Los modelos de negocio digitales de los periódicos de referencia de los países de la comunidad andina
Abstract
La tesis de investigación doctoral analizó el concepto de modelo de negocio como una aproximación teórica de los modelos de negocio general en el ámbito de la economía digital y las teorías de la información. Para ello, se enfocó en el contexto de los cuatro medios digitales de referencia de los países que integran la Comunidad Andina: El Diario (www.eldiario.net) de Bolivia. En Colombia, El Tiempo (www.eltiempo.com). Desde Ecuador, El Comercio (www.elcomercio.com).Y, por último, El Comercio (www.elcomercio.pe) de Perú. El trabajo comprende, cinco aspectos principales: introducción, marco teórico, metodología, resultados su consiguiente análisis y conclusiones.
Full text
TESIS DE DOCTORADO LOS MODELOS DE NEGOCIO DIGITALES DE LOS PERIÓDICOS DE REFERENCIA DE LOS PAÍSES DE LA COMUNIDAD ANDINA Yalitza Therly Ramos Gil ESCUELA DE DOCTORADO INTERNACIONAL PROGRAMA DE DOCTORADO EN COMUNICACIÓN E INFORMACIÓN CONTEMPORÁNEA SANTIAGO DE COMPOSTELA 2021
DECLARACIÓN DE LA AUTORA DE LA TESIS Los modelos de negocio digitales de los periódicos de referencia de los países de la Comunidad Andina Dña. Yalitza Therly Ramos Gil Presento mi tesis, siguiendo el procedimiento adecuado al Reglamento, y declaro que: 1) La tesis abarca los resultados de la elaboración de mi trabajo. 2) En su caso, en la tesis se hace referencia a las colaboraciones que tuvo este trabajo. 3) La tesis es la versión definitiva presentada para su defensa y coincide con la versión enviada en formato electrónico. 4) Confirmo que la tesis no incurre en ningún tipo de plagio de otros autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de otros títulos. En Santiago de Compostela, lunes 14 de junio de 2021 Yalitza Therly Ramos Gil
AUTORIZACIÓN DEL DIRECTOR DE LA TESIS Los modelos de negocio digitales de los periódicos de referencia de los países de la Comunidad Andina /D. Fermín Galindo Arranz INFORMA/: Que a presente tese, correspóndese co traballo realizado por Dna. YALITZA THERLY RAMOS GIL, baixo a miña dirección/titorización, e autorizo a súa presentación, considerando que reúne os requisitos esixidos no Regulamento de Estudos de Doutoramento da USC, e que como director desta non incorre nas causas de abstención establecidas na Lei 40/2015. De acordo co indicado no Regulamento de Estudos de Doutoramento, declara tamén que a presente tese de doutoramento é idónea para ser defendida en base á modalidade de Monográfica con reproducción de publicaciones, nos que a participación do/a doutorando/a foi decisiva para
a súa elaboración e as publicacións se axustan ao Plan de Investigación. En SANTIAGO DE COMPOSTELA de JUNIO de 2020
AGRADECIMIENTOS Mis agradecimientos están imbuídos en perspectivas llenas de gratitud basados en el reconocimiento. Nombrar a todos sería una lista interminable. Sin embargo, quiero expresar mi más sincera retribución a todas las personas que hicieron parte de esta tarea, en especial, por comprender el manuscrito y que cada una me haya ofrecido sus críticas y reflexiones, recordando, que las técnicas y los instrumentos de las investigaciones las origina la mente humana en su saber disciplinar. Prestar atención a los detalles fue un trabajo sesudo de mi director y tutor de tesis Fermín Galindo, quien fue un conductor óptimo, me dio el puente académico para no dilatar mi tiempo. Aprendí que sus mensajes marcaron turnos, invitada siempre y en todo momento a finalizar la investigación y darme el tiempo para encontrar este camino. Es muy satisfactorio poder añadir ahora que los métodos de investigación esquematizados en este estudio, han recibido respaldo de un número considerable de personas e instituciones que fueron orientadas por la labor de un director de tesis. Cada experiencia se cita en aquella parte del manuscrito donde se considera más apropiada para ilustrar un aspecto particular de la investigación académica. Diversos momentos de la experiencia de las entrevistas fueron fuente importante de información cruzial. Por ello deseo sinceramente agradecer a los expertos entrevistados de los medios, instituciones, academias, centros de investigación y grupos de investigación. Me ayudaron comunicándome sus impresiones y configurar patrones importantes. Respuestas oportunas procedentes de los diarios El Comercio de Ecuador (elcomercio.com), El Comercio de Perú (elcomercio.pe) y la Comunidad Andina. A Ismael Nafría, director de la revista National Geographic España. Periodista, escritor, consultor y profesor especializado en medios digitales, autor del libro “La reinvención de The New York Times” (2017) y editor del boletín “Tendenci@s” sobre medios digitales. A José Ignacio Latorre, físico cuántico, investigador, divulgador científico y catedrático universitario español de la
Agradecimientos 7 Universidad de Barcelona. A Martin Baron, editor gerente del Washington Post. Enrique Cornejo, economista y político peruano, quien en el pasado fue Ministro de Transportes y Comunicaciones del Perú, Ministro de Vivienda, Construcción y Saneamiento del Perú, Rector de la Universidad Simón Andina, miembro del Banco Central y miembro secretario de la Comunidad Andina; actualmente emprendedor en su propio medio digital. Resaltar a los catedráticos de la Universidad Santiago de Compostela (USC), Francisco Campos, Juan Carlos Miguel de Bustos, Miguel Túñez y Xosé López, por sus útiles sugerencias, críticas y referencias. Y en este mismo espacio, señalar al equipo del programa doctoral, por hacer extensivo que la formación investigativa nos permitiese motivarnos para llegar a la conclusión de esta obra con la marcada incidencia de colaboraciones científicas. Permitiendo escenificar la tendencia de un conjunto de conocimiento organizado sobre la literatura actual. Quienes todos juntos, se conjugan entre lectores y miembros sobre lecciones y análisis. Es solo a través de sus miradas críticas y destrezas intelectuales, que recibimos la excelencia. Citar a la Pontificia Universidad Católica del Ecuador en Ibarra (PUCESI), que a través de la Escuela de Comunicación Social (ECOMS) me brindó la oportunidad de transformar el deseo en un aspecto intelectual y abrir el espacio para crecer en medio de las dificultades. Muchos de estos ejercicios se vieron desglosados en una serie de artículos acreditados al Grupo de Investigación Medios, Tecnologías Aplicadas y Comunicación (METACOM), mostrando la utilidad de cómo el conocimiento avanza en los resultados de siete obras publicadas y con apoyo de la comunidad gallega y la XESCOM. Debo decir que las historias y anécdotas no están relatadas en esta tesis doctoral. Evidentemente no fueron la parte objetiva de los tres años de investigación, sin embargo, no quiero pasar por alto el sonido de las motivaciones personales. Lo verdaderamente asombroso es que las anécdotas, aunque no están en la tesis, sus energías marcaron los pasos. Agradezco a mi madre Marys Gil Grimaldo, por darme aliento en los momentos de desespero y desesperanza para emprender esta investigación. Siempre estuvo allí, recordándome al oído, en la piel, en
Yalitza Therly Ramos Gil 8 mi mente y en mi corazón, su incondicional presencia de paz, llenó con sus memorias vivas, mis días de ausencia emocional. A mi hija, Sara Victoria, por creer en mí. Fue mi fuerza y mi deseo. Su rostro, sonrió mis tiempos en mis diminutos momentos de trabajo investigativo, estudiando conmigo, riendo y soñando, fue su luz juvenil que obró en la brevedad de mi trabajo, con la misma profundidad contundente que se emana del amor. Desde la otredad está mi padre José Jesús Ramos y mis hermanas Zaritza Ramos y Vanessa Ramos y mi hermano Rafael Enrique Cabrita, que, aunque no entienden el esfuerzo de un trabajo doctoral, anhelaron fervientemente que mi deseo de concluir este estudio fuera tan digno como la fraternidad que nos une de una familia en la distancia forzada. Mencionar a mi amiga Iris Emiliana. Sin ella, este camino hubiera sido imposible. Lo que he aprendido de ella durante esta ruta de estudio fue más intenso que los largos años de amistad. Todo un proceso de unicidad intelectual; un verdadero disfrute de reflexión en la incertidumbre, en espacios de contradicciones, de incontestable despiste en la teoría de la información cuántica y en el orden de los objetivos de investigación. En todo, fueron sus sonidos llenos de refutaciones que acariciaron la belleza y la armonía de las palabras, con la apuesta sobre la mesa de que sembrara la meta del doctorado como un tránsito de mi historia. A mis colegas-amigos y amigos-colegas, a quienes les prometí la culminación de la tesis: Mónica López (quien me dio el empujón para estudiar el doctorado en una tarde de café) Nancy Ulloa, Viviana Galarza, Musonda Kapatamayo, Elizabeth Guzmán, Edgar Jaimes y Jesús David, a todos ellos le di mi palabra de concluir algún día la tesis. A mis sobrinas (María Luisa, Sofía y Natalia) y sobrinos (David, Daniel y José Félix) si algún día leen esta tesis, será para que en estas líneas sepan que les he escrito que la vida a veces es un trámite. Son muchas las personas a quien debo agradecer, y no acabaría nunca, a todos ellos, que, aunque no están nombrados, están en la memoria de mi corazón. En especial a Carmelo, quien no quiso aparecer en mis agradecimientos, pero sin él hubiera sido imposible.
Resumo 15 referencia dos países da Comunidade Andina. Ademais, elabórase a proposta dunha liña de investigación sobre xornalismo cuántico. A investigación conclúe que os catro estudos de caso representan estratexias de mercadotecnia sobre o paradigma dun modelo de negocio que se dinamiza nun sistema pechado. Palabras clave: valor, información, economía, tecnoloxía, estratexia, subscrición, interrupción, Internet.
CONTENIDOS Agradecimientos 6 Resumen 10 Summary 12 Resumo 14 Índice de contenidos 16 Índice de tablas 19 Índice de gráficos 22 Índice de figuras 23 Acrónimos y siglas 25 Glosario 29 Capítulo 1: Introducción a la tesis 32 1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA 34 1.2. JUSTIFICACIÓN D ELA INVESTIGACIÓN 36 1.3. HIPÓTESIS 39 1.4. OBJETIVOS 39 1.4.1. Objetivos específicos. 40 Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas del modelo de negocio 41 2.1. DISCURSO DE LAS APROXIMACIONES 41 2.2. PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO CLÁSICO 46 2.3. PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO MODERNO 51 2.3.1. Enfoque media-materialista. 60 2.3.2. Enfoque media-culturalista. 64 2.3.3. Enfoque socio-culturalista. 66 2.3.4. Enfoque socio-funcionalista. 66 2.4. PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO DIGITAL 68 2.4.1. La convergencia: de la versión impresa a la digital. 72 2.4.2. Ajuste disruptivo en el sistema de medios. 82
Contenidos 17 2.4.3. Economía de la audiencia. 89 2.4.4. ‘Homo-suscriptor’. 98 2.5. PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO CUÁNTICO. 103 2.6. APROXIMACIÓN CONTEXTUAL DEL MODELO DE NEGOCIO 119 2.6.1. Contexto de la Comunidad Andina. 140 2.6.2. Los científicos de datos. 142 2.6.3. La nueva economía digital. 144 2.6.4. La emergente lectoría periodística. 155 2.7. APROXIMACIÓN EMPÍRICA DEL MODELO DE NEGOCIO 167 2.7.1. Experimentos empíricos de la información. 184 2.7.2. Nueva economía y prensa digital. 190 2.7.3. Interpretación del sistema teórico de la información. 192 2.7.4. Cronología de la teoría de la información. 198 2.7.5. Paradigma del modelo de negocio. 208 Capítulo 3: Metodología 210 3.1. ORIGEN DE LA INVESTIGACIÓN 210 3.1.1 Selección de la muestra de la investigación. 211 3.2. FASE DE LA PRODUCCIÓN CIENTÍFICA 212 3.3. EL ENFOQUE MIXTO DE LA INVESTIGACIÓN 220 3.4. CRITERIOS DE SELECCIÓN DE LAS PALABRAS CLAVES 228 Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 233 4.1. LOS CUATRO DIARIOS DE LA CA 233 4.1.1. El Diario (Bolivia). Breve reseña histórica. 233 4.1.2. El Tiempo (Colombia). Breve reseña histórica. 239 4.1.3. El Comercio (Ecuador). Breve reseña histórica. 245 4.1.4. El Comercio (Perú). Breve reseña histórica. 248 4.2. LOS MODELOS DE NEGOCIO SEGÚN LOS ESPECIALISTAS, EXPERTOS Y EDITORES (ENTREVISTAS) 251 4.3. DISCUSIÓN: LOS EXPERTOS Y LA CARACTERIZACIÓN DE LA ESTRATEGIA Y LA MARCA 257 4.4. DISCUSIÓN: LOS EXPERTOS Y LA CARACTERIZACIÓN DE LA ESTRATEGIA HÍBRIDA Y LA CADENA DE VALOR 266 4.5. EL COMPORTAMIENTO DE LOS DIARIOS DE LA COMUNIDAD ANDINA 271
Yalitza Therly Ramos Gil 18 4.5.1. El Diario (eldiario.net). 273 4.5.2. El Tiempo (eltiempo.com). 278 4.5.3. EL Comercio (elcomercio.com). 283 4.5.4. El Comercio (elcomercio.pe). 286 4.6. ANÁLISIS DE LAS TENDENCIAS DE LOS MODELOS DE NEGOCIO 289 4.7. ANÁLISIS CATEGORIZANDO EL MODELO Y LOS CUATRO DIARIOS 296 4.8. TENDENCIA DE UN NUEVO MODELO DE NEGOCIO EN LA ERA CUÁNTICA 298 Capítulo 5: Reflexiones prospectivas de un modelo de negocio en tiempos de COVID-19 302 5.1. LA ALTERACIÓN FRENTE A LA NORMALIDAD. 306 5.2. EL PERIODISMO COMO ESTADO DE MODIFICACIONES DE LA REALIDAD 307 5.3. EL PERIODISMO COMO SATISFACCIÓN DE LA DEMANDA 313 5.4. EL PERIODISMO COMO ACTITUD APRIORÍSTICA 315 5.5. LOS EXPERTOS Y LA TENDENCIA DE LOS MODELOS DE NEGOCIO 321 Capítulo 6: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 326 6.1. COMPROBACIÓN DE HIPÓTESIS 329 6.2. CONCLUSIONES GENERALES DE LA INVESTIGACIÓN 330 6.3. LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN 339 Capítulo 7: Bibliografía 342 Anexos 392
TABLAS Tabla 1. Teóricos de los modelos de negocio. 52 Tabla 2. Enfoques de los modelos de negocio. 63 Tabla 3. Esquema general y tradicional de modelos de negocio. 123 Tabla 4. Investigadores promotores de la Internet Society. 204 Tabla 5. Producción de artículos científicos publicados. 212 Tabla 6. Orientaciones para la CA. 260 Tabla 7. Ausencias totales en los tres grupos de documentos analizados. 290 Tabla 8. Tabla comparativa de Modelos de Negocio. 300 Tabla 9. Sistema de clasificación del periodismo digital. 311 Tabla 10. Contexto de los países de la CA durante la pandemia (marzo-junio). 315 Tabla 11. Artículos analizados sobre Modelos de Negocio. 399 Tabla 12. Informes mundiales analizados: tendencias y proyecciones. 400 Tabla 13. Entrevistas analizadas YouTube. 403 Tabla 14. Entrevistas semi-estructuradas y de profundidad. 404 Tabla 15. Entrevista a Marco Arauz (E1). 405 Tabla 16. Entrevista a Alejandro Ribadeneira (E2). 406 Tabla 17. Entrevista a Dimitri Barreto (E3). 408 Tabla 18. Entrevista a Martin Baron (E4). 410 Tabla 19. Entrevista a Enrique Cornejo (E5). 410 Tabla 20. Entrevista a Hieronymus Rodríguez (E6). 412 Tabla 21. Entrevista a Francisco Campos Freire (E7). 415 Tabla 22. Entrevista a Ismael Nafría (E8). 417 Tabla 23. Entrevista a José Ignacio de la Torre (E9). 420 Tabla 24. Entrevista a Juan Carlos Miguel de Bustos (E10). 421 Tabla 25. Autora Carolina Díaz. 441 Tabla 26. Autor Francisco Campos Freire. 443 Tabla 27. Autor Manuel Goyanes Martínez. 445
Yalitza Therly Ramos Gil 20 Tabla 28. Autor Joan Ricart. 447 Tabla 29. Autor Bill Gates 448 Tabla 30. Autor Ángel Luis Meroño Cerdán. 449 Tabla 31. Autores Alexander Osterwalder y Yves Pigneur. 450 Tabla 32. Autora Ana Galeano Revert. 451 Tabla 33. Autores Francesco Sandulli y Henry Chesbrough. 452 Tabla 34. Autores Villar-López y Camisón-Zornoza. 453 Tabla 35. Autores Christoph Zott y Raphael Amit. 454 Tabla 36. Autora Eva María Ferreras. 455 Tabla 37. Autores Luis Vives y Silviya Svejenova. 456 Tabla 38. Autor Vicente Salas-Fumás. 457 Tabla 39. Resumen de las palabras más frecuentes por autor/a(s). 458 Tabla 40. Informe CEPAL (2018). 459 Tabla 41. Informe del Observatorio CAF del Ecosistema Digital (2017). 460 Tabla 42. Informe Medios de Comunicación (2019). 461 Tabla 43. Informe Europe 2020. 462 Tabla 44. Informe Tech Trends Report (2018). 463 Tabla 45. Informe Digital News Project (2017). 464 Tabla 46. Informe Digital News Project (II, 2017). 465 Tabla 47. Informe The Global Survey on Journalism’s Futures. 466 Tabla 48. Informe Reuters Institute Digital News Report (2017). 467 Tabla 49. Informe Society 5.0 IoT. 468 Tabla 50. Informe Tendencias tecnológicas 2019: Más allá de la frontera digital. 470 Tabla 51. Informe Audience Perspectives on Low Trust in the Media. 471 Tabla 52. Informe Panorama de los medios en Ecuador. 472 Tabla 53. Informe Perspectives from the Global. 473 Tabla 54. Informe Perspective From The Global Content Strategy. 474 Tabla 55. Informe Rapport sur les tendances 2018. 475 Tabla 56. Informe Top Tendencias Digitales 2019. 476 Tabla 57. Informe The Global Expansion. 477 Tabla 58. Resumen de las palabras más frecuentes por informe. 478
Tablas 21 Tabla 59. Explicación de las categorías de análisis. 479 Tabla 60. El mundo dentro de 25 años (Cap. 5). 479 Tabla 61. El futuro de los periódicos. 480 Tabla 62. Empresa periodística. 481 Tabla 63. ¿Estamos ante la 4ª Revolución Industrial? 481 Tabla 64. Física Cuántica: La Información Crea la Realidad. 482 Tabla 65. La IA basada en el procesador cuántico cambiará el mundo. 483 Tabla 66. ¿Preparados para la nueva era cuántica? 483 Tabla 67. Cuántica. Tu futuro en juego. 484 Tabla 68. Cuántica. Tu futuro en juego | Hay Festival 2019. 484 Tabla 69. Pronósticos económicos para América Latina en el 2020. 485 Tabla 70. Relación de publicaciones. 486 Tabla 71. Filiación de autores y coautores de los artículos científicos publicados 488
GRÁFICOS Gráfico 1. Incremento desde el inicio Facebook. 423 Gráfico 2. Porcentaje de incremento de comentarios de videos en Facebook. 424 Gráfico 3. Número de fans por crecimiento total. 425 Gráfico 4. Interacción de las publicaciones. 426 Gráfico 5. Índice de rendimiento por página. 427 Gráfico 6. Total de reacciones y comentarios compartidos. 428 Gráfico 7. Interacción ponderada por persona alcanzada. 429 Gráfico 8. Seguidores en Twitter. 430 Gráfico 9. Seguidores en Twitter (octubre, 2017). 431 Gráfico 10. Compromiso. 432 Gráfico 11. Tuits. 432 Gráfico 12. Interacción de tuits contra tuits/día. 433 Gráfico 13. Crecimiento. 434 Gráfico 14. Incremento de porcentaje desde el tiempo de inicio. 435 Gráfico 15. Frecuencia e Interacciones de tuits. 436 Gráfico 16. Retuits (comentarios). 436 Gráfico 17. Top de textos de los medios. 437 Gráfico 18. Palabras claves. 438 Gráfico 19. Total de frecuencia y días. 439 Gráfico 20. Análisis de tiempo. 440
FIGURAS Figura 1. La tríada de la nueva economía. 37 Figura 2. Lista de medios analizados. Sujetos de la investigación. 38 Figura 3. Corrientes de pensamiento. 42 Figura 4. Enfoques de cultura. 60 Figura 5. Enfoques y teorías. 67 Figura 6. Disrupción tecnológica basada en Internet de alta velocidad desde el espacio (Internet Universal). 115 Figura 7. Ruta de la tecnología cuántica. 116 Figura 8. Medios de comunicación y tecnología cuántica. 118 Figura 9. Doce principios de la economía de red, por Kevin Kelly. 127 Figura 10. Ecuación extrapolada de la ‘Ley de valor exponencial’ (Kevin Kelly). 127 Figura 11. Ejemplo de caracteres de trabajo binario. 171 Figura 12. Diferenciación entre el procesamiento clásico y cuántico de la información. 172 Figura 13. Gato de Schrödinger y el Experimento mental de la doble ranura Thomas Jund. 185 Figura 14. Experimental a escala humana y tecnológica en el mundo periodístico. 187 Figura 15. Diagrama de un sistema de comunicación. 198 Figura 16. Logo de la ONG Internet Society. 205 Figura 17. Informes por año. 220 Figura 18. Técnicas de investigación utilizadas. 221 Figura 19. Diagrama del método mixto empleado. 222 Figura 20. Flujograma de la justificación de la metodología. 225 Figura 21. Palabras claves seleccionadas. 228 Figura 22. Herramientas de análisis y medición digital. 230 Figura 23. El Diario (Bolivia). 234
Yalitza Therly Ramos Gil 24 Figura 24. Ediciones digitales de 2012 y 2020 de El Diario (Bolivia). 236 Figura 25. Portada digital eldiario.net. 237 Figura 26. El Tiempo (Colombia). 239 Figura 27. Edición digital de 1996 El Tiempo (Colombia). 242 Figura 28. Portada de El Tiempo (Colombia) de mayo, 2020. 244 Figura 29. El Comercio (Ecuador). 245 Figura 30. Portada de El Comercio (Ecuador) de mayo, 2020. 247 Figura 31. Edición digital de El Comercio (Ecuador). 248 Figura 32. El Comercio (Perú). 248 Figura 33. Edición digital de El Comercio (Perú). 250 Figura 34. Clasificados 2020 de El Diario (Bolivia). 276 Figura 35. Mapa Interactivo del Centro Johns Hopkins. 320 Fgiura 36. Aproximación al periodismo cuántico: La próxima revolución 393 Fgiura 37. ¿Modelos de negocio disruptivos? Entre la convergencia y la discordancia de la nueva economía web 394 Fgiura 38. La nueva economía digital como camino inevitable de la prensa 395 Fgiura 39. The Press in the Context of the Andean Community of Nations (CAN): Without Sustainable Monetization in the Digital Economy 396 Fgiura 40. The Interaction Gap: From the Bit to the Resurgence of a New Information and Communication System 396 Fgiura 41. El diario El Comercio del Ecuador y las estrategias de negocio en el periodismo móvil 397 Fgiura 42. Big data and chronotopes as business models in the press 398
Glosario 31 Mecánica cuántica: marco de leyes que gobiernan el universo y cuyos fenómenos, tales como la incertidumbre, las fluctuaciones cuánticas y la dualidad onda-partícula, se hacen más evidentes con las escalas microscópicas de los átomos y las partículas subnucleares. Observador: persona idealizada o componente del instrumental, a menudo hipotética, que mide propiedades importantes de un sistema físico. Onda electromagnética: perturbación similar a una onda que se produce en un campo electromagnético. Todas las ondas de este tipo se desplazan a la velocidad de la luz. Ejemplos de estas ondas son la luz visible, los rayos X, las microondas y la radiación infrarroja. Patrón de interferencia: patrón de onda que se forma a partir de la superposición y la mezcla de ondas emitidas desde distintos lugares. Patrón oscilatorio: véase patrón vibratorio. Patrón vibratorio: el número exacto de picos y senos así como su amplitud cuando una cuerda oscila. Plano: sometido a las reglas de la geometría euclideana. Forma como la superficie perfectamente lisa del tablero superior de una mesa y sus generalizaciones en dimensiones superiores. Principio de incertidumbre: principio de la mecánica cuántica descubierto por Heisenberg según el cual existen datos en el universo como la posición y la velocidad de una partícula que no se pueden conocer con total precisión. Tales aspectos inciertos del mundo microscópico se acentúan aún más cuando las escalas de distancia y de tiempo en las que se miden dichos aspectos se vuelven más pequeñas. Las partículas y los campos se ondulan y saltan entre todos los valores posibles coherentes con la incertidumbre cuántica. Transición de fase: evolución de un sistema físico de una fase a otra.
CAPÍTULO 1 INTRODUCCIÓN A LA TESIS El primer capítulo de la tesis nos introduce en una descripción breve de lo que se conseguirá en todos los capítulos posteriores de la presente investigación. El capítulo dos tiene un carácter teórico que integra el enfoque contextual, epistémico y referencial en la teoría de la información a partir de los aportes de Shannon y Weaver con la teoría matemática de la información. Se trata de conceptualizar los indicios de una estrecha relación de los modelos de negocio con la tecnología y cómo este tránsito imbrinca en la economía digital, la convergencia, los enfoques de pensamiento, la disrupción y la innovación. Esta transición, sin modificar los elementos fundamentales de conceptos científicos y filosóficos, abre nuevos y vastos horizontes, entrelazándola con la teoría de la información cuántica. En la revisión literaria, el concepto de modelo y negocio con los campos de las revoluciones científicas de la tecnología y la información, por lo que la base es su interacción y el futuro del papel, que ya está en manos de la inteligencia de datos. Los medios informativos otorgan un innegable toque de verdades ontológicas, como los principios de la mecánica cuántica de la observación y la medición. Estos están decodificados en la premisa de la realidad que observamos y basados en toda una plataforma tecnológica de herramientas, dispositivos, y materiales cuánticos como equipos telefónicos, GPS, ondas, radios o sonidos que dan lugar a negocios. La revisión literaria recoge cómo se superponen dos teorías en los modelos de negocio: la teoría de la información y la teoría de la información cuántica. Estas están comprendidas en la corriente de
Capítulo 1: Introducción a la tesis 33 pensamiento de la nueva economía, que implica conocimiento y tecnología en la sociedad de la información. En el mundo del futuro, la información es un valor que se revaloriza como una necesidad científica. La tendencia de los periódicos –ahora digitales– es buscar la transformación de contar la historia de la humanidad bajo modelos de negocio que necesariamente utilicen la economía de soportes especializados como los satélites. El mundo post-covid desdibujó las profecías del papel y la condición espacio-temporal de las sociedades. No se trata de un caleidoscopio hacia el futuro, pero las nuevas teorías registran las tendencias. Las empresas informativas que no inviertan en la invención y emprendan para que sus productos sean inteligentes pueden encontrarse excluidas de los negocios y ser sustituidas por las empresas de la competencia que sí intentan apostar por el futuro de la información en su manifestación más científica. La información ya no es dogmática, exclusivamente lógica y necesariamente mercantil, es también cuántica. La evolución histórica y tecnológica del periodismo digital y las tendencias de las empresas digital de la CA da indicios de una conciencia fundamentada en la forma y la manera de procesar la información. Un proceso que se entendió como un modelo técnico de negociar en el diarismo mediante el consumo e intercambio de la información. Esta perspectiva es tan antigua que solo puede ser asumida en la laboriosa narrativa de la historia y de la ciencia. El capítulo tres hace referencia a las fases del proceso metodológico. Se integraron dos rutas generales de la metodología: a) De tipo organizativa, consecuente con la visión del investigador para proporcionar información relativa al trabajo de campo y su alcance en la divulgación de obras indexadas en bases de datos. b) El material organizado con la pertinencia de un enfoque mixto (cuantitativo y cualitativo), basada en el método de estudio de caso y con un procedimiento de triangulación de datos. Se trabaja de manera especial el tipo de investigación explicativa, con énfasis en el análisis del discurso devenida de las entrevistas y la interacción con doce expertos.
Yalitza Therly Ramos Gil 34 El cuarto capítulo concentra los resultados y el análisis de los resultados. Estos, importantes para la descripción de los sistemas teóricos abordados y del proceso metodológico empleado, relacionado con el modelo de negocio en los periódicos de referencia de la CA. Derivaciones que marcan tendencia en lo contextual, empírico y teórico. Una novísima visión de la realidad percibida más allá de los sentidos y la experiencia. Un análisis dedicado brevemente a la tendencia de mirar el negocio de las empresas informativas con perspectiva humana de un mundo mejor, añadiendo ejemplos comparativos y sencillos con espontáneos experimentos mentales1, consistentes en la experiencia observada y la teoría estudiada, luego de un forzado aislamiento provocado por una pandemia mundial. La primera pandemia registrada en la galaxia de Internet. El capítulo cinco da cuenta a la comprobación de las hipótesis, la línea de investigación y las conclusiones del trabajo de investigación. Las hipótesis presentan dos condiciones: constatarlas o corroborarlas, apelando a principios, teorías o experimentos que la demuestren. En este último punto de vista, se muestran las contribuciones que despiertan el interés en el ámbito de la ciencia de la comunicación, un fenómeno todavía en observación, tanto en su naturaleza física como interpretativa. Para finalizar, esta tesis está pensada para que la lean todos los interesados en el conocimiento, los especialistas en la temática sobre modelos de negocio, los expertos en temas digitales y, lo más importante, para todas las personas amantes del saber. 1.1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA Desarrollar una aproximación teórica, contextual y empírica a los modelos de negocio de los diarios digitales de referencia de los países miembros de la Comunidad Andina (Bolivia-El Diario; Colombia-El Tiempo; Ecuador-El Comercio y Perú-El Comercio) es la base empleada para comprender la necesidad de profundizar en la dimensión del concepto de la digitalización. 1 Recomiendo leer el artículo publicado titulado “Aproximación al periodismo cuántico: la próxima revolución”.
Capítulo 1: Introducción a la tesis 35 Reflexionar este concepto implicó entender la nueva economía como inicio de una época que cambió el curso de la historia en la manera de abordar el enfoque de negocio. El problema es que los modelos de negocio han sido analizados por más de un centenar de autores desde muchos campos. No obstante, no había elementos que indicaran que se había realizado un análisis desde la realidad empírica de la nueva era cuántica, entendida para esta investigación como la teoría de la información en el proceso de transformación hacia la teoría de la información cuántica. Desde una posición crítica del tema y del concepto del modelo de negocio, se puede alegar que todas las revoluciones científicas han estado inmersas en paradigmas (Khun, 1971). Las comunidades académicas y empresariales consideran las realizaciones científicas universalmente reconocidas como soluciones que proporcionan respuesta cada cierto tiempo. El concepto de modelo de negocio tiene significado y trayectoria en el mundo de la economía. En la prensa digital, la definición ha tomado fuerza a través de la nueva economía. No se puede negar el hecho de los cambios y oportunidades que han tenido los medios de comunicación más importantes del mundo (Evangelista, 2015), como The New York Times, The Washington Post, La Vanguardia, El País, The Financial Times, The Economist, así como grupos empresariales de otros continentes para afirmar que el modelo de negocio sigue funcionando (Goyanes, 2013). La abundante teoría sobre el significado de modelo de negocio pretende aproximarse a experimentos relativos a la sociedad de la información, construyendo y diseñando modelos para que la actividad fundamental de productos y servicios se trasladen como ideas de éxito (Ricart y Mutis, 2008). Los expertos y teóricos añaden que “no hay modelo plausible, hay modelos interesantes” (Arauz, 2018). Sin embargo, el problema fundamental de permanecer en la pretensión de sostener un modelo de negocio en la particularidad de la empresa con la convergencia e hibridez se centra en los propios límites teóricos (de los gerentes, empresarios y profesionales del periodismo) para expandir el mercado basado en estrategias del futuro: un mundo sin distancia (Clarke, 1964)
Yalitza Therly Ramos Gil 36 que posicione la prensa sobre la idea del traslado instantáneo de la información –teletraslación y teletransportación– y un mundo de información predictiva, científicamente analizada por el periodista y por el profesional de la ciencia de datos. Porter (1996; citado en Salas-Fumás, 2009), Campos-Freire (2015) y Acín y Latorre (2018) analizan que las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones dan lugar a configuraciones cada vez más complejas en las actividades donde se concreta la estrategia de la empresa. Pero este añadido no tiene la misma relevancia en el contexto de los países de la CA como para el resto del continente americano y europeo. Las asimetrías económicas y políticas de los modelos de negocio no son puramente económicas ni puramente políticas. También son culturales y educativas, en especial en la ética para su uso. El modelo de una empresa periodística seguirá siendo parte del mercado en el mundo digital. La prensa de Colombia, Ecuador y Perú tendrá una pronta transición a la imaginada para la presencia digital como vía alterna (Cornejo, 2018; Hienronymus, 2018). La incorporación de Bolivia es lenta y excesivamente antagónica en los atrasos tecnológicos y periodísticos. Los modelos de negocio no se han podido ajustar totalmente a los contenidos en soporte físico de una nueva economía. Los modelos de negocio tradicionales y los usuarios que se muestran dispuestos a pagar por contenidos de calidad seguirán determinando en qué medida estos nuevos modelos de negocio podrán ser viables y llegar a convertirse en una alternativa real y atractiva frente a la piratería (Nafría, 2018; Barreto, 2017; Campos Freire, 2018; Rivadenerira, 2018; Arauz, 2018; Bustos, 2018). Hasta ahora, esta característica sigue siendo común para los pensadores empíricos y académicos del mundo de la prensa digital que analizan contextos específicos como las noticias falsas. 1.2. JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN Esta investigación invita a reflexionar sobre el futuro de los modelos de negocio como objeto de estudio. Mucho se ha escrito acerca de la dimensión del significado –no menos se ha analizado desde lo
Capítulo 1: Introducción a la tesis 37 estrictamente económico, tecnológico, administrativo, de gestión y desarrollo práctico de la validez empírica– pero poco se ha enunciado, hasta ahora sobre su integración con la ciencia desde el campo de las ciencias de la comunicación, en especial de la teoría de la información. El problema principal reside en la comprensión del modelo de negocio dentro del enfoque de la economía digital. Existe una brecha que incide sobre el futuro de las empresas digitales y que está distanciando la tríada conformada por lo tecnológico, lo informativo y lo económico. Figura 1. La tríada de la nueva economía. Elaboración propia. La convergencia ha llegado contrariamente separada. Es decir, el papel de esta convergencia ha estado efectivamente integrado en las lógicas de Internet y, desde allí, los protocolos de conexión se han desplegado para encontrarse con la nueva economía, con la tecnología y la información, reconociendo –sin obviar la historia– que esta convergencia había comenzado con la teoría matemática de la información. Paradójicamente, la tríada sigue separada. Esto se debe a la incapacidad teórica, paradigmática y empírica de entrelazar la tríada con la realidad que subyace en las teorías que siguen los fundamentos ECONOMÍA TECNOLOGÍAINFORMACIÓN Economía de la información: industrias culturales Economía digital: Internet, dispositivos Disrupción e innovación: Teoría matemática Nueva economía: Modelo de negocio La tríada: “era cuántica”
Yalitza Therly Ramos Gil 38 estrictamente sólidos. Esta sostenibilidad filosófica de comprender la separación de la convergencia, que se entiende únicamente sobre la base del razonamiento cartesiano y los modelos de negocio en la Comunidad Andina (CA), son los casos de estudio que permite esta comprensión. La Comunidad Andina contextualiza esta gran brecha digital como caso referente mediante un análisis de participación tácito en su relación con los medios. La CA afianza un Mercado Común que cataloga posibles modelos emergentes desde una Secretaría. Esta funciona con un Sistema Administrativo Supranacional hacia lo que consideran pequeñas empresas cuyos medios y ecosistema de medios no están incorporados como modelos de negocio que puedan ser ejemplo de transformación en las telecomunicaciones. La CA no rompe paradigmas ni jerarquías, aun cuando los contextos la impulsan a ello. Figura 2. Lista de medios analizados (sujetos de la investigación). Elaboración propia. La cuestión es que los sujetos de la investigación (prensa digital) se abordan en un contexto particular, con geografías y realidades diferentes, aunque todos fueron analizados como un bloque contextual, inmersos en los cuatro países de la CA en América del Sur: Bolivia, Colombia, Ecuador y Perú. Esto hace posible el presente títul: Los modelos de negocio digitales de los periódicos de referencia de los países de la Comunidad Andina. eldiario.net eltiempo.com elcomercio.com elcomercio.pe Comunidad Andina
Capítulo 1: Introducción a la tesis 39 Por lo tanto, la distinción de esta tesis doctoral reside en el aporte de ideas a las teorías existentes. Es un intento de establecer una relación de armonía entre el concepto, la referencia del concepto y la probabilidad de ese concepto. Esto exige buscar y formular para posteriormente desarraigar prejuicios y viejos hábitos mentales de teorías consideradas tradicionales. 1.3. HIPÓTESIS Hipótesis 1: el modelo de negocio digital es una representación simbólica y simplificada de una realidad compleja de la prensa en línea, que se usa para dar forma a una cadena de relaciones productivas, comerciales y de interacción de una empresa con sus clientes y múltiples usuarios. Hipótesis 2: la economía digital surge como una nueva oportunidad para las empresas periodísticas, ya que atrae la confianza de los usuarios-clientes a través de la inmediatez y la hipertextualidad, generando importantes ingresos en el mercado de la ecología de medios. Hipótesis 3: los países de la CA, a través de diarios en línea, no transforman su capacidad de negocio local en negocios globales mediante el uso de estrategias sostenible de mercado. Tampoco utilizan las investigaciones actuales en materia de comercio electrónico que respondan a la nueva sociedad del conocimiento. Hipótesis 4: los grandes diarios de referencia de los países de la CA (El Diario, Bolivia; El Tiempo, Colombia; El Comercio, Ecuador y Perú) están perdiendo difusión e ingresos por la manera y la forma de hacer periodismo en el tiempo actual. La versión de prensa tradicional todavía prevalece, pero en vías de extinción en tanto no se adapten a los cambios de las tendencias digitales o transformen su producto en un nuevo valor en propuestas innovadoras. 1.4. OBJETIVOS Objetivo general: Analizar el comportamiento de los diarios de referencia digitales como modelos de negocio emergentes (startups) para la creación innovadora de su sostenibilidad.
