Estudis sobre pragmàtica de la literatura medieval. Gemma Avenoza, Meritxell Simó y M. Lourdes Soriano Robles Valencia, Universitat de València, 2017
Abstract
Reseña a: Gemma Avenoza, Mertixell Simó, M. Lourdes Soriano Robles (eds.): Estudis sobre pragmàtica de la literatura medieval / Estudios sobre pragmática de la literatura medieval. València: Universitat de València, 2017 (ISBN: 978-84-9133-089-9)
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409 Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 ISSN: 0210-491 eISSN: 1989-614X DOI: https://doi.org/10.6018/ER/369641 ESTUDIS SOBRE PRAGMÀTICA DE LA LITERATURA MEDIEVAL (ESTUDIOS SOBRE PRAGMÁTICA DE LA LITERATURA MEDIEVAL) Editoras: Gemma Avenoza, Meritxell Simó y M. Lourdes Soriano Robles Valencia, Universitat de València, 2017 (ISBN: 978-84-9133-089-9) Déborah González* Universidade de Santiago de Compostela La aplicación de la Pragmática al campo de la Literatura ha supuesto una apertura de horizontes, haciéndonos tener más presente el acto de comunicación literaria. Nos posiciona ante una creación (un mensaje literario narrativo, lírico, dramático…) modelada por el autor en función de unos valores, intereses e intencionalidad, sin perder de vista que la dirige a un público determinado (ya sea auditorio frente a un texto oral, ya sea lector de un texto escrito) que, por su parte, podría interpretar el texto literario y tal vez también manejase ciertas expectativas sobre él. Por ello, todavía se tiene presente la existencia de diversos factores que pueden ejercer influencia en el proceso comunicativo, como las coordenadas espacio-temporales, condicionantes ideológicos y factores socio-culturales de las partes involucradas en la emisión, recepción y transmisión del mensaje literario. Los estudios que conforman el volumen Estudios sobre pragmática de la literatura medieval establecen una amplia y rica panorámica a este propósito. Entre otras cuestiones, el lector podrá encontrar trabajos con dedicación a la recepción y a la posible repercusión de un texto entre su público más inmediato; a la percepción y al efecto que obras y autores medievales alcanzaron en épocas posteriores; a las condiciones socioculturales y las circunstancias históricas que explican la creación de una obra literaria, o de su reelaboración; a la función y utilidad propagandística de ciertas piezas a favor de una causa o ideología (política, religiosa, etc.); también se muestran casos de cómo un texto pudo mantener “actualizada” su funcionalidad más allá del estricto y específico contexto en el que fue concebido, por medio de procesos tales como la traducción, la adaptación o la reelaboración. * Dirección para correspondencia: Déborah González. Universidade de Santiago de Compostela. Facultade de Filoloxía. Campus Norte; Avda. Castelao s/n, 15782. Santiago de Compostela [debor[email protected]].
410 Déborah González / Universidade de Santiago de Compostela Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 El libro, de autoría colectiva, está conformado por quince contribuciones redactadas en castellano (diez capítulos), catalán (cuatro) e italiano (uno), por investigadores consagrados en el dominio de los estudios medievales. Estas contribuciones se disponen precedidas de un capítulo preliminar, que de manera excepcional se reproduce en versión bilingüe (“Pragmàtica i història de la literatura”, pp. 9-15 / “Pragmática e historia de la literatura”, pp. 17-23), a cargo de Vicenç Beltran. Se trata de una introducción que podrá resultar de gran utilidad al lector que desee adentrarse en la lectura y consulta de la obra, pues, además de las referencias que contiene a propósito de los capítulos del libro, ofreciendo una panorámica del conjunto de las contribuciones, avanza las claves del interés en abordar, desde la perspectiva propuesta, la producción literaria medieval. “Poesía y público: un camino de ida y vuelta”, de Vicenç Beltran (pp. 25-51), lleva a cabo, en palabras de su autor, “una aproximación empírica a la relación entre creadores y receptores en tres momentos de la historia literaria, los siglos XIII, XV y XVI” (p. 27). A partir de los condicionantes que rodean a autores y a receptores, así como los que definen un contexto ideológico de actuación, el investigador tiene por objetivo reconstruir la “fuerza ilocucionaria” que subyace en tres textos concretos localizados en distintos momentos de la historia literaria. En primer lugar, analiza Un nou sirventes