Full text
Páginas: 280-295 Recibido: 2021-03-28 Revisado: 2021-05-16 Aceptado: 2021-08-27 Preprint: 2021-09-15 Publicación Final: 2021-09-15 www.revistascientificas.us.es/index.php/fuentes/index DOI: https://doi.org/10.12795/revistafuentes.2021.15691 Hábitos de uso de las redes sociales en la adolescencia: desafíos educativos Habits of use of social networks in adolescence: educational challenges Isabel Dans Álvarez-de-Sotomayor Universidade de Santiago de Compostela (España) Pablo-César Muñoz-Carril Universidade de Santiago de Compostela (España) Mercedes González Sanmamed Universidade da Coruña (España) Resumen Esta investigación analiza los hábitos de uso de las redes sociales por parte del alumnado de cuarto curso de Educación Secundaria (14 a 16 años) con el propósito de vislumbrar las acciones educativas que conviene desarrollar para evitar los problemas que derivan de su empleo inadecuado. Para la recogida de datos se aplicó un cuestionario a 1144 estudiantes españoles en el que se incluían cuestiones relativas a cuánto, cuándo, dónde, con quién y para qué se conectan. Los resultados indicaron que los jóvenes se conectan fundamentalmente fuera de la escuela y administran con autonomía la duración de su conexión en su tiempo de ocio. Se demuestra una relación directa entre el tiempo de conexión a las redes sociales y el abandono de otras actividades de estudio, entretenimiento e, incluso, de relaciones de amistad. Se detectan efectos negativos generados por la desconexión, tales como el malestar emocional y psicológico. La mayoría de sus contactos se establecen con un número elevado de personas de su misma edad y entorno próximo. Además, se manifiestan como espectadores y partícipes de situaciones ofensivas en la red. Prefieren no compartir redes sociales con su profesorado y tienen opinión dispar respecto a la formación que pueden ofrecerle los docentes. Entre las conclusiones, se insiste en que identificar los perfiles de usuario y los problemas que pueden derivarse de las prácticas de uso de las redes sociales en la adolescencia, resulta de vital importancia para diseñar acciones educativas de prevención y educación en la era digital. Asbtract This research analyzes the usage habits of Social Networks by secondary school students (14 to 16 years old) in order to understand the educational actions to avoid the problems that derive from their inappropriate use. For data collection, a questionnaire was applied to 1144 spanish students, which included questions regarding how much, when, where, with whom and for what they connect. The results indicated that young people connect primarily outside the school and manage the duration of their connection in their leisure time with autonomy. It demonstrates a direct relationship between the times spent on social media and the abandonment of other activities of study, entertainment and even friendships. Negative effects generated by disconnection are detected, such as emotional and psychological distress. Most of his contacts were made with a large number of people of the same age and similar environment. Furthermore, they manifest themselves as spectators and participants in offensive situations on the Net. They prefer not to share social networks with their teachers and have a different choice regarding the training that teachers can offer them. Among the conclusions, identifying user profiles and problems that may arise from their Social Networks in adolescence is of vital importance to design educational actions for prevention and education in the digital age. Palabras clave Redes sociales, adolescencia, enseñanza secundaria, estudiantes, relaciones entre pares, ocio, acoso.
