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1 FACULTAD DE CIENCIAS GRADO EN NUTRICIÓN HUMANA Y DIETÉTICA Dña. Sara López Mateo LA DIETA BAJA EN FODMAPs Y SU APLICACIÓN EN DIVERSAS PATOLOGÍAS Y/O ALTERACIONES GASTROINTESTINALES Trabajo Fin de Grado Junio 2019
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3 ÍNDICE RESUMEN ................................................................................................................... 5 RESUMO ..................................................................................................................... 6 ABSTRACT ................................................................................................................. 7 INTRODUCCIÓN ........................................................................................................ 8 PATOLOGÍAS GASTROINTESTINALES .............................................................. 8 SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE (SII) ............................................... 8 DISPEPSIA FUNCIONAL (DF) .......................................................................... 15 ALTERACIONES GASTROINTESTINALES ....................................................... 18 DIARREA ........................................................................................................... 18 ESTREÑIMIENTO ............................................................................................. 20 DOLOR ABDOMINAL FUNCIONAL ............................................................... 21 DISTENSIÓN ABDOMINAL ............................................................................. 21 GASES O FLATULENCIAS INTESTINALES ................................................... 22 DESCRIPCIÓN Y PROPIEDADES DE LOS FODMAPs ....................................... 23 DIETA BAJA EN FODMAPs ................................................................................. 27 CLASIFICACIÓN ALIMENTOS SEGÚN NIVEL DE FODMAPs......................... 29 ALIMENTOS PARA UNA DIETA REDUCIDA EN FODMAPs ........................... 30 OBJETIVOS ............................................................................................................... 35 METODOLOGÍA DE TRABAJO............................................................................... 36 RESULTADOS Y DISCUSIÓN ................................................................................. 38 EFICACIA DE LA DIETA REDUCIDA EN FODMAPs ........................................ 38 ESTUDIOS A FAVOR ........................................................................................ 38 ESTUDIOS EN CONTRA ................................................................................... 40 ESTUDIO CLÍNICO ............................................................................................... 42 CONCLUSIONES ...................................................................................................... 46 BIBLIOGRAFÍA ........................................................................................................ 47
4 ANEXOS .................................................................................................................... 52
5 RESUMEN LA DIETA BAJA EN FODMAPs Y SU APLICACIÓN EN DIVERSAS PATOLOGÍAS Y/O ALTERACIONES GASTROINTESTINALES Las patologías y alteraciones gastrointestinales son muy prevalentes en la sociedad actual por lo que el tratamiento dietético y la adquisición de unos buenos hábitos saludables son dos pilares fundamentales para el manejo de la sintomatología que va asociada a dichos problemas. En los últimos años está creciendo el interés por el término FODMAP (Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polialcoholes Fermentables) el cual define a un conjunto de hidratos de carbono de cadena corta fermentables que, según los últimos estudios, son causantes de los síntomas gastrointestinales que padecen los pacientes con síndrome del intestino irritable. Las últimas publicaciones científicas apuestan por la utilización de una dieta baja en FODMAPs como un enfoque terapéutico de primera línea a considerar en patologías como el síndrome del intestino irritable y la dispepsia funcional, y en alteraciones gastrointestinales como la distensión abdominal, la diarrea y el dolor abdominal especialmente. El objetivo de este trabajo es la revisión de la literatura científica actual sobre los FODMAPs y su papel en la alimentación, así como la comprobación, mediante un estudio clínico propio, de la eficacia de una dieta reducida en FODMAPs en pacientes con estos trastornos gastrointestinales. Palabras clave: FODMAP, síndrome del intestino irritable, diarrea, distensión abdominal, dolor abdominal.
6 RESUMO A DIETA BAIXA EN FODMAPs E A SÚA APLICACIÓN EN DIVERSAS PATOLOXÍAS E/OU ALTERACIÓNS GASTROINTESTINAIS As patoloxías e alteracións gastrointestinais son moi prevalentes na sociedade actual polo que o tratamento dietético e a adquisición duns bos hábitos saúdables son dous pilares fundamentais para o manexo da sintomatoloxía que vai asociada a ditos problemas. Nos últimos anos está aumentando o interese polo término FODMAP (Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos e Polialcoholes Fermentables) o cual define a un conxunto de hidratos de carbono de cadena curta fermentables que, según os últimos estudos, son causantes dos síntomas gastrointestinais que padecen os pacientes con síndrome do intestino irritable. As últimas publicacións científicas apostan polo emprego dunha dieta baixa en FODMAPs como un enfoque terapéutico de primeira liña a ter en conta en patoloxías como o síndrome do intestino irritable e a dispepsia funcional, e en alteracións gastrointestinais como a distensión abdominal, a diarrea e a dor abdominal especialmente. O obxectivo deste traballo é a revisión da literatura científica actual sobre os FODMAPs e o seu papel na alimentación, así como a comprobación, mediante un estudo clínico propio, da eficacia dunha dieta reducida en FODMAPs en paciente con estes trastornos gastrointestinais. Palabras chave: FODMAP, síndrome do intestino irritable, diarrea, distensión abdominal, dor abdominal.
7 ABSTRACT LOW FODMAPs DIET AND ITS APPLICATION IN DIVERSE PATHOLOGIES AND/OR GASTROINTESTINAL ALTERATIONS At present, pathologies and gastrointestinal alterations are very common in our society and because of that the dietetic treatment and the acquisition of good healthy habits are two of the fundamental pillars for the management of the symptomatology asociated with these problems. In recent years, the interest for the term FODMAP (Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols) is growing up, which defines a set of fermentable short-chain carbohydrates that, according to recent studies, are responsible for the gastrointestinal symptoms suffered by patients with irritable bowel syndrome. The latest scientific publications bet on the use of low FODMAPs diet as a firstline therapeutic approach to be considered in pathologies like irritable bowel syndrome and functional dispepsia, and in gastrointestinal disorders such as abdominal distention, diarrhea and abdominal pain. The main objective of this project is the review of the current scientific literature on FODMAPs and its role in nutrition, as well as the verification, through an own clinical essay, of the efficacy of a low FODMAPs diet in patients who suffer these gastrointestinal disorders. Key words: FODMAP, irritable bowel syndrome, diarrhea, abdominal distensión, abdominal pain.
