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Marcial del Adalid (1826-1881): biografía, catalogación de su obra musical y su vinculación con la creatividad cultural socio identitaria

Touriñán Morandeira, Laura

Abstract

"Marcial del Adalid (1826-1881): biografía, catalogación de su obra musical y su vinculación con la creatividad cultural socio-identitaria" es un estudio monográfico sobre este ilustre compositor decimonónico gallego. Esta tesis se enmarca, desde el punto de vista metodológico, en la Musicología Histórica y en el género de la Biografía Histórica, en la Musicología Digital, como ámbito específico de las Humanidades Digitales, y en postulados de la Antropología Cultural simbólica para el análisis del valor socio-identitario en la obra de Marcial del Adalid. Esto permite estudiar a este compositor de forma holística: reconstrucción biográfica y genealógica; estudio y catalogación de su producción musical; estudio de su repertorio basado en folklore autóctono, que da lugar a su música de salón gallega, y su vinculación con la creatividad cultural socio-identitaria; y el devenir de su legado patrimonial, con interés especial en su biblioteca de música, que también se cataloga. Todo ello permite ahondar en el valor de Marcial del Adalid como personaje histórico y su aportación al patrimonio musical decimonónico.

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TESIS DE DO CTORADO MARCIAL DE L ADALID (1826 -188 1): BIOGRAFÍA, CAT ALOGACIÓN DE SU OBRA MUSICAL Y SU VINCULA CI ÓN CON LA CREATIVI DAD CULTURA L SOCIO-IDENTITARI A Laura To uriñán Morandeira ESCUELA DE D OCTORAD O INTER NACIONAL PROGRAM A DE DOCTOR ADO EN HISTORI A, GEOGRAFÍA E HISTORIA DEL ARTE (E5061V01) SANTIAG O DE C OMPOSTELA 2020 D E C L A R A C I Ó N DEL AUTOR DE LA TESIS Ma rcia l de l A da lid ( 18 26 - 1 881 ) : b iograf ía , c ata log ac ión de su obr a mus ica l y su v inc ula ció n con la cre at ivida d c u ltur al soci o -ide n titar ia D ./D ñ a. La u ra To u riñ án M o ran d eira ................................... ....................................................... ............................ Presento mi tesis, siguiendo el proce dimiento ade cuado al Reglamento, y declaro que: 1) La tesis abarca los resultados de la e labo ración de mi trabajo. 2) En su caso, en la te sis se hace referencia a las colaboraciones que tuvo este trabajo. 3) La tesis es la versión de finitiva presentada para su defensa y coincide con la versión enviada e n formato electrónico. 4) Confirmo que la tesis no incurre e n ningún tipo de plagio de otros autores ni de trabajos presentados por mí para la obtención de otros títulos. E n S a nt ia g o d e C o mp o s t e l a , 6 d e j u l i o d e 2 02 0 . Fdo. ........... A U T O R IZ A C I Ó N DEL DIRE CT OR / TU T OR D E LA TE SI S Ma rcia l de l A dali d ( 182 6- 1 881 ) : b iograf ía , c ata log ac ión de su obr a mus ica l y su v inc ula ció n con la cre at ivida d c u ltur al soci o -ide n titar ia D ./Dña. C a r l o s V i l l a n u e v a A b e l a i r a s ................................... .................................................. ..... ............................. ( Si hay más de un director/a, dup lique este pá rrafo ) INFORMA/N : Que l a presente tesis corresponde c on el t rabajo rea lizado por D/Dña. Laura T our iñán Morandeira , bajo mi dirección, y a utorizo su pr esen ta c ió n , cons ider a ndo que r eúne l os r equ i sit o s ex i g id o s e n e l R eg l a m e n t o de Es t ud i o s d e D o ct o r ad o de la USC y q u e , co mo d i rec to r d e és t a , no i n c u r r e en l as cau s a s de ab st e n c i ó n e s t abl ecid as en Le y 4 0 / 2 0 1 5 . E n S a nt i a g o d e C o mp o s t e l a , 6 d e j u l i o d e 2 0 2 0 . Fdo. ........... ( Si hay más de un d irector/a, duplique este cuadro ) i RESUMEN Marcial del Adalid (1826-1881): biografía, catalogación de su obra musical y su vinculación con la creatividad cultural socio -identitaria es un estudio mon ográfico sobre e ste ilustre compositor decimonónico gallego. De origen burgu és y enmarcado en el Romantic ismo centroe uropeo, Ma rcial del Adalid fue autor principalmente de música para piano solo y melodía voc al acompañada, aunque también de género sinfónico, camerístico, religioso y escénico. A lo largo de su vida, su estilo evolucionó de una lí nea puramente romántica en su etapa de juventud, a una tendencia más clásica, mesurada y com edida en su madu rez. Destaca entre su producció n una selección de obras, casi todas de sus últimos años, que comparten un recurso composit ivo espec ial: el uso de melodías y folklore autóctono gallego para crear música académica que pone sonido a la galleguidad en los salones burgu eses. Estas últimas obras son las que, frente a la gran tr adición musical centroeuropea, cobran especial significado en el contexto histórico del ‘ Rexurdimento ’ gallego y los nacionalis mos musicales periféricos ; y, desde la perspectiva antropológica, nos permiten atribuirles valor de crea ti vidad c ult ural socio-identitaria. Todo ello confiere a la música de Marc ial del A dalid un sello persona l propio y le ha otorgado un lugar destacado en la Historia de la Música Española y Gallega ya desde el siglo XIX. Esta tesis se enmarca , d esde el punto de vist a met odológico, en la Musicología Histórica y en el género de la Biografía Histórica, en l a Mus icología Digital, como á mbito específic o d e las Humanidades Digitales, y en postulados de la Antropología Cultural simbólica para el análisis del valor socio-identitario en la obra de Adalid. Esto permite estudiar la figura de Marcial del Adalid de forma holí stica: reconstrucción biográ fica y genealógica ; e studi o y catalogación de su producción musical ; estudio de su repe rtorio basado en uso de folklore autóctono que da luga r a su música de salón “g allega” y su vinculación con la creatividad cultural socio-identitaria; y el devenir de su legado patrimonial, con interés especial en su biblioteca privada de mú sica, que también se c ataloga. Todo ello nos pe rmite ahondar en el valor de Marcial del Adalid como pe rsonaje histórico y su aportac ión al patrimonio musical decimonónico. Palabras clave: Marcial del Adalid y Gurrea ; R omanticismo musical; Musicología Histórica; Biografía histórica; Humanidades Digitales ; Musicología Digital; crea tividad cultural socio-identitaria. iii RESUMO Marcial del Adalid (1826-1881): biografí a, catalogación da súa obra musical e a súa vinculación coa creatividade cultural socio - identitari a é un estudo monográfico sob re est e ilustre compositor decimonónico galego. De orixe burgues a e e nm arcada no Romanticismo ce ntroeuropeo, Marcial del Ada li d foi autor principalmente de música para piano só e melodía vocal acompañada, aínda que tamén de xénero sinfónico, camerístico, relixioso e escénico. Ao longo da súa vida, o seu estilo evolucionou dunha liña puramente romántica na súa etapa d e mocidad e, a unha tendencia máis clásica, mesurada e comedida na súa madu rez. Des taca entre a súa produ ción unha selección de obras, c ase todas dos seus últimos anos, que comp arten un recurso c ompos itiv o espec ial: o uso de melodías e folclor e autóctono galego p ara crear música académica que po n son á g aleguidade nos salóns burgueses. Estas últimas obras son as que, fronte á gran tradición musi cal centroeuropea , cobran especial significado no contexto histórico do ‘ Rexurdimento ’ galego e dos nacionalismos musi cais periféricos; e, desde a perspectiva antropolóxica , permítennos atribuírlles valor de creatividade cultur al socio- identitaria. Todo iso c onfire á música de Marcial del Adalid un s elo persoal p ropio e out orgoulle un lugar destacado na Historia d a Música Española e Galega xa desde o século XIX. Esta tese enmár c ase, des de o punto de vista meto dolóxico, na Musicolo xía Histórica e no xénero da Biogr afía Hist órica, na Musi colo xía Dixital, como ámb ito específico das Humanidades Dixitais, e en postulados da Antropoloxí a Cultural simbólica para a análise do valor socio- identit ario na obra de Adalid. I sto permite estudar a figura de Marcial del Adalid de forma holí stica: reconstrución biográfica e xenealóxica; estudo e catalogación d a súa produción musical; estudo do seu repe rtorio basea do en uso de folclore aut óctono que dá lugar á súa músi ca de salón “galega” e a sú a vinculación coa creatividade cultural socio - identitaria; e o devir do seu leg ado p atrimonial, con especial i nterese na súa biblioteca privada de música, que tamén se cataloga. Todo iso permítenos profundar no valor de Mar cial do Adalid como personaxe hist órico e a súa achega ao patrimonio musical decimonónico. Palabras chave: Marcial del Adalid y Gurre a ; Romanticismo musi cal; Musicoloxía Histórica; Biografía histórica; Humanidades Dixi tais; Musicolo xía Dixital; creatividade cultural socio- identitaria. x archivo y compartieron conmigo largas y reveladoras hor as de conversación sobre la familia Adalid. Ha sido una gra n suerte c ontar con quienes más me han apoyado y aconseja do durante este viaje dentro del Grupo de investigación “Estudios Históricos de Música en Galic ia (ss. XI- XX)” (Grupo Organistrum, G I-2025) de la Universidad de Santiago de Compostela, que me ha acogido en el I +D +I Fondos documentales de música e n los archivos civiles de Galicia (1875- 1951): ciudades del Eje Atlántico (HAR2015-64024-R). Mi agr adecimiento Javier G arbayo, por la confianza d epositada. También a mi s compañeros Montserrat Capelán, Xavier G roba, Alejo Amoedo y Javier Ares por sus aportaciones. Y , esp ecialmente, a mi director, Carlos Villanueva, por haberme acogido como alumna de doctorado sin apenas conocerme, haber creído en mis capacidades para afrontar este proyecto de sde el primer momento y por todas las oportunidades brindadas. No puedo dejar de mos trar gr atitud también a la que hoy considero m i otra familia académica: Carmen Fernández Morante, M.ª del Mar Lorenzo Moledo , Es ther Olveira , Antonio Rodríguez, María del Carmen Gutiérrez y e n especial, a S ilvana Longueira; a ellos, gracias por sus palabras y re fuerzo. A Blanca Touriñán y a Alberto Touriñán por su ayuda específica. Y a Lourdes Montes y Mon G. Buhigas, ambos inspiración para mí en la profesión docente. Mi afe cto también a C hayo y a Chelo, por sus buenos consejos. A mis amigos, M.ª Natividad Almendro; María Cachafeiro, Hugo Santos y Pablo García; Matía s García, Juan Día z y María Rivo; y Ruth Rodríguez y Tenesor Cru z. A todos gracias por compartir mi ilusión puesta en este proyecto y por acoger a Marcial del Adalid en cada conversación y en cada encuentro. Y a mi familia y a mi pareja, por tantas horas robadas que, si n duda, por derec ho os corres pondí an y os mere cíais. A mi tía Fina, por tanta generosidad y cuidados. A mis p adres, por una vida de entrega y fe inquebrantable en mí; sin duda esta tesis es el mejor homenaje que os puedo rendir. Y a mis sobrinos, Alberto, Alfonso y Álvaro, risoterapia na cida a medida para mí, que aligeró enormemente e ste c amino. A todos, muchas gracias. Índice 1 ÍNDICE RESUMEN ......................................................................................................................................................... I RESUMO ......................................................................................................................................................... III ABSTRACT ........................................................................................................................................................ V AGRADECIMIEN TOS ........................................................................................................................................ IX ÍNDICE ................................ .............................................................................................................................. 1 SIGLAS ................................ ............................................................................................................................. 5 A RCHIVOS , BIBLIOT ECAS , INSTITUCIO NES Y FONDOS PRIV ADOS ......................................................................................... 5 F ONDOS Y B AS ES DE DA TOS ONLINE ............................................................................................................................ 6 INTRODUCCIÓN ................................ ............................................................................................................... 9 A. D ESCRIPCIÓN , JUS T IFICACIÓN Y ESTRUCTURA D EL PROYECTO ........................................................................................ 9 B. O BJETIVOS GENERAL ES Y ES PECÍFICOS DE LA IN VESTIGACIÓN ...................................................................................... 14 C. M ETODOLOGÍA ................................................................................................................................................. 15 C.1. Metodología p ara la reco nstru cción biográfica y geneal ógica de Marcial d el Adal id ...................... 22 C.2. M etodología p ara la cata logación mus icológica de la obra de Marcial del Adalid: diseño y constru cción de un ca tálogo abie rto .............................................................................................. 27 C.3. Metodología para la cat alogación docu mental de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la RAG ........................................................................................................................................................ 35 C.4. Pos tulados teóricos de la antro pología simbó lica ap licados p ara fundamenta r el sentido socio - identitario atrib uible a las siete obras “gallegas” de Marcial del Adalid ........................................ 48 D. F UENTES ......................................................................................................................................................... 56 D.1. Fuent es d ocumentales , iconográficas y h emerográficas para la r econstru cción biográ fica y genealógica de Marcial d el Adalid .................................................................................................. 59 D.1.1. El mayor legado de Marcial del Adali d: fon do específico en la Real Academia Galega (A Coruñ a ) y otros fondos personales relacionados .......................................................................................................... 61 D.1.2. Fuentes documentales eclesiás ticas ...................................................................................................... 64 D.1.3. Fuentes documentales civiles ................................................................ ................................................ 67 D.1.4. Fuentes sobre la actividad musical y artís t ica del entorno de Marcial de Adalid .................................. 73 D.1.5. Fondos privados ..................................................................................................................................... 77 D.1.6. Fuentes hemerográficas históricas ........................................................................................................ 80 D.2. Fuentes par a la catalogación musicológica d e la obra d e Marcial del Adalid .................................. 82 D.3. Fuentes para el Estud io y para la Catalogación Documental de la Biblioteca de Mús ica del Fondo Adalid de la RAG ................................ .............................................................................................. 86 E. E STADO DE LA CUESTIÓN ..................................................................................................................................... 91 E.1. Antecedentes a la reconstru cción biográfica de Marcial del Adalid y a la r econstrucció n genealógica de la Familia Adalid: r evision es bibliográficas es pecíficas .............................................................. 91 E.2. Antecedentes b ibliográfic os al ca tálogo de la o bra de Marcial del Adalid ................................ ..... 102 E.3. Antecedentes bibliográfic os al estudio de la donación y al catálogo d e la Biblioteca de Mús ica d el Fondo Ad alid de la RAG ................................................................................................................. 104 F. R ECAPITULACIÓN : EL PUNTO DE PARTIDA PARA ESTUDI A R A M ARCIAL DEL A DALID ........................................................ 108 CAPÍTULO 1. E STUDIO BIOGR ÁFICO DE MARCIAL DEL A DAL ID Y GURREA ..................................................... 111 M ARCIAL DEL A DALID : UN CO MPOSITOR DE CUNA B URGUESA EMP RESARIAL . L A CONDI CIÓN DE SER B URGUÉS ................ 111 I NFANCIA FAMILI AR EN A C ORUÑA . P RIMERO S AÑOS D E FORMACIÓN M USICAL ........................................................ 127 U N TIEMPO DE FORMACIÓN PO R C APITALES CUL TURALES EUROPEAS . L ONDRES , LA PUERTA A LA PED AGOGÍA DE M OSC H ELES ................................................................................................................................ ............................... 133 A C ORUÑA EN LA SEGUND A MITAD D E LA DÉCADA DE 1840: LA RELACIÓN D E M ARCIAL D EL A DALID CO N LAS INSTITU CIONES INSTRUCTO - RECRE ATIVAS CORUÑES AS ............................................................................................................ 143 E L CÍRCULO MUSI CAL MADRILE ÑO : GRANDES MAESTROS Y AÚN MEJOR E S AMIGOS D ESDE L A DÉCADA D E 1850 ............... 150 L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 2 1.5.1. Madrid, u na capita l cultural pion era ........................................................................................... 151 1.5.2. Mariano Sorian o Fuerte s y Martín Sánchez Allú, dos amigos especialmente pró ximo s ............. 154 1.5.3. Juan Ramón y J uan M.ª Guelbenzu, p adre e hijo, mae stros y consejeros ................................... 158 1.5.4. Emilio Arri eta, José Inzenga, Hilarión Es lava y Jesús de Monas terio: influencias de reconocido prestigio internacio nal .................................................................................................................. 161 1.5.5. Otra s obras de la década d e los cincu enta: mús ica p ara piano y repertorio vo cal para los salo nes. Inspiración entre Madrid y A Coruña ................................................................ ............................ 167 U N ANTES Y UN DE S PUÉS D E 1860: COMPROMISO MATRIMONIAL ENTRE M AR C IAL DEL A DALID Y F AN NY G ARRIDO ......... 178 M ARCIAL DEL A DALID E N TORNO A LA S OCIEDAD DE C UARTETOS Y A LA S OCIEDAD DE C ONCIER TOS D E M ADRID : EST RENO S Y MÁS AMIST A DES EN LA C APITAL DURANTE L A DÉCADA DE 1860 Y COMIENZO S DE LA DE 1870 .................................... 191 1.7.1. Mariano Vázq uez y Fra ncisco A. Barb ieri, camarilla de amigos con Guelbenzu y Ad alid ............ 191 1.7.2. La Soci edad de Conciert os d e Madrid. Ave M aría en el Teatro Príncipe Al fonso ........................ 201 1.7.3. La Sociedad de Cuarteto s de Madrid. El éxito de la Sonatina en sol p ara piano a cuatro manos y ensayos de un cuarteto d e cuerda ................................ ................................................................ 208 E N BUSCA DE LA APERTURA INT ERNACIONAL : CIERRE DE UN A DÉCADA DE E S TANCIA EN P ARÍS (1869 -18 70) .................. 219 U NA P ROPUESTA DE MARCHA NACIONAL : CANDIDAT URA DE M ARCIAL DEL A DALID AL CERTAM EN MUSICAL CONVO CADO EN 1870 POR EL MINISTERIO DE G UERR A ............................................................................................................. 225 U NA ALEGRÍA TARDÍA : EL NACIMIENTO DE M ARÍA DEL A DAL ID EN 1874 ............................................................... 234 P RIMEROS AÑOS DE LA DÉCADA DE 1870: “ UN POCO D E T ODO ”. R EPER T ORIO PARA PIA NO , M ÚSICA DE CÁM ARA , CAN CIÓN DE SALÓN ................................................................................................................................ .................. 240 P EDRO M ADRUGA ( CA . 1871 - 73 ), ¿ PRIMERA ZARZ UELA GALLEGA DE LA H I S TORIA ? ............................................... 251 Y NES È B IANCA ( CA . 1878), ¿ PRIMER A ÓPE R A GALLEGA DE LA H ISTOR IA ? ............................................................. 259 Ú LTIMO VIAJE A P ARÍS (1878 - 79), ÚLTIMOS CERTÁMENE S MUSICALES (1880) Y ÚLTIMAS COMPO SICIONES (1880 -81) 275 F ALLECIMIENTO DE M ARCI AL DEL A DALID : UN ADIÓS MUL TITUDINARIO D E L MUNDO DE LA CULTURA ........................... 281 N UEVOS HORIZONTES PAR A SU VIUDA , F AN NY G ARRIDO , Y PARA SU HIJA , M ARÍA , TRAS EL FALLECI MIENTO DEL MAESTRO A DALID ..................................................................................................................................................... 285 1.16.1. Primeros a ños d e viudedad de Fan ny Garrido ( 1881 - 1886) ...................................................... 285 1.16.2. Un giro de 180 grados en la vid a de Fanny Garrido y María del Adalid (1887 -1917) ................ 288 1.16.3. La actuación de María del Adalid como última h eredera universal de Fanny Garrido y Marcial del Adalid (1918 -1930) ........................................................................................................................ 301 CAPÍTULO 2. LA OBRA MUSIC AL DE MARCI AL DEL AD ALID: ANÁLISIS DE SU PRO DUCCIÓ N .......................... 305 A NÁLISIS CUANTI T ATIVO DE L A PRODUCC IÓN DE M ARCIAL DEL A DALID A TRAV ÉS DE SU CATÁLO GO ............................... 305 C ONSIDERACIONES EN TORNO A LOS NÚM E ROS DE O P US Y A L A DATACIÓN D E OBR AS DE M ARCIAL D E L A DALID ............... 311 2.2.1. Fecha y firma en los ma nus critos ................................................................ ................................ . 312 2.2.2. Presencia de nú mero d e opus ..................................................................................................... 313 2.2.3. Datos ed itoriales obteni dos de las p ropias partituras ................................................................ . 317 2.2.4. Obtención d e informaci ón par a la datació n a partir de fuentes secun darias ............................. 320 R ELACIONES EDITORI ALES D E M ARCIAL DEL A DAL ID ............................................................................................. 326 2.3.1. Ma drid, década de 18 50 -60: Casimiro Martín, Martín Salazar y Bernabé Carrafa; p ublicaciones periódicas Pas atiempo Mus ical y Gaceta Mus ical de Madrid ....................................................... 327 2.3.2. Madrid, d écadas d e 1860 a 1880: Anto nio Romero y An d ía ....................................................... 330 2.3.3. París, a ños 1869 -70: Simon Rich ault y Gu stave Flaxlan d ............................................................. 333 2.3.4. Madrid, d écada de 187 0-80: Pa blo Martín L arrouy y La Ilustración Gallega y Asturiana ........... 336 2.3.5. Pub licaciones p óstumas : Ebn er (Stuttgart ), Durand, Schoene werk et Ci e. (París), Casa Dotesio (Madrid) y Can uto Berea y Cía . (A Coruñ a) ................................................................................... 337 E TAPAS COM P OSITIVA S Y ES TILO DE LA OBR A DE M ARCIAL DEL A DA LID .................................................................... 339 CAPÍTULO 3. E L SENTIDO SOC IO-IDENTIT ARIO EN LA MÚ SICA DE M ARCIAL DEL ADA LID .............................. 347 A PROXIMACIÓN HERMENÉUTI CA A LA CONSIDERACIÓ N DEL SENTIDO SOCIO - IDEN TITARIO EN LA OBRA DE M ARCIAL DEL A DAL ID . ............................................................................................................................................................... 348 3.1.1. Problematiza ción en torn o a la categoría “folklore” en el contexto d ecimonónico .................... 354 3.1.2. La “mús ica popular” como f u ente d e inspiración para la composición de “música académica” en el contexto de los nacionalis mos musicales .................................................................................. 361 E L SONIDO D E LA GALLEGUIDAD PA RA M ARCIAL DEL A D ALID ................................................................................. 371 Índice 3 3.2.1. Galicia. Ma rcha triunfal par a piano solo y para orqu esta y Danse Galicien ne . ........................... 373 3.2.2. Cancion es líricas gallegas de salón: Canta res viejos y nu evos de Galicia y Mon dariz , ejemplo de folklorismo artístico decimonón ico con v alor etnicitario. ............................................................ 377 3.2.3. Pedro Madruga e Ynes è Bianca de Marcial del Adalid: zarzuela y ópera gallegas re s pectivamente. Albores de un género escénico ..................................................................................................... 391 L A FUNCIÓN SOC IO - IDENTITARIA EN LA MÚ SICA DE M ARCIAL DEL A D ALID ................................................................ 399 CAPÍTULO 4. EL LEG ADO DE M ARCIAL DEL A DALID: HISTORIA DE UNA HERENCIA. U NA PUERT A A NUEV AS FUENTES DE INVE STIGACIÓN ........................................................................................................................ 403 E L P AZO DE L ÓNGORA ................................................................................................................................... 404 4.1.1. Descripción y elementos característicos ..................................................................................... 404 4.1.2. El devenir d el Pazo de L óngora después de los Ad alid ................................ ................................ 418 L A BIBLIOTECA FA MILIAR DE LOS A DALID EN EL P AZO DE L ÓNGORA ......................................................................... 421 4.2.1. Crón ica d e un a d onación: cesión de la Biblioteca d e Mús ica d e la Familia Adalid y de la Biblioteca Médica de los Docto res Gonz ález -Garrido a la Real Academ ia Galega ........................................ 421 4.2.2. Historia de un s iglo en repertorio clásico: e l imaginari o musical de Marcial d el Adalid ............. 427 CONCLUSIONES ............................................................................................................................................. 431 CONCLUSIONS ............................................................................................................................................... 437 BIBLIOGRAFÍA Y HEMEROGR AFÍA ................................................................................................................. 443 FUENTES DOCUM ENTALES C ONSULTADAS ................................ ................................................................... 493 RELACIÓN DE IMÁGEN ES .............................................................................................................................. 513 RELACIÓN DE CU ADROS ................................................................................................................................ 521 ANEXO I. EL NÚCLEO FAMILIAR DE MARCIA L DEL ADALI D: CUNA BURGUE SA Y ORIGE N NOBLE. ESTUDIO GENEALÓGICO .............................................................................................................................................. 527 I.1. F RANCISCO G URREA Y J UANA C ARBONELL , AB UELOS MATERN OS ............................................................................ 529 I.2. F RANCISCO DEL A DALID Y L ORE DO , PADRE DE M ARCIAL D EL A DALID ....................................................................... 532 I.3. M ARCIAL F RANCISCO D E L A DALID D E R OZAS Y J O SE FA L OREDO , ABUELOS PAT ERNOS .................................................. 536 I.4. J OSEFA DEL A DALID Y L OREDO Y M ARTÍN D E T ORR E S M ORENO , TÍO S PATERNOS ........................................................ 550 I.5. J UAN A NTONIO D E L A DALID Y L OR EDO Y E LIZA A NN C HARMAN , TÍO S PATERNOS ....................................................... 557 I.6. M ARCIAL Y F ERNANDO DE T O RRES A DALID , PRIMOS - HERM A NO S ............................................................................ 565 I.6.1. Infancia y educación b urguesa en el extran jero de Mar cial y Fernand o de Torres Adalid ........... 565 I.6.2. Marcial de Torres Adalid , u n empresario de éxito y compositor para ins trumentos de teclado . 573 I.6.3. Fernando de Torres Ad alid, empresario de éxito y guita rrista ..................................................... 581 ANEXO II. APÉ NDICE DOCUM ENTAL .............................................................................................................. 589 ANEXO III. APÉN DICE ICONO GRÁFICO ................................ ........................................................................... 739 III.1. R ETRATOS AL ÓLEO Y A CARBON CILLO .............................................................................................................. 739 III.2. R ETRATOS FOTOGRÁF ICOS ............................................................................................................................ 744 III.3. R ETRATOS PROCED ENTES DE FUENT ES BIBLIOGRÁFICA S Y DE HEME ROTECA .............................................................. 763 ANEXO IV. INVEN TARIOS Y C ATÁLOGO DE LA OB RA MUSI CAL DE MARCIAL DEL ADALID .............................. 767 IV.1. I NVENTARIO DE LA OB RA MUSICAL D E M ARCIAL DEL A D ALID ................................ ................................................ 767 IV.2. C OLECCIONES DE M ANUSCRITOS Y EDI C IONES D E MELODÍAS PARA VOZ Y PIANO D E M ARCIAL DEL A DAL ID ..................... 780 IV.3. C OMPARATIVA Y ENUM ERACIÓ N DE OBRAS PARA VOZ Y PIANO DE M ARCIAL DEL A DALID ........................................... 789 IV.4. O RDENACIÓN POR IDIOMA DE MELODÍAS ACOMPAÑAD AS DE M ARCIAL DEL A DALID ................................................. 807 IV.5. C ANTARES VIEJOS Y N UEVOS DE G ALICIA . T ABLA SINTÉTICA ................................................................................. 813 IV.6. R ELACIÓN DE OBR AS DE M ARCIAL DEL A DAL ID REGISTRADA S EN EL B OLETÍN DE LA P ROPIEDAD I N TELECTUAL ................ 816 IV.7. R ELACIÓN DE MANU SCRITOS NO LOCALIZADOS DE OBRA S PUBLICADAS DE M ARCIAL DEL A D ALID ................................ . 821 IV.8. R ELACIÓN DE OBR AS INÉDITA S DE M ARCIAL DE L A DALID ................................ ..................................................... 823 IV.9. R ELACIÓN ORDENADA D E OBRAS CON N ÚMERO DE OPUS D E M ARCIAL DEL A DALID .................................................. 825 L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 4 IV.10. C ATÁLOGO DE LA O BRA MUSICAL DE M ARCIAL D EL A DALID ( ARCHIVO INDE PENDIENTE ) ........................................... 827 ANEXO V. LA BIBLI OTECA DE MÚSICA DEL FON DO ADA LID ........................................................................... 829 V.1. I NVENTARIO DE LIBR OS NO PERTENECIEN TES A LA BMFA- RAG ............................................................................. 829 V.2. A GRUPACIÓN DE LA BMFA-RAG POR R EPE RTORIO ............................................................................................ 831 V.3. L A BMFA-RAG A TRAVÉS DE SUS D UE ÑOS : MÁS UN SIGLO DE MÚSICA EN PARTITURAS .............................................. 834 V.3.1. La bibliot eca musical de la Familia Adalid y González - Garrido ................................ .................... 8 34 V.3.2. La bibliot eca musical de Francisco y Juan Anto nio del Adalid y Lo redo ...................................... 841 V.3.3. La bibliot eca musical de Marcial Francisco del Adalid de Roza s y Ra mírez de Arellano ............. 844 V.4. C ATÁLOGO DE LA B IBLIOTECA DE M ÚSICA DEL F ONDO A DALID D E LA R E AL A CAD E MIA G ALEGA ( ARC HIVO INDEPENDIEN TE ) ............................................................................................................................................................... 845 Siglas 5 SIGLAS A RCHIVOS , BIBLI OTECAS , INSTI TUCIONES Y FONDOS PRIVAD OS ABE Archivo del Banco de España (Madrid) ADPC Archivo de la Diputación Provincial de A Coruña (A Coruña) AEET Archivo Eclesiás t ico del Ejército de Tierra (Madrid) AGI Archivo General de Indias (Sevilla ) AGMS Archivo General Mili t ar de Segovia (Segovia) AGS Archivo General de Simancas (Valladolid) AHDSC Archivo His t órico Diocesano de Santiago de Compostela (Santiago de Compostela) AHE- CH Archivo His t órico de Euskadi, Archivo Casa de Heriz ( Bilbao ) AHN Archivo His t órico Nacional (Madrid) AHOEPM Archivo His t órico de la Oficina Española de Patentes y Marcas (Madrid) AHPN- ICNG Archivo Histórico de Protocolos Notaria le s. Ilustre Colegio Notaria l de Galicia (A Coruña) AMC Archivo Municipal de A Coruña ( A Coruña) ARCHV Archivo de la Real Chancillería de Valladolid (Vallado l id) ARCSMC Archivo de la Real Colegiata de Santa María del Campo ( A Coruña) ARG Archivo del Reino de Galicia (A Coruña) ARPL Archivo de los Registros Parroquiales de Lisboa (Portugal) BC Biblio t eca de Catalunya ( Barcelona) BGP Biblio t eca General de Palacio ( Madrid) BMAGV-CSIC Biblio t eca Musical Anselmo González del Valle, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (Ba r celona) BMELC Biblio t eca Municipal de Estudos Locais (A Coruña) BMVE Biblio t eca Musical Víctor Espinós, Centro Cultural Conde Duque (Madrid) BNE Biblio t eca Nacional de España (Madrid) BNF Biblio t hèque Nationale de France ( París, Fra ncia) BRCC Biblio t eca de l Real Consulado de A Coruña ( A Coruña) FCB-BDPC Fondo Canuto Berea, Biblio te ca de la Diputación Provincial de A Coruña (A Coruña) FFB Fondo Familia Bugalla l FFCG Fondo Familia Cubeiro Garrido FJM Fundación Juan March, Biblioteca Española de Música y Teatro Contemporáneos (Madrid) FL AGM Fondo M. ª de los Dolores López y Arranz García y Martín FPBM Fundación Pedro Ba r rié de la Maza FTA-CSGA Fondo Torres Adali d (Madrid) - Descendiente CSGA FTA-CTG Fondo Torres Adali d (A Coruña) - Descendiente CTG FTA-JSL Fondo Torres Adali d (Madrid) - Descendiente JSL FTA-MTG Fondo Torres Adali d (A Coruña) - Descendiente MTG FTA- PA Fondo Torres Adalid, Pazo de Ancéis (A Coruña) - Descendiente ATG FTA- PV Fondo Torres Adalid, Pazo de Vila su so (A Coruña) - Descendi ent es IySSL JPO Juzgado de Paz (Oleiros, A Coruña) LMA London Metropolitan Archi ves (Londres, Reino Unido) MBAC Museo de Belas Artes da Coruña (A Coruña) NA The National Archives (Londres, Reino Unido) PSBM Parroquia de Santa Bárbara (Madrid) PSC Parroquia de Santiago de A Coruña (A Coruña) RAG Real Academia Galega (A Coruña) RAGBANSR Real Academia Gallega de Bellas Artes Nuestra Señora del Rosario ( A Coruña) RAM Royal Academy of Music (Londres, Reino Unido) RCC Registro Civil de A Coruña ( A Coruña) RCM Registro Civil de Madrid (Madrid) RCSMM Real Conservatorio Superior de Música de Madrid (Madrid) RPC1 Registro de la Propiedad n. º 1 de A Coruña (A Coruña) SEdeM Sociedad Española de Musicología L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 6 F ONDOS Y BASES DE DATOS ONLINE ABC ABC Hemeroteca http://www.abc.es/hemeroteca/ AHE Archivo His t órico de Euskadi https://dokuklik.euskadi.eus/ AHR Archivo His t órico de Ricordi https://www.archiviorico rdi. com/en AMM - CM Archives du Musée de la Musique (Fondos Érard, Pleyel y Gaveau), Cité de la Musique, Philharmonie de Paris http://archivesmusee.citedelamus ique. fr/pleyel/archive s.html Ancestry Ancestry https://www.ancestry.com/ Atril Atril. Catálogo de O bras Sinfónicas Españolas, Asociación Española de Documentación Musical http://atril.aedom.org/ BDH Biblio t eca Digital Hispánica http://www.bne.es/es/Catalogos/Bibli otecaD igitalHispa nica/Inicio/index.html BDMM Biblio t eca Digital Memoria de Madrid http://www.memoriadema dr id. es/ BIME Biblio g rafía Musical Española, Centro de Documentación de Música y Danza http://www.musicadanza.es/es/bas es - de - datos/musica/bibli ogr afia-mu sical-espanola-bime BNA The British Newspaper Archive https://www.britishnewspaperarchive.co.uk/ BNF- AM Biblio t hèque nationale de France, Archives et Manuscrits http://archivesetmanuscrits.bnf.fr/ BRMAG- XG Buscador de Recursos Musicais de Autores Galegos. Xunt a de Galicia https://www.edu.xunta.es/rmusicais/ BVMD Biblio t eca Virtual del Ministerio de Defensa http://bibliotecavirtualdefensa.es/ BV MDefensa/i18n/est aticos/contenido.cmd?pagina=estaticos%2F pre sentacion BVPH Biblio t eca Virtual de Prensa Históri c a http://prensahistori c a.mcu.es/es/estaticos/contenido.c md?pagina=estaticos%2Fpresentacion BV -RAG Biblio t eca Virtual, Real Academia Galega https://academia.gal/biblio t eca -virtual#MainPage.do Cecilia Cecilia http://www.cecilia-uk.org/ CHTM Cartografía his tó rica de los teatros madrileños, Fundació n Juan March https://www.march.es/musica/teatro- musical/mapa.aspx?l=1 CLPA Collage, The London Picture Archive https://collage.cityoflondon.gov.uk/ CO Clinkscale Online http://earlypianos.org/ Cobbe Collection The Cobbe Collection http://www.cobbecollection.co.uk/ Concert Life Project Concert Life in 19th Century London. Database Research Project http://www.concertlifeproject.com/index.html Concert Programmes Concert Programmes. A database of collections of concert programmes held in European libraries, archives and museums. Arts & Humanities Research Council http://www.concertprogrammes.org.uk/ DCG- WCA Directories and court guides, London. Westminster City Archives https://www.westminster.gov.uk/guide -archives- centre#directories-and-court-guides EL The European Library http://www.theeuropeanlibrary.org/tel4/ EU Europeana http://www.europeana.eu/portal/es FamilySearch FamilySearch https://www.familysearch.org/ Findmypast Find my past https://www.findmypast.com/ FreeBMD FreeBMD https://www.freebmd.org.uk/ GAL Galiciana http://www.galiciana . bibliotecadegalicia.xunta.es/gl/ini cio/i n icio.do Geneanet Geneanet https://es.geneanet.org/ HDH Hemeroteca Digital His p ánica http://www.bne.es/es/Catalogos/Hemer otec aDigital/ Siglas 7 HISP Hispana http://hispana.mcu.es/es/estaticos/co nt enido.cmd?pagi na=estaticos/presentacio n HV -RAG Hemeroteca Virtual, Real Academia Galega https://academia.gal/hemeroteca-virtual IMSLP International Music Score Library Project, “Petrucci Music Library” (Proyecto Biblio t eca Internacional de Partituras Musicales) http://imslp.org/ InConcert The In Concert Project http://inconcert.datatodata.com/ La Vanguardia La Vanguardia Hemeroteca http://www.lavanguardia.com/hemeroteca La Voz de Galicia La Voz de Galicia Hemeroteca https://www.lavozdegalicia . es/hemeroteca/# LMA- DD London Metropolitan Archi ves , Digital Documents https://search.lma.gov.uk/scri p ts/mwimain.dll/2018662 76?GET&FILE=[WWW_LMA]digital-documents.html LPR-LMA London parish records, London Metropolitan Archi ves https://www.ancestry.co.uk/cs/uk/lma?cj=1&o_ x id=000 7769320&o_lid=0007769320&o_sch=A f filiate+Ext ernal Matriz Matriz, Asociació n Española de Documentación Musical http://aedom.org/matriz MDZ Münchener DigitalisierungsZentrum, Digitale Bibliothek https://www.digitale -sammlungen.de/index.html?