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Los fondos de conocimiento y su influencia en las relaciones intergeneracionales

Míguez Salina, Gabriela Dolores; Núñez García, Jesica; Cambeiro Lourido, María del Carmen

Abstract

El aumento en la duración de las relaciones entre las personas mayores y la infancia, es un aspecto que debe ser aprovechado para potenciar los procesos educativos que se dan en la familia. Específicamente, el objetivo de este trabajo es evaluar las potencialidades de los Fondos de Conocimiento como una herramienta para la mejora de las relaciones intergeneracionales. Para ello, utilizamos una metodología cualitativa, basándonos en el análisis de documentos, con un diseño descriptivo. Así, podemos concluir que existe una importante correlación entre la incorporación de los Fondos de Conocimiento en las relaciones intergeneracionales y la mejora de las mismas. Palabras clave: fondos de conocimiento, bienestar, programas intergeneracionales, educación familiar.

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REVISTA DE ESTUDIOS E INVESTIGACIÓN EN PSICOLOGÍA Y EDUCACIÓN eISSN: 2386-7418, 2017, Vol. Extr., No. 05 DOI: https://doi.org/10.17979/reipe.2017.05.2433 Correspondencia: Míguez Gabriela, gabriela.[email protected] Selección y peer-review bajo responsabilidad del Comité Organizador del XIV Congreso Internacional Galego-Portugués de Psicopedagogía Los fondos de conocimiento y su influencia en las relaciones intergeneracionales Funds of knowledge and their influence on intergenerational relationships Gabriela Míguez Salina, Jesica Núñez García, María Carmen Cambeiro Lourido Universidade de Santiago de Compostela. Resumen El aumento en la duración de las relaciones entre las personas mayores y la infancia, es un aspecto que debe ser aprovechado para potenciar los procesos educativos que se dan en la familia. Específicamente, el objetivo de este trabajo es evaluar las potencialidades de los Fondos de Conocimiento como una herramienta para la mejora de las relaciones intergeneracionales. Para ello, utilizamos una metodología cualitativa, basándonos en el análisis de documentos, con un diseño descriptivo. Así, podemos concluir que existe una importante correlación entre la incorporación de los Fondos de Conocimiento en las relaciones intergeneracionales y la mejora de las mismas. Palabras clave: fondos de conocimiento, bienestar, programas intergeneracionales, educación familiar. Abstract The increase in the duration of the relationships between the elderly and children is an aspect that must be used to enhance the educational processes that occur in the family. Specifically, the aim of this work is to evaluate the potential of Funds of Knowledge as a tool for the improvement of intergenerational relationships. To do so, we use a qualitative methodology, based on the analysis of documents, with a descriptive design. Thus, we can conclude that there is an important correlation between the incorporation of the Funds of Knowledge approach in intergenerational relationships and the improvement of them. Keywords: funds of knowledge, well-being, intergenerational programs, family education. Introducción El enfoque de los Fondos de Conocimiento tiene su origen en el campo de la Antropología, de la mano de Vélez-Ibáñez y Greenberg (1992) quienes a mediados de los ochenta del siglo pasado, estudiaron a las familias migrantes asentadas en Arizona, con la finalidad de diseñar estrategias de inclusión para las mismas. En la investigación llevada a cabo bajo el nombre de Proyecto Tucson, describieron las formas de vida de estos hogares, de las que resaltaban aspectos como un gran nivel de confianza entre vecinos, que les permitía tejer redes de intercambio social para apoyarse en las tareas económicas. Su trabajo subrayó la importancia de la agrupación de los hogares como una característica central de esta población en las zonas fronterizas de los Estados Unidos, en la que se produce el intercambio de diferentes recursos (Vélez-Ibáñez, 1988). Dichos recursos intercambiados por las familias fueron definidos como, “aquellos cuerpos estratégicos de información esencial que los hogares necesitan para mantener su bienestar” (Vélez-Ibáñez y Greenberg, 1992, p. 314). Unos años