281 ... Keywords Social networks, adolescence, lower secondary education, students, peer relationship, leisure, bullying. 1. Introducción La utilización de las redes sociales como medio de expresión juvenil es un fenómeno usual, y cada vez más creciente, debido a la enorme presencia de dispositivos que favorecen su empleo en el contexto de la sociedad digital. Los datos estadísticos permiten comprobar que la presencia de los jóvenes en estas aplicaciones es muy destacada (IAB Spain & Elogia, 2018; Ballesteros & Picazo, 2018). La adolescencia se ha adueñado de las oportunidades que ofrece la conectividad y, en gran medida, encabezan y protagonizan la “vida” en las redes: definen las preferencias musicales, desarrollan la edición de vídeos como pequeñas narrativas, promueven la integración de conversaciones, etc. El impacto del uso masivo de las redes sociales por parte de la población en general, y de los jóvenes en particular, atrae la atención del mercado y provoca el interés por parte de las instituciones públicas y la sociedad. La escuela no puede inhibirse ante esta realidad, y más aún si se ha visto obligada a utilizar y potenciar el empleo de estos mecanismos de comunicación para favorecer los intercambios cuando la presencialidad es inviable o muy dificultosa como está sucediendo en tiempos de pandemia. En el caso de los adolescentes, conocer cuáles son las características y hábitos de uso o de consumo de las redes sociales resulta altamente relevante también para su proceso formativo. Se trata de investigar el medio en el que se mueven, y cómo les afecta en la configuración de su personalidad, sus relaciones y sus expectativas de futuro, y todo ello tanto desde el punto de vista educativo como familiar y social (Cabero et al., 2020). Diversos estudios (González-Sanmamed et al., 2017; IAB Spain & Elogia, 2018; Smahel et al., 2020) han analizado los parámetros de conexión e interacción como, por ejemplo, el tiempo, el lugar, el dispositivo empleado, etc., así como el tipo de relaciones que se generan. Y también se dispone de literatura relevante sobre los riesgos y los daños provocados o recibidos a partir del uso de las redes sociales (Díaz-Vicario et al., 2019). 1.1. Socialización y aprendizaje con iguales a través de las redes sociales Los estudios previos permiten afirmar que estas herramientas virtuales se utilizan prioritariamente para la socialización entre iguales y el ocio (Gremmen et al., 2019). En este sentido, cabe reconocer que en el actual estilo de vida de los adolescentes tienen un protagonismo muy destacado las redes sociales y, en general, los servicios de mensajería móvil. A través de estos dispositivos se pueden propiciar procesos de aprendizaje con sus iguales, con quienes construyen las narraciones de su personalidad y exploran nuevos formatos de acceso al conocimiento. La inclusión en grupos juveniles relacionados con sus aficiones y preferencias de navegación crea lazos afectivos, moviliza la pertenencia, e influye en el modo de relacionarse con las otras personas (Millen et al., 2019). En el ámbito académico la presencia de las redes sociales para el aprendizaje viene determinada en gran medida por la decisión que toman los docentes de integrarlas en el proceso de aprendizaje escolar. Las investigaciones indican que las redes sociales resultan positivas para el alumnado por cuanto posibilitan el trabajo colaborativo (Moreira, 2018; Muñoz-Carril et al., 2019) al compartir apuntes y soluciones a ejercicios. Un punto de interés en los estudios realizados se concentra en el análisis de sus efectos en el rendimiento y la concentración (Aaron & Lipton, 2018). Pero más allá del uso de las redes sociales en determinadas experiencias académicas, se constata la ausencia del profesorado en las interacciones habituales en las redes sociales que manejan los adolescentes ya que se trata de un escenario de acceso restringido a iguales, ya sean amistades o simplemente conocidos, y del que se excluye a los docentes. Esta misma situación se produce respecto a la familia que queda desplazada, en el mejor de los casos, a mero espectador al margen de las redes de sus hijos (Dans-Álvarez-de-Sotomayor et al., 2019). En cualquier caso, y a pesar de los resultados que se han comentado respecto al papel de la familia y el profesorado en relación con las redes sociales en la adolescencia, cabe señalar que, en los últimos años, se ha detectado un interés creciente por la educación digital, avalado por la presencia de numerosos programas y acciones en los centros educativos, junto al desarrollo de herramientas de control parental. DOI: 10.12795/revistafuentes.2021.15691REVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
