Munuza : Tragedia en cinco actos
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a? Fe- Salle dos w á 1 M N '1 ^ 75 A. TRAGEDIA EN CINCO ACTOS. PERSONAS. ACTORES. Illunuza , Gobernador de Gijon Sr. Antonio Robles. Pelayo Duque de Cantabria Sr. 3oseph Huerta. Ormesinda, hermana de Pelayo Sra. Maria del Rosarie‘ Rogando , Señor principal de Gijon Sr. Isidoro Maiquez. Suero , amigo de Pelayo Sr. Vicente Garcia. Acmeth- Zadé, Xefe de la guardia cid Gobernador Sr. Tomás Ramos. R•erim, Oficial Moro Sr. Vicente Romero. Ingunda , confidenta de Ormesinda.Sra. J o.efa Luna. Guardias de Munuza Ciudadanos de Gijon El Teatro representará una parte del palacio del Gobernador, en cuyo cirio se supone la Escena ; otra lit: resto de la Ciudad de Gijon , y en él asta fuerte t ase domine la marina , que debereí descubrirse en el fondo de la Escena. ACTO PRIMERO. ESCE N A PRIMERA. s+ que queda mi amistad acelerando ,, la conclusion de todos los ne– Rogando , Suero. godos (tanto ,Rog. No culpes mis temores noble I resista volve ideas de Asturias. Que entre Suero; siempre la desconfianza , y los cui- n y en fin,que si recela algun osado dados „ intento de su parte, que efectue habitan en los pechos infelices; » sin mi presencia el prometido mas ya nada recelo. lazo Suer D. Pel+yo s, con mi hermana Ormesinda a con conoce mi lealtad : Señor , la carta sus cartas (vano que os traigo desde Cordova , pro- tomé al punto el camino ; pero en baros os lo repito , siempre receloso debe su confianza, y mi obediencia. dudais de mi lealtad. Si supierais,Rogundo,quan turbado Ros. En los quebrantos queda su corazon! Apenas puso que padece la patria , noble Suero, vuestras ultimas cartas en su mano debemos recelar de todo quanto el fiel Egila, guando á su presencia se pone á nuestra vista. De Munuza me hizo llamar ; me dixo : » Suero 1i politica diestra ha grangeado am f tdo , algunos corazones con astucias; 9 N parte al punto á Gijon ; dile á solo los que se humillan á su mando Ruguudo, logran su confianza, los leales a VI- ^^^
^• viven entre cadenas; sin embargo, yo fin en tu lealtad; nadie nos oye, mirando d ¿odas partes. Muñuza va á oprimirnos: si Pelayo tarda en volver á Asturias, llore reinos por su honor y su vida. Suer. Oh Dios sagrado! Pues qué puede intentar? Ros. Oyeme atento: aquel dia terrible y tan infausto para la triste España , en que Rodrigo (no los templos , insultadas las Matronas, y violadas las Virgenes , lloraron las tristes conscqüencias de aquel dia: dia infeliz, con sangre señalado (do en los fastos de España! tu recuertriste origen será de eterno llanto! Hecho el Moro Señor de toda España, pensó en otras conquistas , y aspirando soberbio á dominar el universo, pasó los Pirineos ; hoy los Francos sienten toda la furia de sus golpes: mientras ellos formaban temerarios tan altivos proyectos , esta Plaza que siempre fué de su ambicion el blanco, quedó sujeta al desleal Munuza, y una porcion escasa de Africanos que la guarnecen. Todos por entonces viviamos tranquilos , esperando de nuestra libertad el oportuno y dichoso momento. Ah! quan errados caminan en su juicio los mortalas! Tú sabes bien que apenas respiramos lexos del vencedor , y que Munuza que gobierna á Gijon , tomó á su cargo el agrabarnos tan pesado yugo; guando (ó ciega ambicion de los humanos!) triunfará la virtud de tus esfuerzos! Podrás creerlo : este cruel sectario del corten opresor , duro instrumento del impio furor del Africano, traidor á España , á la virtud , y al cielo, quiere elevar un trono soberano sobre las tristes ruinas de su Patria. De este intento murmuran ya los cabos (tro Moriscos sin embozo , pero él dicslr,s los so tan no ab fuera su co. No lc trïuni ter,: enlaz Suer. Ç Ros. Sí á qua Apera empe á ten da Poïítl empl Pi pero se ha los s tal nos c que Sa Ohj gIIe va cl pr venc tu Suer. 1: que está las s b OS u pue! la p y la R og. ". vine y el Sigt este rindió al furor del bárbaro Africanuestra gloria , su vida , y su corona; (nos aquel dia sangriento en que los llade Xerez , se sintieron oprimidos de cadaveres Godos , cuyos brazos debilitó la cólera del cielo; (do aquel dia infeliz en que aumentancon la sangre Española sus corrientes, vid el turbio Guadalete, revolcados en su cieno los miseros despojos del mejor trono , y mas ilustre campo; aquel dia por fin tan lamentable, que fué la época triste del estrago, en que yace la Patria ; desde entonces las armas Sarracenas inundaron todas nuestras Provincias ; no hubo Plaza • (lados que no viese en su alcazar tremolos pendones Alar bes, y aun nosotros, (rados, que al Septentiion de España reti- (y al abrigo de rocas y montañas) opus i mos los pechos Asturianos por ultima defensa á sus violencias,, nos vimos oprimir de los contrarios, y sufrimos el peso de su yugo; el robo , el sacrilegio , el desacato y : la profrnacion , fueron resultas cid triunfo de los barbaros , quemados
los sabe deslumbrar. Ah! si entre tanto no abrigase en su pecho otras ideas, fuera menos temible ; pero osado su corazon, aspira á mayor dicha. No lo dudes amigo : este tirano triunfa , conspira , y quiere sobre todo enlazarse á la sangre de Pelayo. Suer. Qué me dices ? Rog. Sí amigo, de su hermana á qualquier precio logrará la mano. Apenas de Gijon salió el Infante empezó con obsequios reiterados á tentar la constancia de Ormesind a. Político y amante, le observamos emplear por vencerla, hasta el suspiro; (dados pero viendo despoes que sus Guise hacían importunos , cauteloso los suspendió del todo , y entre tanto (yecto nos da tal qual indicio de un proque me llena de horror y sobresalto. (dos, Oh justo Dios! La sangre de Ios Go• que nuestros nobles pechos conservaron, el premio á mis lealtades ofrecido, vendrá á colmar las dichas de un tirano! (nuza, Suer. Pero, Seis - os, podrá olvidar Muque esta Princesa desde tiernos años está ofrecida á vos? que solo faltan las santas ceremonias para que ambos os unais en un lazo indisoluble pues qué vuestro valor, el de Pelayo, (santa la promesa , el honor , la amistad y la té exponsalicia?.... Rog. Tan sagrados vinculas no detienen á un impio, y quién podrá hacer frente á sus conatos? Siguiendo una política perversa, este fiero opresor, ha procurado 3 separar los estonios , que pudieran oponerse á su furia. Soberano, absoluto del fuerte s y de las tropas, socolor de inquietud aprisionados los masde nuestros nobles,detenido en L:ordova Pelayo, el gran Pelayo que seria nuestra única esperanza; quién nos dará socorro? Quién librarnos (cielo podrá de tanto riesgo? El mismo contra nuestros delitos irritado, nos entrega al furor de los infiel es, y abandonando su piadoso brazo la tiacion , otras veces protegida, aun esta esclavitud que toleramos, es por ventura el miserable fruto de los excesos nuestros. Suer. Y entre tanto (pico será de nuestro aliento unico emla debil queja? Nuestro enojo airado aprobará el desprecio de las leyes? Podreis sufrir vos mismo que violando los vínculos mas santos, un perjuro os venga á arrebatar de entre los brazos, (posa? con mano infiel , la prometida es- Que el vil Munuza junte temerario á su sangre, la sangre de los Godos, y este ilustre depósito fiado al valor Asturiano , esta reliquia de la estirpe real, será un temprano fruto de sus traiciones , mientras quietos, llenos los ojos de un cobarde llanto miramos cl mayor de nuestros males? (fi agio Miserable de aquel que en el nande nuestra gloria ceda á la tormenta! (hidalgo No Señor , aun nos resta el medio de ofrecer nuestra vida por las leyes, (layo, los templos , y el honor. Sepa Peque el suyo aunque esté ausente, en todo trance, merece nuestro aprecio. Rog. Honor sagrado! P o- i trpon fuel (do aer- Oto! Es- ;pi- Leo s aes: ríos ion a, nos ener– las! rauza su los :os! irlo tur al los aro ies- .ns
4 Podrá ser nuestra sangre digno pre• leamos sus ideas. Entre tanto do (alabo yo voy á consolar á la Princesa, de tu conservador'? Suero , yo y á contarla tu arribo. De Palacio tus consejos , y en ellos reconozco debe salir Munuza , y no quisiera qual es mi obligacion ; pero has que viese en mi semblante sus cuiensado ^` (ra dados. p que yo soy tan cobarde que prefie- Suer. Idos, y no temais. Yo aqui le la ignominia á la muerte: No, sor- espero ramos, para hablarle de parte de Pelayo, entremos en palacio , yo pretendo y por que mi venida no le sea ponerme en la presencia del tirano, sospechosa.... Ya llega.... Retiraos. á arguir su perfidia. Suer. Todavia ES CENA S E G ïi N P A. es temprano, Rogundo , mas despacio: Munuza. Acmeth-Zadé. Suero. las heroicas empresas se meditan; Guardias. el ardor juvenil de vuestros años, Jlfun. Qué me dices Acmeth? es puede ser . fatal, si la prudencia Acm. Señor , yo mismo no le sirve de guía. Disfrazando le ví llegar.... Pero si no me engaño Munuza sus ideas, con el velo vedle alli.... aquel es Suero. de una falsa amistad , ha procurado 1l11en. Te aseguro, (do. ocultarlas á todos , y no es justo que su arribo me causa algun cuidaque intempestivamente le arguya- acercandose. mos Suer. El Duque de Cantabria, deseoso por un delito , de que solo es reo, de que sepais el favorable estado allá en su corazon. Al que es mal- de sus ajustes con Tarif, me envia vado, á vos.... va sus mismos artificios le descubren, .Mun. Pues cómo?á donde está Pelayo? sus empeños le acusan. Si entre Suer. En Cordova , Señor , y su emtanto baxada llegase á penetrar vuestros recelos, se va ya á fenecer. ó si vuestro dolor fiais al labio, Mara. Pero ha pensado peligrará sin duda nuestra empresa; sin mi arden..... sabrá Munuza precaverse, y guando Suer. Quando haya concluido coreamos á !echar mano del reme- todas las comisiones de su encargo, dio, (charnos: no deberá esperar órden alguna ya no podrá el remedio aprove- para volverá Asturias. Los cuidados solo ahora conviene eI disimulo; de su casa, y el ruego de Ormesinda, vivan nuestros temores sepultados claman por su regreso; sin embargo, en el fondo del pecho. En adelante no se qué diferencias suscitadas Dios abrirá camino. por el Gefe Agareno le obligaron Ros. Los cuidados á detenerse en Cordova. que llenaban mi alma de amargura, Mun. Si. Aun debe se templan con tus voces. Yo des- permanecer alli por tiempo largo: 1 - canso los intereses suyos y los mios (mano en tu noble lealtad , y tus consejos. y el bien de este Pais , todo está en Observemos, amigo , del malvado de Taríf; él le hará volver á Asturias Munuza las obscuras intenciones, lleno de su favor. Pero Pel.iyo, Sc se halla et manera los Moros Suer. Bien c MGros el mérito á pesar di y laopini quisieran solo en mas` derecho Sin emba todos á s instancia! de repeti de su am disgustar Tambien á turbar le avisan, ha vuelto Pedro (nobles c por logr y aun qi se conse es alli in que dur< S eñor , un orige Nun. Es j tratas que ajus podrá si de mejo Con mi (deshec gozará s que con eonserv mas honore: yo pues no me muel de meo y no lo
