Boletín oficial del Centro Gallego, n. 159 (1916)
Full text
T AÑO XII AVELLANEDA (BUENOS AIRES), NOVIEMBRE 15 DE 1916 NÜM. 169 DEL CENTRO GALLE C asa S ocial : A venida O ral . M itre 780 % P UBLICACION MENSUAL DIRECTOR: H. CHANTRERO ttít . c ? xje : jasea veintcíe : PRESIDENTE HONORARIO D. AJMTONIO paredes rey COMISION DIRECTIVA P residente : Don .losé M. Revoredo V ick : S ecretario : P ro : T esorero : P ro : Lino Pérez Higinio Ohantrero R. Almanzor Paredes Guillermo Areán Manuel Ferro B ibliotecario Don Joaquín E. Blanco \ ' O C A L K ' Feliciano M. Cnller . Joaquín E^trach Pedro García Villaverde Basilio Lalín •losé Resua ' SUPLENTES D. Manuel Fuentes Conde, D. Daniel Ro dríguez, D. Antonio Coto, D. José Cam pos, D. Marcelino Lalín y D. Cesáreo Gil. .JURADO D. Isidro Moren, D. Francisco Sotelo, D. Feliciano de Haz Ugarte, D Al fredo Najurieta y D. Bernardino Prieto. SUPLENTES D. Manuel González Garrido, D. Francisco Fariña, D. Silvio M. Peri. COMISION REVISADORA DE CUENTAS D. .José B Blanco, D. Tomás Pórtela, D. Manuel Añón, D. León Ribot D. Amaro Giura SUPLENTES D. Rotilio Moreira, D. Manuel Pérez Martínez, D. Carlos Peluffo
2 B oletín Oficial del C entro O allego - .»* ■ **-> - ‘ iCj *>r?- II f ^ FlIN 1>A DO EK 1905 i Casa Matriz; 445, GANGALLO - Buenos Aires 1 Dirección telegráfica “ CrfALKANK 9 ’ HORAS DE OFICINA: De 10 a. m. a 3 p. m. — SABADOS: de 10 a 12 a. m. ’ Stfl.'URSAEES: ( ‘ i En la Capital (Flores) '5 'i En Avellaneda Calle Rivadavia 7025 „ San Juan 3101 „ Corrientes 3220 „ Entre Ríos 200 „ Rivadavia 3860 „ Mitre esq. Chacabuco | Horario Adicional de 4 Va a 6 p. m. para las Sucursales los días hábiles de $ la semana con excepción de Sábados i Capital realizado y Fondo de reserva $ m/n. 17.615 228.66 A BOX 4 POR REROSITOK En cuenta corriente ...................................................... $ m/n. 1 °/ 0 3 » 4 5 » » » » » ¡f i i l | A plazo fijo de 60 días | „ „ ,! „ 9o | „ „ n 1 5 180 „ Í A mayor plazo convencional | En caja de Ahorros después de 60 días, desde $ 10 c| I hasta 20.000 4 » i EFKCTÚA TODA CLASE DE OPERACIONES BANCA RIAS i ______ __ _____ I | Vende giros y expide cartas de crédito sobre todos los puntos de España, ^ Francia. Italia Inglaterra y demás ciudades de Europa. ^ Se encarga de la compra y venta de títulos, cobranza de cupones, divideudos y Administración de Propiedades. F jiiík Pomiró GERENTE
B oletí n O ficial del C entro G allego ______________________ EL XVII rmiVERSORIO SOCIOL SU BRILLANTE CONMEMORACIÓN El Centro Gallego ha celebrado el 22 de octubre por vez primera en el nuevo edificio social el diez y siete aniversar&o de su fundación. Fiesta solemnísima y que alcanzó extraordinario éxito fue el xantar que con tal motivo se celebró en el gran salón de recepciones, convertido al efecto en espléndido comedor, donde se dieron cita más de ¡doscientas personas, que acu dieron entusiastas a testimoniar su acen drado cariño a la Asociación y a estre char más y milis los vínculos fraternales que nos unen a cuantos llevamos en el co razón el recuerdo perdurable de la ma : Antes de la hora fijada para dar prin cipio al xantar el local social hallábanse concurridísimo, como en los días de sus mejores fiestas. ,, .. Las lujosas dependencias del esplendi do edificio eran recorridas por una gran cantidad de personas, entre las que figu raban muchas venidas ex profeso de la capital, y de todos los labios salían pa labras de caluroso elogio para la magna obra realizada por la culta y laboriosa colectividad gallega de la ciudad de Ave llaneda, que en un tiempo relativamente corto, con patriótico, y perseverante esfuerdre patria ; haciendo, a la par, una vibran te y elocuente manifestación de confrater nidad hispano-argentina. Y tal fué el entusiasmo que entre nues tros asociados y amigos suscitó el simpá tico acto con que celebramos el aniversa rio de nuestra fundación, que a última hora hubo que cerrar la lista de solicitan tes ante la imposibilidad de poder satisfa cer la enorme demanda de tarjetas, por la absoluta falta de tiempo y haberse ya cu bierto con exceso el numero de asistentes calculados. zo, logró triunfar en una de las más gran des, hermosas y altruistas empresas colec tivas ; y, lo 'que es más, identificar con sus ideales a los hijos del noble pueblo aigentino. Desde las primeras horas de la' mañana la C. D. en pleno se encontraba en, iel local social cuidando que inada faltase para el mejor éxito de la fiesta y, a la vez, haciendo los honores de la casa, y reci biendo a los numerosos invitados que vi nieron de Buenos Aires, trayendo la re-
4 B oletín O ficial del O entro Gallegg % ____ _ jj§ i I pJi elí & JOAQUIN E. BLANCO ESCRIBANO PUBLICO O FI C I ÍV A S AVENIDA MITRE 284 A relia ihm I ü AVENIDA DE MAYO 695 ISueuoN AireN % I I I ^ ^ ^ . ..................... I AVELLANEDA I . 1?1 . \ H J B V I V I V i 8 V \ ) t íl BUENOS AIRES ^ zJ I AV. MITRE 284 % Si - S W-. -^Wí^ .^; F. M. CULLER y Cía. LAVALLE 1344 Remates, comisiones, hipotecas, cobro de cuentas, tramitación y arreglos v~e testamentarías y toda clase de asuntos judiciales. La sección judicial está a cargo del Sr. FELICIANO M CULLER pa trocinada por el Abogado I)r. Héctor Lafaille. ’ ¿jj CONSULTAS GRATIS para los Socios del Centro Gallego I S ]£ i f Vi íft M a l I % 5 Sí 5Í i LA UNION INDUSTRIAL *2Hl Marca de Fábrica de SAX í A 4& FARIÑA Premiada en la gran exposición internacional de trabajo, agricultura, industria, alimentación é higiene, celebrada en Milán con implora I>R HONOR, crüz al HÉlCiTO Y REHALLA HE ORO. F A B K I C A B> E J A B O \ Velas Esteáricas, Económicas, Imitación y Baño, Grasa y Sebo Aceites para máquinas, Oleo Palmitina, Margarina y Reforme. Encritorio y Ventos: BARTOLOME MITRE 1302 ESQ. TALCA H VANO E l'nión Telef. 904, Libertad «oop. Telef. 28, Ventral Kstableciiniento Industrial: CALLE PAVÓN 104» al «O AVELLANEDA Vnión Telef. 41«, Barriten^ m fe i £ t .i J£ t £ t 1 fe I fe
B oletín O ficial del C entro G allego presentación de la prensa y de las aso ciaciones hermanas. Entre ellos se encontraba el presidente (el «Club Español», doctor Ramiro Pico Bordoy ; los señores Juan G. Molina, Lau reano Aller y Saladillo Aranda, presiden te, vice y secretario, respectivamente, del «Centro Gallego»; don Guillermo Gonzá lez, presidente de la sociedad «Hijos de Lalín»; el señor José Alvarez Saavedra y don Domingo Sotelo, miembros de socie dad hispano-argentina «Pro-Valle Minar»; el representante de «El Diario Español»; el señor Fortunato Cruces, director de «Nova Galicia» : don Francisco Limeses y el señor Gerardo Tarela, presidente y secretario, respectivamente, de la socie dad «Hijos de Cesures»; representantes del «Orfeón Español», etc., etc. Muchos asociados que residen fuera de la ciudad enviaron afectuosas adhesiones, lo mismo que los centros hermanos. Entre estos últimos se encuentra el de Monte video, del que recibimos una entusiasta felicitación. A las doce en punto dió comienzo el xa ntar. En el amplio salón lucían sus colores tres grandes banderas de España, la Ar gentina y Galicia. La mesa, dispuesta en forma de una doble T, hallábase adornada con guías y ramos de flores. En uno de los costados del salón la rondalla Us and i zaga, que dirigen los no tables bandurristas señores N. Patrián, L. Gastón y J. Beltrán, dejaba oir las más bellas piezas de su repertorio. Mientras tanto los comensales hacían gala de su buen humor y que celebraban las excelencias del clásico menú. Las alabanzas a las diferentes