nacional. Solo tenían un carácter diferenciador en tanto en cuanto se reconocía que las tres regiones eran naciones oprimidas por el fascismo. A pesar de esto, el énfasis principal del mensaje se mantuvo siempre en la opresión del monopolismo. La situación nacional de opresión lo único que hizo fue avivar el fuego combativo, circunstancia que los comunistas gallegos (es decir, los omlinaos) no debían desperdiciar 98 . En Euskadi se fijó el derecho de autodeterminación, pero supeditado a la derrota previa del fascismo 99 : «…[la autodeterminación] significa para nosotros, una vez destruido el fascismo, el derecho del pueblo vasco a elegir su destino, la unión o la separación. Nosotros aceptaremos esa decisión libremente expresada, pero por nuestra parte apoyaremos siempre la unión en pie de igualdad en una federación con los demás pueblos de España» 100 . Esta política iba vinculada a la defensa del internacionalismo proletariado. Se promovía la unión de la clase obrera mundial para derrotar al imperialismo, dejando apartada cualquier tipo de lucha secundaria, caso de la nacional. Asimismo, mostraba un enfoque diferenciador con organizaciones estrictamente nacionalistas, que hacían de esa cuestión el centro de su actividad. Defendían la posibilidad de elegir, pero no promovían la separación. La Conferncia de la OMLE catalana fue similar a la de Euskadi en el tono de 97 Sobre temas internos véase Bandera Roja, nº 56, 01/12/1974, «Perfeccionemos los métodos de lucha clandestina», pp. 12-14; y nº 62, 01/03/1975, «Resumen de la discusión del proyecto de tesis programa y estatutos en el Partido Comunista de España (reconstruido) en el comité cultural», pp. 16-17. Sobre huelgas y actividades: Bandera Roja, nº 57, 15/12/1974, «La lucha de los obreros de Seat», pp. 6-7; y nº 63, 15/03/1975, «Frente al auge de las luchas de masas no le valdrán al fascismo ni la demagogia ni la represión», pp. 18-22. 98 Bandera Roja, nº 67, 15/05/1975, «Informe político ante la primera conferencia nacional de la OMLG», pp. 10-14. 99 Casanellas, le confiere a OMLE un marcado carácter de nacionalismo español (2013, 31). 100 Bandera Roja, nº 60, 01/02/1975, «Documentos de la Conferencia Constitutiva de la OML de Euskadi».
132 la cuestión nacional; pero además se hizo hincapié en la necesidad de un Partido Único 101 . Esto vino a ser como el preámbulo de la convocatoria del Congreso. La única que muestra una cronología definida de realización fue la Conferencia de Euskadi, en diciembre de 1974. Sobre la gallega el informe señala que se realizó una vez concluyó la campaña de bolchevización. Para conocer la fecha de celebración de la conferencia gallega, nos centramos en la de Euskadi. Esta tuvo lugar en diciembre de 1974 (Castro 2000, 133) 102 y su informe se publicó en febrero de 1975 103 . Con esa variación la fecha de la OMLG pudo ser en marzo de 1975, puesto el informe se publicó en mayo y entre realización y publicación mediaban alrededor a dos meses. La catalana, siguiendo esa lógica, pudo tener lugar en octubre. Las actividades internas no se limitaron a la celebración de Conferencias. Se continuó con la campaña de bolchevización, y como complemento se realizó un trabajo espejo al realizado para la preparación de la I Conferencia. Ese había consistido en difundir entre los militantes de toda la organización folletos y programas a tratar en la Conferencia. Para configurar el Congreso Reconstitutivo, se realizaron las mismas tareas de difusión de material programático entre militantes. Todo este volumen de actividad estaba encaminado a la preparación del Congreso, no a la ampliación de base militantes ni al debate interno teórico. Según Laiz, esta deriva se tradujo en proceso de inversión, que provocó otra encaminada al terrorismo (Laiz 1995, 191). En nuestra opinión, más que hacia el terrorismo, consideramos que esa deriva conllevó el aislamiento, y este a su vez a concebir la necesidad de la violencia. El inicio de la teorización sobre la necesidad de realizar acciones violentas se dio tras los 3 obreros muertos en Granada en 1971. En fechas previas a la I Conferencia las acciones comenzaron con un fin logístico. El paulatino aislamiento llevó a verlas como un mecanismo de altavoz de la necesidad de la lucha y de sus posicionamientos. Si bien fue en el momento descrito cuando comenzó realmente, la deriva armada de la que surgieron los GRAPO no se teorizaría hasta el III pleno del comité central del PCE(r) en 1976, a pesar de que para entonces ya habían actuado. Esa deriva se puede ver en el modo de tratar a algunos disidentes. A principios de 1975 la Sección Técnica atentó contra Marcial Fournier, a quién etiquetó como chivato, por lo que se le debía eliminar o aplicar un correctivo físico (Moa 2002, 163) 104 . La explicación de Laiz se centra en que, al no expandirse y solamente centrarse en el núcleo interno, se perdían las conexiones con las 101 Bandera Roja, nº 58, 01/01/1975, «Comunicado de la Conferencia Constitutiva de la OMLC». 102 A ella asisten representantes de todas las organizaciones de OMLE. 103 Bandera Roja, nº 60, 01/02/1975, «Documentos de la Conferencia Constitutiva de la OML de Euskadi». 104 Esta es la primera acción armada documentada por Castro Moral, y encaja en la lógica de actuación del GRAPO y del PCE(r) con respecto a los soplones en años posteriores. Entrevista del autor a José Luis Fernández González. Militante de PCE(r) desde 1975. Posteriormente entra en los GRAPO y abandona la disciplina de partido (realizada en Vigo 10/10/2017). En la entrevista relata que con los chivatos no había compasión; no se consentían chivatos, pero sí las críticas. De la organización podía irse quisiera.
133 luchas y con la realidad social, si bien el alcance omliano era reducido y solamente actuó de cara al exterior en el boicot a las elecciones sindicales. Estas últimas, convocadas para mayo de 1975 105 , fueron el caballo de batalla externo de la OMLE. Se plantearon como una lucha decisiva cuyo fracaso mostraría el compromiso del proletariado con los postulados rupturistas frente a la limpieza de fachada del régimen, y por tanto la corrección de los postulados de la OMLE. Su actividad estvuvo en línea con sus tácticas agitativas habituales: organización de charlas restringidas, pintadas en muros y vehículos públicos, o tirada de octavillas. En ellas, la consigna fue «¡Boicot a la resurrección de Comisiones Obreras!» (Moa 2002, 177-178) 106 . La actividad fue desarrollada por toda la organización: Madrid, Euskadi, Cataluña, Andalucía y Galicia. A pesar de la homogeneidad de actividades, el desarrollo del boicot fue muy desigual y no tuvo el éxito esperado, aunque los análisis internos lo consideraron favorable. Es cierto que en Vigo obtuvieron algunos resultados exitosos, como el 70% de abstención en los astilleros Freire (Moa 2002, 180); si bien más que a la labor omliana, según Moa, se debía a la presencia de un simpatizante de OMLE que tenía buena relación que indicó que era mejor no votar; es decir, primó la relación personal frente a la actividad agitativa de la OMLE. El mismo Moa, en el momento de escribir la publicación 107 , reconoce que el ambiente reinante era diferente al reflejado en la prensa interna. Toda esta actividad fue simultánea a la preparación del Congreso Reconstitutivo del Partido. Su convocatoria se realizó en diciembre de 1974, tras la III Reunión del Comité de Dirección elegido en la I Conferencia y una vez alcanzadas las condiciones necesarias para ello, tanto a nivel interno como externo. Estas se pueden observar en la apertura del informe presentado por “Arenas” al Congreso: «Las condiciones para la celebración de nuestro Congreso han madurado: la agravación de la crisis económica y política del régimen, la ofensiva de la lucha de masas encabezada por la clase obrera, la bancarrota del revisionismo y, sobre todo, el estado actual de nuestras fuerzas organizadas, su cohesión ideológica y política, el grado de extensión y ligazón con las masas. Sin esta última condición, si no contásemos con la fuerza y experiencia suficiente, por muy buenas condiciones que hubiera, desde el punto de vista de la crisis general del régimen, todo intento de reconstruir el Partido terminaría en un completo fracaso» 108 . 105 BOE, nº 114, 13/05/1975, «Acuerdo del Comité Ejecutivo Sindical por el que se da cumplimiento al Acuerdo de la Permanente del Congreso Sindical de 5 de mayo de 1975 sobre convocatoria de elecciones sindicales y publicación de las normas electorales», pp. 9946-9951. 106 Bandera Roja, nº 67, 15/05/1975, «NO VOTAR: es así como únicamente la clase obrera podrá ganar las elecciones en las actuales circunstancias»; y Bandera Roja, nº 68, 01/06/1975, «El gobierno quiere que votes. Los patronos quieren que votes. La policía quiere que votes. Los revisionistas quieren que votes…», pp. 4-5. 107 La primera edición es de 1982; la utilizada para la tesis es la revisión de 2002. 108 Informe político presentado al 1er Congreso del PCE(r), Manuel Pérez Martínez “Arenas”, 1975, p. 2. Archivo digital. Disponible en: https://movimientopoliticoderesistencia.blogspot.com/2013/08/informes-politicos-los- 4-congresos-del.html.
