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Boletín oficial del Centro Gallego, n. 140 (1915)

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AÑO XII A vellaneda (B uenos aires ,) A bril 15 de 1915 CENTRO GALLEO C asa S ocial : A venida O ral . M itre 7S ‘2 P ublicación mensual E l que persevera vence PRESIDENTE HONORARIO COMISION DIRECTIVA P residente : Don José M. Revoredo V ice: » Lino Perez S ecretario : » Higinio Chantrero V ice : » R. Almanzor Paredes T esorero : » Guillermo Arean P ro : » Ouofre Rodriguez B ibliotecario Don Alfonso Yeiga V ocales : / Feliciano M. Culler » » Manuel Oamiña » * Basilio Lalín ■' - José Ramón Pérez. 0 » Pedro Garcia. !ií SUPLENTES D. José Resua, D. Manuel Fuentes Conde, D. José Campos y D. Marcelino Lalín. JURADO Dr. Manuel Piñeiro, D. Joaquin E. Blanco D. Feliciano de Haz Ligarte, D Al  fredo Najurieta y D. Bernardino Prieto SUPLENTES D. Joaquín Estracli, D. Francisco Fariña D. Silvio M. Peri. COMISION REYISADORA DE CUENTAS DJosé B Blanco, D. Ignacio Iglesias, D. Manuel Añon, D. Miguel Santamaría D. Carlos B. Centeno SUPLENTES D. José Prieto Garcia, D. Manuel Pérez Martínez, D. Carlos Peluffo B oletín O ficial del C entro G allego Fundado en 1905 j Casa Matriz: 445, CANGALLO - Buenos Aires j Dirección Telegráfica: GALBANK * * — ' SIJC.'IIKSAI.I-:»: En la Capital (Flores) Calle (Barracas) (Flores) Eji el interior (provincia de B. Aires): En el exterior: Montevideo, Cerrito 388. Rivadavia 7025 San Juan 3101 Corrientes 3220 Entre Ríos 200 Montes de Oca 1702 Rivadavia 3860 Avellaneda, San Fernando. Capital autorizado ................... ... $ 30.000.000. — realizado ....................................... 16.851.400. — jy Fondo de reserva yy yy 631.983.55 ) EFECTÚA TODA CLASE DE OPERACIONES BANCARIAS í A BON A POR DEPOSITOS En cuenta corriente .......................................................... <jj» m / n . A plazo fijo, de 30 días .............................................. » » f) 5» 60 ,, » » n n 30 ,, » » ,, ,, 180 ,, .. .............................................. » » A mayor plazo convencional En caja de Ahorros después de 60 días, desde $ 10 cll hasta 20.000 > j »> >5 )) 1 % i 7 * » 3 » 4 V 2 3 % COBRA Por adelantos en cuenta corriente ............................................... Por descuentos ............................................................ ................... Oon vención al Por administrar propiedades ............................................. ..Tarifa módica El Banco vende letras de cambio y expide cartas de crédito sobre todos los puntos de España, Francia, Italia, Inglaterra, Alemania, Portugal y otros. Buenos Aires, Marzo 1915 . laiis Poiniró GERENTE B oletín O ficíal # del C entro Gallego El monumento á D. Juan ele Caray Después de más de tres siglos en que la negligencia de los hombres ha tenido en el más completo olvido al insigne fun  dador de la ciudad'de Buenos Aires, se ha hechp por fin un acto de verdadera justicia. 'En breve se emplazará en el cru  ce de la Avenida Diagonal Norte con las calles Florida y Bartolomé Mitre, cuyo espacio está formado por sesenta y un metros cuadrados ya expropiados, la es  tatua escultórica del insigne español don [uan de Caray, como un recuerdo al glo  rioso antepasado fundador de Buenos Ai  res y un reconocimiento de gratitud á la madre patria España. El mensaje del doctor Gramajo, inten  dente de la gran metrópoli argentina di  rigido á la H. Comisión Municipal, da una prueba evidente del deseo que la erección de la estatua y los festejos que con tan plausible motivo se realicen sea un nuevo exponente de la estrecha vincu  lación que nos une á españoles y argen  tinos. He aquí el mensaje del doctor Gra  majo : «Buenos Aires, abril 6 de 1915- — Ho  norable Comisión : En la fecha he tenido el honor de dirigirme al Superior Go  bierno Nacional para solicitarle obtenga del Honorable Congreso el permiso ne  cesario para levantar la estatua de Juan de Garay. La ordenanza de junio 18 de 1909 dispone su erección. Es el home  naje con que las autoridades de la ciu  dad de Buenos Aires conmemorarán la obra de su fundador ; es el testimonio de reconocimiento á quien trazara su ejido y diera en 1580 el impulso suficiente para su constitución definitiva. El trans  curso de más de tres siglos, sin reparar la omisión, obliga sin más demora á cum  plimentar el anhelo de varias generacio  nes que han deseado tributar el testimo  nio de su honda simpatía al venturoso conquistador consagrado por la posteri  dad. La obra escultórica debida al tincel del notable artista G. Eberlein, está lis  ta para ser emplazada. Paréceme que en atención á la magnitud de la obra de Ganay, debe asignársele un sitio de prefe  rencia, el cual no pudiendo ser el lugar donde él mismo colocara la piedra fun  damental de la ciudad, pues se carece  ría de espacio y" perspectiva, debe ser otro próximo del primitivo plantel que rememorase de igual manera el aconte  cimiento. Propongo en consecuencia, el squar ubicado en el cruce de la Avenida Diagonal Norte con las calles Florida y Bartolomé Mitre; el espacio de terreno ya expropiado, formado por un triángu  lo de ói metros cuadrados, eliminado de la reventa, proporcionado al tamaño del monumento y con todo el realce de una magnífica situación. Esta intendencia encuentra oportuno solicitar de V. H. la suma de quince mil pesos moneda nacional (15.000^ 8 m.n) para sufragar los . gastos, y á más, poder completar la ceremonia, que tendrá lugai el 1 1 de junio próximo, aniversario de la plantificación de la ciudad con la acu  ñación de medallas, distribución de lá  minas, iluminación, adorno, etc. Al mis  mo tiempo es deseo del suscripto abrir un concurso que se reglamentará, de litera  tura é historia, alusivo al ilustre procer y su obra fecunda, dando premios en di  nero para recompensar las composiciones qué se presenten.