scieee Open visual document viewer

Responsabilidad moral / por Ramón Bernárdez González

Bernárdez y González, Ramón

Full text

lo a u ---------------------------------------------------------------------------------- — — I BOMM MWl POR ^aman ^ n a b^ ^on^a^, Pá oco de Viduido y La c no (San iago). CON LICENCIA DE LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA. SANTIAGO: I mp en a d b D. M a n u el M i á s y A l a ez , Vi gen de 1« Ce ca núme o 30. Es p opiedad del au o ; odos los ejempla es legí i mós lle a án su con aseña. Es os apun es esc ibiólos el au o al es udia el a ado de Ac os humanos. Un amigo, muy que ido y espe able, que los ió po casualidad, se empeñó en (pie habían de imp imi se. ' Oponíase el au o á la publicación, undado en que nada nue o con iene el olle o, en el que odo es i ial en el on  do y demasiado pob e en la o ma; en cambio, el amigo c ee que sa is a á á los que no pueden es udia es as ma e ias con la necesa ia la i ud. Cuál de los dos enía azón, lo di á el público, (si es que se digna deci algo.) Po lo demás; el obje o de es e opús  culo se educe á expone , con la b e e  dad posible, los equisi os indispensables pa a que una acción ú omisión cons i u  ya pecado o mal, y dé o igen á la es  ponsabilidad mo al. Y, pa a o ma idea del plan y mé odo, bas a lee el índice. sDelic a quis in elligi ?» »Los deli os quien los en iende?» S a l mo 18, y. 13. -13- les nó solo pa a el iolado de aque lla «ley de a monía po que se ige el mundo,» sino ambién, las mas de las eces, pa a o os que no oma on pa e en la iolación. 4. El mismo pecado o iginal, que ué y es o igen de an as calamidades; ese pecado po el que se nos hace espon  sables á odos los hijos de Adan, á pesa deque noso os no le hemos come ido; la' esponsabilidad, en in, que po él se . nos exige y que odos pagamos, bien ca a po cie o, es una esponsabilidad saigéne is, que iene bas an e más pa  ecido con la que llamamos aqui nóL u- al que con la mo al, po cuan o es o iginada, nó de pecados pe sonales nues os, sino del pecado de nues o p ime pad e Adan. En e ec o, el peca  do o iginal en noso os iene á se la p i ación ó al a de jus icia o iginal, como dice San o Tomás; (*) y al ca en- . h. 1. 2. q. 82, a. 3. u — 14 — cia ó de ec o con que enimos á la ida, p o iene de un pecado ajeno, p o ie  ne del pecado come ido po nues o p ime pad e, con el que malog ó, pe dió, de ochó pa a si y pa a sus descendien es aquella jus icia y san  idad que debió conse a y asmi  i nos, cual Dios había dispues o. Asi sucede que un niño — mue o sin el bau ismo — incu e en la desg acia • inmensa de no en a en el cielo; y nó cie amen e po que la haya me e cido con pecados po él come idos, ni po que uoln a a lamen e se haya p i ado del bau ismo, sino po que ca  ece de la G acia San i ican e, que hubie a ecibido en aquel Sac amen  o, y sin la cual no se puede i á la Glo ia. Ese niño pod ía alega que no ué culpa suya el ca ece de aque  lla G acia; pe o, lo que enia que p o ba no es eso, sino una de es as dos: que no ca ece de dicha G acia, ó que sin és a se puede i al cielo ....... u — 15 — 5. De cualquie modo; lo apun ado en los pá a os an e io es solo iene po obje o el e i a que se con unda la maldad obje i a con la subje i a, la ma e ial con la o mal, la pena con la culpa, y, sob e odo, la es ponsabilidad ju ídica ó la na u al ó cualquie o a, con la esponsabilidad mo al. Po lo demás, aquí solo se a a de es a úl ima, que sin duda es la mas ho enda y puede deci se la única e dade amen e emible, según aque  lla sen encia de Nues o Seño Jesu  c is o: «No emáis á los que ma an el cue po y no pueden ma a el alma; emed mas bien al que puede echa el alma y el cue po en el in ie  no:» (*) y es o solo puede mo i a lo el pecado o mal único po el que se con ae esponsabilidad mo al, como e emos en los pá a os siguien es. (•) E angelio de S. Mal., cap. 10, y. 28. u -16- §• II. Como se con ae la Responsabilidad mo al. 6. Solo se con ae po la asg esion delibe ada de ley ó p ecep o que obli  gue en conciencia. Cuando el homb e es á obligado en conciencia á cumpli * un p ecep o y delibe adamen e deja de cumpli le, en onces y solo en onces con ae esponsabilidad mo al, en on  ces y solo en onces es esponsable an e Dios, po que solo en onces come e pe  cado o mal. Asi lo ensenan los Doc o  es Ca ólicos: «pecado no es o a cosa que un ac o humano malo,» dice San o Tomás; (1) y en o o luga de ine el pe  cado diciendo que es «el des io ó e i  ada olun a ia de la ley de Dios» — olun a ius eeessus á lege Dei. (2) San Al onso de Ligo io de ine asi el pecado (l) Sum. h. 1. 2. q. 71, a. 6. (2) Id id. 1. 2. q. 72, a. 1. — 17 — o mal — «la lib e ansg esión de la ley di ina, es o es, de. cualquie ley que obliga en conciencia.^ (*) 7. Según lo expues o, pa a que. ha  ya pecado o mal se equie en dos co  sas: asg esion de ley ó p ecep o que obligue en conciencia, y que dicha asg esion sea delibe ada. Siemp e que hay asg esion de ley, hay desde lue  go un pecado ma e ial ú obje i o, y po  d á incu i se en la esponsabilidad que" hemos llamado na u al; pe o, no se á pecado o mal ni se incu i á en la esponsabilidad mo al cuando á la asg esion no acompañe la delibe  ación. Pa a hace un es udio comple o de la esponsabilidad mo al, hab ía que examina , po una pa e odas y cada una de las leyes que obligan en con  ciencia y la medida en que obligan, y po o a las condiciones que cons i u- (-") V. Gu y, n.o 143. -18- yen lo que llamamos delibe ación. Aquellas son el obje o de odo el De e  cho na u al y posi i o, di ino y huma  no, ci il y eclesiás ico ... y el obje o de es as paginas es muchisimo mas mo  des o; como que es á educido á exa  mina , y eso con la mayo b e edad posible, las condiciones subje i as que se equie en en odo agen e pa a que la asg esion de ley ó p ecep o lesea mo  almen e impu ada. Sin emba go, adelan a emos alguna noción de ley y p ecep o en gene al, siquie a sea pa a ija la signi icación que damos á palab as que an as eces hab á que epe i . u — 19- CAPÍTÜLD IL ELEMENTO OBJETIVO. §• I  Ley y P ecep o. g Asi llamamos á oda p esc ip  ción ú o denación dic ada po legí imo supe io en o den á lo que hemos de hace ú omi i . Á eces se usan como sinónimas las palab as ley y p ecep o, como sucede con los del Decálogo que se llaman p ecep os á pesa de que son le  yes en oda la ex ensión de la palab a; pe o, mas comunmen e se dis inguen, y nó poco: 1.° la ley es dic ada po el legislado , y el p ecep o po cualquie  a supe io ; 2." la ley se dá pa a oda u — 20 — una sociedad, y el p ecep o pa a al  guno ó algunos indi iduos; 3.° la ley iende' di ec amen e al bien común, y el p ecep o al bien pa icula ; 4.° lá ley a ec a mas di ec amen e al e i o io, y el p ecep o á las pe sonas; 5.° el p e  cep o no du a masque el p ecep uan e, mien as que la ley du a siemp e, mien as no se de ogue. 9. Tan o la ley como el p ecep o admi en a ias di isiones.- Po azón del au o ó legislado las hay di i  nas y humanas, según son dic adas po Dios ó po los homb es. La ley di ina se llama e e na, si se conside a en Dios mismo, en cuyo en endimien ó exis e ab ce emo; na u  al, si es. p omulgada po medio de la azón; posi i a, si es p omulgada po medio de lá Re elación; y mix a, si es p omulgada po ambos medios á la ez. La ley humana se á ci il si es dic ada po la po es ad secula ; ecle  siás ica ó canónica, si la dic a po  u es ad eclesiás ica; y mix a, si es dic ada po ambas, po es ades de coman acue do. Po el obje o y e ec o de la ley, unas se llaman p ecep i as, po que p ecep úan alguna acción ú omisión; o as pe misi as, po que se educen á pe mi i ; o as i i an es, po que llegan á i i a ó anula lo que con  a sus p esc ipciones se haga; o as pena les, po q u e se ñ a 1 a n 1 a pe n a q u e se ha de impone á. algún ac o ú omisión. La que manda hace alguna cosa, se llama a i ma i a; la que p ohíbe hace , se llama nega i a. También hay leyes ó p esc ipcio  nes que no mandan ni p ohíben di  ec amen e hace , sino que se conc e  an á decla a ó de ini la e dad ó alsedad de una p oposición: ales son los Cánones dogmá icos y decla acio  nes doc inales de la Iglesia. 