7 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, 36.1 (2018): 7-23 Investigaciones didácticas https://doi.org/10.5565/rev/ensciencias.2311 ISSN (impreso): 0212-4521 / ISSN (digital): 2174-6486 Mosquera Bargiela, I., Puig, B., & Blanco Anaya, P. (2018). Las prácticas científicas en infantil. Una aproximación al análisis del currículum y planes de formación del profesorado de Galicia. Enseñanza de las ciencias, 36(1), 7-23 Las prácticas científicas en infantil. Una aproximación al análisis del currículum y planes de formación del profesorado de Galicia Scientific practices in early childhood education. An approach to the analysis of the curriculum and teacher training plans in Galicia Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya Departamento de Didácticas Aplicadas. Facultade de Ciencias de la Educación, Universidade de Santiago de Compostela, España. [email protected], [email protected], [email protected] RESUMEN • Se presenta un estudio sobre las prácticas científicas en el marco curricular y formación de maestros/as de infantil en ciencias. Las preguntas de investigación son: 1) ¿cómo se integran las prácticas científicas en el currículum de educación infantil?, y 2) ¿qué formación inicial y permanente recibe el profesorado de infantil para promover las prácticas científicas en el aula? Específicamente, ¿qué importancia reciben estas prácticas en su formación? La práctica de indagación es la de mayor presencia en el currículum de infantil, seguida de la modelización y argumentación. El análisis de los planes de formación inicial revela que solo dos materias de los grados en Maestro/a de Educación Infantil incluyen en sus programas las prácticas científicas. En el Plan Anual de Formación Permanente encontramos una actividad dirigida a la formación científica de este profesorado, aunque no menciona las prácticas científicas. PALABRAS CLAVE: indagación; modelización; argumentación; currículum de educación infantil; formación del profesorado. ABSTRACT • This paper presents a study about scientific practices in the curriculum and in teacher training plans in science in Early Childhood Education (ECE). The research questions are: 1) How are scientific practices integrated in the Early Childhood Education curriculum? 2) What initial and continuous training do the early childhood teachers receive in order to promote scientific practices in their classroom? Specifically, how important are these practices in their professional development? The scientific practice with highest presence in the ECE curriculum is inquiry, followed by modelling and scientific argumentation. The analysis of early childhood teachers initial training plans in our community reveal that only two subjects of Early Childhood Education’s Degree include in their programmes scientific practices. One activity for scientific training is found within the Annual Teacher Training Plan, although scientific practices are not mentioned. KEYWORDS: inquiry; modelling; argumentation; early childhood education’s curriculum; professional development. Recepción: febrero 2017 • Aceptación: agosto 2017 • Publicación: marzo 2018
8 Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 INTRODUCCIÓN Existe una preocupación creciente en didáctica de las ciencias sobre cómo promover el aprendizaje de ciencias en articulación con las prácticas científicas. A pesar de que hay un consenso sobre los beneficios de introducir este enfoque en el aula de ciencias, trasladarlo a la práctica continúa siendo un desafío para el profesorado de distintos niveles (Kelly, 2008; Reiser, Berland y Kenyon, 2012, entre otros). Diversos proyectos europeos (e.g., S-TEAM; KidsINNScience) se han centrado en generar recursos y materiales didácticos para trabajar las prácticas científicas y analizar estrategias didácticas para su efectiva implementación. De estos proyectos, y de investigaciones recientes en formación del profesorado, derivan reflexiones acerca de la necesidad de prestar una mayor atención al desempeño y transferencia de prácticas científicas desde edades tempranas (Krajcik y McNeill, 2015). El aprendizaje de ciencias mediante prácticas científicas permite al alumnado comprender el mundo que lo rodea, probar sus ideas, desarrollar actitudes positivas hacia la ciencia y lograr una base sólida para comprender