comisio nes que durante los diez y siete años de existencia rigieron los destinos de la insti tución eran constantes y unánimes; ha ciéndose extensivos a aquellos compatrio tas que en los primeros tiempos lucharon bravamente por el engrandecimiento social y que hoy veían premiados sus esfuerzos. Nuestro presidente honorario don An tonio Paredes Rey y vicepresidente señor Lino Pérez que, como socios fundadores, son el número uno y dos, respectivamente, y nuestro entusiasta y querido presidente titular don José María Revoredo, recibie ron los plácemes de todos los comensales. cuyos elogiosos conceptos abarcaban, tam bién, a los demás miembros de la actual comisión directiva. Ni un solo instante decayó la anima ción. Antes, ¡por el contrario, a medida que los minutos transcurrían, iba en aumento. El espíritu sentíase dulcemente impre sionado en aquel ambiente de cultura, ale gría y confraternidad, donde se evocaban tantos tiernos recuerdos de la patria le jana y se vislumbraban días sin par ven turosos. Si el cronista quisiera reflejar en estas líneas todas las gratas impresiones recogi das durante tan magnifícente fiesta sería menester escribir un libro. Llegada la hora de los brindis, en me dio de una estruendosa ovación, levantóse a hablar el Sr. Antonio Paredes Rey, que pronunció el hermoso discurso siguiente: «Mis queridos amigos: No voy a pronunciar un discurso porque, ni soy orador, ni me considero facultado para ha blar de la fecha memorable que hoy festejamos. Bien sabéis, que hablar del Centro Gallego, con el que me encuentro tan íntimamente identifi cado, importaría hablar de mí mismo. Pero sí. atendiendo al pedido que me hace la H. Comisión Directiva por intermedio de nues tro querido Presidente y entusiasta compatrio ta don José M. Revoredo, voy a dirigiros unas palabras que me sugieren del momento, y si ellas no satisfacen vuestros legítimos deseos, os pido desde ya me disculpéis. Queridos amigos; mil veces se ha dicho y está, en la conciencia de propios y extraños, que es ta Asociación ha nacido y desarrollado su acción en cuna humilde, sin más calor que el del pa triotismo que le han prestado unos cuantos hom bres de buena voluntad, honestos, cultos, aman tes de su patria nativa y de esta gloriosa na ción donde residimos y en la que jamás nos hemos considerado extranjeros. Hoy señores, cumple 17 años de laboriosa exis tencia el Centro Gallego cuya fecha conmemo ramos en esta nueva casa; en este palacio, tem plo levantado con el esfuerzo de todos a nues tra patria ausente, en el que nos congregamos con el corazón . henchido de alegría para vene rar su nombre y estrechar, cada vez más, los vínculos, de la noble y generosa raza hispano-ar gentina. La labor realizada desde el 22 de octubre de 1899, fecha de su fundación, ha sido proficua, llegando con las ideas de unos y el esfuerzo de todos a la realización de este verdadero pro digio que está a la vista y que, por más que algunos mal intencionados que pretenden pasar por patriotas (bien los conocéis) se esfuercen en ocultarlo para desvirtuar nuestra obra, no lo conseguirán jamás porque nuestra grandeza tie ne una existencia real y positiva. Pero señores; si nuestra labor material tiene grande importancia, mucho mayor es la parte moral, en lo que se refiere a la marcha y rea lización de nuestra obra colectiva.
B oletín O ficial del C entro (G allego Fábrica á vapor de Velas de Estearina -- --- ------------- DE ____________ JOSE MOR,ASÍ 190 liijí» y Hno. Marcas Registradas: “ El Cóndor ” , “ Media Luna ” y ' ‘ Morando ” — Oleo Margarina, jabón “Morando ” : : Grasa y Aceite para Máquinas : : ESCR ITOR IO GENERA LENBUENOS AIRES iefc>E> - <n/\ txtc ^ /x r t . <-> _ isso FABRICAREN avellaned a — Calle I 3 -ANT" o IV ea4= ai eso Depósito: ü. Telef. 8, Libertad - Coop. Telef. 1415, Central -- Fábrica: Unión Telefónica 47, Barracas -- La Edificadora de Avellaneda Sociedad anónima — Gral. MITRE 27 Banco de préstamos hipotecarios y para construcciones á largos plazos pagaderos en cuotas mensuales. Capital autorizado $ 1.000.003 - Capital realizado $ 673.252 Abre cuentas corrientes y recibe depósitos en Caja de Ahorros. Abona anual hasta nuevo aviso: En cuenta corriente, á la vista I o| 0 -En caja de ahorros después de 60 días Solo
B oletín O ficial del C entro O allego Nada hay para mí más grandioso y digno de aplauso en el Centro Gallego que la política tan elocuente y patrióticamente observada por todas las comisiones designadas para dirigir los desti nos de la colectividad; política de acercamiento con los hijos de las diferentes regiones de Es paña, y con los argentinos vinculándose con la zos indestructibles de un amor perdurable y, de cariñosos afectos y confraternidad, con los hi jos de otras nacionalidades que con nosotros com parten la vecindad en esta progresista y culta ciudad de Avellaneda, los que siempre y en to dos los actos sociales nos han dado múltiples pruebas de admiración y a las que el Centro Gallego ha respondido con los afectos y cortesías más sinceros. Esta, señores, es la política de paz, de con cordia y de fraternidad que los pueblos cosmo politas, como el nuestro, necesitan, para el des arrollo de su mayor progreso y cultura. Y es por esto, que el Centro Gallego ha vivido y vive en la más perfecta armonía con todas las asociaciones radicadas en esta ciudad cualesquie ra que sean sus miras y propósitos siempre que estén encuadradas en la moral y las bue nas costumbres. Pero, queridos amigos: ¿A qué hacernos eco de lo pasado en esta simpática fiesta? Entiendo, señores, que nuestro patriotismo y nuestra labor, tantas veces demostrada, estriba hoy en pensar en lo venidero; nuestra preocu pación, debe concretarse a sanear los compro misos contraídos y terminar la obra que con sidero incompleta. Levantar en este edificio un tercer piso con grandes salones y ascensores, pa ra la exposición de productos gallegos; estable cer la Caja de Ahorros; el Seguro de Vida; un Fondo de Previsión para las viudas e hijos huérfanos de nuestros asociados; la Cámara de Trabajo; la Oficina de Informes a nuestros emi grantes y tantas otras cosas que creo indispen sable realizar para que nuestra obra sea digna de españoles y argentinos y que nuestra amada Suevia desde lontananza bendiga el nombre de sus hijos emigrados y de sus descendientes radi cados en esta patria de nuestros más caros afec tos por la generosa hospitalidad que nos brinda. Así señores, entiendo yo el patriotismo. Segu ramente oue no alcanzaré a ver realizados nues tros bellos ideales, porque, señores, la nieve de los 60 inviernos transcurridos, van minando el hilo de mi existencia; pero tengo fe ciega en esta pléyade de entusiastas jóvenes, nuestros des cendientes, nacidos en esta gran patria argenti na, que recordarán, siempre con cariño y excel so patriotismo, la patria de sus antecesores y que, unidos con las nuevas generaciones galle gas que vendrán a reemplazarnos harán del Cen tro Gallego de Avellaneda la más grande, la más -útil y la más culta Asociación de Sud América. No hablemos pues, de lo pasado; conservemos su recuerdo como una reliquia sagrada; sigamos con fe inquebrantable el camino trazado y mar chemos todos unidos y compactos por la ruta de nuestros bellos ideales hasta alcanzar el triun fo decisivo, para que los hijos de España ocupen una vez más en esta tierra americana, prolonga ción espiritual de nuestra patria el lugar que le corresponde como miembro de una misma fa milia por su origen, la