8 INTRODUCCIÓN En su último informe, Canicoba y Nastasi (2016), indican que el 30% de la población adulta de los países occidentales padece algún tipo de Trastorno Gastrointestinal Funcional (TGIF), como el Síndrome del Intestino Irritable (SII), la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE), el Dolor Abdominal Crónico (DAC) o la Dispepsia Funcional (DF). Los trastornos gastrointestinales funcionales se definen como “una combinación variable de síntomas gastrointestinales crónicos cuya causa etiológica no es debida a la presencia de anomalías estructurales, metabólicas o bioquímicas”. Además, éstos se caracterizan por la presencia de sintomatología gastrointestinal recurrente como: distensión abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, estreñimiento y dolor abdominal, siendo una de las principales causas de consulta en atención primaria y en la práctica gastroenterológica (Álvarez y col., 2017). Gran cantidad de pacientes con alguno de los trastornos gastrointestinales funcionales anteriormente citados, relacionan la aparición de la sintomatología con la ingesta de ciertos alimentos. Debido a esto, se ha comenzado a estudiar y a comprobar si la eliminación de determinados compuestos de la dieta, como los FODMAPs (Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols), puede producir una mejora determinante tanto en la calidad de vida del paciente como en la sintomatología asociada a dicha enfermedad, especialmente la hinchazón abdominal, el dolor abdominal y la diarrea (Molina, 2019). PATOLOGÍAS GASTROINTESTINALES SÍNDROME DEL INTESTINO IRRITABLE (SII) El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno gastrointestinal funcional idiopático, es decir, que no tiene una causa identificable, crónico y episódico, el cual está caracterizado por la presencia de dolor abdominal recurrente asociado a cambios en el hábito intestinal (diarrea, estreñimiento o ambas), urgencia defecatoria, distensión abdominal y gases (Mayo Clinic, 2019). En esta patología existe inflamación de la mucosa y submucosa del colon con diferentes grados de gravedad (Gil y col., 2017).
9 Además de los síntomas intraintestinales, suelen aparecer síntomas extraintestinales como la fatiga (Expósito, 2018). Este trastorno tiene un gran impacto personal y social en la persona que lo padece, derivando en un empeoramiento de la calidad de vida en comparación con la población general. Además, se ha visto que los pacientes con síndrome del intestino irritable tienen una calidad de vida peor que aquellos pacientes que sufren asma, migraña, artritis reumatoide o trastornos del pánico (Schär Institute, 2018). El síndrome del intestino irritable es uno de los trastornos gastrointestinales funcionales más frecuentes, con una prevalencia global del 11% aproximadamente, lo cual genera un impacto económico y sociosanitario importante (Liang y col., 2019). Además, este trastorno tiene una prevalencia mayor en las mujeres que en los hombres (2-4 veces más), y en lo referente a la edad, afecta más a los jóvenes que a las personas de la tercera edad, siendo más elevada su presencia entre los 35-50 años (Schär Institute, 2018). Según Klinger y Klinger (2001), este trastorno tiene una prevalencia mayor en los grupos socio-económicos más bajos. En lo referente a la prevalencia de los subtipos, el síndrome del intestino irritable con predominio de diarrea es más frecuente que el síndrome del intestino irritable con predominio de estreñimiento (Expósito, 2018). A día de hoy se desconoce la causa del síndrome del intestino irritable y por esta razón se denomina un trastorno gastrointestinal funcional idiopático (García, 2019). A pesar de no conocer con exactitud su etiología, se está empezando a documentar la posibilidad de la existencia de una predisposición familiar que sugiera una base genética (Gil y col., 2017). Esta hipótesis sugiere que esta patología es el resultado de una respuesta inflamatoria anómala y exagerada frente a ciertos estímulos ambientales en individuos genéticamente predispuestos.
16 En lo referente a la sintomatología, los pacientes que presentan este trastorno cursan episodios de dolor abdominal, alteración de la función gastrointestinal, plenitud postprandial y saciedad temprana (Sebastián, 2017). De la misma forma que ocurre con la presencia de otros trastornos gastrointestinales funcionales, la dispepsia funcional contribuye a un empeoramiento de la calidad de vida de las personas que lo padecen, ya que conlleva grandes repercusiones personales, sanitarias, económicas, sociales y laborales. Según la población de estudio, la prevalencia de la dispepsia funcional va a tener unos valores u otros. Ocurre lo mismo con la definición que se le atribuye a este trastorno. Por ejemplo, si definimos dispepsia como aquel dolor en el abdomen superior, la prevalencia de la dispepsia varía entre el 7% y el 34%. De esta forma, cuando la definición de dispepsia es más amplia, considerándose dispepsia como la presencia de síntomas gastrointestinales en el abdomen superior, la prevalencia del trastorno varía entre el 23% y el 45% (AEG, 2012). La prevalencia de este trastorno es difícil de determinar debido a que ésta no sólo depende de cómo se realicen las preguntas al paciente, sino que también depende de cómo el propio paciente las interprete. Hay numerosas causas, unas más frecuentes que otras, que pueden acabar desembocando en la aparición de dispepsia (AEG, 2012). Causas más frecuentes: úlcera péptica, enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y fármacos como los Antiinflamatorios No Esteroideos (AINES), la digoxina, la teofilina y la eritromicina. Causas menos frecuentes: cáncer (hígado, estómago, esófago, páncreas), diabetes mellitus, pancreatitis crónica, cirugía gástrica, síndrome de la pared abdominal… Según se conozca o no la causa de la dispepsia, podemos clasificar esta patología en dos tipos (Gisbert y col., 2012):
17 1. Dispepsia funcional o idiopática. Más del 60% de los pacientes con dispepsia padecen dispepsia funcional. Como su propio nombre indica, en este tipo de dispepsia no se conocen las causas que justifican la aparición de la sintomatología en el paciente. 2. Dispepsia orgánica. Al contrario de lo que ocurre en la dispepsia funcional o idiopática, se diagnostica dispepsia orgánica cuando se identifica la causa orgánica que justifica la aparición de la sintomatología. Las principales causas de dispepsia orgánica son: Úlcera péptica Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) Medicamentos como los Antiinflamatorios No Esteroideos (AINES), teofilina, digoxina, etc… En ocasiones, se presentan pacientes que padecen una sintomatología propia de esta patología pero que nunca se han sometido a una prueba diagnóstica que encuentre la causa específica de dicha sintomatología. Estos pacientes padecen lo que se denomina dispepsia no investigada. Para diagnosticar este trastorno gastrointestinal funcional es importante establecer una serie de criterios que permitan considerar que síntomas dispépticos requieren evaluación y tratamiento y cuáles no. Con la finalidad de facilitar este diagnóstico se emplea una anamnesis detallada, la cual debe incluir información sobre los estilos de vida del paciente (consumo de alcohol, tacaco, fármacos, actividad deportiva e intensidad), sintomatología gastrointestinal que presenta, exploración física, diagnóstico previo de infección por Helicobacter Pylori (estrategia “Test and Treat”), tratamiento de la úlcera péptica, posibles alteraciones extraintestinales como ferropenia y antecedentes familiares como enfermedad celíaca, osteoporosis a edad temprana y ascitis (Gisbert y col., 2012). La estrategia “Test and Treat” de Helicobacter Pylori, en español “Prueba y Tratamiento”, se emplea para obtener un buen diagnóstico de dispepsia debido a que la infección por esta bacteria, es la principal causa de enfermedad ulcerosa gastrointestinal que, a su vez, es la principal causa de dispepsia orgánica en el paciente (AEG, 2019).