134 A nivel interno consideraron que ya tenían el enraizamiento necesario en la clase obrera a partir de una base ideológica, política y organizativa suficiente. Además, era la condición a la que suponían imprescindible para la celebración del Congreso. Sin embargo, dichas condiciones no eran muy halagüeñas para el devenir del Partido, según los análisis realizados desde fuera del núcleo interno de la OMLE. Para empezar, la militancia no estaba muy extendida. Moa la cifra entre 170-190 (2002, 227) 109 . Además, la vinculación con las masas no fue ni tan extensa ni tan estrecha; prueba fueron las elecciones sindicales de 1975, donde a pesar del boicot propugnado y la lectura realizada, el éxito fue escaso y localizado en fábricas dispersas. Sin embargo, la cohesión ideológica fue una realidad en los círculos internos y de simpatizantes por medio de la campaña de bolchevización, sobre todo, y del proceso formativo propugnado desde la I Conferencia. La causa externa se veía en una ofensiva de las clases trabajadoras contra el fascismo y el revisionismo, apoyada por la crisis del país. De ambas lecturas se extrajo una tercera: un retraso en la convocatoria sería una victoria del fascismo, puesto que las masas necesitaban un Partido que las dirigiera. En esa Reunión se planificó toda la actividad explicada en los párrafos anteriores. «¡Que de todas las resoluciones salgan resoluciones, que las actividades en apoyo de la pre constitución del partido se liguen a la lucha por el mejoramiento de las condiciones de vida! ¡Por el boicot al fascismo, por la organización independiente de la clase obrera y su ligazón con el Partido»! 110 . 3.4. Congreso Reconstitutivo del Partido (junio 1975) El Congreso finalmente se hizo realidad: inició sus sesiones el día 8 de junio de 1975. Previamente se había producido una campaña de difusión del evento mediante octavillas y pintadas en los muros de las principales ciudades (García Martín 1984, 165), además de la difusión interna mediante la publicación de los debates en torno a los documentos a tratar en el Congreso. Estas actividades, sumadas a la iconografía utilizada para el evento, reflejó un patrón de conducta ya observado en la celebración de la I Conferencia. No dejaba de ser un medio de cohesionar internamente a la militancia alrededor de una serie de procedimientos en los cuales se sintieran representados. La iconografía se centró en la colocación de retratos de los principales pensadores e inspiradores de la teoría marxistaleninista del PCE(r): Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao 111 . A ellos se sumó el de José Díaz como ejemplo a seguir por ser dirigente del PCE idolatrado por el PCE(r). 109 El Boletín Informativo nº 30, 13/09/1976, de la CGIS-DGS señala un número oscilante entre 200-300. Puede consultarse también en (Castro 2000, 152). 110 Bandera Roja, nº 59, 15/01/1975, «Importante acuerdo de nuestro Comité de dirección». 111 En la actualidad y dentro de los círculos del PCE(r), Mao no es considerado un teórico al nivel de Lenin o Stalin. Entrevista del autor a José Luis Fernández González, (Vigo, 10/10/2017).
135 En cambio, en este reparto de importancia nos podrían faltar algunos iconos de revoluciones casi contemporáneas, aso de Fidel Castro, Ben Bella o Ernesto Guevara. El primero fue desechado por ser un seguidor del imperialismo soviético. Sobre Ben Bella no hay ningún documento que acredite su estudio u admiración en la discusión omliana o pcerreista. La motivación pudo ser la toma de modelo de otros líderes y países como por ejemplo Mao y China. Ernesto Guevara, a pesar de estar sin retrato, sí fue una figura relevante para la militancia. La diferencia fue que su influencia se produjo a título personal y no en relación a una difusión partidista. Esa influencia tuvo su efecto a la hora de tomar conciencia revolucionaria y de cómo desempeñar futuras tareas en ese campo: «…posteriormente, la figura del Che se fue agrandando ante mí, a medida que fui conociendo su pensamiento y su obra, y ha sido uno de los grandes temas de mi vida, y creo que también de la de muchos jóvenes de aquella época. Yo nunca he llevado al Che “en la camiseta”, pero por aquella época ya empezaba a llevarle en el corazón, y más tarde lo lleve en la cabeza, como parte del bagaje revolucionario que he ido adquiriendo durante toda mi vida» (Brotóns 2002, 61-62) 112 . En Tabla nº 3 se pueden ver los militantes que asistieron al Congreso Reconstitutivo. Si observamos la columna de procedencia se puede apreciar como toda la organización estaba representada. Solo la zona León-Asturias no tenía representantes al no haberse producido todavía la inserción territorial. Estuvieron presentes los leoneses Andrés Mencía y José Antonio Ramón Teijelo pero representando otros comités, Madrid y Andalucía (Sevilla) respectivamente. De los asistentes, casi la mitad tuvieron alguna parcela de control efectivo de poder en los años mediante entre I Conferencia y el Congreso. Por su parte, el perfil laboral presente en el Congreso se centró en obreros y estudiantes. No es un dato extraño puesto que fueron los sectores donde la actividad omliana tuvo un mayor esfuerzo y una mayor recompensa. La primera sesión del Congreso se enfocó a definir la elección de la mesa y presidencia, que recayó en Enrique Cerdán Calixto, y el método de trabajo, que fue similar a los Congresos o reuniones de cualquier organización: elaboración y exposición de ponencias, debate y aprobación final de documentos y, por último, elección del Comité Central. Con esta elección y la consolidación del programa de mínimos de la I Conferencia, el Partido volvería a estar operativo con el nombre de Partido Comunista de España Reconstruido, PCE(r). El Comité Central quedaría formado por: Manuel Pérez “Arenas” (responsable político), Juan Carlos Delgado de Codes “Herrera” (responsable de organización), Pio Moa “Verdú” (responsable de propaganda) y Enrique Cerdán Calixto “Costa” (sección técnica) en sustitución de Abelardo Collazo “Linares”. Todos ellos conformarían además la dirección ejecutiva del PCE(r). Castro señala que además formaron parte del Comité 112 Otros habían adquirido similar influencia por medio de su vida en Latinoamérica, por ejemplo, Xil Arauxo. Entrevista a Manuel Casimiro Xil Arauxo (Fondo HISTORGA, USC, nº 764, 1-2).