&l=en M-RAG Monografías do s. XIX, Real Academia Galega https://academia.gal/biblioteca-virtual-monografias Music in London 1800 - 51 Music in London 1800- 51 https://musicinlondon.kcl.ac.uk/ MUSOPEN MusOpen https://musopen.org/ MyHeritage MyHeritage https://www.myheritage.es NA - OC The National Archives, Online Collections http://www.nationalarc h ives.gov.uk/help -with-your- research/research-guides/?letter=&search=&research- category=onli ne NCSE Nineteenth Century Serials Edition http://www.ncse.ac.uk/index.html OML Open Music Library https://openmusicli b rary.org/ PAE Portal de Archivos Europeo http://www.archivesportaleurope.net/web/guest RCM- RO Royal College of Music, Research Online http://researchonline.rcm.ac.uk/ RIPM Répertoire International de la Presse Musicale http://www.ripm.org/index.php RISM Répertoire International des Sources Musicales http://www.rism.info/es /h ome.ht ml SG -NFHC Society of Genealogists, The National Family History Centre http://www.sog.org.uk/search-records SSPL Science & Society Picture Library https://www.scienceandsociety.co.uk/index.asp TME-FJM Teatro Musical Es p añol, Fundación Juan March https://www.march.es/bibliotecas/tme/?l=1 L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 8 Introducción 9 INTRODUCCIÓN Lo que aquí se presenta como trabajo de investigación de tesis doctor al es un estudio monográfico sobr e el co mpositor y pianista decimonónico gallego Marcial del Adalid y Gurrea (1826-1881). Pres entamos, en esta primera pa rte int roductoria, el proyecto que emprendemos, para lo cu al consideramos necesario exponer los siguientes apartados: ( A) descripción de la investigación propuesta, justificación de su necesidad y pertinencia y estructura del trabajo ; (B ) objetivos generales y específicos; (C) metodología para la reconstrucción biográfica y genealógica del autor, para la catalogac ión musicológica de su producción, para la catalogación documental de su biblioteca privada de músi ca y postulados teóricos de la Antropologí a Cultural simbólica en los que se fundamenta la atri bución de sentido so cio-identitario a su ob ra; (D) fuentes -document ales, hemerográficas, iconográficas y musicales- ; (E) estado de la cuestión de la biografía y genealogía de Marcial del Adalid, de la catalogación de su opera omn ia y de la catalogación de colec ción de partituras particular; y (F) recapitulación final del estudio introductorio rea l izado. Abordar estas cuestiones previamente al desarrollo del trabajo es fundam ental, puesto que sienta las bases de l contenido que vamos a construir sobre Adalid e n l a tesis. Avanzamos en el estudio de Adalid sabiendo desde el primer momento qué estructura tendr á nuestro proyecto. Avanza mos en el conocimiento de Adalid sabiendo qué objetivos nos marca mos para orientar el trabajo en cada pas o. Sabemos desde el primer momento qué técnicas o recursos metodológicos vamos a utilizar para obtener resultados creíbles sobre Adalid. Estamos en condiciones desde el primer momento de avanzar atendiendo a las taxono mías de fuentes. Y , por último, pod emos ava nzar el conocimiento sobr e Adalid sabiendo qué es lo que estaba hecho sobre Adalid y qué cosas estaban sin funda ment ar. A. D ESCRIPCIÓN , JUSTI FICACIÓN Y E STRUCTURA DEL PROYECTO Marcial d el Adalid es un músi co que desarrolló su actividad en los p rincipales círculos sociales, culturales y artísticos gallegos y madrileños, intercalando estas etapas con periodos d e formación y creación en ciudades europeas, tales como Londres o París, y llegando a establecer relaciones comerciales d e su obra editada también en Italia y Alemania. Estos y otros hechos singulares que definen su biografía y, consecuentemente, su estilo musical, hicieron de Marcial del Adalid un compositor reconocido y reputado entre sus propios coetáneos y hasta nues tros días, dando lugar a num erosos textos en torno a su figura como músico de st acado. Estos escritos a los que nos referimos son, en su mayoría, de corte divul gativo y con un objetivo enaltecedor y conmemorativo, ya sea exclusivamente como mú sico sobresal iente o como personaje e mblem ático vinculado al desarrollo social de Galicia y que princ ipalmente se encuentran en la hemeroteca n acional de los últimos 170 años . Se complementan estos textos con la existencia de otros más específicos y recientes, de en foque cientí fico/musicológico especializado, como voces de diccionario que resumen su trayectoria vital o artículos o capítulos de libro que versan sobre alguna de sus obras en particular, su incardinación en un determinado género musical, su estilo compositivo en general y sus posibles inspiraciones en otros a utores clásicos o incursiones sobre el uso de l folklore gallego en algunas de sus composiciones. Sin embargo, sigue sin existir en la Musicología Española un estudio extenso y holístico que profundic e en l a figura de Marcial de l Adalid de for ma pormenorizada y en su L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 16 investigación en la Academia. Es decir, ha habido un cambio de paradigma cultural e investigacional motivado por la irrupción de las nuevas tecnologías en la sociedad actual. Tal es a sí, que hoy hablamos de Humanidades Digitales y de Musicología Digital, inevitablemente vertebrados por el concepto de e-Rese ar ch (con todo lo que ello implica: desde bases de datos, marcación digital, Big Da ta, hasta la aplicación de inteligencia artificial a las distint as área s de conocimiento humanístico) y en el contexto de la Cyberscience , Cyberinfrastructure e e- Science (que im plica intrínsecamente el uso d e r ecursos computacionale s , el acceso a datos masivos, la creación de herramie nt as colaborativ as y el uso de plataformas digitales como medio de comunicación e interacción) y todo ello con fines de conservación, análisis y difusión del pa trimonio cultural 3 . Hablar de Humanidades Digit ales y de Musicología Digital no significa simplemente utilizar herramientas tecnológicas durante la inv estigación -o dicho d e otro modo, investigar asistido por ordenadore s e informática-, pues esto sería simplemente tecnologizar la investigación; se trata de buscar nuevos modelos interpretativos y paradigmas de comprensión de la sociedad y de la cultura actual. Y hablar de Humanidades Digitales también implica un cambio de actitud por parte del investigador en su compromiso para con la sociedad: suponen un espíritu o ethos colaborativo y de inte rdisciplinariedad , de a cceso abierto y de transferencia de conocimiento a la sociedad (hoy día incluso tenden te a la denominada Crowd Science, C itizen S cience o Networked S cience, prop ensa a la partici pación de la propia comunidad de usuarios interesados, no solo de lo s investigadores originarios) 4 . 3 Paul Spen cer, «Centros y fronteras: el pano rama internac ional», en Humanidades Digitales : desafíos, lo gros y perspectivas de futuro (A Coru ña: SIELAE, 2014), 37-6 1; Paul Spencer, « Prólogo: La investigación en Human idades Dig itales en el m undo h ispano», en Ciencias sociales y huma nidades digita les: técnica s, herramientas y experiencias d e e - re search e investiga ción en co laboración (La L aguna (Tenerif e): Sociedad Latina de C o municació n Social, 201 4), 9 -11; Nu ria Rodríguez Ortega, «Prólogo: Human idades Digitales y pensamien to crítico», en Ciencias socia les y huma nidades digitales: técnicas, herra mientas y experiencias de e - research e investiga ción en c olaboració n (La L aguna (T enerife): Sociedad Latina de Comunicación Social, 2014), 13 -17; Esteban Romer o Frías, « Ciencias Sociale s y Human idades Digitales: una visión introdu ctoria», en Ciencias sociales y huma nidades digitales: técn icas, herramien tas y exp eriencias de e -research e investigación en colabo ración (La Lag una (Tenerife) : Sociedad L atina de Com unicación Social, 2014) , 19 -50; María Sánch ez González, «El Big Data co mo her ramienta para la e - Re sear ch en entornos infosaturados y complejos», en Ciencias sociales y human idades d igitales: técn icas, herramienta s y experien cias d e e -research e in vestigación en colabo ración (La Laguna (Tenerife): Socied ad Latina d e Comunicación Social, 2014), 131 -61; Anton io Rojas Castro, «Big Data en las Human idades Digitales. Nuevas co nversaciones en el contexto académ ico glob al», Anua rio AC/E de cu tlura digital. Cultura inteligen te: Análisis de tend encias digitales , 2017, 68-7 8; Am elia Sanz Cabrerizo , « Prensa d igital izada: herram ientas y métodos digitales p ara una investigación a escala», Revista de Human idades Digitales , n. o 2 ( 2018): 1 -14; M. Nentwich , Cyberscience: Research o n the age on the Internet (Viena: Austrian Aca demy o f Scien ces Pres, 2003), 22; An ne Beau li eu y Pau l Wouter s, «e -Research as Interv ention», en e-Research. Tr a nsformation in Scholarly P ra , de Nicholas W. Jan owski ( New York: Routled ge, 2009), 55; Paul Wouters y Anne Beau lieu, «Imagining e - science beyond computation», en New Infrastructu res for Knowledge Pro duction: Understand ing E -Scien ce , ed. Chr istine M. Hine (Her shey: In formation Science Publishing , 2006) ; Lisa Spiro, «This I s Why We Fight: Def ining the Valu es of the Digital Human ities», en Debates in Dig ital Hu manities , ed . Ma tthew K. Gold (Mineap olis - L ondres: University Minnesota Pre ss, 20 12); Chiara Franzon i y He n ry Sauer mann, «Crowd Science: The Organization of Scientific Research in Open Collaborative Projects», Research Po licy 4 3, n. o 1 (2014): 1- 20. 4 David Cocero Ma tesanz et al., In formática aplicada: herramientas dig itales pa ra la investigació n y el tratamiento de la información en Humanidades (Madrid: UN E D, 2017); Isabel Galina Russell, « La evaluación de los recursos digitales par a las human idades» , Signa. Revista de la Asociació n Española de Semiótica , n. o 25 (2016): 121 - 36; Antonio Rojas Castr o, «Las Humanid ades Digitales: pr incipios, v alores y prácticas», Janu s. Estudios sobre el Siglo de Oro , n . o 2 ( 2013): 74 -99; Gim ena Del Río Riande, «La tecnología, aliad a del co nocimien to. La mirada humana, la mir ada crít ica» , Telo s: Cua dernos de co munica ción e innova ción 112 (s. f .): 5 0-55 ; Gimen a Del Río Riande, «De todo lo visible y lo invisible o volver a pen sar la i n vestigación en humanidad es digitales», Signa . Revista de la Asocia ción Espa ñola de Semiótica 25 (2016 ): 95 -108; F. Javier Bravo Ramón, «Un paradigma Introducción 17 En el ámbito concreto de la Musicología Digital, las nuevas tecnologías han renovado completamente el mundo de la investigación musi cal, donde éstas se convierten en herramientas de trabajo para el investigador 5 , pero más im portante aún, en el medio para lograr la transmisión del patrimonio musical recuperado a la socieda d 6 . Más allá de que l as nuevas te cnologías permitan a los investigadore s el acceso a un volum en de información y documentación infinitamente mayor qu e el que podían tener los musi cólogos e hist oriadores del siglo pasado (básicamente gracias a los motores de búsqueda, catálogos masivos inst itucionales y patrimonio documental y bibliográfico digitalizado), las nuevas tecnologías permiten a los investigadores abordar una cuantificación y análisis de fuentes y de información mucho más precisa (por ejemplo, mediante la construcción de bas es de dat os, que son a un mismo tiempo un medio y un fin, es decir, herra mientas de trabajo y resultados de investigación per se ). Dichas concep tual y metodológico de las humanidades digitales: Las ob ras teatrales d e carácter operístico del barroco y el bo ceto d e p royecto “Pro co b”», Signa. Revista de la A sociación Españo la de S emiótica , n. o 25 (2 016): 221 -45; J osé Alberto Ortiz Carm ona, «“Digital Ar t History” o como el histor iador se “h ace cien tífico”: nuev as posibilidad es fren te a un cam bio de par adigma epistemológico en el campo de la His to ria del Arte», en Educa ción y felicidad en las ciencia s soc iales y huma nidad es: Un en foque h olístico para el desarrollo de la creatividad en la era di g ital (Valencia: Tirant Hu manidades, 2019), 491 -513; Francisco Javier Blasco Pascual, «El vértigo d e las human idades ante lo d igital: hacia un nuevo p aradigma», en Huma nidades d igitales: una mirada d esde la interdisciplinaried ad (Peter Lang publishing group, 2019), 15 -36; Paul Spen cer, «La investigación h umanística en la er a digital: mundo ac adémico y nuevos p úblicos», Jan us. Estud ios sobre el Siglo de Oro An exo, n o 2 (Human idade s digitales: una aprox imación transdiscip linar) (2014): 117 -31. 5 Carmen Julia Gutiér rez Gon zález y David Catalun ya, «Arqu eología virtual de m anuscritos. Tecnolo gía digital avanza da a p licada al estudi o de manuscritos medievales» , Cuad ernos de Música Iberoamericana , n. o 2 0 (2 010): 37 -48; Feder ico Sam martino, «Ceros y uno s en la musico logía. So ftware y an álisis musical », Resona ncias. Revista de Investiga ción Musical 19 , n . o 37 (2 015): 27- 45; Antonio Tudu ri Vila, «Diseño y ap licación de h erramientas tecnoló gicas aplicad as a la id entificación de elementos d iferenciales del estilo co mpositivo de autores» (Palma de Mallorca, Univ ersitat d e les Il les Balear s, 201 3); Javier Félix Merch án Sánch ez-Jar a, «Music Encod ing Initiative (MEI), un estándar para la edición, codificación y la descripción de documentos musicales en el en torno digital: características, pr estaciones y ám bitos de ap licación», Education in the knowledge society (EK S) , n . o 20 (2019): 9; Jorg e Calvo- Zaragoza , «Pattern recognition for music notation» (Alicante, Un iversitat d’Alacant - Universidad de Alican te, 2016 ); Axel Teich Geer tinger, «Turn ing music catalog ues into archives of mu sical scores – or vicever sa: music ar chives and catalo gues based on MEI XML», Fo ntes Artis Mu sicae 61, n. o 1 (2014): 61 -66; David Rizo Valero , Niev es Pascual León, y Graig Stuart Sapp, « White Men sural M an ual Enc o ding: f rom Humdr um to MEI», Cuadernos de Investigació n Musical , n. o Extra 6 (2018): 373- 93; Miquel Àngel Plaza Navas, «La Musicología españ ola e n l as bases de datos bibliográf icas: una propuesta de eval u ación a partir de RILM, The Music In dex e I IMP» , en Campos in terdisciplinares d e la M usicolo gía: V Con greso de la Socied ad Española d e Musicología , B arcelona, 25 -28 de o ctubre de 2000 (Madrid: Sociedad Esp añola d e Musicología, 2000), 41 7 - 3 6; John Griffiths, «Mu sicología, inform ática y la vih uela en el siglo XXI », en Hu manid ades Digitales: desafíos, logros y perspec tivas de fu turo (A Co ruña: SIELAE, 2014), 21 -36 ; Emilio Ros Fábregas, « Patrimonio musical hispano en la era digital: música tradicional y polifon ía clásica», en Patrimon io Musical, Patrimonio A rtístico y Educa ción , ed . Margarita Fornar o Bord olli (Montevid eo (Urug uay): Univer si dad de la Repúb lica, Univ ersidad Pablo d e Olavid e, Centro Cultural de Esp aña, 2 016), 34 -36; Brav o Ramó n, «Un paradigma con ceptual y metodo lógico de las human idades digitales: Las ob ras teatrales de car ácter operístico del b arroco y el boce to de proy ecto “Procob”» , 221 - 45. 6 José Carlos Gosálvez Lara, «La musicolo gía en la era digital», Revista de Musicología 38, n. o 2 (2015): 774- 78; José Carlos Go sálvez Lara , «El patrimo nio musical y las nu evas tecnolo gías d e la in for mació n en la Biblioteca Nacional d e España (BNE)», Cuadernos de I n vestigación Musical Vo l. 1, N o 1 (2016): 1-1 1; María Jesús Ló pez Loren zo, «La colección de m úsica (partituras y grab aciones so noras) de la Biblioteca Nac ional de España: digitalización y reu tilizació n», Revista d e Huma nidad es Digitales , n. o 3 (20 19): 6 -22 ; Ros Fábregas, «Patrimon io musical hispano en la era dig ital: música tradicional y polifonía clásica», 34 - 36; Plaza Navas, «La Mu sicología española en las b ases de datos bibliogr áficas: un a pro puesta de ev aluación a partir de RILM, T he Music I nd ex e IIMP», 417 -36; Antonio Tomás del Pino Romero, «La recuperación de la música h istórica española con las nuevas tecnolo gías y su d ifusión a través de las redes so ciales», en Educa ción y felicida d en las cien cias socia les y human idades. Un en foque h olístico para el desarrollo de la creatividad en la era d igital ( Tirant Humanidades, 2019), 585 -93. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 18 herra mi entas construidas pueden ser también útiles para investigadores que trabajen sobre el mismo tema o para estu diosos de temas afines e , incluso, brindan la posibil idad de que esas herra mi entas investigaci onales construidas pued an ser c edidas a inst ituciones oficiales que incorporen esos resultados a sus bases de datos o catálogos generales, si endo la información recuperada por e l i nvestigador transferida directamente al servicio de la sociedad. Debemos hacer r eferencia también en esta int roducción a la aplicación de los postulados teóricos de la antropologí a simbólica a la ob ra de Adalid , necesarios para abordar l a perspectiva de análisis propuesta de su vinculación con el folklore y la cultura de Galicia. No se trata de crear una metodología en este caso, sino de aplicar lo que las matrices d e significado de la antropología sim bólica permiten extraer de siete obra s de Adalid, de manera espec ífic a aque llo que muestra el sentido s ocio-identitario de la cre atividad del autor. En el las se evidencia la utilidad del folklore autó ctono gallego para la c reación de música académica , plasmando “lo gallego” no solo en lo musi cal, sino también en la lengua , las costumbres, la cultura, la sociedad y el sentimiento de identidad y perte n encia. De acuerdo con lo anterior, la tesis se h a desarrollado, por sentido lógic o, en tres fases metodológicas sucesivas : - Una primera fase consiste en la revisión bibliográfica: 1º) de textos generales sobre el contexto histórico y marco teórico en el que se desenvuelve la figura de Marcial del Adalid; 2º) de biogra fías escritas sobre e l autor publicadas desde e l siglo XIX y hasta la fecha , incluyendo vo ces de diccionario, enciclopedias y prensa (actual y decimonónica); 3º) de textos sobre su estilo musical o sobre obras concretas por él compuestas; y 4º) de prensa histórica en la que figuran menciones directas a Marcial del Adalid. - La segunda fase s e ha c entrado en la recopilación y revisión de fuentes documentales de diversa índole. P or una parte, se ha tratado de loc alizar el mayor número de partituras manuscritas y e dit adas c ompuestas por Marcial d el Adalid; por otra, se re visó el fondo de música de la RAG para comprobar qué libros y cuade rnos de partituras constituían la biblioteca de músi ca personal de Adalid; y por último, se recopilaron fuentes documentales eclesiásticas y civiles en archivos públicos y privados y en col ecc ion es incluso de familias parti culare s. Dentro de estas fuentes document ales consideramos también las fuentes iconográficas, ya sean fotografías, grabados, óleos, etc. y que son de gran valor en l a reconstrucción histórica, pues son el único m edio para poner rostro a los personajes de esta historia. - La tercera fase de la metodología, dada la ingente cantidad de fuentes do cumentales recopilada s y los objetiv os tan concretos a los que están d estinadas , s e enfoca en la sistematización de la s fu entes reunidas y de los datos que de éstas se desprenden. El conjunto de las tres fases ha r equerido cuatro procesos metodológicos dist intos para generar contenido: - Reconstrucc ión biogr áfica y genealógica de Marcial del Adalid (C1) ; - catalogación atendiendo a c riterio musicológi co de su producción musical (C2) ; - catalogación documental de su biblioteca privada de música (C3); y - aplicac ión de fund amentos de antropología cultural sim bólica que nos permiten fundamentar la atribución de sentido socio-identitario que hacemos a siete ob ras musicales de Marcial de l Adalid (C4). Introducción 19 Los tres p rimeros pro cesos metodológi cos, n ecesariamente, nos han llevado a l a construcción de tres herramientas informáticas diferenciadas, que exigen del dominio tecnológico del software apropiado y técnicas especializadas de l área : el árbol genealógico de la Familia Adalid (mediante software An cestris ), el Catál ogo de la obra mu sical de Mar cial del Adalid y el Catálogo de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la Real Academia Galega (ambos construidos en forma de ba s e de datos mediante Excel y Filemaker) . El contenido completo del árbol genealógico reconstruido excede los lími tes y objetivos de nuestro tema de investiga ción, por lo que no se incluye e n su totalidad en la sección de anexos ; solo se muestra aquí l a información del núcleo famil iar directo de Marcial del Adalid, a lo largo del C apítulo 1 y del Anexo I. Los dos catálogos generados han sido incluidos en los anexos IV .10 y V.4 respectivamente y destacamos, entr e sus valores, los sigui entes : 1) permiten la cuantificación de obr as musicales de c ada col ección; 2) son en sí mismas herramientas de investigación que quedan al servicio de posteriores investigadores; y 3) su cesión a inst ituciones oficiales (por ejemplo, el Catálogo de la Bibliote ca de Música del Fondo Adalid de la Real Academia Galega a la propia RAG -ya comprometida- y el Catálogo de la obra musical de Marcial del Adali d al R ISM 7 o la part e correspondiente de repertorio sinfónico a ATRIL 8 ) supone la transmisión real del patrimonio rec upe rado al servicio de la sociedad. En el cuadro que sigue, recogemos de manera resumida la relación entr e fases, tareas, procesos, perspec ti vas de análisis y estructura de la tesis, expuestos 9 : 7 Répertoire International des Source s Mu sicales (RISM): http://www.rism. info/ho me.html (fec ha d e última consulta: 2 7/12/2019). 8 ATRIL. Catálog o de Obras Sinfónicas Españolas: http://atril.aedo m.org/ (fecha de ú ltima consulta: 27/12 /2019). 9 En adició n a todo lo anterior, h acemos constar las sigu ientes aclaracion es qu e también atañ en a la metodo logía: - Para mantener el discurso mu sicológico como hilo conducto r imperan te en toda la tesis do ctoral, así como para no desviar el tem a cen tral de lectu ra de la figu ra de Ma rcial d el Adalid , n os hem os v isto en la necesidad de ub icar gran p arte de la investig ación rea lizada a an exos. E sta parte d el trabajo tiene carácter “instrumen tal”, en el sentido de que son her ramientas de trabajo de creación propia qu e n os han perm itido llevar a ca bo la investigación, pero no por ello es aportació n de valor secundario o menor , puesto que, sin su elaboración , la inferencia d e dato s y el trabajo en su conjunto no hab ría podido llevarse a cabo de igual modo . - Bajo la misma premisa de n o des viar la lectur a pr incipal del person aje cen tral d e la in vestigación, nos hemos d ecantado por un sistema de citas y notas a pie de página, que nos permite desarro llar el contenido argum ental explicativo necesario y reflexionar sobre cu estiones relac ionadas necesarias, sin interrum pir el hilo nar rativo principal. - La tesis doctoral se ha r edactado atendiendo a las normas de citación Chicago, 17ª Edición ( nota completa) y para lo cual se h a hecho uso del gestor bibliográfico Zotero (ver sión 5.0.87). The Univ ersity o f Chicago Press Editorial Staff, The Chicago Manual of Style, 17th Edition. The essentia l guide for Writers, Editors, and Publishers (Ch icago: Un iversity of Chicago Press, 20 17). Para más info rmación : https://www.chicag oman ualofstyle.org /home. htm l (fecha de última consulta: 1 4/06/2020). - A las ref erencias de hemeroteca histór ica qu e no dispon en de título (como, por ejem plo, las notas b reves en la sección cró nica d e sociedad o los anu ncios de venta d e partituras), se les ha oto rgado un título de scriptivo, en cu yo caso éste se desig na entre corchetes para ind icar que es ad ición propia. - Las fuentes documentales se citan sigu iendo el sigu iente criterio: título del d ocumento si lo tiene (po r ejemplo, en el caso de manuscritos de o bras literarias o partitu ras) o título oto rgado al docu mento en catálogo por la institució n que lo custodia, o en d efecto de ambas, título asignado por nosotr os (p or ejemplo, en el caso de correspond encia sin ca talogar); a continu ación, fondo privado o institución q ue lo cu stodia, colección do cumental, si procede, y signatura co rres p ondien te si consta. Las instituciones se han referen ciado por su nomb re oficial. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 20 - La mayor parte de las fotografías m ostradas en la tesis doctoral son de nuestra autoría. En especial, las fotog rafías d el Pazo de Ló ngo ra, d el piano cu adrado William Rolfe y de la may or parte de ob ras pictóricas que se muestran han sido tomad as d urante la realizac ión d e este trab ajo, hab iéndose realizado visitas expresas p ara tal fin . - Las im ágenes de fu entes docu men tales e icono gráficas p ertenecien tes a institucio nes que hem os fotog rafiado perso nalmente -la m ayor p arte de las contenidas en la tesis- , p revia autorizació n d e la institución correspond iente, son citadas por documen to, p rocedencia y sign atura o ficial, obv ián dose la autoría de la imagen. - Las imágenes q ue han sido sometidas a montajes v isuales son de elab oración propia. Todos los diag ramas, cuadr os y tablas de esta tesis s on de elaboración propia. - La tr anscripció n de los documentos h istóricos utilizados es tá nor malizada or tográficamente, pero se respetan den ominaciones nominales y topón imos or iginales (p or ejemplo , el uso del apellido Ad aliz o Ladalid, en lugar de Adalid, o también La Coruña en vez del topó nimo oficial actual de A Coruñ a). Las abrev iaturas comunes -como por ejemplo, d e D on y Doña - ha sido normalizadas en las transcripcion es - en este caso, por D. y D.ª, respectivamente -, pero se han mantenido en la forma o riginal decimon ónica “Dn.” En el caso de d edicatorias d e p artituras, títulos d e transcri pciones d e obras d onde se mencio na al autor original y en nombres comerciales d e emp resas - como, por ejemplo, “Dn. Marcial Fran cisco del Adalid e hijos” - . - Los topónimo s referidos -que no sean tran scripciones literales de documentos histórico s - se rigen por lo exigido en la Ley 3/1983, de 15 de jun io, de normalización lingüística, que en s u artículo 10 estab lece q ue los top ónimos de Galicia tendrán co mo ún ica forma oficial la galleg a. Para más in formac ión: https://topon imia.xunta.g al/es/topon imia/normativa (fecha de última consulta, 1 /05/2020). - Esta tesis se presen ta, por normativa de la Universidad de Santiago de Compostela, en formato digital e impreso. En la versión impresa, los Anexos II , II I, I V y V se presen tan en un CD adju nto y tan solo el Anexo I se man tiene en papel po r co modidad de lectura, por no vedad d e conten ido histórico novelad o complem entario a la bi o grafía de Marcial del Adalid. En la v ersión digital, la tesis está conten ido en dos docu mentos en pdf -uno c on e l desarrollo teórico de la tesis y otro c on los anexos I a V -; a may ores, las dos bases de datos ( Catálogo de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la Real Academia Galega y Catálogo de la o bra mu sical de Ma rcial d el Adalid ) q ue ac ompañ an la investigación s e adjuntan en archivo s ind ependientes para su manejo en formato Filemaker y amb os pued en ser co nsultado s seleccionan do el usuario “invitado”. Por si no se dispusiera del software req uerido para consu ltar los catálogo s, las dos bases d e datos se adjun tan tamb ién en formato pdf. Introducción 21 PROYECTO DE TESIS Estructura 6 perspectivas de análisis desde las que estudiar a Marcial del Adalid Capítulo 1 + Anexo I + Anexo II + Anexo III Su biografía Su valor histórico como personaje activo en la Historia de la Música Española y Gallega (perspectiva transversal implíci t o y común a los cuatro capítulos) Su familia Capítulo 2 + Anexo IV Su obra Capítulo 3 Su vinculación con el folklore y con la cultura autóctona de Galicia Capítulo 4 + Anexo V Su legado patrimonial y, en concreto, su biblioteca privada de música METODOLOGÍA 5 tareas 3 fases Vaciado bibliográfico (para todas las perspectivas d e análisis y para todos los procesos metodoló gi cos) 1ª fase: recopilación y revisión bibliográfica Vaciado documental y de hemeroteca his tórica (para todas las perspectivas d e análisis y para todos los procesos metodoló gi cos) 2ª fase: recopilación y revisión documental Elaboración de la genealogía de l os Adalid (específico para el estudio de su familia que, a su vez, es parte de la biografía) Árbol genealógico de la Familia Adalid 3 herramientas informáti c as de nueva creación 3ª fase: sistema t ización de fuentes y análisis de datos derivado Catalogación de su obra musical (específico para el estudio de su producción musical que, a su vez, es parte de la biografía) Catálogo de la opera omnia de Marcial del Adalid Catalogación de su biblioteca musical (específico para el estudio de su biblioteca privada de música) Catálogo de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la RAG Cuadro 1 . Esquematizació n de la metodol ogía dis eñada para el est udio mo nográfico de Marcial del Adal id y Gurrea, atendie ndo a estru ctura, perspectivas de a nális is, tareas, f ases y procesos met odol ógicos. Proceso metodológico de reconstrucción biográfica y genealógica de Marcial del Adalid Proceso metodológico de catalogación de la obra musical de Marcial del Adalid Proceso metodológico de catalogación de la colección priva d a de partituras de Marcial del Adalid Aplicación de postulados de antropología simbólica para la fundamentació n de sentido socio- identitario atri bu ible a siete obras de Marcial del Adalid Introducción 22 A c onti nuación, procedemos a la descripción detallada de los cuatro procesos metodológicos llevados a cabo. C.1. Metodología para la r econstrucción biográfica y genealógica de Marcial del Adalid Hoy e stamos en condiciones de afirmar que Marcial del Adalid es no solo figura ilustre de la Historia de la Música Ga llega y también uno d e los compositores más i mportantes del sigl o XIX español, al lado de Eslava , Monaster io, Allú, S arasa te, Barbieri, Guel benzu y tantos otros. Sin embar go, ha sido y s igue siendo un gran desconocido y es común a los textos biográ ficos sobre él, ya sean de l si glo X IX o de tiempos a ctuales, reivindicar la dificultad de narrar la vida de este personaje, da d a la ausencia de fuentes o datos a los que aferrarse. No tendría por qué extrañar esta manifestación en un texto escrito por un investigador hoy , pues con el paso del tiempo, es común, y hasta inevitable, la pérdida de información e incluso la deformación de la r ealidad a consecuencia d el cariño puesto en el recu erdo por biógrafos predecesore s. Lo que sí sorpr ende verdaderamente es que esto mismo ya sucediese a los coetáne os que le rindieron homenaje incluso en vida del autor: en 1880, José Rodríguez Mourelo (1857-1932) – químico lucense y uno de los primeros en dejar sobre papel las memorias de Adalid- decía “no es posible, porqu e l os datos f altan, h acer un a biografía completa del célebre artista…” 10 . Incluso años más tarde, a final de centuria, el propio Felipe Pedrell (1841-1922) se amparaba en las pal abras del anterior para comenzar la voz de su Diccionario biográfico y bibliográfico de músicos y escritores de música… 11 . Tiempo después, en 1904, llegaba el eco de lo mismo desde Cub a a tra vés de la revista Galicia : “No se pue de e scribir una biografía cuando f altan datos, y nosotros no tenemos ninguno que nos permita biografiar a Marcial d el Adalid” 12 . Qui zá la clave del desconocimiento de de talles de la vida de este autor está en lo que a puntaba el 19 de enero de 1882 la gran Emilia P ardo Bazán ( 1851-1921) -amiga personal d el matrimonio Adalid- , nada más comenzar su tributo póstum o: “Breves noticias biográfica s cabe apuntar de Adalid. P or circunstancias propias a su carácter, vivió más en el hogar que en el mundo s ocial y artís ti co” 13 ; de esta misma teoría era Víctor María Vázquez, quien ya antes, en octubre de 1881, afirmaba que “allí, en aquel plácido y esc ondido retiro d e Lóngora, como la lu z de la luciérnaga, ardía ign orada la llama del g enio” 14 . A p esar de esta dificultad añadida, es in negable que Ma rcial del Adalid fue personaje de actualidad en la crónica social de la época e incluso lo sigu e siendo más de ciento treinta años después d e su muerte y, por tanto, su vida merece ser contada. 10 José Rodr íguez Mo urelo, «Marcial del Adalid. Ap untes cr íticos y bio gráfico s», La Ilustración Gallega y Asturiana. Revista decen al ilustrada , 8 de diciembr e de 1880, 3. 11 Felipe Ped rell Sab até, «Ad alid y Gu rrea (Mar cial del)», en Dicc ionario biográ fico y bib liográfico de músicos y escritores de música espa ñoles, portugueses e hispano - am ericanos a ntiguos y modernos: acopio de datos y docu mentos para servir a la historia del arte mu sical en nu estra nación (Barcelona: Imprenta de Vícto r Berdós y Feliu, 18 97), 7. 12 «Marcial del Adalid », Galicia . Revista S emanal Ilustrad a , 20 de marzo de 1904, 1 - 2. 13 Emilia Pard o Bazán, «Un compo sitor españ ol (Marcial del Adalid)», La Ép oca. Periódico po lítico diario , 2 de mar zo de 1882, 4. 14 Pedrell Sab até, «Ad alid y Gurrea (Marcial del)», 10. Introducción 23 Cierto es que establecer el origen de la biografía como género es complejo y difuso, diluido y entremezclado entre la novela y la historia 15 ; cierto es también que desd e el siglo XV III y comienzos del siglo XIX, este género ha sido una d e las principales formas de narrar la Historia de la Música, imperantemente de forma hagiográfica 16 . No pretendemos aquí abordar el origen de la biografía hist órica y su evolución hasta ll egar a su estado actual como género historiográfico, c onsolidado y con metodología propia , ni tampoco hacer una reflexión crítica sobre su presencia en Mu sicología, sino asentar el marco teórico en el que s ustentar la biografía de Marcial del Adalid q ue se desarrolla en esta i nvestigación, esperamos que acorde con las actuales tendencias e n in vestigación imperantes en Historia y en Musicología. Concebimos la acción de biografiar como el relato de la vida de un individuo y que puede y suele tener un discurso cronológico, planteado como una sucesión de a contecimientos dispuestos en un orden lógico. Pero, además, es contar una “doble vida” en la que se unen la historia personal del indi viduo y la historia social del contexto en el que se desenvuelve su vida; un relato en el que se relacionan los acontecimientos particulares del pr otagonista con los movimientos y hechos genera l es de la época; un discurso que explica las cara cterísticas que conforman un a sociedad, una cultura y/o una po lítica a través de la tr ayectoria vital de un determinado personaje. La biografía histórica es, en definitiva, el género hist oriográfic o que permite insertar la histor ia individual en la histori a general y ahond ar en ambas a un mismo tiempo 17 . En este sentido, desde la perspectiva de las ciencias sociales se introducen en el discurso biográfico las dim ensiones de ti empo (en su doble acepción de periodo y duración), proceso y contexto, fundamentales en cualquier estudio de la vida humana 18 . Así, el enfoque de la trayectoria vital ofrece u na visión de conjunto, integradora, que vin cula individuos (actores históricos) a su compor tamiento colectivo (hist oria colectiva) como parte de un continuo constante de cambio 19 y, a su vez, supone recuperar “dimensiones sincrónicas fundamentales que aclaran y enriquecen una narración hist órica diacrónica” 20 . Para lograr esto, X. R. Veiga Alonso establece l a regla : 15 Pedro Ruiz T orres, «Las rep ercusiones de los cambios culturales de la m odernidad en el mod o de pensar la biogr afía», Ayer. R evista de Historia Contemp oránea , n. o 93 "Los retos d e la biografía" (2014 ): 19 - 46. 16 Christopher Ma rk Wiley, «Re- writing composer ’s lives: critical historio graphy and musical bio graphy» (Royal Ho lloway, Un iversity of Lo ndon, 2008), 1 - 18. 17 Yves Clot, «La otra ilusión biográf ica», Historia y Fuente Oral , n. o 2 . Mem oria y Bi ografía ( 1989): 3 6-3 7; María Gloria Núñ ez Pér ez, «La biog rafía en la actual historiog rafía contempo ránea esp añola», Espacio , tiempo y forma , Serie V - Historia Contemp oránea, n. o 10 (1997): 432; François Dosse, La apuesta biográ fica: Escribir una vida , trad . Inmacu lada Miñana ( Valencia: Publicacion s de la Un iversitat d e Valèn cia, 2 007 ); José Luis Gó mez Navarro , «E n torno a la biografía histórica», Historia y po lítica. Ideas, procesos y mo vimientos sociales 1 3 (2005): 19 -20; Dav id Nasaw, « Historians and Biog raphy», The American Historical R eview 114, n. o 3 (2009) : 576-78; Andrea Reguera, «Los estudios biográf icos y su capacidad de exp licación h istórica», Avances del Censor VI I, n. o 7 (2010 ): 40 y 45. 18 Chiara Sar aceno, «La estructura temporal de las biogr afías», Historia y Fuen te Oral , n. o 2. Memoria y Biografía (1989): 41 - 4 3; Dav id I. Ker tzer, « Generation as a Sociolog ical Pro blem», Annual Rev iew of S ociolog y 9 (1983 ): 125 -49; Karl Man nheim, «E l problema d e las gen eraciones», Reis: Revista espa ñola de inve stigaciones sociológ icas 62 (1993): 193 -242; Chris Gilleard, «Cohorts and Gen er ations in the Study of Social Chan ge», Socia l Theory & Health 2 (2004): 106- 19. 19 Tamara K. Harev en, « The Life Course and Agin g in Historical Perspective» , en Life Co urse: Integra tive Theories and Exemplary Population s , ed. Kur t W. Back (Bould er: Westview Press, 19 80), 7; Sarac eno, «La estructura temporal de las biograf ías», 4 5 -46; Nick Salvatore, «Biogr aphy and Social History: An Intimate Relationship» , Lab our History , n. o 87 ( 2004): 187- 92. 20 Franco Ferrarotti, «Breve no ta sob re Historia, Biografia, Pri v acy», Historia y Fuente Oral , n. o 2. Memoria y Biografía ( 1989): 51 - 52. