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Viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil

Pulido Sierra, Sonia Ivonn

Abstract

La presente investigación de doctorado analiza la viabilidad de la certificación forestal bajo el Forest Stewardship Council (FSC) en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil. El documento recoge (Capítulo 1. Caucho natural, descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo) los antecedentes para el conocimiento de la especie Hevea brasiliensis, de las condiciones y técnicas para el desarrollo y aprovechamiento de sus plantaciones, así como de la situación mundial en cuanto a área, producción y consumo. Luego de este encuadramiento se describe la situación del cultivo de caucho natural en Colombia, y de manera puntual en la región de la Orinoquia, a partir del trabajo de campo realizado entre 2005-2008 durante la visita a 9 núcleos caucheros (Capítulo 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana). Esta exploración se resume en la elaboración de una matriz DAFO en la que se enumeran las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades del sector del caucho natural en Colombia. Como resultado de este análisis se proponen varias estrategias para el fortalecimiento del sector, entre las que se destaca la certificación forestal por el sistema FSC. A continuación se introduce la temática de la certificación forestal y se analiza la problemática de las iniciativas de caucho natural certificadas por FSC en el mundo hasta el presente, que corresponden a Tailandia, Sri Lanka y Guatemala (Capítulo 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis).

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T ESIS DE D OCTORADO Viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil Departamento de Ingeniería Agroforestal Escuela Politécnica Superior S ONIA I VONN P ULIDO S IERRA Lugo, septiembre de 2013 Universidad de Santiago de Compostela Escuela Politécnica Superior Departamento de Ingeniería Agroforestal Viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil Tesis de doctorado Autor: Sonia Ivonn Pulido Sierra Lugo, Septiembre de 2013 Universidad de Santiago de Compostela Escuela Politécnica Superior Departamento de Ingeniería Agroforestal Viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil Tesis de doctorado Directores: Prof.º Dr.º Alberto Rojo Alboreca Universidad de Santiago de Compostela Prof.º Dr.º José Ambrósio Ferreira Neto Universidad Federal de Viçosa Lugo, Septiembre de 2013 Universidad de Santiago de Compostela Escuela Politécnica Superior Departamento de Ingeniería Agroforestal Viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil Sonia Ivonn Pulido Sierra Licenciada en Ciencias Sociales Memoria para optar por el grado de Doctor bajo la orientación del Profesor Doctor del departamento de Ingeniería Agroforestal de la Universidad de Santiago de Compostela, España y del Profesor Doctor del departamento de Economía Rural de la Universidad Federal de Viçosa, Brasil, aprobada por: El director, Prof.º Dr.º Alberto Rojo Alboreca Universidad de Santiago de Compostela El director, Prof.º Dr.º José Ambrósio Ferreira Neto Universidad Federal de Viçosa La autora, Sonia Ivonn Pulido Sierra Lugo, septiembre de 2013 Universidad de Santiago de Compostela Escuela Politécnica Superior Departamento de Ingeniería Agroforestal El Profesor Doctor del departamento de Ingeniería Agroforestal de la Universidad de Santiago de Compostela y el Profesor Doctor del departamento de Economía Rural de la Universidad Federal de Viçosa, informan que: La memoria titulada “Viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil”, presentada por Sonia Ivonn Pulido Sierra para la obtención del grado de Doctor, fue realizada bajo nuestra dirección. Considerando que el trabajo está finalizado y es materia de tesis de doctorado, autorizamos su presentación. Y para que así conste a efectos oportunos, firmamos el presente documento en Septiembre de 2013. El director, Prof.º Dr.º Alberto Rojo Alboreca Universidad de Santiago de Compostela El director, Prof.º Dr.º José Ambrósio Ferreira Neto Universidad Federal de Viçosa Lugo, septiembre de 2013 Tesis de doctorado iv Rogelio González Tato por sus orientaciones y observaciones sobre el cumplimiento de los estándares de FSC. A la empresa CERNA Ingeniería y Asesoría Medioambiental S.L.L (Lugo-Galicia), por la oportunidad de trabajar en las iniciativas de certificación forestal, las conversaciones y el invaluable apoyo en las gestiones en la administración pública. Gracias por el aprendizaje en campo: José Manuel (&Randufe), Ariadna, Josito, Jose, Pablo, Oscar y Paco. En Portugal al Prof. Joaquim Alonso Mamede de la Escola Superior Agrária de Ponte de Lima, cuyas palabras y amistad me acercaron a la Universidade Tras-os Montes e Alto Douro (UTAD)-Vila Real al Prof. Dr. João Bento. En UTAD, mi muy sentido agradecimiento a la Prof. Dra. Maria Emília Calvao Moreira Da Silva Mimas, Prof. Dr. Domingos Manuel Mendes Lopes (El Príncipe), Prof. Dra. Simone da Graça Pinto Varandas y Prof. Dr. José Luis Penetra Cerveira Louzada por acogerme para realizar la estancia en 2010. Y junto con ellos, mis amigos y estimados profesores en UTAD: Ing. César Gómes, Sr. António Joaquim Rodriques, Sr. Armindo Gonçalves, Sra. Ivonne, Sra. Lurdes Rodrigues, Sr. Britto, Sra. Marla Pereira, Dra. Samantha Jane Hughes, Dr. Ugo Belini, Dra. Maria Joaõ Magalhães y Prof. Dr. João Bento, quienes hicieron de mi estancia académica, una estancia de conocimiento y de encuentro con amigos, como si toda una vida hubiese estado allí. Obrigado a todos. Tenho saudades de vos. En UTAD todos ustedes los saben, Mimas ha sido mi gran pilar en estos años, el lazo superó lo académico y traspaso fronteras…un Benurón de aprendizajes. En diferentes lugares del mundo, mis agradecimientos al: Dr. Franck Rivano (CIRAD- Francia) por los comentarios y críticas al inicio del trabajo en la Cadena Regional del Meta; MSc. Ing. Víctor M. Nieto (CONIF-Colombia) por su disponibilidad para realizar todas las actividades y reuniones en Pro del sector; Ing. Rodolfo Medina Terán (MADR-Colombia) por su invaluable apoyo para la Cadena; Max Henríquez por su disposición y alegría para desarrollar las actividades académicas sobre caucho-clima en el Meta; Dr. Carlos R.R. Mattos (PMB-Brasil) por las conversaciones en Colombia en 2006 y por la acogida en su familia durante la estancia en Brasil (2010-2011), así como por sus valiosos comentarios sobre M. ulei y las posibilidades de fortalecer la investigación en Hevea en Colombia; Dr. Sivakumaran S. (Malasia) por sus apreciaciones sobre la certificación forestal y el desarrollo del sector, durante las conversaciones en Medellín y Saõ Paulo en 2011 y 2012; Dr. Vijayakumar K. (India) por sus anotaciones al estándar de caucho natural en la parte final de la investigación; Dr. Wade Davis (National Geographic Society-E.U.) por ofrecer su material de las exploraciones por el río Amazonas; Aida Soares por su apoyo en las traducciones (Portugal); Sr. Jan de Roos (PUM-Holanda) con quien se gestionó la gira del experto (Ing. Otto Jansonius); Dr. Juan Carlos Camargo García por todas sus apreciaciones y comentarios sobre el desarrollo del estándar de certificación forestal en guadua; Heiko Rossmann (Lateks Comunição Ltda-Brasil) por su permanente apoyo, colaboración y disposición para tirar todas as dúvidas, para reencaminhar-me quando foi preciso com os pesquisadores, e mais para torcer sempre por este trabalho, indudablemente eres el Rey en este asunto. Muito obrigado. En Finlandia a los profesores Dr. Olli Saastamoinen, Dra. Irmeli Mustalathi y Dra. Celeste Lacuna-Richman por sus orientaciones conceptuales y apreciaciones sobre el manejo de la información. Agradezco especialmente a los caucheros e seringueiros de Colombia, China, Brasil, Guatemala, India, Malasia, México, Perú y Sri Lanka: productores, empresarios e investigadores que con sus aportes enriquecieron y validaron el trabajo, la propuesta conceptual y metodológica construida en la práctica. A las diferentes entidades gubernamentales de Colombia, que muy amablemente y considerando todas las dificultades y en algunos casos las limitaciones (infraestructura), proporcionaron información y acompañamiento. A la Gobernación del departamento del Meta y en especial a la Secretaria de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, por la vinculación en la Secretaria Técnica de la Cadena de Caucho, por apoyar y orientar el desarrollo de todas las actividades y los recorridos propuestos por los núcleos caucheros. Mi sentido reconocimiento a los Ing. Fernando Murillo Rengifo e Ing. José Guillermo Lagos Arcila, por la motivación a ir más allá como gestor rural y perseguir los sueños. A los compañeros de Agricultura: Amanda, Exary, Rocío, Patty, Dr. Ricardo, Hilda, Luz Agradecimientos v Stella, Juan C., Don José, Javier, Juan Manuel, Pablito, Orlando, Wilson (mi papá) y a Carmencita (contabilidad), por su gran acogida, amistad y enseñanzas en Malocas, en una tierra inmensa, porque el llano es lindo! A: Mario Guevara, Celedonio Rincón (Víctor&hermanos) de ASOPROCAUCHO-Guaviare; Pablito Pineda, Isamel Dussan, Ever Góngora y Héctor de ASOHECA-Caquetá; Rodrigo Echeverri Arias por transmitirme su energía y convicción hacia el caucho, por su locura, fuerza de vida y trabajo y sobre todo por la actitud para afrontar los momentos difíciles. Y al equipo técnico de CAUCHOPAR-Cundinamarca con quienes tuve la oportunidad de trabajar y vivir: César, Paola, Cholín, Fernando, Cristina, Nelson, Orlando, Cusinga, Yadira y Doris; Sr. Hernán Hernández y equipo técnico de ASOHESAN-Santander; UMATA de Cumaribo-Vichada; Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural de Cundinamarca; FUP, L.E; Nicolás Pataquiva quien un día sobrevolando La Macarena hablaba de esa cruda realidad que viven los que en su piel sienten el conflicto, pero siempre están llenos de esperanza, gente con ansias de paz, de trabajar su tierrita, llenos de amor, alegría e ilusión por la vida. Co: los Black Hawh, MI, Bell, DC4, Hércules y afuera los Cesna, Antonov o DC4 sumaron millas de paz…; Diego Vélez; SENA-Cundinamarca y Meta; Cepromegua; CORPOICA La Libertad; ICA-Meta; IDEAM; INCODER-Meta; Departamento de Geografía-Universidad Nacional de Colombia; Programa de Ciencias Sociales-Universidad Distrital; Industrias CADI; Mavalle S.A; Yostor Clímaco de Asculticaucho; Heveameta; Tomás Henao; FEDECAUCHO (actual CCC); Asohecaldas; Institución Agropecuaria de Paratebueno-Cundinamarca (Prof. Javier, Don Carlos, Angélica, Sra. Lilia, Jhon paisa, Andrés Felipe, Diego, Jonathan y Osmar); a Llanocaucho Ltda. y en especial a Yuri Ilia Martínez Aguirre y Sra. Ana María Medina por sus gestiones administrativas para mi visa para un sueño. En Brasil, a la Universidad Federal de Viçosa, departamento de Economia Rural y departamento de Engenharia Florestal por toda su disposición para las consultas y por la participación en los seminarios de Convidados. Y a los productores y pobladores, así como a los diferentes funcionarios y personal técnico de CEPLAC, SENAR, de las Prefeituras y Sindicatos en Bahia. A Plantaciones Michelin Ltda en Bahia que aceptó y apoyó la ejecución del Convenio con USC, a los señores Ing. Eric Cavaloc (Brasil) y al Sr. Thierry Serres (Francia). En PMB al Ing. Eric Cavaloc por la oportunidad, por su invaluable apoyo, comentarios y reflexiones acerca del trabajo. Así como a: Dr. Paulo Roberto Bonfim, Digenal Mendoça, Zildomar Magalhães, Sergio Emilio Cardoso, Jose Assunção, André Santos, Antonio Oliveira, Claudia Santos, Edvan Santana, Gerffeson Santos, Gilmario Bomfim, Lidelene Guimarães, Juliana Laufer, Dr. Kevin Flesher, José Neto, Pedro Conceião, Leandro Serafim, Luciano (Balboa), Marcio Ribero Rocha (Superman), Ramon Santana, Reginaldo Feitosa, Sra. Rita de Cássia Mendes dos Santos, Sra. Rita Aleluia, Sandro Catusso, Sr. Antonio (Escola de seringueiros), MSc. Saulo Cardoso, Benedito Lima, Lourivaldo Cairo (Pancho), Anquises França, Andreia Dutra, Giomario Castro, Vanderson Ramos, Cristian Alves, Alberto Simões, Otamar Santos, Wellinton Andrade, Wagner, Welisson, Val, Lucely Novais, Zezito Moura, Waldomiro Jesus, Ing. Emilly Freitas, Ing. Sr. Ivo Cairo, Sr. Jose Luis Fagundes, Dr. Carlos Mattos, Ing. Emilia Menezes, Sra. Andrea (vivero), Ing. Cassio Scomparin, Nilza Lima y a las señoras del Centro Ouro Verde. En CoopVerde a: Cacilda Cerqueira, Jose Angelo Cairo, Luis Cairo, Joselito Costa, Irinildo Dantas, Jaime Honorato, Jose Negrão, Joseilton Nascimento, Paulo Enrique Fagundes, Soraya de Honorato, Adeilton Santos, Geovane Santos y José Lima. Y en otros lugares de Brasil a: Joina Mota, Dr. Adonias Castro, Monica (CAFI), Eduardo Novotny, Lula, André (Técnico EDBA), Tarciso, Joel, Almi, Alis, Joelia y Frank. A todos gracias por su amistad, por el aprendizaje y la disponibilidad para mi estancia. A mis amigos Bruno Sossai y Pollyanna Capobiango “por los días de biólogos”. Un agradecimiento especial por el cariño de familia a Nilza&Familia, Emmilly y Bruno, Sra. Suolene, Ana Luiza y Sr. Alcione Ramos&Familia y Jose Angelo-Pancho&Familia. Y como esto sigue siendo una construcción de vida, agradezco a la empresa Arbonaut y su equipo todas las consultas realizadas durante esta última etapa sobre el capítulo de Brasil. Al Dr. Tuomo Kauranne por escuchar mis inquietudes una tarde de otoño en Joensuu (Finlandia). Mi Tesis de doctorado vi más sincero agradecimiento al Msc Ing. Olli Isotupa y familia ...Tahtomalla saa ja tekemällä pärjää…Kiitos paljon. Así mismo quiero reconocer desde el principio la colaboración prestada por innumerables personas y organizaciones, que con su buen hacer, ponen día a día su esfuerzo para que algún día la paz y la justicia que se anhela en Colombia sean posibles, y continuar abriendo ese camino que hombres y mujeres destacados en diferentes ámbitos y hombres y mujeres anónimos han iniciado desde sus diferentes frentes de pensamiento. Mi más sincero reconocimiento a las familias Jaimes-Peña, Camargo (Yanneth&Familia), Cubillos-Morales, Sandoval, Zapata (Esperanza&Natalia), Bravo (Sr. Próspero&Familia) López- Brito, Cardozo-Aguirre, Gómez-Hernández. Y de alguna manera a todas las familias que han sido victimas del desplazamiento forzado, víctimas del conflicto armado, así como a todas las mujeres que guardan (guardamos en su momento) silencio ante la violencia, a unos y otr@s: Gracias, porque amablemente dan su voz de aliento para que otros intentemos aportar en esta construcción hacia la paz, la justicia y la equidad. A mis eternos amigos en la esfera cósmica que me dieron un granito de arena (como tal, y por su inmensa amistad y cariño): Yolima Hoffman (Familia&Jack), Paola Andrea Bernal, Marthica Muñoz, Elizabeth Bravo, Bibiana Rosero, Ruth Delgadillo, Sonia Jeanneth Cárdenas Brito, Sra. Yamile Hernández, Sra. Adriana Morales, Naya Cubillos Morales, Sra. Marlene Monsalve, Benjamín Ochoa Bohóquez, Javier Vanegas, Isaí Aparicio, David Bello, Doris Pinilla, José Sierra (mi tío José&Familia), Yimer Vega&Zaida, Candy-Yoko-Jack-Lorenzo. A Frank Palacios, porque sin sus continuas conversaciones, apoyo e ideas, tal vez esto no hubiese sido posible…gracias Franck, va por ti y por Colombia! A Otto Jansonius (Holanda) a quien debo gran parte de este impulso para seguir una investigación con caucho natural, luego de días de viajes y largos recorridos por los núcleos caucheros en Colombia. Gracias, por transmitir tus ideas y entusiasmo, convencido de que lo que hace falta son más árboles y menos oficinas. A mi hermano Rive y a Yiya, que tras una cadena de situaciones de este conflicto, ya no están, y que las palabras quedan cortas para expresar tan profundo sentimiento. Pero que sé que siempre tendremos su ejemplo de vida y fuerza para afrontar las situaciones – Gracias chatotroncocito. Gracias Yiya, por ser todo mi apoyo para continuar en mi camino de vida y transmitirme que la fuerza y el pulso siempre están a prueba. En un lugar de mi vida, y presentes en todo momento mi Sarita, Ni y Pao. Ella (Sarita), la mujer que superó una explosión, el conflicto, el desplazamiento y la violencia en sus múltiples caras; ella quien tiene la fuerza suficiente para afrontar sola la distancia de sus hijas y la pérdida de su hijo y siempre mantiene lindas palabras, aunque el mundo parece derrumbarse, ella siempre nos anima a luchar por nuestros sueños…sin ella, nada de esto hubiera sido posible, porque aunque aún con días complicados, sin dinero ni muchas expectativas para continuar, son sus palabras de fortaleza las que no lo dejan a uno caer, porque siempre su voz, su corazón esperan nuestra llegada. Mami, la quiero mucho. Gracias por estar siempre ahí!! Un beso. ne. A mi Ni, él lo sabe, es la fuerza interior. Por ser más de lo que ya eres en mi vida, por ser esa persona incondicional, que me “escucha” cuando se me hace un nudo en la garganta…cuando la vida parece no tener un sentido, entonces estás tú, con tus comentarios, con tus palabras para luchar, para unir los caminos, con tus apuntes de pa solo tumaqueño, Mi chatico, tqm. A Pao, mi hermana y amiga, quien ha acompañado este proceso desde el principio, siendo consejera y en algunos casos mi más acérrima crítica, pero siempre animándome a continuar, quien con sus llamadas me ha acompañado por horas en mis viajes de un lado a otro…quien me ha “oído” cada historia y ha llorado, pero sobretodo ha reído conmigo y por mí. …las palabras son cortas para expresar el sentimiento, más Pao, gracias por todo (Fuji). Por llenar nuestras vidas de felicidad con Iria y Alicia…ne Quiero agradecer la amistad, el cariño y la disponibilidad para ayudarme a saltar las dificultades, pero sobre todo por todo su amor de familia, de verdad, ustedes son grandes: Ricardo Vilar, Pilar Álvarez (Cáritas), Xavier Bruña, Tomé Laxe Gómez, Pepe Fontal, Pilar Cordeiro, Familia Santalla-Cribeiro (Diana, Juanjo, Xavi, Alberto, Rebeca, José Luis, Arturo, Julia y Tono), Rubén (y Vertigo&co.: Jura, Sr. Cho, Fede, Julián, Moru, Vane, Sering, Diego); Agradecimientos vii Amparito y Luis: mis padres de este lado del Atlántico. A Josefa, por tener siempre su casa de puertas abiertas para dar su alegría y amor de madre. Nuno, Emília y abuelita (Elisa): los padres y abuelita en tierra de navegantes. Primo João (Prof. João Magalhães) y António Malta siempre prontos a escuchar, a compartir historias de tierras africanas y del mundo entero, y en especial gracias por todos los alegres recibimientos en Portugal. Mi inmenso agradecimiento a Vasco, venido de tierra de navegantes, por su permanente colaboración, disposición y compañía durante estos años. Por nuestras conversas sobre lo rural y las florestas. Pelos dias do mar e de neve. Por animarme siempre a continuar, por apoyarme para viajar, para buscar el camino michi. Tesis de doctorado viii Resumen La presente investigación de doctorado analiza la viabilidad de la certificación forestal bajo el Forest Stewardship Council (FSC) en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil. El documento recoge inicialmente (Capítulo 1. Caucho natural, descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo) los antecedentes para el conocimiento de la especie Hevea brasiliensis, de las condiciones y técnicas para el desarrollo y aprovechamiento de sus plantaciones, así como de la situación mundial en cuanto a área, producción y consumo. Luego de este encuadramiento se describe la situación del cultivo de caucho natural en Colombia, y de manera puntual en la región de la Orinoquia, a partir del trabajo de campo realizado entre 2005-2008 durante la visita a 9 núcleos caucheros (Capítulo 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana). Esta exploración se resume en la elaboración de una matriz DAFO en la que se enumeran las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades del sector del caucho natural en Colombia, destacando en la misma, entre otros, los problemas en el acceso a los incentivos estatales o las amenazas derivadas del conflicto armado. Como resultado de este análisis se proponen varias estrategias para el fortalecimiento del sector, entre las que se destaca la certificación forestal por el sistema FSC. A continuación se introduce la temática de la certificación forestal y se analiza la problemática de las iniciativas de caucho natural certificadas por FSC en el mundo hasta el presente, que corresponden a Tailandia, Sri Lanka y Guatemala (Capítulo 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis). Posteriormente se realiza un análisis de la situación del sector forestal en Colombia y de la viabilidad de la certificación forestal en el país (Capítulo 4. El sector forestal y la certificación forestal en Colombia), identificando casos certificados y casos no certificados, que aportan elementos de reflexión. Para ello, y teniendo en cuenta también los aspectos indicados en la matriz DAFO desarrollada en el Capítulo 2, se estudian diversos aspectos como el esquema de propietarios, los programas de apoyo o fomento para plantaciones de caucho natural y el estado de las plantaciones. Como resultado de este análisis se presenta una Propuesta de estándares de certificación forestal FSC para el aprovechamiento de caucho natural en plantaciones de Colombia, que podría servir de documento base en el proceso de certificación bajo FSC y que pretende estandarizar y mejorar el aprovechamiento de dichas plantaciones y conseguir aumentar las especificaciones técnicas del látex. Para dar continuidad al estudio de la viabilidad de la certificación forestal en plantaciones de caucho natural, se incluye el análisis del sistema forestal, la certificación forestal y el desarrollo del caucho natural en Brasil (Capítulo 5. Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil). Para ello se realizó trabajo de campo Tesis de doctorado x entre 2010-2011 en el estado de Bahia, con la finalidad de identificar ausencias y debilidades en la gestión forestal de este tipo de plantaciones y proponer alternativas de cumplimiento para la certificación forestal de plantaciones de caucho natural. Los resultados de este análisis se resumen en la presentación de una Propuesta de estándares de certificación forestal FSC para el aprovechamiento de caucho natural en plantaciones de Brasil, ideado para ser aplicado al aprovechamiento de caucho natural en plantaciones en cualquier zona biogeográfica de Brasil, y para cualquier régimen de productor y superficie de aprovechamiento. Además, también se presenta una Propuesta para el seguimiento social en las Unidades de Gestión Forestal para certificación forestal en plantaciones de caucho natural, cuyo objetivo principal es ayudar a los responsables a realizar un seguimiento de las maneras en que las iniciativas de certificación afectan a la biodiversidad local y a las formas de vida de la población implicada. Y para finalizar, se identifican algunas aportaciones de las experiencias de certificación forestal FSC en España que podrían servir de ayuda en los procesos de certificación de las plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil por este sistema (Capítulo 6. Aportación de la gestión forestal en España para la certificación forestal de las plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil). Así, se analizan aspectos como la conformación de grupos de trabajo para el diseño, revisión y adaptación del estándar, ciertos aspectos de la legislación, el cumplimiento de los Principios y Criterios del sistema FSC (centrado en los derechos de los trabajadores y en el uso de pesticidas), así como la creación, desarrollo y gestión de iniciativas de certificación forestal de pequeños productores. Abstract This doctoral research analyzes the viability of forest certification under the Forest Stewardship Council (FSC) in natural rubber plantations in Colombia and Brazil. The document includes initially (Chapter 1. Natural rubber, description, cultivation techniques, history, production and consumption) the background for understanding the species Hevea brasiliensis, conditions and techniques for the development and exploitation of its plantations and global situation regarding area, production and consumption. After this framework describes the status of natural rubber cultivation in Colombia, and in a timely manner in the region of the Orinoco, from fieldwork conducted between 2005-2008 during the visit to 9 cores tappers (Chapter 2. Development natural rubber in Colombia and the Colombian Orinoco). This exploration is summarized in the preparation of a SWOT matrix in which are listed the weaknesses, threats, strengths and opportunities of the natural rubber industry in Colombia, highlighting in it, among others, problems in accessing government incentives or threats from armed conflict. As a result of this analysis suggests a number of strategies to strengthen the sector, among which stands out forest certification under the FSC system. Then insert the issue of forest certification and discusses the problem of initiatives FSC certified natural rubber in the world at present, corresponding to Thailand, Sri Lanka and Guatemala (Chapter 3. Certification FSC: general and application Hevea brasiliensis). Subsequently, an analysis of the forestry situation in Colombia and the viability of forest certification in the country (Chapter 4. Forestry and forest certification in Colombia), identifying cases certified and uncertified cases, which provide elements reflection. To do this, and also considering the issues in the SWOT matrix developed in Chapter 2, we study various aspects such scheme owners, support or encouragement programs for natural rubber plantations and the state of the plantations. As a result of this analysis is presented a proposal for FSC forest certification standards for the use of natural rubber plantations in Colombia, which could serve as a basic document under FSC certification process and aims to standardize and improve the utilization of these plantations and be able to increase the technical specifications of the latex. To continue the study of the viability of forest certification in natural rubber plantations, it includes analysis of forest ecosystems, forest certification and development of natural rubber in Brazil (Chapter 5. Certification FSC natural rubber plantation in Brazil). This fieldwork was conducted between 2010-2011 in the state of Bahia, in order to identify absences and weaknesses in forest management of these plantations and propose alternative forest certification compliance for natural rubber plantations. The results of this analysis are summarized in the presentation of a proposal for FSC forest certification standards for the use of natural rubber plantations in Brazil, designed to be Tesis de doctorado xii applied to the use of natural rubber plantations in Brazil any biogeographic zone, and to any system of exploitation producer and surface. In addition, we also present a proposal for Social Monitoring Forest Management Units for forest certification in natural rubber plantations, whose main objective is to help managers to track the ways in which certification initiatives affecting local biodiversity and the livelihoods of the people involved. And finally, we identify some contributions of FSC forest certification experiences in Spain that could be helpful in the process of certification of natural rubber plantations in Colombia and Brazil for this system (Chapter 6. Contribution of forest management Spain for forest certification of natural rubber plantations in Colombia and Brazil). Thus, discusses issues such as the formation of working groups to design, review and adaptation of the standard, certain aspects of the legislation, compliance with the Principles and Criteria of the FSC system (centered on the rights of workers and the use pesticides), and the creation, development and management of forest certification initiatives of small producers. Tesis de doctorado xiii ÍNDICE Justificación-motivación y objetivos................................................................................... 1 Justificación-motivación....................................................................................................................... 1 Objetivos .............................................................................................................................................. 4 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo ... 5 1.1. Descripción de la especie .............................................................................................................. 6 1.2. Condiciones para el desarrollo de plantaciones y técnicas de plantación ...................................... 8 1.2.1. Propagación del material vegetal .................................................................................... 11 1.2.2. Enfermedades y plagas ................................................................................................... 14 1.2.3. Fases de establecimiento ................................................................................................. 17 1.2.4. Aprovechamiento del látex ............................................................................................. 21 1.3. Reseña histórica ........................................................................................................................... 31 1.4. Situación mundial ........................................................................................................................ 34 1.4.1. Área ................................................................................................................................. 34 1.4.2. Producción ...................................................................................................................... 35 1.4.3. Consumo ......................................................................................................................... 39 1.4.4. Precios ............................................................................................................................. 40 1.5. Referencias .................................................................................................................................. 41 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana ............. 49 2.1. Antecedente histórico .................................................................................................................. 49 2.2. Situación en Colombia ................................................................................................................ 52 2.2.1. Área ................................................................................................................................. 52 2.2.1.1. Clones ................................................................................................................................... 56 2.2.1.2. Zonificación para el establecimiento de plantaciones ........................................................... 58 2.2.2. Producción ...................................................................................................................... 60 2.2.2.1. Unidades de Producción ....................................................................................................... 62 2.2.3. Consumo ......................................................................................................................... 64 2.2.4. Precios ............................................................................................................................. 65 2.2.5. Análisis DAFO del sector y estrategias para su fortalecimiento ..................................... 66 2.3. El caucho natural en la Orinoquia colombiana ............................................................................ 69 2.3.1. Debate por la sustitución de bosques naturales por plantaciones .................................... 70 2.3.2. Ocupación del territorio .................................................................................................. 72 2.3.2.1. Comunidades indígenas, cultivos ilícitos y conflicto armado ............................................... 75 2.3.3. Cultivo de caucho natural en la región. Zonas potenciales ............................................. 77 2.3.4. Cadena Productiva .......................................................................................................... 80 2.3.5. Caucho Natural: Una apuesta hacia la sostenibilidad ..................................................... 81 2.4. Discusión ..................................................................................................................................... 83 2.5. Referencias .................................................................................................................................. 85 Índice xx Figura 5. 11. Actividades de extracción (a y b) y uso de madera (c) en la zona de estudio. Periodo de observación: diciembre 2010-marzo 2011 ..................................................................................................... 255 Figura 5. 12. Proyecto de vivienda Nueva Igrapiúna, municipio de Igrapiúna. Febrero de 2011 .................. 257 Figura 5. 13. Kioscos en plantaciones de grande (a) y mediano productor, municipio de Igrapiúna (b). Febrero de 2011 .............................................................................................................................................. 266 Figura 5. 14. Seguimiento del empleo de equipos de protección individual (EPI) en los esquemas de productor, durante el desarrollo de actividades de sangría (a y c) y apeo de árboles. Periodo de observación diciembre de 2010-marzo de 2011 ................................................................................................................. 269 Figura 5. 15. Diagrama de Venn de la percepción de los trabajadores en la zona de estudio sobre aspectos importantes en la calidad de vida ................................................................................................................... 270 Figura 5. 16. Alternancia de lotes en sangría ................................................................................................. 272 Figura 5. 