136 Central José Balmón “Coll”, José María Sánchez Casas “Serrano”, Joaquín Calero Arcones “Hernández”, Isabel Llaquet “Montse” y Manuel Quesada “Rojo” (2000, 137). NOMBRE PROCEDENCIA CARGO OFICIO MANUEL PÉREZ MARTÍNEZ Madrid Comité Dirección (I Conf.) Albañil ABELARDO COLLAZO ARAUJO Vigo Comité Dirección (enero 1974) Sección técnica Albañil ENRIQUE CERDÁN CALIXTO Madrid Comité Dirección (I Conf.) Estudiante ciencias JUAN CARLOS DELGADO DE CODES Cádiz Comité Dirección (I Conf., enero 1974) Estudiante ciencias MANUEL QUESADA JIMÉNEZ Córdoba Chapista JESÚS BUENO DE PABLOS Madrid Comité Dirección (enero 1974) Empleado banca PIO MOA RODRÍGUEZ Madrid Propaganda (Comité Dirección) periodista JOAQUÍN CALERO ARCONES Madrid Coordinadora expansión Euskadi (1974) Administrativo JOSEFINA GARCÍA ARAMBURU Madrid Coordinadora expansión Euskadi (1974) Estudiante filosofía JOSÉ JIMÉNEZ FERNÁNDEZ Madrid Obrera (CASA) JOSÉ MARÍA LORA SÁNCHEZ Sevilla Maestro JOSÉ BALMÓN CASTELL Córdoba Mecánico PALOMA GUTIÉRREZ ESTÉVEZ Madrid JUAN MARTÍN LUNA Cádiz/Cataluña Coordinador expansión Cataluña Soldador LUIS ALONSO RIBEIRO Vigo Obrero RAFAEL ÁLVAREZ GÓMEZ Madrid Delineante (Bosch) ÁNGEL COLLAZO ARAUJO Vigo Albañil FERNANDO HIERRO CHOMÓN Vigo Obrero ENCARNACIÓN MARTÍNEZ DE SANTIAGO Madrid Mecanógrafa FRANCISCO BROTÓNS BENEYTO Madrid Comité Propaganda Estudiante ingeniería caminos JOSEFA ALARCÓN LAFUENTE Madrid Planchadora ANDRÉS MENCÍA BARTOLOMÉ Madrid Estudiante políticas PEDRO MARÍA MARTÍNEZ DE ILARDUYA Vitoria Coordinador de zona Fresador IGNACIO VEIGA TOBIA Euskadi Soldador FRANCISCO JAVIER EHCEVERRÍA PARDO Euskadi Construcción AURORA CARIDE PEREIRA Galicia Obrera ISABLE LLAQUET BALDELLOU Madrid Comité Dirección (enlace Cataluña y Euskadicentro) Estudiante políticas JOSÉ MARÍA SÁNCHEZ CASAS Cádiz Comité Dirección (I Conf., enero 1974, encargado de Cádiz) Administrativo CARMEN LÓPEZ SÁNCHEZ Madrid Administrativa (textil) JOSÉ VICENTE ARTIGUES FORNES Valencia CARMEN CAYETANO NAVARRO Vigo Obrera vidrio NOËLLE MARTÍN París Comité de París FRANCISCO MARTÍN EIZAGUIRRE París Comité de París Dibujante Industrial ALICIA POTÍN MAYOR Madrid ISIDORO PADÍN CORTEGOSO Galicia Estudiante OLEGARIO SÁNCHEZ CORRALES Sevilla Pintor automóviles JOSÉ ANTONIO RAMÓN TEIJELO Sevilla Estudiante Historia RAÚL CALERO ARCONES Madrid Electricista (CASA) Tabla nº3: Asistentes al Congreso Recosntitutivo 113 Moa señala que el sistema de elección estaba confeccionado de tal forma que los seleccionados fuesen los miembros designados por la dirección saliente (Moa 2000, 1987). Este modelo de reemplazo lo único que estableció fue una falsa sensación de 113 Relación procedente de Castro Moral (2000, 142-143), completada fuentes propias (orales y documentales), especialmente la procedencia y el cargo desempeñado. En este último apartado solamente se destacó aquellas participaciones en órganos de dirección o tareas de control en la expansión del grupo.
137 sistema democrático interno, dónde todo el mundo podía votar, pero donde las opciones eran preestablecidas por la dirección de modo que siempre tenía el control el mismo comité o uno influenciado por él. Este sistema de Comité Central ejemplarizó el método de trabajo compartimentado, donde las obligaciones y deberes estuvieron centradas en un único trabajo. Sin embargo, la que más variación tuvo fue la sección de propaganda, tanto a nivel organizativo como editorial. Con la consolidación del Partido, las preferencias en el desarrollo de la lucha varían. De la necesidad de formar una militancia consciente de la importancia del Partido y el papel a desarrollar en la revolución en España, se pasó al momento en el que había que comenzar a hacer efectiva la lucha frente al imperialismo y al fascismo, y posteriormente a la pervivencia franquista tras la muerte de Franco. Este cambió fue trasladado, a su vez, a la prensa clandestina, pasando de otorgarle una gran importancia a la formación ideológica a hacerlo a posiciones más agitativas. Del Congreso se salió con una línea política definida y un programa de mínimos para reivindicar el cambio necesario en España, ambas similares a las tesis programáticas y Programa de Mínimos del I Conferencia (PCE(r) 1989, 96). No dejaba de ser un programa de partido político con vocación hacia la ciudadanía. La línea política fue seleccionada por medio del análisis de la realidad española de fines del franquismo. En ella se señalaba que «España no se encamina a hacia un sistema democrático burgués, sino que por el contrario el país se halla en medio de un proceso revolucionario que solamente podría culminar en la destrucción del capitalismo y la realización del socialismo». Esto confirmaba la línea defendida por la OMLE desde la I Conferencia «del fascismo y el monopolismo no hay marcha atrás a la democracia parlamentaria burguesa; solo se puede ir al socialismo» 114 . En ambas citas nos marca su diferencia respecto al resto de la izquierda (no radical sobre todo), por medio de su propuesta de aspiración al socialismo por medio de la revolución. Además, indica con claridad el sistema político de España (fascista e imperialista) y la evolución buscada desde la muerte de Carrero Blanco: un sistema democrático burgués donde las élites franquistas continuasen con sus parcelas de poder intactas. Ambos elementos fueron los acicates necesarios para pregonar la necesitada revolución que desembocase en el socialismo. Para ello, la vía debía ser doble: acción política y militar o armada. La vía política estaría cubierta con la declaración del Programa de mínimos y la acción mediante la propaganda. En cambio, para la realización de la actividad armada era necesario una estructura orientada a esa actividad. Si bien la sección técnica había sido desde momentos antes de la I Conferencia la causante de actividades ilegales, robos y adquisiciones fraudulentas, su actividad había sido limitada. Es decir, no había desarrollado violencia mediante la 114 Antorcha, especial “Partido”, junio 1975, «Programa del Partido de España (reconstruido)», pp. 43-44. Ambas citas textuales se extrajeron de la fuente indicada.
144 organización este fue «un hecho trascendental» 13 ; era el punto de inflexión para la transformación tanto de la estructura organizativa como del funcionamiento interno y la manera de dirigir la OMLE, pues pronto el camarada “Arenas” entraría en la dirección de la organización mediante cooptación, según Castro Moral. Y casi de modo inmediato surgieron discrepancias entre “Raúl” y “Arenas” 14 . En el centro de estas se encontraba la pervivencia del sistema federativo o policentrista (destacado por tener múltiples centros de dirección en la práctica), o su reforma hacia un modelo más centralizado y con una dirección profesionalizada. La primera postura era la defendida por parte de «Raúl», mientras que la segunda tesis fue defendida por “Arenas”. A lo largo del año 1971, la organización de Madrid pasaría constituirse en un Comité Local, siendo este el órgano donde se iniciarían las discrepancias. En octubre de ese año tuvo lugar la V Reunión General, dónde se expusieron los dos modelos junto con varias críticas, derivadas del análisis de la situación de cada parte. Estas vendrían por parte del Comité Central y su Buró político (representados por las federaciones del exterior) quiénes presentaron una propuesta de disolver la OMLE. Se referían a la escasez del trabajo y a que el sistema no funcionaba como debería, revelando fallos varios: solo funcionaban comités locales, las federaciones «hacen la guerra por su cuenta» y la coordinadora (Comité de enlace) no ejercía su misión porque no conseguía realizar las reuniones pactadas. De esta forma aluden a la imposibilidad de realizar cualquier medida de dirección (Gómez Parra 1991, 70-71) 15 . La postura presentada por la federación de Madrid, a la que Castro Moral alude como Comité Local de Madrid, fue la «Proposición acerca de la rectificación de la estructura orgánica de la OMLE», defendida por la mayoría de los militantes del interior. Consistía en una crítica al sistema de federaciones porque se estaba viendo inservible a medida que iba creciendo la organización en el interior, y tachaba a las federaciones y militantes opositores de ella como oportunistas y liquidadores, en la siguiente cita se hace referencia a “Raúl” quien pugnó con “Arenas” en la V Reunión: «Hasta hace muy poco, uno de estos elementos se hallaba ocupando un alto puesto en la organización donde pretendía incubar su tendencia oportunista y liquidadora. En vista de que estas posiciones no hallaban lugar entre los camaradas, y una vez desenmascarado, este elemento, en lugar de corregir los errores como se le pedía, decidió por su cuenta abandonarlo todo, con el consiguiente perjuicio para la organización» (Castro 2000, 59). 13 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… Esta tipificación se debe a la importancia futura de “Arenas” como figura icónica, casi similar a José Díaz. 14 Entre ellas la labor sindical, las formas de agitación y los medios de contacto con organizaciones marxistasleninistas (García Martín 1984, 28). 15 Antorcha, año II, 1975, «De nuestra declaración de principios. Documento presentado y aprobado en la V Reunión de la OMLE».
