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Fascismo de ultramar: la proyección del falangismo en la comunidad española del Río de la Plata (1936-1940)

Velasco Martínez, Luis

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Memoria para optar ao Grao de Licenciado FASCISMO DE ULTRAMAR: LA PROYECCIÓN DEL FALANGISMO EN LA COMUNIDAD ESPAÑOLA DEL RÍO DE LA PLATA (1936-1940) Lcdo. Luis Velasco Martínez Dir. Dr. Xosé Manoel Núñez Seixas 2015 Facultade de Xeografía e Historia Universidade de Santiago de Compostela Autor: Velasco Martínez, Luis, 1985- Título: Fascismo de ultramar: la proyección del falangismo en la comunidad española del Río de la Plata (1936-1940) / Luis Velasco Martínez ; dirección, Xosé Manoel Núñez Seixas Publicación: 2015 Descripción: 1 v., 21x29,7cm, 178pp. Nota: Memoria de Licenciatura-Universidade de Santiago de Compostela-Facultade de Xeografía e Historia Incluye referencias bibliográficas Contiene: Introducción -- Hipótesis y estado de la cuestión -- Nacionalismo argentino, fascismo y fascistas: un marco introductorio (1930-40) -- Las sociedades argentina y uruguaya ante la Guerra Civil y el Franquismo -- El servicio exterior de la Falange durante la guerra: América Latina, una meta posible -- América y la hispanidad: el imperio imposible -- El falangismo argentino. Entre el irredentismo, la supervivencia y la insignificancia -- Aristócratas, infantas, y cardenales. Una prosopografía de los apoyos al alzamiento en Argentina -- La Acción Gallega de Cruzados de Santiago: entre la identidad gallega y el apoyo a "Franquiño" -- Uruguay: política interna, sociedad uruguaya y Guerra Civil -- Fascistas españoles en Uruguay: de Falange española a la Fundación Española -- Católicos y conservadores: entre la apariencia fascista y el desprecio -- Conclusiones -- Bibliografía Tema: Falange Española Tradicionalista y de las Juntas Ofensivas Nacional-Sindicalistas. Franquismo -- Influencia -- Tesis y escritos académicos Fascismo -- Argentina -- Tesis y escritos académicos Fascismo -- Uruguay -- Tesis y escritos académicos Españoles en Argentina -- Actividad política -- Teses y escritos académicos Españoles en Uruguay -- Actividad política -- Teses y escritos académicos España -- Relaciones -- Argentina -- Teses y escritos académicos Argentina -- Relaciones -- España -- Teses y escritos académicos Uruguay -- Relaciones -- España -- Teses y escritos académicos España -- Relaciones -- Uruguay -- Teses y escritos académicos Río de la Plata, Región del (Argentina y Uruguay) -- Historia -- 20º siglo -- Tesis y escritos académicos España -- Historia -- 1936-1939 (Guerra civil) -- Tesis y escritos académicos España -- Emigración e inmigración -- 1936-1939 -- Tesis y escritos académicos Autor 2: Núñez Seixas, Xosé M., 1966- , dir. Universidade de Santiago de Compostela. Departamento de Historia Contemporánea e de América Universidade de Santiago de Compostela. Facultade de Xeografía e Historia Clasif. CDU 329.18(282.281.6:460)"1936/40"(043) 2015 D.L.: C 1195-2016 Imprime: Tórculo Artes Gráficas S.L. © Luis Velasco Martínez, 2015 Universidad de Santiago de Compostela (España) Fecha de defensa: 12/11/2015 El código QR de la contraportada lleva a la presentación de la defensa de la memoria en Memoria para optar ao Grao de Licenciado FASCISMO DE ULTRAMAR: LA PROYECCIÓN DEL FALANGISMO EN LA COMUNIDAD ESPAÑOLA DEL RÍO DE LA PLATA (1936-1940) Lcdo. Luis Velasco Martínez Dir. Dr. Xosé Manoel Núñez Seixas 2015 Facultade de Xeografía e Historia Universidade de Santiago de Compostela A Alfonso Velasco Goicoechea, en su centenario In Memoriam FASCISMO DE ULTRAMAR: LA PROYECCIÓN DEL FALANGISMO EN LA COMUNIDAD ESPAÑOLA DEL RÍO DE LA PLATA (1936-1940) ÍNDICE 1.#INTRODUCCIÓN#..................................................................................................................................#9# 2.#HIPÓTESIS#Y#ESTADO#DE#LA#CUESTIÓN#...............................................................................#13# 3.#NACIONALISMO#ARGENTINO,#FASCISMO#Y#FASCISTAS:#UN#MARCO# INTRODUCTORIO#(1930>40)#...................................................................................................#25# 4.#LAS#SOCIEDADES#ARGENTINA#Y#URUGUAYA#ANTE#LA#GUERRA#CIVIL#Y#EL# FRANQUISMO#.................................................................................................................................#33# 4.1.#Falange#Española#y#el#fascismo#español#en#las#comunidades#de#inmigrantes# españoles#en#Argentina#hasta#1936#......................................................................................#34# 4.2.#La#inmigración#española#en#el#Río#de#la#Plata#ante#el#golpe#de#estado#1936#.....#40# 5.#EL#SERVICIO#EXTERIOR#DE#FALANGE#DURANTE#LA#GUERRA:#AMÉRICA# LATINA,#UNA#META#POSIBLE#.................................................................................................#47# 6.#AMÉRICA#Y#LA#HISPANIDAD:#EL#IMPERIO#IMPOSIBLE#.................................................#51# 7.#EL#FALANGISMO#ARGENTINO.#ENTRE#EL#IRREDENTISMO,#LA#SUPERVIVENCIA# Y#LA#INSIGNIFICANCIA#..............................................................................................................#57# 8.#ARISTÓCRATAS,#INFANTAS,#Y#CARDENALES.#UNA#PROSOPOGRAFÍA#DE#LOS# APOYOS#AL#ALZAMIENTO#EN#ARGENTINA#......................................................................#71# 9.#LA#ACCIÓN#GALLEGA#DE#CRUZADO#DE#SANTIAGO:#ENTRE#LA#IDENTIDAD# GALLEGA#Y#EL#APOYO#A#FRANQUIÑO#.................................................................................#79# 10.#URUGUAY:#POLÍTICA#INTERNA,#SOCIEDAD#URUGUAYA#Y#GUERRA#CIVIL#........#95# 11.#FASCISTAS#ESPAÑOLES#EN#URUGUAY:#DE#FALANGE#ESPAÑOLA#A#LA# FUNDACIÓN#ESPAÑOLA#..........................................................................................................#103# 12.#CATÓLICOS#Y#CONSERVADORES:#ENTRE#LA#APARIENCIA#FASCISTA#Y#EL# DESPRECIO#....................................................................................................................................#129# 13.#CONCLUSIONES#...........................................................................................................................#143# 14.#BIBLIOGRAFÍA#.............................................................................................................................#147# Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 14# el Río de la Plata y en el conjunto de América, era indiscutiblemente mayoritaria 7. No obstante, esta afirmación no es óbice para menospreciar el papel que pudieran haber tenido los apoyos a la sublevación militar entre la colectividad española, ni tampoco hacia los experimentos fascistas españoles en la misma. Partiendo de una base que resulta difícilmente discutible, el apoyo mayoritario de la inmigración española en América a la causa republicana. Nos parece que la producción historiográfica adolece de un cierto desinterés por analizar, comprender, estructurar y valorar el papel que pudieron haber tenido los apoyos a la sublevación, y a su institucionalización, en el contexto de la emigración española en América. Si analizamos con detenimiento la literatura historiográfica que ha tenido como objetivo el estudio de la influencia de la guerra civil española en América, nos encontramos con un una falta de interés por aumentar el estudio en los españoles que, desde la emigración, apoyaron la causa de los sublevados. Tampoco se ha centrado el foco analítico en averiguar el grado de asimilación del fascismo que se había podido dar en estas. La mayor parte de la producción académica al respecto de la inmigración en América durante la Guerra Civil se ha centrado de una manera específica en los apoyos al republicanismo.8 Analizando de una manera tangencial y a través de fuentes esencialmente pro republicanas la articulación de los apoyos a los sublevados. A nuestro juicio existe un déficit en lo que respecta al uso de las fuentes provenientes de la documentación producida por los sublevados. Aunque la mayoría de la documentación concerniente a estos grupos pasó a manos de las legaciones diplomáticas españoles a mediados de la década de 1940 - desapareciendo después9- hemos encontrado otras fuentes primarias ######################################################## 7 En general todas las fuentes y la bibliografía coinciden en este punto, aunque aún así existen divergencias entre las fuentes primarias de los apoyos a los sublevados y en la propia interpretación de las cifras. Para algunos autores los apoyos serían mayores de lo que aparentaban dada la aversión de los filofascistas españoles y argentinos por participar en algaradas callejeras; por otro lado algunas fuentes primarias filofascistas insisten en hablar de una mayoría silenciosa de apoyo a los sublevados: FE Gallega, 30/9/1937. 8 En gran medida esto puede deberse a la falta de apertura de las asociaciones y grupos que apoyaron la sublevación franquista en América y que continúan existiendo hoy en día. Para nuestra investigación nos fue negado el acceso a los fondos del Club Español de Buenos Aires (Argentina) y del Club Español de Montevideo (Uruguay). Hemos tenido que reconstruir la mayor parte de este relato a través de las fuentes republicanas, fuentes secundarias, y los datos de los archivos públicos españoles, argentinos y uruguayos. El acceso a los archivos privados de estas instituciones, de los que tenemos noticia que pueden ser especialmente ricos en referencias y documentación nos fueron negados. 9 Esto se debe a la disolución obligada de la mayoría de las agrupaciones falangistas españoles hacia mediados de la década de 1940, conforme la victoria del eje en la segunda guerra mundial se fue convirtiendo en improbable. En ese momento los gobiernos de Hispanoamérica comenzaron a disolver en masa las organizaciones nazis, fascistas y falangistas de sus respectivas colectividades. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 15# capaces de cubrir ese tiempo y ese espacio. Relaciones epistolares entre las organizaciones y la DNSE, entre las organizaciones y las instituciones del Estado –Ministerio y Jefatura-, publicaciones propias, referencias en los debates políticos y sociales de las sociedades de recepción, etc. Con esta documentación en la mano, creemos que el relato historiográfico que analiza el papel de la colectividad española en América durante la Guerra Civil, necesita ser complementado con un estudio que integre en su seno el papel de los españoles y sus descendientes que apoyaron el autoproclamado Alzamiento Nacional. Este aparente desinterés, en gran medida, puede deberse a la falta de visibilidad de las fuentes que permiten su estudio. Frente a la abundancia relativa y la accesibilidad general de las fuentes republicanas, aquellas que competen al apoyo a la causa rebelde son de complicada localización y consulta. La desaparición o la falta de catalogación de los fondos propios de las legaciones diplomáticas son un condicionante importante, pero no el único. Tanto las colecciones documentales que generaron las organizaciones favorables a los sublevados, como las colecciones de sus órganos de propaganda y movilización, se encuentran especialmente dispersas entre los archivos americanos y españoles, o directamente no han sido localizadas hasta la fecha. Otras, pese a que puedan estar parcialmente localizables y abiertas a la consulta, simplemente nunca han sido utilizadas por esta aparente apatía hacía el estudio del las fuerzas movilizadas por los franquistas en América10. Pese al mayoritario apoyo de la colectividad española en América a la causa republicana, existió un número llamativo de organizaciones que apostaron por legitimar la sublevación, más allá de aquellos dependientes directamente de la Delegación Nacional del Servicio Exterior –DNSE-. Sus archivos y toda su producción apologética son una buena herramienta para reconstruir los acontecimientos y las redes de apoyos que se tejieron en torno a su causa. Lamentablemente estas asociaciones o grupos, o bien tienen en la actualidad una política de archivos cerrados, o bien ya no existen. En gran medida se trataba de agrupaciones temporales sin vocación de permanencia, que fueron disolviéndose progresivamente a partir de la victoria de las tropas franquistas en 1939.11 De manera paralela a este proceso, la DNSE y el nuevo Ministerio de Asuntos ################################################################################################################################################################## Después de algunos intentos de realizar actividades encubiertas que veremos más adelante, finalmente la documentación fue entregada en las legaciones diplomáticas españolas, en donde se ha perdido su pista. 10 Saborido, Jorge: “Una avanzada franquista en la Argentina: la revista Por ellos (1937)”, Anuario de la Facultad de Ciencias Humanas, Nº7, 2005, pp. 71-82. 11 Como veremos el caso más reseñable, por su capacidad de captación de recursos y de movilización de personas, fue el de los Legionarios Civiles de Franco –LCF-, completamente disueltos después de la finalizada la guerra civil. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 16# Exteriores se fueron haciendo cargo de la defensa expresa de los intereses del régimen en el extranjero, acabando con un vacío de poder que en algunas ocasiones fue utilizado para lograr beneficios particulares. La sustitución de los grupos más o menos formales de apoyo a la sublevación por el aparato diplomático del Nuevo Estado, sustituyó la prioridad revolucionaria nacional-sindicalista de los grupos más fascistizados por la realpolitik de los intereses del régimen, necesitado de recabar simpatías y nuevos apoyos exteriores especialmente a partir de la debacle del eje durante la segunda guerra mundial. La disolución de estos grupos, y/o a la apatía de los supervivientes para con la investigación histórica, impidió que sus archivos sobrevivieran o estén localizados en la actualidad. Esto, junto al hecho de que después de la guerra civil sólo las organizaciones de la colectividad que apoyaron la causa republicana tuvieron un papel destacado como núcleos de dinamización de la vida comunitaria entre la emigración española -haciéndolo también desde un punto de vista político-, supuso que se crearan archivos y bibliotecas en su seno que recogieron buena parte de las publicaciones pro-republicanas que se generaron en su entorno durante y después de la guerra civil, favoreciendo su estudio y su difusión. Una vez finalizada la guerra y reconocido el gobierno de Franco como único representante del Estado español por la mayor parte de sus homólogos americanos12, la articulación de los apoyos al régimen franquista pasó de configurarse en torno a la iniciativa de individuos o colectivos privados, para pasar a hacerlo alrededor del papel director de las oficinas diplomáticas españolas. De esta estrategia de progresiva disolución de agrupaciones dieron cuenta las embajadas de España y la DNSE. Teóricamente las diferentes legaciones diplomáticas españolas fueron las encargadas de recoger y archivar los fondos documentales producidos durante su actividad por las agrupaciones falangistas en el extranjero; además, en algunos casos la disolución de otras organizaciones ajenas al mandato directo de FET también supuso el envío de sus archivos a la respectiva oficina consular. Estas no siempre fueron cuidadosas a la hora de guardar y clasificar los archivos de las entidades disueltas. En lo que respecta a los fondos de la DNSE, estos sólo atingen, en su gran mayoría, a las jefaturas provinciales de FET en el exterior, aunque en algunos casos guarden informes o documentos relevantes a organizaciones fascistas o pro franquistas ajenas a su control directo. Sobre estas últimas también hemos encontrado algunas informaciones tanto en los fondos del ministerio de asuntos exteriores español como en los de la Casa Civil del Caudillo. ######################################################## 12 Mención a parte merece el gobierno mexicano: Pérez Montfort, Ricardo: Hispanismo y Falange. Los sueños imperiales de la derecha española, México, Fondo de Cultura Económica, 1992. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 17# En torno al año 1946, un emigrante vallisoletano en Buenos Aires, Luis Nieto Fraile, organizó una campaña de recogida de firmas y adhesiones con el gobierno de Francisco Franco entre la comunidad inmigrante española en Argentina, que dijo alcanzar la reseñable cifra de 150.000 signatarios.13 Fue capaz de hacerlo gracias a su papel como presidente del Hogar Español. Una institución de la que no encontramos referencias en la literatura relativa a la organización de la colectividad española en Argentina. La consulta de diferentes archivos nos llevó a averiguar que esta institución era una suerte de FET encubierta. Su constitución, después de la obligada disolución de FET en Argentina, fue planificada y organizada por la DNSE desde los momentos previos al estallido de la segunda guerra mundial. Su finalidad era servir para que si, tal y como sucedió, las autoridades argentinas disponían la disolución de FET de las JONS con el fin de salvaguardar sus propios intereses, ésta pudiera continuar existiendo bajo otra forma. Manteniendo sus actividades de una manera encubierta. Esta práctica fue mimetizada en Uruguay –bajo el nombre de Fundación Española-, y en varios lugares más. Durante los años de la guerra civil española se habían logrado desarrollar una red de asociaciones satélites de apoyo que habían logrado importantes éxitos en la movilización de recursos materiales y personales; así como en la creación de simpatías hacia la amalgama de fuerzas sublevadas en 1936. 14 También se había ido extendiendo una importante red de jefaturas falangistas en el exterior que en algunas ocasiones se acabaron convirtiendo en un aparato paradiplomático de difícil gestión y control. La capacidad de una jefatura provincial de falange clandestina para recolectar en Argentina en 1946 tal cantidad de firmas de adhesión nos pareció chocante. Contraria a lo establecido por la literatura científica hasta el momento. Aunque nos pareció una cifra exagerada y probablemente irreal, nos sirvió para preguntarnos hasta que punto se habían desarrollado redes de solidaridad con la España franquista durante la guerra civil y la inmediata posguerra en el contexto migratorio hispanoamericano, y qué papel había tenido el ######################################################## 13 ABC, 27/8/1946, p. 1; Diario Regional, 25/8/1946, p.1. El álbum que recogía las firmas dedicas a los Mártires y Héroes de España medía 1,10 metros de alto y 0,75m de ancho, pesando más de 120k. El citado Luis nieto Fraile también donó al Santuario de la Gran Promesa de Valladolid una imagen de la Virgen de Luján, Patrona de la Argentina, guardada en una mesa-cofre que al ser abierta se convierte en un tríptico con escenas del descubrimiento de América, la fundación de Buenos Aires y la cristianización de Argentina. Las imágenes están unidas por dos matronas que representan a las dos naciones. 14 “Lo importante es que, aunque tengamos dificultades para seguir actuando con el nombre de F.E.T. y de las J.O.N.S. no se vaya a perder todo lo que hasta ahora se ha venido haciendo y que tengamos además, posibilidad de seguir la educación doctrinal de los españoles que allí residen dentro de las normas del Nuevo Estado”. Carta del Secretario Nacional de la DNSE al Jefe Regional en el Uruguay, 12/7/1939, AMAE: ES.28005.; AGA/1.2.4.1.421. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 18# fascismo español en su conformación. Estos datos, que complementan el relato anterior, sirvieron para que nos planteáramos de qué manera los estudios realizados hasta la fecha han infravalorado la capacidad de movilización, y el aporte de recursos de la colectividad española en América a la causa sublevada. La duda principal que se nos planteó fue, cómo en una fecha como 1946, con un aparato diplomático todavía en proceso de transformación, en gran medida desarticulado y considerado como hostil, con una posición claramente comprometida en el contexto internacional por las relaciones de la España Nacional con el Eje, pudo ser capaz la comunidad española significada con el régimen franquista de recoger tal número de adhesiones, y más aún hacerlo una organización ideada por la DNSE cuando esta fue disuelta en 1945.15 Aún tratando con suma cautela la veracidad del número de adhesiones recolectadas, lo que nos parecía evidente es que existió un importante número de miembros de la colectividad que simpatizó con el golpe de estado, cuando no con el fascismo español. Estas cifras, aún aceptándolas sólo parcialmente, podrían matizar la afirmación tradicional que menospreciaba el número de apoyos al fascismo y al franquismo en el seno de la colectividad. Esta duda nos llevó a preguntarnos qué papel tuvieron las organizaciones articuladas en torno a liderazgos no oficiales de apoyo al franquismo en la comunidad española en América entre 1936 y 1939. También a plantearnos la hipótesis de que podría haber existido una red de adhesiones y simpatías hacia la causa rebelde mayores que las tradicionalmente aceptadas. Estas alcanzarían unas cifras que no podrían ser en ningún caso minusvaloradas, y deberían tener su origen lógico en la movilización de los elementos afines de las colectividades durante la guerra civil y/o la victoria de la sublevación. Aunque nuestro interés se circunscribía de manera general a América y a toda la colectividad española en ese continente, el ejemplo rioplatense se nos presentó como un estudio de caso apropiado para alcanzar algunas conclusiones válidas. Esto se debe a varios factores. En primer lugar debido a la gran extensión de la emigración española a América. Tratar el papel de los apoyos al fascismo español y al franquismo en el contexto americano, en toda su extensión, nos planteaba problemas logísticos y metodológicos difícilmente superables. Frente a esta situación, nos encontramos con la obligación de reducir la muestra de análisis hasta unos parámetros abarcables con nuestros medios y capacidades. Por otro lado, la mayor concentración de españoles a ambos lados del Río de la Plata, los índices de inmigración italiana y alemana en esa zona, las propias particularidades políticas de Argentina y Uruguay, así como el importante foco asociativo español que se dio en sus dos capitales, ######################################################## 15 AGA: 82/05288, Exp. 17 Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 19# junto con una literatura científica que en gran medida ya había centrado su foco de análisis en los apoyos a la España republicana en ellas, sirvieron como elemento para definir y delimitar nuestro estudio de caso. Además, las diferencias existentes entre la evolución política de los regímenes argentino y uruguayo durante el conflicto español, y la inmediata posguerra, también nos ofrecían una interesante oportunidad para comparar las respuestas dadas a un mismo fenómeno desde particularidades diferentes, y en gran medida complementarias. Desde la década de 1980, muchas han sido las aportaciones reseñables sobre el estudio del impacto de la guerra civil española en América, el Río de la Plata, y especialmente en Argentina. En 1982 se publicó el primer estudio sobre la perspectiva americana de la guerra civil en la que se incluía una visión panamericana del conflicto16; le siguió la publicación de Los Argentinos y la Guerra Civil Española en 1986 escrito por Ernesto Goldar, una obra un tanto alejada de la ortodoxia historiográfica pero que ayudó a abrir el campo de estudio a través de las múltiples interrogantes que planteaba 17 . Desde entonces la bibliografía referida al estudio de la guerra civil en el contexto general latinoamericano, y rioplatense en particular – especialmente en el caso argentinono ha parado de crecer. Lo ha hecho de una manera lenta aunque constante, con un número final de publicaciones que nos han permitido disponer de unas fuentes secundarias sugerentes a la hora de completar los resultados obtenidos de las fuentes primarias. Aportándonos también referencias complementarias de gran interés para nuestro análisis, así como referencias de gran utilidad sobre los archivos en los que podríamos localizar documentación de interés. En 1991 Mónica Quijada publicó su trabajo Aires de República, Aires de Cruzada, analizando una parte importante de las fuentes españolas y las campañas de solidaridad con los contendientes en Argentina, aunque centrándose en el proselitismo republicano. 18 Posteriomente, La Repercusión de la Guerra Civil Española en Argentina completó este relato con un buen número de fuentes argentinas19. Raanan Rein se ocupó pormenorizadamente del estudio de los fondos de los Ministerio de Exteriores y Culto de la República Argentina y del Ministerio de Asuntos Exteriores español, en su estudio sobre los orígenes de las relaciones entre los regímenes de ######################################################## 16 Falcoff, Mark; Pike, Frederick: The spanish Civil War, 1936-39, American Hemispheric Perspectives, Lincoln, Nebraska U. P., 1982. 17 Goldar, Enesto: Los argentinos y la guerra civil española, Buenos Aires, Contrapunto, 1986. 18 Quijada, Mónica: Aires de República, Aires de Cruzada: la Guerra Civil Española en la Argentina, Barcelona, Sendai, 1991. 19 Trifone, Víctor; Svarzman, Gustavo: La repercusión de la Guerra Civil Española en la Argentina, Buenos Aire, CEAL, 1993. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 20# Juan Domingo Perón y Francisco Franco, aclarando por fin muchas de las similitudes y divergencias ideológicas y programáticas de ambos; dejando patente el oportunismo muto de su relación. 20 Dora Schwarzstein, por su parte, logró desmenuzar el papel que el republicanismo español tuvo en ellas.21 Las fuentes utilizadas por estos autores también fueron tratadas por Silvina Montenegro en su tesis doctoral,22 que fue complementada desde un marco local, ajeno al porteño por Jerónimo Boragina;23 anteriormente Daniel Muchnik ya había realizado un interesante análisis sobre las perspectivas americanas de la Guerra Civil que incluía a Argentina.24 Para el resto de Américalatina también se han realizado algunas aproximaciones, pero todas ellas adolecen de la misma debilidad, abordar la problemática desde el estudio casi único de las fuentes republicanas; el estudio de Consuelo Naranjo Orovio probablemente sea el que realice un acercamiento más global de la situación en la totalidad del continente, partiendo del caso cubano, 25 aunque después de su publicación ha sido ampliamente complementado por otras muchas aportaciones.26 En la última década, las publicaciones al respecto han disminuido, aunque se han continuado realizando investigaciones, e incluso publicado algunos diarios de memorias de combatientes argentinos en la guerra civil.27 No obstante, el análisis de los apoyos a la causa de los sublevados en España, así como sus mecanismos, organización, dinámicas, financiación y relaciones con el resto de la colectividad española, con las fuerzas conservadoras argentinas y con las legaciones diplomáticas extranjeras sigue sin ser tratado más que ######################################################## 20 Rein, Raanan: ; Id.: “Otro escenario de lucha: franquistas y antifranquistas en la Argentina, 1936-1949”, Ciclos, Nº9, 1994, pp.31-52. 21 Schwarzstein, Dora: Entre Franco y Perón. Memoria e identidad del exilio republicano español en Argentina, Barcelona, Crítica, 2001. 22 Montenegro, Silvina: “La Guerra Civil Española y la Política en Argentina”, [Tesis Doctoral], Madrid, Universidad Complutense, 2002. 23 Boragina, Jerónimo: “Nacionalistas, Fascistas y Socialistas. Un aproximación a la Guerra Civil Española a través de la Prensa Marplatense”, [Tesis Doctoral], Mar de Plata, Universidad Nacional de Mar de Plata, 2005. 24 Muchnik, Daniel: Gallo Rojo, Gallo Negro. Los intereses en juego en la Guerra Civil Española, Buenos Aires, Norma, 2004, pp. 218 y ss. 25 Naranjo Orovio, Consuelo: Cuba, otro escenario de la lucha. La guerra civil y el exilio republicano, Madrid, CSIC, 1988. 26 Mónica Quijada estableció un estado de la cuestión nada desdeñable antes de la publicación de su tesis doctoral: Quijada, Mónica: “Los españoles de la Argentina ante la Guerra Civil española: las instituciones de la comunidad”, pp. 77-98, en VV.AA: Inmigración, integración e imagen de los latinoamericanos en España (1931-1987) Apuntes introductorios, Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos, 1988. 27 Mochokofsky, Graciela: Tío Boris, un héroe olvidado de la Guerra Civil Española, Buenos Aires, Sudamericana, 2006. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 21# de manera tangencial. A su vez, la utilización de nuevas fuentes al respecto también ha sido mínima.28 Respecto a la política exterior española desplegada por el franquismo hacia América Latina y el Río de la Plata se han realizado algunas investigaciones importantes, aunque la temática todavía está abierta a nuevos enfoques analíticos. Desde la publicación de Falange: The Axis Secret Army in the Americas in 1943,29 clasificable de una manera cercana a la contrapropaganda y enmarcado dentro de la preocupación extendida en el seno de la sociedad estadounidense y sus mandos militares –lo demuestran sus altos índices de venta30 - a una posible fascistización de América,31 el estudio de los planes que el fascismo español guardaba para América han sido estudiados desde bastantes ópticas. Así, la utilización de conceptos como Raza e Imperio por parte del falangismo y el primer franquismo han sido analizados,32 como también lo han sido las ensoñaciones imperiales que el falangismo escondía detrás del concepto Hispanidad.33 Algunos estudios se han ocupado de analizar el grado de implantación de las ideologías fascista italiana, nazi y falangista en el continente americano. A este respecto son reseñables los esfuerzos realizados por la historiografía italiana, que además ha tenido un especial interés en remarcar el caso rioplatense y singularmente el estudio del impacto de la ideología fascista italiana en el seno de su colectividad emigrante, más allá de las políticas proactivas realizadas desde las embajadas. En este sentido algunos estudios recientes han iluminado especialmente este campo, empezando por el coordinado Eugenia Scarzanella Fasciti in Sud America.34 En él se analiza el impacto de la carga ideológica de los seguidores de Mussolini entre la emigración italiana en Brasil, Perú y Argentina, así como los lazos que las redes fascistas tejieron entre estas regiones como elementos de ######################################################## 28 A lo largo de este texto propondremos algunas, tanto de fondos argentinos como españoles, así como diversas publicaciones periódicas de las propias organizaciones profranquistas. 29 Cfr. Chase, Allan: Falange: The Axis Secret Army in the Americas, New York, G.P. Putnam’s sons, 1944. ; Woolbert, Robert Gale: “Falange: the Axis Secret Army in the Americas”, Foreing Affairs, Vol. 22, Nº2, 1944. 30 Beekman, Scott: William Dudley Pelley. A life in Right Wing Extremism and the Occult, New York, Syracuse UP, 2005, p.222. 31 Aunque el propio FBI se había encargado de impedir el reclutamiento de voluntarios que lucharan contra las tropas sublevadas en la Guerra Civil española: McDonnell, Francis: Insidious foes. The axis fifth column & the american home front, Oxford, Oxford UP, 1995, p.171. 32 González Calleja, Eduardo; Limón Nevado, Fredes: La hispanidad como instrumento de combate. Raza e Imperio en la prensa franquista durante la Guerra Civil española, Madrid, CSIC, 1988. 33 Pérez Montfort, Ricardo: Op. Cit., 1992. 34 Scarzanella, Eugenia (Ed.): Fascisti in Sud America, Firenze, Le Lettere, 2005. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 22# contrapropaganda y apoyo a las actividades de propaganda e inteligencia. Otros estudios han planteado cuál era el rol que el propio régimen de Benito Mussolini pretendía que desarrollara el fascismo italiano presente en sus emigrantes en ultramar. 35 Federico Finchelstein también participó en el estudio de las relaciones entre el fascismo y la Argentina, aunque desde un análisis a largo plazo entre los orígenes ideológicos del fascismo y su decadencia;36 más tarde continuó la investigación incidiendo en el impacto que tuvo esta carga ideológica en el desarrollo del nacionalismo argentino.37 El ejemplo chileno también ha sido estudiado en los últimos años, en este caso profundizando en la capacidad de incidencia a largo plazo de la impregnación fascista que sufrió parte de su sociedad.38 Desde finales de la década de 1980 se han publicado bastantes aportaciones sobre las implicaciones de la guerra civil española en América latina. Varias de ellas incluyen referencias al papel desempeñado por los apoyos a la sublevación entre los inmigrantes españoles y sus sociedades de acogida, existen estudios para los casos chileno,39 peruano,40 brasileño y paraguayo.41 Para el caso uruguayo Carlos Zubillaga está desarrollando en la actualidad un ######################################################## 35 Aliano, David: "Identity in Transatlantic Play: Il Duce's National Project in Argentina", [Tesis Doctoral], City University of New York, 2008. 36 Finchelstein, Federico: Fascismo trasatlántico. Ideología, violencia y sacralidad en Argentina y en Italia, 1919-1945, Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica, 2010. 37 Finchelstein, Federico: La Argentina fascista. Los orígenes ideológicos de la dictadura, Buenos Aires, Sudamericana, 2008. 38 Farias, Víctor: Los nazis en Chile, Barcelona, Seix Barral, 2000. 39 Ulianova, Olga: "A sesenta años de la Guerra Civil Española. Combatientes chilenos en las brigadas internacionales", Estudios Avanzados Interactivos, Vol. 5, Nº7, 2006. Consultado el 5/12/2014: http://ww2.educarchile.cl/UserFiles/P0001/File/ulianova--.pdf; Recientemente Belmar Hormazábal, Claudia: "La colonia española residente en Chile, como retaguardia en la que se instrumentalizó la imagen demonizada del enemigo, para movilizar la entrega de recursos materiales a la causa nacionalista, a través de la publicación "La Voz de España”, 1937-1940”, Actas del V Congreso de Jóvenes Investigadores en Historia Contemporánea, 2015, (en prensa) –Queremos agradecer a la autora su gentileza al permitirnos la consulta de la versión definitiva de su trabajo antes de la publicación-. 40 Para este caso contamos con las memorias de los brigadistas paraguayos: Martínez Ramírez, Víctor; Vera, Tomás: Milicianos paraguayos en la España republicana y en la lucha contra la ocupación nazi en Francia, Asuncion, Arandurâ, 2002. 41 Para el caso brasileño hay un breve resumen de bibliografía reciente en: Pena Rodríguez, Alberto: "La guerra en el contexto lusófono: Portugal y Brasil", Studia Historica. Historia Contemporánea, Nº32, 2014, pp.401-409. La retórica heroica de la participación de paraguayos en la Guerra Civil Española ha dado lugar a obras poéticas. La más conocida es la “Canción del miliciano guaraní”: Martínez, Luis María: El trino soterrado. Paraguay: aproximación al itinerario de su poesía social, Asunción, Intento, 1985, pp.205-206. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 23# proyecto de investigación centrado en estos aspectos que esperamos pueda ser publicado próximamente.42 Respecto a la movilización bélica de inmigrantes en América por ambos contendientes durante la guerra civil española, se han realizado algunos estudios de interés.43 Estos nos han ayudado a despejar y contextualizar algunas dudas en referencia a la politización real de la comunidad española en América, más allá de los tópicos habituales.44 En este sentido hemos podido comprender mejor las estrechas relaciones entre el nacionalismo argentino, la apuesta fascista española y la propuesta ideológica e identitaria de la Hispanidad. Ésta guardaba para el nacionalismo argentino un profundo carácter de afirmación identitaria propia, frente a poderes extranjeros representados por la influencia norteamericana y británica. También hemos localizado fuentes secundarias que remarcan los intereses que algunas de las principales empresas crediticias argentinas tuvieron a favor de la victoria de las tropas franquistas, si bien en los recientes estudios de historia económica sobre la guerra civil española y el franquismo la perspectiva latinoamericana apenas se valora.45 Algo parecido podríamos decir al respecto del papel de la solidaridad de los movimientos nacionalistas –y en cierta medida parafascistasde Argentina y Uruguay.46 ######################################################## 42 No queremos dejar pasar la oportunidad de agradecer al profesor Carlos Zubillaga su gentileza y amabilidad al compartir con nosotros un buen número de adelantos de su trabajo en el año 2010. 43 Martínez Ramírez, Víctor; Vera, Tomás: Op. Cit., 2002.; Ulianova, Olga: Op. Cit., 2006.; Naranjo Orovio, Consuelo: Op. Cit., 1988.; Quijada, Mónica: Op. Cit., 1988.; Id.: Op. Cit., 1990.; Id.: Op. Cit., 1991; Mochokofsky, Graciela: Op. Cit., 2006.; McDonnell, Francis: Op. Cit., 1995.; Goldar, Ernesto: Op. Cit., 1986. 43 González, Lucas; Boragina, Jerónico; Dorado, Gustavo; Sommaro, Ernesto: Voluntarios de Argentina en la guerra civil española, Buenos Aires, CCCOFG, 2005.; Dujovne, Alicia: El camarada Carlos, Buenos Aires, Aguilar, 2007.; VV.AA.: Fuegos cruzados. Representaciones de la Guerra civil en la prensa argentina (1936-1940), Córdoba, Excm. Diputación Provincial, 2005. 44 La reducción de la importancia del movimiento fascista español en América, o su tratamiento como algo cuasi episódico supuso que se extendieran planteamientos muy simplificados entre los que apenas destacaban algaradas callejeras ocasionales en torno a los lugares de ocio nocturno de la juventud: González, Lucas; Boragina, Jerónico; Dorado, Gustavo; Sommaro, Ernesto: Op. Cit., CCCOFG, 2005, p.61. 45 Singularmente los bancos de la Nación y del Río de la Plata: Boragina, Jerónimo: Op. Cit., 2005, pp. 45 y ss.; Además del Banco Español del Río de la Plata: Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, pp. 184 y ss.; Cfr. Viñas, Ángel: La otra cara del Caudillo, Madrid, Crítica, 2015.; Sánchez Asiaín, José Ángel: La financiación de la guerra civil española: una aproximación histórica, Madrid, Crítica, 2012. 46 Cfr.: Rocha Imaz, Ricardo: Nacionalismo, socialismo y el Uruguay moderno, Montevideo, Blancas, 1984.; Petronio, Tabaré: Apuntes de historia del Uruguay: Primer batllismo, 1903-1929, Montevideo, República, 2000.; Rey Tristán, Eduardo: “Identidad revolucionaria y cultura política en los 60: Cuba y la izquierda radical Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 30# parte considerable del nacionalismo argentino, revalorizándose después del final de la segunda guerra mundial.69 Por su parte, las relaciones entre el nazismo y Argentina han sido menos estudiadas. A este respecto el papel del Ibero- Amerikanische Institut de Berlín, un centro cultural creado durante la República de Weimar y redefinido por el III Reich como vector de expansión de una política cultural de prestigio hacia el Cono Sur, tuvo una importancia destacable.70 Sirvió para que las clases políticas e intelectuales argentinas recibieran ideas provenientes de Alemania gracias a la pujanza de sus nuevas relaciones socioecónomicas, aunque de manera general estas se limitaron a una expansión de la germanofilia hasta el estallido de la segunda guerra mundial.71 No obstante, durante la década de 1930 el nacionalismo argentino estableció relaciones con las formaciones del partido nazi alemán en Argentina.72 La colectividad alemana, más hermética que la italiana o la española, también tendría representantes de sus genuinas muestras de fascismo, aunque por su aparente distanciamiento para con el resto de la sociedad de recepción, estas fueron menos influyentes en el pensamiento del nacionalismo argentino.73 Esto no impidió que llegaran a darse algunos brotes de antisemitismo en su seno, e incluso que fuera el nacionalismo argentino el encargado de transmitir ese mismo antisemitismo a españoles sometidos a procesos de fascistización lejos de su hogar.74 Este escenario hizo que las actividades de las delegaciones en Argentina del NSDAP alemán comenzaran a ser vistas con preocupación por parte de sus autoridades. Como trataremos en el caso uruguayo, se dio un proceso paralelo en otras repúblicas de América latina. Las actividades del nazismo en la región suponían una preocupación creciente para los gobiernos, que intuían el inicio del conflicto en Europa. Las actividades de las embajadas alemanas, de las delegaciones del partido nacionalsocialista, de determinadas agrupaciones de inmigrantes, e incluso de colegios alemanes, comenzaron a ser observadas con recelo, intuyendo que podrían formar parte de supuestos planes secretos de expansión del III Reich por América. Este clima fue hábilmente explotado por EE.UU, que ayudó a fomentar la creciente preocupación por este tipo de ######################################################## 69 Rein, Raanan: La salvación de una dictadura. Alianza Franco-Perón (1946-1955), Madrid, CSIC, 1995, p.19. 70 Farías, Víctor: Op. Cit., 2000, pp. 29 y ss. 71 Gliech, Oliver: “Das Ibero-Amerikasniche Institut in der NS-Zeit. Grundprobleme einer Untersuchung”, Iberoamericana. Latein-Amerika-Spanien-Portugal, Nº39, 1990, pp. 5-16. 72 Musacchio, Andrés: "La Alemania nazi y la Argentina en los años 30", Ciclos en la historia, la economía y la sociedad, Nº2, 1990, pp.39-67. 73 Finchelstein, Federico: Op. Cit., 2008, p.22 y ss. 74 AGA: 51/20939. Leg 7: “Carta de excamarada inmigrante en Argentina”. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 31# actividades. Gracias a la actuación de los futuros aliados, principalmente de los estadounidenses, las actividades de agrupaciones fascistas y falangistas también fueron sometidas a juicio. Se las consideraba parte de supuestos planes y acuerdos secretos que implicarían la pérdida de soberanía o intromisiones inaceptables en ésta.75 Pese a la prohibición formal de este tipo de grupos y organizaciones a partir de mayo de 1939, Argentina continuó prestando cierta colaboración para con la diplomacia alemana durante los primeros meses de la guerra mundial, en gran medida debido a los fuertes vínculos económicos y comerciales.76 Estos vínculos habían sido denunciados desde 1933 como un intento encubierto de expansión nazi por el país, pero el miedo a la ingerencia de EE.UU también estaba presente en Argentina. Paradójicamente, el temor a las injerencias estadounidenses fue un factor que contribuyó a que las relaciones entre Argentina y el III Reich se mantuvieran fluidas hasta bien avanzada la segunda guerra mundial. Estas se convirtieron en una muestra de la independencia argentina frente a EE.UU, pero también son muestra de la fascinación del nacionalismo argentino hacia el fascismo.77 # ######################################################## 75 Cfr. Chase, Allan: Op. Cit., 1940.; Farias, Víctor: Op. Cit., 2000.; Newton, Ronald C.: Op. Cit., 1992, pp.243 y ss.; 76 Tranchini, Elina: Granja y arado. Spenglerianos y fascistas en la Pampa (1910- 1940), Buenos Aires, Dunker, 2013, p.176. 77 Dickmann, Enrique: La infiltración nazi-fascista en la Argentina, Buenos Aires, 1939, pp. 34 y ss.; Newton, Ronald C.: "The United States, the German-Argentines and the Myth of the Fourth Reich, 1943-1947", Hispanic American Historical Review, Nº64, 1984, pp.81-103. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 32# # Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 33# 4. LAS SOCIEDADES ARGENTINA Y URUGUAYA ANTE LA GUERRA CIVIL Y EL FRANQUISMO El 22 de marzo de 1946, poco después de la victoria electoral de Juan Domingo Perón, el embajador español en Argentina, Conde de Bulnes, informaba al ministerio español de asuntos exteriores de que: “[…]ni el intelectual, hecho a través de la influencia francesa, ni el profesional que amplió estudios en Norteamérica o París, ni el estanciero (rico propietario de abolengo español, y principalmente vasco con largos años de residencia en París o Londres, etc.), ni el político radical (de la liga de Derechos del Hombre), ni el conservador (aunque con ciertas excepciones), y mucho menos el socialista, comunista y demócrata progresista son hispanófilos […] ” Pocos meses después el diario conservador ABC especificaba que ese clima de tensión contra España y su régimen era propiciado por las actitudes del exilio republicano e influencias extranjeras, ajenas a un cariño y afecto hacia España que supuestamente sería mayoritario entre los habitantes de aquel país.78 Pese a la versión oficial de las relaciones hispano-argentinas auspiciada por la propaganda del régimen, el primer documento deja claro cuáles eran los sentimientos mayoritarios entre la población argentina a la altura de 1946 y que el gobierno español era claro conocedor de ellos. Aún así, la embajada española en Buenos Aires, y los círculos nacionalistas argentinos más afines al régimen de Franco, se ocuparon de intentar contrarrestarlos con escaso éxito. Un manifiesto de apoyo al régimen español firmado por la intelectualidad argentina nacionalista, logró ser publicado en la prensa con muchas dificultades –sólo lo incluyeron en sus tiradas los diarios La Razón y La Época- y tuvo que repartirse en octavillas callejeras. Precisamente, dos de los periódicos que se habían negado a hacerlo, La Nación y La Prensa, habían sido claros apoyos del bando sublevado entre la prensa argentina durante la Guerra Civil.79 Después del fin de la Guerra Civil, y hasta la visita a España de Eva Duarte de Perón, los apoyos en la prensa escrita argentina se lograron gracias a los donativos de las embajadas española y alemana , así, publicaciones como el Nuevo Correo, el diario católico El Pueblo, Cabildo o Tribuna sirvieron como altavoz de los apoyos al régimen franquista, aunque su menor tirada minimizaba su posible repercusión como creadores de opinión pública.80 ######################################################## 78 Rein, Raanan: Op. Cit., 1995, pp.143 y ss. 79 MAE: R. 1934. Exp.19; R. 2064. Exp.5: Informes sobre prensa argentina 1947 y 1949. 80 Rein, Raanan: Op. Cit., 1995, pp.143 y ss. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 34# En el Censo Nacional Argentino de 1914 figuraban aproximadamente 830.000 españoles, cerca de un 10% del total de la población. Hasta 1947 no se volvió a realizar otro censo, aproximándose en este caso a los 749.000. En el Censo Municipal de Buenos Aires de 1936 se contabilizaron alrededor de 325.000 españoles de una población total de 2.400.000 habitantes de la ciudad. Las fuentes españolas elevan las cifras para la década de 1930 a más de 1.500.000 españoles, pero según la legislación española se incluían a los hijos nacidos en Argentina, que el gobierno porteño cuantificaba únicamente como argentinos.81 Aunque la mayoría de ellos se incluía dentro de los sectores populares bonaerenses, también había un buen número de propietarios gracias a las posibilidades de ascenso social que permitía la emigración. Sin embargo tampocoentre estos los apoyos al franquismo fueron remarcables, igual que no lo fueron a la sublevación durante la Guerra Civil. 4.1. Falange Española y el fascismo español en las comunidades de inmigrantes españoles en Argentina hasta 1936 Existieron por lo menos dos núcleos fundacionales simultáneos de Falange Española en la ciudad de Buenos Aires. Ambos se atribuyeron la fundación de la jefatura de Falange en Argentina.82 Bajo el auspicio de Manuel Bustelo, un viejo inmigrante español relacionado con el nacionalismo argentino, se constituyó una agrupación Pro-Falange Española compuesta por un militante de la Legión Cívica Argentina, el periodista José Ruiz Bravo, un obrero portuario, Antonio Rovira, y un joyero, Xavier Gómez Tey. Después de una corta campaña en la prensa afín al nacionalismo argentino habrían logrado en torno a cien adhesiones. A ellos se unieron varios falangistas que huyeron de la ilegalización de la organización posterior a las elecciones de febrero de 1936. Se trababa de Fidel Quintana Garrido, Alejandro Pérez Frutos (militante en Oviedo), Enrique Rodríguez Castro (militante en Málaga), Emiliano López Rosado (militante en Talavera de la Reina), Horacio Ródenas (militante en Bilbao), Nicolás Quintana (antiguo jefe provincial en San Sebastián), y José María Donabeitía (militante en Santander); éstos constituyeron una cédula argentina de FE de las ######################################################## 81 Cózar Valero, María Enriqueta: Inmigrantes andaluces en Argentina durante la guerra civil y las posguerra (1936-1960), Sevilla, Junta de Andalucía, 2012, pp. 53 y ss. 82 Quintana García, Fidel: “Memoria acerca de la fundación de Falange Española de las JONS en Buenos Aires y de las actividades de algunos de sus fundadores”, S/F, y Madrigal, Manuel: “Como surgió Falange en Argentina”, Amanecer, 28/5/1937. Cits. Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, pp.102 y ss. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 35# JONS poco antes del golpe. Esta estructura se organizó de manera autónoma al servicio exterior con el que contaba Falange antes de la guerra.83 Después del golpe, el diez de agosto se remitió al general Cabanellas un telegrama informando de la constitución de la sección, iniciándose a continuación una campaña de recogida de enseres para la causa nacional.84 Hasta ese momento los miembros de la colectividad afines a las ideas fascistas habían optado por participar en organizaciones argentinas protofascistas, como la Legión Cívica Argentina.85 Las relaciones con estos grupos argentinos, y con otros núcleos nazis y fascistas surgidos en el seno de las colectividades alemana e italiana, crearon una serie de redes de simpatía y colaboración con otros elementos fascistas del país. Aunque también existieron fricciones, como las surgidas después de la expulsión de varios falangistas durante 1937 por inmiscuirse en la política interna argentina.86 Este tipo de incidentes ponían en peligro las ventanas de oportunidades abiertas por la naciente estructura paradiplomática de los sublevados. Para evitar estos incidentes, la actuación de FET quedó sujeta a la aprobación del representante oficioso del gobierno de Burgos en el país, el diplomático vasco Juan Pablo de Lojendio.87 Lojendio, hermano de otro diplomático que era dirigente de FET en Chile, debió navegar entre varias aguas para sobrevivir en un clima de ruptura y enemistad entre buena parte de la élite conservadora de la colectividad española en el país, afín a los sublevados, y las aspiraciones revolucionarias de la Falange local.88 En octubre de 1938, algunas fuentes reconocían la existencia de unas sesenta filiales de la organización –ya unificada con los tradicionalistas- a lo largo y ancho de Argentina. Frente a esta cifra habría cerca de mil Comités de Ayuda al Pueblo Español constituidos en el país y de simpatías republicanas. Comparativamente, los grados de influencia entre los grupos de apoyos a los contendientes varían de una manera evidente.89 La situación económica de los emigrantes a la hora de posicionarse con uno u otro bando fue un factor determinante. A ######################################################## 83 La Nación, 11/8/1936. 84 Ibídem 85 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p. 104. 86 Ibídem. 87 MAE: R. 2501. Exp. 1. 88 Cava Mesa, María Jesús: “Juan Pablo de Lojendio e Irure (1906-1973). El balcón de las apariencias”, Moreno Cantano, Antonio César (Coord.): Cruzados de Franco. Propaganda y diplomacia en tiempos de guerra (1936-1945), Gijón, Trea, 2013, pp. 241-269, 89 Pérez Ortiz, Bernabé: Por España, Buenos Aires, UGL,1940, pp. 213 y ss. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 36# menudo los apoyos a la sublevación recogieron donaciones por importes superiores a los 100 pesos, cuando el sueldo mensual de una familia obrera rozaba los 140. 90 Por su extracción socioeconómica, los donantes podían permitirse este tipo colaboración económica. Se trataba de inmigrantes exitosos, con una cierta posición económica e importantes contactos sociales más allá de la colectividad. Por norma general no se correspondían a perfiles que se definieran ideológicamente con demasiada claridad. Simpatizaban con las fuerzas reaccionarias argentinas, conservadoras y nacionalistas, y solían socializar en entornos católicos. Aunque concordaban con el alzamiento militar por reacción ante la República, a la que consideraban en manos de los enemigos de la iglesia y de la unidad de España, mayoritariamente no eran fascistas. En general entre la colectividad española la capacidad de movilización estaba en manos de las asociaciones que con su carácter asistencial habían logrado fidelizar la voluntad de sus socios, o en las de los grupos elitistas que forjaban relaciones de lealtad basadas en lazos económicos y de ascenso social:91 “A Maeztu lo seguían más los nacionalistas argentinos que la colectividad española. En ella nadie sabía quién era Ramiro de Maeztu. Era un embajador y, a parte de eso, no le importaba a nadie. Para la colectividad española era más importante el presidente del Club Español que Ramiro de Maeztu, sin duda alguna”92. Los apoyos que la sublevación española encontró en el seno de la sociedad argentina durante la guerra civil, en gran medida fueron los mismos con los que contaron las fuerzas aliadas durante la segunda guerra mundial.93 Esta paradoja puede relacionarse con varios motivos. Además del bajo impacto real que tuvo Falange en Argentina durante la guerra civil, la formulación fascista de su actitud, vestimenta y actuación, apenas les granjeó simpatías entre los elementos conservadores de la sociedad argentina y de las colectividades inmigrantes. Entre algunos grupos que apoyaron la sublevación dentro de la colectividad española, probablemente estas actitudes y formas despertaron recelos. Siendo posible que entendieran su participación como una contribución contraproducente. El decreto de unificación trajo consigo una mayor dependencia de la sección falangista argentina respecto de la organización central de FET. Desde la península llegaron cuadros falangistas para ######################################################## 90 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p. 104. 91 Blanco Rodríguez, Juan Andrés (ed.): El asociacionismo en la emigración española a América, Zamora, UNED, 2008.; Núñez Seixas, Xosé Manoel: Las patrias ausentes. Estudio sobre historia y memoria de las migraciones ibéricas (1830-1960), Oviedo, Genueve, 2015. 92 Cit. Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p.106. 93 Ibídem, p. 107. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 37# contribuir a su organización, y se impusieron también a sus nuevas cabezas.94 Estos nuevos lazos y recursos llegados desde España supusieron un impulso que se dejó notar en el aumento del número de actos organizados. No obstante, la lejanía de la península trajo la insubordinación de sectores de otras familias ideológicas afines al alzamiento, como los tradicionalistas, que presentaron objeciones e impidieron una unificación real de todos los apoyos al movimiento nacional en el territorio argentino. Muy lejos de los tentáculos coercitivos del aparato represor del franquismo, las órdenes de éste podían ser discutidas y aún sometidas a consideraciones y matizaciones ideológicas impensables en la península. El grueso de los apoyos a la sublevación franquista entre la comunidad emigrante española en Argentina, respondía a las mismas motivaciones que justificaban la adhesión a la causa sublevada de una parte importante de la sociedad argentina y española: la defensa del orden, de la propiedad privada y de un catolicismo visceral. En este sentido, el apoyo explícito hacia organizaciones políticas de tintes fascistas era minoritario, aunque no inexistente, circunscribiéndose de manera mayoritaria al obligado pragmatismo bélico.95 Del mismo modo que algunos miembros de la comunidad española apoyaron una de las expresiones más importantes del fascismo local, la Legión Cívica Argentina, también se adhirieron a las formulaciones fascistas de Falange Española y/o a las juventudes paramilitares y crecientemente fascistizadas de la Acción Católica española en Argentina.96 No en vano, varias de las organizaciones que surgieron en la colectividad hallaron inspiración en la Legión Cívica Argentina. Los Legionarios Civiles de Franco y los Legionarios de Santiago, eligieron sus nombres inspirándose en la sinonimia de la organización fascista argentina por excelencia con una de las unidades militares más características y representativas de las sublevadas en España.97 Era una buena de remarcar cuales eran sus referentes en las dos orillas separadas por el Atlántico. ######################################################## 94 Primero Donabaitía, después Juan Martín Catano y Rafael Duyos. Cfr.: Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p. 109. 95 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p.106. 96 Sobre la fascistización de la juventud española es imprescindible: Lowe, Sid: Catholicism, war foundation: The Juventud de Acción Popular in Spain, 1931-1937, Sussex, Sussex UP, 2012. 