tradición, el dioma, la caballerosidad e hidalguía que es el más noble y preciado blasón heredado por la familia ame ricana de la raza hispana. Y ahora queridos amigos para terminar. Veo complacido la animación y febril entusiasmo de todos los que han venido a compartir de estos momentos de alegría y fraternal ágape, lamen tando que circunstancias especiales nos hayan privado de la presencia de varios antiguos ami gos y meritísimos consocios que han disculpa do su inasistencia oportunamente. Entiendo, queridos amigos, que es aquí, en es tos momentos, donde se vinculan los afectos que dan calor a la vida colectiva para el desarrollo de las grandes iniciativas, y es por ello, que in vito a la H. Comisión Directiva para que con frecuencia organice fiestas análogas, las que, aún cuando no tengan la virtud de conmemorar una fecha o hecho histórico, tendrán, cuando menos, el mérito indiscutible de congregarnos a pasar horas de recreo útil y de gratísimas expansio nes, conservando en nuestros corazones el re cuerdo del terruño de nuestros amores, el afecto a la amistad y a las acciones nobles y el cariño a esta casa de nuestras más caras simpatías. Os invito, señores, a levantar la copa para brindar por la paz y felicidad de la Nación Ar gentina y España, por Galicia y por la realiza ción de nuestros propósitos. A todos los presentes: salud y buen prove cho. » Al terminar su elocuente discurso nues tro presidente honorario todos los concu rrentes prorrumpieron en grandes aplau sos y lo felicitaron efusivamente. Pidieron, luego, los comensales que hi ciera uso de la palabra el doctor Ramiro Pico Bordoy ; quien, interrumpido por con tinuos aplausos, dijo: «Señor Presidente; Señores: Como Presidente del Club Español, me levanto a agradecer vuestra gentil invitación a este es pléndido almuerzo, que me ha proporcionado el inmenso placer de traer a mi memoria los re cuerdos lejanos de mi juventud; pues, si bien en Galicia no he aprendido a balbucear mis primeras palabras, he aprendido a emitirlas en el tono dulce y suave de vuestro dialecto; allí fué donde sentí por vez primera la emoción de lo bello, al contemplar los hermosos panoramas de su naturaleza; y, en sus verdes praderas, cu biertas de flores, aspiré los más variados y de licados perfumes que embriagaron mi espíritu; allí, en sus agrestes montes, y en sus monta ñas exuberantes de vegetación, he correteado día y noche y en ellas ha repercutido el eco de mis canciones alegres en los días de jolgorio; y en sus valles, echado sobre su abundante y olorosa hierba, que me servía de mullido lecho, he dejado volar a mi imaginación que fantasea ba a su albedrío sobre tierras desconocidas e ignoradas; allí he contemplado estupendas pues tas de sol, dignas de ser trasladadas a lienzo por un Velázquez o un Murillo: allí, en los sofo cantes días de estío, he apagado mi sed, rodi lla en tierra, en las aguas puras y cristalinas de sus fontanas y arroyuelos; y en la linfa plateada, de sus espléndidas rías, he refrescado mis carnes; allí, el tañido suave y lento de las campanas, me indicaban al mediodía la hora de yantar y al atardecer la hora de la oración;
8 B oletín O ficial del Centro G allego y las hermosas y sencillas zagalas del campo me brindaron el amor más puro y desinteresado de la tierra; allí, finalmente, fueron enterrados mis años infantiles, años de candor y pureza, los mejores de la vida, porque no han llegado a saborear el acíbar de los días tristes y som bríos. Yo envidio en vosotros, hijos de Galicia, vues tro amor grande e intenso que sentís por el te rruño, amor tan profundo que, al separaros de él, produce en unos la morriña o la nostalgia, y, en otros, un lento morir, víctima de ese amor; yo sólo sé deciros que en mis días tristes y sombríos el bálsamo que les endulza es la abs tracción absoluta de todo lo que me rodea y la concentración de mi pensamiento allende los mares, en la aldea donde nací, pasando, en ese momento, ante mis ojos, como vistas cine matográficas los días alegres vividos, rodeado de los íntimos de la familia. No ambiciono riquezas, ni gloria, sólo sí am biciono que el Hacedor me conceda en el ins tante de la muerte un momento lúcido, para de dicar mi íntimo pensamiento a España y otro, de cariño y agradecimiento, a la República Argenti na, cuna de mis hijos. Brindo, señor Presidente, por la prosperidad de este Centro y porque en él reine siempre la unión, base de todo progreso y de toda acción. Pie dicho.» Los elocuentísimos párrafos del distin guido compatriota fueron premiados al final con una entusiasta ovación. Siguióle en el uso de la palabra, ante el insistente pedido de la concurrencia, nuestro apreciado consocio y amigo señor Fortunato Cruces. He aquí sus elocuentes y patrióticas palabras : « Señores: Es de justicia cantar himnos elogiosos al Cen tro Gallego de Avellaneda. Todos los corazones que conozcan su leyenda, esa labor activísima y honesta, patriótica, en tusiasta y firme de sus hombres de gobierno y de sus socios constantes, todos esos corazo nes repito, no pueden por menos que electri zarse de verdadera alegría, de sublime admira ción, ante la magna obra de esta sociedad ga laica, astro terrenal proveedor de cultura, de prestigio, de apoyo y de confraternidad, nacida en la industrial y populosa Avellaneda, para glo ria de España y de Galicia, para satisfacción de esta noble Patria argentina y para orgullo de nuestra colonia en general y en especial de los afiliados que respiran aromas de hermandad bajo la bóveda de esta suntuosa casa. Es una leyenda «plus ultra» la vida de este Centro Gallego en los 17 años que ahora cum ple de su fundación. Es la entidad social mejor acreedora a la palma de oro que nuestro gobierno de España debiera otorgarle, porque el Centro Gallego de Avellaneda la tiene conquistada, palmo a palmo, de sacrificio en sacrificio. Si un general recibe para su pecho el testi monio del arrojo y del triunfo por las bata llas ganadas en pró del honor patrio, con do ble razón, hoy más que nunca, nuestra Patria debe mirar con esmerada atención y premiar las gestiones de estas Instituciones españolas de América, porque representan la salvadora van guardia modernista que viene incubando una pro vechosa evolución en favor de otras grandezas al pueblo hispano: y el respeto y el cariño, más fervorosos y más sinceros, que se le brin dan y que se esparcen desde cortos años atrás, no son paternidad, no son iniciativas, no obede cen a los actos oficiales de nuestros Gobiernos de España y no tienen derecho a vanagloriarse de que ellos sean autores del acercamiento de almas internacionales. A contar de la indepen dencia de estas nuevas naciones, fueron, únicos, los emigrados españoles los que tomaron sobre sí la santa tarea de suavizar conceptos y pa siones, de adquirir afectuosidades, de obtener ado ración a la Madre Patria, de hacer conocer la honradez, el trabajo, la industria, el comercio, las artes, la riqueza de nuestro suelo, la histo ria sin errores; y paulatinamente se creó la co munidad de intereses y de familia, hasta conso lidarse la amistad pura, inquebrantable, que hoy liga a los argentinos y españoles. Y la princi pal parte de ese altruista apostolado, cúpole en suerte a los hijos de Galicia, que han llenado la alta misión dentro de un orden tan plausi ble y perfecto que España está obligada a no retardar el reconocimiento de tanto mérito, em pezando por premiar al Centro Gallego de Ave llaneda, cual si fuera un general