Yalitza Therly Ramos Gil 40 1.4.1. Objetivos específicos Estudiar los modelos de negocio de cuatro diarios digitales de referencia de los países de la Comunidad Andina. Investigar el contexto de la economía digital de las empresas periodísticas como modelos de negocio innovadores u otros tipos de modelos en diarios consolidados. Describir la evolución histórica y tecnológica del periodismo digital en los diarios de los países de la CA (El Diario, Bolivia; El Tiempo, Colombia; El Comercio, Ecuador y Perú). Examinar las tendencias de las empresas periodísticas digitales de los diarios de referencia de la CA, así como las herramientas innovadoras que surgen en el entorno digital. Identificar las empresas periodísticas y las habilidades especializadas de negocio y de tecnología de la información. Determinar la prospectiva de futuro en Internet y la tecnología para la transformación digital e interacción social como oportunidad de negocio.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 47 (1984) fue el primero en hablar teóricamente del tema de modelo de negocio, refiriéndose a la forma en la que la empresa lleva a cabo su negocio. Define un modelo de negocio basado en responder las preguntas “de quién es el cliente, qué valora, cuál es la lógica subyacente que explica cómo podemos aplicar dicho valor al cliente a un costo apropiado” (Matiz, Alejandro & Asociados, 2013, párr. 3). En esta línea, Chordà y Seoane (2006) afirman que los "modelos de negocio operativizan aquello que una compañía ofrece, cuáles son sus clientes objetivo, cuando lanzará sus productos y cómo generará sus ingresos y beneficios” (p. 22). McLuhan (1996) dice que el “negocio de los medios de comunicación de masas consiste en vender productos, tanto propios como de sus clientes” (p. 7). Explicando que el modelo de negocio de la industria de los medios ha tomado conciencia de los distintos tipos de negocios en que están trabajando. En consecuencia, la estrategia en el ámbito empresarial, dice Porter (1991), refiere al desempeño de la empresa en un entorno competitivo. Sin embargo, Díaz (2013) lo conceptualiza como un “término relativamente joven en la academia” y se centra en la propuesta de Shafer, Smith y Linder (2005) para redefinir el concepto de modelo de negocio basado en conseguir integración para generar dinero y, por tanto, no tiene un único componente, sino que se amplía en la definición de estrategias. Por ejemplo, la estrategia del entretenimiento comercial “confiere automáticamente a todo medio de comunicación la velocidad máxima y la mayor fuerza de velocidad social y fuerza de impacto en la vida psíquica y social. La estrategia se convierte en involuntaria, conducida por individuos dedicados más a la permanencia que al cambio” (McLujan, 1996, p. 313). Matiz, et al. (2013) proporciona una vista más simplificada de la estructura de negocios que actúa como la base para la comunicación, mejoras o innovación mediante los requisitos de los sistemas de información que apoyan a la empresa. La estrategia sigue siendo la piedra angular de la competitividad para la empresa en tanto surgía la búsqueda de la ventaja competitiva para comenzar con el modelo de negocio (Casadesus-Masanell, 2004, citado en Palacio, 2011).
Yalitza Therly Ramos Gil 48 En este orden, Morris, Schindehutte, y Allen, J. (2005) asumen que tanto la estrategia y el modelo de negocio se entiende como una representación concisa para crear una ventaja competitiva sostenible. Siguiendo a Palacios (2011) se marca la diferencia del concepto entre Modelo de Negocio y estrategia y de acuerdo a los autores Hambrick y Fredrickson, 2001; Magretta, 2002; Tikkanen et al., 2005; Morris et al.., 2005, George y Bock, 2011; Casadesus-Masanell y Ricart, 2011; Wikström et al., 2010), queda definido de la siguiente manera: Existe diferencia entre la definición de modelo de negocio y estrategia. El modelo de negocio, se relaciona con la forma en la que un negocio hace dinero, entrega valor a los clientes; hace referencia a la lógica de la compañía, es estático, no reflexivo, no es una descripción de la receta para el cambio y se centra en la oportunidad. Mientras que la estrategia contiene el factor diferenciador, complementa el modelo negocio, le ayuda a tener éxito; es dinámica, reflexiva, se centra en la competencia del medio y es el plan crear una posición única y valiosa, su función es dar un sentido y dirección para el desarrollo del modelo de negocio; no se centra en algún aspecto en particular, sino en la totalidad constituida por los componentes del modelo de negocio (p. 15). De acuerdo a Matiz, et al. (2013) el modelo de negocio es pensado bajo otros enfoques, entre estos están las definiciones de Linder y Cantrell (2000) que lo definen como “operativo seguido de la lógica nuclear de la organización para crear valor. Es decir, el modelo de negocio de una empresa está orientado a los beneficios que explica cómo esta hace dinero”. Aunque el enfoque no se centre únicamente en la estrategia sino en el valor y la gestión. Amit y Zott (2001) interpretan el modelo de negocio con el contenido, la estructura y el gobierno de las transacciones designadas para crear valor al explotar oportunidades de negocio, mientras que Slywotzky (1996) en Díaz (2013), lo define como “la totalidad de procesos por el que la compañía elige a sus clientes, define y diferencia su oferta, define las tareas que va a desarrollar, así como aquellas que va a externalizar o subcontratar” (párr. 3).
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 49 Por su parte, Timmers (1998), Zimmermann, 2001 y Osterwalder, Pigneur y Tuccy, (2005), entienden que el modelo de negocio de una compañía comprende la descripción del producto, de los servicios y de los flujos de información, así como los beneficios potenciales y las fuentes de ingresos. En palabras de Osterwalder se define como “la manera que una empresa o persona crea, entrega y captura valor para el cliente” (p. 2). Este autor los esquematiza con nueve lienzos o modelos (p. 2-4): 1. Segmentos de mercado: en este apartado se definen los distintos grupos de personas o entidades a los que se dirige una empresa. 2. Propuestas de valor: el objetivo de una empresa es solucionar los problemas de los clientes y satisfacer sus necesidades mediante atractivas propuestas de valor. 3. Canales: las propuestas de valor llegan a los clientes a través de canales de comunicación, distribución y venta. 4. Relaciones con los clientes: las relaciones con los clientes se establecen y mantienen de forma independiente en los diferentes segmentos del mercado. 5. Fuentes de ingresos: las fuentes de ingresos se generan cuando los clientes adquieren las propuestas de valor ofrecidas. 6. Recursos clave: son los activos necesarios para ofrecer y proporcionar valor a los clientes. 7. Actividades clave: son las acciones más importantes que debe emprender una empresa para que su modelo de negocio funcione. 8. Asociaciones clave: algunas actividades se externalizan y determinados recursos se adquieren fuera de la empresa. 9. Estructura de costes: los diferentes elementos del modelo de negocio conforman la estructura de costes. Si bien es cierto que muchas organizaciones, empresas y compañías aceptan el concepto de modelos de negocio como perecedero (Govindarajan y Trimble, 2011), la pluralidad de definiciones del concepto de modelo de negocio en la versión clásica se utiliza inexactamente (Palacios, 2011) entre los administradores y sus componentes y entre las organizaciones y sus empresas (Tikkanen et
Yalitza Therly Ramos Gil 50 al., 2005; Casadesus-Masanell y Ricart, 2010; Al-Debei et al., 2008; Hedman y Kalling, 2003) y (Díaz, 2013). Palacios (2011) interpreta a Shafer, Smith y Linder (2005) y explica que se analizan doce definiciones publicadas entre 1989 y 2002, mientras que Díaz (2013) dice que se pueden observar aproximadamente unas setenta definiciones de modelo de negocio. En las planteadas por Shafer et al (2005) se desarrolla un diagrama de afinidad para identificar las cuatro categorías comunes en todas las definiciones. Estas son: elecciones estratégicas, creación de valor, captura de valor y red de valor. Sin embargo, Casadesus-Masanell y Ricart (2007) explican que las alternativas pueden concentrarse en tres categorías: 1. Políticas, que indican cómo deben hacerse las cosas. 2. Activos, que indican cómo debe invertirse el dinero. 3. Gobierno, que indica las condiciones legales, contractuales y organizativas para el control de políticas y activos, manejando un diagrama de flujo causal. Joan E. Ricart (2009) menciona que un modelo de negocio consiste en el conjunto de elecciones hechas por la empresa y el conjunto de consecuencias que se derivan de dichas elecciones. En este entendido, tales definiciones teorizan lo transaccional en el modelo de negocio y, por tanto, orientan la configuración de los límites que abarcan las transacciones. Un modelo de negocio describe el contenido, la estructura y la gestión transaccional, diseñadas como un conjunto de elementos con el fin de crear valor a través de la explotación de oportunidades de negocio de una organización (Amit y Zott, 2001, p. 493). En este aspecto, la expansión de un modelo de negocio fue orientada a un panorama de oportunidad que subraya variedades de propuestas conceptuales más allá de una forma de configuración de procesos vinculados a la aplicación de la tecnología de la empresa. Un modelo de negocio está orientado a la creación de valor total para todas las partes implicadas (Díaz, 2013) y concibe las bases para sujetar el valor de la empresa (productos y servicios) creando las transacciones, como el límite superior de la empresa (Brandenburger y Stuart, 1996). Dicho de otro
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 51 modo, “el modelo de negocio también es un conjunto de expectativas acerca de cómo la empresa va a tener éxito en su entorno” (Downing, 2005, p. 186). Sandulli y Chesbrough (2009) aclaran que todas las empresas tienen un modelo de negocio y por ello es que algunas la definen de una manera formal y estructurada caracterizada en facetas de modelos de negocio abiertos: desde una perspectiva compradora y vendedora para la creación de valor como para la captura de parte de dicho valor (Chesbrough, 2006). Chesbrough y Rosenbloom, 2001 añaden un concepto similar del modelo de negocio, notificando que consiste en: […] articular la proposición de valor; identificar un segmento de mercado; definir la estructura de la cadena de valor; estimar la estructura de costes y el potencial de beneficios; describir la posición de la empresa en la red de valor y formular la estrategia competitiva (p. 16). En este sentido, Cerdán (2005) considera que el modelo de negocio es un fenómeno definido en lo emergente que se puede encontrar en lo estructuracional de la tecnología de una empresa. Es decir, frente “al imperativo tecnológico que presupone comportamientos y resultados previsibles derivados de la tecnología” (p. 74). Los medios de comunicación definieron el modelo de negocio, delimitándolo en el objeto formal de estrategias en las organizaciones basadas en la conceptualización del valor de los productos materiales y en el consumo de modelos comunicativos que representaron al mundo (Martín et al., 1982). Por tanto, el valor en los modelos de negocio de los medios de comunicación fue entendido por los productos que transmitían información tales como el fonógrafo, el lenguaje y el software (Manovic, 2006 y 2014). 2.3 PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO MODERNO En la década de los setenta, el modelo de negocio fue comprendido por investigadores procedentes de muy diversos campos científicos y formación (Díaz, 2012) que incluía un nuevo panorama, y era definir el modelo de negocio en la industria de la prensa. Una búsqueda de un
Yalitza Therly Ramos Gil 52 nuevo modelo de ingresos para reactivar la empresa periodística (Ghaziani y Ventresca, 2005). Según este análisis teórico, el estudio conceptual adquiere importancia en una industria –sobre todo la comunicacional– que aún está distante de la vía empresarial del modelo. A continuación (tabla 1) se puede observar la lista de autores que han teorizado sobre modelos de negocio y que se han incorporado en la investigación. Tabla 1. Teóricos de los modelos de negocio. # Autores Año Campos de estudio 1 Peter Drucker 1943– 1954 Gerencia, negocio y corporación. 2 Richard Bellman y Charles Clark 1957 Negocios multipersonal y por etapas. 3 Slywotzky Adrian 1996 Modelo de negocio en Internet. 4 Slywotzky Adrian y Morrison David 1997 El diseño empresarial. 5 Paul Timmers 1998– 1999 Modelos de negocio para mercados electrónicos. 6 Catherine A. Trombly 2000 Modelo de Trombly. Comprensión organizacional del negocio electrónico. 7 Michael Porter 2001 Internet y las estrategias. 8 Hans-Dieter Zimmermann 2001 Negocios digitales, comercio electrónico, negocio electrónico, sociedad digital, ciudades inteligentes. 9 Chesbrough Rosenbloom 2001 Modelo de negocio: el eslabón perdido en la dirección estratégica. 10 Allan fuah & Christopher L. Tucci 2001 Modelos y estrategias comerciales de Internet. 11 Raphael Amit & Christoph Zott 2001 Creación de valor en negocios electrónicos. 12 Henry Chesbrough & Richard S. Rosenbloom 2002 El papel del modelo de negocio en la captura de valor de la innovación: evidencia de las empresas sping-off de tecnología de Xerox Corporation. 13 Joan Magretta 2002 Los modelos de negocio. 14 Jonás Lind 2004 Definición de modelos de negocio. 15 R Casadesus-Masanell 2004 Dinámica competitiva y modelos de negocio. 16 Alexander Osterwalder; Morris E. 2005 Ontología de los modelos de negocio. 17 Alexander Osterwalder 2005 Modelo de negocio. Propuesta del lienso. 18 Yves Pigneur y Christopher L. Tucci 2005 Aclarando modelos de negocio: orígenes, presente y futuro del concepto.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 53 19 Schott M Shafer, H. Jeff Smith y Jane C.Linder 2005 El poder de los modelos de negocio. 20 Susan Lamber 2006 Modelos de negocio. 21 Donica Mensing 2007 El modelo comercial de ingresos en línea ha cambiado poco desde 1996. 22 Henrry William Chesbrough 2007 Innovación en el modelo de negocio: ya no se trata solo de tecnología. 23 Mark W. Johnson, C.C. Christensen & Henning Kagermann 2008 Cuatro elementos —la proposición de valor, la fórmula de beneficios, los recursos y los procesos clave— conectados, que juntos, crean y proporcionan valor. 24 Joan E. Ricart 2008– 2009 Innovación en modelos de negocio: la base de la pirámide como campo de experimentación. 25 Benoil Demil, Xavier Lecocq 2009 Evolución del modelo de negocio: en busca de consistencia dinámica. 26 Joan Enric 2009 Réplica de negocios en la base de la pirámide para un mayor impacto y creación de valor. 27 Casero-Ripollés 2010 Prensa en internet: nuevos modelos de negocio en el escenario de la convergencia. 28 Martínez, Ruth 2010 Cibermedios y web 2.0: modelo de análisis y resultados de aplicación. 29 Codina, Lluís y PedrazaJiménez 2010 Cibermedios y web 2.0: modelo de análisis y resultados de aplicación. 30 Casadesus-Masanell Ramón & Joan Ricart 2010 De la estrategia a los modelos de negocio y a las tácticas. 31 David J. Teece 2010 Modelos de negocio, estrategias de negocio e innovación. 32 Raphael Amit & Christoph Zott & y Lorenzo Massa 2010 Es un sistema de actividades interdependientes que trasciende del foco de la empresa y traspasa sus fronteras. 33 Francisco Campos-Freire 2010– 2013 Gestión de modelos de negocio, modelos de negocio y empresas mediáticas, estrategias y valor. 34 Carolina Díaz Espina 2010– 2012 Autores y teorías: aproximaciones a modelos de negocio. 35 Soto Rojas, Barros, López de Acevedo y Batocchio 2012 Nuevos modelos de negocio, creación de valor y el cambiante rol de la prensa en los sistemas democráticos. 36 Rosenstiel, Jurkowitz 2012 Nuevos modelos de negocio. 37 Alexander Osterwalder & Yves Pigneur 2012 Un modelo de negocio describe las bases de cómo una organización crea, proporciona y captura valor. 38 Manuel Goyanes 2013 Estrategias y modelos de negocio: conceptos y terminología de la prensa en internet. 39 García Santamaría JV 2014 Las nuevas plataformas televisivas en España y su influencia en el mercado. 40 Jojany Evangelista 2014 El modelo de negocio hibrido en la prensa digital hacia un estudio de casos de los diarios digitales: Noticias sin, Acento.com y Z-101 digital de República Dominicana. 41 A. Rosaleny Cerveró 2014 Periodismo digital en Estados Unidos: estrategias empresariales de los diez principales diarios online.
Yalitza Therly Ramos Gil 54 42 Alexander Osterwalder 2015 Generación de modelos de negocio: convergencia multimedia. 43 Francisco Campos-Freire 2015 Adaptación de los medios tradicionales: modelo de negocio y valor. 44 Guillem Recolons 2016 Tu modelo de negocio: cómo pasar del diagnóstico al plan de acción. Elaboración propia. Consecuentemente, durante décadas se avanzó –aunque despacio– hacia un tipo de modelo de negocio que pudiera reemplazar el concepto de modelo de negocio de la visión clásica organizacional y del concepto de valor. El avance fue dado con poco énfasis a la industria comunicacional desde el campo negociador publicitario. Galeano, (2014) agrega que el concepto de modelo de negocio lo describe sobre “el diseño organizacional, la perspectiva basada en los recursos de la empresa, la narrativa y construcción de la esencia de los modelos, la naturaleza de la innovación, la naturaleza de las oportunidades, y las estructuras transactivas” (p. 7). Desde la perspectiva de Galeano (2014), el autor sostiene que la teoría del modelo de negocio se da en la práctica y explica en dos dimensiones fundamentales para tener éxito. La primera definición se enfoca en un modelo de negocio que debe pasar "la prueba narrativa" (¿es la historia coherente?) y "la prueba de los números" (¿son los números coherentes?). En la segunda versión, el modelo de negocio se describe mediante el funcionamiento de un dispositivo narrativo que a su vez realiza un ejercicio de cálculo económico. En este aspecto, y según la revisión literaria realizada por Palacios (2011), Díaz (2012) y Galeano (2014), el modelo de negocio se define en tránsito y evolución. Es por tanto que Jansen et al. (2007) –con base en Gordijn et al. (2005) y citado en Palacios (2014)– dividen la evolución de la investigación del modelo de negocio en cinco fases que brindaron definiciones y clasificaciones, proponiendo un número finito de tipos de modelos de negocio. Magretta, (2002) describe los modelos de negocio como “historias ligadas a números” salvo que dicha historia es una trama, un conjunto de personajes y sus motivaciones y su “narrativa numérica está ligada a la difusión del modelo de negocio por la llegada de la hoja de cálculo”.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 55 De acuerdo a los citados autores, la visión moderna representa en las definiciones de modelos de negocio (George y Bock, 2011) perspectiva de diseño, recursos, narrativas, innovación, transacciones y operaciones. Explorar un mercado y llevar su innovación mediante un nuevo producto desde una emergente empresa con su red que apoya las externalidades del negocio puede distinguir en lo que cabe del modelo, la medida de una mezcla de narración de historias y cálculos, Magretta (2002). Por ello, dice Galeano (2014) que el modelo de negocio se enmarca en la definición de tres dimensiones de las estructuras organizativas, estas son: la estructura de recursos, la estructura transaccional y la estructura de valor. La importancia de Magretta (2002) en definir el modelo de negocio como historias que explican cómo la empresa trabaja. Una concepción similar para Eriksson y Penker (2000), que hacen referencia a una abstracción de cómo una empresa funciona. De allí que los cambios se consideraron en base al objetivismo periodístico (Rojo, 2005) y en diferenciar las estrategias periodísticas en el modelo de negocio. Cambios que permitieran fidelizar a los lectores y generar nuevas fuentes de ingresos a lo largo de toda la cadena de valor el modelo de negocio. Estas marchas cambiaron la estructura periodística con el comercio electrónico (Celaya, 2015) definiendo en nuevo sentido en el comercio electrónico con tráfico de usuarios, muy concurridos que le dieran ganancia atractiva al negocio (pp. 3-7). Por una parte, el modelo de negocio también fue definido por la sustentabilidad exclusiva o mayoritariamente en la publicidad (Santamaría, 2014) y, por otra parte, el negocio del periódico “nunca fue ensuciar papel sino reafirmar el valor de la información” (p. 112). Es decir, el negocio fue siempre la información (Alves, 2005; Martínez, 2010). Las transformaciones no hacen referencia solamente a la estrategia de un modelo de negocio que repercute en los factores sociales, sino a la manera cómo esos factores impactan en la cultura.
Yalitza Therly Ramos Gil 56 Sin perder el recorrido conceptual del modelo de negocio y atendiendo a las exigencias teóricas del concepto de cultura, es importante aclarar su definición en este apartado. Lo que se pretende es realizar una crítica a la época actual reciente, recopilada por teóricos que se detuvieron a reflexionar la comunicación desde las implicaciones culturales. De todos modos, estas categorías, perspectivas, ejes y enfoques mencionados manifiestan principalmente la noción del desarrollo como una teoría normativa en la actuación de los medios a través de estructuras desarrollistas que van más allá de teorías libertarias del interés público de los nuevos medios. Preocupación que ha estado centrada en fines específicos del desarrollo y, por tanto, una perspectiva de corte economicista, mediante mecanismos dominantes y alternativos de complejas organizaciones internacionales y de protocolos estandarizados de empresas específicas para modelar la participación activa y pasiva de las audiencias, los públicos y nuevos prosumidores que generan y consumen contextos informativos a diferentes escalas del planeta para establecer elementos informativos de gran valor en la emergente sociedad del conocimiento. Desde una lógica, la visión ampliada de cultura contribuye a organizar muchos aspectos de la vida como pasajes guiados hacia una tendencia reciente postmodernista de nuestra conducta cultural. Una perspectiva que suma las transformaciones sociales desde la actuación de los medios y que ha afectado a las reglas del juego de la ciencia, la economía, la política y, por ende, la conducta humana del siglo XXI. El concepto de cultura es tratado desde una visión antropológica por su comprensión universal de expresar, dentro de las sociedades y grupos sociales, las conductas generales de la gente mediante manifestaciones emotivas de sus pensamientos y de las actividades diarias que les permite organizar sus deberes y derechos civiles. Sin embargo, la noción de cultura también es analizada por el impacto que causan las nuevas generaciones que ya son ampliamente reconocidas bajo el término millennials y posmillennials, en relación a las capacidades de interactuar y conectarse mediante herramientas, máquinas y tecnologías de amplia virtualidad. En consecuencia, el concepto de cultura es también estudiado más allá de la antropología y
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 63 incertidumbre. En estos casos, el valor de los recursos puede ser comprobado, mediante unidades e instrumentos de medición necesarios para el cálculo, valorados por la contabilidad. (Galeano, 2014, p.4-7). El modelo de negocio, conforme a lo expresado por Campos-Freire (2011), es una representación simbólica y simplificada de una realidad compleja, que se usa para reflejar una síntesis de relaciones productivas y comerciales de una empresa. La innovación en los modelos de negocio es un factor crítico para el éxito, en el actual ambiente complejo y cambiante, la supervivencia de una empresa depende de su capacidad de adaptación (Giesen et al., 2010; Morris, 2009). Todo este tránsito fortaleció un campo conceptual de ese pensamiento (tabla 2): Tabla 2. Enfoques de los modelos de negocio. Diversidad de enfoques Internet Modalidades ● Micropagos. ● Contenidos fraccionados. ● Pago por consumos. ● Streaming. ● Pay per view. ● Suscripción. ● Membresía. ● Freemium-premium. ● Publicidad insertada. ● Cupones, apps y tabletas. ● Versioning. ● Generación de contenidos a medida. ● Selección de contenidos. ● Coworking. ● Acceso abierto (open access) ● P2P-MOOC´s. ● Entre la experimentación y la racionalización. ● Por desarrolladores. ● E-commerce y la evolución de los modelos de pago. ● Otras mutaciones en capacidades organizacionales (CEOS) ● Desambiguación del ecosistema digital. ● PWYC. Denominación ● Modelo de negocios ladrillos y clic. ● Modelo híbrido. ● Modelo de suscripción (basado en la fidelización). ● Modelo de venta, suscripción y publicidad (mixto). ● Modelo de mecenazgo y patrocinio. ● Modelo de intercambio de influencia. ● Modelo de franquicias. ● Modelo de abastecimiento. ● Modelo paga lo que puedas. ● Modelos de aplicaciones. ● Modelo de colectivos y de eliminación de intermediarios. ● Modelos de ventas directas, de revender con valor agregado. ● Modelo de cebo y anzuelo Modelo de negocios de esquema piramidal. ● Modelo de marketing multinivel. ● Modelo en red. ● Modelo multiplataforma. ● Modelo monopolístico. ● Modelo de subasta electrónica. ● Modelo de competencias. ● Modelos de fidelización. ● Modelo de colaboración. ● Modelo de los efectos en red. Economía digital Diseño y mercado hoy Elementos tradicionales Economía de Conexión, principios y leyes. Mercados, clientes, segmentos y cliente objetivo.
Yalitza Therly Ramos Gil 64 Economía por patrón social. Mercados, clientes, segmentos y cliente objetivo. Economía en red. Propuesta de valor y valor del producto/servicio. Economía equilibrada por fuerzas (políticas). Canales de distribución, venta y de comunicación. Economía de la monetización y las criptomonedas. Sistema de relaciones con los clientes tecnificada en cadena de bloques (blockchain). Economía de la afiliación. Bases de precios e ingresos Economía de la colaboración. Recursos clave (activos clave valor del producto) Economía de la relación y experiencia. Actividades clave para que un modelo funcione. Economía de la reputación. Asociaciones clave (red de proveedores y socios). Economía de la confianza/credibilidad. Economía de la recomendación. Economía de la atención. Economías de trueque. Elaboración propia con adaptaciones de autores y elementos de Francisco Campos y Kevin Kelly. Cabe reiterar que el modelo de negocio en el pensamiento moderno referidos por los autores se relaciona con la forma en la que un negocio hace dinero, entrega valor a los clientes. Hace referencia a las diferentes lógicas que utiliza la compañía, es estático, no reflexivo, no es una descripción de la receta para el cambio y se centra en la oportunidad. Los modelos de negocio, nuevos e innovadores pueden ser exitosos independientemente de la edad de la empresa. (Mangematin et al., 2003; Winter y Szulanski, 2001). En este sentido, el enfoque mediamaterialista sacudió la racionalidad y la ideologización de los mass media al sentido común, caracterizando las contradicciones de los modelos a costa de las mayorías. Las masas procesaron la imagen social representativa del momento y no había manera de comprender una evolución colectiva. Los modelos de negocio establecidos en la industria cultural colaboraron con esta visión atomizadora, ya sea originada desde el lenguaje o desde los bienes y servicios de los productos comunicacionales. 2.3.2 Enfoque media-culturalista La importancia de este enfoque se dictamina porque, en el ámbito de los modelos de negocio, correlaciona su manifestación en los efectos o tipos de imagen que se crea desde y para una sociedad (Macquail, 2003) con los contenidos y la recepción de los mensajes mediáticos, dados por los diarios y la prensa digital. La gestión mediática ha sido objeto de estudio de una buena parte de académicos (Goyanes, 2012).
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 65 Desde la perspectiva media-funcionalista (apartado anterior), el paradigma se centró en varios procesos. En los años 20 y 30, dominó el conductismo en las teorías de la sociedad de masas. Se consideraba a los medios de comunicación como instrumento de la democracia, caracterizando la autopercepción y la impersonalización como primeras teorizaciones de la comunicación en su influencia cultural. Corrientes y aproximaciones behavioristas de la comunicación de masas que dilataban a la sociedad hasta el punto que reducían a las personas con una percepción altamente débil y a los medios de comunicación de masas altamente poderosos (Alsina, 2001). En palabras de Marcuse (1958), la sociedad unidimensional trasciende por su contenido, que rechaza el carácter racional de su irracionalidad, en tanto la imagen cultural solo sea funcional. Para Gómez (1991) se entiende el negocio periodístico como un período persistente y objetivado, algo que es posible percibir y comentar en la gama de la práctica de entender la realidad, interpretarla y negociarla en la percepción periodística. A este respecto de la percepción como negocio, refiere el mencionado autor que “la percepción periodística es una característica profesional de los hombres y mujeres que trabajan en los medios de comunicación” (p. 14). La visión mediamaterialista estudiada por McQuail cuestionó el papel de los medios en la sociedad. Su crítica abrió una perspectiva interesante para estudiar su función dentro de diferentes campos. La reflexión sobre los medios estuvo en residir sobre el papel causal y los efectos que este producía. Aunque los canales fueron siempre los mismos: la relación emisor-receptor y las probabilidades de entender fuera del enfoque, representaba un escenario futuro. El problema fue la solidez de la materialidad del consumo informativo y la ideología de la propaganda. Los contenidos informativos de la radio, prensa, televisión y cine recrearon realidades de percepción de pensamientos teóricos clásicos. Historias o lógicas emergentes, subjetivas y descriptivas de los indicadores claves de las organizaciones del momento. Los modelos de negocio son, en el fondo, “historias que explican cómo funcionan las empresas" (Magretta, 2002, p. 87).