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 24 “evitar qu e el árbol (biogr afiado) nos impida ver el bo sque (con t exto g eneral en el que se i nscr i be su actuació n), pero también que ese bosque desdibuje por completo los perfile s del árbol. A l mism o tiempo, nues t ra a pr oxi mación debe pe rmitir que los animales (compañeros de reparto del persona je) que cir culan raudos y vel oces por este particul ar bosque resu lten asimismo reflejados en la película biográfica. Esto, que en princ i pio puede r esultar superfluo, tiene una lectura real m ente prof unda y resume suficiente mente l os tres moment os a plasm ar en un trabajo biográfico: el retrato de l biogr afiado, su inserción en el con texto de la époc a (político, económic o, social, c ultural, ideológ ico) y la relación m antenida con los copartíci pes d e su actividad vit al ” 21 . A e sto cabe añadir sobre el estilo narr ativo que “un buen biógrafo tiene que tra tar de ser lo más objetivo y distante posible, siempre tratando de c omprender y e ntende r las actuaciones del personaje, reduciendo j uicios de valor y huye ndo tanto de la p roclividad como de la discrepancia hacia e l pe rsonaje” 22 . La biografía hist órica, entendida dentro de la historia narrativa y, a su vez, concebida como parte de la historia científica, d ebe aportar un m ejor cono cimiento del pa sado histórico, con enfoque social y globalizador, desde una individualidad concret a. Es por ello que el fin últim o ha de ser lograr un enfoque que pase de lo particular a lo general, d e lo e sp ecífico a lo glob al, como resultado de la aplicación del análisis hist órico a partir del estudio biográfico 23 . Tal y como asentó I sab el Burdiel, este género es “aquella forma de aproximación al pasado que - centrada en tr ayectorias indivi duales- asume como propios todos y ca d a uno de los problemas que plantea la historia como disciplina, agudiza nd o la tensión analítica entre las partes y el todo, lo indi vidual y lo colectivo, lo particular y lo g enera l” 24 . Dado que un in dividuo no puede explicar por completo a un colectivo y éste ta mpoco puede explicar completamente a un individuo, la biografía histórica se convierte en el re sult ado de una tensión permanente e ntr e la biografía y la historia, una interde pend encia reciproca entre ambas 25 . Por otra parte, lo que hace intere s ante una biografí a es que plantee uno o varios problemas interesantes a resolver y que justifiquen la sing ularidad d e una vida individual , aunque es posible que no todos los problemas planteados durante la mi sma puedan ser resueltos, ni todas las hipótesis confirmadas o refutadas. Tal y como afirma Javier Marín : “la aporía de la biografía se reduce a la imposibilida d de mant ener una unidad ideal entre vida y obra, y a la per m anente t ensión dialéc t ica entre los hechos ‘externos’ de la trayectoria de un compositor (refle j ados en una constelación de tipología s documentales) y l os hechos ‘internos’ que se pueden o no apreciar en la partitur a (…). Las complejas relaciones de analogía y/o cont ext o, su jeto(s) y o bjeto se relacionan c on debates de m ás amp l io ca l ado como el del propio concepto de ob r a musical y s u autonomía con respecto a u n contexto, u na ideología o una estructu ra 21 Xosé Ramón Veiga Alonso, «Ind ividuo, sociedad e Historia. Reflexiones sobre el reto rno de la biografía», Studia Historica. Historia Con temporán ea 13 (1995): 142 . 22 Núñez Pérez, «La biograf ía en la actual h istoriografía contem porán ea española», 426. 23 Veiga Alonso, «Individuo, sociedad e Historia. Reflexiones sob re el retorno de la biografía», 132, 138 , 141; Núñez Pér ez, «La biograf ía en la actual h istoriografía con temporánea españ ola», 419 -39. 24 Isabel Bur diel Bueno , « Presentación », Ayer. Revista d e Historia Contempo ránea , n. o 9 3 "L os retos d e la biogr afía" (2014): 13. De hecho, esta asunció n ha sido o bjetivo global y premisa vertebradora en torno a la cual ha desarrollado sus investigaciones la R ed Europea s o bre Te o ría y Práctica de la Biografía (RETPB), de la cual es líder esta autora (para más información : https://www.valen cia.edu /retpb/index - es.html ) ( fecha d e última c on sulta, 5/04/2 020). 25 Isabel Burdiel Bueno, « Historia política y biograf ía: más allá de las fronter as», Ayer. Revista de Historia Contempo ránea , n. o 93 "Los retos de la biografía" (2014): 68. Introducción 25 social dete rminadas. Lo que result a incuestionabl e es el p apel capital de la b i ografí a en la comprens i ón his t órico-musical del biografiado y su sujeción, en tanto qu e construcción histórica, a la multiplicid ad de interpre t aciones que ostenta todo el relato” 26 . En este sentido son cuestiones que hacen interesante a Marcial de l Ad alid como personaje histórico a biografiar qué pasó con su legado que hoy lo ha ce disperso, desmembrado y difícil de rastrear; cuál pudo h aber sido la sucesión de sus creaciones, pues en su mayoría carecen d e fecha y firma po r pa rte del autor (cuestión que t ratamos de solventar me diante el catálogo); hasta qué punto su estilo musical es resultado de su nacimiento entre la burguesía española decimonónica y c ómo es to se refleja en su especialización en la composici ón de re p ertorio de salón; cómo influyó la demanda de música domé stica por parte d e la burguesía en su cr eación de obr as de nivel amateur y medio con fines p edagógicos ; el contexto cultural que le llevó a componer música de salón basada o inspirada en melodías gallega s autóctonas hasta el punto de convertirlo en pionero y creador de lo que hoy conocemos como “melodía gallega de salón”; etc. Estas y tantas otras cuestiones son incógnit as que rode an a Marcial del Adalid como personaje a estudiar a título partic ular -a unque no todas ellas tiene n re spuesta, en parte debido a la casi gran ausencia de fuentes primarias directas-, pero al mismo tiempo son también cuestiones sobre la historia social, cultura l y m usical decimonónica española. Desde este enfoque “lo que interesa es el carácter abierto que el estudio de una trayectoria individual confiere a la hist oria, la forma en la qu e re scat a la pluralidad del pasado y permite sondear las posibilidades y los límites de la acción individual a través, precisamente, del análisis cuidadoso de las condiciones en que ésta puede desarrollarse” 27 . Se re constr uye pues, en este trabajo, la vida de Marcial del Adalid, conc ibi endo a éste como pe rsonaje histórico y su vida desvelada como historia narrada sustentada sobr e una sólida base d e fue ntes documentales , contextualizada en un periodo claramente delimitado y en entornos geográficos y socioculturales concretos; y también como una hist oria d e interrelac ion es personales entre personajes hist óricos pri ncipales y secundarios de singular relevancia. Una biogra fía históric a que, a fin de cuent as, c ontribuya a entender quién fue Marcial del Adalid y qué lo h ace importante en el contexto de la Historia de la Música Española y de la Historia de la Música Gallega. En este camino hacia la reconstrucción biográfica del maestro Adalid, la reconstrucción genealógica se volvió para nosotros una necesidad; es decir, desenmarañar l a genealogía de su familia fue p ara nosotros parte del método par a descubrir y contar su vida. Podría decirse que , para investigar un a utor, hay dos vías p ara documentarse: d el cent ro a la periferia (es decir, de Marcial d el Adalid a co etáneos y p ersonajes relacionados) o vi ceversa. En el caso d e este músico no existe un legado documental unificado que permita ahondar en su vida y en su obra y, por tanto, fue un impe rativo trabajar desde la segunda op ción : conocer qué otros personajes interactuaron con Marcial del Adalid o en qué ent ornos se movió éste para así poder recuperar fuentes documentales de sde las que conocer al personaje. Es precisamente en este punto de estudio donde se vuelve indispensable en este caso la reconstrucción genealógica: la búsqueda 26 Javier Mar ín López, «Ed itorial: la bio grafía, o de las apo rías de u n género musicológico» , Revista de Musicología XLII, n. o 1 (2019): 12 . Esta misma idea, enfocada desde el ámbito de la Sociología y no concretamente como estud io del gén ero b iográfico, se def iende tamb ién en : Ma ría Pilar Alén Garabato, «La sociología y la música», Nasarre. Revista Aragon esa de Musicología 2, n . o 9 (Ejemplar d edicado a: VII Encu entro de Mú sica Ibérica. Zaragoza, 16, 17 y 18 de ab ril de 1993) (1993): 178 -79; Antonio Gallego Morell, «Aspectos socioló gicos de la mú sica en la E spaña del siglo XIX», Revista de Musicolog ía 14, n. o 1 (1991): 13- 32. 27 Burdiel Buen o, «Histo ria política y bio grafía: más allá d e las fronteras», 63. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 32 del propio catálogo (re-datación); 4) la asignación o cambio de números d e opus, sin afectar al orden y numeración del propio catálogo; y 5) la creación de nuevas subcategorías. El catálogo configurado con estos 45 campos en base de datos permite la inferencia de información y hace posi ble responder a multi tud de preguntas sobre el repertorio: qué obras compuso Adalid; qué pie zas o partes conforman una determinada obra; qué obras presentan opus y cuáles carecen d e él; quiénes son los dedica ndo s oficiales de las obras de Adalid o cuántas obras dedica a u na mi sma pe rsona; qu é p artituras están editadas y c uáles pe rmanecen inéditas; de qu é obras s e conserva el manuscrito original y de cu áles no; si una obr as se conserva completa o parcialmente; cuándo y dónde se compone una determinada obra o dónde se estrenó y por quién; cuándo y por quién fue editada y qué número de plancha le corresponde; a qué precio fue come rcializada determinada obr a en fu nción del editor responsa ble; qué im presores trabajar on su obra; qué repertorio hay compuesto para un d eterminado inst rumento o plantilla instrumental; si las obras orquestales p resentan versión en reducción par a piano; es posible también aislar particellas de pa rtituras orquestales; filtrar repertorio por gén ero; obt ener la información de las filigranas y marcas de agua; saber cuál es el íncipit musical y/o literario de una determinada obra, etc. Es más, la base de d atos permite búsquedas más complejas, a partir del cruce de varios datos o c onceptos, c omo , por ejemplo, qué obras y cuántas compuso Adalid de un determinado género musical o para un determinado instrumento; qué obras compuso para determinada tonalidad y tempo ; qué obr as fueron publicadas por determinado editor en un determinado marc o cron ológico … 42 . Es decir, la base de datos va más allá de una mera descripción bibliográfica y musi cográfic a de las obras compuestas por Marc ial del Adalid y permite la inferencia e i nterrelación compleja de información, tal y como se muestra en el siguiente diagrama: 42 Como se ha indicado anterio rmente, el Catálog o de la obra mu sical de Marcial del Adalid ha sido realizado median te software Filemaker , com plemen tado con Excel para el análisis y cuantificación de datos. Recien temente, hemos tenido acce so a form ación en el CESGA (diciem bre de 2019) del software S QLite , espec ífico p ara d iseño y p rogramación a medid a d e bases de datos, qu e p ermitiría l a ca talo gación y análisis d e datos med iante un únic o prog rama, así como bú squedas más co mplejas m ediante cruce de más variables. Por cuestiones de tiem po y también d e facilidad de manejo del so ftware, mantenemos dentro de esta tesis docto ral la versión en Filemake r , aunq ue no descartamos su adaptación a SQLite de cara a un futuro próximo. L AURA T OU R IÑ ÁN M ORANDEIRA 33 Cuadro 2. Di agrama de la base de datos Ca tálogo de la obra musical de Marc ial del Adal id [ elaboració n de Laura Tou riñán Moran deira] . L AURA T OU R IÑ ÁN M ORANDEIRA 34 En base a lo anterior, la fi cha de catalogación diseñ ada para la catalogación musi cológica de la obra de Marcial del Adalid es la siguiente: Cuadro 3 . Modelo de fic ha dis eñada para el Catálo go de la obra musical de Marc ial del Adal id [ elaboración de Laura Tou riñán Moran deira] . L AURA T OU R IÑ ÁN M ORANDEIRA 35 C. 3. Metodología p ara la catalogación docum ental de la Bibli oteca de Música del Fondo Adalid de la RAG 43 El segundo catálogo creado que ac ompañad a también a esta tesis doctora l es específico de la biblioteca priv ada de música que perteneció a la Fa mi lia Adalid. Por tanto, el objetivo principal de este s egundo catálogo es registra r el r epertorio de dicha colección de partituras y, fundamentalmente, hacer funcional la herramienta final. Es decir, se trata de crear, en p rimer lugar, un material nuev o y original, que permita que cualquier usuari o -ya sea músi co, investigador, o el propio personal té cnico de la R AG- pueda conoce r y localizar cualquier obra musical integra d a en un volumen c onc reto qu e pertenezca a la Biblioteca d e Músi ca de l F ond o Adalid (BMFA); esto re sponde a la nueva esenci a que está tom ando la c atalogación musical actualmente: proporcion ar una accesibilidad a la s fuentes ágil y eficaz a co rde a los nuevos tiempos de la “ e ra digital ” 44 . En segundo lugar, se pretende que el catálogo sea de utilidad para musicólogos, músicos e investigadores interesados en conoce r, interpretar y/o trabajar sobre las partituras que en este fo ndo se conservan, par a lo cual ha sido necesario recabar info rmación de interés para los sectores de la Archivística, de la B iblioteconomía, de la Musicología y también par a la int erpretación musical. Y , en tercer lugar, s e ha buscado que los datos recogidos sean de utilidad para elaboraciones de poste riores trabajos q u e exijan criterios espe cíficos d e catalogación -por ejemplo, el volcado en Galiciana desde l a RAG o en el catálogo central onli ne del RI SM-; para e llo, los campos elegidos responden nue vamente a una síntesis de los criterios de las normas RISM 45 , ISBD 46 , formato Marc21 47 y también hemos tomado en consideración las 43 La catalog ación de la Biblioteca de Mú sica del Fondo Adalid es el resultado del resultado del proyecto de investigació n titulado Hacia la cata logación mu sicológica de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid d e la Real Academia Galeg a , financiado mediante una “Beca de Investigac ión en Artes y Human idades 2017 ” concedid a e n conv ocatoria pública por la Diputación de A Coruña [Conv ocatoria de becas de investigación para el año 2017 d e la Dipu tación Prov incial d e A Coru ña; Serv icio d e Acción Social, Cultural y Dep ortes; Sección de Educa ción, Cultura y Deportes (B.O.P. n.º 58, de lunes 27 d e marzo de 2017, P.P.8916/2017); Resolu ción por la que se aprueba la concesión defin itiva d e las b olsas de investigación 2017, Área de Artes y Hum anidades durante el año 2017, de 4 de octubr e de 2 017 (Referencia BINV -AH/2 017, Expediente 2 017000006039 )]. El resultado final de este proy ecto de inv estigación se materializa en la memoria La Biblioteca de Música del Fond o Adalid. Estudio y Catálogo de un pa trimonio bibliográ fico mus ical g allego único custodia do por la Real Academia Galega , entregad a a la Dipu tación d e A Coruñ a en octubre de 2018 (p royecto valid ado por el Registro de la Propiedad Intelectual con números de asientos registrales 03/2018/1444 y 03 /2018/1445). El resultado final de este catálogo , incluyen do el correspo ndiente análisis de info rmación, se ofrece en el Capítu lo 4, epígrafe 4.2 y en el Anexo V. 44 Anton io Ezquerro Esteban, «Los nuevos retos de la catalo gación y estudio crítico de fuentes mu sicales en el entorn o español RISM (Répertoire I nternational d es Sources Musicales)», en La g estión de patrimon io musical. Situació n actual y p erspectiva s d e futuro. Actas del Simp osio , Centro de Docum entación de Música y Danza. INAEM. (Madr id, 2014 ), 51 -52; Cristina Martí- Martínez, Documen tación musical (Barcelona: Edito rial UOC, 2020). 45 González -Valle et al., Normas internacion ales pa ra la catalogación de fuen tes musicales históricas. RISM - España . En lace a la pág ina princip al del RISM: http://www.r ism.info/en /home.html (fecha d e última consulta, 8/04/2 020). 46 La ISBD ( Intern ational Standa rd Bibliographic Descriptio n ) – Descripción Bibliográfica Inter nacional Normalizad a)- es la n ormativa internac ional publicada por la I FLA ( International Federation of Library Associations and Institutions ) qu e especifica lo s re q uisitos básicos par a la descripció n e identificación de recursos bibliog ráficos más comunes . Par a más inf ormación, con sultar los siguien tes enlaces: http://www.bn e.es/es/Inicio/P erfiles/Bibliotecario s/Procesos -tecnicos/Norm asIntern acionales/ISBD/ ; https://www.ifla.o rg/files/asse ts/hq/pu blications/series/44 -es.pdf (fecha de última consu lta, 8/04/2020 ). 47 Gosálvez Lara, «El p atrimonio musical y las nuevas tecnologías de la in fo rmación en la Biblioteca Nacional de Españ a (BNE)», 4. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 36 publicaciones monográficas La música del siglo XIX. Una h erramienta p ara la descripción bibliográfica y El archivo de los sonidos: la gestión de fondos musicales 48 . La primera cue stión que se ha tomado en cuenta p ara diseñar el catálogo de la BMF A es la facilidad d e localización dentro de la RAG de todos los documentos que la integran. Como norma general, todo material manuscrito se encu entra en el Arc hivo y todo material editado está en l a Biblioteca, pero en este fondo en concreto, las partituras editadas encua d ernadas se encuentran divididas en dos secciones: los volúmene s gruesos se ubican en el interior de un armario de madera con vitrinas que preside la “sala de lectura” de la Biblioteca y los documentos restantes (genera lmente, cuadernillos de papel fino) se enc uent ran conservados en cajas que garantizan su mejor conservación y ordenadas en una estantería en el despacho contiguo a la sala de l ectura, donde se ubica el p ersonal técnico y la Dirección de la Biblioteca de la RAG. Por tanto, la ficha de descripción bib liográfica presenta un campo específico de “localización” de l docum ento. El segundo criterio de catalogación empleado fu e la facilidad de lectura: el catálogo no emplea lenguajes o abreviatura s específicas de catalogación, por lo que no se requiere que el usuario que lo mane je disponga de c onocimientos pre vios de determinada normativa. Es excepción de esta norma el uso de abreviatura s comúnmente conocidas como, por ejemplo, “p.” o “pp.” para indi car la numeración de páginas, y las abreviaturas estipuladas para las signaturas, que será n explicadas posteriormente. Y el t ercer crite rio tom ado en consideración para el diseño del catálogo e s la morfología física de los documentos que integran el fondo. En base a éste, establecemos cuatro tipos de documentos a ca t alogar : - Existen un conjunto d e volúmenes que fueron e ncuadernados entre 1826 y 1827 qu e contienen mayoritariamente obras de cámar a o sinfónicas de diversos auto res. Dado el tipo de repertor io y las pr ácticas musica les de la é poca, las obras no e stán c ompletas en cada volum en (es decir, un libro no contiene las cuatro partes inst rumentales de un cuarteto, o las cinco de un quinteto), sino que un volumen e stá constituido por todas las particellas p ara un mismo instrumento de varias obras de cámara (por ejemplo, un libro constituido por las particellas de violín de varias obras de c ám ara). Es decir, en la é poca la encuadernación de obras se hacía po r instrumento, no por obra o autor, de tal forma que se gar antizase qu e cada instrumentista pudiese disponer del conjunto de partituras que le cor respondían par a interpretar ese r epertorio c onc reto. Por tanto, la totalidad de partes de una obra de cámara no se encuentra en un mismo libro, sino en un juego de varios li bros. Así , por ejemplo, lo cuartetos de c uerda se encuentran distribuidos en cuatro volúmenes; el primero con las p articellas del violín I, el segundo libro con las particellas de l violín II , e l tercero con las de viol a y el cuarto con las de violonchelo. - Hay un segundo ti po d e libros más sencillos, monográficos; es d ecir, libros que contienen una única ob ra de un autor (por ejemplo, la reducción para voz y piano de una ópera), un conjunto de piezas de un mismo género pero de un mismo autor (por ejemplo, me lodías para canto y p iano de un autor o varias sonatas p ara piano d e un mismo compositor), o un conju nto de pie zas de diversos autores, pero pertenecientes a un mismo género (por ejemplo una colecc ión de música de salón para piano, un conjunto 48 Iglesias Martínez y Lozano Martínez, La mú sica del siglo XIX . Una h erramienta p ara su descripció n bibliog ráfica ; Ped ro Jo sé Gómez Gonzá lez et al., El a rchivo de lo s sonidos: la gestión de fond os musicales , Estudios Pro fesionales 2 (Salamanca : Asociación de Archiveros de Castilla y León, 2008). Introducción 37 de piezas para vo z y pian o, etcé ter a). A este grupo pertenecen también los li bros teóricos sobre músi ca (tratados d e instrumentación, tratad os de armonía, libros de historia de la música, etcétera). - El tercer caso lo constituyen los cuadernillos sueltos que contiene n una obr a en concreto o varias piezas re l acionadas (menos de diez), generalmente de un mismo autor. - Y el último tipo de documento lo forman las obras manuscritas que , a su vez , presenta una gran diversidad de for matos y caracter íst icas físicas (ta nto fol ios sueltos con esbozos de partituras, como libros enteros manusc ritos). Atendiendo a esta va riedad de documentos, la ficha de descripción bibliográfica presentará una serie de campos que vienen condicion ados po r la mor fología física de e stos , tales como el formato, la correlación de volúmenes que forman un juego, la inst rumentación de la obra y la parte vocal o instrumental de la partitura que se cataloga , la paginación, si el documento es editado o manuscrito, etc. En función de estos tres criterios, es ta base de datos es un banco de información ordenada y descriptiva de los libros y documentos int errelacionados que int egran BMFA de la RAG a modo de catálogo 49 bibliográfico-documental (no musicográfico, pues no contiene datos específicamente musicales). La propuesta de catálogo va más allá de un mero listado, inventario o relación de obras , pudiendo considerarse incluso como “prontuario”, en sus acepciones de “colección de datos, fó rmulas, tablas, etc. de a lg una ciencia, fácilmente manejable p ara poder hallarlos con prontitud” 50 o “ resumen o breve anotación de varias cosas a fin de tene rlas presentes cuando se necesiten ” 51 . E igual que en el caso anterior, e l softw are elegido para implementar este catálogo en base de datos ha sido Filemaker , interrelacionado a su vez con Excel para el aná li sis de datos 52 . La utilidad del catálogo de la B MFA va m ás allá del uso práctico en sala en la R AG . Para beneficio de la institución, detalla también el estado de conserva ción de cada uno de los documentos que la int egran, lo que abre una puerta a la refle xión sobre posibles necesidades de conservación y restaurac ión y a la prevención de situaciones futuras. De cara a un público genera l, la base de d atos puede ser empleada co mo herra mi enta de investi gación para otros autores que indaguen en temas tangentes, como por ejemplo el estado del comercio editorial musical o la industria de la encuadernación. En lo conce rniente al ámbito de la ge stión cultura l , de la programación musical y de la investigación musicológica, este catálogo facilita el acceso a un repertorio que ahora puede ser recuperado, investi gado, int erpretado en concierto o expuesto. Y lo más importa nte para nosotros, en lo que atañe a la investigación sobre Marcial del Adalid, la inferencia de los datos resultan tes de la base de d atos nos permite conocer a qué música tuvo acceso Marcial del Adalid a lo lar go de su vida y no sol o él , sino a cuatro generaciones de la Familia Adalid ; y es precisamente el hecho de qu e el catálogo de la BMFA reporta datos específicos pa ra esta investigación que de otro modo no hubieran sido adquiridos, lo que le otorga valor musicológico. 49 «Catalogar », en Dicciona rio Esencial de la Lengua Española (Madrid: San tillana, 1991), 20 6. 50 Diccionario de la Lengu a Española. Tomo II (h - z) , 21 a , vol. Tomo II (Madrid : Espasa Calpe, 1 992), 858. 51 María Juana Moliner Ruiz, Diccion ario de uso del español (H - Z) , v ol. Tomo II (H- Z) (Ma drid: Gredo s, 1981), 167 7. 52 Igual que se indicó en el epígrafe anterior con respecto al Ca tálo go de la obra mu sical de Marcial del A dalid , el Catálog o de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la RAG tam bién ha sido r ealizado mediante sof tware Filemaker , complemen tado con Excel para el análisis y cuantificación d e d atos. Del mismo modo, no d escartamos su adap tación a software S QLite de car a a un futuro próxim o. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 38 La ficha de descripción bibliográfica diseñada contiene 8 categorías o rangos de información, que a su vez se desglosan en 23 ca m pos de información: CATEGORÍA CAMPOS QUE IN TEGRA n.º de regis tro n .º de registr o identificativo o torgado a cada obra (como un DNI). Autoría Nombre completo y cronolo gía del/de lo s autor/auto res Dedicatoria Título Título de la o bra y, en cas o nec esario, tí tulo de la pieza/escena/a ria/mov imiento. Datos de edición y comercializació n n .º de plancha Preci o de venta de la o bra y/o de la pieza o parte Nombre y dato s del/de l os editor/editore s Nombre y dato s del/de l os importador/im portadores Correlación de signaturas Signatura original (en el Pazo de Ló ngora) Signatura “RAG -n.º ” Signatura “Mus - n.º ” Signatura caja ( en Archivo de la RA G) Signatura carpet a (e n Archivo de la RAG) Contenido y correlación de volúmenes Correl ación de volúmenes q ue forman un juego Contenido gener al ( Especificació n del repertorio qu e contiene el volumen) Instrumentaci ón Parte instr umental o voca l de la partitu ra o par ticella co ncreta que se catalo ga Instrumentación (Plantil la instrum ental completa para la que está compuesta l a obra) Descripción fí sica y observaciones Localizaci ón (de la o bra en la RAG) Formato ( partitura gen eral o par ticella ) Tipo de documento ( editado o manuscrito ) Paginación ( páginas qu e abarca la partitu ra o par ticella a catalo gar) Descripción físi ca del documento Observaciones Cuadro 4. C ampos de la f icha de descripció n biblio gráfica del Ca tálog o Documental de la Biblio teca de Música del Fondo A dalid de la RA G. El “número de registro” es una numeración correlativa (número currens ) que se le ha otorgado a todas y cad a una de las entradas (registros, asientos) del catálogo, de forma que muestra todas fichas ordenadas atendiendo a la jerarqu ía de 1) autor, 2) título, 3) instrumentación de la obra y 4) parte vocal o inst rumental de la partitura o particella catalogada. Esto garantiza que l a información estará ordenada siempre alfabéticamente por el apellido principal del a utor y, a conti nuación, por una jerarquía interna d e signi ficado y sentido musical. Introducción 39 Además, el númer o de registro es una numeración única e intransferible d e cada fic ha, como si de un DNI se t ratase, lo que nos permite afirmar que este catálogo cuenta con 6.429 fichas. El cam po de “autor” mu estra el o los autores que participan en la creación de una obra, acompaña do (-s) de su cronología vit al. Por ejemplo, si se trata de un arreglo para guitarra he cho por Carulli sobre obras de Rossini, ambos autores, con sus respectivas cronologías, aparecerán en el campo de autor; sucede lo mismo en obras resultantes de la colaboración entre un autor musical y otro literario, como es el caso de la ob ra Plegaria a la Virgen , compuesta por José Puente y Brañas y Marcial del Adalid. En ambos casos el campo autor se mostraría d el siguiente modo: para el p rimer ejemplo, ROSSINI, Gioac hino (1792 -1868) / CA RULLI, Ferdinando (1770-1841); y para el segundo, ADALID, Marci al del (1826-1881) / PUENTE Y BRAÑAS, José (1824-1857). As í mismo, s e han normalizado los nombres de los autores dado que, dependiendo del país e idi oma de edición, estos pueden variar su escritura; de este modo se garantiza que un autor siempre va a aparecer en el catálogo con su nombre y apellidos escritos de la misma forma. Así, el catálogo muestra un total de 351 autorida des. La informa ción del c am po “título” ha sido tomada de forma literal de las partituras, respetando el idioma de edición. Está compuesto por el título de la obra o colecc ión de éstas editadas conjuntamente y, en caso necesario, el título específic o de la pieza, escena, aria, acto o movimiento concre to que se cataloga en esa f icha en cuestión. P or ejemplo, para la obra Enfantillages de Marcial del Adalid, qu e está cons tituida por doce piezas para piano solo, cada una de estas piezas aparecerá especificada en el c ampo títul o: Enfantillages. 12 petits morceaux caractéristiques pour piano é crits pour sa fille Marie. N.º 1 Marche grotesq ue du Roi d'Ivetot; Enfantillages. 12 petits morceaux caractéristiques pour pi ano écrits pour sa fi lle Marie. N.º 2 Le berceau de la poupée. Dormeuse; e tc. Del mismo modo, si tengo una colección de 3 cuartetos de un mi smo autor bajo un mismo número de opus y publi cados conjuntamente – por ejemplo, Trois Quatuor s Nouveaux pour deux vi olons, Alto et Bafse. Livre N euvième des Quatuors. Oeuvre 45 (Op. 45)-, a continuación del título genérico se indicará el cuarteto concre to que se cataloga. Un tercer ejemplo sería el caso de obras colectivas, colecciones de piezas de varios autores, como, por ejemplo, Échos d’Allemagne, Échos d’Italie o Échos du Monde Religieux , que so n colecciones de pieza s d e varios autores; en este caso el ca mpo tít ulo incluye el título de la colección y el títul o de la pieza en cuestión catalogada: Échos d'Allemagne. Poesi e Française d'Adolphe Larmande. Volumen I / Rosée am ère. Mélodie; Échos d'Italie. Volumen II / N.º 1 Se per te moro. Melodia; Échos du Monde Re li gieux / Motets à la Ste. Vierge. Ave Maria à 4 Voix. De e sta forma, el catálogo permite afirmar que la Bibl ioteca de Música d el Fondo Adalid contiene un total de 1.331 títul os de obras o 3.232 si contabilizamos los títulos de piez as, actos, escenas, o movimientos. El apartado de “dedicatoria” recoge la oficial de la obra ( qu e habitualmente se encu entra impresa en la portada de las publi caciones) y, si constase, también la manuscrita que pr esente el ejemplar f ísi co en cuestión. Esto último es espec ialmente interesante en obras dedicadas por los propios autores a Marcial del Adalid o a Fanny Garrido. El campo “datos de edi ción” toma de la portada literalmente el nombre del editor, la dirección y demás dat os que se ofrezcan; lo mismo sucede con el campo “datos de comercializac ión”, en el que se muestra , si consta , la informac ión del importador y/o de l dueñ o del estable cimiento comercial qu e vende la obra (y a través del cual se puede asumir qu e las adquirieron los Ad alid para su bibl ioteca). Ambo s campos aportan infor m ación muy útil para relacionar legados music ales y para estudiar el comercio editorial de música del sigl o X IX. Reúne este catálogo un total de 188 firmas editoriales y 14 importadore s d e música. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 40 El “número de plancha” es un campo fund amental para la identificación de partituras y de editores, especialmente a la hora de busc ar una obra en ot ra s bas es de datos o catálogos específicamente musicales 53 (por ejemplo, el catálogo RISM). Esto permite l a identifica ción de obras editadas e incluso de particellas sueltas, aun desconociendo el re sto de información de la partitura. El ca t álogo que aquí se presenta muestra más de 1.200 números de plancha. El campo “prec io” puede contener tres ti pos de información. “Precio indi vidual” es el de la piez a u obra musi cal q ue se c omercializa de forma independiente y “prec io global ” es el que atribuyen las editori ales a las selecciones de obra s que se venden conjuntamente o el precio total de una obr a constit uida por varias piezas; así , por ejemplo, la colección Melodías para canto con aco mpañamiento de piano. Poesías f rancesas y españolas d e autores célebres, editada por Antonio Romero, presenta un precio individual de venta de 10 reales las piezas Nos. 1 y 2, 8 rea les las nos. 3, 4 y 5, y 12 reales la n.º 6 y la colección completa se vende por 44 reales, siendo éste su p recio global. Y, por últ imo, el “precio por colección” es el atribuido a los casos en los que se in dica específicamente en la portada “ Collection complete of …” o “ De la Collection de l'Ecole moderne de s Quatuors et Quintettes ”, por ejemplo. Teniendo en c u enta la m orfología física de los do cumentas musicales que constituyen e ste legado, hay una serie d e campos que reunidos contr ibuyen a su descripción. Quizá el más atípico de los que proponemos sea el campo “correlación de obras y volúmenes”, que indica el conjunto de volúm enes que constituyen un jue go y que agrupados contiene n la totalidad de partes que componen una obra (por ejemplo, el juego de cuatro libros que contienen las particellas de los cuatro instrumentos que componen un cuarteto). Estos volúmenes se corresponden, como ya se ha indicado, a la partida encuaderna d a entre 1826 y 1827; en toda la colección hay 40 juegos de volúmenes, 35 de los cuales presentan e n el lomo una cifra que indica el “n . º de juego”: Fig. 1. Número de juego presente e n el lomo de la pa rtida de libros de la BMFA encuaderna dos entre 1826 y 1827. En este caso, juego n .º 8. El campo “contenido general”, qu e resume en un titular el repertorio que contiene el volumen (por ejemplo, Cuartetos de Haydn (Violí n I ), Cuartetos de Haydn (Viola), etc étera), estableciendo relaciones entre volúmenes de cont enido afín. S e completan estos dos campos con “instrumentación”, que refleja l a plantilla instrumental completa p ara la que fue compuesta la obra, y “parte vocal o instrumental”, que especifica el instrumento al que corresponde la particella concre t a catalogada en cada ficha. El campo “formato” , se señala si se trata de una partitura general o de una particella . La “paginac ión ” muestr a de qué página a qué página abarca la obra o pie za que se c ataloga en cada ficha o, en caso d e que un a obra abarque todo un v olumen, en ese caso se indica el número total de páginas de éste. El ca mpo “tipo de documento” indica si se trata de un doc umento editado o manuscrito y, en función de esto, el campo “localización” ubica los materiales editados en la oficina o en la biblioteca, y los manuscritos en el archivo de la RAG . 53 José Carlos Gosálv ez Lara, La ed ición musica l española ha sta 1 936 , Colecc ión de mo nografías, N o 1 (Madrid : Asociación Española de Docum entación Mu sical (AEDOM), 199 5), 120 -24. Introducción 41 El c ampo de “ d escripción” re fleja el ti po de e n cuadernación, las dim ensiones y cualquier peculiarida d física que presente el document o y en “observaciones” se pres enta otra información destacable que no se ha ya podido integrar en los campos anter i ores. Por últ imo, cada fich a d e descripción bibliográfica del catálogo va encabezada por un a corre l ación de hasta cinco signaturas que puede llegar a tener al mi smo tiempo un mismo documento de la BMFA-RAG : Cuadro 5. C abecera de l a ficha de desc ripción bibli ográfica co n el n . º de regis tro, localización, datos de descrip ción fís ica y co rrelación de signaturas por v olumen. Cada una de estas signatu ras es fruto de un proceso de re gistro distinto al que fue sometido este legado musical. Hem os denominado “signatura original” al código alfanumérico resultante del “ Índice d e los docum entos y e fectos personales de la casa y propied ades de Dña. M aría de los Dolores del Adalid de Ruiz de Huidobro. Libro 3º. Bibl ioteca ” 54 . Este c ua derno presenta un listado de todos los libros que a fe cha de e labor ación del mismo se encontraban en la bibliot eca del Pazo de Lóngora y q ue divi de los libros en tres secc ion es por su temática, ocupando un “estante” cada una d e ellas: Música e l “Estante I”, Humanidades el “Estante II” y Medicina e l “Estante III”. Fig. 2 . E s tructura en tres s eccio nes de la bibli oteca del Pazo de Lóngora : Música ( Estante 1º), Humanidades ( Estante 2º ) y Medici na (Estante 3º) , según el “ Índic e de los docu mentos y ef ectos de Dña. María de los Dol ores del Adalid de Rui z de Huido bro, Libro 3º , Biblio teca” [RAG, (C-2 4, 24/6)] . 54 Índice de los do cumentos y efectos personales de la casa y prop iedades de Dña. María de los Do lores d el Adalid de Ruiz de Hu idobro. Libro 3º. Biblioteca [RAG, (C-2 4, 24 /6) ]. La sección d e música se cor responde con el “Estan te I” (pp. 1 - 90), la sección de Humanidad es con el “Estante II” (pp. 91 - 105) y la sección de Med icina con el “Estante II I” (pp. 106 -11 3). L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 48 C.4. Postulad os te óricos de la antropología si mbólica aplicados para fundamentar e l sentido socio-identitario atribuible a las siete obras “gallegas” de Marcial del Adali d La obra de Adalid, desde la perspec ti va de la Antropología cultural simbólica, debe ser interpretada como obra cultural. Cada obra cultural implica construir simboli zando algo que queda a disposición para ser conocido, estudiado, investigado, rea li zado, transformado e interpretado. No hay n ada más p róximo a lo humano en la Antropología cultural que la sensibilidad espiritual creadora y, desde Kuper, se entiende que hay cuatro grandes ejes de la crea ti vidad: creatividad c ientífico -tecnológica, cr eatividad popular y de masas, c re atividad artística y creatividad socio-identitaria 56 . A la música se le pue d en aplicar a n álisis atendiendo a esos cuatro grandes ejes matriciale s de creatividad. Se puede hacer un es tudio científic o-técnico de la música y no solo meramente estadístico, sino tambié n de análisis de datos y de evidenc ia empírica (conexiones entre cognición y música, entre afec ti vidad y música, etcétera). También podemos hacer estudios de la cultura popular y de masas respecto de la m úsica; no son solo estudios orientados a la preferenc i a, sino también específicamente al tipo de obras qu e la cult ura de masas suele destacar sobre las demás, ya se an estas obras genuinament e populares o versiones aligera das d e obras académicas. Se pued e hacer un e studi o artístico de la obra musical; cu ál es su e stética, cuál es su estilo, etcé ter a. Y se puede hacer un estudio de la música orientado a la creatividad socio - identitaria: a qué sue n a una música, con qué se identifi ca una música determinada. Obviamente, el an álisis de la creatividad socio -identitaria de una obra no si gnifica que un autor la haya creado con esa intención. Es una categoría d e análisis que s e puede aplicar a la obra en tanto que es obra de carácter cul tural, es un a construcción simbóli ca que ha ce referencia a determinadas cosas, cualidades o rasgos qu e permanecen en el imaginario colectivo. Lo fundamental de la atrib ución socio-identitaria a una obra es que se realiza una conexión empírica entre d eterminadas connotaciones culturales y la obra en sí analizada. Reflejan, por ser cone xión empírica, condiciones presentes o ausentes en grado en la obra. En la pe rspectiva de aná li sis cultura l socio-identitario, con respecto a l a música, se trata de indagar sobre la vin culación de la ob ra d e un autor con el folklore y l a cultura autóctona d e Galicia. En nuestro caso, se trata de la posibilidad de constatar en la obra de Adalid valor socio - identitario de l conjunto de siete obras d e su producción que son “gallega s” culturalmente : Galicia. Marcha triunfal para piano solo, Danse Galicienne, Cantares viejos y nuevos de Galicia, Mondariz. Balada gall ega, Pedro Madru ga, Ynes è Bianc a y Gali cia. Marcha triunfal para Grande Orquesta . A través d e ellas, Adal id fue promotor d el folklore gallego, difusor de la cultura autóctona en el contexto del ‘Rexurdimento’, desligada partidistamente de grupos políticos que busc an patrimonializar su ob ra desde intereses ideológico s. Estas obras que evocan “lo gallego” vinculan emocional y culturalmente parte del colectivo imaginario de Galicia. La relación entre música y etnicidad ha sido objeto de estudio en Musi cología durante las últimas déca das, especialm ente desde las áreas de la Etnomusicología y l a S ociología de la Música. En este contexto , el estudio del folklore musical (principalmente entendie ndo por tal las músicas de tradición oral) se han convertido e n un paradigma de investigación recurrente y 56 Adam Kuper, Cultu ra. La versión de los antropó logos , trad. Albert Roc a (Barce lona: Edicio nes Paid ós Ibérica, 2001), 23- 30. Introducción 49 en relación con la etnicidad y la identidad cultural 57 . También en los últimos años, en un acerca mi ento de pa r adigmas y metodologí as, se h a vuelto posible la adop ción de la pe rspectiva antropológica de la cultura a los estudios de la música académica en el ca mp o de la Musicología Histórica, entendiendo el hecho musical no solo como producto artístico, sino como práctica cultural 58 . Teniendo en cuent a la sit uación actual de las disciplinas vinculadas a l estudio de la música y e l debate en auge que hay en torno a la metodología y sentido de aque ll as, cr eemos fervientemente en el futuro de una “musicología d e vocación universal” 59 , en la que los posibles objetivos y metodologías existentes para aproximarse al hecho musical coexistan y convivan de forma comp lementaria en favor del propio hecho musical. P artiendo de este enfoque, consideramos que las obr as de Adalid que muestran “lo gallego” no deben entenderse c omo un mero localismo, sino que su valor radica en que él es autor de una músi ca con significado propio, desde la perspec ti va de la creatividad socio-identitaria. Lo que aquí se propone es una investigación ab ierta en la qu e se atribuye valor socio - identitario a estas obras que están construidas basándose en folklore gallego. Esta propuesta nace de la convergencia de tres líneas de inv estigación de interés en la figura de Marcial del Adalid: - el empleo de la músi ca p opular como fuente de inspiración para l a música “culta” (así denominada en el siglo XIX), “clásic a ” o “académica”; - la creatividad socio-identitaria como uno de los usos y funciones de la música; 57 Philip V. Bohlman , «Tr aditional Music and Cultural Identity: Persistent Parad igm in the History o f Ethnom usicology», Yearboo k fo r Traditiona l Music , n. o 2 0 ( 1988): 26 - 42; Nolan Warden, «Ethno musicology’s “Iden tity” Prob lem: The History and Definition s of a T roubled Ter m in Mu sic Research », E l oído p ensante 4 , n. o 2 (20 16); Ulrich Mo rgenstern, «To wards the History of Ideas in Ethno musicolo g y: T heory and Meth ods betwe en the Late 18th and the Early 20th Century», Kara deniz Technical University Sta te Conservatory 2 , n. o 1 (2018): 1- 31; Josep Ma rtí i Pérez, «¿Existe un a iden tidad etnomusicológica? », en Actas del I II Congreso de la Sociedad ibérica de E tnomusicología (Benicàssim, Villa Elisa, 23 - 25 de Mayo de 1997 ) , ed. Ramó n Pelinsk i y Vicen t Torren t Centelles ( Barcelona: Sociedad Ibérica d e Etno musicología, 1998), 57 -66; Ramón Pelinski, «¿Qu é es etnomu sicología?», en Actas del III C ongreso d e la Socied ad ibérica de Etnomusicolog ía ( Benicàssim, Villa Elisa, 23 -25 de Mayo de 1997) , ed. Ramón Pelinski y Vicen t Torren t Centelles (Barcelona: Sociedad Ibér ica de Etnomu sicología, 1998), 35 -56; Jo aquina Labajo Vald és, «Etnomusicolog(ía) o ( ica): ¿Un objeto o una actitud?», en Acta s del III Cong reso de la Sociedad ibérica d e Etnomusicología ( Benicàssim, Villa Elisa, 23 - 25 de Mayo de 1997) , ed. Ramón Pelin ski y Vicent To rrent Centelles (Bar celo na: Sociedad Ibérica de Etnomusicolog ía, 1998), 67 -76; Celsa Alo nso González, «2 . Creació n musical, cultur a popu lar y construcció n nacional», en Creación musical, cultura pop ular y construcción naciona l en la España contemporá nea , ed. Celsa Alon so Gon zález (Madrid : ICCMU, 201 0), 39 -56. 