97 Vid. Por Ellos y FE Gallega. VV.NN. Cfr.: Capizzano, Hernán M.: Legión Cívica Argentina. Del uribismo al nacionalismo, Buenos Aires, Santiago Apóstol, 2007.; Cerdeira, Omar: La Legión Cívica Argentina, Buenos Aires, CEAL, 1989.; Puiggrós, Rodolfo: Historia crítica de los partidos políticos argentinos. La democracia fraudulenta, Buenos Aires, Galerna, 2006, pp. 44 y ss.; Furman, Rubén: Puños y pistolas: La extraña historia de la Alianza Libertadora Nacionalista, Buenos Aires, Penguin Random House, 2014.; Goldwert, Marvin: Democracy, Militarism, and Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 38# A principios de 1937, y denunciando los atropellos contra la propiedad privada, el comercio la falta de estabilidad de la España en manos del gobierno republicano, etc. la Cámara Española de Comercio de Buenos Aires hizo pública su adhesión al gobierno de Burgos. Aseguraba que en la zona controlada por los rebeldes “el comercio y la industria se desenvuelven normalmente y el pueblo goza de toda clase de garantías en el desarrollo de sus actividades lícitas”.98 Esta justificación del reconocimiento al Gobierno franquista, puede ayudar a dilucidar dos cuestiones fundamentales a la hora de entender los apoyos al golpe dentro de la comunidad inmigrante. Por una parte, el déficit de fascistización a la que había sido sometida esta colectividad frente al caso peninsular -en general el proceso en las organizaciones políticas y los grupos humanos en Argentina fue menos intenso que en España durante la década de 1930- provocó que pese a las relaciones de la comunidad española con las colectividades italiana y alemana, o a las relaciones con las formulaciones fascistizantes locales, estas tuvieran un impacto menor. Por otro lado, una parte de la colectividad interpretaba que el ejército sublevado en España era ante todo un representante de las clases propietarias y burguesas, y no centraban su apoyo en su caracterización fascista. Aunque parte de las elites de la colectividad española, al igual que buena parte de las peninsulares, se dejaron impresionar por la estética y el discurso fascista. Éste tenía una gran potencialidad como elemento dinamizador y movilizador en el contexto de una guerra civil; pese a todo, esa fascinación por el fascismo no dejó de ser parcial, respondiendo a una interpretación utilitarista de las milicias fascistas dentro de un contexto de movilización de recursos de guerra materiales, humanos y simbólicos. La sociedad receptora y la lejanía de la tierra de origen, ayudaron a consolidar dentro de la mentalidad de estas élites una interpretación argentinizada de la política española, conforme a parámetros políticos, sociales y económicos que les resultaban familiares. Frente a ello, la realidad española, que tanto había variado en apenas cinco años, resultaba desconocida o difícil de interpretar. La traslación del imaginario político local a la interpretación de los acontecimientos en España, resultaba una fórmula de hacer estos entendibles y facilitaba que los individuos se posicionaran políticamente. Una muestra de ello era que la mayoría de los apoyos sociales que encontró el bando sublevado durante la guerra civil española, dentro de los súbditos argentinos y de la colectividad ################################################################################################################################################################## Nationalism in Argentina, 1930-1966: an interpretation, Austin, University of Texas UP, 2014, p. 87. 98 AGA: 10131. Leg. 723. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 39# española, pasó a ser un apoyo incondicional del esfuerzo de guerra aliado durante la segunda guerra mundial.99 La defensa de la propiedad privada, de un orden social determinado, y la existencia de un enemigo común fácilmente identificable –podríamos definirlo como el comunismo o de una manera más generalizada como al marxismo o el colectivismo-, logró que las expresiones de fascismo español en Argentina despertaran simpatías entre el conservadurismo del país por el apoyo a causas comunes, no así que estas fueran mayoritariamente fascistas. Los donantes de las agrupaciones pro franquistas no eran necesariamente los aliados naturales del fascismo español en Argentina. Estas eran las agrupaciones políticas fascistas argentinas, y del resto de colectividades; por más útil que Falange Española en Argentina resultara para apoyar y dinamizar la movilización en aras del esfuerzo de guerra franquista. El decreto de unificación de abril de 1937 que creó Falange Española Tradicionalista y de las JONS, encontró dificultades para implementarse fuera de España. Lejos de los aparatos homogeneizador y represor franquistas, y también de las propias urgencias que marcaba el contexto bélico, las diferentes tendencias políticas que apoyaban la sublevación se opusieron a acatar sin más estas órdenes. Este tipo de actitudes que fueron contestadas con dureza en España, encontraron un marco de acomodo en el seno de la colectividad española en Argentina. En un contexto en el que cualquier clase de enfrentamiento dentro del núcleo defensor del alzamiento militar era profundamente contraproducente para la labor propagandística y movilizadora que se estaba realizando en el seno de la inmigración. Esta unificación fue potenciada desde la dirección política del bando franquista en Burgos, con el envío de cuadros dirigentes de la nueva FET de las JONS a la Argentina, en la que las organizaciones falangistas, católicas y tradicionalistas habían logrado un número considerable de adhesiones dando pie a la formación de numerosas secciones organizadas. Así, grupos falangistas habrían mantenido una actitud irredenta, semejante a la de los tradicionalistas y la Acción Española, negándose a perder su autonomía en la nueva organización conjunta. ######################################################## 99 Quija Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p.107.; aunque aceptamos esta interpretación de la autora debemos matizarla. La denuncia de actividades antiargentinas realizadas contra las fuerzas nazis y fascistas de las comunidades italiana y alemana probablemente influyeran en estos planteamientos. Cfr.: Claus Friedman, Germán: "Alemanes antinazis y política argentina. La conformación de una identidad colectiva", http://historiapolitica.com/datos/biblioteca/Friedmann%201.pdf. Consultado 1/10/2015.; ACN: 52-AA-1948; 1284-AA-1948; 140_1_2-AA-1945: “Comisión Investigadora de Actividades Antiargentinas”. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 46# # Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 47# 5. EL SERVICIO EXTERIOR DE FALANGE DURANTE LA GUERRA: AMÉRICA LATINA, UNA META POSIBLE Las primeras agrupaciones falangistas en el exterior nacieron entre la segunda mitad de 1935 y los inicios de 1936, los viajes de José Antonio Primo de Rivera a París y Milán habían supuesto que iniciara contactos con jóvenes universitarios españoles de ambas ciudades que simpatizaban con el falangismo. El primero de enero de 1936 se constituyó la primera falange exterior en la ciudad de Milán. La propaganda ideológica efectuada por el fascismo italiano probablemente tuviera un papel crucial en la aparición y constitución de este primer grupo falangista fuera de España, los jóvenes universitarios españoles de clase acomodada encontraron un campo perfecto para su fascistización en la Italia de entonces.116 Tras el golpe de estado de julio de 1936, y después de unas semanas de informaciones dudosas de uno y otro signo, repletas de inseguridades sobre el triunfo o no del golpe, se clarificó la situación de contienda civil española al otro lado del Atlántico. Se inició así un proceso de movilización de recursos entre la diáspora española a favor de los dos contendientes. La que buscaba propiciar una rápida victoria del bando sublevado, fue coordinada desde España por Manuel Hedilla, jefe provisional de Falange Española de las JONS durante el cautiverio de su fundador.117 La junta provisional de mando de falange decidió en una reunión realizada en Sevilla el seis de octubre de aquel año "favorecer la constitución de organismos de Falange en la República Argentina, Cuba y otros países hispanoamericanos".118 Trasladar el frente de guerra a los españoles expatriados, aunque fuera en el plano simbólico y propagandístico, se convirtió en una necesidad económica, propagandística y logística para los sublevados. La habilidad de Hedilla hizo que durante los primeros meses de la guerra la dirección de este esfuerzo rebelde fuera focalizado y dirigido por Falange, en tanto que la máquina burocrática y política del nuevo estado no ponía en funcionamiento una mínima estructura diplomática y paradiplomática. Desde los primeros días de 1937, el mando del nuevo servicio exterior de Falange quedó en manos del diplomático y escritor Felipe Ximénez de Sandoval, que haciendo uso de sus buenas relaciones con el embajador Nicolás Franco Bahamonde logró una importante preeminencia de su delegación en el ámbito de la propaganda exterior realizada desde Burgos.119 ######################################################## 116 González Calleja, Eduardo: "El servicio exterior de Falange y la política exterior del primer franquismo: consideraciones previas para su investigación", Hispania, Nº186, 1994, pp.297-307. 117 Ibídem. 118 Ibídem. 119 Ibíd. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 48# Tras la combinación de las diferentes organizaciones políticas afines al alzamiento con el decreto de unificación que creó la Falange Española Tradicionalista y de las JONS en 1937, inmediatamente se reformuló la composición y organización de su Servicio Exterior.120 La idea que de esta unificación se quiso transmitir a los españoles que vivían fuera de sus fronteras -recogida en una de las circulares de la Delegación Nacional del Servicio Exteriorbuscaba “incorporar al estado Nacionalsindicalista a los españoles expatriados”.121 Bajo este mandato se escondían dos finalidades principales: por una parte buscaba crear nuevas organizaciones falangistas en el exterior que le permitieran aumentar su influjo entre las comunidades de emigrantes españoles e influir a favor de la causa rebelde ante medios, instituciones y sociedades extranjeras; mientras que, por otro lado, también buscaba reorganizar y homogeneizar las organizaciones preexistentes. En ellas, además de las falangistas creadas con anterioridad a la unificación, también había un número no menor de organizaciones afines a la Acción Católica, a los monárquicos alfonsinos y a los tradicionalistas. Todas ellas venían actuando con grandes dosis de independencia. Esta disparidad anterior en la organización de las actividades favorables a los sublevados, así como la propia composición y las casuísticas particulares de cada estado extranjero, dificultaron enormemente unas actividades organizativas que tuvieron que adaptarse a las circunstancias de cada caso y contexto. En este sentido, la propia organización de la Delegación Nacional del Servicio Exterior –DNSE-, en gran medida gracias al trabajo de las organizaciones creadas con anterioridad a la unificación, y al trabajo de las embajadas oficiosas del gobierno de Burgos, era consciente de la necesidad de adaptación y flexibilidad que exigía el esfuerzo realizado por falange en el extranjero. Allí, la estricta traslación del esquema español era en muchos casos imposible, tanto por factores endógenos de la propia colectividad española, como exógenos de las autoridades del país de recepción.122 Pese a la desorganización de los apoyos a la sublevación en el exterior, con profundas diferencias internas y profundas divisiones por motivos ideológicos y personales, hasta agosto de 1938 no se diseñó un organigrama claro para las organizaciones falangistas que operaban bajo su sello123. El Delegado Nacional del Servicio Exterior, José del Castaño, creó en la reunión de la DNSE realizada en San Sebastián el veinticuatro de agosto de aquel año una estructura fuertemente jerarquizada, vertical y piramidal, que dividía en ocho ######################################################## 120 Decreto Nº. 255., BOE, Nº.182, 20/04/1937. 121 12/11/1937, Nº31. 122 Naranjo Orovio, Consuelo: Op. Cit., 1988, p.6. 123 “Reglamento, normas y disposiciones sobre la Falange Exterior” Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 49# escalones la cadena de mando de la sección exterior, buscando superar las luchas de legitimidades que se habían dado entre diferentes organizaciones falangistas radicadas en un mismo país e incluso en una misma ciudad.124 Dentro de esta pirámide, su cúspide estaba presidida por un Delegado Nacional, asistido por una Delegación Nacional, de la que dependían Inspecciones Generales que se encargaban de la labor de supervisión de las Jefaturas Provinciales; a su vez estas se correspondían con países o grupos de países con organizaciones falangistas en funcionamiento. Por debajo de este nivel se podían estructurar Falanges comarcales que integrasen a las Falanges locales. En aquellos lugares donde el número de afiliados a FET de las JONS, no era suficiente para crear agrupaciones locales, se preveía la creación de grupos de falangistas. Dentro de este sólido esquema no cabía lugar para ningún tipo de organización falangista en el exterior que pudiera huir de su control, quedando específicamente excluidos de este esquema cualquier posible agrupación sediciosa que reclamase una vinculación particular con cualquier otro estamento organizativo del nuevo partido unificado.125 En la nueva normativa también se especificaron las formas de trasladar la militancia desde el interior, al exterior, y viceversa, y se creó la figura del Representante de FET de las JONS dentro de las legaciones diplomáticas oficiales y oficiosas de la nueva España.126 La finalidad era que ningún español en el extranjero pudiera discutir la cadena de mando del nuevo partido unificado, como de hecho había estado sucediendo durante los primeros meses de la contienda, y aún sucedería hasta el final de la misma. Esta estructura buscaba solventar el caos organizativo anterior. Numerosos emigrantes que habían partido con un carné de Falange desde alguna localidad española antes de la guerra, después hacían valer su condición de camisa vieja en el país de destino, y llegaban a utilizar su carné expedido por alguna agrupación falangista local antes de su partida en España como argumento de peso para ganar poder dentro del entramado falangista en el exterior. Antes de la creación del servicio exterior y su constitución como Delegación Nacional, la lucha de legitimidades en el entorno falangista de algunas comunidades españolas en el exterior fue ardua. Esto llevó a que dicha sección decidiera crear nuevos órganos de propaganda u oficializar otros ya existentes, intentando clarificar así el mapa oficial del falangismo en América. A partir de 1938 la propaganda falangista realizada en América se oficializó a través de una serie de títulos autorizados desde Burgos. Esas publicaciones periódicas oficiales ######################################################## 124 Naranjo Orovio, Consuelo: Op. Cit., 1988, pp. 8 y ss. 125 Ibídem. 126 Ibíd. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 50# dependían directamente de la DNSE, en lugar de la Delegación Nacional de Prensa y Propaganda. Sus títulos y lugares de impresión eran: Arriba (Buenos Aires, Argentina), Arriba (Sullana, Perú), ¡Arriba España! (La Habana, Cuba), Arriba España (La Paz, Bolivia), Arriba España (Ciudad de Panamá, Panamá), Arriba España (Paraná, Argentina), Arriba España (San José, Costa Rica), Amanecer (Ciudad Trujillo, República Dominicana), Amanecer (Guatemala), Avance, (San Juan, Puerto Rico), Cara al Sol (Ponce, Puerto Rico), España (Colón, Panamá) Guión (San Salvador, El Salvador), Nueva España (Guayaquil, Ecuador), Unidad (Lima, Perú) y Jerarquía (Santa Fé de Bogotá, Colombia).127 Pese al alto número de manchetas falangistas que se extendieron por América Latina, su impacto varió enormemente en cada caso. No todas tuvieron un amplio tiraje ni una buena distribución, como tampoco todas tenían detrás núcleos numerosos de apoyo. Además, tampoco significó que dejaran de imprimirse publicaciones de otros grupos falangistas irredentos que insistían en su legitimidad como auténticos defensores de la ideología de José Antonio Primo de Rivera; a esto debemos sumar que también existieron otros grupos que se habían formado de manera espontánea después del golpe de estado de julio de 1936 para aglutinar a los apoyos sociales al alzamiento en distintas capitales latinoamericanas y que no se quisieron diluir cuando se organizó la DNSE para asumir el mando de la propaganda política en América Latina. En el seno de este complicado entramado político y burocrático, los medios impresos en Montevideo, y especialmente en Buenos Aires, fueron los más importantes que se editaban en toda América, aunque el caso Cubano también era muy destacable.128 ######################################################## 127 Urrutia, Federico: La Falange Exterior, Santander, Aldus, 1938. 128 Naranjo Orovio, Consuelo: Op. Cit., 1988, pp. 47 y ss. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 51# 6. AMÉRICA Y LA HISPANIDAD: EL IMPERIO IMPOSIBLE Los países hispanos de América, por sus lazos históricos con España y el importante número de comunidades de inmigrantes españoles que albergaban, eran de una importancia vital para la sublevación en el plano internacional. Tanto como para esforzarse en crear una cruzada sudamericana.129 Además, buena parte de los regímenes dictatoriales imperantes en la región entre los años 1936 y 1939 vieron con buenos ojos el golpe de estado militar en España. En los países democráticos, o con democracias formales por lo menos, buena parte de la elite económica y las clases dirigentes recibieron con simpatía un alzamiento en el que veían representados sus propios intereses.130 En el caso argentino, la impronta del naciente nacionalcatolicismo y de la idea de la Hispanidad, habían cobrado una fuerza reseñable en el seno de la elite porteña durante la presencia en la capital argentina de Ramiro de Maeztu como embajador de la dictadura de Primo de Rivera. Para el español inmigrante en Argentina, o por lo menos para su inmensa mayoría, probablemente la presencia del ideólogo conservador no tuviera un impacto demasiado grande, pero sin embargo su prestancia entre la alta sociedad argentina y las elites políticas nacionalistas del país la tuvo.131 Por el contrario, entre la comunidad española, más allá de su interés por crear un centro de Acción Española en Buenos Aires132, no fue destacada en el ámbito de la propagación de sus ideas políticas. En la capital argentina, la comunidad española estaba más influenciada por las organizaciones de la propia colectividad que por la delegación diplomática española, de tal forma que la actitud tomada por el presidente del Club Español y su institución, llegado el momento, tuvo mucho más repercusión que toda la actividad ideológica llevada a cabo por Ramiro de Maeztu durante su embajada años antes.133 Empero, no debemos menospreciar la propaganda política que el fascismo español había desarrollado entre la comunidad española en el Río de la Plata casi desde su constitución. Ya en la temprana fecha de 1931, el jonsista José Ignacio Ramos consiguió en Argentina 1500 pesetas para la publicación en España del órgano JONS.134 Por ######################################################## 129 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., p.178. 130 Falcoff, Marck: “Argentina”, Falcoff, Mark; Prike, Frederick B.: The Spanish Civil War 1936-1939. American Hemispheric Perspectives, Lincoln, Nebraska Up, 1982, pp.291-348. 131 Raanan, Rein: Op. Cit., 1995. 132 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p.99. 133 Ibídem, p. 106. 134 González Calleja, Eduardo: “La prensa carlista y falangista durante la Segunda República y la Guerra Civil (1931-1937)”, El Argonauta Español, Nº9, 2012: Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 52# lo que parece, entre una parte de la elite de la comunidad inmigrante española en Buenos Aires, la mezcla de las enseñanzas de Maeztu y del propio ambiente del nacionalismo argentino de la época influyó de alguna manera en un sentido determinado. A esto habría de sumar el rápido alejamiento de la élite de la comunidad española del proyecto republicano que se estaba implantando en la península.135 Después del alzamiento nacional, los vínculos que desde 1931 habían ido estableciendo miembros de la comunidad inmigrante española en El Plata con fuerzas del nacionalismo argentino y del fascismo español, cobraron un interés primordial para el Nuevo Estado, pero también para sus aliados internacionales. La idea de Hispanidad, como referente ideológico y cultural que pudiera guiar a las naciones americanas, era visto como una útil herramienta por el III Reich.136 Aquélla, desde el punto de vista de los nazis, podría ser capaz de minimizar la influencia norteamericana al sur del Río Bravo. En otras palabras, la Alemania nazi buscaba contrarrestar la capacidad de influencia de los EE.UU en la región con el fin de favorecer sus propios intereses geoestratégicos en la misma.137 Con ese fin, puso a disposición de las organizaciones de la colectividad española en América favorables al alzamiento, y también a la de los representantes oficiosos de los sublevados, buena parte de sus medios y redes de influencia, y también su propia comunidad de expatriados.138 El gobierno de la Italia fascista, también con intereses geoestratégicos en la región y con una colonia de inmigrantes en el Plata muy importante, también puso a disposición de los simpatizantes de los rebeldes medios y personas.139 Durante su estancia en Buenos Aires como embajador, Ramiro de Maeztu había establecido una serie de relaciones con el nacionalismo y el catolicismo argentino que influyeron en gran medida en el desarrollo de su idea de Hispanidad.140 Incluso antes de ################################################################################################################################################################## http://argonauta.revues.org/819#ftn31 Visto: 18/7/2015.; Más tarde sería delegado de prensa y propaganda en la embajada oficiosa del gobierno de Burgos ante Buenos Aires dirigida por Juan Pablo de Lojendio, Cfr.: Ramos, José Ignacio: Biografía de mi entorno. Nostalgias, recuerdos, testimonios, Buenos Aires, Legasa, 1984, pp. 122 y ss. 135 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, pp.101 y ss. 136 Farías, Víctor: Los Nazis en Chile, Barcelona, Seix Barral, 2000, p. 231. 137 Ibídem. 138 AGA: 51/ 20940. Leg.6. 139 Trifone, Víctor; Svarzman, Gustavo: La repercusión de la guerra civil española en la Argentina (1936-1939), Buenos Aires, CEAL, 1993, p.8.; Prislei, Leticia: Los orígenes del fascismo argentino, Buenos Aires, Edhasa, 2008, p. 75.; Savarino, Franco: "Juego de ilusiones: Brasil, México y los “fascismos” latinoamericanos frente al fascismo italiano", Historia Crítica, Nº37, 2009, pp.120-147.; Mugnaini, Marco: L'America Latina e Mussolini. Brasile e Argentina nella politica estera dell'Italia. (1919-1943), Roma, codice, 2008. 140 Devoto, Fernando: Nacionalismo, fascismo y tradicionalismo en la Argentina moderna: una historia, Buenos Aires, S.XXI, 2002, p.147.; González Cuevas, Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 53# la publicación de su Defensa de la Hispanidad en 1934,141 el exembajador había adelantado buena parte de sus propuestas en relación con la antigua América española en diferentes artículos publicados en las revistas conservadoras argentinas Criterio y Crisol.142 Pese a las fuertes dosis de paternalismo destiladas en sus escritos, el ferviente catolicismo y los supuestos lazos espirituales parecieron servir al nacionalismo católico argentino para aceptar estas ideas con vehemencia, entendiendo que se jugaba el futuro no sólo del nacionalismo español, sino también del argentino y aún del catolicismo.143 En este sentido, el asesinato de Ramiro de Maeztu en las sacas de las cárceles republicanas durante el inicio de la guerra civil, sirvió para refrendar la idea de los estrechos lazos espirituales que unirían al nacionalismo argentino y al nacionalismo español, incluyendo en este al revolucionario.144 Para alejarla de toda conceptualización neocolonialista, el nacionalismo argentino realizó su propio desarrolló teórico de la Hispanidad. Aunque no le negaba su autoría a Maeztu, ni negaba su profunda impronta en el mismo, también reclamaba la paternidad del término y una cierta dosis de originalidad argentina en el desarrollo del mismo, concretamente a través de las propuestas del sacerdote católico español, afincado en Argentina, Zacarías de Vizcarra.145 Esta Hispanidad de fuerte impronta católica también fue apoyada por la jerarquía eclesiástica. Monseñor Isidro Gomá Tomás, Cardenal Arzobispo de Toledo y Primado de España, en su visita a Argentina de 1934 participó en la celebración de los actos del 12 de octubre, Día de la Raza. En ellos aseguró: “América es la obra de España. Esta obra de España lo es esencialmente de catolicismo. Luego hay relación de igualdad entre hispanidad y catolicismo, y es locura todo intento de hispanización que lo repudie”.146 El catolicismo combativo del nacionalismo argentino encontraba este tipo de declaraciones enormemente sugestivas; especialmente ante la necesidad de buscar referentes externos capaces de afianzar ################################################################################################################################################################## Pedro: Maeztu: biografía de un nacionalista español, Madrid, Marcial Pons, 2003, p.236-250. 141 V. Maeztu y Whitney, Ramiro: Defensa de la Hispanidad, Madrid, Gráfica Universal, 1934. 142 Criterio, 16/2/1930.; Id., 4/12/1930.; Id., 18/12/1930.; Id. 12/7/1934.; 143 Crisol, 13/10/1936.; La Fronda, 21/1/1937. 144 La Fronda, 21/1/1937. 145 González Calleja, Eduardo: “El hispanismo autoritario español y el movimiento nacionalista argentino: balance de medio siglo de relaciones políticas e intelectuales (1898-1946)”, Hispania, Nº226, pp.599-642.; Maeztu y Whitney, Ramiro: “La Hispanidad”, Acción Española, T.1, Nº1, 1931, pp. 8–16. 146 Gomá Tomás, Isidro: “Apología de la Hispanidad”, Acción Española, T. 11, Nº 64-65, 1934, pp. 193-230. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 54# la propia identidad argentina frente a los influjos extranjeros británicos y/o norteamericanos.147 La simpatía y cercanía que sintieron los nacionalistas argentinos hacia el nacionalismo español y sus primeras formas de nacionalismo fascistizante, se ampliaron durante la guerra civil española. El influjo de las formas del fascismo español se tornó, incluso, más relevante para la teoría del nacionalismo argentino que las del fascismo italiano. La movilización intelectual que supuso el estallido de la guerra civil en España, y el mayor peso de la identidad religiosa y católica de las apuestas fascistas españolas, lograron desplazar como referente principal al fascismo italiano,148 pese a la gran comunidad de inmigrantes italianos que también había recibido argentina y a la importante presencia de elementos fascistas dirigidos desde Roma en el seno de esta comunidad.149 A lo largo de la Guerra Civil, la Hispanidad fue un recurso retórico utilizado por los sublevados para estrechar lazos con los nacionalismos católicos americanos en su versión más autoritaria150. Su impacto fue especialmente importante en Argentina, aunque la dictadura del presidente Terra en Uruguay también recibió algunas de sus propuestas con simpatía151. La comunidad espiritual unida por la lengua y el catolicismo, así como el miedo a una posible injerencia de elementos extraños que pudieran romper la tradición católica fue muy bien recibida por las propuestas ideológicas nacionalistas y católicas de la América hispanoparlante. En este estudio nos centramos en el caso del Río de la Plata, por lo que hacemos especial hincapié en el ámbito argentino, la falta de fuentes para el caso uruguayo hace que toquemos los aspectos referentes a la orilla norte del Plata con menor intensidad. Aunque las propuestas hispanistas desarrolladas por la intelectualidad nacionalista española fueron mayoritariamente de tinte espiritual y cultural. Durante las décadas de 1920 y la mitad de ######################################################## 147 Rein, Raanan: Op. Cit., 1995, p. 87 y ss. 148 Finchelstein, Federico: Fascismo trasatlántico. Ideología, violencia y sacralidad en Argentina y en Italia, 1919-1945, Buenos Aires, FCE, 2010, p.270. 149 Scarzanella, Eugenia: “El fascismo italiano en la Argentina: al servicio de los negocios”, Scarzanella, Eugenia: Fascistas en América del Sur, Buenos Aires, FCE, 2007, pp.167-248. 150 González Calleja, Eduardo; Limón Nevado, Fredes: La Hispanidad como elemento de combate. Raza e Imperio en la prensa franquista durante la Guerra Civil Española, Madrid, CSIC, 1988, p. 23 y ss. 151 Rodríguez, Ana María: Un pequeño lugar bajo el sol: Mussolini, la conquista de Etiopía y la diplomacia uruguaya, 1935-1938, Montevideo, Banda Oriental, 2009, pp. 21 y ss.; Feldman, Miguel: Tiempos difíciles: inmigrantes judíos en Uruguay, 1933-1945, Montevideo, Universidad de la República, 2001, pp. 55 y ss.; Trochon, Ivette; Vidal, Beatriz: El régimen terrista, 1933-1938: aspectos política, económicos y sociales, Montevideo, Banda Orienta, 1993, pp. 82 y ss. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 55# la de 1930, la aparición de un movimiento fascista en España con aspiraciones imperiales y de expansión exterior, varió estas interpretaciones, por lo menos parcialmente. Falange Española, y después la FET unificada, fue desarrollando un discurso un tanto esquivo y acomodaticio en torno a dos de sus elementos retóricos principales: Hispanismo e Imperio. Esquivo porque durante la Guerra Civil las autoridades sublevadas fueron conscientes de que una retórica neocolonialista podría restarles influencia entre las elites políticas de América en las que había encontrado cierto predicamento. Además, con posterioridad al fin de la Guerra Civil española, y en los momentos de máxima expansión del eje durante la segunda guerra mundial, la idea de Hispanidad también fue esgrimida frente al panamericanismo proestadounidense como una forma de hacer valer los intereses geoestratégicos de Berlín, y en menor medida de Roma, en la zona.152 Pero este discurso también fue acomodaticio porque dentro de las fronteras españolas, la idea de Imperio que se esgrimía parecía no estar tan alejada del neocolonialismo, de hecho fue ampliamente utilizada como elemento movilizador por parte del fascismo español. El ansia de expansión imperial del fascismo español tenía dos objetivos: América o África. La reconstrucción del antiguo imperio perdido en el S.XIX, sobre cimientos más o menos espirituales, o la creación de uno nuevo en África, interpretándolo como el cumplimiento del testamento de Isabel la Católica. La derrota de Francia ante la Alemania Nazi en 1940 hizo soñar a algunos con la posibilidad de que España ocupara las colonias galas en África, pero aún así, la idea de que una posible victoria final del eje pudiera suponer una mayor ascendencia de España en América continuaba presente. 