Yalitza Therly Ramos Gil 66 2.3.3 Enfoque socio-culturalista Este enfoque toma en cuenta la acentuación e influencia de los factores sociales de la producción mediática y de sus funciones en la vida social. Cada modelo de negocio tiene, su propia lógica de desarrollo, que es coherente con los recursos necesarios – relaciones con clientes y proveedores, un conjunto de competencias dentro de la empresa, un modo de financiar su negocio, y una cierta estructura accionarial" (Mangematin et al., 2003, p. 624). En otras palabras, la realidad se abordó ontológicamente como una especie de suerte de las teorías del materialismo. Perspectivas axiológicas y antagonismos contradictorios, podría decirse que “en el sentido de afrontar fenómenos y problemas […] en términos de distribución de recursos y conflictos sociales. La realidad se vio en términos de posesión, propiedad privada, distribución de recursos, luchas sociales, poder, control de recursos, explotación y dominación” (Capítulo materialismo dinámico, párr. 1), dejando a un lado el interfaz cultural de la posmodernidad líquida e inorgánica. Para los investigadores, especialmente sociólogos, antropólogos y psicólogos, explicar el cambio sociocultural ha sido una tarea ardua y confusa. Se han visto obligados a estudiar a la sociedad desde muchos ángulos y esto les ha conllevado a teorizar sobre el modo en que las sociedades se reproducen o –en todo caso– se organizan en un principio de orden para, después, intentar explicar cómo cambian y cómo se explica el orden social (Bajoit, 2010). Se convierte en un juego de negocio mediático. Desde el ámbito cultural, constituye una versión de estudio abstracta por su propia naturaleza de datos, tanto en la forma de actuación y conducta para la sociedad por sus numerosas interrelaciones, como por el tipo de contenidos que se genere en los lectores, espectadores u oyentes de cualquier canal mediático. 2.3.4 Enfoque socio-funcionalista En el siglo XX, los logros científicos y tecnológicos fueron innumerables, con un ritmo de desarrollo mucho mayor que en períodos anteriores. La invención de la radio, la televisión, el computador, entre
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 67 otros, innovó el modo de vida y la comunicación de millones de personas. En el siglo XXI parecen consagrarse debido a que la época actual está signada por la innovación en los campos científicos y tecnológicos, emergiendo nuevos modelos que se traducen en profundos cambios en todos los niveles de la sociedad, generando la aparición de nuevas costumbres, hábitos y formas de vida que exigen transformaciones, especialmente en los medios informativos, marcada por el avance de la tecnología. “Se toman en cuenta las más completas y más precisas variedades, posibilidades, complejidades y dificultades de las estrategias, sobre asuntos de economía, la política y la historia, en el medio digital, el cual, pueden constituir esa forma de actividad humana” (Heisenberg, 1965). Desde el punto de vista de la ciencia de la computación, la información es un conocimiento que incide en la cultura (Manovich, 2015). Una nueva dimensión añade una nueva coordenada a cada elemento en el espacio. Añadir software a la cultura cambia la identidad de todo aquello que constituye a la cultura. Al respecto, el software es el ejemplo perfecto a lo que se refería McLuhan con su frase “el mensaje de cualquier medio o tecnología es el cambio de escala, ritmo o patrones que introduce en los asuntos humanos” (p. 30), destacando que la noción de audiencia como “término familiar de la comunicación” al que se puede observar que son el “alma viviente” de la nueva ecología de medios. Véase la figura 5 que resume los enfoques y sus relaciones: Figura 5. Enfoques y teorías. Elaboración propia a partir de UNIR (2011). •Enfoque sociofuncionalista •Enfoque socioculturalista •Enfoque mediaculturalista •Enfoque mediamaterialista Centrado en los medios y la sociedad los factores y los materiales Intersado en la cultura, Recurso de poder para influir en la sociedad y controlarla Tipos de teorías: - Cultural - Estructural - Conductista
Yalitza Therly Ramos Gil 68 2.4. PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO DIGITAL En la línea de Campos-Freire (2011), los modelos de negocio se ubican en dos paradigmas. El primero de ellos viene definido por la convergencia, ubicado en la corriente de pensamiento de la eclosión y expansión de la sociedad de la información, en las últimas décadas del siglo XX, mientras que los cuatro restantes modelos de negocio analizados por el autor (innovación, modelo de negocio, cadena de valor y ecosistema de valor) se sitúan ahora como puntos clave emergentes del vértice de su inflexión. Campos-Freire (2015) –citando el concepto de metamedios de Manovich, (2008) interpretado como el ecosistema mediático actual– afirma que: […] los nuevos medios son metamedia y postmedia porque utilizan la materia prima de los medios tradicionales y la evolución de las técnicas informáticas “existentes o aún no inventadas” para reinventarse (Manovich, 2008, p. 92) a través de un continuo proceso de remediación (Bolter y Grusin, 2000) que alcanza a todo el ecosistema mediático. Campos-Freire (2011) conceptualiza cinco modelos de negocio en la prensa, aclarando que las ejecuciones de esos cinco modelos de negocio exigen innovación, es decir, pasar del concepto de cadena de valor hacia el de ecosistema de valor. El marco que los define son tres sistemas tradicionales del negocio mediático que están siendo complementados en el escenario de la convergencia digital (la venta del producto informativo, la publicidad y las subvenciones o patrocinio) y dos nuevos modelos que son los híbridos y virtuales. Debía de ubicar el contexto de la neurociencia como un presente y no como un futuro. De modo que Campos-Freire (2015) explica los modelos de negocio de los medios tradicionales (su adaptación) y los nuevos medios digitales en el emergente entorno mediático. Dentro de este marco se define que una información es digital cuando: […] está codificada en el formato que puede interpretar un computador, que consiste en series de ceros y de unos (0,
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 69 1), más conocidas como bit (abreviatura de la expresión en inglés: Binary Digit). Ahora, dicha información digital está en línea cuando es posible acceder a ella desde terminales o equipos de cómputo distantes entre sí (p.4). Tales conceptos se entienden a partir de las teorías de la innovación disruptiva y de la rearticulación de las redes de valor de las organizaciones (p. 442). Para ello, el autor teoriza los conceptos exponiendo a Christensen (1997, 2014), para resaltar el rol disruptivo económico-comercial de las tecnologías e innovaciones en torno a tres elementos críticos: distinción entre innovación sostenida y disruptiva, tasa de mejoras que los usuarios pueden absorber, y evolución del mercado a medida que se introducen nuevos productos o servicios. Campos-Freire (2015) le atribuye a Küng (2008) la definición de las innovaciones disruptivas como una realidad que “altera las estructuras de mercado y, por lo tanto, los modelos de negocio y sus redes de valor” (p. 415). Crean nuevos mercados y relaciones que los operadores tradicionales no saben o no pueden aprovechar por incapacidad de adaptación: baja rentabilidad, dificultad de monetización e insostenibilidad de sus pesadas o rígidas estructuras. González (2020) asegura que los modelos de negocio digitales son los que aprovechan la tecnología para optimizar las operaciones y los servicios que ofrece una empresa. Se puede alegar que, la estructura de una organización que se mueve sin un tejido conectado entre agentes, actores, máquinas y herramientas, construye una realidad espacio-temporal en el ámbito comunicativo. Según Castells (2010), Internet se define como una galaxia que está transformando el comercio electrónico (e-business) y la nueva economía; Internet transforma la práctica empresarial. Autores como Cindy Zeldon y Castro Lobo (citados en Sánchez, 2006, p. 6) manifiestan que “Internet ha sido descrita como la copiadora más grande del mundo”. Los conceptos de economía digital o nueva economía, son definidos y popularizados como una base que atiende al mismo objetivo
Yalitza Therly Ramos Gil 70 –el conocimiento (Kelly, 1998)–, categorizando un orden dentro de los nuevos medios de comunicación e información (Kelly, 2016). Para Varela (2009), la digitalización es todo tipo de información – video, audio, texto– que junto con Internet y la globalización ha transformado la vida contada en tiempo real en caracteres. Los usuarios han encontrado una herramienta útil de contacto personal. Para muchos autores, la información digital en línea constituye una transformación que bien podría asumirse como una de las tres grandes revoluciones en la forma en que la humanidad genera, preserva, transforma y divulga el conocimiento. Sánchez (2006, p. 4) afirma que la comunicación digital puede concebirse como el “proceso de producción, circulación y puesta en juego de sentidos, mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación, TIC, con base en el código binario: bit”. El soporte digital alberga todas las morfologías de la información…en este sentido es importante tener presente que el lenguaje escrito es una cuestión basilar de la comunicación digital, y en general de la sociedad de la información altamente grafocentrista; es decir, fundamentada en el texto. Sin embargo, nos estamos adentrando en un mundo postipográfico en el cual el documento impreso ya no tiene la hegemonía informativa, más bien se complementa y se transforma. Lo anterior no quiere decir que lo impreso se contrapone a lo digital, o que lo uno es mejor que lo otro. Más bien cada formato tiene su contexto, sus particularidades, posibilidades y aspectos compartidos. La economía digital surge como una nueva oportunidad para las empresas periodísticas ya que atrae la confianza de los usuarios-clientes a través de la inmediatez y la hipertextualidad y genera ingresos importantes en el mercado de la ecología de medios (Campos-Freire, 2011). Generar ingresos para cubrir los costes y mantenerse viable en el mercado, sintetizando la forma de crear valor. Entonces, el modelo de negocio origina un principio de cambio constante en la producción de valor, reactivando en la nueva economía procesos de adaptación
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 71 generada por las nuevas tecnologías e Internet (Campos-Freire, s/f, 2015). Desde esta perspectiva, la investigación se centró en analizar diferentes enfoques que se dieron en el ámbito de la prensa. La digitalización fue uno de ellos. Muchos de los enfoques utilizados por la empresa periodística respondieron a modelos de negocio basados en el conocimiento y el progreso de la tecnología (Campos-Freire, 2010 y 2011). Claro que, a raíz de la aparición de las redes sociales y del periodismo de datos (investigación informática periodizada) como herramientas y métodos tecnológicos del ámbito electrónicocomputacional, cabría preguntarse si esta superioridad mediática responde más a la condición económica y es estadísticamente materialista o si reconoce la causa primaria que sostiene la agonizante industria mediática. La difusión informativa empuja la producción de los mensajes a circunstancias socioeconómicas que evidencien un efecto mediático en las plataformas digitales. Es por ello que los diarios que desarrollan modelos de negocio considerando los efectos, las audiencias y las técnicas comunicacionales pasan por dos referencias básicas: la adaptación y la convergencia. Una ruta modelada en la empresa periodística: sin lectores no hay anunciantes y, sin estos, no hay ingresos. Internet alteró tanto las prácticas de los consumidores como la de los anunciantes, provocando cambios en estas dos fuentes de ingresos (Casero Ripollés, 2010, en Goyanes, 2012). En consecuencia, las nuevas tecnologías dieron lugar a nuevas realidades y la sociedad de la información se obligó a repensar el nuevo objeto de estudio como elemento cultural desafiante que se resistió a ser caracterizado en el ecosistema comunicacional desde su propia complejidad (Rodrigo, 2001). Podría entenderse como la contradicción del estoicismo y libertad. La imagen cultural se asume con tal impresión que la transformación que ocurre es un prototipo de civilización intelectual. Aquí hay dos acepciones importantes a comprender: el concepto de metamedios social y la innovación disruptiva. Uno de estos conceptos es el de metamedios social como resultado de la innovación disruptiva (Campos-Freire 2015, p. 2).
Yalitza Therly Ramos Gil 72 El primero es una prioridad que Albarrán (2014, citado en CamposFreire, 2015) sitúa la gestión entre las líneas a desarrollar por la investigación. El segundo es provocado por los cambios tecnológicos como una representación de los nuevos metamedios (Manovich, 2008; 2013, en Campos-Freire, 2015). Ya lo explica McQuail (2001) cuando apunta que a los periódicos de masas se les ha calificado de “comerciales” porque están motivados a recibir ingresos desde un campo monopólico, principalmente a través de los ingresos de la publicidad. Sin embargo, la comunicación y el periodismo del siglo XXI se han ido adaptando tanto a la sociedad de la información como, especialmente, a la sociedad del conocimiento a través del fenómeno Internet, como una brusca salida a los cambios de la época o como un hecho trascendental que irrumpe con las viejas estructuras de poder y difusión mediática. Nace un nuevo paradigma de comunicación digital, interactiva y multimedia que supone una nueva forma de elaborar, estructurar y difundir las noticias (Coliva, 2014, p. 1). 2.4.1. La convergencia: de la versión impresa a la digital Expresa Campos-Freire (2015, p. 445): “Los medios tradicionales viven la transición digital como un complejo proceso de innovación continua y disruptiva”. El nacimiento de las versiones digitales de algunos medios de comunicación, previamente impresos planteó hace algunos años un debate en torno a su fin. Discusión que, en la actualidad, está siendo superada. Según el Informe de Celaya, et al. (2015) la naturaleza del concepto de modelo de negocio en el comercio electrónico lo define es la evolución de la nueva economía digital, es precisamente esta capacidad de “mixtura” de modelos como los micropagos –“paga por lo que lees”–, adaptaciones de modelos de suscripción y el auge de los nuevos ejemplos de proyectos. Sin embargo, esta evolución viene precedida por la convergencia (Salaverría, 2003). “En los modelos teóricos de estos autores, dice Salaverría, la convergencia se describe como una secuencia evolutiva que la concibe con la tecnología (p. 34)
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 79 inteligencia artificial que irrumpe sin dejar de madurar las anteriores generaciones, todavía en una brecha disruptiva sobre los chatbots. Contrastando esta realidad, un estudio reciente de la industria de telecomunicaciones reveló que el avance de la economía digital en Latinoamérica es todavía muy incipiente. La mitad de la población latinoamericana es un participante activo importante del universo digital para consolidar la oferta local de productos y servicios guiados hacia un proceso dinámico y sostenible de creación de valor, entendiendo que, más allá del potencial que tiene la creación de un mercado regional, se permita generar economías de escala y establecer una oferta competitiva de nivel mundial (Katz, 2015). Aunque la economía de Latinoamérica no termina de salir del oscuro túnel que tiene al imitar el modelo de las sociedades europeas, se rige toscamente en promover jóvenes emprendedores que tengan oportunidades que brinda la economía digital. Según el último informe de las perspectivas económicas mundiales, la tarea de evolucionar en la economía digital es mejorar el acceso a los servicios de banda ancha, la infraestructura y la asequibilidad para que puedan aprovechar al máximo la digitalización de impulsar la demanda en el mercado de competencias (CEPAL, 2017). Dado el creciente papel de la tecnología y los nuevos modelos de negocio en la región, se marca un desarrollo a escala y graduación pequeñas, en estrategias económicas que consoliden panoramas esperanzadores (El País, 2017). El desafío es identificar cómo se puede monetizar esa circulación digital (Rizzi, 2017, citado en Zumba, 2017). Por ejemplo, desde el año 2010, la Unión Europea colocó los fundamentos de colaboración y ayuda para los metamedios y medios digitales adaptados en Estrategia de la Comisión de las Comunidades Europeas, a fin de preparar el futuro digital estableciendo el primer marco político coherente para la era de los servicios convergentes de telecomunicaciones y medios de comunicación (Peinado y Mateos, 2016). Para la presidencia del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI), superar el retraso de la región en su incorporación a la nueva economía es clave porque la competitividad y el crecimiento de los países dependerán de su integración en el nuevo
Yalitza Therly Ramos Gil 80 paradigma de la economía digital y de su capacidad de innovación en este campo. Canalizar los caminos, para cerrar la brecha digital que separa a Latinoamérica con otros continentes de sociedades avanzadas, es intrínsecamente necesario, especialmente para incluirse en el nuevo y emergente paradigma económico. Organismos como la CEPAL han hecho hincapié en que solo se logrará un crecimiento sostenible a largo plazo con la digitalización y han pedido a la región dar un salto en el uso de nuevas tecnologías en los procesos productivos porque el aumento de la productividad exige ya la digitalización de la economía y de las actividades empresariales. La adaptación de los medios de comunicación tradicionales a los nuevos soportes digitales y su interfaz, lejos de constituir un mero ajuste técnico, ha contribuido a una paulatina transformación de los propios medios y sus audiencias. En consecuencia, esta revolución digital ha consolidado contundentemente su presencia en diversos espacios, lo que ha provocado que las formas de consumo de la información a través de los medios de comunicación sean –cada vez– más de forma digital. Al respecto, Peña, Lazkano y García (2016) señalan como “desde la aparición de los primeros medios de comunicación en Internet hace dos décadas, los discursos teóricos sobre su desarrollo han oscilado entre el determinismo tecnológico y los enfoques más constructivistas” (p. 28). Ambas tendencias están especialmente marcadas por el carácter ubicuo de la información, característica proporcionada por Internet y las nuevas tecnologías en cuanto a los servicios en movilidad que convierten al periodismo digital y sus plataformas en importantes herramientas de acceso a la información, desde cualquier lugar y en cualquier momento, modificando los esquemas del periodismo. En este orden, Herrero-Curiel (2011) subraya que, con la llegada de Internet, los límites entre fuente, emisor y receptor son cada vez más difusos: Esta situación lleva a que cualquier usuario pueda acudir directamente a la fuente sin necesidad de pasar antes por el medio o que un periodista pueda hacerse eco de una información que alguien ha publicado en su blog, o su website, sin someterla a los filtros habituales de comprobación. Este panorama lleva por tanto a una
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 81 pérdida de control y comprobación de ciertas informaciones publicadas por diversas fuentes (p. 1119). La prensa, en su continua y dinámica adaptación tecnológica, ha evolucionado desde antes de la aparición de Internet, por lo que su transformación actual no es más que una nueva etapa en su constante modificación de códigos y lenguajes, asumiendo que los cambios en el mundo digital son cada día más constantes. No es superficial que Peña, Lazkano y García (2016) expresen que “Internet ha propiciado que algunos medios hayan trascendido su carácter nacional hasta convertirse paulatinamente en medios globales fruto de una progresiva internacionalización” (p. 31). Esta internacionalización acelera el ritmo de transformación que deben experimentar los medios, mientras se obligan a adaptarse a esas modificaciones, renovándose según las exigencias de la digitalización. Esto implica que, para poder sobrevivir en este nuevo canal de comunicación como es Internet, su ejercicio demanda contar con un personal calificado que sea capaz de dominar los conocimientos propios del mundo digital, lo que representa un desafío para todo el equipo de prensa, quienes deberán desarrollar competencias profesionales en las tecnologías para producir una información digital que demanda una redacción diferente, que no solo atrape al lector, sino que se encuentre bajo los requerimientos de los buscadores para un mayor posicionamiento en la red. Es importante aclarar que los nuevos medios (metamedios) y la innovación disruptiva se contextualizan de la mano de las tecnologías y del surgimiento de estrategias que conlleven a revalorizar la empresa periodística y mejorar los procesos comunicativos. Para eso básicamente se dieron escenarios que permitió la aparición de herramientas, programas, productos y servicios que esgrimieron en estrategias con dominio disruptivo. De acuerdo a la clasificación y uso de la tecnología disruptiva, se dirigieron estrategias de negocio para todos aquellos consumidores menos exigentes y con un poder adquisitivo menor. “Se identifica con una estrategia que la tecnología sic permite crear el denominado impacto disruptivo en un mercado” (Campos-Freire, 2015, pp. 2-6).
Yalitza Therly Ramos Gil 82 En otras palabras, la innovación disruptiva altera la estructura de mercado (Künm, 2008, en Campos-Freire, 2015, p. 2) y ayuda a crear una nueva red de valor que eventualmente interrumpe el mercado actual dentro del ecosistema mediático (Matovelle y Davirian, 2015) por la que se apunta a estrategias que impone nuevos competidores (Potter, 2009, en Campos-Freire, 2015), nuevos prosumidores y, por tanto, redes de valor como estrategias de modelos de negocio en los posmedios del siglo XXI (Kiyosaki, 2011). Aunque la aplicación de la tecnología en países subdesarrollados tiene un atraso de varios años (Gate, 2011), en la era digital (Jódar, 2010), las empresas del nuevo milenio (Salaverría, 2008; Islas, 2010), que utilicen las tecnologías disruptivas (Matovelle, 2015) y transformen sus medios digitales con el uso de herramientas novedosas (Martín-Barbero, 2003), podrán establecer una cadena de valor con atracciones comerciales. La economía de la industria cultural –especialmente la crisis estructural del sector periodístico– se acrecentó por la falta de adaptación a la revolución tecnológica y a los nuevos hábitos de consumo. Muchas de las empresas periodísticas no encontraron un modelo de negocio eficiente y sostenible que se acoplara rápidamente a los nuevos avances y descubrimientos tecnológicos, además de la impronta depresiva que emergía de la crisis financiera a escala planetaria. 2.4.2. Ajuste disruptivo en el sistema de medios Salaverría (s/f) señala que el advenimiento de las tecnologías digitales ha tenido un profundo efecto disruptivo en los sistemas y procesos tradicionales del periodismo, a los que los medios estaban acostumbrados hasta finales del siglo XX (p. 1). Analizar este tema requiere comprender lo que Clayton M. Christensen (1995, 1997) llamó “innovación disruptiva”. Según su percepción, esta se genera a través de una destrucción creativa capaz de formar nuevos mercados, modelos de negocio y redes de valor que trastocan y acaban perturbando los ámbitos económico-comerciales tradicionales. Campos-Freire (2015) expresa que las innovaciones disruptivas alteran las estructuras de mercado y, por lo tanto, los modelos de
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 83 negocio y sus redes de valor. Crean nuevos mercados y relaciones que los operadores tradicionales no saben o no pueden aprovechar por incapacidad de adaptación: baja rentabilidad, dificultad de monetización e insostenibilidad de sus pesadas o rígidas estructuras. El dilema innovador enfatiza el rol disruptivo económicocomercial de las tecnologías e innovaciones en torno a tres elementos críticos: distinción entre innovación sostenida y disruptiva, tasa de mejoras que los usuarios pueden absorber y evolución del mercado a medida que se introducen nuevos productos o servicios. Por analogía, en el campo de las comunicaciones y particularmente en la empresa periodística, como efecto inmediato de la evolución tecnológica se procede a una reestructuración de las redacciones. Las empresas de comunicación reubican así los puestos de sus trabajadores, intentando adaptarse a las nuevas oportunidades que se presentan con la convergencia de medios que logra la red. No obstante, en los círculos periodísticos, se habla de convergencia como proceso evolutivo de los medios con su paso al formato electrónico. Por ello, el periodista debe crear información diferente para ser difundida en diferentes formatos. El periodista no encuentra limitaciones en su trabajo; ya no está atado a la redacción; puede salir e informar desde el lugar de los hechos de manera instantánea, logrando recoger la información, minuto a minuto y publicarla desde el lugar en el que se encuentre. Este hecho modifica totalmente la percepción de los lectores y el consumo de información. La tecnología actual pone a su disposición un volumen considerable de información que obliga al medio a captar su atención durante un tiempo superior al de la competencia, circunstancia que pone a prueba la capacidad creativa del profesional a la hora de hacer un trabajo lo suficientemente atractivo como para cautivar a la audiencia. De este modo, el periodista es cada día más independiente, pero también está obligado a reinventarse para responder a las exigencias de los nuevos tiempos y adaptarse a las actualizaciones permanentes de la tecnología disponible. La revolución tecnológica, provocada por la introducción de la computadora y el desarrollo del software y la red Internet y encarnada en la representación de los nuevos metamedios, es considerada por
Yalitza Therly Ramos Gil 84 Campos-Freire (2015) como una innovación discontinua y disruptiva a la vez. Discontinua porque, en sus primeros aspectos o fases (web 1.0), no afectaba radicalmente –suponía un cambio, pero solo incremental, de evolución y mejora– con respecto a los ámbitos mediáticos tradicionales; y disruptiva porque en sus desarrollos o aplicaciones posteriores (web “social” 2.0 y “semántica” 3.0) acaba generando nuevos mercados y redes de valor diferentes (p. 442). La multiplicidad de fuentes y la superabundancia de información inundan las redacciones periodísticas. Se hace necesario averiguar cuáles son los usos que los periodistas están dando a las nuevas herramientas 2.0 e intentar dilucidar cuáles son las claves para que los profesionales de la información obtengan un resultado óptimo que se traduzca en una mayor calidad periodística y repercutan en el bienestar de la sociedad (Herrero-Curiel, 2011, p. 1115). En ese sentido, los metamedios emergen como una nueva cara del periodismo ya que capitalizan ecosistemas globales y flexibles, nuevos modelos de economía, autocomunicación basados en la interactividad aprovechando las redes sociales e hipertextualidad y multimodalidad en el manejo de la información. De allí que Campos-Freire (2015) agregue que “los metamedios digitales desarrollan nuevos modelos de economías de la atención, colaboración, participación y likes, nuevos modelos de negocio y capital social virtual” (p. 443). Nacen lectores de la sociedad líquida y los editores y periodistas de los medios de comunicación son conscientes de la importancia de su presencia en Internet. Resulta que los cambios que se están produciendo en los hábitos de consumo de información y sus posibles implicaciones socioculturales hacen que la distribución en línea no sea suficiente. El reto está en definir y estructurar una identidad digital para ganar adeptos y consolidar una audiencia fiel off-online (Salvador y Gutiérrez, 2010, p. 667). Es necesario manifestar que los diferentes usos, funciones, propuestas y estrategias nacidas en el concepto de modelo de negocio son todavía un reto en el futuro de la prensa digital y que inciden en las estrategias de valor y las metodologías utilizadas por los gerentes para sacar a flote una empresa puesta a la orden de la agenda.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 85 Sin embargo, por la importancia de las aseveraciones anteriormente señaladas, es imprescindible conocer dos aspectos relevantes: las audiencias, como un indicador apreciable para el concepto de estrategia de negocio en la prensa digital, y la evolución del concepto que subyace en un recorrido que circula en el comportamiento de las audiencias. Por consiguiente, la nueva economía mediática digital está en el conocimiento desprendido por el comportamiento de la audiencia. En esta idea, se atienden a variables de información temporalespacial de públicos que pueden identificarse en tiempo real a través de medidores creíbles de tráficos de audiencia por empresas especializadas en métricas. Estas mediciones impactan la prescripción de la economía monetizada que se transforma en una economía de audiencia sobre la sociedad del conocimiento. “Lo seguro es que la interacción con la audiencia resultará una pata vital en este relato multiplataforma como un cambio de época en la sociedad de la información” (Domínguez, citado en Irigarei, 2015). Los periodistas que elaboran los contenidos interactivos requieren una formación multitarea, multidisciplinar y especializada en narrativas multimedia que –hoy ya ofrecen las facultades de comunicación y realizan los propios medios– por lo que el periodista debe afrontar su formación por cuenta propia en la mayoría de las ocasiones (Cabrera, 2009, p. 175). El puesto de trabajo es clave, pues debe enfrentarse a un nuevo sistema que Díaz Nosti (2010) describe como la tendencia de los medios hacia la producción integrada, los profesionales multitarea, la distribución multiplataforma, y la audiencia activa (p. 562). Los medios de papel y los digitales comparten el objetivo de producir y compartir información para sus audiencias. Aunque si existe un espacio donde son exponencialmente distintos es precisamente en el modelo de negocios y producción, pues un medio basado en el papel no puede trasladarse al formato digital con los mismos parámetros organizacionales y de negocio. Sobre ello, Salaverría (s/f) argumenta: Con la entrada del nuevo siglo, las organizaciones periodísticas se enfrentan a un contexto en el que las reglas de juego han cambiado sustancialmente. Desde los primeros pasos del proceso de producción hasta las etapas
Yalitza Therly Ramos Gil 86 finales de la difusión y comercialización de los contenidos periodísticos, todos los eslabones de la cadena productiva han experimentado cambios radicales (p. 3). Aunado a lo anterior, Casero-Ripollés (2010) agrega, con respecto al negocio de la prensa, que: Internet está transformando el modelo de negocio de la prensa. El acceso gratuito a las noticias online, el aumento de la competencia y la crisis del sector han reabierto el debate sobre el futuro de los diarios en la era de la convergencia (p. 595). Desde estas posiciones se observa que, para manejar el negocio de la información digital, hay que basarse en nuevos paradigmas, tanto en la concepción de la noticia como en la estrategia comercial y el medio adecuado, pues la noticia cambia y emerge a través de la diversidad de fuentes. Lo mismo ocurre con la estrategia comercial. López y Pereira (2007) argumentan que la desregulación de los últimos años ha provocado la ampliación del ámbito de actuación de las compañías privadas y la diversificación de las líneas de negocio en el ámbito periodístico: Desde finales del siglo XIX, la estructura de propiedad de los medios ha entrado en una fase de aceleración de la concentración, en la que los vectores fuerza no son necesariamente las empresas especializadas del sector, sino corporaciones mercantiles de referencia en los nuevos escenarios económicos (p. 19). Esta situación ha contribuido a centrar los esfuerzos en el constante incremento de las líneas de negocio y una búsqueda desaforada del máximo beneficio económico. El análisis estructural de la industria de prensa muestra todavía un modelo bastante fragmentado, en transición hacia un panorama más concentrado y bastante competitivo. No cabe duda de que, en el mercado actual de la información, el tiempo del público se ha convertido en la piedra angular de unos medios que tratan de convencer
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 87 a sus lectores para que consuman sus productos en el menor tiempo posible. López y Pereira (2007) señalan cómo la prensa como industria asiste a las importantes transformaciones del hipersector con proyectos para crear cambios en el modelo de producto, desde los formatos hasta los contenidos con medidas para acercarse a los escenarios de proximidad y los propios mecanismos de interacción con los lectores. Todo parece indicar que en la fase actual convivirán las distintas modalidades de productos, pero competirán por demostrar sus fortalezas y abrirse paso en ese escenario de reacomodación de los medios y, dentro de los medios, de las distintas tipologías (p. 17). Es decir, la empresa informativa se mueve en un escenario complejo y marcado por la competitividad, la convergencia, movilidad, interactividad, participación, reputación, entre otros criterios. Por ello, los nuevos modelos de negocio en el sector obligan a la empresa de prensa a revisar, replantear y reformular las cadenas de valores para determinar las ventajas competitivas que subsisten o que se pueden establecer a través de otras relaciones. Los cibermedios, atentos a este escenario y a pesar de su corta edad, han consolidado su espacio en el seno de las empresas periodísticas en un período –que pudiera llamarse– de adaptación o convergencia, especialmente en cuatro áreas: las tecnologías utilizadas, la reconfiguración logística de las empresas, el perfil de los periodistas y los lenguajes informativos. Esta convergencia afecta a los modos de producción, a la distribución de los contenidos, al trabajo de los profesionales y la participación de las audiencias. Cabrera (2009) enfatiza: Se trata de un proceso complejo y multidimensional en el que influyen los desarrollos tecnológicos y las políticas empresariales. Las empresas de comunicación que inicien sus procesos de convergencia deberán decidir si priman como objetivo la calidad profesional o la rentabilidad económica de sus negocios (p. 175).
Yalitza Therly Ramos Gil 88 En efecto, Díaz Nosti (2010) dice que, en teoría, “las empresas mejor preparadas serían aquellas que ya tienen redacciones integradas y personal polivalente; empresas que funcionan como grupos y, además, con la lógica de siete días a la semana durante 24 horas” (p. 562). Esta lógica plantea una restructuración del modelo de negocio desde lo organizativo, pues se detecta una tendencia en los medios hacia la producción integrada, los profesionales multitarea, la distribución multiplataforma y la audiencia activa, asumiendo que los cibermedios han dejado de ser un fenómeno aislado en las empresas de comunicación y se han convertido en parte esencial de la industria mediática mundial. Desde el campo teórico (Díaz, 2013, siguiendo a Onetti, Alberto, Antonella, Zucchella, Marian, V. Jones y Patricia, McDougall-Covin, 2012), se puede explicar que, en el contexto económico de las empresas periodísticas generalistas, se “pueden identificar dos corrientes en el ámbito de investigación sobre los modelos de negocio”. Primero, la corriente que emergió en la década de los noventa, más centrada al comercio electrónico; segundo, a partir del 2000, un estudio para diversificar el modelo de negocio mediante elementos metodológicos, estratégicos y de herramientas tecnológicas que sustentaron la ruta de una nueva empresa. Aunque existe un gran abordaje sobre el concepto de modelo de negocio, el modelo publicitario fue –y es aún– el más extendido, aunque cada día con más influencia del marketing digital. Entre el 70% y el 80% de los ingresos totales de la prensa procedían de la publicidad (Díaz, 2013). La evolución del concepto referido a modelo de negocio se ha paseado por referentes con más de setenta acepciones vinculantes a la interpretación sosegada de términos diferenciados como modelo y negocio (Campos-Freire, 2011). Algunas de las interpretaciones de estos conceptos han sido estudiadas por intelectuales académicos, clasificándola en tipos de economía, según su instrumento de intercambio (Campos-Freire, 2010a; Casero-Ripollés, 2010; CamposFreire, 2011b) utilizado en diferentes períodos con distintos parámetros macroeconómicos.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 95 través de múltiples canales y tienden a ajustar sus productos informativos a las características de cada medio (p. 34). Sobre ello (Cabrera, 2009, p. 175) se añade: El cambio en la forma de producir contenidos supone a la vez: elaborarlos en distintos lenguajes narrativos en función de los posibles formatos (texto, audio, video, animación virtual…), adaptarlos a los diferentes dispositivos de recepción y pantallas (móviles, PDAs, iPod, televisión, ordenador, papel…), dotarlos de valor añadido interactivo (personalización, posibilidad de completarlos o modificarlos con selecciones, comentarios u opiniones a través de encuestas, foros, chat, etc.), y documentarlos o completarlos con las aportaciones de la blogosfera y las audiencias (resultados de las encuestas, votaciones, comentarios…). Estas nuevas funcionalidades del periodista digital forjan la interacción de las audiencias con los nuevos medios y el rastro que va dejando en la web (a través de sus comentarios, búsquedas o publicaciones) pasa a formar parte del contenido mediático y deja atrás el clásico –aunque sin perderlo de vista– modelo unidireccional de comunicación que supera una jerarquía piramidal en la que estaba claro el rol que jugaban receptor y emisor en el proceso comunicacional. El modelo de negocio dominante en la industria de prensa está sufriendo importantes cambios desde su aparición. Las tecnologías actuales no solo han impulsado la renovación de los procesos de producción, sino que han afectado la distribución y relación con los usuarios. El ordenador ofrece a los ciudadanos la oportunidad de una información más individualizada –frente a la masiva del pasado– y facilita estrategias comerciales muy centradas en la atención personalizada del cliente y en todo lo que abarca la economía de la atención y su respectiva reconversión de los entornos de trabajo en el ejercicio del periodismo. Para algunos autores, el nuevo modelo permite el desarrollo de todas las tareas con acceso remoto a todos los contenidos. Incluso, desde el punto de vista empresarial, los avances de la digitalización se
Yalitza Therly Ramos Gil 96 presentan también como una oportunidad económica entendida como inversión rentable, en tanto en cuanto se abaratan los costes de producción (Jódar, 2010, p. 7). El tradicional modelo periodístico se ha visto superado por un sistema en donde las relaciones entre fuente, periodista y receptor se han transformado completamente. Las fuentes se han convertido en medios y los receptores son también fuentes que, a través de las redes sociales o sus espacios personales en la web, pueden nutrir de información al periodista que está en la redacción elaborando una noticia. Esta nueva realidad percibe un proceso de diversificación mediática, la cual no solo comprende la multiplicación de medios, sino los modos en que esos medios emergentes –o no– se coordinan a nivel económico, organizativo y editorial. Al respecto, Salaverría (s/f) expone que los directivos interpreten la convergencia periodística como un fenómeno que desborda la simple reorganización de las salas de redacción y los flujos de trabajo. Implementar la convergencia no es un simple ejercicio de interiorismo en virtud del cual los espacios que antaño estaban separados pasan a agruparse en un único lugar. “Antes, incluso, que integrar redacciones, una convergencia plena reclama gestionar la innovación tecnológica, reorganizar las divisiones internas de las empresas periodísticas, capacitar adecuadamente a los periodistas e incentivar la creatividad en busca de nuevos lenguajes multimedia” (p. 12). La prensa asiste a un fuerte aumento de la competencia en la red. Casero-Ripollés (2010) apunta a que el mercado de la información online se ve poblado por nuevos medios, como los confidenciales, los buscadores, los diarios exclusivamente digitales o los derivados del periodismo ciudadano como los blogs o las redes sociales (p. 596). Esta realidad hace que el número de proveedores de noticias de actualidad se multiplique constantemente, generando innumerables ventanas donde informarse, lo que indudablemente varía el modelo de negocio con nuevas características que inciden en el contexto empresarial. Sobre ello, Bustos (2010, citado por Casero-Ripollés, 2010) explica que la red se ha consolidado una cultura de la gratuidad, en la que el acceso a la información de actualidad se realiza sin efectuar ningún pago y,
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 97 además, se genera una resistencia cada vez mayor a este entre los usuarios (p. 597). Esta tendencia se ha visto reforzada por la web 2.0, cuya lógica se basa en la colaboración y la cooperación, cuya gratuidad supone un cambio en el modelo de negocio de los diarios ya que su estrategia debe orientarse a generar grandes audiencias y a monetizarlas después mediante los anuncios. Algunos defienden que el libre acceso a la información aumentará el consumo de noticias, atrayendo así a la financiación publicitaria. La publicidad se convierte en el único recurso de la economía de la prensa, como en el caso de la televisión en abierto y la radio. Eso puede condicionar los contenidos informativos y hacer que estos deriven hacia una excesiva homogeneización hacia el predominio de temas triviales y sensacionalistas que busquen el impacto y el entretenimiento, hacia la pérdida de la información local y, en suma, hacia un descenso de la calidad del producto periodístico. Cuestionando esta situación, el propio Casero-Ripollés (2010) agrega: El reducido volumen de los ingresos procedentes de la publicidad online está provocando que numerosos editores de prensa barajen la posibilidad de implantar sistemas de pago para el acceso a sus noticias en la Red. El éxito de estas fórmulas solo es posible si la información ofrecida posee un fuerte valor añadido. Cuatro son los puntos clave en este sentido…brindar un contenido relevante para las vidas de los usuarios, basado en la personalización y la especialización […] potenciar la documentación para mejorar el producto periodístico y ofrecer nueva información […] que la información sea única y exclusiva no accesible en otros sitios web […] que las empresas periodísticas acuerden una migración en bloque hacia métodos de pago (p. 598). A partir de la dicotomía pago-gratuidad, Internet permite la configuración de diversos modelos de negocio para la prensa, las cuales Casero-Ripollés (ob.cit) sintetiza: Gratuidad (advertiser-supported): es la fórmula más extendida y convierte a la publicidad en el único recurso de financiación.