- Finalmente, á fin de dar mayor brillo al acto, se solicitará del gobierno de S. M. Alfonso XIII la concurrencia de un delegado especial, como vínculo de fra  ternidad hispano-argentina. Al recabar, pues, de V. H. la suma indicada, quiero dejar constancia del celo y patriotismo con que los ciudadanos de la comisión especial han llenado su co  metido. Dios guarde á V. EL — Arturo Gramajo». ----- )«»( ------ Manifiesto al Pueblo de la República La Comisión Pro-Homenaje á España, inspirada en un móvil de sincera confra  ternidad, invita al pueblo en general á adherirse al homenaje, que bajo sus aus  picios, se tributará á España como un elevado testimonio de afecto á que ella es acreedora por las constantes manifes  taciones de simpatía de que ha sido ob OBIGLIO E HIJOS Sucesores de BORGARELLO Y OBIGLIO --i___________________ -B o letín O ficial de l ¿ entro GU llegó Importadores de Pianos 1215 — Bartolomé Mitre — 1221 Pianos Pleyel — Gaveau -Steingraeber — J. Günther — Rómhildt — Heilbrunn — IVoeske — Schwarz, Desde $ 22 mensuales B oletín O ficial del C entro Callego 5 jeto el pueblo argentino por parte del pueblo español, el cual haciendo cumplido honor á su hidalguía, ha simbolizado en el grandioso monumento que ostenta nuestra capital, los sentimientos de con  fraternidad que hacia nosotros lo impul - can. Para corresponder, siquiera en parte, al gallardogesto español, esta Comisión, haciéndose intérprete de un sentimiento que vibra en el alma popular, piensa que ese sentir unánime debe traducirse en una elocuente realidad que venga á sig  nificar el deber que tenemos de afianzar nuestra gratitud y cariño á la Madre Pa  tria al celebrar la separación de ella. Múltiples serían las formas de exterio  rizar este homenaje, pero esta Comisión ha resuelto concretarlo en un álbum y cofre artístico, que serán obsequiados á España en la persona de su soberano el Rey D. Alfonso XIII, y cuya entrega se efectuará en el Centenario de 1916, ¡en. ese día del honor argentino, que es tam  bién honor español. El álbum contendrá las firmas de cuan  tas personas deseen ; sus páginas serán de pergamino, ilustradas con fotografías del Presidente de la Nación y sus minis  tros, con paisajes y bellezas naturales de nuestro territorio y con todo lo que cons  tituya un exponente valioso del progre  so hispano-argentino. A fin de que este álbum, pueda figurar el mayor número de firmas, se ha fijado para cada una de ellas una cuota míni  ma de $ 0.20 m/n, que se destinará á los gastos, que origine la confección del mismo. Comisión honoraria: Doctor José Figueroa Alcorta, doctor Antonio Bermejo, doctor Joaquín V. González, doctor Esta  nislao S. Zeballos, doctor Manuel A. Montes de Oca, doctor Osvaldo Magnasco, doctor Adolfo Dávila, doctor Marco A. Avellaneda, doctor Manuel Láinez, doctor Jorge Mitre, doctor Dardo Ro  cha, doctor Julio A. Roca, general don Gregorio Vélez, almirante clon Rafael Blanco. Comisión ejecutiva : Presidente, Felipe S. Díaz; vicepresidente, Arturo F. Gon  zález; secretario general, J. Martín Vi  dal ; secretario i°, J. Colazo Rodríguez: 'd. 2 o , Tomás Calió; tesorero, Augusto Iturrieta; protesorero, C. G. Conde Váz  quez; vocales, Pedro E. Norrié, Mario F. Reto, Enrique González O ’ Neil, Gus  tavo L. Montyn, Adolfo Herlache. AVISO AL PUBLICO Se ruega al público adherente al home  naje auspiciado por esta Comisión, ten  ga á bien, para los efectos del mejor control, llenar los requisitos siguientes : 1. ° Exigir á la comisión recolectadora, la autorización correspondiente. 2. ° Firmar el talón con tinta china. 3. 0 Llenar el talón con número y letras, especialmente la palabra pesos ó centa  vos. 4." Exigir de las comisiones respectivas la entrega del recibo perteneciente al óbolo suscripto. \ LA COMISION. --)«»( — Carlos era una víctima más de las veleidades de aquella mujer que, con su mirar dulce y el acento acariciador de sus palabras, parecía ser un ángel de bondad. Cuando se convenció de que todas sus súplicas serían en vano, que ya no vol  vería á ser dueño del corazón de la mu  jer que tantas veces le había jurado cari  ño, buscó en el vicio el olvido para sus dolores ; dejó transcurrir las noches entre el lupanar, el café y el juego. No hubo garito que no frecuentara, ni mujer ven  dedora de caricias que no conociera, y más de una vez amaneció tirado sobre un banco del Paseo de Julio, después de una noche en la que el placer y el alco  hol lo habían embrutecido por comple  to. Y llegó un día en que su naturaleza débil no pudo resistir. Carlos se moría. Esa terrible enfermedad que se llama tisis cumplía su horrible misión en aquel hombre que en plena juventud, á los vein  tidós años, sucumbía. Si era cierto que el vicio le hizo olvidar por breves mo  mentos las ingratitudes de la mujer que tanto había amado, en cambio, aniquiló su cuerpo . 6 B oletín O fícial del C entro ( ta llego ESCRIBANO PUBLICO OFICINAS Avenida Mitre 284 Suipacha 137 AVELUKEDA BUENOS AÍRES PARTICULAR AVALA 748 — avellaneda Los distinguidos consocios D. Joaquín E. Blanco, Escribano publico, y D. Feliciano M Culler, Agente Judicial, ofrecen gratuitamente toda clase de consultas sobre asuntos judiciales, admi-, nistrativos, locales, provinciales ó nacionales, con  tratos, jestiones ante los establecimientos de crédito etc. etc. a los señores asociados con la sola presen  tación del ultimo recibo. Ofrecen también grandes ventajas á los aso  ciados que deseen utilizar sus servicios. B I l? i B i % & i I I I ¡5 f & I x? I I s $ je I 1 B oletín O ficial del C entro G allego 7 Entre la blancura ele las sábanas del lecho se destacaba la esquelética figu  ra del pobre enfermo, como un espectro. Su rostro tenía el color amarillento del marfil antiguo, sus ojos, agrandados pol  la fiebre, estaban velados por una som  bra de tristeza infinita. Su mirar pare  cía perderse en las lejanías del horizonte, como si lejos, muy lejos, quisiera encon  trar la visión que consolara sus horas postreras. De vez en vez, un violento golpe de tos agitaba todo su cuerpo; falto de aire, se incorporaba jadeante, oprimiendo el. pe  cho con sus manos descarnadas, hasta que falto de fuerzas caía abatido sobre el lecho, mientras sus labios se teñían de sangre... Después de uno de estos ataques, con' voz casi imperceptible, me dijo : —Me quedan muy pocos instantes de vida. De vez en vez, un violento acceso de tos agitaba su cuerpo. Y con el rostro desen  cajado, oprimiéndose el pecho con cris  padas manos, sufriendo las angustias te  rribles del ahogado, los ojos fuera ele las órbitas, se incorporaba jadeante, con la boca espantosamente abierta, en bus  ca de aire para sus pulmones deshechos; hasta que vencido por el dolor, con los labios teñidos por la sangre, caía de nue  vo sobre el lecho, lívido y sin fuerzas, víctima de una enfermedad que, traidora é inexorable, le arrancaba la vida. A la media noche, mi pobre amigo dejó de existir. Sus últimas palabras fueron para ia mujer que tanto había amado. Antes de exhalar el postrer suspiro me pi  dió su retrato. Como si en aquella ima  gen quisiera depositar la esencia ele su alma, de s-.