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El Dichoso arrepentimiento : drama en dos actos / por Don Luciano Francisco Comella

Comella, Luciano Francisco, 1751-1812

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^ DRAMA EN DOS ACTOSz:.-no , a a^.i1t7^ oo^ PERSONAS. J ^ ACTO PRIMERO. Monte con chozas á lo alto , y b_axadas que conducen sal llano ; enla extension de él estarán repartidos varios Pastores y Pastoras , y rebaños Líe obejas, y algunas bacas.Al pie del monte habrá rio con arboles, y cesped. s para sentarse; junto al rio estar4Jorge, y junto Li el Ricardo. Maria estarce en lo alto con las demás, delante de los arboles estará Tomás arando, ã un lado Ana dormida en la sombra del pañuelo que está en el cayado de "Tomás, y junto á el un haz de leña. { iVt Betkley , con nombre de Tomás., padre de  //Sr. Vicente García. Sampson, con nombre de Isabela, Madre dei/Señora Antonia Prado. Ana , niá5a• de' diez años  //Señora Maria BriñoIe. .A%ilord Thalay , esposo de Sampson  //Sr. Antonio Robles. Windham , Soldado , hijo de Tomás  *Sr. Tosef Huerta. Sir Thovard , amigo perverso de Milord.  ' Sr. Tom:ás:ltamos. J orge , Pastor , amigo de Tonãás..  //Sr. Francisco Ramos,'.. Alton , criado de Milord  *Sr. Juan Miguel Antoliti,, Ricardo , Pastor   as..//Sr. Migtsel G arrido. Maria , Pastora'  ,  ,  // Señora Maria: Monteis. Pastores y Pastoras. E I CoAo.ntretanto que el ganado . vá paciendo en este prado, con el son de las zampoñas vamos todos a cantar. Dicen que la inocencia está en los sotos, y aunque muchos la buscan la encuetran pocos. Si la zagaleja sola al soto vá, y la encuentra el lobo; ¿ si la cogerá? A EL DICHOSO ARREPENTIMIENTO. REPRESENTADO POR LA COMPAÑIA DE MANUEL MARTINEZ EL AÑO DE 1790. POR DON LUCIANO FRANCISCO COMELLA. 2 Arg. Quando todos en e! monte con festivas cantilenas de la dicha que disfrutan la alegria manifiestan, el anciano Tomás , solo cubierto de llanto y pena, en cada surco que hace de un nuevo pesar se quexa: Suspira , para los brutos; fixa la vi tz en - la tierra, luego vá á donde dormi.la tiene á su querida niata; la mira , la la. ña en llanto, y fuera de sí la besa, vuelve los ojos adpule guarda el' garlado Isabela y al verla , su triste pecho se aflige cen mas veemencia, y arrebatado de enojo, las mas dolorosas quexas parece que al Cielo envia. ¡Quién consolarle pudiera! ¿Pobre Tomás! ¡Pobre anciano! ¿Qué tcnd:á? Tú que apaci:ntas sus bacas ¿Los sabes? ¿Sabes de qué se quexa? Ricard. Se quexa de un bribonazo'-que en Londres le quitó todaAa.hacienda. J org. ¿Cómo se llama? Ricard. Se llama .. Se llama... No se me acuerda. Se llama pleyto , y tambien de una alimaña se quexa llamada deshonra ; vaya si oyerais las pestilencias que hacha sobre ella? Ya , ya, Mace estremecer la tierra; le morderla; caramba que colmillos de á dos tercias tendrá ; por esto á Maria le digo que tenga cuenta con encontrarla , que muerde la deshonra de manera, que á la que muerde , mordida por toda su vida queda. Jor ' . ¡Qué bruto! Ricard. Trato con brutos, J y en el trato se me pega. org. Vete á cuidar dcl ganado; y á Dios. Ricard. Pues hasta la vuelta. ¿Mal ia? Mar. ¿Qaé quieres bruto? Ri,:ard. Todos me hablan en mi lengtt a. Nada , que con la'deshnnra tengas en el monte cuenta. telar. Sube Ricardo acá arriba y los temores desecha que la que huye la deshonra la deshonra no la encuentra, Ricard. Lo que sabe. Mar. Calla y toca. Ricard. Pues-siga la cantilena. Dicen qde la inocencia , &c. Mientras cantan, Jorge hace que habla á Tomas. Jora. Amigo Tomás ¿es dable que depositar no quieras en . ei pecho de un Amigo las penas que te atormentan? ¿Qué te aflige? ¿Qué pesares tu tranqui idad iaquietan? ¿Por qué en lugar de esos sitios sombrios , de esas malezas incultas que vas buscando para consultar tus penas, no buscas el eorazon de un amigo que de veras te estima? Tra'n Quando los males son sin remedio , es demencia consultarlos con aquellos que remediarlos quisieran: porque es querer al dolor que les produce la pena consultada , añadir otro dolor .Zue la dé mas fuerza. Jorg Los pesares consultados con los amigos encuentran alivió , y pues que con uno á consultarlos te riegas, reconozco que sus lazos romper del todo deseas. Toma. ¿Romperlos yo? Antes poblada serás de arboles la eefcra que me ha9 ;Inri a. lada que rotos los fuertes lazos que nuestra amistad estrechan. Sin motiso amigo jeife me das tan amargas quexas. Ese silencio que en mi reprendes. si bien e c b cava, es gratitud ; es querer ppo pagarte con tristezas los beneficios... Mas puesto que mi silencio condenas, prepara tu cona( n para escuchar mi, funestas desgracias... Si los zag,;les... Vamos á don le no puedan °irnos; al pie de esta aya sientate , y O ) e mis penas... Aunque me ves ocupado en las penosas tareas del arado, soy ilu tre, soy de una f :niiia honesta; pero siempre perseguida de la fortuna iudi.creta. Mientras mis primeros años serví mi Patria en la guerra con honor ; y aunque esperaba el premio de mis proezas, las turbulencias que entonces afligieron á Inglaterra, impidieron que tubiese la debida recompensa. Esto no ob,tante , goz.: lsa c,•n tranquilidad perfecta de una hacienda que mis padres me desearon en herencia, hasta que un pariente tnio, codicioso de riquezas , por medio de un pleyto injusto me reduxo á fa m'scria. Privado de todo ame? io arrendé, sin que sirvieran de obst..culo mis principios, al Lord D,rdon una hacieaada. En este estado gozaba con mi amada compañera sin ambicion , ni cuidados de una p rz I r tn rs perfecta, cerciorado de que nunca, por mas que otros lo desean, atusan la dicha del sabio 'el fausto , ni la riqueza. De esta union sube dos hijos... Peraona si sus acerbas memorias, de mi dolor acrecientan mas la fuerza. tube dos hijos. ¡Ay .Dios! que importa qn: los rubiera, si eti ; vez de ser mi çon,u Io, son mi