Galicia moderna: revista quincenal ilustrada, n. 27 (1898)
Full text
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'iij iHUA.
V
i ^g STA.
QUINCENAL
/Lüsj|lA,D
DIRECTOR
:
Ü
E JEIOTi
MMim
^o^ s ^A.
H UMCR.0
27
INSTANTÁNEA
UNA
FIESTA
EN
MUGÍA
(PROVINCIA
DE
LA
CORUÑ
a
)
Fo .*
d»
i.
L
De
acaciones
—
¡A
e esca !
Pasa on
el
emendo
ance
del
examen
los
escola es,
oma on
los
helados
en
celeb ación
de
la
no a
alcanzada,
hicie on
el
aje
de
e ano,
a egla on
la
male a,
lia on
la
man a
y
gozosos,
em
p endie on
el
camino
de
sus
ca
sas,
donde
les
espe an
sus
ancia
nos
pad es,
los
he manos
y
los
amigos
pa a
es echa les
en e
sus
b azos
y
elici a les
po
el
esul ado
de
sus
a anes
y
des
elos.
§|¡|£ y
Ya
han
esc i o,
la
yegua
de
elucien e
pelo
con
el
alba dóu
nue o
y
la
sob eman a
colo ada,
les
sale
al
encuen o,
les
conduce
po
los
e icue os
y
caminos
que
:
odean
p ados
y
a boledas,
el
c iado
les
en e a
del
es ado
en
-que
se
halla
la
cosecha,
pa icí-
pales
las
no edades
ocu idas
en
la
aldea
desde
los
ca na ales,
e ie e
la
desg acia
que
al
ecino
más
p óximo
|
le
acaeció,
po
mo í sele
una
aca,
el
:
es ago
que
las
o ejuelas
han
causado
en
al
ó
cual
inca
y
ponde a
los
p epa
a i os
que
los
mozos
hacen
pa a
es
eja
la
ome ia-.de
San
Juan.
El
es udian e,
el
seño i o,
es
saluda-
do
po
odos
que
en
en
él
un
homb e
de
p ó,
un
chico
muy
su
bido
que
llega á
á
ocupa
ele ado
pues o
en
la
sociedad;
le
con em
plan
embobados
los
ús icos
al
deanos,
admi an e,
casi
le
ene
an
....
y
an es
que
eche
pié
á
ie a
el
u u o
abogado,
el
mó
dico
en
cie nes
ó
e
1
.
sace do e
em
b iona io,
en
odas
las
casas
del
luga
se
comen a
su
llegada,
se
habla
del
po eni
b illan e,
se
encomia
su
alen o
y
su
aplica
ción
y
se
en idia
á
los
a o una
dos
pad es
del
es udian e,
¡Qué
de
p egun as
llue en
so
b e
el
chico!
¡Cuan as
isi as
e
cibe!
¡Como
le
mi an
las
mozas!
Pa a
él
son
los
más
icos
man
ja es,
las
p e e encias
en
las
ies
as,
los
mimos
de
la
mad e,
los
elogios
del
pá oco
y
la
mocha-
cha
más
boni a
en
el
baile.
No
pie de
el
es udian e
ome ia
ni
e ia
alguna;
a
ambién
á
las
aenas
ag ícolas,
pe o
en
calidad] de
obse
ado ,
pa a
pi opea
á
las
apazas,
pa
a
ei se
con
los
mozos;
el
es udian e
no
abaja,
es á
de
acaciones,
descan
sa
de
las
a igas
que
los
lib os
de
ex-
o
le
han
p opo cionado,
y
si
en
o os
iempos
gua daba
el
ganado
y
ayudaba
en
los
abajos
á
su
amilia,
aho a
no
puede;
sus
manos
inas
y
delicadas
no
se
acos umb an
al
manejo
de
los
ape
os
de
lab anza;
di e i se
y
pasea
son
las
únicas
obligaciones
que
sob e
él
pesan
du an e
los
cua o
meses
del
e
ano.
¿Pe o
c ee án
us edes
que
es á
con
•
en ó
y
sa is echo
el
escola ?
No,
en
mane a
algnna,
sien e
las
nos algias
de
la
ciudad,
echa
de
me
nos
la
amena
con e sación
con
la
mo
dis illa
que
enamo aba:
las
b omas
en
la
posada,
el
aco
del
billa ....
y
la
i
da
de
la
aldea,
le
abu e
y
as idia
p on o,
á
pesa
de
las
uadas
y
ies as
que
le
b indan
cons an emen e
place
es
y
dichas.
A
e ,
¿hay
álguien
que
es é
con
en o
con
su
sue e?
*
*
*
Apenas
se
ha
dejado
sen i
el
calo
y
ya
comenzó
la
época
de
e escos;
oda ía
se
en
po
ahi
las
capas
que
ue on
nues o
ab igo
en
el
in ie no
y
ya
los
ca és
expenden
las
gaseosas,
se
escucha
el
es ampido
del
co cho
que
sal a,
dejando
lib e
el
paso
á
la
do ada
ce eza;
abundan
las
bandejas
con
azuca illos
y
ilas
de
asos,
y
en
los
mos ado es
de
los
come cios
de
bebi
das
os en an
su
panzudo
ien e
los
ezuman es
bo ijos
de
agua
esca,
o eciéndose á
las
gen es
pa a
baña se
siba í icamen e
po
den o,
desde
las
auces
al
esó ago.
Aún
no
lucie on
sus
colo es
los
ca
eli os
que
anuncian
la
leche
helada,
el
me engue,
el
man ecado
y
la
esa,
pe o
p on o
iene
el
Co pus
y
pa a
en
onces
ese an
su
exibición,
po que,
ieles
á
la
cos umb e,
no
quie en
an i
cipa se;
sin
emba go,
odo
es á
con e
nien emen e
dispues o,
des inado
el
mozo
enca gado
de
con ecciona
los
he
lados,
p epa aos
los
apa a os,
eiioa
•
gada
la
nie e
ó
el
hielo
a i icial
y
aba o ados
los
es an es
con
los
asi-
os,
las
pequeñas
diminu as
copas,
las
bandeji as
y
cuan o
es
complemen o
del
se icio
pa a
e escos.