-. sentir, después de besarla muchas veces y dejar la huella de sus ardientes lágrimas en ella, apretándola fuertemente contra su corazón, pronun  ciando su noníbre murió... A la misma hora, en una vivienda se  ñorial de la Avenida Alvear, en Buenos Aires, se celebraba un suntuoso baile en honor á la gentil y bella hija del señor X, festejando su próximo matrimonio con uno de los más ricos estancieros argen  tinos. Los novios, libres de miradas cu  riosas, reclinados sobre el balcón que dé  bilmente alumbraba la luna con sus ra  yos de plata, se juraban amor eterno. Era él, <;don Tito», como le llamaban to  dos en el campo, un hambrón ordinario, vanidoso y sensual. Se había arrimado tanto á su prometida, que sus rostros casi se tocaban. El suave perfume que se desprendía de las carnes juveniles y rosadas de Julia. Y tembloroso de pa  sión, con los ojos brillosos por el deseo, como un fauno erótico y brutal, la es  trechó entre sus brazos hercúleos. Ella, fingiendo un cariño que jamás sentiría, pensando únicamente en los múl  tiples millones que aquel hombre le ofre  cía á cambio de poseerla, olvidando los juramentos que un día no lejano hiciera á Enrique, dejó que otros labios so po  saran en su boca, mientras el desventu  rado amante de ogaño, víctima de su falsía y su traición, moría besando su re  trato y perdonándola... Y la luna, aver  gonzada de presenciar la maldad de aque  lla mujer perjura y ambiciosa, se escon  dió tras las nubes que ennegrecieron el cielo. H. CHANTRERO. Buenos Aires, abril de 1915. ------ )«»( ------ HEROICIDADES GALLEGAS Con motivo de! salvataje del buque cPrince Lcopold de Belgique» á la entra  da del puerto de la Coruña, el patrón del vapor «General Gordon», de aquella ma  trícula, con un arrojo espartano se lanzó al salvataje, y sin tan temerario auxilio el Prince Leopold de Belgique» sucumbi  ría con toda su tripulación víctima de la tormenta. El ministro plenipotenciario de Bélgi  ca en Madrid lia telegrafiado* ál vicecón  sul de aquella nación en la Coruña, ro  gándole que en su nombre dé las gracias al patrón del vapor «General Gordon» por el salvamento realizado. Pide asimismo al vicecónsul señor Ma  yor Moreno un informe detallado de los servicios prestados por este bravo mari  no para elevarlo al Gobierno de Bélgica, á fin de que éste conozca la importancia del hecho acaecido, ya que el ministro 8 B oletín O ficial del C entro O a llego Fábrica á vapor de Velas de Estearina DE __________ JOSE n0 ES 4 \l »0 hijo y lino. Marcas Registradas: “ El Cóndor ” , “ Media Luna ” y “ Morando ” — — - Oleo Margarina Jabón "Morando ” : : Grasa y Aceite para Máquinas : : ESCRITORIO GENERAL EN BUENOS AIRES loso - CA-isrca-AXjXjO - iooe > FÁBRICA EN AVELLANEDA o^iie : f * _ a _ v o isr esi4= i oso Depósito: ü. Telef, 8, Libertad - Coop. Telef. 1415, Central — = — Fábrica: Unión Telefónica 47, Barracas ^ B oletín - O ficial del C entro G allego 9 plenipotenciario en Madrid hace suya la propuesta que para una recompensa hizo el señor Mayor Moreno. Nos congratulamos de que sea recom  pensado esté valiente y modesto marino que á pesar de estar cerrado el puerto porque el estado de la mar era imponente lo arrostró todo por acudir en auxilio del «Prince Leopold de Belgique» que sin su auxilio hubiera zozobrado seguramente. ------ )«»(------- UÍGUERRA Y LA OPINIÓN ESPAÑOLA PALABRAS DE VALLE-INCLÁN Sobre las paredes color marfil destacan los obscuros muebles, modernos, pero con el espíritu y el sabor de las viejas cosáis españolas. Decora la cornisa una tela estampada en severos colores que armoniza con ei terciopelo del estrado. Sobre la mesa, un jarro de carácter oriental en que se desbordan las flores. <;E 1 libro de las horas», de Jorge Manri  que. Un portátil. En la librería — muy baja — , un busto de mujer, de cara enigmática, líneas espi  rituales, dedos afilados. Por el ancho balcón entra espléndida la luz de la mañana, que tamiza suave  mente una doble cortina de tul blanco. Fundidos en una melancólica armonía, suben los ásperos ruidos de la calle. Una carcajada alegra como un gorjeo el silencio suntuoso de la casa. * * * ¿Es cierta la transmigración de las al  mas? ¿Vivieron nuestros espíritus otras edades? ¿Fuimos en tiempos remotos? . ¡ Quién lo sabe ! .Pero á veces el recuer  do de cosas que jamás visteis os hacen pensar que sí. A veces tropezáis seres que os afirman en esta idea. Tan distantes de la época, del ambiente actual, los halláis. Valle-Inclán entre ellos. ¿Ermitaño en las soledades ardientes de Egipto ? ¿ Cau  dillo en las Cruzadas? ¿Conquistador en las pampas de América ? ¿ Caballero en la corte del Demonio del Mediodía ? Audaz, irónico, tierno, enérgico, mís  tico en la vida, un extraño misterio irradia de su espíritu. Su misma prosa, sin antecedentes en la literatura española, es algo sobrenatu  ral, donde parece interviene un poder má  gico. Las palabras son en el oro y cristal. Tienen sonoridades extrañas, armoniosas, que «conmueven» las fibras más íntimas del corazón. Unas veces resuenan dulces, como can  ciones de amor en noche de verano ; otras evocan melancolías lejanas que se des  bordan en lágrimas ; otras, vibrantes, gue  rreras, heroicas, hacen echar de menos la recia espada..., el olor de la sangre, los campos de batalla. Y habla como escribe. En su voz, to  das la inflexiones; en su ademán, todos los matices ; en su pensamiento, todas las audacias y todas -las grandezas. Oyele, lector. Es decir, oye lo que pude retener de su maravillosa charla sobre eí conflicto actual : — «En España no se ha dado la debida importancia á la actual contienda, ni se ha medido la trascendencia que para el porvenir de nuestra raza tiene. No se trata de una lucha continental, sino de asegurar el predominio del mun  do, y en ello nos van grandes intereses. No es Gibraltar lo que España necesi  ta para su engrandecimiento, ni tampoco Portugal. Reducir sus ambiciones á re  dondear el solar patrio, es proceder con criterio de maestro de obras. Es en América donde hemos de bus  car la clave de-nuestro engrandecimiento patrio. En cada época de la Humanidad ha surgido una nación verbo, es decir, una nación que sirvió de enlace á todos los pueblos de la tierra conocida. Así Grecia fue en la antigua edad la nación verbo, porque sirvió d|e unión entre Asia y Europa. Al surgir en Africa Cartago, pasó al Mediterráneo, simbolizado en Roma, el centro del mundo, y el mismo día que se descubrió América, la concepción medi  terránea del mundo pasó á ser atlántica, y Génova, Venecia, Barcelona, las ciuda  des, en fin, del Mediterráneo, perdieron importancia. 