scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

La leyenda artúrica y sus fundamentos celtas e iranios

Balado Rico, Carmen

Abstract

El objetivo de este trabajo es investigar las relaciones entre el mito artúrico que nos ha llegado con mayor claridad hasta nuestros días, y los relatos o materiales celtas o iranios (sármatas, escitas...) en que parece haberse inspirado. El análisis inicial se centrará en la leyenda artúrica transmitida desde el medievo, procurando destacar los elementos heredados de la tradición céltica. Añadiremos a continuación el estudio más amplio posible de la figura de Batraz, el héroe escita que pudo haber inspirado la figura de Arturo que se transmitió durante la Edad Media. Una vez analizadas las distintas versiones del mito podremos dejar de lado los aspectos que se añadieron a posteriori, como la búsqueda del Santo Grial. Para elaborar el trabajo dedicaremos especial atención a la obra "From Scythia to Camelot: A radical reassessment of the legends of King Arthur, the knights of the round table, and the Holy Grail (Arthurian characters and themes)" de C. Scott Littelon y Linda Malcor, además de otras obras que ya hayan trabajado este tema anteriormente. Se incluirá también como parte del trabajo el estudio de las principales etimologías de los nombres que permitan establecer paralelismos en las leyendas

Full text

Carmen Balado Rico Trabajo de Fin de Grado La leyenda artúrica y sus fundamentos celtas e iranios Departamento de Filología Clásica, Francesa e Italiana Facultad de Filología Santiago de Compostela 2019 A mi familia y amigos sin cuya ayuda este trabajo no habría sido posible Índice 1. Introducción ................................................................................................................................. 5 2. Personajes ..................................................................................................................................... 5 3. Armas ......................................................................................................................................... 18 4. Animales .................................................................................................................................... 22 5. Posibles conexiones indoeuropeas. ............................................................................................ 27 6. Conclusiones. ............................................................................................................................. 28 7. Bibliografía ................................................................................................................................ 31 5 1. INTRODUCCIÓN Los temas que abordaremos en este trabajo serán principalmente la conexión escitacelta que hay entre los mitos que trataremos. Aunque en un principio creíamos que se trabajaría con una comparación a dos bandas entre Arturo (celta) y Batraz (escita), hemos tenido que rectificar a la hora de presentar el trabajo pues había un tercer personaje principal a tener en cuenta, Lancelot. A medida que hemos ahondado más en la información recogida hasta la fecha, teniendo en cuenta las variadas fuentes, distintas, tanto por autores como por épocas en las que se publicaron se aprecia que hay más de un elemento en común entre los tres héroes a tratar, no solo por sus crianzas, en su forma de gobernar, la relación que tenían con sus respectivas armas, e incluso la forma en que murieron... Lingüísticamente los osetas son los últimos supervivientes de los antiguos alanos y tribus relacionadas, que eran muy difíciles de diferenciar de los sármatas. En un pasaje de la Historia romana, Dión Casio dice que de 8000 cataphracti que se reclutaron 1 de una tribu de los sármatas, llamados yacigios, 5500 fueron enviados a Britania. Los yacigios auxiliares estaban distribuidos en guarniciones de 500 a lo largo de todo el muro de Adriano. Cuando su periodo de servicio acababa y se podían retirar, los veteranos se instalaban en un vicus, o una colonia de veteranos, en Bremetennacum Veteranorum. 2 El primer comandante romano de estos yacigios era Lucius Artorius Castus, encargado de la defensa del norte de Britania. Las aventuras del Santo Grial también tenían paralelismos con las sagas de los nart, en las que hay una discusión sobre qué nart, o clan nart tendría el honor de guardar el Nartamongæ, una copa mágica 3 , conocido también como “el revelador de los narts”. Aunque no parecen estar relacionados el Nartamongæ y el Santo Grial, tienen en común que son copas cuyas bebidas nunca se secan y se aparecen en festines ante grandes héroes. El núcleo de las aventuras del Santo Grial no estaba en la tradición celta como muchos creían sino en la tradición del noreste de Escitia que daría lugar a las sagas de los nart. Entre las principales fuentes de investigación que emplearemos está From Scythia to Camelot: A Radical Reassessment of the Legends of King Arthur, the Knights of the Round Table and the Holy Grail, de Littleton y Malcor (2000) en donde ya se encuentra, si no toda, la mayoría de la información y bibliografía que abarca la conexión sármatacelta; también Indo-European Poetry and Myth (West 2007) para encontrar algunos paralelismos con otras culturas, e internet. 1 A la fuerza, después de que se enfrentaran a los romanos y perdieran. 2 Actual Ribchester, un pueblo al suroeste de Lancashire. 3 O caldero. 