ES,CENA TERCrRA. ;a, cio era cuiui le Yo, raos. °ro. gaño (do. uidacoso o :nvia ayo? cmrgo, ados nda, • rgo, on Tn: nano á en arias ^o> se Munuza , Aerneth-Zadé. Mta n. Amigo, las noticias de Suero has escuchado? Conozco , que la suerte ;favorece mis altivos proyectos; muy en vano querrá volver Pelayo a ser objeto del amor de estos fieros Ciudadanos .. rebeldes siempre al Agareno yugo: al eco de mi voz iran notando desde hoy quien es Munuza. Acin. Yo no cr:o, (merario Señor , que aya en riijon quin teose poner en duda vuestro esfuerzo. Vos sois aqui un Monarca , todo el mando de-tierra y mar tencis en esta plaza; la guarnicion, el fuerte, los soldados y las galeras todo os obedece. Aun fuera de Gijon, solo un escaso número de rebeldes se resiste á daros la obediencia , y retirados á los asperos montes alli logran un triste asilo en sus horribles antros; pero toda la costa se os humilla (no y á vuestra voz rendido el Asturia- ni aun se atreve á llorar su cautiverio. JJun. Y qué? Porque los miras humillados, te parece» que puede sn silencio (líos sosegar mi inquietud: Nn: los vasaque sojuzga el derecho de la guerra, á su primer gobierno aficionados, idolatran la sangre de los Reyes que les daban la ley ; siempre aspirando á recobrar cl yugo primitivo, abrigan en su pecho los mas falsos y perfidos designios. Poco importa que afecten someterse voluntarios á una nueva coyunda; su obediencia siempre es hija de un animo forzados el temor del castigo puede solo repimir su furor , y en estos casos nunca ha sido prudente la blandura. Acm. Pero, Señor , por qué con tal cuidado se halla en Cordova bien? De qué manera los Moros'Andaluces le han tratado? Suer. Bien conocen, Señor , todos los Meros el mérito del Duque ; pero guando á pesar de su sangre , rus virtudes y la opinion que le adquirió su brazo quisieran escasearle los obsequios, solo en vuestra amistad funda el mas alto . derecho á sus aplauso y favores. Sin embargad amor qué profesamos todos á sus virtudes , las continuas instancias de su hermana,yei cuidado de repetiros nuevos testimonios . de su amistad , pudieron algun tanto disgustarle de aquella residencia. Tambien han concurrido sus vasallos á turbar su sosiego : de Vizcaya le avisan, que la guerra en sus estados ha vuelto á renacer. Que Eudon y Pedro (bos ( nobles de aquel Pais) conspirara ampor lograr del Ducado las insignias, y aun que los naturales á Pelayo se conservaban fieles , su presencia es alli indispensable mientras tanto que duran las facciones:yquiénsabe Señor , si acaso tienen sus cuidados un origen mas grave y mas oculto? JIun. Es justa su inquietud , pero el tratado que ajusta con Tarif, dentro de poco podrá suministrarle medios hartos de mejorar su casa y su fortuna. Con mi amistad , y la/del Africano (deshecho de dos deviles ribales) gozará sin recelo unos estados, que contra nuestro gusto no pudiera conservar mucho tiempo ; otros mas altos honores serán paga de su celo; yo puedo asegurarlo. Y entre tanto no me olvido del vuestro. Cuidad mucho (paro de merecer los premios que os gre- y no los malogteis... Idos. ale
6 aiejais de Gijon al de Cantabria? Yo me acuerdo de un tiempo en que Pelayo (bre derramaba absoluto en vuestro nom - favores y mercedes , entre tanto que vos enamorado de Ormesinda (sufrid que os lo recuerde) erais esclavo de su tibio desden , y sus rigores. 1iiun. Yo lo confieso, Acate tia, el dulce encanto de sus ojos , su noble compostura y otros mil atractivos soberanos, que brillan en su rostro,á su belleza mi pecho y mi alvedrio sujetaron; pero este mismo amor es el motivo que cien= ausente en Cordova á sn hermano. Acm. El amor de Ormseinda? _Hura. Si , No culpes (abraso: querido Acmeth, el fuego en que me yo la adoro. Yo sé que me aborrece; sé que espera Rogando de su mano Ii dulce posesion.Pero no obstante, á pesar de Rogando y de Pelayo, de su mismo desdén, y de mi gloria, pretendo ser su esposo. A, m. Cielo santo! Vos su esposo , Señor? ,Muta. Si , estoi resuelto: (lacio y antes que acab e el dia , á mi pavendrá,donde le rinda humildes cuteste Pueblo feroz: he decretado (tos colocarla en mi lecho , ya lo dixe; ved si .lebí apartarla de su hermano, y aun librarme en Gijon de otros estor vos. (traño: Vos estais sorprehendido, t,o lo ex- La idea es peligrosa , mas supuesto que mi poder y el fuego en que me abraso, ezigen este enlace , no hay peligro que me pueda estorvar executarlo: unido yo á la estirpe de los Godos por el'ilustre enlace de su mano, á pesar de Pelayo vendrá un tiempo en que mi amor reuna los sagrados derechos de la sangre y de la guerra. Ah! si todas las ansias que consagro á esta amable Princesa, si mis ruegos, mi eterna gratitud,mï humilde llanto ablandan su desden , si yo consigo interesar el pecho que idolatro, qué triunfo para mi tan alagucño! Acm. Perdon id me,Scñor, si recelando de esta pasion las tristes consegi.iencias, (salto me atrevo á combatirla : el sobreque ha producido en mí vuestro discurso (do me tiene sin aliento.... Desde gaánpudo un ilustre pecho endurecido debaxo del arnés rendirse incauto á las leyes de amor -, qué,sufriremos el rubor de mirar que los encantos de una b,lleza , humillen vuestro orgullo? Y veremos sentada á vuestro lado á una nauger altiva que os desprecia? Vos os vais á perder: os lo declaro: este pa.:blo orgulloso que idolatra la sangre de los codos , sin reparo se opondrá á vuestro intento, y aun los mismos que sin rumor vivieron despojados de hacienda y libertad , harán furiosos las ultimas violencias y atentados por conservar su honor. Estos insultos (no fomentará Rogundo á quien la made Ormesinda robais. Pero vos mismo despreciareis las iras de Pelayo? I' guando su amistad no se interese no temereis su odio i Venerado por los nobles de Asturias, como un resto de la sangre real, solo en su brazo funda España su última esperanza. Nacido al pie del Trono,los palacios de sus Reyes , le vieron en la cuna: nuestras mismas victorias irritaron su ánimo marcial. Nuestras trincheras vieron crecer este lleroe peleando al1,^.. no aba que n; los ult á los n de de: la mal ob' despr, envue pero 1Vlaara. Y no re< las mf Elan. Pi los nc .Mun. L gima baxo q ue o na: Mi e c s y l i d e s u la co Si pr alega no sa Y qu bl. osare que La m los A del parti nada puei será desv la pt ticm Este dcbs ve á al ,,
al lado ?e Rodrigo, y su arel. '.nto no abandonó las armas , hasta tanto que miró subyugados de sta patria los ultimos confines. Retirado á los montes de Asturias,tiene aliento de dexarse rogar, y aun de negaros la mano de Ormesinda , y vos , no obstante, (amo: dkspreciais su rencor? Señor , yo os en vuestra glória,humilde me intereso, pero temo.... Pon. Ya lo he reflexionado; no receles Acmeth, están tomadas las mejores medidas. Acm. Pero . acaso _ los nobles de Gi}on.... ]lun. Los mas altivos gimen en el castillo aprisionados busto algunos pretextos especiosos; y ya no temo el brio de su brazo, que oprimen y enflaquecen las cadenas. Mi cautela alexó de aqui á Pelayo, y el celo de Tarif sabra burlarse de sus solicitudes, prolongando (tia. la conclusion de una embaxada inu- Si pretende Rogundo temerario alegar la razon de sus derechos, no sabré yo oprimirlo y aplacarlo? Y guando en fin todo este feroz pueblo osare resistirme , Ios soldados (to. que lo guarnecen salvarán mi inten- La menor inquietud pond ráá mi lado los Moros que se esparcen á la orilla del golfo de Cantabria. A congregarlos (to, partió Kerim, que volverá mni presnada me da temor ; si con alhagos puedo ven.:er cl;pecho de Ormesinda será feliz mi suerte , mas si tantos desvelos no la obligan , si no logro la posesïon de su adorable mano,. tiemble de mi furor España toda. Esto ha de ser Acthcth. A este p. lac'o debes tú conducirla de :ni órden, ve á decirla mi amor y mis cuidadas, implora su piedad , tu.ts sobre todo, 7 si no bastan el ruego y el engaño, usarás del poder y la violencia. Kerim llega. Ya es tiempo, retiraos. ESCENA QUARTA. .11lnlzuza. Kerint. Ker. He corrido, Señor, en vuestro nombre, desde la triple ara , que el Romano Apuleyo erigió en honor de Augusto, hasta el último puerto colocado, sobre el inquieto Cecean° de Asturias; (go las tropas Sarracenas, que á su cartiene el fuerte A Iabor en esta costa, se van ya de su órden congregando, y estarán prontas al primer aviso: impacientes y altivos los soldados, esperan alcanzar el honor alto de seguir vuestra órden. !d'un. Yo agradezco (tanto su zelo y tu obediencia. Mientras que tomo otras medidas , ve al castillo, repasa su custodia , y á palacio vu. ave de,pues á preparar la guardia; sobre todo Kerim , sigue los pasos de Rogundo , y observa sus acciones. (for maros. Acmeth , de lo domas podrá in- ESC?NA QUINTA. lunuz:t. Mun. En fin, bella Ormesinda , estos desvelos, (abraso, esta ardiente inquietud en que me me abrirán un camino para el trono. (mano Yo aspiro á ser tu esposo , mas mit no osaria enlazarse con la tuya, sino ganase un cetro. Ah l si al alhago de regirle se ablandan tus desdenes, dichosa la inquietud que te ccnsa - gro; de :onsagro > ruegos, le llanto consigo tro, ueñol celando segiien- (salto sobrevuestro (do e gnánurecido cauto giremos ncantos vuestro ro lado sprecia? declaro: idolatra repa ro , y aun Aojados ,rán tu- Lados tos in- (no la ma- 'os mistyo? interese ralo omo un a brazo ranza. salarios la cuna: itarott :rincheeleando al 114
