Literatura en el Japón Meiji y Taishô
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11 10 EVOHÉ 茟Literatura Al patrocinio de la sensación de tinieblas me logré ubicar en el espacio, para al cabo de un rato descubrir las sombras, con las cuales comencé a crear personajes: unos animalescos, otros fantasmagóricos, otros un tanto humanos y el resto ya estaban acuñados por la imaginación desbordante que se despierta en aquella oscuridad. Era como haberme quedado dormida en tinieblas y despertado a un imaginario completo y abstrayente, epifánico y compuesto de estética. Cabe resaltar que tanta penumbra silenció casi instantáneamente el entorno, me daba miedo tragar saliva muy fuerte, hasta el teclear se me complicaba por miedo a romper el estado analítico que había logrado crear. Así que por momentos me quedaba muy quieta y miraba XQSXQWRÁMRKDVWDTXHODPHQWHFRPHQ]DEDD relatar historias hiperbólicas, luego me miraba las manos y jugaba a volverlas marionetas. Todas y cada una de las escenas, me dibujaban un teatro Kabuki en el que el vacío se completaba con la tibia contemplación del ser. El maullido de los gatos en los tejados, las puertas que se abrían o se cerraban en departamentos vecinos, la ruptura de un vaso o cualquier tos tísica lejana, se acompasaban para adentrarme en un estado completamente ensordecido. Sin duda ya no estaba en occidente, sin duda mi departamento en Buenos Aires era el espacio único y lejano entregado a la contemplación de ODVRPEUD<DQRHUDODSROLOODHQEXVFDGHOX] no era el pasante que busca el departamento con más vistas al río. La conciencia me llegó en la inconsciencia del asombro. Aquella conciencia me desnudó el ser y trajo a colación lo que no se escapa en las tinieblas: Las manos. 7DQL]DNLPHKL]RUHFRUGDUHVHSHTXHyRGHWDOOH las manos de mi madre y de muchas personas que han pasado por mi vida, es como si el tacto ya me las hiciera reales y nunca lejanas de ser recordadas. Y es que si no lo has pensado, solo DSDJDODOX]GHWXFXDUWR\WUDWDGHFDPLQDUOR SULPHURTXHVHIRFDOL]DHQXQSXQWRÁMRVRQWXV manos tratando de marcar la ruta que debes seguir. Las manos te dan de comer, te introducen en las artes plasmables en un papel y abra- ]DQODUHDOLGDG/DVPDQRVVRQORVRMRVGHORV FLHJRVORVHVFXOWRUHV\ORVLOHWUDGRV6RQRÁFLR arte y pasión. $KRUDTXHHVW䲋ELHQGHPRGDODOX]PLHQWUDV escribo este pequeño ensayo, valoro el haber apagado las lámparas por unos días, valoro haber entrado en la penumbra reveladora que 7DQL]DNLODERULRVDPHQWHPHSUHVHQW䲗8QD amiga un día me dijo que en si quería ahorrar gastos de departamento buscara uno entre medianeras, uno de esos departamento que nadie quiere, porque están a la sombra de otros. En el momento no lo vi tentador, pero ahora, ahora me despido no pretendiendo que haya que apagar las luces en todas las casas. Pero no estaría PDOFUHR\RVRORSDUDTXHGHYH]HQFXDQGR se mire de cara a ese universo de sombras que siempre estamos disipando. 