Una
golond ina
no
hace
la
p ima e
a,
ni
un
pa
de
as idiosas
moscas
bas
an
pa a
cons i ui
la
es ación
es i al;
po
eso
los
sedien os
que,
a igosos
y
jadean es
y
con
el
somb e o
en
la
ma
no,
llegan
has a
los
di anes
del
ca ó,
pidiendo
á
odo' ance
una
chica.;,
de
ce eza,
que
mi igue
sus
a do es,
no
son
an os
que
obliguen
á
p oclama
la
llegada
o icial
de
los
helados.
En
Galicia
no
hemos
llegado
á
con
a
en
c ecido
núme o
los
pues os
de
e escos
que
en
o as
poblaciones
dan
la
no a
de
ac ualidad
á
los
paseos
de
e ano
y
que
son
como
oasis
que
b in
dan
al
pasean e
a ac i os
y
encan os;
esos
pues os
egen ados
po
linda,
ape
i osa
muchacha
que
si . e
la
limonada
y
á
la
ez
.da-palique
al
pa oquiano,
aguado cillas
aleg es,
i a achas,
de
pica esca
mi ada,
que
ien
á
ca cajadas
y
seducen
á
cuan os
an
has a
su
e
lado .
En
cambio,
enemos
unos
endedo
es
ambulan es
que
echada
la
ga a a
sob e
la
espalda
y
colgan e
en
la
mano
el
alle
de
hojadela a,
que
con iene
los
asos
y
copas,
con
sus
ajes
de
d il,
li
ge os,
apo osos,
el
somb e o
de
paja
y
la
blusilla
g is
g i an
con
oda
la
ue za
que
sus
obus os
pulmones
les
pe mi en:
¡F esqui a
y
buena!
¡Agua
de
limón!
¡A
e esca ,
seño es!
Yo
p e e i ía
los
pues os
que
egen
an
las
ne eidos
á
los
ambulan es
en
dedo es.
Po que
la
e dad,
aunque
no
sea
más
que
un
aso
de
agua,
igú aseme
que
ap o echa ía
mejo
con emplando
las
son osadas
mejillas
de
una
muchacha,
que
los
lacios
bigo es
de
un
exca abi
ne o...
Boppo
O
SONO
D
‘
O
SOLDADO
Non
sei
po que
lemb o odos
sob
‘
a
é a
de
co e
unha
Ig esia
con
noseo
acaba on,
cube a
de
musgo
comeun
‘
a
acenda
cau i a
d
‘
as
hed as,
o
pouco
o ado
po
an
‘
os
ca ballos
¡Maldi a
sea
ela!
sacando
di ei as
Eu
an
{
a
manigua
cheas
de
u uxe
e
baix
‘
as
palmei as
a
c uz
y-a
ele a.
si
lemb
‘
a
e iña
¡Como
oa
o
empo!
oleo
po
ela,
Miña
nai
Sabela
soño
c
‘
os
ogue es
non
iña
que
da me;
d
‘
a
es a
d
‘
aldea
meu
pai
xa
mo e a;
c
‘
o
epiniqueo
abucos
e
ca gas
d
‘
a
campá
pequeña
I
soaudo
aleg ías,
ou
maguas
e e nas
¡Ai
miña
naimña!
qu
‘
es ás
baix
:
a
é a
moi
p e o
d
‘
o
ad o
onde
an
á
es a,
déixalleun
cu uncho
6
ilio
qu
‘
espe a
cump i
o
seu
empo
ou
qu
‘
acabe
a
gue a
p a
bica
cho ando
a
c uz
de
madei a
pos a
de
limosna
pol-as
maus
alleas
e
le a
mo endo
n
‘
as
niñas
imp esas
aquela
Ig exiña
cau i a
d
‘
as
hed as
po
an
‘
os
ca ballos
sacando
di ei as
ckeas
de
a uxe
a
c uz
y-a
ele a.
HKLionoKO
F.
GASTAÑADUA
Dibujos
de
R.
Can o
^j e i
©ai
ommmmm
i
No
es
posible
liabla
de
O ense
sin
epe i
una
ez
más
el
iejo
y
conoci
do
can a ,
po que
en
el
pa ece
conden
sa se
oda
la
his o ia
de
la
ciudad,
y
den o
de
sus
líneas
con ene se
los
ele
men os
p incipales
que
la
han
dado
ida.
Sin
las
Bu gas
acaso
no
hubip a
exis ido
O ense,
cuyo
o igen
pa ece
habe
sido
un
núcleo
de
i iendas
ag u
pado
al ededo
de
las
an iguas
e mas;
el
puen e,
uno
de
los
muy
pocos
que
en
el
dila ado
cu so
del
Miño
ponen
en
comunicación
sus
dos
o illas,
hubo
de
con ibui
pe sonamen e
á
la
p ospe i
dad
de
la
población,
en
cuyo
p og esi
o
lo ecimien o
u o
ambién
g an
pa e
la
de
muy
an iguo
ene ada
imá-
geh
del
C is o,
cons an e
obje o
de
nu
me osas
pe eg inaciones.
Desconocido
aun
el
o igen
de
la
e
us a
ciudad,
limi adas
las
no icias
de
su
undación
á
más
ó
menos
p obables
conje u as,
llama
la
a ención
sin
em
ba go
que
la
mayo
pa e
de
los
nom
b es
con
que
la
designan
los
geóg a os
ó
his o iado es
de
odos
los
iempos,
ienen
un
sen ido
e imológico
que
pa
ece
con i ma
que
O ense
nació
á
la
ida
de
los
pueblos
po
la
sola
e icacia
de
sus
manan iales
de
hi ien es
aguas.