6 2. PERSONAJES Como ya hemos explicado, la investigación de los orígenes tiene en el centro a tres personajes principales: Arturo, el más transmitido y el que más ha inspirado, y sigue inspirando, historias todavía en el siglo XXI; Lancelot, quien, a pesar de haber llevado a cabo tantas proezas como el primero, es relevado a la posición de subordinado del mismo; y Batraz, el prototipo que hizo los dos anteriores posibles y al que menos mérito y fama se le ha concedido. Analizaremos los datos de estos tres personajes, como en qué se basaron a la hora de nombrarlos o posibles referentes históricos reales que inspiraron algunas hazañas de los personajes ficticios, y paralelismos que hubo entre ellos. El nombre Arthyr es el derivado galés con origen en el romano Artorius. No tenemos testimonio de ningún Artorius que viviera en la época en la que teóricamente vivió Arturo. Es muy posible que el nombre derivara de Lucius Artorius Castus, prefecto de la VI legión Victrix, el comandante al que asignaron las tropas yacigias cuando los romanos empezaron a contratar sus servicios, encargados de defender la frontera norte, contra las tribus que vagaran más allá del muro de Adriano. El comandante había servido al norte de Panonia lo suficiente como para estar familiarizado con los modos de lucha de sus reclutas yacigios; hay restos de campamentos de estas tropas a lo largo del muro de Adriano. Cuando Artorius fue nombrado prefecto de Bremetennacum los yacigios lo idolatraban hasta tal punto que muchos de ellos, cuando necesitaban un cognomen para solicitar la ciudadanía, solían escoger “Lucius” o “Castus”. Como ya mencionamos, entre el 185 y 186 d. C. Artorius llevaría a algunos de sus soldados de la VI legión Victrix y la XX legión Valeria Victrix a Armórica para reducir una rebelión local. A Castus le fue concedido el título de dux para esta expedición, así como Arturo británico que lideró sus tropas hacia el continente llegando a ser llamado dux bellorum. El rey Arturo que conocemos podría haber sido tranquilamente “el segundo Arturo”. Aunque todo esto sea meramente teoría no debería ser completamente descartado, ya que es una coincidencia muy sospechosa que el nombre del primer comandante romano de los sármatas sea la versión latinizada del nombre Arturo. No solo sabemos con certeza que en el periodo tardío de Roma las fuerzas militares se identificaban con el nombre de quien los lideraba, sino que también tenemos pruebas de que hubo un grupo llamado “los hombres de Arturo” que siguieron actuando incluso después de la muerte de Artorius como mercenarios. Littleton y Malcor (2000: 63) nos dicen “(...), the name Arthur is probably a “Celticization” of Artorius, and not vice versa.” Aunque Lucius Artorius Castus nos proporciona un buen origen para el nombre, hay otra figura que parece ser más prometedora a la hora de ser el histórico rey Arturo, aunque su nombre es Riotamo. El primero en sugerir que Riotamo era Arturo fue un moje de Uriscampum, Geoffrey de Monmouth; sin usar el nombre Riotamo parece apoyar esta teoría, junto a otros estudiosos, como Jordanes o Gregorio de Tours. Otros (Fleuriot) reconocen en Ambrosio Aurelio (el hermano de Uther Pendragon en algunos textos artúricos y un general romano que realmente existió) a Riotamo, pero al contrario 13 el Perlesvaus Arturo traiciona a Lancelot. Ambos son engañados para engendrar un hijo con una mujer con la que están emparentados 13 , y el descendiente traerá su perdición 14 . Littleton y Malcor (1930: 105) nos dicen que como los alanos no llegaron a la Galia hasta el siglo V, si llevaban consigo el prototipo de Batraz y Lancelot es un reflejo de ese prototipo, habría que esperar prototipos más sólidos entre el héroe continental y Batraz que entre Arturo y el guerrero iranio del noreste, ya que, lo yacigios tuvieron más tiempo para adaptarse a la cultura celta de sus alrededores que los alanos. Concluyen que Lancelot tiene más paralelismos con Batraz que con el Lug celta. Es muy probable que Arturo también sea reflejo del mismo héroe alano-sármata que Lancelot pero su historia se viera más distorsionada por las hazañas del Arturo histórico. A pesar de que los alanos eran grandes jinetes, se hace raro ver que Percival, Galahad y Lancelot tuvieran tan poco conocimiento sobre la equitación, pero aunque al principio les costara, más adelante lo dominarían hasta el punto de que Lancelot se fía más de sus habilidades en combate sobre caballo que a pie. En la Edad Media era muy habitual burlarse de los britanos por su falta de habilidad para montar a caballo, a pesar de que en realidad estaban muy capacitados para ello gracias a la influencia alana. 15 También se dio esta situación con Batraz: en un principio no era tan bueno cabalgando, pero cuando lo dominó, rara vez desmontaba. Hay una escena en Conte de la charrete 16 (Chrétien) en la que Lancelot conduce una carreta; esto fue interpretado más adelante como que llevar una carreta era humillante, pero el amor de Lancelot por Ginebra le hizo tragarse su orgullo y pasar vergüenza. Pero si Lancelot fuera alano tenía que llevar la carreta sí o sí porque el conductor habitual, la esposa, había sido secuestrada, es decir, los alanos eran nómadas y llevaban sus posesiones en las carretas, los hombres cabalgaban mientras que las mujeres conducían las carretas. Si a la mujer alana le pasaba algo el hombre tendría que conducir, o dejar las posesiones abandonadas. Lancelot y Arturo tienen claros paralelos con figuras de la tradición irania del noreste, pero no son los únicos caballeros de la Tabla Redonda, también hay parecidos con Kay (Cai), Percival y Gawain. 