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Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales

Basulto Gallegos, Óscar Fernando

Abstract

Desde un enfoque multidisciplinar amparado en la teoría sociológica, en la comunicología y en la planificación estratégica, hemos intentado abordar el fenómeno turístico, en la génesis de un proyecto de desarrollo territorial sostenible. Es decir, desde sus potencialidades endógenas vinculadas con una forma de turismo alternativo, por tanto, alejado de los productos masivos en serie. De este modo, se da vida a nuestra tesis doctoral “Comunicación imaginada y turismo de intereses especiales” (TIE). Para enfrentar este desafío en términos epistemológicos, se ha optado –a su vez- por una visión integradora, donde nos parece que las perspectivas no han de ser cerradas en entendimientos unívocos. Es por ello que, intentamos nutrir nuestro esfuerzo investigativo, a través de un análisis crítico responsable, que amalgama fundamentalmente elementos de la Fenomenología, el Constructivismo Sistémico y la Hermenéutica. Todo con la intención de visibilizar un imaginario social urbano/rural del TIE, que hemos conceptualizado, y comenzamos trabajando en un sistema turístico de repercusión mundial –como el caso gallego en España-, para desde ahí poder tomar algunos elementos, que contribuyan a facilitar la visibilización –desde dentro-, de otro sistema turístico que recién comienza a dar sus primeros pasos, como es el caso de la Provincia de Arauco y la ciudad de Concepción, en la región del Biobío-Chile.

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COMUNICACIÓN IMAGINADA Y TURISMO DE INTERESES ESPECIALES Tesis doctoral Oscar Fernando Basulto Gallegos Departamento de Sociología Facultad de Ciencias Políticas y Sociales Universidad de Santiago de Compo stela 2014 Departamento de Sociología Universidad de Santiago de Compostela TESIS DOCTORAL Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales D. Oscar Fernando Basulto Gallegos DIRECTOR: Prof. Dr. Julio Cabrera Varela Profesor Titular de Sociología Director del Departamento de Sociología Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Universidad de Santiago de Compostela Departamento de Sociología Universidad de Santiago de Compostela JULIO CABRERA VALERA, PROFESOR TITULAR DE SOCIOLOGÍA, DIRECTOR DEL DEPARTAMENTO DE SOCIOLOGÍA HACE CONSTAR: Que la presente tesis titulada: " COMUNICACIÓN IMAGINADA Y TURISMO DE INTERESES ESPECIALES ", ha sido elaborada por D. Oscar Fernando Basulto Gallegos bajo la dirección del abajo firmante. Así m ismo, dicha tesis reúne todos los requisitos pertinentes pa ra su presentación y lectura, a fin de optar al grado de Doctor por la Universidad de Santiago de Compostela. Y para que así conste, firma el presente en Santiago a veinte de octubre de dos mil catorce. Prof. Dr. Julio Cabrera Varela D. OSCAR FERNANDO BASULTO GALLEGOS, con PASAPORTE 14.206.340 – 9. Licenciado en Comunicación Social, Periodista por la Universidad Católica de la Santísima Concepción. Magister en Comuni cación Estratégica por la Universidad del Pacífico. DECLARA: Ser el autor de la presente tesis, titulada " COMUNICACIÓN IMAGINADA Y TURISMO DE INTERESES ESPECIALES ", dirigida por el Dr. Don Julio Cabrera Varela y que es presentada para optar al gr ado de Doctor por la Universidad de Santiago de Compostela. Y para que así conste, firmo el presente en Santiago a veinte de octubre de dos mil catorce. Oscar Fernando Basulto Gallegos Agradecimientos… No me referiré a nadie con nombre, porque en la pasión y sentim iento de esta aventura del descubrir… quienes han participado y se han interesado por mi esfuerzo investigativo, tanto directa como indirectamente lo saben perfectam ente, incluso mejor de lo que pueda saberlo yo mismo. Pese a ello, he creído importante referirme a algunos hitos, o al m enos así lo considero desde mis vivencias de los últimos cuatro o cinco años, periodo en que se podría enmarcar directamente la realizació n de esta investigación. En este sentido, debo decir, que todas aquellas personas que de algún m odo hayan influido en la m aterialización de mi Tesis Doctoral, me parece tienen que ver con el espíritu de vida que quiero representar, a través de la adaptación de al gunas conocidas líneas de inspiración de Bertolt Brecht, que tienen que ver con la vol untad de pensar e intentar construir una humanidad, que viva en mayor equidad social. De este modo, están quienes luchan un día y son buenos. También, los que luchan un año y son mejores. Los que luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, y esa es la gente imprescindible. Para todos aquellos imprescindibles que han formado parte de mi vida, para aquellos con los que crecí y me dieron calo r bajo un mi smo techo, para aquellos con los que fui forjando consciencia social crítica, para quienes me motivaron e im pulsaron a viajar y comenzar una nueva vida. Para quienes han contribuido a mi perfeccionamiento como investigador, especialmente en el Parque Vist a Alegre de Santiago de Compostela, y a todas aquellas nuevas manos amigas que he estrechado en el cam ino. Gracias al amor que me dio la mágica Galicia, y a la po si bilidad de comenzar a construir mi propia familia. Por un antes y un después… y porque hoy espero estar mejor preparado para enfrentar la vida… mil gracias por siempre. Oscar Basulto Gallegos, octubre de 2014. 16 A A N N Á Á L L I I S S I I S S C C A A T T E E G G O O R R I I A A L L T T E E M M Á Á T T I I C C O O . . C C O O R R P P U U S S E E S S P P A A Ñ Ñ A A ________________________________________ 311 1. A NÁLISIS C ORPUS E SPAÑA : S ANTIAGO DE C OMPOSTELA Y A LLARIZ . _________ 313 2. C ATEGORÍA : I DENTIDAD – P ATRIMONIO _________________________________ 319 2.1. Dimensión: Valoración Territorial ________________________________ 319 2.2. Dimensión: Valoración Histórica y Cultural _________________________ 326 2.3. Dimensión: Servicios turísticos ___________________________________ 330 2.4. Dimensión: Mano de obra _______________________________________ 336 3. C ATEGORÍA : C OHESIÓN S OCIAL ______________________________________ 339 3.1. Dimensión: Sector Público _______________________________________ 340 3.2. Dimensión: Asociatividad Empresarial _____________________________ 346 3.3. Dimensión: Alianza Estratégica ___________________________________ 350 4. C ATEGORÍA : G ESTIÓN I MAGEN T URÍSTICA ______________________________ 354 4.1. Dimensión: Percepción Imagen Turística ___________________________ 354 4.2. Dimensión: Percepción Marketing Turístico _________________________ 359 4.3. Dimensión: Planificación Estratégica Turística ______________________ 365 4.4. Dimensión: Experiencia Sector Turístico ___________________________ 374 A A N N Á Á L L I I S S I I S S C C A A T T E E G G O O R R I I A A L L T T E E M M Á Á T T I I C C O O . . C C O O R R P P U U S S C C H H I I L L E E __________________________________________ 383 1. A NÁLISIS C ORPUS C HILE : C ONCEPCIÓN Y P ROVINCIA DE A RAUCO . __________ 385 2. C ATEGORÍA : I DENTIDAD – P ATRIMONIO _______________________________ 398 2.1. Dimensión: Valoración Territorial _______________________________ 399 2.2. Dimensión: Valoración Histórica y Cultural _________________________ 405 2.3. Dimensión: Servicios turísticos ___________________________________ 412 2.4. Dimensión: Mano de obra _______________________________________ 421 3. C ATEGORÍA : C OHESIÓN S OCIAL ______________________________________ 424 3.1. Dimensión: Sector Público _______________________________________ 424 3.2. Dimensión: Asociatividad Empresarial _____________________________ 437 3.3. Dimensión: Alianza Estratégica ___________________________________ 448 17 4. C ATEGORÍA : G ESTIÓN I MAGEN T URÍSTICA ______________________________ 451 4.1. Dimensión: Percepción Imagen Turística ___________________________ 451 4.2. Dimensión: Percepción Marketing Turístico _________________________ 460 4.3. Dimensión: Planificación Estratégica Turística ______________________ 471 4.4. Dimensión: Experiencia Sector Turístico ___________________________ 480 C C O O N N C C L L U U S S I I O O N N E E S S ___________________________________________ 487 B B I I B B L L I I O O G G R R A A F F Í Í A A _____________________________________________ 519 A A N N E E X X O O S S _______________________________________________________ 541 1. C ORPUS DE E NTREVISTAS E SPAÑA _____________________________________ 543 José Oreiro ________________________________________________________ 543 Manuel Ruso _______________________________________________________ 557 Víctor Vázquez Portomeñe ____________________________________________ 572 Francisco Candela __________________________________________________ 582 José Paz __________________________________________________________ 595 Cristina Cid _______________________________________________________ 607 Xosé Santos Solla ___________________________________________________ 628 Yolanda Ferro _____________________________________________________ 637 2. C ORPUS DE E NTREVISTAS C HILE ______________________________________ 649 Roberto Goycoolea __________________________________________________ 649 Andrés Barriga _____________________________________________________ 660 Olga Picarte _______________________________________________________ 675 Fabián Flores ______________________________________________________ 689 Anita Zapata _______________________________________________________ 696 Andrés Sanhueza ___________________________________________________ 709 Paúl Esquerré ______________________________________________________ 725 Í Í N N D D I I C C E E D D E E F F I I G G U U R R A A S S , , I I M M Á Á G G E E N N E E S S , , T T A A B B L L A A S S Y Y G G R R Á Á F F I I C C O O S S 21 F IGURAS F IGURA 1: Relación de experiencias turísticas. _______________________________ 86 F IGURA 2: Alianza estratégica de planificación turístico – territorial. ______________ 86 F IGURA 3: Elementos vinculados al desarrollo turístico. _______________________ 87 F IGURA 4: Dinámica de trabajo investigativo. _______________________________ 88 F IGURA 5: Modelo teórico de análisis: “Semiosis del Imaginario Social”. ________ 268 F IGURA 6: Síntesis malla temática de análisis. ______________________________ 299 F IGURA 7: Imagen registro numérico de codificación. ________________________ 300 F IGURA 8: Imagen registro de valoración numérica por párrafo. _______________ 301 F IGURA 9: Imagen del proceso de trabajo con el software de análisis cualitativo MAXQDA 10. ________________________________________________ 308 F IGURA 10: Imaginario Social – urbano/rural del Turismo de Intereses Especiales. __________________________________________________ 515 I MÁGENES I MAGEN 1: Mapa de Situación, ciudad de Concepción – Chile. ___________________ 60 I MAGEN 2: Plaza Independencia. Centro ciudad de Concepción – Chile. ___________ 61 I MAGEN 3: Vista Laguna Chica San Pedro, Concepción – Chile. __________________ 61 I MAGEN 4: Entrada Arco de Medicina, Universidad de Concepción. ______________ 62 I MAGEN 5: Campus Universidad de Concepción (Concepción – Chile), y su tradicional campanil. __________________________________________ 62 I MAGEN 6: Vista Panorámica del viaducto vehicular y peatonal, Puente Juan Pablo II y del río Biobío. Concepción – Chile. _______________________ 63 I MAGEN 7: Mapa de situación de la Provincia de Arauco. ______________________ 64 I MAGEN 8: Isla Mocha. _________________________________________________ 66 22 I MAGEN 9: Vista de las calles de Contulmo. _________________________________ 67 I MAGEN 10: Vista del lago Lleu – Lleu. ______________________________________ 68 I MAGEN 11: Vista del bosque de Araucarias del Parque Nacional Nahuelbuta. _____ 69 I MAGEN 12: Vista panorámica de la caleta de Quidico. ________________________ 70 I MAGEN 13: Vista desde la Caverna Benavides, Lebu. _________________________ 71 I MAGEN 14: Fuerte Tucapel. _____________________________________________ 72 I MAGEN 15: Ruka (casa) y tradición Mapuche. _______________________________ 72 I MAGEN 16: Mapa de Situación, Santiago de Compostela. ______________________ 75 I MAGEN 17: Vista panorámica Catedral de Santiago y Plaza del Obradoiro. Casco histórico, Santiago de Compostela – España. __________________ 75 I MAGEN 18: Patio interior Biblioteca General Universidad de Santiago de Compostela. _________________________________________________ 76 I MAGEN 19: Plaza de la Quintana. Santiago de Compostela – España. _____________ 76 I MAGEN 20: Vista Catedral de Santiago y de mesa exterior del Hostal de Los Reyes Católicos. ______________________________________________ 77 I MAGEN 21: Plaza de las Platerías. Santiago de Compostela – España. ____________ 77 I MAGEN 22: Parque Bonaval, Santiago de Compostela – España. _________________ 78 I MAGEN 23: Edificio de arquitectura contemporánea: Facultad Ciencias de la Comunicación Universidad Santiago de Compostela – España. _________ 78 I MAGEN 24: Calle de Allariz (casco histórico). _______________________________ 80 I MAGEN 25: Allariz, Galicia – España. ______________________________________ 80 I MAGEN 26: Santuario de Los Milagros. Allariz, Galicia – España. ________________ 81 I MAGEN 27: Puente románico de Allariz. ___________________________________ 81 23 T ABLAS T ABLA 1: Cuadro comparativo de elementos turísticos. Concepción – Chile. ________ 82 T ABLA 2: Cuadro comparativo de elementos turísticos. Provincia de Arauco, Chile . _______________________________________________________ 83 T ABLA 3: Cuadro comparativo de elementos turísticos. Santiago de Compostela, España. ___________________________________________ 84 T ABLA 4: Cuadro comparativo de elementos turísticos. Allariz, España. __________ 85 T ABLA 5: Beneficios del uso de identidad terr itorial y marcas territoria les. _______ 201 T ABLA 6: Malla temática para el análisis de contenido. _______________________ 298 G RÁFICOS G RÁFICO 1: Enunciados codificados categorías de análisis corpus España. ______ 313 G RÁFICO 2: Enunciados codificados categoría Identidad – Patrimonio corpus España. __________________________________________________ 315 G RÁFICO 3: Enunciados codificados categoría cohesión social corpus España. ____ 316 G RÁFICO 4: Enunciados codificados categoría gestión imagen turística corpus España. __________________________________________________ 317 G RÁFICO 5: Enunciados codificados categorías de análisis corpus Chile. _________ 386 G RÁFICO 6: Enunciados codificados categoría Identidad – Patrimonio corpus Chile. ___________________________________________________ 390 G RÁFICO 7: Enunciados codificados categoría cohesión social corpus Chile. _____ 393 G RÁFICO 8: Enunciados codificados categoría gestión imagen turística corpus Chile. ____________________________________________________ 395 I I N N T T R R O O D D U U C C C C I I Ó Ó N N Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 32 En este escenario de entendimiento, se propone un proyecto de desarrollo territorial sostenible, vinculado al TIE, para las loca lidades chilenas señaladas, adquiriendo una especial relevancia la Provincia de Arauco, en cuanto a la importante presencia étnica existente en la zona. Lo cual, es f uente de u na gran riqueza inmaterial, que sería interesante poder organizarla desde la persp ectiva del TIE, en el sentido que hemos comenzado a argumentar en esta introducci ón, y que se desarrollará en profundidad en el transcurso de la Tesis. De este modo, al referirnos específicam ent e al asunto cultural, hemos de estar de acuerdo con Vich (2001:28), en cuanto a que no debería existir más la Cultura como categoría absoluta y universal, sino sólo la s culturas. Vale decir, múltiples form as de aprehender y constituir el mundo social. No podemos llam ar cultura a cualquier conjunto de prácticas autonombradas com o “supe riores”, sino que la hemos de entender como un tejido simbólico y una d imensión afectiva y práctica que, junto con las estructuras de la economía, configura nuestra vida social, a partir de relaciones materiales y pulsiones imaginarias. Entonces, entender la cultura de otro modo, es decir, desde una dim ensión externa a la que es necesario acceder, de la que hay que buscar formar p arte, o que te imponen, no sería más que un efecto de manipulación ideo lógica, asociado a diversas redes de poder, que hacen prevalecer un sistema de dom inación, donde se superponen unos grupos sobre otros (Vich, 2001:28). Al mismo tiem po, también hemos de referi r a un proceso que ocurre entre una cultura hegemónica como la occidental y otras culturas alternas, lo cual implica una especie de devenir que consistiría en el caso latinoamer icano y, por cierto chileno, en integrar lo indígena o popular en un estado de convi vencia con el marco hegemónico (Beverley, 1998:270) el cual se pueda ir flexibilizan do, a través de vías alternativas de entendimiento, que atie ndan más a los sect ores sociales que no gozan de privilegios. Esto a nivel local, podría darse a través de un proyecto de desarrollo territorial – endógeno y sostenible – vinculado al TIE, desde la perspectiva que ya hemos comenzado a desarrollar. En este sentido, hemos de asumir la heterogen eidad y la diferencia como categorías básicas de una política cultural, lo cual no significa – por cierto – evadir los conflictos Oscar Fernando Basulto Gallegos 33 sociales ni mucho menos invisibilizar las relaciones de poder que existen y que se reproducen entre diversas culturas, sino que todo lo contrario, visibilizar las form as de relaciones interculturales , como una manera de aprendizaje, tolerancia y entendimiento. Es por ello que, el intento de construir una polít ica basada en el respeto a la d iferencia implica, sobre todo, la liberación de lo que ha estado opri mido y que, por diversas razones, continúa siendo descrito y catalo gado como inferior, según quién se siente en una condición de superioridad. Quien si no, que el autodenominado “primer m undo”, según ya hemos comentado, lo cual muchas veces se reproduce a menor escala, de diversas formas, a nivel local. En otras palabras, no se puede respetar la diferencia si al m ismo tiempo no se cuestionan las relaciones sociales y económicas por las cuales esa diferencia, aparece siempre sub – alternada. Es así como de acuerdo c on Degregori (2000:62), la diferencia sólo puede plantearse entre personas con dere chos sem ejantes y si existen mínim os de equidad socioeconómica, política y cultural, p ues de otra manera caeremos en una ideología funcional, que no hace más que continuar reproduciendo el orden dom inante. Entonces, apostar por un canon cultural más abierto y heterogéneo, es un proceso sociocultural y político que ha de partir desde la educación escolar. Es decir, plantear la necesidad de articular múltiples y distintas estrategias de acción y negociación. Por un lado, producir más y mejores signos que generen, una mayor visualizació n del conjunto de tensiones simbólicas, en la constitución de las diferentes subjetividades en el marco social, con toda la carga imaginaria que el lo im plica y que desarrollaremos en esta investigación, desde la visibilización que nos pueda dar un im aginario turístico local. Y, por otro lado, hemos de asum ir que la plur alidad no está ahí para celebrarse por sí misma, sino y sobre todo, para fortalecer a las identidades alternas en su búsqueda de generar espacios de participación. Tom amos como punto de partida, que la legitim ación de diferentes identidades culturales, nun ca puede implicar la subordinación de una dimensión sobre otra, como ha sido el caso del pensam iento más ortodoxo (Vich, 2001:38), que ha perdurado con el paso de la Historia. Estamos refiriendo a una preocupación por lo simbólico, por las creenci as y los valores que van instituyendo las form as de vida. Vamos otorgando una importancia v ital al dominio de lo imaginario y lo afectiv o, de lo que definimos como estético y lo sensible. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 34 Pensamos en hacer brotar una multiplicidad de m emorias y voces que no se visibilizan con facilidad en las complejizaciones dinámicas, que nos ofrece la sociedad de consumo neoliberal, donde buscar salidas honestas para visibilizar una sociedad cohesionada, hoy por hoy, resulta extremadamente difícil, enlazado con lo que hemos venido argumentando. Aquí comenzamos a referirnos – intrínsecamente – desde la perspectiva de dos sistemas turísticos locales, los cuales hemos de analizar desde la voz de quienes están participando activamente, como expertos en Turismo, tanto en la zona Española como en la chilena – ya mencionadas – , en busca de intentar contribuir – permanentemente – a una sostenibilidad del rubro. En el caso es pañol, en la línea de ir increm entando un posicionamiento de destino, tanto nacional co mo internacional y, en el caso chileno, en la intención de partir con un proyecto importan te de desarrollo territorial, que pueda consolidarse – primero – com o un destino de calidad propiamente tal. En este sentido, para que esto ocurra, una sociedad debe articular mecanismos de cohesión comunitaria. La creación y desarrol lo de nuevas formas de participación, será uno de los argumentos básicos de la transform ación social de un lugar, en miras de ir ganando cotas de calidad de vida, donde el uso del territorio ha de ser flexible y abierto en base a una planificación estratégica. S obre todo estam os pensando esto, desde las posibilidades de desarrollo turístico sostenible, que pueda tener Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile. Ahora bien, la gran pregunta que nos queda es ¿será posible qué el bien com ún prim e sobre los intereses individuales? El problema es que con frecuencia, se olvida que el espacio que se va construyendo es el marco donde se desarrolla la vida de las personas y que ese territorio se va relacionando estrechamente con esos individu os, generándose un espacio vital donde ocurre la experiencia de la vida misma. De la riqueza material y simbólica, de la complejidad de significados que ahí se produ cen y de la armonía comunitaria que se genere o no, depende la calidad del espacio público y, en definitiva – según hemos venido señalando – , ha de depender de todos estos factores – entre otros que puedan emanar – la calidad de vida de los habitantes del lugar. Entonces, resulta fundamental la cohesión so cial y territorial, para que se puedan plantear objetivos comunitarios, que estén s obre intereses particulares, pues éstos no Oscar Fernando Basulto Gallegos 35 suelen contribuir a una integración social. Todos estos aspectos han de ser profundizados, fundamentalmente, en el Marco Teóri co de esta Tesis y en el capítulo de Análisis de Contenido, – este último – en torno al trabajo de campo de la presente investigación, que aborda nuestros dos casos de estudio, gracias a la realización de entrevistas a fuentes expertas en Turismo, tanto en la Región del Biobío – Chile como en Galicia – España, según ya hemos mencionado anteriormente. Además, para abordar el presente desafío i nvestigativo, hem os de señalar que optamos por realizar un esfuerzo hermenéutico, con u n profundo espíritu crítico que busca otorgar una argumentación lógica, sin perder el sentimiento hacia lo que se quiere proyectar. Es decir, ninguna línea escrita en la presente Tesis, ha sido dejada al azar, pues cada trama discursiva con la que nos vam os encontrando, no puede estar más que plasmada de una cosmovisión socio – política y cultural, que brota del investigador como ser humano. De este modo, al posicionarnos como inve stigador, estamos pensando en la posib ilidad de generar ciertos lineamientos estratégico – comunicacionales que pudieran facilitar la planificación de un proyecto territorial sostenib le vinculado al TIE, según ya hemos venido señalando y continuaremos explicando en el transcurso de la investigación. Para generar dichos lineamientos, hem os de trabaja r desde la visibilización d e un imaginario turístico local – como ya se ha dicho – que nos permitiría escudriñar desde lo más profundo de las comunidades locales analizadas, representadas por nuestros entrevistados. Todo lo referido a los imaginarios sociales, para esta investigación, se puede revisar – fundamentalm ente – en el Marco Teórico y en el Epistemológico, y su visibilización para nuestro caso de estudio, se va haciendo patente, a partir de nuestros Análisis de Contenido, para cerrar el ciclo de lo imaginario, en las Conclusiones de esta Tesis. En la línea de lo que venimos planteando, hemos de emprender nuestro recorrido investigativo, teniendo como eje central un imaginario social turístico local, que evidentemente todavía no hemos caracterizad o, pero que creem os puede tener una relevancia vital, si se trata d e dar sentido a un eventual destino en la zona chilena ya expuesta. Es por ello, que prim ero hemos de analizar un imaginario turístico local, q ue se encuentra bastante visibilizado, como es el caso de la localidad española ya Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 36 presentada, puesto que al realizar este ejer cicio analítico, es posible dar con ci ertas cuestiones que faciliten el cumplimiento de nuestros objetivos de investigación. En este sentido, trabajar desde lo imaginario, nos otorga la oportunidad de indagar en lo que puede ser concebido como más propio de un lugar, su historia, las múltiples identidades culturales que pueden atravesarlo en la actualidad, la naturaleza – en suma – todo aquello que puede conformar su patrimonio, tanto m aterial como inmaterial o – así mis mo – tanto monumental como simbólico. En el reconocimiento e identificación de todo ello, puede estar un sentido de pertenencia que haga que los habitantes, no se sientan com o extraños en el territorio, en una dinámica global que parece acomodarse en este tipo de incertidumbres. Es decir, desde el eje imaginario se puede hacer brotar un nuevo m odo de vivir, sin perder ni destru ir la complejidad social de las referencias del l ugar, para que la nueva experiencia de vida emanada de una imaginaria frescura vital, ge nere un espacio rico y lleno de significados renovados, y no monótonamente homogéneos. Asimismo, nos parece que el asunto de la homogeneidad y la heterogeneidad en términos de configuración de cierta cosmovi sión visibilizada, a parti r de patrones socioculturales, tiene más que ver con la interpretación de las características de un lugar, que con las características m ismas, pues un rasgo especifico posibilita diversas formas de actuación social. El punto es cuál elije e institucion aliza una comunidad como forma de vida. Por cierto que esta elecci ón, ha de estar condicionad a por m últiples factores territoriales, socio – culturales e históricos, que nos interesa ir identificando – en esta Tesis – , en cuanto, algunos modos en que puedan operar. En este sentido, un sencillo ejemplo que tiene que ver con una caracterís tica climática. Tanto la ciudad de Santiago de Co mpos tela como la de Concepción son urbes de un largo y gris invierno, y muy lluviosas. Por lo tanto, este componente form a parte del imaginario social del lugar. El asunto es que la capital gallega, debido a su orientación turística ha sabido usar este componente pa ra atraer visitantes. En el caso de Concepción, con una incipiente vocación turíst ica, por lo pronto la lluvia no es más que un dato, que afecta a la población local y engr osa los índices pluviom étricos en Chile. No nos queda más que señalar, que las formas de entender la investigación, en Ciencias Sociales están cambiando. Es por ello que proponemos una introducción, que nos Oscar Fernando Basulto Gallegos 37 estaría generando más cuestionam ientos que soluciones respecto al abordaje investigativo que se pretende, pues el llam ado es a una reflexión crítica, para que surjan nuevas visiones encarnadas en una revolución epistemológica que estamos viviendo. Aquí, tratando de alejarnos de las visi ones tradicionales, que no hacen más que continuar reproduciendo, las formas del poder hegemónico imperantes. De acuerdo a todo lo que venimos planteando, no podemos m ás que dar una relevancia preponderante, a los entramados discursivos que se producen en sociedad. Dichas tramas producen efectos o usos que pasan a c onstituirse en imágenes, las cuales se integran tanto en la racionalidad como en la sensibilidad de las comunidades. Los discursos, ya sean literarios, informativos, históricos, políticos, o de cualquier otra índole, producen quiebres y confluencias, y frustraciones o esperanzas. Por ello, la preocupación por el discurso, tien e que ver con una idea de nuestra propia identidad, que brota desde imágenes im aginadas socialmente, o instituidas por imposición. Lo interesante es saber si estamos interactuando en una sociedad, más bien imaginada por la intuición sentimental, o por una carga histórica autoritaria. Seguramente, sea por los dos elementos y por m uchos otros más, que se puedan ir develando. Aunque, a pesar de reconocer el papel del di scurso en la construcción de la comunidad imaginada, el asunto es si éste termina por ad scribirse o no al conjunto de los discursos culturales, sin intentar imponer sus propios m ecanismos de acción (Huamán, 2001:92) , según venimos planteando. He aquí la tarea esencial de una Tesis que percibe en la comunicación imaginada, la posibilidad de dar cohesión social y sentido, a un proyecto de desarrollo local – endógeno sostenible en el TIE, de acuerdo con lo que ya hemos comenzado a argumentar, en este viaje de im ágenes y percepciones. P P R R O O B B L L E E M M A A T T I I Z Z A A C C I I Ó Ó N N Oscar Fernando Basulto Gallegos 41 1. T ÍTULO DE LA I NVESTIGACIÓN Comunicación Imaginada y Turism o de Intereses Especiales. 2. T EMA DE I NVESTIGACIÓN El imaginario social – urbano/rural del Turismo de Intereses Especiales. Su manifestación en Santiago de Compostela y Allariz en Galicia – España, como experiencia para contribuir a la caracter ización de dicho imaginario en Concepción y en la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile. 3. A NTECEDENTES DEL P ROBLEMA Frente a una comunidad con su cultura dorm ida, con el f uego de su amor propio en cenizas 1 y con problemas económicos, el turismo nos puede dar una mirada positiva y esperanzadora, rescatando su importancia co mo una actividad ligada a la cohesión social 2 , debido a sus componentes de desarrollo cu ltural e identitario de una localidad, orientando esfuerzos hacia el crecim iento económico y el fortalecimiento en la diversidad social. Nos referimos a intentar in troducir dichas mejoras en la Región del Biobío, Chile, a través del incremento en el desarrollo de la actividad turística en la zona mencionada. Creemos que es posible lo anterior, debido a que el turismo es uno de los principales motores del comercio y de la prosperidad en el mundo. Adem ás, la atenuación de la 1 Producto del devastador terrem oto y tsunami del 27 de febre ro de 2010, cuyo e picentro fue en la zona chilena motivo de nuestro estudio . Dicha catástrofe casti gó con m ucha fuerza desde el punto de vista material y económico, y fundam entalmente produjo un agudo daño m oral. 2 Cohesión social, la entenderem os como la capacida d de organización y gestión comunitaria de un territorio para afrontar s us pro pios retos económicos, socio – culturales, político – democráticos y de sostenibilidad. En definitiva, la cohesión s ocial, debe ser entendi da com o capacidad de organización y acción, lo cual es clave para el desarrollo en dógeno de ciudades y regi ones (Pascual, 2011:153 – 154). Este concepto será t rabajado con mayor profundi dad en el marco teórico del pr esente estudio. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 48 de Turismo 2011 celebrado en Andorra, España es actualmente la octa va potencia del mundo en turismo considerado a nivel gener al, y la segunda del orbe en relación a sus riquezas culturales y la abundancia de encl aves protegidos como Patrim onio de la Humanidad, con todo lo que ello implica. Adem ás, según datos de la Organización Mundial de Turismo (OMT), extraídos del pe riódico español El País (2014), en 2013 España es considerada la tercera potencia mundial en turismo tras EE UU y Francia, al recibir a 60,6 millones de turistas internacionales, lo que supone un alza del 5,6% con respecto a 2012, lo que reafirma la relevancia de trabajar con dicho país. Ahora bien, algunos otros datos generales que nos perm iten seguir contextualizando la relevancia mundial de España a nivel turístico, pudiendo hacer un contraste con la mediocre relevancia que rep resenta la actividad en Chile, aun cuando no podemos perder de vista que en este caso estamos fre nte a un nivel de desarrollo de la actividad muy incipiente, pues todavía hay mucho por hacer. Para España, el aporte económ ico del turismo – a nivel general – representó en 2010 el 11% del PIB, según datos del Indicador Sintético del Turismo Español (I STE) elaborados desde EXCELTUR, cifra que nos muestra la gran relevancia que posee la actividad en dicho lugar. En contraste con lo anterior, el aporte del turismo pa ra Chile representó un 3,23% del PIB (INE y SERNATUR, 2011:12) – el mismo año – , lo que nos da un testim onio fehaciente de la distancia que existe respecto del desarrollo turístico entre ambas naciones y de lo mucho que se puede aprender de una potencia en esta materia como España. En este marco de contexto, por cierto que Galicia tiene m ucho que decir – también – , lo que se refleja en que por turismo en el m es de sept iembre de 2011, mismo periodo analizado en la región del Biobío, Chile, en G alicia se registró en el conjunto de los establecimientos de alojam iento regulados, un total de 890.895 pernoctaciones (Instituto de Estudios Turísticos de Galicia, 2011:2) , frente a los 31.458 turistas que pernoctaron el mismo mes en la región del Biobío (IN E, 2011:2), situación que corrobora lo que anteriormente veníamos m encionando. Asimismo, estableciendo un promedio entre datos de cantidad de días de pernoctación t urística en Galicia, se estableció que en septiembre de 2011, los turistas perm anecieron en la zona alrededor de 3 días (Instituto de Estudios Turísticos de Galicia, 2 011), m ientras que en la región chilena – objeto de estudio – el tiempo de perm anencia de los visitantes fue alrededor de 1,8 noches en algún establecimiento de alojamiento (INE, 2011:2). Oscar Fernando Basulto Gallegos 49 Al apreciar la sideral distancia respecto del desarrollo turístico que existe entre Galicia y la región del Biobío, prácticamente no es necesa rio revisar m ás datos numéricos en este sentido, sino que los esfuerzos se deben c oncentrar en aprovechar la oportunidad de estudiar casos que puedan servir de modelo o referencia para realizar una planificación estratégica, entendida como sostenibilid ad te rritorial con orientación turística para la región del Biobío – de acuerdo al criterio previam ente definido – , ya que sin lugar a dudas, se puede extraer una gran cantidad de lecciones pertinentes para saber cómo llevar a cabo de buena forma el desa fío propuesto. Especialmente, desde la identificación y sistematización del imaginario turístico de las zona de Galicia estudiadas, de modo de extrae r elementos que nos permitan caracterizar e ir consolidando dicho imaginario en la regi ón del Biobío, de acuerdo a nuestro objeto de estudio. En vista de todo lo anterior, creemos que es relevante tomar la experiencia de Galicia y específicamente de su capital, Santiago de Compostela – cuidad desarrollada turísticamente – , al igual que la localidad de Allariz 10 , para de alguna manera u tilizar sistematizadamente este im aginario turí stico consolidado, de modo que nos ayude a develar un imaginario del turismo en la región del Biobío que, hoy por hoy, parece dormido. Ahora bien, es importante señalar que prelim inarmente de acuerdo al conocimiento del autor sobre la ciudad de Concepción, región del Biobío – Chile, tras haber nacido en ella y haberla habitado por más de 30 años, es coherente pensarla como un tejido basal o red estratégica de recepción y flujo de personas – turistas, debido a que la ciudad se encuentra emplazada en una posición privilegia da tanto adm inistrati va (capital de la región) como geográficam ente, de modo que existe la posibilidad de concebirla como un espacio de tránsito hacia sectores cerca nos a la ciudad que pueden o frecer diversos servicios asociados al Turismo de Intereses Especiales. Entre los que destaca, por cierto, la Provincia de Arauco, que constituye parte de nuestro objeto de estudio. Como se ha venido esbozando, estamos en búsqueda de develar el imaginario social urbano/rural del TIE, estudiando primeramente este im aginario en una sociedad que nos parece que lo posee mucho más visible, como es la gallega, para posteriorm ente – 10 Para quien acceda a este estudi o desde otras lati tudes y desconozca la com posición geográfica de la comunidad autónom a de Galicia – España, señalam os que Allariz es un conocido m unicipio de la provincia de Orense, que destaca por una im portante labor de planificación territorial y t urística . Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 50 basándonos en esta experiencia – , intentar develar este imagin ario oculto en la sociedad de la región del Biobío, Chile, enfocados en su capital regional y en la provincia de Arauco, entendiendo que nos estamos basando en la percepción imaginaria de quienes están trabajando con el turismo en las localid ades en cuestión, de m odo de develar y analizar la imagen turística emitida com o ya se ha dado a entender. La presente búsqueda imaginaria que planteamos, persigue orientarse – a posteriori – en el camino de construcción de lineamientos estratégicos que contribuyan a la elabo ración de un plan de desarrollo territorial y turístico para las localidades chilenas en cuestión, pues partiendo desde la constitución identifi catoria del imaginario trabajado, es más viable generar una región más cohesionada y con m ejores expectativas de vida a través del incremento de la actividad turísti ca de calidad, entre o tras actividades. De este modo, una herramienta como la p lan ificación y gestión estratégica aplicada a un territorio, está siendo pensada para visua lizar ciertas características especiales de algunas localidades y – por cierto – sus fortalezas para que sean la base de un desarrollo local, para lo cual a su vez ha de ser nece sario reconocer las debilidades del lugar para intentar minimizar sus efectos negativos. De cualquier forma, los principios que rig e n la planificación estratégica del territorio, los vamos a entender en una dimensión m u y distinta de los que alimentan a las empresas privadas con una visión indivi dualista y de lucro. A decir de Elizalde (2003:13) – idealmente – nos enfocaremos en una visión de la plan i ficación estratégica territorial orientada por la participación en la selección de objetivos y acciones, con una comunicación fluida de las estrategia s seleccionadas, organización específica tanto pa ra la planificación urbana como rural, organización m ixta en la que participen los máximos responsables del gobierno local junto a los m áximos responsables de los actores económicos y sociales, realizació n de acciones emprendidas sectorialm ente con proyección multi o transectorial y búsqueda de bienestar colectivo fundado en la satisfacción de intereses diversos. En este sentido, en nuestra investig ación hemos de trabajar con organismos representantes del gobierno en torno al tem a turístico, así como también con empresarios y trabajadores del sector turístic o, de los cuales muchos de ellos además Oscar Fernando Basulto Gallegos 51 forman parte de la sociedad local de nuestras zonas en análisis. Es por ello, que creemos contar con un buen sustrato para caracterizar el im aginario social urbano/rural del TIE. Ahora bien, también es importan te d ecir que apreciamos una vinculación directa entre la identificación y caracterización de nuestro im aginario objeto de estudio en la región del Biobío – Chile, con la posibilidad de que la visib ilización de dicho imaginario turístico – emitido desde la propia localidad – , utilizado estratégicamente, contribu ya al desarrollo turístico local. Esto aparece como una forma viable de observar y de actuar desde el territorio en este nuevo contexto que nos plantea la globalización contem poránea. El desafío para las sociedades locales está plan teado en términos de insertarse en forma competitiva en lo global, capitalizando al m áximo sus capacid ades endógenas (Elizalde, 2003:14), a través de las estrategias indivi duales y colectivas articuladas por los diferentes actores en juego. Si bien ésta es una de las estrategias identificadas por la literatura sobre desarrollo local, nos parece que es bastante acertada para entender la perspectiva que estamos dando a nuestro estudio. En este sentido, una forma de entender la realidad de lo local es hacerlo usando como referencia la comunidad – o sistema turístico local en nuestro caso – , en el cual esencialmente existen elementos compartidos entre m iembros de un grupo de personas. He aquí la relevancia d e estudiar un determinado sistem a tur ístico local, insistimos, pues es de ahí de donde pretendem os extraer elem entos que nos permitan caracterizar el imaginario social urbano/rural del TIE, con toda su carga de significación simbólica, cultural e identitaria, que nos permitirá en tender de mejor forma el fenómeno turístico local desde dentro. Otro aspecto de contexto general que hay que tener en cuenta al momento de abordar nuestro fenómeno de estudio, tiene que ver con u na condición estructural que atraviesa América Latina, pues se advierte que la es tabilidad macroeconómica todavía no es suficiente para generar una economía dinámica en el ámbito local, situación de la cual – hoy por hoy – Chile se desmarca por lo que con una buena gestión estratégico – territorial orientada hacia el desarrollo del TIE, y amparado en un reconocimiento colectivo – primero interno – del imaginario turístico que estamos trabajando, es posible alcanzar una cohesión social con identidad loc al que permita dar sustento humano a una iniciativa de dicha envergadura. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 52 Con la reestructuración económ ica y con una es tructura empresarial en que gran parte de las empresas de los países de Am éric a Latina son micro, pequeñas y medianas, las ciudades comienzan a preocuparse por una po líti ca específica de generación de empleo y renta. En este escenario se apunta al desarrollo de pequeñas y medianas em presas turísticas que van acorde con la realidad qu e se vive en las localidades chilenas analizadas. Es necesario dar una respuesta a las necesidades locales entendiendo la situación desde dentro (Elizalde, 2003:14), y ante dicha estructura económica los emprendimientos turísticos pueden ser una buena salida, entendiénd ola como un generador de la experiencia de d esarrollo local, en este caso asociado a la región del Biobío en Chile. 4. D EFINICIÓN DEL P ROBLEMA 4.1. Preguntas de investigación 4.1.1. Pregunta General ¿Cómo se comprende y caracteriza el imaginario social – urbano/rural del TIE en la ciudad de Concepción y en la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile, y qué lineamientos estratégicos de intervención comunicacional se pueden diseñar desde los hallazgos observados? 4.1.2. Preguntas Específicas ¾ ¿Qué sistemas socio – comunicativos se pueden identif icar para establecer inter – comunicación en el ámbito del Turismo de Intereses Especiales, y cuáles son algunas formas de conocer y de re producir la información sobre dicho ám bito turístico, en Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile? ¾ ¿Cuál es la percepción que los empresar ios, el sector público y la academ ia que integran el sistema turístico, tienen resp ecto del TIE y de la gestión del m ismo, Oscar Fernando Basulto Gallegos 53 tanto en Santiago de Com postela y Allariz, Galicia – España, como en Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile? ¾ ¿Qué elementos socio – simbólicos y culturales han forjado el orden comunicativo sobre el TIE, tan to en Sant iago de Compostela y Allariz, Galicia – España, como en Concepción y la Provi ncia de Arauco, región del Biobío – Chile? ¾ ¿Qué lineamientos de comunicación estratégica innovadores se pueden generar en el campo del TIE, acordes a generar una alianza estratégica entre la ciudad de Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile? 4.2. Objetivos de Investigación 4.2.1. Objetivo General Comprender y caracterizar el imaginario social – urbano/rural del TIE en la ciudad de Concepción y en la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile, e identificar lineamientos estratégicos de intervención com unicacional que se puedan diseñar desde los hallazgos observados. 4.2.2. Objetivos específicos ¾ Identificar sistemas socio – com unicativos que establezcan inter – comunicación en el ámbito del Turismo de Intereses Especiales y describir algunas form as de conocer y de reproducir la información sobre el TIE en Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile. ¾ Describir la percepción que los empresarios, el sector público y la academ ia que integran el sistema turístico, tienen resp ecto del TIE y de la gestión del m ismo, tanto en Santiago de Compostela y Allariz, Galicia – España, como en Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 54 ¾ Identificar elementos socio – simbólicos y culturales que han forjado el orden comunicativo sobre el TIE, tan to en Sant iago de Compostela y Allariz, Galicia – España, como en Concepción y la Provi ncia de Arauco, región del Biobío – Chile. ¾ Generar lineamientos de comunicaci ón estratégica innovadores en el cam po del TIE, acordes a favorecer una alianza estratégica entre la ciudad de Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile. 4.3. Supuesto de Investigación En la ciudad de Concepción y Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile, sostenemos que el problem a de la gestión turí stica en su dimensión integral, se debería fundamentalmente a la baja correlación entre lo que se desea hacer y lo que se comunica, ya que no existiría una visión de conjunto respecto al sistem a turístico local, lo que radicaría potencialmente en el nu lo desa rrollo investigativo del im aginario social turístico, que funge como causa del problema de la estrat egia comunicacional y sus acciones, donde el imaginario – aun no develado – resulta soslayado por la legitimación en las explicaciones derivadas de los problemas de acción: o peracionales, publicitarios, y organizativos de la actividad, que si bien presentan fallos, el problema de fondo lo encontraríamos en la falta de cohesión social, cultural e identitaria de una región que todavía, no ha consolidado su imaginario t urístico, com o base de su gestión e imagen turística. 4.4. Justificación de la Investigación Como se ha venido señalando, el turismo, en mu chos países en vías de desarrollo, es una opción viable y sostenible. Frente a dic ho escenario, es que buscamos contribuir en el largo camino de la consolidación como de stino turístico de la región del Biobío, Chile. Como venimos explicando, este estudio fundam entalmente busca develar y comprender el imaginario social urbano/rural del TIE en Concepción y en la Provincia de Arauco específicamente, lo que puede favorecer la elaboración de un plan de gestión estratégico del territorio y de com unicación del mismo, en coherencia con la identidad y Oscar Fernando Basulto Gallegos 55 los rasgos culturales de la gente de la zona, facilitándose realizar un trabajo com unitario cohesionado socialmente en virtud de un proy ecto integral de desarrollo sostenible al alero del turismo. Si la estrategia territorial se concretara con éxito, parte de los ingr esos producidos por el turismo, se revertirían en diferentes grupos de la sociedad y si el turismo se gestiona centrándose prioritariamente en una gesti ón sostenible en el tiem po, se podría ir eliminando a grandes pasos la pobre za, pues se favorece a los grupos más desproteg idos mediante el empleo de la población local en empresas turísticas, el suministro de bienes y servicios a los turistas, la gestión de pequeñas empresas y organizaciones comunitarias, etc., con el consecuente im p acto positivo en la reducción de la pobreza (OMT, 2013) y en el incremento de calidad de vida. Además, la presente justificación de la investigación, ahondando en el caso concreto de la región del Biobío – Chile, hace alusión a la falta de regularidad en la serie de voluntades que han instalado la necesidad de problematizar y sistematizar los esquem as mediante los cuales el turismo se ha i do reproduciendo socialm ente como una actividad ligada al desarrollo regional. Si bien esta voluntad, vinculada al desarrollo turístico, comienza a manifestarse – com o se señaló en un comienzo – , todavía no se aprecia un espíritu consolidado capaz de emprender cohesionadam ente y con responsabilidad el desafío turístico, por cuanto resultaría im perioso llevar a cabo el estudio que estamos presentando. He aquí nuevamente la import ancia y la oportunidad de consolidar el trabajo mancomunado de una localidad, a través de la d evelación de su imaginario social turístico. También es importante tener en cuenta que la región del Biobío es la segunda más grande del país, después de la Metropolitana, y como concluye el estudio sobre identidad regional del Gobierno regional (2009), Biobío, está compuesta por una multiplicidad de riquezas culturales y na turales diferenciadas de las demás zonas administrativas de Chile, entre las que dest acan la relación m ar, valle y cordillera, así como también los elementos étn icos e históricos significativos. Esta materia prima ha sido explotada de manera artesanal 11 por las comunidades micro – empresariales locales (incluyendo a las familias que habitan dichos territorios y que han visto en el TIE una 11 No como oposición a la producción m asiva, sino más bien refiriéndonos a la falta de coordinación y de planificación estratégica profesional que permita organiz ar el territorio como un destino turístico de calidad. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 56 forma de subsistencia económ ica), y trabajada de manera – ciertamente – tímida desde el ámbito del conocimiento (Universidades) y por el sector público orientado al desarrollo socioeconómico del turístico de intereses especiales (Ministerio de Econom ía, Sernatur, Chile Emprende, Municipalidades, etc.). En ese sentido, el desarrollo del TIE en la región del Biobío, com o territorio de fortalezas culturales y naturales, puede “por sí solo” proyectarse com o un eje productivo continuo, es decir, puede seguir funcionando tal como lo viene haciendo, “sin sumar ni restar”, lo cual no significa que las decisiones, las vol untades, y más aún las estrategias vayan a generar un escalamiento cualitativo de las formas de conversión hacia un desarrollo local alternativo, ni por las com unidades que lo producen, ni por las políticas públicas que lo fomentan, ni por los turistas que lo vivencian. La tarea consiste en ir más allá de la sistematización de d atos, y observar los modos en que la actividad es percibida desde los diferentes entes que lo producen, reproducen y comunican, comprendiendo el imaginario que organiza. Nuevamente aquí damos con el pu nto central de la investigación y su principal justificación. 4.5. Relevancia La relevancia de esta investigación se sust enta en la sistem atización de elementos constituyentes del imaginario social – urbano/rural del TIE, en una primera instancia, siempre vinculado a la generación de em pre ndimientos turísticos, que responden a las particularidades del actual contexto social – comunicativo en Chile. Del mismo modo, dicha caracterización del imaginario trabajado conlleva a nivel teórico, una nutrida discusión y articulación teórica que fundamenta, respalda y valida la importancia de realizar este estudio, así como también ayuda a comprender el fondo de la problem ática estudiada. En cuanto al nivel práctico, esta investigac ión también reviste gran importancia, ya que busca ser un certero aporte para trabajar de modo m ás agudo, en planificación y comunicación estratégica territorial a nivel in tegral, en una localidad como la región del Biobío – Chile, que requiere partir desde una au téntica identificación con lo propio. Oscar Fernando Basulto Gallegos 57 Además, la presente investigación resulta no vedosa, ya que buscamos sentar un precedente para la región del Biobío, Chile, al utilizar la metodología y teoría de los imaginarios sociales (Pintos, 2011) 12 , vinculando la develación del imaginario social urbano/rural del TIE – en Concepción y la Provincia de Arauco – , con otra metodología y teoría como es la planificación y comun icación estratégica territor ial, con un sentido de desarrollo comunitario integral y cohe sionado. De este modo, nuestra principal preocupación es averiguar qué elementos socio – comunicativos encontrados en el imaginario, nos permitirían generar lineam ientos estratégicos para una adecuada planificación del territorio, que vaya en sint onía con la comunidad y al amparo del desarrollo turístico, permitiendo en el tiem po dinamizar el act uar social de la región del Biobío desde la perspectiva turística. Asimismo, hacem os voz de una problemática – que desde este prisma de análisis – está muy lejos de haber sido estudiada en la región del Biobío – Chile por lo que, sin duda alguna, nuestro estudio constituye un aporte para fortalecer la diversidad cultural, la cohesión y comunicación social y el desarrollo estratégico de la zona con identidad local. 5. V IABILIDAD Esta investigación es completamente viable, ya que tanto en Santiago de Com postela y Allariz, Galicia – España, como en Concepción y la Provincia de Arauco, Región del Biobío – Chile fue posible tener acceso a fuentes documentales, bibliografía especializada y fuentes personales vinculadas al sistem a turístico: a la empresa turística, fuentes oficiales del sector público y fuentes expertas en el tema, tanto desde la academia como desde el ámbito consultor profesional, de m odo de poder satisfacer l os distintos ejes de acción que vinculan a nu estro objeto de estudio , ya esbozado anteriormente y a posteriori ampliamente desarrollado en el apartado m etodológico. Al mismo tiem po, existe el respaldo teórico y metodológico pertinente para llegar a extraer conclusiones científicas apropiadas que nos perm itan avalar los resultados de 12 Intervención del profesor, Juan Luis Pintos, en Seminario Intern acional: Investigación s ocial en torno a los Imaginarios Sociales, 18 y 19 de noviem bre de 2011, organizado por Grupo Compostela de Estudios sobre Imaginarios Sociales (GCE IS), Departamento de Sociología, Uni versidad de Santiago de Compostela, Galicia – España. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 64 que bajan hacia el mar. También cuenta con un buen número de lagos y lagunas, donde destacan los lagos Lanalhue y Lleu – lleu. Final mente, cabe destacar la presencia de la Isla Mocha hacia el límite sur de la co sta provincial. Esta provincia posee una extensa reserva de bosque nativo, sobre todo en la zona de Nahuelbuta, donde destacan especies como la araucaria, el boldo, el canelo, entre otros. Asimismo, hay especies animales autóctonas como el pum a, el pudú o el huemul. Imagen 7: Mapa de situación de la Pro vincia de Arauco. Adaptación propia, 2014. Fuente: Biblioteca del Congre so Nacional de Chile (2012). Reportes Estadí sticos Comunales. En: http://reportescomunales.bc n.cl/2012/index.php/Arauco Oscar Fernando Basulto Gallegos 65 Algunos lugares destacados de la provincia de Arauco: La Isla Mocha Frente a la comuna de Tirúa se encuentra si tuada la Isla Mocha. La actividad turística en la isla, aunque incipiente, re sulta una experiencia única: en el sector de Mocha Sur, los visitantes son recibidos y atendidos por ha bitantes de este lugar, donde pueden comer productos propios de la isla. Está ubicada 35 Km mar a dentro en la Costa de Tirúa, y posee una extensión de 52 Km 2 . Además, ofrece playas roco sas de arena blanca y negra, así como una cordillera cubierta de bosques nativos vírgenes. Los tesoros de esta isla del Pacífico se pueden explorar en recorridos po r el día o en viajes de varios días. Existe sólo un camino que rodea la isla y apenas u nos automóviles en los alrededores . Los lugareños, conocidos como mochanos, utilizan – al interior de la isla – únicamente carretas con tracción anim al tiradas principalmente por caballos (Gobernación de Arauco (b), 2013). Los primeros habitantes indígenas de la Isla Mocha, una tribu mapuche – los Lafkenches – , llamaban la isla Amuchura, lo que signi fica "la resurrección de las almas". Los mapuches creían que el alma de los muertos cruzaba el mar desde el continente para habitar para siempre la Isla Mocha. Casi la mitad del territorio de la isla (45%) está constituido por un denso bosque de árboles nati vos tales como el olivillo, el chilco, el arrayán, el macho, el ulmo, el canelo y el boldo. La Mocha es una isla que alberga unas 102 especies diferentes de aves, incluye ndo una que está en peli gro de extinción: la fardela castellana, que anida bajo las raíces de los árboles en la parte elevada d el bosque. Esta isla tiene 14 km de largo y 6 km de ancho. El clima es temperado durante todo el año, con una temperatura promedio de 12º C y una tasa pluviométrica anual de 1.350 mm (Gobernación de Arauco (b), 2013). La isla fue conocida por los españoles en 1544, encontrándose allí con el pueblo Lafkenche. Las relaciones con la corona espa ñola se fueron deteriorando, hasta term inar con la expulsión de este pueblo en 1685. Por ot ra parte, los sucesivos ataques piratas se saldaron con el hundimiento de alrededor de 100 barcos en enfrentamien tos con los lugareños, siendo un hito la visita a la isla de l famoso pirata británico Sir Francis Drake en 1578. Actualmente, algunos d e esos sitio s de naufragio pueden ser explorados en excursiones de buceo (Gobernación de Arauco (b), 2013). Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 66 Imagen 8: Isla Mocha. Fuente: Fundación proye cto propio (2012). En: http://fundacionproyectopr opio.cl/etiqueta/isla – mocha Contulmo Esta localidad se constituye por un conjunto de residencias, construidas p or inmigrantes alemanes, quienes llegaron a colonizar la zona en 1884, cuando el gobierno de aquella época organizó un poblamiento foráneo, da ndo com o desenlace la fundación de “San Luis de Contulmo”. Para conocer parte del legado de estos inm igrantes, se recomienda realizar un recorrido por las 18 casas patrim oniales, cuyas líneas arquitectónicas denotan influencia indoeuropea, destacando el empleo de estructuras de m adera a la vista, techos con pronunciadas pendientes y ba lcones retraíd os. Por la calle Millaray, se encuentran, entre otras, las casas Pfaff, el alm acén Schulmeyer, – verdadera tienda de frontera de comienzos del siglo XIX – ; la casa Vyhmeister y el hotel Central o casa Geister, que alojó a ilustres de la ta lla de Neruda (Sernatur, Gobierno Regional y descubre Biobío, 2012: 26). En plena cordillera de Nahuelbuta: a sólo 14 Km de Contulm o, se encuentra el lago Lleu – Lleu, considerado el más puro de América Latina, ya que en dicho lago no pueden navegar embarcaciones a motor ni existe i nfraestru ctura turística m asiva, pues está Oscar Fernando Basulto Gallegos 67 planteado desde una perspectiva ecológica in spirado en el pueblo Mapuche (com unidad Lafkenche) que habita en la zona. El lago Lleu – Lleu, que en voz mapuche significa derretirse o desmoronarse, posee una superficie de 4.300 hectáreas. También cerca, se encuentra ubicado el Lago Lanalhue, que a diferencia del Lleu – Lleu está acondicionado para el turismo masivo, deportes náuticos y navegación a motor. Adem ás , cuenta con infraestructura turística tal como hos tales, cabañas, camping y restau rantes (Gobernación de Arauco (c), 2013). En suma, esta comuna es considerada una de las zonas lacustres más sorprendentes de Chile, donde se puede disfrutar, junto a los lagos, de la experiencia única de conocer las Rucas Mapuches, los magníficos interiores de las Casas de los Colonos Alem anes, el antiguo Molino Grollmus, o saber m ás sobre la historia de la visita de un Submarino Alemán ave riado durante la segunda guerra mundial (Gobernación de Arauco (c), 2013). Imagen 9: Vista de las calles de Cont ulmo. Fuente: Abbysl ine (2010). Me verás e n el sur. En: http://abbysline.com/2010/11/07/m e – veras – en – el – sur/ Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 68 Imagen 10: Vista del lago Lleu – Lleu. Fuente: Guzm an. A. (2008). Lago Lleu – Lleu. En: http://www.fotolog.com /octava_region/13430318 Parque Nacional Nahuelbuta La Cordillera de Nahuelbuta (en ma pudungun: nawel – füta, "tigre grande" ), es un tramo de la Cordillera de la Costa, en Chile, que se extiende entre los ríos Biobío e Im perial. Sirve como frontera natural entre la Región del Biobío y la Región de la Araucanía. En esta cordillera encontramos el Parque Nacional Nahuelbuta. Tiene una extensi ón de 6.832 hectáreas, y se caracteriza por prese ntar grandes bosques de araucarias, con ejemplares de edades estimadas cercanas a los 2.000 años, gracias a que cuenta con las condiciones necesarias para que el árbol se desarrolle cer ca de la costa. Además es posible apreciar otra flora nativa como: lengas, robles, coigües, ñirres, plantas insectívoras y orquídeas. El parque se car acteriza también, por la presencia de numerosas especies de fauna nativa, entre los que destacan el zorro de Darwin (o chilote), que sólo habita en la cordillera de Nahuelbuta y Chiloé, y aves com o el churrín, el chucao y el pájaro carpintero negro. (Gobernación de Arauco (d), 2013). Oscar Fernando Basulto Gallegos 69 Imagen 11: Vista del bosque de Araucarias del Parque Nacional Nahuelbuta. Fuente: Patagonia punto Norte. T our operador de Patrim onio (2013). Parque Nacional Nahuel buta. En: http://agencia.hotelesconencanto.cl/index.php ?id=141 Quidico Es una playa apta para el baño y cal eta de pescadores artesanales al norte de la comuna de Tirúa, al sur de la Provincia de Arauco, Región del Biobío, Chile. Es una estación vacacional muy visitada por el resto de la población de la provincia, especialm ent e los habitantes de la cercana ciudad de Cañete. La amplia playa de Quidico es ventosa y no apta para el baño. Es utilizada en la práctica del windsurf y la pesca recreativa. El pueblo cuenta con restaurantes camino a la playa a orillas del río Quidico, especializados en productos del mar, donde se atiende todo el año. En la zona circundante son bien reputa dos los mariscos de Quid ico, sobre todo sus m achas (navajas) (Gobernación de Arauco (e), 2013). Según Ricardo E. Latcham, en la antigua o rganización territorial mapuche Quidico era un Lof (clan de varias familias), circunscrito al aillarehue de Arauco, en el butalm apu (alianza de guerra) de Lafquen – mapu. Aparentemente Quidico fue un Lof de larga tradición, pues ya aparece representado en el Parlamento de Yumbel, en 1692, por sus Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 70 Lonkos Penipillan y Categuaguelen. En 1774, Qu idico se registra como representado en el Parlamento de Tapihue, por la presencia de su Lonco Juan Curilabquen. También existe la presencia del Fuerte Quidico, fundado en 1865 durante la Ocupación de la Araucanía. En la década de 1870 se instaló en el lugar la "Sociedad de Minas de Carbón de Arauco". El sector "La Puntilla" es la playa m ás visitada, en donde se puede observar el trabajo constante de los pescadores de la zona (Gobernación de Arauco (e), 2013). Imagen 12: Vista panorámica de la caleta de Quidico. Fuente: Caterva. J. (2009). Quidico. La puerta del Sur. En: http://qui dicochile.blogspot.com/2009/ 02/el – pasaje – sin – nom bre.html Lebu: Caverna Benavides A 2 Km del centro de Lebu se encuentra la Caverna Benavides, bautizada así por ser el refugio de uno de los personajes históricos má s ruines de Am érica. A ella se accede a través de un oscuro túnel, mediante el cual llegamos a un espacio de alrededor de treinta metros de altura. Sobre este lugar la leyenda cuenta que “el bandido ocultó su botín de oro y plata en las grutas, y al morir coincide ntemente un sismo ocultó para siem pre las grutas, desde ese mom ento el espíritu vaga en busca de su tesoro" (Gobernación de Arauco (f), 2013), del cual incluso se han encontrado piezas. Oscar Fernando Basulto Gallegos 71 En el interior de esta caverna se realiza un festival de cine, único en Chile, que cada año reúne a cientos de personas en torno a creaciones nacionales e internacionales. Tam bién se realiza la última fase de un concurso turístico, llam ado la "Búsqueda del Tesoro", donde los afortunados que acceden deben recorre r sus espacios buscando un botín de un millón de pesos chilenos. (Gobernación de Arauco (f), 2013). Imagen 13: Vista desde la Caverna Benavi des, Lebu. Fuente: Turismo Le bu. Turismo y promoción de Lebu (2013). Caverna de Benavides. En: http://turismolebu.cl/atractivos – turisticos/c averna – de – benavides/ Fuerte Tucapel Fundado por Pedro de Valdivia como emplazamiento militar en 1552, su valor histórico radica en que fue testigo de las disputas habidas entre araucanos (Mapuches) y españoles. Fue reconstruido varias veces an te los continuos ataques indígenas, que generalmente terminaban con su destrucción completa. Los “Vestigios del Fuerte” configuran en nuestros días un paseo público. Ubicado a pocas cuadras del centro de la ciudad de Cañete, constituye el principal cen tro histórico de la com una, que alberga un bello paisaje en el valle del río que lleva su nombre (Tucapel), único y mudo testigo q ue guarda los importantes pasajes de la hist oria nacional. Fue declarado Monumento Histórico en 1972 (Gobernación de Arauco (g), 2013). Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 72 Imagen 14: Fuerte Tucapel. Fuente: Fuerte Tucapel en Cañete (2007). En: http://www.fotolog.com /rjtm_22/2240484 3 Imagen 15: Ruka (casa) y tradición Mapuche. Fuente: Moguen che (2013). Agrupaci ón de pequeños em pr esarios turísticos de la provincia de Arauco. En: http://moguenc he.cl/proveedores Oscar Fernando Basulto Gallegos 73 “Ubicado en pleno valle de Elicura (piedra bl anca), la visita a este lugar tiene una connotación de magia y rituales ancestrales i nolvidables. Tiene 3 pichirucas autóctonas para alojamiento y una ruka donde el lonco Miguel Leviqueo y su esposa María Teresa Catricura e hijos, muestran las tradiciones de su cultura. Puedes degustar sopaipillas, catutos (una especie de pan) con miel, ma te y hierbas medicinales y, por cierto, conversar amablemente con los anfitriones” (Moguen che, 2013). 6.2.Descripción sitios de interés Galicia – España 6.2.1. Santiago de Compostela Es la capital administrativa, social y comercial d e la Comunidad Autónoma de Galicia, y fue declarada Patrimonio de la Humanida d por la UNESCO en el año 1985 gracias a su carácter multicultural y por ser meta de una m ilenaria ruta de peregrinación: el Camino de Santiago, que desde el si glo IX transformó este paraje d el Finis Terrae en punto de encuentro de la fe y el pensamiento del mundo occidental (Santiago turismo, 2012). Santiago de Compostela es una aparición de piedra anidada entre los verdes bosques del noroeste español y las cercanas rías gallegas. Comenzó por ser lugar de paso junto a una vía romana, pero el descubrimiento de la tumba del Apóstol Santiago a principios del siglo IX hizo surgir un lugar de culto en lo s confines de una península atravesada por la invasión musulmana. Desde entonces toda Europa se echó a andar hacia Santi ago, Ciudad Santa de la Cristiandad, en la que les esperaba la gracia de la absolución plenaria. Allí emergió una sobresaliente cate dral románica la que el transcurrir de los siglos quiso añadir la sobriedad del Renaci miento y la m ajestuosidad de un Barroc o que terminó por trazar la imagen monum ental de la urbe, hecha del granito de sus monasterios, sus hospitales de peregrinos, su s numerosas iglesias, sus casas señoriales y unas plazas en las que el tiempo pareciese qu edarse detenido (Santiago turismo, 2012). La tradición continúa viva y la espir itualidad del continente sigue mirando a Compostela, desde una perspectiva religiosa y también de intercambio cultural. Demostración de ello son los cientos de mi les y m iles de visitantes que concitaron los Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 80 perfectamente adaptado para la vida actual, con viviendas re modeladas y re – habitadas, y espacios públicos y comerciales que acogen a los miles de visitantes que recorren anualmente sus calles (Concello de Allariz, 2014). Imagen 24: Calle de Allariz (casco histórico). Fuente: La Región y Padroado Provi ncial de Turismo de O urense (2013). Allariz e Alto Arnoia. Tierras donde el río se em belesa. Editorial Padroado Provincial de Turism o de Ourense: Ourense, España. P. 3. Imagen 25: Allariz, Galicia – España. Fuente: La Región y Padroado Provi ncial de Turismo de O urense (2013). Allariz e Alto Arnoia. Tierras donde el río se em belesa. Editorial Padroado Provincial de Turism o de Ourense: Ou rense, España. P. 10. Oscar Fernando Basulto Gallegos 81 Imagen 26: Santuario de Los Milagros. Allariz, Galicia – España . Fuente: La Región y Padroado Provi ncial de Turismo de O urense (2013). Allariz e Alto Arnoia. Tierras donde el río se em belesa. Editorial Padroado Provincial de Turismo de Ourense: Ou rense, España. P. 11. Imagen 27: Puente románico de Allariz. Fuente: Univer sidad de Vigo (2013). Foto grafías. En: http://webs.uvigo.es/pmayobre /galerias/fot ografias_44.htm Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 82 6.3. Cuadro comparativo de elementos turísticos DESTINO TURÍSTICO: CONCEPCIÓN, REGIÓN DEL BIOBÍO – CHILE Tabla 1: Cuadro comparativ o de elementos t urísticos. Concepción – Chile. FORTALEZAS Es una ciudad m oderna con amplia co bertura de productos y servicios para habitarla, y excelente capacidad hote lera. Es el referente económico, comercial, industrial, uni versitario y cult ural del s ur de Chile. Es decir, posee una infraestructura acorde a una gran ciuda d con todas las comodidades y servicios que ello im plica. Posee bue na infra estructura vial y diversos accesos a la ciuda d. Ya sea por tierra (carreteras, vías férreas), por m ar (a través del puerto de Talcahuano), y adem ás, posee un moderno aeropuert o nacional e internacional. DEBILIDADES No es una ciudad orientada al turism o. No se encuentra desarrollada su potencialidad turística, ni está orga nizada como un destino turístico. POSIBILIDADES DE RELACIÓN Se busca tomar experie ncias de gestión, administración, des arrollo turístico y difusión publicitaria en una sociedad bastante m ás cohesionada en s u identidad cultural y activida d turística, como es el caso de la ciuda d de Santiago de Com postela y la lo calidad de Allariz, Galicia – España. Esto para contribuir a mejorar la pla nificación de desarrollo estraté gico – territorial de la región del Biobío en t orno al turismo y al micro em prendimiento en dicha materia. Además, con esa inform ación de Ga licia, será pos ible conocer su imaginario social urbano/r ural del TIE, lo que nos otorgará elem entos relevantes de análisis pa ra facilitar develar – después – el mismo im aginario en la ciudad de Co ncepción y la Provincia de Ar auco, en relación con las posibilidades de m ejorar la actividad t u rística en dichas zonas, conociendo la visión desde dentro de los sistem as turísticos respectivos. Oscar Fernando Basulto Gallegos 83 DESTINO TURÍSTICO: PROVINCIA DE ARAUCO, REGIÓN DEL BIOBÍO – CHILE Tabla 2: Cuadro comparativ o de elementos t uríst icos. Provincia de Arauco, Chile. FORTALEZAS Es una zona de gran cantidad de atractivos asociados a di versos ejes temáticos. Entre ellos destaca el com ponente histórico asociado a la conquis ta española, el componente ét nico – cultural asociado a la c ultura Mapuche, sus paisajes natura les (monta ña, bosques autóctonos, m ar, dun as, ríos y lagos, entre otr os) o la gast ronomía mapuche y los productos del mar. Estamos ante la presencia de patrimon io histórico y cultural vivo. Todos estos elementos nos perm iten desarrollar Turismo de Inte reses Especiales , además, del tradicional t urismo de sol y playa. DEBILIDADES Pese a todas las potencialidades señala das, la provincia de Arauco, no se encuentra bien articulada como un de st ino turístico con una ruta a seguir bien delimitada ni con la generació n de contenidos asocia dos a las rutas más idóneas para at raer a los turis tas. Al mismo tiem po, no cuenta con la infraestructura turística apropiada para recibir a l os turistas, más allá de una visita de paso, en general. También, exist e escasa cohesión ent re los actores turísticos de la z ona, y entre ellos y el sistema político – administrativo para trabaja r en un proyecto común de lar go plazo. Tampoco existe una alianza estratégica turística bien definida entre esta provincia y la ciudad de Concepción, lo c ual – sin duda – beneficiarÍa a ambas localidades. POSIBILIDADES DE RELACI ÓN Para la provincia de Arauco es im portante que la ciudad de Concepción canalice mayor cantidad de vi sitas, aunque sean de tránsito, ya que est o puede perm itir que posteriorm ente estos vi sitantes se t ransformen en turist as de la zona de Ara uco. Además, te niendo en cuenta que el acceso a Concepción es la pri ncipal ruta de acer cam iento hacia la provincia de Arauco (por las distintas vías de acceso que posee la capital re gional), parece acertado trabajar en alianza estratégica en tre am bas localidades, con el fin de incrementar el desarrollo turís tico. Es decir, es im portante para la Provincia de Arauco, junt o con desarrollar sus potencialidades turísticas, que Conc epción también las desarrolle, ya que debido a la proximidad ge ográfica de ambas zonas, es muy fa ctible que ambos destinos sean visitados por un mism o grupo de turistas en un viaje determinado, por lo que la alianza estraté gica se hace primordial. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 84 DESTINO TURÍSTICO: SANTIAGO DE COMPOSTELA, GALICIA – ESPAÑA Tabla 3: Cuadro comparativ o de elementos t urístic os. Santiago de Com postela, España. FORTALEZAS Es una ciudad apropiadam ente implementada en cuanto a oferta de productos y servicios para habitarla, y posee una excelente cap acidad hotelera e implem entación turística. Es un referente universitario, cult ural y turístico para Galicia, e s decir, posee una infraestruc tura acorde a una ciudad con todas las comodida des y servicios que ello i mplic a. Posee buena infraestructura vial y dive rsos accesos a la ciuda d, ya sea por tierra (carreteras, vías fé rreas), o por aire, ya que posee un moderno aeropuerto nacional e internacional. Desde el punto de vista turístico, hist órico y cultural, destaca por su val or patrimonial a nivel m undial y por su amplio desarr ollo de rutas y contenidos turísticos, donde predomina el turism o religioso, por lo que es un destino consolidado. DEBILIDADES No existen grande s problemas, tenie ndo en cuenta que s us principales motores económicos – la Universidad de Santiago, la Adm inistración Pública y el turismo – funcionan basta nte bien. Si nos enfocam os en nuestro eje central de análisis – el turismo – hay que decir que un problem a puede ser la demasiada concentración t urística en al gu nas áreas de la ciudad, po r lo que hay que seguir diversifi cando la oferta turística, orientándola hacia la consolidación del turism o cultural, de modo de dar más respiro al turismo religioso , que es el motor turístico en C ompostela. Todavía es posible que Santiago de Compostela , como producto turístico estrella de Galicia, se integre estratégicam ente de mejor m odo con toda la comunidad autónom a, de manera de pe rmitir una alianza turística que vele por seguir aumentando y diversifican do el turismo en toda Galicia. POSIBILIDADES DE RELACIÓN Otorgar la posibilidad de trabajar sus ex pe riencias, para extraer lecciones que puedan ser analizadas, a daptadas y ap licadas en otro contexto, como supon e la realidad de la ciudad de Concepci ón y la Provincia de Arauco en la región del Biobío, Chile, pues dichas localidade s se encuentran e n una situación de desarrollo turístico demasiado incipiente en relación al que actualm ente detenta Santiago de Com postela, ciudad con una im agen turística a nivel mundial. Oscar Fernando Basulto Gallegos 85 DESTINO TURÍSTICO: ALLARIZ, GALICIA – ESPAÑA Tabla 4: Cuadro comparativ o de elementos t u rísticos. Allariz, España. FORTALEZAS Es una localidad que ha conseguido una sóli da cohesión social respect o al desarrollo turístico. Dic ha situación es fundamental, ya que la villa se desarrolla en función de la actividad turística y su población no se sie nte invadida por los visitantes, sino que se integran a esta di námica turística de forma cotidiana y tranquila, ya que los lugareños tam bién disfrutan de las bondades turísticas de All ariz. Por cierto que esta localidad está bien pr eparada pa ra recibir visitas, tanto por varios días com o de paso. Las infraes tructuras urba nas con el acceso a la villa son apropiadas y todo el entorno es m uy hermoso. DEBILIDADES Allariz precisa que más localidade s de Galicia, también se la jueguen por el desarrollo turístico, pues a través de una a decuada alianza estratégic o – turística que forme parte de una planific ación estraté gica territorial de toda la comunidad autónoma, se podrían optim iz ar l os beneficios de una actividad turística que ya se encuentra b astante desarrollada. En el caso concreto de Allari z, es ta localidad podría busca r fórm ulas para beneficiarse un poco m ás del éxito turístico que tiene Santi ago de Compostela, proponiendo algún tipo de a lianza. POSIBILIDADES DE RELACIÓN Allariz tiene la gran oportunidad de relacionarse, de mejor form a y estratégicamente con Santiago de C ompostela y la comunidad aut ónoma en su conjunto. En cuanto a la relación con nuestra zona de estudio en Chil e, Allariz también otorga la posibilidad de trabajar sus e xperiencias, pa ra extraer lecciones que puedan ser analizadas, a daptadas y ap licadas en otro contexto, como supon e la realidad de la ciudad de Concepci ón y la Provincia de Arauco en la región del Biobío, pues dichas localidade s se encuentran en una situación de desarrollo turístico m uy incipiente en relación al que actual mente detenta Allariz. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 86 6.4. Esquemas de trabajo Figura 1: Relación de experiencias tu rísticas. Elaboración propia. 2014. Se procede a estudiar experiencias de desarrol lo turístico en la ciudad de Santiago de Compostela y la villa de Allariz, para to mar elementos que perm itan comprender la personalidad del imaginario social urbano/rural de l TIE en d ichas zonas de Galicia, para de este modo contribuir a delinear un sistem a de análisis que nos permita caracterizar el mismo imaginario mencionado en C oncepción y la Provincia de Arauco, lo cual en el mediano y largo plazo puede permitir increm en tar el desarrollo de las potencialidades turísticas existentes en las zonas de la regi ón del Biobío, descritas anteriormente en este informe, y presentes en el esquema 1. Figura 2: Alianza estratégica de planificación turístico – territorial. Elaboración propia. 2014. Oscar Fernando Basulto Gallegos 87 Se establece una relación sinérgica, dinámica y m ultifuncional en torno al desarrollo turístico de las localidades presentes en el esquema 2. Se busca establecer las relaciones necesarias para lograr una arm ónica planifi cación turística y territorial entre los sectores planteados. Esto ha de permitirse gracias a la caracterización del imaginario social urbano/rural del TIE, instancia central de pre ocupación de nuestro estud io. Creemos que con la develación de este imaginario es posible establecer lineamientos estratégicos apropiados para trabajar con cohesión social entre ambas localidades, y con un sentido de alianza estratégica – turística. Figura 3: Elementos vinculados al desarrollo turístico.Elaboraci ón propia. 2014. En términos operativos, como punto de pa rtida, nuestra investigación centra sus preocupaciones en los tópicos que aparecen en el esquem a 3, debido a la experiencia profesional del investigador en la zona chil ena analizada, aún cua ndo, esto no va en desmedro de incluir los elem entos que se vayan considerando necesarios durante el transcurso del estudio. Luego de caracterizar e identificar los distintos elem entos en cuestión, relativos al desarrollo turístico de las localidades expue stas en la región del Biobío – Chile, se hace necesario sistematizar nuestro im aginario en estudio, de modo que se presente una vinculación e imagen del m ismo destino turístico desde adentro. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 88 Figura 4: Dinámica de trabajo inves tigativ o. Elaboración propia. 2014. En vista de todo lo anteriormente expue sto, podemos decir que la idea de trabajo investigativo pasa por trabajar con la imagen turística em itida, al ir develando las características propias de los imaginarios so ciales urbano/rurales en cada localidad analizada, enfocándonos en la percepción, desde dentro, de los propios sistem as turísticos locales intervinientes en nuestra investigación. Esto porque para nuestro caso de estudio, es necesario partir desde donde se produce o se desarrolla la actividad turística. Nos referimos a la incipiente id entidad que posee la actividad turística en Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile, de acuerdo a lo que se venía planteando en la problematización. Es p or esta situación que primero se trabaja con un imaginario turístico bastante más consolidado como es el de Santiago de Compostela y Allariz en Galicia, España. M M A A R R C C O O T T E E Ó Ó R R I I C C O O Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 96 Otro aspecto de la globalización que nos interesa abordar aquí, se desprende directamente del fenómeno de la multiculturización que venimos trabajando. Si bien vivimos en sociedades atravesadas por diversas culturas, no es menos cierto que para minimizar los problemas que ello acarrea, de un modo simplista, se está tendiendo a homogeneizar una cultura global – con ciertos patrones comunes para todos – , como una manera de interactuar en y con lo local. Nos referimos a ciertos patrones que están por sobre particularidades culturales, así como, desde arbitrariedades educativas y la borales marcadas por el sistem a económico y social neoliberal, hasta prácticas de consum o y ocio que responden a la mism a lógica , y que cada vez se imponen con mayor fuerza. Lo anterior referencia, entre otros factores, nos pone en un escenario en que la m anifiesta homogeneización cultural global planteada, nos lleva – también – hacia el fenóm eno de la glocalización, el cual ahora desarrollaremos. Desde una perspectiva pragmática y econom icista, el fenómeno de la glocalizació n es considerado como “una estrategia para oc ultar el modo de producci ón multinacional, en la medida en que un producto global es presentado en el mercado como un bien local por med io de su posicionamiento a través d e la mercadotecnia o m arketing” (Sinclair, 2000:75), lo que hace McDonald´s, por ejemplo. Es decir, buscar atribuir características locales a un servicio, producto o bien de consumo de connotación global 17 . En relación con el sistema turístico en este punto se nos presenta un debate interesante. Desde nuestra perspectiva, creemos que la gl ocalización comercial puede tener éxito en destinos turísticos con una orientación de consumo masivo. Es decir, en proyectos orientados a generar parques temáticos que repre sentan una realid ad fantástica relativa a un lugar. Pero si lo que queremos es avanzar en proyectos turísticos ligados al TIE, la cohesión social local debe ser honesta de sde la interculturalidad. No será posible construir desde la fantasía, porque el tipo de turista del siglo XXI interesado en el TIE – 17 Se desprende de los dos conceptos defi nidos (globalización – glocalización) que el ac tual modo de vida que presenta la sociedad est á principalmente ligado a un aspecto econom icista, ya que cualquier ámbito del quehacer hum ano está inserto dentro de los paráme tros que rige el mercado neoliberal, tanto global como local. De algún modo esto también estaría diri giendo las prácticas culturales , y los hábitos de consumo y ocio, donde el turism o desempeña un rol act ivo. Asimism o, queremos deja r claro que para generar turism o, creemos que prim ero el asunto pa sa por una constr ucción identit aria con cohesión social, luego ha de ser negocio si es que tiene é xito, pero no concebimos su génesis desde otra lectura que no tenga que ver con esto. Oscar Fernando Basulto Gallegos 97 según ya lo hemos descrito – , no busca fantasía o espectacularidad como objetivo de su viaje, sino que espera vivir experiencias memorables partiendo desde la cotidianeidad, y para ello es necesario poseer una identidad cultural y turística que se viva con honestidad y naturalidad en el tiempo. Nuevamente volvemos sobre lo relevante que es para nosotros trabajar desde lo imaginario co m o elemento fortificador de la identidad. Aspecto que más adelante será abordado en profundidad. Ahora bien, es bueno no perder la referencia, ya que la globalización – que en buena medida es un proceso mediático – , nos permite reconocer semejanzas globales pero no por ello quedan abolidas las peculiaridad es y diferencias que distinguen a las sociedades. Tampoco se cierran las brechas en tre los países. La velocidad e incluso la inmediatez de las comunicaciones, junto co n la creciente intensidad de los flujos migratorios, están contribuyendo a disolver las fronteras nacionales, al menos con los rasgos que hasta ahora se les han conocido. Pero paradójicamente, las fronteras creadas por la disparidad económica, lejos de suavizar se, en ocasio nes se vuelven más ásperas debido al desigual acces o a los recursos medi áticos y tecnológicos que perjudica a los sectores con menos recursos (Trejo, 2001). Afortunadamente en el caso de Chile, el acceso a las NTIC´s ha crecido mucho, lo que no sería una gran complicación para el desa rrollo del sistema turístico, pues, como venimos señalando, las nuevas tecnologías s on un eje primordial para captar a nuestro turista del siglo XXI. Es decir, debemos prior izar un acercamiento a distancia a través de la comunicación virtual. Esto ú ltimo ya lo viene realizando bastante bien España, pues tiene una trayectoria en el rubro turístico que lo avala. “En las últimas dos décadas los cambios han transformado la fisonomía de Chile. Las nuevas autopistas, la expans ión del tráfico aéreo, las líneas de teléfono, las antenas de los televisores y celulares, los enlaces de Internet crean interconexiones entre lugares y pe rsonas que antes no se vinculaban. Chile no se parece ya a los dibujos de lo s libros escolares en los q ue aprendió a leer la mayoría de los chilenos. Como nunca los chilenos disponen de la infraestructura para sentirse cerca y unid os en un territorio que ya no es un obstá culo. Chile ha perdido el carácter insular de solo algunas décadas atrás” (PNUD, 2001:1). Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 98 Queda claro que, actualmente, la irrupción y de sarrollo de las nuevas tecnologías están conformando una serie de cam bios estructurales, a nivel económico, laboral, social, educativo, político y de relaciones. Se está configurando una nueva forma de entender la cultura. En esta coyuntura, la información apar ece como el elemento clave, aglutinador, estructurador de toda sociedad (Cisneros, García y Lozano, 2001). Lo mismo ocurre con el desarrollo y eventual consolidación de un destino turístico. También es relevante para nuestro análisis del sistema social com unicativo contemporáneo, entendido desde la perspectiva del mundo global, tr abajar con el concepto de Sociedad de la Información, que no está determinado por las Nuevas Tecnologías de la Información y Com unicación (NTIC´s), sino que está determinado por una nueva forma de organización económica y social motivada por el desarrollo de dichas tecnologías (López, 2002). Por lo tanto, las nuevas tecnologías de comunicación virtual desempeñan un rol de doble entrada y salida para propagar informaci ón. Pues perm iten que sus usuarios sean no sólo consumidores, sino además product ores de sus propios m ensajes (Trejo, 2001). Es decir, para el caso del sistema turístico tan to el ofertante d e servicios turísticos como el sujeto que asume el rol de tu rista, pueden com partir información – en tiempo real – permanentemente entre ellos m ismos y entre quienes estim en pertinente para satisf acer sus intereses. En Internet podemos conocer c ontenidos de toda índole y, junto con ello, contribuir nosotros mismos a increm entar el caudal de información disponible en la red de redes. Dicha capacidad de Internet es cada vez más utilizada, transformándose en una herramienta de comunicación y difusión de inform ación de primera relevancia. De esta manera, el surgir de la Sociedad de la Inform ación se debe al hecho de poder transformar la información digital en v a lor económico, social y cultural, en conocimiento útil, creando nuevas industrias, nuevos y mejores puesto s de trabajo y mejorando la forma de vida de la sociedad en su conjunto a través de un desarrollo basado en el uso del conocimiento (López, 2002 ). Por esta línea de entendimiento ha de ir también el desarrollo de la indu stria turística. De este modo, se viene produciend o un cambio cu ltural en las empresas turísticas para que sean parte activa en la demanda y desarrollo de las innovaciones. Así, la incidencia que está teniendo la revolución digital en todos los órdenes de la actividad humana, Oscar Fernando Basulto Gallegos 99 fundamentalmente a través de la com unic ación virtual, redefine a cualquier organización en cuanto a la producción y difusión de servicios turísticos en nuestro caso de estudio. También hay que tener presente que la Socie dad de la Información es una construcción social, que depende en gran medida de la capacidad que tengamos de repensar los tradicionales esquemas institucionales de participación, sabiendo que una buena forma de hacer esto posible es introducirnos a un ni vel micro en las complejidades de nuestra comunidad, enfocándonos en el sistema turístico. Esto po rque si nos quedamos sólo al nivel macro, la enorme y creciente canti dad de información, trasciende un desafío cotidiano y se transforma en motivo de agobio para quienes recibimos o podemos encontrar millares de noticias, símbol os, declaraciones, imágenes, anuncios e incitaciones de casi cualquier índole a través de los m edios, y especialmente en la red de redes. Esa plétora de datos no es necesaria mente fuente de enriquecim iento cultural, sino a veces de aturdimiento personal y co lectivo. El empleo de los nuevos medios de comunicación virtual requiere destrezas que va n m ás allá de la habilidad para usar un programa en un equipo de cómputo. Se necesi tan aprendizajes específicos para producir y elegir información que nos resulta útil, y lo mucho de lo que podem os prescindir (Trejo, 2001). Finalmente de acuerdo a lo expuesto, vale decir q ue estamos en un mundo de saturaci ón comunicativa, que se encuentra vacío en el as pecto em ocional y su estado psíquico es de esquizofrenia por el avance arrollador de la información – sobre – comunicación – , que reciben las personas muchas veces sin saber qué hacer con ella ni menos poder digerirla. De este modo, según Connor (2002:124) casi no queda espacio para el distanciamiento personal, estamos frente a la proximidad absoluta , la instantaneidad total de las cosas, surge un sentimiento de indefensión que nos lleva al no retroceso. Existe una sobre – exposición personal y de comunicación que atraviesa a la sociedad y que ha lleg ado para quedarse. En este caótico escenario sobre – comunicado también está inserto el sistema turístico, por cuanto sus mensajes publicitarios han de em ocionar desde un sentido de pertenencia de una experiencia turí stica, es decir, conseguir hacer p ropio lo ajeno, generar paz y sosiego en el mensaje expu esto, lograr que el potencial turista crea en la honestidad de la oferta desde u n primer acercamiento virtual a distancia. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 100 1.2. La empresa turística contemporánea. Un planteamiento estratégico desde el sistema turístico Algunos fenómenos recientes insertos en el proceso de Mundialización com o la digitalización de procesos, proliferación d e organizaciones virtuales, transacciones comerciales y financieras online y el gra n avance de nuevas tecnologías de la información (Sánchez – Tabernero, 2000:20), vienen requ iriendo la adaptación de la empresa turística a una dinám ica de trabaj o cada vez más compleja y especializada, además, porque los turistas están demandando servicios adaptados a sus necesidades y gustos individuales. La magnitud de los actuales desafíos para la empresa turística ha alcanzado ribetes insospechados y nunca vistos en algún otro momento de la historia. Esto porque surge un escenario más competitivo fundamentalm ente inserto en el ámbito de la revolución tecnológica descrita en el apartado anteri or, teniendo en cuenta aspectos prim ordiales como la comunicación en tiempo real de la experiencia turística y el permanente acceso a la información a través de las NTIC´ s. Dichas condiciones requieren dar cada vez mayor importancia a la innovación empresarial y a la capacidad de generar per manentemente servicios (H itt, Ireland y Hoskisson, 1999:XV, prefacio) y productos turí sticos, de alta calidad, especializados para distintos perfiles de turistas, pues la economía mundial, en la que los b ienes y servicios fluyen con libertad entre los países , ejerce una presión continua sobre las empresas, lo que las vuelve cada vez m ás comp etitivas entre una escalada ascendente de oferta mayor a la dem anda (Hitt, Ireland y Hoskisson, 1999:XV, prefacio). Dicho lo anterior, es importante plantear la relevancia de implantar un sistema de gestión que permita la obtención de una mayor flexibilidad empresarial. Los vertiginosos tiempos que vivimos, suscitan cada vez cambios más rápidos, y de todo tipo, acaecidos en el entorno organizacional, haciendo patente una im previsibilidad de la demanda – turística en este caso – y, consecuentemente, la necesidad de contar con un importante nivel de flexibilidad empresarial ligado a la oferta de productos y servicios. En este sentido, entendemos por flexibilidad empresarial (Albizu, 1997) la capacidad general de adaptación de la empresa, de m odo que le permita afrontar los cambios necesarios en función de mantener y m ejorar su posición competitiva. Oscar Fernando Basulto Gallegos 101 Frente a esta realidad compleja, las em presas turísticas, se han visto en la necesidad de entrar al dinámico proceso de la administr ación y la planificación estratégica, ya que, esta forma de gestión empresarial es la que está dando m ejores rendimientos actualmente. En este sentido, apreciamos la instauración de una estrategia como una declaración de las prioridades de nuestra empresa turística, tanto a nivel de inversión como tam bién en la generación de lineamientos institucionales , y la forma en que utilizará las capacidades de sus miembros y se corregirá las limitacione s para perseguir las ventajas y eludir las amenazas que se presenten. Así, la planif icación y administración estratégica debe ser comprendida como el conjunto de com promi sos, decisiones y acciones que se requiere para que una empresa logre competitividad estratégica y rendimientos superiores al promedio. La información estratégica relevante , que proviene de los análisis de los ambientes interno y externo, es necesaria para elaborar una estrategia y una implantación efectiva. Por ello, las accione s estratégicas efectivas son un requisito indispensable para lograr los resultados deseados. Entonces, el proceso de administración estratégica se utiliza para que la organización se adapte a las condiciones de un mercado en constante cambio, y se conforme una estructura competitiva con los recursos, capacidades y aptitudes que han de re novarse y adaptarse de m anera continua (Hitt, Ireland y Hoskisson, 1999:5). Bien entendido es que antes de realizar cu alquier acción estratég ica , es recomendable trazar un plan estratégico, dentro de lo que es conocido como etapa de planificación, para llegar a operar con nuestra empresa turística. E s decir, se debe ofrecer un plan de orientación complementario para todos los miembros de la empresa. Tener unas directrices claramente delineadas permit e coordinar m ejor las ideas y el trabajo. Asimismo, al estar en posesión de un plan estratégico, se m in imizan los fallos ante situaciones complejas, pues ya se han prevenido algunos de los posibles escenarios adversos al éxito de nuestro proyecto. Es decir, podremos improvisar lo m enos posible al momento de tom ar decisiones en un momento de crisis, ya que una parte esencial del plan incluye prever los posibles problemas y trazar las soluciones necesarias ante s de ser requeridas (Lavine y Wackman, 1992:108). Ahora bien, para estar seguros de que la em presa turística está avanzando de acuerdo al plan estratégico propuesto, es necesario contar con mecanismos de control. No Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 102 entendiendo el concepto de control en su sentido negativo – de amenaza a la libertad y autonomía personal – , sino que tomándolo como un instrumento útil de gestión empresarial, que permite saber si lo que está ocurriendo con la organización, efectivamente se ajusta con lo que se había previsto (Lavine y W ackman, 1992:173). En este sentido, una administración tradicional – jerarquizada piramidalm ente – no lleva a una empresa hacia la com petitividad estr atégica, por lo que el manejo empresarial debe ser orientado a una nueva actitud mental, que ponga en énfasis la flexibilidad, la velocidad, la innovación, la integración y la cohe sión frente a los retos que surgen de un ambiente en constante cambio. Esto porque las condiciones del escenario com petitivo en que estamos insertos, dan como resulta do un m undo de negocios arriesgado, en que las inversiones que se requieren para competir son muy elevadas y las consecuencias del fracaso muy severas (Hitt, Ireland y Hosk isson, 1999:10). Es por ello, que todos los miembros de la em presa turística deben asum ir los desafíos com o propios, y esto es muy probable que no ocurra, de no existir una comunicación organizacional abierta, transversal y honesta. Las empresas turísticas que probablemen te enfrentarán mejor los desafíos contemporáneos, son las que conozcan a cabalidad tanto el m edio interno como externo de la organización. No puede conocerse bien en sí misma, si no conoce su realidad y sus expectativas. Tampoco puede hacerlo sin ante s conocer su propio m ercado competitivo y sus posibilidades de relación. Las empresas deben conocer los aspecto s fundamentales de los sectores donde participan: cóm o se afectan las empresas p ertenecientes a un sistema turístico local, cuáles son sus dimensiones más ventajosas y sus debilidad es, cuáles son las principales carac terísticas de los suministra dores, distribuidores y, por cierto, de sus públicos objetivos como potenciales visitantes. Además, se debe tener claro cuál es la madurez del sector a nivel local y global, así com o también qué cambios tecnológicos y legales pueden producirse y cómo incidirán en el entorno (Hitt, Ireland y Hoskisson, 1999:27). Lo que venimos planteando tiene que ver con entender al sistema turístico como parte de un sistema social y económico m ás amplio y complejo, que es en definitiva lo que estamos analizando. Nos interesa en este momento señalar que el sistema turístico – al igual que todos los sistemas de relaciones humanas – , funciona compuesto por personas con motivaciones definidas. Por cuanto si buscam os que todo marche bien en un Oscar Fernando Basulto Gallegos 103 sistema turístico local, com puesto por empresa s turísticas locales y po r personas que habitan dicha localidad, lo más recomenda ble para el sector sería que dichas organizaciones no se vean como una competenci a descarnada tratando de sobrevivir en un sistema despiadado. La idea sería que el sistema turístico local logre articular una alian za estratégica entre las empresas que lo integran, lo cual en el m ediano y largo plazo generará un ambiente más armónico y será más rentable para todos, porque dicho tipo de alianza permite que todos puedan dar lo mejor de sí dentro del sistem a, aprovechando las fortalezas del conjunto y optimizando los beneficios. Sí a to dos les com ienza a ir mejor, cuanto mejor para todo el sistema turístico desd e la perspectiva que se le mire. Esto es lo que entenderemos como afianzamient o del destino turístico, para nuestro caso de estudio, vinculado al TIE, lo que será desarrollado en el capítulo III del presente apartado teórico. Dicho destino estará conformado por un conjunto de empresas turísticas que deben procurar trabajar a través de un esfuerzo m ancomunado, en beneficio de toda la localidad en qu e se encuentra inserto el destino. De lo contrario, la intensidad de la competen cia que se dé en el sector, puede generar una nefasta rivalidad entre las empresas exis tentes en el destino turístico. Se puede reducir el poder negociador y el diálogo, aumentando las am enazas de competidores de otros mercados o de productos sustitutos. La naturaleza de esas relaciones afecta de manera crucial en el potencial beneficio de l sector (Hitt, Ireland y Hoskisson, 1999:27) Frente a esta situación resulta muy im portante que las estrategias de las empresas turísticas se preocupen por identifica r y cont actar a sus diversos públic os de interés, al interior del destino, entendiendo que su púb lico final siempre es el visitante o turista. Pero en el caso de las alianzas estratégicas en un destino turístico, hem os de preocuparnos por generar una adecuada coordina ción que permita diversificar la oferta turística a través de un servicio de ópt ima calidad. Para ello es necesario que las empresas del sector dejen claramente establecida su razón de ser entre sus aliados, es decir, ser honestos y plant ear adecuadamente los propósitos de cada cual, porque en definitiva existirá un propósito mayor que atravesará a todas las empresas que conforman este sistema turístico, el cual es lograr que el destino sea reconocido y ampliamente visitado por los turistas. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 104 Con motivo de esto, también es necesario que la tarea de alianza estratégica entre las empresas turísticas, se m aterialice a través de un trabajo mancomunado, en que sean capaces de descubrir, entender, documentar y ex plotar las experiencias y conocimientos que les permitirán superar las dificultades, y – en definitiva – proporcionar más valor a los servicios otorgados (Hitt, Ireland y Hoskisson, 1999:46). Por cierto que conseguir todo esto es bastante complejo, pues requ iere que la comunidad implicada en el desarrollo del destino turístico trabaje con altas cuotas de cohesión social, ámbito que desarrollaremos más adelante. Ahora bien, otro aspecto a tener en consid eración tiene que ver con el diseño de las empresas turísticas, en cual hemos adaptado de la propuesta de Hitt, Ireland y Hoskisson (1999:64). Éstas, en forma sintética, dependen de: 1. La naturaleza de sus productos y servicios, integrada por; su tam año, el perfil económico y cultural de la organización, las características infrae structurales del lugar, y la mayor o menor incidencia de las innovaciones tecnológicas. 2. Sus circunstancias competitivas y de alia nza estratégica, que se refieren a la versatilidad del mercado, al tipo de suministradores, distribuidores y clientes/turistas, y a la posición de la em presa frente a los demás integrantes del sistema turístico, desde la perspectiva del destino. 3. La estrategia que la organización determ ina, la cual incluye todos aquellos elementos que sirven para llevar a cabo los objetivos de la empresa. ¿Por qué planteamos lo anterior? Esto se señala porque no podemos perder de vista que cada destino turístico, perteneciente a un sistema turístico local, no debe olvidar que las empresas que lo componen no son hom ogéneas, sino por el contrario – muchas veces – serán bastante disímiles. Por lo general, la s grandes empresas turís ticas instaladas en un destino dado, responderán más bien a los inte reses m ultinacionales de su compañía y no se guiarán, probablemente, por una estrategia s ectorial ligada a una alianza con todos los miembros del sector. Por otra parte, están los pequeños y medianos empresarios – segmento al que apunta el presente estudio – , quienes deben canalizar sus esfuerzos por buscar entendimiento entre sí, dentro de todas las disidencias y problemáticas que van surgiendo. Sin duda, este segmento debe estar fuertemente cohesionado, si es que se aspira a tener buenos resulta dos en los proyectos turísticos, pues la competencia a nivel Oscar Fernando Basulto Gallegos 105 global es mucha y despiadada, y para lograr generar una buena imagen de destino desde el micro – emprendimiento, tanto a nivel local como internacional, resultará mejor desde un esfuerzo mancomunado. Además, debido a que la oferta turística es ta n amplia en el orbe, un desafío de la gestión empresarial en un mundo altam ente competitivo, consiste en generar y canalizar continuamente instancias de capacitación en las distintas áreas del sector turístico, de modo de responder a las aspiraciones de profe sionales, técnicos y trabajadores de las empresas, con el objeto de mantener un plantel motivado, que contribuya a que los servicios y productos turísticos entregados sean garantía de la más alta calidad. Lograr lo anterior, implica encontrar alterna tivas creativas para desarrollar planes vinculados a la capacitación laboral (Lavine y Wackman, 1992:61 – 62), que generalmente suelen constituir un esfuerzo conj unto entre el sector privado y el sector público. Sin embargo, para nuestra zona de estudio en la región del Biobío – Chile, los esfuerzos en materia de capacitación laboral en el sector turístico, continúan estando en deuda. Finalmente hay que señalar que la coherencia ética en las empresas turísticas, al igual que en cualquier otra, es vital tanto para su accionar interno como externo. El comportamiento ético en la organización, sólo se da cuando sus m iembros poseen una idea integral del ser humano y fomentan valore s. Es decir, se debe estar consciente que la rentabilidad económica no es el único m otor de la empresa. A decir de Sánchez – Tabernero (2000:371) se aprecia que “coherencia ética y eficacia empresarial no sólo resultan compatibles, sino que se exigen mu tuamente. Sólo el com portamiento ético permite alcanzar un alto nivel de m otivación de los empleados, fav orece la buena imagen de la empresa e infunde confianza en el público; y estos aspectos resultan necesarios para la supervivencia a largo plazo de cualquier organización”. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 112 venimos planteando, el fenómeno de increm ento de estilos de vida rompe con la estratificación social tradicional, por cuanto los intereses y gustos de consumo dependen de múltiples factores 19 . Así, otro aspecto importante para comprende r el comportamiento de los turistas del siglo XXI, está dado por la segmentación de mercados. Com o ya hemos planteado, realizar estudios en esta línea es fundam ent al para desarrollar una comunicación y difusión turística eficaz. Tradicionalmente los mercados se han segm entado sobre dimensiones como el uso del producto o se rvicio, la geografía y la demografía. Sin embargo, si queremos captar al potencial turist a interesado en el TIE, es recomendable apelar más bien a una dimensión psicográfi ca. Dicha dimensión analiza características psicológicas, sociológicas y antropológicas de los individuos, ligadas a valoraciones y cuestiones culturales. Es decir, nos perm ite caracterizar mejor distintos estilos de vida. En definitiva, nos permite saber mejor hacia dónde dirigir los esfuerzos creativos de productos turísticos y su correspondiente difusión publicitaria. El desarrollo emergente de éstas y otras pr ácticas, va proporcionando una base de datos que permite conocer deseos y necesidades de distintos grupos de potenciales turistas (Solomon, 1997:45). Dicha información es fundam e ntal para poder atraer cada vez más visitantes hacia el destino turístico. Hemos venido caracterizando el concepto de estilo de vida, sin embargo es fundamental definirlo para que no queden dudas respecto de que nos estamos refiriendo, pues como hemos dicho, este concepto es de vital importancia para ayudar a com prender la génesis del TIE y sus posibilidades de desarrollo en distintos sistemas turísticos. Entonces, adaptando la definición de Solomon (1997:578), señalaremos que el estilo de vida de las personas dice mucho de lo que son, hacen y consumen. Es un patrón, dinámico y cambiante, que refleja las altern ati vas de cómo gastar el tiempo libre y el dinero, aspectos de nuestro interés en relación con el auge del TIE. Agrega Solomon (1997:578) que factores como la cultura, el autoconcepto personal, la identidad étnica y la clase social de una persona – entre otros – van configurando un 19 Creemos que el ingreso económ ico no es un patrón definitorio para establecer sectori zaciones sociales y determinar prácticas de consum os de los indi vi duos. El ingreso económico debe se r considerado como un factor más, dent ro del complejo y multifactorial análisis del consumo hum ano. Oscar Fernando Basulto Gallegos 113 estilo de vida y es éste el que permite desc ribir a los potenciales turistas en relación con los gastos que realizan en alim entos, tecnología, información, entretenim iento, educación, cultura, etc. El estilo de vida es lo que la persona es o no en la sociedad y es identidad de grupo, tanto de las personas que pa rticipan en actividades de recreo, como de los atletas o los drogadictos, en que se establece una relación en base a simbolismos expresivos para cada caso. Pero, a la vez, cada persona le impri me su sello único – cargas de individualidad – a un estilo de vida determinado. Asimismo, de acuerdo a lo que venimos se ñalando, es importante ref orzar que las manifestaciones culturales dicen mucho en cuanto al comportam iento del consumidor/turista del siglo XXI asociado al TIE. Así, la cultura popular expresada en música, películas, libros, deportes, celebridades y otras form as de entretenimiento revisten importancia en la vida de las pe rsonas. “La influencia que reciben nuestras vidas tiene mucho mayor alcance, que va de nuestra percepción de eventos como el matrimonio, la muerte o las vacaciones, hasta los aspectos sociales como la contaminación ambiental, los juegos de azar y las adicciones, (…) las compras navideñas, las elecciones presidenciales, el r eciclado de los periódicos, el hábito de fumar cigarrillos e incluso las muñecas Barbi e son ejemplos de productos y activid ades que forman parte de nuestras vidas” (Solomon, 1997:19). Es que en la actualidad el turista relacionado al TIE, no puede ser concebido como parte de una masa indiferenciada de individuos, sino que ha de ser entendido en una com pleja configuración de subculturas y subgrupos superpuestos, en los que se asientan los individuos de acuerdo a patrones sociocultura les que suministran contextos apropiados para la comodidad de diversos tipos de individuos (Morley, 1996:128). En vista de dichas complejidades sociales, pa ra nadie será un misterio lo difícil que resulta llegar a las personas con mensajes individualizados por estilos de vida, en función de una campaña publicitaria para promocionar el TIE en un destino determinado. En este sentido, es importan te tener presente que las personas pasan por etapas del procesamiento de la información en las que reciben y alm acenan estímulos. Sólo un reducido número de estímulos de los que se presentan en el ambiente pueden ser captados por un individuo, y de éstos, s on aún menos aquellos a los que prestamos atención. “Además, quizá esos estím ulos que entran de manera consciente no los Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 114 procesamos en forma objetiva, y su significado es sesga do o influido por nuestros propios prejuicios, necesidades y experiencias” (Solomon, 1997:56) 20 . En este punto, volvemos sobre la importancia de identifica r y caracterizar a cabalidad a nuestro turista del siglo XXI vinculado al TIE, ya que los m e nsajes deben ir orientados concretam ente a las experiencias turístic as que se están buscando. Es decir, si logramos calar positivamente en la m otivación del público objetivo, no cabe duda que estaremos promocionando productos turísticos a la medida de sus necesidades (Solomon, 1997:126). Esto también tiene que ve r con el involucram iento, que es el nivel de importancia que le otorga el indivi duo a un estímulo dentro d e una situación específica. Es decir, el involucramiento, “supone que las características de una persona, del producto y de la situación, se combinan pa ra determinar la motivación que tiene el consumidor para procesar la información relativa al producto (…). Cuando los consumidores tienen la intención de hacer lo que se requiera para satisfacer una necesidad, están motivados para prestar at ención y procesar cualquier información que consideren importante a fin de alcanzar las metas” (Solom on, 1997:146). De este modo, como se viene planteado, lo relevante al comunicar la oferta del TIE a nuestro turista del siglo XXI, pasa por satisfacer sus m etas, es decir, hacer conexión con sus propios sentidos y sus propios placer es, a través de imágenes, anuncios y valoraciones. Es interesante incentivar en la s personas una actitud crítica y activa hacia posibilidades diversas de consumo cultural (Morley, 1996:54), pues de esta forma se comienza a generar la vivencia de una posible experiencia mem orable. Es en este nivel de complejidad, y no otro, donde están operando los actuales modelos de segmentación de los mercados, llegando a quedar claro que la segm entación basada en estilos de vida va modificando totalm ente la m era división por grupo objetivo. Esta postura, a la cual adherimos, observa que aun cuando existan diferencias entre dos rentas, los hábitos de consumo se repiten en individuos con intereses similares, al igual que en la sociedad actual, se aprecian constantes cambios y el pasar de un grupo objetivo a otro a lo largo de la vida. Es deci r, las personas van cam b iando de intereses, e inclusive, de hábitos de consumo, por lo que el espectro de personas al cual llegar con el 20 Los seres humanos no procesan inform ación objetivándol a en form a aislada, se relaciona siem pre con un contexto de necesidades e intereses que parten de la propia realidad individu al (subjetiva) y colectiva (inter – subjetiva) del individ uo, es decir, de su persona y, por tanto, de su pro pia interacc ión social. Oscar Fernando Basulto Gallegos 115 TIE, puede estar en un constante estado de cambio, y – hoy por hoy – dicho espectro parece ser ascendente. Lo cierto es que el análisis de la realidad social, ha de ser constante en el tiempo. Nuestro escenario social comunicativo contemporáneo, responde a movimientos ampliamente dinám icos, sujeto a comple jidades que no se hacen espe rar. Como ya hemos esbozado, resulta indispensable el est udio de los segmentos objetivos más allá de la perspectiva mercadológica, si queremos tener posibilidades de competir en un sistema turístico global, que hoy responde a la co mpetencia de mercado más descarnada, que nos puede proponer un sistema socioeconóm ico liberal, del modo en que actualmente está imperando. No obstante siguen existiendo diferentes posturas respecto de lo anterior, pues existen defensores y detractores de la idea de innovar en la orientación que han de seguir los estudios de mercado contem poráneos. En lo único en que hay consenso es en que “má s allá de las críticas, lo que está claro es que hace falta nuevos modelos de segm entación de la realidad social” (Marketing Direct o, 2008), sobre todo si nos referimos a un rubro que todavía no se ha consolidado, como es el Turismo de Intereses Especiales . Más aún, tomando la actual condición de dicho tipo de t urism o en las localidades analizadas para este estudio en Chile. Profundizando en la idea de los estudios de segmentación de mercado por estilos de vida, podemos decir que modelos como el propuesto por la TNS Infratest, basados en los nuevos estudios en semiometría 21 , permiten definir un m étodo de descripción basado en atributos psicográficos, ligados a la trad ición, a la fam ilia, la cultura y el ámbito social. Es decir, – entre otros – todos aspectos que hemos venido considerando como relevantes para caracterizar al turista del si glo XXI. Estos atributos se pueden combinar para describir un grupo objetivo y también perm it en representar las te ndencias a corto, mediano y largo plazo. A su vez, el instituto GFK ha presentado a la comunidad mundial un sistema de segm entación de consumidores considerando el fenóm eno de la globalización y sus efectos sobre los estudios de m ercado, éste es aplicable a todo el mundo y tiene como principal característica su foco en los estilos de vida de las 21 La Semiom etría es un procedimiento cual itativo de descripción de targets. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 116 personas (Marketing Directo, 2008), lo cual vuelve a poner en evidencia la relevancia de los tópicos que estamos analizando. Ahora bien, otro aspecto directamente abocado al turismo y que posee gran relev ancia desde la perspectiva del TIE, es el ámbito pa trimonial de un luga r. Esto tiene que ver con un rasgo fundamental que atraviesa los estilo s de vida del turista del siglo XXI, de acuerdo a lo que se viene señalando. Nos referimos al m ercado de la cultura – nuevamente al consumo cultural – , q ue en la actualidad coloca al patrim onio como un objeto apetecido de uso y consumo (Ballart y Tresserras, 2001). A través de la información de los medios de comunicación y de la ampliación de intereses a tratar, socializados tradicionalm ente y también en la dinámica que genera la utilización de las NTIC´s, se van incorporando nuevos elementos o recursos didácticos, y por cierto lúdicos, que invitan a consumir a través de intereses especiales o individualizados, lo cual está marcando la pauta de un nuevo a uge para el fenóm eno turístico que tiene que ver con satisfacer nuevos requerimientos del púb lico. En este sentido, tanto el patrimonio histórico como el natural, y el patrimonio vivo de una cultura, entre otros, hoy ya son entendidos como buena parte de la demanda habitual de consumo cultural de las sociedad es contem poráneas. Es de cir, la historia no sólo es objeto de consumo gracias a la litera tura, el cine, los parques tem áticos y las exposiciones, sino que se transforma en materi a prima, en los mismos objetos reales de pasado y en los monumentos, de una indus tria nueva que tiende sus ramificaciones hacia la educación, el ocio y el tu rismo (Ballart y Tresserras, 2001:64). También nos interesa resaltar el concepto de patrimonio vivo, entendido como los habitantes de un lugar, que pueden encarnar una historia y una tradición patrimonial, viviendo cotidianamente su propia cultura. Esta es la experiencia turística que – probablemente – m ás interese al turista del siglo XXI vinculado al TIE. Es por el lo que para poder trabajar con una imagen em itida del TIE, hemos tomado dos localidades de Galicia – España donde efectivamente se está desarro llando este tipo de turismo (Santiago de Compostela y Allariz), zonas donde existe un im aginario turístico bastante consolidado. En contrapartida, las localidades analizadas en la región del Biobío – Chile (Concepción y la Provincia de Arauco), cuentan con una imagen turística em itida bastante débil, por Oscar Fernando Basulto Gallegos 117 lo que buscamos develar su imaginario social urbano/rural del TIE, en virtud de favorecer un incipiente desarrollo turístico en este sentido, según ya se adelantó en el apartado de problematización. 1.5. Ni Modernidad ni Posmodernidad en el escenario social comunicativo contemporáneo. Análisis de la complejida d social en la que está inserto el sistema turístico. Para nuestro caso de estudio se analizan dos sistemas turísticos que responden a dinámicas de interacción y realidades si mbólicas y estructurales que en algunas situaciones poseen diferencias relativas abismantes 22 . Es que, muchas veces, el vertiginoso ritmo al que avanza la vida contemporánea no nos perm ite darnos cuenta cuál es realmente el tiempo que estam os vi viendo, por lo que hay que tener presente que en sectores menos favorecidos por la id ea de progreso, sigue n existiendo algunas estructuras pre – modernas, para una economía moderna y un pensar, m uchas veces, posmoderno (Connor, 2002), situación por la que sin duda se ve afectado el sistema turístico chileno en nuestras áreas en cuesti ón. Mientras tanto, presenta ría características menos dispersas, en el sentido señalado, el sistema turístico gallego, lo que sin duda favorece la cohesión social al mom ento de trabajar en turismo. Frente a estas dificultades, la teoría social ha querido generarnos ciertas certidumbr es, sobre las que ya hemos venido reflexionando, al decirnos qu e la modernidad se basa en el capitalismo de consumo, en que existe una sociedad inform atizada que ha sido considerada – algunas – veces como Posindustrial o Posm oderna. Sin embargo, hay que tener presente que existe la posibilidad de que no haya cambiado la realidad, sino sólo la percepción que tenemos de ella (Featherstone, 1991:13). Esta apreciación resulta intere sante, pues referirnos a la idea de percepción tiene mucho que ver con la búsqueda de reconocer una construcción socio – imaginaria, que ya como bien sabemos, constituye el motor del prese nte estudio. Esto en relación con la imagen turística emitida del TIE, por parte de nue stros sistemas turísticos trabajados. 22 En términos de desarrollo turístico, en el aparta do de Problematización, ya se caracterizó el sistem a turístico chileno (Concepci ón y Provincia de Arauc o, región del Biobío ) y el español (Santiago de Compostela y Allariz en Galicia), e n relación a nuestras áreas específicas de estudio. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 118 Para comprender mejor los estado s sociales a los que nos estamos refiriendo, es necesario establecer una conceptualización que nos permita unificar criterios respecto a cómo vamos caracterizando nuestros sistemas turísticos analizados. De este m odo, la percepción posmoderna induce una idea de discontinuidad en el tiempo, una ruptura con la tradición de la modernidad, un a sensación de novedad y la sensibilidad hacia la naturaleza efímera, huidiza y contingente del presente. Entonces, a decir de Foucault (citado en Featherstone, 1991:26), el ser hum ano realmente moderno es el que intenta constantemente inventarse a sí mismo. En este sentido, apreciamos una vinculación directa entre el modernismo y el po smodernis mo, ya que no se puede ver al prim ero como en estado final para dar paso al se gundo, sino que más bien hay que hablar de estados permanentes cambiantes y dinámicos (Featherstone, 1991:134). Nos interesa precisar que esta relación de estados en perm anente situación de cambios dinámicos, nos supone una característica clave de los sistemas turísticos contemporáneos, pues se pueden apreciar sometidos a un perm anente estado de tensión por adaptarse a requerimientos que se están m odificando incesantemente. Sin embargo, por la importancia qu e reviste, volvemos sobre una cuestión qu e ya s e viene articulando como certeza durante el desar rollo del presente capítulo. Esto tiene que ver con la imposibilidad de “separar el ámbito económico o productivo del ideológico o cultural, puesto que los objetos culturales, las imágenes, las representaciones, incluso las estructuras sent imentales y físicas, se han convertido en parte del mundo económico” (Connor, 2002:42). Es decir, en nuestra interacción social no podemos abstraernos de lo material y de lo económico, por cierto, tampoco el turista del si glo XXI vinculado al TIE. Las relaciones de producción en que se desarrolla el consumo cultural – evidentemente – son de carácter económico. Si no cuestionamos más allá esta lógica de consumo, lo que nos queda como oferentes de un producto, insertos en un sistema turístico, es otorgar la experiencia turística más memorable que podamos imaginar. El turista interesado en el TIE, entenderá que está pagando por un producto que posea dichas características. Bien sabemos que nos estamos refiriendo al turismo com o una actividad sociocultural, pero evidentemente con fines económic os. Actualm ente la economía sigue respondiendo a algunos patrones tr adicionales de la modernidad en cuanto a desarr ollo Oscar Fernando Basulto Gallegos 119 social. Se siguen apreciando con fuerza algunos procesos com o la indus trialización, el incremento de la ciencia y la tecnología, el capitalismo mundial y la urbanización, etc. Sin embargo, estas estructuras no se mant ienen estáticas y buscan adaptarse a form as más dinámicas de vida. Es decir, se están produciendo nuevas formas de consumo mediadas fundamentalm ente por las NTIC´s. De este modo, se generan nuevas necesidades en las sociedades contemporáneas, donde – a su vez – surgen también nuevas oportunidades de negocios. Entonces, vivimos en un permanente estado de reestructuración de las relaciones socioeconómicas, de acuerdo con nuevas pa utas de inversión y de producción en la industria, los servicios, los mercados la borales y las teleco municaciones, sirviendo a procesos sociales que cada vez son más co mplejos y dinám icos (Featherstone, 1991:28 – 29). Sin duda, los sistemas turísticos no escapan a ello. Asimismo, nos parece relev ante para continuar caracterizando las com plejidades sociales en las que están insertos los sistemas turísticos, profundizar sobre algu nos rasgos de la sensación posmoderna, pues di cha sensación decididamente nos lleva a sentir que el mundo actual se reproduce en una gran red global auténticamente descentrada, inserta en un neocapitalismo de corte multinacional, que conduce a u na potente expansión de la cultura a través de todo el dominio social, al punto que es posible decir que la vida es eminentem ente cultural ( Featherstone, 1991:32). Y en este último rasgo podemos legitim ar la existencia del TIE como parte de un sistema turístico y, por cierto, la ascendente cantidad de turistas interesados en dicho tipo de turismo. Un Turismo de Intereses Especiales que está el iminando las fro nteras entre la creación del producto turístico y la vida cotidiana. En este escenario en que la creación innovadora y la interacción simbólica en la cotidianeidad toman gran protago nismo, es en los medios de comunicación – atravesados por las NTIC´s – donde se están codificando y decodificando los mensajes simbólicos a nivel de la cultura de consumo especialm ente. De este modo, de acuerdo a Bourdieu (citado en Featherstone, 1991:87 – 88), resulta importante referirnos a los nuevos intermediarios culturales: ciudadanos , comunidad, personas en general, etc. Todos ellos están haciendo circular rápida mente información entre áreas de la cultura antes cerradas, y a su vez están surgiendo nuevos canales comunicativos, llamando la atención la importancia que han adquirido las re des sociales en Internet, y con ellas el Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 120 hecho que cualquier persona pueda llegar a constituirse com o nuevo interm ediario cultural, en desmedro de los intelectuales, artistas y líderes respecto a su tradicional derecho de hablar en nombre de la humanidad (Featherstone, 1991:34 – 35). Estos nuevos intermediarios culturales, se de dican a la provisión de n uevos bienes y servicios simbólicos a todo nivel. Han a doptado una actitud de aprendizaje respecto de la vida y se fascinan con la identificaci ón, la presentación, la apariencia, el estilo de vida y la búsqueda permanente de nuevas experi encias, a decir de Bou rdieu (citado en Featherstone, 1991:88). En un probable co ntexto postmoderno surge un creciente interés de las personas hacia la satisfacción inmediata de sus deseos y la obtención de placer, con las satisfacciones emocionales y estéticas derivadas de la experiencia de consumo, en términos que no son meram e nte los de alguna lógica de manipulación psíquica. Es decir, nos encontramos frente a un nuevo consumidor más individualista y orientado fielmente a su estilo de vida (Featherstone, 1991:39). Lo que se viene planteando nos pone nuevamente en la vereda de nuestro turista del siglo XXI interesado en el TIE, por cuanto éstos han de ser elementos insertos en la dinámica social de nuestros si stemas turísticos. En síntesis, venimos diciendo que los sistemas turísticos están insertos en una compleja trama social en la actu alidad. Por una pa rte parece que caminamos hacia un sistema donde la racionalidad tecnológica y de las NTIC´s basada en codificaciones lo control a todo; sin embargo, frente a ello se alzan ot ras voces que dicen que cada vez vamos más hacia un sistema donde lo que se valora son las emociones – como decíamos – y la creación de historias para producirlas. Dice Jensen (1999:3 –4), “historias y cuentos hablan directamente al corazón antes que a la razón (…)”. El asunto es que a través de las NTIC´s se pueden producir y rep roducir dichas historias, y proyectar su emoción en una dim ensión global. Este es un canal multidireccional – usado por los intermediarios culturales – inserto en el sistema social y, por ende, en el sistema turístico. Esto nos presenta un g ran desafío vinculado a la comunicación virtual que puede existir al interior del sistema turístico, fundamentalmente, entre turistas y lo s proveedores de productos o servicios que integran un destino. Desde esta interacción su rge la experiencia de comenzar a vivir el destino turístico, por ejemplo, a tr avés de la visita a la página web o a través de las redes sociales. Oscar Fernando Basulto Gallegos 121 En este sentido, los medios de comunicación – en tiempo real – presentan la posibilidad y el deseo de la experiencia en directo, de la inm ediatez sin importar la distancia, y a la vez abarcan todo el proceso comunicativo, dejando entrever una interpretación individual (Connor, 2002:114). Entonces, es to nos ayuda a comprender porque la demanda del consumidor/turista ya no res ponde a bienes de servicio, sino que a experiencias. Así las cosas, la sociedad de consumo a la que pertenece el sistem a turístico, esencialmente cultural, a m edida que las r elaciones se hacen más diversas, es que se pone el acento en la producción y la reproducc ión incesante de signos e imágenes que hacen que cada individuo construya su propia realidad (Featherstone, 1991:41) . “El simbolismo no se manifiesta sólo en el di seño y en la imaginería de los procesos de producción y comercialización; las asociaciones simbólicas de los bienes pueden utilizarse y renegociarse a fin de subrayar diferencias en el estilo de vida que distinguen relaciones sociales” ( Featherstone, 1991:43). Dichos procesos y relaciones son los que están atravesando la interacción entre los turi stas del siglo XXI vinculados al TIE y los destinos turísticos dedicados a este tipo de turismo. Si bien el TIE puede descubrir a los turist as diversas formas culturales im aginarias (Featherstone, 1991:117), que representan a un destino, tendemos a creer que para nuestro turista del siglo XXI, los lugares y ev entos que generan atracción ya no tienen que ver con un desorden ordenado por un parque temático, sino que – como venimos diciendo – tiene que ver con vivir la experiencia cotidiana de un lugar. Es decir, ya no se “sucumbe a la fascinación de la alteridad exótica construida” ( Featherstone, 1991:141), pues se quiere vivir una experiencia definida como “verdadera”. Se quiere experimentar todo. Existe una posición activa frente a las cosas. Es una pasión por descubrir y redescubrirse (Featherstone, 1991:172). En suma, el presente capítulo nos pone en una posición bastante clara respecto a cómo entender el sistema turístico contemporáneo que estamos analizando, teniendo presente la gran relevancia que tienen las NTIC´s en t odo esto. Viv imos en una sociedad donde los estilos de vida responden a patrones dinámicos y cam biantes. La “cultura de consumo, basada en la abundancia de la información y la proliferación de im ágenes que no pueden fijarse de manera definitiva u ordenarse jerárquicam ente con un sistema que se corresponda con divisiones sociales fijas, s ugeriría, además, la irrelevancia de las Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 128 2. Económicamente viable, es decir, debe plantearse su posibilidad y oportunidad económica y, por tanto, su rentabilidad f inanciera. 3. Socialmente admisible, es decir, es fundamental contar con el apoyo de los distintos actores sociales, lo que permite, – además – la aceptación y la integración de la sociedad en los proyectos de sostenibilidad turística. Una vez establecido claramente lo que estamos entendien do por desarrollo turístico sostenible, ahora nos corresponde referirnos a dicho tipo de gestión turística, asociada directamente al Turismo de Intereses Esp eciales. Como hemos venido planteando, el TIE tiene que ver – desde una perspectiva sostenible – con un manejo adecuado y responsable de ciertos recursos turísticos de un lugar. Nos referim os a una respetuosa utilización y protección de tesoros naturales y culturales que se constituyen como nuestro patrimonio. Además, es importante – no olvidar – que este tipo de turismo ha de contribuir a mejorar la calidad de vida de lo s residentes del lugar, así como también la de los visitantes, a través de intentar otor garles experiencias m emorables y únicas. Como venimos señalando, confiamos en un de sarrollo endógeno de las comunidades locales con una proyección turística global, y para ello es fundamental que las sociedades reafirmen su identidad cultural . El Turismo de Intereses Especiales tiene mucho que aportar en esto, pues su génesis estriba en ser una actividad para vivirla desde la propia cotidianeidad de la comunidad, y com partir dicha experiencia de vida con los visitantes. El TIE permite enorgulle cerse a la propia comunidad local de sus manifestaciones culturales. La actividad turística, según Varela (2012:25 – 26), se organizará de modo que perm ita una vida de interacción armónica con el m edio, y el florecimiento de la producción cultural y artesanal tradicional. En la ciudad de Santiago de Compostela y en la localidad de Allariz, Galicia – España, el TIE se viene desarrollando bastante bien, aun cuando no se trabaje decididamente desde una gestión territorial con alianza estratégic a, situación que analizarem os más adelante. Pese a ello, es relevante la valorización pos itiva que se otorga a las m anifestaciones culturales para llevar adelante la actividad turística. Aquí estam os en presencia de una concienciación social bastante madura por pa rte de los residentes, respecto a cómo convivir cotidianamente con la actividad turíst ica. Recordemos que en la actualidad el motor económico de Galicia lo representa el tu rismo. Oscar Fernando Basulto Gallegos 129 Por su parte, al referirnos a la ciudad de Concepción y la Provincia de Arauco, región del Biobío – Chile, estamos frente a un sistema turístico mucho menos desarro llado que el gallego. Dichas zonas chilenas comienzan a ve r en el TIE, la posibilidad de explotar este ámbito de desarrollo, aun cuando estamos en una etapa incipiente de su gestión turística. Es por ello, que hemos veni do pla nteando la necesidad de develar el imaginario social urbano/rural del TIE – a lo que ya nos referiremos específicamente en otro capítulo – , pues creemos que es por donde hemos de partir en el largo cam ino para configurar las zonas chilenas analizadas, como destinos turísticos que se vayan consolidando, poco a poco, desde una gestión estratégica con identidad territorial. Ahora bien. Refiriéndonos exclusivamente al caso de la Provincia de Arauco en Chile, como ya hemos expuesto en este estudio, aquí estamos en presencia de una característica que desde el punto de vista del TI E representa el alma para el desarrollo de esta actividad. Hablamos de la prese ncia del pueblo originario Mapuche. Dicha presencia es la gran oportunidad de desarrollo turístico en la zona, pero a la vez se ha constituido como un elemento disociador que dificulta un entendim iento con cohesión social, en la búsqueda de un trabajo mancom unado con todos los actores involucrados en el desarrollo del destino turístico. Esto porque históricamente ha existido un c hoque entre la ancestral Cultura Mapuche y la estructuración “neo–occidental” que adopt ó el Estado Chileno. Tras el término de la guerra con el Reino – colonialista – español, se rompió esa cohesión entre el pueblo mestizo y los pueblos indígenas que lucha ron para ganar la independencia de Chile, pues los primeros querían consolidar un estado – nación moderno y los segundos volver a la forma de vida que tenían hasta la llegada de los europeos. En vista que los intereses de ambas comunidades eran contrapuestos, no resultó extraño que el pueblo mestizo chileno se volcara hacia lo moderno, re orientando el cam po social hacia el linaje europeo de identidad chilena, en consecue ncia, renegando del componente indígena (Robles, 2006; Waldman, 2004). De este modo, durante muchos años el compon ente indígena de los chilenos ha sido inferiorizado a nivel intra – nacional. Principalmente esta di scriminación ha partido desde los sectores tradicionales más acomodados de la sociedad, vinculados a un lin aje europeo, pues el componente indígena se ha asociado más al pueblo chileno, perteneciente a sectores que – generalmente – se aprecian como menos favorecidos Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 130 socioeconómicamente. De este m odo, la nación chilena se ha organizado, de acuerdo a Díaz – Polanco (1987:14), en términos de principios exclusivistas y sectarios, los cuales trazan un mapa social caracterizado por la discri m inación y la desigualdad sociocultural y económica. En síntesis, la nación chilena le ofreci ó al pueblo Mapuche, de modo forzoso, la integración de su etnia a la modernidad, con su ideal de progreso aún no cumplido. Situación que con más o menos matices ha oc urrido con m uchas culturas en diversos lugares del orbe. Volviendo al caso chileno, con dicha operación de inclusión forzada al sistema polí tico, se asumió por parte del Estado “que con el establecim iento de un conjunto de normas comunes a todos los miembros de una sociedad se consigue la paridad en el seno de una Nación” (Díaz – Polanco, 1987:24), lo cual sigue distando mucho de ser posible, más aun en la exacerbada dinámica neo – capitalista que actualmente impera en Chile. Hoy por hoy, ya adentrados en el siglo XXI, pa rece disminuir un poc o la tensión entre las dos cosmovisiones señaladas, he incluso desde la persp ectiva occidental comienza a estar de moda el consumo cultural étnico. En este sentido, en la actualidad es un buen momento para sacar partido desde la perspectiva del TIE. D esde hace unos pocos años algunas comunidades Mapuches, en la provinc ia de Arauco, han estado dispuestas a embarcarse en esta iniciativa, fundame ntalmente dando a conocer su cultura. Para bien o para mal, ni las comunidades ori g inarias ni las sociedades industrializadas son inmunes a una economía globalizada, cuyos efectos secundarios, si no se control an debidamente, representan una amenaza pa ra los bienes públicos ambientales que constituyen una base imprescindible para la s upervivencia cultural, es piritual y física de distintos pueblos (Barbut, 2008:1), más aún cuando su cosmovisión está asociada a una fuerte unión con el territorio, como es el caso del Pueblo Mapuche. En diversas zonas del mundo, las vicisitudes de la biodiversidad están estrechamente vinculadas con las de las culturas étnica s. Por ejemplo, una proporción significativa d e las áreas protegidas del planeta, princip al instrumento para la conservación de la biodiversidad, se encuentra dentro de las tierr as, territorios y recursos indígenas, o se superpone con ellos. Esta notable convergencia espacial representa al m ismo tiempo una enorme oportunidad y un desafío para la cons ervación de la b iodiversidad y para la Oscar Fernando Basulto Gallegos 131 pervivencia de las manifestaciones culturales de los pueblos originarios (Barbut, 2008:1). Es decir, la mantenci ón de la riqueza humana que suponen distintas formas de vida. Y por cierto que la Provincia de Arauco, a través del desarrollo del TIE, por parte de comunidades Mapuches, no está exenta de dicho proceso. De acuerdo a lo que venimos señalando, nos referimos a un planteamiento de desarr ollo turístico sostenible, que debe tratar de armonizar una postura coherente entre una cosmovisión Mapuche, que defiende la tie rra sobre todas la cosas, y una visión occidental de libre mercado, que supedita la tierra a intereses económ icos. Aquí es necesario establecer un punto de equilibrio qu e no es fácil de conseguir. Es decir, el acuerdo es posible mediante políticas de conse rvación de la biodiversidad, si se quiere, en términos ecológicos y culturales, gene rando una vinculación en torno a dicha preservación y un desarrollo económ ico local. Recalcamos. Para que lo anterior sea posib le, es necesario que todos los actores involucrados en el desarrollo del destino as ociado al TIE, participen de alguna manera en el análisis del alcance, el contenido y la profundidad de los proyectos de desarrollo local. Ha de promoverse la participación tanto del sector pú blico como privado, junto a la comunidad Mapuche, para nuestro caso de estudio en la Provincia de Arauco. Nos referimos a fomentar la inclusión y particip ación conjunta en todas las fases del d iseño, la ejecución y el seguimiento de los proyectos vinculados al TIE. Este tipo de desafíos ha de entenderse co mo una política de participación pública en el corto, mediano y largo plazo, en que se incl uyen disposiciones expresamente destinadas a incluir a las comunidades indígenas y a t oda la sociedad local (Barbut, 2008:1), en la medida que se vean afectados por el desarrollo de los proyectos turísticos en el ámbito de intereses especiales. Finalmente, queremos dejar claramente establecido que el desarrollo del TIE, no es otra cosa que compartir el patrimonio del lugar con un visitante o turista. Ya sea dicho patrimonio; vivo, cultural, histórico, arquitectón ico o natural. El beneficio para el sector turístico, vendrá cuando el destino tenga la capacidad de presenta rse como tal. Se requiere desarrollar productos únicos y sofist icados para mejorar la experiencia del visitante, creando diferenciación en los productos y resultados competitivos. Los administradores del patrim onio cultural y natural, y los operadores tur ísticos, según Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 132 Varela (2012:27), pueden apoyar la conservación de patrimonio para estrechar la conexión con el turista. Se espera alcanzar o sobrepasar las expectativas de los visitantes; comprometerles a una interpretació n significativa y efectiva, y cons truir un entendimiento y una relación emocional que mejore la experien cia turística. Esto se traduciría en un aumento del disfrute de la visita que puede incentivar otras visitas, así como ampliar la conciencia en cuestiones am bientales y diferencias culturales. Esta última cuestión nos parece de relevancia fundamental para incentivar el desarrollo del TIE. Comienza a esclarecerse el p anorama, pues para nadie es un misterio que el patrim onio es apropiado en el campo del turismo co mo un medio para preservar los recursos legítimos de una zona turística, en el sent ido de que el patrimonio representa un medio de consolidación identitaria para los resi dentes, situación que hemos venido señalando al referirnos al TIE. Pero al mismo tiempo, de acuerdo con Prats (20 03:129) también se visualiza al patrimonio como un fuerte activ o de rentabilidad, intervenido po r las actuaciones políticas y la iniciativa privada, en relación con la capacidad que tiene de generar flujos económicos a partir de los visitantes. He aquí donde podemos apreciar una doble dimensión del desarrollo turístico, tanto en el sentido de m anifestación cultural como en el incremento del desarrollo socioeconómico. 2.2. Gestión turística del territorio. Pla nificación estratégica con identidad territorial Es claro que la actividad turística ha sido vi sta por m uchos años como una posibilidad de desarrollo económico de los pueblos, disc urso que ha sido rebasado por la enorme cantidad de problemas que se generan en los destinos, en los ámbitos; sociales, culturales y naturales, además, de la falta de capacidad para distri buir la riqueza entre todos los que participan en el sector. Para realizar una adecuada planificación ter ritorial, que permita m inimizar las adversidades que ella implica, se debe com prender la identidad de la sociedad local. Es decir, se requiere tomar en consideración las características socioeconóm icas y culturales desde una perspectiva integrada, ya que por sí solas, no definen una comunidad local. Oscar Fernando Basulto Gallegos 133 Con relación a las características socioec onómicas, Arocena (2002:9), considera que para que exista una sociedad local, se requiere que exista “riqueza generada localmente sobre la cual los actores locales ejerzan un control decisivo, tanto en los aspectos técnico – productivos como en los referidos a la com ercialización. En estos casos, los grupos locales definen sus diferentes posicio nes en el sistema en función de su influencia sobre la utilización del excedente”. Ahora bien, desde la perspectiva de las características culturales en relación con la identificación de una sociedad local, esto tien e que ver con un sentido de pertenencia al territorio. Y todo lo anterior, está integrado en una dimensión iden titaria, la cual es determinante en los procesos de desarrollo local, entendien do la necesidad de r ealizar una planificación estratégica del territorio, pa ra lograr una buena gestión de desarrollo turístico sostenible, asociado al TIE en nuestro caso de estudio. Como venimos sosteniendo, en acuerdo con Arocena (2002), decimos que no es posible lograr procesos de desarrollo local sin la presencia de una identidad fuerte, que estimule y vertebre el potencial de iniciativas de un grupo hum ano que parte desde un esfuerzo de convergencia. Es decir, se atribuye un peso significativo a una historia com ún no exenta de dificultades, pero con miras a construir un proyecto, también com ún, con una visión de un futuro cohesionado. Considera, Ar ocena, por tanto, que “la identidad de un grupo humano se afirma entonces en la conti nuidad y en la ruptura, o si se quiere, en la continuidad y en el cambio” (2002:11– 12). En un proceso adaptado a las necesidades de nuestro tiempo, en cuanto a las dimensiones de continuidad y cambio sociocultural, buscamos insertar una planificación estratégica con identidad territorial vincu lad a al TIE. En este sentido, estamos trabajando con comunidades de Galicia – España y la región del Biobío – Chile, de acuerdo a como ya ha sido pr oblem atizado. Para ello se establecen relaciones complejas, las cuales responde n a entramados sociales que involucran múltiples elementos a analizar. En este mo mento nos interesa profundizar en el ám bito de la identidad y la cultura, respecto de su instrumentalizació n en materia de desarrollo territorial, y en relación a lo que ya veníamos diciendo. Así las cosas, al sumergirnos en el ám bito identitario, a decir de Baeza (2000:47), el modo operacional contemporáneo de las personas se encuentra íntimamente ligado a su Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 134 singularidad y a una identidad colectiva, y con ello a m últiples posibilidades en el plano de la acción social. Al desenvolvernos en grupos de personas o com unidades, nuestra identidad individual no sería m ás que una variante de un proceso identitario más complejo. Buscamos entender cómo poder involucrar en un propósito com ún el accionar s ocial, y cómo la identidad pasa a jugar un rol prepondera nte en la diferenciación de un territorio, pues – com o venimos diciendo – , dicha identidad claramente identificada y diferenciada nos parece fundamental a la hora de hacer pl anificación estratégica territorial, orientada al desarrollo de un destino vincul ado al TIE en una localidad. De este modo, es necesario tomar consciencia de las dificultades que conlleva trabaj ar con la identidad de una localidad, aten diendo a que se viven tiempos donde la multiculturalidad parece ser – muchas veces – un rasgo identitario m ás, entre otras complejidades que se entrecruzan según hemos venido describiendo. “La identidad, de partida, es ese conj unto de mecanismos sui generis de apropiación mental e imaginada del espacio y del tiempo, cuyo responsable no es otro que el cerebro humano y su facultad de generar pensam iento organizador. La identidad (…) es sentim iento de pertenencia, pero también orientación asumida del accionar social, o lo que denominarem os (…) praxis identit aria. (…) La identidad constituye (…) una estructura precaria, con motivo mismo de su complejidad; la construcción identitaria debe ser concebida más bien como un proceso inestable e inacabado que como una arquitectura definitiva” (Baeza, 2000:48– 49). Es decir, la construcción identitaria, puede entenderse como un proceso individual y social sujeto a altas cargas de dinamismo y tendencia a cambios, debido a que es atravesado – permanentemente – por m últiples vectores de la más diversa gama, entonces, la identidad – sin duda – vive en permanente construcción. Este estado, flexible y modificable, es necesario comprenderlo claram ente para emprender el desafío propuesto en torno a la planif icación estratégica territorial. Así también, dicho dinam ismo que nos propone la identidad va ligada a los procesos y manifestaciones culturales, que adquieren o no protagonismo en el territorio, en beneficio o desmedro de su com unidad local, de acuerdo a lo que se viene planteando. Son estos procesos relacionados con la cultura , los que nos interesa desarrollar ahora en Oscar Fernando Basulto Gallegos 135 virtud de ir canalizándolos, hacia una buena gestión de desarrollo local sostenible asociada al TIE. En este sentido, la cultura de un lugar de pende del uso individual y colectivo que se haga de la cultura misma. Esto es la clave para la definición sociocultural local. El uso de la cultura al que nos estamos refiriendo, se ve influenciado por la percepción, el significado y las expectativas, que las pers onas tengan de la cultura misma y, en especial, de cómo visionan su papel en dicha cultura. Si éste es el de consumidores de cultura, o por el contrario, el de generado res o dinam izadores de la cultura en su localidad. El uso de las posibilidades cultura les y el rol que los individuos desempeñan, será una de las principales claves del desarrol lo, el atractivo cultural y la creatividad de un lugar. El uso comunitario de los medios cu lturales transformará el nivel cultural de los actores y la estructuración de sus relacion es en el acceso a la cultura (Pascual, 2011: 183). Por lo tanto, accionar la cultura por parte de los habitantes de un territorio, pu ede contribuir a fortalecer lazos ciudadanos y – de alguna manera – hacer menos engorrosos, los procesos de acuerdo social en benef icio de proyectos comunes, orientados a desarrollar una planificación territorial sostenible. Desde esta perspectiva, resulta interesante reforzar que el territorio es más que un espacio físico, es además, un espacio de sim bolism os y representaciones, en el cual las costumbres, los valores, creencias, ritos, entre otros elem entos, se manifiestan, en relación con lo que se ha venido desarrollando en este estudio. En sí ntesis, para Arocena (2002:9), una sociedad local es un sistema de acción sobre un territorio dado, capaz de producir valores comunes y bien es localmente gestionados. Para no perder lucidez frente a lo anterior, hay que decir que la identificación de un grupo humano con un territorio, sólo puede se r considerado factor de desarrollo fundamental, en la m edida en que se estimu len las mej ores potencialidades del colect ivo y se proyecten hacia el futuro, superando inercias y creando nuevas formas de movilización de los actores