Los
que
a ibuyen
su
undación
á
los
cel as,
hacen
de i a
el
nomb e
de
las
palab as
o ,
agua
y
ens,
calien e;
los
'
que
la
suponen
omana,
llamá onla
Aguac
calidac;
y
inalmen e
aquellos
pa a
quienes
la
población
da a
de
la
época
de
los
conquis ado es
sue os
ie
nen
po
indudable
que
O ense
se
llamó
Wa in
see,
es o
es,
lago
calien e.
Di í
cil
es
po
aho a
ap ecia
el
alo
his ó
ico
de
ales
opiniones,
pe o,
sea
és e
T es
oos s
hay
en
O ense
que
no
las
hay
en
España;
el
San o
C is o,
la
Puen e,
y
la
Bu ga hi iendo
el
agua.
cual
ue e,
la
coincidencia
an es
apun
ada
sal a
á
la
is a,
y
á
obus ece la
y
demos a
la exis encia
de
Ja
ciudad
omana,
ha
con ibuido
el
descub i
mien o
de
dos
lápidas
con
sendas
ins
c ipciones,
encon adas
en
los
años
2
y
35
'del
siglo
p esen e.
Con iene
una
de
ellas
un
ex- o o
de
C ajm
Sulpicio
Fla
o
á
la
diosa
Tie a;
la
o a,
hallada
en
una
hue a
inmedia a
á
las
Bu gas,
es
un
elegan e
cipo
de
g ani o,
en
el
cual,
en
bellos
ca ac e es
del
p ime
si
glo
de
la
e a
c is iana
se
lee
una
dedi
ca o ia
hecha
á
las
Nin as
de
las
aguas
po
una
dama
omana
que
había
ob e
nido
en
las
e mas
la
cu ación
de
sus
males.
Monumen o
es
es e
úl imo
del
más
al o
in e és
pa a
O ense,
eñ
cuyo
Museo
p o incial
igu a.
Po
él
sabe
mos
que
los
amosos
manan iales
de
las
Bu gas,
hoy
des inados
exclusi amen
e
á
usos
domés icos,
ue on
u ilizados
como
medicinales
po
la
población
o
mana,
que
supo
ap ecia
mejo
que
no
so os
el
alo
de
usa
aguas, cuya
em-
pe aju a,
que
a ía
en
los
dis in os
su
ide os
públicos
y
pa icula es
en e
40
y
70
g ados
cen íg ados,
bas a
po
si
sola
pa a
da les
excepcional
impo
ancia
e apéu ica.
De
la
p o unda
oscu idad
que
en
uel e
los
sucesos
ocu idos
du an e
el
pe íodo
omano
en
la
ieja
Au ia,
su
ge
és a
de
epen e
á
la
i a
luz
de
la
his o ia,
coincidiendo
con
las
o mida
bles
in asiones
de
los
bá ba os,
que
die on
en
ie a
con
el
ya
caduco
im
pe io
omano.
Los
Sue os,
es ablecidos
en
ella
como
en
el
es o
de
G-alicia,
de
bie on
encon a se
con
una
población
de
alguna
impo ancia,
pues o
que la
e igie on
en
sede
episcopal,
si
ya
no
exis ía
an es,
y
algunos
de
sus
eyes
esidie on
la go
iempo
den o
de
sus
mu os.
De
en onces
da a
ambién
la
cons ucción
de
la
iglesia
consag ada
á
S.
Ma in,
lle ada
á
cabo
po
Ca ia i-
co,
que
ab azó
la
e
ca ólica,
ag adeci
do
á
un
milag o
que
ob ó
el
san o
cu
ando
á
un
hijo
suyo.
Desde
es a
época
e lójanse
con
ené gicos
azos
en
la
his o ia
de
O ense,
los
hechos
más
sa
lien es
de
la
his o ia
nacional.
La
po
de osa
mona -
quía
sue a,
despuósdel76
años
de
exis
encia,
desa
pa ece
á
ma
nos
de
Leo i-
gildo,
el
cual
en ando
á
sang ey uego
en
Galicia,
in
co po a
aque
llos
as os
do
minios
al
im
pe io
godo.
Cuando
la
in
asión
sa a
cena,
la
ciu
dad
de
O ense
es
a asada
has a
los
ci
mien os
en
el
año
716
po
Abdhul-Azin,
hijo
de
Muza;
conqu
is ada
po
O doño
1
es
nue amen
e
des uida
po
los
mo os,
y
así
pe mane
ce
has a
que
Al onso
III
la
econquis a
y
comienza
su
epoblación
en
el
úl imo
e cio
del
siglo
IX.
Pe o
un
siglo
más
a de,
los
No mandos
p ime o
y
después
los
A a
bes
al
mando
del
e ible
Almanzo ,
con ie en
la
es au ada
ciudad
en
mon ón
de
humean es
uinas,
y
en
es e
es ado
de
desolación
pe manece
has
a
los
iempos
de
Sancho
II
que
compadecido
déla
p eca ia
si uación
en
que
encon ó
el
e i o io
gallego,
se
dedicó
á
es au a
y
do a
algunas
de
sus
iglesias.
Pa a
la
de
O ense
nomb ó
po
Obispo
á
Ede onio,
cuya
memo ia
pe se e a
en e
noso os
po
la
lápida
que
se
conse a
en
el
emplo
de
San a
Ma ía
la
Mad e,
que
el
mandó
eedi ica .
T as
de
an as
y
an
epe idas
cala-
midades,
lu
cen
al
in
me
jo es
iempos
pa a
nues a
ciudad
y
su
iglesia.
