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Sara Pazos Carballo Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Un análisis de su prevalencia y relación con variables tratamentales y criminológicas. Facultad de Psicología Grado en Psicología Año 2019 Trabajo de Fin de Grado presentado en la Facultad de Psicología de la Universidad de Santiago de Compostela para la obtención del Grado en Psicología Trabajo de fin de grado Modalidad 2 “Proyecto de investigación empírica” Autora del TFG
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 2 Índice Índice ................................................................................................................................ 2 Resumen ........................................................................................................................... 3 Abstract ............................................................................................................................ 5 Introducción .................................................................................................................... 6 Método ........................................................................................................................... 13 1 Participantes ......................................................................................................... 14 2 Materiales y Procedimiento .................................................................................. 15 3 Análisis de datos ................................................................................................... 17 Resultados ...................................................................................................................... 18 Discusión ........................................................................................................................ 24 Conclusiones .................................................................................................................. 29 Referencias bibliográficas ............................................................................................ 30 Índice de figuras ............................................................................................................ 35 Anexos ............................................................................................................................ 36
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 3 Resumen La violencia sexual hacia la mujer es un problema de salud pública presente a nivel global, con unas cifras alarmantes de incidencia y unas consecuencias devastadoras para las víctimas. Los mitos sobre agresiones sexuales representan actitudes y creencias generalmente falsas, amplia y persistentemente sostenidas, que sirven para negar y justificar la agresión sexual de los hombres contra las mujeres. Si bien su prevalencia es conocida en la población general, existe escasa literatura acerca de su impacto en la población penitenciaria. Partiendo de que los mitos acerca de las agresiones sexuales representan un importante factor explicativo de muchos ataques sexuales contra la mujer, se plantea un estudio en población penitenciaria. Para ello, se llevó a cabo un estudio correlacional con un diseño ex post facto de grupo único, en el que se contó con una muestra de 48 internos con edades comprendidas entre los 20 y los 62 años (M = 40.31, DT = 9.61), que cumplen una medida privativa de libertad en el Centro Penitenciario de A Lama. Se aplicó una batería de medidas compuesta por una escala de mitos sobre las agresiones sexuales, una escala de deseabilidad social, así como variables sociodemográficas, tratamentales y criminológicas. Los resultados obtenidos revelan una alta prevalencia de los mitos sobre agresión sexual en la población penitenciaria masculina, con independencia del tipo de delito. Entre otros hallazgos, se pone de manifiesto la relación entre los mitos y la participación en programas terapéuticos o el tiempo de permanencia en prisión. Finalmente, se extraen las conclusiones más relevantes de cara al diseño e implementación de programas de prevención e intervención intramuros.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 4 Palabras clave: Violencia sexual, mitos, AMMSA, internos, programa terapéutico. Número de palabras del trabajo: 7797
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 5 Abstract Sexual violence towards women is a global public health concern. Its figures are quite alarming and consequences for the victims are simply devastating. Sexual assaults myths represent behaviours and beliefs typically false but extensively and devotedly upheld, that serve to deny and justify sexual assaults by men against women. Although its prevalence is widely known, there is not much written about its impact on prison population. Arguing that sexual assaults myths portray a significant explanatory factor in many sexual attacks, a study in prison population is therefore contemplated. In order to do so, a linked study with a post factum design was carried out in only one group. This group was composed of 48 inmates, aged between 20 and 62 years-old (M = 40.31, SD = 9.61). These prisoners were under measures involving deprivation of liberty at A Lama Penitentiary Center. A range of measures was then applied. These were made up of a scale of sexual assaults myths, a scale of social desirability and other sociodemographic, treating and criminological variables. The results obtained showed a high prevalence of sexual assaults myths on male prison population, irrespective of the criminal offence. It is remarkable the link between myths and participation in therapeutic programmes or time in prison, amongst others. Finally, the most relevant conclusions are drawn as regards design and implementation of preventive programmes or intervention inside prisons. Keywords: sexual violence, myths, AMMSA, prisoners, therapeutic programme.