17. Supervisión de sangría en los esquemas de productor, municipios de Camamú e Igrapiúna. Periodo de observación: diciembre 2010-marzo 2011 ................................................................................... 272 Figura 5. 18. Debilidades en el aprovechamiento de látex en plantaciones de pequeños, medianos y grandes productores, municipios de Camamú, Igrapiúna e Ituberá. Periodo de observación diciembre de 2010-marzo de 2011. .......................................................................................................................................................... 273 Figura 5. 19. Asistencia técnica a pequeños productores, municipio de Igrapiúna. Diciembre de 2010 ........ 275 Figura 5. 20. Trabajo comunitario en la Casa da farinha para la transformación de la mandioca, municipio de Camamú. Febrero de 2011 ............................................................................................................................. 276 Figura 5. 21. Plantaciones de caucho natural en el esquema de pequeño productor, en sistema agroforestal asociado con piña y plátano, municipio de Camamú. Enero de 2011 ............................................................ 277 Figura 5. 22. Plantaciones de caucho natural en sistema agroforestal asociadas con cultivo de cacao, municipio de Camamú (a); y selección de frutos de cacao, municipio de Igrapiúna (b). Marzo de 2011 ...... 278 Figura 5. 23. Plantaciones de caucho natural en esquemas de mediano (a) y gran productor (b), municipio de Igrapiúna. Febrero de 2011 ............................................................................................................................ 279 Figura 5. 24. Material vegetal de Alto Valor de Conservación en etapa de vivero (a). Aprovechamiento de látex en áreas destinadas dentro del Proyecto de Alto Valor de Conservación (b), municipios de Igrapiúna e Ituberá. Febrero de 2011 ................................................................................................................................ 281 Figura 5. 25. Aislamiento del hongo Microcyclus ulei realizada por el Dr. Carlos R.R. Mattos en los laboratorios del Centro de Pesquisa e Desenvolvimento en Bahia. Enero de 2011 ........................................ 282 Figura 5. 26. Porcentaje de cumplimiento de los Principios de FSC en la Unidad de Gestión Forestal de la zona de estudio ............................................................................................................................................... 294 Figura 5. 27. Porcentaje de cumplimiento de los Principios de FSC en la Unidad de Gestión Forestal de la zona de estudio en un corto-medio plazo si se aplican las actuaciones de fortalecimiento indicadas en la Tabla 5.18 ................................................................................................................................................................. 295 Figura 5. 28. Jerarquización de los Principios y Criterios más valorados por los expertos para certificación forestal en plantaciones de caucho natural. Pruebas realizadas en los municipios de Igrapiúna, Ituberá y Viçosa. Periodo de aplicación: febrero-marzo de 2011 .................................................................................. 296 Figura 5. 29. Etapas para el seguimiento social en las Unidades de Gestión Forestal para certificación forestal en plantaciones de caucho natural (Elaborado a partir de Richards y Panfil, 2011) ....................................... 299 Tesis de doctorado xxi Índice de tablas Capítulo 1 Tabla 1. 1. Clasificación de material vegetal para plantaciones de caucho natural (RBI, 2013) ...................... 12 Tabla 1. 2. Grado de resistencia de los clones de Hevea brasiliensis a Ceratocystis fimbriata, Microcyclus ulei y Phytophthora spp. (Elaborado a partir de Cruz et al., 1983; PEM, 2008; Furtado et al., 2008; Rivano et al., 2010; Narayanan y Mydin, 2011; y Rivano et al., 2012) ........................................................................... 16 Tabla 1. 3. Ejemplo de notación de sangría (Elaborado a partir de Vijayakumar et al., 2009 y RBI, 2013) .... 28 Capítulo 2 Tabla 2. 1. Material vegetal depositado en jardines clonales de H. brasiliensis en Colombia (Elaborado a partir de Quesada et al., 2011) ......................................................................................................................... 57 Tabla 2. 2. Asociaciones de productores de caucho natural ............................................................................. 63 Tabla 2. 3. Líneas estratégicas para el fortalecimiento del sector del caucho natural en Colombia ................. 68 Tabla 2. 4. Población del departamento de la Orinoquia entre 1964 y 2005 (DANE, 2008; Viloria, 2009) .... 73 Tabla 2. 5. Población indígena de la Orinoquia en 2005 (DANE, 2008; Viloria, 2009) .................................. 73 Tabla 2. 6. Condiciones, intereses y potencialidades de cuatro grupos de población relacionados con la dinámica del caucho natural en la Orinoquia ................................................................................................... 82 Capítulo 3 Tabla 3. 1. Los 10 Principios internacionales del FSC (FSC, 2002a) ............................................................ 100 Tabla 3. 2. Análisis de los sistemas de certificación forestal PEFC y FSC bajo FCAG (Walter, 2006; 2008) ....................................................................................................................................................................... 107 Tabla 3. 3. Normativa relacionada con la actividad forestal en Sri Lanka para evaluaciones de gestión forestal (Elaborado a partir de Nissanga, 2012) .......................................................................................................... 116 Tabla 3. 4. Clones plantados en Sri Lanka (Nissanga, 2012) ......................................................................... 119 Tabla 3. 5. Área certificada de caucho natural en Sri Lanka (FSC, 2013g) ................................................... 120 Tabla 3. 6. Normativa relacionada con la actividad forestal en Tailandia (SGS, 2011) ................................. 125 Tabla 3. 7. Clones plantados en las pequeñas ................................................................................................ 129 Tabla 3. 8. Área certificada con caucho natural en Tailandia (FSC, 2013g) .................................................. 129 Tabla 3. 9. Normativa forestal en Guatemala (SCS, 2010) ............................................................................ 134 Tabla 3. 10. Clones plantados en Guatemala (GAO, 2012) ........................................................................... 137 Tabla 3. 11. Área certificada con caucho natural en Guatemala (FSC, 2013g) .............................................. 139 Tabla 3. 12. No conformidades encontradas en las auditorías de plantaciones de caucho natural en Sri Lanka (S), Tailandia (T) y Guatemala (G) ................................................................................................................ 144 Capítulo 4 Tabla 4. 1. Especies plantadas en los departamentos de Antioquia, Córdoba y Magdalena (DANE 2006a;2006b; DANE y CVS, 2006) ............................................................................................................... 162 Tabla 4. 2. Legislación de Colombia relacionada con aspectos forestales (Elaborado a partir deFAO, 2004; MINAMBIENTE et al., 2000; Henao, 2010; MADR, 2012a) ....................................................................... 170 Índice xxii Tabla 4. 3. Área certificada por el sistema FSC en Colombia, por tipo de certificado y especie (Elaborado a partir de Aguilar y Peña, 2007; Ordoñez et al, 2009; SGS, 2009; Barragán et al, 2012; Fallas y Quimbayo, 2012; Monteverde y González, 2012; FSC, 2013b) ....................................................................................... 180 Tabla 4. 4. Principales incumplimientos (no conformidades) encontradas en las iniciativas de certificación FSC en Colombia, y alternativas para su corrección (Elaborado a partir de Peña, 2004; Aguilar y Peña, 2007; Ordoñez et al, 2009; SGS, 2009; Fallas y Quimbayo, 2012; Monteverde y González, 2012; FSC, 2013b) .. 182 Tabla 4. 5. Grupos de trabajo conformados en los departamentos caucheros visitados entre 2005-2008 ...... 189 Tabla 4. 6. Esquemas de productor en Colombia (Elaborado a partir de Flo-Cert GMBH, 2011; González- Posso, 2011; 2012; FINAGRO, 2012a; INCODER, 2012c) .......................................................................... 192 Tabla 4. 7. Estudio de casos: diferentes esquemas caucheros analizados para comprobar el cumplimiento de los estándares FSC ......................................................................................................................................... 193 Tabla 4. 8. Rango de las plantaciones de caucho visitadas de acuerdo a los departamentos .......................... 196 Tabla 4. 9. Potencialidades y debilidades frente a una posible certificación de la gestión forestal en los casos estudiados ....................................................................................................................................................... 204 Tabla 4. 10. Propuesta de estándares para la certificación forestal de plantaciones de caucho natural en Colombia bajo el esquema FSC. Bloque 1: Tratamientos y prácticas selviculturales .................................... 208 Tabla 4. 11. Propuesta de estándares para la certificación forestal de plantaciones de caucho natural en Colombia bajo el esquema FSC. Bloque 2: Procedimiento de sangría .......................................................... 209 Tabla 4. 12. Propuesta de estándares para la certificación forestal de plantaciones de caucho natural en Colombia bajo el esquema FSC. Bloque 3: Aplicación de productos estimulantes ....................................... 211 Tabla 4. 13. Propuesta de estándares para la certificación forestal de plantaciones de caucho natural en Colombia bajo el esquema FSC. Bloque 4: Gestión de residuos ................................................................... 211 Capítulo 5 Tabla 5. 1. Clasificación por Biomas en Brasil (Elaborado a partir de SFB, 2010; IBGE, 2013a) ............. 229 Tabla 5. 2. Bosques plantados en Brasil a 2011 (ABRAF, 2012.) ....................................................... 230 Tabla 5. 3. Legislación brasileña relacionada con recursos forestales (Elaborado a partir de Henao, 2010; y Brasil, 2012a) .......................................................................................................................... 233 Tabla 5. 4. Productos químicos aprobados para plantaciones de caucho en Brasil (MAPA, 2013) ............ 236 Tabla 5. 5. Clones de importancia comercial plantados en Brasil (Gonçalves y Marques, 2008; Galiani, 2010; Cardoso, 2013; IAC, 2013) ........................................................................................................ 238 Tabla 5. 6. Estándares de manejo forestal bajo FSC en Brasil (Elaborado a partir de FSC Brasil, 2013) .... 241 Tabla 5. 7. Área certificada de caucho natural en Brasil (FSC, 2013b) ................................................ 243 Tabla 5. 8. Instituciones de Brasil encargadas de la regulación de la producción y otros aspectos en el sector del caucho natural, durante el periodo 1940-2012 (Elaborado a parti de De Souza, 2010; IBAMA, 2013a) 245 Tabla 5. 9. Clasificación y programas de apoyo a productores en Brasil (Elaborado a partir de Brasil, 2012b) ............................................................................................................................................. 250 Tabla 5. 10. Titulación de la tierra y otras características de los esquemas de productores en la zona de estudio ................................................................................................................................... 253 Tabla 5. 11. Instituciones con presencia en el área de estudio ............................................................ 257 Tabla 5. 12. Secuencia de preguntas de la encuesta estructurada, dirigida a trabajadores de plantaciones de caucho natural de la zona de estudio. Periodo de aplicación: enero-marzo de 2011 ................................ 260 Tabla 5. 13. Porcentajes de conformidad frente al cumplimiento de Principios de FSC (Elaborado a partir de Walter, 2006; 2008) .................................................................................................................. 262 Tabla 5. 14. Escala de valores en AHP (Saaty, 1980; 2008) .............................................................. 263 Tabla 5. 15. Designación de grupos por Principios de FSC ............................................................... 263 Tesis de doctorado xxiii Tabla 5. 16. Clasificación de productores por programas y otras características .................................... 274 Tabla 5. 17. Apreciaciones de la evaluación de consulta a partes interesadas sobre las actuaciones en las UGFs .................................................................................................................................... 284 Tabla 5. 18. Situación, porcentaje de conformidad actual, posibilidades de fortalecimiento y de actuación hacia la certificación forestal en el corto-mediano plazo (adaptado de Walter, 2006; 2008) .................... 289 Tabla 5. 19. Criterios FSC con mayor valoración por los expertos (ordenados de mayor a menor valoración). Pruebas realizadas en los municipios de Igrapiúna, Ituberá y Viçosa. Periodo de aplicación: febrero-marzo de 2011 ...................................................................................................................................... 297 Tabla 5. 20. Plan de seguimiento de las Unidades de Gestión Forestal en plantaciones de caucho natural (Elaborado a partir de Richards y Panfil, 2011) .............................................................................. 301 Tabla 5. 21. Formulario de seguimiento (Elaborado a partir de Richards y Panfil, 2011) ........................ 303 Tabla 5. 22. Indicadores de los estándares de certificación de la gestión forestal FSC para el aprovechamiento de caucho natural (Hevea brasiliensis) en plantación en Brasil .......................................................... 307 Tabla 5. 23. Referencia de verificadores para el cumplimiento del estándar de gestión forestal FSC para el aprovechamiento de caucho natural (Hevea brasiliensis) en Brasil .................................................... 308 Índice xxiv Justificación-motivación y objetivos 1 Justificación-motivación y objetivos Justificación-motivación El caucho natural o látex, que se obtiene del aprovechamiento por sangría o rayado del árbol Hevea brasiliensis Müell. Arg, es una sustancia con la que se fabrican muy diversos productos que están presentes en la vida diaria de una gran parte de la humanidad. El cultivo de esta planta está considerado dentro del grupo de veinte productos primarios para el mundo, con más de nueve millones de hectáreas plantadas en el mundo, principalmente en diversos países asiáticos (China, India, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam), a pesar de que la especie es autóctona de la cuenca del Amazonas. En muchos países el caucho natural tiene una gran relevancia económica, pero también social, pues genera puestos de trabajo y es fuente de rentas para numerosas familias de agricultores, contribuyendo de esa manera al desarrollo de las regiones involucradas en su producción. Para otros países, el caucho es un producto de exportación responsable de una parte significativa de los ingresos relativos a la exportación agrícola. Los árboles de caucho natural en su cultivo comercial tienen una vida útil prolongada (30-35 años), por lo que el establecimiento y conducción de una plantación de esta especie requiere una planificación cuidadosa, ya que cualquier error u omisión durante su periodo de inmadurez implicará una reducción en la producción y productividad de la misma y tendrá efectos en el desarrollo económico de la región en donde se establezca. La producción de los árboles de caucho está centrada en el aprovechamiento del látex o jugo segregado a través de los vasos laticíferos, que están localizados especialmente en la corteza del tronco. La operación de sangría o rayado es una de las más importantes de las que se realizan en las plantaciones de caucho, pues está directamente relacionada con la producción final, por lo que la capacitación de la mano de obra para su realización es, sin duda, un factor principal. Entre los países que conforman la cuenca del Amazonas, zona originaria del árbol de caucho natural, se encuentran Colombia y Brasil. Aunque ninguno de estos dos países es muy importante en el contexto mundial en cuanto a superficie y producción de la especie, en las últimas décadas se está incrementando en ellos el aprovechamiento del caucho natural como una alternativa para conseguir el desarrollo rural, incluyendo proyectos para combatir la deforestación, proyectos agroindustriales (Colombia y Brasil), programas de fomento (Colombia y Brasil) y actividades de sustitución de cultivos ilícitos (Colombia). Sin embargo, existen todavía muchas dificultades, ligadas principalmente a las condiciones sociales, legales y políticas (por ejemplo, el conflicto armado en el caso de Colombia), así como numerosas deficiencias y debilidades en el Tesis de doctorado 2 propio aprovechamiento del caucho y en la aplicación de buenas prácticas de gestión forestal en estas plantaciones. Para conseguir que el cultivo de caucho natural sea un negocio promisorio y sostenible a mediano y largo plazo en Colombia y Brasil, la certificación forestal bajo el esquema del Forest Stewardship Council (FSC) se presenta como una oportunidad para los distintos tipos de productores presentes en la zona (pequeños, medianos y grandes). De manera más concreta, la certificación es una herramienta para mejorar la gestión de dichas plantaciones (mediante planes de manejo y de seguimiento, estudios de impacto ambiental, etc.), así como para estandarizar y mejorar el aprovechamiento del látex y para conseguir aumentar sus especificaciones técnicas. Además, la certificación forestal aporta a las comunidades locales alternativas para participar en la gestión, a la vez que contribuye directamente a la lucha contra la pobreza (por generación de empleo), brinda mecanismos de seguridad alimentaria (sistemas agroforestales) y disminuye los índices de deforestación de los bosques. Por tanto, resulta de gran interés estudiar la viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y en Brasil. Es de interés de la autora de esta tesis señalar que esta investigación tuvo su origen en Colombia entre 2005-2008, bajo su vinculación laboral y de acompañamiento a entidades como la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del departamento del Meta, el Programa Frente Unido por la Paz (FUP) del Ejército Nacional de Colombia, las asociaciones de productores ASOHECA, CAUCHOPAR y HEVEAMETA, y la empresa LLANOCAUCHO Ltda. Estas vinculaciones estuvieron ligadas a diversos proyectos: − Gestión de crédito rural para pequeños productores de caucho natural (obteniendo CAUCHOPAR el primer crédito en el país para este tipo de productores, bajo esta especie, y el segundo lugar en el Premio Nacional Raíces de Plata, que premia el esfuerzo de emprendimientos campesinos). − Capacitación regional en sangría (HEVEAMETA). − Alianzas productivas para pequeños productores (CAUCHOPAR). − Diálogos con productores de coca (Erythoxylum coca), para delimitar cuadrantes para sustituir cultivos ilícitos y adelantar proyectos productivos (Pulido-Sierra, 2006a). − Diagnóstico de la cadena regional del Meta (Pulido-Sierra, 2006b). − Definición de visión de futuro de la región de la Amazorinoquia (ASOHECA). − Proyectos de Certificado de Incentivo Forestal (LLANOCAUCHO Ltda.). Durante los recorridos por la región se observó que aunque el conflicto armado persistía y la frontera de los cultivos ilícitos estaba llegando a zonas impensables años atrás (como por ejemplo al departamento del Vichada), las poblaciones localizadas a lo largo de esta zona siempre estuvieron expectantes, receptivas e interesadas en participar Justificación-motivación y objetivos 3 en acciones que les permitieran acceder a opciones para mejorar sus condiciones y su calidad de vida rural (seguridad alimenticia, sostenimiento económico del grupo familiar) mediante actividades lícitas. En el caso de los medianos y grandes productores, sus intereses estaban puestos principalmente en el desarrollo de infraestructuras viales y en la captación y capacitación de mano de obra, que les permitiera asegurar su crecimiento y mejorar su competitividad y productividad. En conjunto, todos reclamaban una región segura. La percepción desde esta experiencia fue encontrar un sector pequeño y disperso a nivel regional, en donde se encontraban productores, grupos de investigación (CORPOICA), sector educativo (UniLlanos), el Instituto Colombiano Agrícola y la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del departamento del Meta (como eje dinamizador), con ausencia de industriales y de otras entidades estatales. En 2005, desde el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural se propuso brindar apoyo para la creación de la cadena productiva de caucho natural a nivel regional (Meta- Orinoquia). La autora de esta tesis trabajó en ese pequeño grupo para conformar la Cadena Regional de Caucho Natural Meta-Orinoquia, que culminó con la firma de un Acuerdo de Voluntades. Luego se empezaron a asumir otros retos, como luchar por brindar soluciones lícitas en las áreas rurales o desestigmatizar la región por presencia de cultivos ilícitos y conflicto armado, y para ello se planteó como estrategia en algunas zonas el establecimiento de plantaciones de caucho natural, como una solución lícita a estos problemas. Esta estrategia ya se venía aplicando en otros departamentos como Caquetá y Guaviare. Otra de las dificultades que se encontraron estaba relacionada con la ausencia de titulación de tierras en diferentes escalas (pequeño, mediano y gran productor), ya sea por problemas de desplazamiento, procesos de reasignación de tierras, litigios por ocupación de tierras indígenas y/o paralización del proceso de titulaciones por parte del estado. En ese naciente grupo de la cadena regional se fueron detectando otras situaciones como venta/compra de material vegetal no certificado para establecer plantaciones de caucho natural (que dejan en riesgo socioambiental y económico los proyectos productivos), baja oferta de personal de campo-técnico y profesional capacitado para la proyección de las nuevas áreas, baja transferencia de resultados de investigación, debilidades en las prácticas de aprovechamiento de caucho natural y comisiones técnicas de la cadena débiles y divididas. Paralelo a todo ello, se constató que las comunidades rurales se enfrentan a problemas de pobreza rural, como la falta de acceso a servicios públicos, y a otras deficiencias como la dificultad de acceso a la inscripción ante el registro civil para obtener documentos de identificación personal, así como para el reconocimiento de sus derechos fundamentales. De esta manera, y con un sentimiento de responsabilidad y compromiso, pensando en encontrar alternativas para el desarrollo rural de los productores de caucho natural, se planteó un estudio sobre la viabilidad de la certificación forestal en plantaciones de Tesis de doctorado 4 caucho natural, que inicialmente incluía solamente a Colombia. Con la intención de dar continuidad al estudio, se llevó a cabo una segunda fase en Brasil, por dificultades relacionadas con la seguridad rural en Colombia. Así, el trabajo final de esta tesis pretende aportar conocimiento utilizable en el contexto de la certificación forestal y de las prácticas encaminadas hacia una gestión forestal responsable en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil, seguramente extensible a otros países productores. Objetivos Teniendo en cuenta todo lo anterior, el principal objetivo de esta tesis es estudiar la viabilidad de la certificación forestal FSC en plantaciones de caucho natural en Colombia y Brasil. Para ello, se han planteado los siguientes objetivos específicos: − Analizar la situación actual del sector del caucho a nivel mundial. − Estudiar el desarrollo del sector del caucho natural en Colombia, y en especial en la Orinoquia colombiana, y proponer estrategias para su fortalecimiento. − Analizar las características, implicaciones y necesidades de la certificación de la gestión forestal sostenible bajo el sistema FSC. − Estudiar las iniciativas de caucho natural certificadas por FSC en el mundo. − Analizar las principales características del sector forestal de Colombia y Brasil e identificar las potencialidades y debilidades en la gestión forestal de cara a una certificación forestal FSC de las plantaciones de caucho en los dos países. − Elaborar una propuesta de estándares de certificación forestal específicos para el aprovechamiento de látex en plantaciones de caucho natural de Colombia y otra para Brasil, que puedan servir de documento base en el proceso de certificación forestal de las mismas. − Elaborar una propuesta para el seguimiento social en las unidades de gestión forestal para certificación forestal en plantaciones de caucho natural − Reseñar las principales aportaciones de la certificación forestal FSC en España que podrían tener utilidad para certificar plantaciones de caucho en Colombia y Brasil. 5 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo El caucho natural es una materia prima requerida en la fabricación de más de 40.000 productos, convirtiéndose durante los últimos años en una materia prima de consumo esencial, incluido en la lista de productos básicos de la FAO (2013). En algunos países de África, América y Asia, además de ser un producto principal tiene gran significación socioeconómica por representar puestos de trabajo y renta para numerosas familias de pequeños productores. En otros países, presenta gran relevancia por los ingresos respectivos de su exportación. A pesar de su origen sudamericano, las mayores superficies de plantaciones del árbol del caucho (Hevea brasiliensis Müell. Arg) se encuentran en Asia. Diversos países asiáticos (China, India, Indonesia, Malasia, Tailandia y Vietnam) concentran el 90% de la superficie. En cuanto a los países de América, Brasil alcanza un 1,4% de la producción, mientras que los demás países productores americanos, así como los de África y Oceanía, no llegan a esa cifra y en conjunto suman un 7,86%. De acuerdo a cifras de la FAO (2012), en 2011 la producción de caucho natural alcanzó 11.281.768 t siendo los mercados de mayor consumo de esta materia prima China, Norte América, la Unión Europea y Japón. El gran volumen de caucho natural que se comercializa en los mercados puede ser explicado por varios factores, entre los que se destacan: concentración de superficie, producción continua durante todo el año, rendimiento por hectárea y aprovechamiento continuo una vez iniciada la etapa de explotación (por lo general después del quinto año), optimización de las técnicas de explotación durante más de ocho décadas, mejoramiento del material vegetal clonado, facilidades en el manejo y almacenamiento del producto en campo (de láminas o de caucho técnicamente especificado TSR), introducción de políticas que favorecen el desarrollo del sector. Sin embargo, otros factores condicionan la oferta mundial de caucho natural, como las condiciones meteorológicas, la situación sociopolítica en algunos países productores, las preocupaciones de orden ambiental, el precio del petróleo, la desaceleración de la economía en Estados Unidos y la crisis económica de la eurozona. Tesis de doctorado 12 factores destructivos (tales como vientos) o limitantes de producción (sequías, deficiente regeneración de la corteza, enfermedades de las hojas); y (iii) un alto nivel de producción por sangrador, alcanzado por la puesta en práctica de un sistema de sangría de acuerdo a las decisiones administrativas de los productores bajo recomendaciones técnicas. Los materiales de siembra o clones, de acuerdo a las recomendaciones del Rubber Board of India (RBI, 2013), se clasifican en tres categorías como se ilustra en la Tabla 1.1. Tabla 1. 1. Clasificación de material vegetal para plantaciones de caucho natural (RBI, 2013) Categorías Material vegetal Recomendaciones en plantación Clones3 I Clones aprobados para la siembra a gran escala Cubrir con estos clones solo hasta un 50% de la superficie total (i) PB 260 (ii)PR 255, RRIM 600 II Clones con buen desempeño en el mediano-largo plazo Que tres o más de estos clones se planten en combinación en un área que puede superar el 50% del total de la plantación. Recomendados en pequeñas, medias o grandes plantaciones (i)RRIM 600, GT 1, PB 28/59, PB 280, PB 312, PB 314 III a Clones que presentan buen desempeño en pruebas de pequeña escala y a corto plazo Se aprueban solo para la siembra experimental (i)IRCA 111, IRCA 130, PB 86, PB 235, PB 330, RRIM 605, RRIM 701, RRIC 100 b Material localizado en antiguas zonas caucheras, presentan rendimiento prometedor y/o tienen atributos secundarios deseables como: vigor, desarrollo del tronco, grosor de la corteza, resistencia a plagas y enfermedades y reacción a tensiones por viento En las zonas donde estos clones muestran un buen rendimiento no hay restricción para plantarlos c Se incluyen en esta categoría los clones de vanguardia d Clones experimentales de rendimiento prometedor y/o características secundarias deseables, pero con pocos datos disponibles Recomendados para plantaciones de pequeña escala, y no superiores al 15% de la superficie total de la plantación (i) clones clasificados de acuerdo a RBI (2013) para las regiones tradicionales en India; (ii) clones de Brasil para estas categorías (Gonçalves y Bonadie, 2008). De Pádua-Alvarenga y De Santana do Carmo (2008) señalan que existen indicaciones de los mejores clones para las diferentes condiciones ecológicas de las regiones aptas para la heveicultura, y que pueden ser plantados clones que, en virtud de sus características heterocigóticas presentan el llamado factor de homeostasis genética, 3 En la nomenclatura para designar los clones, las letras corresponden al nombre de la serie, que en ciertos casos coincide con la institución que los desarrolla, y después se encuentra el número designado por la institución creadora. Algunos clones son: AVROS: Algemene Vereniging Rubberplanters Oostkust Sumatra; CDC: Clavellinas Dothidella Clones; FA: Ford Acre (Brasil); FB: Ford Belén (Brasil); FDR: Firestone Dothidella Resistant; FX: Ford Cross (Brasil); GT: Gondang Tapen (Indonesia); GU: Guatemala; IAC: Instituto Agronômico do Campinas (Brasil); IAN: Instituto Agronômico do Norte (Brasil); IRCA: Institut des Recherches sur le Caoutchouc (Costa de Marfil); MDF: Madre de Dios Firestone (Perú); PB: Prang Besar (Malasia); Pil: Pilmoor (Malasia); PMB 1: Plantações Michelin da Bahia Ltda. (Brasil); PR: Proefstation voor rubber (Indonesia); RRIC: Rubber Research Institute of Ceylan (actual Sri Lanka); RRIM: Rubber Research Institute of Malaysia; Tjir: Tjirandji (Indonesia) (De León, 2005; Gonçalves y Bonadie, 2008; PMB, 2011; Quesada et al., 2011). 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 13 es decir, que interactúan con diferentes condiciones del medio ambiente, logrando ser empleados por un periodo más largo. Investigadores como Cruz et al. (1983) y Compagnon (1986) recomiendan que para el inicio de un proyecto de plantación de caucho natural es necesario contar con una fuente para la obtención del material a plantar, conocida como jardín de multiplicación o jardín porta-yemas. Este jardín consiste en una colección de clones recomendados para el establecimiento de plantaciones que han sido seleccionados por su alto rendimiento de producción de látex y resistencia a plagas y enfermedades (Figura 1.3.a). Dentro de las recomendaciones técnicas De Pádua-Alvarenga y De Santana do Carmo (2008) sugieren que esta planta que se empleará en el injerto debe proceder de clones de crecimiento vigoroso, edad media y afinidad con clones de alta producción. a b Guatemala (Andicoechea, 2011) Colombia c d Colombia Guatemala (Andicoechea, 2011) Figura 1. 3. Material vegetal de Hevea brasiliensis en jardín clonal (a), semillero (b), vivero (c) y en el proceso de enjertación (d) De Pádua-Alvarenga y De Santana do Carmo (2008) señalan que la distancia de las plantas en el jardín de multiplicación debe estar entre 1x1 m ó 1x0,5 m, y que se deben proporcionar las labores de cultivo adecuadas para que se desarrollen vigorosamente las varetas porta-yemas. Estas varetas utilizadas en la enjertación deben tener el mismo grosor que el patrón. Los jardines de multiplicación pueden proveer yemas para los viveros durante alrededor de 5-10 años, si son manejados adecuadamente. Es Tesis de doctorado 14 recomendable que la localización de estos jardines sea cercana a los lugares donde se vayan a establecer las plantaciones. Cruz et al. (1983) recomiendan que para el establecimiento del semillero es recomendable recolectar la semilla fresca que se destinará específicamente para la producción de material para el vivero (Figura 1.3.b y c). Si las semillas no se siembran en un periodo de 10-15 días después de caídas del árbol pierden su viabilidad como resultado de la producción de ácido cianhídrico (cianuro). Priyadarshan (2011) menciona que algunas técnicas de almacenamiento emplean mezclas con aserrín y mantienen las semillas a 7ºC o realizan tratamientos con polietilengicol, que es una sustancia crioprotectora, para evitar la cristalización de los líquidos intracelulares, lo que permite conservar la semilla entre 4 y 6 meses respectivamente. H. brasiliensis se propaga vegetativamente a través de la enjertación de las yemas extraídas del material del jardín clonal de multiplicación, que son trasplantadas en las plantas del vivero, lo que en condiciones normales ocurre entre 7-8 meses después de establecido el vivero, bajo la técnica de injerto verde; o entre los 10-12 meses en los casos de emplear la técnica de injerto marrón o convencional (Figura 1.3.d). De acuerdo a las decisiones técnico administrativas, los viveros pueden ser de varios tipos: i) vivero de porta injerto desarrollado en el suelo; ii) vivero de porta injerto desarrollado en bolsas plásticas; y iii) vivero mixto (en suelo y en bolsas plásticas), con espaciamientos entre 0,6x0,15 m en seis hileras y espaciadas estos bloques de hileras unos 1,20 m. Otros espaciamientos pueden ser 0,7x0,15; 0,6x0,2 ó 0,7x0,2 m. 1.2.2. Enfermedades y plagas La mayoría de los clones cultivados comercialmente de H. brasiliensis representan una base genética estrecha, debido a que se originaron mediante la hibridación o selección de unas pocas plántulas del llamado germoplasma Wickham. Por tanto, H. brasiliensis presenta vulnerabilidad genética y está bajo constante amenaza de ataque de enfermedades y plagas (Narayanan y Mydin, 2011). Entre las enfermedades más comunes que afectan a esta especie se encuentran las producidas por los hongos Ceratocystis fimbriata, Collectotrichum, Microcyclus ulei y Phytophthora spp., mientras que las plagas más frecuentes corresponden a la hormiga arriera (Atta sp.), al gusano cachón (Erinnyis sp.) y a la termita o comején blanco (Coptotermes sp.). Cruz et al. (1983), Narayanan y Mydin (2011) y Alarcón et al. (2012) mencionan que estas enfermedades y plagas presentan una gran importancia económica por los daños causados en sus plantaciones (Figura 1.4). 