conceptos científicos y de mayor abstracción en futuros niveles educativos (Kuhn y Pearsall, 2000). Este estudio tiene como principal objetivo examinar cómo se integran las prácticas científicas en el currículum de ciencias de infantil y qué formación inicial y permanente recibe el profesorado de esta etapa para trabajar estas prácticas en el aula. Con este fin, se analiza el currículum de infantil de nuestra comunidad autónoma (Xunta de Galicia, 2009) y los planes de formación inicial y permanente de nuestras universidades públicas. Las preguntas de investigación que guían este trabajo son: – ¿Cómo se integran las prácticas científicas en el currículum de educación infantil? – ¿Qué formación inicial y permanente recibe el profesorado de infantil para promover las prácticas científicas en el aula? Específicamente, ¿qué importancia reciben estas prácticas en su formación? El trabajo se sitúa en una investigación más amplia acerca de los factores que favorecen la participación reflexiva del profesorado y alumnado de infantil en las prácticas científicas, promoviendo el aprendizaje de ciencias. En este artículo pretendemos contribuir a mejorar el conocimiento sobre las necesidades formativas del profesorado de infantil en prácticas científicas basadas en un primer análisis del currículum y los planes de formación inicial y permanente. Pretendemos comprobar en qué medida la formación del profesorado de infantil es coherente con el marco curricular y con las nuevas tendencias europeas sobre el desarrollo de prácticas científicas. MARCO TEÓRICO En este apartado se desarrolla el marco teórico del estudio que gira en torno a las prácticas científicas en el marco europeo y en la formación inicial y permanente del profesorado de educación infantil. Las prácticas científicas y su importancia en la educación infantil Aprender ciencias implica participar en prácticas científicas, que autores como Kelly (2008: 99) definen como «las formas específicas en que miembros de una comunidad proponen, justifican, evalúan y legitiman enunciados de conocimiento en un marco disciplinar». Reiser, Berland y Kenyon (2012) señalan que estas prácticas implican la construcción del conocimiento científico y la comprensión del porqué este se construye, examina, evalúa y mejora de una forma determinada. La noción de práctica, de acuerdo con el National Research Council (NRC, 2012), enfatiza la necesidad de emplear no solo habilidades, sino también conocimientos específicos para cada práctica. Asimismo, este marco busca potenciar la participación del alumnado en prácticas científicas abando-
9 Las prácticas científicas en infantil ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 nando la idea de una mera adquisición de conocimientos teóricos. Esta característica de las prácticas científicas es denominada por Jiménez-Aleixandre y Crujeiras (2017) como actividad y, tal y como indican las autoras, implica, además de la participación, procesos como la indagación, modelización y/o argumentación. A pesar de la importancia de introducir estas tres prácticas y de existir recursos didácticos diseñados para promoverlas, existen distintas definiciones para cada una de ellas, tomando como referencia para este trabajo las que se exponen a continuación. La indagación, entendida como la transposición didáctica de la investigación (Díaz de Bustamante y Jiménez Aleixandre, 1999), consiste en la capacidad para planificar y realizar diseños experimentales con el objetivo de responder preguntas o resolver ciertos problemas (Caamaño, 2012). Esta práctica implica el desempeño de destrezas, denominadas de indagación (NRC, 2012), entre las que se encuentran: la identificación de preguntas y conceptos que guían las investigaciones científicas, su diseño e implementación, formulación de explicaciones científicas, reconocimiento y análisis de explicaciones y modelos alternativos, así como la comunicación y defensa de un argumento científico. Desde esta perspectiva, la indagación implica potenciar estas destrezas, así como el desarrollo de contenidos conceptuales de ciencias y sobre la naturaleza de la ciencia (Toma, Greca y Meneses-Villagrá, 2017). La modelización, de acuerdo con Justi (2011), es el proceso en que se crean, revisan y emplean modelos (representaciones abstractas o materiales) de una forma