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 6 Introducción La Organización Mundial de la Salud (OMS, 2002) ha reconocido la violencia contra la mujer y la violencia sexual como problemas de salud pública presentes a nivel global. El Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades del Gobierno de España (2018) muestra unas alarmantes cifras acerca de los delitos contra la libertad sexual de las mujeres. En los últimos años, concretamente desde el 2010 hasta el 2017, en relación a las agresiones sexuales nos encontramos con una media de 998 hombres detenidos o investigados al año por dicho delito y de 730 por agresiones sexuales con penetración. Estas cifras se ven incrementadas hasta 1.447 y 924 respectivamente si se hace referencia al hecho denunciado por mujeres en los cuales manifiestan ser víctimas de este tipo de delitos contra la libertad sexual. Según este informe, hemos de destacar que, en el año 2017, el 91,75% de las víctimas fueron mujeres (en casos de agresión sexual) y 93,02% (en casos de agresión sexual con penetración). La Encuesta de Delitos para Inglaterra y Gales (CSEW) estimó que menos de una de cada cinco (17%) víctimas informaron sobre su experiencia de violación a la policía, encontrando como razón más común la vergüenza, seguida de pensar que la policía no podría ayudar y que sería humillante (Elkin, 2018). A los datos de elevada prevalencia de la violencia sexual sobre la mujer hemos de añadir la gravedad de las consecuencias, que pasamos a desarrollar a continuación.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 7 Marco normativo En primer lugar, se ha de delimitar la agresión sexual en el marco legal actual existente en España. El Código Penal, en la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, hace referencia a las agresiones sexuales en el Título VIII denominado “Delitos contra la libertad e indemnidad sexuales”. Dentro de esta categoría nos encontramos, en el Capítulo I “De las agresiones sexuales” con el artículo 178 que establece lo siguiente: “El que atentare contra la libertad sexual de otra persona, utilizando violencia o intimidación, será castigado como responsable de agresión sexual con la pena de prisión de uno a cinco años.” Además, en el artículo 179, se expone que cuando dicha agresión sexual consista en acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal, o de introducción de miembros corporales u objetos por alguna de las dos primeras vías, la pena de prisión ascendería a un rango de seis a doce años, siendo el responsable castigado como culpable de violación. Asimismo, ambas penas podrían verse aumentadas en caso de que se dieran algunas de las siguientes circunstancias: cuando la violencia o intimidación ejercidas presentan un carácter especialmente degradante o vejatorio; cuando los hechos se cometan por la actuación conjunta de dos o más personas; cuando la víctima sea especialmente vulnerable, por razón de su edad, enfermedad, discapacidad o situación, salvo menores de 16 años, ya que esto se recoge en el artículo 183; cuando, para la ejecución del delito, el responsable se haya prevalido de una relación de superioridad o parentesco, por ser ascendiente, descendiente o hermano, por naturaleza o adopción, o afines, con la víctima; y, cuando el autor haga uso de armas u otros medios igualmente peligrosos, susceptibles de producir la muerte o alguna lesión, sin perjuicio de la pena que pudiera corresponder por la muerte o lesiones causadas (LO 10/1995). Consecuencias de la violencia sexual El concepto de víctima del delito alude a toda persona o colectivo que ha sufrido daño, ya sea físico o mental, sufrimiento emocional, pérdida económica o deterioro sustancial de sus derechos fundamentales, producto de la violación de las leyes criminales operativas, abuso de poder, por acción u omisión, o de un acontecimiento traumático, como pueden ser los accidentes, enfermedades y catástrofes naturales (Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, 2007). Las consecuencias de la violencia sexual, que han sido profusamente documentadas en la literatura, pueden ser clasificadas, según el ámbito de afectación, como físicas o psicológicas (Mason y Lodrick, 2013). Con respecto a las consecuencias para la salud, se pueden agrupar en efectos más inmediatos derivados directamente del incidente de violencia
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 8 sexual, mientras que las consecuencias a medio y largo plazo se producen en el período posterior a dicha violencia sexual. Además, la violencia sexual puede tener un desenlace fatal o no fatal, en función de la extensión de las lesiones y los problemas de salud (Jina y Thomas, 2013). A nivel físico, entre las preocupaciones de salud inmediatas que puede presentar una mujer superviviente de violencia sexual nos encontramos con: lesiones físicas, hemorragia o shock; y, a medio-largo plazo: infecciones en las heridas, retención de orina o incontinencia, infecciones del tracto urinario, discapacidad, dolor de espalda, síndrome de dolor crónico, síndrome del intestino irritable, trastornos gastrointestinales, fibromialgia o una pobre salud (Jina y Thomas, 2013; Sadler, Booth, Nielson y Doebbeling, 2000; Stein, Lang, Laffaye, Satz, Lenox y Dresselhauls, 2004). Más concretamente, las consecuencias de salud reproductiva se corresponderían con, de modo inmediato, trauma genito-anal; y, a medio largo plazo, dismenorrea, dispareunia, fístulas, aborto, infecciones de transmisión sexual, VIH, embarazos no deseados, infertilidad, enfermedad inflamatoria pélvica, complicaciones en el parto, muertes neonatales o muertes maternas (Jina y Thomas, 2013). La mayor parte de