145 Figura nº 1: Modelo federativo (1969 - octubre 1971)16 El modelo federativo establecido hasta la V Reunión General (1969-oct 1971) muestra los mecanismos de control y los grados de dependencia dentro de la organización. Además, indica que la única federación que se desarrolló fue la ubicada en el interior. Aparecen también representadas las dos posturas de la V Reunión: la defendida por la dirección y «Raúl» aparece evidenciada en cómo se dinamiza la tarea política a través de los comités y las células, es decir, los niveles inferiores, cuando el funcionamiento debía partir de la cúspide; esta misma tarea dinamizadora refleja la postura de “Arenas” pero en sentido inverso, solo funcionaban los niveles bajos, por lo que para cambiar el rumbo había que modificar la estructura de control, es decir, los rangos medios y superiores. Observamos también tres niveles de jerarquía: los órganos superiores, los intermedios y los de base. El nivel superior estaba representado por el Comité Central y Comité Ejecutivo (García Martín 1984, 18). El nivel intermedio se correspondía a las federaciones con un fuerte carácter local y una autonomía total para el desarrollo del trabajo. La base estaba representada por las células, encargadas de dinamizar el trabajo de los «círculos». Este sistema de federaciones fue ideado para tener un funcionamiento descentralizado, otorgando el papel de coordinación a las Reuniones periódicas entre militantes de las distintas federaciones (Castro 2000, 44), impulsadas por el Ejejcutivo. Por último, los órganos de base son aquellos que realizan de primera mano los trabajos de divulgación, captación, agrupación de las masas y, con el paso del tiempo, financiación tanto económica como de material. A pesar de esa idea general de centralización del poder y control, en la práctica este sistema de funcionamiento no pudo ser empleado, tanto por la naturaleza interna del sistema federativo como por los condicionantes externos. La primera traba fue el modelo 16 Realización propia a partir de los análisis de Castro Moral, testimonios personales de militantes tempranos de la OMLE y los estudios internos del PCE(r) sobre su etapa inicial. Comíte Central y Comité Ejecutivo Federación de Estrasburgo Federación de París Federación del Interior Célula Barrio de la Concepción (Quintana) Inicios aparato de propaganda Célula Barrio las Palomeras (Vallecas) Célula de Cádiz
146 en sí, puesto que permitía una cierta autonomía de funcionamiento (sistema policéntrico) respecto a la directriz general, siempre y cuando se fuesen obteniendo los objetivos marcados (Castro 2000, 59) 17 . Además, había gran distancia entre los órganos de control y las federaciones más activas, las del interior de España. Esos dos puntos representarían esos condicionantes inherentes al sistema. Por otra parte, las particularidades externas que afectaron a la estructura pueden resumirse en trabajo y capacidad de expansión, y problemas de financiación. De ambos, el más importante fue el primero. Tanto el trabajo como la posibilidad de expansión territorial fueron los elementos que sustentaron la expansión omliana en el interior y, por lo tanto, provocaron la necesidad de modificación del organigrama. Por ello, las federaciones del interior fueron las que más trabajo y posibilidad de crecimiento tuvieron gracias a tener todo un país donde desarrollar su labor de proselitismo y un marco político-social y de movilización favorable a sus intereses. Ese marco histórico, en función del pensamiento omliano, se correspondía a un aperturismo demandado por parte de la población desde mediados de los años sesenta. El contexto era aún más favorable en el terreno económico-social, gracias a la cantidad de huelgas que se impulsan durante la década de los años setenta. En el terreno político, en conjunción de esa apertura en la búsqueda de libertades, hemos de señalar el descontento de muchos militantes y simpatizantes del PCE con la nueva directriz de Carrillo. En cambio, las federaciones extranjeras se encontraban muy limitadas (Moa 2002, 46) en cuanto a masa social en la que expandir su influencia y a su vez, no se podían beneficiar de ese marco favorable que existía en España. De esta forma, el factor geográfico fue un punto fundamental para el traslado del centro dirigente del extranjero a Madrid, así como la falta de unión entre los escalones intermedios y superiores entre sí. 1.2. Rumbo a la estructura de partido: octubre 1971-junio 1975 Las conclusiones a nivel organizativo que se extrajeron de la V Reunión se centraron en una aceptación, o victoria, de la tesis defendida por “Arenas” y la federación de Madrid. La solución pasaría por una estrategia de organización asentada sobre dos puntos: desplazar el centro de poder, haciendo pivotar toda la actividad de la OMLE hacia el interior de España; y la imposición de un modelo centralizado con la paulatina creación de un centro de dirección profesionalizado, lo que denominarían como «centralismo democrático». La federación de Estrasburgo, así como la mayoría de militantes del exterior, abandonaron la OMLE. Lo mismo acabaría ocurriendo entre 1972-1973 con los 17 Sistema policéntrico es un término empelado por “Arenas” para explicar el sistema de múltiples núcleos de poder de la OMLE hasta la V Reunión, uno por federación. El objetivo incumplido más destacado fue la imposibilidad de publicar un órgano de expresión de forma bimensual, tal como se pensará de inicio.
147 primeros militantes. La única representación extranjera que prevaleció fue el grupo de París con “Ares” a la cabeza, hasta que cesó toda actividad salvo la de éste. Esta etapa se correspondió con el mayor crecimiento en cuanto a presencia territorial y de aumento de militantes y simpatizantes. Al igual que el traslado al interior de la OMLE, el traspaso y la consolidación del centro de poder en Madrid conllevó varias fases muy ligadas a la expansión territorial y la expansión interna en cada zona. El nuevo modelo pretendía crear una organización ajustada a los principios del leninismo: la centralización de poder y la creación de cuadros revolucionarios profesionales. Estos dos principios eran los caminos que conducirían a la organización hacía la aplicación de un sistema jerárquico donde disciplina y división del trabajo eran fundamentales (Laiz 1995, 93-95). A la larga, la aplicación de esos principios ayudaría a trasladar la estructura básica de la organización, a modo de un reflejo de espejo, a cada organismo de base o intermedio. En función de las fuentes consultadas, mi explicación de la evolución del organigrama se realiza desde los órganos de base hacia los de dirección; esto es, en sentido ascendente. En cambio, la teoría defendida por los dirigentes de la OMLE es que la evolución de la organización debería darse en sentido inverso, descendente: primero fortalecimiento del organismo de poder y control para después dinamizar el trabajo político que diese lugar a la creación de órganos de base, comités locales, células y comités de radio, fábrica, etc. El primer paso para la ampliación de la estructura y la consolidación del centro de poder en el interior estuvo ligado al traslado de una actividad hasta el momento externa: la edición del órgano de expresión Bandera Roja en Madrid. Así, se estableció de modo fijo el aparato de propaganda en el interior. Para ello se creó una célula independiente y nueva, dependiente del Comité Local de Madrid, con lo que se comenzaba a impulsar la especialización a partir de la división de funciones o tareas. El segundo y más importante paso fue la creación de un centro dirigente profesionalizado (Moa 2002, 69). Es decir, poner al mando a los militantes más capaces para que, en exclusividad, trabajasen en el crecimiento de la OMLE y encaminaran su actividad política hacía la Reconstrucción del Partido. Este nuevo enfoque provocó un distanciamiento de la militancia más formada en el trabajo político y sindical (Laiz 1995, 171), y por tanto un cierto distanciacimiento con la calle y los trabajadores. Este proceso culminó tras la I Conferencia de la OMLE en el año 1973, momento en el que ya se aplicó la estructura sobre la que se asentaría el futuro Partido 18 . Para llegar a ese punto se produjeron dos hechos indispensables. Primero, la nueva dirección recolocó y estableció nuevas tareas. En ese proceso, los elementos contrarios (postura de “Raú” decidieron abandonar la organización con la consecuente crítica por 18 Se conseguiría, en palabras de “Arenas”, una organización «con un funcionamiento de los Partidos Comunistas» (Gómez Parra, 1991, 74).