10. Pe o, lo mas no able en la ley y p ecep o es la ue za, la i ud, e da  —22 — de amen e. di ina, que ienen de obli' ga al homb e á su obse ancia 1 . Solo que pa a es o, pa a que engan ue  za de obliga , se equie en, cuando menos, dos condiciones: 1. a que p o  cedan de au o idad compe en e; 2. a que se hayan dic ado con in ención de obliga . Si legisla ó p ecep úa quien no iene po es ad pa a ello, sus p es  c ipciones no ienen la e icacia de obliga , no obligan. Dicha po es ad solamen e la iene Dios y aquel á quien Dios se la ha  ya dado, bien como au o de la na  u aleza ó de la sociedad, bien como au o de la G acia o de la Iglesia; supues o que, según asegu a San Pa  blo, «no hay po es ad que no enga de Dios.» (*) ° ■ II, Aun aquellos que ienen es e pode , le ienen limi ado, ya po los n!? A No - n M Sl P° es as nisi a Deo.» Ad Rom. cap. id, y. 1. u — 29 — Es minis o de Dios pa a u bien.» (1) I?. De los p ecep os que obligan en conciencia, unos imponen obligación g a e, mayo ó meno , y o os obliga  ción le e, meno ó mayo , según la im po ancia obje i a y la in ención del p ecep uan e. Unos obligan en odos los momen  os, ó como dicen los a adis as, sem- pe e p o sémpe ; ales son los p e cep os negcc iüos ó p ohibi i os absolu  os. O os solo obligan en momen os ó casos dados — sempe sed, non p o sem- pe : ales son los a i ma i os. Unos obligan siemp e que su cum  plimien o no sea imposible; como suce  de con los p ohibi i os de acciones in  ínsecamen e malas: o os solo obli  gan cuando su cumplimien o no es muy di ícil ó g a oso: ales son odos los posi i os, aun los di inos. (2) (i) Ad Rom. cap. 13; y. 1 él 4. (2) Gu y, n. u 100. u — 30 — II. COMO SE INFRINGEN. 18. Unos p ecep os se aspasan con ac os, es o es, haciendo lo p ohibido: y son odos los nega i os. O os se in in  gen con omisiones, ó sea, dejando de hace lo p ecep uado: y son odos los a i ma i os. De modo que en la pala  b a asg esion an o se comp enden los ac os como las omisiones, siemp e que cons i uyen in acción de ley ó p ecep o. Los ac os se llaman elici os, si se consuman en la olun ad, como los de amo , odio, deseo y. odos los demás que son p opios y exclusi os de dicha po encia; y se llaman impe ados los que se e i ican po medio de o as po encias; las cuales, si son in e nas co  mo la memo ia y el en endimien o, p oducen ac os in e nos, y si son ex e  nas como los ó ganos ó miemb os co  u -31- po ales, p oducen ac os ex e nos. Es as explicaciones que aho a acaso pa ez  can nimias, nos han de se i de algo mas adelan e. 19. Ad e i emos, an es de ce a es e capi ulo, que las leyes y p ecep os ienen po obje o se la no ma y guia de nues a conduc a, y cons i uyen el sende o que conduce al bien común y pa icula , empo al y e e no. Po lo cual, nues o p ime debe y nues a p ime a necesidad es cono  ce á lo menos aquellas que á noso os se e ie an. Es nues o p ime debe , po que no sabiéndolas mal podemos cumpli las; y es nues a p ime a ne  cesidad, po que, no sabiéndolas, no pueden se i nos de guía, y po que su asg esion, aunque solo sea ma e ial, nos apa a del camino del bien, y hace incu i , cuando ménos, en aquella esponsabilidad que hemos denomina  do na u al (núme os 2 y 3) } es o es, en los males que ae consigo ó as sí o  u — 32 — • da pe u bación de la ley de a monía po la que ha que ido Dios que se ija el uni e so. Sin emba go, como aquí solo a a  mos de la esponsabilidad mo al, pasa  mos desde luego á examina los equi si os subje i os necesa ios pa a con  ae ía; dando po supues o que la ley obligue en conciencia, y ese ando pa a los Canonis as y Mo alis as la enu me ación de las que obligan y la desig  nación de la medida en que obligan. CAPÍTULO ni. ELEMENTO SUBJETIVO. I- Delibe ación. 20. Queda ya dicho (núme os 6 y 7) que la asg esion de ley ó p ecep o e dade o, aunque cons i uya po si sola una pe u bación, 'siquie a sea u ma e ial ú obje i a, y haga incu i en la esponsabilidad na u al, y aun en la ju ídica; no po eso se con ae ¿í es  ponsabilidad mo al, siemp e que á la asg esion no p esida ó acompañe la delibe ación. És a se compone de es elemen os; es, como si dijé amos, el o al de es sumandos, que son — ad e encia po pa e del en endimien o, consen imien o de la olun ad, y libe ad. Aunque el homb e queb an e una ley ó p ecep o, si lo hace sin ad e encia, no peca; aunque conozca y ad ie a la ley, si no consien e en la asg esion, no peca; y aunque lo ad ie a y consien a, si su consen imien o no ue e lib e, ampoco peca á. T es son los cons i u i os del ac o humano; y cualquie a de ellos que al e, el ac o ú omisión deja de se mo almen e impu able, y la asg e  sion asi e i icada se á ma e ial pe o nó o mal, se á obje i a pe o nó subje  i a, nó mo al, nó impu able. — 34 — Acloe eneia; Cons¿n imlen. o; Libe  ad - . ios expond emos en dis in os pá  a os, y aun capí ulos. II. Qué ad e encia se equie e. 2L Se equie e conocimien o y ad  e encia del p ecep o ú obligación, conocimien o y ad e encia de su g a  edad, y ad e encia de que po nues  o ac o ú omisión esul a iolado el p ecep o. Si se desconoce ó no se ad  ie e ki exis encia del p ecep o, su asg esion no puede impu a se, ya po que no hay ni puede habe olun ad de iola lo, supues o que «nih l coli- um quin p cecog ú iím,» ya po que el homb e en es e caso no ob a como se acional é in eligen e, ni, po lo mis  mo puede se mo almen e esponsable. Aunque conozca el p ecep o, si des  conoce ó no ad ie e su g a edad, no u con ae á és a, po la misma azón an  es aducida: y solo con ae á la espon  sabilidad que co esponde á la g a e  dad ad e ida ó á la pa e del p ecep o conocida. Aunque conozca el p ecep o, si igno a que po su ac o ú omisión e  sul a iolado, ó en la pa e que lo igno  e, po és a y en cuan o á és a es i es  ponsable. El que con un i o, . g., ma  a dos homb es de los cuales solo ad  i ió uno, come ió dos homicidios, sin emba go, mo c lmen e solo es esponsa  ble de uno. El que dejó de ayuna un día en que es aba obligado po peni encia y po p ecep o de la Iglesia, sin aco da se más que de uno de es os p ecep os, ma e ialmen e ioló dos, pe o mo al me i e solo ioló uno. El que aspasa un p e  cep o g a e en la c eencia de que es le  e, la asg esion ma e ial ú obje i ¿i es g a e, la mo al es le e, y le e su es  ponsabilidad: asi como se á g a e, si iolase un p ecep o le e en concep o de que e a g a e, po lo que se di á en o o luga (núm. 29.) Tal es el sen ido y ex ensión en que se equie e ad e encia pa a con  ae esponsabilidad mo al: de la cual exime, po lo mismo, la igno ancia é inad e encia y odo lo que á és a equi alga, como el e o , equi oca  ción, ol ido, dis acción, e c. ni. Igno ancia. 22 . Decimos que la igno ancia, lo mismo que la inad e encia, exime de esponsabilidad mo al: y és o siem  p e, en odos los casos, y sin excepción. Al lee a i mación an absolu a, no al a á quizás quien exclame: ¡ elices los igno an es! y cuan o más igno an  es más elices, po que ménos espon  sabilidad con ae án! Pe o, no hay mo i o pa a al elici ación; sino mas bien, odo lo con a io. Hay que e  co da : l.° que Dios no ha dic ado sus leyes po cap icho, po escla iza al homb e, sino mas bien pa a guia le, di igi le, conduci le po el camino del o den, po la senda que conduce á la dicha, pa a bien — en ñn — del homb e mismo; y como de nada pueden se  i á quien las desconoce, cla o es que al igno ancia no es ninguna elicidad. Po o a pa e, en el homb e sano de azón, nunca es an a como alguno pudie a imagina se: ya el Sup emo Hacedo cuidó de insc ibi en el co a  zón humano los e e nos p incipios de jus icia y equidad: «Sellaácc es á, Se  ño , sob e noso os la lumb e de u os o.-» (*) 2 .° La igno ancia, aunque exima de la esponsabilidad mo al, no asi de la na u al, (núme os 2 y 3), ni ampoco, o dina iamen e, de la ju ídica (n.° 1.) (*) Salmo 4, y. 7. 3 .° Hay p ecep os que a ec an á la alidez de los ac os, y la igno ancia no lib a de incu i en la nulidad y e ec  os consiguien es. Po ejemplo, pa a la alidez de la con esión se equie e la con ición; po lo cual, el que se con  iese sin es e equisi o, aunque no peque si le omi e po igno ancia, su con e  sión no deja á de se nula, y nula la absolución que había de lib a le de sus pecados, y acaso de la mue e e e na. 4 .