Boletín oficial del Centro Gallego, n. 20 (1905)
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ñfío n Avellaneda (Bannasas al Sut*), IVIaPzo 20 de 1905 piUJW. 20 r Dipestotf y Rdministfladop: ñ. PAREDES REY S ale el 20 de cada mes A venida G ral . M itre 269 Número E/Jpcio ha satis fechoría cantidad de UN -■9. =. v ¡¡ C& ^ I j correspondiente qJ mes de la fecha. ECOS DEL CERTAMEN R idiculeces de un conferenciante . — L a fatuidad en acción “ Guando la fuerza con la razón contrasta; Se hace uso de la fuerza, porque la razón no basta. “ ^ La intervención amistosa y patriótica del estimado director de El Correo Español. Don Salvador Alfonso, con motivo de nuestra réplica á la conferen cia del Sr. Egidio Paz Hermo publicada en el Eco de Galicia en desagravio á la adjudicación de premios en el Certámen Orfeónico realizado el 25 de diciembre último, ha merecido los más entusiastas aplausos de la comisión directiva del “Centro Gallego^.
B oletín O ficial del C entro G allego Habíamos creído que ios medios persuasivos y de convicción con tanta elocuencia desarrollados, llamasen á la reflexión y al sosiego á los directo res de asociaciones que por su origen y antecedentes deben marchar unidas por los vínculos de fraternal amistad, para enaltecer cual merece el nombre querido de la patria ausente y tanto más lo ha considerado así la comisión directiva de este Centro, cuanto que ha visto con sumo agrado la declara ción del Sr. Par Hermo en las columnas de aquel diario de fecha 4 del ac tual, la que inspiró la carta que con tal motivo se publicó en las columnas del mismo diario de fecha 9 del mismo mes en curso: pero fatalmente no ha resultado así. El director del “ Orfeón Gallego Primitivo" en su prurito de exhibicionis mo aparece suscribiendo una carta brulote estilo gerigonza personalizando la cuestión y provocando en forma grotesca é insulsa á nuevas é insidiosas polémicas La comisión directiva cá quién correspondió desde el primer momento velar por el buen nombre de que goza, acordó en su sesión extraordinaria de fecha 16 del actual dirigir al Sr. E. Paz Hermo la comunicación que se publica en este B oletín con los demás antecedentes, para que nuestros lec tores los conozcan prometiéndoles no volver á molestarles con un asunto que no tiene más importancia que la que puedan darle el Petit Clavé que considera obscurecida su aureola de sap iencia musical al no haberles el jura do, adjudicado el primer premio en el certamen referido. De El Correo Español, Marzo 2 de 1905. EL CONCURSO DE ORFEONES — POLÉMICAS IMPROCEDENTES Han transcurrido más de dos meses desde la celebración del concurso de orfeones que organizó el Centro Gallego de la vecina ciudad de Avellaneda, cuya dignísima comisión directiva se había inspirado en los propósitos más noblemente patrióticos, como lo hicimos notar en aquella ocasión, adoptando los procederes más leales y rodeando el certamen de todas las garantías po sibles para que los premios ofrecidos fuesen adjudicados al mérito real y ver daderamente superior, y á pesar de aquel largó plazo todavía está en discu sión el fallo del jurado que íué tachado de parcial ó por lo menos de injusto por el director de uno de los orfeones concurrentes que obtuvo un segundo premio y que se creía con derecho al primero. No es nuestro ánimo que El Correo Español tercie en el fondo del asun to en debate que se ha reanudado por la publicación que ha hecho ayer el B oletín O ficial de la sociedad organizadora del concurso del 25 de diciem bre próximo pasado, sino simplemente interponer nuestra voz amiga para que se dé por germinada y se abandone por completo una polémica que no debió ser entablada, reconociendo los quejosos que aún cuando sus quejas tuviesen fundamento, no es, en manera alguna, conveniente hacerlas públicas, porque desprestigian la significación elevada de aquellos certámenes que estimulan el cultivo del arte y que exaltan, dignificándolos, los fines de las asociacio nes recreativas que en número tan crecido tienen establecidas nuestros com patriotas residentes en esta República. Que haya podido haber errores en la composición del jurado, como tam bién que los profesores que lo compusieron no hayan apreciado en su justo
