scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Gran descubrimiento del secreto de las brujas o sea esplicación [sic] sobre el modo que tienen de echar las cartas / escrito y dado a luz por J.M.A.

J.M.A.

Full text

bíscuBritttuttto DEL SECRETO DE LAS BRUJAS, O SEA Esplicacíon sobre el modo que tienen de echar las cartas. T S ABO A £03 ; ‘ 'POH 1 REIMPRESO EN SANTIAGO: fmp. de Jacobo Souto é Dijo? Pnerla del Camino núm, 10 1851, ,2Aijaa 2AJ aa OTasaa?. jm m o ínsto^ ^om h s* ío \ late Es propiedad. :QáAn/"A8 K3 i ^t) 14 tiailteéü ioteZ^': ". 4.^1 ,í'i! u 'INTRODUCION, ambición, eso ente imaginario que des  de la antigüedad mas remota se halla domi  nando el corazón del hombre, ha sido la qué en todos, tiempos obligó á éste al culto de la superstición, aspirando por fruto de la idolatría a descubrir los arcanos de la na  turaleza, y tener su mayor deseo fijo en adi  vinar lo futuro. Esta pasión ciega y que tanto nos predo  mina se hizo general en todas las naciones, sin ser desechada aun por las mismas en que ha triunfado tanto la ilustración, según lo prueba el culto rendido á Apolo en Delfos y a sus Sacerdotisas en toda la Grecia (llama  das Pithias, o Pilhonisas) el cual estubo tan en voga, que sin embargo de ser esta Nación la cuna de los mejores sabios, supo tenerlas por divinidades. La veneración que han recibido los Augu  res cuando ecsaminaban las entrañas de las victimas tocó también un esceso de locura por creerse que estos eran capaces de adivi  nar el por-venir en los diferentes accidentes M.ue notasen en su interior. U Pasó de la misma manera tal creencia á la antigua Roma, donde se consultaban los adivinos (con 'el nombre de Aüruspides) ob  servadores del vuelo y canto de las aves para na dudar del ecsito que cabía á una familia, ó una persona, y aun por mas escandaloso sobre la suerte dé la república. ' Toda esta tradición quiso sostener igual  mente hasta nosotros tales deprecaciones lucubrés, haciendo que ecsistan en nuestras li  mítrofes potencias la Francia é Inglaterra mngéres que, cuando no como aquellos des  pedazando víctimas y contemplando el movi  miento de irracionales; por medio de una no  menclatura convenida arbitrariamente y a- ‘ iropiada alas cartas del juego, pretenden em- )aucár la gente crédula, haciéndole entender jtié en las diferentes permutaciones con que resultan sembradas sobre una mesa á efecto de la casualidad y combinadas ai capricho, se hallan descifrados los enigmas del porvenir. ¡Qmmera de lo mas absurdo! y que si algo .tiene de realidad, no viene á ser otra cosa que el desembolso de los que fiados en lales patrañas, ceden su creencia, y en pago de la alteración de sus ideas deponen en la mano de la qüe hace de Sibila (I) sus in- (1) Las Sibilas-fueron en que dejaron escri* . . (11) . chandoso del nombre que á cada carta le corresponde por el estado número 1.® . Y se concluyo como en las suertes ante  cedentes. Quinta suerte- Di Se prepara como se vió en las demas, y en seguida se manda á la persona elija uno de los cuatro reyes, que guardará en su po  der, y ademas diez y seis cartas sin verlas, que pondrá sobre la mesa separadas. Escrutinio. Con dichas diez y seis cartas formará el jugador uñ patio cuadrado poniendo cuatro por costado todas descubiertas, y en el espa  cio interior que resulta le mandará al inte  resado coloque según le parezca el rey que tenía guardado, y de la fila hácia donde lo ponga mirando se dirá el resultado que des  cifre, atendiendo á las circunstancias de los dos estados, como se dijo en la cuarta suerte. Dando fin de la-misma manera que se recomienda en todas y según se deja dicho. CONCLUSION. Y ahí algunas de las mejores combinacio  nes que he hallado, y hacen ver como lo U que. se da por adivinado no es sino lo míe resutta del fingido nombre de las cartas en  tresacado (con mas ó menos ilusión de los espectadores) de las diferentes suertes que an  teceden, y mas que el genio sutil sea capaz' de presentar; pues estas fórmulas no tienen Hmiles, ni otro obgeto que el de sorpren  der con sospecha de misterio, y que con su variación, no causen el tedio consigienle á una misma repiticion. Nomenclatura de las cartas para los juegos adwmatorws. u ■ = " K ? .¡é»» . «A & v;; , l; ,A yv ^ C l a s e d e c a r t a s . u EL REGRESO DE FERNANDO. HIMNO PATRIÓTICO QUE EL AUTOR DE LA PROFECIA DEL PIRINEO ( que , a d io s g r a c ia s , SE HALLA YA CASI CUMPLIDA) DEDICA A TODOS LOS VERDADEROS ESPAÑOLES QUE DE CORAZON CELEBRAN LA LIBERTAD DE NUESTRO AMADO MONARCA. REIMNRESO EN SANTIAGO: EN LA IMPRENTA DE LOS DOS AMIGOS, ANO d e 1814.