Fa o-
écenla
los
e
yes
con
p i i
legios
y
dona
ciones;
concé-
denla
ue os
los
Obispos
á
cuyo
seño
ío
pe enece
y
pueblo
y
p e
lados
siguien
do
el
ejemplo
de
las
demás
ciudades
galle
gas,
hacen
su
gi
de
en e
los
escomb os
de
las pasadas
lu
chas
los
mag
ní icos
edi i
cios
que
han
llegado
en
su
mayo
pa e
has a
noso os
pa a
a es i
gua
el
lo e
cien e
es ado
de
las
a es
en
aquel
b illan e
pe io
do
y
demos a
los
g andes
alien os
y
la
é
inqueb an able
con
que
se
aco
me ían
las
mas
al as
emp esas.
A
la
es au ación
de
San a
Ma ía
lle ada
á
cabo
po
Ede onio,
sigue
la
cons
ucción
del
palacio
episcopal,
co
menzada
po
D.
Diego,
el
amigo
del
g an
G-elmi ez;
poco
después
comien
zan
las
ob as
de
la
ca ed al
de
S.
Ma in,
edi icada
en
el
mismo
luga
que
ocu
paba
la
an e io ,
ob as
á
las
que
se
dio
an
igo oso
impulso,
que
á
ines
del
siglo
XII
se
había e minado
ya
la
ca
bece a
del
emplo
y
el
c uce o,
y
en
4
de
Julio
de
1194
se
consag aba
con
o
da
solemnidad
el
al a
mayo .
No
mas
que
medio
siglo
después
e minaba
la
cons ucción
de
la
ca ed al
el
Obispo
D.
Lo enzo
y
acome ía
la
del
mages-
uoso
puen e
sob e
el
miño,
según
ase
gu a
su
con empo áneo
Lucas
de
Tuy.
Es o
no
obs an e,
no
bas ó
la
o un
da
a i mación
del
Tudense
pa a
des
ui
la
c eencia,
muy
gene almen e
admi ida
y
pe pe uada
po
laj adición
que supone
ob a
omana
el
puen e
de
O ense.
Nue as]
in es igaciones
i
sob e
las
ías
omanas
que c uzaban
el
e i
o io
gallego,
pa ecen
con i ma
¡
es a
opinión,
y
las
pied as
milia es
de
Ba
de
las
ías
mili a es
gallegas,
Es
muy
posible
que
el
puen e
que
en onces
de
bió
exis i
sob e
el
Miño
haya
su ido
la
is e
sue e
déla
ciudad
en
los
si
glos
que
siguie on
ala
dominación
de
Roma,
no
ol iendo
á
econs uise
has
a
los
iempos
de
L.
Lo enzo.
De
odos
modos
la
ob a
del
amoso
p elado
ue
du an e
mucho
iempo
la
admi ación
de
p opios
y
ex años,
po
su
he mosa
cons ucción
y
mages no-
sas
p opo ciones;
y
Ja
musa
popula
que
pe pe uó
su
ecue do
po
medio
del
an iquísimo
can a ,
pa eció
deja
en
ol ido
en
g acia
á
su
belleza,
las
mil
icisi udes
padecidas
en
dis in
as
épocas
po
el
iejo
puen e.
Ya
en
el
p ime
e cio
del
siglo
XV
se
halla
ba
es e
en
ie a,
haciéndose
el
paso
del
ío
po
medio
de
dos
ba cas,
una
de
las
cuales
pe enecía
al
Obispo
y
la
o a
al
Concejo.
En
Agos o
de
1443
es
con a a on
las
ob as
de
es au ación
Puen e
mayo
giña
y
S.
Lo enzo
de
Cañón
son
es i
gios
que
señalan
con
ela i a
segu idad
la
exis encia
de
un
camino
que
debía
pasa
po
O ense,
con inuando
quizá
á
uni
las
capi ales
de
los
con en os
ju
ídicos
B aca ense
y
Lucense,
mien as
la
Yia-no a
des iándose
hacia
el
N.
E.
segui ía
á
As ú ica,
pun o
de
enlace
con
Alonso
G omez,
ped ei o,
aplicándo
se
á
los
gas os
los
dos
dine os
que
pe
cibía
po
po azgo
el
p elado,
y
seña
lándose
nue os
a bi ios
con
el
mismo
obje o
.
A
p incipios
del
siglo
XVi
ol ian
á
hace se
ob asen
el
puen e,
y
en
1508
se
p ohibía
que
pasasen
po
el
ca os
ca
gados;
en
1564
una
eal
p o isión
o
denaba
un
pago
de
ma a edís,
jia a
la-
ob a
del
puen e
que
se
á
mal
epa ando
ij
apendo.
según
dicen
las
ac as
del
Concejo;
y
en
1568
se
eedi icaba
el
cas illo
que
enía
á
la
en ada;
en
1574
e a
maes o
de
las
ob as
del
puen e
Fe nando
de
la
Calleja;
en
1761
se
nomb ó
pa a
econoce le
á
D.
F ancis
co
Zelae a
y
á
F .
Plácido
Iglesias,
monee
benedic ino
de
Celano a,
pues,
quizá
á
consecuencia
del
emblo
de
ie a
que
se
sin ió
en
la"Ciudad
el
31
D.
Melcho
P ado
y
no
e minó
has a
ocho
años
después.
La
úl ima
ecom
posición
es
de
nues os
dias,
pues o
que
se
ejecu ó
du an e
el
úl imo
cua o
del
p esen e
siglo.
Tan
p olongada
se ie
de
desdichas
no
es
muy
ap opósi o
pa a
inspi a
con
ianza
en
nues o
he moso
puen e
y
el
no
in e umpido
ánsi o
que
hoy
po
él
se
hace,
pudie a
algún
dia
acaba
con
las
queb an adas
ue zas
del
iejo
gigan e,
p i ándonos
á
la
ez
de
comu
nicación
ácil
con-'-el
es o
del
mundo,
La
Bu ga
de
Ma zo
de
dicho
año,
alseó
el
a an
que
del
a co
mayo
y
una
de
las
cepas
po
jun o
el
plano
de
agua,
an o
que
debiendo
pasa
po
él
a ias
piezas
de
a ille ía
que
iban
desde
Cha es
á
la
Co uña,
hubo
necesidad
de
conduci las
po
el
io.