ses tardar (pp. 29-33), en el que el trovador Bonifacio Calvo utilizó tres lenguas poéticamente destacadas en el momento de creación (el gallego-portugués, el occitano y el francés); por medio de esta opción lingüística, el autor pudo haber establecido los pilares de comunicación con su público. Según Beltrán, con este texto Bonifacio pudo posicionarse como un vasallo que, fielmente y siguiendo los preceptos de la época, ofrece un consejo a su señor, Alfonso X; no obstante, en vista de que el sirventés se compuso para ser cantado y divulgado, empleándose en él varias lenguas, no descarta que los destinatarios fuesen los cortesanos castellanos y los ejércitos navarros y aragoneses, que, en el contexto de enfrentamiento entre Alfonso X y su suegro Jaime I, no cuestionarían un intento por evitar la batalla. En este caso, el análisis permite “calibrar el estímulo y los condicionantes de un trovador que pretendía dar apoyo a las reivindicaciones de su señor, un rey de Castilla, en un entorno rigurosamente cortés” (p. 44). En segundo lugar, se centra en la Consolatoria a la condesa de Castro de Gómez Manrique (pp. 33-35); atendiendo al comentario en prosa y teniendo presente el contexto cultural y los valores compartidos por la aristocracia castellana a propósito de los intereses patrimoniales y del linaje, considera que el estímulo del autor castellano sería influir en el proceso político y personal por el que atravesaba su hermana, Doña Juana Manrique. Por último, trata sobre una de las piezas de Garcilaso de la Vega (pp. 37-44), el epitafio de Dido, y que se contempla como un resultado poético y estético a luz de la percepción humanística de la nobleza e intelectualidad castellana. En relación con la temática de la composición, Beltrán aborda la proliferación de pliegos y romances sobre Cartago, mediando el siglo XVI, advirtiendo que la aparición del tema respondería a una intención propagandística motivada por la campaña de 1533. El estudio de estas tres composiciones desde una perspectiva pragmática, contextualizándolas en unas coordenadas ideológicas e históricas precisas, favorece una percepción más exacta de cada una de ellas, de la intención subyacente por parte del autor y de su capacidad comunicativa.
411 ESTUDIS SOBRE PRAGMÀTICA DE LA LITERATURA MEDIEVAL Editoras: Gemma Avenoza, Meritxell Simó y M. Lourdes Soriano Robles Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 Entre las contribuciones, dos dirigen la mirada hacia una obra medieval de carácter lírico-narrativo y de indiscutible relevancia y utilidad propagandística, en la que es posible ver combinadas religión, política e ideología: las Cantigas de Santa Maria de Alfonso X. En primer lugar, se encuentra el trabajo de Elvira Fidalgo, en el que podrá leerse una exposición y reflexión acerca de la difusión de esta fascinante obra alfonsí en el período inmediatamente posterior a la elaboración de los cancioneros y tras la muerte del monarca (“El público de las Cantigas de Santa Maria. Algunas hipótesis acerca de su difusión”, pp. 141-158). Sin perder de vista la utilidad de la colección mariana en términos de promoción y publicidad, el trabajo de Antonia Víñez Sánchez y Juan Sáez Durán aborda el ciclo conformado por veinticuatro Cantigas de Santa Maria ambientadas en el Puerto de Santa María (Cádiz). Entre las piezas que conforman dicho ciclo, el estudio atiende de manera particular a las cantigas narrativas 372, ambientada en Niebla, y 393, en Arcos, que coinciden en incorporar como motivo temático común la enfermedad de la rabia, lo que permite verlas en relación con otras piezas de milagros recogidos en la obra y asociados al santuario de Santa María de Terena. Finalmente, a partir de estos y otros indicios, Víñez y Sáez estiman que estas dos composiciones pudieron ser elaboradas entre 1264 y 1267 (“Aproximación a la datación del Cancionero de Santa María de El Puerto de Alfonso X el Sabio: el ciclo de las cantigas de la rabia (CSM 372 y 293)”, pp. 321-337). Con el propósito de definir la intención y el modo de elaboración de Karoli IV Imperatoris Romanorum Vita ab Eo Ipso Conscripta, el estudio de Antonio Contreras Martín (“Momentos estelares en la Vita de Carlos IV de Bohemia: poética y política”, pp. 105-117) proporciona, de manera sintética, un recorrido por las tres partes en las que se estructura la narración de tal obra, compuesta en latín. Señalando que las dos primeras se presentan a modo de autobiografía relatada