Yalitza Therly Ramos Gil 98 Pago total (pay-wall): se basa en el cobro por el consumo de información y admite fórmulas como la suscripción –anual o mensual– o el pago por uso –payper-use–, que engloba el pago por día/semana o por artículo leído Freemium: combina el consumo en abierto a las noticias de última hora con el cobro por el acceso a informaciones dotadas de alto valor añadido. Donaciones: es un método poco aplicado que sitúa la prensa fuera del mercado y basa sus ingresos en contribuciones voluntarias. La exploración de nuevos caminos pasa también por la aplicación de estrategias en la gestión de los contenidos adaptadas a la convergencia desde una óptica empresarial. Sobresalen la búsqueda de sinergias entre los diferentes medios de un mismo grupo de comunicación, la integración de redacciones y, especialmente, la potenciación de la distribución multiplataforma. La búsqueda de nuevos modelos de negocio se está convirtiendo en un objetivo clave de las empresas periodísticas de cara a garantizar la supervivencia de los diarios en el escenario de la convergencia digital. Sin embargo, el establecimiento de nuevas fórmulas se topa con numerosos obstáculos que impiden que el aumento del consumo de información en Internet se traduzca en un incremento de los ingresos económicos para los periódicos. 2.4.4. ‘Homo suscriptor’ Más allá de la ionósfera y con el establecimiento de las telecomunicaciones globales, el cielo está adquiriendo enorme importancia comercial y política (Clarke, 2015, p. 239) “el consumo vive una revolución gracias a la tecnología” (López, 2020, p. 1 citado en El País, sección de negocios). Hay un modelo de negocio emergente que orbita entre el cielo y la tierra. La economía de las suscripciones alcanza a un público general que anticipa inversiones en cifras históricas. Es imparable el avance por todo el planeta de este modelo de negocio que tiene una estructura montada en el servicio. Pocos dudan que este modelo marca el futuro del consumo (López, 2020, p. 1 citado en El País, sección de negocios).
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 99 La propuesta oscila entre corporaciones de comunicación digital (cables y fibras ópticas) hacia comunicaciones satelitales que buscan paquetizar la satisfacción. Van desde el pago de una tarifa plana por un contenido o servicio que se extiende a todos los sectores (Netflix, Amazon, Spotify, HBO, Google Drive, Dropbox, Tinder, Office 365, PlayStation, Disney Plus, Apple TV) hasta unificar el ecosistema pionero en la versión satelital con industrias como Arianespace, Space X, Airbus Defensa Space con internet de alta velocidad desde el espacio a través de fabricación en masa de satélites. Bloques que operan en decenas de firmas que simulan el modelo de las plataformas de streaming y equipos electrónicos para enviar mensajes alrededor de la curva de la Tierra. Los números de la economía de la suscripción son incontestables y avanzan al ritmo acelerado de un modelo de negocio de suscripción que asegura el servicio por una comunicación de calidad basada en el servicio y tiempo de respuesta. Según Lopez (2020) el último índice de la economía de la suscripción (SEI) de Zuora, desde el “2012 a 2020, publican ingresos de las empresas con modelos de pago que han crecido un 403%. Este boom que registra más de 500 marcas, entre ellas The Guardian o HBO” responden a los avances tecnológicos, que permiten que sea un modelo aplicable a cualquier industria y “la pujanza de una generación de consumidores que prefiere el acceso a los servicios de suscripción en detrimento de la propiedad de los productos” (p. 1). “En la génesis de este modelo está el gran cambio que significa pasar de vender productos a vender servicios. Podríamos decir que hoy estamos avanzando con gran rapidez hacia la era de todo como servicio” (p. 1). La participación de los ciudadanos en los medios de comunicación ha sido una constante histórica. Es cierto que, en los medios que se denominan tradicionales, los canales para la intervención en los contenidos han tenido muchas limitaciones, algunas de las cuales formalmente han quedado eliminadas con el paradigma comunicativo construido alrededor de internet. Pero no es menos cierto que las nuevas ventanas abiertas por los cibermedios y la existencia de herramientas para intervenir no garantizan ni una participación activa ni una correcta
Yalitza Therly Ramos Gil 100 canalización de esta para la construcción de un discurso periodístico de calidad. Al respecto, Herrero-Curiel (2011) pronuncia: En los últimos años hemos asistido a un cambio radical en el modelo comunicativo. Esta transición no solo ha afectado a los usuarios de internet, que cada vez participan más en el nuevo entorno comunicativo, sino que los propios periodistas han tenido que incluir en sus rutinas diarias otras herramientas nacidas del desarrollo de la web 2.0. (p. 1114). La apertura de vías de participación es muy importante en los cibermedios actuales, pero resulta más trascendente –y redunda en la calidad de los contenidos– cuando el modelo favorece no solo los testimonios y los puntos de vista, sino cuando garantiza la verificación por parte de los periodistas de todas las aportaciones recibidas y cuando, en la redacción final de la pieza informativa, se aplican criterios periodísticos. En esta era donde el ejercicio de la labor periodística se encuentra en plena interacción con los usuarios, la información online posee un gran impacto e influencia en la representación de los mensajes y los géneros ciberperiodísticos. Tejedor-Calvo, S. (2010) expresa que “en todos ellos la web 2.0 potencia sus aplicaciones comunicativas: hipertextualidad e hipermedialidad; multimedialidad e interactividad”. (p. 612). Puntualmente, sobre la hipertextualidad conviene recordar que esta implica “el cuerpo material escrito o gráfico interconectado de un modo complejo que no se puede representar convenientemente sobre el papel”: la integración de audio, imagen fija o en movimiento que constituye componentes cargados de información y los cuales pueden conectarse y acceder unos a otros. De esta manera, la hipertextualidad es la posibilidad que se genera de relacionar o referenciar unidades textuales y, a su vez, que dinamiza los procesos de comunicación, fortaleciendo su carácter diverso, multiinteractiva y de expansión horizontal, lo que permite la articulación de diferentes actividades. Aunque la interacción entre ciudadanos y medios de comunicación en Internet no es un hecho novedoso –ya que hace años que estos vienen
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 101 ofreciendo los servicios denominados tradicionalmente de comunicación (foros, chats y encuestas)–, es interesante destacar el avance participativo que se aprecia en la actualidad, acentuando lo que Kaplan y Haenlein (2010) definen sobre la social media o el “conjunto de aplicaciones basadas en Internet, edificadas sobre los fundamentos ideológicos y tecnológicos de la web 2.0 que permiten la creación y el intercambio de contenidos generados por el usuario” (p. 61). Estas redes poseen pertinente capacidad de difusión y ofrecen recursos diversos para su utilización, incluso a partir de dispositivos móviles, que construyen una estructura comunicacional, llamada por Jenkins (2009) “narrativas transmedia”: Historias que se desarrollan en múltiples plataformas de media, cada una de ellas contribuyendo de forma distinta para nuestra comprensión del universo: un abordaje más integrado del desarrollo de una franquía o que los modelos basados en textos originales y productos accesorios (p. 384). Jenkins (2006, citado en Herrero-Curiel, 2011) enuncia “las promesas del nuevo entorno mediático suscitan expectativas de un flujo más libre de ideas y contenidos. Inspirados por esos ideales, los consumidores luchan por el derecho a participar más plenamente en su cultura” (p. 114). De esta forma, el estudio del proceso narrativo es fundamental, especialmente el desarrollado a partir de la web 2.0 basado en el fraccionamiento intencionado del contenido y su diseminación a través múltiples plataformas, soportes y canales, con el fin de que cada medio cuente una parte específica y complementaria de la historia, lo que requiere la interacción por parte del usuario. La narrativa transmedia, narración transmedia o narrativa transmediática (en inglés, transmedia storytelling), es un tipo de relato donde la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación y en el cual una parte de los consumidores asume un rol activo en ese proceso de expansión. Desde el punto de vista de la producción, requiere crear contenido que generen interés al público, utilizando diferentes técnicas para
Yalitza Therly Ramos Gil 102 impregnar su vida diaria. Una producción transmedia desarrollará historias a través de diferentes formatos mediáticos para liberar piezas únicas de contenido para cada canal, para lo cual es fundamental que estas piezas de contenido estén abierta o sutilmente ligadas entre sí y que exista una sincronía narrativa entre ellas. La aparición y desarrollo de Internet ha procurado una implementación de esa implicación y una imbricación entre productor, relato y consumidor mucho más profunda y compleja de la articulada en los modelos comunicacionales tradicionales, teniendo como uno de sus máximos exponentes el periodismo digital. El desarrollo de la denominada narrativa transmedia tiene como fundamento la utilización de diversos soportes para contar una historia. La narrativa transmedia es monotemática, expansiva y complementaria. Una de las herramientas que utiliza es irremediablemente la web y, en este sentido, la generación de contenidos audiovisuales pretende hacerse por medio de una narración colectiva. Se pretende que la gente común pase a ser a la vez el emisor y el receptor de toda la información generada. Esta nueva filosofía de colectividad está permitiendo que Internet evolucione como medio de comunicación. Se trata de un progresivo e importante proceso de creación y difusión de contenidos audiovisuales en la red. Para precisar la idea, en las ciencias de la comunicación, Internet ha arrojado un amplio espectro del conocimiento y el periodismo rivaliza con ese conocimiento. Se entiende –por ejemplo– que en los hechos periodísticos no se trata de demostrar cómo es la naturaleza de las cosas. El periodismo se ocupa de mostrar lo que se puede decir de esa naturaleza observada. La veracidad periodística describe lo más fiel posible el punto de vista del observador: la interpreta, la investiga y se aproxima a la realidad. Pero ese punto de vista, al pretender ser objetivo y acoplarse al contexto, deja su propia naturaleza (Sabán, 2019). Esta característica de observación conduce eminentemente a la alteración de la realidad cuando es observada (Tuchman, 1978). Como una teoría de encuadre, de framing, fractalizada (Entman, 1993, 2007). Este proceso de la realidad postula la llamada interpretación de Copenhague que determinó la teoría de la información cuántica con el experimento de Thomas Young en 1801 y que tiene su aplicación a escala de
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 103 observación humana en el mundo del periodismo, ya sea esto con la percepción o con el apoyo de dispositivos. Internet, es una ventana que arroja este encuadre. 2.5. PERSPECTIVA DEL PENSAMIENTO CUÁNTICO Esta sección conceptualiza el paradigma de modelo de negocio en la era cuántica, entendida según Allende (2018) como “la tecnología cuántica que está naciendo como una nueva generación de tecnologías altamente disruptivas. Nace con potencial para afectar transversalmente a la mayoría de las tecnologías emergentes que conocemos hasta el momento y del cual, muchas de ellas están modificando la realidad, se van empoderando de los espacios y están amenazando la seguridad de otras máquinas, dispositivos, entes, entornos digitales” (p. 1). La búsqueda científica de la llamada “era cuántica” se convierte en un viaje poco comprendido en la prensa digital. Sin embargo, es notorio enunciar que cada avance trae nuevos e inesperados descubrimientos, y desafía a los expertos de la comunicación con el acercamiento de conceptos inusuales y a veces difíciles de aplicar pero que son necesarios para hilvanar el hilo de la racionalidad y el orden en las tendencias actuales. Considerando el aporte de Cassini (2016) se puede definir que “la identificación de la teoría cuántica en el campo de las ciencias formales y los conceptos de teoría y de interpretación están claramente definidos, por lo que no pueden presentarse dudas”. Esta transformación que estamos experimentando en la sociedad, ha ocasionado grandes cambios tecnológicos, como la manera en la que nos relacionamos, nos comunicamos o nos exponemos en las redes sociales (Allende, 2018). Dicha identificación teórica adquiere importancia en la definición del concepto de modelo de negocio cuando es distinguido en las lógicas clásicas, subyacentes, y las nuevas tendencias que superan la lógica digital. Según Allende (2018) el concepto de modelo de negocio ha cambiado sustancialmente en los últimos años. La manera de interpretarlo se desmarca de cómo una empresa genera dinero y consigue clientes y responde a las nuevas necesidades de los usuarios y a las inquietantes condiciones medioambientales.
Yalitza Therly Ramos Gil 104 Para el autor el concepto va mucho más allá y se adentra en las necesidades puras de los usuarios y los clientes. Esta visión también sostenida por Osterwalder y Pigneur (2014), quienes afirman que la innovación en modelos de negocio consiste en crear valor para las empresas, los clientes y la sociedad. Es decir, en sustituir los modelos obsoletos. Ya en teorías pasadas lo había explicado Kunh (2004) en su enfoque de las estructuras científicas, que los paradigmas surgen particularmente de las coherentes investigaciones científicas, al mismo tiempo que desempeñan el papel en las leyes, teorías y la aplicación e instrumentación, proporcionando así “paradigmas” que responden a problemas y soluciones de una comunidad. En este sentido, los modelos se van ajustando de acuerdo a las realidades que producen los cambios. Sin embargo, como analiza Goswami (2018) citando a Tenynson “El viejo orden cambió y dio lugar a uno nuevo” (p. 21). Este nuevo orden se configuró en un sistema económico que formó nuevos modelos, determinado y caracterizado “por la consolidación de bloques integrados de países que comparten unidades territoriales de inversión y movilización de capital cuyo sostén está centrado en el desarrollo de tecnologías de información y su capacidad de integrarse a los procesos de globalización de la economía mundial” (Romero, 2008, p. 24 citado en Barragán, 2009, p. 66). Papel preponderante que superó “el modelo económico basado en el capitalismo de Adam Smith” (p. 23). Desde el sistema económico del capitalismo se recetó que la producción y el consumo funcionasen sin inconvenientes, –una época dominada por el pensamiento moderno y cartesiano que apreciaba tanto la materia como la mente–. Pero ¿qué significa la palabra cuántica o cuántico? y ¿por qué el concepto se relaciona con la economía y los modelos de negocio? entre otras esferas intelectuales y ámbitos disciplinares como la tecnología y la comunicación. Bajo la postura de Goswami (2018, p. 25) la nueva ciencia económica es carente de dogmas y tiene sus fundamentos en la perspectiva cuántica del mundo. Este modelo económico presenta la necesidad de una nueva economía cuántica que se define por:
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 111 3. Es la herramienta teórica básica para numerosas disciplinas de gran importancia, como la Química Física, la Física Molecular, Atómica y Nuclear, la Física de la Materia Condensada y la Física de Partículas. Como señala Allende (2018), la teoría cuántica fue “desarrollada al inicio del siglo XX como un formalismo matemático y físico que dio a los científicos la posibilidad de predecir los resultados de una serie de experimentos que se consideraban no ajustarse dentro del marco descriptivo de la mecánica clásica de Newton y el electromagnetismo de Maxwell” (pp. 1-5). En pocas palabras, varios y diferentes resultados experimentales hicieron pensar a los físicos en la necesidad de un nuevo conjunto de principios que facilitaran el comportamiento no clásico de un número creciente de procesos físicos que desafiaban los modelos clásicos sobre la estructura de la materia y la naturaleza de la radiación. Bajo esta perspectiva basada en los descubrimientos de los conocimientos, la teoría se fue destacando al paso de su condición concomitante con la tecnología, la economía y la comunicación. Esta consideración –dice Okon (2014)– puede entenderse como la teoría necesaria para introducir observadores externos al sistema de estudio, de modo que le permita caracterizar aspectos influyentes y creadores de la teoría. La ciencia debe limitarse a describir lo que se observa y a olvidar la aspiración de construir una imagen completa del mundo. Existe un consenso internacional sobre el preponderante papel que juegan el conocimiento y el aprendizaje como factores centrales en el desarrollo de la economía. El cambio que se ha presentado hacia una producción más intensiva del conocimiento y la investigación, característica de economías industriales, se inicia a partir de 1990 (De Gortari y Santos, 2006). Como se ha podido observar, la mecánica cuántica trajo muchas implicaciones, en la escala de sociedad del conocimiento, pero con mayor énfasis en la propia era digital. La sociedad del Conocimiento se caracteriza según Olivé (2006, p. 31) por acelerar los procesos en la: Creación, acumulación, distribución y aprovechamiento de la información y del conocimiento, así como el desarrollo de las tecnologías que lo han hecho posible, en
Yalitza Therly Ramos Gil 112 particular las de la información y la comunicación que en buena medida han desplazado a las manufactureras. El concepto se refiere también a las transformaciones en las relaciones sociales, económicas y culturales debidas a las aplicaciones del conocimiento y al impacto de dichas tecnologías. Entre ellas se encuentra un desplazamiento de los conocimientos científico-tecnológicos hacia un lugar central como medios de producción, como insumos en los sistemas de innovación, cuyos resultados consisten en productos, procesos, formas de organización o servicios, que son aplicados para resolver problemas y para obtener beneficios para algún grupo humano.” Esta corriente de pensamiento abrió nuevas teorías y modelos en la comunidad que se basó en la gestión del conocimiento. Se precisa que fueron pocos los autores que discernieron abordar enfoques conceptuales devenidos de otras disciplinas que integrara la ciencia interdisciplinaria de la física, la matemática, la tecnología y la comunicación. Cabe considerar, por otra parte, que desde la gestión del conocimiento se definieron modelos cuánticos que implicaron modificaciones estructurales leves en las empresas. Barragán (2009) expresa que su base se encuentra en los aportes de la física cuántica, la tecnología emergente, cuántica y la economía. De acuerdo a este enfoque, los modelos responden a un abanico tecnológico propio de la tecnología cuántica y se apropian intelectualmente de herramientas basadas en tecnologías de la información para buscar escenarios simultáneos en la toma de decisiones de un futuro deseado. La predicción organizacional, se encuentra como fundamento de este tipo de gestión. Adicionalmente son modelos “integradores e interactivos de operaciones en todos los niveles de la organización que ayudan en la solución de problemas complejos, conflictivo y paradójicos, de tal forma que beneficia a los accionistas, los interesados y la sociedad en general” (Barragán, 2009, pp. 65-101). Con base en lo expuesto, Allende (2018) explica que la era cuántica experimenta el crecimiento exponencial que tienen algunas empresas,
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 113 industrias y compañías tecnológicas quienes han experimentado tanto directa como indirectamente nuestros patrones de comportamiento. En este sentido, se precisa que es poca la precisión de la era cuántica en las empresas informativas debido a que no se sabe con certeza cuál será su impacto social y tecnológico (Latorre, 2019), a excepción de ciertos sectores como el militar que definen su propia tecnología cuántica. Se espera que haya un antes y un después de la adopción de esta nueva generación de tecnologías en el nuevo ecosistema mediático, tal y como ocurrió con las tecnologías digitales. Zuñiga (2017), afirma que todavía existe un debate sobre la aceptación y aplicación de enfoques y conceptos de los modelos tradicionales de la Ciencia Administrativa en el tránsito hacia la adaptación de modelos cuánticos tal como ocurrió en la versión digital. Desde el punto de vista teórico las empresas “newtoniana”, son aquellas más contemporáneas y asertivas, cobijadas bajo la óptica de enfoques administrativos de aparente corte “cuántico” orientadas hacia el conocimiento. Sin embargo, en el debate planteado por la autora se adiciona que es insuficiente en responder a las características de empresas de corte cuántico ya que las tecnologías no se han incorporado desde la concepción informativa de sus principios hacia la comprensión de una metodología que incluya tanto sus principios como la comprensión de la realidad. A la hora de acercar el conocimiento se abordan unas cuantas teorías que permiten comprender los diferentes enfoques. En la perspectiva de Campo (2017) se define la teoría de la dimensión humana del negocio a través del emprendimiento y la teoría de cuerdas como un modelo de negocio que modifica la propuesta del modelo Canvas de Alex Ostelwalder. La propuesta teórica de Campo (2017) se basa en añadir al Modelo de Negocio Canvas un concepto adicional, definiendo su modelo como diez conceptos empresariales clave (Cliente, Relación con clientes, Canales, Propuesta de Valor, Ingresos, Recursos, Actividades, Colaboradores y Gastos). El concepto añadido es la llamada “Dimensión humana”, el cual se basa en que las diez dimensiones del
Yalitza Therly Ramos Gil 114 negocio siguen las diez dimensiones de la teoría de cuerdas conformando así diez dimensiones conceptuales de forma intrínseca. Cada elemento clave del modelo de negocio sería una dimensión de esta Teoría. (p. 1). En las conceptualizaciones expuestas no solo algunos autores han conseguido explicar la integración de las teorías, sino que se sigue buscando entender los fenómenos cuánticos como forma de negociar. Por ejemplo, de acuerdo a Alet5 (2018) se plantean metáforas de trabajo y para ello se ha abierto el escenario del marketing cuántico entendido como “un paradigma –de marketing– para dar un salto en la comprensión y gestión de los clientes como partículas humanas actoras fundamentales en el mercado” (párr. 1), alegando que el marketing debe cambiar para ser efectivo. A este respecto, la AMETIC6 a través de su Grupo de Trabajo de Información, Computación Ciberseguridad Cuánticas argumentan que las “tecnologías cuánticas están convocadas a jugar un papel disruptivo en los próximos años por el impacto que tendrán en muchas áreas y de forma muy notable en la capacidad de cálculo masivo y en las comunicaciones con encriptación segura” (AMETCI, 2019, p. 4), campos que seguramente marcarán una nueva época. Marco (2017) afirma que “ha sido posible entender que la realidad subatómica funciona de forma completamente contra intuitiva, casi mágica, y que en el mundo microscópico… y tienen lugar sucesos que no ocurren en el mundo macroscópico” (p. 7), lo cual la prensa no ha sabido aprovechar. Merece la pena, por su importancia, reflexionar sobre esta división de la observación y la realidad, pues esta descansa sobre tipos de conocimiento que, como se ha indicado, parecen justificados cuando se miran desde el punto de vista cuántico (De Broglie, 1947). Los principios son específicos. Obsérvense las caracterizaciones realizadas por Ball (2018, p. 13): 1. Principio de incertidumbre: no se puede conocer de forma simultánea y a la vez dos propiedades de un mismo objeto cuántico. 5 Josep Alet, doctor en Ciencias Económicas y colaborador de la Real Academia Europea de Doctores-Barcelona 1914 (RAED). 6 Sector de la industria tecnológica digital en España.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 115 2. Principio de entrelazamiento: los objetos pueden afectarse mutuamente a través de manera instantánea a través de distancia enormes. 3. Principio de superposición: los objetos pueden encontrarse en más de un estado al mismo tiempo. 4. El observador altera la realidad con el solo hecho de observarla. 5. La medición: no puede medirse nada sin alterarlo porque no se puede excluir al observador. En este sentido, los principios de la mecánica cuántica, están estrechamente relacionados en el campo comunicacional y pueden especificarse en el ámbito de la ciencia periodística. Para ello es imprescindible entender su relación ontológica y tecnológica. Allende (2018) define las tecnologías cuánticas como aquellas que tienen como base propiedades cuánticas de la naturaleza subatómica como la superposición cuántica, el entrelazamiento cuántico y el teletransporte cuántico (p. 7), fundamentando su base en una comprensión física de más allá del o y el 1 del bit7 de la teoría matemática de la información. Servidor virtual Usuario Gran sistema Teléfono inteligente Cámara de video Víncullo de comunicación Càmara digital Teléfono móvil Comunidad virtual-usuario Teléfono de video Punto de acceso ECOSISTEMA MEDIÁTICO Figura 6. Disrupción tecnológica basada en Internet de alta velocidad desde el espacio (Internet Universal). Elaboración propia a partir de Global Data Footprint, Erbus, y Arianaspece (2020). 7 Esta explicación se profundizará con mayor detalle en la sección de la teoría de la información y en la sección del apartado de aproximaciones empíricas.
Yalitza Therly Ramos Gil 116 Sin embargo, es importante aclarar que, más allá de la teoría y definiciones de tecnología, existe una experimentación de una cuarta revolución tecnológica en áreas como: Figura 7. Ruta de la tecnología cuántica. Elaboración propia a partir de Global Data Footprint, Erbus, y Arianaspece (2020). Para Latorre (2017, 2019) estos principios se caracterizan por enfocarse en la magia cuántica que hoy en día, es tecnología comercial que deberá tener como ruta, una ética para las máquinas en la cual el humano sigue construyendo. A su juicio, esta es una característica que define éticamente la relación de la configuración de la era cuántica. “No se trata de tener una profunda discusión filosófica sobre la esencia del alma humana. Es más sencillo. De forma coloquial hablamos de alma queriendo decir que somos capaces de hacernos amigos de esa inteligencia, sea cual sea su esencia” (Latorre, 2019, p. 25). En la perspectiva adoptada se verá la relación o aproximación teórica de los modelos de negocio en el ecosistema de los metamedios de la era cuántica para ello, hay que dilucidar la concepción tecnológica desde la información cuántica a través de la transportación, la simulación, la criptografía y seguridad, para así llegar a nivel más profundo que es la ontología. A pesar del esfuerzo, Insulza y Magendro (2016) caracterizan que La Transferencia Tecnológica no es Física Cuántica. De acuerdo a los autores se entiende que la comercialización de tecnología es tan complicada como la mecánica cuántica para una persona del mundo de •Cúbit •Transportación informativa: - Computación cuántica - Simulación cuántica - Criptografía y seguridad Información cuántica •Tecnología, salud, sector militar •Óptica cuántica - Metrología cuántica - Relojes cuánticos - Sensores cuánticos Interdisciplinariedad
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 117 los negocios. En este sentido, la Alianza del Pacífico y la Comunidad Andina no poseen las capacidades para identificar oportunidades comerciales a partir del conocimiento que generan, les cuesta aún más convertir dichas oportunidades en propuestas de negocios viables y escalables. Además, deben lidiar con barreras institucionales e incentivos divergentes entre lo que se espera de ellos en la academia y lo que se requiere en el mundo de los negocios. De allí que los proyectos de transferencia requieran que los equipos de innovadores y emprendedores tecnológicos tengan acceso a mercados de tamaño relevante que justifiquen las inversiones iniciales en I+D. En este sentido, las tecnologías cuánticas siguen en el campo de la comunicación definiendo conceptos como información cuántica y sus derivadas tales como la computación y la seguridad. Antes de entrar en consideración definamos según Allende (2018) y Castro (2019) que se entiende por computación cuántica y criptografía (seguridad) y qué implicaciones coexisten para la prensa digital en la nueva era cuántica. En la opinión de Allende (2018, p. 16), el campo de la información cuántica es “el análogo cuántico al campo de la información clásica que estudia cómo cuantificar, almacenar y transferir información”. Cada vez que un usuario accede a la galaxia de internet, operacionalizando el uso de la tecnología mediante una llamada telefónica, usando una tarjeta de crédito, o enviando mensajes a través de aplicaciones móviles, se está generando datos que viajan por todo el mundo a velocidades cercanas a las de la luz. Como complemento a la transmisión eficiente y segura de estos datos, se puede observar lo concierne el almacenamiento. Las elecciones tecnológicas para almacenar datos varían desde los discos duros, dispositivos electrónicos que generan los datos (computadores, teléfonos o tabletas, memorias extraíbles, como discos duros externos y USB y la nube). Desde una apreciación más sencilla, se puede abordar lo siguiente, en la actualidad, la información viaja principalmente por dos canales: por cable y por una red de telecomunicaciones8. Allende (2018) expone 8 Los datos que se generan a partir de dispositivos electrónicos puedan transferirse tanto por cable como sin él, se disponen de unas tarjetas de red que se facultan en crear señales tanto
Yalitza Therly Ramos Gil 118 que la computación cuántica son algoritmos que operan en la superposición y el entrelazamiento para dar una cabida de procesamiento más rápida y eficiente. Siendo su principal desafío la inestabilidad de los qubits por ello se estudia la posibilidad de mejorar dos áreas imprescindibles para la obtención de almacenamiento y transferencia de datos segura: la criptografía y la autenticación de la información. Veáse la figura 6 para comprender las principales tecnologías cuánticas en el campo de la comunicación. Figura 8. Medios de comunicación y tecnología cuántica. Elaboración propia a partir del Instituto español de estudios estratégicos (2020). Con esta finalidad, muchos autores han analizado cómo la computación cuántica puede afectar los modelos de negocio en la prensa digital. Eso incluye, por una parte, el máximo nivel de detalle en tiempo real de la información y, por la otra, la reincorporación de emergentes temáticas en la investigación periodística en la red. El nuevo comportamiento de los medios en el ecosistema para responder a los nuevos modelos de negocio, debe integrar temáticas como: big data, reconocimiento de sonido, imágenes, huellas digitales, analógicas como digitales, que viajan por las redes de telecomunicaciones de forma ordenada alcanzando los protocolos estandarizados.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 119 lenguajes de programación para la transmisión del mensaje, narrativas inmersivas más allá de 3D, hologramas, sensores, escáner, simulaciones de hechos noticiosos, la comprensión de una nueva forma de redacción en computadores cuánticas, diseños interactivos en tiempo real, inteligencia artificial, tecnologías algorítmicas, subjetividades, tecnologías microscópicas, satélites y documentales transmediáticos en tiempo real (López y Lombardi, 2015; Mora, 2020). En esta línea, matemáticos y físicos de todo el mundo están trabajando en el desarrollo de algoritmos Post-Quantum, que lo definen mediante un proceso de mayor seguridad y que está evolucionando para encriptar comunicaciones (con computadores clásico-binarios) para que resistan la seguridad de los ordenadores cuánticos (Mora, 2020). Aunado a la era cuántica, la Academia de Ciencias de China demostró el dominio de integrar la tecnología cuántica con la comunicación de satélite. Aunque esta tecnología es mayoritariamente más teórica, la prensa digital actual y la nueva ecología de medios, no apuestan en la inversión de emprender en tecnología propia que enfoque una inversión de utilidad cuántica. La compra de satélites para el control de la información que las empresas europeas están fabricación para una era cuántica y pos cuántica es un tema alejado de las empresas informativas de comunicación periodística. El futuro de la prensa está delimitado en sus funciones de la administración y de las funciones propias periodística en los emergentes modelos de negocio (López y Lombardi, 2015; Campillo, 2018; Mora, 2020). 2.6 APROXIMACIONES CONTEXTUALES DEL MODELO DE NEGOCIO Tras la llegada de Internet se abre una obertura en el tejido de nuestras vidas, una galaxia interactiva que se teje en la red, llena de mensajes asombrosos (Castells, 2001) y que rompe las estructuras económicas, la percepción del negocio (Gate, 1991), los nuevos modelos de gestión (Campos-Freire, 2010) y el futuro de la prensa (Plan Nacional de I+D acerca de los nuevos escenarios de los medios, 2010). Sin embargo, dicha afirmación constituye una serie de dudas teóricas a la par de las perspectivas socio históricas en la que se ha conformado sociológicamente la comunicación.
Yalitza Therly Ramos Gil 120 Para seguir conociendo estas ideas, cabe trazar un recorrido histórico-contextual del marco teórico sobre cómo el concepto de modelo de negocio se ha alterado a partir de descubrimientos tecnológicos, causando impacto en la digitalización. Un contexto que crea nuevos hábitos de lectorías mientras se planifica, analiza y estudia la migración de lectores de una prensa tradicional hacia la digital (Marañón y Gómez, 2014, p. 354). Contradictoriamente, los cambios que dieron forma a las estructuras comunicacionales de modelos establecidos mediante la incorporación de diseños, tipologías, esquemas, plataformas e ideas (Manovich, 2006) se descuidaron abruptamente con la aparición de la conceptualización de la nueva economía. En el curso de las experiencias de las empresas periodísticas, anidadas en la digitalización, es inevitable pensar que el concepto de modelo de negocio se mantenga inmutable. Con ello, se advierte que la percepción de modelo de negocio es intrínsecamente moldeable. Aun en las condiciones más remotas de la transformación digital binaria, está suficientemente garantizada su evolución. Internet abrió la ventana del futuro (Manovich, 2014). En este contexto sus exponentes más versados nos introducen en teorías que han sido pensadas aisladamente en diferentes ámbitos de la ciencia y, en gran medida, describen las prácticas iniciadas por los medios de comunicación que hoy desempeñan sus transformaciones en elegantes realidades. Por tanto, el modelo de negocio de la empresa periodística basada en el valor de la información, frente a la práctica periodística del presente se afianza igualmente en el valor informativo, consolidando la idea de un mismo modelo. La sustitución de un modelo mercantil caracterizado por la estrechez y el valor, por un modelo emergente comprendido por la tecnología de la innovación disruptiva e inteligencia artificial. Moldeando la realidad de la prensa digital de un tránsito a otro o de un formato a otro. La empresa periodística se ha mantenido generando ciertas startups (empresas emergentes) multimediáticas, hipertextuales y multifuncionalistas, “desafiando a la vieja guardia, que, en cuyo caso, se esfuerza febrilmente por reinventarse” pero que, como fondo
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 127 1 Ley de conexión 2 Ley de la generosidad 3 Ley de la plenitud Invertir en la mejor opción Seguir lo gratuito Más genera más 4 Ley de la lealtad 5 Ley de valor exponencial 6 Ley de la involución Alimentar la red primero El éxito no es lineal Abandonar en la cima del ciclo de vida del producto 7 Ley de la destitución 8 Ley de los puntos de quiebre 9 Ley de la agitación Ganar neto La importancia precede al impulso Buscar un desequilibro sostenible 10 Ley de precio inverso 11 Ley de la ineficiencia 12 Ley de las ganancias crecientes Anticiparse al precio bajo No resolver problemas, buscar oportunidades Trazar un circuito virtuoso no vicioso e-commerce Figura 9. Doce principios de la economía de red, por Kevin Kelly. Elaboración propia. Principio 1 - Ley de la conexión. La primera. En ella, se dinamiza la inversión: del micro (chips) al macro (realidad virtual), conectando las tecnologías de la información, el talento humano, los dispositivos móviles y el Internet de las cosas. Significa la necesidad de invertir en las conexiones humanas con los elementos materiales e inteligentes. Principio 2 - Ley de la plenitud. “Más genera más”. La respuesta a una red que aumenta y crece exponencialmente cuando agranda algorítmica y aritméticamente el número de miembros constituidos en una red, por lo que el valor de la red progresa exponencialmente. En este sentido, el valor de un modelo de negocio no se mide por las ventas directas, sino que las ventas forman un valor adicional cuando el medio ha conformado una red de miembros que consumen la información producida por la empresa. Principio 3 - Ley del valor exponencial. En el campo de la economía y la sociología, se traduce como crecimiento y decaimiento. Esto es, el éxito no es lineal sino zigzagueante. Lo que podría verse simbólicamente en la siguiente ecuación: 𝐹(𝑥)= 𝑒𝑥· 𝑡 = 𝑟 F Función x Variable de cambio ex Valor exponencial de la incertidumbre t Período de tiempo r Razón de cambio Figura 10. Ecuación extrapolada de la ‘Ley de valor exponencial’ (Kevin Kelly). Elaboración propia.