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 15 a b Enfermedad Microcyclus ulei Plaga Hormiga arriera (Atta sp.) Figura 1. 4. Principales enfermedades y plagas que afectan a la especie Hevea brasiliensis (Alarcón et al., 2012) Las investigaciones de Cruz et al. (1983), Le Guen et al. (2006) y Rivano et al. (2012) señalan que Microcyclus ulei es el hongo causante de la llamada enfermedad suramericana de las hojas, que es una de las más devastadoras para Hevea. Este hongo provoca repetidas defoliaciones, debilita en grandes proporciones a los árboles y pueden producir su muerte en pocos meses. Hasta el momento, esta enfermedad se encuentra en América, pero estos investigadores advierten que su introducción accidental en las zonas heveícolas del sureste asiático y África provocaría una catástrofe para los millones de productores que viven de esta actividad. Las plantaciones en áreas no tradicionales, principalmente en aquellas con un periodo seco definido, conocidas como área de escape al M. ulei, pueden constituir una alternativa promisoria para el desarrollo de la heveicultura. Sin embargo, como se menciona dentro de este apartado, para cada condición climática particular es esencial evaluar clones que demuestren adaptabilidad requerida (a plagas y enfermedades por ejemplo) y productividades compensatorias (Nascimento 1983, citado por Macedo et al., 2009). En regiones como Bahía (Brasil) se han realizado investigaciones, por parte de la empresa Plantaciones Michelin de Bahía Ltda, que han permitido liberar para comercialización clones como PMB 1 (PMB, 2011), que de acuerdo a Rivano et al. (2012) presenta tolerancia parcial a daños por M. ulei. Ceratocystis fimbriata y Phytophthora spp. son enfermedades asociadas al panel de extracción de látex. C. fimbriata causa una pudrición mohosa, que suele ser severa en regiones húmedas, particularmente en zonas con poca circulación de aire y/o en terrenos con malezas densamente distribuidas. Respecto a Phytophthora spp. o raya negra, afecta a cualquier parte del tronco, dejándolo expuesto y generando una deformación que deja el panel de sangría inaprovechable. Algunos de los clones con susceptibilidad frente a este grupo de enfermedades se describen en la Tabla 1.2. Tesis de doctorado 16 Tabla 1. 2. Grado de resistencia de los clones de Hevea brasiliensis a Ceratocystis fimbriata, Microcyclus ulei y Phytophthora spp. (Elaborado a partir de Cruz et al., 1983; PEM, 2008; Furtado et al., 2008; Rivano et al., 2010; Narayanan y Mydin, 2011; y Rivano et al., 2012) Grado de resistencia Enfermedad Altamente susceptibles Moderadamente susceptibles Ligeramente susceptibles Resistentes Ceratocystis fimbriata LCB 1320 RRIM 605 RRIM 600 RRIM 501 PB 28/59 RRIM 608 RRIM 628 GT 1 PB 5/51 PB 5/63 RRIM 513 RRIM 623 Microcyclus ulei FX 3864 FX 4098 CDC 56 FDR 5597 CDC 312 PMB 1(i) FDR 4575(i) Phytophthora spp. PB 86 PR 107 RRIM 600 RRIM 605 RRIM 607 RRIM 623 AVROS 352 GT 1 LCB 1320 PB 5/51 PB 6/63 PB 6/69 PB 28/83 RRIM 501 RRIM 513 RRIM 526 RRIM 527 RRIM 612 RRIM 614 RRIM 622 RRIM 623 RRIM 628 RRIM 701 RRIM 707 TJIR 1 (i) con resistencia parcial (Rivano et al., 2012). Una de las medidas de control generalizada para Ceratocystis fimbriata y Phytophthora spp. es la desinfección de las herramientas de trabajo, en especial las cuchillas de sangría. Si no se cumple este importante requisito los sangradores no deberían ser trasladados de zonas infectadas a no infectadas para realizar la sangría. En cualquier caso, resulta imprescindible tratar estas enfermedades para evitar ataques severos y su propagación a zonas no afectadas (Nizo et al., 2006; Alarcón et al., 2012). Las plagas que afectan a la especie H. brasiliensis están relacionadas con los diferentes estadios de crecimiento de la especie, tanto en vivero, jardín clonal y sitio definitivo de plantación. Las plagas más comunes, identificadas por Alarcón et al. (2012), son: i) hormiga arriera (Atta sp.), cuyo ataque consiste en la defoliación de las plantas, siendo más acentuado en la etapa de vivero y en plantaciones jóvenes; ii) gusano cachón (Erinnyis sp.), que consume el follaje tierno de la planta causando su defoliación completa; y iii) termitas o comején blanco (Coptotermes sp.), que se alimentan de la madera en descomposición, entrando en la planta por las partes que han sufrido heridas. 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 17 1.2.3. Fases de establecimiento Las investigaciones sobre Hevea de Uribe (1947), Compagnon (1986), Rincón (1989), De Pádua-Alvarenga y De Santana do Carmo (2008), Paes-Pereira (2008) y Rojo et al. (2011), así como la información disponible en los manuales publicados por Bastidas y Cruz (1998), Bedoya (2005), Bermúdez (2005), De León (2005), Nizo et al. (2006) y PEM (2008), aconsejan diferentes técnicas para el establecimiento de las plantaciones, dependiendo de las características particulares del sitio donde se vayan a localizar, así como también de las condiciones de desarrollo y estado de la plantación. Todos los autores anteriores coinciden en una serie de fases planificadas para ese establecimiento, recogidas en la Figura 1.5. 18 Figura 1. 5. Fases de establecimiento de vivero y plantación de caucho natural (Elaborado a partir de Uribe, 1947; Compagnon, 1986; Rincón, 1989; Bedoya, 2005; Bermúdez, 2005; De León, 2005; Nizo et al., 2006; PEM, 2008; De Pádua-Alvarenga y De Santana do Carmo, 2008; Paes-Pereira, 2008; y Rojo et al., 2011) 19 Se pueden considerar dentro de una primera gran fase, actividades como el análisis de suelos, pasando por la siembra de semillas a enjertación, siembra de plántulas y deschuponada, las cuales se realizarían en un periodo entre el denominado año 0 ó año establecimiento de vivero y el primer año o año de instalación de la plantación. Actividades como el control de plagas y enfermedades y el seguimiento de técnico (asistencia) son recomendadas a lo largo de la vida productiva de la plantación. Una segunda fase está relacionada con la etapa de aprovechamiento, que incluye labores como trazado de panel, sangría hasta el procesamiento del látex, que inicia por lo general en el año 6 hasta el final del periodo productivo de los árboles. Respecto a esta planificación y manejo de la plantación, en términos generales se deben tener en cuenta además aspectos como: i) estudio del sitio para el establecimiento de la plantación, determinando su superficie útil (separación de lindes, presencia de líneas eléctricas y telefónicas, conducciones de gas, petróleo o agua, etc.); ii) cálculo financiero de la inversión y aprovechamiento esperado; iii) obtención de los permisos correspondientes y solicitud de posibles subvenciones (para el caso de Colombia: CIF o Alianzas Productivas); iv) planificación y ejecución de trabajos previos como apertura de pistas, preparación del terreno, elección del marco y densidad de la plantación, y v) después de un aprovechamiento durante 30 años aproximadamente, y de acuerdo a las decisiones gerenciales, los bloques de plantación pueden ser abatidos, la madera aprovechada y planificados para una siguiente rotación de plantación. Para la selección del sitio definitivo de la plantación de caucho natural, además de considerar los criterios agronómicos y geográficos antes mencionados, Nizo et al. (2006) y De Pádua-Alvarenga y De Santana do Carmo (2008) destacan otros aspectos de tipo social como: i) la posibilidad de obtención de mano de obra, ya que ésta representa el 50% del costo operacional. No contar con suficiente mano de obra puede retrasar las labores y aumentar los costos, aunque la situación es diferente en los pequeños productores, ya que emplean mano de obra familiar; ii) el acceso a vías de comunicación, proyectando el momento de la recolección del látex y su traslado para transformación y comercialización; iii) disponibilidad de recursos hídricos, esenciales en la fase de establecimiento y durante el primer año, así como para los arreglos en sistema agroforestal; iv) canales de comercialización, ya sea por intermedio de grupos asociativos o venta directa a transformadores y/o industriales; y v) acceso a servicios públicos (agua, energía eléctrica), tanto para el establecimiento como para el aprovechamiento del látex, dependiendo esto último si en las plantaciones se dispone de locales para realizar la transformación del látex. La selección de los clones para pequeñas plantaciones, de acuerdo a Gonçalves y Bonadie (2008), debe ser rigurosa para minimizar los riesgos por pérdidas, considerando que los pequeños productores no disponen de amplios conocimientos técnicos sobre el caucho natural. Estos autores han observado que al iniciar la Tesis de doctorado 20 explotación de la plantación, los pequeños productores por lo general adoptan un sistema de sangrado intensivo (1/2S d2 6d/7, ver significado de la notación en el apartado 1.2.4.3), por lo que recomiendan establecer clones con tolerancia a las altas frecuencias de sangría. Gonçalves y Bonadie (2008) señalan, además, que para el establecimiento de estas plantaciones se deben tener en cuenta aspectos como utilizar un solo clon en lotes o parcelas de 1 ha, en terrenos de hasta 5 ha, y no utilizar un solo clon en más del 50% del área total, pues situaciones como los daños por vientos y heladas requieren un mayor número de clones resistentes. En los sistemas agroforestales, como en algunas plantaciones en Bahía (Brasil), no se sigue esta recomendación, ya que en ellas se interactúa con otro cultivo, como cacao (Theobroma cacao), lo que posibilita, principalmente al pequeño productor, el aprovechamiento de otros cultivos de ciclo más corto. Al tratarse de áreas pequeñas (± 2 ha), las recomendaciones de un único clon favorece la resistencia a enfermedades, en especial a M. ulei (Figura 1.6.a). a b Clon FDR 5788 de caucho natural en sistema agroforestal con cacao Clones SIAL 839 (izq) y SIAL 893 (Der) (Bonadie, 2010) Figura 1. 6. Plantaciones de caucho natural en sistema agroforestal (a) y plantaciones de escala agroindustrial (b) en Brasil En cuanto a las plantaciones monoclonales, PEM (2008) destaca que una práctica continuada de este sistema de plantación puede conllevar problemas, como epidemias de plagas y enfermedades, debido a la baja variabilidad genética. Por esto, es conveniente mantener la proporción de clones recomendados para formar la plantación (Figura 1.6.b). Así, por ejemplo, para plantaciones de escala agroindustrial en Brasil se sugiere mantener una proporción del 50% para el clon RRIM 600, un 20% para los clones PB 217 y GT 1 y un 10% para el clon PR 255. Las investigaciones de campo realizadas desde 1975 por el Instituto de Investigaciones de Caucho Natural de Malasia (Rubber Research Institute of Malaysia, 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 21 RRIM), además de centrarse en el desarrollo de nuevas técnicas de producción de plántulas, indican que los individuos de Hevea necesitan, para desarrollarse y producir adecuadamente, un área útil de 21 a 25 m2. De esta manera, en las plantaciones se adoptaron densidades de siembra entre 300 y 400 árboles/hectárea. En países como Camboya y Vietnam las pruebas de campo mostraron que las densidades de 650 plantas/hectárea, frente a las de 400 plantas/ha, proporcionaban un aumento de producción del 20%, motivo por el cual promueven el uso de mayores densidades (RRIM, 1975; Paes-Pereira, 2008). Por otra parte, en la Amazonia de Brasil, las observaciones realizadas por Paes-Pereira (2008) con espaciamientos de 7x3 ó 7x3,5 m, correspondientes a densidades entre 400 y 476 plantas/ha, indican que con la madurez de la plantación las reducciones por clareos planificados propician una condición final de 300-350 árboles/ha. Concluyendo que, en general, el interés del productor es emplear densidades que arrojen valores medios de crecimiento, asegurando elevadas productividades por hectárea. Algunos de los espaciamientos más empleados son: i) 6x3 m (555 plantas/ha), recomendado para mantener óptimas densidades finales; ii) 8x2,5 m (500 plantas/ha); iii) 7x3 m (476 plantas/ha); iv) 4x5 m (500 plantas/ha); y v) 13x3x2,5 m (500 plantas/ha), empleado en los consorcios con otros cultivos (PEM, 2008; Pinheiro y Valente-Pinheiro, 2008). 1.2.4. Aprovechamiento del látex En los árboles de Hevea el producto para la recolección es un jugo, el látex, a diferencia de otros cultivos tropicales cuyos productos son frutos o semillas. Este látex es producido en el interior de los vasos laticíferos localizados en la corteza del árbol. Para conseguir que el látex fluya es necesaria la remoción cuidadosa y cíclica, por parte del operario o sangrador, de una porción de esa corteza, en donde están localizadas las mayores cantidades de vasos laticíferos, para provocar la obtención de látex. Esta operación se conoce como sangría del árbol de caucho (PEM, 2008; Pinheiro y Valente-Pinheiro, 2008). Además, Pinheiro y Valente-Pinheiro (2008) comentan que el uso del término sangría es apropiado ya que refleja la imagen creada por las civilizaciones precolombinas de América Central que emplearon el caucho natural (como también se indica en el apartado 1.3), y que atribuyeron al látex un valor místico, empleando el término sangre para denominarlo. El diseño de apertura del panel de sangría fue introducido por Ridley en 1889, quien propuso dividir el tronco en paneles para su aprovechamiento efectuando en cada uno de ellos una serie de cortes de media espiral, reemplazando el corte tradicional de espina de pescado (Figura 1.7.a y b). El sistema fue probado por primera vez en una exposición agrícola en Singapur en 1890, dando paso al desarrollo de numerosos sistemas de sangría (Wycherley, 1958; Tasi y Zarin, 1987; Pinheiro y Tesis de doctorado 28 es decir, corte menor de ¼ de S (espiral) y mayor de 5cm); Mc: mini corte (corte de longitud de 5 cm o menos); ii) El tipo de sangría se anota como: D: sangría descendente (aunque si no se escribe el tipo de sangría se sobreentenderá que es sangría descendente); U: sangría ascendente (para estos dos tipos también se pueden conservar los símbolos ↑↓). Un ejemplo del uso de la notación para sistemas de sangría se señala en la Tabla 1.3. Tabla 1. 3. Ejemplo de notación de sangría (Elaborado a partir de Vijayakumar et al., 2009 y RBI, 2013) Notación: S/2 (RG) d2 6d/7 9m (MAR-NOV)/12 80/115. ETG99% Descripción de la notación: Tipo de corte S/2 Corte de media espiral Tipo de sangría D Descendente Rain guarding RG Protección de lluvia Frecuencia d2 6d/7 Cada dos días, durante 6 días de la semana, descansando un día Periodicidad 9m (MAR-NOV)/12 9 meses de 12, de marzo a noviembre Número de cortes 80/115 80 sangrías (cortes) de las 115 programadas Estimulación ETG99% Estimulación con 99% de gas etileno Priyadarshan (2011) menciona que si bien la notación presentada por Vijayakumar et al (2009) es la más reciente y está aprobada por el IRRDB, puede ser un poco complicada, y apunta que, sin embargo, los productores pueden seguir utilizando la notación antigua de acuerdo a su conveniencia. En cualquier caso, y como ya apuntaba el mismo IRRDB desde la aprobación de la notación de Lukman, se requiere que cada país coloque a disposición el documento original (traducido) de la notación para ser comprendido y mantener una notación uniforme (Baktir, 1984). 1.2.4.4. Producción de látex Con respecto a la producción obtenida del proceso de sangría, se recoge generalmente en recipientes plásticos, que son previamente instalados durante la etapa de inicio de sangría. Estos recipientes se ajustan al árbol mediante un soporte, y forman parte del equipo del árbol junto con las canaletas para orientar la caída del látex al recipiente. El tamaño de los recipientes varía de acuerdo a la cantidad de látex que produzca el árbol a lo largo de su vida (Figura 1.10.a). De acuerdo al plan técnico de aprovechamiento de las plantaciones (o a criterio de los productores) esta producción se recoge unas horas después de la sangría, o incluso días después. 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 29 a b c d Figura 1. 10. Producción de látex (a) y tipos de productos obtenidos en la primera transformación del látex: lamina (b), crepe (c) y TSR (d) El resultado del proceso de sangría es la recolección de látex (producto líquido) o de coágulo (la coagulación del látex es la transformación del látex de forma líquida a sólida). La obtención de uno u otro depende de la adición de anticoagulantes (como por ejemplo amoniaco para mantener el látex en estado líquido) y del proceso de coagulación, que puede ocurrir de manera espontánea en un tiempo aproximado dos días después de la sangría o mediante el empleo de aceleradores como ácido fórmico, acético o cítrico. El látex (líquido) que se encuentra en los recipientes de los árboles es transvasado a recipientes mayores para depositarlos en tanques de acopio o directamente en camiones cisterna, para su traslado a las plantas de transformación. En cuanto a los coágulos, son recolectados en recipientes mayores y se agrupan dentro de las plantaciones para su posterior recogida por transportes que los trasladan a las plantas de transformación. Dentro de los procesos de transformación del látex (líquido), Cruz et al. (1983) y Martins et al. (2008) señalan que los más utilizados son la centrifugación y el cremado, resultando productos como látex preservado y látex concentrado, empleados en la fabricación de globos, hilos de caucho, condones y guantes, entre otros. Tesis de doctorado 30 Respecto a los tipos de caucho natural (sólido) producidos, que son materia prima para la elaboración de neumáticos y de más 40.000 productos, como se ha mencionado al inicio de este trabajo, el RBI (2013) señala algunos: i) Lámina ahumada, conocida como RSS (Rubber Smoked Sheet): es una lámina fina de caucho, sometida a un secado con humo a una temperatura promedio de 40ºC. Se fabrica por lo general en las propias plantaciones, utilizando máquinas laminadoras (manuales o eléctricas) con cilindros para ir reduciendo la espesura de la lámina. ii) Lámina secada al aire o ADS (Air Dried Sheets): se fabrica de manera similar que la anterior, pasando las láminas por las máquinas hasta obtener espesuras finas (Figura 1.10.b). Las láminas resultantes son colgadas bajo locales techados con buena circulación de aire, evitando la exposición directa al sol, durante 8-12 días o más, dependiendo de las condiciones de humedad de la región. Se clasifican visualmente por su color y cantidad de impurezas. iii) Ripio: conformado por los restos de caucho natural en el fondo de los recipientes dispuestos en los árboles, producto considerado de menor calidad. iv) Crepe: se procesa a partir de látex o coágulo. Cualquiera de estos materiales, después de los tratamientos previos necesarios, se hace pasar a través de un conjunto de máquinas para producir láminas rugosas (crepe). Para el secado, este material es dispuesto en locales en condiciones y temperatura ambiente o en cámaras con aire caliente (Figura 1.10.c). v) Caucho técnicamente especificado o TSR (Technically Specified Rubber): es una forma comercializable de caucho natural, producido a partir de látex o coágulo (Figura 1.10.d), creado para competir con las alternativas sintéticas estandarizadas. Se divide en una serie de grados que establece las especificaciones elaboradas por la Organización Internacional de Normalización ISO (por su nombre en inglés, International Organizational for Standartization) 6 . Está clasificado por normas técnicas para los contenidos de suciedad (ISO 249), cenizas (ISO 247), volatilidad (ISO 244), contenido de nitrógeno (ISO 1656), plasticidad inicial (ISO 2007) y color (ISO 4660). Otras normas técnicas de aplicación que incluyen parámetros similares son las ASTM D2227-96 (2011) (Centro Trade, 2012; ASTM, 2013). 6 Basada en esas especificaciones ISO, en 1965, Malasia presentó su estándar de caucho denominado SMR (Standard Malaysian Rubber). Desde ese momento, países como India, Indonesia, Sri Lanka, Vietnam y Tailandia, y más recientemente Brasil, también desarrollaron sus versiones de estándar (KLK, 2012; Pfister, 2012). 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 31 1.3. Reseña histórica Las primeras referencias al caucho, de acuerdo a Espinoza (2002), indican que el hule, como se le denomina en América Central, fue un descubrimiento netamente mesoamericano, siendo la primera evidencia una pelota de caucho datada para 1500 a.C. y hallada en el sitio Olmeca El Manatí (Golfo de México). La pelota se fabricaba con látex extraído del árbol de Castilla elastica o guayule (Martínez, 2004). Ya durante su segundo viaje a América entre 1495-1496, Cristóbal Colón relata que vio a unos indios jugando con una pelota que rebotaba, elaborada a partir de un árbol que llora (IRSG, 2012). Dichas anotaciones se referían al pueblo Olmeca, que habitó en Mesoamérica, en los actuales estados mexicanos de Chiapas, Oxaca, Tabasco y Veracruz, entre el 1500-200 a.C. Olmeca en lengua náhuatl significa gente de la región del hule, ya que el caucho es un recurso abundante en esta región. El juego de la pelota estaba asociado a una simbología determinada: el sostenimiento del cosmos, la fertilidad o la guerra (Martínez, 2004; Reichard, 2009). Webster y Baulkwill (1989) establecen cuatro fases históricas de la producción del caucho natural, y la primera corresponde al periodo preindustrial anterior a 1830, desarrollado en América tropical con la elaboración de objetos moldeados e impermeabilización de vestidos. Señalan que grandes cantidades de caucho fueron obtenidas en forma indiscriminada por los nativos, que arrancaban o sangraban inadecuadamente los árboles dispersos a lo largo de los ecosistemas intertropicales de América del Sur. Estipulan que existe poca evidencia del uso preindustrial de caucho en otros continentes, más Webster y Baulkwill (1989) y Coslovsky (2006) distinguen que Charles Marie de la Condaime fue pionero en la introducción de caucho en Europa hacia 1743-1744. Müller y Strehlow (2004) mencionan que si bien los pueblos de Mesoamérica habían usado el caucho natural para fabricar balones (pelotas) para sus juegos ceremoniales, no existen registros de otras aplicaciones de utilidad. No fue hasta finales del siglo XVIII cuando se empezaron a manifestar, tanto en Estados Unidos como en Europa, algunas invenciones como la de Charles Macintosh, que encontró en la mezcla con nafta de alquitrán la impermeabilización de las telas, patentando así una de las primeras invenciones con caucho natural en 1823. Resaltan Müller y Strehlow (2004) que en este periodo aún no cabe hablar de industria del caucho. Los años entre 1830 a 1914 se identifican como la segunda fase histórica de la producción del caucho natural, que corresponde a la organización de la industria y demanda de manufacturas de caucho, y en la cual se destaca la invención del método de vulcanización por Charles Goodyear en 1838, descubierto por accidente y patentado en 1844 (Webster y Baulkwill, 1989; Schultes, 1993). También destaca el trabajo de Thomas Hancock con la fabricación de botas de caucho natural, cuyo método patentó Tesis de doctorado 32 en 1843, ocho semanas antes que Charles Goodyear ejerciera su propia patente en el Reino Unido (Pineda, 2003). El empleo del caucho en diferentes aspectos de la vida llegó a revolucionar usos como los de las prótesis dentales, que se elaboraron con caucho vulcanizado durante cerca de cien años, hasta que en los años 1940 fueron sustituidas por resinas acrílicas. Para explotar el invento Charles Goodyear constituyó la empresa Goodyear Dental Vulcanite, donde exigía un canon de explotación y un porcentaje de los beneficios, cifras que fueron inviables para algunos dentistas; a pesar de ello Charles Goodyear no se lucró con su invento y dejó grandes deudas al morir. Solamente se mantiene en su honor el nombre de los neumáticos, fabricados por una compañía ajena a su persona, para dar crédito a ese importante descubrimiento (González, 2009). Posteriormente a ese hallazgo los innumerables ensayos desembocaron en el invento del neumático con cámara de aire, patentado por John Dunlop en 1888 (CIRAD, 1997; Otero, 2009; y Dunlop, 2012). En esa primera fase, Bangham (1947) menciona que en 1876 el inglés Henry Wickham llevó 70.000 semillas de Hevea brasiliensis desde Brasil a Inglaterra, que fueron germinadas en el Royal Botanic Garden-Kew (Londres); por su parte, Brockway (1979) y Webster y Baulkwill (1989) señalan que estas semillas se llevaron subrepticiamente. Mabberley (2011) destaca el papel de algunos jardines botánicos, como el Jardin des Plantes (París), Hortus (Amsterdam) y Kew (Londres), que introdujeron y convirtieron en cultivos a extensas plantaciones en sus colonias en el mundo tropical. A este respecto, y de acuerdo a Brockway (1979) y Schultes (1979 y 1993), gran parte de la riqueza del imperio Británico tiene su origen en el Royal Botanic Garden- Kew, en donde se cimentaron inmensas riquezas gracias a la transferencia de productos como el caucho, desde las colonias y dominios en América, para iniciar estudios en manejo de plantación, cosecha, resiembra y mejoramiento. Dichos estudios sirvieron para auspiciar, durante la última década del siglo XIX y los primeros años del siglo XX, el establecimiento de plantaciones de caucho natural en las colonias de Asia, en los territorios de Ceilán y Singapur, y en las colonias africanas, dando origen a las grandes plantaciones en los actuales territorios de Sri Lanka y Malasia. Desde entonces, el género Hevea se ha utilizado en diversos países intertropicales como cultivo de plantación, estando localizados los principales productores en las excolonias inglesas y holandesas de Asia y del África subsahariana. De esa manera, la cuenca del Amazonas ha perdido su importancia original como zona productora de caucho. Por otra parte, García (2001) identifica el boom del caucho en un periodo entre 1880-1910, que Ullán de la Rosa (2004) reconoce entre 1870-1920 y según Coslovsky (2006) abarcaría desde 1860-1912, y que se solapa en parte con la segunda fase señalada por Webster y Baulkwill (1989). Dicha etapa, marcada por la importancia crucial de la explotación del caucho natural, llegó a suponer un 40% de las 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 33 exportaciones de países como Brasil (24.000 t). Ullán de la Rosa (2004) menciona que en unas pocas décadas gran parte del territorio de la Amazonia se puso en explotación por medio de unos modos y relaciones de producción que permitieron la extracción del látex con mínimas inversiones de capital. De esa manera, la región del Amazonas fue la única proveedora de caucho natural para las industrias eléctrica, de calzado, de llantas, de motores y de maquinaria de Europa y Norte América, y durante varios años los empresarios locales acumularon grandes fortunas con la venta del látex para esas industrias. Dicho proceso demandó entonces grandes cantidades de materia prima que fue obtenida de árboles de caucho silvestre, sometiendo a las comunidades indígenas de la región amazónica a regímenes de esclavitud (Pineda, 2003) o a prácticas de neoesclavitud o neofeudalismo (Ullán de la Rosa, 2004). La tercera fase identificada por Webster y Baulkwill (1989) es el establecimiento de plantaciones en respuesta a la era de los vehículos de motor, abarcando los periodos de la Primera y Segunda Guerra Mundial (1914-1945). En la década de 1920, la compañía norteamericana Ford, para contrarrestar el control del mercado de caucho natural que ejercía el Reino Unido, fomentó la plantación de 20.000 hectáreas de Hevea brasiliensis en Brasil empleando técnicas de cultivo. El objetivo del proyecto Ford era producir anualmente 30.000 toneladas de caucho natural aproximadamente, más la iniciativa no prosperó por factores como topografía accidentada, mano de obra insuficiente, transporte precario, malaria y, sobre todo, por el ataque del hongo Microcyclus ulei, que se convertirá a través de la historia de las plantaciones en Brasil y para el resto de América en un enemigo de la heveicultura. En 1945 la empresa Ford se retiró formalmente del territorio amazónico. Durante el periodo de la Segunda Guerra Mundial, entre 1939-1945, tanto Alemania como Estados Unidos desarrollaron con gran impulso la fabricación de cauchos sintéticos, debido al bloqueo de suministro del caucho natural proveniente del Sudeste Asiático (Domínguez, 1995). En ese momento en Asia se realizaban investigaciones para mejorar el rendimiento del cultivo, como la implementación del método para el drenaje de látex, que consiste en organizar las incisiones efectuadas en la corteza del árbol, y la introducción de ácidos para acelerar el proceso de coagulación (como se indica en el apartado 1.2.4.2) (Webster y Baulkwill, 1989). En la cuarta fase, desde la finalización de la Segunda Guerra Mundial hasta el presente, Webster y Baulkwill (1989) señalan que el desarrollo de la industria del caucho se ha debido al rápido crecimiento de la industria automotriz, inimaginable sin llantas de caucho natural. Esta industria de neumáticos consume aproximadamente la mitad de la producción mundial de caucho natural y sintético, y lo restante es empleado en la fabricación de algo más de 40.000 productos y subproductos de diferentes especificaciones (Mooibroek y Cornish, 2000), entre los que destacan empaques, monturas para motor, correas de transmisión, bandas transportadoras, Tesis de doctorado 34 recubrimientos, sellantes, calzado, mangueras, adhesivo, condones, guantes, globos, etc. Durante las décadas de 1950-1960 los avances de la ciencia y tecnología del caucho natural generaron una serie de materiales derivados de esta materia prima, así como la creación de nuevos usos, como la introducción del caucho natural en el asfalto en Suiza en 1947, el descubrimiento de sus propiedades antideslizantes y de resistencia a bajas temperaturas hacia 1955, el uso de caucho-metal-laminados en la construcción de puentes, o la optimización de agarre en los neumáticos. Entre 1970-1980 la industria del caucho siguió avanzando en el desarrollo de las características de alta amortiguación, resistencia y permeabilidad, así como en la fabricación de los primeros cauchos reciclables y piezas de caucho laminado para edificios y puentes, para proteger las construcciones contra los terremotos. Dentro de todos los posibles usos del caucho natural se destaca, como se ha mencionado, la fabricación de neumáticos, que contienen un 70% de caucho natural, sobre todo para camiones grandes y aviones, en los que las propiedades de calor son de suma importancia junto con la resistencia a la rodadura. Trabajos recientes se enfocan en los neumáticos recauchutados y en los utilizados para mejorar el agarre sobre el hielo y la nieve. Como destacan Schultes (1993) y Chong et al. (2004), la domesticación del árbol del caucho natural es uno de los eventos más significativos en la historia de la humanidad, por ser un logro de alcance económico y sociológico con repercusiones en la vida diaria de una gran parte de los habitantes del planeta, pues debido a la enorme variedad de aplicaciones de este elastómero, nadie escapa al contacto directo con esta sustancia, desde la primera infancia hasta la edad adulta. 1.4. Situación mundial 1.4.1. Área El área plantada con caucho natural en el mundo a finales del 2011 ascendía a 9.821.061 ha, de las cuales un 90% se concentran en Asia (Figura 1.11). Indonesia es el país con mayor área, representando el 35% de la región, seguido de Tailandia (20,8%) y Malasia (11,4%). África, representado por Nigeria, Costa de Marfil, Liberia y Camerún, constituye el 7,5 % de la superficie plantada, mientras que América Latina aporta sobre un 2,4 % del área establecida (FAO, 2012). 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 35 Figura 1. 11. Área establecida de caucho natural en 2011 (Elaborado a partir de FAO, 2012) Desde 1961 hasta 2011 los países que han presentado mayor crecimiento en la superficie plantada con caucho han sido Indonesia (pasando de 1.353.000 a 3.456.100 ha) y Tailandia (de 400.160 a 2.042500 ha). Aunque Malasia también fue en su momento uno de los países que más incrementó su superficie de plantaciones de caucho, ya que pasó de 1.300.000 ha en 1961 a 1.890.000 ha en 1978, posteriormente disminuyó a 1.660.000 ha en 1988, a 1.081.950 ha en 2010 y en 2011 registró 1.117.390 ha, disminuyendo anualmente durante la década del 2000 el área entre 20.000-30.000 ha aproximadamente (FAO, 2012). En una situación opuesta se encuentra China, que es uno de los países que incrementa notoriamente sus áreas de caucho natural, pues desde 2007 establece anualmente un promedio de 70.000 nuevas hectáreas de plantación. 