B oletín O ficial del C entro G allego mérito á las sociedades concurrentes al certamen, son cosas posibles, pero que no deben dar fundamento á cargos personales, ni menos á resentimientos que debilitan el significado de los certámenes. Los concurrentes deben aca tar el fallo, bueno ó malo, insto ó injusto, puesto que no hay otro tribunal de apelación, resignándose á sus disposiciones y aceptando los premios otor gados los que los hubiesen obtenido, sin perjuicio de exponer benévolamente y sin intención agresiva las deficiencias, omisiones y vicios que hubieran ha llado en los procedimientos, para que la lealtad los corrija y los perfeccione, sin jenunciar á tales y tan honrosos torneos qie han de contribuir al enalte cimiento de la colectividad española y de sus numerosas agrupaciones recrea tivas que van tomando envidiable renombre en Jos círculos en que se cultiva el arte. Invitamos, pues, en nombre de la armonía que debe unir á las asociacio nes españolas del Rio de la Plata, á los señores director del Orfeón Gallego Primitivo y secretario del Centro Gallego de Avellaneda á reconocer la sinra zón de la discusión que tiende á reanudarse; y á estrecharse cordialmente la mano, como elementos útiles que deben marchar unidos, para cultivar y cui dar la semilla arrojada en tierra fértil, de la que se deben esperar sabrosos frutos . Hasta nos atreveríamos á proponer que ambos señores se pusieran de acuerdo para promover otro gran certamen de orfeones, porque en verdad no se debe renunciar definitivamente á tan útiles concursos. Marzo 4 de 1905. EL CONCURSO DE ORFEONES Nos observa el Sr. Paz Hermo, refiriéndose á afirmaciones de un artículo que ha aparecido el jueves en este diario, que él uo ha dicho que el Orfeón Gallego primitivo, de que es director, fuese acreedor al primer premio en el con curso de orfeones del 25 dé diciembre último, sino que el primer premio fué mal adjudicado, por incompetencia del jurado. Por lo demás, entendemos que el señor Paz Hermo, sin modificar sus opinio nes, no insistirá públicamente en ellas y que está dispuesto á mantener la armo nía entre las sociedades orfeónicas españolas y á contribuir á que cumplan am pliamente sus elevados fines. Marze 9 de 1905. LAS SOCIEDADES DE RECREO ESPAÑOLAS,-UNA PROPOSICIÓN OPOR TUNA. — CONCURSOS SEMESTRALES DE ORFEONES Sabíamos de antemano que arrojábamos en buen terreno la semilla del pa triotismo que siempre ha dado buenos frutos en los corazones españoles, y por eso mismo nos hubimos de decidir á aconsejar á personas que en el mero hecho de ser nuestros compatriotas son nuestros amigos, que desistiesen de una polémica que conceptuábamos estéril, cuando no peligrosa, por cuanto había de redundar en desprestigio de las sociedades orfeónicas que son tantas en Buenos Aires y en otras poblaciones de la República, que sostienen con brillo las manifestaciones po pulares del arte lírico. En el señor Paz Hermo, con quien tuvimos ocasión de compartir detenida
B oletín Oficial del C entro g G alleo mente, encontramos la mejor voluntad en favor de una situación que permita á las sociedades orfeónicas cierta acción colectiva, sin sacrificio, por suP ueS k°> laindividualidad de cada una. de ellas, y ahora acabamos de recibir una larga carta del señor A. Paredes Éey, que abunda en las mismas nobles ideas; por todo lo cual nos felicitamos, tanto más cuanto que el activo é inteligente secretario del «Centro Gallego» de Avellaneda formula ya una proposición concreta, sobre Ja cual deseamos que se abra discusión en estas columnas, en cuanto á lo esencial del pensamiento, para promover después, si llega la oportunidad, una reunión de presidentes de asociaciones orfeónicas que pongan las bases de una confedera ción provechosa para la celebración de concursos y de grandes festivales al estilo de los que se han realizado en las principales y más populosas ciudades españo las, que han llamado poderosamente la atención délos inteligeotes. No faltaría desde luego objeto útil y visible á esa federación de los orfeones españoles, y se puede ya señalar una ocasión que requiriría detenida preparación para un acto de lucimiento. La opinión pública se está ya preocupando de la celebración del primer centenario de la Argentina, para lo que habrán de organizarse festejos grandísi mos, verdaderamente excepcionales. Creemos que á los