153 EE.UU utilizó argumentos a ese respecto para favorecer una política de hostigamiento a las actividades del fascismo español en América, logrando que fueran proscritas por México y Cuba en 1939, en Argentina también se crearía una comisión de actividades antiargentinas en ese mismo año, ante la preocupación de las ######################################################## 152 Farias, Víctor: Op. Cit., 2000, p. 231.; sobre la vertiente de imperialismo material que se denunciaba en el panamericanismo: Casariego, Jesús E.: Grandeza y proyección del mundo hispánico, Madrid, E. Nacional, 1940, pp.73-74.; Cfr.: Fernández de Miguel, Daniel: El enemigo yanqui: Las raíces conservadoras del antiamericanismo español, Santander, Genueve, 2012, p. 322. 153 Cfr. Avilés Farré, Juan: "Vichy y Madrid. Las relaciones hispano-francesas de junio de 1940 a noviembre de 1942", Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Hª Contemporánea, T. 2, pp.227-239. ; Id.: "Un país enemigo: Franco frente a Francia, 1939-1944", Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Hª Contemporánea, T. 7, 1994, pp.109-134.; Cfr. de Areilza, José María; Castiella, Fernando: Reivindicaciones de España, Madrid, Instituto Estudios Políticos, 1941.; Tusell, Javier; Avilés Farré, Juan: La política exterior de España en el siglo XX, Madrid, UNED, 2000.; Gallego Margalef, Ferrán: El evangelio fascista. La formación de la cultura política del franquismos (1930-1950), Barcelona, Planeta, 2014. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 62# el nacionalismo argentino. En sus páginas, la defensa y exaltación de la Hispanidad como una comunidad espiritual devino en un instrumento que buscaba despertar simpatías entre lectores argentinos.186 En sus páginas se publicaban cartas de los voluntarios falangistas argentinos en el frente español, se recordaban las algaradas callejeras y los choques contra los elementos pro republicanos de la colectividad española,187 también acogían sus páginas homenajes a los falangistas argentinos heridos o caídos en España.188 A fines de 1937 publicó una carta enviada por Pilar Primo de Rivera al nuevo jefe territorial Juan Antonio Martín Cotano, para agradecerle los donativos enviados.189 Las jerarquías de la Nueva España ocasionalmente enviaban muestras aisladas de agradecimiento y reconocimiento a las huestes falangistas en Argentina. No en vano, sus esfuerzos habían logrado recaudar un número importante de donativos, además de sufragar el viaje a España de más de ochenta voluntarios durante el primer año de guerra. Con ayuda de las organizaciones falangistas de Uruguay y Paraguay habían logrado movilizar una cantidad reseñable de hombres, víveres, efectivo y especies: Donaciones realizadas por la FE argentina 1936-1937190 1936 Voluntarios Efectivo y especies Gastos ocasionados Agosto, 26. 27 22.000kg Víveres 10800$ en pasajes 100 £ 125gr Oro Septiembre, 4. 14 3.000kg víveres 5600$ en pasajes 500 mantas Septiembre, 25. 449 £ Octubre, 2. 30 270gr Oro 12000$ en pasajes 5£ 50 pts (Oro) 1050$ 3000kg Víveres Octubre, 9. 1000kg ropa Octubre, 26. 21626 latas de carne 1800kg ropa 128 bolsas café Noviembre, 6. 3000 latas carne 4600kg ropa Diciembre, 14. 11.000kg Tabaco enviado por FE Paraguay 1937 Enero, 7. 400£ Febrero, 26. 90300kg harina 100tn víveres Oro y ornamentos religiosos Junio, 15. 500£ Julio, 1. 15 13.431kg Tabaco enviado por FE Paraguay 6000$ en pasajes 10590kg harina 4200kg ropa 1200kg víveres Total 34400$ ######################################################## 186 Falange Española, 10/10/1936. 187 Falange Española, 26/8/1937: “Carta de Jesús Nestosa”. 188 Falange Española, 13/11/1937: “Romance para el hijo que cayó por Dios y por la Patria”; curiosamente estaba escrito por el padre del Jesús Nestosa que acabamos de citar a su hijo recientemente fallecido. 189 Falange Española, 23/1/1938. 190 Falange Española, 1/7/1937. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 63# La llegada del embajador oficioso de la Nueva España a Buenos Aires cambió el contexto de las relaciones de Falange porteña con el gobierno sublevado. El diplomático Juan Pablo de Lojendio se convirtió en el gran organizador de los apoyos al franquismo en Argentina, con una gran ascendencia también sobre lo que ocurría en Uruguay.191 Las actividades de Falange pasaron a ser una prioridad para el diplomático, que las puso bajo su mando directo. Para ello contó con un agregado de prensa y propaganda de gran utilidad, el antiguo jonsista gallego José Ignacio Ramos, a la sazón casado con una de las hijas de un prócer de la colectividad gallega en Buenos Aires.192 Su ayuda resultó fundamental para lograr comprender el complicado enjambre de apoyos a la sublevación que se había creado en Argentina, en los que, más allá de la propia Falange, sobresalían entre otros los Legionarios Civiles de Franco –LCF- y la Agrupación Monárquica Española presidida por doña Pía de Borbón. Los gastos de la oficina franquista fueron sufragados por diferentes empresarios españoles gracias a las gestiones de Rafael Vehils, presidente de la Cámara Española de Comercio de Buenos Aires.193 La llegada de Juan Pablo de Lojendio a la representación franquista en Argentina coincidió con una importante dinamización de las actividades y del tejido asociativo de la colectividad favorable a los sublevados. Por su parte, el nuevo embajador republicano en Buenos Aires nombrado en 1938, Ángel Ossorio y Gallardo, era un ex ministro de Alfonso XIII, que se había declarado en las cortes republicanas como “monárquico sin Rey”.194 Inició una inteligente campaña entre los dirigentes argentinos conservadores para intentar borrar de su imaginario la representación de una República española en manos del comunismo. Este tipo de acciones preocupó a la paradiplomacia franquista, que contempló con horror la posibilidad de que una parte del conservadurismo argentino les diera la espalda, dando el atractivo perfil político de Ossorio.195 Entre tanto, la jefatura de FE en Argentina se dedicó a reforzar sus relaciones con los grupos fascistas italianos y alemanes. Participaba, por ejemplo, en los banquetes en homenaje a la anexión italiana de Abisinia; en estos actos los falangistas eran tratados con ######################################################## 191 No en vano la legación española en Montevideo nunca había alcanzado el rango de embajada, dependiendo de la de Buenos Aires. 192 Ramos, José Ignacio: Biografía de mi entorno. Nostalgias, recuerdos, testimonios, Buenos Aires, Legasa, 1984, pp. 122 y ss. 193 Quijada Mauriño, Mónica: Op. Cit., 1991, p.222.; Fernández, Alejandro: Un "mercado étnico" en el Plata: emigración y exportaciones españolas a la Argentina, 1880-1935, Madrid, CSIC, 2004, pp.43-51. 194 ABC, 20/10/1931. 195 Ossorio y Gallardo, Ángel: “Conferencia pronunciada por el Excmo. Sr. Embajador de España, el día 19 de noviembre de 1938 en el Teatro Rivera Indarte de Córdoba”, Córdoba, Centro Republicano Español, 1938. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 64# cercanía, homenajeados entre vítores a España y al general Franco. 196 También decidieron cumplimentar un homenaje a la Cámara de Comercio Española de Buenos Aires, después de que en 1937 decidiera reconocer oficialmente al gobierno de Burgos.197 La sección femenina territorial complementaba las actuaciones falangistas, y organizaba actividades complementarias. Bajo el mando de María Pilar de Echevarría, inició algunas de las más importes, entre las que destacó un intento de organizar una campaña masiva de adopción de huérfanos de guerra.198 La unificación de los partidarios de las fuerzas sublevadas no fue sencilla en el contexto rioplatense. Pese a la actitud favorable a la misma de algunos de los líderes del tradicionalismo argentino, como el hispano-uruguayo Francisco Ferrer Llul, 199 hubo reticencias al respecto. No obstante, la adhesión sin fisuras a la figura de Franco y las urgencias respecto al esfuerzo de guerra apaciguraron las disputas. En junio de aquel mismo año el general envió a la nueva FET porteña un mensaje de ánimo y cercanía, en el que incidía en el ideal de la Hispanidad, llamando a la organización falangista a desempeñar un papel indiscutible en su difusión.200 Para afianzar los cambios, y evitar posibles divergencias en el seno de la nueva formación unificada, desde Salamanca la DNSE envió a Argentina a un grupo de falangistas que habían estado combatiendo en España: Augusto Atalaya, Antonio Martín Cotano, Rafael Duyos Giorgeta, Joaquín Martínez Arboleya y Antonio Solano.201 Estos últimos fueron enviados a Argentina con la intención de potenciar la propaganda que se realizaba, a través de la grabación de documentales y noticiarios. Dirigidos por Martínez Arboleya, con Solano encargándose de la camarografía y el poeta Rafael Duyos de los guiones, se grabaron: Primer Noticiario Especial para América (1937), Segundo Noticiario Internacional (1938) y Voluntad: Falange en Argentina (1938).202 El cambio en la jefatura territorial que pasó a manos de Martín Cotano ######################################################## 196 Falange Española, 24/1/1937. 197 Falange Española, 20/3/1937. 198 Amanecer, 5/5/1937.; Era Azul, 4/3/1937. 199 El Correo de Galicia, 19/4/1937: “Por la Unión Nacionalista”. 200 Falange Española, 26/6/1937l 201 Martínez Arboleya publicó bajo pseudónimo una breve autobiografía: Santicaten [Martínez Arboleya, Joaquín]: Por qué luché contra los rojos, Montevideo, Río Branco, 1961. 202 Desgraciadamente no hemos conseguido copias de estas producciones, aunque gracias a la Filmoteca Nacional continuamos intentándolo. Cfr.: Diez Puertas, Emeterio: "Santicaten en la guerra civil española", Cuadernos Hispanoamericanos, Nº768, 2014, pp.2-19.; Núñez Seixas, Xosé Manoel: Op. Cit., 2006, p.248.; Zavala, José María: La pasión de Pilar Primo de Rivera, Madrid, Penguin, 2013.; Veliz, Mariano: "Los documentales de propaganda en la Guerra Civil española”, Revista argentina de estudios de cine y audiovisual, Nº5, 2012. On-line. http://www.asaeca.org/imagofagia/index.php?option=com_content&view=article&i d=199%3Alos-documentales-de-propaganda-en-la-guerra-civil- espanola&catid=44&Itemid=106 Visto: 7/10/2015. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 65# fue hecha a espaldas del jefe anterior, Nicolás Quintana, que se intentó defender a través de artículos laudatorios de su gestión en el órgano de la agrupación.203 No obstante, el grupo fue bien recibido por el nacionalismo argentino.204 El 21 de julio Rafael Duyos tomó posesión como jefe local de buenos Aires, mientras Martín Cotano hacía lo propio con la jefatura argentina.205 Los antiguos jefes de la Falange argentina desaparecieron de los registros hasta 1944, cuando se les relacionó con una red de contrabando.206 Durante el verano de 1937 la Falange tuvo su primer caído en América. El falangista Enrique Ribes, militante en la ciudad de Mendoza, murió asesinado en un encontronazo con jóvenes comunistas que acabó a tiros. La muerte de Ribes se convirtió en un elemento importantísimo de la simbología propia de la Falange en Argentina, y aun de todas las agrupaciones falangistas en América y de la propia DNSE. El veinte de junio de aquel año una delegación falangista de la ciudad de Mendoza en el interior del país fue invitada a participar en una procesión en el lugar de Rodeo de la Cruz. A la salida se produjo el incidente, que se saldó con un muerto y varios heridos. El entierro del falangista en Mendoza se convirtió en una exhibición de los sublevados, especialmente entre los colectivos nazis, fascistas y nacionalistas. La figura de Enrique Ribes pasó a formar parte del martirologio de la FET. El incidente se magnificó, para que sirviera como elemento propagandístico, más allá de los lindes de la Argentina, causando, por ejemplo, una gran conmoción en la falange uruguaya.207 Mientras el nuevo equipo de dirección de la FET provincial, con Arboleya y Duyos se puso a explotar las capacidades propagandísticas del infortunado suceso. Los poemas de Rafael Duyos fueron complementados con la narración de los acontecimientos por parte de Arboleya en su primer noticiario cinematográfico, con la retransmisión de los acontecimientos por parte de las emisoras de radio cercanas a FET y con las páginas que le dedicó a los sucesos la prensa nacionalista.208 El suceso también dio inicio a una escalada en la conflictividad en el seno de la colectividad española, registrándosea partir de ese momento un mayor número de incidentes violentos entre partidarios de la Falange y de la República a lo largo de toda la geografía argentina. Durante el verano y el otoño de 1937 los incidentes denunciados por la embajada republicana en Buenos Aires, en los que ######################################################## 203 Falange Española, 3/7/1937. 204 Crisol, 13/7/1937. 205 Falange Española, 21/7/1937.; 25/7/1937.; 7/8/1937.; Orientación Española, 1/9/1937. 206 AGA: 9247. Leg. 3. 207 Espinosa, Ángel: Diez charlas de Habla Falange, Montevideo, Imp. Uruguaya, 1939, p.91. 208 Falange Española, 25/7/1937.; AGA: 51/ 20940. Leg.5. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 66# los falangistas impedían actos favorables a los republicanos, o en los que había agresiones, boicots, sabotajes e intimidaciones se convirtieron en habituales. Si antes de la muerte de Ribes la embajada republicana denunciaba ocasionales sabotajes por parte de los elementos pro fascistas a algunos de sus actos,209 a partir de ese momento llamó la atención del Ministerio argentino de Asuntos Exteriores y Culto “sobre la diferencia de procederes, ya que ningún acto en que se hayan significado simpatías por los rebeldes, ha sido violentamente interrumpido por el sinnúmero de partidarios del gobierno leal de mi país que existen en la República Argentina, cuyo gobierno mantiene con el de España las más cordiales relaciones". El Ministerio no dio respuesta a ese comunicado, pero durante los siguientes meses comenzó a recibir quejas frecuentes por parte del embajador Felipe Jiménez de Asúa. El ministro Carlos Saavedra demoró la respuesta. Las denuncias trataban también sobre asuntos de orden interno argentino, como la autorización por parte del Gobierno de la representación en el Teatro Nacional de la comedia falangista ¡Presente!, dirigida por Eduardo Marquina y puesta en escena por la compañía de María Guerrero y Fernando Díaz de Mendoza, los programas radiofónicos de La Voz de España, la permisividad con que la policía argentina trataba los actos falangistas y la dureza con la que reprimía los republicanos, el Tedeum por la revolución española realizado en la Catedral de Buenos Aires en agosto de 1938, o los constantes ultrajes a la bandera tricolor que proliferaban en el país sin que mediaran responsabilidades penales al respecto.210 El paso del tiempo no logró borrar el impacto que en el seno de la comunidad falangista argentina había tenido el asesinato de Enrique Ribes, el aniversario de su muerte pasó a convertirse en una fecha simbólica para el imaginario falangista en Argentina y América, además de para la DNSE, que intentó crear un ejercicio de memoria en torno a sus caídos como forma de ganar ascendencia dentro del entramado político de la Nueva España.211 Antes del decreto de unificación de 1937 se habían comenzado a los afiliados en seminarios sobre el nacionalsindicalismo que no dejaron de impartirse con posterioridad.212 Pese a la fusión con el tradicionalismo, se continuaron dando este tipo de conferencias todos ######################################################## 209 AMAEC: AH/0011/5, 4/4/1937.; 20/4/1937. 210 AMAEC: AH/0011/5, Legs. 34-87.; “Memorandum de Eduardo Blanco Amor al Partido Galeguista, abril 1937”, Cit. Núñez Seixas, Op.Cit., 1992, p. 301.: “[El gobierno argentino del general Uriburu] dirigido por un militar fascistizante […] hubiese hace ya meses reconocido al de Franco y con él por lo menos doce repúblicas de América, lo que hubiese sido un desastre” 211 AGA: 51/20940. Leg.4.; V. Arriba, 15/12/1938: de Foxá, Agustín: “Los Caídos de América”. 212 Falange Española, 13/11/1937. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 67# los sábados para la militancia, en ellas se impartía doctrina sobre temas y conceptos como Imperio e Hispanidad, catolicismo, papel de la mujer nacionalsindicalista, etc.213 El carácter pedagógico que la FET argentina intentaba darle a sus actividades estaba en sintonía con el ascenso de Rafael Duyos al cargo de jefe territorial, por otra parte, la llegada desde España del catedrático de historia de enseñanza media Gonzalo Valentí Nieto –en el marco de una misión cultural,214 -también favoreció las actividades de adoctrinamiento y extensión cultural.215 Dentro de esta nueva dirección, y de acuerdo con la DNSE, Duyos cerró la cabecera Falange Española, y junto a las delegaciones de prensa de las secciones territoriales de Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay, creó el nuevo semanario ilustrado Arriba, destinado a servir como órgano único de prensa de las delegaciones de FET establecidas en el Cono Sur. Para ello, contó con la ayuda de un inmigrante gallego que poco después se establecería en Uruguay, Germán Fernández Fraga.216 Para entonces las tensiones entre FET y la organización paradiplomática de la Nueva España ya se habían hecho evidentes en diferentes escenarios; obligando al Ministerio de Asuntos Exteriores de los sublevados a aclarar el papel preeminente de los representantes oficiosos de Franco al frente de todo el entramado, sin que la opción de creación de una diplomacia paralela falangista fuera aprobada.217 La dirección que Rafael Duyos le dio a la FET incidió en el tono cultural, filmándose un nuevo documental titulado La guerra por la paz.218 La intención no era sólo aleccionadora, también buscaba realizar nuevas actividades en las que poder participar junto a otros grupos fascistizados de las comunidades italiana, alemana y argentina. En ese sentido resultó especialmente exitosa, por lo que supuso de propaganda, la visita del embajador alemán –von Tahermannal local falangista en agosto de 1938.219 En ella estuvo acompañado por Lojendio, que siempre intentaba monopolizar las ######################################################## 213 Arriba, 30/7/1938.; 15/8/1938. 214 La misión estaba dirigida por el gallego Eugenio Montes Domínguez: 15/2/1938.; Falange Española, 23/10/1937. Véase el retrato del susodicho publicado en: Falange Española, 23/11/1937. 215 Cfr. Falange Española, 29/10/1937.; Estrada Turra, Baldomero: "República y exilio español en el fin del mundo. Valparaíso, Chile", Revista de Indias, Vol.LXIX, Nº 245, 2009,p.104.; Peiró Martín, Ignacio: Historiadores en España: historia de la historia y memoria de la profesión, Zaragoza, Unizar, 2013, p.36.; Mas i Solench, Josep M.: Ferran Vall i Taberner. Semblança biogràfica, Barcelona, Institut d'estudis catalans, 2004, p. 21. 216 Falange Española, 2/4/1938. 217 AME: R. 1569/1. 218 Cfr.: Gallardo Saborido, Emilio José: Gitana tenías que ser: las Andalucías imaginadas por las coproducciones fílmicas España-Latinoamérica, Sevilla, Centro de Estudios Andaluces, 2010, p.38.; Diez Puertas, Emeterio: Historia Social del cine en España, Madrid, Fundamentos, 2003,p.122.; Crusells, Magí: "El cine durante la Guerra Civil Española", Comunicación y sociedad, Vol. XI, Nº2, 1998, pp.123-152. 219 Arriba, 15/8/1938. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 68# actividades más importantes realizadas por la falange porteña. Un mes más tarde, ya sin la presencia de Lojendio, visitó la sede falangista en Buenos Aires una delegación del fascismo ruso, que también quiso mostrar su admiración por la propuestas falangistas españolas.220 Conforme el final de la guerra civil se iba acercando, las actividades falangistas se fueron haciendo más frecuentes fuera de Buenos Aires, llegando a otros lugares de la geografía argentina. Entre ellos destacaba la ciudad de Mendoza, cuna de Enrique Ribes, y que solía ser una de las capitales de provincias en las que FET tenía un mayor poder de movilización para sus actividades.221 El fin de la guerra civil supuso, también, la disolución formal de Falange Española en Argentina. En Mayo de 1939, el gobierno del presidente Roberto M. Ortiz firmó un decreto que prohibía las actividades de grupos políticos extranjeros en el país que perturbaran su paz social.222 A partir de ese momento las actividades falangistas quedaron proscritas y relegadas a la clandestinidad. La cercanía del estallido de la segunda guerra mundial era evidente y el gobierno de Ortiz pretendía ahorrarse contratiempos debido a las actividades de los grupos fascistas en el seno de sus colectividades inmigrantes, especialmente después de haber comprobado los contratiempos diplomáticos que esto podía ocasionarle.223 La solución adoptada por la DNSE fue la creación de una asociación de carácter asistencial denominada Hermandad Hispano-Americana en la que los miembros en activo de falange deberían integrarse.224 Pese a las actividades realizadas durante la guerra, y pese a contar con simpatías entre la colectividad española y entre el nacionalismo argentino, lo cierto es que la mayoría de la colonia española y la sociedad argentina continuaba repudiando las actitudes fascistas, que además preocupaban al gobierno de Ortiz. Por otro lado, los influjos logrados sobre la colonia española que tanto trabajo había supuesto labrar, se pusieron inmediatamente en peligro después de la victoria de las armas franquistas, dadas las relaciones entre los sectores más acomodados de la colectividad española y la sociedad argentina con los intereses económicos de los aliados.225 En este contexto sólo la ######################################################## 220 Arriba, 10/9/1938. 221 Arriba, 15/3/1939. 222 Decreto 31321, 15/5/1939. 223 AMAEC: ut supra. 224 AGA: 51/20939. Leg.3.; Cfr. AGA: DGSE, Leg. 59, Carp. 43. Cit. González Calleja, Eduardo: “El hispanismo autoritario español y el movimiento nacionalista argentino: balance de medio siglo de relaciones política e intelectuales (1898- 1946)”, Hispania. Revista española de Historia, Nº226, 2007, p.629.: González Calleja la denomina Hermandad Hispano-Argentina. 225 Ibídem. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 69# revista de los LCF continuó usando referencias al falangismo hasta, por lo menos, mediados de 1940.226 Continuando con la estrategia de ocultamiento iniciada con la fundación de la Hermandad Hispano-Americana, a la disolución de esta continuó la creación de un Hogar Español con todos aquellos falangistas que continuaban en activo después de la desaparición de la Casa de España,227 que también debía servir para crear una estructura de FET encubierta que mantuviera sus actividades.228 El HE creado en 1944 supuso la continuación de la Casa de España disuelta en 1943 por parte de algunos de los elementos falangistas recalcitrantes de la colectividad. El Conde de Bulnes, embajador en Argentina en 1946, informaba al Ministro Martín Artajo sobre su constitución, escasa representatividad y nula fiabilidad. 229 En su informe aseguraba que el presidente del HE, Luis Nieto Fraile, era un bedel del colegio Champagnat de la orden de los Hermanos Maristas, definiéndolo como “una persona siempre adicta a la causa nacional que, pese a su bonhomía, debido a su escasa cultura y blando carácter es utilizado por otros elementos, más franquistas que S.E. el Jefe del Estado que sin tino ni mesura, en su afán de notoriedad, crean constantes conflictos a esta embajada”. Para Bulnes las finalidades de este grupo corresponderían únicamente a fines personales de sus promotores, que utilizaban a Nieto Fraile como una pantalla detrás de la que esconderse. Cuestión que lograron con gran éxito, vista la audiencia que Nieto Fraile logró tener con el Caudillo el doce de diciembre de 1945.230 La denuncia enviada por Bulnes continuaba, informando de que el hogar apenas contaba con cien miembros, de los cuales una minoría era española. Definía la organización como “una más de las muchas asociaciones españolas creadas para cubrir vanidades personales, después de que su participación en otras de más fuste y prestigio fuera minimizada por miembros de la colectividad de gran prestigio y ascendencia”.231 En este sentido, parece que la cifra de cerca de 150.000 firmas de adhesión de españoles en Argentina que ######################################################## 226 El último número de Por ellos que hemos logrado consultar corresponde al mes de abril de 1943. En él continuaban incluyendo el yugo y las flechas de FET-JONS en su primera página interna. AGA: 51/20939. Leg.3. 227 AGA: 52/18950. Leg. 3. 228 Delgado Gómez-Escalonilla, Lorenzo: Op. Cit., 1992, p.218. 229 AGA: 82/05288. Leg.16. 230 AGP: CCJE.275. Compartió la recepción con Diego Salas Pombo, el Delegado Nacional de Provincias Fermín Zelada, Francisco Hernández González, alcalde de las Palmas de Gran Canaria, Joaquín Planell, vicepresidente del Instituto Nacional de Industria y Xavier de Echarri, director del diario Arriba. Es de resaltar que fue el primero en saludar al Caudillo, y que su petición de audiencia había llegado a la Casa Civil sólo 6 días antes, frente al mes largo con el que la había solicitado Salas Pombo. 231 AGA: 82/05288. Leg.16. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 70# Nieto Fraile afirmaba tener en su poder, debería ser tomada con muchas prevenciones. Por otro lado, Bulnes también advertía de la escasa moralidad de algunos de los integrantes de esta asociación. Destacando entre ellos a Rafael Silverio Cañamaque, presidente en funciones del HE durante la gira española de su presidente, al que acusaba de participar en negocios poco lícitos que podían perjudicar el nombre de España y su Caudillo.232 # ######################################################## 232 AGA: 82/05288. Leg.16.: El Conde de Bulnes afirma que su predecesor, Marqués de Magaz, remitió un despacho reservado (Nº324) al ministerio el 27/10/1942 informando sobre una imagen de la Virgen de Luján donada a la Iglesia del Carballiño (Ourense) por la Defensa Social Argentina, y sobre las extrañas actividades de Luis Nieto Fraile al respecto. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 71# 8. ARISTÓCRATAS, INFANTAS, Y CARDENALES. UNA PROSOPOGRAFÍA DE LOS APOYOS AL ALZAMIENTO EN ARGENTINA No todos los apoyos a la sublevación en Argentina, tanto entre la colectividad española como entre la propia sociedad de recepción, eran cercanos a su movimiento nacionalista. El conservadurismo argentino, eminentemente católico no era mayoritariamente nacionalista. Los elementos fascistizados en su seno no eran una mayoría, aunque fueran visibles y estuvieran bien organizados. Precisamente por su estructura, capacidad de movilización, por su interés por controlar el espacio público y hacerse visibles en él, el papel del nacionalismo argentino parecía sobrerrepresentado respecto al número real de sus afiliados y de sus capacidades de condicionar la actividad política del país. La mayoría de los apoyos movilizados por el franquismo en el seno de la sociedad argentina y de la colectividad española, respondían a este perfil conservador que encontraba cierta utilidad en los grupos falangistas. Una actitud utilitarista idéntica a la que habían adoptado grupos conservadores y monárquicos en España respecto a Falange.233 En Argentina los principales grupos antirrepublicanos estaban configurados en torno a agrupaciones monárquicas, católicas y conservadoras. Algunas relacionadas con el monarquismo alfonsino otras con el carlismo, con la acción católica, la CEDA o Renovación Española. En el seno de estos ambientes sociales y políticos, sobresalían una serie de hombres y mujeres con especial ascendencia en sectores influyentes de la sociedad argentina y de la colectividad española. Como ya hemos señalado, el advenimiento del régimen republicano en España inició un gradual distanciamiento con respecto a los nuevos rumbos del Estado por parte de los sectores conservadores de los españoles en Argentina. Algunos de éstos se organizaron, creando núcleos de actividad y pensamiento a favor de la restauración de la Monarquía, mientras otros, de carácter accidentalista y no necesariamente anti republicanos, también iniciaron actividades políticas en la colectividad. Estos grupos tuvieron un impacto limitado, y un público reducido, mayoritariamente, a los miembros de las asociaciones que concentraban los perfiles de mayor éxito económico y social. El gobierno republicano vigiló las actividades realizadas por estos grupos a través de sus representantes diplomáticos y consulares en el país. El fenómeno, aunque tachado de menor por parte de los funcionarios republicanos en Argentina, nunca dejó de ser analizado y sometido a examen con cierta periodicidad, ante el temor de que pudiera causar problemas a la legación española en el ######################################################## 233 Peñalba Sotorrio, Mercedes: Op. Cit., 2009, pp.130-135. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 78# iniciada por la judicatura argentina contra la empresa CHADOPyF,264 presidida por Guadalhorce, se encontraron pruebas que implicaban traspasos de fondos entre esta empresa y los LCF, así como “otros asuntos poco delicados de la administración”. 265 Aunque la embajada de España en Argentina se dedicó a intentar limpiar el honor de Guadalhorce, su honradez continuó puesta en duda incluso después de su excarcelación, y con ella la de Soledad Alonso y los LCF.266 Los casos de malversación, nepotismo y corrupción en el seno de las organizaciones falangistas en América habían sido denunciados asiduamente desde sus inicios,267 pero el caso de Guadalhorce y CHADOPyF tuvieron un impacto especial en Argentina, donde siempre se dudó de las razones últimas para liberar al Conde. Quizá el telegrama que Soledad Alonso le remitió al general Franco poco después pueda ayudar a despejar estas dudas: “La Excm. Sra. Soledad Alonso de Drysdale, hace presente la conveniencia que su Excelencia el Generalísimo y Jefe del Estado conceda dos Grances Cruces: Una para el exministro de agricultura de la República Argentina, Dr. José Padilla, que trabajó e intervino en el primer tratado de trigo que se hizo con la colaboración del Sr. Conde de Guadalhorce, dejando así el camino preparado para los tratados que se hicieron posteriormente. Este señor se cree que volverá pronto a ocupar un puesto de ministro en el cambio que se efectuará en breve. Y otra para el Ministro del Interior de dicho país, Dr. Miguel Culaciatti, que con el vicepresente ha dado término al asunto CHADOPI (sic) y llevando así la tranquilidad a 30.000 familias españolas residentes en la Argentina. Estos señores experimentarían una gran satisfacción con obtener una Gran Cruz que podría ser la de Isabel la Católica, ya que ninguno de ellos posee condecoraciones españolas”.268 # ######################################################## 264 Sobre este escándalo las primeras noticias aparecieron en la prensa republicana de la colectividad: España Republicana, 11/10/1941. 265 AGA: 51/ 20939. Leg.7.: “Vicesecretario de Educación a Delegación Nacional de Prensa, Ofn. Prensa en Bs. Ar.”, 2/2/1945. 266 Martín Gaite, Carmen: Op. Cit., 1983, p. 156. 267 AMAE: R 1009/2. Cit.: Pardo Sanz, Rosa María: "Hispanoamérica en la política nacionalista, 1936-1939", Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Historia Contemporánea, T. V, 1992, p.220.; Compárese con los informes remitidos a la DNSE por José Pumarega sobre el estado de FET en Uruguay en 1941. Ut infra. 268 AFNFF: 9832. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 79# 9. LA ACCIÓN GALLEGA DE CRUZADO DE SANTIAGO: ENTRE LA IDENTIDAD GALLEGA Y EL APOYO A FRANQUIÑO En el seno de las asociaciones y agrupaciones mesoterritoriales de la colectividad, el impacto de la guerra civil española también se hizo notar. Tanto en Buenos Aires como en Montevideo, se dispararon las tensiones en el seno de estas. Algunas como el Centro Euskara de Montevideo se posicionó claramente de lado de la sublevación,269 en otros la militancia y la dirección se encontró fragmentada, y por último, en una mayoría las directivas respondieron al sentir hegemónico de la militancia y asumieron la defensa de la legalidad republicana.270 Entre las organizaciones regionales de la colectividad española que se posicionaron en el bando de los sublevados a ambas orillas del Plata, el caso de la Acción Gallega de Cruzados de Santiago resultó llamativo. Su fervor católico, algunas veleidades criptofascistas, su defensa a ultranza de la identidad gallega y de sus rasgos culturales propios –especialmente del idioma gallego-, su apoyo incondicional a la cruzada, la organización de una sección de encuadramiento juvenil de inspiración fascista y su posicionamiento contrario a otros grupos significativamente católicos de la colectividad conservadora, hicieron de ella un caso único. La Acción Gallega de Cruzados de Santiago fue fundada coincidiendo con la celebración del día de Santiago apóstol, el veinticinco de julio de 1936. Formaba parte de la red de grupos y asociaciones vinculadas a la Acción Católica argentina. Tenía su sede en Buenos Aires, en donde se desarrollaba el grueso de su actividad pese a ocasionales incursiones en otras provincias, como Rosario.271 Su primera sede provisional se situó en el número 621 de la calle Florida de la capital porteña, en la parroquia católica de Villa Dominico, más tarde pasó al 483 de Bernardo de Irigoyen, donde compartió espacio con Falange Española. En noviembre de 1936, poco después de su constitución, comenzaron a editar un órgano propio FE Gallega. Su titulo pretendía realizar, a través de un evidente juego de palabras, una doble referencia a su condición católica a través de la defensa de la fe, y su apoyo a la Falange Española –FE-, a la vez que se remarcaba el carácter gallego del colectivo. Sus referencias políticas en el contexto argentino venían marcadas por su cercanía al nacionalismo y a uno de sus grupos más ######################################################## 269 V. Irigoyen Aretxe, Alberto: Centro Euskaro de Montevideo o la dialéctica del ser, Vitoria, Gobierno Vasco, 2003. 270 Ortuño Martínez, Bárbara: "El exilio y la emigración española de posguerra en Buenos aires, 1936-1956", [Tesis doctoral], Universidad de Alicante, 2010, pp.50 y ss. 271 FE Gallega, 30/1/1937. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 80# fascistizados, la Legión Cívica Argentina.272 Su posicionamiento con los nacionalistas españoles se explicaba a través de su defensa de la religión y la patria; reduciendo el complejo mapa político español a un maniqueísmo sencillo de entender y explicar: católicos y anticatólicos. Su defensa de la patria española se realizaba aceptando la existencia de diferencias culturales e identitarias en su seno. Los poemas en gallego fueron habituales en su órgano desde el primer número, a la vez que la identificación de un enemigo deshumanizado que representaría valores extranjeros ajenos a España, pero también a Galicia. El comunismo ruso o el judaísmo, representaban algunas de las identidades netamente antiespañoles que se reconocían en el enemigo, frente a las que se planteaban las virtudes hispánicas. Por su propio carácter antiespañol eran representadas como necesariamente antigallegas.273 Su intención no era la de declararse un grupo genuinamente fascista, aunque no renunciaba a reivindicar valores de este, resumiendo su posicionamiento al concreto con la máxima: “Onde haxa virtude bicade, onde haxa vicio feride”.274 Su identidad católica encontraba serios defectos para autorepresentarse en el fascismo importado de Italia, aunque no en el nacionalismo argentino. Este, aunque sometido a un proceso de fascistización también tenía presente una arraigada identidad católica heredada del conservadurismo.275 Estas características del nacionalismo argentino se dejaron notar en su capacidad de influir en grupos como la AGCS. El posicionamiento de la AGCS, contrario a la neutralidad de primer momento por la que se decantaron la mayoría de grupos de la colectividad con apoyos significativos favorables a la sublevación en su seno, se convirtió en una excusa para atacar a los grupos que se habían decantado por este modelo. En el caso de la AGCS este ataque a las políticas de neutralidad en el seno de la colectividad buscaba movilizar y animar a los individuos afines a la sublevación a presionar en el seno de sus asociaciones para posicionarlas claramente: “¿Quieres decirse entonces que somos neutrales? ¡Ah, no! aparte de que la palabra "neutral" resulta hoy odiosa y suena a alcahuetería, un católico puede estar contra el comunismo antirreligioso y enemigo de Dios sin verse obligado por ello a enarbolar bandera fascista en la forma integra en que ese sistema rige hoy oficialmente dentro de ciertos países.”276 ######################################################## 272 FE Gallega, 1/11/1936. 273 Ibídem. 274 FE Gallega, 1/11/1936. 275 Nascimbene, Mario C.; Neuman, Mauricio Isaac: "El nacionalismo católico, el fascismo y la inmigración en la Argentina (1927-1943): Una aproximación teórica", Estudios interdisciplinarios de américa Latina y el Caribe, Vol.4., Nº1, on-line. http://eial.tau.ac.il/index.php/eial/article/view/1251/1279 Visto, 10/9/2015. 276 FE Gallega, 1/11/1936. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 81# El argumento principal para acabar con esta falta de posicionamiento fueron las persecuciones religiosas en la zona republicana, insistiendo en el maniqueísmo entre catolicismo y anticatolicismo. Siguiendo este razonamiento ningún miembro católico de la colectividad podría permanecer neutral ante los acontecimientos en España, debiendo aceptar además todos aquellos postulados del fascismo que no fueran contrarios a la moral de la Iglesia.277 Para fortalecer estas interpretaciones, la AGCS insistió desde su constitución en la celebración de fiestas y efemérides religiosas, homenajeando a las patronas de diferentes armas, y celebrando todo tipo de fiestas de carácter religioso, especialmente aquellas vinculadas a Galicia. Siguiendo estas prácticas, se comenzaron a radiar a través de las ondas de Radio Ultra de Buenos Aires algunas actividades religiosas, como el homenaje a la Inmaculada Concepción, patrona del arma de infantería. Rápidamente estas emisiones también se aprovecharon para trasladar interpretaciones hagiográficas de los alzados; así en 1936, para celebrar el cuarenta y cuatro aniversario del general Francisco Franco se interpretó en su homenaje un poema en gallego compuesto por Roxelio (sic) Rodríguez Díaz, secretario de la AGCS y director de Fe Gallega, titulado: Saúdo D'Hirmans278. Rodríguez Díaz había sido un importante factótum dentro de la colectividad gallega en Buenos Aires279. Durante las décadas de 1920 y 1930 había compartido las páginas de la revista católica y nacionalista Criterio con personajes como Maeztu280. Durante esos años siempre defendió la interrelación entre las identidades gallega y española y su carácter indisoluble281. Fue un personaje importante dentro del centro gallego, convirtiéndose en uno de los principales apoyos al franquismo en su seno, dentro de posturas no rupturistas que buscaron la supervivencia de la institución282. Después de la guerra civil continuó manteniendo una gran ascendencia sobre la ######################################################## 277 FE Gallega, 30/12/1936. 278 Ibídem. 279 Núñez Seixas, Xosé Manoel: O inmigrante imaxinario, Santiago de Compostela, USC, 2001, pp. 90, 103, 128, 162.; Padorno, Manuel: Historia del Centro Gallego de Buenos Aires: Centenario 1907-2007, Buenos Aires, Galicia, 2007, pp..44 y 50. 280 González Cuevas, Pedro Carlos: Maeztu: biografía de un nacionalista español, Madrid, Marcial Pons, 2003, p.244.; VV.AA.: Criterio, Vol. 14, Nº 680-706, pp.220, 340, 361. 281 Núñez Seixas, Xosé Manoel: O galleguismo en América, 1879-1936, Sada, Ed. Do Castro, 1992, p. 126.; Id.: "Colón y Farabutti: discursos hegemónicos de la elite gallega de Buenos Aires (1880-1930)", Id.: Op. Cit., 2001, pp. 226 y ss. 282 Fernández Santiago, Marcelino: "Asociacionismo gallego en Buenos Aires (1936- 1960)" Núñez Seixas, Xosé Manoel: Op. Cit., 2001, p. 185. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 82# colectividad gallega, e incidió en la defensa de una identidad gallega singular, en el seno de una identidad española plural.283 Los estatutos de la AGCS respondían al de una asociación vinculada a la iglesia católica. De acuerdo con ellos se organizó en su seno una sección cultural y una sección juvenil. Para esta se reservaba una “preparación especial” destinada a convertirlos en “la vanguardia de su obra de apostolado católico en la tribuna, en la prensa, en la calle y donde quiera sea necesario defenderla con argumentos sólidos y mantener vivo en él el calor del sentimiento popular”. Esta sección recibió el nombre de Legionarios de Santiago, en una, de nuevo, doble referencia hacia el nacionalismo argentino – la Legión Cívica Argentina- y a las tradicionales referencias católicas y étnicas del conservadurismo de la colectividad española. Sus jóvenes integrantes eran definidos como “batalladores por antonomasia y nuevos pescadores de hombres para la causa de Cristo, [formando] una sección autónoma dentro de la entidad respondiendo al nombre especial de Legionarios de Santiago”. No obstante, dentro de su supuesta preparación vanguardista, parece que se destinaba más tiempo a imponerles buenas costumbres, evitar que blasfemaran, o asegurar que asistieran a los oficios religiosos que a recibir otro tipo particular de preparación o entrenamiento.284 El grado de institucionalización de la AGCS fue muy alto, más allá de sus características legales, se quisieron imponer en su seno algunas referencias identitarias claras que sirvieran como elementos homogeneizadores de su actividad y militancia. En este sentido incluso se compuso un himno firmado por Sobredo que era interpretado con gran solemnidad en sus reuniones y actos públicos. En él se hacía referencia a la figura de Santiago Apóstol, a Galicia, España y a la idea de cruzada.285 Galicia se convertirá en uno de los ejes principales de toda la publicación de Fe Gallega, convirtiéndose en habitual la reproducción de artículos de la prensa regional gallega, como El Ideal Gallego.286 Los estatutos del grupo, canónicamente constituido en el seno del Arzobispado de la Plata como entidad cooperadora de la Acción Católica Argentina, imponían una serie de fines a la organización, entre los que destacaban dos: el asistencial y el formativo y/o proselitista.287 En lo referente a la vertiente asistencial de la AGCS, ######################################################## 283 Clementi, Hebe; Cortés Conde, Roberto: Inmigración española en la Argentina, Buenos Aires, Embajada de España, 1991, p.297.; Rodríguez Díaz, Rogelio: Historia del Centro Gallego, Buenos Aires, 1940.; 284 Cfr. Loewe, Sid: Op. Cit., 2012. 285 ANEXO V 286 FE Gallega, 30/6/1937. 287 Carta Fundacional de la Acción Gallega de Cruzados de Santiago, 25/7/1936, Art.1. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 83# esta se destinaba de manera preferente a los miembros de la colectividad gallega en el país, vehiculándose a través de mecanismos de socorro de los miembros desfavorecidos de la colectividad gallega y de la creación de escuelas gratuitas. 288 Precisamente a través de estas también desarrollaba otro de sus fines, el formativo y proselitista. En el interior de las escuelas creadas por la AGCS sus integrantes realizaban apostolado y organizaban actividades de formación complementaria a la educativa y religiosa. Conferencias públicas sobre temas relacionados con Galicia y/o la moral cristiana, publicaciones de carácter litúrgico, histórico o geográfico, y festivales en los que se cantaban e interpretaban piezas clásicas del folclore gallego,289 o se realizaban concursos de poesía en lengua gallega formaban parte de su actividad ordinaria, que tenía como finalidad arraigar en los afiliados y simpatizantes el “sentimiento cristiano y el ideal de amor a Galicia y a España”.290 Su relación con la iglesia y con la Acción Católica local, no sólo englobaba el acatamiento a la “Santa Iglesia Católica Apostólica Romana y a su Augusto Pontífice Supremo”.291 Pese a que su sede principal terminó siendo la misma que la de Falange Española, su carta fundacional aclaraba que sus secciones quedarían adscritas a alguno de los templos de la ciudad de Buenos Aires, donde “todos los meses y dentro de un domingo señalado en el calendario litúrgico, se debería celebrar una misa y otros actos religiosos oportunos en honor del Apóstol Santiago con asistencia del mayor número posible de afiliados”.292 La idea de este calendario mensual de actividades no era exclusivamente religiosa, sino también organizativa ya que pretendía aprovechar estas eucaristías para realizar almuerzos colectivos en los que ofrecer breves discursos formativos a los afiliados de ambos sexos. La carta fundacional de la asociación remarcaba el carácter nítidamente gallego de la asociación, aunque admitía a afiliados no gallegos; para no caer en causa de disolución debía contar con un mínimo de dos tercios de gallegos entre estos.293 En caso de que el número total de afiliados de la AGCS bajara de nueve la asociación tendría que disolverse y todos sus bienes serían donados a beneficio de la sociedad de Hermanitas de Ancianos Desamparados de la Capital Federal.294 Como ya adelantamos, la sección juvenil de la organización fue una de las piezas clave que dotó de sentido y actividad a la organización. La constitución de una “legión de jóvenes ######################################################## 288 Ibídem, Art. 10. 289 Ibíd., Arts. 10, 14. 290 Ibíd., Art.14. 291 Ibíd., Art.2. 292 Ibíd., Art.5. 293 Ibíd., Art.6. 294 Ibíd., Art. 26. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 84# especialmente consagrados a una labor doctrinaria de apologética y propaganda católica, a cuyo efecto se dictarán para los mismos clases metodizadas de cultura religiosa, así como de otros temas sociales que tengan vigencia con el catolicismo”; terminó por constituir a la vez la principal capacidad y finalidad de la AGCS, dotándola de un sentido práctico capaz de influir de alguna manera en la colectividad gallega y española, así como en el seno de otras organizaciones.295 La asociación quedó constituida bajo la presidencia honorífica de los arzobispos de La Plata y de Santiago de Compostela (España),296 aunque también inició unas fecundas relaciones con el Arzobispo de Madrid-Alvalá, Leopoldo Eijo Garay, que ya había tomado contacto con varios miembros de la AGCS durante el congreso eucarístico internacional celebrado en Buenos Aires en 1934. 297 Este les encomendaba “vanagloriarse de que España esté siendo protegida por un gallego como Franco”. Esta simpatía ideológica con el alzamiento militar de julio de 1936, estará también fuertemente impregnada de retazos del antiguo conservadurismo español, que nos da muestra de que su proceso de fascistización fue sólo parcial, aunque importante. En el primer año de la guerra civil incluso se recogerán como muy positivas unas supuestas declaraciones de Gregorio Marañón en las que pedía el regreso de Alfonso XIII para acabar con la contienda y reunificar a los españoles.298 En el momento de la constitución de la AGCS se creó una junta ejecutiva de caballeros encargada de gestionar la actividad de la organización,299 a su vez se creó de manera paralela otra junta ejecutiva de damas encargada de realizar las actividades encomendadas a las mujeres de la asociación.300 Los miembros de estos comités tuvieron papeles dispares. Por norma general el comité de damas tuvo una participación secundaria en la vida de la asociación, pese a desempeñar puestos importantes y haber favorecido la implementación de algunas campañas de captación de afiliados y voluntades. Un caso digno de mención entre sus cuadros será el de su secretario, Rogelio Rodríguez Díaz. Este firmó muchas de las composiciones poéticas que a lo largo de los años fue publicando la revista de la AGCS, realizándolas tanto en gallego como en castellano, y firmando indistintamente como Roxelio o Rogelio. ######################################################## 295 Ibíd., Art.16. 296 Ibíd., Art.17. 297 FE Gallega, 30/1/1937. ANEXO VI 298 FE Gallega, 30/1/1937. 299 Presidente: Darío Hermida; Vicepresidente: Adelmo Feijóo; Secretario: Rogelio Rodríguez Díaz; Prosecretario: Manuel Paz Romay; Tesorero: Francisco Costova; Protesorero: Fernando Costa; Vocales: José Cuñarro; Pedro Díaz, Argemiro Castro; suplentes: Valentín García, Ángel Cobas, Camilo Trigás. 300 Presidenta: Sara Peña de Santoro; Vicepresidenta: María González de López; Secretaria: Clotilde Moreno; Prosecretaria: Amparo González: Tesorera: Rosalía Barral; Protesorera: Leontina Hermida de Bilos; Vocales: María Taboada de Mosquera, Urbana Monasterio de Guerra, Máría Vázquez. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 85# Fue uno de los baluartes de la defensa de los símbolos y de la identidad gallega en el seno de la AGCS, y no dudaba en afirmar que pese al laicismo mayoritario en las asociaciones étnicas gallegas, la mayoría de la colectividad gallega en Argentina era católica y profranquista. 301 Durante la etapa republicana había mostrado algunas simpatías hacia el proceso autonomista gallego, además era un escritor de referencia en el seno de la colectividad gallega.302 La actividad de proselitismo católico y de defensa de la identidad gallega era complementada con una participación muy activa de la AGCS en la Acción Española que pretendía unir a todos los apoyos al alzamiento en el seno de la colectividad. Aunque nunca fue especialmente operativa dado las fuertes tensiones en su seno. Con la llegada de Juan Pablo de Lojendio como representante oficioso de Franco a la Argentina, la AGCS ya había formado parte de la delegación de Acción Española que lo recibió y agasajó.303 Poco después, el director de FE Gallega remitió varios ejemplares dedicados de la publicación de la AGCS al general Franco, quien respondió con “grata alegría por la campaña en pro del Movimiento Nacional español desarrollada en Argentina” por los miembros de la colectividad.304 Las actividades de apoyo a la representación de Juan Pablo de Lojendio en Buenos Aires fueron constantes durante los primeros meses de su misión, saludando también el nombramiento de José Ignacio Ramos como delegado de prensa del gobierno de Burgos. La organización participó en la mayorías de las actividades a favor de los sublevados que se organizaron: platos únicos, conferencias, reuniones, etc. Así, el veintiuno de febrero de 1937 la AGCS participará en un plato único en homenaje al diplomático organizado en el Parque Colonial de la capital porteña,305 en el que bendijo la mesa el capellán de los cruzados, y en el que tomó la palabra el miembro del Senado argentino Matías Sánchez Sorondo, un reconocido nacionalista habitual de los homenajes a los sublevados en España.306 Mientras tanto, el proselitismo católico y profranquista no dejó de ser cultivado, aunque insistiendo también en el asistencialismo que tan buenos resultados había dado para la consolidación del ######################################################## 301 FE Gallega, 28/2/1937. 302 Céltiga, 12/1/1932. 303 FE Gallega, 17/1/1937. 304 FE Gallega, 28/2/1937. 305 Ibídem. 306 Sánchez Sorondo cultivó grandes amistades también con el fascismo italiano. En 1937 visitó España, Italia y Alemania: Cfr. Buchrucker, Cristian: Nacionalismo y Peronismo. La Argentina en la crisis ideológica mundial (1927-1955), Buenos Aires, Sudamericana, 1987, p.188.Visacovsky, Nerina: "Matías Sánchez Sorondo y las escuelas obreras judías, dos mundos en conflicto", Anuario IEHS, Nº25, 2010, pp.73-93. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 86# asociacionismo étnico tradicional. Así, y al igual que en otras agrupaciones y publicaciones profranquista, la revista Fe Gallega abrió sus páginas a una bolsa de trabajo organizada por la AGCS en la que patronos y obreros afines a la causa podían apuntarse,307 esta campaña dio ciertos frutos, aunque escasos. Varios de los obreros apuntados en ella fueron contratados por el Gran Hotel y el Colegio Salvador.308 Uno de los principales apoyos económicos de la AGCS fue Antonio Bóo. Un prócer de la colectividad gallega que resultó ser el suegro del nuevo delegado de prensa del gobierno del general Franco, José Ignacio Ramos; además de importante donante de la AGCS también era miembro de FE.309 Ramos medió ante Juan Pablo de Lojendio para intentar unificar todos los apoyos a los sublevados entre la colectividad y la sociedad argentina,310 aunque su éxito, como hemos visto, fue escaso. Ramos, gallego, concedió entrevistas a FE Gallega y se interesó sus actividades, así como por su visión de la división de los apoyos al franquismo entre la colectividad, compartiendo con la AGCS la idea de que la neutralidad de algunas de las sociedades más antiguas de la colectividad española eran una muestra de cobardía, al igual que su supuesto laicismo.311 Antonio Bóo, como que otros empresarios, sufragaba las actividades de la AGCS y la publicación de FE Gallega a través de anuncios en esta última, todos los que lo hacían eran automáticamente considerados padrinos de la asociación, que en el mes de mayo de 1937 alcanzó el número de veintitrés por sus quinientos afiliados.312 Estos últimos pagaban una cuota trimestral de un peso argentino, o una mensual de treinta y cinco céntimos de peso. El auge en la afiliación de la organización llevó a la creación de una figura rectora en el seno de los Legionarios de Santiago, que pasaron a estar dirigidos por Argimiro Castro.313 Esta sección juvenil tuvo que ayudar en campañas como la de recolecta de ropa y alimentos con destino a la zona de la península en manos del ejército sublevado.314 Este tipo de actividades se realizaban mimetizando las actividades de otros colectivos en el seno de la colectividad, si bien se solían obviar las campañas realizadas por otras organizaciones pro franquistas en el marco de la colectividad española en el país, ocasionalmente se compartía ######################################################## 307 FE Gallega, 28/2/1937. 308 FE Gallega, 30/4/1937. 309 FE Gallega, 30/8/1938. 310 FE Gallega, 30/3/1937. 311 FE Gallega, 30/4/1937. 312 FE Gallega, 30/5/1937. 313 FE Gallega, 30/6/1937. 314 FE Gallega, 30/6/1937. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 87# información recibida respecto a otras realizadas en lugares lejanos – Manila, por ejemplo-.315 La AGCS y su órgano recibían información llegada a través de la prensa internacional y española, recibida gracias a la intermediación del encargado de prensa José Ignacio Ramos. Gracias a esta relación privilegiada con un miembro de la representación oficiosa de Burgos en Buenos Aires, lograron difundir informaciones de interés para la colectividad gallega. El papel destacado de las tropas gallegas en la toma de la región de Asturias por parte del ejército sublevado fue un motivo de especial orgullo para la AGCS. El grito de ¡Terra a Nosa! Se convirtió en una muestra recurrente del orgullo con el que se demostraba el compromiso de la juventud gallega con la causa rebelde, así como un mecanismo de afirmación de una cierta identidad singular gallega dentro de la incuestionable identidad española. Siguiendo este ejemplo, la AGCS participó en la propuesta del periodista Federico García Sanchiz,316 hijo adoptivo de la ciudad de Santiago de Compostela, publicada en el ABC de Sevilla que buscaba premiar la participación de Galicia en el alzamiento incluyendo en el campo central del escudo de la Nueva España la Cruz de Santiago.317 Las alabanzas a los marisquiños galegos318 , serán otra forma de reconocimiento a la participación de Galicia en el esfuerzo de guerra franquista.319 Como ya dijimos, la realización de actividades con otras organizaciones no era habitual. Pese a ello se participó en las colectas de ropa organizadas por las Damas del Ropero de Santiago, presididas por María Pía de Borbón y Padilla, a instancias de Juan Pablo de Lojendio; aclarando públicamente que la misión exclusiva de remitir fondos para los huérfanos nacionales desde la Argentina era competencia exclusiva de los Legionarios Civiles de Franco y de su presidenta –Soledad Alonso-, a la que se refieren como viuda de Drysdale. 320 El metálico recolectado de estas actividades fue entregado directamente a Juan Pablo de Lojendio, que aprovechó la ocasión nuevamente para atacar la falta de compromiso de todas las asociaciones de la colectividad española encuadradas dentro de la neutralidad y el pacifismo frente al conflicto.321 La AGCS defendía continuamente la adhesión al alzamiento y a la figura de Francisco Franco de una mayoría indiscutible de la colectividad gallega. ######################################################## 315 FE Gallega, 30/7/1937. 316 FE Gallega, 30/7/1937. 317 ABC (Sevilla), 10/7/1937. 318 Núñez Seixas, Xosé Manoel: “Identidade e propaganda na Galicia dos sublevados (1936-1939): Mariscos en pé de guerra”, Grial: Revista galega de cultura, Nº170, 2006, pp.64-81. 319 FE Gallega, 30/8/1937. 320 Ibídem. 321 Ibíd. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 94# # Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 95# 10. URUGUAY: POLÍTICA INTERNA, SOCIEDAD URUGUAYA Y GUERRA CIVIL En el caso uruguayo, para entender las relaciones entre la colectividad española y las agrupaciones fascistas y franquistas que nacieron en su seno es imprescindible entender algunas cuestiones relacionadas con el gobierno de la República Oriental y su visión de la guerra civil española. El presidente Gabriel Terra alcanzó el poder en Uruguay en 1931 a través de unas elecciones, más tarde, en 1933 protagonizó un autogolpe de estado que inauguró una etapa dictatorial que duró hasta 1938. En ese año fue sustituido por Alfredo Baldomir. Terra fue un gobernante conservador y nacionalista. Aunque provenía de una cierta tradición política liberal, sintió cierta fascinación por los regímenes fascistas europeos; durante su mandato se extendieron por el país ideas antisemitas que continuaron existiendo hasta el inicio de la segunda guerra mundial. Tras el inicio de ésta el presidente Baldomir fue distanciando de manera progresiva a Uruguay y las potencias del eje.353 Estos atributos hicieron que la política exterior del gobierno uruguayo durante el mandato de Terra fuera cercana a Gran Bretaña y EE.UU, compaginándolo con sus simpatías a favor de Franco en España con el compartía su anticomunismo.354 El presidente de EE.UU Franklin D. Roosevelt visitó Montevideo en 1936, y poco antes el gobierno había pactado liquidar la deuda histórica que mantenía con Gran Bretaña. 