estas consecuencias de la violencia sexual son señaladas también por la Organización Mundial de la Salud (2013), que dicta como consecuencias físicas de salud reproductiva para la salud de las mujeres las siguientes: traumatismo ginecológico, embarazo no planeado, aborto inseguro, disfunción sexual, infecciones de transmisión sexual (incluida la infección por el VIH) y fístula traumática. Con respecto a las consecuencias a nivel psicológico, más de 40 años de investigación sobre el impacto de la violencia sexual, han sugerido que tiene efectos particularmente graves en una variedad de formas de psicopatología, ya que los resultados de los diferentes estudios indican que las personas que han sido agredidas sexualmente informan significativamente peor psicopatología que las comparaciones con individuos no agredidos sexualmente (Dworkin, Menon, Bystrynski y Allen, 2017; Sarasua, Zubizarreta, de Corral y Echeburúa, 2012). En el metaanálisis de Dworkin et al. (2017), se observa que una experiencia de agresión sexual se asocia con más de la mitad de un aumento de la desviación estándar en psicopatología, y proporciona evidencia de que muchos sobrevivientes de agresiones sexuales experimentan una mayor frecuencia o severidad de la psicopatología. En dicho análisis, se pone de manifiesto la estrecha relación de la historia de agresión sexual con trastorno de estrés postraumático, depresión, ansiedad, trastornos alimenticios, abusos de sustancias, condiciones bipolares y obsesivo-compulsivas. Más concretamente, Möller, Bäckström, Söndergaard y Helström (2014) han afirmado que la agresión sexual representa una de las experiencias más traumáticas a las que una persona puede estar expuesta en relación con la
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 9 alta incidencia de trastorno de estrés postraumático en sus consecuencias en comparación con otros traumas. De igual modo, los supervivientes de agresión sexual parecen tener un riesgo sustancialmente mayor de ideación e intentos suicidas, lo que quizás pueda ser debido a que su riesgo es elevado en todas las formas de psicopatología asociadas con agresión sexual, y puede ser incluso más saliente cuando los trastornos coexisten (Dworkin et al., 2017). Tras una agresión sexual también es común que se produzca un cambio en las conductas de salud, probablemente derivado de dichas consecuencias físicas y psicológicas, siendo frecuentes las siguientes conductas inapropiadas de salud: fumar, consumir alcohol y otras drogas, comportamiento sexual arriesgado o trastornos alimenticios (Jina y Thomas, 2013; OMS, 2013). Además, es importante señalar el incremento del riesgo de sufrir violencia sexual posteriormente (OMS, 2013). Finalmente, resulta apropiado resaltar las consecuencias fatales que puede desencadenar el incidente de la agresión sexual, como son el homicidio, el suicidio, la muerte materna y la muerte relacionada con el SIDA (Jina y Thomas, 2013); debido a su indudable magnitud y repercusión, además de su carácter irreversible. Caracterización del agresor sexual Es importante destacar que la mayoría de los delincuentes sexuales son hombres. Sin embargo, resulta complicado establecer un perfil del agresor sexual, ya que en esta categoría se incluye una población muy heterogénea en cuanto a una multitud de cuestiones: tipo de actividad delictiva y comisión o no de otros delitos no sexuales, características personales, proceso de socialización, psicopatología, estilo de vida, tasa de reincidencia y respuesta al tratamiento (Castro, López-Castedo y Sueiro, 2009; Sánchez, 2003). Es por esta razón que se necesita de una combinación de métodos evaluativos que den una descripción lo más completa y fiable posible de cada agresor sexual. Conjuntamente, Sánchez (2003) plantea que toda evaluación del agresor sexual debe, como mínimo, aclarar aspectos como: comportamiento sexual, funcionamiento social y distorsiones cognitivas. Éste establece que para que una evaluación penitenciaria sea válida actualmente debería clarificar tres elementos fundamentales: pronóstico de riesgo, objetivos de tratamiento y medidas de control; que se corresponderían de manera más específica con las siguientes cuestiones: patrón de conducta parafílica y de estimulación sexual desviado; niveles de agresividad general y de hostilidad hacia las víctimas; presencia de elementos psicopático; proceso de socialización; actitudes, valores, creencias y conocimientos, sobre la sexualidad, relaciones interpersonales
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 16 Para evaluar la deseabilidad social se utilizó la versión española adaptada por ÁvilaEspada y Jiménez-Gómez de la escala Other Deception (Nichols y Greene, 1991). Consiste en 33 ítems con respuesta en formato dicotómico de verdadero y falso (p.e. “a veces chismorreo un poco” o “no siempre digo la verdad”), que evalúa la influencia de la deseabilidad social en sujetos que intencionalmente pretenden mostrar una imagen favorable de sí mismos o que contestan de forma inconsistente. De acuerdo con el estudio de Jiménez, Sánchez y Ampudia (2008), con un punto de corte de 20 de puntuación directa, la escala muestra adecuada sensibilidad, especificidad y poder predictivo para discriminar entre sujetos que manipulan la respuesta, así como la respuesta inconsistente. Asimismo, una metaanalítica (Baer y Miller, 2002) ha confirmado la validez predictiva y discriminante de la escala Other Deception. Procedimiento Se ha llevado a cabo un estudio no experimental, con un diseño ex post facto de grupo único de tipo transversal. Se trata de un estudio correlacional, con un paradigma cuantitativo y un método de investigación inductivo. Para llevar a cabo dicha investigación, en primer lugar, se pidió una autorización al Ministerio de Interior y, una vez aceptada, se