58 Michael P. Steinberg, Escuchar a la razó n . Cultura, subjetividad y la música del siglo XIX (Bueno s Air es: Fondo de Cultura Económ ica, 20 08), 11 y 17; Daniel Sno wman, La ópera: u na h istoria socia l , El o jo del tiempo 69 ( Madrid: Siruela, 2 016), 10 y 1 3 - 16; Josep Ma rtí i Pér ez, « La idea de cu ltura y sus i mplicaciones para la musicolog ía», en Camp os interdisciplinares d e la musicolog ía. V Con greso d e la Socieda d Españo la de Musicología (Barcelo na, 25 -28 de octubre d e 2000) , vo l. Vo l. 2 ( Madrid: Sociedad E s p añola de Musicolo gía, 2002), 1 409-1 9; Josep Martí i Pérez, «Hac ia un a antropología de la música», A nu ario Musical. Revista de Musicología del CSIC , n. o 47 (1992): 195 -226 ; Line Grenier, «The Con struction of Mu sic as a Social Phen omen on: Implicatio ns fo r Deconstruction», Can adian University Music Review 10, n. o 2 (19 90): 27-47 ; Christop her Marshall, «Two Paradigms for Mu sic: A Sh ort Histor y of Ideas in Ethnom usicology», The Cornell Journa l Of Social Rela tions , n . o 7 (1992) : 75 -83; An toine Henn ion, « Listen!», Mu sic & Arts in Action 1 ( junio de 2 008): 36 - 45; Victoria Eli Rod ríguez, «El patrimonio musical en la convergencia entre musicología y etnomu sicología», Cuaderno s de Música I beroamericana , n. o 25 - 26 (2013): 133 -42. 59 Josep Martí i Pérez, «¿Necesitamos aú n el término “etnomusicolo gía”?», Revista de musicolog ía 20, n . o 2 (1997): 8 89. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 50 - y la posibilidad de que la música t rascienda las barreras territorial es, adoptando una perspec ti va transnacional. No pretendemos con esto decir que Adalid persiguiese como objetivo de su obra la creación artística socio-identitaria , pues esto es un concepto reciente, propio del sig lo XX y, por tanto, de nuevo reiteramos que no debe ser aplicado ahistóricamente. H aciendo propias las palabras de Carmen Iglesias, es necesario mantener pr esente una clara dif erenciación entr e tres cuestiones básicas que rodean el hecho histórico a estudiar: 1) una cosa e s el hecho histórico en sí mismo (lo suce dido), 2) otra cosa es la finalida d con que dicho hecho tuvo lugar (lo que se pretendía con ello en su momento) y 3) otra cuestión es el uso y la interpr etación que se pudo hacer en diversos momentos de la hist oria o que podemos hacer en la a ctualidad de un hecho pasado (cómo lo justificamos hoy en día) 60 . Precisamente partiendo de esta diferenciación de enfoques que rode an al hecho histórico, considera m os que la traslocac ión de conceptos -el pas ar un conc epto de una ép oca a otra - no puede hacerse sin dejar c laro la distinción e ntre el significado que tiene en esa época y el que tiene en la actual y que una ideología es criticable cuando cae e n fundamentalismo. En un enfoque semejante y aplicado concretamente al análisis de la música académica , Michael P Steinberg sostiene que, en el siglo XIX, la música se convierte en lenguaje de subjetividad, es decir, la músi ca refleja al autor co mo producto de su expresión en yuxtaposición con el mundo c ult ural en e l que se gesta. Esta p erspectiva p ermite estudiar “la músi ca no solo entendida como objeto de estudio (vehículo de placer) , sino también como modo de experiencia y comprensión culturales y, en sí misma, como un lenguaje potencial de análisis cultural” 61 , lo cual lleva a plante arse qu é pretendía l og rar esa mú sica, es decir, qué pretendía expresar el autor y qué pre tendía provocar en el público al que iba dirigida. Pero también este enfoque invita a plantearse la pregunta en presente: “ ¿qu é pretende lograr la música? El tiem po pre sente sugiere dos cosas, oímos las obras musicales tal y como ocurre n en el pres ente con un programa presente (en ambos sentid os de la palabra). Cuando las reinsertamos en sus co ntextos históricos, todavía retienen un ra st ro de c ontempo raneidad, y a través de es e rastro pode mos buscar nuestras propias manera s de vincular pasado y presente. Existe una diferencia clara entre lo transhistórico y lo ahistórico” 62 . Por tanto, la atribución de sentido y valor soc io -identitario a las s eis composiciones referidas de Adalid es actual, fruto de una interpretación desde el presente de un hecho hist órico pasado. Así las cosas, en esta investigación se asu men con rigor lógi co tr es realidades diferentes y reinterpretables: - El hecho hist órico objetivo: Adalid compuso músi ca clásica basada en melodías populares gallegas, y a fuese como música sinf ónica o músic a e scénico -dra mátic a, genera lm ente enfo cada p ara teatros o conciertos públicos, o como músi ca para piano solo y melodías de canto y piano, habitualmente en el sigl o X IX pensadas como repertor io d e salón. - Lo que se pretendió en el momento que tuvo lugar el hecho histórico: dada la ausencia de correspondencia, diarios o fuentes documentales que re velen la ideología de Ma rcial del Adalid, es imposible conocer con certeza por qué compuso est e músi co estas obras basadas en folklore gallego, qué p retendió con ello. Es nuestra hipótesis que, dado el 60 Carmen Iglesias Cano, No siempre lo peo r es cierto. Estudios sobre Hi storia d e Espa ña (Barcelona: Galaxia Gutenb erg, 2008), 24 - 27. 61 Steinberg , Escu char a la razón. Cultu ra, subjetivid ad y la música del siglo XIX , 11. 62 Steinberg , 23. Introducción 51 contexto del nacionalismo musical europeo y español y la efervescencia d el ‘ Rexurdimento ’ en Galicia, Adalid pudo hab er co mpuesto estas obras con in tención de dignificación, rev alorización y defensa del patri monio cultural autóctono ya fuese s u música, su lengua, sus tradiciones o sus costumbres. - La interpretación actual del hecho histórico objetivo: la atribución del valor socio - identitario a est as siete obras referidas de Adalid construidas sobre folklore gallego, compuestas en un c ontex to sociohistórico y cultural concreto. Creemos que e s posible, desde la perspectiva de los ejes matriciales de creatividad cultural, desde la reconstrucción de usos y funciones de la músi ca y desde las aportaciones de la antropología simbólica, atribuir a estas siete obras de Adalid v alor socio-i dentitario y carácter glocal . Esta interpretación sólo es posible desde la sociedad actual, con todos los avances ideológicos, tecnológicos y culturales que han tenido lugar en Occidente . Es decir, no se trata de afirmar que Ad alid las compusiese c on esta finalidad, sino que nosotros, atendiendo a l a actualidad, p roponemos esta interpretación como nueva vía de enfoque para el estudio de Adalid, de tal fo rma que nos posibilite una nueva comprensión de su figura, de forma holí stica, at endiendo a integración en la cultura occidental del siglo XX I. Creemos firmem ente que reconocer el valor d e una obra desde conceptos actuales es pot enciar su integración en la cultura viva y eso exige ampararse en los avances del cono cimiento sin a nclarse en el pasado cultural o d efender el carácter esencialista e n los con ceptos. Nosotros creemos en la labor que el Folklore Musical desempeñ a para la construcción de un discurso de identidad y reconocemos este proceso de cons trucción cultural, independientemente de la presencia de dicho folklore en su formato original de música popular, o en su reelaboración como música “clásica”. En este trab ajo d efendemos que, dentro del contexto de la cultura e uropea, entre cuyos valores distint ivos destacan la identidad y la individualización, la dive rsidad cultural y la di ferencia regional, la obra de Marcial del Adalid puede ser analizada y calificada como c reación artístico -musical socio-identitaria vinculada a Galicia. Sus obras con sentido socio -identitario se identifican con lo g allego, vinculando cultural y afectivamente al im aginario colectivo de Galici a . Igual que un ta ngo nos recuerda a Argentina, igual que una marcha nos suena a lo mi litar, ciertas obras de Adalid contienen ese “son” de la música popular galle ga, que de por sí se manifiesta como autóctona de es ta comunidad, independientemente de que en su formato externo esté adaptada para ser interpretada en celebraciones sociales con un determinado público (en este caso, la soci edad burguesa decimonónica originariamente ). La música, entendida co mo constructo cultural, c onsta de más realizaciones que la propia música en concreto y de lo que se trata, en ese caso, es de comprender la músi ca de Adalid antropológicamente , porque “para llegar a entender una realidad musical cualquiera, deberemos tener en cuenta el contexto y, en suma, t ambién todos aquellos mecanismos socioculturales que la hacen posib le” 63 . Desde la Antropología Cultural de la Músic a es posibl e ana li zar y comprender las obra s musicales holísticamente, c omo cultura más al lá de su sentido de patrimonio histórico, co mo parte dinámica y activa de la vida del ser humano 64 -en este caso, como parte activa de la Galicia decimonónica-. 63 Martí i Pérez, «Hacia u na antropología de la música», 198. 64 Alan P. Merriam, The Anthropolog y of Music (Illin ois: Nothwestern University Press, 1964); John Blacking, How Musical is Man ? (Seattle ( U.S.A): Un iversity o f Washington Press, 1973) . L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 52 Desde 1960, se c onvie rte en un a realidad que la m úsica sea e studi ada como un f enómeno cultural y ven la luz las investigaciones y las nuevas teorías d e Alan Lomax, Charles Seeger, Christopher Marshall, William Bascom, John Blacking, etc. Con Allan P. Me rriam se comien za a hablar de “música en la cultura” y de “música como cultura ” en el ámbito disciplinar de la investigación 65 . Se vuelve un refere nte fundamental en la bibliografía d el área The Anthropology of Mus ic , considerada o bra maestra de Merriam, en la que recoge los r esultados de muchos estudios e tnom usicológicos y de áreas afines, en l a que se clarifican con ceptos funda mentales debatidos hasta el momento vincula dos al estudio de la música como compor tamien to humano y cuyo objetivo primero es avanzar en el co nocimiento desde las perspectivas de la Antropología y de la Musicología. Tan solo el acercamiento de estos dos enfoques para el estudio etnomusicológico constituyó en sí mismo una novedad en la época ( a excepción d e contados casos, como e l de Franz Boas). For man parte de sus propuestas novedosas la tripartición analítica del modelo de investigación, el asentamiento de las tres re sponsabilidades fundamentales d el etnomusicólogo, los cuatro m étodos o enfoqu es principa les de la discipl ina y la org anización de las áreas d e estudio etnomusicológico, entre las qu e se encuentran las funciones d e la música (en su relación con otro s aspectos de l a cultura) y la músic a como actividad cultural y creativa 66 . El estudio de estas dos últimas tiene su ra zón de ser en la idea de que “todo sistema musical se funda sobre una serie de conceptos que explican la músi ca desde las sociedades en general, definiéndola e int egrándola a la vid a de tod os los hombres” 67 (definición de “música” semejante a la de “s onido humanamente organizado” de John Blacking 68 o a las propuestas por Anthony Seeger 69 y Charles Seerger 70 , por ejemplo). En esta misma obra, Mer riam propone como herramienta metodológica d e distinción entre los “usos” (los modos de empleo de la música en la sociedad) y “funciones” de la música” (las razone s subyacentes al e mpleo de la música en u na situación concreta y el fin último que se espera) 71 . Son usos de la m úsica: los vinculados a la cultura material (ca ntos d e tra bajo, pr ácticas médicas, caza, pesca, etcétera); a la institución social (cantos del ciclo de la vida, educativos, sobre personalidade s y e structuras políticas, etcétera); con el hombre y el universo (ya sea de cree n cias religiosas o de control); usos en relación a la estética (folklore, danza, drama, etcétera); y a l lenguaje (c omo lenguajes especiales de tambor es, trompe tas o sil bos). Son funciones de la músic a: la función de expresión em ocional, de go ce estético, de entretenimiento, de comunic ación, d e r epresentación simbólica, de respuesta física , de conformidad a las norm as sociales, de refuerzo de instituciones sociales y ritos religiosos , de contribución a la continuidad 65 Merriam , The An thropology of Music ; Alan P. Merriam, « Etnomusico logy, Discussion and Def inition of the Field», E thnomu sicology , n. o 4 (1 960): 109. 66 Merriam , The Anthropology of Music ; Enriq ue Cámar a de Landa, Etnomu sicología (Madrid: I CCMU, 200 3), 123 - 36. 67 Merriam , The Anthro pology of Music , 63; Cám ara de Landa, Etn omusicolog ía , 127. 68 Blackin g, How Musical is Man? ; John Blackin g, « El análisis cultur al de la música» , en Las culturas musicales. Lecturas d e etn omusicolo gía , ed. Francisco Cruce s Villalob os, trad . J o sep M ar tí i Pérez (Trotta, 2 001), 181 - 202. 69 Antho ny Seeger , «Styles of Musical Ethn ography», en Comparative Musicolog y and Anthropology of Music , ed. Bruno Nettl y Philip V. Boh lman (Chicago - Londres: Th e Univer sity o f Illinois Press, 1978), 343 - 46 ; Cámara de Lan da, Etnomu sicología , 128. 70 Charles Seeg er, « The M usic Process as a Fu nction in a Context of Functions», Inter-American In stitute for Music Research Yea rbook , n . o 2 (1966) : 1-36. 71 Merriam , The A n thropology of Mu sic , 210. A este respect o, Josep Mar tí apunta que Mer riam n o d istinguía con p recisión entre f unción y finalid ad, pues las razones no siempre se corresponden con las funciones de la música. Josep Martí i Pérez, Más allá del arte. La música como g eneradora de procesos s o ciales (Sant Cougat del Vallés (Barcelon a): Deriva, 2000). Introducción 53 y estabilidad de una cultura, y función de contribución a la integración en la Sociedad 72 . Además, Merriam considera que la música “constituye un comportamiento humano universal sin el cual el hombre per dería la p ropia identidad, con todo lo que ello co mporta” 73 y, en tanto que identidad, esta prop uesta de usos y funciones es abierta y susc eptible de cambios y modificaciones. Así mis mo, la música, igual que la cultura en general, es un comportamiento adquirido y su apre ndizaje está intrínsecamente ligado a los valores culturales de cada sociedad y solo a través de la educa ción, del aprendizaje y de la enculturación, la cultura de cada sociedad se vuelve e stable, perman ente y din ámica 74 . Explicaba este fenómeno el autor ha ciendo propias las palabra s d e William R. B ascom: “[La música] for ma parte de las tradiciones y cos t umb res humanas, de su herenci a social. Como otras costumbres y tradiciones, puede ser analizada en t érminos de forma y función, o de su interrelación con otros aspectos de la cultura. Presenta l os mismos procesos de c r ecimi ent o y cambio y está sujeta a los mismos proce sos de difusión, in vención, acepta ci ón o rechazo, e integración. Puede ser uti l izada, como otros aspec t os de la cultura, para estudiar estos proc esos, o l os de ac ultura ción, conformac i ó n, relación entre cul tura y el ambiente, o entre cultura y personalidad ” 75 . Estos usos y funciones anteriormente citados son extra polables al Folklore. Éste , e n todas y cada una d e sus manifestaciones, con todos sus posibles usos y funciones, es una manifestación de la ident idad única y singular que se establece e n cada c ult ura y en cada época y que, por ello, debe s er estudiada y ent endida en su contexto socio -históri co. Es fruto d e una construcción soc ial y cult ural y que variará de p endiendo de los contextos h istóricos, sociales y culturales que comprenda. Así, el Folklore, en tanto que identidad, constituye el patrimonio cultural de cada “pueblo ” y en cada época , porq ue presenta una relación de identidad con la comunidad, pero no sólo la identifica, sino que también la dife rencia de las demás. Es decir, es un concepto a su vez incluyente y exc luy ente, porque integra identidad y diversidad. El concepto de identidad cultural en Merriam in augura el c amino hacia el estudio de la música como comportamiento humano de signi ficado simbólico, que fin almente se consolidará con la definición de “descripción densa” de Cli fford Ge ertz (concepto tomado, a su ve z, de Gilbert Ryle). Merriam define l a música como un agente que opera dentro de una determinada cultura y de una d eterminada soci edad, simbolizando valor es y sentimientos específicos y genera li zables en ella; es decir, l a música presenta un signi ficado simbólico que no es universal, apto y extrapolable a cualquier cultura y sociedad, sino que su significado está delimi tado a dicha cultura y socied ad y opera exclusivamente en ella. Así, para Merriam la música como cultura deb e estudiarse mediante un método que considere la música como comportamiento humano y, c omo tal, estudiar las cuatro áreas en las que la música ope ra con signi ficado simbólico: la constit ución de signos y símbolos en las letras de las canciones, el reflejo simbólico de significados afectivos y culturales, otros valores cultura les y comportamientos y el simbolismo profundo universal 76 . 72 Mer riam, The Anth ropolog y of Music , 20 9-2 8; Alan P. Merriam, « Usos y fu nciones», en Las cu lturas musicales. Lectu ras de etno musicolog ía , ed. Fran cisco Cruces Villalobos (T rotta, 2001 ), 275 -96. 73 Merriam, The Anthro pology of Music , 227 . 74 Merriam, 145 -63. 75 William R. Ba scom, «Folklore and anthropology», Journal of American Fo lklore , n. o 66 (1953): 286; Alan P. Merriam, « Definitions of comparative musicology and ethnomu sicology, an historical -teoretical perspetive», Ethnomu sicology 2 1, n. o 2 (1977): 108; Cám ara de Land a, Etnomu sicología , 118. 76 Merriam, The Anthro pology of Music , 229 -58. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 54 En la mism a lí nea, Clifford Geertz parte del concepto d e cultura como “esquema históricamente transmitido de significaciones r epresentadas en símbol os, un sis tema de concepciones heredadas y expresadas en fo rmas simbólicas por medios con los cuales los hombres comun ican, perpetúan y desarrollan su conocimiento y sus actitudes fr ente a la vida” 77 . Así, la antropología sim bólica ge ertziana exp resa una nue v a idea a cerca de la composición de la cultura, entendida com o complejo simbólico de tramas de significación i nterpr etable dentro de un contexto soc ial concreto : “ C reyendo c on Max Webe r que el hombre es un a nimal inserto en tramas de significación que él mismo ha tejido , considero que la cultura es esa urdimbre y que el análisis de la c ult ura ha de ser por lo tanto, no una c iencia experimental que busca leyes, sino una ciencia int erpre tativa en busca de significaciones ” 78 . En función de esto, la construcción etnográfica a que atiende la antropología cultural como ciencia es “densa” en el más amplio sentido de la palabra: exhaustiva, compleja y encripta d a (simbólica) y, por tanto, requiere de la correcta interpretación por parte del etnógrafo. El análisis etnográfico consiste, pues, en “de sentr añar las estructura s de significación (...) y en determinar su c ampo social y su alcance” 79 . Así, la tarea etnográfica será, según Geertz, “interpretativa, lo que interpreta es el flujo del discurso social y la int erpretación consiste en tratar de rescatar ‘lo dicho’ en ese discurso de sus ocasiones pere c ederas y fijarlo en términos s usceptibles de conducta” 80 . La cultur a es una realidad pública, común a los miembros de una socie dad, porque su significación es públi ca y, por tanto, compartida por los individuos que integran una comunidad; “(está situada) en el entendimiento y e n e l corazón d e los hombre s” 81 . La cultura es construcción de realidades int erpersona les por med io de símbolos, lo cual implica la e xist encia de estructuras psicológicas y procesos mentales y espirituales implícit os que conforman y condicionan la conducta humana en una sociedad. Por tanto, la cultura está construida por símbolos con los que se interpreta la realidad, se construye el proceso socia l y es en calidad de conducta como se introducen en la acción social. Además, estos símbolos tendrán unos usos y funciones concretas, en función del c ontexto (de la cultura) en la que se gesten (en este se ntido, Geertz es seguidor de Kenneth Burke, Sussane Langer, Paul Ricoeur, Wittgenstein, Gilbert Ryle, Lionel Trilling y R ichard Rorty). Así, la cul tura, entendida como sistema de interacción de signos interpretables, se convierte en el contexto dentro del cual y sin el cual no podrían producirse acontecimientos sociales y modos de conducta con cretos. La interpretación antropológica requiere de una comprensión exac t a de lo que signi fican esos sistemas sim bólicos y esto es un proceso complejo, denso, y que requiere un análisis científico en términos propios de la e structur a cultural y ese análisis interp retativo denso es lo qu e convierte a l a Antropología C ultural en cienc ia o “teoría interpretativa densa” como Antropología simbóli ca 82 . Será continuador de amb as líneas Timothy Rice, quien hace una propu esta sintética de las líneas de antropología simból ica de Merriam y G eertz, partiendo desde la hermené utica para explicar lo simbólico en la c ultura. Rice toma el concepto de círculo hermenéutico de Ricoeur, que sost iene que comprendemos el mundo a partir de término preexistentes, por lo que las interpretaciones que los individuos dan de la cultura están c ondi cionadas por esos conceptos y comprensiones previas ofrecidas por los símbolos. Rice aplica este concepto de círculo 77 Clifford James Geertz, La in terpretación de la s culturas (Barcelo na: Gedisa, 2000), 88. 78 Geertz, 2 0. 79 Geertz, 2 4. 80 Geertz, 3 2. 81 Geertz, 2 5. 82 Geertz, 1 9-40; Kuper , Cultura. La versión de los antropó logos , 95-1 45; Clifford James Geer tz, «El impacto del con cepto de cultura en el co ncepto de hom bre», en Antropolo gía y comparación cultural: méto dos y teorías (Madrid : UNED, Univ ersidad Nacional de Educación a Distancia, 2012), 203 - 23. Introducción 55 hermenéutic o a l a música en cuanto sistema simbólico: “todos los individuos que op eran en la tradición se reapropian continuamente de s u s prácticas cultural es, dándoles nuevos significados, y est e proc eso crea un sentido d el s í -mismo, de la identidad, de la comunidad y del ser- en - el - mundo en evolución continua” 83 . Rice plantea una renovación d el modelo tripartito de Merri am (ba s ado en el estudio de los sonidos musicales, de los comportamientos y de los conceptos), fusionándolo con la teoría de Geertz que afirma que los siste mas simbólicos son construidos históric ame nte, mante nidos socialmente y aplicados indi vidualmente. De este modo, Rice da solución a la dicotomí a “música - comportamientos humanos” de Merriam, que habrían int entado previamente superar con sus estudios Blacking, Nattiez, Zemp, Feld, A. Seeger y otros. Rice r eúne en un punto de común encuentro la Et nomusicología y la Musicología hist órica bajo la dimensión diacrónica mediante el sigui ente planteamiento: ¿cómo se construye histórica m ente, mantiene socialmente y se crea individualmente la música? 84 . Los análisis de matrices de signi ficado cultural en Antropología son concordant es con los estudios etnomusicológicos de Josep Martí y pone n de manifiesto que la música como prác ti ca musical es un ámbito c ultural que pu ede s er m oldeado, e incluso, patrimonializado desde intereses o posicionamientos ideológicos y ello int enta sustentarse siempre en base a las relaciones ent re música y etnicidad 85 . Y desde un enfoque similar y aplica do e specíficamente al caso de Galicia, Luis Costa plantea un estudio de postulados antropológicos sobre los que fundamentar el concepto de nacionalismo musi cal gallego, asumiendo que el hecho musical construye identidades s ociales por su capacidad afectiva y simbólica, por su naturaleza pragmática y por su ca p acidad de movilización 86 . En el contexto del siglo XIX, el Folklore ser á empleado como elemento verte brador fundamental de l a cultur a de cada pueblo, presentando unos usos y funciones determinados, para lograr su fin último: hacer de la cultura de cada pueblo un elemento identitario, reconoc ibl e, que ayude a que cada uno sea distinto, singular y especial frente a los otros, aunque todos formen parte de un todo. Es decir, el Folklore será una forma de crear u na identidad única, propia e intransferible pa ra cada pueblo y constituirá el patrimonio cultural de cada uno. Pero es fundament al tener en cuenta que el estudio del Folklore no se pued e aplicar de forma ahistórica, sino que é ste debe ser comprendido en su contexto originario; como ya se ha dicho, los conceptos de nación, cultura y pueblo tienen un significado propio a partir del siglo XIX vinculados a l Nacionalismo, a la burguesía y al origen de la concepción del Folklore entendido como Ciencia. 83 Timo thy Rice, « Toward a Mediation of Field Methods and Fields Experience in Ethnomusicolo gy», en Shadows in the Field (New perspectives for Fieldwork in Et hn omusicolog y , de T. Barz y Timoth y J. C o oley (New York - Oxford: Oxf ord University Press, 1997 ), 117; Cámar a de Landa, Etnomusicolog ía , 193. 84 Timothy Rice, «Hac ia una remodelac ión de la etn omusicolog ía», en Las cu lturas musicales. Lecturas de etnomu sicología , ed. Francisco Cruces Villalob os, trad . Miguel Áng el Berlanga (Trotta, 2001), 155 - 78. 85 Josep Ma rtí i Pérez , El folkloris mo . Uso y a buso de la tradición (Barcelona: Editorial Ro n sel, 1996) ; Josep Martí i Pérez, «Música y etnicidad: u na introducción a la problemática» , Trans. Revista Transcultu ral de Música , n. o 2 (1996): s. p . 86 Luis Costa Vázquez -Mar iño, «La formación del pensamiento musical n acionalista en Galicia hasta 1936» (Santiago de C o mpostela, Universidade de Santiago de Compostela, 2000 ); Luis Costa Vázquez -Mariño, «Mú sica e Galeguismo: estratexias de c onstru cci ón dunha c u ltura naci o nal galega a través do feito musical», en Etnicidad e e na cionalismo. Actas d o S imposio In ternacional de Antropoloxía (Santiago de Compostela, 17 -19 de a bril de 2000) , ed. Xosé Manuel Go nzález Reb oredo (Santiag o d e Compostela: Consello da Cultura Galega, 2001), 248 - 84; Luis Costa Vázquez - Mariño, «Las rum bas olv idadas: transcu lturalidad y etnicizació n en la m úsica p opular gallega» , Trans. Rev ista Transcultural d e Música , n. o 8 (2004): s. p. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 56 Marcial del Adalid se suma a la “moda” d e la composición de músi ca de salón y académica, basada en folklore a utóct ono. El interés de la obra de este compositor y su vinculación directa con Galicia constituyen, en este ma rco territorial, un ejemplo d e cultura que considero que merece ser de sta cado; es posible a firmar y defender que el valor de su obr a no radica en el de un mero localismo, sino que se trata de un a m anifestación cultural vincula da al Romanticism o y que se materializa en f orma de músi ca contemplada desde la perspectiva de la crea tividad artística socio-identitaria. Existe una vinculación en la músi ca adalidiana con la música de identidad nacional, entendiendo este con cepto no con un signi ficado d e vi nculación política, sino como una expresión musical de carácter cultural, que refleja el modo de ser y de sentir de una deter mi nada comunidad, territorialmente localizada y socioculturalmente definida -la gallega-, que vincula bue na parte de la experiencia afectivo- emocional colec tiva con la creac ión musical de Marc i al del Adalid , incluso desconociendo quién es el autor d e esa obra. D. F UENTES El halo de misterio que r onda alrede do r de Marcial del Adalid c omo personaje histórico se torna para nosotros en la necesidad de encontrar fuentes que nos ayuden a reconstruir esos periodos en blanco de su vida y a profundizar en el conocimiento su obra. A sí, haciendo propias las palab ras de Montero García, “consideraremos como fuente para el estudio de cualquier aspecto relacionado con la musicología a todo documento, material bibliogr áfico o persona que pueda propor cionar info rmación al investigador sobre cualquiera de lo s campos de e sta ciencia” 87 , es decir, docu mentos históricos que proporcionen información de primera mano, informantes ( en nuestro caso, herederos de here d eros actualmente vivos que son descendientes de familiares de Marcial del Adalid) y bibliografía gene r al y e specífi ca sob re el t ema objeto de investigación. Documentación, en definitiva, de muy diversa ti pología y que recoge información compleme nt aria entre sí. Atendiendo a esto, el pri mer paso es poder hallar fuentes documentales q ue sustenten el marco cronológico vit al del compositor que estudiamos, es decir, cuándo y dónde nace; cuándo, dónde y por qué muere; cuándo, dónd e y con quién se casó y si del matr im onio hubo descende n cia; y si procede, cuándo, dónde y con quién se relacionó y en qué contexto. Este tipo de informa ción se suele encontrar en partidas sacramentales, generalmente custodiadas en archivos eclesiásticos, y en archivos civiles q ue conserven testamentos, expedientes de hidalguía, certificados vitales, etc. Est e rastreo de información, para nosotros punto de partid a fundamental, es aplicable a los distintos miembros de una familia y da la estructura base de l a reconstrucción genealógica en forma de árbol. Del mismo modo, para profundizar la reconstrucción biográfica de un personaje histórico, se vuelve necesario ampliar información de corte más específic o y personal. El ciclo vital de cada personaje se puede completar con documentación que revele ocupaciones prof esionales, tales como pagos a Hacienda, transacciones y convenios comerciales, regist ros comerciale s, concesiones de patentes, notificaciones oficiales administrativas, etc. También a través de su presenc i a en la crónica social se conoce cómo se dese nvolvía en según qu é ambientes. Y p ara abordar el círculo social, la actividad diaria, e incluso el ca rácter y la intimidad del personaje en cuestión, para esto es fundamental la correspondencia, pu es revela cómo se expresa el 87 Monter o García, «L a documentación musical: fu entes para su estudio» , 93. Introducción 57 protagonista, como interacciona con sus coetáneos en según qu é contextos, e incluso se puede llegar a sa b er qué siente o cómo es percibido por sus interlocutores. En el caso de una investi gación como la de esta tesis, que gira en torno a un músico, su obra y su estilo en un contexto artístico e histórico concreto, se hace imprescindible abordar un vaciado documental específico de partituras. El trabajo profundo con el rep ertorio, incluyendo la cataloga ción de su obra, ha permitido datar las obras, establecer etapas compositivas y conocer los sellos editori ales con l os que s e relacionó Marcial del Adalid en según qué p eriodos de su vida. Este trabajo permite enriquecer l a narración de su vida int egrando cronológicamente en ella el cr ecimiento progresivo de su obra: cu ándo compuso sus obras , dónde se encontraba en ese momento, con qué fin fueron creadas, a quién iban dedicadas, etc. Así las cosas, para nos otros ha sido un a ne cesidad localizar fu entes que aportasen información inédita y nue vos hilos de investi gación de los que ti rar en lo que se refiere a Marcial del Adalid. Este proceso de búsqueda se estructuró en una doble vía: por una parte, fuentes de hemeroteca, principalme nte histórica; de otra, fuentes documentales en archivos tanto civiles, como eclesiásticos – en ambos casos, principalmente en el ámbito nacional - y también se h an revisado algunas colecciones privadas. La documentación localizada es el resultado de un exhaustivo rastreo de fu entes en más de 70 inst ituciones (nacionales e inte rnacionales, físicas y online); búsquedas que en su día estimamos necesarias, aunque no siempre ofreciesen resultados exitosos (es el caso, por ej emplo, de los Archivos Generales Militares de Ávila, Guadalajara y Madrid, el Arc hivo de l a Corona d e Ar agón, la Bibl ioteca His tórico Militar de A Coruña, la Parroquia de Santiago y S an Ju an y la Parroqui a de San Giné s en Madrid, o los fondos del Palacio de capitanía General en A Coruña, entre otros, dond e no hemos localizado documentación hasta la fec ha, pero que, e n cualquier caso, la consulta fue n ecesaria y el p ropio descarte de fondos, ya sea temporal o definitivo, también es información útil). Cabe destacar qu e fruto de esta revisión de fondo s documentales , ha sido posible elaborar un c ompendio de fue ntes iconográficas de los Adalid (retratos al óleo y fotográficos, grabados, car icaturas, cromos … que se facilita a lo largo del texto y en el Anexo III) que, más allá d el valor artístico o social qu e adquieren, juegan un p apel funcional important e, pues son el único medio del que disponemos para pone r rostro a los principales protagonistas de esta historia. Todo esto pone de manifiesto que, generalmente -o al menos en esta investigación-, las fuentes se complementan y todas son necesarias, pues un as guían hasta otras, y como si de piezas se tra tase, van encajando progre sivament e, desvelando incógnitas, c amino de completar este nuestro puzle que no es otro que la vida, la familia y la obra de Marcial del Adalid. Partiendo de todo lo anterior, es pos ible establecer una taxonomía de fuentes agrupada s en cinco tipos, atendiendo a su materialidad: - fuentes bibliográficas principalmente relacionadas con el compositor (artículos, voces de diccionar io, entradas de enciclopedias, etcétera), habiendo sido sometidas a revisión crítica las e sp ecíficamente biográficas; - fuentes de hemeroteca hi stórica, desde la década de 1840 y hasta bien e ntr ado el siglo XXI, que aportan datos sobre el contexto social y cultural en el que se desenvolvió Marcial de l Ad alid, así c omo datos concre tos de s u biografía y familia; - fuentes documentales vinculadas al compositor y a su círculo familiar y social, recopilada s en archivos, centros de investigación y colecciones privadas; L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 64 De especial interés también el regalo que realiza el 31 de mayo de 1956 Adolfo Anta Seoane (1900-1978 ) 111 a la Academia: la novela inédita Batallas de Fanny Garrido 112 y una partija testamentaria qu e en su día perteneció al padrino de Marcial del Ad alid, Juan Antonio del Adalid y Loredo, padr ino del compositor 113 . Confiesa el investigador que ambos documentos le fueron rega l ados por el Padre Manuel -hoy sabemos q ue se trata del padre salesia no Manu el Varela, guí a espiritual de María del Adalid y quien se responsabilizó de la donación del Pazo de Lóngora a la Orden-, durante sus visitas a esta residencia para recabar información para sus artículos y conferencias. También se encuentran en la RAG ejemplares de las dos novelas publicadas por la viuda de Ada lid, Escaramuzas 114 y L a Madre de Pac o Pard o 115 . Por últim o, se conservan en la Academia los docu mentos fundacionales de la S ociedad de Folklore y de la A cademia Gallega, que nos p ermitieron constatar la presencia de Fanny G arrido en la constitución de a mb as junto a Emilia Pardo Bazán 116 . D.1.2. Fuentes documentales eclesiástic as El tipo de documentación que se encuentra p rincipalmente en arc hivos eclesiást icos es d e muy diversa tipología, pero a efectos de la reconstrucción gen ealógica y biográfica d e personajes históricos, las principales fuentes a localizar son las partidas bautismales, matrimoniales y de defunción, recogidas en los li bros sacramentales 117 . To das las partidas sacra m entales recuperadas han sido fundamentales para reconstruir el árb ol genealógic o de la Familia Adalid, pues aportan inform ación de los abuelos y tíos-abu elos de Marcial del Adalid , padres y tíos, primos, hij os, sobrinos y sobrino-nietos. Estas fuentes también ponen de manifiesto la interrelación entre las familias de la burguesía coruñesa, generalmente dedicadas al comercio y de buena posición social, que incrementaban su estatus social, su poder económico y su ca p acidad de acción uniéndose entre ellos. 