° y úl imo que hay igno ancia al que, ella po sí sola cons i uye pecado o mal. 23. Y és o sucede á siemp e que y solo cuando la igno ancia sea p ohi  bida y delibe ada al mismo iempo. Si hay obligación de sabe una cosa y delibe adamen e se deja de sabe , en  onces se come e un pecado o mal, po que hay odo lo necesa io pa a ello, supues o que hay asg esion de ley ó p ecep o y hay delibe ación. Nadie cie amen e se á esponsable po las Ce eza. 27. Es el asenso i me á una cosa. (*) Cuando es amos segu os de que una cosa ó p oposición ó juicio es cual nos  o os lo en endemos ó c eemos y nó de o ¿i mane a, y es o sin acila , sin duda , sin emo de e a , es que ene mos cep e^cc; ya es a sea undada ó deje de se lo, yasea é ciega ya con icción p o unda, ya se unde en azones e  dade as ó apa en e», ya sea ec a ya e ónea. La ce eza es subje i a, eside en el en endimien o; y puede no co  esponde , y muchas eces no co es  ponde, á la ealidad de las cosas, ó sea, á la e dad obje i a. En e ec o; ¡Cuán  as eces" es amos cie os y segu os de una cosa, y es una solemne alsedad! cuán as eces c eemos ob a bien, y (*) Balmes, Lógica, núme o 222. — 46 — ob amos pésimamen e! asi como o as eces c eemos ilici a una acción que en ealidad no es á p ohibida po nin  guna ley ni p ecep o. 28. Tampoco es la ce eza siemp e igual en g ado, in ensión ó segu idad, como no lo son los undamen os ó cau  sa que la p oduce; además de que unas mismas azones a ec an de dis in a ma  ne a y con di e sa i ud á un indi i  duo que á o o. Unase unda en a gumen os me a- isicos ó en la esencia de las cosas; y se llama TYie c Jisica*. . g. la que ene  mos de que dos y es son cinco, ó de que Dios no puede engaña se ni en gaña nos. O a se unda en la es abilidad de las leyes de la na u aleza; y se llama ce eza Jisiea*. . g. la que enemos de que mañana sald á el sol. O a se unda en el o den egula de las cosas, en lo di ícil y a o que es el que sucedan de o a mane a; y se- u — 47— llama ce eza, mo al - , . g. la que ene mos de muchos hechos ó acon eci  mien os his ó icos á pesa de se muy an iguos, la de que exis e Lónd es sin habe le is o jamás, la que enemos de lo que nos e i ió una pe sona e  az sob e hechos que ella p esenció y asegu a, e c. e c. 29. Den o pues de la misma ce  eza caben muchos g ados: desde la me a ísica á la mo al hay mucha dis  ancia; y la mo al especialmen e es muy a ia, como puede e se en los mismos ejemplos p opues os. Cuan a mayo segu idad enemos, po ejem  plo, de que exis e Lónd es qué de la e dad y exac i ud de lo na ado en el úl imo ejemplo? Sin emba go, la ce eza, cualquie a que sea, es no ma segu a en cuan o á la mo alidad de nues as acciones. Si mili a en p ó de la lici ud, exime de esponsabilidad mo al, aunque esul a  se engaña nos, aunque esul ase po u -48- nues a acción ú omisión iolada una ley. De la misma mane a, con ae ía  mos oda la esponsabilidad co espon  dien e si ob ásemos con ce eza de que iolábamos una ley, aunque en eali  dad esa ley no exis a. La conciencia, ó sea la azón in i mándonos nues os debe es, es la luz y guía que Dios, sapien ísimo P o iso , ha dado al homb e pa a alumb a le y conduci le en el o den mo al; cons  i uye el código i o de nues a con  duc a y es el celado de nues as ac  ciones: y se as o na ía, ó desapa ecí- ía mas bien odo aquel ó den, si es u  ié amos au o izados pa a desoí esa oz cla a, esos p ecep os e minan es, cuales son los in imados con aquella segu idad que se llama ce eza. En es o además, es án con o mes odos los Mo alis as. Mas di ícil ha de se halla p incipios an absolu os pa  a los casos de duda, que amos á exa  mina . u Duda. 30. Es la suspensión del en endi  mien o en e dos juicios. Si p o iene de al a de azones po una y o a pa  e, se llama nega i a; si de la igual  dad de azones, se llama posi i a. (1) Si po azones, e dade as ó alsas, el en endimien o se inclina más á un ex emo que al o o; es e asenso impe  ec o se llama opin on, y á eces sos  pecha. (2) Tan o la opinión como la sospecha pueden se más ó ménos ue es, más ó ménos in ensas, más ó ménos p óxi  mas al asenso comple o que se llama ce eza. Lo mismo és as que la duda se lla man especula i as si su obje o es una (1) Balmes, Lógica, núme o 229, (2) San o Tomás. Sum. h. 2. 2, q. 2, a. 1, c. -50- cues ion eó ica ó en abs ac o, y p ác  icas si e san sob e la lici ud de nues as acciones ú omisiones. Aquí a amos de la duda, opinión y sospecha p ác icas, es o es, de las que acompañan á nues os ac os; y aun, mejo dicho, a amos de a e i  gua qué esponsabilidad mo al se con  ae ob ando con duda opinión, ó sospe  cha y sin ce eza. Las cues iones eó i cas las en ilan los Mo alis as y Cano  nis as, enseñando, además de las leyes ú obligaciones cie as, las dudosas ó con o e ibles y aduciendo las azo nes que hay en p o y en con a: asun o ajeno á nues o p opósi o, en el que no en ó el es udio de las leyes ( . núme  o 7.) También examinan el alo de la p obabilidad eó ica en ó den á o  ma conciencia p ác iee cie a, ó me  jo exp esado, enseñan lo que sé debe hace ó como se debe p ocede en los casos de duda. Es o, en ealidad, am  bién es enume a leyes ú obligaciones, u —51 — y po lo mismo ampoco en a en nues o plan; hab emos, sin emba go, de asc ibi algunas eglas que dan los Mo alis as pa a los casos de duda, nó sin llama an es la a ención del lec o hacia las siguien es obse aciones. 31. 1. a En oda duda, sospecha ú opinión, a ándose de lo lici o ó ilici o, siemp e hay dos ex emos de los cua  les uno a i ma que hay ley ó p ecep o y o o lo niega. Al p ime o llaman pa  e mas segu a ó pa e que a o ece, á la ley, y al segundo pa e menos segli  a ó pa e que a o ece á la libe ad. Algunas eces ambos ex emos impo  nen obligación, como sucede cuando hay dos p ecep os incompa ibles ó a  les que si se cumple uno necesa iamen  e se in inge el o o, y no se sabe cuál de ellos debe se p e e ido: y á es  a duda llaman pe plejidad. 2. a Ó ambos ex emos ca ecen de oda p obabilidad, (lo que solo sucede en caso de duda nega i a (núme o 30); — 52- ó cada uno de ellos iene á su a o alguna, á lo menos espec o al que du da ú opina. Y es a p obabilidad iene que se mayo , meno ó igual á la del ex emo con a io. 3. Sea mayo , meno ó igual, no po eso anula ó des uye la p obabili  dad con a ia; po que en caso de anu  la la, dejaba de se p obabilidad y se ia ce eza. (*) Po lo mismo, la opi  nión, po undada que sea, no excede los limi es déla duda, no deja de se una e dade a duda: el que opina po un ex emo, no deja de duda ó sos pecha en p o del opues o; po ejem  plo, el que opina que una acción es li  ci a, no po eso deja de duda ó sospe  cha quesea ilíci a; an o que si no u  ie a ninguna duda, sospecha ó emo de engaña se, ya no se di ía que opi  na, sino más bien que es á cie o ó que iene ce e a. Po eso se dijo en el nú- (*) Gu y, núme o 54, 1.» u -53- me o 26 que la ad e encia á la ma  licia de ac o ú omisión iene que se ó ce eza ó duda. . Asi lo econocen ambién los Mo  alis as supues o que comp enden en los casos de duda odos aquellos en que no hay ce eza; como pod á ob  se a se en las eglas que dan pa a dichos casos, y son las siguien es. 32. 1. a El que duda de la lici ud de una acción ú omisión, debe in o  ma se, debe inqui i la e dad po los medios conducen es; y si no con  sigue depone la duda, debe ob a con  o me á la ley cuya exis encia sos  pecha; y és o aun cuando sea más p obable la pa e que a o ece á la libe ad; po que, (dicen los Mo alis as), la opinión, po p obable que sea, no excluye la duda, y quien ob a con duda ó sospecha de que aspasa una ley, ob a sin ce eza, sin segu idad de que ob a bien; lo cual, cuando me  nos, es á odas luces imp uden e. u — 54 — 2. a En los casos de pe plejidad am  bién se debe inqui i cuál de los dos p ecep os p e alece, cuál de los dos obliga, ya que cumpli los dos es im posible. Y, si la duda no puede e  sol e se, hay de echo á op a po cualquie a de los p ecep os. 3. a En odo caso de duda se ob a á lici amen e siguiendo la que a o ece la ley, es o es, cumpliendo la ley cuya exis encia se sospecha; lo que no ne  cesi a demos ación. 