8 a. de Gijon los soberbios moradores te verán en mi Corte , y á mi lado ceñida la diadema , en tu presencia doblarán la rodilla , y enlazados de nuevo los leones y las lunas, serán en mis insignas el espanto de los pechos rebeldes. Miserable del que á mi amor se oponga temerario. ACTO SEGUNDO. ESCENA PRIMERA. Ormesinda. Ingunda. Ormesinda se dexa ver en, el fondo dl teatro, con avre muy triste,. doloroso , se va acercando al frente de la Escena , con mucha pauso , Ingunda la ligue demonstrando tambien su ssntimiento con algunos ademanes ae cofpasion. Orm. A dónde estoy ? A qué mansion horrible (ciertos me htn conducido? Apenas los inpasos puea formar el pie cobarde.... (miedo Por todas partes el pavor , y el se ofrecen á mis ojos , donde envia la triste luz un resplandor funes- to.- (tino! Para este nuevo horror...Cruel desme vuelves á la vida?... Yo preveo los mas terribles y funestos males que me prepara un opresor violento, (tio, y expuesta mi inocencia en este sipor blanco á sus furores, dudo , temo, y muero de dolor... A qué funesta situacion me reduces! Oh hado adverso! (matute! Ay hermano infe l iz! Ay triste a- El dolor que amenaza vuestros pechos, redobla la amargara del que sufro. Ing. Consolaos, Señora,y de mi afecto oid la voz. Orm. Ingunda , no interrumpas el curso de las lagrimas que vierto: combatida de angustias y temores, solo hallará en el llanto algun consuelo mi triste corazon. Ing. Pero Señora, (to: no os dexeis oprimir del sentimienyo miro enterueeida vuestro llanto; vuestro dolor es justo, os lo confieso; pero antes de ceder á una congoja, es forzoso pensar en su remedio; una bárbara órden de Munuza os tiene en su palacio a sus intentos pueden congeturarse; sin embargo, yo no creo, Señora , que violento olvide en este dia quanto os debe á vos , y á D. Pelayo de respetos; quizá pretende solo .. Orm: Calla luounda, dexa de atormentarme : el mas vio. lento insulto cometido en rr.i persona, no ion hará recelar? tus ojos vieron con qué erremos de furia , y de v;olen.ia (gos me condu j o su guardia: ni mis raeht:rnildes, ni mis lagrimas amargas pudieron reprimir el 'vil intento del inflexible Actmetit : abandonada de mi familia , sola , sin consuelo, yen un mortal desmayo sumergida, 'á c.te odioso palacio me trageron los crueles ministros de su órden, y quitado vuelvo á recobrar mi aliento.... (sentan Oh Dios! Mira qué objetos se preá mis o j os ! y qué temer no debo que Munuza atropelle mi decoro? Ah! despues de este arrojo sus intentos (angustia, quizá prontos... Pero ay! En esta quién me dará favor? Querido dueño ? ticrtierno Lirio Or mes insulta no cori osará e Pero ti de Ro dad, ya no que ha bate No lo que re: conven tren) y furia ser una Rogun abar, las. Y tan vil Tan ba cho Haréis agravie quand'c dida le añad Quizá cha; pero q de Mui pronto cielc que su En fin erecis no arm A pesa vos sal mcn de saci el cíele el arril que va
9 i afecto vierto. Mores, a con- (to: imienllanto; C011-• ngoja, LO; a tentos bargo, lenta Jebe ,etosç S vio* la, ierott y de (gos s ruelargas to ndo- .gida, ron en, r rni tintan pre- :bo aro? s inistia, esta duetier- i tierno Logrando! A dónde está tu brío? Ormesinda peligra. Un ribal fiero insulta su virtud , y tú tranquilo no corres á librarla? Qué el perverso osará despreciar á la que adoras? Pero triste de mí! Quizá el afecto de Kogundo.... Quién sabe si dududoso ya no aspira á lograr un himeneo, que ha de`costarle riesgos y combates? No lo dudes Ingunda; este silencio que reyna en el palacio de Munuza, convence mi desdicha ; los extremos y furias de Rogando deberian ser una prueba de sus ansias. Pero Rogando ya no me ama, y me abandona. (miento Ing. Y creereis capaz de un sentitaft vil al corazon que por vos ardes Tan'baxo proceder cabrá en su pecho ? (puro Hareis vos á su amor constante y agravio tan cruel ? Si va á perderos, guando os va á ver robada , y ofendida, le añadireis tan baxbaro tormento? Quizá Rogundo ignora esta desdicha; pero guando penetre los proyectos de Munuza , tal vez demasiado pronto... Ah: permita favorable el cielo (ruina! que su amor no acelere vuestra En fin si él olvidase sus derechos, crecis que los valientes Asturianos no armarán su valor por defenderos? A pesar de las artes de Munuza, vos sabeis quanto anhelan el momento de sacudir un yugo intolerable, el cielo está propicio á sus deseos, el arribo de Suero,osasegura (luego; que vuestro hermano volverá muy (s) entonces su presencia.... Orrn. Ah! quán en vano pretendes adular mi sentimiento. No da treguas el riesgo en que me hallo, y en la presente angustia , ya no tengo (injusto; quien me pueda librar de un brazo el vil perseguidor astuta y diestro, supo ocupar en Cordova á Pelayo, y quién sabe si acaso con su acuerdo, (Moro complice en mi desdicha el Çefe detiene hallá con frívolos pretextos la vuelta de ini hermano? Ah ! de qué tramas no son capaces los aleves pechos! Pero en tanto yo pierdo vacilante, un tiempo muy precioso : amante tierno, (guilda, tu me abandonarás? No. Corre Inbusca á Rogundo , dile...Pero cielos ! (amiga, Munuza viene aquí... Qué horror, die , dile que venga , á que yo muero. ESCENA SEGUNDA. Munuza. Ornzesinda. Acnreth. Kerirn. Ingunda. 2Wun. Kerim, haz que la guardia esté dispuesta (blo para el primer aviso, (t) tú del pueobserva los semblantes , y á Rogundo nunca pierdas de vista. (a Orm. Justo cielo! Habrá dolor que iguale al dolor mio? ESCENA TERCERA. Munuza. Ormesinda. Ingunda. Mun. Ya Señora, mi amor y mis deseos llenos de la alta gloria de m?raros, a 4 Iíerint, (2) A Actneth.
!1 6 vos sabeis que los Moros, ocupados en llevar el furor y el exterminio al fondo de las Galias , penetraron los Pirineos ; que el furor activo de innumerables tropas Sarracenas, inunda aquel Pais , que divertido el Africano en esta heroica empresa abandona la España al desperdicio de las tropas ; y en tanto que sus huestes asue lan la Gascuña , los Castillos, y las Plazas de Asturias , se confiara á unos viles soldados , que vendidos con oro , y con promesas están prontos (piro á seguir mi estandarte. En fin, yo asá hacerme proclamar por Rey de Asturias, (hechizo y á elevar mi fortuna , y vuestro al trono de Gijun. Pero no obstante no creais que el orgullo ha dirigido mis ideas , y altivas ambiciones, (co solo el amor constante que os dedilas pudo sugerir. Que dulce gozo inundará mi pecho , si consigo ceñiros en Gi ) on la Real Diadema, poniendo en vuestra frente el distinguido adorno, á que los cielos os destinan! De vuestra amable mano, y vuestro arbitrio penderán desde hoy los intereses del Español , los vuestros , y los mios. Por paga de una oferta tan ilustre solo exijo un pequeño sacrificio. Olvidad á Rogundo. El será siempre vïctima de.mis zelos , y si digno se cree aun de vas , y vuestra mano, sola esta presuncion es un delito (jo que le hará triste objeto de mi enoél morira zeloso , ó preferido.... Pero yo he de deber esta victoria á la venganza?Se que , á un riba! digno, no vence otro ribal , aunque le oprima; solo triunfa eta amor el mas querido: y yo espero que arranquen esta dicha de vuestra gratitud , mis beneficios. Orm. En vano lo esperais. La té obligada, la virtud, el honor, y el cielo mismo me mandan , que uo acepte vuestros dones; el corazon los mira agradecido, pero aquellos sagrados intereses conducen ciegamente mi alvedrio al legítimo lecho de Rogundo: el trono, vuestra mano , y los partidos ( nunca que me ,acabais de hacer, llegarán á vencer mi constancia ; los estimo, Señor , y al mismo tiempo los renuncio: veo tambien que vuestros beneficios me harian infeliz. En fin , qué gloria podrá adquirirme el trono conseguido al precio de una infamia, si ceñida del augusto diadema,entresus brillos se dexase observar todo el oprobio de una alma infiel, en mi semblante escrito? (tante La ambicion vive siempre muy disde los pechos virtuosos, y asi el mío bien lexosde aceptar un trono injusto, irá á ofrecer contento en sacrificio al templo del honor, los dones vuestros; ( mismo pero por qué os persuado si vos quizá me haceis justicia interiormente ? ( sigo Vos conoceis muy bien que solo las leyes del honor y la decencia. Y podré presumir que vuestro brío esclavo de un afecto pasagero, que es hijo del acaso,ú del capricho, las quiere atropellar indignamente? Rogundo es ya mi esposo. Si los ritos (nombre, no han confirmado aun tan dulce no por eso estará nuestro alvedrio mas libre de las leyes que s* iba impuesto, vos no 1 que sab 117un.. Y e quereis sea un c Quereis yo a: obscure de un p porelm Quereis ha vi 'trailer á mi amor ose rae exem • y se opa No serie será Mu que se h de apre Rogund que cor para rot con que destir 'tal debe pero si cunar con el la Para evi que pre es forzo Yenfir torva que éls de su su ñsc Munuza.t Mun. Tra tillo (r) KFri. ll.rc. (j) vos.