18 Según la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) (2011), el tratamiento más eficaz contra esta patología es seguir unas pautas generales saludables como eliminar el tabaco, reducir el consumo de alcohol, reducir la ingesta de grasas y eliminar las bebidas carbonatadas. En lo referente al tratamiento farmacológico, deben evitarse aquellos fármacos que exacerben los síntomas de la dispepsia como los AINES y otros fármacos anteriormente citados. A día de hoy se está investigando si la dieta baja en FODMAPs, al igual que ocurre con el síndrome del intestino irritable, es adecuada y eficaz para tratar la sintomatología de esta patología. Esta dieta podría ser empleada como enfoque terapéutico de primera línea debido a que, en revisiones recientes, se ha comprobado que los alimentos asociados a la aparición de síntomas dispépticos son comunes a aquellos que se eliminarían en el seguimiento de una dieta reducida en FODMAPs como los alimentos grasos, la leche y derivados lácteos con lactosa, el alcohol, el café, las bebidas carbonatadas, ciertas hortalizas y alimentos picantes (Sebastián, 2018). ALTERACIONES GASTROINTESTINALES DIARREA La Organización Mundial de la Salud (OMS) (2019), define la diarrea como “la deposición de tres o más veces al día (o con una frecuencia mayor que la normal para la persona) de heces sueltas o líquidas”. Para que se origine la diarrea, tiene que tener lugar una serie de procesos (Kathleen y Raymond, 2017): Un tránsito del contenido intestinal por el intestino delgado acelerado. Una disminución de la digestión enzimática de los alimentos. Una disminución de la absorción de los líquidos y de los nutrientes. Un aumento de la secreción de los líquidos por el tubo digestivo.
19 Según la causa por la que se produzca esta alteración gastrointestinal, la diarrea se clasifica en: Diarrea exudativa: asociada con una lesión en la mucosa, la cual conlleva a una producción de moco, líquido y sangre con una acumulación acuosa en el intestino. Diarrea secretora: se produce debido a la secreción intestinal de electrolitos y agua por el epitelio intestinal, la cual es producida por bacterias o virus. Diarrea osmótica: es producida cuando los solutos osmóticamente activos presentes en el intestino se absorben mal. Diarrea por absorción insuficiente: se produce cuando un agente externo, como una patología, afecta a la digestión o a la absorción de nutrientes. Diarrea inducida: esta diarrea es provocada por fármacos, como la lactulosa o el sulfonato de poliestireno de sodio con sorbitol. Para tratar esta alteración, actualmente se está empleando el trasplante de microflora fecal (TMF). Considerado a día de hoy como un trasplante de órgano, este trasplante ha demostrado ser eficaz en un 99% de los casos para tratar la infección causada por Clostridium difficile. Además, ayuda a restablecer el equilibrio microbiológico del intestino y a favorecer la eliminación de sustancias nocivas de nuestro organismo (ACCU, 2019). El tratamiento nutricional de la diarrea sigue una secuencia de tres pasos: 1. Tratar el desequilibrio electrolítico e hídrico: reponer pérdidas de agua y de minerales como el potasio, el sodio, el cloro y el bicarbonato. 2. Tratar la sintomatología con fármacos. Algunos de los fármacos más empleados son los espasmolíticos, los cuales son empleados para disminuir la actividad motora del tracto gastrointestinal. 3. Tratar la sintomatología a través de la dieta, la cual debe ser individual y personalizada según las carencias de cada paciente.
20 ESTREÑIMIENTO El estreñimiento se define como “la dificultad con la defecación por disminución de la frecuencia o disquecia (evacuaciones dolorosas, difíciles o incompletas)” (Kathleen y Raymond, 2017). Para diagnosticar esta alteración gastrointestinal, se mide la frecuencia de la defecación y el peso de las heces durante dos semanas, considerándose estreñimiento cuando la frecuencia de deposición es inferior a tres veces por semana y cuando el peso de las heces es inferior a menos de 250 gramos al día. Entre las causas más comunes del estreñimiento, destacamos las siguientes: Estilo de vida y dieta inadecuada, así como la falta de fibra en la dieta, falta de líquidos en la alimentación, escaso ejercicio físico y abuso de laxantes. Trastornos de la motilidad habituales en la enfermedad de Chagas, seudoobstrucción intestinal crónica e inercia cólica. Enfermedades neurológicas, como la esclerosis múltiple y la distrofia muscular. Trastornos del suelo pélvico comunes en el embarazo. Uso crónico de opiáceos habitual en los pacientes oncológicos y en los pacientes con dolor crónico. En lo referente al tratamiento dietético, se siguen unas indicaciones generales para favorecer el tránsito intestinal como: 1. Adecuado aporte de fibra. La fibra hace que se aumente el líquido de las heces del colon, la masa microbiana, el peso y la frecuencia de las heces. Sobrepasar los 50 gramos de fibra al día no presenta beneficios adicionales, pudiendo llegar a causar un aumento de la distensión abdominal y una flatulencia excesiva debido a la fermentación excesiva que tiene lugar por parte de la flora colónica. 2. Adecuada ingesta hídrica. El aumento de la fibra y del agua debe ser simultáneo, ya que, si solo aumentamos la fibra en la dieta, se puede producir una obstrucción gástrica y una retención fecal al no haber una dispersión adecuada de la fibra ingerida. 3. Realización de actividad física diaria, con el objetivo de aumentar la musculatura abdominal y la motilidad intestinal.