17 Algunos presentan esta conexión por ser reflejos de condes alanos históricos y documentados, como Tristán (Alan Judual de Vannes); en otros simplemente encontramos una conexión lingüística a la lengua alana, como Bedivere (Bedwyr). 13 Morgana engaña a Arturo consiguiendo engendrar a Mordred, Morgana era la hija del primer matrimonio de la madre de Arturo; y Elaine engaña a Lancelot para que engendren a Galahad. 14 Mordred usurpa el trono de su padre, y Galahad al presentarse para la expedición del Santo Grial, destroza la carrera militar, la reputación y la salud mental de Lancelot. 15 Littleton y Malcor (2000: 107) teorizan que a lo mejor los propios alanos eran los que expandieron esas bromas sobre los britanos para que al final también se les aplicaran a ellos cuando se convirtieron en la nobleza de la zona. 16 Aunque la traducción literal sería El cuento de la carreta, también se ha traducido como El caballero de la carreta. Arriba explicamos el porqué de esta traducción. 17 Para esto seguiremos a Littleton & Malcor (2000: 125-141). 14 Tanto Kay como Bedivere, junto a Arturo por supuesto, son las figuras más tempranas que aparecen en las leyendas de la Tabla Redonda. A semejanza de Lancelot, Kay y Bedivere tienen una gran conexión con el continente desde la primera aparición. En Roman de Brut (Wace: 1155) 18 Arturo nombra a Kay conde de Angers (mapa) y es enterrado en Chinon, cuyo nombre cambiará el rey a Kain (i.e. Caen, mapa) en honor a Kay. Wace también se refiere a Bedivere como “Bedivere de Neustria” y “Bedevere el francés de Beocia”; este tipo de nombres podría indicar el origen continental de este héroe. Hay además conexión con el continente en la muerte, ya que , tanto Wace como Layamon dicen que Bedivere es enterrado en Bayeux, Normandía. En Malory Bedivere entra en un monasterio en el que se quedará hasta el día de su muerte. 19 Littleton & Malcor (2000: 97) No se le puede seguir el rastro hasta las raíces celtas al nombre Kay, porque no se ve una conexión onomástica inmediata entre las tradiciones celtas y alano-sármatas, pero estas tradiciones pueden derivar de fuentes relacionadas con la estepa. Nickel deriva el nombre Kay del latín caius ‘comandante’, 20 aunque es más posible que derive del antiguo nombre de guerrero iranio Kai. 21 Miller (1984:64-65) 22 señala que el Kay de la tradición galesa difiere mucho del Kay de la tradición artúrica; en esta última el guerrero es presentado más como un bromista que como un guerrero. Con este detalle puede hacer una comparación entre Sir 18 Apud Littleton & Malcor (2000: 125) 19 Parece una costumbre que los alanos se retiren a un monasterio como clérigos en su vida tardía 20 Nickel (1975: 12). 21 Littleton & Malcor (2000: 126). 22 Apud Littleton & Malcor (2000: 126) 15 Kay y el bromista oseta Syrdon. Estas actitudes humorísticas de Sir Kay y Syrdon son la molestia para sus respectivas bandas de mercenarios. Otro guerrero a comentar sería Percival, que, a pesar de ser el guerrero más conocido entre los héroes del Grial en la Edad Media, no era uno de los originales. Tiene en común con Lancelot que su genealogía contiene muchos hombres con el nombre Alan, y con algunos caballeros de la familia de Lancelot, por ejemplo Galahad y su padre, que aunque no tienen ninguna noción de hípica, cuando comienzan la aventura del Grial, enseguida domina el arte. Este inicio torpe en el arte de montar a caballo para acabar convirtiéndose en un maestro lo tienen en común con Batraz. Lancelot, Arturo, Percival y Batraz presentan varios paralelismos: hijos de viudas (menos Arturo) que vengan la muerte de su padre; sus respectivas figuras maternas les dan una espada, una armadura y un caballo; viajan de incógnito (menos Arturo). Pero Percival es el único que tiene en común con Batraz el éxito en la búsqueda de la copa mágica y que a los dos se les menciona por sus atuendos pobres en el comienzo de sus aventuras. 23 En Gawain no encontramos ningún referente histórico para la creación de este personaje. Sabemos que se une a los caballeros de forma tardía y que Geoffrey de Monmouth es el primero en traducir su nombre galés Gwalchmai como Gawain. 24 Se han encontrado paralelismos entre Gawain y el héroe nart Soslan. Markale aprecia que la rivalidad entre Gawain y Lancelot es muy parecida a la que hay entre Soslan y Batraz. Además, Gawain, dependiendo de la zona donde se cuenten sus historias, al igual que Batraz, es retratado como un héroe o es criticado. 25 Comentaremos ahora brevemente uno de los objetos más conocidos del ciclo artúrico: el Santo Grial. El Santo Grial o el cáliz de la última cena es la copa que José de Arimatea utiliza para recoger la sangre de Jesús en la crucifixión. En una de las versiones de la historia del Grial José es encarcelado y se alimenta de una sustancia producida por el cáliz. Cuando sale, junto a otros seguidores de Jesús viaja por Oriente donde encontrará a unos reyes paganos que son bautizados bajo nuevos nombres: Mordrain y Nascien. José viaja por Galia, todavía con el cáliz en su posesión, donde es atacado y encarcelado de nuevo y estos dos reyes fueron en su rescate, alimentando las tropas con el Grial. Por el poder del Grial Nascien es cegado y Mordrain es mutilado. El primero asciende a los cielos mientras que el segundo tendrá que permanecer en la tierra hasta que un caballero del Grial de la