33. 4. a Pe o, no siemp e hay obli  gación de segui la más segu a. ¿Cuán  do hab á es a obligación? Pa a con  es a á al p egun a hay que dis  ingui de leyes y que compa a la p obabilidad que mili a po una y o a pa e. En cuan o á lo p ime o; si la ley dudosa es de las que a ec an á la a  lidez de una cosa necesa ia ú obliga  o ia, ó es al que su asg esion in  duce á pelig o de un mal que hay u — 61 — gacion dudosa, ¿qué esponsabilidad se con ae? qué pecado se come e? És a es la cues ión; y hé aquí la es pues a que dan algunos Au o es. 1 ." El que ob a con a ley con duda p ác ica, es o, es — con duda ó sospe  cha de que ob a mal, siemp e peca. (1) 2 .° Si duda ó sospecha que la ley ú obligación que aspasa es g a e, peca g a emen e; y le emen e, si la duda es sob e ma e ia le e. 3 .° Si duda ó sospecha que hay asg esion de ley, pe o sin ija se ni ocu i sele nada ace ca de la g a e  dad; en onces, según unos siemp e peca mo almen e, según o os solo peca enialmen e, y según o os se mide la g a edad del pecado po la del p ecep o in ingido. (2) 37 . Pe o, á la solución an e io hay algunos epa os que hace . A la (1) Gu y, n.o 41. (2) Gu y, n.o 43. u e dad, mal se comp endo po que ni cómo la duda haya de ene an a ue za, i ud y e icacia como la co  eza en o den á p oduci esponsabi  lidad mo al, ni cómo la conciencia dudosa haya de equipa a se á la cie  a, dis ando an o como dis a de la ce eza la duda. És a pa ece se un é mino medio en e la igno ancia y la ad e encia: no es cie amen e inad e encia absolu a supues o que la ley ú obligación apa ece, siquie a sea en uel a en somb as, á la is a del en endimien o; pe o de ningún modo puede llama se conocimien o comple  o sin con undi la duda con la ce  eza, la ciencia con la ince idumb e. Quien ob a con a una ley cuya exis encia sospecha, pod á a i ma se, dando po buenas las eglas a ás in  dicadas, que ob a imp uden emen e, que aspasa dichas eglas ó leyes, que iola, en in, una ley; pe o la espon  sabilidad mo al no so con ae sino — 63 — cuando á la asg esion p eside la de  libe ación, uno de cuyos cons i u i os es la ad e encia. La cues ión pues es á en sabe si la duda es una ad e encia su icien e, ó qué pa e de su iciencia con iene en o  den á p oduci esponsabilidad mo al: y desde luego hay que econoce que no iene an a como la ce eza, ni se la puede llama ad e encici comple a. 38. La conside ación que á la duda puede concede se es la de ad e encia: ad e encia pe ec a no es; luego, se á ad e encia impe ec a, incomple  a; impe ección que admi e muchos g ados, de la misma o ma que los ad  mi e la duda, opinión ó sospecha, se gún imos en los núme os an e io es. Se á pues la duda una ad e encia más ó menos incúmplela, más ó menos os  cu a, más ó menos lejana de la ad e  encia pe ec a, según el g ado de p o  babilidad p ác ica y subje i a, según la in ensión con que la conciencia sos  u -64- pecha que hay pecado, con que la con  ciencia a isa que ob amos mal. Una ez que la duda p ác ica, lo mismo que la especula i a, admi e mu  chos g ados; la sospecha de que se in inge una ley puede se énué, ue  e, p obable, muy p óxima á ce e  za .... y ¿hab ía de se igual en con  cep o de ad e encia? hab ía de se i de ad e encia en igual g ado la dé  bil sospecha como la más ehemen e ó p óxima á ce eza? El que duda, iene el debe de ce  cio a se, de o ma conciencia cie a, á lo menos ejlejc , án es de ob a con a la ley cuya exis encia sospe  cha. És e se á el debe , és a la obli  gación, és a la ley; pe o, la e dad es que en muchos casos no se ad e i á dicha obligación; en muchos casos no se pod á ó no se sab á depone la du  da, ya po que se igno an las eglas dadas, ya po que, aun sabiéndolas, no se pudo adop a como egla cie a de u -65 — conduc a ninguno de los sis emas que hay ace ca del P obabilismo.... y o dos es os que ob en con a ley con duda p ac ica ¿han de equipa a se á los que ob an con ce eza de que pecan? 39. Ya que la duda, ó no es nada pa a el caso, ó es una especie ó g ado de ad e encia más ó menos impe ec  a, masó menos dis an e de la ad e  encia comple a; lo jus o y azonable pa ece se que la su iciencia de la du  da en o den á la impu abilidad mo  al se mida po el g ado de ad e en  cia que ep esen a; ad e encia com  ple a no lá es, po que és a es p opia y esclusi a de la ce eza; pa a pecado o mal se equie e ad e encia: luego, la asg esion — come ida con duda — se  á an o más ó menos o mal cuan o la duda se ap oxime ó aleje de la ce e  za. Pa a pecado mo al se equie e, además de ma e ia g a e, ad e encia comple a: luego, áun dado que el p e  cep o p cic ie^ dudoso sea g a e, su u asg esion se ap oxima á más ó me  nos á pecado mo al cuan o la duda se ap oxime más ó menos á ce eza. De es a mane a se sal an los p in cipios déla azón y la jus icia po lo que se e ie e al cons i u i o de deli  be ación llamado ad e encia; po que se econoce á la duda odo el alo que puede ene , (oda la ad e encia que ep esen a y no más de la que e  p esen a; que es, no el o al como la ce eza, sino una pa e mayo ó me  no según es mayo ó meno la p o  babilidad p ác ica y subje i a en p o de' la ilici ud y de su g a edad. Y, una ez que la ad e encia es uno de los ac o es de esponsabilidad mo al, és a hab á de se p opo cionada á aquélla, pe o nunca mayo . 40. Una solución pa ecida la p opo  ne Gu y en su ob a Casas Conseien ice, y la comba e. (*) Pe o Gu y se e ie  (•) Tom. 1, Casus VII de Conscienlia, núm. 61. — 67 — e á la duda especula i a y p opone dicha solución como uno más en e los sis emas ace ca del P obabilismo; mien as que noso os nos e e imos á la duda p ác ica. No es amos discu  iendo lo que se debe hace en caso de duda, (de és o se a ó en los núme os 32 al 35;) sino, qué i ud y e icacia iene la duda en ó den á la impu a- bilidad: es amos inqui iendo si la du  da es e dade a y comple a ad e en  cia'ó nó. Asi es que Gu y comba e dicha so  lución po lo que iene de igo is a, en cuan o a ibuye á la ley — especu  la i amen e dudosa — an a ue za de obliga como p obabilidad especula i  a haya á su a o ; y nues a solu  ción iende, más bien á mi iga el igo  ismo de aquella doc ina que o o ga á la duda p ác ica y á la ley ile e nune dudosa an a ue za y i ud como á la ce eza y á la ley cie a — (núm 36.) Po que, (y es o es digno de no a se,) u según común sen i de los Mo alis  as-ley incie a no es ley — ( . núme  o 34); y es e es el undamen o mas só  lido del P obabilismo, del Equip oba- biüsmo y del mismo P obabilio ismo. Aho a bien; en el caso de duda p ác  ica ¿nó es incie a y dudosa la ley? y, ya que po eso no pie da oda su ue za de obliga , ¿ha de ene an a como la ley cie a, ó igual en odos los casos y g ados de duda? • 41. Se di á: quien ob a con a ley con duda p ác ica, no in inge una ley dudosa é incie a, sino la cie a ó indudable que p ohíbe ob a asi. Pe o, áun concediendo que esa ley sea in  dudable, no se á cie a sino pa a quien la conozca y ad ie a y sin emba go ob e con a ella; y en al supues o, ya no ob a con duda sino con ce eza de que in inge una ley; ni es á, po lo mismo, en el caso de que se a a. También suelen aduci se aquellas palab as del Após ol — « odo lo que no — 69 — es según Jé, es pecado.» (*) Pe o San Pablo solo dice que «es pecado», lo que no negamos noso os; mas, no dice qué pecado es; y es a es la cues ión. Además, las palab as aducidas quizás p ueban demasiado: lo que se hace inad e ida ó igno an emen e no se ha  ce según é, y sin emba go no se im pu a á pecado; y p ecisamen e, po la pa e que la duda iene de igno an  cia (núme o 37), es po lo que la eba  jamos su su iciencia pa a la impu abi- lidad mo al. Si, á pesa de lo expues o, alguno c eye e lasca es a doc ina, le emi i  mos á lo sen ado ace ca de la igno  ancia en los núme os 22, 23 y 24, pa  a que se si a hace las aplicaciones co espondien es, po no epe i aquí lo allí consignado. Po ejemplo; asi como la igno ancia no lib a de la esponsabilidad na u al (*) Ad Rom. 14, 23. u -70- ni de la