seleccionó la muestra del estudio. La aplicación de las pruebas se realizó de manera colectiva con grupos entre 5 y 10 personas. Primero, se les explicaba a los internos la finalidad de la investigación y la voluntariedad, anonimato y confidencialidad que caracterizan a la misma. A continuación, a los internos que accedían a participar en el estudio se les solicitó, en primer lugar, un consentimiento informado que incluía una hoja con información relativa al estudio, y otra en la que debían cumplimentar su consentimiento de participación. Para garantizar la confidencialidad se cumplieron todos los cánones establecidos por la Ley Orgánica 3/18 de Protección de Datos (LOPD). Después, se las facilitaban instrucciones acerca de los instrumentos de medida que debían cumplimentar. Además, se les informaba de que durante la realización de la prueba la investigadora estaría a disposición de los internos para resolver cualquier duda que les pudiera surgir.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 17 3 Análisis de datos Para llevar a cabo el análisis de los resultados obtenidos se ha utilizado el paquete estadístico “IBM SPSS Statistics 24”. En primer lugar, se analizaron los valores atípicos y se realizaron las pruebas de normalidad para los resultados obtenidos en la escala AMMSA y en la escala de deseabilidad social. A continuación, se eliminó un outlier y se volvieron a realizar dichas pruebas para confirmar que la distribución era normal mediante la prueba Kolmogorov-Smirnov. Además, se analizó la fiabilidad de las escalas utilizadas con el Alfa de Cronbach. Para analizar la prevalencia de mitos se utilizaron estadísticos descriptivos de la media, del sumatorio y las categorías de contenido teórico. Por otra parte, se realizó la prueba T para una muestra con el fin de comparar las medias obtenidas en la media y el sumatorio de la escala AMMSA con una muestra de población general, además de la d de Cohen (1998) para calcular el tamaño del efecto. Se empleó también la correlación de Pearson para establecer relaciones de la media obtenida en la escala AMMSA con la “edad cronológica”, la “edad de la primera detención”, el “tiempo en prisión” y “tiempo en el programa terapéutico”. Además, se utilizó la prueba T para muestras independientes utilizando como variable de agrupación “participar o no en programas terapéuticos” y como variable dependiente la media en la escala AMMSA, calculando de nuevo la d de Cohen para informar acerca del tamaño del efecto. Para comparar medias, también se utilizó el ANOVA de un factor, utilizando como factor el “tiempo en el programa terapéutico dividido en tres espacios temporales” y, como variable dependiente, la media en la escala AMMSA. Como el resultado de esta prueba fue significativo, se realizó la prueba de comparaciones múltiples post hoc, concretamente, la prueba de Scheffe, debido a que es la más conservadora. Se realizó el mismo procedimiento en dos ocasiones más, utilizando como factor el “tipo de programa terapéutico” y el “tipo de delito”.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 18 Resultados Al analizar la relación existente entre la media de la escala AMMSA y la media de la deseabilidad social, se encontró una correlación de r = -0.34, con una p = .018, siendo este resultado, por tanto, estadísticamente significativo (p < .05). Es decir, cuanto mayor es la puntuación media obtenida en la escala de la deseabilidad social, menor es la de la escala AMMSA y viceversa. Así, el coeficiente de determinación sería entonces de 0.12, lo que quiere decir que la deseabilidad social explica un 12% de la varianza de las puntuaciones en la escala AMMSA. Prevalencia de la aceptación de mitos Con respecto a la prevalencia de la aceptación de mitos en la población penitenciaria, la puntuación media obtenida en la escala AMMSA es de 3.36 (DT = 1.03), siendo el sumatorio medio obtenido en dicha escala es de 100.7 (DT = 30.85). En la figura 1 se puede observar que las puntuaciones más altas son las obtenidas en la categoría 2, que se corresponde con “Antagonismo hacia las demandas de las víctimas + Falta de apoyo a políticas diseñadas para ayudar a aliviar los efectos de la violencia sexual”; y, las puntuaciones más bajas se obtienen en la categoría 3, que se con responde con “Creencias que exoneran a los perpetradores masculinos al culpar a la víctima/circunstancias + Creencias de que la coacción masculina es una parte natural de las relaciones sexuales”.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 19 Figura 1. Medias en las 5 categorías de contenido teórico de la escala AMMSA. Diferencias en la escala AMMSA entre la población penitenciaria y la población general La comparación de la media obtenida en el sumatorio de la escala AMMSA en la muestra del presente estudio (M = 100.70, DT = 30.85) con la media de los varones de una población comunitaria (M = 84.38, DT = 27.22). En el Anexo A, podemos observar que, a través de la prueba T para una muestra utilizando como valor de prueba 85.02, se obtiene una t de 3.52 con una p < .01, alcanzando un tamaño de efecto medio (d = 0.56). En base a ello, se puede decir que la aceptación de mitos sobre agresión sexual es significativamente mayor en población penitenciaria que en población general. Se ha realizado la misma comparación, pero teniendo en cuenta en este caso, la media obtenida en la escala AMMSA en la muestra del estudio (M = 3.36, DT = 1.03) con la media de los varones de una población comunitaria (M = 2.81, DT = 0.91). Tal y como se puede observar en el Anexo B, a través de la prueba T para una muestra utilizando como valor de prueba 2.81, se obtiene una t de 3.68 con una p < .01. Por tanto, la diferencia entre ambas medias (0.55) es estadísticamente significativa y alcanza un tamaño de efecto medio (d = 0.57).