En
1777
se
dis
ponía
á
ejecu a
nue as
epa aciones
en
el
puen e
el
a qui ec o
D.
Ped o
Fon enla,
las
cuales
con inuaban
dos
años
después
bajo
la
di ección
del
a
qui ec o
S .
Mazo.
O o
la go
pe íodo
de
ob as
empezó
en
1827
á
ca go
de
y
de
un
monumen o
bellísimo
que
nos
lega on
las
edades
pasadas.
Po
eso
ha
sido
an
aplaudida
la
idea
de
da le
un
suceso
mas
en
a monía
con
las
ne
cesidades
mode nas,
idea
con e ida
ya
en
ley
del
eino,
po
las
e icaces
ges iones
de
un
buen
hijo
de
O ense,
y
cuya
ealización
espe amos
odos
con
impaciencia.
ab u o
VAZQUEZ
NÚÑEZ
LOS
HUMILDES
_
«Si
he
de
cumpli
a
conciencia
la
misión
que
me
encomendó
Laba a
me
decía
yo,
pocos
dias
hace
—
no
de
bo
limi a me
á
deci
cosas
de
los
g an
des
y
de
los
ilus es,
solamen e.
Gali
cia
en
Mad id,
no
son
ellos
solos,
po
más
que
con ibuyan
á
su
ama
y
á
su
glo ia.
Los
humildes,
los
pequeños,
los
insigni ican es,
son
ambién
Galicia.
Di
gamos
algo
de
los
humildes.
^
^
Ca gué
la
S einheil;
me
echó
á
la
ca-
lleyá
poco
ol ía
á
casa
con
unas
cuan
as
placas
imp esionadas,
p opias
pa a
el
in
que
me
había
p opues o.
Va desapa eciendo
de
Mad id
el
ipo
simpá ico
y
clásico
del
aguado ,
la
solo
se
les
ó
en
los
ba ios
an iguos,
donde,
po
causas
que
no
me
impo
an.
no
ha
llegado
oda ía
el
p og eso
del
Lozoya.
Pe o
quedan
bas an es
pa
a
que
pueda
habla se
de
ellos
como
de
algo
que
es
oda ía.
P o o ipo
de
la humildad
y
de
la
hon
adez
ba
sido
siemp e
el
in eliz
p oce
den e
de
Galicia
que
en
la
Co e
se
de
dica
á
su i
de
agua
al
ecinda io
po
un
módico
es ipendio
mensual.
Ln
las
casas
donde
i en
gen es
las
más
i
mo a as
y
asus adizas,
el
aguado
es
el
único
ex año
á
quien
no
se
igila.
To
dos
saben
que
no
hay
se
más
exen o
de
malos
p opósi os
ni
más
con o me
con
su
posición
humilde.
El
aguado
es
homb e
de
con ianza
pa a
mil
menudos
se icios
que
hace
siemp e
de
buena
olun ad
é
in eli
gencia,
y
á
cambio
de
los
cuales
eci
be
pequeñísimas
ecompensas
.
Acep a
lo
que
le
o ecen,
sin
o ende se,
y
ha
ce
su
camino
y
log a
sin
p e en
siones.
En
eso
es á
el
mis e
•
iodesu
esigna
ción.
Se
p i a
de
muchas
cosas,
mien as
eje ce
el
o icio.
Sopo a
el
peso
ab umado
de
la
cuba
en
los
helados
dias
del
in ie no
como
en
los
so ocan es
del
es
ío.
Subiendo,
sin
cesa ,
escale as,
des
de
la
mañana
has a
la
noche,
no
iene
más
espa cimien os
que
el
a i o
de
con e sación
con
sus
compañe os,
en
la
uen e,
mien as
las
cubas
se
llenan.
Y
en
es os
momen os,
que
a ias
e
ces
he
so p endido,
es
cuando
se
pone
de
mani ies o
la
sencillez
de
su
ca ác
e .
Los
aguado es,
en e
si,
hablan
siem
p e
de
la
e ina,
del
campo
que
deja
on
ó
del
que
in en an
comp a ,
de
las
galiñas,
de
las
apazas,
de
odo,
en
in,
lo
de
allá;
nunca
de
polí ica
ó
de
las
pasioncillas
desp eciables
de
es a
ida
mad ileña.
Gen e
salida
de
las
aldeas
no
b illan
po
su
ilus ación,
pe o
admi an
po
su
ins in o.
Aquello
que
necesi an
sa
be
pa a
i i ,
lo
ap enden
enseguida;
con
lo
que
no
puede
se les
ú il,
no
se
p eocupan.
Con iados
en
la
o aleza
de
su
cue
po,
no
le
cuidan
exaje adamen e,
y
co
men
poco
y
due men
mas,
con
al
de
i
empelando
pese iñas.
Y
el
dia
en
que
el
ga o
log ó
su
ambicionada
go du a,
dejan
la
cuba,
se
despiden
de
los
com-
pañei os,
y
emp enden
el
eg eso
á
su
ie a,
lle ando
mucho
que
con a
en
sucesos
y
cos umb es
que
han
obse
ado,
y
no
poco
en
moneda
co ien e.
No
odos
los
aguado es
son
de
Ga
licia,
pe o
á
odos
los
llaman
aquí
ga
llegos,
los
gol os
y
g anujillas
¡Como
si
con
eso
les
insul a an!
¿Qué
suele
habe
de
moles o
en
el
apela i o,
sabiendo
que
no
hay
condi
ción
censu able,
ípica
en
el
gallego?
Son,
como
he
dicho,
humildes,
ue es,
abajado es,
hon ados.
No
hay
memo
ia
de
que
ninguno
se
hicie a
céleb e
po
c ímenes
ó
deli os.