ju ídica, asi ambién la duda no lib a del pelig o de con ae ías; y se con ae án de hecho si esul ase exis  i la ley que se sospecha. Asi como hay igno ancia pecaminosa po la a  zón de se p ohibida y delibe ada, asi ambién la duda puede se p ohibida y delibe ada, y po lo mismo, culpable. Asi como se puede igno a una cosa, debiendo y podiendo sabe la, asi am  bién se puede es a incie o de una ley, debiendo y pudiendo es a cie o de ella; pe o, asi como en los casos de igno ancia se busca la esponsabi  lidad, si la hay, allí donde es u o la delibe ación; del mismo modo debe p ecede se con la duda, más bien que da á és a un alo que no iene, con  undiéndola con la ce eza ó ad e en  cia comple a. Po úl imo; el que, sabiendo y ad  i iendo que no es lici o ob a con a ley con duda p ác ica, sin emba go lo hace; ese no in inge dicha ley con du  u es e caso la olun ad consien e, la o  lun ad quie e aspasa la ley que la manda impedi al ocupación de la memo ia, ó lo que es lo mismo, no quie e cumpli dicha ley. 46. Consis e pues el consen imien o ya en que e iola la ley ya en no que e cumpli la ó que e no cum  pli la, que son ac os equi alen es, y que oman su di e encia, si alguna ienen, más bien de la ley que se in  inge que de la olun ad que debía cumpli la. Si el p ecep o es nega i o, la o  lun ad quie e iola le al que e hace ó pe mi i que se haga lo p ohibido; si el p ecep o es a i ma i o, la olun  ad quie e in ingi le al no que e hace ó no p ocu a que se haga lo p ecep uado; pe o siemp e esul a que quie e in ingi le. Si en ez de que e in ingi la ley de alguno de los modos dichos, la olun ad quie e cumpli la ó no -78- quie e iola la, en onces no hay con  sen imien o sino al a de él; en onces hay lo con a io de consen imien o, es o es, oposición po pa e de la olun ad. En e el que e y la oposición pue  de admi i se un é mino medio, que es — ni que e ni opone se, ni p ocu a  lo ni impedi lo. Y se á es e un e  dade o consen imien o? Si la ley man  da que e ú opone se, es indudable que — no que iendo ni oponiéndose — se in inge dicha ley, y que en es a in acción, si se e i ica con anuen  cia de la olun ad, hab á e dade o consen imien o; pe o si no hay ley que mande que e ni opone se, al no hace una cosa ni o a no hay in ac  ción de ley en que consen i . La cues  ión pues se educe ó equi ale á es  o a: ¿Cuándo hay obligación de que  e ú opone se posi i amen e, y cuan  do nó? (y su esolución no pe enece á es e a ado, . n.°7.) — 79 — 47. Tan o el consen imien o como la oposición admi e muchos g ados. Hay oposición más ó menos decidida, más ó menos empeñada, más ó me  nos ue e, y más ó menos débil, más ó menos emisa; y según ella es, así emplea la olun ad odas las ue zas de que dispone, ó solo mayo ó me  no pa e de ellas, en impedi lo p o  hibido ó en p omo e lo p ecep uado. Igualmen e, el consen imien o en la asg esion de la ley puede se más ó menos in enso, decidido, ehemen  e, y más ó ménos débil ó emiso; y con o me á su in ensidad, se es ue  za más ó ménos po hace lo p ohi  bido ó impedi lo p ecep uado. De aquí las a ias di isiones que del olun a io hacen los Mo alis as. Solo que el olun a io se compone do dos elemen os — ad e encia y consen  imien o; y como de la p ime a se a ó en el cap. 3 °, aquí hab emos de conc e a nos al segundo. u -80- Se di ide en pe ec o ó pleno y se mipleno, según el g ado de decisión ó in ensidad que e is e; g ados que exis  en, no solo po pa e de la ad e en  cia, sino ambién po pa e del consen  imien o, según queda a as indicado. También le di iden en posi i o y nega i o, exp eso y áci o, ac ual, i  ual, habi ual ¿in e p e a i o, e c. 48. Pe o la di isión mas impo an  e pa a nues o obje o es la de con  sen imien o di ec o, explíci o ó ni se, é indi ec o, implíci o ó in causa. Hay consen imien o di ec o en cuan o á aquello que se quie e ó in en a; y se llama indi ec o espec o de aquello que no se quie e ni in en a, sino que sola  men e se pe mi e y se pone olun a  iamen e su causa. V.g. el que se p o pone hace un obo, p e iendo que de al obo ha de segui se la deshon a de un indi iduo, aunque sin desea ni in  en a és a: en cuan o al obo con  sien e di ec amen e; en cuan o á la u -81 — deshon a solo consien e indi ec amen  e ó in causa. Cuál de es os consen imien os se á necesa io pa a la impu abilidad mo  al? e dade amen e se equie e el di ec o, que es el único que con p opie- dadad puede llama se consen imien o; pe o, el indi ec o equi ale exac amen  e al di ec o siemp e que el e ec o es p ohibido y p e is o y la causa es p ohibida y delibe ada; (que es p eci  samen e el único caso en que los e ec  os se impu an á pecado.) Digo que en es e caso hay consen  imien o ch ee o; po que hay olun ad exp esa de iola una ley, que es laque p ohíbe pone la causa. Y solo en es e caso se impu an á pecado los e ec os que no se quie en ni in en an; po que, si no son p ohibi  dos no son ilíci os, si no son p eois os no hay ad e encia espec o de ellos; si la causa no es p ohibida, no hay asg esion de ley en pone al causa; u -82 — y aunque sea ilíci a, si no es posible e i a la no hay libe ad en la asg e- sion. Po eso econocen comunmen e los Mo alis as que los e ec os no son mo almen e impu ables sino cuando son p e is os y la causa es p ohibida y lib emen e pues a. (*) 49. Y cuándo se á p ohibida la causa po azón de los e ec os? ó en o os é minos, ¿cuándo hab á obli  gación de e i a una acción ú omi  sión lici a po causa de los malos e ec os que de ella han de o igina  se? es a es cues ión de Mo alis as ó Canonis as, supues o que es enume a ó explica leyes y obligaciones; di e mos sin emba go — que hab á dicha Obligación cuando azones ó mo i os ela i amen e pode osos ó p opo cio  nados á la g a edad de los malos e ec os, no nos impelan ú obliguen á (1) Gu y, n.o 8. u -83- pone la causa que ha de p oduci los iinmedia e e pe se. Decimos causa lici a*) po que si la causaos en si y po si misma p ohi  bida, no es lici o pone la, aun cuan  do de ella hubie an de segui se bue nos e ec os; doc ina que los Mo alis  as exp esan con es a egla, deducida de la doc ina del Após ol: (*) Non sun acienda mala u eoenian bona — «la bondad del in no jus i ica la maldad de los medios» — no es lici o hace cosas malas, ni aun cuando los esul ados hayan de se buenos. — Sin po es o ol ida que se ia cada ez más p ohibida ó mala una acción ú omisión cuando á su maldad p o  pia se ag egase la de sus e ec os: . g. un pe ju io en con a de un jus o ac eedo se ia mas g a e que el p es ado en g acia de un inocen e. Dijimos causa inmedia a y pense; V) Ad Rom. 3, 8. u -84- po que si los e ec os son emo os ó pez 1 aceidens, bas a meno mo i o, y á eces ninguno, pa a pone lici a  men e la causa. T á ase, en in, de consen imien o indi ec o, es o es, de e ec os malos que no se quie en ni in en an; pues si se quie en, desean ó in en an, ya no es olun a io indi ec o, sino di ec o; y el que e ó in en a cosas malas, es siemp e p ohibido. 