corte de Arturo vaya a visitarlo. El Grial es transmitido de José de Arimatea a su hijo. Está claro para los estudiosos del Grial que las leyendas del mismo están relacionadas con los banquetes de la comunión cristiana. La conexión entre el Grial y el Cáliz de la última cena es algo que se sobreentiende en los manuscritos medievales pero no se dice de forma explícita. Owen, en The evolution of the Grail legend, comenta que 23 Littleton & Malcor (2000: 133) 24 Littleton & Malcor (2000: 135) 25 Apud Littleton & Malcor (2000: 135) 16 Robert de Boron atribuye la cualidad luminosa al Grial, algo que Wolfram luego transmitirá al portador 26 . Algunos estudiosos siguen buscando la fuente de inspiración para el Santo Grial entre los recipientes mágicos de la tradición celta, el caldero de Annwfn. En la religión alana las divinidades del hogar y del agua son las asociadas con la tercera función 27 , y están representadas por la madre de Batraz, Satana, en las sagas de los nart, y éste está conectado tanto al agua como al Nartamongæ. 28 Dumézil describe este recipiente como una copa mágica que se aparece en el banquete. Se mostrará y se acercará a los labios del héroe sin imperfecciones, lo que generaba conflictos sobre quien debía guardarlo. Batraz se nominó a sí mismo guardián del Nartamongæ, aunque no era miembro de los Alægatæ (el clan nart a los que se les había confiado la copa desde los orígenes de la misma) y al convertirse Batraz en el guardián une tres clanes de nart al ser descendiente de Boratæ. Hay otras situaciones en las que el Nartamongæ funciona como detector de mentiras, porque si se aparece en los labios de algún guerrero que esté contando una aventura muy impresionante indicará que no está mintiendo o exagerando. Hay algunas diferencias entre las tradiciones medievales europeas y las osetas sobre la copa sagrada. En el cristianismo el Santo Grial es un símbolo cristiano por definición, mientras que no hay simbolismo cristiano en el Nartamongæ; mantiene su estatus de talismán pagano, aunque muchos osetas del Este eran cristianos ortodoxos, otros musulmanes, durante un milenio 29 . En ambos casos uno de los héroes es excluido de recibir sus respectivas copas, en el ciclo artúrico: Lancelot y en las sagas de los nart: Uryzmæg, Sozyryko y Soslan. En el caso de Lancelot se le niega comulgar en la mesa del Grial, no por falta de valentía, sino por un fallo en su humanidad. Al contrario que el Nartamongæ el Santo Grial sí está acompañado de otras reliquias. La historia de la búsqueda del Santo Grial parece tener sus raíces en las tradiciones del antiguo noreste iranio, donde una copa mágica se presentaba ante el que fuera digno. Los banquetes parecen importantes y el motivo por el que todos los guerreros, tanto los caballeros de Arturo como los nart, se reúnen. Colarusso 30 comenta que los banquetes parecían ser para ambos grupos algo que definía sus estructuras. Pero en lo referente a las muertes de Arturo y Batraz el factor en común es el armamentístico, es decir, ambos mueren tras poder retornar sus armas, no sin antes tratar de ser engañados por sus súbditos a la hora de deshacerse de las mismas. En el caso de Arturo, Excálibur, su segunda espada, entregada por la dama del Lago para blandirla en el lugar de la espada sacada de la piedra, quebrada en combate más allá de posible reparación; en el caso de Batraz también una espada imbuida con bendiciones 26 Littleton & Malcor (2000: 215). 27 Las tres funciones de Dumézil: 1ª soberanía, 2ª guerreros y 3ª obreros. 28 Littleton & Malcor (2000: 221). 29 Littleton & Malcor (2000: 224). 30 Apud Littleton & Malcor (2000: 225). 17 mágicas. El héroe oseta, tras asesinar a sus compañeros nart responsables por la muerte de su padre y sobrevivir a todos los males que Dios le pudo mandar, se apiada de algunos supervivientes, a los que les dice que ya ha satisfecho su sed de venganza y está preparado para morir, pero no puede hacerlo hasta haber arrojado su espada al mar, tarea que les encomienda a ellos, pero encuentran conflicto en el hecho de que la espada es tan grande que solo Batraz puede empuñarla con facilidad, por lo que intentan engañarlo escondiendo la espada y diciéndole que han hecho lo que les había pedido. Pero cuando Batraz les preguntó por las prodigiosas cosas que ocurrieron cuando la espada cayó en las aguas, y le dieron como respuesta “Nada”, este supo que le habían mentido, ya que solo él sabe las reacciones que desencadenaría arrojar la espada al mar. Cuando los nart consiguieron arrastrar el hierro hasta el destino deseado por el monarca y la arrojaron al agua, el mar embraveció, hirvió y llegó a teñirse de rojo sangre. Cuando volvieron para informar al guerrero moribundo, éste pudo morir en paz sabiendo que habían completado su último encargo. Así nos lo encontramos contado por Dumézil (1930:69): ... Il [Batraz] leur [los nart] dit qu’il était satisfait de sa vengeance et consentait à mourir luimême; «mais, ajouta-t-il, je ne pourrai mourir tant que mon épée n’aura pas été jetée à la mer: ainsi en a décidé le destin.» Les Nartes tombèrent dans une nouvelle désolation: comment jeter à la mer l’épée de Batraz? Ils résolurent de tromper le héros, de lui persuader que son épée était jetée à la mer et que c’était pour lui l’heure de mourir. Ils s’approachèrent donc du malade et lui jurérent que la conditiondu destin était remplie. «Quels profiges avez-vous vus quand mon épée est tombée dans la mer?» leur demanda-t-il.