orfeones españoles les corresponde una participación muy importante en esas fiestas, y esa participa ción podrá ser tanto más lucida y más honrosa, cuanto mayores sean los elemen tos que á ella contribuyan. Teníamos ese caso en vista al pedir el abandono de una polémica que, ins pirada en desinteresados propósitos, corría el riesgo de tomar caminos extravia dos, y de agriar, y tal vez de interrumpir, las cordiales relaciones que felizmente unen á las asociaciones recreativas españolas. Parece que, afortunadamente, vamos á conseguir nuestro propósito, contando con abnegadas cooperaciones, y sin perjuicio de insistir en ello, vamos á trans cribir algunos párrafos de la carta del señor Paredes Rey á que nos hemos re ferido: Señor director de <El Correo Español», I). Salvador Alfonso. Respetable señor y compatriota: El temperamento observado por tfl Correo Español, haciendo un llamado á nuestros compatriotas en favor de la armonía y déla fraternidad, ha merecido un entusiasta aplauso de la comisión directiva del «Centro Gallego», y por cierto que esto ha de repercutir en todos los que como nosotros aspiramos, sin egoismo, á man tener incólumes las afecciones entre los connacionales, persiguiendo la unidad de acción, base fundamental del progreso de la importante colonia española estable cida en toda la República. No he pretendido, señor Alfonso, hacer polémica en esta emergencia; mi actitud ha obedecido á un pedido y mandato del «Centro Gallego», de quo formo parte, cuya sociedad, con espíritu contristado, se impuso de la conferencia origen de mi publicación. El distinguido paisano señor Paz Hermo, en el mismo Correo Español del 4 del actual, se expresa en términos que mucho le honran á la vez que á todos los compatriotas, y con cuyas conclusiones estamos de perfecto acuerdo, porque no nos incumbe discutir, ni ese ha sido nuestro propósito, los fundamentos que los distinguidos profesores miembros del distinguido Juri hayan tenido en cuenta
B oletín O ficial del C entro G allego para expedir el fallo: sin que esto signifique desconocer los títulos y competencia de los mismos. La claridad con que V. expone sus ideas en lo referente á la adjudicación de premios, no admite réplica y lleva consigo el sello de la verdad, cuando dice que el Jury es inapelable por falta de una autoridad superior, que es precisa mente lo que lia ocurrido en el certamen orfeónico que motiva estas líneas. En lo que me es personal, acepto complacido, sin rehuir la responsabilidad de mis actos, la iniciativa patriótica de EL Correo Español, de promover otro gran certamen de orfeones, y digo complacido, porque son propósitos perfecta mente encuadrados en los míos, maniíestados con antelación en carácter confiden cial en una reunión de presidentes para la organización de certámenes semestrales: y ojalá que esto no se haga esperar y que las brisas de paz, de concordia, de solidaridad y de transigencia no se separen de nosotros en esos momentos, en que serán tan necesarias para la cultura y buen nombre de la importante colonia es pañola. Concluyo la presente enviando al periodista inteligente y al compatriota leal las felicitaciones de la colonia española, cuyos sentimientos Creo interpretar, pol la elevación de miras con que V. ha intervenido en ese asunto, buscando poner tér mino, como gustoso lo pone el «Centro Gallego», á una discusión estéril y con traria á la armonía que debe prevalecer entre nosotros. Saluda á V. con su consideración más distinguida su atento S. S. — A. Pare des Rey — Avellaneda, 6 de marzo de 1905.» “ Deseando que las ideas emitidas hagan camino, las entregamos ála considera ción de las asociaciones orfeónicas españolas, y al servicio de aquellos propósitos nos ponemos incondicionalmente. “ Avellaneda, Marzo 17 de 1905. Señor Director de «El Orfeón Gallego Primitivo» D. Egidio Paz Hermo. Muy señor nuestro: La Junta Directiva del «Centro Gallego» ha resuelto en sesión especial de anoche molestar la atención de Vd. enviándole su últi ma palabra en el ya largo asunto, con reterencia al concurso orfeónico ini ciado y realizado por iniciativa nuestra el 2b de diciembre último. Con sorpresa hemos leído en hoja suelta una carta abierta que lleva im preso el nombre de Vd. y que en verdad, hemos vacilado de que la paterni dad