148 parte de la nueva dirección 19 . Segundo, “Arenas” comenzó a viajar a los distintos núcleos de influencia que tenía la OMLE con el objetivo de explicar en una perspectiva comparada el modelo federativo y el nuevo modelo. De este modo conseguiría impulsar el segundo y al mismo tiempo afianzar su persona como posible dirigente para la nueva dirección (Gómez Parra 1991, 74). La resolución tomada en la V Reunión culminaría a lo largo del primer semestre del año 1972, cuando los primeros omlianos venidos del exterior abandonaron la organización (Moa 2002, 72). A pesar de ello, en ese año se produjo la anexión de la mayoría de Organización Obrerira, dando lugar a la OMLG. Ese hecho reportó el mayor crecimiento tanto organizativo (estructura y militancia) como de influencia (a nivel sindical) que tuvo la OMLE y después el PCE(r). A principios de 1973, se comenzó el trabajo de captación de simpatizantes en el País Vasco (Euskadi), para los miembros de la OMLE Euskal Herria. Mismo proceso se inició en Catalunya. Simultáneamente se creó otro nivel intermedio en la organización con el Comité Nacional de Galicia, y se asentaron las bases de los futuros Comités Nacionales de País Vasco y Catalunya. La expansión no se produjo solo en la estructura orgánica de la OMLE. Además, se observó la necesidad de crear organizaciones de masas para vincular con simpatizantes que no pudiesen o no quisiesen trasladarse a una posición de militancia activa. Una de las primeras fue Socorro Rojo (Moa 2002, 73) 20 . Estas organizaciones estuvieron presentes en el ámbito estudiantil (CLE), en el sindical y en círculos donde se difunde la cultura. Los CLE terminarían convirtiéndose en la Organización Democrática de Estudiantes Antifascistas (ODEA). Los círculos de cultura se fundirían en la organización Pueblo y Cultura, e irían apareciendo otros grupos como la Unión de Juventudes Antifascistas (UJA). La finalidad de estas organizaciones era permitir a la OMLE tener influencia y presencia en sectores poco afines, en principio, a la militancia activa, pero que en un futuro pudiesen adaptarse a ella. Eran similares a una cantera de militantes y, por tanto, servían también como medio de prueba para ver quién era apto y quién no para esa militancia activa, además de dotar de un espacio de seguridad a la OMLE. El funcionamiento y la vinculación de las organizaciones de masas con el partido ha sido bien descrito en la tesis de Castro Moral gracias al testimonio de un ex militante de ODEA. El núcleo dirigente, comisión general, estaba formado por un militante del Partido (en este caso de la OMLE) junto con varios estudiantes. Por debajo había un comité de estudiantes, y en el escalafón inferior estarían los comités de Universidad y los de enseñanza media. En primera instancia, el esqueleto de la organización de masas es similar a la estructura de la «organización madre». En principio, el responsable para el 19 Bandera Roja, nº 26, junio 1973. «Sobre el tratamiento de las contradicciones en el seno de la organización». 20 Bandera Roja, nº 21, enero 1973, «Prosigamos la actual campaña rectificando los errores».
149 trabajo de orientación 21 debía encauzar la actividad sin parecer que la controlaba, permitiendo con el paso del tiempo que los estudiantes más afines y capaces pudiesen dar el salto a la OMLE. Es decir, las organizaciones de masas contaban con una cierta independencia operativa, cuya dirección pasaba por no militantes del partido para que fuesen cogiendo experiencia y posteriormente tener la oportunidad de dar el paso mencionado (Castro 2000, 86-90). El trabajo organizativo no estuvo solamente orientado a cubrir los objetivos de expansión externa, es decir, la inmersión en nuevas zonas de influencia. A su vez, se fue produciendo una expansión interna necesaria para cubrir necesidades dentro del funcionamiento de la estructura. Por lo tanto, el primer nivel en el que se aplicó esta fue en el Comité Ejecutivo, el encargado de dirigir las actividades de la OMLE. Por encima de este nivel de poder o control se encontraría el Comité de Dirección 22 , el cuál a semejanza del futuro Comité Central se encargaría de mantener el orden y ser el máximo órgano de control entre las distintas Conferencias de la OMLE. Es decir, es la representación de la Conferencia entre la realización de ellas. Esta especialización se fue trasnmitiendo de un modo descendente mediante la adaptación de las células al nuevo modelo, lo que a su vez su pondría la especialización de la militancia en determinadas tareas. De esta forma, fueron apareciendo con el paso de los meses las células necesarias para cubrir las funciones básicas de la organización, por ejemplo propaganda en casi todas las áreas de influencia omliana. Las funciones básicas a cubrir por la estructura de la OMLE hasta 1973 eran propaganda, organización y relación con las nuevas «organizaciones de masas». En aquel año se creó la Sección Técnica encargada de proveer fondos para la OMLE destinados, en principio, para la próxima I Conferencia (Gómez Parra 1991, 76) 23 . Sin embargo, los fondos debían permitir el funcionamiento autónomo de la organización. Para atender sus distintas tareas, el Comité ejecutivo se subdividió en tres órganos, encargado cada uno, en teoría, de su parcela: Comité de Redacción, Comité de Organización y organizaciones de masas (Castro 1990, 351-381). En la práctica, esa división total del trabajo no se pudo realizar, generalmente por la escasez de militantes para mantener la estructura. Como señala Moa, él tuvo que encargarse de dirigir la organización de masas, pero a su vez colaboraba con el Comité de redacción en la elaboración del Bandera Roja y con cualquier tipo de propaganda de carácter estatal. El Comité de Redacción o propaganda habría tenido su 21 Figura institucional impulsada por OMLE para la relación con las organizaciones de masas. 22 Militancia del PCE(r), Historia del PCE(r)… Se indica que el Comité de dirección estaba encabezado por Manuel Pérez y Cerdán Calixto. En cambio, atendiendo a Castro (1990, 353-381) en su primer organigrama podemos ver que parte o toda la dirección aparece formada por el grupo de París (coincidiendo con el anterior Comité de dirección). 23 El primer responsable de la sección fue Enrique Cerdán Calixto, que dejó su puesto en el aparato de propaganda de Madrid a Andrés Mencía.
150 representación en todos los niveles de la estructura, encargándose del material local o del necesario para situaciones concretas. A escala nacional, el Comité de Redacción estaba formado por un dirigente (“Arenas”) y tres militantes más (Moa 2002, 76). Por su parte, el de Organización era el responsable de establecer y mantener las relaciones con los comités de carácter regional y, a su vez, mantener las redes económicas dentro de la organización. La organización de masas englobaba el trabajo con los grupos afines a la OMLE pero que no participaban de modo activo en la labor política de la organización. Solamente agrupaban un colectivo de simpatizantes determinado, los cuales a la larga podrían acabar siendo militantes o no. La vinculación a la OMLE se realizaba mediante la presencia de un militante de la citada organización con las células de las organizaciones de masas. Se puede observar el comportamiento de este tipo de órgano a través de la experiencia de Moa, por haber sido el encargado de dirigir el embrión del primer tipo de estos organismos, el Socorro Rojo: «La célula se reunía una vez por semana. Nos juntábamos en algún parquecillo o cafetería adecuada, … También utilizábamos una casa abandonada… Las reuniones duraban entre cuatro y cinco horas, los sábados a la tarde… Luego estaban las citas de paso, las citas de seguridad…» (Moa 2002, 74). Esta parte de la composición organizativa fue la que más inmóvil se mantuvo a lo largo del tiempo, variando solamente los encargados de los puestos y por la inclusión de algún comité o sección en caso de ser necesario. Los elementos que más variaron fueron las estructuras intermedias y las de base. Las primeras estaban representadas por los comités nacionales o regionales, las segundas por las células y los círculos de influencia. Dentro de esta estructura, Castro Moral indica un nivel denominado Comité de Radio, «organismo que se constituye allí donde haya un número relativamente grande de militantes de la Organización distribuidos en una zona concreta, como pueda ser un barrio con varias fábricas o tajos» (Castro 2000, 84). Por su explicación, en principio sería junto con la célula uno de los primeros órganos en los que se encuadrarían los militantes. Por su definición, parece ser que está un escalón por encima de lo que sería una célula, puesto que implica que en él se encuentran englobados varios círculos o células que representan una determinada fábrica, tajo o cualquier tipo de círculo de simpatizantes 24 . Más allá del nivel en el que se encontraba este comité, sí parece claro su carácter de agrupación de varios órganos en sí, lo cual le aportó el control de un mayor número de militantes que una simple célula. Dado el reducido número de militantes con los que 24 Castro Moral ya lo presentó de este modo en ocasiones, situándolo justo por encima de los comités de fábrica en la fase donde el Partido está ya constituido (1990, 379).