16 B oletín O ficial del C entro G allego so de todas esas comarcas. Parece hecho y compuesto expresamente, por sus me  dios adquiridos y por sus dones innatos, para pasearse libremente, durante la vida, á través de los paisajes de Naturaleza y de Humanidad y describirlos. Pero, ¿có  mo ? En la lectura, iba á decir en el «pa  seo», por sus libros, surge, estalla y se impone al sortilegio encantador de su «manera», que mores una; d,e tal modo ¡des concierta por la naturalidad, la sencillez, la gracia, la franqueza y la seducción ideal. «Pocas veces he visto un ejemplo tan admirable, un conjunto tan acentuado de independencia y de flexibilidad, de entu  siasmo y de razón. Al escribir, este com  pleto estilista no realiza, por decirlo así, ninguna función de escritor. No ofrece ni por un segundo la impresión del aficio  nado deliberado, siendo capaz de todas las proezas imaginativas y de todos los empeños de forma. »Con la pluma en la mano, «se olvida», en cierto modo, para no ser más que un hombre frágil y fuerte, superiormente ar  mado y dotado, que se expresa en la con  fianza y la riqueza de su naturaleza, en la expansión de una sensibilidad primitiva y refinada, sin que despunte en él, m por asomo, el más leve rasgo de coquetería literaria. No es ese actor, ese comediante de sí mismo, ese juglar, ese danzante de sus propias sensaciones, que el manda  rín del idioma y de las palabras impide á cada instante, con gran trabajo, el en  trar en escena y sobresalir en ella. Ca  rrillo no se embriaga con el hermoso ses  go de sus ideas, con la música y el so  nido de sus frases. Ya se trate de un fo  goso corcel ó de un borriquillo de Ara  bia, permanece siempre dueño de su ca  balgadura y también de su tiro, de las cuadrigas que conduce con un hábito de maestro que se desconoce á sí mismo y no se pone de modelo ni para sí ni para los demás». Los escritores que poseen en grado tan alto la fuerza descriptiva ó plasmante y la fuerza emotiva, piden á gritos teatro amplísimo, actualidad compleja y gran  diosa pafa emplear dignamente sus prodi  giosas facultades. La fatalidad, la espan  tosa tragedia de los tiempos presentes, ha colmado las medidas á Gómez Carri  llo, que como cronista de una guerra tan ominosa y bárbara, tiene ancho campo para sus ojos, que rápidamente ven y • pintan, y para su ágil pluma, que nos transmite sus intensas impresiones. Sus cuadros de la guerra tienen la gracia francesa y la emoción española. Ya el escritor de pueblo en pueblo, de ruina en ruina, de trinchera en trinchera; inte  rroga á los supervivientes de la catás  trofe ; reproduce la desolación de las vi  viendas destruidas, el llanto mudo de los monumentos despedazados por los pro  yectiles alemanes ; refiere anécdotas oí  das de labios moribundos; recibe y nos transmite el gemido de Mame ensangren  tado, de Champagne ultrajada, de la bo  rona indomable, y todo esto nos lo hace ver y sentir con la magia de su verbo su  til ; es en la guerra, como en la paz, el pintor felicísimo de la Galilea, de Da  masco, de las peregrinaciones á la Me  ca, el admirable poeta del Japón, de la India, de la clásica Grecia y del miste  rioso Egipto. Los que queremos y admiramos *á Gó  mez Carrillo deseamos que permanezca en el teatro occidental de la guerra has  ta que pueda contarnos el crecimiento y multiplicación de las legiones aliadas, ocasión altísima que anhelamos para ver deshecho el imperio de la fuerza bruta,, vencedoras la razón y la justicia. Sí ; que nos cuente Gómez Carrillo el triunfo de nuestra hermana latina la glo  riosa Francia, el triunfo de Inglaterra, maestra de la ciudadanía y señora de los mares ; el triunfo y reconstrucción de Bél  gica la mártir, inmolada por el orgullo teutón. Sí, sí, Enrique, cuéntanos pron  to cómo se agiganta hasta tocar las nu  bes la figura del gran Joffre, la capaci  dad más alta que ha producido esta gue  rra; cuéntanos el júbilo de Inglaterra y de su general French, que acaudilla los fuertes soldados de Albion marchando rí  gidos y serenos á la muerte-ó á la victo  ria ; cuéntanos el santo heroísmo del rey Alberto de Bélgica, á quien la cristiandad debiera canonizar como á San Fernando y San Luis, que con la espada al cinto han subido á los altares. Esto queremos y esto hemos de ver. B. PEREZ CALDOS. Madrid, Febrero de 1915. B oletín O ficial , del C entro G allego 17 DESDE LA CORUÑA Víctima de una angina de pecho dejó de existir repentinamente en la Habana el presidente del importantísimo Centro hermano de aquella capital, doctor Euo C nio Mañach, produciendo en el ánimo de todos los compatriotas el hondo pe  sar que nos causan las desgracias irrepa  rables. Puede en verdad decirse que en el pe  cho de todos los gallegos, ante la desapa  rición del que hasta hace poco tiempo regía los destinos de la más grandiosa ins  titución regional en América, surgió, jun  to con el asombro causado por una muer  te inesperada, la más inmensa tristeza. Y de tan profundo sentimiento, no sólo participaban los españoles, sino también los ajenos á nuestra colonia en Cuba, que sabían apreciar en su justo valor las relevantes cualidades del señor Eugenio Mañach . No es de extrañar entonces que todas las sociedades ibéricas, y especialmente las galaicas, rindieran en el acto de ser trasladados sus restos mortales á la madre patria, una imponente manifestación de duelo. Cuanto de notable ene erra nues  tra colectividad en la Habana concurrió al fúnebre acto, y la mayor parte de las instituciones españolas de Cuba estuvie  ron representadas. Un inmenso gentío acompaño el ca  dáver durante todo el trayecto recorrido y hasta dejarlo á bordo del vapor «Reina Cristina» que lo condujo á la Coruña, suelo natal del señor Eugenio Mañach. En esta ciudad elentierro revistió im  ponente grandeza. Las autoridades y ei pueblo quisieron asociarse para rendir el postrer tributo de cariño al que fué hon  ra del terruño, y sin distinciones de nin  gún género, todas las clases sociales con  currieron á la triste ceremonia. Nuestro querido amigo y socio hono  rario don Julio Dávila se ha asociado, co  mo representante en Galicia del Centro Gallego de Buenos Aires y del Centro Ga  llego de Avellaneda, á la manifestación de duelo por el fallecimiento del presidente de la repetida colectividad defensora de los intereses de nuestra región en Cuba. El alcalde ha oficiado al señor Dávila,, dándole gracias por su adhesión y seña  lándole un puesto en la presidencia del acto fúnebre y otro en el duelo de honor en la conducción del cadáver al cemente  rio. Fueron invitadas las autoridades, el di  putado á Cortes señor Ozores de Prado, los senadores señor Torres Tabeada y Martínez (don Justo), el escritor señor Dávila y el doctor Riguera Montero, os  tentando el primero de estos tres señores la representación del Centro Gallego de la Habana, el segundo las de los Cen  tros Gallegos de Buenos Aires y Avella  neda y el tercero la de la «Casa de Gali  cia» en Madrid, el hermano político del finado don Manuel Robato, la persona que acompañó el cadáver desde la Ha  bana, en delegación de los gallegos en Cuba. El día 5 de Marzo recibió cristiana sepultura el cadáver del que fué presi  dente del Centro Gallego de la Habana. Una muchedumbre inmensa seguía el fé  retro. En todos los semblantes el dolor había marcado sus huellas. A las doce de la •mañana, después de los funerales en la iglesia de San Jorge,.