sea exacta por el lenguaje incorrecto en que ella está concebida. Nuestro compatriota y amigo Sr. Antonio Paredes Rey, merece y tiene la consideración de todos aquellos paisanos que han tenido motivo de tratarlo, y es, puede asegurarse, el verdadero pedestal del «Centro Gallego» á cuyo nombre hablamos y, por consiguiente, deploramos que uu hombre como usted amante del periodismo y que ha tenido verdadero culto por el noble sacerdo cio de la prensa, haya perdido la seriedad necesaria ya sea en la defensa ó en el ataque. Convencidos estamos que la eterna pesadilla de Vd. ha sido y es el dicernimiento de los premios en el concurso referido, pero, esto no le da dere cho (y permítanos la afirmación) para esgrimir la diatriva como arma de de fensa y que la cultura y la moral rechaza. El “Centro Gallego “ de esta ciudad no obstante estar compuesto y soste nido por un núcleo de compatriotas á quienes mucho le honra el rudo traba
B oletín O ficial del C entro G allego jo diario y que carecen tal vez del brillo que tienen las claras inteligencias, poseen en cambio la conciencia de sus actos, y todas sus resoluciones son perfectamente meditadas aunque no lleven el sello del saber humano. Este mismo Centro es el único solidario de lo ocurrido hasta hoy en la emergencia por Vd. provocada y rechaza en absoluto la forma inculta de la carta abierta y protesta con energía en contra de la falta de cultura de su autor. Es deplorable que una pasión extraviada no haya tenido un solo momen to de reposo para recojer como lección moral y perdurable la iniciativa pa triótica de ese viejo luchador que en la capital argentina y en el periodismo, honra á la madre patria como lo ha hecho siempre, levantando la enseña del austero patriotismo, predicando la unión y la concordia entre la colonia española. El Sr. Salvador Alfonso, que es á quien nos referimos, es para todos nos otros una verdadera autoridad y cuando él desde las columnas del importan te Correo Esqañol ha exhortado á poner término á una polémica tan contra producente como estéril, hemos debido todos rindiendo justo homenage á tan elevado pensamiento, deponer odios y rencores que no son sino miserias hu manas en aras de la fraternidad tan necesaria á los españoles que habitamos este hospitalario país. Prescindimos, porque así corresponde al respeto de todos y especial mente á la sociedad que nos acoje en su seno, de analizar detenidamente los términos elevados de su carta que mas bien parece dictada ó escrita en mo mento de extravío por un neurótico ó un obcecado: cualquiera que sea el destino que Vd. de á la presente, tenga el convencimiento que ella nace de los desbordes de las pasiones de Vd. que nos ha hecho imposible el silenciar lo y que como cumple á la verdad y á la hidalguía nos hemos visto obligados á dirigirle la presente solidarizándonos como decimos, de toda la tramitación que precedió al concurso orfeónico ó insistiendo en que el jurado cualquiera que haya sido su fallo inspiró á todos mayor respeto, que el discernido por Vd. en la conferencia y publicación. Orea también que no albergamos hácia Vd. un solo sentimiento de predis posición que altere los deberes de cultura dentro de la colonia española, pero si desearíamos que recogiéndose en si mismo y dominando el carácter de in transigencia que le distingue se dé cuenta de que no es la forma en que las discusiones aproximan á la verdad á los hombres que desean conocerla, esgri miendo la sátira y adoptando un lenguaje cómico que sólo diprime á su mis mo autor. Para terminar queremos también dejar constancia para que asi Vd. lo en tienda que todos y cada uno de los miembros de esta Junta Directiva desem peñan su puesto con independencia y con criterio sereno; no hay entre noso tros ningún indispensable, pero si hombres de consejo que van en pos de un noble ideal sin perseguir decoraciones fantásticas ni aspirar á ser los primeros como Vd. pretende, al hablar en nombre del «Orfeón Gallego Primitivo», no obstante que su burda carta contiene un fondo exclusivamente personal y cuya tendencia, para nosotros, consiste en una fiebre de exhibicionismo. En todo ¿tiempo y momento cuente Vd. con la consideración y aprecio de los que tienen el gusto de saludarlo. — José Lalin, presidente. — Vicente Hermida, Prosecretario.