151 contaba la OMLE en casi todas sus fases, Castro Moral señala que por momentos célula y comité de radio fueron lo mismo. A pesar de los problemas de definición de ciertos elementos de la estructura, lo fundamental es saber su función dentro de la red y su distribución interna. Tanto célula como comité de radio eran las encargadas de realizar la labor de contacto con las masas ya fuese formándolas en un primer momento, o aumentando o renovando la militancia depués. A su vez, era el primer nivel donde se mostraba el trabajo ideológico y de organización del partido. Por ello, al igual que los órganos superiores del organigrama, en la célula también existía un modelo de compartimentación y división del trabajo y las responsabilidades. Esta división interna de la célula aparece muy bien delimitada y explicada en la tesis de Castro Moral por medio de un documento interno 25 , que refleja la división en cuatro funciones responsables en el interior de la célula: responsable político, de organización, de propaganda y de agitación. Este último desaparece y los otros tres se van reproduciendo 26 en los comités de radio, comités regionales o nacionales (Euskadi, Galicia y Cataluña). Esas funciones estarían destinadas al control de la célula, de su economía y el buen discurrir del trabajo de la propaganda. El control sería desempeñado por el responsable político, encargado de hace funcionar todo el engranaje de la célula al tener una pequeña parcela de control en los otros dos campos. Su otra función primordial era la vinculación con su semejante del órgano inmediatamente superior a su célula, ya fuese comité regional, de radio o local. La función del responsable de propaganda era vincularse directamente con el encargado de la organización de propaganda del Comité Ejecutivo, no la de su órgano superior. Esto nos muestra el doble papel de la propaganda: por un lado, el carácter nacional e institucional, mediante ese vínculo; y por otro el carácter local, donde el responsable era el encargado de controlar la red de distribución, recoger el dinero de los materiales vendidos y de la creación y discusión de los materiales locales. Este último aspecto se extendía también hacia el estudio y crítica de los materiales llegados del Comité de propaganda. En cuanto al control, debía conocer el alcance de influencia de su célula para mantener la distribución de una forma eficaz y de este modo contribuir al mantenimiento de su seguridad evitando tener que almacenar material. Por último, el responsable de organización era el encargado de la logística de la célula. Su labor era conseguir lugares seguros para las reuniones y, a su vez, crear y controlar las redes económicas necesarias para el sostenimiento tanto de la aquella como de la Organización, mediante la recaudación de dinero (Castro 2000, 85-86) 27 . 25 Proyecto de Estatutos. Organización de Marxistas Leninistas de España, OMLE. Enero de 1973. 26 Este reflejo sería aplicado a toda la organización de un modo ascendente, de abajo hacia arriba. 27 Castro Moral hace referencia a los «Buzones» como otra atribución más para el responsable de organización. Se trataba de personas, lugares o accesos telefónicos utilizados para mantener el contacto con otras instancias
152 ¿Con este nivel de estructura de control, de cuantos miembros debería componerse cada célula? El tamaño de la célula se encontraba entre tres y cuatro militantes. Sin embargo, su estructura en muchos casos debía soportar y dirigir el peso de varios simpatizantes que no formaban parte de la Organización, pero sí de su estructura dentro de los círculos de simpatizantes, los cuáles eran dirigidos por este órgano base de la OMLE. Los círculos de simpatizantes fueron creados en los centros de trabajo, recibiendo el nombre de círculos obreros. La misión de estos era influir en sus centros laborales, al igual que los círculos de simpatizantes lo hacían en otros sectores sociales. En cambio, los primeros además debían canalizar el trabajo sindical de la OMLE, puesto que los sindicatos del momento, como CCOO, eran calificados como fascistas o eran de claro corte fascista como el sindicato vertical 28 , cuyo fin era desmantelar el movimiento obrero desde el interior o canalizarlo hacia el régimen 29 . El funcionamiento de estos círculos consistía en mantener la presencia de la OMLE, por medio de simpatizantes o militantes, dentro de las Asambleas de las fábricas donde se eligiesen comisiones de delegados para negociar directamente con la patronal 30 . La finalidad de esta estructura de la OMLE era permitir su asentamiento, expansión y control en el interior. De esta forma se pretendía corregir los supuestos errores en el funcionamiento de la organización en la fase previa a la V Reunión General. Esos supuestos errores se corresponderían con: «igualitarismo como modo de organización, localismo, malas condiciones de militancia, no realización de tareas y metodología de dirección errónea (falta de planes y previsión, burocratismo y aislamiento)», como muestra la siguiente cita: «aunque los errores cometidos guardan alguna relación con los métodos de trabajo y dirección, hay que considerar que el hecho de que no haya tenido suficientemente en cuenta la línea que separa a la Organización de las masas, es decir, las condiciones de militancia, ha constituido la causa principal de ellos. Más adelante, Bandera Roja establece: La Organización debe estar compuesta (en contra de los que propugnan el 'igualitarismo' en materia de organización) por núcleos reducidos de camaradas que hagan de las tareas revolucionarias su profesión y, por ello mismo, concentren en sus manos las cuestiones más clan destinas y conspirativas. Por otra parte [...] además de esos núcleos reducidos, la Organización se compone de amplios círculos de fábricas, barrios, centros de enseñanza, etc., alrededor de los cuales deben girar todo tipo de organizaciones de las de la organización. Distingue tres: «Buzones vivos», personas; «buzones muertos», lugares ocultos; y «buzones telefónicos», bar, zona de trabajo o domicilios donde se pudiesen dejar mensajes sin riesgo. 28 La finalidad del sindicato vertical, único legal y permitido durante el franquismo, era encauzar las protestas obreras a través de un canal controlado por el régimen. De esta forma si se debían hacer concesiones, estas eran las mínimas, de tal forma que el sistema político y económico no variase en profundidad. Desde mediados de 1966, las CCOO fueron ilegales, pero comenzaban a trabajar por copar el sindicato vertical con gente afín a sus siglas. En cierto modo gozaba de una cierta permisividad que le permitía esa tarea. 29 Bandera Roja, nº 20, diciembre 1972, «El oportunismo de “izquierda” favorece al revisionismo y al fascismo». 30 Bandera Roja, nº 22, febrero 1973, «Las luchas del proletariado y las tareas de los marxistas leninistas».