£ie organizó en la Plaza de María Pita con arreglo al siguiente orden : Primeramente un grupo de guardias municipales, después la banda de músi  ca del hospicio, y luego dos camiones con coronas. Seguía la carroza fúnebre, á la cual otro grupo de guardias munici  pales daba guardia de honor, el clero con cruz alzada, el duelo de autoridades, las representaciones de los Ayuntamien  tos y los centros regionales de América, leí Ayuntamiento de la Coruña, presidido por el alcalde y con el guión que 1 llevaba un concejal, y por último, la banda de mú  sica de Isabel la .Católica. En el due  lo figuraron las autoridades militares, ci  viles y judiciales, miembros de la dele  gación de Hacienda, de la Diputación provincial, de las sociedades de recreo y de la Real Academia Gallega. La co  mitiva salió á las doce en punto, dirigién  dose al cementerio por las calles del Rie  go de Agua, Real, Cantón Grande, Santa Catalina, San Andrés, Cordonería, Pana  deras, Campo de laLeña, San* Juan y Orillamar. En dos camiones iban 72 coronas de  dicadas al señor Mañach por entidades y personas diversas. 18 B oletín O ficial del C entro Uallkc + o El Centro Gallego de Avellaneda se asocia, profundamente conmovido, al due  lo que á todos nos aflige por la desapa  rición de un entusiasta y virtuoso compa  triota, y envía á su pueblo nativo, á sus deudos y al Centro hermano de la Ha  bana el pésame más sincero. ------- «o» ------- Ul FANTASMA QUE NO ES TAL Trágica fin de un ladrón Es Huamanga (Perú), una tranquila re  gión peruana, muy rica y floreciente, cu  yos habitantes se dedican con especiali  dad al cultivo de' la vid y á la elabo  ración de vinos que, según la fama, son tan buenos como los de Borgoña. Esa comarca apacible se vió hace po  co revolucionada por la presencia de un horrible fantasma, que durante la noche recorría los campos, se ocultaba en los re  codos del camino, se escurría entre los viñedos y luego desaparecía en el bosque, después de llenar de pavor á cuantos te  nían la desgracia de verlo ó de sertirlo pasar. Porque, bueno es hacerlo constar, el fantasma en cuestión usaba gruesos bo  tines, y tosía de vez en cuando, como el más vulgar de los mortales. El temor al fantasma se hizo bien pron  to una enfermedad general entre aquella gente modesta, sencilla, supersticiosa é ignorante, en su inmensa mayoría. Tan pronto como el sol se ocultara, las mu  jeres cerraban sus casas y nadie asomaba á la calle. El fantasma andaba cerca ; lo sentían á cada momento en todas partes simultáneamente, como si fuera legión de seres sobrenaturales y no sólo uno era los que andaban por la comarca;, y no fal  tó quien conociera la historia de la ho  rrible aparición. Se trataba, según de  cían, del ánima en pena de un vecino, que, después de asesinar á sus padres, fue linchado por los naturales de la región. Murió en pecado mortal y jurando ven  garse de sus verdugos. Sus apariciones obedecían al cumplimiento de la trágica postrer promesa. Tal decían algunos vecinos y tal creían todos los pobladores de Huamanga. El temor fué creciendo día tras día, mejor dicho, noche tras noche y llegó ¡ I colmo cuando se empezó á notar la d-, I aparición de algunas personas. Las familias de los desaparecidos i.I claraban : — Salieron anoche ; iban á efectuar urj diligencia y no han vuelto. — Se habrán encontrado con el fanta,I ma. -Ave María Purísima ; Dios los guar í de. V con esa invocación pretendían ahu  yentar la sombra del fatídico nocturno visitante. La policía trataba de averiguar el pJ radero de los cadáveres; pero sus pe,l quisas no tuvieron éxito y no se preocupJ mayormente, pues el origen ultraterren)l de las desapariciones, la libraba de J responsabilidad de esclarecerlas debulJ mente. Pero un día el comisario tuvo la ociil rrencia de morirse y la prefectura geiiJ ral tuvo la no menos ocurrente idea ;!,| nombrar como reemplazante á un funcil nario que no las iba con apariciones n:l creía en espectros. Esa circunstancia despertó el inlerál del señor Pinilla, quien se propuso esclal recer el punto y concluir para siempre co:| la terrorífica influencia del espectro. | El hecho de que un fantasma robara rJ le parecía natural. Un fantasma auténtico, decía, no s;| preocupa de esas nimiedades. Y adoptó diversas disposiciones panl el mejor cumplimiento de sus propósito;. Distribuyó sus hombres en los camino; más concurridos y estableció vigilancia ú la entrada de un bosque cercano, donú sospechaba que el merodeador nocturnj tuviera su guarida. La primera noche el fantasma no salió-, Dijérase que adivinaba la sorpresa que ej comisario le estaba preparando. En b segunda sucedió algo parecido; pero en la tercera la policía adoptó mayores pre  cauciones; no se dejó ver, se escondí; 1 mejor en los lugares de observación y q fantasma salió. Tan pronto como le vieron, los eiq mentos de la policía emprendieron una tenaz persecución. El fugitivo se volvió)' con actitudes poco tranquilizadoras, sen ’ - bró el espanto entre los gendarmes, q ue no las tenían todas consigo. Eso de per>- -B oletín O ficial del C entro ( tai . lego 19 guir un fantasma es algo peliagudo y bien pronto se decidieron á no hacerlo. De manera que el comisario quedó sólo. No se arredró por eso. Continuó corrien  do. El fantasma se acercaba al bosque y era necesario no dejarlo escapar. Cuando el fugitivo comprendió que se  ría alcanzado, hizo alto y disparó un ba  lazo sobre el comisario. Este, al verse tan mal recibido, desenfundó su revól-. ver y disparó á su vez dos balazos con  tra el agresor, que herido en pleno pe  cho, se desplomó sin conocimiento. El comisario Pinilla se acercó al he  rido, y auxiliado por algunos de sus subal  ternos, que volvieron, al oir las detona  ciones lo condujo á una choza vecina, donde trató de examinarlo é identificarlo. Pero cuando logró verle la cara, tuvo una sorpresa ingrata. El muerto, el fantas  ma, el ladrón, era su propio hermano. En efecto, el comisario tenía un her  mano menor que él, llamado Luis, que siendo muy joven, huyó de casa de sus padres, en Lima. Nunca la familia tuvo noticias del mal hijo, hasta que la fatali  dad lo hizo caer bajo el revólver de su .lermano. ------ )«»( --------- EL IDIOMA _CASTELLANO El señor Roosevelt, ex presidente de los Estados Unidos, ha lanzado á los cua  tro vientos de la publicidad, una de