dinámica y creativa. Implica el desempeño de una serie de habilidades con el fin de comprender cómo y por qué diferentes modelos científicos son elaborados. La construcción de modelos ha de tener un objetivo claro para el alumnado, es decir, debe entender el propósito del modelo que va a elaborar (Justi y Gilbert, 2002), así como debe permitirle explicar o predecir un fenómeno natural (Martí, 2012). La práctica de argumentación consiste en «evaluar los enunciados en base a pruebas» (Jiménez-Aleixandre, 2010: 17), proceso que es inherente a la construcción del conocimiento científico (Blanco Anaya y Díaz Bustamante, 2014), y que interacciona con las prácticas de modelización e indagación. En educación infantil las prácticas científicas pueden abordarse conjuntamente o por separado. Así, en la investigación de Monteira y Jiménez-Aleixandre (2016), escolares de 6.º de infantil trabajan distintas prácticas científicas en un proyecto sobre caracoles, en el que el alumnado indaga sobre diversos aspectos relacionados con estos organismos (su capacidad auditiva, sus hábitos alimenticios, etc.). El alumnado realiza distintos experimentos en los que extraen sus propias conclusiones basadas en pruebas empíricas, es decir, practican la argumentación. Las prácticas científicas han ganado impulso desde su inclusión en los documentos curriculares internacionales y nacionales en los últimos años. El NRC (2012) propone el desarrollo de ocho prácticas científicas desde la educación infantil (5 años) hasta la educación secundaria con el objetivo de mejorar su comprensión y la naturaleza del conocimiento científico. Este marco promueve el avance de la enseñanza de las ciencias en educación infantil y, aunque los estudios sobre prácticas científicas en esta etapa son escasos (Siry y Max, 2013, entre otros), estos coinciden en destacar que el alumnado de infantil disfruta observando, pensando y cuestionando el mundo natural (Eshach y Fried, 2005). De acuerdo con Worth (2010), estas capacidades, con los estímulos adecuados, pueden tener un impacto significativo en la adquisición de posteriores aprendizajes (Worth, 2010), enfoque que contrasta con lo señalado por Piaget (Piaget e Inhelder, 1994) acerca de las limitaciones psicoevolutivas en su descripción de los estadios evolutivos del desarrollo cognitivo de los escolares. Este autor afirma que los estadios «condicionan» la forma en que el alumnado observa la realidad durante ese periodo. El pensamiento científico y las habilidades que forman parte de este se consideran propios del estadio de las operaciones formales (a partir de los 11 años) y no se consideran accesibles para los/as más pequeños/as (Martí, 2012). Nuestra visión en este trabajo coincide con la de Metz (1995, 1997), quien indica que la teoría piagetiana, en relación con la enseñanza de las ciencias en infantil, parte de unos presupuestos incorrectos. Los/as niños/as de esta etapa son capaces de entender algunas ideas abstractas, participar
10 Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 en procesos de indagación, hacer inferencias y extraer nuevos conocimientos mediante la experimentación. Al igual que Kuhn (1997), consideramos que los estadios evolutivos deben tomarse como orientaciones y no como limitaciones a la hora de interpretar el proceso descrito por el psicólogo suizo. Formación del profesorado en prácticas científicas Shulman y su equipo presentaron en 1986 el programa de investigación «Desarrollo del conocimiento de la enseñanza» (Shulman y Sykes, 1986) y el «Modelo de razonamiento y acción pedagógica» (Shulman, 2005), que, a lo largo de las décadas, ha sido revisado por diversos autores (Gess-Newsome, 1999; McNeill y Knight, 2013) y empleado para diseñar una alternativa a la formación del profesorado ofertada actualmente. En concreto, se busca conocer: 1) las necesidades formativas sentidas, expresadas, así como normativas del profesorado en activo y/o de los/as futuros/as docentes; 2) qué prácticas pueden ayudar a cubrirlas, y 3) cuál es el mejor modo de articular el currículum profesional de su formación (Bolívar, 2005). El programa de Shulman introduce una variable que hasta el momento no se consideraba, el pensamiento docente. La interacción de sus imágenes mentales, concepciones, etc., acerca de la dimensión didáctica con su