más tarde, Luis Moll (1994) de la Universidad de Arizona, tomando como base teórica los estudios previos de Vélez-Ibáñez y Greenberg y con la intención de idear un enfoque educativo que diera cabida a las trayectorias de vida del alumnado de origen latino y sus familias y que dejara atrás la idea del déficit educativo, frecuentemente utilizado para justificar el fracaso escolar del alumnado perteneciente a minorías étnicas en Norteamérica (Valencia, 2010), desarrolló el Community Literacy Project con la finalidad de recoger los recursos culturales de las familias para que pudiesen ser reconocidos por las escuelas y utilizados provechosamente para la escolarización de sus hijos. La hipótesis del estudio se fundamentaba en que las familias latinas de clase obrera poseen mecanismos culturales y lingüísticos que pueden ser utilizados para ayudar a mejorar el rendimiento académico de sus hijos en la escuela. Partiendo de esta premisa, se comienzan a realizar una serie de entrevistas en profundidad elaboradas por el profesorado a las familias, con el objetivo de identificar aquellos recursos de carácter social y/o cultural susceptibles de ser incorporados en el currículo escolar. A partir de este estudio se asienta la perspectiva de los Fondos de Conocimiento dentro del ámbito educativo, y es Moll el que le da una definición -aún vigentepara este campo: Aquellos cuerpos de conocimiento cultural e históricamente acumulados y habilidades esenciales para el funcionamiento individual y el bienestar en el hogar. A medida que los hogares interactúan dentro de los círculos de parentesco y amistad, los niños son participantes-observadores del intercambio de bienes, servicios y capital simbólico que forman parte del funcionamiento de cada hogar (Moll y González, 1994, p. 443). Con posterioridad, se han venido desarrollando nuevos proyectos tomando como referencia el Community Literacy Project pero ajustándolo a las diferentes realidades sociales que se viven en los espacios en los que se ponen en práctica. A nivel europeo se destacan los trabajos desarrollados en Gran SALINA, GARCÍA, LOURIDO Bretaña por Jean Conteh de la Universidad de Leeds y Saiqa Riasat de la asociación enseñanza y aprendizaje bilingüe, sobre Fondos de Conocimiento en comunidades “multilingües” para la incorporación y legitimación de las lenguas de los alumnos extranjeros en las aulas (Conteh y Riasat, 2014). Es importante señalar en este punto, que de forma paralela al desarrollo de este enfoque que se encuadra dentro de los planteamientos de la educación inclusiva y el anti-déficit, reconocidos sociólogos representantes de las teorías de la reproducción social, comenzaban a trasladar sus conceptos desde el campo social al escolar. Es el caso de Pierre Bourdieu (1979), quien se encargará de estudiar las relaciones en los diferentes espacios sociales e incorporará el término de “capital cultural”, como herramienta para analizar la medida en que la familiaridad con la cultura dominante de la sociedad y la educación contribuyen a la reproducción social y la reproducción de las relaciones e instituciones sociales. El capital cultural es entendido como un conjunto de capacidades encarnadas que son adquiridas como una herencia socialmente trasmitida (Bennett y Silva, 2011). En los últimos años se ha ido gestando un debate sobre las similitudes entre el concepto de los Fondos de Conocimiento y el capital cultural para enlazar una teoría en defensa de la escolarización exitosa de estudiantes provenientes de colectivos en riesgo de exclusión, con una visión crítica sobre la estructuración del sistema escolar, la jerarquización de las disciplinas y los espacios de aprendizaje y conocimiento, y la concepción reduccionista y estática del concepto de cultura. Sin embargo, siguen siendo muchas las líneas que dividen ambos enfoques y es necesaria la puesta en práctica de muchas más experiencias que incluyan los Fondos de Conocimiento, con la finalidad de comprender la complejidad del tema de las relaciones de poder en la escuela y hasta qué punto esta institución está dispuesta a dar paso a nuevas formas de adquirir conocimientos y nuevas reglas para definir qué saberes son o no válidos para el currículo escolar. En el contexto que nos ocupa, desde el