355 Por otro lado, también intentó potenciar las relaciones con la Italia fascista y la Alemania del III Reich. Una muestra de ello fue la financiación recibida de Alemania para la construcción de la presa hidroeléctrica de Paso de los Toros.356 En su mandato Uruguay rompió relaciones diplomáticas con URSS, y durante la guerra civil española su política fue semejante a la prescindencia argentina, hasta que rompió las relaciones diplomáticas con la república española en septiembre de 1936. Su gobierno tuvo que hacer frente a una opinión pública mayoritariamente afín a la causa republicana, que veía con malos ojos unas simpatías no ######################################################## 353 Cfr.: Atención, Nº14, 3/1939; Id., Nº16, 5/1939; Id., Nº27, 12/1939.; Rossi, Gianni Scipione: Mussolini e il diplomatico. La vita e i diari di Serafino Mazzolini, un marchico a Salò, Roma, Rubbettino, 2005. pp. 84 y ss.; 354 Rodríguez Ayçaguer, Ana María: "La diplomacia del anticomunismo: la influencia del gobierno Getùlio Vargas en la interrupción de las relaciones diplomáticas de Uruguay con la URSS en diciembre de 1935", Estudos Ibero-Americanos,Vol. 24, Nº1, 2008, pp. 92-120. 355 Nahum, Benjamín: Crisis política y recuperación económica, 1930-1958, Montevideo, EBO, 2012. 356 Cfr.: Contratación de las obras hidroeléctricas del Río Negro. Comisión de investigación parlamentaria, Montevideo, Florensa & Lafón, 1946.; España Democrática, 6/12/1937 Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 96# demasiado encubiertas hacia los sublevados.357 Las fuerzas cercanas al gobierno uruguayo, desde el conservadurismo colorado del presidente Terra, hasta el nacionalismo de Luis Alberto de Herrera, respaldaron la sublevación en España. Frente a ellos, las fuerzas opositoras -la facción batllista de los colorados, el nacionalismo independiente, el socialismo y el comunismodefendieron la legalidad republicana. 358 La Unión Cívica, de orientación social-cristiana, defendió en un primer momento lo que entendía como un golpe de estado católico, pero acabó repudiando las formas fascistas de los sublevados.359 La comunidad española en Uruguay no había sido ajena a las tensiones políticas durante la etapa republicana. En 1934, durante el viaje del Obispo Leopoldo Eijo y Garay al Congreso Eucarístico Internacional de Buenos Aires, éste se enfrentó en el puerto de Montevideo con un grupo de inmigrantes vascos a los que arrebató y rompió una ikurriña, en una clara muestra de la movilización del nacionalismo periférico y anti eclesiástico de parte de la colectividad española.360 Esta situación de tensión venía de lejos, casi desde el mismo momento de la proclamación de la república. Durante la década de 1930 la colectividad española en Uruguay había expandido su tejido societario de una manera continuada.361 Se crearon nuevas asociaciones mesoterritoriales y, también, una Asociación Republicana Española.362 La proclamación de la segunda república en España se celebró en Montevideo con una importante fiesta organizada por la Logia Masónica Garibaldi. Algunos de los promotores de esa fiesta tenían relaciones fluidas con el Club Español de Montevideo, que a semejanza de su homólogo porteño unía a los inmigrantes españoles con una mayor ascendencia social en el seno de la colonia.363 Fue a lo largo de los siguientes años cuando se instituyó un claro divorcio entre la elite de la comunidad y la experiencia republicana. Aunque la mayoría de la comunidad inmigrante española, y aún de la sociedad uruguaya mostró sus simpatías hacia la causa ######################################################## 357Romero Largo, Luis; Suárez González, Manuel; Martínez Barreiro, Rogelio: Una historia del exilio español en Uruguay (1814-1978), Madrid, Endymon, 2009, p. 270. 358Zubillaga, Carlos: “Un colectivo bajo sospecha. Los gallegos de Montevideo en la perspectiva de la diplomacia franquista (1936-1953)”, Anuario del Centro de Estudios Gallegos, 2010, pp. 9-31. 359Ibídem. 360Ibídem., p. 270. 361Cagiao Vila, Pilar: Op. Cit., 1990, p. 362Ibídem, p. 293. 363Ibíd, p. 290.: P. Ej. María de las Mercedes Pinto de Armas, que en 1932 había dado una conferencia en el Club Español nada más llegar a la República Oriental. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 97# republicana después del golpe de estado de julio de 1936,364 la caótica situación en las calles de Madrid trajo consigo incidentes considerables con súbditos uruguayos que tensaron las relaciones entre los gobiernos de Montevideo y Madrid. Sin duda la escasa predisposición hacia la cusa republicana del presidente Terra ayudó a avivar esas diferencias. La embajada uruguaya en Madrid, al igual que otras muchas, sirvió como refugio de elementos conservadores perseguidos por las milicias anarquistas durante los primeros días de la guerra.365 El gobierno de Terra impuso una política de puertas cerradas para evitar la llegada de avalanchas de exiliados españoles, 366 aunque probablemente lo que pretendiera fuera evitar la llegada de elementos considerados peligrosos para su gobierno: señaladamente anarquistas y comunistas. Esta política de puertas cerradas no fue óbice, por ejemplo, para que treinta y tres monjas carmelitas consiguieran partir al exilio y refugiarse en Montevideo.367 Estas excepciones elevaron el tono de las críticas hacia el gobierno de Terra entre la colectividad española republicana y sus apoyos uruguayos. Estos grupos no dudaron en utilizar medios de presión en la calles, principalmente manifestaciones, para solicitar del gobierno un apoyo claro hacia la república española primero, y un restablecimiento de las relaciones diplomáticas después.368 En septiembre de 1936 Terra había roto las relaciones diplomáticas con la República española a raíz de un grave incidente provocado por el secuestro, asesinato y violación de las dos hermanas del vice-cónsul uruguayo en Madrid.369 Este hecho, que consternó a la sociedad uruguaya, sirvió como elemento dinamizador de una campaña de ataques a la República española realizados desde diferentes grupos conservadores, entre los que destacaban los eclesiásticos y las misiones de religiosos españoles. El gobierno de Terra, que desde el verano de 1936 comenzó a recibir grandes inversiones de su homólogo alemán, también permitió trifulcas y ######################################################## 364 Cagiao Vila, Pilar: Op. Cit., 1990, p.346 365 V. P.Ej.: Martínez Cachero, José María: "Literatura y cautiverio. El caso de las embajadas madrileñas durante la Guerra Civil", Archivum: Revista de la Facultad de Filología, Nº 37-38, 1987-1988, pp. 101-120.; Romero Pérez, Elena: "Vida y muerte en la Embajada: un estudio de la vida cotidiana en las legaciones a cargo de Chile durante la Guerra Civil española (julio 1936-abril 1939)", Aldunate León, Óscar; Heredia Urzáis, Iván: I encuentro de jóvenes investigadores en historia contemporánea, Zaragoza, Unizar, 2008.; Jackson, Gabriel: La República Española y la Guerra Civil, Madrid, RBA, 2005, pp. 377 y ss. 366Cagiao Vila, Pilar: Op. Cit., 1990, p. 280. 367Ibíd., p. 285. 368 P. Ej.: España Democrática, 3/2/1939, 20/1/1939, 7/9/1938, 30/7/1938, etc. 369Ibíd., p. 273. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 98# algaradas en las que participaron las organizaciones fascistas de la colectividad italiana.370 Durante los años de la guerra hubo más de 300 comités pro república sólo en la ciudad de Montevideo. En ellos se hicieron colectas, se recogieron materiales para los niños españoles, se recogían donativos en especies y se animaba a los jóvenes españoles y uruguayos a participar en la defensa de la democracia como voluntarios del ejército popular o a través de las brigadas internacionales. El gobierno intentó boicotear las muestras de solidaridad de la sociedad uruguaya con la causa republicana española. Así el homenaje organizado en el Ateneo de Montevideo por el Comité Pro-Defensa de los Derechos Humanos Individuales y Políticos del Hombre el 5 de agosto de 1936 fue prohibido por el consejo de Ministros, cuando sólo habría hecho falta el voto positivo de uno de sus miembros para que hubiera podido realizarse.371 Las simpatías del gobierno quedaban claras ante las facilidades que recibían las actividades organizadas por la parte de la colectividad española que apoyaba la sublevación. La mayoría de la oposición y del tejido asociativo del país se unió al Comité Nacional pro Defensa de la República Española, a la par que se instituían otras organizaciones de solidaridad republicana como la Comisión de Damas Pro Ayuda al Pueblo Español.372 Estos esfuerzos fueron apoyados por diarios de diverso corte ideológico y en los que participaban comunistas, anarquistas, socialistas, o incluso republicanos liberales. Algunas de las cabeceras más señeras entre ellas fueron España Democrática y Esfuerzo. Gracias a ellas se lograron realizar múltiples campañas de solidaridad que contaron siempre con un remarcable apoyo por parte de la sociedad uruguaya y los inmigrantes españoles, pese a que habitualmente las autoridades intentaran dificultarlas. Rotos los lazos diplomáticos el contexto era especialmente difícil para la construcción de un discurso y un movimiento de solidaridad con la República española. Pese a ello logró algunos éxitos importantes. Así, en enero de 1939 Indalecio Prieto fue capaz de llenar el estadio del Centenario en un acto político de gran calado en el que la colectividad española y los súbditos uruguayos participaron de manera masiva. Después de la salida del ######################################################## 370 Oddone, Juan: Italiani in Uruguay. Partecipazione política e consolidamento dello stato, Montevideo, Altreitalie, 1992. 371Rodríguez Lago, José Ramón: "La comunidad española en Uruguay y la causa de la II República", Estudos migratorios, Nº5, 1998, pp. 53-90.; Romero Largo, Luis; Suárez González, Manuel; Martínez Barreiro, Rogelio: Op. Cit., 2009, p. 349. 372 En otras fuentes Comité Nacional de Ayuda a la República Española: Cagiao Vila, Pilar: Op. Cit., 1990, p. 349. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 99# gobierno de Terra en 1938, las actividades pro republicanas lograron mayores facilidades.373 La historiografía mantiene que los emigrantes que apoyaron la sublevación, y más tarde el régimen de Franco, realizaron actos esporádicos de apoyo a su causa, pese a las simpatías de Terra y la mayoría de su gobierno, de escaso éxito y asistencia.374 Sin embargo, lo cierto es que de los archivos se desprende una actividad propagandista frenética, probablemente sin una gran repercusión social, o por lo menos con un carácter limitado, pero que no debe ser desmerecida. Se movilizaron una gran cantidad de medios materiales y humanos, pertenecientes no sólo a la colectividad española, sino también a otros colectivos de inmigrantes –especialmente el italiano-, y a simpatizantes uruguayos. Algunas investigaciones recientes se atreven a reducir la distancia en el número de apoyos que cada bando logró movilizar en el seno de la colectividad, aunque como veremos más adelante esas afirmaciones pueden ser matizadas. A la luz de las fuentes primarias y secundarias consultadas, el número de los apoyos que tradicionalmente se le reconocían a la sublevación parece infravalorado, pero tampoco podríamos hablar de contingentes parejos.375 Además, determinados individuos se vieron obligados a apoyar la sublevación para evitar repercusiones sobre sus familiares en la península,376 y otros se desdijeron públicamente de sus simpatías franquistas.377 La vida social de la mayor parte de los apoyos a los sublevados entre la colectividad española se nucleaba principalmente en torno al Club Español.378 Este, aún siendo oficialmente neutral, nutrió de cuadros de mando en junio de 1936 a la recién nacida Falange local, y un poco más tarde a la Unión Nacionalista Española (UNE). La Asociación de Socorros Mutuos, el Centro Gallego y la Institución Cultural Española también se declararon neutrales ante la contienda desatada en España.379 Esta actitud les llevó a ser acusados por la ######################################################## 373 Ibídem, p.350 374Ibíd., p. 277. 375Pardo Sanz, Rosa María: “Diplomacia y propaganda franquista y republicana en América Latina durante la guerra civil española”, Mateos López, Abdón; Agustín Sánchez, Andrés (Coords.): Ruptura y transición: España y México, 1939, Madrid, Eneida, 2011, pp. 45-58 376Olveira Ramos, Armando: Héroes sin bronce: Crónica de pasiones asturianas en tierra uruguaya, Asturias, Trea, 2005, pp. 159 y ss. 377Caso de Pedro Ochoa Ajuria que lo negará en una carta abierta en el diario El País de Montevideo en 1941, pese a que existía una ficha suya de filiación a FET JONS en Uruguay avalada por Ángel Fernández Abad fechada el 10/3/1937. Cfr.: El País, 12/8/1941.; AGA, 51/ 20940. Leg.8 378Romero Largo, Luis; Suárez González, Manuel; Martínez Barreiro, Rogelio: Op. Cit., 2009, p. 358 379AGA: 51/20940. Leg.7. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 100# prensa republicana de afinidades encubiertas con la sublevación.380 Aunque es discutible hasta qué punto la mayoría de la filiación de estas organizaciones fuera afín a la sublevación, no lo es el hecho de que todos los cuadros de los movimientos de simpatía con el alzamiento formaran parte de ellas y no de otras.381 Al igual que en el caso argentino, algunas organizaciones regionales de la colectividad sufrieron fuertes procesos de división interna en sus convocatorias electorales. Un ejemplo fue la ruptura del Centro Asturiano después de unas apretadas elecciones que ganó la candidatura pro republicana. 382 La victoria de la candidatura republicana dio pie a la creación de una Casa de Asturias que pasó a congregar todos los apoyos al franquismo de la candidatura derrotada.383 Las organizaciones de los colectivos vasco, catalán y gallego tuvieron una postura mayoritariamente pro republicana que se acentuó después de la guerra con la llegada de grandes remesas de exiliados.384 En el campo de la colectividad públicamente afín al golpe de estado, la jefatura provincial de Falange Española en Uruguay tuvo un papel principal. Frente a otras organizaciones, como la ya citada Unión Nacionalista Española promovida en 1936 por el representante oficioso de los alzados en Montevideo –Rafael Soriano Muñoz-, en un primer momento Falange Española concentraba a elementos de la colectividad española en gran medida fascistizados por las relaciones de sus líderes con los elementos más vinculados al régimen de Mussolini dentro de la comunidad italiana en el país.385 Frente a ello, otras organizaciones como la UNE, eran una amalgama ideológica que incluía a monárquicos, cedistas, católicos y tradicionalistas. Un grupo heterogéneo que sólo podría ser calificado en conjunto como gente de orden. Algunos de ellos no sentían demasiada simpatía por las formas y la estética fascista; incluso el representante franquista organizó una agrupación para restar apoyos a FE, Vanguardia Nacionalista Española.386 Por otra parte, el líder tradicionalista uruguayo Laureano Mellich se negó en un principio a unificar sus fuerzas con las de FE, acusando a la falange uruguaya de brutalidad contra sus propios miembros y de pasearse por la ciudad de ######################################################## 380 Lo mismo estaba ocurriendo en el contexto argentino. 381 AGA: 51/20940. Leg.8. 382El argumento de la neutralidad sirvió a la dirección filofranquista para impedir la voluntad mayoritaria de iniciar una campaña de recogida de recursos para la república. Más tarde los asociados lograron cambiar la directiva y el Centro Asturiano pasó a apoyar a la República: España Democrática, 25/11/1938; España Democrática, 3/3/1939. 383Romero Largo, Luis; Suárez González, Manuel; Martínez Barreiro, Rogelio: Op. Cit., 2009, p. 349 y ss. 384Pardo Sanz, Rosa María: Op. Cit., 2011, pp.45 y ss. 385 AGA: 51/20940. Leg 5. 386 España Nacionalista, 20/1/1937. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 101# Montevideo obligando a ingerir aceite de ricino a sus enemigos y a españoles afines a Franco que no compartían sus métodos.387 En esta tesitura, José Pumarega, primer jefe regional de Falange en Uruguay decidió apartar a sus afiliados de la participación en otras organizaciones para centrarse de manera principal en la consolidación de un proyecto falangista autónomo en la República Oriental.388 Este proyecto fue robusteciéndose después del decreto de unificación de 1937, gracias al auxilio de la DNSE. Apoyados desde España por los sucesivos delegados nacionales de la DNSE y sus jefes de prensa y propaganda, Falange logró ganar cierta visibilidad gracias a la locución de audiciones radiofónicas en la denominada Radio Aguila, la publicación de informaciones semanales sobre el devenir de la guerra civil y la ideología falangista en el diario Tribuna Popular, y más tarde la publicación de su propio órgano de propaganda, Hispanidad.389 En un principio, la edición de una página semanal todos los viernes en el Tribuna Popular fue un éxito importante para la propaganda falangista en el país, no en vano el diario contaba con un importante predicamento entre la colectividad española en Uruguay.390 Pese a estos esfuerzos, el apoyo a la causa republicana continuó siendo mayoritario entre la colectividad española y la sociedad uruguaya incluso después de finalizada la guerra. La ciudadanía uruguaya, que se había movilizado a lo lago del conflicto en apoyo de la causa republicana continuó con sus esfuerzos, en gran medida reforzados gracias a la llegada de exiliados políticos,391 así como por la coyuntura favorable de la segunda guerra mundial, que acercó a Uruguay a los aliados aún más.392 Un ejemplo de ello fue el boicot al dramaturgo español Enrique Jardiel Poncela. Identificado como adicto al régimen franquista, en 1944 se arruinó después de que durante una gira por América todos sus estrenos fueran saboteados en Uruguay por españoles y uruguayos simpatizantes de la República española.393 ######################################################## 387 España Nacionalista, 10/10/1937. 388 AGA: 51/20940. Leg 5. 389Romero Largo, Luis; Suárez González, Manuel; Martínez Barreiro, Rogelio: Op. Cit., 2009, pp. 502-503. 390 Cagiao Vila, Pilar: Op. Cit., 1990, pp. 329, 375. 391 Pardo Sanz, Rosa María: Op. Cit., 2011, pp.45 y ss. 392 De esto da cuenta la legislación contra las asociaciones políticas internacionalistas, nazis, fascistas y falangistas, así como la apertura de bases navales estadounidenses en Punta del Este (Uruguay) a lo largo de la segunda guerra mundial.: 393Cfr. Romero Largo, Luis; Suárez González, Manuel; Martínez Barreiro, Rogelio: Op. Cit., 2009, p. 348.; Fernán Gómez, Fernando: El tiempo amarillo: memorias, Madrid, Debate, 1990, p. 140. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 102# Las relaciones diplomáticas con la república española, rotas por el presidente Terra, nunca se restablecieron. Sin embargo a partir de 1937 hubo un intercambio de agentes comerciales con el gobierno de Burgos que suponía un cierto grado de reconocimiento de la capacidad de interlocución del gobierno de Francisco Franco como sujeto de derecho internacional. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 103# 11. FASCISTAS ESPAÑOLES EN URUGUAY: DE FALANGE ESPAÑOLA A LA FUNDACIÓN ESPAÑOLA La sede de Falange en la calle Ituzaingó de Montevideo tuvo escaso peso en la vida de la inmigración española en la ciudad. Pese al golpe de estado de Terra de 1933, la mayoría de la ciudadanía uruguaya era ajena las formulaciones ideológicas del fascismo, que apenas habían alcanzado a una parte de su nacionalismo y su conservadurismo. Así mismo, la fascistización de la colectividad italiana tampoco fue especialmente densa, y en gran medida se utilizó de manera oportunista como fórmula de ascenso social. Por su parte la colectividad alemana, mucho menos numerosa, era menos participativa de la vida política del país. En este caldo de cultivo, las formulaciones propias del fascismo español apenas habían llegado a su colectividad en la República Oriental antes del estallido de la guerra civil. Los apoyos a la sublevación, tanto entre la colectividad española como entre la propia sociedad uruguaya, tuvo sus principales baluartes en los grupos de inspiración católica y conservadora. La propaganda franquista en el país durante la guerra civil fue importante, publicándose varias cabeceras de reminiscencias falangistas: Arriba España, Arriba y Falange, Avance, etc. Hubo actos en apoyo al alzamiento de todo tipo, y una gran variedad de agrupaciones pro franquistas que daban cuenta de lo variopinto de los apoyos a la sublevación entre la comunidad española en el país. Católicos, tradicionalistas y diferentes elementos de la derecha política completaban el espectro de los apoyos al ejército sublevado. Algunas de estas agrupaciones estaban singularmente identificadas con el fascismo español, y otras no tanto, aunque desde el inicio de la guerra todas asumieran una cierta retórica, y hasta cierto punto una estética, fascista. Al igual que en el caso argentino, las formas fascistas se impusieron en la amalgama ideológica que apoyaba a la sublevación, pero de manera general no pasaba de ser una fascistización más estética que de fondo. Algunas de las agrupaciones católicas y conservadoras tuvieron buenas relaciones con la Falange local, otras se limitaron a copiar sus saludos y sus eslóganes, mientras un tercer grupo comenzó una carrera por el liderazgo de la colectividad española afín a lo que sería el Nuevo Estado. Un ejemplo fue la Misión de la Bandera de Marruecos que en julio de 1937 organizó diferentes actos y recolectas de fondos desde Montevideo en apoyo a los rioplatenses que combatían integrados en la bandera falangista del Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 110# realidad social y política de estas.419 Esto continuó sin poderse realizar hasta el final de la segunda guerra mundial, pero sin embargo se comenzó a poner en marcha un sistema de emisiones en español para América a través de la DNB420 y Radio Berlín en la que las delegaciones de FET en América, a través del gobierno franquista en España, podían solicitar la inclusión de notas, mensajes, reportajes e información.421 El 25 de Agosto de 1938, el Conde de Bulnes, a la sazón Consul General de España en Italia, escribía al delegado de la DNSE, José del Castaño en San Sebastián respecto a la organización de las jefaturas de Falange en América. Bulnes se quejaba de recibir informaciones constantes de países Europeos, Americanos y hasta de las islas Filipinas sobre los constantes problemas que daban las delegaciones de FET de las JONS. Solicitaba una aclaración expresa y por escrito sobre las relaciones y jerarquías existentes entre las representaciones oficiosas de Franco en el extranjero y sus correspondientes delegaciones de FET, denunciando que hasta la fecha no se había hecho. Pese a considerarse amigo personal de José Antonio Primo de Rivera, y presumir de ser uno de los primeros simpatizantes del falangismo, debió corregir habitualmente a la delegación falangista de Génova, y advertía que había recibido de otros miembros de la carrera diplomática al servicio de la política exterior franquista idénticas quejas. 422 Para la gran mayoría de las legaciones pseudodiplomáticas de la España sublevada, sus relaciones con sus jefaturas locales de FET se habían convertido en un problema de jerarquías y organización que ponía en riesgo el fruto de sus esfuerzos y de la propia visibilidad exterior de la España franquista.423 Esta misiva tuvo como repuesta un aumento de los esfuerzos de la DNSE por organizar las actividades de FET en América, restando autonomía a sus juntas locales. Antes de eso había ido surgiendo dentro de las FET de América, intentos por organizarse de manera autónoma y contraria a lo estipulado en los estatutos de la DNSE.424 Ejemplo de ello fue el intento de la FET uruguaya de adquirir cierta preeminencia sobre el resto de organizaciones del continente, a través de su configuración como delegación FET y de las JONS en ######################################################## 419AGA: 51/ 20940. Leg.6. 1/8/1938. 420Deutsches Nachrichtenbür, Agencia de Noticias Alemana. 421AGA: 51/ 20940. Leg.6. 422AGA: 51/ 20940. Leg.4. 25/8/1938 423Pese a ello, el propio Conde de Bulnes también admite haber tenido momentos de sintonía con el falangismo, como el que le brindó el día de la Solidaridad Hispano-Italiana que compartió con el Jesús Suevos Fernández-Jove. 51/ 20940. Leg.4. 424Cfr.: Naranjo Orovio, Consuelo: Op. Cit., Madrid, CSIC, 1988. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 111# Iberoamérica, una nomenclatura que sólo se utilizó en una ocasión y fue rápidamente corregida.425 La autoridad de los Jefes Territoriales de Falange Española en el exterior durante la guerra civil quedó supeditada a la de los representantes oficiosos del gobierno de Burgos, a partir del 22 de agosto de 1938. En esa fecha el Ministerio de Asuntos Exteriores comunicaba a través de una información reservada al Secretario General de FET de las JONS el apercibimiento de José Celorio Ortega, su jefe territorial en México.426 Para el representante oficioso de Franco en México, las actividades del partido único podían alejar a importantes donantes del apoyo a la causa, con el añadido de que los escasos apoyos que habían logrado cosechar entre las clases medias y bajas de la colectividad española también podrían perderse por los métodos de coacción violenta que empleaban los falangistas.427 ######################################################## 425AGA: 51/ 20940. Leg.6. 14/10/1938: Vicentes Sáenz Briones da cuenta de su nombramiento a José del Castaño. 426 Cfr.: AGA: 51/ 20940. Leg.4.; AGA: 51/ 20940. Leg.4. 15/7/1938; AGA: 51/ 20940. Leg.4. 28/7/1938; Rey García, Marta: "Fernando de los Ríos y Juan Francisco de Cárdenas: dos embajadores para la guerra de España (1936-1939)”, REDEN, Nº11, 1996, pp. 129-50.; Cedillo, Juan Alberto: Los nazis en México, México, Penguin Random House, 2013.; Pérez Monfort, Ricardo: Hispanismo y falange. Los sueños imperiales de la derecha española, México, FCE, 1992.: El motivo era su falta de adecuación a las directrices marcadas por el representante de Burgos, Augusto Ibáñez Serrano. Esta comunicación llegaba a través del representante franquista en Nueva York –Juan Francisco de Cárdenas-, al que el Agente Nacional en México había hecho llegar la información. En la denuncia se hacía constar que la FET mexicana se habría mezclado con el golpe de estado del general Saturnino Cedil. José Celorio Ortega habría intentado armar y apoyar a los del general Cedillo, a través de una recomendación de colaboración con la sublevación mexicana a la FET de Cuba. Estas actitudes de las secciones de FET en América comenzaron a preocupar a las autoridades de la España sublevada. Juan Francisco de Cárdenas escribió al ministro de asuntos exteriores Francisco Gómez- Jordana el quince de Julio de 1938 mostrando su preocupación por la falta de control que las autoridades diplomáticas oficiosas de Franco tenían sobre las secciones de FET en el extranjero. Días después, explicaba al ministro pormenorizadamente las tensiones existentes entre el “Centro Social Español - UNE” y la sección mexicana de FET. El primero, constituido al poco del alzamiento nacional remitía en origen grandes cantidades de dinero a través de Lisboa, mientras que el germen azteca de FE enviaba cantidades mucho más modestas. Finalmente, tras el decreto de unificación la sección de FET pretendió adsorber al UNE, y a los comités de señoras que se habían creado en su entorno. Tanto el UNE como las agrupaciones femeninas vinculadas a él concentraban los casos de emigración más exitosos dentro de la colectividad española en México, y por su conservadurismo se encontraban en las antípodas del fascismo revolucionario que parecía representar la legación de FET. 427Ibídem.: Ocurrió lo mismo con el jefe territorial en Manila y el representante oficioso de Franco: Carta de 20 de Agosto de 1939 del Consulado General de Génova con Informe muy confidencial y reservado para el Servicio Exterior de FET de las JONS sobre el jefe territorial en Manila. El jefe provincial Martin Pou se intenta imponer a Andrés Soriano millonario representante oficioso de Franco en el país y a Adrián Got, su segundo. Pou muy fascista que dice haber estado Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 112# Después de la misiva de Bulnes a la DNSE, la correspondencia entre la sección uruguaya de FET y la DNSE perdió buena parte de su interés por la organización política del movimiento y se centró en la difusión de políticas de prestigio entre la sociedad uruguaya.428 También remitió discos para su audición en la sede de la organización y en los espacios radiofónicos contratados –tres discos con el Cara el Sol, uno con la Marcha de los Legionarios, tres con el Oriamendi y dos con la Marcha Real-, aunque solicitaba del jefe local, Valentí Nieto, el reimporte de los costes de compra de los discos que ascendían a 85,50pts.429 Estas remesas de discos para sus audiciones privadas y públicas se repitieron varias veces, tanto para la organización como para afiliados que los solicitaban a nivel individual.430 Después de la victoria de las armas franquistas en la Guerra Civil, fue nombrado nuevo jefe de la sección uruguaya de FET José Luis Ruano Muñoz,431 que comenzó su mandato solicitando copias de toda la prensa falangista que se ha ido publicando en el exterior de España durante la contienda, con el fin de lanzar una nueva publicación con la que desarrollar una renovada estrategia propagandística no sólo e Uruguay, sino en la América de habla hispana en general.432 Con anterioridad a su relevo, el anterior jefe, Gonzalo Valentí Nieto, junto con el secretario de la organización, el gallego Germán Fernández Fraga, habían comenzado la labor de ir tomando posesión de los diferentes viceconsulados españoles en el Uruguay, en actos solemnes en los que se realizaban tedéum, se organizaban banquetes de plato único, se formaban pequeñas secciones locales de FET y se izaba con gran solemnidad la bandera rojigualda.433 A estas actividades por el final de la guerra y la celebración de la victoria, se unió la delegación uruguaya de la Sección Femenina de FET. Su delegada, Lilia García de la Fuente, arribó a España para entregar las donaciones recaudadas en el país para la construcción de un gran orfanato en la provincia de Santander, donando ella misma ################################################################################################################################################################## asiduamente en Génova y Roma, se codea con lo peor y antiguos comunistas como en México. 