que retorna de la lucha trayendo el pendón indemne de toda adversidad. Un vigués ha sido el que allá por los años 189S y 1899, dió el primer toque de «alarma», asomándose a los galicianos habitantes en Avella neda. Es decir, les dió el aviso previo de algo beneficioso a ellos y a Galicia, sembrando asf el calor para una juutanza de conterráneos. Y el «santo y seña» era tan bello, tan atrayente y tan dulce, que creó de inmediato el batallón de patriotas, de donde surgió el Centro Galle go de Avellaneda. Vigués fué el alma de la obra. Y esa estrella que con tanto acierto y amor fué guía de la empresa, bendita sea eter namente y benditos mil veces los que le han rodeado en comisiones y los paisanos que le distinguen como padre intelectual y moral, como caballero íntegro y como gallego sin tacha: Don Antonio Paredes Rey. Esa voz de «alarma» que he dicho, ya se ve que no ha sido para instigar a combates gue rreros, sino para plegarse a un Templo, man sión riquísima que nos cobija, en donde las ora ciones mutuas se alzarían al nombre de Santa Galicia, virgen y mártir; oraciones que dulcifi can los pesares de la ausencia; plegarias de armonías, para vida y fuerza pacífica de nues tra España en América. Por eso es digno este Centro Gallego del primer premio «Palma de oro» que debe conceder el gobierno de Madrid en estímulo a las instituciones de esta índole y de esta historia. «Batallón de alarma», se llamó aquel que or ganizaron en Vigo en 1809, el Abad de Valla dares y don Cayetano de Limia, el cual dió el primer martillazo de fuego patrio que resonó en todas nuestras regiones ibéricas para casti gar la invasión napoleónica. Y toques de «alar ma» fueron los de Velasco a los marinos es pañoles que dirigía el 22 de octubre de 1702»
B oletín O ficial del C entro G allego 9 para hacer hundir sus buques frente al castillo de Rande, en Vigo, y no caer en las redes de los ingleses. Y avisos de «alarma» fueron los de María Pi ta, en Coruña, y fueron tantísimos otros episo dios gloriosos que enseña el memorial de Es paña, por sus derechos y libertades. Y del mismo modo, mirando los acontecimien tos bajo distinto orden de cosas, las almas emi gradas, están siempre en «alerta», no olvidan el terruño, laboran por su fama en el extranje ro, adoran permanentes a la Patria, y merecen el premio cual ejército vencedor. Pecha memorable es la que hoy registran las actas solemnes del Centro Gallego de Avella neda. En ellas van grabándose, año tras año, los nombres de cuantos contribuyen al brillante apo geo colectivo, desde los socios que aportan un peso sacado del sudor en las fábricas, en el comercio y en el campo, hasta los profesiona les desahogados que aportan mayor óbolo. Aquí no hay distingos: se abrazan en esta Iglesia galiciana el pobre y el rico, y es más hermoso el abrazo, más loable la acción que se desarro lla porque en él están incluidos una legión im portante de hijos del país. Y así vemos desfi lar sostenedores de la casa regional, de la obra de confraternidad, apellidos de Najurieta y Revoredo; los Paredes y Blanco; Peluffo y Sote lo; Lalin, Prieto, Ferro, Estrach, Arean, Chantrero, Culler, Pérez y enorme cifra que sería exten so citar. Tiene el Centro Gallego de Avellaneda antece dentes privilegiados. Romerías de imborrable re cordación, En sus salones la constante visión de nuestras glorias regionales, las celebridades de las letras y del arte y lo típico en sus fiestas, como lo proclama el menú de este suntuoso «Xantar» escrito en nuestro querido idioma ga llego, mientras que los «menús» del Hotel de la Toja, ante su enorme y buena clientela gallega, se los presenta confeccionados en francés, cosa increíble y censurable. Bien escoltado se encuentra el altar de Ga licia, por los ausentes en América; muy bien respetado el cáliz de nuestras más profundas ve neraciones, por el Centro Gallego de Avellaneda; las raíces del árbol regional; la Piedra de Ar- <cade que reposa en los cimientos de esta casapalacio social. Señores: por la victoria de este Centro; por el Directorio que hoy le rige; y por la corona natural de canas blancas de su Presidente Homorario señor Paredes Rey,' que Dios conserve en larga época... ; Brinda «Nova Galicia»! Al finalizar su bello discurso el señor Cruces renováronse los clamorosos aplau sos de la concurrencia. A continuación se levantó el buen con socio señor Gandolfo ; quien tuvo concep tuosas frases para ensalzar la constante labor del señor Paredes Rey, cuyo retrato, dijo, debía ser colocado en el gran salón de recepciones, el entusiasmo de don'José María Revoredo y el celo de los demásl miembros de la C. D., haciendo resaltar, finalmente, la magna importancia del Cen tro Gallego, por cuyo progreso brindaba. Las palabras del señor Gandolfo fueron oídas con viva complacencia y muy aplau didas. El apreciable miembro de la C. D. se ñor Pedro García Villaverde, pronunció, también, sentidas palabras, agradeciendo la cooperación que todos habían prestado para lograr tan brillante éxito en la con memoración de nuestro aniversario, pi diéndoles que jamás olvidaran los inte reses del Centro Gallego. El señor García Villaverde recibió mu chos aplausos al terminar. Una nota altamente simpática la dio el conocido escritor señor Avelino Veloso, que, apremiado por los comensales, se ex presó en gallego y en los siguientes tér minos: « Siñores comensales: Cada vez que teño a honra de verm ’ entre xente que nacéu ou ten curazón pra querer a nosa térra, o meu espritu sente un gozo intenso e o curazón éncheseme de sentementos qu ’ eu non poido ex presar como quixera. Eiquí n-esta reuneón d ’ homes calcados n-as leu das qu ’ os fillos de Galicia levan sempre pol-o mundo adiante, alcóntrome cheo d ’ entuseasmo e fervor por dar as miñas palabras o lume que de ben ter tod'as palabras que veñen os labres d ’ o fondo mesmo d ’ a sjnceridá, e quixera recoller todal-as forzas d ’ o meu escuro entendemento, pra poder por n-esta mesa a ofrenda de lus qu ’ as amistades y-os cariños todos me deron. Verm ’ eiquí, baixo d ’ este techo que honr ’ a miña térra como ley de cariño, e honr ’ o mesmo tempo a todol-os gallegos qu ’ o levantaron significa pra min comulgar n-as idealidades d ’ os hirmans de Barracas que tanto fixeron e tanto tan pol-o ben d ’ a terriña, significa axudar a erguer n-o médeo d ’ os tempos dificiles que corren ese gran menumento d ’ hermandá entre gallegos e criollos, esa hermandá de ideas e sentimentos que ha de fa cer d ’ a vella naceón española nuha moza garrida e feiticeira por ley d ’ o acercamento d ’ a sangue d ’ os seus fillos. Este aniversáreo, pois, ten un sinificado dobre pra nos, porque o levantarse esta casa d ’ os galle gos, n-este curruncho d ’ Améreca, non pensaron os seus fundadores que iba a chegar un día en que baixo d ’ o seu techo habían de cobixarse en hermandá entuseasta, os fillos d ’ a gran naceón Argentina o lado d ’ os emigrados fillos de Galicia, unidos en comunidá de intereses morales e idea les pra ir formando como xa dixen ese menumento q ’ unha vez rematado ha de ser unha grórea pra nosa raza e un compás, aberto car ’ o ceo pra nosa querida pátrea. A voluntá de todos cantos puxeron as mans, n-esta obra, a entereza d ’ os seus proposites, o entuseasmo d ’ as suas almas, xa teñen o seu ga lardón merecido n ’ este homenaxe que salta d ’ a celebraceón d ’ o aniversáreo d ’ a fundaceón d ’ esta casa como por ley natural se desprende o fío de auga d ’ as neves eternas d ’ as montanas altas. Basta votar unha ollada o derredor d ’ esta me