B oletín O ficial del C entro G allego ¡Galicia! ¡Despierta! Salvando la modestia, de nuestro presidente don José Lalín, para la pu blicación de su carta dirigida como agradecimiento á nuestro estimado co laborador señor Veloso, por el artículo que le ha dedicado en el número ante rior, hem.s conseguido el original para darlo á la publicidad, porque las ideas tan noblemente expuestas merecen ser conocidas. He aquí la carta: Avellaneda, Marzo 10 de 1905. Señor Avelina Veloso. Estimado amigo: He sido gratamente sorprendido con la lectura de la página del B oletín O ficial del «Centro Gallego» de I o del corriente, en la que se publica su producción literaria «A Galicia» y con la que se ha dignado Vd. honrarme con su galante dedicatoria. La elocuencia, á la vez que el estilo sencillo y expresivo de su trabajo al recordar el estado de nuestro querido y tan desgraciado terruño, hace retem plar el espíritu á los que como yo, á pesar de tan larga ausencia conserva mos en nuestro corazón el cariñoso recuerdo de aquel rico vergel, víctima de las múltiples gabelas con que los gobiernos centrales consumen la labor fecunda del obrero gallego y de los caciques que desgraciadamente tanto abundan para maniatar en un círculo de hierro aquel pueblo trabajador y honrado. Pero, ¡ay del día en que los sufridos galicianos se den cuenta de su mo lesta y aflictiva situación! No habrá quien resista su ímpetu para castigar, cual merecen, á sus eternos verdugos. Solo entonces nuestra amada Galicia será grande y respetada; solo en tonces podrá ejercer la libertad de pensar y obrar dentro de las leyes que rigen á la comunidad española; solo entonces, podrá exigir que las contribu ciones é impuestos sean equitativamente distribuidas; que se haga política franca y leal; que concluyan por siempre de ejercer su representación en las cortes los diputados curneros\ que los gobernadores, las diputaciones provin ciales y los municipios se constituyan por el voto popular y con hijos de la región, que son los únicos que conocen sus riquezas y sus necesidades; y por último, mi querido amigo, que desaparezcan los caciques y los conventos y se establezcan escuelas laicas y fabricas industriales. He ahí amigo Veloso las ideas burdamente bosquejadas por la humilde pluma del obrero é inspiradas con la lectura de su brillante trabajo que es todo un raudal de amor y ternura á nuestra encantadora Galicia Acepta estas líneas como la expresión del mayor aprecio con que lo dis tingue su amigo y paisano. J osé L alin . S/c. Suárez 102.