sus muchas y particularísimas opiniones. Cree el político yanki, que el idioma castellano esta llamado á figurar en el concierto universal, sustituyendo en el te  rreno diplomático, á la lengua francesa. Fundamenta su opinión Mister Roose  velt en la vocación que despertó en la juventud académica de su país, el apren  dizaje de nuestro idioma y en las rivalida  des internacionales que en la actual con  flagración europea, habrán de manifes  tarse contra Francia. La opinión del señor Roosevelt no ha conmovido las fibras sentimentales de nuestro patriotismo. Hace ya muchos anos, que nosotros pensamos en lo mismo , y en el silencio de nuestra concieinCIa , acariciamos esa idea y tenemos la pretensión de que algún día habrá de tener plena confirmación. Si el porvenir de la humanidad le per  tenece á este joven continente, justo es suponer que la América está llamada á influir de manera muy poderosa en los destinos del mundo. Cuando en este dilatado hemisferio, se hayan logrado todas las conquistas ci  vilizadoras, consiguiéndose á la vez po  blar sus extensas dimensiones territoria  les, dándole vida á sus campos fértiles, proporcionándole alientos á sus nacien  tes industrias, arrancando de las entra  ñas de la tierra la riqueza inagotable de sus minerales ; cuando en resumen des  pierten las adormecidas energías de la gran familia hispano-americana, esparci  da por el florido vergel del mundo nue  vo, habrá llegado el momento de apete  cer para el idioma de Cervantes, la supremacia internacional que le correspon  de. Constituimos la mayor suma de nacio  nalidades que piensan y se expresan con la misma dulzura, con el mismo interés, con el mismo afán. ¿Quién puede, pues, dudar del porve  nir que nos está reservado ? El diario vespertino «A Rúa», comen  tando la opinión del señor Roosevelt, no la toma á serio y con cierta ironía pre  gunta : <;; Pretenderá el señor Roosevelt efectuar un nuevo viaje á la América del Sur ?». «A Rúa», en este caso, como en otros muchos en que se pretende poner en evi  dencia la superioridad de nuestra raza, respira _por la herida y se duele de que la inmortalidad de Cambes no encuentre más ancho campo de acción intelectual, que el Brasil y Portugal. Fernando GONZALEZ. Río Janeiro, 1915. ----- )«»( ------ LA MADRE COMO EDUCADORA Los primeros educadores del hombre son el padre y la madre, especialmente ésta ; son los que graban de una manera indeleble el sello de la individualidad en el ser dotado de razón por ellos produ  cido. Tan cierto es lo que manifestamos en forma de la influencia buena ó mala de ‘ 20 B oletín O ficial del C entro G allego los primeros que depositaron en el alma del hombre los sentimientos de caridad ó desprecio, de amor ú odio, de altruis  mo ó egoísmo, de piedad ó irreligiosi  dad... lo que los padres son, pudiera de  cirse, se ve en el espejo de los hijos, si bien en muchos casos el espejo, por cau  sas extrañas, se ha manchado de modo tal, que es difícil reconocer la imagen en el presente, merced á la luz sin razón sentida. Aquellas ideas y amores que penetra  ron en nuestras inteligencias y corazones con el dulce arrullo de la madre cuando entonaba cánticos populares para entre  garnos á un sueño angelical, refrendados por un beso de cariño, de ese cariño ma  ternal que embriaga, sin comprenderlo resuena en nuestro interior, cuando ma  yores, en los momentos de melancolía como en los de regocijo; cuando el hom  bre se halla entre placeres ó su alma se sumerge en un mar de tristeza, no pregun  téis que palabra pronunciarán sus labios; ella será por necesidad : «madre». El que siga amándola como se merece, añadirá un «mía» ó un «querida» incomparable, que para los hombres contiene la dicción «madre» la más hermosa, la más atractiva, la más encantadora, más armoniosa que las lenguas poseen. Probar la influencia de la*madre es fá cil, tomando la realidad como argumento. Veamos un caso raro. Un individuo que llamaremos X, cuya madre, aunque vivía en un pueblecito hu  milde, era respetada por sus virtudes, es  pecialmente en la de la caridad, llegan  do á merecer el sobrenombre de «madre de los pobres». La madre, toda bondad, educó al niño según sus sentimientos religiosos, sin con  seguir los resultados satisfactorios que era de esperar. Alejado X de su familia, lanzóse por los mares en busca de aventuras, soñan  do como se sueña durante los años que el niño quiere ya «ser hombre». Entonces muchas tempestades del mar pusieron en peligro su cuerpo, pero otras tempestades más temibles llevaron á pe  ligros incomparablemente mayores el al  ma de aquel joven que en sus primeros años sólo vió en su derredor bondad : que tantas veces pudo observar como su ma  dre enjugaba lágrimas á familias enteras y se alejó también de las prácticas reli  giosas por las que elevaba el corazón á Dios cuando de rodillas junto á su ma dre rezaba. Tras largos viajes volvió pobre y se dedicó á diversos trabajos humildísimos, único medio de ganar el pan... pensando en la que le dió el ser, inhibiéndose por completo en la profunda sima del «yo», meditando sus errores, lloró amargamente el pasado, y aquellas lágrimas de arre  pentimiento, luciéronle volver al lado de su madre. Así, cuando ésta entregó su alma al Creador, el hijo en un tiempo ale  jado de ella, fué á su lado á recoger el último beso de la que por él tanto había suspirado, y besar la tumba de aquel ángel terrenal. Hoy el joven X, es un honrado padre de familia y recuerda con cariño las en  señanzas de su madrecita. El deber más sagrado que sobre la tie  rra existe, es el de las madres ; el cari  ño más grande es el de ellas ; los senti  mientos más arrebatadores de ellas ; y la palabra que más consuela es «madre». No hay más educador que más eduque, no hay quien modele el corazón que la madre, y Dios ha concedido á todas la más alta de las virtudes en su más alto grado : el amor fuente de todo bien ; vir  tud idealista, principio de todas las rea  lidades, por la que llegan , hasta el sacri  ficio si es necesario y cuyos efectos pue  de decirse son siempre sencillamente su  blimes. F. D. ------ )«»( — CANÓNIGO ABOFETEADO # __ ORENSE 25. — Acaba de tenerse no  ticia de una agresión de que fué objeto el magistral de esta catedral don Antonio González Refojo. Cuando este canónigo se dirigía á su domicilio, en la calle de Hernán Cortés, al anochecer, le salió al encuentro la dis  tinguida señorita Sara Alvarez, hermana del abad de Beiro, y le dió unas tre  mendas bofetadas. Inmediatamente se propaló el suceso por la población, siendo objeto de los más apasionados comentarios. B oletín O ficial del C entro G allego 21 La causa de la agresión es el haber