䦤0HJXVWDU䲓DDPSOLDUHODOHURGHHVHHGLÁFLR llamado “literatura”, oscurecer sus paredes, hundir en la sombra lo que resulta demasiado visible y despojar de su interior cualquier ador- QRVXSHUÂXR䦤 El Elogio de la Sombra – Ta- QL]DNL Y para ver cuál puede ser el resultado mientras consigo vivir en un departamento entre medianeras, voy a cerrar de nuevo la persiana de madera y a apagar mi lámpara eléctrica. 3RUTXHTXL]䲋VDV䲓HVWHHQVD\RQXQFDWHUPLQHGH ser escrito, y tenga más sombras de las cuales contarlesʎ LITERATURAENELJAPÓNMEIJIYTAISHÔ1 por Francisco Redondo Narganes / Fotografía Sindín. 3DUDSRGHUSURIXQGL]DUHQORTXHVXSXVRSDUD-DS䲗QVLIXHXQDUHYROXFL䲗QHQHOVHQWLGRP䲋VRFFLGHQWDOGHOW䲏UPLQRRHQUHDOLGDGXQDUHVWDXUDFL䲗QFRPRUHÁHUHQORVMDSRQHVHVHVQHFHVDULRDGHQWUDUQRV también en el ámbito de lo que entendemos por cultura strictu sensu . El régimen imperial promulgó diversas medidas orientadas a proyectar la “imagen” de Japón en el exterior en términos de país moderno. Eran medidas que afectaban de lleno al terreno de las costumbres, como por ejemplo la prohibición de los baños mixtos en 1869, pero que también incidieron en el ámbito de la cultura propiamente dicha, como sucedió en 1872 cuando se prohibieron las obras literarias porno- JU䲋ÁFDV\VHHODERU䲗XQDUHODFL䲗QGHOLEURVFHQVXUDGRV Fue así que, pese a que algunos pensadores de la vieja Escuela de Mito eran partidarios del aislamiento, HQORVSULPHURVDyRVGHO-DS䲗Q0HLMLVHLPSXVRXQDI䲋QSRUODRFFLGHQWDOL]DFL䲗QTXHFRQOOHY䲗DVXYH] XQJUDQHVIXHU]RHQPDWHULDGHIRUPDFL䲗Q(OUHVXOWDGRIXHTXHODVFLXGDGHVSDVDURQDIXQFLRQDUFRPR auténticos centros culturales. Además, la prensa experimentó un crecimiento espectacular gracias, en SDUWHDORVDYDQFHVHQDOIDEHWL]DFL䲗Q$OLJXDOTXHHQ2FFLGHQWHODVQRYHODVSRUIDVF䲓FXORVVHFRQYLUWLH- ron en todo un fenómeno para las clases populares sin recursos. La proliferación de publicaciones fue muy grande, sobre todo las traducciones. En esos dos ámbitos, traducción y prensa, es obligado destacar la labor desarrollada por el Bansho Shirabesho 2 , así como la creación de la Meirokusha o Sociedad de los Seis Meiji, que se encargaba de difundir los avances de la cultura occidental mediante artículos de prensa. Sus abundantes críticas al régimen, en nombre de las reformas de signo verdaderamente liberal y democrático que exigían, hicieron que fuera clausurada rápidamente. (QFXDQWRDODREUDOLWHUDULDRULJLQDOKD\TXHUHFRQRFHUTXHUHJLVWU䲗LJXDOPHQWHXQDHQRUPHLQÂXHQFLD occidental. Entre los temas más