organización personal del campo de conocimiento que enseña supuso una innovación (Garritz y Valdez, 2007; Shulman, 2005). Este programa pretende estudiar el desarrollo del conocimiento profesional durante el periodo de formación y cómo lo transforman en representaciones didácticas para, a posteriori, transferirlo en el aula. El modelo impulsado por Shulman (2005) propone un repertorio de categorías y procedimientos para analizar la enseñanza del profesorado en sus dos componentes: procesual y lógico. En este último se incluye el conocimiento didáctico del contenido (CDC) y el conocimiento de la materia (CM). El primero es considerado por Shulman (2005: 11) como «una amalgama entre materia y pedagogía que constituye una esfera exclusiva de los/as maestros/ as, su propia forma especial de comprensión profesional»; mientras que el segundo se centra en cómo los/as docentes deben enseñar su materia (Bolívar, 2005). Los estudios sobre el CDC tienden a focalizarse en el profesorado en ejercicio, sin considerar apenas al docente en formación, lo que Gudmundsdottir y Shulman (1990: 33) ponían de relieve en la década de los noventa de este modo: «… se hace poco énfasis en conseguir que los profesores en formación piensen sobre la materia que han de enseñar en términos de sus contenidos didácticos». En la actualidad, a pesar de los avances a nivel curricular y del creciente interés en la enseñanza de prácticas científicas, todavía son escasas las investigaciones sobre formación del profesorado en prácticas científicas (Marco-Bujosa, McNeill, González-Howard y Loper, 2016; Vázquez-Bernal, JiménezPérez y Mellado, 2016), en particular en la formación de maestros/as de primaria e infantil en ciencias (Andersson y Gullberg, 2014; Abell, Park Rogers, Hanuscin, Lee y Gagnon, 2009). Estudios recientes en formación de profesorado de primaria en prácticas científicas (Evagorou y Puig, 2017; Garrido y Couso, 2015) ponen de manifiesto la escasa formación científica del profesorado de esta etapa para guiar actividades que permitan aprender ciencias y el desarrollo de prácticas científicas. Evagorou, Albe, Panyiotis y Nielsen (2014) indican, además, que el profesorado en formación presenta a menudo emociones negativas hacia las ciencias, lo que en términos de Crawford (2007: 637) se traduce en: «La visión personal de un futuro profesor sobre la enseñanza de las ciencias […] es un fuerte indicador de cómo este docente desarrollará su praxis profesional referente a estas». Estudios como los citados muestran la importancia de entender la formación inicial del profesorado dentro de un continuum que proporcione conocimientos académicos y pensamiento crítico y creativo. El objetivo ha de ser facilitar herramientas que permitan al profesorado continuar formándose autónomamente a lo largo de toda su trayectoria profesional (Sanmartí, 2001). Las investigaciones sobre formación permanente del profesorado no parecen ofrecer mejores perspectivas. Los programas formativos en ciencias existentes en la actualidad presentan una serie de obs-
11 Las prácticas científicas en infantil ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 táculos como: i) entender la formación como una estrategia para subsanar déficits; ii) se halla descontextualizada de las necesidades expresadas por el/la docente y de su contexto de trabajo, y iii) no tiene en cuenta sus etapas profesionales, ciclos vitales, motivaciones y expectativas (Guarro, 2005). Respecto a la formación de maestros/as en esta etapa se sigue la misma tendencia que en la anterior: existen pocos estudios y en su mayoría se focalizan en la educación primaria. McNeill y Knight (2013), en su investigación acerca del CDC sobre la argumentación, concluyen que este colectivo, debido al escaso conocimiento científico que posee, tiende a relacionar las ciencias con otras áreas en sus aulas y se halla más influenciado por el contexto y sus estudiantes. METODOLOGÍA El estudio emplea una metodología mixta con el fin de poder analizar las preguntas de investigación desde un enfoque que permita obtener una visión más ajustada de la realidad analizada (Burke y Onwuegbuzie, 2004). Para el análisis de la primera pregunta, se realiza un análisis del contenido, definido por Patton (2002) como un proceso de identificación, codificación y categorización de los