Inri esta eneficios. fé obli- o mismo :e vuesido., eses edrio lo: os par- ( nunca legarán estimo, los reneficins é gloria conseeñida brillos irohio tblante (tante ty dis_ el mia njusto, ificio > vuesmismo si vos :crior- ( sigo solo tela. o brío ), ,richo, oente? Si los ¡ubre, dulce 'edr io 3k ,¡ha i ,. vos no las , ignorais , y yo confio que sabreis respetarlas. )1.1 - taz. Y entre tanto (altivo quereis que de Munuza el nombre sea un objeto de burla al universo? Quereis que sobre el trono á que yo aspiro obscurezca mis glorias el recuerdo de un público desayre , repetido por el mismo rumor quelasdibulgue? Quereis en fin que'un , pueblo que os ha visto 'trailer á mi Palacio , y que conoce mi amor, mis inquietudes y suspiros ose menospreciarme •á vuestro exemplo ( nios:3 'y se oponga orgulloso á mis desig- No señora. Primero en su venganza será Munuza escándalo del siglo (so que se humille al extremo vergonzode apreciar un estorvo tan indigno. Rogundo morirá, y el mismo acero que corte su cerviz tendrá otro filo para romper señora. el lazo odioso con que se unen el vuestro , y su .Rogundo. Kerim. Soldados,y los dichos. destino : ,Rog. O Dios . ' • Qr:é es lo que rnirot tal debe ser su suerte si me ofende; . Así triunfa el traydor de la inocencia: pero si él mismo os cede , habré 11Iun. ( 3 ) Acercaos , Señor. Vuestro cumplido enemigo (na. con el honor que me alegais encano, ' 'no ha resuelto del todo vuestra rui- Para evitar el triste precipicio Si quereis , aun os queda algun par- que preparo á sus locas esperanzas, tido es forzoso que elija este camino. para. salvar la vida , aprovechadle, Y en fin , pues sus derechos nos es- y respetad la fuerza del destino. torvan, .(mismo •Rog. Para las almas nobles no es la vida que él venga ,'y que decirla por sí el mas sublime don : son harto in- de su suerte, y la mia. Guardias ,ola. dignos '(prefieren: los que al buen nombre , y fama la ESCENA SEGUNDA. creedlo así , y hablad. Mun. De mi cariño Munuza.Ormesinda.Kerim. Soldados. bien podcis prometeros uno y otro: un próximo himeneo debe unirnos Mun. Traed aqui á Rogundo del Cas• á mí y á la Princesa. Ya estan pron. tillo (1). tos el aparato, el Templo, y c1 Ministro; (r) Kerim entra , recibe el orden , y se vd con los soldados. (2) De roditl.fs. ( i ) A Rogundo. Vos. c ESCENA TERCERA. Munuza. Ormesinila. (tante 21'5<n. Sus labias van á ser en este inst arbitros de su vida , y su destino, y una palabra inclinará el decreto hacia su libertad ó su castigo.(males Oran. Pero cruel! Despues de tantos con quesehallami pecho combatido, y guando estoy cercada de aflicciones me obligareis tambien á ser testigo de esta prueva cruel?Podré tranquila ver turbado á mi esposo é indeciso entre la muerte, y el rubor? dexadme á lo menos que huya de este sitio, donde va á ser mi mano desgraciada, triste asunto de horrores, y peligros. Permitid (2). -Mun. Deteneos. Orm. Cielo santo ! Rogundo viene. ESCENA QUARTA.
18 y antes de mucho tiempo en lazo augusto del todo habrá enervadoY destruido unos derechos que oponéis en vano; y pues debe la fuerza suprimirlos, creedtne , y renunciadlos desde luego. Solo para esto os llamo. Si vencido á mi razon cedeis el nombre inutil de esposo de Ormesinda, yo me olvido de todos mis disgustos , mas si acaso os empeñais tenaz en producirnos un título ideal é imaginario.... Si opuesta nuevamente á mis designios os obstinais en disputarme el logro de un corazon á quien mi fe dedico, temed.... Pero no quiero recordaros hasta dónde pudiera resentido llevar Mi justo enojo sus extremos: contemplad rni pasion para inferir- Ros. Idea vil! proposicion infame! (los. ay infeliz Princesa! ya el destino envidia nuestra dicha, y la combate. Munuza, en un discurso tan indigno ya no debo admirar vuestra malicia; este último rasgo dirigido á sobornar ó amedrentar mi afecto, esa falsa bondad , y ese artificio, son un objeto vil; pero forzoso de vuestra tirania. Solo admiro, que el mas sagaz de todos los tiranos, (querido que el impostor mas diestro haya fiar á una experiencia tata inutil el suceso de todos sus designios. Yo penetro hasta el fondo vuestras viles (cio intenciones. Conozco que un supliserá efecto fatal de mi respuesta. Pero válido han logrado los peligros turbar á un corazon enamorado? Ved si á vuestro furor cederá el mio unos derechos santos é inviolables de que á mi vista os reputais indigno? Dexo aparte los medios indecentes porque aspirais ( amante poco fino) á un sublime favor que se conquista solo con rendimientos , y suspiros. Dexo aparte Cambien una promesa establecida sobre el nombre altivo del ilustre Pelayo , y confirmada con el voto cotnun de los Patricios de esta noble Provincia. No recuerdo mis grandes ascendientes confundidos en la Real prosapia. Pero quaitdo no tuviese mi amor estos precisos y sublimes apoyos de su parte, seria yo un amante tan indigno que abandonase el campo y la victoria á un rival orgulloso , y mal nacido ? os podeis prometer de mi constancia una accion tan infame ? No. Yo estimo con demasiado ardor esa esperanza, que os tiene tan zeloso , y los castios (tiempo: g no me harán renunciarla en ningun sé que voy á morir; vuestro artificio para usurpar un pecho que idolatro, me expone á dos mortales precipicios. (tra Pero antes de feriar la amistad vueial precio de una infamia , determino comprar con una muerte heroyca y grande, la gloria de triunfar, y resistiros (1.) Si Señora , yo sé que la vil rabia inspira á los tiranos abatidos la venganza de todos sus desprecios. .No es el que nos oprime mas benigno, (gusto. y sé que he de morir pues le dis- Pero en f:.( , si yo muero honrado y digno (toso: de vuestro tierno amor, muero gusojalá que la muerte , y los suplicios hahagan f Orm. Qus Mux. Ha hombr+ no os b tino vuestra sino qu insultar con sol guando pira, debo v y gros Ola, (2 Orm. Bárl .lfun. Kei Orm. Señ( Rog. No dexadn pued vivir en perpete noml de espa por ma no sabe y vuest para pc pero ve cia: de.,troz Hiere, c gre, sea yo de tu vi que á vi cios, cercada lleno 1 (r) 4 O .11lunu z.a. rnay.ad .i e l brd prne, do, altre Munuza. l cou susto (t) A OrmesiJld!{.
indigno? !decentes oco tino) ;on,luista suspiros. promesa e altivo rmada Patricios recuerdo onfundi- o quaitdo precisos irte, ligno ¡r la vicnacido ? )nstancia . Yo essperanza, los casti- (tiempo: • ningtrn • o artiliidolatro, precipi- (tra ad vuesetermitio- heroyca :!ros (1.) rabia sp recios. !s benig- (gusto. s le Jishonrado (toso: Icro gusiplicios ha- Ig hagan en vos eterna mi memoria. umbral del hondo reyno del espatt. Orm. Qué terrible dolor ! to, Mun. Habrá nacido (ingrato, se ocupará mi corazon tranquilo hombre mas insolente ! Con que, en la apacible , y venturosa idea no os basta despreciar con pecho al- de un nombre tan augusto , nombre tivo digno vuestra vida, mi gloria y mis favores, de conservarse al precio de mil vidas: sino que osais soberbio y atrevido título santo , que el favor divino insultar mi bondad? y guando puedo concedió á mis legítimos deseos. con sola una palabra destruirlo, (t) Tú serás en el último conflicto (no, guando tal favor de mi piedad res- mi gloria, y mi consuelo. (() Sí, tirapira, y será al mismo tiempo tu martirio. debo vivir expuesto á los indignos Vamos , Kerim. (7) A Dios, (3) in- y groseros baldones del ingrato? feliz dueño. (primo Ola, (2) que le preparen un suplicio. Muta. Qué osadia ! No sé como re- Orm. Bárbaro , qué inteutais? mi cólera... quitadle de mis ojos, .Afun. Kerim , llevadle. y que espire al momento en el suplí. Orm. Señor::- (3) (co: ( 4 ) cio (9). Ros. No le roguéis. Yo os lo suplidexadme ir á morir , que pues no puedo vivir en vuestros brazos, determino perpetuar con mi muerte , el dulce nombre (impio, de esposo vuestro. ( 5 ) Sí, cruel , sí, por mas que suspirais por esta dicha no sabeis su valor ni sus hechizos; y vuestro corazon es muy pequeño para poder j uzgar quánto la estimo; pero venid á verlo en mi constancia: de.trozadme, saciad vuestro apetito. Hiere, cruel , embriagato en mi sangre, sea yo desde ahora objeto fixo de tu vil rabia ; pero ten por cierto, que á vista del horror de tus suplicios, cercado de las sombras de la muerte, lleno de sus angustias, y en el mismo (t) 4 Orm'sinda (I) A KPrirn (;) De rodillas. ( t ) A Ormesinda. (5) A 111untaza. (6) A Murueza. ( 7 ) A Ormesinda. (8) Ormesinda rae como desmayada en los brazos de Ingunda. Munuza se arroja en un sitial que ha- .brá prevenido á un lado del teatro; Kerim y la Guardia conducen á Rosundo , al tiempo de salir ciara Acmeth apresurado los detiene, y va en busca de Munuza. (:) A Kerim. (: (') A Kerim. (II) A Munuza. (12) Levan/dudoso Ion susto. (t . y) A Acmcth. ESCENA QUINTA. Aerneth , y los dichos. Acm. Deteneos (to Señor,( ti) Señor. Mun. Qué es esto? (cisos Acm. Yo daba en este instante les preórdenes en el Templo , guando escucho por todas partes tumultuosos gritos de alegria : pregunto receloso quál de esta conmocion es el motivo, y acabo de saber que guando todos estaban en Gijon desprevenidos vieron llegar al Duque de Cantabria. Mun. A Pelayo? Ros. O gran Dios ! Orm. Cielo propicio (ves! en qué forzoso instante nos le vuel. 1l'un. I o no sé dónde estoy:: un repentino (á dónde:: (13) furor... ah vil for tuna ! (12) Pero Acm. C 2
á. que entera pero á que o: res hecha: Quan< deba: tivc del Al como que r< templ y un colocs yaá lo yes no cc Cónq tric que s La no Go á. guíe halló un in^ vuesti bre tuviet y de logra) sois que e sid uh e. • que s Pero en es que e fia) os a, y des que el pro que go se vi( -d 20 Acm. Luego que tuve tan estraño aviso me ençaminé , Señor, hasta su casa, ESCENA S E P T 1 M A._ allí le pude ver entre el bullicio de inmensa gente que le rodeaba, Munuz Pelayo.. y por no perder tiempo , hácia este Mun. Bárbaro destino , vuelvo,.,. (sitio tú me humillas aún al que aborezco: Mun. Qué triste acaso !. Escucha (1), ( j ) En fin, Señor, el cielo se ha mo• al punto (tillo,, vide.. haz que á Rogando lleven al Cas-. á,. mis freqüentes ruegos , pues os y á Ormesinda á.su guarro (2). trae - tan presto &.mi presencia, los avisos ESCENA SEXTA._ que Suero en vuestro nombre me, habia dado , Mun. Acm.. su ponen . á. Tarif muy indeciso . Mun. En fin . fortuna , (prichos, sobre mis . pretensiones... tú has logrado abatirme. Tus ca- Pel. Mis instancias, (,vencido, han agotado toda mi constançia. y el amor._ que os profesa, le han Muger inexorable! Fiero hechizo, mi zelo acelerando los tratados, de un corazon que adora tus des-. Ios concluyó por fin, y, con un vivo denes , (no ( 3 ), • deseo de llegar.... Pero Munuza, yo cedo á mi rigor y á mi desti- perdonad si. dilato P1 :instruiros Pero cruel! el tuyo está en mi mano. de vuestros intereses , y entretanto y me quiero vengar: (.) Querido qué cesa mi zozobaa, quanto miro, amigo (dan, quanto escucho y advierto ; me sortú ves las confusiones que me cer- prende, dirige mi razon , muestra un ca- Arrestado Rogundo en el Castillo, de mitigar mis ansias.. (mino, reclusa . en el palacio Ia.Princesa , Acm. Solo es tiempo ,_ turbado vos, el .Pueblo conmovido, Señor, de quepenseis en preveniros : mudos y misteriosos los semblantes; para sufrir la vista de Pelayo , todo me hace temer algun designio, él vendrá aquí quejoso y ofendido, , ea, que quizás se ofende mi decoro. vos le debeis templar , y propo- A la verdad , despues_ de mis scrvinerle (n)o s, dos, ,(bicra ántes que él os descubra los desig - y pruebas de amistad ', yo no deque una vez declarados , ya es for- recelar que Munuza ha perseguido zoso el honor puro de un amigo ausente; sostener con vigor. Pero imagino, pero mil cclageturas ,' mil indicios que él se acerca á nosotros. me llenan de_ zozobras , y os acu- Mun. Pues bien , marcha san. y no te alexes.. Mun. Señor , pues me haceis cargo de un delito, hijo de una sospecha, sin dar tiempo á (t) Volviendo d Acmeth. (:) Munuza se. vuelve á . arrojar en el sitial, donde guarda por un rato, un profundo silencio , entretanto Kerin entra por la Puerta del Castillo con Rogundo ; y Acmeth por otra parte con Ormesinda, y éste álamo vuelve ,y se acerca d la silla con silencio , sin que Munuza repare en él. (3) Se levanta. ( E ) Acmeth. (i) A Pelaya.