21 DOLOR ABDOMINAL FUNCIONAL Se entiende por dolor abdominal funcional “un dolor continuo o casi continuo localizado en el abdomen y que no suele tener relación con la función del intestino, es decir, que no se modifica con la comida o la defecación” (Moreira y Garrido, 2011). La fisiopatología de este trastorno se asocia a la interacción conjunta de factores psicosociales, genéticos y ambientales que favorecen las alteraciones de la motilidad intestinal y la distensión de la pared abdominal (Baranguán y col., 2018). Para diagnosticar este trastorno se observan las características del dolor (intensidad y duración) y, en ocasiones, se excluye la presencia de otras enfermedades que puedan producir molestias similares. Según la duración del dolor podemos clasificarlo en dos tipos: Dolor de larga evolución. Debido a que no repercute en la calidad de vida del paciente, la historia clínica y la exploración física normal serían los criterios a seguir para establecer el diagnóstico. Dolor intenso. En este caso se realizarían pruebas de exclusión de otras patologías, especialmente patologías digestivas, ginecológicas y urinarias. No hay un tratamiento fijo para aliviar o curar la sintomatología del dolor abdominal funcional. Aun así, el tratamiento más empleado a día de hoy para calmar el dolor son fármacos que actúan a nivel del sistema nervioso central, como los antidepresivos, que además de tratar el dolor, mejoran el estado anímico del paciente (Moreira y Garrido, 2011). DISTENSIÓN ABDOMINAL La distensión abdominal está presente en un 16% - 30% de la población en general, siendo un trastorno más frecuente en mujeres (García-Jiménez y col., 2019). Según su descripción, la distensión abdominal se clasifica en dos: 1. Distensión abdominal objetiva: en este tipo de distensión existe un aumento visible y percibido del perímetro abdominal. Este tipo de distensión abdominal es más frecuente en pacientes con estreñimiento y disfunción del suelo pélvico.
22 2. Distensión abdominal subjetiva o bloating: este segundo tipo hace referencia a la sensación de distensión percibida por el paciente, la cual no es perceptible visualmente e incluye sensación de pesadez abdominal. Este tipo de distensión es más frecuente en pacientes con síndrome del intestino irritable. Entre las causas más habituales de distensión abdominal, encontramos la enfermedad celíaca, el sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO), la insuficiencia pancreática, la enfermedad inflamatoria intestinal y la diabetes, entre otras. El tratamiento para aliviar la distensión abdominal es el siguiente (García-Jiménez y col., 2019): 1. Dieta y ejercicio físico. El objetivo de la dieta es evitar las intolerancias alimentarias y reducir la fermentación de residuos alimentarios. Por otro lado, se ha demostrado que el ejercicio físico mejora la eliminación de gases intestinales y ayuda a reducir la sintomatología propia de la distensión abdominal. 2. Modulación de la microbiota. El sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO) es una de las principales causas de la distensión abdominal y se ha determinado que la disbiosis de la microbiota intestinal contribuye a la disfunción intestinal. Por ello, cada vez se está investigando más sobre la posible modulación de la microbiota intestinal con antibióticos, probióticos y prebióticos. GASES O FLATULENCIAS INTESTINALES El ser humano presenta un volumen de gas intestinal diario de 200 mL aproximadamente, el cual se origina debido al aire deglutido y a la fermentación bacteriana en el intestino (Kathleen y Raymond, 2017). Cuando este volumen aumenta excesivamente, se denomina gas excesivo o flatulencia. El gas excesivo en nuestro organismo puede producir un aumento de la frecuencia de ventosidades, distensión abdominal y cólicos abdominales. Para evitar el acumulo de gas en nuestro organismo y, por lo tanto, el malestar gastrointestinal, se recomiendan las siguientes pautas:
23 Comer despacio. Evitar el tabaco. Evitar mascar chicles y chupar caramelos duros. Evitar bebidas carbonatadas. Los alimentos más relacionados con la producción de gas son los siguientes (Kathleen y Raymond, 2017): Verduras como el brócoli, la coliflor, la col, la cebolla, las alcachofas, los espárragos, las cebollas y las setas. Frutas como las peras, las manzanas y los melocotones. Cereales integrales. Bebidas de frutas, especialmente el zumo de naranja y el zumo de pera. Leche y derivados lácteos. Caramelos y chicles sin azúcar debido a su contenido en polioles. Es importante destacar que todas las alteraciones gastrointestinales explicadas anteriormente (diarrea, estreñimiento, dolor abdominal, distensión abdominal y flatulencias) han sido tratadas en diversos estudios con la dieta baja en FODMAPs, la cual se explica a continuación, para aliviar la sintomatología propia de cada trastorno, dando resultados positivos en la diarrea, en la distensión abdominal y en el dolor abdominal, especialmente. DESCRIPCIÓN Y PROPIEDADES DE LOS FODMAPs El acrónimo “FODMAP”, establecido por Gibson y Shepherd en 2005 en la Universidad de Monash, Australia, corresponde a la expresión en inglés “Fermentable Oligosaccharides, Disaccharides, Monosaccharides And Polyols”, en castellano: Oligosacáridos, Disacáridos, Monosacáridos y Polialcoholes Fermentables (Vila y col., 2015). Este acrónimo fue acuñado para describir un grupo de hidratos de carbono de cadena corta que comparten tres propiedades funcionales (Gibson y Shepherd, 2010; Zugasti y col., 2016):
24 1. Baja absorción en el intestino delgado. Según el tipo de hidrato de carbono del que se trate, la baja absorción en el intestino delgado se va a deber a: Monosacáridos. Su baja absorción se debe a la baja capacidad de transporte de los mecanismos epiteliales. Disacáridos. Su baja absorción se debe a la baja actividad de las hidrolasas del borde del cepillo del intestino. Oligosacáridos. Su baja absorción se debe a la ausencia de hidrolasas. Polialcoholes. Su baja absorción se debe al tamaño impropio de las moléculas para su difusión. 2. Moléculas osmóticamente activas debido a su pequeño tamaño. Esto deriva en un aumento del contenido hídrico luminal, produciendo una alteración del peristaltismo intestinal normal, distensión abdominal, dolor y deposiciones de consistencia disminuida. 3. Rápida fermentación. Son rápidamente fermentados por las bacterias del intestino produciendo Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) como el butirato, el acetato, el propionato y gases como el dióxido de carbono (CO2), metano (CH4), e hidrógeno (H2), especialmente este último. No todos los hidratos de carbono de cadena corta entran dentro del grupo de los FODMAPs, sólo aquellos que cumplen con las propiedades anteriormente citadas. De acuerdo con estas propiedades, los FODMAPs incluyen (Figueroa, 2015): Monosacáridos: fructosa. La fructosa se absorbe en la luz intestinal, presente en forma de hexosa libre, por el transportador GLUT-5, el cual tiene una capacidad de absorción reducida. La absorción de este monosacárido es más eficaz (sobre el 85%) cuando está en contacto con la glucosa, ya que interviene el transportador GLUT-2, el cual favorece la absorción de las hexosas. Por lo tanto, la malabsorción de este monosacárido tiene lugar cuando éste se encuentra libre, es decir, en exceso respecto de la glucosa. Se estima que el 30% de la población presenta malabsorción de fructosa, siendo esta malabsorción mayor en sujetos con Trastornos Gastrointestinales Funcionales (TGIF).