Yalitza Therly Ramos Gil 128 Principio 4 - Ley de los puntos de quiebre. Alcanza individual y porcentualmente a la red de miembros de manera ascendente, desencadenando, en tecnología e información, puntos de quiebres. En consecuencia, la importancia precede al impulso de individuos. Principio 5 - Ley de las ganancias crecientes. Aquellos que tienen recibirán. El valor tiene su propio momento. Este principio eclosiona de acuerdo a la cantidad de miembros constituidos en la red, una vez que han alcanzado el máximo nivel de su desarrollo. Este máximo se mide por la capacidad de interacción real de los miembros. La eclosión atrae una explosión mayor, lo que, a su vez, atrae nuevos miembros, haciendo que el resultado sea un compuesto continuo circular. Estos cambios son alimentados por un entorno externo. La posibilidad de desarrollo de la explosión de ese valor se detecta al mostrar las señales de eclosión temprana. Principio 6 - Ley del precio inverso. La empresa debe anticiparse a los precios bajos. En la era de la información, las audiencias y los consumidores segmentados buscan, esperan y desean las ofertas y los precios por debajo de otros competidores sin mejorar la calidad del producto tangible o intangible. La probabilidad de una variación significativa del precio en relación con el producto reduce el tiempo y los costos de mayores inversiones en la red de miembros. Un precio menor es un precio inverso y proporcional al tiempo. Principio 7 - Ley de la generosidad: Siga lo gratuito, una vez establecido el valor y la calidad de lo indispensable del producto. Enviar mucho contenido a las redes sociales y crear también mucho producto nativo para estas redes. En la red de miembros, los productos devenidos por el conocimiento utilizado y la abundancia de la reproducción se generan gratuitamente entre el círculo de miembros. Los nuevos productos adquieren un nuevo valor y todo el sistema circular se hace indispensable. Este ciclo mantiene la generosidad gratuita entre la red de miembros a escalas y niveles exponenciales. Principio 8 - Ley de la lealtad. Alimente a la red primero. La lealtad a la red se distribuye organizadamente en los diferentes procesos protocolares que interactúan humana y artificialmente todos los entes, desde el conjunto de equipos, nodos y software, pasando por los componentes básicos, dispositivos, espacios (mecánicos, disciplinares,
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 129 tecnológicos y telecomunicativos) y herramientas del conocimiento informacional, así como las clasificaciones enlazadas y conectadas. Estas características generales y distintivas de las redes de miembros buscan revitalizar la economía de red, dentro y fuera de la complejidad del propio sistema de red. Sin embargo, las decisiones algorítmicas, generadas por dos líneas distópicas (seguridad y autoridad), todavía cuestionadas en la libertad individual y las tecnologías prácticas, vendrían de la noción de lealtad, de conocerse a sí mismo como miembro inteligente en la relación máquina-humano. Principio 9 - Ley de la involución. No se trata de detener el progreso de la tecnología como un mecanismo para desacelerar la economía, sino de saber qué tipo de uso se le puede dar a esa nueva tecnología que está tomando el mando algorítmico en la vida de la gente y en la cadena de redes, miembros, consumidores y audiencias virtuales. Los precios en la cadena de valor irán mutando. Esto se puede apreciar de acuerdo al novedoso sistema digital de la criptomoneda – representada por el Bitcoin– como la única moneda que solo existe en la cadena de bloques o blockchain que la soporta. Principio 10 - Ley de la destitución. El comercio en línea irá paulatinamente creciendo en la misma medida que las personas, como usuarias, hagan amigable el uso de la tecnología móvil y pasen de un estado a otro (pasivo, informativo o comprador). Las nuevas audiencias iniciarían en espacios en línea, a través de sistemas de información vía web y mediante el uso de dispositivos móviles como herramienta de bolsillo que permite al usuario aventurarse a realizar operaciones y transacciones de negocio y comerciales, reafirmando, en este ambiente, que el usuario es el nuevo concepto de cliente digital en el siglo XXI. Principio 11 - Ley de la agitación. En la economía de red, el equilibrio está basado en la dualidad y el opuesto. Se hace necesario un desequilibrio para que ocurra un movimiento brusco, inquietante y repetitivo. Parte de este proceso es la propia incertidumbre en los procesos informativos que operan. Principio 12 - Ley de las ineficiencias. Este principio recurre a avanzar en un mundo de oportunidades. Dejar atrás el pensamiento clásico de resolver los problemas. Las empresas buscarán despejar los grandes retos del momento en la revolución de las tecnologías
Yalitza Therly Ramos Gil 130 disruptivas. El nuevo ecosistema mediático y comunicacional será acelerado por la difusión de Internet y el desarrollo de las nuevas narrativas y lenguajes informacionales, siendo la información la clave del nuevo sistema. Las ineficiencias bajan al terreno del pasado binario para crear una nueva sociedad imaginaria y altamente creativa en el Internet de las cosas, la big data y la inteligencia artificial, con un desarrollo veloz entre la interacción del ciberespacio y el espacio real provocado por nuevos arquetipos de servicios. Los doce principios son subyacentes y dan forma al nuevo entorno económico, en lugar de perseguir las tendencias comerciales actuales a corto plazo. Para la década del 2000, la crisis económica generalizada en la industria cultural se fue reflejando en los cambios de los hábitos de consumo de información en los medios de comunicación. Se contribuyó a una oleada de descargas ilegales de contenidos culturales –o piratería– en Internet, que acrecentó la crisis en la cadena de valor de los servicios y productos de las empresas periodísticas y, sobre todo, en los albores de un proceso de modelo de negocio (economía lineal), evidenciado en las reducciones de cabeceras, ajustes, redireccionamiento y redimensión de las empresas periodísticas en el espacio mediático. Diez años después del inicio de siglo, el motor de la historia pasó de organismo viviente a máquina. El contexto histórico y cultural fortaleció el desarrollo de la ciencia de la relación hombre-máquina, una disciplina que se tradujo en un lenguaje de razonamiento formal de raíces antiguas (hay quienes le atribuyen al siglo XX), concomitada en inteligencia artificial. La inteligencia artificial entró en juego como una hermosa técnica que manifestó la belleza de la inteligencia humana, induciendo a las sociedades a la construcción de un mundo que pudiera ser holográfico. El uso de hologramas no se limitó a ruedas de prensa, clases, entrevistas o presentación de productos y marcas. Este se volvió un aliado del mundo periodístico, el cine y la televisión. Las herramientas, máquinas e inventos de la neurociencia y otras disciplinas (como la criptografía cuántica) generaron prototipos innovadores para tratar de entender el mundo que nos rodea.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 131 Como complemento, la perspectiva tecnológica versaba en abrir nuevos caminos hacia una sociedad que cambia vertiginosamente a la velocidad disruptiva de concebir los servicios, productos, herramientas, sistemas y aparatos que transforman el presente humano (McLuhan, 1967; Jenkins, 2009; Scolari, 2015). Se hace evidente una capacidad de disponer del insondable avance tecnológico en la miniaturización de los dispositivos de información y el crecimiento económico de la materialización de herramientas (Sen 1998; Stiglitz 2001; Kahneman y Smith, 2002; Engle y Granger, 2003). Algunas de estas manifestaciones suelen ser bienes de la cultura. En las generalizaciones anteriores cabe señalar la inquietud para el almacenamiento y transmisión de datos al servicio de la compañía fue el incipiente que permitió que las actividades corrieran para el manejo personal y corporativo del mercado. Una marejada de sucesos culturales que recayó sobre las nuevas tecnologías en la economía dominante. La mente humana fue desarrollando herramientas –antes impensables– que sacudieron la comunicación tradicional. De hecho, los escenarios de coyuntura económica obligan a diseminar la digitalización del modelo de negocio a partir de la evolución, uso, cambio y transformación (Salaverría, 2008; López, 2010) en los ambientes de crecimiento económico, cultural, social y político en los medios de comunicación e información. Es la paradoja entre la digitalización y tecnología sobre la información y comunicación. Esta visión de cierta magia humana producida por elementos materiales creará sistemas que garantizasen que físicamente la realidad estuviera a merced de una economía global. Por tanto, ¿la información es física? ¿Existe una inteligencia de redes liderada por la mente? Podría interpretarse que cambiar el mundo atraviesa la pieza más deleble de la economía. El reordenamiento pareciera ser atomizador. Una tendencia empresarial esbozada bajo la premisa que “cada compañía es ahora una compañía de tecnología y cada empleado es un tecnólogo” (Marcrofuerzas, 2019, p. 8), principio de los negocios mediante los procesos que aparecen y se bifurcan entre Internet, la inteligencia artificial, la sociedad del conocimiento y la tecnología. El hecho de que exista una cantidad tangible (por la cual pagamos un
Yalitza Therly Ramos Gil 132 dinero) nos dice que la información es –en realidad– física y –a la vez– intangible. La economía global regirá este funcionamiento. Sin ir muy lejos de la galaxia de Internet, la corporación Alphabet de Google sigue diversificando sus actividades con investigación e inteligencia artificial, generando dinero y poder. El diseño de coches autónomos y estudios sobre la salud y longevidad humana se encuentran en paralelo con los recientes adelantos en construcción de urbes inteligentes. Los movimientos de bienes y servicios en el campo futurista, “han convertido [a Alphabet] en una megacorporación con necesidades distintas a las de prácticamente cualquier otra gran empresa” (párr. 1, 3 y 5). El periodismo impreso tampoco escapó de este panorama. A partir de un análisis sucinto del pensamiento crítico y de la antropología del desarrollo, se pretendió entrever las incidencias de comunicarnos e informarnos más allá del lenguaje –ya sea este simbólico, con estructura visual y sónica–. Los nuevos medios generaron marcos de aceptación socioculturales con implicaciones directa en los modelos de desarrollo; abrieron nuevos nichos culturales en materia de negocio. El periódico generalista moldeó la incidencia tecnológica al ámbito de la cultura. Se empezó por redefinir un concepto básico de cultura para abordarlo luego en un enfoque crítico de la comunicación y, así, dar paso a la relación casi inseparable de cultura y comunicación. Tal y como pregunta Martínez (2010, p. 140), ¿crisis de la prensa o revolución de los medios de comunicación? Simplemente son estrategias periodísticas para fidelizar a los lectores y generar nuevas fuentes de ingresos a lo largo de toda la cadena de valor (Rojas, 2005, p. 1). Se comprende que las compañías emergentes (startups) retan a la vieja guardia en la búsqueda de reinventarse. Si bien las tecnologías 2.0 están transformando los espacios destinados a la interacción y la participación en los cibermedios (Casani, Rodríguez y Sánchez, 2012), algunos medios de vanguardia siguen dejando un cierto vacío en la sociedad del conocimiento. Los pilares de las empresas que miden la economía de la información en los nuevos paradigmas tecnológicos responden a tres elementos esenciales (Zumba, 2017).
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 133 El conocimiento y la fuente de valor como materia prima, internet y las tecnologías de la información y la transferencia tecnológica. Esto significa para la prensa y el ecosistema mediático incluir la criptografía cuántica-, la ciberseguridad, blockchain, inteligencia artificial, IoT, drones y 5G. En las empresas informativas, la seguridad también es el elemento relevante a la hora de transmitir un mensaje. La telecomunicación cuántica podría ser la respuesta para enviar mensajes impenetrables. Aunado a estos pilares vanguardistas, se suma una vasta y amplia literatura sobre cómo innovar los modelos de negocio en la prensa digital que, hoy, el sector editorial ha adaptado con poca facilidad en los diferentes desafíos empresariales (Salas, 2009, Casani et al., 2012). Sin embargo, ha sido insuficiente para predecir modelos estables en el ámbito de ingresos y financiamiento que garantice la sustitución de lo antiguo por lo nuevo (Zumba, 2017). La creación de metodologías destinadas a transformar la economía de medios para hacerla más rentable se incorpora a las estrategias. Una de ellas es “los siete de un lienzo” 9 que ayuda a comprender la naturaleza estratégica de un modelo de negocio (Osterwalder y Pigneur, 2011). ¿Quiénes leen, compran, venden e innovan? ¿Están los diarios digitales de los países de Europa y de Suramérica en capacidad para generar oportunidades y evolucionar en modelos de negocio más allá de la sociedad del conocimiento? ¿O simplemente se basará en el conocimiento del cliente-lector? (González, 2014). “Solamente los ciudadanos que entiendan cómo generar conocimiento y cómo protegerlo, cómo buscar jóvenes que tengan capacidad para hacerlo y asegurarse de que se queden en el país, serán países exitosos” (Cortés, D. et al Einstein, A, 2017). Aunque se continúa asintiendo bajo la sombra del paradigma dominante de la comunicación, las contradicciones siguen emergiendo. Mirar a las sociedades con condicionamientos mediatizadores ya no es una ideología rígida. 9 Business Model Canvas –traducido como lienzo de modelo de negocio– es una plantilla de gestión estratégica para el desarrollo de nuevos modelos de negocio o para documentar los ya existentes.
Yalitza Therly Ramos Gil 134 Ejemplos concisos fueron los eventos suscitados por los célebres “Panama Papers” o los estallidos sociales de 1919 –derivados de la crisis democráticas, económicas y políticas en Latinoamérica y que, a su vez, emanó en premios Pulitzer–. Casos que colocaron en el debate mundial los enfoques discutidos en las teorías comunicativas sobre el poder de los medios sociales de comunicación entronados por su influencia en las diferentes estructuras sociales y su fuerte mecanismo para difundir la pirámide informativa de Harold Laswell. Lo ocurrido con los Papeles de Panamá reveló una crisis coyuntural de gran espectro económico y financiero y –quizás– estructural debido a la huella marcada en los cambios tecnológicos, culturales y sociales que se produjeron localmente y que fueron aprovechados por los sistemas de comunicación del periodismo de datos. La entrega de 2,6 terabytes de información, por parte de una fuente confidencial al periódico alemán Süddeutsche Zeitung, escandalizó una cantidad de países de varios continentes. La economía mundial volvió a temblar producto de las revelaciones realizadas por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), tras develar el ocultamiento de propiedades de organismos, empresas públicas y privadas, activos de capitales, ganancias en compañías anónimas y evasión tributaria de jefes de Estado y de gobierno, líderes de la política mundial, personajes públicos y actores políticamente expuestos, además de personalidades de las finanzas, negocios, deportes y arte. El impacto generado en la sociedad fue de una perspectiva global con más de un centenar de medios de comunicación (periódicos, canales de radiotelevisión y plataformas digitales noticiosas) distribuidos en 76 países. La base de datos difundida por el ICIJ funcionó bajo licencia Open Data base License (ODbL, v1.0) y sus contenidos fueron liberados bajo licencia Creative Commons Atribución-CompartirIgual 3.0 Unported (CC BY-SA 3.0)10. La lógica de estas circunstancias ha configurado el papel de la prensa, advirtiendo nuevas demandas sociales y un proceso de exploración de otras políticas y haciendo que las empresas periodísticas 10 John Doe, Información del periódico Süddeutsche Zeitung y la fuente anónima que filtró la información; collage utilizado por el periódico.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 135 se adecúen a la lógica de los tiempos con los modelos de negocio emergentes a la tecnología. Tal y como argumenta Nafría, tras estudiar “la dama gris del periodismo” (refiriéndose a The New York Times) y como afirma Martínez (2010) sobre el comentario realizado por el director del The Financial Times, no es rentable el modelo de un diario digital cuya única fuente de ingresos sea la publicidad. En este momento circunstancial de la historia, se refleja un tramo de los incidentes económicos y materiales de la sociedad global. Ahora, las redes sociales agendan las políticas de líderes mundiales, presidentes y organismos internacionales, como cambio a las estructuras organizativas de la comunicación institucional. Véase el caso de los presidentes de México y EEUU (Enrique Peña Nieto y Donald John Trump) en la mediática mensajería diplomática del impase político del muro fronterizo entre ambos países a través de las redes sociales como Twitter; o, los casos de crisis nacionales políticas en la región latinoamericana cubiertas por Instagram y Facebook; o las tensiones de Estados Unidos con Corea del Norte por la constante demostración de misiles por parte de Pyongyang; o los desajustes de corrupción manifestados por “los papeles de Panamá”. Y son solo algunos casos de escándalo mediático en las redes sociales. Las interacciones presentes en la Red de redes se reinventan y crecen continuamente con nuevas herramientas y servicios a fin de aprovechar al máximo las ventajas, los atractivos y los valores añadidos que proporcionan las tecnologías de la información y de la comunicación (Coliva, 2014). Un ejemplo claro, se observa en los eventos suscitados posterior al 11 de septiembre de 2001. Los relatos construidos antes, durante y después del ataque tuvieron elementos discordantes y cambió la manera de interpretar el mundo a través de la información y la forma de comunicación de los hechos vistos, estudiados e investigados, generando impactos comunicacionales en un nuevo orden informacional. No obstante, cuando el mundo conoció el poder de las imágenes en vivo y directo, los medios entendieron que los mensajes superaban los contenidos textuales, visuales y sonoros, por un modelo que debía asumir una nueva realidad. El mundo aprendió a condenar
Yalitza Therly Ramos Gil 136 públicamente los atentados y el terror. Las redes sociales, los medios públicos y privados e Internet debatieron su neutralidad. Empero, ¿en qué cambió el mundo más allá de los nuevos términos y conceptos difundidos por las agencias que hoy componen el orden internacional? Lo que culturalmente cambió al mundo como sociedad mediatizada fue su espejo intransitivo de las estructuras hegemónicas. Paradigmas que no son precisamente las referencias del pensamiento divergente de la sociedad actual (McQuail, 1985, p. 12-14). Estos acontecimientos trascendieron a nivel mundial precisamente por su impacto mediático de cadenas y corporaciones comunicacionales que sobrepasaron los tratados, acuerdos, protocolos, congresos y cumbres por la defensa a la cultura y la paz. Aunque algunos públicos se sigan viendo en una modernidad homogénea, la heterogeneidad de las sociedades se posmodernizan en el anonimato ante los grandes medios, con la participación de las audiencias mediante nuevas culturas participativas. Personajes importantes de la fama, la política, el deporte y el arte expresan sus posiciones, dogmas políticos, diplomacia e intereses internacionales. Con menos de doscientos caracteres viralizan contundentes opiniones que alertan las reacciones de las comunidades virtuales. Son las pequeñas entidades racionales –o no– de culturas híbridas, líquidas y alterativas que nacen de un contexto de inmigrantes digitales de la red. Son las nuevas generaciones de constructores silenciosos que se entremezclan con los nacidos en la década de los 60, con las generaciones X, Y, Z y Alphabet, conllevando a una lógica intrínseca del mercado en las empresas periodísticas. Nuevas plataformas para la empresa de hoy y del mañana. Una consecuencia del rompimiento lineal del tiempo para adentrarse en la instantaneidad de las palabras y el pensamiento en tiempo real. La detonación de la bomba en el estadio de París y la masacre en las calles de Francia en el año 2015 consternaron y conmovieron a una multitud de citadinos y espectadores globales con recepción de contenidos de terror. El contexto local se globalizó mediante los efectos experimentados por la sociedad francesa. Los medios adquirían nuevamente un carácter central en la visión del mundo. Pero, más allá de la marsellesa, fueron también otras geografías: Quetta, Charleroi,
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 143 conocer con exactitud la tecnología y las bases de datos para modificar y mejorar la orientación de los negocios de la empresa. Se requiere de este profesional, el análisis, la interpretación y la comunicación de datos a través de las nuevas tendencias en el área. Este profesional serviría a su empresa informativa para que adapte sus productos y servicios, creando nuevas oportunidades de negocio. Se pone de manifiesto la creación del profesional que analice los nuevos medios, más que entenderlos. Es necesario un perfil centrado en el estudio de audiencias, lectores y comportamiento de las comunidades virtuales. El tráfico en la red –basado en la interacción– requiere de elementos de datos de calidad informativa, de noticias reales y de un notable desmontaje de noticias falsas. Se trata de un panorama de inmediatez, calidad informativa, segmentación y especialización de contenidos. Se configura la textualidad del reportaje, el texto, los titulares y la noticia hacia un usuario inteligente, crítico, autosuficiente y participativo. El profesional de la ciencia de la comunicación e información resurge constantemente. A partir de los criterios expresados por Micó y Canavilhas (2008) los profesionales que ejercen el periodismo deben ser polivalentes. Con la rutina diaria del periodista, se ha ido incrementado el número de responsabilidades que debe asumir: producir más contenidos, en distintos formatos, con menos tiempo para documentarlos y pese a trabajar más horas. La polivalencia profesional del periodista ha sido tipificada en las siguientes categorías (Cabrera, 2009, p. 177): Mediática: se da cuando los periodistas producen contenidos para múltiples medios. Temática: ocurre cuando los periodistas tratan noticias de diferentes ámbitos temáticos. Tecnológica: la que permite que los periodistas realicen todo o gran parte del proceso productivo. Esta tipificación de las polivalencias hace que el análisis de la convergencia profesional requiera de otros parámetros, como el grado de polivalencia, el número de medios involucrados en la convergencia y las vías de formación de los periodistas. De modo que el periodista,
Yalitza Therly Ramos Gil 144 en la comunidad global de medios informativos, se convierte en un científico de datos. 2.6.3. La nueva economía digital Las estrategias apuntan a que las rentabilidades de los medios digitales llegan por el conocimiento de un contenido gratuito que, por una parte, produce las audiencias que emergen cada milisegundo de la inmediatez de los mensajes en línea. Esto es, un vivo y directo de ideas generadas por usuarios y comunidades virtuales, anónimas y exquisitamente lectoras. Por la otra, la gente que quiere leer todo, quiere pagar poco y saber más. El contenido gratuito se pone en boga de un negocio global rentable. Esto lo saben los grandes periódicos norteamericanos como The Washington Post, The New York Time, Huffington Post y Financial Times. Basta con pensar cómo la urdimbre prensa global sigue buscando la estandarización de un modelo de negocio en los periódicos regionales tradicionales que se adaptan a la tecnología digital para saber que los orígenes omnipresentes de las redes electrónicas resucitan viejos esquemas tejidos de la “economía en Internet”, como un craso error de mirar la información en el ecosistema digital internacional, diferente al conocimiento. Las tendencias globales de la mundialización de la prensa van más allá de un lenguaje multilingüe. La expansión de un gran periódico local a un gran periódico global pone en “la tabla de ajedrez” los supuestos de viejos esquemas y evidencia nuevos conocimientos como la inteligencia artificial, los chatbots, la realidad aumentada y los titulares en 360º, entre otros modos. Todo esto irá más allá del orden establecido y, por ende, se puede inferir que las dimensiones económicas sobrevalorarán el umbral de la relación máquina-humano y economía digital. La clave será fusionar el mejor periodismo con la tecnología: un híbrido interconectado de lector-audiencia para más lectoresaudiencias. El periódico The Wall Street Journal consolidó, de manera paulatina, una diferente forma de negocio a través de la estrategia
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 145 freemium11 en Internet. Esta consistió en establecer muros de pago en aquellas noticias de mayor relevancia para el medio (Vara y DíazEspina, 2012). Por lo tanto, la prensa se ajustó con la llegada de la crisis económica (Urbiola, 2010) a una concepción de modelo de negocio de acuerdo al propio contexto de mercado. El estudio de los teléfonos inteligentes y las APP para generar ingresos en los nuevos medios asoma un paradigma contextual del periodismo de datos, inteligente y disruptivo (Peinado y Mateos, 2016). En el siglo pasado, las principales teorías abrieron el camino a este desafío de una manera inevitable. Históricamente, la percepción estuvo implícita en el comercio y simbolizada en el caduceo de las ciencias económicas como una figura comercial que se configuraban en actividades consistentes del intercambio de ideas socioeconómicas de compra y venta de bienes y servicios. De modo que el espacio comercial reinó en la mente de los ciudadanos por muchos siglos, siendo la geografía una referencia importante de percibir el comercio. Por tanto, fue reducido a un espacio físico confinado en buenos puertos. Si la percepción modificó el punto de vista del mundo (Aldape, Abrego y Medina, 2016), el pensamiento binario de negocio sobrellevó cambios antonomásticos en los clientes potenciales, haciendo difícil que, en los noventa, los conceptos de economía y nueva economía se percibieran diferente. Hoy la expansión del tráfico mundial en la nueva economía gira desde la cuarta pantalla de un móvil a unas audiencias anónimas que datan para la creación de contenidos guiados por las nuevas voces de la inteligencia artificial, que también generan conocimiento. El clic de un dedo que pulsa un mensaje cargado de imagen, sonido y texto está cambiando la forma de comunicación, es decir, las redes sociales están generando las noticias de lo que quiere la gente de la información. 11 Aunque ya lo ha definido en esta investigación Ripollés y se menciona en la tabla de enfoques de modelos de negocio, se aclara este concepto de acuerdo a Dosdoce (2014). El Freemium es un modelo de negocio que procede de la fusión de las palabras “Free” y “Premium” y fue acuñado por Fred Wilson. Los modelos de negocio Freemium funcionan en la Red y consiste en ofrecer algún producto o contenido de manera gratuita. En este proceso, se desarrolla la posibilidad que el usuario pueda tener acceso a otra parte de los contenidos que tendría que pagar. Este tipo de modelo incluye publicidad o marketing en dichos contenidos, esperando que este tipo de ingresos sustenten el negocio junto a los consumidores Premium, a los que se tarda un tiempo en convencer. Sería el caso de Spotify
Yalitza Therly Ramos Gil 146 El contenido gratuito está produciendo un negocio global asombrosamente rentable. ¿Es esto posible? Se trata de asumir cómo estas posibilidades de error en el ecosistema digital cuestionan y manipulan la inteligibilidad del fenómeno de la percepción. La tendencia de la prensa gratuita de referencia –como The Washington Post y The New York Times– está dando un efecto a la economía global, arrogándose que la información y el conocimiento son unísonos en los grados de “interdumbre”. Para Ramos y Márquez (2018), la visión económica evolucionó geográficamente desde la perspectiva de la terminología normativa y también de la fase del sistema de información. Cuando, en el siglo XV, Sevilla y Ámsterdam representaban los centros neurálgicos de la Europa moderna, la prehistoria de la economía clásica tenía y mantendría unas características netamente portuarias, física, geográficas, entre otras actividades comerciales. Así se fundamentaría luego la economía clásica como ciencia a través de la teorización del comercio internacional. Ahora, las cosas son distintas y es debido a que Internet ha cambiado todas las dimensiones existentes. El espacio no existe, como tampoco el tiempo, y la ventana (Microsoft y Apple), que llegó en la década de los ochenta, abrió portales indetenibles, inaugurando millones de puertos económicos de una forma cada vez más rápida, casi instantánea. Para los años 90, la nueva economía digital –basada en la sociedad del conocimiento y de la información y en las nuevas tecnologías– asientan formas diferentes de producir el conocimiento que permitieron percibir que las audiencias figuraran un papel clave en todo este embrollo epistémico, más allá de que diversos intelectuales y académicos entiendan que, si bien los modos de producir, distribuir y comprender la producción han cambiado (Sen 2010), la economía clásica y la contemporánea hasta hoy no difieren en el objeto de comprar y vender (Smith, 1776; Stigler, 1971; Rosenberg, 1960; Freeman, 1969). De tal modo que no se ha hecho sino radicalizar un sistema materializado en una globalización tan asentada como repleta de contradicciones. Las ideas calvinistas y los sabios de las ciencias sociales se acercan sigilosamente al portal tetradimensional de la economía baumanniana
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 147 que irrumpe la visión social de una modernidad estrictamente líquida por generaciones nacidas de las tecnologías que ya levitan en una antropología de parentesco tecnológico en las relaciones hombremáquina de la inteligencia artificial. Adendum humanoide que se aproxima a la unicidad de integrar la información perfecta en el campo de la economía de la información (Allen, 1990) y de “invertir con éxito mediante el uso de leyes de información” (Vedral, 2010). Pero no se está usando el conocimiento que se ostenta porque, por una serie de razones, demasiadas personas de entre las que más pesan –políticos, funcionarios públicos de primer orden y la clase más general de autores y comentaristas que definen el saber convencional– han elegido olvidar las lecciones de la historia y las conclusiones de varias generaciones de grandes analistas económicos. En lugar de este conocimiento obtenido con tanto empeño, han optado por prejuicios ideológicos y políticamente convenientes (Krugman, 2012, p. 3). Apenas sí existe un consenso en diferenciar la nueva economía de la economía digital para vaticinar el valor producido como un producto informativo separado del conocimiento. La nueva economía está basada en el conocimiento (Kelly, 1998; Mandell, 2001), en las audiencias digitales que están produciéndolo instantáneamente a través de la interdumbre de las redes sociales. Y es que las redes sociales van definiendo la vida de la gente en noticia. El ser anónimo se vuelve viral porque las nuevas narrativas transmediáticas acusan, desde una pantalla de ordenador, un teléfono inteligente, una tabla electrónica o un reloj de mano, a las redes sociales, tales como Tumblr, Linkendln, Snapchat, Pinterest, Skype, Instagram, Facebook, Google, Twitter. La fricción anunciada en torno a redes informáticas con relación al cliente para minimizar tiempo, precios y costos es cosa del pasado. Aunque es osado reflexionar sobre el significado de lo que ya se conoce, no se pretende predecir el futuro (Castells, 2001, p. 18.) sobre nuevas reglas. Por el contrario, se considera oportuno pensar que los caminos actuales afloran indicios que contienen eslabones de generar riqueza gracias a un conocimiento global que pudiera estar surgiendo de las audiencias lectoras digitales. El paradigma de la realidad “chateada” en la víspera de los cambios mundiales de un mundo al
Yalitza Therly Ramos Gil 148 revés: “primero fueron las páginas webs, luego estas migraron al móvil, después llegaron las APP, pasaron a los drones y ahora es el turno de los chatbots” (Forbes et al., 2017). Las actividades económicas de la prensa se diferencien en la mutabilidad de producir desde los nuevos metamedios, se tiene claro que las diversidades de empresas periodísticas se acercan a la tecnología cognitiva y apuestan el futuro en las audiencias a través de la mensajería, el chateo, los bots y la interacción de múltiples interfaces en las redes. Los dispositivos tecnológicos inalámbricos, las plataformas virtuales y los esfuerzos por endosar modelos de negocio de la prensa digital podrán llegar lejos si se concibe que la información subyace en cada proceso que se ve en la propia naturaleza de las cosas, siendo el conocimiento su portal (Vedral, 2010). Stephen Hawking, Elon Musk, Max Tegmark, Sam Harris y Bill Gates –señala Kelly en su artículo titulado “Myth Superhuman Backchannel”– creen que los supuestos de la inteligencia artificial irán más allá del orden establecido y, por ende, se puede inferir que las dimensiones económicas sobrevalorarán el umbral de la relación máquina-humano y economía digital. Crear con las nuevas leyes de información en la economía digital (Vedral, 2010 y Kelly, 2016) es una tarea larga y compleja si se considera el conocimiento como el valor más elevado de generar riqueza y bienestar social. Los cambios en la vida de las personas por la disrupción tecnológica, la realidad virtual, la inteligencia artificial, el Internet de las cosas, la digitalización, la reticularidad, la hipertextualidad, la interactividad y la convergencia son inevitables. No son más que dimensiones de mundos paralelos en dinámicas generadas por la transformación de las infraestructuras en la comunicación que dan pie a las doce reglas inevitables como tendencia que marcará la prensa digital. Pero ¿qué es exactamente lo que quiere la prensa digital? “El futuro no está en el papel, la batalla se ganará en el móvil. Da igual cuánto dinero ganes con tu periódico en papel, no es el futuro” (GarcíaRuiz, 2016). The Whashington Post (WP), The New York Time (NYT), The Huffington Post (HP), Financial Time (FT), The Guardian (TG), El
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 149 País (EP), El Comercio (EC), El Tiempo (ET) y El Nacional (EN) tienen un mismo objetivo en el negocio del periodismo: la expansión global multilingüe. Solo falta poseer Internet y un dispositivo electrónico para suscribirse como usuario-lector y el atajo es abismal. Las noticias llegan a la bandeja de entrada como “pan caliente recién horneado”. La prensa global busca más lectores, pagando menos (Ijnet et al., 2017). Hace dos años, los periódicos necesitaban superarse a sí mismos, demostrarse como competidores férreos entre ellos, desmantelar con golpes duros a su contrincante y develar que la adaptación era cosa de rutina de un periodismo de registro, embarcándose en la distribución de ejemplares únicos, marketing y audiencias digitales (Baron, citado en Varela, 2017). En 1996, NYT inicia sus pasos de reinvención para ir continuando como un laboratorio de experimentación en el ecosistema mediático del emergente entorno digital, con un éxito de más de dos millones de suscripciones digitales al cierre del 2016 y primer trimestre del 2017 (Nafría, 2017). Cota superada únicamente hace dos años en audiencia por HP y que se expandirá para finales de 2018 con una única cabecera internacional para Europa, Asia y Estados Unidos. WP, por su parte, también ganó la batalla a NYT en el tráfico de visitas para el 2016. García-Ruiz (2016), interpretando la visión del dúo Bezos y Baron, explica la estrategia del periódico estadounidense para el XXI y entiende la tendencia de la personalización del periódico en las redes sociales, esto es, la necesidad de orientar a los pequeños clientes para que paguen por el diario y que gasten más en productos de mayor valor, cual “embudo de ventas” en un mercado de minoristas. La clave será fusionar el mejor periodismo con la tecnología: un híbrido interconectado de lector-audiencia para más lectoresaudiencias. Cabe afirmar que, hasta el momento, la prensa en Internet entiende únicamente su futuro por medio de su transformación tecnológica ayudada también por los cambios fugaces de trasmitir los mensajes informativos, la fuerza de la interconexión global y la intangibilidad (OCDE, 2015). En el mismo recorrido, FT de Lioner Baber puso la “casa patas arriba” para su transición digital entre el 2011 y el 2013 (Greenlasde, véase el periódico The Guardian 2013). Tras una década, John Ridding,
Yalitza Therly Ramos Gil 150 actual CEO de FT, señala el camino de su propia compañía: centrarse en atributos únicos que no sean reemplazados por la tecnología, haciendo, día a día, que el negocio digital mayoritario vaya al crecimiento futuro impulsado por las funciones móviles del mercado, desde vídeos hasta gráficos interactivos. El urstoff12, de toda ciencia es democratizar el conocimiento. Su épica condición rueda en la ciencia de la comunicación como una película guionizada por la humanidad en redes semánticas de la información a través de un relato novedoso que fragmenta el tiempo en “recortes de la realidad”. La moda a la usanza de los chatbots para conocer mejor a la audiencia con su concomitante preferencia, gustos y emoticonos sobrepasa la cuestión de cercanía de la inteligencia artificial para hacerla lo más humana posible. TG puntualiza este hecho como un servicio y redirecciona su pronta transformación, imitando una conversación con una persona usando inteligencia artificial. Los protagonistas globales –esas audiencias anónimas y manifiestas– devienen de grupos virtuales que surgen e interaccionan con múltiples subjetividades para incrementar orgánicamente historias constituidas al son de las olas de Internet en la búsqueda de la transmediación viral y titulares 360º que irrumpe el tiempo-espacio de los lectores. Esto es lo que la prensa no ha logrado desde que se constituyera el mapa de la World Wide Web, esto es, una evolución de la industria de la comunicación que ha sido redefinida por Internet en regeneraciones de nuevos protocolos y plataformas comunicacionales. Los datos del “World Press Trends” de la Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias revelaron en 2016 que las tendencias de consumo concretadas en las audiencias digitales seguirán creciendo en todas las plataformas digitales y superando las lectorías del formato impreso hacia el digital. Se estima que al menos el 40% de los internautas lee periódicos online. Si el actual ecosistema digital prioriza el tráfico – concretando líneas de trabajo diferenciadas en la reacción de las audiencias–, el fortalecimiento de la redacción periodística en los espacios digitales, la reputación del medio y la seguridad de los datos – orientados a la cuarta pantalla como el aspecto más útil y novedoso de 12 En su voz germana: esencia.