patrones primarios en los datos. El proceso metodológico sigue las fases descritas a continuación. Selección e identificación de indicadores En la primera pregunta de investigación se realiza un análisis del contenido del currículum de educación infantil de nuestra comunidad autónoma (Xunta de Galicia, 2009), centrándonos en las prácticas de indagación, modelización y argumentación presentes en los elementos prescriptivos. Este análisis fue realizado por dos de las autoras y contrastado por una tercera. Identificamos como descriptores las operaciones de prácticas científicas que aparecen recogidas en la literatura revisada (NRC, 2012; Gilbert y Justi, 2016; Erduran y Jiménez-Aleixandre, 2007). A partir de estas operaciones y en interacción con los datos, construimos la rúbrica de análisis (tabla 1). Tabla 1. Operaciones de indagación, modelización y argumentación (adaptadas del NRC, 2012; Gilbert y Justi, 2016, y Erduran y Jiménez-Aleixandre, 2007) Prácticas científicas Operaciones Indagación Observar Formular preguntas Emitir hipótesis Diseñar experimentos Experimentar-Manipular Investigar Explorar Interpretar información Recoger datos Modelización Explicar fenómenos (naturales) Representar entidades o fenómenos mediante dibujos, maquetas, etc. Uso de modelos Argumentación Usar e identificar pruebas Justificar respuestas Extraer conclusiones
12 Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 Para abordar la segunda pregunta de investigación se realiza un análisis cuantitativo de los planes de formación inicial del sistema universitario de Galicia, con el fin de identificar el número de materias relacionadas con ciencias y su didáctica en los grados en Maestro/a de Educación Infantil. A continuación, se lleva a cabo un análisis del contenido del Plan Anual de Formación Permanente 2015-2016 (Xunta de Galicia, 2015) de nuestra comunidad autónoma. Análisis de datos Los datos obtenidos fueron clasificados de acuerdo con los indicadores presentados, aunque el proceso de análisis de los tres documentos sigue una pauta distinta. En el análisis del currículum se identificaron, en primer lugar, las prácticas científicas y operaciones que forman parte de estas en los elementos prescriptivos (objetivos, contenidos y criterios de evaluación). Esto se realiza para cada una de las tres áreas de contenidos del currículum de infantil, que son: 1) conocimiento de sí mismo y autonomía personal, 2) conocimiento del entorno y 3) lenguajes: comunicación y representación. Las dos primeras áreas se subdividen en cuatro bloques, y la última en tres. La segunda área se vincula con todos aquellos aspectos relacionados con la ciencia, denominándose sus bloques: i) medio físico: elementos, relaciones y medida, ii) acercamiento a la naturaleza y iii) cultura y vida en sociedad. En segundo lugar, se realizó un recuento de estas, clasificando las operaciones según la práctica científica y el elemento prescriptivo en el que se encuentra. Para el análisis de los planes de formación inicial publicados en las páginas webs de las universidades de nuestra comunidad, nos centramos en estas tres dimensiones: 1) número de materias relacionadas con la ciencia y su didáctica, 2) componentes del currículum y 3) mención explícita a prácticas científicas en el programa de la materia. El análisis del Plan Anual de Formación Permanente del Profesorado 2015-2016 (Xunta de Galicia, 2015) comprende estas tres fases: 1) identificación y recuento del número de acciones formativas, 2) identificación de los destinatarios/as y cuántas de estas acciones están destinadas a maestros/as de educación infantil y 3) identificación de las competencias incluidas en las acciones y si existen referencias explícitas o no a las prácticas científicas. RESULTADOS Resultados 1. Prácticas científicas en el currículum de infantil Los resultados del análisis de las prácticas científicas en el currículum de infantil se resumen en la tabla 2, que muestra el número de operaciones relacionadas con cada una de las tres prácticas científicas presentes en los elementos prescriptivos del documento analizado. Hay que señalar que algunos epígrafes incluidos en los elementos prescriptivos del currículum pueden presentar más de una operación, de tal modo que pueden incluir destrezas de indagación y de argumentación al mismo tiempo.