)rezco: ha inomes os avisos are me :iso , Incido, le han los, an vivo. iza, os retanto miro, ne sorastillo, cesa , lovido, dantes; aignio, lecoro. ; sert'i- ,(biera io deeguido usente; adicios ^s acucargo tiempo I, donpor la nda, y za reá. que me. justifique : ya es preciso enterares de todos mis intentos ; pero antes permitidá mi cariño-. que os recuerde las gracias singulares (mismo._ hechas á.vuestra Patria ,. y á vos Quando Asturias yacía sepultada d_baxo de sus ruinas-, y el pie altivo del. Africano, hollaba este. terreno,, como su vencedor; los beneficios que repartió la diestra de Munuza, templaron de un despótico d = u.it3io y un cautiverio, el insufrible yugo;, colocado en Gijoná.sus vecinos, y+á los próximos pueblos dicté lé-- yes , - no como substituto de un altivo Conquistador , sino . como tin Pa,- triota que sentia mirarlos , oprimidos. La nobleza de.. España , y de los-, Godos , , (tos,. á: quien la guerra retiró á.estos rishalló bazo el amparo de Munuza un inviolable y natural asilo: vuestros. Altares , leyes y costura-- bres, tuvieron un pacífico exercici( y de esta Capital los moradores lograron mi amistad: muy buen testigo (bienio, sois vos de la blandura de un goque en mano menos suave hubiera sido uit exemplo quizás.:1e las miserias, , que suelen oprimir á los vencidos.. Pero nadie de todas mis bondades, en este clima pareció mas digno , . que el hijo de Favila : á.i;,confianza os admití , tratandoos como amigo, y despreciando la razon d:_ est :do que os hacia tem:ble.ial,Berherise.o, cl presuntivo sticcesor del.trono que perdieron .los Godos distinguido se vió con la privanza de Munuza.. 2I Para afianzar mas lila nuestro ca . riño (nora os pedía vuestra hermana; mi teros creyó favorable á este designio. Sin desdeñar la súplica mi Lbio imploró vuestra alianza , y vuestro oido (mil.ie escuchó con asombro el ruebo hudel que eraá pesar vuestra en este: sitio „ árbitro soberano de las vidas; pero vos inflexible, mis suspiros apreciasteis tan-- poco, que. un desaire (cipios selló vuestra , respuesta. En los prinresolví con las armas en la mano vengarme de esta ofensa; y el castigo- en el primer arranque de mi enojo ig t nl con el agravio hubiera sido. Pero amor y amistad me contuvieron :. (picio ya. esperaba._encontraros mas procon el tiempo , y que fuese vuestra hermana: menos fiera algun dia á mis suspiros. Ah 1_Quanto.. me engañaba : Quan en vano. luchaba con la fuerza del destine[:' Quan sin fruto formaba un alto in- - - tento ; cuya ruina trazaban mis amigos En fin , para quitar todo recurso á. mi ardiente. esperanza , . habas querido• acelerar la dicha de Rogundo. Mi fe vió con horror en este sitio, se hi p a á encender la. antorcha de himeneo; la amistad y el honor desatendidos; me irritaron contra un odioso en- - 1ace . ,, . • y disponiendo un . desagravio digno :de tan atroz ofensa, guando todos respetaban mi. voz ; ahora mismo Munuza • vá á ser dueño de Orme• sinda,
22 Pel. De mi hermana? Gran Dios S Qué me habeis dicho? (acaso Sois vos el que me habíais ? Estoy soñando lo que escucho? Intento impío ! idea atroz ! Proyecto abominable ! En fin . , tu amistad falsa me ha vencido , (chas, tú vil labio confirma mis sospe- y tu mismo rubor era un indicio de esta traicion Pero Rogundo, ac aso... 11lun. Insolente , Rogundo se ha atrevido (dan á ultrajar mi respeto ; ya le aguarpor paga de esta ofensa otros castigos ; y pues debe , morir ninguna causa os debe hacer contrario á mis de. signios. Pel. Y qué , no hay mas estor vos que resistan (digno vuestra ambiciosa idea ? Os creeis de que mi honor consienta en este enlace ? Y os parece tan fácil que el sobrino de! último Rey Godo , á cuyas siese debe la corona de Rodrigo, (raes quiera entregar la mano de su hermana (,x) í un partidario infiel del Berberis- Sin duda el ciclo próspero dá vuelta para estorvar tan pérfido designio. Y en vano alegareis enfavor suyo una falsa amistad , cuyos principios fueron el interds y la perfidia; amistad vergonzosa , que abomino lé;os de agradecerla ... 1Vluu. Sin embargo, aún os es favorable , pues reprimo mis justas iras , y sufro estos baldon s : (millo vos estais en Gijon , y yo me buá implorar nuevamente vuestro agrado. (riño: A esta atencion mo obliga mi capero advertid , que sin el gusto vuestro , puedo llevar á efecto mis designios y ponerlos con sola una palabra en situaclon de ser menos temido. No obstante, desde hoy los intereses de vuestra casa van á ser los mios, si aprobais este enlace ; y desde luego la corona de Asturias será digno adorno de las sienes de Ormesínda : con mi amistad , mi alianza , y mis auxilios, podreis asegurar unos Estados, cuyo derecho está muy indeciso. Estas y otras brillantes esperanzas os pueden lisongear, si mas benigno mi súplica otorgais. Pero si ingrato ajais con un desaire repetido mi decoro, temed que á la blandura sucedan el estrago , y los cuchillos. Pel. Así vuestra política perversa usa de los mas viles artificios para lograr sus pérfidas ideas. Pero en vano intentais á mi honor limpio poner ese borron abominable. Pues qué? Vos aspirais desvanecido á usurpar de Gijon el cetro augusto? Esta nueva traicion será un motivo que me obligue cederos á mi hermana ? (lizo Vos pretendeis por medio de un de. comprar una injusticia , y muy ufano me ofreceis de Vizcaya el Señorio para empeñarme en una accion hipare: tal es vuestra amistad, y estos designios sediciosos, descubren su caracter. Poco contento con haber vendido la Religion , las leyes , y la Patria, al interés soez de ser caudillo de un exército infiel . y muy soberbio, con un poder infame , conseguido á fuerza de delitos y traiciones , quercis coit este enlace esclarecido cucubr m Así son s so y ad quie: bi cayo IHast nt sord de bí Ve, se E no sin d No con: z que hast Ā ur per: r; ello Mun. c Coi Des t Per roe Acm.
a nios a ido. intenios, Icsde ^o nda: mis i so. ,ZdS aigno rato dura dios. D nor cido tsto? ti v0 her- (lito ► de. ufa orio siór. tría, so - ido CU4 cubrir todo el oprobio que os humilla. Así las conseqüencias de un delito son siempre otros delitos mas odiosos`. (cios y así por la ancha senda de los viquien dex6 á la virtud , vá deslumbrado (mo. cayendo de un abismo en otro abis. Hasta guando estareis, oh Dios eterno! sordo al clamor , inmovil al gemido de vuestro triste, y humillado pueblo ? ' V ed como contra él enfurecidos se elevan los tiranos. Pues qué España no podrá sacudir el yugo indigno sin doblar la cerviz á otro mas duro ? (riscos No lo espereis, traidor , entre estos conserva nuestra patria muchos bra. zos que en este trance lucharán altivos hasta romper los vergonzosos hierros. Aun viven Españoles:tiembla impío: persiguiendo á mi exemplo á sus tiranos , ellos sabrán matarlos , destruirlos. ESCENA OCTAVA. Munuza. Mun. Aun faltaba esta prueba á mi constancia? Con qué fiero teson , astro enemigo! Desconciertas y turbas mis proyectos? Pero el fatal influjo del destino, podrá mas que mi rabia? Ola, solda- (dos. ESCENA NONA. 117atnaeza. Acmeth. s g cm. Señot? 2 3 Mun. Querido Acmeth, yo estoy perdido, (to anda , busca á Pelayo , y con secre• procura asegurarle en el Castillo ; contigo irá mi guardia (t). Pero escucha, este paso quizas será un motivo de sedicion para los mal contentos; el golpe es arriesgado... Si... Es preciso seguir un rumbo menos peligroso, esto ha de ser. Ve al templo , que el Ministro, tos la pompa , y los altares estén prenpara esta noche. Ingrato y fiero amigo ! (gu ros. Mi intento, y mi venganza estan se- La esposa , y el rival tengo á mi arbitrio: burlate de mi alianza y mis favores, cure yo haré que respetes mis designios. ACTO QUARTO. ESCENA PRI1tERA. Pelayo. Suero , y algunos Ciudadanos de G fcn. Noche. Pel. Suero , qué me decis? Suer. Que he registrado el palacio, y en él todos descansan; Acmeth , se ha retirado en este instante (dia; del guarro de Munuza con la guar- Ormesinda, tambien queda en el Suyo. Yo la ví, que medrosa y asustada se acercó á preguntarme por su hermano: Ella está inconsolable, y recelaba de la misma quietud de su enemigo alguna infiel resulta; pero gracias al cielo, por ahora no hay sospecha que nos pueda asustar. Pul. Oh dulce Patria! Oh (t) Acmeth se retira yvuelve.