Capítulo 2: Aproximaciones teóricas, contextuales y empíricas 151 los cambios–, no sería una locura imaginar la propensión de índole económica. La movilidad de las noticias es hoy el estudio de los metamedios. Pero, ¿qué hay del conocimiento que se produce de las redes en el dispositivo de bolsillo? El enfoque de caracteres y la lista de nuevos formatos digitales de noticias estructuradas no basta. Incluso, la fórmula de Jeff Bezos y Martin Baron acerca de tener más usuarios abonando menos dinero en las redes sociales tampoco es suficiente. No es atrevido contrarrestar la opinión empresarial de expertos proyectada por Nafría en NYT y WP. Es necesario insistir que la tendencia es el pago por las ideas surgidas de la inmediatez. Facebook, Google, Omicrono, Fast Co. Design, elEconomista.es y los WhatsApp para España, Portugal y América Latina son “las nuevas novelas de Corín Tellado que despiertan a Macondo en el fondo de un volcán tecnológico que estalla de erupciones a punto de un bot (software de inteligencia artificial)”. El ecosistema de la prensa digital madura lentamente a la velocidad de los chatbots emergidos de un iPhone 11. La prensa virtual y la inteligencia artificial consiguen audiencias cada vez más dispuestas a vivir realidades futuristas impresionantes. Los chatbots no solo replantean el modelo de interacción entre un banco y su cliente, sino que materializa una lógica de un avatar virtual, informando los últimos acontecimientos en fracciones de milisegundos. Un acto terrorista que deja miles de víctimas en cualquier lugar es leído en un teléfono inteligente. Nadie leyó la cabecera del periódico. La noticia llegó a un móvil en milisegundos. Se trata del nuevo punto cero en las aguas del conocimiento. Es la superación del instinto primitivo de supervivencia en el microcosmos de la información. Las audiencias son la interdumbre de nuestra ignorancia, alimentadas por información y conocimiento. Los hechos acontecidos como los atentados terroristas perpetrados en Estados Unidos, Francia, Inglaterra y España movieron a miles de audiencias fraccionadas en milisegundos en las redes sociales. Estos sucesos no asombran a la humanidad debido a que esperan algo más en que entretenerse cada día. ¿Está el conocimiento perdido en la información? Es una idea de Shannon, Weber, Alan Turing y Heidegger, revestida hoy en un metalenguaje
Yalitza Therly Ramos Gil 152 universal de redes semánticas. Las mensajerías de múltiples plataformas como WhatsApp y Telegram crean audiencias y conocimiento para entender los hechos en pocos caracteres. Quora y Silicon Valley apuestan por algoritmos de aprendizaje automático que lleven a la optimización de costes en la nube de Amazon. La ventana de Internet decodifica el conocimiento en tiempo real. Por más de seis décadas, las empresas periodísticas se volvieron más sofisticadas en la economía del conocimiento, reinventándose constantemente mediante estrategias de negocios. La lógica para la creación de nuevas estructuras organizacionales –tildadas como innovadoras de la información– fue apenas el germen de muchos cambios. La prensa, la radio y la televisión fueron introduciendo paulatinamente elementos de organización que repercutían en las vertientes tradicionales de la industria cultural del siglo XX. Sumado a ello, venían los cambios de grandes modelos de negocio que hacían historia en la confección de diseños tecnológicos. La industria automotora como Toyota, Mitsubishi, Chevrolet y Ford generaban nuevos modelos de negocio, a la par con los restaurantes de comida rápida como McDonald's. Cada vez surgían nuevas modalidades en cadenas de alimentos, correos, sistemas tecnológicos y entretenimientos que irrumpían en el desarrollo de la democracia moderna, reproduciendo los valores sociales que descubrían los medios de comunicación social. Los modelos de negocio se abrían a la tecnología. Una mirada incipiente a la evolución de los medios de comunicación, especialmente a los diarios impresos, evidencia que la industria periodística ha modificado y diversificado sus formas de organización y comercialización. Todo ello marcado por el avance tecnológico de la que se ha hecho eco a lo largo de su historia y que ha sido fundamental para su mejora continua. De manera sistematizada, la prensa ha sido, en los últimos años, uno de los sectores que más tecnología ha consumido (Canga, 2000). En este sentido, basta con repasar brevemente su historia en las últimas tres décadas, descritas por el autor de la siguiente manera: A principios de los años 70 se produce la renovación de los sistemas de producción industrial (los talleres). Se
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 255 esquema de los factores de idiosincrasia popular. Por tanto, “no hay un esquema de generación de contenido pensando en el papel y otro esquema de generación de contenido pensando en lo digital, hay un esquema de generación de contenido pensando en la audiencia”. Ambos expertos coinciden que no ven el negocio como digital o papel, sino como marca. Al respecto, el editor de El Comercio de Perú (elcomercio.pe), define el modelo de negocio como una visión de marca. No conceptualiza el modelo de acuerdo a la gama de autores que dan un significado tanto teórico como práctico. Para profundizar un poco sobre este pensamiento citamos el siguiente extracto de la entrevista: Lo digital es un canal más de alcance hacia la audiencia, así es como nosotros definimos el negocio en el que estamos, nosotros somos un medio informativo cuya redacción o equipo editorial está enfocado en generar contenido de actualidad informativa que sea relevante para la coyuntura informativa nacional, que ponga en contexto los temas que son importantes para el país y que alcance a la audiencia ya sea por el digital, por la voz, por los viejos, entonces, no hay un modelo de negocio digital cómo concepción de negocio. Como nosotros vemos el negocio es por la marca informativa, creamos marca, creo que eso es un error entender que un medio informativo que ha nacido en papel renuncia al papel para crear un modelo de negocio sobre lo digital. En esta discusión es importante inferir dos aspectos, la visión de la marca y la dimensión digital. La imagen pasa a significar el puente que dialoga la “marca” implicado en el plano idiosincrático de la cultura periodística de Perú. Si en el contexto peruano, la digitalización no se ve como información ni como mercancía tal cual se interpretó en la visión de Shannon (1948), Weaver (1949) y Castells entonces la marca vendría a ser la representación simbólica de la imagen. La visión editorial y gerencial por parte del funcionamiento del medio limita la realidad del contexto debido a las demarcaciones en la que se ha puesto la “imagen-marca”. El uso de la naturaleza artificial de esta herramienta no otorga la claridad profunda en el nivel que se
Yalitza Therly Ramos Gil 256 juega el contexto de la realidad subjetiva. “La ciencia nos da un conocimiento de la realidad que tiene la ventaja de la claridad y la precisión” (Sabán, 2019, p. 16). Con estas precisas herramientas es mucho más fácil manejar la realidad (hacer a los datos, comprensibles; hacer predicciones y descubrir nuevos datos). Sin embargo, “consideraciones psicológicas como estas nos obligan a admitir que la realidad cuando está experimentada está transformada”. En consecuencia, la nueva economía apuntaría –sociológicamente hablando– a lo intangible e inorgánico de la información. Ya no estarían planificando con estructuras netamente físicas de una audiencia global, sino de una convergencia de la marca en la economía digital. La cuestión es que el tránsito del formato impreso hacia el digital no responde a una visión teórica sino contextual, por tanto, la visión empírica está lejos de concretar transformaciones que marque tendencia desde la visión más actualizada de la economía emergente. Watson (2017) explicó muy bien ese orden subyacente de la ciencia, exponiendo que la convergencia y los solapamientos entre nuevas disciplinas de la historia están limitadas al comportamiento, mantienen una cohesión y coherencia que no trata –en modo alguno– de una de línea recta, pero sí de una línea bien definida. Se trata más bien de una probada naturaleza interconectada de la ciencia basada fundamentalmente en el carácter enteramente microrreduccionista. En especial, cuando en el año 2002, Kahneman fue galardonado con el premio Nobel de Economía por su trabajo sobre la psicología del comportamiento en relación, sobre todo, con la toma de decisiones38. En torno a esto, no se puede medir un modelo de negocio basado puramente en lo económico ni puramente científico, ni estrictamente social, cultural y político. Aplicaría una teoría que permita, desde esas fractalidades, concatenar, entrelazar y converger la información en un sistema lleno de incertidumbre. 38 Tanto Watson como Kahneman hacían hincapié en que los humanos tienen cierto número de sesgos cognitivos inherentes, formas de comportamiento intuitivas e instintivas, atajos rápidos que son adaptaciones que han evolucionado a lo largo de muchos años y generaciones. En tanto que adaptaciones, se han tornado instintivos y, por consiguiente, resistentes al cambio, como el propio Kahneman había experimentado en el caso que inicialmente lo había atraído al fenómeno del comportamiento y su convergencia.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 257 Como afirma Ruiz (2014), “no podremos interpretar bien el nuevo mundo de los medios si no somos capaces de rescatar lo necesario e importante del mundo que se termina”. En consecuencia, el modelo de negocio, en El Comercio de Ecuador y de Perú, no responde estrictamente a la marca, aunque esa sea la visión de sus expositores y sostengan que su adaptación, formato y tendencia partan de una estructura básica basada en la marca. Más allá de que esa estructura tenga niveles complementarios en el negocio de la audiencia y el canal utilizado de esa audiencia, lo que lo está haciendo posible es la información que se procesa. De modo que es la información la que hace el quiebre de esas realidades culturales, pues es la única herramienta en común de las empresas periodísticas El Comercio de Ecuador y de Perú. 4.3. DISCUSIÓN: LOS EXPERTOS Y LA CARACTERIZACIÓN DE LA ESTRATEGIA Y LA MARCA Situarse en el análisis del discurso como campo de estudio, conlleva a asumir e inferir algunos supuestos de partida a las temáticas en cuestión (Pérez y Aymá, 2015, p. 15). Se conducirá, entonces, el discurso a la comprensión de las categorías que diferencian las estrategias sugeridas por los entrevistados y el modelo considerado según la ficha de análisis. Corresponde enumerar entonces las diferentes estrategias surgidas para los medios a partir de las apreciaciones de los entrevistados. En el caso concreto de la marca Comercio (de Ecuador y de Perú), se hace un especial énfasis de contextualizar puntos de vistas de los macroeditores y editores. Ambas empresas convergen en el desarrollo histórico de grupos familiares empresariales, pero cuentan con diferenciales corporativos independientes, tanto en su filosofía empresarial como en el portafolio de negocios. Las estrategias de los expertos se resumen en las siguientes temáticas: multimediáticas, de nichos culturales (idiosincrasia popular), diferenciales, culturales (el lenguaje), producción de contenidos digitales, hipertextuales, nuevas narrativas, de convergencia (herramientas tecnológicas y estilo periodístico). Las estrategias temáticas caracterizan tres modelos basados en la marca, la hibridez y la disrupción tecnológica. Nadie más calificado para debatir estos temas que los nueve expertos entrevistados: Marco
Yalitza Therly Ramos Gil 258 Arauz (tabla 11), Alejandro Ribadeneira (tabla 12), Dimitre Barreto (tabla 13), Martin Baron (tabla 14), Enrique Cornejo (tabla 15), Hieronymus Rodríguez (tabla 16), Francisco Campos-Freire (tabla 17), Ismael Nafría (tabla 18), Juan Carlos Miguel de Bustos (tabla 19) y Delia Crovi. Cada especialista presenta el pensamiento y la creencia de su manera de entender el concepto y la estrategia de modelo de negocio. A partir de la unión de quienes caracterizaron la estrategia, se da forma a ciertos contextos de Latinoamérica sobre la estrategia empleada para la empresa periodística. Es importante destacar esta diferencia para comprender que, desde la práctica, existe un leve contraste en la configuración del modelo. También es notorio precisar que la aplicación de estrategias no necesariamente determina un modelo de negocio, sino que está en la búsqueda constante de configurar ese modelo. Aunque estas concepciones están intrínsecamente relacionadas con la convergencia, no definen un modelo absoluto para generalizar otros medios. Se infiere, por tanto, que las estrategias están relatadas según la experiencia en el campo profesional, el conocimiento teórico abordado y según las expectativas que el entrevistado tiene de los nuevos medios. Para la razón sociológica y comunicativa, las herramientas teóricometodológicas aplicadas en el análisis del discurso de las entrevistas sirven para dar sentido al estudio del funcionamiento de los medios de comunicación (Pérez y Aymá, 2015) en el ecosistema mediático de una transición del papel hacia el formato digital. Para Arauz, la estrategia deviene de los nichos culturales, estratificar en el ámbito digital. En ese sentido asume que, desde una visión gerencial, la estratificación está abriendo oportunidades para que los anunciantes puedan poner los avisos que están dirigidos a esos sectores. La estrategia más importante para ellos es desarrollar bien la dimensión digital, y no solamente quedarse con el tema de la provisión de contenidos que limita bastante a un medio de comunicación, contrariamente, es nivelarse a la altura de las experiencias del Washington Post y The Guardian, que desarrolla un agresivo modelo de negocio, en el cual lo más importante desde su experiencia digital es que crean oportunidades, crean nichos, para los distintos sectores
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 259 poblacionales y van respondiendo a la estratificación. The Economist y National Geographic están estratificando con nichos culturales. Paradójicamente, para Ribadeneira, una de las estrategias debe ser apostar a la Marca como la experiencia del Comercio de Perú (elcomercio.pe), y también a la suscripción y no a la venta de la calle. Apunta que la estrategia más potente es la calidad periodística. Se pueden manifestar expresiones que orientarán el discurso de la estrategia, la marca, la calidad periodística, la convergencia y la digitalización en la nueva economía que desarrollan los periódicos de referencia en El Diario de Bolivia, El Tiempo de Bogotá, El Comercio de Ecuador (elcomercio.com) y El Comercio de Perú(elcomercio.pe). La noción principal explica Cornejo (2018) es que no se puede concebir un negocio único para El Diario de Bolivia ni para El Tiempo de Colombia ya que estos medios se encaminan a adaptaciones híbridas derivadas de aspectos culturales. Para Nafría, el concepto de modelo de negocio del periódico El Tiempo de Bogotá está desarrollándose en la visión digital de multiplataforma, la suscripción y la calidad periodística. Una estrategia de negocio parecida a la del diario El Comercio de Ecuador (elcomercio.com). Ellos incorporan a los nuevos jóvenes que saben manejar muy bien el móvil, las tablets, las redes, por lo que van incluyendo a su set su versión digital, estrategias novedosas, para poder sostenerse en su versión gratuita, entonces van construyendo una especie de suscripciones poco a poco, aunque de igual forma no les da garantía de sostenibilidad. Los modelos de negocio de El Tiempo de Colombia y El Diario de Bolivia, se comportan bajo una concepción Hibrida. De acuerdo a las experiencias tanto de Nafría y Cornejo el solo hecho de experimentar con la telefonía móvil (2018) discurren en la comprensión de los modelos de negocio. Por ejemplo, la familia Miró Quesada tiene muy claro que desde la dimensión de la nueva economía se pueden hacer negocios. El Grupo Comercio plantea cuatro formas claves de hacer negocio: - Unidad de Negocio Prensa (“El Comercio”, “Gestión”, “Trome”, “Perú21”, “Correo”, “Ojo”, y “Depor”)
Yalitza Therly Ramos Gil 260 - Unidad de Negocio Televisión (“América Tv”, y “Canal N”) - Unidad de Negocio Digital (“Lumingo”, “PagoEfectivo”, “ComercioXpress”, y “Neoauto”) - Unidad de Negocio Servicios Empresariales (Amauta Impresiones Comerciales). Sin embargo, las estrategias planteadas para este medio conllevan a reflexionar sobre el contexto de la disrupción digital de la nueva economía para la monetización de la información. Los negocios en contenidos y audiencias son potenciados por big data y transacciones. Pues como se deduce de Cornejo (2018), el camino no es quedarse en negocios únicos como los sostenidos por El Diario de Bolivia. Nafría las recomienda para el contexto general considerando los países de la CA. No obstante, existen diferencias de aplicación con relación a las diez lecciones de la reinvención digital de The New York Times puesto que su experiencia está abiertamente fundamentada en la transformación de ese coloso o –como le llaman– “la dama gris del periodismo”. A continuación, una pequeña tabla que ayuda a diferenciar las conclusiones de la experiencia de The New York Times y la entrevista para los medios de referencia de los países de la CA: Tabla 6. Orientaciones para la CA. Orientaciones para la CA Diez conclusiones: The New York Times 1 Los usuarios. Apuesta por el periodismo de calidad y por ofrecer a los usuarios un producto imprescindible. 2 La publicidad. El modelo de negocio está cambiando: los usuarios aportan más que los anunciantes. 3 Los medios. El foco, en los usuarios, especialmente los más fieles. 4 El medio y el público. Misión y propuesta de valor muy bien definidas. 5 El buen periodismo. Equipos adaptados a la era digital y móvil. 6 El contenido ofrecido. El futuro (y el presente) está en los móviles. 7 La obsesión con la tecnología. Un periodismo cada vez más visual. 8 Los formatos. El camino de la transformación digital es largo y complejo.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 261 9 Generación automática de contenidos. Repensar el diario impreso. 10 Repensar los diarios impresos. Trabajo colaborativo entre todos los departamentos Elaboración propia a partir de las conclusiones de Ismael Nafría, 2017. Se ha escrito innumerables ensayos que analizan el proceso de transformación de una marca. Una marca contiene estrategia. Para Nafría (2018) la estrategia tiene rostro. No hay una diferencia de la estrategia empleada en The New York Times y lo que debe aplicarse en los medios de referencia de los países de la CA. La base es el periodismo de calidad. “La reinvención de The New York Times” es un caso de estudio que muestra innovaciones e iniciativas originales, audaces y útiles para ser consideradas por cualquier periódico interesado en adaptarse al nuevo ecosistema mediático creado por la revolución digital (Nafría, 2017, p. 11). Sin embargo, ¿qué hay de cierto en ello? La marca no deviene sola; se construye y configura un modelo. Una perspectiva de sostenibilidad en el tiempo. La sostenibilidad del modelo debe establecer una relación con su público, audiencia y usuarios. Esas son las estrategias (Nafría, 2018). Las interpretaciones de estas concepciones cuentan con el análisis metódico de un sistema periodístico que penetra profundamente en la mentalidad general para el desarrollo digital que abriga una empresa periodística. Coloca la estrategia como elemento clave para la transformación digital. La posición de que todos los grandes cambios son precedidos por una vigorosa organización y evaluación intelectual que simboliza de manera distintiva el producto, el servicio y la identidad. Según Hyeronimus (2018), El Comercio (Perú) se diferencia de su propio grupo mediático por las marcas independientes como –por ejemplo– Perú21. Este grupo de medios tiene un directorio independiente que no está relacionado con el equipo editorial de El Comercio, el cual no genera contenido para –por ejemplo– Perú21. Son marcas pequeñas que compiten con El Comercio mismo. Una marca supone la experiencia, la psicología y la tecnología como herramientas principales del progreso para denotar la imagen y el posicionamiento. El proceso creador mismo de la marca se entiende
Yalitza Therly Ramos Gil 262 como una actividad relacionada con el proceso creador en la mente humana que no puede ser sino variadas expresiones de un proceso de valor que devienen de la aceptación. Por lo tanto, la marca trae consigo un reconocimiento mediante la creación de –tangible e intangible– valor. Según Nafría (2018), los medios han apostado por incrementar los precios publicitarios, por hacer crecer la audiencia, por ampliar las vías de ingreso y por modificar un poco ciertos modelos. El modelo que estaba mejor enfocado era el de The New York Times, lanzado en el año 2011 y que empezaba a dar buenos resultados. Sin embargo, la base de los medios en los negocios digitales no puede ser la publicidad sino el público, los usuarios y los lectores, con los cuales se establecen una relación para que tributen dinero. Eso es mucho más sano (Nafría, 2018). A día de hoy, lo más sólido y sano para un medio es verificar su negocio. En cuanto al contenido, la marca Comercio piensa sin un esquema de generación de contenidos para el papel y, tiene otro esquema de generación de contenidos, para lo digital. Lo que sí existe es un esquema de generación de contenidos, pensando en la audiencia. Por lo tanto, desde El Comercio en Perú, buscan impactar con contenido en múltiples formatos, sea este en papel, en versión digital, mediante audios o, si es posible, con técnicas de inicio de la comunicación humana. A esta afirmación se le suma el enunciado de Cornejo de un lenguaje inmersivo en la cultura, semiótico y tecnológico (2018). Estas herramientas de comunicación pueden entenderse como el humo, en la voz de la gente o en la simbología que fuera necesaria para alcanzar hasta el último eslabón perdido. Hay que asumir que la marca Comercio es un canal de comunicación para hacer llegar el contenido informativo a la gente “de la calle” y a la audiencia virtual. La función es y será informar a la audiencia, dentro de los formatos posibles. Lo importante es llegar con la información. La estrategia consiste, entonces, en la capacidad de albergar una buena audiencia que sea repetitiva y tenga confianza en la marca. ¿Qué significa albergar audiencias? Encarna momentos de accesibilidad e inaccesibilidad. Esto replica al individuo que se hace colectivo en su
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 263 propia singularidad. Primero, a una localidad singular que requiere a una generalidad globalizada de razones interconectadas en una “aldea global”. Las ventajas de que la audiencia se fragmente a sí misma requieren de implicaciones humanas que incorporen participaciones conscientes de los actos. Actos más humanos, más conscientes (Macluhan, 1967, p. 27). La actual aspiración a la totalidad –dice McLuhan– busca empatía y profundidad de la conciencia. En consecuencia, los usuarios desarrollan un tráfico y tienen sus preferencias. Un rasgo característico de este encuentro es el tráfico y las audiencias en Internet. Este podría destacarse como un principio de inteligibilidad. De allí deviene el éxito de fraccionar y dividir. La cultura muestra signos de querer ser controlada por la asociatividad humana y por la automatización – ahora– camino a la inteligencia artificial. El proceso, junto con el resultado, no lo controlan los medios, sino empresas como Facebook y Google. Buena parte de la inversión está relacionada con este tipo de empresas y no con los medios. La estrategia, en consecuencia, funciona cuando un medio se hace sostenible y establece una relación con su público basada en hacer un producto de la mayor calidad posible que responde a las necesidades del público. Un producto muy relevante para la audiencia. La mejor manera de considerar este aspecto es analizar un contexto (Nafría, 2018). Diríase que el producto, el servicio y el medio se sirven de una sostenibilidad del lenguaje como único medio de comunicación: algorítmico, simbólico, lingüístico y semántico entre el público y el ecosistema mediático. En la era actual, la sociedad anhela estrategias inclusivas para adquirir significación en la propia existencia, individual, aislada y colectiva. Una introvertida conquista del tiempo y los espacios (p. 82). La publicidad requiere diversificar, teniendo un orden de prioridades: primero los usuarios, segundo la publicidad y, luego, otras fórmulas o vías de ingreso que el medio pueda crear, basándose en la marca (Nafría, 2018). Un conocimiento aplicado que desaparece ante el coro colectivo de los grupos metamediáticos. La capacidad de incrementación, de ofrecer anuncios publicitarios más prácticos, depende de la gestión de cruce de
Yalitza Therly Ramos Gil 264 esos ambientes. En las nuevas relaciones humanas, se gesta el medio y su público y cualquier cambio introduce un patrón. La relación y aproximación de hombre-máquina repercute en la visión empresarial de aplicar innovaciones inmersivas para nativos. La estrategia consiste, por tanto, en utilizar dispositivos móviles y cualquier producto o servicio informativo que esté perfectamente adaptado al futuro. Hacer buen periodismo es sin duda, la estrategia más predominante. Un buen periodismo que controle el poder y que influya en la vida de las personas. Esta relativa dualidad hace, del periodismo, un ejercicio refrescante para la generación de un negocio confiable y exitoso. Hay dos niveles en los productos digitales informativos: el fondo y la forma. El fondo es el contenido que hace lo relevante, el valor que se aporta al público. La forma es cómo se transmite a la gente. Si el fondo es bueno pero la forma no es un fracaso casi seguro. Si el fondo es astuto y la forma muy buena eso va a tener un resultado aceptable. Desde luego, lo ideal es que el fondo sea bueno y la forma también. Lo importante es saber adaptar los productos informativos al consumo del público. El tipo de contenido que se ofrecen a los usuarios es un desafío consustancial de hacer un buen periodismo. No puede existir un distanciamiento del contenido entre las comunidades lectoras. “Cada vez más, nos apartamos del contenido de los mensajes para estudiar el efecto” (Nafría, 2018, p. 47). En consecuencia, el contenido debe consistir en propuestas de sentidos muy potentes y eficaces, siendo una manera muy agradable de conseguir información. En esta época de nacientes condiciones intangibles la estrategia del contenido es que este sea visual y atractivo. Un medio no tiene que estar obsesionado con la tecnología. La última tecnología que se ponga de moda no necesariamente tiene que utilizarse. Tampoco por el hecho de dominar la última tecnología se va a hacer un buen producto periodístico. En absoluto, para hacer un buen producto periodístico, primero hay que saber hacerlo. Si además de ello se dominan todas esas herramientas y formatos, la estrategia consistirá en hacer buena información contrastada para el público, basada en el adecuado uso de la tecnología. Mostrar la información de la mejor manera posible. La trampa consiste en creer que utilizar la última
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 271 distribuyen en procesos innovadores para un campo competente de elementos que recolectan noticias, mejoran la edición y realizan impresión, distribución y consumo. Esta cadena, a lo interno de cada empresa periodística, permite estudiar de manera separada cada uno de los eslabones que transitan en la relación entre lo digital y el papel. La segunda estrategia se caracteriza por la clave del formato digital. Esto fundamentado en un seguimiento gerencial y editorial que descubra las demandas de esta segmentación. La tercera apunta a los contenidos que no están tan ligados a la instantaneidad. Demarca salir del límite del concepto de la noticia en sí misma. Más bien, generar contenidos de calidad periodística. Aplicar estas estrategias en la CA sería un modo atrayente para los cambios en los medios informativos. La cadena de valor –basada en la distribución, impresión y edición– convergería hacia una hibridación innovadora entre la fusión del formato de papel y digital con contenidos demarcados, audiencias precisadas y jóvenes cubiertos en sus demandas. Un modelo de negocio rentable para un contexto que todavía juega en ediciones de hibridación (Bustos, 2018). 4.5. EL COMPORTAMIENTO DE LOS DIARIOS DE LA COMUNIDAD ANDINA El análisis se realizó tomando en cuenta los resultados de las redes sociales que fueron analizadas por la plataforma de FanPage karma, Alexa y Similarweb (véase anexos sección D). Sin embargo, parte de la valoración que surge alrededor de un medio digital es la capacidad que tiene para ofrecer un rápido y fácil acceso a la información para sus comunidades virtuales, audiencias segmentadas y usuarios suscriptos en el newsletter. Por ello, se puede realizar un criterio de comparación con el resto de los medios estudiados de los países de la CA. En este sentido, Nafría (2018) aclaró que las secciones impresas van a ir perdiendo protagonismo y capacidad de generar negocio. Irán construyendo un posible entorno digital. La ventaja es que hay cierto tiempo para hacer eso. Asimismo, Cornejo (2018) explicó durante la entrevista como miembro pleno y experto en el conocimiento de la CA, el impacto en la realidad económico-social de los medios con otros países, justificando
Yalitza Therly Ramos Gil 272 que una de las limitaciones de los periódicos de los países de la CA está en el subsidio que tienen estos medios en su versión impresa para sostener la prensa digital. Nafría aseguró que el panorama para estos medios está claro, “no dejará de ser una ventaja en la cual todavía las elecciones impresas sean aún una base de negocio; no es igual para otros países y casos particulares como The New York Times”. Como se ha señalado en la opinión de los expertos, la discusión está centrada en las opciones y oportunidades que tienen los medios de la CA para encaminar su modelo de negocio. En este sentido, el análisis estará centrado en la compilación de indicadores generados desde Fanpagekarma, Similarweb, y Alexa. Los resultados se cruzaron con la observación de la página principal de cada medio, extrayendo información de productos específicos audiovisuales o tecnología utilizada: datos métricos relacionados sobre qué temas les interesan, qué sitios visitan más, la tecnología móvil empleada, el puesto geográfico (el ranking) a nivel mundial y, por último, las principales palabras claves que usa la audiencia para buscar información objetivo en el medio digital. A través de Fanpagekarma se observa como en la red social de Facebook arroja los elementos de posicionamiento que ubican a el diario El Comercio de Ecuador en la cabeza con relación a los demás medios. Para ello se tomó en cuanto la evolución semanal que alcanzó casi un 0,6%, seguido por el diario El Comercio de Perú (elcomercio.pe) con un 0,35%, detrás de El Diario de Bolivia con un 0.33% y, finalmente, diario El Tiempo (eltiempo.com) con un 0,15%. A partir de estos datos, el entorno digital a nivel de competitividad por el ranking evaluado sigue colocando a Bolivia por debajo de los demás medios de la CA. En el mismo orden se describe la cantidad de fans de cada medio con el número de comentarios de videos colocados en Facebook. En este punto, El Comercio de Ecuador (elcomercio.com) lidera la lista en la red, con un total de 280.000 fans, seguidos por El Comercio de Perú (elcomercio.pe) con un rango de 120.000, luego le sigue El Tiempo (eltiempo.com) con un total de 100.000 fans que visualizan los videos que han sido comentados. Finalmente, El Diario de Bolivia con un
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 273 margen porcentual de un 20%. Sobre el total estimado en comparación con los otros medios. Podemos deducir que el grado de profundidad en la interactividad de las audiencias por comentarios le da una clara desventaja al diario de Bolivia. Sin embargo, aunque parezca insólito El Tiempo (eltiempo.com) se ubica por debajo del resto de los medios de referencia, con un valor aproximado del 0,3% en el indicador de calidad audiovisual sobre videos comentados en la página de Facebook. De manera general, el comportamiento de los cuatro medios invita a pensar que la forma en que las audiencias participan en las redes son lecturas que nos permite conocer quiénes son las audiencias que comentan y quienes son los usuarios que visualizan los videos, información valiosa para repuntar en tiempo real nuevas estrategias hacia las audiencias. 4.5.1. El Diario (eldiario.net) De acuerdo a Fanpagekarma el dato más relevante para el diario.net está en la escasa participación del crecimiento total de sus fans en las redes sociales, esto podría considerarse una evidente desventaja en el mundo digital y de las redes sociales. El Diario de Bolivia tiene un bajo crecimiento en esta red social: al compararse con la creación de la página de Facebook, se evidencia un estancamiento y la casi nula interacción de los comentarios en la red. Aunque es asombroso eldiario.net carece de fans y tiene el mismo nivel reacción que El Comercio de Perú (elcomercio.pe). Esto podría verse por unas reacciones que fueron quizás de tipo coyuntural o contextual en el país, ya que las reacciones y los comentarios compartidos por la plataforma de Fanpagekarma y Similarweb no especifican el motivo que generó la reacción de las redes Facebook y Twitter. Y esto se corrobora con la poca interacción ponderada por persona alcanzada en la visualización de productos audiovisuales como los videos, que son los formatos más básicos utilizados por el sitio web. Además, que este medio no tiene ningún nivel de compromiso en cuanto al comportamiento de las audiencias. Según alexa.com, la audiencia utilizó los avisos clasificados a través de palabras claves desglosadas en un 6,09%. De acuerdo con esta
Yalitza Therly Ramos Gil 274 métrica (6.1 K [Keyword Density]), la densidad de las palabras claves de un texto generó reacciones disimiles en relación con el total de este. El comportamiento de los usuarios no fue modificado desde la incorporación de variables profundas de la página web. Los usuarios generaron reacciones bajo mecanismos reactivos posiblemente por el soporte a la página de acuerdo a rasgos contextuales. La participación de la audiencia en el diario.net obedece solo por los clasificados. Las estrategias de participación de la audiencia van desde clasificados hasta los llamados de “servicios en ambientes” –tales como “Prueba Pedestre”– pasando por los “necrológicos digitales”. El diario.net destaca los clasificados a través del buscador de Google, en las secciones de la cabecera del periódico, en el cintillo digital, y dentro de la columna de la principal de su portal web, todas como un servicio de negocio que genera ingreso importante. Si entendemos los clasificados como una propuesta de valor y lo segmentamos como una evolución de marketing, podríamos mirar el panorama de este diario (eldiario.net) como una perspectiva complementaria a su propuesta de negocio, los clasificados también podrían clasificarse como publicidad en línea" (Cornejo, 2015, p. 17). Este resultado es una paradoja. Puesto que la información recabada por Alexa.com determina la impopularidad del sitio. El monitoreo seguido por Alexa.com y la comparación realizada con Similarweb, nos sumerge en una empresa informativa cuyo tráfico orgánico difiere de la realidad competitiva para la optimización datos al compararse con otras webs informativas. En otras palabras, este análisis estadístico muestra que los datos podrían ser analizados para permitir que las audiencias y comunidades virtuales de Internet establezcan lazos en el ciberespacio con otros navegantes y con los propios intereses de la empresa en materia de clasificados. Otros datos de cierta complejidad es la media de tráfico de los consumidores que fue evaluada en un rango de 100% y se ubicó con un 10 sobre las páginas vistas en una frecuencia diaria por visitante, (1,6%) equivalente a 10,4% de competitividad global. El ranking de Alexa mostró un 55,6% de tráfico de búsqueda en Bolivia.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 275 Interpretando estos datos en el sitio, se puede afirmar que desde el punto de vista de las audiencias, hay una especie de superposición de los visitantes en el puesto del ranking, tomando en cuenta que Alexa arroja los datos en tiempo real y no hay manera de controlar los datos para que se puedan optimizar de forma sostenible, sin embargo, por el tiempo del estudio, los resultados son unos indicadores fuertes para que El Diario de Bolivia asuma el concepto de audiencia en relación a valores propio del periódico en el tratamiento de las audiencias. Por otra parte, los mismos visitantes comparten el ingreso y las visitas con otras URL, este dato es una fuente valiosa para el posicionamiento que se da desde las audiencias a través de Alexa, en cuyo caso, el tráfico que ingresa y visita la página no es exclusivo del diario.net. De acuerdo a este ranking, las palabras claves aportadas del sitio web no generan ingresos al eldiario.net, visualizando que la temática empleada por la audiencia es muy competitiva, de modo que le es necesario aumentar el tráfico en las redes tanto para su posicionamiento global como para el manejo controlado de las audiencias. Con los datos expuestos, las audiencias, no representan un nicho que dimensione el volumen de participación en su propio tráfico web, independientemente que para Alexa.com no haga falta tener tanto tráfico para mejorar la posición. En este ámbito se pudo observar –en diferentes períodos– el nivel de compromiso de las audiencias que estuvo por debajo del análisis comparativo que dio Similarweb. Los resultados muestran unos datos de casi nulidad en el tiempo de visita de lectoría. Al revisar los tuits y retuits de la red de Twitter y la duración en el análisis de compartidos de la red de Facebook, las capacidades de lectura por parte de las audiencias están prácticamente direccionadas a las palabras claves de los avisos clasificados. Al compararse este dato con el sitio digital, se asume que son por fines personales para buscar elementos intereses de compra y venta de los avisos clasificados. Claramente pone de manifiesto una primera clave en el total consumo de las redes, para elevar la búsqueda de información en la sección de clasificados. Este hábito del diario.net
Yalitza Therly Ramos Gil 276 puede tratarse como una especie de “gancho” publicitario que enlace el índice de lectoría de las audiencias. En cuanto a los contenidos, el periódico cuenta con las siguientes revistas y suplementos: Ciencia y Computación. Nuevos Horizontes. Cine Mundo. Femenina. El Lustra. Bolivia Agraria. Metro Cuadrado. Figura 34. Clasificados 2020 de El Diario (Bolivia). Fuente: Hemeroteca El Diario (www.eldiario.net). Estos datos también permiten reflexionar que no son aprovechadas ni utilizan todas las posibilidades de interacción con su público lector en el formato digital. Si bien es cierto, Similarweb y Fangepagekarma muestran una leve coincidencia en el comportamiento del tráfico de las
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 277 audiencias a través de la telefonía móvil, el uso de los buscadores para el ingreso de la página, también lo es que las utilidades de estos presentan una mínima interrelación con el amplio campo del periodismo digital. Desde el punto de vista geográfico, el sitio está clasificado en el #125. 330 en el compromiso global de Internet. Es decir, tiene 42,7K, lo que se traduce a un porcentaje de 1,79% de oportunidades de optimización según www.alexa.com. De acuerdo con Alexa, El 6.1 K la ubicación del periódico también se mide por la búsqueda que hacen los usuarios con las palabras claves desglosadas. El 7,0% de búsqueda se pueden medir en los siguientes puestos: 1. Periódicos de Bolivia (7,29%). 2. El diario (7,03%). 3. El diario Clasificados (6,09%). 4. Las palabras claves no generan competencia en el sitio. Todos estos resultados detallan la inexistencia de invertir en la mejor conexión. El periódico digital El diario.net no dinamiza la inversión en herramientas de tecnología para las audiencias desde el micro (chips) al macro (realidad virtual). La página principal sigue lo gratuito, tanto en sus hipervínculos como en las redes. Se limita a una red que no aumenta ni crece exponencialmente al compararse con los principios de Kevin Kelly (2016). Desde el punto de vista geográfico, el sitio está clasificado en el #125. 330 en el compromiso global de Internet. Los algoritmos basados en las redes que utilizan (Facebook y Twitter) y el número de miembros constituidos en ellas no representa una escala de interactividad exponencial. La red se sostiene de manera espontánea como una especie de cierto abandono para el crecimiento de la plataforma. Comparativamente, se observó el sitio web con los datos devenidos de Similarweb, Alexa.com y fanpagekarma, y las interacciones se mantienen sin elementos añadidos de interactividad. El sitio básicamente es un formato estándar sin más elementos de diseño,