desgracia perpetua. El varon , apenas tuvo la edad en que se recrean los Padres con ver logrado el fruto de su terneza abandona mis hogares, dexandome con su ausencia sumergido en mis congojas, y aunque varias diligencias por saber su paradero hice por toda Inglaterra, fue todo en vano. ¡ Parece que de confusion te 'lea* esta desgracia! Jora. Asi es. To »s. Si reputas por funesta esta desgracia , aun lo es mas la que te contaré. ¿ Piensas que es viuda Isa! éi, conforme en el valle todos piensan? pu:s no in es... Está casada, con un Aflora... Jor o , ¿Qué me cuentas? Toas. I n secreto... ;Qué reparas? Jora. Que a.1ui tu rija se acerca con el rebaño. Tino. Puras ven que todaeia me. queda que referirte , y no quilla que lo compren,la /sabia. J or d . ¡Qué rara vez ir ventura se hermanó con la bel,eza! Tcnr. Sígueme, Jure ¿Poro y los bueye•s? Ton. 1 os sota en la pradera cercana, despues vendré por mi bija , y por mi nieta. YáaO.. que A >>4  fr.r : t  'rrrz.'n!fo rs:i t ',,í a ,;0 dç isab. A-dcrjet va la ab, .0 de las flores , el licor, á lamer la corderilla vá las manos del pastor; todos pruebas del contento el sazt nado sabor,' menos yo que del tormento estoy probando el rigor. Isab. Es asi ; en estos recintos donde h bits la inocencia intacta , donde el amor aun su can.li f ,z conserva, todos menos,yo di ,frutan de una vida p'•acentera. Las zagales coronadas de rosas y de b.:rh. na su W . ilo con las danzas los Domingos manifiestan. Los corderillos saltando tras las can lidas obejas pub icando con balidos van su gozo por la selva. ¡Mas como ha ('e r'.i>f utar mi corazon de ah,gueñas impresiones guando á eterno llanto`éi pesar le condeno! Ingrato esposo , al sepulcro me conduce tu fiereza. Pero no veo á mi padre... arando quedé esta tierra, } no sé como... Pero Ana alli dm mida se encuentra. Fruto infeliz de un amor que me ha cubierto de penas, ¿qué esperanza de eemuclo en tu infortunio te qu.da? Ningu: o , solo un ca) ado y una s manchadas obejas serán todas tus venturas, serán todas tus grandezas. Tu padre... ¡Btrbro padre! Iluso cIn la opulencia de la Gente , ni de ti ni de mi ¡ay Dios! se acuerda. Monstruo abominable. ¿Cóiuea sso 01 es de naturaleza g s  . cl ft!crte't'o? ¡'A ' I é tti! ¡,'e sla s, r ie que t r n•?s penas condenen sus fálsêdades si mi an or no lás condena! Pues en el mayor acceso de mi°cólera , la idea, engañada del amor, su imagen me representa, y con ate agradable vista se me olvidare -sus Ofensas y á amarle vuelvo de nuevo con la pasicn mas violenta... Pero Ana, sino me engaño, da indicios de que despierta. Ana. Abuelito?... ¡Mas no esta/ ¿Abuelito? 'sal,. Nada temas y ea los maternales lazos una y mil veces te estrecha. . 0 4,:a. ¿Por qué llorais? Isab. ¿Por qué lloro? lloro porque me recuerdan las facciones de tu resero l..s memorias mas acerbas de tu Podre. Ara. ¿Cón qué c,:usa papá la desgracia nuestra? Yo quijera verle madre. ¿Pero llorai> con teas fuerza? con vuestro llanto bañad :ni rostro , y de vuestra pena dadme parte. j;ab. Hija que ida perdona á tu M+dre tierna el hab. rte d.+do el ser, y agradece/a las penas quc e por•ti padre:. Ciclos no ahandoncis su irrotre4•.cia. El dulce nomb ∎ e de padre j .más pronuncie tu lengua Ana , pues menospreciando la vez de naturaleza se niega hasta á los deberes que inspira ."mor á las tic ras. Tu padre, l a ja mia , ha sido el autor' de todos nuestras delgr.ecias el ha llenado á tu madre de miscrias; U7 U E l 5 E l El los dias de tu abuelo ha entristecido con peras; y el (que es lo que mas me aflige) permite que una hija bella que le dio efCielo , se ocupe en ir recojiendo leña. ¡Ah inhumano! ¿ Cómo Dios tu iniquidad en la tierra consiente... Mas como á Dios mis desventuras se quexan guando si un amago su) o sobre su cabeza viera no perdonaría ruego para desarmar su diestra: hija querida á tu padre coi, fi ial amor respeta que al fin es padre , y la sangre recordará á su nobleza sus deberes ; verdrá dia que mirará con vergüenza su abandono, y que á buscarnos en estos recintos venga... ;guando será? Ana. Mi Abuelito.. Is.tb. ¡Q.aien consolarle pudiera! Ana. ¿Abuelito? Sale lornís. Querida Ana Dios te bendiga... 1s,:b.1a ¿cómo estás? El carmin bello que en tu. megil'as se cbstenta me dice que .c"ngojada; ven pues que de la violencia del sol la copa de este árbol dd`uderá tu belleza. f ab. Dexaitttla que ti si 1 la borre que sino fui ra por ella en este rustico asilo ocupado en las frenas ma• . pecosas , á mi padre desdichado no rubiera con nombre sul ueste : padre mi demasiada rern:za de vuestros pricios,rs dias apresura la carrera: Yo fui.. . To . n. Calla , un casto nudo unió la voluntad vuestra legitimamunte ; pelo porque el vil Milord la her:tscia no perdiese de su tio que tenia la indiscreta t e:olucien de casarle con una Dama Escocesa que le excedia en edad, lo que él á ella en nobleza, se hizo en secreto: mas como fuese con mayor freqüencia Milord á la Quinta , el tio concibió la vil idéa de que entre los dos habia una estrechéz inhonesto, it hizo hech irnos de la Quinta y aun de los contornos de e:la. Resentido del oprobio que á mi honor y á tu modestia hizo, á descubrir el velo del misterio , á su presencia volaba , guando Milord penetrando mis ideas me detuvo , y consternado me habló de aquesta mareta: „ Padre filio, por el lazo  • „ que con vuestra hija me extrecha, ,, por Atrita , por mi amor „que tolereis con prudencia „ el ¡mulo de mi tio; „ que calléis ; porque de vuestra „ delacion resultar puede „ la pérdida de su herencia ,, y aun de mi vida : mi tio „ á una edad caduca llega, „ y prontamente la parca „dará fin á su existencia: mientras que se ve:itica „ en el seno de una aldea „ podeis aguardar el dia ,,dc las dichas que os esperan. Me detube ; le mirée y esf, rzando la terneza prosir. u ó :., no recd. is, s, nada á vuestra subsisterciae „ falt, rá . sí, yo to juro; d:xo : y eres elido eran ciertas sus veces ; en este a ilo ocultahaos muestra afrenta; y auuquc al principio cl ingrato de! 6 atendió á nuestras urgencias, hace tiempo que de fí ni de Ana , ni de' mi se acuerda; por lo qual somos d blanco del dolor, y la pobreza, y aunque yo he determinado ir á Londres , con la idéa de reconvenir al fiero; su do, mi decadencia., mi situacion , su poder, me hm hecho desistir de ella; y en tanto mal , solo siento que me abandonan las fuerzas, y que desciendo al sepulcro sin castigar mis ofensas. Isab. Si me querei, padre mio, dexad memorias funestas; dexad vuestro llanto. Ton:. El mio me acompañará á la huesa, si con su sangre no logro dexar labada mi afrenta: pero cómo , si al deseo no pueden seguir las fuerzas. .Si encontrase algun amigo que quisiese mi querella... Pero todos me abandonan, no me admiro ; mi pobreza me auyenta de los mortales: si acaso Jorge quisiera... Se negará... Solamente vengaria mis ofensas aquel hijo que el de,tino me robó en su edad primera: si estubieráaqui tu hermano no arrastráras la cadena vergonzosa de la infamia. Pero el calor de -la siesta conduce aqui á los Pa,tores con el ganados , y quisiera que mientras su rigor pasa en la choza te estubieras con Atrita , que entretanto me estaré con. tus obejas en sbto de las Ayas llorando tu suerte adversa. Isab. Si ti:iheis de llorarlo, padre fiareis que no os obedezca. Tome Vete dígo. Itab. Vamos Ana. ¿ Qué cojes? Ala. El h.:z de leña. Isab. ¿ Y podrás con é:? A f ea. Si madre. Isab. liadme cielos resistencia. Vare. Tome ¡ Oh quién la dicha que gozan los demás gozar pudiera! Vase. B zxa1z d.1 monte Ricardo , Marra. Pastores y Pastoras conduciendo el ganad.. cantando l_z si2uieztte cantiña á quatro voces. Un calor tan densado arrgu dado me hace. esrár, y de un árbol el sagrado h. pensado ir á buscar. Coro Vdmr,s, vamos á descanso que asi muchos suelen medrar. Ricard. M . ria. Mar. ¿Qué quieres hombre? Ricard. Uua vez que las calneras y los c.irnero, descans..n, descansar tambien quisiera. Mar. Pues descansemos. Ricard. 111a. la no vá b'cn de esa manera. Mar. ¿ Pues cómo? Ricard. (fue tonta que eres, la cabeza con cabeza, y lo demá. ácia al sol, ansina , como sestea el ganado. Mar. ¿ Que tu genio te incline siempre á set bestia? Ricard. De esa minera estoy libre de que tu hagas que lo sea. Vaya muchachos , poned la cabeza en frente de estas, y despues... Mar. Idos zagales debaxo de csa ladera, y vosotros á la sombra de estas silvestres higueras. .Ricard. Lo que diseutre Marra: aunque loco me volt fiera ocurrírseme en cien anos no podia lo que á clla. Tic- 7 Va-re. ^zan se. aria, do el ;te e reTienes razon , soy nn bruto de los pies á la cabeza. Mar. Si lo digo yo. Ricard: Y vo. Pastor. Vamos á dormir la siesta. Ric. Vamos; mientras que la duermen ten con la deshonra cuenta; pro te .coja. Mar. Dale , dale. Ricard. Si soy machaca, paciencia. Vamos , Vamos , &c. .A1 alcabar sale Windham de Solda. do con fusil , C('c. Wind. En vano buco él camino de Londres. Pero la senda que guia á él me enseñarán aquellas Zagalas bellas. ¿ Hermo,aZagala? Mar. ¡Ay.Dios que un hombre de otra manera me llama! ¿ Qué me quereu? Wind Que rnc enseñes l t vereda que vá al camino de Londres; del qua' siguicudo una senda me separé Mar. SI qua reis hallarle con mas presteza baxad por aqu. ala loma, despues pasad la alameda, luego atravesad el rio, y subid aquella{ cuesta y dareis,con el camino al instante. Wind. ¡ Buenas señas me das! Mar. Sobre que no sé otras. Wind. ¿ Quieres que pase la siesta en el bosque? Mar. ¿ Yo no sé. Wind. No he visto . mayor, rudeza. Mar. ¿Me hará mal? • Wi•zd. Antes bien dandote estas dos guineas; Mar. Y con qué fin? Wind. Con el fin de que me busques con ellas sin poco de pan y queso. Mar. Si es por eso al punto vengan que en la zamarra Ricardo tendrá un peco. Wind. En hora buena. ,Es inutil preguntar por mi padreen estas selvas. ¡Ay Dios! <Qual será su suerte? ¿Qual ha de ser? la miseria. Ricardo. ¿Quién anda aqui? 11I ir. Mira mira me han dado estas dos gincas. .Ricard. Oyes y quien? Mar. Yo no sé alza un poco la cabeza y lo verás. Ricard. Es aquello. Mar. Si. Ricard. Y tú las,tomastes bestia? Miar. ¿No lo ves? ,.Ricard. Oyes pregunta que si por desgracia nuestra se llama deshonra ; anda y vuelve con la respuesta. Va Maria R Ī Vindhaic. ¿Qué nunca á mi me den nada, y se lo den todo á ella? Mar. Decidme os Ilamais deihonra? Wind. ¡Se dará mayor simpleza! La diré que sí , y tendremos -con ella,un rato de fiesta, Sí. Mar. ¿Sí ? Wind. Sí. Mar. Pues apartaos y tomad vuestras monedas. gritando. Que es la deshonra Ricardo. Ricard. ¿Y tu te' has dexado de ella co¡er? Bien me lo tercia. ;Ya os podeis ir de la selva Señora deshonra. Wind. Mira... ¡Qué mafia será aquesta! Ricard, Sino,os vais de bien á bien en arma pongo la 'Aldea. Wind. Mira que soy un soldado Ricard, Ami uo os vengais (son esas .1to- 8 marchaos es sobre vos lloverá un millon de piedras. Ī nd. Templare que ya me voy. Ricard. Es que no andemos en fiestas. Ma r , Con estos tendre mal pleyto. .Ricard. ¿Ple i to dixo? ¿ha de la selva? ola Tomás , ola Jorge, ola Debora , Enriqueta, acudid que la deshonra y el pleyto se nos acercan. Salen for j e y Tornds. Pastor. Mastemosfa. Envisten con Wind?am , y el quiere defenderse. fors. Deteneos. To=1a. ¿Quién este ruido fomenta? Ricard. ¿No lo conoceis? Aquello que tintas penas os cuesta, Tom. ¿Quién? Ricard Li deshonra y el pleyto... Winhd. Discurro que su respuesta os dexará satifecho de mi proceder... Ton«. :Que presencia tan gallarda!! Winhd. ¡Qué memorias este anciano me recuerdas Tom. ;Donde caminais? Winhd. A Londres. Z'orn. Decidme por vida vuestra... Las facciones de su rostro que en el alma tengo impresas, su voz , su aire , sid edad me asegura en mis sospechas... Acercaos... tnbd. Al mirarle ¡qué turbacion se apodera de mi pecho! Tots. El Cielo Santo de mi situacion se duela. Si los dias de en anciano desdichado os interesan, decidrs+e quien sois. Mirad que de una palabra vuestra pende mi vida , sacadme por Dios de duras tan fieras. Winhd. Yo sol', buen viejo, un soldado que á mi Patria en estas guerras con mas honor que fortuna he servido , y guando de ella esperaban mis servicios la debida recompensa, me hicieron los enemigos prisionero , y las cadenas de la esclavitud , diez años he arrastrado , y libre de ellas, por haber la paz unido las naciones , doy la vuelta á Londres que es donde vi del dia la luz primera. Tolla. Sin duda alguna que el Cielo apresura vuestra vuelta, ¿Y vuestro Padre , decidme, vive todavia? Wi,and. Apenas la razon me iluminaba, de x.