111 Músico d e vo cación, ingresó en 1917 a la ban da de mú sica de C a stropol , la cual llegó a dirigir años despu és. También dirig ió la banda d el Regimiento de Infantería de Isabel la Católica. Entre 1928 y 1951 dirig e el co ro Cantigas da Terra . Director de la co ral de Sada, del coro Brétemas e Ra iolas , creó la agrupación Aturuxo en 1954 y la masa coral de la Fáb rica de Tab acos de A Coruña. Comp uso o bras prop ias y ar regló y difu ndió ob ras de lo s princip ales maestros gallegos, tales como Adalid , Baldo mir, Mo ntes, etc. Fue, asimismo, miembro n u merario de la Real Academ ia de Bellas Artes Nu estra Señora del Rosario en A Coruña y creador del premio Marcial del Adalid. 112 Lamen tablemen te no ha sido po sible consultar la no vela inédita Batallas de Fanny Garrido po r no encon trarse a disposición . 113 Libro d e inventarios y p artición de h erencia, por fallec imien to d e mis padres, Dn. Marcial Franco. del Adalid y D.ª Fran ca. Josefa de Loredo, pertenec iente a Juan Antonio del Adalid [RAG, (DH-27) ]. 114 Escaramuzas , por “Eulalia de Liáns” (Fan ny Garrido ), Madrid, 1885 [ RAG, (21079)]. 115 La Madre d e Paco Pard o , p or “Eulalia de Liáns” ( Fanny Garrido), Madr id, 1898 [RAG, (408 7)]. 116 Academ ia Gallega. 1ª Lista gener al de socios. Seño res folkloristas considerad os como socios fundad ores [RAG, (E- 116 - 03 -01)]. Emilia Par do Bazán y Salvador Golpe, El Folk-lo re Ga llego en 1884 -85. Sus acta s y discursos de Emilia Pardo Bazá n, P residente, y Memoria de S alvador Go lpe, S ecretario (Madrid : Establecim iento Tipogr áfico de Ricard o Fe (Calle de Cedad eros, núm. 11), 1886). 117 Son estos libros una de las pr incipales fuentes de inform ación p ara la reconstrucción biográf ica y genealó gica: las partidas bautismales suelen indicar las fecha s de nacimiento y bautismo, así como la procedencia y el nombre de los padres, abuelos y p adrinos; semejan te es el ca so de las p artidas m atrimon iales, don de figur an la fech a del sacr amento y la ascenden cia fam iliar de lo s cónyuges; del m ismo modo, las part idas de def unción indican la fech a de m u erte, a v ec es la causa del fallecimiento (por ejem plo, en fermedades), y en muchas o casiones también se especifica si el f inado leg ó testamento fir mado (en cu yo caso podría ser p ertinente tratar d e localizarlo ) y en qu é cemen terio se enterró el cuerp o. Introducción 65 Para profundizar en la figura de Adalid, el marco cronológico que nos atañe abarca todo e l siglo XI X y por lo menos los primeros treinta años del siglo XX , hasta que fallece su hij a; incluso para s eguir el rastro de los fondos privados de herederos actualmente vivos por línea directa de María de los Dolores del Adalid y Marcial y F ern ando de Torres Adalid, el marco cronológico se amplía hasta la actualidad. Dado este marco temporal y que la Familia Adalid residió en A Coruña durante el siglo XIX, la mayoría de las partidas sacramentales localizadas están centraliza das en el AHDSC 118 . El rastreo do cumental realizado fue el siguiente: parr oquias coruñe s as entre 1826 y 1881; libros de bautizos de 1826 y de 1840 -50, libr os de casamientos de 1 860-70, y libros de defunciones de 1881 y 1900 a 1930 119 . Fruto d e la pesquisa fue la rec up eración de 50 partidas 118 Los arch ivos h istórico-d iocesanos se encuentran a lo largo de toda la geografía española y están constituidos por el “cúmulo histórico (custodiado en un edificio o local) de los fondos y colecc iones docu mentales q ue em anaro n d e la activid ad d el o bispo y su curia dio cesana, así como de sus org anismos per tinentes (…). No obstante, hay muchos ar chivos dioce sanos q ue no so n sólo ‘h istóricos’ sino además ‘ad ministrativos’ o ‘corrien tes’, o sea, admiten documentación actual d e la curia o del miso obispo” . Jo sé M. a Martí Bonet, Guía de los Archivos de la Iglesia en E spaña. Instrumen tos I nformáticos d e Consulta de los Archivos de la Ig lesia en España. , vol. Vol. 1. (Barcelona: Archivo Diocesano d e Barcelona y Min isterio de Educac ió n, C u ltura y Deporte., 2001), I V. El AHDS C tiene s u orig en en 19 75, momento en que fue mandado crear par a co nservar d ocumentació n an tigua de la actividad ec lesiástica d e la dió cesis d e Santiago de Compo stela, incluyen do en un primer m omento los siguientes fon dos: Archiv o de Palacio , del Prov isorato, de Secretaría d e Cámara y Can cillería Arzob ispal, de Vicaría General, de Vicar ía de Pastoral (actualmen te ex tinguida), ar chivos d e los r estantes órgan os de gobierno diocesano s y archivos p arroquiales anterior es a 1900 ; para más información, remitimo s a: h ttps://www.ahds.es/ (fecha de última con sulta, 14/04/2020) y Martí Bonet, Vol. 1.:7 14- 31. 119 Dada la v inculación la pareja con L óngora y el f allecimiento al men os de Mar cial del Adalid en esta localidad , revisamo s: - Libros Sacr amentales del Fond o Parr oquial de Santa Leocadia de Lián s: de b autizado s entre 1815 y 1900 [AHDSC, L . S. 1, (P0 12955) ]; de casados entr e 185 5 y 1900 [AHDSC, L . S. 2, (P0 12956)]; de d ifuntos en tre 1854 y 1900 [AHDSC, L. S. 3 , (P01295 7)]. - Libros Sacram entales del Fon do Parro quial de Santa Baia de Liáns: de b autizado s en tre 1869 y 1882 [AHDSC, L. S . 5, (P01 2943)], descartando el bau tizo de Ma ría del Adalid en dich o documen to; de casado s entre 18 52 y 1876 [AHDSC, L. S. 7 , (P012945)], descar tando el casamiento d e Marcial del Adalid con Fanny Garrido en dicho libro; de ca sados entr e 18 86 y 1931 [AHDSC, L. S. 2, (P012963 )], descartando la pr esencia de la defun ción de María del Adalid o de Fanny Garrido en él. En cuan to a los libro s sacramentales de par roquias coruñ esas, se revisaro n los siguien tes: - Libro s Sacramen tal es d el Fond o Parr oquial de San Nico lá s: de bautizados en tre 18 42 y 1848 [AHDSC, L. S. 19, ( P009068)]; de bau tizados entre 1867 y 18 71 [AHDSC, L. S. 25, ( P009074)]; de casados entre 1852 y 1 862 [AHDSC, L. S. 4 5, (P00 9094)]. - Libros Sacram entales del Fo ndo Parroquial d e Santiago: de bautizad os en tre 1812 y 1854 [AHDSC, L. S. 6 , (P009361 )]; de bau tizados entre 1 854 y 1875 [AHDSC, L . S. 7, (P0 09362)]; d e casados entre 1854 y 1890 [AHDSC, L. S. 1 5, (P00 9370)]; de difuntos en tre 1886 y 1829 [ AHDSC, L. S. 21 , (P009376)]. - Libros Sacramentales del Fondo Parroquial de Santa María del Campo: de casado s entre 1858 y 188 5 [AHDSC, L. S. 15, (P00 9342)]; de bauti zad os entre 1858 y 1873 [AHDSC, L. S. 6, (P009333)]; de d ifunto s entre 1903 y 1919 [AHDSC, L. S. 21, (P009350)]. - Libros Sacramen tales del Fondo Parro quial de San Jorge: de bau tizados entre 1782 y 1787 [AHDSC, L . S. 11, (P008872 )]; de bautizados entre 1788 y 1 79 1 [AHDSC, L. S. 12, (P0 08873)] ; d e bautizados entre 1792 y 1795 [AHDSC, L. S. 13, (P008874)]; de bautizados entre 1795 y 1801 [AHDSC, L. S. 14, (P0 08875)]; d e bau tizados entre 1801 y 1806 [AHDSC, L. S. 1 5, ( P008876)]; de bautizado s en tre 180 6 y 1813 [AHDSC, L. S. 16, (P008877 )]; de bautizados entre 1813 y 1818 [AHDSC, L. S. 17, (P00887 8)]; de bautizados entre 1818 y 1823 [AHDSC, L. S. 18, (P008879)]; de bautizados entre 1823 y 1832 [AHDSC, L. S. 19, (P008880)] ; de bautizados entre 1832 y 1837 [AHDSC, L. S. 2 0, ( P008881)]; de bautizado s en tre 183 8 y 1844 [AHDSC, L. S. 21, (P008882 )]; de bautizados entre 1844 y 1851 [AHDSC, L. S. 22, (P00 8883)]; de bautizad os entre 1869 y 1873 [AHDSC, L. S. 28, (P008889)]; de casados entre 1787 y 1 799 [AHDSC, L. S. 4 4, (P00 8905)]; de casado s entre 1799 y 1815 [AHDSC, L. S. 45, (P008906)]; de casados entre 1815 y 1 834 [AHDSC, L. S. 46 , (P008907) ]; de L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 66 sacra m entales que han se ntado la base de la reconstrucción ge nealógica de la Familia Adalid. Se completa la procura de partidas sacramentales en el AHDSC con la revisión de libros sacra m entales posteriores a 1900 que s e encuentran en las propi as parroquias, siendo este el caso de las p artidas de defunción de Fanny Garrido y María del Adalid, ambas fallec id as a comienzos del siglo XX 120 . Por últ imo, en el AEET 121 -específico de libros cast renses-, h emos podido localizar el acta b autismal de Fanny G arrido y el acta matrimonial de ésta con Marcial del Ada lid y también l a pa rtida bautism al de una de sus hermanas, Enriqueta González Garrido 122 . Este vaciado documental no es cerrado, sino que es susceptible de ampliación en futuras investigaciones. casados entre 1835 y 18 51 [AHDSC , L. S. 47 , (P008908 )]; de casados entre 1851 y 1864 [AHDSC, L. S. 48 , (P008909 )]; de difu ntos entre 1 792 y 18 04 [AHDSC, L. S. 59, ( P008920)] ; de d ifuntos entre 1804 y 1828 [AHDSC, L. S. 60 , (P0 08921)]; d e difunto s entre 182 8 y 1850 [AHDSC, L. S. 61 , ( P0089 22)]; de dif untos entre 1 850 y 1851 [AHDSC, L. S. 62, (P008923)]. En lo que respecta a Fanny Garrido, sabiendo que era hija d e militar, revisamos en primer lugar algunos libros castrenses (específico s de militares, marin eros y del servicio marítimo de correos) de alg u nas de las parroquias coruñ esas con libros sacram entales d e este tipo: - Libro castrense de la Parroquia de San Nicolás: de bautizados y casad os en tre 1 819 y 1848 y difunto s entr e 1819 y 1849 [AHDSC, L . S. 64 , (P0 09113)]; d e casad os y difuntos entre 1 868 y 18 90 [AHDSC, L. S. 65 , (P009114 )]. No es posible consultar los matrimo nios de castrenses en 186 0 porque ex ist e u na lagun a d e 10 años en el registro de esto s libros sacramentales. - Libro castren se de la P arroquia d e San ta María del Camp o de bautizados entre 1819 y 1880, de d ifuntos entre 1819 y 1880 y casado s entre 1819 y 1847 [AHDSC, L. S. 24, ( P009351)]. No hay posibilidad de consultar lo s matrimon ios de la décad a de 1860 en libr os castrenses po rque no s e conservan. - Libro castrense de la Parroquia de Santiago de A C or uña de bautizado s entre 181 9 y 1849, dif untos entre 18 19 y 1832 y de casad os entre 1820 y 1853 [AHDSC, L.S. 2 2, (P00 9377)]. No es posib le consultar lo s m atrimon ios en torno a 1 860 p orque n o e stán reg istrados; libro castrense de la Parroquia de Santiago de A Coru ña d e difuntos entre 1 818 y 1829 [AHDSC, L . S. 23, (P009378)]. 120 Fanny Garr ido fallece en Madrid el 11 de noviembre de 1 917, estan do casada en segundas nupcias con José Rodrígu ez Mour elo, con q u ien residía, s eg ún el certificado de defu nción del Registro Civil de Madrid, en la Calle del Piamonte [Certificad o d e def unción d e Francisca González Gar rido y Garc ía (RCM, Tomo 146, fo lio 88 , Sección 3ª, Número 99 5)]; por este do micilio fue posib le ded ucir qu e fue feligr esa de la Parroq uia de Santa Bárbara, dond e f inalmente pudimos loca lizar el d ocumento orig inal [Partid a de defunción d e Francisca González Garrido y García (Fondo Parroquial de Santa Bárbara d e Madrid, L. S. 9, f o lio 6 1 vt o., pág ina 118)]. Según ambas fuentes se en cuen tra enterrada en el Cementer io de Santa Mar ía en la cap ital. En el ca so de Ma ría del Adalid, ésta f allece en la ciudad de A Cor uña, en el número veintiséis de la ca lle Tabern as, el día 17 de enero de 19 30, siendo ent errada en el Cem enterio General (actual Cementer io Municipal de San Am aro) al d ía sigu iente. En su caso, su partida de defunció n correspo nde a la Par roquia de San tiago y Santa María de la ciudad de A Coruña, con la singu laridad de que el libro sacramental p ertenece a la Colegiata de Santa María del Campo , pero se con serva en la Iglesia d e San tiag o [Par tida de defunció n de Ma ría de los Dolores Francisca Mar ía la Trinid ad d el Adalid González, fallecida el 1 7 - 01 -1930 y en terrada el 18 - 01 -1930 (Fon do Parroqu ial de Santa María del Campo ( A Coru ña) , L. S. 30, folio 6 8 vto ., conservado en la Parr oqu ia de Santiag o de A Coru ña)]. 121 El Arch ivo Eclesiástico d el Ejército de Tierra, situad o en el acuartelam iento “Infan te Do n Juan” , dep ende de la Vicaría Episcopal del E jér cito y “contiene libro s d e an otaciones de bau tismos, actas matrimoniales, defun ciones, testam entos y exped ientes m atrimoniales — a partir del año 1952 — , p rocedentes d e las parroquias castrenses, un idades militares del Ejército d e Tierra, p lazas, hospital es, Guard ia Civil, Pol icía Armada y Policía Nacional, Carabinero s, an tiguo Pro tectorado Español en Marrueco s, Cub a, Puerto Rico, Filipinas, División Española de Volun tarios (División Azu l) y guarnicio nes, desde el siglo XVI I a n uestros d ías” . Para má s infor mación: http://www.ejer cito.md e.es/noticias/20 16/01/4836_arch ivo_eclesiastico_ejer cito.html (fech a de última co nsulta, 14 /04/2020). 122 Acta b autismal de Fra ncisca Claudia Josefa An tonia Gon zález Garrido y García, n acida el 30 - 10 -1842 y bautizad a el 3 - 11 -1842 [AEET, Lib ro 2281, f olio 148]; Acta matr imonial de Marcial del Adalid co n Fanny Garrido , el 16- 08 -186 0, en la Capilla Oratorio de Palacio del Excmo. Señor Capitá n Gen eral [AEET, Libro 1973, Introducción 67 D.1.3. Fuentes documentales civiles Existe doc umentación civil que reporta inform ación se mej ante a la contenida en las partidas sacramentales y que permiten constatar fe chas de na cimientos, matrimonios y defunciones, pro cedencias, domicilios, etc.; es el c aso de los exp edientes de hidalguía y vizcainía, certificados de registros civiles y pad rones municipales, accesib les en instit uciones físicas y en plataformas online espec ífic as. Podría decirse qu e l a documentación civil homóloga a las partidas sa cramentales son los certificados de na cimientos, casamie ntos y defunc iones que proporc ion an los regist ros civiles o, en su defecto, los juzgados de paz. De este tipo de fuente, hemos solicitado el certificado d e defunción de María del Ada lid en el Registro Civil de A Coruña 123 . También se han solicitad o en el Registro Civil de Madrid el certificado de nacimiento de María del Adalid 124 y el certificado de de función de Fanny Garrido 125 .También se solicitó en el Juzgado de P az de Oleiros, a donde p ertenece Santa Eulalia de Liáns, el certificado de d efunción de Marcial del Adalid y que nos da con stancia de la causa de su muerte y que el hecho fue inscrito por su primo, Marcial de Torre s Adalid 126 . En la misma línea de los registros civiles se encue ntran las bases de datos de gene alogía que reportan documentación civil que esta digitalizada y a disposición en acceso abie rto. Gracias al avance de las nue vas tecnologías y al auge en el que se en cuentran los proyectos de digitalización de fondos doc umentales vinculados a las Humanidades y a las Ciencias Sociales nacionales e internacionales , hoy en día es posib le acceder a do cumentación de muy diverso tipo a través de b ases de datos específicas; es el caso de los proyectos Ancestry 127 , Familysearch 128 , Findmyp ast 129 o MyHeritage 130 , que ponen a disposición d e los usuarios partidas de nacimientos, matrimoniales, de defunción, padrones municipale s, testamentos, listas de votantes, de e mi grantes, de viajeros, de soldados en misiones de guerra, etc. folio 77]; Acta bautismal de María Enriqu eta Ve nan cia Carmen Josefa Gon zález Garrido y García, nac ida el 1- 04 - 1840 y bautizada el 2- 04 -1840 [AEET, Libro 2028 , folio 32 vto.]. 123 Certificado de defunció n de María de lo s Dolor es d el Adalid, fallecida el 18 - 01 -1930 en A Coruña [RCC, Distrito de la Audiencia, Tomo 11 , Secció n 3ª, n.º. 614, p. 310]. Esta fuente rev ela q ue ésta o torgó testam ento también en A Coruña en 1925, clave para su localización; lamentablem ente, dado que no hay vinculación sanguín ea y que no han pasado más de 1 00 años desde el fallecimiento de María d el Adalid , no ha sido posible consultar esta fuen te, pero queda tamb ién como vía de investigación ab ierta para un fu turo. 124 Certificado de nac imiento de María de los Dolores d el Adalid, nacida el 31 - 05 -1 874 en Madrid [ RCM, Libro 13 -1, Secc ión 1ª, folio 254 vto., n. º 515 ]. En este caso, fue un a carta de Ma rcial del Ad alid, dirigid a a su primo Marcial de To rres Adalid la que no s p uso en la p ista de este certificado de nacim iento [ Carta d e Marcial del Ad alid a su primo Marcial de Torres Ad alid, anunciand o el nacimiento de su hija, María del Ad alid. Fuente original en el Pazo de Vilasuso, Arch ivador n.º4 (S.XIX)]. 125 Certificado de def unción de F rancisca González Gar rido y García, el 11 - 11 -1917 en Madrid [RCM, To mo 146 - 3, Secció n 3ª, n.º 9 95, folio 88]. De nuevo esta fuente especifica el domicilio en el que residía la difunta en el momen to de su muerte, lo que nos permitió localizar su y a citada partida de d efunción en la Parroquia de Santa Bárbara d e Madrid, d e la que ya se ha ex plicado que er a feligresa. 126 Certificado d e d efunción d e Ma rcial del Adalid y Gurrea e l 16 - 10 -1881 en San ta Eulalia d e Liáns, Oleiro s [JPO, Tomo 8, Sección 3 ª, n.º. 79, folio 62 v to.]. 127 Para más in formac ión: h ttps://www.ancestry. co.uk / (fecha de última consulta, 14/04/2020). 128 Para más in formac ión: h ttps://www.familysearch .org / (fecha de última consulta, 14/04/2020 ). 129 Para más in formac ión: https://www.findmy past. com/ y h ttps://www.findmypast.co .uk/ ( fecha d e ú ltima consulta: 5 /03/2018). 130 Para más in formac ión: h ttps://www.myher itage.es/ (fecha de última consulta, 14/0 4/2020). L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 68 Para la búsqueda d e información civil también es visita ineludible en esta in vestigación el AMC, pues custodia documentos que ejer cen la función de memoria histórica de esta ciudad 131 . La principal fuente consultada en e sta institución ha sido la colección d e pa drones municipales de A Coruña, de la cua l se han a barcado los padrones entre 1834 y 1849 132 . Esta documentación de gran utilidad para la comprensión global del persona je: dónde vivía, en qué ambiente, con quién se relacionaba, en qué entorno económico, qué familias tenía cerca , etc. As í mismo, l a utilidad de los padrones va más allá de poder ubicar con exactitud el domicilio personajes históricos: a partir de la información que recogen (origen, edad, parroquia, etc.) facilitan la estimación de años de nacimiento y defunción y orientan sobre la posible búsqueda de partidas sacra m entales y de certificaciones registrales civiles. En 1839 se procedió a organizar la ciudad de A Coruña en una división de 13 barrios 133 - distribución que respeta la colección de padrones del AMC - y, desde entonces, la ciudad ha continuado creciendo pr ogresivamente hacia el Ensanche 134 . A lo largo de los primeros seis barrios residieron las principales familias burguesas, dedicadas principal mente al comercio (como el caso d e Canuto Bere a), y mucha s de ellas vinculada s directamente con el origen d e la industrialización de A C oruña (v éase los A rias, Pastor y Barrié, además de los Adalid). El resultado del estudio de esta pequeña selección de padrones analizados se muestra en la biografía del compositor Marcial del Ada li d, sobre un plano histórico de la ciudad de 1865 d e autoría de Francisco Co ello, que ubica en sus domi cilios a los principales miembros de la familia Adalid y a algunas de estas otr as familias c oruñesas que e n algún momento cruzan sus caminos con los anter ior es. Como parte de la do cumentación administrativa de la ciudad, ha quedado constanc i a también en este a rchivo del trámite solicitado el 17 de octubre de 1881 para la apertura del nicho del que era due ño Marcial del Adalid, para darle sepultura . Alberga también este archivo una colec ción de textos publicados por Fanny Ga rrido, esposa de Adalid, hasta l a fecha personaje enormemente desconocido. Además, ha sido de gran utilidad revisar colecci ones privadas que fuer on donadas al AMC y cuyos personajes protagonistas tuvieron relación dir ecta con M arcial del Adalid y/o con Fanny Garrido; hablamos, por ejemplo, d el Fondo de Música Bugallal Marc hesi o del Fondo Martínez Salazar. 131 Este ec léctico centro guarda fondo s público s n o solo de la propia ciu d ad, sino también de Galicia en general y, a may ores, fondos p rivados qu e fuer on don ados progresivamen te, algunos de lo s cuales so n especialmen te relevan tes p ara la inv estigación en música (po r ejemplo, el Fond o del Teatro Rosalía de C a stro, el Fon do José Lu is Bugallal March esi o Fondo And rés Gaos Berea) . Par a más inf ormación sobre el AMC y sus f ondos: http://www.co runa.g al/portal/es/ciudad /cultura/ar chivo -m unicipal/clasif- de -los-fo ndos-do cumentales (fecha de última consu lta, 14/04/2020 ). Po r cu estiones de espac io y tiempo y dad a la m agnitud de este arch ivo, así co mo la falta de digitalizació n e inform atización del mismo, el vac iado realizad o en este ce ntro par a la pr esente investigació n ha sido estratég ico y p arcial, dejan do abierta la p osibilidad de ampliar la procura de más fuentes en un fu turo. 132 Revisión de padrones municipales de A Coruña del AMC: 1834, Barr io 5º (C.1107); 1 836, Barrio 3º (C.1390 ); 1842, Bar rio 2º a 6 º (C.1103 a C.1107); 1 844, Barrio 2 º a 5º (C.1076 y C.10 77); 1845, Bar rio 2º a 6º (C.1080 ); 1847, Barrio 3º (C.12 15 ); 1848, Barrio 1º y 3º (C.1217 y C.1219); y 1849, Barrio 1 º a 5º (C.1129 y C.1130 ). 133 Enriq ue d e Ved ia y Goo sens, Historia y d escripción de la ciu dad de La Coruña (A Coruñ a: Imp renta y Librería d e Domin go Puga, 1845) , 279 - 90. / Es po sible consultar p lanos histórico s de la ciudad en el sigu iente enlace del AMC: http://www.co run a.gal/urbanismo /es/plan eamiento/p laneamien to-historico/plan os-h istoricos (fecha de última con sulta, 14/04/2020). 134 Andrés Pre cedo Ledo, La Co ruña, metrópoli reg ional , Serie Econo mía y Territorio, n o 3 (A Cor uña: Fundació n Caixa Galicia , 1990), 260. Introducción 69 Y por último, son importante s tamb ién los expedientes de hidalguía, fuente fundamenta l para la reconstrucción g enealógica porque neces ariamente recogen, para demostrar la pureza de sangre, una o v arias lí neas de ascendencia d e u na determinada famili a. Se complementan los expedientes de hidalguía del AMC 135 con los custodiados en el AHN 136 y con los expediente s de solicitud de vizcainía (o nobleza ) qu e custodia el ARCHV 137 . Por otra parte, en los archivos civiles también disponen de documenta ción relativa a la actividad profesional de las F amilias Adalid, Torres Ad alid, Gonz ález Garrido, etc. Por ejemplo, en el ya citado AHN, se encuentran los expedientes universitarios de José R odríguez Mourelo y de F r ancisco Gonz ále z Garrido del Amo, se gundo esposo y padre de Fanny Garr ido respec ti vamente 138 . Por su parte , a través d e la publicación del índice de expedientes militares 135 Han sid o de especial utilidad el ex pedien te d e h idalguía de Mar cial Fran cisco del Adalid ( abuelo del compo sitor) – que data de 1793 y demuestra el origen noble d e éste, ligado a la Casa Solar de Infanzona de Adalid de Rozas en Ne stares- y el de Ma rtín Torres Mo reno (padre de Mar cial y Fernando de Torr es Ad alid) y sus herman os, E ug enio, An drés y Benito -n obleza que remonta a la Casa Solar de Tejad a - . Expediente de h idalguía d e Marcial Francisco del Ad alid [AMC, C -944 (9)]; ex pediente d e h idalguía de los herm anos Torres Mor eno [AM C, C-959( 2)]. La ascendencia noble de ambas familias ha sido reflejada en el árbol genealógico adjunto a la presen te investigació n (An exo I). 136 Emplaza do en Madr id, el Archiv o Histórico Nacion al (AHN) n ace con el com etido de reco ger la docu mentación resultante de la actividad d e la Administración del E stado que, una v ez superado el periodo de vigencia, deja de ten er valor y u tilidad ad ministrativa, pero q ue mantiene su valor histórico, y dad o q ue es un archivo abierto, está en constante crecimiento . Aunque sus fondos atañen principalmen te desde la E dad Moder na, custodia tam bién algu nos legados de instituciones p úblicas y p rivadas desd e la Edad Med ia . Par a más inform ación sobre la institución y sus fondos, rem itimos a la pág ina oficial: https://www.mecd .gob .es/cultura/area s/archivo s/mc/archivos/ahn/fon dos -documentales.html (fecha d e última consulta, 14/04/2020) . En cuan to a los expedient es de hidalgu ía, se han consultad o los sigu ientes: Pr uebas par a la concesión del Título de Caballero de la Or den de San tiago de Marcial de Torre s Adalid, natural de La Cor uña [AHN, OMCABALLERO S_SANTI AGO, Mod .348 ]; Exped iente para la co ncesión del título de cab allero d e la ord en de Santiago a Marcial de Torres Ad alid [AHN, OMEXPEDIENTILL OS,N.905 9]; Expediente de pruebas del caballero de la o rden de Carlos III, Hipólito An tonio Adalid y García Ramírez de Ar ellano y Mar tínez, natu ral de Nestares; caballero sup ernu merario [AHN, ESTADOCARL OS_III, Exp.2 202 ]. 137 El Arch ivo de la Real Chan cillería d e Vallad olid, cu yo orig en se rem onta a las Orden anzas de Me dina del Campo en 1489, custodia documen tación de carácter judicial, desde la edad media y hasta finales del sig lo XX . Para más inform ación sobre lo s fond os do cumentales del ARCHV, r emitimos a la pág ina of icial: https://www.mecd .gob .es/cultura/area s/archivo s/mc/ar ch ivos /acv /fond os- documentales.html (fecha de última consulta, 14/04/2020) . Se encuen tran en el ARCHV los siguien tes docu mentos vinculad os a la Familia Adalid : Provisión del pleito litigado por Diego , Sebastián, Simón , Baltasar, Francisco y Joaqu ín Ad ali d de Rozas, vecinos d e Nestares (La Rioja), residen tes en To rrecilla en Cameros (La Rioja), desc endien tes de la ca sa solar de Adalid de Rozas, sita en Lanestosa (Vizcay a), sobre que d icha villa de Nestar es les r eciba las ju stificaciones para acred itar su n obleza y vizcainía [ARCHV, Reg istro d e Ejecu torias , (CAJA 3599 ,22)]; Real provisión de v izcainía exp edida a p etición de José Adalid d e Rozas, vecino de la ciudad de Méx ico, alcalde ord inario y regidor honorario, natu ral de Viguera (La Rioja), d escendien te de la casa so lar infanzona de su apellido, sita en Lanestosa (Vizcaya) [ARCHV, Registro de v izcainías, (CAJA 1 ,14 )]; Real pro visión de vizcainía e xped ida a petición de Do mingo José Ad alid de Rozas, vecino de Nestares (La Rioja), descendien te de la casa so l ar infanzona de su apellido, sita en Lanestosa (Vizcaya) [ARCHV, Regis tro de vizcainías , (CA JA 1 ,15 )]; Ejecutoria del p leito litig ado por Fran cisco y Joaquín Ad alid de Rozas, vecin os y naturales de la villa de Nestares (La Rioja), nietos d e v ecinos de Lane stosa (Vizcay a), sobr e vizcainía [ARCHV, Registro d e Ejecutorias , ( CAJA 35 76,3)]; Real pr ovisión de vizcainía ex pedid a a petición de Marcial Francisco de Ad alid y su h ijo Fra ncisco Pedro de Adalid y Loredo, vecinos d e La Coru ña, descendien tes de la casa solar infanzona de Adaliz de Rozas, sita en Lanestosa ( Vizcaya) [ARCHV, Registro d e vizcain ías , (CAJA 1,16 )]. 138 Exped iente académico de José Rodríguez Mourelo, alumno de la Facultad d e Ciencias de la Un iversidad Central. Natural de Lu go (Capital). Docum entos anejos: Certificación académ ica [AHN, UNIVERSID ADES, 6093, Exp.7 ]; Exp ediente de Fra ncisco Gonzá lez Garrido del Amo, alum no del Real Colegio de Med icina y Cirugía L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 70 del AGMS 139 , hemos tenido constancia de la actividad en el ejército d e Jua n Antonio del Adalid y Loredo (tío pat erno de Marc ial d el Adalid), el d e Marcial de Tor res Adalid (pr imo -hermano del compositor) y el de Franc isco González Garrido del Amo (suegro también de éste y padre de Fa nny Garrido) 140 . En el también ya citado AMC, disponen del registro de comerc iant es de entre 1830 y 1845, constituido por un “ índi ce de los inscriptores en la matrícula de comercio”, las “matrículas de comerciantes” -en las que figura no sólo el número de matrícula y el nombre propio de comerciante, sino también si estado civil y su lugar de origen - , y las “ declaraciones de los comerciantes”. Estos documen tos revelan quiénes fueron los primeros comer ciant es de A Coruña en el siglo XIX, los sectores a los que ést os se dedicaban y las mú ltiples asoc iaciones entre ellos, manteniendo la capacidad económica y de influencia entre famil ias 141 ; esta misma documentación de matrículas de comerciante s se conserva también en el ARG 142 . En cuanto a p rofesiones y relaciones comerciales, el abuelo de Marcial del Adalid, Marcial Francisco del Adalid de Rozas y Ramírez de Arellano, fue un importante personaje para a Historia de Galicia y de España, ocupando importantes cargos profesionales y políticos, de los que ha quedado constanc ia e n la doc umentación de diver sos archivos civile s. Por ejemplo, este último archivo, el ARG, guarda la documentación de Adalid de Rozas en s u cargo d e Director General de la Provisión de Víve r es del Ejército del Reino de Galic ia 143 ; e l AGI custodia fu entes de San Carlos. Natural de Villafran ca del B ier zo (León) . Docto r en Medicina y Cirugía [AHN, UNIVERSIDADE S, 1210, Exp.156 ]. 139 El Ar chivo General Militar de Segovia (AGMS) pertenece al conjunto d e archivos históricos del Ejér cito d e Tierra y es el más an tiguo de todos ellos. Em plazado en el Alcázar de d icha ciudad , f ue m andado crear por la Reina regen te Doña María Cristina en 189 8 y cu stodia “los archivos dep endientes del Ministerio de la Guerra que actualmen te ex isten en Alcalá d e Henares, Aranjuez, Gu adal ajar a y Segovia (correspondientes a las Inspeccio nes de las armas de Infantería, Cabal lería, Ar tillería e Ing enieros) y en el cual se cu stodiarán, además de todos lo s exped ientes que h ay, los documentos que merezcan conservarse y no sean de frecuen te u so y consulta en los diferen tes archivos d e la Admin istración Central del ramo d e Gu erra y en los de las d iferentes Capitanías Generales, Comandan cias Gener ales exen tas y Gob iernos Militar es” . Guía de lo s archi vos militare s españo les (Madrid : Ministerio de Defensa. Secr etaría Gener al Técnica, 2012 ), 15. Para m ás información: http://censoar chivo s.mcu.es/CensoGu ia/archivodetail. htm?id=4 8705 (fecha de ú ltima con sulta, 14 /04/2020). Posteriormen te se añad ieron también lo s Archivos de Cub a y Puerto Rico y del Ejército de Filipinas. 140 Archivo Gen eral Militar de Segovia. Índice de expedientes personales. , vol. Tomo I (A -BLUM) (Mad rid: Edicion es Hidalguía / I nstituto Salazar y Castro (C. S. I. C.), 1959), 4 1 . Exped ientes militares d e José Antonio del Adalid y Loredo y de Marcial d el Torres Adalid [ AGMS, (n.º 1 211)] y de Francisco González Gar rido del Amo [AGMS, (n .º 1128)]. 141 Registro de matrícu la d e comer ciantes. Índ ice de inscripto res y m atrículas [AMC, (C -694 2(2))]; Declaracion es de comer ciantes de 18 30, n.º 1 - 112 [AMC, (C- 6942 )]. Véase, por ejem plo, a Martín d e Torres Moren o, con n.º d e m atrícula 7; Juan Fra ncisco Barrié, n.º 8 ; Fran cisco d el Ad alid, n.º11; Francisco Gu rrea, n.º 19; Ramó n Moreno y Andrés de To rres Moreno , n.º 24; etc . 142 El Archivo del Reino de Galicia nace como centro para custodiar la do cumentación producida por la Real Audien cia de Galicia (convertida posterior mente en Au diencia Ter ritorial de A Coruñ a) desde fin ales del siglo XIX; a partir del siglo XX reci bir ía tam bién documentación de diversas institucion es de ámbito terr itorial gallego, cumplien do las funcio nes d e Archivo Histórico Prov incial . Par a más info rmación sobre el ARG: http://arqu ivosdegalicia.x unta.gal/por tal/arquivo - do - reino- de -galicia/conten t/el-ar chivo/index.htm l (fecha de última co nsulta, 14 /04/2020). Matrícula gen eral de los co mercian tes de la pro vincia de L a Cor uña entre 18 30 y 1845 [ ARG, Registro Mercantil, 1 830- 1885, (37012)]. 143 En la sección Juntas y Dip utaciones, custod ian d ocumentos que dan testimon io de Marcial Fran cisco del Adalid de R o zas ejerciendo sus fu nciones co mo Director General de la Prov isión de Víveres d el Ejérci to d el Reino de Galicia desd e 18 00 hasta el 22 /12/1810, mo mento en que es cesado en su cargo y pasa a ser sustituido p or Manuel de Bringas, quien fue a su vez nom brado para dich o car go el 27/12 /1810; a pesar d el cese, Marcial Francisco del Adalid sigue vin culado a la Dirección d e la Provisión de Víveres del Ejército hasta 1812 ; Oficios de Introducción 71 que testimonian la actividad profesion al del abuelo de Marcial del Adalid en su cargo en la Real Compañía del Comercio de la Habana 144 o la BRCC dispone de las fuentes vinculadas al Consulado del Mar, en la que este personaje histórico fue Prior 145 . Relativa a los negocios familiares también es la c orrespondencia conservada en el Archivo d e la C asa de Heriz, cartas cruza d as entre Francisco del Ada lid y Loredo (padre del compositor) con Pío de Elizalde 146 . Y Marcial Francisco del Adalid de R o zas y Ramírez de Arella no s como Director General de la Provisión de Víveres del Ejército del Reino de Galicia [ARG, Juntas y Diputacio nes , signaturas: 507 5/57; 399 70/8 -1; 39970 /133; 39979/2 30; 39980/ 319; 39987/1 74; 39987/ 272 y 40019 /100 -105, 40019/ 112, 40019/ 114 -116, 40019/ 118, 40019/1 20-131, 400 19/133- 136 y 400 19/149- 151)]. En la catego ría Audien cia Territorial, hemos loca lizado dos docu m entos r elacionados con rentas y pro piedades de los Adalid : por una parte, un p leito de Juan Portas Saavedr a, como apoder ado de Fernand o de Torres Adalid por un pag o de rentas atrasadas y continu ación en el co bro de las mismas en 18 63 [P leito de Do n Juan Portas Saavedr a, como apoderado de Don Fernando de T or res Ad alid con Don Man uel García Bol o n, Sra. Socorro Coton y Sra. Niev es Bermúdez sobre p ago de rentas atrasadas y continuación en el cobro de las mismas (Carb allo, 10 de marzo 186 3, n.º 2 79). ARG, (47320/10)], y p or otra, el expediente de un pleito en 1867 entre Braulio y Carlos García co n Ma rcial d el Adalid y An tonio Bomb atí sobre el desahucio de una finca [Pleito entre Braulio y C ar los García co n de Marcial del Adalid y Antonio Bombatí sobre el d esahucio de una finca (Coru ña, 1867). ARG, (46939 -4)]. Existen tam bién d o cumen tos d e otr as transaccio nes com erciales : Real Mandam iento d el caso a pedimen to de Marcial Francisco del Adalid , apoderado de Don Juan Sixto García de la Prada [ ARG, Real Audienci a, (25791 - 2)]; Ven ta de foros que remató Francisco d el Adalid de casas situadas en el Campo de San Agu stín y en las calles de San And rés [ ARG, Desamo rtizaciones, Cajón 332, Vent as de conv entos y m onasterios, leg ajo 199, n.º 3 y n.º 17, A. R. Lg. 64, ( 1836 -1837)]; Reden ción de censo s iglesarios a favor de Marcial del Adalid en Santa Eulalia de Liáns [ARG, Desamo rtizaciones, Cajón n.º 333, legajo 241, n. º 55 -93, R. A. Legajo 79 ( 1 864 -1 883)]; Venta de foros q ue rem ató Martín Torr es Moreno en r elación al Mo nast erio de Sobr ado do s Mo nxes [ARG, Desamortizacio nes, Cajón 332, Ventas d e con ventos y mo nasterios, legajo 2 30, n.º 9] ; Venta de f oros que r emató Fernand o Torres Ad alid en Santiago , en relación al Monasterio d e San Martín Pinario [ARG, Desamo rtizaciones, Cajón 3 32, Ven tas de conventos y monasterios, leg ajo 220 , n.º 1, R. A. Lg. 7] ; Venta de foros que remató Fran cisco del Adalid de casas situadas en el Campo de San Agustín y en las calles de San Andrés [ARG, Desam ortizacion es, Cajón 332, Ven tas d e co nventos y mon asterios, legajo 199 , n .º 3 y n.º 17, A. R. Lg . 64, (1836 -1837)]. Mi agrad ecimiento a mi co mpañera Mar ía Rivo Vázquez por facilitarme el acceso a alg unas de las fu entes del ARG que citam os en las notas a pie siguientes , relacion adas con las tran saccione s co merciales d e la familia Adalid. 144 El Archivo General de Indias (AGI) custodia fund amentalmente los f on dos p ro ducidos por las instituciones creadas p or la administración española p ara el gobierno y administración de los territorios ultramar inos español es (Consejo de Indias y Secretarías d e Despacho, Casa d e la Contr atación, Consulados de Se villa y Cádiz y fond os relacionad os con las colonias esp añolas en América y Asia) . Para m ás inform ación: https://www.mecd .gob .es/cultura/area s/archivo s/mc/archivos/agi/presentacio n.html (fecha d e última co nsulta, 14/04 /2020). Docum entos oficiales y correspondencia firmados por o dirigidos a Marcial Francisco del Adalid ent re 1796 y 1808 [AGI, signatu ras Ultr amar: 2 74, 2 75, 2 76, 2 77, 2 78, 279 , 2 80, 282 , 917 y 950]. Agradezco a m i co mpañera Montserr at Capelán Fer nández que me facilitara el acceso a algu nas de estas fu entes. 145 La Biblioteca d el Real Consu lado de La Coruña (BRRC ) fu e la primera bib lioteca pública de la ciudad y está emplaza da en u n ed ificio de estilo neo clásico q ue en su día se construyó con el fin de ser vivien da d e un comercian te burgués g aditano afincad o en A Coru ña, Jo sé Ramo s, q uien p arece que nunca la lle gó a estren ar. En esta casa se instaurar ía el Co nsulado del Mar y, posterio rmente, sería in augurada su bib lioteca en tiempos de gu erra contra Inglaterra, el 16 de agosto d e 1806. Esta biblioteca procuró la difusión del c o nocimiento y se consider a una de las princip ales instituciones vincu ladas a la Ilustración en Galicia . Ma ría del Carmen Rod ríguez de Sán chez Castro, «El R ea l C o nsulado d e La Coruña: impulsor de la Ilustración en Galicia », en Censura e ilustración : XX Aniversario d a Fund ación da Facu ltade de Filosofía e CC . d a Educa ción (Servicio de Pu b licaciones, 1997), 79 - 9 3. Del Real Consulado f ue prior durante dos año s – entre 1803 y 1805 - el abuelo d e Mar cial del Adalid, Mar cial Francisco del Adalid de Rozas y Ramírez d e Arellano, tal y c o mo dem uestra su fi rm a reiterada en el Lib ro Tercero de Acuerdos del Real C o nsulado de La Coruña [ Real Consulado de La Coru ña. Libro Ter cero de Acuerdos ( 2 8 de marzo de 1801 a 31 d e enero de 1812)]. 146 Correspo ndencia d irigida a D. Pío de Elizalde por D. Francisco de Ad alid, tratand o de la situación de España y de asu ntos económ icos (1834 -35 ) [AHE-CH, Pío de Elizalde I, Legajo 18, n .º 857]. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 72 las transacciones comerciales llevadas a cabo por la familia también han producid o documentación administrativa que hoy se encuentra en archivos civiles. Por ejemplo, en el AGS conserva en la sección de Consejo Superior de H acienda resguardos de a c tividad vincula da al comercio de tab aco y de la soli citud para la consti tución de la fábrica de vidrio que perteneció a la Familia Adalid 147 . En relac ión a ésta, el AHOEP M dispone del expediente completo de concesión de un a r eal cédula de privilegio para la puesta en marcha de la misma, incluyendo los planos de los hornos construidos para la producción 148 . La documentación de este negocio se completa con el expediente de venta de la finca e inm ueble, conservado en el Registro de la Propiedad n.