— «Aucun,» répondirent les Nartes, tout penauds.— «C’est donc que mon épée n’est pas jétée à la mer; auterment vous auriez vu des prodiges.» Les Nartes durent se résigner: il s déployèrent toutes leurs forces, attelèrent plusieurs milliers d’animaux; à la fin, ils réussirent à traîner l’épée de Batraz jusqu’à la côte et la jetèrent dans la mer. Aussitôt s’élevèrent vagues etouragans, la mer bouillonna, puis devint coleur de une joie sans bornes. Ils coururent raconter à Batraz ce qu’ils avaient vu; convaincu, il rendit le dernier soupir. El parecido con la muerte del rey Arturo es innegable; aunque bien es cierto que no es la única versión, la más extendida es la que más paralelos contiene con la muerte del héroe oseta. Baines (1962) recoge lo siguiente: ... “Sir Bedivere, ...” said King Arthur, “... I would ask you to take my sword Excalibur to the shore of the lake and throw it in the water. Then return to me and tell me what you have seen.” “My Lord, as you command, it shall be done.” Sir Bedivere took the sword, but when he came to the water’s edge, it appeared so beautiful that he could not bring himself to throw it in, so instead he hid it by a tree, and then returned to the king. “Sir Bedivere, what did you see?” “My lord, I saw nothing but the wind upon the waves.” “Then you did not obey me; I pray you, go swiftly again, and this time fulfill my command.” Sir Bedivere went and returned again, but this time too he had failed to fulfill the king’s command. “Sir Bedivere, what did you see?” “My lord, nothing but the lapping of the waves.” “Sir Bedivere, twice you have betrayed me! And for the sake only of my sword: it is unworthy of you! Now I pray you, do as I command, for I have not long to live.” 18 This time Sir Bedivere wrapped the girdle around the sheath and hurled it as far as he could into the water. A hand appeared from below the surface, took the sword, waved it thrice, and disappeared again. Sir Bedivere returned to the king and told him what he had seen. Ambas situaciones coinciden en que el rey moribundo tiene como último deseo devolver su espada al agua, que aquellos a quienes les encomienda la misión tratan de engañarlos, y que, cuando al final cumplen su tarea, al caer el arma al agua se produce una reacción de cualidades mágicas. En el caso de Arturo puede variar donde deben desechar la espada, un lago o el mar, siempre en agua, en otra versión es Gifflet quien lanza la espada al mar, aunque lanza Caliburn y no Excálibur, según Littleton & Malcor (2000: 184), pero Caliburn es Excálibur —lo veremos más adelan-te—y Gifflet acabaría siendo sustituido por Bedivere. Colarusso teoriza que se produce el cambio por el propio nombre de Bedivere, del protocelta *bod(o)-wid-r ‘conocedor de tumbas’, que significaría ‘el que conoce la tumba (de Arturo)’. Si este era el significado tendría sentido que fuera Bedivere en lugar de Gifflet. 31 Por lo que se refiere a lo que ocurrió después de las muertes, Batraz acaba siendo sepultado, como Lancelot, y se dice que Arturo fue llevado a Avalon. El hecho de que faltase la escena del lanzamiento de la espada en la vida de Lancelot retrasó que se encontrara la relación entre Batraz y Lancelot. En el siglo XIII con los manuscritos Mort le roi Artu ya completados, una vez asentada esta versión de la muerte de Arturo, es posible que por eso en la mayoría de las historias Lancelot no tenga escena de muerte, porque era la misma que la de Arturo, y como ambos héroes acabaron involucrados en la misma historia, no podían tener la misma muerte, así que tuvieron que crear una nueva muerte para Lancelot. Moriría poco después de la muerte de Ginebra, como un ermitaño. 3. ARMAS El factor armamentístico lo tienen en común los héroes tanto al principio de sus aventuras como al final de sus vidas a la hora de obtener y devolver las armas que les entregaron. A pesar del cambio que se hizo en la muerte de Lancelot con el fin de ajustarla a la fusión de su mito con el de Arturo, se podría decir que los tres héroes tuvieron el mismo final. Antes de entrar en la materia armamentística artúrica, oseta y alana, comentaremos brevemente la importancia general que podían tener algunas armas y la relación con los dueños que las empuñaban. Cuando los relatos hablan de las armas, que van a tener cualidades especiales, siempre suelen introducir un poco de su historia previa, si ha tenido dueños previos, solían ser grandes figuras respetables, guerreros que ganaron innumerables batallas con esa arma, o podían añadir más epicidad tanto al arma como al héroe que la usará haciendo saber que grandes guerreros han intentado conseguirla y han fracasado en el intento, convirtiendo su obtención en algo más grandioso de lo que ya era. 31 Littleton & Malcor (2000:78) 19 En muchas ocasiones el arma comparte la sed de sangre de quien la porta: la lanza de Diomedes entra en cólera en sus manos (μαίνεται, 8. 111), la de Aquiles está furiosa (ζάκοτος, Pind. Nem. 6. 