282 ... 1.2. Problemáticas educativas en el uso de las redes sociales en la adolescencia No hay garantías de que la navegación por las redes sociales sea beneficiosa, favorable y serena desde un punto de vista formativo debido a los conflictos que se generan en el espacio virtual. Las relaciones auténticas no siempre derivan del seguimiento de influencers, ni todos los contactos pueden considerarse amigos. Esta complejidad se engarza con la actitud y el comportamiento de los propios estudiantes, quienes pueden ser tomados como sujetos promotores o receptores de los problemas. De una parte, la comunicación en línea puede provocar daño a otras personas y, de otra parte, el contacto virtual genera la posibilidad de que sea el usuario el que pueda sufrir de algún modo o verse afectado en cierta forma. La problemática que puede suscitarse como consecuencia de la navegación puede catalogarse bajo diversos parámetros. Siguiendo los estudios que clasifican los riesgos para los adolescentes (Sanjuan, 2019; Smahel et al., 2020), estos peligros pueden enfocarse desde un triple ángulo: la exposición, el exceso y el sufrimiento. La exposición de los menores en las redes puede llegar a vulnerar su intimidad cuando se difunden datos e imágenes personales. Vinculado a esta realidad cabe reclamar, desde una perspectiva legal, el derecho al olvido y, desde un enfoque educador, la necesidad del perdón. Y esta es una de las cuestiones a tener en cuenta cuando se alude a la privacidad, que constituye un elemento de gran preocupación para los educadores (Hofrstra et al., 2016). Curiosamente, en muchas ocasiones son los propios progenitores quienes sobreexponen a sus hijos (sharenting) y hacen gala de una inconsciencia preocupante. Por otra parte, el exceso en el uso de las redes sociales guarda relación con posibles adicciones, que ponen en guardia al ámbito sanitario por los riesgos psicosociales y conductuales que se desprenden (Cabero et al., 2020). Se encuadran aquí fenómenos como la falta de sueño (vamping), la ansiedad ante las novedades (“fomo” o nomofobia), la incursión en el juego en línea de forma compulsiva, etc. Todos ellos se convierten en peligros que pueden afectar sobremanera al rendimiento escolar. En cuanto al análisis de los sucesos que suscitan sufrimiento, y deberían ser tomados en cuenta para un abordaje educativo, hay que destacar las experiencias negativas como el acoso y la agresión en línea. En el plano verbal (stalking) se sitúa la violencia que producen los rumores, bulos y noticias falsas, así como la interacción con troles o emisores de discursos de odio (Garmendia et al., 2016, Smahel et al., 2020). En el plano sexual se encuentra el sexting, sexcasting y el chantaje sexual o sextorsión (Orosco & Pomasunco, 2020). Junto a ambos aparece el complejo fenómeno del ciberacoso o cyberbullying que puede contener alguno de los aspectos anteriores. Cuando el agresor es un adulto se habla de grooming y cuando es sobre una mujer corresponde a un caso de violencia de género (violencia en la pareja o expareja a través de dispositivos en línea). La difusión en línea de las agresiones y ofensas verbales, físicas o sexuales, que pueden llegar a hacerse virales, se presenta a veces como un juego, como ocurre con el happy slapping o bofetada feliz. Todas estas situaciones perjudican notablemente el ámbito de la convivencia escolar. En el reciente informe Eu Kids Online 2020, se indaga sobre los riesgos que pueden sufrir los menores a través de la pregunta“¿alguna vez sucedió algo en línea que te haya molestado de alguna manera (por ejemplo, te haya hecho sentir incómodo, asustado o que no deberías haberlo visto)?”