1.4.2. Producción Como corresponde a la distribución actual de sus plantaciones, la producción de caucho natural se concentra en la zona intertropical, principalmente en los continentes de Asia, África y América, siendo Asia, con gran diferencia, el área geográfica donde se encuentra la mayor parte de la producción (Figura 1.12). Esto contrasta con la producción y consumo de productos transformados y productos finales de caucho, que se centra en Europa, América del Norte y una parte de Asia. Tesis de doctorado 36 Figura 1. 12. Producción de caucho natural en 2011 (Elaborado a partir de FAO, 2012) Los mayores volúmenes de producción los aportan los países asiáticos, que suman un 92% de la producción, siendo Tailandia el mayor productor de ese grupo, con un 30%, seguido por Indonesia (27,3%), Malasia (8,9%), India (7,9%), Vietnam (7,1%) y China (6,7%). Aunque Indonesia es el país con mayor área plantada de la especie, es el segundo productor de caucho natural. Como se observa en la Figura 1.13, el comportamiento de la producción de caucho natural presenta un crecimiento constante en los países asiáticos (Tailandia, Indonesia, India, Vietnam y China), con marcada diferencia respecto al resto de países productores, que mantienen un crecimiento notoriamente más bajo (se excluye de ese grupo a Malasia, que presenta un comportamiento diferente). Además, también se aprecia que el incremento mundial de la producción desde 1998 ha sido de aproximadamente 400.000 t/año, y que la producción mundial de caucho ha mantenido una tendencia creciente desde finales de la década de 1990, con producciones de 6.648.341 t en 1998 a 11.281.768 t en 2011 (FAO, 2012). 1. Caucho natural: descripción, técnicas de cultivo, historia, producción y consumo 37 0 500 1000 1500 2000 2500 3000 3500 4000 Tailandia Indonesia Malasia India Vietnam China Sri Lanka Brasil Filipinas Liberia Camboya Nigeria Otros t (000) 1999 2000 2001 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 Figura 1. 13. Producción mundial de caucho natural 1998-2011 (IRS, 2010; FAO, 2012) En Malasia la producción de caucho natural desde el año 1998 ha disminuido por tres causas: (i) las plantaciones han entrado en un periodo de talas para replanteos; (ii) una importante superficie ha sido sustituida por plantaciones de palma africana (Elaeis guineensis); y (iii) el aumento de los salarios en Malasia, así como la disminución de los precios del caucho durante la década de 1990, han producido un desplazamiento de la producción de caucho natural de gran intensidad de mano de obra en grandes plantaciones hacia otros países de la región en donde los salarios son más bajos (Killmann y Hong, 2000; FAO, 2012). Como se ha comentado, Tailandia, Indonesia, Malasia e India, principalmente, son los mayores productores de caucho natural, pero esto se debe no solamente a las grandes superficies plantadas en dichos países, sino a otros factores como el mejoramiento de las técnicas de producción durante más de ocho décadas, el uso de material vegetal clonado de alto rendimiento y a políticas encaminadas a la expansión de las áreas de plantación, todo lo cual ha redundado en mejores rendimientos. Otros factores que han impactado sobre la oferta de algunos mercados en Asia meridional y sudoriental, y entre ellos el del caucho natural, han sido las condiciones meteorológicas adversas de 2010, que repercutieron en producciones inferiores, por lo que la producción de Tailandia descendió respecto al 2009 un 3% (FMI, 2011). Así mismo, los problemas políticos también afectan a las producciones, principalmente por conflicto armado, presentándose por ejemplo hurto de materia prima en Nigeria y abandono de plantaciones en Liberia. En Laos (Asia) los trabajadores deben ser escoltados hasta las plantaciones y acompañados durante toda la jornada (Sivakumaran, 2011). Y en Colombia algunas plantaciones en los departamentos de Meta y Guaviare se encuentran abandonadas ante la sospecha de campos minados y/o ataques de grupos armados (Pulido-Sierra et al., 2012). Tesis de doctorado 44 Gonçalves P.S., Ortolani A.A., Cardoso M. 1997. Melhoramento genético da seringueira: uma revisão. Documentos IAC 54. Campinas. 55 p. González J. 2009. La casualidad (serendipia) en tres grandes capítulos de la Odontología: el caucho vulcanizado, la anestesia y los implantes de titanio. Gaceta dental: industria y profesiones, 206: 64-83. 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Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana El caucho natural es uno de los productos que cuenta con ventajas comparativas en Colombia derivadas de las condiciones naturales para su producción, dadas las características agroecológicas, disponibilidad de tierras y su carácter de sistema agroforestal. Toda la producción de caucho es demandada por la industria, recurriendo a la importación por cuanto la producción nacional no cubre la demanda interna. La dinámica de producción de caucho natural en Colombia pasa por un momento clave, de establecimiento de plantaciones bajo incentivos estatales e inversión privada con planes para establecer a lo largo de 20 años caucho natural, entre otros cultivos. El presente capítulo describe el antecedente histórico desde el periodo de la conquista española hasta el periodo actual. Así como la evolución de área establecida durante el periodo 1940-2010 y la dinámica de la producción y consumo natural de caucho natural de la última década. A partir de esa exploración se realiza un análisis DAFO, que da paso a una propuesta de nueve líneas estratégicas para el desarrollo del sector y a la consideración de la Orinoquia colombiana como zona potencial para el establecimiento de proyectos heveícolas y como una apuesta sostenible en la región. 2.1. Antecedente histórico Ya desde los primeros años del periodo de conquista las comunidades indígenas de América del Sur soportaron la llegada de europeos, muchos descritos como timadores, sin educación ni moral y con la única intención de acumular riquezas, para lo cual en muchos casos extendieron a su paso la desolación y el exterminio en dichas comunidades. Seguido a este periodo, los indígenas soportaron el paso de las misiones religiosas, que si bien contaban con formación intelectual y moral, en general actuaron de manera avasalladora con las comunidades, dejando pocos registros del conocimiento de las culturas indígenas, y una vez conseguida esta dominación (conquistada y esclavizada la raza) prosiguió una de las más grandes explotaciones, la del caucho (Davis, 2001). La demanda más fuerte del caucho amazónico fue realizada Tesis de doctorado 50 por Inglaterra hasta finales del siglo XIX, cuando fue reemplazada en la explotación por Estados Unidos, como se mencionó en el apartado 1.3. Dicha explotación alcanzó su punto más alto en el periodo 1860-1920, conocido como el boom del caucho (García, 2001; Ullán de la Rosa, 2004; Coslovsky, 2006). En Colombia el aprovechamiento intensivo comenzó en la región de la costa Atlántica hacia 1850, y al agotar las fuentes de extracción se trasladó al Pacífico y hacia el interior del país. Ya para finales del siglo XIX la explotación estaba dirigida hacia la región amazónica, donde se solapó con las explotaciones de Perú, entre estas la del gallego Alfonso Graña o Alfonso I de la Amazonía, y las de Brasil, en donde los empresarios se rigieron por la lógica capitalista en su versión más extrema, que pretendía la obtención de los mayores beneficios en el menor tiempo y costo posible (García, 2001; Ullán de la Rosa, 2004; Otero, 2006). Gómez (1990; 1991) y García (2001) mencionan que la mayor intensidad de extracción del caucho natural en la Amazonia colombiana se dio entre 1890 y 1915, para cubrir la demanda de la industria automotriz de Estados Unidos y Europa. La comercialización se realizó a través del río Amazonas como una vía internacional de conexión entre Perú-Colombia-Brasil con salida al Atlántico, y comunicando así con cualquier puerto del mundo. Junto con esa explotación se generaron fuertes migraciones procedentes principalmente de Brasil, que fomentaron establecimientos temporales, uno de los cuales más tarde se consolidaría como la ciudad de Manaos (Brasil). Enfatiza Gómez (1990) que en estos asentamientos contrastaban la opulencia con la esclavitud y el aniquilamiento de indígenas. Como menciona Castro (2007), en nombre de ese progreso se cometió uno de los más grandes etnocidios de la Amazonia colombiana, exterminando más de 30.000 indígenas controlados por la Casa Arana, asociada a la empresa inglesa Peruvian Amazon Company. Algunas de las actividades de la Casa Arana y de Julio César Arana, así como todo lo relacionado con el denominado boom del caucho, han sido plasmadas en relatos de funcionarios de gobiernos y empresas, han sido materia de investigación por parte de historiadores y otros científicos, y algunas de estas historias han terminado convertidas en novelas, como La Vorágine (1924) del colombiano José Eustasio Rivera, o El sueño del Celta (2010) del peruano Mario Vargas Llosa, entre otras. Se destaca la investigación de Davis (2001) a través del río Amazonas, en la que relata que Arana “…en 1904 contrató a doscientos guardianes de Barbados y les encomendó la tarea de acorralar a cualquiera que intentara escapar…los caucheros, a quienes se les permitía `civilizar´ a los indios, atacaban al alba, atrapando a sus víctimas en las malocas y ofreciéndoles regalos como excusa a su esclavitud. Una vez en garras de deudas que no podían comprender y a riesgo de la vida de sus familias, 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 51 los huitotos1 La obtención de esa abundante mano de obra fue una condición imprescindible para la expansión de la empresa cauchera, en lo que se refiere a la producción y manipulación de látex, como al transporte de la goma de la unidad productiva (selva) al puerto de embarque y, posteriormente, a las ciudades para su transformación (García, 2001). Esta explotación del caucho en la región del Amazonas declinó ante la caída en las cotizaciones internacionales, como consecuencia de la aparición de las plantaciones de caucho en Asia, durante las primeras décadas del siglo XX. Es así que Casement, en su diario de relatos de 1910, citado por Mitchell (1997), concluye que la extracción de esta materia prima, realizada fundamentalmente con fuerza de trabajo indígena, es uno de los periodos más dramáticos de la historia latinoamericana, y al que esta región colombiana no escapó. trabajaban para producir una sustancia que no podían usar. Los que no cumplían con su cuota, los que veían que la aguja de la balanza no pasaba la marca de los diez kilos, caían de bruces a la espera del castigo. A unos los golpeaban y azotaban, a otros les cortaban las manos o los dedos. Se sometían, porque si oponían resistencia sus esposas e hijos pagarían por ello” (pp. 283-284). A pesar de este episodio, entre 1939-1945 se impulsó otro periodo de explotación en Colombia, fomentado por el gobierno de EEUU para atender el problema más urgente y crítico que amenazaba durante la Segunda Guerra Mundial los esfuerzos de los países aliados y del parque industrial de Estados Unidos, al no poder contar con caucho natural. Se realizó entonces un aprovechamiento a gran escala de árboles de caucho silvestre en zonas de bosque tropical, lo que conllevó nuevamente una fuerte presión sobre las comunidades indígenas en las regiones de Amazonia y Orinoquia (Domínguez, 1995). Debido a la invasión de Asia Suroriental por Japón durante la Segunda Guerra Mundial, y a la consiguiente disminución de la producción de las grandes plantaciones en esa región, en 1941 se planteó la iniciativa del Ministerio de Agricultura de Colombia, bajo la asesoría de la Secretaría de Agricultura de los Estados Unidos, de instalar la primera estación experimental con material vegetal para plantaciones de caucho natural en el municipio de Mutatá (Antioquia), conocida como Villa Arteaga (Domínguez, 1995; MADR e IICA, 2006). No fue hasta la década de los 60-70 del siglo XX cuando se llevó a cabo el primer programa de fomento del cultivo de caucho natural, realizado por el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (INCORA), en el departamento del Caquetá. Debido a los resultados de ese programa, el INCORA decidió extender las plantaciones a 1 Los Huitotos o Wuitotos son una comunidad indígena asentada en los departamentos de Amazonas, Caquetá y Putumayo al sur de Colombia. En 1988 el estado colombiano constituyó el resguardo indígena Predio Putumayo con una extensión de 5.818.702 ha para preservar sus tierras y sus formas de vida, consideradas de alto valor en términos de biodiversidad biológica y cultural, ya que conservan algunos usos tradicionales que garantizan el uso sostenible de los recursos naturales (Resolución No. 1947 de 2006). Además, se han visto expuestos ante la presencia de actores armados, procesos colonizadores y aumento de la frontera agraria, tanto como a la ilegalidad de los cultivos de coca y, en algunos casos, a la ausencia del Estado. Tesis de doctorado 52 Putumayo, Guaviare, Meta y Vaupés (departamentos localizados en la denominada región de la Amazorinoquia2). Posteriormente, entre los años 1980-1990, la Federación Nacional de Cafeteros impulsó el cultivo de caucho natural en Caldas, Cundinamarca y Tolima como opción para el sombrío de las plantas de café. En la siguiente década y hasta la actualidad, el caucho natural, principalmente en el Eje Cafetero3 Ya desde la primera década del presente siglo se han propuesto y realizado otros programas para ampliar y potenciar regiones como, por ejemplo, el Caquetá, así como se han desarrollado planes para la sustitución de cultivos ilícitos en los departamentos de Antioquia, Caquetá, Guaviare, Meta, Santander y Putumayo. Cada vez las iniciativas para el fomento son más ambiciosas y se ven reflejadas en los incentivos que otorga el estado, tanto para asociaciones de agricultores como para inversionistas nacionales o extranjeros. , ha pasado de ser una opción en el acompañamiento del cultivo de café a convertirse en una posibilidad para la reconversión de las zonas de monocultivo de café (MADR e IICA, 2006). 2.2. Situación en Colombia 2.2.1. Área Entre 1940 y 2010 el área ocupada por plantaciones de caucho natural en Colombia pasó de 220 ha a 38.608 ha4 La primera etapa (1940-1971) corresponde al establecimiento de plantaciones de caucho natural con énfasis experimental, junto con las primeras iniciativas de fomento de plantaciones en el país (como se mencionó en el apartado 2.1), en la que se plantaron alrededor de 570 ha. . De acuerdo a la información de la Figura 2.1 se identifican tres periodos respecto al área establecida: un primer espacio de tiempo comprendido entre 1940 y 1971, un segundo periodo entre 1972 y 2005 y una tercera fase entre 2006 y 2010. 2 Los departamentos de Amazonas, Arauca, Caquetá, Casanare, Guainía, Guaviare, Meta, Putumayo, Vaupés y Vichada conforman la región de la Amazorinoquia bajo un Acuerdo de Voluntades, con el objetivo de lograr una mayor capacidad de gestión y negociación (DNP, 2007a). 3 El área comprendida entre los departamentos de Caldas, Risaralda y Quindío, la zona nororiental del departamento del Valle del Cauca, la región suroriental de Antioquia y el noroccidente del Tolima, es conocida en Colombia como el Eje Cafetero, debido al gran desarrollo del cultivo del café. 4 Para el análisis de la información del sector caucho en Colombia se consideraron los datos hasta 2010, tomados de la Secretaria Técnica Nacional de la Cadena de Caucho Natural (STNC, 2008), el Departamento Administrativo de Estadísticas (DANE, 2010), la Confederación Cauchera Colombiana (CCC, 2012) y el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (2013), por presentar datos en series de tiempo más largas y cifras y unidades uniformes. Los datos que se encontraron para 2011 y 2012 son calculados 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 53 0 5000 10000 15000 20000 25000 30000 35000 40000 45000 1940 1966 1971 1991 2000 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 ha Periodos de establecimiento de plantaciones 1 2 3 Figura 2. 1. Incremento de la superficie de las plantaciones de caucho natural en Colombia entre 1940 y 2010 (CCC, 2012) Entre 1972 y 2005 (segunda etapa) se dio continuidad a los programas de fomento para extender las plantaciones a otros departamentos como Guaviare, Meta, Putumayo y Vaupés, así como se inició la reconversión del cultivo del café por plantaciones de caucho natural. Las razones de esta reconversión fueron el constante descenso del precio internacional del café después del rompimiento del pacto de cuotas de producción en 1989, que se sumó al estancamiento de la industria manufacturera cafetera, a la infestación por el coleóptero Hypothenemus hampei (Ferrari) o broca del café, a los impactos climáticos y a la pérdida de mano de obra jalonada hacia cultivos ilícitos (Kalmanovitz y López, 2003; Barón, 2010). En 1989 se dio comienzo en la altillanura colombiana, en el municipio de Puerto López (Meta), a un proyecto de tipo empresarial con 456 ha de caucho natural, asesorado por la empresa Michelin y el centro de investigación CIRAD (Centre de Coopération Internationale en Recherche Agronomique pour le Développment). Y ya hacia el año 2000 se pusieron en marcha diversas iniciativas en el país para sustituir cultivos ilícitos por caucho natural. De acuerdo a las observaciones en campo durante el periodo 2005-2008, algunas plantaciones prácticamente fueron abandonadas por falta de seguimiento técnico o por conflicto armado, como en los municipios de Castilla, La Macarena y Uribe (Meta) y Miraflores (Guaviare). El tercer periodo, desde 2006, está marcado por un constante incremento de la superficie plantada con caucho natural, debido a que se han iniciado o ampliado plantaciones de la especie en los departamentos de Antioquia, Caldas, Casanare, (proyectados) a partir de la información del Censo de unidades productoras de plantaciones de caucho que realiza el DANE (2010) para dos departamentos; información que no cubre la totalidad del país, por lo que no se incluye en el análisis de este apartado. Tesis de doctorado 60 En la identificación preliminar de las zonas aptas para el cultivo de caucho natural planteadas por este autor, se aprecia una gran zona definida correspondiente a los departamentos de la Orinoquia: Arauca (en menor proporción), Casanare, Meta y Vichada; y áreas más reducidas, correspondientes a algunos municipios en el noroccidente colombiano, en los departamentos de Antioquia, Bolívar, Chocó, Córdoba, Santander y Sucre. El interrogante que surge, como comenta el propio Henríquez (2007), es determinar si al establecer plantaciones de caucho natural podría cambiar el clima, particularmente en la Orinoquia, comprendida por los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada, ya que las plantaciones se convierten en una fuente adicional de humedad para la atmósfera. Por tanto, resulta necesario evaluar qué pasa con las plagas y enfermedades en este nuevo medio ambiente más húmedo. En lo que respecta al nivel departamental se han definido las áreas para el establecimiento de caucho natural en los departamentos de Antioquia y Meta (como se ilustra para en departamento del Meta en el apartado 2.3.3). Algunos de los criterios para esa delimitación en el departamento de Antioquia tienen en cuenta aspectos como altitud, drenaje y pendiente. Bajo esos criterios las áreas departamentales están clasificadas como: i) Tierras aptas, que son aquellas que ofrecen las mayores ventajas competitivas para el desarrollo del caucho natural; ii) Moderadamente aptas, son tierras que ofrecen ventajas comparativas, pero presentan alguna restricción de suelos, clima, pendiente o altitud; y iii) Marginalmente aptas, que presentan mayores restricciones que las de la clase anterior (URPA, 2003; Rodríguez, 2013). 2.2.2. Producción La producción de caucho en Colombia durante 2010 fue de 3.307 t, registrando los mayores volúmenes los departamentos de Meta y Caquetá con 770 y 1.375 t respectivamente (Figura 2.7), que a su vez son los dos únicos departamentos que colocan en el mercado caucho natural con una primera transformación industrial a crepe (Meta) y caucho TSR (Caquetá). 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 61 Figura 2. 6. Producción de caucho natural en Colombia durante 2010 (Elaborado a partir de CCC, 2012) Otros departamentos como Antioquia, Caldas, Cundinamarca, Guaviare, Santander, Putumayo y Tolima no producen cauchos técnicamente especificados, debido a la baja escala de producción (SNTC, 2008; CCC, 2012). La situación en estas regiones es la producción de cauchos con calidades diversas, debido a las formas artesanales con las que se beneficia el caucho, básicamente destinadas a la producción de láminas, derivadas de un proceso de coagulación de látex y secado a temperatura ambiente, que puede variar entre 15 días a 3 meses dependiendo de las condiciones de humedad de la zona geográfica. Actualmente la región de Santander desarrolla estudios de factibilidad para instalar una planta de transformación de la producción de un área aproximada de 10.000 hectáreas. De acuerdo a la STNC (2008) el rendimiento medio de las plantaciones es de 1.300 kg/ha·año para el periodo comprendido entre 2002 y 2007, correspondiendo a los departamentos de Santander y Tolima los mayores niveles, con 1.600 kg/ha·año. También destaca el alto rendimiento de la plantación de la empresa Mavalle S.A., en el departamento del Meta, con 1.700 y 1.800 kg/ha·año para los clones FX 3864 y RRIM 600 respectivamente. Estas cifras, contrastadas con las descritas en el apartado 1.4.2 de producción mundial, están muy por encima de los rendimientos promedio en Asia (1.100 kg/ha·año) y América (1.400 kg/ha·año). Tesis de doctorado 62 De manera similar a lo señalado para el comportamiento general en América, en el caso de Colombia inciden en los bajos volúmenes medios de producción las limitaciones en las adecuaciones de tierras, la ineficacia de los instrumentos políticos y los conflictos sociopolíticos del país, de tal manera que esa producción es insuficiente para cubrir los requerimientos de la industria nacional. 2.2.2.1. Unidades de Producción Los productores de caucho natural en Colombia están inmersos en una economía campesina, conformada en un 75% por pequeños productores, con unidades productivas de 2 a 3 hectáreas en zonas de montaña, entre 6 y 10 ha en piedemonte, y de hasta 100 ha en la región de la altillanura, en cuyas unidades el caucho está asociado con otros cultivos transitorios. La mayoría de estas unidades de producción se caracterizan por no tener al caucho natural como su principal actividad, pero al no contar con un registro de información para la totalidad del país esa proporción puede variar de acuerdo a cada departamento. En el apartado 4.3.3.1 se describe el rango de plantaciones por productor y extensión, determinados en el trabajo de campo realizado. Dichas unidades de producción contrastan con las de otros países, como Brasil, Liberia o Nigeria, en donde la eficiencia productiva se debe a la densidad de árboles (± 500 árboles/ha), que pueden pertenecer a una única unidad productiva o estar conformadas por varias pequeñas o medianas unidades, localizadas en las inmediaciones de los centros de acopio y de las plantas de transformación que aprovechan la oferta permanente de coágulo y látex. De esa manera, operan generalmente la totalidad de su capacidad instalada, logrando así importantes rendimientos (MADR e IICA, 2006). En Colombia este esquema no es común, aunque se presenta en dos regiones: Caquetá y Meta. En el departamento del Caquetá los productores están organizados en núcleos y para entregar su producción cuentan con rutas de colecta de coágulo cuyo destino final es la planta transformadora. Sin embargo, esta planta de TSR opera solamente a un 10% de la capacidad instalada (unas 600 t/mes), debido a la escasez de materia prima. En el departamento del Meta el proceso de transformación es a lámina crepé (DANE, 2010). Se destaca que en las unidades de producción durante las etapas de preparación, establecimiento y mantenimiento predomina la mano de obra contratada, y posteriormente, en la etapa de explotación, el empleo de mano de obra más frecuente corresponde al grupo familiar en esquemas de pequeño productor (DANE, 2010). Por la ausencia de un censo cauchero, se desconoce el número real de productores, pero de acuerdo a la CCC (2012) algunos están agrupados en asociaciones de productores de caucho natural en diferentes departamentos del país (Tabla 2.2). 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 63 Tabla 2. 2. Asociaciones de productores de caucho natural Asociación Cobertura geográfica (departamentos) ASOHECA Caquetá ASOHECALDAS Caldas ASOCAP Putumayo ASOHESAN Santander ASOHETOL Tolima ASOPROCAUCHO Guaviare - Meta CADTU Antioquia CAUCHOPAR Cundinamarca – Meta - Casanare HEVEAMETA Meta Dos de las asociaciones más activas son ASOHECA y ASOPROCAUCHO, que han llevado todo un proceso de acompañamiento a los productores de la región en la sustitución de cultivos ilícitos, en zonas de conflicto armado. Es de destacar la intención no sólo de las asociaciones, sino de los demás actores de la cadena productiva, al realizar acuerdos de competitividad con el fin de fortalecer aspectos como productividad, competitividad y transferencia de tecnología. Respecto al manejo de las unidades productivas, las observaciones de los recorridos por los núcleos caucheros durante los años de 2005, 2006, 2007, 2008 y 2011 de las misiones técnicas de Brasil y del programa PUM-Holanda (2006 – 2011), coinciden en señalar que debe ser mejorado, especialmente en cuanto a prácticas de sangría, estimulación, fertilización y control fitosanitario (Jansonius, 2006; Virgens Filho y Rocha Niella, 2011). Lo mismo sucede en lo referente a la necesidad de identificar el material vegetal que se propaga en viveros, de conocer su procedencia y de someter dicho material a los controles para dar cumplimiento a la Resolución 4994 de 2012 del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), como se menciona en el apartado 2.2.1.1. Conforme a información del ICA (2005) y de Rivano et al. (2010), uno de los problemas fitosanitarios más limitante en las plantaciones es el mal suramericano de las hojas causado por el hongo Microcyclus ulei (ver apartado 1.2.2). Como se describió en el apartado 1.3 (Reseña histórica), este hongo fue uno de los detonantes de la pérdida de las plantaciones de la empresa Ford en la primera mitad del siglo XX. Cuando los ataques son severos el porcentaje de supervivencia de los árboles plantados es de cerca del 50%, haciendo poco rentable las prácticas en el cultivo. El ICA (2005) recomienda la siembra de las plantaciones en zonas libres del hongo, como medida de control, o establecer clones resistentes a la enfermedad. Otra importante patología es la roya negra, causada por el hongo Phytopthora (ver apartado 1.2.2) y que aparece en el panel de sangría, disminuyendo la vida útil del árbol (ICA, 2005). Tesis de doctorado 64 En cuanto al uso de agroquímicos, Rendón (2008) y Alarcón et al. (2012) identifican que los más utilizados para el control de plagas y enfermedades en H. brasiliensis en Colombia contienen Benomil, Carbendazim, Clorotalonil, Clorpirifos, Cyproconazol, Fenbuconazole, Fosetil, Propineb y Triadimefon. De éstos (como también se comenta en los apartados 3.1.5, 5.1.2 y 6.3), productos como Benomil, Carbendazim, Clorotolonil y Clorpirifos son de uso inaceptable o les han sido concedidas derogaciones temporales para aplicaciones específicas en las plantaciones forestales certificadas por el Forest Stewardship Council por considerarse peligrosos para la salud humana y la vida en los diferentes ecosistemas (FSC, 2002; 2013). 2.2.3. Consumo Colombia participa en el mercado del caucho natural como un país importador, principalmente de TSR y látex (líquido). El TSR procede principalmente de Indonesia (con un 86% del total importado), así como de otros países como Ecuador, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam. En lo que respecta a látex, el principal proveedor es Guatemala, que cubre un 99% de esas importaciones. Se destaca que en 2002 y 2004 Colombia importó los mayores volúmenes registrados, con 21.422 y 21.424 t respectivamente (Figura 2.8), mientras que en 2008 importó 17.277 t, de las cuales el 56% correspondían a TSR y el 44% a látex, y en 2010 las importaciones se redujeron a 12.512 t (SNTC, 2008; MADR, 2009; MADR, 2013). 0 5.000 10.000 15.000 20.000 25.000 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 t Toneladas Figura 2. 7. Importaciones de caucho natural en Colombia entre 2002 y 2010 (STNC, 2008; MADR, 2009; MADR, 2013) De acuerdo a los resultados parciales del censo cauchero, los productores de los departamentos de Antioquia y Córdoba comercializan lámina seca y ripio, no participando con coágulo ni látex líquido. Respecto al látex líquido vale la pena señalar que su conservación hasta el punto de transformación requiere de la adición de 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 65 amoniaco en pequeñas cantidades, pero esta es una sustancia que en el país es de uso restringido por su empleo en el procesamiento de la hoja de coca (DANE, 2010). Ya se mencionó en el apartado 2.2.2 que la producción de caucho en Colombia aun es reducida comparada con el consumo interno que se reporta a nivel nacional. Por esa razón, se identifican factores problemáticos del sector como baja disponibilidad de materia prima para satisfacer las demandas de la industria transformadora, así como calidad variable del material ofertado, ocasionada por la baja tecnificación de los productores y por las prácticas inadecuadas de recolección en campo del caucho natural, incidiendo todo ello en la no obtención de materias primas estandarizadas con calidades certificadas (DNP, 2007b; MADR, 2009). Según Castellanos et al. (2009), esta situación también refleja un distanciamiento entre los eslabones agrícola e industrial. Por su parte, la industria de caucho en Colombia, como se señala en el apartado 1.4.3, es similar a la del resto del mundo, con un consumo preferente para la fabricación de neumáticos. Es así que presenta un rasgo de oligopolio, en la medida en que prácticamente tres empresas, Michelin (anterior Icollantas), Goodyear de Colombia S.A. y Bridgestone de Colombia S.A., ofrecen el mismo producto y controlan gran parte de las ventas (MADR e IICA, 2006). 2.2.4. Precios Para el periodo 2002-2010 el comportamiento de los precios del caucho natural en Colombia muestra una tendencia al incremento para todas sus diferentes presentaciones (lámina, ripio, TSR, látex y crepe) (Figura 2.9). Ello se debe al déficit de esta materia prima no sólo en el país, sino en el resto del mundo (STNC, 2008; Castellanos et al., 2009). 0,00 0,50 1,00 1,50 2,00 2,50 3,00 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 (€/kg) Lámina Ripio TSR 20 Látex Crepé Figura 2. 8. Comportamiento de los precios de caucho natural en Colombia 2002-2010 (€/kg) (STNC, 2008; Castellanos et al., 2009; Bejarano, 2011) Tesis de doctorado 66 De acuerdo a la información de la Figura 2.9 se identifican algunas tendencias en el comportamiento de los precios del caucho natural en Colombia, como la comprendida entre 2002 a 2004 con un crecimiento notable de los mismos, que se duplicaron en ese periodo, un alza para los productos látex, lámina y crepe desde 2006 y un incremento notable en el precio del TSR desde 2008. Castellanos et al. (2009) y Bejarano (2011) afirman que esa tendencia alcista puede obedecer a factores como la mejoría en la calidad del caucho nacional, comparada con el caucho importado desde Guatemala, así como a la dinámica comercial propia de esta materia prima relacionada con la demanda mundial, principalmente desde el sector automotriz, y el incremento de los precios del petróleo. Señalan también que los grandes consumidores representados en la industria de neumáticos en Colombia efectúan acuerdos previos de precios con sus proveedores en función del precio internacional. 2.2.5. Análisis DAFO del sector y estrategias para su fortalecimiento Teniendo en consideración todos los aspectos mencionados en los apartados anteriores respecto a la situación del sector del caucho natural en Colombia y a partir del trabajo de campo realizado en Colombia entre 2005-2008 (descrito en el apartado 4.3), se ha elaborado un análisis o matriz DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) del mismo (Pulido-Sierra y Rojo-Alboreca, 2010), que se muestra en la Figura 2.10. En la matriz DAFO se destaca la identificación de debilidades como costos elevados de producción, problemas en el acceso a incentivos estatales, así como poca experiencia y conocimiento en productos técnicamente específicos de caucho natural, que limitan el desarrollo de la cadena. Como amenazas se indican la inseguridad rural, las dificultades de formación profesional y técnica, y los riesgos por plagas y enfermedades. Dentro del grupo de fortalezas y oportunidades se pueden señalar el aumento de la demanda de caucho natural en el país y a nivel mundial, las zonas de escape al hongo Microcyclus ulei, el impulso de las organizaciones de productores y la localización estratégica, así como el interés de inversionistas y la disponibilidad de tierras. 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 67 AO DF Costos elevados de producción Debilidad en la aplicación efectiva de los incentivos estatales Poca experiencia y conocimiento en la producción de cauchos técnicamente específicos (TSR) Venta de material vegetal, sin control de calidad. Comisiones técnicas débiles Bajo nivel de las prácticas agrícolas Publicaciones que en ocasiones no llegan a los productores Aumento creciente de la demanda local, regional, nacional Zonas de escape al Microcyclus ulei Organización a través de asociaciones de productores para agregar valor al caucho natural Localización estratégica Problemas de seguridad rural Dificuldades en tener profesionales / trabajadores calificados Microcyclus ulei Interés de inversionistas. Facilidades de apoyo financero por parte del estado (ICR, CIF, AIS, a exención de renta) Disponibilidad de tierras Disponibilidad de productores para trabajar Económico Institucional Técnica Eco/Soc/Poli Social Tec/Soc/Inst Origen Figura 2. 