13 Las prácticas científicas en infantil ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 Tabla 2. Prácticas científicas en el currículum de infantil (Xunta de Galicia, 2009) Práctica científica Total Operación Desglose (n.º operación) Objetivos Conted. Crit. Evaluación Indagación 31 Observar 8 2 2 4 Formular preguntas 3 0 0 3 Emitir hipótesis 3 1 1 1 Diseñar experimentos 0 0 0 0 Experimentar-Manipular 8 1 3 4 Investigar 3 1 1 1 Explorar 3 1 1 1 Interpretar información 0 0 0 0 Recoger datos 3 0 1 2 Modelización 11 Explicar fenómenos (naturales) 6 1 2 3 Representar entidades o fenómenos mediante dibujos, maquetas, etc. 5 0 2 3 Uso de modelos 0 0 0 0 Argumentación 6 Usar e identificar pruebas 5 1 2 2 Justificar respuestas 0 0 0 0 Extraer conclusiones 1 0 0 1 Aunque las tres prácticas científicas aparecen recogidas en el currículum de esta etapa, hay que señalar que no se incluyen de manera homogénea. Como muestra la tabla 2, la indagación predomina sobre la argumentación y modelización, destacando las operaciones de observación y de experimentación-manipulación. La observación aparece con mayor frecuencia dentro de los criterios de evaluación. Un ejemplo es: «La observación lo lleva a formular interrogantes y a buscar explicaciones» (Xunta de Galicia, 2009: 135). Esta operación aparece estrechamente vinculada con el contenido de los seres vivos (características, comportamientos y funciones vitales) y los fenómenos o elementos del medio natural del bloque 2) Acercamiento a la naturaleza del currículum. La operación de experimentar-manipular también está presente de manera notable en los criterios de evaluación, con ejemplos como este: «Experimenta con objetos y materiales para obtener información y observar las reacciones» (Xunta de Galicia, 2009: 129). Esta operación se relaciona con contenidos del currículum relacionados con las propiedades de los objetos. La modelización es la segunda práctica más frecuente en el currículum. Las operaciones más numerosas son las relacionadas con explicar fenómenos (naturales) y representar entidades o fenómenos mediante dibujos, maquetas, etc. Es en los criterios de evaluación donde se mencionan mayor número de operaciones de modelización. Así, la explicación de fenómenos (naturales) aparece plasmada de este modo: «Sabe diferenciar y describir consecuencias de fenómenos atmosféricos habituales (sol, lluvia, hielo…)» (Xunta de Galicia, 2009: 135). Por su parte, la otra operación se recoge de la siguiente forma: «Representar con dibujos lo observado o experimentado» (Xunta de Galicia, 2009: 136). Asimismo, cabe destacar que el uso de modelos no se contempla a nivel curricular en esta etapa educativa. La argumentación es la práctica científica menos frecuente, destacando la operación de usar e identificar pruebas. Esta aparece recogida en todos los elementos prescriptivos, con una mayor frecuencia en los contenidos y criterios de evaluación. Se recoge, por ejemplo, en uno de los criterios de evaluación:
14 Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 «Identificar y nombrar alguno de sus componentes [del medio natural], estableciendo relaciones sencillas de interdependencia» (Xunta de Galicia, 2009: 135). Además, se incluyen ocho competencias básicas, de las que cabe destacar la competencia en el conocimiento y en la interacción con el mundo físico, que hace referencia a la «habilidad para interactuar con el mundo físico, de modo que facilite la comprensión de sucesos, la predicción de consecuencias, así como el cuidado del medio ambiente y la protección de la salud individual y colectiva» (Xunta de Galicia, 2009: 188). En la que se expone, además, la necesidad de iniciar al alumnado en el pensamiento científico, potenciando habilidades de investigación que, en su mayoría, coinciden con las recogidas en este estudio bajo las operaciones de indagación («… formular hipótesis, observación, formular interrogantes, verificar…», p. 189) y argumentación («… reconocer pruebas…», p. 189). Una de las estrategias que se proponen en educación infantil es la formulación de interrogantes de temática social, para cuya resolución el alumnado debe planificar su acción, prever los posibles resultados, buscar información, valorar la pertinencia de las soluciones propuestas, desarrollar procedimientos de intervención y estimar las posibles consecuencias. Estas operaciones se hallan estrechamente vinculadas con las incluidas en las prácticas científicas, enfatizando la necesidad de trabajar las temáticas científicas y/o sociocientíficas desde edades tempranas, además del carácter globalizador de la educación infantil. Resultados 2. Formación inicial y permanente de maestros/as de educación infantil en prácticas científicas En la tabla 3 se muestran los resultados sobre la situación actual de la formación inicial del profesorado de educación infantil en prácticas científicas en nuestra comunidad autónoma. Tabla 3. Prácticas científicas en los planes de formación inicial de las universidades públicas de nuestra comunidad Universidad N.