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 20 Relación entre la escala AMMSA y variables sociodemográficas y criminológicas Por otra parte, se ha analizado la correlación existente entre la media en la escala AMMSA con la edad, la edad de la primera detención y con el tiempo en prisión expresado en días. En el Anexo C, nos encontramos con que la media obtenida en la escala AMMSA correlaciona significativamente con las dos últimas variables, las criminológicas; pero, no correlaciona de forma significativa con la variable sociodemográfica edad. Por un lado, la relación existente con la edad de la primera detención es directa, de modo que cuanto mayor es esta última, mayor es la aceptación de mitos sobre agresión sexual. Por otro lado, la relación entre la media obtenida en la escala AMMSA y el tiempo en prisión expresado en días, es de tipo inversa. Esto es, a mayor tiempo ingresado en la prisión, menor es la aceptación de dichos mitos. Relación entre la escala AMMSA y variables tratamentales Asimismo, se han comparado las medias obtenidas en la escala AMMSA entre los internos que participan en programas terapéuticos y los que no. En el Anexo D, se puede ver que la media de los internos que participan en programas terapéuticos es menor que la media de los que no participan en ninguno (M = 3.13 vs M = 4.24). Además, tal y como se observa en el Anexo E, la diferencia entre ambas medias es estadísticamente significativa (p < .01), por lo que, los internos que participan en programas terapéuticos muestran una menor aceptación de mitos sobre agresión sexual que los que no participan en dichos programas. A través de la utilización de ambas medias y desviaciones típicas, se ha calculado una d de Cohen de 1.31, con un tamaño del efecto grande. Por otro lado, se ha analizado la relación existente entre la media obtenida en la escala AMMSA y el tiempo que llevan los internos en el programa terapéutico. En el Anexo F, se observa que la correlación entra ambas variables es de tipo inversa y estadísticamente significativa. Por tanto, se puede decir que, a mayor tiempo en el programa terapéutico, menor es la aceptación de mitos sobre agresión sexual. Además, se han comparado las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tiempo que llevan los internos en el programa terapéutico, encontrándose éste dividido en tres espacios temporales. Tras analizar los resultados, se han encontrado diferencias significativas en la comparación de dichas medias (F = 13.2, p = .000). En el Anexo G, se puede observar que las diferencias significativas se establecen entre: llevar más de 6 meses en el programa
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 21 con no participar en el programa y llevar más de 6 meses en el programa con llevar entre 0 y 6 meses. Por el contrario, no se han encontrado diferencias significativas entre no participar en ningún programa y llevar entre 0 y 6 meses en algún programa. De esta forma, se puede decir que los internos que llevan más de 6 meses en un programa terapéutico muestran significativamente menor aceptación de mitos (M = 2.6, DT = 0.63) que los que no participan en ningún programa (M = 4.24, DT = 0.69) o los que llevan entre 0 y 6 meses en el mismo (M = 3.61, DT = 0.97). No obstante, tal y como se puede observar en la figura 2, sí se encuentra una tendencia descendente en la puntuación media en la escala AMMSA a medida que se lleva más tiempo en el programa terapéutico. El gráfico presenta esta forma ya que la media en AMMSA de los que no participan en ningún programa es M = 4.24 (DT = 0.69), la de los que llevan entre 0 y 6 meses en algún programa terapéutico es M = 3.61 (DT = 0.97) y la de los que llevan más de 6 meses desciende drásticamente hasta M = 2.6 (DT = 0.63). Figura 2. Comparación de las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tiempo en el programa terapéutico dividido en tres espacios temporales. Siguiendo por la línea de los programas terapéuticos, al comparar las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tipo de programa terapéutico, se han encontrado diferencias significativas (F = 7.2, p = .002). A la vista de estos resultados, se ha
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 22 realizado esta misma comparación teniendo en cuenta la media de la deseabilidad social como covariable y, de nuevo, se encontraron diferencias significativas (F = 6.96, p = .001). Tras realizar las comparaciones múltiples post hoc, tal y como se refleja en el Anexo H, se constatan diferencias significativas con respecto a la media en la escala AMMSA entre no participar en ningún programa terapéutico y participar en el programa para el control de la agresión sexual, y entre no participar en ningún programa terapéutico y participar en el programa de deshabituación de drogas. Sin embargo, no existen diferencias significativas en las medias obtenidas en dicha escala cuando se comparan ambos programas terapéuticos. No obstante, cabe mencionar que, como se ve representado en la figura 3, la media obtenida en la escala AMMSA por los internos que participan en el programa para el control de la agresión sexual es la más baja (M = 2.69, DT = 0.84), seguida de la media de los que participan en el programa de deshabituación de drogas (M = 3.26, DT = 0.99). Finalmente, la media obtenida en dicha escala por los internos que no pertenecen a ningún programa se diferencia significativamente de estos dos, así como también se encuentra disparada con respecto a ambos. Figura 3. Comparación de las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tipo de programa terapéutico.