9. Análisis DAFO de la cadena del caucho natural en Colombia (Pulido-Sierra y Rojo-Alboreca, 2010) Tesis de doctorado 68 Tomando como base los aspectos identificados en la matriz DAFO se plantean nueve líneas o ejes estratégicos para el fortalecimiento y desarrollo sostenible del sector del caucho natural en Colombia, que se relacionan en la Tabla 2.3 junto con las actividades o acciones necesarias que se proponen para su consecución. Esos nueve ejes estratégicos son: producción de material vegetal, fomento, mercados-alianzas estratégicas, transferencia de tecnología y capacitación, industrialización, investigación, fortalecimiento empresarial y de asociatividad, manejos ambientales y certificación forestal. Tabla 2. 3. Líneas estratégicas para el fortalecimiento del sector del caucho natural en Colombia Estrategias Acciones / Actividades 1. Producción de material vegetal - Creación de jardín élite - Jardines clonales especializados, para producción de material vegetal - Definición de base clonal - Suministro oportuno de material vegetal, según las necesidades 2. Fomento del Caucho Natural - Posicionamiento como país productor de caucho natural - Promover la cultura del caucho, desde los currículos escolares - Siembra de más de 20.000 ha de caucho en los próximos 5 años 3. Mercados - alianzas estratégicas - Posicionar productos líquidos - Ofrecer varias presentaciones de caucho - Mejoramiento de la calidad del producto ofrecido - La cadena deberá tener cubierta la demanda interna, proyectándose a mercados externos - Óptimos canales de comercialización sin intermediarios - Promover ruedas de negocios - Manejo de las negociaciones con contratos a largo plazo 4. Transferencia de Tecnología y Capacitación - Crear una oferta de asistencia técnica, con recurso humano capacitado - Oferta de mano de obra capacitada en vivero, jardín clonal, establecimiento, manejo y explotación de plantaciones de caucho natural - Elaboraciones de protocolos para estándares de manejo del cultivo - Proyectos de jóvenes involucrados con el desarrollo heveícola - Suministro de información mediante software especializado 5. Industrialización - Incentivar la creación de adición de valor agregado a la materia prima producida en la región - Explorar e incursionar con varias presentaciones de caucho - Ofrecer producto granulado 6. Investigación - Establecimiento de campos clonales en los núcleos con mayor potencial - Definición de protocolos de manejo de campo para clones promisorios - Fortalecimiento de la infraestructura y la capacidad técnica para el análisis molecular - Implementación de una red meteorológica en los núcleos en desarrollo - Estudio de la oferta ambiental, en busca de la interacción entre suelo, planta, paisaje y dinámica de población - Estudio de nutrición ecofisiológica - Diseño de protocolos para el manejo de viveros - Investigación para mejorar los productos finales y optimizar la transformación - Validación de los paquetes tecnológicos asiáticos y american os de producción y transformación de caucho - Estudio del manejo y evolución de plagas importantes, entre esas la conocida el gusano cachón (Enrinnyis ello) 7. Fortalecimiento empresarial y de asociatividad - Conformación de núcleos caucheros para la transformación - Organización de productores para la comercialización directa 8. Manejos ambientales - Inclusión de manejos ambientales y sostenibles para el cultivo - Trabajar con clones de alta productividad y triple propósito: látex, madera, oxigeno (Proyectos de Mecanismo de Desarrollo Limpio-MDL). 9. Certificación forestal - Promover un enfoque participativo en la aplicación de las Leyes Ambientales para fomentar la transparencia, reducir las posibilidades de corrupción y la influencia de los grupos privilegiados - Trabajar desde la región en los comités para la presentación de la Ley Forestal (declarada inexequible por la Corte Constitucional de Colombia en 2008) - Apoyar y acompañar a las corporaciones ambientales en la búsqueda de posibilidades para mejorar la observancia forestal - Adoptar estándares de certificación forestal bajo el esquema FSC para caucho 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 69 Estas líneas son el resultado del análisis conjunto de los problemas que actúan como cuello de botella y limitan el desarrollo del sistema productivo del sector cauchero en Colombia. La propuesta de estrategias descrita tiene como finalidad apoyar la toma de decisiones-acciones que generen impactos sobre la competitividad del sector, mediante el mejoramiento de los procesos de producción, comercialización e investigación. La identificación de estas líneas estratégicas se desarrolló con información de talleres y visitas de campo durante los años 2005-2008 en los núcleos caucheros de Antioquia, Caldas, Caquetá, Casanare, Cundinamarca, Guaviare, Meta, Santander y Vichada. Esta propuesta de líneas estratégicas se formuló también con el fin de servir de documento base en el proceso de certificación forestal de plantaciones de caucho natural en Colombia (como se amplía en el apartado 4.3). En una etapa posterior la propuesta ha de someterse a foros de discusión entre los actores de la cadena productiva de caucho natural del país. 2.3. El caucho natural en la Orinoquia colombiana En este apartado se analiza la situación y perspectivas del cultivo del caucho natural en la región colombiana de la Orinoquia, siguiendo el trabajo publicado por Pulido-Sierra y Rojo-Alboreca (2011). La Orinoquia colombiana comprende los departamentos de Arauca, Casanare, Meta y Vichada, y posee un área aproximada de 347.165 Km2, constituyendo el 30,4% del territorio de Colombia (Figura 2.11). En la cuenca del Orinoco sólo seis de catorce ecosistemas se encuentran protegidos bajo la figura administrativa de parque, y sólo tres de ellos cuentan con más del 10% del área actual protegida (Correa et al., 2006; Andrade et al., 2009; IAvH, 2011). Figura 2. 10. Departamentos que conforman la región de la Orinoquia colombiana (IGAC, 2004) Tesis de doctorado 76 como soluciones por diferentes órganos multilaterales para mitigar y enfrentar el cambio climático, pero todas estas actividades afectan al ejercicio de los derechos de los pueblos indígenas y atentan contra su existencia. Esos autores destacan que gracias a los conocimientos tradicionales los pueblos indígenas se han adaptado a los cambios recientes así como a diversas presiones ambientales, de tal manera que generan sus propias alternativas colectivas para esa mitigación, así como para enfrentar los efectos de la economía ilegal. Para ello han implementado mecanismos de lucha contra los cultivos ilícitos en áreas deforestadas, como el desarrollo y comercialización de productos de origen biológico y orgánico, tendentes a la recuperación de ecosistemas y a la producción de beneficios ambientales y sociales, atendiendo la temática del cambio climático y del Protocolo de Kyoto. Datos suministrados por la Vicepresidencia de la República de Colombia (2008) mencionan que por cada hectárea de coca sembrada tres hectáreas de bosque son deforestadas, y que la producción de una hectárea de coca suministra para producir 7,4 kg de cocaína. Esta pérdida de bosque es señalada por Dávalos et al. (2011) como una pesada carga para las especies vegetales y animales, principalmente en los ecosistemas de alto valor de conservación, y además las áreas establecidas con coca se convierten en centros económicos para otras actividades agrícolas asociadas, que aunque pueden ser legales, ejercen presión sobre zonas ecológicamente sensibles. Los departamento de la Orinoquia están sometidos a un control especial por parte de la Dirección Nacional de Estupefacientes (DNE, 2011) con la finalidad de combatir la producción, tráfico y distribución de drogas ilícitas, así como la infraestructura que sirve de soporte a este negocio. La venta, distribución y almacenamiento de aceite de combustible para motor, amoniaco, cal, cemento, gasolina, queroseno, urea y algunos productos químicos se controlan en cualquier cantidad por su relación con la producción o elaboración de coca. La política de EEUU mediante del Plan Colombia se concentra en la erradicación de cultivos y el combate al narcotráfico. Al respecto, Campodónico (2004) destaca que mientras exista demanda de droga en países industrializados siempre existirán cárteles de droga e incentivos al cultivo de coca para los campesinos pobres. En cuanto al objetivo de la lucha contra las drogas, destaca que se presta mayor importancia a la política de la oferta, descuidando la disminución de la demanda de drogas en EEUU. Sweig et al. (2004) mencionan que las prioridades para Colombia bajo los programas antidrogas y antiterroristas de EEUU comprenden un desarrollo rural y fronterizo sustentable, incluyendo una reforma agraria estratégica, reformas políticas para fortalecer el estado de derecho, el intercambio comercial y el desarrollo económico, un mayor acceso a los mercados y oportunidades económicas legítimas, así como una política antinarcóticos multilateral que incluya la problemática de demanda en los países consumidores. Concluyen que esos aspectos permitirán un progreso sustentable hacia las metas políticas, económicas y de seguridad. 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 77 2.3.3. Cultivo de caucho natural en la región. Zonas potenciales Como se refirió en los apartados 2.1 (Antecedente histórico) y 2.2.1 (área de cultivo del caucho natural en Colombia), desde la década de los años 60 del siglo XX se llevaron a cabo programas de fomento estatal e iniciativas privadas que involucraron también a la región de la Orinoquia. Mediante estos programas de fomento se establecieron plantaciones en los municipios de El Castillo, La Macarena, Mesetas, Uribe y Vistahermosa en el departamento del Meta. Por comprobaciones de campo se estableció que algunas de esas plantaciones se encuentran abandonadas o son poco explotadas por razones del conflicto armado y/o por problemas de asistencia técnica, producción y comercialización. Respecto a las plantaciones de inversión privada o capital mixto, destacan las que se encuentran vinculadas a grupos económicos y sociedades limitadas y anónimas. Una problemática considerable, que involucra especialmente a pequeñas extensiones de plantación en los cuatro departamentos de la región y que no es ajena en las demás zonas del país, es la ausencia de títulos de propiedad de las tierras, que sumada a otras situaciones como la dificultad en el acceso de la tierra, cambios de usos, desplazamientos forzados por el conflicto armado, tierras destinadas a cultivos ilícitos y precariedad de la información catastral, reduce las posibilidades de los productores para acceder a las líneas de crédito y demás programas de apoyo estatal. En la región de la Orinoquia el área plantada con caucho natural a finales del 2010 ascendía a 10.530 ha, representando un 27,2% del total nacional. De los departamentos que la conforman, solo el del Meta se posiciona como núcleo cauchero a nivel nacional, y de acuerdo a CCC (2012) el área ocupada por esta especie en el departamento es de 9.998 ha, de las cuales aproximadamente el 89% pertenecen a una sola organización económica. Entre 2002 y 2010 la superficie plantada con caucho natural en la región presentó un mayor desarrollo en el departamento del Meta, que incrementó su área desde 638 ha en 2002 a 1.438 ha en 2004, y la sextuplicó hasta las mencionadas 9.998 ha en 2010, constituyendo el 94,9 % de la superficie plantada en la Orinoquia. Mientras, los otros departamentos de Arauca, Casanare y Vichada cuentan con inferiores áreas plantadas y en conjunto aportan solo un 6,2% (Figura 2.13). Tesis de doctorado 78 Figura 2. 12. Área establecida con caucho natural en la región de la Orinoquia en 2002 y en 2010 (Elaborado a partir de CCC, 2012) En cuanto a la producción, el departamento del Meta participa con 770 t (en 2010). Además, es de destacar en este núcleo cauchero, como se mencionó en el apartado 2.2.2, el alto rendimiento de las plantaciones, con 1.700 y 1.800 kg/ha·año para los clones FX 3864 y RRIM 600 respectivamente. Para las plantaciones de caucho natural de los departamentos de Arauca, Casanare y Vichada no se reportan cifras de producción (STNC, 2008). De acuerdo a las visitas de campo realizadas entre 2005 y 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 79 2008, descritas en el apartado 4.3.2.1, en la región se identifican los siguientes esquemas de plantación de caucho natural, que se ilustran en la Figura 2.14: a b (Bejarano, 2011) c d Figura 2. 13. Escalas de producción de plantaciones de caucho natural en la Orinoquia i) Plantaciones industriales: corresponde a un esquema a gran escala en el departamento del Meta. En proximidades a zonas de interés de explotación petrolera, ocupación indígena y población relocalizada por redistribución de tierras por conflicto armado. La fotografía corresponde a una plantación en el municipio de Puerto López, Meta, de una propiedad de 5.000 ha (Figura 2.14.a) ii) Inversión privada en el municipio de Cumaribo (Vichada) con titulación parcial de tierras, en una región identificada de trashumancia de la etnia Sikuani (Figura 2.14.b). iii) Plantación (2 ha, ±14 años de edad) del programa de fomento estatal en el municipio de El Castillo (Meta), que fue abandonada durante sus diez primeros años por presencia de conflicto en la zona (Figura 2.14.c). iv) Centro de Investigación de la región, campo experimental en sistema agroforestal propuesto por Martínez y García (2006) (Figura 2.14.d). En cuanto a las zonas potenciales para el establecimiento del cultivo del caucho natural, Castañeda (1997) señala que en la región de la Orinoquia (clasificada en su estudio como Orinoquia suroriente del Vichada) se encuentran zonas que presentan Tesis de doctorado 80 una transición climática entre una provincia húmeda y una provincia seca (ecotono), identificando bajo esta condición 603.400 ha (Figura 2.15). Figura 2. 14. Zonas óptimas para el cultivo del caucho natural en los departamentos de Casanare, Meta y Vichada (Castañeda, 1997) En la Figura 2.15 las zonas que aparecen de color verde corresponden a zonas sin restricciones para el cultivo de caucho, ya descritas en el apartado 2.2.1.2. Para esta zonificación fueron considerados parámetros edafoclimáticos, e identificados en unidades de paisaje de piedemonte, altillanura y sabana (Castañeda, 1997; MADR y CORPOICA, 2009). Para aprovechar ese potencial de establecimiento de plantaciones de caucho en la Orinoquia, Martínez y García (2006) recomiendan la implementación de sistemas agroforestales con caucho, ya que permiten la disminución de tiempo para alcanzar un rendimiento económico, el cual señalan entre el año once y doceavo después del establecimiento del cultivo. Otro beneficio reportado es el balance de nutrientes del suelo, que ayuda a reducir esa etapa improductiva del caucho. Los sistemas agroforestales asociados con caucho natural son una selección que dependerá de las condiciones sociales y económicas de la zona, particularmente de las posibilidades de comercialización e infraestructura. Las asociaciones con ganadería han de ser para producción de forrajes y no de pastoreo, por las implicaciones en el sistema radicular de los árboles de caucho. 2.3.4. Cadena Productiva La Cadena Productiva de Caucho Natural en la región de la Orinoquia se conformó en el año 2005 con la intención de integrar los diferentes actores de ese eslabón productivo, y en el 2008 se estableció el comité de la cadena productiva en el departamento del Meta. Participan en ella grupos de productores, transformadores, investigadores, comercializadores e industriales, bajo el acompañamiento de las 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 81 secretarias técnicas regional, nacional, la dirección de cadena regional y nacional y las secretaria de agricultura departamentales. El objetivo de la conformación de la cadena da cumplimiento a un requerimiento estatal para que los sectores productivos dinamicen su producción y logren niveles de competitividad. Algunos de estos eslabones se encuentran vinculados a la Confederación Cauchera Colombiana, que suscribe a nivel nacional 8.225 ha (CCC, 2012). El sector cuenta con un Fondo Nacional de Fomento Cauchero (FNFC) con el fin de destinar el 3% de la venta por kilo o litro de látex a la financiación de programas de investigación, asistencia técnica, transferencia de tecnología, capacitación y difusión de información. De acuerdo a los planes de desarrollo desde el año 2000, se busca en la Orinoquia el establecimiento de una base económica regional y local, con la ejecución de proyectos productivos y de generación de ingresos estables para los campesinos y comunidades, a partir del uso de recursos naturales mediante actividades forestales, agroforestales y silvopastoriles con potencial de inserción en los mercados internos y externos (Pulido-Sierra, 2006). Para apoyar ese fomento, como se mencionó en el apartado 2.2.1, el gobierno dispuso varios instrumentos para fortalecer la productividad y competitividad de las cadenas productivas, en donde la cadena de caucho natural fue identificada como apuesta exportadora agropecuaria. 2.3.5. Caucho Natural: Una apuesta hacia la sostenibilidad De acuerdo a diversas investigaciones realizadas en la Orinoquia, y considerando lo relacionado en la matriz DAFO de la Figura 2.10, en la región se identifican ventajas para el establecimiento del caucho natural por las siguientes razones (Castañeda, 1997; FINAGRO, 2011): - Es zona de escape al mal suramericano de las hojas (producido por el hongo Microcyclus ulei). - Cuenta con aproximadamente 603.400 ha para el desarrollo de proyectos bajo diversos esquemas: pequeño, mediano y gran productor. - Hay disponibilidad de tierras mecanizables y condiciones socioeconómicas para establecer poblaciones alrededor de los nuevos núcleos caucheros. Sin embargo, ya desde comienzos del siglo XXI diversas investigaciones sobre la Orinoquia colombiana, como la realizada por Rivera (2005), destacan la necesidad de estudiar el impacto ambiental que genera el desarrollo masivo de agrosistemas como palma africana, pino o caucho natural, además de implementar acciones hacia la conservación de la biodiversidad en las sabanas naturales y selvas de galería, así como para preservar el conocimiento tradicional de aspectos socioculturales de las poblaciones indígenas de la región. Tesis de doctorado 82 Como plantea Baptiste (2006), el incremento de la cobertura forestal en la Orinoquia con especies como Hevea brasiliensis constituye una oportunidad de reflexión sobre las ventajas y desventajas de un cambio de uso del suelo significativo en la región, y para plantear alternativas de manejo basadas en espacios de decisión, flexibles a la incertidumbre y al desconocimiento asociado con transformaciones de gran magnitud, que requieren procesos de monitoreo adecuados, considerando necesario dimensionar los impactos de las plantaciones sobre la biodiversidad a escala del paisaje. De manera primordial se requiere ampliar la discusión sobre los tipos ecológicos a sustituir y evitar subvalorar alguno de ellos al designarlos equívocamente como degradados, abandonados u ociosos. Así mismo, es importante tener en cuenta que en la Orinoquia confluyen no sólo una diversidad de poblaciones, sino de pensamientos e intereses diversos. En la Tabla 2.6 se identifican cuatro grupos de población implicados en el cultivo del caucho natural en la región (pequeños productores, investigadores, poblaciones indígenas y cooperantes internacionales), y se definen sus condiciones, intereses y potencialidades. Tabla 2. 6. Condiciones, intereses y potencialidades de cuatro grupos de población relacionados con la dinámica del caucho natural en la Orinoquia Grupos relacionados Pequeños productores Investigación estatal/ regional Cooperación internacional Poblaciones indígenas/ Comunidades tradicionales Condición de población Población: desplazada, sin expectativas próximas reales / empobrecida Grupo reducido investigadores/ Proyectos centralizados Bogotá/ Exterior Organizaciones multilaterales Nómadas / seminómadas caza/pesca/recolección/ horticultura Marco de referencia regional desde cada grupo poblacional Deterioro ambiental. Potrerización del campo Ventajas comparativas Recursos + aportes de los productores + crédito institucional + recurso local y regional Población diezmada: comercio esclavos/ cacerías indígenas Percepción/ condición ambiental Escasez del recurso hídrico Zonas agroecológicas (suelos planos mecanizables, infraestructura, cercanía de mercados) Estrategias institucionales hacia la sostenibilidad Colonización/conflicto armado (minas antipersona)/ petróleo cultivos ilícitos Interés Crecimiento empresarial del campo/ proyectos productivos acompañamiento mediano-largo plazo Implantar/acompañar cultivos agroforestales = equilibrio económico Transferencia de tecnología Familias campesinas Para insertarlas con procesos sostenibles/ producción/actividad lícita Sin consulta previa Interés: movilidad por su territorio ancestral/garantías/ proyectos productivos acompañamiento mediano-largo plazo Promotores /actores territoriales CAUCHOPAR CORPOICA USAID-PLAN Colombia Naciones Unidas: Of. contra la Droga y el Delito/AECID/ GTZ / JIICA (Grupo) Encuentro de pueblos nómadas de la Orinoquia, 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 83 La condición de los grupos poblacionales de pequeños productores y comunidades indígenas es percibida con bastante vulnerabilidad frente al desplazamiento, empobrecimiento rural, deterioro ambiental, persecución, colonización, conflicto armado y cultivos ilícitos. Frente a esa situación los cuatro grupos de población implicados en el cultivo de caucho natural en la Orinoquia colombiana señalan sus intereses hacia crecimientos empresariales, proyectos productivos sostenibles, reinserción a labores lícitas e inclusión social, algunos de los cuales se desarrollan dentro de las estrategias institucionales hacia la sostenibilidad del territorio de las agencias cooperantes y proyectos gubernamentales. Las intenciones del gobierno, plasmadas en el planeamiento de megaproyectos (Alta Orinoquia) y en el plan de Apuestas Agropecuarias 2006-2020, permiten a los integrantes de la cadena productiva contar con las garantías estatales para el desarrollo socioeconómico regional, siempre y cuando se mantengan los mecanismos de consulta con las poblaciones vulnerables (indígenas y pequeños productores). Otra de las ventajas señaladas son los bajos costos de la tierra y el interés del gobierno de Colombia por captar inversiones para la región. 2.4. Discusión La importancia de Colombia como productor de caucho natural es insignificante respecto a la media mundial y muy baja respecto a la de los otros países productores de la región. Por eso no sorprende que figure en el grupo de países que presentan importancia nula en la exportación mundial de caucho natural. Resulta, por tanto, evidente la necesidad de cambio en el tratamiento dado al sector del caucho natural en Colombia, a pesar de las dificultades encontradas para transformar el país de un modesto productor a un importante exportador de este producto. Los bajos niveles colombianos de producción de caucho natural están sustentados en menores rendimientos por hectárea y en una reducida superficie establecida, que a su vez son el resultado también del abandono de algunas de estas áreas por conflicto armado, dificultad en el acceso a incentivos estatales, limitación para el mejoramiento genético, presencia creciente de enfermedades que atacan los cultivos, ausencia de infraestructuras y falta de capacitación del recurso humano que permita una mayor transferencia de tecnología. El trabajo de campo que se realizó entre 2005-2008, los informes de las visitas técnicas brasileras y del programa de cooperación de Holanda PUM, los informes de las Secretaría Técnica Nacional de la Cadena y de la Secretaria Técnica de la Cadena del Meta-Orinoquia, son insuficientes para el conocimiento real de las condiciones del sector. Por ello, es de resaltar la importancia de dar celeridad y cobertura nacional del censo cauchero que inició en Antioquia por el DANE (2010). Tesis de doctorado 84 Para eso, se podría decir que el primer paso consiste en desarrollar un programa a nivel nacional, considerando las líneas estratégicas propuestas, que otorgue al caucho natural la importancia que merece, que proporcione al sector la construcción de estructuras productivas eficientes, capaces de alcanzar altos rendimientos y ofertar materia prima de gran calidad a precios competitivos. Y entonces, a partir de esto, aprovechar la inserción en los mercados mundiales debido a la constante demanda de caucho natural, para incrementar poco a poco la presencia de este producto con potencial, aunque aún no posea gran importancia en tales mercados. Es de resaltar que para el desarrollo de estos emprendimientos de caucho natural, las secretarías técnicas de la cadena deberían jugar un papel importante de interlocución, acompañamiento y participación dialéctica con todos los eslabones, para la generación de escenarios que permitan establecer alianzas estratégicas con la finalidad de optimizar los niveles productivos y competitivos. El fortalecimiento de núcleos caucheros en Caquetá, Meta y Santander, apoyados en paquetes tecnológicos que les permiten elevar los rendimientos y obtener mayor productividad y calidad del látex, son indudablemente un ejemplo para el sector y los demás núcleos caucheros. En cuanto a la región de la Orinoquia, las formas de ocupación y uso del territorio han pasado y pasan por una serie de transformaciones correspondientes tanto a dinámicas naturales como a las consecuencias de la ocupación humana. Todo eso ha incluido alteraciones del ecosistema, inserción de cultivos ilícitos, presencia de grupos armados y persecución a los pueblos indígenas, con el consiguiente empobrecimiento rural. Aun así, esta región se sitúa como uno de los territorios con mayor potencialidad para el cultivo del caucho natural en Colombia, pero es preciso priorizar la interacción de diversos pensamientos para lograr un desarrollo sostenible responsable en el mediano y largo plazo. No obstante, para la Orinoquia y el resto de regiones de Colombia, así como para algunos países productores de caucho natural, principalmente aquellos que presentan dificultades de orden sociopolítico, se requiere ir más allá, como indica Osemeobo (2011). Este autor menciona que son necesarias reformas políticas para que las decisiones se basen en la participación de todos los interesados en la gestión forestal, así como la armonización de diversas políticas del país, para impulsar el desarrollo económico de la región y enfrentar en conjunto las circunstancias que impactan a las comunidades rurales. En ese sentido, la certificación forestal de las plantaciones de caucho natural en Colombia bajo el sistema del Forest Stewardship Council (FSC) constituye una línea estratégica fundamental para el desarrollo del sector, pues su consecución significaría el cumplimiento de una serie de requisitos económicos, sociales y ambientales que, en definitiva, supondrían un aumento de la calidad de vida de las poblaciones rurales implicadas. 2. Desarrollo del caucho natural en Colombia y en la Orinoquia colombiana 85 2.5. Referencias ACNUR, Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados. 2011. Colombia: situación indígenas 2011. 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Por la cual se reglamente el numeral 4 del artículo 424-5 y el literal f del artículo 428 del Estatuto Tributario. Diario Oficial nº 44.632, 1 de diciembre. Tesis de doctorado 92 93 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis En este capítulo se describe el sistema de certificación del Forest Stewardship Council (FSC), sus orígenes, funcionamiento, estándares y los procesos de auditoría de la gestión forestal. Se analizan los costes, así como los resultados obtenidos a nivel mundial y las dificultades y oportunidades del proceso de certificación forestal. A continuación el trabajo se centra en la descripción de las certificaciones bajo FSC para la especie Hevea brasiliensis en el mundo. Estas iniciativas se localizan en unidades de gestión forestal en Sri Lanka, Tailandia y Guatemala, correspondientes a diferentes tipos de certificación: grupal, individual o SLIMF. Esta descripción da paso al análisis de las características de la certificación en estos países, que permite identificar rasgos comunes, debilidades y posibles alternativas de cumplimientos. 3.1. Generalidades 3.1.1. ¿Qué es la certificación forestal? Desde hace más de dos décadas se viene hablando de la certificación forestal, como un instrumento para asegurar y acreditar una gestión forestal sostenible de los sistemas forestales. La certificación forestal es un proceso de auditoría al que se somete de forma voluntaria un monte o grupo de montes (unidad de gestión forestal) o una empresa forestal, y que realiza una tercera parte independiente (organismo o entidad acreditadora) para garantizar, mediante un certificado o etiqueta, que la gestión forestal se lleva a cabo de forma sostenible, de acuerdo a unas normas o estándares internacionales. El proceso puede continuarse con la verificación de la cadena de transformación y comercialización (cadena de custodia) de los productos con origen en los bosques certificados y el posterior etiquetado de los mismos, así como de las empresas implicadas. Habitualmente se define la gestión forestal como sostenible cuando es, conjuntamente, económicamente viable, socialmente beneficiosa y ambientalmente responsable. Tesis de doctorado 94 La certificación forestal se ha concebido como un importante instrumento de mercado, que permite a productores y consumidores identificar los productos procedentes de masas forestales bien gestionadas. Además, también es una herramienta de comunicación con la sociedad desde el sector forestal, y supone el reconocimiento de la sociedad a la gestión responsable de los sistemas forestales. 3.1.2. Origen de la certificación forestal Se puede señalar que la idea de una certificación forestal se remonta al siglo XVII cuando en Francia, por Real Decreto de 1637, se estipuló que los carpinteros tenían que marcar los muebles que fabricaban, como una manera de etiquetar los productos bajo una marca de calidad (Padrere, 1989, citado por Perera y Vlosky, 2006). Sin embargo, para hablar del origen de la certificación forestal como se conoce hoy en día, es importante contextualizar la situación de los bosques del planeta. Según datos de la FAO (2010), los bosques cubren el 31% de la superficie de la tierra (alrededor de 4.000 M ha), lo que corresponde a un promedio per cápita de 0,6 ha. Es de destacar que los continentes con mayor cobertura forestal son Asia y América, y los países con mayor riqueza forestal son Rusia, Brasil, Canadá, Estados Unidos y China (Figura 3.1.a). Figura 3. 1. Porcentaje estimado de la cubierta forestal (a) y de pérdida de cobertura forestal (b) para el periodo 2000-2005 (Hansen et al., 2010) 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 95 En un estudio realizado por Hansen et al. (2010) sobre la cuantificación de la pérdida global de la cobertura forestal para el período 2000-2005, se identifica que el mayor porcentaje de pérdida se presenta en Norte América, seguido de Asia y Suramérica (Figura 3.1.b). Además, Hansen et al. (2010) señalan que la pérdida de cobertura forestal en Norte América está relacionada con la mortalidad de los bosques, así como con el fuego y el aprovechamiento. En Brasil, por su parte, esa pérdida está atribuida a la conversión hacia cultivos agroindustriales de gran escala, dando paso a usos no forestales de la tierra. Estos autores también resaltan que la zona tropical húmeda es la menos alterada, ya que aún se mantienen grandes extensiones de bosques en el Amazonas, debido a su inaccesibilidad, así como en el interior de la República Democrática del Congo, en donde la pérdida de bosques es inferior, aunque empieza a sufrir una tala selectiva. No obstante, en la evaluación de los recursos forestales mundiales de la FAO en 2010 se señala que la mayor parte de la pérdida de bosque ocurre precisamente en las regiones tropicales, mientras que la mayor parte de las ganancias se produce en zonas templadas y boreales. Suramérica experimentó las mayores pérdidas de bosque entre 2000 y 2010, con 4.000.000 ha anuales, seguida por África con 3.400.000 ha (FAO, 2010). Este estudio resalta, además, que al utilizar los países diferentes sistemas de clasificación y métodos de evaluación para el seguimiento y control de los bosques resulta complejo obtener datos coherentes. En ese sentido, también señalan Hansen et al. (2010) que las dificultades para mapear los bosques de la superficie terrestre se debe, en parte, a que las capacidades nacionales para ello varían muchísimo de un país a otro, así como los métodos, extensiones y definiciones de cobertura relativa a los bosques, por lo que estos dos estudios coinciden en que es necesario mejorar la cuantificación de la dinámica de la cobertura forestal. En cualquier caso, la deforestación es uno de los mayores problemas del planeta y del que se empezó a hablar con fuerza desde la década de los 80 del siglo XX, manifestándose en las campañas de boicot internacional al comercio de productos forestales tropicales, promovidas principalmente por organizaciones ecologistas de Austria, Holanda, Estados Unidos y Reino Unido. Su finalidad era tratar de reducir la demanda de esos productos para frenar la enorme deforestación de los trópicos (Bass, 1998). Entre 1992 y 1996 esos boicots llegaron a ser muy importantes en algunos países europeos, consiguiendo reducir el consumo de maderas tropicales en un alto porcentaje en Alemania y Reino Unido, y siendo la reducción más notoria en Holanda, donde llegó al 90% (FAO, 1994; Mutersbaugh y Klooster, 2010). Sin embargo, unos años después de iniciarse estas campañas pudo constatarse que el resultado no estaba siendo el esperado, sino que incluso en algunos casos estaba empeorando la situación, puesto que al perderse el valor económico de los bosques tropicales se fomentaba el cambio del uso del suelo hacia otras actividades más Tesis de doctorado 96 productivas a corto plazo, como la ganadería y la agricultura, pero más perniciosas para el propio bosque. El origen de la certificación forestal puede fijarse en 1990, cuando un grupo de empresas consumidoras y comercializadoras de madera, y representantes de organizaciones ambientalistas y de derechos humanos, preocupados por el problema cada vez mayor de la deforestación, la degradación del medio ambiente y la exclusión social, se reunieron en California (EEUU). En esa reunión se recalcó la necesidad de contar con un sistema que sirviera para identificar de forma creíble a los bosques bien gestionados como el origen de los productos de madera fabricados responsablemente, y que ese sistema debería estar basado en un consenso global de lo que significa una buena gestión forestal. Además, en esa reunión también se acuñó el nombre del Forest Stewardship Council (FSC) o Consejo de Administración Forestal, aunque el mismo no se constituiría hasta tres años más tarde (FSC, 2012a). Bajo ese pensamiento se cambiaba de estrategia, pues el boicot internacional al comercio de productos forestales tropicales estaba ideado para castigar a las empresas que obtenían la madera de forma ilegal o impactante con el medio ambiente, pero la realidad es que se estaba perjudicando también a aquellas empresas que realizaban los aprovechamientos de forma respetuosa. La idea de un sistema de etiquetado que garantizara al consumidor que el producto procede de un aprovechamiento forestal racional se extendió rápidamente, de tal manera que en pocos años se llegaron a contar más de 600 sellos de certificación forestal, algunos falsos, lo que provocó una enorme confusión y falta de credibilidad entre comerciantes, empresas y consumidores, que no sabían lo que estaba realmente detrás de las mismas (Van Dam, 2003). Entre 1990 y 1993 se realizaron numerosas consultas en diez países para desarrollar la idea de un sistema de certificación y acreditación a escala mundial, y tras las recomendaciones sobre política de desarrollo sostenible realizadas en la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro, en octubre de 1993 se celebró en Toronto, Canadá, la Asamblea fundadora del FSC, con la asistencia de 130 participantes de 26 países. El objetivo que se buscaba con la creación del FSC era promover la gestión forestal sostenible en los bosques de todo el mundo mediante el establecimiento de un único y creíble sistema de certificación (Mutersbaugh y Klooster, 2010; FSC, 2012a). La primera oficina de FSC abrió sus puertas en Oaxaca, México, y el FSC fue legalmente constituido como entidad jurídica en México en febrero de 1994 (FSC, 2012a). 