428AGA: 51/ 20940. Leg.4. 1/9/1938: Por ejemplo, la DNSE, a través de Joaquín Rodríguez de Cortázar, remitió a Leopoldo de las Cuevas ejemplares de la Revista Geográfica Española con el fin de ser distribuidas entre todas las escuelas, bibliotecas y centros universitarios de la República Oriental con el fin de prestigiar la ciencia producida en la España rebelde 429AGA: 51/ 20940. Leg.4. 2/9/1938 430AGA: 51/ 20940. Leg.4. 13/4/1939: Joaquín Rodríguez de Cortázar a camarada Ángel Aller. 431AGA: 51/ 20940. Leg.4. 24/4/1939 432Ibídem. 433AGA: 51/ 20940. Leg.4. 1/6/1939 Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 113# más de mil pesos uruguayos. En su viaje tenía intención de entrevistarse con Pilar Primo de Rivera y Mercedes Sáenz-Bachiller.434 El fin de la contienda marcó un cambio de estrategia. El nuevo gobierno español, plenamente reconocido por su homólogo Uruguayo desde meses antes,435 decidió comenzar a alejar a la FET local de inmiscuirse en asuntos locales uruguayos a través de sus contactos con los grupos nacionalistas locales, dentro de una estrategia general que ya señalamos para el caso argentino. En su lugar, la nueva prioridad pasó a ser la organización de una Delegación de Trabajo para afianzar el esfuerzo propagandístico hacia la colonia española, que pretendía mostrar tanto a sus miembros como a uruguayos y extranjeros las prioridades sociales del Caudillo. Para ello se comenzaron a remitir apéndices legislativos referentes a la promulgación de leyes y decretos relativos a obras públicas, fomento de la vivienda, reconstrucción de infraestructuras y propiedades, fomento de la igualdad entre diferentes clases sociales, a la vez que se distribuye material radiofónico con alocuciones de Rafael Sánchez Mazas –nuevo delegado nacional de la DNSE-, y en homenaje al tercer aniversario de la muerte de Onésimo Redondo.436 La reorganización de la FET uruguaya, junto a la reorientación de la actividad en América de la DNSE, sirvió como excusa para que el secretario de la jefatura local, Germán Fernández Fraga, comenzara a pergeñar una publicación de corte falangista para toda Hispanoamérica. Volviendo a la idea de que la FET uruguaya debía convertirse en el principal altavoz del movimiento entre la comunidad española al oeste del Atlántico. Con el visto y place del jefe local, José Luis Ruano, Fernández Fraga remitió a Rafael Sánchez Mazas el boceto de la nueva publicación, que recibió el taxativo nombre de Hispanidad. Pese a ser comercializado como el nuevo órgano oficial de la FET en Uruguay, su dimensión en el medio plazo pretendía ser panamericana, para lo que se solicitaban fondos a España con los que contratar publicidad e información gráfica que aumentara la calidad de la publicación.437 Joaquín Rodríguez de Cortázar, encargado de prensa y propaganda de la DNSE, dio el visto bueno al índice del primer número, compuesto mayoritariamente por escritos de opinión realizados por los nombres habituales de las FET uruguaya y argentina. 438 A estos escritos de opinión se añadieron páginas ######################################################## 434Ibídem. 435España Democrática, 24/2/1939. 436AGA: 51/ 20940. Leg.5 14/6/1939 437AGA: 51/ 20940. Leg.5. 1/8/1939 438AGA: 51/ 20940. Leg.5. 12/8/1939: Este número inaugural estaría compuesto un editorial titulado “Saludo a los amigos, los enemigos y os indiferentes” y artículos publicados por buena parte de la militancia falangista de Montevideo: “Dos Sonetos Imperiales” por Ángel Aller; “Francisco Franco y José Antonio” por la dirección; “Velar al Viento” por José Luis Ruano Muñoz; “Y este es el rumbo” por Germán Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 114# gráficas con las actividades falangistas en el país, respuestas a noticias tendenciosas, una sección de órdenes de la jefatura a sus afiliados, un decálogo para los falangistas en el exterior que sería de publicación permanente en todos sus números, y una bolsa de trabajo, también permanente, que buscaría acercar la sección de FET a las capas más bajas y desfavorecidas de la colectividad. El asistencialismo, al igual que en las asociaciones tradicionales de la colectividad, se convertía en el principal elemento capaz de captar nuevas voluntades para la causa439. En el contexto inmediatamente posterior a la guerra civil, Fernández Fraga y Ruano Muñoz habían ido creando secciones locales de FET por el interior del país. Así, lugares como Salto, Paysandú, Durazno, Maldonado, San Carlos y Punta del Este, pasaron a tener su pequeña estructura local, pero dependiendo para todo de la jefatura regional de Montevideo, al ser todas ellas pequeñas y carecer de recursos propios como para poder organizarse de manera autónoma.440 La idea de crear estas delegaciones locales no era tanto la de movilizar importantes contingentes de españoles o uruguayos afines, como la de servir de repetidores de las consignas, publicaciones y programas radiofónicos enviados desde Montevideo, ahora centrados en reportajes sobre la acción de los nuevos ministros o las gestas de los generales durante la guerra.441 Finalmente, la aparición del semanario Hispanidad, supuso una revolución en la organización de la FET en Uruguay. Si bien formalmente era su órgano de propaganda, en seguida comenzó a dotarse de una estructura semiautónoma que hizo ganar una importancia y una posición inusitada al secretario de la sección regional, que ejerció como impulsor y director de la cabecera. El emigrante gallego Germán Fernández Fraga, se convirtió en el eje central de la actividad de la revista, y conforme la FET de Uruguay fue perdiendo importancia después de finalizado el esfuerzo de guerra, también se fue convirtiendo en su principal dinamizador. Pese a sus esfuerzos, la falta de recursos por parte de la DNSE, que aplaudía sus esfuerzos pero no los financiaba, supuso un lastre para una publicación con grandes aspiraciones y escaso impacto real. ################################################################################################################################################################## Fernández Fraga; “Estilo” por Vicente Saenz Briones; “Vocación” por Ángel espinosa; “Saludo a Franco en Iberoamérica” por Rafel Duyos; “Hispanidad con Yugos y Flechas” por Román de Montemayor (Pseudónimo de Germán Fernández Fraga) y “Misión de Mujer” por Azucena Tabeada. Como vemos buena parte de la militancia que había ocupado puestos directivos en la FET uruguaya durante los años de la guerra civil participarán en este primer número. Además contó con diferentes firmas invitadas: Eugenio Montes, el escrito uruguayo Alejandro Gallinal Herber y el delegado nacional de la DNSE Rafael Sánchez Mazas. 439Ibídem. 440 AGA: 51/ 20940. Leg.6. 441AGA: 51/ 20940. Leg.5. 14/9/1939. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 115# Ricardo Giménez Arnau, nuevo delegado nacional de la DNSE, recibió los primeros números del semanario en su nueva sede del número 42 de la madrileña calle de Alcalá, felicitando por ellos a su editor, pero sin otorgarle nada de financiación desde España, y advirtiendo que el material gráfico que se le remitiera tendría que ser abonado contra reembolso.442 Entre tanto, el estallido en Europa de la segunda guerra mundial, la aliadofilia del nuevo presidente uruguayo junto con la tradicional postura antifascista de la mayoría de la sociedad del país, fueron enfriando las relaciones de la legación diplomática franquista y la FET local con las autoridades orientales.443 Las campañas de la inteligencia británica y norteamericana en el país, en contra de los intereses alemanes e italianos, también afectaron a las capacidades de interlocución de las autoridades españolas en el país.444 La cercanía de España al Eje Berlín-Roma no pasaba desapercibida para nadie. En este contexto, las capas conservadoras de la sociedad uruguaya que a lo largo de la Guerra Civil española habían mostrado ciertas simpatías por el bando sublevado, se alejaron rápidamente de este una vez se desencadenó el conflicto mundial. En el nuevo contexto, la postura uruguaya favorable a los intereses aliados no dejaba margen para simpatías con un régimen como el español, fácilmente asociable con el fascismo italiano o el nazismo alemán.445 Poco antes del estallido de la segunda guerra mundial, la DNSE era plenamente consciente de que esta situación convertiría a la República Oriental en un lugar hostil para su FET local. De hecho, era algo que ya había ocurrido en otros lugares. La FET de Francia, con sede en París, al igual que otros partidos políticos extranjeros susceptibles de atentar contra los intereses nacionales franceses, había sido prohibida poco antes. En base a la respuesta que se organizó en el caso francés, la DNSE preparó un plan de contingencia para evitar de facto la imposibilidad de que la organización de FET ######################################################## 442AGA: 51/ 20940. Leg.6. 28/12/1939. 443 Las posturas pro-eje de los primeros años de la guerra mundial hacían del régimen de Franco difícilmente asumible para la sociedad uruguaya: Egido León, Ángeles: "Franco y las potencias del Eje. La tentación intervencionista de España en la segunda guerra mundial", Espacio, Tiempo y Forma, Serie V, Historia Contemporánea, Nº2, 1989, pp.191-208. 444 V. Mercader, Antonio: El año del León. 1940: Herrera, las bases norteamericanas y el complot nazi, Montevideo, Aguilar, 1999. 445 Cfr. Collado Seidel, Carlos: “España en la Segunda Guerra Mundial. La hábil prudencia de un neutral”, Viñas, Ángel (Coord.): En el combate por la historia: La República, la guerra civil, el franquismo, Barcelona, Pasado y Presente, 2012, pp. ; Portero, Florentino; Pardo, Rosa: “La política exterior”, Carr, Raymond (et alii): La época de Franco (1939-1975), Madrid, Espasa, 2007, pp. 289–406.; Preston, Paul: Franco, Caudillo de España, Barcelona, Grijalbo, 1998. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 116# fuera desarticulada en otros lugares del mundo, singularmente alí donde había logrado unas mayores adhesiones y expansión: América.446 A mediados del mes de julio de 1939, casi a las puertas del inicio del conflicto mundial. Joaquín Rodríguez de Cortázar, encargado de prensa y propaganda de la DNSE, se puso en contacto con el jefe regional de FET en Uruguay, José Luis Ruano Muñoz, adjuntando los estatutos del Hogar Español de París. Éste, era una asociación que servía como tapadera para encubrir las actividades de la ilegalizada sección francesa de FET. La nota de la DNSE era una orden reservada parar preparar un plan de contingencia que permitiera mantener las actividades de FET en Uruguay en caso de que esta fuera proscrita. La creación de una asociación conforme al marco legislativo uruguayo, que oficialmente sólo fuera una organización asistencial para la comunidad española, facilitaría que FET no fuera desarticulada. Aunque tendría que guardar la apariencia de dedicarse a otra cosa y pasar todas sus actividades a la clandestinidad. La idea era no perder el esfuerzo realizado hasta aquel momento de movilización y creación de redes de información en el territorio uruguayo, que podrían ser de gran interés para el futuro inmediato. De acuerdo al plan establecido, todos los afiliados de FET pasarían a serlo automáticamente del Hogar Español. Los posibles nuevos afiliados del HE tendrían que pasar por todos los mismos trámites de seguridad que se habían establecido en la sección de FET hasta el momento. Las nuevas solicitudes se harían por duplicado, de tal manera que una de las dos copias se enviaría a la DNSE para que los afiliará a FET España, siendo la DNSE quien les remitiría su carné de falangista, quedando oficialmente al margen del proceso el HE. Las órdenes reservadas recibidas desde la península incidían en la necesidad de guardar las formas para evitar que las autoridades uruguayas, llegado el caso, pudieran descubrir el engaño. Así, se debería prohibir el uso de la uniformidad oficial, camisas, boinas, distintivos, etc. aún dentro del propio local para evitar que la estratagema fuera descubierta. Así mismo, toda fórmula de carácter democrático que tuviera que añadirse al proyecto de los estatutos definitivos de la sociedad para cumplir con la legislación uruguaya, sólo sería utilizada de manera aparente. La nueva organización que se constituyera debería regirse a la manera nacional-sindicalista del movimiento, esto es, a través de la selección de los cuadros por las jerarquías superiores, de una manera completamente vertical y huyendo de toda posible votación o sistema democrático de elección. ######################################################## 446AGA: 51/ 20940. Leg.5.: 12/7/1939. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 117# El presidente de la sociedad, tendría que ser siempre el Jefe Provincial de FET. Su designación debería hacerse a través de una apariencia democrática en lo que respectaba a la legislación uruguaya, pero su designación dependería en la realidad exclusivamente de las jerarquías del movimiento en España, como hasta el momento. A la par, estas serían las únicas que podrían destituirlo o sustituirlo. De acuerdo con el proyecto, la reelección del mismo, que debería ser anual, será siempre a favor del que estuviera en ejercicio a no ser que se recibiera alguna orden contraria desde Madrid. Este plan de contingencia, fue diseñado a raíz del proyecto de reforma constitucional emprendido por el presidente Baldomir. En la ponencia constitucional, el proyecto de artículo 38 “prohibía y declaraba ilícitas las asociaciones comunistas, nazis, fascistas y falangistas, en lo relativo a las penalidades de los propagandistas de doctrinas internacionalistas y contrarias al régimen republicano democrático”. El punto 1.2 de la misma propuesta de artículo decía: “se declara asociación ilícita la de carácter político vinculada a un poder extranjero”. Añadiendo en el 1.4 que entre estas estarían “las que usen enseñas, símbolos, uniformes, saludos, etc. que singularicen a partidos, tendencias o entidades políticas extranjeras”. El 2 aseguraba que “de la actuación de los miembros se hará responsable a la asociación”. Así mismo, también pretendía acallar los incesantes rumores acerca de las finalidades reales de los colegios creados por la colectividad alemana en su punto 6, aclarando que “las instituciones docentes extranjeras las que den instrucción principalmente en otro idioma, serán controladas para que no se aparten de sus fines propios”. Otros puntos del artículo 38 del borrador de la comisión constitucional prohibían “introducir panfletos, propaganda, etc.” (38.7), “emitir programas de radio ni repartir prensa y/o propaganda contra mandatarios extranjeros con los que Uruguay tenga relaciones diplomáticas (38.9) o usar en actos públicos símbolos de países en lucha”. Algunas de estas propuestas, como las 38.7 y las 38.9 sólo estarían vigentes durante el tiempo que durara el conflicto europeo (38.11), pero aún así serían suficientes como para impedir la normal actividad de FET.447 Con estos temores en el horizonte la actividad de la FET provincial uruguaya se paralizó, más allá de la publicación de Hispanidad y la realización de algunas actividades aisladas contra la colectividad republicana en el país, boicoteando los actos de exaltación antifranquista que realizaba. No obstante, estos comenzaron a ser perseguidos por las fuerzas policiales y la judicatura oriental, por lo que la impunidad con la que actuaron durante el gobierno de Terra fue desapareciendo progresivamente ######################################################## 447 AGA: 51/ 20940. Leg.4 Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 118# durante el mandato de Baldomir, hasta desaparecer de hecho a partir de la llegada al poder en 1943 Juan José de Amézaga Landaraso.448 En este contexto de relativo desmoronamiento de la actividad de FET en Uruguay, el que fuera su primer jefe provincial, antes de partir de regreso desde España, escribió al Delegado Nacional de la DNSE, Ricardo Giménez Arnau, sobre el estado general de FET en el Río de la Plata. En esta misiva fue especialmente crítico con el nombramiento como jefe provincial de FET en Argentina de José Ignacio Ramos. La principal acusación contra este se retrotrae a los primeros momentos después del alzamiento, cuando entre buena parte del conservadurismo social español en Buenos Aires el falangismo era mal visto. Por aquellos tiempos José Ignacio Ramos trataba con especial desprecio al falangismo. Para Pumarega, este nombramiento suponía la desarticulación completa de la célula falangista argentina, al igual que otras del continente que a su juicio habían sido completamente purgadas de los elementos auténticamente revolucionarios y nacional sindicalistas del falangismo original. Cuando el propio Pumarega se fue a la península con su familia, había dejado al cargo de la falange uruguaya al líder de la porteña, ejemplificando la sintonía y buenas relaciones existentes entre ambas. En gran medida, Pumarega transmitía la sensación de ser el único camisa vieja dispuesto a elevar su voz en el marco del falangismo rioplantense. En ese sentido, reconocía que pese a los errores de los dirigentes que lo sucedieron, la única organización genuinamente nacional-sindicalista que continuaba existiendo entre las secciones de FET en América era la uruguaya. Pumarega se identificaba con los valores falangistas originales inculcados por José Antonio Primo de Rivera, su propio proceso de fascistización se había desarrollado en contacto con la colectividad italiana fascista, y él mismo se consideraba un fascista. Entendía que los sólidos cimientos que él habría inculcado al falangismo uruguayo eran la única barrera de contención ante el desastre al que parecía abocado. Las críticas que trasladaba a la DNSE se dirigían hacia la elección de nuevos cuadros para la organización alejados de los valores nacional-sindicalistas originales. Los ceses de dos de los fundadores del núcleo falangista de Montevideo junto a él, José Luis Ruano y Emilia de Santurtún, irían en esa dirección. A su vez, el nombramiento de un ex combatiente en España, el capitán de José de Torres, que había salido de Uruguay para luchar junto al bando rebelde durante la guerra civil, se acusaba como una pésima noticia, tildándolo de antifalangista. José de Torres, precisamente, había intentado ser captado por Pumarega en los inicios del movimiento ######################################################## 448AGA: 51/ 20940. Leg.6. 24/4/1940 Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 119# para ingresar como jefe de la sección de milicias de la FE uruguaya en 1936, pero este, junto a otros muchos miembros de las capas conservadoras de la colectividad española en el país habían rechazado inmiscuirse en Falange por la recomendación de Rafael Soriano, encargado de negocios de la embajada de la República Española en Montevideo al servicio encubierto de los sublevados.449 Pumarega, denunciaba el desmembramiento de la Falange uruguaya con datos aparentemente aceptados por parte de la DNSE. Desde que él abandonó el país en 1938 para viajar a España,450 la FET uruguaya no volvió a remitir un envío de fondos hacia España solicitando, por el contrario, fondos para ella a la DNSE,451 pese a tener una cuenta bancaria perteneciente al Auxilio Social a su nombre que nunca paró de recibir fondos. Desde que tomó el control de sección Gonzalo Valentí Nieto, todos los platos únicos que se realizaron en Montevideo y el resto del país pasaron a destinarse casi por completo -70%-452 al sostenimiento de FET, cuando anteriormente el total pasaba a ingresarse en la cuenta a favor del Auxilio Social para su giro a España. La DNSE nunca recibió un solo giro para su sostenimiento desde Montevideo.453 Mientras no se pararon de pedir fondos a Burgos, y más tarde a Madrid, para la compra de los espacios de los viernes en Tribuna Pública, las cuñas de radios, y más tarde la impresión y publicación de Hispanidad, el sostenimiento de su plantilla, etc. Resulta curioso que según la mayoría de las fuentes orales, pese a la aparente incapacidad de la FET uruguaya para hacer llegar las donaciones a España, esta fuera considerada el mayor vehículo de la solidaridad de la colectividad con las fuerzas sublevadas. Siendo el canal por el que aparentemente la inmigración debía canalizar sus donaciones de manera preferente.454 Pese al destacado papel en el seno de la colonia española del secretario fundador de la jefatura provincial, Ángel Fernández Abad, que como vicepresidente y secretario del Club Español tenía un profundo conocimiento y una nutrida red de contactos en la colectividad, este fue destituido por José de Torres. Mermando considerablemente la capacidad de interlocución de FET no sólo con los propios miembros de la colectividad, especialmente con aquellos en principio contrarios al nuevo régimen, sino con las propias clases acomodadas uruguayas. ######################################################## 449Zubillaga, Carlos: "El asociacionismo inmigratorio español en Uruguay en la mira del franquismo: enrre la oposición y el disciplinamiento", Revista de Indias, Nº 245, 2009, pp. 43-64. 45019/12/1938 451 AGA: 51/ 20940. Leg.6. 452El otro 30%, de acuerdo con los datos de Pumarega, iría efectivamente al Auxilio Social. 453 AGA: 51/ 20940. Leg.6. 454 Cagiao Vila, Pilar: Op. Cit., 1990, p. 346. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 126# del país. Por otro lado, despreciaba su escasa calidad literaria y periodística y aclaraba que su situación económica era mayoritariamente mala, recordando que sus colaboraciones ocasionales no solían ser remuneradas. Dentro de este listado el delegado provincial de prensa y propaganda no citó otros altavoces franquistas de la colectividad española que habían existido en su momento: España Nacionalista y La Voz de España, ni tampoco la prensa argentina que se vendía en Montevideo, así como tampoco otras publicaciones de la colectividad española que podrían dejar en entredicho el alcance del semanario Hispanidad que él mismo dirigía. Título Posicionamiento Observaciones Día Antifranquista Diario izquierdista El pueblo Imparcial, o profranquista Progubernamental El Debate Antimarxista, inclinado a Franco Partidario del Dr. Luis Alberto de Herrera. El diario El que más cobertura da al nuevo régimen español Independiente. Contrario a que lleguen a Uruguay exiliados republicanos. La Mañana Da buena cobertura al régimen español Independiente. Contrario a que lleguen a Uruguay exiliados republicanos. El bien público Partidario de Franco, pero antifalangista. Católico El País Antifranquista Rectificó informaciones falsas después de una carta abierta del jefe provincial José de Torres. El Plata Antifranquista Diario de izquierdas Toda la información sensible remitida por Fernández Fraga a la jerarquía de la DNSE en Madrid estaba convenientemente revisada y avalada por el jefe provincial José de Torres y Delgado. Desde su toma de posesión, éste fue cediendo protagonismo en todos los escritos entre la jefatura uruguaya y la DNSE a Germán Fernández Fraga, limitándose a dar su visto y place a las comunicaciones y dándose por enterado de los asuntos. El cierre del ejercicio económico de la FET uruguaya en 1940 dejó un pequeño superávit de 1286,40$, en el que se incluía un depósito de efectivo en la legación a disposición de los posibles gastos que pudieran originar la Fundación Española y la revista Hispanidad. Pocos meses antes, José de Torres escribió a la DNSE Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 127# asegurando que todas las jefaturas locales de Uruguay dependían económica y administrativamente de la Jefatura regional por su escaso número de afiliados, dando muestras, nuevamente, de estrecheces financieras. 480 Mientras tanto, la obra que había comenzado a crear Germán Fernández Fraga en torno a su revista Hispanidad, comenzaba a tomar vida propia. Su correspondencia con el jefe de prensa y propaganda de la DNSE, Manuel Aznar, parecía destinada a hacer de la revista un faro para toda Hispanoamérica, superando los límites uruguayos y mereciendo recibir una cantidad desaforada de fondos para un proyecto de tan alta envergadura.481 No obstante, la disolución obligada de FET, y el contexto adverso de la segunda guerra mundial truncaron todas las aspiraciones de la obra de Fernández Fraga. Éste llegó a ocupar la jefatura provincial después de la destitución de José de Torres auspiciada tras las denuncias de Pumarega. Su activismo, su origen gallego, su conocimiento de la colectividad, y el trato privilegiado que había logrado con las jerarquías de la DNSE durante su paso como encargado de prensa y propaganda de la jefatura lo facilitaron. Pese a sus nuevas responsabilidades, debió contentarse con salvar sus propias aspiraciones personales, económicas y sociales, después de que su significativa relación con las fuerzas fascistas españolas le pusieran en numerosos aprietos y dificultaran sus relaciones con el resto de la colectividad. Al mando de la Fundación Española después de la conversión de FET en Uruguay, y tras la disolución de esta como trabajador de la legación española, su papel en el seno de la colectividad quedó marcado y sus aspiraciones personales seriamente comprometidas. ######################################################## 480 AGA: 51/ 20940. Leg.5.: 8/3/1940 481 AGA: 51/ 20940. Leg.6. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 128# Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 129# 12. CATÓLICOS Y CONSERVADORES: ENTRE LA APARIENCIA FASCISTA Y EL DESPRECIO En 1937, la prensa de la colectividad afín a la sublevación denunciaba la existencia de un gran disparidad de organizaciones nacionalistas que competían en la realización de actividades, homenajes, muestras de adhesión y recaudación de fondos a favor de los sublevados. La Unión Nacional Española, la Agrupación Carlista Tradicionalista, la Nacional Socialista, la Falange Española Tradicionalista de las JONS, y la Asociación Española "La Virgen del Pilar" eran algunas de las existentes, aunque había existido otras, como la Vanguardia Nacionalista Española y la Unión Nacionalista Española.482 Estas asociaciones estaban formadas por inmigrantes exitosos, en general pequeños burgueses y comerciantes de ideas católicas y conservadoras. La mayoría de los actos agresivos contra la colectividad republicana, como el ataque con bombas de alquitrán contra la sede del Círculo Republicano o la destrucción del letrero del Comité Nacional Pro Defensa de la República Española, fueron realizados por Falange Española, sin embargo el Comité de Amigos del Gobierno de Manuel Azaña pidió un expreso boicot contra todos los comerciantes rebeldes, independientemente del partido u organización en que militaran.483 Estos pequeños incidentes fueron cobrando mayor importancia durante los primeros meses de la guerra, hasta que finalmente la policía uruguaya comenzó a practicar algunas detenciones y a advertir de las repercusiones de participar en este tipo de algaradas.484 Desde la proclamación de la segunda República en España, las tensiones políticas en el seno de la colectividad española en Uruguay se fueron convirtiendo en una constante. Pese a que la prensa republicana en el primer aniversario del advenimiento de la república mantenía que el estado entre la colectividad era de apatía hacia la celebración y de lamento ante la caída de la Monarquía por parte de muchos;485 lo cierto es que durante el bienio cedista hubo intensas campañas en contra del gobierno y sus representantes diplomáticos por su supuesta falta de compromiso republicano. Llegaron a producirse varias trifulcas violentas por estos motivos, en una de ellas el periodista Cordero Criado, de España Moderna, sufrió una agresión física después de denunciar por anti republicanismo al personal de menor rango de la legación española.486 En 1934, el diario republicano España Moderna ######################################################## 482España Nacionalista, 23/4/1937. De la mayoría de estas asociaciones y colectivos no hemos logrado registros escritos, algunas de ellas apenas eran algo más que un nombre. En otros casos la prensa de la colectividad las confundía entre ellas, o les atribuía un nombre de manera unilateral. 