. Los datos muestran cómo han aumentado las experiencias negativas en la mayoría de los países participantes respecto a la encuesta de 2010. En particular, en España, más del 30% de los encuestados declaran un incremento de estas acciones, frente a países que logran resultados inferiores al 10% (Smahel et al., 2020, p.45). Enfrentarse a las dificultades en línea permite analizar la realidad tomando en cuenta tanto a las posibles víctimas como a los potenciales agresores y, en ambos casos, resulta crucial el diseño de acciones educativas eficaces. Tomando en consideración los aspectos señalados, se ha realizado un estudio para dar respuesta a las siguientes preguntas: cuánto tiempo, cuándo, dónde, con quién y para qué utilizan los adolescentes las redes sociales. 2. Método 2.1. Objetivos La presente investigación tiene como principal finalidad identificar cuáles son los hábitos de uso de las redes sociales que desarrollan los adolescentes de cuarto de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). En concreto, los objetivos establecidos han sido los siguientes: 1. Conocer el nivel de exposición del alumnado de cuarto curso de ESO de A Coruña (España) en relación con su tiempo de conexión a redes sociales, identificando con quién, cuándo y dónde se conectan. www.revistascientificas.us.es/index.php/fuentes/indexREVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
283 ... 2. Analizar las opiniones de los estudiantes de último curso de ESO sobre el tipo de comportamiento que desarrollarían en caso de no poder conectarse a las redes sociales. 3. Identificar en qué medida los adolescentes han infligido y recibido comentarios ofensivos a través de las redes sociales. 4. Valorar las implicaciones educativas que derivan del uso y abuso de las redes sociales en la adolescencia. 2.2. Diseño metodológico Se ha utilizado un diseño cuantitativo no experimental de carácter descriptivo y transversal. En concreto, la investigación se basa en el método de encuesta (Cohen & Manion, 2002), dado que es uno de los empleados con mayor frecuencia en el ámbito educativo. En el presente estudio los motivos que han justificado su elección se refieren a la obtención de una descripción representativa acerca de las características, comportamientos, percepciones y otras informaciones de la población objeto de estudio (estudiantes de cuarto curso de Enseñanza Secundaria Obligatoria de la ciudad de A Coruña-España) en relación con el empleo de las redes sociales. 2.3. Muestra Los participantes son alumnos de cuarto curso de Educación Secundaria Obligatoria de la ciudad de A Coruña (España). De una población de 1792 estudiantes, distribuidos en 31 centros educativos de diferente titularidad, se recabaron datos de 1144 encuestas en 29 institutos y colegios, a través de un muestreo por conveniencia. Para un nivel de confianza del 95%, y en el supuesto de máxima indeterminación (p=q=.50 y k=2), el margen de error fue de ±1.74. Respecto a las características sociodemográficas de la muestra podemos señalar que, en cuanto a la variable género, el 47.2% (n=540) eran hombres y el 52.8% (n=604) eran mujeres. En base a la edad, el 41.8% (n=478) eran estudiantes de 15 años, el 45.2% (n=517) de 16 años, el 10.6% (n=121) de 17 años y, finalmente, el 2.4% (n=28) tenían 18 años. En relación con la titularidad de los centros educativos, el 36.4% de los adolescentes encuestados pertenecían a centros públicos, un 60.2% estudiaba en centros concertados y tan solo un 3.4% provenía de centros privados. 2.4. Instrumento Para la realización de la investigación se ha utilizado un cuestionario elaborado ad hoc. En la elaboración del cuestionario se atendieron cuestiones como la validez de contenido, de constructo y consistencia interna, a fin de asegurar las condiciones psicométricas adecuadas. El instrumento fue validado por un panel de 5 expertos en metodología de investigación y tecnología educativa, que valoraron la univocidad, pertinencia e importancia de cada ítem. También se aplicó una prueba piloto en la que participaron 100 sujetos. Se realizaron los correspondientes análisis correlación ítem-total, para verificar si los ítems se relacionaban de forma homogénea con la escala a la que pertenecen. La fiabilidad obtenida mediante el índice de consistencia interna alpha de Cronbach arrojó un resultado de .937, lo que supone un elevado grado de consistencia interna del instrumento. Los análisis que se presentan en este artículo forman parte de una investigación de mayor envergadura a través de la que se han analizado las percepciones de los adolescentes, las familias y el profesorado respecto al uso de las redes sociales. Conviene señalar que para la presente investigación se utilizaron los 10 ítems tomados del bloque del cuestionario referido a “utilización de las redes sociales”. Se valoraron con una escala tipo Likert con valores que oscilaban entre 1 y 5: 1 (nada); 2 (poco); 3 (regular); 4 (bastante) y 5 (mucho). 