Oh amable 1:berta31 Ea favor'tuyo,, buscan la obscuridad las nobles almas. Ilustres Caballeros ,' resto heroico de la temible y oprimida España, altivos corazones y briosos, que ahogados del peso de las armas, vecinos siempre al Ta.valí y a'!'Oso, conservais vuestra hacienda,y vuestras casas ...(tes; en la inculta aspereza de estos monvosotros que debeisá vuestra espada la posesion de los pat,'rnos lares, la libertad , las,ieyes y las aras; y vosotros en In , cuyos abuelos, jamas sintieron su-cerviz doblada á un extrangero y usurpado yugo, vais á ver en un punto sepultadas vuestras glorias, á ser esclavos viles, y á venerar las Lunas Africanas. El destino que hoy lloran las Provincias, .que están al Sur de Asturias retiradas va á ser el nuestro,_y dentro-ele estos muros, vereis que de repente se levanta un trono infiel, á quien el Asturiano hacine . 1 a rodi a. Con las armas del bárbaro -Agareno, ._á nuestros ojos, un traidor á los cielos,'y á la patria el perverso Munuza, va á mostrarse en Gijon , como unico Monarca, y á imponernos la ley, ensangrentando '(pada. en nuestros cuellos su cobarde es- La sangre ilustre de los Reyes Godos, .(hermana, que zuna conservan las venas de mi los restos de una extirpe , casi extinta, -(rana ya es un objeto á la ambician tidel malvado opresor , y esta infelice (la -despues de haberse visto atropellapor los viles Ministros de un impio, se destina á ser victima en las aras de su indecente amor, en menosprecio (cha, del legitimo esposo. Obscura ,manque no : podrá borrarse en ningue, tiempo. (grc i^, Pero pluguiera á Dios que esta des. fornaastá unicamente nuestro susto. Yo temo otras mas graves que mi alma, (y llora. 'llena de un justo horror , ;presiente Quién de vosotros puede tolerarlast La descendencia de Ismael precita, 'vendrá á reynar en la . nacion _mas santa, 'y á la torpeza vil de los Sultanes, las ilustres doncellas destinadas,- ;pobl irán la clausura de un Serrallo. Los jovenes , honor de nuestra Es-. paña, -consumidos del llanto y las fatigas, -fallecerán cautivos en su patria: 'Gemirá el ,tierno niño en las mazmoras, (canas -y en el comen desorden , aun las no podrán eximirnos del oprobio. Oh inefable dolor! La augusta casa de Dios, do resonaban nuestros votos, (da. será en Mezquita impura trasforma- Al Sacerdote santo del Dios vivo, el Musulman remplazará en las aras: _y en fin , el Alcoran será bien pres. to, fea sobstitucion de la ley santa. Oh Dios ! Solo este colmo de desdichas, podrá fixar vuestra adorable saña! Tal es, bravos amigos , el destino que el perfido Munuza nos prepara, y muy luego sin un heroico esfuerzo, • 'la tempestad horrible que amenaza, va á descargar sobre vosotros mismos. (rancias, Pero qué? En tan funestas circunsno habrá un noble recurso á las proezas ' (ma del valor español? Qué,'vuestra fase dexará manchar tranquilamente? Leed Leed e de nue tiem asustar Codicie rías, rompe el oro, Si , ami se debe y esta r paña fué la p la prim de sus f el tiuml zarra es el ui ya nos la pueri tenemo Patri. compra la muer Srrer. Qué podrian que ab Esp.e quién p Señor, espad os seen: y pues. . de cons1 res, no baby; comen t Sin emb gada qualquie dispone por part de un e deada del ancla que una qualquie de los ve
II (cha, pan ta des. susto. u llora. asiente :rarlast recita, n mas ,nes, as,- rrallo. ra Estras, ,a: maz- (canas un las ebio. casa !estros (da. orma— s aras: pres. 3esdi- aña! ino :para, 9 es-. :Ha za, misncias, cunsá las 'Orla •a falente? :.ced Leed en sus anales , que la espada -este estorvo. fatal.. Quizá reria de nuestros padres , supo en otro nuestra empresa , Señor , mas acertiempo Lada, e , asustar á las Aguilas Romanas.... :si tomando,alguta tiempo, se avisase Codiciosa Cartago vuelve á Astuz- á los. nobles dispersos , que se hallan rias, (trañas, en lo interior de la Provincia. rompe este suelo , y mira en sus en- Pel. Amigo, (danza el oro, porque en vano combatía!.... guando el riesgo es urgente , la tar- Si , amigos valerosos, nuestra patria y lentitud destruyen las empresas. se debe restaurar á qualquier precio; A la nuestra movida por; la causa y esta noble Provincia, que en Es- . del cïelo, y del honor,, ningun pepaña peligro (mas fué la postrera en tolerar el yugo, debe ser,vir de estorvo ; nuestras aria primera será que con las armas aunque son hoy en numero inferiode sus fieros patricios le sacuda: res (beodas el tiempo de uataa empresa tan bj- crecerán por momentos. Las que- , zarra, ut rocas de esta Provincia son asilo es el ultimo instante del peligro: _ de muchos combatientes, que la saña ya nos vemos en él , está cerrada del vencedor evitan en sus grutas, la puerta á otros recursos. Uno solo Y al mas leve , rtarrros de las espadas, tenemos , que es lidiar por nuestra correrán á engrosar nuestras Legio- Patria, (ta, nes. (España, comprando con la vida que nos res- Quantos tambien en lo interior de la muerte , ó la victoria, gimen en un preciso cautiverio Srrer. Qué desgracias que vendrán á alistarse á esta co- a podrian entiviar el amor santo marca que abriga nuestro pecho? Augusta baxo nuestro estandarte tremolado! España ^(ro? Y qué tropas en fin , qué heroicas quién podrá consentir en tu desdo- . armas Señor , creed que nuestra ardiente opondrán á las nuestras los traidores? espada, (cro; El exe;cito infiel se ocupa en Eranos seguirá hasta el borde del sepul- cia y pues cada uno de nosotros trata en derrivar los tronos que los Godos de conservar su honor y sus boga- tienen allí erigidos ; y las Plazas res, (causa de Asturias , de Leon, y de Galicia, no habrá quien no derrame por la se rinden hoy á una porcion escasa coman toda la sangre de sus venas. de soldados Alarbes, que las cercan. Sin embargo, al presente es arries- Animo pues, amigos , nuestra Patria gada (.lvedrio va á decir el valor de vuestro brazo, qudlquiera accion. Munuza , á su su libertad : que gloria tan hidalga disp.,n.. de las tropas. Esta Plaza, para un patriota fiel! por parte del Poniente defendida SSue. Señor, tus voces de un gran fuerte , por otras ro- nuestra razon , y nuestro pecho indedil.: (ña da ancho mar , no tiene mas salida la inquietud que advertir, es una se-. que una intry peligrosa , y será vana del acento eomun, y nuestra espada qual.luiera tentativa , si el auxilio estará pronta á herir en el"mode los vecinos pueblos no separa mento d que
3 2 lleva el desmayo al fondo de tu pocho! (b e Pel. (i) Alto muro , testigo respetadel anti guo valor de los Astures, llora nuestra desgracia , las edades futuras en tus altos torreones, veran luego un padron abominable, que publique y estieeda nuestro oprobio á la posteridad ; el mas brillante blason de tu grandeza, Gigia ilustre, se ha convertido en vergonzosa can, cel. (pos! Oh voluble fortuna! Oh tristes tiem• Ormesinda.. (2) Munuza..r?h! quán• tos males nos van á resultar de esta victoria! ESCENA TERCERA. Munuz< t . Ormesinda , y los dichas. Orm. (,) Pelayo! Cruel momento! Qué agradables (4) objetos me presentas, oh fortuna! Acercaos , Señor , felicitadme, pues logro una victoria tan completa.•('r`), (`e, Este dia que empieza ya á anunciarcon luz serena aplaude mi vc;atu ra, y el astro que le rige favorable va á mostrarme en la cumbre de la gloria. Ya vos no pensareis en disputarle á Munuzz , ninguna de sus dichas, y pronta vuestra hermana , á que se acaben todas mis inquietudes, con su mano ltotira'rá de Luis triunfos ci mas grande:. á si mi amor lo espera. Pcl. Eta tin, tú triunfes • con un honor fugar y lisongero, Tú no temes al cielo , y esas frases con que insultas la suerte de un rendido, de tu pecho descubren el caracter. Pero vil, mi virtud, aunque oprimida, (tes. sabrá arrostrar tus furias , y tus ar- Mun. Tú me hablas de virtud, y sin embargo, supiste conspirar. Pel. El que combate por defender sus leyes y sus aras, conspira noblemente. Tus crueldades, (presa,- han hecho justa y santa nuestra em- y sino hubiese el cielo formidable lidiado en favor tuyo , ya estaria libre el mundo de un monstruo tan infame. Mun. No obstante se ha dignado el mismo cielo de proteger al monstruo que tú abates. Reconoce orgulloso en estos golpes las señas de su ira respetable. Tú me llenas de injurias y baldones. Pero dime, insolente , qué maldades distinguen el gobierno de Ibtunuza? Si España está oprimida , los culpabi es delitos de sus Reyes con el cielo, su grandeza arrastraron al desastre. Hecho el Moro Señor de todo el Rey no por vis de conquista , su estandarte se ii6 á la conducta de mi brazo , y no quise oponer un insultante desprecio á esta confianza, y como suele doblar la fragll caña á los embates del recio vendaval su docil cuello, mientras un soplo asolador deshace toda la pi cedí yo bes: pero fuê la salud d y la paz mu ros, fueron ur conducta tú lo sab la mitad chos: tu engañe el funesta que ahor, desdeña esto gnerrias tina idea Pudiera j posponie otros me Pudiera y á Mis i (t) dispc mano, sin que e á defeod chos? Oemasia< de una ir sin escuc de que 1 mirte. $i, y O pt laten en mi se, de unan] tante (quanta t mueve ci dades. Por ultir á conf r n ya todo puedo (yes; 'iinhumano, irle insultas y me abafl'cinados tus ovos no conocen. que Ya fortuna adula tus maldades to- ( +17irmdo al Fuerte ; y Ciudad.() Viettdol,z. (i). Viendo a - su herrrt.a.+u. (}) A Pelara con falsedad. (5) S e retiran las hachas.