é la mansion paterna y me transferí á la India en unas Naves de Guerra, y desde entonces no he vuelto de mi Padre á tener nuevas. ¿Si aun vivirá? Tora. ¿Y quantos años ha que vos os fuiste de ella? Winhd. Cerca de quince Tom. Dios mio, aliviad mi suerte fiera. ;Qua( era su estado. Winhd. Noble. Tom ¿Y su situacion? Winhd. Adversa, pues que un pleyto le reduxo á la mas triste miseria. Tom. El es... ¡Qué dudo!... Escuchad aqui en secreto... ¿Quál era su nombre?. ,. Winhdr Betley. Tom. Ar hijo. á Betley tu Padre encuentras Winhca. ¿Vos mi Padre? Tom. Si Windham. Si recuperada prenda. Ma+ calla mi nombre... Amigos dadme mil enhorabuenas... Este ; esté es aquel hijo, que tantas ansias me cuesta. f®r,g. Ti V T ^ ^ 9 sellad os jorg. ¿Veis como vuestras borrasca; a serenarse comienzan? Tom. Ya lo veo , y al Criador tributo gracias inmensas. ¡Qué placer! J org. Voy á Isabel aparte. á dar parte de esta nueva. Vaso', Mar. _Oyes Ricardo? Ric=tra, ¿Qué quieres? Mar. Que bien las cosas penetras, ¿Con que decias que el hijo del anciano Tomas era la deshonra? Ricard. Mira , mira, aun que ahora no lo sea lo puede ser ; porque dicen que las mugeres encuentran la deshonra en aquel hombre que el oído no le cierran. Tomás ¡Quien me diría , hijo mio, que por tan estraña senda te habia de hallar! ¿VVindharz los pesares no penetras que me cuestas? Wind. Por el gozo que os ha causado mi buelta, perdonadme los disgustos que os he dado con mi ausencia. Y mi hermana , aquella hermana en quien cada primavera la adornaba de mas gracias p róbida naturaleza, ¿dónde está? ¿No respondeis? Vuestro silencio y tristeza me dicen que ha fallecido. p • Qué nunca los logros sean e rfectos! ¡Qué nunca el alma goce las dichas completas! ¡Ay perdida hermana! .Tomás. Calla. Wind. Dexad que su muerte sienta Tomás, No murió tu hermana , no. Wind. ¿Dónde está que quiero verla? Tomás. Ya la verás, y entretanto si tu honor y el suyo aprecias arma tu pecho de encono, arma de furor tu diestra para 'al g ar con la sangre de un engañoso su afrenta. Wind. ¿Su afrenta? Con esta voz llenais mi alma de sospechas. Tomás ¡Av que no sabes los males que he padecido en tu aaswucia! Mira Wiudham , mira hijo, es nuestra suerte tan fiera que el menor de los pesares que el corazon nos aquexa es la miseria. VVind.. Por Dios que me aclareis tau acerba proposiciou. Tomás. En mi choza te daré de todo cuenta. Wind. Ved que el alma no podrá sosegar hasta saverla. Tomas. ¿Satisfarás mis agravios? ¿Castigarás mis ofensas? Wind. Yo lo juro, Tomás. De ese modo mi dolor en parte templas, sigueme. Wind. ¡Qué siempre al gozo los pesares le sucedan! Tomás. En vengando mis injurias cesarán todas mis penas. Yl ind. Si de mi pende el vengarlas pronto os vereis libre de ellas, vamos , vamos padre mio. Tomás. Dame el consuelo siquiera de apoyarme sobre tí, tu padre está ya sin fuerzas no lo estrañes , que los años acaban , y mas con penas. Vare;e huir. El buen viejo de Tomás guando arqueaba las cejas, fruncía el labio , pateaba y daba de enfado muestras que le diría á su hijo Pastor. r. No sé ,le diría aquellas cosas , que de dia y noche tienen llorando á Isabela. Pastora. i. Que tonto ere, le diría esta noche ha de haber fiesta en la cabaña , y el hijo dhiá que no ha de haberla. Pastor t. Sino es eso ; disputaban 13  so• 4 1 ¿qué debo hacer por dexar sus designios malogrados. Lo primero , aparentar que sus intentos aplaudo contribuir á que burque a su muger por los prados. Lo segundo, darle indicios de que con su desengaño be conseguido el error de los placeres mundanos. Y pues aqui han de volver 1 montar en sus caballos á consumar mis proyectos me retiro á este otro lado. se retira. Salen Pastores y Pastoras por el bosque con hoces y can tan lo si'uiente. Duo. Toda la vida las mugeres con acibar dan los placeres. Coro. A segar y el olvido el amor á entregar. asegar á segar, &c. Pastor r. Una vez que en los rediles queda encerrado el ganado, aprovechemos el resto de la tarde en ir segando el heno que en el sombro se cria de aqueste prado. Past Jra t.Para que guando la escarcha dexe áridos los campos no carezcan de sustento nuestros queridos rebaños Pastora. 2. Esta sabia precaucion la hxiniga nos la ha enseñado que gorda para el ivierno lo que rccoje en verano Pastor. r . ¿Pero ha venido María de la choza con Ricardo? Pastara. r. juzgo que no. Pastora 2. ¿Por que causa s: habran detenido tanto? Pastor t. Como le ha llegado el hijo los habrá su amo ocupado. Pastor 2. ¿Oyes y en qué? Salen Ricardo y María. Pastor I. Ricardo, Maria, vaya decid que habeis indagado. Ricar, Mirad si alguien nos esca cha, y en un corro colocaos... Pastora r. Ninguno nos ve. Pastor a. Del modo que has prevenido ya estamos. Ricar. Pues amigos he sabido... Mar. Señor Ricardo despacio que por ser hembra me toca referir lo que ha,pasado. Ricard Yo le que la primacía me toca á mí por ser macho. Mar. Siempre en hablar las mujeres ventaja al hombre llevaron Ricard. Por eso h <n hecho en el mundo con la lengua tanto daño. Mar. Yo lo he de contar. Ricard. María hablame en tono mas bax•o no sea que por contar tengas que contar mis palos. Pastor 2. Dexa que ella nos lo diga. Ricard. Dilo con guarro mil diablos. Mar. Nosotros poquito á poco nos fuimos letras del amo del modo que van les lobos los corderos atisb ndo; viejo y mozo en el camino fueron siempre mano á mano y se veia que hablaban por que movian los Labios, se metieron en la choza... aqui e; lo mejor del caso, el viejo dixo á Isabel... ¿te acuerdas de ello Ricardo? Ricard. Si. Mar. Pues cuentalo que á mi del todo se me ha olbidado Ricard. A Isabel le dixo el viejo... aqui vuestra atencion llamo, Isabel... Dilo que á mi me ha sucedido otro tanto. Past. r .