Y
con
odo
es o
¿hab á
quien
no
en
ienda
que
es
más
un
elogio
que
una
mo i icación,
el
dic ado
de
gallego?
Yo
con ieso
que
admi o
á
es os
hom
b es
en e
los
cuales
no
hace
camino
el
ge men
socialis a,
ni
las
mode nísi
mas
endencias
de
luchas
de
las
clases
bajas
con a
odo
lo
exis en e.
Y
eso
que
no
puede
habe
compa ación
el
es ado
de
los
que
se
quejan,
con
la
ida
de
es os
pacien ísimos
abajado es.
¿Qué
saben
ellos,
ni
qué
les
impo a
de
bu gueses
ni
pa onos?
¿Qué
p eocupa
ción
les
p oduce
la
jo nada
de
ocho
ho as?
De
ijo
que
si
se
les
p egun a a,
pedi ian,
po
el
con
a io,
que
el
dia
u iese
más,
pa a
de
dica las
al
abajo.
En
in,
pa a
e mi
na
sin e iza é
mis
opiniones
en
es e
asun o,
diciendo
que
si
Jesús
hubie a
e
nido
al
mundo
en
es os
iempos,
no
du
do
de
que
asi
como
eligió
após oles
en e
los
pescado es,
hoy
hubie a
ele
gido
alguno
de
sus
discípulos
en e
los
aguado es
.
.
ose
CAMPO
MORENO
Mad id,
Mayo
1S98
FRAGMENTOSDESCRIPTIVOS
Al
aspone
la
pue a
u o
el
pad e
de
Ca mela
que
ce a
los
ojos
deslumb ado
po
aquel
sol
b illan e
de
e ano
que
se
p ecipi aba
desde
el
cielo
y
caia
en
un
des
bo damien o
de
luz
sob e
las
lomas.
A
la
somb a
de
es as
danzaban
las
pa ejas
pas o iles
al
son
de
las
canciones
popu
la es
de
la
ie a.
Del
ondo
de
las
iendas
b o aba
el
inquie o
pla illea
de
las
aleg es
pande e as
que
bailaban
de
gozo
en e
las
manos
de
las
mozas
ag opadas
en
o no
de
las
pa ejas
de
dazan es.
Una
de
las
obus as
hijas
del
país
echaba
hacia
a ás
el
pa
ñuelo
de
seda
que
caia
como
un
co inaje
de
colo es
chillones
sob e
el
son osado
de
su
en e,
y
en onaba
una
copla
pica esca
que
a ancaba
á
las
manos
un
aplauso
y
á
los
pechos
a oniles
un
g i o
de
la
sa is acción
colmada,
un
¿a u uxo»
p olongado.
Al
e mina
el
can o
mi aba
la
moza
en
o no
suyo
y
son eía
á
los
galanes
escuchando
sus
endidas
alabanzas
que
se
con undían
en
el
ai e
con
las
no as
de
la
copla
que
aho a
epe ían
las
muchachas
del
co o
acompañándose
siemp e
con
el
can u ea
de
las
bu
lliciosas
pande e as.
Después
una
nue a
can ado a
sus i uía
á
la
p ime a
y
se
es o
zaba
en
supe a la,
en ojeciendo
po
el
es ue zo
y
la
in ención
de
sus
palab as
que
as
cendía
al
aleg e
chispea
de
sus
ojos
elinos.
Y
o a
ez
el
co o
epe ía
la
copla,
has a
que
los
bailado es
caían
endidos
sob e
el
césped,
iendo
ellas
y
mi ando
á
los
homb es
con
malicia,
ojos
ellos
de
place
y
de
cansancio.
En onces
del
cí culo
que
o maban
las
can ado as
y
las
mozas
salían
al
me
dio
o as
pa ejas,
y
ol ían,
el
baile
á
empeza ,
y
á
pla illea
las
pande e as,
enme
dio
de
una
a mós e a
canden e
que
encendía
los
semblan es
y
lo
en ol ía
odo
en
olea
das
de
pol o
y
humo
que
iznaban
los
os os.
(1)
Del
cuen o
La
Vi gen
de
la
Lan ada
que
o ma
pa e
del
lib o
G andes
y
chicas,
p óximo
á
publi
ca se.
Los
ciegos
co ían
de
g upo
en
g upo
de ás
de
sus
desmed ados
laza illos
que
á
du as
penas
se
ab ían
paso
en e
la
gen e
a as ando
á
sus
amos,
i ándoles
de
una
pun a
de
la
capa.
Los
endedo es
de
u as
y
comidas
llamaban
al
pasa
á
los
ome os
enga uzándoles
con
zalame ías
y
pi opos.
Las
muchachas
de
umbo
de
las
aldeas
in
media as
disc e eabaná
las
somb as
de
las
iendas
coa
algunos
aleg es
seño i os
que
habían
enido
de
las
illas
á
lomos
de
bien
enjaezados
y
pia an es
alazanes.
Y
sob e
las
copas
y
los
ja os,
allá
en
el
ondo
de
los
imp o isados
en o illos,
caíanlos
es
pumosos
inos
de
la
ie a,
bo bujeando
de
aleg ía
y
ánsias
de
chispea
más
a de
en
las
mi adas
b illan es
de
los
éb ios.