25 Para determinar la absorción de este monosacárido y de otras moléculas, se emplea la Prueba de Hidrógeno en el Aire Espirado (PHAE), antes mencionada. En caso de que la absorción de la fructosa sea eficiente, no es necesario eliminar este hidrato de carbono de la dieta (Suárez, 2019). Fuentes de fructosa: miel, determinadas frutas y verduras, vinos y licores. Además, puede encontrarse en carnes marinadas o procesadas y en yogures con saborizantes. Disacáridos: lactosa. La lactosa es un disacárido que se hidroliza, gracias a la lactasa, en glucosa y galactosa para que se lleve a cabo su absorción. Este disacárido es electronegativo, lo que quiere decir que atrae moléculas de agua, aumentando así la presión osmótica intraluminar con la consiguiente aparición de diarreas. La malabsorción de la lactosa tiene una gran variación según el grupo étnico y país de referencia, llegando a alcanzar un intervalo de malabsorción entre el 2% al 90%. La malabsorción de este disacárido también puede detectarse mediante la realización de la Prueba de Hidrógeno en el Aire Espirado (PHAE). Fuentes de lactosa: leche y derivados lácteos. Oligosacáridos: fructo-oligosacáridos o fructanos (FOS) y galacto-oligosacáridos o galactanos (GOS). Fruto-oligosacáridos: son un tipo de fibra soluble compuestos por varias unidades de fructosa unidas entre sí por enlaces β1-2, con una unidad de glucosa terminal. El intestino delgado carece de hidrolasas capaces de romper los enlaces β1-2 que unen la secuencia de fructosas, por lo que llegan al intestino grueso intactos.
32 Tabla 8.- Clasificación del grupo de las frutas según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). Tabla 9.- Clasificación del grupo de los frutos secos según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). FRUTAS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Arándano Aguacate Coco Cereza Frambuesa Ciruela Fresa Mango Kiwi Manzana Limón Melocotón Naranja Melón Piña Mora Plátano Pera Pomelo Sandía Uva Nectarina FRUTOS SECOS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Almendra Anacardo Castaña Pipa Pistacho Avellana
33 Tabla 10.- Clasificación del grupo de la leche y los derivados lácteos según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). Tabla 11.- Clasificación del grupo de las carnes según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). Tabla 12.- Clasificación del grupo de los pescados y mariscos según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). LECHE, DERIVADOS LÁCTEOS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Leche sin lactosa Leche Queso sin lactosa Cuajada Yogur sin lactosa Kéfir Queso Yogur CARNES FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Partes magras de cerdo, cordero y ternera Salchichas de pavo, cerdo pollo, ternera Conejo Embutidos Pato Fiambres Pavo Pollo Perdiz PESCADOS Y MARICOS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Pescado azul Pescado blanco Mariscos Moluscos
34 Tabla 13.- Clasificación del grupo de los dulces según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). Tabla 14.- Clasificación del grupo de las bebidas según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). Tabla 15.- Clasificación del grupo de los azúcares y edulcorantes según su contenido en FODMAPs. Elaboración propia en base a: (Schär Institute, 2018). DULCES FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Chocolate negro Bollería industrial Caramelos sin azúcar Chocolate con leche Pasteles Gominolas BEBIDAS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Bebidas vegetales Licores Agua Refrescos Té verde y blanco Té negro Limonada Zumos naturales Cerveza Vino blanco Vino tinto AZÚCAR Y EDULCORANTES FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Sucralosa Azúcar Sacarina Fructosa Aspartamo Ciclamato
35 OBJETIVOS Dado que, como se mencionó anteriormente, un 30% de la población adulta de los países occidentales padece algún tipo de Trastorno Gastrointestinal Funcional (TGIF), es de gran importancia la investigación y el establecimiento de un tratamiento dietético eficaz, económico e inocuo, cuyo objetivo sea aliviar la sintomatología y, por lo tanto, mejorar la calidad de vida de los pacientes con las patologías y/o alteraciones gastrointestinales anteriormente citados. Por ello, los objetivos propuestos a la hora de realizar este trabajo son los siguientes: Realizar una revisión bibliográfica con el objetivo de conocer la fisiopatología, la prevalencia y el diagnóstico de determinadas patologías y alteraciones gastrointestinales. Realizar una revisión bibliográfica para comprender el término “FODMAP” y entender las características y comportamiento de estos hidratos de carbono. Estudiar la evidencia actual sobre la relación entre la dieta reducida en FODMAPs y las patologías y/o alteraciones gastrointestinales. Establecer que alimentos producen síntomas y por qué. Comprobar mediante un estudio clínico si la sintomatología intraintestinal y extraintestinal disminuye a raíz de la implantación de la dieta reducida en FODMAPs. Evaluar la respuesta clínica de la dieta reducida en FODMAPs en un grupo de pacientes seleccionados con diagnóstico de síndrome del intestino irritable, dispepsia funcional y con alteraciones gastrointestinales como diarrea, distensión abdominal, flatulencias y dolor abdominal.