483España Democrática, 21/11/1936. 484Ibídem, 485España Moderna, 14/4/1932. 486España Moderna, 36/9/1934. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 130# atacaba a Diego Díez-Canedo,487 representante durante el bienio cedista,488 acusándolo de “sectario jesuita, nuevo rico insoportable, misógino, dilapidador de los dineros del Estado, propietario de una voz de jilguero enamorado carente de acento viril para representar con dignidad el sexo al que pertenece, españolista de estómago y republicano de ocasión”.489 Nada más llegar a su nuevo destino, el neófito representante diplomático, probablemente por inexperiencia o falta de consejo, no acudió a la bienvenida a Montevideo que le ofreció el Centro Republicano Español, haciéndolo a la ofrecida por el Centro Español que había sido sostén de la dictadura de Primo de Rivera entre la colectividad.490 Su misión no llegó a los dos años, pasando a ser nombrado embajador en Buenos Aires. La revista España Moderna reclamó como propia la responsabilidad de su destitución, igual que antes lo había hecho con el cese como responsable de la legación del monárquico Antonio Plá da Folgueira.491 Las acusaciones de antirrepublicanismo contra los diferentes representantes del gobierno español en el país no cesaron de producirse, generalmente a través de las páginas de España Moderna, convertido en un baluarte de la ortodoxia republicana.492 En 1935 este mismo periódico acusó al nuevo encargado Carlos Malagarriga y Munner de ser un “elemento en ocaso de manifiesta decrepitud, republicano de estómago, egoísta, ególatra y fascista”; 493 ######################################################## 487Se trataba de un diario republicano que comenzó a publicarse después del advenimiento de la República. 488Acabó sus días exiliado en México y mantuvo su lealtad a la república, lo que hace sospechar de lo acertado de la decisión de España Moderna, o de las intenciones de este medio. Cfr. Jiménez León, Marcelino: La obra crítica de Enrique Díez-Canedo, Badajoz, Ed. Regional, 2011.; Fernández Gutiérrez, José María: Enrique Díez-Canedo: su tiempo y su obra, Badajoz, Exc, Diputación Provincial, 1984.; Aunque con algunos errores de identificación de personajes: Díez-Canedo, Aurora: “Enrique Díez-Canedo, Buenos Aires, 1936. Selección de cartas recibidas", Olivar: revista de literatura y culturas españolas, Nº14, 2010, pp.129-147. ; Naranjo Orovio, Consuelo: Tierra firme. Revista de la sección hispanoamericana del centro de estudios históricos. Estudio introductorio e índices, Madrid, CSIC, 2008, pp. 139 y ss.; Jiménez León, Marcelino: “Enrique Díez-Canedo, crítico literario”, Barcelona, [Tesis Doctoral], Universidad de Barcelona, 2001. 489España Moderna, 3/4/1934. 490España Moderna, 14/4/1934. 491España Moderna, 14/4/1934. 492 El republicanismo español en Uruguay se comportaba de una manera especialmente combativa, llegando a constituirse un Comité de Afirmación Republicano en el seno del Círculo Republicano Español. En España Moderna, 25/2/35 493Periodista catalán afincado en Buenos Aires y fundador de la Liga Republicana bonaerense en 1903. Cfr. Duarte Montserrat, Ángel: La república del emigrante: la cultura política de los españoles en Argentina (1875-1910), Madrid, Milenio, 1998, p. 158.; Malagarriga y Munner, Carlos: Un año de diplomacia republicana, Buenos Aires, San Martín, 1936.; Nahum, Benjamín: Informes diplomáticos de los representantes de España en el Uruguay, Montevideo, Universidad de la República, Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 131# mientras que para el canciller Mora Guarnido le guardaban los epítetos de “mal español, y peor enemigo de la colectividad”. En octubre del mismo año se creó en el seno del Círculo Republicano Español una Comisión de Acción Política encargada de fiscalizar el trabajo de la legación. Esta envió cuatrocientos números de España Moderna a las Cortes para denunciar el ejercicio del representante Malagarriga.494 La campaña creó una situación insoportable que se superó con el reemplazo del tercer jefe de legación en cuatro años. Esta vez, el nombramiento contó con el apoyo del republicanismo organizado de la colectividad española en Montevideo.495 El nuevo encargado de la legación fue Plácido Álvarez Buylla, que en 1936 cesó para asumir la cartera de industria en el gobierno del Frente Popular. Con la marcha de Álvarez Buylla, la legación quedó en manos del encargado de negocios Rafael Soriano Muñoz, que no tardó en declararse a favor del gobierno de Burgos junto con la mayoría del personal diplomático.496 Como ya hemos visto, en el periodo de tiempo en el que Soriano fue la máxima autoridad diplomática de la República española en Uruguay aprovechó su posición para movilizar apoyos a la sublevación al margen de FE, enemistándose irremediablemente con la misma.497 Como ya adelantamos, el diecinueve de septiembre de 1936, las ciudadanas uruguayas Consuelo y Dolores Aguiar-Mella Díaz, hermanas del vicecónsul uruguayo en Madrid, fueron fusiladas en Madrid. Este acontecimiento supuso la ruptura de las relaciones diplomáticas entre las dos repúblicas. Eduardo Dieste, cónsul en Madrid, renunció después del asesinato de las dos hermanas de su compañero, apresadas llevando alimentos a las monjas escolapias. El gobierno de Terra encontró en este incidente el pretexto perfecto para romper sus relaciones con la república española.498 Mientras tanto las noticias que llegaban al país de los asesinatos daban una imagen revolucionaria y caótica de la España republicana.499 Por el contrario, cuando en 1937 el vicecónsul uruguayo en Palma de Mallorca, Jaime Roselló, fue asesinado por las tropas franquistas el gobierno de la República Oriental no emitió ninguna nota ################################################################################################################################################################## 2000.; García Sebastiani, Marcela: "Justo López de Gomara: entre el periodismo, la cultura y el negocio de la política de los españoles en la Argentina", Id. (Dir.): Patriotas entre naciones: Elites emigrantes españolas en Argentina, Madrid, UCM, 2010, p.124. 494España Moderna, 14/4/1935 495España Moderna, 8/7/1935 496España Moderna, 14/3/1937. 497Zubillaga, Carlos: Op. Cit., 2010, p. 13. 498España Democrática, 7/11/1936. 499 Cfr.: Wing [Sciutto, Luis Alfredo]: Una aventura en España, Montevideo, Florensa, 1938.; Binns, Niall: "Aventura y aprendizaje en "Wing" (Luis Alfredo Sciutto). Un testimonio uruguayo sobre la Guerra Civil Española", Letral, Nº 5, 2010, pp. 46-63. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 132# condenatoria.500 Apenas un año y medio más tarde, el coronel Juan P. Rivas fue nombrado encargado de negocios del Uruguay ante el gobierno de Burgos, un paso previo indispensable para un reconocimiento oficial, ya inminente.501 La ruptura de relaciones diplomáticas de Uruguay con la República española, y el abandono de la mayoría del personal diplomático español de la embajada, supuso una amplia ventana de oportunidades para la organización de la colectividad profranquista en el país. En este contexto, incluso el embajador de México en Montevideo, Luis Padilla Nervo, tuvo que hacer gestiones para permitir que los edificios de la representación española pasaran a la protección de la legación mexicana, gracias al Comité de amigos de México en Uruguay, y no cayeran en el abandono. La desolación de la estructura diplomática de la España republicana en el país era total.502 Mientras tanto, el representante del gobierno de Burgos, Rafael Soriano lograba poner en marcha una maquinaria paradiplomática, consentida por el gobierno uruguayo y facilitada gracias a sus contactos con los próceres de la colectividad española en el país. Gracias a esta estructura logró dar asistencia consular oficiosa a todos los inmigrantes que necesitaran contactar con las zonas de España en poder de los rebeldes: “En forma legal los asuntos de los españoles vinculados en el territorio donde existe el gobierno nacionalista, por cuanto estando a las órdenes del gobierno de Burgos han sido autorizados por Franco y como todo es según el cristal con el que se mira, para nosotros Franco es un gobierno legal por cuanto gobierna en las cuatro esquinas de España”.503 Mientras tanto, Rafael Soriano utilizaba toda su nutrida red de contactos dentro de la sociedad uruguaya y de la colectividad española para ganar influencia y capacidad de decisión, no sólo frente a las fuerzas pro republicanas, sino también contra otras facciones de los franquistas del Uruguay que no se encontraban bajo su tutela, o que directamente la ignoraban, como los falangistas. Para hacer frente a su poder, y después de haber boicoteado la constitución de la jefatura provincial de FE justo antes del estallido de la guerra, fundó la Vanguardia Nacionalista Española. Su intención era “cooperar con la patriótica cruzada para asegurar el triunfo de la Nueva España”, sin contar con falange, eso sí.504 A partir de octubre de 1936, después de la ruptura de las relaciones diplomáticas, se creó el semanario España Democrática. ######################################################## 500España Democrática, 16/3/1937. 501España Democrática, 6/12/1938. 502España Democrática, 12/8/1937. 503España Nacionalista, 20/1/1937. 504España Nacionalista, 20/1/1937. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 133# Era editado como órgano del Comité Nacional Pro Defensa de la República Democrática Española, bajo la dirección de Francisco Priegue Romero. La organización surgió en el seno de la Casa de Galicia, sumándose: Partido Colorado (facción Batllista), Partido Socialista, Federación de Estudiantes Universitarios, Centro de Estudiantes de Derecho, Asociación de Estudiantes de Medicina, Ateneo de Montevideo, Centro de Intelectuales de Uruguay, Círculo Republicano Español, Socorro Rojo Internacional, además de un gran número de subcomités divididos por todo el país. A este comité nacional se le sumaron con posterioridad otros, como el Comité de Damas, el Comité Central de Españoles, etc. Todos ellos acabaron reuniéndose en la Casa de España, un gran conglomerado que también recibió importantes apoyos por parte de la masonería uruguaya.505 Para confrontarse a España Democrática la colectividad franquista fundó España Nacionalista, su propio órgano propagandístico. Su primer número, dirigido por Santiago Gomis, bajo el lema "Dios y Patria" llamaba a todas las fuerzas de la derecha a “unirse entre el confusionismo existente y las embrutecedoras doctrinas de odio y destrucción que pretenden invadirlo todo, para que siga brillando con purísimos reflejos el sol de Cristo y la grandeza española representadas por la cruz y la espada [...] decisivas para la conquista de la tradición y soberanía españolas birladas por las inconscientes turbas alentadas por Rusia”.506 Este discurso, más allá de los tópicos y del llamamiento a la lucha contra el extranjero invasor,507 no era especialmente cercano a los postulados falangistas, en otras muestras de la prensa franquista en la comunidad también hemos visto que durante la Guerra Civil, frente a la belicosidad que irradiaban los panfletos y la propaganda falangista, se tendía a crear ciertos puentes con el enemigo, que no era despersonalizado y del que se mostraba una imagen humanizada: “Mientras nuestros hermanos de ambos bandos sufren y lloran, nosotros gozamos y reímos. Mientras ellos asisten al espectáculo de la maldita guerra, trágica como ninguna, nosotros hacemos fiestas, banquetes, homenajes, espectáculos. Mientras ellos lo dan todo para sufragar los gastos ingentes de la guerra, nosotros nos desentendemos, no damos nada, ni nuestra colaboración para los que trabajan por España”.508 Aunque nos pueda parecer sorprendente este discurso si lo comparamos con el proceso de deshumanización del enemigo que se realizaba en el contexto bélico peninsular, era bastante habitual en el ######################################################## 505España Democrática, 24/10/1936. 506España Nacionalista, 20/1/1937. 507A este respecto V. Núñez Seixas, Xosé Manoel: ¡Fuera el invasor! Nacionalismos y movilización bélica en la guerra civil española (1936-1939), Madrid, Marcial Pons, 2006. 508La Voz de España, 5/6/1937. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 134# seno de la colectividad. Después de la guerra civil, y una vez defenestrado en antifalangista Rafael Soriano, la propia falange comenzó a realizar un discurso integrador de ese tipo, en el que se invitaba a todas las partes a superar los traumas de la guerra y se intentaba mantener la unidad de la colectividad. Esta visión falangista del enemigo en el contexto migratorio fue posible después de terminada la guerra civil. Este tipo de discurso, muy relacionado con la lógica de la piedad y el perdón del catolicismo, era previsible si nos atenemos a dos factores: el amplio número de organizaciones católicas y de misiones existentes entre la colectividad, y un conservadurismo apenas sometido a procesos de fascistización en el seno de la colonia española en el país. A falta de un nacionalismo con tintes fascistas tan desarrollado como el visto en la república Argentina, el principal agente de fascistización de las elites inmigrantes españolas en Uruguay fueron los genuinos fascistas de la colectividad italiana.509 En Uruguay no existía una Legión Cívica como en Argentina, que sirviera como clara inspiración fascista en el seno de la propia colectividad de recepción. Tampoco las obras de Charles Maurras y el impacto de su Action Française habían llegado a condicionar en demasía a los propios partidos políticos uruguayos.510 Si en Argentina la fascistización de una parte de su nacionalismo sirvió como conductor para transmitir el proceso hacia la comunidad inmigrante española, en el caso uruguayo el único vehículo de traslación de la ideología era el genuino fascismo presente en las comunidades italiana y alemana.511 Aunque la importancia de este factor no debe ser minusvalorado –comparativamentesu impacto en el seno de la colectividad española predispuesta a ello fue escaso. Probablemente las influencias fascistas recibidas a través de la comunidad inmigrante ######################################################## 509Ut supra. 510 Cfr. Díaz Nieva, José: "Apuntes para un estudio de la influencia de Maurras en Hispanoamérica", Anales de la Fundación Francisco Elías de Tejada, Nº16, 2010, pp. 81-98.; Mutsuki, Noriko: Julio Irazusta. 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Raíces, discursos, imágenes, Montevideo, Ediciones Trilce, 2000, pp. 31-59.; Newton, Ronald. C.: Op. Cit., 1995. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 135# italiana en Uruguay fueran más puras que en el caso argentino, donde esa influencia había pasado por el filtro del nacionalismo.512 Esta pureza de las formas fascistas que había adoptado Falange en Uruguay, hizo que las asociaciones y organizaciones religiosas de la colectividad española fueran reticentes a su influjo. Para ellas se convirtió en un escollo a la hora de establecer relaciones cordiales entre las dos partes. Como ya hemos visto, esta distancia era mutua. Ni el aún dirigente de la legación republicana Soriano recomendaba a los jóvenes conservadores de la colectividad refugiarse en Falange en julio de 1936, ni esta tenía demasiada inclinación por mezclarse con elementos que entendía contrarios al sentir nacional-sindicalista.513 La falta de entendimiento, con el tiempo, disparó también una serie de rivalidades por monopolizar los apoyos al golpe de estado en el seno de la colectividad. Si antes veíamos que la actividad de FE, luego FET, en Uruguay por momentos era bastante alta para lo escaso de su personal, ahora veremos que las asociaciones católicas españolas en el país también eran capaces de desplegar una actividad llamativa. Una de las asociaciones católicas más importantes en el país fue la Asociación Española “La Virgen del Pilar”, que no perdía ocasión de ofrecer misas por las victorias nacionales o por los héroes caídos de la sublevación, como por ejemplo el General Mola.514 Las Hermanas Oblatas del Santísimo Redentor no eran una asociación, sino una orden religiosa, pero realizaban muchas actividades entre la colectividad. Entre ellas destacó el regalo de una bandera bicolor al diario España Nacionalista, que bordaron ellas mismas con el tradicional grito ¡Viva España!.515 Otras organizaciones religiosas, como la orden de los Padres Capuchinos ofrecieron misas para festejar victorias de las armas franquistas, como la toma de Bilbao. 516 Por su parte, la Congregación de la Sagrada Familia también ayudó en el esfuerzo propagandístico del bando nacional durante la guerra civil. Durante la visita a Montevideo del director del Heraldo de Aragón, y superviviente del asedio del Alcázar de Toledo, Mario Alegría, le rindieron un homenaje junto a los representantes oficiosos de Burgos.517 Pese a esta implicación, hubo congregaciones religiosas con un papel mucho menor en el esfuerzo de la colectividad española para con las fuerzas franquistas. Algunas, como las Hijas de ######################################################## 512 Las influencias alemanas no deben ser minusvaloradas: Camou, María Magdalena: Op. Cit., 2000. 513 AGA: 51/20940. Leg.7 514La Voz de España, 1/7/1937. 515España Nacionalista, 20/3/1937.: Es sintomático que no se bordara el ¡Arriba España! falangista. 516España Nacionalista, 26/6/1937. 517España Nacionalista, 13/6/1937. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 142# Aún así, durante los años de la guerra, y alejándose completamente de tratar cualquier tema relacionado remotamente con la política uruguaya, hubo algunas actividades organizadas por los elementos de apoyo a Franco menos fascistizados. La más importante, quizá por su elevado tono anticomunista, fue la campaña de recolecta de fondos para la División Azul, con el fin de remitir a los voluntarios del frente ruso un aguinaldo navideño en 1941.554 Poco antes, coincidiendo con el nombramiento de Fernández Fraga como nuevo jefe provincial, la DNSE se había interesado por la posibilidad de que hubiera voluntarios entre la colectividad española en el país para alistarse y partir al frente del este, aunque no tenemos datos al respecto del éxito o el fracaso de esta misión.555 En líneas generales, el papel de los elementos fascistizados de la colectividad española desapareció por completo de la escena después de 1940, con la salvedad de Germán Fernández Fraga, por fin integrado en el personal de la legación diplomática.556 Su situación personal había llegado a ser realmente complicada, después de formar parte de una lista negra hecha circular por la embajada de EE.UU en el país,557 y todavía lo sería más en el futuro cuando el régimen quiso rehuir completamente de su pasado cercano al eje.558 ######################################################## 554 AGA: 51/ 20940. Leg.9. 12/11/1941. 555 Zubillaga, Carlos: “Inmigración gallega y proselitismo franquista en Uruguay (1936-1956), Anuario del Centro de Estudios Gallegos, 2007, p. 99. 556 AGA: 18/7/1944. 557 Zubillaga, Carlos: Op. Cit., 2007, p. 100. 558 Ibídem, pp. 101 y ss. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 143# 13. CONCLUSIONES En 1942, el Secretario Nacional de la DNSE, Genaro Riestra, exhortaba a su vicesecretario a reorganizar la FET en América.559 Recordaba como en los inicios del alzamiento militar muchos españoles emigrados a América empezaron a encuadrarse en las nuevas Falanges provinciales del continente de cualquier manera, pese al riesgo que suponía hacerlo en un ambiente en el que eran claramente minoritarios. La organización de manera independiente de varias expediciones que llevaron a inmigrantes e hijos de inmigrantes españoles a luchar con el bando sublevado, suponía para él un hito inigualable. La muerte de Enrique Ribes en Argentina, había supuesto la primera baja en el seno de la falange exterior, pero no la última. Otros le siguieron en México560 y Filipinas,561 pero también en España entre los que habían ido a luchar: Beremundo Ruidíez, Médico fundador de FE en México murió en el frente de Teruel, siendo voluntario en la segunda bandera de Asturias, Vicente Caso Mier teniente de la Legión y también voluntario de la falange mexicana cayó en Brunete, el también inmigrante en México Ricardo Fernández Suárez, etc. La DNSE llegó a planear la creación de un fichero con todos ellos para homenajearlos a través de una misa multitudinaria por su eterno descanso durante el día de la Raza de 1942. Sería una forma de relanzar la actividad de FET en América y en el exterior en general.562 Desde el inicio de la sublevación, la organización de manera autónoma de los núcleos falangistas americanos logró la movilización de recursos materiales y humanos a favor de los alzados. Pese a las disputas mantenidas con otros grupos políticos favorables a la sublevación, lograron establecer marcos de colaboración. La posterior institucionalización del régimen en el exterior, con la creación de un aparato paradiplomático, cortó la capacidad de autoorganización e improvisación de estos grupos. Sometidos a procesos de socialización política diferentes a los que se habían dado en España, su fascistización fue mayor en aquellos contextos exteriores en los que existían fuerzas fascistas oriundas de la sociedad de recepción. Frente al ejemplo argentino, en el que el papel de los nacionalistas argentinos fue determinante, en el caso uruguayo encontramos con que la falta de un movimiento fascista potente de carácter netamente uruguayo, dejó la fascistización de su núcleo falangista en manos de las colectividades alemana y, especialmente, italiana. En ambos casos ######################################################## 559AGA: 29/9/1942. 560Francisco Alonso en México por gritar Arriba España. AGA: 561José Navarcorena Garri antes de la ocupación japonesa en una trifulca entre españoles. AGA: 562AGA: 51/ 20940. Leg.4. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 144# la intromisión de la cadena de mando comandada desde España estuvo dirigida a evitar rencillas entre los diferentes grupos que apoyaban la sublevación en el exterior, asegurarse la lealtad de sus cuadros, superar roces con la estructura paradiplomática del nuevo estado, y evitar conflictos con las autoridades de los estados de recepción. Durante la Guerra Civil española la polarización política en torno a los contendientes, tanto entre las sociedades de recepción como entre las colectividades de inmigrantes, fue especialmente fuerte. Esto facilitó la colaboración y el fortalecimiento de los lazos preexistentes entre el falangismo local y las organizaciones nazi y fascista de las colectividades alemana e italiana respectivamente.563 En el caso de Argentina, la relación fue más intensa con su nacionalismo. El fascismo le sirvió de influencia estética y organizativa durante los años treinta y los inicios de la década de los cuarenta, pero a la postre impidió que el ideal de Hispanidad pudiera triunfar en América, dado el rechazo que causaba la insinuación colonial. La finalidad original que puso en marcha la movilización de las falanges en el exterior fue, eminentemente, de contrapropaganda, así como de movilización de recursos humanos y materiales en el contexto de guerra. Finalizada aquella, su existencia perdía gran parte de su interés. Allí donde las organizaciones supieron encontrar un nuevo papel pudieron sobrevivir un tiempo, aunque fuera adoptando otras denominaciones. Donde no lograron tener un papel de interés para el Nuevo Estado, o donde este papel les fue usurpado, desaparecieron. Al igual que hizo al fascismo italiano, el falangismo intentó utilizar algunas estructuras tradicionales para ganarse la simpatía de los elementos conservadores, pero con un escaso éxito. Probablemente debido a la existencia de un monarquismo y un catalocismo militante que siempre mantuvieron serias objeciones de fondo hacia el nacionalsindicalismo, aunque en algunos casos, como la AGCS, hubo grupos dispuestos a aceptar partes de su ideario que no chocaran con sus referentes ideológicos básicos. La falta de líderes carismáticos, como logró tener el fascismo italiano en Argentina, también cerró la ventana de oportunidades de los experimentos falangistas. Por otro lado, y a semejanza del fascismo italiano, la segunda guerra mundial limitó un desarrollo autónomo, poniendo bajo las órdenes directas de la metrópoli toda la estructura regional. Pese a ello, lejos del aparato represor del franquismo, hubo lugar para algunas divergencias de fondo en los momentos de mayor autonomía e independencia organizativa. La ######################################################## 563Bresciano, Juan Andrés: "El antifascismo ítalo-uruguayo en el contexto de la segunda guerra mundial", DEP: Deportate, esuli, profughe. Revista telemática di studi sulla memoria femminile, Nº11, 2009, pp. 94-111. Memoria para Optar ao Grao de Licenciado en Historia Universidade de Santiago de Compostela (2015) # 145# victoria sublevada, acercó al falangismo una gran cantidad de arribistas, interesados en conseguir prevendas y/o favores de la nueva situación española, que en gran medida participaron de la desmovilización falangista en el Río de la Plata posterior al final de la Guerra Civil española. La situación, debido al estallido de la segunda guerra mundial, imposibilitó un funcionamiento ordinario de las distintas secciones de FET en el exterior, especialmente en América por las actividades de la diplomacia y la inteligencia de EE.UU. Pese al contexto desfavorable, la intención de la DNSE fue reorganizar por completo FET en América, buscándole una utilidad a través de la organización en cada una de las jefaturas de una sección femenina, una delegación del Auxilio Social y otra del Sindicato Español Universitario, pero estas intenciones no lograron pasar del papel en un contexto marcado por la guerra y, más tarde, por la previsible derrota de las potencias del Eje.564 Falange fue víctima de los medios propagandísticos estadounidenses a lo largo y ancho de toda América y de sus propias carencias organizativas, relegándola en el imaginario social al papel de muleta de los intereses del eje.565 Una causa para entender por qué el franquismo tardó en recuperar la influencia del Estado español entre las colectividades españolas en la cuenca del Plata -especialmente entre las asociaciones mesoterritoriales-,566 fue la ruptura en el seno de la colectividad que supuso la actuación de este falangismo durante la guerra. Había asociado a la causa sublevada mayoritariamente con una ideología, el fascismo, denostada por la mayor parte de las sociedades de recepción. Las trayectorias prosopográficas de los personajes principales de los apoyos a la sublevación en el Río de la Plata también pueden ayudarnos a entender mejor el fenómeno. A ambas orillas del Plata hubo ejemplos de éxito y fracaso. Frente al aparente fracaso de Germán Fernández Fraga en Uruguay, que nunca perdió el marchamo de fascista, nos encontramos con la exitosa trayectoria de Joaquín Martínez Arboleya, no menos fascista pero con una trayectoria social relevante. Frente a la desaparición de la escena política de José Pumarega, Rafael Duyos y Gonzalo Valentí Nieto continuaron con una vida pública remarcable. Dependiendo del momento y el lugar, el pasado fascista en América podía ser una buena carta de presentación, o un terrible secreto que esconder. ######################################################## 564AGA: 51/ 20940. Leg.4. 30/9/1942 565 Delgado Gómez-Escalonilla, Lorenzo: Op. Cit., 1992, pp.327 y ss. 566 Núñez Seixas, Xosé Manoel: Op. Cit, 2015, p. 169. Fascismo de ultramar: La proyección del falangismo en la comunidad española del # 146# Las relaciones que el falangismo y el nacionalismo argentino trabaron a lo largo de la Guerra Civil española, puede ayudarnos a entender por qué en éste continuaron existiendo referencias a la obra de José Antonio Primo de Rivera y a Falange Española hasta mucho después.567 Hace apenas unos años, un magistrado argentino provocó un gran revuelo al homenajear con unas esquelas en un periódico de gran tirada argentino a José Antonio Primo de Rivera y a Mohamed Alí Seineldín, un coronel nacionalista que intentó dar un golpe de estado durante el nacionalista alzamiento de los carapintadas en 1988.568 Quizá, tanto tiempo después, algo de ese imperio imposible que fue la Hispanidad promovida por los falangistas quede todavía en pie. # # # ######################################################## 567 Galván, María Valeria: “El Movimiento Nacionalista Tacuara y sus agrupaciones derivadas: una aproximación desde la historia cultural”, [Tesis doctoral], UNSAM, 2008, pp. 57-80. 568 La Nación, 12/1/2010. 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