B oletín O ficial del C entro Ga llego 1(5 más alto timbre de guerrera gloria : el de la reconquista de Galicia dominada por los franceses. El Abad de Valladares y don Cayetano de Limia organizan, con partidas de guerrilleros, los dos famosos batallones de Alarma, y el 1 5 de marzo, con don Pablo Morillo, capitán que más tarde había de llegar a general y conde de Cartagena, sitian Vigo y lo toman, pese al esfuerzo del general Chalet, que tiene que rendir armas ante los campesinos ga llegos, soldados de la víspera. Y en Vigo se organiza la división que se cubre de gloria en Puente Sampayo, derrotando al fanfarrón Ney... Vigo está llamado a envidiables gran dezas, por el carácter de sus naturales: encarnación del amor al trabajo y de la dignidad. Repasad su breve historia: es la ciu dad que vive contra todo hado adverso, a pesar de todo y de todos. Drake la redujo a escombros... y re surgió.. . Los portugueses, en 1635, asolaron sus contornos, pero no pudieron tomar la ciu dad ... Lord Cobham, bajo Felipe V, la toma... Y cuando los extraños la dejan en paz, los propios la vejan. Habíase ganado la capitalidad, y daba Vigo el nombre a la provincia desde 1812. En pago a su leal tad y a su amor patrio, en 1833 se le quita y se le da a Pontevedra... Y, a pesar de todo, Vigo prospera, se engrandece cada año más. .. Y es que los pueblos, como los hombres, que quieren vivir, que quieren elevarse, viven y se( ele van. El dios del mundo es la Voluntad... La ciudad fiel, leal y valerosa... Tim bre bien ganado... Fiel siempre a Espa ña, viviendo de su propio esfuerzo, sin por diosear a la meseta central, como hacen otras urbes, que, presumiendo de más po derosas, demuestran todos los días me nos fortaleza. Hay quien teme el peligro inglés... Es posible, cuando Galicia no exista y Vigo no sea la ciudad valerosa. La ciudad valerosa para defender su dignidad, ofendida antes; hoy... Hoy, la ciudad valerosa para emprender grandes negocios que la engrandezcan ; valerosa para ilustrar su blasón, sus dos ramas de olivo, símbolo de Paz, madre del Trabajo, creador de castillos de oro, como la gue rra los hunde. X. NOTAS TEATRALES LA PROXIMA FIESTA SOCIAL La C. D. en su deseo de proporcionar a los asociados momentos de alegre y cul to recreo, acordó celebrar el día 9 del próximo mes de diciembre una gran fun ción de gala, seguida de baile. Las obras teatrales que el cuadro social pondrá en escena serán elegidas entre las que más éxito alcanzaron, y en su ensayo y presentación no se ha de omitir detalle ni gasto alguno para que resulten del más completo agrado de los asistentes. La C. D. espera, dado el entusiasmo de los asociados, que todos han de coo perar a que la próxima fiesta adquiera el mayor esplendor. LA VELADA ULTIMA La gran función de gala que se cele bró el día 1 1 del corriente en nuestro local social, llevó al teatro una numerosa y se lecta concurrencia que aplaudió repetidas veces a los jóvenes aficionados que com ponen el cuadro escénico «Rogelio Juá rez», encargados de interpretar las bonitas obras «La casa de Ouirós» y «Susto tras susto» ; en el desempeño de cuyos papeles estuvieron notables, distinguiéndose to dos por igual. Contribuyó al mejor éxito de la velada el espléndido decorado y el lujo y propie dad de la mise en scene. Una afinada orquesta amenizó, los entre actos con selectos números de música. El cuadro teatral «Rogelio Juárez» me rece un justiciero aplauso por las notables obras que está llevando a escena y por la impecable forma en que las representa. “ LAS TRES HERMANAS ” Con este título, nuestro distinguido ami go, el joven literato señor Ignacio Cruces, ha escrito un hermoso apropósito en verso para que sea estrenado por nuestro cua dro teatral. La interesante obrita del señor Cruces es ensayada con todo cariño por la di rección escénica y muy en breve será re presentada.
B oletín O ficial del C entro G allego 17 LIBR05 DONADOS Por don José M. Serrano (Montevideo): «Sátiras e Ironías», i tomo, por Juan Antonio Zubillaga. «Semblanzas Históricas», i tomo, por Leogardo Miguel Torterolo. «Historia de los Charrúas», i tomo, por Oreste Araujo. «Arriel», i tomo, por J. Enrique Rodó. «Vidas y Obras», i tomo, por Amadeo Aliñada. Guía del Forastero en Montevideo. ECOS SOCIALES Los carnets. — Desde el día 15 del co rriente se encuentran a disposición de los señores asociados los carnets de identifi cación, cuya utilidad y ventajas son bien notorias. Sería conveniente que los señores aso ciados se munieran de ellos lo antes po sible, a fin de dejar terminado el nuevo Registro. Los carnets pueden pasar a recogerse todos los días de 8 a 12 p. m. en la Secretaría social. CENTRO GALLEGO DE BUENOS AIRES Esta importantísima asociación herma na en la última asamblea celebrada nom bró su nueva C. D. para el actual ejercicio en la siguiente forma: Presidente, Juan G. Molina; vice, Lau reano Aller; tesorero, Sixto Cid; pro, Juan López; contador, Miguel Crego ; sub, José B. Fernández; secretario, Saladillo Aráñ ela; pro, Constante Sestelo ; bibliotecario, LuisLópez Páez; vocales: Francisco Mi randa, Manuel Tari oira, Ramón M. Cas tro, JoséM. Alvarez, Amadeo Miranda y M. Castro Fernández. Comisión sindical, José Pórtela William, Francisco Miguéns Rey y Francisco Mar tínez. Consejo de apelaciones, Laureano Alon so Pérez, Ricardo Alonso Salgado, Gui llermo Sotelo, Ignacio Miguéns, Roque Ferreiro, Fernando Lorenzo Rico, Manuel A. Bares, Casimiro Gómez, Bernardo Ro dríguez, Manuel Agromayor y Gumersin do Busto. Con las personas nombradas es la me jor garantía del éxito de la nueva C. D., que a buen seguro ha de llevar a la so ciedad que dirige por el camino del ma yor progreso, acrecentando más y más la justa fama de que ya disfruta. ANDREA CASTRO DE FERRO — A la avanzada edad de 88 años, y a pe sar de los prolijos cuidados de sus deu dos y los auxilios de la ciencia ha falle cido el día 19 de octubre esta respetablie señora que por sus excepcionales elotes de bondad, durante el largo transcurso de su vida ejemplar y virtuosa, habíase con quistado el cariño y el respeto de las nu merosas personas que se honraban con su amistad. El sepelio de sus restos se llevó a cabo el día 20, constituyendo una elocuente y sentida manifestación de duelo. A su respetable esposo don José Ferro, hondamente afectado por la desaparición de su amada compañera, y a nuestro muy querido amigo y miembro de la C. D. señor Manuel Ferro, sobrino de la extinta, enviamos nuestro más sentido pésame. NECROLOGIA — Víctima de cruel dolencia, rebelde a todos los recursos de la ciencia y a los cuidados de la familia, falleció el 17 tle octubre nuestro buen consocio señor Pau lino JNñeiro, dejando en el corazón de cuantos lo trataron y pudieron apreciar las bellas cualidades de su carácter un profundo sentimiento de amargura. Varios miembros de la C. D. concurrie ron al velorio y sepelio de sus restos^ llevando una corona en nombre del Cen tro Gallego, cuya insignia estuvo a me dia asta durante todo el día. A la apreciable familia del extinto acom pañamos en su justo dolor. «EL TRIUNFO» — Este nuevo y ya tan acreditado estable cimientode vinos y aceites que en la Ave nida General Mitre 937 giraba bajo la razón social de nuestro querido amigo y presidente honorario del Centro Gallego, don A. Paredes Rey, acaba de cambiar de firma por hacerse cargo del activo y pasivo su señor hijo nuestro también en tusiasta asociado don Eduardo Paredes.