153 masas (cuanto más abiertas y variadas mejor) que mantengan vínculos y relaciones lo más estrechas y amistosas posibles con nuestra Organización comunista» 31 . Este fragmento nos aporta la base de toda la idea de funcionamiento interno y de la estructura descrita anteriormente, en donde el núcleo de militancia especializada dirigía y controlaba los círculos ligados a las masas. Nos permite ver con claridad los dos niveles de compromiso, los militantes y los simpatizantes. Con el paso de los años, este modelo junto con la actividad armada influiría de un modo más negativo que positivo en relación con la vinculación con de las masas (Laiz 1995, 171-172). Figura nº 2: Organigrama OMLE entre 1973-1975 La Figura nº 2 representa el organigrama adaptado entre la I Conferencia de OMLE y el Congreso Reconstitutivo. Fue el objetivo primordial tras la I Conferencia, puesto que así se asentó la base futura de funcionamiento del Partido. Se pueden diferenciar cuatro tipos de jerarquía, que representan los distintos escalones del Partido. El anaranjado representa los órganos directores de OMLE; el amarillo la división en cuanto a la profesionalización antes indicada; el verde se corresponde con los órganos intermedios, con diferencias: el tono más claro refleja aquellos que ayudan a estructurar la OMLE en función de los territorios donde tenían representación, y que eran los que mantenían unido el centro con la periferia; el más oscuro representa la división de los comités regionales encada zona, 31 Bandera Roja, nº 25, marzo 1973, «Sobre la política de formación de cuadros». CLE (Luego ODEA) C. Vigo Conferencia C. Dirección Aparato exterior (París) Comité Ejecutivo Organizaciones de masas Socorro Rojo C. Redacción (1974) Aparato Central de Propaganda Comisión de Organización C. N. Euskadi C. N. Galicia C. Ferrol C. Santiago C. N. Cataluña Sección Técnica C. R. Madrid C. R. Andalucía C. Radio Vallecas C. Radio Villaverde C. Radio C. Lineal C. Sevilla C. Cádiz C. Córdoba Células Círculos C. Política
256 en cambio el Gráfico nº 15 muestra dos crecimientos exponenciales. Para 1980, la fuga de la prisión de Zamora a finales de 1979 tendría que estar refrendada por una etapa de reaprovisionamiento, que en el Grafico nº 17 no se refleja; en cambio en el Gráfico nº 15 vemos como sí existe ese repunte. Consideramos que un eventual contraste de los datos actualmente descartados podría reafirmar esa teoría. En cuando al pico en 1982 estimamos que los cambios no serían significativos. Tras la victoria electoral del PSOE, GRAPO concedió una tregua al Gobierno. Esta se quebró con la muerte de Martín Luna, dirigente de la organziación. No es de esperar que ese período y en esas condiciones haga cambiar la visión actual de la información disponible 1982 fue además un año de tránsito en la dirección tras la muerte de Cerdán Calixto en 1981, por lo que cabe esperar una reorganización interna. Los gráficos a partir de este punto recogen únicamente las acciones contrastadas. La primera parte del estudio del accionar de los GRAPO está sustentado sobre la tipología de acciones realizadas durante la década evaluada. La segunda parte se centra en identificar los objetivos físicos principales de las distintas acciones. La tercera visualiza la relación existente entre la tipología de las acciones y los objetivos de las mismas, y ver como ayudaba o fortalecía el papel de la lucha armada en el Movimiento Político de Resistencia. La última parte se centra es explicar cómo se ejecutaban las acciones combinadas o las centradas en campañas. La tipología de acciones es similar a la de otros grupos de la tercera oleada de violencia política. Moa señala que, efectivamente, en este sentido prestaron atención a sus predecesores (2002, 233), especialmente a los Tupamaros uruguayos. No cabe duda que esta experiencia fue la referencia en el caso de luchas urbanas para otros grupos de la oleada, como ya demostró Gracia Santos (2018) en el caso de las Brigadas Rojas en Italia. Por lo tanto, las acciones que analizaremos son muestra de la vinculación implícita del grupo con sus coetáneos del ciclo, alejándonos de la perspectiva solitaria que tenemos en la actualidad de la actividad de GRAPO. Esto no quiere decir que actuaran conjuntamente con otros grupos, auqnue sí ocasionalmente realizasen acciones en apoyo a ellos, caso de ETA o RAF. La tipología establecida para el accionar de GRAPO es variada, tal como muestra el Gráfico nº16. Su objetivo es principalmente político o en ocasiones eran parte operativa para objetivos más generales. El Gráfico nº 16 recoge hasta 458 acciones, por encima de las 413 confirmadas a las que nos referimos antes. Esto se debe a que algunas acciones tienen una doble calificación en nuestra base de datos: por ejemplo, una emboscada puede responder a un atentado con arma de fuego o a la colocación de un explosivo en vía pública detonado cuando ocurriese la circunstancia planificada. Las amenazas son otro de los factores de doble tipología: de
257 las cinco documentadas una corresponde con una extorsión a un abogado, lo cual se traduce en un asalto/robo; las otras son acciones de arma de fuego o artefacto explosivo con un objetivo concreto, ya sea una infraestructura o persona. Por último, en el plano de amenazas cabe mencionar las acciones dirigidas a empresarios. La primera, contra el ingeniero de la mina «Olvido» de la empresa Antracitas de la Silva, en la localidad de Torre del Bierzo el 10 de febrero de 1982, consistió en un artefacto explosivo al tiempo que un mensaje (amenazas/atentado artefacto explosivo). Otra fórmula de presión y amenaza estuvo orientada al cobro del impuesto revolucionario, realizado por primera vez en 1984, y que combinó amenazas y secuestro. En años posteriores a los indicados en el estudio de esta tesis este tipo de amenazas se reprodujo con mayor asiduidad. Finalmente, también en varios casos se combinaban asaltos/robos con atentados con arma de fuego a los miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad, o con enfrentamientos armados. Gráfico nº 16: Tipología de acciones43 La primera categoría del Gráfico nº 16 de ellos corresponde con Atentados Artefactos Explosivos, que refleja las acciones que suponen la colocación de un artefacto explosivo, explosione o no, y los lanzamientos de cócteles molotov y los chifús 44 . Para las colocaciones de las bombas el modus operandi de GRAPO era situarlas en lugares de poco tránsito de personas. La detonación se producía de madrugada con el fin de minimizar el riesgo de bajas o daños colaterales, si bien en ocasiones hubo bajas fortuitas 43 Para la catalogación de la tipificación de cada acción se utilizaron los criterios de la Global Terrorsim Database86. http://www.start.umd.edu/gtd/ 44 Bombas de mano de realización casera (Novales 1989, 268). 0 50 100 150 200 Atentados Artefactos Explosivos Asaltos/Robos Atentados Armas de Fuego Enfrentamientos armados Asesinatos Secuestros Emboscadas Amenazas Propaganda Fugas 200 116 43 18 24 965 34 3
258 durante la colocación de los explosivos o por negligencia al obviar las necesarias precauciones. Este último caso se dio en el atentado a la cafetería California 47 en mayo de 1979, al que nos referiremos posteriormente. Los Asaltos/Robos engloban todas aquellas acciones destinadas a la obtención de materiales y recursos, lo que incluye el secuestro temporal de vehículos 45 . En ocasiones eran una acción única y otras veces era una consecuencia de otra acción. Es decir, a veces fue el objetivo principal de la acción y en otras se trasformaba en un objetivo secundario o fortuito por las circunstancias de la acción principal. Los Atentados Armas de Fuego y los Asesinatos están muy ligados entre sí y la línea que los separa es de gran complejidad. Con Asesinatos nos referimos a aquellas acciones que acaban con la vida de una persona deliberadamente. Pero se da el caso de que algunos atentados con armas de fuego también acababan con la vida de los objetivos, por lo que es compleja la diferenciación. Una de las claves para ello radica en la forma de realización. Hemos considerado que era una acción de asesinato aquella en que el objetivo era conocido y buscado por la organización; es decir, estaba controlado y se planificó su muerte: se conoce el nombre y rutina del objetivo y se le elimina por la espalda o cerca de los lugares de rutina del objetivo. Pero en los casos en que la acción fallaba y el objetivo no era eliminado, la acción pasa a la consideración de atentado con arma de fuego. En general los atentados con arma de fuego consistían en disparos lejanos de ametralladora contra personas o infraestructuras. Su objetivo era bien la presión, o bien la eliminación indiscriminada de quienes consideraban combatientes contrarios, aunque en la mayor parte de los casos estas acciones se saldaron con pocos fallecidos. Relacionados con armas de fuego nos encontramos con los Enfrentamientos armados, confrontaciones entre miembros de GRAPO y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Podían responder a situaciones fortuitas o a encuentros forzados por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mediante redadas, controles de carretera o vigilancias a miembros de GRAPO. Los Secuestros, tal y como refleja el Gráfico nº 16, no fueron numerosos. No se han incluido aquellos que no pasaron de su fase de planificación. Por último, en el apartado Fugas, se corresponden con situaciones variadas: dos con deserciones del servicio militar, que fueron acompañadas de sendos Asaltos/Robos de armas; y una tercera que fue la fuga de la prisión de Zamora el 17 de diciembre de 1979 (Sánchez Díaz 1985), de la cual se fugaron cinco miembros de GRAPO con el encargo de impulsar la actividad armada. 45 Este tipo de acciones, dentro de la terminología utilizada, lo denominan expropiación o socialización. Es decir, se otorga el bien en beneficio social y como ellos representaban a la sociedad estaba legitimada su utilización.