ceo, frases de un racter. opri- (tes. :us ar- `- y sin 5 aras, uelda. :presa, ra emidabl.e Caria uo tan ido el ue tú s goliones. Nades tnuza? culpacielo, sastre. ,do el idarte IZO tt3 COMO ^ antes :uel lo, dcs- to- . hertoda la pompa del robusto roble, cedí yo á la invasion de los Alarbes: (cios pero fuê por comprar con mis servila salud de la Patria; mis bondades, y la paz que ha reinado en estos muros, fueron un fruto ilustre de la infame conducta que embilece tu osadia: tú lo sabes infiel , tú disfrutaste la mitad de mi gloria y mis derechos: (me tu engañosa amistad pudo inspirarel funesto deseo de una alianza, que ahora con orgullo insoportable, desdeña tu altivez; y despues de esto querrias que Munuza abandonase una idea tan justa , y ya explicada? Pudiera yo sufrir que en los altares, posponiendo mi amor y mis deseos, otros menos ilustre se aceptasen? Pudiera ver que tú sin mi noticia, y á mis ojos formabas otro enlace, ( a) disponiendo de aquella ilustre mano, (citase sin que este atroz desprecio me exá defender mi honor y mis derechos Demasiado seguí la voz culpable de una infiel amistad, y yo debiera s in escuchar sus gritos gloriarme de que puedo vengarme y oprimirte... Si, yo puedo oprimirte.., Pero aun laten en mi seno los placidos impulsos de una misma amistad, y mas constante (-le) (:cuanto tu mas ingrato y mas revel• mueve con ¡berza o,:ulta mis piedades... ('lo Por ultima razon , yo voy al teniá confirmar mi dicha en los altares, ya todo se Ine humilla, y nadie puede 33 oponerse á la gloria de este enlace. Si vos le autorizais, todo lo olvido, y esta ultima prueba que negarle, no debeis á un amigo que os perdoro, (ces. sellará mi fortuna , y nuestras pa- Pel. No lo espereis Munuza; muy envano ren )vais que oiré pire. Yo no quiero cuyo recuerdo en los futuros siglos, baria mi memoria abominable. Ni quiero que se diga•en tiempo alguno, (tante que aquel mismo Pelayo, que conssupo burlar las furias de Munuza, fué á vista del suplicio tan cobarde, que manchando la gloria de su cuna, mezcló á la de un traidor su ilus- • tre sangre. Tú me llamas ingrato ; pero ahora veo qual era el fin de unas bondades, (hijas que yo no he pretendido , y fueron de tu ambicion perversa, é insaciable. Ella solo ha regido tus acciones, no el amor de la Patria , cuyos males son hoy de tu perfidia triste efecto; unido estrechamente á los cobardes hijos , é imitadores de Witiza, y hecho parcial de la faccion infame del falso D. Julian , y el traidor Opas, (bantei fuiste de los primeros que al turofrecieron sus cultos en España. Tu con estos rebeldes convocaste á los feroces pueblos que abitaban la inculta Berbería , y su estandarte junto al de los facciosos en tu mano, fué susto , fué terror de los leales. La destruccion, la wugt'tc y lo estragos, que un proyecto abominable con horror mientras res- (ce, admitiros á un enla- 1) Señal.; á Ormurinda. e
3 q ue lamenta tu Patria , tanta sangre y hasta en el fondo oscuro de tu rece( vertida cruelmente en este sitio, pecho tus 1 tantas victinias tristes , cuyos Manes continuamente asistirá la imagen ^Vlun. I piden sobre estos muros la venganza, de la palida muerte. Su presencia yu hac son de tus intenciones exêcrables vendrá á llenar de acibar tus man- Ella eternos , y funestos testimonios. jares, br Y no tienes rubor de recordarme tú lecho de inquietudes y de sustos, horr< los servicios que España te ha de- y tu aprehension de los eternos males á tul vido: á que debe su brazo conducirte, Tú , c-ttya autoridad es el infame todo te clara horror ; á todas partes E precio de la perfidia y las traiciones, te seguirá mi sombra.Y en tin, siem• `tú, que aun estás sediento de la pre Mrt sangre 'llevarás arrastrando en ese infame Mun. ( de tus conciudadanos, y tú quieres corazon , tu berdugo y tu suplicio: estan se que Pelayo consienta en un enlace triunfa pues , inhumano , triunfa, os que mancha eternamente su memo- aplaude . (gun dia os pt rit? tu dicha , y mi infortunio , que al- Orm. O No...No...lexos de serte favorable, pondrá límite el cielo á tus malda- Hom rindo gracias del cielo que propicio des. Asor en el último extremo de los males, Mun. Baste ya de delirios. Profetiza, sig me reserva el arbitrio de abatirtehombre iluso , si quieres mis desas- Qué con la vergüenza de un atroz de- tres; mas i sa y re. pero corre á sufrir los que merece Que Mun. Tú no tendras, traydor, por mu•tu ciega obstinacion (t). m+ • Cho tiempo Orm. O duro trance! la tal } táti•barbaro consuelo , los altares ó conflicto terrible, y doloroso! á un; '-van á ser los garantes de mi dicha, Mun. Acmeth ? á qu e y tú vas á morir : tiembla , cobarde. Acm. Señor.. a reo Una muerte afrentosa será el fruto .Mun. Haced que en el instante esa r ` T de tti*-baldones. se conduzca Pclayo al mas obscuro que Poi. Solo al que es culpable (justo calabozo del Fuerte : que se arme sal debe asustai c la muerte, el valon entretanto un suplicio en esta Pla- del u la espera sin mundanza en el sem- za : ( tras arde unirr blante: marcha despues al Templo,y mien- serár 9c tu debieras mas bien estremecerte, sobre el altar el nupcial incienso, ta rte. cia e r p o d o R al. di tus r ena ll á va Pero y contemplando la suerte miserable que muera el que se atreve á des- victü l que Rodeado vio de amigos lison eros , inconstante Orm. Peros bárbaro , dime?... gr en todos tus designios , rezeloso, Mun. Nada escucho: está 'techo el horror de todos los mor- que se cumpla mi orden al instante. el sai tales Pel. Si.. yo voy á morir... Recibe , 6 en st y entregadoal voraz remordimiento cielo ! esa vas á vivir inquieto, inconsolable, en sacrificio mi inocente sangré. aborrecido , y lleno de aflicciones ' Ah ! pueda ella expiar todas las (r) A sobre el injusto'trbno. En tus u'm- culpas, '(tra^^ce tá que brales que irritan vuestro ceño... En este (i) 01 re — sale Ar (i) Hace seña el Ac meth de que se acerque. sale a.
') de tu nagen ese tc la tus mande sustos, reos males icirte, das partes fin, siêm- e infame t suplicio: , triunfa, (gurí . dia ^ ,queal - tus malda- Prcfetiza, nis Besas- : merece doloroso! ante is obscuro e se arme a esta Pla- ( tras arde lo,y mien- 1 incienso, eve á desal instante. ecibe , ó Sangre. todas las (trance .. En este rerecuerda, hertnatta tierna, tus abuetus Leyes, y tu honor... ( los, ,Mun. Acmeth, llevadle, y haced que me reserven su cabeza. Ella será , traydor, (r) en mis umbrales horroroso expectáculo que asuste á tus imitadores. (2) ESCENA QUARTA. Mu:zuza. Ormesinda. Ingunda. Mun. (3) Los altares estan prontos , venid ; la resistencia os será muy inutil , porque nadie os puede defender. Orm. O monstruo impío! (tales! Hombre el mas vil de todos los mor- Asombro , horror, y afrenta de tu siglo! (gro Qué espíritu infernal contra la sanmas ilustre conmueve tus entrañas? Qué furia vierte en ese pecho infam e la rabia pertinaz con que persigues á una raza inocente ? Te persuades á que podrá forzarme tu fiereza á recibir en un funesto enlace esa mano cruel , mano asesina, que va á teñirse en la inocente sangre del infeliz Pelayo? No , no quiero unirme con un monstruo: los altares serán solo testigos de mi odio... Pero si acaso en este mismo instante víctima del furor de tus ministros la vida de mi hermano.,.., si su sangre (do Ahora mismo un braza #'ót í n+idabl e .. cruel ! suspende el órden inhumano... (bles (i.) No escuchas los gemidoslamenta- que se oyen eta el centro de la tierra ? O Dios ! del hueco de las tumbas salen las sombras de los que has asesinado: yo las oigo... las veo... mira , infame, en las trémulas manos -los çuchillos, /que estan aun teñidos' en su sangre: sobre tí abren las obscuras bocas, y fixando en tus manos criminales la vengativa, y macilenta vista corren despavoridas á buscarte: todas ya te rodean... en tu seno van á clavar rabiosas los puñales: huye , b4rbaro ... ó Dios! de nuevo se oren los tristes alaridos... duro trance no puedo sostenerme.. Ingtrtrda (5):, ESCENA QUINTA. Munuza. firmes: Iízgzinda. Acmeth. Acm. Presto, • Señor. 111un. Qué es esto ; ãmigo? Aran. Ahora l salen - todos los prisioneros del Castillo. Mientras duraba el anterior combate, todo'el Fuerte quedó sin centinelas; y aprovechando esté fkd'ít'lhstánte el traidor Suero'y otros , eiblenta ron ; las prísiones...Al punto los eobardes' corren, y se apoderan de las ,are•• mas: está pronta á correr... estoy miranel sacrílego azoro sepultarse en su cuello... Qué horror ! Yo me estremezco. furioso Rogundo , á todb partes " `lleiSr (r) A Pelayo. (2) Acrnetlz introduce á Pelayo en el . Castillo yo`r .lalutet+jti^ t á que cae d la Escena.. (3) A Ormesi,ad r. (4) l A .Mtenze'a , cdMo9 . 11`P) . a df. (i) Ormesinda cae desmayada en los brazos de Ingurzdz , y d este tierhyós. sale A, mesh apresurado por la puerta del Castillo , y Munuza asustado le sale al paso. 2