Y
abajo
allá
abajo,
en e
las
pied as
pun iagudas
y
neg as
donde
el
ma
deshacía
el
encaje
a ilig anado
de
sus
c es as
de
espuma,
omaban
el
baño
de
ola
las
moce onas
j
ay
anas,
las
pálidas
his é icas
que
enían
á
ecka
el
demonio
el
día
de
la
ies a
el
o zudo
ganan
que
dejó
el
a ado
á
la
e minación
del
su co
abie o,
el
iejo
y
el
niño
el
lab ado
os ado
y
o nido
y
la
aldeani a
son osada,
homb es
y
muje es
p omiscua
dos,
odos
los
que
pa a
eso
habían
enido
has a
allí
de
luengas
ie as,
los
hiios
de
los
m m ao
7
J
Lima se
p ecipi aba
en
ajas
de
espuma
hacia
la
o illa,
le an ando
únicas
y
desnudando
mo ideces,
besando
pechos
de
nie e
y
es echando
escul u ales
bellezas
pas o iles,
endiendo
po
momen os
su
al omb a
blanquísima
de
aguas
espumosas
so
b e
la
ina
a ena
esmal ada
de
nacá es
b illan es,
ó
es ellándose
ai ado
en
los
ca co
midos
a e
ci es
á
cuyos
neg os
picos
se
aga aban
descansando
algunos
osados
nada
do es.
Todas
las
mi adas
de
las
gen es
de
a iba
con e gían
allá
abajo.
Y
cuando
una
o.
a
a e ida
pene aba
más
quedas
o as
en
la
playa,
llenábase
el
ai e
de
g i os
y
de
isas,
hundíanse
los
desp e enidos
en
el
agua
has a
el
pescuezo,
y
una
legión
de
blan
cos
moce il
os
no
las
lincas
aMaanoc,
an
„1
__
__
•!
1
,
.
.
,
,
,
.
-í
,
,
---
O
---
---
y
una
u«
Uiau-
cos
piececi os
de
las
lindas
aldeanas
se
desbandaba
playa
a iba
huyendo
á
la
ola
eme
subía,
subía,
ne siími indnla.a
siAmn a
_
___
.......
........
-i
,
i
JAIME
SOLA
MESTRE
MIOSOTIS
I
¿Te
acue das
cuando
decia
o illa
del
a oyuelo:
—
oma
azules
mioso is,
colócalos
en
el
pecho,
azules
son
cual
us
o.ios,
azules
son
cual
el
cielo,
ellos
dicen
«no
me
ol ides»
y
aunque
yo
deci lo
quie o,
como
sé
que
e es
muje
engo
miedo,
mucho
miedo?.
.
31
Hoy
es
Mayo,
Mayo
he moso
como
el
Mayo
de
aquel
iempo.
El
mism
)
a oyo
que
en onces,
co e
en e
he acleós
y
ébol,
los
alisos
Sun
los
mismos,
que
oye on
us
ju amen os,
igual
que
en onces,
mioso is,
aleg e
sigo
cogiendo,
odo
es á
igual...
¡ odo
nó!
mi o
en
o no
y
no
e
eo
mas
á
pesa
de
es a
solo
ni
llo o,
ni
me
en is ezco.
Hoy
engo
amada
más
iel,
amada
en
quien
siemp e
c eo.
La
llaman
Vi gen
Pu ísima
y
es
al
que
llo a,
Consuelo;
es
al
que
espe a,
Espe anza;
e<
al
que
su e,
Remedio,
La
lle o
azules
mioso is
y
an e
su
al a
me
p os e no,
si
la
dig
’
o
«no
me
ol ides»
ella
me
dice
« e
espe o»
y
an e
an
g a a
p omesa
que
deja
en e e
un
cielo,
en
o aciones
e ien es
san os
amo es
la
o ezco
y
al
o ece le
mioso is
como
á
í
en
o o
iempo,
siemp e
digo
«en
i
con io»
pe o
nunca
« engo
miedo.»
iTER oilio
P.
PLACER
UNA
PROCESION
DE
ALDEA
B
ij
iuíj
po
el
a io
7
Delan e
de
la
Iglesia
OS
AK
0
RES
D
4
A
ROSIÑA
Rosiñ'
é
a
apaza
mais
]ind
‘
e
g aciosa
Qu
£
a ollas
cobixa
gallego
luga :
Non
hai
ou a
nena
an
aga imosa
Nin
mais
ei icei a
se
pod
‘
a opa .
Po
den es,
en
pel as;
po
olios,
lucei os;
Po
beizos
be mellos,
oxiño
co al;
Y-os
seus
mo emen os
son
an
ga ulei os
Qu
‘
é
a
en exa
de
odal-as
mozas
do
al...
Pois
ben:
á
Rosiña,
Be olo
d
‘
Enxía,
Amos oulle
seica
sen
g ande
que e
Y-a
p obe
apaza
deixous
1
aquél
dia
Le a
de
p omesas
¡6
cabo
mulle !
Fai
un
mes,
dos
ag os
os
dous
namo ados
Xun iños
i aban
alando
do
amo ...
D
‘
es onzas
en
óla
moi
amo a ados
Os
olios
y-a
ca a
baixoulle
de
co .
—
¿Que
demos
i eche?
—
pe gun alb
a
xen e.
—
¿Que
íoi
d
‘
aquil
xenio
qu
‘
ago a
non
es?...
Y-a
in elis
neniña
clio and
4
e
doen e
Po
oda
impos a
....
dá
seb
1
6s
seus
pós.
XAN
PLA
ZUBIRI
INSTANTANEA
Yigo
—
Paso
de
la
a ille ía
po
la
calle
del
P incipe
_
'1
Unha
a de
e a
d
‘
aquelas
d
‘
as
canículas
d
‘
o
b an
sin
as b isas
qu
‘
o
se án
sabe
nainiño
aelas.
E
cand
‘
o
sol
xa
non
a de
salen
d
l
a
casa
Ca mela
e
d
‘
o
io
pol-a
ó ela
iba
paseando
esa
a de.
A
ei a
á
eces
d
l
o
io
pasenino
s
‘
achegaba
y-ou as
o
esco
buscaba
d
‘
algún
salguei o
somb ío.
P e o
d
‘
ela,
eca ado
amen
And és
a
seguiu
e
n-as
ol as
s
‘
ascondíu
d
l
aquel
io
asosegado.
And és
en
po en
1
os
a b es
qu
l
a
moza
se
descalz
iba
e
os
b aucos
pés
se
úo
Haba,
pés
como
ei os
de
ma b és.