campo de la educación, trabajamos con un enfoque de los Fondos de Conocimiento con la premisa de que el objetivo a conseguir sea siempre la mejora de las relaciones entre la familia y la escuela, y con ello, el avance en la democratización de esta institución, con la consecuente mejora de los resultados académicos del estudiantado perteneciente a grupos en riesgo de exclusión. Es por ello, por lo que utilizando las herramientas establecidas en los proyectos previamente realizados, proponemos que se profundice en los estudios de las relaciones intergeneracionales y su potencial en el desarrollo de las trayectorias sociales y escolares del alumnado. Nos interesamos por este tema, teniendo en cuenta que el envejecimiento es uno de los desafíos socio-económicos que presentan las sociedades europeas, y concretamente, la española. Tal y como recoge la Estrategia Europea 2020 (2010), se ha evidenciado una transformación demográfica y unas debilidades estructurales consecuencia de los procesos de crisis socio-económica, exponiendo así al envejecimiento activo y saludable como un reto a afrontar a largo plazo. Esta realidad es reflejada en el índice de envejecimiento de España, situado este dato en el 118,43, contexto en el que casi el 19% de su población son personas mayores de 64 años, ambas cifras procedentes del Instituto Nacional de Estadística (2017). En este sentido, los factores que inciden en esta situación son el incremento de la esperanza de vida y la disminución de la fecundidad en la población resultando una inversión demográfica, constituyendo, así, una reducción de los recursos de apoyo familia (Gutiérrez y Hernández, 2013). Asimismo, el aumento de la longevidad y los procesos de cambio en el tejido social propician un desarrollo del individualismo, cuestión que atañe al equilibrio entre familia y Estado. Originando, pues, mayor presión a las diferentes estructuras familiares en detrimento de la responsabilidad de las políticas sociales gubernamentales (Bazo, 2008). Concretamente, nos situamos en el concepto de envejecimiento activo como guía en la planificación de políticas públicas e instrumento de diferentes organizaciones internacionales, tales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) o la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), entre otras; destacando, también, a modo de línea de investigación en estudios sobre la población. Así pues, desde el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC, 2012) se enuncia que la Unión Europea y las políticas que desde ella se desarrollan, enfocan el envejecimiento activo en torno a factores que contribuyen al bienestar de las personas. Siguiendo esta línea, iniciativas plateadas como el Año del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional en el 2012, facilitó la adopción de nuevas medidas por parte de los Estados miembros, con el fin de impulsar el envejecimiento activo teniendo como base la solidaridad entre las generaciones (Comisión Europea, 2012). En correspondencia, el envejecimiento activo concierne al proceso de mejora de la calidad de vida de las personas mayores y de optimización de oportunidades de salud y participación. La organización política y social de las personas mayores y los efectos socio-económicos del Estado de Bienestar han gestado condiciones esenciales para comprender y superar percepciones negativas de la vejez (CSIC, 2012). Así pues, la complejidad progresiva de la organización social se refleja en la familia como institución social en continuo cambio y evolución, siendo esta altamente valorada como apoyo fundamental para la satisfacción de sus miembros, así como para la mejora del dominio del entorno, las relaciones positivas en la comunidad, dando como resultado un rol más activo en la sociedad. En la estructura multigeneracional familiar, las personas mayores tienen mayor participación y responsabilidad educativa en el seno familiar, constatándose como una red de solidaridad intergeneracional clave para la cohesión social. Ante el envejecimiento de la población, la duración de las relaciones entre las personas mayores y la infancia incrementa su duración, por lo tanto, los procesos educativos establecidos de las mismas, mejoran el R Est Inv Psico y Educ, 2017, Extr.