36 METODOLOGÍA DE TRABAJO Para realizar este trabajo, en primer lugar, se hizo una revisión bibliográfica en libros específicos de dietoterapia y en bases de datos específicas como PUBMED, SCOPUS y SCIELO, con la finalidad de entender y conocer la fisiopatología de las enfermedades explicadas y el funcionamiento y la utilidad de una dieta baja en FODMAPs. Para ello, se estableció un criterio de búsqueda en el que se utilizaron palabras clave como “FODMAP”, “Síndrome del intestino irritable”, “Dispepsia funcional”, “Calidad de vida”, entre otros términos y, se priorizó la búsqueda de información en publicaciones lo más recientes posible. Una vez realizada la búsqueda de información se procedió a la recopilación de estudios a favor y en contra de la dieta baja en FODMAPs, con la finalidad de conocer si en la práctica, esta dieta es realmente eficaz para paliar la sintomatología asociada a diferentes patologías y alteraciones gastrointestinales. A continuación, se diseñó un estudio clínico constituido por ocho pacientes, en los que cada uno padecía una patología gastrointestinal (síndrome del intestino irritable o dispepsia funcional), o un trastorno gastrointestinal (diarrea, distensión abdominal, estreñimiento, dolor abdominal o flatulencias) con el objetivo de evaluar si la dieta reducida en FODMAPs reduce la sintomatología presente en cada uno de ellos y, por lo tanto, mejora su calidad de vida. Los pacientes reclutados para la realización del estudio clínico procedieron de una consulta de nutrición y dietética de la ciudad de Lugo. Cada paciente que participó en el ensayo recibió información acerca de la dieta baja en FODMAPs y de la importancia de la adherencia a la misma para evitar desequilibrios nutricionales. Con la finalidad de contar con la participación voluntaria de los pacientes y de proteger sus datos personales, así como sus medidas antropométricas, su historia médica, sus datos bioquímicos y la evolución de su sintomatología, se hizo firmar a cada paciente un consentimiento informado el cual se expone en el Anexo 1. A cada paciente se le realizó una anamnesis (Anexo 2) con la finalidad de conocer la evolución de sus medidas antropométricas, su historia clínica (patologías
37 gastrointestinales, alteraciones gastrointestinales, intolerancias, alergias, tratamientos, estrés…), su historia dietética (alimentos que consume habitualmente, alimentos que no consume, sensación de saciedad…), su historia deportiva (tipo y frecuencia de ejercicios) y su evolución sintomática. Para valorar el grado de adherencia de cada paciente a la dieta baja en FODMAPs, y, por lo tanto, para conseguir resultados objetivos acerca de la eficacia de esta dieta, cada paciente cubrió un cuestionario de adhesión a esta dieta a lo largo del tratamiento dietético, el cual está expuesto en el Anexo 3. Para facilitar el trabajo al paciente, cada uno de ellos recibió un resumen en el que se realiza una clasificación de los alimentos según su nivel de FODMAPs en composición y, por lo tanto, según su nivel de tolerancia, el cual se recoge en el Anexo 4. Finalmente, se realizó la redacción del trabajo y se elaboró la presentación de diapositivas.
38 RESULTADOS Y DISCUSIÓN EFICACIA DE LA DIETA REDUCIDA EN FODMAPs Desde que se publicaron las primeras investigaciones sobre la dieta reducida en FODMAPs y su posible aplicación para reducir tanto la sintomatología intraintestinal como la extraintestinal de ciertos pacientes, se han realizado diferentes estudios con el objetivo de verificar su eficacia y ver si esta dieta puede llegar a ser un enfoque terapéutico de primera línea en pacientes con esta sintomatología. Aunque ya se han realizado varios estudios, sigue habiendo controversia sobre la eficacia de esta dieta debido a problemas como (Casellas y col., 2018): Baja calidad de los estudios. Tamaños de muestra reducidos. Baja adhesión a la dieta por parte del paciente. Falta de grupos control adecuados. Bajos períodos de tratamiento. Falta de estudios ciegos. ESTUDIOS A FAVOR A continuación, se citan algunos estudios realizados cuyos resultados destacan la importancia y la eficacia de aplicar una dieta baja en FODMAPs para aliviar la sintomatología y mejorar la calidad de vida de aquellos pacientes que presentan las patologías y/o alteraciones gastrointestinales explicadas a lo largo del trabajo. 1. En 2006, Shepherd y Gibson realizaron un estudio en Australia con la finalidad de evaluar la evolución de la sintomatología gastrointestinal en determinados pacientes (Canicoba y Nastasi, 2016). Para ello, realizaron un estudio retrospectivo y observacional con 62 sujetos con síndrome del intestino irritable, los cuales recibieron una dieta reducida en FODMAPs durante 14 meses. Resultados: los síntomas gastrointestinales se redujeron en un 74% de los pacientes.
39 2. En 2008, Shepherd y col., realizaron un estudio en Australia con la finalidad de comprobar si los FODMAPs exacerbaban la sintomatología gastrointestinal (Canicoba y Nastasi, 2016). Para ello, realizaron un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con 25 sujetos con síndrome del intestino irritable, a los que se les suministró una dieta reducida en FODMAPs y dosis alternantes de fructosa, glucosa, fructanos y mezcla de fructosa y fructanos durante 2 semanas. Resultados: los síntomas gastrointestinales fueron mayores en los pacientes que consumieron fructosa, fructanos y la mezcla de fructosa-fructanos, es decir, FODMAPs, que en aquellos que consumieron glucosa. 3. En 2014, Huamán y col., realizaron un estudio en España para evaluar la evolución de la sintomatología gastrointestinal en pacientes con síndrome del intestino irritable (Canicoba y Nastasi, 2016). Para ello, realizaron un estudio prospectivo con 30 sujetos que padecían síndrome del intestino irritable, los cuales siguieron una dieta baja en FODMAPs durante 8 semanas. Resultados: la dieta reducida en FODMAPs redujo los síntomas gastrointestinales en un 80%, siendo un factor fundamental para la reducción de la sintomatología la elevada adherencia a la dieta baja en FODMAPs por parte de los pacientes. 4. En 2015, Pérez y col., realizaron un estudio en México con la finalidad de evaluar la evolución de los síntomas gastrointestinales en pacientes con síndrome del intestino irritable (Pérez y col., 2015). Para ello, realizaron un estudio clínico, prospectivo, longitudinal, comparativo y experimental con 31 pacientes con síndrome del intestino irritable, los cuales recibieron una dieta reducida en FODMAPs durante 21 días. Resultados: las alteraciones gastrointestinales como el dolor abdominal, la distensión abdominal y las flatulencias disminuyeron en la mayor parte de los pacientes, resultando en un nivel de satisfacción del 70.9%.