º 1 de A Coruña 149 . Por últim o, protocolos notar iales reflejan relaciones comerciales, actividad profesion al, propiedades, testamentos y transmisión de bienes. S e conservan en el AHPN -ICNG los testamentos de Juan Ant onio del Adalid y Loredo, Francisco d el Adalid, Marc ial d el Adalid y Fanny G arrido 150 ; también protocolos notariales rel ativos a movimientos comerciales, concesión Archivo d e la Casa de Heriz, custod iado entre los fondos del Arch ivo Histórico d e Euskadi . El origen de este archivo procede de la do cumentación de una familia d e comerciantes orig inarios de Som erset ( Reino Unido ), con apellido Young y establecidos en San Sebastián a fin ales del siglo XVI. La f ortuna de este comercian te fluctu aría a través d e var ias familias v ascas, hasta pertenecer a los Heriz a m ediados del siglo XIX. Pío de Elizalde (1 774 - 1836) fue u n reputad o banquero de fam ilia nav arra de comercian tes asentad a en San Seb astián a mediados del siglo XVIII; Director de Provision es del Ejército de Guipúzcoa entre 1795 -1809; Director General del Ejército en campañ a de 1809; Gobernador del Real Sitio de A ra n juez en 181 2; Director Gen eral de Provision es en 1814; Tesorero Gen eral d el Reino en 1823 y Consejero de Estado en 18 26. Para más info rmación: http://www.artx ibo.eu skadi.eus/es/inicio ( fecha d e úl tima consulta, 14 /04/2020). 147 El Archiv o Gen eral de Siman cas (AGS), en Vallad olid, cu stodia la docu mentación pro ducida p or los organ ismos de gobierno d e la monarqu ía hispán ica desde el p eriodo d e los Reyes Católico s (1475), hasta el comien zo del Régim en Lib eral y la caída del Antiguo Rég imen (18 34). La docum entación que conserva se encuen tra estructurad a en dos grandes bloques: d e una parte, la vincu lada a los Consejos del go bierno de la época de los Au strias, y de o tra, la de las Secretar ías d e Despacho ( de Estado, de Haciend a, de Guerra, de Gracia y Justicia y de Mar ina e Ind ias) del periodo borb ónico . Para más información: https://www.cultu raydep orte.gob .es/cultura/ar eas/archivos/mc/arch ivos/ags/po rtada.html (fecha de última consulta, 14/04/2020) . Docum entación consultada: Petición de "D. Juan Ant o nio d el Adalid para el establecimiento de una fábrica de botellas de vid rio obscur o iguales a la s de Bur deos y Alemania" (AGS, Con sejo Sup erior de Hacienda, Legajo 300, Expediente 27); In forme de pago a Hacien da de Marcial Francisco del Adalid e hijo por unas barricas de tabaco ( AGS, Consejo Su perior de Hac ienda, Libro de Registro 117, folio 189 ). 148 “La Of icina Española de Patentes y Ma rcas cu mple u n imp ortante cometido en el ar chivo y cu stodia d e la inform ación tecnológica y signos distintivos registrados en Españ a a lo largo de la h istoria”. El ger men de la institución podría establecerse en la Junta General d e Com ercio y Mon eda de 1679, donde se realizaron exámen es de inventos y creaciones con el fin de q ue el monarca concediese Reales Cédu las de Priv ilegio. Un segundo paso fue la creación d el Real Gab inete d e Máquinas del Buen Retiro en 1792 , tam bién con el f in de ev aluar proyec tos y con ceder cédulas. El 18 d e agosto de 1824 , Fernando VII autoriza la formación del Real Conservato rio de las Artes, estableciéndo se como reg istro de prop iedad industrial y como escuela de p eritaje. Dos añ os después, a través del Re al Decreto d e 27 de mar zo de 1826 , el Conservato rio qued aría “como lug ar d e archivo, cu stodia, tram itación y difu sión de todo lo referente a las paten tes (que todav ía siguieron llamándose privileg ios de invención)” ; para más información: h ttp://historico.oepm.es/arch ivo_historico.ph p y http://h istorico.oepm.es/patentes.p hp (fecha de última consu lta, 1 4/04/2020). Sería a este Co nservator io de las Artes al qu e so licitase, en 1 8 28, Juan Antonio del Adalid y Loredo la concesión de un privilegio (equivalente a n uestro actual concep to de p atente) para disponer de un horno en exclusividad para fab ricar las botellas d e vidrio ya descritas, cu yos plano s se adju ntan a la pr esente investigació n [Horno para fábrica de botellas de vidrio oscuro como las d e Burdeo s y de cristal blanco como el alemán o francés, Privilegio de introducc ión, n .º 3 8, fecha de s o licitud 15/1 0/1828, clasificación internacional de patentes C03 B]. 149 Certificación liter al de historial r egistral de la fin ca denomin ada “Fábr ica de Cristales” [R1 de A Coruña, Finca 51 8, Libro 105, folio s 23 y 24 vto ., y Libro 177, folios 189 a 20 9]. 150 Testamento d e Francisco del Ad alid y Loredo, [AHPN -IC NG, Protoco lo 8575, año 1852, folio 2 65]; Testamento de Juan Antonio del Adalid y Lo redo, [AHPN -ICNG, Protoco lo 8568, año 1848, folio 7 5]; Testamento Introducción 73 de poderes notarial es, encargos pro fesionales, asunción de pagos, saldos de deudas y adquisición de propieda d es 151 . D.1.4. Fuentes sobre la actividad mu sical y artística del entorno de Marc ial de Adalid En lo que re specta a la a c tividad artística y musical, hemos consultado dive rsos fondos con un doble fin: de una parte, loca li zar el mayor nú mero posible de obras de Marcial del Adalid para su estudio y catalogación 152 y, de otras fuentes que ilustren el contexto cultural en el que desenvolvió su actividad el compositor y su familia en general. Abarca est e segundo grupo las siguientes instituciones: El AGMS, previamente p resentado, s e e n cuentra la documenta ción re lativa al concurso de música convocado en 18 70 para componer una marcha nacional que sus tituyese a la marcha real existente tr as el cese de Isabel II en el trono; esta documentación nos ha permitido indagar en qué consistió dicho c oncurso y confirma r la p articipación de Marcial del Adalid entre los 447 compositores que se presentar on 153 . La BNE es institución de consulta ineludible en lo que a música e sp añola d ecimonónica se refiere, por los legados personales d e grandes compositores nacionales de es te periodo que atesora: hablamos de los fondos Barbieri, Gu elbenzu, Subirá, Bretón, etc. ; en el caso d el estudio de Marcial del Ad alid, dispone de más de 60 partituras por él comp uestas, todas ellas disponibles en acceso abierto a través de la BDH 154 . La gran mayoría son o bras editadas en diferentes sellos e incluso en coleccionables de la época y también se conserva n manuscritos únicos, como el caso de Soirées d’automn e à la f erme , dedi cada por el autor a Francisco Asenjo Barbieri. T ambién se custodian en el fondo musi cal obras de otros autor es dedicadas a Adalid y familia: véase La parte nza, dedicada a Marcial del Adalid o El calañés , “a la Sra. Doña Fanny del Adal id” de Mariano Soriano Fuertes; El sauce de Martín S ánchez Allú ; o Recuerdo Vascongado de J. M. Guelbenzu, ambas dedicadas a Mar cial del Ad alid. En cuanto a ot ro tipo de fuentes documentales no musicales, cabe d estacar una li tografía de Marci al del Ad alid en un de Ma rcial d el Adalid y Gurrea, [AHPN - ICNG, Pro tocolo 880 2, año 1861 , folio 1.145]; Testam ento de Fanny Garrido , [AHPN- ICNG, Protocolo 9867, año 188 1, folio 1.116]. 151 Protoco los notar iales consu ltados en el AHPN -ICNG: Rup erto Suárez , Protoco lo 9 703, año 1 859, folio 192, n.º82 ; Man uel Anton io Lodeiro, Protocolo 8 552, año 1840, folios 78, 81, 18 0, 1 91, 197, 25 4, 2 81 y 290; Manu el Antonio Lodeiro, Protoco lo 8.566, añ o 1847, folios 21, 31 , 240 , 2 51, 254, 266, 366, 3 68, 3 78, 381 y 38 7; Benito María Lo res, Proto colo 9193, año 1873, n.º 7 ; Pedro Ign acio Vaa mond e Figueroa, Protocolo 6.666 , año 1 797, folios 40 , 43 y 4 4; y José Gregorio Cortés, Proto colo 6.185, años 1786, folio 39. 152 La reco pilación de composiciones d e Marcial d el Adalid se expon e d etalladamen te en el epígr afe D.2 de la presente secció n estud io de fuentes y el estu dio de su producción se abo rda en el Cap ítulo 2. 153 Docum entación del co ncur so musical d e 1 870 para com poner un a mar cha nacional [ AGMS, Secció n 2 ª, División 8 ª, Legajo s 217 , 218 y 219]. 154 La Biblioteca Nacional de Españ a fue fundada por Felipe V a finales de 171 1 y en marzo d e 1712 abrió sus puertas com o Real Biblioteca Púb lica; el o rigen de sus fondos es fru to de un p rivilegio real, equ ivalente al actual depó sito legal, por el q ue todos los impresores estaban obligado s a ce der al meno s u n ejemplar de sus publicacion es a esta in stitución . Posterio rmente, en 1836, la BNE dejó de ser de la corona y pasó a formar par te del Ministerio de la Gober nación, r ecibiendo por pr imera ve z el nombre de Biblioteca Nacional. Fr u to de ese pr ivilegio real, la BNR fue acaud alando el valiosísimo legado patrimon ial que custodia h oy d ía, formado por ejemplares de todos los libros p ublicad os en E spaña, incunab les, manuscritos, litografías, fotograf ías, estampas, grabado s, partituras, grabac iones audiovisuales, rollos de p ianola, cilindro s de cer a, etc. d e incalculable valor. Para más información: http://www.bn e.es/es/Inicio/ y http://www.b ne.es/es/Catalo gos/BibliotecaDigital Hi spanica/In icio/index .html (fecha de última con sulta, 14/04/2020). L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 80 Por último, en el Pazo también conservan un a parte de archivo docum ent a l que contiene ocho a rchivadores c on documentación diversa de entre los siglos XIX y XX, incluyendo corre spond encia de la familia, testamentos, certificados de nacimientos, matrimonios y defunciones, títulos nobiliarios, árboles genealógicos, facturas y libros de cuentas, etc. De entre esta document ación, cabe destacar un do cumento de venta en el que Fanny Garrido vende a Marcial de To rres Adalid parte de la herencia recibi da de su difunto esposo, Marcial del Adalid, para asumir los gastos derivados de pro piedades y de su sepultura; ilustra el texto sobre tres Despachos Reales de los que disponía el compositor, una de sus múltiples fue ntes de ingresos a través de rentas; también se conserva la partida testamentaria d e la abuela de Marcial del Adalid y de Marcial y Fernando de Torres Adalid, Fra n cisca Josef a Loredo y Lalisal; el testamento de Josefa Krus y Pacheco, esposa de Marcial de Torres Adalid; el poder notarial que los hijos de ésta, María y José Torres Krus, realizan a favor d e sus p rimos Álvaro y Edu ardo de Torres Taboada, en calidad de sus abogados, para repartir la her encia su madre; o el cupo de bienes adjudicados a Jo sé y María Tor res Krus por herencia paterna de Marcial de To rres Adalid, entre otros. A destacar también que forma parte d e la documentación de estos archivadores una ingent e cantidad de c orrespondencia recibida y enviada, principalmente de Marcial de Torre s Adalid; entre todas las carta s consultadas, destacan aquel las en las que Martín de Torres Moreno se dirige a sus hijos, preo cupado por su educación, durante los años en los que éstos han sido enviados a estudiar al extranjero, el aviso de Marcial de l Ada li d a su primo de su reciente p aternidad, o las cartas cruzadas con Fanny Garrido, en los días siguientes a enviudar 176 . A todos los miembros de esta familia debo agradecimiento por abrirme las puertas de sus casas en Coruña, Madrid y Ancéis. Y especial mención quiero hacer a Íñigo Sangro de Liniers y su esposa Carmen, pues conoce r el legado del Paz o de Vilasuso ha sido tarea intensiva de un mes, en el que ellos me rec ibieron a diario en “horario continuo de oficina”, como si de un archivo público de li bre acceso se tratase. D.1.6. Fuentes hemerográficas históricas La prensa hist órica constituye en nuestro caso un recurso de inv estigación co mplementario, pero fundamental en calidad de fuente secundaria. Ha ciendo propias las palabras d e Emilio Casares: “en numerosos casos, [la prensa hist órica] es el único testimonio que tenemos sobre ciertas ob ras y c readores, sobre la respuesta del pú blico y otros aspectos, a través de un a c rítica que refleja discusiones, el pensamiento estético, las luchas internas, las camar illas, o la sit uación económica. La crítica es, de este modo, un gran anteojo por el que se observa el siglo, a través del que podemos seguir el día a día” 177 . Los periódicos y revistas localiza dos nos aportan información de primera mano sobre Ma rcial del Adalid (re v elan datos biográficos concretos); también de familiares directos de este músico, que son figuras secundarias en el discurso, pero necesarios para c onocer al pe rsonaje central; e in cluso crónicas de soci edad que ilustran sobre 176 Una selecció n de dich a correspond encia se ofrece en el Anex o I.6 y en los Anexos I I.12, II.13 y II.14 . Algunas de las cartas qu e citamos en esta investigación co inciden con las también presentad as en: Queipo Gutiérrez, «Élite, coleccio nismo y prácticas mu sicales en La Co ruña d e la Restauración ( ca. 1 815 -1848): El Fondo Musical Adalid », 27 6-93 y 373- 96. 177 Emilio Casares Rodicio , « La crítica m usical en el siglo XIX españ ol. Panor ama Gener al», en La música españo la en el siglo XIX , de E m ilio Casar es Ro dicio y Celsa Alonso Gon zález ( Oviedo: U niv ersidad de Oviedo, 1995), 463 . Introducción 81 los distintos context os (principalmente culturales coruñés y madrileño) y los ambientes en los que interaccionaba n M arcial del Adalid y allegados. El va ciado de prensa ha sido re alizado principalm ente mediante las hemerotecas digitales de Galiciana, la Hemeroteca Digit al Hispánica, la Biblioteca Virtual de Prensa Hist órica y la Hemeroteca Virtual de la Real Academia G alega. A mayores, se ha pr ocedido a la consulta de periódicos físicos no digitalizados del fondo hem erográfico d e esta última institución y de l a Hemeroteca Munic ip al d e Madrid 178 . As í mismo , durante la estancia de investigación realizada en Londre s como parte de esta tesis doc toral , se han consultado periódicos británicos a través del fondo digitalizado T he British Newspaper Archive (de consulta exclusiva en sal a), con la intención de documentar el pa so de Marcial del Adalid por dich a ciudad, aunque lamentablemente e st a búsqueda no dio el resultado que deseábamos. En definitiva, un total d e más de 200 entradas d e prensa, desde m ediados del sigl o XIX y hasta mediados del siglo XX, que contribuyen a la reconstrucción biográfica de los Adalid. De todas ellas, las 170 referencias de p rensa reunidas sobre Marcial del Ada li d se pueden agrupar en dos grandes bloques: d esde 1847 hasta 1881, fec ha de su muerte, noticias sobre su actividad, incluyendo el homenaje a él brindado a su muerte; desde entonce s hasta 19 30, un conjunto de sesenta y una noticias que reflejan el impacto que tuvo Adalid en el panora ma musi cal y la perce p ción que quedó de él y de su obra. Respecto al ti po de información que contiene la hemeroteca sobre la vida de Adalid, cabe informar que los periódicos re cogen principalmente hec hos puntuales de la vida d e l autor, su presenc i a en determinados eventos sociales, su participación en la vida musical y cultural de determinada s ciudades, su actividad concertística y prof esional, su vinculación con instituciones culturales, etc. En este sentido, cre emos no equivocarnos al afir mar que son terrenos vírgenes sin explorar, por una parte, la fa ceta de Adalid c omo director de orquesta, y por otra , la de profesor de piano y el implícito sen tido pedagógico de gran parte de su litera tura pianística, en mucha s oca siones subyacente, de for ma velada, a través de las dedicatorias y sus 178 Galiciana : http://biblio teca.galiciana. gal/gl/inicio /inicio.do ; Hem eroteca Dig ital Hisp ánica : http://www.bn e.es/es/Catalog os/BibliotecaDigitalH ispanica/I nicio/index .html ; Biblioteca Virtu al de Pren sa Histórica : https://pren sahistorica.mcu .es/es/inicio/inicio .do ; y Hemeroteca Virtual de la Real Acad emia Gale ga : https://academ ia.gal/hem eroteca- virtual (fecha de última co nsulta: 15/04 /2020). Esta pesqu isa no s h a permitido recuperar periód icos de los siglos XI X y XX de mu y d iversa id eología y finalidad : La Voz de Ga licia, El Fomen to de Galicia, La Correspond encia Gallega. Diario de Pontevedra, El Correo Gallego, El Eco de Galicia, El Region al. Diario de Lugo, El Diario de Pon tevedra, El Imparcial, El Correo de Galicia, El Pu eblo Ga llego, La Nació n, Sema nario Pintoresco Esp añol, El Alca nce, La Iberia. Diario libera l, La Época , El Correo de Teatro s, E l luce nse. Diario ca tólico de la tarde, Gace ta de Galicia , Gace ta de In strucción Pública y Bellas Artes, Pro Pa tria, El Faro Coruñés, Bo letín Mercantil e Indu strial de Galicia, Diario Oficial d e Avisos de Madrid, Gaceta Musica l de Madrid, Galicia. Revista Univer sal de este Reino, Revista y Gace ta Musical, EL Artista, la S ociedad, la Corresponden cia de España, La Iberia, El Hera ldo de las Artes, de las Letras y de los Espectácu los, La Ilu stración Espa ñola y Americana, El Arte. Semana rio Musical, La Ga cetilla de Sa n tiago, Calenda rio Histórico Musical , La Ilustración Gallega y Asturiana, Liceo Briga ntino, Crónica d e la Música, La Ilustración Católica, El G lobo, etc. Cabe especificar que se han en contrado 170 perió dicos que aluden a Marcial d el Adalid, datados entre 1 8 47 y 1967 ; 71 noticias relacion adas con Fanny Garr i do entre 1884 y 1982 ; 47 ref erencias sobre María d el Adalid en tre 1903 y su fech a d e muerte, 1930 ; 10 reseñ as relacionad as con el q u e fue seg undo esposo de Fan ny Garrid o, José Rodrígu ez Mourelo, datadas entre 1880 y 1911; 6 relacionadas co n José R u iz de Huidobro, qu ien fue esposo de la hija de Adalid, entre 1919 y 192 5; 5 4 noticias q ue aluden a Marcial de Torres Adalid, en tre 1 846 y 1910; 14 sobre su herm ano, Fernando de Torres Adali d, pu blicadas entre 185 8 y 1967 ; y un conjunto d e 30 referencias, fechados entre 1841 y 1967, que versan sobre compo sitores coetáneos, la vida m usical coruñesa y crónica social relacionada (como por ejemplo, la fábrica de vidrios que perteneció a la familia, o la tabacalera, con la que también establecieron relacion es comerciales). L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 82 destinatarios; estos dos perfiles profesionales de Marcial del Adalid han sido recupe rabl es gracias al vaciado de prensa re alizado. También merecen menci ón particular los anuncios en prensa de ve nta de partituras, pues contribuyen a la datación de las obras y a conocer el impacto qu e pudieron tener dichas composiciones en determinada clase social. Del m ismo modo, los anuncios con progra m as de conciertos reflejan la actividad de Adalid como intérpret e activo en distint os esce na rios y cuáles de sus obras aparecían e n cartelera. Estos y las críticas musicales de la época -tanto de sus interpretaciones, como de sus composiciones- r eflejan durante qué periodos desarrolló su actividad profesional en A Coruña, en Madrid o e n París; también qué opinaba n de su técnic a y sensibilidad pianística, con qué intérpretes comp artió escenario, qué otros músicos tocaron o dirigieron sus obras y junto a qué otros repertorios las incluían y ofrecen juicios u opiniones sobre influencias compositivas y contribuyen a establecer etapas en la producción adalidiana. Más allá d e los datos biográficos o de apreciaciones de e sti lo, lo más interesante y revelador de estas crónica s de hemeroteca es que nos hablan de su persona: qui én era Adalid, cómo se comportaba, qué d efinía sus actos, qué valores tenía y cómo lo veían sus allegados -sin duda, con entrañable c ariño y gran respeto - y hasta un posible porqué a su mis teriosa decisión de retirarse de la actividad social, de la que ta nto se h a especulado. A partir de 1882, la prensa reunida o frece re señas que demuestran que la música de Adalid seguía sonando sobre los escenarios, ya fuera en entornos pedagógicos de conservatorios, en veladas privadas y salones o e n fiestas regionales. Otra s reseñas ensalzan la memoria del autor. Y el último tipo de noti cia s e stán re lacionadas con la aportación singular que hizo Marcial del Adalid mediante el empleo de folklore gallego en su obra. En este sentido, hay una reiteración constante de elogio y enaltecimiento del estudio y uso que Adalid hizo del folklore gallego y aplicado a la música clásica y de salón, que lo posicionan como pionero e innovador en este terreno y que l e conceden el reconocimiento por parte de sus c ríticos como uno de los gran des maestros gallegos y españoles. D.2. Fuentes para la catalogación musicológica de la obra de Marcial del Adalid Una vez constatado que la producción de Ada lid no se encuentra completa en la RAG, fue necesaria la búsqueda y recopilación d e más composiciones de e ste autor en otras instituciones, tanto nacionales, como i nternacionales, públi cas y privadas, pu es “l a disp ersión de los fondos documentales de un mismo autor o composi tor parece una realidad evidente en los archivos personales y f amiliares 179 , generalmente a cons ecuencia de c ambios de resid encia, préstamos entre coetáneos, donaciones u otras actuaciones de sus herederos sob re el legado, ventas inadecua d as, etcétera 180 Pa ra nosotros, comprender en profundidad al autor pasa por conocer el mayor número de obras posible, cuáles, cuá ndo y dónde fueron compuestas, de qué géneros y en qué estilo, bajo qué influencias, etc. Y es también el paso previo necesario para abordar un proceso de edición crítica responsable y que atienda a criterio de reconstrucción histórica si no sabemos qué manuscritos perma n ecen inéditos, qué obras fuer on editadas e n vida d el autor y cuá les lo han 179 Raúl Vicente Baz, «Los archivos musicales: estado de la cu estión », en El archivo d e los sonido s.: la gestión de fondos mu sicales , Estudios Prof esionales 2 (Salamanca : ACAL (Asociación de Archiv eros de Castilla y León), 2008), 31. 180 Monter o García, «L os archivos musicales familiar es y per sonales», 3 93 - 97. Introducción 83 sido reciente mente. Con este fin, el proceso de localización de partituras llevado a cabo ha sido complejo, pues no hay un fondo docum ental específico y unificado y tampoco existe una publicación o una base de datos a la que recurrir que indique qué instit uciones tienen documentación sobre Ad alid 181 ; a ello se suma que l a mayoría de los centros conservan fondos que están tota l o parcialmente sin estudiar y/o catalogar, lo cual implicó revisar el c ontenido de las colecc ion es in situ en la mayor pa rt e de los casos. Atendiendo a los deve nires biográficos de A dali d, hemos integrado instituciones vinculadas a las vidas musica les coruñesa, madrileña y parisina. A pesar de una posible conexión entre Adalid y Alemania -publicó obras en los sellos Röder y E bner - o la conexión Adalid y Bélgica -Gevaert fue revisor de l a obra de Adalid 182 - se han descartado, de momento instituciones alemanas y belgas 183 , pues no hay indicios documentales que sostengan que hubiese una relación directa concreta y también por limitaciones temporales. De l mismo modo, hay inst ituciones y fondos privados nacionales por los que hemos pasado en l os que la búsqueda ha sido infructuosa, pues no hemos dado con manuscritos o edicion es decimonónicas singulares 184 . De las instituciones gallega s, hemos se lec cionado la RAG, por custodiar la que fue biblioteca privada de la Familia Adalid. P or su r elación editorial con el compositor, el Fondo Canuto Berea de la BDPC era ineludible (f undamental herramienta de a yu da para la inmersión en este fondo documental el catálogo rea li zado por Dolores Liaño y a rtículos específicos 185 ). 181 A pesar de la evolu ción de las nuevas tecn ologías y d e su aplicación a la Biblioteco nomía y Documentación, y a p esar de los diversos proyectos l ocales, nacio nales e in ternacion ales q ue existen actualmente par a recoger los catálogo s de los centros d e documen tación y archivística en bases de d atos centr alizadas, los volcad os de los distintos catálogos de las insti tuciones (al menos las españ olas co nsultad as) son, en g eneral, p arciales y están en proceso de adaptación a las nueva normativas de catalo gación, que por otr a par te, están en continuo cambio y actualización . Es p or ello q ue, a p esar de haber realizado las b úsqued as relacio nadas con Adalid en Galiciana, Hispana y Eu ropeana, en la Red de Bibliotecas de Galicia, en el Catálogo d e Bibliotecas Públicas del Ministerio de Edu cación, Cultura y Deporte , o en portales específicos d e música, como Petrucci M usic Library, Open Music Library o el Buscador d e Recursos Musicales de Autores Gallego s d e la Xunta d e Galicia, no ha sido p osible obtener un listado fiable completo que ref leje dónde están todas las o bras, ya sea manu scritas o editad as, de Marcial del Adalid . 182 Pardo Bazán, «Un co mpositor españo l (Marcial del Ad alid)», 4. 183 A pesar de que se h a d icho que Auguste Gevaert fue rev isor de la obr a de Adalid y que Fan ny Gar rido encom endó a su hija qu e si a su fallecimiento no hubiesen sido p ublicadas obras inéditas d el y a d ifunto Adalid dejase constancia de ellas en Bélgica o París [Pro tocolo notarial 986 7, año 188 1, fo lio 1.116, n.º 237, notar io Francisco Ramos Vázquez. Testamento de Fanny Gar rido. AHPN -ICNG], no hemos encon trado m úsica, ni docu mentación relacionada con Mar cial del Adalid en la Bibliothèq ue Royale de Belg ique (Biblio teca Real de Bélgica, BrB), do nde se hallan algun as de las colecc iones de música más imp ortantes d el país. 184 Véase el caso de la RAB ASF, qu e solo tiene las edicio nes recientes de óp era de Adalid, d e las melod ías para canto y p iano y d e algun as obras p ara piano solo; lo m ismo sucede con los fondos de la Biblioteca de la FPBM y con el Archivo de la Sociedad Cor al Polifónica “El Ec o”. E spec ialmente sorprenden te par a nosotro s comp robar, tras el v aciado realizado en el “Fo ndo Torres Adalid ” d el Pazo de Vilasu so que no ateso ran man uscritos d e Marcial del Adalid. Descar tamos también el CEDOC de Barcelo na, porque solo cuenta con una edición reciente de una obra para piano; y también la BIT por no haber localizado docum entos vinculados a Marcial del Adalid en tre sus fondos. Hemos descartado tras su visita el CEDOA - SGAE, pues solo co nservan el registro d e q uince ed iciones moder nas de obras de Adalid y una edición de seis melodías por An tonio Romero que en su día fueron adquiridas por la UME y que ya figur an en la BNE y en la RAG. 185 M. a Dolor es Liañ o Pedreira, Catálogo d e partituras del Archivo Can uto Berea en la Biblioteca d e la Diputació n de A Coruña , Diputació n Provin cial de A Coruña, 3 vols. (A Coru ña, 1998) ; Lo rena Lóp ez Cobas, «Las capas d e la cebolla: el fondo Canuto Berea del archivo de la Diputación de A Coruña», Boletín DM , n. o Año 12 (2008): 1 6-24 ; Ma ría Pilar Alén Garabato, «As partituras do Arquivo C an uto Berea», Grial. Revista Galega de Cultura , n . o 148 (2000): 717 -19; M. a Dolores Liaño Ped reira, «Canuto Berea. Historia de un arch ivo musical», en L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 84 Imprescindible también la revisión de la colección de música conservada en el ya citado archivo documental privado del Pazo de Vilasuso (de gran utili dad en este caso el estudio monográ fico de Margarita Soto Viso 186 ). As í mismo, no podíamos dejar de consultar la RAGBANSR, en cuyos fondo s se conserva una edición muy singular de la p artitura para canto y piano Bágoas e sonos , publicada en la Ilustración Gallega y Asturiana y dedicada a sus suscriptores, edición primera y única como obra individual. De las instituciones mad rileñas visitadas dur ante l a estancia d e investigación, destacamos en primer luga r la import ancia de la BNE. La B GP del P alacio Real de Madrid custodia obras muy singulares y de las menos conocidas compuestas por Ad alid, así como un ejemplar dedicado a Francisco de Asís de Borbón. La FJM destaca para nosot ros por disponer del único ejemplar manuscrito localizado del Cuarteto Op. 58 de Mar cial del Adalid, obra temáticam ente relacionada con el conocido Cuart eto Op. 16. El RCS MM nos ha dado acceso a ediciones actuales y de cimonónicas de v arias obras del compositor (de entre el las, a d estacar las pertenecientes a l a “Biblioteca Musical de la Infanta Doñ a Isabel d e Borbón ”) y a la documentación sobre el e streno de una obra de Adalid en la S ociedad de Cuartetos de Madrid, así como constancia de l a existencia de otra obra compuesta para la Expo sición Universal de Londres d e 1862. L a BMVE conserva ediciones d ecimonónicas y actuales de obras de Ada li d y manusc ritos de a lgunas melodías para canto y piano y de la sonata pa ra piano a cuatro manos estrenada en la Sociedad de Cuartetos de Ma d rid. Durante la estancia realizada en Barcelona, hemos tenid o oportunidad de visi tar la BMAGV-CSIC, en el que se conserva una de las obras más destacadas de la p roducción pianística adalidiana. L a BC cue nta con ejemplares de Cantar es viejos y nuevos de Galicia en las colecciones de Robert Goberna, Eri c Daniel y A. Sedó, lo cual pon e de mani fiesto la importancia y eco qu e tuvo la colección en Cataluña y e ntr e los ma estros coetáneos españoles a finales de l si glo XIX y comienzos del XX. En el á mbi to internacional, he mos querido incluir alguna inst itución que fue r a repre s entativa de la relación de Adalid con dos ciudades que fueron de las principales potencias mundiales en el sigl o X IX: la British Libra ry (BL) en Londres (Reino Unido) y la Bibliothèque Nationale de Fra n ce (BN F) e n París. Esta últim a insti tución ha sido muy r eveladora puesto que disponen de los fondos del Conservatorio de París y de un re gist ro con las fecha s de depósito legal de l as obras por parte de los editores por orden cronológico. Mediante estas dos fuentes pudimos comproba r que Marcial d el Adalid editó en París prácticamente la s mismas obras en la editorial F laxland y en Richault entre 1869 y 18 70 e incluso ll egando a saber el orden en qu e fueron depositadas en el registro; se trata de los 4 cuadernos de 6 Ro mances sans paroles pour piano; Marche funèbre à quatre mains; Andantin o, Minuetto e Trio; 3 Marches pour piano à quatre mains; Sonate pour piano seul ; y Sonate pour piano à quatre main s. S in embargo, excepto la Sonata para piano a cuatro manos , c uyo manuscrito se encuentra en Mad rid, lo s originales del resto de obras editadas en Francia siguen a día de hoy sin aparecer. En este sentido, hemos realizado gestiones, lamentablemente infructuosas, con el objetivo de localizarlos: desde las editoriales Alpho nse Leduc (actualmente integrada en Music Sales Group France) y Du rand (actualmente Universal Music Publishing Gr oup) nos han c onfirmado que no disponen en sus archivos históricos de dichos manuscritos. Catálogo de p artituras del Archivo Canu to Berea en la B iblioteca de la Dip utación de A Coruña , Dip utación Provin cial de A Cor uña (A Coruña, 1998) , IX - XXX. 186 Soto Viso, «Marcial d e Torres Adalid (18 16 -189 0). Estudio bi ográfico y edición de su trío con piano.» Introducción 85 En esta misma línea, la búsqueda en Londr es tampoco nos ofreció los resultados que esperá b amos. En est e caso, las pesquisas se centraron en localizar la obr a Souvenir. Vals e brillante editado en Wessel & Stapleton. Contactamos con la editorial Ashdown (ac tualment e Music Sales Gr oup UK), que en su día adquirió el catálogo musica l de Wessel. La mentablemente no hemos logrado localizar el manuscrito o una edición de ninguna de estas dos obras. También pe rtenece al mapa intern acional el archivo d el Muzeum N arode Krakowie 187 ; da do que la o bra He ur es de Loisir. 8 Valses à caprice pour l e piano está dedic ada a la Princesa Marí a Am paro Muñoz de Borbón, hermana de Isabel II, c asada con el Conde Władysław Cza rtoryski, comproba mos si en la “Princes Cza rtoryski Librer y”, perte ne ciente a este museo polaco, había algún manuscrito de esta u otra obra de Adalid, pero también sin éxito. Como re sult ado de la bú squeda r ealizada, a mayores del repertorio d e Ad alid conserva do en la RAG, he mos locali zado en otras instit uciones las siguientes 17 ob ras, casi todas inéditas y en su mayoría desconocidas: 4 Walzes and Introduc ti on [4 valses para o rquesta] ; Ave María a solo para mezzo soprano con acompañamiento de piano u órgano ; C uarteto Op.58 para dos violines, viol a y violonchelo ; Himno marít imo ; Invitation à la valse ; Los toques de la oración. Plegaria para Soprano y Coro con acompañamiento de Orquesta y Arpa. Op. 5 ; Minueto y trío ; Mondariz ; Obra para piano sin títul o [Sol Mayor] ; Plegaria a la Virgen ; Proyecto de un gran trío para piano, violín y violonche lo, Op. 36 ; Soirées d’automne à la ferme ou Romances sans paroles pour piano dédiée s à Barbieri, Op. 5 1 ; Tanda de Wals ; Un moment d’inspiration. Introduction & Valse à grand Orchestre, Op. 4 ; Vals a capricho ; Valse brillante para piano Op. 12 ; y Patria, Patria mía! Marcha Naciona l 188 . De estas 17 obras, 7 de ellas han sido redesc ubi ertas con nuest ra investigación, pues no figuran en los principales estudios sobre la producción adalidiana: la s obras pa ra orquesta d el FCB -BDPC, el Ave María de la FJM, y la marcha militar de l A GMS. 187 Web oficial: http://mn k.pl/ (fecha de última consulta: 17/06/17). 188 Los orig inales de las 17 obras citadas son los siguientes: - 4 Walzes an d I ntroduction [4 valses para or questa] [ FCB-BDPC, (Mga -50/1 4) y (Mg a-50/15)]. - Ave María a solo para mezzo so prano con ac ompañamien to de p iano u órgano [FJM, (M- 4076- B); BNE , (MP/140 8/39)] . - Cuarteto Op. 58 [FJM, (M -566-A)]. - Himno ma rítimo [FCB- BDPC, (Mga -16/35)]. - Invitation à la valse [FCB-BDPC , (Mg a-57 /2)]. - Los to ques de la oración . Plegaria p ara Soprano y Coro con acomp añamiento de Orquesta y Arpa. Op . 5 [BGP, ( MUS/891_ B); BNE, ( MUS/891_ B)]. - Minueto y trío [BNE, (M.GUELBENZU/7 93)]. - Monda riz [FCB-BDP C, (Mga- 53/40)]. - Obra pa ra p iano sin título [Sol Mayor] [BNE, (M. GUELBENZU/1476) ]. - Plegaria a la Virgen [FCB-BDPC, (Mg a-20 /59)]. in cluimos esta o bra d entro de las loca lizadas fu era d e la RAG porq ue en d icha institución no disponen del manuscrito o riginal y completo de la obr a con s u s dos partes (literaria y pian ística). Sí co nservan en la RAG un r ecorte par cial d e la publicac ión de 1847 y de un ejemp lar impr eso completo, cu yo origen es du doso entre el Fo ndo Adalid y el Fondo Puente y Braña; por último, como par te del Fondo Hermanos de la I glesia, se conserv a un manuscrito de lo s tres primero s poemas de la parte literaria [RAG, ( 353/52)] . - Proyecto d e un gran trío para piano, violín y violonchelo , Op. 36 [BNE, ( M. GUEL BENZU/15 60)]. - Soirées d’a utomne à la ferme o u Romances san s paroles p our piano d édiées à Barbieri, Op. 5 1 [BNE, (MC/4420 /60)]. - Tanda de Wals [FCB-BDP C, (Mg a-5 0/13)]. - Un momen t d’in spiration. Introduction & V alse à grand Orchestre, Op. 4 [F CB -BD PC, (Mg a-5 7/1)]. - Vals a ca pricho [BNE, (M.GUE LBENZU/793 )] . - Valse brillan te para piano Op. 12 [BNE, ( M.GUELBENZU/14 78 )]. - Patria, Pa tria mía! March a Nacional [AGMS, Sección 2ª, División 8 ª, Legajo 2 18]. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 86 A ellas hay que sumar la recuperación de melodías inéditas conserva d as en el Fondo Adalid de la RAG, fruto de l estudio comparativo realizado de 352 melodías para voz acompañada de piano y que ha dado co mo resultado un total de 134 piezas adalidianas d e est e género, de las cuales 15 eran hasta la fecha desconocidas: N .º 5. Chanson de Galicia , N.º 3. Serenata, Dans la nuit , N.º 4. Chanson, N.º 13. Tourments du cour, N.º 17. Soucis, La nuit de la St. Jean, La terre natale, hant du b erceuse , Le chant du coq , As sieds-toi sur cette pierre , Plaintes (inacabada) . Le fantome , Petite brune , A la la 189 . Las 7 obras de varios géneros y las 15 melodías suman un total de 24 obras de Marcial del Adalid r ecuperadas. Como resultado final del vaciado de fuentes musical es rea l izado, se ha podido elaborar un inventario de 288 títulos de piezas y que se describen pormenorizadamente en el catálogo adjunto 190 y un estudio pormenoriz ado de su producción, desarrollado en el Capítulo 2 de esta tesis doctoral. D.3. Fuentes para el Estudio y para la Catalog ación Documental de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la RAG Para catalogar la BM FA es preciso sa ber qu é parti turas de todas las que custodi a la RAG la integran y para ello, a su vez, es necesario conocer cómo fu e el proceso de donación de esta colecc ión, es decir, saber cómo sucedieron los hechos desde la cesión por parte de María del Adalid, ha sta el ingre so de los libros en la sede de la institución. Para este c o meti do, existen en la propia RAG cinco tipos de fuentes documentales sobre las que fundamentar la reconstrucción del proceso de donación y el contenido íntegro de la colección de p artituras: se tr ata d e un inventario manuscrito histórico, dos inventa rios parciales de uso interno de la RAG, las actas y los boletines de la RAG y documentos puntuales de otras colecciones donadas a esta inst itución. La única fuente directa que refleja el contenido de lo que fue la bibliot eca del m aestro Adalid, es el ya citado “ Índice de los doc umentos y efectos personales d e la ca sa y propiedade s de Dña. María de los Dolores del Adalid de Ruiz de Huidobro. Libro 3º. B iblioteca ” 191 . Este 189 Estudio comparativo d e las 35 2 melodías p ara canto y piano a dispo sición en el Anexo IV . 3. Melodías recuper adas, todas con servada en la RAG: - N.º5. Chanson de Galicia (CM-1, 1/9). - N.º3. Serenata ( CM-1, 1-5 ). - Dans la n uit ( CM-2, 2-30) . - N.º4. Chans on (CM- 1, 1-8) . - N.º13 . Tourmen ts du cour (CM-1, 1-14) . - N.º17 . Soucis (CM -1, 1-1 7). - La nuit d e la St. Jean (CM-2 , 2-38 ). - La terre nata le (CM- 2, 2-41 ). - Chant du berceuse (CM -2, 2-39). - Le chan t du coq (CM-2, 2-4 2). - Assieds-toi sur cette p ierre (CM- 2, 2 -35). - Plaintes ( inacabad a) (CM-2, 2-36). - Le fantome (CM-2 , 2-37 ). - Petite brun e (CM- 2, 2-40 ). - A la la (CM-2, 2-34). 190 Remitimos al Anexo IV. 1 para la con sulta d el inventario de la obra musical de Marcial d el Adalid y al Anexo IV.10 p ara ver el catálog o de su obra m usical . 