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 23 Relación entre la escala AMMSA y el tipo de delito En último lugar, se compararon las medias obtenidas por los internos en la escala AMMSA en función del tipo de delito por el que cumplen condena, estando esta variable dividida en tres categorías: Delitos contra mujeres (Sexuales y Género), Delitos sexuales contra menores y Otros. En este caso, no se encontraron diferencias estadísticamente significativas (F = 0.27, p = .767). No obstante, las medias se verían representadas tal y como aparecen en la figura 4, siendo la media en la escala AMMSA de los internos con delitos sexuales contra menores la más baja (M = 3.13, DT = 1.20), seguida de la media de los internos con delitos sexuales y de género contra mujeres (M = 3.29, DT = 0.45). Por último, la media más elevada en la escala AMMSA sería la de los internos que presentan otro tipo de delitos (M = 3.44, DT = 1.03). Figura 4. Comparación de las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tipo de delito por el que cumplen condena.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 24 Discusión En la actualidad, si bien existen estudios en población general (Blake y Gannon, 2010; Bleecker y Murnen, 2005), son muy escasos los estudios que analizan la relación de diversas variables con la aceptación de mitos sobre agresión sexual en población penitenciaria, además de su prevalencia en dicha población. Por lo tanto, en el presente estudio, tras encontrarnos con una puntuación media en la escala de 3.36 quizás podríamos pensar, en un primer momento, que la prevalencia de mitos sobre agresión sexual en la población penitenciaria sería más baja de lo esperado, ya que el 4 es el punto medio de la escala. No obstante, tras comparar dicha prevalencia con la existente en una muestra de varones de la población general, se ha confirmado que existen diferencias significativas entre ambas poblaciones. Se ha hallado también que la aceptación de mitos en la población general es significativamente menor que la de la población penitenciaria, lo que concuerda con lo esperado, confirmando por tanto la primera hipótesis planteada en el estudio (H1). Por el contrario, Cohen (2012) muestra unos resultados que van completamente en contra de lo esperado, ya que se encontró con que los delincuentes sexuales informaban un nivel significativamente menor de aceptación de mitos de violación que los no delincuentes (Johnson y Beech, 2017). No obstante, los resultados obtenidos en el presente estudio corroboran investigaciones previas como la realizada por Beech, Oliver, Fisher y Beckett (2006), entre la muestra de agresores sexuales y una muestra de hombres no delincuentes de la población general. De este modo, Beech et al. (2006) hallaron que los delincuentes sexualmente motivados presentaban una mayor aceptación de mitos sobre agresión sexual que los hombres no delincuentes de la población general (Johnson y Beech, 2017). Además,
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 25 atendiendo a las categorías de contenido teórico (Camplá et al., 2018; Gerger et al., 2007), las puntuaciones más altas se presentan en la categoría 2, que hace referencia al antagonismo hacia las demandas de las víctimas y a la falta de apoyo a políticas diseñadas para ayudar a aliviar los efectos de la violencia sexual; y, las puntuaciones más bajas en la categoría 3, que se corresponde con las creencias que exoneran a los perpretadores masculinos al culpar a la víctima/circunstancias y a las creencias de que la coacción masculina es una parte natural de las relaciones sexuales. Esta distribución de las puntuaciones puede ser debida a que la categoría 2 parece ser una medida más indirecta de los mitos sobre agresión sexual y, por tanto, puede pasar más desapercibida su relevancia. Sin embargo, la categoría 3, hace una referencia completamente directa a los mitos más importantes y relevantes sobre agresión sexual. Con respecto a la relación entre la escala AMMSA y las variables sociodemográficas y criminológicas, cabe mencionar que a pesar de que no se constató influencia de la edad en la aceptación de mitos sobre agresión sexual, sí se encontró relación entre esta última y la edad de la primera detención y el tiempo en prisión. Por una parte, los resultados han mostrado que cuanto mayor es la edad de la primera detención, mayor es la aceptación de mitos sobre agresión sexual, por lo que la relación existente entre ambas variables confirma la segunda hipótesis planteada (H2). Por otra parte, se ha descubierto que, a mayor tiempo en prisión, menor es la aceptación de mitos sobre agresión sexual, lo que va en contra de lo planteado en la hipótesis inicial (H3) y de los resultados obtenidos en el estudio de Debowska, Boduszek, Dhingra y DeLisi (2016). Estos autores, que concluyeron que el encarcelamiento tiene un efecto positivo importante en la aceptación de mitos sobre agresión sexual, se basaron en investigaciones anteriores que han indicado que los entornos dominados por los hombres generan un entorno propicio para la intensificación de la aceptación de estos mitos. No obstante, tal y como mencionan Debowska et al. (2016), son muy pocos los estudios con diseños metodológicos sólidos que han examinado la influencia de variables en la aceptación de mitos sobre agresión sexual. Los resultados opuestos obtenidos en nuestro estudio en relación al estudio de Debowska et al (2016) podrían deberse a diferencias interculturales entre las muestras. Sin embargo, a través de los resultados encontrados en la relación de la escala AMMSA con las variables tratamentales, se podría dar otra posible explicación para la relación obtenida entre dicha escala y las variables criminológicas. En primer lugar, en este estudio se muestra cómo los internos que participan en programas terapéuticos presentan una menor aceptación de mitos sobre agresión sexual que los que no participan en dichos