(5), A5-129 FONDOS CONOCIMIENTO RELACIONES INTERGENERACIONALES proceso de socialización, la adquisición de valores, el desarrollo afectivo y cognitivo, y la identidad de los menores (Pinazo y Montoro, 2004). Partiendo de esta idea, el envejecimiento de la población certifica la preocupación creciente sobre la cohesión y el fomento de nuevas formas de cooperación y solidaridad entre las generaciones en el ámbito familiar y social (Bazo, 2008). Así pues, las relaciones intergeneracionales son inherentes a la condición humana, siendo el resultado de las interacciones que se dan entre miembros de distintas generaciones en un mismo espacio temporal (Gutiérrez y Hernández, 2013). Siguiendo esta línea, los autores Pinazo y Montoro (2004), manifiestan que estas relaciones juegan un papel fundamental en la transmisión de valores, al mismo tiempo que son un eje de continuidad familiar y desarrollo individual en el proceso de socialización. Método El objetivo del presente estudio nos sitúa en una metodología de carácter cualitativo. Concretamente, hemos empleado la investigación documental para realizar un análisis y descripción del estado actual de las investigaciones llevadas a cabo para el estudio de Fondos de Conocimiento y su implicación en las relaciones intergeneracionales, consecuencia éstas de los procesos de cambio socioeconómicos y en las estructuras familiares. Utilizamos como principal técnica de investigación la revisión bibliográfica con un diseño descriptivo, a partir de la cual identificamos diferentes estudios significativos en el ámbito de la educación familiar y la antropología bajo la concepción de “Fondos de Conocimiento Familiar”. A partir de un enfoque interpretativo llevamos a cabo una revisión sistemática basada en investigaciones relacionadas con los procesos educativos que resultan en el seno familiar a través de saberes de carácter “informal” que no suelen ser reconocidos por la escuela, pero que son fundamentales para la adquisición de valores, el desarrollo afectivo y cognitivo, y la identidad de los menores. Ante nuestro principal propósito, presentamos un análisis de fuentes bibliográficas, tanto del contexto internacional como nacional, artículos de revistas especializadas, catálogos de bibliotecas y bases de datos pertenecientes a líneas de trabajo que tratan la temática abordada. En lo que se refiere al procedimiento seguido, hemos estructurado este trabajo en dos fases interconectadas entre sí. Primeramente, elaboramos una ficha de análisis, donde clasificamos y evaluamos la información recogida en los diferentes artículos y estudios, según criterios previamente establecidos. Seguidamente, determinamos y revisamos las aportaciones seleccionadas con el propósito de desarrollar un análisis de las mismas. Además, es necesario destacar que nos situamos ante una temática que ha sido escasamente abordada en su conjunto, aunque si conceptualizada individualmente desde sus ámbitos concretos de estudios, con la consecuente dificultad de identificar trabajos publicados. Por último, la presente propuesta de revisión bibliográfica se asiente en un método de carácter científico esencial en toda investigación, el cual garante el análisis de la información más relevante en el campo revisado. Resultados A partir de los datos recopilados mediante revisión bibliográfica, y el posterior análisis de la información, podemos decir que existe una importante correlación entre el estudio de los Fondos de Conocimiento en los hogares con la participación de las personas mayores y la mejora tanto del rendimiento académico del alumnado como del bienestar en ambos colectivo consecuencia de las relaciones intergeneracionales. Es importante destacar que al no existir investigaciones que se hayan centrado en el estudio de este tema, no podemos más que predecir el éxito de las mismas en base a lo ya experienciado y sobre todo teniendo en cuenta los estudios de Vélez-Ibáñez y Greenberg en los que ya se resaltaba la prudencia de la participación de las personas mayores en los hogares para el mantenimiento y la mejora del bienestar tanto de esta población como de las propias familias. Así, pudimos constatar algunas experiencias (Kenner, Ruby, Jessel, Gregory y Tahera, 2007) en las que se describen las