18 Hoi.ETtN O ficial del C entro G allego La nueva firma, con objeto de ampliar sus negocios y responder debidamente a las exigencias de su numerosa clientela, se lia trasladado al cómodo y espléndido local de la misma Avenida Oral. Mitre 639, esquina Berrutti ; en donde cuenta con un completo surtido de artículos de almacén al por mayor y menor, y espe cialmente de provisiones para familias. El señor Eduardo Paredes, con sus grandes conocimientos y experiencia en los negocios, hará que esta casa sea muy pronto una de las más importantes y acre ditadas de la ciudad de Avellaneda. Así se lo auguramos. MEDALLAS CONMEMORATIVAS — Nuestro querido y entusiasta consocio don Francisco Escotti, ha enviado, para ser distribuidas entre miembros de la ins titución, veinticinco medallas de plata, que recuerdan el fausto día de la inauguración del nuevo edificio social. El Centro Gallego agradece al apreciable consocio su delicado obsequio. ENFERMOS — Delicado nuestro estimado consocio don José Montero Ríos. — Mejorado el señor José S. Vanel. ENLACE — Nuestro buen amigo y consocio señor Ramón Prieto se ha comprometido con la distinguida señorita Nicanora Barrilitti. La boda se celebrará en el próximo mes de diciembre. Sus compañeros del Mercado lo obse quiarán con una comida en el. recreo Niño de la isla Maciel, despidiéndfolo de la vida de soltero. “ NOVA GALICIA ” SU XV ANIVERSARIO El día en que se escriba la historia de nuestra colectividad en la República Ar gentina, será menester acudir a este im portante y querido colega que es el fiel reflejo de la actuación galaica lejos de la patria. «Nova Galicia» lia seguido en todas sus múltiples fases el desenvolvimiento en es tos países de la inteligente y laboriosa co lonia que tan dignamente representa, des de que su obra meritoria se iniciói hasta, nuestros días. Fundada y dirigida por el culto periodista nuestro apreciable amigo y consocio señor Fortunato Cruces, que ha sido siempre un esforzado paladín de la causa gallega, im es de extrañar, enton ces, que ocupe fon lugar preferido en el hogar de todos los compatriotas y que mil afectos sinceros la rodeen, haciendo fervientes votos por su progreso en. el 15.° aniversario de su existencia. A su director, que sabe cuanto lo esti mamos en esta casa, enviamos el más cordial saludo en este día. “ LA UNION ” Este estimado colega de la capital ha entrado en el tercer año de existencia, ro deado de prestigio y afectos,' que es el galardón más noble y preciado de quienes han hecho del periodismo un apostolado de la verdad, ¡de la justicia y de la cultura. Y estas tres virtudes que «La Unión» tie ne como norma de todas sus prédicas son las que la llevaron, en tan corto tiempo de vida, al honroso e importante lugar que ocupa en el periodismo argentino. Reciba el querido colega nuestras más sinceras felicitaciones por sus triunfos y progresos, en su tercer aniversario. ------ )«»( ------ NUEVOS SOCIOS Eloy Gutiérrez, por Guillermo Areán y José Romero. Cupertino González, ídem ídem. Secundino Areán, ídem ídem. Antonio Ayán, por Juan Bugalla y G. Areán. Baldomcro Balín, por los mismos. Manuel Piñeiro Núñez, por Juan y José Gude. Manuel Costa, por Jesús González y D. Tesouro. Amado A. Pesquer, por Joaquín E. Blanco y Eduardo J. Blanco. José Vinagre Pastoriza, por Benito y José Sánchez. José Sampedro, por José y Juan Gude. Oscar Agras, por I. Agras y G. Ortiz. Jesús Mirón, por Eladio Lorenzo y E. Brea.
B oletín O ficial i -< l - C entro Callego 19 Jesús M. García, por Emilio Rodríguez y Santiago Muro. Manuel Amada, por Manuel Meaños y Antonio Lalín. Manuel Muñiz, por Juan Engallo y Ber nardo Paredes. Manuel Valladares, por José Costoya y D. Tesouro. Antonio Villarino, por José Otero y C. .Sitoula. José Pedreira, por Fernando Rodríguez y A. Paredes Rey. Rafael Gayoso, ídem ídem. Manuel Dans, ídem ídem. Aniceto Fernández, por Bernardo y Pe dro García. Severino Tato, por C. Sitoula y David Tesouro. Antonio M. Piñeiro, por los mismos. Andrés Sánchez Becerra, por Benito Sánchez y Ramón Armental. Elíseo Bunzo, por Antonio de la Fuente y C. Sitoula. César Cambre Conchado, por D. Tesouro y José Alberle. Juan A. Montaña, por Eladio Lorenzo y Silvio De Gregorio. Narciso Quintana, por Eladio Lorenzo y C. Sitoula. Emilio Barsochini, por M. Ferro y An tonio R. Penas. José Imperatori, por Silvio De Gregorio y M. da Costa. Manuel P. Valdés, por Eladio Lorenzo y C. Sitoula. Juan Armental, por Ignacio Iglesias y C. Sitoula. José Armental, por los mismos. Luis E. Gravina, por Héctor P. Bado y C. Sitoula. Pedro Tomé, por José M. Revoredo y A. Paredes Rey. Avelino Botana, por José M. Car bailo y C. Sitoula. Evaristo' Iglesias, por José M. Carballo y A. Paredes Rey. Jaime Roca, por Manuel Meaños y A. Paredes Rey. Pedro Rosendo Pañart, por Jesús Castiñeira y C. Sitoula. Pedro Haliaga, por Francisco Dadín y Antonio Paredes Rey. Senén Sanfeliz, por M. Espada y Ra món Linares. José Pérez Naveiro, por Eduardo Pa redes y M. Ferro. NOTAS UTILES PICADURAS DE INSECTOS La estancia en el campo y las excursio nes están expuestas a la visita no muy agradable de animalejos, que suelen cau sar molestias, y contra las cuales hay que prevenirse o corregirlas si son mortificadoras. Los mosquitos producen picaduras que se alivian con friegas dadas ya con una cebolla o una pera frescas en la parte dañada. Para alejar a estos insectos y otros semejantes es bueno perfumarse con unas gotas de esencia de menta. Si acaso se está en la alcoba, póngase éstas en la almohada. También los lavados con agua acidulada con vinagre previenen la. piel contra los insectos ; si ya ésta ha sido atacada, puede mitigarse la irritación pro ducida lavándose con agua melificada, en la proporción de una cucharadita de miel para cada litro de agua, y se emplea en caliente. La harina, aplicada sobre la pi cadura, alivia la comezón y la excitación de la dolencia; lo mismo se consigue ha ciendo espuma espesa de jabón y deján dola secar en el sitio lesionado. Por úl timo, una ligera solución de mentol en al cohol es muy buena en lociones, ya se trate de picaduras de avispas, moscas o rozaduras de ortigas. La manteca de cacao a modo de cosmé tico con un 2 por ciento de cocaína pro cura también alivio frotando la parte las timada. En general, el jugo de perejil es un cal mante, y desde luego, también lo es el cloroformo, así como, el amoníaco. Se aconseja fijarse en la herida, pues como sucede con la avispa, a veces suele quedar en ella el aguijón, y conviene extraerlo. Otras veces es ventajoso succionar la he rida y poner después el remedio. Es la felicidad para el hombre como el tiempo, que apenas llega y le envuelve, cuando ya empieza a irse. — Eduardo Zamacois. Un vicio es como un amor; no hay cosa que no se le sacrifique. — Julio Piquet. Luía bella frase no es sino un bello paisaje interior, reproducido en palabras. — Vargas Vi la.