191 Índice de lo s documentos y efectos perso nales de la casa y propied ades de Dña. María de los Dolores del Adalid de Ruiz d e Hu idobro. Libr o 3 º [RAG, (C -24, 2 4/6)]. Para m ás info rmación, remitimos al apartad o C.3, dond e se mues tran im ágenes de estas tres secciones espec ificad as en el “Í ndice de documentos…” d e María del Adalid. A las obras co mpuestas por Ma rcial del Ad alid que aparecen inventariad as en este libro h ay que añadir la Introducción 87 documento se revaloriza, en cuanto a que se convi erte en el único testimonio de scriptivo de la que fue colecc ión de literatura de esta familia. Sus portadas nos permite n afirmar que la biblioteca de Marcial del Adalid estuvo ubicada en e l P azo de Lóngora y el hecho de que figure la pertenencia a “María de los Dolores del Adalid de Ruiz de Huidobro” -uso de apellido de casada- posibilita la datación del documento entre agosto de 1919 y 19 28 o 1929, década transcurr id a entre el enlace matrimonial y la formaliza ción de la dona ción de la bibl ioteca a la RAG 192 . A destacar también que en ambas portadas se especifica “Libro 3º” , lo que invita a suponer que ex istieron dos libros anteriores -Libros 1º y 2º- en los que posiblemente se recogiesen los demás e f ectos y propiedades de Ma ría de l Adalid. De s conocemos si a ún existen esos dos libros, incluso si existiesen libros siguientes (Libro 4º, 5º…) y, en caso afirmativo, desconoce mos dónd e se pueden encontrar. En cuanto a la autoría de este inventario, no se sabe quién lo escribió, pero cabe suponer que pudo ser labor de l a p ropia hija del c ompositor o encargo de ésta a te rceros. En este sentido, e n el año 1912, Heladio López publica el artículo “¿ Atrás la infamia!” en el Eco de Galicia 193 ; este texto defiende la pate rnidad de la Alborada de Veiga, f rente a la acusación de posible plagio de una alborada que Marcial del Adalid habría compuesto para su ópera Inés e Bianca . Entre los argumentos a favor expuestos, menciona un dato especialmente inte resante: el supuesto encargo q u e Fanny Garrido hizo a Pascual Veiga para ord enar la colección musical de Marc ial del Ada lid. Dejando al margen e l debate sobre la autoría de la fa mosa Albor ada , resulta cuanto menos curioso que la Bibliot eca de Música de los Adalid h ubiese podido ser organizada por el compositor mindoniense, e incluso, que el “ Índice de los documentos y efectos personales de la casa y propiedades de Dña. María d e los Dolores del Adalid…” pueda estar escrito respe tando la orga nización por él propuesta. No hemos enc ontrado más fue ntes que esclarezcan e sta hipótesis y tampoco hemos podido comprobar c u ándo pudo haber tenido lugar este hecho. Por otra parte, c it ábamos dos inventarios parciales de la biblioteca d e música re alizados en la RAG. Uno de ellos es “índice topogr áfico” , tam bién ya pr esentado. El otro inventario pa rcial es el llamado 5º Libro de Registro de Obras , uno de los c uadernos ofic iale s de la RAG donde antiguamente se recogían de forma manuscrita los documentos que progresivamente ingresaban en las colecciones d e la i nstitución. En este libro consta la donación de l a “Biblioteca musi cal del insigne compositor M arcial de l Adalid” e l 27 de diciembre de 1929, a nombre de María del Adalid 194 . ópera Yn es è Bianca , la zarzuela Ped ro Madrug a y los m anuscrito s men cionados en las ac tas de las Juntas Ordinar ias citadas a co ntinuación en el presente cap ítulo. 192 «Capítulo de bod as [Enlace de María del Adalid con José Ruiz d e Huido bro]», La Época , 9 de ago sto de 1919 , sec. Noticias de Sociedad , 1; «[ Enlace matrimonial de María d el Adalid y Go nzález Garrido ]», El Orzán. Diario Indep endiente , 27 de ju lio d e 1919, s ec. Sociedad, 1. Registro de do nación del presente do cumento en los fondos de Archivo de la RAG en Galiciana (códig o de refer encia ES.GA.150 30.ARAG.2.38.1. 1.//Caixa 24 -6); 5º Libro d e Registro de Ob ras de la RAG. 193 Heladio López, «¡Atrás la infamia!», E l Eco de Galicia. Órgano de los gallegos residentes en las Repúblicas Sud -Americanas , 2 0 de octubre de 1 912. 194 En la RAG se asum ió desde un pr incipio que el du eño d e la b iblioteca m usical fu e Ma rcial del Adalid , obviando en la denomin ación dueñ os anteriores y po steriores d e la misma. A destacar tamb ién que fue r on cortadas algunas páginas intermedias (obsérv ese que las páginas de la f otografía la 2 6 y la 31, faltan do en el m edio de las 27 a la 30); esta extracción fue previa a la inscripción de obras, po r lo que la información que mu estra el documento es fiable y completa. Recordam os tamb ién que este sistema d e ano tación en cu adernos m anuscritos se paraliza po r un tiempo en 1930 , concretamente en este 5º Libro de Registro y, por tanto, no es posible sab er si en estos años d e laguna h ubo más ingresos de mú sica relacionada co n el Fondo Adalid. Tampoco constan fuentes perten ecientes al Fo ndo Adalid en los d os libros de reg istro man uscritos posteriores q ue se co nservan . En este sen tido, la co nsult a de la b ase de L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 88 Fig. 8. 5º Libro de Registro de Obras d e la RAG. I ngreso de la biblioteca d e música de la Fami lia Adalid, el 27 de diciem bre de 192 9, donació n efectua da por María d el Adalid. En esta fuente figuran po r orden de entra d a las primeras obras d e la biblioteca musi cal d e Adalid que ingresa ron en la RAG . A la pá gina que se muestra en la imagen anterior seguirían otras tres, en las que continúa el proceso de registro, aunque lamentablemente, éste quedó inconcluso. Aun así, este libro ha sido una fuente de investigación de gran utilidad pue s la lista de títul os que presenta n os ha permitido identificar algun os de ellos como parte de la BMFA- RAG, que no c onstaban e n otras fue ntes. E s el caso de The violin de Ge orge Duburg, los cuatro volúmenes de Historia de la música española desde la venida de los fenic ios hasta el año 1850 de Mariano Soriano Fuertes, L’Harmonie de Cavilli an, La flute enchantèe y Il disoluto punito o Don Giovanni de Moz art y Serafín el pint urero o contra el querer no hay r azones de Foglietti y los manuscritos originales de obra s c ompuestas por Marcial del Adalid. Una vez revisados el “ Índice de los do cumentos y efectos personales de la casa y propiedades de Dña. M aría de los Dolores del Adalid de Ruiz de Huidobro. Libro 3º. Biblioteca ” y el “ 5º Libro de Registro d e Ob ras ” de la R AG, se procedió a la revisión de otros legados personales y colecciones donadas a la institución con contenido musical, para pod er así excluir partitura s que por sus carac terísticas aparentaban pertenecer a la BMFA_RAG, pe ro en realidad formaba n p arte de otros fondos documentales 195 . Otro tipo de fuentes que documentan la donación de la Biblioteca de la f amili a Adalid son las Actas de Juntas de Gobierno y de Juntas Ordinarias de la RAG 196 . De en tre las revisadas, datos existente desde 2003 en la RAG y sustituta de los a nteriores libros d e r egistro manuscrito s, da constancia d el ingreso d e obras de Ma rcial d el Adalid por donación de María d e los Dolores del Adalid, pero con fecha de ingreso un año y cuatro meses antes de lo q ue figura en el 5º Lib ro de Registro, el 20 de agosto de 1 928. En este ca so, no existe un “expediente d e donación” co n el que cotejar estas fechas. 195 En el Anexo V. 1. se of rece un listado de las fuentes musicales que hemos considerado no pertenec ientes a la BMFA- RAG. 196 Existe un vacío en tre los años 1 929 y 1939 por la destrucción del libro correspondiente durante la Guerra Civil. No sab emos en q ué medida este libro q ue falta, correspondien te a este perio do, p odría apo rtar información sobre el Fondo Adalid , pues abarcaría los añ os de donación y registro d el mismo. Introducción 89 hemos podido localizar tres actas que a portan inf ormación relevante y c uy a información se ve reflejada en la p rensa de la época: Acta de la Junt a Ordinaria de 12 d e dici embre de 1928 , que informa oficialmente d e la donación de la bibliot eca de música y de ot ros libros de María del Adalid 197 ; Acta de la Junta Ordinaria de 23 de febrero de 1929, que da constancia del enví o de libros y d ocumentos formalizado p or María del Adalid a la Academia 198 ; y Acta de la Junta Ordinaria de 12 de mayo de 1929, qu e da tes timonio de la entrega del molde de la mano de Adalid -pieza d e colección especial y característica en músicos d el sigl o X IX - y el reconoc im iento que la Academia hace a la hija de Adalid por sus generosa s aportaciones 199 . Por su parte, los Boletines Oficiales de la RAG ta mbién son fuente necesaria para indag ar en los fondos y colecciones de la institución. Algunos de ellos re cogen las trascripciones de las Actas de Juntas o de documentos oficiales; otros presentan a rtículos con memorativos como , por ejemplo, el homenaje póstumo a María del Adalid, o artículos informativos sobre la estructura de las donaciones y fondos 200 . 197 «Sección Of icial. Junta Ord inaria de 12 d e Diciem bre d e 1928» , Boletín da Real Academia Galeg a N o 212 (1929): 1 70-71. 198 «Sección Oficial. Jun ta Or dinaria del 23 de Febrero de 1929», Boletín da Real Academia Ga lega N o 214 (1929): 2 11. 199 « Sección Oficial. Junta Ordinaria de 12 de Mayo de 1929», Boletín da Real Aca dem ia Ga lega N o 2 16 (1929): 2 62. 200 El Boletín d e la RAG es la p ublicació n of icial d e esta institución. In iciada en 1906, se m antiene hasta nuestro s d ías -aunq ue ahora y a en formato digital - a excep ción de un periodo d e 20 años, en tre 19 80 y el año 2000. E n lo co ncerniente a las nuevas adqu isiciones de la Academia, están ref lejadas en la sección “Vid a Oficial da Academia”, antigu amente denominad a “Noticias”. Boletín n.º 212 , presen ta en la “Sección Oficial” la transcripción d el Acta de la Ju nta Ordinaria d e 12 de diciembr e de 1928 , «Sección Of icial. Junta Ordinaria de 12 d e Diciembre de 1928», 165 - 73. Boletín n .º 214, presenta en la “Sección Oficia l” la transcripción d el Acta d e la Junta Ordinaria 23 d e febrero de 1 9 29 , «Sección Oficial. Jun ta Ord inaria del 23 d e Febr ero de 1929», 211 -12. Boletín n.º 21 6, p resenta en la “Secció n Of icial” la transcripció n del Acta de la Junta Ordinaria de 12 de mayo de 1 929 , «Secc ión Oficial. Junta Or dinaria de 12 de Mayo de 1929 », 261 - 66. En este sentido , la incertidumbre qu e generaba el hecho de que se hu biera perdido el Libro d e Actas que abarcaba l os años posterio res a 1929, se ve en cierta med ida solven tado median te los Boletin es de la RAG: si los boletines suelen contener transcrip ciones de actas y en n ingún b oletín posterior se cita ningún acta qu e mencione a los Adalid, cabe suponer que no h abía actas que afectasen a nuestra investigación . Seoane, «Eladio Rodrígu ez e o p rimeiro d iccionar io da Real Academ ia Galeg a», 130. Este artículo p resenta transcrita en el apéndice III d e d ocumentación anexa un a carta d e Julio Dávila d irigida al Presidente d e la Academia y a fecha de 7 de diciembr e de 1 928. En esta ca rta deja constancia de q ue ha sido convo cado para la Junta Ordinaria del 12 de diciembre de 1 928 y anuncia que en los asuntos del d ía figurará “e l do nativo d e la Biblioteca Musical de Adalid”. O po r ejem plo, el Boletín n.º 366, dentro de la sección de “Vid a oficial da Academ ia”, en el a p artado “Crónica d a Academia (Añ o 2 004)”, en la secció n específica ded icada a la Biblioteca de la RAG . « Crónica d a Academia (Año 2004)» , Bo letín da Real Acad emia Galega N o 36 6 (2005): 412. El homenaje p ó stumo a María del Ad alid f igura en : Félix Estrada Catoyra, «Letr as de lu to. María del Adalid Garrido », Boletín da Real Academia Galeg a N o 223 (marzo de 1930): 161 - 62. Presentan artícu los esp ecíficos de donacion es y fondos, por ejemplo , el Boletín n. º 367, menciona expresam ente que María de los Dolores del Adalid realiza d os d onaciones de d os bibliotecas (entendid as co mo conjun to de libros pertenec ientes a u n mismo dueño) en el a ño 1929: un a como “b iblioteca Ma rcial del Adalid” de 712 volú menes y obra como “biblioteca méd ica” de 279 volúmenes (sin esp ecificar propietario) . Fern ández-Cou to Tella, « Bibliotecas na biblioteca d a RAG», 198. O el Boletín n .º 3 6 9, tam bién alud e a la organ ización inter na d e la colecció n. « Crónica da Academia (ano 2007)», Boletín da Real Acad emia Galega N o 369 (2 008): 288. Estos dos b oletines aportan información de la Biblioteca d e Adalid en las secciones de “Vid a Oficial da Academia”. El pr imero de ellos ref leja q ue en el añ o 2004 se proced ió al reg istro informatizad o de nuev as adqu isiciones y de varias bib liotecas particulares, en tre ellas la de Marcial del Ad alid y en el segundo q ue en el año 2007 se procedió a la descrip ción de fondos documentales, entre ellos el f ondo de Marcial del Adalid. Ambas indicacion es son de carácter general para dejar c on stancia públicamente de la actividad re alizad a por el personal de la ac ademia durante un determinad o p eriodo a grosso mod o, pero se trata d e descr ipciones bib liográficas L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 96 la historiografía musi cal ga ll ega del mom ento) po r s u capacidad de comprensión de la música gallega; responde esta reivindicación a un doble motivo: “el reclamar un enlace con la mejor tradición de la música e u ropea más reciente -superando así el provincialismo de a utores como Montes o Veiga- y el reclamar asimismo la posibilidad de una música que, siendo profundamente gallega, tuviese al mismo tiempo una calidad técnica pa rangonable con las exigencias de la mejor tradición cultura de su épo ca, fuese en ti empo d e A dalid, o fuese en el momento en el que Vique ira escribe este texto” 221 . Con un breve lapso de tiempo, la siguiente refere ncia de hem eroteca encontrada data del 10 de marzo de 1930, Vida Gallega publicaba el artículo “El maestro Adalid y su obra patriótica” en la sección “Nuestros grandes artistas líricos”; de nuevo, el te xto va acompañado del re trato del autor firmado por J. Cuevas. Con motivo de su obra Cantares viejos y nuevos de Galicia , se rec u erda brevemente la vida de este músico y se ac ompaña el texto de la partitura del cantar Na fi ada 222 . Al año siguiente, el 30 d e mayo de 1931 s alía en l a sec ción “Biografías C oruñesas” d e La Voz de Galicia un a rtícul o monográfico sobre Marcial de l Adalid e s crito po r el insi gne li terato, antropólogo, hist oriador y socio fundador de la R AG en 1905, Manuel A mor Meilán (1867- 1933), y documentado en las biografías previas ya citadas escritas por Emilia Pardo Bazán y Felipe Pedr ell; tal es así que el autor enf atiza los mismos aspectos que sus predecesores ( e incluso repite los mismos errore s, como por ejemplo, la fecha de nacimiento, ya aclarada) e incluye el li stado de obras proporcionado por el musicólogo catalán en su Diccionario biográfico y bibliográfico d e músicos… A destacar d e este artículo que A mor Meilán recupera un bre ve extracto de una crítica musical a la ópe r a Ynes è Bianca escrita por e l propio libretista M. de Lauzières y, al parecer, publi cada en el periódico francés La Patrie , en el que elogia encarec idam ente el estilo compositivo de Adalid 223 . En esta mi sma línea, las publicaciones d e los últimos setenta años reflejan avances que se han producido en la inv estigación sobre la vida de este músico, incluy endo no solo prensa divulgativa y enciclopedias, sino también revistas de investigación especializadas. Ejemplo de hemeroteca divulgativa son : las colum nas “En Ga licia, tal día c omo hoy… ” de El Correo Gallego 224 ; los artículos “Marcial del Adalid, compositor coruñés y romántico del piano (un paseo romántico con su pequeña histor ia)” 225 de R odrigo A. de Sa ntiago en La Voz de Galicia ; la reseña escrita por José Luis Bugallal Marchesi en la sección “ Mentidero del País” de La Hoja del L unes 226 ; la propuesta por Juan Naya Pérez en la sección “C alles C oruñesas” , 221 Costa Váz quez -Mariño , «La formac ión del pensamiento musical nacion alista en Galic ia hasta 193 6», 407 - 8. 222 «Nu estros grandes artistas líricos. El maestro Adalid y su obra patrió tica», Vida Ga llega. Ilustració n regiona l , 10 de m arzo de 1930, s. p. 223 Manu el Amor Meilán , «Marcial del Adalid», La Voz de Galicia , 30 d e m ayo de 1931, sec. Biog rafías Coruñesas, 2 . 224 Couceiro , «26 de agosto de 1826 », La Noche (Suplemen to de El Correo Gallego) , 23 de agosto de 1950, sec. En Galicia , tal día como hoy..., 1; Cou ceiro, «16 de octubre de 1881», La Noche (Su p lemento de El Correo Gallego) , 16 de octu bre de 1950, sec. E n Galicia, tal d ía como hoy..., 1. 225 Rodrigo Alfr edo de Santiago, «Ma rcial d el Adalid , compositor coru ñés y romántico del piano (un paseo román tico con su pequeña historia)», La Voz de Galicia , 5 de julio de 1966, s. p .; Rodrigo Alfredo de Santiago, «Marcial del Ad alid, co mpositor coruñés y romántico del piano (un paseo r omántico con su pequeña historia) (Conclusión )», La Voz de Ga licia , 24 de julio de 1966, s. p. 226 José Lu ís Bugallal Ma rchesi, « [Sobre Marcial del Adalid]», La Ho ja del Lunes , 2 9 de noviembre de 19 65, sec. Mentider o del País, s. p. Estado de la cuestión 97 también en La Voz de Galicia 227 ; los artículos “ Marcial del Ad alid. Un casi olv idado” 228 de Enrique Franco Manera y “Aniversario inadvertid o de Marcial del Adalid” 229 , por Andrés Ruiz Tarazona que se publican con motivo de la comer cialización del disco Los románticos españoles de Antonio Ruiz- Pipó; de especial int erés es “Pequeña histo ria d e un pazo coruñés” 230 de Carlos Martínez -Barbeito y Morás, que coincide con la publicación d e su emblemática obra Torres, pazos y linajes de la provincia de La Coruña 231 , en la que, com o no podía ser de otro modo, ti ene c abida el Pazo de Lóngora; de lo s más completos, el mo nográfico “Marcial del Adalid e o Romanticismo Musical Galego” 232 publicado de nuevo en La Voz de Galicia a finales de 1981, con mo tivo del centenario del f allecimiento del músico y realizado bajo la coordinación d e Luis Á lvarez Pousa ; el compositor y cantante Antón de Santiago dedica, asimismo, palabras al autor en “Marcial del Adal id: Un romántico europe ísta” 233 ; es también interesante el enfoque aportado por José Antonio Dur án -quien fuera guion ista y director de la crónica audiovisual Pedras, torr es e pazos. Os últ imos vestixios do pod er romántico , publicado 227 Juan Nay a Pérez, « Marcial del Adalid», La Voz de Galicia , 2 de abril de 1967, sec. Calles Co r uñesas, s. p. 228 Enriqu e Franco Manera, «Marcial del Ad alid: un casi olvidado», Forum Musical (B arcelona ) , 1976, 1. 229 Andrés Ru iz Tarazona, «An iversario inadv ertido de Marcial del Adal id.», El País , 2 2 de agosto de 19 76, s. p. 230 Carlo s Martínez -Barbeito y Morás, « Pequeña historia de u n pazo coruñés» , La Coruña. Pa raíso d el Turismo , 197 8, s. p . Acompañan este texto varias fotografías: un retrato de Marcial del Ad alid qu e se encuentra en el “Fo ndo Jo sé Baldomir” de la RAG ( signaturas FM -3- 19 y FS-3- 96); un retrato de Fanny Garrido; un retrato de Ma ría d el Adalid tocando el arp a cuyos originales no hemos po dido localizar ; una vist a del estanqu e d el Pazo de Ló ngora[fotograf ía conservad a en la RAG d e signatur a no disponible (fuente no catalo gada)]. 231 Carlos Mar tínez -Barbeito y Mor ás, Torres, pa zos y linajes de la provin cia d e La Coruña , 1 a Edición (A Coruña: Deputación Provincial de A Coruñ a, 1978); Carlos Martínez -Barbeito y Morás, Torres, pazos y linajes de la provin cia de La Coruñ a , 2 a Edición (A Coruña: Depu tación Provin cial de A Coruñ a, 1986). 232 Lois Álvarez Pousa, «Marcial del Adalid e o Roman ticismo mu sical g alego», La Voz de Galicia , 1 2 de noviem bre de 1981, sec. A Coruña, 71 - 78. Con la colaboración de algunos d e lo s más impor tantes histor iadores y musicólogos del mom ento e n Galicia, este breve estudio profundiza en la co ntextualización histórica y estética de Marcial del A dalid . El artículo ce ntral de este especial, “Marcial del Adalid y Gurrea”, corre a cargo d e la ya citada Margarita Soto Viso, resp onsable de biogr afiar al au tor. Amplían el perfil del músico los textos “Familia, clase e terra” de Xo sé Ramón Barreir o Fernánd ez, en el que analiza la influen cia de la familia, de la clase social y del entorno (A Co ru ña como ciudad de proced encia y desarr ollo p ersonal) en el compo sitor, y “A rec ollida do Cancionero Popular Galeg o” de Xosé Filgueira Valv erde, en el que abord a la singularidad de la obra Canta res viejos y nuevos de Galicia en plen o contex to del Rexurdim ento gallego, como la creación que consolid ó un lugar para Mar cial d el Ad alid en la musicolog ía g allega . Marg arita Soto Viso, «Marcial del Ad alid y Gur rea», La Voz de Galicia , 1 2 de noviemb re de 1981 , sec. A Coruñ a, 74- 75; Xo sé Ramón Barreiro Fer nández, «Familia, clase e ter ra», La Voz de Galicia , 12 d e noviem bre de 19 81, sec. Cultura, 72; Xosé Filgueira Valverde, «A reco llida do Can cioneiro Popular Galego», La Voz de Ga licia , 12 de noviembre de 1981, sec. Cultu ra, 72. Completan este m onográfico de Adalid cu atro artícu los que desar rollan aspecto s concretos d el contexto del siglo XIX gallego u español: el ambiente musical religio so en Galicia en el siglo XIX lo sintetizan Carlos Villanuev a y Joam Tr illo en el epígrafe “A música nas catedrais galeg as” ; Javier Travieso Mougán trata el contex to gallego decimonónico de las Bellas Artes en su texto “Artes plásticas de la época” ; Xo an Manuel Carreir a si ntetiza el con texto musical decimonónico g allego en su “Táboa cronolóx ica da v ida musical g alega no século XIX” , e n la que recopila los pr incipales ac ontecimien tos histór icos de la activ idad musical y lo s n acimientos y muer tes de los princip ales músicos g allego s; y Andrés Ruiz Tarazona bajo el título “El Roman ticismo español en música” , en el que recuerda el autor algunos de los pri n cipales compositores nacio nales del siglo XIX . Carlos Villanueva Abelairas y Jo ám Tr illo, « A música n as ca tedrais g alegas», La V oz de Galicia , 1 2 de noviemb re d e 1981, sec. Cultura, 73; Javier Travieso Mougán , « Artes plásticas d e la época» , La Voz de Galicia , 12 d e noviembre de 1981, sec. Cultu ra, 78; Xo án Manuel Carreira Antelo, «Tábo a cr onolóxica do século XIX», La Voz de Galicia , 12 d e noviem bre de 1981, sec. Cultura, 77 -7 8; Andrés Ruiz Tarazona, « O romanticismo españ ol en música», La Voz de Galicia , 1 2 de noviemb re de 1981, sec. Cultura, 76. 233 Antón de Santiago, «Marcial del Adalid: Un romántico europeísta», La Voz de Galicia , 17 de d iciembre de 1992 , sec. Cultura, III. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 98 por la TVG en 1990- , “Revolución liberal y burguesía urba na. El señorío d e los Adalid” 234 ; el artículo “Marcial del Adali d. Un músico il ustrado y liberal” po r Carlos Fernández 235 ; o los textos “En torno a Ma rcial del Adalid y Fanny Garrido. Las tertulias musicales y literarias del Pa zo de Lóngora en el pasado siglo” por Ángel Padín P anizo 236 , “Liñares y su relac ión con el músico Marcial del Ad alid” 237 , por Francisco Rubia Alaejos, y “Tardes d e estío en Lóngora” 238 por Isabel Bugallal, que giran en torno a las ve l adas musicales en pazos gallegos. Son trabajos biográficos sobre Adalid también de corte divulgativo, aunque con u n trasfondo investigacional más profundo y documenta do los que aparecen en dicc ionarios, enciclopedias, libros mo nográficos e incluso documentales: es el caso de las voces dedicadas al compositor en la Galería de Gallegos Ilustres 239 , en la Gran Enciclopedia Gallega 240 o el Di ccionario de la Músic a y de los M úsicos 241 ; muy conocido es el trabajo de Rodrigo Alfredo de Santiago, “Marcial del Adalid (síntesis biográfica). Tríada románti ca: Londres, París, Madrid” 242 , por acompañar la edición crítica de algunas obras de Adalid por Antonio I gl esias Álvarez y a cargo de la RAG; también el artículo “ Notas preliminare s a unha historia da música galega nos séculos XIX e XX. I. Un músico eu ropeo en Lóngora. M arcial d el Adalid”, por Xo an Manuel Carreira que abre el li bro 150 anos de música galega 243 ; a destacar también el homenaje realiza do por L eopoldo Centeno Sanmartín con mot ivo del centena rio del fallecimiento del maestro, publicado en la revista Pontevedra 244 ; emblemático es también el l ibro monográfico Pazo de Lóngora 245 , por el ya citado Ángel Padín Panizo, que fue escrito con motivo de la rehabilitación de dicho edificio para su inauguración como Instituto de Medioambiente de la Universidad de A Coruñ a; y por último, caso especial fue el encargo que se realiz ó en 1952 a Adolfo Anta Seoane y a petición de Ramón Villar P onte para biografiar a Marc ial del Adalid 234 José Antonio Durán , «Revolución liberal y burguesía urbana. E l señorío de los Adalid», La Voz de Galicia , 18 d e diciembre de 1 994, sec. Perfiles, 94. 235 Carlos Fernández, «Marcial del Ad alid. Músico ilustrado y lib eral», La Vo z de Galicia , 19 de oct ubre d e 2004 , sec. Personajes cor uñeses, L10. 236 Ángel Padín Panizo, «En t orno a Marcial del Adalid y Fan ny Garrido. Las tertulias musicales y literar ias del Pazo d e Lón gora en el pasado siglo», La Coruña , h istoria y turismo , 2 005, s. p ., Biblio teca Xeral da USC (PUBLIC. 229 4). 237 F. Rubia, «Liñares y su r elación con el músico Marcial del Adalid», La Vo z de Galicia , 30 de d iciembre de 2012. 238 Isabel Bug allal Vela, «T ardes de estío en Lóngora», La Opinión , 24 de junio de 201 3, s. p. 239 «Marcial del Ad alid (1826-18 81)», en Ga lería de Gallegos Ilustres , Prim era Serie ( Vigo: Edicións Monter rey, 1956), 31 - 32. 240 Silver io Cañad a Acebal, ed., «Ad alid, Marcial del», en Gran Enciclo pedia Gallega , T omo I (Vitoria: Silverio Cañad a Edito r - Impresión Her aclio Four nier S. A., 1974), 109 - 10. 241 Mariano Pérez, «Adalid y Gurrea, Marcial del», en Diccionario de la Música y de los Músicos ( Madrid: Edicion es Istmo, 1985), 10- 11. 242 Rodrigo Alfredo de S antiago, «Mar cial del Adalid (síntesis biográf ica). Tríada romántica: Lon dres, París, Madrid» , en Vals Brillante, Impro visación, Elegía y And antino con Varia ciones , de Marcial del Adalid , ed . Antonio Iglesias y Rodrig o A. de Santiag o (A Coruña: Real Academ ia Galega, 1965) , 15- 24. Acomp añan esta edición tres imág enes: un retrato de Marcial del Adalid que se en cuen tra en el “Fond o José Baldomir” de la RAG ((signaturas FM -3- 19 y FS-3 - 96 ); u na vista del estan que del Pazo de Lón gora, c uy o orig inal se encuen tra tamb ién en la RAG (f otogr afía conservad a en la RAG de signatu ra no dispo nible - fuente no catalogad a-); y u n fragmen to de un manu scrito - hoy perdido- sin título e incompleto de una m elodía p ara canto y piano con texto de Lam artine y fechado en octubre de 1 859 . 243 Xoán Ma nuel Carreir a Antelo, «Notas prelim inares a un ha historia da música g alega no s sécu los XIX e XX. I. Un mú sico euro peo en Lón gora. Marcial del Adalid», en 150 anos de mú sica galega , de X. M. Car reira Antelo y M. Balbo a Rodríguez (Santiago de Co mpostela: Xunta d e Galicia, 1979 ), 17 - 23. 244 Leopoldo Centeno Sanmar tín, « Marcial del Adalid (1826 -1881)», Ponteved ra. Rev ista de estud ios provincia is , 1982, 89 -98. 245 Ángel Padín Panizo, Pa zo de Lóngo ra (A Coru ña: Universidade da Coru ña. Servicio de Publicación s, 2005). Estado de la cuestión 99 en un programa d e la B BC de Londres y cuyas notas rec opil adas se enc uentran en el que fue archivo personal de e st e estudioso, ho y día conservado en la RAGBANSR 246 . El tercer y último grupo de publicaciones contemporánea s que distinguimos son también de corte a cademicista y todos de autoría de Margarita Soto Viso, quien fue considerada principal estudiosa del composit or, especialmente en las dos últimas décadas del siglo XX: “Aportac ión á música galega d e Marcial d el Adalid coas súas cancións” 247 se ce ntr a principalmente en el análisis de las características musi cales y textuales de las canciones adalidianas, p ero v a precedido de una b re ve reseña biográfica en l a que se encuadra al compositor en el movimiento estético del Romanticismo en una C oruña decimonónica aristocrática y bu rguesa; la edición crítica de la obra Sérénade pour instruments à cord es 248 también va precedida de una reseña biográfica, que aporta nue vos d atos respecto de laanterior; en 2002, se publica Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana, siendo ella autora de la voz dedicada al maestro gallego 249 ; el artículo “Marc i al del Adalid: 180 anos de músi ca galega” 250 conmemora el 180 aniversario del nacimiento del músico, lo que lleva a su autora a revisar el estado del patrimoni o musical gallego y, en concreto, el estado de conocimiento sobre este músico gallego y de l a difusión de su obra; y por último, de nue vo se incluye una voz sobre el compositor gallego a s u cargo, en el Diccionari o Biográfico Español de la Real Ac ademia de la Historia 251 . Recapitulando, las 44 publicaciones recopiladas y refere nci adas anteriormente son las únicas que hemos localiza do específicas sobr e la v ida de Adalid; sin embargo, no pretende mos 246 Notas bio gráficas sob re Marcial del Adalid p or Adolfo Anta Seoan e para emitir en un programa d e la BBC de Lo ndres (RAGBAN SR, Fo ndo Adolfo An ta Seoan e). La may oría d e los dato s recog idos en estos ap untes f ueron volcad os p osteriormente en su artícu lo para la Revista Abrente en 197 6: Adolfo An ta Seoan e, «Marcial del Adalid falleció en Liáns y su cuerpo recibió sepultu ra en el cemen terio de La Coruñ a», Revista Abrente , 1 976, 83 - 93. 247 Margar ita Soto Viso, «Aportación á mú sica galega de Marcial del Adalid coas súas canció ns», Grial. Rev ista Galega de Cultura , 1979, 153- 73. 248 Margar ita Soto Viso, «La “Sérénade p o ur instruments à cord es” de Marcial del Adalid», Revista de Musicología 13 , n. o 1 (1990 ): 255- 78. 249 Margar ita So to Viso, « Adalid Gu rrea, Marcial del », en Diccio nario de la Música Espa ñola e Hispano americana , ed. E milio Casares Rodicio, Ismael Fe rnán dez de la Cuesta, y José López -Calo ( Madrid: Fundació n Autor - SGAE, 2002), 60- 70. Sin duda alguna, este estudio estru cturad o en tres partes - una bio grafía de Ma rcial del A dalid , un estudio de su estilo creativo y un listado de obras- es el más exhaustivo, conocido y citado de tod as las referencias mencio nadas hasta la f echa y uno de los trab ajos más r eseñables d e su au tora. E n lo que resp ecta al ap arta do biogr áfico en con creto, este texto no desvela prácticamente nu evos datos respecto de las dos biografías anteriores ; sin embar go, la lectura comp lementada de estas tres seccion es perm ite establecer cr onoló gicamente los dev enires de Marcial del Adalid y qu é obras fueron compuestas según en qué periodos y lugares, enfoqu e que no había sido plantead o en n inguna de las bi og rafías predecesoras y recogidas en este ep ígrafe. E l apar tado “Estudio” indica los tres perio dos compositivos q ue Par do Bazán estableció e n 188 2 p ara la obra d e Adalid , y el apar tado “Obras” dispone un listado exhaustivo de su producción, posiblemente el más co mpleto pub licado hasta ese momen to. 250 Margar ita Soto Viso, « Marcial del Adalid : 180 ano s de música galega», Ferrol Análisis , 2006 , 102- 15. Está estructurado en 8 apartados en los q ue aborda la rec epción d el compositor durante su vida y después de su m uerte y el estado d e la m úsica gallega durante el siglo XX y hasta la fecha d e pub licación del ar tículo. Au nque no se trate de un artículo biográfico en sí mismo, este estudio es el único que hemos localizad o de estas características, que p lantee como un “estado de la cuestión” sobre la recepción de la o bra d e Ad alid que, por o tra parte, es un aspec to fund amental en la comprensión d el papel qu e jugó este músico en la his tor ia de nu estra m úsica. Cierra el artícu lo Soto Viso hacien do un recorr ido cron ológico por músico s gallegos posterio res, tales como Canuto Berea, Andr és Gaos, Jesús Bal y Gay, Luis Taibo, Gregorio Baudot, Reveriano Soutullo, Alberto Garaizábal, Edu ardo Rodríguez- Losada, Carlos López García- Picos o Roxelio Groba, en tre otros. 251 Margar ita Soto Viso, « Adalid y Gurrea, Ma rcial Francisco J uan Bartolomé del», en Diccionario Biográfico Español (Madrid: Real Academia de la Historia, 2009) , 450 - 54. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 100 afirmar que son las única s existentes (no es un va c iado c errado y d efinitivo), pues esperamos y deseamos qu e en un f uturo salgan a la luz nuevas fuentes de hemeroteca histórica, especialmente con e l aug e de las denominadas “Humanidades D igitales”. En c ualquier caso, el conjunto de todos ellos pone de manifiesto, en primer lugar, que hasta la fecha M arc ial del Adalid sigue siendo un personaje hist órico en ciert o modo mi sterioso, de cu ya vida hay g randes lagunas de información. En segundo lug ar, los textos anteriores evide ncian las g randes contradicc ion es que hay atribuidas a la vida de este pianist a y que deben ser resueltas en la medida de lo posible. E n tercer luga r, estos t extos también suscitan cuáles son las grandes incógnitas aún sin respue sta en torno a Marcial del Adalid: por qué que daron tantas obras inéditas; qué pasó con lo s manuscritos que hoy sabemos que están p erdidos; con cuáles d e sus coetáne os tenía realmente una relación de estrecha amistad y con qué músicos tenía un mero trato profesional; qué o currió realmente para que se truncase el estreno d e su ópera, si los especialistas de su época le auguraban un futuro tan exitoso, etc. Y en cuarto y últim o lugar, sigue siendo también desconocido cómo era Marcial del Adalid como persona; poco o nada se trata en los textos de nuestro tiempo sobre la imagen que tenían de Ad alid sus “colega s” del mundo de la música, ta nto sobre su carácter, personalidad y calidad hu mana, como de sus papeles de compositor e intérprete, pero po r suert e sí lo hacen, aunque se a mí nimamente, los escasos testimonios decimonónicos re cuperados, carac terística que para nosotro s convierte estas fuentes en tan especiales. Es mi opinión que a día de hoy sigue siendo verdaderamente complicado resolver parte de estas lagunas existentes por falta de fuentes primarias y directas y de un legado documental unificado; otras, sin embargo, sí son subsanables o al menos se pueden contraargumentar en base a la documentación y hemeroteca nu eva q ue se aporta en este trabajo. Por otra parte, como se indicó en el desarrollo metodológi co de esta te sis doctoral, la reconstrucción genealógica de la Familia Adalid es para nosotros p arte fundamental para la reconstrucción biográfica de M arcial del Adalid, tanto como vía de acceso a nuevas fuentes, como por la re velación de da tos que reporta que ayudan a comprender la mentalidad del personaje histórico a es tudiar. A este respecto, en lo que se refiere a la reconstruc ción genealógica de la Familia Adalid, s on escasos los e studios o artículos publicados hasta la fecha; destacamos cinco: Es reseñable en este sentido el artículo La primera industri a coruñesa del vidrio (1827 - 1850) de Antonio Meijide Pardo 252 , pues aunque no se trata de un estudio genealógico en sí mismo -sino que es de cor te historiográfico-, presenta parte de la gene alogía de la familia Adalid con motivo de la f ábrica de vi drio de A C oruña qu e poseyeron Ma r cial Francisco del Adalid de Rozas y Ramírez de Arellano c on su hijo, Juan Antonio del Ada lid y Loredo-, abuelo y pa drino de Marc i al del Adalid respectivamente. También la voz “Lóngora, S antaya de Liáns, Oleiros” del libr o Torres, pazos y linajes de la provincia de La Coruña de Carlos Martínez -Barbeito 253 ofrece un repaso genea lógi co d esde el primer Adalid lleg ado a Galicia, hasta su últ ima propietaria, l a hija del célebre compositor que nos ocupa. 252 Anton io Me ijide Pard o, «La primera in dustria coruñesa del v idrio (1827 -1 850)», Revista del In stituto « José Cornide» d e Estudio s Coruñeses Año s X-XI, n . o 1 0-11 (1975): 149 -52. 253 Martínez -Barbeito y Morás, Torres, pazos y lin ajes de la provincia de La Coruña , 1978, 217- 19. Estado de la cuestión 101 Otro artículo que hace u na breve incur sión en la familia Ada lid es Una saga familiar co n historia , de José M. Fernández Caamaño, public ado en El Ideal Gallego 254 . El autor hace un recorrido cronológico a través de cua tro de sus personajes más singulares: el a buelo de Ada li d, Marcial Francisco del Adalid de R ozas y Ramírez de Arellano, su padre y su tío, Francisco y Juan Antonio del Adalid y Loredo respectivamente, y el músico qu e nos compete, Marcial d el Adalid, todos ellos destacados por sus traye cto rias profesionales y sus resultantes aportaciones a la historia de Galicia. En esta misma línea, el l ibro Los pioneros del comercio en Galicia 255 , de Alfonso García López, dispone una entrada dedicada a Marcial Francisco del Adalid de Rozas , e n el contexto de los principales c om erciantes de finales del siglo XV III y principios del siglo XIX instalados en la ciudad de A C oruña. Tomando a éste como figura patriarcal, el autor h ace alusión al origen riojano de la familia y presenta sus principales logros y los de sus hijos varones, Francis co y Juan Antonio del Adalid y Lore do. Por último, en 2015, se defendió la tesis Élite, coleccionismo y prá cticas m usicales en La Coruña de la Restauración (1815-1848): el Fo ndo Musical Adalid 256 de Carolina Queipo Gutiérrez, uno de los tra bajos de investigación más exhaustivos ll evados a cabo hasta l a fecha relacionados con la familia Adalid. El objeto principal de estudio de esta tesis es la denominada “primera s erie de partituras” el fondo musica l de l os Adalid, reunida pr incipalmente durante la década de 1820 y encua dernada en 1826 -27 en A Coruña , con el fin d e “estudiar de forma sistemática las relaciones entre música, é li tes, socializac ión y redes de neg ocios estructura das sobre la base de crite rios ideológicos, de paren tesco, o de afinidad cultural y territorial en la época d e la Restauración” 257 . En la p rocura de información para lo anterior, el estudio de la familia se convirtió en segundo objetivo de la tesis doctora l 258 . En lo que atañe estrictamente a la reconstrucción genealógica, la autora aporta una estructura principalmente de 4 g eneraciones: desde Marcial Francisco del Adalid de Rozas y Ramírez de Arellano, hasta sus bisnietos, hijos respec ti vamente de Marcial del Ad alid y Marcial y Fernando d e Torres Adalid; ampl ía esta estructura-base por arriba con la ascendencia del abuelo de Adalid vinculada a la Casa Solar Infanz on a (Señorío de Vizcaya) d e Adalid de Rozas, y por abajo, con la línea de descendientes de los Tor res Adalid, h asta ll egar a los he rederos vi vos, actual es propietarios de las colecciones privadas que en su día pertene cie ron a Marcial y a Fernando d e Torres Ada lid. Esta estructura genealógica está fundamentada en los árboles genealógicos manuscritos conservados en el Pazo de Vilasuso que d atan d el siglo X IX, del expediente de pu reza de sangre de Marcial de Torres Adalid para su concesión de Caballero de la Orden de Santiago, del mismo archivo, y p artidas sacra m entales del Archivo Histórico Diocesano de Logroño. Las cinco referencias bibliográficas anter iores son las únicas que hemos podido localizar que traten, con mayor o menor profundidad, el círculo fa mili ar cercano a Marcial d el Adalid: las tres primeras aportan datos biográficos del abuelo paterno, del tí o y del padre del compositor; la últ ima ap orta la base d e la estructura familiar en sus generaciones c entrales (abuelos paternos del c ompositor, padres, tí os y primos) partiendo de la documentación 254 José M. Fern ández Caam año, « Una saga f amiliar con historia» , El Idea l Gallego . Diario ca tólico, regiona lista e indep endiente , 25 de septiembre de 2016, s. p. 255 Alfonso García López, « Marcial Francisco del Ad alid», en Los pion eros del comercio en La Coruña (Valladolid : Editor ial Lex Nova, 2 008), 129 -36. 256 Queipo Gutiérrez, «Élite, coleccionismo y p rácticas musicales en La Cor u ña de la Restaurac ión (ca. 1815 - 1848): E l Fondo Mu sical Adalid». 257 Queipo Gutiérrez, 13. 258 Queipo Gutiérrez, 13. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 102 genealógica custodiada en el “ Fondo Torres Ad alid ” del Pazo de Vilasuso. La información genealógica aportada en estas cinco referencias se complementa con la aportada en la presente tesis doctoral, d erivada de nuevas fuentes documentales históricas (expedientes de hidalguía, partidas sac r amentales, certificaciones civiles y registrales, etc.) y sobre la s que se sustenta la reconstrucción genealógica de la Familia Adalid elaborada. E. 2. Antece dentes bib liográficos al catálogo de la obra de Marc ial del Adalid Cuando se comenzó esta investigación de tesis doctoral comprobamos qu e no existía un catálogo oficial de la obra de Marcial de l Adalid, e ntendiendo por éste una re lación ordenada y descriptiva del mayor número posible de sus obras y atendiendo a un criterio musicológico. A efec tos prácticos, creemos que un ca tálogo de estas características debería incluir ca mpos genera l es (título, autor, editorial, instituciones, signaturas…), musi cales (tonalidad, compás, tempo, instrumentac ión, incipits …) y de interés histórico (datación de la obra y fuentes empleadas para ello, números de plancha, p recios de v enta, etcétera), p ara garantizar así l a descripción bibliográfica y musicológica de las obra s. Esta idea que proponemos toma como base del concepto d e catálogo musicológico acuñado por el R ISM ( R épertoire International des sources musicales ) 259 , “que aspira, por encim a de esa descripción bi bliotecaria, a un conocimiento exhaustivo de todos y ca da uno de los detalles de las fuentes musicales” 260 . Hasta la fecha, un ca t álogo de la opera omnia de Marcial del Adalid de este tipo e staba sin realizar. Sin embargo, existen cuatro publicac iones relativamente recientes que hem os considerado como el antecedente al ca tálogo propio que presentamos y que han sido revisadas como paso previo a la e l aboración del mism o. En prime r lugar, el artículo Del catálogo provisional de Marcial del Adalid. Estudio sobre la signifi cación de su literatura pianística escrito por Margarita S oto Viso en el año 1979 261 , presenta un li stado orga nizado por géneros d e las obras de Adal id con servadas en aquel momento única y exclusivamente en la RAG. Se trata de la única publicación de la qu e tenemos constancia qu e alude expl ícitamente a una catalogación de la obra de Adalid, aunque atendiendo al concepto d e inventario o relac ión ordenada e individualizada de documentos y sin incluir datos propiamente musicales 262 . Así, el catálogo-inv entario r ecoge los camp os de tí tulo de la obra, en algunos d e los casos el a ño y lugar de composición o publ ica ción y en el ca so d e las obras editadas puede presentar la numeración de opus, el lugar y/o la fecha de edición; no incluye, sin embargo, datos de tonalidad, compás, tempo , íncipits musi cales y textuales, partes 259 Enlace a la página princip al del RISM: http://www. rism.info/en /home.htm l (fech a de última con sulta, 18/04 /2020). 260 RISM-Españ a, Normas interna cionales para la catalogación de fuentes musicales históricas. RISM - España , trad. José V. González -Valle et al. (Arco Lib ros, 1996), 10. 261 Margar ita So to Viso, «Del catálogo provisional de Marcial del Ad alid. Estudio sob re la significación de su literatura p ianística», Revista de Musicolo gía , 1979, 327 -42. 262 Este hecho no h a d e sorpr ender, pu es el p royecto RISM surge en 1952, pero RISM - España n o llega a estar asentado y en p leno funcionamiento h asta bien en trados lo s a ñ os ochen ta, o incluso los noventa y en consecu encia, eran com unes este tipo de catalog aciones al estilo d e in ventario . An tonio Ezquerro Esteban , « RISM -Españ a (Repertoir e In ternational de s Sou rces Mu sicales): Impor tancia del proyecto y alcance de sus ac tividades. La redacció n central de Barcelon a.», Anuario mu sical: Revista de Musico logía d el CSIC 49 (1 994): 273 -77; Ezquerro Esteban, «Lo s n uevos r etos de la ca talogación y estu dio crítico d e fuen tes m usicales en el en torno español RISM (Répertoir e Internatio nal des Sources Mu sicales)», 55 -56; Niev es Iglesias Ma rtínez, «Bibliotecas e inv estigación musical», ARBOR. Cien cias Pensamiento y Cultura Vo l. CLXXXII, N o 71 7 (2006): 55 -65. Estado de la cuestión 103 vocales y/o instrumentales, formas musicales, signaturas, números de r egistro, el número de plancha, etc., porque no s e trata d e un c atálogo detallado y de criterio musicológi co. Se trata de un catálogo parcial que reúne un total de 66 títulos y en el que no están especificadas las ob ras para voz acompañada. La misma autora publica un segundo estudio monográfic o pr ecisamente s obre la mayor parte del repertorio vocal de Marcial d el Adalid : Marcial del Adalid. Mélodies pour chant et piano. Cantares viejos y nuevos de Galicia 263 . P ropone una e dición crític a de la mayor parte de las mé lodies de Adalid, acompaña d a de un e st udio compara ti vo e n el que coteja las ya mencionadas ediciones de los “cantares gallegos” por C anuto Be rea y Pablo Martín y 6 melodías por Antonio Romero 264 , también la edición de Canuto Berea de la pieza Mondariz (aunque ésta no se conserva en la RAG, sino en el FCB -BDPC) y cuatro cuadernos manuscritos de melodías que forman parte del Fondo Adalid de la RAG 265 . En total, supone la revisión de 199 piezas que reúnen un total de 88 melodías pa ra canto y piano, completando así la catalogación del artíc ulo anterior. La tercer a publi cación m encionada es la voz “Marcial del Adalid” del Diccionario de la Música Española e Hispanoamericana publi cada en el año 2002 266 . Tras el artículo biográfico, se presenta un catálogo-inventario de las obras compuestas por Adalid que a úna y completa los dos trabajos anteriores. En esta ocasión, Margarita Soto Viso incorpora un nuevo listado ordenado de ob ras que incluye tí tulos, dataciones y números de opus , completando de este modo su “catálogo provisional” de 1979. Añade también en esta ocasión los 18 motetes conservados en la RAG; la obra Chansonnette du pèlerinage d’Harold ; un li stado de 104 melodías para canto y piano; 3 obras p ara orquesta; Himno marítimo ; y Los toques d e la oración. C ita, además, la autora dos obras: Souv enir. Valse bril lante, para piano solo y que no hem os podido localizar, y la Gran Obertura para la Ex posición Univers al de Londres de 1862 , obra que, como se argumentará, cree mos qu e no existe. Reúne así la mayor parte de la producción adalidiana. A mayores, existe una cuarta fuente ineludible, de gran utilidad para la elaboración de nuestro catálogo: La mús ica en el Bole tí n de la Propiedad Intelectual, 184 7 -1915 267 , resultado de investigaciones en la BNE y gran recurso para e l conoc imiento de la producción musical del siglo XIX. De forma específica, nos ha permitido comprobar la inscripción de 24 obras de Adalid e ntre 1859 y 1878, atendiendo a lo exigido por la primera Ley de Propiedad I nt electual, de 10 de junio de 1847. A efectos prácticos, esta normativa tiene unas consecuencias condicionantes: las obras se inscribían a nombre del impresor, no del edito r; no se recogía el número de plancha (lo cual es de vital im portancia pa ra la identificación y d atación de ob ras en la a ctualidad); solo se podían re gistrar obras publi cadas (no copias, manusc ritos, estenogr afías, 263 Margar ita Soto Viso, Marcial del Adalid. Mélodies pour chant et piano . Canta res viejos y nuevos de Ga licia (A Coruñ a: Fundac ión Pedro Barrié de la Maza, Con de de Feno sa, 1985). 264 Cantares viejo s y nu evos de Galicia de Marcial del Adalid (núm ero de registro [R.4 5912]) y Melod ías para canto y piano con acompañamiento de piano. Poesías france sas y españolas de a utor es célebre s (RAG- 611 a R AG- 616) . 265 36 Melodías par a canto con acompañam iento pianístico. Primer libro de canciones de Marcial del Adalid (Lóngor a, 1 1 de julio de 187 1 ) [RAG, ( CM-1, 1/48) ] ; 30 m elodías para ca nto y pian o. Op. 10, 11, 12, 13 y 14 [RAG, (C-2 4, 24/1)] ; 3 0 melodías p ara canto y piano. Op. 15, 18, 19, 22 y 23 [RAG, (C -24, 24/2)] ; A María. Mélodies pour chant et p iano, par Ma rcial d el Ad alid. 70 Me lod ías par a canto y p iano (r evisados en Lóngora, en febrer o de 1880) [RAG, (CM- 4, 4/18) ]. 266 Soto Viso, «Adalid Gu rrea, Marcial del», 59 -7 0. 267 La música en el Boletín de la Propiedad Intelectua l: 1847 - 1915 (Madrid: Biblioteca Nacion al d e España, 1997). Para más inform ación, consultar el Anexo IV. 6. sobre el registro de las o bras en M arcial del Adalid en el Boletín de la Propied ad Intelectual. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 104 etc.) y disponían del plazo de un año pa ra proceder a su inscripción desde su publi cación (lo cual, frecuentemente, llevaba a la falsificación de las fechas de inscripción, e incluso de pie d e imprenta, para c umpl ir los plaz os). El Boletín de la Propie dad Intelectual, en de finiti va, orienta sobre la localización de obras, ilustra sobre la po sible datac ión de las mismas y evidencia que hay más de una edición de determinadas obr as; por tanto, e s una fuente de gran uti lidad en la investigación para l a organización y catalogación de la producción de los composit ores. Las cuatro publicaciones anteriormente citadas constit uyen el antecedente bibliográfico para la creación del catálogo propio de la obra musical de Marc ial del Adalid; sientan la base de obras c ompuestas por este músico gallego que fueron loca lizad as con anter ioridad a nuestra investigación. Tomándol as en consideración y tr as el v aciado realizado de diversos fondos documentales ya especificados en el correspondiente estudio de fuentes , hemos elaborado un inventario de 288 títul os de pie zas y que se describen pormenorizadamente en el catálogo adjunto 268 . E. 3. Antecedente s bibliográficos al estudio de la don ación y al catálogo de la Biblioteca de Música del Fondo Adalid de la RAG Dada la falta d e fuentes documentales primarias, para no sotros, estudiar la biblioteca de música de Marcial del Adalid era lo más parec id o a oír su voz pa ra entender su persona y su obra: la datación y firma de ciertos libros permite ubicar al compositor en lugares y momentos concre tos, lo cual aporta información fidedigna para su reconstrucción biográfica; estos datos también descubren información sobre dónde y a quién compró música; de las dedicatorias de sus obras y de las partituras que otros compositores enviaron dedicadas a Adalid podemos reconstruir su cí rculo so ciocultural y a rtístico; conocer el repertorio que y a poseía la familia antes de su nacimiento ilustra sobre el ambiente cultural y musical en el que creció y los compositores con los que se formó music almente; y del mismo modo, saber qué rep ertorio pudo haber compra do el propio Adalid permite esclarecer a qu é tipo de modas estéticas reflejaban sus gustos y qué tipo de influencias estéticas tiene su música Además, cuando iniciamos la investigación sobre Marcial del Ad alid, estud iar su biblioteca de música parecía un punto de partida obvio e incluso hasta una garantía, pues siendo su colecc ión privada, era de espe r ar que de tod as sus obras allí hubiese copias, cuando no originales. S in embargo, la realidad que nos encontramos fue distinta: por una pa rte, esta biblioteca custodiada por la RAG estaba sin catalogar, y por tanto, no se sabía qué obras contenía; por otra, desconocíamos que en esta colección de música no se encontraba completa la producción musical de Adalid, es decir, que no contenía un ejemplar de cada obra compuesta por este autor, lo que imposibilitaba conocer el total de títulos que integra b an su opera omnia . Aunque no existiese un ca tálogo individualizado y específico de la BM FA, entre 1968 y 1986 la R AG dispuso de fondos económicos p roporcionados por diversas instituciones, entre ellas la FPBM, para la catalogación del “fondo general”. Como parte de esta catalogación biblioteconómica, se registraron miles de libros y doc umentos y, además, se elaboró un “índic e topográfico” , en el que hay una sección e sp ecífica para los fondos de músi ca. P osteriormente, en la primera década de 2000, se llevó a cabo un a catalogación a rchivística esp ecífica de los documentos manusc ritos; en e ste momento, todas las partituras manuscritas de la Biblioteca d e 268 Remitimos al Anexo I V.1. para la consu lta del inventario de la ob ra m usical de Marcial d el Adalid y al Anexo IV.10. para ver el catálo go de su o bra musical . Estado de la cuestión 105 Música del Fondo Adalid fueron catalogadas nue vamente y reubicadas en el Archivo de esta institución. De estos proce sos – ninguno con fines, ni criterios musicológicos- se asignaron a las fuentes hasta tr es signaturas distintas (presentadas ya en el apart ado C.3 de Metodología) y constituyen el punto d e partida de esta inve stigación, aunque ning una de estas tres catalogaciones tiene como resultado un registro in divi dualizado que especifique qué libros de música constituyen la que fue la bibl ioteca de música de la Familia Adalid y que recoja total o parcialmente los datos propios de la documentación musica l (como, por ejemplo, el número de plancha , los datos del e d itor o las piezas o partes que constituyen una obra …). De cara a lograr este cometido, ca be mencionar tres aportaciones recientes y un documento histórico que constituyen para nosotros el antecedente bibliográfico a nuestra catalogación : En primer lugar, a tra vés de diversas noticias d e prensa, supimos que exist e un inventario o catálogo (té rmino variable dependiendo d e la fuente) de esta cole cción musical, del cua l no tenemos constancia que haya sido publi cado nunca y al que no hemos tenido acce so. Dichas fuentes de hemeroteca aluden a un inventario/catálogo e laborado por Ma rg arita Soto Viso , que fue presentado en 1981 al “Concurso Biografía Marcial del Adalid” del Ayuntamiento de A Coruña (convocatoria pú blica en el Boletín Oficial, n.º 193, de 2 6 de agosto de 1981, pág. 2.106), única concu rsante participante y g anadora del mismo, tal y como constatan los periódicos La Voz de Galicia, el Faro de Vigo y El Ideal Gallego de 19 de enero de 1983 269 ; el premio le fue entre gado en acto públic o el 23 de marzo de 1983, hecho también constatado por las mismas cabe ceras de prensa 270 . Finalmente, la autora optó por no publica r la biografía monográfica de Adalid presentada al concurso y que incluía, entre otros apartados, un “catálogo” de la bibliot eca musi cal, según palabras de la galardonada en su d iscurso de recogida del premio. Hemos tratado de acc ed er a esta monografía premiada a través de la BELC, del AMC e incluso a partir del AAAC, pero no h a sido posible. Posteriormente pudimos tener acceso en l a RAG a un trab ajo mecanografia do y no publicado, también elaborado por Margarita Soto Viso, que contiene una relac ión de 712 documentos y su contenido gené rico de autores y tí tulos de obras, informa ción equivalente al que ofrece el denominado “índice topográfico” de la R AG. Desconocemos cuándo fue elaborado é ste últim o y si fue construido a partir de l anterior o si es el mismo inventario que e l presentado al concurso, pero en cualquier caso, es el único documento qu e hemos localizado que r ecoja grosso modo el contenido de la Biblioteca d e Música del Fondo Adalid. Algunas de las conclusiones establec idas por la a utor a, deriva das de su e studi o de esta colección de música quedaron refle j adas en el artículo “La Coruña, primer a ciudad de España en conocer la música de Beethoven”, public ado ese mismo año de 1983 271 . Desta ca la a ctualidad del repertorio con respec to a los estrenos m usicales europeos como, por ejemplo, el ejemplar de la óp era L a Dame Blanche de François Adrien Boieldieu (1775 -1834) -estrenada en el Teatro R eal de la Opéra Comique de París el 10 de diciembre de 1825 -, encuadernado en la impr enta de Arza de A 269 «Marg arita Soto Viso, prem io “Marcial del Ad alid”», El Fa ro d e Vigo , 19 de enero de 1 983, 36; « Margarita Soto Viso, premio “Mar cial del Adalid”», El Ideal Gallego. Diario católico , regio nalista e independiente , 19 de enero de 1983, s. p.; «Margarita So to Viso, premio “Marcial del A dalid”, convocado por el Ayuntam iento coruñ és», La Voz d e Galicia , 19 de enero de 198 3, sec. Galicia, s. p. 270 «Entreg ados los premios “Cid ade da Coruña”» , El Correo Gallego , 2 4 d e marzo de 1983, sec. Galicia, s. p.; «Entreg ados los premios “Cidad e d a Co ruña” y “Marcial d el Adalid”» , E l Faro de Vigo , 24 de mar zo de 1983, sec. La Coruña, s. p.; «Entregados lo s prem ios “Marcial del Adalid ” y “Cidade da Coruñ a”», La Voz d e Galicia , 24 d e marzo de 1983, s. p .; «Fueron en tregados los prem ios literarios “Ciud ad de La Coruñ a”», El Ideal G allego , 24 d e marzo de 1983, s. p. 271 Margar ita Soto Viso, «La C o ruña fue la p rim era ciudad de E sp aña en conocer la música de Beetho ven», La Voz de Ga licia , 19 de junio de 1983, 46. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 112 emprendimiento y son l a vía de acceso al pod er económico y al estatus s o cial 284 . En el último tercio del siglo XIX, como parte del lenguaje polí tico característico del Sexenio Revolucionario, ‘ burgués ’ serí a denotativo de la clase social que generalmente oprimía al proletariado, manteniendo diferenciación con e l término ‘ clase media ’ 285 . Desde la perspectiva de l a Historiografía, el siglo XI X e s comúnme nte considerado por los historiadores como el sigl o de la burguesía en todas sus acepciones. La burguesía como fenómeno histórico ha sido fundamentalmente estudiada desde las perspectiva s d e las tendencias políticas, la estructura so cial, su papel como clase explotad ora, las diferencias económicas frente a otras clases, et c. y este enfoque no ha sido ajeno a los estudios espec íficos de la burguesía española. En las últimas década s se han incorporado nuevas perspectivas al estudio de la burguesía: la cultura, la crítica literaria, la moda, la cultura visual, el consumo y la práctica musical, la práctica de ocio, etc. Y ad emás, frente a enfoques anteriores donde se comparaba España con otras potencias europeas consi derada s punt eras o m ás avanzadas, estos estudios más reciente s in corporan generalmente el estudio de la bu rguesía española en su p ropio contexto histórico, con su propia casuística particular, como si de cualquier otra potencia europea avanzada se tratase 286 . Dicho lo ante rior, en e ste trabajo se emplea n los conceptos de burguesía, clase media y sus derivados con el signi ficado heredado del liberali smo decimonónico y qu e se ha recuperado reciente m ente en la hist oriografía revisionista 287 : un segmento social variado, situado entre la antigua nobleza y las clases trabajadoras, que abarcaría desde grandes cap italistas a pequeña burguesía de ingre sos mo destos, incluyendo los burgue ses aristocratizados, teniendo en cuenta el aburguesa miento de la vieja aristocr a cia imperante en la é poca; un grupo social heterogéne o en cuanto a la mul tiplicidad ideológica y económica, pero h omogéneo en su conducta cultural (valores, ac titudes, gust os, prác tic as sociale s, símbolos, etcétera), fruto de su voluntad de modernidad 288 . Es en este sentido especialmente en el que nosotros empleamos el término 284 Agustín González Enciso, «Sobre la burguesía y lo bu rgués en la m odernidad», en Estudios de historia. Homena je al profesor Jesús Maríua Paloma res (Valladolid : Universidad de Vallad olid. Secr etaría de Publicacion es e In tercambio E dito rial, 2 00 6), 291 -3 05; Justo G. Beramendi Gon zález, Historia mínima de Galicia (Madrid : Turner Publicaciones, 2016), 129 -58; Ramó n Villar es Paz, Historia de Galicia , 3 a , Manuais (Vigo : Galaxia, 20 16), 251 -306; Ramó n Villares Paz y Án gel Bahamo nde Magro , El mundo contempo ráneo. Del siglo XIX al X XI (Madr id: Taurus, 2015), 89 - 1 19. 285 Pedro Álvar ez de Mirand a, « Léxico y sociedad en la España d el siglo XVIII (con un excurso so bre la historia de b urgués)», en Historia socia l y literatura. Fa milia y clases popu lares en Espa ña (siglos XVII I - XIX) , ed. Roberto Fernán dez y Jacques Soubeyroux, v ol. Vo l. 2 (Lleida: Milenio -Univer sité Jean Monn et, 20 03), 1 5- 21; Anaclet Pons y J u sto Serna, «La palabra y los mu ndos posibles. Lo burgués, la burguesía y la historia concep tual», en A qué lla mamos b urguesía. 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Fueron los burgueses quienes introdujeron en l as costumbres de la sociedad actual el respeto a la intimidad; la im portancia del c on fort; la decoración del hogar con gusto re f inado; el vestir con elegancia, a la moda de las tendencias punteras en las ciudades consideradas más avanzadas; la ética del tr abajo y la creencia en un mundo de oportunidades; el deporte como práctica beneficiosa para la salud, como forma de negocio y co mo medio de entretenimiento y relación social; el consu mo de cultura y espe ctáculos también como vía de enriquecimiento personal, socialización y negocio; y l as va caciones de verano y los viajes como fo rma d e descanso y de aprendizaje y enculturación y también de negocio, etcétera 289 . El reconoc im iento del estatus del burgués se basaba en dos elementos complementarios: “Por una parte, e n la d i stinc ión continuad a y cons ciente res pecto al mundo de lo no - burgués y m uy específica mente (más que respecto a la vi eja clase aristocrática, aunque tamb i én respecto a lo que genéricam ente podríamos llamar ‘cla ses populares’. Por otra parte, y t an importante como lo anterior, en la confir m ació n inter- subjetiv a de ese ‘ ser burgués’, reafirma da en compañ í a de otros de es ta tus equivalente y superio r . Una reafirmación igual m ente continuada y conscient e, cultivada día a día, hora a h ora, generación a generac ión; en la casa y en la calle, en la empresa y en la tertulia, t am bién en e l viaje” 290 . Frente al peso y valor del linaje en el Antiguo Régimen, con la burguesía cobra supremacía la idea del quehacer p ersonal, del esfuerzo y d el mérito personal; la ide a de que los individuos XIXe siècle», en La question de la «bourgeoisie» dans le monde hispan ique au XIXe sièc le (Burdeos (Francia) : Éditions Bière, 19 73), 1 37- 60; Sar ah Ma za, The Myth of the French B ourgeo isie: An Essay in the Social I maginary (1750- 1850) (Cambridge: Harvard University Press, 2003); Mar tínez - Barbeito y Morás, T orres, pazos y linajes de la provin cia d e La Coruña , 197 8, 38; Isab el Burdiel Buen o, « La mirada del burgués: u n ensay o de historia sociocultu ral», Pasajes: Revista de pensamiento co ntemporáneo , n. o 23 (2007): 128 -32. 289 John K. Walton, «Planning a seaside tourism: San Sebastián (1863 - 1936)», Plann ing Perspectives 17, n. o 1 (enero ) (1983): 1 -20; C. 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En este contexto, el reconocimiento del indi viduo, el mérito y la no ción de igualdad s e convierten en principios fundamentales de la nueva sociedad de clases 291 . En concreto, “el mérito se alza como factor prioritario puesto que, gracias a él, la persona atesora la posibilidad de ocupar una posición ventajosa e n el entramado social. Habitualmente, este mérito entronca con el desarrollo de ini ciativas económicas que conducen a un inc remento de la fortuna pe rsonal que permite el ascenso social. Así, el m ejoramiento de la situación e conómica individual tenderá a se r equip arado al propio as censo so cial, hasta convertirse en m uchas ocasiones en sinónimos o en términos casi equivalentes” 292 . Y es debido a esto que la educación en la infancia de la burguesía y la inst rucción en l a profesión en los albores de la edad adulta se vuelve elemento incuestionable y fundamental: la formación da acceso al progreso económico en la profesión y mediante la educ a ción se vuelve natural la integrac ión en sociedad i ncluso en los entornos más selectos, sujetos a requisitos protocolarios. La educació n entendida como elemento civilizador será fundamental en la legitim ación del orden so cial liderado por la burguesía, que proveerá a l individuo de posibil idade s de promoción, consid eración y distinción social 293 . Para divulgar toda esta id eología y formas de c ond ucta, la burguesía s e corresponde con un periodo histórico en el que proliferaron los manuales con normas de comp ortamiento, hábitos, valores y gustos que el autor de cada uno de e ll os considerase apropiados y adecuados para un a sociedad moderna. En el caso de España, se publ icaron cer ca d e 300 li bros para cimentar el civismo burgués 294 y en la primera mi tad de sigl o fueron principalmente traducciones del 291 Fernan do Am pudia de Haro, «La civilizació n del co mportamiento: urbanidad y bu enas maneras en Esp añ a desde la Baja Edad hasta nuestros días» (Mad rid, Universidad Complu tense de Madrid, 2 004), 246 -57; Jesús Antonio Mar tínez Martín, « La cultur a n obiliaria: sociabilidad cu ltural y lectu ras d e la nobleza en la España del siglo XIX» , Historia co ntemporánea , n. o 13 (1996): 267 -80. 292 Ampu dia de Haro, «La civ ilización del comportamiento : urbanidad y buen as maneras en España d esde la Baja Edad hasta nuestro s días», 2 48. 293 A mod o de ejemp lo y ante la fa lta de correspond encia conservada en tre Francisco d el Adalid y Lo redo y el compo sitor Marcial del Adalid, remitimo s a las cartas cruzadas en tre Martín de Torres Moreno y sus hijo s, Marcial y Fern ando de T orres Adalid, en las qu e estos últimos son aconsejad os por su p adre sobre su ed ucación (Anexos II.12 . , II.13. y II.14. ). 294 A modo de ejemplo cabría citar La urbanidad y la cortesía u niversal que se practica entre las personas d e distinción (1762) de F. d e Callière s; las r ecomen dacion es p ublicadas en el p eriódico El Pensador (1762 -67) de J. Clavijo y Fajardo; Libro del a grado , impreso por la virtud en la imprenta d el g usto, a la moda y al ayre del presente siglo (17 85) por L. d e Eijoecente; El verdadero mentor o educación de la n o bleza (1787) del Marqués de Caraccioli ; El hombre fino al gusto d el día (1829) por M. de Rementería y Fica ; La casa por den tro o el ma nual de casad as (1830) de M. Paríset; Regla s de la bu ena crianza civil y cristiana, utilísimas par a todo s, singularmen te para los qu e cu idan la educa ción d e lo s niñ os: añadido un nuevo métod o de trinchar en la mesa (1840 ) por J. F. Piferrer ; Etiquette (1845) de Ch. W . Day ; Manua l de la elegancia y de la higiene, ó segunda parte del Manual de Cortesanía. Tradu cido d el francés y arre gla do á n uestras costumb res por Carlos N icolás Rebo lledo (1849) por H. Raisson ; Nuevo manua l de urbanidad , cortesía, d ecoro y etiqu eta; ó el ho mbre fino ( 1850) ; El libro de las familias y novísimo manua l de cocina, higien e y econo mía doméstica: Contiene má s de dos mil fórmulas d e ejecución sen cilla y fácil, el arte d e trinch ar ( 1 856); Higiene d el ma trimonio o el libro de lo s ca sados (1858) p or P. F. Monlau; El In structo r del bello sexo, ó sea breves tratad os de religión, moral, gramáti ca, ar it mética, hig iene, econo mía d oméstica y urbanidad: Para uso de las escuelas de n iñas (1857) ; Reglas de u rbanidad para uso de las señoritas (1 859) d e F. Bertr án d e Lis; lo s en sayos d e fr ay Ben ito Jerón imo Feijo o y Monteneg ro; La Señ orita instruida, ó sea Manual del b ello s exo po r F. M. Cabeza (1859); La joven bien ed ucada. Lecciones de urbanidad para niñas y adu ltas (1 8 75) por M.ª Orberá; Guía del a ma de ca sa, ó princip ios d e econo mía é higiene domésticas con aplica ción á la mo ral (1879 ) por C. Yeves; El buen gusto en el tr ato so cial y en las ceremon ias civiles y religiosas (1 883) por E. Dufaux; Código y deberes de la buena sociedad (1883) por C. Fabra; La urba nidad dedu cida de sus principios más ciertos y civilizadores: aplicados a to d as las circunstan cias de la vida (1885), por J. de Mata García; La elegan cia en el trato social : regla s de etiq ueta y co rtesanía en todos los actos de la vida Capítulo 1. Es tudio biogr áf ico de Marcial del Adal id y Gurrea 115 francés, del inglés y, en menor medida , del italian o, en los que se refere nci aba la gentility de la cultura inglesa y l’homme honnête de la sociedad francesa 295 . Son, en definitiva, retratos del burgués y de la burguesa decimonónicos idea les. La estética del “hombre fino” o dandy romántico, debía estar definida por su distinción, la cual a su vez se sustentaba en estar siempr e a la moda. Y dentro d e la moda masculina, protagonizan c apítulos especiales el aseo personal (con especial importancia en el cuidado de la barba o del bigot e) y el dominio del arte de anudarse la corbata o pañue lo (había un lazo para el baile, otro para el teat ro, otro para la caza…), que debía modificarse a lo largo del día en relación a los escenarios y personas con las que se intera ctuas e. También de bía cuidarse el traje y el calzado p ara cada ocasión, los sombreros para los distintos escenarios fuera d e su casa y los complementos especiales, como guantes blancos, bastones o paraguas y, fundamental, el reloj -siempre de oro, pues de plata o diam antes s e consideraba de mal gusto - y sus distintas formas de lleva rlos, ya fuese en el bolsillo del chaleco o mediante c adena de oro enganchado a los distintos ojales de éste - dado que e n e l bolsillo de pantalón se consideraba de ancianos -. Y cómo no, como parte de esta dist inción, la higi ene corporal y la cosmética también s e normalizan en la sociedad a partir de las modas burguesas: ser elegante era sinónimo de ser limpio, de ahí que la práctica totalidad de manuales dedicasen apartados específicos a la toilette personal; hechos tan bá sicos y cotidianos hoy como el cepillado y/o enjuague bucal son recomendaciones característi cas en estos manuales decimonónicos. Y dentro de esta higiene corpora l como cuidado d e la salud, también se toma conciencia de la importancia de la práctica del deporte como vía para la longevidad; d entro de los depo rtes burgu eses por excelencia estaban la práctica de equitación, esgrima, n atación, tenis, tiro, patinaje, dar pa seos campestres, el automovilismo y los paseos en globo. El burgués d ebía t ener presente el carácter moral y cuidar con m imo y celo el comportamiento y el trato social. Las palabras en sociedad debían de ser l as justas y verdaderas, pues la firmeza de la p alabra d enotaba hono r. Las visi tas constituían el eje central d e la activa vida de salón burguesa: eran obligación inel udible de aqu el que q uisiera r espetar el comportamiento cortés en socieda d y e l hec ho de ser visi tado se percibía en la época como un signo de preeminencia so cial. Por supuesto, el bur gués debía c onocer el ceremonial de visitas: con qué frecuencia, durante cuánto tiempo, en qué franja horaria, con qué finalidad, con qué atuendo y cómo comportarse durante la estanc i a; del mismo modo, los anfitriones debían dominar el c eremonial de las visitas, la etiqueta del comedor y el arte cisoria. El intercambio epistolar era otra de las obligac iones incuestionables ; era considerada n ecesaria gene ralmente, para establecer o reforzar lazos d e afectividad y/ o para mostrar r espeto, según la oc asión, y , además, en cualquier cas o, el uso de la lengua debía ser cuidado y apropiado en función del contexto y tono de la carta. La g alantería fue una máxima central en l as normas de comportamiento del burgués y el dominio del arte de la conversación era una cualidad imprescindible, junto con la locuacidad, la elocuencia, la mesura y el criterio juicioso en la opinión. En el imaginario colectivo de la época, al lado del burgués moderno y europeísta d ebía estar la “mujer fina”. Ést a estaba principalmente a sociada al hogar, haciéndose c argo d e toda la actividad doméstica, aunque no sin menoscabo de su lugar y función en l a sociedad de buen tono, que fue p aulatinam ente feminizándose con el transcurso del siglo. La mujer sería quien (1898) de A. Pallar dó; Cortesan ía, higiene, sport: la educación so cial y familiar (1902) de R. Pomés Soler; L’hon neste Homme, ou l’art d e plaire à la court (1 925) por N. Faret; etc. 295 Cruz Valenciano, El surgimiento de la cultura burguesa. Personas, hoga res y ciudades en la España del siglo XIX , 37 41. L AURA T OURI ÑÁN M ORAN DE IRA 116 repre s entase a la familia en sociedad y su pri ncipal r esponsabilidad e n el hog ar s ería la economía doméstica y la gestión del servicio. A ella se le exigía, igual que al hombre, c onocer y practicar las norma s de urbanidad y dist inción y disponer de virtudes sociales y morales pero, además, se e sper aba en ella dulzur a, afabilidad, dec oro y modestia. Estas cuatro últ imas caracter íst icas condicion arían la moda estética y de atuendo de la muj er burguesa, afectando especialmente al uso de joyas -con much a mesura, a excepción de en re cepciones, bailes u óperas- y también al uso de sombreros -que variaba en función del horario de la r epresentación, llegando incluso a provocar una auténtica polémic a social en el teatro por im pedir la visi bilidad de los espectadores-. Las cuatro características femeninas también condicionaban su pose física: la mujer fina d ebía caminar erguida y , en caso d e sentarse , no debí a hac erlo de costado, ni cruza ndo l as piernas, ni apoyando los pies en los barr otes de las sillas; tampoco debía abus ar del uso del aba nico y evi tarían la imagen d e tristeza o d e superioridad; tampoco debía alzar la voz, iniciar conversacio nes o gesticular en exceso; incluso hablar lo menos posible se consideraba cualidad inc rementadora de su modestia y belleza; todo ello entre otr as tantas normas de comportamiento y saber estar. En sociedad, la mujer fina debía dominar los baile s de los dist intos escenarios sociales, así como también ejecut ar el cere mon ial de recepción de visitas en el hogar, a la perf e cción 296 . Además, para la burguesía decimonónica, “el h ogar fue un componente esencial de su identidad”, contenedor de “los elementos más simbólicos del estilo de vida burgués: la familia como factor d e realización individual y soporte del orden colectivo y la vivi enda, con los objetos en ella contenidos, como expresión de su posición social, afirmación de la privacidad y sustento de la nuev a economía capitalista fundamentada en el consumo” 297 . La cultur a del hogar y de la domesticidad fueron componentes fundamentales de modernidad en el siglo XIX. En el caso español, la domesticidad se sustentó en tres elementos fundamentales: 1) el pensamiento religioso, centrado en la idea d e la virtud del mat rimonio con la responsabil idad de la armonía 296 « Una mujer a la mod a», Semana rio P intoresco Españ ol , 25 de septiem bre de 1836 , 201 9 -2210; Pilar Ballarín Do mingo , « La educación de la mu jer españo la en el siglo XIX», Historia d e la Edu cación. 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Personas, hoga res y ciudades en la España del siglo XIX , 103. Capítulo 1. Es tudio biogr áf ico de Marcial del Adal id y Gurrea 117 de la vida doméstica especialmente sob re l a muj er; 2) el c ambio de valo res, surgido con la Ilustración y el Romanticismo, que progr esivamente suplantó la idea de matrimonios de convenienc i a por matri monios por amor como forma de m anifestación de la libertad d el individuo frente a la anterior subordinación a la autoridad patriarcal; y 3) los avances de la técnica y de l a producción industrial, que, en forma de consumo de masas d e tecnología, dotaron de confort e h igiene los hogare s burgueses (viviendas de techos generalmente altos, bien ventiladas e iluminadas; con buenas escaleras de acceso; con cocinas de c arbón, iluminación de gas, agua corriente y desagües; water closet con bañera , retrete y calentador; con som ieres y colchones de lan a, c rin de animal o vegetal; con hornillos, estufas de gas y brase ros …) 298 . En esta línea, la e lección d el domi cilio se c onvirti ó en un r eflejo d e posi ción social, bu ena educación y buen gusto y, en lo que respecta a los interiores, el ideal de vivienda burguesa de mediados de siglo debía presentar simetría, orden, limpieza, comodidad y elegancia; genera lm ente en el piso principal o inmediatos; con servicio; con caballerizas y sitio propio para el coche; con despacho para los esposos y gabinete par a las esposas, con el fin de que pudieran r ecibir sus resp ectivas visitas en ellas; con puertas para cuidar la intimidad de las estancias; también existí a una inclinación en Es paña h acia la d ecoración con antigüedades, preferenteme nt e de est il o francés y con bienes h eredados, pues eran refle jo de abolengo; los pianos y las arpa s eran elementos decorativos comunes en una d e las salas, con un papel activo en el entretenimiento fami liar y social; y la exposición de retratos famil iares o fotograf ías también se convirtió en elemento común de la decoración en los hogares burgueses. Y en cuanto a la ubicación, a mediados de siglo la tendencia de residir en los cascos antiguos de las ciudades cambió hac ia una clara preferencia por las casas de nueva construcción en los ensanche s, que disponían desde un p rimer momento de todos estos avances tecnológicos requeridos por el estilo de vida burgués ya incorporados. Por otra parte, todas las a cciones d e cortesía y etique ta mencionadas tenían el c ometido de ser puestas en práctica en las ‘ e sf eras públicas ’ burguesas; ni más ni menos que aquellas que corre spond en a la sociedad del buen tono. Con la burguesía decimonónica, la alta cultura y las actividades asociadas a l a dist inción social dejaron de s er p atrimonio exclu sivo de la realeza y de la aristocracia. Así, jardines de rec reo, v acaciones en hoteles y balnearios, t ertulias, exposiciones, cafés, teatros , ateneos, exposiciones y museos se c onvirtieron en escenarios de la esfera pública burguesa, pues la inversión en ca pit al cultura l proporcionaba distinción social. ‘ Esfera pública ’ -concepto acuña do por J. H abermas en 1962- alude a una “variedad de espacios que fueron surgiendo a lo largo del siglo XVIII donde indi viduos privados se cons tituyeron en públicos para opinar, cue stionar y c rear nuevas ideas y v alores” 299 . La esfera públi ca no es una 298 Cruz Vale nciano, 105- 8. 299 Obra origin al: Stru kturwandel d er Untersuchu ngen zu ein er Öffentlichk eit Kateg orie der Gesellschaf t bürg erlichen (La transformación estructu ral d e la esfera p ública. Un a investigació n en un a categ oría de la sociedad burguesa, 196 2). Jürgen Habermas, Historia y crítica de la op inión pública: la transformación estructural de la vida pública (Barcelon a: Gus tav o Gili, 198 2), 53 -54; Jesús Cru z Valencian o, «E l p apel de la música en la config uración d e la esfera pública española d urante el siglo XIX. Id eas y pau tas de investigación », Cuadernos de Música Ibero americana 30 (2017): 59. Haberm as acuña el término ‘esfera pública’, per o esto no significa que la diferencia entre lo púb lico y privado son con ceptos ju rídicamen te establecidos desde m ucho antes en la cultura occid ental . Víctor Pérez -Díaz, La esfera pública y la sociedad civil (Mad rid: Tau rus, 1997). La esfera púb lica ( Öffen tlichkeit , en el orig inal alemán ) estaría “co nfigu rada p or aquellos espacios de espontan eidad social libres tanto de las interferen cias estatales co mo d e las reg ulaciones del mercado y de lo s poderosos medios de c om unicación. En estos espacio s d e discusión y deliberación se hace uso público de la razón, conv irtiéndose en un espacio d e libre expresión, participac ión y deliberación ; d e ahí surge la o p inión pública en su fase informal, así como las organ izaciones cív icas y, en g eneral, todo aq u el lo que desde fuer a cu estiona, evalúa [Document text truncated for crawler view.]