53), el martillo de Thor, Mjöllnir, está morðgiarn, ‘ansioso de matar’. En el caso de Mjöllnir, el arma también retorna a su dueño a la voluntad del mismo. La energía interna del héroe se manifiesta a través de llamas que surgen de su cuerpo y también de sus armas. El nart Kandz tiene una espada cuya hoja arde con llamas azules en el fragor de la batalla y un arco cuyas flechas emitían llamas rojas. La relación del guerrero con su arma el tal que llega a jurar por ella. Cú Chulainn jura tar mó sciath 7 tar mó cloidim, ‘juro por mi escudo y por mi espada’. Hay algunas historias en las que la misma arma es empleada por varias generaciones de guerreros. Pero en otras el arma en cuestión está tan asociada a su portador que ni siquiera se concibe la idea de que pase a posesión de otra persona, así que la eliminan del mapa. Este es el caso, como ya sabemos, de Arturo y Batraz. Pero hay muchos testimonios de armas siendo arrojadas a lagos, ríos, manantiales o pantanos como si de una ofrenda se tratara. Esta asociación de arma y guerrero, o de arma útil únicamente a su verdadero dueño aún se sigue haciendo en libros o soportes más recientes, como los videojuegos. Aludiré a un ejemplo muy popular en todo el mundo: Harry Potter; en el mundo creado por J.K. Rowling, la varita escoge al mago, el portador no alcanzará su máximo potencial si no usa una varita que lo haya elegido; en esto se asemejan a la espada de Batraz pues solo él era capaz de usarla correctamente, ya que ningún otro nart podía blandirla con la misma facilidad. La varita no es el único paralelismo que hay —aparte de la clara presencia de Arturo y sus caballeros de la tabla redonda y, por supuesto, Merlín en el mundo mágico, éste último afamado como el mago más grande jamás conocido—: también encontramos una espada con cualidades de selección sobre quién es digno de utilizarla. Como la espada en la piedra “eligió” a Arturo, la espada de Godric Gryffindor (uno de los 4 fundadores de Hogwarts) decide a quien se aparece en momento de necesidad. La espada solo puede ser invocada —en muchas ocasiones siendo los invocadores ignorantes de la existencia de la misma— a través del Sombrero Seleccionador (otra posesión del fundador) por un verdadero Gryffindor, es decir, una persona que tenga o admire las cualidades que Godric más respetaba y exigía a la hora de aceptar un estudiante en su casa, en el caso de esta casa eran el valor y la gallardía. Si alguien que cumpla estos requisitos, en un momento de necesidad, véase la lucha contra el basilisco o la batalla de Hogwarts tiene el Sombrero Seleccionador, se les aparecerá esta espada, que en caso de morir quien la estaba utilizando desaparecerá para volver a su único punto de invocación. Aparte del paralelismo de ser digno de sacar la espada del sombrero, también se puede encontrar el parecido cuando Harry tiene que sacar la espada del agua. J. K. Rowling confirmó que se inspiró en Excálibur y Arturo: “There have been many enchanted swords in folklore. The Sword of Nuadu, part of the four legendary treasures of Tuatha Dé Danann, was invincible when drawn. Gryffindor’s sword owes something to the legend of Excalibur, the sword of King Arthur, which in some legends must be drawn from a stone by the rightful king. The idea of fitness to carry the sword is echoed in the sword of Gryffindor’s return to worthy members of its true owner’s house. There is a further allusion to Excalibur emerging from the lake when Harry must dive into a frozen forest pool to retrieve the sword in Deathly Hallows (though the location of the sword was really due to a spiteful impulse of 20 Snape’s to place it there), for in other versions of the legend, Excalibur was given to Arthur by the Lady of the Lake, and was returned to the lake when he died.” 32 Empezaremos por el capítulo obvio a la hora de abordar el tema de las armas en el ciclo artúrico: la espada en la piedra. Un Arturo recién salido de la adolescencia prueba su derecho a acceder al trono británico al sacar la espada de la piedra. Aun siendo sin duda el episodio más famoso de todo el mito artúrico, no aparece mencionado ni en la temprana literatura galesa referente a Arturo, como El botín de Annwn, ni siquiera por Geoffrey de Monmouth en su Historia Regum Britanniae. Sí que aparece en cualquier otro texto medieval que abarque a Arturo como Le Morte Darthur de Sir Thomas Malory. Stith Thompson en Motif Index of Folk Literature 33 clasifica este tipo de situaciones en dos posibilidades: obtención de reconocimiento por ser capaz de sacar la espada, o la espada solo puede ser movida por la persona adecuada. Aparte del ejemplo de la espada en la piedra nos da otros dos: “la espada en el árbol” de la saga Vulsunga, y una fábula oral de Uttar Pradesh en India. Arturo no es el único que saca una espada de una piedra: los caballeros del clan de Lancelot eran muy aficionados a introducir armas de guerra en piedra para después demostrar que son dignos de algo por extraer la misma. El ejemplo más claro lo tenemos con Galahad que saca la espada de Baldi de la roca flotante (Estoire de Merlin). También Lancelot, aunque aquí de nuevo varían las versiones, sacó una espada de un altar en la iglesia de Nigramous y además en Pelesvaus Lancelot proyecta rayos y lanzas desde los pilares para demostrar que era digno de llevar a cabo una expedición. En Malory la espada no está incrustada en la piedra, y en otras historias de Lancelot no está tan claro. Las sagas de los nart tampoco incluyen el episodio de la espada en la piedra. Sí que mencionan que la espada de Batraz era mágica, pero es muy necesario hacer una distinción entre las dos espadas que están presentes en el ciclo artúrico. En Morte Arthure posee dos espadas: Guerra y Paz, Clarent y Claris. En otras partes de la leyenda ambas espadas tienen por nombre Excálibur. En la tradición la espada sacada de la piedra se llama Caliburnus 34 y será destruida en un combate que mantiene con un caballero anónimo que defendía una fuente 35 . Merlín le dice a Arturo que lance las partes que quedan de Caliburnus al lago, y en el momento en el que lo hace, surge de las aguas Excálibur ofrecida por la Dama del Lago. 36 32 https://harrypotter.fandom.com/wiki/Sword_of_Gryffindor 33 Apud Littleton & Malcor (2000: 181) 34 En un texto de finales del siglo XIII, Arthour y Merlin, llama directamente a la espada sacada de la piedra Excálibur, la espada que provó su derecho a gobernar, pero de acuerdo con Malory Arturo recibe la famosa espada de la Dama del Lago para guardarla hasta el momento de su muerte. 