50. Discu en algunos si se equie e ambién in ención en el agen e pa a que la asg esion de ley se le impu  e. Si po in ención se en iende la ad e encia ó conocimien o de la mali  cia del ac o y el consen imien o co  espondien e, ya queda esuel a la cues ión en sen ido a i ma i o. Pe o la palab a in ención suele ene más alcance: signi ica un designio ó in especial que se p opone el homb e, más bien que un consen imien o cual  quie a. Po ejemplo: el que come e un cieli o de obo, puede ene in en  ción, nó solo de oba , sino ambién de enga se del obado, de o ende le, de menosp ecia la ley que p ohíbe el obo ó al mismo Legislado , e c.; como ambién puede oba solo po sa is ace una pasión ó una necesidad más ó menos ap emian e, sin in en  ción de o ende á Dios, ni de daña á nadie; ni siquie a de in ingi la ley, an es bien epugnando odo es o y áun deseando odo lo con a io. En es e úl imo sen ido no se necesi a in  ención pa a con ae esponsabilidad: quien aspasa una ley con ad e en  cia y libe ad, incu e desde luego en los e ec os necesa ios ó na u ales de esa asg esion; y e ec o na u al y necesa io es con ae esponsabilidad; que las penas pa a se penas no ne  cesi an que el penado las quie a, in  en e ni consien a. Si ue a necesa  ia la in ención de peca , de o ende á Dios, de con ae esponsabilidad.... -86- pocos la con ae ían, po que pocos ó ningunos se p opond ían obje os an epulsi os. Sin emba go; quien se p opusie e algún in malo — además de hace lo p ohibido,segu amen e con ae ía ma  yo esponsabilidad; pe o, nó po que se equie a in ención, sino po que in  ingía una ley más, cual es la que p ohíbe p opone se al in. (Po eso se dice que los ac os humanos oman su mo alidad, no solo del obje o y ci  cuns ancias, sino ambién delinque se p opone el agen e.) 51. Reduciendo á una egla b e e odo lo dicho ace ca del consen i  mien o, la o mula emos en los é  minos siguien es' Hay consen imien o, (sea poco ó mucho, pleno ó semiple  no, más ó menos in enso,) siemp e que y solo cuando haya asg esion de p ecep o e i icada con la ad e  encia y libe ad necesa ias. Es o no necesi a demos ación: si u — 93 — los Mo alis as; pe o, el mismo e ec o que la iolencia lo p oducen o as mu  chas causas; . g. la en e medad, la al a de uezas ya ísicas ya mo ales, la al a de memo ia ó alen o — si se a a de ap ende , e c. e c.... y sin emba go, nadie las llama iolencia. Po eso p e e imos el nomb e de imposibilidad, y di icul ad, que com  p ende los e ec os de la iolencia y los de odas las demás causas que hagan imposible ó di ícil la obse an  cia de la ley. Dijimos que és as son innume a  bles po lo que espec a á la libe  ad de acción; pe o las que a ec an di  ec amen e al lib e al ed ío, son más con adas; y las expond emos en los núme os siguien es. 56. P incipia emos consignando que el homb e, asi como es á do ado de in eligencia, así lo es á igualmen e de lib e al ed ío. Es es a una e dad de la que da es imonio cla o el sen- — 94- ido in imo, se halla econocida po el sen i , común y uni e sal, (1) y en- se iada po la Re elación. (2) Pe o, como la in eligencia iene una exis  encia dada y limi ada, asi ambién la libe ad. No es és a absolu a, om  nímoda, in ini a; sino ini a, limi ada, ci cunsc i a á limi es, y nó muy ex ensos po cie o. En p ime luga ; no hay libe ad allí donde no hay uso de azón, co  mo sucede en el niño, el loco, el eb io, el do mido, e c.; y si el uso de la azón es á más ó menos limi  ado, o o an o lo es a á la libe ad, . g. en el semido mido, semieb io, semiloco ó a uo, e c.; po que, si bien el lib e al ed io es a ibu o'de la o  lun ad, és a no se mue e sin la luz (1) Balmes, Psicogía, cap. 4.o (2) V. Eclesiás ico, cap. 15 y 31, y odos los ex os sag ados que hablan de mé i o y demé i o; ideas absu das si se sup ime el lib e al ed io. V. Conc. T id. sesión 6.» can. 5. &c. &c. -95 — de la in eligencia: ó, como dice San o Tomás: «La aíz de la libe ad es la olun ad, como suje o; pe o como causa, es la azón.» (1) Po el mismo p incipio, la libe ad in e na es incompa ible con la igno  ancia; po que donde hay és a no hay ac o de la olun ad, — nihil uoli- um quin p oecogni um — ^ no habien  do ac o de la olun ad, és e no puede se lib e supues o que no exis e. Tampoco es lib e la olun ad pa a odia la elicidad ni ama la in elicidad en concep o de ales. Su p opia y na  i a condición la mue e i esis ible  men e á epele la in elicidad y ama la elicidad no i icadas como ales po ki in eligencia. Lo mismo puede ase  gu a se espec o de aquellos medios que ienen conexión necesa ia y e i  cacia no o ia pa a consegui la elici  dad ó e i a la in elicidad. (2 (1) Sum. Th. L 2. q. 17, al, ad 2. (2) Libe aLo e, Psychologia, núm. 54. u La olun ad, en in, no puede ama lo malo en concep o de malo, ni odia lo bueno en concep o de bueno. (1) 57. Además de odas es as limi a ciones del lib e al ed io que p o ie  nen del modo de se de la olun ad humana, hay o as que modi ican la la libe ad de cada indi iduo, y aun en cada momen o. Unos ienen más in eligencia, o os menos; unos ienen más ue za de o  lun ad que o os; unos nacie on do  ados de escelen e Índole, o os nó; unos ecibie on buena educación, o os mala; unos ob ienen g acias más e i  caces... «Á uno dió (el Seño ) cinco alen os, al o o dos, y al o o dió uno.». (2) En unos momen os hay comple o uso de azón y pleno dominio de si mismo, ‘ en o os escasea — ya po en- (1) Billua , T ac . de ac ibus humanis, dise . 3, a . 1. Tongio gi, Ins . Philpph. Melaphys. n.» 421. (2) E angelio de S. Maleo, c. 25, y. 15. — 97 — e medad mo al ya' ísica, en unos c ónica y pe pe ua en o os empo al ó del momen o, e c. e c. Todas es as y o as mil ci cuns  ancias aumen an ó disminuyen la libe ad, po que aumen an ó dismi  nuyen la ue za y pode de la olun  ad pa a decidi se po el cumplimien  o de la ley y pa a ence los obs á  culos que á ello se oponen; po que hacen más ó menos ácil y posible, menos ó más di ícil ó imposible la obse ancia de la ley; y aumen an ó disminuyen, po lo mismo, la espon  sabilidad mo al. «Los que liemos e  cibido más en es e mundo, se emos juzgados con mayo se e idad (g a- ias) po el C iado ,» dice S. G ego io Papa exponiendo el ex o del E an  gelio a ás ci ado. (*) 58- Además de las limi aciones enu  me adas, ya na u ales ya acciden ales. (•) Homilía 9 in E angelia. 4 u — 98 — bien o ales bien-pa ciales, unas em  po ales y o as pe pe uas; hay a ios agen es que ambién a ec an al lib e al ed io: hay a ios agen es que ob an pode osamen e sob e la olun ad, mo  iéndola, inclinándola, impeliéndola con más ó menos ue za, con más ó ménos igo hácia un ex emo, y de  jándola — po lo mismo — ménos ó más ue za, ménos ó más pode , ménos ó más libe ad pa a inclina se al ex e  mo opues o. Tales son aquellos que los T a a  dis as comp enden bajo los nomb es de Concupiscencia y miedo, que amos á explica en pá a os dis in os. §. II. . Concupiscencia. 59, Dan es e nomb e á odo mo i  mien o, endencia ó exigencia del ape i o sensi i o. Es el que e de la ca  ne de que se habló en el núme o 44. u -99- Tambien le llaman ape i os y pasiones; las cuales di ide San o Tomás en on  ce especies, á sabo : amo y odio, de seo y epulsión, gozo y is eza, espe  anza y desespe ación, audacia, emo é i a. (*) Balmes, haciéndose ca go de es as di isiones, dice: «Se han di idido en cie as clases las pasiones del co azón humano, pe o sea que no se hayan comp endido odas en la clasi icación ilosó ica, sea que cada una de ellas en añe en su seno o as muchas que deben se conside adas como sus hi jas, ó como as o maciones de una misma, lo cie o es que quien obse  e con a ención la a iedad y g a  duación de nues os sen imien os c ee  á es a asis iendo á las mudables ilusiones de una isión an asmagó i  ca. Hay momen os de calma y de empes ad, de dulzu a y de ac i ud, (•) Sum. Th. 1, 2. q. 23, a 4. u -100 — de sua idad y de du eza, de alo y de coba día, de o aleza y de aba i  mien o, de en usiasmo y de desp ecio, de o gullo y de anonadamien o, de espe anza y de desespe ación, de pa ciencia y de i a, de pos ación y de ac i idad, de expansión y de es e  chez.... e c...» (1) 60. Las pasiones conside adas en si mismas ó a endido su se ma e ial, no son más que enómenos o gánicos ó isiológicos, ac os ó mo imien os del cue po, del ape i o i acional, de la pa e animal del homb e; y en es e concep o, ni son buenas ni malas mo- ahnen e. Ve dad es que o o an o puédese a i ma de odos los ac os; los cuales, si se conside an en si mis  mos, son enómenos ó hechos ma e  iales que an o pueden se buenos co  mo malos como indi e en es en ó den (1) El C i e io, cap. 19, §. II. (2) Libe a o e, E hica, n.® 64. — 101 — á la mo alidad: Ee ec i amen e, és a la hay obje i a y subje i a; la obje i  a les iene, de la ley que los p ohíbe, p ecep úa ó pe mi e, y la subje i a p o iene de la delibe ación con que son e ec uados. Po ejemplo; el homi  cidio (que.siemp e es un mal lisico), en si conside ado, es un hecho ma e  ial que consis e en qui a la ida á un homb e: en cuan o á su mo alidad obje i a, unas eces es malo po que es p ohibido, o as eces es lici o po  que es pe mi ido; y en cuan o á la mo alidad subje i a, solo la end á cuando sea ejecu ado con delibe ación. En igual o ma y po idén ico a  ciocinio, hay pasiones mopálmen e Vi ke.