40 5. En 2016, Chahuán y col., realizaron un estudio en Chile con la finalidad de evaluar la evolución de los síntomas gastrointestinales en pacientes con síndrome del intestino irritable y en pacientes sanos (Chahuán y col., 2016). Para ello, realizaron un estudio clínico experimental, aleatorizado y cruzado con 38 pacientes, de los cuales 30 padecían síndrome del intestino irritable y 8 eran sanos. Todos los pacientes recibieron una dieta baja en FODMAPs (3.05 g/día de FODMAPs) durante 21 días y al finalizar este período de tiempo recibieron una dieta típica australiana (23.7 g/día de FODMAPs). Resultados: el 70% de los pacientes con síndrome del intestino irritable mejoraron los síntomas gastrointestinales como el meteorismo y el dolor abdominal. En los pacientes sanos no se observó diferencia al comparar la dieta típica australiana con la dieta baja en FODMAPs. ESTUDIOS EN CONTRA A pesar de que varios estudios han demostrado eficaz la aplicación de la dieta baja en FODMAPs para reducir la sintomatología gastrointestinal y extraintestinal que padecen los pacientes con síndrome del intestino irritable, la evidencia a día de hoy es limitada debido a la baja de calidad de los estudios, a la baja adhesión de los pacientes a la dieta y a otros problemas ya explicados. Por otro lado, todavía no hay estudios de calidad que respalden la eficacia de la dieta reducida en FODMAPs en pacientes con dispepsia funcional, si bien hay estudios que demuestran que una dieta elevada en FODMAPs genera síntomas dispépticos, como el dolor abdominal y la alteración de la función gastrointestinal (Sebastián, 2018). Además de la falta de evidencia científica sobre el beneficio de este modelo dietético para tratar la sintomatología anteriormente citada, tal y como indican Liang y col. (2019), hay más aspectos a tener en cuenta a la hora de aplicar esta dieta. Eliminación de alimentos básicos como cereales (centeno, cebada, avena), legumbres, ciertas verduras, ciertas frutas y frutos secos. Ingesta deficiente de ciertos micronutrientes como calcio, hierro, zinc, folatos, vitamina B y vitamina D, en caso de realizar una dieta inadecuada.
41 Necesidad de que un dietista-nutricionista vigile la dieta reducida en FODMAPs para evitar déficits nutricionales como los anteriormente citados. Eliminación de fructanos y galactanos, lo que conlleva a una reducción de fibra prebiótica y a un posible riesgo para la salud del colon, así como un riego añadido frente al cáncer colorrectal. Posible alteración de la microbiota intestinal, causando una reducción de las especies bacterianas beneficiosas del intestino. Personalización de la dieta según tolerancia individual por parte de un sanitario experto en el tema. Coste. López y Cuenca (2016), presentan un caso clínico de una mujer con síndrome del intestino irritable y fatiga crónica, la cual recibe una dieta baja en FODMAPs durante 200 días con el objetivo de reducir la sintomatología que acompaña a dicha patología. Resultados: no se consiguió bienestar gastrointestinal ni una mejora de los síntomas propios del síndrome del intestino irritable, así como tampoco se consiguió una remisión del cansancio ni de la fatiga crónica. Cabe destacar que los resultados negativos obtenidos son debidos, en parte, a que la paciente no recibió un seguimiento adecuado por parte de su digestólogo durante el período de administración de la dieta, ni recibió información sobre la misma, ni le fue explicada la importancia de la adhesión a la dieta para lograr una mejora sintomática.
48 Casellas, F., Burgos, R., Marcos, A., Santos, J., Ciriza-de-los-ríos, C., GarcíaManzanares, A., Polanco, I., Puy-Portillo, M., Villarino, A., Lema-Marqués, B., & Vázquez-Alferez, MªC. (2018). Documento de consenso sobre las dietas de exclusión en el síndrome del intestino irritable (SII). Revista Española de Enfermedades Digestivas, 110 (2): 806-824. Chahuán, J., Uslar, T., Robles, C., Díaz, LA., & Hernández-Rocha, C. (2016). Una dieta baja en FODMAPs disminuye los síntomas del Síndrome del Intestino Irritable. Gastroenterología latinoamericana, 27 (1): 62-65. Chumpitazi, B., Self, M., Czyzewski, D., Cejka, S., Swank, P., & Shulman, R. (2015). Bristol Stool Form Scale Reliability and Agreement Decreases When Determining Rome III Stool Form Designations. Neurogastroenterol Motil, 28 (3): 443-448. Curioso, W., Donaires, N., Bacilio, C., Ganoza, C., & León, R. (2002). Prevalencia y asociación de la dispepsia y el síndrome del intestino irritable en una comunidad de la Selva Peruana. Revista de Gastroenterología del Perú, 22 (2): 129-140. Expósito, A. (2018). Proyecto educativo para la mejora de síntomas agudos en pacientes con Síndrome del Intestino Irritable mediante la dieta baja en FODMAPs y adherencia a medidas higiénico-dietéticas. Trabajo fin de grado de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid. Disponible en: https://repositorio.comillas.edu/xmlui/handle/11531/35909 [Consultado el 20 de mayo de 2019]. Figueroa, C. (2015). Dieta baja en FODMAP en el síndrome del intestino irritable. Revista Médica Clínica Las Condes, 26 (5): 556-710. García, F. (2019). Colitis ulcerosa. Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD). Disponible en: https://www.saludigestivo.es/wp-content/uploads/2016/05/A.-Conceptoy-causas.pdf [Consultado el 5 de junio de 2019]. García-Jiménez, J., Velarde-Ruiz, J., Rangel-Orozco, M., Briones-Govea, D., MorelCerda, E., & Barba-Orozco, E. (2019). Distensión abdominal. Revista Médica, 10 (2): 164-173. Gibson, PR., & Shepherd, SJ. (2010). Evidence-based dietary management of functional gastrointestinal symptoms: The FODMAP approach. Journal of Gastroenterology and Hepatology, 25 (2): 252-258.