puesto el canónigo en entredicho, des  de el pulpito de la catedral, la conducta del propulsor de «Acción Gallega», don Basilio Alvarez. El sermón del magistral, que el público acogió con visibles muestras de desagra  do, causó en Orense el más deplorable efecto para la causa del doctor Ilundain, que el canónigo intentó defender. Decíase al comentar el sucedido que el señor González Refojo, en su afán de elogiar al prelado, cometía gravísimo pe  cado de ingratitud, pues todo el mundo recordaba que el magistral debe su cargo á la campaña realizada en las columnas del diario «Heraldo Gallego», que Basilio Alvarez inspiraba, durante las oposiciones á la magistral ía celebradas el año pa  sado. Y todavía se arrecian las censuras ai recordar que el domingo pasado don Ba  silio Alvarez, que estuvo en Orense y fue recibido y aclamado por una gran mu  chedumbre, desarmó en sus discursos de aquel día las iras del pueblo ofendido, que deseaba hacer ostensible su justa mal  querencia al promotor de los fusilamien  tos de Osera. De El Liberal --)«»( ------- TODO E B00 Fragulliña pequerrecha, miga!liña miudiña, ¿ quéixaste por seres probe ? ¿sofres porque te non miran?... Fragulliña pequerrecha, migalliña miudiña : s'o milliño e tí faltásedes ¿conque os pitos se mantían?... Hai nos campos de Galicia delicadas frores tenras, hai falares que namoran, hai prefumes que recreyan ; y-hay meniña, nos teos olios — negros mais que noite negra — centellas d ’ amor que firen rayos de lus que nos queiman... Camiñando camiñando, recorría vilas y-aldeas ; en todas sentín praceres, sofrín en todas tristezas; pero non topei nin topo, non vin nunca en térra allea! mares, veigas, montes, rios com ’ os que hai na miña terral José REY GONZALEZ. ------ )«»( ------ , I EL ALMA LATINA Hemos recibido el primer número de esta importante revista editada en Lon  dres y en la cual colaboran los princi  pales escritores que defienden á las na  ciones en lucha contra Alemania y sus aliados, en la feroz guerra que devasta los campos de la vieja Europa. Completamente imparciales en la de  licada cuestión de otorgar nuestras sim  patías, nos abstendremos de omitir jui  cio sobre las opiniones vertidas en la nueva publicación, merecedoras de todo respeto ; aplaudiendo, desde luego, la co  rrecta actitud en que se ha colocado al declarar que aun cuando su único objeto es demostrar la razón que asiste á los pueblos de la triple entente, por todos los medios que conduzcan á ello, recono  ce los méritos de sus enemigos y que jamás usará de medios ilícitos para, ata  carlos. Prédica noble y caballeresca será digna de ser leída aún por aquellos que sean sus adversarios. ------ )«»( ---------- “ CORREO DE GALICIA ” El día 22 del pasado mes de Marzo ha cumplido el octaño año de su existencia este notable semanario, honra del perio  dismo regional en América y que bajo la acertadísima dirección de nuestro queri  do consocio honorario señor José R. Lence, ha sido siempre el esforzado campeón de las nobles causas de nuestra patria y firme baluarte donde el terruño halló de  fensores denodados que sup'eron ensalzar y poner el nombre de España y de Gali  cia en el preeminente lugar que en estas tierras americanas le corresponde. «El Correo de Galicia» entra en el nue  vo año de su vida con todos los bríos y méritos de un periódico valiente y de impecable redacción. 22 B oletín O ficial del Centro G allego El señor José R. Lence ha sabido ha  cer de su obra un semanario moderno que no tiene nada que envidiar á los perió  dicos más notables y leídos. Deseamos al estimado colega prosperi  dades y éxitos sin fin. AGRUPACION ARTÍSTICA GALLEGA En el salón teatro de la «Unione e Benevolenza», celebró esta importante aso  ciación el domingo 11 del actual una in  teresante velada artística, concurriendo numerosas y distinguidas familias que aplaudían entusiastamente cada uno de los números del siguiente programa: 1. ° «Repouse á Amoreuse», vals, Berger, por la rondalla social dirigida por el señor Felipe A deva. 2. ° El juguete cómico en un acto ori  ginal de S. y J. Alvarez Quintero titu  lado «El tío de la flauta». 3. 0 «One Kiss», mazurka, Mora. Ron  dalla. 4. 0 «Meus amores», Baldomir. Melodía gallega. «Correvuela», Pascual Veiga, Bar  carola, por el coro social, bajo la direc  ción cíel señor J. Alonso Gallego. 5. 0 «O bautiso». Monólogo por don Ri  cardo Amor. 6.° «A nenita», Leus. Balada gallega por la señorita Digna Sueiro, acompa  ñada al piano por el maestro señor Bu  que. 7. 0 La bellísima comedia de ambiente gallego, representada con extraordinario éxito en los teatros Lara de Madrid y Comedia de esta capital, original de los señores Alberto Insúa y A. Hernández Catá, titulada «En familia». La rondalla y coro social ha cosecha  do prolongados aplausos. La distinguida señorita Digna Sueiro fué obligada á la repetición de la Balada gallega del se  ñor Lens «A nenita». La sección de decla  mación de la sociedad ha interpretado con maestría las obras representadas, siendo entusiastamente aplaudida en va  rios pasajes. Enviamos á la Agrupación Artística Ga  llega de Buenos Aires nuestras más since  ras felicitaciones por sus continuados y bien merecidos éxitos. 25 aniversario de la fundación del “ Orfeón Gallego ” Esta sociedad hermana de Buenos Ai  res, conmemorando el XXV aniversario de la fecha de su fundación, ha organiza  do unas espléndidas romerías españolas en el espacioso local del Parque Japo  nés, Paseo de Julio y Callao, las que se verificaron en los días domingo 28, miér  coles 31 de marzo último, jueves I o , vier nes 2, sábado 3, domingo 4 y domingo 11 del mes en curso. Han concurrido al Parque Japonés á amenizar las romerías españolas varias sociedades en corporación con sus coros, rondallas y orquestas. El coro á voces solas del «Orfeón Ga llego» cantó con maestría y buen gusto el «Amanecer», Eslava; «Arribada, Llanos; «Granada», V. de Forns; «Adiós del recluta», Rillé; «Saludo á la Patria», Kromm ; «Góndola azul», Bertomeux; ( Au  rora», Reventos; «Pepita», Müller* (Al  borada», Veiga ; «A foliada», Chañé; «Veira d'omar», Soutullo, y con orquesta, «Rá  fagas», Reinoso ; «Ojos azules», Doysac; «Bonitas y feas», R. P. Camino ; «Barcu  róla», Rivara; «Luna errante», R. P. Ca  mino; «Recuerdos habaneros», Valverde. El numeroso público que durante los días indicados concurrió' á las romerías ha pasado momentos agradables, sin que hubiere que registrarse ninguna nota dis  cordante, lo que demuestra la cultura de los romeros que acudieron al Parque Ja  ponés á cooperar al éxito de la fiesta. La Comisión Directiva solicitó y obtu  vo del Parque Japonés autorización para prolongar las