- nas, malas é indi e en es; po que las hay que mue en al homb e á un ob  je o ó in mo almen e bueno, las hay que lle an á un obje o p ohibido, y o as ienen po obje o un in indi e en e. Es o, po lo que se e ie e á la mo  alidad obje i a; que la subje i a de- — 102 — pende mas bien de la delibe ación con que se p oduzcan ó desa ollen. Po que; asi como hay pasiones bue  nas y malas po azón del obje o á que ienden, así ambién las hay olun  a ias ó delibe adas ó iiwolun a ias ó indelibe adas. Son olun a ias las causadas ó pe mi idas ad e ida y li  b emen e; é in olun a ias, si sob e ie nen sin ad e encia ó sin pode e i  a lo. (1) 61. Cuán a sea la in luencia que en el homb e eje cen las pasiones, ó llá  mense concupiscencia, ape i o sensi  i o, sen imien os, ó como se quie a, no hay pa a que ponde a lo. «La incons ancia de la concupis  cencia as o na el sen ido sin mali cia.» (2) «Cada uno es en ado, a as  ado y halagado de su concupiscen  cia.» (3) «No hago lo bueno que quie o: íl) V. S. Tomás. Sum. h. 1. 2, q. 24. a. 1. (2) Lib o do la Sabidu ía, c. 4. y. 12. (3) Epis . Ca ól. del Ap. San iago, c. 1, y. 14. u — 109 — mo causada po la pe spec i a de mi mal que amenaza. Po más que, al igual de las o as pasiones (núme o 60), conside ado en si mismo no pasa de se un enómeno isiológico, un mo imien o de la pa e i acional; sin emba go, po los esul  ados áque conduce hay emo bueno y emo malo. Es bueno el que induce á ob a bien: «.Bienauen u ado el homb e que eme al Seño : en sus mandamien os se complace á mucho. (1) Es malo el que induce á ob a mal. Cla o es que debemos des e a és e y omen a aquél «A 7 o que áis eme á los que ma an el cue po, y no pue  den ma a el alma: emed más bien al que puede echa el alma y el cue  po en el in ie no.» (2) 65. Como oda pasión (núme o 60), (1; Salino 111, y. A. (2) E angelio de S. Ma eo, c. 10, y .28. -110- asi ambién el miedo puede se olun  a io ó in olun a io. Se á olun a io si se consien e lib emen e ó se p ocu a de p opio in en o; . g. el san o emo de Dios que se omen a con la medi  ación delibe ada. Se á in olun a io el p oducido po causas imp e is as ó ine i ables. El miedo, lo mismo que o a pa  sión cualquie a, puede se más ó mé- nos g a e, más ó menos ehemen e, más ó menos pode oso. Y aquí con ie  ne eco da lo que se dijo en el nú  me o 6?; es o es, que su ue za no se ha de medi po la g a edad del pelig o que le mo i a, sino po la con  moción ó imp esión que p oduce en el ánimo. Nada impo a que el mal que ame  naza sea g a e si no causa miedo ó espec o de aquel que no se conmue e po al mo i o; así como en nada dis minuye su g a edad el que esul e al  sa ó baladí la causa que le p odujo. u -111 — 66. Tampoco in e esa nada pa a nues o obje o el que el miedo sea im  pues o po causa in inseca ó ex ín  seca, lib e ó necesa ia, jus a ó injus a, e dade a ó alsa; sino que su impo  ancia é in luencia en la olun ad de  pende solamen e de la in ensión ó ue  za con que conmue e. Eso as ci  cuns ancias pod án se i pa a la ap e  ciación ju ídica del miedo, pe o no cambian ni modi ican su e icacia es  pec o de la libe ad, (que es de loque se a a aquí.) Hay e ec i amen e casos en que el miedo se epu a g a e en el ue o ex e no, (aun cuando en ealidad haya sido le e ó no haya exis ido,) y exime del cumplimien o de la ley, y has a anula algunos ac os e i icados bajo su imp esión — e dade a ó supues a, ó los hace escindibles á olun ad de quien pa ece que le su ió; pe o odo es o depende más bien de la ley que le o o ga ales e ec os en unos casos, u — 112 — asi como se los niega en o os; mas no especi ica la in luencia del miedo en la olun ad. 67. Es a in luencia se á an a cuan  a sea la conmoción causada. Si és a ue e al que pe u be la a  zón ó p i e á la olun ad de oda ue  za pa í opone se ó esis i le, cla o es que anula la libe ad in e na y exi  me de oda esponsabilidad mo al. Si no ue e an a su g a edad, solo disminui á más ó menos la libe ad, y en la misma p opo ción disminui á la esponsabilidad; (lo mismo que se dijo de oda pasión, en el núme o 62.) Hay casos en que el mal que se e  me ó con que se nos amenaza exime del cumplimien o de la ley, con o me á lo indicado en el núme o 17, y po lo mismo exime de oda esponsabi  lidad al que no cumple dicha ley; pe o es o no p o iene de que al e la libe  ad, sino de que al a ó cesc la ley. Po úl imo; si el miedo ue e o  u lun a io ó delibe ado, hab á que apli ca le las eglas de impu abilidad con  signadas en el núme o 48, lo mismo que se dijo de las pasiones olun a ias en el núme o 63. CAPÍTULO VI. RESÚMEN Y CONCLUSION. I- Resúmen y aplicación. 68. La esponsabilidad mo al solo se con ae po queb an a delibe ada  men e ley ó p ecep o que obliga en conciencia; y es p opo cianada á la im  po ancia del p ecep o in ingido y á la delibe ación con que se in inge. Es deci que no hay pecado o mal sino hay coexis encia de dos cosas, — 114 — que son, asg esion de ley y delibe  ación. Y la g a edad del pecado se  á igual a la suma de la g a edad del p ecep o in ingido y de. la pe ec  ción de la delibe ación con que se in  ingió. Si hay asg esion de ley sin de  libe ación, hay pecado ma e ial ú obje i o, y puede habe esponsabili  dad na u al, y aun ju ídica; pe o no hay pecado Jo mal, ni se con ae es ponsabilidad mo al. Dos son, pues, los elemen os del pe  cado o mal, uno ma e ial ú obje i o y o o subje i o. El ma e ial ú obje  i o consis e en la asg esion de ley, el subje i o en la delibe ación del as- g eso . Una ez que el pecado su ge de esos dos p incipios, ambos hay que oma en cuen a pa a econoce la exis encia de aquél y ap ecia su g a edad ó magni ud. 69. Pa a conoce la pa e obje i a. — 115 — es o es pa a sabe cuándo hab á as- g esion de ley, hay que es udia las leyes ó p ecep os que nos obligan y la medida ó g a edad con que nos obligan, en los maes os de De e  cho na u al y posi i o. Alli, bajo el i ulo de De echo ó Mo al ó É ica ó Doc ina C is iana ú o o, con mejo , ó peo -mé odo, con más ó menos acie  o expues as, se halla án de alladas las obligaciones ó debe es del homb e pa a con Dios, pa a consigo mismo y pa a con los demás, ya como indi i  duo ya como socio, bien en la ami  lia bien en la sociedad, an o ci il co mo eligiosa, en concep o de supe io , de igual y de in e io . 70. La impo ancia obje i a de una asg esion ambién se modi ica po las ci cuns ancicLS con que se e ec úa y po el /in que se p opone el asg eso ; ó mejo dicho, hay ci cuns ancias y ines buenos, malos é indi e en es. Si son malos, cons i uyen ó aumen an la u — 116 — maldad obje i a. Po eso decimos que modi ican la mo alidad obje i a. No cons i uyen ni las ci cuns an  cias ni el in un elemen o de mo ali  dad dis in o de los dos enume ados — asg esion y delibe ación; sino que es án comp endidos en el p ime o, su- .pues o que solo modi ican la mo ali  dad de una acción en cuan o sean p ecep uados ó p ohibidos. Po éso co esponde su es udio á los a ados de Mo al ó de De echo, del que o  man pa e, lo mismo que las demás leyes ó p ecep os. Allí es donde hay que es udia cuáles ci cuns ancias y cuá  les ines son líci os ó ilíci os; y nó aquí donde solo se a a de la delibe  ación que ha de p esidi á la as  g esion de p ecep o; ya es e se e ie  a á lo que se llama obje o del ac o, ya á lo que se llama del agen e, ya á lo que se llama ci cuns ancias, ya á odo á la ez. 71. Dada la maldad obje i a de una — 117 — acción ú omisión, bien po que és a e a p ohibida, bien po que el agen e se p opuso un in p ohibido, bien po que la e i icó con ci cuns ancias p ohibi  das; bien po dos ó po los es con  cep os á la ez; aun no es jo nial el pecado si no acompañó la delibe  ación. Y cuándo hab á és a? cuando haya ad e encia, consen imien o y libe  ad. De es os es cons i u i os se com  pone la delibe ación; uno de los cua  les que al e, hace al a ambién aqué  lla. Y como sin delibe ación no hay pecado o mal, esul a que no hab á és e siemp e que al en dichos es cons i u i os ó cualquie a de ellos. Y cuándo hab á ad e encia, con  sen imien o y libe ad? De la ad e  encia se a ó el capi ulo 3.°, del con  sen imien o en el 4.