B oletín O ficial del C entro G allego Estatua á la señora Pardo Bazán La eximia escritora gallega doña Emilia Pardo Bazau ha recibido un men saje de un grupo de intelectuales de Galicia, anunciándole el propósito de erigirle una estátua en la ciudad de La Coruña. La carta contestación de la notable escritora á la comisión organizadora de tan plausible pensamiento es sumamente interesante y nos hacemos un al to honor al reproducirla en nuestra hoja, para conocimiento de nuestros asociados. Dice así la carta: Madrid, 11 de Enero de 1905. Señores don Alfredo Souto, don Cándido López Rúa, don Indalecio Varela Lenzano, don Adolfo Mariño Yañez. don Donato Naveira, don Emilio Tapia y don Manuel Amor Meilán, secretario. A migos y paisanos — Recibo vuestro mensaje y, al querer contestarlo, es torba el sentimiento á la retórica, y sólo acierto con la forma impetuosa, y sin aliño, en que se dice lo íntimo y lo hondo. Llega vuestra voz de la sagrada tierra natal. En ella busque siempre asun to para mis fiicciones, color para mis bocetos, observación para mis estudios, y ningún pais, en la extensión del orbe, hubiese podido arrancar de mis sen tidos su imagen y de mi espíritu su presencia. Y, sin embargo, en otro tiempo pude creer que ahi sólo me oran benignos los valles y las costas, los pinares y las rías. No desesperé, ñada en la ver dad, que al fin se abre paso, y, por último, Galicia se reconoció madre y tu vo entrañas para mi. Así y todo, no pude presumir que del solar donde arraigo viniese tan ex traordinario honor como el que me auunciais, ni que reparación tan alta se me tributase, erigiéndome un monumento en vida. Ni aun necesito pedir consejo á la modestia para reconocer cuanto supe ra á mis merecimientos; cuánto traspasa la ardorosa aspiración del artista es te homenaje. Al preguntarme cómo habéis podido concebir tal idea, creo haber encontra do la explicación de lo que, al pronto, confundió mi mente en transporte de asombrada gratitud. Vosotros, dia por día; habéis seguido mi labor con el interés que infunden el conocimiento y la fraternidad del paisanaje; no ignoráis que me distingo, entre todos los escritores españoles, por el privilegio de la persecución. Bre ve, insinuada, antes que dicha, ha de ser esta referencia; pero es necesario, aunque no lo hayáis olvidado, recordaros qué tempestades de bajas pasiones se desencadenaron alrededor de una mujer alejada de luchas de intereses y banderías, incapaz de agraviar á nadie, y que no ha respondido á los ataques sino con el silencio y la perseverancia, redoblando el trabajo y corrigiendo la labor hasta donde lograba notar sus detícencias . No era la crítica, seve ra y aleccionadora, quien se las señalaba; pues nada tuvieron de común con la crítica los enconos y las miserias á que ya me dilato demasiado en refe rirme. Hicelo porque creo, en plena sinceridad, que un espectáculo tan ingra
B oletín O ficial del C entro G allego to á las conciencias rectas, influyó en vuestro ánimo generoso, moviéndoos á demostrarme mayor afecto, y á considerar en mi, sino las inspiraciones que nimban la frente, Ja fortaleza de carácter que no tuerce la vocación, ya or len la senda bravos tojos y espinos, ya inesperadamente broten á su margen flores como laque hoy me presentan vuestras manos. Os consta asimismo, y seguramente concurre á mover vuestras volunta des en mi obsequio, que 'mi labor, entre otros respectos mas venturosa, no me ha reportado provechos, honores ni estímulos oticiales de ninguna espe cie, y que si hubiese llamado á las puertas de los institutos cuya misión es sancionar los merecimientos literarios, probablemente me la cerrarían en aten ción á mi sexo. De este criterio anómalo é injusto protestáis maguificamente vosotros, haciéndonos acreedores al reconocimiento de la Patria, que necesita aprender, en lo pasado ó en lo futuro, cómo se remedian las decadencias de lo presente. Acepto, pues, no engreída, mno al contrario necesitada de apoyarme en la simpatía que con tal espontaneidad viene á mi, y acepto en vida porque en vida he sufrido. Acepto, porque el mármol y el bronce que me ofrecéis, paisa nos y amigos míos, escritores artistas, intelectuales de la tierra gallega, en vez de serme duro y frió, emitirá calor para mi corazón en los años postre ros de mi jornada. Y vuestro mensaje, al que respondo, lo archivarán mis ojos como timbre de gloria y corona de mi carrera. E milia P ardo B azan . VIDA GALANTE En el número 3 ‘ 25 de fecha. 