¿Con que no os acordais de ello? Pastorar.Vaya que os habeis portado. Ricard Quien se ha olvidado es Maria. Mar. El que se ólvidti es Ricardo. Pastor 2. Pero Isabel viene aqui. Ricard. Callad y vamos segando. A segar &c. SerSA Nl Ir, Ri Is , Ri Is, Ri Is. ;res nundo jiga blusa e ello? rtado. \'[aria. o. I 7 g,, Sale Isabela: Para' ver si ett la fatiga halla rn-Ldolor descanso, vengo con estos zagales á emplearme en el trabajo. Mar. A Dios Isabel_. Irab. A Dios. Ricard. Vienes tambien á ayudarnos. Isab. ¿Hay alguna diferencia de vosotros á mi acaso? Ricard. Si. Isab ¿Y qual es? Ricard. El ser tu hermosa y yo feo como el Diablo. Isab. De que sirve gire el consuelo de haber hallado á uta hermano alivie en parte el dolor que mi pecho está probando si el puñal de la venganza que mi padre ha confiado a su furor estoy viendo que contra-mi está asestando sus rigores... pues si el pecho de mi marido es el blanco guando el pecho le atraviesen harán el mio pedazos. Para ser del infortunio y de la desdicha escarnio, ¡e5 quien de la luz del dia no hubiera visto los rayos! Ā Zar.•¿Pero que es esto? Encuentra con el retrato y le alza. Ricard. Maria haber lo que te has topado? Mar. Una cosa. Ricard. Y tiene gotas de agua qua jada á los lados. Mar. Y dentro hay una muges; si esto será algun encanto?. Ricard. Sueltalo que puede ser la deshonra:. Mar..¡Que reparo! Mirando á Isabel y al retrato, estos ojos son sus ojos, estos labios, • son sus labios, estas céxas son sus cexas, diferencian solo en algo en el pelo , pues le tienen una negro y otra blanco yo se lo voy á°ensefiar por descubrir el arcano. Ricard. Dices bien. Isabelita sabes que Maria ha hallado otra Isabel. Mar. Mirala. Isab. Ese Ricardo es retrato le toma:.. de una mugen... ¡Ay desni! ¡Que es esto que estoy mirando! -Mar. ¿Oyes estamos? 0 51' Ricard. ¿Qué qúieres? Mar. Estatica se ha quedado. Ricard. Que ha de quedar estatiea Mar. ¿Como se quedo? Ricard. De marmoll•'!' Apoyada en ,l un` arbol. = ! b , Recitddo:  "? Isab. Infelice, ¿que miro? ¡Quien pudo en estas selvas perder mi copia cielos! Calmad en tantas-dudalinalsdesvelbs. dulce esposo , si• v4enes z btisE arme á tvrs esposa hallarás auto n as'constante que guando la dexó tu pecho amante. Aria. Si la suerte fatigada de esgrimir en mi el rigor algun consuelo -apiadada querrá dar á mi dolor , &c. Sale Jorge. ¿Donde vas tan afanada? Isab. Haber si á.tni esposo .Dallo. ; Jorge. ;A tu-esposo?  seIsab. Sí á mi ;rbr ° so  , d Jorg.¿Pero en d p ind has'de encontrarlo? Isab. En estos montes. Jorg. ¿Deliras? Isab. No por cierto. Este retrato mio que encontró Maria y quO.l perderia;acaso, me dicen que de afligirme su menosprecio causado á buscar buelve la paz del corazon en mis brazos. Jorg. Bien puede ser, que en un tronco veo atados dos caballos. C  Isa. Lob. Ser£n de él, bien tn1tIeciaïs que pronta en aqueste.prado presidirá.' la dicha nuestro contento , corramos á dar parte de este encuentro á mi padre y á mi hermano. Jorg. Ta hermano ya partió á Londres de su enojo acompañado en, busca de él , con intento de castigar tus agravios. Isab. ¿Qué decis? ¿Y si le encuentra antes de salir del prado? Jorg_ No le conoce. Isab. FI destino que siempre le fue contrario. dispondrá que le conozca por algun camino estraño. Jorg. No lo creais. Isab. Li á atajar sus intentos temerarios, idle á detener. ¿Y si esto .. / ,fuese de la idea engaño y por un estraño evento -Ea-parado aqui el retrato? Mas no que está lleno el pecho de placenteros presagios, no os detengiis , á la senda que vá acia Londres , marchaos, que yo entre tanto á mi padre daré parte del acaso. Fabor Cielos , ó acabad ,  con mis dias desgraciados. Vat<r Jorg. Ricardo tu que conoces mejor grte yo los atajos y veredas que al camino de Londrés guian los pasos, 'endrás comigo á buscar á Wïnhiam. Ricard. ;Se ha descarriado por ventura?... R Torg. Va y a ven. icard. Para mejor encontrarlo lo que debemos hacer' es un esqui/en colgarnos del pescuezo cada nno y despues como los mansos ir sin cesar por el monte los esquilones sonando. Y puesto que á prevencioh en el morral yo los tras goa tomemos uno cada uno y asi le iremos llamando. Jorg. Esa es una necedad. Ricard. Discurrid vos otro tanto. j,rg, Pero aqui vuelve. Ricard. ¿No veis como ha acudido:4 reclamo del esquilón? J org. Vé á segar. Ricard. ¿Por ello no me dais algo? Jorg. Vete digo. Ricard. Ya me voy: vaya que Jorge es bizarro. Sale Tindham. Windh. Habiendoseme en la choza el pasaporte olvidado, Vuelvo... Jorg. Querido \Vinnism quinto celebro encontraron El Cielo compadecido de vuestro infeliz estado sobre vuestra choza anuncia un dia sereno y claro; se presume que Milord Th ilay está en estos prados; y que viene.,. Windh. ¿Qué decis? Jorg. ¿Veis aquellos dos caballos? Ī ?tjind. Sí. Jorg. Pus juzgan que son de él. VVindh De saberlo yo me encargo. g orga Deteneos .. Windh. Nada escucho. Tor J. Reparad... V Wiadh. Es escusado; pues que estando aqui el autor de todos nuestros agravios fuera hacerme vil como el si tardara en castigarlos. Vas,, j org. Qual cxãlacinn elbosque penetra precipitado, - Yo le sigo... Mas;las ramas de mi vista le ocultaron. ¿Qué haré? Iré á Isabél á contar lo que ha pasado y á darle aquellos auxilios 1 2 1 l 1 Ji que r que I9 nw: o. o? rga. que penden de mi conato. Por esta ilustre familia. ¡Quanta interés he tomado! Vare. Ricard. ¿Maria? Mar. Siempre Maria. Ricard. Pues ¿nnuger? Mar. Así me llamo. Ricard. Recojamos luego el heno a llebemosle a los carros. Mar. Vamos , y de la cantiña el son todos repitamos. A segar &c.  