35 En la tradición artúrica del siglo XX, en la película Excálibur (1981) dan a entender que el misterioso caballero es Lancelot que defiende anónimamente un río. Se encuentra un paralelo con la historia de Robin Hood y su pelea con Little John, el líder de un grupo de guerreros es derrotado por un desconocido que se acabará uniendo a su banda. 36 En el Ciclo de la Vulgata Arturo rompe su espada en el combate contra Sir Pellinore. Merlín lo lleva a un lago del que surge la Dama del Lago, una bruja muy poderosa y hermosa. Le entregó Excálibur por petición de Merlín para su pupilo. Estaba guardada en una vaina que hacía que Arturo no perdiera sangra cuando la llevase consigo. A pesar de las advertencias de Merlín a Arturo, finalmente Morgana consiguió 21 La explicación más plausible en lo que al nombre de ambas espadas se refiere es que la segunda espada es resultado de reforjar las partes de la primera, Caliburnus, haciendo que Excálibur sea ex Caliburnus ‘(a partir) de Caliburnus’. 37 Esta segunda espada sí que tiene su equivalente en la tradición oseta. Batraz, como Arturo, y Lancelot, obtuvieron su espada mágica con la ayuda de su madrastra. Es la espada que los nart lanzarían a regañadientes al mar, como Excálibur, que fue entregada a Arturo por la Dama del Lago, y devuelta al lago por Bedivere. Esta Excálibur (o Caiburnus, o Caledfwlch, etc.) 38 aparece en todos los textos artúricos incluidos los galeses más tempranos. En The Dream of Rhonabwy describe la empuñadura de la espada de Arturo como “grabada con dos serpientes de cuyas bocas explotaban dos llamas de fuego cuando era desenvainada”. En lo referido a la Excálibur que apareció milagrosamente en el jardín de la iglesia y solo Arturo podía sacar, Amiano Marcelino nos dice de los alanos que “su idea de religión era introducir una espada en la tierra con ceremonias bárbaras, y que veneraban con gran respeto, como Marte, la divinidad que prevalecía en las regiones en las que vagaban”. Sulimirski sugiere que esta adoración de la espada era común entre las gentes de las estepas de habla irania. Heródoto añade que en la región de la espada de hierro, entre los escitas del Norte de Pontia, era interpretada como una imagen del “Ares escita” . Parece estar muy arraigada en las culturas de la estepa la veneración de las espadas como símbolos divinos, pero se expandió más allá; incluso los hunos no indoeuropeos asimilaron ese culto a la espada de los alano-sármatas. Esta adoración la llevaron consigo los alanos que por los siglos V y VI ya se habían asentado en zonas de la Europa occidental. En un principio el énfasis estaba en introducir la espada en la tierra aunque en el medievo se cambió por sacarla. Sabemos cómo elegían los alanos y los sármatas a sus líderes: seleccionaban a uno de entre los mejores guerreros, y quizá el acto de sacar la espada de la piedra era parte del ritual de selección, al que se refiere Amiano Marcelino al hablar de esto. En el Merlin de Robert de Boron se puede encontrar la pervivencia del acto de sacar la espada de la piedra de un ritual alanosármata en el que los jóvenes tienen que demostrar ser dignos para poder participar en las actividades bélicas; hay que recordar que Arturo apenas acababa de salir de la pubertad cuando sacó el acero de la piedra. Al conseguir llevar a cabo la proeza donde otros muchos habían fracasado, demostró ser el heredero al trono de Uther Pendragon, y que estaba preparado para ser caballero. En el caso de Galahad, no se convierte en rey, pero su papel en la aventura del Santo Grial que lo eleva por encima de sus compañeros, podría haberlo llevado a lograrlo gracias al prestigio adquirido por sacar la espada de la piedra. A pesar de todo esto es necesario decir que no está atestiguado el ritual alanosármata de sacar la espada de la piedra, pero gracias al tema de la espada en la piedra del ciclo artúrico se ha podido reconstruir lo de la espada en el ritual. Colarusso, en una comunicación personal con Littleton (apud Littleton & Malcor 2000: 187), le contó que la confianza del rey, le arrebató la vaina y eso sería lo que causaría su muerte. Esto nos lo cuenta Sir Thomas Malory. 37 Littleton & Malcor (2000: 184) 38 Geoffrey de Monmouth proclama que fue forjada en Avalon. 22 las extracciones de espadas o lanzas (ya sea de la tierra, árboles o yunques) también se encuentran en las sagas de los nart. Aún no se ha descubierto por qué en las crónicas británicas no hay ninguna mención a la espada en la piedra; es posible que los yacigios ya hubiesen abandonado el culto a la espada antes de ser derrotados y posteriormente reclutados por los romanos. Es digno de mención que la aparición más temprana de la espada en la piedra esté en la versión continental del ciclo, donde estaban asentados los alanos, en la parte oriental de lo que sería Britania y la parte occidental del Orleanesado, donde la veneración a la espada todavía estaba viva. Tenemos constancia de que en la religión hitita estaba presente la veneración a un dios-espada: Relieve del dios Nergal, con la forma de una espada con figura humana en el mango. El dios Nergal, una divinidad del inframundo, fue introducido en el panteón hitita por influencia mesopotámica. El hecho de que sea una divinidad infernal podría constituir un paralelo con las tradiciones iranias —después reflejadas en el ciclo artúrico— en las que el héroe recibe sus armas por intervención de una divinidad asociada con las aguas del inframundo. 