en primera persona, el investigador se detiene a comentar, de la segunda de ellas, una serie de hechos prodigiosos (pp. 110-113) con los que, según nos explica, se habría pretendido obtener provecho del componente religioso, pues, reproducidos en una “gradación ascendente”, se destinarían a elevar la figura del monarca como elegido por Dios (p. 113). A partir de la revisión llevada a cabo, concluye que la obra responde a una estructura estudiada y a la orientación de la historiografía que encontró desarrollo durante ese período. En el volumen también se nos ilustra como un texto o ciertos contenidos textuales pueden experimentar reelaboraciones, adaptaciones o modificaciones con la finalidad de acomodarse a un nuevo contexto histórico, social e ideológico. Santiago Gutiérrez García (“La reescritura de la historia del Segundo Templo en la Castilla del siglo XV: El Yosippón castellano como ejemplo de pragmática de la literatura medieval”, pp. 183200) presta atención a la traducción castellana del Yosippón, conservada en una copia de la Biblioteca Menéndez Pelayo de Santander, el ms. M-54, que debió copiarse en la segunda mitad del siglo XV a partir de una versión romance previa no conservada (p. 187). El texto castellano se diferencia de otras versiones de la obra, reflejándose en él un proceso de selección y adaptación de materiales; además, en el estudio, se muestra que las transformaciones textuales estarían directamente relacionadas con su público –la clase noble castellana, caballeresca y cortesana, de época tardomedieval–, adaptando el
412 Déborah González / Universidade de Santiago de Compostela Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 texto a su horizonte de expectativas y sistema de valores. El análisis de Gutiérrez García se plantea, por lo tanto, desde una clara perspectiva pragmática, al interpretar la reescritura del texto original como “parte de un proceso comunicativo, por el que una obra, concebida en ambiente judío, se recupera y difunde cinco siglos más tarde entre los círculos nobiliarios castellanos”. Sobresale el interés de este enfoque para determinar cual pudo ser el tipo lector a partir del cual se procedería a la reelaboración textual, los “mecanismos hermenéuticos que empleaba”, así como la función de la obra entre la sociedad castellana del siglo XV (p. 188). El investigador constata una tendencia a la síntesis, la selección y la preferencia hacia pasajes bélicos, así como una mayor atención por la historia antigua, imprimiendo acento en la dimensión ejemplarizante, lo que le conduce a considerar una lectura historiográfica del Yosippón castellano (pp. 190-191). Concentrándose en una serie de capítulos de la parte inicial (pp. 192-196), en los que se tratan los tiempos anteriores al reinado de Antíoco IV Epífanes, ilustra como el Yosippón se adaptaría a unos valores y códigos de conducta determinados, resultando funcional entre la aristocracia cuatrocentista, que podría extraer lecciones morales de su lectura. Por su parte, Tomàs Martínez Romero (“L’Ars moriendi com a gènere: processos de construcció i de recontextualització”, pp. 201-214) considera, apoyándose en un examen sobre diversas obras catalanas, el Ars moriendi como un género que se sustentaría en una serie de materiales procedentes de la tradición puestos en circulación; la posibilidad de dar un nuevo contexto discursivo e incluso codicológico a tales materiales favorecería el establecimiento de lecturas con nuevos matices significativos en las obras del buen morir. El sugestivo estudio de Joan M. Perujo Melgar (“El model subjacent a la traducció catalana de la Historia destructionis Troiae: el Ms. 46-3 de la catedral de Toledo”, pp. 265-285) también incide en la esencia y condición variable del texto literario en el período medieval. En este caso, el autor examina una selección de pasajes de la Historia destructionis Troiae de Guido delle Colonne con la finalidad de afinar en la caracterización del modelo de las Històries Troianes de Jaume Conesa. En concreto, tras reconocer que ha examinado unos noventa manuscritos latinos, Perujo Melgar identifica el ms. 46-3 de la catedral de Toledo como el texto más próximo. En su opinión, este podría tratarse de una copia derivada del ejemplar a partir del cual se elaboraría la traducción catalana. Un número considerable de contribuciones del libro se adentra en la producción de los trovadores de la escuela occitana. Gilda Caiti-Russo ofrece un estudio