Vanse. Selva corta. Sale Tornad. Thorv. Puesto que Milord mi amigo no ha buelto por sus caballos, le esperaré en este sitio por el qual habrá pasado para penetrar el bosque... ¡ Pero qué es lo que reparo! Un soldado viene aqui con el semblante alterado. ¿ Qué tendrá? Sale Widham. Widh. ¡ Qué y o no encuentre quien me dé del inhumano noticias! ¡ Pero qué miro! Un hombre veo parado que vade camino... El trage... La desconfianza... El espanto... Me certifican que es él. Yo me aproximo á indagarlo. ¿ Conoceis vos por ventura á Milord Thalay? Thorv. Finjamos. No señor. VV ndh. ¡ Que mis enojos no encuentren con el malvado! ah pedido! Thorv. ¿ Qué decis ? mirad lo que estais hablando: ved que Milord... Windh. Es un vil. 7horv. Mirad que puede escucharlo tal Vez , y que vuestro insulto ca,tigará denodado. Widh. Thalay es ; disimulemos para mejor indagarlo. Uua vez que su defensa, tomasteis á vuestro cargo decidle que digo yo que en este sitio le aguardo para hacerle conocer los deberes sacrosantos del honor ; para acordarle que el que se liga al contrato conyugal , y despu.s dexa de cumplir lo contratado, es un perjuro, un iniquo, un mentiroso , un falsario; y para darle á entender que sino repara el daño que ha causado á una familia á quien el vil ha engañado, será victima sangrienta del esfuerzo de mi brazo. Esto á Milord le direis si acaso no lo ha escuchado, y si lo ha escuchado , y calla  s por temor , ú otros reparos, decidle que á todo el mundo halé público su trato indigno , su mala fé su cobardia , y engaño; y despues si vos quereis en defenderle obstina ros, sabré en vuestro infame pecho dexar mi enojo vengado. Thorv. Puesto que á Milord , y á mi tus razones injuriaron voy á tomar por mi cuenta la satisfaccion de entrambos, sigueme , que en ese bosque te responderá mi bazo. Vindk. Eso es lo que yo deseo para vengar mis agravios. Thorv. ¿Pero quién eres? Viadh. El tiempo en qiiestiones no perdamos. Thorv. Mira que Milord respira en aquestos despoblados, y que te hará arrepentir de tus intéutos villanos. VVindh. Vos mc quereis responder y yo la respuesta aguardo. Sosegado. Th Srs, Soy Inglés y yá lo dite. C 2  Yo oza VVindh. Yoisoy Inglés y soldado: Varase. Salen por el °lado opuesto en qua entraron V!Tidhan2 y 7hot,ard, Milord y Alton. Milor. ¿En donde el único alivio que t° p ian mis cuidados perderla? ¿en donde, ¡oh Dios! me dexaria el retrato? Alt Como sin cesar sacais el lienzo p ira enjngatos los ojos , le perderiais quizá al t iempo de sacado. Milor. Los sitios donde estublrnos, registremos sin embargo. Alt. Como Vamos sin cesar de las cabañas al, prado, de las chozas á lo, montes, de los montes á los líanos en busca de sine tra e,posa es dificil de encontratio. Milor. ¡Pero qué es esto! en el bosque hay Los hombres batallando y sino me engaño el uno es Thorvart ; vén é impidamos, _ que entre dios... Pero ha caido'a y . en el su. lo , á darle vamos socorro y á castigar  t el furor de su contrario. Vanser' ATt' Lo uno bien puede ser, mas lo otro dificil lo hallo, pues que le sirve de asilo del bosqU e lo enmarañado. Vase. Sale Ana con una cantarillo de agua. Arta. ¿Que asuntos tendrá mi abuelo, que de mi se está ocultando, y me envia sin cesar por zgua , por Lña al prado, por leche , sin qu: un instante me de,t estár a su lado? mucho I,oraba mi madre en estos di.rs pasados, pero hoy , yo no se que tiene que e ' tá llorando otro, tanto. ¡Ay Madre! ¡qué hada 5o para poder coAsolaros! Se sienta. ;,o Sale ,t'Ptilc Alía mi f p e es qr ur 111i1 sc An. ci n c d s. ^ 1L1i^ n si e 11 ,^12 1ti1i ^ .t1 Milor. Al vicioso , ¡de lúe Medios se vale el cielo tan r'aros para castigai le! Y yo que soy tan vil , tan malvado corno aquel ¿qué . espetar debo? por momentos aguardando estoy que entre los abismos me sepulte , y de su falló conoiendo mi delito, recibisé sin espanto el castigo , porque el hombre ,ts - que & vive, siempre rodeado de id culpa i l iestá muriendo sin cesar'entre el quebranto. Pcro mientras busca Alton qui n el cuerpo desgraciado Thovart sepulte , voy á ver si encuentro acaso, quien me diga... Mas que niña tan graciosa estoy mirar-ad ,. Quiero preguntarla... Juzgo que está cubierta de llanto. ¿Qué tienes? ¿qué te acongoja? — ¿te se perdió del rebaño está mi madre llorando de verla llorar me af no. Milor. ¿Con que tu la qui,:res! Al 2. Mucho. Yo me siento arrebatado. ¿Y quién aflige á tu-madre? Ana. Mi padre. Milor. Padre tirano. Mas yo lo soy mas que todos. Ala. ¿St vieras en el estado tan infeliz que nos-tiene? Miar. ¡Gran Dios! ¡que ocu l tos arcanos encierran . sus voces/ ¿Dime y a ese padre que os da tantós pesares le quiere mucho tu Madre? Aua. Yd es demasiado, si le quieze mas que á mi. A Milor. '21 A I nos sor. Milor. i Y qué haeeis en estos prados? Ana. Mi abuelo labra la tierra, mi madi guardagonáda, rperp nos rinde, tan-f opa este penoso trabajo que algu:tos dias de pan un bocado no probamos. Milor. Sl # ni esposa; !Ayd^ imi^ viste!, se haliará d in,ig l estado, . '-i A^za. Si vierai, titilando me coge cons¢.rrosv quantos-abrazos me  me acaricia, como me besa .. Y . ' i la hablo de mi padre , de sus ojos sale un manantial de doto, y me dice que le quiera., `gárïr; t A40,4 TV I s tal mJo, Milor. Yo no puedo detener mis lagrimas. Su quebranto„',W sus ojos , su voz,-imprimen en mi pechó.. Yo no alcanzo • lo.que es esto.. l Y ese padre:..