27 de enero último de la importante revista Vida Galante que se publica en Madrll, y que tanta aceptación tiene en el pú blico bonaerense, aficionado á la buena lectura, encontrámos la colaboración de nuestro muy querido y antiguo amigo Idilio P. Nieves, cuyo artículo reproduci mos, en la seguridad que nuestros asociados leerán con agrado la producción del compañero inteligente y patriota, que durante su larga y laboriosa estadía en tre nosotros ha sabido luchar como bueno por el buen nombre de nuestro querido y tan desgraciado terruño. La demanda «Voy á relatar, señor juez, los hechos en los cuales se funda mi representa da para iniciar esta demanda. Matilde Volublez, mi cliente, es — con el debido respeto á la diosa Themís — una de esas coquetonas mujeres que en Madrid dan el gran golpe . . al bolsillo de sus adoradores. Sus dientes diminutos — perdone usía esta digresión — han he cho famosísimas campañas. Nadie, al ver los incisivos de mi representada, podrá sospechar de que llevan trituradas tres de las más grandes fortunas de España;- y la cuarta, estaba á punto de ser roída cuando se interpuso el demandado Pepito,
B oletín O ficial del C entro G allego Carnaval de 1905 Han tenido lugar los dos grandes bailes de disfVas y particular los días 4 y 11 del actual con que el «Centro Gallego» obsequió á sus asociados en el último carnaval. La numerosa y distinguida concurrencia que durante las dos noches llenó por completo nuestros salones es una prueba acabada de las simpatías con que este centro cuenta en la localidad y la capital. Hemos sido gratamente impresionados con la afectuosa visita de los simpá ticos centros criollos déla localidad «Los Pampeanos» y «Gauchos Leales» quie nes con sus trajes típicos han hecho las delicias del público con sus estilos y bailes, cosechando como siempre atronadores aplausos y el más sincero agradeci miento de la comisión directiva También hemos recibido la agradable visita de la “Estudiantina Española Sa lamanca ” de la capital que preside el señor José A. García y que tan acertadamen te dirige el maestro señor Juan A. Ramo. Cantó la Estudiantina, varios coros de su vasto repertorio los que fueron muy aplaudidos . La animación no decayó un solo momento en las dos noches hasta las pri meras horas de la madrugada No publicamos los nombres de las familias que han concurrido por temor á in currir en omisiones que siempre resultan enojosas. En el intervalo del baile del 11 se procedió al sorteo del álbum para tarjetas postales y el reloj con cadena, obsequio á las familias y caballeros, resultando agra ciados los números: 98 con el álbum y el 22 con el reloj. El bufet ha sido atendido con esmerado celo por nuestro estimado compa triota y antiguo asociado don Manuel Meaños, quien no omito sacrificio por satisfa cer el estómago más exigente. Reciba el señar Meaños nuestra más sincera felicitación. A los tomadores de buen gusto L a A bundancia , antigua y acreditada fábrica de cigarros y cigarrillos, fun dada en 1874, propiedad de nuestro muy estimado socio honorario don Manuel Mendez de Andes, acaba de poner en circulación con motivo del 25 aniversario de los cigarrillos E xcelsior una marca titulada Excelsior n 0 . 1, en forma car tera, al precio de 20 centavos. La aceptación que estos nuevos cigarrillos encontraron en el público, es una prueba evidente de su excelente calidad de tabaco y esmerada elaboración. Los cigarrillos nxcelsior N*. i, de 20 centauos, además de llenar la aspira ción de los fumadores inteligentes que dan la preferencia al buen tabaco, vienen á compartir el éxito de que gozan, desde hace 25 años los populares cigarrillos Excelsior, de 15 centavos. Grenovich Nuestro apreciable socio protector señor Esteban Crenovich, ha establecido en la Avenida General Mitra 1100, una gran Tienda, Ropería y Bazar. Tiene artículos de primer orden y de.alta novedad á precios sumamente módi cos; sugetándose á aquella máxima: “ ganar poco, pero vender mucho ” . lin.'p. EL PROGRESO, Avellaneda