JUZGADO D E PA Z D E A V E L L A N E D A E S T A D IS T IC A D E L 3er. TR I M E S T R E D E L A Ñ O 1916 20 B oletín O ficial dkl Centro G allego — '-£> cn x i ---- p OI X X lO ~ — I OI oí o ^ O ’ — ^ OI OI X Tx ’-H -r X O! iO CO O O. LO. OI — < OI OI — o co OI O CS lO l'~- — 1 1C X X OI OI X CO -TH OI 1^ co OI I - — I CD ~t — I CO OI ce — I - LO X I - ro _o o <D g o o á ^ s a3 “ 0) rS S S o § .§> Í ¿ g O g g O -XJ o ce OQOOÜ ^ ce O -LJ ■ — CD W S i S-S *"T^ --H cH — « ¡111 -5 r5 EH H co — — LO — CO lO 1^ OI — — X lO OI ^ o I'- OI O L"- OI O. OI O X CO OI O OI CO lO OI lO lO T — i l''*» ICO — H b- -V o c cti _0 en •y .s m ce K -§ o .g ce O <D g oo O en or O 5 ^ 3 O O fe ce N £ ■ ■ -cr O ÍD ■^T CP ~ J s § en - * 3 S^O ■o) en CC * r-H "S % 2 .2 * ce rX ^ i — en rK ^ 03 03 oo ■73 c 0~ ce cr '03 -t-i 03 C 0¡ ^ © ■ — ce o ce '5e o ^ o en O cr •ce ce O ^3 i±r ^ 03 O Q r/3 en' .-0 O O © § o ~g 03 © X! O P-i • rH o 73 c >- llJ' QC CO Lüi Q •jJ X < Lü Q 5 z < 2 _J íf O Í> 4 > X» x ui
B oletín O ficial del C entro G allego AUGUSTO GONZALEZ BESADA 4 sobrecoge cuando el plañido de los cam panarios ve las almas en pena pintadas por los altares, y las cabezas de los santos moviéndose como para contarse algún misterio unas a otras...» Véase la exac titud de la descripción. «Com ’ algún día pol-os corrunchos D'o vasto tempro Vellos e vellas, mentras monean Silban as salves y-os padrenuestros, Y-os arcebispos n ’ os seus sepulcros Reises e reinas con gran sosego C ’ a paz d ’ os mármores tranquilos dormen Mentras no coro cantan os cregos, O órgano lanza tristes cramores Os d'as campanas responden lexos, Y a santa imaxen d ’ o Redentore Parés que suda sangre n ’ ó huerto. ¡ Señor santísimo, ós teus pes canto Tamén d ’ angustia sudado teño 1 Máis s'o pecado castigas sempre, O qu ’ afrixido vay a pedircho Daslle remedio. O sol poniente, pol-as vidreiras D ’ a Soledade, lanza serenos Rayos, que firen descoloridos D'a Groria osánxeles y-o Padre Eterno. Santos e apóstoles, ¡ védeos !, parecen Qu ’ os labios mor en, que falan quedo Os uns c'os outros, e aló naltura D'o ceo a música vai dar comenqo. Pois os groriosos concertadores Tempran risoños os instrumentos. ¿Estarán vivos?, ¿serán de pedia? Aqués sembrantes tan verdadeiros, Aquelas túnicas maravillosas, Aqueles olios de vida cheos ? Vos qu ’ os ñxeches de Dios c ’ axuda D ’ inmortal nome, Mestre Mateo, Xa qu ’ ahí quedadles homildemente Arrodillado, falaime dleso; Máis c'o eses rosos cábelos rizos Santo dos croques, calás... y eu rezo. Aquí está a Groria, mais n ’ aquel lado, N ’ aquela arcada, negrexa o inferno Cas almas tristes d ’ os condanados, Ond'as devoran todo-ios demos. D'alí non podo quitá-los olios, Mitá asombrada, mitá con medo, Qu ’ aqueles todos se me figuran, Os d ’ un delirio, mortaes espeutros. ¡ Cómo me miran esos calabres Y aqueles deños ! ¡ Cómo me miran facendo moecas Dend'as colimas ond ’ os puxeronl ¡ Será mentira, será verdade ! ¡ Santos d ’ o ceo, Saberán eles que son a mesma D aqueles tempos !... Pero xa orfa, pero enlodada, Pero insensibre cal eles mesmos... ¡Cómo me firen!... Voume, sí voume, ¡ Que teño medo ! Mais xa n ’ os vidros d'a grand araña Cai o postreiro Rayo tranquilo qu'ó sol d'a tarde Pousa sereno; E en cada prancha d'a araña hermosa Vivos refrexos, Cintileando comas estelas, Pintan mil cores no chan caen do, E fan qu ’ a tola d'a fantesía, Soñé milagres, finxa portentos. Mais de repente veñen as sombras, Tod ’ é negrura, tod ’ é misterio, Adiós alxofres, e maravillas ... Tras d ’ o Pedroso púxose Febo. Como pantasmas cruzan as naves Silbando salves e padrenuestros ; Vellos e vellas qu ’ a Dios lie piden, El tan só sabe cales remedios; Que cand ’ ó mundo nos deixa, e soyo Cando buscamos con ansia o ceo. Os pes d ’ a Virxe d'a Soledade ‘ De modos anos nos conocemos!... A oración dicen qu ’ antes dicia, Fixen mamoria d ’ os meus sacretos, Para mi madre deixei cariños, Par ’ os meus fillos miles de beixos, Pol-os verdugos d'o meu esprito Recey... e funme, pois tiña medo. No debemos omitir la mención del libro I o . titulado «Vagueaás,» y de entre ellas las que empiezan «Un-ha vez tiven un cravo»: «La negra sombra», que fué puesta; en música por el compositor gallego Mon tes, «Mais vé qu ’ o meu corazón», «¡ A pobriña, qu'está xorda!...» Y como ejemplo de soltura y donaire, la titulada «N ’ é de morte», que a continuación insertamos:
B oletín O ficial del C entro G allego — ¿Xa estás de volta, Rosa d ’ Anido? ¡Eu non coidara verte tan dedo! Y as meigas todas contigo, Rosa, Aló n'a vila seica andiveron, Que de difunto tés a colore Y a vista brava, y o falar seco. — E que de pena, d ’ a térra lonxe Pouquiño a pouco m'iba morrendo, Mais... colorosa me verás logo, Que agora vivo porque te ¡vexo. — ¡Tola de Rosa, c ’ o qu'ela saye!... ¿Inda t'acordas d'aqueles tempos? — ¡S ’ inda m'acordo!... ¿Cóm ’ olvidalos Cando tan soyo sei pensar ideSo? Bebemos xuntos n ’ aquela fonte, Xuntos pousamos n aquel pórtelo, Herba collemos xuntos. no prado, E Íbamos xuntos tomal-o fresco N'o mes d ’ agosto den des que a lúa Branca saia tras d ’ os outeiros. Estas lembranzas, ¡ay!, consumianme, De ti apartada, d ’ a térra lexos... Pero e ti, dime, ¿non t'acordaches E non t ’ acordas de todo aquelo ? — ¿Ti qué me pides, rapaza, cando Desmemoriado son coma un deño? E ademáis, Rosa, direicho todo, Pra que non volvas a pensar n ’ esto: Bebín con outras ¡n ’ aquela fonte, Pousei con outras n aquel pórtelo, ¡ Ay, e con tantas a luz d ’ a lúa N ’ o mes d ’ agosto tomei o fresco!... Dime neniña, sun borne pode Cargar con tantos recordos d ’ estos, E si non debe votalos fora Por que no estorben no pensamento. Quíxente un día, quínente, Rosa, Mais di un ha copra que o amor yo vento Des que fixeron o seu fagido. Vanse, rapaza, como viñeron. ¡E qué lie vamos a facer, Rosa, S ’ aquestasfcousas non ten remedio ! ¡Adiós!, pr ’ Habana domingo embarco, Y aunqu ’ hora chores, non teñas medo, Que mal d'amores n ’ é mal de morte, Y o fin y o cabo pasa c ’ ó tempo. En general, «Follas Novas» es superior a «Cantares gallegos». Tienen éstos la lo zanía de una juventud triste, pero ingenua, y el sabor idílico de la tierra, y aunque parezca extraño, son los «Cantares» las «Follas Novas» de una primavera, y las «Follas Novas» las mustias y doradas de un apacible otoño. En «Cantares gallegos» resplandece la sencillez de un espíritu que, presintiendo las amarguras^ de la vida, pero sin medir isu alcance, se siente fuerte para afrontarlas y, a ratos, las olvida o se burla de ellas y salta juguetón de la pena a la alegría y de la risa al llanto, con esa simpática audacia de la juventud que adivina más que sabe cómo el dolor la resiste huraño 1 ; al paso que en «Follas Novas» se advierte la mayor complejidad de un alma formada en el sufrimiento y desengañada de la vida, que necesitando para exteriorizar sus quejas contra la opre sión y la injusticia, de más robustos acen tos, rompe con toda suerte de convencio nalismos,' y son sus cantos, a un tiempo, caricia para el humilde y látigo para el soberbio, tiernas y dulces quejas o vibran tes amenazas. Tuvo este libro una gran resonancia e inspiró su autora curiosidad primero y admiración después ; flageláronla' sin pie dad los apegados a la tradición por sus atrevimientos, y la saludaron como «pre cursora» los poetas que la entendieron ; que para apreciar bien las exquisiteces de un sentimiento susceptible de expresarse con arte y originalidad a la vez, no basta ser erudito, ni literato, ni gran poeta; es necesario tener aquel grado de esplritua lismo capaz de fundirse en el pensamiento y el sentimiento de quien sabe alcanzar la suprema belleza, precisamente en la rebeldía a todas las trabas y reglas de la métrica preestablecida. Y se operó una vez más singular y ex traordinaria reacción en las gentes. La triste y olvidada cantora del Sar, fué re querida por periódicos y revistas que a porfía se disputaban su retrato, artículos y poesías. No conmovieron tales apremios la rigidez de su convicción, y a un lite rato gallego y condiscípulo mío, Yalcarce Ocampo, que insistía en la demanda, con téstale con estas, memorables palabras : «...Además de no considerarme con los méritos suficientes para tal honor, com prendo que las mujeres que, como yo, no han recibido de la naturaleza espléndidas dotes de hermosura física, están relegadas de poner su fisonomía a la pública obser vación de los lectores de un periódico»; y como insistiera nuevamente, replícale con este sustancioso párrafo, que con elocuen cia más grande que todos los estudios de sus obras, revela la psicología de su alma: «No me fuercen a parar el pensamiento en fruslerías literarias, ni en cosas que con
