O noso tempo é o seu opio
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13 12 EVOHÉ 茟Literatura moderna shintai-shi $GHP䲋VWHPDVWUDGLFLRQDOHVFRPRODEHOOH]DGHODQDWXUDOH]DRHODPRUIXHURQ relegados en favor de temas nuevos, centrados en la vida y en la condición del ser humano. De todas formas, fue en la época Taishô cuando Japón entró de lleno en las corrientes literarias mundiales. En parte, eso fue posible gracias a la labor de cuatro revistas principales que, precisamente por UHSUHVHQWDULGHRORJ䲓DVGLVWLQWDVSHUPLWLHURQTXHFDGDYH]P䲋VHVFULWRUHVMDSRQHVHVHVWXYLHUDQLPEXLGRV de las ideas occidentales del momento, desde el liberalismo y la democracia hasta el socialismo. Entre ellas destacó la escuela Shirakaba (ODEHGXOEODQFRFDUDFWHUL]DGDSRUVXLGHDOLVPRQDWXUDOLVWDVX QHRVXEMHWLYLVPR\WDPEL䲏QSRULQWHQWDUGHVDÁDUODVRFLHGDG\VXVWDE䲛V Para entonces la literatura más crítica atacaba directamente a la sociedad y a la familia por coartar las libertades. Sus reivindicaciones se centraban en la mujer, en los Eta \GHVGHHOÁQDOGHOD,*XHUUD0XQdial, también en los obreros. Son obras que tuvieron escaso éxito, en parte por sus ataques al régimen y al Kokutai ʎ Bibliografía: %($6/(<:* Restauración Meiji *LM䲗Q6DWRUL (,.2,.(*$0, /DGRPHVWLFDFL䲗QGHOVDPXU䲋L(OLQGLYLGXDOLVPRKRQRU䲓ÁFR\ODFRQVWUXFFL䲗QGHO Japón moderno . Barcelona, Anthropos. 2012. /$1=$&26$/$)5$1&$) Introducción a la cultura japonesa: Pensamiento y Religión . Valladolid, Universidad. 2000. MUTEL, J. Japón: Fin del Shogunato y el Japón Meiji . Barcelona, Vicens Vives. 1972. ONOSOTEMPOÉOSEUOPIO por Lidia Bao Na historia alguén aparece para lle dicir ao señor Magritte que aquilo non era só unha pipa, que no IXPHKDE䲓DPRLWDVIRUPDV/RJRDSLSDHUDP䲋LVDIRUPDGRULWRDHVFDFKL]DURVRyRRDLUHHQWUHRV dentes asubiando unha poética exótica e apetecíbel a ollos do occidente. A cachimba como símbolo de imaxinación escura, decadencia e tose. Non pode ser só unha pipa algo tan estético. Algo que arrincou guerras e que tivo a ben ser menciña e ser veleno. Os versos que se preparan para o consumo na China pouco ou nada teñen que ver co pouso romántico que obnubilou a Coleridge, De Quincey ou ao grande de Cocteau. Non deixa de ser curioso que, se ben DFXOWXUDÁORVRI䲓DHHVS䲓ULWRSR䲏WLFRGD&KLQDQRQIRURQHVSHFLDOPHQWHEHQFRPSUHQGLGRVHQRFFLGHQWH HQLVWRDFXOSDQRQHUDGRLGLRPDRVSRHWDVPRGHUQRVRULHQWDLVJDUGDURQQRVVHXVWH[WRVXQHQWHQGHPHQWRRXFLQ]DGRRFFLGHQWHTXHGHEX[DDOJRVHPHOODQWHDXQI䲓RfRFDVRGH;X=KLPRH/L-LQIDTXH GHL[DURQDXQODGRHVWLORHIRUPDGDSRHV䲓DFKLQDFO䲋VLFDHFRPH]DURQDH[SHULPHQWDUFRYHUVROLEUHHR VRQHWRWRGREDL[RDLQÂXHQ]DSUHFLVDPHQWHGRURPDQWLFLVPRLQJO䲏VHRVLPEROLVPRIUDQF䲏V 8QGRVJUDQGHVPRYHPHQWRVSR䲏WLFRVGHXVHQRV䲏FXOR;;FDQGRDOJ䲛QVSRHWDVPR]RVIRUPDURQR 䦧0HQJORQJ6KLUHQ䦨䦧2VSRHWDVHVFXURV䦨TXHQRVHQFK䲓DQVDODVHVDODVFRQYHUW䲏QGRDVHQJUDQGHV HVSD]RVQRVTXHSDUWLOODUDSDODEUDSR䲏WLFDYHUVRVKHUP䲏WLFRVHDOHJ䲗ULFRVG䲋EDQOOHFRUDRVHXQRPH Estes