relaciones de aprendizaje intergeneracional como escenarios en los que los abuelos/as y nietos/as se tratan como iguales, se apoyan mutuamente, desarrollan habilidades de tipo comunicativo, y se refuerza el autoestima de ambos colectivos. Por otra parte, entendemos que estudios que relacionan el enfoque de los Fondos de Conocimiento con teorías como la sociocultural de Vygotski y su zona de desarrollo próximo (Esteban-Guitart y Moll, 2014), nos pueden dar pistas sobre las bases teóricas que potencialmente pueden ayudar en la construcción de un modelo de trabajo que incluya las relaciones intergeneracionales como estrategias para conseguir un mayor éxito en la incorporación de los Fondos de Conocimiento en la escuela. Discusión En la actualidad no existen estudios que investiguen en profundidad la influencia que pueden desarrollar los Fondos de Conocimiento en las relaciones intergeneracionales, si bien es cierto que en algunas pesquisas llevadas a cabo sobre la implementación de este enfoque en las aulas (Marshall y Toohey, 2010), se tiene en cuenta la participación de los mayores, éstas, no analizan en profundidad el diálogo entre generaciones, lo cual desde nuestro punto de vista, y considerando el contexto en el que trabajamos, resultaría de gran interés de cara a la optimización de las relaciones intergeneracionales y el aprovechamiento de la riqueza experiencial que pueden aportar las personas mayores con respecto a la escolarización de sus nietos/as. La introducción de este enfoque en los programas intergeneracionales o de educación familiar puede contribuir tanto a la mejora de las relaciones entre personas mayores e infancia, como incidir en otros aspectos que tienen que ver con la motivación, R Est Inv Psico y Educ, 2017, Extr.(5), A5-130 SALINA, GARCÍA, LOURIDO identificando la figura de los mayores del núcleo familiar como agentes educativos que juegan un papel importante en el cuidado y desarrollo de la infancia. En nuestro análisis, identificamos cómo estudios previos (Smorti, Tschiesner y Farneti, 2012), concluyen que la narrativa, recurso de los Fondos de Conocimiento, es una parte esencial en educación en correspondencia a las relaciones intergeneracionales. Así pues, a las personas mayores se les otorga un rol educativo y de apoyo desarrollado a través de actividades compartidas con los menores. En definitiva, afirman que dichas relaciones ayudan en la formación de una identidad y en el proceso madurativo de la personalidad. En esta línea, el Proyecto MATES-Maistreaming Intergenerational Solidarity (Solidaridad para la Integración Intergeneracional) de la Comisión Europea reconoce y da respuesta a los cambios demográficos, económicos, tecnológicos, sociales y culturales de la sociedad, así como a la transformación de la estructura familiar tradicional. Ante esto, los procesos de enseñanza-aprendizaje intergeneracionales pueden contribuir al equilibrio de las desigualdades y al crecimiento de la sociedad (Pinto, Mareel y Hatton-Yeo, 2008). Lo que ha de buscarse son iniciativas y actuaciones en torno a las necesidades impostergables de la vejez en la realidad social actual, siendo un colectivo que influenciará en la educación de las nuevas generaciones y, consecuentemente, en el futuro de la sociedad civil. Por lo tanto, las relaciones intergeneracionales bajo en enfoque de los Fondos de Conocimiento deben ser un objetivo prioritario en un marco económico y social caracterizado por los constantes cambios y la inestabilidad. Referencias Bazo, T. (2008). Personas mayores y solidaridad familiar. Revista Política y Sociedad, 45(2), 73-85. Bennet, T. & Silva, E. (2011). Introduction: Cultural capital- Histories, limits, prospects. Poetics, 39, 427-443. https://doi.org/10.1016/j.poetic.2011.09.008 Bourdieu, P. (1979). La distinción, criterio y bases sociales del gusto. Madrid: Taurus. Comisión Europea. (2010). Europa 2020. Una estrategia para un crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Bruselas: Oficina de Publicaciones de la Unión Europea. http://eur-lex.europa.eu/legal content/ES/TXT/?uri=LEGISSUM:em0028 Comisión Europea. (2012). La aportación de la UE al envejecimiento activo y a la solidaridad entre las generaciones. 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