° y de la libe ad en el 5.° Pe o; an o la ad e encia como el consen imien o y libe ad admi en mu  u — 118- chos g ados; ¿cuál de és os se equie e y se á su icien e pa a cons i ui pecado o mal? Si al an los es cons i u i os de la delibe ación ó cualquie  a de ellos, no hay pecado o mal, ni mo al ni enial, po las azones ex  pues as en los a ados espec i os. Si exis en los es en g ado comple o ó su icien e, el pecado se á p opo cio  nado á la impo ancia del p ecep o in ingido; es deci , que se á g a eó le e según obligue sub g aoi ó sub leci el p ecep o iolado. Si coexis en los es equisi os, pe o impe ec os ó im  pe ec o alguno de ellos; el pecado ya no puede se p opo cionado á la im  po ancia del p ecep o in ingido, sino an o meno cuan o más impe ec os uesen dichos cons i u i os ó cualquie  a de ellos. 72. Lo dicho en el núme o an e  io p esupone que los pecados no son odos uno solo y uno mismo ni igua  les odos en e si; sino que, po el u s — 125 — hay dos clases de ad e encia, que son ce e a y eluda. Si hay ce eza de la ilici ud y g a edad, hay ad e encia comple a ó su icien e; pe o, si la ad  e encia no es ce eza, sino duda, sospecha ú opinión, comoquie a que es as admi en muchos g ados, ya no es an ácil de e mina con ijeza lo su icien e y lo insu icien e pa a la mo  alidad del pecado. O o an o hay que deci ace ca del consen imien o, el cual ambién admi  e muchos g ados, según imos en los núme os 45 y 46: solo epe i emos con Gu y que se equie e «plena adhesión al obje o p ohibido» — «objec o p aco plena adheesio equisi a . (*> Po pa e de la libe ad si que la  quea ácil y ecuen emen e la pleni ud de la delibe ación, como puede no  a se epasando el cap. 5 0 Allí hemos p ocu ado indica la mul i ud decau- (') Núme o 150, n. u — 126 — sas que ó des uyen ó debili an la li  be ad, sin la cual es imposible la i n- pu abilidad y esponsabilidad mo al. 76. Hay que eco da , po úl imo, que en odas las cosas y en odas las ciencias hay un ondo de mis e io, una pa e desconocida, un pun o desde el cual no es dado pasa á la in eligen  cia humana. Po más e eno que des  cub a, su ho izon e siemp e se á limi  ado; como que solo hay una in eli gencia in ini a, que es la de Dios. Si al sucede en odas las ciencias, con más azón iene que ocu i en la Mo al, que es la ciencia de las cien  cias — a s a ium; — en la Mo al, que se consag a á di igi y escud iña la ida in ima de la in eligencia y co a  zón humanos, que son á su ez el abismo más insondable que hay de  bajo del cielo. Tan o la in eligencia como la olun ad apenas necesi an iempo pa a sus ac os: con la p on i  ud del elámpago la in eligencia ad  u -127 — ie e y la olun ad consien e; y en menos iempo que el necesa io pa a deci lo, el en endimien o y la olun  ad consuma on su ob a. Además; si es ácil señala un pun  o has a el cual es insu icien e la de libe ación y o o desde el cual se pue  de epu a comple a; nó asi se puede i a la linea, di iso ia. Es o po lo que se e ie e á la pa e subje i a; que, si nos ijamos en la obje i a, sucede o o an o ó cosa análoga. Hay, en e ec o, debe es que cie a  men e son g a es; hay o os que sin duda son le es; pe o ambién hay mu  chos ace ca de cuya g a edad, y áun exis encia, dispu an los sábios. Hay, pues, azón más que su icien e pa a epe i con el Salmis a el lema de es e esc i o: «Delicia quis in elligi — Los pecados, quién los conoce?» u — 128 — §• n. Conclusión. 77. Po lo cual, y po que muchos (1) que hab emos come ido con las condiciones de impu abilidad es a án sepul ados en la sima del ol ido al que somos an dados; y es o es an segu o que si dijé emos que no enemos pe  cados nos engañamos (2), (aunque no ue an más que eniales, los que am  bién son emibles una ez que Dios los p ohíbe y cas iga); solo nos que  da un ecu so, y es el de con e i  nos (3) á Dios án es que ib e con a noso os la espada (4) de su jus icia, y hace u os dignos de peni encia; (5) no an o po loque pueda la nues a ale como po que es e es el medio de hace nos pa icipan es de la sa is ac  ción comple a que á la Di ina Jus icia ha dado po nues os pecados (6) el u — 129 — Co de o de Dios que qui a los pecados del mundo, (7) el Mediado en e Dios y los homb es, Jesuc is o Dios y Hom  b e. (8) 1. «Todos o endemos en muchas cosas. > a) 2. «Si dijé emos que no enemos pecado, noso os mismos nos enga  ñamos, y no hay e dad en nos  o os.» ( 2 ) 3. «Si no hicié eis peni encia, o  dos pe ece éis igualmen e.» (3) 4. «Si no os con e ié eis, esg i  mi á su espada.» w 5. «Hacéd pues u o digno de peni encia,» o) 6. «Puso el Seño en El la iniqui  dad de odos noso os. («) El mismo que lle ó nues os pecados en su cue po sob e el made o .... po cuyas llagas habéis sido sanados, m Que u — 130 — se dió á sí mismp en edención po odos, es) Si alguno peca e, enemos po abogado con el Pad e á Jesuc is  o el Jus o. Y Él es p opiciación po nues os pecados. ( 9 > Y no hay salud en ningún o o. Po que no se ha da  do á los homb es o o nomb e debajo del Cielo, en que podamos se sal  os.» UO) 7. «Hé aquí el Co de o de Dios, hé aquí el que qui a el pecado del mundo.» ( “ ) 8. «Po que uno es Dios y uno el Mediane o en e Dios y los homb es, C is o J es ú s .» ( 12 ) k quien sea dada la glo ia, la alabanza, la po es ad y el impe io, con el Pad e y el Espí i u San o, po los siglos de los siglos. U — 131 — 1. «I n mul is o endí mus omnes.^ — J a  c o b . c. 3, > . 9. 2. »S¿ clixe -imus qUoniam pecea um non. habamus, ipsi nos seducimus, e ne i as in nobis non es .» — 1 J o a n n . c. 1, . 8. 3. »Nisi pceni en iam habue i is, om- nes sumli e pe ibi is .»-Luc . c. 13,^.3. 4. ^Nisi conoe si ue i is, gladium suum ib abi .yy — P sa l m . 7, y. 13. 5. «.Faei e e go Jmo um dignum pce- ni en iceoi — M a h . c . 3, i . 8. 6. ^Posui Dominas in eo iniqui a em omniam nos um.D — Xsxixs, c. 53, y. 6. 7. Qui pecca a nos a ipse pe uli in eo po e sao supe lignum ... cujas lino e sana i es is.^ — Y. P e . c.2,y.24. 8. Qui dedi seme ipsum edemp ionem p o ómnibus.-» — 1 a d T imo h . c. 2, i . 6. u — 132 — 9. Siq iis peccace i , adüocci im habe- ma§ apud Pa em, Jesum Ch is mn jus um. E ipse es p opi ia io p o pecca is nos is.^ — 1. J oa nn . c . 2, y. 1. 10. E non es in cilio aliquo salas. Nec en m aliad nomen es sab ecelo da um hominibas, in qao opo ea nos sáleos jie i.'» — A c . A p . c . 4, y. 12. 11. Ecce Agn is Dei, ecce qai olli pec- ca ani mundi. — J oa nn . c . 1, y. 29. . 1*2 . « Unas enim Deas, anas e Media o Dei e hominam homo Ch is as Jesusa — 1 a d T imo h . c . 2, y. 5. u ÍNDICE Y EXTRACTO. En el cap. l.° se da una idea gene al de la esponsabilidad; especialmen e, de la esponsabilidad mo al, que es de la que se a a en es e opúsculo. Como és a solo se con ae po in in  gi delibe adamen e ley ó p ecep'o que obligue en conciencia; en el cap. 2.° se in  dican las condiciones necesa ias pa a que la ley ó p ecep o enga dicha ue za ó i  ud, y en los cap. 3.°, 4.° y 5.° se exponen los cons i u i os de la delibe ación, que son adoe encia, consen imien o y libe ad. En el cap. 6.° se hace el esumen y aplicación de la doc ina expues a en los capí ulos an e io es. Todo ello po el o den siguien e: u — 134 — — Pág- P ólogo ................................................... CAPÍTULO I. 1. Responsabilidad en gene al: es  ponsabilidad ci il y c iminal; mo  al y ju ídica; en qué se di e en  cian és as .................................... 2. Po las an e io es solamen e, no se explican odas las penas que el homb e su e. Responsabili  dad na u al ............................... 10. 3. Ex ensión de es a úl ima y cómo se con ae. . . . . . . 12. 4. Responsabilidad del Pecado o i- Sinal. : ................................ 13. 5. Ad e encia impo an e ..................... 15. 6. Cómo se con ae la esponsabili  dad mo al ................................. 16. 7. Sus dos elemen os, uno obje i o y o o subje i o .......................... 17. u ____________ — — P ecio de es e opúsciilo: 1 po  so a en oda la Península . an co de po e. Pidiendo más de 9 ejempla es , se e baja el 2o po 100. Se halla en a ias lib e ías, y en ca sa del au o , Sinagoga 11 CORUÑA.