Yalitza Therly Ramos Gil 278 contenido, servicios y/o productos. Lo que reafirma el 42,7K, (1,79%) de oportunidades de optimización según Alexa.com. 4.5.2. El Tiempo (eltiempo.com) Según su página principal de Facebook, la opinión de aceptación fue de 17.807 personas, valorada en 3,9 de 5 puntos gracias a una encuesta aplicada por la propia página. La información de su portal estima que tiene 5.920.731 personas que afirman que les gusta la página con un total de 6.184.407 personas que aprobaron mediante un registro gratuito que la siguen. Es importante destacar que, en base del 10% de tráfico de búsqueda a nivel mundial, Alexa y Similarweb, visibilizaron un porcentaje de compromiso global nada mal para unos medios que tienen herramientas de interacción manejadas solo por periodistas. El Tiempo (eltiempo.com) profundiza la interacción con elementos de carácter millennial, centrados en la calidad de la información para una comunidad culta, segmentación que se equilibra con las secciones de unidades de investigación y los productos especializados en la utilización de los géneros periodísticos. También es importante analizar las palabras claves, ya que #marihunamedicinal es un referente contextual típico de un país que padece múltiples circunstancias y coyunturas derivadas de la droga, específicamente la cocaína y la marihuana. De allí, el sentido de apreciar que los motores de búsqueda otorgan posiciones al periódico en capacidad de interacción, búsqueda y comentarios. Esta segmentación originada por la palabra clave en audiencias anónimas y globales permite que exista un crecimiento de visitantes únicos. El contenido informativo igualmente genera reacciones por las estrategias de personificación de la información mediante la posibilidad de compartir, comentar, viralizar y manifestar la noticia en las redes sociales de Facebook y Twitter y cualquier dispositivo móvil y tecnología electrónica. A este medio le resulta llamativo valorar la información para estimar la tendencia editorial de la agenda mediática. La valoración de contenido y la posibilidad que el medio tiene de realizar análisis sobre las interacciones son considerablemente aptas.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 279 Una de las características de observación tuvo que ver con los contenidos publicados están segmentados en nichos culturales en el contexto colombiano, es una tradición de índole educativo. La producción digital les ocupa a mantener que la redacción y creación de titulares no esté cumpliendo la función superficial de colgar información diaria solo para la red, sino que va acompañada de un redactor digital preocupado por el sentido periodístico. En este sentido, el posicionamiento, la interactividad, el tráfico de audiencia, el ranking del periódico y el uso de herramientas emocionales y tecnológicas (vídeos, 360º y podcast) y la conjugación permanente de elementos textuales y visuales en procesos de multimedia y multiplataforma hacen del periódico un medio convergente. Se podría afirmar, entonces, que El Tiempo (eltiempo.com) es un periódico digital convergente y, de alguna manera, híbrido. Dentro de su comunidad en Facebook, hay un solo grupo privado que desglosa la página. En el caso de Twitter, el medio se unió en octubre de 2007. La red está siguiendo a 25.793 usuarios y tiene 6.985.634 seguidores. Mueve un promedio de 540, 4 mil tuits al día y tiene una plataforma multimedia. El Tiempo (eltiempo.com) posee 11.294 publicaciones, 1.577.275 seguidores y 981 seguidos. Las herramientas de interacción (si te encanta, es divertido, te sorprende, te entristece o te hace enojar) aportaron -eltiempo.coma través de sus redes la probabilidad de generar estrategias para registrase con suscripción gratuita. La calidad y medición para acercar al público a través de la interacción se evidenció con el alza de sus seguidores de Twitter en octubre de 2017. La concepción que posee el diario de su audiencia le permitió un grado de empoderamiento a favor de la noción de interactividad comunicacional. La audiencia –condensada en tres meses– mantuvo un tráfico de total de visitas de 51.872, lo que implica un porcentaje muy bajo si se toma en cuenta el desglose en la participación de las redes sociales utilizados por la empresa periodística. De acuerdo con Alexa, el tráfico de audiencia es del 36, 6%, con un porcentaje de rebote de 59,1%. Los sitios que enlazan son 6.487, con una media de 2.490. Está clasificado en el puesto número 1.862 de
Yalitza Therly Ramos Gil 280 compromiso global. Posiblemente este tipo de suscripción gratuita no le funcione mucho con el nivel de compromiso arrojado por FangePageKarma. Evidentemente, que este análisis corresponde a un período determinado, el comportamiento de las audiencias en relación al compromiso, empoderamiento, participación, comentarios e interacción, lo mantuvo en la mayoría de los parámetros evaluados en un el tercer puesto de competitividad en la CA. Las principales palabras claves representan las circunstancias del momento: “el tiempo”, “dólar hoy”, “coronavirus colombia”. Sin embargo, las palabras que generan tráfico de optimización en el sitio son “marihuana medicinal”, “temblores”, “puente Italia”. Las palabras claves de comprador giran relacionadas al deporte: “Colombia versus Argentina”, “Colombia versus Egipto”, “Colombia versus Venezuela”. El porcentaje general del sitio por canal es del 62, 6%. Cuenta con cinco sitios de referencia que hacen enlace a las temáticas del portal. El interés del público en el sitio es de un 35% en el área de ciencias sociales. El 98% de la audiencia visita los vídeos, contenidos y otras comunidades de chat. Según Similarweb, de mayo a julio de 2019, el tráfico compartido fue del 0.9%, con un total de visitas de 51.872, con una duración de visitantes únicos, 09: 25. La descripción general del mercado por consumo de datos en megas, como métrica de medición, resultó en las siguientes categorías: • Por consumo de dirección electrónica: un total de 10M. • Transferencia de e-mail: menos de 1M. • Por referencias: menos de 2M. • Por uso de redes sociales: entre 5 y 6M. • Por búsqueda orgánica: un máximo de 30M. Se pudo observar que la variable de cambio de diseño es proporcional al consumo informativo de la participación de la audiencia como comunidad virtual. Por ejemplo, las catorce secciones de la página del periódico, más las diez de la portada (que hacen un total de veinticuatro hipervínculos por secciones de consumo informativo) están adaptadas a la estructura social colombiana. Como “Unidad Investigativa” o “Huella Social”.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 287 visitas de los usuarios fueron incrementándose anualmente y posterior al tiempo de estudio, que se mantuvo en un 0,35% para el 2017, lo que comparativamente fue incremento para el año 2019 demostrando un crecimiento de usuarios en el sitio web mediante la participación con los comentarios de videos en Facebook que dejaron un total de visitas a través de la red social en el año 2017. En este sentido, el diario de El Comercio (elcomercio.pe) publicó en el año 2019, que el periódico cuenta con la red social de Facebook (@elcomercio.pe) como la red de mayor alcance en el país dentro de las redes sociales de la región, al tener nueve puntos porcentuales por encima de la media América Latina (un 93,2%), según el estudio de la firma de Comscore. Más del 50% de los tuits provienen de El Comercio (elcomercio.pe). 17.471, que se publicaron entre el 1 de octubre al 31 de diciembre de 2017. Se observan dos factores importantes como la frecuencia y las señales ocurridas en el período examinado (tres meses) en la web de Facebook y Twitter. Todos estos datos nos indican que pudo suceder por el porcentaje de incremento de comentarios de videos en Facebook o en su defecto, porque algún post ocasionó reacciones de tipo circunstancial en el país, ya que El Comercio, es un medio de gran influencia en Perú. En un recorrido de análisis comparativo recogido del sitio web se destaca que en diciembre de 2014 había 16,6 millones de visitantes únicos al mes, pasando a 31,3 millones en abril de 2018, y posteriormente a 253'100.000 para el año 2019; con 195'700.000 páginas vistas, mientras lo que se presentó como una contradicción ya que la web dejó de depender de elementos virales, que no iban con la marca, la estrategia utilizada y valores propios para mantener el liderazgo. Cabe considerar que de acuerdo a los resultados de Fanpagekarma, el índice de rendimiento por página lo lidera el sitio web de elcomercio.pe y se mantiene una dinámica por debajo de la efervescencia provocada en los contenidos que arrojaron sus propias agendas mediáticas. Se puede apreciar el top de comentarios que mantuvieron las audiencias durante el mes de octubre de 2017, resaltando los retuits
Yalitza Therly Ramos Gil 288 además de apreciar los enlaces y las herramientas visuales que utilizaron los usuarios. El tráfico móvil fue de un 62% con un porcentaje de 56,4% de rebote. Estimado en un máximo de 08:40 minutos en duración de la visita de los cuales 04:30 son invertidos en los diferentes hipervínculos. Las visitas a escala global fueron de 42,86% con 12,5% en búsquedas de palabras claves. Respecto a la interacción de tuits, esta escala de cuadrante nominal midió la posición del tuit (publicación, post) sin determinar las propiedades de los datos mostrados. Sin embargo, y a pesar de que esta herramienta da suficientes posibilidades de orientar “#Reacción” continúa siendo una estadística que no conlleva a la monetización económica. Se puede deducir que, para obtener el espectro de frecuencias, visitas, compromisos, vistas, post y reacciones de comentarios compartidos y retuiteados por ambas redes brinda tanto una señal de crecimiento, aunque el proceso fue lento y poco integrable por cuando el posicionamiento a escala global y de audiencia fue azarosa. Las frecuencias no fueron constantes en el tiempo y no incursionaron en otras significaciones de interés, como imágenes y textos, que repercutieran en impactos audiovisuales. Por otra parte, la plataforma Alexa mostró datos sobre palabras claves en temas deportivos, colocando el tráfico en las marcas independientes: Depor.com, con un 61% y Perú21, con 55,4%. Apuestan por cambios en los hábitos de consumo, más que por el concepto de disrupción tecnológica (Hyenronimus, 2018). El sitio web elcomercio.pe es un grupo de medios informativos con portafolios temáticos para todas las plataformas, hábitos de consumo, audiencias, redes sociales y aparatos tecnológicos de uso cotidiano de las personas. La plataforma de Alexa colocó a El Comercio (elcomercio.pe) en un puesto global de #2.699, compitiendo con el tráfico de las redes sociales y otros sitios webs como YouTube, Facebook e Instagram. De allí, que su visión esté enfocada en comprender que la transformación digital es un canal más de alcance hacia la audiencia. Definen el negocio en lo que está ocurriendo en el momento, observando el tiempo
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 289 presente y las coyunturas. El Comercio (elcomercio.pe) es un medio informativo cuya redacción o equipo editorial está enfocado en generar contenido de actualidad informativa que sea relevante para la coyuntura informativa nacional y que ponga en contexto los temas que son importantes para el país considerando el alcance a la audiencia. En consecuencia, se entiende el negocio como marca “comercio”, por lo que no podrían definir un modelo de negocio digital de otra manera. Hay un modelo de negocio para El Comercio –como medio informativo– y hay una estrategia de negocio como La Marca para El Comercio como grupos independientes. En definitiva, no hay un modelo de negocio digital como concepción de negocio. Prevalece la marca sobre el negocio informativo. En cuanto al contenido, la marca Comercio piensa sin un esquema de generación de contenidos para el papel y, tiene otro esquema de generación de contenidos, para lo digital. Lo que sí existe es un esquema de generación de contenidos, pensando en la audiencia. Por lo tanto, desde El Comercio (elcomercio.pe), buscan impactar con contenido en múltiples formatos, sea este en papel, en versión digital, mediante audios o, si es posible, con técnicas de inicio de la comunicación humana. A esta afirmación se le suma el enunciado de Cornejo de un lenguaje inmersivo en la cultura, semiótico y tecnológico (2018). Estas herramientas de comunicación pueden entenderse como el humo, en la voz de la gente o en la simbología que fuera necesaria para alcanzar hasta el último eslabón perdido. Hay que asumir que la marca Comercio es un canal de comunicación para hacer llegar el contenido informativo a la gente “de la calle” y a la audiencia virtual. La función es y será informar a la audiencia, dentro de los formatos posibles. Lo importante es llegar con la información. Sin embargo, la plataforma Alexa mostró datos sobre palabras claves en temas deportivos, colocando el tráfico en las marcas independientes: Depor.com, con un 61% y Perú21, con 55,4%. Apuestan por cambios en los hábitos de consumo, más que por el concepto de disrupción tecnológica (Hyenronimus, 2018). Es un grupo de medios informativos con portafolios temáticos para todas las
Yalitza Therly Ramos Gil 290 plataformas, hábitos de consumo, audiencias, redes sociales y aparatos tecnológicos. 4.6. ANÁLISIS DE LAS TENDENCIAS DE LOS MODELOS DE NEGOCIO Convino partir el análisis de los resultados de las obras científicas, informes mundiales y fuentes documentales mediante la categorización que surgieron de elementos importantes, dejando –para más adelante– la cuestión de la concepción de modelo de negocio. Por ahora, se recordará que se analizaron los resultados de cincuenta documentos divididos en veintidós artículos científicos, dieciocho informes mundiales y diez entrevistas en los canales de YouTube. También es determinante conocer que, desde la interpretación de los datos de veinticuatro palabras (categorizaciones) se devela los significados y las razones que están detrás de las concepciones teóricas. Más allá de capturar los motivos subyacentes de las aproximaciones intelectuales, cognitivas, epistémicas, contextuales del filtrado informativo de las diversas fuentes personales, institucionales y colectivas para configurar un nuevo conocimiento. Un resultado clave es que las veinticuatro palabras claves seleccionadas para analizar los documentos tienen que ver con las contradicciones epistemológicas que se circunscriben en el contexto de la investigación y las temáticas que se seleccionaron. Se comprende que esta información es relevante por muchas razones. Sin embargo, antes de seguir adelante con el análisis es meritorio explicar un orden de interpretación de datos. Se muestra la tabla de las veinticuatro palabras encontradas con mayor ausencia en los tres grupos distribuidos en obras científicas publicadas, informes y vídeos. En el orden de mayor ausencia, según se muestra en la tabla 7, estuvieron: Tabla 7. Ausencias totales en los tres grupos de documentos analizados. Palabras Ausencias Criptomoneda: 44 Disrupción 40 Telecomunicaciones: 38 Expansión y monetización 31 Marketing y prensa 29 Plataforma 27
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 291 Comercio e Innovación 26 Periódico 24 Mercado 21 Estrategia 19 Red y Valor 18 Modelo, Negocio 17 Audiencia 16 Tecnología 15 Economía 14 Comunicación 12 Elaboración propia a partir de los resultados de ATLAS.ti. La tabla 7 muestra que, en las tres primeras filas, las palabras “criptomoneda”, “disrupción” y “telecomunicaciones” estuvieron ausentes en los tres grupos de cincuenta archivos. Se destaca que este grupo de tres palabras pertenecen por familiaridad contextual a la dimensión tecnológica. Ahora bien, los tres conceptos se vinculan en la dimensión tecnológica y se aclaran de la siguiente manera: es una interpretación sobre la tendencia que ha sido ordenada entre el capitalismo de mercancía al capitalismo intelectual (Kaku, 2011, p. 5878). Desde la emisión pionera de la moneda virtual del Bitcoin, en enero de 2009, más de 1500 criptomonedas han sido desarrolladas y lanzadas al mercado (López, 2020). La palabra criptomoneda (del inglés cryptocurrency) es considerada como un medio digital circunscrito en la tecnología de cadena de bloques (blockchain). Aunque el mercado de criptomonedas ha evolucionado en los últimos diez años, la mayoría ha tenido relativamente poco éxito (Domínguez y Ruiz, 2019). Las criptomonedas han tenido un éxito desigual por temporadas, al alza en ocasiones y en otros momentos en caída libre. En la gran diversidad de criptomonedas existentes y su poca aplicación, es claramente comprensible considerar la ausencia de este término en la producción científica. Desde la perspectiva del análisis del discurso de los expertos que suscribieron la información documental analizada, los temas basados en negocios, empresas, estrategias, modelos innovadores, comunicación, tendencias de los nuevos medios, tecnología, entre
Yalitza Therly Ramos Gil 292 otros, resultó que el concepto de criptomoneda no estuvo considerado ni como estrategia ni como dinámica de la economía digital. A excepción del informe mundial de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), del año 2018, enfocado en el tema de “Datos, algoritmos y políticas: la redefinición del mundo digital”, donde se mencionó dieciocho veces la palabra criptomonedas. Efectivamente, la ausencia del concepto en los informes de escala mundial dista mucho de concretar plataformas que aceleren la dinámica económica en la prensa digital. Paradójicamente, el informe mencionó la palabra “plataformas” 412 veces, “tecnologías” 343 y “digitales” 308 veces. Aunque es un indicador positivo de acuerdo a los párametros al análisis y la visión del informe, la realidad latinoamericana presenta limitaciones contextuales en orden político y social, tal como se evidencia en el diario.net de Bolivia. Llama la atención que, en el libro blanco de la cultura nipona, por la relevancia de su contenido, intención y creación44, el significado de criptomoneda esté ausente. En consecuencia, la probabilidad de aplicar la criptomoneda basada en la confianza necesaria entre las partes y la sociedad es baja. Para la creación, aceptación y uso cada vez más generalizado de las monedas digitales bajo un paradigma refrescante de dinero que permita la dinamización de asegurar las transacciones, y controlar las transferencias de activos, las mejores economías del mundo evidencian ciertos recelos. Las criptomonedas no tienen bases sólidas a corto plazo. Al menos, no culturalmente (Domínguez y Ruiz, 2019). “Las investigaciones sobre esta industria son aún de escasa relevancia” (López, 2020). Cualquier juego bursátil no basado en bienes materiales se basa en la especulación; en la oferta y la demanda (20minutos, 2020). Precisamente, diecinueve autores generaron contenido sobre modelos de negocio sin tener presente la tecnología blockchain o “cadena de bloques” como aquel proceso informático que fue posterior a la invención de la criptomoneda. Se publicaron veintidós trabajos en revistas de bases de datos indexadas (durante una década posterior al Bitcoin) que no se ocuparon en explicar ni mostraron interés por 44 Satoshi Nakamoto, creador de la mondea digital.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 293 generar la confianza necesaria para la creación, la aceptación y el uso cada vez más generalizado de las monedas digitales como una estrategia de monetización de la información (Domínguez y Ruiz, 2019). A pesar de dos décadas de anuncios contantes de los futurólogos en advertir que la era digital es una característica de lo inorgánico de la materia, la academia y las instituciones especializadas en el ámbito económico y comunicacional ignoraron el concepto como un cambio serio. Evidentemente, se podría objetar que una muestra de cincuenta documentos divididos en cuatro años, es relativamente baja, pero no por ello la crítica específica en materia de trayectoria puede quedar desconocida. El concepto de disrupción es de sumo interés en este análisis. Es el segundo término más ausente en toda la documentación. La omisión textual del término en las obras científicas e informes se alejan de constructos teóricos de base tecnológica que suponen las mediciones significativas de la evolución. Las empresas periodísticas e informativas supusieron la innovación disruptiva generada por las tecnologías, procesos y sistemas en la gestión de la información de los metamedios para reequilibrar sus modelos de negocio y redes de valor (Campos-Freire, 2015). Los informes mundiales y los vídeos no observaron la tecnología disruptiva como la aparición de productos y servicios. Las estrategias han sido un camino formal de adaptación e hibridez (Evangelista, 2010) que llevó la convergencia a técnicas de quienes acceden a la posibilidad de utilizar las herramientas digitales, mediante reestructuración, innovación, segmentación y optimización de los diferentes sistemas y mercados (Campos-Freire, 2014). Ciertamente, el término de disrupción está fuera de los informes, artículos y vídeos analizados, pero también se hizo empírico para la prensa anglosajona (Rosaleny, 2014, p. 4) con cabeceras como The Wall Street Journal, The New York Times, USA Today, Los Angeles Times, Daily News, New York Post, The Washington Post, Chicago Tribune, The Denver Post y Newsday; y teórico para la prensa de los países miembros de la CA. Cabe señalar que, hace una década, tampoco lo estuvo tan entendido en la prensa digital europea (Ferrera, 2012).
Yalitza Therly Ramos Gil 294 Considerando los resultados de la categorización de palabras en los documentos analizados por el programa de ATLAS.ti, tanto la disrupción como la tecnología monetaria (criptomonedas) han estado profundamente desconocidas por más de una década para las empresas informativas. En consecuencia, el futuro de sostenibilidad de la prensa digital se coloca entre una franja de la innovación disruptiva y la apuesta a los desafíos del futuro, reconociendo que los conceptos “disruptivos”, “criptomonedas” y “digital” provienen de la economía. En América Latina, el resultado de la innovación disruptiva es definida como el ecosistema de infraestructuras y prestaciones, plataformas y dispositivos de acceso (Katz, 2015). Para la prensa europea, este concepto se ha experimentado como sinónimo de la gestión, entendido desde el concepto de metamedio social (Albarrán, 2014; citado en Campos-Freire, 2015, p. 4). Pareciera contradictorio el pensamiento de Negroponte con los resultados analizados por el programa ATLAS.ti. Desde un análisis de contenido de los cincuenta documentos se puede deducir que la prensa digital tampoco se ha ocupado de profundizar el concepto como una estrategia disruptiva frente a una estrategia sostenible a futuro, a fin de competir contra una tecnología dominante y buscando una progresiva consolidación de mercado. El tercer término que resultó relativamente ausente fue el concepto de telecomunicaciones. Lo cual abre un interés especial y profundo en el análisis. Si bien resulta improbable que haya una causalidad directa entre estas ideas de la teoría de la física cuántica (De la Torre, 2008), el sistema periodístico (De Aguinaga, 2017) y la economía digital, sería también absurdo pensar que las telecomunicaciones no es un asunto de la prensa digital45. El significado más limitado como referente teórico es expresar que la telecomunicación es “transmisión y recepción de señales de cualquier naturaleza, típicamente electromagnéticas, que contengan signos, sonidos, imágenes o, en definitiva, cualquier tipo de 45 Es tan absurdo como repetir que Michio Kaku habló del futuro de la física en el año 2011 y hoy se vive esa predicción con el Covid-2019 en el año 2020.
Capítulo 4: Análisis e interpretación de los resultados 295 información que se desee comunicar a cierta distancia” (Diccionario Español de Ingeniería, 2014). Aunque pareciera que el análisis lleva a una polaridad que va desde lo básico a lo profundo, no es cierto. La idea es relacionar las extrañas contradicciones aparentes entre los resultados de los documentos con la experiencia de la prensa digital de una década atrás, que fue explorada en las categorías terminológicas, en las obras científicas y en los informes mundiales de hace cinco años. Comprender esta relación con el presente del Covid-19 dedica relevancia científica y se explica por qué. A la hora de entender el referente de “telecomunicaciones” como la palabra que se omitió en el tercer puesto dentro de las categorías de 24 palabras, en los cincuenta documentos, hace que se comprenda como una alternativa que va más allá de la realidad teórica, crítica e interpretativa. Integra la trascendencia. Sin embargo, el interés del análisis es profundizar por qué el referente “telecomunicación” tiene una lógica de omisión en los treinta y ocho documentos que la descartaron. Esto no quiere decir que se obvió información histórica y teórica para precisar la explicación. Para concretar, se puede alegar que la “telecomunicación” no está considerada como un modelo de negocio, sino como un sistema adaptado a campos disciplinares e ingenieriles. Las estrategias empleadas en ella han sido empleadas como el diseño análogo de infraestructura para la transmisión del mensaje. La visión de este campo en la prensa digital se conformó con sus propios límites teóricos. Las empresas digitales ven los modelos de negocio con elementos que conforman un sistema de ingresos a través de proposición de valor, cliente objetivo, canal de distribución, relaciones, configuración de la cadena de valor, competencias esenciales, red de socios y estructura de costes (Osterwalder, Pigneur y Tucci, 2005, citado en Campos-Freire, 2011). Este esquema de representación (Campos-Freire, 2011) se considera innovador y, por ello, se adapta a nuevas estrategias. Con todo lo aportado, se reitera que la omisión del referente “telecomunicación” no se considera como una estrategia de negocio para las empresas informativas de la prensa digital. Ahora bien, dentro
Yalitza Therly Ramos Gil 296 de la lista de omisiones se puede comprender por qué los conceptos “medio”, “digital” e “información” se mencionan explícitamente, haciendo una paradoja la visión entre las plataformas digitales, las telecomunicaciones y los modelos de negocio. Es de suma importancia destacar que las palabras “modelo” y “negocio” tiene una presencia dentro de los cincuenta documentos del 31% en los documentos. El término “estrategia”, por su parte, del 34%. Un modelo de negocio, en definitiva, se considera todavía como un instrumento de dirección estratégica para hacer compatible el valor de un producto y una empresa con su estructura de costes y objetivos de ingresos. Y el desarrollo de un modelo presupone elecciones (políticas, activos y gobernanza) y consecuencias, según precisan también Casadesus-Masavell y Ricart (2007). 4.7. ANÁLISIS CATEGORIZANDO EL MODELO Y LOS CUATRO DIARIOS Pese a que esa es una recomendación documental, el análisis abordará brevemente el contexto para luego discernir el comportamiento del medio desde los resultados mencionados. La prioridad es dejar claro el análisis conceptual desde un campo cualitativo. Categorizar el modelo para este medio digital resulta una tarea muy compleja ante la ausencia participativa de sus editores y gerentes y la falta de producción cientíca. Sería inaporopiado, además, que, a la luz de los resultados de FanPage karma, de Alexa, de Similarweb, de las observaciones del diseño y estructura de su página principal, se emita una definición de esta naturaleza. Efectivamente, los cuatro medios digitales convergen en adaptaciones digitales. Puede decirse que definir el medio digital El Diario de Bolivia es un medio generalista de corte temático sociopolítico y tradicional y sin manifestaciones vanguardistas. Se presenta a un gran público, pero con temas muy locales, los intereses sociales de orden internacional encabezan pocos espacios en su portal. La fortaleza del medio son los clasificados, creando visitas en los usuarios, lo que hace que su digitalización sea insostenible. Aunque este medio presenta herramientas de la digitalización y convergencia tales como las redes sociales, suscripciones, ventas de contenidos, los clasificados, estrategias de ofertas, el valor de la
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 303 Categorías empíricas que, mediante la navegación directa en páginas webs, se observaron a través de una navegación de Google Chrome. Se revisaron hipervínculos identificados correspondientes a las versiones webs que publicaron la información del coronavirus de manera confiable y la revisión literaria de autores. En concordancia con lo escrito, la medición de los modelos de negocio en tiempos de COVID-19 fue realizada con criterios de confiabilidad (Sampieri, 2016), criterios espaciotemporales (Kaplan y Saccuzzo, 2013) y criterios predictivos, basados en las categorías discursivas de los entrevistados, la hipótesis y los parámetros estudiados en la literatura empírica, contextual y epistemológica. Los criterios de confiabilidad están representados en la seriedad y selección de las fuentes. Los criterios de validez espaciotemporal van más allá de la cronología y la concepción de concurrencia expuesta por metodólogos son aspectos de pensamiento expresados en los límites del lenguaje. El criterio predictivo se fija en el futuro y se habla de validez predictiva (Sampieri, 2016, p. 235). Todos estos eventos se analizaron de acuerdo con las reglas de criterios de medición (Stevens, 1951). Desde luego, no se asignan a los objetos, sino a sus propiedades cualitativas (Bostwick y Kyte, 2005). La credibilidad y calidad de la información estarán derivadas con las versiones oficiales de organismos internacionales que protagonizaron las actuaciones de los Estados y gobiernos del mundo: OMS, SIP, UNESCO, Banco Mundial, Wan Infra. El grado de confiabilidad de las webs observadas se validó con los tres criterios cualitativos mencionados (confiabilidad, concurrente y predictivo) y con la hipótesis mencionada que prácticamente tiene los mismos criterios de medición para todo el cuerpo de la tesis. Es decir, describen la esencia de la validez relativa al criterio (Sampieri et al., 2013; Kellstedt y Whitten, 2013; Ward y Street, 2009). En efecto, los modelos de negocio en tiempos de pandemia mostraron en el año 2020, el verdadero arquetipo funcional de la ciencia de la comunicación: la debilidad del sistema periodístico. Sistema que funciona con la información, es decir, con las teorías de la información, el mercado, el comercio electrónico, la ciencia y la premisa de la
Yalitza Therly Ramos Gil 304 responsabilidad social en aspectos como verdad, libertad, noticia y hecho. En este complicado escenario, se encuentra el periodismo y un gran número de startups que se vieron sorprendidas por un escenario nunca antes vivido (Mapfre, 2020). Se aceleró la cultura digital, dando paso a la época con escenarios y herramientas de teletrabajo, televenta, telemedicina, teleperiodismo, comercio online, metodologías disruptivas, aprendizajes asincrónicos y sincrónicos y toda una reingeniería en un orden mundial que conllevó a las sociedades periodísticas a adentrarse en “Alicia en el país de los cuantos” (Gilmore, 2011) desde la visión de lo grande y pequeña de la mente humana (Penrose, 2006). Aunque esta investigación responde al propósito de una metodología establecida en un contexto particular, en el alcance de la investigación, se pueden observar ciertas causas de los eventos y fenómenos físicos o sociales implicados en el caso del COVID-19 y que ponen en duda las técnicas del periodismo. Explicar por qué ocurre un fenómeno y en qué condiciones se manifiesta da un sentido de entendimiento del fenómeno al que se hace referencia. Sin embargo, analizar profundamente el tema en cuestión es una tarea ardua y no es objeto de esta investigación, pero, por rigor científico, el alcance de algunos factores que señalan la posibilidad de influencia tanto para la hipótesis como para los elementos centrales de la metodología han revelado ciertos resultados que le da un rasgo distintivo de actualidad, con énfasis en el planteamiento de los entrevistados (Latorre, Acín y Baron) sobre aclarar y diferenciar la teoría de la información en física cuántica y la intención de mostrar la alteración del sistema de información periodístico. La teoría de la Información Cuántica es una forma muy científica de expresar como se compone a nivel atómico (fotones, electrones y las leyes que sigue), a ese nivel, se produce un cambio sustancial en todo procesamiento de información, pero eso se da en el ámbito de lo muy pequeño, de lo preciso. Desde ese punto de vista, hay un cambio sustancial, de cómo los humanos reciben información y la procesan. La teoría de la información
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 305 cuántica produce un cambio tecnológico que afecta al mundo de las comunicaciones, el secreto es aplicarlo de forma eficiente. Sin duda, va a alterar la economía y muchísimas cosas. La computación cuántica está aquí para hacer un cambio disruptivo tecnológico, ahora, yo no sé si eso, afecta los procesos de comunicación entre humanos (Latorre, 2018). Por razones que no son fáciles de entender desde el punto de vista ontológico de la física cuántica (Ball, 2018, p. 127), el estado del conocimiento que se deriva de ella (p. 138) y todas las propiedades para la comprensión de la teoría (p. 131) trastocan los aspectos del sistema periodístico. Por ejemplo, se pueden mencionar las paradojas, el impulso de la tecnología y “la forma” de observar los acontecimientos del Covid-19. Procesos que están entrelazados informativamente con la visión cuántica. Lo que integra a ambas teorías de información (la del periodismo y la cuántica) es al observador. Es la base de medición del sistema periodístico y de la teoría de la física cuántica que convierte al observador en el estado del conocimiento ontológico por naturaleza. La revisión literaria puede despejar el camino para respectivas ramas del conocimiento: el estallido de las noticias falsas y la conformación de un orden en la nueva economía. Sin embargo, no se trata de crear un marco conceptual ni contextual, sino de reflexionar un contexto como caso particular a partir de la hipótesis. Ciertamente, los expertos en las entrevistas realizadas no podían revelar un acontecimiento como evento futuro llamado Covid-19. Empero, surgen cuestiones vitales exploradas que se refieren a antagonismos consiguientes. Innegables variables en dominios aparentemente separados del intelecto que pueden optar a discrepar y reforzar las conclusiones de la investigación. En consecuencia, los eventos centrales de los modelos de negocio de los medios informativos impresos y digitales llevaron a ambas concepciones a replantearse nuevos desafíos. La impresión del papel y la profesión en el ámbito digital de una economía casi en quiebra, tal y como reportó por el Informe del Banco Mundial (2020). El impacto del Covid-19 cambió notablemente la industria de medios con una huella muy fuerte sobre las ediciones impresas (Guerra,
Yalitza Therly Ramos Gil 306 2020, World Association of Newspapers and News Publishers). La información como eje transversal alteró la ciencia y la economía, fusionando con ello, una alianza intrínseca de la industria tecnológica con la calidad informativa, haciendo que las organizaciones dependan más que nunca de la tecnología (Ernst & Young Global Limited, 2020). El paradigma científico con la realidad social desnudó las aberraciones del periodismo. Esto ya lo dijo dos décadas atrás Bill Gates (1999), cuando habló de pasar a la hibridez de la empresa para consolidar un nuevo modelo de negocio. No era otra cosa que adecuarlo a “un sistema nervioso digital que ponía en práctica la oficina sin papel, conforme avanzara Internet, se dirigía la fuerza de los datos hacia las empresas, desarrollando a la par, elementos que les proveerá información necesaria para ganar mercado o permanecer en él; marcaría así la eliminación paulatina del soporte papel. Una especie de profecía intelectual que quebraría los cimientos tradicionales de la industria cultural con la llegada del Covid-19. Colocar la trilogía “economía, tecnología y lenguaje” en una nueva narrativa entre “ciencia exprés del periodismo” y una sociedad hiperconectada, hace posible múltiples errores que se colocan en la cadena de valor, el riesgo y la demanda (López-Goñi, I., 2020). 5.1. LA ALTERACIÓN FRENTE A LA NORMALIDAD De Aguinaga (2017) explica que “la base actual del sistema periodístico dominante es la alteración frente a la normalidad, con tres aberraciones inherentes: el Periodismo como estado de modificaciones de la realidad, el Periodismo como satisfacción de la demanda y el Periodismo como actitud apriorística” (p. 17). En este sentido, la alteración frente a la normalidad se analizará desde el caso concreto del Covid-19. Las empresas informativas, agencias de noticias, medios digitales, metamedios y –prácticamente– el sistema periodístico (en el formato de nueva ecología) demostraron que tuvieron que replantearse condiciones diferentes a la realidad. Imaginar al profesional, la profesión y el medio, nuevas salas de redacción, nuevas formas de buscar la verdad, nuevas historias; nuevos
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 307 hechos. Adaptarse a un cambio abrupto para resaltar que no estaban preparados para soportar una crisis de salud a escala humanitaria46. En este orden se puede aclarar que el periodismo, como satisfacción de la demanda, analiza qué se requirió en la prensa digital, durante la emergencia sanitaria. El valor y la información a nivel de profesión, experiencia, comercio, empresa y marketing. El periodismo, como actitud apriorística, analiza las contradicciones del sistema periodístico y su relación paradójica con la teoría de la información cuántica. Por ejemplo, la práctica y el ejercicio del periodismo ejercido durante la cuarentena de la pandemia, poniendo a prueba la capacidad de analizar la ciencia de datos y las probabilidades comunicacionales de predecir los acontecimientos e interpretar las fuentes. 5.2. EL PERIODISMO COMO ESTADO DE MODIFICACIONES DE LA REALIDAD El siglo XXI ha sido testigo de una deslumbrante expansión de las fronteras del conocimiento científico en el campo de la ciencia. Cuando el conocimiento se enfrenta a los cambios, existe la tendencia – demasiado común– de creer que converge en un cierto misticismo. En todo caso, “es importante repetir la advertencia de que dicha asombrosa característica de los sistemas cuánticos responde a criterios científicos teóricos y experimentales rigurosos y no da sustento a ningún fenómeno “paranormal” entre la ciencia seria” (De la Torre, 2008, p. 89). Tampoco existe nada nuevo ni provocador de un auténticamente nuevo periodismo que no estuviera regido por la alteración (Aguinaga, 2017, p. 1). Lo trascendente es que el avance tecnológico en la nueva economía rompe con el esquema de la objetividad periodística en las empresas informativas y, por ende, modifica la estrategia de negocio. En la historia de la ciencia, no ha habido tanto conocimiento sobre un virus luego de dos meses de haberse descubierto (López-Goñi, 2020). Por la urgencia del tema de salud mundial, la emergencia sanitaria obligó a que los hechos tenían que ser contados, relatados y 46 Coloquio sobre periodismo científico en tiempos de Covid-19, al cierre de la semana de la libertad de prensa 2020 organizado por la UNESCO.