º materias Elementos prescriptivos Mención explícita a prácticas científicas A 2 Competencia específica (E.36) Tema 4: La enseñanza-aprendizaje de las ciencias de la naturaleza en la educación infantil B 2 No se menciona Evaluación - prueba mixta C 2 Competencia específica (E.36) No se menciona El Grado en Maestro/a de Educación Infantil en la universidad A consta de 240 ECTS, de los cuales 111 son de carácter obligatorio (OB), 102 de formación básica (FB) y 27 optativos (OP). En su plan de formación contempla dos materias relacionadas con la ciencia y su didáctica: «Aprendizaje de las ciencias de la naturaleza» y «Educación ambiental y su didáctica». La primera es de 6 ECTS de carácter obligatorio y se sitúa en el cuarto curso del grado. Asimismo, en la competencia específica (E.36) se menciona una operación de indagación: «Conocer la metodología científica y promover el pensamiento científico y la experimentación». Se recoge la mención explícita a las prácticas científicas en el programa, concretamente en el tema 4: «4.4. Aprender a investigar. Las explicaciones y los modelos teóricos». La segunda materia, «Educación ambiental y su didáctica» (4,5 ECTS), se imparte en el último curso del grado, aunque no menciona de manera explícita en su programa las prácticas científicas. El grado en la Universidad B lo constituyen un total de 240 ECTS, distribuidos en 102 de carácter obligatorio, 102 de formación básica y 36 optativos. En el segundo curso ofertan la materia de carácter obligatorio «Enseñanza de las ciencias de la naturaleza» (6 ECTS) y en el último curso «Didáctica de la educación ambiental y para la sustentabilidad», de 4,5 ECTS y carácter optativo. Hallamos una mención explícita a las prácticas científicas en la evaluación de la materia «Enseñanza de las ciencias de
15 Las prácticas científicas en infantil ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 la naturaleza»: «Se realizará al finalizar el cuatrimestre y tiene por objeto evaluar […] y su capacidad para resolver cuestiones, analizar situaciones concretas, argumentar fundamentada y críticamente». En la materia relacionada con la educación ambiental, las prácticas científicas no se encuentran presentes en los documentos normativos analizados. En la otra universidad, la C, el número total de ECTS son 240, de los que 120 son de carácter obligatorio, 102 de formación básica y 18 optativos. La materia «Aprendizaje de las ciencias de la naturaleza» (OB) se imparte en el segundo curso y «Conocimiento del medio natural» (OP), de 6 ECTS cada una. La competencia específica E.36, ya mencionada con anterioridad, es la única referencia en los componentes del currículum acerca de las prácticas científicas en la materia de «Aprendizaje de las ciencias de la naturaleza». En la optativa, al igual que en los casos anteriores, las prácticas científicas no aparecen explicitadas en el programa de la materia. Respecto a la formación permanente, en la tabla 4 se recogen las acciones formativas del plan de formación permanente 2015-2016 analizado, las competencias que en estas se trabajan y sus destinatarios/as. Estas acciones son optativas, es decir, los/as docentes no están obligados a cursarlas, ni tampoco se desarrollan en los propios centros escolares. Cabe señalar que existe duplicidad de dichas acciones por impartirse tanto en el Centro Autonómico de Formación e Innovación (CAFI) como en los diversos Centros de Formación y Recursos (CFR) del territorio gallego, por lo que solo se mencionan una vez. Tabla 4. Actividades de formación permanente en el Plan Anual de Formación de Profesorado 2015-2016 (Xunta de Galicia, 2015) Nombre de la actividad formativa Competencias Destinatarios/as Trabajando el currículum en el ámbito matemático, científico y tecnológico 1. Educador/a guía en el proceso enseñanza-aprendizaje 2. Programación, seguimiento y evaluación. 3. Especialista en su materia 4. Conocimiento en las áreas, materias y módulos curriculares Profesorado de ciencias de secundaria La gestión y tratamiento de los residuos urbanos en el modelo Sogama 1. Centros saludables y seguridad integral 2. Gestión y promoción de valores y convivencia 3. Compromiso personal y ético Catedráticos de enseñanza secundaria Profesorado de enseñanza secundaria. Ciencia e indagación en el aula 1. Educador/a guía en el proceso enseñanza-aprendizaje 2. Didácticas específicas 3. Metodologías y TAC 4. Especialista en su materia 5. Conocimiento en las áreas, materias y módulos curriculares Profesorado de ciencias de secundaria La gestión y tratamiento de los residuos urbanos en el modelo Sogama 1. Centros saludables y seguridad integral 2. Gestión y promoción de valores y convivencia 3. Compromiso personal y ético Maestros/as de Educación Infantil y Primaria Empleo de Moodle en el ámbito científico-matemático-tecnológico 1. Educador/a guía en el proceso enseñanza-aprendizaje 2. Didácticas específicas 3. Metodologías y TAC 4. Competente en TIC – Software Profesorado de ciencias de secundaria