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 32 Instituto de la Mujer y para la Igualdad de Oportunidades (2019). Delitos contra la libertad sexual. Victimizaciones. Recuperado de: http://www.inmujer.gob.es/MujerCifras/Violencia/DelitosLibertadSexual.htm Jiménez, F., Sánchez, G. y Ampudia, A. (2008). Utilidad de la escala Odecp de Nichols & Greene, (1991) en el MMPI-2. ODECP Y MMPI-2. Revista Iberoamericana de Diagnóstico y Evaluación Psicológica, 26(2), 75-91. Jina, R. y Thomas, L. S. (2013). Health consequences of sexual violence against women. Best Practice and Research: Clinical Obstetrics and Gynaecology, 27(1), 15–26. doi: 10.1016/j.bpobgyn.2012.08.012 Johnson, L. G. y Beech, A. (2017). Rape myth acceptance in convicted rapists: A systematic review of the literatura. Aggression and Violent Behavior, 34, 20-34. doi: 10.1016/j.avb.2017.03.004 Ley Orgánica 1/1979, de 26 de septiembre, General Penitenciaria. Boletín Oficial del Estado, 5 de octubre de 1979, núm. 239. Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal. Boletín Oficial del Estado, 24 de noviembre de 1995, núm. 281. Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales. Boletín Oficial del Estado, 6 de diciembre de 2018, núm. 294. Lonsway, K. A. y Fitzgerald, L. F. (1994). Rape myths: In review. Psychology of Women Quarterly, 18(2), 133-164. doi: 10.1111/j.1471-6402.1994.tb00448.x Marshall, W. L. y Barbaree, H. E. (1990). Outcome of comprehensive cognitive-behavioral treatment programs. En W. L. Marshall, D. R. Laws y H. E. Barbaree (Eds.). Handbook of sexual assault (pp. 363-385). New York: Plenum Press. Martín, S., Remacha, G. y Pérez, A. (2006). Comunidad Terapéutica Intrapenitenciaria. Establecimiento Penitenciario de Valencia. Documentos Penitenciarios, 6. Recuperado de: http://www.institucionpenitenciaria.es/web/export/sites/default/datos/descargables/pu blicaciones/Documento_Penitenciario_completo_6.pdf Mason, F. y Lodrick Z (2013). Psychological consequences of sexual assault. Best Practice and Research: Clinical Obstetrics and Gynaecology, 27(1), 27-37. doi: 10.1016/j.bpobgyn.2012.08.015 Megías, J. L., Romero-Sánchez, M., Durán, M., Moya, M. y Bohner, G. (2011). Spanish Validation of the Acceptance of Modern Myths about Sexual Aggression Scale
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Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 35 Índice de figuras Figura 1. Medias en las 5 categorías de contenido teórico de la escala AMMSA………….. 19 Figura 2. Comparación de las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tiempo en el programa terapéutico dividido en tres espacios temporales………………. 21 Figura 3. Comparación de las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tipo de programa terapéutico……………………………………………………………. 22 Figura 4. Comparación de las medias obtenidas en la escala AMMSA en función del tipo de delito por el que cumplen condena……………………………………………… 23
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 36 Anexos
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 37 Anexo A. Comparación de Medias del Sumatorio en la Escala AMMSA MPP MPG t gl p Sumatorio_AMMSA 100.7 84.38 3.52 47 .001** Nota. MPP: Media de la población penitenciaria; MPG: Valor de prueba o contraste tomado de la Media de un grupo de comparación de la población general (Novo et al., 2015; Unidad de Psicología Forense, 2019) **p < .01 Anexo B. Comparación de Medias de la Media en la Escala AMMSA MPP MPG t gl p Media_AMMSA 3.36 2.81 3.68 47 .001** Nota. MPP: Media de la población penitenciaria; MPG: Valor de prueba o contraste tomado de la Media de un grupo de comparación de la población general. **p < .01 Anexo C. Correlación de la Media AMMSA con la Edad, la Edad de la Primera Detención y el Tiempo en Prisión Edad Edad de la primera detención Tiempo en prisión (días) Media AMMSA r 0.08 0.32 -.481 p .593 0.03* .001** Nota. **p < .01, *p < .05 Anexo D. Estadísticos Descriptivos de la Media en la Escala AMMSA en Función de la Participación en Programas Terapéuticos ¿Participa en programas terapéuticos? M DT Media AMMSA Sí 3.13 0.98 No 4.24 0.69
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 38 Anexo E. Comparación de la Media en la Escala AMMSA en Función de la Participación en Programas Terapéuticos t gl p Media AMMSA -3.352 46 .002** Nota. **p < .01 Anexo F. Correlación de la Media en la Escala AMMSA y el Tiempo en el Programa Terapéutico en Días Tiempo en el programa terapéutico (días) Media AMMSA r -0.612 p .000*** Nota. ***p < .001 Anexo G. Comparaciones Múltiples entre las Medias en la Escala AMMSA en función del Tiempo en el Programa Terapéutico dividido en 3 Espacios Temporales (I)Tiempo en el programa terapéutico (J)Tiempo en el programa terapéutico Diferencia de medias (I-J) p No participa en programa Entre 0 y 6 meses 0.63 .153 Más de 6 meses 1.63 .000*** Entre 0 y 6 meses No participa en programa -0.63 .156 Más de 6 meses 1.01 .004** Más de 6 meses No participa en programa -1.63 .000*** Entre 0 y 6 meses -1.01 .004** Nota. ***p < .001, **p <.01
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 39 Anexo H. Comparaciones Múltiples entre las Medias en la Escala AMMSA en función del Tipo de Programa Terapéutico (I)Tipo de programa terapéutico (J)Tipo de programa terapéutico Dif. Medias (I-J) p Ninguno Programa para el control de la agresión sexual 1.55 .003** Programa de deshabituación de drogas 0.97 .021* Programa para el control de la agresión sexual Ninguno -1.55 .003** Programa de deshabituación de drogas -0.58 .265 Programa de deshabituación de drogas Ninguno -0.97 .021* Programa para el control de la agresión sexual 0.58 .265 Nota. **p < .01, p < .05
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 40 Anexo I. Formulario de consentimiento informado FORMULARIO DE CONSENTIMIENTO INFORMADO A. INFORMACIÓN Esta investigación pretende realizar un estudio sobre creencias y actitudes de la población penitenciaria, así como otras posibles variables que pueden estar interviniendo, con la finalidad de aumentar el conocimiento de este tema y promover programas de intervención que versen sobre ello. Para la evaluación, se prevé la aplicación de una batería de cuestionarios psicométricos con cada participante. La participación en este estudio es voluntaria, anónima y confidencial. Finalmente, este estudio se acoge a la L.O. 15/99 del 13 de diciembre de protección de datos de carácter personal. Se guardará confidencialidad acerca de la identidad de los participantes, quienes no serán informados de los resultados a no ser que lo soliciten expresamente. Los datos obtenidos podrán ser utilizados únicamente con fines de investigación y para una posible publicación científica, guardando estricta confidencialidad sobre la identidad e integridad de los participantes.