259 La evolución temporal de la actividad de GRAPO la mostramos en el Gráfico nº 17 a partir de las categorías de acciones más destacadas en cuanto a volumen, a las que añadimos la categoría asesinatos. Durante el primer año solamente realizaron dos atentados con armas de fuego. Ambos se saldaron con la muerte de dos guardias civiles en agosto de 1975 y 4 policías armados el 1 de octubre de 1975. La segunda acción fue presentada como una respuesta directa a las actividades represoras del Estado por los fusilamientos del 27 de septiembre. Las líneas de evolución de las actividades menos frecuentes se mantuvieron casi estables a lo largo del tiempo, salvo pequeños repuntes. Los Atentados Armas de Fuego (línea roja) cruzan su valor más alto con el punto álgido de los asesinatos. Fue en 1979, el año más sangriento de GRAPO, en el que lanzó la campaña 100x1: cada baja de cada luchador antifascista la cobrarían con 100 bajas de miembros de fuerzas represoras del Estado (policías, guardias civiles, personal de gobierno administración y militancia ideológica de la extrema derecha). Tras ese año sangriento ambas categorías (líneas roja y blanca), tuvieron una deriva descendente motivada por la pérdida de estructura armada y la necesidad de focalizar las actividades contra sectores más específicos. En el caso de los asesinatos se consideró a los mandos militares objetivos prioritarios. Así fue a excepción de 1984, año en el que se buscó un aumento de presión a los empresarios para el cobro del impuesto revolucionario como una nueva forma de financiación. Los Asaltos/Robos (línea naranja) tuvieron dos momentos álgidos: en 1977 y en 1984. Ambos se corresponden con situaciones de necesidad de recomposición de la estructura armada y de búsqueda de material a raíz de detenciones significativas. En 1977 tras Operación Cromo casi todos los comandos de acción fueron desarticulados y su material perdido. La reorganización de 1984 se llevó a cabo por la caída de los líderes de GRAPO a lo largo de 1983 46 . Durante el resto de años, las acciones reflejadas respondieron al mantenimiento de los distintos comandos, de modo que al ser una deriva descendente se puede afirmar que la disminución de actividad fue síntoma de la escasez de comandos de acción. La propaganda tiene dos puntos álgidos en 1977-1978 y 1981-1982. En el primero de ellos las actividades fueron muy variadas, pero destaca la utilización de los «Comandos de hambre» 47 : robos de comida para su posterior distribución entre la población. En el segundo el pico se produjo por dos motivos: la difusión de las muertes de militantes destacados de GRAPO a manos de la policía y el apoyo al boicot electoral. Durante esta 46 ABC, 15/02/1977, pp. 1-7. ABC, 22/09/1983, pp. 26. 47 Este tipo de actividades es una clara referencia a los tupamaros, los primeros de los que trascendió este tipo de actividad (Rey 2005, 186). Es muestra de los intercambios y aprendizajes entre grupos intraoleada. Roldán lo achaca más a un sentimiento de Robin Hood moderno (2008, 81), obviando toda la parte de influencia de otros grupos en la metodología de actuación de GRAPO, sin tener en cuenta que aquel calificativo fue el que se dio al MLN-Tupamaros precisamente por este tipo de acciones.
260 fase destacó la utilización de artefactos explosivos con pancartas y banderas republicanas con estrella roja en el centro (es decir la del PCE(r)). Gráfico nº 17: Evolución de la actividad armada Gráfico nº 18: Objetivos físicos de las acciones El Gráfico nº 17 muestra como la utilización de explosivos fue muy irregular en contraposición a otras actividades, con picos tanto de actividad como de ausencia entre 1980 y 1982. A pesar de ello, sus valores son los más significativos. La inactividad podemos relacionarla con la reorganización de GRAPO tras la fuga de Zamora. Los picos de actividad en cambio con las distintas campañas organizadas en los años 1976, 1979, 1982 y 1984: las campañas de propaganda de Bombas Contra el Fascismo, campaña 100x1 (si bien los objetivos no fueron personas sino instituciones, por lo que era un apoyo no un fin), Boicot electoral de 1982 y dos campañas en 1984 contra la recaudación de impuestos (que consideraban reforzaban al estado fascista), una contra el expolio y por el 0 5 10 15 20 25 30 35 40 45 50 1974 1976 1978 1980 1982 1984 1986 Atentados Artefactos Explosivos Asaltos/Robos Atentados Armas de Fuego Propaganda Asesinatos Infraetructuras y Propiedades 69% Personas 23% Propaganda 8%
261 boicot al cobro de impuestos que reforzasen al ejército y al estado fascista, y otra denominada Lucha movimiento popular contra planes de la oligarquía 48 . Finalmente, en el Gráfico nº 17 se observa que en 1985 la actividad fue casi nula, dado que en enero se desarticulara de nuevo la estructura de GRAPO. Desde entonces las actividades de la organización fueron más esporádicas y se alejaron paulatinamente de la reivindicación política en pos de la autofinanciación. Su lógica era mantenerse en activo como una espada de Damocles para el Estado. El Gráfico nº 18 representa los objetivos de GRAPO, es decir, contra quién se ejerce la acción. La mayoría se dirigieron contra infraestructuras, y en mucha menor medida contra personas, más allá de que la imagen creada por los medios haya potenciado tradicionalmente esa lectura por su impacto público. Los datos muestran que las personas no fueron ni la tercera parte de su actividad. Finalmente, solo un 8% fueron acciones con fines propagandísticos. La lectura global que realizamos de estas cifras es que en general la actividad de GRAPO giró en torno a dos ejes. El primero estaba vinculado a las necesidades inherentes a cualquier movimiento autónomo: financiación y recursos, ya fuese de dinero o material para actuar. El segundo eje podría ser definido como motivación política o actividad política. Engloba principalmente el ataque al Estado o a aquellos objetivos seleccionados por criterios políticos, y de forma minoritaria otras acciones de propaganda. Acciones contra infraestructuras Tras conocer los objetivos físicos de las principales de las acciones y la tipología de las mismas, se puede realizar un estudio más al detalle. Para ello se cruzan ambos datos y posteriormente se identifica a qué tipo de infraestructuras iban destinadas las acciones. En el Gráfico nº 19 podemos observar la relación de las acciones realizadas contra las infraestructuras/propiedades de un modo general. Estas solo se vieron afectadas por tres tipos de acciones armadas: atentado con artefactos explosivos, asaltos/robos y atentados con armas de fuego (estos últimos, por norma general, contra las infraestructuras de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad). El único atentado que se sale de ese parámetro fue el realizado contra el palacio de la Moncloa el 14 de noviembre de 1977 49 , consistente en disparos contra la fachada del edificio. Su objetivo era amenazar al ejecutivo y mostrar la posibilidad de efectuar daño cuándo y dónde quisieran. En perspectiva, se puede evaluar como una acción de poder, puesto que un mes antes las cúpulas de PCE(r) y de GRAPO habían sido detenidas en Benidorm. 48 Gaceta Roja, 01/07/1984, «Los GRAPO declaran a Hacienda», p. 3. ABC, 18/12/1982, p. 28; ABC (Sevilla) 19/10/1982, p. 5 y 6; ABC, 31/05/1984, p. 22.; ABC (Sevilla), 03/06/1984, p. 24 y ABC, 07/07/1984, p. 17. 49 Informaciones, 15/11/1977, «El GRAPO reivindica el ametrallamiento a Moncloa y el atentado contra el guardia civil de San Rafael». ABC, 16/11/1977, p. 13.
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