tratados estaban la opresión del individuo por la sociedad o el Estado SHURHVRV䲓FRQXQDDPELJ䲢HGDGFDUDFWHU䲓VWLFDTXHODVUHFUHDEDHQXQUHDOLVPRÁFWLFLR\ODVGRWDED de gran inquietud por la política. La literatura, de hecho, también se sirvió de la crítica política para reclamar derechos políticos y el liberalismo. De todos modos, frente a novelas políticas como la de 5\䲚NHL<DQR Keikoku Bidan , el modelo literario que se impuso fue el que marcó Shôyô Tsubouchi en su obra 6K|VHWVX6KLQ]X , centrada en una descripción realista de las emociones y de la vida en línea con el naturalismo. 3DUDOHODPHQWHVHGHVDUUROO䲗XQDFRUULHQWHURP䲋QWLFDTXHQRVUHPLWHDVXYH]DOKRQRU\SDVDGRGHO samurai33HURQRVHU䲓DKDVWDORVDyRVGHOFDPELRGHVLJORFXDQGRORVYDORUHVWUDGLFLRQDOHVHPSH]DURQD ganar terreno, muy especialmente con la publicación en 1910 de la obra Botchan , de Sôseki Natsume, un DSHUWXULVWDFU䲓WLFRFRQODIDOWDGHFULWHULRDQWHODLQÂXHQFLDH[WUDQMHUD\ODVRFLHGDGGHVXPRPHQWR También la poesía tradicional del haiku y el waka perdieron terreno frente a la poesía más larga y ([WUDFWRDGDSWDGRGHO7UDEDMRGH)LQGH*UDGR䦧/D6RFLHGDGMDSRQHVDHQWUHODWUDGLFL䲗Q\ODPRGHUQLGDG&XOWXUD\5HOLJL䲗QHQHO-DS䲗Q0HLML\7LDVK|䦨GLULJLGRSRU0DU䲓D-HV䲛V%D]9LFHQWH\SUHVHQWDGR HQOD)DFXOWDGGH+LVWRULD\*HRJUDI䲓DGH6DQWLDJRGH&RPSRVWHODHOGHVHSWLHPEUHGH 2 Instituto para el Estudio de los libros extranjeros, fundado en 1857 y que se encargaba de las primeras traducciones y estudios de textos extranjeros. (,.2,.(*$0, /DGRPHVWLFDFL䲗QGHOVDPXU䲋L(OLQGLYLGXDOLVPRKRQRU䲓ÁFR\ODFRQVWUXFFL䲗QGHO Japón moderno. Barcelona, Anthropos. 2012. pág. 423
13 12 EVOHÉ 茟Literatura moderna shintai-shi $GHP䲋VWHPDVWUDGLFLRQDOHVFRPRODEHOOH]DGHODQDWXUDOH]DRHODPRUIXHURQ relegados en favor de temas nuevos, centrados en la vida y en la condición del ser humano. De todas formas, fue en la época Taishô cuando Japón entró de lleno en las corrientes literarias mundiales. En parte, eso fue posible gracias a la labor de cuatro revistas principales que, precisamente por UHSUHVHQWDULGHRORJ䲓DVGLVWLQWDVSHUPLWLHURQTXHFDGDYH]P䲋VHVFULWRUHVMDSRQHVHVHVWXYLHUDQLPEXLGRV de las ideas occidentales del momento, desde el liberalismo y la democracia hasta el socialismo. Entre ellas destacó la escuela Shirakaba (ODEHGXOEODQFRFDUDFWHUL]DGDSRUVXLGHDOLVPRQDWXUDOLVWDVX QHRVXEMHWLYLVPR\WDPEL䲏QSRULQWHQWDUGHVDÁDUODVRFLHGDG\VXVWDE䲛V Para entonces la literatura más crítica atacaba directamente a la sociedad y a la familia por coartar las libertades. Sus reivindicaciones se centraban en la mujer, en los Eta \GHVGHHOÁQDOGHOD,*XHUUD0XQ- dial, también en los obreros. Son obras que tuvieron escaso éxito, en parte por sus ataques al régimen y al Kokutai ʎ Bibliografía: %($6/(<:* Restauración Meiji *LM䲗Q6DWRUL (,.2,.