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52 ANEXOS
53 ANEXO I: CONSENTIMIENTO INFORMADO El objetivo del ensayo será evaluar la eficacia de la dieta FODMAPs en pacientes con alteraciones intestinales como hinchazón abdominal, flatulencias, malestar intestinal, problemas con el tránsito intestinal y/o patologías intestinales como el síndrome intestino irritable, colon irritable y hernia de hiato. Para ello, se realizará una anamnesis en la que se recogerán datos personales del paciente como alergias o intolerancias diagnosticadas, posibles tratamientos farmacológicos, calidad de sueño… y se valorarán parámetros antropométricos (peso, talla, perímetro de la cintura, perímetro de la cadera…) de interés con el objetivo de estudiar la eficacia de la dieta baja en FODMAPs. La colaboración en el estudio no implicará ningún riesgo para el sujeto participante y éste podrá revocar su consentimiento en cualquier momento, sin expresión de causa y sin que por ello se derive para él responsabilidad ni perjuicio alguno. Los pacientes cooperarán en todo momento de forma voluntaria y su identidad será confidencial en todo momento. Los datos recopilados y las conclusiones extraídas por la estudiante Sara López Mateo serán expuestos ante un tribunal de evaluación de trabajos de fin de grado de la Universidad de Santiago de Compostela. Esta investigación estará supervisada por la especialista en nutrición Lidia Carballo Macía, dietista de la Clínica Médica Dinán. Consentimiento por escrito: Yo ________________________________________________________________, con documento de identidad __________________, certifico que he sido informado/a con claridad respecto al ejercicio académico al que se me ha invitado a participar y que actúo consecuente, libre y voluntariamente como colaborador/a.
54 Soy conocedor/a de la autonomía suficiente que poseo para retirarme del ensayo cuando lo estime conveniente y sin necesidad de justificación alguna. De este modo, presto mi conformidad para participar en el estudio. Firma del participante: ____________________________________________ Fecha: ___/___/_____
55 ANEXO II: ANAMNESIS DATOS PERSONALES SEXO VARÓN MUJER TIPO DE PACIENTE ADULTO PEDIATRÍA PACIENTE DEPORTISTA SÍ NO ALTURA (m) EDAD FECHA PESO Pcintura Pcadera IMC FAT G.V OBSERVACIONES:
56 HISTORIA CLÍNICA PATOLOGÍAS GASTROINTESTINALES SÍNDROME INTESTINO IRRITABLE ENERMERDAD CELÍACA CÁNCER DE COLON DISPEPSIA COLITIS ULCEROSA ENFERMEDAD DE CROHN HERNIA DE HIATO ENFERMEDAD DIVERTICULAR SÍNDROME DE MALABSORCIÓN HELICOBACTER PYLORI OTRAS PATOLOGÍAS: MOLESTIAS GASTROINTESTINALES MOLESTIAS GENERALES HINCHAZÓN ABDOMINAL FALTA DE BIENESTAR NÁUSEAS/VÓMITOS CANSANCIO/FATIGA CRÓNICA DIARREA DOLOR DE CABEZA/MIGRAÑA ESTREÑIMIENTO ANGUSTIA FLATULENCIAS/GASES DOLOR EN ARTICULACIONES/MÚSCULOS DOLOR DE BARRIGA DERMATITIS/ERUPCIÓN CUTANEA REFLUJO GASTROESOFÁGICO ANEMIA GLOSITIS DEPRESIÓN ACIDEZ DEL ESTÓMAGO FATIGA RETENCIÓN DE LÍQUIDOS VERTIGO OTRAS MOLESTIAS:
57 INTOLERANCIAS ALERGIAS LACTOSA LECHE DE VACA GLUTEN HUEVO HISTAMINA PESCADO MARISCO LEGUMBRES CEREALES FRUTAS FRESCAS FRUTOS SECOS OTRAS INTOLERANCIAS/ALERGIAS DIAGNOSTICADAS: TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS: TRASTORNOS DEL SUEÑO: ESTRÉS O ANSIEDAD:
64 VERDURAS Y HORTALIZAS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Acelga Cebolla Berza Col Brócoli Col de Bruselas Calabacín Champiñón Cardo Espárrago Espinaca Guisante Pimiento rojo Lechuga Tomate Pimiento verde Zanahoria Puerro Pepino Seta Endibia Remolacha Rúcula Ajo FRUTAS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Arándano Aguacate Coco Cereza Frambuesa Ciruela Fresa Mango Kiwi Manzana Limón Melocotón Naranja Melón Piña Mora Plátano Pera Pomelo Sandía Uva Nectarina
65 FRUTOS SECOS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Almendra Anacardo Castaña Pipa Pistacho Avellana CARNES FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Partes magras de cerdo, cordero y ternera Salchichas de pavo, cerdo pollo, ternera Conejo Embutidos Pato Fiambres Pavo Pollo Perdiz LECHE, DERIVADOS LÁCTEOS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Leche sin lactosa Leche Queso sin lactosa Cuajada Yogur sin lactosa Kéfir Queso Yogur
66 PESCADOS Y MARICOS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Pescado azul Pescado blanco Mariscos Moluscos DULCES FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Chocolate negro Bollería industrial Caramelos sin azúcar Chocolate con leche Pasteles Gominolas BEBIDAS FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Bebidas vegetales Licores Agua Refrescos Té verde y blanco Té negro Limonada Zumos naturales Cerveza Vino blanco Vino tinto AZÚCAR Y EDULCORANTES FODMAPs REDUCIDOS FODMAPs ELEVADOS Sucralosa Azúcar Sacarina Fructosa Aspartamo Ciclamato
67