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 41 B. CONSENTIMIENTO Yo, ______________________________________________________ (nombre y apellidos), con DNI _____________________, he leído y comprendido la información relativa a la realización del estudio y he tenido la oportunidad de preguntar y que me aclararan las dudas que considero importantes. Comprendo que, de esta manera, libremente doy mi consentimiento para participar en dicho estudio. En, __________________________, a ________ de ______________ de 20_______. Firma del participante
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 48 reciben mucho menos apoyo psicológico que las víctimas de violaciones. 26. El alcohol es a menudo el causante de que un hombre viole a una mujer. 1 2 3 4 5 6 7 27. Muchas mujeres tienden a interpretar exageradamente gestos bienintencionados como “acoso sexual”. 1 2 3 4 5 6 7 28. Hoy en día, las víctimas de violencia sexual reciben ayuda suficiente en forma de centros de acogida de mujeres, posibilidades de terapia y grupos de apoyo. 1 2 3 4 5 6 7 29. En lugar de preocuparse por supuestas víctimas de violencia sexual, la sociedad debería atender problemas más urgentes, como es la destrucción medioambiental. 1 2 3 4 5 6 7 30. Hoy en día, los hombres que realmente agreden sexualmente a las mujeres reciben un castigo justo. 1 2 3 4 5 6 7
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 49 Anexo L. Escala de deseabilidad social FECHA: Código: Centro Penitenciario: A continuación, conteste marcando la V de verdadero o la F de falso a las siguientes afirmaciones: V=Verdadero F=Falso VERDADERO FALSO 1. Nunca he tenido erupciones en la piel que me hayan preocupado. V F 2. Los conflictos más graves que tengo son conmigo mismo. V F 3. A veces, cuando no me encuentro bien, estoy de mal humor. V F 4. Nunca me preocupo por mi apariencia física. V F 5. Soy una persona plenamente segura de mí mismo. V F 6. Si fuera periodista me gustaría mucho hacer reportajes sobre deporte. V F 7. En varias ocasiones he dejado de hacer algo porque he dudado de mi habilidad. V F 8. En ocasiones mi mente parece funcionar más lentamente que de costumbre. V F 9. Me han sugerido un programa de vida basado en el deber y desde entonces lo he seguido cuidadosamente. V F 10. Frecuentemente me encuentro preocupado por algo. V F 11. Si me dieran la oportunidad podría ser un buen líder. V F 12. 12. En las elecciones, algunas veces voto a candidatos que conozco muy poco. V F 13. Me preocupan el dinero y los negocios. V F 14. Varias veces he cambiado de modo de pensar con respecto a mi trabajo. V F 15. Comparado con mis amigos, tengo muy pocos miedos. V F
Mitos sobre agresión sexual en una muestra de población penitenciaria Sara Pazos Carballo 50 16. Si me dieran la oportunidad, podría hacer algunas cosas que beneficiarían mucho a la humanidad. V F 17. No siempre digo la verdad. V F 18. Soy una persona muy sociable. V F 19. Nunca he hecho algo peligroso sólo por la emoción de hacerlo. V F 20. Me gustaría ser militar. V F 21.. Muy pocas veces sueño despierto. V F 22. A veces siento ganas de maldecir. V F 23. Me gusta mucho cazar. V F 24. A veces me siento capaz de tomar decisiones con extraordinaria facilidad. V F 25. A veces chismorreo un poco. V F 26. Debo admitir que a veces he estado demasiado preocupado por algo sin importancia. V F 27. Tengo opiniones políticas muy definidas. V F 28. A veces he deseado muchísimo abandonar el hogar. V F 29. De vez en cuando dejo para mañana lo que debiera hacer hoy. V F 30. Me cuesta bastante interrumpir, aunque sea por muy poco tiempo, una tarea que ya he iniciado. V F 31. No me agradan todas las personas que conozco. V F 32. Me gustaría pertenecer a varios clubes o asociaciones. V F 33. Rápidamente me convencen por completo de una buena idea. V F