(*$0, /DGRPHVWLFDFL䲗QGHOVDPXU䲋L(OLQGLYLGXDOLVPRKRQRU䲓ÁFR\ODFRQVWUXFFL䲗QGHO Japón moderno . Barcelona, Anthropos. 2012. /$1=$&26$/$)5$1&$) Introducción a la cultura japonesa: Pensamiento y Religión . Valladolid, Universidad. 2000. MUTEL, J. Japón: Fin del Shogunato y el Japón Meiji . Barcelona, Vicens Vives. 1972. ONOSOTEMPOÉOSEUOPIO por Lidia Bao Na historia alguén aparece para lle dicir ao señor Magritte que aquilo non era só unha pipa, que no IXPHKDE䲓DPRLWDVIRUPDV/RJRDSLSDHUDP䲋LVDIRUPDGRULWRDHVFDFKL]DURVRyRRDLUHHQWUHRV dentes asubiando unha poética exótica e apetecíbel a ollos do occidente. A cachimba como símbolo de imaxinación escura, decadencia e tose. Non pode ser só unha pipa algo tan estético. Algo que arrincou guerras e que tivo a ben ser menciña e ser veleno. Os versos que se preparan para o consumo na China pouco ou nada teñen que ver co pouso romántico que obnubilou a Coleridge, De Quincey ou ao grande de Cocteau. Non deixa de ser curioso que, se ben DFXOWXUDÁORVRI䲓DHHVS䲓ULWRSR䲏WLFRGD&KLQDQRQIRURQHVSHFLDOPHQWHEHQFRPSUHQGLGRVHQRFFLGHQWH HQLVWRDFXOSDQRQHUDGRLGLRPDRVSRHWDVPRGHUQRVRULHQWDLVJDUGDURQQRVVHXVWH[WRVXQHQWHQGHPHQWRRXFLQ]DGRRFFLGHQWHTXHGHEX[DDOJRVHPHOODQWHDXQI䲓RfRFDVRGH;X=KLPRH/L-LQIDTXH GHL[DURQDXQODGRHVWLORHIRUPDGDSRHV䲓DFKLQDFO䲋VLFDHFRPH]DURQDH[SHULPHQWDUFRYHUVROLEUHHR VRQHWRWRGREDL[RDLQÂXHQ]DSUHFLVDPHQWHGRURPDQWLFLVPRLQJO䲏VHRVLPEROLVPRIUDQF䲏V 8QGRVJUDQGHVPRYHPHQWRVSR䲏WLFRVGHXVHQRV䲏FXOR;;FDQGRDOJ䲛QVSRHWDVPR]RVIRUPDURQR 䦧0HQJORQJ6KLUHQ䦨䦧2VSRHWDVHVFXURV䦨TXHQRVHQFK䲓DQVDODVHVDODVFRQYHUW䲏QGRDVHQJUDQGHV HVSD]RVQRVTXHSDUWLOODUDSDODEUDSR䲏WLFDYHUVRVKHUP䲏WLFRVHDOHJ䲗ULFRVG䲋EDQOOHFRUDRVHXQRPH Estes poetas enfrontábanse ao sistema empregando os seus versos, temática que non foi recollida polos que viñeron despois... De que falan os poetas chinos da xeración dos 90 en diante? A resposta é sinxela: do cotiá. Aínda que este tempo trae unha loita consigo provinte do in crescendo da sociedade de consumo. A industria FXOWXUDOHGRHQWUHWHPHQWRIDLTXHDSRHV䲓DSHUGDDIRU]DTXHWLyDQD䲏SRFD7DQJHTXHGHFRPRFDGHOR á porta. Pero toda loita ten o seu amarre: os poetas xa non eran heroes coma acontencía nos 70 e 80, nin HQFK䲓DQVDODVPDLVDFDPELRJDyDEDQHQOLEHUGDGHD䲓QGDTXHSHUGHUDQOHFWRUHVHYLVLELOLGDGH Pode a poética oriental espertar nunha parte occidental sen perder iso que a fai tan gorentosa como é a VDOYDJDUGDGDGLIHUHQ]DDSURSLDFUHDWLYLGDGH"(VW䲋D&KLQDQRQRVREDUULR"+R[HUHVRDQQRPHVFRPR RGH;L&KXDQTXHHVWLYRKDLSRXFRQD&RUXyDJUD]DVDRFLFOR3RHWDV'LQYHUVRV;LDR.DL\X/XR <LQJ<DQJ-LDQ'XR'XR<L6KDHWFTXHGHPRVWUDQTXH䲏QDVPDU[HVGRFLUFXLWRRÁFLDORQGHVHHVW䲋 a dar unha poética lúcida e necesaria que desbota os tópicos e dalle a volta aos cadros.