B oletín O ficial del C entro G allego ellas se relacionen. Llevo en el alma mu chas penas y tristezas a las que me es preciso conceder toda, absolutamente to da mi atención». ¿ Cabe, después de lo que transcripto queda, poner en duda como aquella inspirada y desventurada mujer no vertió su pensamiento por afanes de notoriedad, y sí por necesidades de su espíritu afligido, buscando en la manifes tación de sus amarguras y de las ajenas,, consuelo para unas y otras? Sospechando que su esposo, en los fre cuentes viajes que hacía a Galicia, inten tara recoger alguno de sus retratos para publicarlo en «La Ilustración Española y Americana» que dirigía, procura destruir los todos ; pero no logró, sin. duda su pro pósito, toda vez que en ki edición de sus obras completas se reproduce uno de 1883 (dos años antes de su muerte, muchos, después del comienzo de su cruel dolen cia). ¡ Lamentable error que lega a la pos teridad, con quebranto de su deseo e in dudable injusticia para su memoria, la imagen de un espectro 1 En 1881 se publicó en Lugo «El primer loco», cuento extraño, descripción de un estado de alma y estudio de una pasión. No entra en nuestro propósito hacer el análisis de este libro que, como «El caba llero de las botas azules», «Flavio» y «La hija del mar», revelan las extraordinaria,a( facultades de una mujer que, a un tiem po mismo, poseyó el hondo pensar de un filósofo y el intenso sentir de un gran poeta. En 1884, la Casa editorial de Fe adqui rió la edición del libro «En las orillas del Sar», colección de versos inéditos los unos, ya publicados los otros en periódicos y revistas, escritos todos en lengua caste llana, que Rosalía reunió a toda prisa para procurarse con su impresión medios de atender a sus hijos. En aquellos días for zábale la necesidad, dominando los crueles sufrimientos del cáncer que la corroía, a cultivar materialmente el huerto de su casa de Padrón y a dirigir ella sola la educación e instrucción de sus hijos. Encabeza el libro «En las orillas del Sar», diciendo que sus canciones «Son fáciles y sencillas» y que su ilusión al componerlas, no se ci fraba en mundanas glorias, sino en el de seo de que alguien conservara algunas de ellas en la memoria. No pide admira ción, sino cariño. ¡Siempre mujer 1 Decía que «Cantares gallegos» revela ban la primavera de una vida triste, pero ingenua, y un apacible otoño, «Follas No vas». Quien leyere atentamente «En las orillas del Sar», sentirá en muchos de sus versos el hálito de la tumba, el silencioso e implacable helar del invierno de la vida. Su constante invocación a la muerte, a la soledad, al silencio y al invierno, que llama «mi sombrío y adusto compañero», es el firme y convencido caminar de un alma hacia ' otra vida, llevando el peso abrumador del sentimiento y ansiando la suprema hora de su bien ganada libera ción. Ni un solo instante flaquea su entereza. Su dolor se traduce en ocasiones en im pulsos de rebeldía, de duda y aun de es cepticismo más aparente que real, para resolverse en acentos de conformidad y resignación; y en el arte como en la vida cuando empieza y cuando acaba, jamás hace traición a la delicadeza y a la dul zura de su sexo. De los desengaños por ella sufridos, ofrecen, elocuente muestra aquellos inimi tables versos: «Son los cprazones de algunas criaturas Como los caminos muy transitados. Donde las pisadas de los que ahora llegan Borran las pisadas de los que pasaron: No será posible que dejéis en ellos. De vuestro cariño, recuerdo ni rastro.» No menos hermosa es la titulada «Los tristes», que termina con las siguientes estrofa 3: «Así como el lobo desciende a poblado, Si acaso en la sierra ge ve perseguido, Huyendo del hombre que acosa a los tristes, Buscó entre las fieras el triste un asilo. El sol calentaba su lóbrega cueva, Piadosa velaba su sueño la luna, El árbol salvaje le daba sus frutos, La fuente sus aguas de grata frescura. Bien pronto los rayos del sol se nublaron, La luna entre brumas veló su semblante ; Secóse la fuente y el árbol nególe, Al par que su sombra, sus frutos salvajes. Dejando la sierra buscó en la llanura De otro árbol el fruto, la luz de otro cielo ;
B oletín O ficial del C entro Ga llego Y a uiifrío 1 -profundo de nombre ignorado, Pidisfe 3-guas puras su labio sediento. ¡ Yu en vano !, sin tregua siguióle la noche La;«ed que atormenta, el hambre que mata, ¡ Ya eri yja.no !, que ni árbol, ni cielo, ni río, Le .dieron su fruto, su luz, ni sus aguas. Y en tanto el olvido, la duda y la muerte. Agrandan las sombras que en torno le [cercan, Allá en lontananza la luz de la vida, Hiriendo sus ojos feliz centellea. Dichosos mortales a quien la fortuna Fué siempre propicia.. ¡ Silencio !, ¡ silencio ! Si veis tantos seres que corren buscando Las negras corrientes del hondo Leteo.» Y merecen, finalmente, consignarse los siguientes versos en que pone digno re mate a una bellísima composición sobre las glorias mundanas: «¡Oh gloria!, deidad vana cual todas [las deidades Que en el orgullo humano tienen altar y [asiento, Jamás te rendí culto, jamás mi frente altiva Se inclinó de '.u trono ante el do e' soberbio. En el dintel oscuro de mi pobre morada No espero que detengas el breve alado pie; Porque jamás mi alma te persiguió en [sus sueños, Ni de tu amor voluble quiso gustar la miel. ¡Cuántos te han alcanzado que no te [merecían I Y ¡ cuántos cuyo nombre debiste hacer [eterno, En brazos del olvido más triste y más [profundo Perdidos para siempre duermen el postrer [¡ sueño l No obstante la excelencia y originalidad de este libro no obtuvo el éxito merecido hasta su reimpresión, que hubo de produ cir extrañeza y entusiasmo en los literatos de la generación actual, singularmente en tres de sus representantes, que la estima ron como una precursora de la revolución poética acometida por los poetas nuevos. Lo que éstos realizaron de una manera consciente, deliberada y reflexiva, lo ha bía consumado mucho antes, por intuición genial, la dulce y melancólica Rosalía. Unamuno la considera como el más gran de poeta español de su tiempo ; Azorín afirma no haberse publicado en lengua castellana, durante el siglo XIX, un vo lumen de más espirituales, delicados, en soñadores versos, que «En las orillas del Sar», y Diez Cañedo sostiene que «hay que reconocer que nadie como ella fundió su espíritu en el crisol de la estrofa, jy que de la abundancia de su inspiración nacieron sus extraordinarias adivinaciones métricas. Es verdaderamente lamentable que en las modernas antologías, algunas formadas por literatos insignes, no figuren las poe sías de Rosalía. Pero la reparación ha venido, como frecuentemente acontece, de tierra extraña. La eminente escritora ale mana, Catalina Michae ’ ís ; la más alta au toridad en materia de erudición hispanoportuguesa, según noble declaración del autor de «Las ideas estéticas», la califica (41) de «grande poetista», considerándola como «la creadora de la moderna poesía ga llega, como si se tratase de simbolizar el carácter femenino de esa lírica, todo va guedad nostálgica, languidez triste y mi mosa, mas no por eso privado de notas alegres, picarescas y epigramáticas,» y, en los mismos días de su muerte llegó a ren dir homenaje a sus despojos la interesante revista italiana «La Rasegna Nazionale», cpie después de un caluroso elogio de «En las orillas del Sar», termina con las si guientes frases: «Desearíamos que alguna gentil dama italiana nos hiciera el magno obsequio de una traducción, pues sólo a un corazón femenino le es dado sentir e inter pretar tan pura y delicada poesía.» Acechábala la muerte con implacable crueldad, torturábala el dolor, entristecíala la penuria de su hogar, y en ese ambiente de amargura presintió el tránsito de su vida. Entonces se dispuso a morir como cristiana y recibió con fervor los Santos Sacramentos (42), recitando en voz baja sus predilectas oraciones. Encargó a sus hijas quemasen los trabajos literarios que, reunidos y ordenados por ella misma, de jaba sin publicar (43), dispuso se la en terrara en el cementerio de Adina, y pi diendo un ramo de pensamientos, la flor de su predilección, no bien se lo acercó