3.1.3. El FSC (Forest Stewardship Council) El Forest Stewardship Council (FSC) es una organización independiente, no gubernamental, internacional y sin ánimo de lucro. Actualmente tiene su sede en Bonn, Alemania (a donde se mudó en 2003), y está presente en todo el mundo a través de cuatro oficinas regionales y una red de Iniciativas Nacionales presentes en más de 50 países. Del 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 97 FSC forman parte 740 miembros de 79 países, que representan a grupos sociales, organizaciones ambientales, selvicultores, empresarios forestales, organizaciones indígenas e investigadores, entre otros, comprometidos con la gestión forestal sostenible de los bosques. Las decisiones dentro del FSC se toman en su Asamblea General, que está formada por tres cámaras, a cada una de cuales pertenecen personas o entidades que representan a intereses económicos, sociales o ambientales. Los miembros de cada cámara eligen por separado a sus representantes, y para que exista equilibrio entre las mismas a la hora de tomar decisiones, cada una de las cámaras representa siempre una tercera parte de la Asamblea General. Además, dentro de cada cámara debe haber también un equilibrio entre representantes de países del norte (desarrollados) y del sur (en vías de desarrollo). Esta estructura garantiza el equilibrio de intereses entre los diferentes sectores y entre países con diferente desarrollo económico, así como la independencia y la transparencia en la toma de decisiones (FSC, 2012b). El sistema de certificación forestal del FSC está basado en tres principales premisas: i) El establecimiento de un sello único que garantice la credibilidad de la certificación mediante el cumplimiento de unos estándares de buena gestión forestal (Figura 3.2). ii) La elaboración de estándares de buena gestión forestal, de aplicación global, para lo cual FSC estableció 10 principios generales que debe cumplir la gestión forestal en cualquier bosque del planeta, desarrollados en 56 criterios (que especifican lo que necesariamente se debe cumplir en relación al principio). Estos principios y criterios internacionales son adaptados por las iniciativas nacionales del FSC a las condiciones concretas de cada país. Recientemente se han revisado los principios y criterios (PyC) de FSC, y actualmente las iniciativas nacionales que contaban con estándares aprobados están inmersas en un proceso de adaptación de los mismos a los nuevos PyC. iii) La acreditación de las entidades encargadas de realizar las auditorías y de otorgar los certificados. Por tanto, FSC no realiza las certificaciones, sino una tercera parte independiente, con lo que se garantiza la objetividad del proceso. Figura 3. 2. Logo de FSC (FSC, 2012c) Tesis de doctorado 98 3.1.4. Tipos de certificación FSC De acuerdo a FSC existen distintas posibilidades de certificación según el tipo o el acceso a la misma. Según el tipo, se pueden distinguir entre: i) Certificación de la gestión forestal, y ii) Certificación de la cadena de custodia (FSC, 2013a). i) La certificación de la gestión forestal determina si un monte o grupo de montes (unidad de gestión forestal o UGF) se gestiona de acuerdo a las normas establecidas por el FSC. Los requisitos mínimos para conseguir este tipo de certificación son: a) un plan de gestión (proyecto de ordenación, plan técnico de ordenación o similar) aprobado por la administración forestal y con decisiones documentadas y contrastadas; b) un aprovechamiento orientado hacia la diversificación de productos; c) orientación de la gestión hacia la conservación de la biodiversidad; d) actuación responsable de los propietarios y gestores; y e) consultas con las personas u organizaciones (grupos de interés) afectadas significativamente por la gestión. ii) La certificación de la cadena de custodia evalúa la línea de producción forestal, desde el árbol hasta el producto final, para verificar que la madera utilizada u otros productos proceden de un bosque bien gestionado. Los requisitos mínimos para conseguir este tipo de certificación son: a) Identificación de materiales y procesos; b) Segregación del material certificado vs no certificado; c) Registros y controles que demuestren el origen de los productos; y d) Trazabilidad de los productos en los procesos. Con este sistema es posible certificar la madera en sus múltiples aplicaciones, como madera en rollo (cortada y sin elaborar), madera aserrada (tablas y tablones) de diferentes dimensiones y calidades, tableros (de fibras, de partículas, MDF, etc.), pasta de celulosa y papel, así como cualquier producto imaginable elaborado con madera (muebles, suelos, instrumentos musicales, barcos, lapiceros, juguetes, etc.). Pero también es posible certificar, además de la madera, todos aquellos otros productos forestales cuyo aprovechamiento esté relacionado directamente con la gestión, como por ejemplo la resina, el látex, el corcho, el carbón vegetal, productos cosméticos o farmacéuticos, frutos, productos cárnicos, etc. Por otra parte, y según la forma de acceder a la certificación por el sistema del FSC, existen las siguientes modalidades: i) Certificación individual, que corresponde a la gestión de una única propiedad forestal. En el caso de que las competencias de gestión estén cedidas o transferidas (en España montes consorciados, conveniados, montes de utilidad pública MUP, etc.), el propietario y el gestor deben estar de acuerdo para realizar la certificación forestal. 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 99 ii) Certificación en grupo, en la que se establece un grupo de propietarios de explotaciones forestales susceptibles de certificación (asociación de propietarios, cooperativa de gestión de montes, etc.), y se designa un director de grupo, que será la entidad legal responsable de la certificación, con capacidad para firmar acuerdos con los miembros del grupo y el contrato con la entidad de certificación. iii) Certificación de montes de pequeño tamaño y de baja intensidad de gestión (SLIMF: Small and Low Intensity Managed Forests). Los criterios para que un monte sea clasificado como SLIMF en España son los siguientes: pequeña superficie forestal si es <100 ha, y monte con gestión de baja intensidad si la tasa de aprovechamiento es <20% del crecimiento medio anual (CMA) y el volumen de aprovechamiento anual es <5.000 m3. También se califican como SLIMF aquellos montes en los que el producto principal sea no maderero, independientemente de su superficie. Los indicadores específicos para SLIMF de los estándares reducen los requisitos documentales para este tipo de montes y facilitan el proceso de auditoría (FSC España, 2011). 3.1.5. Los Principios y Criterios Internacionales del FSC Los Estándares Internacionales del FSC o Principios y Criterios de Gestión Forestal (PyC) establecen los requisitos mínimos que debe cumplir una unidad de gestión forestal para poder ser certificada por este sistema. Fueron diseñados y acordados por los miembros del FSC en 1994, después de numerosas reuniones de trabajo, pruebas de campo y consultas con interesados en el sector forestal de más de 25 países. Estos PyC fueron diseñados para evaluar la gestión forestal en los bosques de todo el mundo (tropicales, templados y boreales). Para aplicar de forma óptima los PyC a las condiciones específicas de cada país o región, el FSC promovió el desarrollo de estándares regionales o nacionales (elaborados por Grupos de Trabajo regionales o nacionales), para que adaptasen los PyC mediante indicadores, que expresaran de forma específica lo que se debe medir en las auditorías para asegurar que se cumplan los criterios y, por extensión, los principios del FSC. En 1996, con la ratificación del Principio 10, relativo a Plantaciones Forestales, quedaron constituidos los 10 Principios Generales y sus correspondientes 56 Criterios del FSC sobre gestión forestal (Tabla 3.1) (FSC, 2002a). Tesis de doctorado 100 Tabla 3. 1. Los 10 Principios internacionales del FSC (FSC, 2002a) Principio 1 Cumplimiento de las leyes y los principios del FSC La gestión forestal deberá respetar todas las leyes nacionales, los tratados y acuerdos internacionales de los que el país es signatario, y deberá cumplir con todos los Principios y Criterios del FSC (se desarrolla en 6 criterios). 2 Derechos y responsabilidades de tenencia y uso La tenencia y los derechos de uso a largo plazo sobre la tierra y los recursos forestales deberán estar claramente definidos, documentados y legalmente establecidos (se desarrolla en 3 criterios). 3 Derechos de los pueblos indígenas Los derechos legales y consuetudinarios de los pueblos indígenas para poseer, usar y manejar sus tierras, territorios y recursos deberán ser reconocidos y respetados (se desarrolla en 4 criterios). 4 Relación con las comunidades locales y derechos de los trabajadores La gestión forestal deberá mantener o elevar el bienestar social y económico a largo plazo de los trabajadores forestales y de las comunidades locales (se desarrolla en 5 criterios). 5 Beneficios del bosque La gestión forestal deberá promover el uso eficiente de los múltiples productos y servicios del monte para asegurar la viabilidad económica y una gama amplia de beneficios ambientales y sociales (se desarrolla en 6 criterios). 6 Impacto ambiental Toda gestión forestal deberá conservar la diversidad biológica y sus valores asociados, los recursos de agua, los suelos y los ecosistemas frágiles y únicos, además de los paisajes. Al realizar estos objetivos, las funciones ecológicas y la integridad del monte podrán ser mantenidas (se desarrolla en 10 criterios). 7 Plan de gestión forestal Un plan de gestión (de acuerdo a la escala y a la intensidad de las operaciones propuestas) deberá ser escrito, ejecutado y actualizado. En el mismo se deberán establecer claramente los objetivos de la gestión, y los medios para lograr estos objetivos (se desarrolla en 4 criterios). 8 Seguimiento y evaluación Deberán evaluarse (de acuerdo a la escala y a la intensidad de la gestión forestal) las condiciones del monte, el rendimiento de los productos forestales, la cadena de custodia y la propia gestión, con sus impactos sociales y ambientales (se desarrolla en 5 criterios). 9 Mantenimiento de Montes con alto valor de conservación Las actividades de gestión en Montes con Alto Valor de Conservación1 mantendrán o incrementarán los atributos que caracterizan a dichos montes. Las decisiones referentes a los Montes con Alto Valor de Conservación deberán tomarse siempre dentro del contexto de un enfoque precautorio (se desarrolla en 4 criterios). 10 Plantaciones Las plantaciones deberán ser planificadas y gestionadas de acuerdo con los Principios y Criterios del 1 al 9 y con los Criterios del Principio 10. Si bien las plantaciones pueden proporcionar una gran variedad de beneficios sociales y económicos y pueden contribuir a la satisfacción de las necesidades de productos forestales del mundo, deberán complementar la gestión de, reducir la presión sobre y promover la restauración y conservación de los bosques naturales (se desarrolla en 9 criterios). 1 El Principio 9, aparece en la literatura, especialmente en España como Montes de Alto Valor de Conservación (MAVC), en otros países hispanoamericanos se hace referencia a Bosques con Alto Valor de Conservación (BAVC). 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 101 Para facilitar la aplicación de los PyC del FSC, fue aprobada en 2002, la Política de Productos Químicos, que tiene como objetivo lograr esto a través de la prohibición de los plaguicidas más peligrosos, reduciendo al mínimo su uso, fomentando la gestión integrada de plagas y el desarrollo de alternativas de métodos no químicos (FSC, 2002b). Excepciones en el uso de pesticidas pueden ser aprobados provisionalmente para usos específicos en áreas geográficas definidas, que presenten justificaciones claras, calendario de reducción de su aplicación y propuestas para la implementación de alternativas. Estos casos excepcionales son autorizados individualmente por el Consejo Directivo del FSC (FSC, 2007a). En la lista de usos excepcionales se encuentran productos como: i) Benomil para el control de Fusarium circinatum en plántulas de pino en etapa de vivero en Sudáfrica desde 2010 a 2015; ii) Fipronil autorizado en plantaciones forestales certificadas en Colombia y Brasil para el periodo 2010-2015, para el control sanitario de la hormiga cortadora de hoja (Atta colombica y Atta, respectivamente); y iii) Paraquat dichloride autorizado en Uruguay para el control de malezas en plantaciones forestales certificadas. (FSC, 2013b) Posteriormente, en 2010 se dio inicio a la revisión de los PyC y como resultado de ello en 2012 fue aprobada una nueva versión. Para la transferencia y adaptación de todos los países al uso de esta nueva versión, se están desarrollando unos Indicadores Genéricos Internacionales (IGIs) que permitan poner en práctica dichos PyC de la nueva versión. Estos IGIs, en los países que cuentan con normas nacionales aprobadas de FSC, servirán como requisito básico para guiar la transferencia a la nueva versión, mientras que en los países que carecen de estándares nacionales aprobados los IGIs han de ser adaptados para establecer los estándares de certificación (FSC, 2013c). 3.1.6. Los procesos de auditoría de la gestión forestal y de la cadena de custodia Los procesos de auditoría de la gestión forestal y de la cadena de custodia son realizados por las entidades acreditadas por el FSC para llevar a cabo tales tareas. Estas entidades, por tanto, se encargan de realizar las evaluaciones de las unidades de gestión forestal o UGF (montes o grupos de montes) y de las empresas forestales, determinando si cumplen con los requisitos establecidos por el FSC y pueden o no ser certificadas (FSC, 2013d). Los procesos de auditoría constan de las siguientes fases: i) Primera entrevista: Una UGF o empresa que desee obtener la certificación de gestión forestal o de cadena de custodia debe, en primer lugar, contactar con las entidades de certificación que operan en los diferentes países, para informarse del procedimiento y de los costes estimados del proceso. ii) Preauditoría: Antes de iniciar el proceso de certificación en sí mismo, el propietario puede solicitar una preauditoría para identificar los posibles aspectos débiles de su gestión que pueden convertirse en precondiciones de cara a la obtención del certificado. Esta fase puede ser encargada a la entidad de certificación elegida, o bien Tesis de doctorado 108 y la interpretación de las reglas a nivel nacional y local es más rigurosa. La evaluación del FCAG enfatiza en que se encontraron pocos requisitos que no cumpla el FSC. 3.1.10. Algunas acciones por los bosques: La Red Internacional de Bosques y Comercio Para responder al creciente interés de muchas empresas forestales en no seguir contribuyendo a la destrucción y degradación de los bosques del planeta, WWF creó la Red Internacional de Bosques y Comercio (GFTN: Global Forest and Trade Network). La GFTN promueve la colaboración entre ONGs y empresas forestales, con el objetivo de mejorar la calidad de la gestión forestal a través del consumo preferente de productos procedentes de bosques gestionados de manera responsable. La GFTN está formada por 19 grupos regionales, con más de 500 empresas de 30 países de todo el mundo. En la península Ibérica, está integrado por España y Portugal que conforman la Red Ibérica de Comercio Forestal (RIbCF), que promueve el comercio y consumo de productos forestales certificados por sistemas creíbles, como el FSC. La RIbCF está conformada por 11 empresas y entidades, entre están Amorim SGPS S.A., Certisado, Coca Cola España, Corticeira y SCA Portugal. La coordinación de RIbCF la ejerce WWF España, que proporciona a las empresas y entidades un marco de colaboración para campañas publicitarias, foros de debate y asesoramiento en la implantación de la certificación, gracias a su reconocimiento y credibilidad como ONG (Barreira et al., 2011; WWF España, 2012). 3.1.11. Beneficios y credibilidad del FSC Los beneficios del sistema de certificación del FSC son muy diversos. De acuerdo a Bass y Simula (1999), Gómez-Zamalloa et al. (2011) y Marcilla (2012), se pueden distinguir ventajas para: i) Gestores/propietarios forestales, como una herramienta de mejora de la gestión y de acceso al mercado de los productos forestales. ii) Comunidades locales, como una garantía de participación en la planificación y en la gestión forestal. iii) Trabajadores forestales, como garantía de cumplimiento de derechos laborales, de organización y de condiciones adecuadas de seguridad e higiene en el trabajo. iv) Consumidores, con información sobre el origen de los productos que compra y posibilidad de participar en la gestión y conservación forestal. v) El sector industrial, ya que es una herramienta de mercado que da valor añadido a los productos forestales y mejora la imagen de la empresa. vi) Gobiernos, ofreciendo garantía de cumplimiento de la ley y de fomento de políticas de gestión forestal sostenible. vii) Inversores, brindando seguridad de viabilidad económica e inexistencia de conflictos sociales. 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 109 Por otra parte, el FSC (2007b) señala que su credibilidad está basada en los siguientes aspectos: i) Participación: el FSC es una organización democrática con equilibrio de intereses ambientales, económicos y sociales del Norte y del Sur (tal como se indica en la Agenda 21, de la ONU). ii) Transparencia, materializada en la disponibilidad de informes, en procesos transparentes, y en la existencia de mecanismos de participación y de resolución de conflictos. iii) Existencia de unos estándares de mínimos ambientales y sociales, verificables en el monte. iv) Inspecciones realizadas por una tercera parte independiente. v) Voluntario, lo que supone una participación activa de los propietarios forestales. vi) Aplicabilidad global, ya que es un sistema de ámbito internacional que se adapta a todos los países y regiones. Cabe señalar que el sistema de certificación del FSC es reconocido y aceptado por las organizaciones ecologistas y sociales de todo el mundo, al proporcionar una verificación independiente y creíble de la buena gestión de los bosques comprometida con la naturaleza, beneficiosa para la sociedad y económicamente viable. Como una muestra de esa importancia la Comisión Europea, en su Manual sobre la Contratación Pública Ecológica recomienda incorporar a los pliegos de contratación criterios de gestión forestal sostenible de los sistemas de certificación, entre ellos el FSC, pero dejando claro que no se podrá exigir el registro de algún sistema en concreto de certificación forestal (CE, 2005). En España, en 2008, se presentó el Plan de Contratación Pública Verde (Orden Pre/116) para que la administración utilice madera de aprovechamientos legales y sostenibles, sin exigir que sea certificada. Sin embargo, en las licitaciones públicas sí puede darse mayor puntuación a la madera que esté certificada que demuestre la sostenibilidad del aprovechamiento. Y en 2011, con el objetivo de impulsar medidas para el cumplimiento de los compromisos y esfuerzos acordados dentro de la Unión Europea para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, se promueve la producción y comercialización de productos forestales procedentes de aprovechamientos nacionales con certificado de gestión sostenible, así como productos derivados con certificación en su proceso productivo nacional (Ley 2 de Economía Sostenible). Por su parte, la Unión Europea adoptó en 2010 el Reglamento de la Madera de la UE (Reglamento 995/2010), que ha entrado en vigencia plena desde 2013, con el fin de prevenir la venta de madera ilegal, en donde cualquier operador que venda madera o productos de madera en el mercado de la UE tendrá que probar que han sido producidos legalmente (FSC, 2013f). Tesis de doctorado 110 3.1.12. Dificultades y oportunidades del proceso de certificación bajo FSC De acuerdo al Grupo de Trabajo Forestal con Pueblos Indígenas (GTF, 2003), algunas de las debilidades de la certificación forestal, en particular en América Latina, están relacionadas con las dificultades para cumplir algunos de los requisitos debido a la poca experiencia en aspectos económicos y de mercado en la gestión forestal, estructuras administrativas deficientes, dificultades para la financiación de las evaluaciones y costos altos para certificar, poco acceso a información y promoción sobre la certificación, débil capacidad para dar valor agregado al producto e inexistencia para algunas UGFs de planes de gestión. Ya en 1999, Bass y Simula (1999) identificaban que los grupos más propensos a tener dificultades en el proceso de certificación serían las pequeñas propiedades, debido al tamaño de sus unidades (UGF), los altos costos unitarios del proceso y la imposibilidad de posicionar sus productos en una economía de escala. Perera y Vlosky (2006) destacan que para atender estas dificultades en los procesos de certificación se han llevado a cabo programas para certificar los bosques de pequeñas propiedades, mediante la certificación de grupo, con el fin de reducir los costos del proceso. Por su parte, Auer (2012) identifica que la certificación de estos propietarios de pequeñas superficies sigue siendo un tipo de certificación poco estudiada, ya que existe un riesgo de dependencia de los mismos frente a sus posibles donantes o financiadores, debido a los costos técnicos y financieros, que además se ven incrementados por las exigencias de la certificación forestal. Por otra parte, si bien se ha dado paso a las compras sostenibles adoptadas por las autoridades locales, Adams y Attah (2009) señalan que existen variaciones, ya que algunas administraciones públicas aplican políticas que impiden el uso de maderas y productos no maderables de bosques tropicales, otras exigen la compra solamente de productos certificados por el FSC, mientras que otras dan prioridad al costo y usan madera certificada únicamente si tiene un precio competitivo. Estas variaciones, resaltan los autores, son como un campo minado para la industria maderera en sus negociaciones con las autoridades locales. De otro lado, Atyi y Simula (2002) y González (2003) señalan ciertos impedimentos en la implementación de la certificación forestal, ya que si bien se plantea que el enfoque inicial es la distinción entre la deforestación de los trópicos y la ordenación racional de los bosques, el impacto directo de la certificación en los países tropicales productores de maderas sigue siendo bajo. Algunos de los problemas que identifican estos autores son: i) La inflexibilidad de las normas, destacando que es un problema más usual en los países de bosques tropicales naturales, en donde es común que los requisitos de la certificación tiendan a concentrarse más en los resultados finales que en el proceso de ordenación forestal sostenible; ii) Los conflictos de compatibilidad entre el ordenamiento jurídico nacional y el sistema de certificación, ya que, por ejemplo, la propiedad de la tierra y los derechos de usufructo pueden estar distribuidos bajo responsabilidades del gobierno y la 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 111 población local, lo que bajo los preceptos de certificación voluntaria puede no corresponder, así como algo que se puede considerar ilegal en derecho público o inaceptable para FSC puede ser parte de los derechos consuetudinarios de las comunidades locales; iii) Los problemas de titularidad y/o reconocimiento de tierras, ya que ésta corresponde a diferentes realidades, presentando mayor dificultad para los pequeños propietarios; y iv) La poca experiencia en aspectos económicos y de mercado en la gestión forestal, especialmente para pequeños productores. Algunas de las estrategias que plantea Auer (2012) frente al riesgo de dependencia de los pequeños productores son capacitar a líderes comunitarios para que sean capaces de llevar su propia contabilidad, así como complementar con otras acciones formativas sobre técnicas de gestión sostenible, para que éstos logren ser actores en la vigilancia del proceso de certificación forestal. En una investigación llevada a cabo en Argentina por Barrionuevo y Pan (2008) sobre certificación forestal como herramienta de gestión, concluyen que es necesario desarrollar estándares de certificación para la región, fortalecer las capacidades institucionales e informar en los talleres con los grupos de interés (comunidad, administración pública, productores, etc.) los alcances del sistema de certificación forestal. Sin embargo, y a pesar de todas las dificultades comentadas, Rametsteiner y Simula (2003) señalan que la certificación forestal ha sido exitosa respecto a la sensibilización y difusión de conocimientos sobre ordenación forestal sostenible, que abarca aspectos ambientales, económicos y sociales en todo el mundo, proporcionando también otras alternativas como herramienta de sostenibilidad, como por ejemplo, la verificación de los sumideros de carbono. Por su parte, González (2003) señala que algunas oportunidades y fortalezas de la certificación forestal son: i) El apoyo por parte de empresas y ONGs para financiar parte del proceso; ii) El fomento de la conciencia de conservación; iii) la posibilidad de establecer alianzas estratégicas; y de iv) Incentivar y consolidar a las comunidades para una mejor organización. 3.2. Certificación FSC para Hevea brasiliensis en el mundo En el mundo están certificadas bajo FSC las gestiones forestales en algunas plantaciones de Sri Lanka, Tailandia y Guatemala para los productos de madera y látex de caucho natural (Hevea brasiliensis)2 2 En julio de 2013 fue incluida en la base de datos de FSC la certificación de la gestión forestal para Hevea brasiliensis en Vietnam, correspondiente a un grupo con 11.784 ha. El proceso de esta certificación inició en 2011, pero debido a problemas de exclusión de UGF (ya que algunas de las unidades susceptibles de certificación no cumplían los requisitos) los informes fueron modificados por cambio en el alcance del certificado y la información fue rectificada en 2013, como se comenta. Esta certificación incluye como productos principales madera y látex, empleando para el producto madera el estándar de FSC (2002a) y para el producto látex estándares interinos de la empresa certificadora (Bastiaanse et al., 2011; Nigamuni et al., 2012). (Figura 3.4). Es de reseñar que, dentro del contexto mundial de área certificada con diversas especies (180.479.879 ha), la certificación de FSC en estos países no alcanza el 1%. No obstante, la certificación del Tesis de doctorado 112 producto H. brasiliensis representa a su vez para Sri Lanka, Tailandia y Guatemala un 98, un 1,64 y un 0,7% de sus superficies certificadas correspondientemente. 0 5000 10000 15000 20000 25000 30000 35000 Sri Lanka Tailandia Guatemala ha Figura 3. 4. Área de certificación forestal bajo FSC para Hevea brasiliensis en el mundo (FSC, 2013e) Resalta el hecho de que Sri Lanka, Tailandia y Guatemala no cuentan con estándares nacionales aprobados por FSC, por lo que los estándares de gestión forestal empleados durante las evaluaciones estuvieron basados en las normas genéricas (estándares interinos) de las empresas certificadoras acreditadas por el FSC. A continuación se describen los contextos de estas certificaciones en cuanto a cobertura forestal, legislación, caucho natural y certificaciones de H. brasiliensis en cada uno de los tres países. 3.2.1. Sri Lanka La República Socialista Democrática de Sri Lanka recibió su independencia de Gran Bretaña en 1948, después de haber sido colonia desde 1815. Adoptó una constitución democrática y cambió su nombre de Ceilán a Sri Lanka en 1972 (UCDP, 2012). Sri Lanka es una isla localizada en la región de Asia meridional, al sur de la India, con una extensión de 6.271.000 ha. Posee una población de 20.061.000 habitantes, lo que supone una densidad de 320 habitantes por km2, y su ocupación rural es del 85%. De acuerdo a los reportes de la FAO (2011a), sus actividades económicas representan un PIB de 4.564 U$ (pér capita), en donde el sector forestal representa un 1%. La superficie forestal del país es de 1.860.000 ha, correspondientes al 29% del territorio, siendo un 93% bosques de propiedad pública. La cobertura forestal está clasificada como bosque natural (99%) y bosque plantado (1%), encontrándose en estos últimos las especies teca, caoba, eucalipto, pino y otras especies locales (FAO, 2010; Blaser et al., 2011; FD, 2012a). Los bosques naturales de Sri Lanka están influenciados por factores edáficos y altitudinales, y debido a su interacción se clasifican en: i) Bosque montano (0,1%); ii) Bosque submontano (3,4%); iii) Bosque de tierras bajas (6,5%); iv) Bosque húmedo monzónico (11,4%); v) Bosque seco monzónico (52,9%); vi) Bosque 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 113 seco ribereño (1,1%); vii) Bosque abierto (24,2%); y viii) Manglares (0,4%) (Figura 3.5) (FD, 2012a; Mattsson, 2012). Figura 3. 5. Clasificación de los bosques en Sri Lanka (Mattsson, 2012) Hasta finales del siglo XIX cerca del 80% del territorio de Sri Lanka estaba cubierto por bosques primarios, pero en 1956 la cubierta forestal se había reducido a un 44%, en 1996 a un 30% y en 2011 representa un 29% (FD, 2009; FAO, 2011a). Las plantaciones de coco y de caucho natural, así como los huertos familiares bajo esquema de sistema agroforestal, son estimados como otros recursos naturales fuera de las zonas forestales, cubriendo alrededor de un 20% de la superficie del país (FD, 2012a). Los huertos familiares son considerados por el Departamento Forestal como el sistema agroforestal mejor desarrollado que se ha practicado durante varios siglos, ya que incluyen cultivos mixtos que proporcionan alimentos, frutas, medicinas y especias, produciendo a su vez alrededor del 42% de la madera industrial y el 27% de la demanda de biocombustibles del país (FD, 2012a). La madera es una de las principales fuentes de energía, empleada en los hogares para cocinar y calentarse, representando un 90% de la energía consumida. Esta demanda en aumento, así como la tala ilegal, rotación de cultivos, cría de camarones y turismo no sostenible son algunos de los factores que han dado lugar al problema ambiental de la deforestación, encadenando otras situaciones como suelos menos productivos, dificultades en el abastecimiento de agua e inundaciones más fuertes y frecuentes (ADB, 2003; Lindström et al., 2012; Mattsson, 2012). Tesis de doctorado 114 Desde los años 80 del siglo XX el gobierno de Sri Lanka identificó esta problemática y centró planes en actividades de reforestación gubernamental y privada, desarrollando proyectos principalmente financiados por el Banco Asiático de Desarrollo (ADB: Asian Development Bank), cuyos objetivos fueron: i) Aumentar las plantaciones de árboles y, por lo tanto, la creación de oportunidades de empleo e ingresos, así como reducir la pobreza y rehabilitar las zonas degradadas; y ii) Fortalecer la capacidad del Departamento Forestal en investigación adaptativa y ampliar los programas para plantaciones forestales, entre otros (ADB, 2003). Este proyecto propuesto por el ADB incluía 18 de los 25 distritos de Sri Lanka (Figura 3.6), los cuales representan el 80% de la superficie del total nacional, un 65% de la superficie forestal y un 90% de los hogares agrícolas en el país. Figura 3. 