22 Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 Siry, C. y max, C. (2013). The collective construction of a science unit: Framing curricula as emergent from kindergarteners’ wondering. Science Education, 97(6), pp. 878-902. https://doi.org/10.1002/sce.21076 Toma, R. B.; Greca, I. M. y Meneses-Villagrá, J. A. (2017). Dificultades de maestros en formación inicial para diseñar unidades didácticas usando la metodología de indagación. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias, 14(2), pp. 442-457. Vázquez-Bernal, B.; Jiménez-Pérez, R. y Mellado, V. (2016). ¿El tiempo garantiza el cambio en el profesorado? Estudio de un caso centrado en la evaluación de aprendizajes. Revista electrónica interuniversitaria de formación del profesorado, 19(2), pp. 139-154. http://dx.doi.org/10.6018/reifop.19.2.252481 Worth, K. (mayo, 2010). Science in Early Childhood Classrooms: Content and Process. Conferencia presentada en la Universidad del Norte de Iowa, Estados Unidos. http://ecrp.illinois.edu/beyond/seed/worth.html Xunta de Galicia (2009). Decreto 330/2009, por el que se establece el currículum de la educación infantil en la Comunidad Autónoma de Galicia. DOG, 121, 23 de junio de 2009. Xunta de Galicia (2015). Plan Anual de Formación do Profesorado 2015/2016. Comunidad Autónoma de Galicia: Xunta de Galicia. http://www.edu.xunta.es/portal/pafp2015-2016
23 ENSEÑANZA DE LAS CIENCIAS, NÚM. 36.1 (2018): 1-17 Scientific practices in early childhood education. An approach to the analysis of the curriculum and teacher training plans in Galicia Inés M. Bargiela, Blanca Puig, Paloma Blanco Anaya Departamento de Didácticas Aplicadas. Facultade de Ciencias de la Educación, Universidade de Santiago de Compostela, España.
[email protected], [email protected],
[email protected] This study is embedded in a broader investigation that seeks to explore students’ and teachers’ reflexive participation in scientific practices in Early Childhood Education. In the last few years, scientific practices have gained force from international and national curriculum documents at this level of education (NRC, 2012; OECD; 2013; MEC, 2006). This paper aims to examine how scientific practices are framed and integrated in our curriculum, as well as in our initial and continuous early childhood teacher educational programmes. Two research questions drive this study: 1) How are scientific practices integrated in the early childhood education curriculum? 2) What initial and continuous training do the early childhood education teacher receive in order to promote scientific practices in their classroom? Specifically, how important are these practices in their training? A mixed methodology is used, including a qualitative analysis of the scientific practices in early childhood curriculum and in teachers training annual’s plan, as well as a quantitative analysis of initial teachers training programmes in our universities. For the identification of scientific practices’ operations, a rubric is built based on the categories proposed by the NRC (2012), Gilbert and Justi (2016) and Erduran and Jiménez-Aleixandre (2007). The results show that the scientific practice with highest presence in the curriculum is inquiry, followed by modelling and argumentation. Observation is the most frequent operation of inquiry. The explanation of (natural) phenomena is the most frequent operation of modelling, and among the argumentation practices, it is noteworthy that using and identifying evidences appears in all the prescriptive elements. The analysis of early childhood teachers’ initial training plans in our universities show that two compulsory subjects on science education make reference to scientific practices. Only one of the activities identified in the continuous teacher-training plan is for early childhood education teachers. Drawing from these results, an educational implication would be the need to promote activities in initial and continuous training early childhood education to enhance scientific practices. Researchers in science education should pay attention to the analysis of didactic strategies and resources that help early childhood teachers to introduce scientific practices in their classrooms. In order to promote the effective implementation of scientific practices, more emphasis should be put on teachers’ training.