Yalitza Therly Ramos Gil 308 narrados desde las condiciones que se imponía. Esto es, ver las nuevas relaciones sociales y resolver los problemas de un mundo interconectado (Network Science Institute (NetSI), 2020). Ilustrar la complejidad de la situación colocó a las ciencias en la necesidad de un criterio que las diferencie de los actores, de otros sistemas sociales, y de la descripción y explicación del mundo (Donsbach y Ruiz, 2014, p. 12). En el campo del periodismo, el papel, el periodista y la información como mercancía se sometían a una prueba de fuego con la posibilidad de mantenerse en un modelo de negocio sostenido por décadas. El Covid-19 dio el tiempo perfecto para determinar la grandeza de la histórica industria cultural de los medios impresos, televisivos y radiales. Un antiguo orden de interpretar una historia cultural – alta y paradójicamente– híbrida. La modernidad después de la posmodernidad (Canclini, 2001). Sin embargo, los grandes científicos de la historia (Einstein, Eddington, Bohr, Planck, Heisenberg y Pauli) rechazaron, por el lado de la física, la idea de que la ciencia demostrase o alentase siquiera el misticismo que rodea una realidad objetiva (Wibert, 1987). Lo que, desde el punto de vista crítico y fragmentario, fue una heterogeneidad multitemporal de la cultura (Canclini, 2001, p. 78), convivió con el tránsito de la hibridez tecnológica a modo paulatino. La información – contrastada o no– se difunde a un ritmo vertiginoso, provocando brechas en los contenidos de generar las noticias confirmadas, hechos noticiosos que alarman, desconciertan y se viralizan causando impacto. La poca calidad informativa atenta contra cualquier gestión empresarial que poco ayuda a gestionar la crisis en tiempo real. En la demanda, no se trata únicamente de moldear un nuevo modelo de negocio híbrido, sino de cuestionar a una realidad que exige una dinámica humana que utiliza las herramientas de las ciencias sociales, computacionales y algorítmicas para preguntar cómo podemos organizar mejor la sociedad, el gobierno y las empresas (Network Science Institute (NetSI), 2020). La técnica periodística de las “siete w” (Echeverri, 2010) responde a un sistema de clasificación que trata de proporcionarnos un imago mundo (Aguinaga, 2017). La necesidad de compartir datos de una
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 309 emergencia de salud pública de importancia internacional apresuró todo un sistema informativo que desempeñó un papel clave en informar a la población y promover comportamientos para que las personas pudieran proteger su salud y la de sus seres queridos (Organización Panamericana para la Salud, guía para periodistas, 2020). La urgencia del tema permitió que se publicaran numerosos trabajos que explicaran en tiempo real qué era el virus y qué estaba sucediendo en el mundo: detalles que mostraran y satisficiera la curiosidad y tranquilidad humana, relatando el origen del virus; artículos que demostraran que el virus no se había escapado de ningún laboratorio; publicaciones científicas que difundieran que el coronavirus era responsable del síndrome respiratorio agudo grave que surgió en 2002 (SARS-CoV) que pasó de los murciélagos a las civetas y de estas a los humanos y su relación con Oriente Medio (MERSCoV), aparecido en 2012 (López-Goñi, 2020). El surgimiento de noticias falsas era alarmante (Unesco, 2020): por una parte, no pasaban por los controles de calidad habitual de los repositorios de las revistas científicas y, por otra, “los métodos bioinformáticos y las bases de datos llegaban a una conclusión bien distinta: lo más probable era que el intermediario del SARS-CoV-2 fuera un mamífero o un ave, no una serpiente” (López-Goñi, 2020). […] el repositorio bioRxiv ha publicado en su web un mensaje de aviso, en el que se recuerda que los numerosos trabajos que se están recibiendo sobre el nuevo coronavirus son informes preliminares que no han sido revisados por pares y que, por tanto, “no deben ser considerados concluyentes, ni guiar la práctica clínica ni el comportamiento relacionado con la salud, ni ser comunicados en los medios como información verificada”). De hecho, varios de estos “artículos exprés” ya han tenido que retirarse porque se ha detectado que contenían errores (p. 2). En los hechos suscitados por el Covid-19 y desde la perspectiva del sistema periodístico como modificación de la realidad, las 7 w denotaron en los medios de comunicación la debilidad como técnica,
Yalitza Therly Ramos Gil 310 tanto en el ejercicio profesional como en el funcionamiento editorial de la empresa periodística. El pronunciamiento de la OMS fue decisivo cuando declaró a todos los Estados del mundo que el brote del virus era una pandemia. Los periodistas y las empresas no podían acceder a las fuentes. La comunidad científica no tenía claridad en el tema. Los gobiernos solo se reunían por la “cuarta pantalla” y las recomendaciones y prohibiciones generaron confusión informativa en torno a la credibilidad de las fuentes (López-Goñi, I., 2020). Las redes sociales difundían información de la prevención del contagio por formas diferentes: memes, post, textos, SMS… Mensajes viralizados con síntomas poco claros: Las noticias corrían cargadas de contenidos caóticos en revistas científicas; la prensa digital generó contenido del periodismo de datos con fuentes no contrastadas; los periodistas estuvieron tratando de analizar una ciencia de datos no confirmada por la comunidad científica (Unesco, 2020). En líneas generales, la información del virus fue abismal. Las noticias se relataron caóticamente desde una base seudocientífica. Se dijo incluso que el virus podía mutar y que era de doble cepa, un patógeno, un genoma, un organismo, una molécula, una célula y una proteína. Los medios del ecosistema digital también se pronunciaron con la procedencia del virus, anunciando en diferentes plataformas informativas, que el virus se originó de un reservorio de animales, tales como serpientes, murciélagos, aves, monos y civetas de disímil procedencia geográfica: EEUU, Canadá, Taiwán, China y Mongolia. Todo con el fin de descartar similitudes de investigación en las enfermedades de tipo SARS-CoV y MERS-CoV. Por su parte, revistas científicas acreditaron trabajos fidedignos, como Journal of Medical Virology y Science Review Xiaolu Tang. También, instituciones como la Academia de Ciencias Médicas de Shandong, la Universidad de Bioingeniería de Wuhan, la Universidad de Pekín, la Universidad de Michigan, entre otras. Fundaciones y farmacéuticas multinacionales, como Johnson & Johnson y Johns Hopkins. A ello se le suma la pugna de la vacuna en Fase. Moderna, Pfizer y BioNtech, Johnson & Johnson y Novavax. CanSino Biologixs,
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 311 Sinopharm. A ello se le suma universidades e institutos. Por mencionar, solo algunos, datos y fuentes (AP, Reuters y DW, 2020). A partir de esta experiencia mundial, el periodismo tendrá la difícil labor de seguir sosteniendo el paradigma de la objetividad periodística. Si a esta distorsión de la realidad se le añaden los principios de la teoría de la información cuántica, las relaciones de convergencia teórica avanzarían rápido. A la luz de la teoría de la información cuántica, el experimento Covid-19 planteó la imposibilidad de generar noticias objetivas, rigurosas, confiables y de calidad. Ante una realidad compleja, la distorsión de esa realidad fue mayoritariamente informativa. Es lo que, en la teoría de la información cuántica, se llama colapso de función de onda: un problema de medida y del observador porque en el sistema periodístico de una economía digital, el modelo de observación presenta un problema claro de procedimiento en la relación-hombre-naturaleza-máquina. En el experimento del Covid-19, la información surgió con cierta paradoja: “Ningún fenómeno es un fenómeno hasta que se observa” (Wheeler, citado en Ball, 2018). La tecnología en sí misma no muestra la noticia como verdadera, pero sí se muestra consistente. Es, por ello, que la tecnología tiene mayor campo en la inteligencia artificial. La inteligencia artificial está cambiando todo y de ahí al más alto debate ético que es muy importante y tiene que hacerse, sobre todo, porque la economía está siendo alterada por la influencia del mundo cuántico (Latorre, 2018). Véase la siguiente tabla 68: Tabla 9. Sistema de clasificación del periodismo digital. Principios cuánticos Sistema Periodístico Economía digital Incertidumbre Alteración frente a la normalidad Bit y criptografía Entrelazamiento Sinécdoque Dispositivos que utilizamos para su almacenamiento y procesamiento. Superposición Manifestación por conjunto Computador cuántico Observador Observador Paradigma en el modo en el que concebimos la información Medida Miniaturización de los dispositivos de información Algoritmos y códigos. Elaboración propia.
Yalitza Therly Ramos Gil 312 El Covid-19 no podía ser observado como un hecho periodístico sólido. La observación afectó simultáneamente la información. Esta característica de “observador” en aislamiento secuenció simultáneamente el entrelazamiento de unidades de información (bit) en experiencias directas por la gracia de la hipertextualidad y los hipervínculos. “El fenómeno tiene su lógica. Las empresas automatizadas suelen ser más eficientes y eso les da ventaja sobre otras empresas” (De Zarate, 2020). La generación automática de noticias y el tráfico de audiencias en la prensa digital acelera la competencia generada de otras empresas que adoptan transformaciones eficientes de la automatización. La empresa informativa que consigue lo mismo con costes menores, a través de herramientas como Alexa, chatbots, drones, apps, hologramas y plataformas multimedia, sobreviven eficientemente a las crisis provocadas. Los desafíos que las empresas informativas afrontaron durante la pandemia del Covid-19 fue de extrema incertidumbre (Coloquio sobre periodismo científico en tiempos de Covid-19, Unesco, 2020). Se necesitó de una avanzada técnica periodística en el uso de la automatización, inteligencia artificial y un eficiente conocimiento del periodismo científico para desenfrenar los falsos contenidos en las redes sociales y detectar la información en las bases de datos (Unesco, 2020). La desinfodemia47 alimentó la pandemia, posteó contenidos falsos y se valió de desembolsos económicos para frenar el flujo informativo. El uso de dispositivos fue esencial en el periodismo remoto. Las dinámicas que movilizaron la pérdida de la técnica y la objetividad periodística determinaron un catálogo de imágenes, metáforas, sentidos, contenidos, clasificaciones y elementos dentro del marco del estado del conocimiento (Informe, Periodismo, libertad de prensa y COVID-19, Unesco, 2020, OPS, 2020 y Wan Infra, 2020). 47 La OMS ha identificado esta “desinfodemia” como una verdadera “segunda enfermedad” que acompaña a la pandemia del Covid-19: “una sobre abundancia de información, algunas veces precisa, otras no, que dificulta que las personas encuentren fuentes fidedignas y orientación confiable cuando la necesitan”
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 319 El Covid-19 es el único virus que se mediatizó como noticia de interés público mundial en tiempo real. Dio elementos aleatorios para el periodismo de carácter espaciotemporal que minó las estrategias de negocio, pero consagró un camino: la verdad hay que decirla; no es suficiente saberla. Es conocer las herramientas para decirla. La prensa de hoy es un sistema artificial que piensa. Ese pensamiento es del periodista, el profesional que transfiere, procesa y responsablemente, transmite los datos. Dados los errores evidentes que se han cometido al subestimar el futuro, ¿cómo podemos empezar a configurar una base científica sólida para nuestras predicciones? (Kaku, 2011). El periodismo se mostró con poca capacidad de rigor científico que tuvo para contrastar, confirmar y comprobar la información desde una actuación de periodismo investigativo y científico. Le correspondió validar el conocimiento. No se trata de un periodismo predictivo, pero sí de mejorar el estado del conocimiento. El Covid-19 no fue un relato contado por abuelos sobre ciencia ficción de hace 40 años. Sin embargo, el Covid-19 es un virus que, hasta el momento, tiene una tasa de mortalidad general de 2.3%, según el estudio más completo realizado por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades (CCDC). El Centro Johns Hopkins de Ciencia e Ingeniería de Sistemas creó un mapa interactivo que reporta en tiempo real los casos de coronavirus (2019-nCoV) en todo el mundo con un alcance de infectados a largo plazo hasta que se descubra la manera de frenarlo y la aplicación total de la vacuna a escala planetaria.
Yalitza Therly Ramos Gil 320 Figura 35. Mapa Interactivo del Centro Johns Hopkins. Fuente: University Medicina Johns Hopkins El objetivo del mapa es ofrecer datos fiables actualizados y combatir la desinformación. Cualquier usuario puede explorar dónde y cuándo se han producido los brotes. Así como también leer cuántos pacientes se han recuperado y cuántos han fallecido. La cuestión es que, en la experiencia mundial reciente, ¿cómo se prepara el periodismo y las escuelas de periodismo para sostener las estrategias de negocio ante un mundo inesperado? Es interesante leer, por ejemplo, ciertas predicciones dadas hace seis años (Kaku, 2011, pp. 34-38): Algunos también pronosticaron la “ciudad sin gente”. Varios futurólogos predijeron que las teleconferencias vía internet harían innecesaria la presencia física en las reuniones de negocios, por lo que no sería necesario desplazarse. De hecho, las poblaciones urbanas se quedarían en gran medida vacías, convirtiéndose en ciudades fantasma, ya que la gente trabajaría en casa en vez de acudir a la oficina. De igual modo, veríamos el aumento de los “ciberturistas”: comodones que se pasarían el día tumbados en el sofá, recorriendo el mundo y viendo los lugares de interés turístico a través de internet en sus
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 321 ordenadores. También tendríamos “cibercompradores”, que dejarían para el ratón del ordenador el esfuerzo de caminar. Las avenidas comerciales irían a la quiebra. Asimismo, los “ciberestudiantes” recibirían todas las clases en línea, divirtiéndose a escondidas con los videojuegos y bebiendo cerveza. Las universidades cerrarían, porque ya no interesarían a nadie. En definitiva, la actitud apriorística del periodismo urge del cambio del pensamiento clásico al pensamiento cuántico. 5.5. LOS EXPERTOS Y LA TENDENCIA DE LOS MODELOS DE NEGOCIO Las comunidades académicas y empresariales consideran las realizaciones científicas universalmente reconocidas como soluciones que proporcionan respuesta cada cierto tiempo. El concepto de modelo de negocio tiene significado y trayectoria en el mundo de la economía. En la prensa digital, la definición ha tomado fuerza a través de la nueva economía. No se puede negar el hecho de los cambios y oportunidades que han tenidos los medios de comunicación más importante del mundo (Evangelina, 2015), como The New York Times, The Washington Post, La Vanguardia, El País, The Financial Times, The Economist y grupos empresariales de otros continentes, para afirmar que el modelo de negocio sigue funcionando (Goyanes, 2013). Al parecer, la abundante teoría sobre el significado de modelo de negocio pretende aproximarse a experimentos relativos a la sociedad de la información, construyendo y diseñando modelos para que la actividad fundamental de productos y servicios se trasladen como ideas de éxito (Ricart, 2008). Los expertos y teóricos implícitamente añaden que “no hay modelo plausible, hay modelos interesantes” (Arauz, 2018). Sin embargo, el problema fundamental de permanecer en la pretensión de sostener un modelo de negocio, en la particularidad de la empresa con la convergencia e hibridez, se centra en los propios límites teóricos (de los gerentes, empresarios y profesionales del periodismo) para expandir el mercado basado en estrategias del futuro: un mundo sin distancia (Clarke, 1964) que posicione la prensa sobre la idea del traslado instantáneo de la información –teletraslación y teletransportación– y
Yalitza Therly Ramos Gil 322 un mundo de información predictiva, científicamente analizada por el periodista y por el profesional de la ciencia de datos. Porter (1996; citado en Salas-Fumás, 2009) Campos-Freire (2015) y Acín y Latorre (2018), analizan que las nuevas tecnologías de la información y de las comunicaciones dan lugar a configuraciones cada vez más complejas en las actividades donde se concreta la estrategia de la empresa. Pero este añadido no tiene la misma relevancia en el contexto de los países de la CA como para el resto del continente americano y europeo. Las asimetrías económicas y políticas de los modelos de negocio no son puramente económicas ni puramente políticas; también son culturales y educativas, en especial en la ética para el uso de ellas. El modelo de una empresa periodística seguirá siendo parte del mercado. La prensa de Colombia, Ecuador y Perú tendrá una transición mucho más pronto a la imaginada para la presencia digital como vía alterna (Cornejo, 2018; Hienronymus, 2018). La incorporación de Bolivia es lenta y excesivamente antagónica en los atrasos tecnológicos y periodísticos. Los modelos no han podido ajustar totalmente los contenidos en soporte físico hacia el digital. Luego del Covid-19, la prensa tradicional padeció el lado oscuro del papel proféticamente anunciado por décadas (Gates, 1999; Kaku, 2011; Negroponte, 2016; Gómez, 2018). Los modelos de negocio tradicionales y los usuarios que se muestran dispuestos a pagar por contenidos de calidad, seguirán determinando en qué medida estos nuevos modelos de negocio podrán ser viables y llegar a convertirse en una alternativa real y atractiva frente a la piratería (Nafría, 2018; Barreto, 2017; Campos-Freire, 2018; Rivadenerira, 2018; Arauz, 2018; Bustos, 2018). Hasta, ahora, esta característica sigue siendo común para los pensadores empíricos y académicos del mundo de la prensa digital que analizan contextos específicos. Aunque exista un optimismo asiduo de velar por el futuro del periodismo con calidad y éxito, los resultados de esta investigación mostraron grados mínimos de avance en el tratamiento de generación de conocimiento e invención tecnológica. El 99% de los entrevistados
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 323 desconocieron la utilidad práctica de elementos futuros al servicio de la prensa digital y de la sociedad. La predicción teórica para el futuro de la prensa digital en los países miembros de la CA y los medios de referencia estudiados están encaminados a la hibridez y modelos no sostenibles por causas de factores externos como la pandemia mundial, que los ha dejado agonizando. Más que aseveraciones de futurólogos, la experiencia humana testificó la debilidad del sistema informativo a todas las escalas; con excepción de Enrique Cornejo, quién dejó en entredicho la probabilidad de la transformación de la prensa digital desde la fusión simbólica del mágico mundo del lenguaje y la tecnología en la cultura de inmersión tecnológica. La salida a la inserción de una nueva economía depende del nivel de avance científico y de invención I&D. Ya no es tanto la adaptación de formatos de la prensa para Internet. Ahora se trata de inventar la estrategia de economía desde y para una sociedad de la información que fue debilitada por un virus. Ya que podría volver a ocurrir su parcial desaparición como organismo (Harari, 2014, 2016). Martin Barón, gerente editor de The Washington Post, no ha escuchado hablar de modelos de negocio basado en elementos cuánticos. Los expertos como José Ignacio Latorre y Antonio Acín reconocen que falta perspectiva en este campo para que los medios asuman la teoría de la información cuántica hacia la transformación de la ciencia de la comunicación y del periodismo. Para que halla este grado de avance científico y tecnológico en la prensa digital, la tecnología de la monetización debe llegar al igual que las perspectivas teóricas de la comprensión de la información, de la seguridad criptográfica y, con énfasis, de la educación profesional de la comunicación mediante una formación avanzada en los campos predictivos de la ciencia de datos y la cuantificación de la información. En consecuencia, el futuro de la prensa estaría marcado por la inversión en la invención, el emprendimiento y las estrategias. Esta sería la marca para la prensa mundial para los medios que agonizan en los países de la CA y para los grandes emporios, consorcios y grupos
Yalitza Therly Ramos Gil 324 que ya están experimentado el valor del negocio de la monetización por contenido y suscripción de pago. También para las empresas informativas, que están emergiendo como nuevas startup, priorizando funcionar en casos concretos de la innovación disruptiva. La inversión está en las fronteras del conocimiento. En los límites teóricos impuestos. En la delimitada visión empresarial de desafiar el futuro con contexto inimaginados. Corresponde responsablemente trascender el debate y las lecciones del siglo XXI (Harari, 2018) con desafíos tecnológicos, militares, políticos, económicos y educativos. La seguridad de la especie humana se antepone a los dogmatismos y divisiones religiosas. ¿Quién podría afirmar que el Covid-19 será la última enfermedad pandémica del mundo? ¿Se podrá garantizar que estamos segurosde que la próxima enfermedad será más o menos agresiva que la “infodemia” generada durante el Covid-19? ¿Quiénes pueden argüir que la preservación de la humanidad quedará resguardada de la inteligencia artificial? ¿Se puede afirmar que la proliferación de noticias falsas no sean creación de máquinas? ¿Quién puede negar, con rotundas pruebas científicas, que no habrá una guerra de información o una guerra biológica? ¿Quiénes serán los profesionales expertos en diagnosticar enfermedades informativas? ¿Por qué la biología y la informática se entrelazan cada vez más? ¿Por qué la neurociencia anhela conocer el cerebro humano con niveles de conciencia avanzado en el campo informativo? ¿Por qué el lenguaje semántico de nodos informáticos busca la trayectoria de un ordenador cuántico? ¿Por qué la astronomía y la astrofísica quieren conocer los secretos del universo? Sin ir muy lejos, durante la pandemia del Covid-19 –que paralizó a muchos gobiernos– China continuó con su ilusión de trascendencia. Para muestra, ideó el proyecto “Tianwen-1” (X-1). Dicho proyecto lleva adelante un ambicioso programa espacial para garantizar la vida humana en otro planeta y responder sobre inquietudes del cielo. "Tianwen-148" –cuyo significado se podría traducir como “preguntas al 48 Tianwen-1 fue bautizado por “Qu Yuan (alrededor del 340 a.C. al 278 a.C.), uno de los más grandes poetas de la China antigua […]. En la pieza, Qu Yuan planteó una serie de interrogantes en forma de verso en relación con el cielo, las estrellas, los fenómenos naturales y el mundo y muestra sus dudas sobre algunos de los conceptos tradicionales, al tiempo que pone de manifiesto el espíritu de buscar la verdad”.
Capítulo 5: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 325 cielo”– es un proyecto que semiotiza la historia. ¿Quién y cómo se narrará la historia de la humanidad de un periodismo civilizado en el futuro? Según Harari (2018, p. 9): En un mundo inundado de información irrelevante, la claridad es poder. En teoría, cualquiera puede intervenir en el debate acerca del futuro de la humanidad, pero es muy difícil mantener una visión clara. Con frecuencia, ni siquiera nos damos cuenta de que se produce un debate, o de cuáles son las cuestiones clave. Somos miles de millones las personas que apenas podemos permitirnos el lujo de indagar en estos asuntos, porque tenemos cosas más acuciantes que hacer: ir a trabajar, cuidar de los niños u ocuparnos de unos padres ya ancianos. Lamentablemente, la historia no hace concesiones. Si el futuro de la humanidad se decide en nuestra ausencia, porque estamos demasiado ocupados dando de comer y vistiendo a nuestros hijos, ni ellos ni nosotros nos libraremos de las consecuencias. Esto es muy injusto, pero ¿quién dijo que la historia es justa? En consecuencia, ¿se podría hablar de la tendencia de un periodismo cuántico? Quizás, como estrategia, es un cambio o añadidura a las múltiples cacofonías, de la antonimia y toponimia onomatopéyica del periodismo. Esto, al igual que las innegables preguntas de incertidumbre que se han realizado, no se pueden conocer de inmediato. Lo cierto es que se manifiesta una tendencia plausible de línea de investigación que adelanta el primer avance teórico mediante un experimento mental sobre el periodismo cuántico, desde el campo de la teoría de la información cuántica y teoría del periodismo mediante una publicación.
CAPÍTULO 6 COMPROBACIÓN DE LAS HIPÓTESIS Y CONCLUSIONES La era del ‘homo suscriptor’. Sandra López Letón (El País). Para apremiar la mentalidad científica de esta investigación, debo aclarar –primero que nada– que soy una aprendiz; que no soy historiadora ni física, ni científica, ni académica, aunque mi trabajo responda a este último escenario: la academia universitaria. El lazo que me une con la academia es un hilo muy delgado llamado investigación o, por qué no, ciencia. Lo poco que tengo de historiadora es la fascinación cada vez más acrecentada por la historia de la ciencia en un estado de profundidad inquebrantable. Pero no en cualquier ciencia, sino en la ciencia de la forma, que es creadora. Es la ciencia de la información. Dice Wu-Li, en el libro La danza de los maestros, que un científico es una persona que busca conocer la verdadera naturaleza de la realidad física; que trata con y de lo desconocido. El científico descubre y el técnico aplica lo ya inventado. Se cree que el “descubrimiento” es un verdadero acto de creación. La verdad –señala Wu-Li– es que la mayor parte de los “científicos” son simplemente técnicos. No están interesados en lo esencialmente nuevo. Su campo de visión es relativamente angosto y se encuentra dirigido hacia la aplicación de algo que ya es conocido. Me parecía en verdad, distorsionado entender solo lo técnico de los modelos de negocio en la escala de la estrategia de compraventa simplificado al área de las finanzas y la administración del campo empresarial de la industrial de la información. En este sentido, reintegrarse en la investigación fue azaroso y arduo. Sobre todo, al toparse con inhibidoras teorías que parecían fuera de sazón. Me confrontaba en la práctica con la técnica y la razón científica, esa de la que habla Wu-Li. Parecía que conseguía un marco
Capítulo 6: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 327 fragmentado de empresas informativas descritas en tránsitos adaptados en la lógica de ganar dinero mediante cadenas creadoras de valor o incorporaciones de herramientas y dispositivos. Esto, se observaba como meramente técnico. Ciertamente, en principio, esta investigación inició como una tesis doctoral que analizaría el modelo de negocio en todo su aspecto técnico, teórico, contextual y empírico. Parecía que la investigación avanzaría en la narrativa del concepto, con pasos más profundos y adelantados relacionados con sus implicaciones instrumentales en la interactividad y dinámica de los cuatro medios digitales de la Comunidad Andina. Notaba que los grandes diarios de referencia de América Latina estaban perdiendo difusión e ingreso por la manera y forma de hacer periodismo en el tiempo actual. Considerando que la versión de la prensa tradicional como empresa generalista todavía prevalece, pero en vías de extinción en el ámbito de la transformación digital. Si es que los modelos de negocio de estas empresas no se adaptan a los cambios o transforman su valor informativo en propuestas innovadoras de las tendencias tecnológicas. En realidad, si los gerentes, editores y directivos de empresas tradicionales existente, no cuestionan que la tecnología cada vez más, muta y se transforma en valores adicionales, todo el proceso de la información, incluyendo los propios medios de transmisión informativa, no podrían alcanzar el éxito de su modelo de negocio. Las empresas consolidadas en materia de comunicación deben repensarse constantemente a partir de tres elementos claves: la ciencia, la tecnología y la información. La tecnología y la ciencia son un cambio rotundamente visible en nuestra forma de vivir y de entender la realidad. Entender el modelo de negocio como entramado de conexiones, interacciones e información que tienen todas las empresas como lógica que subyace en ganar dinero es un camino que ya ha sido abordado por muchos. Los cambios mundiales exigen sumergirnos en nuevas teorías integradoras. Es por ello, que surgió algo pertinente en la investigación, y fue desdeñar que el modelo de negocio en los medios digitales se dirige a escenarios más profundos que el simple pensamiento de la
Yalitza Therly Ramos Gil 328 evolución mediática, transcurre en la interacción informativa con la tecnología y la economía en un campo nuevo: el negocio alterado por la realidad cuántica. Diríase, para justificar la ciencia básica y cualitativa que encausa el trabajo, con las consecuencias de la investigación. Pero, en los secretos del futuro, hay un mundo sin distancia y oculto que se devela entre la conciencia y la intención de la información. En la economía digital se requiere modelos de negocio distintos a los que existen en el mundo físico y, por eso, deben ser estudiados desde una perspectiva particular. El inicio conduce a la reflexión de teorías de modelos y negocio en el sistema de la nueva ecología mediática de la llamada era cuántica o poscuántica. Aspirando a señalar una realidad de cuya teoría científica solo se ha revelado fragmentariamente, sin el abandono a la realidad del objeto mismo o a la técnica del estudio en todo su amplio espectro, se encontró con un camino aventurado –si se quiere–, lleno de bondades intelectuales de una ciencia extraña en su propia naturaleza. Con esto, no se desea decir que lo técnico no fue importante; contrariamente, debo afirmar que me encontré con largos días de trabajo, riguroso, técnico, instrumental, pero que no estuvieron confinados en lo “conocido”. Lo técnico, es decir, el modelo de negocio en la prensa digital ha tenido como itinerante la noción de la evolución del concepto que implica diferenciarlo principalmente de las estrategias, herramientas y conocimiento de la empresa de papel hacia la empresa digital y lo científico es la aportación teórica-empírica de plantear que la ruta de los modelos de negocio trasciende la suscripción digital es, por definirlo de alguna manera, un internet satelital que orbita en un nuevo sistema de suscripción digital. Para algunos estudiosos estas transformaciones son provocadas por Internet al monetizar el periodismo digital. A su juicio, “la tesis más extendida para la implantación de estrategias de pago basado en un modelo de negocio es que la información ofrecida debe crear valor, es decir, proporcionar una información diferenciada y no disponible en otros sitios de carácter gratuito”. Esta visión se aproxima a muchos
Capítulo 6: Comprobación de las hipótesis y conclusiones 335 empirismo oficioso del periodismo, reflejaría la interactividad y correspondencia del mundo virtual que se superpone a una veracidad científica. El modelo de negocio digital es efectivamente una representación simbólica y simplificada de una realidad compleja de la prensa online, al menos así lo argumentaron algunos autores. Esta representación simbólica se está empleando para dar forma a una cadena de relaciones productivas, comerciales y de interacción de una empresa con sus clientes y múltiples usuarios, sosteniendo un modelo de negocio basado en estrategias. Sin embargo, a pesar de esa notoria premisa en el campo de las empresas, los modelos de negocio en la prensa digital se enfocan como sistemas cerrados. Se puede admitir que las conclusiones de esta tesis sobre modelos de negocio no son de advenimiento profético en materia económica, ni colocar ideas de un oscurantismo contextual. La idea es mostrar – mayoritariamente– los límites del enfoque del modelo de negocio en la prensa digital con las tendencias que surgen en la sociedad del conocimiento; reflexionar sobre la posibilidad de coadyuvar con un postulado que augura el uso de transistores y tecnología 5G en los hechos periodísticos. Se debe recordar que un modelo de negocio de un sistema cerrado no es una definición, pues yacería en la más trivial forma de contradicción conceptual. Sin embargo, el enfoque permitirá identificar el tipo de modelo de negocio como sistema informativo en el ámbito de la prensa digital. Necesariamente se debe aclarar que un modelo de negocio o estrategia de negocio –dentro de un sistema cerrado– trabaja la convergencia tecnológica, informativa, cultural, económica y evolutiva. La transformación de los medios de referencia de la CA estudiados, así como las empresas periodísticas de otras geografías del continente –y, quizá, mundiales– deberán trascender de su campo disciplinar economicista de la información como enfoque evolutivo y llegar a la interacción económica de un universo virtual para llegar a su verdadera transformación en el ámbito de la economía digital. Actualmente, en la nueva economía, el enfoque evolutivo solo representa un grado de posible transición. La trascendencia implica un cambio cualitativo
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