6. Distritos incluidos en el proyecto de Participación Forestal en Sri Lanka (ADB, 2003) Según Blaser et al. (2011) la guerra entre el gobierno y los Tigres de Liberación de Eelam Tamil (LLTTE, por sus siglas en inglés)3 3 Sri Lanka fue escenario de una guerra entre las fuerzas gubernamentales y el grupo denominado Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE), desde 1983 a 2009. Una de las razones fue la declaración del cingalés como lengua oficial, en la década de los 60 del siglo XX, lo que conllevó tensiones étnicas entre cingaleses y tamiles, pues éstos últimos se consideraban discriminados. Se estima que en esta guerra murieron alrededor de 70.000 personas y un 5% de la población fue desplazada. A diferencia de otros países en desarrollo, Sri Lanka terminó este conflicto armado con su propio poder militar (Ganegodage y Rambaldi, 2012). , que terminó en 2009, también ha 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 115 contribuido a la deforestación, debido al aumento de la demanda para la construcción de asentamientos en madera para la población desplazada. A ese respecto, Lindström et al. (2012) añaden que se generaron tensiones después de la guerra ya que, de manera estratégica, el bosque fue talado para ofrecer menos cobertura a las comunidades enemigas y a la población rural que fue reasentada en áreas forestales. Por su parte, Blaser et al. (2011) señalan un aumento de la cobertura forestal de un 3,5% entre 1992- 2010 en la zona norte del país afectada por la guerra, gracias a la regeneración natural. De manera similar, los reportes de la FAO (2010; 2011a) y Mattsson (2012) indican que la deforestación ha disminuido, pero existen variaciones entre las zonas geográficas. 3.2.1.1. Legislación forestal Desde la promulgación de la política forestal en 1929, la legislación en este ámbito ha evolucionado a través de varias revisiones (1935, 1945, 1953 y 1980) hasta la promulgación de la política nacional de 1995. El énfasis de la política fue la madera y la producción de leña, aunque ya desde 1907, bajo el dominio británico, se habían dictado medidas para la protección ambiental. Sin embargo, es posteriormente, en 1995, cuando se faculta al Ministerio de Ambiente de Sri Lanka para la gestión de los bosques y su conservación (FD, 2009). Esta política de 1995 establece que todas las áreas forestales deben ser gestionadas de manera sostenible con el fin de asegurar la existencia continuada de los ecosistemas y el flujo de productos y servicios forestales. Así mismo, reconoce los derechos tradicionales, valores culturales y creencias religiosas de las personas que viven dentro y fuera de las áreas forestales (FD, 2012b). Por tanto, las principales competencias forestales están coordinadas por el Ministerio de Ambiente, delegadas en el Departamento Forestal (FD por sus siglas en inglés) y en el Departamento de Conservación de Fauna Silvestre. A su vez, este ministerio también coordina los programas para el desarrollo y gestión de las plantaciones de caucho, delegadas en el Departamento de Bienes y Desarrollo (JEDB: Janatha Estate Development Board) y la Corporación Estatal de Plantaciones (SPC: State Plantation Corporation). El FD fue establecido en 1887, y recibió orientaciones iniciales del Servicio Forestal de India y del Real Jardín Botánico de Kew (Royal Botanic Gardens of Kew). Actualmente reparte sus funciones en seis divisiones (Figura 3.7). Tesis de doctorado 116 Figura 3. 7. Competencias forestales en Sri Lanka (FD, 2012b) El FD es responsable de la ordenación de las zonas forestales bajo su jurisdicción, tanto en los bosques para producción como los de protección. Se ocupa a su vez de la formulación y ejecución de la política forestal. En cuanto al Departamento de Conservación de Fauna Silvestre, tiene jurisdicción sobre las reservas y santuarios nacionales, que comprenden un 30% de los bosques naturales del país. Otra entidad estatal responsable de la extracción, elaboración y venta de productos madereros procedentes de los bosques del estado, como de los decomisos de tala ilegal, es la Compañía Estatal de Madera. En el ámbito de las evaluaciones de gestión forestal para certificación forestal, según Yap (2009) y Nissanga (2012) se contemplan, entre otras, las leyes que incluyen los aspectos forestales, de seguridad, medioambientales, ordenanzas de fauna así como códigos de buenas prácticas para dar cumplimiento a lo establecido en el Principio 1 de Cumplimiento de las Leyes y los Principios de FSC (Tabla 3.3). Tabla 3. 3. Normativa relacionada con la actividad forestal en Sri Lanka para evaluaciones de gestión forestal (Elaborado a partir de Nissanga, 2012) Legislación y regulación Año Observaciones Política forestal 1929 Política de la madera y producción de leña Ley de conservación del suelo (enmendada en 1996) 1951 Dicha ley fue aprobada para proteger el suelo de condiciones como la erosión, inundaciones y sequías Ley medioambiental 1988 La ley fue aprobada para regular el recurso agua, procedente de diversas actividades como agrícolas e industriales Ordenanza de flora y fauna 1993 Ordenanza de flora y fauna Ley de ordenación forestal 1995 Dicta las normas para proteger la biodiversidad y prevenir los incendios en los bosques. Con respecto a las plantaciones de caucho natural, los titulares de los estados administrativos serán responsables de implementar la ley Ministerio de Ambiente Departamento Forestal (FD) Inventario Forestal y Manejo Gestión Ambiental Extensión Forestal y Socioforestal Protección Forestal y Normas de Aplicación Investigación y Educación Monitoreo y Planeación Departamento de Conservación de Fauna Silvestre Compañía Estatal de Madera 3. Certificación forestal FSC: generalidades y aplicación a Hevea brasiliensis 117 Convenio colectivo para las empresas - plantaciones42011 Se refiere a las normas laborales y acuerdos entre trabajadores y empresarios Ordenanza de salud y seguridad para las fábricas 1961 Esta ordenanza tiene como finalidad proteger a los trabajadores y regular sus condiciones de seguridad y salud en las fábricas Prácticas para el cultivo de caucho natural Todas las operaciones de las plantaciones de caucho son apoyadas por el Instituto de Investigación de Caucho Natural de Sri Lanka Algunos autores, como De Zoysa e Inoue (2008), señalan que a pesar de la normativa vigente existe una necesidad de plantear, entre otros aspectos, una reforma a la política forestal centrada en la gestión comunitaria, para que los ingresos por la gestión y explotación de los bosques fomente un cambio cualitativo en las relaciones sociales y económicas de las comunidades, que contribuya a mejorar los medios de vida local y a disminuir la pobreza rural. 3.2.1.2. Caucho natural Respecto al área en caucho natural, Sri Lanka cuenta con 127.000 ha de plantaciones (Figura 3.8), colocando a este país a nivel mundial en el décimo segundo lugar en cuanto a superficie plantada de caucho natural, y en el noveno lugar en producción con 158.198 t/año. Es así que, junto con otros países asiáticos como Indonesia, Malasia y Tailandia, poseen el 90% del área establecida y controlan el 92% de la producción mundial, como se indicó en el apartado 1.4.1. y 1.4.2. 0 50000 100000 150000 200000 250000 1960 1970 1980 1990 2000 2010 ha Figura 3. 8. Área establecida con caucho natural en Sri Lanka entre 1961-2010 (FAO, 2012) Las plantaciones de caucho natural se localizan en 13 de los 25 distritos de Sri Lanka, siendo Kalutara, Kegalle y Ratnapura los que representan el 70% de la producción (Figura 3.9). Así mismo, el Departamento Forestal estima que el 30% de las plantaciones de caucho natural en el país se encuentran en un estadio maduro y podrían ser empleadas para madera al final de su ciclo productivo en látex (Kapugama et al., 2011; FD, 2012a). 4 En 2013 entró en vigencia un nuevo Acuerdo Colectivo centrado en el aumento salarial (Krishnaswamy, 2013). Tesis de doctorado 220 FSC España. Asociación para Promover el Uso Racional de los Productos y Servicios del Monte. 2012. Estándares españoles e gestión forestal para la certificación FSC. FSC-STD-ESP-01- 2006 España (V2-0) ES. Madrid. 117 p. Gasparotto L., Figueredo dos Santos A., Rezende-Pereira J.C., Alves-Ferreira F. 1997. Doenças da Seringueira no Brasil. Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária (EMBRAPA). Centro de Pesquisa Agroflorestal da Amazônia Ocidental. Mananus. 168 p. Giraldo L.F., López J.R. 2009. 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De esta manera, varias instituciones han aportado en el desarrollo e investigación en clones y técnicas de plantación. No obstante, continúa siendo un país productor-importador de esta materia prima, por lo cual se hace necesario dirigir esfuerzos para fortalecer aspectos como las buenas prácticas de aprovechamiento. Si bien Brasil es considerado un país que alberga más del 10% de recurso forestal en el mundo y dentro de la certificación forestal bajo FSC ocupa el sexto puesto por extensión certificada, no presenta aún ningún área certificada con la especie H. brasiliensis en plantación. Teniendo en cuenta lo anterior, en el presente capítulo se desarrollan tres aspectos: i) Caracterización forestal; ii) Viabilidad de la gestión forestal de plantaciones de caucho natural bajo FSC; y iii) Propuesta de estándares de certificación forestal FSC para el aprovechamiento de caucho natural. 5.1. Caracterización forestal Brasil tiene una extensión de 851.487.700 ha, está conformado por 26 estados y un distrito federal, y posee en su conjunto una cobertura forestal de 519.522.000 ha, que representa el 62% de la superficie del país. Es uno de los cinco países con mayor riqueza del mundo, con un 13% del área mundial de bosques, y el que posee una mayor extensión de bosque tropical. Junto con Bolivia, Colombia, Perú y Venezuela, representan el 84% del área total de bosque de América del Sur. Cuenta con cerca de 7.880 especies arbóreas y se estima que en la región del Amazonas existen aproximadamente 11.000 especies más; de estas especies conocidas, 280 se explotan comercialmente, y alrededor de 40 de ellas aportan el 80% de la producción maderera (Dubé y Schmithüsen, 2005; MMA et al., 2007; SFB, 2010; FAO, 2011; IBGE, 2013a; SNIF, 2013). Tesis de doctorado 228 Dentro de esa cobertura forestal Brasil ha definido áreas destinadas a la protección, con la finalidad de preservación y/o conservación de la naturaleza y de los valores culturales asociados. Existen dos tipos de áreas protegidas: públicas y privadas. Las públicas están conformadas por tierras indígenas y unidades de conservación, y se subdividen a su vez en diferentes categorías de acuerdo a sus objetivos, definidos en la Ley 9.985 de 2000 (Figura 5.1). Las áreas protegidas privadas están establecidas por la Ley 4.771 de 19651 , que señala que todas las propiedades particulares deben mantener un área de Reserva Legal y proteger las Áreas de Preservación Permanente. Además, los productores pueden, por voluntad propia, crear reservas privadas definidas como Reservas Particulares del Patrimonio Natural (RPPN). Figura 5. 1. Áreas protegidas en Brasil (Elaborado a partir de SFB, 2010) En cuanto al territorio, Brasil está constituido por diferentes biomas2 1 Esta normativa fue actualizada por la Ley 12.651/2012, que define el Código Forestal, como se describe en el apartado 5.1.1. (Tabla 5.1 y Figura 5.2), dentro los que se destaca la Amazonia, que ocupa el 49% del territorio. Esta región es un lugar de interés mundial para la industria y la ciencia, pues posee la más alta biodiversidad del planeta, y además presenta gran importancia en términos económicos, ya que de allí se extrae madera, leña, plantas medicinales, resinas y látex, 2 Los biomas se definen como un conjunto de vida (de vegetación y fauna), constituidos por el agrupamiento de tipos de vegetación contiguos e identificables en escala regional, con condiciones geoclimáticas similares e historia compartida de cambios, lo que Áreas Protegidas Públicas Privadas Tierras Indígenas Unidades de Conservación Áreas de Preservación Permanente (APP) Reserva Legal Reservas Particulares del Patrimonio Natural (RPPN) Unidades de Uso Sostenible Unidades de Protección Integral Estación Ecológica, Monumento Nacional, Reserva Biológica, Refugio de Vida Silvestre Áreas de Protección Ambiental y de Relevante Interés Ecológico, Bosque Nacional, Reserva Extractivista Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 229 entre otros; de igual manera, se valora su papel como sumidero de oxígeno (Dubé y Schmithüsen, 2005; Henao, 2010). Tabla 5. 1. Clasificación por Biomas en Brasil (Elaborado a partir de SFB, 2010; IBGE, 2013a) Bioma Área aproximada (ha) % de área original del total de Brasil Características Amazonia 419.694.300 49,29 Cubierto por bosque tropical húmedo denso. Se encuentra en los estados de Acre, Amapá, Amazonas, Pará, Rondonia y Rorarima y en algunas partes de Maranhão, Mato Groso y Tocantins. Caatinga 84.445.300 9,92 Típico de clima semiárido del sertão nordestino. Cerrado 203.644.800 23,92 Este bioma se extiende desde el litoral maranhense hasta el Centro-Oeste. Mata Atlántica 111.018.200 13,04 Ocupa toda la franja continental Atlántica del Este del país y se extiende hacia el interior en el Sudeste y Sur del país. Pampa 17.649.600 2,07 Restricto a la zona del Rio Grande do Sul, definido como un conjunto de vegetación en relieve de planicie. Pantanal 15.035.500 1,76 Constituye la mayor superficie inundable interior del mundo. Total Brasil 851.487.700 100,00 Figura 5. 2. Biomas de Brasil (IBGE, 2013a) El sector forestal tiene una gran importancia socioeconómica para el país, generando cerca de 2 millones de empleos directos e indirectos y correspondiendo al 3,5% del PIB nacional. A su vez, dentro del mercado mundial Brasil aporta el 2,4% de los productos forestales. De acuerdo con la Asociación Brasileña de Productores de Florestas Plantadas (ABRAF), el área de bosques plantados en Brasil asciende a 7.005.125 ha, de las cuales corresponde a Eucalyptus spp. un 69,6% y un 23,5% a Pinus spp. (Tabla 5.2). resulta en una diversidad biológica propia (IBGE, 2013a). Tesis de doctorado 236 que el 4,7% restante lo aportaron productos como ceras, fibras, frutos, taninos, plantas oleaginosas, medicinales, tóxicas y colorantes. En relación al aprovechamiento de caucho natural en plantación, esta práctica no es uniforme en Brasil, variando principalmente por el tipo de productor, como se comprobó en campo. En lo que se refiere exclusivamente a las plantaciones, los medianos y grandes productores de caucho natural incluyen dentro de los planes de gestión protocolos o procedimientos que orientan y/o regularizan dicho aprovechamiento. En cuanto a los pequeños productores, ejecutan el aprovechamiento con orientaciones técnicas de instituciones gubernamentales, y cuando no existe ese acompañamiento la práctica de sangría es realizada de acuerdo con las necesidades económicas, disponibilidad de tiempo y/o prioridad dentro de las otras actividades agrícolas. Estas prácticas de aprovechamiento presentan deficiencias en algunas zonas del país, por incorrectos procedimientos de sangría y de estimulación de árboles, así como por contaminación de la producción principalmente, disminuyendo de esa manera la vida potencial de los árboles y, por tanto, reduciendo la producción a mediano y largo plazo. Además de esto, también se identifican problemas en el uso indebido de agroquímicos, ya que a pesar de la existencia de una legislación que trata específicamente del control de plagas y enfermedades en Brasil, de acuerdo a Rossmann (2011) los agricultores utilizan productos no registrados, que aún no han sido evaluados en relación a la eficiencia, cantidades y daños a la salud y al medio ambiente. Y por otra parte, como se puede observar en el Sistema de Agrotóxicos y Fitosanitarios (MAPA, 2013), Brasil permite el uso de agroquímicos para heveicultura que bajo las normas de FSC serían de uso prohibido (o autorizados solamente para usos específicos), como se describe en la Tabla 5.4. Tabla 5. 4. Productos químicos aprobados para plantaciones de caucho en Brasil (MAPA, 2013) Ingrediente activo (Grupo químico) Clase Clasificación toxicológica Clasificación ambiental Clorotalonil (isoftalonitrila) Fungicida II - Altamente tóxico II – Muy peligroso Diuron (uréia) + dicloreto de paraquat (bipiridílio) Herbicida Dicloreto de paraquat (bipiridílio) Clorotalonil (isoftalonitrila) + tiofanato-metílico (benzimidazol Fungicida III - Medianamente tóxico Deltametrina (piretróide) Insecticida III - Medianamente tóxico I - Altamente peligroso Por lo anterior, y según CEPLAC (2011), los productores necesitan una buena orientación técnica para el empleo eficaz de la tecnología, así como capacitación, principalmente los pequeños productores en la agricultura familiar. Se señala además que las agroindustrias que detentan la tecnología de aprovechamiento de las plantaciones de caucho natural podrían contribuir más a la implementación de métodos Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 237 de gestión y a la cualificación de la mano de obra, iniciativas que podrían realizare junto con institutos de investigación y organismos a nivel local-regional. 5.1.2.1. Clones Como se menciona en el apartado 2.2 (Condiciones para el desarrollo de plantaciones y Técnicas de plantación), la especie Hevea brasiliensis ha sido cultivada entre los 10º Lat. N y los 10º Lat. S, alcanzado las mayores producciones entre los 6º Lat. N y los 6º Lat. S. Sin embargo, a consecuencia de las dificultades de producción en la región superhúmeda tropical, especialmente en la región amazónica, así como del aumento de la demanda de caucho natural, se empezó a realizar plantaciones de la especie en varias regiones del mundo fuera de su zona convencional de desarrollo. Para el caso de Brasil, Gonçalves y Marques (2008) identifican que las plantaciones se han extendido desde los 19º Lat. S a los 25º Lat. S., incluyendo las regiones de Espíritu Santo, Minas Gerais, São Paulo y norte del estado de Pará, evidenciando gran adaptabilidad a diversas condiciones ecológicas. Para la definición de áreas aptas para la expansión de la heveicultura en Brasil, Camargo et al. (2003) realizaron una zonificación considerando la influencia del clima en el desarrollo del cultivo y el riesgo de ocurrencia de Microcyclus ulei, entre otras enfermedades, estableciendo siete zonas (Figura 4.4). De acuerdo a Rivano et al. (2010), el área de desarrollo del caucho natural en Brasil corresponde a las zonas A, B y E definidas por Camargo et al. (2003). Figura 5. 4. Áreas aptas para la expansión de la heveicultura en Brasil (Camargo et al., 2003) Tesis de doctorado 238 Durante varias décadas, las recomendaciones para el establecimiento de plantaciones con determinados clones se basaron en su potencial de producción y en el grado de confianza que ese potencial mostró en las plantaciones comerciales. Actualmente, características secundarias como susceptibilidad a los daños por viento y enfermedades son parámetros empleados para restringir la selección de los clones (Gonçalves y Marques, 2008). En Brasil algunas instituciones de investigación públicas y privadas han participado en el desarrollo de clones de H. brasiliensis resistentes y más productivos. Éstas han sido el Centro Nacional de Recursos Genéticos (CERNARGEN), la Empresa Brasileña de Investigación en Agropecuaria (EMBRAPA), la Escuela Superior de Agricultura Luiz de Queiroz (ESALQ), el Instituto Agronómico de Campinas (IAC) y Plantaciones de Michelin de Bahia Ltda. (PMB). A través de diferentes programas de mejoramiento genético en H. brasiliensis, algunos clones se encuentran en fase de evaluación en los campos clonales de gran escala y otros han sido liberados para su producción a escala comercial (Figura 5.5; Tabla 5.5). De acuerdo a Galiani (2010), los clones comúnmente plantados corresponden principalmente a material vegetal desarrollado en Brasil, Indonesia, Liberia y Malasia, destinados a la obtención de látex y látex-madera, justificando este último propósito debido a la superioridad en términos de producción y vigor (Tabla 5.5). Tabla 5. 5. Clones de importancia comercial plantados en Brasil (Gonçalves y Marques, 2008; Galiani, 2010; Cardoso, 2013; IAC, 2013) Clon Origen (y/o origen parental) Productividad (según región) Kg·ha-1·año-1 Sistema de sangría CDC 312 AVROS 308 x MDX 40 1.569 BA d4 FDR 5788 HAR 8 x MDF180 1.778 BA d4 FX 3864 PB 86 x FB 38* 1.500 BA 1.400 S ½S d5 ½S d4 IAC 35 FX 25 x RRIM 600* 1.441 SP ½S d2 IAN 873 PB 86 x FB 1717* 1.441 ½S d2 GT 1 Indonesia 1.810 SP ½S d2 PB 252 Malasia PB 86 x PB 32/36 1.442 ½S d4 PMB 01 Desconocido* 1.778 BA d4 PR 255 Indonesia Tjir 1x PR 107 1.806 SP ½S d3 PR 217 Malasia 1.217 MT ½S d7 RRIM 600 Malasia Tjir 1x PB 86 1.413 SP ½S d4 Figura 5. 5. Plantación de caucho natural en Brasil, clon CDR 312 * desarrollado en Brasil BA: Bahia; MT: Mato Grosso; SP: São Paulo Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 239 Galiani (2010) señala que la finalidad del mejoramiento en H. brasiliensis varía de acuerdo a las necesidades específicas de cada región. Por ejemplo, en el estado de São Paulo los objetivos son aumentar la producción y el vigor de los árboles, mientras que en el estado de Bahia el interés está relacionado también con la resistencia a M. ulei, como se describe en el apartado 1.2.2 (Enfermedades y plagas). Los programas de mejoramiento de H. brasiliensis, según Scaloppi y Gonçalves (2011), han generado resultados prácticos y aplicables al sector productivo, y a pesar del largo proceso para la obtención de clones, en torno a 30 años, los diferentes trabajos de mejoramiento en el país demuestran grandes perspectivas. 5.1.2.2. Heveicultura en Bahia La heveicultura ha estado presente en la región de Bahia a lo largo de todo el siglo XX. Ya desde 1913 Souza-Caneiro describe que las plantas productoras de caucho natural en el estado de Bahia se clasificaban en dos grupos, indígenas o nativas y exóticas o cultivadas, identificando en el primer grupo Apocynacea, Euphorbiacea y Laronthaceae, y en el segundo Euphorbiacea y Artocarpacea. De ellas, las especies de las que se extraía látex con fines de exportación en las primeras décadas del siglo XX fueron Maniçoba y Mangabeira, que representaban el 9% (7.000 t) de los productos que exportaba en estado. En cuanto a caucho natural, Virgens-Filho (2002) comenta que el primer plantío fue establecido en 1908, a cargo de la Escola Agrícola de São Bento das Lages en la región del Recôncavo, con plántulas importadas de Java. Luego, al final de la primera década del siglo XX, fueron importadas 30.000 plántulas desde Ceilán (hoy Sri Lanka) y establecidas en la región sudeste del estado, en los actuales municipios de Canavieiras, Una e Ilhéus, donde las condiciones edafo-climáticas son similares a las del ecosistema amazónico. Con la caída de los precios en 1913-1914, las tentativas de fomentar el cultivo de caucho natural se estacaron. Solamente a partir de 1940, con la demanda generada por la Segunda Guerra Mundial, se desarrollaron nuevas acciones con miras a la producción de caucho natural, en las que el gobierno del estado de Bahia fomentó el establecimiento de 10.000 ha. A partir de estos incentivos el sector privado emprendió proyectos como Agrisa (Igrapiúna), Cultrosa (Camamú), Plantações Pirelli (Una) y Seringueira Boa Vista (Una) (Virgens-Filho, 2002). A final de la década de 1980, Bahia llegó a ocupar el primer lugar en la producción nacional (Virgens-Filho, 2006). Actualmente, del total del caucho natural producido en Brasil, este estado participa con un 24,3%, como se menciona en el apartado 5.1.2, siendo superado por el estado de São Paulo (IBGE, 2013b). De acuerdo al Instituto Agronómico de Campinas, se evidencia una creciente importancia en el abastecimiento de caucho natural para la industria nacional, convirtiendo de esa manera al estado de São Paulo en el primer productor del país (IAC, 2013). Tesis de doctorado 240 Conforme a la información del IBGE (2012), en el año 2011 el área plantada con caucho natural en Bahia fue de 33.040 ha. Entre los municipios que cuentan con las mayores áreas de la región se encuentran Camamú (3.445 ha), Igrapiúna (7.165 ha) e Ituberá (5.840 ha) (Figura 5.6). En cuanto a la producción de caucho natural, es de 48.663 t, que se recolecta en forma de coágulo, con un rendimiento de 1.472 kg/ha, superior a los rendimientos que se reportan en conjunto para Asia (1.100 kg/ha) o África (900 kg/ha), como se describe en el apartado 1.4.2. Figura 5. 6. Área establecida con caucho natural en Bahia en 2011 (IBGE, 2012) Estos mismos municipios que se destacan en área plantada corresponden a la zona de estudio y cuentan con una infraestructura de producción y transformación del caucho natural, con dos plantas que procesan 20.000 t/año de caucho natural (bajo la denominación de granulado escuro brasileiro o GEB4 5.1.3. Certificación forestal ). Los desafíos que empezó a enfrentar la industria forestal brasileña desde la década de los años noventa del siglo XX, tanto en el manejo del bosque húmedo tropical como en de las plantaciones forestales, atrajo la atención de una serie de organizaciones nacionales e internacionales que se manifestaron en pro de la conservación de la naturaleza y del desarrollo sostenible. Algunas de estas entidades, como Amigos de la Tierra, el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), Greenpeace, Instituto de Manejo 4 El Granulado Escuro Brasileiro (GEB) es producido a partir de látex coagulado, obtenido de diversas regiones, sometido a procesos de hidratación, lavado y secado. La clasificación de GEB-1, en 2012, fue homologada por la Asociación Brasileña de Normas Técnicas (ABNT) a la nomenclatura internacional de las especificaciones técnicas de los cauchos técnicamente específicos TSR-10, que tiene una nomenclatura diferenciada de acuerdo al país donde se produce; por ejemplo SMR-10-Standard Malaysian Rubber o SIR10 Standard Indonesian Rubber. Para Brasil se aprobó la denominación GEB-10 (ABNT, 2012; Pfister, 2012). Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 241 Forestal y Certificación Agrícola (IMAFLORA) y la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT), proporcionaron las bases para la llegada y establecimiento de la certificación forestal en Brasil (Araujo, 2008). En 1998 se celebró la primera reunión del Grupo de Trabajo sobre Productos Forestales en Brasil y posteriormente, en 2001, se creó el Consejo Brasileño de Manejo Forestal (FSC Brasil), que tiene como objetivo difundir y facilitar la buena gestión de los bosques, conforme a los Principios y Criterios del FSC, que concilia las garantías ecológicas con los beneficios sociales y la viabilidad económica (FSC Brasil, 2011). Esta iniciativa nacional de FSC diseñó estándares de manejo forestal que orientan el proceso de auditoria forestal en Brasil, algunos de los cuales se encuentran en proceso de revisión por parte de FSC Internacional (Tabla 5.6). Tabla 5. 6. Estándares de manejo forestal bajo FSC en Brasil (Elaborado a partir de FSC Brasil, 2013) Estándar de certificación Fecha de aprobación por FSC Internacional Manejo de productos forestales no maderables en remanentes de Mata Atlántica No aprobado Manejo y aprovechamiento de poblaciones naturales de castaña (Bertholletia excelsa) No aprobado Manejo en pequeña escala y baja intensidad (SLIMF) en bosques nativos en la Amazonia 11.12.2012 Manejo forestal en Tierra Firme531.08.2012 en la Amazonia Manejo forestal en pequeña escala y de baja intensidad (SLIMF) 01.07.2012 La superficie certificada en Brasil por FSC a julio de 2013 es de 7.280.695 ha, bajo 96 iniciativas de gestión forestal, por lo que ocupa el quinto lugar de países certificados en el mundo y es el que cuenta con mayor superficie certificada en América Latina y el Caribe, representando el 57,6 %, seguido por Chile (9,1%), Perú (7,3%) y Bolivia (7,1%). De esta área certificada en Brasil, un 54,2% corresponde a plantaciones (siendo los estados más representativos Bahia, Minas Gerais, Pará, Paraná, Santa Catarina y São Paulo), un 41,6% a bosques naturales y el restante 4,2% a manejo forestal mixto (plantaciones y bosque natural). Los principales productos son trozas de madera, madera aserrada, cestería, hojas y frutos (castaña) y aceite de castaña (Figura 5.7) (FSC, 2013a; SFB, 2013). 5 En la Amazonia los bosques de Tierra Firme se sitúan, generalmente, en terrenos no inundables y ondulados, de bajas altitudes, y raramente exceden los 250 msnm. Poseen entre 140 a 280 especies arbóreas por hectárea, siendo algunas de las más representativas, de nombre común, castanha do Pará, seringueira, sapucaia, maçaranduba, acapu, cedro, mogno, angelim-pedra, paxiãba y matapaus (Matos y Kirchner, 2007; Portal da Amazônia, 2013). Tesis de doctorado 242 AC: Acre; AM: Amazonas; AP: Amapá; BA: Bahia; MG: Minas Gerais; MS: Matto Grosso do Sul; MT: Mato Grosso; PA: Pará; PR: Paraná; RO: Rondonia; RR: Roraima; RS: Rio Grande do Sul; SC: Santa Catarina; SP: São Paulo. Figura 5. 7. Área certificada FSC en Brasil por estados (SFB, 2013) Algunas de las especies certificadas son: Acacia mangium, Acacia mearnsii, Aspidosperma polyneuron, Araucaria angustifolia, Azadirachta spp., Brosimum utile, Caesalpinia paraguariensis, Calophylum brasiliense, Carapa guianensis, Cedrela fissilis, Cedrela odorata, Ceiba pentandra, Cordia glabrata, Cupressus spp., Dalbergia nigra, Dipteryx spp.¸ Enterolobium contortisiliquum, Eucalyptus camaldulensis, Eucalyptus grandis, Eucalyptus spp., Eucalyptus urophylla, Eucalyptus viminalis, Hymenaea courbaril, Hymenolobium flavum, Hymenolobium petraeum, Jacaranda copaia, Jacaranda spp., Khaya ivorensis, Manilkara huberi, Micropholis venulosa, Parkia multijuga, Pinus caribaea, Pinus elliotti, Pinus taeda, Poteria spp., Swietenia macrophylla, Tabebuia spp., Tabebuia heptaphylla, Tabebuia serratifolia, Tecoma ipe, Tecoma serratifolia, Tectona grandis y Terminalia amazonia (FSC, 2013b). Otros programas de certificación forestal Además de la certificación FSC, existe desde 2002 el Programa Brasileño de Certificación Forestal (CERFLOR), reconocido internacionalmente por el Programa PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification) y creado bajo la estructura del Sistema Nacional de Metrología, Normalización y Calidad Industrial (SINMETRO), a través de la Comisión Técnica de Certificación Ambiental y de la Subcomisión Técnica de Certificación Forestal. Este programa, voluntario como FSC, tiene como objetivo principal sensibilizar a los empresarios del sector forestal de la importancia de la certificación, así como fomentar y crear mecanismos para que los pequeños y medianos productores se certifiquen y divulguen la certificación de las cadenas de custodia. En 2012 CERFLOR cuenta con 16 certificados de manejo forestal que cubren un área de 1.463.308 ha, de las cuales un 95,5% corresponde a plantaciones y el restante 4,5% a bosques naturales (Borges, 2007; INMETRO, 2013; SFB, 2013). Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 243 5.1.3.1. Certificación de Hevea brasiliensis En cuanto a la certificación de Hevea brasiliensis, de esas 7.361.598 ha certificadas en Brasil, solamente 912 ha (un 0,01%) corresponden a una iniciativa certificada que incluye caucho natural, y en este caso junto con otras 39 especies nativas entre las cuales están: Carapa guianensis, Cordia goeldiana, Dipteryx odorata, Dipteryx micrantha, Dipteryx alata, Dipteryx panamensis, Enterolobium contortisiliquum y Tabebuia rosea (Tabla 5.7) (FSC, 2013b). Tabla 5. 7. Área certificada de caucho natural en Brasil (FSC, 2013b) Área certificada (ha) Tipo de certificado Producto principal Estado 912 1 certificado de grupo SLIMF (que integra 6 productores) Trozas de madera (de 39 especies, entre ellas caucho natural) Pará De acuerdo a Papp et al. (2010), la composición de áreas que cubren este certificado están caracterizadas como unidades de manejo de bajo impacto (Small and Low Intensity Managed Forests o SLIMF) conforme al criterio brasileño, el cual para regiones del Bioma Amazónico clasifica como montes de pequeño tamaño áreas de hasta 1.000 hectáreas (en España y la mayor parte de Europa este valor se rebaja a las 100 ha). Sasaki y Antiqueira (2013) resaltan que el país posee diversas especies nativas con potencial de selvicultura, con crecimiento similar o superior a las especies exóticas, siendo necesario desarrollar tal selvicultura en escala comercial y empresarial. De acuerdo a este enfoque, en dicha certificación SLIMF se encuentra, entre otras especies, H. brasiliensis, siendo el objetivo de dicho grupo el establecimiento de plantaciones con especies nativas en áreas degradadas con la finalidad de producción de madera para industrialización y producción de energía, para generar beneficios ambientales, económicos y sociales. 