fiestas un domingo más, ó sea el próximo día 18, tarde y noche. En ese día celebrará los grandes con cursos de baile, Jota y Muiñeira, otor  gándose dos premios á las mejores pare  jas por un jurado nombrado al efecto. También habrá concurso de gaitas con dos premios. Para la entrega de los premios pre  para una interesante velada esa laureada Sociedad, con objeto de que dicho acto revista toda la solemnidad que requiere. Felicitamos á los distinguidos miem  bros de la comisión del «Orfeón Gallego» por el éxito moral y material obtenido y hacemos votos porque el laureado Or  feón, del que se conserva gratos recuer  dos de su brillante actuación, recobre la esplendidez y grandeza de otros tiempos. B oletín O ficial del C entro G allego ‘ 28 # #■ GALERIA INEAHTIL ♦ ♦ Eduardo Paredes Maiztegui Hoy publicamos en nuestra galería in  fantil el retrato de este hermoso niño, hijo de nuestro querido y antiguo asocia  do don Eduardo Paredes y su esposa doña Tomasa Maiztegui, residentes des  de hace -ocho años en el pueblo de Salliqueló del partido de Pellegrini. Próximamente cumple nuestro fotogra  fiado seis años de edad, demostrando una concepción de ideas tan claras y precisas, que constituye el encanto de sus cariño  sos padres. No creemos equivocarnos pronosticar que Eduardito será con el tiempo un en  tusiasta admirador y defensor de la obra progresista y cultural de la colectividad gallega en Avellaneda. ECOS SOGÍALES GRAN FUNCION DE GALA La Comisión Directiva de este Centro acordó conmemorar las fiestas patrias del 25 de Mayo con una función de gala y baile á celebrarse el día 22 del mismo mes en nuestros salones sociales. El estado de los trabajos realizados pa  ra la construcción de nuestro palacio, calculando el tiempo necesario para lla  mar á licitación de las obras y las refor  mas internas á introducir en los planos en lo que respecta al segundo piso del edificio, hace suponer que esta fiesta se  rá la última que se celebre en la vieja casa cuya demolición está próxima. El cuadro cómico-lírico de la Sociedad tiene en ensayo las interesantes obras «La leyenda del monje», «¡ Cómo está la sociedad!» y «La señora capitana». Oportunamente recibirán los señores so cios la invitación y programa correspon  diente á fin de que concurran como siem  pre con sus familias á la función anun  ciada. HOMENAJE Todo lo más selecto y representativo en el comercio, en la industria y en la sociabilidad de esta laboriosa Avellaneda se ha congregado el domingio último, once del mes en curso, en el hermoso Recreo Pasatiempo, para obsequiar con un es  pléndido banquete al señor Gerente del Banco de la Provincia, don Franco Fattorini y á los distinguidos caballeros que forman el Consejo local del mismo es  tablecimiento. A las doce en punto del día indicado, más de trescientas personas ocupaban las mesas adornadas con exquisito gusto, ar  monizando el acto una bien organizada orquesta de doce profesores. -MB oletín O ficial del C entro Gallego . • A ^ ..•Mi €¿^00^^ de la mesa fue ocupada •por l.os : obsequiados y la comisión organi- '•«adfe'ra.Cdel festival. ** 1 L,^ mayor animación y entusiasmo rei  nó entre los comensales, saboreando el rico menú presentado por el señor Demartini. dueño del hotel. Al descorcharse el champagne ofreció la demostración con un brillante discurso nuestro estimado presidente titular don José María Revoredo, contestando á nom  bre propio y de los señores consejeros del Banco, el distinguido caballero señor Fattorini, cosechando prolongados aplausos. El señor Perren dió lectura de inmen  sidad de cartas, tarjetas y telegramas de adhesión al acto, y cerró los discursos con una improvisada y entusiasta pieza ora  toria el distinguido periodista señor MoJinari, siendo también muy aplaudido y felicitado. El señor Revoredo hizo entrega al se  ñor Fattorini de un espléndido álbum fir  mado por todos los presentes. La primera hoja de pergamino representa una her  mosísima alegoría de la Banca y el Co  mercio; la segunda hoja simboliza la In  dustria, y las demás la cultura y la socia  bilidad. El álbum, obra de nuestro querido ami  go y consocio, el insigne maestro don losé Bouchet, vecino de la capital, ha sido muy celebrado por todos los concu  rrentes. Lamentamos que la falta de espacio no nos permita hacer una crónica detalla  da de ese justiciero homenaje tributado á tan dignos caballeros, quienes han sa  bido conquistar los laureles de la esti  mación pública. NACIMIENTO Un nuevo vastago vino á aumentar la prole de nuestro estimado consocio don R. Almanzor Paredes, prosecretario de este Centro. El día 3 del actual dió á luz su res  petable esposa doña María P. de Pare  des, una hermosa niña, con toda felici  dad, á la que pusieron por nombre María Esther. Reciban los esposos Paredes nuestras más entusiastas felicitaciones con votos porque la felicidad sonría eternamente en su respetable hogar. ENLACE El día 8 del actual se celebró el enlace matrimonial de nuestro apreciable aso ciado don Vicente Fandiño, con la simpá  tica señorita Juana Ponza. Bendijo la unión de los desposados el cura párroco de Santa Lucía, siendo pa drinos la respetable señora María Planas de Ponza, madre de la novia y el estima  do vecino don Nicolás Debenedetti. Una espléndida reunión ha tenido lu  gar, con tan fausto motivo, en el domici  lio de los padres de la novia, La vallo 196. Los desposados partieron en la misma no che en viaje de luna de miel para la pintoresca ciudad de Montevideo. Que la dicha más completa viva peren  nemente en el nuevo hogar de los dis  tinguidos esposos Fandiño-Ponza. PROMESAS Ha quedado fijado para el 22 del mes en curso el enlaoe de la simpática señori  ta Teresa Rodríguez, hija de nuestro vie  jo y querido consocio don José B. Ro  dríguez, con el distinguido joven y con  socio don Nicasio Riopedre. HOGAR DE DUELO El día 24 de Marzo dejó de existir el apreciado vecino de esta ciudad y anti  guo comerciante don Gerónimo Borcese, padre de nuestro estimado asociado don Nofberto Borcese. Los restos del extinto fueron condu  cidos al cementerio de la localidad, acom  pañados por numerosísimos amigos que concurrieron á rendir su último tributo de amistad al vecino honorable y comercian  te laborioso, constituyendo el acto una verdadera manifestación de duelo. El fallecimiento del señor Borcese ha causado honda impresión en el seno de sus múltiples relaciones. Sólo cinco días ha guardado cama, siendo infructuosos todos los esfuerzos de la ciencia y los solícitos cuidados de su familia para alar  gar aquella robusta existencia. Nuestro más sentido pésame al que  rido consocio y amigo y demás deudos. Imp. Estrach. — Humberto L° 966