\;_,:M mejor diría tirano, d,.z • ¿donde está? ¿como se llama?,.. a 1NNI Ana. ¿Por gt ,estas seiñ r llorar1? Milor. ¿Pur,q aé lloro? ¡ah hija -adj.., ¡con quanto placer mis 1,bios pronuncian tu dulce nombre! Ilrgav. estreckatei €n mis btazaãEnt •s2 ¡Oh t que,ino ion;lha sentid t e srt oto mi:c,, r.:zottk,e,. $u tañtot ¿A tu madre dime niña. podre aliviarla en algo? A la. Si señor : siempre que vos la dispenses vuestro amparo, d.+dla Algo:bueno y veras como os quiero yo otro tanto. ,.l 111` i1or. ¿Si?: pues llevame á su chut* que de socorrerla trato, lloras aun , talla y dexa que enjugue tu tierno llanto, l a enjuga las lagrimas. Yo n , ' entï.rtdo esta terneza, Ana. ¡Qué señor tan buenol Milor. Vamos. ¿Pesa mucho el cantarillo?, Ana. Si, vierais con que trabajo le Levo.. ,,. j,.* klilor. Pues datvsele O N . 'iráNcort mas descanso, p, proteger la virtud .. tgm,pkeetnóml,conato. -a tila de borrar las culpas que m:. privan del alh:go de hallar una cara esposa por quien estoy suspirado. Vase Ilevandola el cantarillo y co8 iendol.4.de la mane.:. ;^J El teatro representa .el interior de lana cabaña , el foro unas tapias con una puerta ru.ttica , con vista de bosque , un lado labra una mesa tosta con un pan d t enterao:.m. grande 9 unos barros ordiy.7sr qt-u o t j unto á ell z ¡tu banquillo, la derecha ph br.í u-ra porcion de heno b paja con una ,na'zt.a. Salen forje, é Isabela. Isab. Ett k iptá4Jorge preeudes dar á mi dótor aliar¡oi. ¿quien el impetu pri i 1 co de urr hermano e agat vo podrá detener? ay Jorge que ya á estas,`ltoras cumplido habrá sus deseos, , et bela p e cho de un Aspo», á quietr,e$tittto los golpes: ttrfaso ,>humjnos habrá descargado impio. J or ^ . Sin en:bareo , si es verdad que Milordartepentido viene de vuestra familia á resarcir lo; perjuicios, se lo h,:brá exp l o t o á..tu hermano si acaso' los dos se. han -visto y tu heï mane¿ habrá depuesto con esto sy modo. altivo. Isab. Es fogoso , y con Milord está muy enfufccído, ¡quién pudiera algunas nuevas adquirir ! ¡ Cielos divi.os; - Jorg. Aqui vienen los Pastores y uos dirán si algo han visto, Se a 22 Se ven por encima de las tapias los carros cargados de heno , !labren la puertecilla, y entran Ricardo y Maria, y todos/os de,náís excepto el Pastor primero , y cantan ci solo la siguiente cantina que van repitienda todos despues. 1:14N Caro. Al prado vas pastorcilla, al ameno prado vás á robar la lux al cielo, y al hombre la voluntad. Pastores. Al verla el cordero olvida d mamar, y el novillo dexa su ferocidad. Al prado=, &c. .Ricard. Vaya ' descargad el eno de Tomás , y despues idos á llebar á vuestras chozas lo demás que habeis cogido171 Pastores.Esta bien.  ,,o, J orge. ¿Oyes Ricardo? Ricard. ¿Teneis algo prevenida que darme? Pastora t. Quando Maria para será tu padrino. Ricard. Maria con la deshonra cuidado, ya te lo he dicho. Mar. ¿Quieres no ser bestia? Jorg. Vaya habeis visto en el camino á alguien. R.ic•ard. Si. Isab. ¿A quien Ricardo? Ricard. Aquellos quedan chasquidos u guando corren á cáballo que se llaman... Oyes dilo Mar. Postas. Ricard. Pot ras, J org. Calla majadero. Ricard. Y el mas chico' decia al otro en el monte se me figura que he visto á Milord Tardaoy. Mar: Thalay bruto. Iszb. ¿Y qué mas cosas dixo? Ricard. Nada mas pthque apretaron á correr dando chasquidos. Isab. ¿Si le encontrará mi hermano? ( favorecedle Dios mio! forg, ¿Y Samuel en donde está?  a. Mar. Ese con otros ha sido ¡lamãdo para enterrar á un hombre muy bien vestido que le han traspasado el pecho dentro del bosque. Isab. ¿Qué hás'dicho? ¿Y quien es? Ricard. Si no se sabe. Isa b. Milord es ; ¿Hay mes martirosr. Sale blindan corriendo con prec ipi tacion. Wind. Hermana yaestás -vengada,( Isab. ¿Qué protieres?, Wind. Que á mis brios ya ha satisfecho Milord, los agravios que te hizo. Isab. ¡Ay de mi! Se sostiene en Maria y Tomás que habr..í estado escuchando las ultimas razones de Windham, corra di abrazarle. Tom. Dame los brazos consuelo de mis conflictos. Wind. No ore agradezcais, ó padre lo que debeis al inicuo pues al bosque á probocar él propio mi furor vino Tom. Ya disponer de mi vida puede al instante ehdestino Isab. Ya lao volverán mis ojos con voe debil. r ver los del dueño mio... Ya á mi fastidiosa vida va á cortar la parca el hilo... ¡día iufcliz! de una mullo pot r as. 4I ! Ci. es, dc d e PI c: su cl ar V Ea y f¿ q' di la d: Wri In Isal lo la Hoz Is,:I 3 ^r n( j5 IsaE d, rr. p To7Y P II^ tc y Yc i t h si fi c n d al al IT P P ¿E pi tu no anos á-Atra. Isab. ¡A) padre! 2 o m . Muere , pero ten sabido que mi moribundo cuerpo has de hallar en el camino del sepu l lcro... Son muy grandes. las penas que he padecido por tí para que yo viva  x oh.. a vista de tus designios, Isa. Padre, si para que vos -vivais vivir y o es preciso haré á pesar de mis penas por dexaros complacido quantos esfuerzos sean dables para no morir.. Tom. Concibo que esa oferta bastará para dexarme tranquilo. Isab. Y puesto que mi obediencia enteramente os resigno dexadme respirar padre un instante sin testigos, Tom. Bien está , pero en tu vida respeta la mia. Amigos vamos, Mar. Vaya que Tomás v e r e escuoita .Windhattt .iargritos dolorosos.,. Al impulso de los golpes,repettdos pronto-al eterno descanso subiré; y de mi cariño cl fruto recomendarte antes de ello determina... Windham cuida de mi hija tanto como de tí mismo y recuerdale mi nombre cada instante y mis conflictos que yo por este favor disimularé á tu brio la vida que me has quitado dando la muerte al bien mi nd. Calla hermana , y si resuelves morir... ¡sáb. Morir solicito, lo deseo í sin mi esposo la vida me da fastidio. r—iom. La niñez de. Ana repara. I s ab. A un hermano se la fio. j rge. Guarda tu vida por Ana no la pribes de ese alivio. ¿sin tu amparo que ha de hacer? Isab. En el cielo hallará abrigo, dadme la muerte.:." Mas no me las deis que mis martirios por vosotros mis deseos prbrrtodexarán , cum plidos: Tom. Esta bien , hiere tu pecho pon en planta tus designios no te detendré, á deshonra tendii ,impedir tu brio, ya que tan desconocida te muestras á mi cariño, ¿te persuades que á mi agrabio hubiera sobrevivido si no por ti? Si mi pecho fuera tan ruin , y mezquino como el tu) o que temiese de l o males el martirio; al contemplarme engañado al mi, as me sin arrimo, mil veces hubiera muerto. Pero sufre estos confl cros por sí t r lo que hice por ti ¿no la harás tu por un hijo? hoy está hecho un basilisco  .