36 lleva el horror , la muerte , y el ex. salve su odiosa vida , y sin vengar - trago. me (dones? Apenas á su vista formidable volveré á estar expuesto á sus balse presentó Pelayo entre cadenas, La muerte me será mas tolerable guando lleno de ira y de corage , que su infame presencia. se arroja entre las picas : hiere , ma- Orm. Justo Cielo ! (combate ta , (gre, Yo empiezo á respirar (r) pero el atropella , y bañado en nuestra san- parece que de nuevo se ha encennos arranca la presa : el desdichado dijo , (grande Ker i m muere á . sus manos: el com- crece el rumor , y cada vez mas bate se hace la confusion... Ah ! si los prosigue sostenido por la guardia , nuestros (afable! cuyos cayos , valientes y leales, cansados.... Mas qué veo ? Ok Dios aumentan el destrozo. Pero todos protegedles. los sediciosos lidian implacables sin temor de la muerto , y los opri- ESCENA SEXTA. men : (trance Pel. algunos Españoles y los dichos. yo os vengo á suplicar , que en este Pel. La vida , amigos mios , cuidéis de vuestra vida: de ella solo no se debe apreciar en este instante, pende nuestra victoria ; y si faltase, perdámosla en defensa de la Patria. quién pudiera librarnos de la rabia Mtnz. (z) Acmeth. Amigos. Guardias. de un pueblo enfurecido? destrozadle. (hermano! Mun. O suerte instable ! (abismo . Orm. Bárbaro , donde vais. Ay triste Hado perverso ! En qué profundo Pel. Sin la espada ya es fuerza. Que precipitas mi gloria en este instante! ESCENA 5 E P T I M A. conserve la vida me aconsejas, y arriesgo la venganza ?No , co- Pe!. Rog. Mun. Orm. Acm. Ing. bardes , Guardias. (2) yo no os veré triunfar.... Mun. 1 ) ) infame. Acm. Señor , á donde (4)Rog. (6) correis de esta manera? Mun.Mun. Almas infam es! (Pelayo (7) O A rm cm .. (^ (8) ) Qué ? ué haces traidor Pues qué ? Podré sufrir que el vil Mun. Ah Bárbaro , yo muero. (re) Rog. (r). Se ove ruido de armas. (2) Pelayo v algunos de sus amigos. , salaran por la puerta del Castillo sí la Escena, retirandose de los .Moros-, y peleando al mismo tiempo. (3) Pelayo pierde la es f ada , y ' , rotura cobrarla def endido de los sayos: Munuza corre hácia él con un puñal en la mano: en este tiempo se habrá descubierto Rcgurdo en el fondo de la Escena, quien advirtiendo el peligro en que está Pelayo , corre á herir á Munuza: Acmeth, que advierte la acczon de Rotundo, procura estorvarla para defender al tirano , de modo que interpuesto entre 111umuza y Pelayo , defiendo sin arbitrio la vida de éste , y no la de Munuza , que cae herido por •Ro ando.. ( 4 ) Los dos tí un mismo tiempo. (i) Munuza corre .á Pelayo (6) Rogundo á Munuza. (7) Los des á un mismo tiempo. (S) , Acmeth queriendo estovar á Ro t undo. (9) Ormesinda sí Munuza. (in) Munuza cae en los brazos de Acmeth , Pelayo se asegura de Ornzesinda , y Rogando con los demas C/Iristianos sale persiguiendo á los Moros. Rog. Com barde: que el ESC P elayo. ( Pel. Rece hombre el brazc y pone .Mun. Tú ciclo sobre u los torr yo piel enlac y pierd tú vives yo mal( Y esta me aflil ce, aun ma: Por qu arret la veng riosa Acerca el fruto gueridc miar corre á llevales bard espera ya mis de esto y lleva Pel< Pel. Ay nos ha
ngarlones@ baile rebate oro el ncenrande mas si los fable! Dios rlros. tante, 'atria. rdias. mano! triste Ing. re) Rog. leiran lean - a de- a: en quien Acefen- ^fienlo por 'el.ry0 nuz.z Ro- ESCENA OCTAVA. Pelayo. Ormesinda. Jurrnuzz. Acmeth. Ingunda. Pel. Reconoce , (ce, hombre cruel, en este horrible tranel brazo poderoso que me verga, y pone fin átodas tus maldades. Mrtn. Tú has vencido , traidor. Elciclo injusto (tanto sobre mí ha descargado en este inslos tormentos que yo te destinaba: ! .o pierdo un trono, pierdo un afilo enlace , (ranzas: y pierdo en fin , mis grandes espetu vives ,tú triunfas á mis ojos, ([re. yo muero desairado , y sin vengar- Y esta idea , dos veces afrentosa', me aflige y atormenta en este tran- e,an c aun mas que las angustias que me (c cer . • Por qué? Oh muerte ! has querido. arrebatarme la venganza mas fiera , y mas gloriosa. A cercate, cruel, mira en mi sangre (s) el fruto de mi amor y tus rigores: querido Acmeth , yo muero sin premiarte, corre á excitar la ira de los tuyos, llevales mi rencor.. (z), tiembla, cobarde, - espera un fin igual al de Rodrigo. ya mis fuerzas...atnigo, separadme deestos.viles objetos queme cerca y llevadme á morir en otra parte.- ESCENA NONA. Pelara. Ormesinda. T, unda. Pel. Ay hermana, de querer ible riesgo nos ha librado el cielo favorable. 37 Orm. A Suero , y á Rogundo les debemos la vida, y el honor, ó tierno amante! a Pero él se acerca. ir S-CENA DECSMX. Rogundo , y los dichos. Orm. O dulce y fiel esposo! En fin puede mi afecto inalterable gozar de vuestra vida sin zozobra? Ya el tirano irurió. Rog. Tocó su infame corazon esta espada, mas la muerte fuê justa recompensa de los males que ha causado á-:la Patria ,y á nosotros: (brarse. - en fin ya empieza España á recode una injusta opsesion. Y vuestra vide, (tante(-3) Señor, es un anuncio el mas consde los triunfos que el cielo nos ofrece. Pel. Yo os la debo, Señor, y en esta parte á vos tambien se deberá la gloria, vamos pues á buscarla, vatios antes que puedan los contrarios rehacerse, huyamos de estos fúnebres parages á buscar un asilo en las montañas: en su fragosa cima insuperables seremos al orgullo Berberisco, y si entre tanto llega algun instante de menos inquietud , agradecida dará Ormesinda á tan heroyco amante la apetecida mano. ESCENA ULTIMA Srreroy los dichos. .Pel. Tierno amigo ! (4) nuestro libertado!: Corre it abrazarme. (renos Sue. Ya todo está en quietud, los Agaque huyeron asombrados del combate Rog. Compañeros, seguid á estos cobardes que el cielo nos protege. van (t) A Ormesinda. (2) A Pelayo. (3) A Pelayo. (.}) A Suero.
8 o van ya le g os del puerto , sus gale• ras, les dieron un asilo, y los cobardes salvan favorecidos de los remos el resto de sus vidas exêcrables. Pero , Señor , se sabe que Munuza para poder mejor asegurarse en sus viles ideas , ha pedido socorro á los soldados que se esparcen por ias costas de Asturias y Vizcaya; Se hallará en la Librer"a de Castillo , frente las gradas de San Felipe el Real; en la de Cerro , calle de Cedaceros ; en su puesto calle de Alcalá; y en el del Diario , frente Santo- Thomas , su precio dos reales sueltas , y en tomos en pasta á 20 cada uno, en pergamino á 16 , y á la rristica á 13 , y par docenas con mayor equidad. íi! ellos vendrán sin duda á este garage con el primer aviso , y pues nosotros pudimos redimir de tantos males vuestra ilustre persona y nuestras vidas, vamos, aprovechando estos instan- , • tes, á buscar otro asilo mas seguro - donde la libertad que aquí renzce, se afirme con acciones valerosas. Orni. O feliz dia ! O dia memorable! EN L Las V Federi par Las tr La gr Gra La Ja El Pe La Hi La Ce, El Ti Luis Gusta La Ir. El Cl Carlos De d do El Pi El H zOr Herm Por s ría' La Jr Acas( rar lea Arag( Su<. Los t Quier vie la La V dei Capri EN-
este pag. • 39 EN LAS DICHAS LIBRERIAS Y A LOS PRECIOS REFERIDOS se hallarán las siguientes. ,es nosehales nuestras instan- [ro enzce asas. rabie! Felipe de Ales suel- y ála uecia. n. amor d. El Severo Dictador. La fiel Pastorcita y Tirano del Castillo. Troya abrasada. Mas sabe el loco en su casa , que el cuerdo en la agena, y natural Vizcayno. El Sol de España en su Oriente, y Toledano Moyses. El mas Heroyco Esparïol , lustre de la antigüedad. Jerusalen conquistada por Gofredo de Bullon. El amor perseguido , y la Virtud triunfante. Con saynete, las Besugeras. Defensa de Barcelona , por una fuerte Amazona. De un Acaso nacen muchos. El Hidalgo Tramposo. ()restes en Sciro , Tragedia. La Desgraciada Hermosura , ó Doña Ines de Castro, Tragedia. El Alba y el Sol. Juego completo de diversion casera para Navidad , y Carnes- Tolendas Tragi-Comedia , la Virtud aun entre Persas Lauros y Honores grangea, con Loas y Saynetes. El Tirano de Lombardia. Como ha de ser la Amistad. La Buena Esposa.Drama heroyco en un acto. F Felí Encuentro. La Viuda generosa. Las Víctimas del Amor. Federico II , primera y segunda parte. Las tres partes de Carlos XII. La gran piedad de Leopoldo el Grande. La Jacoba. El Pueblo Feliz. La Hidalguia de una Inglesa. La Cecilia, primera y segunda parte, El Triunfo de Tomiris. Luis XIV. el Grande. Gustabo Adolfo, Rey de S La Industriosa Madrileña. El Calderero de San Germa Carlos V sobre Dura. De dos Enemigos hace el dos amigos. El Premio de la Humanida El Hombre convencido á la razon, ó la Muger prudente. Hernan Cortés en Tabasco. Por ser leal y ser noble dar purïal contra su sangre. La Justina. Acaso , astucia .y valor, vencen tiranía y rigor , y Triunfos de la lealtad. Aragon restaurado por el valor de sus hijos. Los tres Mellizos. Quien oye la voz del Cielo convierte el castigo en premio , ó la Camila. La Virtud Premjada , ó el Verdadero buen Hijo. Caprichos de amor y zelos. EN-
Para PE Isabel , Rosalia Gregori El tio 1 Don Ju El Sacr El Alea El Escs Benito , Leonarc! Un Sara Labrada Labrad! Lxbradt Labrado Labrado Labrado Labrado Labradl Alguact Calle c, dos. Isab. Don ¡en qt al Lu tiene que q vaiiér mas q