poetas enfrontábanse ao sistema empregando os seus versos, temática que non foi recollida polos que viñeron despois... De que falan os poetas chinos da xeración dos 90 en diante? A resposta é sinxela: do cotiá. Aínda que este tempo trae unha loita consigo provinte do in crescendo da sociedade de consumo. A industria FXOWXUDOHGRHQWUHWHPHQWRIDLTXHDSRHV䲓DSHUGDDIRU]DTXHWLyDQD䲏SRFD7DQJHTXHGHFRPRFDGHOR á porta. Pero toda loita ten o seu amarre: os poetas xa non eran heroes coma acontencía nos 70 e 80, nin HQFK䲓DQVDODVPDLVDFDPELRJDyDEDQHQOLEHUGDGHD䲓QGDTXHSHUGHUDQOHFWRUHVHYLVLELOLGDGH Pode a poética oriental espertar nunha parte occidental sen perder iso que a fai tan gorentosa como é a VDOYDJDUGDGDGLIHUHQ]DDSURSLDFUHDWLYLGDGH"(VW䲋D&KLQDQRQRVREDUULR"+R[HUHVRDQQRPHVFRPR RGH;L&KXDQTXHHVWLYRKDLSRXFRQD&RUXyDJUD]DVDRFLFOR3RHWDV'LQYHUVRV;LDR.DL\X/XR <LQJ<DQJ-LDQ'XR'XR<L6KDHWFTXHGHPRVWUDQTXH䲏QDVPDU[HVGRFLUFXLWRRÁFLDORQGHVHHVW䲋 a dar unha poética lúcida e necesaria que desbota os tópicos e dalle a volta aos cadros.
14 Xi Chuan Mi abuela Mi abuela tosió, y mil gallos se despertaron. 0LOJDOORVFDFDUHDURQGHVSHUWDURQDGLH]PLOSHUVRQDV 'LH]PLOSHUVRQDVVDOLHURQGHOSXHEOR\ORVJDOORVGHOSXHEORD䲛QFDFDUHDEDQ 7RVLHQGRD䲛QPLDEXHODKDEODEDGHVXDEXHODVXYR]FDGDYH]P䲋VG䲏ELO 3DUHF䲓DODYR]GHODDEXHODGHPLDEXHODFDGDYH]P䲋VG䲏ELO Mi abuela habló y habló hasta que se detuvo, cerrando los ojos. Pareció como si la abuela de mi abuela hubiera muerto recién entonces. Han Dong Duelo por un gato Enterramos al gato. Enterramos también a las hermanas del gato. Sacudimos la bolsa de papel para esparcir el polvo Llevando una pala caminamos hacia la montaña del otoño movemos una piedra de lugar y nos ponemos al sol. Vamos de viaje visitamos el mercado de HePing y en un mostrador con conservas vemos un gato muerto a la venta. Te contamos por carta la noticia PDJQLÁFDQGRODPXHUWHSHURHQHOPRPHQWR HQTXHDOFDQ]DPRVWDOJUDGRGHFRQFLHQFLD ya estamos completamente recuperados. Luo Ying Padre Una raída piel de ciervo en la selva Sospecho que es la piel de mi padre después de trescientos años de meditación, sólo se levantó y se fue La piel del ciervo ha sido desgastada por el clima desde entonces Y como no hay madre que ordene su vida él muy probablemente descolgó una útil piel negra de oso \FRQODDSDULHQFLDGHXQRVRFD]䲗\SHVF䲗 QXQFDUHVSRQGL䲗QLQJXQDGHODVSUHJXQWDVÁORV䲗ÁFDVGHODKLVWRULD $HVFRQGLGDVDPDV䲗URFDVKDVWDSXOYHUL]DUODV 9HOR]PHQWHGHVDUUDLJ䲗ERVTXHVHQWHURV Fermentó vino de un lago 300 años después, bebido de un trago entonces sacó su larga espada y tajó cinco grandes montañas Durmió un centenar de años sin pestañear \QLXQDYH]GLMRPLQRPEUH Él dice que olvidó mi apodo de infancia (QHOPRPHQWRTXHPHKL]RGHXQMDEDO䲓 Breve antología de poesía taiwanesa contemporánea Traducción y adaptación: <DKDQ&KDQJץપየፇ7DLZDQ y Moisés Fernández García /DERUELRJU䲋ÁFD <DKDQ&KDQJץપየፇ Ilustración: Sara Lamas