5.1.3.2. Extractivismo y certificación forestal El caucho natural, denominado en Brasil como seringueira o borracha natural, es un producto que fue protagonista en la cuenca del Amazonas del denominado Boom del Caucho, como se menciona en el apartado 1.3. (Reseña histórica). Los caucheros tienen una larga historia de lucha por la supervivencia, primero contra el peonaje por las deudas contraídas, cuando fueron llevados desde el nordeste del país por los barones del caucho, deseosos de aprovechar el boom de esta materia prima a finales del siglo XIX. Y luego, para ganarse la vida después de la caída de la explotación del caucho en esta región, desarrollando estrategias para la supervivencia económica basadas en la agricultura de subsistencia y en la venta de nueces y caucho extraídos del bosque, como señala Keck (1995). Tesis de doctorado 244 De acuerdo a Silva (1996), Kaur (2006) y De Souza (2010), y como se menciona en el apartado 1.3, la participación de Brasil en el mercado de caucho natural (de extracción silvestre) en los primeros años del siglo XX alcanzaba el 40% (con 24.000 t), en un momento en que la explotación de esta materia prima se encontraba en expansión. Sin embargo, hacia 1920 la participación de Brasil se redujo a un 6,8%, descendiendo hasta un 1,4 y un 1,3% en 1930 y 1940 respectivamente. La producción pasó a ser cubierta por las plantaciones de caucho de Asia, que en 1920 ya representaban más del 80% de la producción mundial, y la economía de extracción del caucho natural en la región del Amazonas entró en declive. Buscando medidas para dinamizar el sector, ya desde 1912 el gobierno brasileño creó el Plan para la defensa del caucho (Plano de Defesa da Borracha) a través del Decreto 2.543-A, que buscaba poner fin a la crisis económica generada por la entrada del caucho asiático en el mercado internacional (Souza-Caneiro, 1913). Pero dicha medida fue abandonada antes de 1914, debido a la caída de los precios. En la década de 1920 se emprendió en Brasil un proyecto para plantaciones de caucho natural liderado por Henry Ford, cuyo objetivo era proporcionar materia prima a su industria automovilística y desmantelar el cartel de caucho que había establecido el imperio Británico en Asia. La extensión de la concesión de tierras al proyecto Ford alcanzó un área de 1.200.000 ha en la cuenca del río Tapajós, afluente del río Amazonas, recibiendo el nombre de Fordlàndia. Es posible que esas tierras fueran obtenidas gratuitamente, ya que hacia 1925-1926 los gobiernos de los estados de Belén y Pará prometían donaciones a quien se dispusiera a plantar caucho natural (Oliveira y Calmon, 1924; De Souza, 2010; Fridman, 2011). Se estima que se establecieron alrededor de 5.200.000 plantas, que equivalen a alrededor de unas 10.000 ha. Pero estas plantaciones fueron atacadas por el hongo M. ulei, que llevaron, junto a otros motivos, al fracaso del proyecto (Da Costa et al., 2001). Debido a la situación de desabastecimiento de caucho natural ocasionado por la Segunda Guerra Mundial, como también se menciona en el apartado 1.2 y 1.3, en 1942 Brasil firmó el Acuerdo Washington con el gobierno de los Estados Unidos, que de manera similar firmaron Colombia y Guatemala. El Acuerdo consistía en que Brasil exportaría de manera exclusiva para Estados Unidos todo el excedente de caucho natural, recibiendo a cambio un precio pactado, asistencia financiera y material para proporcionar la infraestructura necesaria para la expansión comercial del producto (Pinto, 1984; Martinello, 1985). Dentro del mencionado Acuerdo Washington también se encontraba la solicitud por parte del gobierno de los Estados Unidos del alistamiento de un ejército de soldados, conocidos como los soldados da borracha, siendo este episodio uno de los más raros de la triste historia del Amazonas (Revkin, 1992). Como resultado de ese acuerdo fueron creadas varias instituciones que a lo largo del siglo XX fueron transformadas o renombradas en instituciones encargadas de la comercialización del caucho natural, que se ocuparon de garantizar los precios, Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 245 promover la diversificación, aumentar la producción y disponer de los excedentes de esta materia prima, hasta su final delegación de funciones en el Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA) (Tabla 5.8). Tabla 5. 8. Instituciones de Brasil encargadas de la regulación de la producción y otros aspectos en el sector del caucho natural, durante el periodo 1940-2012 (Elaborado a parti de De Souza, 2010; IBAMA, 2013a) Institución Año Características Banco de Crédito de Caucho 1942 Creado por el Acuerdo Washington para el manejo del monopolio de la comercialización del caucho Banco de Crédito del Amazonas 1947 Sustituye al Banco de Crédito de Caucho Comisión Ejecutiva de la Defensa del Caucho 1947 Responsable, junto con el Banco de Crédito del Amazonas, del monopolio del caucho Superintendencia del Plan de Valorización Económica del Amazonas (SPVEA) 1953 Encargada de garantizar los precios mínimos, así como de promover la diversificación y aumento de la producción Superintendencia de Desarrollo de la Amazonia (SUDAM) 1966 Sustituye a la SPVEA Banco de la Amazonia S.A. (BASA) 1966 Sustituye al Banco de Crédito del Amazonas. Junto con el SUDAM, su objetivo es priorizar la financiación de la heveicultura en la Amazonia Consejo Nacional del Caucho (CNB) 1967 Sustituye a la Comisión Ejecutiva de la Defensa del Caucho y continua supervisando los precios Superintendencia del caucho (SUDHEVEA) 1967 Sustituye a la SUDAM. Esta entidad estuvo encargada de garantizar los precios a los productores, de gestionar el inventario, aumentar la producción de caucho y la productividad de las plantaciones Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables (IBAMA) 1989 Se integran las funciones de SUDHEVEA. Asume también las responsabilidades del control del cumplimiento y fiscalización de la legislación y de las actividades relacionadas con los recursos naturales y del medio ambiente Frente a la llegada del desarrollo a la región del Amazonas en la década de 1970 del siglo XX, impulsada por los incentivos gubernamentales y la construcción de carreteras que atrajeron inversores provenientes del sur del país, codiciosos de obtener grandes extensiones de tierra para la cría de ganado o la especulación, los extractivistas de caucho (o seringueiros) del oeste amazónico organizaron movimientos sociales para luchar por sus derechos legales sobre los bosques que tradicionalmente habían habitado. Se produjo un proceso de concentración de tierras, con los consecuentes conflictos sobre los dudosos títulos de propiedad, y hacia 1973 los ganaderos del Acre comenzaron a recurrir a la violencia contra los caucheros que se interponían a la tala de bosques, reclamando sus derechos por la tierra. Con este antecedente, estos movimientos de seringueiros condujeron a la creación de reservas extractivistas, dirigidas a la extracción de productos forestales no maderables como la castaña Tesis de doctorado 252 los problemas que destaca este autor se encuentran la baja eficiencia de los sistemas productivos, la comercialización de los productos sin un valor agregado, la baja competitividad y la vulnerabilidad a las variaciones de los precios. De este modo, se empieza a considerar como una opción el establecimiento de sistemas agroforestales, y entre éstos los sistemas con caucho natural, por considerarse entre las alternativas con mejor perspectiva de mercado, diversidad de ingresos y regularidad en el flujo de caja. Virgens-Filho (2006) menciona que los sistemas agroforestales consisten en la explotación de varios cultivos bajo arreglos espaciados, que promueven un mejor uso de los factores de producción (tierra, recursos humanos, infraestructura y capital), una mayor ganancia por superficie cultivada y una mejor distribución de los ingresos a lo largo del año. Además, estos sistemas permiten mecanismos biológicos interactivos, que facilitan el reciclaje de nutrientes y el aprovechamiento de los insumos. Desde el año 2007 se fomenta el programa de Agricultura Familiar en el estado de Bahia, con el establecimiento de sistemas agroforestales con cultivos asociados como banano, cacao, caucho natural y piña, entre otros. Respecto a los sistemas con caucho natural, de acuerdo a Bonfim (2011) despiertan interés por parte de los grandes productores, que ven en estos esquemas una posibilidad, en un escenario futuro, de fidelizar a los pequeños productores frente a la compra de coágulo. i. Propiedad y tenencia de la tierra Las normas, reglamentos y procesos que definen la gobernanza forestal, según Petkova et al. (2011) y FAO (2012b), están directamente ligados a la tenencia forestal, o a los derechos de propiedad, ya que éstos definen quién tiene cada uso y los derechos de decisión sobre los bosques y los recursos forestales. En cuanto a esos derechos de propiedad en Brasil, desde su regreso a la democracia en 1985 el país emprendió una reforma agraria en forma activa, que considera expropiaciones, compra directa, destinación de tierras públicas y reconocimiento legal de tierras ocupadas. Dicha reforma se explica por la existencia de extensos territorios de frontera agrícola, de grandes propiedades improductivas y de movimientos sociales activos que luchan por la tierra (CEPLAC et al., 2012). Como señalan la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPLAC), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) en un estudio (2012) sobre la Perspectiva de la agricultura y del desarrollo rural en las Américas, la política agraria en Brasil está orientada a regular el mercado de tierras, que constituye uno de sus principales problemas, debido a las dificultades del estado para enfrentar la alta concentración de tierras (índice de Gini de 0,858 8 El índice de Gini mide hasta qué punto la distribución del ingreso dentro de una economía se aleja de una distribución perfectamente equitativa. Un índice de cero representa una equidad perfecta, mientras que un índice que se aleje del cero y se aproxime o alcance el valor de 1 representará inequidad (BM, 2013). ), el creciente deterioro ambiental, la pobreza rural y urbana, la especulación y la apropiación ilegal de tierras públicas. Ese Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 253 trabajo menciona, además, que solamente un 50,9% del territorio se encuentra catastrado, indicando que este aspecto tiene relevancia sobre la seguridad de la tenencia de tierras para el desarrollo agrario, puesto que la seguridad jurídica sobre la tierra resulta imprescindible para acceder a créditos, asegurar la estabilidad de los procesos de inversión y realizar una adecuada gestión de los recursos naturales, entre otros. En Brasil, la institución encargada del catastro es el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA), que está comisionado para implementar la política de reforma agraria y mantener el catastro nacional de inmuebles rurales y administrar las tierras públicas en Brasil (INCRA, 2013). Bajo este contexto, se identifican en la zona de estudio dos tipos de figura de propiedad: títulos de propiedad y documentos reconocidos por el INCRA, que entrega un documento con valor legal que concede al colono el derecho de propiedad sobre su parcela. En la Tabla 5.10 se indican las figuras de propiedad de los diferentes esquemas de productores de la zona estudiada, así como otras de sus características. Tabla 5. 10. Titulación de la tierra y otras características de los esquemas de productores en la zona de estudio Esquema de productores Características Pequeño productor (Agricultura familiar) Mediano productor Gran productor Número de productores 12 15 3 Titulación Propia / Reconocimiento INCRA Propia Propia Municipio Camamú Igrapiúna Ituberá Camamú Igrapiúna Ituberá Camamú Igrapiúna Ituberá Extensión de las propiedades (ha) ± 12 ± 7.000 ± 8.000 Cultivo de caucho natural (ha) ± 12 ± 3.500 ± 2.800 Área de Preservación Permanente (ha) NA ± 1.500 ± 1.000 Reserva Legal (ha) NA ± 1.750 ± 3.500 Otros cultivos (ha) ± 12 ± 800 En las UGFs de plantaciones de grandes y medianos productores el uso del suelo está definido legalmente como agrícola, aunque algunas incluyen dentro de su propiedad áreas protegidas, como reservas ecológicas y áreas de reserva legal, que por lo general son tomadas en arriendo por las plantaciones de medianos productores para dar cumplimiento a la normativa ambiental. ii. Zona de influencia de la unidad de gestión forestal Camamú, Igrapiúna e Ituberá cuentan con una oferta ambiental y un patrimonio histórico que es aprovechado por el sector turismo. Entre los tipos de turismo que se Tesis de doctorado 254 ofrecen están: cultural, de sol y playa, rural y de naturaleza y deportivo. Uno de los sitios de interés en Camamú es la bahía, que es la tercera más grande de Brasil en volumen de agua, después de las bahías de Todos los Santos (Salvador, Bahia) y Guanabara (Rio de Janeiro). Son atractivas sus playas, selvas y manglares. Además, es una ciudad que data del siglo XVI, conservando en su arquitectura algunas iglesias y casas de tipo colonial que se suman a esa oferta turística. En cuanto a nodo regional, Camamú ejerce influencia sobre Igrapiúna e Ituberá, ya que es una ciudad que cuenta con un importante puerto comercial. Camamú también mantiene relación con otros centros poblados importantes en la región del Bajo Sur de Bahia, como son Ilhéus y Valença. Respecto a la configuración ambiental, en los tres municipios, como se señala en el apartado 5.2.2.1, se encuentran: i) la Reserva Particular de Patrimonio Natural (RPPN) Pancada Grande (Figura 5.10.a), en la que están permitidos los usos de investigación científica, educación ambiental y las visitas turísticas (SEMA, 2012); ii) Zonas de reserva legal; iii) Áreas de Protección Permanente (APP) de las cuencas del Pratigi (Figura 5.10.b) y de Juliana (Figura 5.8, en el apartado 5.2.2.1); iv) Plantaciones de caucho natural; v) otros cultivos de subsistencia y plantaciones como piassaba (palmera nativa del sur de Bahia), dende, clavo de la India, pupunha, açai y cacao; y vi) Algunos frutales como guaraná, naranja y mango, entre los más destacados. a b Figura 5. 10. Cascada Pancada Grande en el ecosistema de Mata Atlántica, límite entre los municipios de Igrapiúna e Ituberá (a); Playa en el sistema de área de protección ambiental del Praitigi, municipio de Igrapiúna (b). Diciembre de 2010 En la zona de influencia de la unidad de gestión forestal, conformada por el grupo de pequeños, medianos y grandes productores, descritos anteriormente en la Tabla 5.10, algunas actividades económicas se enmarcan en el sector primario (agrícola) y terciario (turismo). Del sector primario destacan las plantaciones de cultivos de caucho natural, piassaba, clavo de la India y otras especies de palma; los cultivos de guaraná, cacao, pesca (en la zona de manglar, delta y ríos), extracción de madera (Figura 5.11), caza de Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 255 animales (no permitida) y agricultura de subsistencia (maíz, cría de animales de corral), que dan una idea de la supervivencia de estas comunidades y revelan en algunos casos sus prácticas tradicionales. a b c Municipio de Igrapiúna Municipio de Camamú Municipio de Camamú Figura 5. 11. Actividades de extracción (a y b) y uso de madera (c) en la zona de estudio. Periodo de observación: diciembre 2010-marzo 2011 Respecto a la extracción de madera, se aprecia que es realizada en parte por pequeños productores para transformar esas áreas de bosque para el establecimiento de cultivos (Figura 5.11.a); así como también existe extracción ilegal para venta en el mercado (a mayor escala) (Figura 5.11.b). Llama la atención que además de la construcción de viviendas y empleo en las cocinas (como leña), la madera es apreciada en otros usos, como la construcción de embarcaciones (Figura 5.11.c). iii. Población Según datos del IBGE (2013c), el estado de Bahia es la unidad de la federación con más brasileños centenarios (3.525), seguido de São Paulo (3.146) y Minas Gerais (2.597). Durante el periodo 2000-2010 el estado de Bahia tuvo un crecimiento demográfico del 7,28%, pasando de 13.070.250 a 14.021.432 habitantes, a diferencia de otros estados como Amapá, Roraima o Acre, que crecieron por encima del 30% durante el mismo periodo. De acuerdo a Oliveira et al. (2011), durante el periodo 2004-2009 el estado de Bahia se caracterizó como una región expulsora de población, siendo los estados de Goiás y São Paulo los que recibieron mayoritariamente dichos migrantes. Estos autores señalan, además, que esa pérdida poblacional se presentó en casi todos los municipios del estado, excepto en los límites con el estado de Pernambuco. También indican que las posibles explicaciones para esas alteraciones migratorias pueden estar asociadas con los procesos de internacionalización de la economía, la reestructuración productiva, la precarización del mercado de trabajo, así como con la relocalización de las actividades económicas. Respecto a la zona de estudio, los municipios de Camamú, Igrapiúna e Ituberá, de acuerdo al censo de 2010, cuentan con una población de 35.180, 13.343 y 26.591 habitantes y presentan densidades de 38,22; 25,31 y 63,73 hab/km2 respectivamente Tesis de doctorado 256 (IBGE, 2013d). Los grupos poblacionales en estos municipios son: población negra (algunos de ellos agrupados en áreas quilombolas9 En Brasil las áreas quilombolas están reconocidas en la Constitución Nacional, y de acuerdo a Da Silva (2003) en Bahia estas comunidades originariamente se formaron a partir de la fuga de la población negra esclava de las haciendas de la región, en donde se plantaba mandioca para la producción de farina, siendo Camamú la principal región de abastecimiento de este producto hacia finales del siglo XVII. En el estado de Bahia se encuentra el mayor número de áreas remanentes de quilombos reconocidos, con 458, frente a un total nacional de 1.802. Otros estados con numerosas áreas de quilombos son: Maranhão (300), Minas Gerais (168), Pará (115) y Pernambuco (108). En los municipios de la zona de estudio se encuentran reconocidas 17 de estas comunidades (FCP, 2013). ), población de colonizadores de la región del Pará, y población inmigrante de otras regiones de Brasil, así como grupos poblacionales de Japón, que llegaron durante la Primera y Segunda Guerra Mundial. Las áreas quilombolas son reconocidas por el Departamento de Protección al Patrimonio Afrobrasileño (DPA) y están bajo coordinación de la Fundación Cultural Palmares, que propone programas y proyectos de valorización para estas áreas, consideradas como patrimonio cultural inmaterial, dado que su conocimiento es transmitido de generación en generación, mantienen sentimientos de identidad y representan características socio-culturales de sus comunidades de origen (FCP, 2013). En cuanto a las organizaciones sociales presentes, se encuentran asociaciones comunitarias, de trabajadores rurales y sindicatos, que buscan la mejora y el respeto de los derechos de los trabajadores del campo y de las comunidades, así como llevan a cabo acciones dirigidas al desarrollo sostenible. Además de estas organizaciones, las actividades de las comunidades están muy ligadas a la presencia de la iglesia (católica y evangélica principalmente) como entidades de referencia, lugar de encuentro y de realización de eventos. iv. Relaciones entre instituciones A partir de la información sobre el esquema de productores, descrito antes en la Tabla 5.10, se identifican una serie de instituciones con las que estos productores interactúan. Se visibilizan así convenios entre autoridades (locales, estatales o federales), organizaciones no gubernamentales, asociaciones de productores, sindicatos, universidades, entidades financieras y empresas privadas, algunas de las cuales se relacionan en la Tabla 5.11. 9 Quilombo (o kilombo), del kimbundu, es una de las lenguas bantúes habladas por las poblaciones nativas del centro de Angola. Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 257 Tabla 5. 11. Instituciones con presencia en el área de estudio Institución Proyecto Banco del Nordeste de Brasil Financiación para compra de tierras y proyectos de plantaciones de cacao y caucho natural Alcaldía Municipal de Igrapiúna Proyecto de vivienda Nueva Igrapiúna Caja Económica Federal (CEF) Casa Familiar Rural de Igrapiúna Centro de Recursos Ambientales (CRA) Comisión Ejecutiva del Cultivo de Cacao (CEPLAC) Implementación de Proyectos de Agricultura Familiar (PAAF) dentro de PRONAF Secretaria de Agricultura del Estado (SEAGRI) Consejo Empresarial Brasileño para el Desarrollo Sostenible (CEBDS) Levantamiento del registro de las Áreas de Reserva Legal y de Servidumbre Forestal Instituto Brasileño del Medio Ambiente y de los Recursos Naturales (IBAMA) Secretaría del Medio Ambiente del Estado (SEMARH) Empresa Bahiana para el Desarrollo Agropecuario (EDBA) Implementación de Proyectos de Agricultura Familiar (PAAF) Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA) Levantamiento de catastro de inmuebles rurales Plantaciones Michelin de Bahia Ltda. Asistencia técnica a pequeños productores del programa de agricultura familiar PRONAF Proyecto de vivienda Nueva Igrapiúna Programas de educación ambiental en la Reserva Ecológica Michelin (Pancada-Grande) Financiación para eventos socio-culturales dirigidos a las comunidades locales (artesanías, música y teatro) Instituto de Estudios Socioambientales del Bajo Sur (IESB) Investigaciones sobre las reservas ecológicas y mejoramiento genético en H. brasiliensis Universidad Estatal Santa Cruz Universidad Federal de Bahia (UFBA) Universidad Federal de Viçosa (UFV) También se identifican otras acciones que se desarrollan en la zona de estudio, como la ampliación de la infraestructura del Puesto de Salud en Igrapiúna, la Escuela Municipal en Vila Canário (circundada por plantaciones de mediano y gran productor) y el proyecto de vivienda Nueva Igrapiúna, con el apoyo de la empresa Plantaciones Michelin de Bahia Ltda. (Figura 5.12). Figura 5. 12. Proyecto de vivienda Nueva Igrapiúna, municipio de Igrapiúna. Febrero de 2011 Tesis de doctorado 258 Además, los convenios identificados permiten observar que existen relaciones entre instituciones de diferente nivel, nacional o regional, para el desarrollo de proyectos en la región; así como también relaciones entre instituciones públicas y privadas que se asocian para participar en el desarrollo de proyectos o programas en conjunto. 5.2.2.4. Requisitos FSC i. Documentos de Estándar empleado Debido a la ausencia de Principios y Criterios (PyC) aprobados por el Consejo de Manejo Forestal (FSC Internacional) para Brasil a 2011, para el análisis de la gestión forestal durante el trabajo de campo en las plantaciones de caucho natural se tomaron como referencia los estándares interinos de las certificadoras. En este caso, la base de información fue del Programa SmartWood10 Los estándares empleados fueron: Padrão Interino para Plantações no Brasil de Rainforest SmartWood (2006); y las Diretrizes Interinas para Avaliação de Manejo de Produtos Florestais Não-Madeireiros (PFNM) de Rainforest SmartWood-IMAFLORA (2006). , a través del Instituto de Manejo y Certificación Forestal y Agrícola (IMAFLORA), por ser entidades aprobadas por FSC Internacional y cuya finalidad es la certificación del manejo del bosque natural, plantaciones forestales y cadena de custodia en Brasil. Para analizar el posible cumplimiento de requisitos frente a la certificación forestal se emplearon los siguientes documentos obligatorios y recomendados por FSC Internacional11 : FSC-STD-Principles and Criteria for Forest Stewardship (FSC, 2002)12 FSC-STD-01-002 Glosario de términos. . FSC-STD-01-003 SLIMF, criterios de elegibilidad. FSC-STD-20-003 Adaptación local de estándares genéricos de Manejo Forestal. FSC-STD-20-004 Requisitos para los auditores de certificación forestal FSC. FSC-STD-20-006 Consulta de los interesados para la evaluación forestal. FSC-STD-20-007 Evaluación de manejo forestal. FSC-PRO-01-008 Procesamiento de quejas en el esquema de certificación FSC. ii. Protocolo de actuación El periodo de observaciones cubrió desde diciembre de 2010 hasta marzo de 2011. Durante las visitas en campo el procedimiento incluyó la revisión de procedimientos de gestión forestal, políticas y planes de gestión de las plantaciones de esquemas de mediano y gran productor. Se realizaron recorridos en diferentes áreas para observar y 10 El Programa SmartWood se ejecuta a nivel mundial a través de los miembros institucionales, como en este caso de Brasil, a través de IMAFLORA. La red SmartWood está coordinada por Rainforest Alliance, que es una organización conservacionista sin fin de lucro con sede en Estados Unidos (Da Silva et al., 2009). 11 Disponibles en la web: www.fsc.org Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 259 verificar el desempeño del manejo forestal de las plantaciones de caucho natural con relación a: planificación y ejecución del aprovechamiento; mantenimiento de caminos; identificación, protección y monitoreo de áreas de protección (por ejemplo: cuerpos de agua); impactos del aprovechamiento y medidas de mitigación implementadas para su minimización; manejo y desecho de residuos y desperdicios; monitoreo del bosque; capacitación y supervisión técnica; y relación entre trabajadores y comunidades. La evaluación se complementó con revisión de información y registros del área administrativa de las plantaciones, como planillas de personal, planillas de pago de seguridad social, listados de capacitación, de entrega de equipo de protección individual y contratos de personal. Durante este reconocimiento se obtuvo el acompañamiento de productores, trabajadores y miembros de la comunidad. Esta actividad de revisión de documentos y recorridos de campo también incluyó entrevistas no estructuradas exploratorias y consultas a las partes interesadas que tuviesen conocimiento del desempeño y ejecución de las actividades de manejo forestal realizadas en las plantaciones de caucho natural en la zona, con la finalidad de obtener una mayor evidencia acerca del cumplimiento de los criterios de gestión forestal sostenible y responsable de FSC de cara a una posible certificación forestal. Para ello se realizaron entrevistas a representantes y/o directivos de entidades públicas y privadas. Se tuvieron en cuenta este tipo de entrevistas (no estructurada y exploratoria) por considerar que se tiene como referente un tema, para luego ir construyendo la entrevista a medida que avanzan las conversaciones con las respuestas que dan los participantes, y que permitirán identificar los aspectos relevantes sobre el tema que se investiga (Olabuénaga, 1999). Otro tipo de exploración social fueron las encuestas de tipo estructuradas, que consisten en preguntas dirigidas para obtener una muestra representativa para averiguar estados de opinión o de diversas cuestiones sobre un tema específico (Arias, 2006). Estas herramientas de exploración social permiten identificar percepciones y prácticas, que de acuerdo a Porro (2002) son útiles para tener en cuenta en la elaboración de indicadores y verificadores para estándares de certificación forestal nacionales y/o regionales. El objetivo de la encuesta es recoger información que permita identificar la vinculación y el tiempo de permanencia en las plantaciones y las necesidades de los trabajadores de los diferentes esquemas de productor. La encuesta se realizó a 20 trabajadores, durante los meses de enero a marzo de 2011. Las preguntas de la encuesta están estructuradas en el siguiente orden: vinculación con la plantación y aspectos de importancia para el desarrollo y mejoría de su calidad de vida (desde su posición de trabajador) (Tabla 5.12). 12 Durante el periodo 2009-2012, FSC internacional procedió a la revisión y aprobación de la versión 0.5 de los estándares de FSC Internacional, con un periodo de adaptación de dos años. Tesis de doctorado 260 Tabla 5. 12. Secuencia de preguntas de la encuesta estructurada, dirigida a trabajadores de plantaciones de caucho natural de la zona de estudio. Periodo de aplicación: enero-marzo de 2011 N.º de pregunta Cuestiones Espacio de tiempo Evaluación de las respuestas Qué se espera Cómo 01 ¿Cuántos años de vinculación laboral tiene con la plantación? Pasado Identificar /relacionar la permanencia de los trabajadores (plantación/región) Rango de años/años de vinculación 02 ¿Cuáles son los aspectos más importantes para el desarrollo y mejoría de la calidad de vida (incluida familia)? Presente Identificar aspectos con diferente grado de importancia para los trabajadores Más importante/ menos importante Por medio de la información obtenida del grupo de preguntas se elaboró una evaluación cualitativa aplicando diagramas de Venn (Mascarenhas, 1991; Sedogo y Groten, 2002), en el sentido en que éstos permiten una representación social (Mosse, 1994) y son empleados en los diagnósticos rurales participativos para señalar la importancia de diferentes asuntos dentro y fuera de la comunidad (Eguíbar, 2002; Richards, 2011). Para las observaciones de campo se asumieron las recomendaciones técnicas de FSC Internacional para los procesos de preauditoría, auditorías iniciales y auditorías de seguimiento, contempladas en la Evaluación de manejo forestal (FSC, 2009), señaladas en el apartado anterior. También se emplearon, para los muestreos de campo, metodologías empleadas en los inventarios forestales, como es el muestreo por itinerarios. Los itinerarios de observación en campo se distribuyeron por las diferentes zonas, procurando aprovechar los caminos para seleccionar aquellos lugares representativos dentro de las evaluaciones de gestión forestal, atendiendo a características como tipo de vegetación o asentamientos, con el fin de lograr una descripción de dichas unidades. A lo largo de este capítulo se presentan diversas fotografías del trabajo de campo que evidencian algunos de los aspectos de interés para la certificación forestal, aunque se excluye información cartográfica detallada por implicar aspectos confidenciales de las unidades de gestión forestal. iii. Consulta a interesados La consulta a los actores sociales es una parte importante dentro del sistema FSC, ya que ayuda a identificar formas de fortalecer los procesos y las evaluaciones de la certificación forestal. Dentro del sistema FSC se tiene el compromiso de involucrar a cualquier interesado que exprese inquietudes acerca de las actividades forestales certificadas (o susceptibles de serlo) y de facilitar un diálogo que logre encontrar soluciones. Teniendo en cuenta esto, para el presente estudio fueron consideradas las comunicaciones y entrevistas con las comunidades y autoridades municipales en el área Certificación forestal FSC de plantaciones de caucho natural en Brasil 261 de influencia de las plantaciones. Se efectuaron, además, diversas entrevistas con prestadores de servicios, trabajadores de campo, funcionarios y miembros de las comunidades para la verificación del cumplimiento de los diferentes Principios y Criterios de FSC. Las entidades y/o agrupaciones sociales consultadas fueron: Asentamientos sin tierra (zona de influencia de la UGF) Cabecera urbana de La Colonia Cámara municipal de Ituberá Casa de Agricultura Familiar Rural de Igrapiúna Centros de investigación: de Pesquisa e Desenvolvimento; Centro de Estudos da Biodiversidade (CEB) Comunidad del quilombo Laranjeira Cooperativa Agropecuaria Bajo Sur de Bahia Ltda. (COOPAB) Cooperativa de Productores de Palmito del Bajo Sur de Bahia (COOPALM) Cooperativa Oro Verde Comisión Ejecutiva para el Cultivo de Cacao (CEPLAC) municipios de Ituberá e Itabuna Empresa Baiana de Desenvolvimento Agrícola S/A (EDBA) Escuela de sangría de PMB Estación de tratamiento de planta de transformación de caucho Grupos de quilombos (local y regional) Núcleos de productores de agricultura familiar Operadores turísticos de Camamú Plantaciones Michelin de Bahia Ltda. Prefeitura del municipio de Camamú Prefeitura del municipio de Igrapiúna Prefeitura del municipio de Ituberá Prestadores de servicios (empresas contratadas) Sindicato de trabajadores rurales de Camamú Sindicato de trabajadores rurales de Igrapiúna Sindicato de trabajadores rurales de Ituberá Trabajadores/funcionarios Universidad Federal de Bahia Universidad Federal de Viçosa Vale do Juliana (Grupo Odebrecht) Vilas dentro de las plantaciones (habitantes) iv. Cumplimiento de los requisitos de FSC Para el seguimiento del cumplimiento de los requisitos hacia la certificación forestal se identificaron debilidades o ausencias en la gestión forestal, denominadas por FSC como no conformidades y consideradas como una discrepancia o fallo durante el Tesis de doctorado 268 iii. Aspectos laborales - Trabajadores En las visitas de campo y en las entrevistas a trabajadores se constató que su vinculación con estas plantaciones está entre 5 y 25 años. Además, muchos de ellos han reemplazado a sus padres (jubilados) o a otros familiares en estas labores. Hasta hace unos años era frecuente que los hijos acompañarán a los padres en sus labores, como una manera de transferir ese conocimiento. Las grandes plantaciones de la zona de estudio, así como algunas de los medianos productores, realizan algunas de las etapas de producción (desde la selección de las semillas, la preparación del material en vivero y enjertación, hasta la industrialización de la producción) en sus propias plantaciones o en instalaciones cercanas. Otras actividades se entregan mediante contratos a empresas especializadas. Se evidencia un cambio de los equipos técnico-administrativos en los esquemas de medianos y grandes productores, principalmente en el caso de empresas internacionales, en las que a los cargos de gerencia y supervisión de áreas se les ha ampliado sus responsabilidades para asumir funciones y encargos de otras áreas por fusión de dependencias, con traslados de personal a varias sedes de las plantaciones dentro de Brasil y/o del mundo. Los cargos de jefes de sector, supervisores y técnicos fueron reasignados, pasando personal del sector de campo a cargos administrativos. - Participación de las mujeres En cuanto a la participación y reconocimiento del trabajo de las mujeres en las plantaciones, no se encuentran representadas igualitariamente en los cargos de gestión y de toma de decisiones. A nivel directivo, en las plantaciones de medianos y grandes productores solamente se encontraron dos cargos bajo responsabilidad de mujeres. En los equipos de sangría visitados en las plantaciones de medianos y grandes productores se encontró que la vinculación de las mujeres es apenas de un 2% (dentro de un total de ±250 sangradores). En las labores de vivero y enjertación el porcentaje aumenta, así como es mayor el número de mujeres vinculadas en el área administrativa y de contabilidad. En el esquema de pequeños productores, sin embargo, existe alta participación de las mujeres en las diferentes labores de manejo de las plantaciones, siendo ellas quienes asumen la responsabilidad del emprendimiento familiar en ocho de las plantaciones de este tipo estudiadas. A su vez, son también las beneficiarias y responsables del crédito rural. -Contratación Con relación a las condiciones de trabajo, existe contratación formal de trabajadores permanentes y temporales en las plantaciones de los medianos y grandes productores. Sin embargo, en las plantaciones de pequeños productores se contratan ciertas labores de manera informal, es decir, sin un contrato escrito, a manera de pacto verbal, sin reconocimiento legal de aspectos de seguridad laboral o prestaciones sociales, por [Document text truncated for crawler view.]