implicados y de los recursos necesarios. El aspecto económico – productivo, siguiendo a Arocena (2002), ha de ser asumido desde una lógica territorial horizontal en contraposici ón con una lógica sectorial vertical. La planificación horizontal, destaca el pape l de la iniciativa privada y la creatividad Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 136 como factores ineludibles del desarr ollo, en un escenario que requ iere de una actuación flexible. Mientras que la lógica vertical nos estanca en una planificación centralista, que dificulta la adaptación a los cam bios que se vayan requiriendo. La lógica de planificación territorial que se expone aquí como adecuada, concuerda directamente con el planteamiento de planificación com pre ndida como sostenibilidad territorial, – desde una gestión endógena – que se esbozó en la problemat ización del presente estudio. Es decir, la planificación local que estamos de sarrollando, nos parece pertinente en la medida que se estructure a partir de un sis tem a de actores que sea capaz de integrar sus iniciativas en estrategias comunes al c onjunto de la sociedad local, sin perder – como un eje central – el potencial creativo de individuos y grupos (Arocena, 2002:11). La idea es maximizar las potencialidades d el sistem a turístico, desde la activación y reactivación permanente del destino, asociado al TIE para nuestro caso de estudio. En este punto, es necesario recordar que los si stemas turísticos, al ser sistemas sociales, no pueden abstraerse del sistema global contemporáneo, por cuanto el proceso de desarrollo local no puede desligarse de un ámbito regional, nacional y global. Por este motivo, las políticas y acciones locales de desa rrollo estratégico territorial vinculado al TIE, deben estar estipuladas del mejor modo, como nunca antes se vio. Porque frente a una compleja interacción global intercultural , ya descrita anteriormente, no se puede dejar nada al azar si se quiere avanzar con éxito en el ámbito del desarrollo local. Frente a esta situación, Sergio Galilea ha sostenido que la revitalización de la planificación orientada al desarrollo local, y en las acciones consagradas al mismo, en la actualidad, se ha dado una reorientación expl icada por factores como el fracaso de las propuestas macro, y sólo largo – placistas, de esfuerzos institucionales de planificación, por lo que hemos optado por una planificación te rritorial local ten iendo en cuenta las vicisitudes del escenario global qu e nos puedan afectar en todo momento del proceso. Se refiere Galilea, a la recuperación de lo cotidiano en las formas de orientar la planificación y la gestión del desarrollo lo cal sostenible, lo cual busca canalizar aspectos esenciales para contribuir a una cali dad de vida deseada (citado en Arocena, 2002:10). Para nuestro caso, a través del desarro llo de un destino turístico vinculado al TIE. Ahora bien, también es necesario entender la dinámica de la dimensión política en los Oscar Fernando Basulto Gallegos 137 procesos de desarrollo local. Es aquella en la que participan los sectores público y privado, la sociedad civil y la población en general, con la finalidad de diseñar el desarrollo de acciones tendientes a su proyección sostenible, lo cual n o es nada fácil, sobre todo cuando en la esfera política se buscan más los beneficios personales o de grupo, que los beneficios sociales. Una propuesta de desarrollo local de un destino asociado al TIE, para nuestro caso de est udio, debe privilegiar “el ejercicio de una acción política que suscite la confluencia de intereses entre sus operadores privados, sus agentes políticos y entre unos y otros, sin excl uir la creciente presencia de las entidades comunitarias” (Mantero, 2003:30). En suma, un proyecto de desarrollo local planif icado a través de estr ategias, asociadas a la implementación de un destino vinculado al TIE, requiere de la convocatoria y supervisión de los organism os públicos pertinentes, de la participación de los interesados y de la presencia de los invol ucrados, en otras palabras, necesi ta de la participación comprometida de todos los agen tes. Es decir, el proyecto de be ser asumido por todos los actores de la sociedad involucrados , y que cuente con el consentim iento de los habitantes de la localidad. Es de vital relevancia para materializar c on éxito un proyecto de desarrollo local sostenible, el aspecto del consentim iento de los lugareños y de su participación activa como sociedad local. La acción aislada llevada adelante por un individuo o por un grupo, es una iniciativa incapaz de producir ef ectos de desarrollo local a nivel comunitario en una dimensión integral. Creem os que las iniciativas de desarrollo local asociadas al TIE, que tienen mayores posib il idades de prosperar, son las generadas y procesadas dentro de un sistem a de negociación permanente entre los diversos actores que forman la comunidad local. Para lograr trabajar de este modo, se gún Arocena (2002:11), se requiere de formas institucionales más flexibles que p ermitan una adaptación a las n ecesidades de cada localidad, inserta en un complejo y vertiginoso sistem a global. Es posible que dicha institucionalidad, permita estimular e integrar – de mejor form a – las potencialidades existentes en la sociedad local. Ahora bien, sin duda que este proceso de búsqueda para satisfacer los requerimientos de una localidad, en virtud del impulso de un proyecto de desarrollo territorial vinculado al Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 144 eso lo que debe contemplar – fundamentalm ente – la planificación estratégica territorial del caso al que nos venimos refiriendo en la región del Biobío – Chile. Entonces, en esta línea de entendimiento, los p rocesos de desarrollo territorial se han de gestionar e impulsar de “abajo hacia arriba”, a través de las decisiones de actores locale s públicos y privados, y de la aplicación de m ecanismos de control social e n los procesos de desarrollo. Estos mecanismos abarcan desde la organización territo rial de la producción y de las empresas, los m ecani smos de regulación de las relaciones económicas y sociales, los códigos de conduc ta y de la configuración cultural de la población, hasta la estructura soci al y familiar (Pascual, 2011). De modo que, conocer y trabajar desde la c onfig uración de estos procesos sociales, es fundamental para comprender com o articular un proyecto d e desarrollo local sostenible, vinculado al TIE, que satisfaga las necesidades y anhelos de la comunidad. Precisamente por ello, es que dicho proyecto de be em anar de la propia localidad. Para nuestro caso de estudio, aquí volvemos sobr e el relevante papel que puede desem peñar la develación y adecuada interpretación del imaginario social urbano/rural del TIE, pues dicho proceso analítico nos parece fundamental para una planificación estratégic a de desarrollo territorial, que busque proyectarse y cumplirse en el tiem po. Finalmente, queremos reforzar que para promover una eficiente gestión turística, basada en una planificación estratégica con identidad territo rial, planteamos de v ital relevancia trabajar los objetivos desde la idea de cohesión social y territorial desarrollada por Pascual (2011). Esto implica una acción societaria sólida, guiada por un m arco operativo que coordine a los actores económicos , sociales e institucionales para producir un desarrollo local sosten ible vinculado al TIE. 2.3. Proceso de planificació n y dirección estrat égica. Análisis estratégico para la articulación de un destino turístico vinculado al TIE. En primer término, nos gustaría desarrollar la necesidad de em prender esta ardua tarea de planificar y dirigir estratégicamente, pues al día de hoy – muchas veces – esta etapa reflexiva respecto a cómo se van a desa rrollar las acciones, parece un esfuerzo en recursos materiales e inmateriales, que no es bien entendido ni asumido por todos, más Oscar Fernando Basulto Gallegos 145 aún, cuando estamos hablando de planifica r un servicio como el TIE, más bien, asociado a experiencias y a la emoción producida que a una materialidad concreta, tomando como base el patrimonio natural y cultural. Fundamentalmente, el problem a pasa por el desconocimiento de los procesos asociad os a la planificación, sobre todo cuando nos refer imos a un desarrollo estratégico territorial donde muchos de los públicos de interés, por ejem plo en el ámbito rural, no están ligados a una forma de vida relacio nada con el seguimiento de una estrategia. Pese a ello, todo es posible de ser comprendido, y con un trabajo comunitario apropiado se puede generar cohesión social en torno a una estrategia enfocada en contribuir al desarrollo comunitario integral. Recordemos que en nuestro caso de estudi o, estam os trabajando en relación con la gestión de un destino vinculado al TIE, con características urbanas y rurales. En este sentido, la planificación de desarrollo local sostenible, se va elaborando en la construcción de un Plan Estratégico que orienta sus esfuerzos – ordenadamente – , para tomar decisiones fundam entales respecto de las acciones a llevar a cabo, todo ello configurado por objetivos que dirigen el quehace r de la iniciativa turística, para la configuración integral del destino desde una perspectiva sistém ica. Este último asunto, respecto a comprender el destino turístico como una organización sistém ica, es relevante para articular el ordenam iento interno, relativo a los públicos de interés que participan de la gestión del destino, así com o también para afianzar una dinámica de interacción social con el entorno 24 . En vista de lo anteriormente expuesto, no es difícil argum entar la necesidad de planificar estratégicamente un destino turístico asociado al TIE, pues en el escenario contemporáneo de competencia global, no hacer un análisis y planificación estratégica para articular el destino – lamentablem ente – es quedar fuera. De este modo, para nuestro caso de estudio – de acuerdo a las características del TIE – , necesitamos convertir el patrimonio de un territorio en un recurso turístico – económico, com o hemos venido diciendo, a partir de la oferta de un cons umo cultural y de naturaleza, basado en 24 Estos aspectos continuarán siendo de sarrollados en el transcurso de la investigaci ón, y el ámbito organizacional sistém ico, será desarrollado en profundi dad en un apartado del sub – capítulo 4, del presente Marco Te órico, debido a la gran im portancia que consi deramos que reviste en nuestro a nálisis. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 146 elementos de profundo calado como la historia, identidad, autenticidad, conocimiento, cotidianidad, simbolismos, etc. Es decir, se pone al patrim onio en un punto interesante, pero a la vez muy difícil de conducir, debido a la complejidad de los elementos tratados. Entonces, el final de dicho emprendimiento puede ser eficiente o nefasto, y su éxito de la puesta en marcha dependerá – fundamentalmente – de la calidad de la planificación y gestión territorial integral. Lo que nos interesa recalcar aquí, es que la estrategia posee com o motor una orientación o perspectiva. Hace referencia a aquel concepto imaginario que opera en la mente de un conjunto de personas, en este caso en un territorio gestionado turísticamente desde una visión organizacional y sistémica, de modo de perm itir identificar a sus miembros cuales son las pautas que se deben segui r en dicha organización territorial, para interpretar una actuación concreta desde una visión integral. Este sentido estratégico cobra especial importancia, puest o que está relacionado con una comprensión e implementación colectiva de la estrategia desd e la com unidad local. Nos referimos a la asociación estratégica de algunos elementos in iciales que se deben tener presentes, una vez realizado el diagnóstico situacio nal, ha bitualmente respaldado por un estudio socio – mercadológico. Dichos elementos iniciales de la planificación estratégica tienen que ver con el propósito, la estrategia misma, los valo res, y las norm as y comportamientos, y con la misión general que se proyecte, en este ca so a nivel territorial asociada al TIE. De acuerdo con Tresserras (2005:1), dicha planifi cación estratégica dirige sus esfuerzos a que el patrimonio pueda tener un uso turístico. Para ello, previamente es necesario garantizar la conservación, estudio y valori zación del mismo, asegurando su disfrute para la población local, pues ello permitirá su proyección futura. Un patrim onio que se mantiene vivo, perdura en el tiempo. Del mismo modo, quien habita un lugar suele poder ser un excelente embajador de m arca asociada al destino. Siempre desde el punto de vista turístico, querem os referirnos a la planificación estratégica territorial a través del concepto de Interpretación del Patrimonio trabajado por Ballart y Tresserras (2001). Aquí volvemo s sobre el patrimonio como eje que da origen y sustenta al TIE, motivo por el que no podemos comprender una estrategia de desarrollo local sostenible, de alg ún ot ro modo de acuerdo a las características de nuestro caso en estudio. Oscar Fernando Basulto Gallegos 147 En este sentido, nos referimos al concepto de Interpretación del Patrimonio como la forma de facilitar la com prensión del mismo al visitante (Ballart y Tresserras, 2001:174), pero antes a todos quienes forman parte de la localidad y, de este modo, utilizar la Interpretación como estrategia asociada a inicia tivas de desarrollo local y regional, especialmente vinculadas con el turism o cultural, rural y ecológico, entre otros, pues dichas formas de turismo – según se viene diciendo – , dan vida al TIE, pero a su vez producto de su alta complejidad y especialización de servicio s, requiere del manejo de contenidos de alta calidad en su elaboración, que debiera pasar por una gestión estratégica de los mismos. Más adelante, en el sub – capítulo III, desarrollaremos ideas asociadas a la difusión y comprensión del patrimonio dirigida tanto al público int erno como al visitante, desde la perspectiva estratégica de la Comunicación y el Marketing. Ahora nos interesa profundizar sobre cómo podemos gestionar el territorio, para desarrollar un destino asociado al TIE. Es decir, queremos abordar modos factibles que nos permitan avanzar en un proyecto que vaya ganando en cohesión social, y perm ita satisfacer a tan variada gama de necesidades y requerim ientos a gest ionar estratégicamente, frente a la difícil tarea de responder claram ente al qué y al cómo de la oferta turística, propuesta desde un desarrollo sostenible del territorio. Es por ello, que hemos optado por adaptar los objetivos interpretativos del patrimonio a las necesidades específicas de nuestro anális is. Así buscamos retratar m ejor cuales son las debilidades y fortalezas – que se han venido esbozando – , en relación con nuestras localidades analizadas en la región del Biobío – Chile, fundam entalmente, puesto que aquí recién se comienza a creer en la posibilidad de enfrentar el desafío turístico de esta manera. Por su parte, en las zonas abordadas de Galicia – España, ya se viene trabajando de este modo, respaldados en el vast o patrimonio monum ental existente. En términos estratégicos, estam os pensando en que la comunidad local conozca y se sienta identificado con el patrim onio, o mejor dicho, con su patrimonio. Como señalamos, es fundam ental que la sociedad en su conjunto disfrute del entorno patrimonial. Es decir, que sea parte de dicho patrim onio – en su cotidianeidad – , pues ello constituye una revitalización permanente de un patrim onio a través de lo vivido. En suma, los habitantes del lugar deben conoce r, valorar y disfrutar de un patrim onio que conforma – a lo menos parte – de su propia identidad cultural. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 148 Sin haber conseguido lo anterior, es mejor no pens ar todavía, en lo que se espera que el visitante aprenda, sienta o realice en relación a las actividades que se le ofrecen. Tanto para la consecución de los objetivos de interpretación patrim onial dirigidos a la comunidad local, en una primera fase, com o los dirigidos – después – a los eventuales visitantes o turistas, dichos objetivos – de acuerdo a Ballart y Tresserras (2001:176) – , tienen que ser medibles en el tiempo y constit uir indicadores fiables para garantizar el éxito del programa a través de técnicas de evaluación y control. Ahora ya podemos hablar, de modo propiamente dicho, de la planificación interpretativa del territorio que hemos ajusta do a nuestras necesidades de estudio, desde una perspectiva patrimonial y turística, ente ndida com o planificación e stratégica. En este sentido, según Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001:177), la planificación interpretativa debe enfrentarse a tres premisas fundam entales: 1. La relación entre patrimonio e identidad: de qué m anera el patrimonio puede actuar o actúa como elemento generador de identidad territo rial y cohesión social, y cómo dicha identidad es susceptible de constituirse en im agen turística. 2. La relación entre patrimonio y economía: cómo garantizamos la rentabilidad de las inversiones en patrimonio y en el desarrollo de un destino sostenible vinculado al TIE. 3. La relación entre patrimonio y sociedad: en qué m edida el desarrollo de una oferta patrimonial va a contribuir a me jorar la calidad d e vida tanto de los actores vinculados al sector turístico di recta e indirectamente, como a nivel de la comunidad desde una dimensión integral. Teniendo resueltos estos asuntos de prim era relevancia, luego es posible pensar concretamente en la elaboración de u n plan estratégico de interpretación del patrimonio , visto como eje articulador en la gestión del territorio como destino turístico asociado al TIE. En esta orientación, Miró (1997, refe renciado en Ballart y Tresserras, 2001:178), plantea algunas cuestiones para la elaboración del plan estratégico. En primer término, decir que el responsable final de la planea ción y d irección estratégica es el planificador. Dicho sujeto debe contar con el respaldo y apoyo de todos los públicos de interés vinculados de algún modo con el proyecto de desarrollo turístico soste nible. Para nuestro caso de estudio, sería muy recomenda ble que dicha persona fuera oriunda del Oscar Fernando Basulto Gallegos 149 lugar, o poseer un elevado conocimiento de la zona, es decir, estar em papado del pensamiento/me ntalidad de la población del territorio. Esto porque, de acuerdo a lo que se viene planteando, hemos de trabajar c on la identidad de la localidad y su gente (campesinos, mineros, obreros, pescadores, citadi nos, artistas, artesanos, arrieros, etnias, etc.). Se ha de empatizar con los miedos, fobias, incertidum bres, anhel os, orgullos tanto de un pasado remoto como reciente, rasgos cu lturales (su arquitectura, sus tradiciones y costumbres, su gastronomía, sus m anifestaciones artísticas, etc.) Recordemos que para nuestro caso de estudio, estamos vinculando elem entos urbanos y rurales, presentes en nuestras dos muestras an alizadas. Es decir, tanto para el caso de Galicia, España como para lo abo rdado en la región del Biobío, Chile. Una vez que la figura del planificador territo rial del destino turístico es individualizada y comienza a trabajar con toda la comunidad, en dicha interacción es posible ir fortaleciendo cada vez más la dinám ica de trabaj o en equipos. Aquí en el trabajo diario para el desarrollo del destino, se verá realmente lo que la localidad está dispuesta a hacer, qué esfuerzos tienen m érito y, por ta nto, valdrá la pena el sacrifico. Parte fundamental del patrimonio es la comunidad que lo circunda, lo habita, lo dinamiza a través de su categoría de fuerzas viva s como representación y significación de elementos propios. Por lo tanto, la primera parte d e la estrategia – desde nuestra perspectiva y de acuerdo con lo qu e se viene analizando – , será canalizar los mensajes apropiados a la población local en virtud de lograr la cohesión social adecuada para poder llevar adelante una gestión estratégica – territorial con orientación turística, qu e sea exitosa y sostenible en el tiempo. Lo anteriormente planteado, nos ll eva a reflexionar respecto a que la planeación y dirección estratégica territorial, no son cu estiones aisladas ni distintas de la comunicación estratégica de dicha planificación, asociad a a la gestión territorial turística. Por el contrario, la com unicaci ón e información permanente respecto de los procesos que involucra la gestión estratég ica territorial, dirigida en un momento oportuno a los distintos públicos de interés, es fundamental siempre. En la construcción del presente marco teórico, se hace una distinción o clasificación de distintas etapas, nada más que por una cues tión pedagógica para facilitar la comprensión de algunos conceptos y procesos, pero esto no significa – bajo ningún punto de vista – Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 150 que las cuestiones aquí planteadas funcione n en dicho orden de aislamiento, en el ejercicio de lo cotidiano. Es decir, no quere mos que se entienda lo expuesto com o modelos rígidos, sino por el contrario, han de ser entendidos como una referencia en una realidad dinámica, cam biante e inestable, que por lo tanto, debe ser intervenida a través de estrategias flexibles. Continuando con las cuestiones analizadas por Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001:178 – 179), respecto a la elaboración de un plan estratégico de desarrollo de un destino turístico asociado al TIE, en nuestro caso de estudio, hem os de agregar algunos tópicos más, que se relaciona n con temáticas a tener en cuenta en el plan, según se viene desarrollando. En este momento, de acuerdo con Miró, es in teresante abordar la im portancia de definir los recursos patrimoniales en relación con su potencial. Los territorios poseen una determinada cantidad de recursos patrimoni ales, tanto naturales como culturales, pero no todos poseen el mismo potencial para atraer visitantes, tanto desde un punto de vista turístico como desde una orientación socio – comunitaria, a través de una utilización didáctica, pedagógica o científica tendiente a la cohesión social local. Una vez definido el patrimonio, se puede trabaj ar en el perfil de la audiencia real y potencial, y evaluar las dificultades y oportunidades relacionadas con la motivación tanto del visitante local como foráneo y la acces ibilidad al lugar. Todo esto depende de cuales sean los objetivos de la planificac ión estratégica territorial en cuestión. Otro aspecto fundamental, en estos momentos iniciales del plan de gestión, es evaluar la disponibilidad o potencial disponibilidad de r ecu rsos humanos y financieros. Se trata de saber cuál es la capacidad de inversión del terr itorio y el nivel de educación de sus habitantes, para determinar si es necesario o posible diseñar una oferta formativa que nos permita reciclar capital humano orien tado a los objetivos propuestos. En este sentido, Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001), señala el caso de un entorno rural, pues habitualmente no nos encontram os con personas con formación específica en el ámbito empresarial, por ejem plo, en la acogida y atención al visitante o en el de guías – intérpretes del patrimonio. Pese a ello, siem pre será posible, si existe la voluntad de las partes involucradas, diseñar una estrategia de reciclaje técnico – profesional de personas del lugar que busque n orientar sus esfuerzos laborales a la Oscar Fernando Basulto Gallegos 151 actividad turística. Este aspecto resulta muy impo rtante de tener en cuenta, en el caso de la Provincia de Arauco – Chile, pues ahí – en algunos sectores – el problema de la capacitación de personal local es una cuestión urgente, en m iras de un desarrollo turístico sostenible. En síntesis, siguiendo con Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001:178 – 179), en la línea de interpretación integral del patrimonio, y de acuerdo a nuestro caso de estudio, podemos señalar los siguientes objetivos genéricos respecto del proceso de planificación y dirección estratégica asociado al desarrollo sostenible de un destino vinculado al TIE: 1. Conservación y puesta en valor del patrimonio a partir de la generación de contenidos adecuados, y en sintonía tant o con el público local como con los foráneos. 2. Desarrollo económico relativo al desarrollo tu rístico. 3. Fortalecimiento permanente de la cohesión social local, mediante procesos educativos, actividad investigadora, act ivación de manifestaciones culturales, etc. Al tener en cuenta todos estos elementos y otros que puedan surgir, dependiendo de un contexto determinado, ya podem os apreciar el carácter estratégico de la gestión territorial vinculada – en este caso – al desarrollo turístico de una localidad, como una oportunidad de mejorar la calidad de vida de la comunidad. Es decir, podemos darnos cuenta de la importancia de generar alianzas estratégicas entre los diversos actores, que tendrán injerencia en poder cumplir con los objetivos propuestos. Es te importante aspecto será desarrollado con m ayor profundidad en el siguiente apartado . Ahora bien, una vez que hemos dado una ruta adecuada a nuestros objetivos estratégico – territoriales, continuando con nuestra adaptación de la perspectiva de Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001:179 – 180), basada en la interpretación del patrimonio, llegamos a bu en puerto pa ra comenzar a satisfacer demandas m ás específicas para la articulación de nuestro destino turístico vinculado al TIE. En este momento se entiende que es necesari o definir la especificidad y los contenidos de la oferta patrimonial. En nuestro tiem po, una correcta interpretación del territorio va Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 152 más allá de los tópicos utilizados en la presentación turística tradicional. Dicha interpretación, debe proveernos de ciertas claves orientadas por nuestros objetivos estratégicos, que generen una determinada le ctura del territorio. La interpretación debe centrarse en la dimensión simbólica del patr imonio y en la em oción individual, que se experimenta a través de su descubrimient o, contemplación y, sobre todo, vivencia. Por cierto, esto debe ser analizado y trabajado pens ando tanto en el público local com o en el foráneo. También, agrega Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001), se deben definir los sistemas de presentación del patrim onio. Para ello hay que tener en cuenta los tipos de patrimonio disponible, las caract erísticas d e las audiencias, tanto internas como externas y la disponibilidad presupuestaria, en la que además se incluye todo servicio complementario que influya en la calidad de la experien cia del visitante. Además, el proyecto turístico, necesariam ente debe ser viable desde el punto de vista económico, continua Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001). Por lo tanto, es indispensable perfilar el presupuesto de implementación y el cálculo de los gastos operativos, lo cual nos permitirá de term inar el umbral m ínimo de frecuentación que es necesario para garantizar la viabil idad del proyecto, y buscar acceder a las posibles vías de financiación. Esto pue de ser por concepto de subvenciones, esponsorización, inversiones privadas, etc., y una vez que el destino ya se encuentra disponible al público, por concepto de pago de productos y servicios. Lo importante es trabajar con tiempo en la captación de recursos. Finalmente, Miró (1997, referenciado en Ballart y Tresserras, 2001), refiere la necesidad de trazar una estrategia de promoc ión y m arketing que busque dar a conocer la existencia de la oferta turística y posicio narla a través de la permanente presencia en los medios de comunicación. En la actualid ad dicha presencia mediática debe darse tanto en los mass media tradicionales como en aquellos – no tradicionales – que hoy ganan gran terreno en la Red y a través de las NTIC´s, ad em ás, por la sintonía que estos últimos suscitan en el perfil del turista de l siglo XXI que ya hemos definido. Tam bién, Miró, recomienda realizar actividades de dif usión en el terreno mismo, así como exposiciones temporales, jornadas gastronómic as, ferias costumbri stas, conciertos o cualquier otra actividad de animación. Oscar Fernando Basulto Gallegos 153 La idea de todo el proceso de gestión estr atégica esbozado, es poder sintetizar los espacios para la presentación del patrimonio, desde una perspe ctiva de desarrollo local y regional sostenible, desarrollando rutas de acción turística, según las características y necesidades requeridas para poder vivir la experiencia de un patrimonio dado. De acuerdo a lo que ya se ha d esarrollado con respecto al perfil del turista asociado al TIE, en el escenario social comunicativo c ontemporáneo, hem os de pensar en ofertas turísticas basadas en el interés humano y en conexión con la realidad local. La interpretación patrimonial siempre busca la motivación del visitante para conocer m ejor y participar más en la vida del lugar. Com o ya se ha planteado, si queremos tener éxito en la presente iniciativa, no se puede enfocar la interpretación a espaldas de los intereses y voluntades de la población. La implicació n de la comunidad local es de vital relevancia, porque si no se siente identif icada con el proyecto, la iniciativa está destinada al fracaso. Es lo que veníamos diciendo en térm inos de cohesión social y territorial, en el apartado anterior. Nos parece relevante insistir en que creemos que en otras condiciones, no es posible trabaj ar en desarrollo local sostenible. Ahora bien, todos los esfuerzos desarrollados en el proceso de planificación y dirección estratégica para la articulación del destino as ociado al TIE, han de ir orientados a la razón de ser de dicho destino: la prese ntación del patrim onio. Dicha presentación, a decir de Ballart y Tresserras (2001:197 – 198), tiene que ser abierta y dinámica, lo que la mantiene en constante proceso de adapta ción. Como habíamos esbozado, la población muchas veces forma parte del propio patrimonio vivo, com o es el caso de las celebraciones de cultura popular y tradici onal, por lo que, generalmente, los propios habitantes del lugar, han de ser el autént ico m otor de iniciativas que permiten conservar y difundir el patrimonio en sus zonas, o dinamizarlo con acontecimientos festivos y culturales de amplia participación popular. V olvemos a señalar, por su relevancia fundamental, que la esencia del TIE está en su experiencia vivida entre personas, en vinculación con un patrimonio integral. Se ha analizado, a grandes rasgos, una visión propuesta para llevar a cabo un proceso de planificación y dirección estratégica, que permita la articulación de un destino vinculado al TIE. Para cerrar el ciclo y configura r nuestro plan estratégico a cabalidad, no podemos dejar de referirnos a la necesidad de – también – efectuar un control estratégico (Albizu, 1997) de todo lo realizado, como m e dida de evaluación d e la planificación Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 256 recibir mayor cantidad de turi stas y generar una imagen de m arca positi va en el tiempo o no. Otro elemento importante para analizar al consumidor/tu rista desde su propia subjetividad, tiene que ver con las motivaci ones que lo movilizan h acia algo o lo mantienen en ciertas condiciones de inter –relación. “La motivación es despi erta, tiene selectividad, reconoce claramente su objetivo, es un afecto intenso q ue no cesa, se incrementa cuantas veces se satisf ace y permanece en el tiempo”. Por ello, la motivación permite acercarnos a la conducta de consumo del individuo. La m otivació n parte del sujeto, pero para lograr su objetivo, a veces tiene que vencer obstáculos o barreras sociales (Carbajal, 2000:68). De esta manera la motivación surge del es tilo de vida del sujeto, en gran m edida, – según ya hemos señalado – , ya que una forma de vivir escogida por el individuo, es premisa y resultado del proceso de autorrealización d e su propia personalidad, constituyendo un elemento de contenido, que califica moral, cultural y políticamente al sujeto (Parra y Gutiérrez, 2003:7). Tampoco debemos olvidar, que el ser hum ano no es capaz de consumir la gran avalancha de información que circula en la actualidad, por lo que ingresa un b ajo porcentaje del cúmulo inform ativo en la conscien cia de los individuos. E n este sentido, la perc epción es la reina de la subjetividad, es decir, lo que yo pienso. “No m e importa lo que piensen, crean, sientan, comprendan, in terpreten, conozcan, sepan, experimenten o anhelen los otros seres humanos” (Carbajal, 2000:57), lo cual puede ser una postura frente a la vida o no, aunque la tende ncia de las practicas de consum o – en las actualidad – suelen derivar de una elección bastante individualizada o individualista, en base a un mercado de consumo que busca cap tar públicos cada vez más segm entados y especializados. Lo anterior no significa que no existan for mas de consum o masivo como, por ejemplo, ciertos aparatos tecnológicos de moda. Pe ro en el ám bito relacionado con el Turismo de Intereses Especiales – que estamos analizando aquí – , al tratarse de una form a de vivencia intercultural, donde la motivación de l turista para llegar al lugar, pasa por ciertos rasgos de intensa depuración en cu anto a gustos de consumo, es m uy probable que estemos frente a un público extrem adamente segmentado y especializado. Oscar Fernando Basulto Gallegos 257 Es decir, estamos frente a un consumidor/t urista que no sólo visita un centro de interpretación patrimonial, ni come en un re staurante de comida típica del lugar, sino que busca un cúmulo de vivencias que le oto rguen una experiencia de vida memorable, obteniendo algo que antes no tenía y que lo al canzó en la cotidianidad experimentada. Mejor dicho, como turistas estaríam os fre nte a una sensación, que le va otorgando más sentido a nuestras vidas. Esta sería la esenci a del Turismo de Intereses Especiales, desde la perspectiva de llegar a la subjetividad de los individuos. Pero al mismo tiempo, aparte de ver la visi ón del consum idor/turista, también hay que ver la del destino turístico de donde brotan lo s m ensajes y las imágenes de m arca. En este sentido, es importante trabajar con la s percepciones que rondan la relación entre el potencial visitante y el destino, de modo de ajustar una im agen de marca que nos permita empatizar con la subjetividad de individuo, encontrando puntos de convergencia con el propio destino desde su carácter tam bién subjetivo. Para que exista realmente convergencia y no divergencia entre el sujeto y el destin o – a nivel intersubjetivo – , será fundam ental discriminar sobre aquellas percepciones estereotipadas que se deba evitar, tanto emanadas del sujeto como del propio destino, pues creemos de vital relevancia que la imagen de marca territorial v inculada al TIE, no se construya sobre estereotipos de ninguna es pecie, de lo contrario, desde un punto de partida ya comenzamos a relacionar nos a través de una imagen intersubjetiva viciada. De este modo, la imagen de m arca turística de l destino, d ebiera generarse en base a sus lineamientos socio – históricos y culturales – según hemos venido planteando en este estudio – pero, a su vez, valorando al consumi dor/turista en la comprensión de sus emociones, sus sentimientos, sus afectos y sufrim ientos, ya que, todas las personas recepcionan la realidad de distinta manera. Una puede disfrutarla, a otra resultarle poco trascendente y otra sufrirla (Carbajal, 2000: 158), por lo que el componente subjetivo del individuo vuelve a poseer altas cargas de rele vancia, que siempre deben ser tenidas en consideración. Más aún, cuando estamos trabaja ndo en m ateria de Turismo de Intereses Especiales, debido a su alto grado de espe cificidad y segmentación de públicos que – de acuerdo a lo ya planteado – , supone a nivel de generación de imagen de marca, un trabajo de alta depuración y técnica. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 258 Ahora bien, otro ámbito de análisis en torno a la problem ática que nos supone la subjetividad, en relación con la perc epción de una imagen turística y el consumo de sus productos, que nos parece pertinente aborda r aquí, tiene que ver con los elementos biológicos del ser humano, en perm anente c onflicto con la presión ejercida por la cultura y por el sistema económico – social imperante, en el que nos movem os para bien o para mal. Es decir, dentro del paradigm a neoliberal que, hoy por hoy, se está imponiendo en las formas de interrelación societal. En este sentido, desde “el punto de vist a genético, que es esencial en biología, se conduce a la formulación de un concepto básico: el de instinto. Dicho instinto es la base de lo que Freud denomina explicación dinámica de lo psicológico. Según Freud, los organismos están originariamente en equilibr io o constancia; tal equilibrio queda roto por la acción estimular externa o interna, que, de todas m aneras, el organismo – que obedece al principio de constancia (homeostasis) – trata de recuperar. Toda carga estimular conlleva una tensión en el organismo que éste debe resolver mediante una descarga que se logra a través de la acción del instinto ” (Vargas, 2003:2– 5). Si la subjetividad está sujeta a estas fuerzas, las cuales operan desde el i nconsciente, las dimensiones conscientes de la psique quedan devaluadas a funci ones laterales o de segundo orden. Se señala que “la conciencia no puede ser un carácter general de los procesos anímicos, sino t an sólo una función especial de los mismos” ( Vargas, 2003:6 – 7). Por tanto, la conciencia sería sólo la punta del iceberg de naturaleza inconsciente, es decir, una especie de isla absolutamente so litaria en medio de un océano subjetivo inconsciente, lo que dificulta aún más llegar a las personas de un modo deseado, en e l intrincado escenario que nos plantean las comunicaciones de naturaleza subjetiva e intersubjetiva, pues no es posible concebirlas de otro modo. Asimismo, la verdadera diferen cia entr e una representación inconsciente y un pensamiento, consistiría en que la prim era permanece oculta, mientras que el segundo se muestra enlazado con representaciones verbales. Lo que significa que ni el pensam iento ni su expresión lingüística pueden ser calificados como claros y transpa rentes para el propio sujeto que piensa o habla. De este modo, la realidad subjetiva nos diría que los mensajes y las representacion es sociales son percibidas, más de modo individual que colectivo (Vargas, 2003:7). Oscar Fernando Basulto Gallegos 259 De este modo, cualquier expresión racional , alusiva a algún precepto requiere de una interpretación subjetivada. Es decir, “el universo moral (lo que se relaciona con la culp a, la angustia, los dilemas, etc.) se convierte en el más personal e idiosincrásico de los asuntos” (Vargas, 2003:8), lo cual de todos modos – y sin duda alguna – va a repercutir en las relaciones sociales intersubjetivas que se establezcan. Y por cierto, tam bién, en la interacción entre el sujeto y el destino turístico. Aquí vemos nuevam ente – de acuerdo a lo que veníamos diciendo – la importancia de que la m ar ca territorial logre establecer una imagen que no sea disonante, con las conce pciones de mundo más arraigadas en la subjetividad de sus segmentos de interés, individualizados como turistas. El asunto se explicaría – nuevamente – en que el sujeto, ve toda la vida como un intento de revestirse de sus propias metáforas. Vincul a la contingencia a su personalidad, con el afán por construir sistemas valóricos que se acomoden a su entendim iento de la vida. “Echa abajo las distinciones tradicionales entre lo más elevado y l o más bajo, lo esencial y lo accidental, lo central y lo periférico. Modo de decirnos qu e la conflictividad idiosincrásica interna a la s ubjetividad de cada cual nos imposibilita para toda comprensión totalizante, universal y definiti va de lo que es el hombre y de lo que éste puede hacer individual y colectivam ente” (Vargas, 2003:11) . Todo este fenómeno biológico y psíquico arrastrado hacia rasgos cognitivos y sociológicos, sin duda que nos ayuda a comprender mejor – según decíamos – algunas situaciones compulsivas que se presentan en la tensión de la vida social, como las relativas a actos de consumo, desde la subjetividad del individuo hasta sus relacion es intersubjetivas en sociedad, pues habitualment e la pub licidad tradicional ha tratado de llegar a estos actos compulsivos del org anismo humano, para canalizarlos en la materialización de una compra. En nuestro caso de estudio, lo expuesto puede tener interés no sólo respecto de su influencia en la percepción de la imagen de m arca turística – como habíamos dicho – sino que, también y tal vez en mayor m edida, los actos compulsivos – en cuestión – pueden influir en la decisión de viajar al des tino turístico y vivir una experiencia de vida propuesta en el destino, desde su carácter intersubjetivo en el marco del Turismo de Intereses Especiales, que estamos pr oponiendo en el presente estudio. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 260 Así las cosas, a modo de ir cerrando este m omento del análisis, que pasaba más por la individualidad del sujeto, – ahora – también es importante prec isar que su personalidad toma una posición activa con respecto a los roles que realiza, expresando su grado de aporte a la sociedad, es decir, su activismo social, marco en que tiene la oportunidad de identificarse como sujeto en el d esempeño de sus roles, que son ente ndidos como la configuración jerárquica y subjetivam ente determinada del aspecto funcional d e la relación individuo – sociedad, que es síntesis de condici onantes individuales y sociales, y de las actividades y contactos comunicativos del sujeto (Parra y Gutiérrez, 2003:7). Es decir, aquí podemos observar claramente co mo el sujeto desde su individualidad subjetiva, posee una relación de directa interdependencia en relaciones com unicativas intersubjetivas, que se dan en el sistema soci al. Es por ello, que en el presente aparta do, estamos realizando un esfuerzo por aunar ambas dim ensiones (sujeto y sociedad), con motivo de ir comprendiendo cómo opera una im agen de marca – en nuestro caso de estudio – asociada a un territorio vinculado al TIE. Ahora bien, volvemos sobre el concepto de Sociedad Informe (Imbert, 2010), señalado en el apartado anterior, pues vamos a intent ar profundizar en un análisis intersubjetivo, donde lo relevante es que la sociedad no ti ene claro los límites de su propia actuació n , se rige por el deseo (una figura de constan te insatisfacción, cuya continua renovación es la condición misma de su existencia), y se desenvuelve en la permanente tensión: lo tensivo como lo que no se resuelve, ni narrat iva ni simbólicam ente hablando. Se trata de una expectación permanente, basada en un principio general de contenido simbólico – inherente al modelo de la sociedad de consumo – , ante un nuevo objeto, fuente de una satisfacción mayor, como si se pudieran borrar por completo las carencias propiamente humanas. Se busca un mundo ideal, en el que no haya obstáculo entre el sujeto y su objeto de placer (Imbert, 2010:20 – 21). Quizá, dicho objeto de placer – para nuestro caso de estudio – pueda estar representado por la marca turística, en el caso de la visión de un turista, que si encuentra un orden de sentido subjetivo, es probable que se incline por consumir dicha m arca, llegan do a viajar al destino y viviendo una experienci a memorable, basada en el Turismo de Intereses Especiales. A su vez, como adelantábamos y de acuerdo con Imbert (2010:26 – 27), la relación entre Oscar Fernando Basulto Gallegos 261 el sujeto y lo social se ve permanentem ent e afectada. Hay una manera de vivir la relación con el otro, con el conjunto social, de tipo ambivalente, vivida sin contradicción: un estar a la vez dentro y fuera de la sociedad, un modo de no comprometerse del todo que rompe con la d ivisión tradicional entre integración y marginación. Se puede plantear la existencia de un sujeto borderline, en los lím ites de la integración, a veces de la moral dominant e y de los modelos al uso. Es un sujeto integrado socioeconómicamente, pero que se permite continuas libertades en lo vivencial, que se auto – concede una especia de libre – albedrío. El estar al margen de las normas, es una actitud que tiene algo de lúdico. Es un juego con las no rmas y con los límites para eventualmente vol ver a ellos sin otra opción. En este sentido, creemos que el Turismo de Intereses Especiales, tiene m ucho que ver con esta forma de expresar m omentos de la vida, relativos al sujeto borderline. Por lo tanto, una marca turística contem poránea, puede manifestarse a través de productos turísticos novedosos, alternativos – si se quiere – desde una configuración sociocultural que parte desde un imaginario del propio de stino, según ya hemos planteado. Esta puede ser una forma para que la m arca turística, prim ero , emane con honestidad desde lo propio y luego cale hondo en el potencial turista. Además, la Sociedad Informe, es un sistem a de representación donde el sujeto ve difuminados los contornos de referentes fuertes, donde el cuerpo, la identidad, la violencia, la muerte, el sexo y la propia realidad , ya no tienen límites claros y el sujeto tiene la tentación de explorarlos, o de salt árselos, de ir siempre más allá (Im bert, 2010:27). “Incluso podríamos decir que, se ha fagocitado la imagen del otro – precisamente porque se ve reducido a pura imagen, icono – , con la masificación del exotismo y la apropiación individual de los si gnos del otro, de sus estéticas, o más bien la transformación de los códigos en atributos, por ejem plo: modas étnicas. El modelo del bricolaje – la identificación con signos dispersos, desvinculados de su contexto de origen – , prevalece sobre el modelo de identidad. La identidad como construcción propia, la cultura como idiosincrasia, el fragmento puede imponerse sobre el conjunto” (Im bert, 2010:79). Es importante aquí, el ejem plo otorgado por Imbert (2010), respecto de las modas étnicas, pues esto en la actualid ad const ituye un aspecto configurador de imagen de Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 262 marca muy importante, en m ateria de Turismo de Intereses Especiales, en diversos lugares del mundo. Lo étnico está de moda, se le está reconociendo un valor patrimonial que el turista quiere vivir. No se quier e perder la oportunidad de ser parte de lo desconocido, a nivel turístico, en un fragm en to de realidad de vida que nunca se olvidará. Es decir, el sujeto busca ir redu ciendo vacíos, que en este caso, van llenando el uso de marcas territoriales. Asimismo, es interesante recordar que la provi ncia de Arauco, en la región del Biobío – Chile, cuenta con “patrimonio vivo” en materia étnica – si se quiere – , pues como hemos dicho, existe presencia del pueblo Mapuche en esta zona. Por lo tanto, desde la perspectiva del Turismo de Intereses Especi ales, dicho componente étnico ha de ser uno de los ejes articuladores, en materia de identidad e imagen de marca turística del destino. A su vez, el concebir una imagen de marca – o si se nos permite – el nombrar y reconoc er en la dinámica social contem poránea, in troduce la subjetividad, emanación del yo, facilitando la apreciación personal dentro de una dialéctica entre sujetos y objetos. Entonces, se producen identificaciones con el mundo de los objetos, son situaciones creadas subjetivamente con sus respectivos roles y también con im ágenes asociadas a marcas de diversa índole. Entonces, aquí todavía podem os apreciar una cu ltura basada en las marcas de identidad como representación de lo propio, pero nos da mos cuenta com o ya estamos asentados en una cultura, donde se habla de identidad de la marca (Imbert, 2010:246 – 247), así como lo hemos venido analizando en este es tudio. Por lo tanto, volvemos a señalar que lo que nos parece más importante, es insist ir sobre la identidad cultural de una comunidad local, para luego pensar en una identidad de marca que sea un apéndice de lo anterior, pensando – sobre todo – en la imagen de marca de un destino vinculado al T IE. De esta manera, queremos decir que la marca, hoy por hoy, está siendo considerada, en cierto modo, como la identificación a un produc to de m arca, a una imagen de marca – esto es una identificación genérica – , la que define a un individuo formando parte de un conjunto. El sujeto, muchas veces, se de senvuelve en una tribu (Maffesoli, 1990), con todas sus micro – comunidades y subculturas, modas e iconos que vehiculan la acción social (Imbert, 2010:247). Oscar Fernando Basulto Gallegos 263 Sin duda que lo anterior sucede, pero ello no significa que sea el único modo en que estén operando las marcas, cualquiera sea su naturaleza. Es por ello, que ahora preferimos referir a la imagen de m arca desde su personalidad, emanada de u na identidad cultural de marca. Para nuestro caso de estudio, como ya hemos dicho, esta imagen de marca turística ha de basarse en la identidad cultural de una comunidad local, pues es allí donde está emplazado nues tro destino vinculado al TIE. Y en este caso, creemos que la marca ha de tener un acercam iento subjetivo con su público, es decir, un acercamiento person alizado, individualizado, segm entado a tal nivel de especificidad, que cada persona perc ib a que recibe una invitación directa a vivir una experiencia de vida, trabajada en la justa medida de sus requerim ientos y anhelos. Pero, en efecto, la experiencia ofrecida ha de ser honesta – como hemos señalado – debe emanar de la cotidianidad del lugar, no podemos caer en la “paquetización turística”, que nos ha ofrecido por años la publicidad tr adicional, sino nos estaríamos alejando de la esencia del TIE, con vocación cultural , que estam os proponiendo aquí. Si el público entiende, que le están entregando algo en la línea de lo que Ibáñez explica a continuación, una imagen de marca territo rial turística – en el caso del presente estudio – , pierde todo sentido. Tu identidad social, dijo Jesús Ibáñez (citado en Imbert, 2010:247 – 248), es función de las marcas que compras y consumes. En este sentido, continua Ibáñez, la función de la publicidad sería clasificar a los consumidores – producir grupos serializados de consumidores, de acuerdo con el principio se gún el cual uno vale por lo que consume – . El consumo marca al consum idor como miembro de un grupo de consumidores de una marca. La publicidad no habla del mundo, construye el mundo, lo sim ula. 4.4.1. Articulación de la imagen de m arca turística, desde la comunicación virtual Ahora bien, hemos de pasar a otro ámbito, que reviste gran relevancia para nuestro análisis de la imagen de marca turística, vista a partir de su articulación desde componentes de subjetividad hacia una integración en sociedad, pues hoy por hoy, dicho proceso tiene mucho que ver – en todo momento – con el fenóm eno de la comunicación virtual. Es decir, actualmente se puede apreciar un carácter diferenciador Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 264 del ciberespacio con los mass media tradicionales, que históricamente han retratado un escenario social comunicativo, aquí entendido como un territorio vinculado al TIE. En este sentido, retratamos lo que quere mos decir, adaptando a las necesidades de nuestro estudio, el siguiente ejemplo de Wa lser (citado en Pérez, 2010:140), respecto al asunto de los procesos comunicativos. Por una parte, m ientras los dramaturgos y/o los cineastas procuran comunicar la idea de una experiencia, a través de un entramado discursivo de alta referencialidad expresiva. Po r otra parte, a su vez, el fabricante de espacios ciber, organiza un lugar para que un público actúe directamente en su interior, y no solamente para que un auditorio imagine que experimenta una realidad interesante, estimulante, excitan te – o de cualquier otra referencialidad – sino que la idea de la comunicación virtual, es poder comenzar a experimentar “directam ente” una vivencia, aunque todavía no te encuentres físicam ente en el destino turístico. De este modo, el creador del ciberespacio nunca puede esperar comunicar una realidad particular, sino que más bien se h abla de presentar oportunidades para que ciertas realidades puedan surgir. El cineasta dice: “ Mire yo le voy a mostrar ” . El creador del espacio ciber dice: “ Preste atención, le ayudaré a descubrir ” . Y esta es la verdadera oportunidad que tenemos en estos momentos en el ciberespacio: que cierta clase de realidades, como el espacio público, puedan surg ir (Walser citado en Pére z, 2010:140). En esta línea de entendimiento, al referi rnos al ciberespacio, lugar dond e acontece la comunicación virtual por excelencia, tam bién nos parece relevante señalar, que el individuo – desde su propia subjetividad – se va erigiendo com o el autor de su propia escenificación. Es decir, ya no valen los an álisis basados en la manipulación, y el esquema comunicativo no responde a un m odelo lineal sólo de ida y vuelta, sino que estamos frente a una comunicación multibanda, de tipo m ultidireccional, que rompe con los mecanismos tradicionales de transmisión de la inform ación. Además, se produce una hipervisibilidad en cuanto a los procesos info – comunicacionales, cuando se amplía la ag enda de contenidos y, sobre todo, cuando la publicitación llega a ser condición indisociab le de la existencia social del objeto, y también del individuo. Sin visib ilidad, hoy, no hay sociabilidad posible que valga, ni sujeto que tenga su lugar en el mercado de la imagen, lo que dificulta el trabajo de introspección (de conocim iento del yo) y de construcción de la identidad (de integración Oscar Fernando Basulto Gallegos 265 del individuo a la comunidad) (Imbert, 2010 :19). Para nuestro caso de estudio, hemos de plantear la necesidad, de realizar una introspección subjetiva que tenga b uena acogida, a través de la identidad de marca del destino turístico. O lo que sería lo mismo, aquí pod emos vol ver sobre la relevancia de visibilizar los elementos fundamentales de nuestro im aginario social urbano/rural del TIE, en virtud de establecer una comunicación afable y cercana con nuestros públicos. Esto lo estamos entendiendo, en la medida que es necesario ll egar hasta las subjetividades personales, con nuestra marca territorial del destino turístico – también subjetiva – por cuanto, entre subjetividades humanas interactuando en sociedad, hem os de establecer puntos de encuentro que favorezcan una interacción cercana con los potenciales turistas, tanto a nivel virtual como durante la experiencia de la v isita al destino, vinculado al Turismo de Intereses Especiales. En este sentido, también es relevante señalar qu e la comunicación virtual en Red – hoy por hoy – va íntimamente ligada a las redes soci ales y al uso de las nuevas tecnologías de la información y comunicación (NTIC´ s), según ya hemos comentado en otros apartados. De este modo, el mercado de bienes simbólicos – imágenes y representaciones – presentes en el territorio vinc ulado al TIE, también tendrán su momento de interacción intersubjetiva entre los turistas y con el destino, y viceversa. Así las cosas, de acuerdo con Imbert (2010: 248), los medios audiovisuales electrónicos serán por momentos nu estra imagen de marca turística. Más allá de la categorización social, de la edad y del sexo, la vinculaci ón a través de las NTIC´ s, va entregando rasgos de identificación que – en nuestro caso de estudio – nos puede alejar o acercar de una experiencia de vida, a través de l Turismo de Intereses Especiales. De este modo, de acuerdo a lo que venimos planteando, no es extraño decir que Internet – la comunicación virtual – presenta múltiples complejidades que nos deben ocupar, por ser muy cuidadosos en su uso. Es to porque, entre otros aspectos, la Red de Redes permite al sujeto una perm anente const rucción/deconstrucción de la visión/versión social, un espacio donde todo es posible porque nada es comprobable, espacio infinito más allá de los límites, donde hasta la id entidad del sujeto es sujeta a cambios, transformaciones, y que permite vivir vidas m ú ltiples que se mueven entre el anonimato y la máscara (Imbert, 2010:28 – 29). Oscar Fernando Basulto Gallegos 273 1. A NTECEDENTES PARA REALIZ AR EL ESTUDIO Antes que todo, nos parece apropiado explicar qu e la presente investigación, surge de la necesidad detectada producto de la e xperiencia profesional y académica del investigador, sumado al trabajo como consultor en com unicación estratégica y turística en la Provincia de Arauco, y en la ciudad de Concepción, además de otros lugares de la región del Biobío – Chile. Mediante un trabajo constant e en la región del Biobío, donde debemos destacar la labor de nuestra consultora Anatema Comunicaciones Ltda, es que hem os podido comprender mejor nuestro tema de investigación. Dichos trabajos nos dieron luces respecto de las deficiencias existentes en la región del Biob ío en materia turística. Además, gracias a una alianza estratégica con otras consultoras, con sede en la ciudad d e Concepción – Chile, fue posible realizar algunos trabajos y asesorías respecto de problemas de cohesión social y territorial en materia de des arrollo de proyectos conjuntos, así como también, trabajos relativos a avanzar en planificación estratég ica – territorial. Lo que queremos retratar es que la necesidad de realizar este estudio, no surgió de un día para otro, sino que fue cuajando a trav és de nuestro ejercicio profesional en los últimos años. Es por ello que creemos pertinente señalar algunas experien cias, que fueron de gran relevancia para motivarnos a desarrollar esta investigación . No podemos dejar de mencionar el Programa Radial “S oñar no cuesta nada”, en que motivábamos emprendimientos de negocio e iniciativas sociales. Este program a nos permitió conversar con la gente de Lota y la vecina provincia de Arauco, dándonos cuenta de sus problemáticas para emprender y d esarrollar proyectos. El programa consistía en un espacio de conversación de 21.00 a 22.00 horas, em itido desde la Radio Matías Cousiño de Lota – Chile, en que tuvimos participación entr e los meses de m ayo y agosto de 2011. Otro proyecto relevante que influyó en la decisi ón de realizar esta investigación, fue el de “Posicionamiento Territorio Arauco como destino turístico”, contratado por el Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR) y efectuado entre noviembre y diciembre de 2009, y enero de 2010 en la Provincia de Arauco – Chile. También, tuvimos la oportunidad de realizar una “Asesoría de Marketing Turístico”, que nos permitió visitar algunas iniciativas turísticas en la misma Provincia de Ar auco, lo que conllevó la Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 274 elaboración de un informe técnic o, solicitado por CORP ARAUCO 34 en marzo de 2009. Estos trabajos nos retrataron ampliam ente la situación vivida en dicha zona, respecto a nuestros temas en cuestión. En otra oportunidad formamos parte de un equipo de trabajo, que nos convocó en calidad de investigador científico – social y asesor comunicacional y de m arketing. El proyecto se realizó en una localidad cercana a Concepción llamada Valle del Itata. Si bien esta localidad no es parte de nuestro objet o de estudio en la presente investigación , fue una experiencia notable para identificar la existencia de problemas similares en cuanto a cohesión y organización social, en desmedro del desarr ollo turístico en distintos lugares de la región del Biobío, as í como también, se detectaron falencias en cuanto a la consolidación de una imagen tu rística emitida desde las localidades. El proyecto se denominó “Construcción y diseño de marca territorial para el Valle del Itata”, fue contratado por SERNATUR y solicitado por un organism o, también público, llamado Chile Emprende. Dicha experien cia pr ofesional se efectuó entre diciembre de 2008 y marzo de 2009. Otra experiencia laboral que retrata claramen te la disonancia existente, entre la imagen emitida desde el lugar y la percibida por el vi sitante, en toda la zona de Lota y Arauco – Chile, la vivimos en marzo de 2008, cua ndo tuvimos la oportunidad de trabajar con alumnos de intercambio, fundam entalmente estadounidenses, canadienses y europeos, en el Centro de Formación Técnica (CFT) Lota – Arauco. En dicho centro desarrollamos junto a un equipo de trabajo, un programa de nivelación idiomática del castellano para los estudiantes de intercambio. Nuestra sorp resa fue muy grande al constatar que lo qu e ellos habían escuchado, o sabían, o se les había inform ado respecto de Chile, de la región del Biobío, de Lota y Arauco, e inclus ive del CFT, distaba mucho de lo que realmente percibían al estar en el lugar, por lo que nos dimos cuenta de la existencia de dicho problema, y de que su raíz estaba en la imagen emitida, que es lo que se trabaja fundamentalm ente en este estudio desde la pe rspectiv a de los imaginarios sociales. Por este motivo, es que estamos buscando re – configurar el imaginario turístico de nuestras zonas objeto de estudio en Chile , tratando de partir por una re – identificación de sus identidades culturales locales. 34 Corporación de Desa rrollo Económico – Social de la Provincia de Ara uco. Oscar Fernando Basulto Gallegos 275 También contribuyeron en nuestra comprensión del fenóm eno en estudio, la participación en algunos proyectos editoriales. El prim ero de ellos fue una revista – guía de reportajes y difusión turística de la ciu dad de Concepción – Chile, en la que colaboramos con reportajes en búsqueda de la identidad local, lo que nos permitió darnos cuenta de lo difícil que era hablar de la identidad de la ciudad de Concepción, aun habiendo nacido allí. Dicha revista se llama “Guía Tip. Concepción: Turismo– panoramas” , donde participamos durante el año 2006. Luego, sucedió algo parecido con nuestra colab oración como colum nista en la “Revista Hatuey” – con sede en la ciudad de Chillán, región del Biobío – , donde durante el año 2006 y 2007 se nos encargó desarrollar columnas culturales, llamando poderosamente la atención que la línea editorial de la revista privilegiara lo foráneo y no lo local a través de sus manifestaciones culturales, lo que nuevam ente nos lleva a la reflexión sobre las problemáticas de identificación cultural que ex isten en la región del Biobío y en todo Chile, aspecto que es profundizado en el apartado de análisis de información y en las conclusiones del presente trabajo. Posteriormente en el año 2009, junto a un colega, escribim os un libro llamado “Há bitat, quien conoce su entorno domina sus fortalezas ”, texto donde constatam os con nuestras experiencias profesionales y personales en la región del Biobío, algunas problem áticas relativas a la identidad regional, la identi dad de Concepción, la gestión de un proyecto serio de marca ciudad y marca regional, en tre otras deficiencias de planificación estratégica, que ralentizan el desarrollo territ orial en su conjunto, de acuerdo con lo que hemos estado planteando. Desprendemos de lo que venimos señalando, que los problemas detectados a nivel organizacional y empresarial, de cohesión social, de planificación estratégica – territorial y turística, se derivan en parte de una f alta de coherencia de la im agen identitaria – cultural que emite la Provincia de Arauco. Lo mismo ocurriría con la imagen de la ciudad de Concepción, la región del Biobío en su conjunto y, de alguna manera, es un asunto generalizado en gran parte de Chile, pues no se está trabajando – en general – con la convicción de la relevancia que posee au nar esfuerzos desde la cohesión social y el compromiso con un proyecto común, lo cual repercute negativamente en la imagen emitida desde la comunidad local. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 276 Ahora bien, hemos detectado en Galicia – España un foco de desarrollo turístico con identidad y cohesión, bastante más avanzado que lo que ocurre en la región del Biobío en Chile. Es por ello que trabajamos con la visibilización del imaginario turístico de Santiago de Compostela y Allariz, para cont ar con elementos que de alguna m anera nos permitan ir configurando el imaginario turí stico en la ciudad de Concepción y en la Provincia de Arauco en Chile. Dicho lo anterior, entendemos que nuestro problema de investigación responde a un fenómeno multi – causal, que corresponde a un tejido social policontextural 35 en un sentido Luhmanniano. En este escenario, hemos optado por basar nuestro estudio en una mixtura de diversos preceptos teórico – epistemológicos y metodológicos que consideramos complem entarios, aquí interesantes y novedosos en su aplicación, y muy atingentes para tratar nuestro objeto de estudio. En el desarrollo de este capítulo se irán tratando todos los elementos necesarios para comprender nuestro proceder como investigador. 2. F UNDAMENTOS TEÓRICO – EPISTEMOLÓGICOS DEL MÉTODO INVESTIGATIVO Hoy por hoy, no nos parece aconsejable plantear una visión desde una perspectiva epistemológica cerrada, pues las complejidades presentes en las sociedades contemporáneas, requerirían de un múltipl e enfoque para alcanzar un apropiado estado de comprensión. He aquí nuestro afán por desarrollar una mixtura teórico – metodológica que nos permitiría abrir un horizont e de visibilidad, buscando una visión pluridimensional, transdisciplinaria e intercul tural, en pos de transgredir la transición 35 “Las evidencias básicas, de las que vivim os y en las que creem os o estamos (com o afirma Ortega), no se generan m e diante ‘representaciones’ c olectivas que los in dividuos copiam os en nuestro comportam iento cotidiano, ni tampoco m ediante ‘concien cias colectivas’ o ‘arquetipos’ procedentes de estadios anteriores de la humanidad. Nuestras e vid encias provienen de las plurales referencias emitidas recursivamente por las instituciones que pu gnan entre sí por definir realidades cr eíbles. No es cierto que nos hayamos quedado sin referencias, si n valores, sin ideales. Lo que sucede es que han desaparecido los absolutos que les daban a unos u otro s la categoría de únicos. Vivimos en unas sociedades en las que las formas de entrelazarse las experiencias y las ideas, los tie mpos y los espacios, las historias y los proyectos no sólo prese ntan diferentes tramas y figuras, sino que el primer derecho que reclam a el individuo es el derecho a la diferencia. No porque ya se haya conseguid o la igualdad (y la libertad, y la fraternidad), si no porque no nos sirven l os caminos o m odelos que construyeron las anteriores gene raciones sobre la exclusión de la m ayoría de los tipos de racionalidad que c onstituyen nuestra vida. Estas sociedades e n las que vivim os son por ello po licontexturales” (Pintos, 1999: 9). Oscar Fernando Basulto Gallegos 277 paradigmática que se aprecia en nuestro tiempo. Transición que – nos parece – está afectando todo el quehacer humano, y por cierto también el mundo de la investigación científica social. Ahora bien, nos resulta necesario hacer la siguiente aclaración. Epistemológicamente hemos abordado nuestro estudio, en palabras de Santos (2009), desde una epistemología de la visión, es decir, con la convicción de que es posible generar conocimiento a través de una aventura investigativa solidaria que perdure en el tiempo. “L a solidaridad como forma de conocim iento es el reconocimient o del otro como igual, siem pre que la diferencia le acarree inferioridad, y como difere nte, siempre que la igualdad le pong a en riesgo su identidad. Habiendo sido sobre – socializados por una forma de conocimiento que conoce imponiendo orden, tanto en la naturaleza com o en la sociedad, nos es difícil poner en práctica, o siquiera imaginar, una forma de conocimiento que conoce creando solidaridad (…)” ( Santos, 2009:87). En dicho escenario epistemológico, creemos sano referirnos a formas de conocim ientos permanentemente ausentes, al ser postergados por la teoría crítica euro – centrista 36 , es por ello que consideramos muy relevante hacer este estudio, que de alguna manera nos permite contrastar y ha cer visible otras re alidades sometidas a distintos niveles de análisis, como es el caso de la deconst rucción y reconstrucción del imaginario social urbano/rural del Turismo de Intereses Especiales, partiendo en Galicia – España para finalizar en la región del Biobío – Chile. Concibiendo de este modo la investigación, he mos decidido abordarla a través de una combinación de elementos caracterí sticos de algunos paradigmas de investigación. Es 36 Un ejemplo significativo de esta cosm ovisión euro – centrista lo representa la Escuel a de Frankfurt, donde intelectuales – con fuerte influencia en Marx y Weber – como Benjamín, Adorno y Horkheim er, rechazan categóricam ente la ideología del progreso, heredada de la Il ustración. Dicha crítica radical de la modernida d – profundamente im pregnada de religiosidad mesiánica – , sigue estando inspirada por valores modernos (igualdad, liberaci ón, democracia) y por doctr inas revolucionarias (socialismo, anarquism o, marxismo) definitivam ente modernas. En otras p ala bras, se trata de una crítica m oderna de la modernidad, de un debate que rev ierte contra la m odernidad sus propias armas, cuya discusión sigue teniendo como horizonte la produ cción consciente de norm as ético – jurídicas universales (Löwy, 1990:23 – 26 – 29). Normas provenientes de la mism a visión euro – centrista de hacer teoría que venimos analizando. He aquí la necesidad de emprende r nue vos planteam ientos críticos que busquen abordar discusiones de quie nes todavía no han sido escuchados. Desde una perspectiva teórico – metodológica en el modo de hacer ciencias sociales, es lo que Santos (2009) ha publicado co mo “Una epistem ología del sur: la reinvención del conocim i ento y la emancipación social”. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 278 por ello que se utilizan rasgos de la Fenom enología 37 , entendiendo, según plantea Sandoval (2002:31 – 32), que la orientación fenomenológica es com ún a las opciones de investigación cualitativa. En el presente est udio se trabaja con las categorías de sujeto, subjetividad y significación, desde una visión m ás bien fenomenológica, basada en los conceptos de interioridad y vivencia. Al trabajar con entrevistados se persigue un conocimiento desarrollado a través de las pe rcepciones, sentimientos y acciones de los actores sociales, lo que resulta pertinente y significativo. La Fenomenología le otorga dinamismo y flexib ilidad al estudio. De este modo, “todos participan de la dinámica investigatoria, tanto el investigador que controla el diseño como los sujetos que integran el objeto de estudio, todos pueden preguntar y responder” (Mejía, 2001). Tendemos a creer que el debate contemporáneo en materia investigativa no debe ser en la línea de la radicalidad epistémica. Por el contrario, es por ello que estamos abordando una propuesta participativa e inclusiva en que el Constructivismo Sistémico 38 también posee un papel fundamental. Podemos reparar en la importancia para el constructivismo de una teoría del sujeto libre de sesgos o trampas que puedan otorgar ciertas visiones estructuralistas o cualquier otra for ma de radicalidad. Buscam os un punto de inflexión entre el Constructivismo y la Fen omenol ogía que tienen mucho que aportar en el estudio científico de las ciencias sociales. Para comprender mejor la orientación que vamos siguiendo, Von Glaserfeld (2001) argumenta que el Constructivismo es una teoría del conocim iento, no del ser 37 “La fenomenología (del griego φαινόμε νον = lo que se muestra) es un m étodo que consiste en describir lo inmediatamente dado en la conciencia. Los fenóm enos, cuyo estu dio es el objeto de la fenomenolo gía, no debe entenderse en el senti do subjetivista de Kant , como si detrás del fenóm eno se agazapase la cosa, ni en el sentido positivista de Com te y Taine, si no en el sentido de lo inmediatam ente dado en la conciencia. La fenom enología quiere dejar la palabra a las cosas m ismas. Su única norm a consiste en dejar que las c osas mism as se hagan patentes a la mi rada intuitiva y revelador a, pero al mism o tiempo humilde y reverencial del filósofo. De ahí que el ethos del fenom enólogo se caracterice por una renuncia apasionada a toda violencia de inter pretación y a to do presupuesto previo. Su ideal no es constr uir un sistema, sino acercarse a las cosas con una confianza profunda, para escuchar de sus propios labios la palabra esencial que le revela que ellas mism as son en sí mism as” (Colomer, 1990:356, citado en Morales, 2011:14). 38 La ontología social del c onstructivismo sistém ico es un mundo significativo como horizonte de posibi lidades de selección. “El efecto de esta intervención de la teoría de sistem as puede ser descrito como desontologización de la realidad. Esto no sign ifica que la realidad sea nega da, pues entonces no habría nada que pudiera operar, nada que pudiera observar y nada que pudiera ser apre hendido con distinciones […]. Los sistemas cognoscentes son sist emas reales (em píricos, esto es, observables) en un mundo real. No podrían, bajo ningún punto de vista, existir sin m undo, y tamp oco conocer. El m undo es para ello s, sin embargo, cogni tivamente inaccesible” (Luhmann 2005:35– 36, 39). Oscar Fernando Basulto Gallegos 279 (ontológica), es decir, que no se pronuncia por la existencia o no de la realidad, sino que afirma que la única posibilidad de conocim iento se registra sobre aquello a lo que tenemos acceso en nuestra experiencia, vivencia investigativa. En una propuesta que busca conjugar el Constructivismo con la posibilidad de un conocimiento científico, Olivé (1998) propone aceptar un pluralismo epistémico, situación a la que ya nos venimos refiriendo. Este pluralismo implica conceder que en una disciplina cohabiten diferentes teorías y que éstas definan su mundo de referencia. Se trata “(…) en sentido literal de la const rucción social del mundo al que se refieren las teorías científicas, y con el que inte ractúan los científicos” (Olivé, 1998:196). Lo anterior es compatible con la existencia de aquello q ue es independiente de los deseos y las creencias de los sujetos episté micos, esto es, “la realidad independiente como totalidad” (Olivé, 2001:177), lo que no puede asociarse, bajo ningún punto de vista, con forma alguna de relativismo extrem o. Reconocemos que el conocimiento se fragua tanto por el mundo vi vido com o por las teorías, metodologías y técnicas d isponibles pa ra indagar en la realidad social. De este modo, es necesario constatar la necesidad de que exista diálogo crítico entre diferentes perspectivas, analizando las concepciones y perc epciones de realidad, las teorizaciones, los modos de investigar y sus implican cias en la producción de conocim iento. Se piensa en un diálogo crítico en el sentido amplio que venimos planteando, tratando de desvincularnos de viejos sesgos paradigm áticos. Es decir, buscando entramparnos lo menos posible en contradicciones – tal vez – ideológicas y/o teórico – metodológicas. Es por ello que se ha buscado, hasta aquí, algunos rasgos de convergencia entre la Fenomenología y el Constructivismo Sistém ico. Es que la realidad social con toda su complejida d, requiere d e una estrategia de análisis fundada en sólidos pilares teórico – metodológicos que nos permitan un acercamiento más fructífero con el objeto de investigación. Dicha realidad social estaría conformada por “la suma total de objetos y sucesos dent ro del m undo social cultural, tal como lo experimenta el pensamiento del sentido com ún de los hombres que viven su existencia cotidiana entre sus semejantes, con quienes lo vinculan relaciones de interacción” (Schütz ,1995:74 – 75). Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 280 Dicha concepción de Schütz (1995) posibilita plan tear tem as como la intersubjetividad, la interacción y la comunicación como ejes cen trales p ara una teoría de l a comprensión. La pregunta por la construcción de las estructura s del mundo de la vida es una de las cuestiones clave, y la respuesta se orienta al campo de la génesis f enomenológica (Schütz y Luckmann, 1977). No obstante, negar la importancia del Constructivismo Sistémico en el análisis de la interacción social – en un marco o sistema social – sería desconocer parte de lo inherentemente humano, por lo que nos pare ce que no es correcto ni posible. He aquí una vinculación y complementariedad fundam ental para trabajar articulando ambas perspectivas analizadas (Fenom enología y Constructivismo), pues tanto el ámbito subjetivo com o el social, pa recen ser indisociables en la vida de las personas, por lo que prescindir de alguno de ellos puede restar complitud y sentido a un estudio científico – social. Ahora bien, otra convergencia entre Fenomenología y Constructivism o, que nos parece muy relevante para el presente estudio, es la posibilidad de conjugar una lógica operativa entre ambas propuestas, que la vinc ulamos con el trabajo de Maturana (1990) a través de la visión de sistemas autopoiéticos, es decir, sistemas sociales con individuos independientes, en relaciones diversamente m asivas e/o interdependientes. En relación al concepto de autopo iesis que se plantea como aporte epistemológico en el presente estudio, hemos buscado un punto de acercamiento entre el fenómeno de la interacción social, que plantea Maturana, de sde la configuración de unidad biológico – psíquica de los seres humanos, hacia la configu ración de sistema social concebido en la comunicación que plantea Luhmann. En este sentido, partiendo desde Maturana, el concepto de autopoiesis se caracteriza por lo constitutivo de la organ ización celular, y según Gibert y Correa (2001:183) las ciencias so ciales, y en particular la sociología, tradujeron esa idea entendiendo la sociedad como sistem as sociales autopoiéticos – clausurados operativamente – y autorreferentes, ya que integrarían los elementos del sistema como unidades de función. Ahora bien, “el concepto de autopoiesis se vincula con dos ventajas. La primera es que fortalece el enfoque sistémico genérico, asociándose la teoría con una discusión ya consagrada, en particular en la versión de la auto organización; y, la segunda ventaja, es que le permite diferenciarse al interior de esa misma discusión. La definición de sistema Oscar Fernando Basulto Gallegos 281 y de cómo un sistema se vuelve a sí mismo un sistema se tornaba problemática para la teoría” (Gibert y Correa, 2001:185). Maturana (1990) ha planteado que para conceb ir los sistemas social es como sistemas autopoiéticos, éstos deben tener com o component es a seres autopoiéticos, es decir seres humanos. Por su parte, Luhm ann nos dice que un sistema social es autopoiético – a nivel integral – en la comunicación. Nos parece relevante amalgamar ambas posturas para comprender desde una dimensión m ás holística la complejidad del fenómeno en estudio, ya que en nuestro caso, hablamos de individuos sociales interactuando en la comunicación, con una orientación y un sentido. Visualizamos que aquí está par te del magma que nos perm itirá develar el imaginario social urbano/rural del TIE, que estamos buscando y analizando. Asimismo, de Luhm ann nos parece relevante que “optara por el enfoque sistém ico de la autopoiesis y la complejidad, la autoorganización y la autorreferencia: esto es, postulando que son los enlaces de las ope raciones propias con las operaciones propias (formulación no trivial en el desarrollo de es te enfoque) las que permiten diferenciar un sistema de su entorno. La continuación de las operaciones del sistema es la reproducción del sistema y, al m ismo tiempo, la reproducción de la diferencia entre sistema y entorno” (Gibert y Correa, 2001:185– 186). De acuerdo a lo que se viene planteando, la presente articulación teórico – epistemológica, desde nuestra perspectiva, adquiere m ucho sustento al incluir al individuo y sus propiedades interactuando en el sistem a social en forma autónoma e interdependiente – desde la perspectiva de Maturana (1990) – , puesto que si bien un sistema social no sólo es una sumatoria de actos individuales, existen propiedades que son comunes al sistema individual y al sistem a social. Toda la riqueza y la complejid ad individual se expresan a menudo en los sistem as sociales, principalmente en los sistemas simples como los interactivos. Las estructuras de expectativas serían las propiedades constitutivas tanto del siquismo individual como de lo social, un punto de conexión o frontera entre individuo y sistema social, que complem enta la subjetividad individual o autorreferencia de los pens amientos y aporta variabilidad y ruido (en comunicación) a la legalidad social de los patrones y normas (Gibert y Correa, 2001:191). Por lo tanto, aquí volvemos s obre la complem entariedad epistémico – metodológica que otorgamos a la Fenomenol ogía y al Constructivismo Sistémico, para Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 288 en que se escinde nuestro objeto de estudio (Vizer, 2007 ), el cual se entiende de este modo, debido a su compleja naturaleza im aginaria en permanente construcción individual y social. De este modo, y de acuerdo a lo que veni mos diciendo, buscam os trabajar con los imaginarios sociales, donde la producción del orden social y su potencial cambio, puede ser abordado, según Castoriadis (1986), en cuanto al poder instituyente de los imaginarios, aunque sin descuidar aspectos identitario – culturales, históricos y políticos indispensables para pensar la confi guración del ordenamiento. En este horizonte analítico se torna insoslayable la atención haci a la institu ción de posiciones dinámicas, y de subjetividades en el interior del modo de producción de la sociedad en sus distintas posibilidades de expresión (Dussel, 1998), la s cuales conforman la estructuración parcial de las relaciones sociales, volviendo – en resumidas cuentas – a presentarse un punto de complementariedad entre Fenom enología y Constructivismo Sistémico, lo que es de interés para afianzar la propuesta teórico – metodológica del presente estudio, de acuerdo a lo que ya hemos venido desarrollando. Además, es necesario asumir el hecho de que el diseño investigativo parte como un ejercicio abierto a los criterios de la investigación y, principalmente del investig ador, los cuales incluyen, sin lugar a dudas, niveles de selección que se establecen con cierto grado de arbitrariedad y que ya vienen impregnados de ciertos “imaginarios científicos”, ante los cuales hay que tener precaución de que no influyan dem asiado en la materialización “holística” de la investigación (Aliaga, Basulto y Cabrera, 2012:147). Así, todos los elementos im aginario – sociales implícitos en el desarrollo del presente estudio y en el análisis de los resultados, suponen un aporte al conocimiento relativo de nuestro tema de estudio, así como también es importante el hecho de conectarlo con una línea teórica – epistemológica que se viene nutriendo desde la Fenomenología y el Constructivismo Sistémico, y buscando sus puntos de acercamiento y complementariedad, lo cual amplía aún m á s el horizonte heurístico en la propia aplicación de las metodologías cualitativ as utilizadas aquí, enriqueciendo las posibilidades de nuestro trabajo investigativo. Oscar Fernando Basulto Gallegos 289 3. D ISEÑO DE LA INVESTIGACIÓN Dicho todo lo anterior, debemos profundizar sobr e el hecho que nuestra investigación es cualitativa y analítica, siendo posible ahora dejar claram ente definido que de acuerdo a los objetivos que se persiguen, nuestro estudio es de carácter exploratorio y documental, basado en esta triple dimensión paradigm ática que hemos analizado: Fenomenología, Constructivismo Sistémico y Herm enéutica. Es decir, buscando puntos de convergencia y complementariedad epistémica y m etodol ógica, creemos aportar una visión con una reflexión crítica, apropiada para satisfacer las necesidades d e nuestro estudio. El hecho de haber optado por un carácter exploratorio – documental para realizar nuestra investigación tiene que ver con su natura leza misma, reflejada en el escenario investigativo y los objetivos del estudio. De acuerdo con Kerlinger (1983) los estudios exploratorios buscan hallazgos sin el objetivo de predecir las relaciones existentes entre las variables o categorías de análisis. Situaci ón que es patente en el presente estudio, pues más bien aquí se busca poder establecer ciertos rasgos que nos den señales en torno a cómo satisfacer los objetivos de la investigación. Del mismo modo es que nos encontram os con un diseño de investigación, que a su vez, puede ser catalogado como de tipo no experime ntal po rque, como veníamos diciendo, la naturaleza de nuestro estudio no busca manipular deliberadam ente variables, sino que lo que hacemos es observar fenóm enos tal y como se dan en su contexto natural, para después analizarlos. “En la investigación no experimental las variables independientes ya han ocurrido y no es posible mani pularlas” (Hernández, 2003:267). Pese a ello, sí es posible obtener una descripción de una constr ucción de realidad qu e puede servir para hacer análisis comparativos posteriores o tipologías. Con esta idea de trabajo, desarrollamos un estudio exploratorio a m odo de “preparar el terreno” (Dankhe, 1989), es decir, con el fin de ir documentando – nutriendo de contenido – nuestro trabajo investigati vo. Es por ello, que se ha optado por trabajar una extensa revisión bibliográfica y documental, además, de la realización de entrevistas cualitativas semi – estructuradas, relativas a nuestras localidades analizad as, de modo de buscar configurar el imaginario social urbano/ru ral asociado al TIE. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 290 En este sentido, el estudio, de la mano de la investigación exploratoria, trabaja con la investigación documental – según se ha esbozado – , pero entendiéndola de acuerdo a los criterios expuestos por Baena (1988:72), como “(…) una técnica que consiste en la selección y recopilación de información por medio de la lectura y crítica de docum entos y materiales bibliográficos, de bibliotecas , hemerotecas, centros de documentación e información”, revistas científicas especializadas y documentación online pertinente. Por su parte, Garza (1988:8), agrega que ésta técnica documental “(...) se car acteriza por el empleo (…) de registr os gráficos y sonoros como fuen tes de información (...), registros en forma de manuscritos e im presos”. Todo ello avala la metodología utilizada en el presente estudio, en materia de recolección, selección y análisis de datos e información realizados en este trabajo. Finalmente, decir que nuestra investigación no incluye formulación de hipótesis, pues según Hernández (2003:140), “los estudios cualitativos, por lo regular, no formulan hipótesis antes de recolectar datos. Su naturaleza es más bien inductiva, lo cual es cierto, particularmente, si su alcance es exploratorio (…)”. De este m odo, optamos por formular un supuesto de investigación, dispon ible en el apartado de Problematización del presente estudio. Dicho supuesto nos sirve de guía preliminar para orientar ciertos esfuerzos investigativos, pero no condiciona de ninguna manera los resultados de este trabajo. 4. P OBLACIÓN OBJETIVO DE LA INVESTIGACIÓN En este apartado pasaremos a revisar nuestra muestra de investigación estructurada en dos corpus de análisis, que corresponden a dos muestras recogidas a través de entrevistas, la primera en España y la segunda en Chile. En este sentido, es necesario señalar que el trabajo de campo del p resente estudio se realizó en Santiago de Compostela y Allariz, en Galicia – España, así como también, en Concepción y la provincia de Arauco, en la Región del Biobío – Chile. Las entrevistas fueron realizadas entre el mes de marzo de 2012 y el mes de octubre d el mismo año. También queremos agregar aquí – en términos form ales – , que nuestra investigación en pleno y con dedicación exclusiva, se efectuó entre el mes de octubre de 2010 y el Oscar Fernando Basulto Gallegos 291 mismo mes del año 2014, con el objetivo de optar al grado académico de Doctor en Sociología, en el Departamento de Sociol ogía de la Universidad de Santiago de Compostela. Antes de profundizar en lo referente – propiamente tal – d e la muestra seleccionada como trabajo de campo de nuestro estudio, nos parece necesario reiterar qu e no hemos de concebir los métodos de investigación aq uí utilizado s, sin un fun damento teórico – epistemológico – de acuerdo a lo que hemos ya desarrollado – , por lo que todos los elementos presentes en este capítulo, han de ser un cuerpo argumentativo indisociable, que responde a ciertos criterios en ri gor de las necesidades del estudio. Ya refiriéndonos específicamente a nuestros corpus de entrevista s como m uestra de investigación, debemos decir que con nuestro esfuerzo investigativo, más que consensos estamos en búsqueda de elem entos convergentes de sentido com ún. Este nivel de análisis, nos parece de lo más relevante pa ra los resultados de la investigación y la obtención de imaginarios, destacando las estructuras d iscursivas analizadas en las entrevistas, como la confluencia de l os pareceres significantes. De este modo, creemos poder encontrar la sust ancia de lo que se espera extrapolar como representativo del universo investigado. El discurso concordado – en cada corpus de entrevistas – es una m anifestación de la institución de un imaginario social, y a que “la sociedad es en cada momento institución de un m agma de significaciones im aginarias sociales, que podemos y debem os llamar mundo de significaciones” (Castoriadis, 1989:312), por cuanto – nuestra sustancia investigada – habría de corresponder con una representación del orden social en el cu al está inserto aquel grupo de sujetos entrevistados, influenciados por el imaginario turístico – en nuestro caso de estudio – , ya que “la revitalización de lo imaginario jueg a un papel fundam ental en los procesos de legitimación y transgresión del orde n social” (Carretero, 2009:87). Ahora bien, en virtud de obtener una muestra adecuada para satisfacer las necesidades de nuestro objeto de estudio (imaginari o social urbano/rural del TIE), siguiendo a Ibáñez (1979, citado en Callejo, 2001:79), la cuesti ón de la m uestra ha de resolverse “ con el consejo de buscar un punto medi o entre homogeneidad y heterogeneidad social”. En este sentido, según Maffeso li (1990), nuestro marco para la productividad Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 292 discursiva se puede asegurar reuniendo campos simbólicos afines, incorporados por los diversos sujetos y objetos de estudio. Los campos simbólicos afines permitirán un intercambio y un sentim iento de fuerza y sensibilidad común, pensando tanto en nuestro corpus de análisis para trabajar con el imaginario turístico en parte de Galicia – España y parte de la región del Biobío – Chile, como ya se ha detallado anteriormente. En este sentido, se ha procurado que las entrevistas realizadas respondan al perfil de muestra que aquí estamos desarrollan do, debido a la riqueza simbólica que nos pueden manifestar sus contenidos, pensando en trabajar con imaginarios sociales. De esta manera, la decisión muestral, según Valles (1997), tam bién debe ser trabajada entendiendo que se han de combinar determ inados tipos sociales y/o atributos específicos de quienes participan en la muestra. Por un lado, hemos de tener presente el factor individual de selección y, por otro, el f actor estructural o tem ático vinculante de las entrevistas concebidas como corpus de análisis, lo cual ha sido cuidadosamente tenido en cuenta para esta investigación. Además, es importante señalar qu e la mues tra seleccionada en nuestros corpus de entrevistas se realizó, también, en acu erdo con Blanchet y Gottm an (1992:50), en relación a las categorías de personas que se requería interrogar y a nombre d e qué. Los entrevistados bajo la modalidad de entrevista cualitativa sem i – estructurada, descrita posteriormente, respondían a la condición de ser informante potencial y actor relevante con respecto al tema estudiado. Es decir, nos referim os a representante s de diversos ámbitos del sector turístico tanto en Galicia – España como en la región del Biobío – Chile, a quienes se les ha atribuido la condi ción de sistemas expertos (Giddens, 1999) en turismo en sus respectivas localidades. En suma, a través del corpus de entrevistas realizadas en España, se puede analizar el sistema experto en turismo de Santiago de Compostela y Allariz en Galicia. Y a través del corpus de entrevistas realizadas en Chile, se puede analizar el sistem a experto en turismo de Concepción y la provincia de Arau co, en la región del Biobío, de un modo específico y respectivamente. Para comprender mejor la noción d e sistemas expertos utilizada como herram ienta de decisión muestral, respecto de quiénes serí an nuestros entrevistados, es necesario Oscar Fernando Basulto Gallegos 293 desarrollar algunos aspectos que nos propone Giddens, pues nos dice que los sistemas expertos descansan sobre la noción de fiabilidad . Dicha fiabilidad es una forma de fe, en la que la confianza puesta en resultados probables expresa un compromiso con algo más que una mera comprensión cognitiva (1999:36 – 37). Miremos ahora hacia la naturaleza d e los sistem as expertos. Al decir sistemas expertos nos referimos a sistemas de logros técnicos o de experiencia profesional que organizan grandes áreas del entorno material y social en el que vivimos (Freidson, 1986). No podemos olvidar que la mayoría de las personas consulta a los profesionales – abogados, arquitectos, médicos y así sucesivam ente – en forma periódica. En los sistemas en los cuales el conocimiento de expertos está inte grado, influyen sobre muchos aspectos de lo que hacemos de manera regular. De esta manera, “sim plemente al sentarme en m i casa, ya estoy implicado en un sistema experto, o en una serie de tales sistemas, en los que pongo mi confianza; no siento particular temor en subir las escaleras de la casa, incluso a sabiendas de que, en principio, podría colapsarse la estructura . Sé m uy poco sobre los códigos de conocimiento utilizados por el arquitecto y el co nstructor en el diseño y construcción de la casa, no obstante, tengo fe en lo que han hecho. Mi fe no es tanto en ellos, aunque tengo que confiar en su competencia, sino en la autenticidad del conocim iento experto que han aplicado, algo que normalmente no puedo verificar exhaustiv amente por mí mis mo ” (Giddens, 1999:37). En este sentido, algo similar ocurre con nuestros entrevistados, que configuran un sistema experto en turismo, pues debemos fia rnos de su competencia y autenticidad del conocimiento que están entregando, debido – en muchos casos – a su formación profesional en el área turística y – por cierto – en virtud de su dila tada trayectoria en el rubro, en el caso de todos los escogidos. Asimismo, es importante señalar qu e los sistemas expertos tienen aspectos en común con las señales simbólicas, desde el plan teamiento de Giddens (1999:38). En este sentido, se produce una interacción simbólica en el sistema social, del cual form an parte los sistemas expertos, dándose las condiciones para remover las relaciones sociales de la inmediatez de sus contextos, situación que ofrece garantías de mayor comprensión a través de un distanciamiento tiempo – espacio. Esta situación es fundam ental para Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 294 satisfacer los criterios analíticos de nuestro estudio, m otivo que ha influido en nuestra forma de articular la muestra. Dicho lo anterior, ahora hemos de dejar clar amente definido que la m uestra para realizar nuestras entrevistas responde a un criterio de selección intencional, debido a que se busca trabajar con criterios de conveniencia pa ra el investigador relativos a cumplir los objetivos de la investigación en térm inos de riqueza de información, influida por la posición que ocupa el entrevistado en relaci ón al fenóm eno estudiado. Es decir, fueron seleccionados por sus posibilidades de of recer inform ación profunda y d etallada sobre los temas de interés para la investigación. A decir de Baeza (2002:34), hem os pensado en la calidad de aportación subjetiva – testimonial en función del conocimiento específico de los entrevistados respecto de las temáticas abordadas. Entonces, con nuestro muestreo cualitati vo intencional, buscamos comprender los fenómenos y los procesos sociales en toda su complejidad. Muchas d e las preguntas que se plantean giran en torno al significado que las problemáticas tienen p ara los sujetos que las protagonizan. Por eso, es de primordial importancia el lugar que los participantes ocupan dentro del contexto soci al, cultural e histórico del qu e forman parte (Marshall, 1996, y Crouch y McKenzie, 2006), y su relación directa con el objeto de estudio, asunto que hemos procurado resolver del mejor m odo posible. Ahora bien, procedemos a señalar los datos de las entrevistas efectuadas. Se realizaro n 15 entrevistas divididas en los dos corpus de análisis ya mencionados. 1. Sistema experto del sector turístico Santiago de Compostela y Allariz, Galicia – España: a) José Oreiro. Presidente Grupo Viajes V iloria, S.A. Tour Operador Santiago de Compostela, Galicia – España. Entrevista realizada en Marzo de 2012. b) Manuel Ruso. Guía turístico profesional (nivel internacional), Galicia – España. Entrevista realizada en Marzo de 2012. c) Víctor Vázquez Portomeñe. Ex consejero de Cultura, Turismo y Relaciones Institucionales, del Gobierno autonómico de Galicia – España, durante el mandato de Manuel Fraga. Entrevista realizada en A bril de 2012. Oscar Fernando Basulto Gallegos 295 d) Francisco Candela. Director de Candela y Asociados: Gabinete de Eco nomía y Gestión Turística. Santiago de Compostela, Galicia – España. Entrevista realizada en Abril de 2012. e) José Paz. Director del Instituto de Estudios Turísticos de Galicia – España. Entrevista realizada en Abril de 2012. f) Cristina Cid. Encargada de la promoción turística del Concello de Allariz, Galicia – España. Entrevista realizada en Mayo de 2012. g) Xosé Santos Solla. Director del Centro de Estudios Turísticos de la Universidad de Santiago de Compostela (CETUR). En trevista realizada en Junio de 2012. h) Yolanda Ferro. Departamento de Marketing, Turism o de Santiago de Compostela (INCOLSA). Entrevista realizada en Junio de 2012. 2. Sistema experto del sector turístico Provincia de Arauco y Concepción, región del Biobío – Chile: a) Roberto Goycoolea (Chileno de la región del Biobío). Director de la Facultad de Arquitectura y Geodesia de la Universidad de Alcalá – España. Experto en Imaginario turístico. Entrevista realizada en Mayo de 2012. b) Andrés Barriga. Empresario Turístico Provincia de Arauco. Región del Biobío – Chile. Entrevista realizada en Agosto de 2012. c) Olga Picarte. Profesional del Servicio Nacional de Turismo (SERNATUR), región del Biobío – Chile. Entrevista realizada en Septiembre de 2012. d) Fabián Flores. Agencia de Turismo Dorado, Concepción – Chile. Entrevista realizada en Septiembre de 2012. e) Anita Zapata. Directora de la carrera Ingeniería de Gestió n en Turismo de la Universidad San Sebastián, Concepción – Chile. Entrevista realizada en Septiembre de 2012. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 296 f) Andrés Sanhueza. Gerente de CorpArauco (Corporación de Desarrollo Económico – Social de la Provincia de Arauco) región del Biobío – Chile. Entrevista realizada en Octubre de 2012. g) Paúl Esquerré. Gerente de Agencia Turismo Esquerré, Concepción – Chile. Entrevista realizada en Octubre de 2012. Todos los entrevistados fueron localizados vía e – mail y/o por vía telefónica. Mencionada la m uestra de las entrevistas realizadas para ambos corpus de análisis, ahora debemos decir que se alcanzó el punto de saturación en los discursos analizados en dicha muestra, respecto a los temas trat ados para satisfacer las necesidades de nuestro estudio. Hemos de entender por saturación el hecho de que a partir de un cierto momento, las narraciones no aportan ya ni correcciones ni complem entos al modelo, que es entonces declarado saturado (Lalive d´Epinay citado en Baeza, 2002:32). Es decir, alcanzar el punto de saturación para saber cuándo deja r d e hacer entrevistas, no tiene que ver directamente con el número de ellas que se re alice, sino que se perfilará en la m edida en que avanza el trabajo de entrevistas en el terreno. Situación que acaeció en el presente trabajo de campo. 5. I DENTIFICACIÓN Y O PERACIONALIZACIÓ N DE CATEGORÍAS ANALIZ ADAS EN EL ESTUDIO Como punto de partida, a nivel explorator io, a medida que nos íbam os adentrando y documentando en nuestro tema de investig ación, así como también realizando un análisis crítico del material seleccionado, fue posible elaborar una malla tem ática que nos permitió realizar la captura de significa dos o btenidos en los discursos recabados en el trabajo de campo, de m odo de ir en coherencia con los objetivo s del estudio. Fundamentalmente nos refer imos a la ap licación de entrevistas cualitativas semi – estructuradas, como ya hem os esbozado, técnica que será expuesta a continuación. Oscar Fernando Basulto Gallegos 297 Además, para establecer los temas y construi r la malla temática es necesario tener en consideración algunos aspectos metodológicos, que finalmente nos llev an a establecer las categorías de análisis de nuestro es tudio. Dado el carácter exploratorio de la investigación, la malla temática de análisis se fue depurando en la medida que íbamos realizado una mayor cantidad de entrevistas, pues fuim os identificando los temas y sub – temas que poseían más relevancia para nuestros sistemas expertos en turismo, y fuimos identificando y adaptando dichos temas a trabajar, de acuerdo a los elem entos adicionales importantes que fuim os detectando. En este punto, es necesario dejar claramente establecido, que un prim er acercamiento con nuestras categorías de análisis, fue la pa uta de entrevista que nos dio una visión más amplia de los temas que se tratan en esta investigación. Según Baeza (2002:129), con pauta de entrevista, nos estamos refiriendo a “una herram ienta para la realización de una entrevista o de una serie de entrevistas, es una herram ienta concebida para la exploración cognitiva”. Posteriormente, una vez que se analizan acuciosam ente las entrevistas realizadas y se sigue profundizando en diversos ámbitos teóri cos y aplicados, per tinentes a nuestro estudio, dicho procedimiento m etodológico no s hace posible generar nuestra malla temática, donde están contenidas y operacionalizadas nuest ras categorías de análisis. Desde este momento, la malla pasa a ser conceb ida co mo “un instrumento analítico, que apunta a la producción de resultados susceptibles de ser utilizados en el marco de una investigación” (Baeza, 2002:129– 130). Dicho esto, nuestra malla temática de an álisis, presenta las siguientes catego rías codificadas en temas y sub – temas: Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 304 elementos profundos de creencias, esquemas valóricos, o universos de significación, cuyos contenidos son dif ícilmente alcanzables mediante otros métodos de investigación; tal empleo de la entrevista es especial m ente recomendado en trabajos que invaden el campo de la subjetividad intima de los acto res sociales” (Baeza, 2002:28), situación de la que no podemos abstraernos al momento de trabajar con entrevistados, más aún, creemos de especial relevancia tener en cuenta este aspecto, en el caso de nuestras fuentes constituidas como sistemas expertos en turism o. En cuanto al aspecto tecnológico, decir que el registro de las entrevistas fue realizado utilizando una grabadora digital Olympus VN – 850PC, lo que perm itió almacenarlas en formato MP3, siendo reproducidas a través del program a Digital Voice Editor 3, facilitando la medición de las entrevistas en horas, m inutos y segundos, además de mejorar la transcripción al perm itir escuch arlas y detenerlas en tramos exactos de tiempo. El promedio de duración de las entrevistas fue de 47 m inutos. 7. P ROCEDIMIENTOS DE A NÁLISIS DE D ATOS Nos parece importante señalar desde una profun da convicción, que el modo en que cada investigador construye el contexto que dota de significado a los datos, la manera en que los describe e interpreta, se relaciona directam ente con su for ma de conectar realidades y contenidos. Dicho modo será único y particularmente valioso, puesto que con esa singularización se contribuirá a conocer más en profundidad el fenóm eno estudiado. Al fin y al cabo se trata de producir e interpretar conocim iento. He aquí lo que buscamos, al ver la nece sidad de combinar distintos enfoques teórico – metodológicos en beneficio de la riqueza del estudio, p ara poder adentrarnos en entramados o tejidos sociales cada vez más com plejos. El asunto es que los datos nunca se explican en sí mismos. Todos los investig adores se nutren de “sus propios supuestos teó ricos y en sus conocimiento s culturales para extraer el sentido de sus datos. Probablemente el mejor control de las parcialidades del investigador sea la autorreflexión crítica" (Taylor y Bogdan, 1987: 173 – 174). Oscar Fernando Basulto Gallegos 305 Dicho lo anterior, en materia de análisis do cumental es necesario señalar que toda la información recabada ha pasado por una lectura crítica del autor de la Tesis. Se analizaron fuentes de datos y bibliografía especializada qu e han pasado a constituir parte de nuestro planteamiento del problem a de investigación, así como otro material teórico está formando parte de nuestra disc usión teórica, o de este marco metodológico – epistemológico, y otros materiales han sido considerados como guía en los análisis de datos o en las conclusiones del estudio – de acuerdo al criterio del investigador – , para buscar satisfacer de la mejor forma posible los requerimientos del estudio, buscando siempre una visualización lo más integral posible respecto del fenóm eno estudiado. Para que lo anterior haya sido posible, respetando los criterios investigativos pertinentes a nuestro estudio, ha sido necesario cumplir con ciertos requerimientos m etodológicos, atingentes con el análisis documental. Es por ello que se ha procedido a la sistematización, análisis e interpretación de la información documental, de m odo de ganar en calidad y pertinencia respecto del ma terial utilizad o, el cual es posible revisar en el transcurso de la lectura de la Tesis, o realizar una aproximación a través de la bibliografía de la misma. Ahora podemos referirnos al análisis de nuestras entrev istas, como sustento de nuestro trabajo de campo. Nuestros corpus de entrevistas ya señalados –divididos en el “cor pus Chile” y el “corpus España”– , han sido analizados por separado a través de un análisis de contenido categorial temático, en virtud de tr abajar con las categorías anteriormente mencionadas en nuestra malla tem ática de análisis, de modo de poder indagar en profundidad en los contenidos de los temas expuestos. El análisis categorial permite “analizar co ntenidos y extraer informaciones, partiendo del material recogido en un soporte es pecífico, siendo realizado científicam ente, mediante procedimientos confiables , válidos y derivados de un conjunto de nocio nes teóricas determinadas” (Díaz, 1992:169). A través de este análisis categorial temáti co, es posible realizar una jerarquizació n e interpretación relativa de los tem as tratados por los entrevistados. De esta m anera, intentamos dar con elementos que nos perm itan caracterizar el imaginario social urbano/rural, vinculado al TIE, primer o en las zonas trabajadas de Galicia – España Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 306 (Santiago de Compostela y Allariz), por se r localidades con un desarrollo turístico importante. De este modo, buscamos encontrar ciertos elementos del im aginario social turístico gallego, que nos puedan dar luces para trabajar en la configuración de otro imaginario turístico que, hoy por hoy, sigue siendo bastante incierto desde su imagen emitida. Nos referimos al trabajo con el imaginario so cial urbano/rural del Turismo de Intereses Especiales, en la ciudad de Concepción y en la provincia de Arauco, en la región del Biobío – Chile. Necesitamos saber cuál es el sentido que un suje to otorga a lo que conversa: lo que cree o lo que pone en duda. Queremos saber cómo se construye el sentido c omún; en otras palabras, saber qué se da por supuesto, de tal manera que parece “objetiv o”. Qué tipo de discurso circula con mayor fluidez, o bien, qué significados han lograd o transformarse en una realidad común para todos. De este modo, creemos que al vincu lar la triple perspectiva epistem ológica – analítica – que hemos propuesto – (Fenomenología – Constructivismo Sistémico – Herm enéutica), es posible calar mucho m ás profundo a través de nuestras interpretaciones, en la configuración de imaginarios sociales. Recordemos que buscamos la identificación de imaginarios turísticos, desde la im agen emitida por nuestros sistemas expertos en turismo, ya analizados en las distintas zonas en cuestión. Entonces, la metodología de investigación de imaginarios sociales ha de consistir, principalmente, en desarrollar un proceso de investigación crítico e inferencial de la realidad, en donde se debe descomponer el im aginario social a través del código relevancia/opacidad (Pintos, 2004), para lo cual se necesita un procedimiento de observación de segundo orden que deconstruye la observación primaria, es decir, de los individuos investigados, para reconstruir la por medio de una articulación conceptual con los elementos presentes y ausentes. El diseño para la investigación de im aginarios sociales, se establecería como un procedimiento secuencial de identificación de selección de posibilidades, de construcción de realidad(es), que se darán en un ámbito general del cual se extrae el discurso, que se acota a un sistema diferencia do y un medio específico en que operaría el imaginario (Aliaga, Basulto y Cabrera, 2012:166). Oscar Fernando Basulto Gallegos 307 De esta manera, decir que los sujetos acept am os seguir unos patrones comunes sólo en la medida que tengan sentido para nosotros, resu lta apropiado. El sentido se expres a a partir de la experiencia cotidiana de los act ores sociales. La definición de sentido se basaría en un conjunto de reglas m ediante las cuales se traduce un mensaje , acudiendo a un código común, lo cual implica la nece sidad de codificar, es decir, organizar y seleccionar la información, lo que se hace cohere nte con el procedim iento de análisis de datos escogido: el análisis de contenido categorial temático. En suma, hablar sobre el sentido es hablar sobre cóm o se reproducen los referentes sociales, creencias, prejuicios, estereotipos, estigmas, rumore s, símbolos. Es decir, todos aquellos elementos de los actos cotidianos de los individuos, que puede n componer el imaginario social (Aliaga, Basulto y Cabrera, 2012:164 – 165). En este sentido, de acuerdo a lo que veni mos planteando, nuestras entrevistas se configuran como mecanismos constructores de evidencias, las cuales están presentes en el corpus textual que es puesto en análisis, a través de la codificación o categorización. Para realizar esto último, hem os recurri do a un análisis de tipo herm enéutico, apoyado por el ya mencionado software cualitati vo, MAXQDA 10, que nos perm ite codificar el corpus, estableciendo campos de contenido e ideas, en base a repeticiones y concentraciones que llevan a la saturación del discurso, lo cual n os facilita la identificación de los elementos, que van c onfigurando lo imaginario, en una conjunción de aproximación al texto, de carácter interpretativa – deductiva. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 308 Figura 9: Imagen del proces o de trabajo con el software de análisis cualitat ivo MAXQDA 10. Fuente: Captura de pantalla, de elaboración propia, 2013. Como hemos mencionado, luego de hacer una revisión profunda de cada corpus de entrevistas, a través del análisis de cont enido categorial tem ático, los principales ámbitos resultantes y constitutivos del im ag inario, al reducir el texto sólo a los principales dichos ámbitos, se establecen como las evidencias. El estudio de los contenidos se realiza por medio del establecimi ento y crítica d e las evidencias, en donde el imaginario se va configurando. He aquí nuest ra aplicación de la metodología de los imaginarios sociales. Esto representaría el “punto de vista” de nuestros sistemas expertos en turis mo analizados, en donde la construcción de la realidad sería bifocal, ya que “a partir de esa diferencia se establece una (…) constancia” (Pintos, 1995:16). Los campos semánticos se ordenan en relación a su mayor visibilidad social. No se trataría de establecer parámetros de medida, sino de analizar la complejidad del fenóm eno, en cuanto a horizontes hermenéuticos. Finalmente, decir que este procedim iento de análisis nos ayudará a identificar los imaginarios sociales, como aquellas matrices o esquemas de significados que se Oscar Fernando Basulto Gallegos 309 constituyen como la expresión de una determinada realidad y orden social, pudiendo contar con esquemas que serán útiles para la reflexión y la comparación con otros contextos, en caso de ser necesario (Aliaga, Basulto y Cabrera, 2012:169). Oportunidad que resulta de gran relevancia para el presente estudio. A A N N Á Á L L I I S S I I S S C C A A T T E E G G O O R R I I A A L L T T E E M M Á Á T T I I C C O O C C O O R R P P U U S S E E S S P P A A Ñ Ñ A A Oscar Fernando Basulto Gallegos 313 1. A NÁLISIS C ORPUS E SPAÑA : S ANTIAGO DE C OMPOSTELA Y A LLARIZ . De acuerdo a lo ya expresado en la met odología del presente estudio, hem os querido reflejar gráficamente la incidencia relativ a que atribuyen nuestros entrevistados “expertos en turismo” en Galicia, respecto de las enunciaciones temáticas – que realizaron en general – , en torno a nuestras categorías de análisis codificadas para este estudio y, también, en relación con sus respectivas dim ensiones analizadas, todo ello ya expuesto en la malla temática de an álisis en el capítulo anterior. Las categorías presentadas en el gráfico y pos teriormente trabajadas en el análisis de contenido categorial temático, ya se encuentran ampliam ente descritas y conceptualizadas en el desarrollo de esta investig ación. Gráfico 1: Enunciados codificados categorí as de análisis corpus España. Ela boración propia, ene ro de 2014. Como podemos apreciar en el gráfico, nuestras tres categorías de análisis son consideradas de gran relevancia por parte de nuestras fuentes expertas, pues ninguno de los temas sobresale en dem asía en relación c on la incidencia relativa que se les atribuye a todos. Sin embargo, el tema Gestión de la Imagen Turística , se aprecia como el punto más crítico en térm inos generales – para el caso de Galicia – , por lo que se plantea con algo de más recurrencia dirigir los esfuerzos en esta línea de trabajo, en beneficio de seguir contribuyendo al desarrollo y consolidaci ón turística de la localidad, tanto a nivel nacional como internacional. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 320 “ Santiago es la capital de Galicia, territor io periférico en el contexto español y europeo por el alejamiento de sus prin cipales centros económicos y demográficos (…)”. Existiría la sensación de que Galicia no sólo se encuentra geográficamente en una situación periférica, sino que – más bie n – se respiraría un sentimien to respecto de una condición identitaria que atravesaría el dinami smo sociocultural en el tiempo, en que los gallegos se sentirían más cóm odos viendo hacia el norte, hacia el m undo de tradición Celta (Bretaña, Irlanda, etc.) y hacia el territorio lusófono – he aquí la condición periférica – , pues de la periferia se hace un centro propio, como condición de ser la Finisterra. Entonces, si nos quedamos con esta sensación periférica planteada, hemos de decir que Galicia se auto – reproduciría desde dicha percepción, teniendo menos que ver con todo el territorio que se abre hacia el resto de España y Centroeuropa. Aun cuando, sí se reconoce una vinculación en otros puntos de confluencia –de “cohesión europeísta”– que motivarían un desarrollo turístico extens ible en el continente. Aspectos, algun os, que aquí iremos desarrollando y, quizá lo más relevante en este sentido, lo encontremos en el Camino de Santiago, como ruta de unión europea atravesada por la Fe Católica. “(…) Santiago presenta ciertas características y o portunidades que le son propias por su posición central en el corredor litoral del sistema urbano gallego, y su prolongación en el eje Atlántico portugués hasta Porto y Lisboa y, por último, su proyección peninsular e internacional derivada de su condi ción de primer destino turístico cultural de Galicia, lo que le otorga una visibilidad exterior importante, superior a la de Galicia misma, pero que se debe aprovechar para potenciar a toda la comunidad autónoma”. A su vez, la localización territorial – en perspectiva de nuestras fuentes expertas en turismo – , traería ciertos problemas de conectividad con gran parte de Europa, aun cuando, nos parece que estamos frente a una situación que no representa gran significancia en detrimento del desarrollo turístico de la zona, debido a que las distancias europeas no son muy grandes y, además hoy por hoy, existen compañías aéreas de bajo coste que favorecen bastante , el desplazamiento de un gran núm ero de personas por este continente. Oscar Fernando Basulto Gallegos 321 “(…) tenemos más dificultades por los accesos, es decir que nos llegue un británico o un francés o un italiano muchas veces lo tien en que hacer sólo a través de un avión, porque los viajes en carretera, estamos en esta esquina noroeste de Europa (…)”. Si analizamos la ciudad de Santiag o de Compostela desde su planificación estratégica territorial – en palabras de nuestras fuentes expertas – , podemos apreciar una madurez importante en materia de concebir el terr itorio, para ejercer una actividad turística sostenible, lo cual – por cierto – no ha de estar exento de problemas cambiantes y dinámicos, pues no se puede generar una evolución del desarrollo turístico positiva, sin entender la necesidad de un trabajo constante e innovador. “Existe un plan estratégico territorial. Las directrices se sintetizan en (…) la innovación de las políticas urbanísticas para (…) desarrollo de la ciudad; impulso (…) territorial (…) atendiendo (…) el crecimiento de los municipios vecinos que vienen a conformar la ciudad como una gran área urbana, que pasa a ser el ámbito donde plantear los nuevos problemas urbanos referidos a la loca lización, movilidad y transporte (…) Perfeccionamiento (…) administrativo y profundización en la atención al medio, y la utilización sostenible de los recursos naturales y productivos del paisaje”. A su vez, aparte de estos lineamientos gené ricos que pueden resultar transversales para cualquier proyecto urbanístico con una proyecci ón turística, tam bién, se nos ha hablado de un aspecto fundamental, que tiene que ver con la vinculación esencial que tiene que existir entre el patrimonio m aterial e inmateri al de la ciudad, pues aquí h abría de radicar gran parte de las fortalezas que pueden oto rgar un valor de alta diferenciación al territorio, desde una perspectiva de posicionam iento turís tico – cultural. “(…) su atractivo que se basa en que el casco histórico está vivo, el ciudadano normal vive allí, la ciudad está viva, hay comercios normales, se puede desarrollar una vida normal y tú como turista participas allí (...)”. Sin embargo, en este sentido – por parte de nuestros entrevistados – existe una preocupación constante por mantener la condici ón vital de la zona histórica de la ciudad. Insistimos en que aquí encontramos la mayor poten cialidad turística de Santiago de Compostela, así como tam bién de Allariz, pues podemos ser parte de una “historia viva”. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 322 “(…) Se ha perdido ese carácter – como digo – urbano que debe tener un casco histórico al igual que el resto de la ciudad, como un l ugar más donde vive la gente, por lo tanto en eso hay que int ervenir”. No nos parece que se haya perdido la fuer za vital del casco histórico de la ciudad de Santiago, pues cuando caminamos por sus calles el dinamismo de lo cotidiano sigue ahí, aunque como plantean nuestros entrevistados, este aspecto ha de ser una preocupación permanente, si se quiere seguir potenciado el turism o cultural. ¿Cómo podríamos explicar esta vivencia turística – cultural? La carga simbólica que se nos abre aquí es inmensa, por cuanto nos podemos empapar de múltiples com ponentes imaginarios, que se mueven entre nosotros como representación de una experiencia vital. Esto emana desde la actividad vivida a nivel local y es percibido en cierto grado por el turista, como una experiencia ún ica y memorable, que perm ite tener un acercamiento con “algo”, que ahora no sólo pertenece al otro. El foráneo encuentra su recompensa, ya ha valido la pena el esfuerzo de llegar a este lugar. Entonces, lo anterior nos ayuda a adentrarnos en un aspecto muy importante desde la perspectiva de configuración de un im aginario turístico, sobre todo si pensamos en la proyección de una imagen turística emitida desde la localidad, aspecto esencial de este estudio. En este sentido, los expertos entrevistados concuerdan en que Santiago de Compostela, ya no puede conceb ir su planif icación urbanística, sin integrarse en pleno el fenómeno turístico. “Nosotros tenemos aquí una función y un sector importante que es el turismo. Tenemos que configurar una ciudad que sea agradabl e, que tenga calidad para sus ciudadanos pero – también – tendremos que integrar el turismo. (…). Los espacios son limitados, no se puede crecer indefinidamente porque, lógicamente, la congestión es un elemen to pernicioso para el turismo que degrada el espacio territorial, el espacio urbano”. Por lo tanto, estaríamos en presencia del reconocimiento de una función social del turismo, que la población local compartiría, entendiendo que de dich a actividad se genera un beneficio para Santiago y para toda Galicia. Evidentem ente, según ya venimos planteando, todos estos procesos no están exentos de dificultades, pues requieren de grandes esfuerzos mancomunados. Oscar Fernando Basulto Gallegos 323 En otro ámbito de la valoración territorial, nos hemos encontrado con que nuestros entrevistados concuerdan en la importancia de adaptar la actividad turística a las posibilidades que más acomoden al territorio, es decir, a lo que es y representa en esencia, lo cual nos habla de entender que la imagen turística proyectada, debe ir de la mano con lo que efectivam ente es el destino tu rístico. Aquí estaría una de las riquezas de trabajar desde una configuración imaginaria social, relativa al Turismo de Intereses Especiales. “(…) Aquí a Galicia la gente no va a venir a hacer alta montaña porque no la hay, pero si la hubiese esa tendría que ser la vía, y potenciar eso ( …)”. En la misma línea de autenticidad del des tino, sobre todo si lo estamos pensando desde una vocación de turismo cultural, es im portante insistir en el dinamismo del territorio desde su cotidianidad, pues creemos que aquí se encuentra su fuerza vital. Desde ahí puede brotar una carga imaginaria social , que contribuya a una trasformación de la sociedad, con una visión más alejada de la inequidad. Entonces, la idea es pensar siempre en un territorio d onde su gente tenga energía creativa… “(…) que no se c onvierta en un parque temático, o que sea simplemente un museo para visitar (…)”. Ahora pasamos a revisar la visión que tienen nu estros entrevistados, del papel que ha de desempeñar Santiago de Compostela en Galicia, desde una perspectiva de im agen y desarrollo turístico integral. “(…) Galicia aparece mucho más difuminada, sobr e todo fuera de lo que es la propia España. Yo creo que lo que tiene que hacer Galicia es recuperar Santiago. Es decir, Santiago como elemento central de la oferta turística de Galici a (…)”. Nuestros expertos del turismo galleg o, percib en que la im agen turística de Galicia debe estar anclada a Santiago de Com postela, pues esta ciudad tiene un reconocimiento tanto nacional como internacional, independiente de la comunidad autónoma en su conjunto. Esto desde un punto de vista estratégico, tien e sentido en cuanto a proyectar una imagen turística potente que se posicione en ot ras latitudes. Sin embargo, se puede generar controversias sociales a nivel interno, por lo qu e es un aspecto interesante de analizar, desde su configuración imaginaria y – también – desde una per spectiva política profunda. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 324 “(…) el problema – tal vez – en Galicia es que los últimos años se intentó desterritorializar un poco no, entonces, se decía que Vigo era muy important e, que Coruña era muy importante, que Ourense era muy importante, etc . …, por lo que se comenzó a crear una imagen demasiado difuminada no, cuando yo creo que habría sido mucho más interesante anclar la imagen de Galicia a la imagen de Santiago no (…)”. Por su parte, la experiencia de Allariz, quizá desde una perspectiva más rural de la configuración del imaginario social del TIE gallego – en relación a lo expuesto de Santiago de Compostela – , nos aporta elementos de gran relevancia respecto de cómo valorar el territorio en un sentido turí stico. Siempre representando un esfuerzo realizado, que se acerca a la noción de éxito, pues desde aquí es posible construir una imagen turística positiva, en el actual escenario caracterizado por un afán de consum ir. Lo más probable es que la proyec ción de éx ito hacia el exterior, atraiga una mayor cantidad de turistas a lo menos en un prime r momento. Después sólo una alta calidad en el producto ofrecido, puede realizar un trabajo fino en materia de fidelización con el destino turístico. “(…) Cuando hablamos de naturaleza nosotros no hablamos en sentido bucólico de naturalezas, sino que hablamos de superficie s agrarias y forestales que estaban en situación de abandono, ponerlas a producir otra vez y a partir de ahí generar u na actividad económica, que además, con el desarrollo turístico pudiera tener una promoción mayor y una venta mayor – también – de esos productos (…)” . Otro aspecto en materia de valoración terr itorial, propuesto desde la adm inistración turística de Allariz, es la capacidad permanente de volcar hacia su favor, las características o condiciones inhere ntes de una localidad. En el caso de esta ald ea, fue factible generar un aura en que todo era posib le. Aquí se hace relevante indagar en ¿qué aspectos imaginarios de la localidad facilitan esta fuerza para sobreponerse a la adversidad? La respuesta es clara. Se cons truyó una sensación de calidad de vida que la comunidad local ha podido hacer patente, donde el turis mo no es más que una Oscar Fernando Basulto Gallegos 325 proyección de vivir bien en un lugar, adaptando coherentemente sus condiciones territoriales 43 . “(…) un gran recurso era la situació n ge ográfica, Allariz y Ourense están a dieciocho kilómetros de distancia, Allariz y Vigo, Coruña, Lugo, Nor te de Portugal distan una hora de camino, y por lo tanto nos parecía que si éramos capaces de aprovechar esa situación geográfica, esa distancia jugaría a nuestro favor (…)”. Continuando con el análisis de la valoración territorial en Galicia, desde nu estra perspectiva de imagen turística emitida por nuestros actores del sector turístico local, llegamos al punto de quizá mayor significan cia para el territorio gallego, teniendo presente como dicho territorio se va constituyendo en una imagen fuerte que combina historia, identidad cultural y una proyección de futuro y Fe, que m ezcla gran cantidad de componentes simbólicos de gran riqueza , para ir configurando nuestro imaginario turístico vinculado al TIE. Nos estamos refiriendo al Cam ino de Santiago con su culminación en la Catedral de Santiago de Com postela. “Es imposible ignorar que el Camino de Santiago ha traído a millones de hombres y mujeres, a lo largo de más de diez siglos , hacia Compostela. Esto constituye historia viva de Fe y cultura en la vieja Europa. El Camino, por centenares de años ha servido como promotor de cultura, economía, turismo, literatura, arte, entre otras actividades del quehacer humano, por lo tanto, Galicia tiene condiciones para sentirse con un protagonismo histórico de relevancia”. Aquí podemos hacer un punto de cone xión con la idea de periferia – en el contexto europeo – que planteábamos en un comienzo. Decíam os que Galicia era percibida – en cierta medida – por los propios entrevistados locales, desde una condición periférica tanto en su realidad geográfica, como desde una percepción sociocultural que alejaría a los gallegos del resto de Europa. Pese a el lo, el Camino de Santiago parece ser un punto de inflexión que hace renacer en Galicia, un sentim iento europeísta de integración generalizada, que incluso – tal vez inconscientemente – puede ser motivo de orgullo al referir “(…) un protagonismo histórico de relevancia”. Creemos que este tipo de sentimientos genera cohesión social, facilitando el desarro llo turístico de un lugar. 43 Revisar en el apartado de Anexos, la entrevista a Crist ina C id. Encargada de la prom oción turística del Concello de Allariz, Galicia – España. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 326 Si pensamos ahora, en una perspectiva m ás operativa del trabajo de planificación territorial en Galicia, relativo al Ca m ino de Santiago. Éste adquiere aun mayor valoración en la configuración imaginaria t urística, desde una visión proyectada al exterior como territorio, pues existe una im agen de actividad turística consolidada, donde están pasando muchas cosas – no sólo para el turista religioso – , sino que se ha diversificado una gran cantidad de actividades , de la que todo tipo de turistas pu ede gustar participar. “(…) el Camino marcó el futuro de Galicia, ahor a mismo es la riqueza más importante que tiene como comunidad Autónoma. Por es o te decía que todas las comunidades de España quieren que comience el camino mucho más atrás, para generar también esa riqueza”. En esta línea de entendimiento, nos parece se nsato plantear que el territorio es un eje fundamental para generar un desarrollo turí stico sostenible, pero no entendido como soporte material, sino más bien desde la pos ibilidad de imaginar en com unidad el destino turístico que queremos ser. De no se r auténtico el planteamiento, el territorio no tendrá valor y los esfuerzos se diluirán – entre múltiples posibilidades – en la inmensidad. 2.2. Dimensión: Valoración Histórica y Cultural De acuerdo a lo que ya hemos planteado, en térm inos de revisión estadística de los enunciados referidos a este tema, entre nuestros entrevistados no ha sido uno de los más reiterados, pues en virtud de nuestro esfuerzo investigativo, podem os plantear – en términos generales – que la comunidad gallega y, por cierto, nuestras fuentes expertas en turismo, consideran que el ámbito de la valoración histórica y cultural es de primera relevancia para un desarrollo turístico so stenible, que se aleje de los tradicion a les paquetes turísticos, vinculados a actividades masivas como es la de so l y playa. Por lo tanto, este asunto ya estaría bastante visibilizado a nivel social, o institucionalizado como aspecto positivo – si se quiere – , por cuanto no sería motivo de mayor esfuerzo, para ser develado en el trabajo con nuestro imaginario soci al urbano/rural del Turismo de Intereses Especiales en Galicia. Oscar Fernando Basulto Gallegos 327 Si nos referimos específicam ente a Santiago de Compostela, entre nuestros entrevistados, rápidamente salen a relucir los galardones en materia de reconocim iento cultural de la ciudad, a nivel internacional, lo que por cierto contribuye a que el turismo cultural no sea visto con malos ojos desde la pob lación local, sino más bien se generaría un sentimiento con algún grado de orgullo por lo propio, desde un sentido de identificación social. “Se considera (…) que la ciudad posee una oferta cultural variada aunque siempre sea posible ampliarla un poco más, pero recordemos que estamos hablando de que Santiago es ciudad Patrimonio Mundial UNES CO 1985, Primer Itinerario Cultural Europeo 1987, Ciudad Europea de la Cultura 2000, Premio UN – Habitat 2002, por lo que sin duda es el referente histórico , cultural y turístico de Galicia”. Del mismo modo, es innegable la importancia que posee la ciudad desde una perspectiva histórica, desde la tradición o ccidental europeísta. Dicho peso histórico – cultural, sin lugar a dudas, contribuye al desarrollo de un turismo – también de corte cultural – , que es el que se está buscando consolidar hoy en día en Santiago de Compostela. “Ya desde el siglo IX, fundamentalmente, a partir desde cuando se comienza a hablar de los restos del Apóstol Santiago, lógicamente la localidad de Santiago comienza a configurarse como un centro de religiosidad, y al mismo tiempo teniendo en cuenta que el poder religioso, o en buena parte, era ta mbién poder político. Entonces, la ciudad de Santiago se va configurando como un centro de poder religioso y poder civil. Y aquel contexto histórico en que son traídos los restos del Apóstol Santiago, y escenario de lucha contra los árabes y contra el Islam en general, pasa a ser un elemento que fortifica a los reinos cristianos en el mundo”. Estas palabras cargadas de redención mesi ánica desde la Historia, generan un fuerte contenido amparado en la Fe y la cultura cristiana, lo que contribuye a que, hoy por hoy, sean miles y miles de personas las que re alicen peregrinación a Com postela todos los años, y más aún, en los llamados años santos , cuando el fenómeno del “turismo religioso” supera todas las expectativas posibles. “A partir del siglo XV, por parte del Imperio Español, Santiago, también tiene una presencia importante en América, donde hay más de 250 localidades que se denominan Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 328 Santiago. La ciudad de Santiago se constituye como un foco del turismo religioso, que se aprecia tanto en la historia como en la cultura de Europa”. Por otra parte, la potencia histórica – cultural de la ciudad se encuentra vinculada a la academia y la generación de conocimiento, de bido a la existencia de la Uni versidad de Santiago de Compostela, por lo que la visibili zación del aspecto cultur al en la ciudad, se cohesiona todavía más a nivel com unitario. Es decir, la sociedad loca l no tiende a poner en duda los elementos planteados aquí, de modo que no resultaría complejo proyectar esta visión hacia el exterior, desde una im agen emitida para potenciar un Turismo de Intereses Especiales. “ (…) Aspectos relacionados con el patrimonio, con la cultura de diversa índole, etc. , etc. , y claro Santiago, lógicamente, por esa razón primeramente que se consolida a partir del siglo XVI, con la existencia de una universida d que al mismo tiempo se proyecta al mundo. Es una universidad que tiene más de 500 años de antigüedad (…)”. En el caso de Allariz, la visuali zación de la relevancia histórica – cultural para el desarrollo y posicionamiento d e un destino t urístico, parece ser similar a lo que hemos percibido en Santiago de Compostela. Por lo tanto, tam bién estaríamos frente a una institucionalización imaginaria – en un sentido de cohesión social – , en el modo de concebir el proceso de desarrollo turístico , por cuanto este aspecto no requeriría mayor esfuerzo, respecto de su visibilización social. “Nosotros cuando hablamos de historia estamos hablando de puesta en valor del patrimonio, y por lo tanto un aprovechamiento de ese patrimonio, de esa historia, pero también de aquella memoria inmaterial que tenemos para poner en mar cha un proyecto fundamentalmente turístico por esa vía”. Además, según hemos esbozado, esta aldea – con sus rasgos de ruralidad – ha sabido generar ejes temáticos enfocados a la activid ad turística, tom ando toda la carga imaginario/simbólica que le oto rga su historia y cultura. “(…) Allariz tuvo un esplendor importante y siempre tuvo una vocación industrial (…), y la curtiduría y los molinos (…) fueron un sector económico muy fuerte (...). Eso nos permitía rehabilitar esos edificios para un uso diferente del tradicional, no podíamos volver a poner en marcha las fábricas de curtidos ni los molinos, pero sí podíamos Oscar Fernando Basulto Gallegos 329 darle otro uso y al mismo tiempo recupera r para la memoria histórica de Allariz, edificios que eran importantes y que tenían un simbolismo (…)”. Ahora bien, volvemos sobre el aspecto de la autenticidad, fundam entalmente emanada de la vida cotidiana, pues como hemos venido argumentando desde la teoría, aquí se encuentra la materia que puede rev italizar nuestro imaginario social urbano/rural del TIE. Es decir, se nos plantea una posibilidad de visibilizar algunas vicisitudes del mundo inmediato que nos rodea. Entonces, se hace plausible comprender mejor la interacción en nuestra comunidad local, situación que – sin duda – ha de favorecer las oportunidades de materializar un desarro llo turístico sostenible, pensando en la consolidación de un destino con foco cultural. Este aspecto lo hemos visualizado claramente, a través de lo que nos plantean nuestros entrevistados en Galicia, motivo por lo que nos atrevem os a afirmar que el imaginario turístico aquí presente, se encuentra bastante consolidado en términos de proyección de una nítida imagen turística em itida – en definitiva – , desde el quehacer de la propia comunidad local. Y refiriéndonos específicamente al caso de Allariz… “(…) creemos que esa conjunción (…) de hist oria y de futuro, esa autenticidad que dice la gente que hay aquí en Allariz y que efec tivamente nosotros somos esto, venimos de aquí, y ahora caminamos hacia aquí, pero qu e la gente lo percibe, (…) no sólo los turistas sino la gente que se viene a vivir a Allariz, dice, bueno yo ya me siento allarizano, ya siento que estas raíces son las mías, más (…) que del lugar de donde vengo y llevo aquí un par de años, entonces, yo creo que eso es lo que queda en el sentir de todo el mundo, tanto de la gente que vive aquí como la que nos visita (…)”. Ahora bien, en términos de valo ración histórica y cultural para desarrollar y consolidar un destino turístico. En el caso de nuest ras áreas analizadas en Galicia, no podemos dejar de referirnos a la relevancia que posee el Cam ino de Santiago, según ya hemos venido señalando. “El propio Camino hizo nacer villas y, posteriormente, ciudades como la propia Santiago de Compostela, por su causa se levantaron iglesias, catedrales, monasterios, albergues y hospitales. Se hizo necesario el taller y el artesano, las ferias y mercados, y surgió toda la creatividad humana que comienza a manifestarse en la vida en sociedad. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 336 el exterior, posibilitando un posicionamiento de m arca internacional, fundamentalmente a través del Camino de Santiago. En torno a la idea de lo integral, para abordar un proyecto de desarrollo turístico sostenible, la experiencia narrada de Allariz sigue siendo m uy ilustrativa: “(…) todas las actividades aquí están integr adas, o sea que no se entiende una sin la otra (…), tienen que ver con la historia, la naturaleza o la situación geográfica, (…) y la puesta en valor y aprovechamiento de patri monio, y la recuperación de superficies, (…) todo lo que hacemos tiene algo que ver con eso, y al final todo el mundo acaba entendiendo que esto es así, esto es proyec to integral que no se entiende por separado”. Finalmente, todo parece consolidarse cua ndo los productos turísticos del destino, dejan de ser concebidos como tal. Entonces, todo es absorbido por la cotidianidad. Una efervescencia cotidiana – llena de vida – en que lo imaginario – simbólico arm oniza la interacción social. Nosotros y los otros hemo s dejado de ser extraños, se rompe con la tensionante dicotomía lugareño/turista, pues ambos pasan a ser parte de una misma experiencia, de una vivencia imaginaria construida entre todos. Probablemente aquí, estaría una de las máximas potencias del imaginario turístico, que estamos en estos momentos develando. “(…) esa idea de vender esa calidad de vida que nosotros tenemos con una infraestructura muy peculiar que todo el mundo conoce y reconoce muy fácilmente, (…) son edificios del casco histórico, son fábricas de curtidos o molinos, es un entorno muy agradable, y al mismo tiempo compaginado con esa potencia comercial y con un calendario de eventos muy fuerte (…) que funciona durante todo el año, pues al final lo que acaba c onsiguiendo es tener un número de vi sitantes importante, (…) que (…) se confunden con la gente de Allariz, (…) los turi stas se integran muy bien, (…) porque la gente de Allariz participa mucho de toda esta actividad”. 2.4. Dimensión: Mano de obra Frente a este ámbito donde, finalmente, se m aterializa la gestión de la actividad turística, nuestros entrevistados coinciden no sólo en la necesidad de profesionalizar y capacitar permanentemente al personal que se d esenvuelve – en el rubro – en el desti no, Oscar Fernando Basulto Gallegos 337 sino que también se nos plantea la relevancia de que la gente del lugar, no se sienta invadida por el turista, para lo cual es preciso realizar campañas de concienciación social, respecto de la incorporación de la actividad turística en la comunidad local, situación que ya se ha dado en Santiago de Compostela, por ejemplo. “(…) Es como ponerse en el lugar de c uando uno está haciendo turism o y cómo quiere que lo reciban, cómo quiere que lo acojan. No sólo quieres esta r en un buen hotel y tener una buena cama, sino que cuando el camarero te atienda te dé una sonrisa, y q ue cuando salgas del hotel y pasees por la ciudad, pues estés a gusto”. El hecho de estar a gusto en un lugar – como visitante – es un aspecto fundam ental para nuestro sistema experto gallego. Podem os apre ciar que este ejercicio de empatía con el turista, brota de un rasgo ya bastante arra igado en el im aginario turístico gallego. La cordialidad y la camaradería se pueden respir ar en las calles de Santiago de Compostela o de Allariz, según hemos constatado. Te haces parte de un ritmo de vida apacible, en que la gente se da tiempo de conversar en las avenidas y de tomar un café en cualqu ier momento. Como decíamos, en materia de desarrollo turístico nuestros entrevistados creen fehacientemente, que la ruta de la especialización – de los trabajadores del sector – es la clave para seguir avanzando en consolidar un Turismo de Intereses Especiales, con un amplio foco desde lo cultural. “(…) hace unos años cuando no había una especi alización turística como esta, pues el viaje era simplemente venir a Santiago, contemplar la mara villa de la ciudad, comer en un buen restaurante y poco más. Hoy en día podemos diversificar, tenemos muchas más cosas, (…) podemos combinarlos con otro tipo de actividades, (…) ofertas especializadas y donde podemos enganchar digamos un grupo mucho mayor de gente (…)”. Del mismo modo, se nos plantea que la especialización de los trabajado res del sector turístico, de alguna manera se ha debido dar en forma forzosa, ya que los turistas del siglo XXI, van sofisticando cada vez más los requerimientos para realizar su experiencia turística. Esto no tendría que ver precisamente con el lujo, sino que con una preparación cada vez más depurada, para que no s veamos frente a una experiencia de vida cotidiana en lo local. Es decir, este turista – al que venimos refiriendo en el estudio – Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 338 desearía ser parte de aquello que emana de sde lo más profundo del im aginario social de un lugar, por cierto, orientado turísticamente. “(…) a lo largo de los años el cliente ha n otado que hay una diferencia grande entre una persona que se dedicaba profesionalmente a la actividad y que sabe explicar las cosas y que sabe comunicarlas, y otros que simplemente cogían ese trabajillo como un extra para el verano y que salían a hacer un par de circuitos y punto”. Entonces, la percepción de nuestros entrevis tados respecto de lo fundamental de la especialización de los trabajadores del sector turístico es unánime. Por lo mismo consideran, que se vienen haciendo las cosa s b astante bien en e sta materia, pero que todavía es necesario rea lizar mayores esfue rzos para que estemos en presencia de un destino, que optimiza su calidad turística. Sobre todo, se ach aca esta responsabilidad al ente público, como principal responsable de la dinamización del sector turístico en Galicia. “(…) profesionalizar muchísimo más al sector, contar mucho más con los recursos humanos que existen, poner orden en el caos de competencia de mercado que existe en el tema del turismo y, también, evitar que todo el mundo se crea especialista en turismo, porque cualquier persona con una mínima de responsabilidad – en la Administración por ejemplo – lo primero que quiere hacer son actuaciones turísticas (…)”. Es decir, nuestros expertos en turismo s on conscientes de la relevancia que tiene el turismo en Galicia, pues representa la prime ra fuente de ingresos económicos de la Comunidad Autónoma, por cuanto cuidar esta “joya” de desarrollo socio– económico y cultural, creemos que ya es parte del imaginario comunitario. Un caso concreto que nos gustaría ejemplificar , respecto de la relevancia que tienen los trabajadores del sector turístico en la propi a imagen que em ite el destino, hacia los turistas y hacia el exterior, lo podemos apreciar en la figura del guía turístico, desde la importancia que se le otorga a este prof esional del sector en Galicia. “(…) como guías, somos una pieza más dentro del engranaje de la imagen de una ciudad o región, (…) es evidente que tú (…) pu edes hacer bastante porque al final de ese recorrido esa gente se quede con una sensación positiva o no del lugar que visita. Si Oscar Fernando Basulto Gallegos 339 tú en un día en que llegas a Santiago abarrota do de gente, desconoces cuáles son los horarios, cómo se mueve la gente, a lo mejor resulta que tu llegada a esa ciudad es de la peor manera posi ble (…), quieres hacer una visita a (…) la catedral, no puedes llegar a la hora de la misa (...)”. En este sentido, nos parece que lo más apropiad o es que el guía turístico f orme parte de la comunidad local, es decir, que se encuentre empapado de la dinámica socio – cultural e identitaria del lugar. Volvemos sobre la rele vancia de estos aspectos para configurar el imaginario social urbano/rural del TIE, que estam os analizando aquí para el caso Gallego, pues nos parece la forma m ás pertinen te para g enerar una imagen turística, emitida con fuerza vital desde el interior de la localidad. “(…) cuando vas viajando por el interior d e la comunidad y la gente dice: oye pero no se ve gente aquí en este pueblecito, donde está la gente. Tienes que hacerle ver por qué no sé ve gente, dónde está, qué es lo que ha cen, y por qué a esa hora no hay y después a otra sí que hay mucha gente… interpretar un poco la realidad, y no solamente la realidad paisajística y monumental sino tamb ién la realidad vital. La misma ciudad puede parecer un muermo o una maravilla dependiendo de la hora a la que tú llegues (…)”. 3. C ATEGORÍA : C OHESIÓN S OCIAL Buscamos generar un entendimiento en base a la relevancia que posee la comunidad local, para generar un emprendimiento col ectivo. La cohesión social, consiste en la posibilidad de que exista una consciencia comunitaria, en torno a ciertos procesos que pueden favorecer a la comunidad gallega en su conjunto. E stamos frente a un trabajo arduo, que debe contar con el apoyo tanto de l sector público como a nivel privado, en un esfuerzo conjunto. Es decir, hablamos de un entendim iento, respecto de cómo se quiere ser como sociedad, desde cosmovisiones que se fortalecerían en relaciones interculturales con identidad local. Comunicación Imaginada y Turismo de Intereses Especiales 340 3.1. Dimensión: Sector Público Esta dimensión de análisis, también es considerada de gran relevancia por parte de nuestros entrevistados, en materia de cons olidación de un destino turístico, pues según ya hemos referido, el sector público en España y – por cierto en Galicia – tiene la primera palabra en materia de gestión turística, ya que se articula como una Política de Estado regulada por Ley. “(…) el Gobierno de Galicia. Es clarísimo, el los tienen las competencias en turismo y a ellos les toca ordenar el sector turístico, y además yo creo que hay bases para sustentarse, por ejemplo, los planes de dinam ización de excelencia turística, ya crearon en algunas comarcas un sentimiento de generar un destino (…)”. Como hemos señalado, entre nuestros expertos en turism o, existe la convicción de que el Estado es el agente público que debe se guir guiando los esfuerzos del sector turístico. Por lo tanto, podríamos referir que existe una imagen institucionalizada del Estad o, instancia que lo legitima com o conductor y ga rante del impulso turístico, no sólo en Galicia sino que en toda España , por lo cual la sociedad civil – en general – no cuestionaría mayormente, el hecho q ue la mayor actividad económ ica del país – o una de ellas – , se dirija al 100% por parte de la adm i nistración pública, a través de una institucionalidad fuerte que ya forma parte del imaginario turístico local. Por otra parte, nuestros entrevistados, a su vez, también valoran la relevancia que tiene el sector privado en materia de desarrollo turístico, pues nos plantean la necesidad de seguir mejorando, permanentem ente, en materia de integración con el sector público, de modo de optimizar los esfuerzos. “(…) hay que intervenir en los aspectos relacionados a la cooperación y colaboración entre las administraciones y entre el sector público y el sector privado. Ahí falla la falta de diálogo y cooperación (…)”. “(…) al sect or público le interesa que el sector privado no proteste, entonces, le da subvenciones y organiza las acciones, no. Es ahí cuando se escuchan pero por interés mutuo (…)”. “(…) Es decir se debe avanzar mucho más en estos temas” (...)”. Efectivamente, la cohesión social es fundam e ntal, porque aun cuando existe voluntad por trabajar bien en un sector que ya ha demo strado dar buenos réditos, nos referimos al Oscar Fernando Basulto Gallegos 341 importante desarrollo turístico que ha tenido Galicia los últimos 25 años, es muy difícil que el trabajo se mantenga cohesionado y en beneficio de toda la comunidad, pues siempre han de surgir choques entre intere ses políticos y/o económ icos, que ralentizan el proceso de trabajo planificado. “(…) cuando hay partidos políticos distinto s que gestionan en uno y otro terreno, se producen tensiones, se producen desencuent ros derivados del protagonismo que quiere tener uno y otro en ese terreno, y – además – porque existen diferente s enfoques (…)”. Esta problemática, también tiende a “naturaliz arse” entre nuestras fuentes expertas, ya que los conflictos de intereses parecen se r inherentes a las relaciones humanas. El asunto es cómo minimizar sus efectos negativos, cuando estamos en presencia de un proyecto de interés común. Otro aspecto que critican nuestros entrevistado s, tiene que ver con la vinculación d e la investigación con el sector público, de modo de contribuir al desarrollo turístico. Esto porque, nuestras fuentes expertas, atribuyen gran relevancia a este asunto, pero concuerdan en que no se están aprovechando bien – permanentemente – , estos recursos por parte de la Administración. “(…) estoy convencido de que las a dministraciones públicas, y en este caso no sólo la turística, muchas veces la inversión en I+D es una obligación. (…) entonces sacan las convocatorias y después muchas veces (…), esas investigaciones que se hacen quedan o sirven para justificar esa inversión, pero no se aprovechan para nada. Hay estudios magníficos que podrían servir de base par a que la propia Administración tome iniciativas, pero estoy absolutamente convencido que están en los cajones, si es que no están en las papeleras (…)”. Ahora bien, al referirnos específicamente a Santiago de C ompostela en rel ación a la vinculación que expresan nuestros entrevistados, de éste destino con el sector público. Podemos reafirmar el valor institucional que se le da a la Administración local, respecto de su actuación en el sector turístico. “(…) si la responsabilidad del gobierno de la ciudad la tiene el alcalde, el turismo tiene que situarse ahí inmediatamente debajo, porque todas las decisiones que se tomen en la ciudad van a repercutir en el tu rismo y, viceversa, en todos los ciudadanos y [Document text truncated for crawler view.]