2.5. Trabajo de campo y análisis de datos Tras el diseño y validación del cuestionario, se procedió a su impresión. La recogida de datos ha tenido lugar durante el horario lectivo y de manera presencial. La aplicación del cuestionario se realizó por los investigadores, previa autorización de las familias y el equipo directivo, y una vez informados los profesores. De los 31 centros que conformaban la muestra, tan solo dos de ellos rechazaron participar en la investigación. Para la codificación y análisis se utilizó el programa SPSS. DOI: 10.12795/revistafuentes.2021.15691REVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
284 ... Para atender a los objetivos que se detallan a continuación, se ha utilizado estadística descriptiva (medias y desviaciones típicas), así como la prueba Kruskal-Wallis para analizar la relación entre las variables relativas al tiempo de conexión y limitación de actividades realizadas. 3. Resultados 3.1. ¿Cuánto tiempo se conectan los adolescentes a las redes sociales? Como se puede observar en la Figura 1, un elevado porcentaje de estudiantes (31%) se conectan a las redes sociales más de seis horas diarias de lunes a jueves. Figura 1. Tiempo de conexión a las redes sociales de lunes a jueves Esta cifra aumenta considerablemente (hasta un 50%) cuando la conexión se produce de viernes a domingo (Figura 2). Figura 2. Tiempo de conexión a las redes sociales de viernes a domingo 3.2. ¿En qué horarios suelen conectarse los adolescentes a las redes sociales? En relación con el horario en el que los menores se conectan a las redes sociales (Figura 3), la mitad (50,96%) indican que suelen hacerlo después de cenar. No obstante, el 46.23% de los encuestados afirman que no hay www.revistascientificas.us.es/index.php/fuentes/indexREVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
285 ... un momento fijo al día para acceder a sus redes sociales y que, además, puede variar. Asimismo, el horario en el que los jóvenes se conectan con menor frecuencia es al levantarse, al mediodía antes de comer, y después de comer. Figura 3. Horario de conexión a redes sociales 3.3. ¿Quién decide el tiempo de conexión de los adolescentes a las redes sociales? En cuanto a quién decide el tiempo de conexión, los resultados reflejados en la Tabla 1 apuntan a que son los propios estudiantes quienes toman esta decisión (55.2%). Asimismo, un porcentaje nada desdeñable de sujetos (16.8%) afirma que lo negocian con sus padres. Por otra parte, resulta preocupante cómo un 15.9% de los menores señala que sus padres/madres no les limitan el tiempo de conexión en las redes sociales, lo que supone una ausencia de medidas de control parental que contribuyan a regular adecuadamente las horas de conexión y, en consecuencia, a prevenir posibles problemas derivados de una excesiva sobreexposición a las redes. Tabla 1 Quién decide el tiempo que puedes conectarte a las redes sociales Frecuencia Porcentaje NS/NC 26 2.3 Lo decido yo 631 55.2 Lo negocio con mis padres 192 16.8 Mis padres me lo imponen 54 4.7 Me conecto aunque no me dejen 59 5.2 Mis padres no me limitan el tiempo de conexión 182 15.9 Total 1144 100.0 3.4. ¿Qué sucede si los adolescentes no pueden conectarse a las redes sociales? Los resultados obtenidos también revelan la existencia de menores que, ante la desconexión durante una semana de sus redes sociales, manifiestan que estarían ansiosos (8.3%) o que no podrían soportarlo (5.9%), como muestra la tabla 2. Es decir, que en conjunto un 14.2% de los jóvenes experimentaría comportamientos de carácter nomofóbico. Pero también hay que destacar que un 34.4% indican que no tendrían ningún efecto, DOI: 10.12795/revistafuentes.2021.15691REVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
