Reseña: Maria Dolors Garcia-Ramon. Geografía y género, disidencia e innovación
Abstract
Recensión de: Albet, A. (ed.) (con Janice Monk, María Pratr Ferret y Susana M. Veleda da Silva) (2019). Maria Dolors Garcia-Ramon. Geografía y género, disidencia e innovación. Barcelona: Icaria, 286 pp.
Full text
Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 81 eISSN: 2605-3322 Cómo citar este trabajo: Villarino Pérez, M. (2019). [Review of the book Maria Dolors Garcia-Ramon. Geografía y género, disidencia e innovación, edited by A. Albet]. Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 81, 2809, 1–4. Este trabajo se publica bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional. R ESEÑA BIBLIOGRÁFICA Albet, A. (ed.) (con Janice Monk, María Pratr Ferret y Susana M. Veleda da Silva) (2019). Maria Dolors Garcia-Ramon. Geografía y género, disidencia e innovación. Barcelona: Icaria, 286 pp. Montserrat Villarino Pérez Profesora jubilada Universidad de Santiago de Compostela (España) La trayectoria vital y académica de Mª Dolors Garcia-Ramon (G-R en adelante) hace imprescindible dedicarle un número de esta colección para difundir su compromiso social y sus aportaciones científicas en el campo de la geografía en general y de la geografía del género en particular. Y así lo recoge el editor en el prólogo. La obra se centra en la figura de esta geógrafa como investigadora, docente, académica, en definitiva como persona porque en G-R es difícil separar lo profesional de lo personal. El libro se organiza en cinco capítulos. El primero refleja la riqueza y diversidad de la trayectoria académica de G-R, siempre con un rasgo que la define: la curiosidad, que la lleva al descubrimiento de otras formas de hacer geografía, muy diferentes a las que había conocido en la Universidad española, y que la van dirigiendo hacia su propio camino. El paso por la Universidad de Berkeley (California) la acerca a la geografía cultural y al conocimiento de los métodos cuantitativos, que aplicará en sus investigaciones. En su estancia en la Universidad de Clark (Massachusetts) conoce otra forma de practicar y entender la geografía con la naciente geografía radical anglosajona, de gran contenido social, dimensión –la social– que incorporará a su trayectoria investigadora. Asimismo, irá construyendo una red de contactos internacionales que pondrá siempre al servicio de los colegas y estudiantes a partir de ese momento, profesora ya en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB a partir de aquí). Buena parte de este capítulo se dedica a la línea fundamental de investigación de G-R: la geografía del género. Desde los ochenta desarrolla una gran actividad en la universidad británica de Durham en reuniones y congresos, donde están presentes los temas de género. Conoce el Grupo de
Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 81, 2809, 1–4 2 Trabajo sobre Género del IBG (Institute of British Geographers), y ahí ve que puede unir el feminismo con sus intereses académicos. Posteriormente será cofundadora del Grupo de Trabajo de Geografía y Género de la UGI (Unión Geográfica Internacional). G-R cobra conciencia de que al no incorporar el enfoque de género a la investigación se oculta parte de la realidad, en detrimento de los resultados. Por ello, a partir de ese momento la componente de género estará presente en todas sus investigaciones. El camino no fue fácil en el contexto de la geografía española, sin embargo tuvo mejor acogida en la UAB donde en 1987 creó el Grupo de Geografía y Género. El objetivo fue desarrollar una línea de investigación en geografía del género y hacerla visible. Fueron múltiples las tesis y los proyectos de investigación a los que G-R incorporó investigadoras e investigadores de otras universidades y territorios españoles, y que cubrieron campos de estudio en la geografía rural o urbana. Otro gran valor de este grupo es ser un foro de debate, un centro de documentación y organizador de reuniones nacionales e internacionales. El afán de G-R por consolidar y ampliar redes internacionales la lleva a integrar en los diferentes grupos al mundo latinoamericano, aspecto este recogido en un breve apartado de este capítulo, que finaliza con la relación de los muchos galardones concedidos a G-R y con una síntesis de su perfil. G-R se caracteriza en lo personal por la vitalidad, el inconformismo, el compromiso social, la cercanía, el espíritu viajero, y en lo profesional, por el rigor en el trabajo, por ser líder, por formar equipos, por delegar, por dar y exigir a sus colegas. En definitiva, esos rasgos personales y profesionales le han permitido el buen hacer de un profesor: formar escuela. El segundo capítulo es una amplia entrevista a G-R muy bien dirigida por Albet y Prats, en la que dan voz a la protagonista. Su lectura transmite perfectamente el recorrido vital de G-R desde su ingreso como estudiante en la Universidad de Barcelona. Quedan reflejados intereses, dudas, inquietudes y cómo va centrando sus objetivos personales y profesionales. Queda muy patente uno de sus rasgos: la inquietud viajera que la llevó desde el primer momento por países y universidades del mundo, donde trabajó, aprendió y conoció los diversos modos en que se entendía y hacía geografía. Así fue construyendo sólidas redes de colaboración y fuertes amistades. Esta trayectoria estuvo imbricada con su preocupación política y su compromiso social, y así aunó sus dos intereses: la geografía y el feminismo. G-R relata pormenorizadamente su trayectoria en la UAB, el desarrollo de la geografía del género en la docencia y en la investigación, sus responsabilidades y vínculos con asociaciones profesionales nacionales e internacionales y la difusión de la geografía del género en la Universidad española. Finaliza con sus opiniones sobre los cambios recientes y el futuro de la geografía. Esta entrevista muestra un rasgo que define muy bien a la protagonista: su generosidad. No escatima las referencias a todas las personas con las que tuvo y tiene contacto, de las que aprendió y a las que enseñó y con las que formó equipo, y estas referencias las hace con un profundo afecto que se transmite al leer la entrevista.
Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 81, 2809, 1–4 3 Los capítulos tercero y cuarto recogen varios textos de G-R, el último inédito. Esta antología constituye unas pinceladas que dibujan los intereses de la autora. En el primer texto presenta de forma minuciosa la evolución de la geografía en cuanto compromiso social. Se fija en los antecedentes ya en el siglo XIX, en la aportación de las distintas escuelas, en los geógrafos más comprometidos e incide en la ruptura epistemológica a partir de los años setenta. Incardina la geografía del género en la geografía comprometida y apunta sus aportaciones para la geografía. Destaca los ámbitos de las geografías anglosajona y latina, los diferentes enfoques, las influencias, y tiene un gran afán por precisar el sentido de las adjetivaciones que se le dan a la geografía. Hay dos textos dedicados al mundo rural entre los que median casi dos décadas. En el primero el protagonismo lo tiene una mujer rural que diversifica su actividad hacia el turismo, en el segundo lo tiene una mujer con formación universitaria que se instala voluntariamente en el medio rural para desarrollar su proyecto vital y profesional. Otro de los textos seleccionados se centra en la percepción de la experiencia colonial de dos mujeres viajeras (I. Eberhardt y G. Bell) tan diferente de la “oficial”. La autora da voz a las protagonistas a través de sus escritos, y nos brinda sus discursos sobre la política colonial y el orientalismo. Un interés de G-R fue analizar la presencia de las mujeres en el mundo académico, y así se recoge en esta antología. Se centra a finales de los noventa y en la geografía; el haber hecho un estado de la cuestión quince años antes le permite hacer comparaciones y mostrar la evolución hacia una masculinización de esta rama de conocimiento. El protagonismo indiscutible de lo angloamericano en la producción del conocimiento geográfico es el objeto de otro de los textos. A partir de un estudio bibliográfico en distintos años, la autora constata este hecho en la geografía en general y en la geografía del género en particular: la hegemonía de la lengua inglesa en la difusión del conocimiento es patente. Apunta caminos para modificar esta pauta. En el último texto (capítulo cuarto) se recogen las notas que la autora elaboró para la clase dedicada a geografía del género, de la asignatura Pensamiento geográfico. Presenta de modo claro y conciso la evolución de los estudios feministas y en concreto de la geografía del género, y desarrolla las diferentes etapas, haciendo hincapié en su aportación a la geografía. Destaca la normalización de estos estudios aunque siga habiendo notables diferencias entre países. El último capítulo, de Albet y Monk, tiene un título muy sugerente, ·Entre la innovación y la disidencia”, que califica la trayectoria de G-R, y así lo justifican los autores: por ser pionera en la introducción de la geografía del género en la geografía española así como de las metodologías cualitativas tan criticadas tal como recuerda la autora en alguna parte de esta obra, por poner en cuestión lo establecido desde un espíritu crítico y por la intensa vinculación con el ámbito
Boletín de la Asociación de Geógrafos Españoles, 81, 2809, 1–4 4 internacional pero no solo para recibir sino para difundir las investigaciones de lo local en el exterior. Los autores apoyan sus aseveraciones presentando varias propuestas temáticas y metodológicas que quedan ejemplificadas en la antología de textos del capítulo tercero. Esta publicación es muy recomendable para todas las personas a las que interese empezar a pensar en la construcción del espacio desde la óptica del género y, por supuesto, para acercarse a una de las figuras fundamentales de la geografía española.