Algo
d
‘
o
cobado
a iba
oi
as
mangas
ecollendo,
e
emangada
me endo
as
mans
an
‘
as
ondas
iba.
T enzas
de
cábelos
lou os
d
‘
o
pei o
lie
pendu aban
cando
suas
mans
sacaban
d
‘
ay-auga
os
b an
eos
pelou os.
Dempois
de
ace
a io
d
‘
aquelas
pod as
edondas,
co endo
salen
d
‘
as
ondas,
sen ó
use
á
ei a
d
‘
o
io.
Vendosees u o
uns
momen os
com*
as
angas
que
pasaban
cal
espello
e a aban
seus
co es,
seus
mo imen os.
E
cand
‘
os
olios
o nando
ixaba
sób
1
os
c is ales
seus
encan os
i ginales
mais
ei icei os
opaba.
Pe o
mais
esca
e
ga ida
e a
pa *
And és
Ca mela,
sin indo
cal
nunca
o
ela
que
d
‘
ela
pend*
a
sua
ida.
/
Nunca
pudo
maxina
que
ala
supe an
audos
aqueles
b azos
desnudos,
aqueles
pés
sin
calza .
E
como
xa
non
a u a
e
a
pasión
e e
e
e en a
de
sil
pe o
í-e
p esen a
dian e
d
‘
aquela
he mosu a.
Un
be o
dou
a
apaza
cando
And és
xun o
á
si
iña
e
le an ándose
aguiña
de
ugi
buscaba
aza:
Mais
él
con
oz
ói ieei a,
aga ándolle
unha
man,
de
b¡cala
con
a an
solo
buscaba
a
manei a.
Y
ela
o e
com
‘
un
ou o,
dando
de
p on o
unha
ol a,
co'
a
man
que
inha
sol a
guindoull
1
á
ca a
un
pelou o.
A
moza
es onces
epa a
qu
‘
And és
queda
suspendido,
endo
ademáis
qu
‘
es á
ido
e
o
sang e
saille
d
‘
a
ca a.
Mudad;
a
co
e
e ab endo
Ca mela
pa a
And és
mi a
e
os
saloucos
que
sospi
a
as
e
las
U
‘
es án
qui an
lo.
--8on
pequeñas
es as
magoas
d¡ll
‘
And és
o
ela
is e,
meu
pei o,
si,
non
esis e
e
n
‘
os
eus
olios
as
agoas.
Po
Dios,
Ca mela,
en
calma,
¿que
m
‘
impo a
es ^i
e ida
si
ou c as
le o
minha
ida
po
i
sang ando
n
‘
a
yalma?
Ti
se ap e
de
ain
ugindo,
i
de
co e
con
a edo:
¿po que
che
da
an o
medo
és e
amo qu
1
es ou
su indo?
¿Non
esquepo
inaisqueloi e
po
apa a se
d
‘
o
pei o
xa
no
encon ó
no
meu
lei o
asosego
pol
a
noiie?
Si
aínda
con
inais
des io
an o
amo
de
paga
a as
dime
¿po
qué
non
me
ma as
con
un
peloui
o
d
‘
o
io?
—
Fala
Ca mela
p ecu a
espondendo
á
aquel
palique
—
o
mozo
que
á
min
me
bique
an es
que
ale
c
‘
o
cu a;
Muíle
sin
hones idade
si
hay
quen
a
le e
á
o
al a
bendición
non
debe
acha
d'
a
man
de
ningún
abade.
—
Ben
o
sei,
And és
con es a,
mais
non
un
dono
de
ain:
qué o e,
si.
con
bó
in,
con
unha
pasión
hones a.
T a a a
de
boda
eu
cedo
non
adiando
en
i
des ío,
si
en
ua
nay
eu
con ío,
e
á.
en
pay
non
enho
medo.
Que e me
un
pouco
p ecu a
e
an es
d
‘
o
San o
Pa ón
e as
com
‘
a
bendición
xa
nos
bo a
o
seño
Cu a.
—
Pois
sendo
asi,
dille,
deixa
qu
l
es a
e ida
che
labe
e
an e
nosou o
>
acabe
odo
mo i o
de
queixa
—
Y
es o
o
deci ,
con
un
paño
que
sacou
d
‘
a
al iquei a
púxose
d
1
o
io
á
ei a
a
la a
le
á
And és
o
daño.
Limpou
d
‘
o
sang e
a
e ida
con
un
aga imo
al
que
non
deixou
mais
si ial
qu
‘
á
piel
un
pouc
‘
ancendida
E
dempois
.-o-a
man
sua
dixo,
collendo
a
d
‘
And és
—
AiñonoSi
mezo
¿non
es
n
‘
o
pina
que
asoma
a
lúa?
—
Eu
i ei
donde
i
quei as,
dixolle
And és,
mais
epa a
que
nunca
un
auga
mais
e a a
in
d
‘
es e
io
n
‘
as
ei as.
Nunca
ou in
an os
paxa os
can a
aqui
seus
amo es,
liin
an o
chei a
as
o es
nin
in
lucei os
mais
e a os.
De
i
misma
unha
ayóla
sal
cal
si
o as
es ela,
a
y-al aa
sin o,
Ca mela,
ébuli
como
unha
ola.
Logo
cando
a
casa
i ón
de
Ca mela
an
1
os
e eos,
de on
in
os
pa a eos
asi
que
se
despedi on.
Mais
Ca mela
sin
des ío
dixolle
xa
d
‘
el
apa e:
—
Non
as,
A
nd és,
á
lemb a e
d
‘
os
pelou iños
d
‘
o
io?
—
Moza
d
‘
os
cábelos
lou os,
epon,
And és
sin
a danza,
¿Quen
po
e
unha
espe anza
pode
ol ida
os
pelou us?
luis
B.
SEO
a
NE
San iago,
'S'.'S
Dibujos
de
R.
Cou o