286 ... mientras que un 30.8% únicamente estarían un poco molestos. Tabla 2 Tipología de comportamientos en caso de estar una semana sin poder conectarse a redes sociales Frecuencia Porcentaje NS/NC 20 1.7 No pasaría nada 393 34.4 Estaría un poco molesto pero sin mayor problema 352 30.8 Buscaría otra forma de comunicarme 217 19.0 Estaría ansioso/a 95 8.3 No podría soportarlo 67 5.9 Total 1144 100.0 3.5. ¿En qué medida la conexión a redes sociales impide que los adolescentes realicen otras actividades? Otro de los aspectos estudiados se orientaba a conocer en qué medida el uso de las redes sociales les restaba tiempo para realizar otras actividades o implicaba restricciones para estar con la familia o amigos. Para ello, se preguntó a los adolescentes ¿a qué le has quitado tiempo desde que utilizas las redes sociales?, ofreciendo una escala de 5 puntos para marcar la respuesta (desde “no le he quitado nada de tiempo” hasta “le he quitado mucho tiempo”). Como se puede observar en la Tabla 3, las puntuaciones medias obtenidas son en conjunto bajas, lo que evidencia que el empleo de las redes sociales no ha impedido que los y las jóvenes siguieran desarrollando otras actividades. Tabla 3 Realidades a las que se ha restado tiempo por uso de redes sociales Media DT A la familia 1.73 1.063 A los videojuegos 2.26 1.638 A la televisión 2.51 1.464 A practicar deporte 1.55 1.056 A los estudios 2.19 1.244 A estar con amigos 1.23 0.64 A hablar por teléfono 2.19 1.513 A leer 2.23 1.459 3.6. ¿Existe relación entre el tiempo de conexión y las restricciones para realizar otras actividades? Otra de las cuestiones que se analizó a partir de los datos del estudio fue si la variable “tiempo de conexión” (Figuras 1 y 2) estaba relacionada con la variable “¿a qué le has quitado tiempo desde que utilizas las redes sociales?”. Para ello, se utilizó la prueba Kruskal-Wallis que desveló diferencias significativas (sintetizadas en la Tabla 4) de modo que, en líneas generales, los individuos que dedican mayor tiempo de conexión a las redes sociales restan más tiempo a otras tareas de lunes a jueves como son los estudios y la lectura, mientras que de viernes a domingo van a ser la televisión, los estudios, estar con los amigos y leer, las actividades que quedarán más limitadas. Tabla 4 Resumen del grado de significación asintótica (bilateral) tras la aplicación de la prueba Kruskal-Wallis con las variables de contraste “¿A qué le has quitado tiempo desde que utilizas las redes sociales?” y tiempo de conexión “¿A qué le has quitado tiempo desde que utilizas las redes sociales?” Tiempo de conexión a redes sociales de lunes a jueves Tiempo de conexión a redes sociales de viernes a domingo A la familia NS NS A los videojuegos NS NS A la televisión NS p<.05* Continued on next page www.revistascientificas.us.es/index.php/fuentes/indexREVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
287 ... Table 4 continued A practicar deporte NS NS A los estudios p<.05* p<.05* A estar con amigos NS p<.05* A hablar por teléfono NS NS A leer p<.05* p<.05* Nota: * Resultados significativos a nivel asintótico (bilateral). NS= No significativo. 3.7. ¿Desde qué lugares suelen conectarse los adolescentes a las redes sociales? En lo que atañe al lugar desde donde los adolescentes se conectan a las redes sociales, la Tabla 5 refleja los estadísticos descriptivos derivados de la escala Likert de 5 puntos (“nunca”, “casi nunca”, “a veces”, “casi siempre”, “siempre”) a la que respondieron los menores. Como se aprecia en la citada tabla, las ubicaciones preferentes para utilizar las redes sociales son el propio domicilio (media de 4.24) y desde cualquier lugar gracias a la conexión con dispositivos móviles (media 3.51). Tabla 5 Lugares desde donde los adolescentes se conectan a las redes sociales Media DT Casa 4.24 1.198 Casa de amigos 2.4 1.189 Casa de familiares 2.2 1.25 Centro escolar 1.79 1.152 Lugares públicos con wifi 2.57 1.372 Ciber (de pago) 1.21 0.758 Desde cualquier lugar gracias al uso de mi teléfono móvil, tablet o portátil 3.51 1.697 3.8. ¿Con qué personas suelen interactuar los adolescentes en las redes sociales? En cuanto a qué tipo de personas son los principales interlocutores con los que se interactúa en las redes sociales, cabe señalar que como se refleja