apasionante (“Appunti per una pragmatica inter-scrittoria medievale: canzonieri e libri del governo a confronto a Montpellier”, pp. 53-69), por el que es posible ver en relación la scripta de los Thalami de Montpellier y la de varios manuscritos trovadorescos, en especial centrando su atención en el cancionero E. A propósito de los Thalami, la investigadora distingue cuatro fases cronológicas (los manuscritos A y B, todavía redactados en latín, se elaborarían en 1235 y hacia el 1247; C y D se presentan ya en occitano y se confeccionarían entre 1258 y 1260; E y F se redactarían con posterioridad a 1270; la redacción de F y H comenzaría a finales del siglo XIII). A partir del análisis de las particularidades
413 ESTUDIS SOBRE PRAGMÀTICA DE LA LITERATURA MEDIEVAL Editoras: Gemma Avenoza, Meritxell Simó y M. Lourdes Soriano Robles Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 gráficas, Caiti-Russo identifica una serie de elementos distintivos (especialmente, la representación de la lateral palatal, los usos del grafema <y> y los resultados de –ARIU* y –ARIA) que la conducen a suponer dos modelos gráficos fechables: por un lado, observa C-D-E (1258-1270), por otro, F-G-H (posteriores a 1290) (pp. 57-59). La investigadora sostiene que la comparación de los modelos gráficos de la scripta de los Thalami con los de los cancioneros confeccionados en áreas geográficas próximas se justifica por tratarse, ciertamente, de dos niveles de lengua prestigiosos y de sobresaliente valor simbólico (p. 59). Entre los cancioneros, se centra –como hemos anunciado– en E, cuyo modelo gráfico observa con afinidad a los Thalami C-D-E. Además, llama la atención sobre el hecho de que en este cancionero las vidas y razos se reproducen agrupadas en una sección independiente, separadas de las composiciones líricas y, por lo tanto, “il compilatore del canzoniere avrebbe liberato il paratesto in prosa del suo ruolo di commento, della sua funzione strumentale e subalterna di accessus ad auctorem” (p. 65). En vista de esto, puede estimarse un cambio en su estatuto textual y discursivo; además, se reconoce una ampliación narrativa e ideológica (p. 65). Entre los textos en prosa contemplados en E, sobresale la vida de Perdigon, a la que Caiti-Russo se refiere como un unicum por haber sido amplificada e ideológicamente condicionada. Por este y por otros aspectos considerados, en opinión de la investigadora: “Non si è forse suficientemente pensato al canzoniere E come a un tentativo programmatico di riconstruire la memoria poética occitana ricorrendo a tutte le fonti possibili e rifondendole in una grafia unificata, immagine di una cultura che ricostruisce il suo passato per orientare il presente” (p. 66). Otro excelente estudio es el de Anna M. Mussons Freixas (“Prezicar en cantan a la lírica trobadoresca occitana”, pp. 215-264). Comienza con una exposición reflexiva sobre la canso de crozada, los elementos definitorios y distintivos, pues la investigadora advierte que, con frecuencia, se encuentran oscilaciones en la clasificación de las piezas. Esta indefinición sobre el corpus es puesta, además, en relación con la compleja noción de cruzada, a este propósito recordándonos las cuatro tendencias entre los historiadores, consideradas por Riley-Smith en el trabajo ¿Qué fueron las cruzadas? (2012): corriente generalista, corriente populista, corriente tradicionalista y corriente pluralista (p. 219). Teniendo presente que la canso de crozada comparte rasgos con el sirventés político, pero también considerando en ella particularidades procedentes del ámbito religioso, especialmente vinculada a la exhortación y a la predicación, la investigadora lleva a cabo un riguroso análisis e identifica una serie de características distintivas comunes entre las composiciones. Entre las cansos de crozada conservadas, las dos primeras son de la autoría de Marcabru: Emperaire, per mi mezeis y Pax in nomine Dei. La primera es presentada como una alabanza a Alfonso VII frente a los señores franceses; esta incorpora argumentos que reaparecerán en piezas posteriores y contiene una serie de conceptos de interés que Mussons Freixas comenta con riguroso pormenor: Marcabru se sirve del verbo vengetz y de la noción de venganza lícita ligada a una concepción de la cruzada como oportunidad divina para redimirse (pp. 221-222); la vinculación a Jerusalén de la reconquista ibérica (pp. 222-223); se refiere al proceso de la predicación de la cruz (pp. 224-225); e insiste en la obligación que tenía la clase