29 hecho, en múltiples ocasiones la criatura es más bien vista como algo a derrotar, un enemigo, poderoso pero no divino. Bien es cierto que en el caso del dragón (serpiente) es una criatura importante a lo largo del ciclo (véase Pendragón) pero no tiene la misma trascendencia que antaño, lo que en origen era una serpiente, acabó siendo transmitido como un dragón, este cambio de estandarte cuando se transmiten los relatos artúricos podría deberse a la influencia del cristianismo, en el sentido de que Arturo, un caballero cristiano, no debería aparecer representado con la criatura que condenó a la humanidad en el Jardín del Edén. Aunque durante las transmisiones de las leyendas artúricas, el estandarte mostrado suele ser una serpiente (o un dragón de figura serpentina), al final la ambigüedad que había tanto en el origen del ciclo artúrico como la que había en los pueblos iranios acaba desapareciendo en el primero con la claro imposición de la figura del dragón sobre la serpiente. Otro elemento con importancia, pero no con sacralidad en la Edad Media es la espada. Aunque a la espada (Excálibur concretamente) en el ciclo artúrico se le da más protagonismo que al dragón como estandarte, también estaba entre las divinidades veneradas en épocas indoeuropea. Prueba de esto es Nergal, el dios-espada hitita representado como una espada. A pesar de que este arma era uno de los elementos en torno a los que estaban centrados los hititas religiosamente hablando, en el ciclo artúrico pasó a ser la espada del rey, es cierto que a día de hoy Excálibur es la espada más famosa del mundo, pero está lejos de ser venerada como una divinidad, sí deseada como instrumento de guerra. Siempre asociada al rey como lo es el estandarte de la serpiente, usados como símbolos asociados a un mortal, no como divinidades per se. Claramente con el paso de los siglos, las transmisiones entre culturas, las influencias de las tradiciones de las zonas por las que pasaban los pueblos transmisores y el intento de hilarlo todo junto para obtener las leyendas de Arturo hizo que se olvidaran de la importancia original que tenían los elementos que emplearon en sus historias como símbolos y no como las divinidades que eran en origen. El último elemento que comentaremos es el agua, este elemento difiere un poco de los dos anteriores en el sentido de que aún mantenía cierta sacralidad, es decir, las aguas eran veneradas como divinidades, ya fueran de forma general o de forma individual, ríos o manantiales concretos. Parece que el elemento que más ha conservado su divinidad es el agua, los lagos, no conserva la importancia que tenía en origen, el ser objeto de veneración por sí misma, pero sí conserva esa conexión con lo divino al actuar de intermediario en la obtención de las armas por parte de los héroes. En el caso de Lancelot también cumple la función de símbolo para representar, en cierto modo, a un mortal cuando se le da el sobrenombre “del Lago”. El hecho de que el agua, que en origen compartía sacralidad con las espadas, se conserve en el ciclo artúrico como un elemento de conexión con el Más Allá, aunque como las demás pierda parte de su divinidad, nos hace ver la importancia que debió tener en su momento. Ya sea la influencia de otras religiones o, por decirlo de alguna manera, la torpeza a la hora de transmitir los mitos, de una u otra forma los motivos de ser de los elementos 30 acaban desapareciendo aunque el elemento per se se mantenga, incluso si, como hemos visto, son divinidades en torno a las cuales giraba todo lo demás. 31 7. BIBLIOGRAFÍA Baines, Keith (1962) Malory’s Le Morte d’Arthur. Nueva York etc: New American Library. Bueno, Gustavo (1996) El animal divino, ensayo de una filosofía materialista de la religión. Oviedo: Pentalfa. Bonnefoy, Yves (2010) Diccionario de mitologías. Barcelona: BackList. Dumézil, Georges (1930) Légendes sur les Nartes. Paris: Librairie ancienne Honoré Champion. Geoffrey de Monmouth (1984) Historia de los reyes de Britania (Luis Alberto de Cuenca ed.) Madrid: Siruela. Haas, Volkert (1994) Geschichte der hethitischen Religion. Leiden etc.: Brill. Heródoto (1995) Historia (Carlos Schrader, trad.). Libros III-IV. Madrid: Gredos. Littleton, C. Scott & Malcor, Linda A. (2000). From Scythia to Camelot: A Radical Reassessment of the Legends of King Arthur, the Knights of the Round Table and the Holy Grail. Routledge. Littleton, C. Scott & Thomas, Ann C. (1978) The Sarmatian Conexion: New Light on the Origin of the Arthurian and Holy Grail Legends. Journal of American Folklore 91/359, 513-527. Malory, Sir Thomas (1985) La muerte de Arturo (Francisco Torres Oliver trad.) Madrid: Siruela. West, M. L. (2007) Indo-european poetry and myth. Oxford. Torres Asensio, Gloria (2003) Los orígenes de la literatura artúrica. Barcelona: Edicions de la Universitat de Barcelona. Imagen del dios-espada: https://www.flickr.com/photos/primevalnature/3552404885