en la Figura 4, predomina la interacción con semejantes, lo que refuerza la idea de homogeneidad en el grupo que se establece en la red social. La mayoría de los adolescentes encuestados (83.9%) ha afirmado que se conectan con personas que tienen una edad semejante a la suya, que estudian en el mismo centro educativo (62.8%) y son de la misma ciudad (54.7%). Los resultados de la investigación desarrollada también constatan que los estudiantes registran un elevado número de contactos en sus redes sociales. Como se puede apreciar en la Figura 5, un 34.2% afirma tener entre 251 y 500 contactos, mientras que un 27.9% supera los 500. La Figura 6 muestra a nivel porcentual el número de contactos que los adolescentes encuestados consideran como amigos. En este sentido, se puede observar cómo la mayor parte de los sujetos manifiestan tener entre 20 y 50 amigos (28.1%) y entre 50 y 100 amigos (20.6%). Pero también hay que reseñar que una cuarta parte reportan más de 100 amigos. DOI: 10.12795/revistafuentes.2021.15691REVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
288 ... Figura 4. Porcentajes del tipo de personas con las que se interactúa en las redes sociales Figura 5. Porcentajes del número de personas con las que se interactúa en las redes sociales www.revistascientificas.us.es/index.php/fuentes/indexREVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295
295 ... informal academic collaboration on Facebook. Computers & Education,79, 138-147. https://doi.org/10.1016/ j.compedu.2014.08.001 Millen, K., Dorn, B., y Luckner, J. L. (2019). Friendships and self-determination among students who are deaf or hard of hearing. American Annals of the Deaf,163(5), 576-595. https://doi.org/10.1353/aad.2019.0004 Moreira, M., Romero, O., y García, L. (2018). El uso escolar de las TIC desde la visión del alumnado de Educación Primaria, ESO y Bachillerato. Educatio Siglo XXI,36(2), 229-253. https://doi.org/10.6018/j/333071 Muñoz-Carril, P. C., Álvarez De-Sotomayor, I. D., y González-Sanmamed, M. (2019). Social Networks and Their Uses in The Field Of Secondary Education. In N. Dey, S. Borah, R. Babo, y A. Ashour (Eds.), Social Network Analytics. Computational Research Methods and Techniques (p. 203-226). Academic Press. https://doi.org/ 10.1016/B978-0-12-815458-8.00011-6 Orosco, J. R., y Pomasunco, R. (2020). Adolescentes frente a los riesgos en el uso de las TIC. Revista Electrónica de Investigación Educativa,22(1), 1-13. https://doi.org/10.24320/redie.2020.22.e17.2298 Pew-Research-Center. (2018). How Teens and Parents Navigate Screen Time and Device Distractions. Retrieved from http://www.pewinternet.org/2018/08/22/how-teens-and-parents-navigate-screen-time-and-device -distractions/ Rial, A., Golpe, S., Isorna, M., Braña, T., y Gómez, P. (2018). Minors and problematic Internet use: Evidence for better prevention. Computers in Human Behavior,87, 140-145. https://doi.org/10.1016/j.chb.2018.05.030 Sanjuan, C. (2019). Violencia Viral. Análisis de la violencia contra la infancia y la adolescencia en el entorno digital. Retrieved from https://bit.ly/3coUpQb Santana, L., Gómez, A., y Feliciano, L. (2019). Uso problemático del móvil, fobia a sentirse excluido y comunicación familiar de los adolescentes. Comunicar,59, 39-47. https://doi.org/10.3916/C59-2019-04 Shin, W., y Kang, H. (2016). Adolescents’ privacy concerns and information disclosure online: The role of parents and the Internet. Computers in Human Behavior,54, 114-123. http://doi.org/10.1016/j.chb.2015.07.062 Smahel, D., Machackova, H., Mascheroni, G., Dedkova, L., Staksrud, E., Ólafsson, K., Livingstone, S., y Hasebrink, U. (2020). EU Kids Online 2020: Survey results from 19 countries. Retrieved from https://doi.org/ 10.21953/lse.47fdeqj01ofo Vidales, M., y Sádaba, C. (2017). Adolescentes conectados: La medición del impacto del móvil en las relaciones sociales desde el capital social. Comunicar,XXV(53), 19-28. https://doi.org/10.3916/C53-2017-02 Yavuz, M., Günduz, M., y Bolat, N. (2019). The relationships between nomophobia, alexithymia and metacognitive problems in an adolescent population. The Turkish Journal of Pediatrics,61, 345-351. http:// doi.org/10.24953/turkjped.2019.03.005 DOI: 10.12795/revistafuentes.2021.15691REVISTA FUENTES, 23(3); Páginas 280-295