414 Déborah González / Universidade de Santiago de Compostela Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 noble guerrera de participar en la campaña (p. 225). En segunda canso de crozada de Marcabru, la investigadora reconoce la reaparición de temas que la conducen a afirmar que “l’anàlisi de les cansos de crozada és força homogeni i que els temes que les integren són força repetitius” (p. 228). No solo en la obra de Marcabru, sino que también en piezas posteriores se registran los mismos motivos. Tras una exposición de datos históricos e ideológicos, la investigadora observa que una lectura cronológica de las cansos de crozada sería bastante homogénea en lo tocante a los contenidos más exitosos de la predicación, las alusiones a la Pasión y la recuperación de los santos lugares, aunque también dejarían entrever los cambios que el movimiento cruzado fue experimentando (p. 241). El trabajo se adentra en la producción del trovador Guilhem VII conde de Poitiers y IX duque de Aquitania, pues, a pesar de no dejar muestras del género, participó en la primera cruzada (especialmente, pp. 241-251). Asimismo, atiende a la obra poética de Jaufre Rudel, trovador ligado a Tierra Santa por su implicación en la segunda cruzada y célebre cultivador del amor de lonh, objeto de diversas interpretaciones que pueden ir de lo literal a lo metafórico (pp. 251-260). Por su parte, Víctor Escudero (“Argumentos y usos de la oscuridad poética en los trovadores y la tradición literaria”, pp. 129-140) evalúa la argumentación utilizada por los trovadores a propósito de una expresión poética difícil y hermética: para los occitanos y también para otros autores posteriores, como Boccaccio y Góngora, la defensa de un estilo difícil se efectuaría a través de un ataque dirigido a aquellos que no son capaces de entender el mensaje. Sin embargo, la reaparición y reutilización de los argumentos en fases distintas de la historia literaria conduce al investigador a considerar la “estabilidad atemporal” de estos y a defender que los usos estéticos y estilísticos del hermetismo poético ejercitados por los autores de la escuela lírica occitana no deben ser interpretados a partir de las justificaciones que ellos mismos solían emplear para ampararla o rechazarla –como sería, en este último caso, la defensa de la claridad por su mayor mérito o la asociación de la oscuridad con la locura (p. 132)–. Para examinar los usos del hermetismo en la obra los trovadores, Escudero propone la combinación de dos vías de aproximación consistentes en, por una parte, la comparación de este momento con otros de emergencia de oscuridad poética y, por otra, la noción de campo literario propuesta por Bourdieu en Razones prácticas sobre la teoría de la acción (1997). Otro de los intereses atendidos es aquel de la recepción y la repercusión de la obra de los trovadores en la producción literaria (y sobre todo poética) de época posterior. Así, Edgardo Dobry (“De Guilhem de Peitieu a Dadá: el poema y la nada”, pp. 119-128) observa la tradición lírica medieval en relación con la producción poética vanguardista a partir de la dimensión oral, sonora y lingüística de estas manifestaciones. Por su parte, Roberta Capelli (“El medievalismo lírico y la construcción de una nueva mitología trovadoresca”, pp. 71-104) establece una elaborada panorámica de la recepción de la obra de los trovadores en la historia, distinguiendo varias fases en el proceso y prestando especial atención a la “recepción creativa” en la poesía moderna y contemporánea. En el proceso de canonización, recuerda el papel de Dante y Petrarca, la función de humanistas como Colocci o Bembo y el valor que se otorgó en esa etapa a los cancioneros medievales. Además, a pesar de incluir elementos ficticios y distorsiones, Les viès des