%' Ricard. Los viejos , regularmente con el gozo están reñidos. Vanse todos. Isab. Ya no tengo esperanza, ya todo lo he perdido ni aun que muera me dexau, que era mi ultimo alibio. Hermano, dime ¿cómo heristcal, dueño mio dexando sano el pecho que le sirvio de abrigo? O no hay muerte , ó yo he muerto d á Thalay no he querido pues con tantos tormentos tengo vicia, respi,o. Pero hay, amor tu tres quien causa este prodigio para enseñar al mundo que amar sola he sabido, y pues su sombra am.,nt. al ver al dolor miss :t. 23 z .2 4 tal vez podrá á su moda dar por mi algun suspiro huye muerte, y padezcan potencias y sentidos guamos males y penas forjar pudo el destino. Sale Ana. Ana Madre , madre noslioçeis y venid por Dios conmigo á recibir un señor . que viene á datos alivio. Isab. ¿Alivio á mi? Ana. Alivio á vos. vedle. • Sale Milord.- Milor. ¡Triste domicilia! Ana. ¿No es verdad que á socorrer á mi madre habeis venido? Milor. Asi es. Isab. ¡Qué es lo que escucho! queriendo conocer la voz. Milor. ¡Estoy soñando 6 deliro! ¿eres tu Sampson? Isab. ¡Esposo! Cae en el hanquillo. Milor. ¡Ay Dios que perdió el sentido! esposa mia , mi bien, no responde ; ¡que martirio! buelve en ti , y una mirada  ,p echa sobre tu marido. Isab. ¡Ay de mi!... Sombra infdlizrl -dexame entre mis conflitos... s, Y no pienses que en la muerte de Milord parte he tenido. Milar. ¿En mi muerte? No te entiendo, vivo estoy y arrepentido. Isab. ¿Con que eres Thalay? permite que lo vea mi cariño. Thalay eres. Ya acabaron mis penas. ¡Cielos divinos! ¿me quieres a un esposo? Milor. Con el alma te lo afirmo. Isab. ¿Pero dime T I las heridas?... Y n peW Tarta te 11ei Véiiidiv Milor. ¿Quo' heridas?: 1 Vi Isab. Las que te dieron. Milor. Tan._ solo tu me has• herido, Isab. ¡Qué buelvo á verte! ¡qué buelvo á cobrar á el dueño mio! • este que ves es tu padre, dale de respecto indicios.  • Ana. No en valde sin conoceros os cobré tanto cariño. Mil. ¿De este modo me castigas? Isab. Si te hubiera conocido Ana , te hubiera enterado de mi iarfefice destino. Miler.!No me-recuerdes esposa .°mis vaergot,zososdelitos. Ante tus ojos ¡oh Dios! me presento confundido entre mis torpes maldades... Corno al mirarte palpito.., Como me desead ..4 Ay triste!.. ..4 ¡Quánto tiempo te -he tenido I. entre miserias! Siacaso disculparán mi delito los detestables consejos de Thovart, mi falso amigo, te di, iá... Pero no, mis remordimientos mismos me acusan ; ,me hacen culpable; me acrimimin:::.¡Mas qué miro! ¿Este pan grosero y tosco de alimento te ha servido? ¿estos techos infelices te han proporcionado abrigo? i ¡que horror! Para descansar de tus pesares continuos tenias el triste lecho que en el duro sudo miro? Estas penas que inocente por midureza has sufrido me parece que la saña excitan de los abismos. En vano esposa tu amor disculpa mis desbarios en vano me amas... No tengo cosa alguna en favor mio que rnc pueda hacer capaz de tus piedades ; yo mismo e .;o lo < c i dsc • • 25 ielvo lo conozco Eternamente en el seno del olvido debes tenerme ; si esposa que roe aborrezcas supLco sin que sobre mi derrames ningun rasgo compasivo. isab. Calla esposo calla, y dexa discursos tan desmedidos. ¿Cómo puede aborrecerte como ha de darte castigo,,,, , t:: aquella que en tu abandono con tantas ve, as te quiso? esposo vuelvo a decir , que soy tuya si eres mio. ¿lo serás? Miar. Sí tierna esposa, pero mis negros delitos... lt ab. Todos estan olvidados. Milor. ;Qué dices? Isab. Que asi lo afirmo. Se abrazan 9 salen todos la este tiempo , y se sorprenden. Tom. ¡Q:'é reparo! Con un hombre._ y es Thal..y!... Wind. ¡Qué es lo que he oído! ¿Qué sangre yo he derramado} .Milor. La de un vil , la de un iniquo 2om. Iniquo ¿viviendo tú? Milur. Escuchadme. Lab Rc primios. Tom. No le creas que te erQaña. M'lor. Escuchadme padre mio. Z om ¿Yo tu Padre? Milor. Vos mi padre yo soy vuestro humilde hijo. Tom. ¿Y quien te ha dado ese nombre? Milor. Mi arrepentimiento. J.rg. Oidlo. Is tb. Vos vereis`como mi es.poso de vuestro perdon es digno. Tirn. ¿Y qué pruebas, di tenemos de que e, cierto lo que has dicho Milor. Mi palabra. Toar. Debil prueba • no basta ese n quisito en quien se olvidó del todo ingrato y desconocido de su esposa , en quien un pecho tan barb.rcr... Milor. Padre mio merezco vuestros enojos lo confieso... toas mi tio... Un amigo abr.nrinable en quien recayó el castigo... Los placeres de la corte... Sus pasatiempt s mentidos... /Vli juventud... (Perdonad si en el rostro doy indicios de vergunza) me cegaron zne apartaron de mi mismo. Pero el cielo, el justo cielo con un desengaño quiso que arrepentido volviese en busca del dueño mio. Cesen yá vuestros temores, que amor en aqueste sitio enjugará vuestro llanto por ► a muerte de mi tio. Ya estoy libre , yá á mi esposa con el competente brillo puedo presentar en Londres y á eso á bcscarla he venido. Pero si esto no bastase l borrar mis desvarios, aqui me teneis herirme, se art odilhh,. traspasad el pecho mio, que yo moriré gustoso si os dexoasi complacido. Tom. Si es cierto quanto me dices en tí reconozco un hijo, lebantate. Isab. Ya acabaron mis penas , dueño querido. Windh. Quando os miraba culpado deseaba vuestro castigo, pero ahora os doy los brazos, como hermano y como amigo. Milor. Vamos á Londres , y creed que apuraré mis arbitrios para suavizar á todos con brevedad el destino. Jora ¿ Y Samuel? Macar. No vino aún. ll tia lo