415 ESTUDIS SOBRE PRAGMÀTICA DE LA LITERATURA MEDIEVAL Editoras: Gemma Avenoza, Meritxell Simó y M. Lourdes Soriano Robles Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 plus célèbres et ancienes poètes provençaux, de Jean de Nostredame, obra publicada en Lyon en 1575, se apreciaría –en palabras de la investigadora– como “el primer intento moderno, consciente y sistemático (más allá del aspecto militante), de despertar el interés de sus contemporáneos por la poesía provenzal medieval; por lo tanto es un libro modelador desde muchos aspectos” (p. 76), y fue consultado por intelectuales de los siglos inmediatamente siguientes. De manera progresiva, se avanza hasta el afianzamiento de unos estudios occitanos caracterizados por la metodología y el rigor, en especial gracias a Raynouard y Rochegude (pp. 80-81). Finalmente, la investigadora se centra en la identificación y ejemplificación de las tendencias más características y significativas del llamado revival trovadoresco en la poesía de época moderna y contemporánea, con particular atención al “neomedievalismo trovadoresco” de Ezra Pound (pp. 94-98). La contribución de Meritxell Simó (“Experiència lírica i trama novel·lesca: Les cançons de croada del Châtelain de Coucy com a citació lírica”, pp. 287-308) versa asimismo sobre la impronta de la producción lírica, aunque en este caso la mirada se dirige hacia la tradición francesa y en las huellas dejadas en un período cronológico más inmediato. En concreto, se ocupa de la repercusión de las canciones de cruzada Li nouviauz tanz et mais et violete y A vous, amant, plus k’a nulle autre gent, atribuidas al trouvère Châtelain de Coucy, quien participó en la tercera y en la cuarta cruzadas. El examen se lleva a cabo en cuatro contextos narrativos de la producción de oïl del siglo XIII: el Roman de la Rose de Jean Renart, el Roman de la Violette de Gerbert de Montreuil, el Roman du Châtelain de Coucy et de la Dame de Fayel de Jakemés y La Chastelaine de Vergi. A propósito de la producción lírica de los trouvères, se lee el estudio de Gema Vallín (“Sobre el corpus lírico de Philippe de Nanteuil, vasallo, amigo y contrincante literario de Thibaut de Champagne”, pp. 309-319). A partir de las menciones a un Philippe en las composiciones de Thibaut de Champagne, así como tres piezas dialogadas entre los dos autores, la investigadora pone en valor la vinculación entre el rey de Navarra y Philippe de Nanteuil. Se dedica, en especial, a dos piezas que podrían ser de este último trouvère en solitario: En chantant m’estuet complaindre (R126) y Pour mal temps ne por gelee / Ne lairai que je ne chant (R522). Para la atribución de esta última composición, Vallín conjuga de manera hábil una serie de indicios: la localización de la pieza en el interior del manuscrito que la transmite, examina dos referencias que se leen en el envoi (una mención a la villa de Nanteuil; la otra, el nombre Brochart que es el destinatario de la canción) y, por último, tiene en cuenta que el íncipit coincide con el verso de inicio que Thibaut de Champagne utilizó en otra canción (pp. 315-317). Por último, Luis M. Girón Negrón (“La Biblia romanceada de rabí Moshe Arragel. Apuntes para su estudio”, pp. 159-181) comienza por introducirnos en la interesante historia de la Biblia romanceada y comentada por el rabino Moshe Arragel, por solicitud de don Luis de Guzmán. Entre otras razones, se trata de una traducción considerada “espléndida”, con una prosa cuidada y de estilo marcado por la literatura exegética, al tiempo que se presenta “acompañada por más de seis mil trescientas glosas exegéticas”, algunas de ellas extensas y de alcance enciclopédico (p. 163). Encargada por y para un público cristiano interesado en conocer el punto de vista hebreo, y con
416 Déborah González / Universidade de Santiago de Compostela Estudios Románicos, Volumen 28, 2019, pp. 409-416 la colaboración del franciscano Arias de Enzina, la confección de la Biblia de Moshé Arragel se sitúa entre los años 1422 y 1430 siendo la primera de estilo rabínico puesta en un vernáculo europeo (p. 162). Girón Negrón ofrece un comentario explicativo a tres glosas exegéticas seleccionadas de entre las realizadas al Génesis por Arragel: la primera corresponde a la historia de José (Gén. 42:1) (pp. 166-171), la segunda versa sobre Tamar y Onán (Gén. 38:8) (pp. 171-175) y la tercera sobre la seducción de Eva (Gén. 3:4) (pp. 175-178). En conclusión, nos encontramos ante una serie de estudios que facilitan una amplia y rica panorámica resultante de llevar el enfoque pragmático a la producción literaria de (especialmente) los últimos siglos de la Edad Media, atendiendo a obras de distintos géneros, tradiciones, períodos y lenguas. Sin duda, a lo largo de las páginas que conforman el volumen, el lector interesado podrá tomar consciencia de la necesidad e interés que guarda la dimensión pragmática de la literatura, la cual, en palabras de Beltrán, “puede ayudarnos a entender y a conservar el papel primordial que ha ocupado desde que el hombre aprendió la magia de la palabra y la eficacia de la escritura” (p. 22).